Chapter 658
Capítulo658
-ra.
Alejandro apenas tuvo tiempo de har cuando una voz melodiosa sono detrás de él. -?Lo siento
mucho por llegar tan tarde!
ra se dio vuelta apresuradamente y descubrió que era su aprendiz, Celeste. Una sonrisa
iluminó instantáneamente su rostro y su estado de ánimo mejoró al instante.
-?Celeste! No has llegado tarde en absoluto. Bienvenida. estaba preocupada de que no pudieras
venir debido a exposición en París- dijo ra apresurándose a recibi, ?Cómo, me iba a perder
esta gran celebración maestra? Me invitaste a celebrar, ?así que vine enseguida!
En ese momento, Celeste notó a Alejandro se encontraba sentado aldo de ra. Hizo un gesto
con su rostro juguetón y preguntó: -Maestra, ?vas apartir con él? ?No te resulta molesto?
This belongs to N?velDrama.Org - ?.
ra miró al hombre a sudo con indiferencia y respondió: –Así es.
Alejandro sintió un dolor en su corazón, pero respondió con delicadeza: ra, si te resulta
molesto verme, es muy sencillo no me mires.
Celeste rodó los ojos con resignación. Este tipo tenía una cara muy dura.
-Estás sentado aquí de manera tan mativa que incluso si no te miro, puedo sentir tu presencia-
bromeó ra, riendo por su cuenta.
-Entonces, vende tus ojos- sugirió Alejandro, disfrutando de linda forma en que e se
enfadaba.
–
-Si vendo mis ojos, ?cómo voy a ver? ra, que era muy perspicaz, siguió su juego.
-Yo te alimentaré susurró Alejandro con voz profunda, y seductora, inclinándose ligeramente
hacia e mientras haba.
ra sintió un cosquilleo en todo su cuerpo. Su corazóntía a gran velocidad, y quería alejar
si para distanciarse del hombre. Sin embargo, Alejandro adivinó sus pensamientos con
precisión y su gran mano se deslizó rápidamente hacia su cintura, sujetánd suavemente y
evitando que se moviera.
ra se puso enrojeció de ira, mientras miraba fijamente los profundos y suaves ojos del hombre.
-Alejandro.
ra agarró con fuerza mu?eca del hombre con su otra mano, apretando los dedoso si
estuviera resistiéndose, pero tambiéno si estuviera respondiendo.
Aunque su mano delicada, no podía sostener su firme mu?eca, e hacía todo lo posible para
transmitirle su determinación, lo que causó un dolor agudo en el corazón de Alejandro.
-Sentarme contigoo solíamos hacerlo antes,partir unaida normalo un matrimonio
común, eso es algo que siempre he deseado. Pero ahora, siendo sincera,er contigo
se me hace un poco repugnante.
Alejandro se sintió abrumado por tristeza, su garganta se cerró y aflojó mano que sostenía su
cintura,o si toda su fuerza hubiera desaparecido..
-ra, lo siento mucho, no pensé que te sintieras tan herida.
-No digas esas pbras deprimentes; arruinarán el buen humor.
ra estaba lidiando con una gran contradión interna, pero no quería seguir discutiendo. – Ya
que estás aquí, siéntate.
Su actitud estaba un poco fría.
Sin embargo, Alejandro todavía tenía esperanza de aprovechar oportunidad.
-Maestra, acabo de encontrarme con un idiota en el camino, ?me sacó de quicio! – Celeste cambió
con gran agilidad de tema, cuando notó tensión entre expareja, tratando de distraer
atención de ra..
Alejandro tomó sigilosamente un sorbo de agua de su copa.
Celeste, destacada dise?adora de moda nacional, solía mostrarse orgullosa y distante en público,
?cómo podía ser tan brusca y har con tanta frescura y sin restriones frente a ra?
-?En serio? Cuéntame más, quiero escuchar que tan idiota puede ser este tipo- dijo ra,
animada, parpadeando.
Alejandro se cubrió boca, a punto de toser en voz alta.
-Recién, acabo de tener un idente con este idiota en carretera.
Tanto rao Alejandro se quedaron boquiabiertos.