Capítulo 1861
Capítulo 1861
Jonathan parecía aturdido por sus pbras y se quedó cado por unrgo rato, fijando su mirada en
Pe.
Una mirada llena de sentimientos.
Pero Pe, tenía una sonrisa que no podía ocultar pors pbras de Elio.
Esa expresión de timidez y alegría oculta enfrió el corazón de Jonathan en un instante.
E había dicho que estaba enamorada de su esposo y él no había tomado eso tan a pecho.
Pensó que solo buscaba una excusa para librarse de él.
Pero en ese momento, aunque no quería creerlo, no tenía otra opción.
Sería enga?arse a sí mismo.
Sabía que Pe podía mentir, pero en ese momento, su expresión era indudablemente sincera.
Content provided by N?velDrama.Org.
Elio ya no le prestó atención a Jonathan y abrió puerta del coche, haciendo ademán de meter a
Pe dentro.
“?Pe!”
Jonathan mó de nuevo.
E se volvió hacia él y sonrisa que tenía desapareció en cuanto lo miró.
Jonathan dijo directamente, con una mirada algo fría.
“?Estás segura de lo que haces? ?Qué hay de Violeta? ?Le has contado a él sobre Violeta? ?Confías
tanto en él? ?No temes lo que pueda pasar después?”
Pe respondió con frialdad: “Eso es asunto mío, por favor no vuelvas a mencionar cosas que no te
conciernen.”
La expresión de Jonathan se llenó de decepción. “Sabes que si algo sale mal, ?crees que podrás
soportars consecuencias?”
Pe guardó silencio por un segundo, “Si no puedo soportarlo, entonces me aferraré hasta el final,
donde sea que esté Violeta, allí estaré.”
Jonathan se sintióo si algo lo hubiera pinchado, cerró los ojos con fuerza.
?Dónde sea que esté Violeta, allí estaría e?
?Entonces habían hado sobre Violeta anoche?
?Realmente le había contado a Elio sobre el origen de ni?a?
?Qué tan tonta podía ser para contarle sobre el origen de su hija en una situacióno de anoche?
“Basta de har tonterías con él.”
Elio, perdiendo paciencia, empujó a Pe hacia el asiento del copiloto.
Después de cerrar puerta, se acercó a Jonathan y lo miró fríamente, “Ten algo de dignidad, hombre.
Deja de actuaro si tuvieras un amor profundo. La empujaste lejos y ahora ?quieres trae de
vuelta? ?Crees que el mundo gira alrededor de ti?”
Jonathan se quedó sin pbras.
Elio parecía divertido por sus propias pbras, lo miró de arriba abajo y soltó una risita.
“No pareces el tipo que puede reproducirse. Ni siquiera puedes producir un huevo, ?y quieres har
del mundo?”
Incluso el siempre apacible Jonathan mostró venas palpitantes en su frente al oír esas pbras.
Elio sin inmutarse, dio una carcajada y subió al coche.
Pe se ató el cinturón de seguridad en el asiento del pasajero y sonrió a Elio cuando él subió al
coche.
él alzó una ceja y arrancó el vehículo.
“Hoy te has portado tan bien, que esta noche voy a rpensarte.”
Pe se mordió elbio y sus orejas se sonrojaron, “Es lo menos que puedo hacer, no necesito
ninguna rpensa.” “Pero eso no está bien. Eres tan adorable que no puedo dejar de mimarte.”
Pe replicó, “solo estás buscando una excusa para actuaro un cana. Además, esa excusa no
es válida, no acepto ninguna rpensa, gracias.”
Elio solo sonrió y no dijo nada más.
Pero Pe sintió un escalofrío inexplicable en su corazón.
Ese hombre definitivamente no estaba tan calmadoo parecía.
Quién sabe qué diablos estaría neando.
Después de dejar a Pe en entrada de su oficina, ambos bajaron del coche y Elio abrazó para
darle un beso profundo antes de solta.
“Espérame pacientemente esta noche para venir a buscarte.”
Tanto para Peo para Elio, era un momento en el que todos los ojos estaban sobre ellos.
En los alrededores de empresa, los periodistas estaban grabando todo. No podía ser más evidente
que ese beso apasionado había sido correspondido.
El rumor ya caliente se recalentaba aún más.
Las opiniones estaban divididas.
Algunos criticaban a Pe por no tener principios ni límites, por perdonar una infidelidad con tal de
mantener su estatuso Se?ora Terrén.
Otros pensaban que, si los dos se mostraban tan enamorados, quizás los chismes sobre Elio en el bar
con otra mujer no eran tan ciertos.
Y había quienes se mantenían al margen, disfrutando del espectáculoo espectadores curiosos.
Sin embargo, efervescencia ens redes parecía no afectar a Elio y Pe en absoluto.
él estaba más animado que nunca en oficina, haciendo que sus colegas despreciaran aún más a
aquellos en inte que especban sobre veracidad de su rción.
Era una ignorancia palpable.
En su opinión, esas personas no eran diferentes de los payasos que saltan de undo para otro.
Dado que Elio estaba de buen humor, trabajó con eficacia y terminó no solo con lo pendiente del día
anterior, sino también cons tareas de ese día y el siguiente antes de hora de salida.
Descanso un momento en su si y tras una reflexión, agarró su celr y marcó un número.
La mada se conectó rápidamente y se enderezó en su asiento mientras tomaba un bolígrafo.
“?Cómo va lo que te pedí que investigaras?”
El silencio en oficina hacía que se pudiera oír ramente voz al otrodo del teléfono.
“Todavía no han pasado ni 24 horas y estoy buscando algo de hace a?os atrás, no puedo hacerlo tan
rápido.”
Elio frunció losbios,nzó el bolígrafo sobre el escritorio y se recostó en su si.
“?Apúrate!”
“La verdad, jefe, en vez de hacerme buscar esto, sería mejor que busque una oportunidad para hacer
una prueba de paternidad. Ese resultado no fa.”
“?No tienes ni idea de lo que has! Haz lo que te dije y no te metas en lo que no te incumbe.”
Colgó el teléfono con un mal gesto.
?Una prueba de paternidad?
Si Pe se enteraba de eso, ?no se armaría un escándalo?
Además, si Jonathan estaba tan seguro de que era su hija, y ahora Elio se llevaba a Violeta a hacer
prueba y resultaba no ser suya, no podía ni imaginarse cómo se sentiría.
Por más que lo pensaba, no encontraba ningún punto de conexión con Peo para que Violeta
fuese su hija.
Si acaso hubiera una posibilidad, sería aque vez en ciudad de Somnia, que coincidía con línea
de tiempo.
Pero eso era pura coincidencia, ?cómo podría ser Pe?
Además, recordaba ramente que mujer de aque vez era muy joven.
Y Pe había estado con Jonathan durante mucho tiempo.
No cuadraba.
Frustrado, se rascó cabeza y su buen humor se disipó.
Después de bncearse en su si, se levantó con el rostro serio y salió de oficina.
Manejó hasta empresa de Pe, llegando justo a tiempo para cuando e salía del trabajo.
Pe bajó casi corriendo, todavía jadeando cuando se subió al coche y le preguntó, “?Por qué tan
temprano? Pensé que vendrías después del trabajo. Acabo de preparar café, pensaba quedarme más
tarde hoy.”
“?Quedarte más tarde? Llegar tarde y salir temprano es el privilegio de ser el jefe.”
Pe soltó una risa, “?No debería el jefe dar el ejemplo a sus empleados?”
“?Qué tan tontos son ellos que necesitan que yo les dé el ejemplo de cumplir con el horario?”
Pe no dijo nada.
“Además, esto también es un ejemplo. Si quieren el privilegio de llegar tarde y salir temprano, ?que se
esfuercen y se conviertan en jefes!”
E se quedó sin pbras.
No tenía nada que decir en contra.
Los dos recogieron a Violeta en su apartamento y se dirigieron directamente a Finca Próspera.
“?No deberíamos avisarle a tu hermano y a tu cu?ada?”
“?Podríamos ir si les avisamos?”
Pe lo pensó: “Probablemente no.”
Elio soltó una risa, “Tranqu, allí siempre hayida de sobra, tenemos para dar y regr.”
Pe se quedó sin pbras. E no estaba preocupada por eso, ?verdad?
Si iban, por supuesto que no faltaríaida.
Pero, ?qué iban a hacer yendo de repente a ese lugar?
Se quedó pensando que Selena perdonaría que irrumpiera de repente en su vida cotidiana, pero con
el temperamento que tenía David, no tenía ni idea de qué cara pondría al vera Elio.
Aunque con e, no estaría tan mal.
Si a él no parecía importarle, entonces a e tampoco debería.
Selena no había parado deer en todo el día.
David estaba preocupado de que noiera lo suficiente y se esforzaba por mantener su estómago
siempre lleno deida.
Vanina había sido convocada y se le había ordenado que se quedara a vivir con ellos por unrgo
periodo.
Al volver a casa con un par de flores frescas en mano, encontró a David sirviéndole sopa a Selena y
no pudo evitar rodar los ojos, “Se?or Terrén, ?no podrían hacer otra cosa que no fueraer todo el
día? La se?ora está embarazada de gemelos, debe moderarse un poco con el peso, de lo contrario lo
pasará aún peor. El exceso de nutrientes no es algo bueno.”
David frunció el ce?o, “E no haido bien hoy.”
Vanina respiró hondo, “Pregúntale a tu esposa cómo se siente. ?Podráer algo en cena más
tarde?”
David miró a Selena, quien parecía algo angustiada, “Ya no quiero más sopa, estoy muy llena ahora.”
David frunció el ce?o, “?En serio?”
“Sí, no creo que puedaer en cena.”
Finalmente, él dejó sopa a undo.
“Descansa un poco,eremos cena más tarde.”
Selena asintió, “Tengo hambre a cada momento, seguro que más tardeeré mucho.”
David esbozó una sonrisa, “Bueno, luego puedeser lo que quieras.”
Vanina tomó aire profundamente y se dirigió al gabe para cambiars flores en el florero por unas
nuevas.
Selena observós flores en plena floración y sus ojos se iluminaron ligeramente.
últimamente se sentía muy pesada y no podia caminar mucho.
Salía poco y ahora que era una época del a?o con tanto aroma a flores, rara vez tenía oportunidad
de disfrutarlo.
Al ver esos colores brintes y oler ese suave perfume floral, su estado de ánimo mejoraba mucho.
David dejó que Vanina hiciera lo que quisiera paracer a Selena.
En ese momento, se empezó a escuchar el sonido del motor de un coche en el patio.
David apenas frunció el ce?o cuando escuchó una voz ingenua y jovial desde afuera.
“?David, Selena, aquí estoy, he venido a ver a los bebés!”
Al oír voz de Violeta, mirada de Selena se desvió des flores hacia puerta.
Cuando peque?a figura de Violeta apareció en s, cara de Selena se iluminó con una sonrisa
de felicidad y
sorpresa.
“Violeta, has venido.”
Aunque se habían visto hace solo un par de días, Selena no podía evitar sentirse emocionada al ve.
David, por su parte, sentía una mez de emociones.
Hacía tiempo que no veía a su esposa tan feliz.
?Será que ya no le atraía?
Violeta abrazó a Selena con alegría, mirando fijamente su abultado vientre.
“Parece que ha crecido más.”
Elio y Pe también entraron.
David frunció el ce?o, “?Por qué vienen otra vez?”
Su hermano respondió con naturalidad, “Violeta insistía en venir a ver a cu?ada.”
Pe lenzó una mirada desconcertada.
4/6
06:52
Era impresionante lo fácil que le salia mentir sin titubear ni un segundo, sin cambiar expresión de su
rostro, además qué desvergüenza fue usar a Violetao excusa.
Elio le echó una mirada y Pe cerró losbios sin decir nada.
Selena saludó a Pe con una sonrisa.
Las mujeres se pusieron a char, pero los hombres rara vez tenían algo que decir.
David se puso de pie y subiós escaleras.
Al verlo, Elio rápidamente levantó a Violeta y lo siguió.
“?Hermano, espera, tengo algo que decirte!”
David ni siquiera se molestó en responderle y no se detuvo en absoluto.
Elio lo siguió de todos modos.
Después de pasar tanto tiempo con David, y aunque todavía sentía cierto temor hacia él, Violeta
también estaba segura de que no le haría da?o, así que se atrevió a marlo abiertamente.
“Hermano, hermano.”
Siguiendo figura de David, agitabas manos y lo maba con su voz infantil.
El rostro indiferente de David, se tensó de nuevo tras varios espasmos.
Que una peque?a ni?a lo mara “hermano” todo el tiempo, realmente le parecía extra?o.
?Pero qué les pasaba en cabeza, eran todos idiotas o qué?
?Cómo no iba a reconocer su propia sangre?
Cada vez que escuchaba el “hermano“, le daba una vergüenza que hasta le dolía cabeza.
Sin embargo, los otros dos seguían sin darse por enterados, pegados a sus talones hasta que llegaron
al despacho.
“?Hermano!”
“?Hermanito, hermanito!”
David se acercó al escritorio, apoyándose en el borde de mesa de caoba, mientras se frotabas
sienes con otra
mano.
“?Qué sucede?”
Elio abrazando a Violeta, se acercó y puso a ni?a encima del escritorio.
“Oye, hermano, dime verdad, ?nunca has hecho algo malo en el pasado?”
David lo miró frunciendo el ce?o, “?Qué se de maldad?”
“?Mujeres, pues!” Elio elevó voz: “Dime verdad, ?alguna vez fuiste un donjuán? Dime, te juro que
no le diré nada a tu esposa.”
David lo miró fríamente, conteniendo a dúras penas los pu?os que le picaban, con voz hda replicó.
“?Por qué me preguntas eso?”
Elio chasqueó lengua, moviendo a Violeta más cerca de él y luego, apuntando a ni?a que se
encontraba sentada sobre el escritorio, con ojos grandes mirando hacia arriba a David, dijo:
“Mira bien a Violeta, mír con atención. Anda Violeta, ponle cara de m a David.”
Violeta, aunque confundida, obedeció y puso una cara, exactamente igual a de noche anterior.
“?Eso, eso, justo eso!”
Elio volvió su mirada hacia David, tragándose un nudo en garganta, con una mez de expectación
y nerviosismo.
“Hermano, fijate bien, mira los ojos de Violeta, esas fiones, ?no crees que se parece un poco a ti?”
David observó a Violeta detenidamente por un momento, antes denzarle una mirada prante
como flecha.
“Entonces, ?qué estás tratando de decir?”
Elio parecía aún más nervioso, “Es que, si alguna vez fuiste un casanova, ?podría ser posible que
Violeta sea tu hija?”