Capítulo 101
Capítulo101
Por ma?ana, hace mucho sol.
ra se despertó en su cómoda cama y se estiró perezosamente entres sábanas, abrazando su
almohada y levantando sus nalgaso una gatita adormda. O
Se vistió con ropa deportiva nca y,o de costumbre, se dirigió algo del patio trasero para
remar en su paddle.
Aarón ya se había preparado temprano, estando de pie en ori con una bote de agua en una
mano izquierda y una toa limpia sobre su brazo, esperando a que se?orita desembarcara.
-Todos los videos en Inte en los que Leona insultó a nuestro personal del hotel han sido
eliminados, ys pbras ve de búsqueda también han desaparecido.
Aarón le entregó toa nca a ra y luego abrió bote de agua. -Ahora, aunque hay un
poco de discusión entre gente, pronto se contrráns opiniones públicas. Es posible que no
cause mucho revuelo.
-Por supuesto, el departamento de rciones públicas y asuntos legales del Grupo Hernández es
experto en su campo en Ciudad de México. Además, Alejandro ha tomado el control total–dijo
ra mientras se secabas gotas de sudor que resbban por su meji, respirando suavemente.
-Entonces, ?fue Alejandro quien ordenó eliminarlos? -preguntó Aarón con los ojos entre cerrados.
ra sacudió su cabello brinte, bebió un poco de agua y sus ojos son tan oscuroso un valle
profundo.
Su cuello es tan fino y ncoo un cisne. Solo beber agua le hizo a Aarón estar a punto de
volverse loco.
-Poner siempre los beneficios en primer lugar y ser astuto y egoísta. Esta es actitud de
Alejandro ahora.
ra levantós manos para quitars gotas de agua de susbios, riéndose de sí misma. -Silo
hubiera conocido en un centroercial, ni siquiera me hubiera gustado este hombre. @
En el momento equivocado, a persona equivocada.
E amó a Alejandro era totalmente un error fatal.
1/3
-Entonces, ?cuál es tu próximo n de contraataque?
ra, con unos ojos que parecan tan inocenteso un animalito pero en realidad en los cuales
vive una zorra demoníaca astuta, ya tenías ideas nteadas en su mente.
-Aque chica, Ana, ?ya no le han dado el alta del hospital? Iré al hotel a hacer una reunión, luego
me pa?a al hospital para ver cómo estás.
Unas horas después, en el hospital de Pérez.
La chica ya había sido tradada a una habitaciónún. Al ver a gerente general visitánd
personalmente, se levantó apresuradamente de cama, nerviosa y ansiosa, para recibi.
ra se acercó rápidamente y detuvo, sonriendo amigablemente. -Quédate acostada, no te
pongas nerviosa, Ana. Acabas de recuperarte un poco, lo más importante es tcuidar tu cuerpo.
-Se?ora Pérez… Lo siento mucho, le he causado problemas.
La chica, mada Ana, bajó cabeza con gran vergüenza.–No sabía que tenía esta enfermedad…
No les oculté situación… Realmente no sabía que esto iba a pasar… Es culpa mía…
-He revisado tu historial médico y esta es primera vez que tienes estos síntomas. No debes
considerarloo ocultar información, no te culpes —dijo ra con una sonrisa tranqu.
-Por favor, descuente los gastos del hospital de mi srio.
–
-No hace falta, esto se considera un identeboral y el hotel se hará cargo de los gastos.
-Se?ora Pérez… Gracias…-Ana estaba conmovida y triste al mismo tiempo,s lágrimas brotaron
de sus ojos.
-He venido esta vez justamente para preguntarte algo.
ra se puso seria, su voz sonaba ra y suave. -Con respecto a lo de Leona, ?qué quieres hacer?
-Leona es hija del Grupo Hernández… Solo soy una persona humilde, sin poder ni influencia, ?
qué puedo hacer? Además, esta ma?ana vi que los videos en línea fueron eliminados. Parece ques
personasuneso nosotros no tenemos el poder de hacerse oír a través de los medios…
Ana bajó cabeza con frustración y tristeza.
-Si Familia Pérez no te da ese poder, yo te lo daré a ti.
resonó con fuerza.
Ana se sorprendió y abrió los ojos con sorpresa,-?Usted, usted quiere…?
-Si quieres que Leona se disculpe contigo, será necesario exponer este asunto aún más, lo que
podría afectar tu vida más o menos. Así que vine a pedir tu opinión, después de todo, eres
persona involucrada. Aunque soy tu jefa, no puedo tomar decisiones sin tener en cuenta tus
sentimientos,-dijo ra con calma y sinceridad.
-Yo… yo… quiero que Leona se disculpe conmigo… aunque sea en privado…
-No quiero un acuerdo privado, solo quiero que sea público,-ra siempre era directa y no perdía
Published by N?v''elD/rama.Org.
el tiempo en pbras innecesarias.
-Se?ora Pérez… ?Usted está diciendo que quiere que e se me disculpe públicamente? ?Eso es
imposible!-Ana abrió boca incréd.
-Ana, Leona no va a hacer un acuerdo privado contigo, e se atrevió a humirte frente a tanta
gente, no te pedirá disculpas,-dijo Aarón con suavidad,-si obligamos a enfrentar al público, entonces
no tendrá más opción que disculparse contigo.
-?Se?ora Pérez! ?Déjelo, por favor! No quiero causarle más problemas al hotel,-Ana negó rápidamente
con miedo.
-No tengas miedo, si Leona se atreve a vengarse de ti, estará cavando su propia tumba. Además, al
hacer esto, también estoy considerando mis propios intereses.
ra entrecerró los ojos con una sonrisa juguetona, pero también había un fuego ardiente de deseo
de gana a Leona dentro de su corazón.–Si estás de acuerdo, déjame encargarme de este asunto.
No permitiré que mis empleados sean insultados injustamente.
Alejandro quería contrrs noticias, pero no funcionará.