Capítulo 130
Capítulo130
ra miró fríamente a Javier. -Cuando me maste esta noche, estabas temndo de miedo de que
Juan hiciera algo contra Alejandro. ?Y ahora, en cuestión de horas, has cambiado de opinión?
-?Oh, genial! ?Así que fuiste tú quien lo dtó, Javier!
Juan entrecerró los ojos, vando una mirada feroz en Javier. Apretó los dientes. -?Te voy a partir
en dos!
-?Alguien se ha atrevido a harme así, hermano mayor? ?Qué falta de respeto! ra, no lo
controles. Este tipo merece sernzado desde el balcón -Javier decidió empeorars cosas, ya que
sabía que esta noche no sobreviviría. A él le gustaría vivir hasta una edad avanzada.
-?Juan! ?Aún no admites tu error? -ra estaba furiosa, sus cejas fruncidas.
-?En qué me he equivocado? Golpeé a mi exmarido por ti, ra. ?En qué he fado? -Juan
mantuvo su postura terca, desafiante. 2
-?Eres despreciable! -ra golpeó con fuerza el apoyabrazos del sofá, pero su movimiento fue
demasiado brusco y le dolió el hombro. Gimió ligeramente y se encogió.
-?Qué sucede, ra?
-?Estás bien, se?orita? ?No me asustes así!
-?Cómo estás, se?orita? ?Te llevaré al hospital de inmediato!
Diego, Javier, Aarón y Juan, los cuatro hombres rodearon a ra, mostrando su preocupación,
Juan se arrodilló frente a e, con cuidado, tomó su delicada mano y sostuvo contra su pecho, su
rostro se volvió pálido.
-?Hermanita! ?Hasstimado tu herida? ?La culpa es mía! ?Golpéame, insultame, lo que quieras!
-?Te das cuenta de tu error ahora? -ra respiraba con dificultad, su frente cubierta de un fino
sudor.
Juan sementó al recordar cómo su hermana se había arriesgado por él y había recibido un
disparo. El remordimiento le punzaba al respirar. -ra, solo me preocupo por ti. No puedo
soportar verte sufrir por ese desgraciado. Eres una joya para todos nosotros, te hemos amado y
1/2
debe pagar el precio.
-Hermano, te lo diré una vez más, por última vez -ra tenía los ojos enrojecidos, susurró cada
pbra. -Cuando me casé con Alejandro, fue mi elión, nadie me obligó. Sabía que su corazón
estaba en otra parte, sabía que era frío. En ese momento, creía que mi calidez podría derretirlo,
creía que podría hacerlo enamorarse de mí, pero al final, fracasé. Si fracasé, debo asumir
responsabilidad de mi elión, esto no tiene nada que ver con él, es mi problema. Por lo tanto, no
te permitiré buscar problemas con él, no te permitiréstimarlo.
Las pbras de ra hicieron temr intensamentes pups de Juan.
-Hermano, esta es una situación difícil de superar.
ra suspiró tristemente, con un destello astuto en sus ojos. -Para ser honesta, he amado a
Alejandro durante tanto tiempo. Incluso después de nuestro divorcio, sigue teniendo un lugar en
mi corazón. ?No podemos simplemente dejar que todo termine sin másplicaciones? ?Por qué,
cuando estoy lista para empezar de nuevo, tienes que hacer esto y seguir atormentándonos,
-Hermanita, hermano se equivocó. ?Me equivoqué de verdad! ?Te lo ruego, dame otra oportunidad!
Haré cualquier cosa que me pidas. ?Nunca volveré a buscar problemas con Alejandro! —Juan
suplicó repetidamente, sus ojos de obsidiana llenos de lágrimas.
El hombre que había realizado tantas misiones peligrosas temba de miedo ante posibilidad
de que su hermana no lo perdonara.
-Hermanito… -ra dejó que una mirada de tristeza cruzara sus ojos y luego esbozó una sonrisa
Property of N?)(velDr(a)ma.Org.
astuta. -Entonces, en un par de días, antes de que te vayas, ven a casa conmigo y conoce a Flores.
Podrías pa?arnos a cenar juntos.
Diego y Javier se miraron el uno al otro, sin necesidad de decir una pbra, entendieron todo.
Juan, con mil y un desacuerdos en su corazón, pero paracer a su hermana, tuvo que ceder.
-?Está bien! ?Iría contigo!