Capítulo 256
Capítulo256
Al llegar a vi privada de ra, ya era de madrugada.
Inés estaba preocupada por su hermana, se mantuvo despierta sin atreverse a dormir, sus ojos
enrojecidos y con una mirada que inspirabapasión.
-Inés, no te culpes más, tu hermana mayor está bien. ?No tienes ses temprano ma?ana? Ve a
dormir rápido, -dijo ra mientras se sentaba junto a Inés y le acariciaba el brazo.
-Hermana, ?soy… una inútil? De ni?a siempre me protegías, pero ahora que he crecido… no puedo
hacer nada por ti…-Inés frunció losbios, sus ojos llenos de lágrimas.
-Bobita, ?qué estás diciendo?
ra le dio un toque suave en cabeza, familia Pérez está mejor con tu presencia y de
Emilia. Eres benjamina que todos nosotros adoramos, el amuleto más preciado.
Si realmente quieres hacer algo por mi, entonces trabaja duro para lograr tus sue?os. Cuando te
destaques en industria del entretenimiento, incluso te nombraré nuestra embajadora. También
me ahorrarás algo de dinero. ?No es eso muy genial!
N?velD(ram)a.?rg owns this content.
—Hermanita, ?sí confías en mi…? ?Seguro que tendré éxito! –Inés se enjugós lágrimas de los ojos
con los dedos y asintió con determinación.
Después de un rápido aseo, Inés se quedó dormida en cuestión de segundos una vez tocó
almohada.
ra arropó a su hermana cons sábanas y salió de habitación.
En su estudio, Aarón ya estaba esperando.
-Esta noche, Beatriz parecía haber sido hospitalizada por algo. ?Se ha descubierto causa? –
ra, sin ternura de antes, se sentó fríamente en el sofá.
-Sí, se supo que Beatriz intentó suicidarse, se cortós venas des mu?ecas, pero fue rescatada a
tiempo. Ahora ha superado el período de peligro y se encuentra estable.
Aarón se detuvo por un momento, su mirada profunda se llenó de frialdad, -Alejandro
pa?ó todo el tiempo.
-Eso es lo mínimo que puede hacer, e estaba dispuesta a sacrificar su vida por él. Incluso si eso
1/3
indiferencia, sin importarle nada.
-Se?orita, ?cómo ve usted el asunto de Beatriz?
-Beatriz intentando suicidarse, es broma más divertida que he escuchado este a?o.
ra se odó, cerró los ojos para descansar y se masajeós sienes doloridas, -e ni siquiera
ha llegado a ser se?ora de Hernández, ?cómo podría hacer una cosa de esas? ?Cómo podría
atreverse a morir por amor? Y, además, alguien que realmente quiera intentar morir no querrá ser
descubierto por nadie. Si no muere, eso sería aún más frustrante. 1
-Así que, ?quiere decir que Beatriz está fingiendo por Alejandro?
Aarón frunció el ce?o con confusión, pero ?por qué tomaría este riesgo? E está a punto de
casarse con Alejandro, ?verdad? ?Acaso… Alejandro no quiere casarse con e? ?E está usando
su vida para presionarlo?
Una inquietud indefinible afloró en el corazón de ra, -quién sabe, tal vez Alejandro se enamore
de otra chica.
Alejandro siempre ha sido un hombre frío, no es sorprendente que abandone a cualquiera.
-Sí, pero aun así, espero que puedan casarse sin problemas, quedarse juntos y causar problemas a
otros.
Aarón apretó los dientes con enojo y luego preguntó, -Se?orita, ?quién cree que fue el hombre que
tenga tiempo para organizar algo así.
-Ese hombre es de China.
Los ojos de ra se oscurecieron gradualmente, además, es un experto en artes marciales, sus
movimientos son burdos y sin ticas, pero sus ataques son extremadamente efectivos.
Ema no tenía tiempo para hacer esto, Leona no tendría oportunidad de conocer a alguien así.
Solo Beatriz podría tener capacidad para eso.
-E había vivido en los Estados Unidos durante tres a?os y su pasado ya había sido investigado
por mi hermano. Sus rciones personales son muyplicadas, involucrándose con varios
hombres. Quién sabe si uno de esos seres basados en carbono con mente simple y extremidades
desarrodas podría haber sido utilizado por e, -dijo Aarón con los ojos abiertos de asombro,
sintiendo que explicación de se?orita tenía mucho sentido.
2/3
-En cuanto a lo que dijiste sobre por qué ese hombre intentó atacarme, no tiene sentido que
especulemos aquí. Ma?ana iremos y le preguntaremos directamente, y sabremos verdad. ?No le
dijiste nada a mi hermano mayor? -dijo ra de repente, inclinándose hacia adnte con
curiosidad.
Aarón suspiró con resignación, no puedo hacer otra cosa que seguir sus órdenes. No le he dicho
ni una pbra al se?or Pérez.
-Bien, eso es bueno, -dijo ra con alivio.
Pero antes de que pudieran continuar, el teléfono móvil sonó.
En panta se leía “Hermano mayor“, lo que hizo que ra sintiera un escalofrio recorrer su
espalda y sus pups se contrajeran. Rápidamente tomó el teléfono y lo apartó, sin atreverse a
contestar.
Sin embargo, en ese momento, el teléfono de Aarónenzó a sonar, y no se atrevió a no
responder.
-Se?or Pérez, ?en qué puedo ayudarle? -trató de mantener calma.
-Haz que ra conteste el teléfono, voz de Diego sonaba profunda y resonante,o si
estuviera hando a través de un altavoz, sorprendiendo tanto a ra que sus ojos casi saltan de
impresión.