Capítulo 280
Capítulo280
Los visitantesenzaron a abandonar el jardín, solo quedaron ra y Beatriz. La luz se volvía
cada vez más tenue, pero el rostro sin maquije de ra seguía siendo pálido y brinteo
luna liena, lo que hacía que Beatriz envidiara y cra aún más.
Dejando dedo toda enemistad, tenía que admitir que ra era de una rara y excepcional belleza.
?Cómo no sentirse inquieta, asustada y resentida al ver a esa mujer tan hermosa convivir con su
hombre bajo el mismo techo durante tres a?os, aunque solo fuese por simple apariencias?
Entonces, Beatriz se acercó a ra con rabia, jugando con surga melena negra, sin mostrar
apariencia dócil que solía sostener frente a Alejandro, sino una sonrisa de triunfo.
-?Ya has encontrado un novio tan rápido? ?Realmente tienes habilidades sorprendentes! Pero ?por
qué no lo hiciste antes? No importa cuánto te afanes por Alejandro, él ya no te prestara atención
una segunda vez–dijo Beatriz, presumiendo con orgullo.
ra lo miróo si estuviera viendo a un loco de calle. -?Por qué debería Alejandro de
prestarme atención?
Beatriz se sintió irritada por falta de reión de ra, así que sacó el As bajo manga que
tanto había esperado para mostrar.
-Ya que nos encontramos, déjame darte una noticia bastante agradable. Alejandro y yo nos vamos
aprometer. La fecha depromiso será en mi fiesta de cumplea?os.
-?En serio? ?Felicidades! Peromento no tener un regalo adecuado para ti–respondió ra con
indiferencia, totalmente despreocupada.
Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org.
Al ver que ra no mostraba ninguna emoción, Beatriz se enfureció y se sintió ofendida. -Aunque
finjas ser fuerte, sé que estás furiosa y llena de odio en tu interior. Pero ?de qué sirve? Al final,
quien tendrá a Alejandro seré yo, ?y tú te convertirás en el hazmerreír de todos!
-Beatriz, cada vez que me ves, estás presumiendo que conseguirás a Alejandro o rdeando de
fortaleza de tu rción con él. ?Es esa toda emoción que tienes en tu vida? ?No tienes nada más
de qué har además de un hombre divorciado? No me interesa nada de lo que
tienes que
decir-
suspiró ra aburrida, sintiendo que se estaba rebajando al har con e.
Pero no podía evitar sentirse mal si no le respondía a esa vina.
-?Qué dijiste?– gritó Beatriz, furiosa y humida.
1/2
-Entiendo que quieras presumir de haber ascendido de se social y haber entrado en una familia
adinerada, pero deberías elegir a alguien adecuado parapartir eso. Lo que valoras tanto,
lamentablemente, es basura que ni siquiera quiero mirar dos veces. Realmente no tiene
sentido–agregó ra.
Beatriz, con el rostro enrojecido de ira, exmó: ?ra! ?Solo estás celosa! Cuanto más duramente
me insultas ahora, más demuestras que te importa que Alejandro y yo estemos ahora juntos.
mar a Alejandro ‘basura‘ es solo una forma de desahogar tu frustración después de tres a?os de
esfuerzo inútil, es decir, tú fuiste quien lo perdió todo y a quien Alejandro pateó bien lejos.
El frío y prante mirar de ra hizo que Beatriz temra de pavor.
-Debes entender algo: a veces es mejor retirarse cuando vas ganando. Aunque yo cedí, no significa
que puedas aprovecharte de ello. Puedo ser amable, pero eso no significa que puedas decir
cualquier cosa sin sentido frente a mí. Esta es última vez que te lo advierto, no uses mi natural
mucho más difíciles, Ashley.
Al escuchar el nombre -Ashley–fueo un trueno repentino para Beatriz, provocando un
estremecimiento en todo su ser y dejando su rostro pálido y tembloroso.
-Pero ?Qué es lo qué te pasa? ?Por qué tienes esa expresión?– ra, al ver que se puso nca
Estados Unidos? Nunca pensé que alguien se asustaría tanto al escuchar su propio nombre.
-No sé quién es Ashley, tampoco he oído ese nombre antes, y no sé de qué demonios estás
hando–tartamudeó Beatriz, respirando cada vez más agitada mientras intentaba desvincrse
lo más posible a situación.
Después de todo, Ashley de antes era una mujer libertina y avara, muy diferente de imagen
pura y celestial que e ahora mostraba a Alejandro.
Con una peligrosa y hermosa mirada entornada, ra dio dos pasos hacia adnte cons manos
a espalda, inclinando ligeramente su cintura mientras mostraba una sonrisa fría y profética.