Capítulo 197
Dorian regresó a oficina y Yael de inmediato percibió algo extra?o en él, aunque no podía precisar
qué era.
La serenidad de su rostro apuesto era misma de siempre, pero bajo esa calma había una quietud
como de un río caudaloso que se apaciqua al encontrarse con el mar.
Yael no podía definirlo.
Esa calma había empezado a profundizarse desde que vio a Amelia en eledor.
Pero estaba ro que Dorian no tenia intenciones de romper el silencio.
Si él decía que lo había dejado atrás, quizás era porque realmente lo había hecho.
Eso es lo que Yael pensaba.
No se atrevió a preguntarle, pero esa versión de Dorian le causaba una preocupación que lo hacia
temeroso de alzar
VOZ.
Su jefe se sumergió de nuevo en el trabajo al volver a su oficina.
Para Yael, el trabajo parecia ser fuente de toda su energia y lo que le permitía olvidarse de cualquier
disgusto.
La mayoria des personas se ven afectadas en subor por un mal estado de ánimo, pero Dorian
utilizaba el trabajo. para curar sus pesares emocionales.
Sin embargo, ese día no se quedó a trabajar horas extras.
En cuanto llegó hora de salida, apagó suputadora y se fue.
Esta conducta inusual dejó a Yael desconcertado y preguntó: “Sr. Ferrer, ?ya se va?”
“Si.”
Con una respuesta breve, Dorian pasó por sudo sin mirarlo.
Esta vez no tomó el ascensor del personal, sino que fue directo al elevador exclusivo de los ejecutivos.
El ascensor se deslizó suavemente del piso más alto al estacionamiento subterráneo sin hacer
ninguna parada, sin
encontrarse con nadie.
Conduciendo su coche fuera del estacionamiento, brisa fresca del verano entraba por ventana,
llevando consigo
el calor remanente del sol.
Dorian conducía sin rumbo, con una sensación de calma y vacío interior.
Excepto por los dos a?os que estuvo casado con Amelia, mayoría de su vida había sido tan
tranqu y monótona
Para él, el tiempo era solo hojas de calendario que se sucedian una tras otra, sin expectativas
particres, pero tampoco con preocupaciones excesivas.N?velDrama.Org: text ? owner.
Su vida siempre había sidoo un pozo estancado, sin s ni movimientos.
Al pasar por “La Casa de Infusión ens afueras, Dorian recordó a Rubén Lines, el mentor de
Amelia.
Había tenido algunos tratos con Rubén hace unos a?os por cuestionesborales, peroo ambos
estaban ocupados, además de que Rubén todavía no se habia retirado y seguía ense?ando en
universidad de Amelia, fuera de Arbda, no se veían a menudo. Sin embargo, amistad que habian
formado era duradera.
En los últimos dos a?os, Rubén se había retirado y estaba ocupado con Asociación de
Constrión, recientemente se había mudado de vuelta a Arbda para establecerse
La última vez que Dorian se habiaunicado con él fue cuando Amelia decidió abandonar el
proyecto del resort.
En ese momento, Dorian lo mó para pedirle que convenciera.
La Casa de Infusión de Rubén era una peque?a vi privada, donde se llevaban a cabos
reuniones de trabajo de
Capitulo 197
Dorian continuó conduciendo lentamente, observandos flores moradas que trepaban por reja del
jardín y permaneció en silencio un momento. Al pasar por entrada principal, giró el vnte y dirigió
el coche hacia el interior del patio.
Rubén estaba solo en casa, disfrutando de una taza de mate en s, con un nuevo modelo
arquitectónico a sudo. Mientras bebia su mate y examinaba el modelo, vio entrar a Dorian y se
mostró sorprendido y encantado, dejando su taza para levantarse:
*?Dorian? ?Cómo es que tienes tiempo para pasar por aqui hoy?”
Dijo mientras se levantaba para recibirlo.
“Simplemente pasaba por aqui, recordé que recientemente se mudó a Arbda y pensé en probar
suerte.”
Dorian le devolvió sonrisa y extendió su mano para un saludo cordial.
“Pues has tenido suerte. El hombre se rio y agregó, “Justo hoy tenía neado ir a pescar con algunos
viejos amigos de asociación, pero hacia demasiado calor afuera, así que no fuimos. Aquí me tienes,
sin nada qué hacer.”
Dorian sonrió. “Parece que es mejor llegar por casualidad que temprano.”
“Asi es
Rubén sonrio al verlo llegar y se apresuró a recibirlo. Ya tenia en mano una jarra de agua fresca y
llenó un vaso para Dorian, rgandoselo mientras preguntaba: “?Qué tal te va últimamente?”
él respondió: Ahí vamos, con el trabajo a tope.”
“Ya me lo imaginaba, replicó Rubén con una sonrisa, “El trabajo es importante para los jóvenes, pero
no te olvides de tu vida personal, ?eh?”
Después a?adió: “?Ya tienes novia?”
Dorian lo miro y negó con una sonrisa.
Rubén insistió: “Pues deberías darte prisa. Aprovecha que estás joven para encontrar a alguien,
casarte y tener un par de ni?os gorditos.”
él solo sonrió, sin entrar en el tema.
“?Y tu familia no te presiona con eso?”
preguntó el hombre.
Ellos se conocían desde hacía a?os y aunque mantenían contacto, no era muy frecuente. Rubén no
estaba al tanto de que Dorian se habia casado.
él no había mencionado nada al respecto y sus redes sociales estaban impecablemente limpias de
cualquier indicio.
La última vez que haron fue cuando le pidió a Rubén que convenciera a Amelia de aceptar el
proyecto de un “resort de estilo tradicional”, solo lo discutieron desde un punto de vista profesional, así
que el hombre no sabía nada de rción entre ellos.
Dorian se limitó a sonreir y negar con cabeza: “No, en absoluto.”
Rubén fue directo: “?Pero hay alguien que te guste?”
Dorian lo miró y no respondió.
Rubén asumió que no había nadie.
?Qué tipo te gusta? Asi te puedo echar una mano.”
El hombreentó que a su edad, no podia evitar meterse en asuntos de jovenes solteros en edad de
casarse
No hace falta, gracias,”
rechazó Dorian con una sonrisa, llenando su vaso de agua fresca: “?Y usted cómo ha estado?”
“Bien, blen, solo un poco aburrido, dijo Rubén, pero no tardó en volver al tema del matrimonio: “Tú ya
estás en edad, deberías prestarle más atención a eso. De hecho, conozco a una chica excelente, fue
mi alumna. ?Qué tal si te presento y ven si hay química?”
Sugirió con entusiasmo.