Chapter 603
Capítulo603
-Todo lo que hice. Fue por ti-dijo Alejandro.
-??Por mi? ?Atacar a alguien tan brutalmente por mí? – ra soltó una risa fría, incapaz de
soportarlo más. -él está tratando de justificar lo injustificable. No quiero tener nada que ver con
alguien así.
-ra- Alejandro habló con voz amarga, su corazón apretadoo si estuviera a punto de explotar.
No quiero explicar mis iones ni defenderme de nada. Solo quiero hacerte una
pregunta. ?Qué significo para ti?
El aliento de ra se detuvo por un momento, su corazón se contrajo. Aunque todo a su alrededor
estaba oscuro, pudo ver ramente desción en los ojos de Alejandro, pa?ada de un dolor
profundo.
Pol vó su mirada en el pálido rostro de Alejandro, sus ojos afdoso agujas que parecían
atravesar todo su cuerpo.
-Si dejas de molestarme, si dejas de interferir en mi vida, entonces nos veremos en el futuroo
amigos. Tal vez podamos ser socios-continuó ra, su tono más firme. -Pero si sigues siendo
obstinado, entonces seremos enemigos.
Dicho esto, ra se alejó de Alejandro, sin mirarlo nuevamente, sosteniendo a Pol mientras se iban.
Alejandro se quedó de pie allí, aturdidoo si el mundo entero lo hubiera abandonado. No sabía
cuánto tiempo pasó, el frío pró en su cuerpo, haciéndolo sentiro si no tuviera vida. Las
lágrimas en sus ojos se dispersaron con el viento y luego se acumron de nuevo.
La vi en que vivía Pol era segunda más grande en todo el exclusivo vecindario de
mansiones.
La más grande, por supuesto, pertenecía a ra.
Toda esta área de vis era propiedad de familia García, y no había problema en que Pol
cambiara de casa.
Tan pronto, ingresó al patio, ra notós heridas en el rostro de Pol y se sintió incómoda, por lo que
le preguntó con precaución:.-?Tus heridas te duelen?
Pol sonrió ligeramente, pero su sonrisa hizo que su rostro herido se tensara un poco. -No te
1/3
–
-?Alejandro fue muy duro contigo! ra estaba furiosa y deseaba poder abofetear a Alejandro.
Material ? N?velDrama.Org.
-Alejandro es de origenmilitar y asistió a una academia militar en su juventud, por lo que es hábil y es
normal que sea un poco duro-explicó Pol con calma.
El rostro de ra cambió ligeramente. -?Cómo sabes que Alejandro tiene un pasado militar? ?Lo
investigaste?
Pol no se inquietó y simplemente sonrió. -Alejandro y yo, ya sea en el mundo empresarial o en el
amor, estamos destinados a serpetidores de por vida. Si quiero ganar, debo conocer a mi
oponente.
ra entendió el significado detrás de sus pbras. Aunque Pol tenía un brillo de cari?o en sus
ojos, uno que solo mostraba hacia e, ra no tenía intenciones románticas hacia él.
-Cuando mi madre te pregunte más tarde, ra, por favor, ayúdame a explicar-dijo Pol con
preocupación.
-?Cómo debería explicarlo? ?Hay que decir que te tropezaste en oscuridad y testimaste
ra frunció el ce?o, sintiendo que era una situación incómoda.
cara?
–
Pol sonrió impotente y su mirada estaba llena de ternura, algo que solo tenía para e.
-?Tengo una idea! – ra pensó rápidamente y sacó una caja de polvopacto de su bolso,
entregándos. -Utiliza esto para maquirte y cubrirlo.
-?Sabes cómo hacerlo? – Pol miró con ojos brintes y negó con cabeza.
-Entonces, yo te ayudaré- ra abrió caja de polvopacto, tomó un poco con una esponja y
suavemente lo aplicó en el rostro de Pol ens áreas enrojecidas.
El hombre no pudo evitar sentirse iodo ye hizo un movimiento muy leve con susbios.
-?Te duele? – ra preguntó preocupada.
Pol entrecerró los ojos y se acercó un poco más, acercando sus rostros hasta que sus narices casi
se tocaron. E tenía una piel tan suaveo de un bebé, y sus rasgos encantadores eran
ramente visibles.
Ambos estaban tan cerca el uno del otro, a punto de rozar sus narices.
ra incluso podía percibir el ligero aroma a menta que emanaba de su aliento, mezdo con
-Me dolió un poco antes, pero ahora ya no me duele- Pol miró profundamente a los ojos de ra,
susbios se curvaron lentamente.
ra retrocedió un paso, casi dejando caer caja de polvo en sus manos. Aunque había estado
preocupada por Pol antes, eso no significaba que su rción hubiera llegado a ser tan cercana.
-Vámonos, ra. Si nos quedamos más tiempo, no tendré tiempo de prepararte cena- Pol dejó
de molesta y decidió tomars cosas con calma.
Ambos ingresaron por puerta principal de vi y desaparecieron porpleto, quedando
ocultos trass antiguas rejas de hierro de estilo europeo.
Alejandro, solo en el otrodo de carretera, observabas luces brintes que no tenían nada que
ver con él. Sus ojos estaban enrojecidos. 1