Capítulo 235
Capítulo235
Con una pbra casualo rayo, dejó al alcalde y su esposa atónitos en su lugar.
?La hija de Julio Pérez, el grupo KS de Valencia?
–
-?Eres en verdad hija del presidente Pérez? preguntó el alcalde, sorprendido, mientras seguía
mirando a ra.
Cristiano tosió ligeramente, murmurando para sí misma: Vaya, mientras otras personas se presentan
con tarjeta, se?orita lo hace con el nombre de su padre.
-Si. En este asunto, pueden verificarpletamente mi identidad con los se?ores Hernández.
Dijo ra, levantando susbios rojizos con una sonrisa: – He tenido algunos tratos con familia
Hernández, ellos pueden confirmar mi identidad.
Alejandro miró fijamente a ra.
E ni siquiera quería usar pbra “familiar“,o si no se conocieran en absoluto.
– Se?or Hernández, resulta que esta se?orita es entonces una conocida suya.
El alcalde Ximénez era un hombre experimentado en el mundo político, y en cuanto supo que era
Entonces, estrechó mano de ra.
–
Alcalde Ximénez, no sé con mi posición actual, ?si tengo calificación para discutir una cooperación
con usted? – dijo ra con una sonrisa en sus ojos, pero con una ligera sensación de presióno si
fuera algo trivial.
El alcalde quedó aturdido por un momento.
El alcalde sintió que, a pesar de que chica era muy joven, su aura imponente no se podía
subestimar en absoluto,o si hubiera heredado influencia de Julio Pérez, haciéndose sentir que
no podía toma a ligera.
En tanto, Alejandro apretó los pu?os sintiendo un nudo que le apretaba el pecho.
?Esta mujer ahora se atrevía a actuar de esa manera sólo porque era hija de familia Pérez?
?Acaso consideraba el mundo de negocioo un parque de diversiones en el que podía
entrometerse y entretenerse a su antojo?
+15 BONOS
-Se?orita Pérez, nos alegra mucho verte aquí. Pero hoy el alcalde y yo tenemos asuntos importantes
que discutir, no es algo que una persona ajena pueda escuchar o participar, así que te pedimos que te
retires por favor. – dijo Enrique, manteniendo una sonrisa amable y de anciano, pero con una mirada
fría y sin calidez.
Leona se sintió frustrada y también quiso intervenir, pero fue detenida por Ema.
Esta mujer, de forma insensata, se está metiendo en problemas sin medir sus fuerzas. Su marido se
encargaría de e, no era necesario que e interviniera.
–
– Sé que el se?or Hernández está aquí para discutir asuntos de negocios, y si no fuera por el proyecto
de Ciudad Próspera, yo tampoco habría venido.
ra levantós cejas sin cambiar su expresión: – En cuanto a lo que dijo de que no puedo participar,
no lo entiendo. En cuanto a recursos y fortaleza financiera, nuestra familia Pérez no es
inferior a familia Hernández.
El grupo Hernández puede manejar proyectos, nuestra familia Pérez también podemos manejarlos
igualmente. Incluso cuandopramos cosas, siempreparamos precios en varias tiendas.
Sólo estoy brindando al Se?or Ximénez una opción adicional, ?acaso eso no es bueno?
El alcalde se sorprendió repentinamente, pensando que esta chica realmente tenía un gran
impulso.
La expresión de Enrique y Ema era muy parecida, igual de desagradable.
– Se?orita Pérez.
Contentt bel0ngs to N0ve/lDra/ma.O(r)g!
Alejandro, que había permanecido en silencio todo el tiempo, dio dos pasos adnte. Sus ojos eran
profundoso un abismo y proyectaron su sombra sobre su delicada figura: – El grupo
Hernández ya ha alcanzado una intención de cooperación con el alcalde. Todos los aspectos han
sido discutidos y acordados. Además, el grupo Hernández ha cumplido con todos los criterios para
desarror el proyecto de Ciudad Próspera.
En este momento, te interpones y quieres sabotear desde el medio, ?no crees que eso va en contra
des res del mercado y es demasiado desconsiderado?
ra alzó su rostro delicado y encantador, con una mirada burlona en sus brintes, parpadeó y dijo:
?Sabotear? Es correcto, estoy aquí para sabotear entonces.
–
+15 BONOS
– ?ra Pérez! – los ojos de Alejandro se contrajeron y apretó los dientes.
– En cuanto a lo que dice sobre mí, que estoy vindos res y causando problemas sin sentido,
entonces, se?or Hernández, está diciendo usted smente tonterías.
–
ra retrocedió un pasado y se alejó de sombra que Alejandro le había arrojado: Las res del
mundo de negocio siempre son establecidas por los ganadores. Si el grupo Hernández ya ha firmado
un contrato, entonces sí, puedo parecer que estoy causando problemas sin sentido.
Pero en este momento, el grupo Hernández aún no ha firmado el contrato con el alcalde Ximénez.
Quién establecerás res al final, si tú o yo, aún no se sabe.
Los ojos de Alejandro se entrecerrarán y se sintiera un poco sin aliento.
E tenía razón, antes de firmar el contrato, todo era variable. Durante todos estos a?os, él había
seguido esta re no escrita, causando estragos en el mundo empresarial y logrando victorias en
cada paso.
Pero quién hubiera pensado que algún día se encontraría con este obstáculo.
Y oponente era nada menos que su exesposa.
Se?orita Pérez, creo que el alcalde Ximénez probablemente no querrá cooperar contigo.
Ema no soportaba su actitud desenfrenada, por eso dijo estas pbras con una sonrisa forzada: —
Sin mencionar que el alcalde Ximénez y nosotros hemos mantenido una buena rción de
cooperación durante muchos a?os. Es algo que mayoría des personas simplemente no se
puedenparar.