Capitulo 55
?Aqui vamos aer?
?En serio?
Las piernas de Roberto se debilitaron.
En ese momento, puerta del salón privado se abrió y un criado trajo un to de tripas de cerdo.
Estaban muy frescas, todavía estaba sangrante.
A diez metros de distancia, se podia oler un extra?o y fuerte hedor a pescado.
“Comencemos“, dijo Sebastián frotando lentamente su rosario.
“Hermano Sebas…” balbuceo Roberto, con un tono muy apagado. Estaba nervioso y continuó
diciendo, *tú, tú, tú eres vegetariano, ?verdad? Desde hoy, yo también seré vegetariano contigo“.
Sebastián lo miro y dijo, “Un hombre debe mantener su pbra y ser decisivo“.
Roberto camino con dificultad hasta mesa y se sentó, “hermano Sebas…”
Sebastián lo interrumpió diciendo. “Come.”
Con sólo una pbra, Roberto perdió el coraje de rechazar, mecánicamente cogió un pedazo de tripa
de cerdo sangrante, cerró los ojos, se armó de valor y se lo puso en boca.
Ese sabor…
?Era realmente impactante!
Pero Roberto aun asi se obligó a tragarlo, y tan prontoo lo hizo, su estómagoenzó a
revolverse violentamente. Corrió al ba?o, deseando poder vomitar hasta bilis..
Sebastián se levantó, con el ce?o ligeramente fruncido, y dijo. “El resto, hazlo en directo“.
Dicho eso, se dio vuelta y salió del salón privado.
Roberto no podía creer lo que le estaba pasando.
?No debería Sebastián haber dicho que él no necesitabaer el resto?
…?Escuchó mal?
Su hermano Sebas, tan devoto y bondadoso, ?cómo podría tener el corazón para verloer tripa de
cerdo cruda?
Definitivamente escuchó mal.
?Si!
Con este pensamiento, Roberto se tranquilizó, sevó cara con calma y luego salió del casino.
Justo cuando salía por puerta principal del casino, el gerente lo siguió corriendo, resondo, “Sr.
Roberto, espere un momento!”
“?Qué pasa?”
El gerente le entregó a Roberto una bolsa, “Sr. Roberto, esto sons tripas de cerdo que el Sr. Sebas
me pidió especialmente que le empaquetara para usted. Me pidió que le recordara que, cuando
regrese a casa, se asegure de hacer un directo para él.”
15:32
Capitulo 55
Roberto: ” ?Qué se de tormento humano es este?
Ese día era el día en que Gabri hacía una visita a domicilio para un seguimiento de Anità, esposa
de Tomás.
Después de una semana de tratamiento médico, parecía que Tomás seguía igual, sin ninguna mejora
evidente.
Sólo Gabri sabia que los parásitos dentro de él ya se habían eliminado en gran parte.
*?Has tomado medicina a tiempo estos días?” preguntó Gabri.
Anita asintió, “Como dijiste, Srta. Yllescas, he tomado puntualmente todos los días.”
“Eso está bien“, Gabri examinó los párpados de Tomás, “Lo siguiente será un ba?o medicinal, te
recetaré una fórm, debes ba?arte dos veces al dia, una por ma?ana y otra por noche.”
“Entonces, ?cuándo podrá mi esposo recuperarsepletamente?” Anita continuó preguntando.
Gabri dijo, “Después de un mes de ba?os medicinales, podrá recuperar conciencia y levantarse
de cama para caminar.”
“?En serio?” Anita estaba encantada.
Gabri asintió, se inclinó y escribió una receta que le entregó a Anita.
Justo entonces, se oyeron pasos apresurados afuera de puerta.
“?Anita! ?Anita!”
No era otra que suegra de Anita, Laura.
“Madre. Anita salió a recibi, “Karina, han venido.”
Karina Lazcano saludó a su cu?ada.
Anita asintió con cabeza.
Laura, emocionada, tomó mano de Anita y dijo, “Anita, ?ha venido médica mgrosa?”
Anita respondió, “?Ha venido! Está adentro.”
“Rápido, llévame a ver.”
“ro, sigame.”
Anita llevó a Laura y Karina al dormitorio donde estaba su esposo.
Gabri estaba tomando el pu
Capitulo 55
?Aqui vamos aer?
?En serio?
Las piernas de Roberto se debilitaron.
En ese momento, puerta del salón privado se abrió y un criado trajo un to de tripas de cerdo.
Estaban muy frescas, todavía estaba sangrante.
A diez metros de distancia, se podia oler un extra?o y fuerte hedor a pescado.
“Comencemos“, dijo Sebastián frotando lentamente su rosario.
“Hermano Sebas…” balbuceo Roberto, con un tono muy apagado. Estaba nervioso y continuó
diciendo, *tú, tú, tú eres vegetariano, ?verdad? Desde hoy, yo también seré vegetariano contigo“.
Sebastián lo miro y dijo, “Un hombre debe mantener su pbra y ser decisivo“.
Roberto camino con dificultad hasta mesa y se sentó, “hermano Sebas…”
Sebastián lo interrumpió diciendo. “Come.”
Con sólo una pbra, Roberto perdió el coraje de rechazar, mecánicamente cogió un pedazo de tripa
de cerdo sangrante, cerró los ojos, se armó de valor y se lo puso en boca.
Ese sabor…
?Era realmente impactante!
Pero Roberto aun asi se obligó a tragarlo, y tan prontoo lo hizo, su estómagoenzó a
revolverse violentamente. Corrió al ba?o, deseando poder vomitar hasta bilis..
Sebastián se levantó, con el ce?o ligeramente fruncido, y dijo. “El resto, hazlo en directo“.
Dicho eso, se dio vuelta y salió del salón privado.
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Roberto no podía creer lo que le estaba pasando.
?No debería Sebastián haber dicho que él no necesitabaer el resto?
…?Escuchó mal?
Su hermano Sebas, tan devoto y bondadoso, ?cómo podría tener el corazón para verloer tripa de
cerdo cruda?
Definitivamente escuchó mal.
?Si!
Con este pensamiento, Roberto se tranquilizó, sevó cara con calma y luego salió del casino.
Justo cuando salía por puerta principal del casino, el gerente lo siguió corriendo, resondo, “Sr.
Roberto, espere un momento!”
“?Qué pasa?”
El gerente le entregó a Roberto una bolsa, “Sr. Roberto, esto sons tripas de cerdo que el Sr. Sebas
me pidió especialmente que le empaquetara para usted. Me pidió que le recordara que, cuando
regrese a casa, se asegure de hacer un directo para él.”
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Capitulo 55
Roberto: ” ?Qué se de tormento humano es este?
Ese día era el día en que Gabri hacía una visita a domicilio para un seguimiento de Anità, esposa
de Tomás.
Después de una semana de tratamiento médico, parecía que Tomás seguía igual, sin ninguna mejora
evidente.
Sólo Gabri sabia que los parásitos dentro de él ya se habían eliminado en gran parte.
*?Has tomado medicina a tiempo estos días?” preguntó Gabri.
Anita asintió, “Como dijiste, Srta. Yllescas, he tomado puntualmente todos los días.”
“Eso está bien“, Gabri examinó los párpados de Tomás, “Lo siguiente será un ba?o medicinal, te
recetaré una fórm, debes ba?arte dos veces al dia, una por ma?ana y otra por noche.”
“Entonces, ?cuándo podrá mi esposo recuperarsepletamente?” Anita continuó preguntando.
Gabri dijo, “Después de un mes de ba?os medicinales, podrá recuperar conciencia y levantarse
de cama para caminar.”
“?En serio?” Anita estaba encantada.
Gabri asintió, se inclinó y escribió una receta que le entregó a Anita.
Justo entonces, se oyeron pasos apresurados afuera de puerta.
“?Anita! ?Anita!”
No era otra que suegra de Anita, Laura.
“Madre. Anita salió a recibi, “Karina, han venido.”
Karina Lazcano saludó a su cu?ada.
Anita asintió con cabeza.
Laura, emocionada, tomó mano de Anita y dijo, “Anita, ?ha venido médica mgrosa?”
Anita respondió, “?Ha venido! Está adentro.”
“Rápido, llévame a ver.”
“ro, sigame.”
Anita llevó a Laura y Karina al dormitorio donde estaba su esposo.
Gabri estaba tomando el pulso a Tomás.
Anita se adntó a presentar, “Madre, esta es Srta. Yllescas.”
“?Qué?” Laura se sorprendió.
Aunque ya se sabia que curandera era mujer, Laura nunca imaginó que fuera tan joven.
Capítulo 56
so a Tomás.
Anita se adntó a presentar, “Madre, esta es Srta. Yllescas.”
“?Qué?” Laura se sorprendió.
Aunque ya se sabia que curandera era mujer, Laura nunca imaginó que fuera tan joven.
Capítulo 56