Capítulo 555
él no le prestó atención, simplemente se giro para mirar a Serena, que aún seguía sumida en su
sue?o.
E frunció ligeramente el ce?o, quizás perturbada por el ruido o so?ando otra vez con Amelia, levantó
su mano tratando de agarrar algo en el aire.
Dorian tomo su mano y con otra le dio palmaditas suaves en el hombro, murmurando pbras de
consuelo en su oido, hasta que Serena finalmente se calmo de nuevo.
Eduardo no pudo evitar mirar hacia Serena.
Aunque solo había visto un par de veces, imagen de esa ni?a dulce y hermosa, tan parecida a
Amanda de su ni?ez, se había quedado grabada en su memoria.
Pero en aquel entonces, debido a su prejuicio hacia Amelia, nunca habia mirado a Serena con buenos
ojos, ni le ha dirigido una sonrisa.
Al recordar su trato hacia Serena en el pasado, Eduardo bajo cabeza avergonzado, pero no pudo
resistirs ganas de observar a ni?a con más atención, hija de Amelia, hija de Amanda, su
nieta.
La mez de emociones provocada por esas conexiones familiares lo dejó con un nudo en el
estómago, no podia dejar de pensar en que Amelia lo ha salvado y que él nunca había sido amable
con e, sumiéndolo en un remordimiento que le robaba el sue?o.
Al percibir que Eduardo quería ver a Serena, Dorian se movió ligeramente, bloqueando visión de
Eduardo con su
cuerpo.
Eduardo lo miró con súplica: “Dorian, ?podria ver a ni?a?”
“?Ver qué?” Dorian no se giró, su voz era fría y distante. “?Ver lo suficientemente miserable que has
dejado? ?0 quieres ver cómo convertiste de una ni?a amada por su madre a una ni?a sin madre?”
Eduardo se quedó en silencio por un momento antes de murmurar un timido “Lo siento“.
Dorian se detuvo por un instante, luego se levantó de repente, sus oscuros ojos miraron con severidad
a Eduardo.
“Lo siento, lo siento, ?tu ligera disculpa podrá traer de vuelta a Amelia?” Dorian casi perdió el control
de su temperamento, pero aun así mantuvo voz baja, “Toda tu vida diciendo lo siento, ?cuándo has
pedido perdón de verdad?”
Su padre, con cabeza baja, no se atrevió a decir una pbra.
Cintia, que no soportaba tensión, intervino: “Tu papá también lo hizo pensando en ti y en
empresa, él tampoco esperaba ques cosas salieran mal…”
“?Cáte!” Dorian lenzó una mirada hda. “Que él haya sido un tonto y haya sido utilizado es su
problema, no uses excusa de mi bienestar para justificar su estupidez.”
Cintia intentó mediar: “Dorian, no hables asi de tu papá, sé que estás sufriendo y él también, el
idente de Amelia es algo que nadie quería…”
“?Te dije que te calles!” Advirtió de nuevo, con frialdad. “No tienes derecho a menciona.”
Cintia, solocada, cerró boca con un gesto de descontento,
“?Fuera!” Dorian ya habia retirado su mirada, dando una orden de expulsión sin emoción. “No me
obligues a lidiar contigo también.”
Eduardo lo miró con una mirada llena de emociones encontradas, pero captó el mensaje en sus
pbras, especialmente aquello de ser un tonto utilizado. No pudo evitar preguntarle a Dorian: “?Qué
quisiste decir con eso? ?Quién fue utilizado?”
Pero nadie le respondió.
Yael entró en habitación justo en ese momento y al percibir atmósfera supo más o menos lo que
habia ocurrido. Sonrió y se acercó para guiar a Eduardo: “Sr. Ferrer, usted todavía necesita
recuperarse, debería descansar tranquilo.
Capitulo 555
Mejor váyanse por ahora.”
Mientras haba, empujaba a Eduardo y a Cintia hacia salida con una insistencia que no permitia
réplica.
Exclusive content from N?velDrama.Org.
Eduardo no queria irse, preocupado por Dorian y confundido por lo que este ha dicho sobre ser
utilizado, también anhba ver a hija de Amelia, especialmente bajo el peso de su culpa, queriendo
observa con más detenimiento. La tormenta de emociones le hacia girar cabeza una y otra vez,
intentando echar otro vistazo a Serena.
Pero alta y erguida figura de Dorian bloqueabapletamente su visión.
Eduardo no pudo contenerse y rogó: “Dorian, yo fui el que le falló a Amelia, traté mal, ?me dejarías
ver al menos a su hija, por favor?”
Pero no consiguió ninguna respuesta y su súplica terminó despertando a Serena.
Serena abrió los ojos, grandes y brintes, con una mirada aún nuda por el sue?o que solo se
enfocó al ver cara de
Dorian.
“?Papa?“, mó suavemente, con sus ojos buscando en su rostro,o para asegurarse de que aún
estaba alli.
Dorian, conmovido, acarició su rostro y respondió con voz ronca: “SI.”
Luego le preguntó: “?Descansaste? ?Qué tal si dormimos un poco más?”
Serena negó con cabeza: “No hace falta, ya estoy descansada.”
Mientras haba, se apoyó en el brazo de Dorian para levantarse y fue entonces cuando vio a
Eduardo, que había sido empujado hacia puerta. Se quedó un poco sorprendida y apretó
instintivamente el brazo de Dorian.
Dorian abrazo y le susurró al oido para calma: “No tengas miedo, Serena.”
Luego, giró para que e no pudiera ver a Eduardo,
Pero Serena parecía curiosa y no pudo evitar mirar de reojo a Eduardo, con una tranquilidad en sus
ojos idéntica a de Amelia.
La garganta de Eduardo se apretó y con voz temblorosa mó: “Serena.”
Serena no respondió, solo miraba con ojos bien abiertos, confundida y preguntándose por qué él ya no
era ese abuelo
malvado de antes.
Dorian miró a Serena y le dijo suavemente: “?Qué te parece si te llevo a desayunar?”
La ni?a asintió: “Vale.”
Dorian se llevó a Serena fuera de habitación, sin prestar atención a Eduardo y Cintia.
Eduardo observó silueta de Dorian y Serena alejándose y con una expresión desda no pudo
evitar mirar a Yael, esperando que él pudiera interceder por él
Yael solo sonrió y negó con cabeza, luego lo miro seriamente:
“Sr. Eduardo, hay errores que son triviales y se pueden repetir. Pero hay otros errores que, una vez
cometidos, no hay vuelta atrás. Amelia ya no está y para el mundo, para usted, quizás solo es un
suspiro, vida sigueo siempre. Pero para Dorian y Serena, lo que han perdido es todo un
mundo. Cuidese, Sr. Eduardo, pero mejor no interfiera más en vida de ellos. Dorian no va a volver.”
Eduardo se quedó petrificado, mirando involuntariamente a Yael.
El asistente no dijo más, solo le sonrió disculpándose, se dio vuelta y se fue, su sonrisa
desapareciendo con él.
Desde que Eduardo escuchó a Fabiana y se entrometió en el asunto del vertido des columnas sin
permiso, ya estaba destinado a perder a su hijo.
Amelia no volveria y Dorian tampoco.