Capítulo 1898
Capítulo 1898
“Buenas, soy el mesero del Rincón del Jazz, el due?o del celr está aquí borracho perdido, ?podria
usted venir a recogerlo?”
E frunció ligeramente el ce?o y se odó en si sin intención de levantarse, “?Por qué yo?
Debe tener más contactos en su teléfono, que alguien más vaya por él.”
“?Eh?” El mesero se mostró confundido, “?No es usted su novia?”
Olivia se detuvo un momento, luego se masajeó frente y tomó aire profundamente, “Está bien, ?ya
voy!”
Colgó el teléfono y se levantó con impaciencia.
E lo sabía, llevar el titulo de novia era una verdadera molestia.
?Ir a un bar?
?Y encima emborracharse?
Ja.
Qué logro.
La temperatura había bajado un poco, Olivia eligió una prenda senci y holgada para ponerse, luego
se cubrió con una gabardina, abrigándose lo suficiente antes de tomars ves del coche y salir.
El bar era un ambiente nocturno, bullicioso y efervescente.
Apenas Olivia abrió puerta del bar, el sonido del heavy metal se coló dejánd sorda, haciendo que
todo su ser vibrara con el retumbar apagado.
Frunció el ce?o y su mirada destelló un evidente disgusto.
Vio a Ginés en barra, apoyado alli con un vaso de cristal en mano, con los ojos cerrados y el ce?o
fruncido, su guapo rostro llevaba un ligero rubor por bebida.
A pesar del calor del bar, Ginés vestía un pantalón oscuro y una camisa nca, con su figura alta y
esbelta, incluso borracho y tumbado allí, no parecía desali?ado en lo más mínimo.
Al acercarse, notó que tenía dos botones de camisa desabrochados, luz del bar piel expuesta, su
rostro, normalmente austero, en ese momento parecia el de un case del aroma des damas, su
elegancia atravesada por un aire libertino.
sobre su
nado
En ese momento, los gestos de ese hombre podían envolver a una mujer en un hechizo, e
atmósfera de sedión fácil.
Olivia no sabía cuántas mujeres habían intentado coquetear con él antes de su llegada.
En cualquier caso, en los pocos minutos que e había estado observándolo friamente, ya había dos
bes mujeres retirarse decepcionadas.
Soltó una risa burlona, ?debería elogiar su fuerza de voluntad?
Cansada de cacofonia y el aire cargado, se acercó y le dio un empujón.
“?Ya bebiste suficiente?”
El bartender miró y al ver su gabardina gris y su rostro sin maquije pero increiblemente delicado y
1/6
10-07
roper uiquas razon le vino a mente et nombre Olivia.
immbrele semaba bien a mujer que tenia dnte
mohra que hole side abordado una docena de veces sin mostrar reion aluatulinalommente indic
cios
drezzo miro a mujer con los ojos entrecerrados durante un par de gamundos dobec378
sntamonte Hevé au mano al rostro de chica.
nosit con videsvió cabeza. ?Qué haces?
10:letins se posseau hombro, murmurando, Hermosa”
Doce. Coozencia..
lecio permisos para tintoria asi?
uno:co: cestovica con voz fna, Vienes o no
am1011800sent con cobrza. Vamos
anner cuuco0outaisen: cebro. |
pirin, quei norman inma etie, en ese momento era mansoo un ni?o tennuraso abonnonnao in
curlurar totnenta
eco un vistaze soor:conresion de diauusto era genuina e indiscutible
2 gusta este luar outro
to eso se medos manos nitos positios y se dio mettia vuelta para marcharse, si siquiera ten sostener
ins
ander se quedo sin pris.
fos
abrir y cenar de ojos, vioniuuoo hombrese levantaba tambaleante de in si alta.
an
se, pero se sostuvo en bona y joorematenerse en ple
ender volvio a mirar mujer que esto una cecena de pasos de distancia, con una ion iprensible.
o que eso tambien contaba conto venit oorra Riquen.
D
itio que sus pasoc se ralentizabon invokintanto
entras que Gines, tambaleand
by coloco su mano en su hombre, su figura ha cost: conna oorpleto su pequeno cu
ara alcohol que emanaba de él, mezdo con scorepreannao da tantas personas en el
sió una ma de ira en su pecho.
me siento mareado.”
ro los ojos y respiro hondo, conteniendo su enoci
es pretendientes y nenes a Celina, pero tienes que mingo 11-2011+onentti explotarine
na gratuita?
bor
do
Lo empujó hacia el carro.
“?Qué hice en otra vida? ?Por qué el Karma permite que tengas oportunidad de torturarme asi?”
Cerró puerta del carro con fuerza y con el rostro tenso, subió al vehiculo.
En tres a?os, Ginés habíapartido todo con e, su talento innato para el estudio no era en vano.
E podía abrir una biblioteca o tomar control de una fábrica de ropa, así que no deberia sorprenderse
de que Ginés tuviera su propia empresa y neara saca a bolsa en dos a?os.
Mientras otros se desesperaban por encontrar trabajo después de universidad, él estaba ocupado
preparando su empresa para oferta pública inicial.
Otros luchaban por ganarse vida, mientras él ya tenja casa, carro y un negocio prosperando.
Como dice el dicho: “cosechas lo que siembras, los hijos de familias humildes maduran rápido.
Ese tipo siempre tenía manera de ponerse por encima de los demás.
Compró un apartamento el a?o anterior en mejor zona de ciudad.
Dos unidades, una grande y una peque?a.
La grande estaba a su nombre.
La peque?a, en otro edificio, estaba a nombre de Celina.
Después de tantos a?os, siempre pensaba en Celina en cada decisión que tornaba, por lo que Olivia
ya estaba acostumbrada..
Parecia que desde que se reencontraron en universidad, Celina y Ginés eran inseparables a sus
ojos.
Así que desde el principio se había preparado mentalmente para muchas cosas y ahora incluso lo
consideraba natural. A veces, cuando veía algo, instintivamente pensaba en conseguir dos: uno para
Ginés y otro para Celina.
Quizás porque sentia que lo ocurrido en su ni?ez eran solo caprichos infantiles, ahora los tres seguían
juntos, pero con pensamientos ligeramente diferentes llevándose bastante bien.
Al llegar al apartamento de Ginés, puerta se abrió con su hue dactr.
Entró y lonzó directamente al sofá.
El apartamento era espacioso, con un dise?o lujoso y minimalista, además de te todas partes.
Pensando en que habia salido del orfanato hace nueve a?os y todavía vivía en el mismo pero modesto
de entonces, Olivia frunció el ce?o, sintiéndose un poco resentida.
Le sirvió un vaso de agua y lo dejó en mesa de café mientras se quedaba con otro en m Después
de beber, lo empujó dos veces, pero él no reionó. Se sentó pacientemente en m
Después de terminar su agua, lo empujó de nuevo. “Bebe y vete a ba?ar, a dormir!”
Ginés se volteó, sus ojos oscuros tranquilos y profundos.
Desali?ado, pero de alguna manera aun luciendo encantador y despreocupado.
Sin embargo, él miró fijamente por un rato y se recostó en el sofá. “Me siento mareado.”
a por
Olivia miró escena que se reveló cuando él se recostó y su camisa se abrió aún más, tocándose
3/6
dedodo.
aber visto asevirse a nona romantico antes de salir, ahcha incluso Ginés hacia divecar
as sedión con 1 ore drie daeen hobre se puso cepe con intención de doar ce ar
veche un watano bivo a vite on sale sobem mesa y de una patada en rodi Bebay
siness it bra may do kate merantente
ester
itada, pero de rope mel toer car bu b
por su reaction poemine, o cantine y se tintbaleo, soto para ser sujetada porta 1500re el 20ta
vera senza que sus atsedenation monte a loser.nos, este podria ser el momento 20SC OF SU VE
traba sobre Gmes yo e eno amoled researa contumanda
cudero, se encontre con 305 005 003 Nutece de horrore, mirand sm saber ens ando
farse, pero descubro mte Mia zu e sua tamu menopterosau
mano con voz roma v profunda, no poden seie se te entera kapel
cenu
nte.
ZA
10 fue
esmente indu etaua era sensacion incontohin 22
vio de
mina orca o de vina.
endurecio de inmediato. Gines, sueltame
??
desentendido, miondoa momente con won our epose in one ona pontos inte de ma
Jens SC on de Qué algo no estaba bien
is fuerzas presionó sus manos contra insomnios on intentaries toontro vorteada y presionada bajo su
con
Foi sutte untion Era to empata, mirandolo con les pios entre cerracon y loss inde
GTEN DOYCO verdad?
age and
sense rosar de sunan destro sa de e y anteros que
na sus MANO
les and Juda estamos juntes Mamas vestid som
yo
Observando al hombre frente a e, con un rostro lleno de dolor, sus pbras resonaban en su mente.
?Amor?
Sus ojos se entrecerraron aún más, con un frío evidente.
Su voz sonaba hdao el hielo.
“?Qué estás diciendo?”
Ginés le apartó suavemente el cabello de frente, mirando sus delicados rasgos con ojos ávidos.
“Quiero que estemos juntos.”
“Ginés”, Olivia de repente habló
1 tono frio, “te has vuelto loco?”
él le bajo mano que Olivia tenía apoyada en su hombro y rápidamente presionó sobre su cabeza.
“Si, tienes razón, estoy loco. Pero no hay razón para que no podamos estar juntos, ?verdad?”
La mente de Olivia estaba en caos, intentando luchar, pero mano sobre su cabeza no tenía mucha
fuerza.
Losbios de Ginés se presionaron contra los suyos, hasta que sintió invasión húmeda en su
territorio y su mente explotó de repente, perdiendo todo punto de apoyo.
Pobre Olivia, que en su vida no había experimentado mucho amor, lo más atrevido que había hecho
fue hace tres a?os en cafetería, besándose con Ginés y eso solo había sido un roce debios.
Ahora, sintiendo el contacto intimo, no sabia cómo reionar adecuadamente.
“Olivia… Olivia…”
Su breve aturdimiento dio a Ginés oportunidad de ma, con una voz que acariciaba cada nervio
de
su cuerpo.
Después de desear a Olivia por tantos a?os, finalmente tenía en sus brazos, utilizando el alcohol
él era cuidadoso pero, urgencia que había guardado durante a?os en lo más profundo de su ser,
ahora se agitaba, lista para salir.
Los besos cálidos se deslizaban por esquina de susbios, recorriendo su mandib suave,
extendiéndose por su cuello hasta llegar a su vic.
Bajo esa atmósfera intima, todo su cuerpo se sentía extremadamente sensible.
Olivia no podía resistir esa sensación de hormigueo, estabapletamente fuera de control. El toque
de Ginés erao un imán y parecía que dentro de e había innumerables partics metálicas
diminutas, brotando de superficie de su piel.
No le gustaba esa sensación de perder el control, no tener el derecho de tomar decisiones y tener que
seguir el ritmo y destino del otro, esa dependencia era realmente desagradable.
“Ginés.”
Recobrando conciencia, su primer pensamiento fue que no debió haberse quitado el abrigo al entrar,
facilitando así que este loco borracho se aprovechara de e
Bajo su cómoda ropa de casa, mano del hombre ya había triunfado en sus fechorías
Soportando reión magnética que sus toques causaban en su piel, encontró un punto de apoyo.
5/6
10:07
para levantarse, con voz temblorosa.
“Ginés, vuelve en ti, ?sabes qué consecuencias traerá si continúas?”
Ginés se detuvo, con un deseo brinte y pesado en sus ojos.
Su palma acariciaba su cuello, mientras otra mano bajaba el codo de Olivia, colocánd de nuevo
suavemente en el sofá, apoyándose en su frente, su aliento bajo y cargado con el aroma del alcohol.
“Si te suelto ahora, s consecuencias serian diferentes?”
Olivia frunció el ce?o con inquietud, mientras Ginés esbozaba una sonrisa amarga, “No es así. No
digas cosas que ni tú te crees.”
“Ginés…” E sentía un hormigueo en el cuero cabelludo,o si una brisa fria recorriera su e
espalda.
“Deja de har, Olivia. No quiero escuchar nada ahora, sabes bien que lo que quiero no es lo que tú
estás dispuesta a decir, ?por qué no me dejas amarte? No puedo permitir que otro te ame, ?no
entiendes que no puedes pertenecerles?”
Olivia se quedó petrificada de nuevo.
?Que otro amara?
?Quién podría ama?
?A quién pertenecería e en el futuro?
?Quién sería el hombre de su vida?
Su mente se quedó en nco.
Nunca había pensado en esa pregunta.
?Compartir con otro hombre intimidad que ahora tenía con Gin?s, o incluso más?
Frunció aún más el ce?o y un sentimiento de repulsión que jamás había sentido brotaba desde el
fondo de su ser.
Pero en ese momento,o si pusiera a prueba, Ginés se inclinó hacia e.
Los alientos se mezron, los ojos de Olivia parpadearon.
N?velDrama.Org: owner of this content.
Esa repulsión, al parecer, no tenia el mismo efecto con Ginés.