Capítulo 62
Al regresar al hotel, Dorian intento mar a Lorenzo para preguntarle sobre el envío de muestra de
cabello.
No necesitaba verificar rción entre Fabiana y Lorenzo, pero quería probar el resultado de una
prueba de paternidad con Amelia.
Marcó el número, pero recibió una respuesta automática de que el teléfono estaba apagado.
Dorian intentó mar varias veces, pero siempre misma voz mecánica respondia: “Lo siento, el
número que ha marcado está apagado. Sorry, The number you dialed is power off.”
Dorian sabia que Lorenzo no tenía costumbre de apagar su celr.
Con un trabajo tan especial y ocupado, incluso ens noches de descanso o durante reuniones, lo
más cercano a eso era poner su teléfono en silencio, asi que probablemente ya estaria en un avión.
Incluso podria ser que, si tomó el primer vuelo, ya estaria preparándose para llegar a Zúrich.
Dorian miró su teléfono, que había vuelto a panta de bloqueo y lo sostuvo en su mano,
golpeándolo ligeramente contra su palma
él sabía muy bien que no podría impedir que Lorenzo viniera.
Lo único que agradecia era no haberle enviado información personal de Fabiana.
No quería que Fabiana se hiciera prueba antes de tener los resultados de prueba entre Amelia y
Lorenzo, aunque hubiera una posibilidad entre diez mil de que Fabiana fuera Amanda, no queria
arriesgarse.
Pero Fabiana se estaba quedando en el Hotel Esencia, y era muy probable que Lorenzo también se
hospedara alli A pesar de que el hotel era grande, considerando el hecho de que Amelia y él se
encontraron con Fabiana, Lorenzo tambien podría encontrarse con e.
Dorian no queria que se encontraran en este momento.
Tras un momento de reflexión, decidió mar a Rufino: “Lorenzo también viene a Zürich, debería llegar
al aeropuerto en aproximadamente media hora. Si puedes, ve a recogerlo.”
“Eh?” Rufino estaba ocupado y se sorprendió al levantarse, “?Lorenzo viene a Zúrich? No entiendo, si
él es un hombre muy ocupado y no tiene negocios aqui, ?qué viene a hacer?”
“Supongo que tiene sus razones Dorian no dio detalles, “Si puedes, ve por él.”
“ro que si Rufino aceptó sin pensarlo, “De todas formas, no tengo mucho que hacer.”
H
“Perfecto, luego los busco Dorian dijo y justo antes de colgar, recordó el dia en el bar cuando había
pedido el número de teléfono de Fabiana y le preguntó, “Oye, ?lograste contactar a Fabiana?”
Rufino levantós cejas, sorprendido: “?Cómo sabes que se ma Fabiana? ?Investigaste por tu
cuenta?”
“No.” Dorian respondió con indiferencia, “?Qué rción tienes con e ahora?”
Rufino, pensando que Dorian se preocupaba demasiado por una rción cercana con Amanda, se
apresuro a arar. “?Qué rción puedo tener? La chica tiene principios muy fuertes, intenté
agregao amigos varias veces sin éxito. De hecho, pensé en conseguir su contacto para ti, para
que no perdieras de vista.”
“No lo necesito, gracias.” Dorian rechazó oferta directamente, “Y trata de no molesta.”
Rufino frunció el ce?o: “?Ya no buscas a Amanda?”
Dorian fue tajante: “E no es Amanda”
Rufino se quedó en silencio
?Tan seguro estás?” Rufino se confundió con certeza de Dorian, “Pero tiene esa pulsera.”
“No te preocupes por eso, te digo que no es e y punto. No le menciones nada a Lorenzo por ahora,
para no darle falsas esperanzas. Dorian instruyó, “Solo recógelo y llévalo a tu casa, luego me paso
cuando esté libre.”
Material ? N?velDrama.Org.
Capitulo 62
“Está bien, no hay problema”
Su amiga colgó y se levantó para prepararse antes de salir.
Rufino vivía cerca del aeropuerto, a menos de media hora en coche Tan prontoo estacionó su
vehículo en terminal, coincidió con llegada del vuelo de Lorenzo. En medio de multitud
apresurada, lo divisó, pues destacaba con su porte elegante y su actitud distante. Con un par de lentes
oscuros y una figura esbelta, era imposible no notarlo. Rufino lo reconocio al instante y le hizo se?as
con entusiasmo: “Oye, Lorenzito, por aquí!”
Lorenzo dirigió su mirada ha él.
Rufino notó que Lorenzo fruncía ligeramente el ce?o,o si algo de su presencia le molestara.
*?Qué pasa con esa cara?”, remó. “Vengo a darte bienvenida y tú me recibes con esa actitud?”
Lorenzo se quitós gafas de sol y se acercó: “?Fue Dorian quien te dijo que vinieras?”
“?Quién más podría ser?” Rufino ya había colocado su brazo alrededor del hombro de Lorenzo con
familiaridad “Mira que desconsiderado eres, crecimos juntos y vienes a Zúrich sin avisarme, solo le
cuentas a él. ?Acaso no me consideras tu amigo?”
“No te hagas ideas”, respondió Lorenzo, quitándose el brazo de Rufino de encima. “?Dónde está
Dorian?”
Rufino respondió. Está ocupado, dijo que vendria más tarde para tomar algo juntos.”
Mientras haba, Rufino intentó tomar maleta de Lorenzo: “Vamos a mi casa.”
Lorenzo detuvo su mano: “No es necesario, voy a ver a Dorian, necesito har con él.”
“?Qué cosa no puedes decir por teléfono que tienes que verlo en persona? Además, Dori vendrá en
un rato, no hay prisa Rufino se apoderó de maleta de Lorenzo sin esperar respuesta, le dio unas
palmadas en el hombro y dijo:
“Vamos.”
Lorenzo lenzó una mirada que revba que entendía por qué Dorian había mandado a Rufino a
recogerlo.
Rufino tenía un talento especial para insistencia, era un anfitrión generoso y valoraba mucho
amistad. Si Lorenzo Visitaba su territorio, Rufino se aseguraría de ser el mejor de los anfitriones y no
le permitiría irse fácilmente.
Así que no quiso ser terco y asintió: “Está bien, vamos.”
Rufino llevó a Lorenzo directamente al estacionamiento subterráneo y con consideración cargó su
maleta en caju del coche, sin dejar de recordarle: “No vienes a menudo, así que relájate y
disfruta. Conmigo aqui, te aseguro que pasarás…”
No terminó frase cuando vio que Lorenzo había detenido un taxi.
El taxi se detuvo con un chirrido frente a Lorenzo.
El hombre abrió puerta del taxi y mientras subia, le dijo a Rufino con decisión: “Rufi, tengo un asunto
pendiente, saldré un rato y te buscaré más tarde. Cuida mi maleta, por favor.”
“Oye, ?pero qué tienes que hacer que no puedo llevarte? ?Qué estás neando…?”
Antes de que Rufino terminara de har, Lorenzo ya estaba en el taxi. Desde ventana, le dio una
última mirada y se despidió con mano mientras el taxi se alejaba rápidamente, dejando tras de sí
una ligera est de humo.
Rufino se quedó allí, sin pbras.