Capítulo 403
Capítulo403
El frágil cuerpo de Noa temba ligeramente en sus brazos, una inocencia y pureza que resultaba
irresistible para Rodrigo en ese momento. Aprovechando influencia del alcohol, se volvió aún
más audaz. Noa notó cómo su campo visual se movía, y pronto el imponente contorno de aquel
hombre envolvió, hundiéndose en el sofá.
El aliento de Rodrigo se volvió agitado, y a pesar de su naturaleza invasiva, susbios
permanecieron unidos a los de e, enredánd y devoránd. Mientras tanto, voz sensual de
una cantante resonaba desde el escenario.
Noa, besada por Rodrigo, sentía su cabeza girar, sus ojos desteban con reflejos acuosos. Su
respiración se agitó y bajo el peso del hombre,enzó a retorcerse y luchar.
This is the property of N?-velDrama.Org.
La pasión ardiente crecía en Rodrigo, sus ojos ardían de deseo,o el de una bestia hambrienta
que había estado siner durante días. A pesar de su embriaguez, una cuerda en su mente
seguía tensa: Noa era hermana de su mejor amigo, y no podía permitirse tener algo con e.
Justo antes de perder el control en el último instante, Rodrigo, a rega?adientes, se alejó de los
pensar ni har. Ese beso había dejado aturdida.
-Quiero confirmar si tu teoría científica es cierta murmuró Rodrigo entrecerrando sus ojos,
deslizando su dedo para borrar hue de agua que había dejado enisura de losbios de
Noa, ?No se dice ques mujeres son naturalmente coquetas?
-Estás abusando de mí.
-?Has confirmado eso?
De repente, Noa se sintió cansada, sus ojos apenas podían mantenerse abiertos. Rodrigo besó en
Hacía solo unos minutos atrás, Noa estaba llena de energía, pero ahora estaba cayendo en un
sue?o profundo y somnoliento. Escuchó melodiosa voz de una canción resonando en sus oídos:
Jimena entró en cólera y pateó puerta de s privada. Los jóvenes dentro de habitación, en
estado de desorden, palidecieron al ve, mientras ques mujeres gritaron y se refugiaron en los
brazos de suspa?eros. -?Quién eres? Preguntó uno de los hombres se?ndo con el dedo a
Jimena.
—
Rodrigo protegía a su hermana con mucho celo y, dado que e había vivido en el extranjero desde
que era peque?a, en Ciudad de México muy pocas personas conocían.
Jimena ya estaba furiosa, y en ese momento rabia se apoderó de e. Sin decir una pbra, se
acercó a mesita y agarró una bote vacía, arrojánd directo a cabeza del hombre. La bote se
rompió en varios pedazos,s mujeres gritaron y los hombres quedaron atónitos.
Con los ojos enrojecidos de ira, Jimena miraba fijamente, su mirada estaba cargada de un deseo
frenético de destrozar todo a su alrededor. -?De dónde salió esta muchacha?
Los otros dos hombres,o sus hermanos, se levantaron en su defensa, todos se pusieron de pie. -
Con tanto alboroto, ?qué nean hacer con mi hermana? – Rodrigo, sosteniendo a Noa dormida
en sus brazos, salió del interior de terraza, avanzando con tranquilidad.