Capítulo 407
Capítulo407
Rodrigo abrió los ojos, mirando a esta pareja tan impresionante y hermosa. Alejandro miró a ra con
un toque de amor en su mirada. Rodrigo se sintió tremendamente disgustado. A pesar de que ayudó a
Noa, ahora era acusado destima y estaba siendo rega?ado e insultado por estos dos.
-Ya te advertí antes-dijo Alejandro, frunciendo el ce?o con ira y con un brillo furioso en sus ojos, -Te
dije que te mantuvieras alejado de Noa, pero insististe en involucrarte con e. ?Te sientes tan
disgustado por tres merecidas cachetadas? En mi opinión, deberían haber sido más. Debería
golpearte cada vez que te vea.
ra sintió una extra?a sensación en su corazón, incómoda por manera en que Alejandro se estaba
acercando. Antes, él evitabao si fuera un fantasma, temiendo cualquier conexión
con e en su vida.
-Cuida tus pbras. No somos cercanos-ra soltó fríamente antes de darse vuelta y dirigirse
rápidamente hacia habitación, -No quiero escuchar más esto. Me hará sentir que están
insultando mis oídos.
Alejandro se sintió incómodo, apretando losbios en una mueca. Rodrigo se rio a carcajadas,
sintiéndose satisfecho de que Alejandro hubiera sido avergonzado. Pero al momento, Alejandro
apretó los dientes y lenzó un pu?etazo repentino en los abdominales, haciéndole gritar de dolor.
ra se apresuró hacia habitación. En tan solo unos pocos pasos, a pesar de su usual calma,
sentía una gran ansiedad. Temía lo que podría encontrar al abrir puerta, algo que no pudiera
presenciar.
Si todo ibao pensaba, Rodrigo tendría que recibir un castigo severo esta noche. ?Incluso
Alejandro no podría protegerlo!
-Noa-murmuró ra mientras empujaba puerta y entraba. Pero en ese instante, se detuvo en
seco. La habitación estaba tranqu, y no se encontró con escena caótica que había imaginado.
En cambio, había un cálido aroma en el aire, y luz suave de una lámpara iluminaba el rostro de
Noa, que dormía profundamente en cama. Era una imagen hermosa más allá de toda
descripción.
ra se acercó con pasos suaves hasta el borde de cama. Arrodillándose, acarició suavemente
meji cálida de Noa.
Al ver el osito de peluche que Noa sostenía en sus brazos, ra sintióo si algo oprimiera en
ojos enrojecidos se llenaron de lágrimas.
A pesar de que ra había enfrentado situaciones violentas sin inmutarse, no pudo soportar esta
escena. En ese momento, Alejandro entró en habitación y presenció lo que estaba sucediendo. Sus
anchos hombros temron ligeramente y su garganta se atascó.
ra oyó los pasos y se puso nerviosa, rápidamente levantó mano y se frotó los ojos. La habitación
quedó en un silencio tranquilo.
Alejandro tragó en seco, levantó mano y tocó su cabello húmedo con sus párpados bajos. – Sécate
el cabello, afuera hace frío. Si sales y te expones al viento, podrías resfriarte.
–
-No necesito tu cuidado-respondió ra apresuradamente, poniéndose de pie con intención de
evitar cualquier tipo de contacto con él.
Alejandro sintió una mez de emociones en su pecho, apretó los dedos avergonzados. -Rodrigo no
le hizo nada a Noa, puedes estar tranqu. A pesar de su naturaleza traviesa, él sabe que Noa es
mi hermana.
-La boca y los genitales de los hombres no son dignos de confianza-dijo ra con frialdad en sus
N?velDrama.Org: owner of this content.
cejas.
Alejandro sabía que estaba enfadada y que no tenía sentido har demasiado. Dio media vuelta y se
dirigió al ba?o. A los pocos segundos, regresó con una toa y colocó sobre su cabeza.
-Sécate antes de irte.
-Te dije que no era necesario.
Antes de que terminara de har,s grandes manos de Alejandro presionaron sobre toa y
empezó a secar su cabello.
ra quedó atónita por un momento, su corazón empezó a sentirse desordenado. ?Qué le estaba
pasando a Alejandro? ?Realmente se preocupaba por e de esta manera?