Capítulo 165
Capítulo165
-St, no vale pena-murmuró ra distraidamente.
Rodrigo tomó un suspiro frío, mirada de ra en ese momento era muy triste y eso le rompía el
corazón.
Irene, ?por qué no intentas amarme?
El ce?o de ra se frunció ligeramente.
-?Por qué no intentas aceptarme? Aunque no soy una buena persona, estoy dispuesto a ser bueno
contigo.
?Acaso no puedopetir con los demás? ?No puedo estar a altura de Alejandro?
-Rodrigo, realmente estoy muy cansada, muy cansada. Por favor, no me lo hagas más dificil.
ra lo miró con ojos extremadamente sombríos.
-Irene… Rodrigo respiró entrecortado, lleno de dolor y ternura en su corazón.
-Es tarde, realmente quiero dormir. Regresa temprano.
ra lo apartó y se dirigió lentamente hacia habitación. 1
-?Estás realmente saliendo con Diego? ?Cuál es tu rción con él? ?Estás realmente enamorada de
él o lo estás usando para vengarte de Alejandro?
ra se sobresaltó de repente y apretó los pu?os en secreto. -No es asunto tuyo.
-En esta mansión no hay rastro de tu vida con Diego. Si él es tu novio, ?cómo es posible que no
haya ni un par de zapatos suyos en entrada? ?Cómo es posible que no haya ninguna evidencia
de que estuviste con él aquí?
-Te lo repito, no es asunto tuyo. No necesito que te preocupes.
-Irene, no te hagas da?o, no hagas tonterías voz de Rodrigo sonaba amarga y angustiada.
ra apretó losbios y se fue sin mirar atrás.
Alejandro condujo desde casa de ra hasta Vi Mar, un trayecto de menos de una hora, pero
condujo durante dos horaspletas.
+15 BONOS Un dolor de cabeza intenso le dificultaba ver ramente el camino y, sumado a lluvia
que dificultaba su visión, estuvo a punto de tener dos identes en el camino.
Alejandro irrumpió en su estudio y, mientras buscaba medicinas, volcó apresuradamente vasos y
documentos en el escritorio. Finalmente encontró el frasco de medicinas y lo tragó sin siquiera tornar
agua.
Sin embargo, a pesar de haber tomado el doble de dosis, el dolor de cabeza no disminuyó en
absoluto.
Alejandro, sabía desde el principio que eras tan despreciable… No debería haberme casado contigo.
Las pbras llenas de odio de Irene resonaron en su mente, y su robusto cuerpo se encogió en un
ovillo, con un dolor de cabeza punzante y sudor frío en su frente.
En ese momento, Alba escuchó el alboroto y entró apresuradamente por puerta.
Al ver angustia de Alejandro, sus ojos se llenaron de lágrimas de preocupación.
-?Se?or! ?Qué le pasa? ?Le ha dado otro ataque?
Alejandro estaba aturdido, con dificultad para har con ridad: -Irene…
-?Se?or! Aguante un momento, voy a mar al médico privado para que venga.
Alba, asustada y con el rostro pálido, salió apresuradamente de habitación justo cuando sono
una mada telefónica.
Era un número desconocido que no dejaba de vibrar.
-?Quién es?
-Alba, soy yo-una voz suave resonó al otrodo.
-?Se?ora? ?Eres tú?- Alba estaba tan emocionada que se cubrió boca, sin poder creerlo.
-Sí, soy yo, Irene.
-Se?ora, eres realmente tú, ?qué bueno!
Alba se enjugós lágrimas, sin poder contener su emoción. Por favor, salva al se?or. ?El se?or
está sufriendo otro ataque! Está tan dolorido que ha incoherencias. Cuando usted estaba junto a
él, los ataques casi no volvian a ocurrir. Pero ahora, sin usted, empeoran aún más. ?Qué podemos
+15 BONOS
N?velDrama.Org: owner of this content.
-Alba, no te preocupes, escucha lo que tengo que decir-ra respíró profundamente, hando con
calma y de manera organizada. -Ve inmediatamente a mi habitación, en el cajón de mesita de noche
hay una caja teada. Dentro encontrarás un conjunto de agujas de ta que solía usar para tratar
enfermedad de cabeza de Alejandro. Debajo de caja hay un libro que deta los métodos de
tratamiento ys ubicaciones para acupuntura. Recuerdo que estudiaste un poco de medicina en el
pasado, así que acupuntura no debería ser difícil para ti, ?verdad?
Sé acupuntura, jiré ahora mismo!
-Y también, Alba, Alejandro sestimó esta noche. Una rama de árbol le golpeó espalda. éllo está
aguantando y no lo ha mencionado, pero creo que lesión podría ser grave. En el cajón también
tengo una pomada para tratar contusiones y golpes. Por favor, aplicas más tarde. Si no mejora en
unos días, llévalo a un médico, no quiero que se retrase el tratamiento.
-Si, lo anotaré todo, Se?ora-Alba se secós lágrimas con fuerza, sintiéndose muy angustiada.
?Qué buena chica era, cómo pudo el se?or perde así!
-Y hay una última cosa.
ra guardó silencio por un momento, suspirando suavemente. -Lo que te mencioné sobre haber
mado esta noche, por favor, no se lo menciones a Alejandro. Te lo ruego.