Capítulo 345
Capítulo345
-?Tan despreciable! Pronunció ra entre dientes.
Los hijos de familia Pérez, desde que eran peque?os, habían sido protegidos por Julio ys tres
Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org.
esposas, lo que les dio un amplio espacio de libertad para perseguir sus sue?os y lograr sus
ideales.
ra también se dejó llevar por el amor en el pasado, abandonó su hogar por Alejandro,
poniéndose en peligro y permitiendo que él pisoteara repetidamente su noble corazón, todo por
absurda y ridíc idea del verdadero amor.
Ahora, e había despertado repentinamente y regresado a su familia. Queriendo tomar bandera
de sucesión y no solo reparar sus errores pasados, sino también permitir que sus hermanos y
hermanas pudiesen vivir su propia vida sin preocupaciones. No desea que pacífica vida de su
familia fuese perturbada.
?Peros iones actuales de Alejandro eran una prueba de sus límites! Eso era algo que e no
podía soportar.
-?Despreciable?
La frase hizo que el corazón de Alejandro seprimiera de dolor, y sus ojos se volvieron aún más
sombríos.
De repente, extendió los brazos y atrapó a ra contra su pecho, su aliento cálido sopló sobre
punta de su nariz. ra, si crees que soy despreciable, entonces ven y atacame. Asegúrate de
capturar a César y castigarme de esa manera. ?Te hace sentir satisfecha con esta forma de
venganza?
?Venganza?
Los ojos de ra también se enrojecieron de ira, sintiendo que este hombre erapletamente
irrazonable. Fue él quien ordenó a César que espiara, y fue atrapado cons manos en masa.
Las pruebas eran contundentes, él ni siquiera se disculpó con e, y ahora incluso acusaba.
-Si no fuera por tu instrión, ?por qué tu hermano, que es policía, arrestaría a César sin motivo
alguno?
Alejandro entrecerró los ojos con resentimiento, una mez de emocionesplicadas se acumuló en
su pecho, difícil de aliviar. -ra ?me odias tanto por haber ganado una vez? ?Tienes
Hernández?
-?Qué pasa? ?Estás celoso? Mis hermanos me adoran y quieren protegerme. ?Qué puedo hacer al
respecto? -Ciara esbozó una sonrisa que enfurecería a cualquiera con susbios rojos.
-ra… Su ceja dio un salto repentino.
-Tienes tantas hermanitas buenas, ?no me permites tener algunos buenos hermanos? Si no te
gusta, ?por qué no te vengas? Puedes hacer que tus hermanitas vengan a vengarse de mí.
Normalmente, ra nunca diría esas pbras. Pero esta noche, después de beber un poco y ser
provocada una vez más por Alejandro, perdió inhibición de su lengua.
-Hermana? ?Qué hermana? -Alejandro estabapletamente confundido, sin entender
situación.
-Tsk, finges no entender cuando sabes perfectamente bien. No tengo tiempo para lidiar contigo,
se burló ra con disgusto, presionando sus manos contra el fornido pecho del hombre y
empujándolo con fuerza.
Lasrgas pesta?as de Alejandro se movierono plumas de cuervo, y sus oscuros ojos
mostraron sutiles ondas apenas perceptibles.
Recordó aquel incidente en el que ra lo había vomitado fuera de una s del bar y lo había
acusado de ser un matón, casi llevándolo aisaría y dejándolo en un estado deplorableo
nunca había experimentado.
Al llegar a casa, se quitó ropa sucia y se quedó de pie frente al espejo, con el torso desnudo. Para
su sorpresa, descubrió marcas rojas de ara?azos que parecían haber sido hechas por una gata en
su pecho.
Cuandos tocó ligeramente, sintió una ardiente sensación de dolor y un calor residual.
En ese momento, al ser tocado por e nuevamente, fresca sensación de su contacto hizo que su
corazón, que ya había sido derretido por e, temra incontrblemente.
Los sentimientos indistintos y turbulentos se agitaron en los profundos ojos del hombre, creciendo y
desarrollándose salvajemente.
-He dicho todo lo que tenía que decir. A partir de ahora, no envíes a nadie más a seguirme, ?porque
próxima vez no será tan simpleo ser arrestado! -ra estaba enfurecida y molesta al ver
1/3
-Muévete, no me obligues a actuar-ra amenazó con voz temblorosa, mientras presionaba su pecho
que se movia bruscamente.
-?Aquí esisaría de policía! Si teportaso un matón conmigo, maré a mi hermano para
que te arreste-los ojos de ra se abrieron de par en par y sus mejis se enrojecieron de ira.
-Incluso si es así, no te permitiré irte-el hombre se volvió obstinado y terco.
-?Por qué debería quedarme?
-Explicate, ?qué hermana? -Alejandro frunció el ce?o, preguntando ansiosamente, -Solo tengo dos
hermanas, Noa y Leticia, ?hay alguna otra hermana? 2
ra apretó losbios de ira. En ese momento, los ojos de Alejandro se contrajeron
repentinamente y, de repente, se dio vuelta, bloqueando el feroz ataque que venía detrás con su
brazo izquierdo.
Surga experiencia en el ejército durante muchos a?os le había permitido mantener una aguda
vigncia incluso ahora,o un leopardo ágil.
ra abrió los ojos, sin entender lo que estaba sucediendo, cuando de repente Alejandro y Víctor
A su alrededor, se escuchaban corrientes frías y aterradoras, lo que llenaba de miedo y terror.
La figura de Alejandro se movíao un rayo, golpeando ferozmente. En este enfrentamiento entre el
estudiante sobresaliente de academia militar y el impulsivo detective, Víctor
ramente estaba en desventaja.
Después de todo, dentro de toda familia Pérez, aparte de Juan y Diego, nadie más podía igur a
este hombre en destrezas.