Chapter 444
Capítulo444
Alejandro y Pol se estremecieron al mismo tiempo y miraron a ra.
Ambos tenían el corazón puesto en ra y de inmediato se dieron cuenta de que e estaba
enfadada. Entonces, los dos unieron sus manos y se retiraron de subasta.
No es gran cosa, ?por qué enfadarse? Deja que pase, los dos pensaron.
-?Felicidades, Srta. Pérez! ?El cor es suyo!
El subastador también fue muy perspicaz y, sin esperar reión de los demás, puso el martillo
y permitió que ra se llevara pieza subastada. Después de dos segundos de silencio, estalló un
auso entusiasta.
Sin embargo, ra mantuvo una expresión tranqu todo el tiempo, con sus ojoso un
estanque profundo, sin mostrar ni una pizca de alegría.
-?Mama! ?rapró una falsificación! ?Acaso se dio cuenta de que era falsa? – Leona estaba
tan nerviosa que su voz temba, sintiéndoseo si tuviera un conejo saltando
descontrdamente en su corazón.
-?Cierra boca! ?Quieres que todo el mundo se entere? -Ema le apretó el brazo con fuerza, y en
sus ojos se destba un resentimiento. -Seguramente ra no se dio cuenta de ques joyas eran
falsas. E tampoco se imaginó que en su propia subasta aparecerían falsificaciones. Considera
estos cien milloneso un acto de caridad y acumción de méritos para ti. Leona todavía no
estaba convencida. Pero si e lo descubre cuando regrese…
-La joya ya no está en este lugar, asi que ya no tienes nada que ver con eso. ?Quién sabe si alguien lo
cambió cuando e lo llevaba a casa o si alguien está tratando de difamarte a propósito? -Ema
respiró maliciosamente.
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Lo que Leona más admiraba de su madre era su habilidad para tergiversar verdad sin pesta?ear.
Secretamente, ementaba no poderpartir el mismo cerebro con su madre.
Ada, al ver que su joya había sidoprado por ra a un precio más alto que cualquier otra oferta,
no pudo evitar sonreír satisfecha.
Incluso llegó a pensar que ra tenía ciertas ilusiones sobre posibilidad de cborar con e, de lo
contrario, no había razón para llegar tan lejos. Ay, impetuosidad de juventud.
En este momento, los ojos profundos y fríos de ra, rebosantes de juventud y vitalidad, se
oscurecieron mientras sacaba su teléfono y enviaba un mensaje a Aarón.
Luego, con calma, ajustó su postura,o si estuviera esperando queenzara un buen
espectáculo.
-La siguiente joya proviene de… -en el instante en que t roja se levantó,s emocionantes
pbras del subastador se detuvieron abruptamente. Miró los diamantes en forma de gota en
vitrina y luego su lista de procedimientos. ?Había ocurrido un error, realidad no coincidia con el
modelo a presentar!
En el destello deslumbrante de los reflectores sobre vitrina, todos en s exmaron
sorprendidos. ?No me equivoco? ?No es este cor… el mismo que Ada donó hace un momento?
-?Correcto! ?Es el mismo! ?Exactamente igual!
-?No puede ser! Las joyas dise?adas por Alexa son únicas en el mundo, ?cómo puede haber dos
joyas idénticas presentes en misma subasta?
-Entonces… ?es posible que una de es… sea falsa?
Las discusiones se intensificaron y todos se?ban y murmuraban acerca del cor en vitrina.
Ada se quedó atónita, inclinándose hacia adnte y mirando fijamente el coro si hubiera
sido golpeada por un rayo en un día soleado.
Ema y su hija, Leona, se quedaron petrificadas, apretando fuertemente sus manos. Leona sintió cómo
un sudor frio descendía por su espalda. El cor que le había dado a Ada era falso. Por lo
tanto, el cor en el escenario, donado por alguien más, ?seguramente era auténtico!
-Se?orita Pérez, ?acaso no verificastes piezas antes de subasta? ?Cómo ocurrió este
malentendido? -dijo Ais, sin intención de culpa, simplemente preocupado por e.
-?Acaso no soy conocida por sorprender a todos sin seguir el guion? ?O acaso no es se?ora Ada
responsable? -ra curvó susbios con una sonrisa intrigante.
Ais se quedó en shock. -Este cor… ?acaso?
Entre sorpresa de todos, ra se levantó elegante y se dirigió hacia el escenario. Alejandro, con los
ojos entrecerrados, observaba a ra, cuya sonrisa deslumbrante irradiaba un resndor fascinante.
Su corazóntía fuertemente bajo su ajustado traje, cada centímetro de su piel se sentíao si
estuviera ardiendo.
-Queridos invitados,o organizadora del evento benéfico ‘MINT’,mento profundamente este
malentendido que ha ocurrido y m experiencia que les ha causado. Como responsable del
hotel, asumo total responsabilidad y les pido mis más sinceras disculp