Capítulo 380
Capítulo380
Leona retrocedió rápidamente unos pasos, manteniendo distancia de Jimena para evitar que
iodidad de esta última afectara. Las miradas de los periodistas se posaron de manera
extra?a en Jimena,o si hubieran sido testigos de su vergüenza.
-Así que, Jimena ni siquiera tiene membresía de exclusividad depa?ía AX, pero aquí
está presumiendo y criticando a los demás. ?Es ridículo! – se burló un periodista.
N?velDrama.Org: owner of this content.
-?Cree que puede tener voz y voto solo porquepró algunas joyas? Har audazmente frente
al gerente de marca. Definitivamente necesita mejorar su educación yportamiento, está
muy por debajo de ra- se sumó otro periodista.
Estas pbras encendieron furia en el corazón de Jimena, pero se quedó sin pbras para
responder.
Leona se acercó rápidamente a Jimena, susurrando nerviosamente: -?Alejandro está aquí!
-?Alejandro? ?Dónde está? – Jimena se sintió ansiosa y quiso echar un vistazo.
-Está justo detrás de ti, no muy lejos. Ha estado observándonos todo el tiempo, quién sabe cuánto
ha visto-Leona explicó en voz baja.
Jimena se asustó tanto queenzó a sudar frío, volteó cautelosamente. En sombra, Alejandro
estaba de pie con solemnidad en una esquina,o una espada suspendida sobre su cabeza, su
mirada ferozmente fija en e.
Jimena sintióo si su garganta estuviera estrujada, incapaz de respirar, har e incluso su
corazón parecía detenerse.
-Alejandro.
”
La frente de Alejandro se arrugó profundamente, su mirada fría y sin piedad. Simplemente negó
con cabeza y, pa?ado por César, se fue en silencio.
Un escalofrío recorrió a Jimena, sus piernasenzaron a temr y su corazóntía más rápido.
La mirada de Alejandro momentos antes,o unas tijeras afdas, había cortado loszos
emocionales entre ellos.
En el ba?o.
-?Maldita zarrapastrosa! ?Ojalá hubiera muerto antes! – Jimena lloraba a gritos, con cara entres
manos. El maquije de sus ojos estaba deshecho pors lágrimas, y el delineador negro se
volvía borroso.
Su emoción se descontroló, llorandoo una damis en apuros,nzando maldiciones con
rabia
-?Debería haber sido atropeda por un coche al salir de casa! – Leona también se unió a maldición,
-Es despreciable, ?cómo puede esta se de persona seguir viva en este mundo?
-Me viste sufrir humiciones y no dijiste nada en mi defensa-Jimena desahogó su enojo en
Leona.
Leona abriós manos impotentes, -No sabía cómo intervenir. Desde el principio fue tu idea, no
sabía qué hacer. Si tuviera una solución, ra ya estaría resuelta y no estaríamos en esta
situación.
Jimena sollozó un par de veces y luego preguntó con indignación, -?Aún no hay noticias de
Rosalía? ?E ha encuentra alguna forma de romper este bloqueo? ?Qué inútil resulta ser!
-No te preocupes, Rosalía detesta a ra, hará todo lo posible para ayudarnos-consoló Leona.
Justo cuando terminó de har, el móvil de Leona vibró repentinamente. Sacó el móvil y al ver el
mensaje, esbozó una sonrisa maliciosa, agitando el móvil frente a Jimena, -?Es un mensaje de
Rosalía!
Jimena apretó los dientes con una mirada siniestra, -Esta vez, definitivamente haré que ra
pruebe cómo se siente caer desde cima hasta el abismo.