Capítulo 489
Pensando en esto, Leonardo se dirigió directamente a Tadeo.
-?Hiciste tú lo que le pasó a Ginés?
Aunque era una pregunta, el tono de Leonardo era de absoluta certeza. Su mirada gélida erao
una flecha afda que se posaba sobre Tadeo, y temperatura en el despacho bajaba rápidamente.
Tadeo sonrió y preguntó provocativamente: -?Y qué si fui yo? Si tienes pruebas, deberías ir ahora
mismo aisaría en lugar de venir a mi despacho a
interrogarme.
Leonardo le miró fríamente:
Desde que eres presidente del Grupo Ramos, cotización des iones del Grupo Ramos ha ido
cayendo. Si sigue así, jel Grupo Ramos se destruirá en tus manos tarde o temprano!
Tadeo dijo fríamente:
–
Leonardo, no tienes derecho a decirme eso. El Grupo Ramos es mío. Llevas unos a?os administrando
el Grupo Ramos por mí, ?y te crees el due?o del Grupo Ramos?
-?No mereces estar en esta posición!
-No te toca a ti juzgar si soy digno o no. Si eres lo bastante bueno, puedes
ganarme en próxima carrera presidencial, pero con el 10% de tus iones y el 30% des de esa
vieja, no tienes ninguna posibilidad.
Leonardo se burló, —?Tan seguro estás de que todos los demás ionistas votarán por ti?
Tadeo dijo textualmente:
―
En ese momento, el hecho de que tus padres
mataron a los míos se difundirá por todass calles. ?Crees que algún ionista te seguirá votando?
Si el presidente del Grupo Ramos llegara a cima pisando los cadáveres de sus tíos, sería
boicoteado por todos, ?no?
Leonardo no dijo nada más, se dio vuelta y se marchó.
En lugar de volver a su despacho, se dirigió aisaría.
Ginés, tras ser encerrado en s de interrogatorios y ser interrogado varias veces por policía,
finalmenteprendió que había sido incriminado por Tadeo.
En cuanto vio a Leonardo, se puso nervioso.
-Se?or Ramos, fui acusado injustamente. ?Tadeo me tendió una trampa! Me
1/2
+25 B?NUS
odia por haber unido fuerzas con los ionistas para obligarlo a aceptar que usted regresara al Grupo
Ramos. ?Así que se le ocurrió este malvado n para inculparme! ?Ayúdeme! Hice todo por usted.
Leonardo le miró inexpresivo y dijo fríamente: por mí
Se?or Ginés, lo hiciste por ti, no
Ginés negó: Se?or Ramos, ?qué quiere decir con eso?
Ya que no entiendes, no hay necesidad de que sigamos hando.
Leonardo se levantó y se fue.
Ginés se asustó y se apresuró a decir:
Se?or Ramos, lo inculpé por impulso. Si
usted puede salvarme, a partir de ahora le admiraré y nunca le traicionaré.
-?En serio?
Leonardo se mostró un poco escéptico.
Published by N?v''elD/rama.Org.
-Sí, se lo prometo. Se?or Ramos, justed es el único que puede salvarme ahora!
Leonardo guardó silencio durante unos segundos,o si reflexionara sobre credibilidad des
pbras de Ginés.
Al cabo de dos minutos, Leonardo miró al se?or Ginés y dijo: —No salvaré a un
inútil.
El corazón de Ginéstía cada vez más rápido yprendió que Leonardo le había leído mente
desde el principio. Pero ahora nadie podía salvarle excepto
Leonardo.
Apretó los dientes y dijo en voz baja: -Se?or Ramos, he anotado algunas des decisiones irracionales
que ha tomado Tadeo estos días, asío a qué jefes de empresa se ha acercado en privado. Si me
saca de aquí, puedo darles notas.
Leonardo se rio,o burlándose de su despreocupación.
-?Crees que no puedo enterarme de estas cosas?
El rostro de Ginés se puso rígido, y luego,o si se hubiera decidido, apretó los dientes y dijo: -?Hay
una cosa más que definitivamente no podrá averiguar!
-?Qué?