Chapter 450
apítulo450
ra entrecerró los ojos, su mirada se posó en Alejandro de manera intrigante.
-Este rostro… ?Por qué me resulta familiar? -alguien expresó su duda.
-?Oh! ?Recuerdo! ?No es e amante del presidente de Brúj Noticias? ?Aque que fue
atrapada en vivo dándole vuelo a hcha!
-No puedo creer que todavía esté viva. Si fuera yo, ya me habría cavado mi propia tumba. ?Cómo
podría seguir viviendo con el rostro en alto?
-Es mejor estar muerto que vivir una vida miserable. Aunque me pregunto, ?cómo terminó aquí?
Rosalia apretós manos temblorosas y respiró profundamente. -Queridos asistentes, he venido
esta vez para convertirme en testigo impuro para arrepentirme por mis iones. En este lugar,
quiero pedir disculpas al Sr. Pérez de KS World… Mi nombre es Rosalía, soy una periodista de
Brúj Noticias… En aquel entonces, cegada por avaricia y codicia, ignoré los principios
All content is property ? N?velDrama.Org.
profesionales y morales, soborné a personas cercanas al Sr. Pérez para que sustrajeran los dise?os
del escenario de boda de Ada y los vendieran a otros medios… Esto provocó que se?orita Pérez
incumpliera el contrato y finalmente cancra cooperación con Ada…
Todos quedaron atónitos, ?no esperaban que hubiera tantasplicaciones detrás de
terminación del contrato entre ra y Ada! Todos dirigieron miradas de simpatía yprensión
hacia ra.
Además, con el aura de Alexa, todos sintieron que ra era tan pura y santao un ángel. E
debería vivir en una en un pcio, alejada del mundo, para no mirar los problemas mundanos y
sus peligros.
-?Se?orita Rosalía! ?Estás diciendo que fuiste sobornada?
-?Quién fue persona que te sobornó?
-?Cuál fue razón de tu idente? ?Acaso persona que te manipuló temía que revras su
identidad y trató de silenciarte?
Los periodistas se agoiparon a su alrededor, rodeando rápidamente a Rosalía. Las discusiones sobre
las teorías de conspiración también surgieron una tras otra. Rosalía cerró los ojos y respiro
profundamente. Al abrir los ojos nuevamente, levantó su mano sin dudarlo y se?aló directamente
a Leona.
15 BONUS
-?Es se?orita Leona, quien me ordenó hacerlo!
Un estruendo resonó. Los oídos de Leona resonaron y sintió que no podía ver ni oír nada.
Cinco días antes, por noche, en el hospital. En una habitación tranqu que casi resultaba
asfixiante, Rosalía se apoyaba en el borde de cama, agarrando con fuerzas sábanas. Con
mirada baja y dócil, observaba al apuesto hombre sentado frente a e, cuya presencia resultaba
opresiva. Capa tras capa de sudor frio empapaba bata del paciente.
Alejandro tenía una mirada prante y una expresión impasible mientras estaba sentado en una
si.
César estaba de pie a undo, miránd con desprecio.
-Se?or… se?or Hernández… gracias por salvarme vida-dijo Rosalía con voz temblorosa.
-?Sabes por qué te salvé? -dijo Alejandro friamente, jugueteando con un encendedor teado con
susrgos dedos. Rosalía no se atrevió a responder.
-?Porque para mí, todavía tienes cierto valor de utilidad! Alejandro cerró el encendedor de un
chasquido y bajósrgas pesta?as. -Con una s pbra,, puedo hacer que tu cuerpo se
recupere porpleto, o que te conviertas en una inválida. Incluso puedo hacer que desaparezcas
del mundo sin que nadie lo note.
-Se?or Hernández, por favor, digame qué hacer.
Rosalía se asustó tanto que se quedó sin fuerzas. -Siempre y cuando mi miserable vida pueda
ayudarte… ?Haré todo lo posible! Alejandro sostenía un cigarrillo sin encender entre sus dedos, y
sus ojos se entrecerraron ligeramente.
-Identifica a Leona y devuélvele inocencia a mi mujer.