AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > mi-frio-exmarido > Cap铆tulo 63

Cap铆tulo 63

    Capítulo 63


    Rufino no sabia si Lorenzo iba tras Dorian, su coche iba a toda velocidad y cuando salió en su carro,


    ya no había rastro de taxis en calle.


    Le marcó a Lorenzo, pero este solo le dijo que no se preocupara y colgó.


    Rufino no entendía qué significaban esas iones de Lorenzo, ni qué estaba pasando exactamente


    entre Dorian y él. Aunque no era tan astutoo ellos, intuía que le estaban ocultando algo.


    Para no meter pata con sus buenas intenciones, pensó un rato y decidió mar a Dorian: “No pude


    interceptar a Lorenzo, se fue en taxi justo cuando iba a subir al coche, dijo que tenía un asunto, no sé


    si irá hacia ti.”


    Dorian estaba en sede europea del Hotel Esencia, se detuvo al escuchar, pero no reionó


    demasiado.


    “Ya veo,” respondió con calma, “si llega, te contacto.”


    “?Ustedes dos me están escondiendo algo?” Rufino, que era de har directo, no se andaba con


    rodeos.


    Dorian no lo enga?o: “él viene a confirmar identidad de Amanda.”


    Rufino se sorprendió: “?Qué?”


    “No entiendo, si es asi, ?por qué tratas de detenerlo?” Si era solo para confirmar, sencimente


    podrían organizar un encuentro entre Fabiana y Lorenzo, llegar a un acuerdo y luego hacer una


    prueba de paternidad. No era para tanto.


    “Te explico después Dorian suspiro levemente, miró el letrero de “Sede Europea del Hotel Esencia” y


    dijo, “Ahora estoy ocupado, tengo que colgar


    Colgó y estaba a punto de entrar cuando recordó que Rufino habia dicho que Lorenzo se fue solo.


    Dudó con el celr en mano, debatiendo si atender primero los asuntos de trabajo o los personales.


    Una joven con apariencia de trabajar para RRHH acababa de salir de empresa, vio a Dorian parado


    en puerta del ascensor y se acercó sonriente: “H, usted debe ser el Sr. Salvador que viene a


    entrevista para director de operaciones, ?verdad?”


    Mientras haba, extendió su mano hacia Dorian: “Soy Cristina, de Recursos Humanos.”


    Dorian miró fijamente, sin responder.


    Cristina no notó nada extra?o, ya había abierto puerta de cristal y lo invitó con entusiasmo: “Pase,


    por favor. El Sr. Hugo nos lo dijo varias veces, que cuando llegara, lo tratáramos muy bien.”


    Al escuchar Sr. Hugo, Dorian se sintió intrigado, le miró y asintió: “Gracias por molestia


    Entró a empresa tras e.


    La oficina era un piso alto alqudo, con grandes ventanas que ofrecian vistas al río y siones de


    oficina divididas por paredes de vidrio, todo limpio y ordenado, con un aire de sofisticación y seriedad.


    N?velDrama.Org ? content.


    Dorian solo habia estado alli unas pocas veces durante formación de sucursal. Luego, al asumir


    las operaciones del grupo, habia delegado gestión hotelera a otros y no había vuelto.


    Habian pasado varios a?os desde última vez que estuvo alli y mayoría de los empleados eran


    nuevos y no lo


    reconocían.


    él era discreto por naturaleza y nunca aparecia en fotos o entrevistas financieras, así que aparte de


    los ejecutivos con los que trataba regrmente, pocos enpa?ía lo conocían.


    Era horarioboral y todos estaban ocupados trabajando.


    Cuando Donian pasó por oficina siguiendo a chica, causó un peque?o revuelo. Su figura alta y


    recta, su aura fria y distante, además de sus rasgos faciales fuertes y atractivos capturaron atención


    de todos. Empezaron a susurrarse sobre el quapo candidato y algunos no pudieron evitar especr


    sobre para qué puesto estaria aplicando.


    Probablemente porque estaba con RRHH, nadie lo tomo por un empleado nuevo.


    Dorian pasó por oficina con una mirada tranqu y autoridad que emanaba de sus ojos oscuros


    hizo que los que


    susurraban en excitación se caran de golpe y se giraran para seguir trabajando.


    Cristina sonrió y explico: “Son chicas jóvenes, se emocionan al ver a un hombre guapo, no lo tome a


    mal, Sr. Salvador.”


    Doran soltó un ligero “De acuerdo” y siguió hasta s de reuniones.


    “Sr. Salvador, por favor, tome asiento, le voy a servir un vaso de agua, dijo Cristina con una sonrisa,


    levantándose para tomar un vaso desechable de gaveta. Después de llenarlo de agua y colocarlo


    frente a él, se sentó al otrodo de mesa y abriendo el curriculum que llevaba, le dijo a Dorian,


    “Mire, Sr. Salvador, el se?or Hugo ya nos habíaentado que su experiencia es más que suficiente


    para postrseo director de operaciones de nuestro hotel y empresa estaria encantada de


    tenerlo a bordo. Pero,o sabe, el director de operaciones es un puesto bastante importante y el


    resultado de contratación debe ser aprobado por sede central del grupo. Por lo tanto, el proceso


    de solicitud es un poco más formal y tedioso. No se lo tome a mal, es solo seguir el procedimiento.”


    “No hay problema, respondió Dorian con tono indiferente, echando un vistazo al curriculum en sus


    manos, “?Podría darme un momento ver mi curriculum? Acabo de…”


    Estaba a punto de decir salir con tanta prisa que lo olvidé”, pero antes de que pudiera terminar


    frase, Cristina ya había extendido el documento, “ro que no hay problema.”


    le


    Dorian frunció el ce?o al mira y tomó el curriculum, dándole un rápido vistazo. “Salvador”, treinta


    a?os, graduado de una maestría en una universidad no muy conocida, de esas que ni había oído


    har, con una especialización que no tenía nada que ver, una experienciaboral que apenas


    calzaba y solo había llegado a ser recepcionista de un hotel, con cuatro a?os de experienciaboral.


    Era un perfil que no cumplia con los requisitos de sede central del grupo en cuanto a educación,


    especialización y experiencia profesional.


    Miro a Cristina y le preguntó, “Si esto va a ser revisado por central, ?este currículum no será un


    problema?”


    La chica sonrio, Esa es exactamente razón por que le hemos pedido venir hoy.”


    Luego, con un aire de caut, miró hacia arriba para asegurarse de ques cámaras de s de


    reuniones estuvieran apagadas y luego echó un vistazo hacia afuera des paredes de cristal para


    confirmar que no había nadie alrededor. Se inclinó y le pasó otro curriculum a Dorian, bajando voz


    mientras lo hacía, “Este es el currículum que el se?or Hugo mando a pulir para usted. No era seguro


    mandarlo en línea, échele un vistazo y memorice información importante.”


    Dorian abrió el documento y vio que, efectivamente, el curriculum había sido mejorado y con gran


    éxito. Se mencionaban estudios de gestión hotelera en universidades de renombre mundial,


    experiencia en operaciones de hoteles famosos durante su tiempo en universidad y después de


    obtener su maestría, ingresó directamente a trabajar en uno de los diez mejores hoteles del mundo,


    expandiéndolo al mercado asiático y convirtiéndolo en una opción popr de alta gama, con una tasa


    de ocupación del cien por ciento. Entrar a trabajar en el Hotel Esencia de esa manera parecía más que


    suficiente.


    Después de que Dorian terminó de revisar el curriculum, Cristina le recordó con una sonrisa que


    guardara bien aquel documento, “Eso es lo que usted trajo, guárdelo bien.”


    H


    Luego gui?ó un ojo, insinuándole que era mejor no hacer preguntas.


    Dorian asintió, cerró el currículum y miró, “?El se?or Hugo siempre organiza los trabajos de esta


    manera?”


    Cristina encontró pregunta un tanto extra?a, pero aun así sonrió y negó con cabeza, “Por


    supuesto que no, usted es un talento en el que el se?or Hugo ha puesto sus ojos, por eso se ha


    tomado molestia de darle una atención especial


    La sonrisa de Dorian no alcanzó sus ojos.


    Ligeramente giró cabeza y su mirada atravesó brinte pared de cristal, dirigiéndose al final del


    pasillo hacias oficinas. Se detuvo ens pbras “Oficina del Director” y luego volvió a Cristina,


    “?Está el se?or Hugo?”


    Cristina se quedó perpleja con pregunta, “Oh, el se?or Hugo salió, ?no se lo dijo?”


    Dorian preguntó con una voz no muy alta, pero con un toque de autoridad, ?A dónde fue?”


    La voz de Cristina se debilitó un poco, “No dijo.”


    No pudo evitar mirar a Dorian con una mez de sorpresa y evaluación.


    Donen no ha revdo su verdadera identidad, simplemente le preguntó con calma, “?Cuándo


    empiezo a trabajar?


    Capitulo 1/3


    Cristina se sobrepuso a su sorpresa inicial y respondió con una sonrisa, “Si entrevista de hoy resulta


    exitosa y su curculum es aprobado por el departamento de recursos humanos de central, podria


    empezar el próximo lunes.”


    La chica intentaba calmar situación con un tono suave: “Mire, prácticamente con firma del Sr.


    Hugo, en Recursos Humanos ya está todo listo. La gente de central solo tiene que revisar y


    registrar, es pura formalidad, no se


    preocupe.”


    “Está bien, gracias por todo. Se puso de pie, “Yo me voy ya.”


    “?Tan pronto? Cristina se quedó sorprendida, ‘Pero el Sr. Hugo dijo que se quedara un ratito más, que


    ya volvia.”


    “No hace falta, si necesita algo me buscará.” Dorian ya estaba en puerta.


    “Como quiera Como Hugo habia pedido especificamente que cuidaran de él, Cristina no se atrevió a


    detenerlo, se levantó rápidamente para ayudar a abrir puerta de s de reuniones y sonriendo, le


    dijo: “Si tiene algo que hacer, adnte. Después le explico todo al Sr. Hugo.”


    Mientras haba ya se habia girado, con espalda presionando puerta de s de reuniones,


    despejando el camino con una mano para guiar a Dorian hacia fuera, mientras le decia riendo “Bueno,


    entonces, le doy bienvenida a empresa ?Nos vemos el lunes?”


    Su voz no era ni alta ni baja, pero lospa?eros cercanos en oficina escucharon el “bienvenido a


    la empresa” y no pudieron evitar sorprenderse y emocionarse, tirando del brazo de sus colegas,


    quienes a su vez hacian lo mismo con otros, todos miraban a Dorian emocionados y sorprendidos.


    Dorian, con una mirada indiferente, barrió el lugar. Las mujeres que intentaban espiar se giraron


    rápidamente, fingiendo. concentrarse en susputadoras, pero no podían evitar echarle miradas


    furtivas a Dorian, cuya presencia fría y distante, junto con su imponente figura, causaban admiración


    entre muchos.


    Dorian no prestaba atención a los susurros y miradas de sorpresa de gente. Como una figura de


    autoridad en empresa, estaba acostumbrado a ese tipo de situaciones. Por lo tanto, a menos que


    fuera necesario, rara vez aparecia en eventos públicos. En sede del Hotel Esencia, tenía su propio


    ascensor privado que le evitaba muchas molestias


    innecesarias.


    Cristinaprendia lo que pasaba por cabeza des jovencitas; los hombres guapos y


    competentes atraian atención donde quiera que fueran.


    Aunque, en su opinión, el currículum de Dorian no era tan impresionante.


    Al pensar en eso, no pudo evitar mirarlo con algo de confusión. Por su vestimenta y porte, no parecia


    ser un inútil, pero su curriculum decía lo contrario.


    Fruncio el ce?o y justo en ese momento su teléfono sonó. Cristina respondió instintivamente y al mirar


    hacia arriba, vio ques puertas del ascensor se abrian frente a Dorian. Se acercó para mantenes


    abiertas para él y le dijo: “Sr. Salvador, entonces no lo pa?o más. Nos vemos el lunes.”


    Dorian miró friamente y con un tono seco respondió: ?Hasta el lunes!”


    Tan prontoo terminó frase, sus dedos ya habían pulsado el botón del ascensor.


    Cristina retiró su mano, sonriendo mientrass puertas del ascensor se cerraban. Luego dirigió su


    atencion al teléfono: “H, ?bueno?”


    ?Hablo con Cristina? Soy yo, Salvador ?En cual edificio esta supa?ia? Llevo media hora dando


    vueltas por el estacionamiento y no encuentro entrada.”


    Cuando escuchó voz impaciente y áspera al otrodo del teléfono, Cristina se sorprendió: “?Sr.


    Salvador?”


    El hombre al teléfono respondió con impaciencia “?Quién si no? Oye, de verdad que su empresa no es


    para nadal amable. Si no pueden dar bien dirión, al menos podrían mandar a alguien a recibir a


    las visitas.”


    Cristina ya se había puesto pálida, presionaba fricamente el botón del ascensor y con urgencia,


    dijo al teléfono: “Espera un momento, te mo en un rato.”


    Corto mada y siguió presionando el botón del ascensor. Después de una breve espera, otro


    ascensor llegó


    lentamente. Sin importarles personas dentro, corrió hacia él, presionando de nuevo el botón del


    primer piso con desesperación.


    El ascensor se detuvo rápidamente en nta baja. Salió corriendo, solo para vislumbrar mitad de


    la espalda de Dorian subiendo a su coche. Intentó acercarse con urgencia, pero camia negra


    Cayenne ya se alejaba lentamente. En esquina, Dorian giró cabeza ligeramente, miránd con


    tranquilidad.


    Cristina se tambaleó, casi cayendo y por puro instinto levantó su teléfono para tomar una foto de


    matríc del


    coche.


    Dorian echó una mirada fría al espejo retrovisor, donde Cristina levantaba su celr y luego retiró


    vista con misma frialdad, agarró su móvil y le mando un mensaje a Yael por WhatsApp. “Investiga a


    Salvador”.


    Sin más, le pasó el currículum a Yael. Sus ojos oscuros se elevaron lentamente hacia carretera y


    había un destello de frialdad en su mirada.


    Había sospechado que Hugo era un problema, pero nunca imaginó que se atrevería a meter a un inútil


    en empresa tan descaradamente y manejar todo a escondidas. Quién sabe cuántos más habría


    colocado en secreto..


    Yael respondió rápidamente al WhatsApp: “Vale, en seguida.”


    Dorian echó un vistazo al mensaje y dejó el teléfono, conduciendo con serenidad.


    La sede de oficina del Hotel Esencia no estaba lejos del hotel mismo y en unos minutos llegó.


    Al pasar por entrada del hotel, miró hacia el vestíbulo y sin esperarlo, vio a Lorenzo caminando


    hacia los ascensores. Frunció el ce?o y pisó el freno de inmediato.


    El valet parking se acercó de inmediato: “Buenas tardes, se?or. ?Le ayudo a estacionar?”


    Dorian abrió puerta y le tirós ves al valet: “Por favor, gracias.”


    Ya se dirigía a paso ligero hacia los ascensores, pero fue un poco tarde; Lorenzo ya se había ido en


    uno.


    Dorian observó los números que ascendían en el indicador del ascensor y pulsó el botón para mar a


    otro.


    él tenía sus propias costumbres en el Hotel Esencia, siempre se alojaba en misma habitación y


    Lorenzo sabia


    dónde.


    Y en esa habitación, estaba Amelia.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul