Capítulo 277
Capítulo277
E era así, cuando se encontraba haciendo algo que le gustaba, se concentrabapletamente,
sumergiéndose porpleto en ello y olvidando el espacio y tiempo a su alrededor.
En ese momento, ra recordó de repente que Pol todavía estaba esperándole.
Se dio vuelta apresuradamente y lo vio allí, de pie con paciencia, sosteniendo un cesto de
mimbre lleno de hermosas y discretas flores rosadas.
Eran realmente hermosas.
-ra–lo mó Pol mientras llevaba el cesto de flores acercándose a e.
-No entres, ?cuidado de ensuciar tu ropa!– ra lo vio tan bien vestido que se apresuró a
detenerlo.
Pero él simplemente ignoró su advertencia y siguió caminando directamente a través del campo
de espinas, decidido a llegar a sudo.
ra apretó susbioso pétalos de rosa y se sintió un poco avergonzada.
-ra, esto es para ti–dijo Pol, con luz del atardecer brindo en sus profundos ojos, mientras
le entregaba el cesto de flores.
-Pol, gracias por tu amabilidad, pero no puedo aceptar estas flores–rechazó ra con una sonrisa
ligera.
Aunque solo era un cesto de flores, eran rosas después de todo, con un significado que podría
tornarse un poco ambiguo, y no era apropiado que es aceptara.
Pol anticipó su rechazo y cambió su enfoque, riendo: -Flores frescas para una hermosa dama, eso
es solo una parte. Lo más importante es que veo que ra, tú tienes mucho interés ens rosas
que cultivo, así que quería regrte un cesto de es para ques estudies en detalle. También
puedes llevar tierra de aquí, trasntas en tu propio jardín y cuida bien para que estas
florezcan todo el a?o.
Con esto, ra ya no tenía razones para negarse. Dudó por un momento y finalmente aceptó el
cesto de flores, -Gracias por este bonito regalo, Pol.
De repente, Pol frunció el ce?o, se colocós manos en el pecho y se inclinó hacia e.
1/3
Un rostro delicadoo el jade se acercó cada vez más, ampliándose ante los sorprendidos ojos
cristalinos de ra, que contuvo respiración, pesta?eando.
-Pol, ?Por qué me miras de esta manera? ?Tengo algo en cara?–, preguntó e, desconcertada,
mientras se pasaba mano por el rostro y otra mancha de barro se pegó en su meji.
Esta vez, su cara se ensució mucho más.
Pol miraba era con ternura, sacó un pa?uelo nco puro de su bolsillo y, de manera natural,
limpiós manchas de tierra de su meji y frente.
él se movió demasiado rápido, y ra solo pudo reionar en este momento, apresurándose a
Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org.
decir: -Puedo hacerlo por mí misma.
-No importa, ya estás resndeciente de nuevo–respondió Pol, miránd profundamente
mientras retiraba rápidamente mano.
Siempre era así, justo cuando e sentía que su interión se volvía demasiado íntima, él detenía
sus iones a tiempo.
Quizás consideración de Pol hacia e se debía a su naturaleza amable, o tal vez también estaba
rcionada con haber pasado infancia juntos.
En ese momento, unos pasos se acercaban a ellos.
ra alzó repentinamente mirada y se quedó petrificada al ver a solo unos pasos de distancia
imponente figura de Alejandro, que se mantenía inmóvil y frío, sin emoción ni enfado, solo unos
impresionantes ojos color melocotón que desteban sutilmente te?idos en rojo de ira.
Erao el mar cuando se avecinaba una gran , silencioso pero lleno de fuerza.
En ese momento, Alejandro había observado cuidadosamente cada interión entre ra y aquel
hombre, y apretaba los pu?os con fuerza bajo sus elegantes mangas, cons venas del cuello
palpitando a mil por hora.
La vio recibirs rosas que Pol le entregó, vio sonreírle con ternura, y también lo vio limpiar su
rostro con suavidad y cari?o.
Eran cómplices e íntimos,o una pareja en perfecta armonía.
Alejandro mantenía espalda rígida, apretaba los dientes con un sonido chirriante, y su mente
estaba llena de un dolor punzanteo el rugido del motor de un tractor.
2/3
Resultaba que ra no había venido aquí para sabotear su proyecto, sino para disfrutar des
flores con su nuevo amor.
Pero él preferiría que viniera a pelear, apetir, a torturarlo, preferiría enfrenta.
No quería ver cómo todo lo que una vez fue suyo, e lo entregaría porpleto a ese hombre.