Capítulo 214
Capítulo214
ro que si!
-Entonces, tré contigo y con se?orita Inés- sonrisa de Aarón era tan cálidao de un
hermano mayor.
Después de todo, ra e Inés habían crecido bajo su cuidado. Aarón recordaba vividamente cómo
Inés so seguir a su hermana mayor cuando tenía seis o siete a?os, con mocos en nariz y
chupando un pirulí.
ra no notó nada extra?o, ya que Inés tenía una piel tan ncao poa, y su tierna
cara y personalidad tímida hacían que se sonrojara fácilmente.
Pero lo que ra no sabía era que Inés llevaba siete a?os enamorada secretamente de Aarón. 1.
-Vámonos, estoy hambrienta. He estado anhndoida de Luz todo este tiempo–dijo ra
mientras apretaba delicada mano de su hermanita y entraban juntas en mansión.
-Mamá todavía está preparando cena, volvieron demasiado pronto–Inés sacudió el brazo de su
hermana, igual que cuando eran ni?as.
-Pero estoy muriendo de hambre–protestó ra, con el estómago rugiendo.
-Se?orita, ?por qué noe algo de botana mientras tanto?– Aarón sonrió con ternura y sacó un trozo
de chocte de su bolsillo. Con delicadeza, abrió el papel de aluminio y se lo acercó a los
ra aceptó naturalmente el gesto y mordió un pedazo de chocte.
Al ver su cercana interión, Inés apretó susbios suavemente, sintiendoo si hubiera mordido
una ciru verde. Sentía una sensación agridulce en su corazón.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
E sabía que Aarón siempre había tenido sentimientos por su hermana mayor, y lo notó desde
que eran peque?os.
Por ra, Aarón podría haber seguido tradición familiar y convertirse en un exitoso abogado o
incluso en un atractivo fiscalo su hermano mayor. Sin embargo, él solo quería quedarse aldo de
ra, incluso si eso significaba que su carrera no tendría mucho futuro.
En los ojos de Aarón, solo estaba ra; no podía haber lugar para ninguna otra mujer.
1/3
+15 BONOS
Esa noche, todos estaban felices. No solo porque ra se habia divorciado sinplicaciones y se
ha desvincdopletamente de familia Hernández, sino también porque Inès habia
encontrado tiempo para volver de Ciudad de México, haciendo que casa volviera a estar animada.
Hacta mucho tiempo que no vn as dos hermanas riendo y jugando juntas, y todos mostraban
una expresión de alegría y satisfión.
Sin embargo, Cam Pérez había emigrado a Austria y su esposo estaba en plena campa?a
presidencial, por lo que no podia volver a casa en ese momento. De lo contrario, tener as tres
hermanas reunidas seria una escena nostálgica y maravillosa.
Luz y los sirvientes sirvieron uno tras otro exquisitos manjares que provocaron que todos se
rmieran losbios y sintieran un intenso apetito.
Desafortunadamente, ra solo podía mirarlos con deseo, ya que Julio reunió a todos en s de
estar para una reunión familiar de última hora.
Diego, Javier, Inés, Leticia, María y Luz, que llevaba un dntal, se reunieron en s Julio se sentó
en el centro del sofá, con una expresión fría y estricta, emanando un aura dominante propia
de un líder corporativo.
-Papá, ?no podríamos har después de cenar? Todos estamos hambrientos–ra tra?o saliva,
oliendo el aroma deida en eledor.
-?Ves lo que has hecho? ?Todavía tienes el descaro deer?– Julio se burlo friamente