Capítulo 56
Capítulo56
Alba se sorprendió.
?No puede ser! ?No puede ser! ?Esta fea estrategia para mar atención de esta zorra, no ha
This text is property of N?/velD/rama.Org.
notado el se?orito?!
No sería un tonto en este aspecto…
En ese momento, Alejandro ya había tomado un paraguas negro y abrió puerta con una
expresión imperturbable.
-?Eh, se?orito!-Alba lo mó ansiosamente.
Pero el hombre siguió hacia adnte bajo el paraguas, lo cual enfureció tanto a Alba que dio un
pisotón.
Afuera de mansión, Beatriz estaba sentada en lluvia, y ya no podía aguantar más yenzó a
arrepentirse.
Pero cuando vio figura hermosa y distinguida acercándose a eo un dios griego, se llenó
de emoción y felicidad, actuando con coquetería, fingiendo llorar ligeramente.
Alejandro se acercó cons cejas fruncidas y rápidamente llegó frente a e. Sostenía el paraguas
con una mano sobre e, mientras que otra mano levantaba a Beatriz del suelo con fuerza, sin
dejar que e se resistiera ni hiciera berrinches, mostrando incluso una actitud un poco
dominante.
-Alejandro… susurró suavemente Beatriz y senzó hacia él abrazándolo.
–
Justo ahora parecía estar medio muerta, pero ahora, al verlo, estaba llena de energía nuevamente.
Sus brazos se enredaron alrededor de su fuerte cinturao serpientes, y el rostro de Beatriz
empapado se frotaba contra el pecho de Alejandro.
Alejandro sentía una inquietud:-Tu cuerpo es débil, estar empapada bajo lluvia solo te hará
enfermar–dijo en voz baja.
-Si no lo hago, ?vendrías a verme, Alejandro? Solo quería verte por una vez… ?Por qué no quieres
verme?
Beatriz levantó su rostro pálido con una mirada llena de confusión y pánico.–Alejandro… ?acaso ya no
me amas? últimamente has sido muy frío conmigo… ?es por lo del traje de última vez? Sé
1/3
-No hace falta, ya no estoy enojado.
-Ahora que me has visto, puedes estar tranqu ya, Beatriz. Vuelve a tu casa y pa?a a tu
familia. Iré a buscarte después de que se termine todo esto lio–dijo Alejandro con indiferencia.
-?Alejandro! ?Por favor… ayuda a mi hermano!
Beatriz no pudo pensar más al verlo tan apurado. Se aferraba al cuerpo atlético de Alejandro,
arrodillándose poco a poco.
-?Mi hermano va a ser condenado! Ningún abogado en toda Ciudad de México se atreve a
defenderlo debido a maldita influencia de familia Sánchez. 2
?La familia Sánchez nos está presionando hasta muerte! ?Tienes que ayudarnos, Alejandro! ?Mi
familia está al borde de bancarrota y si mi hermano acaba en prisión, todo se terminará para
nosotros. Por favor… 3
Alejandro, frío y sereno, no se movió ni por un segundo,o un Dios al que no le importaba nada
del mundo terrenal.
?Era frío? No. Tenía un amor inquebrantable por Beatriz. Había mantenido una promesa de su
juventud hasta los 30 a?os. Incluso si eso significabastimar a otra mujer que lo amaba
profundamente. Incluso si eso implicaba ser etiquetadoo un hijo ingrato. él tendría que
casarse con esta mujer.
?Pero no era frío? Tampoco. Su sentido de justicia era muy imparcial en asuntos oficiales. No
toleraría los crímenes de familia Sánchez. Era tan fríoo un juez.
En este momento, Alejandro se arrepintió un poco al recordars pbras duras que dijo durante
negociación a ra por el asunto de familia Sánchez, asío escena en que ridiculizó
a Irene cons cosas de familia Sánchez. Por eso, habló con un tono incluso más frío: -Tu
hermano debe ser responsable des consecuencias de sus iones. Le sugiero que confiese y tal
vez le darán una redión de pena. Ese es el camino correcto. Y respecto a familia Sánchez,
también deberían ordenarse internamente. Eso un general inútil que puede llevar a ruina a
miles de soldados. Incluso si os diera mil millones, si no sois capaces de enfrentaros a vuestros
propios problemas, no cambiará nada.
Losbios de Beatriz temron y se quedó totalmente estupefacta.
E pensó que si lloraba y le pedía ayuda, Alejandro se andaríao solía hacer antes y
2/3
Pero se equivocó esta vez. Antes, Alejandro toleraba porque e no había cruzado su línea límite.
Pero una vez que esa línea se cruzaba, aunque e fuera persona que él amaba profundamente,
él no tendría piedad.
Finalmente, Alejandro metió a Beatriz a fuerza en el automóvil, ordenó al conductor que cerraras
puertas y vio alejarse con el ce?o fruncido. Solo rjó su expresión una vez que se fue.
Sosteniendo el paraguas negro bajo lluvia durante unrgo rato, Alejandro recordó
decepcionante mirada de Irene. Sintió un dolor punzante y amargo en su corazón. 2
Gota a gota, inevitablemente.
Santiago fue arrestado y mansión de familia Sánchez se sumió en un silencio sepulcral.
La pareja Sánchez vieron a su hija regresar cubierta de barro, pálida y desanimada,o un alma
atormentada, y en lugar de preguntarle cómo había llegado a ese estado, preguntaron ansiosos si su
yerno intervendría para ayudar, aunque solo pudiera encontrar un abogado de renombre.
Sin embargo, Beatriz solo negó con cabeza, con una expresión triste.
Today’s Bonus Offer