Capítulo 750
Capítulo 750
Alejandro dio un paso adnte con los ojos enrojecidos, a punto de derramar una lágrima, su
respiración ardiente y temblorosa se tornó fría y desdora aldo de ra, extendiendo mano
para abraza.
-?No me toques!
ra se convirtió repentinamente en un erizo espinado, retrocedió un paso y, en su desesperación,
arrojó el hdo que tenía en mano directamente sobre el pecho del hombre.
-?ra! ?Lo que dije es verdad! ?Porque no me crees!
Los brazos de Alejandro se quedaron inmóviles en el aire, quería acercarse a e, pero temía que lo
odiara, estaba tan angustiado que podría en ese momento enloquecer. -Te he mado esta noche,
muchas veces, ?y no contestaste! Pensé que te había pasado algo, estuve muy preocupado por ti
toda noche.
ra se sorprendió en silencio.
?Bastantes madas? ?Cuándo fue eso?
?Estaba inventando cosas? ?No había recibido ni una s mada de él! ?Maldito mentiroso, ni
siquiera se tomó molestia de near bien sus mentiras!
-Luego recibi algunas fotos enviadas desde un número de teléfono anónimo, ens fotos estabas
abrazada por un hombre desconocido y ambos entraban juntos en un hotel. Tenía miedo de que
estuvieras en peligro, por eso me apresuré a ir al hotel a buscarte. ?Luego ocurrió esa escena en
que los periodistas nos rodearon!
ra miró sus ojos llenos de sarcasmo. -Alejandro, si vas a inventar una excusa, al menos haz que
sea un poco más creíble. Si hubiera sabido que dirías estas tonterías sin sentido, no habría venido
a verte en absoluto.
-?Tengo pruebas!
Alejandro apretó los dientes y, con manos temblorosas por el frío, sacó el teléfono de su bolsillo.
El corazón de ra se aceleró, susbios de cereza se apretaron.
También estaba esperando, también le estaba dando una oportunidad, para ver que decías al
respecto.
-Estas sons fotos que recibi, mira, ?acaso persona en estas fotos no es…?
De repente, los ojos de Alejandro se abrieron ampliamente, fijos en panta del teléfono, verificando
una y otra vez en bandeja de mensajes.
?Las fotos que le habían enviadoo mensaje de texto… habían desaparecido porpleto!
Sus dedos temblorosos pasaron frenéticamente por panta, su mirada confundida casi atravesaba
la panta, pero no podía encontrars fotos que serviriano evidencia, de lo que
estaba diciendo.
?Habían desaparecido!
?Realmente habían desaparecido?
ra levantó susbios y sonrió, pero no había ni rastro de alegría en sus ojos, su frialdad hizo que
su corazón se enfriara en ese momento porpleto. -Alejandro, si no tienes buenas razones ni
excusas bien preparadas, realmente no tienes que apresurarte a verme. No quiero verte, no lo
quise antes y tampoco lo quiero en el futuro.
Al ve pasar a sudo, Alejandro sintió un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo,o si
estuviera en un pozo de hielo muy profundo.
-ra… ?no te vayas! ?Por favor, necesito que me creas?
Estaba a punto de extender mano para retene cuando otra voz sonó: -?ra!
ra levantó repentinamente mirada y vio a Pol a pocos pasos de distancia, vestido con una bata
de paciente y solo cubierto con un abrigo de cachemira, su rostro más pálido que nieve.
-?Pol! ?Cómo te escapaste del hospital? ?No te das cuenta de que todavía estás herido, y muy
delicado?
ra corrió apresuradamente hacia Pol, con resentimiento en sus ojos. -?Cómo viniste hastal
aquí? ?Cómo supiste que estaba aquí?
-Después de que te fuiste del hospital, no podía quedarme tranquilo, así que envié a alguien a
seguirte. Pero no malinterpretes, no te estoy persiguiendo, solo… quiero protegerte.This content ? 2024 N?velDrama.Org.
Diciendo esto, Pol respiró débilmente, su tono lleno de preocupación. -?Cómo puedo permitir que
una joven tan hermosao tú salga s tan tarde? Sabes no soy ningún irresponsable.
La mirada de Alejandro, que había experimentado vicisitudes, se volvió hdao escarcha,
2/3
-Hace demasiado frío, regresemos.
ra bajósrgas pesta?as y lo ayudó a caminar.
-?Acaso estás tratando de tenderme una trampa, Pol?
La voz del hombre resonóo una hoja afda, magnética, profunda y ligeramente enfadada.
-Se?or Hernández, usted y se?orita Jimena tienen sentimientos ocultos entre ustedes, fueron
atrapados teniendo un encuentro ndestino en el hotel por los periodistas, ?cómo se convierte
eso en una trampa? ?Y me culpas luego a mí?
Pol no pudo evitar reír, burlándose con mirada. -?No es esto, acaso, un amor mutuo? Mi querido.
Alejandro.