Capítulo 175
Fabiana, puntualo siempre, llegó media hora después.
Rufino fue a recibi personalmente.
Cuando se acercaron juntos, Amelia estaba absorta contemndo hoquera, apoyando su meji
con una mano.
Al ver a Amelia junto al fuego, Fabiana se sorprendió gratamente y mo con alegria Amelia?”
E levantó vista al oir su nombre y diviso a Fabiana entre multitud.
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No se habia vestido de manera especial, solo llevaba una senci camiseta burdeos y unos shorts
vaqueros oscuros. Su cabello estaba recogido en un mono alto, luciendo juvenil y casual
Amelia le devolvió una sonrisa corteso respuesta.
Fabiana dijo algo a Rufino y despues se dirigio hacia Amelia con una caminata alegre y ligera
Se notaba que su vida y su estado de animo habian mejorado bastante ultimamente.
Amelia, despues de graduarse de maestria, habia perdido el contacto con Fabiana y no sabia cómo
le estaba yendo. Solo sabia por Rufino que habia regresado a familia Sabin.
“?Cuándo regresaste al pais? pregunto chica con curiosidad, sentándose junto a e. “Hace un
tiempo que no sé
nada de ti, ni siquiera sabia que ya habias vuelto.”
“Acabo de llegar hace poco, respondio Amelia, luego miro, ?Y tu? ?Cuando volviste?”
“Regrese justo después de graduarme Fabiana fruncio el ce?o, un poco disgustada Lorenzo dijo que
mi abuelo no estaba muy bien de salud y me urgia volver, asi que tuve que hacerlo en cuanto termine
la universidad.”
Amelia recordó imagen de Fabiana rodeada de gente en entrada del edificio de universidad y al
anciano de cabellos canosos Quizas porque inconscientemente anhba una escena familiaro
esa y nunca habia obtenido, sintió cierta resistencia a seguir con el tema y solo sonno
educadamente, sin continuar conversación
Fabiana no se dio cuenta y feliz de haber encontrado a alguien conocido para desahogarse, empezó a
har sin parar
“En realidad queria buscar trabajo por allá y quedarme un tiempo. Pero no dejaban de presionarme,
diciendo que temian que mi abuelo tuviera algún remordimiento y todo eso,o queriendo hacerme
sentir culpable. No habia vuelto en dos a?os, pero siempre fueron buenos conmigo, me mandaron
muchas cosas y me ayudaron un monton. Sentia que si no regresaba seriao ser ingrata.”
Tras decir eso, chica suspiró y puchered: “Mira, ahora que estoy aqui me aburro todos los dias. Ya
hasta quiero ir a trabajar
Luego, le preguntó con curiosidad “Y tú, ?en qué trabajas ahora? ?Dónde estás?”
“Estoy en dise?o arquitectónico, dijo Amelia, evitando el tema de familia Sabin.
Fabiana, aunque también tenia un alto nivel educativo, no tenia el mismo impetu profesional y veía con
cierto desden el trabajo de dise?o por ser tedioso y exigente.
Sus padres adoptivos y familia Sabin le habian dado una solida base económica, asi que trabajar no
era algo que le preocupara demasiado.
Arnelia conrió: “No está mal.”
Te envidio por tu dedicación al trabajo y al estudio.
Fabiana to dijo de corazón, admirando el empe?o de Amelia.
sonrio de nuevo sin responder
eso de dedicación? Al final, un ni?o sin paraguas solo puedeer con todas sus fuerzas
oltitud empezó a alborotarse, bullicio habitual se transformó en murmullos de confusion y sorpresa
Forer 15 Ferrer ha Megado, susurraban entre ellos.
Amelia jugueteaba aburrida con una ramita en fogata cuando escuchós pbras, se detuvo por
un instante y luego continuóo si nada
Fana, siguiendo voz, levantó vista y al ver a Dorian acercándose entre gente, sorprendida,
zarandeó el brazo de Amelia: “Oye, ?qué hace él aqui?”
E no tuvo más opción que mirar y de inmediato vio a Dorian entre multitud
él también vio, observó tranqumente por un momento y luego desvió su mirada hacia Rufino
que se le acercaba.
Rufino lo saludó con una sonrisa y le dio una palmada en el hombro: “Pensé que no vendrías.”
Dorian esbozó una media sonrisa sin decir pbra, su atención ya estaba de vuelta en Amelia, junto a
la fogata.
E
ya había vuelto su atención al fuego y no lo miraba.
Fabiana emocionada, le hizo se?as con mano: “?Eh!”
Dorian le devolvió mirada y luego, con calma, dirigió otra vez hacia Amelia.
La chica se deszó un poco, dejándole un espacio libre a sudo.
“Siéntate aquí.”
E no era empleada de Dorian, asi que no tenia necesidad de ser tan cautelosa con él.
él le echó un vistazo y caminó hacia e, pero en vez de detenerse a sudo, se sentó aldo de
Amelia.
Casi al instante de sentarse, Amelia se puso de pie, sosteniendo su teléfono móvil y con una sonrisa
se disculpó con Fabiana: “Voy a atender una mada.”
Dorian se había quedado con el semnte sereno, sin mira, pero extendió su mano y en el instante
en que e se giró para irse, agarró de mu?eca, sin expresión alguna.
El bullicio del lugar se silenció de golpe, todos miraban confundidos hacia ellos, sus ojos se movían del
rostro inexpresivo de Dorian hacia Amelia y luego de vuelta al CEO.