Capítulo 1802
Capítulo 1802
*Primero teoria, luego práctica, no entiendes! Petrona replicó con firmeza
Martin frunció el ce?o, “?Qué dijiste?”
**Dije que debes agarrarme firmemente!”
?Acaso su reputación de cobarde era gratis?
Después de todo lo que habia pasado al enfrentarse a Martin, había agotado su valentía.
Además, estaba embarazada, se sentia vulnerable, ?cómo podiapararse con Martin, un hombre
fuerte y saludable?
Al final, sufrirán ambos.
Nadie conseguiria lo que quería.
“Ay
Petrona no pudo evitar sentirse desanimada..
“?Por qué suspiras? ?Levanta pierna de una vez!”
E lo miró, “?Estás seguro de que no me pasará nada?”
“Si sigues titubeando, jbusca a alguien más para que te ense?e!”
“?Oye, no te pongas asi, dale tiempo al tiempo!”
Incluso si no podia obtener lo que quería, al menos podía verlo de cerca y de vez en cuando rocar un
poco de cari?o.
Si buscaba a otra persona, no tendrá ni ese peque?o cer.
A vista de su belleza, habia que ser humilde.
Al hacerlo sentiro si el fuera indispensable, Martin tiró de susbios.
Esa mujer era una delincuente.
Después de una hora de pelea y de estudio serio, teniendo en cuenta el embarazo de Petrona Martin
no queria.
que permaneciera en el agua demasiado tiempo, así que sacó del agua a fuerza.
Petrona apenas estaba empezando a sentir algo cuando Martin sacó de piscina.
“?Qué pasa?”
“Ya no vamos a nadar, vamos a casa!”
“?Por qué? ?Estaba empezando a entender!”
N?velDrama.Org owns this.
él miró, “Eres demasiado lenta y mi paciencia se agotó hoy“.
Petrona se quedó sin pbras. (Tenia muy poca paciencia!
Después de senta en una si, cogió una bata de ba?o nueva y envolvio en e
De principio a fin, no dejó nada a vista.
Luchó un poco y finalmente pudo sacar un poco de aire Justo cuando estaba a punto de respira
levantaron de nuevo.
Sorprendida por repentina sensación de estar en el aire, instintivamente quiso abrazar el cuello de
pero bata estaba demasiado apretada y no podia mover los brazos
En su apuro, ara?ó a Martin, pensando que podria agarrar algo, pero no agarra nada y escucho a Mart
jadear.
Inmediatamente soltó sus manos, viendos marcas de ara?azos en su piel, Petrona chasqueó
lengua y rápidamente empezó a acariciar zona, “Lo siento, no fue a propósito.”
Después de una serie de movimientos, Martin sintió un escalofrio en piel.
“?Deja de tocar!”
Le rugió, asustánd, por lo que rápidamente retiró mano.
Sintiendo respiración pesada de Martin,o si estuviera realmente enfadado, se encogió y se
acurrucó en silencio en su pecho.
“?A dónde me llevas?”
No respondió y siguió caminando.
Petrona parpadeo y después de un rato preguntó: “Realmente no tienes que llevarme, puedo caminar
por mi misma.”
Martin apretó losbios, su forma se detuvo imperceptiblemente.
“Tengo un cmbre en el brazo, necesito hacer un poco de ejercicio.”
?Debia estar loco!
Petrona miraba fijamente el cuerpo de Martin, a través de rendija de bata.
Su piel era saludable y sus músculos estaban ramente definidos, moviéndose con cada paso.
Semió losbios, era tentador.
Probablemente porque recordó algo, cara de Petrona se puso inexplicablemente roja.
Martin no tenia idea de que mujer en sus brazos ya estaba fantaseando con él. No pasaron dos
minutos antes de que bajara.
Al quitarse bata, Petrona se dio cuenta de que estaban en el ba?o,
Miró a Martin, quien estaba mirando con una sonrisa irónica.
“Desnudate.”
E apretó losbios, le sonrió, luego se giró y se fue.
?Definitivamente no!
E acababa de salir de alberca sin ningún tipo de remordimiento, todo porque se encontraba en un
lugar público y porque estaba embarazada. La verdad es que en un inicio, fue un impulso de momento
que llevó a hacer algo que no se había atrevido a probar en muchos a?os. Pero ahora que se
estaba tranquilizando, ino podía creer que Martin quisiera que se quitara toda ropa y se ba?ara con
él!
?Por Dios!
?E no tenía una piel tan gruesa!
Siendo una mujer tan reservadao e, aunque le gustara un hombre, no podria ser tan
desvergonzada.
Su rostro se puso tan rojoo un tomate ys orejas no se quedaron atrás.
Pero Martin no le dio ninguna oportunidad de escapar.
“?A dónde crees que vas? Debemos ducharnos“.
E luchó por un momento, sin atreverse a mirarlo a cara. “Hay duchas en los vestidores!”
“Es más conveniente aqui.”
“No tengo mis cosas aqui.”
Martin se le acercó lentamente, su voz baja y seductora flotó por encima de su cabeza: “Puedes usar
una toa después.”
?Petrona parpadeó!
Sentiao si una manada de mas estuviera corriendo en su corazón.
?No queria que se acercara tanto y hara de manera tan seductora!
?No podia resistir eso!
“Puedes ba?arte aquí, yo, yo puedo ir al cuarto de aldo.”
“No, ?qué pasaría si te caes?”
Maldición,
Petrona, elegante y reservada se?orita, no pudo evitar maldecir en su mente.
?Martin estaba actuando muy raro!
Sabe que e no podía resistirse a él, debía estar tratando de seduci a toda costa!
Tragando con dificultad, dijo: “Martin, no hagas tonterías.
El ambiente se quedó en silencio por un momento y luego se escuchó una risita.
Petrona asintió ligeramente, luciendo un poco aprensiva.
“Sabes que eres atractivo, no es que no lo sepas. Hoy ya has sobrepasado tus límites, lo sentiste en
alberca, no puedo asegurarte nada.”
El brazorgo y cálido de Martín rodeó su cintura, con sus dedos apretánd levemente.
Petrona parpadeo, mirándolo.
él alzó una cejao respuesta, luego frunció el ce?o pensativo por un momento.
Petrona lo miró fijamente durante un buen rato antes de girarse, murmurando una maldición.
“Debería haber aprovechado oportunidad antes.”
Se quejó de sí misma, luciendo arrepentida.
One estás murmurando?” El hombre apretó su cintura, preguntándole.
Sus murmullos sonabano el zumbido de un mosquito, no podia entender lo que estaba pensando.
Petrona apretó losbios, “No importa. Guarda esto para próxima vez, después de que tenga al
bebé.”
Dijo con frustración, dándole una palmada en el hombro. Luego lo empujó con fuerza.
“Puedes adntarte, no te molestaré.”
Martin no pudo evitar reir ante sus pbras.
?Realmente podia decir algo asi?
?Acaso no se veia a si mismao una mujer?
No intentó detene, sino que se quedó alli con los brazos cruzados, diciendo con indiferencia: “No
habrá una próxima vez.”
Petrona se detuvo, “?Qué quieres decir?”
“Si no aprovechas oportunidad ahora, no tendrás otra. Si hoy no haces algo por mi, no te permitiré
hacer nada próxima vez.”
Petrona apretó los dientes.
Maldición!
?Ese hombre era muy astuto!
?Quién fue el que no pudo resistirse y senzó primero?!
?Y ahora, tenia desfachatez de pedirle que lo sedujera!
?Que descarado!
Martin se deleito viendo expresión de Petrona en ese momento, sintiéndose satisfecho.
Tenia que ajustar cuentas con e por lo que hizo en piscina.
Vioo expresión de mujer frente a él cambiaba, desde una cara de conflicto, que parecia que
estaba a punto denzarse hacia él, tan atrevidao antes en piscina.
Hasta, apretar los dientes y que sus hombros tensos se rjaran de repente.
“Hablemos de esto próxima vez, de todas formas ahora no tengo energía. Si no estás dispuesto,
no puedo hacer nada al respecto.”
Después de decir eso, abrió puerta y salió.
?No podia hacer nada?
Cuando llegara el momento, si e quería, aunque él no estuviese dispuesto, je lo haría de todos
modos!
?Martin retorció boca con frustración!
No esperaba que Petrona hiciera algo así.
?No tenia energias!
Maldita seal
?No tenía energias pero aun así logró seducirlo tan descaradamente!
Viendo que ese dia realmente no tendría oportunidad, Martin entrecerró los ojos y abrió ducha.
?Espera y verás, Petrona!
Petrona se ducho rápidamente en el ba?o de aldo.
La puerta estaba bien cerrada en su interior, temiendo que Martin pudiese irrumpir de repente.
En realidad, cuando salió después devarse el pelo, Martin ya estaba vestido y esperánd fuera.
Un simple suéter, lucia cien veces mejor en él que en cualquier otra persona.
ov
Suspiro para si misma, apretó bata de ba?o contra su cuerpo y giró cabeza hacia undo.
Estaba perdida, encantada con él sin esfuerzo.
“Vamos“, dijo el, con una expresión desagradable.
E simplemente pasó por sudo.
Pero Martin detuvo
“?Qué estás haciendo?“, preguntó, mirándolo con confusión
Martin recogió el pelo de Petrona que reposaba sobre su hombro y lo frotó entre sus manos, “?Vas a
salir asi?” El cuidado de Martin por e casi mata.
“Si te enfermas, el que sufre es mi hijo, ya es bastante feo, si no lo trato bien, será una lástima.”
Petrona no dijo nada. Ese hombre era realmente desagradable.
Todo el encanto del dia, desapareció en un instante debido a sus pbras.
El poco que quedaba, era definitivamente debido a su encanto hacia él.
Martin llevó hasta el tocador, sacó una si y sentó, luego sacó un secador de pelo y lo encendió
al máximo, sondo directamente a su cara,
Petrona apenas podia abrir los ojos, incluso le costaba respirar.
“Martin. ?Quieres matarme!”
El resoplo y puso el secador sobre su cabeza.
“Lo siento, es primera vez que seco el pelo de alguien, no tengo mucha práctica. “Esa falta de
práctica hizo que Petrona se sintiera extra?amente emocionada.
Lo más importante era, que era primera vez.
Cualquier cosa peque?a hacia feliz durante medio día, ?qué podia hacer?
Sus dedos se deslizaban por su cabello, aunque el viento todavía era fuerte.
Al llegar a casa, Petrona se cambió y se fue directamente a cocina.
Martin bajó después de cambiarse y encontró a Petrona en cocina, con su cara ocupada y su
expresión no muy feliz.
El peque?o Moon estaba felizmente a sus pies, con lengua fuera, saltando alegremente,
definitivamente era un perro tonto..
Desde que se montó en el auto, había estado mirando su teléfono, revisándolo cinco veces durante el
viaje e instandolo a apurarse tres veces.
El sabia muy bien que razón de su prisa era porque queria preparar cena para otro hombre.
Solo había probado suida dos veces y cena de esa noche parecia especialmente abundante.
Frunció los ojos y se dirigió a cocina.
“?Guau guau guau!”
El cachorrodró a Martín con hostilidad. Al oir el sonido, Petrona se volvió, pero no se detuvo, solo
echó un vistazo a Martín y volvió a trabajar.
“?Qué haces aqui?”
él se sintió mal, “Es tarde, pensé en ayudarte.”
Petrona dejó de trabajar, mirándolo con sospecha, “?De verdad?”
El hombre frunció el ce?o.
“?Sabes cocinar? ?No estás aqui para hacerme da?o?”
Martin parecia aún más molesto, “Solo me preocupa que te canses y eso afecte a mi hijo! Además,
?crees que soy tan infantil?”
Petrona levantó una ceja, su boca se curvó en una sonrisa.
?No era asi?
“?Qué quieres decir con eso?”
“Nunca te he visto cocinar
Martin se adntó y cogió espát, gru?iendo, “Hay muchas cosas que no has visto! ?Qué estás
cocinando?”
E lo miró, agitós verduras que havado en su mano y lo empujó hacia undo con su cuerpo.
“Será mejor que te vayas, ni siquiera llevas un dntal y hay mucho humo, no es bueno para ti. Solo
espera!” El hombre frunció el ce?o, esa maldita mujer, estaba decidida a cocinar para Guille López.
No dijo nada, pero tampoco se fue, sino que dio unas vueltas por cocina.
Su esposa le echó un vistazo, “?No te vas?”
Martin estaba mirandos verduras que Petrona ya había preparado para freir sobre mesa, “?No es
asunto tuyo!”
Petrona apretó losbios, encendió el fuego y echó un poco de aceite, ignorándolo.
Acababa de sacar un tillo recién hecho de cocina, cuando se dio cuenta de que Martin ya no
estaba.
Al llevar el to a mesa, lo encontró sentado allí, aburrido, cons manos en los bolsillos y una
pierna cruzada sobre otra.
Petrona lo miró extra?ada.
?Qué le pasaba a ese hombre hoy?
Dejó el to en mesa y se fue directamente a s.
Poco después, Martin escuchó a Petrona decir: “Guille, ven rápido! Si, lo hice yo misma. Te lo
prometo, te va a encantar!‘
Martin frunció el ce?o, gru?ó y sacó silenciosamente un frasco de su bolsillo,
?Pensaban queer suida era tan fácil?
Si esa mujer queria lucirse cocinando para otros, ?le daria un to que nunca olvidaria!!