Capítulo 428
Fabiana salió del ba?o y gritó hacia donde estaban Manuel y Elisa, “Abuelo, abu, vámonos ya.” Y
se dirigió hacia salida.
Manuel todavía estaba preocupado por lo que Amelia había dicho antes, sobre que Fabiana debía
pedir disculpas públicamente y detener el proyecto. El propósito de su visita para disculparse no se
había cumplido, por lo que, con voz suave, intentó convence:
“Srta. Amelia, de verdad venimos con toda intención de pedirle disculpas hoy, pero ya ve, soy un
viejo y a veces no me explico bien, si dije algo que le molestó, lo siento mucho. Aun así, me gustaría
que lo piense de nuevo. Elisa y yo ya estamos con un pie en tumba y quién sabe cuánto nos queda,
solo tenemos un deseo, que cuando nos toque partir, lo hagamos recordando a nuestros seres
queridos, sin remordimientos.
En cuanto a Amandita, si e se equivocó, se equivocó, y no es que queramos encubri, pero se
separó de su familia desde ni?a y ha sufrido mucho. Siempre siento que no le hemos dado suficiente,
por eso quieropensarle de alguna manera. Si se hace público lo del robo del dise?o, no podrá
seguir en este negocio y aún es joven, le queda mucho camino por dnte. Ojalá pudiera darle una
oportunidad de enmendar su error.”
“Quien realmente se arrepiente, no viene a puerta de víctima a hacer escándalos y a insultar.”
La voz baja y fría de Dorian resonó de repente desde entrada.
Amelia miró sorprendida hacia puerta y lo vio entrando, con el abrigo levantado por el viento,
pisando rápido y firme, con aspecto de haber corrido.
Serena también vio a Dorian entrar y lo mó emocionada: “?Papá!”
Fabiana pareció un poco desconcertada por un instante.
Manuel miró hacia atrás sorprendido y al ver a Dorian entrar, también lo mó: “?Dori?”
él lo miró serenamente: “Abuelo Manuel, desde peque?o me ense?ó a ser honesto, a tener conciencia
y límites, ?cómo es posible que ahora usted se confunda con e?”
Manuel se sintió algo incómodo, pero aun así, le dijo con un suspiro: “Dori, no es que esté senil. Solo
siento que no le hemos dado a Amandita lo que merecía y por eso se desvió. Quisiera ayuda en lo
que pueda.”
“?Y si e no fuera Amanda?” Dorian preguntó de repente.
Todos lo miraron sorprendidos al oír su pregunta.
Fabiana ya parecía bastante nerviosa, se acercó y se aferró al brazo de Manuel: “Abuelo, vámonos ya.
Yo me equivoqué y pagaré por eso. No tienes que cargar con todo tú.”
Manuel tomó pregunta de Doriano una hipótesis y no pensó mucho en e, así que le dijo: “Eso
no es posible. Si Amandita se equivocó, toda familia está dispuesta apensar por su error y solo
esperamos que e aprenda y no vuelva aeter el mismo fallo.”
? ? ?
Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org.
Luego, miró significativamente a Fabiana: “Amandita, no debe haber una próxima vez, ?entiendes?”
La chica asintió con boca apretada y voz entrecortada: “Sí. Asumiré mi culpa.”
Y seguía insistiendo para que se fueran pronto.
Dorian miró de reojo: “Fabiana, ?vas a seguir dejando que Amanda cargue con esto por ti?”
Fabiana se puso pálida al instante.
Manuel lo miró confundido: “Dori, ?a qué te refieres?”
Dorian no lo dijo con pbras, pero lo miraba con seriedad. “Abuelo Manuel, creo que sería mejor
har de este asunto con Lorenzo. Fabiana ha estado a sudo un buen rato y ya tiene alguna idea
de su carácter, cómo seporta y su capacidad para manejar situaciones. ?Qué piensa? ?Es igual a
la peque?a Amanda de antes?
?Acaso Amanda, que se entristecía al ver a otros sufrir, se apropiaría des pertenencias de un ni?o?
?Cuándoetió un error y no se sintió terriblemente culpable, a tal punto de castigarse a sí misma
antes de que cualquier adulto le
15:53
Capitulo 428
dijera algo? Pero ahora, mire a Fabiana, siempre encontrando excusas, echando culpa a los demás,
buscando a quién responsabilizar, sin un ápice de reflexión. Ni siquiera muestra signos de
arrepentimiento; después de equivocarse, solo sabe esconderse detrás de su familia, esperando que
sean ellos quienes limpien el desastre. ?Cuándo no intentó resolver sus problemas por sí misma
peque?a Amandita?”
Los ojos de Manuel, llenos de dudas, se volvieron hacia Fabiana. La indulgencia previa había
desaparecido, dejando solo confusión e interrogantes. Dorian había logrado influir en su pensamiento.
Fabiana nerviosa, sostuvo su mirada y su evidente sentimiento de culpabilidad enfrió el corazón de
Manuel, cuya mano que sostenía el bastónenzó a temr levemente.
Dorian dejó su vista fijarse un momento en esa mano temblorosa, bajó los párpados y no dijo nada.
Amelia también notó mano de Manuel temndo y miró hacia el con preocupación.
Le preocupaba que él,o Eduardo, no pudiera soportar el golpe y terminara mal. No pudo
contenerse y dijo con suavidad:
“Abuelo Manuel, gente cambia con el entorno, no te preocupes demasiado. Ese dise?o, si a
abu y a usted realmente les gusta, deberían seguir usándolo. Fue un regalo para abu, con el
deseo de que ambos estén sanos. Cuando el proyecto esté terminado, tal vez abu recuerde todo
sobre usted. Debe cuidarse por e y no hace sufrir.”
Dorian no pudo evitar mirar a Amelia.
E veia a Manuel, su expresión siempre tranqu y consdora.
Manuel a su vez, miró a Amelia, con un nudo en garganta y un atisbo de sorpresa.
Amelia le sonrió y luego se dirigió a Elisa, quien sostenía su mano firmemente y parecía estar
distraída,o era su costumbre.
Parecia que solo cuando Amelia estaba en apuros, Elisa mostraba un atisbo de normalidad. El resto
del tiempo, parecía
estar ens nubes.
“Abu“, dijo Amelia con dulzura, “?puedes cuidar bien al abuelo?”
Elisa asintió repetidamente: “ro Amandita, te escucharé y cuidaré al abuelo.”
Dorian hizo una pausa, mirando hacia Elisa sin querer.
Era primera vez que se daba cuenta de que Elisa maba a Amelia “Amandita“.