Capítulo 729
Capítulo 729
Luego de cenar y pagar cuenta, ra se levantó para ir al ba?o. Tan pronto salió, su teléfono, que
había dejado en mesa,enzó a vibrar.
Pol se inclinó hacia adnte, bajó mirada y con un dedo presionó panta del teléfono,
acercándolo frente a sí mismo. De inmediato, su expresión se tornó fría, levantó el teléfono y lo
acercó a su oído.
-ra, ?puedes har ahora? voz de Alejandro del otrodo era suave y llena de afecto.
Al no recibir respuesta, Alejandro se volvió aún más ronco y apasionado. ra, ?dónde estás
ahora? ?Puedo verte? ?Por qué no me has?
Pol sonrió con ironía y colgó el teléfono. Sin embargo, apenas pasaron dos segundos antes de que
Alejandro mara de nuevo.
Pol rio fría y cínicamente, bloqueó ese nombre en su lista negra, luego volvió a colocar el teléfono
en su lugar.
-Has esperado mucho. Vamos- En ese momento, ra regresó, susbios suaves recién
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retocados con lápizbial, su piel pálida y perfectao poa.
Pol pasó saliva con dificultad, sonriendo mientras miraba. -Muy bien.
ra se sentó en el asiento del copiloto del coche deportivo de Pol, yenzaron a acelerar hacia
el este.
-?A dónde vamos? – Preguntó curiosa.
-Estamos llegando-Veinte minutos después, el coche deportivo ingresó al este de ciudad en un
establo recién construido.
-?Un establo? – ra bajó ventani y sus ojos briron. ?Qué estamos haciendo aquí?
-?Recuerdas cuando éramos ni?os y vivíamos en Valencia? Solías llevarme a escondidas, al establo
de tu casa para jugar y, me hacías alimentar a los caballos contigo-Pol volvió cabeza
para mira, con una sonrisa cálidao el sol de primavera.
-?Lo recuerdo! Eras muy miedoso, ni siquiera te atrevías a tocar a los caballos-ra recordó esos
momentos de su infancía con entusiasmo en su voz.
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Pol suspiró con cierta resignación y picardía. En realidad, no era que tuviera miedo, sino que era un
poco obsesivo con limpieza y temía ensuciarme.
-Este establo es propiedad de familia García. Se terminó de construir este oto?o y aún no se ha
abierto cíicialmente al público-explicó Pol mientras estacionaba el coche y guiaba a ra hacia
el interior del establo.
-Pido disculpas, ?pero deténganse! por favor-inesperadamente, justo cuando llegaron a puerta
principal, fueron detenidos por dos guardias de seguridad. -Este lugar aún no está abierto al
público. Los visitantes no pueden entrar. No puede ser.
ra se sorprendió y miró a Pol, que permanecía imperturbable junto a e. Siendo ambos
miembros de familia García, Leonardo y Eduardo eran muy conocidos por todos en empresa,
pero Pol estaba siendo rechazado, por dos guardias de seguridad. La diferencia de tratamiento era tan
evidente que incluso ra,o extra?a en familia, se sintió indignada, por esta actitud tan
déspota de los guardias.
-Lo siento, ra-Pol frunció levemente el ce?o y dijo con una sonrisa amarga. -Esperaba que nuestra
salida juntos fuera más centera, pero parece que te he hecho pasar un mal rato. No te
preocupes yo entiendo.