Capítulo 390
Desde que Amelia había coincido a Fabio, sabía que tarde o temprano llegaría este día.
La mada de Fausto había tardado incluso más tiempo del que e había anticipado.
? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.
“Tuve una hija mientras estaba fuera del país,” respondió en voz baja, sin intentar ocultarlo más, ya
que Dorian y Serena lo habían reconocido ante Fabio.
“Mi ni?a, estabas embarazada y ni siquiera avisaste a familia.” Fausto no podía evitar sentirse
preocupado, “?Has pasado muchas dificultades estos a?os, verdad?”
“Todo está bien. Ya es cosa del pasado,” Amelia se odó para mirarlo mejor, “Papá, ?cómo has
estado de salud últimamente?”
“Bueno, bastante bien,” Fausto no pudo evitar char con e, “Tu hermano y tu cu?ada estaban
diciendo que Lea pronto tendrá que ir a escu y necesitan mudarse a un distrito con mejores
colegios. Se endeudaron paraprar un apartamento en una buena zona de ciudad y ya se
mudaron. En ese momento pensé en marte, pero sabiendo que estás en el extranjero, con
diferencia de horario y que sería un viaje agotador para ti, decidí no decirte.”
“No te preocupes, papá,” Amelia to consoló suavemente para que no se sintiera tan cargado de
preocupaciones.
“?Cuándo podrías traer a tu hijita a visitarnos?” Fausto dudó antes de decir, “Ya soy mayor y después
del idente que tuve, mi salud no es misma. Realmente quiero conocer a tu ni?a.”
Al mencionar eso, Fausto se sintió un poco reconfortado, “Qué bueno, mi peque?a Meli finalmente
tiene su propia hija.” Las pbras de su padre hicieron que a Amelia se le humedecieran los ojos.
“Yo…” dudó un momento, “mejor no vuelvo a casa, buscaré un momento para invitarte aer, ?te
parece?”
“ro que sí,” Fausto contestó tan emocionadoo un ni?o, “Cuando tengas tiempo, llámame y
organizamos algo. No quiero interrumpir tu trabajo ahora.”
“Está bien.”
Amelia colgó el teléfono y se quedó sosteniéndolo con ambas manos, intentando calmar sus
emociones.
Desde afuera, Fabiana que justo levantaba vista, notó expresión agridulce en el rostro de Amelia.
Frunció el ce?o confundida y su desconcierto se mezcló con sentimientos encontrados.
Para e, Amelia ya era una ganadora en vida.
Era hermosa, con un cuerpo envidiable, inteligente, se destacaba en todo lo que hacía, había asistido
a una universidad de prestigio, tenía pasión por el dise?o y era talentosa.
Ahora también tenía a Dorian, un hombre rico y poderoso que adoraba, aunado a una hija
inteligente y hermosa. Con esa trayectoria y experiencia de vida, Fabiana no entendía qué más se
podría desear.
Al pensar en Serena, los sentimientos de Fabiana se tornaron aún másplicados.
团
Gracias as visitas ocasionales de Dorian con Serena a oficina, se había enterado de que Serena
era hija de
Amelia.
Esa ni?a tan inteligente, educada y be también era hija de Amelia, además había nacido en secreto
mientras ambas estudiaban juntas.
A veces, Fabiana sentía que el destino era injusto.
Amelia había tenido energía para tener un hijo durante sus estudios, sin que eso le impidiera
obtener becas, encontrar un buen trabajo o crear dise?os que todos admiraban.
E había trabajado arduamente, pero sus dise?os eran constantemente rechazados.
Los dise?os que Amelia simplemente descartaba y dejaba para que su hija jugara, se convertían en
obras maestras en manos de otros.
09:10
Al recordar reión de familia Sabín hacia sus dise?os y hacia aquel que e había encontrado
por casualidad, Fabiana sentía un sabor amargo y una sensación de injusticia.
No queríapararse con Amelia, pero viendo que a lorgo del tiempo e recibía aprobación tras
aprobación, mientras que Fabiana era constantemente rechazada, no podía evitar sentirse
desilusionada y pensar que vida no era equitativa. No solo le había dado a Amelia un talento
increíble, sino que todass oportunidades y suerte parecían estar de sudo.
Con esos pensamientos agridulces, Fabiana volvió a su casa un poco frustrada. Sacó aquel dise?o
que había modificado hasta hacerlo irreconocible y esforzándose por sonreír, se lo llevó a Manuel.
“Abuelo, he terminado de modificar mi dise?o, ?qué le parece?”
Con una mez de ansiedad y emoción, extendió los nos modificados hacia Manuel.
Antes de saber que mamá de Serena era Amelia, había pensado en hacer un par de ajustes y
presentar el dise?o tal cual, confiando en suerte de no toparse con los directamente implicados.
Pero una vez enterada de rción entre ambas ypartiendo oficina con e, donde un día sin
verse era un día perdido, no se atrevió a seguir con su n original. Por eso había estado trabajando
sin descanso los últimos días, puliendo el dise?o hasta que casi no quedaba rastro del original. Ahora,
buscaba a Manuel con urgencia para reemzar los nos anteriores.
Manuel había recibido los nuevos nos con una sonrisa llena de expectativas, pero a medida que los
revisaba, su sonrisa se fue congndo.
“Amandita,” dijo el anciano con delicadeza, “estoy contento con el dise?o anterior, no veo necesidad
de cambiarlo. Mira cuánto te has esforzado, me duele verte así.”
“?Pero ese dise?o no está bien! No está nada bien, es muy rudimentario,” protestó Fabiana, haciendo
un puchero mientras abrazaba el brazo de Manuel. “Abuelito, este tiene más esencia, vamos a usar
este, ?sí?”
Manuel se mostró incómodo.
En ese momento, Lorenzo entró a oficina: “?Qué sucede?”
“Amandita ha hecho unos cambios en el dise?o y quiere que usemos esta nueva versión,” explicó
Manuel, pasándole los nos a Lorenzo.
Lorenzo echó un vistazo y frunció el ce?o, luego devolvió los nos a su abuelo.
“No podemos cambiarlo,” dijo Lorenzo, “los nos y el proyecto ya se han enviado as autoridades
para empezar con los trámites de licitación.”
“?Qué?” Fabiana alzó voz.
Tanto Lorenzoo Manuel se sobresaltaron con reión de Fabiana y le preguntaron al mismo
tiempo. “?Qué pasa?”
La chica estaba desesperada: “?Cómo pudieron enviarlo sin mi consentimiento?”
“?Cómo que sin tu consentimiento?“, preguntó Lorenzo frunciendo el ce?o. “?No confirmé contigo el
otro día que estaba todo bien?”
“Pero yo dije que quería hacer unos cambios,” insistió Fabiana al borde del nto. “El abuelo había
aceptado, ?cómo pudieron apresurarse?”
Manuel intervino sintiéndose culpable: “La culpa es mía, que soy un despistado y no se loenté a
tu hermano.”
“Si los principales interesados no ven necesidad de cambiar el dise?o, no deberías preocuparte por
modificarlo,” dijo Lorenzo, mirando a Fabiana. “Los principales interesados somos el abuelo, abu
y yo. A ellos les encantó el dise?o y a mí también me gusta mucho. No hay razón para cambiarlo.”
Dijo eso se?ndo los nuevos nos de Fabiana: “Además, no creo que este nuevo dise?o mejore al
original. El estilo del primero era muy ro, este parece demasiado mezdo y no tiene un enfoque
ro.”
Manuel asintió en acuerdo: “Sí, en el arte a veces lo que cuenta es primera impresión. Pensarlo
demasiado puede resultar contraproducente, A mi me gustó cómo estaba al principio, no hace falta
complicarlo tanto.”
“No es eso, yo…”
312
09:10
Capitulo 390
Fabiana se sentía incapaz de explicar y no sabía cómo hacerlo. No podía decir que el dise?o original
no era suyo, después de haberle asegurado a Lorenzo lo contrario. No tenía el valor de desmentir su
propia mentira, pero al pensar que el proyecto ya estaba en proceso de aprobación y que, una vez
aprobado, se construiría exactamenteo estaba en los nos, no pudo evitar sentir pánico. Con
rción que tenían Dorian y familia Sabin, era imposible que no se enteraran del proyecto.
La cadena de problemas que se avecinaban hizo que Fabiana se sintiera abrumada, casi al borde del
pánico,mentando no haber hado con Lorenzo para cambiar los nos en cuanto supo que
Serena era hija de Dorian. Todavía había tiempo en ese entonces.
Lorenzo, cada vez más irritado por ansiedad de Fabiana, preguntó: “?Hay algún problema con el
dise?o?”
E vaciló antes de mirar a Lorenzo, finalmente sin el coraje de admitirlo, dudó y negó con cabeza,
“No es eso, más que nada me preocupa que pueda haber problemas de seguridad. Sí, eso, problemas
de seguridad. ?Podemos retirar el proyecto que enviamos para su aprobación?”
“No se puede retirar asío así, esto no es una tienda de barrio.” Lorenzo miró, “Los entes
correspondientes van a revisarlo y si de verdad hay algún problema con los nos, seguro que nos los
devuelven. No tienes que preocuparte por eso.”
“Pero…” Fabiana no sabía qué más decir, estaba tan nerviosa que no podía pensar con ridad, pero
en su confusión todavía albergaba esperanza de que hubiera un fallo en el dise?o y que los
revisores se lo hicieran saber.
Manuel pensó que e simplemente estaba nerviosa por ser principal arquitecta de un proyecto tan
grande por primera vez y temía no poder asumir responsabilidad si algo salía mal, así que
consoló con una sonrisa: “Tranqu, constrión siempre está bajo estricta supervisión, no va a
pasar nada malo y si pasa, tienes a tu hermano y abuelo para respaldarte. No te preocupes, los nos
están bien hechos.”
Fabiana frunció losbios y lo miró, con un pesar que no podía expresar, ya que no era ese el
problema.
Lorenzo también miró: “Pensando en edad de los abuelos, definitivamente es mejor empezar
constrión cuanto antes, tus nos llegaron justo a tiempo y están muy bien hechos, no te agobies.”
“Ah.” Fabiana finalmente solo pudo responder con inquietud antes miradas reconfortantes de
ambos.
En ese momento, se oyó un golpe en puerta. La empleada Laura se acercó para mar: “Sr.
Lorenzo, hay un se?or mado Fabio afuera que quiere verlo.”
Lorenzo frunció el ce?o: “?Fabio? ?Quién es?”
Laura respondió: “Dijo que es el presidente de FB Constriones S.A.”
Manuel miró a Lorenzo: “Debe ser algo rcionado con licitación del proyecto, ve a ver qué
sucede.”
Lorenzo asintió: “Vale.”