Capítulo 374
Capítulo374
-Los pensamientos de Ema son oscuros sus iones misteriosas. Me preocupa que puedan causarte
problemas. Por eso vine a decirtelo, espero que puedas estar preparada.
ra parpadeo con ojos cristalinos, se encogió ligeramente y luego se dio vuelta para
marcharse.
-He terminado de har, ahora puedes ocuparte en tus asuntos.
Alejandro observó con una mirada profunda antes de dar vuelta y marcharse.
-Alejandro, espera un momento- ra lo detuvo repentinamente.
El corazón de Alejandro dio un vuelco y se volvió rápidamente.
-Según mi conocimiento, tú no eres alguien que ignore que está pasando alrededor tuyo Sin
importar qué miembro de Hernández gane el caso de Ada Gutiérrez, esto será beneficioso para el
N?velDrama.Org: owner of this content.
Hotel Hernández, mejorando su reputación y prestigio. Esto ha sido lo que has estado nificando
recientemente – ra se volvió lentamente y lo miró con escepticismo. -Entonces, ?por qué estás
haciendo esto?
-Porque anhelo que tú ganes- Alejandro habló pbra por pbra, su mirada sincera y ra. Después
de muchos a?os en el mundo empresarial, era raro ver una mirada tan genuina y pura.
-?Por qué quieres que gane? ra se rio burlonamente, susbios rojos se curvaron con desprecio,
Después de tres a?os de matrimonio, nunca has mostrado piedad hacia mí. Y ahora que estamos
divorciados, de repente mencionas camaradería. Alejandro, ?me estás tomando el pelo? Date prisa
y vete, no necesitas pa?arme.
Alejandro tosió forzosamente, sintiendo que un trozo de postre estaba atrapado en su garganta,
dificultando su respiración.
La noche cayó. La familia Rodríguez.
Esta noche, Jimena mó a Leona y le pidió que viniera de inmediato a casa, diciendo que había
algo importante que discutir.
Ambas llegaron al salón privado de ensayo de piano de Jimena y cerraron puerta.
-Jimena, ?por qué me maste tan tarde? – Leona preguntó curiosa.
-Han pasado cinco días desde que KS World anunció cboración con Ada Gutiérrez. ?Has
encontrado una manera de lidiar con esa despreciable? – Jimena cruzó los brazos sobre el pecho y le
preguntó en un tono reprobatorio.
Leona también era una joven con un temperamento fuerte. En casa, aparte de Ema, nadie se atrevía a
harle con ese tono. Instantáneamente, se enojó y murmuró indignada, -Solo han
pasado cinco días. Las soluciones también llevan tiempo.
-Sin mi, realmente estarías en aprietos.
Jimena miró a Leona con desinterés, le encantaba esa sensación de superioridad intelectual.
Luego, aró garganta y se acercó al piano, levantó tapa y tomó un documento de encima,
luego lo arrojó descuidadamente a los pies de Leona.
Leona se sintió humida, pero no se atrevió a mostrarlo. Solo pudo apretar los dientes y recoger
el documento del suelo.
En él había una foto de una joven y sus detalles personales.
-?Quién es esta tipa? – Leona estaba confundida.
-E es Rosalía, actualmente es periodista en un medio mado Brúj Noticias- Jimena se
sentó frente al piano, tocandos tes distraídamente.
-?Brúj Noticias? Nunca he oído har de eso.
Jimena agitó sus dedos, -Es solo un medio mediocre. El punto no está en eso, sino en el trasfondo de
esta mujer. Míralo de nuevo.
Leona parpadeó y frunció el ce?o mientras miraba el documento.
-Rosalía, José… ?por qué siento que estos nombres me suenan familiares? Como si los hubiera oído
en algún lugar.
-José era el ex vicepresidente de KS World. Fue él quien se alió secretamente con Santiago antes,
desviando fondos de adquisiciones del hotel. ra descubrió esto y terminó en cárcel. Aunque no
recibió una sentencia muyrga, arruinó su vida- Jimena apoyó cabeza en su mano y sonrió.
-Eso es un profundo rencor.
Leona finalmente lo entendió y se levantó abruptamente del sofá, -Entonces, ?este enemigo jurado de
Rosalía no es otro que ra? Si no fuera por esa mujer despreciable, ?cómo habría caído su
Jimena suspiró y miró con desprecio
Vaya reión lenta.
-ra es enemiga de ambos. Nosotros solo necesitamos aprovechar hábilmente el odio de Rosalía
hacia ra y hacer que ra se caiga. Los ojos de Leona se estaban fríos y sombríos, -Parece que
es necesario conocer a Rosalía en persona.