Chapter 514
Capítulo514
En medio del frío prante, ra sintió que sus manos estaban cálidas. La mano del hombre
sostenía tiernamente su dedo me?ique, que ya estaba algo entumecido. ra sintióo si los
nervios que pensaba que habían muerto cobraran vida de nuevo. Cerró los ojos con tranquilidad,
apoyándose en su ancha espalda. Sus manos frías gradualmente se calentaron en su palma,
sintiéndose cómodas mientras se encogían.
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Alejandro sintió un estremecimiento en su corazón, preocupado de que e se sintiera incómoda y
se alejara, por lo que apretó un poco más.
-No te muevas-dijo él en tono serio, a pesar de que el dolor en su espalda empeoraba.
Pero él lo disimuló bien, no quería preocupa. Incluso si solo fuera una vez, esperaba ganarse
confianza de ra y ser su apoyo.
-Hace tanto frío. ?Por qué no sigues adnte? -murmuró ra adormda.
-Resiste un poco más. Pronto encontraremos un lugar para resguardarnos de lluvia-Alejandro
respiró con dificultad, el aliento frío formando una neblina frente a sus ojos mientras avanzaban
con dificultad.
-?Y si no encontramos nunca un lugar? -susurró ra, sin fuerzas, con voz suave y débil.
-Entonces te protegeré en mis brazos-dijo Alejandro con los ojos llenos de emociones, casi sin
pensarlo.
-?No lo haré! ?No intentes aprovecharte de mí! -respondió ra, su corazóntiendo con fuerza
mientras parpadeaba susrgas pesta?as.
Alejandro sonrió levemente, llevando a traviesa joven en su espalda. A pesar de su actitud,
sentía que tenía una energía infinita y un cálido sentimiento en su corazón. No provocaría más;
se centraría en llegar a su destino. De todos modos, e no podía escapar.
Estaban pegados el uno al otro, sus respiraciones se fusionaban, y sustidos resonabano uno
solo. Erao si volvieran a los emocionantes momentos de hace trece a?os. Pero chica en su
espalda ya había crecido, incluso había sido su esposa durante tres a?os.
Mientras tanto, Aarón estaba preocupado por su joven se?ora, así que, con un paraguas en mano,
se aventuró bajo lluvia torrencial hasta el campamento. Cuando llegó, su paraguas negro ya
estaba destrozado por tormenta, su traje bien nchado estaba empapado y sus zapatos y
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-?Se?orita ra! -exmó Aarón, a punto de entrar, cuando chocó con Francisco y César, que
llevaban impermeables.
?Quién es usted??Acaso Alejandro está aquí? ?Entonces, ?dónde está se?orita?! Aarón, tal vez
debido a surga rción con joven se?orita, tenía una especie de conexión empática. Sintió
que algo no estaba bien y su corazón dio un vuelco.
—
-Aarón, ?por favor, cálmese! César también estaba extremadamente preocupado, pero tenía fe
en que se?ora estaba protegida por estre de fortuna y que Alejandro encontraría y
protegería. Alejandro y todos los miembros del equipo de guardabosques ya han subido
monta?a para buscar a se?ora. Además, siguiendos instriones de Alejandro, he movilizado
tres helicópteros para búsqueda. Alejandro también ha jurado que no regresará hasta que
encuentre a se?ora. Las pbras de César golpearon fuertemente el corazón de Aarón. -No
regresará hasta que encuentre a se?ora o podía creer que el aparentemente el frío Alejandro
pudiera decir algo así abiertamente por ra.
-Es mi culpa. No debería haber permitido que Irene subiera a monta?a-sementó Francisco,
golpeándose el pecho con remordimiento.
-Por favor, no te culpes. Tienes que confiar en Alejandro. Estoy seguro de que él puede traer de
vuelta a ra-intentó consrlo.