Capítulo 411
Capítulo411
La pregunta tan evidente hizo que todass miradas se centraran en Joaquín. La mirada
prante de ra, llena de ironía, hizo que el corazón de Joaquín se acelerara, pero él
permaneció calmado y dijo: -Esto es algo que todos conocemos. Antes, el grupo Hernández
demostró ser mejor y ganó el contrato de organización de boda. Ahora, nuestra situación es
más débil, y dado que el matrimonio de Ada Gutiérrez se acerca, es lógico que e se una al grupo
Hernández, ?verdad?
Sus pbras fueron cuidadosamente elegidas. ra entrecerró los ojos, se recostó cómodamente
hacia atrás y sonrió: -Tu análisis es correcto, pero has pasado por alto un detalle: hasta ahora,
grupo Hernández y Ada Gutiérrez aún no han firmado un contrato formal.
Todos quedaron sorprendidos: -?Ha pasado una semana y todavía no han firmado el contrato?
Joaquín mantuvopostura, pero su expresión ramente se volvió más rígida.
-Si ya hubieran firmado, ?el grupo Hernández lo habría anunciado con bombo y tillo en su
que aún tenemos una oportunidad-dijo ra mientras apuntaba con punta de su pie y giraba
despreocupadamente en su si. -Soy una persona obstinada por naturaleza, y no me rendiré
hasta el último momento. Por eso he ideado un nuevo n, y en los próximos días se lo presentaré
nuevamente a Ada Gutiérrez para tratar de recuperar este proyecto.
El entusiasmo llenó a multitud: ?ra era realmente asombrosa, ya tenía todo neado!
Joaquín se vio obligado a unirse al coro de aprobación.
-Pero ra, al fin y al cabo, nuestrapa?ía violó el contrato primero. Probablemente Ada
Gutiérrez ya esté muy molesta con nosotros. Si intentas har con e de nuevo, hay una gran
N?velDrama.Org: owner of this content.
posibilidad de que fracases, ?verdad?
-Sí, podríamos estar desperdiciando nuestros esfuerzos porpleto.
Losbios rojos de ra briban, sus ojos parpadeabano obsidiana, y su risa resonaba con
desenfado. La vida no siempre es senci. Incluso sis probabilidades son peque?as, aunque
sea una s vez, ?debo intentarlo!
Después de reunión, los miembros del equipo del proyecto se dispersaron.
En amplia s de conferencias, solo quedaron ra y Aarón. La se?orita tomó el café que Aarón le
entregó, se paró junto a gran ventana y contempló hermosa vista de Ciudad de México,
saboreando el café con calma.
-Se?orita, en reunión mencionó que había borado un nuevo n para exponer al traidor, ?
–
verdad? Aarón estaba a sudo, preguntando con caut.
-Si, he identificado al traidor-ra respondió con serenidad.
Aarón abrió sus ojos emocionado. -?De verdad? ?Quién es?.-En este momento solo tengo
sospechas, pero no hay pruebas para confirmarlo-ra dijo con un tono sombrío, -Aarón, cuando
salgas esta noche, sigue a Joaquín personalmente. Infórmamede cualquier reunión que tenga o
cualquier movimiento sospechoso.
Al día siguiente, Noa se despertó en casa, llevada por Alejandro.. Con su intimidante hermano
protegiénd, Ema no se atrevía a expresar su descontento, incluso si estaba molesta. Leona, por
su parte, no se atrevía a decir nada después de haber sido quien inicialmente se burló de Noa. Ema
sabía que no reprendería, pero si su padre se enterara, probablemente sí lo haría.
Al atar decer, Noa recostada abatida en su cama, sosteniendo el osito que había recuperado. Intentó
recordar lo que había sucedido noche anterior, su corazóntiendo cada vez más rápido, sus
mejis ligeramente sonrojadas. En realidad, había estado un poco ebria noche anterior, y no
recordaba cómo había llegado a casa o lo que había sucedido.
Solo recordaba el momento en ques luces se apagaron, y esosbios se posaron pesadamente en
los suyos, acariciándolos y tentánd. También recordaba esos ardientes ojos fijos en eo si
quisieran prar en su corazón.
Noa respiró profundamente, se levantó de cama y se sentó en el borde de mesa. Tomó su
cuaderno de dibujo y un lápiz, cerró los ojos en silencio durante unos segundos y luegoenzó a
garabatear sobre el papel.
Diez minutos después, un rostro elegante y angr tomó forma en página. Noa miró fijamente
su obra, su dedo rozando ligeramente el dibujo de los ojos hermosos.
-Rodrigo, realmente eres muy guapo.
Lo que Noa no sabía era que Rodrigo ya había llegado solo en un Ferrari rojo brinte a Vi Mar.
-?Quién ha llegado? -preguntó Ema, quien estaba admirando el paisaje oto?al en el jardín trasero
junto a Enrique. Al escuchar al mayordomo, su expresión se llenó de sorpresa.
2/3
-Es Rodrigo.