《Sr. Ramos, su multimillonaria esposa quiere el divorcio》 Cap铆tulo 1 Cap¨ªtulo 1 Natalie L¨®pez estaba eligiendo un regalo para Leonardo Ramos por su tercer aniversario de matrimonio cuando recibi¨® el mensaje de Matilda L¨®pez. La inesperada visi¨®n de m¨¢s de una docena de fotos ¨ªntimas dej¨® at¨®nita, y su rostro se volvi¨® p¨¢lido abruptamente. En cada una de es, se repet¨ªan los mismos rostros: ?su esposo, Leonardo, y su hermana, Matilda! Los dos estaban abrazados o bes¨¢ndose¡­ Lo ¨²nico¨²n en todass im¨¢genes era mirada llena de cari?o de Leonardo hacia Matilda. A pesar de los tres a?os que Natalie llevaba junto con ¨¦l, nunca hab¨ªa mirado con tanto amor. [?Te parece familiar?] Frot¨¢ndoses sienes, Natalie pens¨® que algo le resultaba conocido ens fotos, pero antes de que lo recordara, lleg¨® otro mensaje de Matilda. [Es su nido de amor, ?acaso no puedes reconocerlo?] [Ah¡­ casi olvido, parece que Leo no te dej¨® volver a poner un pie all¨ª despu¨¦s de boda. ?Sabes por qu¨¦?] [Porque esta casa prepar¨® para m¨ª. De no ser porque su abu se tom¨® libertad el d¨ªa de su boda, ?jam¨¢s habr¨ªas tenido oportunidad de pisar este lugar en tu vida!] Cada pbra de Matilda se sent¨ªao una espina vada en el coraz¨®n de Natalie, haciendo que sus manos temran sin control. Agarr¨® su celr con fuerza y empez¨® a escribir lentamente. [Matilda, deja de enviarme esas fotos. Lo que t¨² y Leonardo tuvieron qued¨® en el pasado.] [Je, ?pasado? ?Has en serio?] [Volv¨ª del extranjero hace dos meses, y Leo no vino a casa desde entonces, ?verdad?] [Durante este tiempo, ¨¦l ven¨ªa a esta casa a verme todos los d¨ªas despu¨¦s del trabajo. ?Sabes c¨®mo haba de ti en cama? Dijo que eras nada atractiva y parec¨ªa una mu?eca hinchable.] [Eres un puro fracaso inclusoo mujer. Si yo fuera t¨², ?me habr¨ªa matado antes!] [Mientras a Leo le siga importando su rci¨®n, te aconsejo que lo dejes voluntariamente, ?o al final ser¨¢s t¨² avergonzada!] *** Natalie ni siquiera sab¨ªa c¨®mo hab¨ªa llegado a casa y no volvi¨® en s¨ª hasta que escuch¨® un ruido procedente de cerradura de hue digital de puerta. En cuanto Leonardo abri¨® puerta, encontr¨® sentada en el suelo de entrada. ¨¦l frunci¨® el ce?o y el disgusto se apoder¨® de su mirada. ¡ª?Qu¨¦ haces sentada aqu¨ª? Natalie levant¨® vista hacia ¨¦l y su apuesto rostro entr¨® en su campo de visi¨®n, que era a¨²n tan hipnotizante para e. E intent¨® buscar alg¨²n rastro de amor en sus ojos, pero no pill¨® nada m¨¢s que impaciencia y desagrado. Aunque Leonardo hab¨ªa estado mirando con ese gesto durante los ¨²ltimos tres a?os, cuando se dio cuenta de que ¨¦l pod¨ªa observar a otra mujer con tanta ternura, sinti¨®o si le hubieran cortado el coraz¨®n y sufri¨® un dolor insoportable. Natalie se levant¨® lentamente y lo mir¨® a los ojos. ¡ª?Por qu¨¦ no me dijiste nada sobre el regreso de Matilda? La consternaci¨®n brill¨® en los ojos de Leonardo, que luego respondi¨® en tono indiferente: ¡ªMati y t¨² no se llevan bien, as¨ª que no pens¨¦ que fuera necesario dec¨ªrtelo. Natalie se rio. ?De verdad no lo consideraba necesario, o ten¨ªa miedo de que e se enterara de su aventura con Matilda? Cerr¨® los ojos y dijo pbra por pbra: ¡ªLeonardo, si realmente me consideraras tu esposa, ?no pasar¨ªas d¨ªas y d¨ªas con Matilda en nuestra casa matrimonial! Ante eso, cara de Leonardo cambi¨®. ¡ª?C¨®mo lo sab¨ªas? ¡ª?C¨®mo lo sab¨ªa? Deber¨ªas preguntarle a Matilda. ?Tambi¨¦n me gustar¨ªa saber por qu¨¦ e, una amante, tuvo el descaro de enviar esas fotos que me dan asco! ¡ª?Natalie! Leonardo adopt¨® un rostro lleno de rabia y su mirada hda cay¨® sobre eo una flecha afda. A sus ojos, Matilda ten¨ªa un car¨¢cter sencillo y nunca har¨ªa nada para herir a los dem¨¢s, mucho menos provocar a Natalie. ¡ªMi rci¨®n con Mati no es tan desagradableo dices. E s¨®lo se aloja all¨ª por un tiempo, ?y de ninguna manera te enviar¨ªa fotos! Ofendida por su mirada fr¨ªa, los ojos de Natalie se enrojecieron de inmediato. ¡ª?Se aloja? ?Me tomas por tonta? ?Y dices que de ninguna manera me enviar¨ªa fotos? ?As¨ª que quieres decir que estoy calumniando? N?velDrama.Org exclusive content. ¡ªT¨² tal vez no eres des que calumnian a otros, pero nunca te has ca¨ªdo bien con Mati. Adem¨¢s, no olvidemos que en el pasado tambi¨¦n hiciste algo parecido. Natalie frunci¨® losbios y se sinti¨® de pronto un poco rid¨ªc. Leonardo se hab¨ªa puesto inconscientemente deldo de Matilda sin preguntar siquiera qu¨¦ hab¨ªa pasado. Ahora a e no le result¨® raro que Matilda se atreviera a enviarle aques fotos. Probablemente fue porque ya hab¨ªa adivinado que Leonardo creer¨ªa incondicionalmente. Natalie cerr¨® los ojos con cansancio y dijo d¨¦bilmente: ¡ªComo digas, considera que yo calumni¨¦. Una ira fulmin¨® los ojos de Leonardo, que solt¨® fr¨ªamente: ¡ªMati no te debe nada. ?No vuelvas a decir algo as¨ª! ?Yo no le hice nada a Matilda y ¨¦l protege de esa manera. Quiz¨¢s no me dejar¨¢ en paz si llegamos a discutir.? Natalie se burl¨® de s¨ª misma al pensarlo. ¡ªLeonardo, en los tres a?os que llevamos casados, ?alguna vez te he gustado, aunque sea un poquito? Los ojos g¨¦lidos del hombre se posaron en su rostro. ¡ªYa que somos pareja, te cuidar¨¦ el resto de tu vida. ¨¦l no dio una respuesta directa, as¨ª que eso significaba que nunca le hab¨ªa gustado¡­ Natalie se rio suavemente, gir¨® cabeza para evitar que ¨¦l vieras l¨¢grimas en su cara, y dijo con el coraz¨®n roto: ¡ªDivorci¨¦monos. E hab¨ªa insistido durante tres a?os, creyendo que su sincera devoci¨®n ganar¨ªa su amor, pero finalmente se dio cuenta de que s¨®lo se estaba enga?ando a s¨ª misma. Y ahora hab¨ªa llegado el momento de que entrara en raz¨®n. Leonardo frunci¨® el ce?o y un destello de impaciencia apareci¨® en sus ojos. ¡ª?No seas irrazonable! Natalie no esperaba que suportamiento no fuera m¨¢s que una rabieta a sus ojos. E levant¨® mano y se sec¨®s l¨¢grimas, mir¨¢ndolo con seriedad mientras repet¨ªa: ¡ªSoy muy razonable ahora. Pedir¨¦ al abogado que redacte el acuerdo de divorcio, ?y no me interesa ni un c¨¦ntimo de todas tus propiedades! No hab¨ªa tra¨ªdo nada cuando se cas¨® con ¨¦l, y ahora que se iba a divorciar, no quer¨ªa que ¨¦l pensara que estaba pensando en sus cosas. En el momento en que oy¨® esas pbras, el rostro de Leonardo se volvi¨® extremadamente sombr¨ªo mientras le surg¨ªa ira del interior. ¡ªNatalie, estoy demasiado ocupado para discutir contigo ahora. En fin, olvidar¨¦ lo que dijiste hoy, ?volveremos a har cuando te hayas calmado! Dicho eso, se fue sin mirar hacia atr¨¢s. Cada vez que se peleaban en el pasado, Leonardo hac¨ªa lo mismo, d¨¢ndole ley del hielo, hasta que Natalie transig¨ªa y se disculpaba con ¨¦l. Ahora que decidi¨® dejarlo, e se dio cuenta de que hab¨ªa sido tan humilde, hasta un punto en que ¨¦l ni siquiera quer¨ªa engatusa. Pero eso no suceder¨ªa en el futuro. A primera hora de ma?ana siguiente, el abogado con el que Natalie hab¨ªa concertado una cita lleg¨® a casa para discutir redi¨®n del acuerdo de divorcio. Mientras los imprim¨ªa, ¨¦l no pudo evitar persuadi. ¡ªSe?ora, el Grupo Ramos vale actualmente miles de millones de dres. Usted lleva tres a?os casada con el se?or Ramos, y nunca ha revdo su matrimonio al p¨²blico, as¨ª que pedirle unos cuantos millones no ser¨ªa para nada descabedo. Natalie esboz¨® una sonrisa amarga. ¡ªNo es necesario, s¨®lo quiero divorciarme de ¨¦l cuanto antes. Al o¨ªr eso, el abogado dej¨® de convence, le entreg¨® el acuerdo de divorcio y se march¨®. Natalie pas¨® a ¨²ltima p¨¢gina del acuerdo y firm¨® sin dudarlo ni un segundo con su nombre. Se quit¨® el anillo de mano y lo puso sobre los papeles, se levant¨® y subi¨® a empezar a empaquetar sus cosas. En menos de una hora, todo estaba listo. E no ten¨ªa muchas cosas ni se llevar¨ªa nada de lo que Leonardo le hab¨ªaprado, as¨ª que una maleta era todo lo que necesitaba. Al echar un ¨²ltimo vistazo a vi en que hab¨ªa vivido durante tres a?os, Natalie ya no ten¨ªa el m¨¢s m¨ªnimo apego. Era in¨²til esforzarse m¨¢s por algo que no le pertenec¨ªa. Tard¨® tres a?os enprender esa verdad. Pero a¨²n no era demasiado tarde. Se dio vuelta y se march¨® de vi. En ese momento, un Lamborghini rojo ya estaba aparcado en la entrada. En cuanto e sali¨®, son¨® una bocina. Despu¨¦s de poner sus cosas en el maletero, Natalie abri¨® puerta del copiloto y subi¨®. En el asiento del conductor viajaba una mujer atractiva de piel nca y cuerpo escultural. Llevaba unas grandes gafas de sol que casi le tapaban mayor parte de cara, haciendo que todo su rostro pareciera a¨²n m¨¢s delicado y peque?o. Al ver que Natalie se sentaba, Tina Rojas enarc¨®s cejas y pregunt¨®: ¡ª?De verdad est¨¢s decidida? Cap铆tulo 2 Cap¨ªtulo 2 Con cara inexpresiva, Natalie asinti¨® suavemente. ¡ªEl hecho de que te haya mado demuestra que estoy muy decidida. Tina sonri¨® y, al tiempo que arrancaba el auto, dijo: ¡ªHace tiempo que quer¨ªa decirte que te divorcies de Leonardo. Te esforzaste tanto en cuidar su lesi¨®n en pierna, pero ¨¦l s¨®lo estaba liado con tu hermana que se encontraba en el extranjero. ?Es unpleto pat¨¢n! Deber¨ªas dejar de preocuparte tanto por el amor y enfocarte en ganar dinero, ?ser¨ªa mucho mejor! Al ver que su amiga se enfadaba cada vez m¨¢s y que el coche aceleraba, Natalie no pudo evitar re¨ªrse. ¡ªOye, c¨¢lmate t¨². No quiero ir del altar de un matrimonio a tumba de verdad. Notando que todav¨ªa estaba de humor para bromear, Tina por fin se sinti¨® aliviada y pregunt¨® tentativamente: ¡ª?Entonces qu¨¦ es lo siguiente para ti? Belonging to N?velDrama.Org. De hecho, incluso si Natalie no se hubiera puesto en contacto con e esta vez, era de esperar que fuera a busca en poco tiempo. ¡ªQuiero descansar primero. Bueno, ?c¨®mo va empresa estos d¨ªas? En los ¨²ltimos a?os, debido a que Natalie hab¨ªa puesto todas sus energ¨ªas en Leonardo, hab¨ªa entregado MY, empresa de ropa que hab¨ªa fundado, a los ionistas para que gestionaran en su nombre. Durante tres a?os, no se preocup¨® de nada m¨¢s que de cobrar dividendos. No hab¨ªaprobado especialmente cu¨¢nto dinero ten¨ªa en su cuenta en ese momento, pero supuso que, mientras siguieran administrando empresa de acuerdo con el n de negocios que e hab¨ªa establecido antes de marcharse,s ganancias no deber¨ªan ser muy ms. Ante eso, cara de Tina cambi¨® y suspir¨® antes de responder: ¡ªHablemos de eso cuando te est¨¦s de humor¡­ Natalie levant¨®s cejas, y conforme a expresi¨®n de Tina, adivin¨® que situaci¨®n actual de compa?¨ªa no era favorable. Pero en esos momentos, no ten¨ªa ¨¢nimos para hacerse cargo de nada, as¨ª que s¨®lo asinti¨® y dijo: ¡ª De acuerdo, ahora ll¨¦vame al aeropuerto. ¡ª?A d¨®nde pretendes ir? ¡ªNo lo s¨¦, a cualquier lugar est¨¢ bien. Natalie se apoy¨® en puerta mientras sus dedos golpeaban suavemente ventani con una expresi¨®n tranqu, pero el cansancio que irradiaba era evidente. Al ver eso, Tina suspir¨® para sus adentros. Al parecer, inclusos personas m¨¢s sobresalientes perd¨ªan cabeza cuando se trataba de amor. Cuando llegaron al aeropuerto, Natalie sali¨® del auto y le dijo: ¡ªLleva mi maleta a vi en Bah¨ªa de los Olmos, en el norte de ciudad. ¡ªro. ?Cu¨¢ndo volver¨¢s? ¡ªEn un mes, m¨¢s o menos. ¡ª?Bien, estar¨¦ esperando! Natalie salud¨® con mano y se volvi¨® para entrar en el aeropuerto. *** Un mes despu¨¦s. La sucursal del Grupo Ramos en Seattle. En s de conferencias¡­ Leonardo discut¨ªa con el director del departamento orientaci¨®n de sucursal para el siguiente trimestre cuando, de repente, son¨® su celr. Al descubrir que era de su madre, Antonia Guerrero, frunci¨® el ce?o y se levant¨®, anunciando: ¡ª Tom¨¦monos un descanso de cinco minutos. Con eso, sali¨® de s de reuniones y, justo al contestar mada, escuch¨® voz molesta de Antonia. ¡ªLeo, fue a tu vi varias veces buscando a Natalie, pero nunca encontr¨¦. ?Es que ustedes tuvieron una pelea y e me est¨¢ tratando con frialdad a prop¨®sito? Su tono de voz reflejaba queja y enfado. Natalie ya le ca¨ªa mal, y ahora ten¨ªa una impresi¨®n a¨²n peor de e. Leonardo frunci¨® el ce?o. Estaba trabajando a marchas forzadas durante ese tiempo. Al principio, pens¨® que Natalie lo mar¨ªa para disculparse, pero luego se puso tan ocupado que dej¨® el asunto atr¨¢s. Ahora que su madre lo m¨®, se percat¨® de que Natalie no se hab¨ªa puesto en contacto con ¨¦l en todo un mes, algo que era imposible en el pasado. ¡ªLa mar¨¦ m¨¢s tarde. ?Qu¨¦ quieres de e? Antonia respondi¨® con impaciencia: ¡ªSe acerca el cumplea?os de tu abu, as¨ª que quer¨ªa que me pa?ara a escogerle un regalo, pero ni vi por ning¨²ndo. Si tan s¨®lo te hubieras casado con Mati, al menos ahora no me¡­ Leonardo frunci¨® el ce?o y interrumpi¨®: ¡ªYa veo, mam¨¢. Ahora mo y luego hamos. Tras colgar, encontr¨® el n¨²mero de Natalie y lo marc¨®. Sin embargo, m¨® varias veces seguidas y le informaron de que otra parte estaba en l¨ªnea. El semnte de Leonardo se ensombreci¨® s¨²bitamente, pues era obvio que Natalie lo hab¨ªa bloqueado en su celr. Reprimiendo su ira, se dirigi¨® a su asistente, Carlos Ju¨¢rez, y orden¨®: ¡ª?ma a Natalie! ¡ªDe acuerdo. Carlos hizo r¨¢pidamente lo que le dijeron, y aunque mada se conect¨®, nadie contest¨®. Observando el rostro cada vez m¨¢s sombr¨ªo de su jefe, se arm¨® de valor y dijo: ¡ªSe?or¡­ se?orita L¨®pez no contest¨®¡­ Leonardo respondi¨® con expresi¨®n g¨¦lida: ¡ªEntiendo. Ahora continuar¨¦ con reuni¨®n, t¨² ponte en contacto con el personal de vi. Una hora m¨¢s tarde, Leonardo acababa de retirarse de s de conferencias cuando Carlos se acerc¨® con caut. ¡ªSe?or, dijeron que al d¨ªa siguiente de su viaje de negocios, se?orita L¨®pez se fue con una maleta. Como Leonardo y Natalie no hab¨ªan hecho p¨²blico su matrimonio, Carlos siempre se hab¨ªa dirigido a eo se?orita L¨®pez. A Leonardo no le hab¨ªa parecido mal, pero al o¨ªrs dos pbras en ese momento, frunci¨® el ce?o inconscientemente. Apenas capaz de contener irritaci¨®n en su coraz¨®n, ¨¦l dijo fr¨ªamente: ¡ªVe a averiguar d¨®nde est¨¢ ahora y reserva el vuelo m¨¢s r¨¢pido de regreso. ¡ªDe acuerdo, ?y se?orita Matilda va a volver con nosotros? Cap铆tulo 3 Cap¨ªtulo 3 Leonardo hizo una pausa y se qued¨® en silencio por un momento antes de contestar: ¡ªS¨ª, ll¨¢m ahora. Poco despu¨¦s de que llegaran a Seattle, Matilda apareci¨®. Seg¨²n su explicaci¨®n, estaba aqu¨ª de viaje, aunque todos en sucursal del Grupo Ramos sab¨ªan que ven¨ªa a buscar a Leonardo. ¡ªDe acuerdo. Carlos organiz¨® r¨¢pidamente el vuelo, y despu¨¦s de recoger a Matilda, los tres se dirigieron juntos al aeropuerto. Tras m¨¢s de diez horas de vuelo, finalmente aterrizaron sin problemas en el Aeropuerto de Monteflor. Durante ese tiempo, Carlos pudo conocer el cuidado detado que Leonardo le daba a Matilda. Al bajar del avi¨®n, se encaminaron juntos hacia salida del aeropuerto. En momentos de multitudes, Leonardo inconscientemente proteg¨ªa a Matilda. Antes, Natalie tambi¨¦n lo hab¨ªa pa?ado en viajes de negocios, pero siempre hab¨ªa sido e quien cuidaba de ¨¦l, mientras que actitud del hombre hacia e era bastante distante. Enparaci¨®n, Matilda parec¨ªa m¨¢s esposa de Leonardo. N?velDrama.Org: text ? owner. *** Mientras tanto, Natalie tambi¨¦n sal¨ªa por otro pasillo en el aeropuerto. Llevaba un vestidorgo de tirantes con un cuello en V y gafas de sol, y su rostro mostraba una suave sonrisa, indicando que estaba de buen humor. Tina estaba esperando en entrada del aeropuerto desde hace tiempo y salud¨® con mano en cuanto vio. Al ve, sonrisa enisura de losbios de Natalie se profundiz¨® y aceler¨® el paso hacia e con su maleta. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de llegar a Tina, descubri¨® que otra miraba detr¨¢s de e con expresi¨®n inc¨®moda. Un destello de sorpresa cruz¨® los ojos de Natalie y se volte¨®, s¨®lo para ver a Leonardo y Matilda caminando codo con codo hacia salida. De manera inconsciente, se aferr¨® con m¨¢s fuerza a empu?adura de maleta, pero permaneci¨® inexpresiva. Antes de que Tina pudiera tomar pbra, Natalie se gir¨® y le dijo: ¡ªV¨¢monos. Viendo que Natalie se manten¨ªa tranqu, Tina no pod¨ªa estar segura de si realmente hab¨ªa superado a Leonardo, as¨ª que r¨¢pidamente tom¨® su maleta. ¡ªCompraste muchas cosas en este viaje, ?verdad? Tu maleta est¨¢ pesada. ¡ªNada m¨¢s son regalos para ustedes. Las dos salieron mientras haban, sin darse cuenta de que una mirada aguda se posaba en es. O, para ser m¨¢s precisos, ten¨ªa vada s¨®lo en Natalie. Al notar que algo le pasaba a Leonardo, Matilda tir¨® suavemente de su manga. ¡ªLeo, ?qu¨¦ te pasa? Leonardo retir¨® mirada y neg¨® con cabeza. ¡ªNada. ?Fue s¨®lo su ilusi¨®n? La mujer que acababa de ver le recordaba a Natalie, pero e nunca usar¨ªa un vestido de tirantes. Su ropa siempre era des que desprend¨ªan suavidad a primera vista. Arrugando el ce?o, se volvi¨® hacia Carlos con una mirada molesta y pregunt¨®: ¡ª?A¨²n no has descubierto d¨®nde est¨¢ Natalie? Carlos ni siquiera se atrevi¨® a mirarlo a los ojos y contest¨® con cabeza gacha: ¡ªA¨²n no¡­ Pero le prometo que hoy mismo descubrir¨¦ ubicaci¨®n exacta de se?orita L¨®pez. Al escuchar eso, el aire g¨¦lido que rodeaba a Leonardo se hizo a¨²n m¨¢s intenso. Con indiferencia, dijo: ¡ªLleva a Matilda a casa. Yo ir¨¦ a vi. Cuando lleg¨® a vi, eran m¨¢s des siete de tarde. Obviamente, Natalie no estaba en casa, ya que todo estaba a oscuras. Tan prontoo Leonardo abri¨® puerta, una nube de polvo lo recibi¨®, lo que le hizo fruncir el ce?o instintivamente. En el pasado, cada vez que volv¨ªa a casa, lo primero que ve¨ªa era sonrisa de Natalie. Ahora, en cambio, todo lo que encontraba era oscuridad. Al encenders luces de s de estar, se dio cuenta de que casa ten¨ªa una acumci¨®n de polvo considerable. Estaba ro que, tal yo dec¨ªa el personal de vi, e no hab¨ªa vuelto. En el pasado, e tambi¨¦n hab¨ªa entrado en berrinches, pero nunca se hab¨ªa ido durante un mes entero. Leonardoenz¨® a tener un mal presentimiento, que alcanz¨® su punto ¨¢lgido cuando vio el acuerdo de divorcio sobre mesa y el anillo sobre ¨¦l. Los papeles ya ten¨ªan una capa de polvo, puesto que hac¨ªa un mes que no se limpiaba vi. Leonardo los agarr¨® y fue directo a ¨²ltima p¨¢gina, donde encontr¨® firma de Natalie,o era de esperar. En ese instante, una de ira sin precedentes brot¨® de su interior. Apret¨® el acuerdo de divorcio con fuerza mientras su expresi¨®n se volv¨ªa extremadamente sombr¨ªa. ?Natalie de verdad se atrev¨ªa a divorciarse de ¨¦l! Cuando Leonardo herv¨ªa de rabia, son¨® de repente su celr. ¡ªSe?or Ramos, ya he rastreado ubicaci¨®n de se?orita L¨®pez¡­ Est¨¢ al norte de ciudad¡­ Al notar que Carlos tartamudeaba, Leonardo inst¨® fr¨ªamente: ¡ª?S¨®lo di! ?D¨®nde est¨¢ e exactamente? ¡ªEn una vi¡­ y su due?o es el actor m¨¢s nuevo y exitoso del cine en estos d¨ªas, Bryan Guzm¨¢n. Cap铆tulo 4 Cap¨ªtulo 4 Mientras tanto, Natalie acababa de llegar a vi en Bah¨ªa de los Olmos. Se encontr¨® con Bryan al abrir puerta y un destello de sorpresa apareci¨® en sus ojos. ¡ª?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Bryan curv¨® losbios en una sonrisa y le explic¨® con ternura: ¡ªCu¨¢nto tiempo sin verte. Resulta que ten¨ªa un trabajo en Monteflor, as¨ª que decid¨ª quedarme aqu¨ª una noche. No ten¨ªa idea de que vendr¨ªas. Si te resulta inc¨®modo, puedo irme m¨¢s tarde. Antes de casarse con Leonardo, Natalie trabaj¨®o agente durante un tiempo. Bryan fue uno de los artistas que represent¨® y, de hecho, el m¨¢s talentoso y dedicado. E lo admiraba mucho, y los dos eran tanto mentoreso amigos. A ra¨ªz de ello, aunque dej¨® de trabajar con ¨¦l m¨¢s tarde, le consigui¨® uno de los mejores agentes de industria. Con los a?os, Bryan estuvo a altura de sus expectativas y hab¨ªa alcanzado una gran fama. Sabiendo que ¨¦l ten¨ªa dificultades econ¨®micas, Natalie le hab¨ªa dado ve de esa vi, dici¨¦ndole que pod¨ªa quedarse all¨ª en cualquier momento. Despu¨¦s de casarse, Natalie se dedic¨® tanto a curarle a Leonardo pierna que olvid¨® porpleto ese asunto. ¡ªEst¨¢ bien. Ya es tarde y ahora est¨¢s muy famoso para quedarte en un hotel, as¨ª que mejor qu¨¦date hasta ma?ana. Al ver que Natalie iba a subir con su maleta, Bryan se apresur¨® hacia e y le dijo: ¡ªD¨¦jame ayudarte. ¡ªNo es necesario, maleta no pesa mucho. ¡ª?Piensas mudarte aqu¨ª? Se pod¨ªa percibir una cuidadosa tentativa en el tono de Bryan, pero Natalie no se dio cuenta y asinti¨®. ¡ªS¨ª, es cierto. As¨ª que en el futuro, tal vez no sea tan conveniente que te quedes aqu¨ª. ¡ªEntiendo. T¨² me dejaste quedarme aqu¨ª gratis durante todos estos a?os, por lo tanto, ya te debo mucho. Natalie no pudo evitar sonre¨ªr ante su expresi¨®n seria. ¡ªAhora eres un actor de moda, puedes permitirte una docena de viso esta. Bryan esboz¨® una suave sonrisa. En realidad, ya hab¨ªaprado casa de aldo hac¨ªa tiempo, pero a¨²n apreciaba esta por su conexi¨®n con Natalie. ¡ª?Quieres un caf¨¦? Estoy a punto de hacer uno. ¡ªOh ro, pero primero voy a subir y ducharme. Belonging to N?velDrama.Org. ¡ªEst¨¢ bien. Despu¨¦s de ayuda a llevar el equipaje arriba, Bryan regres¨® sonriendo a cocina para continuar moliendo los granos. Justo cuando termin¨® de preparar el caf¨¦, son¨® el timbre. Se acerc¨® a puerta y mir¨® por miri, sorprendido al ver a persona que estaba fuera. ?Era Leonardo, el presidente del Grupo Ramos! A Bryan le result¨® f¨¢cil reconocerlo, ya que su rostro aparec¨ªa con frecuencia en revistas de negocios y, adem¨¢s, recientemente estaba trabajando en una pel¨ªc financiada por esa empresa. Sin embargo, ?qu¨¦ estaba haciendo Leonardo all¨ª? ?Acaso ven¨ªa a buscar a Natalie? Pero los dos no parec¨ªan tener ninguna rci¨®n. Mientras Bryan se preguntaba, Leonardo en puerta perdi¨® paciencia y toc¨® el timbre un par de veces m¨¢s. Finalmente, se abri¨® puerta. Sin embargo, en lugar de ver a Natalie, se encontr¨® con un hombre que no hab¨ªa conocido. ?Deb¨ªa ser Bryan, reci¨¦n coronado rey del cine que hab¨ªa mencionado Carlos! Leonardo adquiri¨® un gesto a¨²n m¨¢s sombr¨ªo mientras su enfado apenas contenido ard¨ªa en su interior. ¡ª?D¨®nde est¨¢ Natalie? Notando hostilidad del otro, Bryan frunci¨® el ce?o. ¡ªEst¨¢ en ducha. ?Necesita algo de e? ¡ª?Je! Leonardo se burl¨®, y su tono se volvi¨® m¨¢s y m¨¢s g¨¦lido. ¡ªSoy su marido, ?qu¨¦ crees que necesito de e? Cap铆tulo 5 Cap¨ªtulo 5 Bryan se sobresalt¨® ante esas pbras y sus nudillos empezaron a ponerse ncos por fuerza, mientras se quedaba paralizado en su lugaro si le hubiera alcanzado un rayo. ¡ªBryan, ?qu¨¦ haces de pie en¡­? Antes de poder terminar frase, Natalie divis¨® a Leonardo, quien estaba frente a Bryan. No pudo evitar fruncir el ce?o. ¡ª?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Leonardo solt¨® una risa fr¨ªa, y su mirada sobre e parec¨ªa una hoja de hielo. ¡ª?Llegu¨¦ en el momento equivocado? ?Los interrumpo? Natalie apret¨® mano que estaba secando su cabello, y luego pronunci¨® con aire sereno: ¡ªSupongo que ya viste el acuerdo de divorcio, ?verdad? Si est¨¢s libre, podemos ir a sacar el acta de divorcio. ¡ªNatalie, no estoy de acuerdo con el divorcio. ?Ven conmigo! Diciendo eso, Leonardo estaba por toma de mano. Bryan, quien estaba a undo, se dio cuenta de situaci¨®n y r¨¢pidamente se puso en medio de ellos. Leonardo lo mir¨® con una expresi¨®n hda y le amenaz¨®: ¡ªSi no quieres que te bloqueen en far¨¢nd, ?m¨¢s te valergarte! Bryan se enfrent¨® a ¨¦l sin el menor temor en sus ojos. ¡ªSe?or Ramos, me temo que no es tan f¨¢cil bloquearme. Adem¨¢s, parece que Natalie no quiere irse con usted. Despu¨¦s de a?os en industria del entretenimiento, hab¨ªa ampliado su red de contactos, por lo que no pod¨ªa ser ocultado tan f¨¢cilmente s¨®lo porque Leonardo quer¨ªa. Un destello de frialdad pas¨® por los ojos de Leonardo, quien sac¨® su celr y marc¨® un n¨²mero. Justo en ese momento, Natalie, que estaba de pie detr¨¢s de Bryan, habl¨®: ¡ªLeonardo, no involucres a personas ajenas. Hablemos. El hombre colg¨®, pero furia que sent¨ªa en su coraz¨®n aument¨® a¨²n m¨¢s. La mir¨® fr¨ªamente y espet¨®: ¡ª?Est¨¢s preocupada por ¨¦l? Tan s¨®lo me fui de Monteflor durante un mes y ya est¨¢s manteniendo a un hombre. ?Eres realmente incre¨ªble! Natalie lo ignor¨® y se dirigi¨® a Bryan: ¡ªVete t¨² primero. Bryan estaba algo inquieto, pero los dos eran pareja a fin de cuentas, y no le correspond¨ªa intervenir en sus asuntos. ¡ªEst¨¢ bien, si necesitas algo, s¨®lo av¨ªsame. Una vez que Bryan se fue, Natalie se volvi¨® hacia Leonardo y estaba a punto de har cuando el hombre sac¨® afuera bruscamente. ¡ª??Qu¨¦ est¨¢s haciendo?! Natalie estaba tan enfadada que iba a explotar. Se iban a divorciar, pero ese tipo segu¨ªa careciendo porpleto de modales caballerosos. ?C¨®mo pudo haber sido tan cegadao para pensar que ¨¦l era ¨²nica opci¨®n? Leonardo, con el rostro sombr¨ªo, no dijo una pbra y meti¨® en el auto, luego se subi¨® al otrodo y arranc¨® el motor. ¨¦l conduc¨ªa a toda velocidad, y en un abrir y cerrar de ojos, estaban en mitad de colina. Natalie apret¨® los dientes y lo fulmin¨® con mirada. ¡ª?D¨¦jame salir, Leonardo! ?Qu¨¦ diablos haces ahora? ¡ª?Abr¨®chate el cintur¨®n! Leonardo ten¨ªa un agarre firme en el vnte, tan apretado que le resaltabans venas de sus manos, lo que demostraba rabia que le estaba recorriendo en ese momento. Natalie no se movi¨® y lo mir¨® con indiferencia. ¡ªCuando mencion¨¦ el divorcio antes, no fue por capricho, ni por enojo. Lo dije en serio. Chirrrrrri¡­ El Maybach negro se detuvo de golpe en eldo de carretera y, debido a inercia, cabeza de Natalie choc¨® con fuerza contra el parabrisas. El intenso dolor le hizo fruncir el ce?o y jadear conmocionada. Antes de poder recuperarse, e oy¨® a Leonardo soltar una risa ir¨®nica. ¡ª?Quieres divorciarte de m¨ª y quedarse con ese mantenido? ?Te advierto que abandones esa idea lo antes posible! Natalie se cubri¨® frente, con rabia inundando su coraz¨®n. ¡ª?Est¨¢s loco? S¨¦ que te gusta Matilda, y me ofrec¨ª al divorcio. ?Por qu¨¦ ahora te opones a eso? Con una mirada g¨¦lida, Leonardo replic¨®: ¡ª?Y eso qu¨¦ tiene que ver con Matilda? Natalie solt¨® una risita y se burl¨®: ¡ª?C¨®mo no va a tener que ver? ?Te atreves a decir que no te gusta e? Tras esas pbras, rein¨® el silencio dentro del auto. Pas¨® un buen rato antes de que Leonardo finalmente se volviera a Natalie y dijera con indiferencia: ¡ª ?Qui¨¦n eres t¨² para cuestionarme? Al menos yo no hago cosas que te hagan sentir mal. Pero t¨², ?no vas a casa por noche y te quedas con otro hombre en su casa! ¡ª?Qu¨¦ quieres decir con hacer cosas que me hagan sentir mal? ?Acaso tengo que pirte en cama con otra mujer para sentirme mal? ¡ª?Natalie! N?velDrama.Org: text ? owner. Mirando el enfado en su cara, Natalie se calm¨® de repente y apart¨® mirada. ¡ªDigas lo que digas, tengo que divorciarme de ti. ¡ª?Y si no estoy de acuerdo? Natalie frunci¨® el ce?o mientras impaciencia crec¨ªa en su interior, sin deseo de seguir hando un segundo m¨¢s con Leonardo. D¨¢ndose cuenta de que su actitud hacia ¨¦l hab¨ªa cambiado, Leonardo arrug¨® el ce?o y estaba a punto de empezar cuando son¨® de repente su celr. Cuando descubri¨® que era de Matilda, ech¨® un vistazo a Natalie y contest¨®. ¡ªMati, ?qu¨¦ pasa? ¡ªLeo, casa se qued¨® sin luz. Tengo mucho miedo¡­ ?Podr¨ªas venir y quedarte un rato conmigo? La voz de Matilda era un poco temblorosa, y parec¨ªa a punto de llorar. Desde peque?a, Matilda le ten¨ªa miedo a oscuridad. En el pasado, ni siquiera se atrev¨ªa a caminar por calles poco iluminadas y sol¨ªa dejar luz encendida al dormir todass noches. Era de imaginar lo asustada que se sent¨ªa ahora, estando s en una casa sin electricidad. ¡ªNo te preocupes, voy enseguida. No pasar¨¢ nada. Al finalizar mada, Leonardo se dio cuenta de que Natalie lo miraba con una sonrisa sarc¨¢stica y, por primera vez, le explic¨®: ¡ªLa casa de Matilda se qued¨® sin luz, voy a ver c¨®mo est¨¢. T¨² toma un taxi de vuelta a casa. Y, pasados unos segundos de silencio, prosigui¨®: ¡ªEn cuanto al divorcio, te aconsejo que lo dejes pronto. No voy a estar de acuerdo. Natalie, con una expresi¨®n indiferente, respondi¨® pbra por pbra: ¡ªLeonardo, si est¨¢s de acuerdo o no, a m¨ª me da igual. Ya no siento nada por ti, as¨ª que mi decisi¨®n no va a cambiar. Cap铆tulo 6 ap¨ªtulo 6 Dicho eso, Natalie abri¨® puerta, se baj¨® y se dio vuelta para regresar. El Maybach negro se detuvo en el sitio durante un rato, pero finalmente se fue en diri¨®n opuesta. En el autom¨®vil, Leonardo observ¨® cada vez m¨¢s difuminada figura de Natalie en el espejo retrovisor y se sinti¨® m¨¢s y m¨¢s irritado. No entend¨ªa por qu¨¦ Natalie, quien siempre hab¨ªa sido gentil, estaba actuando de manera tan obstinada esta vez. ¨¦l hab¨ªa dejado a undo su orgullo para ir a busca y, aun as¨ª, e segu¨ªa insistiendo en el divorcio. Sin embargo, prioridad inmediata era ir a ver a Matilda, y pens¨® en buscar un momento m¨¢s tarde para har con Natalie. Por otrodo, Natalie hab¨ªa caminado unos cien metros de regreso cuando recibi¨® mada de Bryan. ¡ªNatalie, ?d¨®nde est¨¢s ahora? Al notar ansiedad en su tono, a e se le entibi¨® el coraz¨®n. ¡ªEstoy de regreso, a mitad de monta?a. ¡ª?Y d¨®nde est¨¢ el se?or Ramos? Natalie respondi¨® con calma: ¡ªSe fue. ¡ª?As¨ª que dej¨® a una chica s a mitad de monta?a a altas horas de noche? Ir¨¦ a buscarte de inmediato, ?dame cinco minutos! Sin darle oportunidad de rechazar, Bryan concluy¨® mada justo tras decir eso. Natalie guard¨® su celr y lo esper¨® en su sitio. Cuando Bryan lleg¨®, encontr¨® parada aldo de carretera, pateando piedras sin mucho ¨¢nimo. This content is ? N?velDrama.Org. Al o¨ªr el sonido del motor, Natalie levant¨® vista y vio que el auto de Bryan se deten¨ªa frente a e. ¨¦l se baj¨® del coche y, al ver que estaba bien, solt¨® un suspiro de alivio. Se acerc¨® r¨¢pidamente y le abri¨® puerta del asiento del pasajero. ¡ªSube. Viendo lo considerado que estaba, Natalie no pudo evitar sonre¨ªr y brome¨®: ¡ªNo me extra?a que muchas chicas quieran ser tu novia. Eres un caballero de verdad. Bryan le devolvi¨® sonrisa. ¡ª?Y t¨²? ?Crees que soy id¨®neo para ser novio? Natalie supo que estaba bromeando de acuerdo con su actitud rjada, as¨ª que asinti¨® en cooperaci¨®n y respondi¨®: ¡ªro que s¨ª. Si fueras mi novio, ser¨ªas un modelo a seguir perfecto. Una pizca de tristeza parpade¨® en los ojos de Bryan, pero a¨²n sonre¨ªa mientras dec¨ªa: ¡ªL¨¢stima que la persona que me gusta no siente lo mismo. Natalie le dio un suave golpecito en el hombro y le consol¨®: ¡ªQu¨¦ casualidad, persona que me gusta tampoco. Bryan no pudo evitar re¨ªrse y sacudi¨® cabeza. ¡ªTu consuelo es realmente deficiente, me est¨¢s haciendo sentir a¨²n peor. ¡ªYa, mejor volvamos. Ma?ana empiezo a trabajar de nuevo. Bryan enarc¨® una ceja. ¡ª?Vas a volver a ser mi agente? ¡ªNo. Ya lo tienes, y aunque vuelva a trabajaro agente, no te representar¨¦. Bryan sonri¨® y no dijo nada m¨¢s. Cuando llegaron a vi, el caf¨¦ ya se hab¨ªa enfriado. A Natalie ya no le apetec¨ªa tomarlo, as¨ª que le dio buenas noches a Bryan y regres¨® a su habitaci¨®n. Temprano a ma?ana siguiente, despu¨¦s de prepararse y bajar, encontr¨® a Tina esper¨¢nd en s de estar del primer piso y se acerc¨® deprisa. ¡ªSe?orita Rojas, ?qu¨¦ te parecer¨ªa si yo tomara un d¨ªa libre m¨¢s? Tina hizo una mueca y,o demonio hambriento, arroj¨® un mont¨®n de documentos en los brazos de Natalie. ¡ª?Llevas tres a?os de descanso y ahora quieres m¨¢s? En el camino a empresa, revisa todos los documentos. Hoy tenemos que librar una dura bata. Natalie se sinti¨® algo impotente al mirar los archivos en sus brazos. ¡ª?Tengo tanto trabajo mi primer d¨ªa? ¡ªOlvida eso. Durante estos tres a?os que no has estado a cargo, esos viejos casi hacen que MY se venga abajo. Metieron a sus parientes en empresa, todos unos vagos que s¨®lo cobran sin trabajar. Si no vuelves pronto, empresa se ir¨¢ al traste tarde o temprano. Natalie se qued¨® sin ha. De camino a oficina, Tina no pudo resistir tentaci¨®n de su naturaleza chismosa. ¡ªPor cierto, vi a Bryan cuando fui a recogerte esta ma?ana. ?No ha pasado ni un rato desde tu divorcio con Leonardo y ya est¨¢s manteniendo a un actor? Natalie apart¨® los ojos de los papeles y, con semnte serio, explic¨® mientras miraba: ¡ªPrimero, somos s¨®lo amigos. Segundo, a¨²n no me he divorciado de Leonardo, as¨ª que por ahora no se le considera mi exmarido. Tina se conmocion¨®. ¡ªEntonces, ?ya est¨¢s manteniendo a un hombre mientras est¨¢s casada con Leonardo? ?Vaya trama emocionante! Natalie se qued¨® sin pbras. ¡ª¡­ ?Pasaste el examen de literatura alguna vez? Tina levant¨® barbi con orgullo. ¡ªEso seguro, fui mejor de mi se. ¡ª?Es que tu se ten¨ªa s¨®lo a ti? Tina puso los ojos en nco. ¡ªMejor c¨¢te. Natalie no dijo nada m¨¢s y baj¨® cabeza para continuar revisando los archivos. Despu¨¦s de un corto per¨ªodo de tiempo, su celr son¨® de repente. Mir¨® panta y, al ver que era un n¨²mero desconocido, un destello de duda pas¨® por sus ojos. Nada m¨¢s contestar, escuch¨® voz de Leonardo, quien parec¨ªa estar rechinando los dientes. ¡ª?Natalie, quita mi n¨²mero de tu bloqueo! Sin hacerle caso, e colg¨® de inmediato, luego apag¨® el celr y se lo arroj¨® a Tina. ¡ªCons¨ªgueme una nueva tarjeta SIM y da de baja esta. Tina, recordando que Natalie acababa de tomarle el pelo, se burl¨® deliberadamente: ¡ª?No soy tu secretaria! ?Por qu¨¦ no se lo pides? Natalie dej¨® los papeles y respondi¨® con una ceja enarcada: ¡ªEst¨¢ bien. De todas formas, ya no tengo remedio para salvar MY, mejor ir¨¦ a presentar bancarrota de inmediato. ¡ª?No, no lo hagas! Me equivoqu¨¦, ?ahora mismo lo har¨¦! Natalie no pudo evitar soltar una risita al observar c¨®mo hgaba. ¡ªS¨®lo estaba bromeando contigo, no te lo tomes en serio. Tina no ten¨ªa nada que decir. Despu¨¦s de llegar a empresa, lo primero que hizo Natalie fue convocar una junta de ionistas. Una hora m¨¢s tarde, los ionistas que sol¨ªa ser ostentosos y arrogantes salieron uno a uno de s, con caras l¨ªvidas y ojos llenos de irritaci¨®n. Finalmente, s¨®lo quedaron Tina y Natalie en s de reuniones. Tina le hizo un gran pulgar arriba y exm¨® con admiraci¨®n: ¡ªJefa,o siempre, te luciste. ?Me qued¨¦ de piedra mientras dejabas a esos viejos sin pbras con tu rega?o! ?Nunca los hab¨ªa visto quedarse tan cados despu¨¦s de una reprimenda! Natalie le ech¨® un vistazo y, sin emociones en su rostro, orden¨®: ¡ªArma enseguida lista de los empleados que los ionistas han metido en empresa y entr¨¦gam. Ma?ana pienso correr a todos ellos. Tina abri¨® los ojos, sorprendida. ¡ª?Tan r¨¢pido? Esos tipos deben estar echando humo despu¨¦s de perder ante ti. Si corremos a su gente ahora, seguro van a armar un zafarrancho. ¡ªSi alguien tiene alguna objeci¨®n, que venga a mi oficina y hable conmigo Con esas pbras, Natalie se levant¨® y se march¨®. Ahora ten¨ªa una idea general de los problemas de MY, y sab¨ªa que si no se resolv¨ªan con rapidez, empresa podr¨ªa quebrar antes del pr¨®ximo a?o. De vuelta en su oficina despu¨¦s de tres a?os, Natalie no tuvo mucho tiempo para ponerse sentimental y se puso a trabajar de inmediato. En menos de una hora, el mundo empresarial de Monteflor estaba zumbando con noticia de que fundadora de MY hab¨ªa regresado. Sin embargo,o Natalie nunca antes hab¨ªa estado en el ojo p¨²blico, resultaba un misterio para todos. Se especba sobre si su regreso era para sacar a MY del borde de bancarrota. Por otrodo, en oficina del presidente del Grupo Ramos. Leonardo segu¨ªa intentandounicarse con Natalie, pero siempre le dec¨ªan que su tel¨¦fono estaba apagado, y su paciencia se estaba agotando poco a poco. En cuanto Carlos entr¨® en el despacho, se sinti¨®o si estuviera cubierto de hielo, oblig¨¢ndolo a frenar sus pasos. ¡ªSe?or Ramos, es posible que tengamos que posponer nuestros nes de adquisici¨®n de MY. Escuch¨¦ que hoy fundadora de MY ha vuelto. Leonardo frunci¨® el ce?o y respondi¨® distra¨ªdo: ¡ªSigue adnte con el n y agrega otros cien millones al precio original. ¡ªLa persona que fund¨® MY se apareci¨® de nada, pero despu¨¦s desapareci¨® en su mejor momento. Ahora parece que volvi¨® para intentar salvar empresa de bancarrota. Entonces, MY quiz¨¢s no sea Leonardo replic¨® con indiferencia: ¡ªS¨®lo tienes que encargarte de adquisici¨®n y agregar m¨¢s dinero si es necesario. No quiero repetirlo una tercera vez. Adem¨¢s, env¨ªa a alguien a vigr vi de Bryan y av¨ªsame en cuanto aparezca Natalie. ¡ªDe acuerdo. Carlos not¨® que Leonardo estaba de mal humor, y eso le caus¨® una sensaci¨®n indescriptible. A ¨¦l le gustaba Matilda, as¨ª que ?por qu¨¦ no estaba dispuesto a divorciarse de Natalie? Pero sab¨ªa que era el asunto privado de su jefe en que no pod¨ªa inmiscuirse, as¨ª que simplemente sigui¨® sus ¨®rdenes. ¡ªPor cierto, se?or, ha llegado el cor L¨¢grima del ¨¢ngel quepr¨® en Seattle. ?Le gustar¨ªa d¨¢rs a se?orita L¨®pez en persona? El L¨¢grima de ¨¢ngel era un cor con una gema azul en forma de gota de aguao piedra principal mientras adornaban miles de diamantes, que briba con luz y era tan hermoso que no quer¨ªan apartar mirada de ¨¦l. Cuando lo vio por primera vez, Leonardo pens¨® que le quedaba muy bien a Natalie y lopr¨® de inmediato con intenci¨®n de d¨¢rseloo un regalo de tercer aniversario. Pero m¨¢s tarde, lo hab¨ªa olvidado porpleto debido a su pelea. ¨¦l frunci¨® losbios y dijo en tono no: ¡ªD¨¢melo, yo se lo entregar¨¦ personalmente. Carlos se retir¨® de oficina despu¨¦s de entregarle el L¨¢grima del ¨¢ngel. Leonardo tom¨® un documento, pero era incapaz de concentrarse sin importar qu¨¦ y su mente estaba llena de imagen de Natalie saliendo ayer con decisi¨®n. Con frustraci¨®n, dej¨® los documentos a undo y se qued¨® abrumado por sensaci¨®n de estar perdiendo el control. Estaba a punto de levantarse para tomar un descanso cuando, de repente, son¨® su celr. Cap铆tulo 7 Cap¨ªtulo 7 Leonardo tom¨® su celr con una chispa de expectaci¨®n en los ojos, pero cuando ley¨® el nombre en la panta, decepci¨®n se apoder¨® enseguida de su rostro. Era Matilda quien maba, y tan prontoo se conect¨®, lleg¨® su voz que llevaba un tono alegre: ¡ª Leo, se acerca el cumplea?os de mi abuelo. Mis padres me pidieron que entregaras invitaciones. ?Est¨¢s libre m¨¢s tarde? Casualmente pasar¨¦ por el Grupo Ramos. Pienso darte invitaci¨®n y luego almorzamos juntos, ?s¨ª? Leonardo respondi¨® en tono no: ¡ªDe acuerdo. Belonging to N?velDrama.Org. ¡ªPerfecto, entonces te ver¨¦ m¨¢s tarde. Despu¨¦s de colgar, irritaci¨®n en el coraz¨®n de Leonardo no s¨®lo no disminuy¨® en lo m¨¢s m¨ªnimo, sino que se sent¨ªa algo deprimido, lo que le dificultaba m¨¢s concentrarse en su trabajo. Nunca imagin¨® que Natalie se mostrara tan decidida esta vez, ?que se negaba a conectarlo! Toc, toc, toc¡­ En ese momento, maron a puerta. Carlos entr¨® con un documento y der¨® con expresi¨®n grave: ¡ªSe?or Ramos, acabo de recibir informaci¨®n. ?Parece que est¨¢n adntando subasta de esos terrenos en el este de Monteflor! Leonardo frunci¨® el ce?o y de inmediato se puso seria mientras ordenaba: ¡ªVe y diles al encargado de este proyecto y a los ionistas que nos reuniremos en cinco minutos. Cuando Matilda lleg¨® a empresa, Leonardo a¨²n estaba en reuni¨®n, as¨ª que fue Carlos quien recibi¨®. ¡ªSe?orita, el se?or Ramos acaba de entrar a juntada. Me pidi¨® que llevara a su oficina para que lo esperara all¨ª. Matilda sonri¨® amablemente. ¡ªGracias. Carlos pa?¨® al despacho de Leonardo y se march¨® despu¨¦s de decirle que lo avisara si necesitaba algo. Una vez cerrada puerta, Matilda se acerc¨® al escritorio y se dispuso a dejar invitaci¨®n con letras doradas cuando not¨® una caja roja en un rinc¨®n y se detuvo en seco. La caja era ramente para joyas. Se le ocurri¨® que tambi¨¦n se acercaba su cumplea?os y no pudo evitar preguntarse si ser¨ªa un regalo que Leonardo le hab¨ªa preparado. Despu¨¦s de un breve titubeo, e tom¨® caja. ?De todos modos, es algo que mepr¨®, as¨ª que no hay problema si echo un vistazo, ?verdad?? Mientras pensaba eso, abri¨® caja, revndo el cor que Leonardo hab¨ªaprado en una subasta en Seattle. En aquel entonces, e le pregunt¨® a qui¨¦n pensaba d¨¢rselo, pero ¨¦l guard¨® silencio. Ahora sab¨ªa que su intenci¨®n era obsequiarle con una sorpresa. De repente, Matilda se puso de buen humor y sonri¨®, cerr¨® caja y coloc¨® en su lugar. Cuando reuni¨®n termin¨®, ya hab¨ªa pasado una hora. Al ver a Matilda, Leonardo se disculp¨®: ¡ªTuve una importante reuni¨®n de imprevisto. Matilda se levant¨® con una sonrisa y le dijo amablemente: ¡ªEntiendo. Ya hice un pedido deida para llevar. Deber¨ªa estar llegando pronto. ¡ªPerfecto. ¡ªPor cierto, dej¨¦ invitaci¨®n en tu escritorio. El cumplea?os de mi abuelo es el pr¨®ximo s¨¢bado, ?tienes tiempo para asistir? Leonardo frunci¨® ligeramente el ce?o. ¡ªTengo que viajar por trabajo en unos d¨ªas, as¨ª que no estoy seguro de si llegar¨¦ de vuelta el s¨¢bado¡­ Voy a hacer lo que pueda. ¡ªYa veo¡­ A prop¨®sito, ?Natalie se ha puesto en contacto contigo ¨²ltimamente? Intent¨¦ ma, pero siempre me dijeron que su n¨²mero no estaba disponible. ?Sabes d¨®nde est¨¢ ahora? Ante menci¨®n de Natalie, Leonardo hizo una mueca y su voz se volvi¨® fr¨ªa. ¡ª?Para qu¨¦ buscas? Matilda apret¨® losbios y respondi¨® con cara de preocupaci¨®n: ¡ªSabes, e no se lleva bien con nosotros. La encontramos a los diecis¨¦is a?os, y desde que regres¨® a casa, siempre sent¨ªa que pap¨¢ y mam¨¢ me favorec¨ªan, incluso tuvieron algunas discusiones recientes¡­ El pr¨®ximo s¨¢bado es el cumplea?os del abuelo, as¨ª que quiero aprovechar fiesta e invita para mejorars rciones. Hubo un silencio moment¨¢neo antes de que Leonardo respondiera: ¡ªHar¨¦ con e sobre esto. Al ver que no parec¨ªa dispuesto a discutir ese asunto m¨¢s, Matilde no volvi¨® a mencionarlo y cambi¨® de tema. *** Natalie acababa depletar un prospecto cuando recibi¨® mada de su padre, Ricardo L¨®pez. ¡ªEl pr¨®ximo s¨¢bado es el cumplea?os de tu abuelo, ?tienes que volver! Natalie frunci¨® losbios y replic¨® con indiferencia: ¡ªConsegu¨ª un trabajo recientemente y podr¨ªa estar muy ocupada, as¨ª que no estoy segura de si tendr¨¦ tiempo. Al o¨ªr eso, Ricardo rega?¨®, enojado: ¡ª?Qu¨¦ podr¨ªa ser m¨¢s importante que el cumplea?os de tu abuelo? En todo caso, ?debes asistir el pr¨®ximo s¨¢bado, y mejor vengas con Leonardo! La familia L¨®pez ya no era lo que sol¨ªa ser. Hace un mes, el cabeza del n, Santiago L¨®pez, le hab¨ªa indicado a su hijo Ricardo que se asegurara de que Leonardo asistiera a su fiesta de cumplea?os para enviar una se?al a los dem¨¢s de que no deb¨ªan meterse con ellos. Natalie reflexion¨® por un momento y decidi¨® que hac¨ªa falta decirles en persona sobre su intenci¨®n de divorciarse de Leonardo, para evitar futuros problemas. ¡ªYa entend¨ª, har¨¦ lo que pueda para asistir. Ante eso, Ricardo finaliz¨® mada sin decir nada m¨¢s. Su mujer, Beata Jim¨¦nez, estaba un poco descontenta con suportamiento y, frunciendo el ce?o, pregunt¨®: ¡ªYa pediste a Mati que le diera invitaci¨®n a Leonardo, ?por qu¨¦ tambi¨¦n mencionaste esto con Natalie? Beata no pod¨ªa sentir el menor cari?o por esa hija que estaba separada de e desde peque?a, aunque se parec¨ªa mucho a Matilda. En ese entonces, poco despu¨¦s de que nacieran Matilda y Natalie, una adivina en que familia L¨®pez confiaba mucho apareci¨® de repente y les advirti¨® que presencia de Natalie en casa causar¨ªa su ruina. Tras mucha reflexi¨®n, finalmente decidieron deja en un orfanato. Lo inesperado fue que, a los diecis¨¦is a?os, Matilda cay¨® enferma de repente, y familia L¨®pez no tuvo m¨¢s remedio que ir a buscar a Natalie, ya que ninguno de ellos fuepatibleo donante de m¨¦d. Debido a su alto parecido gen¨¦ticoo gems, finalmente hubopatibilidad exitosa. Natalie le don¨® m¨¦d a Matilda y as¨ª, se reincorpor¨® a familia. Sin embargo, cada vez que ve¨ªan, les recordabas pbras de adivina,o una espina vada en el coraz¨®n que los hac¨ªan sentir inc¨®modos, por lo que trataban de manera distante. Beata, en particr, sinti¨®o si Natalie oliera a tierra cuando supo que hab¨ªa sido adoptada por gente de un lugar apartado en el campo, y se irrit¨® al ve junto a Matilda, a que hab¨ªa cuidado con tanto cari?o durante m¨¢s de una d¨¦cada. M¨¢s tarde, Natalie se negaba constantemente a escucha, mientras que Beata se enfadaba en poco tiempo cada vez que haba con e. Como resultado, rci¨®n entre ambas empeor¨® cada vez m¨¢s. Ahora, Beata no pod¨ªa evitar sentir asco ante mera menci¨®n de Natalie. Ricardo mir¨® y dijo fr¨ªamente: ¡ªNo olvides que Natalie es ahora mujer de Leonardo. Beata solt¨® una carcajada de desd¨¦n. ¡ªSi Mati no se hubiera ido al extranjero, ?crees que Natalie habr¨ªa tenido oportunidad de casarse con Leonardo? En fin, ahora que Mati est¨¢ de vuelta y a Leonardo no le gusta Natalie, ser¨ªa mejor que se divorciaran y que se case con Mati. ?As¨ª todos estar¨ªamos mejor! Al o¨ªr eso, Ricardo frunci¨® el ce?o yenz¨® a darle vueltas al asunto. Cada vez que maba a Natalie, insinuaba que deber¨ªa tratar de agradar a Leonardo y obtener su apoyo para familia L¨®pez, pero e siempre se negaba, lo que lo puso muy descontento. Los dos ya llevaban tres a?os casados, pero a¨²n no hab¨ªan tenido un hijo. Si Leonardo finalmente decid¨ªa divorciarse de Natalie y casarse con Matilda, sin duda ser¨ªa beneficioso para familia L¨®pez. Ricardo, sin embargo, era una persona cautelosa, as¨ª que no tomar¨ªa medidas precipitadas sin saber ramente lo que Leonardo estaba pensando. ¡ªMejor no hables de esto por ahora. Te lo advierto, no digas nada ante Natalie sin mi permiso. De lo contrario, ?no te lo perdonar¨¦ sis cosas se me van des manos! Beata se qued¨® aturdida y luego replic¨® molesta: ¡ªYa entend¨ª. De todos modos, ellos terminar¨¢n divorci¨¢ndose, ?no me interesa ser m en esto! Despu¨¦s de un breve silencio, Ricardo habl¨® en voz baja: ¡ªDebes tratar a Natalie con m¨¢s amabilidad en el futuro. Al fin y al cabo, le debemos algo. Beata mostr¨® un disgusto en los ojos y rechaz¨®: ¡ªSi eso es lo que quieres, adnte, pero no tengo ganas de trata bien. ?Yo s¨®lo reconozco a Matildao mi hija! Adem¨¢s, no olvides lo que esa adivina dijo¡­ ¡ª?Beata! Ricardo interrumpi¨® fr¨ªamente, con ojos llenos de furia. ¡ª?Si vuelvo a o¨ªrte har de esto, tes ver¨¢s conmigo! Beata se sobresalt¨® tanto que su cara se puso p¨¢lida y no pudo recuperarse hasta que Ricardo se fue enfadado. A¨²n estaba un poco asustada y, al mismo tiempo, su aversi¨®n hacia Natalie s¨®lo crec¨ªa. Si no fuera por esa maldita chica, ?nada de eso habr¨ªa ocurrido ya! Por otrodo, despu¨¦s del trabajo, Natalie estaba a punto de irse cuando Tina irrumpi¨® en oficina. ¡ªNatalie, ?qu¨¦ tienes neado para esta noche? Cap铆tulo 8 Cap¨ªtulo 8 Natalie mir¨® a Tina y respondi¨® con calma: ¡ªIr¨¦ a casa. ¡ª?Qu¨¦ aburrido quedarte en casa! Ver¨¢s, para celebrar que regresaste a MY y te vas a liberar del matrimonio, reserv¨¦ una s en el bar Sedi¨®n Nocturna. Escuch¨¦ que recientemente trajeron a un grupo de modelos masculinos. Vamos, te lo ense?ar¨¦. Tina le enarcaba una ceja mientras sonre¨ªa, con cara llena de excitaci¨®n. Al ve as¨ª, Natalie no pudo evitar sospechar que, despu¨¦s de conocer a los modelos, senzar¨ªa sobre ellos sin pens¨¢rselo dos veces. La contempl¨® con una sonrisa a medias. ¡ª?Me est¨¢s invitando a ver o simplemente te est¨¢s dando ganas de ir t¨²? Sin sentir menor verg¨¹enza por haber sido pida en una mentira, Tina se acerc¨® a Natalie y le rode¨® el cuello. ¡ªAmiga, ?por qu¨¦ dividir lo nuestro? Antes te gustaba tanto Leonardo, ?seguro fue porque no hab¨ªas experimentado el mundo de diversi¨®n! Vamos, te prometo que te encantar¨¢ fiesta esta noche, ?y ma?ana ni te acordar¨¢s de qui¨¦n es Leonardo! Natalie no pudo evitar echarse a re¨ªr y dijo: ¡ªOlv¨ªdalo. Mejor te dejo a ti que disfrutes de ese rollo. A m¨ª no me interesa. This content is ? N?velDrama.Org. Notando que estaba a punto de marcharse, Tina se apresur¨® a agarra del brazo. ¡ªPero no tienes nada que hacer en casa, ?no? Por favor, ?hazmepa?¨ªa! Adem¨¢s, te vas a divorciar, ?acaso tienes la intenci¨®n de seguir guard¨¢ndote por Leonardo? Aunque Natalie no estaba pensando de esa manera, asinti¨® con resignaci¨®n al ver que Tina no parec¨ªa estar dispuesta a darse por vencida si e no aceptaba su invitaci¨®n. ¡ªTe advierto, s¨®lo por esta vez. Ante eso, Tina mostr¨® al instante una brinte sonrisa. ¡ª?Entendido ?Vamos, primero a cenar! Despu¨¦s deida,s dos se dirigieron al bar sin perder tiempo. Tan prontoo entraron, se vieron envueltas en un estruendo ensordecedor. Bajo luces de colores brintes, gente en pista de baile se mov¨ªa su antojo, y los gritos no cesaban. Tina llev¨® a Natalie directamente al segundo piso. El bar ten¨ªa dos pisos, con pista de baile y unas mesitas en el primer, mientras ques ss de mejor privacidad y ss transparentes en el segundo. Estas ¨²ltimas serv¨ªan generalmente para que los clientes pudieran disfrutar de vista de gente bando en el piso de abajo, pero el inconveniente era que no era muy privado, ya que lo que suced¨ªa adentro pod¨ªa verse desde afuera. Tina y Natalie fueron conducidas por un camarero a una des ss transparentes. Poco despu¨¦s, les sirvieron bebidas y los modelos masculinos que hab¨ªan solicitado. Al ver lo apuestos que eran los modelos que ten¨ªan dnte, Tina mir¨® a Natalie y le dijo con suficiencia: ¡ªNo te he decepcionado, ?verdad? Vamos, ?cu¨¢l te gusta? Elige al que quieras, me quedar¨¦ con el otro. Los modelos masculinos en Sedi¨®n Nocturna s¨®lo pa?aban a los clientes para beber, no proporcionaban servicios er¨®ticos, por lo que a cada uno de ellos hac¨ªa falta tener sus propias habilidades,o cantar, bar o hacer magia, etc. Despu¨¦s de recorrer con mirada a los dos hombres, Natalie sonri¨® y se dirigi¨® a Tina: ¡ª?Qu¨¦ tal si te quedas con los dos? Parece que te gustan ambos. ¡ª?Ni har! Tenemos quepartir diversi¨®n. Bueno, ?qu¨¦ te parece si el que est¨¦ m¨¢s cerca de ti te pa?e y yo me quedo con el otro? Los dos modelos masculinos eran muy listos y, nada m¨¢s escuchar a Tina, se sentaron r¨¢pidamente junto a cada una de es. ¡ªH, ?c¨®mo te mas? Soy Alex, ?hay algo que pueda hacer por ti? El hombre mir¨® a Natalie con una sonrisa, casi incapaz de contener emoci¨®n. Nunca hab¨ªa conocido a una clienta tan guapa, y estaba seguro de que e no se hab¨ªa sometido a ninguna cirug¨ªa pl¨¢stica. ?Estaba teniendo mucha suerte esta noche! Si todas sus clientes fueran tan hermosaso esta, estar¨ªa dispuesto siquiera a convertirse en un gigol¨®. Natalie le ech¨® una mirada y respondi¨® en tono no: ¡ªNo tienes que hacer nada, s¨®lo qu¨¦date aqu¨ª en silencio. Honestamente, no sab¨ªa c¨®mo lidiar con tal situaci¨®n y hasta empezaba a arrepentirse de haber edido a ir con Tina. Alex se qued¨® perplejo por un momento mientras una mirada de sorpresa pasaba por sus ojos. Sin embargo, gracias a su formaci¨®n profesional, no tard¨® en recuperarpostura, le sonri¨® y dijo: ¡ª?Qu¨¦ tal si canto una canci¨®n para ustedes? Tengo una voz bastante buena. Natalie asinti¨®. ¡ªEst¨¢ bien. Alex eligi¨® una canci¨®n r¨¢pidamente y llen¨® habitaci¨®n con su voz melodiosa. Mientras tanto, Tina, que estaba sentada frente a Natalie,part¨ªa frutos con el otro modelo. Al ver esa escena, Natalie no pudo evitar sonrojarse y se apresur¨® a apartar cabeza, centr¨¢ndose en escuchar a Alex cantar. Cuando Emiliano Moreno pas¨® junto a s donde se encontraban Natalie y Tina, ech¨® un ojeado casual al interior y se qued¨® congdo. Aparte des familias L¨®pez y Ramos, algunos de los amigos cercanos de Leonardo tambi¨¦n estaban al tanto de su matrimonio con Natalie. Pero Emiliano nunca hab¨ªa esperado que tan formal Natalie, seg¨²n Leonardo, fuera al bar¡­ Sonri¨® con malicia de repente, pues sab¨ªa que diversi¨®n iba aenzar. ¨¦l retir¨® mirada y se dirigi¨® deprisa a una s cercana. Acababa de abrir puerta cuando escuch¨® a Omar Garc¨ªa decir con una sonrisa: ¡ªOye, llegaste tarde por m¨¢s de media hora. Hoy tienes que pagarlo t¨². Adem¨¢s de Omar y Fausto Ruiz en s, tambi¨¦n estaba Leonardo, que ten¨ªa un aura de ser inesible y un rostro adusto mientras beb¨ªa. Excepto a ¨¦l, los otros dos iban pa?ados de una atractiva mujer con vestido sexy. El ensordecedor sonido de m¨²sica de fuera se cort¨® en el instante en que Emiliano cerr¨® puerta. Se acerc¨® a ellos, se sent¨® ynz¨® una mirada a Leonardo antes de preguntar: ¡ª?Saben a qui¨¦n vi afuera hace un momento? ¡ª?A qui¨¦n? Omar se mostr¨® curioso. ¡ª?A tu exnovia que falsific¨®s pruebas de embarazo para poder casarse contigo? Emiliano siempre hab¨ªa sido un mujeriego, pero inesperadamente se meti¨® en un l¨ªo. Se involucr¨® con una intrigante estre de cine y cay¨® en su trampa. ¨²ltimamente, debido a ese problema, se vio obligado por su madre a acudir a unas citas a ciegas para encontrar una mujer que pertenec¨ªa a su se, y desde hace unos d¨ªas permanec¨ªa alojado en empresa para escapar de presi¨®n de su madre. ¨¦l se sonroj¨® debido a verg¨¹enza y replic¨® molesto: ¡ª?Nadie pensar¨¢ que eres mudo si no has! Pero sonrisa de Omar se volvi¨® a¨²n m¨¢s profunda e inst¨®: ¡ª?Entonces a qui¨¦n diablos viste? ?Vamos, no nos dejes en suspenso! Llegaste tan tarde y debes agradecerme por no pedirte que termines con toda bote. ?Ahora puedes decirnos de una vez? ¡ªYa ver¨¢n, ni se imaginan lo que les voy a contar. ?Vi a mujer de Leo! Al o¨ªr eso, Leonardo dej¨® de beber en seco y dirigi¨® su g¨¦lida mirada hacia Emiliano. ¡ª?Est¨¢s seguro? Emiliano asinti¨® con regodeo. ¡ªE vino con su amiga, y van pa?adas de un modelo masculino cada una. Estaba mirando fijamente al modelo cuando pas¨¦ por dnte. Leo, parece que vas a ser cornudo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo estrell¨® su copa de vino contra mesa, se levant¨® y sali¨® disparado hacia afuera. ?Hab¨ªa subestimado a Natalie! E no s¨®lo se atrev¨ªa a proponerle el divorcio y a bloquearlo en su celr, sino que adem¨¢s ten¨ªa el descaro de ir al bar a tomar con un modelo masculino. ?Cada vez estaba m¨¢s desinhibida! Desconcertado, Emiliano mir¨® a Leonardo mientras se marchaba, luego se volvi¨® a Omar y Fausto y pregunt¨®: ¡ªPero a Leo le gusta Matilda, ?verdad? ?Entonces por qu¨¦ se enfada tanto cuando dije que Natalie coquetea con un modelo? Omar se encogi¨® de hombros. ¡ªPues, aunque ¨¦l odie a Natalie, ahora est¨¢n casados. Si tu mujer te enga?ara, ?podr¨ªas aceptarlo? En su opini¨®n, elportamiento de Leonardo no ten¨ªa nada que ver con el amor, sino con que simplemente no pod¨ªa soportar idea de que su mujer anduviera de parranda con otros tipos. A sudo, Fausto entrecerr¨® los ojos y apret¨® el pu?o al costado antes de levantar copa que ten¨ªa dnte y beb¨¦rs de un trago. ¡ªPor cierto, ?saben qui¨¦n est¨¢ con Natalie? ?Estoy seguro de que les sorprender¨¢! ¡ª?Con qui¨¦n? ¡ªpregunt¨® Omar sin mucho inter¨¦s. ¡ª?Tina! Al o¨ªr eso, Omar abri¨® los ojos de par en par y replic¨® con dientes apretados: ¡ª?Qui¨¦n? ¡ª?S¨ª, Tina! La chica cuya familia quebr¨® hace unos a?os. Sol¨ªamos asistir juntos as fiestas. ?Qu¨¦ pasa? Omar hizo una mueca y dijo enfatizando cada pbra: ¡ªNada, s¨®lo una pregunta. Tras eso, abraz¨® con una mano a belleza a sudo y se hizo un selfie con e antes de subi en Instagram. La mujer se alegr¨® para sus adentros y lo mir¨® con ojos llenos de amor. ¡ªSe?or Garc¨ªa¡­ Omar lenz¨® una mirada g¨¦lida y le interrumpi¨®: ¡ªNo malinterpretes. S¨®lo quiero que alguien vea esto. La be se puso de inmediato p¨¢lida y se dio cuenta de que se hab¨ªa ilusionado. Entretanto, Leonardo sali¨® y, tras mirar a su alrededor, s¨ª encontr¨® a Natalie en una s transparente. La furia que sent¨ªa en su interior ardi¨® a¨²n m¨¢s cuando vio que daba deer fruta al hombre a su lado y sus dedos delicados y ncas casi rozaban losbios del otro. Dentro de s, Tina se dio cuenta de falta de inter¨¦s de Natalie, as¨ª que sugiri¨® jugar Verdad o Reto. En una des rondas, Natalie perdi¨® y Tina le pidi¨® que alimentara a su modelo masculino con frutas. Pero justo cuando Natalie met¨ªa fruta en boca del hombre, puerta de s se abri¨® de repente, y entonces una voz fr¨ªa y enojada reson¨® en habitaci¨®n. ¡ª?Natalie! Cap铆tulo 9 Cap¨ªtulo 9 Ante eso, todos los presentes en s se volvieron hacia puerta y se encontraron con Leonardo, que ten¨ªa mirada g¨¦lida vada en Natalie y su atractivo rostro se llenaba de rabia. Natalie estaba un poco sorprendida, ya que no esperaba toparse con ¨¦l aqu¨ª. Pero poco despu¨¦s, retir¨® mirada con calma y tom¨® un sorbo de su vinoo si nada hubiera pasado. Como e lo ignoraba, Leonardo se enfureci¨® tanto que su cara se torn¨® l¨ªvida. Se acerc¨® y agarr¨® del brazo, tratando de saca de habitaci¨®n. Al ver eso, Tina frunci¨® el ce?o, se interpuso en el camino de Leonardo y le interrog¨® Se?or Ramos, ?qu¨¦ demonios est¨¢s haciendo? enfadada: Leonardo mir¨® fr¨ªamente y espet¨®: -?Fuera de mi camino! Tina solt¨® una risa burlona y replic¨®: Natalie es mi amiga, si pretendes llev¨¢rt, ?no crees que deber¨ªas darme una explicaci¨®n? El semnte de Leonardo se volvi¨® cada vez m¨¢s sombr¨ªa mientras su paciencia estaba llegando a su limite. -Lo dir¨¦ por ¨²ltima vez, ?fuera! Natalie vio que los dos estaban enfrentados y, consciente de que Tina saldr¨ªa definitivamente. perdiendo si hab¨ªa una discusi¨®n, le persuadi¨® en voz baja: Tina, estoy bien. Volver¨¦ pronto. La aludida se gir¨® a e con preocupaci¨®n. Natalie¡­ -No te preocupes, ¨¦l no me har¨¢ nada. Apenas hab¨ªa terminado de har cuando Leonardo arrastr¨® hacia puerta. Natalie tropez¨® y estuvo a punto de caer, lo que volvi¨® a enfurecer a Tina hasta el l¨ªmite. 1 Natalie deb¨ªa haber estado cegada por el amor, i?o c¨®mo era posible que se hubiera enamorado de un hombreo Leonardo, que no era para nada un caballero?! Despu¨¦s de llevar a Natalie al final del pasillo, Leonardo finalmente solt¨® su brazo y pregunt¨® con voz fr¨ªa: ?Recuerdas que est¨¢s casada? Ayer pasaste toda noche con Bryan y hoy est¨¢s en un bar bebiendo con modelos masculinos. ?En serio no crees que te vaya a pir haci¨¦ndome cornudo? Natalie se frot¨®s mu?ecas enrojecidas por el apret¨®n mientras respond¨ªa con calma: -Si sigues demorando firma del acuerdo de divorcio, me pir¨¢s saliendo con m¨¢s hombres. Leonardonz¨® una risa fr¨ªa. -?Si te atreves a hacer eso, te aseguro que te arrepentir¨¢s de verdad! Ante esas pbras, Natalie sonri¨® con indiferencia y lo mir¨®o si no le importara en 1/5 +15 BONUS -Yo tambi¨¦n quiero saber c¨®mo neas hacerme arrepentir. ?Amenazarme con mi familia? No olvides que tu amor Matilda es mi hermana. Si haces algo contra familia L¨®pez, seguramente har¨¢s sentirse triste. ?Puedes soportarlo? Leonardo se qued¨® at¨®nito, pero no por menci¨®n de Matilda, sino porque se dio cuenta de que si Natalie estaba decidida a divorciarse de ¨¦l, no tendr¨ªa ninguna forma de retene. De repente, una oleada de p¨¢nico brot¨® del fondo de su coraz¨®n. Sin embargo, esa sensaci¨®n pronto se vio eclipsada por una ira monstruosa. -?Ya te expliqu¨¦ que no tengo nada con Mati! Natalie empez¨® a ponerse impaciente y dijo fr¨ªamente: -No tienes que explicarme nada. En serio, no me importa nada de lo de ustedes. S¨®lo quiero saber cu¨¢ndo estar¨¢s de acuerdo con el divorcio. Mientras observaba su mirada ap¨¢tica, irritaci¨®n volvi¨® a apoderarse de Leonardo. Cada vez que se encontraban, esa mujer haba ¨²nicamente de divorcio. A pesar de que se hab¨ªa rebajado tanto que le explic¨® situaci¨®n, ja e le importaba un carajo! Cuanto m¨¢s pensaba en ello, m¨¢s se enfurecia Leonardo. De repente, le agarr¨® barbi a Natalie y baj¨® cabeza para besa. En ese momento, todo lo que pensaba era car su boca que tanto lo molestaba. Natalie no esperaba que Leonardo actuara as¨ª, y se qued¨® paralizadao si recibiera una descarga el¨¦ctrica cuando sinti¨® el c¨¢lido tacto en losbios. Al segundo siguiente, lo apart¨® de un empuj¨®n violento y lenz¨® una bofetada a cara. ?Paf! El sonido n¨ªtido de bofetada llen¨® habitaci¨®n, creando una tensi¨®n palpable. Leonardo mir¨® con mucho enojo, y manera de que e se limpiaba boca con disgusto fueo si echara le?a al fuego. -?Int¨¦ntalo si te atreves a limpiarte boca! Natalie lo fulmin¨® con mirada y replic¨® con cara inexpresiva: -Tal vez habr¨ªas estado en ducha ahora si hubieras sido mordido por un perroo yo. -?T¨²¡­! Leonardo sinti¨® que se le sub¨ªa rabia a cabeza y su mirada hacia Natalieenz¨® a inundar conmoci¨®n. Natalie sol¨ªa har con ¨¦l en voz suave, nunca de forma tan provocativa. +15 BONUS ?Es que estaba realmente cabreada, o que era esta su verdadera naturaleza pero hab¨ªa estado ocultando? Natalie mir¨® su reloj y, sin ganas de seguir lidiando con Leonardo, le dijo secamente: Tengo que trabajar ma?ana. Si no hay nada m¨¢s, me ir¨¦ ahora. Con eso, se dio vuelta para marcharse sin echarle siquiera una mirada. -?Detente! Leonardo se acerc¨® a e y detuvo.¨C??Cu¨¢ndo conseguiste un trabajo?! -?Yati qu¨¦ te importa? Haciendo todo lo posible por reprimir ira en su coraz¨®n, Leonardo rechin¨® los dientes y dijo: -?No olvides que estamos casados! Natalie respondi¨® con indiferencia: -Eso pronto cambiar¨¢. -?Natalie, mi paciencia tiene un limite! Observando c¨®mo Leonardo trataba de mantener calma, Natalie se sinti¨® de repente un poco divertida. Puedes elegir divorciarte y as¨ª te quitar¨¢ ese pedo. -?Ya te dije que no voy a aceptar el divorcio! -?Entonces tendr¨¢s que soportarlo! Leonardo se qued¨® sin ha. Mientras los dos se enfrentaban en silencio, una voz amable de repente interrumpi¨® tensi¨®n. -Leo, se?orita L¨®pez, ?por qu¨¦ no entran a s? Natalie se volte¨® y, al darse de cuenta de Fausto parado a pocos pasos de distancia, su expresi¨®n se alivi¨® un poco. Fausto era uno de los mejores amigos de Leonardo, Cuando este ¨²ltimo se hab¨ªa lesionado pierna hace dos a?os, venia a menudo a visitarlo. Adem¨¢s, ten¨ªa una personalidad amable y a veces chaba con Natalie, por lo que e ten¨ªa una impresi¨®n bastante buena de ¨¦l. E curv¨® losbios en una sonrisa. -Ustedes sigan, me voy ya. En presencia de Fausto, Leonardo no volvi¨® a detener a Natalie. Una vez que e desapareci¨® de vista, mir¨® a su amigo con una expresi¨®n fr¨ªa. Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª? -Vine al ba?o, pero vi que estabas discutiendo con se?orita L¨®pez y pens¨¦ que podr¨ªa haber problemas. +15 BONUS Tras un breve silencio, Fausto continu¨®: -Leo, e es una buena chica. Durante los dos a?os. que tuviste piernastimada, e estuvo a tudo para cuidarte. Aunque no te caiga bien, al menos podr¨ªas trata mejor Leonardo lo mir¨® con ojos entrecerrados y pronunci¨® pbra por pbra: -S¨¦ lo que debo hacer Ya, tengo algo que hacer esta noche, as¨ª que disfruten. Diles a Omar y Emiliano que me ful. Est¨¢ en mi, Fausto permaneci¨® quieto en su lugar aunque Leonardo se hab¨ªa ido, y fum¨® un cigarrillo antes de volver al palco. Por su parte, Natalie y Tina ya no estaban de humor para seguir alli debido a discusi¨®n con Leonardo, as¨ª que pagaron su cuenta y salieron del bar. Tras pedir un conductor designado para Tina, Natalie se qued¨® en acera para tomar un taxi. Mientras esperaba, e baj¨® mirada reflexionando sobre posibilidad deenzar a conducir para ir al trabajo a partir del d¨ªa siguiente. De repente, un Maybach negro se detuvo junto a e. Natalie no prest¨® atenci¨®n y, pensando que era el taxi que hab¨ªa pedido, abri¨® puerta para subir. No fue hasta que oli¨® una fragancia familiar a madera que gir¨® cabeza sorprendida. Alprobar qui¨¦n estaba a sudo, e frunci¨® el ce?o e intent¨® abrir puerta para bajarse. Debido a m luz, no se hab¨ªa dado cuenta de que hab¨ªa alguien m¨¢s en el asiento trasero cuando se meti¨® en el auto. Leonardo agarr¨® de mu?eca mientras haba fr¨ªamente: -?Ll¨¦vanos a El Palomar! Ante eso, el conductor arranc¨® el motor. Natalie fulmin¨® con mirada a Leonardo y le pregunt¨®: ?Puedes soltarme ya? En ese momento, se sinti¨® totalmente frustrada, culp¨¢ndose por su propia torpeza. Si no hubiera estado tan absorta en sus pensamientos, no habr¨ªaetido un error tan tonto. N?velDrama.Org exclusive content. -Gaspar, asegura puerta. Con un c, Leonardo le solt¨® mano. A pesar de su ira que sent¨ªa, Natalie trat¨® de mantener un tono calmado cuando dijo: ¨C Ma?ana tengo que trabajar, realmente no puedo estar perdiendo el tiempo contigo. Leonardo frunci¨® el ce?o y replic¨® en tono serio: -Acabo de beber, as¨ª que tendr¨¢s que cuidarme esta noche. 7 Natalie rode¨® los ojos con impaciencia. Puedes mar a Matilda. ?Seguro que estar¨ªa 45 +15 BONUS Acentu¨® con intenci¨®n el tono cuando pronunci¨® pbra cuidar, convencida de que Leonardo entender¨ªa lo que quer¨ªa decir. Leonardo se burl¨®. No sab¨ªa que fueras tan generosa. ?Me pregunto si Matilda es mi mujer o t¨² eres mi mujer? Cap铆tulo 10 p¨ªtulo 10 Natalie replic¨® con indiferencia: -Lo que una esposa deber¨ªa hacer y no hacer, e lo hizo todo. Para ustedes s¨®lo hace falta un certificado de matrimonio. Leonardo mir¨® fijamente tratando de encontrar el m¨¢s m¨ªnimo rastro de tristeza en su rostro, pero no pill¨® nada. ?Es que realmente ya no se preocupara por ¨¦l? Por alguna raz¨®n, ese pensamiento hizo que le diera un vuelco el coraz¨®n. ¨¦l desvi¨® mirada y dijo: -Mientras no nos hayamos divorciado, est¨¢s obligada a cuidarme. Natalie se sinti¨® irritada y no tuvo ganas de lidiar con Leonardo, as¨ª que sac¨® su celr, quit¨® el n¨²mero de Matilda de lista negra y le envi¨® un mensaje. Mientras tanto, en vi de familia L¨®pez. Matilda ya se hab¨ªa duchado y estaba lista para irse a dormir cuando recibi¨® el mensaje de Natalie y su cara se puso livido en un instante. ?Natalie era una pura zorra! Se levant¨® con rapidez, se visti¨® y baj¨®s escaleras, justo a tiempo para encontrarse con Beata y Ricardo, que regresaban de fiesta. Ambos no pudieron evitar fruncir el ce?o al ve a punto de salir. -Mati, ?a d¨®nde vas a estas horas? Matilda forz¨® una sonrisa, mir¨® a Beata y explic¨®: -Mam¨¢, Leo se ech¨® unas copas de m¨¢s y est¨¢ ahora solo en casa. Me preocupa un poco ¨¦l, as¨ª que quiero ir a echarle un ojo. Beata ech¨® un vistazo a Ricardo y, al notar que permanec¨ªa inexpresivo, sonri¨® y le dijo a Matilda: - Pero es muy tarde, no es seguro que conduzcas s. Voy a pedir a Hugo que te lleve. -De acuerdo, gracias. Una vez que Matilda se alej¨®, Beata dijo pensativa: -Parece que Leonardo realmente siento algo por Mati, o no le habr¨ªa hado de algo tan trivialo que hab¨ªa tomado, Ricardo asinti¨®. Aseg¨²rate de que Mati aproveche esta oportunidad. Por fortuna, casi nadie sabe que Leonardo y Natalie est¨¢n casados, as¨ª que no le afectar¨¢ si vuelve a casarse m¨¢s adnte. Desde su perspectiva, tanto dar¨ªa si Natalie o Matilda se casaban con Leonardo, siempre y cuando reportara beneficios a ellos. En cuanto a Natalie, cuando finalizara su matrimonio con Leonardo, ¨¦l se encargar¨ªa de encontrar a alguien m¨¢s que tambi¨¦n pudiera aportar valor a familia L¨®pez. +15 BONUS Por otra parte, el silencio se apoder¨® del coche durante todo el trayecto. Cuando llegaron a entrada de vi, Leonardo frunci¨® el ce?o al notar ques luces de vi estaban encendidas. Adem¨¢s de ¨¦l y Natalie, pr¨¢cticamente nadie m¨¢s sol¨ªa ir all¨ª, y mucho menos a esas horas. ?Has estado aqu¨ª hoy? Natalie respondi¨® con tranquilidad: -Abre puerta y lo ver¨¢s. Leonardo ingres¨® contrase?a y abri¨® puerta para encontrarse con una figura delgada, lo que hizo que su expresi¨®n se volviera sombr¨ªa. -Natalie, i?qu¨¦ quieres decir con esto?! Belonging to N?velDrama.Org. Despu¨¦s de preparar sopa para resaca, Matilda puso sobre mesa y entonces oy¨® voz de Leonardo desde entrada. Se dio vuelta y se acerc¨® r¨¢pidamente. Entretanto, fuera de puerta. Leonardo se qued¨® mirando a Natalie con fastidio mientras su ¨¢nimo empeoraba por momentos. No pod¨ªa creer que e hubiera llegado tan lejos, ?que se atrevi¨® a pedir a Matilda a su casa! ?Ten¨ªa e idea de lo que eso representaba? Sin tom¨¢rselo en serio, Natalie respondi¨® inexpresivamente: -?Qu¨¦ pasa? ?No dijiste que hab¨ªas bebido demasiado? As¨ª que tuve brinte idea de mar a tu musa de ensue?o a cuidarte. Deber¨ªas estar agradecido conmigo. -?Te atreves a repetirlo? Ante incredulidad en el rostro Leonardo, Natalie de repente perdi¨®s ganas de seguir hando con ¨¦l y le dijo fr¨ªamente: -Ya que Matilda est¨¢ aqu¨ª, no me quedar¨¦ estorbando mientras ustedes est¨¦n juntos. S¨®lo recuerda enviarme el acuerdo de divorcio por mensajer¨ªa despu¨¦s de firmarlo. Con eso, se volte¨® y se fue sin mirar atr¨¢s,o si nada aqu¨ª valiera pena retene. Leonardo estaba hecho una furia y se dispon¨ªa a ir tras e cuando, de repente, le agarraron del brazo. -Leo¡­ te prepar¨¦ sopa para resaca. ?Quieres un poco? Al percibir caut oculta en voz de Matilda, Leonardo frunci¨® el ce?o y retir¨® mano. ¡ª Mati, mejor vete. +15 BONUS E neg¨® con cabeza y exm¨® ?No! Quiero quedarme aqu¨ª contigo. Natalie me envi¨® un mensaje diciendo que estabas borracho. No puedo permitir que te quedes aqu¨ª solo. Atonito por un momento, Leonardo pregunt¨® con voz ronca: -?E te dio contrase?a de vi? Si¡­ Viendo que su semnte se tornaba cada vez m¨¢s sombr¨ªo, Matilda se apresur¨® a agregar: no quieres que venga, no lo har¨¦. Pero no te enojes. Leonardo cerr¨® los ojos y dijo con voz grave: Mati, me gustar¨ªa quedarme solo ahora. -?Me quedar¨¦ contigo! Te prometo que no te molestar¨¦. Har¨¦ que Gaspar te lleve a casa. -Leo¡­ ?Pon atenci¨®n! Matilda se mordi¨® elbio y asinti¨® a rega?adientes. Est¨¢ bien¡­ Por favor, ll¨¢mame si te sientes mal. -Lo har¨¦. Cuando Matilda se march¨®, Leonardo cerr¨® puerta y se dirigi¨® a s de estar. Sus ojos briron con frialdad en cuanto vio all¨ª, sobre mesa, el acuerdo del divorcio. Se acerc¨® r¨¢pidamente y lo agarr¨®, lo rompi¨® en pedazos y lo tir¨® a papelera. ?De ninguna manera permitiria que se divorciara de ¨¦l! ¡ª Si A ma?ana siguiente, Natalie acababa de llegar a oficina cuando Bruno Torres, ionista de MY, la busc¨®. Con expresi¨®n de indignaci¨®n, mir¨® fijamente y le pregunt¨®: -Se?orita L¨®pez, ?realmente corriste a la mitad de mis hombres? ?No crees que eso es demasiado? Natalie, con una expresi¨®n indiferente, levant¨® una ceja y respondi¨®: -Se?or Torres, c¨¢lmate. Le dir¨¦ al departamento de recursos humanos que priorice los departamentos que diriges a hora de contratar. Bruno se puso colorado de ira. ??Era eso lo que quer¨ªa decir?! Todos sus familiares que hab¨ªa metido en empresa hab¨ªan sido despedidos por Natalie. Debido a eso, llevaba toda ma?ana contestando al tel¨¦fono y todo el mundo le interrogaba qu¨¦ demonios hab¨ªa pasado. Bruno sol¨ªa ser un obrero ens constriones y m¨¢s adnte, conoci¨® a Natalie por casualidad. En esa ¨¦poca, ¨¦l fue muy pobre y le hizo un favor en alguna vez, as¨ª que e le cedi¨® IM +15 BONUS Al principio, Bruno no les dio importancia a esas iones, pero con el tiempo, el crecimiento de MY bajo el liderazgo de Natalie le proporcion¨® dividendos anuales de hasta diez millones. En ese momento, finalmente se dio cuenta de lo valiosas que eran sus iones. Inicialmente, estaba agradecido con Natalie, pero inesperada cantidad de dinero que ganaba cambi¨® radicalmente su psique. Bajo adci¨®n de sus familiares y amigos del pueblo, Bruno se volvi¨® cada vez m¨¢s engre¨ªdo y arrogante, disfrutando de sensaci¨®n de ser elogiado porque les proporcionaba trabajo. Pero ahora, Natalie hab¨ªa echado a todos sus parientes, lo que lo hizo quedar mal frente al todos y empezara a guardarle rencor. -Se?orita L¨®pez, aunque volvamos a contratar, llevar¨¢ un tiempo. ?Y qui¨¦n puede asegurar que los reci¨¦n contratados ser¨¢n inmediatamentepetentes en los trabajos de los empleados despedidos? Con partida de estas personas, mis departamentos sufrir¨¢n un cpso total. Natalie baj¨® los documentos y levant¨® vista a ¨¦l. Sus ojos brintes parec¨ªan tener el poder de prarlo todo.. No sab¨ªa por qu¨¦, pero Bruno no se atrev¨ªa a mira a los ojos, sintiendoo si e pudiera leerle mente. Natalie sonri¨®. Entonces, ?qu¨¦ se supone que debo hacer? Bruno le contest¨® r¨¢pidamente: -Acabas de regresar a empresa y seguro que no sabes bien c¨®mo va todo. Te sugiero que primero entres a conocer c¨®mo se maneja empresa, qu¨¦ anda con cada departamento y luego consideres lo de despedir. Tras un momento de silencio, Natalie asinti¨® pensativa. -Tienes raz¨®n. Al o¨ªr eso, Bruno se sinti¨® jovial por dentro, pues no esperaba que Natalie fuera tan f¨¢cil de enga?ar. Parec¨ªa que podr¨ªa seguir metiendo a su gente en empresa. Sin embargo, lo que dijo Natalie al segundo siguiente lo dej¨®pletamente aturdido. -Ahora que est¨¢s aqu¨ª, ?por qu¨¦ no me cuentas qu¨¦ lograron durante los ¨²ltimos a?os tus departamentos y qu¨¦ hicieron cada d¨ªas personas que he despedido? + Cap铆tulo 11 Cap¨ªtulo 11 -Yo¡­ Bruno entr¨® en p¨¢nico. En los ¨²ltimos a?os, hab¨ªa dejado casi todo el trabajo a los dem¨¢s ionistas, sin hacer nada m¨¢s que meter a sus parientes en empresa. ?C¨®mo iba a saber lo que hab¨ªan hecho? Bajo mirada serena de Natalie, su cara empez¨® a enrojecer mientras bajaba cabeza debido a culpa. -Se?or Torres, ?es que no sabes c¨®mo responder, o simplemente no quieres hacerlo? Cualquiera que eligiera, definitivamente caer¨ªa en trampa de Natalie. Pensando en eso, Bruno mostr¨® un destello de enfado bajo sus ojos. -Se?orita L¨®pez, sabes que no soy bueno en gesti¨®n de una empresa. ?Me est¨¢s haciendo estas preguntas s¨®lo para ponerme en un aprieto, o me equivoco? Natalie entrecerr¨® los ojos y dijo sin expresi¨®n en su rostro: Si t¨² tambi¨¦n sabes que no eres bueno en eso, parece que no te corresponde decir c¨®mo debo tomars decisiones. Ante eso, Bruno se qued¨® sin nada que replicar. En ese momento, Tina lleg¨® con documentos para que Natalie los firmara. Apenas se dirig¨ªa a puerta, se encontr¨® con Bruno saliendo rabioso de oficina. Al ve, ni siquiera salud¨® y se march¨® sin m¨¢s. Confundida, e abri¨® puerta y entr¨®. Notando a Natalie examinando tranqumente los documentos, no pudo evitar preguntarle: -?Qu¨¦ le dijiste a Bruno? Se fue con una cara muyrga. Natalie ni siquiera levant¨® vista de los documentos y respondi¨®: -Tiene objeciones sobre m¨ª despidiendo a sus parientes. ?Qu¨¦ necesitas? Tina le entreg¨® los papeles y le explic¨®: Estos son los contratos que tienes que firmar hoy. A ver si hay alg¨²n problema. Natalie los tom¨® y le orden¨®: Ve y notifica a Recursos Humanos que me encuentren dos secretarios, un hombre y una mujer. N?velDrama.Org: text ? owner. De acuerdo, lo har¨¦ ahora mismo. Tras revisar todos los contratos y validar precisi¨®n, Natalie los firm¨®. A continuaci¨®n, mir¨® al Tina e inquiri¨®: -Por cierto, ?cu¨¢nto es el d¨¦ficit financiero de empresa en este momento? Tina guard¨® silencio durante unos segundos antes de responder tartamudeando: -Al menos cincuenta millones de dres¡­ +15 BONUS Natalie arrug¨® el ce?o. -Entiendo¡­ Ya puedes irte. Cuando se hubo marchado Tina, Natalie verific¨® los fondos de que dispon¨ªa y descubri¨® que ten¨ªa precisamente un poco m¨¢s de cincuenta millones. m¨® al contable a su despacho y, luego de transferir esa suma a cuenta de empresa, dijo con calma: Este dinero eso un pr¨¦stamo que hago a empresa, y se me regresar¨¢ al final del a?o cuando haya ganancias. Entendido. Una vez que el personal se retir¨®, Natalie continu¨® revisando documentos. Por otrodo, despu¨¦s de montar una rabieta en su oficina, Bruno a¨²n no pod¨ªa dejar atr¨¢s irritaci¨®n. Dud¨® un rato y finalmente decidi¨® mar a Enrique Rojas. -Se?or Rojas, ?tienes tiempo para almorzar hoy? Podemoser juntos. Al mediod¨ªa, tan prontoo Enrique entr¨® en s, Bruno se levant¨® con entusiasmo y dijo: Se?or Rojas, ?por favor, si¨¦ntate! ¨C Enrique sonri¨® y se sent¨®, luego se volvi¨® a ¨¦l y le pregunt¨®: -Se?or Torres, ?por qu¨¦ me invitaste a almorzar tan lejos de empresa? Debe haber una raz¨®n importante, ?verdad? Bruno asinti¨® con una sonrisa de adci¨®n.¨CT¨² s¨ª que me conoces¡­ Supongo que has o¨ªdo que esta ma?ana Natalie despidi¨® a mi gente, ?verdad? Enrique dio un sorbo a su t¨¦ y respondi¨® imperturbable: -Es s¨®lo parte de estrategia que se?orita L¨®pez est¨¢ implementando para el futuro desarrollo de empresa. No me parece nadal raro despedir a algunas personas. Adem¨¢s, todos aquellos eran s¨®lo familiares de Bruno que no entendian nada de negocios y pasaban el tiempo sin hacer nada, as¨ª que ¨¦l no vio ning¨²n problema en ello. Bruno sonri¨® torpemente. -En eso tienes raz¨®n. Pero ?crees que e se lo har¨ªa s¨®lo a alguien. que trabaja para m¨ª? Enrique apret¨® de repente taza de t¨¦ y guard¨® silencio. Bruno prosigui¨®: -Se?or Rojas, de hecho, siempre he pensado que eres el ionista m¨¢spetente entre todos nosotros. Aunque se?orita L¨®pez tiene mayor¨ªa des iones, sigue siendo joven e impulsiva, Siendo sincero, preferir¨ªa que t¨² dirijas MY. -?A d¨®nde quieres llegar? -Escuch¨¦ que est¨¢s en negociaciones con el se?or S¨¢nchez del Grupo Innovex, pero hastal . ahora no has tenido ¨¦xito. Ya que e es tan capaz, seguramente podr¨ªa lograr un acuerdo exitoso entre MY y ellos. ?Qu¨¦ opinas? 2/4 Enrique permaneci¨® en silencio un momento y dijo: -D¨¦jame pensarlo. +15 BONUS Por noche, Natalie acababa de llegar a vi en Bah¨ªa de los Olmos despu¨¦s del trabajo cuando fue detenida por Leonardo. Se qued¨® mirando con rabia en los ojos. -Natalie, jhay l¨ªmites aunque est¨¢s enojada! ?C¨®mo puedes vivir en casa de otro hombre todos los d¨ªas? ?Acaso no te preocupa avergonzar a nuestras familias? Natalie se mof¨®: -?C¨®mo tienes el descaro de decirme esto? ?Alguna vez pensaste en avergonzarlos cuando te liaba con Matilda en nuestra casa? Leonardo, con impaciencia, replic¨®: -?Te lo dije muchas veces, no pas¨® nada entre Mati y yo! -Pero eso no es asunto m¨ªo. Nos vamos a divorciar, lo sabes. -Ya rompi el acuerdo del divorcio. Lo tomoo si s¨®lo estuvieras enojada. Si regresas conmigo ahora, puedo considerar que nada ha sucedido. Natalie frunci¨® el ce?o. Leonardo, ?por qu¨¦ sigues sin querer divorciarte? ?Es que acaso est¨¢s enamorado de mi? Ante esa pregunta, Leonardo hizo una mueca y mir¨® con desprecio. -?Crees que eso es posible? -En ese caso, no pierdas mi tiempo. Mientras est¨¦ joven, m¨¢s f¨¢cil ser¨¢ encontrar felicidad cuanto antes el divorcio. Notando lo ansiosa que estaba, Leonardo frunci¨® el ce?o y su rostro empez¨® a volverse hosco. -?Quieres volver a casarte? -?Por qu¨¦ no?-replic¨® Natalie mir¨¢ndolo con indiferencia- Mira, ?cu¨¢l es diferencia entre permanecer a tudo y ser viuda? ro que quiero buscar mi propia felicidad. Leonardo se qued¨® sin ha. Entretanto, una rabia inexplicable lo invadi¨® y no pod¨ªa contene sin importar cu¨¢nto intentara. A pesar de que era plenamente consciente de que no amaba a Natalie, se dejaba llevar f¨¢cilmente por e. Ten¨ªa cara sombr¨ªa, y cada pbra que sali¨® de su boca parec¨ªa ser forzada: ?Si insistes en divorciarte, entonces damepensaci¨®n por los a?os perdidos! Natalie se qued¨® at¨®nita. +15 BONUS Lo mir¨®o si estuviera frente a un loco, pero ¨¦l no se inmut¨® y continu¨®: -Cincuenta millones. Aceptar¨¦ el divorcio si me das ese dinero. Natalie se qued¨® cada por unos segundos y luego le pregunt¨® seriamente: -?Has en serio? -Si, pero no puedes usar el dinero que te di. Durante los ¨²ltimos a?os, Natalie hab¨ªa vivido en vi de Leonardo. Cuando se casaron, le hab¨ªa dado una tarjeta de cr¨¦dito sin l¨ªmite de gasto pero e nunca uso. Y en su cumplea?os, e le daba regalos hechos a mano, por lo que Leonardo estaba seguro de que no pod¨ªa permitirse darle esa cantidad de dinero. Natalie guard¨® silencio durante unos segundos y finalmente asinti¨®. -De acuerdo. -S¨®lo te doy una semana. Si no puedes pagarme cincuenta millones de dres en una semana, jno puedes mencionar el divorcio nunca m¨¢s! Natalie frunci¨® el ce?o. ?No crees que esta condici¨®n es demasiado dura? Leonardo se rio friamente. -T¨² fuiste quien insisti¨® en el divorcio, pero ahora te estoy dando oportunidad, no est¨¢s satisfecha. Natalie, me haces dudar si est¨¢s jugando al gato y el rat¨®n. E puso los ojos en nco y replic¨® molesta: -Una semana est¨¢ bien. ?Ahora puedes irte a mierda? Observando su mirada de impaciencia, Leonardo a?adi¨®: -Antes de que nos divorciemos, debes mudarte de nuevo a vi. ?No te pases de raya, Leonardo! Cap铆tulo 12 ¨ªtulo 12 Leonardo se rio con desd¨¦n. -?Me pas¨¦ de raya? Ni siquiera te obligu¨¦ a acostarte conmigo. Natalie gru?¨® entre dientes apretados: -?En tus sue?os! -Vuelve conmigo o me quedar¨¦ aqu¨ª, t¨² decides. Natalie inhal¨® profundamente y se consol¨® que s¨®lo era una semana y pasar¨ªa pronto, antes de volverse hacia el Maybach estacionado en el costado de carretera. Pero entonces Leonardo detuvo y le pregunt¨®: ?No vas a empacar tus cosas? E le respondi¨® con frialdad: -No es necesario. Volver¨¦ en una semana. Al oir eso, Leonardo adopt¨® una expresi¨®n m¨¢s sombr¨ªa. Se meti¨® en el auto y, ignor¨¢nd, tom¨® los archivos para revisar. Natalie ech¨® un vistazo al documento que ten¨ªa en mano y, de repente, su rostro cambi¨®. -? Piensas adquirir MY? Leonardo frunci¨® el ce?o y mir¨® con cierta confusi¨®n. ?No estabas antes desinteresada en los asuntos de mi empresa? Natalie se rio de modo burl¨®n. Haso si me hubieras contado si estuviera interesada. Recordando de pronto que e hab¨ªa dicho que ten¨ªa que trabajar hoy, Leonardo le pregunt¨®: -?Ahora trabajas para MY? -S¨ª, as¨ª que te aconsejo que renuncies cuanto antes a tus nes de adquisici¨®n. No lo conseguir¨¢s. Leonardo enarc¨® una ceja y afirm¨®: -Nada es imposible con suficiente dinero. -Pues int¨¦ntalo. Incluso si ¨¦l ofreciera m¨¢s dinero, jde ninguna manera venderia su empresa! Leonardo intuy¨® que e estaba actuando de manera extra?a, pero no profundiz¨® en ello, asumiendo que acababa deenzar subor y no quer¨ªa que empresa se fuera a bancarrota. -Pero, ?en qu¨¦ trabajas en MY? -Soy una empleada de limpieza. Leonardo se sorprendi¨® demasiadoo para har. Al ver su mirada incr¨¦d, Natalie continu¨®o si nada: -Si no me crees, pues ni modo. +15 BONUS ?No era el trabajo de un limpiador deshacerse de los par¨¢sitos in¨²tiles de empresa? Tras unos segundos de silencio, Leonardo se burl¨® de repente: -Parece que todos en Recursos. Humanos de MY son miopes, o no te habr¨ªan dado el trabajo. Natalie resopl¨® y replic¨®: -?Te crees ¨²ltima Coca¨CC del desierto? No eres capaz y piensas que los dem¨¢s son iguales que t¨². Leonardo enarc¨® una ceja. Si yo soy Coca¨CC y t¨² eres mi mujer, ?qu¨¦ ser¨ªas t¨² entonces? Natalie estaba que herv¨ªa de coraje. Dio vuelta y se neg¨® a har m¨¢s con ¨¦l. Observando su cara de enfado, Leonardo de alguna manera encontr¨® un poco linda y su voz se volvi¨® mucho m¨¢s suave. -El pr¨®ximo s¨¢bado es el cumplea?os de tu abuelo, ir¨¦ contigo. Natalie reflexion¨® un momento y asinti¨®. Est¨¢ bien, as¨ª podremos decirles que nos vamos a divorciar. Leonardo frunci¨® el ce?o y se volvi¨® hacia e. -?Vas a su fiesta de cumplea?os para felicitarlo o para hacerlo enojar? Natalie lo mir¨® con ce?o fruncido y respondi¨®: -Tendremos que decirselo tarde o temprano, ? por qu¨¦ no ahora? Leonardo se rio con desprecio.¨C?Mejor conc¨¦ntrate en reunir los cincuenta millones! Su tono llevaba un toque de bu, mostrando su escepticismo sobre si e pudiera conseguir esa cantidad de dinero. Natalie baj¨® los ojos y no dijo ni una pbra m¨¢s. Una hora m¨¢s tarde, el auto se detuvo frente a vi. E se dirigi¨® directamente a puerta e ingres¨® contrase?a, pero se le inform¨® de que era incorrecta. Arrugando el ce?o, se volvi¨® hacia Leonardo, quien estaba a pocos pasos de distancia, y le indago: ?Cambiaste contrase?a? -S¨ª, cambi¨¦ por tu fecha de nacimiento. Natalie se sorprendi¨®, luego lo mir¨® con expresi¨®n de bu y pregunt¨®: -?Realmente es mit fecha de nacimiento? ?O ¨¦s el de Matilda? No deber¨ªa ser necesario que yo te diga respuesta, ? cierto? Dicho eso, volvi¨® a pulsar contrase?a, abri¨® puerta y entr¨®. +15 BONUS Leonardo mir¨® de espaldas mientras un destello de ira se dibujaba en sus ojos. Cuando modific¨® el c¨®digo de eso, s¨ª hab¨ªa neado usar fecha de cumplea?os de Natalie, sin siquiera darse cuenta de que e y Matildapart¨ªan misma fecha. Dentro de s de estar, Natalie se acerc¨® al sof¨¢ y se sent¨®. Cuando vio el acuerdo del divorcio que Leonardo hab¨ªa roto y tirado a papelera, se qued¨® congda, pero enseguida apart¨® vistao si no hubiera pasado nada. Leonardo se dirigi¨® hacia e, ahora con misma expresi¨®n fr¨ªa de siempre. -?Qu¨¦ quiereser esta noche? Natalie agit¨® su celr. -Como quieras, yo voy a pedirida para llevar. Leonardo no pudo evitar fruncir el ce?o y refut¨®: -Lasidas para llevar no son saludables. -No te obligu¨¦ aes, -Quiero decir que t¨² tampoco deber¨ªas. Natalie, que estaba dudando de lo que iba a cenar, se detuvo al o¨ªr eso y levant¨® vista con desagrado. ?Entonces qu¨¦ se supone que deboer? ?Aire? -Puedes cocinar t¨² misma. E guard¨® silencio un momento antes de replicar con indiferencia: -No tengo tiempo. Puedes hacerte la tuya si quieres. Leonardo no dijo nada m¨¢s y se levant¨®, dirigi¨¦ndose hacia nevera. Al ver eso, Natalie se qued¨® un poco asombrada. Lo hab¨ªa dicho sin siquiera pensarlo y, inesperadamente, ¨¦l fue realmente a prepararida. N?velDrama.Org: text ? owner. Sin embargo, no tard¨® en recobrar el sentido e hizo un pedido de su pollo frito favorito, antes. de subir a darse una ducha. En lugar de al cuarto principal, se dirigi¨® a habitaci¨®n de invitados, que dispon¨ªa tambi¨¦n del ba?o independiente. Despu¨¦s de ducha, e baj¨® a esperar suida para llevar, pero al cabo de un rato, no le hab¨ªa llegado. Tom¨® su celr para checar y descubri¨® que se hab¨ªa entregado, as¨ª que m¨® al repartidor. Natalie frunci¨® el ce?o cuando se enter¨® de que hac¨ªa veinte minutos que hab¨ªan entregadoida para llevar. Se levant¨®, mir¨® a su alrededor y por fin encontr¨® el pollo frito en papelera. Finaliz¨® mada y se encamin¨® enfadada hacia cocina. Justo cuando lleg¨® a puerta, Leonardo sali¨® con un to de sopa. 315 +15 BONUS Los dos se golpearon y sopa se derram¨® que ten¨ªa ¨¦l en mano. Mientras sopa caliente estaba a punto de alcanzar a Natalie, Leonardo apart¨® a tiempo, causando que se derramara sobre su brazo, donde piel se puso roja y se ampoll¨® al instante. Natalie se qued¨® paralizada por un momento y exm¨®: -?Voy a buscar el botiqu¨ªn! Despu¨¦s de tratar herida, se dispon¨ªa a poners cosas en su sitio cuando not¨® que Leonardo miraba fijamente, no pudo evitar fruncir el ce?o y dijo secamente: -Debo pedirte perd¨®n por lo que pas¨®. Pero si no hubieras tirado miida, esto no habr¨ªa sucedido. Tras un breve silencio, ¨¦l explic¨®: -S¨®lo quer¨ªa que noieraida chatarra y cenaras conmigo. Natalie se lo qued¨® mirando y rechaz¨® fr¨ªamente: -No es necesario, har¨¦ otro pedido. Leonardo, nos vamos a divorciar en una semana, as¨ª que es mejor que mantengamoss distancias durante este tiempo. El hombre frunci¨® el ce?o, mir¨® a los ojos y pregunt¨®: -?Est¨¢s tan decidida a divorciarte? Natalie asinti¨® con firmeza. ¡ª?S¨ª! -Pero creo que podemos¡­ E lo interrumpi¨® sin piedad y pronunci¨® enfatizando cada pbra: -No necesitas decir m¨¢s, no me retractar¨¦ de lo que ya decid¨ª. En una semana, te dar¨¦ los cincuenta millones de dres. Espero que puedas cumplir tu promesa. Con eso, se dio vuelta y, sin importarle el rostro sombr¨ªo de Leonardo, se march¨®. De vuelta a su habitaci¨®n, no pidi¨®ida para llevar porque no quer¨ªa encontrarse con Leonardo nuevamente. En su lugar, tom¨® su celr, hizo clic en una p¨¢gina web que no hab¨ªa visitado en tres a?os e ingres¨® su nombre de usuario y contrase?a. Tan prontoo edi¨® a p¨¢gina, en panta se mostr¨® un c¨ªrculo dorado con una l¨ªnea. en ingl¨¦s debajo que dec¨ªa: ?Bienvenida de nuevo a Luna Llena! Natalie empez¨® a navegar por taforma de tareas. Si quer¨ªa reunir cincuenta millones en una semana, lo ¨²nico que pod¨ªa hacer era aceptar trabajos de ese sitio. De repente, apareci¨® un cuadro de di¨¢logo en esquina izquierda de panta. El remitente se maba Buitre, con una imagen de perfilpletamente negra. Buitre: [?Eres propia Iris?] Iris: [¡­] +15 BONUS Buitre: [Parece que s¨ª. Han pasado tres a?os desde que desapareciste, y cre¨ª que podr¨ªas haber muerto en una des misiones. Cuando te vi en l¨ªnea, pens¨¦ que te hab¨ªas convertido en zombi. 1 Buitre sol¨ªa ser supa?ero en misiones. Pero debido a que siempre usaban disfraces cada vez que se encontraban, ninguno de los dos sab¨ªa verdadera identidad del otro. Iris: [Es que han sucedido algunas cosas en estos tres a?os.] Buitre: [Ahora que regresaste, ?vas a volver a tomar misiones?] Iris: [Si.] Buitre: [?Genial! Justo he aceptado una misi¨®n que requer¨ªa unpa?ero. El pago es de cincuenta millones de dres, y lo dividiremos a mitad sipletamos con ¨¦xito. ?Alg¨²n inter¨¦s en unirte?] Iris: [Enviame hora y los detalles de misi¨®n.] Poco despu¨¦s, Buitre le mand¨® un archivo encriptado. Natalie lo descifr¨® con destreza y, tras revisarlo, le dijo que s¨ª. Buitre no le respondi¨® m¨¢s y pronto se desconect¨®. Despu¨¦s de seguir navegando por p¨¢gina, Natalie acept¨® otro trabajo que pagaba tres millones y se desconect¨® tambi¨¦n. <> ?Si Con eso en mente, Natalie sinti¨® finalmente un gran alivio,o si una pesada carga se hubiera quitado de su pecho. Tras decidir c¨®mo nificar su tiempo, se fue a dormir. A ma?ana siguiente, se despert¨® temprano por el timbre de puerta. Hab¨ªa intentado ignorarlo, pero segu¨ªa sonando y sonando, quit¨¢ndole cualquier posibilidad de continuar durmiendo. Natalie mir¨® hora y se dio cuenta de que erans 6:05 de ma?ana. ?M¨¢s le valia que fuera una emergencia! Bajo enojadas escaleras y abri¨® puerta, pero se encontr¨® con Matilda y no pudo evitar fruncir el ce?o. Esta ¨²ltima tambi¨¦n se sorprendi¨® y su cara se puso p¨¢lida en un instante. -??Qu¨¦ haces aqu¨ª?! Cap铆tulo 13 Cap¨ªtulo 13 Natalie mir¨® con disgusto y espet¨®: -T¨² no tienes derecho a hacerme esta pregunta. Tras eso, se dio vuelta para subirs escaleras cuando voz enojada de Matilda reson¨® detr¨¢s de e. -?Detente! Natalie se burl¨® y se volvi¨® para mira con iron¨ªa. En serio, es primera vez que veo a alguien que se meti¨® en el matrimonio de otros ser tan arrogante. Matilda se qued¨® hda por un momento, luego fulmin¨® con mirada y dijo: Leo me quiere a mi. Aunque hiciste trucos para quedarte aqu¨ª, ¨¦l nunca te amar¨¢. Si sabes lo conviene, ?date prisa y div¨®rciate de ¨¦l! Mejor a¨²n, jsergar¨ªa de aqu¨ª y no volver¨ªa a aparecer dnte de ellos! que te Natalie enarc¨® una ceja y asinti¨®. ro. Si puedes darme cincuenta millones, me divorciar¨¦ de ¨¦l inmediatamente. Matilda abri¨® los ojos de par en par y exm¨® incr¨¦d: -?No es suficiente dinero el que Leo te dio todos estos a?os? ?No seas tan codiciosa! -Fuiste t¨² quien me inst¨® a divorciarme de ¨¦l. ?C¨®mo esperas que demuestres que de verdad te importa si ni siquiera haces un esfuerzo? -?T¨²¡­! Natalie se rio con sorna. Parece que tu amor por Leonardo no vale mucho. Si no, ?por qu¨¦ no estar¨ªas dispuesta a darme siquiera cincuenta millones? Matilda estaba a punto de replicar cuando divis¨® de reojo figura que aparec¨ªa ens escaleras e inmediatamente fingi¨® ser v¨ªctima. -No es que no est¨¦ dispuesta, pero si te doy este dinero, Leo se enfadar¨¢ si se entere. -?Por qu¨¦ tendr¨ªa que enterarse? Si simplemente no lo dices. Matilda no sigui¨® respondiendo. En medio del silencio, una voz fr¨ªa reson¨® desde escalera. -Me preguntaba c¨®mo podr¨ªas reunir ese dinero. Resulta que quer¨ªas que Mati fuera este cargue con la bronca. Natalie lo mir¨® a los g¨¦lidos ojos y respondi¨® con calma: -Pero creo que e estar¨ªa encantada de pagarme, por eso decidi darle una oportunidad. +15 BONUS Cap¨ªtulo 13 Natalie mir¨® con disgusto y espet¨®: -T¨² no tienes derecho a hacerme esta pregunta. Tras eso, se dio vuelta para subirs escaleras cuando voz enojada de Matilda reson¨® detr¨¢s de e. -?Detente! Natalie se burl¨® y se volvi¨® para mira con iron¨ªa. En serio, es primera vez que veo a alguien que se meti¨® en el matrimonio de otros ser tan arrogante. Matilda se qued¨® hda por un momento, luego fulmin¨® con mirada y dijo: -Leo me quiere a m¨ª. Aunque hiciste trucos para quedarte aqu¨ª, ¨¦l nunca te amar¨¢. Si sabes lo que te conviene, ?date prisa y div¨®rciate de ¨¦l! Mejor a¨²n, isergar¨ªa de aqu¨ª y no volver¨ªa a aparecer dnte de ellos! Natalie enarc¨® una ceja y asinti¨®.¨Cro. Si puedes darme cincuenta millones, me divorciar¨¦ de ¨¦l inmediatamente. Matilda abri¨® los ojos de par en par y exm¨® incr¨¦d: -?No es suficiente dinero el que te dio todos estos a?os? ?No seas tan codiciosa! Leo -Fuiste t¨² quien me inst¨® a divorciarme de ¨¦l. ?C¨®mo esperas que demuestres que de verdad te importa si ni siquiera haces un esfuerzo? -?T¨²¡­! Natalie se rio con sorna. Parece que tu amor por Leonardo no vale mucho. Si no, ?por qu¨¦ no estar¨ªas dispuesta a darme siquiera cincuenta millones? Matilda estaba a punto de replicar cuando divis¨® de reojo figura que aparec¨ªa ens escaleras. e inmediatamente fingi¨® ser victima. -No es que no est¨¦ dispuesta, pero si te doy este dinero, Leo se enfadar¨¢ si se entere. -?Por qu¨¦ tendr¨ªa que enterarse? Si simplemente no lo dices. Matilda no sigui¨® respondiendo. En medio del silencio, una voz fr¨ªa reson¨® desde escalera. -Me preguntaba c¨®mo podr¨ªas reunir ese dinero. Resulta que quer¨ªas que Mati fuera este cargue con la bronca. ¨C Natalie lo mir¨® a los g¨¦lidos ojos y respondi¨® con calma: -Pero creo que e estar¨ªa encantada de pagarme, por eso decid¨ª darle una oportunidad. +15 BONUS Viendo c¨®mo ambos ignoraban porpleto, Matilda apret¨® el dodillo de su vestido y sus ojos desteron con furia. Leo, ?qu¨¦ quieren decir con este dinero de cincuenta millones? Si Natalie realmente necesita dinero, puedo prest¨¢rselo. Natalie oje¨® con ojos entrecerrados y estaba a punto de har cuando Leonardo se le adnt¨®: Esto no tiene nada que ver contigo. Si e vuelve a buscarte por dinero, simplemente rechaz. Al ver que los cinco millones que tuvo al alcance desaparecieron as¨ªo asi, Natalie frunci¨® los labios. No le interes¨® seguir hando con los dos, as¨ª que subi¨®s escaleras, dispuesta a volver a cama. Cuando pasaba junto a Leonardo, ¨¦l agarr¨® de mu?eca de repente. Se acerc¨® a su o¨ªdo y advirti¨® en voz baja: -?Si te vuelvo a ver pedirle dinero a Mati, no me divorciar¨¦ de ti aunque consigas esos cincuenta millones! En cuanto a Matilda, sus ojos se pusieron rojos de ira al verlos actuar con tanta intimidad. Natalie se zaf¨® de su agarre y retrocedi¨® un paso, respondiendo con frialdad: Entendido. Pero no te acerques tanto para har conmigo. No quiero estar cerca de un tonto. Leonardo entrecerr¨® los ojos y sise¨® entre dientes apretados: -?No juegues con el fuego! Natalie no le hizo caso y se volte¨® para entrar en su habitaci¨®n, cerrando puerta con ve. Con ojos llenos de furia, Leonardo se qued¨® mirando puerta. -Leo¡­ La voz de Matilda lo devolvi¨® a realidad. Se dio vuelta y baj¨® r¨¢pidamentes escaleras, frunciendo el ce?o mientras preguntaba: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª tan temprano? Al notar que Leonardo estaba un poco disgustado, Matilda se mordi¨® elbio y contest¨®: Estaba preocupada por ti, as¨ª que vine a verte¡­ Pero no pens¨¦ que Natalie estaria aqu¨ª. Si hubiera sabido que e se hab¨ªa mudado de vuelta, no habr¨ªa venido. Leonardo frunci¨® a¨²n m¨¢s el ce?o. Mati, Natalie es mi mujer. De inmediato, los ojos de Matilda enrojecieron. ?Pero nos queremos el uno al otro! T¨² no sientes nada por e, ?por qu¨¦ te aferras a un matrimonio sin amor? Leonardo guard¨® silencio por un momento, mir¨¢nd a los ojos, y finalmente dijo pausadamente:-Lo que tuvimos est¨¢ en el pasado. Aunque no me gusta, e sigue siendo mi mujer, y eso no va a cambiar. Ante esas pbras, a Matilda se le saltarons l¨¢grimas mientras sus ojos rebosaban +15 BONUS -S¨®lo porque e se cas¨® contigo cuando tuviste ese idente y te cuid¨® durante dos a?os, te enamoraste de e, ?es cierto? -No quiero, pero tampoco me divorciar¨¦ de e. -?Por qu¨¦? -Durante los dos a?os despu¨¦s del idente, no pod¨ªa mantenerme en pie. Fue e quien hab¨ªa estado a mido cuid¨¢ndome. Adem¨¢s, el mero pensamiento de divorciarse de Natalie le trajo una indecible irritaci¨®n al coraz¨®n. Matilda, con l¨¢grimas cubri¨¦ndole toda cara, grit¨® en sollozos: -No quieres ser el desagradecido, ?y yo qu¨¦? Me ocultaste sobre tu idente y cuando me enter¨¦, ya estabas casado con Natalie. ?Sabes c¨®mo me sent¨ª entonces? Quer¨ªa volver e interrogarte, pero no lo cre¨ª necesario. Si quer¨ªas agradecerle, pod¨ªas haberlo hecho de otra manera. ?Por qu¨¦ tuviste. que sacrificar toda tu vida? Leonardo mir¨® con calma y dijo: -En este asunto, realmente te hice da?o, as¨ª que le cuando volviste del extranjero y dijiste que quer¨ªas vivir en esa vi, lo acept¨¦. Dijiste que quer¨ªas MY, ahora tambi¨¦n estoy impulsando adquisici¨®n. Pero lo ¨²nico que no puedo corresponderte son mis sentimientos. Tras eso, no le hizo m¨¢s caso y se march¨® sin mirar atr¨¢s. Matilda fij¨® los ojos llorosos en su espalda, con el coraz¨®n encogido de resignaci¨®n. ?E no se dar¨ªa por vencida as¨ªo as¨ª! ?Por nada del mundo! Cuando Natalie volvi¨® a bajar, tanto Leonardoo Matilda se habian ido. Pero no le dio importancia y parti¨® a empresa. Nada m¨¢s llegar a su oficina, m¨® a Tina. -Me voy por unos d¨ªas a partir de ma?ana. T¨² te encargas de empresa en mi ausencia. Si surge algo que no sepas c¨®mo manejar, me esperas a que regrese. De acuerdo. 1 Al notar que Tina no se marchaba, Natalie levant¨® mirada hacia e y le pregunt¨®: -?Tienes algo m¨¢s que decir? Bueno, sospecho que Bruno podr¨ªa hacerte pasar un mal rato en reuni¨®n m¨¢s tarde. Oi que tuvo una gran rabieta en su oficina despu¨¦s de que despediste a sus empleados. This content is ? N?velDrama.Org. Natalie asinti¨®.¨CYa veo. Puedes volver a trabajar. +15 BONUS Y as¨ª, Tina se fue y Natalie continu¨® revisando documentos. Quedaba ro que no estaba. preocupada por el asunto. As diez de ma?ana, reuni¨®n se celebr¨® puntualmente. Despu¨¦s de destacar el n de trabajo ys prioridades, Natalie recorri¨® con mirada serena al los presentes y dijo: Si no tienen nada m¨¢s que agregar, eso ser¨¢ todo por hoy. Justo en ese momento, Bruno tom¨® pbra y exm¨®: -Se?orita L¨®pez, yo tengo algo que decir. Natalie se volvi¨® hacia ¨¦l y le pregunt¨®: -?De qu¨¦ se trata? Bruno se rio. -Bueno, es que tenemos un trato que ha estado en el aire durante un buen rato. Pero creo que si tomas el tim¨®n, seguro que podr¨ªamos lograrlo con ¨¦xito. Adem¨¢s, llevas trest a?os fuera de empresa, y todos estamos ansiosos por ver lo capaz que eres. Despu¨¦s de todo, no podemos darles riendas de una empresa de tal magnitud a alguien que no tenga lo que se necesita, ?cierto? Natalie sonri¨® ligeramente y asinti¨®. Est¨¢ bien. Dame el contrato m¨¢s tarde. Bruno se qued¨® aturdido porque no esperaba que e ediera tan f¨¢cilmente, y dijo: ¨C Entendido. Espero que puedas cerrar este trato pronto. Al terminar reuni¨®n, Tina sigui¨® a Natalie a su oficina. -Te advert¨ª que tuvieras cuidado con Bruno. ?Por qu¨¦ te metiste en su trampa? Cap铆tulo 14 Cap¨ªtulo 14 Enparaci¨®n con excitaci¨®n de Tina, Natalie respondi¨® tranqumente: -Aunque logr¨¦ evitarlo esta vez, igualmente buscar¨¢ otra oportunidad para conspirar contra m¨ª. As¨ª que es mejor que le ense?emos aportarse de una vez por todas. El cliente que mencion¨® debe ser muy dif¨ªcil de tratar. ?Y si sales perdiendo? This content is ? N?velDrama.Org. Natalie sonri¨®. No tienes que preocuparte por eso. Ve a trabajar. -?C¨®mo no voy a preocuparme? Te pa?ar¨¦ cuando vayas a har de negocios. -No es necesario. Si no puedo manejar algo tan simpleo esto, ?qu¨¦ pasar¨¢ cuando enfrentemos desaf¨ªos m¨¢s grandes? ?No estar¨¢ empresa acabada? Ante su insistencia, Tina no tuvo m¨¢s remedio que darse por vencida y dijo: -Est¨¢ bien, pero si hay alguna emergencia, jaseg¨²rate de marme! No te aguantes s. -Entendido. Poco despu¨¦s de que Tina se fuera, Bruno le entreg¨® el contrato. Sonri¨® con suficiencia y dijo:-?Se?orita L¨®pez, te deseo sinceramente mucho ¨¦xito! Por supuesto. Se?or Torres, si no tienes nada m¨¢s que hacer, puedes irte, Tengo mucho trabajo por hacer. Exasperado, Bruno se rio fr¨ªamente y se dio vuelta para marcharse. ?Estaba ansioso por ver c¨®mo Natalie se hacia el rid¨ªc! Natalie, por su parte, acord¨® reunirse con el otrodo por noche y luego se puso a trabajar en otras tareas Pronto lleg¨® hora de salir. Se llev¨® con el contrato y se dirigi¨® al restaurante donde se hab¨ªan citado. En cuanto entr¨® en s, persona que estaba adentro se levant¨® r¨¢pidamente y exm¨® sonriendo: ?H, se?orita L¨®pez! Si¨¦ntese, por favor. Ismael S¨¢nchez no se esperaba que Natalie estuviera tan guapa, que le invadi¨® un deseo. incontrble de acostarse con e de inmediato. Resulta Bruno no le habia mentido, ide verdad hab¨ªa enviado a una hermosa para negociar con ¨¦l! Pensando ens pbras de Bruno por tel¨¦fono, no puede evitar re¨ªrse lujuriosamente. Natalie tom¨® asiento en una si algo distante de Ismael y lo salud¨® con una sonrisa: -H, encantada de conocerlo. Insatisfecho con distancia entre ellos, Ismael se levant¨® y se sent¨® junto a e, observando. +15 BONUS -Eres muy amable. Aunque no nos conoc¨ªamos antes, creo que pronto seremos amigos. Oh, puedes marme por mi nombre. Ismael ten¨ªa m¨¢s de cincuenta a?os y era mayor que Ricardo. Mientras se reia, su exceso de grasa facial temba. ?De d¨®nde sac¨® caradura de decir que podr¨ªan ser amigos? Diciendo eso, el tom¨® mano de Natalie sobre mesa. Pero al segundo siguiente, sono un grito. -?Ay! ?Suelta! ?Eso duele! Natalie retir¨® su mano tranqumente y dijo: -Perd¨®n, se?or S¨¢nchez, es que no me gusta que gente me toque. Aunque se estaba disculpando, no se reflej¨® ni un ¨¢pice de remordimiento en su tono. Ismael se enfureci¨®, pero de repente se le ocurri¨® algo y volvi¨® a sonre¨ªr. Levant¨® el vino tinto de mesa y le sirvi¨® un vaso a Natalie. Se?orita L¨®pez, si te bebes esta copa, me olvidar¨¦ de lo que ocurri¨® antes. ?Qu¨¦ opinas? E enarc¨® una ceja y se rio con desprecio.Qu¨¦ aburrido tomar vino. ?Por qu¨¦ no tomamos tequ short? Voy a pedir una bote. Viendo que e se levant¨® para irse, Ismael perdi¨® su sonrisa. Si eres tan poco seria, entonces no hay necesidad de cborar. Mientras haba, golpe¨® irritado su copa contra mesa con un estruendo. Natalie se dio cuenta de que ¨¦l intentaba utilizar el contrato para aprovecharse de e, y contest¨® sin rodeos: -Est¨¢ bien, entonces t¨®mese su tiempo, me voy Ismael s¨®lo estaba tratando de asusta y no esperaba qu¨¦ e realmente se levantara y se fuera, lo que lo dej¨® congdo en su lugar por unos segundos antes de segui. -?Detente! Su voz era tan fuerte que atrajo al instante atenci¨®n des personas a su alrededor. Del otrodo del biombo tado, varias personas tambi¨¦n se fijaron en Natalie e Ismael. Emiliano hab¨ªa ido a cenar con amigos y, inesperadamente, se tap¨® con Natalie aqu¨ª. Y todos ellos conoc¨ªan a Ismael, quien hab¨ªa empezado en fabricaci¨®n de ts y, aprovechados oportunidades de los ¨²ltimos a?os, se hab¨ªa convertido en un capo, actuando -de manera cada vez m¨¢s arrogante. Era un nuevo rico en el mejor de los casos, por lo que gente con cierta influencia lo despreciaba. +15 BONUS Al ver cara sombr¨ªa de Leonardo, Emiliano no pudo evitar susurrar: ¡°Leo, ?c¨®mo se meti¨® Natalie con Ismael? Es un mujeriego loco y tiene m fama en Monteflor. Si una mujer se enreda con ¨¦l, aunque sobreviva por suerte, se quedar¨¢ discapacitada. Si bien no creia que Natalie fuera lo suficientemente buena para Leonardo, no queria que le hicieran da?o. Leonardo no respondi¨®, sino que mantuvo mirada fija en Natalie,o si estuviera pensando en algo. Por otrodo, Natalie no los vio. Se volvi¨® hacia Ismael y le pregunt¨® friamente: algo m¨¢s? ?Quiere Ismael se burl¨® y dijo: Natalie, no eres m¨¢s que una empleada de MY, ?c¨®mo te atreves a fingir virgen dnte de mi? Te lo digo, aunque te follo ahora mismo, no pasar¨¢ nada. As¨ª que antes de que pierda la paciencia, regresa conmigo. Si me haces contento, tal vez firmar¨¦ el contrato. Natalie enarc¨® una ceja e inquiri¨®: -?As¨ª te dijo Bruno? Ismael mir¨® con menosprecio y se mof¨®: -?Hace alguna diferencia si lo dijo o no? Mirate, ? no vas vestida as¨ª para seducirme? Ese d¨ªa, Natalie luc¨ªa un vestido nco de tirantes y un traje de chaqueta, con el pelorgo ligeramente rizado, lo que le daba un aspecto amable y elegante. Se mir¨® ropa y se pregunt¨® por qu¨¦ ¨¦l pensaba que lo estaba seduciendo. Se?or S¨¢nchez, no me interesas para nada. Por favor, no te rebajes tanto. Con eso, se volte¨® para irse, pero Ismael solt¨® una risa fr¨ªa y espet¨®: -?T¨² crees que puedes venir y largarteo si nada? ?As¨ª no funcionans cosas! Al siguiente instante, de repente aparecieron dos hombres corpulentos alrededor de Natalie. con una estatura de al menos un metro ochenta, imponiendo una fuerte presencia. Natalie sonri¨®, pero su mirada estaba llena de indiferencia. -?Qu¨¦ pretendes? Ante esa escena, Emiliano, que estaba detr¨¢s del biombo, no pudo evitar fruncir el ce?o e inst¨® en voz baja: ?Leo, si no sales ahora a detenerlos, ?Ismael se llevara! En su opini¨®n, e no era m¨¢s que una chica indefensa y sin duda sufrir¨ªa en tal situaci¨®n. Leonardo, sin embargo, no se movi¨® y se limit¨® a decir: -Espera un momentito, -?Qu¨¦ est¨¢s esperando? Leonardo no volvi¨® a har mientras sus ojos oscuros segu¨ªan vados en Natalie. La fundadora de MY, Anna, hab¨ªa vuelto recientemente, y ahora Natalie trabajaba para MY¨C? +15 BONUS Mientras tanto, Ismael miraba a Natalie mirada cargada de enojo. ?Ll¨¦vens a s! ?Vas a ver lo que te espera en un rato, hija de puta! Dicho esto, se dirigi¨® hacia habitaci¨®n, pensando en c¨®mo se divertir¨ªa a costa de Natalie m¨¢s tarde. Sin embargo, apenas hab¨ªa dado unos pasos cuando escuch¨® dos gritos desgarradores detr¨¢s de ¨¦l. Antes de que pudiera darse vuelta, recibi¨® una patada en el culo, sali¨® vndo y se estrell¨® violentamente contra pared. ?Pum! Ismael grit¨® de dolor mientras se deslizaba al suelo, sinti¨¦ndose extremadamente adolorido. Estupefacto por el espect¨¢culo, Emiliano se volvi¨® hacia Leonardo y le pregunt¨®: -?Natalie sabe artes marciales? Ni siquiera hab¨ªa tenido oportunidad de ver c¨®mo Natalie hab¨ªa actuado cuando los dos tipos. corpulentos ya estaban tumbados en el suelo. Adem¨¢s, e fue capaz de enviar a un hombre vndo con una s patada. ?Qu¨¦ mujer normal en el mundo podr¨ªa hacer eso? Leonardo no respondi¨®, pero su mirada hacia Natalie mostraba un atisbo de asombro. Quiz¨¢s nunca hab¨ªa llegado aprenderpletamente qui¨¦n era e. Por otrodo, Natalie se acerc¨® lentamente a Ismael, con una sonrisa despiadada en el rostro. Ismael ya no ten¨ªa intenci¨®n de aprovecharse de e, ?y s¨®lo consideraba un demonio! ?N¨Cno te acerques! ?O mar¨¦ a policia! Al ver lo asustado que se encontraba Ismael en ese momento, Natalie resopl¨® con desd¨¦n y se acerc¨®, p¨ªs¨¢ndole el pecho. Ismael sinti¨® de inmediato un dolor agudo y escupi¨® una bocanada de sangre. -Me gustar¨ªa saber¡­ ?qu¨¦ es lo que me espera en un rato? Cap铆tulo 15 Capitulo 15 Ismael sacudi¨® cabeza rapidamente. -No¡­ S¨®lo estaba bromeando. Por favor, eres una persona abierta de mente, no te tomes en serio mis tonter¨ªas¡­. Dicho eso, empez¨® a darse bofetadas en cara. Natalie no dijo ni una pbra y simplemente lo mir¨® sin mostrar ninguna emoci¨®n. No fue hasta que cara de Ismael estuvo roja de tanto golpearse que e se movi¨® y se apart¨® con calma. En ese instante, el miedo que se hab¨ªa apoderado de los ojos de Ismael se transform¨® en odio mientras observaba espalda de Natalie. Habia registrado esa ofensa, ?y estaba seguro de que no dejaria en paz! Cuando Natalie se marcho, Leonardo tambien subi¨®s escaleras. Tema una expresi¨®n indiferente, pero en su interiorenzaba a sospechar de e. A lo mejor deberia hacer que Carlos investigara. Hasta ese momento, su conocimiento sobre Natalie se limitaba a que era hija perdida de familia Lopez durante diecis¨¦is a?os y que era hermana mayor de Matilda. En los tres a?os que llevaban casados, e se habia dedicado porpleto a cuidarlo, sin destacar como una mujerin. Pero lo que sucedi¨® hoy lo hizo abrir los ojos. Natalie le peg¨® a Emiliano lo segu¨ªa y tambi¨¦n estaba sorprendido. Se acerc¨® y le advirti¨®: Ismael, y ese tipo es muy vengativo, seguro que le buscar¨¢ problemas. ?No neas intervenir? Leonardo respondi¨® con despreocupaci¨®n: E no me pidi¨® ayuda, ?por qu¨¦ deber¨ªa intervenir? -Pero al menos es tu mujer. Ante eso, Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo friamente: Qui¨¦n sabe, tal vez no despu¨¦s de un tiempo. Emiliano abri¨® los ojos con asombro. -?Est¨¢s neando divorciarte de Natalie y volver con Matilda? Como Leonardo no respondi¨®, lo tom¨®o una admisi¨®n. Tras una breve meditaci¨®n, ¨¦l dijo: Eso es bueno, de verdad. Siempre te gustaba Matilda. El divorcio seria lo mejor para ti y para Natalie. Fue Natalie quien pidi¨® el divorcio. +15 BONUS Al o¨ªr eso, Emiliano se qued¨® de piedra. Despu¨¦s de todo, en los tres a?os que ambos estaban casados, todos vieron lo mucho que a Natalie le importaba Leonardo. Pero en ese caso, ?por qu¨¦ e hab¨ªa decidido divorciarse? -?Est¨¢s seguro?! Si fue e que pidi¨® el divorcio, ?por qu¨¦ dudas? ?Es que acaso pidi¨® una gran compensaci¨®n? Leonardo se molest¨® cada vez m¨¢s por lo que dec¨ªa Emiliano y lo mir¨® fr¨ªamente. -?Tienes mucho tiempo libre? ?Ya resolviste el asunto de esa actriz? Emiliano no se atrevi¨® a har m¨¢s. Cuando los dos llegaron a s, Omar y Fausto ya los estaban esperando. Al ver a Leonardo con el ce?o fruncido, Omar no pudo evitar preguntar: -Oye, ?por qu¨¦ cararga? Leonardo no dio respuesta, mientras que Emiliano, d de ¨¦l, se regode¨® y tom¨® pbra: Su mujer quiere divorciarse de ¨¦l, as¨ª que est¨¢ irritado. Mejor no le preguntes. Sorprendido por un momento, Omar lo consol¨®: -Deja de pensar en cosas que te hacen infeliz durante la cena, no vale pena. En realidad, ninguno de ellos ten¨ªa muchas esperanzas en el matrimonio de Leonardo y Natalie, especialmente ahora que Matilda hab¨ªa regresado al pa¨ªs, a lo que su rci¨®n estaba m¨¢s en peligro. Sin que nadie se diera cuenta, Fausto, que hab¨ªa permanecido en silencio con mirada gacha, apret¨® de repente el vaso. Cuando terminaron deer, Omar y Emiliano propusieron ir a un bar mado Trono Dorado para tomar algo. Ustedes vayan. Tengo asuntos que atender esta noche. Una vez que Leonardo se alej¨®, Fausto tambi¨¦n dijo que ten¨ªa algo que hacer y deb¨ªa irse a casa. Omar mir¨® impotente a Emiliano y pregunt¨®: -Todos tienen asuntos que hacer. ?Ahora qu¨¦? ? Iremos a un bar cualquiera a tomar algo? Emiliano sonri¨® y neg¨® con cabeza. -Tengo una cita con mi novia. Puedes ir t¨² solo. Omar se qued¨® sin ha. Al cabo de unos segundos, dijo entre dientes: -Vaya, te pasas a mil por hora. Supongo que esta vez no es una estre de cine, ?verdad? -No, no lo es. La pr¨®xima vez traer¨¦ para que todos conozcan. -Vamos, ?est¨¢s siendo serio? +15 BONUS -Siempre he sido serio en mis rciones. Omar rod¨® los ojos. -C¨¢te. T¨² vete, yo tambi¨¦n me voy a casa. ?De verdad, no tiene chiste! Eran m¨¢s des nueve de noche cuando Leonardo lleg¨® a vi. Al abrir puerta, vio a Natalie prepar¨¢ndose para salir con una bolsa en espalda. En ese momento, e iba vestida con un conjunto deportivo y llevaba el pelorgo recogido en una coleta, luciendo profesional y hermosa. -?A d¨®nde vas tan tarde? Natalie no hab¨ªa esperado que Leonardo volviera a esas horas, y tras una breve consternaci¨®n, le contest¨® con calma: Tengo cosas que atender, as¨ª que quiz¨¢s no vuelva en unos d¨ªas. Leonardo agarr¨® del brazo y mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida. ?No olvides que estamos casados! Ahora que es tan tarde, no importa qu¨¦ asuntos tengas, no tienes permitido salir. Natalie se sacudi¨® mano con impaciencia. -?Y qu¨¦ te importa? T¨² tambi¨¦n sol¨ªas estar fuera casi medio mes. Prometi mudarme de vuelta, pero eso no significa que puedas interferir en mi vida privada. Al decir eso, mir¨® su reloj y se dio cuenta de que casi llegaba hora que hab¨ªa acordado con Buitre. ?No dejar¨¦ que pongas un pie fuera de aqu¨ª hasta que me cuentes a qu¨¦ sales! Natalie levant¨® cabeza y lo mir¨® directamente a los ojos, pronunciando pbra por pbra: - ?Quitate de en medio! Leonardo no respondi¨® ni se movi¨®, con sus ojos oscuros vados firmemente en su rostro. Despu¨¦s de lo que sucedi¨® en el restaurante hoy, ya sab¨ªa que e era bastante h¨¢bil en peleas, pero en cuanto a habilidades, no cre¨ªa que fuera a perder contra e. Si intentaba pelear, ¨¦l podr¨ªa aprovecharlo y le interrogaria cu¨¢ndo hab¨ªa aprendido artes marciales. En silencio, Natalie lo mir¨® impasible. Leonardo estaba a punto de har cuando se produjo un suave sonido en su o¨ªdo. ¨¦l frunci¨® el ce?o, pero antes de que pudiera entender qu¨¦ estaba pasando, Natalie empez¨® cuenta atr¨¢s. Tres¡­ Dos¡­. +15 BONUS A medida que pronunciaba el ¨²ltimo n¨²mero, Leonardo perdi¨® de repente conciencia. Natalie lo arrastr¨® hasta el sof¨¢ y se march¨® sin mirar atr¨¢s. Cuando Leonardo se despert¨® finalmente, ya era ma?ana del d¨ªa siguiente. Se frot¨®s sienes y abri¨® los ojos de golpe al recordar algo. Examin¨® alrededor de s de estar y, al no encontrar a Natalie, arrug¨® frente. Sin perder el tiempo, m¨® a Carlos. ?Descubre d¨®nde est¨¢ Natalie ahora! Mientras tanto, en una selva tropical¡­. Un grupo de personas avanzaban con prisa hacia el fundo del bosque, Eran alrededor de una docena, vestidos con uniformes de camuje. Cada uno de ellos ten¨ªa heridas de diversa consideraci¨®n, pero ni uno solo atr¨¢s, por lo que se notaba que era N?velDrama.Org exclusive content. se qued¨® un equipo bien entrenado. El hombre que iba en cabeza condujo a todos hasta ori de un rio y les dijo en ingl¨¦s: Cuando crucemos este rio, estaremos a salvo, Pero antes de que multitud pudiera rjarse, de repente se oy¨® un disparo a lo lejos y una b alcanz¨® de lleno en frente al tipo. A medida que el cuerpo ca¨ªa, los disparosenzaron a sonar en todas partes. En cuesti¨®n de un instante, s¨®lo quedaron cuatro o cinco de los m¨¢s de diez miembros. R¨¢pido, salten al rio! Enseguida, se escucharon objetos cayendo al agua repetidamente mientras el rioenzaba a volverse turbio. Por su parte, Natalie no movi¨® ni un m¨²sculoo si fuera una estatua, observando atentamente el r¨ªo, En ese momento, voz grave de Buitre sali¨® de sus auricres: -Iris, tarea principal esta vez es matar a Escorpi¨®n. Los dem¨¢s son poca cosa y no suponen ninguna amena para retirarte. Prep¨¢rate E frunci¨® el ce?o ante eso. Normalmente, su enfoque era erradicarpletamente cualquier problema, pero dado que Buitre estaba al mando de misi¨®n y orden¨® retirada, no tuvo m¨¢s opci¨®n que acatar. Guard¨® el arma y se volte¨® para marcharse cuando escuch¨® de repente voz urgente de Buitre: ?Cuidado! +15 BONUS Uno¡­ A medida que pronunciaba el ¨²ltimo n¨²mero, Leonardo perdi¨® de repente conciencia. Natalie lo arrastr¨® hasta el sof¨¢ y se march¨® sin mirar atr¨¢s. 2 Cuando Leonardo se despert¨® finalmente, ya era ma?ana del d¨ªa siguiente. Se frot¨®s sienes y abri¨® los ojos de golpe al recordar algo. Examin¨® alrededor de s de estar y, al no encontrar a Natalie, arrug¨® frente. Sin perder el tiempo, m¨® a Carlos. ?Descubre d¨®nde est¨¢ Natalie ahora! Mientras tanto, en una selva tropical¡­. Un grupo de personas avanzaban con prisa hacia el fundo del bosque. Eran alrededor de una docena, vestidos con uniformes de camuje. Cada uno de ellos ten¨ªa heridas de diversa consideraci¨®n, pero ni uno solo se qued¨® atr¨¢s, por lo que se notaba que era un equipo bien entrenado. El hombre que iba en cabeza condujo a todos hasta ori de un r¨ªo y les dijo en ingl¨¦s: Cuando crucemos este rio, estaremos a salvo. Pero antes de que multitud pudiera rjarse, de repente se oy¨® un disparo a lo lejos y una b alcanz¨® de lleno en frente al tipo. ?Bang! A medida que el cuerpo caia, los disparosenzaron a sonar en todas partes. En cuesti¨®n de un instante, s¨®lo quedaron cuatro o cinco de los m¨¢s de diez miembros. -?R¨¢pido, salten al r¨ªo! Enseguida, se escucharon objetos cayendo al agua repetidamente mientras el r¨ªoenzaba a volverse turbio.. Por su parte, Natalie no movi¨® ni un m¨²sculoo si fuera una estatua, observando atentamente el r¨ªo. En ese momento, voz grave de Buitre sali¨® de sus auricres: -Iris, tarea principal esta vez es matar a Escorpi¨®n. Los dem¨¢s son poca cosa y no suponen ninguna amenaza. Prep¨¢rate para retirarte. E frunci¨® el ce?o ante eso. Normalmente, su enfoque era erradicarpletamente cualquier problema, pero dado que Buitre estaba al mando de misi¨®n y orden¨® retirada, no tuvo m¨¢s opci¨®n que acatar. Guard¨® el arma y se volte¨® para marcharse cuando escuch¨® de repente voz urgente de Buitre: - ?Cuidado! +15 BONUS Natalie tambi¨¦n se dio cuenta del peligro inminente y senz¨® de inmediato hacia undo, momentos en que una b le roz¨® meji, dej¨¢ndole una herida sangrienta. Acto seguido, se dio vuelta y dispar¨® en diri¨®n de que proced¨ªa b, con tanta rapidez que el atacante no tuvo tiempo de actuar de nuevo y cay¨® al suelo sin vida. En ese momento, oy¨® un silbido en los auricres, seguido del indisimdo elogio de Buitre. -Nunca me defraudar¨¢s con tu velocidad en el tiro. Natalie, sin embargo, se mantuvo serena y respondi¨®: -Todav¨ªa tengo algo que hacer. Puedes transferir el pago a mi cuenta. Con eso, cort¨® directamenteunicaci¨®n entre los dos. *** Leonardo hab¨ªa mandado a buscar a Natalie durante tres d¨ªas enteros, pero ni siquiera pudieron averiguar d¨®nde hab¨ªa estado. En esos tiempos, su actitud se volvi¨® cada vez m¨¢s hosca, hasta tal punto que todos en empresa ten¨ªan miedo de acercarse a ¨¦l. Se?or Ramos, aqu¨ª est¨¢n los datos que encontr¨¦ sobre se?orita L¨®pez¡­ Leonardo tom¨® los archivos y los revis¨®, pero descubri¨® que no eran diferentes a los que hab¨ªa averiguado. Los arroj¨® sobre mesa con un golpe de rabia. -?Esto es todo lo que encontraste despu¨¦s de tres d¨ªas? Cap铆tulo 16 ap¨ªtulo 16 Carlos baj¨® cabeza, con una expresi¨®n de culpabilidad en su rostro. -Todav¨ªa estoy investigando, pero e desapareci¨® des c¨¢maras de seguridad poco despu¨¦s de dejar vi, por lo que fue dif¨ªcil rastrea. De momento no hemos ubicado su posici¨®n exacta. ?Pues sigue investigando! Carlos asinti¨® y se retir¨® r¨¢pidamente. Leonardo se sinti¨® cada vez m¨¢s irritado, incapaz de concentrarse en su trabajo de ninguna manera. *** Ya era de medianoche cuando Natalie lleg¨® a vi en Bah¨ªa de los Olmos. Arrastrando su cuerpo, abri¨® puerta y, nada m¨¢s entrar, no pudo sostenerse m¨¢s y cay¨® hacia el suelo. De repente, un brazo rode¨® por cintura. Natalie intent¨® abrir los ojos para ver de qui¨¦n se trataba, pero sus p¨¢rpados se sent¨ªan demasiado pesados. Un segundo antes de perder el conocimiento porpleto, oy¨® un suspiro casi imperceptible. Cuando volvi¨® a despertarse, se dio cuenta de que sus heridas ya estaban vendadas. Se esforz¨® por incorporarse, se puso un pijama y sali¨® con dificultad. Apenas baj¨®s escaleras cuando se llen¨® de sudor. Escuch¨® ruidos en cocina y se acerc¨®, s¨®lo para encontrarse con Bryan saliendo con un taz¨®n de sopa de pollo. Un poco sorprendido de ver a Natalie, se apresur¨® a dejar el taz¨®n en mano y se acerc¨® para ayuda N?velDrama.Org: text ? owner. -El m¨¦dico dijo que necesitas¡­ Antes de que pudiera terminar su frase, una daga se presion¨® contra su garganta. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? La voz de Natalie era tan g¨¦lidao luna,pletamente desprovista de su anterior amabilidad. Le hab¨ªa advertido a Bryan ¨²ltima vez que no volviera. Anoche result¨® herida y aqu¨ª estaba ¨¦l, lo que parec¨ªa demasiada coincidencia. Tras un breve aturdimiento, Bryan le explic¨®: -Dej¨¦ mi guion aqu¨ª y cuando volv¨ª para recogerlo, te encontr¨¦ tirada en el suelo. Te ayud¨¦ a levantarte y not¨¦ que estabas herida, as¨ª que m¨¦ a un m¨¦dico para que te curara. TIL +15 BONUS Al ver que Natalie permanec¨ªa inmutable, a?adi¨® con cierta impotencia: -Si realmente hubiera querido hacerte da?o, ?crees que estarias viva ahora? Despu¨¦s de un momento de silencio, Natalie baj¨® por fin daga y dijo: -Lo siento, te malinterpret¨¦. Bryan sonri¨®. ¡ªEst¨¢ bien. No te preocupes, no te preguntar¨¦ nada y el m¨¦dico tambi¨¦n mantendr¨¢ boca cerrada. -Eso mejor. Notando que e finalmente dejaba de estar en guardia, Bryan le ofreci¨® sopa de pollo y le dijo: Toma, necesitasida saludable despu¨¦s de perder tanta sangre. -Gracias. ara Mientras Natalie agachaba cabeza para tomar sopa, son¨® de repente el timbre de puerta. Bryan se acerc¨® y, al ver que era Leonardo, entrecerr¨® los ojos y abri¨® puerta. Se?or Ramos, Natalie¡­. Ni siquiera termin¨® de har antes de que Leonardo lo apartara bruscamente y entrara. El hecho de que Natalie se sentara a mesa en pijama mientras beb¨ªa sopa, hizo que su semnte adquiriera al instante un tono m¨¢s serio. Natalie, ?te quedaste con este tipo todo este tiempo que desapareciste? Antes de que e pudiera contestar, Bryan dijo: -Se?or Ramos, por favor, no se equivoque. E¡­ Pero Leonardo no le dej¨® oportunidad de terminar su frase y le interrumpi¨® fr¨ªamente: -? Te estoy hando? ?O es que Natalie es muda y necesita que hables por e? Bryan puso una expresi¨®n adusta mientras dec¨ªa, algo enojado: Es su marido, pero ni sab¨ªa que en los ¨²ltimos dias e¡­. -?Bryan! Con una respiraci¨®n profunda, Natalie levant¨® vista a ¨¦l y le dijo: -Gracias por cuidar de mi. Puedes irte ahora. Te invitar¨¦ a cenar otro d¨ªa. A pesar de sentirse un poco perdido, Bryan finalmente asinti¨® y dijo: -De acuerdo, descansa bien. Con eso, tom¨® el guion y se march¨®. Pronto, s de estar s¨®lo ten¨ªa a Natalie y a Leonardo mientras un silencio sofocante se propagaba entre los dos. +15 BONUS Al ve seguir tomando su sopa de polloo si nada, Leonardo sonri¨® con frialdad. ?No crees que deber¨ªas explicar todo esto? Sin responder, Natalie se levant¨®, se dirigi¨® a un caj¨®n junto al televisor de donde sac¨® una tarjeta bancaria y coloc¨® sobre mesa con calma. Hay cincuenta millones en esta tarjeta. Ma?ana vamos a empezar el proceso de divorcio. -?Natalie! Leonardo mir¨® fijamente a los ojos, sinti¨¦ndose tan furioso que iba a explotar. La agarr¨® de mu?eca y le pregunt¨® fr¨ªamente: -?Qu¨¦ demonios est¨¢ pasando entre t¨² y Bryan? Debido al tir¨®n inesperado, Natalie se tambale¨® y casi se cae. Lo mir¨® con impaciencia y solt¨®: - Exactamente lo que viste. Ahora, te he dado cinco millones. ?Aceptas el divorcio o no? Leonardo se rio con sorna y su cara se cubri¨® de rabia. -?As¨ª que estos cinco millones son tu paga por acostarte con ¨¦l estos d¨ªas? Bryan es generoso, pero ?realmente vales tanto? Ante el desprecio y bu no disimdos en sus ojos, Natalie frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ te importa a ti c¨®mo los gan¨¦? No olvides lo que dijiste, ?que si puedo darte este dinero, nos divorciariamos! Leonardo arroj¨® tarjeta sobre mesa y escupi¨®: A ti no te repugna que este dinero provenga de acostarte con ¨¦l, ?pero a mi si! Natalie lo mir¨® con furia en los ojos. ?As¨ª que ahora te est¨¢s retractando? -?Yo establec¨ªs res! En fin, no aceptar¨¦ este dinero ni el divorcio. Natalie no pudo evitar hacer una mueca al verlo tan enojado. -Leonardo, nunca imagin¨¦ quel fueras tan tolerante. Ya crees que me acost¨¦ con Bryan y sigues insistiendo en no divorciarte. Te admiro, de verdad. Leonardo mir¨® con frialdad. Me has enga?ado, ?por qu¨¦ deber¨ªa hacer tu vida m¨¢s f¨¢cil? -Como quieras. De todos modos, ya te he dado el dinero y te niegas a aceptarlo. En ese caso, i demandar¨¦ el divorcio! -Puedes intentarlo. ?Me gustar¨ªa saber qui¨¦n se atreve a aceptar tu demanda! Dicho eso, Leonardo se dio vuelta y se fue. Natalie hab¨ªa hado durante tanto tiempo que su cuerpo estaba llegando al l¨ªmite. Se dej¨® caer en si, y su herida abdominalenz¨® a sangrar. Pas¨® los d¨ªas siguientes r¨¦cuper¨¢ndose en vi de Bah¨ªa de los Olmos, y decidi¨® volver al trabajo cuando estuviera en mejores condiciones. Pero en su primer d¨ªa de regreso al trabajo, Bruno no perdi¨® el tiempo para mofarse de e en +15 BONUS -Se?orita L¨®pez, apenas ofendiste al se?or S¨¢nchez y desapareciste por unos d¨ªas. ?Me pregunto si, como presidenta de empresa, tienes alguna responsabilidad? Natalie solt¨® una risa fr¨ªa, dej¨® de golpe los documentos sobre mesa y lo mir¨® con hosquedad. -Yo tambi¨¦n ten¨ªa una pregunta que quer¨ªa hacerte. Sabes perfectamente que el se?or S¨¢nchez es un tipo despreciaba ysciva y, a pesar de ello, me enviaste a hacer negocios con ¨¦l. ?Qu¨¦ te llev¨® a tomar esa decisi¨®n? Bruno, sorprendido por respuesta directa de Natalie, se detuvo por un momento y replic¨® con dientes apretados: -El se?or S¨¢nchez es un cliente importante para nuestra empresa. ? Qu¨¦ importa si tienes que rebajarte un poco mientras consigamos cooperaci¨®n? Si ni siquiera tienes el esp¨ªritu de sacrificio, ?c¨®mo podemos confiar en que dirigir¨¢s empresa correctamente? Natalie no se molest¨® en perder m¨¢s tiempo discutiendo con ¨¦l y dijo fr¨ªamente: -Si tienes tanto esp¨ªritu de sacrificio, ve y acu¨¦state con Ismael. Te rpensar¨¦ adecuadamente si logras cerrar el trato, Bruno, con el rostro enrojecido de ira, golpe¨® mesa y sali¨® furioso de s. En ese momento, Natalie se dirigi¨® al resto de los presentes y der¨® con expresi¨®n impasible: -Continuemos reuni¨®n. Al acabar conferencia, e retuvo a Enrique a ss. El hombre se sinti¨® un poco nervioso, pero trat¨® de mantener calma. -?Me necesita? Natalie sonri¨® ligeramente y respondi¨®: Nada especial. S¨®lo quiero avisarte que no te pongas deldo equivocado para no terminar sin nada. Enrique era el t¨ªo de Tina. Si no fuera porque su padre, Manuel Rojas, hab¨ªa pedido prestado. dinero a Enrique hace tres a?os para apostar y hab¨ªa perdido, e no le habr¨ªa dado el 10% des iones de MYo pago para deuda, convirti¨¦ndolo en ionista de empresa. Si ¨¦l decid¨ªaportarse y mantenerse tranquilo, no habr¨ªa ning¨²n problema. Pero si intentaba hacer travesuras a sus espaldas, a Natalie no le importar¨ªa echarlos uno por uno depa?¨ªa. Al o¨ªr eso, Enrique, con una sonrisa inmutable, asinti¨®. No se preocupe, no har¨¦ nada por el estilo. S¨®lo confio en mi mismo. -?Eso mejor! Por noche, cuando Natalie regres¨® a vi, se encontr¨® con Leonardo parado frente a entrada. Arrug¨® el ce?o y pens¨® en ignorarlo, pero al pasar junto a ¨¦l, tom¨® de mu?eca. +15 BONUS + Cap铆tulo 17 Cap¨ªtulo 17 Natalie frunci¨® el ce?o al mirarlo, algo irritada. -?Puedes dejar de buscarme? S¨ª, estuvo mal por mi parte casarme contigo sin tu consentimiento, pero tambi¨¦n te ayud¨¦ con tu pierna, ? verdad? Adem¨¢s, estoy segura de que en estos tres a?os no te he enga?ado. Ahora quiero irme. y vivir mi propia vida, ?no es una solicitud razonable? Leonardo abri¨® los ojos de par en par y tard¨® varios segundos en decir: -Lo dej¨¦ ro, jel divorcio no es posible! Ya investigu¨¦, no has estado con Bryan estos dias. Entonces, ?d¨®nde has estado y c¨®mo conseguiste estos cinco millones? Si no quieres que siga investig¨¢ndote, i vuelve conmigo inmediatamente! Natalie apret¨® los pu?os y, despu¨¦s de una breve lucha interna, se zaf¨® de su agarre y subi¨® al coche. En el camino de vuelta, ninguno de los dos dijo ni una pbra. Natalie estaba m¨¢s que frustrada y se preguntaba que demonios pretend¨ªa Leonardo. A sus ojos, si estaba dispuesta a divorciarse, ?no deber¨ªa ¨¦l haber iniciado de inmediato los tr¨¢mites del divorcio? Ahora que estaban enredados de esa manera, nadie se sentia c¨®modo. Ya en vi, Natalie no le prest¨® atenci¨®n y se dirigi¨® escaleras arriba. Cuando estaba en el segundo piso, voz de Leonardo sono desde atr¨¢s. -En dos d¨ªas es el cumplea?os de tu abuelo. Hace un tiempopr¨¦ un par de jarrones. antiguos. ?Qu¨¦ te parece usarloso regalo Natalie se volvi¨® y lo mir¨® con indiferencia. -Haz lo que quieras. No necesitas consultarme sobre esto. Leonardo frunci¨® el ce?o. Pero es tu abuelo¡­. -?Y qu¨¦? Natalie se rio burlonamente. -Es s¨®lo una rci¨®n de sangre, nada m¨¢s. Nadie en familia L¨®pez hab¨ªa tratadoo parte de verdadera familia, y a su vez, e no ten¨ªa la tendencia a someterse o se sentia obligada acerlos. -En todo caso, el d¨ªa de su cumplea?os iremos juntos. Entendido. Terminando con indiferencia, Natalie entr¨® en su habitaci¨®n. Mientras Leonardo miraba de espalda, su rostro se volv¨ªa cada vez m¨¢s oscuro. Nadie sab¨ªa +15 BONUS Entretanto, Natalie estaba a punto de pedirida a domicilio cuando recibi¨® una mada de Tina. Oye, hoy se me olvid¨® decirte algo. Leonardo quiere verte. Natalie se sorprendi¨® y pregunt¨® con el ce?o fruncido: ?Por adquisici¨®n de MY? -S¨ª, el Grupo Ramos hab¨ªa neado adquirir MY hace un mes. Me contactaron varias veces, pero no les he dado una respuesta. Supongo que ya saben de tu regreso y quieren har contigo personalmente. Para ser justos, oferta que hicieron es muy buena. Si no hubieras vuelto, quiz¨¢s esos viejos ya habr¨ªan vendido MY y estar¨ªan haciendo cuentas. Como no obtuvo respuesta de Natalie, Tina continu¨®: Pero si no quieres reunirte con Leonardo, puedo rechazarlos, Natalie guard¨® silencio por un ratito y dijo en voz baja: -No es necesario. Enviame hora y el lugar. Ahora que regres¨¦ a MY, tarde o temprano tendr¨¦ que encontrarme con ¨¦l. De acuerdo, entonces har¨¦ con Grupo Ramos para fijar hora. -Est¨¢ bien. Colgando mada, Natalie se prepar¨® para seguir navegando por Uber Eats cuando, de repente, maron a puerta, seguido de voz grave de Leonardo desde afuera. Los criados ya prepararon cena. Tengo algo m¨¢s que hacer esta noche. Aseg¨²rate de bajar a comer. Natalie no contest¨® y, al cabo de un momento, oy¨® el ruido del motor. Se acerc¨® a ventana justo a tiempo para ver desaparecer de su vistas luces traseras del auto de Leonardo. Cinco minutos m¨¢s tarde, baj¨®s escaleras. Natalie se qued¨® at¨®nita al ver mesa llena de sus tos favoritos. Sin embargo, no pens¨® mucho en ello y, despu¨¦s de terminar suida,v¨® los tos y se retir¨® a su habitaci¨®n. Llevaba un rato leyendo en el balc¨®n, y cuando se preparaba para irse a cama, de repente escuch¨® el ruido del motor. Mir¨® hacia abajo y se dio cuenta de que Leonardo regresaba. Se tambale¨® al salir del coche, lo que demostraba que estaba borracho. El conductor designado aparc¨® el coche y se march¨®. Sin embargo, segu¨ªan llegando ruidos de habitaci¨®n contigua, que le imped¨ªan dormir. Frunciendo el ce?o, se levant¨® y se dirigi¨® al cuarto principal, donde golpe¨® puerta con +15 BONUS Justo cuando termin¨® de har, se detuvieron porpleto los ruidos. Natalie se dio vuelta y estaba a punto de salir cuando puerta que ten¨ªa detr¨¢s se abri¨® de repente. Se dio vuelta, confundida, y antes de que pudiera ver lo que estaba pasando, una mano arrastro hacia oscuridad. Ahh¡­ Natalie ahog¨® un grito y, en medio de su aturdimiento, Leonardo estrech¨® contra puerta. Su aliento caliente le acarici¨® oreja, haci¨¦nd estremecerse involuntariamente. ¨¦l apestaba a alcohol y estaba obviamente borracho, y el cuerpo apretado contra el suyo tambi¨¦n estaba ardiendo. Natalie pod¨ªa captar el calor que emanaba de ¨¦l. Intent¨® apartarlo, pero no lo consigui¨®, cosa que hizo un poco irritar. ?Leonardo, su¨¦ltame! Tan prontoo termin¨®, susbios se quedaron sedos. Losbios del hombre estaban tan calientes que parec¨ªan capaces de derreti, mientras sus manos hirvientes recorrian todo su cuerpo. Si situaci¨®n continuaba, ?seguramente iban a tener sexo! Con eso en mente, Natalie lo agarr¨® de mano y encendi¨®s luces. N?velDrama.Org: text ? owner. El brillo repentino oblig¨® a Leonardo a entrecerrar los ojos, y entonces se le apareci¨® cara enfadada de Natalie. Por alguna raz¨®n, aunque se parec¨ªa mucho a Matilda, ¨¦l nuncas hab¨ªa confundido. Matilda actuaba siempreo una chica fr¨¢gil y nda, y ve autom¨¢ticamente despertaba el instinto protector en los hombres. En cambio, Natalie erapletamente distinta; nunca mostraba debilidad en p¨²blico ni le buscaba ayudao lo hac¨ªa otra. Al igual que en ese momento, terquedad en sus ojos le produjo una repentina sensaci¨®n de impotencia, sin saber c¨®mo lograr que e se abriera hacia ¨¦l. Con gesto serio, Natalie apret¨® los dientes y grit¨®: ?Sueltame! Te buscar¨¦ una ramera. Esas pbras provocaron al instante c¨®lera a Leonardo, que apret¨® con fuerza su mano y le dijo pbra por pbra: ?Eres mi mujer! ?C¨®mo se atrev¨ªa a encontrarle otra mujer? ?Era su coraz¨®n de piedra? +15 BONUS Consciente de lo que Leonardo quer¨ªa decir, Natalie lo mir¨® con desprecio y replic¨® con tono cortante: -Muy pronto no ser¨¦ Leonardo se burl¨® y fij¨® los ojos manchados de lujuria vados en su rostro. Desde que e propuso el divorcio, ¨¦l hab¨ªa estado cediendo en todo,ci¨¦nd en todo. Pero, inesperadamente, e no s¨®lo no mostr¨® el menor signo de reconsideraci¨®n, ?incluso estaba pensando en el divorcio en ese instante! Leonardo baj¨® cabeza y le mordi¨® elbio con fuerza, diciendo fr¨ªamente antes de que Natalie pudiera har: -Si est¨¢s tan decidida, ?conceder¨¦ tu deseo! Natalie levant¨® bruscamente cabeza y lo mir¨® con incredulidad. -?Has en serio? Tratando de reprimir rabia que sent¨ªa, Leonardo dijo con voz que cortabao el hielo: -?Pero tienes que quedarte aqu¨ª esta noche! Ante esas pbras, Natalie palideci¨® de inmediato. Cap铆tulo 18 Cap¨ªtulo 18 Natalie se mordi¨® elbio y pregunt¨®: -?No tienes miedo de que Matilda se entere? La forma en que Leonardo observ¨® fueo si fuera una desconocida mientras respond¨ªa friamente: No es asunto tuyo. S¨®lo tienes que responder si est¨¢s dispuesta o no. Natalie respir¨® hondo, dio un paso atr¨¢s y lo mir¨® fijamente. -?No! Leonardo solt¨® una risa fr¨ªa.¨CParece que no te urge tanto el divorcioo dices. En ese momento, Natalie ya se hab¨ªa calmado y dijo en tono grave: -No necesito recurrir a esa manera para obtener el divorcio. Estoy segura de que eventualmente eder¨¢s. Ante determinaci¨®n en sus ojos, Leonardo se sinti¨® bastante frustrado. -?Vete! Natalie se dio vuelta y sali¨® directamente de habitaci¨®n. Se libero por fin de mirada g¨¦lida que la segu¨ªa una vez que estuvo afuera. En poco tiempo, lleg¨® el d¨ªa del cumplea?os de Santiago. Temprano en ma?ana, m¨® a Ricardo. -?Leonardo va a venir hoy, verdad? Aunque el mencionado era el marido de Natalie, nadie en familia L¨®pez se atrev¨ªa a descuidarlo, ya que mayor¨ªa des personas cons que trabajaban estaban dispuestas gracias a su rci¨®n con Leonardo. Si asistia a fiesta de cumplea?os de Santiago hoy, sin duda elevaria el prestigio de toda familia. Ricardo estaba desayunando cuando hizo mada y, al escuchar pregunta, respondi¨®: No te preocupes, pap¨¤. Incluso si Natalie no puede traerlo, ?acaso no conf¨ªas en Mati? -Ay, si no lo mencionas, lo olvidar¨¦. Est¨¢ bien, voy a seguir con mis cosas. Despu¨¦s de colgar, Ricardo mir¨® a Matilda y le indic¨®: -ma al se?or Ramos y dile que se apunte a fiesta de cumplea?os de tu abuelo. Matilda sinti¨® que Ricardo y Santiago estaban demasiado nerviosos y no pudo evitar preguntar: -Pap¨¢, ?por qu¨¦ tanta preocupaci¨®n? Leonardo me prometi¨® y seguro que vendr¨ªa. Si lo mo de nuevo, parecer¨¢ que estamos neando algo. Considerando o que ten¨ªa raz¨®n, Ricardo asinti¨® y dijo: ¨C De acuerdo. Cuando el se?or Ramos llegue, aseg¨²rate de llevarlo a saludar a tu abuelo de inmediato -Entendido. Bueno, todav¨ªa tengo que arrerme el cabello yprar un vestido. Ya me voy. +15 BONUS Una hora m¨¢s tarde, en el centroercial m¨¢s grande de Monteflor. Matilda y Gis S¨¢nchez caminaban y conversaban. Esta ¨²ltima era su mejor amiga y recientemente hab¨ªa regresado del extranjero. ?No te ir¨¢s de nuevo, verdad? Gis esboz¨® una sonrisa y asinti¨®.¨CYa termin¨¦ con mi trabajo en los Estados Unidos. Si not hay pedos grandes, creo que me voy a quedar a vivir en Monteflor. A Matilda se le ocurri¨® algo y mir¨® con una sonrisa juguetona. -Dime verdad. Volviste a Monteflor por Omar, ?cierto? Omar y Gis fueron pareja en el pasado, pero despu¨¦s, e se fue al extranjero por su carrera y asi terminaron. Durante todos esos a?os, Omar nunca tuvo novia nueva, y todos sab¨ªan que era porque estaba esperando. Gis se sonroj¨® de inmediato y lenz¨® una mirada. -No digas tonter¨ªas. Simplemente creo que Monteflor est¨¢ cerca de casa y me permite pasar m¨¢s tiempo con mis padres. Belonging to N?velDrama.Org. Al ve t¨ªmida, Matilda dej¨® de hacerle bromas y, en su lugar, pronunci¨® con una sonrisa: Omar tambi¨¦n vendr¨¢ esta noche a fiesta de cumplea?os de mi abuelo. Si gustas, puedo arrer algo para que pasen tiempo juntos. Gis neg¨® con cabeza. No es necesario. Todav¨ªa tenemos algunos malentendidos que arar. Lo resolver¨¦ por mi cuenta. -De acuerdo, pero si necesitas ayuda en cualquier momento, no dudes en dec¨ªrmelo. -Se agradece. Por cierto, hay algo que quiero mostrarte. -?Qu¨¦ es? Gis sac¨® su celr, abri¨® un video y se lo pas¨® a Matilda. Esto es lo que vi en Sedi¨®n Nocturna el d¨ªa que volv¨ª. Estuve dudando si deber¨ªa contarte. La sonrisa en el rostro de Matilda desapareci¨® gradualmente al ver a Leonardo y Natalie en panta. 22 Cap铆tulo 19 Cap¨ªtulo 19 Mati, creo que deber¨ªas prestar m¨¢s atenci¨®n a tu hermana. En estos a?os que no has estado en Monteflor, es posible que haya estado maquinando a tus espaldas. Ten cuidado de que no te quite a Leonardo. Gis no sab¨ªa nada sobre el matrimonio de Natalie y Leonardo, y hab¨ªa pensado que Matilda permanec¨ªa con ¨¦l. Por lo tanto, lo primero que le ocurri¨® ante esa situaci¨®n fue que Natalie estaba tratando de seducir a Leonardo en secreto. Matilda forz¨® una sonrisa y respondi¨® con inocencia fingida: -Este video no significa nada. Quiz¨¢s Natalie se meti¨® en algo en el bar y Leo ayud¨® por mi bien. Gis no pudo evitar sacudir cabeza. Mati, no sabes lo que pas¨®. ?Contrat¨® a un modelo masculino para beber con e! Incluso se dieron deer frutas. Uy, qu¨¦ asco. ??Todav¨ªa crees que es mujer recatada?! Despu¨¦s de un momento de silencio, Matilda se pas¨® lengua por losbios y pregunt¨®: Dices que contrat¨® a un modelo, ?tienes pruebas? ?Aunque no tengo fotos, seguro ques c¨¢maras de seguridad del bar lo grabaron! Matilda no dijo nada m¨¢s y, de repente, Gis hizo una sugerencia: Mati, itengo una gran idea! Matilda se volvi¨® hacia e con una mirada de sorpresa y le pregunt¨®: ?Qu¨¦ idea? Gis se acerc¨® a su o¨ªdo y le susurr¨® algo. Como si hubiera o¨ªdo algo increible, Matilda abri¨® los ojos de par en par y le dijo: ?No crees que es un poco dr¨¢stico? -?Qu¨¦ hay de malo en eso? ?Trato hecho! No te preocupes, ?yo me encargar¨¦! -Pero¡­. Gis no pudo evitar fruncir el ce?o y le interrumpi¨® con desaprobaci¨®n: -No hay lugar para peros. ?Conf¨ªa en mi, yo tengo raz¨®n! Ante eso, Matilda tuvo que asentir con fingida inocencia. Est¨¢ bien. Las dos continuaronprando ropa, pero Matilda estaba ideando c¨®mo perfionar el n de Gis. Ya que Natalie no estaba dispuesta a divorciarse, jentonces tendr¨ªa que intervenir. personalmente! Por otrodo, Natalie se dirigi¨® directamente empresa despu¨¦s de levantarse. Cuando Tina fue a entregarle los documentos, le dio invitaci¨®n que hab¨ªa enviado familia L¨®pez. 1172 -Te invitan a fiesta de cumplea?os de tu abuelo. +15 BONUS Al notar el regodeo en sus ojos, Natalie pregunt¨® impotente: -?Tienes mucho tiempo libre o qu¨¦? Tina se rio y coloc¨® invitaci¨®n sobre el escritorio. S¨®lo estoy un poco curiosa. Si familia L¨®pez supiera que eres fundadora de MY, Anna, ?se arrepentirian de haberte tratado tan mal antes? E hab¨ªa presenciado una vez c¨®mo Ricardo y Beata trataban con favoritismo a Matilda en una fiesta, por lo que en aquel entonces simpatiz¨® con Natalie. Luego, debido a quiebra de su familia, se hab¨ªa postdo para un trabajo en MY. Cuando vio a Natalie sentada en el centro de los entrevistadores con el r¨®tulo donde se escrib¨ªa presidenta, sinti¨® que e misma merecia m¨¢spasi¨®n. Natalie lenz¨® una mirada y replic¨®: -?Qu¨¦ quieres decir? -Amiga, ?por qu¨¦ no vienes conmigo? Si hago p¨²blico que eres presidenta de MY ante familia L¨®pez, especialmente a tu maquinadora hermana¡­ Seguro que ser¨ªa muy divertido. -No me interesa. Y esta noche tengo que venir con Leonardo. Tina abri¨® los ojos de asombro al oir eso. ?Pero no se van a divorciar? ?Por qu¨¦ van juntos a Bueno, es que han Natalie se sinti¨® cada vez m¨¢s frustrada y su voz se torn¨® m¨¢s grave. pasado unas cosas. En resumen, no puedo divorciarme de ¨¦l en este momento. Tina mir¨® con recelo y dijo lentamente: -?Es que acaso te has arrepentido? Natalie estaba a punto de har cuando de repente sono el celr en el escritorio. Belonging to N?velDrama.Org. Se qued¨® perpleja al darse cuenta de que era de Patricia Cruz, gerente de tienda de JM. Una vez que contest¨®, voz ansiosa de esta ¨²ltima se escuch¨® al otrodo de l¨ªnea: Se?orita L¨®pez, hoy una des reci¨¦n llegadas coloc¨® identalmente su dise?o, el vestido Enamorada en ventana. Ahora, una cliente est¨¢ dispuesto aprarlo al doble del precio. Cap铆tulo 20 Cap¨ªtulo 20 Natalie frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?No le dijiste que no estaba a venta? Ese vestido era el regalo de cumplea?os que hab¨ªa dise?ado para Tina, pero debido a su ajetreada agenda, a¨²n no lo hab¨ªa recogido. -Le dije, pero e es hija de los S¨¢nchez. Insisti¨® enprar el Enamorada y dijo que incluso estaria dispuesta a pagar diez veces el precio. Tengo miedo de ofender a su familia, que no estoy segura de qu¨¦ hacer en este momento. as¨ª Natalie se tom¨® un momento para reflexionar y luego orden¨®: -Dile que, adem¨¢s de ese vestido, puede llevarse cualquier otra pieza en tienda de forma gratuita, que lo tomeo un regalo de compensaci¨®n de mi parte. Entendido, ya s¨¦ qu¨¦ hacer. Despu¨¦s de finalizar mada, Patricia se acerc¨® a Matilda y Gis, y se disculp¨®; -Lamento mucho, se?orita S¨¢nchez, pero nuestra jefa no est¨¢ dispuesta a vender el Enamorada. Como gesto de disculpa, e promete que puede elegir cualquier otro vestido de tienda que le guste, y se lo regremos. Honestamente, Gis se sinti¨® tentada por sugerencia. Los vestidos de JM ten¨ªan un dise?o innovador y cada uno costaba de media m¨¢s de cien mil dres. De hecho, antes de ver el Enamorada, ya se hab¨ªa fijado en varias piezas. Ech¨® un vistazo a esos vestidos que le habian interesado, que eran bastante preciosos pero no destacaban tanto enparaci¨®n con el Enamorada. S¨®lo con verlo, ya pod¨ªa imaginar lo deslumbrante que estar¨ªa lucirlo en fiesta. Si me Despu¨¦s de una profunda reflexi¨®n, Gis mir¨® a Patricia y dijo con cierto disgusto: gusta un vestido, deber¨ªan vend¨¦rmelo. Si afirman siempre que los vestidos que a los clientes les gustan no est¨¢n a venta, ?qui¨¦n seguir¨¢prando en esta tienda? Aunque admito que los vestidos de JM son hermosos, ?no es ¨²nica opci¨®n en Monteflor! Ante su actitud agresiva, Patricia, aunque todavia sonre¨ªa,enzaba a impacientarse. Pero de verdad no podemos vender este vestido. ?Por qu¨¦ no echa un vistazo a los otros vestidos? Gis se rio fr¨ªamente y, con ira en los ojos, dijo: ?Y si quiero este vestido? La sonrisa de Patricia se desvaneci¨® al o¨ªr eso. No importa lo que diga, este vestido no se vender¨¢. Tengo cosas que hacer, asi que tomese su tiempo. Si algo le guste, puede contarles a otros empleados. Disculpe. Si das un solo paso m¨¢s, ?no volver¨¦ a esta tienda! ?Y adem¨¢s, unir¨¦ a todos mis amigos para boicotear JM! Lo digo en serio. +15 BONUS Se?orita S¨¢nchez, ya le Patricia entrecerr¨® los ojos y, volte¨¢ndose, mir¨® seriamente. expliqu¨¦ que fue un error nuestro. Este vestido no est¨¢ a venta, y tambi¨¦n le dije que si le gustaba cualquier otro vestido de tienda, podia llev¨¢rselo gratis. Pero est¨¢ causando un esc¨¢ndalo y amenazando con boicotear JM. No buscamos problemas, pero tampoco les tenemos miedo. Haga lo que quiera. Al escuchar eso, Gis se enfureci¨® a¨²n m¨¢s y estaba a punto de har cuando Matilda r¨¢pidamente le agarr¨® mano, Por favor, no se enoje. A Gis le gusta tanto ese vestido que act¨²a agitada. Le pido disculpas en su nombre. Gis frunci¨® el ce?o y se dispuso a refutar, pero Matilda detuvo con una mirada. Patricia le devolvi¨® sonrisa y respondi¨®: -Fue nuestro error, as¨ª ques disculpas no son necesarias. T¨®mense su tiempo, yo me ir¨¦ ahora. Cuando e se fue, Gis se volvi¨® a Matilda con enojo y se quej¨®: Mati, ?por qu¨¦ me detuviste? E es s¨®lo gerente de tienda y se atrevi¨® a ser tan arrogante dnte de mi. Matilda suspir¨® con resignaci¨®n y le susurr¨®: -Acabas de regresar y no sabes cu¨¢l es posici¨®n de JM en Monteflor. B¨¢sicamente, todass mujeres adineradas y poderosas que conocespran sus vestidos aqui. Si ofendes a JM, no ser¨¢ algo bueno para ti. Gis resopl¨® con desd¨¦n y replic¨®: -Son s¨®lo una tienda de ropa, no son nada especial. ?No hay otras marcas de ropa aparte de JM? Inclusos grandes marcas de lujo no se atreverian a ser tan arrogantes frente a los clientes. Matilda no dijo m¨¢s al respecto y se limit¨® a reir. Ya lo ver¨¢s en el futuro. Bueno, vamos a seguir viendo vestidos. ?No ten¨ªas otros que te gustaban? -Enparaci¨®n con el Enamorada, siento que los dem¨¢s vestidos tienen algo que falta¡­ Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Pero ese vestido no est¨¢ a venta, as¨ª que debemos elegir algo m¨¢s. Mientras tanto, cuando Natalie colg¨®, Tina no perdi¨® tiempo en preguntar: -?Ha pasado algo en JM? Cap铆tulo 21 Cap¨ªtulo 21 Natalie respondi¨® con impotencia: Antes hab¨ªa dise?ado un vestido para tu cumplea?os, pero por error, una nueva empleada lo coloc¨® en ventana y alguien quiereprarlo. Tina alz¨®s cejas y exm¨® curiosa: -?Qu¨¦ tipo de vestido es? Vamos, hoy tenemos que asistir a fiesta de cumplea?os de tu abuelo, ?por qu¨¦ no le dices a Patricia que lo env¨ªe aqu¨ª para que pueda llevarlo? -Faltan hasta dos semanas para tu cumplea?os. Lo discutiremos en tu dia. Ahora ve a trabajar. Tambi¨¦n tengo que revisar algunos documentos. No queriendo darse por vencida as¨ª, Tina intent¨® nuevamente convencer a Natalie por otro rato, pero no tuvo ¨¦xito y finalmente se march¨® a trabajar. Cerca del final de jornada, Natalie recibi¨® mada de Leonardo. -Estoy abajo en MY, ?cu¨¢ndo terminas? La voz de Leonardo estaba llena de frialdad, que se notaba que a¨²n estaba molesto por lo que habia sucedido noche anterior. -As cinco. Faltan unos quince minutos. Si tienes prisa, puedo bajar ahora. -No es necesario, esperar¨¦ por ti. Cuando lleg¨® hora de salida, Natalie apag¨® suputadora y sali¨® del edificio. Justo afuera, vio el Maybach negro aparcado a undo de carretera. Se acerc¨® al auto y abri¨® puerta. Justo cuando se meti¨®, sinti¨® que algo andaba mal. Leonardo estaba revisando documentos en mano y dio instriones al conductor sin siquiera levantar cabeza. Ambos viajaron en silencio hasta llegar a puerta de vieja mansi¨®n de familia L¨®pez. Cuando el coche estaba a punto de detenerse, Natalie se volvi¨® hacia ¨¦l y advirti¨®: -Si alguien te pregunta por qu¨¦ llegu¨¦ en tu coche, s¨®lo dile que Matilda te pidi¨® que me recogieras. Leonardo frunci¨® el ce?o, mir¨¢nd con frialdad. -?Es vergonzoso para ti viajar en mi coche? -Nunca hicimos p¨²blica nuestra rci¨®n, y ahora que estamos por divorciarnos, no hay necesidad de que otros lo sepan. Leonardo hizo una mueca y pregunt¨® con sarcasmo: -?Tienes miedo de que, si gente se entera, se te dificulte encontrar un nuevo gal¨¢n? Ante esas pbras, Natalie se sorprendi¨® por un momento y luego respondi¨® con indiferencia: -Me alegra que lo entiendas. 12 +15 BONUS Dicho eso, se prepar¨® para abrir puerta y bajarse cuando agarraron de mu?eca y jal¨® hacia atr¨¢s, haci¨¦nd caer en los brazos de Leonardo. Natalie frunci¨® el ce?o y se dispuso para apartarlo, pero de repente escuch¨® su voz fr¨ªa desde arriba: ¨C Natalie, ?por qu¨¦ siempre tienes que superar mis l¨ªmites una y otra vez? Mientras tanto, familia L¨®pez se enter¨® de que Leonardo hab¨ªa llegado y salieron a recibirlo. Santiago estaba al frente, con una sonrisa de satisfi¨®n en su rostro. La visita de Leonardo a fiesta de su cumplea?os era un gran honor para su familia y tambi¨¦n una advertencia para aquellos que intentaran aprovecharse de ellos. Beata tambi¨¦n estaba orgullosa. Si no fuera por Matilda, Leonardo no habr¨ªa venido, y todo eso era gracias a hija que hab¨ªa criado. Sin embargo, despu¨¦s de esperar varios minutos y no ver a Leonardo bajando del coche, Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Al notar que toda familia L¨®pez se hab¨ªa dirigido a entrada, los invitados siguieron para ver qu¨¦ pasaba. Peroo no se encontraron con Leonardo, no pudieron evitar empezar a -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Acaso el se?or Ramos no viene hoy? Quiz¨¢s familia L¨®pez lo ofendi¨®, por eso no quiere bajar del coche. Pero escuch¨¦ que al se?or Ramos le gusta Matilda. Incluso si familia L¨®pez lo ofendi¨®, ? por qu¨¦ e no va a buscarlo y persuadirlo? Creo que ellos dos tuvieron una pelea y por eso el se?or Ramos est¨¢ esperando a que Matilda lo invite a bajar. Losentarios de multitud llegaron a o¨ªdos de familia L¨®pez, y Santiago no pudo evitar mirar a Matilda. -Mati, ve y trae al se?or Ramos. Cap铆tulo 22 Cap¨ªtulo 22 Matilda asinti¨® t¨ªmidamente y se acerc¨® al auto, diciendo suavemente: -Leo, todos te est¨¢n esperando. Deber¨ªas bajar. Dentro del coche, los dos estaban en un enfrentamiento silencioso cuando, de repente, escucharon voz deliberadamente tierna de Matilda. Natalie no pudo evitar fruncir el ce?o y se le puso piel de gallina por todo el cuerpo. A continuaci¨®n, mir¨® a Leonardo con sorma y, tratando de imitar el tono de Matilda, pronunci¨®: -Leo, tu amor te est¨¢ esperando. ?Puedes soltarme, por favor? Leonardo apret¨® los dientes y le espet¨®: ?Ha con respeto! Natalie rod¨® los ojos. Ahora que est¨¢s agarrando mi mano, no veo por qu¨¦ deber¨ªa mostrarte respeto. Despu¨¦s de unos segundos de silencio, Leonardo solt¨® el agarre y, fr¨ªamente, le dijo: -B¨¢jate. Natalie abri¨® puerta y sali¨® del coche. Fuera del coche, Matilda habia estado llena de timidez y expectaci¨®n, pero en cuanto vio a Natalie, su rostro se puso p¨¢lido. -??Qu¨¦ haces aqu¨ª?! ?Natalie hab¨ªa ido con Leonardo! ?Qu¨¦ mujer despreciable! Natalie arque¨® una ceja y sonri¨®. -?Te sorprende verme?Belonging to N?velDrama.Org. No s¨®lo Matilda, todos los miembros de familia L¨®pez se quedaron boquiabiertos ante llegada de Natalie. Beata, en particr, mir¨® con ojos llenos de hostilidad,o si estuviera viendo a una enemiga mortal. ?Natalie estaba ramente haciendo eso a prop¨®sito! Desde el momento en que regres¨® a casa, hizo todo lo posible para robarle el protagonismo a Matilda. En ese momento, Leonardo tambi¨¦n bajo del auto desde el otrodo y se acerc¨® a Natalie antes de tomar su mano con calma. Natalie frunci¨® el ce?o y trat¨® de liberarse, pero no lo consigui¨®. E rechin¨® los dientes y espet¨® en voz baja: -?Est¨¢s loco, Leonardo? ?Hay tanta gente mir¨¢ndonos! ?No te preocupa que malinterpreten esto? -?Malinterpretar qu¨¦? ?No es normal que nos demos mano si somos un matrimonio? +15 BONUS Natalie resopl¨® con desprecio y no dijo nada m¨¢s. Para los dem¨¢s, parec¨ªa que los dos estaban teniendo una conversaci¨®n ¨ªntima, lo cual caus¨® un revuelo de emoci¨®n entre los presentes. -?Qu¨¦ demonios est¨¢ pasando? ?Leonardo no est¨¢ con Matilda? ?Por qu¨¦ ahora est¨¢ tomando de mano a Natalie? -Miren, Matilda estuvo en el extranjero durante tres a?os y es posible que se hayan roto a pesar de sus sentimientos profundos. ?Me parece que Natalie aprovech¨® oportunidad y se qued¨® con Leonardo! -Ja, ja. Matilda fue una bu. Antes en el sal¨®n, insinu¨® que hab¨ªa invitado a Leonardo y ¨¦l seguro que asistir¨ªa al cumplea?os de su abuelo,o si todo fuera gracias a e. ?Ahora debe estar avergonzada de s¨ª misma! -Siempre he odiado su actitud condescendiente. Ahora, ver esta escena es realmente. gratificante. *** Mientras escuchaba c¨®mo haban a su alrededor, Matilda estaba al borde del estallido, tanto. que dese¨® poder darle un par de bofetadas a Natalie en el acto. Esa perra hab¨ªa ido deliberadamente en el coche Leonardo para hace quedar en ridiculo frente a todos. Se dirigi¨® a Leonardo con los ojos llenos de l¨¢grimas y grit¨®: -?Todos ustedes son demasiado crueles! Tras eso, Matilda se dio vuelta y corri¨®, con los ojos enrojecidos. Natalie, por su parte, observ¨® mientras se alejaba y entrecerr¨® los ojos. En su mente, Matilda segu¨ªa siendo una intrigante maestra. Las pbras que acababa de pronunciar parec¨ªan no expresar nada, pero en realidad insinuaban rci¨®n entre los tres. No s¨®lo manifestaba que e no sab¨ªa nada antes, sino que tambi¨¦n suger¨ªa de manera sutil que Natalie se hab¨ªa entrometido en su rci¨®n con Leonardo. Matilda realmente era digno a ser una hip¨®crita.. Cap铆tulo 23 Cap¨ªtulo 23 Como era de esperar, despu¨¦s de escuchar lo que dijo Matilda, los invitados empezaron a mirar a Natalie con desprecio en sus ojos. Pero a e no le import¨® en absoluto, incluso se volvi¨® hacia Leonardo y le pregunt¨®: -Tu media naranja parece estar enojada. ?No vas a cons? El hombre frunci¨® el ce?o y le advirti¨® fr¨ªamente: -?No te pases! Natalie sonri¨® y no dijo una pbra m¨¢s. Beata, aunque estaba al tanto de que Natalie y Leonardo estaban casados, segu¨ªa creyendo que e se lo habia arrebatado a Matilda, Mir¨® a Natalie con hostilidad e interrog¨®: -Tom¨¢ndote de mano de Leonardo en p¨²blico, ? no te da verg¨¹enza? En realidad, cuando Natalie regres¨® a familia L¨®pez, anhba el cari?o de su madre, pero debido al favoritismo excesivo que mostr¨® Beata en vida, ahora consideraba s¨®loo una desconocida Fue su decisi¨®n tomarme de mano, as¨ª que deber¨ªas preguntarle a ¨¦l en lugar de a m¨ª. Al ver su actitud indiferente y que se atrev¨ªa a rebatirle, Beata se indign¨® hasta m¨¦d. Qu¨¦ quieres decir con eso? ?No olvides que soy tu madre! Santiago, quien estaba cerca, frunci¨® el ce?o y reprendi¨®: ?Basta! Dejen de pelear. ?No hagan el oso frente a los dem¨¢s! Ricardo asinti¨® r¨¢pidamente ynz¨® una mirada reprobatoria a Beata antes de sonreir servilmente y dirigirse a Leonardo: ¨CSe?or Ramos, por favor, pase. Leonardo ten¨ªa una expresi¨®n indiferente mientras llevaba a Natalie de manos al sal¨®n. E se sent¨ªa muy inquieta y no quer¨ªa pasar ni un segundo m¨¢s a sudo. -Se?or Ramos, ?no necesitas har de negocios con otras personas? ?Puedes soltarme ahora Cuando not¨® que e estaba ansiosa por escapar de sudo, una sombra m¨¢s profunda cruz¨® el rostro de Leonardo. Si no quieres que diga en voz alta que estamos casados, ?qu¨¦date a mido y no vayas a ning¨²ndo! Natalie frunci¨® el ce?o, pero luego se le ocurri¨® una idea y se rio. Est¨¢ bien, siempre y cuando no te importe si los dem¨¢s piensan que Matilda es tercera en discordia que se entromete en nuestro matrimonio, pues adnte. Sin esperar a que ¨¦l respondiera, e solt¨® violentamente su mano y se march¨®. Mirando su espalda, L¨¦onardo frunci¨® el ce?o a¨²n m¨¢s. Parec¨ªa que hab¨ªa estado. +15 BONUS Natalie resopl¨® con desprecio y no dijo nada m¨¢s. Para los dem¨¢s, parec¨ªa que los dos estaban teniendo una conversaci¨®n intima, lo cual caus¨® un revuelo de emoci¨®n entre los presentes. -?Qu¨¦ demonios est¨¢ pasando? ?Leonardo no est¨¢ con Matilda? ?Por qu¨¦ ahora est¨¢ tomando de mano a Natalie? Miren, Matilda estuvo en el extranjero durante tres a?os y es posible que se hayan roto a pesar de sus sentimientos profundos. ?Me parece que Natalie aprovech¨® oportunidad y se qued¨® con Leonardo! -Ja, ja. Matilda fue una bu. Antes en el sal¨®n, insinu¨® que habia invitado a Leonardo y ¨¦l seguro que asistir¨ªa al cumplea?os de su abuelo,o si todo fuera gracias a e. ?Ahora debe estar avergonzada de si misma! -Siempre he odiado su actitud condescendiente. Ahora, ver esta escena es realmente gratificante. Mientras escuchaba c¨®mo haban a su alrededor, Matilda estaba al borde del estallido, tanto que dese¨® poder darle un par de bofetadas a Natalie en el acto. Esa perra hab¨ªa ido deliberadamente en el coche Leonardo para hace quedar en ridiculo frente a todos. Se dirigi¨® a Leonardo con los ojos llenos de l¨¢grimas y grit¨®: ?Todos ustedes son demasiado crueles! Tras eso, Matilda se dio vuelta y corri¨®, con los ojos enrojecidos. Natalie, por su parte, observ¨® mientras se alejaba y entrecerr¨® los ojos. En su mente, Matilda segu¨ªa siendo una intrigante maestra. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Las pbras que acababa de pronunciar parec¨ªan no expresar nada, pero en realidad insinuaban rci¨®n entre los tres. No s¨®lo manifestaba que e no sab¨ªa nada antes, sino que tambi¨¦n sugeria de manera sutil que Natalie se habia entrometido en su rci¨®n con Leonardo. Matilda realmente era digno a ser una hip¨®crita. Cap铆tulo 24 Cap¨ªtulo 24 Natalie no quer¨ªa discutir m¨¢s con e y se limit¨® a responder: -Hazo quieras. -?T¨²! Beata, se?al¨¢nd con el dedo, dijo enfadada: ?Es precisamente por tu terquedad que te detesto tanto! -?Tienes algo m¨¢s que decir? Ante lo impaciente que estaba Natalie, e volvi¨® a percibir ira que hab¨ªa logrado contener. -?As¨ª eso me has? Viendo que Beata estaba exasperada, Natalie se rio fr¨ªamente y pregunt¨®: -Entonces, ?c¨®mo crees que deber¨ªa har contigo? Beata frunci¨® el ce?o y dijo con desd¨¦n: -Olvid¨¦moslo. No tengo ganas de pelear contigo. Ahora que Mati regres¨®, ?cu¨¢ndo piensas divorciarte de Leonardo? -?Qu¨¦ tiene que ver que e regres¨® con mi divorcio? Beata resopl¨® y le amenaz¨®: ?Te advierto que no finjas ignorancia! Leonardo y Mati se gustan mutuamente, y si t¨² sigues meti¨¦ndote en medio, s¨®lo te har¨¢s el rid¨ªculo. Natalie respondi¨® con frialdad: -?Es as¨ª? Pero Leonardo y yo estamos casados, as¨ª que no soy yo quien se mete ni quien se hace el rid¨ªculo. Beata se puso roja de rabia y gru?¨®: ?Acaso en este mundo s¨®lo hay una opci¨®n? ?Por qu¨¦ insistes en arrebatarle a Mati a Leonardo? Con una risa burlona en losbios, Natalie contest¨® pbra por pbra: -Se?ora L¨®pez, espero que quede ro que es Matilda quien quiere arrebatarme a Leonardo en estos momentos. En lugar de presionarme para que me divorcie de ¨¦l, deber¨ªas decir a Matilda que se esfuerce m¨¢s. Si e logra que Leonardo pida el divorcio, firmar¨¦ de inmediato y no me entrometer¨¦ en su rci¨®n. -?Est¨¢ bien! Recuerda tus pbras de hoy. Natalie no dijo nada m¨¢s y se dio vuelta para marcharse. Cuando regres¨® al sal¨®n de fiesta, Santiago estaba pronunciando un discurso de cumplea?os. E no estaba interesada en escuchar, as¨ª que busc¨® un lugar donde hubiera menos gente y sac¨® su celr, lista a navegar por Instagram cuando alguien se sent¨® repentinamente a su Al ver que se trataba de Tina, Natalie retir¨® mirada con calma y continu¨® mirando panta. +15 BONUS Tina ech¨® un vistazo a lo que estaba viendo, frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?Te resulta m¨¢s interesante que el discurso de tu abuelo? -Por supuesto. Tina observ¨® en silencio su hermoso rostro y no pudo evitar suspirar. Natalie era superior a Matilda en todos los aspectos, pero ?por qu¨¦ familia L¨®pez parec¨ªa ciega y no se daba cuenta? Un momento¡­ Leonardo tambi¨¦n parec¨ªa ciego. Recordando escena que habia presenciado en el jard¨ªn hace un momento, Tina se enfureci¨® y, tras un momento de vacr, finalmente no pudo evitar decir: -Acabo de ver a Leonardo abrazando a Matilda en el jardin, jcasi me hace vomitar de asco! Como si no hubiera oido, Natalie continu¨® mirando su celr y dijo con calma: -Se gustan mutuamente. Te advierto que es posible que te encuentres con m¨¢s situacioneso esta en el futuro, as¨ª que es mejor que te acostumbres. -No puedo! Leonardo parece un hombre talentoso, ?por qu¨¦ es tan insensato y tiene que gustarle esa mujer hip¨®crita de Matilda? Natalie guard¨® su tel¨¦fono y mir¨® a Tina antes de decir: Cada uno a lo suyo. Adem¨¢s, cuando te gusta alguien, naturalmente encuentras todo bueno en esa persona. Al ver lo tranqu que estaba, Tina frunci¨® el ce?o inconscientemente.¨C?El punto es que todav¨ªa no te has divorciado de Leonardo! ?Vas a dejar que te enga?e as¨ª? ?Y qu¨¦ quieres que haga? El hecho de que estemos casados es algo que muy pocos saben, as¨ª que los dem¨¢s pensar¨¢n que lo que hacen es normal. N?velDrama.Org exclusive content. Tina no supo qu¨¦ decir. Despu¨¦s de un breve silencio, le dio un golpecito en el hombro a Natalie y dijo: -Realmente est¨¢s en una situaci¨®nmentable. Prometo portarme mejor contigo desde ahorita. En lugar de har del futuro, ?por qu¨¦ no lo haces ahora? Me antoja de pastelitos, ?puedes traerme algunos? Tina no pudo evitar re¨ªr. ?ro, voy por ellos ahora! Poco despu¨¦s de que Tina se fuera, Santiago baj¨® del escenario y fue reemzado por Gloria. Santiago y abu de Natalie, Cand Martinez, tuvieron dos hijos y una hija en total. +15 BONUS Cap铆tulo 25 Cap¨ªtulo 25 Su hijo mayor era Ricardo, cuya esposa era Beata. Tuvieron gems, Natalie y Matilda. Otro individuo, Boris L¨®pez, estaba casado con She Castro y ten¨ªan una hija mada Gloria y un hijo mado Sim¨®n. Adem¨¢s de los dos hijos mencionados, ten¨ªan otra hija mada Ynda L¨®pez, quien se mud¨® a ciudad de Imperialia debido a su matrimonio. Se dec¨ªa que estaba ocupada en casa, por lo que no pod¨ªa ir esta vez. Gloria estudiaba en Universidad de Imperialia y era muy talentosa, siempre consideradao consentida de toda familia L¨®pez. En ese momento, e estaba en el escenario proyectando un video que hab¨ªa creado para felicitar a su abuelo en su cumplea?os. Sin embargo, despu¨¦s de unos segundos, panta set volvi¨® negra de repente. Todos se quedaron at¨®nitos, pensando que m¨¢quina se hab¨ªa da?ado, pero al segundo siguiente, volvi¨® a encenderse. Belonging to N?velDrama.Org. Sin embargo, panta ahora mostraba una grabaci¨®n de vigncia en lugar del video original. Al ver de qu¨¦ se trataba, Natalie entrecerr¨® los ojos y dej¨® escapa una risa fria. En panta, se repet¨ªa una y otra vez escena en que, cuando e y Tina fueron a Sedi¨®n Nocturna y contrataron a dos modelos masculinos, e estaba alimentando con frutas a uno de los modelos debido a que e hab¨ªa perdido en una des rondas. Todos los invitados primero se sorprendieron, luego miraron yenzaron a murmurar entre ellos. -?Dios m¨ªo! ?No pod¨ªa creer que hija perdida de familia L¨®pez fuera tan escandalosa! ? Estaba bebiendo con modelos! -Exacto, gente que creci¨® en el campo es diferente. La familia L¨®pez va a quedar en rid¨ªculo por completo. ?Nunca debieron habe tra¨ªdo de vuelta! -Si yo fuera Ricardo y Beata, estaria fuera que si. ?Nunca imagin¨¦ que veria un espect¨¢culoo este en una fiesta de cumplea?os! Mientras tanto, en el escenario, Gloria se sent¨ªa extremadamente avergonzada. Al darse cuenta. de mirada desaprobatoria que su abuelo le dirigia,prendi¨® que hab¨ªa sido v¨ªctima de un n. Y en cuanto a qui¨¦n estuviera detr¨¢s de eso, ?seguro que ser¨ªa el que se beneficiara m¨¢s! +15 BONUS Por su parte, cara de Santiago se volvi¨® sombr¨ªa,o si estuviera rodeado por una invisible. aura de ira. -Ricardo, ?era esta tu buena hija? ?Me hicieron pasar una verg¨¹enza terrible! Ricardo frunci¨® el ce?o y dijo apresuradamente: -?Pap¨¢, primero debemos arar qu¨¦ est¨¢ pasando! Santiago, lleno de ira, gru?¨®: -?Qu¨¦ m¨¢s hay que arar? ?No te parece suficientemente huminte? Beata, tambi¨¦n ardiendo de furia, dijo: Si me preguntas, deberiamos cortarzos con Natalie. ?Qui¨¦n sabe qu¨¦ otro problema nos traer¨¢ en el futuro? Ricardo mir¨® fr¨ªamente y espet¨®: -?C¨¢lmate! Si no fuera por tu negligencia en el pasado, no habria llegado a esto. Beata se sinti¨® agraviada y respondi¨®: -?Qu¨¦ tiene que ver conmigo? ?E regres¨® a nuestra vida cuando ya ten¨ªa diecis¨¦is a?os! ?Qui¨¦n sabe de d¨®nde aprendi¨® todas estas cosas vulgares? -?Basta! Cierren boca de una vez. ?Creen que no es suficientemente vergonzoso? ?En el futuro, no se permitir¨¢ que Natalie ponga un pie en esta casa! Ricardo quer¨ªa har m¨¢s, pero Beata lo detuvo. -?No ves que pap¨¢ est¨¢ furioso? Har ahora s¨®lo lo enfurecer¨¢ m¨¢s. Ante eso, Ricardo no tuvo m¨¢s remedio que mantenerse en silencio. Tambi¨¦n estaba furioso y consideraba que Natalie era una fuente interminable de problemas. Cuando Leonardo y Matilda regresaron a s de fiesta y vieron lo que estaba pasando en panta, tuvieron diferentes reiones. Matilda sonri¨® con satisfi¨®n. Parecia que el n de Gis habia funcionado Ahora todos deb¨ªan pensar que Natalie era una mujer vulgar! Leonardo, en cambio, se puso serio y se acerc¨® r¨¢pidamente a Natalie, preguntando: -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? E lo mir¨® con calma y respondi¨®: -?Me est¨¢s preguntando a mi? Tambi¨¦n quer¨ªa saber qui¨¦n lo hizo. S¨®lo Tina y t¨² sab¨ªan acerca de noche en el bar, y estoy segura de que e no ser¨ªa capaz de hacer esto. Al escuchar eso, Leonardo frunci¨® el ce?o y sise¨®: -?As¨ª que me est¨¢s sospechando? Cap铆tulo 26 Cap¨ªtulo 26 Natalie asinti¨® sin dudar. as¨ª que es normal est** no deber¨ªa hacerlo? Despu¨¦s de todo, me meti con tu amor, molesto y quieras hacer algo por e. Un destello de enojo brill¨® en los ojos de Leonardo. ?En serio piensas eso de mi? Sin embargo, Natalie no respondi¨®, lo que le provoc¨® una oleada de ira e impotencia en su interior. ?Esa mujer nunca hab¨ªa confiado en ¨¦l! En medio de creciente tensi¨®n, una criada se acerc¨® a ellos. -Se?orita, su abu te pide que vayas y expliques esta situaci¨®n. Natalie respondi¨® con displicencia: -?Qu¨¦ hay que explicar? Lo que ven es realidad, nada. m¨¢s. La empleada se qued¨® perpleja por un momento y a?adi¨® con disgusto: Por lo que pas¨®, se?ora Cand ya ha tenido que tomar sus medicamentos. Si no vas a explicar, seguramente se enojar¨¢ a¨²n m¨¢s. Antes de que Natalie pudiera decir algo, alguien le agarr¨® mu?eca. Cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando, ya estaba siendo arrastrada por Leonardo. E frunci¨® el ce?o mientras lo miraba y exm¨®, enfadada: -?Qu¨¦ diablos est¨¢s haciendo? ? Su¨¦ltame! Al ver eso, Matilda se apresur¨® a detener a Leonardo y le dijo con preocupaci¨®n: -Leo, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? Aunque Natalieeti¨® un error, explicar en este momento s¨®loplicar¨¢ m¨¢ss cosas. Ser¨ªa mejor que se fuera. Natalie mir¨® fr¨ªamente. A decir verdad, no creia ni por un momento que Matilda no estuviera involucrada en lo que hab¨ªa sucedido hoy. Aparentemente, estaba pidiendo que se marchara, s¨®lo para preparar el terreno para difama m¨¢s tarde. -Matilda, no finjas ser buena en esta situaci¨®n. Si descubro que tienes algo que ver con lo que sucedi¨® hoy, no te acabar¨¢s. Matilda se sorprendi¨® y mir¨® con tanta tristezao si fuera mal acusada. Esto lo hago por tu bien, ?por qu¨¦ piensas tan mal de m¨ª? T¨² fuiste al bar y bebiste con un modelo. Aunque te sientes enojada porque esto haya salido a luz, no puedes culparme a mi. ?Eres una mujer En ese momento, Beata se uni¨® a Matilda y, con disgusto, mir¨® a Natalie. despreciable! Te mezste con un gigol¨® y ahora intentas culpar a Mati. ?C¨®mo fui tan +15 BONUS Matilda trat¨® de calmar a su madre y dijo fingiendoo si no le importara: -Mam¨¢, estoy bien, pero reputaci¨®n de Natalie podr¨ªa verse afectada. -?E se lo busc¨®! Eso no tiene nada que ver contigo. Al ver c¨®mo Beata y Matilda se hac¨ªan eco, Natalie pens¨® que si no estuviera siendo retenida por Leonardo, les habr¨ªa dado un fuerte auso. Sin siquiera hacer caso a Matilda, ¨¦l llev¨® al centro del escenario. Todos los presentes lo miraron sorprendidos, pregunt¨¢ndose qu¨¦ pretend¨ªa. Natalie lo mir¨® burlonamente y le dijo en voz baja: -Parece que realmente te gusta Matilda. Adem¨¢s de mostrar el video de vigncia a todos, ?tambi¨¦n quieres que yo pase por otra humici¨®n p¨²blica? Incluso Matilda, a sudo, pens¨® lo mismo. Leonardo sin duda estaba tratando de desvincrse de Natalie porque sent¨ªa que e estaba haciendo el rid¨ªculo. Peros pbras que ¨¦l pronunci¨® a continuaci¨®n dejaronpletamente paralizada en su lugar. -Se?ora Cand, dijiste que necesitas una explicaci¨®n. Mi esposa puede darte una, ?pero no creo que puedan manejars consecuencias! Ante esas pbras, multitud estall¨® en murmullos. -?Entendi mal? ?No est¨¢ Leonardo con Matilda? ?Por qu¨¦ dice ahora que Natalie es su esposa? -Pens¨¦ que Natalie era tercera en discordia, pero resulta que Matilda lo es. Madre m¨ªa, sab¨ªa que su hermana ya estaba casada con Leonardo, pero aun as¨ª se involucr¨® con ¨¦l. ?Qu¨¦ perra m¨¢s hip¨®crita! -Lo m¨¢s sorprendente no deber¨ªa ser que Leonardo vio a Natalie bebiendo con otro hombre en un bar y a¨²n pudo decir con calma que est¨¢n casados, ?verdad? En ese instante, Matilda estaba tan p¨¢lidao un fantasma y temba incontrblemente. ? Nunca imagin¨® que Leonardo admitir¨ªa p¨²blicamente que ¨¦l y Natalie estaban casados! Today¡¯s Bonus OfferThis content is ? N?velDrama.Org. Cap铆tulo 27 Cap¨ªtulo 27 Sin embargo, Leonardo no le agradaba a Natalie, ?verdad? Entonces, ?por qu¨¦¡­?! Viendo a Matilda tan afectada, Beata se angusti¨® mucho y se apresur¨® a ayuda a mantenerse en pie. -Matilda, no te preocupes. Leonardo s¨®lo est¨¢ tratando de evitar que todos se burlen de nosotros al decir eso. Aques pbras parec¨ªan algo que dej¨® sobrevivir a Matilda, que asinti¨® repetidamente y respondi¨®: - S¨ª, eso debe ser¡­ Leo no puede estar enamorado de Natalie¡­ ?¨¦l me quiere a m¨ª! Por su parte, Santiago y Cand intercambiaron miradas y vieron el asombro en los ojos del otro. Siempre hab¨ªan pensado que Leonardo y Natalie no se llevaban bien, y ahora con vuelta de Matilda, estaban m¨¢s convencidos de que los dos iban a divorciarse, por lo que se sent¨ªan lo suficientemente seguroso para menospreciar a Natalie. Pero si Leonardo ten¨ªa sentimientos por e, tendr¨ªan que reconsiderar situaci¨®n. Santiago se recuper¨® r¨¢pidamente y se dirigi¨® a Leonardo apresuradamente, diciendo: -Se?or Ramos, ?por qu¨¦ dices eso? S¨®lo pensamos que podr¨ªa haber un malentendido y quer¨ªamos que Natalie explicara a los invitados para evitar que malinterpretaran. Leonardo, con una expresi¨®n g¨¦lida, se burl¨®: -?Malentendido? Mira, yo tambi¨¦n estaba en el bar esa noche, y Natalie tuvo un problema conmigo, as¨ª que se puso a beber con el modelo para darme celos. ?Tenemos que andar mostrando nuestra vida de casados en p¨²blico? Si a alguien le interesa, yo podr¨ªa poner c¨¢maras en casa para que nos observen todo el d¨ªa. Dicho eso, recorri¨® con su mirada fr¨ªa as personas presentes. Aquellos que se encontraron con sus ojos bajaron r¨¢pidamente cabeza y evitaron su vista. En ese momento, nadie se atrev¨ªa a discutir m¨¢s el asunto. Si Leonardo se enojaba, podr¨ªa arruinarlos financieramente en un abrir y cerrar de ojos. S¨®lo los insensatos seguir¨ªan mencionando eso. Adem¨¢s, vida privada de otros ricos pod¨ªa ser a¨²n m¨¢s desenfrenada, pero a¨²n no hab¨ªan sido descubierta. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Por un instante, el silencio rein¨® en el sal¨®n y nadie se atrevi¨® siquiera a respirar por temor a que Leonardo los notara. Despu¨¦s del inicio impacto, Natalie se calm¨® y, tras liberarse del agarre, camin¨® hacia salida. 1/2 +15 BONUS Leonardo frunci¨® el ce?o y persigui¨® r¨¢pidamente. Matilda, mordi¨¦ndose elbio, tambi¨¦n los sigui¨®. Justo en puerta, Leonardo fue detenido por Matilda. E lo mir¨®, con l¨¢grimas en los ojos, y pregunt¨® en sollozos: -Leo, ?te has enamorado de Natalie? Leonardo, algo molesto, le respondi¨® de manera fr¨ªa: -Esto es algo entre Natalie y yo. No tiene que ver contigo. -?C¨®mo es que no tengo nada que ver? Matilda estaba al borde del cpso, con l¨¢grimas desliz¨¢ndose constantemente por sus mejis. Siempre hemos tenido sentimientos el uno por el otro, pero e se cas¨® contigo cuando estabas d¨¦bil por el idente. Durante estos tres a?os, nunca revste su matrimonio, ?no fue porque me estabas esperando? Leonardo guard¨® silencio durante un momento y luego mir¨®, respondiendo: -Si, al principio pens¨¦ en esperarte, pero despu¨¦s perd¨ª inter¨¦s. Mati, encontrar¨¢s a alguien m¨¢s. -?No necesito a nadie m¨¢s que t¨²! Leo, s¨¦ que todav¨ªa sientes algo por m¨ª, as¨ª que no me rendir¨¦. Leonardo frunci¨® el ce?o y trat¨® de tranquiliza: -Eres joven, no es necesario que desperdicies tu tiempo¡­. Matilda le interrumpi¨®, pronunciando pbra por pbra: ?No es una p¨¦rdida de tiempo! Aparte de ti, no me enamorar¨¦ de nadie m¨¢s. Viendo su mirada decidida, Leonardo suspir¨® con impaciencia y, sin decir una pbra m¨¢s, se fue. Cuando lleg¨® a vi, vio a Natalie sentada en el sof¨¢ de s de estar y le pregunt¨®, irritado: -?Por qu¨¦ no me esperaste? Natalie no respondi¨®, en su lugar lo mir¨® con calma y dijo:-Leonardo, hablemos. ¨¦l se acerc¨® y se sent¨® frente a e, mir¨¢nd con ojos llenos de ira. -?De qu¨¦ quieres har? Cap铆tulo 28 Cap¨ªtulo 28 +15 BONUS Natalie frunci¨® losbios. De por qu¨¦ mencionaste nuestro matrimonio en fiesta de esta noche. genter Afortunadamente, asisti¨® al evento era conocidos de familia L¨®pez, por lo que e pens¨® que si les advert¨ªa, no habr¨ªa m¨¢s gente que se enterara de esa noticia. Leonardo mir¨® fijamente, con una contrariedad que crec¨ªa en ¨¦l. Natalie, no olvides que si no fuera por mi, todo ser¨ªa a¨²n peor. Natalie dej¨® escapar una risa, pero en sus ojos no reflejaba nada m¨¢s que indiferencia. -Pero recuerdo que yo no te ped¨ª que me ayudaras, t¨² tomaste cartas en el asunto. Y lo que hiciste s¨®lo me trajo problemas. Leonardo se enfad¨® tanto que lleg¨® a soltar una risa burlona. -?Problemas? ?Qu¨¦? ?Me est¨¢s culpando porque arruin¨¦ tu nuevo romance? Natalie frunci¨® el ce?o. -?Tienes que har de manera brusca? -Yo digo verdad, y verdad siempre es brusca. -Mira, no quiero que esto vaya lejos. ?Cu¨¢ndo estar¨¢s de acuerdo con el divorcio? Leonardo se levant¨® de repente y, mir¨¢nd, le dijo con un tono firme: Te lo dije, no voy a aceptar el divorcio. Te advierto que ser¨ªa mejor que reconsideraras esta idea. Natalie respir¨® hondo para contener ira que le invad¨ªa y respondi¨® tratando de mantener unt tono no: -Si no quieres el divorcio, entonces debe haber una raz¨®n, ?verdad? Mira, mi raz¨®n es que ya no te amo y no quiero aferrarme a un matrimonio sin amor. De alguna manera, cada vez que pensaba que Natalie no lo hab¨ªa incluido en su vida futura, Leonardo sent¨ªa una indescriptible irritaci¨®n. ¨¦l mir¨® fr¨ªamente y dijo entre dientes: -T¨² elegiste este matrimonio por tu cuenta, y ahora. no depende de ti c¨®mo termina. Al ver que Leonardo se daba vuelta para irse, Natalie dijo apresuradamente: -Si no est¨¢s de acuerdo, entonces har¨¦ con tu abu en persona sobre esto. -?C¨®mo te atreves! La voz de Leonardo estaba llena de furia, y su mirada hacia e parec¨ªa de un demonio hambriento. Natalie no se dej¨® intimidar y le devolvi¨® mirada, diciendo con determinaci¨®n: -Si sigues as¨ª, tendr¨¦ que pedirle que te obligue a divorciarte. +15 BONUS Leonardo se qued¨® mirando durante un momento, antes de soltar una fr¨ªa risa. -Pues int¨¦ntalo. Veremos si estoy dispuesto a aceptarlo. Despu¨¦s de que ¨¦l se march¨®, ira de Natalie a¨²n no se calm¨®. Al final, simplemente se trataba de firmar un papel, ?por qu¨¦ se negaba a hacerlo? De repente, su celr sobre mesaenz¨® a sonar.This content is ? N?velDrama.Org. Al contestar, escuch¨® a Tina preguntar sorprendida: -?D¨®nde has estado? Habl¨¦ con mi mam¨¢ por tel¨¦fono y cuando volv¨ª, ya no estabas. Y todo el mundo est¨¢ murmurando sobre tu matrimonio con Leonardo. ?Lo hicieron p¨²blico? Natalie apret¨® el tel¨¦fono con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron ncos. Tras unrgo rato, respondi¨® en voz baja: -Si. -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?No iban a divorciarse? -Te explicar¨¦ otro d¨ªa. Estoy un poco cansada hoy. Hasta luego. Despu¨¦s de colgar, Natalie se sent¨® en el sof¨¢ por un rato antes de dirigirse a su habitaci¨®n. Mientras tanto, en el estudio. Leonardo estaba hando por tel¨¦fono con Carlos. -Se?or Ramos, ya investigu¨¦. Lo que sucedi¨® esta noche fue obra de Gis. Cuando estaba en el extranjero, era muy amiga de Matilda. Reci¨¦n regres¨® a Monteflor y no tiene conflictos.con se?orita L¨®pez, as¨ª que lo que pas¨® podria estar rcionado con Matilda. Leonardo entrecerr¨® los ojos y orden¨® en tono frio: -Enviame toda informaci¨®n que encontraste. -?De acuerdo! Nada m¨¢s recibir una notificaci¨®n por correo electr¨®nico, Leonardo lo abri¨® y ley¨® el contenido. Mientras m¨¢s lo hacia, m¨¢s sombr¨ªo se volv¨ªa su rostro. Le envi¨® un mensaje a Carlos y le pidi¨® que borrara cualquier rastro, y luego m¨® a Matilda. Cuando e vio que era Leonardo mando, dud¨® un buen rato antes de contestar. -Leo, ?no dijiste que no quer¨ªas tener nada que ver conmigo? ?Por qu¨¦ me mas ahora? -?Tuviste que ver con lo que pas¨® esta noche? Al otrodo de l¨ªnea, Matilda no esperaba esa pregunta y se sinti¨® herida y enojada al mismo tiempo. ?Me est¨¢s diciendo que est¨¢s sospechando de mi? Cap铆tulo 29 Cap¨ªtulo 29 Sin hacer caso a su interrogaci¨®n, Leonardo dijo sin rodeos: -S¨®lo cont¨¦stame a lo que te pregunto. -?No lo hice! Aunque no soporto a Natalie, e sigue siendo mi hermana. ?C¨®mo crees que podr¨ªa hacerle da?o? Al escuchar eso, Leonardo apret¨® los dientes y dijo con voz grave: -Ya investigu¨¦ este asunto. Parece que fue Gis quien lo hizo, pero si continuamos investigando, descubrir¨¦ qui¨¦n est¨¢ realmente detr¨¢s de esto. Te doy una ¨²ltima oportunidad. ?Tuviste que ver con lo que pas¨® esta noche? Asustada por el tono fr¨ªo de Leonardo, Matilda tard¨® un buen rato en recuperarse y grit¨®: -i S¨ª, lo hice yo! ?Porque estoy harta de verte a ti y a e juntos! T¨² deber¨ªas estar a mido. ?La envidia me volvi¨® loca, por eso hice esto! ?No piensas que soy rid¨ªc? Leonardo, exhausto, cerr¨® los ojos y dijo: -Olvidemoslo esta vez, pero no hagas m¨¢s de estas tonter¨ªas. No quiero que destruyas lo poco que queda de mis sentimientos hacia ti. Despu¨¦s de concluir mada, se sinti¨® cada vez m¨¢s agitado. Parec¨ªa que necesitaba acelerar adquisici¨®n de MY. Una vez que se entregara a Matilda, no le dar¨ªa otra oportunidad de acercarse a ¨¦l. A ma?ana siguiente, justo cuando Natalie se levant¨®, recibi¨® una mada de Ricardo. -?Ya est¨¢s despierta? Natalie not¨® caut en su tono de voz y frunci¨® el ce?o, preguntando: -?Qu¨¦ pasa? Ricardo ar¨® su garganta y explic¨®: -Ayer, en el cumplea?os de tu abuelo, no tuvimos oportunidad de char. Hoy tus abuelos pidieron que cocina prepare tuida favorita. Podr¨ªas venir esta noche y cenar con ellos? Ahora Natalie entendi¨® por qu¨¦ Ricardo hab¨ªa cambiado su actitud hacia e. Peromentablemente, sus expectativas estar¨ªan destinados a no cumplirse. Por no har de su m rci¨®n con Leonardo, aunque fueran cercanos, no permitir¨ªa que ¨¦l apoyara m¨¢s a familia L¨®pez. -No es necesario. Estoy muy ocupada y no estoy segura de si tendr¨¦ tiempo. -?No has estado en casa sin hacer nada todo este tiempo? ?Por qu¨¦ no tendr¨ªas tiempo? -Encontr¨¦ trabajo y ahora tengo que ir a empresa. Si no hay nada m¨¢s, debo colgar. Ricardo se qued¨® sorprendido por un momento, y s¨®lo cuando escuch¨® se?al de ocupado en 1/2 +15 BONUS Beata, con una expresi¨®n adusta a sudo, frunci¨® losbios y pregunt¨®: -?Qu¨¦ te dijo? ?Lo acept¨®? Ricardo neg¨® con cabeza. Dijo que encontr¨® un trabajo y que no tiene tiempo. Beata resopl¨® con desprecio y se mof¨®: -?Qu¨¦ tipo de trabajo pod¨ªa encontrar? ?Est¨¢vando tos en un restaurante? Si es as¨ª, deber¨ªas aconsejarle que deje de hacerlo para no avergonzarnos. Ricardo se volvi¨® hacia e, y rega?¨® enojado: Natalie es mujer de Leonardo, ?qu¨¦ tonter¨ªas est¨¢s diciendo? -Si no fuera por discapacidad de Leonardo, ?crees que familia L¨®pez permitir¨ªa que una mujer que ni siquiera termin¨® preparatoria fuera su mujer? En aquel momento, Natalie no hab¨ªa finalizado preparatoria y desapareci¨® de nada durante un tiempo. Cuando regres¨®, no mencion¨® m¨¢s idea de continuar sus estudios. Por lo tanto, en toda familia L¨®pez, ten¨ªa el nivel de educaci¨®n m¨¢s bajo. She a menudo se buba de e por eso, lo que pon¨ªa a Beata en una situaci¨®n inc¨®moda. Si no fuera por su otra hija talentosa, esa mujer habr¨ªa menospreciado a¨²n m¨¢s. -Te advierto que, de cualquier manera, Natalie tambi¨¦n es tu hija. -?No, una hija as¨ª no tengo! S¨®lo a Mati. Despu¨¦s de decir eso, Beata se fue. This content is ? N?velDrama.Org. Ricardo mir¨® alejarse y sinti¨® un fuerte dolor de cabeza. A continuaci¨®n, m¨® a su asistente. -Investiga d¨®nde est¨¢ trabajando Natalie. *** As diez de ma?ana, en s de conferencias del ¨²ltimo piso de MY. Bruno fulmin¨® con mirada a Natalie y golpe¨® los documentos en mesa mientras escup¨ªa fr¨ªamente: -Se?orita L¨®pez, todos mis empleados fueron despedidos y los nuevos todav¨ªa no llegan, as¨ª que mi departamento est¨¢ que no aguanta m¨¢s. Varios socios me han estado presionando para que entregue los productos, y mis empleados han estado batando, una semana. ech¨¢ndole horas extras por m¨¢s de Incluso algunos renunciaron en estos d¨ªas por presi¨®n del trabajo. T¨² eres raz¨®n de todo esto, ?no deber¨ªas echarme una mano y proponer una soluci¨®n? Cap铆tulo 30 ap¨ªtulo 30 Cuando Bruno termin¨® de har, varios de los ionistas asintieron en acuerdoenzaron a refunfu?ar. y +15 BONUS -Exacto, lo mismo aqu¨ª. Mi departamento est¨¢ patas arriba. Lo que sol¨ªan sers responsabilidades de tres personas, ahora recaen sobre una s. ?Qui¨¦n puede soportar esto? Si seguimos as¨ª, creo que MY se ir¨¢ al abismo tarde o temprano. Hando en serio, MY s¨ª es tu creaci¨®n, pero en estos ¨²ltimos a?os, ni siquiera has estado aqu¨ª. Aunque tengas muchas ideas, deber¨ªas tomas poco a poco en lugar de querer hacer todo de golpe. En lugar de responder a sus quejas, Natalie se dirigi¨® a Tina con calma y dijo: -?Puedes mostrarme lo que est¨¢n haciendo los empleados bajo el mando del se?or Torres en estos d¨ªas? Ante eso, Bruno cambi¨® su expresi¨®n. ?Qu¨¦ est¨¢s insinuando? ?No conf¨ªas en m¨ª? Natalie tom¨® los documentos que Tina le entreg¨®, sonri¨® y contest¨®: -Se?or Torres, prefiero confiar en los datos en lugar de en tu car¨¢cter. Despu¨¦s de todo, los datos no me mentir¨¢n. -?T¨²¡­.! Bruno estaba tan enfadado que no pudo articr pbras. En ese momento, Natalie dej¨® los documentos y lo mir¨® con una sonrisa burlona. ¨CSeg¨²n los documentos, el departamento que diriges tiene s¨®lo cinco proyectos en total. Tres de ellos tienen zos de entrega dentro de seis meses, mientras que los otros dosenzaron hace un a?o y a¨²n no se hanpletado. En lugar de confrontarme, deber¨ªas reflexionar sobre por qu¨¦, a pesar de tener un equipopleto antes, no pudieronpletar ni siquiera dos proyectos en un a?o. En lugar de confrontarme, deber¨ªas reflexionar sobre por qu¨¦, a pesar de tener un equipopleto antes, no pudieronpletar ni siquiera dos proyectos en un a?o. Esa deraci¨®n dej¨® a Bruno enrojecido y tan avergonzado que quer¨ªa que tierra lo tragara. -Estos dos proyectos ya est¨¢n en fase de cierre. Y en este momento, todos tienen sus propias tareas que deben cumplir. No puedo pedirles que abandonen su trabajo para ocuparse de estos dos lios, ?verdad? Natalie replic¨® con cara inexpresiva: -Esto es tu rollo. T¨² organizas c¨®mo quieras, no tienes que rendirme cuentas. Lo que me interesa son s¨®lo los resultados finales. Adem¨¢s, tu departamento a¨²n no ha hecho ning¨²n negocio hasta ahora. Si no pueden aportar ganancias para fin de a?o, podr¨ªa pensar en darles de baja. Bruno se volvi¨® de repente p¨¢lido y apret¨® los dientes. -Esta empresa no es s¨®lo tuya. No Property of N?)(velDr(a)ma.Org. +15 BONUS Natalie arque¨® una ceja mientras lo miraba, y dijo con confianza: -Entonces, veremos los resultados al final del a?o. Si tu departamento sigue perdiendo dinero, tambi¨¦n afectar¨¢ los dividendos de otros ionistas. Tras sus pbras, mirada de los ionistas hacia Bruno cambi¨® y aquellos que hab¨ªan neado confrontar a Natalie sintieron un escalofr¨ªo por su espalda. Natalie no volvi¨® a mirar a Bruno y continu¨®: -Voy a armar nes trimestrales y anuales para cada departamento. Si al final del a?o est¨¢n muy lejos de cumplir con esos objetivos, considerar¨ªa que otros se hagan cargo del departamento o incluso su cierre. Al ver que guardaban todos silencio, se puso de pie y concluy¨®: Si no hay nada m¨¢s, podemos dar por terminada reuni¨®n por hoy. Bruno observ¨® alejarse con una mirada llena de rencor. Durante los siguientes d¨ªas, Natalie estuvo ocupada con los asuntos de empresa y apenas tuvo tiempo para har con Leonardo, sal verse brevemente cuando sal¨ªan y regresaban a casa todos los d¨ªas. Pronto lleg¨® el d¨ªa anterior al cumplea?os de Tina. Despu¨¦s del trabajo, Natalie fue directamente a tienda JM para recoger el vestido que le hab¨ªa preparado. Apenas entr¨® en el centroercial, se encontr¨® con Matilda y Antonia, que estaban depras juntas y tomadas de mano. Cuando vieron a Natalie, a ambas les cambi¨® el semnte. Antonia frunci¨® el ce?o mientras miraba y pregunt¨® con fastidio: -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª? -Pues, ten¨ªa algo que hacer. Aunque Antonia era su suegra, Natalie sab¨ªa que siempre consideraba a Matildao su nuera, lo que a pesar de todos los esfuerzos que hab¨ªa hecho parace a lorgo de los a?os, su actitud hacia e siempre hab¨ªa sido distante. por Sin embargo, Natalie ya no se preocupaba tanto por eso y tampoco trataba con tanto cuidado Cuando e estuvo a punto de irse despu¨¦s de responder, Antonia detuvo y orden¨®: -Quiero comprar unos vestidos, y Ahora que est¨¢s aqu¨ª, ven y ay¨²dame a elegir. En el pasado, Antonia no sol¨ªa lograr encontrar vestidos que le quedaban bien, pero en una ocasi¨®n, cuando fue depras con Natalie, se dio cuenta de que esta ¨²ltima siempre encontraba los que mejor le sentaban. A partir de ese momento, sus amigasenzaron a elogiar su estilo, lo que le llev¨® a costumbre de traer a Natalie cada vez que iba depras. 5/3 +15 BONUS Ese d¨ªa, estaba depras con Matilda, y aunque los vestidos que esta hab¨ªa elegido eran muy lindos, Antonia ten¨ªa una sensaci¨®n de que los que selionaba Natalic ser¨ªan mejores. Ante el tono imperativo de Antonia, Natalie mir¨® fr¨ªamente y se neg¨®: -Tengo cosas que hacer. Puedes pedir a Matilda que te ayude. Tras eso, continu¨® su camino. Estupefacta, Antonia mir¨® a Natalie mientras se alejaba, rechin¨® los dientes y exm¨®: ¨C?Esto me est¨¢ enojando! No deb¨ªa haber permitido que se casara con Leo en primer lugar.. No se enfade. Natalie es asi, pero no lo hizo a prop¨®sito. Al escuchar eso, expresi¨®n de Antonia se volvi¨® a¨²n m¨¢s oscura, frunci¨® el ce?o y no dijo nada. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW 3/3 +15 BONUS Cap铆tulo 31 Cap¨ªtulo 31 Matilda mir¨® con rostro dubitativo y tartamude¨®: ¨CSe?ora Guerrero¡­ En realidad, una cosa¡­ que se trata de mi hermana¡­ pero no s¨¦ si deber¨ªa decirtelo¡­ ¨C ?Qu¨¦ pasa, dimelo! Hace poco mi hermana fue a un bar a pedir modelos masculinos y vieron, incluso pusieron el v¨ªdeo en panta el d¨ªa de fiesta de cumplea?os de mi abuelo¡­ Y mayor parte de se noble de Monteflor vio¡­ Antonia estaba furiosa y no pod¨ªa creerlo: -??C¨®mo se atrevi¨® Natalie a hacer eso?! Matilda asinti¨® con cabeza y habl¨® con tristeza, No s¨¦ por qu¨¦ mi hermana lo hizo, Leo defendi¨® y der¨® su matrimonio en p¨²blico¡­ Antonia se llen¨® de ira, siempre hab¨ªa estado a disgusto con Natalie, ?y ahora Natalie se atrev¨ªa a enga?ar a Leonardo! ¨C Mati, hoy no puedo seguir depras contigo porque tengo algo que hacer, te invito que vengas a casa otro d¨ªa. ¨C te lo cont¨¦, sino mi hermana pensar¨¢ De acuerdo, se?ora Guerrero, pero no diga a nadie que que hablo mal de e a sus espaldas adrede. Antonia le cogi¨® mano y asinti¨®: Mati, no te preocupes, no dir¨¦ nada. Al ver que Antonia se marchaba a toda prisa, surgi¨® una sonrisa ganadora en cara de Matilda. Cuando Natalie recogi¨® su vestido y sali¨® del centroercial, recibi¨® una mada de Leonardo. La voz de Leonardo era fr¨ªa con un tono escalofriante, -?D¨®nde est¨¢s? Frente al centroercial Chanda, ?qu¨¦ pasa? ¨C Esp¨¦rame all¨ª, llegar¨¦ en media hora. Natalie iba a preguntarle qu¨¦ pasaba, pero Leonardo ya colg¨® el tel¨¦fono. En menos de media hora, el coche de Leonardo se detuvo dnte de Natalie. Al darse cuenta de que Leonardo conduc¨ªa ¨¦l mismo hoy, Natalie puso su vestido en el asiento trasero, abri¨® puerta de derecha y subi¨®. -Me buscas de repente, ?qu¨¦ pasa? Leonardo ten¨ªa rabia ¨¦n los ojos mientras conduc¨ªa: ?Vamos a solucionar el l¨ªo de modelos masculinos que hiciste! 1/2 +15 BONUS Natalie frunci¨® el ce?o: j?Qu¨¦ quieres decir?! ?Lo sabr¨¢s cuando lleguemos! Cuando Leonardo par¨® el coche a puerta de mensi¨®n de familia Ramos, Natalie entendi¨® lo que quer¨ªa decir. Natalie sonri¨® al pensar que hac¨ªa poco familia Ramos se enter¨® de lo de modelos masculinos porque se encontr¨® a Antonia y Matilda. Entraron en el sal¨®n, y Antonia se sent¨® en el sof¨¢ con expresi¨®n seria. Cuando vio a Natalie, su g¨¦lida mirada parec¨ªa endurecerse con veneno, y quiso darle inmediatamente bofetadas. ?Zorra! Leo, he o¨ªdo que Natalie fue al bar a pedir modelos masculinos, ?es cierto? Leonardo, dijo con una mirada fr¨ªa: ?Qui¨¦n te dijo esta tonter¨ªa? Antonia golpe¨® con fuerza taza de t¨¦ que ten¨ªa en mano sobre mesa, y llena de ira, Importa qui¨¦n me lo dijo? ?Lo que importa es verdad o no! Leonardo estaba a punto de negarlo, y Natalie dijo detr¨¢s de ¨¦l: Es verdad, no creo que nos busques para confirmarlo, ?verdad? Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Antes de que ellos vinieran aqu¨ª, Antonia ya hab¨ªaprobado este asunto ramente, y hab¨ªa visto el v¨ªdeo de vigncia, y se qued¨® tan enfadada que casi muerta en ese momento. Antonia mir¨® a Natalie fr¨ªamente y con disgusto: Efectivamente, tengo otra cosa que contarles. ?Me alegro de que te atrevas a admitirlo! Natalie miraba tranqumente a Antonia y esperaba lo que dir¨ªa a continuaci¨®n. -Natalie, te casaste con Leonardo con intenci¨®n de obtener riqueza, y no ten¨ªan hijos en estos tres a?os, y ahora est¨¢s enga?ando a Leonardo, familia Ramos no puede tolerarte, i divorciate de Leonardo! Cap铆tulo 32 Cap¨ªtulo 32 ?Me parece bien! ?No! En el sal¨®n los dos ten¨ªan diferentes opiniones, Antonia miraba a Leonardo incr¨¦d, -? Est¨¢s loco? ?Natalie te est¨¢ enga?ado! La expresi¨®n de Leonardo era indiferente, -Es cosa entre nosotros, espero que no te metas. Antonia ri¨® fr¨ªamente, -?No me meto? Leonardo, ?est¨¢s drogado por Natalie! Ha hecho algo tan huminte. ?Vas a seguir con e? Dije que no tiene nada que ver contigo. ?No interfieras en nosotros a partir de ahora! Natalie dijo de repente: ¨C Estoy de acuerdo con el divorcio, siempre y cuando consigas que Leonardo firme. Al ver que Natalie acept¨® tan r¨¢pido, Antonia frunci¨® el ce?o. -?Aceptas el divorcio as¨ª? Natalie sonri¨®, ¨C Acabas de decir que llevamos tres a?os casados pero no tenemos hijos, y es verdad que ped¨ª modelos masculinos. Antonia mir¨® fr¨ªamente a Natalie, ¨C Es mejor que tengas tus pbras. Si sigues insegura de esto, puedo dejar un papel. En cuanto que e termin¨®, Leonardo no pudo aguantarse,-?Natalie, c¨¢te! Natalie gir¨® cabeza y mir¨® a Leonardo y le dijo tranqumente: ¨C Mira, todo el mundo piensa que no deber¨ªamos estar juntos. ?Por qu¨¦ sigues insistiendo? E no pod¨ªa entender lo que Leonardo estaba pensando, e tom¨® iniciativa de renunciar para hacerlo feliz a ¨¦l y a Matilda, ?por qu¨¦ no firm¨® el acuerdo de inmediato? Leonardo se qued¨® cado unos segundos, no dijo nada y se fue con Natalie. E no pod¨ªa entender lo que Leonardo estaba pensando, e tom¨® iniciativa de renunciar para hacerlo feliz a ¨¦l y a Matilda, ?por qu¨¦ no firm¨® el acuerdo de inmediato? Leonardo se qued¨® cado unos segundos, no dijo nada y se march¨® con Natalie. Antonia mir¨® con rabia cuando se marchaban e inmediatamente m¨® a Ram¨®n Ramos. Ram¨®n, vuelve a casa, itengo algo que har contigo! +15 BONUS Tras salir de vieja mansi¨®n de familia Ramos, Natalie estrech¨® impacientemente mano de Leonardo. Leonardo, estoy harta ya, no quiero seguir aguantando a tu madre, me dejas marchar, por favor. Leonardo se detuvo, Si no quieres enfrentarte a Antonia, puedes evitar ve, y si viene a ti, no hagas caso, y ya est¨¢. Natalie se sorprendi¨®, no esperaba que Leonardo dijera algo as¨ª.N?velDrama.Org exclusive content. No importa lo que digas o hagas ahora, no cambiar¨¢ mi decisi¨®n de divorciarme. Leonardo dijo fr¨ªamente, pbra por pbra: ?Si yo no quiero el divorcio, seguir¨¢s siendo se?ora Ramos! No habr¨ªa buen resultado si segu¨ªan discutiendo, Natalie interrumpi¨® conversaci¨®n. No quiero har de eso hoy, vamos a casa. Al ver impaciencia de Natalie, Leonardo se molest¨®. Volviendo a casa en silencio, Natalie cogi¨® el vestido y volvi¨® a su dormitorio. A ma?ana del d¨ªa siguiente, Natalie le dio el vestido a Tina cuando lleg¨® a empresa. -?Feliz cumplea?os! Los ojos de Tina briron de asombro y sorpresa en cuanto lo con cari?o. -?Esto es para m¨ª? ?Verdad? Bueno, lo hab¨ªan hecho antes y no lo recogi¨®. ¨C vio, y lo to Tina abraz¨® a Natalie emocionada, Natalie, gracias, estoy tan sorprendida, ?voy a llevar este vestido en mi cita de esta noche! Natalie levant¨® una ceja, ?Tienes novio? -Si. Tina contest¨® con timidez: Cuando llegue el momento, te lo presentar¨¦ para que lo conozcas. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 33 Cap¨ªtulo 33 +15 BONUS Al ver a Tina tan feliz, Natalie ten¨ªa un poco de curiosidad, qu¨¦ tipo de hombre podr¨ªa conquistar a una mujer con un car¨¢cter tan fuerteo Tina. Iba a invitarte a cenar esta noche, peroo tienes una cita con tu novio, cenaremos otro d¨ªa. Bien. ente sono el Despu¨¦s de Tina se march¨®, Natalie estaba a punto de leer los documentos y de repente m¨®vil que ten¨ªa aldo. Natalie, el acuerdo del divorcio Leo ya firmo, ?ven a mansi¨®n! Natalie frunci¨® el ce?o, ayer Leonardo se negaba al divorcio, ?hoy ha firmado tan r¨¢pido? -?De verdad lo firm¨®? Qued¨® en silencio unos segundos y Antonia se buba, -?Qu¨¦ crees? ?Que te miento? Crees que Leo no puede vivir sin ti, ?verdad? Natalie frunci¨® losbios y dijo, Vale, ahora voy. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Matilda, que estaba sentada aldo de Antonia, habl¨® con cierta preocupaci¨®n: ¨C Antonia, te parece bien que esto, si Leo se entera de esto, seguro que se enfada. Antonia dijo indiferente, ¨C No tienes que preocuparte, cuando Leonardo y Natalie se divorcien. exitosamente, aunque ¨¦l est¨¦ muy enojado, no podr¨¢ hacer nada, yo soy su madre, ?puede negar esto? Anoche, Antonia pidi¨® a Ram¨®n que volviera y le cont¨® lo de modelo masculino, porque quer¨ªa que Ram¨®n obligara a Leonardo y Natalie a divorciarse, pero Ram¨®n rega?¨® diciendo cosa de ellos y que no se metiera. Antonia estaba tan enfadada que no durmi¨® en toda noche, y no iba a permitir que una mujero Natalie, que no respeta su matrimonio, siguiera siendo mujer de Leonardo. Media hora despu¨¦s, Natalie lleg¨® al sal¨®n de mansi¨®n. Al ve,s dos que estaban hando, pararon de sonre¨ªr. que era Antonia levant¨® barbi y dijo despectivamente: ¨C El acuerdo de divorcio est¨¢ sobre mesa, despu¨¦s de firmarlo, no tendr¨¢s ninguna rci¨®n con Leo. Antonia estaba tan enfadada que no durmi¨® en toda noche, y no iba a permitir que una mujero Natalie, que no respeta su matrimonio, siguiera siendo mujer de Leonardo. Media hora despu¨¦s, Natalie lleg¨® al sal¨®n de mansi¨®n. +15 BONUS Al ve,s dos que estaban hando, pararon de sonre¨ªr. Antonia levant¨® barbi y dijo despectivamente: ¨C El acuerdo de divorcio est¨¢ sobre mesa, despu¨¦s de firmarlo, no tendr¨¢s ninguna rci¨®n con Leo. Natalie se dirigi¨® directamente a mesa, cogi¨® el acuerdo del divorcio y al pasar a ¨²ltima p¨¢gina vio la firma de Leonardo. Natalie cogi¨® el boligrafo y reconfirm¨® a Antonia, ¨C La firma de Leonardo es aut¨¦ntica, ? verdad? Antonia se burl¨®, ?ro que es aut¨¦ntica, no me hace falta enga?arte con una firma falsa! Muy bien. Ver Natalie no dud¨® en firmar su nombre, Antonia se sent¨ªa un poco inc¨®moda. ?Por qu¨¦ no firm¨® con indecisi¨®n? Sino firm¨® tan r¨¢pidoo deshacerse de una carga. Para evitar idente, Natalie dijo: ¨C Llevar¨¦ ahora mismo el acuerdo de divorcio a Oficina de Asuntos Civiles para que lo notaricen. Antonia habl¨® friamente inmediatamente: ¨C ?Ir¨¦ contigo, para que no hagas trampas a espaldas! Natalie acept¨®: ¨C Si. Antonia se burl¨®, ¨C ?ro que es aut¨¦ntica, no me hace falta enga?arte con una firma falsa! ¨C Muy bien. Ver Natalie no dud¨® en firmar su nombre, Antonia se sent¨ªa un poco inc¨®moda. ?Por qu¨¦ no firm¨® con indecisi¨®n? Sino firm¨® tan r¨¢pidoo deshacerse de una carga. Para evitar idente, Natalie dijo: ¨C Llevar¨¦ ahora mismo el acuerdo de divorcio a Oficina de Asuntos Civiles para que lo notaricen. Antonia habl¨® fr¨ªamente inmediatamente: ¨C ?Ir¨¦ contigo, para que no hagas trampas a espaldas! Natalie acept¨®: ¨C S¨ª. Saliendo de mansi¨®n, Antonia no pudo evitar fruncir el ce?o al ver el Lamborghini aparcado frente a la puerta de entrada, -?Tepr¨® Leo este coche? No puedes llevarte este coche desde que te divorcias. Natalie no esperaba que Antonia fuera tan irrazonable, este coche es suyo, incluso si Leonardo se lo compr¨®, e cuid¨® de Leonardo durante tres a?os, ?no era mucho pedir por un coche! Matilda ten¨ªa los ojos rojos de rabia y miraba a Natalie con envidia. +15 BONUS ¨C ro, hermana, no puedes aprovecharte de Leo despu¨¦s de divorciarte. Si Matilda se casa con Leonardo, el dinero de Leonardo ser¨¢ su dinero, as¨ª que nunca dejar¨¢ que Natalie se vaya con el coche. Natalie mir¨® fr¨ªamente a es, y dijo con indiferencia: -Tengo que decepcionaros, este coche no tiene nada que ver con Leonardo, les esperar¨¦ en Oficina de Asuntos Civiles. Natalie subi¨® al coche y se march¨®, Antonia y Matilda inhron una gran cantidad de gases. Natalie esper¨® m¨¢s de una hora en Oficina de Asuntos Civiles, pero Antonia y Matilda segu¨ªan sin venir. Natalie mostr¨® impaciencia y decidi¨® ir directamente al notario e s. Justo al salir del coche, un Maybach negro se detuvo dnte de e. Belonging to N?velDrama.Org. Las pups de Natalie se contrajeron, apretando inconscientemente el acuerdo de divorcio que llevaba en mano.. Al instante, puerta del asiento trasero del Maybach se abri¨®. Leonardo baj¨® del coche y se acerc¨® a Natalie con mirada fr¨ªa y ojos llenos de ira. Cap铆tulo 34 Cap¨ªtulo 34 Leonardo estaba lleno de ira, y mirada que le dirigi¨® a Natalie fueo una piedra quel pesaba mil kilos, agobi¨¢nd que apenas pod¨ªa respirar. A medida que Leonardo se acercaba, Natalie sent¨ªa que temperatura ca¨ªa en picado a su alrededor. Leonardo estaba muy enfadado. En realidad, nunca hab¨ªa visto a Leonardo tan enfadado. Despu¨¦s de pararse frente a Natalie, Leonardo se mof¨®, ?C¨®mo te atreves a venir a Oficina de Asuntos Civiles para notarizar el acuerdo de divorcio! Natalie sab¨ªa que Antonia lo hab¨ªa hecho a espaldas de Leonardo, pero nadie sab¨ªa c¨®mo se hab¨ªa enterado Leonardo, y por eso estaba aqu¨ª. Natalie escondi¨® el acuerdo de divorcio a sus espaldas y levant¨® vista a los ojos de Leonardo. Se?or Ramos, ?vino para ir al notario conmigo?¡® Belonging to N?velDrama.Org. Al ver mirada de Natalie, Leonardo se qued¨® serio, ¨C Natalie, aunque consigas el acuerdo de divorcio con mi firma, pero no tienes mi consentimiento, ?no puedes divorciarte de m¨ª! La mano de Natalie se tens¨® involuntariamente, acuesto con otros hombres? -?C¨®mo puedes divorciarte de mi? ?Me Se rieron Leonardo por tanta ira, y cada pbra que dec¨ªao un granizado de hielo. ¨C Puedes intentarlo, ?siempre que no tengas miedo de que ¨¦l a por tu c Natalie apret¨® losbios, y sabia que no pod¨ªa divorciarse hoy, y no quer¨ªa seguir perdiendo el tiempo aqu¨ª. Si tienes nada de decir, me voy. Al ver el Lamborghini detr¨¢s de Natalie, Leonardo puso mirada fr¨ªa. ?De qui¨¦n es este coche? Natalie hab¨ªa estado sin trabajo durante los ¨²ltimos a?os y acababa de empezar a trabajar, era imposibleprar este coche. Natalie sonri¨®, -Parece que no tiene nada que ver con el se?or Ramos. Despu¨¦s de decirlo, Natalie se puso en marcha sin importarle el estado de ¨¢nimo de Leonardo. ¡ª Al ver que el Lamborghini desapareci¨®, Leonardo entrecerr¨® los ojos: ?Carlos, averigua qui¨¦n es el due?o de este Lamborghini! +15 BONUS Cuando Natalie lleg¨® a nta baja de MY, Ricardo detuvo. Al ver el coche que conduc¨ªa Natalie, Ricardo estaba sorprendido, Natalie, ?este coche tepr¨® Leonardo para que vengas a empresa? Ricardo investig¨® ramente que Natalie era una empleada normal en MY, y e trabajaba para matar el tiempo. Natalie no explic¨® y frunci¨® el ce?o mientras haba: ?Por qu¨¦ me buscas? E no esperaba que Ricardo buscara en MY. Ricardo sonri¨® con cara cari?osa y su voz era suave, No he podidounicarme contigo en los ¨²ltimos dias, as¨ª que vine a buscarte aqu¨ª, ven a casa este fin de semana, tus abuelos te extra?an. 1 Natalie se qued¨® cada unos segundos y mir¨® a Ricardo, Entendido, si no hay nada m¨¢s me voy a trabajar. Bueno, trato hecho entonces, pido el chofer de familia L¨®pez te recoja el s¨¢bado. Ricardo se march¨® y Natalie entr¨® en oficina. Un rato despu¨¦s lleg¨® hora de salida de trabajo, Natalie no quer¨ªa volver con Leonardo, as¨ª que se qued¨® trabajando en oficina. As diez de noche, cuando estaba a punto de marcharse, recibi¨® una mada de Tina. -Natalie, estoy muy triste, ?puedes pa?arme? Al o¨ªr voz de Tina en tono sollozante, Natalie dijo: ?D¨®nde est¨¢s? Voy enseguida. Despu¨¦s de decir el nombre de un club, Tina colg¨® el tel¨¦fono. Natalie se apresur¨® a conducir, durante todo el camino, estaba preocupada, ?Tina estaba con su novio para celebrar el cumplea?os? Al llegar a habitaci¨®n, Natalie frunci¨® el ce?o cuando vios botes de alcohol. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Cap铆tulo 35 Cap¨ªtulo 35 Sentada en un rinc¨®n del sof¨¢, Tina lloraba con una bote, y su cara estaba sucia con el maquije, sus pesta?as estaban emborronadas alrededor de los ojos, y sus mejis estaban manchadas de l¨¢grimas, se ve¨ªa muy mal. Natalie se sent¨® a sudo, arranc¨¢ndole bote de mano, -?Qu¨¦ pasa? ?D¨®nde est¨¢ tu novio? Tal vez pbra ¡°novio¡± estimul¨® a Tina, que inmediatamente llor¨® m¨¢s, se atragant¨® y habl¨® con voz entrecortada: Ese t¨ªo asqueroso¡­ Ya le he echado¡­ Seg¨²n lo que dijo Tina, Natalieprendi¨® finalmente verdad. Hoy el novio de Tina invit¨® a cenar, e pensaba que iba a celebrar su cumplea?os, pero quer¨ªa romper con e. La raz¨®n era que su primer amor de universidad hab¨ªa regresado a China y neaba volver con e. Al o¨ªr esto, Natalie palme¨® suavemente espalda de Tina, ¨C No te pongas triste, es bueno romper con este tipo, conseguir¨¢s a otro mejor en el futuro. Tina ten¨ªa los ojos hinchados de tanto llorar, y cogi¨® bote de vino que Natalie ten¨ªa en mano. ?Dame cerveza! Quiero beber¡­ Natalie apart¨® bote, Deja de beber, ya est¨¢s borracha, te llevo a casa. No, ?no estoy borracha! No, ?no estoy borracha! Natalie no quiso discutir con borracha, se ech¨® a Tina al hombro y se llev¨®. Despu¨¦s de llevar a Tina a casa, Natalie quer¨ªa salir y se dio cuenta de que su tel¨¦fono m¨®vil hab¨ªa desaparecido. Natalie record¨® que lo hab¨ªa olvidado en club. Eran m¨¢s des once cuando lleg¨® al club, Natalie se dirigi¨® directamente a habitaci¨®n. Justo cuando empuj¨® puerta, vio a un hombre con cara cruzada sentado en el sof¨¢ jugando un tel¨¦fono m¨®vil teado que tenia en mano. Natalie se acerc¨® al hombre con valor. Se?or, lo siento, el m¨®vil que tiene en mano es m¨ªo, ?puede devolv¨¦rmelo? Los dem¨¢s se quedaron mir¨¢nd,o si fuera payasos. 1/2 +15 BONUS Parec¨ªa que esta mujer no sab¨ªa qui¨¦n era Fernando, de lo contrario no se atrever¨ªa a ser tan arrogante. Al ver bien cara de Natalie, Fernando se qued¨® asombrado por su belleza, mujer que estaba dnte de ¨¦l era mucho m¨¢s guapa que otras mujeres que hab¨ªa visto antes. ¨C Alex mir¨® a Natalie con m intenci¨®n y le dijo en tono coqueto: Guapa, ?tienes alguna prueba de que este m¨®vil te pertenece? Natalie dijo pacientemente: ¨C Puedo desbloquear este tel¨¦fono. Fernando ri¨® y asinti¨® con cabeza: Bien, entonces digamos que este tel¨¦fono es tuyo, pero fui yo quien lo encontr¨® y ahora, si quieres recuperarlo, ?no tienes que pagarme algo? -?Qu¨¦ pago quieres? ¨C Es muy sencillo, si te bebes los tres vasos que tienes dnte, te devolver¨¦ el m¨®vil. Natalie miraba los vasos sobre mesa, ?En serio? ro. -De acuerdo. N?velDrama.Org exclusive content. Natalie cogi¨® los vasos y se los bebi¨®, y mir¨® a Fernando, ?Ahora puedes devolverme mi tel¨¦fono. Fernando sonrie y le entreg¨® el tel¨¦fono a Natalie. Gracias. Natalie se march¨®, pero todos sab¨ªan que esta mujer se convertir¨ªa en v¨ªctima de Fernando esta noche. Mirando espalda de Natalie, Fernando mostr¨® una sonrisa petnte y le dijo a personal que estaba a sudo: ¨C Pide a dos personas que sigan y ll¨¦v directamente a mi habitaci¨®n. Despu¨¦s de un rato, Natalie sinti¨® que algo iba mal, el insoportable calor seco le hac¨ªa casi imposible mantenerse en pie. Natalie se apoy¨® contra pared, quer¨ªa salir de all¨ª r¨¢pidamente y de repente se oy¨® una voz. -?Ah¨ª est¨¢! ?Date prisa y ag¨¢rr! Cap铆tulo 36 Cap¨ªtulo 36 +15 BONUS Natalie puso cara de desd¨¦n y varios hombres altos rodearon de inmediato. Uno de ellos se acerc¨® a Natalie y le dijo con una sonrisa socarrona: -Ni?a, vuelve conmigo. Justo cuando su mano estaba a punto de tocar a Natalie, e le agarr¨® de mu?eca y le propin¨® un golpe por encima del hombro, el hombre cay¨® al suelo con un grito. Los tres hombres vieron esta situaci¨®n, se abnzaron juntos sobre e. Un minuto despu¨¦s, todos estaban tirados en el suelo gimiendo. Natalie sinti¨® que su cuerpo estaba llegando al l¨ªmite, y sus ojos ya estaban borrosos. Quer¨ªa conseguir sostener su cuerpo y avanz¨® r¨¢pidamente. Al entrar en el ascensor, Natalie puls¨® nta baja al tacto y luego se apoy¨® en pared para respirar. La puerta del ascensor se abri¨® y Natalie sali¨®, pero se dio cuenta de que no estaba en nta baja, frunci¨® el ce?o, si volv¨ªa ahora se habr¨ªa encontrado con ellos. Natalie se esforzaba a seguir caminando por elrgo pasillo. No sab¨ªa cu¨¢nto tiempo llevaba caminando, sent¨ªa que su consciencia se desvanec¨ªa, y cuando su cuerpo casi se desplomaba por falta total de fuerzas, cay¨® en un abrazo cari?oso. Belonging to N?velDrama.Org. La habitaci¨®n m¨¢s lujosa de octava nta del Club Lujo. Leonardo beb¨ªa sin decir nada, frente a ¨¦l hab¨ªa dos botes vac¨ªas de XO Remy Martin. Emiliano, que estaba a sudo, dijo con cara de insatisfi¨®n: Leo, llevas bebiendo todo el tiempo desde que llegaste, sin decir nada, ?no est¨¢s satisfecho con el sexo ¨²ltimamente? Leonardo le dirigi¨® una mirada fr¨ªa, Si no usas boca, puedes don¨¢rs a alguien que quiera. Emiliano: Fausto Ruiz le da una palmada ?imp¨¢tica en el hombro a Emiliano, ?No ves que Leonardo est¨¢ de mal humor ¨²ltimamente? ?Por qu¨¦ lo jodes? Empujaron puerta y Omar entr¨® con Gis S¨¢nchez. Les presento a mi novia, Gis S¨¢nchez. Los tres sab¨ªan que Omar y Gis hab¨ªan estado juntos antes, pero no esperaban que volvieran a estar juntos tan pronto despu¨¦s de que Gis acabara de regresar desde el extranjera. +15 BONUS BONUS Sobre todo, Emiliano frunci¨® el ce?o al pensar que hab¨ªa visto a Omar y a Tina depras no hac¨ªa mucho. Tina sol¨ªa salir con ellos, desapareci¨® un rato despu¨¦s de que su familia quebrara, y volvi¨® de nuevo y se convirti¨® en presidenta de MY, y se pusos ps. Pero en los dos ¨²ltimos a?os, MY ha sufrido un declive econ¨®mico que todo el mundo no ve¨ªa con buenos ojos. Le preocupaba que si MY entraba en quiebra, familia Garc¨ªa definitivamente no aceptar¨ªa el matrimonio de Tina y Omar, y rci¨®n de Omar y Tina dur¨® poco. Pero no esperaba que Omar se juntara con Gis tan pronto. ¨C Como los tres no dec¨ªan nada, Omar se qued¨® insatisfecho: ?Qu¨¦ significa? Todos ustedes est¨¢n cados, ?tienen alg¨²n problema con mi novia? Emiliano sonri¨® y le dijo a Omar: ¨C Tenemos miedo de asustar a tu novia. Despu¨¦s de decir eso, mir¨® a Gis y le dijo: mir¨® a Gis y le dijo: H Se?orita S¨¢nchez, soy Emiliano, mejor amigo de Omar. Gis tambi¨¦n sonre¨ªa amablemente:-H a todos. Despu¨¦s de saludar a todos, Omar llev¨® a Gis a sentarse a sudo y mir¨® a Gis, Si est¨¢s aburrida, puedes mar a Matilda, son buenas amigas ?no? Al o¨ªr esto Gis dudaba, mir¨® inconscientemente a Leonardo, -?Est¨¢ bien? ?Te parece inconveniente? ?Por qu¨¦ inconveniente? Nos conocemos todos nosotros. ¨C Gis iba a mar y Leonardo se levant¨® de repente, Tengo algo que hacer, divi¨¦rtanse bien. Gis se qued¨® incontenta, dijo a Omar con gesto agresivo: ?Le caigo mal a Leonardo? Emiliano frunci¨® el ce?o, y cre¨ªa que Gis estaba un poco intencionada. Levanta una ceja y sonrie, hando en tono de broma: Si le gustas a Leo, Omar probablemente estar¨¢ celoso. Cap铆tulo 37 Cap¨ªtulo 37 ¨C Omar fulmin¨® a Emiliano y sob¨¢ndole cabeza a Gis: No, siempre ha sido as¨ª, ya ver¨¢s cuando se conozcan mejor. Despu¨¦s de salir de habitaci¨®n, Leonardo mir¨® su tel¨¦fono m¨®vil y no hab¨ªa ni una mada perdida ni un mensaje. Antes, cuando Leonardo salia a beber o a cenar por trabajo, Natalie le preparaba pastis para sobriedad y le recordaba de vez en cuando que bebiera menos, pero ahora, aunque se pasara noche fuera, e no le preguntaba. Leonardo estaba tan perdido que colg¨® el m¨®vil y al marcharse, vio a una persona con un tel¨¦fono m¨®vil teado en mano y su expresi¨®n se volvi¨® muy seria. Ese tel¨¦fono hab¨ªa sido especialmente personalizado por Leonardo para el cumplea?os de Natalie el a?o pasado, ?y no pod¨ªa haber otro igual en Monteflor! Leonardo le detuvo y le pregunt¨® seriamente: -?De d¨®nde has sacado este m¨®vil? Bryan no esperaba encontrarse con Natalie en Club Lujo, y no pudo evitar fruncir el ce?o al ver su cara roja. Obviamente, ja Natalie le hab¨ªan tendido una trampa! Bryan llev¨® inmediatamente a su habitaci¨®n e hizo una mada a su ayudante. ?me a un m¨¦dico, una mujer, r¨¢pido! Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Bryan a¨²n estaba un poco inquieto y empuj¨® puerta de habitaci¨®n. La escena hizo que Bryan se quedara paralizado, y estaba tan nervioso al extremo. En gran cama del dormitorio, s¨¢bana estaba desordenada a causa del forcejeo de Natalie. Natalie ten¨ªa cara escata, el ce?o fruncido, y sus ojos, que normalmente parec¨ªan brintes, estaban ligeramente abiertos y desenfocados, pero muy seductores para ¨¦l. Debido al forcejeo, el escote de Natalie estaba abierto, y se ve¨ªa una gran extensi¨®n de piel nca como el jade en su pecho, mientras e tiraba inconscientemente del escote. ¨C Qu¨¦ calor¡­ ¨C Bryan apret¨® los pu?os y desvi¨® mirada con dificultad, Natalie, aguanta un poco m¨¢s, doctora no tardar¨¢ en llegar. +15 BONUS No se atrev¨ªa a volver a mirar a Natalie, se aseguraba de que no hab¨ªa nada en habitaci¨®n pudiera hacerle da?o y se march¨®. A Bryan nunca se le hab¨ªa hecho tan dif¨ªcil pasar el tiempo, llevaba m¨¢s de 10 minutos esperando doctora y sin llegar, se levant¨® y se dispuso a ver situaci¨®n de Natalie. De repente, se oy¨® un fuerte golpe en puerta, puerta de habitaci¨®n se abri¨® de una patada y entr¨® una figura alta. Al ver a Bryan, Leonardo se enfad¨®, -?D¨®nde est¨¢ Natalie? Bryan frunci¨® el ce?o, ?Se?or Ramos, es mi habitaci¨®n, por favor v¨¢yase! Leonardo mir¨® puerta del dormitorio detr¨¢s de Bryan y sin hacer caso a Bryan se dirigi¨® hacia el dormitorio. Bryan intentaba detenerlo, pero el guardaespaldas de Leonardo lo somet¨ªa. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Leonardo empuj¨® puerta del dormitorio y sus pups se encogieron de repente. Cerr¨® puerta de golpe y Natalie estaba envouelta bien. que Pasando por Bryan, Leonardo lo mir¨® con fijeza: ?Si descubro que has tenido algo que ver con esto, te mato! Leonardo llev¨® a Natalie al ¨²ltimo piso y e forcejeaba mucho, Leonardo no hac¨ªa caso a e. Al pensar en lo que habr¨ªa ocurrido si no hubiera visto su tel¨¦fono m¨®vil hoy, Leonardo sinti¨® una rabia dif¨ªcil de reprimir. Al llegar a suite presidencial del ¨²ltimo piso, Leonardo tir¨® a Natalie directamente sobre cama El dolor hizo que conciencia de Natalie volviera, y luego se hizo a¨²n m¨¢s insoportable, sent¨ªa.o si su cuerpo estuviera siendo roido por millones de hormigas. -Tengo calor¡­ Ay¨²dame¡­ Natalie se tironeaba de ropa desordenadamente, su cuerpo ten¨ªa un ligero color rosado,o un melocot¨®n maduro, tentando a gente a cogerlo. Leonardo se adnt¨®, agarr¨®s manos de Natalie que segu¨ªan movi¨¦ndose, mir¨® fijamente a los ojos y le dijo: Natalie, ?c¨®mo quieres que te ayude? Cap铆tulo 38 Cap¨ªtulo 38 ¨C No lo s¨¦ Natalie ten¨ªa cara roja, empez¨® a sudar en frente y estaba ardiendo. Leonardo le cogi¨® barbi y le dijo: -?Mira bien qui¨¦n soy! El dolor en mand¨ªb hizo que Natalie se despertara por un momento, y se esforz¨® por abrir los ojos. Le¡­Leo¡­ Leonardo baj¨® cabeza para basar sus sus grandes manos le agarraron cintura, saboreando su belleza. Natalie sinti¨® por un momentoo si asaran al fuego, y luegoo si cayera en ungo hdo. La noche erarga. Al despertarse de nuevo, los dolores y molestias de su cuerpo hicieron que Natalie gritara inconscientemente. Los ojos de Natalie se abrieron bruscamente y cuando vio el rostro hermoso de Leonardo a sudo, se dio cuenta de que lo que hab¨ªa pasado anoche no hab¨ªa sido un sue?o. Se frot¨®s sienes y al instante sinti¨® un dolor de cabeza m¨¢s intenso. Despert¨® a Leonardo. Cuandos miradas se cruzaron, nadie habl¨® primero. Natalie frunci¨® losbios y, cuando quiso har, se dio cuenta de que su garganta estaba un poco ahogada, y record¨® locura de anoche en su mente, y sus manos que estaban a sudo se tensaron inconscientemente. Despu¨¦s de un silencio, susurr¨®: Lo que pas¨® anoche, hazo si nunca hubiera pasado. Estaban a punto de divorciarse, Natalie no quer¨ªa que se hara de e por este asunto, y not quer¨ªa que Leonardo pensara que e quer¨ªa aprovecharse de este asunto para quedarse a sudo. La mirada de Leonardo se enfri¨®, -?Qu¨¦ quieres decir? Natalie frunci¨® el ce?o y¡¯mir¨® a Leonardo, preocupes, no te har¨¦ responsable por m¨ª. Somos adultos, anoche fue un idente, no te Leonardo se qued¨® enfadado y se ri¨®, ¨C ?Deber¨ªa agradecerte que seas tanprensiva? +15 BONUS No se atrev¨ªa a volver a mirar a Natalie, se aseguraba de que no hab¨ªa nada en habitaci¨®n que pudiera hacerle da?o y se march¨®. A Bryan nunca se le hab¨ªa hecho tan dif¨ªcil pasar el tiempo, llevaba m¨¢s de 10 minutos esperando doctora y sin llegar, se levant¨® y se dispuso a ver situaci¨®n de Natalie. De repente, se oy¨® un fuerte golpe en puerta, puerta de habitaci¨®n se abri¨® de una patada y entr¨® una figura alta. Al ver a Bryan, Leonardo se enfad¨®, -?D¨®nde est¨¢ Natalie? Bryan frunci¨® el ce?o, ?Se?or Ramos, es mi habitaci¨®n, por favor v¨¢yase! ¨C Leonardo mir¨® puerta del dormitorio detr¨¢s de Bryan y sin hacer caso a Bryan se dirigi¨® hacia el dormitorio. Bryan intentaba detenerlo, pero el guardaespaldas de Leonardo lo somet¨ªa. Leonardo empuj¨® puerta del dormitorio y sus pups se encogieron de repente. Cerr¨® puerta de golpe y Natalie estaba envouelta bien. Pasando por Bryan, Leonardo lo mir¨® con fijeza: ?Si descubro que has tenido algo que ver con esto, te mato! Leonardo llev¨® a Natalie al ¨²ltimo piso y e forcejeaba mucho, Leonardo no hac¨ªa caso a e. Al pensar en lo que habr¨ªa ocurrido si no hubiera visto su tel¨¦fono m¨®vil hoy, Leonardo sinti¨® una rabia dif¨ªcil de reprimir. Al llegar a suite presidencial del ¨²ltimo piso, Leonardo tir¨® a Natalie directamente sobre cama. El dolor hizo que conciencia de Natalie volviera, y luego se hizo a¨²n m¨¢s insoportable, sent¨ªao si su cuerpo estuviera siendo ro¨ªdo por millones de hormigas. Tengo calor¡­ Ay¨²dame¡­ Natalie se tironeaba de ropa desordenadamente, su cuerpo ten¨ªa un ligero color rosado,o un melocot¨®n maduro, tentando a gente a cogerlo. Leonardo se adnt¨®, agarr¨®s manos de Natalie que segu¨ªan movi¨¦ndose, mir¨® fijamente a los ojos y le dijo: -Natalie, ?c¨®mo quieres que te ayude? +15 BONUS Cap¨ªtulo 38 No lo s¨¦ Natalie ten¨ªa cara roja, empez¨® a sudar en frente y estaba ardiendo. Leonardo le cogi¨® barbi y le dijo: ?Mira bien qui¨¦n soy! El dolor en mand¨ªb hizo que Natalie se despertara por un momento, y se esforz¨® por abrir los ojos. -Le¡­Leo¡­. Leonardo baj¨® cabeza para basar susbios rojos, sus grandes manos le agarraron cintura, saboreando su belleza. Natalie sinti¨® por un momentoo si asaran al fuego, y luegoo si cayera en ungo hdo. La noche erarga. Al despertarse de nuevo, los dolores y molestias de su cuerpo hicieron que Natalie gritara. inconscientemente. Los ojos de Natalie se abrieron bruscamente y cuando vio el rostro hermoso de Leonardo a sudo, se dio cuenta de que lo que hab¨ªa pasado anoche no hab¨ªa sido un sue?o. Se frot¨®s sienes y al instante sinti¨® un dolor de cabeza m¨¢s intenso. Despert¨® a Leonardo. Cuandos miradas se cruzaron, nadie habl¨® primero. Natalie frunci¨® losbios y, cuando quiso har, se dio cuenta de que su garganta estaba un poco ahogada, y record¨® locura de anoche en su mente, y sus manos que estaban a sudo se tensaron inconscientemente. Despu¨¦s de un silencio, susurr¨®: Lo que pas¨® anoche, hazo si nunca hubiera pasado. Estaban a punto de divorciarse, Natalie no quer¨ªa que se hara de e por este asunto, y no quer¨ªa que Leonardo pensara que e quer¨ªa aprovecharse de este asunto para quedarse a su La mirada de Leonardo se enfri¨®, -?Qu¨¦ quieres decir? Natalie frunci¨® el ce?o y¡¯mir¨® a Leonardo, preocupes, no te har¨¦ responsable por mi. Somos adultos, anoche fue un idente, no te Leonardo se qued¨® enfadado y se ri¨®,¨C ?Deber¨ªa agradecerte que seas tanprensiva? +15 BONUS Leonardo pens¨® que su rci¨®n se suavizar¨ªa por el incidente de anoche, pero fue ¨¦l quien lo This content is ? N?velDrama.Org. cre¨ªa. Natalie: E ni siquiera ten¨ªa intenci¨®n de responsabilizarle, as¨ª que, ?por qu¨¦ ten¨ªa Leonardo? Los dos se quedaron un rato en silencio, Leonardo dijo: que enfadarse Anoche te salv¨¦, y lo hice para ayudarte, ?no crees que eres t¨² quien deber¨ªa ser responsable de m¨ª? Natalie le mir¨® asombrada y dijo enfadada:¨C Fuiste t¨² quien se aprovech¨® de m¨ª, ?por qu¨¦ tengo que ser responsable de ti? -?Qui¨¦n me suplic¨® una y otra vez anoche? ?Te ayudo a recordarlo? Natalie estaba avergonzada y sus mejis enrojecieron inconscientemente, aunque ten¨ªa conciencia borrosa, recordaba algo de lo que pas¨® anoche. Al recordarlo, su cara se calent¨®, Al ver que e no dec¨ªa nada, el ¨¢nimo deprimido de Leonardo mejor¨® un poco. Parec¨ªa que no lo olvidaste. Natalie apret¨® los dientes y mir¨¢ndole: ?Qu¨¦ quieres? ?No vuelvas a decirme pbra divorcio! ?Imposible! La mirada de Natalie se enfri¨® de repente y no hab¨ªa ni m¨¢s m¨ªnima temperatura en su mirada. Leonardo, es problema tuyo si quieres tener una esposa y enga?a al mismo tiempo, no quiero retenerte a ti y a Matilda, no fuiste t¨² anoche, jhabr¨ªa sido otro hombre! Lo que dijo hizo enfurecer a Leonardo, ¨¦l agarr¨® su mu?eca y inmoviliz¨® debajo de ¨¦l. ¨C ?Repite! Sus cuerpos estaban fuertemente apretados, Natalie ten¨ªa cara roja y no sab¨ªa si estaba enfadada o t¨ªmida. Su¨¦ltame Leonardo baj¨® cabeza y le mordi¨® losbios, y dijo cuando Natalie estaba dolorida: que est¨¢s en mi cama, no quieras tener nada que ver con otros hombres en el futuro! En mi opini¨®n, no existe el divorcio, ?s¨®lo viudez! ?Ya Natalie le mir¨® fr¨ªamente, -?Me est¨¢s obligando a matarte? Cap铆tulo 39 Cap¨ªtulo 39 El cuerpo bien formado de Leonardo estaba frente a e, sus m¨²sculos abdominales perfectamente definidos, y e no pod¨ªa apartar mirada de ¨¦l. La mente de Natalie record¨® de repente imagen de anoche, gir¨® cabeza y dijo: un pervertido? ?Eres Leonardo ri¨® y susurr¨®, Ya vi todo lo que necesitaba ver anoche, es un poco tarde para ser t¨ªmido, ?no? ?C¨¢te! Al ver que Natalie se tapaba cabeza con colcha, Leonardo dej¨® de bromear con e, se puso a ropa y dijo: Compr¨¦ ropa para ti, deber¨ªa llegar pronto, tengo una reuni¨®n m¨¢s tarde cenemos juntos esta noche. No tengo tiempo. ¨C Te recojo. Natalie no le hizo caso, despu¨¦s de que habitaci¨®n volviera a quedar en silencio, levant¨® s¨¢bana y suspir¨®. Si supiera que esto iba a ocurrir anoche, no se habr¨ªa vuelto para coger el m¨®vil, parec¨ªa que era imposible que Leonardo estuviera de acuerdo con el divorcio. Cogi¨® el tel¨¦fono que ten¨ªa encima de cama y marc¨® un n¨²mero. ¨C Averigua qui¨¦n estuvo anoche en habitaci¨®n 5 del octavo piso del Club Lujo. Despu¨¦s de mandarle orden, Natalie colg¨® el tel¨¦fono y se dirigi¨® al cuarto de ba?o para darse una ducha, al vers marcas en su cuerpo, rega?¨® de nuevo a Leonardo. Acababa de ducha, ropa que Leonardo pidi¨® fue entregada, incluso ropa interior. Natalie se puso ropa y se enfad¨® un poco cuando se dio cuenta de que ta era adecuada. Natalie m¨® a Tina para decirle que hoy no iba a ir a oficina y se march¨® enseguida del Club Lujo. Por otrodo, en el camino a oficina, Carlos descubri¨® qui¨¦n hab¨ªa drogado a Natalie anoche. Se?or Ramos, persona que drog¨® a se?orita L¨®pez se maba Fernando, muy poderoso en esta zona del norte de ciudad, tenia iones en muchos locales de diversi¨®n, empez¨® con industrias ilegales, y ten¨ªa contactos buenos y malos. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: ¨C ?Dentro de hoy, hazle desaparecer en Monteflor! De acuerdo. +15 BONUS En oficina de Tina, MY Despu¨¦s de dudar un rato, Tina marc¨® el n¨²mero de Omar. ?Qu¨¦ quieres? El tono de Omar era un poco impaciente, Tina, ya hemos roto, si insistes en ello, me caer¨¢s. mal. Tina se ri¨® con desprecio, ¨C No te preocupes, no me interesan los cabrones, te mo para pedirte que me devuelvas el vestido, ?lo olvid¨¦ anoche en tu coche! Le dir¨¦ a mi asistente que te lo devuelva m¨¢s tarde. Tina no dijo nada m¨¢s y colg¨® directamente el tel¨¦fono. Omar le dijo a su secretario que le trajera el vestido de Tina. La secretaria acababa de recoger el vestido, al marcharse y se encontr¨® con Gis, que vino a buscar a Omar, Gis reconoce de un vistazo el vestido Enamorada, estaba sorprendida y detuvo al secretario: ?Es el regalo que Omar me va a hacer? ?Antes de que viniera Omar dijo que le dar¨ªa una sorpresa! El secretario explic¨® torpemente:¨C Se?orita S¨¢nchez, es el vestido de se?orita Rojas, el se?or Garc¨ªa me pidi¨® que se lo devolviera. La sonrisa de Gis desapareci¨® y dijo con celos y rabia: Creo que Omarpr¨® este vestido, ?verdad? El secretario neg¨® con cabeza.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Dame el vestido, yo ir¨¦ a buscar a Omar personalmente. Le gustaba mucho este vestido, lo hubieraprado Omar o no, no se lo devolver¨ªa a Tina. Quer¨ªa que Tina supiera que tanto el vestidoo Omar pertenec¨ªan a e. El secretario estaba en dilema, Se?orita S¨¢nchez, son ¨®rdenes del se?or Garc¨ªa, yo¡­ Antes de que terminara, Gis lo interrumpi¨®, ?No te preocupes, yo me encargo! Gis cogi¨® el vestido y entr¨® r¨¢pidamente en el Grupo Garc¨ªa. Mirando a su espalda, el secretario suspir¨® impotente, parecia que nueva novia del se?or Garc¨ªa era muy dif¨ªcil de atender, lo iban a pasar mal en el futuro. Casi al mediod¨ªa, el vestido segu¨ªa sin ser devuelto, Tina no pudo evitar mar de nuevo a Cap铆tulo 40 Cap¨ªtulo 40 Qued¨® un silencio de unos segundos, Omar dijo indiferente: Gis, ?cu¨¢nto vale? Lopro. Ese vestido que le gusta a Tina estaba tan enojada que cara se convirti¨® negra: ¨C Omar, regs a otra persona mis cosas, ?crees qui¨¦n eres t¨²? Si no devuelves el vestido en una hora, recibir¨¢s una carta de un Property of N?)(velDr(a)ma.Org. abogado. Tras colgar el tel¨¦fono con rabia, Tina marc¨® el n¨²mero de Natalie. Natalie, lo siento, anoche dej¨¦ el regalo de cumplea?os que me diste en el coche de Omar y, despu¨¦s de romper con Omar, me olvid¨¦ de este vestido¡­ Le podi a Omar que me lo devolviera hoy, pero a novia de Omar le gust¨® el vestido, as¨ª que Omar decidi¨® regal¨¢rselo, ?y eso me cabrea! ?No s¨¦ si me devuelven! Natalie frunci¨® el ce?o, no esperaba que el ex novio de Tina fuera tan raro. -No importa el vestido, puedo volver a dise?arte otra, pero ?qu¨¦ vas a hacer con ellos? No hace falta, recuperar¨¦ el vestido, ?ya le he dicho a Omar que si no me lo devuelve, le enviar¨¦ una carta de abogado! Me dices si necesitas ayuda. ?S¨ª, seguro que s¨ª! Justo despu¨¦s de terminar de har con Tina, Natalie recibi¨® una mada de su gente. ¨C Se?orita, descubrimos que el que drog¨® anoche fue Fernando, pero antes de que lo hici¨¦ramos algo, fue detenido enisar¨ªa, probablemente vaya a c¨¢rcel. Natalie se qued¨® cada unos segundos y dijo fr¨ªamente: ?Env¨ªa todass pruebas incriminatorias que has encontrado a polic¨ªa y que est¨¦ en c¨¢rcel el resto de su vida! Lo har¨¦. Por noche, Leonardo mand¨® a alguien a recoger a Natalie para ir al restaurante. En el camino al restaurante, Natalie quer¨ªa har con Leonardo tranqumente durante cena. El coche acababa de detenerse frente al restaurante y Natalie se detuvo de repente. Sali¨® del coche y se acerc¨® r¨¢pidamente a Omar y Gis, y despu¨¦s de ver bien el vestido de Gis, jestaba segura de que el vestido era efectivamente Enamorada! Parec¨ªa que ellos dos eran el cabr¨®n ex novio de Tina y su amante. +15 BONUS Natalie estaba a punto de har pero oy¨® fr¨ªa voz de Leonardo. ?Qu¨¦ haces aqui parada? ?Por qu¨¦ no entras? Al oir voz de Leonardo, los dos tambi¨¦n se dieron vuelta. Omar se sorprendi¨®, Leo, ?t¨² por qu¨¦ vienes aer a un restaurante de parejas? Leonardo gir¨® cabeza y emiti¨® un leve ¡°s¨ª¡°. al Gis se sorprendi¨® y no entend¨ªa, ?no era Matilda que le gusta a Leonardo? ?Por qu¨¦ vino con Natalie a un restaurante de parejas? Gis mir¨® con disgusto a Natalie, sac¨® su m¨®vil y envi¨® un mensaje a Matilda, luego mir¨® a Omar con una sonrisa y le dijo: Ya estamos aqu¨ª, ?por qu¨¦ noemos los cuatro juntos? Omar estaba a punto de rechazarlo, pero Natalie, siempre cada, habl¨® de repente: que s¨ª. Leonardo mir¨® a Natalie con el ce?o fruncido, sin entender por qu¨¦ aceptaba. ro Despu¨¦s de que entraron a habitaci¨®n y se sentaron, Gis le sonri¨® a Leonardo y le dijo: Se?or Ramos, a¨²n no nos has presentado a esta se?orita que est¨¢ a tudo. Natalie ri¨® y dijo pbra por pbra: No mereces saber qui¨¦n soy. Al o¨ªr lo que dijo, Omar y a Gis les cambi¨® cara. Leonardo se sorprendi¨®, nunca hab¨ªa visto a Natalie ser tan grosera con nadie. Cap铆tulo 41 Cap¨ªtulo 41 ?Acaso Natalie ya sab¨ªa que fue Gis quien le hab¨ªa tendido una trampa en fiesta de cumplea?os de Santiago? Omar frunci¨® el ce?o y, mir¨¢nd fr¨ªamente, le pregunt¨®: -?Qu¨¦ quieres decir con eso? Natalie le sostuvo mirada con indiferencia. -?No deber¨ªan entender ramente lo que quiero decir? El vestido que tu novia est¨¢ usando fue un regalo de cumplea?os que yo le di a Tina. Pero, ?por qu¨¦ e lo est¨¢ llevando ahora? Mejor expl¨ªquenmelo, ?no lo creen? Al o¨ªr eso, el rostro de Gis palideci¨® un poco mientras en su coraz¨®n se agolpaba una sensaci¨®n de verg¨¹enza y rabia. ?Nunca hab¨ªa esperado que ese vestido fuera un regalo de Natalie para Tina! Omar, por su parte, se rio fr¨ªamente y replic¨®: -Ya ped¨ª a alguien que pagara a Tina, as¨ª que este vestido ahora es de mi novia. Natalie arque¨® una ceja y se burl¨®: -La verdad, sin verg¨¹enza, no hay quien te gane. Pero supongo que Tina no habr¨ªa aceptado venderte el vestido, ?cierto? Ante eso, expresi¨®n de Omar se volvi¨® sombr¨ªa y se mantuvo en silencio. ¡ª Gis, con los ojos llenos de l¨¢grimas y una expresi¨®n de agravio, se volvi¨® hacia Natalie. Se?orita L¨®pez, no sab¨ªa que este vestido era tu regalo para se?orita Rojas. Simplemente me gust¨® mucho, as¨ª que le rogu¨¦ a Omar que me loprara. ?Si quieres culpar a alguien, c¨²lpame a m¨ª! Por fin, Natalie entendi¨® por qu¨¦ Tina hab¨ªa perdido contra Gis. Esa mujer siempre mostraba un aspectomentable, que probablemente ning¨²n hombre podr¨ªa soportar ver. -Entonces, si te gusta algo, ?tienes que forzar a otros y quitarlo sin importar qu¨¦? Parece que est¨¢s acostumbrada a ser amante y a querer todo para ti, ?no es as¨ª? -Natalie, ?no hables tan despectivamente! ?Me estoy reprimiendo s¨®lo por el bien de Leo! Leonardo le ech¨® un vistazo a Omar y dijo con cara inexpresiva: -En realidad, no tienes que reprimirte. Al escuchar eso, Gis s¨¦ alegr¨® secretamente, pues parec¨ªa que Leonardo realmente no le gustaba a Natalie. Omar se sorprendi¨® por un momento, y luego forma en que mir¨® a Natalie se volvi¨® burlona. -Si Leo dice eso, entonces¡­ Antes de que pudiera terminar de har, fue interrumpido bruscamente por Leonardo. ?Porque incluso yo tambi¨¦n desprecio tuportamiento! 12 +15 BONUS De inmediato, expresi¨®n en el rostro de Omar se volvi¨® extremadamente desagradable mientras lo miraba incr¨¦dulo. Sin embargo, Leonardo ni lenz¨® siquiera una mirada y se levant¨®, diciendo fr¨ªamente: Devuelve el vestido a Tina lo antes posible. Si no, no s¨®lo Natalie, ?yo tampoco dejar¨¦ a tu novia ir tan f¨¢cilmente! Omar no contaba con que Leonardo actuara tan despiadado. -Leo, hemos sido amigos durante tantos a?os, ?y ahora por un vestido, me est¨¢s haciendo quedar mal? Leonardo le devolvi¨® mirada g¨¦lida. -Si realmente quisiera hacerte quedar mal, le pedir¨ªa a Gis que se quite el vestido en este momento. ?Merece llevar e el vestido que mi mujer le regal¨® a su amiga? Omar se puso p¨¢lido, con ira evidente en sus ojos. ¡ª?Est¨¢ bien! Si eso es lo que dices, cortaremos nuestra amistad en adnte. -Como quieras. Dicho eso, Leonardo se fue tomando a Natalie. En un instante, el ambiente en s se volvi¨® extremadamente silencioso. Gis, ya p¨¢lida de miedo, mir¨® a Omar con cuidado y le susurr¨®: -Omar, lo siento, todo fue culpa m¨ªa¡­ Si no hubiera insistido en quedarme con este vestido, no habr¨ªan discutido t¨² y el se?or Ramos¡­ Omar, con un gesto sombr¨ªo, mir¨® y dijo: -Cuando llegues a casa,va el vestido y devu¨¦lveselo a Tina. Aunque Gis estaba sumamente reacia, no se atrevi¨® a enojarlo en ese momento, as¨ª que se limit¨® a asentir. -Entendido. E baj¨® los ojos mientras furia se agitaba en su interior. S¨ª devolver¨ªa el vestido, ?pero no permitir¨ªa que Tina lograra usarlo otra vez! Mientras tanto, al salir del restaurante, Natalie se solt¨® de mano de Leonardo. -No era necesario que me ayudaras. Esto es algo m¨ªo y no tiene nada que ver contigo. -Pero eres mi mujer, as¨ª que tus asuntos son los m¨ªos. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW X +15 BONUS -Por supuesto. ?Hay alg¨²n problema con eso? Despu¨¦s de unos segundos de silencio, Natalie respondi¨® con calma: -Ninguno. Vamos. Ricardo se hab¨ªa tomado libertad de invitar a Leonardo, presumiblemente sabiendo que e no estar¨ªa de acuerdo. Pero lo hizo de todos modos, lo que dejaba ro que no le importaba en absoluto lo que e pensara. Una hora m¨¢s tarde, el auto se detuvo frente a vieja mansi¨®n de familia L¨®pez. Matilda sab¨ªa que Leonardo vendr¨ªa, as¨ª que estaba esperando en puerta. A pesar de ver que Natalie tambi¨¦n estaba all¨ª, no mostr¨® ning¨²n cambio en expresi¨®n y simplemente ignor¨®. -Leo, te hemos estado esperando. D¨¦jame llevarte adentro. ¨¦l mantuvo un rostro indiferente y se dirigi¨® a Natalie, diciendo: -Vamos. La conducta de Leonardo confundi¨® un poco a Natalie. A ¨¦l le gustaba Matilda, pero ?por qu¨¦ ahora actuabao si no tuviera nada que ver con e? Sin embargo, pronto record¨®s fotos de Leonardo y Matilda, y su actitud se volvi¨® cada vez m¨¢s fr¨ªa. Los dos entraron uno tras otro en vi, y justo cuando pasaron al sal¨®n, Santiago los salud¨®. -Se?or Ramos, Natalie, ?qu¨¦ gusto que vengan! Si¨¦ntense, por favor. Natalie desvi¨® mirada de manera impasible al ver sonrisa addora de su abuelo. Hab¨ªan pedido a e que volviera para cenar s¨®loo excusa, mientras que el verdadero prop¨®sito era reunirse con Leonardo. Harta de seguir soportando su hipocres¨ªa, le dijo a Leonardo: -Hablen ustedes. Voy a dar un paseo por el jard¨ªn. Pero apenas se sent¨® en el pabell¨®n cuando Matilda apareci¨® frente a e. -Natalie, no te creas que has ganado. Aunque eres esposa de Leo ahora, verdad es que ¨¦l todav¨ªa me ama a m¨ª! -?En serio? Natalie levant¨® una ceja y solt¨® una sonrisa ir¨®nica. -Pero hace un momento, cuando est¨¢bamos en puerta, parec¨ªa que ni siquiera te mir¨®. Al escuchar eso, el semnte de Matilda cambi¨®, rech¨ªn¨® los dientes y refut¨®: -Eso fue porque hemos estado peleados ¨²ltimamente¡­ ?Pero dentro de poco nos reconciliaremos! Por cierto, ?a¨²n recuerdas el d¨ªa del cumplea?os del abuelo, cuando salt¨® por los aires el asunto de que hab¨ªas contratado a un modelo masculino? De hecho, en ese entonces Leo ya descubri¨® que ten¨ªa algo que ver conmigo, pero en lugar de culparme, me ayud¨® a encubrirlo.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Cap铆tulo 42 Cap¨ªtulo 42 +15 BONUS Natalie se qued¨® at¨®nita y apret¨® losbios, pero al final no mencion¨® el divorcio. Despu¨¦s de ese alboroto, ninguno de los dos ten¨ªa ¨¢nimo paraer, por lo que volvieron directamente a vi. Al llegar a s de estar, Natalie mir¨® a Leonardo y le pregunt¨®: ¨CPensaba hacer algo de pasta. ?Quiereser? -Yo te ayudo. -No es necesario. Toma asiento y espera. En el refrigerador abundaban los ingredientes frescos que empleada dom¨¦sticapraba regrmente. Natalie tom¨® algunos tocinos, dos huevos y pasta, y entr¨® en cocina. Frio los huevos y, despu¨¦s de colocarlos en un to, llen¨® o con agua. Cuando empez¨® a hervir, a?adi¨® pasta. Mientras pasta se coc¨ªa,enz¨® a preparar salsa de crema. Cuando esta se espes¨®, pasta tambi¨¦n estuvo lista. La retir¨® h¨¢bilmente, coloc¨® los huevos sobre e y luego agreg¨® salsa de crema reci¨¦n hecha. As¨ª, se hicieron dos simples tos de pasta con crema y tocino. Pero cuando Natalie llev¨® cena a cocina, no vio en ning¨²ndo a Leonardo. Entonces se dirigi¨® al estudio y justo al llegar a puerta, escuch¨® voz fr¨ªa del hombre desde adentro. -Por ahora, mant¨¦n esto en secreto. No dejes que nadie m¨¢s se entere. Con eso, Leonardo colg¨® y, nada m¨¢s voltearse, vio a Natalie parada en puerta observ¨¢ndolo. -La cena est¨¢ lista. Ven aer. Leonardo guard¨® su celr y sigui¨® hacia eledor. N?velDrama.Org exclusive content. Se sentaron frente a frente. Todo el tiempo, Natalie mantuvo cabeza gacha mientras¨ªa en silencio. -?No tienes nada que preguntarme? Ante eso, e se detuvo en seco y levant¨® vista hacia Leonardo, respondiendo: -Si quieres decirme algo, lo har¨¢s aunque no te pregunto. Asimismo, si no quieres har, no servir¨¢ que yo pregunte. -Podr¨ªas haberme preguntado. Te contar¨¦ lo que pueda. +15 BONUS Mirando lo serio que se mostraba Leonardo, Natalie guard¨® silencio por unos segundos y luego dijo con indiferencia: -Comamos primero. No ser¨¢ bueno si se enfr¨ªa. Una vez terminadaida, acababa de levantarse cuando Leonardo tom¨® los tos de sus manos. Yo losvo. ¨C Natalie no lo rechaz¨®, se gir¨® y se dirigi¨® a habitaci¨®n arriba. Al d¨ªa siguiente, e fue temprano a empresa. Cuando Tina fue a busca, Natalie ya hab¨ªa revisado todos los archivos pendientes del d¨ªa anterior. -Antes hab¨ªamos quedado con gente del Grupo Ramos para reunirnos as diez de esta ma?ana. Natalie frunci¨® losbios, levant¨® mirada y dijo: -Ve t¨². Pero recuerda, no importa qu¨¦ oferta de adquisici¨®n proponga el Grupo Ramos, no aceptes. Tina abri¨® los ojos con sorpresa. ?No ten¨ªa Natalie intenci¨®n de reunirse con Leonardo? ?Por qu¨¦ de repente cambi¨® de opini¨®n? Sin embargo, no pregunt¨® m¨¢s y simplemente asinti¨®. -Est¨¢ bien, ya veo. -Por cierto, ya firm¨¦ estos documentos. Ll¨¦vatelos. Despu¨¦s de que Tina se marchara, Natalie sigui¨® trabajando y pronto lleg¨® el mediod¨ªa. Estaba a punto de ir a almorzar cuando Tina regres¨®. -Natalie, ?nunca te habr¨ªas imaginado lo que el Grupo Ramos ofreci¨® paraprar MY! Si no fuera por el profundo amor que tengo por empresa, quiz¨¢s no me habr¨ªa podido resistir a vende. Natalie arque¨® una ceja, pensando que si hasta Tina encontraba oferta tentadora, el Grupo Ramos deb¨ªa haber hecho una gran inversi¨®n. -?Cu¨¢nto est¨¢n dispuestos a ofrecer? -?Mil millones de dres! ?Puedes creerlo? Al o¨ªr eso, Natalie frunci¨® el ce?o con perplejidad. Incluso si estaban interesados en adquirir MY, trescientos millones ya eran suficientes. En ese caso, ?por qu¨¦ el Grupo Ramos ofrecer¨ªa tres veces m¨¢s que el precio de mercado? -?Le preguntaste a Leonardo raz¨®n? Tina asinti¨® con cabeza y respondi¨®: -S¨ª, pero ¨¦l se neg¨® a decir nada. Cap铆tulo 43 Cap¨ªtulo 43 ¡ªBueno, lo entiendo. La pr¨®xima vez que alguien del Grupo Ramos venga a har sobre adquisici¨®n, simplemente rech¨¢zalo. ¡ªDe acuerdo. Al mismo tiempo, en el camino de regreso apa?¨ªa, Carlos no pudo contenerse yent¨®: ¡ªSe?or, oferta que ofrecimos ya supera ampliamente el valor de MY, as¨ª que creo que adquisici¨®n puede no ser factible.N?velDrama.Org exclusive content. Leonardo mantuvo una expresi¨®n inmutable y, tras un breve silencio, dijo: ¡ªOrganiza un documento sobres empresas de ropa bajo el Grupo Ramos y env¨ªamelo. Inicialmente, hab¨ªa neadoprar MYo un regalo para Matilda, pero ahora que otra parte se neg¨® a vender, ¨¦l tuvo que buscar otra alternativa. ¡ªOkay, lo har¨¦ ahora mismo. El tiempo pas¨® vndo y en un abrir y cerrar de ojos, lleg¨® el s¨¢bado, el d¨ªa en que Natalie hab¨ªa acordado ir a cenar a vieja mansi¨®n de familia L¨®pez. Se levant¨® temprano, se cambi¨® de ropa y, al bajars escaleras, vio a Leonardo sentado en el sof¨¢ leyendo documentos. Cuando escuch¨® sus pasos, ¨¦l dej¨® los papeles a undo y alz¨® los ojos hacia Natalie. Hoy e llevaba una faldarga entada, sin maquije en su delicado rostro nco. Ten¨ªa el cabellorgo recogido en un mo?o, lo que le daba el aspecto de una joven universitaria, luciendo estar a una docena de a?os de distancia del Leonardo que vest¨ªa traje. El hombre frunci¨® el ce?o, se acerc¨® y le quit¨® liga del cabello, dejando caer el cabello de Natalieo una cascada. Natalie lo fulmin¨® con mirada y le pregunt¨® molesta: ¡ª?Qu¨¦ haces? Devu¨¦lveme liga. Leonardo arroj¨® al bote de basura y, con tono neutral, dijo: ¡ªEl mo?o no te queda bien. Te ves mejor con el cabello suelto, verdad. Natalie estaba demasiado enfadada para har. ?Qu¨¦ le importaba a ¨¦l si se ve¨ªa bien o no? ¡ªV¨¢monos. Si tardamos m¨¢s, llegaremos tarde. Dicho eso, Leonardo tom¨® dntera yenz¨® a avanzar, pero al notar que Natalie no lo segu¨ªa, se detuvo y mir¨® frunciendo el ce?o. ¡ª?Por qu¨¦ te quedas ah¨ª parada? ¡ª?Mi padre tambi¨¦n te inform¨® sobre cena? ¡ªPor supuesto. ?Hay alg¨²n problema con eso? Despu¨¦s de unos segundos de silencio, Natalie respondi¨® con calma: ¡ªNinguno. Vamos. Ricardo se hab¨ªa tomado libertad de invitar a Leonardo, presumiblemente sabiendo que e no estar¨ªa de acuerdo. Pero lo hizo de todos modos, lo que dejaba ro que no le importaba en absoluto lo que e pensara. Una hora m¨¢s tarde, el auto se detuvo frente a vieja mansi¨®n de familia L¨®pez. Matilda sab¨ªa que Leonardo vendr¨ªa, as¨ª que estaba esperando en puerta. A pesar de ver que Natalie tambi¨¦n estaba all¨ª, no mostr¨® ning¨²n cambio en expresi¨®n y simplemente ignor¨®. ¡ªLeo, te hemos estado esperando. D¨¦jame llevarte adentro. ¨¦l mantuvo un rostro indiferente y se dirigi¨® a Natalie, diciendo: ¡ªVamos. La conducta de Leonardo confundi¨® un poco a Natalie. A ¨¦l le gustaba Matilda, pero ?por qu¨¦ ahora actuabao si no tuviera nada que ver con e? Sin embargo, pronto record¨®s fotos de Leonardo y Matilda, y su actitud se volvi¨® cada vez m¨¢s fr¨ªa. Los dos entraron uno tras otro en vi, y justo cuando pasaron al sal¨®n, Santiago los salud¨®. ¡ªSe?or Ramos, Natalie, ?qu¨¦ gusto que vengan! ?Si¨¦ntense, por favor. Natalie desvi¨® mirada de manera impasible al ver sonrisa addora de su abuelo. Hab¨ªan pedido a e que volviera para cenar s¨®loo excusa, mientras que el verdadero prop¨®sito era reunirse con Leonardo. Harta de seguir soportando su hipocres¨ªa, le dijo a Leonardo: ¡ªHablen ustedes. Voy a dar un paseo por el jard¨ªn. Pero apenas se sent¨® en el pabell¨®n cuando Matilda apareci¨® frente a e. ¡ªNatalie, no te creas que has ganado. Aunque eres esposa de Leo ahora, verdad es que ¨¦l todav¨ªa me ama a m¨ª! ¡ª?En serio? Natalie levant¨® una ceja y solt¨® una sonrisa ir¨®nica. ¡ªPero hace un momento, cuando est¨¢bamos en puerta, parec¨ªa que ni siquiera te mir¨®. Al escuchar eso, el semnte de Matilda cambi¨®, rechin¨® los dientes y refut¨®: ¡ªEso fue porque hemos estado peleados ¨²ltimamente... ?Pero dentro de poco nos reconciliaremos! Por cierto, ?a¨²n recuerdas el d¨ªa del cumplea?os del abuelo, cuando salt¨® por los aires el asunto de que hab¨ªas contratado a un modelo masculino? De hecho, en ese entonces Leo ya descubri¨® que ten¨ªa algo que ver conmigo, pero en lugar de culparme, me ayud¨® a encubrirlo. Entonces, ?y qu¨¦ si ahora eres su esposa? ?Siempre estar¨¢ de mido! Cap铆tulo 44 Cap¨ªtulo 44 Matilda esperaba ver en el rostro de Natalie se?ales de enojo o celos, pero se decepcion¨®, pues otra simplemente miraba con calma desde el principio hasta el final. E dej¨® escapar una risa fr¨ªa y mir¨® a Natalie con desprecio, continuando: -?Crees que fingir ser generosa har¨¢ que Leo se enamore de ti? ?Deja de ilusionarte! Natalie mir¨® a los ojos con serenidad y dijo pausada: -Matilda, eres pat¨¦tica. -??Qu¨¦ dijiste?! Matilda abri¨® mucho los ojos, mostrando rabia e incredulidad en su mirada. ?C¨®mo se atrev¨ªa Natalie a califica de pat¨¦tica? -?Acaso no es as¨ª? Todo lo que dices gira en torno a Leonardo,o si tu vida no tuviera el m¨¢s m¨ªnimo sentido sin ¨¦l. Viendo lo que estaba Matilda ahora, Natalie no pudo evitar preguntarse si durante los ¨²ltimos tres a?os e tambi¨¦n hab¨ªa parecido as¨ª dementable y pat¨¦tica a los ojos de los dem¨¢s. -?Natalie, t¨² eres pat¨¦tica! Aunque regresaste a familia L¨®pez, nadie en casa te presta atenci¨®n, ?ni siquiera a tu marido le agradas! ?As¨ª que t¨² eres verdadera pobrecita! Natalie sonri¨® levemente. Quiz¨¢s alguna vez hab¨ªa tenido ilusi¨®n de recibir amor de familia L¨®pez o de Leonardo, pero ahora ya no le importaba. Porque amarse a s¨ª misma era lo m¨¢s importante. So?ar con obtener cari?o o cuidado de otros s¨®lo har¨ªa entrar en su juego. -Lo que t¨² digas. Si logras persuadir a Leonardo para que se divorcie de m¨ª, yo tal vez te lo agradezca. Tras eso, Natalie dio media vuelta y se fue directamente, pero se detuvo en seco en una esquina. All¨ª se paraba Leonardo, de gran estatura, mir¨¢nd fijamente con emociones iprensibles en sus profundos ojos negros. Consciente de que a ¨¦l le disgustaba que mencionara el divorcio, el coraz¨®n de Natalie dio un vuelco. Esperaba una rei¨®n airada, pero ¨¦l se dio vuelta de repente y se alej¨®. Al ver eso, Natalie frunci¨® el ce?o, pero al final decidi¨® no seguirlo. Cuando regres¨® a s de estar, Ricardo se acerc¨® y le indic¨® en voz baja: -Tu abu quiere har contigo. Est¨¢ en su habitaci¨®n, ve a ve. Natalie asinti¨® y se dirigi¨® a habitaci¨®n. +15 BONUS Esta vez, Cand trat¨® de forma muy diferente a anterior, y de hecho esboz¨® una amable sonrisa cuando vio. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. -Natalie, ya viniste. ?Si¨¦ntate junto a m¨ª! Natalie tom¨® asiento a cierta distancia de e y pregunt¨® fr¨ªamente: -Abu, ?de qu¨¦ quer¨ªas har conmigo? Despu¨¦s de unos superficiales saludos, Cand cambi¨® el tema repentinamente y expres¨®: Llevas tres a?os casada con Leonardo, ?verdad? Mira, ahora que ¨¦l est¨¢ siendo amable contigo, deber¨ªas aprovechar oportunidad y tener un hijo. Y as¨ª, ?nadie podr¨¢ sacarte de tu posici¨®n! Natalie mostr¨® sorpresa en sus ojos al o¨ªr eso. No mucho atr¨¢s, toda familia L¨®pez hab¨ªa deseado que se divorciara de Leonardo cuanto antes para que ¨¦l se casara con Matilda, pero ahora cambiaron de opini¨®n. Todo pas¨® tan r¨¢pido y repentino que e tuvo que admirar su descaro. -Abu, de hecho, vine esta vez para har de algo. -?Sobre qu¨¦? -Estoy considerando divorciarme de Leonardo. Ante esa deraci¨®n, sonrisa de Cand se congel¨® y enseguida su rostro se volvi¨® sombr¨ªo. -Natalie, siempre cre¨ª que eras una ni?a inteligente. ?C¨®mo puedes decir tonter¨ªaso estas? Natalie permanec¨ªa tranqu y, mir¨¢nd, dijo pbra por pbra: -La verdad, mi divorcio de Leonardo s¨®lo ser¨¢ beneficioso para todos. Enparaci¨®n conmigo, quien volv¨ª a familia L¨®pez a los diecis¨¦is a?os, si Matilda se casa con Leonardo, estoy segura de que podr¨ªa ayudar m¨¢s a familia. Cand no esperaba que e fuera tan directa, y se mantuvo en silencio por un momento antes de preguntar: -?Has en serio? Natalie sonri¨®. -ro. De hecho, yo sab¨ªa que durante estos ¨²ltimos tres a?os, Leonardo siempre ha estado pensando en Matilda. As¨ª que, mientras familia L¨®pez est¨¦ dispuesta a intervenir, estoy de acuerdo en divorciarme de ¨¦l. A pesar de esas pbras, Cand manten¨ªa su escepticismo, ya que no cre¨ªa que Natalie quisiera renunciar a Leonardo ni a fortuna de familia Ramos. -Bueno, d¨¦jame pensarlo¡­ Despu¨¦s de todo, deber¨ªamos considerar lo que Leonardo quiera. Al escuchar eso, Natalie se dio cuenta de que Cand simplemente estaba intentando Cap铆tulo 45 Cap¨ªtulo 45 De cualquier manera, Natalie no estaba apurada. Cuando regres¨® a s de nuevo, encontr¨® a Leonardo solo en el amplio sal¨®n, sentado en el sof¨¢ y mir¨¢nd con los ojos entrecerrados. Natalie no pudo evitar fruncir el ce?o. Ricardo ten¨ªa tantas ganas de hacerle barba a Leonardo, ?pero por qu¨¦ no estaba all¨ª ahora? ?D¨®nde has estado? Tan prontoo se pronunciaron esas pbras, atm¨®sfera en s se volvi¨® inusualmente tensa. Lo que Natalie dijo en el jard¨ªn hab¨ªa estado encendiendo ira en Leonardo. Pens¨® que e ir¨ªa a pedirle disculpas, pero desde ese momento no hab¨ªa visto, as¨ª que su enojo no hizo sino aumentar. Natalie, sin perderpostura, tom¨® asiento frente a ¨¦l y respondi¨®: -Estuve ticando con mi abu. ?D¨®nde anda dem¨¢s gente? -No tengo idea. ?No crees que deber¨ªas arar lo que dijiste en el jard¨ªn? Natalie levant¨® vista para encontrarse con ¨¦l, y al ver ira en sus ojos, se enter¨® de que a¨²n estaba enfadado. -Pues, creo que lo que dije ya fue ro. No veo qu¨¦ m¨¢s tengo que arar. -?Natalie! Notando que Leonardo estaba realmente enojado, e apret¨® losbios y susurr¨®: -Hoy venimos a cenar. No quiero pelear contigo. Leonardo hizo una mueca. Si no quieres pelear, entonces no digas cosas que no me gustan. -Entendido. <> Despu¨¦s de eso, ambos caron y no se dijeron m¨¢s pbras. Al poco rato, Ricardo entr¨® en s con una bote de vino de calidad y le dijo en tono addor a Leonardo: ¨CSe?or Ramos, fui a bodega y saqu¨¦ un Lafite que tengo guardado por a?os. ?Te gustar¨ªa una copa esta noche? Por lo general, Leonardo,o yerno de Ricardo, deber¨ªa ser quien tratar¨ªa de agradar a este ¨²ltimo. 1/2 +15 BONUS No obstante, a ¨¦l le importaba un bledo Natalie, mientras que familia L¨®pez necesitaba el apoyo del Grupo Ramos para sobrevivir, lo que llev¨® a situaci¨®n actual. Natalie no sent¨ªa ning¨²n afecto por Ricardo, as¨ª que se limit¨® a mirarlo fr¨ªamente. -Lo siento, pero creo que no puedo. Vine en mi auto hoy. Ricardo se apresur¨® a a?adir: ¡ª?Eso no importa! Podr¨¦ mandar a un chofer para que los lleve a casa, o ustedes dos podr¨¢n quedarse aqu¨ª esta noche. Pasados varios segundos de silencio, Leonardo pens¨® de repente en algo y asinti¨®. Est¨¢ bien. En poco tiempo, los sirvientes prepararon cena y uno de ellos fue a s para avisar a todos aer. Nadie sab¨ªa que si intencionado o no, pero Ricardo od¨® a Matilda a izquierda de Leonardo y a Natalie a derecha. Durante cena, Matilda le serv¨ªaida de vez en cuando al ver que Leonardo estaba bebiendo. -Leo, estas son tus costis favoritas. N?velDrama.Org exclusive content. -Leo, nuestro casero sabe hacer una salsa mole deliciosa. Vamos, prueba un poco. -Leo¡­ E no dejaba de har con Leonardoo si estuviera incansable. Natalie, en lugar de molestarse, observ¨® a los dos con una sonrisa juguetona. La mirada que Matilda fijaba en Leonardo estaba llena de amor, hasta tal punto en que Natalie no pudo evitar a suponer que, si no estuvieran rodeado¡¯s de tanta gente, sin duda e se abnzar¨ªa sobre ¨¦l. Mientras imaginaba esa escena, Leonardo de repente le ofreci¨® un trozo de carne asada. -Debeser m¨¢s. Est¨¢s demasiado delgada y me resulta inc¨®modo abrazarte. Ante eso, todass vistas en mesa se posaron en Natalie. Especialmentes de Matilda, qu¨¦ vaban en e con un fr¨ªo que parec¨ªa querer devora. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 46 Cap¨ªtulo 46 Natalie esboz¨® una sonrisa media y puso de vuelta carne en el to de Leonardo. ¨C Deber¨ªas comer m¨¢s t¨². Despu¨¦s de todo, trabajas todos los d¨ªas, y eso es muy pesado. Incapaz de soportarlo m¨¢s, Matilda, con los ojos enrojecidos, lo mir¨® y le cuestion¨®: -Leo, ? ?olvidaste lo que me prometiste? Al o¨ªr eso, Leonardo se qued¨® paralizado y guard¨® silencio. D¨¢ndose cuenta de que el ambiente estaba algo sensible, Ricardo intervino r¨¢pidamente para tranquilizar: Se?or Ramos, vamos, tomemos un trago. Leonardo no lo hizo quedar mal, alz¨® su copa y brind¨® con ¨¦l. Despu¨¦s de beber un sorbo, Ricardo dijo algunas pbras y logr¨® cambiar de tema. El ambiente posterior fue m¨¢s o menos agradable. Cuando Natalie termin¨® deer, puso el tenedor en mesa y se levant¨®. ¡®Ya estoy llena. Con eso, se dispuso a irse cuando Leonardo agarr¨® de mu?eca con tanta fuerza que le impidi¨® soltarse. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Natalie baj¨® voz y le pregunt¨® irritada. Leonardo mir¨® a los ojos y contest¨®: -Qu¨¦date conmigo. Ya casi termino deer. -Pero quiero dar un paseo afuera. -Entonces, yo te pa?o. Natalie se sinti¨® impaciente y justo cuando iba a har, Ricardo intervino y habl¨®: -Eso es, Natalie, qu¨¦date un rato con el se?or Ramos aqu¨ª. Ha estado tomando y apenas ha probado bocado. ¨¦chale una mano conida, ?s¨ª? Al o¨ªr eso, Natalie se dirigi¨® a su padre y sarc¨¢sticamente pregunt¨®: -Pero ?no hab¨ªas designado a alguien para ayudarlo? Matilda parece estarlo haciendo bastante bien, as¨ª que mejor que e lo haga, ?no crees? Matilda se puso p¨¢lida en un instante. Hab¨ªa actuado de esa manera para molestar a Natalie, pero lo que dijo esta ¨²ltima hizo parecer m¨¢s a una sirvienta. Se levant¨®, mir¨® a Natalie con cara de agravio y dijo: -Es que te vi concentrarte en ti misma, as¨ª que trataba de ayudar a Leo. Si no te gusta, entonces no lo har¨¦. 1/3 +15 BONUS Natalie, cansada ya de su fachada hip¨®crita, se rio fr¨ªamente y replic¨®: -?Incluso lo cuidas en cama, verdad? Ante eso, Matilda abri¨® los ojos de par en par y tembl¨® porpleto, sin poder articr ni una pbra. -?Paf! En ese momento, Beata golpe¨® con fuerza el tenedor sobre mesa, mir¨® a Natalie con disgusto y rega?¨®: -Eres t¨² que no cumpli¨®o esposa, ?y ahora tienes descaro de culpar a Mati? Adem¨¢s, siempre ha estado cercana al se?or Ramos desde peque?a. ?Acaso te da envidia hasta que e le sirvaida? Natalie sonri¨® ligeramente y respondi¨® enfatizando cada pbra: -ro que no. S¨®lo quer¨ªa decir que e lo hace bien, as¨ª que dej¨¦ continuar. -?T¨²¡­! El ambiente en eledor se volvi¨® cada vez m¨¢s tenso. Natalie se rio en silencio y dijo: ¨C Disfruten suida. Yo me voy. Observando su espalda mientras se alejaba, Beata estaba tan furiosa que su rostro se puso l¨ªvido. ¡ª ?Natalie, si sales por esa puerta hoy, no regreses nunca m¨¢s! -?Beata! Ricardo lenz¨® una mirada de reprobaci¨®n, con enojo reflejado en su cara. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Antes de que Natalie llegara hoy, ya le hab¨ªa advertido a Beata que contrra sus emociones, pero al final, e no pudo contenerse. Si eso enojaba a Leonardo, ?seguramente familia L¨®pez no se pasar¨ªa bien! Leonardo le ech¨® un vistazo de indiferencia a Matilda, que a¨²n lloraba, y dijo: -Tambi¨¦n me retiro. Gracias por cena de esta noche. Ricardo se mostr¨® avergonzado y, arm¨¢ndose de valor, inquiri¨®: ¡®Se?or Ramos¡­ ?el proyecto del que hamos en el estudio hace un momento¡­? Leonardo lo interrumpi¨® sin expresi¨®n alguna: -El Grupo L¨®pez puede pujar por ¨¦l, pero si lo consiguen o no, depende de ustedes mismos. Ricardo se sinti¨® algo decepcionado, pero el hecho de poder participar en licitaci¨®n ya era un gran paso adnte. Asinti¨® y dijo r¨¢pidamente: ¨C?De acuerdo, muchas gracias! ?D¨¦jame pa?arte a puerta! -No es necesario. Leonardo acababa de salir mansi¨®n de familia L¨®pez cuando Matilda lo alcanz¨®. 2/2 +15 BONUS -Leo, ?ya no me quieres? Leonardo se dio vuelta y descubri¨® que e ten¨ªa los ojos hinchados de tanto llorar y que lo miraba s¨®lo con tristeza. Pero ¨¦rase una vez que esos mismos ojos inundaban de alegr¨ªa y cari?o. -Mati, hace mucho viento afuera. Es mejor que regreses. Cap铆tulo 47 pitulo 47 Al percatarse de que Leonardo estaba por ha ha, Matilda aprenda abientale prof detr¨¢s y exm¨® en vollozon No! Shoy no me dash sepele, po te dejard y Leonardo frunei¨® el ce?o y con endrerit vitacid en en interior, ingredict an haba ?Mati, sufitare! -De ninguna tartal Matilda neg¨® con cabeza y pregunt¨® zou hembletons prometiste en el ersort cuando temamos dierforthe aber¡± hease ofvitants o que mu Ante esas pbras, el imponente fisice de Leomar?o se preso rigido mientras empezaba a debatirse en sus intrete El liber¨® suavemente mano de Matilda, se volvi¨® ha e y dijo con paisa Vati, munca lo olvide For lo tanto, habia hecho todo lo posible por satisfarenta o que quisiera, y no culp¨® incluso cuando sabia que hab¨ªastimado a Natallie Pero si es and, ?por qu¨¦ dudas em dicenciante de Sanathe? Leonardo no respondi¨® De alguma manera, s idea de direnciarse de Natalie le producia una gran molestia y resistencia Matilda parpades ys l¨¢grimas darom desde sus ojos ?Es que acase.. te enumeranthe de Matalhe Leonardo se sorgerna por a momente, harge wobri¨® en s¨ª y funci¨® el ce?o, refutandu- un volvi¨® Mati, no pienses demasiada. Mana pod chateralime de e -Entonces, ?por qu¨¦ nos te divorciach si quieres agradecerle por haberte cuidado durante esos dos a?os, hay muchas otras maneras. Nis mecesitas sacrificm torda te vishal Yo tambi¨¦n puedo ayudarte! Si tan s¨®lo pudiera devolverte am, no mempertatie pasar por lo que fuera (incluso lo m¨¢s dificil y complicado! Al encontrarse con mirada suplicate de Matilda, Leonardo sinti¨® un nude en garganta, y despu¨¦s de un buen rato, pronunci¨® Mari, d¨¦jame pensatte Matilda sabia que no podia presionario demasiade, as¨ª que asinti¨® con l?grimus ¨C Bien, he esperare Una vez que Leonarde se fue se sees l¨¢grimas, revndo of be en sus opes, cm intensidad de las s en el er +15 BONUS Al parecer, ¨²nica manera de estar con Leonardo de nuevo era hacer que Natalie desapareciera por completo. Por otrodo, poco despu¨¦s de que Leonardo condujera de vieja mansi¨®n, avist¨® silueta de Natalie. E caminaba lentamente por carretera, con espalda delgada pero recta, mostrando tanta determinaci¨®no su personalidad, sin rendirse ante ninguna adversidad. Una vez m¨¢s, Leonardo record¨® pregunta que le hab¨ªa hecho Matilda hace un momento. ?Estaba enamorado de Natalie? La respuesta era definitivamente negativa; de lo contrario, no habr¨ªa permanecido pasivo cuando los miembros de familia L¨®pez intimidaban, ni habr¨ªa pasado por altos maquinaciones de Matilda en su contra. Quiz¨¢s fue porque Natalie no hab¨ªa sido tan prominente, y cada vez que llegaba a casa, e se mostraba tierna y d¨®cil. Pero lo que e hac¨ªa ahora le parec¨ªa que algo estaba escapando a su control. Al pensar en ello, Leonardo encontr¨® finalmente raz¨®n detr¨¢s de su extra?o S¨®lo sent¨ªa curiosidad por Natalie, algo que no ten¨ªa nada que ver con el amor. En ese momento, el Maybach negro se detuvo junto a Natalie. La ventani trasera se baj¨® y se mostr¨® el rostro adusto de Leonardo. -Sube. Natalie le ech¨® una mirada y se neg¨®: -No es necesario. Ya ped¨ª a un amigo que venga por m¨ª. Leonardo solt¨® una risita fr¨ªa. ¡ª?Est¨¢s teniendo una rabieta conmigo? ?Porque no te ayud¨¦ durante cena? Natalie se rio y le respondi¨® con una pregunta: -?Te importar¨ªa si te dijere que s¨ª? -Por supuesto que no. -En ese caso, mi actuaci¨®n parece no tener nada que ver contigo. Leonardo entrecerr¨® los ojos y rugi¨® con dientes apretados: -?Natalie, mi paciencia tiene un l¨ªmite! Natalie sonri¨® a¨²n m¨¢s brintemente y replic¨® pbra por pbra: ¡ªQu¨¦ casualidad, mi paciencia tambi¨¦n tiene un l¨ªmite. Mira, se?or Ramos, no me importa a qui¨¦n quieras, pero m¨¢s te vale mantene a raya. Si se atreve a conspirar contra m¨ª de nuevo, cr¨¦eme, incluso t¨² no podr¨¢s salva. 2/3 +15 BONUS Leonardo frunci¨® el ce?o y sise¨®: -?Qu¨¦ quieres decir? -La fiesta de cumplea?os de mi abuelo¡­ Supongo que no necesito ser m¨¢s directa, ?verdad? En cuanto Natalie termin¨® su frase, un Lamborghini se detuvo frente al Maybach. Al instante siguiente, Bryan baj¨® del auto y se acerc¨® paso a paso hacia e. Today¡¯s Bonus OfferThis content is ? N?velDrama.Org. Cap铆tulo 48 Cap¨ªtulo 48 Al ver eso, Leonardo estall¨® en c¨®lera y pregunt¨¦ -?El carte que manejaste antes era de Bryan? Con raz¨®n Carlos no pudo averiguar nada Despu¨¦s de encontraron con Bryan, el erat a Carles a investigat sobre ese hombre, pero aparte de lo que pas¨® despu¨¦s de su debut, no pillun nada m¨¢s. La persona que hizo investigaci¨®n s¨®lo revel¨® que faran tenia alguna rci¨®n con fam¨ªlia Guzm¨¢n de Imperialia Las fuerzas alli eranplejas y enredarias, mucho m¨¢s ques die Montefior, haciendo que investigar a alguien fuera increiblemente dificil, asi que Leonardo tuvo que darse por vencido Natalie, al ver a Bryan, tambi¨¦n se qued¨® aturdida, luego se volvi¨® hacia Leonardo y respondi¨® indiferentemente ¨C No parece temer nada que ver contigo Tras eso, carnin¨® a paso r¨¢pido hacia Bryan Chando vio que Natalie se subi¨® al auto sin mirar atr¨¢s y se fue, Leonardo apertio los dientes y cerro el pu?o, V¨¢monos, maneja Entretanto, nada m¨¢s meterse en el carro, Natalie pregunt¨® confundida -m¨¦ a Tina, ?por qu¨¦ viniste t¨²? Bryan sonri¨® y le explic¨CHamos acordado cemar esta noche Cuando Tina recibi¨® tu mada, todavia teria cosas que hacer, asi que vine en sa bagar La sorpresa pas¨® por los ojos de Natalie in el pasado, cuando era representante de Bryan, Tina visitaba con frecuencia, y and we fue familiarizando con ¨¦l -?Pero por qu¨¦ de repente decidieron cemat juntos? ?No est¨¢s ocupado ¨²ltimamente? Bryan se rio y bromed -?C¨®mo sab¨ªas que estoy ocupado? ?Es que est¨¢s pendiente de mi todo el tiempo? ?Quieres que te d¨¦ un aut¨®grafoe Natalie no pude evitar reir¨CSi no hubiera estado contigo practicando escritura, jahora qui¨¦n podr¨ªa soportar ver tus letras Al escuchar eso, Bryan tambi¨¦n se acordo de los momentos en los que practicaron juntos y ne pudo evitar sentir un poco de nostalgia ?No solo estuviste conmigo, verdad? En ese momento, tambi¨¦n hiciste que todos los artistas a los que representabas practicaran escritura, y todos lo hicimos juntos. Adem¨¢s de ¨¦l. Natalie tambi¨¦n era representante de varios otros artistas en ese entonces Como a e no le gustaba c¨®mo escribian, les pidi¨® que dedicaran una hora cada noche, de ocher a neve, para practicar escritura +15 BONUS Bryan quer¨ªa pasar m¨¢s tiempo con e, as¨ª que escrib¨ªa intencionalmente de manera fea para poder ve todass noches. Pero ro, no le contar¨ªa eso a Natalie. Natalie guard¨® silencio por unos segundos y su sonrisa se desvaneci¨® un poco. -?Sigues en contacto con ellos ahora? -No mucho. En aquel entonces, Natalie representaba a artistas con personalidades muy diferentes, por lo que de no ser por e, su intersi¨®n habr¨ªa sido a¨²n menor. Pero de todos modos, esas personas estaban prosperando por ahora. Bryan llev¨® a vi en Bah¨ªa de los Olmos. Ante eso, Natalie se sorprendi¨® por un momento antes de murmurar: -Ya no vivo aqu¨ª¡­ Bueno, te llevar¨¦ de regreso y luego regresar¨¦ en carro. Al escuchar eso, Bryan frunci¨® el ce?o y pregunt¨® en voz baja: -?Te mudaste a vi de tu marido? Natalie asinti¨® con cabeza y contest¨®: -As¨ª es. Pues, todav¨ªa no he terminado de resolver mi divorcio con Leonardo. Bryan apret¨® involuntariamente el vnte, haciendo que los nudillos se pusieran ncos. -Si necesitas ayuda, puedo¡­ No pudo finalizar su frase antes de que Natalie lo interrumpiera: -No es necesario. Esto es entre nosotros, no quiero que otros se involucren. Bryan se mostr¨® algo afligido, pues no se esperaba ser s¨®lo un extra?o a sus ojos. This content is ? N?velDrama.Org. -Natalie¡­ siempre pens¨¦ que ¨¦ramos amigos. Al darse cuenta del tono de desilusi¨®n en su voz, Natalie se ech¨® a re¨ªr y le explic¨®: -Es precisamente porque somos amigos que no quiero que te involucres en esto. Ya, dejemos de har de esto. Te llevar¨¦ de regreso. (1) Despu¨¦s de pa?ar a Bryan de regreso al hotel, Natalie condujo a vi. Lo que e no sab¨ªa era que, despu¨¦s de su partida, representante de Bryan fue a recogerlo en carro y lo llev¨® de vuelta a vi en Bah¨ªa de los Olmos. Al ver mansi¨®n sin ninguna luz, Bryan entrecerr¨® los ojos y se sumi¨® en el silencio. Cap铆tulo 49 Cap¨ªtulo 49 Consciente de que Bryan hab¨ªa estado secretamente enamorado de Natalie, su representante no pudo resistirse y le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ no le dijiste que hab¨ªasprado vi junto a suya? Bryan neg¨® con cabeza. ¡ªTodav¨ªa no es el momento. Al menos ten¨ªa que esperar a que e se divorciara de Leonardo antes de confesarle sus sentimientos; de lo contrario, s¨®lo le causar¨ªa m¨¢s preocupaci¨®n. La representante no pudo evitar burse de ¨¦l: -Nunca hab¨ªa visto a alguien tan bueno aguantando como t¨². Si sigues as¨ª, deber¨ªas considerar convertirte en monje. Al principio, e desaprobaba el inter¨¦s de Bryan por Natalie y sus intentos de conquista debido a su falta de antecedentes. Pero despu¨¦s, se dec¨ªa que ¨¦l se hab¨ªa integrado a familia Guzm¨¢n, y con ese respaldo, naturalmente e no se opon¨ªa a sus sentimientos hacia Natalie. -Basta, ve a casa. Ven por m¨ª ma?ana por ma?ana. Al entrar a s de estar, Bryan encendi¨®s luces. El dise?o y decoraci¨®n de esa vi eran casi id¨¦nticos a los de casa de Natalie, y ¨¦l inclusopr¨® libros que a e le gustaban, algunos de los cuales eran ediciones agotadas que tard¨® mucho en conseguir. No obstante ello, a¨²n le gustaba quedarse en vi de Natalie, pues ah¨ª encontraba el eco de su alma,o si su presencia a¨²n danzara en cada rinc¨®n. Pens¨® que, alg¨²n d¨ªa, esos sentimientos siempre guardados deber¨ªa ser capaz de cont¨¢rselos a e personalmente. Bryan agarr¨® un libro y, apenas se sent¨® en el sof¨¢, recibi¨® una mada del mayordomo de familia Guzm¨¢n. -Se?or Bryan, su padre ha empeorado. Por favor, regrese a visitarlo. Est¨¢ deseando verlo. Al escuchar eso, Bryan sinti¨®o si algo le impidiera respirar, y le llev¨® un buen rato antes de responder fr¨ªamente: -Hay/muchas personas cuid¨¢ndolo, no me necesita. El mayordomo se sinti¨® un poco impotente y rog¨® en voz baja: -Aunque su padreeti¨® errores en el pasado, ahora est¨¢ arrepentido¡­ Adem¨¢s, quiere entregar familia Guzm¨¢n a usted, as¨ª que¡­ Bryan frunci¨® el ce?o y lo interrumpi¨® sin piedad: -Esto no me importa, ?ni me interesa familia Guzm¨¢n! ?No vuelvas a marme! Despu¨¦s de eso, colg¨® directamente mada. +15 BONUS Su mano que sujetaba el libro se apret¨® inconscientemente, y despu¨¦s de lo que parec¨ªa un siglo, cerr¨® poco a poco los ojos, ocultando el odio que albergaba bajo ellos. Por otrodo, cuando Natalie lleg¨® a casa, ya pasarons diez de noche. Tan prontoo entr¨® en el sal¨®n, encontr¨® a Leonardo frunciendo el ce?o y mir¨¢nd fijamente. -?Por fin has regresado? E hizoo si no hubiera escuchado suentario lleno de ira y se dirigi¨® tranqumente escaleras arriba. -?Detente! Ante eso, Natalie se detuvo en base des escaleras y se volvi¨® para enfrentarse a Leonardo. -Se?or Ramos, ?hay algo que necesites? -?No vuelvas a rcionarte con Bryan en el futuro! Natalie se rio fr¨ªamente. -Lo siento, creo que no puedo hacer eso. Leonardo se enfureci¨® tanto que hasta dej¨® escapar una risita, y dijo entre dientes: -Parece que si no te doy una li¨®n, no aprender¨¢s. Natalie lo mir¨® inexpresiva y pregunt¨® en tono g¨¦lido: -?Y qu¨¦? ?Qu¨¦ es lo que quieres ahora? Leonardo frunci¨® el ce?o, emanando una fuerte presi¨®n con su expresi¨®n sombr¨ªa. -Nada especial. S¨®lo neo que Bryan descanse un poco m¨¢s y sus pel¨ªcs anteriores no puedan estrenarse. La expresi¨®n tranqu de Natalie finalmente desapareci¨® ante esas pbras. Rechin¨® los dientes y le grit¨®: -?No pens¨¦ que fueras tan vil! 1 -?Me mas vil s¨®lo por un mantenido? ?Natalie, no olvides que yo soy tu marido! Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Natalie lo mir¨® con sorna y replic¨®: -?Mi marido? ?Es el marido que enga?a, permite que su amante me manipule pero encubre? ?El que nunca me ha considerado importante? ?O es el marido egoc¨¦ntrico que impone sus ideas sobre m¨ª? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 50 Cap¨ªtulo 50 ¡ªTe he dicho muchas veces que Mati no es amante. ?Nunca ha pasado nada entre nosotros! Natalie se burl¨® mientras su g¨¦lida mirada se vaba en Leonardo. -Eso ya no cuenta. No me importa lo que pasara entre t¨² y Matilda, as¨ª que espero que t¨² tampoco te metas en mis asuntos. La ira invadi¨® instant¨¢neamente los ojos de Leonardo. Es m¨¢s que obvio que Bryan tiene otros intereses contigo. No permitir¨¦ que sigas teniendo contacto con ¨¦l. ?No desaf¨ªes mis l¨ªmites! -?Y acaso Matilda no tiene otras intenciones contigo? ?Mi rci¨®n con ¨¦l y tu rci¨®n con Matilda no son iguales! -?Parece que no te preocupa que el futuro de Bryan se arruine por tu culpa! Natalie apret¨® sus pu?os que colgaban a los costados. No le ten¨ªa miedo a Leonardo, pero no quer¨ªa que vida de Bryan se viera afectada a causa de e. Tras unrgo silencio, e lo mir¨® a los ojos y dijo con voz profunda: -Est¨¢ bien, te lo prometo. Pero si algo le pasa a Bryan, ?tampoco dejar¨¦ a Matilda impune! Leonardo entorn¨® los ojos y sise¨®: -?Me est¨¢s amenazando? Natalie se rio ir¨®nicamente y replic¨®: ¡ª?No me amenazaste t¨² hace un momento? Dicho eso, no tuvo ganas de discutir m¨¢s con Leonardo y se dio vuelta para subir directamentes escaleras. Al llegar a su habitaci¨®n, Natalie recibi¨® una mada inesperada de Tina. -Quiero tomarme el d¨ªa libre ma?ana. Natalie se sorprendi¨® un poco y pregunt¨® r¨¢pidamente: -Sueles trabajaro si no pudieras sentirse cansada. ?Qu¨¦ pas¨® para que quieras un d¨ªa libre? -Voy a demandar a Gis, y ahora estoy hando con un abogado al respecto. Natalie no pudo evitar fruncir el ce?o y continu¨®: -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Es que e no te devolvi¨® el Enamorada? Tina solt¨® una risa fr¨ªa y respondi¨® con una furia apenas reprimida en su voz: -S¨ª me lo devolvi¨®, pero lo cort¨® de tal manera que ya no puedo usarlo. ?De ninguna manera permitir¨¦ que se salga con suya! Al escuchar eso, ira tambi¨¦n se elev¨® en Natalie, y despu¨¦s de reflexionar un poco, indic¨®: M¨¢s tarde te enviar¨¦ oferta del Enamorada. ?Usa ese precio para demanda! ¨C 173 -?Perfecto! +15 BONUS Luego de una pausa, Tina se sinti¨® culpable y expres¨® en voz baja: ¨CNatalie, lo siento. No cuid¨¦ bien el regalo de cumplea?os que me diste. ¨CVamos, no es tu culpa. ?No tienes que disculparte! ?C¨®mo ibas a tener energ¨ªa para pensar en otra cosa cuando ese d¨ªa descubriste que esa idiota te estaba enga?ando? -En fin, ?voy a hacer que Gis pague! -As¨ª es, ?te ayudar¨¦! Una vez terminada mada, Natalie marc¨® de inmediato el n¨²mero de Patricia. ¨C Recuerdo que una vez el Enamorada fue colocado por error en ventana por uno de los empleados, ?verdad? ?Cu¨¢l era oferta en ese momento? Patricia, un poco perpleja por tal pregunta, vacil¨® por un momento antes de responder: -Si no me equivoco, era de dos millones cuatrocientos mil dres. -Los precios de los vestidos que dise?¨¦ personalmente deben de oscr entre tres y cinco millones, ?verdad? Patricia sonri¨® y no pudo evitar bromear: -Jefa, esos son precios de hace tres a?os. Como usted no hanzado muchas coliones en estos a?os, supongo que ahora los precios se han disparado a m¨¢s de diez millones. Dado que Natalie no esperaba que los precios se hubieran multiplicado varias veces, se qued¨® desconcertada por un momento. ¡­ Ya veo. Estaba a punto de colgar cuando Patricia le pregunt¨® de nada: -Jefa, el beneficio mensual es ahora de unos dos millones. ?Debo seguir transfiriendo todo el dinero a cuenta que me proporcion¨®? Al o¨ªr eso, Natalie apret¨® el celr con m¨¢s fuerza y respondi¨® en voz baja: -S¨ª, eso es. Despu¨¦s de colgar, Natalie se qued¨® pensativa por un momento y luego envi¨® un mensaje a Tina, indic¨¢ndole que demandara a Gis por da?ar un vestido valorado en diez millones. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Acto seguido, sac¨® el celr y mand¨® otro mensaje a uno de sus subordinados: -Ay¨²dame a editar un registro de pago. Te enviar¨¦ los detalles m¨¢s tarde. En poco tiempo, persona cumpli¨® con solicitud de Natalie. Mirando el mensaje del banco que le informaba del gasto de diez millones, Natalie mostr¨® una determinaci¨®n intensa en sus ojos. No quiso lidiar con Gis de esa manera, peros iones de aque mujer hab¨ªan cruzado su l¨ªmite. +15 BONUS Pronto, polic¨ªa apareci¨® en casa de Gis. De camino aisar¨ªa, se dio cuenta de gravedad de situaci¨®n y m¨® deprisa a Omar. -Omar, me est¨¢n llevando a estaci¨®n de polic¨ªa. ?Ven r¨¢pido y ay¨²dame! Cap铆tulo 51 WhatsApp tulo 51 Media hora despu¨¦s, Omar sac¨® a Gis bajo fianza y, furioso, le hizo una mada a Tina. -Tina Rojas, ?qu¨¦ significa esto? ?No crees que est¨¢s siendo demasiado malvada? E realmente m¨® a polic¨ªa diciendo que su vestido fue robado y da?ado por Gis S¨¢nchez. Gis nea entrar en el mundo del espect¨¢culo, y si realmente se abre un caso, sin duda se ver¨¢ afectada. Tina solt¨® una risa fr¨ªa, pregunt¨®. -?Qui¨¦n es malvada aqu¨ª, yo o Gis S¨¢nchez? ?Ve y preg¨²ntale a e misma! Omar intent¨® mar de nuevo, pero ya mostraba que estaba en otra mada. ?Tina hab¨ªa bloqueado su n¨²mero de contacto! Despu¨¦s de escuchar de boca de Gis secuenciapleta de los eventos, Omar se enfureci¨® a¨²n m¨¢s y por primera vez se enfad¨® con Gis. N?velDrama.Org exclusive content. -?En qu¨¦ est¨¢s pensando? ?Solo ten¨ªas que devolverle el vestido y todo habr¨ªa terminado, pero ten¨ªas que da?arlo a prop¨®sito! ?Qu¨¦ te pasa por cabeza? Gis mostraba una cara llena de agravio, con l¨¢grimas ya form¨¢ndose en sus ojos. -?Es solo un vestido! Al final, puedo simplementepensa. ?Es que se aprovechara oportunidad cuando no estaba? Solo quer¨ªa darle una li¨®n¡­ Nunca pens¨¦ que ser¨ªa tan malvadao para mar a polic¨ªa y atraparme. Al ver que Omar segu¨ªa con el rostro serio sin har, Gis se sinti¨® algo nerviosa y r¨¢pidamente agarr¨® manga de su camisa. -Omarito, por favor, no te enojes, lo hice porque tem¨ªa que realmente te gustara e. Si no te gusta, prometo que en el futuro evitar¨¦ lo m¨¢s que pueda, ?est¨¢ bien? Tras un silencio, Omar finalmente habl¨® con frialdad. -Mejor vuelve a casa por ahora. Necesito tiempo para pensar en c¨®mo manejar esta situaci¨®n. Al mediod¨ªa, Omar finalmente decidi¨® mar a Leonardo Ramos. Despu¨¦s de escuchar toda historia, Leonardo respondi¨® con una expresi¨®n fr¨ªa. -No puedo ayudarte en esto. Omar se apresur¨® a decir. -Leo, nunca te he pedido nada antes, ?puedes hacer esto por m¨ª solo esta vez? Gis no puede verse afectada por este incidente. ?Solo necesito que convenzas a Natalie L¨®pez para salir a +15 BONUS -Solo esta vez. Te aconsejo que termines tu rci¨®n con Gis S¨¢nchez cuanto antes. ?Esa mujer solo te traer¨¢ problemas! Justo cuando estaba a punto de salir del trabajo por noche, Natalie recibi¨® una mada de Leonardo. E mir¨® su tel¨¦fono y directamente colg¨® mada. Leonardo intent¨® mar varias veces m¨¢s, pero al ver que Natalie no respond¨ªa, finalmente dej¨® de insistir. Sin embargo, justo despu¨¦s del trabajo, cuando Natalie lleg¨® al vest¨ªbulo, vio el auto de Leonardo. Se acerc¨® al veh¨ªculo y mir¨® fr¨ªamente a Leonardo dentro del auto, preguntando. -?Qu¨¦ quieres? -Sube al coche primero. Alrededor hab¨ªa muchos empleados de MY saliendo del trabajo. Natalie L¨®pez dud¨® por dos segundos, pero finalmente abri¨® puerta del coche y se sent¨®. Natalie L¨®pez se sent¨® lo m¨¢s lejos posible de Leonardo Ramos, mir¨¢ndolo fijamente con sus ojos ros y definidos, sin mostrar ninguna emoci¨®n. -?Ahora me vas a decir qu¨¦ pasa? -Omar Garc¨ªa quiere invitarte a cenar. Natalie frunci¨® el ce?o y lo mir¨® fr¨ªamente, preguntando. -?Y t¨² aceptaste? -Ahora mismo estoy consultando tu opini¨®n. -?Y si digo que no quiero ir? Leonardo apret¨® losbios y dijo con voz grave. -Respecto al asunto del vestido que le diste a Tina Rojas, Omar y su novia quieren disculparse contigo. Natalie solt¨® una risa ir¨®nica. -Leonardo Ramos, si quieren disculparse, no deber¨ªan buscarme a m¨ª, sino a Tina. Al ver furia ra y prante en los ojos brintes de Natalie, Leonardo guard¨® silencio un 7/3 +15 BONUS -Si no quieres perdonarlos, simplemente asiste a cena ye. Natalie lo mir¨® con sarcasmo, diciendo pausadamente. -Me temo que no podr¨¦er nada en esta cena. E intent¨® abrir puerta del coche para salir, pero su mu?eca fue sujetada firmemente por una mano grande. -La ¨²ltima vez que fuimos a antigua residencia de familia L¨®pez a cenar, tu padre mencion¨® que estaba interesado en un proyecto de familia Ramos. Today¡¯s Bonus Offer X Cap铆tulo 52 Cap¨ªtulo 52 Natalie gir¨® bruscamente, mirando fr¨ªamente a Leonardo. -?Qu¨¦ est¨¢s tratando de decir? -Si vienes conmigo a esta cena, le dar¨¦ ese contrato a familia L¨®pez. Despu¨¦s de sostener mirada con Leonardo Ramos por un momento, Natalie de repente sonri¨®. -Se?or Ramos, si con solo ir a cenar puedo conseguir un contrato para familia L¨®pez, ?no estar¨ªa mi familia obteniendo una gran ventaja? Leonardo mir¨® fr¨ªamente, sintiendo que hab¨ªa un trasfondo ens pbras de Natalie. Efectivamente, al siguiente segundo, sonrisa en el rostro de Natalie se torn¨® burlona. -Con un beneficio tan grande, todos en familia L¨®pez seguramente querr¨¢n ir a esa cena. ? Deber¨ªas invitarlos a ellos! Natalie abri¨® directamente puerta del coche y se baj¨®. Leonardo mir¨® con una mirada fr¨ªa mientras se alejaba. Natalie, si Tina sigue acosando a Gis y presiona demasiado a Omar, no terminar¨¢ bien para e. Tratando de contenerse, Natalie finalmente no pudo resistir y se volvi¨® para mirar fr¨ªamente a N?velDrama.Org exclusive content. Leonardo. -?Y entonces qu¨¦? ?Solo porque Tina y yo no somos tan poderosaso Omar Garc¨ªa, debemos permitir que Gis nos humille y no resistirnos? Leonardo guard¨® silencio un momento antes de responder. -Si hay una manera de resolver esto pac¨ªficamente, ?por qu¨¦ tener que llegar a un punto de no retorno? Natalie respir¨® profundamente y, mirando fijamente a los ojos de Leonardo, dijo. -Quieres una soluci¨®n pac¨ªfica solo porque Omar es tu amigo. No te culpo por estar de sudo, pero no intentes imponer tus ideas sobre m¨ª. Leonardo sinti¨® que Natalie estaba siendo irrazonable. -Natalie, Omar est¨¢ dispuesto apensar el dinero del vestido, y ¨¦l y Gis tambi¨¦n est¨¢n dispuestos a disculparse. ?Por qu¨¦ sigues haciendo un esc¨¢ndalo? Ese vestido lo hab¨ªa dise?ado e misma durante un mes, y cuando se lo regal¨® a Tina, estaba 1/3 +15 BONUS Adem¨¢s, Gis no solo le rob¨® el novio a Tina, sino que tambi¨¦n se pase¨® con el vestido que a dise?¨®, mostr¨¢ndolo ostentosamente y luego da?¨¢ndolo a prop¨®sito. Era algo que Natalie nunca no podia tolerar! ¡ª51 foera un vestido de Matilda L¨®pez el que alguien hubiera da?ado a prop¨®sito, ?todav¨ªa podr¨ªas decir esa frase con tanta calma? Al ver que Leonardo se qued¨® en silencio, Natalie sonri¨® levemente. -Supongo que enparaci¨®n con Matilda, no significo nada para t¨ª, ?verdad, Leonardo? ? Solo porque yo te quer¨ªa antes, crees que puedesstimarme sin restriones? Antes, esta pbra hizo que expresi¨®n de Leonardo se tomara fr¨ªa instant¨¢neamente, y una de ¨ªra surgi¨® en su interior. -?On¨¦ es lo que quieres exactamente? Natalie lo mir¨®, sas ojos llenos de decepci¨®n. Empezaba a cuestionarse c¨®mo hab¨ªa llegado a enamorarse de Leonardo Ramos en el pasado. -Esa pregunta, no deber¨ªas hac¨¦rm a m¨ª, sino a Tina. Dicho esto, Natalie se dio vuelta y se alej¨®. Esa noche, Natalie se fue directamente a su vi en el norte de ciudad, iniciando oficialmente wa guerra fr¨ªa con Leonardo. Para Natalie, su vida no cambi¨® mucho. De hecho, se sent¨ªa mucho mejor sin ver a Leonardo Renco Una semana despu¨¦s, Tina fue a buscar a Natalie. Natalie, el secretario de Omar Garc¨ªa me contact¨®. Dijo que Omar y Gis quieren reconciliarse, y Clo est¨¢ dispuesta a disculparse conmigo. Al ver expresi¨®n confundida de Tina, Natalie sonri¨® y pregunt¨®. ¨C qu¨¦ piences t¨² al respecto? -La verdad, al principio solo quer¨ªa que Gis me pidiera disculpas. Escuchando esto, Natalie asinti¨®. -Blen, entonces sigue lo que t¨² creas que es mejor. Pero no dejes que se disculpe tan f¨¢cilmente, Ser¨ªa mejor asegurarse de que realmente aprenda li¨®n esta vez. -S¨ª, ya lo he pensado. Har¨¦ que se disculpe en panta publicitaria m¨¢s grande de +15 BONUS -Est¨¢ bien, estoy contigo. Con el apoyo de Natalie, Tina finalmente suspir¨® aliviada, mir¨¢nd con cierta culpa. -L¨¢stima por el ¡®Enamorada¡® que dise?aste especialmente para m¨ª. Si hubiera sido m¨¢s cuidadosa en ese momento¡­ Natalie apret¨® losbios y respondi¨® con un tono tranquilo. -De todos modos, Enamorada ya fue usado por Gis. Incluso si lo recuperaras, ser¨ªa inc¨®modo para ti usarlo. Que lo haya da?ado al menos te da oportunidad de obtener unapensaci¨®n por ello. -Cuando lo pienso, todav¨ªa siento que te he fado por no cuidar tu arduo trabajo. -Si te sientes as¨ª de mal, ?qu¨¦ tal si me invitas a cenar parapensar? Tina abraz¨® de repente. -Natalie, jeres tan buena conmigo! Al enterarse de que tendr¨ªa que disculparse con Tina en panta publicitaria m¨¢s grande de Monteflor, Gis estaba tan enfadada que termin¨® rompiendo todo en su s de estar. +15 BONUS Ca Cap铆tulo 53 Cap¨ªtulo 53 ?Gis no ten¨ªa ninguna gana de pedirle disculpas a esa desgraciada! Estaba decidida a no dejar pasar a Tina. La noticia de que Gis tendr¨ªa que disculparse p¨²blicamente con Tina se difundi¨® r¨¢pidamente. Matilda se enter¨® de los detalles tras investigar un poco y de inmediato pens¨® que Gis era extremadamente est¨²pida por sus iones. Por un simple vestido, se hab¨ªa metido en semejante l¨ªo. Matilda decidi¨® hacero si no supiera nada sobre el asunto y no fue a consr a Gis. Pronto lleg¨® el d¨ªa en que Gis ten¨ªa que disculparse p¨²blicamente. Durante el proceso de disculpa, Gis se atragant¨® varias veces, ramente llorando de frustraci¨®n y enojo. Alguien incluso grab¨® un video corto del evento y lo subi¨® a inte, pero el Grupo Garc¨ªa logr¨® contrr situaci¨®n, limitando difusi¨®n del video a una esc menor. Sin embargo, para Gis, fue una experiencia huminte. Se encerr¨® s en casa durante tres d¨ªas. Tina no solo recibi¨® una disculpa de Gis, sino tambi¨¦n una transferencia de 5 millones de dres de parte de Omar. Esta vez Tina acept¨® el dinero. Originalmente neaba d¨¢rselo a Natalie, pero Natalie rechaz¨® -Ya que no lo aceptas, entonces invitar¨¦ a cenar a ti y a Bryan esta noche. ¨¦l tambi¨¦n me ayud¨® mucho en este asunto, y fue quien me present¨® a mi abogado. Natalie arque¨® una ceja, -?As¨ª que esa noche cenaste con Bryan por este asunto? -S¨ª, ?est¨¢s libre esta noche? Si lo est¨¢s, le preguntar¨¦ a Bryan si tiene tiempo. -No hay necesidad, t¨² ve y cena con Bryan. Yo no ir¨¦. Mientras Tina enviaba un mensaje a Bryan, levant¨® vista hacia Natalie y pregunt¨® con curiosidad, - ?Tienes alg¨²n problema con Bryan? Natalie neg¨® con cabeza, -No, no hay ning¨²n problema con ¨¦l. Es solo que por algunas razones personales, probablemente no podr¨¦ tener contacto con ¨¦l por un tiempo. Tina parec¨ªa querer indagar m¨¢s, pero Natalie intervino, -Est¨¢ bien, a¨²n tengo trabajo que hacer. Mejor vuelve. -Entonces te invitar¨¦, a cenar otro d¨ªa, solo t¨² y yo. 1/3 +15 BONUS De acuerdo. Despu¨¦s de que Tina se fue, Natalie acababa de tomar unos documentos para revisar cuando su tel¨¦fonoenz¨® a sonar. Al ver que era Josefina Ch¨¢vez, una sonrisa involuntaria se dibuj¨® en losbios de Natalie, quien r¨¢pidamente contest¨®, -Abu, ?c¨®mo es que tienes tiempo para marme hoy? ?No ibas a jugar a las cartas? En familia Ramos, Josefina era ¨²nica que realmente trataba con sinceridad. Por eso, a pesar de que su matrimonio con Leonardo Ramos estaba llegando a su fin, Natalie no pod¨ªa ser fr¨ªa con Josefina. -?Hmph, Natalie, parece que ya te has olvidado de esta vieja! ?Cu¨¢nto tiempo ha pasado desde ¨²ltima vez que viniste a verme? Natalie se apresur¨® a responder, -?C¨®mo podr¨ªa olvidarme de usted? Es solo que he estado muy ocupada con el trabajo ¨²ltimamente. Tan prontoo tenga un momento libre, definitivamente ir¨¦ a visitarle. Josefina, todav¨ªa algo insatisfecha, dijo, -?Qu¨¦ esperar a tener tiempo libre? Ven esta noche. Har¨¦ que preparen tus costis agridulces favoritas. ?As¨ª se hace! Y con eso, colg¨® el tel¨¦fono directamente. Escuchando el tono de ocupado en su tel¨¦fono, Natalie no sab¨ªa si re¨ªr o llorar. Josefina segu¨ªa siendo tan autoritariao siempre. Pero a Natalie, en realidad, jeso le gustaba! Despu¨¦s del trabajo esa noche, se dirigi¨® en su coche hacia Mansi¨®n de Armon¨ªa La Mansi¨®n de Armon¨ªa fue dise?ada conjuntamente por Josefina Ch¨¢vez y su difunto esposo, Juan Ramos. Aunque ha pasado mucho tiempo desde el fallecimiento de Juan, e sigue rehus¨¢ndose a mudarse a vivir con Ram¨®n Ramos y Antonia Guerrero. Josefina siempre dice que quiere guardar los recuerdos compartidos con su esposo hasta el d¨ªa en que ya no pueda hacerlo. La Mansi¨®n de Armon¨ªa est¨¢ construida endera de una monta?a, y en su momento, para construir la mansi¨®n, Juanpr¨® toda monta?a. Apenas el coche de Natalie lleg¨® a base de monta?a, se encontr¨® con dos fs ordenadas de ¨¢rboles de ginkgo a lorgo del camino, cuyas hojas ya empezaban a amarillear. Era una l¨¢stima que fuera de noche y no se pudiera apreciar bien belleza del lugar, que seguro era impresionante durante el d¨ªa. Diez minutos despu¨¦s, el coche de Natalie lleg¨® a entrada de Mansi¨®n de Armon¨ªa, donde inmediatamente un sirviente se acerc¨® para abrirle puerta. 2/3 +15 BONUS This content is ? N?velDrama.Org. Natalie estacion¨® su coche en el patio y, apenas baj¨®, vio a Leonardo parado en una galer¨ªa cercana, alimentando a los peces. Desde su ¨²ltimo encuentro desagradable en MY, esta era primera vez que se ve¨ªan. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 54 ap¨ªtulo 54 Ese d¨ªa, Leonardo vest¨ªa un conjunto casual, una imagen muy diferente a su habitual atuendo formal de traje y corbata, pero a¨²n as¨ª, su presencia emanaba una indiferencia distante y fr¨ªa que disuad¨ªa a los extra?os. Natalie y ¨¦l intercambiaron una mirada, tras lo cual e, manteniendo una expresi¨®n serena, desvi¨® vista. La ama de ves de Mansi¨®n de Armon¨ªa, abu Luc¨ªa, al ver a Natalie L¨®pez, sonri¨® con una expresi¨®n llena de cari?o, -Por fin usted ha venido. Se?ora Josefina ha estado esper¨¢ndote por mucho tiempo. La abu Luc¨ªa hab¨ªa estado al cuidado de Josefina durante muchos a?os. Aunque oficialmente su rci¨®n era de ama de ves y se?ora, en realidad eran m¨¢so hermanas. Natalie sonri¨® y le pas¨® una caja de dulces. -Abu Luc¨ªa, esto es tu pastel de veni favorito, lopr¨¦ en tu tienda preferida. Tambi¨¦n traje pastel de leche, que es el favorito de se?ora Josefina. Abu Luc¨ªa tom¨® el pastel y sonri¨® agradecida, -Gracias a usted, voy a servirlo ahora mismo para que se?ora Josefina lo pruebe. E ha estado deseando esto desde hace tiempo. -Est¨¢ bien, ir¨¦ a ver a abu primero. Al entrar en s, Josefina estaba instruyendo a los sirvientes para que colocaran los bocadillos favoritos de Natalie en mesa. -Coloquens gomitas de sand¨ªa al frente, a Natalie le encantan, y tambi¨¦n los peque?as galletas, p¨®ngas en primer no¡­ Natalie no pudo evitar sonre¨ªr al escuchar esto. Su abu todav¨ªa tratabao a una ni?a. -Abu, has preparado tanto, ?c¨®mo se supone que voy a podererme todo esto yo s? Josefina se gir¨® sorprendida y encantada. ¡ª?Natalie, has llegado! Si no puedes terminarlo, le dir¨¦ a los sirvientes que te preparen una caja para llevar y loas poco a poco en casa. Natalie se acerc¨® a Josefina y tom¨® su mano con cari?o, sonriendo, -No te preocupes tanto, sent¨¦monos y charlemos un rato. -?Por supuesto! Apenas se sentaron, Josefina examin¨® a Natalie con preocupaci¨®n, notando que su barbi estaba m¨¢s afda que ¨²ltima vez que vio, y un destello de tristeza cruz¨® sus ojos. ?Por qu¨¦ has adelgazado otra vez? Escuch¨¦ a Leonardo decir que conseguiste un trabajo. Si es muy agotador, no lo hagas. Leonardo gana lo suficiente para mantenerte, y si no es 1/2 Natalie neg¨® con cabeza, casa. ¡ª +15 BONUS No es agotador, y de todos modos no tengo mucho que hacer en Viendo que Natalie insist¨ªa, Josefina no continu¨® insistiendo, -Est¨¢ bien, pero si te sientes cansada, puedes renunciar. No te esfuerces demasiado. -Entendido, abu. Mientras conversaban, Leonardo entr¨® a s y se sent¨® frente a es. Aunque no interrumpi¨® su conversaci¨®n, su mera presencia era imposible de ignorar. Josefina tambi¨¦n not¨® que, despu¨¦s de llegada de Leonardo a s, sonrisa en el rostro de Natalie se desvaneci¨® un poco. Con su experiencia de vida, no le cost¨® darse cuenta de que los dos hab¨ªan discutido. -Leonardo, acabo de pedirle a los sirvientes que preparen un jugo en cocina. Ve a ver por qu¨¦ todav¨ªa no lo han tra¨ªdo. Una vez que Leonardo se fue, Josefina mir¨® a Natalie L¨®pez y pregunt¨®, -Natalie, ?qu¨¦ pasa entre ustedes dos? ?Leonardo te est¨¢ molestando? Natalie no esperaba que Josefina fuera tan perspicaz y respondi¨® sonriendo, -No, no te preocupes, abu. -Si Leonardo te molesta, solo d¨ªmelo. ?No lo dejar¨¦ pasar! -S¨ª, siempre supe que t¨² eras mejor conmigo, abu. Pronto, Leonardo regres¨® con el jugo, coloc¨¢ndolo en mesa. Despu¨¦s de hacerlo, mir¨® a Josefina Ch¨¢vez y dijo, -Voy al cuarto de estudio a trabajar en unos documentos. Josefina lo mir¨® de reojo y dijo con tono de disgusto, -?Por qu¨¦ me lo dices a m¨ª? ?D¨ªselo a tu esposa! Josefina pensaba que Leonardo carec¨ªa mucho de sensibilidad, lo que podr¨ªa ser una raz¨®n por Al notar que mirada de Leonardo estaba fija en e, Natalie baj¨® vista y habl¨® con tono ¨C This content is ? N?velDrama.Org. apagado, Se?or Ramos, abu solo bromeaba. Puedes ir a atender tus asuntos, no te preocupes por m¨ª. Al darse cuenta del distanciamiento en su actitud, Leonardo mostr¨® un atisbo de frialdad en su mirada, pero no dijo nada m¨¢s y se dio vuelta para marcharse. Una vez que figura de Leonardo desapareci¨® de su vista, Josefina se volvi¨® hacia Natalie y pregunt¨®. Natalie, ?cu¨¢ndo neas t¨² y Leonardo tener hijos? Cap铆tulo 55 Cap¨ªtulo 55 +15 BONUS Natalie estaba tomando jugo en ese momento y casi se atraganta al escuchar pregunta. Despu¨¦s de tragar el jugo con dificultad, coloc¨® el vaso y respondi¨® en voz baja, -Abu, por el momento no tenemos nes de eso. Josefina suspir¨® con un tono de l¨¢stima, Matilda ha regresado al pa¨ªs, y me preocupa que puedas estar sufriendo. Si ustedes tuvieran un hijo, quiz¨¢s Leonardo se centrar¨ªa m¨¢s en familia. Natalie sonri¨® ligeramente, -Abu, si necesito de un hijo para mantenerlo a mido, entonces eso ser¨ªa muy triste. No dejar¨¦ que me encuentre en esa situaci¨®n. -Leonardo te debe su vida y t¨² sanaste su pierna. No importa lo que pase, siempre te considerar¨¦ mi nieta. ?Matilda no entrar¨¢ a esta familia mientras Josefina viva! Despu¨¦s de un momento de vi¨®n, Natalie mir¨® seriamente a Josefina y dijo, -Abu, he estado pensando mucho ¨²ltimamente. Si alg¨²n d¨ªa llego a divorciarme del se?or Ramos, espero que puedas apoyarme. Un destello de sorpresa apareci¨® en los ojos de Josefina, ramente impactada al darse cuenta de que rci¨®n entre Natalie y Leonardo se hab¨ªa deteriorado hasta tal punto. -?Leonardo hizo algo que te hayastimado? -No, ¨¦l no ha hecho nada. Solo quer¨ªa dec¨ªrtelo primero, para que est¨¦s preparada en caso de que realmente llegue a ese punto. Josefina no dijo nada durante un buen rato, y cuando finalmente habl¨®, su tono era ramente m¨¢s bajo y triste. -Entiendo. Debido a esta conversaci¨®n, el estado de ¨¢nimo de Josefina se mantuvo bajo durante cena, y parec¨ªa particrmente insatisfecha con Leonardo. Despu¨¦s de cenar, Josefina intent¨® persuadir a Natalie y a Leonardo para que se quedaran en Mansi¨®n de Armon¨ªa esa noche, pero ambos ten¨ªan que trabajar al d¨ªa siguiente, por lo que no les qued¨® m¨¢s opci¨®n que regresar a sus respectivos hogares. Antes de que se fueran, Josefina m¨® a Leonardo a undo y le dijo con severidad, -Si te atreves a hacerle da?o a Natalie, ?no esperes recibir ni una s i¨®n del Grupo Ramos! Aunque Leonardo era el l¨ªder de facto del Grupo Ramos, en realidad, mayor¨ªa des iones a¨²n estaban en manos de Josefina. 1/2 Hace tres a?os, Leonardo acept¨® casarse con Natalie en parte porque Josefina le hab¨ªa prometido que le transferir¨ªa el 80% de sus iones despu¨¦s de cinco a?os. Sin embargo, este acuerdo entre ellos era desconocido para Natalie. Al escuchars pbras de Josefina, mirada de Leonardo Ramos se volvi¨® m¨¢s fr¨ªa y respondi¨® con voz baja, -Entendido. +15 BONUS Natalie no sab¨ªa qu¨¦ hab¨ªa dicho Josefina a Leonardo, pero not¨® que cuando ¨¦l regres¨®, frialdad en su aura era a¨²n m¨¢s intensa. Natalie lenz¨® una mirada breve a Leonardo antes de apartar vista, sonriendo y despidi¨¦ndose de Josefina. -Abu, vendr¨¦ a verte otra vez pronto. Josefina mir¨® a Natalie con un aire de tristeza, -S¨ª, y si Leonardo te hace sentir mal, debes dec¨ªrmelo. ?No lo dejar¨¦ pasar! Al ver que Josefina incondicionalmente apoyaba, Natalie sinti¨® un c¨¢lido torrente de gratitud y asinti¨®, Est¨¢ bien. Hace fr¨ªo afuera, deber¨ªas entrar adentro. ¨C -Me quedar¨¦ aqu¨ª viendo c¨®mo te vas antes de entrar. Natalie no dijo nada m¨¢s. Salud¨® con mano, se subi¨® a su coche y se march¨® directamente. Leonardo Ramos, quien hab¨ªa sido ignorado durante todo el proceso, se qued¨® con una expresi¨®n sombr¨ªa. This content is ? N?velDrama.Org. Josefina lenz¨® una mirada de desd¨¦n y dijo con irritaci¨®n, -Est¨¢ bien, ya puedes irte. Luego, sin prestarle m¨¢s atenci¨®n, se dio vuelta y entr¨® a s. <> Justo cuando Natalie lleg¨® al pie de monta?a, Leonardo intercept¨®. Su Maybach negro se detuvo frente al coche de Natalie, y ¨¦l sali¨® del veh¨ªculo, acerc¨¢ndose a e paso a paso. Sintiendo presi¨®n emanando de ¨¦l, Natalie frunci¨® el ce?o y baj¨® ventani del coche, mir¨¢ndolo fr¨ªamente, -?Qu¨¦ quieres? Leonardo guard¨® silencio durante un par de segundos y luego dijo con voz grave, Natalie, necesitamos har. +15 BONUS Cap铆tulo 56 ap¨ªtulo 56 Natalie mantuvo una expresi¨®n indiferente, -No tengo nada de qu¨¦ har contigo. -Si todav¨ªa est¨¢s enojada por lo que pas¨® ¨²ltima vez, puedo disculparme. Fue mi culpa. Natalie lo mir¨® sorprendida, sin esperar que ¨¦l se disculpara. -Si es por eso, he recibido tu disculpa. ?Puedo irme ahora? La mirada de Leonardo se oscureci¨®, y habl¨® en voz baja, -Todav¨ªa est¨¢s enojada. Natalie se mostr¨® algo frustrada, -Ya que te has disculpado, si estoy enojada o no es mi asunto, y no parece tener rci¨®n contigo. Tras decir esto, Natalie retrocedi¨® su coche y pas¨® aldo de Leonardo, alej¨¢ndose de ¨¦l. Desde ese d¨ªa, Natalie y Leonardo no se volvieron a ver. A veces, Natalie ve¨ªa a Leonardo en revistas de entretenimiento, pa?ando a Matilda en varios eventos. Natalie echaba un vistazo ocasional a esas im¨¢genes, pero r¨¢pidamente desviaba su mirada con indiferencia, mostrando poco inter¨¦s en esos asuntos. Medio mes despu¨¦s, un viernes por noche, despu¨¦s de terminar sus horas de extra de trabajo, Natalie lleg¨® a su vi pasadass diez de noche. Justo cuando se hab¨ªa duchado y estaba prepar¨¢ndose para leer un rato antes de dormir, el timbre de la puerta son¨®. Al acercarse y mirar por miri, vio que era Leonardo, lo que hizo fruncir el ce?o. Se ajust¨® bata de dormir que llevaba puesta y abri¨® puerta, mirando a Leonardo con indiferencia. Estaba a punto de har cuando de repente percibi¨® un fuerte olor a alcohol. -?Has estado bebiendo? Leonardo parec¨ªa l¨²cido, hab¨ªa un cierto brillo et¨ªlico en sus ojos. -?Todav¨ªa recuerdas qu¨¦ d¨ªa es hoy, Natalie? Natalie pens¨® por un momento antes de darse cuenta, recordando que hoy parec¨ªa ser el tercer aniversario de su matrimonio. Con el ajetreo en el trabajo y su falta de inter¨¦s en este asunto, Natalie hab¨ªa dejado de pensar el aniversario hace tiempo. Apret¨® losbios, una sombra de impaciencia cruzando su mirada. ¡ªSi solo has venido a decir tonter¨ªas, puedes irte ahora. Necesito descansar. 1/3 +15 BONUS Leonardo se apoy¨® en puerta, mir¨¢nd con una intensa frialdad en sus ojos. -?Sabes siquiera que hoy es nuestro aniversario de boda? Natalie frunci¨® el ce?o, -?Y qu¨¦ si es as¨ª? De todos modos, nunca te ha importado antes, ?por qu¨¦ ahora vienes aqu¨ª a pretender que te importa? Leonardo no se enfad¨®, sino que rio suavemente. -Te he preparado un regalo, ?y t¨²? -No necesito tu regalo, vete¡­ Antes de que pudiera terminar su frase, sinti¨® que alguien sujetaba por cintura. En el siguiente instante, imponente figura de Leonardo se inclin¨® sobre e. Solo cuando sinti¨® el c¨¢lido contacto en susbios, Natalie reion¨®, empujando a Leonardo con fuerza. -?Leonardo Ramos, est¨¢s loco! Al levantar mano para limpiarse losbios, sin saberlo, enfureci¨® a¨²n m¨¢s a Leonardo. ¨¦l agarr¨® su mu?eca de repente, y al siguiente segundo, Natalie se encontr¨® presionada contra pared. La lluvia de besos cay¨® imcable, y aunque Natalie intent¨® resistirse, fue firmemente reprimida por Leonardo. Con ira en su coraz¨®n, le mordi¨® con fuerza, llenando boca de ambos con el sabor de sangre. Leonardo solt¨® y mir¨®, diciendo en voz baja, -Ya que no preparaste ning¨²n regalo para m¨ª, considera este besoopensaci¨®n. ?Est¨¢s loco! Natalie estaba a punto de empujarlo cuando sinti¨® un escalofr¨ªo en su cuello. Al tocar, descubri¨® que era un cor y frunci¨® el ce?o, intentando quit¨¢rselo, pero Leonardo fue m¨¢s r¨¢pido y sujet¨® su mano! -Si te atreves a quit¨¢rtelo, seguir¨¦ bes¨¢ndote. Natalie no se movi¨® m¨¢s, pero su mirada hacia Leonardo era fr¨ªao el hielo. ¡ªLeonardo Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Ramos, ?acaso has bebido alcohol falsificado? < Leonardo sujet¨® su barbi, forz¨¢nd a mirarlo a los ojos. -Incluso si realmente est¨¢s enojada, ?no crees que ya ha sido suficiente tiempo? +15 BONUS Natalie lo empuj¨®, mir¨¢ndolo fr¨ªamente. -Leonardo Ramos, no estoy enojada contigo, simplemente no quiero estar en el mismo espacio que t¨². En los ojos de Leonardo se extendi¨® frialdad. No esperaba que, a pesar de haber hecho tanto y tratado de apacigua, Natalie mantuviera una actitud tan distant Cap铆tulo 57 Cap¨ªtulo 57 +15 BONUS -?Natalie, de cualquier manera, esta noche tienes que volver conmigo! Leonardo hab¨ªa evitado busca durante este tiempo para darle espacio y tiempo para calmarse, pero nunca esper¨® ques cosas se enfriaran a este punto. Parec¨ªa que realmente no pod¨ªa ser demasiado indulgente con e. Natalie solt¨® una risa fr¨ªa, -?Qui¨¦n crees que eres? ?No volver¨¦ contigo! Ya que ¨²ltima vez hab¨ªan dejado ras sus diferencias, no hab¨ªa raz¨®n para seguir fingiendo que todo estaba bien. N?velDrama.Org holds ? this. -Si vuelves o no, no es tu decisi¨®n. Leonardo agarr¨® mano de Natalie yenz¨® a arrastra hacia afuera. Sin embargo, apenas hab¨ªa dado un par de pasos cuando de repente sinti¨® un intenso dolor en nuca, y luego todo se volvi¨® oscuro y perdi¨® el conocimiento. Natalie m¨® a Carlos para que viniera a recoger a Leonardo. Luego, quit¨® el cor de su cuello, lo arroj¨® sobre el cuerpo inconsciente de Leonardo y, sin dudarlo, cerr¨® puerta de su vi. Media hora despu¨¦s, Natalie oy¨® el sonido de un motor de coche desde afuera. Entreabri¨® una esquina de cortina para mirar y vio a Carlos bajando del coche y ayudando a Leonardo a marcharse. Apenas hab¨ªan regresado a vi cuando Leonardo despert¨®. Un dolor agudo en el cuello lo hizo fruncir el ce?o involuntariamente. Mir¨® a Carlos, que estaba a su lado, y pregunt¨®, -?Qu¨¦ pas¨®? ?C¨®mo termin¨¦ aqu¨ª? Carlos mir¨® a Leonardo con simpat¨ªa, y luego habl¨® con cuidado, -Se?or Ramos, ?olvidaste que fuiste a buscar a se?orita L¨®pez y que e te dej¨® inconsciente? El rostro de Leonardo se oscureci¨® inmediatamente, pero su expresi¨®n se agri¨® a¨²n m¨¢s cuando Carlos le extendi¨® el cor. -Se?or Ramos, esto estaba a tudo cuando fui a recogerte¡­ La ira brill¨® en los ojos de Leonardo. Dijo fr¨ªamente, -Qu¨¦datelo. Carlos, sabiendo que Leonardo estaba furioso, no dijo nada m¨¢s y guard¨® silenciosamente el cor, neando devolv¨¦rselo una vez que se calmara. Ese era un regalo de aniversario de bodas que Leonardo hab¨ªa preparado para Natalie, y definitivamente no se atrever¨ªa a qued¨¢rselo. 1/3 +15 BONUS Al ver que Carlos no respond¨ªa, Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente y dijo, -Puedes irte. -Est¨¢ bien, se?or Ramos. Si necesita algo, ll¨¢meme en cualquier momento. Despu¨¦s de que Carlos se fue, s qued¨® sumida en el silencio. Leonardo se frot¨®s sienes, sintiendo que realmente hab¨ªa perdido raz¨®n al ir a buscar a Natalie. Recordar mirada de repulsi¨®n en los ojos de Natalie, y c¨®mo e lo hab¨ªa dejado inconsciente sin piedad, encendi¨® una ira interna en ¨¦l que no ten¨ªa d¨®nde desahogarse. -zum, zum¡­ De repente, su tel¨¦fonoenz¨® a vibrar. Al ver que era Emiliano en panta, una expresi¨®n de sorpresa cruz¨® el rostro de Leonardo. -?Qu¨¦ pasa? Emiliano carraspe¨® ligeramente antes de har, -Leonardo, ?no es cierto que t¨² y Omar tuvieron algunas desavenencias por Gis S¨¢nchez hace un tiempo? Leonardo Ramos frunci¨® el ce?o, su tono de voz se enfri¨®, -?Qu¨¦ pasa? -Despu¨¦s de que Fausto y yo nos enteramos de esto, reprendimos a Omar. ¨¦l tambi¨¦n reconoce su error, as¨ª que decidi¨® invitarnos a todos al resort de supa?¨ªa que est¨¢ a punto de inaugurarse. Quiere aprovechar oportunidad para mejorar su rci¨®n contigo. ?Qu¨¦ opinas¡­? Antes de que Emiliano pudiera terminar, Leonardo Ramos lo interrumpi¨® fr¨ªamente, -No tengo tiempo. -Pero espera, d¨¦jame terminar. Adem¨¢s de ti, Omar tambi¨¦n nea invitar a Natalie. Si no vas, es probable que e tampoco lo haga. Al recordar actitud de Natalie hacia ¨¦l esa noche, mirada de Leonardo se volvi¨® a¨²n m¨¢s fr¨ªa. -Si Omar puede o no invita es su problema, no tiene nada que ver conmigo. Emiliano intent¨® decir algo m¨¢s, pero Leonardo ya hab¨ªa colgado el tel¨¦fono. Al ver a Emiliano poner el tel¨¦fono, Omar pregunt¨® ansiosamente, -?Qu¨¦ dijo? ?Acept¨® Leonardo? -No, parece que todav¨ªa est¨¢ enojado por lo que pas¨® antes. Una sombra de decepci¨®n cruz¨® los ojos de Omar, quien se levant¨® de repente y dijo, ¡ª?Ir¨¦ personalmente a disculparme con ¨¦l! +15 BONUS Emiliano r¨¢pidamente lo detuvo, -?Para qu¨¦ prisa? Todav¨ªa hay posibilidades de resolver esto. Leonardo siempre escucha a Josefina Ch¨¢vez, y he o¨ªdo que Natalie tambi¨¦n tiene una buena rci¨®n con e. Tal vez podamos encontrar una soluci¨®n a trav¨¦s de Josefina. Gis, que estaba a undo viendo a los dos hombres har en secreto, sinti¨® una mez de resentimiento y enojo. Despu¨¦s de sufrir tanta humici¨®n, ahora Omar todav¨ªa neaba apaciguar a Leonardo y a Natalie. ?Eso no pod¨ªa ser! No pod¨ªa permitir que Natalie se saliera con suya tan f¨¢cilmente y se sintiera tancida. Con una sonrisa fr¨ªa, tom¨® su tel¨¦fono y envi¨® un mensaje a Matilda. X Cap铆tulo 58 ap¨ªtulo 58 A ma?ana siguiente, Natalie recibi¨® una mada de Josefina. -Natalie, he recibido una invitaci¨®n de un viejo amigo para pasar este fin de semana en un resort. ?Tienes tiempo? ?Te gustar¨ªa venir conmigo? Escuch¨¦ que all¨ª se puede montar a caballo y tambi¨¦n tienen un parque de diversiones. Inicialmente, Josefina no ten¨ªa intenci¨®n de ir, pero al enterarse de estas actividades, pens¨® que podr¨ªa ser una buena oportunidad para que Natalie se rjara. Adem¨¢s, consider¨® invitar a Leonardo tambi¨¦n, con esperanza de que tal vez pudiera ayudar a reparar su rci¨®n. Natalie mostr¨® una expresi¨®n de sorpresa y, tras pensar un momento y confirmar que no ten¨ªa nes para el fin de semana, acept¨® invitaci¨®n. -ro, ?debo pasar por ti o nos vemos directamente en el resort? -Te recoger¨¦ en tu vi. Natalie dud¨® unos segundos antes de har de nuevo, -Abu, en realidad ahora estoy viviendo en el norte de ciudad. Josefina frunci¨® el ce?o, -?Te has separado de Leonardo?! Pensando en actual rci¨®n entre ellos, Natalie no estaba segura de c¨®mo explic¨¢rselo a Josefina, as¨ª que respondi¨® de manera evasiva, -No exactamente, es solo que este lugar est¨¢ m¨¢s cerca de mi trabajo actual, as¨ª que decid¨ª vivir aqu¨ª. -?Qu¨¦ absurdo! ?C¨®mo pueden los esposos vivir separados? ?Y ahora que Matilda ha vuelto, qu¨¦ pasar¨ªa si aprovecha tu ausencia para intervenir? Natalie apret¨® losbios y habl¨® en voz baja, -Abu, no te preocupes por esto, Leonardo y yo lo manejaremos. -Si realmente pudieran manejarlo bien, no estar¨ªan viviendo separados. Voy a mar a Leonardo. Si no te trae de vuelta pronto, ?no lo dejar¨¦ pasar! -Abu¡­ Natalie empez¨® a har, pero Josefina ya hab¨ªa colgado el tel¨¦fono. Cuando Natalie intent¨® mar de nuevo, l¨ªnea estaba ocupada, lo que ramente indicaba que Josefina ya estaba mando a Leonardo. Con una sensaci¨®n de impotencia, Natalie suspir¨® y dej¨® su tel¨¦fono a undo para empezar a prepararse. No fue hasta que estaba lista para salir que not¨® que Leonardo le hab¨ªa enviado varios mensajes. +15 BONUS Leonardo:[Natalie L¨®pez, ?qu¨¦ le dijiste a abu sobre Matilda?] Leonardo:[La abu ya ten¨ªa una m impresi¨®n de Matilda, y ahora que le contaste sobre tu mudanza, ?me amenaz¨® diciendo que si no te traigo de vuelta a El Palomar, no dejar¨¢ pasar a Matilda!] Leonardo:[?Qu¨¦ le dijiste a abu para que te apoye incondicionalmente? ?Le expliqu¨¦ que fuiste t¨² quien decidi¨® mudarte y e ni siquiera me crey¨®!] Al leer estos mensajes de Leonardo defendiendo a Matilda L¨®pez, Natalie no mostr¨® ninguna expresi¨®n particr. Simplemente borr¨® los mensajes y sali¨® de casa para ir a trabajar. Pronto lleg¨® el fin de semana, y Natalie se prepar¨® temprano en casa, esperando llegada de Josefina. Sin embargo, para su sorpresa, el coche que se detuvo frente a su vi era el de Leonardo. Tras dudar un momento, finalmente abri¨® puerta trasera del coche y se dispuso a entrar. -Si¨¦ntate en el frente. Natalie lo mir¨® brevemente y respondi¨® con tono apacible, -Preferir¨ªa sentarme atr¨¢s para char con abu. Josefina, ansiosa por reconciliar a pareja, intervino r¨¢pidamente, -Natalie, m¨¢s tarde en el asiento trasero tambi¨¦n ir¨¢ mi viejo amigo, y tres personas ser¨ªan un poco apretadas. Ser¨¢ mejor que te sientes en el frente. Al o¨ªr esto, Natalie se sinti¨® un poco impotente y s¨®lo pudo ir a dirigirse al asiento del copiloto. Si Natalie hubiera sabido que Leonardo tambi¨¦n iba a ir, habr¨ªa rechazado invitaci¨®n de Josefina desde el principio. Apenas se sent¨® en el coche, Leonardo se inclin¨® repentinamente hacia e. Natalie se sobresalt¨® y se movi¨® bruscamente hacia undo, golpe¨¢ndose frente contra ventana del coche con un sonido sordo. Frunci¨® el ce?o, mirando a Leonardo con una expresi¨®n de alerta. -?Qu¨¦ pretendes hacer? -La expresi¨®n de Leonardo era fr¨ªa-. Ayudarte a abrocharte el cintur¨®n de seguridad. -No es necesario, puedo hacerlo yo misma. Al ver que Natalie se hab¨ªa abrochado el cintur¨®n de seguridad, Leonardo no dijo m¨¢s, aunque su expresi¨®n se endureci¨® un poco. Josefina, observando desde atr¨¢s, se sent¨ªa preocupada. Parec¨ªa que el conflicto entre los dos no era menor. 2/3 +15 BONUS Incluso cuando Natalie y Leonardo hab¨ªan tenido disputas en el pasado, Natalie nunca hab¨ªa Property of N?)(velDr(a)ma.Org. sido tan fr¨ªa con ¨¦l. El viaje transcurri¨® en silencio hasta que llegaron a entrada del resort, donde Natalie se dio cuenta de que historia de Josefina sobre recoger a un viejo amigo era solo una excusa. Cap铆tulo 59 atalieprend¨ªa intenci¨®n de Josefina, pero sab¨ªa ques esperanzas de su abu estaban destinadas a desvanecerse. No hab¨ªa posibilidad de reconciliaci¨®n entre e y Leonardo. Su matrimonio erao una casa a punto de cpsar, siempre en riesgo de derrumbarse. Anteriormente, Natalie siempre hab¨ªa sido que intentaba desesperadamente reparars cosas, pero finalmente se dio cuenta de que una estructura tan da?ada no pod¨ªa ser salvada, sin importar cu¨¢nto se intentara reparar. Al bajar del coche, pronto lleg¨® alguien para recibirlos. El resort estaba programado para abrir oficialmente el 10 del pr¨®ximo mes, por lo que actualmente estaba casi vac¨ªo de turistas. Natalie hab¨ªa escuchado har del resort desde el inicio de su constri¨®n. Era el proyecto de inversi¨®n m¨¢s grande de familia Garc¨ªa en los ¨²ltimos a?os. Inclu¨ªa miles de habitaciones, cientos de ss de conferencias, adem¨¢s de piscinas, restaurantes y otras instciones de entretenimiento a gran esc, abarcando un ¨¢rea de un mill¨®n de metros cuadrados, convirti¨¦ndolo en el resort m¨¢s grande de Monteflor. El grupo tom¨® un carro exclusivo del resort para ir al hotel, tardando m¨¢s de media hora en llegar. Mar¨ªa Garc¨ªa ya estaba esperando en entrada. Al ver a Josefina, se acerc¨® sonriendo, Finalmente has llegado, te est¨¢bamos esperando. Nos retrasamos un poco en el camino. Leonardo, Natalie, vengan a saludar a su abu Mar¨ªa. -?H, abu Mar¨ªa! Mar¨ªa mir¨® sonriente a Natalie y Leonardo, -Si¨¦ntanse libres de explorar. Ya hemos preparado sus habitaciones. Si quieren descansar primero en el hotel, pueden hacerlo. Tu abu y yo vamos a dar un paseo. Despu¨¦s de que se fueron, Leonardo mir¨® a Natalie y pregunt¨®, -?Prefieres descansar o dar una vuelta primero? -Preferir¨ªa descansar. Al llegar al hotel y enterarse de que Mar¨ªa solo hab¨ªa reservado una habitaci¨®n para ambos, Natalie frunci¨® el ce?o. Extendi¨® su documento de identidad al personal de recepci¨®n y dijo, -H, ?podr¨ªan abrirme otra habitaci¨®n, por favor? 1/2 +15 BONUS Justo cuando el recepcionista estaba a punto de tomar el documento, una mano lo arrebat¨® des manos de Natalie. E se gir¨® hacia Leonardo y frunci¨® el ce?o, -Devu¨¦lveme mi documento de identidad, Leonardo mir¨® fr¨ªamente, -?Has visto alguna vez a una pareja de esposos durmiendo en habitaciones separadas? Natalie apret¨® losbios y respondi¨® con ¨¦nfasis en cada pbra, Leonardo, no quiero discutir contigo aqu¨ª. Devu¨¦lveme mi documento de identidad antes de que se me acabe paciencia. Leonardo ignor¨® su solicitud y se dirigi¨® al personal de recepci¨®n, -Dame tarjeta de habitaci¨®n. Tal vez debido al imponente aura de Leonardo, el recepcionista se qued¨® at¨®nito por un momento, y luego se apresur¨® a buscar tarjeta de habitaci¨®n. Despu¨¦s de obtener tarjeta de habitaci¨®n, Leonardo extendi¨® su mano para agarrar a Natalie. Natalie r¨¢pidamente retrocedi¨® un paso, mir¨¢ndolo fr¨ªamente, -Ya te dije, no voy apartir una habitaci¨®n contigo. La paciencia de Leonardo se agotaba r¨¢pidamente y avanz¨® dos pasos para levantar a Natalie en brazos y dirigirse hacia el ascensor. Natalie se sobresalt¨® y, por instinto, agarr¨® el cuello de camisa de Leonardo. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Al darse cuenta des miradas des personas alrededor, cara de Natalie se enrojeci¨®, aunque no estaba ro si era por verg¨¹enza o ira. -?Leonardo Ramos, b¨¢jame ahora mismo! Al ver que inclusos orejas de Natalie se hab¨ªan enrojecido, Leonardo habl¨® en voz baja, -Si hubieras venido conmigo de buena gana desde el principio, no habr¨ªamos llegado a esta situaci¨®n. Natalie solt¨® una risa fr¨ªa, ¡ª?As¨ª que seg¨²n t¨², deber¨ªa culparme a m¨ª misma? Si lo entiendes, mejor. Natalie se qued¨® sin pbras ante su respuesta. Al llegar al ascensor, Natalie mostr¨® su impaciencia, -?Puedes bajarme ahora? Leonardo no dijo nada, simplemente esper¨® con el rostro fr¨ªo a que llegara el ascensor. Natalie frunci¨® el ce?o, a punto de har, cuandos puertas del ascensor se abrieron. +15 BONUS Las personas dentro, al verlos, inmediatamente mostraron expresiones de sorpresa y desagrado. Cap铆tulo 60 Cap¨ªtulo 60 -Leo¡­ Matilda les mir¨® con incredulidad, sorprendida de ver a Leonardo sosteniendo a Natalie de esa manera en pleno d¨ªa. Incluso durante los d¨ªas en que estaban apasionadamente enamorados, Leonardo nunca hab¨ªa sostenido as¨ª. En un instante, un torbellino de celos inund¨® casi porpleto. Leonardo, ramente, tampoco esperaba encontrar a Matilda all¨ª y, por instinto, baj¨® a Natalie. Una sombra de bu cruz¨® los ojos de Natalie mientras entraba al ascensor, diciendo, Contin¨²en chando, no quiero interrumpir su rom¨¢ntica conversaci¨®n. Cerr¨®s puertas del ascensor, cortando as¨ª mirada furiosa de Leonardo. ¨C Sin embargo, una vez que el ascensor empez¨® a moverse, Natalie se dio cuenta de un problema: tanto tarjeta de habitaci¨®no su documento de identidad estaban en manos de Leonardo, lo que dejaba sin eso a su habitaci¨®n. Pero idea de volver a buscar a Leonardo en ese momento tampoco era una opci¨®n viable para e. Natalie puls¨® el bot¨®n para el vig¨¦simo piso, recordando que all¨ª se encontraba una piscina cubierta y un restaurante. Pens¨® que ser¨ªa buena idea buscar algo paraer y descansar un rato. Al llegar al vig¨¦simo piso y encontrar un restaurante para sentarse, se encontr¨® con Bryan Guzm¨¢n. -?Natalie, qu¨¦ haces aqu¨ª? E sonri¨® levemente, -Vine a pasar el fin de semana, ?y t¨²? ¨CEstoy aqu¨ª para filmar algunas escenas de mi nueva pel¨ªc y el rodaje es en este lugar. Acabo de llegar hoy, no esperaba encontrarte aqu¨ª. Natalie asinti¨®, Entonces no te distraer¨¦ de tu trabajo. Ve y ocupate de tus cosas. -No es tan urgente, filmaci¨®nienza oficialmente ma?ana. Acabo de terminar una reuni¨®n con el director y otros actores. Oh, ?cu¨¢nto tiempo nean quedarse aqu¨ª? -Probablemente alrededor de una semana, por cierto, ?recuerdas que mencionaste que me invitar¨ªas aer? Sorprendida, Natalie arque¨® una ceja, -Pero acabas de reunirte con el director, ?noiste +15 BONUS Bryan se sent¨® frente a e, con una sonrisa resignada, -Sabes c¨®mo son esasidas con el director. M¨¢s queer, es har. Apenas pude tocar mi to, solo¨ª un par de bocados. Natalie no pudo evitar sonre¨ªr y le pas¨® el men¨² a Bryan, -Entonces, mira a ver qu¨¦ te gustar¨ªaer. ?Pide lo que quieras! -En ese caso, aprovechar¨¦ oferta. Despu¨¦s de que ambos ordenaron, Bryan le sirvi¨® un vaso de agua a Natalie y luego pregunt¨®, - ?Viniste s? Natalie neg¨® con cabeza, -No, vine con mi esposo. -?Se?or Leonardo Ramos? Bryan mostr¨® una sombra de decepci¨®n en su mirada, y su voz baj¨® un poco. -?Entonces ustedes¡­ se han reconciliado? Por alguna raz¨®n, Natalie de repente record¨® lo que Leonardo hab¨ªa dicho acerca de que Bryan Guzm¨¢n estaba enamorado de e. Su mano apret¨® inconscientemente taza de t¨¦ que sosten¨ªa, pero luego se reprendi¨® a s¨ª misma por pensar demasiado. Hab¨ªa sido agente detr¨¢s de c¨¢maras de Bryan durante m¨¢s de un a?o. Si ¨¦l realmente hubiera tenido sentimientos por e, no habr¨ªa esperado hasta que e estuviera casada y y todav¨ªa no hab¨ªa dicho nada. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Al reflexionar sobre esto, Natalie mir¨® a Bryan y respondi¨®, -No, lo que hay ahora es solo una fachada de normalidad. Tras un breve silencio, Bryan de repente sugiri¨®, -Si necesitas un abogado de divorcios, puedo rendarte a uno. Justo cuando termin¨® de har, una voz fr¨ªa reson¨® detr¨¢s de ellos. -Esto es un asunto entre Natalie y yo, no necesita que estre de cine, se?or Guzm¨¢n se preocupe por ello. Bryan se volvi¨® para mirar y vio ¨¢ Leonardo acerc¨¢ndose con una expresi¨®n hda. Una chispa de desaf¨ªo brill¨® en sus ojos, y no se intimid¨® al sostener mirada de Leonardo. Sus ojos se encontraron en el aire, creando una tensi¨®n palpable y una atm¨®sfera cargada de confrontaci¨®n. +15 BONUS Cap铆tulo 61 Cap¨ªtulo 61 N?velDrama.Org exclusive content. Natalie frunci¨® ligeramente el ce?o y dirigi¨® una mirada extremadamente fr¨ªa a Leonardo. Leonardo tambi¨¦n se enfureci¨® de celos. Solo hab¨ªa pasado tan poco tiempo y esta mujer ya estaba cenando con otro hombre. Si llegara un poco m¨¢s tarde, ?podr¨ªa encontrarse enga?ado! Se acerc¨® y se sent¨® aldo de Natalie, mirando fr¨ªamente a Bryan, quien se sent¨® al otrodo de mesa. Bryan no quer¨ªa ceder, por lo que le respondi¨® con una sonrisa: -Se?or Ramos, siempre considero los asuntos de Natalieo los m¨ªos. Si e necesita algo, estoy dispuesto a ayuda para siempre. Leonardo v¨® mirada en Bryan y dijo con desprecio: -No esperaba que el se?or Guzm¨¢n fuera una persona tan ¡°amable¡± que estuviera dispuesto a involucrarse en los asuntos ajenos. Te aconsejo que prestes m¨¢s atenci¨®n a mejorar tus ticas de actuaci¨®n y que dejes de meterte en cosas que no tienen nada que ver contigo. -En cuanto a mis ticas de actuaci¨®n, eso tampoco parece tener algo que ver con usted, se?or - respondi¨® Bryan tranqumente. Los dos se miraron desafiantes, sin intenci¨®n de ceder. Al percibir tensa atm¨®sfera, Natalie frunci¨® a¨²n m¨¢s el ce?o y mir¨® a Leonardo, advirtiendo: -Se?or Ramos, si vienes a buscar problemas, puedes irte ahora. La ma de ira casi explot¨® desde el pecho y respondi¨® entre dientes: -Natalie, ese seductor est¨¢ tratando de sembrar discordia entre nosotros, ??pero dices que yo estoy buscando problemas!? Sin embargo, Natalie respondi¨® a su furia con frialdad: -En primer lugar, Bryan no es un seductoro dices, ¨¦l es mi amigo. Por favor, muestra respeto hacia mi amigo. En segundo lugar, debes entender muy bien verdadera situaci¨®n entre nosotros. ?Crees que todav¨ªa necesitamos a alguien que siembre discordia? Leonardo no pudo evitar re¨ªrse de ira y agarr¨® mu?eca de Natalie de un tir¨®n, arrastr¨¢nd hacia afuera. Cuando los dos pasaron junto a Bryan, de repente, tambi¨¦n agarr¨® otra mano de Natalie y advirti¨® fr¨ªamente: -Leonardo Ramos, has aplicado tanta fuerza que e casi se cae, ?acaso no te diste cuenta de eso? Los gestos bruscos de Leonardo enfadaron a Bryan y no pudo evitar dudar en su interior: < +15 BONUS Si ¨¦l pudiera tener oportunidad de estar a sudo, nunca permitir¨ªa que sufriera ni una pizca de injusticia, sin mencionar intimidaci¨®n. Sin embargo, jese hombre no prestaba ninguna atenci¨®n a los sentimientos de Natalie! Cuando Leonardo se volte¨®, vio escena en que Bryan agarraba mano de Natalie. Entrecerr¨® los ojos y un fr¨ªo destello peligroso apareci¨® en ellos, emanando una presencia aterradora. Orden¨®: -Su¨¦lt o te cortar¨¦ mano. Pero, Bryan no se vio afectado por amenaza, sino que le dijo lentamente: -La persona que debe solta, eres t¨². El enfrentamiento de los dos atrajo mucha atenci¨®n. Natalie se qued¨® sin pbras. Solo quer¨ªaer algo tranqumente, pero ahora situaci¨®n ya estaba fuera de su control¡­ Despu¨¦s de un inc¨®modo silencio, e apart¨®s manos de ambos y se march¨® r¨¢pidamente. Sin embargo, acababa de llegar al ascensor, Leonardo alcanz¨® y detuvo, diciendo: -Natalie L¨®pez, parece que todav¨ªa no has aprendido li¨®n. ?Creo que necesitas m¨¢s castigos para aprende de memoria! Sac¨® su tel¨¦fono y marc¨® el n¨²mero de Carlos. Al conectarse, orden¨® fr¨ªamente: ¨CInvestiga si Bryan Guzm¨¢n tiene pel¨ªcs por estrenar o contratos en negociaciones¡­ Antes de que pudiera terminar sus pbras, su tel¨¦fono fue arrebatado. Natalie colg¨® mada r¨¢pidamente y dijo en un tono ir¨®nica: -Se?or Ramos, parece que le gustan mucho estos trucos sucios¡­ El aura que Leonardo emanaba se volvi¨® a¨²n m¨¢s fr¨ªo. Le respondi¨® conteni¨¦ndose ira: -? Acaso crees que podr¨¢s impedirme con solo arrebatarme el tel¨¦fono? Excepto a que me vigiles durantes 24 horas del d¨ªa, de lo contrario, ?siempre encontrar¨¦ oportunidad de arruinar su carrera en el mundo del espect¨¢culo! Natalie frunci¨® fuertemente el ce?o. Justo cuando estaba a punto de har, se escuch¨® voz fr¨ªa de Bryan desde detr¨¢s de e: -Natalie, no te preocupes. Tambi¨¦n me intriga saber el se?or Ramos c¨®mo llevar su meta a cabo. Natalie se volte¨® y mir¨® a Bryan, diciendo en voz baja: ¡ªEso es un problema entre yo y Leonardo. No quiero que te afecte. Aparentemente, ahora Leonardo estaba deshaciendo ira. Pero, todo lo que hab¨ªa obtenido Bryan proven¨ªa de sus duros esfuerzos durante a?os. No esperaba que Leonardo lo destruyera +15 BONUS Bryant le reconfort¨® con una sonrisa: -No te preocupes. No creo que el se?or Ramos tenga esa fuerza de hacerlo.. Leonardo solt¨® una risa fr¨ªa con desd¨¦n: -Entonces, puedes ponerlo a prueba. +15 BONUS Cap铆tulo 62 Cap¨ªtulo 62 Natalie frunci¨® ligeramente el ce?o, luego mir¨® a Bryan y le dijo: -Bryan, muchas gracias por ayuda. Sin embargo, no espero que te involucres en este asunto, porque es personal para m¨ª. Cuando not¨® insatisfi¨®n en los ojos de Natalie, Bryan se sinti¨® triste y su rostro se volvi¨® p¨¢lido. Dicho esto, Natalie se volte¨® y entr¨® al ascensor, seguida por Leonardo. N?velDrama.Org holds ? this. Fuera del ascensor, Bryan se qued¨® en su lugar con cabeza baja, sin mostrar su expresi¨®n a nadie. Natalie sab¨ªa que sus pbras le hab¨ªan herido el coraz¨®n. ??? Despu¨¦s de ques puertas del ascensor se cerraron, Leonardo habl¨® con desd¨¦n: -? Realmente te preocupa si le hago algo malo a Bryan? Aunque parec¨ªa que quer¨ªas evitar que se involucrara en nuestro asunto, aparentemente lo estabas protegiendo, ?verdad? Natalie le dirigi¨® una mirada fr¨ªa y respondi¨®: -Eso no tiene nada que ver contigo. -?Y si te atreves a repet¨ªrmelo! -exm¨® Leonardo. Debido a los conflictos de los ¨²ltimos d¨ªas, paciencia de Leonardo se estaba agotando. Si Natalie segu¨ªa habl¨¢ndole con esa actitud fr¨ªa, era posible que no pudiera contenerse y hacer algo excesivo. Sin embargo, Natalie no neaba cambiar su actitud. Simplemente lo mir¨® sin decir una pbra y pregunt¨®: -Entonces, ?qu¨¦ m¨¢s quieres? Con el rostro sombr¨ªo, Leonardo v¨® su mirada en e y dijo de manera autoritaria: -Si vuelves a mi lado, considerar¨¦ que nada ha sucedido. Al escuchar estas pbras, Natalie baj¨® cabeza. Despu¨¦s de un rato, respondi¨®: -No puedo hacerlo. Aparte del divorcio, no veo otra soluci¨®n para nuestra rci¨®n. -Natalie L¨®pez, te he explicado qu¨¨ no tengo ninguna rci¨®n especial con Matilda. ?Por qu¨¦ sigues insistiendo en este absurdo problema? Natalie respir¨® profundamente y neg¨® con cabeza, diciendo: -Ese problema ya no me importa. Solo quiero divorciarnos, eso es todo lo que pido. -?Imposible! -Y si esa es una opci¨®n imposible para ti, entonces sigamos nuestras propias vidas sin causarnos m¨¢s molestias mutuas -dijo Natalie con calma. En sus ojos profundos y ros, se reflejaba figura de Leonardo. Sin embargo, ya no se pod¨ªa ver el amor que sol¨ªa haber en sus pups hacia ese hombre. Ese amor hab¨ªa muerto¡­ -?Nuestras propias vidas? 1/3 +15 BONUS Leonardo pronunci¨® esas pbras entre dientes, emanando un aura tan fr¨ªa queo si quisiera congr todo lo que estaba en el ascensor. Natalie asinti¨® con cabeza y dijo: -S¨ª, si puedes aceptarlo, no mencionar¨¦ el tema del divorcio. El estrecho espacio del ascensor se sumi¨® en un inc¨®modo silencio. Leonardo no apartaba mirada de e. Sus ojos profundos parec¨ªan dos pozos negros e insondables. ?Ding! Las puertas del ascensor se abrieron. Leonardo arrastr¨® hacia habitaci¨®n ynz¨® sobre cama. Natalie frunci¨® el ce?o e intent¨® levantarse. Sin embargo, Leonardo no le dio oportunidad y presion¨® contra cama con su pecho. Su mirada se v¨® en el rostro de e con una ma de ira. Dijo: -Ya que quieres jugar con fuego, ?puedo pa?arte! Al terminar de har, sus dedos delgados desabrocharon camisa de Natalie. La expresi¨®n de Natalie cambi¨® de inmediato y agarr¨® fuertemente mu?eca del hombre, luego dijo fr¨ªamente: -Leonardo Ramos, ahora no siento ni un ¨¢pice de inter¨¦s por tu cuerpo. Con una sonrisa maliciosa, Leonardo tambi¨¦n respondi¨® con frialdad: ¡ªSin embargo, todav¨ªa no he disfrutado lo suficiente de tu cuerpo. Quiz¨¢s alg¨²n d¨ªa, cuando est¨¦ harto de tu cuerpo, te dejar¨¦ ir. ?Qu¨¦ te parece si hacemos un trato usando nuestros cuerposo precio? -Si todav¨ªa tengo algo de sentimientos a ti, a lo mejor aceptar¨¦ condici¨®n. No obstante, me siento asco incluso cuando me tocas. El rostro de Leonardo se oscureci¨® de inmediato. Mir¨® a Natalie y dijo en un tono desafiante: ?Te repugno? Pero ¨²ltima vez en habitaci¨®n del hotel, parec¨ªa que disfrutaste mucho del proceso, ?no es as¨ª? Natalie solt¨® una risa fr¨ªa y respondi¨®: -Simplemente porque alguien hab¨ªa puesto algo en mi bebida y perd¨ª el control. En realidad, en ese momento, si el hombre que apareci¨® frente a m¨ª no fueras t¨², habr¨ªa reionado de misma manera. -?C¨®mo te atreves! -exm¨® Leonardo, enfurecido. Natalie mostr¨® una sonrisa ir¨®nica y se burl¨®: -?Quieres que tome medicina cada vez antes de tener rciones contigo para reprimir repulsi¨®n que siento? Las mas de ira amenaz¨¢ban con consumir a Natalie. E lo apart¨® con un empuj¨®n y se puso de pie, mir¨¢ndolo sin expresi¨®n alguna, diciendo: ¡ªSi tienes alguna demanda, puedes pedirle ayuda a Matilda. Despu¨¦s de todo, supongo que ya 2/3 +15 BONUS Al escuchars pbras, Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo: -Te expliqu¨¦ que no tengo ninguna rci¨®n especial con e! -No me importa. Si necesitas que crea en todas tus pbras, lo har¨¦, ?est¨¢ Cap铆tulo 63 Cap¨ªtulo 62 Natalie frunci¨® ligeramente el ce?o, luego mir¨® a Bryan y le dijo: -Bryan, muchas gracias por ayuda. Sin embargo, no espero que te involucres en este asunto, porque es personal para m¨ª. Cuando not¨® insatisfi¨®n en los ojos de Natalie, Bryan se sinti¨® triste y su rostro se volvi¨® p¨¢lido. Dicho esto, Natalie se volte¨® y entr¨® al ascensor, seguida por Leonardo. Fuera del ascensor, Bryan se qued¨® en su lugar con cabeza baja, sin mostrar su expresi¨®n a nadie. Natalie sab¨ªa que sus pbras le hab¨ªan herido el coraz¨®n. ??? Despu¨¦s de ques puertas del ascensor se cerraron, Leonardo habl¨® con desd¨¦n: -? Realmente te preocupa si le hago algo malo a Bryan? Aunque parec¨ªa que quer¨ªas evitar que se involucrara en nuestro asunto, aparentemente lo estabas protegiendo, ?verdad? Natalie le dirigi¨® una mirada fr¨ªa y respondi¨®: -Eso no tiene nada que ver contigo. -?Y si te atreves a repet¨ªrmelo! -exm¨® Leonardo. Debido a los conflictos de los ¨²ltimos d¨ªas, paciencia de Leonardo se estaba agotando. Si Natalie segu¨ªa habl¨¢ndole con esa actitud fr¨ªa, era posible que no pudiera contenerse y hacer algo excesivo. Sin embargo, Natalie no neaba cambiar su actitud. Simplemente lo mir¨® sin decir una pbra y pregunt¨®: -Entonces, ?qu¨¦ m¨¢s quieres? Con el rostro sombr¨ªo, Leonardo v¨® su mirada en e y dijo de manera autoritaria: -Si vuelves a mi lado, considerar¨¦ que nada ha sucedido. Al escuchar estas pbras, Natalie baj¨® cabeza. Despu¨¦s de un rato, respondi¨®: -No puedo hacerlo. Aparte del divorcio, no veo otra soluci¨®n para nuestra rci¨®n. -Natalie L¨®pez, te he explicado qu¨¨ no tengo ninguna rci¨®n especial con Matilda. ?Por qu¨¦ sigues insistiendo en este absurdo problema? This content is ? N?velDrama.Org. Natalie respir¨® profundamente y neg¨® con cabeza, diciendo: -Ese problema ya no me importa. Solo quiero divorciarnos, eso es todo lo que pido. -?Imposible! -Y si esa es una opci¨®n imposible para ti, entonces sigamos nuestras propias vidas sin causarnos m¨¢s molestias mutuas -dijo Natalie con calma. En sus ojos profundos y ros, se reflejaba figura de Leonardo. Sin embargo, ya no se pod¨ªa ver el amor que sol¨ªa haber en sus pups hacia ese hombre. Ese amor hab¨ªa muerto¡­ -?Nuestras propias vidas? 1/3 +15 BONUS Leonardo pronunci¨® esas pbras entre dientes, emanando un aura tan fr¨ªa queo si quisiera congr todo lo que estaba en el ascensor. Natalie asinti¨® con cabeza y dijo: -S¨ª, si puedes aceptarlo, no mencionar¨¦ el tema del divorcio. El estrecho espacio del ascensor se sumi¨® en un inc¨®modo silencio. Leonardo no apartaba mirada de e. Sus ojos profundos parec¨ªan dos pozos negros e insondables. ?Ding! Las puertas del ascensor se abrieron. Leonardo arrastr¨® hacia habitaci¨®n ynz¨® sobre cama. Natalie frunci¨® el ce?o e intent¨® levantarse. Sin embargo, Leonardo no le dio oportunidad y presion¨® contra cama con su pecho. Su mirada se v¨® en el rostro de e con una ma de ira. Dijo: -Ya que quieres jugar con fuego, ?puedo pa?arte! Al terminar de har, sus dedos delgados desabrocharon camisa de Natalie. La expresi¨®n de Natalie cambi¨® de inmediato y agarr¨® fuertemente mu?eca del hombre, luego dijo fr¨ªamente: -Leonardo Ramos, ahora no siento ni un ¨¢pice de inter¨¦s por tu cuerpo. Con una sonrisa maliciosa, Leonardo tambi¨¦n respondi¨® con frialdad: ¡ªSin embargo, todav¨ªa no he disfrutado lo suficiente de tu cuerpo. Quiz¨¢s alg¨²n d¨ªa, cuando est¨¦ harto de tu cuerpo, te dejar¨¦ ir. ?Qu¨¦ te parece si hacemos un trato usando nuestros cuerposo precio? -Si todav¨ªa tengo algo de sentimientos a ti, a lo mejor aceptar¨¦ condici¨®n. No obstante, me siento asco incluso cuando me tocas. El rostro de Leonardo se oscureci¨® de inmediato. Mir¨® a Natalie y dijo en un tono desafiante: ?Te repugno? Pero ¨²ltima vez en habitaci¨®n del hotel, parec¨ªa que disfrutaste mucho del proceso, ?no es as¨ª? Natalie solt¨® una risa fr¨ªa y respondi¨®: -Simplemente porque alguien hab¨ªa puesto algo en mi bebida y perd¨ª el control. En realidad, en ese momento, si el hombre que apareci¨® frente a m¨ª no fueras t¨², habr¨ªa reionado de misma manera. -?C¨®mo te atreves! -exm¨® Leonardo, enfurecido. Natalie mostr¨® una sonrisa ir¨®nica y se burl¨®: -?Quieres que tome medicina cada vez antes de tener rciones contigo para reprimir repulsi¨®n que siento? Las mas de ira amenaz¨¢ban con consumir a Natalie. E lo apart¨® con un empuj¨®n y se puso de pie, mir¨¢ndolo sin expresi¨®n alguna, diciendo: ¡ªSi tienes alguna demanda, puedes pedirle ayuda a Matilda. Despu¨¦s de todo, supongo que ya 2/3 +15 BONUS Al escuchars pbras, Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo: -Te expliqu¨¦ que no tengo ninguna rci¨®n especial con e! -No me importa. Si necesitas que crea en todas tus pbras, lo har¨¦, ?est¨¢ bien? Cap铆tulo 64 Cap¨ªtulo 64 Un destello de fu apareci¨® fugazmente en los ojos de Fausto, pero de mediats in acidind Insisti¨®: ¡ª-Leonardo, ahora no es el momento adecuado para el desperto. Si algo malo munte, ne tendr¨¢s oportunidad de arrepentirte Si Leonardo le ech¨® un vistazo y respondi¨® friamente te preocupas tanto por e, por a persuadiria t¨² mismo! Despu¨¦s de vacr unos segundos, Fausto se acerc¨® r¨¢pidamente a Natalie Cuando lleg¨® a sudo, el entrenador y le hab¨ªa traido el raballo y estaba explicandeles advertencias Al darse cuenta de que alguien se acercaba, Natalie gir¨® cabeza y sus ojos se encontraron con los llenos de preocupaci¨®n de Fausto -Se?orita L¨®pez, este caballo no es adecuado para 68. Te aconsejo que elijas el rendado De lo contrario, estar¨¢s en riesgo destimante¨Cdigo Fausto Natalie pod¨ªa percibir que en preocupaci¨® era sincera, por lo que le respondi¨® con una sonrisa Muchas gracias por preocupaci¨®n, pero he decidido, Fausto no pudo evitar truncir el ce?o y pressadi¨® en voz baja ¨C No debes antesgar tu propia vida por el despecho con Leonardo Alescuchar esas pbras, Natalie mus pudio contener tisa y pregunt¨® ¨C Se?or Ruts, has pensado demasiado Leonardo Ramos no ocupa un lugar tan importante en mi coraz¨®n. Dicho esto, subi¨® al caballo ¨¢gilmente con movimientos r¨¢pidos pero precisos, mostrando sus excelentes habilidades de equitacides.. Fausto se sorprendi¨® un poco y en mirada se pos¨® involuntariamente en su figura El conjunto de indumentaria roja resaltaba perfectamentes caras delicadas de chica. Su cintura era tan delgada y est que parecia que se podia todeal con uno s mano. Con el pelo recogido en una coleta, bradaban aura api ympia may atractiva Property of N?)(velDr(a)ma.Org. De repente, Fausto se dio cuenta de un disi¨®n y apart¨® rapidamente mirada, Bajo cabeza para ocultar agitaci¨®n en sus ojos pasto cando estaba a punto de har, Natalie se dirigi¨® al establo montando el cabello a gran velocidad La mirada de Leonardo se r¨¦ en su figura roja. Al vera en el loro del caballo, no pude evitar sentirse impactado por su bellera Nunca antes hab¨ªa visto a the Natale asi Desde su punto de vista, Natalie era tan sumisao una enredadera que solo podia sobrevivie dependiendo de ¨¦i Por lo tanto, cuando situaci¨®n se sal¨ªa de su control, sentia una fuerte inseguridad,ma si nunca hubiera conocido realmente a esa chica Matilda not¨¦ mirada de Leonardo y sinti¨® relos casi enloquecedores, tin erga, se esforz¨® por mostrar una sonrisa amable y dije Gis, tambi¨¦n quiero montar a caballo. ?Me pa?an Ambas se miraron y se entendieron de kunediato ro. Hace mucho tiempo que no montamos juntas Omat, ?e unes a nositifas respondi¨® Gis Omar pregunt¨® a los dem¨¢s, pero parecia que no ten¨ªan inter¨¦s en Barreto, prve lis que decline Gis, ve con Mati Yo los espero aqu¨ª Pronto, ambas se cambiaron de ropa y eligieron dos raballos m¨¢s peque?os y dirtles Los dem¨¢s se sentaron en el ¨¢rea de descanso, obeerando c¨®mos dos se dirigian al estable El establo era muy grande y figura de Natalie desapareci¨® de ejera Unos diez minutos despu¨¦s,s figuetas de Matilda y Gis tambi¨¦n se alejaran. subugan Los dem¨¢s se quedaron chando em sa bugar. Aprovechando oportunidad. Omar se disculp¨® nuevarnente con Leonardo, e vez una actitud since -Leo, es cierto queeti um error ¨²ltima vez. Pero the prometo que no volver¨¦ a hacer algo asi en el futuro. ?Podr¨ªas perdoname? -Si tan solo no permites que pasi¨®n del armor able to raz¨®n, no habr¨¢ conflictos entre nosotros Omar no supe c¨®mo responder¡­ Emiliano tambi¨¦n le dirigi¨® uma mirada significativa y, en nombre de Omar, dijo. -Leonardo, no te preocupes Fausto y yo lo hemos reprendido seriamente si algo asi vuelve a suceder en el future, dudes que el tenga audacia de pediate disculpas meramente Leonardo asinti¨® y orden¨® friarmente Natalie! Omary Emiliano se miraron sorprendidos At¨¦tele a tu novia gre se mantengo alejada de ?Leonardo tenia intenci¨®n de proteger a Natalie? Cap铆tulo 65 Pero, si Leonardo realmente tenia esa idea, ?qu¨¦ har¨ªa con Matilda Emiliano hab¨ªa crecido junto a Matilda, por lo que esperaba que Matilda y Leonardo debuteran juntos. Adem¨¢s, Natalie ha vivido en el campo en el passato, aunque no le mustralian abiertamente, todos la despreciabians Desde tu punto de vista, Natalie no era digna de ser esposa de Leonardo -Leonardo, ahora que Matilde tambi¨¦n ha regresado a tudo, ?qu¨¦ piensas hacer en respecto a tu rci¨®n con Natalie? Leonardo le dirigi¨® una mirada fr¨ªa y respondi¨® ¨C So feges theme n que ver con le grue pas¨® entre Natalie y yo. Ornar funci¨® ligeramente el ce?o y dijs pareja¡­ Peto, todo el mundo sabe que veteres furton oma Antes de que pudiera terminar sus pbras, Leonardo lo interrumpi¨® con frialidad ¨C T¨² tambi¨¦n insas pbra ¡°furton¡°. Ya es pasado. Ahora solo considerse and hermanita. Pero, acaso te has enamorado de Natalie? ??? ???) (??????, ???? Las pbras provocaron un inc¨®modo silencio entre los presentes. Leonardo le Lan¨® una mirada feia a Omar y respondi¨® -Ese es mi asunto personal No tengo responsabilidad de explic?rucios, Omar se dio cuenta de que hab¨ªa cruzado los limites con Leonardo, por lo que no se atrevi¨® a decir nada m¨¢s Mientras tanto, en el establo Matilde y Gis han alcanzado a Natalie, y ambas rodearon This content is ? N?velDrama.Org. Gis mostraba un evidente desprecio en su rostro, con una sonrisa sutil ensinuran de losbios. Dijo Natalie, no debe ser f¨¢cil para ti montar ese caballo, ?verdad? ?Qu¨¦ tal si te ayude un poce? Al terminar de har, levant¨® en litigo y azot¨® con fuerza al caballo de Natalie El caballo se asust¨® y refinch¨¦, hegoment¨® a corter a gran velocidad Las dos siguieron a Natalie a una distancia segura, con maliciosas sonrisas, esperando presenciar el espect¨¢culo de ver a Natalie corse +15 BONUS Un destello peligroso apareci¨® fugazmente en los ojos de Natalie. En lugar de entrar en p¨¢nico, control¨® ligeramentes riendas para tranquilizar al caballo y lo dej¨® correr libremente hacia lugares m¨¢s alejados. Desde perspectiva des dos, pensaron que Natalie hab¨ªa perdido el control del caballo. De lo contrario, deber¨ªa haber cambiado de diri¨®n y regresado a caballeriza. Se miraron mutuamente emocionadas. Hab¨ªan deseado tanto vengarse de Natalie, ?incluso esperaban que se cayera y quedara paralizada por ello! Las dos continuaron siguiendo a Natalie y finalmente acorrron en un rinc¨®n del establo. Natalies mir¨® fr¨ªamente y pregunt¨®: -?Qu¨¦ demonios pretenden hacer? Gis solt¨® una risa fr¨ªa y respondi¨®: -?Qu¨¦ quiero hacer? Natalie, ?te atreviste a pedirme que me disculpe contigo en el anuncio publicitario m¨¢s grande de ciudad! ?Acaso no mereces un poco de venganza? Matilde, que estaba a sudo, fingi¨® estar en un dilema y ¡°convenci¨®¡± a Gis: -Gis, creo que mi hermana no lo hizo a prop¨®sito. ?Qu¨¦ te parece si dejo disculparse contigo? Por respeto a nuestra rci¨®n, ?podr¨ªas perdona en este caso? Gis levant¨® ligeramente una ceja con expresi¨®n de desprecio y dijo: -Eso depende de su actitud. Si muestra suficiente sinceridad, puedo considerarlo. Matilde se volvi¨® hacia Natalie y le dijo suavemente: -Hermana, as¨ª que disc¨²lpate con Gis, ?de acuerdo? No quiero verte metida en problemas¡­ Observando perfecta actuaci¨®n des dos, Natalie propuso con inter¨¦s: -Creo que ustedes tienen el potencial para convertirse ens protagonistas de pel¨ªcs. Sin mucho esfuerzo, podr¨ªan interpretar perfectamente a dos personas falsas y arrogantes. El rostro de Gis se oscureci¨® de inmediato. Mir¨® fr¨ªamente a Natalie: ¡ª?Parece que hay alguien despreciable que solo aprende a trav¨¦s de experiencias dolorosas! Alz¨® el l¨¢tigo en alto y quiso golpear el rostro de Natalie. La mirada de Natalie se enfri¨® porpleto, ya que hab¨ªa concentrado toda su fuerza en el golpe. Si el l¨¢tigo realmente llegaba a su rostro, definitivamente dejar¨ªa desfigurada. Y Matilde simplemente se qued¨® quieta, con los brazos cruzados, sin mostrar ninguna intenci¨®n de detene. Dado que es quer¨ªan jugar sucio y cruel, Natalie tampoco ten¨ªa necesidad de mantener paz superficial. En el mismo momento en que el l¨¢tigo estaba a punto de golpear el rostro de Natalie, Gis 2/3 +15 BONUS Cap¨ªtulo 66 Cap铆tulo 66 Cap¨ªtulo 66 -?AHH! Se oy¨® el grito de Gis, quien yac¨ªa en el suelo con una expresi¨®n de dolor. ¡ªMatilda, por favor, jay¨²dame! Me duele mucho espalda¡­ Al moverse, sinti¨® un intenso dolor en espalda que no pod¨ªa soportar. <, pens¨® Gis en su interior. Matilda tambi¨¦n qued¨® at¨®nita por escena. Su rostro cambi¨® inmediatamente y le pregunt¨® a Natalie: -Hermana, Gis solo quer¨ªa desahogarse un poco, ?por qu¨¦ le hiciste algo tan cruel? Natalie solt¨® una risa fr¨ªa y divertida pors pbras de Matilda. Sosten¨ªa un l¨¢tigo en mano y golpeaba su palma ligeramente con ritmo. Dijo en tono ir¨®nico: -Ahora tambi¨¦n quiero desahogarme, ?podr¨ªas hacerme el favor de convertirte en el objeto de mi desahogo? Matilda respondi¨® entre dientes: -No te he hecho nada malo, ?por qu¨¦ lo har¨ªa? Adem¨¢s, aunque Giseti¨® un error que te ofendi¨®, ?e es novia de Omar! ?Te atreves a trata as¨ª? ?No temes causar problemas a Leonardo? Natalie no mostr¨® ni un ¨¢pice de cambio en su expresi¨®n, simplemente respondi¨® fr¨ªa y lentamente: - ?Por qu¨¦ deber¨ªa preocuparme por ¨¦l? -?T¨²! -Parece que e est¨¢ sufriendo mucho dolor ahora. Como su mejor amiga, no te preocupas por e, ni siquiera est¨¢s a punto de mar a alguien del personal o una ambncia. ?Pero neas tener esta aburrida conversaci¨®n conmigo? Ah, ya veo, quieres que e quede paralizada, ?verdad? -dijo Natalie en tono burl¨®n. Matilda no esperaba que Natalie pudiera decir esas pbras para sembrar discordia entre e y Gis. Se dio cuenta de que Gis no estaba satisfecha con sus iones. Sin m¨¢s opciones, simplemente concluy¨® diciendo: -Hermano, no dejaremos pasar este asunto f¨¢cilmente. Natalie ya no quer¨ªa prestar m¨¢s atenci¨®n a esas personas falsas. Mont¨® en su caballo, cambi¨® de diri¨®n y estaba a punto de irse. Sin embargo, justo cuando apret¨® los ncos del caballo, ?Matilda sac¨® un peque?o cuchillo y r¨¢pidamente lo v¨® en el trasero del caballo! This content is ? N?velDrama.Org. Se oy¨® un agudo yrgo relincho en el campo. 1/2 +15 BONUS El caballo de Natalie sali¨® disparado de repente,enzando a correr salvajemente, zigzagueando. Natalie estuvo a punto de caerse del caballo. Solo pudo apretar fuertementes riendas, palma de su mano ya estaba enrojecida por presi¨®n. Con gran esfuerzo, finalmente logr¨® estabilizar su cuerpo. Sin embargo, el caballo estaba extremadamente agitado, corriendo y chocando contras barreras sin intenci¨®n de detenerse. Incluso intent¨® bncearse para arrojar a Natalie al suelo. E luch¨® por mantener su cuerpo en su lugar y no ser arrojada, pero no importaba lo que hiciera, no lograba calmar al caballo¡­ Al mismo tiempo, Omar recibi¨® una mada de Matilda y se enter¨® de que Gis hab¨ªa ca¨ªdo del caballo por culpa de Natalie. Su rostro se oscureci¨® dr¨¢sticamente. De inmediato se dirigieron montando a caballos al lugar del idente con el personal. En el camino, se encontraron con Natalie, quien todav¨ªa luchaba con el caballo. Al ver escena, un destello ir¨®nico apareci¨® en los ojos de Omar. Quer¨ªa decir algo para burse de e, pero cuando vio expresi¨®n sombr¨ªa de Leonardo, se contuvo. Adem¨¢s, lo m¨¢s importante en ese momento era rescatar a Gis. Despu¨¦s de confirmar su estado, podr¨ªa buscar a Natalie para ajustar cuentas. ?No permitir¨ªa que saliera impune! Natalie tambi¨¦n vio as personas, pero solo pod¨ªa concentrarse en contrr al caballo y dirigirlo hacia el establo. Leonardo observ¨® fr¨ªamente, sin mostrar ninguna se?al de ofrecer ayuda. En realidad, Natalie tampoco ten¨ªa intenci¨®n de pedirle ayuda. Despu¨¦s de un rato, finalmente logr¨® tranquilizar al caballo y se dirigi¨® lentamente hacia el establo. Apenas se baj¨®, escuch¨® voz g¨¦lida de Leonardo interrog¨¢nd: -Me dicen que hiciste que Gis cayera del caballo a prop¨®sito, ?es cierto? Natalie estaba revisando el cuerpo del caballo. Cuando se apart¨®, alcanz¨® a ver de reojo que Matilda hab¨ªa hecho algo a su caballo y definitivamente era algo malintencionado. Al escuchar interrogaci¨®n de Leonardo, respondi¨® impacientemente: -Eso no tiene nada que ver contigo. Cap铆tulo 67 Cap¨ªtulo 67 Leonardo agarr¨® f¨ªrmemente su mano y dijo con frialdad: ¡ª?Sabes que Gis pudo haber sido pisoteada por el caballo y morir por eso? Incluso si odias tanto, no deber¨ªas haber sido tan despiadada. Natalie apart¨® su mano y lo mir¨® con indiferencia. Dijo: -Siempre he sido as¨ª de despiadada, ?acaso hoy es primera vez que me conoces? Si no tienes otras preguntas, no vuelvas a aparecer ante m¨ª porque me resultas molesto. La ira llen¨® los ojos de Leonardo y orden¨®: -Ven conmigo a disculparte. -Si quieres, ve t¨² solo -respondi¨® e. De repente, mirada de Natalie se detuvo en parte trasera del caballo y sus ojos se volvieron g¨¦lidos. Leonardo agarr¨® con fuerza su mano y arrastraba fuera de caballeriza E intent¨® soltarse, pero no tuvo ¨¦xito, as¨ª que solo pudo dejarse llevar hasta zona de descanso. En zona de descanso, hab¨ªa habitaciones donde los clientes cansados pod¨ªan descansar temporalmente. Tan prontoo llevaron de vuelta a Gis, Omar m¨® de inmediato al m¨¦dico para que examinara. Cuando entraron, el m¨¦dico habl¨® seriamente: -Se?or Garc¨ªa, se?orita S¨¢nchez tiene una fractura. A¨²n necesitamos realizar m¨¢s ex¨¢menes para determinar gravedad de lesi¨®n. Gis se acurruc¨® en el regazo de Omar y lloraba sin cesar, mientras dec¨ªa: -Omar, ?qu¨¦ pasar¨¢ si ya no puedo volver a levantarme? El rostro de Omar se volvi¨® sombr¨ªoo si estuviera cubierto por nubes negras antes de tormenta. Baj¨® cabeza e intent¨® c¨°ns con voz suave: N?velDrama.Org exclusive content. -No te preocupes, invitar¨¦ al mejor m¨¦dico para asegurarnos de que te recuperes. Matilde se dio cuenta de que Natalie estaba perfectamente sin ninguna se?al de haber ca¨ªdo. No pudo evitar revr un destello de rencor en sus ojos. < Al ver que toda atenci¨®n se centraba en Josefina, Leonardo agarr¨® a Natalie y llev¨® lejos de all¨ª directamente. No fue hasta que los dos salieron de zona de barbacoa y llegaron a un tranquilo bosquecillo que Leonardo solt¨® mano de Natalie. ¡ª?Eres tonta? ?Por qu¨¦ no rechazaste cuando los dem¨¢s te presentaron a los chicos? ¡ªexm¨® Leonardo. ¡ª?Por qu¨¦ deber¨ªa hacerlo? ¡ªrespondi¨® Natalie con calma. El rostro de Leonardo se ensombreci¨® a¨²n m¨¢s y le dijo entre dientes: ¡ªNatalie L¨®pez, ?espero que no olvides que a¨²n no nos hemos divorciado! Natalie asinti¨® ligeramente y respondi¨®: ¡ªLo s¨¦, por eso solo neaba conocer al chico. No tengo intenci¨®n de desarror una nueva rci¨®n. ¡ª?T¨²! La ira en el pecho le bloque¨®s pbras. Al verlo as¨ª, Natalie extendi¨® mano y dijo: ¡ª?Podr¨ªas devolverme el m¨®vil ahora? En un principio, e quer¨ªa venir a disfrutar de barbacoa. Sin embargo, Leonardo arruin¨® su n una vez m¨¢s. Obviamente, no hab¨ªa nada bueno cuando ¨¦l estaba cerca. Leonardo tom¨® su mano y pidi¨®: ¡ªQu¨¦date un rato conmigo y te devolver¨¦ el tel¨¦fono. Natalie frunci¨® el ce?o. Apart¨® su mano con fuerza y dijo fr¨ªamente: ¡ª?Puedes quedarte con mi m¨®vil! Enparaci¨®n con quedarse a ss con Leonardo, ?preferir¨ªaprar uno nuevo! Cuando estaba a punto de irse, Leonardo abraz¨® por detr¨¢s y se disculp¨® en voz baja: ¡ªNatalie, hoy te malinterpret¨¦, lo siento. Todo el cuerpo de Natalie se tens¨® un poco, luego se dio vuelta y lo apart¨® de un empuj¨®n. Retrocedi¨® unos pasos y lo mir¨® fr¨ªamente: ¡ªNo necesito tus disculpas. De hecho, si realmente sintieras remordimientos sinceros, no habr¨ªas permitido que Matilde se quedara a tudo sin siquiera reprocha. La expresi¨®n de Leonardo cambi¨® un poco y continu¨® pidiendo disculpas: ¡ªNo permitir¨¦ que testimen en el futuro.This content is ? N?velDrama.Org. Al escuchar esas pbras, Natalie no pudo evitar soltar una risa fr¨ªa y dijo: ¡ªYa que has elegido tolera, no necesitas decirme esas pbras aqu¨ª, porque no voy a dejar que se salga con suya solo por tus disculpas falsas. ¡ª?Qu¨¦ pretendes hacer con e? ¡ªpregunt¨® Leonardo. Cap铆tulo 74 Cap¨ªtulo 74 Natalie mir¨® con desprecio a Leonardo, sus ojos llenos de bu, diciendo: -Solo quiero darle una li¨®n. Cuando estaba a punto de irse, Leonardo agarr¨® su mano y advirti¨® fr¨ªamente: Matilde no est¨¢ bien de salud. Si le haces da?o, tus padres no te dejar¨¢n salirte con tuya f¨¢cilmente. -?Ahora te preocupas tanto por e cuando ni siquiera le he hecho nada? -se burl¨® Natalie. Leonardo frunci¨® el ce?o y exm¨®: -?Por qu¨¦ siempre distorsionas mis pbras? Estaba preocupado de que Ricardo y Beata le hicieran da?o, ?pero e siempre malinterpretaba sus intenciones! Natalie solt¨® una sonrisa burlona y dijo: Creo que -Creo que sabes muy bien que estoy diciendo verdad. Se solt¨® de su agarre y se march¨® sin mirar atr¨¢s. Leonardo observ¨® alejarse con una mirada fr¨ªa y llena de ira. En el camino de regreso, Natalie se encontr¨® con Bryan. Finalmente pudo respirar aliviado al ver a Natalie. Pregunt¨® preocupado: -Natalie, ?Leonardo no te hizo nada malo, ?verdad? Cuando vio que Leonardo se llevaba, no quer¨ªa interferir porque e le hab¨ªa dicho que no se metiera en sus asuntos personales esa ma?ana. Sin embargo, preocupaci¨®n por e super¨® sus consideraciones y decidi¨® segui y protege. Al percibir sincera preocupaci¨®n en sus ojos, Natalie se sinti¨® un poco conmovida. Pero, por el bien de su carrera y su seguridad, solo pudo dirigirle una mirada indiferente y le dijo: -Muchas gracias por tu preocupaci¨®n, se?or Guzm¨¢n. Pero esto es un asunto entre Leonardo y yo, y espero que no te involucres en el futuro. Bryan se sinti¨® un poco decepcionado por sus pbras y, despu¨¦s de un momento de silencio, habl¨®: Natalie, vine a buscarte para decirte otra cosa. N?velDrama.Org exclusive content. -?Qu¨¦? -pregunt¨® Natalie. Antes, el secretario de Leonardo me contact¨® para intentarprar vi registrada a tu nombre. Supongo que se equivoc¨® y pens¨® que vi era m¨ªa. Natalie frunci¨® el ce?o. Record¨® que era cierto que hab¨ªa cambiado deliberadamente el nombre que est¨¢ 1/3 +15 BONUS Sin embargo, le pareci¨® extra?o que Leonardo hubiera investigado el nombre de Bryan. Lo que ambos no sab¨ªan era que cuando Carlos envi¨® a alguien a investigar vi, persona a cargo se equivoc¨® en el n¨²mero de casa y obtuvo informaci¨®n incorrecta. -Entiendo. Muchas gracias por informarme sobre esto, agradeci¨® Natalie tranqumente. Luego regres¨® a su habitaci¨®n, se duch¨® y se acost¨® directamente. Decidi¨® irse al d¨ªa siguiente. Todo lo que hab¨ªa sucedido en esteplejo vacacional le hab¨ªa causado muchos problemas y prefer¨ªa dormir en su propia casa¡­ En mitad de noche, entre sue?os, escuch¨® el sonido de alguien usando tarjeta para abrir puerta. Ese sonido despert¨® de inmediato. Permaneci¨® acostada en cama sin moverse. Cuando sus ojos se acostumbraron a oscuridad, vio una figura acerc¨¢ndose lentamente a cama. En el momento en que sombra lleg¨® junto a cama, Natalie se levant¨® de un salto y se abnz¨® sobre persona. La persona no esperaba que Natalie estuviera despierta y se apart¨® instintivamente. Natalie entrecerr¨® los ojos al darse cuenta de que esa persona tambi¨¦n sab¨ªa pelear. Cuando estaba a punto de atacar de nuevo, de repente se encendi¨® luz. Al ver ramente a persona parada frente a e, Natalie se enfureci¨® y exm¨® impaciente: - Leonardo Ramos, ?por qu¨¦ no duermes a esta hora de noche y te cus en mi habitaci¨®no un ladr¨®n? Adem¨¢s, jeste hotel le dio a cualquiera su tarjeta de habitaci¨®n! ?Definitivamente me quejar¨¦ de eso ma?ana por ma?ana! ?Lo antes posible! Leonardo mir¨® con indiferencia y dijo: -?No vas a explicar por qu¨¦ tienes tan buenas habilidades de pelear? Si no hubiera reionado lo suficientemente r¨¢pido, su rostro habr¨ªa sido da?ado por el ataque. Natalie lo mir¨® fr¨ªamente y respondi¨®: -T¨² tambi¨¦n me has ocultado muchas cosas, ?por qu¨¦ deber¨ªa darte explicaciones sobre eso? -Incluso si no me lo explicas, lo investigar¨¦¨Cdijo Leonardo. Natalie sonri¨® y dijo: -Est¨¢ bien, adnte. ?No cre¨ªa que pudiera encontrar ni una peque?a pista! 2/3 +15 BONUS Leonardo not¨® su expresi¨®n tranqu,o si estuviera muy segura de que no encontrar¨ªa nada. Apresuradamente apret¨® losbios, mostrando una mirada fr¨ªa en sus ojos. Natalie hab¨ªa perdido toda su paciencia al jugar con ¨¦l. Pregunt¨® en un tono poco amable: -? Viniste a mi habitaci¨®n en medio de noche solo para hacerme esta pregunta sin sentido? Leonardo not¨® disgusto e irritaci¨®n en sus ojos y entrecerr¨® los ojos ligeramente. Luego, le dijo lentamente: -He cancdo mi habitaci¨®n. Today¡¯s Bonus Offer X Cap铆tulo 75 La expresi¨®n de Natalie reflejaba indiferencia mientras preguntaba: -?Y qu¨¦? -Esta noche me quedar¨¦ aqu¨ª contigo -respondi¨® Leonardo. Natalie estuvo a punto de re¨ªr de ira. No entend¨ªa c¨®mo este descarado hab¨ªa logrado pronunciar esas pbras en un momento en que su rci¨®n casi se rompi¨®. -Si quieres quedarte, reservar¨¦ otra habitaci¨®n -dijo Natalie. Cuando vio que e agarr¨® su abrigo y estaba a punto de irse, Leonardo no pudo contenerse y exm¨® a gritos: -?Natalie L¨®pez, ya no tengo tanta paciencia! ?Esta noche tienes que quedarte conmigo! Natalie gir¨® cabeza y lo mir¨® incr¨¦d mientras respond¨ªa: -No tengo que hacer nada que no quiera. Se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia puerta. Sin embargo, en el mismo momento en que abri¨®, una mano apareci¨® desde atr¨¢s y cerr¨® de un golpe. Al instante siguiente, Natalie fue levantada directamente¡­ Con rabia en sus ojos, Natalie dijo entre dientes: -Leonardo Ramos, si est¨¢s enfermo, ve al hospital. No soy m¨¦dico, ?no puedo tratar a un enfermo mental! Leonardo ignor¨® sus pbras y arroj¨® en cama, luego se acost¨® a sudo y abraz¨®. -?Duerme! -orden¨®. Al terminar de har, cerr¨® realmente los ojos y estaba a punto de dormirse, lo que enfureci¨® a¨²n m¨¢s a Natalie. -?Su¨¦ltame! Natalie luch¨® en sus brazos, pero su agarre era tan firme que sus esfuerzos fueron en vano. Un rato despu¨¦s, e percibi¨® una mirada expresiva de rencor que proven¨ªa de los ojos de Leonardo y se enfureci¨® a¨²n m¨¢s. Gr¨ªt¨®: -?Mat¨®n despreciable! -Si no quieres dormir, podemos hacer algo m¨¢s -advirti¨® Leonardo. Al notar el destello de deseo en los ojos del hombre, Natalie se tens¨® un poco y no se atrevi¨® a moverse m¨¢s. Finalmente, Natalie no recordaba c¨®mo se qued¨® dormida, pero cuando despert¨®, ya era de d¨ªa. Al ver que Leonardo a¨²n abrazaba, frunci¨® el ce?o y lo sacudi¨® impacientemente, diciendo: 1/3 +15 BONUS Leonardo abri¨® los ojos. Aunque acababa de despertar, ya estaba ro y l¨²cido. Aplic¨® m¨¢s fuerza en el abrazo a Natalie y dijo con voz un poco ronca: -Duerme un poco m¨¢s. ¨C Si quieres dormir, duerme solo. Quiero levantarme, ?as¨ª que su¨¦ltame! -exm¨® Natalie con impaciencia. Lo empuj¨® con fuerza, pero Leonardo insisti¨® y finalmente solt¨®. Natalie se levant¨® y fue avarse. Cuando termin¨® de arrerse, Leonardo tambi¨¦n se levant¨® y le propuso: -Vamos a desayunar juntos. Natalie no dijo nada, simplemente continu¨® empacando sus cosas. Despu¨¦s de que Leonardo entrara al ba?o, Natalie agarr¨® su bolso y sali¨® de habitaci¨®n directamente. Sin embargo, al abrir puerta, se encontr¨® con Matilde parada frente a e con el ce?o fruncido. Natalie no neaba prestarle atenci¨®n, as¨ª que pas¨® junto a e y se dirigi¨® al ascensor. Unos pasos despu¨¦s, escuch¨® voz fr¨ªa de Matilde, diciendo: Natalie, no pienses que has ganado bata. ?Leonardo me ama a m¨ª! Tal vez no quer¨ªa que Leonardo escuchara, incluso baj¨® el volumen al har. Natalie ni siquiera se detuvo ante sus pbras, porque no le interesaba el propuesto amor de Leonardo. Eso ya no ten¨ªa nada que ver con e. Solo quer¨ªa divorciarse de este hombre lo antes posible. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Despu¨¦s de regresar a vi, Natalie se duch¨® y se cambi¨® de ropa. Quer¨ªa pedir algo deer antes de dormir un poco m¨¢s. Sin embargo, lo que no esperaba era que, cuando abri¨® puerta, no solo hab¨ªa llegadoida, sino que tambi¨¦n hab¨ªa llegado Leonardo¡­ Al ver su rostro¡¯sombr¨ªo, Natalie tambi¨¦n perdi¨® el buen humor. Exm¨®: -Leonardo, ?parece que nunca puedes dejarme en paz! Me he esforzado tanto por alejarme de ti, ?todav¨ªa no est¨¢s satisfecho? Leonardo mir¨® fr¨ªamente y dijo: ¡ªRegresa a casa conmigo. Inicialmente, quer¨ªa vender esta vi directamente, pero Bryan se neg¨® a ceder. 713 +15 BONUS Natalie se impacient¨® y rechaz¨® de inmediato: ¨C?No ir¨¦ a ning¨²ndo contigo! Espero que te vayas de una vez, jo mar¨¦ a polic¨ªa! Para su sorpresa, Leonardo arque¨® una ceja y solt¨® una risa fr¨ªa, luego dijo: -No me importa. Pero me intriga saber si a polic¨ªa le preocupa el hecho de que t¨²,o mi esposa, ?vivas en vi de otro hombre! 3/3 +15 BONUS Cap铆tulo 76 p¨ªtulo 76 Natalie se qued¨® sin pbras. Tras un momento de silencio, se dio vuelta y se dirigi¨® hacia vi conida para llevar, decidida a ignorar porpleto a Leonardo. Despu¨¦s de cenar, Natalie se dispon¨ªa a subirs escaleras para ir a dormir cuando Leonardo, sentado frente a e, finalmente perdi¨® paciencia. -?Cu¨¢ndo neas regresar conmigo? Natalie lo mir¨® indiferente y respondi¨®: -Nunca dije que volver¨ªa contigo. -?Natalie! Al ver que Leonardo realmente se enfadaba, e alz¨®s cejas y dijo: -No necesitas elevar voz porque no me servir¨¢ de nada. Aunque intentas llevarme por fuerza, tratar¨¦ de escapar. As¨ª que te aconsejo que no hagas cosas in¨²tiles. Leonardo fij¨® en e sus ojos fr¨ªos y gru?¨® entre dientes: ?Muy bien! Ojal¨¢ no te arrepientas. -Ya lo hice. Observando sorpresa bajo los ojos de Leonardo, Natalie sonri¨® y continu¨®: -Pero de lo que me arrepiento es de no haberme mudado antes, pues as¨ª no habr¨ªan ocurrido esas desagradables cosas m¨¢s tarde. Al escuchar eso, Leonardo se march¨® lleno de furia, mientras e pensaba que por fin podr¨ªa descansar un rato. Por tarde, Natalie recibi¨® una mada de Josefina, quien le pidi¨® que fuera a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Cuando Natalie lleg¨®, anciana estaba tomando t¨¦ en s. Nada m¨¢s ve, Josefina le dedic¨® una sonrisa amable. -?Natalie, ven y si¨¦ntate aqu¨ª! -Abu, ?qu¨¦ necesitas de m¨ª? Una vez que se sent¨® a sudo, Josefina tom¨® de mano, suspir¨® y pregunt¨®: -Querida, ? realmente quieres divorciarte de Leo? Tras unos segundos de silencio, Natalie asinti¨® con determinaci¨®n. ¡ªS¨ª. -?No hay ninguna posibilidad de reconciliaci¨®n? La verdad, te quiero mucho y no puedo dejarte marchar¡­ Natalie sonri¨®, le apret¨® mano y reconfort¨®: -Incluso si me divorcio de Leonardo, 1/3 +15 BONUS ¨C Josefina asinti¨® y dijo emocionada: ?Muy bien! Entonces, esta vez tomar¨¦ decisiones y te ayudar¨¦ con el divorcio de Leo. -?Abu, gracias! Natalie inicialmente pens¨® que lo que Josefina hab¨ªa mencionado en elplejo vacacional era algo casual, pero se sorprendi¨® al descubrir que en realidad haba en serio. Al ver sincera sonrisa en su rostro, Josefina sinti¨® un poco de amargura. Ese mocoso de Leonardo era realmente un ciegopleto para enamorarse de Matilda. ?De verdad desaprovech¨® todass ense?anzas que e le hab¨ªa dado! Josefina dej¨® que el abogado redactara el acuerdo de divorcio y pronto, todo estuvo listo. Natalie, revisa si hay algo que quieras modificar. Natalie tom¨® el documento y, al descubrir que Josefina le hab¨ªa otorgado el 10% des iones del Grupo Ramos, dijo r¨¢pidamente: -Abu, no quieros iones del Grupo Ramos. Es demasiado valioso, y Leonardo seguro que no estar¨¢ de acuerdo. Incluso el 1% des iones del Grupo Ramos val¨ªa millones de dres. Si realmente le dieran tanto dinero, le parecer¨ªa una carga. -Si ¨¦l se atreve a no estar de acuerdo, ?le rompos piernas! Natalie se divirti¨® por expresi¨®n seria de Josefina, pero sacudi¨® cabeza e insisti¨®: Abu, en serio nos quiero. La raz¨®n por que decid¨ª divorciarme de ¨¦l es que no quiero tener nada m¨¢s que ver con ¨¦l. -Natalie, esto es mi dote prometida para ti. Con este 10% de iones, aunque te divorcies de Leo, nadie se atrever¨¢ a menospreciarte. Adem¨¢s, si realmente no quieres tener rci¨®n con el Grupo Ramos, ?podr¨¢s devolverles iones! Al ver c¨®mo Josefina neaba contra su propio nieto Leonardo, Natalie exm¨® en su interior que los dos eran de verdad familia. Sin embargo, e no ten¨ªa intenci¨®n de aceptars iones. Por no har de que ahora no necesitaba dinero, los 50 millones que gan¨® en misi¨®n anterior a¨²n no hab¨ªan sido utilizados, una cantidad suficiente para sus necesidades argo zo. Al poco rato, lleg¨® Leonardo. En cuanto vio el acuerdo de divorcio que Josefina le pas¨®, su semnte se volvi¨® extremadamente desagradable. N?velDrama.Org exclusive content. -Abu, no aceptar¨¦ el divorcio. 2/3 +15 BONUS Josefina se levant¨®, lo mir¨® con frialdad y dijo: -Ven al estudio conmigo. Una vez que entraron en el estudio, Natalie sinti¨® que el tiempo se mov¨ªa sumamente lento. Si hasta Josefina no lograba convencer a Leonardo para el divorcio, entonces le ser¨ªa a¨²n m¨¢s dif¨ªcil conseguirlo en el futuro. Ya no quer¨ªa desperdiciar m¨¢s tiempo con Leonardo. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW X Cap铆tulo 77 Cap¨ªtulo 77 Parec¨ªa que hab¨ªa pasado un siglo cuando Leonardo sali¨® detr¨¢s de Josefina, con un rostro tan fr¨ªo como el hielo. Se acerc¨® a mesa, agarr¨® una pluma y firm¨® su nombre. La mirada que vaba en Natalie parec¨ªa tener una frialdad que podr¨ªa hr los ciares del ¨¢rtico. -?Est¨¢s satisfecha ahora, Natalie? Natalie, inmutable ante su mirada intimidante, sonri¨® con cer y replic¨®: -Por supuesto, estoy completamente satisfecha. Con eso, e firm¨® el acuerdo de divorcio y estaba a punto de guardarlo cuando Leonardo se le adnt¨® y tom¨® los papeles. El coraz¨®n de Natalie dio un vuelco y, temiendo que algo pudiera salir mal de nuevo, se apresur¨® a decir: -Se?or Ramos, prefiero guardar el acuerdo de divorcio yo misma. -No conf¨ªo en ti. -?Qu¨¦ quieres decir? Natalie frunci¨® el ce?o mientras lo miraba, confundida. Leonardo solt¨® una risita burlona. -Despu¨¦s de todo, lograste convencer a mi abu para que te diera el 10% des iones del Grupo Ramos. Si haces algunos trucos en el acuerdo de divorcio, ?no ser¨¦ yo el que salga perdiendo? Natalie apret¨® losbios y afirm¨®: -No quieros iones. Estuvo tan abrumada por alegr¨ªa de que ¨¦l finalmente ediera a firmar documentaci¨®n, que se hab¨ªa olvidado del tema. Leonardo, con ojos abundantes de sorna, le pregunt¨®: -?Crees que te creer¨ªa? -Entonces, ya puedes redactar un nuevo acuerdo de divorcio dnte de nosotras y eliminar el 10% de las iones de Grupo Ramos que me corresponden. No quiero ningunapensaci¨®n. En ese momento, Josefina intervino: -Natalie,o decid¨ª darte el 10% des iones, as¨ª ser¨¢. Mira, o tomass iones y te divorcias de Leo, o nos tomas, y haremoso si todo esto no hubiera pasado. T¨² decides. -Abu¡­ Natalie se qued¨® algo impotente. ro que quer¨ªa divorciarse, pero de verdad no pod¨ªa aceptar esas iones. 1/2 +15 BONUS -Ya te di una opci¨®n. Ahora todo depende de ti. Despu¨¦s de vacr un poco, Natalie finalmente cedi¨®. Est¨¢ bien, aceptos iones. En el peor de los casos, podr¨ªa encontrar una oportunidad en el futuro para transferirs iones a Leonardo. De repente, Leonardo, que hab¨ªa estado en silencio, se rio fr¨ªamente, luego se dio vuelta y sali¨® del sal¨®n. Natalie estaba a punto de seguirlo cuando Josefina detuvo. -Tranqu, querida. El mismo acept¨® el divorcio, as¨ª que no har¨¢ nada turbio. A pesar de constante inquietud en su coraz¨®n, en ese momento Natalie s¨®lo pudo asentir. Despu¨¦s de cenar con Josefina, dej¨® Mansi¨®n de Armon¨ªa. Mientras se desped¨ªan en puerta, Josefina miraba con pesar y ojos un poco enrojecidos. -Natalie, si alguna vez quieres verme, puedes volver en cualquier momento. Aunque te divorcias de Leo, ?siempre ser¨¦ tu abu! Consciente de que Josefina adoraba mucho, Natalie tambi¨¦n estaba un poco afligida. ¨C Abu, no te preocupes. ?Vendr¨¦ a verte en cuanto tenga tiempo! Con el coraz¨®n sumido en tristeza por inminente despedida, Josefina solt¨® su mano. De hecho, ambas sab¨ªan que despu¨¦s del divorcio, Natalie no podr¨ªa visita tan a menudo. -Ya vete. Cu¨ªdate en el camino. Natalie asinti¨®, y en el momento en que se volte¨®, sus ojos se pusieron rojos. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Aunque Josefina no era su abu biol¨®gica, le hab¨ªa brindado afecto que hab¨ªa estado ausente por mucho tiempo. Si no fuera por infidelidad de Leonardo, quiz¨¢s habr¨ªa fingido una rci¨®n respetuosa y cordial con ¨¦l por el bien de Josefina, aunque no existiera un amor verdadero entre ellos. Pero,mentablemente, en este mundo no exist¨ªans hip¨®tesis¡­ Despu¨¦s de abandonar Mansi¨®n de Armon¨ªa, Natalie fue a buscar a Leonardo a El Palomar. Al abrir puerta y ve, Leonardo, con una mirada g¨¦lida, le inquiri¨®: -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª? ?El 10% des iones del Grupo Ramos a¨²n no te satisface? +15 BONUS Cap铆tulo 78 ap¨ªtulo 78 Natalie percibi¨® el olor a alcohol que emanaba de Leonardo y no pudo evitar fruncir el ce?o. ¡ª Vine para devolvertes iones. El se burl¨® y replic¨® sarc¨¢sticamente: -Te esforzaste tanto en buscar a mi abu, ?no fue para divorciarte de m¨ª? Ahora quieres devolvermes iones, ?es que acaso ya no quieres divorciarte? E lo mir¨® con indiferencia y respondi¨®: -No, te equivocas. -Entonces, ideja de molestarme! Mant¨¦ns iones, y desde ahora no nos debemos nada el uno al otro. Natalie guard¨® silencio por un momento antes de preguntar: -?Cu¨¢ndo neas ir a legalizar el acuerdo de divorcio? El rostro de Leonardo se oscureci¨® a¨²n m¨¢s despu¨¦s de escuchar esa cuesti¨®n. ?Ir¨¦ ma?ana por ma?ana! No te preocupes, no voy a retrasar deliberadamente. -Eso mejor. Bueno, ya no tengo m¨¢s asuntos. E apenas termin¨® de har cuando Leonardo cerr¨® puerta de golpe. Al d¨ªa siguiente, temprano en ma?ana, en cuanto Natalie lleg¨® a empresa, Bruno se le acerc¨® con un contrato en mano. -Se?orita L¨®pez, este es el proyecto que hemos estado nificando durante medio a?o. Rev¨ªsalo, por favor. Si no hay problemas, podemos ponernos manos a obra una vez que lo firmes. Haciendo caso omiso a sonrisa servil en su rostro, Natalie tom¨® el documento y respondi¨® despreocupada: -Lo revisar¨¦. Puedes irte por ahora. Al escuchar eso, sonrisa de Bruno se volvi¨® forzada, y a?adi¨®: ¡ª?No lo vas a revisar ahora? -Pues tengo otros contratos para revisar. No te preocupes, cuando termine, te buscar¨¦ a ti. Bruno contuvo irritaci¨®n que albergaba su coraz¨®n y respondi¨®: -De acuerdo, entiendo. Nada m¨¢s salir de oficina de Natalie, su rostro se oscureci¨® al extremo. Le vinieron a mentes amenazas de Ismael¡­ Si no consegu¨ªa ese proyecto, ??de d¨®nde sacar¨ªa tanto dinero para devolverle? No¡­ ten¨ªa que asegurarse de que Natalie firmara ese contrato. De esa manera, una vez que obtuviera los fondos, no s¨®lo podr¨ªa pagarle a Ismael, sino que tambi¨¦n tendr¨ªa suficiente dinero para escapar. En cuanto al destino de MY, ?qu¨¦ le importar¨ªa? 1/3 +15 BONUS Despu¨¦s de que Bruno se fuera, Natalie no dej¨® de sentir una ansiedad inexplicable. Mir¨® el reloj y pens¨® que, ahora que el Registro Civil abrir¨ªa pronto, Leonardo podr¨ªa no tardar en ma. Con eso en mente, de repente se sinti¨® un poco atormentada y rez¨® en silencio por un proceso de divorcio sin problemas. A eso des diez, Natalie recibi¨® una mada de Carlos. -Se?orita L¨®pez, jel se?or Ramos tuvo un idente! Ahora necesitamos que un familiar suyo firme para cirug¨ªa. ?Por favor, venga r¨¢pido al hospital! El coraz¨®n de Natalie se hundi¨® y contest¨® r¨¢pidamente: ¡ª?Estoy en camino! Tras eso, colg¨® y se dirigi¨® al hospital a toda prisa. Una vez que e termin¨® de firmar yenz¨® operaci¨®n de Leonardo, mir¨® a Carlos a sudo y pregunt¨®: -?C¨®mo fue que tuvo un idente? -Esta ma?ana, cuando el se?or Ramos iba al Registro Civil para legalizar su acuerdo de divorcio, un coche lo sigui¨® todo el tiempo. El chofer not¨® algo extra?o y trat¨® de evadirlo. Pero al pasar por el Puente Cruzar¨ªo, el coche aceler¨® de repente y se precipit¨®. ?Obviamente, intentaba empujarlos al r¨ªo! -El chofer no tuvo m¨¢s remedio que girar bruscamente el vnte, lo que caus¨® un choque con un autob¨²s que ven¨ªa en diri¨®n opuesta¡­ Ese coche aprovech¨® oportunidad y se march¨®. Cuanto m¨¢s escuchaba Natalie, con m¨¢s fuerza frunc¨ªa el ce?o. Despu¨¦s de reflexionar por un momento, pregunt¨®: -?Ya lograron averiguar informaci¨®n sobre ese auto? -Estamos investigando actualmente. Pero es un auto clonado, as¨ª que supongo que llevar¨¢ un tiempo obtener informaci¨®n. Entiendo. No le digas nada a su abu por ahora, no hasta que termine cirug¨ªa. ¨C N?velDrama.Org holds ? this. Carlos asinti¨®. El se?or Ramos me instruy¨® lo mismo antes de desmayarse. Pero ahora que sus padres est¨¢n en el extranjero, probablemente tiene que cuidar de ¨¦l durante este tiempo. Justo cuando Natalie iba a har, su celr, que estaba en su bolso, son¨® de repente. La melod¨ªa era demasiado extra?a para poder distinguirse qu¨¦ instrumento tocaba, pero Natalie cambi¨® de expresi¨®n al instante. Se apart¨® para sacar el celr y vio en panta un mensaje: [Iris, entre los que dejamos pasar anteriormente, uno de ellos es el verdadero Escorpi¨®n. Se disfraz¨® como uno de los subalternos a fin de escapar con ¨¦xito. Ahora hemos sido expuestos y 2/3 Pronto, el mensaje se fue desvaneciendo y desapareci¨® finalmente de panta. Natalie baj¨® mirada y se sumi¨® en sus pensamientos. Today¡¯s Bonus Offer +15 BONUS Cap铆tulo 79 ap¨ªtulo 79 Un instante despu¨¦s, Natalie guard¨® el celr y se dio vuelta para encontrar a Carlos, que miraba con expresi¨®n perpleja. -?Qu¨¦ pasa? -Bueno, es que su tono de mada es muy peculiar y¡­ parece que lo escuch¨¦ en alg¨²n lugar. Ante eso, Natalie abri¨® ligeramente los ojos. -?D¨®nde lo escuchaste? Era el tono de mada singr de una aplicaci¨®n de encriptaci¨®n hecha por un hacker de Liga Mercenaria, cual estaba ¨²nicamente disponible para los celres de los miembros de esa alianza. Carlos neg¨® con cabeza y respondi¨®: -Se me olvid¨®. Pero es un tono bastante peculiar, por eso me acord¨¦ de que lo hab¨ªa escuchado apenas son¨®. Natalie no indag¨® m¨¢s y ambos se sumieron en el silencio. Text content ? N?velDrama.Org. Al cabo de un rato, Carlos mir¨® y prosigui¨®: -Se?orita L¨®pez, cuando el se?or Ramos choc¨® con el autob¨²s, su autom¨®vil se incendi¨® r¨¢pidamente. Nuestros hombres s¨®lo tuvieron tiempo de sacar al chofer y a ¨¦l, as¨ª que supongo que el acuerdo de divorcio¡­ Habiendo anticipado el resultado, Natalie asinti¨® y respondi¨®: -No importa. Haremos del divorcio cuando se recupere. Lo urgente era averiguar si todo eso ten¨ªa algo que ver con Escorpi¨®n. Despu¨¦s de todo, e hab¨ªa escuchado que el modus operandi de ese tipo era torturar lentamente a sus presas en lugar de matas directamente. Ambos esperaron afuera durante m¨¢s de ocho horas antes de que se apagarans luces del quir¨®fano. En ese momento, los efectos de anestesia a¨²n no se le quitaron. Leonardo yac¨ªa en cami con los ojos cerrados y sin color en su rostro,pletamente diferente de su aspecto autoritario y firme habitual. El m¨¦dico se quit¨® mascari y se mostr¨® algo serio. -En este idente, el se?or Ramos sestim¨® misma pierna que ten¨ªa herida antes, por eso es posible que nunca pueda volver a ponerse de pie¡­ Es mejor que se preparen para eso. Al o¨ªr eso, Natalie palideci¨® de inmediato. Luchando por mantenerpostura, le respondi¨® en voz baja: -Entiendo. Gracias, doctor Ortega. -En este momento, a¨²n no est¨¢ fuera de peligro, por lo que los pr¨®ximos tres d¨ªas ser¨¢n cr¨ªticos. Organizar¨¦ turnos para que dos enfermeras lo monitoreen regrmente. Tambi¨¦n 1/3 +15 BONUS -ro, lo haremos. Muchas gracias. Despu¨¦s de que Leonardo fuera llevado a su s, Carlos recibi¨® una mada del encargado de Departamento de Rciones P¨²blicas de empresa. Se?or Ju¨¢rez, est¨¢n difundiendo en l¨ªnea que el jefe tuvo un idente grave y est¨¢ hospitalizado. La cotizaci¨®n del Grupo Ramos se est¨¢ viendo afectadas debido a eso. ?Puede contactarlo? Carlos se puso p¨¢lido al escuchar eso y dijo deprisa: ?Voy para all¨¢! Tras finalizar mada, mir¨® a Natalie con cierto torpe, y pensaba en c¨®mo har cuando e tom¨® la pbra: -Ve a ocuparte de los asuntos de empresa, yo me quedar¨¦ aqu¨ª. Si necesito algo, te mar¨¦ de inmediato. -?S¨ª! Se lo agradezco mucho. Una vez que Carlos se alej¨®, Natalie inmediatamente contact¨® a alguien en WhatsApp, cuyo perfil era completamente negro y no ten¨ªa nombre. [Ve y averigua qui¨¦n difundi¨® noticia del idente del presidente de Grupo Ramos.] [De acuerdo.] Natalie guard¨® su celr y ech¨® un vistazo a Leonardo en cama conectado al respirador, mostrando una mez de emociones en sus ojos. En su interior, rezaba para que eso no estuviera rcionado con Escorpi¨®n. Pronto recibi¨® una respuesta. [Lo averig¨¹¨¦ todo. La noticia fue difundida por gente de Escorpi¨®n.] Al leerlo, el semnte de Natalie se torn¨® s¨²bitamente serio. ?De verdad era ¨¦l! [Entiendo.] [Si necesita ayuda, cont¨¢cteme en cualquier momento.] Natalie no respondi¨® m¨¢s y una oleada de fastidio recorri¨® su coraz¨®n. Debi¨® haberlo eliminado por completo en ese entonces, de lo contrario, nada de esto habr¨ªa sucedido. Finalmente, noticia del idente de Leonardo no logr¨® ocultarse por m¨¢s tiempo. La amplia cobertura sobre ese asunto por los principales medios deunicaci¨®n provoc¨® una ca¨ªda de un punto del valor des iones de Grupo Ramos. Cuando Josefina se enter¨®, se inquiet¨® tanto que se desmay¨® y luego, al recuperar conciencia, se apresur¨® al hospital. 2/3 +15 BONUS Al presenciar c¨®mo Leonardo yac¨ªa en cama, se le saltarons l¨¢grimas de inmediato y su cuerpo se tambale¨®o si fuera a caer al suelo en cualquier momento. Natalie sostuvo r¨¢pidamente, intentando calma: -Abu, no te sientas mal. ?Leonardo superar¨¢ esta fase cr¨ªtica! -Natalie, si hubiera sabido que algo as¨ª suceder¨ªa, no lo habr¨ªa presionado tanto para que se divorciara de ti¡­ 3/3 +15 BONUS Cap铆tulo 80 ap¨ªtulo 80 Natalie se sent¨ªa llena de culpa. Ahora que Escorpi¨®n hab¨ªa puesto sus ojos en e, aunque ¨¦l no hubiera orquestado un choque automovil¨ªstico a Leonardo en su camino al Registro Civil, seguro que buscar¨ªa otras maneras destimarlo. -Abu, ¨¦l estar¨¢ bien, ?lo prometo! ?De ninguna manera e iba a permitir que nada le sucediera! Despu¨¦s de consr a Josefina y asignar a alguien para pa?a de vuelta, Natalie regres¨® afuera de s para seguir vigndo a Leonardo. Al cabo de otro rato, Matilda, quien hab¨ªa recibido noticia, lleg¨® apresurada. Con l¨¢grimas en los ojos, su mirada enfadada se v¨® en Natalie mientras reprend¨ªa: Escuch¨¦ que Leo tuvo un idente cuando iba al Registro Civil. ?Natalie, eres un im¨¢n de problemas! ?Quien est¨¦ emparentado contigo tiene m suerte! ¨C Natalie se rio con frialdad, levant¨® mirada y replic¨® pbra por pbra: -?Y a ti qu¨¦ te importa? No olvides que Leonardo y yo a¨²n no estamos divorciados, as¨ª que t¨², una amante, no tiene derecho a acusarme. ¡ª?T¨²! Matilda respir¨® hondo varias veces y, tras un momento de silencio, habl¨® con disgusto: -Me quedar¨¦ con Leo. ?Ya te puedesrgar! -?La que deber¨ªargarse eres t¨², Matilda! Todav¨ªa no te busqu¨¦ problema por lo que pas¨® en el club h¨ªpico ese d¨ªa, pero si sigues hando de tonter¨ªas alrededor de m¨ªo un mosquito, no me importar¨ªa ense?arte una li¨®n ahora mismo. Justamente ahora Leonardo est¨¢ inconsciente y no tiene a nadie que te respalde. Matilda se?al¨® y rugi¨® con dientes apretados: -Por fin mostraste tu verdadero rostro! ? Todo lo que sol¨ªas mostrar de ser amable y considerada fue solo una fachada! -S¨®lo soy amable y considerada con aquellos que lo merecen. En cuanto a ti¡­ ?t¨² te crees merecedora? -?Muy bien, Natalie! ?S¨®lo espera! Despu¨¦s de echar a Matilda, Natalie sinti¨® que el mundo estaba finalmente en paz. Honestamente, se habr¨ªa ido sin dudarlo cuando Matilda propuso cuidar a Leonardo, si no fuera por preocupaci¨®n de que Escorpi¨®n enviara a alguien parastimar a Leonardo de nuevo, Adem¨¢s, pierna de Leonardo representaba un problema. E no pod¨ªa permitirle pasar el 1/3 +15 BONUS Tras mucha vi¨®n, Natalie finalmente m¨® a un n¨²mero que no se hab¨ªa atrevido a marcar en tres a?os. La mada estaba a punto de colgarse autom¨¢ticamente cuando por fin se contest¨®, seguido de una voz burlona: ¨CVaya, ?as¨ª que a¨²n te acuerdas de m¨ª? Si me hubieras mado m¨¢s tarde, s¨®lo podr¨ªas har con mi esp¨ªritu. Natalie se mordi¨® elbio inferior y tartamude¨®: -Maestro, yo¡­ D¨¢ndose cuenta de su titubeo, el anciano pregunt¨® con cierto disgusto: -Me est¨¢s mando por ese mocoso de Leonardo otra vez, ?verdad? -As¨ª es¡­ Ante eso, persona al otrodo de l¨ªnea guard¨® silencio durante unrgo rato, luego suspir¨® y habl¨®: -Dejemos eso a undo. Te pregunto, ?¨¦l te trata bien? -S¨ª, bastante bien. nciano resopl¨® de desprecio. ?Pinche mentira! Aunque vivo ens monta?as, ?no significa que no sepa nada! Si realmente te tratara bien, ya lo habr¨ªas tra¨ªdo a conocerme. Natalie frunci¨® losbios, sorprendida por agudeza del maestro, y de repente se sinti¨® avergonzada de que su mentira hubiera sido desvda. -?No podr¨ªas dejarme algo de dignidad? -?Dignidad? Hace tres a?os te dije que si te sent¨ªas ofendida, acudieras a m¨ª en cualquier momento. Pero, ?qu¨¦ hiciste? ?Es que piensas que ya vivo mucho y quieres que me muera r¨¢pido? Natalie no supo qu¨¦ decir. <> -?Est¨¢s ahora neando ajustar cuentas con tupa?ero mayor? ?No! -?C¨®mo te atreves a seguirlo negando! ?Te conozco muy bien! Ya, olv¨ªdalo, no hablemos de eso. Tu mayor tampoco ha vuelto en tres a?os. La pr¨®xima vez, regresa con ¨¦l, ?y trae al mocoso de Leonardo! ?Me gustar¨ªa ver c¨®mo luce ¨¦l para haber logrado enga?arte de esa manera! ¨D N?velDrama.Org holds ? this. De acuerdo. 2/3 -Ya est¨¢. Adi¨®s. +15 BONUS Durante los siguientes tres d¨ªas, Natalie permaneci¨® afuera de s de Leonardo, pero ¨¦l nunca mostr¨® signos de despertar. Cerca del mediod¨ªa del tercer d¨ªa, e recibi¨® una mada de Tina. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Cap铆tulo 81 Cap¨ªtulo 81 -?Cu¨¢ndo regresar¨¢s a empresa? Estos d¨ªas se han acumdo muchas cosas que resolver. Unos ionistas ya est¨¢n descontentos con eso. Natalie apret¨® losbios y respondi¨®: -Trae los documentos que necesito revisar al hospital. Los firmar¨¦ y luego t¨² los llevar¨¢s de vuelta. -Okay, estar¨¦ all¨ª enseguida. En menos de media hora, Tina lleg¨® al hospital. Natalie dej¨® a cuidadora a cargo de Leonardo y le indic¨® que mara si algo suced¨ªa, antes de ir a buscar a Tina. Cuando e termin¨® con todos los papeles, ya hab¨ªa pasado una hora. -Tina, gracias por ocuparte de empresa estos d¨ªas, pero tal vez necesitar¨¦ quedarme en el hospital un rato m¨¢s. Si no son documentos urgentes, s¨®lo verifica que est¨¦n correctos antes de firmarlos. -Est¨¢ bien, ya veo. Cuando Tina se fue, Natalie se dirigi¨® hacia s de Leonardo. Al llegar a puerta, vio a muchos m¨¦dicos y enfermeras reunidos alrededor de cama. << {Pero, ?cu¨¢ndo?> Natalie pens¨® de repente en chica que se hab¨ªa tropezado con e dnte del restaurante. Sus ojos se enfriaron r¨¢pidamente y, con dificultad, cogi¨® el m¨®vil y marc¨® el n¨²mero de Tina: - ?Ay¨²dame a mar a polic¨ªa! Tras decirlo, Natalie perdi¨®pletamentes fuerzas, el m¨®vil se le resbal¨® impotente de mano y el coche se descontrol¨® hacia carretera¡­ En el chalet, Leonardo oy¨® un fuerte estruendo procedente del tel¨¦fono y, con expresi¨®n extremadamente seria, m¨® inmediatamente a Carlos: ¨C ?Localiza el m¨®vil de Natalie! ? Averigua d¨®nde est¨¢ ahora! 1/3 +15 BONUS mir¨® hacia abajo y se dio cuenta de Al despertarse, Natalie sinti¨® dolor por todo el cuerpo, que estaba atada a una si rota con cuerdas y ten¨ªa heridas por todo el cuerpo, algunas de es con costras. Mir¨® a su alrededor y se dio cuenta de que estaba en un almac¨¦n abandonado. En todo el almac¨¦n no hab¨ªa m¨¢s que unas peque?as ventanas alrededor y una puerta a unos diez metros de e. Intent¨® desatars cuerdas atadas alrededor de su cuerpo, pero estaba demasiado d¨¦bil para hacerlo, no pod¨ªa desatars cuerdas, e incluso, si no se hubiera apoyado en una si, habr¨ªa ca¨ªdo al suelo. Justo cuando Natalie pensaba qui¨¦n hab¨ªa secuestrado, dos hombres empujaron puerta del almac¨¦n y entraron. Al ver que eran Bruno Torres e Ismael, Natalie se puso furiosa. -?Bruno Torres, no puedo creer que seas t¨²! Bruno se mof¨®, -?Soy yo, Natalie, no te habr¨ªa secuestrado si no me hubieras suprimido en empresa y me hubieras obligado a salir! -?Est¨¢ bien, deja de har m¨¢s con e! ?Date prisa y tr¨¢ele el contrato para que lo firme! Natalie parece fr¨ªa, ¡ª?Qu¨¦ contrato? -Ya lo ver¨¢s. Los hombres de Ismael se acercaron con un contrato, Natalie le ech¨® un vistazo e inmediatamente vio que era el que Bruno le hab¨ªa dado hace unos d¨ªas. -Desatens cuerdas para se?orita L¨®pez. Bruno se preocup¨®, -se?or S¨¢nchez, ?y si desatamos y se escapa? Ismael dijo confiado, -No te preocupes, droga es efectiva durante veinticuatro horas, debe estar demasiado d¨¦bil para escapar ahora, y hay cientos de nuestros hombres fuera del almac¨¦n, ?c¨®mo puede escapar/una mujer? La ¨²ltima vez en el hotel, estaba indefenso, por eso fue golpeado tanto por Natalie. Esta vez, Natalie estaba drogada, y ¨¦l trajo a cientos de sus hombres, ?ser¨ªa imposible que Natalie escapara! -De acuerdo. Despu¨¦s de desatar a Natalie, Ismael mir¨® satisfecho, -se?orita L¨®pez, si firma el contrato, Cap铆tulo 102 Cap¨ªtulo 102 Antes Ismael pensaba que Natalie era una publicista, pero no se dio cuenta de que era Anna, fundadora de MY, lo que hizo que se impresionara con Natalie. Natalie dijo con indiferencia: -?Deja de pensarlo! ?Es imposible que firme! Ismael sonri¨® malvadamente y dijo a sus hombres, ¡ª?Parece que tenemos que castigar a se?orita L¨®pez! Tras decir eso, gui?¨® un ojo a los dos hombres que le estaban detr¨¢s, que inmediatamente agarraron la mano izquierda de Natalie y doron violentamente. -iCa! La mano izquierda de Natalie se fractur¨®, y el dolor punzante hizo fruncir inconscientemente el ce?o mientras un sudor fr¨ªo le brotaba de frente. Ismael le entreg¨® el documento a Natalie, -se?orita L¨®pez, soy una personapasiva, me duele ve con tanto dolor, as¨ª que no me obligue, ap¨²rese y firme el papel, si no, no s¨¦ qu¨¦ har¨¦. Natalie lo mir¨® fr¨ªamente y apret¨® los dientes, -Bueno, dame el bol¨ªgrafo. Ismael sonri¨®, -As¨ª es, si haces lo que te digo, no sufrir¨¢s¡­ Antes de terminar de har, Ismael sinti¨® de repente un dolor agudo que proven¨ªa de su ojo izquierdo. -?Ah! Grit¨® miserablemente e inconscientemente retrocedi¨® unos pasos y cay¨® al suelo. Bruno y los hombres de Ismael le miraron con cara de horror, el bol¨ªgrafo que acababa de entregar a Natalie estaba vado en su ojo izquierdo, y sangre brotaba continuamente de ¨¦l. La cara de Ismael estaba oscuro por el dolor, y sangre en su cara le daba un aspecto horrible,o un esp¨ªritu maligno del infierno. -?Deprisa, ag¨¢rr! ?Voy a matar a esta zorra yo mismo! Natalie levant¨® un taburete que hab¨ªa a undo y lonz¨® con fuerza contra los hombres que se abnzaban sobre e, luego corri¨® hacia el exterior del almac¨¦n. La droga segu¨ªa funcionando en su cuerpo, ynzar si hab¨ªa consumido mayor parte de energ¨ªa que ten¨ªa acumda. Pero prefer¨ªa morir que firmar aquel contrato. This content provided by N(o)velDrama].[Org. 1/2 +15 BONUS Al ver diri¨®n por que escapaba Natalie, Ismael hizo una mueca y apret¨® los dientes: Ag¨¢rr! ?Rpensar¨¦ con dos millones a quien atrape! Natalie no podr¨ªa escapar, incluso si lo hiciera, este almac¨¦n abandonado est¨¢ rodeado de densos bosques, je tendr¨ªa que morir! En este momento Ismael ya no quer¨ªa dejar firmar a Natalie, s¨®lo quer¨ªa mata. Quer¨ªa matar a Natalie, perra que destruy¨® uno de sus ojos, ?y quer¨ªa que pagara con su vida! Natalie sali¨® corriendo del almac¨¦n y se decepcion¨® al ver que, efectivamente, estaba lleno de hombres de Ismael fuera. Cogi¨® un palo de madera del suelo y carg¨® contra multitud. ?Los matones que corr¨ªan tras e alzaron voz, ?Atr¨¢pe! el se?or S¨¢nchez dijo que quien atrape se llevar¨¢ un premio de dos millones de dres! Al oir esto, todo el mundo se arremolin¨® con intenci¨®n de atrapar a Natalie viva. Si no hubiera estado drogada, derrotar a esa gente habr¨ªa sido f¨¢cil para Natalie, pero ahora estaba d¨¦bil, y con todas sus fuerzas s¨®lo fue capaz de herir a unas cuantas personas, y finalmente atraparon. Ismael ri¨® m¨¢s cruel y enloquecido al ver que Natalie hab¨ªa sido atrapada. -?Dame un cuchillo! ?Le sacar¨ªa los ojos a perra viva para descargar su ira! Ismael dio un paso hacia Natalie con el cuchillo, su ojo derecho intacto estaba lleno de odio. Bruno que estaba a undo, frunci¨® el ce?o, s¨®lo quer¨ªa todo el dinero de MY, no quer¨ªa matar a nadie. Pensando en esto, se apresur¨® a impedir que Ismael. -?Se?or S¨¢nchez, c¨¢lmese, el contrato es m¨¢s importante! Ismael le dio una fuerte bofetada y sonri¨® fr¨ªamente, -?Bruno, qui¨¦n te crees que eres, c¨®mo te atreves a impedirme, si no mato hoy, no soy Bruno S¨¢nchez! Se?or S¨¢nchez, tem¨ªa que matar a alguien acabara mal para nosotros. Cap铆tulo 103 Cap¨ªtulo 103 ¨C ?No habr¨¢ un mal resultado, si esta zorra muere, escapar¨¦ a un pa¨ªs extranjero y seguir¨¦ viviendo una buena vida! En cuanto a lo que te pase, ?depender¨¢ de tu suerte! -Si tienes que mata, despu¨¦s de que firme el contrato¡­ Ismael estaba impaciente y agit¨® mano para que sus hombres trajeran el contrato. ¨C ?Que ponga sus hues en el contrato! Por expresi¨®n de cara de Natalie, se dio cuenta de que no iba a firmar de ninguna manera. Natalie se qued¨® impotente y solo pudo ver c¨®mo el hombre de Ismael le agarraba mano y le tomabas hues dactres. Ismael tir¨® el contrato a Bruno y fr¨ªamente dijo: -Vuelve a Monteflor ahora para acabar el contrato, ll¨¢mame cuando hayas terminado, te recuerdo, no juegues ning¨²n truco, tengo a tu familia. Bruno estaba incr¨¦dulo, -?Qu¨¦? Ismael le abofete¨® suavemente cara con el pu?al y sonri¨® ferozmente, -No te sorprendas tanto, si me escuchas, no le har¨¦ da?o a tu familia. Bruno maldijo mentalmente a Ismael, deseando poder arrebatarle el pu?al de mano y matarlo. Se?or S¨¢nchez, eso es una falta de respeto a nuestra amistad, ?no? Confi¨¦ tanto en usted, y usted¡­ Ismael le interrumpi¨®, -?Deja de har o te mato a ti! ?Largo! Al notar intenci¨®n asesina en los ojos de Ismael, Bruno no se atrevi¨® a decir nada m¨¢s y se fue r¨¢pidamente con el contrato. Ismael se acerc¨® lentamente a Natalie, y despu¨¦s de pararse frente a e, tir¨® con dos bofetadas. Al ver que dos hues de cinco dedos aparec¨ªan instant¨¢neamente en el rostro nco de Natalie, Ismael se mof¨®: -?Perra, te sentir¨¢s viva peor que muerta! Natalie le miraba sin expresi¨®n en el rostro. -Est¨¢s a punto de morir, te dar¨¦ a elegir, ?quieres que te ciegue primero el ojo izquierdo o el derecho? Ismael le pon¨ªa el pu?¨¢l dnte de los ojos y gesticbao si estuviera considerando seriamente su propuesta. 1/2 +15 BONUS Natalie no dijo nada, el desd¨¦n y indiferencia en sus ojos hicieron que Ismael se enfadara m¨¢s. -No eliges, entonces yo elegir¨¦ por ti, ?qu¨¦date ciega del ojo izquierdo primero! Levant¨® ci pu?al hacia los ojos de Natalie, Natalie inclin¨® inconscientemente cabeza, y el pu?al se v¨® instant¨¢neamente en su hombro, y sangre brot¨® El intenso dolor hizo que Natalie frunciera inconscientemente el ce?o, pero al mismo tiempo, This content provided by N(o)velDrama].[Org. sinti¨® que recuperaba un poco de su fuerza. Se separ¨® violentamente del hombre que agarraba, agarr¨® el pu?al que ten¨ªa vado en el hombro y tir¨® de ¨¦l. La sangre salpic¨® en un instante y todos los presentes se quedaron paralizados. Ismael percibi¨® el peligro casi al instante y retrocedi¨® r¨¢pidamente, esquivando el pu?al que Natalie ten¨ªa en mano. Estaba horrorizado, ??qu¨¦ demonio era esta mujer?>> Esa droga que ¨¦l le hab¨ªa dado a otra persona y que dejabapletamente indefensa, Natalie, una mujer, ?ten¨ªa fuerzas para resistirse? Retrocedi¨® r¨¢pidamente mientras gritaba: -?Ag¨¢rre! Aunque Natalie no hab¨ªa recuperado gran parte de su fuerza, el pu?al en su mano erao una serpiente flexible, dondequiera que iba, gente a sudo ca¨ªa. Ismael se horroriz¨® y al mismo tiempo se dio cuenta de que esta mujer ten¨ªa que morir o ¨¦l morir¨ªa definitivamente a manos de e en el futuro. Pensando en esto, Ismael apret¨® los dientes y dijo a sus hombres: -?Traigan ¨²ltima poci¨®n! La droga dada a Natalie fueprada por Ismael en el extranjero a un alto precio, cada una cost¨® m¨¢s de un mill¨®n, en total tres, una fue usada antes, otra para Natalie anoche, y ahora s¨®lo quedaba ¨²ltima. Pensaba guarda para usa contra su mayor rival, pero ahora si no mataba a Natalie, ? probablemente ser¨ªa ¨¦l quien morir¨ªa! Sus hombres r¨¢pidamente trajeron poci¨®n, e Ismael fr¨ªamente dijo, -?Ve all¨ª, y cuando e est¨¦ d¨¦bil, inyecta esta poci¨®n en su cuerpo! Natalie estaba luchando contra los hombres que se acercaban, sin darse cuenta deldo de Ismael ni del peligro que se acercaba. 312 +15 BONUS Cap¨ªtulo 104. Justo cuando Natalie sent¨ªa que sus fuerzas se agotaban, de repente le doli¨® el brazo y al ver jeringui vada en su brazo, se agach¨® y sac¨®. Sin embargo mitad de jeringui ya hab¨ªa Cap铆tulo 104 Cap¨ªtulo 104. Justo cuando Natalie sent¨ªa que sus fuerzas se agotaban, de repente le doli¨® el brazo y al ver jeringui vada en su brazo, se agach¨® y sac¨®. Sin embargo mitad de jeringui ya hab¨ªa entrado en e y cons ¨²ltimas fuerzas que le quedaban v¨® mitad restante en el otro y luego cay¨® al suelo, agotada de fuerzas. Leonardo lleg¨® con sus hombres al ver a Natalie cubierta de sangre y cayendo al suelo. Sus pups se cerraron y su voz se llen¨® de rabia, ¡ª?Agarran todos! Ismael no tuvo tiempo de alegrarse al ver caer a Natalie, y un grupo de hombres trajeados aparecieron de repente a su alrededor, sometiendo r¨¢pidamente a todos sus hombres. Se horroriz¨® al ver figura en si de ruedas. -Se?or¡­Se?or Ramos, ?por qu¨¦ est¨¢ aqu¨ª? Leonardo no le mir¨® y, con ayuda de Carlos, cogi¨® con cuidado a Natalie en brazos. -?men al m¨¦dico! Al vers heridas en el cuerpo de Natalie y los golpes en su cara, una rabia monstruosa apareci¨® en los ojos de Leonardo. Miraba a Ismaelo si estuviese mirando a un muerto. -Las heridas de su cara, ?le pegaste? Ante mirada g¨¦lida de Leonardo, Ismael no se atrev¨ªa a admitirlo y neg¨® con cabeza, No¡­ No fui yo¡­ Leonardo ri¨® con frialdad, -Te he dado una oportunidad, si no dices verdad, tu lengua no servir¨¢ de nada. Apenas dijo esto, sus hombres se acercaron a Ismael, le agarraron barbi y se quitaron This content provided by N(o)velDrama].[Org. con el cuchillo. Ismael gritaba miserablemente mientras sangre segu¨ªa brotando de su boca, s¨®lo era capaz de emitir ruidos quejumbrosos, incapaz de pronunciar ni una pbra. Con terror en los ojos, cay¨® de rodis y se inclin¨®, suplicando clemencia, pero Leonardo apart¨® fr¨ªamente mirada. -Se?or Ramos, ?y esta gente? ?Lo que e hab¨ªa sufrido, que se lo devuelvan cien veces! -Se?or S¨¢nchez, ?qu¨¦ quiere que hagamos con ellos? 1/2 ?Que los corten en pedacitos y se los den deer a los perros! +15 BONUS Natalie se despert¨® dos d¨ªas despu¨¦s. Se encontraba en el dormitorio del chalet y se dio cuenta de que fue verdad que Leonardo, antes de desmayarse, hab¨ªa salvado. Natalie frunci¨® losbios, un poco desgarrada. Quer¨ªa dejars cosas ras con Leonardo, pero ahora le deb¨ªa vida. Justo cuando Natalie estaba distra¨ªda, puerta de habitaci¨®n fue empujada. Leonardo llevaba una sopa de pollo y acerc¨® lentamente en su si de ruedas a Natalie. Al verle, el coraz¨®n de Natalie se detuvo involuntariamente durante unos instantes. Se mordi¨® elbio inferior y susurr¨®: -Se?or Ramos, gracias por salvarme. Leonardo se detuvo junto a cama y le entreg¨® sopa de pollo que ten¨ªa en mano, T¨®mate sopa, -Gracias. ¨C E tom¨® sopa de pollo y sorbi¨® lentamente con cabeza gacha, ninguno de los dos habl¨®. Despu¨¦s de que Natalie terminara su sopa, Leonardo dijo: -Es demasiado peligroso para ti vivir s, es mejor que vuelvas a casa. Natalie guard¨® silencio unos segundos, mir¨® a Leonardo y dijo: -No, esta vez ha sido un idente, y voy a vivir s cuando nos divorciemos. Leonardo frunci¨® el ce?o, un poco ofendido. ¨CVuelve a casa primero, y lo haremos cuando nos divorciemos. Ten¨ªa una actitud firme, sin dar a Natalie ninguna posibilidad de negarse en absoluto. 212 Cap铆tulo 105 Cap¨ªtulo 105. Pensando que Leonardo acababa de salva, y que no le conven¨ªa cocinar para s¨ª misma en su estado de salud actual, asinti¨® y dijo: -Me quedar¨¦ aqu¨ª hasta que me cure, y luego volver¨¦ a mudarme cuando est¨¦ mejor. Leonardo no dijo nada, obviamente en desacuerdo. -Por cierto, ?d¨®nde est¨¢ Ismael ahora? -Muerto. Natalie mir¨® sorprendida a Leonardo y dijo: -?T¨² lo mataste? -No, se cay¨® identalmente por monta?a cuando hu¨ªa, y el cuerpo que encontr¨® hab¨ªa sido mordido pors bestias y estabapletamente desfigurado. Pero aunque no se hubiera ca¨ªdo, ?Leonardo no le habr¨ªa dejado seguir vivo! Natalie asinti¨®, ¨C Ten¨ªa un c¨®mplice, Bruno. -Despu¨¦s de muerte de Ismael, Bruno ya se ha entregado por miedo. Cuando termin¨® de har, Leonardo le pregunt¨® con suspicacia: -Eres una empleada normal de MY, ?por qu¨¦ Ismael y Bruno se esforzaron tanto para atraparte? Natalie frunci¨® losbios y baj¨® mirada, -Porque antes Bruno quer¨ªa firmar un contrato con Ismael y me pidi¨® firmar el contrato con Ismael, sin embargo, Ismael quiso forme y fue golpeado por m¨ª, as¨ª que me secuestr¨® con Bruno para intentar vengarse de m¨ª. Leonardo segu¨ªa esc¨¦ptico, -Si esa fuera ¨²nica raz¨®n, hubiera sido m¨¢s sencillo para Ismael hacer que Bruno te despidiera de MY, ?no? ?y secuestrarte necesitaba estar con Bruno? Natalie se frot¨®s sienes y frunci¨® el ce?o, -No olvidas que Tina y yo somos buenas amigas, ? Tina no estar¨ªa de acuerdo que Bruno quisiera despedirme! -En cuanto a que Ismael me c¨®mplice a Bruno, es un loco, ?c¨®mo puedo saber lo que piensa! Los ojos de Leonardo se profundizaron y dej¨® de preguntar. -Que descanses bien, yo me voy a trabajar al estudio, ll¨¢mame si pasa algo. -Entiendo. Cuando Leonardo se fue, Natalie se sinti¨® aliviada. Por tarde, Tina vino a ver a Natalie. Viendo que se recuperaba bastante bien, Tina ya no estaba preocupada. 1/2 +15 BONUS ?Sabes que me asust¨¦ mucho cuando me enter¨¦ de tu secuestro! Por suerte est¨¢s bien, jsi no habr¨ªa despellejado a Bruno y a Ismael! Natalie se ri¨®, Estoy bien, ?verdad? No te preocupes. ¨C -?C¨®mo te atreves a decir eso! Esta vez, si no fuera por oportuna llegada de Leonardo, tal vez hubieras¡­ Los ojos de Tina enrojecieron de repente y no dijo nada m¨¢s. N?velDrama.Org holds ? this. -Lo s¨¦. ?Si lloras, no te har¨¦ caso! Tina puso los ojos en nco y dijo enfadada: ?Qui¨¦n dijo que iba a llorar! -Ok, no vas a llorar, que va a llorar soy yo. ¨C Tina se sec¨®s l¨¢grimas y sac¨® un documento de su bolso, -?Qu¨¦ vas a hacer con este contrato? Si se lo damos a polic¨ªa, ?ser¨¢ suficiente para que Bruno pase toda su vida encerrado! Natalie se qued¨® cada unos segundos y dijo, -Ru¨ªnalo, no quiero que nadie sepa que soy presidenta de MY. -No quieres que Leonardo lo sepa, ?tienes miedo de queparta propiedad contigo? -Si es verdad, ser¨ªa ¨¦l quien tendr¨ªa miedo de que yopartiera su dinero. Como estamos a punto de divorciarnos, no quiero meternos en l¨ªos. Al pensar en Leonardo, Natalie se sinti¨® de repente inundada por emociones desconocidas, que Al saber que era Leonardo quien hab¨ªa salvado, not¨® ramente que su decisi¨®n de divorciarse era mucho menos firme que antes. Pero si segu¨ªa con ¨¦l, se convertir¨ªa en pat¨¦tica Natalie, ?y e nunca lo permitir¨ªa! Tina se qued¨® un rato m¨¢s y se march¨® con el contrato. Natalie se recuper¨® durante unos d¨ªas y polic¨ªa vino a tomarle deraci¨®n varias veces. La ¨²ltima vez que polic¨ªa se fue, miraron y le dijeron: ¨CSe?orita S¨¢nchez, Bruno quiere ve. Cap铆tulo 106 Cap¨ªtulo 106 Natalie permaneci¨® cada unos segundos y asinti¨® con cabeza, -De acuerdo, ?puedo ir ma?ana? -Est¨¢ bien. A ma?ana siguiente, Natalie condujo hastaisar¨ªa. En estos d¨ªas, Bruno perdi¨® porpleto su vitalidad, el pelo estaba gris y parec¨ªa haber envejecido una docena de a?os. Encerrado estos d¨ªas, experimentaba frialdad del mundo. Aquellos parientes a los que hab¨ªa ayudado antes, al verle en apuros, no s¨®lo se negaron a ayudarle, sino que incluso dejaron dedo su rci¨®n con su familia. Bruno conoci¨® ramente a esas personas, pero desgraciadamente ya era demasiado tarde. Cuando vio a Natalie, ten¨ªa resignaci¨®n en los ojos. -Natalie, Ismael est¨¢ muerto y yo voy a ir a c¨¢rcel ahora, ?est¨¢s satisfecha? Natalie dijo indiferente, -T¨² e Ismael se lo merec¨ªan, yo no estoy satisfecha. Bruno apret¨® los dientes, aunque no estaba convencido, sab¨ªa que no ten¨ªa ninguna posibilidad de vengarse de Natalie. -Hoy te he hecho venir para preguntarte qu¨¦ vas a hacer con mi 10% de iones de MY. Bruno conoci¨® bien a esas personas, pero desgraciadamente ya era demasiado tarde. Cuando vio a Natalie, ten¨ªa resignaci¨®n en los ojos. -Natalie, Ismael est¨¢ muerto y yo voy a ir a c¨¢rcel ahora, ?est¨¢s satisfecha? Natalie dijo indiferente, -T¨² e Ismael se lo merec¨ªan, yo no estoy satisfecha. Bruno apret¨® los dientes, aunque no estaba convencido, sab¨ªa que no ten¨ªa ninguna posibilidad de vengarse de Natalie. -Hoy te he hecho venir para preguntarte qu¨¦ vas a hacer con mi 10% de iones de MY. Natalie levant¨®s cejas y lo mir¨®, -?Qu¨¦ quieres decir? -?Voy a transferir mis iones a mi hijo, no se preocupe, ¨¦l no entrar¨¢ en MY, siempre y cuando los dividendos anuales que me pertenecen se abonen a su tarjeta bancaria! N?velDrama.Org holds ? this. Natalie se ri¨®, se?or Torres, est¨¢ usted pensando demasiado. Bruno sab¨ªa que e no aceptar¨ªa tan f¨¢cilmente, dijo fr¨ªamente: -Si est¨¢s de acuerdo, ese 1/3 mucho dinero. +15 BONUS Natalie entrecerr¨® los ojos, -?Me est¨¢s amenazando? Bruno neg¨® con cabeza, ¡ªNo, te lo estoy suplicando. Tras un momento de silencio, Natalie dijo lentamente, -?Yo le dar¨¦ a tu familia cinco millones al a?o, pero no piensen ni t¨² ni tu familia ens iones de MY! -?Natalie, no seas as¨ª! -Se?or Torres, ya no est¨¢ en condiciones de negociar conmigo. -?No tienes miedo de que le cuente a alguien ese secreto tuyo? Natalie dijo tranqumente pbra por pbra: -se?or Torres, creo que esta vez va a pasar bastantes a?os en c¨¢rcel, si su familia sabe que puede obtener cinco millones de dividendos de MY cada a?o, deber¨ªan venir a visitarle de vez en cuando, pasar¨¢ una temporada m¨¢s f¨¢cil en -Si dices mi secreto, recibir¨¢s una cantidad de dinero, pero despu¨¦s de que tu familia sepa que no les sirves para nada, ?crees que te seguir¨¢n siendo fieles? La expresi¨®n de Bruno se volvi¨® extremadamente seria, no pudo refutar ni una s pbra de que dijo Natalie. lo Porque ¨¦l realmente no ten¨ªa una segunda opci¨®n, mencionar deliberadamente ese asunto era s¨®lo para aumentar capacidad para negociaci¨®n. ?Bruno no esperaba que Natalie ya hab¨ªa notado sus pensamientos! -Bien, puedo transferirte mis iones, ?pero necesito que un abogado firme el acuerdo! -ro que s¨ª. Como ambas partes ya estaban de acuerdo, el abogado redact¨® el acuerdo y los dos lo firmaron con presteza. -Se?or Torres. ?Trato hecho! Bruno mir¨® tranqumente a Natalie y le dijo: -?Natalie, alg¨²n d¨ªa te vas a arrepentir si haces algo tan decisivo! Natalie se ri¨® y no contest¨® nada a lo que le dijo. -Se?or Torres, si realmente hagos cosas con decisi¨®n, tendr¨¦ muchas formas de recuperar el 10% de iones que tiene en su mano sin pagarle, no olvide que sus iones ses regal¨¦ yo, Tras decir esto, Natalie se march¨®. 2/3 +15 BONU Justo cuando sali¨® deisar¨ªa, Natalie vio el coche de Ferm¨ªn aparcado en puerta. -?C¨®mo va todo? ?Est¨¢ todo arredo? -S¨ª, Ferm¨ªn, ?c¨®mo sab¨ªas que estaba aqu¨ª? Cap铆tulo 107 Cap¨ªtulo 107 Te recojo en el chalet, me dijo ni?era que cocina. -Te -Ya tengo mis cosas empaquetadas. Puedo marcharme despu coger mi maleta. -Bien. En el chalet, ni?era que estaba preparando los ingredientes para cena, al ver a Natalie, se detuvo y se acerc¨® a e. -Se?orita L¨®pez, hace un momento vino su amigo a busca, le dije que estaba en ¨C Natalie asinti¨®, Bueno, voy a estar un tiempo fuera de casa, supongo que una semana m¨¢s o menos, cuando vuelva el se?or Ramos, se lo dices por favor. La ni?era dud¨®, ¡ªSe?orita L¨®pez, usted y el se?or Ramos est¨¢n casados, ?no? ?Por qu¨¦ no se lo dice usted misma? Tras un momento de silencio, Natalie dijo: -¨¦l est¨¢ trabajando en este momento, debe estar ocupado y no quiero molestarlo, adem¨¢s no podr¨¦ marlo cuando salga del trabajo porque tendr¨¦ que vr durante siete u ocho horas. -De acuerdo. A ni?era le sigui¨® pareciendo extra?o, pero no sigui¨® preguntando porque Natalie era due?a, y pod¨ªan despedir por entrometerse en los asuntos personales de su due?o. Por noche, Leonardo lleg¨® a casa y vio que Natalie no estaba, frunci¨® el ce?o y sac¨® el m¨®vil para ma. Tras mar varias veces, el tel¨¦fono se apag¨® y ¨¦l lo colg¨®, con un fr¨ªo cial irradiando a su alrededor. La ni?era trajoida a mesa y con cuidado se acerc¨® a Leonardo y le dijo: -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez me ha pedido que le diga que se va de viaje y que es posible que no vuelva hasta dentro de una semana o as¨ª. Leonardo se enfad¨® y pregunt¨® con los dientes apretados: -?Cu¨¢ndo te dijo eso? ?Natalie es muy simp¨¢tica!? La ni?era sorprendida por expresi¨®n seria de Leonardo, balbuce¨®: -E¡­ Me lo dijo cuando volvi¨® a por su maleta, a eso des tres de tarde, y se?orita L¨®pez me dijo que seguramente estaba en el avi¨®n cuando sali¨® del trabajo y no pudo marle¡­ As¨ª que me pidi¨® 1/2 +15 BONUS El rostro de Leonardo se ensombreci¨® de ira. ?Ten¨ªa miedo de molestarle? ?Nunca hab¨ªa sido tan dulce! Tras un momento de silencio, Leonardo dijo: -Lo s¨¦, puedes volver. -Bien. Despu¨¦s de que ni?era se fue, Leonardo m¨® a Carlos. -?Averigua a d¨®nde reserv¨® Natalie su vuelo, va s o pa?ada! Pronto Carlos le respondi¨® a Leonardo. [Se?or Ramos, se?orita L¨®pez ha reservado un billete a ciudad SY, y con e va un tal Ferm¨ªn, heredero de familia de m¨¦dicos Rojos de Monteflor]. Leonardo frunci¨® el ce?o, ?c¨®mo se conocieron e y Ferm¨ªn? Y ciudad SY era una peque?a ciudad en el extremo suroeste del pa¨ªs, e nunca deber¨ªa haber estado all¨ª antes, ?por qu¨¦ ir¨ªa de repente a ciudad SY? Antes Leonardo cre¨ªa que Natalie erao una hoja en nco que se pod¨ªa conocer de un vistazo. Pero ahora pensaba que hab¨ªa un velo entre ¨¦l y Natalie, y cuanto m¨¢s intentaba quit¨¢rselo, menos pod¨ªa ve. [Que alguien monte guardia a salida del aeropuerto, ?quiero saber todo lo que pasa despu¨¦s de que salgan del aeropuerto! [De acuerdo, se?or Ramos.] A una de madrugada, el avi¨®n aterriz¨® sobre ciudad SY. Natalie y Ferm¨ªn bajaron del avi¨®n y subieron al coche todoterreno que los recogi¨® y se marcharon. Al encender el m¨®vil, en panta no hab¨ªa ni una s mada perdida ni un solo mensaje. Natalie apret¨® losbios y puso el tel¨¦fono boca abajo sobre su bolso, frunciendo el ce?o. ?Qu¨¦ esperaba? Sacudi¨® cabeza para alejar esa extra?a sensaci¨®n y mir¨® por ventani con calma el paisaje que pasaba vndo. Llevaba tres a?os sin volyer. De repente, el conductor frunci¨® el ce?o; ?Nos est¨¢n siguiendo! ¨C Cap铆tulo 108 Cap¨ªtulo 108 Las expresiones faciales de Natalie y Ferm¨ªn cambiaron, acababan de llegar a ciudad SY ?y les estaban vigndo? Los dos se miraron y vieron rma en sus ojos. -Ferm¨ªn, ?y ahora qu¨¦ hacemos? No pod¨ªan exponerse porque iban a tener muchos problemas. Ferm¨ªn sac¨® el m¨®vil y marc¨® un n¨²mero: -?Averigua qui¨¦n es el due?o del coche que nos sigue desde que salimos del aeropuerto! ¨C Apenas colg¨® el tel¨¦fono, el conductor habl¨® con expresi¨®n ser¨ªa: ?Nos siguen dos grupos de personas! Ferm¨ªn y Natalie se pusieron nerviosos, parec¨ªa que estaban descubiertos. Tras unos segundos de silencio, Ferm¨ªn dijo al conductor: -No volvemos ahora, m¨¢ndanos a cualquier hotel de ciudad SY y espera a que averig¨¹emos qui¨¦n nos sigue. -Bien. Tras dejarlos en el hotel, el conductor se march¨®. Ferm¨ªn y Natalie reservaron una habitaci¨®n y, en cuanto entraron, empezaron aprobar si hab¨ªa c¨¢maras ocultas, grabadoras y cosas as¨ª. En menos de cinco minutos, hab¨ªa siete u ocho c¨¢maras y grabadoras apdas sobre mesa. Los dos desmontaron directamentes c¨¢maras y grabadoras ys tiraron al retrete y tiraron de cadena antes de sentarse en el sof¨¢. Natalie frunci¨® el ce?o y susurr¨®: -Ferm¨ªn, los dos grupos de personas que nos siguieron, ? tienes a alguien de quien sospeches? This content provided by N(o)velDrama].[Org. Ferm¨ªn neg¨® con cabeza, -No, tenemos que esperar los resultados. -Si vienen a por Maestro, qued¨¦monos en ciudad SY unos d¨ªas. Cuando acabemos con esa gente, volveremos a por Maestro. Para gente, su Maestro era un hombre que hab¨ªa muerto hace a?os, y si se supiera,s consecuencias ser¨ªan inimaginables. -Bueno, en los pr¨®ximos d¨ªas¡­ Antes de terminars pbras, puerta de habitaci¨®n se abri¨® de golpe, y varias personas con uniformes de polic¨ªa entraron corriendo. +15 BONUS -?Barramos pornograf¨ªa! ?Manos arriba! Natalie: Ferm¨ªn: -¡­ Una hora m¨¢s tarde, polic¨ªa los pa?¨® culpablemente fuera deisar¨ªa, ?Siento muchos molestias, recibimos una denuncia an¨®nima, pero nos dieron un n¨²mero de habitaci¨®n equivocado! Despu¨¦s de casi toda noche, estaban cansados y volvieron al hotel, donde cada uno volvi¨® a reservar una habitaci¨®n y subi¨® a acostarse. Mientras tanto, en Monteflor. Leonardo recibi¨® una mada de ciudad SY. -Se?or Ramos, ya est¨¢ hecho, se?orita L¨®pez y el se?or Rojos est¨¢n en el hotel, est¨¢n descansando en sus respectivas habitaciones, pero me he enterado de que hay otro grupo de personas siguiendo a la se?orita L¨®pez. -Entendido, t¨² sigue vigndo, en cuanto los veas hacer alg¨²n movimiento cercano, ?sabes lo que tienes que hacer! -De acuerdo, se?or Ramos. Tras colgar, Leonardo estaba a punto de enfadarse. > ?Cuando e volver¨¢, ¨¦l le dar¨¢ una buena li¨®n! ?Que sepa lo que significa ser una mujer de honor! A ma?ana siguiente, cuando Natalie y Ferm¨ªn estaban desayunando, Ferm¨ªn miraba con una expresi¨®n extra?a y le dijo: -Natalie, se han descubierto los dos grupos de personas, uno de ellos va a por m¨ª, y el otro¡­ fueron enviados por Leonardo¡­ Natalie frunci¨® el ce?o, -Bien, yo me encargar¨¦ de los que envi¨® Leonardo. Se levant¨® hacia undo y m¨® a Leonardo, que fue r¨¢pidamente contestado. -?Ocurre algo? Natalie se qued¨® cada unos segundos y dijo fr¨ªamente, -?Se?or Ramos, por favor, pide a sus hombres que no me sigan! Leonardo sonri¨® fr¨ªamente, -Primero me explicas por qu¨¦ duermes en misma habitaci¨®n con otro hombre. 2/3 +15 BONUS Natalie frunci¨® losbios y una idea surgi¨® de repente en su mente. Cap铆tulo 109 Cap¨ªtulo 109 ?T¨² hiciste lo de anoche? +15 BONUS La voz de Leonardo era g¨¦lida, ?Lo de anoche fue una advertencia, si me entero de coqueteas con Ferm¨ªn, te har¨¦ volver inmediatamente! -Se?or Ramos, jesta vez vine a ciudad SY a buscar una cura para tu pierna! -?Entonces por qu¨¦ te escondes? -?Cu¨¢ndo me escondo? que -Cuando te fuiste, no te atreviste a dec¨ªrmelo a cara, hiciste que ni?era me lo dijera, ? ten¨ªas miedo de que supiera que hab¨ªas ido a ciudad SY? Natalie:-¡­ -?Qu¨¦? ?Ten¨ªa raz¨®n? -?Lo que t¨² digas, que tu gente deje de seguirnos ahora mismo o voy a hacer algo al respecto! ¡ª?Bueno, me gustar¨ªa ver qu¨¦ vas a hacer! Lo que le respondi¨® fue el tono de ocupado procedente del tel¨¦fono m¨®vil. Leonardo apret¨® involuntariamente el tel¨¦fono, se atrevi¨® a colgarle, ?bien! Marc¨® el n¨²mero de Carlos y le dijo fr¨ªamente: ?Reserva dos billetes a ciudad SY, y vas conmigo! Natalie se sent¨® frente a Ferm¨ªn y dijo: -Leonardo malinterpret¨® nuestra rci¨®n y se neg¨® a retirar a la gente. Ferm¨ªn mir¨® con una sonrisa en cara y enarcando ceja dijo: -No creo que no le importes a tu marido tantoo dices, ?por qu¨¦ no me dejas que te ayude aprobar si le importas? Natalie puso los ojos en nco, -Ferm¨ªn, ?te aburres? Deber¨ªamos pensar en c¨®mo librarnos de su gente, ?no? -Es f¨¢cil, pero ?de verdad no quieres saber lo que siente por ti? This content provided by N(o)velDrama].[Org. -?No, pero me gustar¨ªa ver cara que pone el Maestro cuando se entere de tus divertidas historias si sigues hando esto! Ferm¨ªn: ¡ª ¡­ 1/3 Leonardo lleg¨® a ciudad SY por noche, y se enter¨® de que sus hombres hab¨ªan perdido a Natalie y Ferm¨ªn. Al ver expresi¨®n g¨¦lida de Leonardo, sus hombres haron con inquietud: Se?or Ramos, realmente hicimos todo lo posible, pero el lugar donde perdimos a se?orita L¨®pez es el norte de ciudad SY, all¨ª s¨®lo hay un camino, si seguimos busc¨¢ndolos por ese camino, jseguro que los ¨¦ncontramos! -No hace falta. ?Vig el aeropuerto de ciudad SY y av¨ªsame en cuanto aparezca Natalie! -?De acuerdo, se?or Ramos! Despu¨¦s de que sus hombres se fueron, expresi¨®n de Leonardo se volvi¨® de hielo con los ojos oscuros. Hac¨ªa dos a?os, Natalie dijo que quer¨ªa curarle pierna, y desapareci¨® repentinamente m¨¢s de una semana, y regres¨® con una receta de hierbas y un conjunto de ticas de acupuntura. Josefina estaba tan preocupada por ¨¦l que busc¨® al acupuntor m¨¢s famoso de Monteflor para que fuera a su casa todos los d¨ªas a hacerle acupuntura, y con receta de hierbas de Natalie, su pierna mejor¨® realmente poco a poco. En ese momento, ¨¦l no estaba interesado en Natalie, s¨®lo pregunt¨® Natalie de d¨®nde ven¨ªa receta y las ticas de acupuntura, Natalie dijo que le rog¨® a doctora Luna que le diera, ¨¦l no volvi¨® a preguntar. Ahora pensaba que Natalie ten¨ªa muchos secretos desde aquel entonces, pero a ¨¦l nunca le importaron, as¨ª que no investig¨®. Ahora que Natalie pensaba divorciarse de ¨¦l, s¨®lo pensaba en conoce mejor. Tras unrgo silencio, Leonardo m¨® a Natalie. No le sorprendi¨® que estuviera apagada. Parec¨ªa que no hab¨ªa otra forma de encontra que esperar. Despu¨¦s de que Natalie y Ferm¨ªn perdieran a los dos grupos de personas, el todoterreno viaj¨® hacia el oeste y condujo durante siete u ocho horas antes de detenerse frente a una casa de bamb¨². En puerta de casa de bamb¨², un hombre mayor con una camisa verde de mangarga y barba nca estaba moliendo polvos medicinales. Al o¨ªr el ruido del coche, levant¨® los ojos y gru?¨®: -?Saben volver! Natalie y Ferm¨ªn intercambiaron una mirada, y se dirigieron r¨¢pidamente hacia ¨¦l. -Maestro, hac¨ªa tres a?os que no le ve¨ªa, ?sigue tan vigorosoo antes, no ha envejecido 2/3 La mir¨® con Cap铆tulo 110 Cap¨ªtulo 110 -Digo verdad, sabes que nunca miento. Eli¨¢n fulmin¨® con mirada, -Me mientes todos los d¨ªas, si no tuvieras que volver a curarle pierna a Leonardo, ?habr¨ªas vuelto? Natalie escupi¨® lengua, ?Ten¨ªa miedo de volver porque no hered¨¦ sus virtudes! -?Ya lo sabes! Entonces, ?cu¨¢ndo vas a volver a heredas? Natalie: -¡­ -Maestro, no hablemos de cosas desgraciadas. ?Qu¨¦ cenamos esta noche? ¡ª?Nosotroseremos estofado de pollo con setas de monta?a, t¨² verduras! -?No querr¨¢s quea s¨®lo verduras! -?Dejas tonter¨ªas y enciende el fuego! -?Ya voy! Al ver Natalie irse feliz a cocina, Eli¨¢n suspir¨® y mir¨® a Ferm¨ªn: -?C¨®mo est¨¢ ni?a? Cuando su familia lleg¨® hac¨ªa siete a?os, Natalie estaba aprendiendo medicina con Eli¨¢n, era m¨¢s talentosa y trabajadora de todos los disc¨ªpulos de Eli¨¢n, yo era menor, todos mimaban. Ferm¨ªn susurr¨®: -Creo que no va muy bien, y ahora ni siquiera est¨¢ tan sonrienteo antes. Eli¨¢n gru?¨® y dijo fr¨ªamente: -No hay gente buena en familia L¨®pez, porque dejaron a Natalie en puerta del orfanato por profec¨ªa de un sacerdote tao¨ªsta nariz de toro. -?Luego buscaron por su donaci¨®n de m¨¦d ¨®sea a hija que criaron! ?Un pu?ado de brutos sin coraz¨®n! -Maestro, se acab¨®. -Olv¨ªdalo. ?Alguien se ocupar¨¢ de familia L¨®pez! Ferm¨ªn se sorprendi¨®. -?Qui¨¦n? -?Familia Silva de Greeley! Si familia Silva supiera lo que Natalie ha sufrido estos a?os, ?pondr¨ªa hacer girar a Monteflor! Ferm¨ªn se qued¨® de piedra, ?c¨®mo pod¨ªa Natalie tener rci¨®n con familia Silva de Greeley? Viendo que Eli¨¢n no ib¨¢ a continuar, Ferm¨ªn dej¨® de preguntar. 1/2 +15 BONUS -Maestro, yo tambi¨¦n he apuntado muchos casos dif¨ªciles en los ¨²ltimos a?os, as¨ª que me gustar¨ªa pedirle consejo. Sac¨® el libro en el que hab¨ªa anotado los casos dif¨ªciles y se lo entreg¨® a Eli¨¢n, temiendo que ¨¦ste le rompiera el libro en cabeza despu¨¦s de leerlo y le preguntara d¨®nde dej¨® todos los conocimientos que hab¨ªa aprendido a lorgo de los a?os. Sin embargo, Eli¨¢n hoy estaba de buen humor y no le rega?¨®, eligiendo algunos t¨ªpicos y explic¨¢ndoselos, le devolvi¨® el libro. -?Los dem¨¢s los encontrar¨¢s en mi estudio, t¨² vete a buscar el libro! Ferm¨ªn dijo: -?De acuerdo, gracias Maestro! En cocina, Natalie y Silvia chaban mientras cocinaban. Silvia mir¨® a Natalie con envidia, ¨C ?Natalie, yo tambi¨¦n quiero salir! Pero el abuelo dice que tengo que esperar a cumplir veinte a?os para dejarme salir. Natalie sonri¨®, -Maestro lo hace por tu bien, es divertido salir pero hay mucha gente m, Maestro tiene miedo de que sufras. -Puedo buscarles, ?no? Si ustedes me protegen, ?qui¨¦n se atrever¨ªa a jugar conmigo! Natalie se toc¨® nariz y dijo: -Todav¨ªa quedan dos a?os, se acabar¨¢ pronto, adem¨¢s, ahora que Maestro ya no acepta disc¨ªpulos, Maestro se sentir¨¢ solo si no te quedas aqu¨ª con ¨¦l. -?¨¦l no se siente solo! ?Dice que podr¨¢ vivir una vida libre cuando me vaya! -Maestro te minti¨®, estar¨¢ solo sin siquiera una persona con quien har, ?qu¨¦ pobre ser¨¢! Silvia frunci¨® el ce?o con amargura, -Entonces el abuelo puede volver a Greeley, mucha gente quiere que el abuelo vuelva. -Algunos quieren que vuelva y otros no. Text content ? N?velDrama.Org. Silvia se qued¨® confundida, ¡ª?Por qu¨¦? El abuelo siempre ha sido un curandero, deber¨ªa gente respetarlo, ?no? Cap铆tulo 111 Cap¨ªtulo 111 ¨CCuando crezcas un poco m¨¢s, entender¨¢s estas cosas. -Bueno En medio de su conversaci¨®n, el se?or Hern¨¢ndez entr¨® a cocina, ramente molesto y dijo: -?Solo se pasan ticando? ?C¨®mo vaida? Natalie sab¨ªa que el se?or Hern¨¢ndez solo buscaba pretextos para molesta. Sonri¨® resignada y pens¨® que su maestro se estaba poniendo m¨¢s infantil con los a?os. Pero se preguntaba cu¨¢nto tiempo m¨¢s podr¨ªan disfrutar de esa tranquilidad. Tarde o temprano, su maestro tendr¨ªa que regresar a Greeley. Quiz¨¢s cuando Silvia pudiera manejar las cosas por s¨ª misma, ¨¦l volver¨ªa a Greeley.. Al ver a los dos cocinando seriamente, el se?or Hern¨¢ndez asinti¨® satisfecho y se fue cons manos en espalda. Despu¨¦s de que su figura desapareci¨® en puerta de cocina, Natalie y Silvia intercambiaron miradas y no pudieron evitar re¨ªr. Al d¨ªa siguiente, el se?or Hern¨¢ndez dej¨® a Natalie y a Ferm¨ªn a cargo de los pacientes. Aunque dec¨ªa quererprobar si sus habilidades m¨¦dicas hab¨ªan deca¨ªdo en los ¨²ltimos a?os, verdad era que solo quer¨ªa holgazanear. Cada d¨ªa, los dos trataban a cientos de pacientes, con Silvia a sudo, preparando los medicamentos seg¨²n sus recetas. Una semana despu¨¦s, justo el d¨ªa antes de que neaban irse, el se?or Hern¨¢ndez finalmente les dio un descanso. Tras revisar sus registros de diagn¨®stico y recetas, el se?or Hern¨¢ndez no pudo evitar asentir con satisfi¨®n. -Excelente, no han desperdiciado lo que aprendieron-ent¨®. Maestro, ?siempre atiendes a tantos pacientes?¨C pregunt¨® e. Recordaba que el se?or Hern¨¢ndez ten¨ªa una re de solo atender a veinte pacientes al d¨ªa, por lo que gente ya ten¨ªa citas reservadas hasta el pr¨®ximo a?o para verlo. El se?or Hern¨¢ndez se acarici¨® barba y le dijo con una sonrisa: ¡ªNo, cantidad de pacientes que ustedes atendieron en estos d¨ªas es suma total de los que yo atender¨ªa en los pr¨®ximos dos meses. Ahora que terminaron, puedo tomarme dos meses de vacaciones. -Maestro, ?realmente est¨¢ bien hacer eso? La gente siempre hab¨ªa dicho que el famoso m¨¦dico Eli¨¢n Hern¨¢ndez ten¨ªa un car¨¢cter irascible. Si supieran que el se?or Hern¨¢ndez era en realidad un divertido ancianito, seguramente se sorprender¨ªan. Al pensar en los dos meses de descanso que tendr¨ªa, el se?or Hern¨¢ndez dijo sonriendo: Ser¨ªa maravilloso. Si ustedes me visitaran cada dos meses, podr¨ªa incluso jubrme. Natalie y Ferm¨ªn intercambiaron miradas y no pudieron evitar re¨ªr. Si voli¨¦ramos cada dos meses, probablemente terminar¨ªas quej¨¢ndote de nosotros. Es cierto. Ahora vayan a empacar, ma?ana temprano El se?or Hern¨¢ndez asinti¨® y dijo: -Es cierto. Ahora vayan a empacar, tienen que partir. Mientras Natalie guardaba su ropa, Silvia se acerc¨® con una caja de brocado y dijo:-Senior, mi abuelo me pidi¨® que te entregara esto, Natalie abri¨® caja y encontr¨® dentro una nta de saussurea, pero no era nca, sino roja, brinte como sangre. -Senior, mi abuelo dijo que esta es ¨²ltima saussurea que te quedaba. Si tienes una emergencia, debes volver a buscarlo, jno trates de cultivar saussurea en secreto! ¨C advirti¨® Silvia con seriedad. Text content ? N?velDrama.Org. Natalie asinti¨®,prendiendo importancia del mensaje, y le respondi¨®: -Entendido. -Bien, no te interrumpo m¨¢s en tus preparativos. Silv¨ªa se retir¨®, y Natalie guard¨® cuidadosamente saussurea. Ahora pod¨ªa estar tranqu; con esa nta, hab¨ªa una esperanza para tratar pierna de Leonardo. Esa noche, el se?or Hern¨¢ndez prepar¨® personalmente una cena para despedir a Natalie y Ferm¨ªn, e incluso sac¨® a relucir un v¨ªno que hab¨ªa guardado por Despu¨¦s de beber un poco con ellos, ¨¦l encontr¨® una excusa para a?os. retirarse. Los ojos de Silvia tambi¨¦n se enrojecieron al mirar a Natalie y Ferm¨ªn. E dijo:-En realidad, mi abuelo no quiere que se vayan. Aunque no lo diga, s¨¦ que est¨¢ muy feliz de que hayan vuelto estos d¨ªas. Natalie y Ferm¨ªn tambi¨¦n se sent¨ªan nost¨¢lgicos al despedirse. Hab¨ªan vivido all¨ª varios a?os, y el se?or Hern¨¢ndez se hab¨ªa convertido en parte de su familia. Pero, a pesar del cari?o, sab¨ªan que era hora de partir. A ma?ana siguiente, cuando Natalie y Ferm¨ªn se dispusieron a marcharse, el se?or Hern¨¢ndez no sali¨® a despedirlos. Al llegar a puerta de casa donde ¨¦l viv¨ªa, ambos se inclinaron respetuosamente hacia puerta cerrada de habitaci¨®n del se?or Hern¨¢ndez antes de levantarse y partir. Durante el camino de regreso a ciudad SY, ambos viajaron sumidos en un pesado silencio, cargados de emociones y recuerdos, sin intercambiar pbra alguna, +15 BONUS Al llegar al aeropuerto de ciudad SY, apenas hab¨ªan bajado del coche cuando fueron interceptados por varios individuos vestidos de negro. -Se?orita L¨®pez, se?or Ferm¨ªn, por favor, p¨¢?ennos- les dijeron. Natalie frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?Qui¨¦nes son ustedes? ?Por qu¨¦ deber¨ªamos irnos con ustedes? -Se?orita L¨®pez, nuestro jefe es el se?or Ramos. -?Leonardo? -S¨ª. Natalie mostr¨® sorpresa en sus ojos y pregunt¨®: -?¨¦l vino a ciudad SY? -S¨ª, el se?or Ramos nos orden¨® que definitivamente te llev¨¢ramos con ¨¦l. Despu¨¦s de vacr unos segundos, Natalie asinti¨® y dijo: -Puedo ir con ustedes, pero deben consultar tambi¨¦n con el se?or Ferm¨ªn. En cuanto termin¨® de har, Ferm¨ªn intervino: -Se?orita L¨®pez, ir¨¦ contigo. -Est¨¢ bien. Ambos siguieron a varios hombres y subieron a un autom¨®vil. Alrededor de media hora m¨¢s tarde, el coche se detuvo frente al hotel m¨¢s grande de ciudad SY. Despu¨¦s de llevar a Natalie y a Ferm¨ªn al penthouse en nta superior, los hombres de negro se fueron. Natalie toc¨® puerta y, despu¨¦s de esperar un momento, se abri¨®. * A * Carlos, al ver a Natalie y a Ferm¨ªn, no mostr¨® sorpresa alguna y dijo: -Se?orita L¨®pez, el presidente te espera adentro. Natalie y Ferm¨ªn entraron a habitaci¨®n, pero Carlos detuvo a Ferm¨ªn y le dijo: ¨CSe?or Ferm¨ªn, el presidente solo quiere ver a se?orita L¨®pez ahora. Ferm¨ªn mir¨® a Natalie con preocupaci¨®n, pero e le respondi¨® con una sonrisa tranquilizadora y dijo: ¨CSe?or Ferm¨ªn, no tienes que preocuparte por m¨ª. Despu¨¦s de eso, se dirigi¨® a Carlos y dijo: -El se?or Ferm¨ªn no ha almorzado a¨²n y su est¨®mago est¨¢ delicado, por favor, haz que le traigan algo deer. Carlos asinti¨® y le respondi¨®: -Por supuesto. Natalie empuj¨® puerta y entr¨® a habitaci¨®n. Leonardo estaba sentado detr¨¢s de su escritorio, revisando unos documentos. Al o¨ªr puerta, levant¨® mirada. En el momento en que vio a Natalie, una chispa de frialdad cruz¨® sus ojos. Dej¨® los documentos y dijo: Natalie, te has vuelto cada vez m¨¢s audaz, jatreverte a evadir ¨C +15 BONUS Al llegar al aeropuerto de ciudad SY, apenas hab¨ªan bajado del coche cuando fueron interceptados por varios individuos vestidos de negro. -Se?orita L¨®pez, se?or Ferm¨ªn, por favor, p¨¢?ennos- les dijeron. Cap铆tulo 112 Cap¨ªtulo 112 Natalie frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?Qui¨¦nes son ustedes? ?Por qu¨¦ deber¨ªamos irnos con ustedes? Se?orita L¨®pez, nuestro jefe es el se?or Ramos. -?Leonardo? -s¨ª. Natalie mostr¨® sorpresa en sus ojos y pregunt¨®: -?¨¦l vino a ciudad SY? Si, el se?or Ramos nos orden¨® que definitivamente te llev¨¢ramos con ¨¦l. Despu¨¦s de vacr unos segundos, Natalie asinti¨® y dijo: -Puedo ir con ustedes, pero deben consultar tambi¨¦n con el se?or Ferm¨ªn. En cuanto termin¨® de har, Ferm¨ªn intervino: -Se?orita L¨®pez, ir¨¦ contigo. -Est¨¢ bien. Ambos siguieron a varios hombres y subieron a un autom¨®vil. Alrededor de media hora m¨¢s tarde, el coche se detuvo frente al hotel m¨¢s grande de ciudad SY. Despu¨¦s de llevar a Natalie y a Ferm¨ªn al penthouse en nta superior, los hombres de negro se fueron. Natalie toc¨® puerta y, despu¨¦s de esperar un momento, se abri¨®. Carlos, al ver a Natalie y a Ferm¨ªn, no mostr¨® sorpresa alguna y dijo: -Se?orita L¨®pez, el presidente te espera adentro. Natalie y Ferm¨ªn entraron a habitaci¨®n, pero Carlos detuvo a Ferm¨ªn y le dijo: ¨CSe?or Ferm¨ªn, el presidente solo quiere ver a se?orita L¨®pez ahora. Ferm¨ªn mir¨® a Natalie con preocupaci¨®n, pero e le respondi¨® con una sonrisa tranquilizadora y dijo: - Se?or Ferm¨ªn, no tienes que preocuparte por m¨ª. Despu¨¦s de eso, se dirigi¨® a Carlos y dijo: -El se?or Ferm¨ªn no ha almorzado a¨²n y su est¨®mago est¨¢ delicado, por favor, haz que le traigan algo deer. Carlos asinti¨® y le respondi¨®: -Por supuesto. Text content ? N?velDrama.Org. Natalie empuj¨® puerta y entr¨® a habitaci¨®n. Leonardo estaba sentado detr¨¢s de su escritorio, revisando unos documentos. Al o¨ªr puerta, levant¨® mirada. En el momento en que vio a Natalie, una chispa de frialdad cruz¨® sus ojos. Dej¨® los documentos y dijo: -Natalie, te has vuelto cada vez m¨¢s audaz, jatreverte a evadir Cap铆tulo 113 Cap¨ªtulo 113 Ante una decisi¨®n de Leonardo, Natalie sab¨ªa que su protesta ser¨ªa in¨²til. Asinti¨® simplemente y pregunt¨®: Est¨¢ bien, ?d¨®nde se hospedar¨¢ el se?or Ferm¨ªn y yo esta noche? -Carlos le asignar¨¢ una habitaci¨®n a ¨¦l, y t¨² te quedar¨¢s conmigo- respondi¨® Leonardo. -De acuerdo, entonces me retiro por ahora- dijo Natalie antes de salir. Una vez que Natalie se fue, Leonardo m¨® por tel¨¦fono y orden¨®: -Investiguen ruta por que llegaron Natalie y Ferm¨ªn. ?Tienen que averiguar d¨®nde han estado estos d¨ªas! Leonardo solo cre¨ªa a mediass pbras de Natalie. No pod¨ªa aceptar que e y Ferm¨ªn hubieran eludido a sus vigntes sin una raz¨®n espec¨ªfica. Estaba convencido de que Natalie escond¨ªa algo m¨¢s. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Por tarde, despu¨¦s de cenar, Natalie pens¨® en salir a caminar, pero Leonardo de repente sugiri¨® que Ferm¨ªn le hiciera un tratamiento. Sabiendo que a¨²n desconfiaba, Natalie no se opuso y m¨® a Ferm¨ªn. Pronto, Ferm¨ªn lleg¨® con su malet¨ªn de medicinas. -Se?or Ramos, este primer tratamiento podr¨ªa ser m¨¢s doloroso que hace tres a?os. Si no lo soporta, av¨ªseme en cualquier momento ¨C dijo Ferm¨ªn. -Est¨¢ bien, gracias- respondi¨® Leonardo. Ferm¨ªn pidi¨® a Carlos que acostara a Leonardo en cama y, despu¨¦s de pedir a Natalie que se retirara, hizo que Carlos le quitara ropa a Leonardo paraenzar el tratamiento. A cada paso del procedimiento, Ferm¨ªn preguntaba a Leonardo si sent¨ªa dolor. Cuando lleg¨® a pantorri, expresi¨®n de Leonardo cambi¨® abruptamente, y apareci¨® un sudor fino en su frente. ¨C -Se?or Ramos, a partir de ahora el dolor aumentar¨¢. Si no puede soportarlo, debe dec¨ªrmelo advirti¨® Ferm¨ªn. Ferm¨ªn continu¨® con el tratamiento, y el rostro de Leonardo se volv¨ªa cada vez m¨¢s p¨¢lido y adolorido. Al final del ¨²ltimo paso del tratamiento, Leonardo estaba cubierto en sudor. Ferm¨ªn, con una mirada de respeto apenas disimda, admir¨® resistencia de Leonardo, quien hab¨ªa soportado un dolor que mayor¨ªa no hubiera podido soportar desde el primer paso. 1/2 +15 BONUS -Se?or Ramos, en media hora volver¨¦ para realizar el tratamiento de recuperaci¨®n- dijo Ferm¨ªn. Leonardo, casi incapaz de har debido al dolor, asinti¨® con cabeza. Media hora despu¨¦s, Ferm¨ªnplet¨® el tratamiento de recuperaci¨®n. Leonardo estaba p¨¢lidoo el papel. Se?or Ramos, puede intentar levantarse y caminar un poco. Ahora deber¨ªa poder dar unos pasos, pero el dolor ser¨¢ mucho mayor que antes del tratamiento- explic¨® Ferm¨ªn. Leonardo asinti¨® y pidi¨®: -Por favor, ma a Natalie. Cuando Natalie entr¨®, Carlos ya hab¨ªa ayudado a Leonardo a vestirse. Al ver a Natalie, Leonardo extendi¨® su mano y dijo: -Ay¨²dame a levantarme. Natalie se acerc¨® y lo ayud¨® a ponerse de pie, soportando gran parte de su peso. -Se?or Ferm¨ªn dijo que deber¨ªa poder caminar unos pasos. Con el apoyo de Natalie, Leonardo dio un paso lento. Sin embargo, el dolor intenso en su pierna le hizo sudar fr¨ªamente y emiti¨® un quejido involuntario. Natalie pod¨ªa sentir que todo su cuerpo temba y sus m¨²sculos estaban tensos al m¨¢ximo. Natalie frunci¨® el ce?o y sugiri¨®: -Se?or Ramos, quiz¨¢s ser¨ªa mejor esperar hasta despu¨¦s de tres tratamientos para intentar caminar. El dolor ser¨¢ mucho menor para entonces. Leonardo neg¨® con cabeza y le dijo: -No es necesario. Con ayuda de Natalie, Leonardo dio unos pasos m¨¢s, pero de repente el dolor en su pierna desapareci¨®, perdiendo toda sensaci¨®n. Su cuerpo se desplom¨® hacia el suelo. R¨¢pidamente, Natalie lo atrap¨® y lo llev¨® de vuelta a cama. -Se?or Ramos, voy a buscar algo de agua para limpiarte un poco- dijo Natalie, levant¨¢ndose para dirigirse al ba?o. Justo cuando estaba a punto de irse, Leonardo le agarr¨® mu?eca. -Natalie, ?cu¨¢nto tiempo tomar¨¢ curar mi piernapletamente? Cap铆tulo 114 Cap¨ªtulo 114 Sorprendida por pregunta, Natalie respondi¨®: -Necesitar¨¢ al menos tres meses, dependiendo de c¨®mo vaya recuperaci¨®n posterior. Leonardo asinti¨® y dijo: -Entiendo. -?Por qu¨¦ preguntas de repente? ?Quieres recuperarte r¨¢pidamente?¨C indag¨® Natalie. -No, solo era curiosidad¨Creplic¨® Leonardo. Sin m¨¢s pbras, Natalie fue al ba?o, trajo agua y limpi¨® cuidadosamente a Leonardo. Esta vez, mostr¨® una calma que hab¨ªa adquirido de experiencias anteriores. Despu¨¦s de terminar, Natalie mir¨® a Leonardo y dijo: -Se?or Ramos, dormir¨¦ en habitaci¨®n de al lado esta noche. Si necesitas algo, solo ll¨¢mame. La expresi¨®n de Leonardo se torn¨® muy sombr¨ªa al o¨ªr eso. ¡ª?Natalie, todav¨ªa soy tu esposo! Y ahora que estoy parcialmente paralizado, ?te sientes c¨®moda dej¨¢ndome solo en una habitaci¨®n? Natalie frunci¨® el ce?o y respondi¨®: -Recuerdo que cuando estabas en el hospital pod¨ªas ba?arte e ir al ba?o solo. -?Qu¨¦ otra opci¨®n ten¨ªa si te negabas a cuidarme en el hospital?¨C replic¨® Leonardo, con una mirada llena de ira. Natalie apret¨® losbios. -Est¨¢ bien, me quedar¨¦ aqu¨ª esta noche. Al ver a Natalie traer una manta y preparar un lugar en el suelo, Leonardo no dijo nada, pero su rostro permanec¨ªa sombr¨ªo. Justo cuando Natalie estaba a punto de apagar luz para dormir, su tel¨¦fono son¨®. Al ver que era Beata, mostr¨® sorpresa, ya que e nunca hab¨ªa mado antes. Sin dudarlo, Natalie colg¨® mada. Beata intent¨® mar varias veces m¨¢s, pero Natalie, molesta, finalmente bloque¨®. Finalmente hubo silencio. Poco despu¨¦s, Natalie recibi¨® un mensaje de Matilda. [Hermana, ?por qu¨¦ bloqueaste a mam¨¢? ?Acaso no te das cuenta de lo que hiciste antes y c¨®mo ahora todo el mundo en inte lo sabe? Hoy, mientras mam¨¢ estaba en una fiesta, escuch¨® a varias damas ricas de Monteflor hando de ti. ?Se enoj¨® tanto que casi se desmaya!] +15 BONUS Text content ? N?velDrama.Org. [Si ves esos mensajes, ?ma a mam¨¢ de inmediato!] Natalie entrecerr¨® los ojos y abri¨® su navegador para encontrars noticias. #La se?orita L¨®pez agrede a otra persona# #Nataite, amante secreta de un rico# La primera noticia mostraba un video de Natalie golpeando a Gis en un centroercial. La segunda era una filtraci¨®n de un bloguero de entretenimiento, acus¨¢nd de robarle el novio a Matilda y de presumir su amor frente a e. Una frialdad cruz¨® mirada de Natalie. E no pertenec¨ªa al mundo del entretenimiento, y sab¨ªa que sinprar visibilidad, ese tipo de noticias no hubiera ganado tanta atenci¨®n. Tras unos segundos de silencio, m¨® a Tina. -Investiga esas dos noticias virales. Probablemente sean obra de Gis. Pronto, Tina devolvi¨® mada. ¡ªYa averig¨¹¨¦. Gis consigui¨® un papel secundario en pel¨ªc ¡®Mil A?os de Eternidad¡® y durante conferencia de prensa de hoy, aprovech¨® para decir que tuvo una experiencia simr a su personaje, lo que le daba confianza para interpretarlo bien. ¡ªBajo presi¨®n de los periodistas, revel¨® que golpeaste en el centroercial, pint¨¢ndoseo una hero¨ªna que defendi¨® a su amiga. Dijo que le robaste el novio a su amiga y luego pagaste a blogueros de entretenimiento para difama. ¡ª?Esa mujer desvergonzada, tengo que vengarme! ¡ª exm¨® Natalie, sorprendida. -?E actu¨® en ¡®Mil A?os de Eternidad¡®? Tina respondi¨® algo incr¨¦d: ¡ª?Eso es lo importante aqu¨ª? ?E te acus¨® de ser amante secreta de Leonardo! ?C¨®mo neas contraatacar? Cap铆tulo 115 ap¨ªtulo 115 Despu¨¦s de unos segundos de silencio, Natalie habl¨® lentamente: -Vamos a mar a polic¨ªa directamente. -Est¨¢ bien, me encargar¨¦ ahora mismo. Colgando el tel¨¦fono, Natalie not¨® que Leonardo miraba con una expresi¨®n extra?a. Gir¨¢ndose hacia ¨¦l, pregunt¨®: -Se?or Ramos, ?qu¨¦ sucede? Leonardo, con una sonrisa leve en losbios, gir¨® panta de su m¨®vil hacia e y dijo: Nunca imagin¨¦ que me quisieras tanto antes, ?siempre me espiabas a escondidas? En panta del m¨®vil se ve¨ªa una foto de Natalie mirando a hurtadis espalda de Leonardo, con una mirada llena de un afecto que no pod¨ªa ocultar. Natalie se sinti¨® extremadamente avergonzada. Aunques revciones del bloguero de entretenimiento eran falsas,s fotos publicadas en red eran reales. Natalie incluso pod¨ªa recordar el lugar y el momento de cada foto, pero no sab¨ªa que alguien hab¨ªa capturado esos momentos en secreto. E apret¨® losbios, tratando de mantener calma, y dijo: -Cuando uno es joven, a veces hace tonter¨ªas, pero ya no. Al o¨ªr esto, sonrisa de Leonardo se torn¨® fr¨ªa. Mir¨¢nd fijamente a los ojos, pregunt¨®: ¡ª? De verdad ya no sientes nada por m¨ª? -Se?or Ramos, usted deber¨ªa conocer bien mi respuesta. Durante los a?os que le gust¨®, siempre lo hab¨ªa seguido en silencio, pero ¨¦l nunca se hab¨ªa vuelto hacia e. Ahora que estaba cansada y quer¨ªa rendirse, ¨¦l no quer¨ªa deja ir. Natalie se sent¨ªa perpleja. Tras un largo silencio, Leonardo finalmente dijo: -Sobre lo de inte, ?necesitas que te ayude? Natalie neg¨® con cabeza y respondi¨®: -No es necesario, no me importa eso, y pronto se resolver¨¢. adem¨¢s En los ojos de Leonardo pas¨® una sombra de tristeza imperceptible, y su voz se volvi¨® m¨¢s grave al decir: -Soy tu esposo, a veces tambi¨¦n podr¨ªas intentar depender de m¨ª. Natalie frunci¨® el ce?o, visiblemente molesta, y dijo: -Se?or Ramos, no lo necesito, no quiero tener nada que ver contigo, tampoco quiero deberle nada a nadie. Estoy cansada, ?voy a dormir! Dicho esto sin importarle actitud de Leonardo, apag¨® luz y se meti¨® en su cama para ¨C +15 BONUS Pas¨® noche. A ma?ana siguiente, mientras Natalie estaba poniendo pasta de dientes en el cepillo de Leonardo, recibi¨® una mada de Ricardo. Natalie solt¨® una risa fr¨ªa, al parecer si no atend¨ªa esta mada, ellos no iban a deja en paz. Se dirigi¨® al balc¨®n y apenas contest¨®, escuch¨® voz insatisfecha de Ricardo: -Natalie, ?ya vistes noticias en inte? Este asunto se ha hecho grande y ya est¨¢ afectando el precio des iones del Grupo L¨®pez. ?Ve y pide disculpas! Natalie sonri¨® y dijo: -?Por qu¨¦ deber¨ªa disculparme? ?Acaso Ricardo y Beata no sab¨ªan verdad sobre si hab¨ªa arruinado o no rci¨®n entre Matilda y Leonardo? -Entiendo que te sientas injustamente tratada, pero ahora los internautas est¨¢n muy agitados y esto ya est¨¢ afectando al Grupo L¨®pez. Hazlo por el Grupo L¨®pez, ve y pide disculpas. Luego tepensar¨¦, ?de acuerdo? Natalie se sinti¨® muy desilusionada. En esta situaci¨®n, su padre no buscaba arar verdad, sino que le ped¨ªa que se disculpara. Si se disculpaba, estar¨ªa admitiendo que era amante secreta de Leonardo, ?acaso su padre no lo entend¨ªa? -El Grupo L¨®pez no tiene nada que ver conmigo. ?Por qu¨¦ deber¨ªa humirme L¨®pez? Adem¨¢s, no he hecho nada malo, ?no voy a disculparme! En cuanto termin¨® de har, se escuch¨® voz enfadada de Beata. N?velDrama.Org holds ? this. por el Grupo -Natalie, finalmente has revdo tus verdaderos pensamientos. Te digo que no esperes obtener ning¨²n beneficio del Grupo L¨®pez. ?De ahora en adnte, el Grupo L¨®pez ser¨¢ solo de Mati! Aunque Natalie ya sab¨ªa del trato desigual de Beata hacia es, no pudo evitar sentirse herida en ese momento. -Si es as¨ª, entonces que Matilda explique a los internautas que nunca he interferido en su rci¨®n con Leonardo. ?Para qu¨¦ me mas? -?Qu¨¦ has dicho? Beata parec¨ªa muy enfadada y su respiraci¨®n se volvi¨® m¨¢s pesada. ?Este problema lo has causado t¨², por qu¨¦ Mati tendr¨ªa que resolverlo por ti? Te digo, si no pides disculpas, ?entonces para m¨ª ya no eres mi hija! Natalie solt¨® una risita y respondi¨®: -No voy a disculparme, olv¨ªdense de esa idea. 2/2 Cap¨ªtulo 116 Cap铆tulo 116 Cap¨ªtulo 116 +15 BONUS ¡°-Natalie, jeres simplemente una desgracia! Deber¨ªa haberte tenido desde principio¡­ Natalie colg¨® el tel¨¦fono de inmediato, y sus manos que sosten¨ªan el tel¨¦fono temban ligeramente. Text content ? N?velDrama.Org. A pesar de que todav¨ªa era verano, e ya sent¨ªa fr¨ªo. -?Tus padres te tratan as¨ª todo el tiempo?¨C Leonardo estaba sentado en su si de ruedas y parec¨ªa haber estado escuchando por un tiempo. Natalie guard¨® su tel¨¦fono con calma, sin responder a pregunta de Leonardo. -Se?or Ramos, me voy a arrer, luego lo llevar¨¦ a desayunar. Cuando pas¨® junto a Leonardo, ¨¦l agarr¨® su mu?eca directamente. -Natalie, ?responde a mi pregunta! Natalie frunci¨® el ce?o y apart¨® mano de Leonardo fr¨ªamente. -?Qu¨¦ importancia tiene -Soy tu esposo.¡± para ti? ¡°Antes de que pudiera terminar su frase, vio c¨®mo Natalie lo miraba con una sonrisa burlona. -Se?or Ramos, ?no sab¨ªas que los L¨®pez me maltrataban? ?Por qu¨¦ act¨²as sorprendido ahora? El rostro de Leonardo se volvi¨® r¨ªgido, pero Natalie lo ignor¨® y se march¨® directamente. Despu¨¦s de arrerse y volver, Leonardo segu¨ªa en misma posici¨®n, con cabeza gacha, pensando en algo. Cap铆tulo 117 Chapter 117 Pero Natalie no le prest¨® atenci¨®n. Se acerc¨® a Leonardo por detr¨¢s y susurr¨®: -Se?or Ramos, lo llevar¨¦ a desayunar. Cuando llegaron aledor, Ferm¨ªn los vio tan prontoo entraron por puerta.¨¦l salud¨® a Natalie con mano. Se?orita L¨®pez, ?te unes a nosotros aer? Natalie mir¨® a Leonardo y, al ver que no reionaba, empuj¨® a Leonardo a sentarse frente a Ferm¨ªn. -Se?or Ramos, ?qu¨¦ te gustar¨ªaer? 1/3 +15 BONUS -Lo que sea.¡± ¡°La voz de Leonardo sonaba fr¨ªa y Natalie no dijo nada m¨¢s. Se dio vuelta y fue a buscar el desayuno. Mientras desayunaban, Leonardo se mantuvo en silencio con el ce?o fruncido. Natalie y Ferm¨ªn actuarono si no se conocieran, y solo intercambiaron algunas pbras de vez en cuando. Despu¨¦s de terminar el desayuno, cuando Natalie estaba a punto de llevar a Leonardo fuera, Ferm¨ªn de repente habl¨®: Se?or Ramos, me gustar¨ªa saber cu¨¢ndo regresaremos a Monteflor. -As tres de tarde, hay un vuelo. De vuelta en nta superior, Natalie llev¨® a Leonardo a su estudio y luego se prepar¨® para irse. Text content ? N?velDrama.Org. Pero despu¨¦s de dar unos pasos, escuch¨® voz de Leonardo, ligeramente apologetica detr¨¢s de e. -Natalie,mento mucho haberte ignorado antes.¡± ¡°Los pasos de Natalie se detuvieron brevemente, luego baj¨® mirada y dijo: -No necesitas disculparte, ya no me importa. Mirando su fr¨¢gil figura, Leonardo quiso decir algo m¨¢s, pero su garganta estaba un poco seca, as¨ª que observ¨® mientras se alejaba. De vuelta en su habitaci¨®n, Natalie no pas¨® mucho tiempo antes de recibir una mada de Gis.¡± ¡°-Natalie, ?fuiste t¨² quien m¨® a polic¨ªa para arrestarme? Gis acababa de terminar de maquirse para una escena cuando dos polic¨ªas llegaron a busca y la llevaron directamente aisar¨ªa. Natalie respondi¨® con indiferencia: ?Mi n¨²mero de tel¨¦fono te lo dio Matilda? Gis estaba furiosa y su rostro se volvi¨® de un color gris¨¢ceo. Con los dientes apretados, dijo: -Te estoy preguntando si fuiste t¨² quien m¨® a polic¨ªa para arrestarme. Cuando llevaron aisar¨ªa antes, sorpresa en los rostros de los miembros del equipo y los actores con los que estaba trabajando hizo sentir que hab¨ªa perdido toda su dignidad. ?No dejar¨ªa que Natalie se saliera con f¨¢cilmente! suya +15 BONUS Natalie sonri¨® y respondi¨®: -??Me puedes difamar en l¨ªnea, pero no puedo mar a polic¨ªa? -?C¨®mo puedes mar difamaci¨®n a lo que est¨¢ en l¨ªnea? ?No me golpeaste? ?No te interpusiste en rci¨®n entre Matilda y Leonardo? La ira en el tono de Gis hizo que Natalie encontrara situaci¨®n rid¨ªc. -Haz lo que quieras, pero te aconsejo que cooperes con investigaci¨®n policial. Y adem¨¢s, por favor, no vuelvas a marme.¡± Cap铆tulo 118 Cap¨ªtulo 118 N?velDrama.Org holds ? this. Natalie frunci¨® el ce?o, no estaba segura de lo que estaba pensando, pero de repente esboz¨® una sonrisa. -Se?or Ramos, esta es vi de Bryan. ?No te sentir¨¢s inc¨®modo viviendo aqu¨ª? Leonardo mostr¨® un ligero destello de frialdad en sus ojos. Justo cuando Natalie pensaba que se enfadar¨ªa y se marchar¨ªa, Leonardo habl¨® de repente. -Dado que est¨¢ dispuesto a prestarte vi y sabe que somos esposos, supongo que no le importar¨¢ tener un invitado m¨¢s. Natalie apret¨® los dientes y dijo fr¨ªamente: -Pero no quiero vivir contigo. Leonardo respondi¨® con determinaci¨®n: -Natalie, no me ir¨¦. Prep¨¢rame una habitaci¨®n o ven conmigo. No olvides que, en este momento, est¨¢s involucrada en mi discapacidad. Despu¨¦s de unrgo silencio, Natalie finalmente cedi¨®. -Est¨¢ bien, ir¨¦ contigo. No quer¨ªa que Leonardo se quedara en vi por temor a que descubriera verdad y volvieran a enredarse. Despu¨¦s de una noche agitada, cuando regresaron a El Palomar, Natalie se duch¨® y se fue a dormir en habitaci¨®n de invitados. Esta vez, Leonardo no presion¨® parapartir una habitaci¨®n. De todas formas, ya hab¨ªa regresado, y unos d¨ªas no importaban mucho. A ma?ana siguiente, cuando Natalie lleg¨® a puerta de su casa, vio a Beata y Matilda esper¨¢nd. Cuando Beata vio, su ira encontr¨® una salida y se acerc¨® r¨¢pidamente a Natalie, levantando mano para abofetea. ?-Natalie! Canc denuncia de inmediato! ?Has humido porpleto a los L¨®pez! Natalie retrocedi¨® un paso para esquivar bofetada de Beata, lo que enfureci¨® a¨²n m¨¢s. -?Todav¨ªa te atreves a esquivarme?-dijo Beata. Natalie mantuvo una expresi¨®n impasible y respondi¨®: -?Por qu¨¦ no lo har¨ªa? -?Soy tu madre! ?Es mi deber ense?arte!-exm¨® Beata. 1/3 +15 BONUS Matilda, quien estaba junto a ellos, tambi¨¦n se uni¨®: -Hermana, anoche mam¨¢ no pudo dormir en toda noche por tu culpa. Llor¨® varias veces. No seas obstinada. Retira denuncia. ?Realmente quieres ver a mam¨¢ perder cara y tener que sonre¨ªr ante los S¨¢nchez? Natalie sonri¨® y respondi¨®: Gis difam¨® en l¨ªnea sobre m¨ª. ?Por qu¨¦ no van a buscar a persona queenz¨® todo en lugar de venir a m¨ª, v¨ªctima, y decirme que retire denuncia? ?No les parece ir¨®nico? Justo cuando termin¨® de har, voz aguda de Beata se elev¨®. -Natalie, si noetiste ning¨²n error, ?c¨®mo pudo se?orita S¨¢nchez publicar esas cosas en l¨ªnea? ?Te advierto, si no retiras denuncia, considera que no tienes madre! Natalie asinti¨® y dijo con calma: -S¨ª,et¨ª un error. Beata mostr¨® sorpresa en sus ojos,o si no esperara que Natalie cambiara de opini¨®n tan r¨¢pido, pero luego frunci¨® el ce?o y dijo con frialdad: -Mientras entiendas. Si te disculpas, dejar¨¦ de perseguir este asunto. -Nunca termin¨¦ de har, se?ora Jim¨¦nez, no es necesario que est¨¦ tan ansiosa por refutar mis pbras. Beata mir¨® fr¨ªamente, ansiosa por ver qu¨¦ m¨¢s pod¨ªa decir Natalie. -Me equivoqu¨¦ al no dejar de tener ninguna ilusi¨®n sobre ti y Ricardo, ninguna ilusi¨®n sobre los L¨®pez. Originalmente, quer¨ªa mantener un poco de paz, pero parece que eso ya no es posible. Durante los tres a?os en que Matilda estuvo en el extranjero, siempre estuvo all¨ª para cuidar de Beata cuando ten¨ªa dolores de cabeza o se sent¨ªa mal. Esperaba que un d¨ªa Beata viera su sinceridad. Ahora se daba cuenta de que, incluso si lo intentaba durante otros tres a?os, no podr¨ªapetir con las pbras h¨¢biles de Matilda. Al escuchar actitud de Natalie, Beata se enfureci¨® a¨²n m¨¢s. -?Est¨¢s decidida a no disculparte, Natalie? Natalie detect¨® ira en voz de Beata y respondi¨® con un tono sarc¨¢stico. ¡ªNo, no me disculpar¨¦. En el futuro, no volver¨¦ a los L¨®pez, ya que no tenemos ning¨²n v¨ªnculo de madre e hija, no nos molestaremos mutuamente. Dicho esto, Natalie se dio vuelta para irse. Beata, fuera de s¨ª, perdi¨®postura y le grit¨® a Natalie: AD ? ?? ?? ?? ?? ??????? ON A Cos 2/3 +15 BONUS -?Deber¨ªa haberte matado desde el principio si sab¨ªa que te convertir¨ªas en esto! Cap铆tulo 119 Cap¨ªtulo 119 Natalie no se dio vuelta y no detuvo sus pasos en absoluto. Matilda sostuvo a Beata y consol¨® con una expresi¨®n de tristeza en su rostro. -Mam¨¢, no te enojes. Tu salud ya no es buena, y lo que dijo Natalie fue solo una explosi¨®n moment¨¢nea de enojo. No debes tomarlo en serio. Beata, llena de rabia, dijo: -No importa si fue sincera o no. En el futuro, no reconocer¨¦. Matilda, a partir de ahora, eres mi ¨²nica hija. Matilda,cida en su interior, hizo una expresi¨®n inc¨®moda en su rostro. -Mam¨¢, no digas cosas enojadas. Te llevar¨¦ de vuelta a casa primero. Respecto a los asuntos con los S¨¢nchez, pensar¨¦ en una soluci¨®n. Beata, visiblemente agotada, le dio palmaditas en mano. -Matilda, te agradezco mucho. Matilda neg¨® con cabeza. -No tienes que agradecer. Lo ¨²nico que quiero es que nuestra familia est¨¦ feliz juntos. Beata no lo expres¨® con pbras, pero en su interior, estaba a¨²n m¨¢s disgustada con Natalie. Siempre hab¨ªa valorado cercan¨ªa y el cuidado que le brindaba Matilda desde que era peque?a. Despu¨¦s de dejar a Beata en casa de los Jim¨¦nez, Matilda m¨® a Eugenia. -Do?a Eugenia, tengo algo que quiero har con usted. ?Est¨¢ libre en este momento? Al anochecer, justo despu¨¦s de salir del trabajo en MY, un individuo sali¨® corriendo repentinamente de entre multitud y levant¨® un cubo, arroj¨¢ndolo hacia Natalie. El rostro de Natalie se volvi¨® fr¨ªo y se apart¨® r¨¢pidamente. El contenido del cubo se derram¨® en el suelo, una pintura roja que parec¨ªa sangre, aterradoramente impactante. Si esa pintura hubiera alcanzado a Natalie, no se sab¨ªa qu¨¦ consecuencias podr¨ªa haber tenido. El agresor, al ver que no alcanz¨® a Natalie, abandon¨® el cubo y se dio vuelta para huir. Pronto, una persona en una motocicleta lleg¨® para recogerlo. Despu¨¦s de subirse a moto, se volvi¨® y realiz¨® un gesto provocador hacia Natalie antes de desaparecer r¨¢pidamente entre el tr¨¢fico. Natalie sonri¨® ligeramente y sac¨® su tel¨¦fono para hacer una mada. 1/2 +15 BONUS Averigua qui¨¦n dios ¨®rdenes para el ataque con pintura en MY esta tarde. Una hora despu¨¦s, Natalie hizo otra mada, esta vez a polic¨ªa. La respuesta policial fue r¨¢pida, y mientras Natalie estaba dando su deraci¨®n, llevaron a Eugenia a laisar¨ªa. Al ver a Natalie, Eugenia perdi¨®postura y senz¨® hacia e. ¨C?Natalie, c¨®mo te atreves a denunciarme! ?Vas a pagar por esto! Voy a asegurarme de que mi esposo termine cooperaci¨®n con los L¨®pez! Natalie simplemente mantuvo una sonrisa tranqu mientras continuaba cooperando con polic¨ªa. Natalie no ten¨ªa intenci¨®n de dejar que Eugenia saliera impune y agarr¨® su cabello de inmediato, abofete¨¢nd fuertemente. Los gritos resonaron enisar¨ªa y los polic¨ªas se apresuraron a separar as dos mujeres. Eugenia mir¨® furiosa a Natalie y le dijo fr¨ªamente: -Natalie, prep¨¢rate para arrepentirte. Natalie mir¨® con indiferencia y respondi¨®: -?Arrepentirme de qu¨¦? ?De no haberte dado m¨¢s bofetadas hace un momento? -Eres¡­- Eugenia se qued¨® sin pbras. Natalie no se molest¨® en seguir hando con e. Despu¨¦s de dar su deraci¨®n y firmar los documentos necesarios, se dio vuelta y sali¨® deisar¨ªa. La noticia de que Natalie hab¨ªa denunciado a Eugenia se difundi¨® r¨¢pidamente en los c¨ªrculos de alta sociedad de Monteflor, y genteenz¨® aentar sobre el asunto. Cuando Beata fue a jugar as cartas con sus amigos, estos ridiculizaron de manera insinuante. ¡ªDo?a Beata, ?todav¨ªa tiene ¨¢nimo para jugar as cartas? No nos atrever¨ªamos a jugar contigo, no sea que un d¨ªa tambi¨¦n tu hija nos denuncie y nos arresten. Beata forz¨® una sonrisa y dijo: N?velDrama.Org holds ? this. -Eso fue un malentendido. Ya le he pedido a Natalie que se disculpe, y creo que se?orita S¨¢nchez saldr¨¢ pronto. Pero sus pbras fueron recibidas con miradas extra?as. -?No sabes que Natalie denunci¨® a do?a Eugenia hoy? ?Tu hija es una mujer despiadada que se atreve a ofender incluso a los S¨¢nchez! +15 BONUS Cap¨ªtulo 120 Cap铆tulo 120 Cap¨ªtulo 120 Despu¨¦s de todo, los S¨¢nchez eran conocidos por su astucia y su falta de escr¨²pulos en los negocios, por lo que incluso si su posici¨®n en Monteflor era de nivel medio, no muchas empresas se atrev¨ªan a ofender a los S¨¢nchez. -?Ni siquiera ves qui¨¦n es el hombre con el que se cas¨®? Con solo el nombre de Leonardo, puede moverse con total libertad en Monteflor. Deber¨ªamos tener cuidado con lo que dec¨ªmos en el futuro, para no meternos en problemas. -Vaya, expresi¨®n de do?a Beata parece que no sabe que a do?a Eugenia llevaron los polic¨ªas. Hace apenas media hora, cuando llegaron los polic¨ªas, todav¨ªa est¨¢bamos jugando a La cara de Beata se volvi¨® sombr¨ªa, y pas¨® un buen rato antes de que encontrara su tel¨¦fono y mara a Ricardo. -Ricardo, Natalie¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Ricardo interrumpi¨® fr¨ªamente. C¨¢te, estoy ocupado en este momento. Haz que Natalie regrese a casa de inmediato. Escuchando el tono ocupado en el tel¨¦fono, ira de Beata volvi¨® a arder. Por ma?ana, se neg¨® a disculparse y quiso romper rciones con e, y ahora hab¨ªa denunciado a madre de Gis a polic¨ªa. Natalie parec¨ªa estar decidida a rebrse porpleto. Cuando regres¨® a vi, Natalie cen¨® con Leonardo, y Ferm¨ªn lleg¨® para tratar a Leonardo despu¨¦s de cena. Despu¨¦s de sesi¨®n de tratamiento, Natalie pa?¨® a Ferm¨ªn hasta puerta de vi. Cuando estuvieron afuera, Ferm¨ªn cambi¨® su expresi¨®n seria frente a Leonardo y le sonri¨® a Natalie con una mirada deplicidad. ¨C -Natalie, ?qu¨¦ te pareci¨® mi actuaci¨®n? Se refer¨ªa a su actuaci¨®n de no conocer a Natalie frente a Leonardo. Content ? N?velDrama.Org. Natalie asinti¨® con seriedad y respondi¨®: -Ferm¨ªn, si tu habilidad m¨¦dica es tan buenao tu actuaci¨®n, seguramente eres el mejor en el mundo. Ferm¨ªn fingi¨® enojarse y amenaz¨®: -No olvides que a¨²n necesitas mi ayuda. Si alguna vez me enfado contigo, podr¨ªa retirar mi apoyo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, not¨® algo ens manos de Natalie que lo dej¨® +15 BONUS -?P¨ªldoras de veneno! ?C¨®mo tienes estas cosas? Natalie arque¨® una ceja y respondi¨®: -Mi maestro mes dio antes de irse. Ferm¨ªn golpe¨® su propio pecho con una mez de remordimiento y exageraci¨®n. -?El maestro es tan parcial contigo! Natalie lo mir¨® con desd¨¦n y lo desenmascar¨® sin piedad.¡± -No creas que no s¨¦ que mi maestro le hizo entregar muchos libros de medicina a ¡°junior¡°. La expresi¨®n de Ferm¨ªn se volvi¨® r¨ªgida, y murmur¨®: -No tiene sentido, ?por qu¨¦ sacas esta p¨ªldora de veneno frente a m¨ª? -Es tu rpensa por ayudar a tratar pierna de Leonardo. Ferm¨ªn parec¨ªa incr¨¦dulo y pregunt¨®: -?En serio? -Nada si no lo quieres¨Crespondi¨® Natalie. Sin perder tiempo, Ferm¨ªn arrebat¨®s p¨ªldoras de veneno de sus manos y le dijo con una sonrisa: -?ro ques quiero! Las necesito en este momento. ?Gracias! Natalie pregunt¨®: -Entonces, ?Ferm¨ªn a¨²n quiere renunciar ahora? Ferm¨ªn neg¨® con cabeza y respondi¨® seriamente: -Natalie, ?c¨®mo puedes decir eso? Un m¨¦dico siempre debe mostrarpasi¨®n. No puedo abandonar a un paciente. Visitar¨¦ al Sr. Ramos todos los d¨ªas hasta que se recupere. Natalie sonri¨® ante su actitud y le dijo: -De acuerdo, ya es tarde. Deber¨ªas volver a casa. -Est¨¢ bien, ?nos vemos ma?ana! Cuando Natalie regres¨® a habitaci¨®n, encontr¨® a Leonardo tratando de caminar con dificultad, apoy¨¢ndose en su muleta. Cada paso que daba le hac¨ªa sudar y su rostro se enrojec¨ªa de esfuerzo. E se apresur¨® a ayudarlo, expresando su descontento: AST 213 +15 BONUS -?No te dije que necesitas m¨¢s sesiones de acupuntura antes de empezar rehabilitaci¨®n? As¨ª reducir¨ªas el dolor. Leonardo permiti¨® que lo ayudara a acostarse en cama y susurr¨®: -Pens¨¦ que preferir¨ªas que me recuperara m¨¢s r¨¢pido, para que puedas divorciarte de m¨ª. Natalie lo cubri¨® con una manta mientras respond¨ªa con calma: -S¨ª, quiero que te recuperes m¨¢s r¨¢pido, pero no quiero apresurarte. Tu lesi¨®n es m¨¢s grave ahora que hace tres a?os y necesitas m¨¢s tiempo para recuperarte. Cap铆tulo 121 +15 BONOS Cap¨ªtulo 121 Sin importarle rei¨®n de Leonardo, Natalie fue al ba?o a por agua para limpiar el cuerpo de Leonardo. Al acabarlo, Natalie estaba a punto de volver al sal¨®n a descansar y son¨® el timbre de puerta. Se dirigi¨® a puerta y se sorprendi¨® al ver a Victoria. Justo cuando se abri¨® puerta, Victoria se apresur¨® a decir: -Se?orita, el se?or L¨®pez est¨¢ furioso en casa porque usted m¨® a polic¨ªa contra se?ora Pe?a y se?orita S¨¢nchez. Yo usted no quiere volver a casa, podr¨ªan tomar medidas coercitivas, tenga cuidado en estos d¨ªas. Natalie se sinti¨® protegida, desde el d¨ªa que regres¨® a familia L¨®pez le ca¨ªa mal a todo el mundo y Victoria era ¨²nica que se acercaba a har con e y se preocupaba por e. Content ? N?velDrama.Org. -Victoria, ya entend¨ª, vuelve a casa. Despu¨¦s de que Victoria se fuera, Natalie estaba inconscientemente molesta y siempre sent¨ªa que algo iba a pasar. A ma?ana siguiente, Natalie es despertada por una mada. ¡ªNatalie, lees noticias, ?tu madre est¨¢ en una rueda de prensa para cortarte el rollo! Natalie frunci¨® el ce?o, se levant¨® y encendi¨® el ordenador. Pronto vio a Beata sentada frente a un mont¨®n de periodistas, con los ojos enrojecidos y el rostro demacrado, retratando a una madre preocupada por su hija hasta el extremo. Beata hizo p¨²blica grabaci¨®n de su visita de ayer a Natalie, borrando el di¨¢logo anterior y dejando s¨®lo parte en que Natalie dec¨ªa que no ten¨ªan un v¨ªnculo madre¨Chija. Tras reproduci, Beata lloraba cubriendo cara y tard¨® en calmarse. -Aunque hemos tardado m¨¢s de diez a?os en encontrar a Natalie, no esperaba que no me reconociera como su madre, estuve tan triste toda noche¡­ Tras divagar sobre su dolor, Beata fue al grano. -En primer lugar, pido disculpas por lo de Natalie y har¨¦ lo posible porpensar a se?orita S¨¢nchez, que espero perdone impulsividad de Natalie; +15 BONOS En segundo lugar, en cuanto a amante, el se?or Ramos estuvo con Mati en poco tiempo, pero no estoy seguro de su rci¨®n, as¨ª que no puedo hacerentarios; Por ¨²ltimo, en cuanto a lo de que m¨® a polic¨ªa para denunciar a se?orita S¨¢nchez y a se?ora Pe?a, nos ocuparemos de ello en breve. ?Su padre y yo iremos personalmente a su casa a pedirle disculpas! Natalie miraba con indiferencia c¨®mo Beata interpretaba el papel de madre cari?osa que amaba a su hija pero que no pod¨ªa hacer nada ante los periodistas. Se oy¨® voz airada de Tina en el tel¨¦fono: -?Tu madre est¨¢ mal de cabeza, te est¨¢ echando toda culpa a ti, me ha cabreado, si no fuera tu madre, ir¨ªa a mata ahora mismo! Natalie se qued¨® cada unos segundos y luego dijo: -No te preocupes, ya me encargo yo, voy a lavarme y a prepararme para ir a trabajar. -?Vienes hoy a trabajar? Antes de que encendieras el directo, e ya hab¨ªa contado que trabajabas en MY, debe haber un mont¨®n de periodistas esper¨¢ndote en empresa. ?Deber¨ªas esconderte en casa unos d¨ªas! Natalie apret¨® losbios, sin sentir nada. ?Parec¨ªa que de verdad no ten¨ªan intenci¨®n de dejarle ninguna posibilidad de vivir! -Lo s¨¦, te dejo. Colg¨® el tel¨¦fono, Natalie sali¨® del dormitorio despu¨¦s devarse y vio a Leonardo sentado furiosamente en eledor sin desayunar nada. Colg¨® el tel¨¦fono, Natalie sali¨® del dormitorio despu¨¦s devarse y vio a Leonardo sentado furiosamente en eledor sin desayunar nada. Leonardo mir¨® malhumorado y frunci¨® el ce?o: -Tu madre celebr¨® una rueda de prensa esta ma?ana, ?lo sab¨ªas? Natalie se detuvo un momento mientras cog¨ªa el pan y asinti¨®, -Lo s¨¦, ?qu¨¦ pasa? -Har¨¦ que alguien vaya a solucionar esto si es necesario. Al ver el enfado en los ojos de Leonardo, Natalie enarc¨®s cejas, -No hace falta, puedo resolver este asunto. ¨C Al instante,s cejas de Leonardo se fruncieron con m¨¢s fuerza, Natalie, a¨²n no estamos divorciados, ?tus asuntos son los m¨ªos! Cap铆tulo 122 Capitulo 122 Como e siempre resolv¨ªa s todass dificultades, Leonardo ignoraba cada vez m¨¢s, incluso pensando que e siempre lo pa?ar¨ªa sin pedir nada. Natalie se qued¨® cada unos segundos y dijo a Leonardo¨Cse?or Ramos, s¨¦ que esto tambi¨¦n te ha afectado, lo siento y le prometo que solucionar¨¦ esto lo antes posible. Leonardo dijo con ira, ?Me refer¨ªa a eso? S¨®lo intentaba ayuda y e lo interpret¨®o que tem¨ªa que su reputaci¨®n se viera manchada. Seao sea, lo solucionar¨¦ pronto, desayun¨¦ bien, voy a trabajar ya. Despu¨¦s de que Natalie desapareciera en puerta del chalet, Leonardo arroj¨® violentamente al suelo todos los tos que hab¨ªa sobre mesa con una horrible mirada. La ni?era que cocinaba aldo temba de miedo y no se atrev¨ªa a limpiar. Si no fuera por el alto sueldo, habr¨ªa renunciado a este trabajo tan espantoso, En casa de familia L¨®pez. Cuando Beata volvi¨® a casa, Ricardo y Matilde ya estaban esperando. Ricardo no asisti¨® a esta conferencia de prensa para evitar que Leonardo se preocupara por Natalie. Si Leonardo ven¨ªa a culpar a familia L¨®pez por Natalie, podr¨ªa decir que no lo sab¨ªa, no cre¨ªa que Leonardo pudiera avergonzar a una mujer. Cuando Matilda vio a Beata, inmediatamente dijo con preocupaci¨®n, ¡ª?Mam¨¢, ha sido duro para ti! Beata neg¨® con cabeza, -No es duro, es todo para nuestra familia. Natalie estaba excluida de familia por e. -Mam¨¢, anoche no descansaste bien, ve a descansar, ante presi¨®n de opini¨®n p¨²blica, Natalie retirar¨¢ definitivamente su caso. Beata se indign¨® al o¨ªr har de Natalie, -?Pero bueno, si no abandona el caso, ya pensaremos en otra cosa! N?velDrama.Org holds ? this. -?Natalie entender¨¢ lo que hiciste por e! Beata frunce el ce?o, Mati, voy a descansar. -Que descances. +15 BONUS Cuando Beata se march¨®, Matilda sonri¨®, porque fue verdad que Natalie era amante, al fin y al cabo, Beata hab¨ªa condenado, aunque no quisiera admitirlo, el huminte t¨ªtulo perseguir¨ªa el resto de su vida. No quer¨ªa ser tan cruel, ?pero a Leonardo siempre le gust¨® Natalie! Cuando Natalie lleg¨® al MY, vio a un grupo de periodistas esperando en puerta. Con expresi¨®n seria, subi¨® en ascensor desde Con expresi¨®n seria, subi¨® en ascensor d aparcamiento subterr¨¢neo. Al llegar a ¨²ltima nta, Tina pa?¨® al despacho. -?Qu¨¦ vas a hacer con lo de esta ma?ana? Natalie permaneci¨® muda unos segundos y dijo: -Me ocupar¨¦ de este asunto en el d¨ªa de hoy, t¨² vete a trabajar. -?Necesitas que te ayude? Natalie mir¨® sorprendida, -?Qu¨¦ puedes hacer por m¨ª? ?Puedo ser tu animadora! Natalie: ¨C Bueno, vete a trabajar, esto no me afectar¨¢ en nada. Tina mir¨® unos segundos para asegurarse de que no estaba molesta y se march¨®. Cuando se quedaba s en oficina, Natalie envi¨® un mensaje a persona en WhatsApp cuya imagen era totalmente negra. Cap¨ªtulo 123 Cap铆tulo 123 Cap¨ªtulo 123 [Hazme un favor] A una de tarde, un influenciador public¨® una informaci¨®n. La se?orita L¨®pez me ha pedido que publique grabaci¨®npleta, junto con mada anterior entre se?orita L¨®pez y se?ora Jim¨¦nez, y estoy seguro de que ustedes juzgar¨¢n qui¨¦n tiene raz¨®n. Aqu¨ª est¨¢ns dos grabaciones. Despu¨¦s de reproducirs dos grabaciones, algunas personas empezaron a cuestionar a Beata en comentarios. [No me esperaba que Beata tuviera dos caras, tan triste en rueda de prensa, pero hando con su hija con esa actitud, ?qu¨¦ gran actriz, qu¨¦ bien disim!] [?Oh, estoy aqu¨ª para ver historia, no voy a tomar partido, dejemos ques bs vuelen un poco m¨¢s!] [Aunque actitud de Beata hacia Natalie es m. ?Natalie no tiene culpa? ?Tambi¨¦n trat¨® mal a Beata!] [?Nadie critic¨® a Ricardo? ?Es asqueroso que a Natalie hicieran disculparse para que familia L¨®pez no se interpusiera!] Con el calorprado por Natalie, ese tema candente se qued¨® al frente, y losizens no paraban de discutir enentarios. Beata se despert¨®, pensaba que Natalie volver¨ªa para pedirle disculpas, pero en lugar de eso, fue increpada por los internautas. Estaba tan enfadada que casi se le cay¨® el tel¨¦fono, despu¨¦s de que Natalie donara su m¨¦d ¨®sea, ?deber¨ªa habe echado en vez de quedarse con familia L¨®pez! La cotizaci¨®n de familia L¨®pez segu¨ªa bajando, parec¨ªa que alguien manipba, y Ricardo fue reprendido por los socios en junta. Estaba descontento por ello, y ahora m¨¢s enfadado y m¨® inmediatamente a Beata. -?In¨²til! ?Date prisa y soluciona el tema candente o no te dejar¨¦ en paz! Beata era una mujer rica que s¨®lo iba depras y jugaba as cartas normalmente, no sab¨ªa c¨®mo enfrentarse a este tipo de cosas y se dirigi¨® a Matilda en un estado de confusi¨®n. -Mati, ?qu¨¦ debo hacer? Dijiste que en cuanto tuviera lugar rueda de prensa, Natalie no 1/2 +15 BONUS Matilda se apresur¨® a calma, ¨CMam¨¢, no te pongas nerviosa, en realidad es culpa de Natalie, ?c¨®mo se atreve a publicar nuestros asuntos familiares en inte para que otros losenten! Beata se ri¨® y apret¨® los dientes: -?No quiere que estemos bien, cree que te favorezco y quiere vengarse! Tras un momento de silencio, Matilda pareci¨® decidirse por fin. -Mam¨¢, voy a por Leo, ?si ¨¦l interviene, este asunto puede solucionarse definitivamente! -?S¨ª, deber¨ªas ir! Le gustas mucho, ?seguro que te hace caso! Matilda se dirigi¨® a familia Ramos, y en cuanto vio a Leonardo, sus ojos se llenaron inmediatamente de l¨¢grimas. -?Leo, esta vez tienes que ayudarme! This content provided by N(o)velDrama].[Org. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo con indiferencia: Si viniste por tema candente, vuelve a casa, no te ayudar¨¦. No esperaba que estuviera tan desesperado, l¨¢grimas cayeron de los ojos de Matilda. -Leo, de verdad que no s¨¦ a qui¨¦n acudir¡­ Adem¨¢s, no querr¨¢s ver a Natalie y a familia L¨®pez completamente separadas, ?verdad? -Fue se?ora Jim¨¦nez primera que dio una rueda de prensa diciendo que quer¨ªa romper con e, tendr¨ªas que ir a convencer a se?ora Jim¨¦nez, no venir a m¨ª. El rostro de Matilde estaba inexpresivo, y su mano, que colgaba de su costado, involuntariamente apretada. -Leo, es cierto que mi madre no lo pens¨® bien, y este asunto ya se convirti¨® en un gran problema, afect¨® tantos iones de familia L¨®pezos de familia Ramos, y si no vas a persuadir a Natalie, ?definitivamente causar¨¢ m¨¢s perjuicios! Leonardo se qued¨® cado un rato y dijo: Matilda, no trates a los dem¨¢s de tontos, ?c¨®mo puede dar una conferencia de prensa tu mam¨¢ s? Matilda inconscientemente dio un paso atr¨¢s y le mir¨® sorprendida, -Leo, ?est¨¢s sospechando de m¨ª? Cap铆tulo 124 Cap¨ªtulo 124 Estoy diciendo verdad. Matilda estuvo cada un rato y solloz¨® ahogadamente, No esperaba que me tratabas as¨ª. Nos conocemos desde hace tantos a?os, ?resulta que soy una persona infiel para ti! Leonardo frunci¨® sus finosbios y no dijo nada, su semnte era un poco g¨¦lido. Matilda esper¨® un rato, pero Leonardo no consol¨®, al instante se sinti¨® m¨¢s agraviada, llor¨® y sali¨® corriendo del despacho de Leonardo. Justo en este momento, choc¨® con Carlos en puerta, quien le entreg¨® a Leonardo el cor L¨¢grima de ¨¢ngel. Cuando Leonardo le dio el cor L¨¢grima de Angel, se.dio cuenta de que algunas partes estaban rotas y lo mand¨® a reparar, y se lo acaban de devolver. Matilda estaba enfadada, casi se ca¨ªa al chocar con ¨¦l, y su primera rei¨®n tras estabilizar su cuerpo fue enfurecerse. Estaba a punto de har y, vio el cor en mano de Carlos y su coraz¨®n se aceler¨® involuntariamente. ¨C Carlos, este cor es¡­ K?Leonardo quer¨ªa d¨¢rmelo de antemano y le pidi¨® a Carlos que se lo entregara cuando yo no lo viera?> H, se?orita L¨®pez, este cor fue enviado a mantenimiento hace tiempo, me acaban de devolver del extranjero, yo se lo traigo al se?or Ramos. Matilde, con los ojos casi pegados al cor, se mordi¨® elbio inferior y dijo: -Entonces entra t¨², ya me voy. Text content ? N?velDrama.Org. Despu¨¦s de que Carlos entrara en el despacho de Leonardo, Matilda camin¨® lentamente hacia el ascensor, esperando que Leonardo saliera para entregarle el cor. Sin embargo, ya perdi¨® ascensor tres veces y Leonardo no vino. Dio un fuerte pisot¨®n, ?no me importa el cor!?> Enisar¨ªa de Monteflor Hern¨¢ndez y su abogado quer¨ªan sacar a Eugenia y Gis bajo fianza, pero no lo consiguieron. Al salir, alguien le susurr¨® algo al o¨ªdo y expresi¨®n de Hern¨¢ndez se volvi¨® seria. Despu¨¦s de que Carlos entrara en el despacho de Leonardo, Matilda camin¨® lentamente hacia el ascensor, esperando que Leonardo saliera para entregarle el cor. Sin embargo, ya perdi¨® ascensor tres veces y Leonardo no vino. Dio un fuerte pisot¨®n, ?no me importa el cor!>> Enisar¨ªa de Monteflor Hern¨¢ndez y su abogado quer¨ªan sacar a Eugenia y Gis bajo fianza, pero no lo consiguieron. Al salir, alguien le susurr¨® algo al o¨ªdo y expresi¨®n de Hern¨¢ndez se volvi¨® ser¨ªa. Al subir al coche, Hern¨¢ndez dijo: -?Vamos al Grupo Ramos! Media hora m¨¢s tarde, Carlos entr¨® para avisar. Se?or Ramos, el se?or S¨¢nchez quiere verle. No estoy disponible. Hern¨¢ndez esper¨® en el Grupo Ramos toda tarde y por fin se encontr¨® con Leonardo hacias cinco de tarde. Se acerc¨® corriendo, -Se?or Ramos, tengo que decirle algo, ?podr¨ªa permitirme unos minutos? Leonardo le dirigi¨® una mirada fr¨ªa, su tono era g¨¦lido, -Se?or S¨¢nchez, no deber¨ªa haber acudido a m¨ª. : ?? ?? ?????? Hern¨¢ndezprendi¨® al instantes pbras de Leonardo y le dijo: -Se?or Ramos, con tal de que usted nos perdone, yo me encargar¨¦ de que mi mujer y mi hija vayan a pedirle disculpas en persona a la se?orita L¨®pez. -Es in¨²til que me hables a m¨ª, ha con mi mujer y no te har¨¦ dif¨ªcil con tal de ques perdone. -?Vale, lo entiendo! Como Hern¨¢ndez era el presidente del Grupo S¨¢nchez, no acudi¨® a Natalie a pedirle disculpas, sino que pidi¨® al departamento de rciones p¨²blicas que publicara un mensaje en Inte indicando que lo que Gis hab¨ªa dicho antes era falso, que estaba intentando aumentar su exposici¨®n para restreg¨¢rselo pors narices a pel¨ªc y que ya era consciente de su error. El director de rciones p¨²blicas dud¨®, mir¨® a Hern¨¢ndez y le dijo: ¨CSe?or S¨¢nchez, si se publica as¨ª, puede que a se?orita S¨¢nchez no le vaya bien en industria de pel¨ªc en el futuro. Hern¨¢ndez haba en serio, -Era culpa suya. ?Hizo dif¨ªcil con gente equivocada! El director de rciones p¨²blicas asinti¨®, ¡ªVale, lo entiendo. +15 BONUS Cap¨ªtulo 125 Cap铆tulo 125 Cap¨ªtulo 125 Como Gis estaba d¨¦tenida enisar¨ªa, deraci¨®n fue publicada por rciones p¨²blicas del Grupo S¨¢nchez a trav¨¦s de su cuenta ens redes sociales. En un rato, los internautas empezaron a har de ello. Los internautas que cre¨ªan a Gis se sintieron enga?ados y empezaron a critica. [Antes me daba pena Gis, pero no me hab¨ªa dado cuenta de que era una zorra. ?Realmente estoy ciega!] [Oh, ya me di cuenta de este tipo de truco, por suerte no tom¨¦ partido en ese momento, ?no s¨¦ si los que apoyaron a Gis y rega?aron a Natalie se arrepienten ahora!] [Gis se habr¨¢ visto obligada a disculparse por haber apoyado a Natalie.] [La deraci¨®n de Gis contiene el v¨ªdeopleto de paliza que Natalie le propin¨® a Gis aquel d¨ªa, est¨¢ ro que fue Gis que seport¨®o una zorra. ?Mereci¨® paliza! Los internautas volvieron a discutir, Natalie quer¨ªa que Gis se quedara enisar¨ªa unos d¨ªas, y luego publicars pruebas, no esperaba que Gis se disculpara, incluso sac¨® versi¨®npleta del v¨ªdeo, ?le pate¨® el cerebro un burro? Pero no se lo tom¨® a pecho, s¨®lo quer¨ªa darles una li¨®n a Gis y a se?ora Pe?a. N?velDrama.Org holds ? this. Dejando el tel¨¦fono a undo, Natalie sigui¨® trabajando. Al final del turno, los periodistas que estaban en puerta de MY consideraron que no hab¨ªa novedades y ya se hab¨ªan marchado. Natalie acababa de bajar y un hombre con traje negro y gafas de sol se le acerc¨®. -Se?orita L¨®pez, al se?or S¨¢nchez le gustar¨ªa invita a cenar para pedirle disculpas. Natalie mir¨® hacia el coche y reconoci¨® al padre de Gis, Hern¨¢ndez. E se sorprendi¨®, -?La deraci¨®n de disculpa tambi¨¦n fue emitida por el Se?or S¨¢nchez? El hombre asinti¨®: -Se?orita L¨®pez, si hay algo con lo que no est¨¦ contenta, ?no dude en decirlo! Natalie neg¨® con cabeza y dijo: -No hace falta cena, tengo algo que hacer, me voy. Justo despu¨¦s de caminar unos pasos, fue detenida por Hern¨¢ndez que alcanz¨®. -Se?orita L¨®pez, perm¨ªteme unos minutos. Natalie lo miraba con indiferencia: ¨CSe?or S¨¢nchez, acepto sus disculpas, pero no puedo hacer nada por se?orita S¨¢nchez y se?ora Pe?a. 200 +15 BONUS Hern¨¢ndez se apresur¨® a decir: -Se?orita L¨®pez, d¨ªgame lo que usted quiera, s¨¦ que esta vez le hicieron mucho da?o, no se preocupe, cuando salgan har¨¦ que le pidan disculpas personalmente. Hern¨¢ndez pod¨ªa jugar con familia L¨®pez, pero frente a Leonardo, sus trucos s¨®lo har¨ªan que familia S¨¢nchez muriera m¨¢s r¨¢pido. Natalie se qued¨® cada un rato y lentamente dijo: -Bueno, ya que usted es tan sincero, puedo dejar el caso, me gustar¨ªa saber c¨®mo me van a disculpar se?ora Pe?a y se?orita S¨¢nchez. Har¨¦ personalmente una fiesta e invitar¨¦ a toda gente de se noble de Monteflor, har¨¦ y grabar¨¦ un v¨ªdeo para colgarlo en Inte, ?le parece bien? que se disculpen ante Natalie asinti¨® con indiferencia y dijo: -?S¨ª, pero le aconsejo que no se centre s¨®lo en los negocios, tiene que preocuparse de con qui¨¦n se ven su mujer y su hija, y si pr¨®xima vez le utilizan, no le perdonar¨¦ tan f¨¢cilmente! Hern¨¢ndez se apresur¨® a asegurar: -?No se preocupe, yos educar¨¦ bien! Por noche, Gis y Eugenia, que llevaban d¨ªas encerradas, volvieron a casa finalmente. Hern¨¢ndezs mir¨® fr¨ªamente y les dijo con los dientes apretados: -?Prep¨¢rense, he invitado a Natalie a venir a casa ma?ana y le pedir¨¢n disculpas en p¨²blico! Gis y Eugenia se quedaron paralizadas, sin poder creerlo. ¡ª?Pap¨¢, no puedo hacerlo! ?Pedir disculpas a Natalie! ?Prefiero morirme! Apenas lo dijo, Hern¨¢ndez abofete¨®. +15 BONUS Cap¨ªtulo 126 Cap铆tulo 126 Cap¨ªtulo 126 ?Ah! Gis micaba sorprendida a Hern¨¢ndez tapando cara y Eugenia lo apart¨® de un empuj¨®n y protegia a Gis, mirando furiosa a Hern¨¢ndez.. -?Qu¨¦ haces? ?Sabes cu¨¢nto miedo ha pasado Gis estos d¨ªas enisar¨ªa? Hern¨¢ndez, ? est¨¢s loco? Hern¨¢ndez se mof¨®, -Como ofendieron a Natalie, el Grupo Ramos rompi¨® toda cooperaci¨®n con el Grupo S¨¢nchez, no tienen que preocuparse por nada enisar¨ªa, ?saben cu¨¢nto me cost¨® sacarles bajo fianza? Eugenia segu¨ªa enfadada y dijo fr¨ªamente: -Eso es lo que ten¨ªas que hacer, ?no? -Si no fuera porque t¨² y Gis hicieron cosas ms, ?tuve que ir a disculparme? Les advierto, ?ma?ana por noche pedir¨¢n sinceras disculpas a Natalie hasta que quede satisfecha! Con l¨¢grimas en los ojos, Gis apret¨® los dientes y dijo: -?No me disculpar¨¦! Hern¨¢ndez dijo con una mirada fr¨ªa, -Si no te disculpas, romperemos nuestra rci¨®n y podr¨¢s hacer lo que quieras. Gis se qued¨® paralizada, y al cabo de unrgo rato dijo temndo: -Pap¨¢, ?qu¨¦ dices? ?Vas a romper rci¨®n conmigo por una extra?a? -?Estoy haciendo esto por una extra?a? ?Sabes c¨®mo el Grupo Ramos ha reprimido al Grupo S¨¢nchez estos d¨ªas? ?Sis cosas siguen as¨ª, el Grupo S¨¢nchez quebrar¨¢ dentro de un mes! No imaginaba que ser¨ªa tan grave, Gis se mordi¨® elbio inferior y dijo: -Pero Mati me dijo que Leonardo ama, ?c¨®mo podr¨ªa vengarse de familia S¨¢nchez por Natalie? Hern¨¢ndez pens¨® en lo que Natalie hab¨ªa dicho antes y dijo con indiferencia: -Si Leonardo realmente ama a Matilda, ?por qu¨¦ no se divorcia de Natalie y se casa con e? -Es¡­ ?Es Natalie que no quiere divorciarse! No sab¨ªa que Gis era tan est¨²pida, Hern¨¢ndez se mof¨®: -T¨² te crees todo lo que dice Matilde, ?por qu¨¦ no le pidi¨® a Leonardo que te ayudara para sacarte deisar¨ªa? ?Pi¨¦nsalo bien! Ma?ana por la noche en fiesta, o se disculpan con Natalie, o anunciar¨¦ en p¨²blico que rompo rciones con ustedes, ?lo que quer¨¢is! Hern¨¢ndez se gir¨® y se fue. Gis pregunt¨® a Eugenia, que estaba cada: ¡ªMam¨¢, ?qu¨¦ hago? -?Haz lo que dijo tu padre y disculpate con e! 1/2 Pero yo no quiero¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Eugenia interrumpi¨®: -Gis, ?sabes qui¨¦n me ense?¨® a hacer que alguien salpicara pintura de Natalie? Gis se qued¨® paralizada, lo supuso, pero no quiso admitirlo. -?Basta, Mati no me har¨ªa da?o! N?velDrama.Org holds ? this. -Pi¨¦nsalo, ?por qu¨¦ ¨²ltima vez que se encontraron con Natalie, te golpe¨® a t¨ª y no a e, y por qu¨¦ esta vez nos detuvieron a nosotras y no a e? Gis dijo sufriendo: -?Mam¨¢, basta! Todass cosass hicimos voluntariamente, ?Mati s¨®lo intentaba ayudarnos! -?No te juntes con e o morir¨¢s! S Si no le hubiera recordado Hern¨¢ndez, probablemente seguir¨ªa odiando a Natalie y d¨¢ndoles gracias a Matilda. Sin hacer caso de rei¨®n de Gis, Eugenia se dio vuelta. Matilda les tendi¨® una trampa as¨ª, ?y e no iba a dejarlo pasar! Gis regres¨® an¨ªmicamente a su habitaci¨®n. Acababa de sentarse en su cama y recibi¨® una mada del equipo de Mil Generaciones. -Se?orita S¨¢nchez, debido a su recienteportamiento, que ha vido los l¨ªmites de nuestro equipo, hemos decidido rescindir su contrato y no tendr¨¢ que volver ma?ana. Natalie lleg¨® al chalet y se puso un poco rara cuando vio a Leonardo sentado en mesa esper¨¢nd paraer. Natalie lleg¨® al chalet y se puso un poco rara cuando vio a Leonardo sentado en mesa esper¨¢nd paraer. Leonardo no respondi¨® a este tema y levantandos cejas dijo, -?Hoy est¨¢s de buen humor? Natalie asinti¨®, -S¨ª, el padre de Gis, el se?or S¨¢nchez, vino hoy a MY para disculparse conmigo y dijo que har¨ªa que Gis y Eugenia se disculparan en p¨²blico. ?Hay gente razonable en familia S¨¢nchez! Cap铆tulo 127 Cap¨ªtulo 127 Si Carlos estuviera aqu¨ª en ese momento, diria que Leonardo hab¨ªa ordenado que se liberara a familia S¨¢nchez de toda cooperaci¨®n, ?podr¨ªa familia S¨¢nchez insistir? Natalie se ri¨® y no dijo nada m¨¢s. Cuando los dos terminaron de cenar, sentados en el sal¨®n viendo televisi¨®n, Leonardo mir¨® a Natalie y le dijo: -?Qu¨¦ vas a hacer con tu madre? Natalie dej¨® de sonre¨ªr, ¨CNada, ya dijo en p¨²blico que cort¨® rci¨®n conmigo, a partir de ahora somos extra?os. Leonardo se sorprendi¨®, -?Est¨¢s seguro? Matilda le dijo mucha veces a Leonardo que Natalie imitaba, que quer¨ªa misma porci¨®n de amor de Beata y Ricardo. Natalie frunci¨® el ce?o y mir¨® a Leonardo, -?Por qu¨¦ no estoy segura? -He o¨ªdo que has estado intentando recuperar rci¨®n con Beata, tal vez lo pasar¨ªas mejor si tuvieras una familia que se preocupara por ti. Natalie dej¨® fruta en mano y se puso seria. Se?or Ramos, ?le han pedido que me persuada? Leonardo se qued¨® cado unos segundos y dijo: ¨CMati vino a verme esta tarde, quer¨ªa que pudiera persuadirte de que no siguieras con este asunto. Natalie lo miraba fr¨ªamente, -?Y? ?Se lo prometiste? -No, creo que te arrepentir¨¢s si te distancias demasiado con familia L¨®pez, as¨ª que quiero que lo pienses bien. -No se preocupe, ?ya lo he pensado! Despu¨¦s de har de este tema, Natalie ya no quiso ver televisi¨®n y se levant¨® para volver al dormitorio. Natalie no sali¨® hasta que Ferm¨ªn vino a terminar de hacerle acupuntura a Leonardo. Cuando Leonardo dio un descanso, dud¨® un momento y empuj¨® su si de ruedas para mar a puerta de Natalie. -Natalie, quiero har contigo. Unos segundos despu¨¦s, se oy¨® voz fr¨ªa de Natalie: -Me voy a dormir, hablemos ma?ana. Leonardo se qued¨® un rato en puerta y dijo, -?Est¨¢s enfadada? 1/2 +15 BONUS No, vuelve a tu cuarto, tengo sue?o, no me molestes. Leonardo no dijo ni una pbra m¨¢s, dio vuelta a su si de ruedas y se march¨®. A ma?ana siguiente, cuando Leonardo se despert¨®, Natalle ya se hab¨ªa ido a trabajar, obviamente lo estaba evitando. Leonardo termin¨® su desayuno seriamente y m¨® a Natalie. -?Ocurre algo? Al o¨ªr fr¨ªa voz de Natalie, Leonardo no contuvo su ira y dijo fr¨ªamente: Natalie, ?por qu¨¦ est¨¢s enfadada? E se qued¨® cada durante dos segundos. -No estoy enfadada. -Entonces, ?por qu¨¦ cuando me levant¨¦ esta ma?ana y ya hab¨ªas salido a trabajar? ?No est¨¢s evitarme? -Se?or Ramos, hoy tengo muchas cosas que hacer en empresa, as¨ª que me fui temprano, ? debo informarle? ¨CVen conmigo fiesta de familia S¨¢nchez por noche, te recojo en MY despu¨¦s del trabajo esta noche! Tras decir esto, y sin esperar a que e hara, Leonardo colg¨® directamente el tel¨¦fono. El d¨ªa pas¨® r¨¢pido, Natalie segu¨ªa mirando documentos en empresa y recibi¨® una mada de Leonardo. -?Estoy aqu¨ª, b¨¢jate! Text content ? N?velDrama.Org. + Cap铆tulo 128 Cap¨ªtulo 128 Natalie frunci¨® el ce?o, llevaba todo el d¨ªa ocupada y se le hab¨ªa olvidado porpleto. -Esp¨¦rame cinco minutos. Recogi¨® sus cosas r¨¢pidamente y lleg¨® al coche de Leonardo exactamente en cinco minutos. Al abrir puerta y entrar, not¨® mirada de disgusto de Leonardo. -?Qu¨¦? -?Te pongas as¨ª a fiesta? @ Natalie mir¨® su ropa, un vestido de tirantes y una americana, un atuendo normal. -?No puedo ir con este atuendo? Leonardo frunci¨® losbios y guard¨® unos segundos de silencio, -Ch¨®fer. vamos al centroercial. Natalie frunci¨® el ce?o, -Se?or Ramos, es s¨®lo una fiesta, no hace falta ser tan ostentoso, ? verdad? -Hoy eres protagonista de fiesta, ?ro que tienes que ser m¨¢s guapa! Al ver mirada firme de Leonardo, Natalie sab¨ªa muy bien que aunque se negara, ¨¦l seguir¨ªa insistiendo, as¨ª que dej¨® de har. Media hora m¨¢s tarde, Carlos entr¨® con Natalie empujando a Leonardo al centroercial. A pesar de que ahora s¨®lo pod¨ªa estar en una si de ruedas, cara de Leonardo atra¨ªa todav¨ªa a un mont¨®n de chicas, algunas incluso quer¨ªan su WhatsApp, sin embargo, cuando ve¨ªan mirada g¨¦lida de Leonardo, todas no se atrev¨ªan a acercarse. Era guapo, pero demasiado serio. -Se?or Ramos, ?ad¨®nde vamos? -Vamos a JM. Natalie: ¨C ?Qu¨¦ tal a otra marca? -El traje de esmoquin de JM te queda mejor. Mirando expresi¨®n tranqu de Leonardo, Natalie dijo: -Parece que el se?or Ramos siempre escoge vestidos paras chicas, si no, ?c¨®mo sabr¨ªa cu¨¢l me queda bien a m¨ª? Leonardo lenz¨® una mirada, -?Est¨¢s celosa? -Se?or Ramos, no te preocupes, antes dijiste que no deb¨ªa hacerme ilusiones contigo, y 1/2 +15 BONUS La expresi¨®n de Leonardo se torn¨® seria y llegaron a entrada del JM cados Patricia sali¨® a recibirlos y se sorprendi¨® al ver a Natalie, Natalie le gui?¨® un ojo y e entendi¨® y sonri¨®, Se?or Ramos, Se?orita L¨®pez, pasen por favor. ¥ß Parec¨ªa que Leonardo no hab¨ªa estado antes en esta tienda, Natalie lo m¨ªr¨® y le dijo, Se?or Ramos, ?no hab¨ªa estado antes aqu¨ª? Leonardo parec¨ªa indiferente, -No. Entonces, ?c¨®mo sab¨ªa que el vestido de JM le quedar¨ªa bien? Content ? N?velDrama.Org. Viendo que Natalie estaba desconcertada, Carlos sonri¨® y dijo, JM hab¨ªa organizado un desfile de moda en Monteflor, el se?or Ramos fue a verlo, as¨ª que pens¨® que los vestidos de JM son adecuados para usted. -Entiendo. Patricia le presentaba sonriente a Leonardo los vestidos de tienda y hg¨® a dise?adora Elia, Natalie se sonroj¨® mientras escuchaba. Aunque Leonardo no sab¨ªa que era Elia, se sent¨ªa orgullosa al o¨ªr que Patricia le elogiaba. -Prueba todos estos para e. -De acuerdo, se?or Ramos. Patricia baj¨® todos los vestidos que les acababa de presentar y sonri¨®, -Se?orita L¨®pez, estos vestidos son un poco dif¨ªciles de poner, voy al probador a ayuda. Natalie asinti¨®, -De acuerdo. Entraron en el probador, Patricia susurr¨®: ¡ªJefa, ?cu¨¢l es su rci¨®n con el se?or Ramos? ?El se?or Ramos no sabe qui¨¦n es? -Eso es, no te sorprendas si te lo digo. Patricia y Natalie eran amigas en privado, y ahora no quer¨ªa ocult¨¢rselo, puesto que su rci¨®n con Leonardo ya se considerab¨¢ semip¨²blica. -No te preocupes, no me sorprender¨¦ a menos que me digas que es tu marido. -Correcto, es mi marido de verdad. -??Qu¨¦?! reionar. -?Est¨¢s diciendo verdad? No sab¨ªa que Natalie estaba casada, ?y con Leonardo! -Bueno, acabas de decir que no te sorprender¨ªa. Patricia: -No te sorprendas, pronto me divorciar¨¦ de ¨¦l, ap¨²rate y tr¨¢eme el vestido para prob¨¢rmelo, el dinero que me viene, tengo que aceptarlo. Patricia se qued¨® perpleja pero sab¨ªa que no era el mejor momento para insistir y sac¨® un vestido gris teado para que Natalie se cambiara. Natalie sali¨® del probador, y los camareros que rodeaban ys personas que estaban eligiendo sus vestidos se sorprendieron al ve. Se acerc¨® a Leonardo y le dijo: -?Qu¨¦ te parece? Siempre era e que dise?aba vestidos para vender a otros, y ¨¦sta era primera vez que se pon¨ªa un vestido dise?ado por e misma. El vestido era un dise?o en pico profundo, que mostraba perfectamente los pechos de Natalie, con un c¨ªrculo ahuecado en cintura, que dejaba ver piel ra de cintura, un dise?o con espalda expuesta, y el dodillo del vestido estaba partido hasta justo por encima de rodi, dejando ver sus piernas delgadas y rectas. Leonardo frunci¨® el ce?o involuntariamente al echarle un vistazo. -?No est¨¢ bien, c¨¢mbialo! Natalie se mir¨® al espejo y enarc¨® una ceja, -Creo que est¨¢ bien. Yo digo que no queda bien, ?c¨¢mbialo! A petici¨®n de Leonardo, Natalje se cambi¨® varias veces hasta que se puso un vestido azul de estilo chino con corpi?o, y ¨¦l asinti¨® a rega?adientes. -Este vestido. Leonardo sab¨ªa elegir muy bien los vestidos. Este vestido hac¨ªa que piel de Natalie fuera nca como nieve, revndo su temperamento elegante y noble. Miontran Natalia al Cap铆tulo 129 Cap¨ªtulo 129 Al darse cuenta de su exabrupto, Patricia se tap¨® apresuradamente boca, y tard¨® un rato en reionar. ¡ª?Est¨¢s diciendo verdad? No sab¨ªa que Natalie estaba casada, ?y con Leonardo! ¨CBueno, acabas de decir que no te sorprender¨ªa. Patricia: -No te sorprendas, pronto me divorciar¨¦ de ¨¦l, ap¨²rate y tr¨¢eme el vestido para prob¨¢rmelo, el dinero que me viene, tengo que aceptarlo. Patricia se qued¨® perpleja pero sab¨ªa que no era el mejor momento para insistir y sac¨® un vestido gris teado para que Natalie se cambiara. Natalie sali¨® del probador, y los camareros que rodeaban ys personas que estaban eligiendo sus vestidos se sorprendieron al ve. Se acerc¨® a Leonardo y le dijo: -?Qu¨¦ te parece? Siempre era e que dise?aba vestidos para vender a otros, y ¨¦sta era primera vez que se pon¨ªa un vestido dise?ado por e misma. El vestido era un dise?o en pico profundo, que mostraba perfectamente los pechos de Natalie, con un c¨ªrculo ahuecado en cintura, que dejaba ver piel ra de cintura, un dise?o con espalda expuesta, y el dodillo del vestido estaba partido hasta justo por encima de rodi, dejando ver sus piernas delgadas y rectas. Leonardo frunci¨® el ce?o involuntariamente al echarle un vistazo. -?No est¨¢ bien, c¨¢mbialo! Natalie se mir¨® al espejo y enarc¨® una ceja, -Creo que est¨¢ bien. -Yo digo que no queda bien, ?c¨¢mbialo! A petici¨®n de Leonardo, Natalie se cambi¨® varias veces hasta que se puso un vestido azul de estilo chino con corpi?o, y ¨¦l asinti¨® a rega?adientes. -Este vestido. Leonardo sab¨ªa elegir muy bien los vestidos. Este vestido hac¨ªa que piel de Natalie fuera nca como nieve, revndo su temperamento elegante y noble. Mientras Natalie eleg¨ªa sus zapatos, Leonardo le entreg¨® a Patricia su tarjeta de cr¨¦dito y le con con los zapatos. Patricia se qued¨® paralizada, Sin problema¡­ +15 BONUS E no esperaba que Leonardo fuera tan generoso, los vestidos que Natalie se acaba de probar m¨¢s los zapatos, por lo menos 8 millones de dres, Leonardo lospr¨® todos sin dudarlo. Pero¡­ Pensando en lo que le dijo Natalie de que estaban a punto de divorciarse, Patricia frunci¨® el ce?o. Despu¨¦s de elegir los zapatos, Patricia le cobr¨® con su tarjeta de cr¨¦dito y se devolvi¨® a Leonardo, y ¨¦l dijo de repente: -Por cierto, quiero contratar a El¨ªa para que sea dise?adora personal de mi mujer, y que e determine el sueldo, ?puedes ayudarme a ponerme en contacto con e? Patricia se paraliz¨® e inconscientemente mir¨® a Natalie, luego volvi¨® a sonre¨ªr. -Se?or Ramos, lo siento, Elia nunca hace encargos privados. Leonardo mir¨® a Carlos, quien inmediatamente le entreg¨® tarjeta de Leonardo. -Si cambia de opini¨®n, no dude en ponerse en contacto conmigo. -De acuerdo. Despu¨¦s de salir de tienda, Leonardo llev¨® a Natalie a una peluquer¨ªa y le pidi¨® a estilista que le hiciera permanente a Natalie en grandes ondas antes de llevar a Natalie a casa de familia S¨¢nchez. En el camino, Natalie miraba a Leonardo con curiosidad, -?D¨®nde est¨¢ Carlos? Estaba con nosotros. Los ojos de Leonardo se profundizaron, -Olvid¨¦ algo, que vuelva a empresa a buscarlo. -Oh. Nadie habl¨® en todo el trayecto. Media hora m¨¢s tarde, el Maybach negro se detuvo frente a casa de familia S¨¢nchez. Natalie estaba a punto de salir del coche y Leonardo cogi¨® de mu?eca. -?Qu¨¦ pasa? -Cuando llegue Carlos, entraremos. Natalie sent¨ªa curiosidad, pero reprimi¨® el impulso de preguntar a Leonardo y asinti¨®: -De acuerdo. Diez minutos m¨¢s tarde, Carlos lleg¨®. 2/3 +15 BONUS Leonardo cogi¨® caja roja que le entreg¨® y abri¨® dnte de Natalie, que se qued¨® hda al ver lo que hab¨ªa dentro. La caja conten¨ªa el cor que Leonardo se hab¨ªa regdo antes por su tercer aniversario de Content ? N?velDrama.Org. bodas. ?L¨¢grima de ¨¢ngel! Cap铆tulo 130 Cap¨ªtulo 130 Natalie se qued¨® de piedra, cre¨ªa que Leonardo hab¨ªa tirado el cor, no esperaba que lo guardaba. Cogi¨® el cor, mir¨® a Natalie y dijo: -Te lo pondr¨¦. S¨ª. Natalie se recogi¨® el pelo y Leonardo se inclin¨® para ponerle el cor, los dos estaban tan cerca que casi pod¨ªan o¨ªrse respirar. Ya hab¨ªan estado as¨ª de cerca, pero cara de Natalie se calent¨® sin motivo. Pronto sinti¨® fr¨ªo en el cuello y el respiro de Leonardo se desvaneci¨®. -Vaya. Su mirada se pos¨® en el cuello esbelto y nco de Natalie, que el cor rgabao un cisne nco. Natalie mir¨® hacia abajo y le hizo un sincero cumplido: -Entonces, ?por qu¨¦ lo tiraste cuando te lo regal¨¦? ¨C Este cor es precioso. Tras un momento de silencio, Natalie dijo lentamente: -Porque estaba pensando en divorciarme y no quer¨ªa involucrarme de nuevo. Leonardo dijo fr¨ªamente: -Te lo prest¨¦ para que te lo pusier¨¢s esta noche, ya lo rechazaste antes, no te lo dar¨¦ otra vez. Natalie se sinti¨® aliviada al o¨ªr eso: -Vale, ya lo s¨¦. Al ver que e lo agradec¨ªa, Leonardo empez¨® a enfadarse y Carlos parec¨ªa serio pero en realidad no paraba de re¨ªrse. ?Si Leonardo no fuera tan terco, tal vez se?orita L¨®pez no tratar¨ªa de divorciarse de ¨¦l todos los d¨ªas.>> Carlos coloc¨® si de ruedas a undo del coche y Leonardo se apoy¨® para sentarse en e. Natalie ech¨® un vistazo y apret¨® ligeramente el bolso. Era capaz de sostener su cuerpo apoy¨¢ndose ¨²nicamente en los brazos, por lo que deb¨ªa hacer ejercicio con regridad. Sin embargo, al pensar en sus abdominales que hab¨ªa tocado antes al limpiarle el cuerpo, Natalie se sonroj¨®. Leonardo dijo fr¨ªamente: -En qu¨¦ est¨¢s pensando, emp¨²jame a entrar. +15 BONUS Natalie se encontr¨® con mirada de Leonardo y se apresur¨® a salir del coche para coger si de ruedas de Carlos y empuj¨® a Leonardo hacia casa de familia S¨¢nchez. This content provided by N(o)velDrama].[Org. La s de banquetes estaba lleno de gente enjoyada. Los invitados por Hern¨¢ndez estaban un poco desconcertados, sin saber qu¨¦ pretend¨ªa Hern¨¢ndez. El Grupo S¨¢nchez ten¨ªa un alto estatus en Monteflor, por lo que gente estaba dispuesta a respetar a Hern¨¢ndez. En el primer piso, Gis estaba sentada en cama de su habitaci¨®n, y llorando a Matilda por su agresividad y rabia. -?Mi padre dijo que si no me disculpo con zorra Natalie, me va a echar de casa! Matilda suspir¨® sorprendida: -Gis, tienes que tener paciencia, esta vez Natalie s¨ª tiene pruebas y manda orientaci¨®n, no s¨¦ qu¨¦ ¨¦xtasis le habr¨¢ puesto Natalie a Leo, ¨²ltimamente Leo es muy fr¨ªo conmigo. ¨C Dijo Gis enfadada, Natalie no s¨®lo me hizo perder mi papel, sino que adem¨¢s hizo que mi padre me obligara a pedirle perd¨®n dnte de todos los conocidos, ?nunca dejar¨¦ pasar! -Vamos a superar esto, no puedes dejar que Natalie afecte a rci¨®n con tu padre. -Bueno, Mati, baja al sal¨®n, quiero estar s un rato. -Vale, si sigues molesta, m¨¢ndame un mensaje y subir¨¦ en cuanto te vea. Al salir de habitaci¨®n de Gis, Matilde se encontr¨® con Eugenia en esquina, que ven¨ªa a llevarle sopa a Gis. -?Buenas! Se?ora Pe?a. Al ver a Matilda, Eugenia se mostraba disgustada y no tan contentao antes, mir¨¢nd con una sonrisa burlona. Cap铆tulo 131 Cap¨ªtulo 131 ¨CSe?orita L¨®pez, Gis es una chica muy senci, tal vez no le convenga hacer amigos con alguien como usted que tiene mucho truco, es mejor que mantenga distancia de Gis. La sonrisa de Matilde se congel¨®, baj¨® los ojos y dijo: Se?ora Pe?a, ?est¨¢ enojada por lo que pas¨® antes? Eugenia sonri¨® friamente, ?Ya que lo sabes bien, deber¨ªas alejarte de Gis a partir de ahora! Matilda levant¨® mirada hacia Eugenia y lentamente dijo: ¨CSe?ora Pe?a, s¨®lo le recordaba en aquel entonces, no pens¨¦ que Natalie mar¨ªa a polic¨ªa, me sent¨ª culpable cuando supe que Natalie hab¨ªa mado a polic¨ªa, y le supliqu¨¦ a Natalie, pero e se empe?¨® en denunciar a usted y a Gis¡­ Basta, no hace falta que finjas dnte de m¨ª, eres muy lista, deber¨ªas saber mantener distancia con Gis, yo no¡­ Antes de que pudiera terminar frase, se oy¨® voz enfadada de Gis. -Mam¨¢, ?qu¨¦ tonter¨ªas le dices a Mati? Mati es mi mejor amiga, si sigues diciendo tonter¨ªas, ? no te voy a hacer caso! ¨C Al ver que Gis estaba realmente enfadada, el tono de Eugenia se suaviz¨®, Gis, lo hago por tu bien. ?No necesito que lo hagas por m¨ª! Se acerc¨® a Matilda y mir¨® con culpabilidad, Mati, lo siento, te pido disculpas por lo que acaba de decir mi madre. Matilda sonri¨®, ¨CNo pasa nada, no me importa, se?ora Pe?a tiene miedo de que te vuelvan a hacer da?o,s dejar¨¦ a ti y a se?ora Pe?a. Al llegar a nta baja, expresi¨®n de Matilda se fue enfriando poco a poco. Si no Gis fuera muy simple para utilizar, e hubiera roto con Gis pors pbras de Eugenia. Despu¨¦s de estar con Leonardo, ?Eugenia se arrepentir¨ªa de lo que hab¨ªa dicho hoy! Acababa de llegar a s de banquetes y vio a Natalie empujando a Leonardo por puerta. Tras dudar un momento, Matilda se acerca a saludar a Leonardo. -?Leo, cre¨ª que no vendr¨ªas hoy! Leonardo mir¨® fr¨ªamente, Gis y se?ora Pe?a se disculpar¨¢n hoy con mi mujer, parece que no tengo motivos estar ausente. 1/2 Matilda se puso celosa,o si acabara de ver a Natalie y sonri¨®: Natalie, t¨²¡­ Se sorprendi¨® mucho al ver el cor que Natalie llevaba al cuello. ?L¨¢grima del Angel! ?Por qu¨¦ tienes este cor en el cuello? Incr¨¦d, Matilda mir¨® inconscientemente a Leonardo. N?velDrama.Org holds ? this. -Leo, ?t¨² le diste este cor a Natalie? Al vers l¨¢grimas en los ojos de Matilda, Leonardo frunce el ce?o, ¡ªS¨ª, ?qu¨¦ pasa? -Pero esto es lo que me ibas a regr por mi cumplea?os, ?no? +15 BONUS Natalie se sorprendi¨® y mir¨® a Leonardo con una sonrisa en cara, ?le hab¨ªa preparado dos cores id¨¦nticos, uno para Matilda y otro para e??> Cuando Leonardo y Natalie aparecieron, gente les prest¨® atenci¨®n. Ahora estaban discutiendo, todos se reunieron a su alrededor y empezaron a har. -?Qu¨¦ pasa? ?Todav¨ªa le gusta Matilda al se?or Ramos? -Oh, lo m¨¢s dif¨ªcil de olvidar para un hombre es su primer amor, y aunque Leonardo est¨¦ casado con Natalie, ?siempre tendr¨¢ un lugar especial en su coraz¨®n para Matilda! -?Me encanta ver este tipo de drama de dos mujeres as que les gusta un mismo hombre, incluso sean hermanas gems. ?Qu¨¦ interesante! Al o¨ªr los murmullos a su alrededor, Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -?Cu¨¢ndo dije que te dar¨ªa a L¨¢grima del ¨¢ngel? Matilda se mordi¨® elbio y le mirabao si hubiera sufrido mucho. -Hiciste una foto de este cor en Seattle cuando dije que era precioso, ?no? Se lo diste a Natalie, ?quieres que est¨¦ celosa? Cap铆tulo 132 Cap¨ªtulo 132 Leonardo le dijo con indiferencia: -Te guste o no el cor, loprar¨¦ para regr a Natalie para nuestro tercer aniversario de boda. Matilda retrocedi¨® unos pasos incr¨¦d, sus ojos se llenaron de l¨¢grimas. -?Est¨¢s diciendo verdad? S¨ª. Mucha gente estaba murmurando, y mayor¨ªa se buba de Matilda, que pensaba que Leonardo seguir¨ªa esper¨¢nd. Finalmen Matilda no aguant¨® m¨¢s y sali¨® corriendo de s. La g¨¦lida mirada de Leonardo se dirigi¨® a los que haban de Matilda, y dijo fr¨ªamente: -?Si vuelvo a o¨ªr que se bun de Matilda, habr¨¢ consecuencias! Content ? N?velDrama.Org. Tras ver este rid¨ªculo drama, Natalie empuj¨® tranqumente a Leonardo hacia el centro de s. Muchas des personas que Hern¨¢ndez hab¨ªa invitado eran responsables de los grandes conglomerados de Monteflor, y varios de ellos, muchos de los cuales quer¨ªan trabajar con el Grupo Ramos, se acercaron a har con Leonardo. Natalie recibi¨® mucha informaci¨®n aldo. Despu¨¦s de char un rato, Leonardo se dio vuelta y al ver a Natalie con cabeza gachao si estuviera distra¨ªda, le dijo: -Si te aburres, puedes ir a zona de postres aer algo. ¨C Natalie sonri¨® y dijo: No, creo que es divertido escucharlo de vez en cuando. Leonardo sigui¨® chando con su socio. Eugenia y Gis no tardaron en bajar. Al ver a Natalie, los ojos de Gis se llenaron de odio, Natalie le hizo perder su papel y metieron en comisar¨ªa unos d¨ªas, ?y ahora ten¨ªa que disculparse en p¨²blico! Gis se indign¨® mucho al pensarlo. A diferencia de Natalie, que contaba con el apoyo de Leonardo, ?dejar¨ªa que Natalie humira? Eugenia tir¨® de mano de Gis y le susurr¨®: -Gis, ten paciencia, cuando a Leonardo no le guste esa zorra en el futuro, acabaremos! Gis baj¨® cabeza para ocultar el odio de sus ojos. +15 BONUS -Mam¨¢, no te preocupes, s¨¦ lo que tengo que hacer. Al ves bajar, Hern¨¢ndez se dirigi¨® al escenario, cogi¨® el micr¨®fono yenz¨® a har. ¨CMuchas gracias a todos por venir hoy a esta fiesta, creo que todos ustedes ya saben lo que pas¨® con, Gis en Inte, esto ha causado una muy m influencia en se?orita L¨®pez, y tambi¨¦n ha lastimado a se?orita L¨®pez, lo siento mucho. -?Hoy los invito a todos aqu¨ª, a fin de que Gis y Eugenia le den a se?orita L¨®pez una disculpa, le devuelvan a se?orita L¨®pez una justicia! Al terminar, Gis y Eugenia subieron al escenario. Gis cont¨® los detalles de c¨®mo se meti¨® activamente con Natalie, c¨®mopr¨® hackers para inculpa y c¨®mo cre¨® rumores en Inte. -Se?orita L¨®pez, s¨¦ que hice algo mal. ?Espero que me perdone! Eugenia tom¨® el micr¨®fono, mir¨® a Natalie y dijo: -Se?orita L¨®pez,o Gis estaba encerrada en comisar¨ªa, estaba demasiado preocupada, as¨ª que consegu¨ª que alguien te tirara pintura, y ahora me siento culpable. -Para pedirte disculpas, mand¨¦prar un balde de pintura, si mis disculpas no calman tu enojo, puedes arrojarme este balde de pintura, ?definitivamente no tendr¨¦ ninguna queja! Los presentes empezaron a murmurar, todos con bu y desprecio. No despreciaban lo que hab¨ªan hecho, en todass familias hab¨ªa gente que hac¨ªa cosas tan ms, no pensaban que ser¨ªan tan est¨²pidaso para ser denunciadas por alguien que hab¨ªa encontrado las pruebas, y ahora se disculpaban en p¨²blico. Las miradas de gente hac¨ªan sentir a Giso si estuvieran desnudando, cada segundo era una tortura. Natalie los miraba con indiferencia, lo que estaban sufriendo ahora no era nadaparado con d¨¦cima parte de lo que hab¨ªan denunciado por Inte. Cap¨ªtulo 133 Cap铆tulo 133 Cap¨ªtulo 133 -La pintura no ser¨¢ necesaria, s¨®lo espero Despu¨¦s de varios minutos, Natalie sonri¨® y dijo: que se?orita S¨¢nchez y se?ora Pe?a recuerden lo que sintieron al verse rodeadas as¨ª hoy y mejor piensen antes de hacer algo en el futuro, Gis apret¨® los dientes, ?Lo que ha dicho hoy se?orita L¨®pez, lo tendr¨¦ muy en cuenta! Tras bajar del escenario, Gis vio a Omar de ple en un rinc¨®n del sal¨®n, mir¨¢nd pensativo. A Gis se le encogi¨® el coraz¨®n al recordar que, enisar¨ªa, lo hab¨ªa mado para pedirle que ayudara, pero ¨¦l se hab¨ªa negado fr¨ªamente. Frunci¨® losbios y camin¨® lentamente hacia Omar. Frente a Omar, Gis lo miraba con indiferencia, -?Vienes a burte de m¨ª? Omar neg¨® con cabeza, -S¨®lo quiero saber c¨®mo es chica que me ha gustado durante tantos a?os. Gis se mof¨®, ¡ªEs una pena decepcionarte, no soy chica inocente que te gusta. La expresi¨®n de su rostro le result¨® extra?a a Omar. ¨¦l siempre cre¨ªa que e era gentil y amable, y en ese momento se dio cuenta de que le ca¨ªa bien por el amor que le profesaba. Por eso defend¨ªao siempre cuando poco a poco iba conociendo a e. -Gis, podr¨ªamos haber estado juntos tranqumente, ?por qu¨¦ has hecho una cosa as¨ª? Gis le miraba con indiferencia, y dijo pbra por pbra: -Por nada, yo era este tipo de persona, cuando rompi contigo y me fui al extranjero, porque descubr¨ª que no ¨¦ramos aptos para estar juntos, y cuando volv¨ª, descubr¨ª que me segu¨ªas gustando, as¨ª que quise intentarlo de nuevo, pero por desgracia, lo fracas¨¦. La cara de Omar palideci¨® al instanteo el papel, estos d¨ªas estaba pensando si seguir o no con Gis, ahora parec¨ªa que no. -Lo s¨¦. Dio vuelta y se march¨® sin dudarlo, se ve¨ªa su firmeza en espalda. A Gis le dol¨ªa, pero aunque volviera con Omar, acabar¨ªan rompiendo, era mejor sufrir a corto zo. Se dio vuelta y subi¨®s escaleras, su ¨²nico papel en esta fiesta hoy era disculparse con Natalie en el escenari¨® y dejar que Natalie insultara, humici¨®n de esta noche siempre recordar¨ªa! This is property ? N?velDrama.Org. +15 BONUS Ricardo y Beata tambi¨¦n recibieron invitaci¨®n de Hern¨¢ndez, pero sabiendo que Hern¨¢ndez les pidi¨® a Gis y Eugenia que se disculparan con Natalie dnte de todos, no asistieron. Matilda lleg¨® a casa as ocho de tarde, con cara todav¨ªa llena de l¨¢grimas. Beata, que esperaba en el sal¨®n viendo televisi¨®n, se sorprendi¨® al ver a Matilda y se apresuro a acerca al sof¨¢ y sentarse. -Mati, ?qu¨¦ te pasa? ?Te intimid¨® Natalie otra vez? Matilda neg¨® con cabeza, su voz estaba te?ida de l¨¢grimas, -Mam¨¢, no le eches culpa a Natalie. Natalie es mujer de Leo, es normal que le caiga mal Leo porque le gusto yo. Beata frunci¨® el ce?o y dijo: -Dime qu¨¦ pasa, si es culpa suya, ?le voy a dar una li¨®n! Matilda solloz¨® y se atragant¨®, -Leopr¨® un cor en subasta de Seattle, pens¨¦ que era un regalo de cumplea?os para m¨ª, pero hoy en fiesta vi que estaba en el cuello de Natalie¡­ -?Te rob¨® el regalo de cumplea?os! No puede ser, ?tengo que ir a busca! Matilda cogi¨® mano de Beata, -Mam¨¢, no vayas, no quiero que te humillen a ti tambi¨¦n¡­ Hazo si no lo supieras, no quiero ponerles cosas dif¨ªciles a Leo. Beata mir¨® a Matilda que ten¨ªa cara cubierta de l¨¢grimas, sac¨® una servilleta para limpiarses l¨¢grimas y suspir¨®. -Mati, eres demasiado amable. -Tengo el amor de mi mam¨¢ y mi pap¨¢, para m¨ª es suficiente, en cuanto a Leo, tal vez sea porque no estamos adecuados. Beata le acarici¨® suavemente espalda y le dijo en voz baja: -?No te preocupes, seguro que Natalie y Leonardo se divorcien! Cap铆tulo 134 Cap¨ªtulo 134 Mam¨¢, no hace falta, el otro d¨ªa rompiste tu rci¨®n con Natalie en rueda de prensa, Natalie debe seguir enfadada ahora, lo solucionar¨¦ yo misma. Al oir este asunto, Beata se enfad¨® al instante, ?Lo que e quiera! Ya no es mi hija. As nueve de noche, Natalie y Leonardo regresaron al chalet. E se quit¨® el cor y se lo dio a Leonardo, -Gracias por esta noche. Leonardo se puso serio y mir¨¢nd le dijo: -Este cor ya lo usaste, no se lo puedo dar a nadie m¨¢s, gu¨¢rdalo. Natalie se lo pens¨® y dijo: -Cu¨¢nto cuesta, te lo pagar¨¦. -?Tienes que ser tan ro conmigo? Al notar que Leonardo se enfadaba, Natalie apret¨® losbios, -Se?or Ramos, si no lo dejamos ro, frontera entre nosotros se difuminar¨¢. Como pronto se separar¨ªan, Natalie no quer¨ªa enredarse demasiado. Dijo Natalie: -Ha sido una noche agotadora, volver¨¦ a mi habitaci¨®n, descansa bien. Al cerrar puerta del dormitorio, Natalieprob¨® el precio del cor, ya que Leonardo lopr¨® en una subasta, Natalie encontr¨® r¨¢pidamente el precio. En cuanto vio esa cifra, Natalie quiso retractarse de lo que acababa de decir sobre pagar por ¨¦l. ?142 millones de dres! ?142 millones de dres! A causa de los 142 millones de dres, Natalie perdi¨® el sue?o durante toda noche y no pod¨ªa imaginar c¨®mo podr¨ªa tener los 142 millones de dres. Si hubiera sabido que Leonardo hab¨ªaprado un cor tan caro, ?no se lo habr¨ªa puesto! A ma?ana siguiente, Natalie sali¨® del dormitorio con dos ojeras. Ellos desayunaron en silencio y luego salieron a trabajar. Justo cuando lleg¨® a entrada de empresa, vio que el mostrador de recepci¨®n estaba lleno de flores y que hab¨ªa gente hando a sudo. -?Caramba! Qu¨¦ hombre tan generoso que regal¨® esto a su novia. ?Qu¨¦ envidia! -Tantas flores, ?hay sitio para pones? ?Creo que es un intento deliberado de mostrar su riqueza! +16 BONUS ¡ª- ?Qu¨¦ tiene que ver contigo que gente muestre su riqueza? jsi t¨² fueras rico, podr¨ªas hacerlo tambi¨¦n! Natalie ech¨® un vistazo y cuando se dispon¨ªa a ir al ascensor, vio a Tina caminando r¨¢pidamente hacia la recepci¨®n. -?Tira todas estas flores a papelera, y cualquiera que me traiga flores, ques tire! Natalie se sorprendi¨®, ?esas floress trajeron los pretendientes de Tina? Cuando Tina termin¨®, se dio vuelta y vio a Natalie, acerc¨¢ndose r¨¢pidamente hacia e, ¨CNatalie, subir¨¦ contigo. Natalie fue arrastrada por Tina hasta el ascensor exclusivo para directivos de empresa, y cuando el ascensor se cerr¨®, Natalie pregunt¨® vte: -?Qu¨¦ pretendiente es de tan alto perfil? Tina dijo enfadada: -El psic¨®pata Omar, me m¨® anoche cuando estaba borracho y me dijo que lo sent¨ªa y que quer¨ªapensarme, pens¨¦ que haba de borrachera, pero no esperaba que me enviara un mont¨®n de flores esta ma?ana, jest¨¢ mal de cabeza! Natalie frunci¨® el ce?o, -?Est¨¢ intentando volver contigo? -No lo s¨¦, pero de ninguna manera volver¨¦ con ¨¦l, jsoy al¨¦rgica a los cabrones! Al ver a Tina tan firme, Natalie sonri¨®, -Supongo que hace poco Gis le hizo da?o. Tina se mof¨®, No quiero meterme en sus mierdas, luego se calmar¨¢ y dejar¨¢ de esta locura. ¨C El ascensor lleg¨® a ¨²ltima nta, se separaron en entrada y volvieron a sus respectivos despachos. Justo cuando se sent¨® en su si, Natalie recibi¨® una mada de Luc¨ªa. -Se?orita L¨®pez, llevo una semana en Monteflor, ?por qu¨¦ no me has mado? Text content ? N?velDrama.Org. -Luc¨ªa, gran actriz de cine, est¨¢s tan ocupada que no me atrev¨ª a ponerme en contacto contigo. Luc¨ªa gru?¨®, -Tengo tiempo siempre para ti aunque est¨¦ ocupada, he estado esperando a que me hicieras enchufe. Natalie: Si gente supiera que actriz ganadora de tres medas de oro es as¨ª en privado, su imagen se vendr¨ªa abajo, ?no? Cap铆tulo 135 Cap¨ªtulo 135 -No me interesans mujeres. jAy, Dios m¨ªo! ?C¨®mo puedes ser tan directa? ?Me est¨¢sstimando! Natalie se estremeci¨® y se le puso piel de gallina por todo el cuerpo. -Luc¨ªa, ?podr¨ªas ser un poco m¨¢s normal? +15 BONUS Al o¨ªr eso, Luc¨ªa tosi¨® y recuper¨® por fin su tono habitual. ¨CHe estado superocupada grabando estos d¨ªas, y hasta hoy me enter¨¦ de que actriz el cuarto papel femenino en nuestro elenco hab¨ªa intentado atacarte en l¨ªnea aprovechando fama de Mil Generaciones. ?Ya lo arreste? Si. ?Me maste s¨®lo por eso? -?Estoy preocupada por ti! ?C¨®mo puedes ser tan indiferente? Es una l¨¢stima que no se haya captado mi sinceridad. Natalie se sinti¨® bastante impotente y dijo: Deber¨ªas guardar tu talento actoral para el set. -Ya, no m¨¢s bromas. ?Cu¨¢ndo est¨¢s libre? ?Vamos a cenar juntas! -?Pero no est¨¢s ocupada filmando? Mejor dime cu¨¢ndo tienes tiempo. -Entonces¡­ ?ma?ana por noche, s¨ª? Ahorita har¨¦ que mi agente reserve un restaurante. This is property ? N?velDrama.Org. -Est¨¢ bien. -Tengo otra escena m¨¢s tarde. Me tengo que 1. ir. Despu¨¦s de colgar, Luc¨ªa se volvi¨® hacia su representante, Martina Pizarro, y le indic¨®: Reserva un restaurante de buena privacidad para ma?ana por noche. Voy a cenar con se?orita L¨®pez. Martina asinti¨®. -De acuerdo. Pronto lleg¨® noche siguiente. Despu¨¦s de mar a Leonardo para avisarle que no ir¨ªa a casa a cenar, Natalie condujo hasta el restaurante acordado por ambas. Apenas entr¨® en s reservada, una figura se abnz¨® sobre e y abraz¨®, d¨¢ndole dos besos en meji efusivamente. ¡ª?Mi querida Natalie, c¨®mo te he extra?ado! Natalie no sab¨ªa qu¨¦ decir por un momento. El modo de que Luc¨ªa expresaba sus sentimientos permanec¨ªa tan directo, que pon¨ªa un poco 1/2 ¡ªSu¨¦ltame primero¡­ Luc¨ªa liber¨® s¨®lo despu¨¦s de darle otro beso en meji. -Hace mucho que no nos vemos. ?De verdad no me extra?aste? -No. -?Aww, qu¨¦ triste me pones! ?Estoy muy enojada! Ante eso, Natalie, cuya mano que sosten¨ªa el men¨² tembl¨® ligeramente, mir¨® y, sin poder contenerse m¨¢s, le advirti¨®: -Si vuelves a har as¨ª, es posible que no pueda evitar echarte a patadas. ¨COkay, ya veo¡­ Natalie respir¨® profundamente y no dijo m¨¢s. Despu¨¦s de ordenarida, Luc¨ªaenz¨® a contarle lo de Gis. -No vis noticias antes, de lo contrario, no habr¨ªa dejado que el director despidiera a Gis. Ya que ten¨ªa muchas escenas con e en mi papel, ?podr¨ªa habe ense?ado una li¨®n por ti! Observando lo indignada que estaba Luc¨ªa, Natalie no pudo evitar re¨ªrse. -Tranqu, ya est¨¢ resuelto ese asunto. Adem¨¢s, ahora que eres una actriz famosa, no te conviene si se corre voz de que intimidas as novatas. Luc¨ªa levant¨® una ceja y replic¨®: -?Ser una actriz famosa significa que no puede respaldar a su amiga? -De todos modos, ya pas¨®. Seguramente no volver¨¢s a encontrarte con e. -No lo creo. O¨ª que est¨¢ a punto de firmar con una agencia. Natalie pens¨® que Gis s¨®lo quer¨ªa experimentar vida en el mundo del entretenimiento, pero nunca hab¨ªa esperado que realmente pretendiera ser una estre. -Olvidemos eso. Nos cost¨® mucho vernos, as¨ª que no hablemos de personas desagradables. -Tienes raz¨®n. En una semana, bueno, m¨¢s o menos, terminaremos el rodaje aqu¨ª. Cuando nos mudemos a otro lugar despu¨¦s, no s¨¦ cu¨¢ndo podr¨¦ volver a verte. -No hay opci¨®n, el trabajo es lo m¨¢s importante. Mientras escudri?aba el rostro de Natalie con ojos hermosos, Luc¨ªa pregunt¨® en voz juguetona: ¡ª Entonces, ?quieres mantenerme? De esa manera, no tendr¨ªa que trabajar y podr¨ªa quedarme contigo todos los d¨ªas. ?De verdad no lo piensas m¨¢s? Yo s¨¦ c¨®mo moverme en todos los niveles. Si te pierdes a m¨ª, ?seguro que te arrepentir¨¢s! + Cap铆tulo 136 Cap¨ªtulo 136 Natalie, con expresi¨®n de impotencia, dijo: Por favor, d¨¦jame en paz. En serio, no me gustans mujeres. Adem¨¢s, lo que gano apenas me alcanza para mantenerme a m¨ª misma. ?Si te a?adicra a eso, me morir¨ªa de hambre! Luc¨ªa resopl¨® y murmur¨® con fingido enfado: Qu¨¦ aburrido. ?T¨² arruinaste mi sue?o! Natalie no pudo contener risa. Ya suficiente, dejemos de bromas. ?Crees que no te conozco? Te cuesta mucho no dejarte trabajar ni un d¨ªa. ?Realmente podr¨ªas quedarte en casa sin hacer nada? -?Ja, ja! Eso es porque me rechazabas siempre y eso me oblig¨® a trabajar m¨¢s duro. A continuaci¨®n,s dos no continuaron con el tema y empezaron a har de otras cosas. Cuando estaban a punto de terminar deer, Luc¨ªa se levant¨® y dijo: -Voy al ba?o. Natalie asinti¨®. ¡ªAdnte. Despu¨¦s de salir de s, Luc¨ªa se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia caja. Cuando estaba por llegar all¨ª, una persona sali¨® de repente de undo y chocaron. Luc¨ªa tropez¨® y casi se cae, mientras que su sombrero tambi¨¦n se vino al suelo, revndo su rostro delicado y atractivo. Al recobrar el sentido, e lo recogi¨® deprisa y se lo puso antes de caminar hacia caja con cabeza gacha. -?Me trae cuenta de s n¨²mero tres, por favor? Por su parte, Emiliano se enfoc¨® en delicada y peque?a barbi de Luc¨ªa, con su mente llena de imagen de su rostro encantador. Si no se equivocaba, e deb¨ªa ser Luc¨ªa, quien hab¨ªa ganado recientemente el premio a Mejor Actriz en los tres festivales m¨¢s importantes de cine, y sobre todo, ?resultaba mucho m¨¢s guapa en persona que en televisi¨®n! A ¨¦l siempre le hab¨ªan gustados bellezas, y tambi¨¦n hab¨ªa salido con varias estres del entretenimiento. Pero lo m¨¢s importante era que Luc¨ªa encajaba perfectamente en su gusto est¨¦tico. Entonces, casi sin dudarlo, se acerc¨® para pedirle su n¨²mero de tel¨¦fono. Mientras tanto, Luc¨ªa acababa de sacar su tarjeta bancaria cuando camarera mir¨® confundida y dijo: -?La s n¨²mero tres? Pero se?orita, ya se pag¨® cuenta. Luc¨ªa se sorprendi¨® por un momento, pero enseguida se dio cuenta de que Natalie deb¨ªa haber pagado por adntado. -Ya veo. Gracias. 1/3 Recuper¨® su tarjeta y se dio vuelta para irse, pero detuvo un hon gris teado. Emiliano mostr¨® una sonrisa amable y dijo con cortes¨ªa: -H, soy persona que choc¨® con usted antes. Lo siento, estaba apurado y no vi. Luc¨ªa, con mirada gacha, respondi¨® calmadamente: -Est¨¢ bien, no pasa nada. Al ve a punto de salir, Emiliano se apresur¨® a preguntar: -?Podr¨ªa dejarme su n¨²mero de tel¨¦fono? Supongo que me enamor¨¦ de usted a primera vista. Percibiendo el tono fr¨ªvolo en su voz, Luc¨ªa levant¨® fr¨ªamente mirada y replic¨® sin rodeos: Lo siento, soy lesbiana y no me gustan los hombres. ¨C Emiliano se qued¨® pasmado al o¨ªr eso, mientras que e ya hab¨ªa pasado junto a ¨¦l y se hab¨ªa marchado. Mirando su esbelta espalda, ¨¦l sonri¨® y sac¨® su celr para marcar un n¨²mero. This is property ? N?velDrama.Org. est¨¢ filmando Luc¨ªa actualmente y haz una inversi¨®n de cien mil dres -Verifica qu¨¦ pel¨ªc est¨¢ en a prodi¨®n. es Despu¨¦s de colgar, Emiliano apart¨® mirada con una sonrisa, se volte¨® y regres¨® a su s. Por otro lado, al llegar a s, Luc¨ªa mir¨® a Natalie con descontento y pregunt¨®: -?No hab¨ªamos acordado que yo pagar¨ªa hoy? ?C¨®mo pudiste pagar secretamente? -?Pero tienes que cuidar a tu familia, no? As¨ª que deber¨ªas ahorrar un poco. ¨C -Ya les di todo lo que gan¨¦, y estaida tampoco habr¨ªa costado mucho. Quieres hacerme sentir m¨¢s culpable a prop¨®sito, ?verdad? -Por favor, Viendo que se estaba enf¨´rru?ando, Natalie dej¨® los cubiertos y consol¨® riendo: no te enojes, ?s¨ª? Podr¨ªas invitarme a tomar un caf¨¦ m¨¢s tarde. Adem¨¢s, Monteflor es mi territorio, as¨ª que yo debo invitarte aer. Cuando vaya a Greeley despu¨¦s, ?te dejar¨ªa oportunidad de invitarme! -?Trato hecho! Pero si vuelves a pagar secretamente pr¨®xima vez, nunca me acercar¨¦ a ti m¨¢s. ro, entendido. Prontos dos terminaron deer y salieron de s, justo a tiempo para encontrarse con Emiliano y otros. Leonardo no esperaba toparse con Natalie all¨ª, y sus ojos se abrieron sorprendidos. 2 En cuanto a Emiliano, ¨¦l mostr¨® una pizca de alegr¨ªa en sus ojos al ver a Luc¨ªa, pero cuando se fij¨® en Natalie a sudo, sorpresa en mirada fue reemzada por confusi¨®n. 46,705 va 2/3 +15 BONUS ??C¨®mo fue ques dos se conocieron?! Pero r¨¢pidamente suprimi¨® sus dudas y se adnt¨® con una sonrisa, Natalie, qu¨¦ coincidencia. ?T¨² tambi¨¦n estabas cenando aqu¨ª? Natalie se mostr¨® tranqu y respondi¨®: ¨CSe?or Moreno, es un honorpartir el mismo restaurante contigo. Luc¨ªa, por su parte, no esperaba encontrarse con Emiliano de nuevo, pero ahora estaba m¨¢s interesada en otra cosa¡­ -Natalie, ?conoces a esta persona? ?Acaso ya no me amas? Aww, estoy tan triste¡­ +15 BONUS Cap¨ªtulo 137 Cap铆tulo 137 Cap¨ªtulo 137 Natalie se qued¨® aturdida, sin saber c¨®mo responder. Al percibl;s extra?as miradas que lenzaban, s¨®lo esperaba que tierra tragara en ese momento. Emiliano, igual asombrado, miraba as dos que ten¨ªan dnte. Cuando Luc¨ªa le hab¨ªa dicho Natalie? fr¨ªamente que era lesbiana, ¨¦l no lo crey¨®, pero ahora¡­ ?Acaso e sent¨ªa algo por -Te explicar¨¦ todo m¨¢s tarde. Ahora, vete. Luc¨ªa hizo pucheros y respondi¨® agraviada: -Est¨¢ bien. Pero no olvides mar cuando me extra?as. -ro, lo har¨¦. Al ve partir, Emiliano se invent¨® una excusa y sali¨® apresuradamente del restaurante, deteni¨¦nd en calle. -Perd¨®n, se?orita, en verdad me gustas. ?Por qu¨¦ no me das una oportunidad? Muy irritada, Luc¨ªa estaba a punto de echarlo cuando de repente se dio cuenta de algo, y le pregunt¨®: - ?C¨®mo conociste a Natalie? -Te lo contar¨¦ si aceptas salir conmigo. Luc¨ªa puso los ojos en nco y replic¨® impaciente: -Entonces olv¨ªdalo. Te lo dije, no me interesan los hombres. Con eso, abri¨® puerta del coche, se meti¨® y orden¨® al conductor que arrancara, sin darle ninguna oportunidad a Emiliano de har. Mientras observabas luces del auto que se iban alejando, ¨¦l curv¨® losbios. ?Esa presa era desafiante, y eso justo le gustaba! Entretanto, dentro del restaurante. Fausto mir¨® a Natalie y dijo: Se?orita L¨®pez, ya que est¨¢s aqu¨ª, no llevar¨¦ a Leo a casa. E asinti¨® y contest¨® cort¨¦smente: -ro, gracias por haberlo cuidado. Notando el distanciamiento en su tono, Fausto se sinti¨® un poco decepcionado, pero no pronunci¨® m¨¢s, s¨®lo pas¨® por sudo y se fue. Una vez a ss, Natalie se volvi¨® a Leonardo y pregunt¨® indiferente: -Se?or Ramos, ?d¨®nde estacion¨® el chofer el auto? -?C¨®mo conociste a Luc¨ªa? 1/3 +15 BONUS Natalie frunci¨® el ce?o y replic¨®: ¨CEso es algo personal, as¨ª que preferir¨ªa que no te entrometieras. Al ver el disgusto bajo sus ojos, Leonardo tens¨® involuntariamente el agarre sobre el reposabrazes de la si de ruedas. Desde que Natalie pidi¨® el divorcio, su actitud hacia ¨¦l hab¨ªa sido tajante. A veces pod¨ªa sentir ramente que estaban m¨¢s cerca, pero al siguiente momento, e retroced¨ªa varios pasos, creando distancia entre ambos. Leonardo baj¨® mirada y adopt¨® una expresi¨®n ambigua,o si estuviera pensando en algo. Ante eso, Natalie no dijo nada m¨¢s y lo llev¨® en silencio fuera del restaurante, En el camino de regreso, ambos estuvieron un poco cados, Despu¨¦s de llegar a vi, apenas pa?¨® a Leonardo a su habitaci¨®n, son¨® el timbre. Al ver que era Antonia llegando, Natalie abri¨® puerta, pero antes de que pudiera decir algo, otra le dio una fuerte bofetada. -?Paf! Como nunca esper¨® que e golpeara de repente, Natalie no pudo reionar y recibi¨® bofetada, lo que provoc¨® que su cara se pusiera roja e hinchada al instante. Sin embargo, Antonia a¨²n estaba furiosa, as¨ª que levant¨® mano para golpea nuevamente. Text content ? N?velDrama.Org. Natalie retrocedi¨® y lo esquiv¨®, advirtiendo en voz g¨¦lida: ?Se?ora Guerrero, mejor ten un poco de compostura! Antonia se rio fr¨ªamente y mir¨® de manera tan espeluznanteo si fuera un demonio que quer¨ªa devora. ¡ª?Compostura? Natalie, t¨² hiciste que Leo no pudiera caminar. S¨®lo te di una bofetada, jeso ya es mostrarte piedad! E hab¨ªa estado en el extranjero durante ese tiempo, pero ayer recibi¨® una mada inesperada de Matilda, balbuceando que Leonardo hab¨ªa tenido un idente automovil¨ªstico y sestim¨® pierna. Cuando se enter¨® de que el incidente sucedi¨® mientras ¨¦l iba al Registro Civil para legalizar el divorcio, estuvo tan enfadada que casi se desmaya, y de inmediato reserv¨® el vuelo m¨¢s r¨¢pido de regreso. Si hubiera sabido que Natalie har¨ªa sufrir tanto a su hijo, ?nunca habr¨ªa permitido que se casaran! Natalie estaba a punto de har cuando lleg¨® desde atr¨¢s voz fr¨ªa de Leonardo. 2/3 +15 BONUS -Mam¨¢, ?viniste a mi casa tan tarde s¨®lo para golpear a mi esposa? ?No crees que est¨¢s yendo demasiado lejos? Cap铆tulo 138 Cap¨ªtulo 138 Al ver a su querido hijo sentado en si de ruedas, Antonia se sinti¨® desconsda, apart¨® a Natalie y se precipit¨® a ¨¦l. -?As¨ª est¨¢s y a¨²n defiendes? Leonardo frunci¨® el ce?o y replic¨®: -Mi idente no tiene nada que ver con e. Antonia se rio fr¨ªamente. -Si no fuera porque ten¨ªas que ir al Registro Civil para divorciarte de e, ?habr¨ªas tenido ese idente? Nadie podr¨ªa prever ese tipo de cosas. -Basta, ya no necesitas decirme nada, no quiero escuchar m¨¢s. A partir de hoy, te mudas de nuevo a casa. El semnte de Leonardo se volvi¨® sombr¨ªo. ¡ªNo lo har¨¦. -De todos modos, ?no dejar¨¦ que sigas con esta mujer! -La mujer a que te refieres es mi esposa y tiene un nombre. Aunque no te gusta, espero que Antonia, conmocionada, abri¨® mucho los ojos, incapaz de creer que durante el poco tiempo que e llevaba en el extranjero, elportamiento de Leonardo hacia Natalie hab¨ªa cambiado tanto. -Leo, esta mujer s¨®lo te causar¨¢ da?o. Ven conmigo ahora mismo. ?Me encargar¨¦ del divorcio! Leonardo mir¨® fr¨ªamente y, con voz llena de enojo, insisti¨®: -Esto es asunto entre e y yo, as¨ª que espero que no te metas. Antonia se puso l¨ªvida de ira y rugi¨®: ¡ª?Leonardo, ?intentas cabrearme?! ?Sabes que casi tuve un ataque al coraz¨®n cuando me enter¨¦ de tu idente? Pero ahora, ?est¨¢s peleando conmigo por alguien que caus¨® tu paralizaci¨®n? Leonardo frunci¨® el ce?o y pregunt¨® con precisi¨®n: ¡ª?C¨®mo sab¨ªas de mi idente? ¨¦l hab¨ªa ordenado a todos que no le informaran a Antonia y a Ram¨®n sobre su idente. Incluso si se enteraban, deber¨ªa ser cuando regresaran para celebrar el cumplea?os de Josefina. Al escuchar eso, Antonia se sinti¨® un poco culpable y desvi¨® mirada, sin atreverse a mirar a Leonardo. Despu¨¦s de todo, hab¨ªa veces en que hasta e tem¨ªa enojarlo. -No importa c¨®mo lo sab¨ªa. En cualquier caso, no permitir¨¦ que sigas con Natalie. 1/3 This is property ? N?velDrama.Org. +15 BONUS Leonardo era todo para e, y si le pasaba algo a ¨¦l, preferir¨ªa renunciar a su vida. -En fin, no me mudar¨¦. Har¨¦ que Gaspar te lleve a casa m¨¢s tarde. -?Leonardo! Antonia se enrojeci¨® de ira y se qued¨® mir¨¢ndolo, desesperada. -?Quieres que me d¨¦ un infarto de coraje para estar conforme? Leonardo no le hizo m¨¢s caso y pos¨® su mirada en Natalie. -Voy a ba?arme. ?Puedes ayudarme? Natalie tampoco quer¨ªa enfrentarse s a Antonia. Hab¨ªa soportado su bofetada porque el idente de Leonardo s¨ª ten¨ªa algo que ver con e. Pero si Antonia volv¨ªa a ataca, ?no tolerar¨ªa m¨¢s! E asinti¨® y se acerc¨® a Leonardo, pero cuando iba a empujar su si de ruedas, Antonia apart¨® bruscamente. -?Quitate mano! ?No te acerques m¨¢s a Leo! Natalie, en lugar de enfurecerse, se rio y dijo: -Est¨¢ bien. Ya que ma?ana tengo que trabajar, t¨² te ocupas del se?or Ramos. Dicho eso, se dio vuelta y se fue. Una vez que Natalie desapareci¨® del sal¨®n, Antonia se prepar¨® para empujar si de ruedas, pero Leonardo prest¨® el bot¨®n de diri¨®n y se volvi¨® a e. A pesar de que estaba en una posici¨®n inferior en altura, su aura que emanaba segu¨ªa siendo dominante e imponente. -Mam¨¢, d¨¦jame ser ro: no pienso divorciarme de Natalie. Te sugiero que lo aceptes lo m¨¢s pronto posible. Antonia rechin¨® los dientes y le pregunt¨® furiosa: -?Qu¨¦ tiene Natalie de bueno? ?Te viste obligado a casarte con e en primer lugar! Ahora que Matilda ha vuelto, ?deber¨ªas divorciarte cuanto antes para casarte con e! Hab¨ªa visto a Matilda crecer desde ni?a y, a sus ojos, e era nuera m¨¢s adecuada. En cuanto a Natalie, una chica del campo, el hecho de llevar tres a?os casada con Leonardo ya era su mayor fortuna. -No me casar¨¦ con Matilda. Si te gusta tanto, puedes considera tu ahijada, pero no me involucres con e. Antonia lo mir¨® incr¨¦d y exm¨®: -?No te gustaba Matilda antes? ?No me digas que est¨¢s enamorado de Natalie! 2/3 +15 BONUS Leonardo frunci¨® el ce?o y replic¨®: -?Qu¨¦ tiene que ver si estoy enamorado de e o no? -Si no amas, ?por qu¨¦ no aceptas el divorcio? Mira, e no se lleva bien con su familia, y si te casas con Matilda, eso significa que tendr¨¢s el respaldo de familia L¨®pez. Pero si sigues con Natalie, ?no obtendr¨¢s nada! Leonardo fij¨® en e los ojos fr¨ªos y dijo pbra por pbra: ¡ªEscucha, no necesito a una mujer para afianzar mi carrera. Al ver lo obstinado que era, Antonia se enfad¨® tanto que le cost¨® respirar. Cap铆tulo 139 Cap¨ªtulo 139 -No importa lo que diga, ?no estar¨¢s de acuerdo con el divorcio, ?verdad? -Eso es -?Est¨¢ bien! ?Entonces, ir¨¦ a har con Natalie! Si te atreves a presiona, no volver¨¦ a verte en el futuro. Antonia ten¨ªa los ojos enrojecidos de rabia, pero en ese momento sent¨ªa m¨¢s decepci¨®n que nada. ?Me est¨¢s amenazando con eso s¨®lo por una mujer? Leonardo, luciendo insensible, respondi¨® con firmeza: -E no es una mujer¨²n, sino mi esposa. Y no te estoy amenazando, s¨®lo te estoy informando. -?Muy bien! ?Leonardo, alg¨²n d¨ªa te arrepentir¨¢s! Antonia hab¨ªa llegado exasperada, y se fue de misma forma. Debido a que haban en voz alta, Natalie pod¨ªa escuchar vagamente parte de su conversaci¨®n desde su habitaci¨®n. Hasta un sonido de puerta cerrada, s no se sumi¨® en el silencio. Parec¨ªa que Antonia se hab¨ªa marchado. Natalie se levant¨® y se dispuso avarse cuando escuch¨® un golpe en puerta. Abri¨® puerta y se encontr¨® con el rostro fr¨ªo de Leonardo. -?Olvidaste que hab¨ªas prometido ayudarme a ba?ar? Natalie se qued¨® paralizada y no supe c¨®mo responder. Hab¨ªa edido antes porque no quer¨ªa quedarse con Antonia, pero ahora que se hab¨ªa ido, ? c¨®mo pod¨ªa acercarse voluntariamente a Leonardo para que se bura de e? -Se?or Ramos, si no me equivoco, puedes ba?arte solo. Estoy muy cansada hoy y me ir¨¦ a dormir. Dicho eso, Natalie dio media vuelta para irse, pero Leonardo le agarr¨® mu?eca de golpe. Al siguiente instante, fue arrastrada hacia sus brazos. Estaba sentada sobre sus piernas, con sus rostros a pocos cent¨ªmetros de distancia, lo suficientemente cercao para poder ver incluso los pelitos en cara del otro. Ante eso, el coraz¨®n de Natalie se aceler¨® de manera involuntaria,o si estuviera a punto de 1/2 +15 BONUS Cuando reion¨®, apret¨® los dientes y, sinti¨¦ndose avergonzada, exm¨®: -?Su¨¦lteme! Quer¨ªa liberarse del agarre de Leonardo, pero s¨®lo logr¨® acortar m¨¢s y m¨¢s distancia que los separaba. En medio de sus respiraciones entrzadas, Leonardo emiti¨® repentinamente un quejido, haciendo que Natalie se pusiera tensa y apretaras manos. -?Eres un sinverg¨¹enza! Leonardo sujet¨® por cintura, oblig¨¢nd a acercarse m¨¢s a ¨¦l. -?Crees que ser¨ªa hombre si no reionara cuando te mueves tanto en mi regazo? -?Te advierto Content ? N?velDrama.Org. por ¨²ltima vez, su¨¦lteme! -?Quieres ayudarme a ba?arme? ?ro que no! -Entonces no te soltar¨¦. Natalie se sonroj¨® y se sinti¨® tan avergonzadao enojada. -?Leonardo, eres unpleto sinverg¨¹enza! -Gracias por el cumplido. Despu¨¦s de un tiempo en un enfrentamiento, Natalie finalmente cedi¨®. Tras secar a Leonardo, regres¨® a su habitaci¨®n, se acost¨® en cama y tard¨® un buen rato en calmarse. Al parecer, ten¨ªa que hacer que el cuidador se quedara en casa, de lo contrario, ?Leonardo siempre encontrar¨ªa excusas para obliga a hacer cosas que no quer¨ªa! A ma?ana siguiente, poco despu¨¦s deenzar a trabajar, Tina fue a Natalie con prisas. Quiero tomarme tres d¨ªas libres. Notando ansiedad en su rostro, Natalie pregunt¨® desconcertada: -?Por qu¨¦ necesitas tanto tiempo? ?Es que Omar te est¨¢ dandota? Cap铆tulo 140 Cap¨ªtulo 140 Tina neg¨® con cabeza y respondi¨® en voz baja: -No, s¨®lo cosas de familia, Al escuchar eso, Natalie no indag¨® m¨¢s. De acuerdo, ya veo. Si necesitas ayuda, cont¨¢ctame cuando sea. -ro, gracias. Poco despu¨¦s de que Tina se fuera, Natalie recibi¨® una mada inesperada de los organizadores del Concurso Nacional de Dise?o de Moda. H, buenos d¨ªas, ?es usted se?orita Natalie L¨®pez? Es que el concurso de dise?o de este a?o se llevar¨¢ a cabo en Monteflor el pr¨®ximo mes, y nos gustar¨ªa invitao juez. ?Me gustar¨ªa saber si est¨¢ disponible? Desde que Natalie hab¨ªa ganado el campeonato en dicho concurso durante tres a?os consecutivos, los organizadores contactaban cada a?o cuandoenzaba el registro de competencia, invit¨¢nd a ser juez. Anteriormente, hab¨ªa rechazado cada vez porque ten¨ªa que cuidar de Leonardo. Pero esta vez, acept¨® despu¨¦s de una breve reflexi¨®n. -S¨ª, estoy disponible. Por favor, env¨ªeme fecha y ubicaci¨®n para que yo pueda organizar mi agenda. Hubo silencio al otrodo durante unos segundos y eso confundi¨® a Natalie, quien ech¨® un vistazo a panta de su celr. -?H? ?Me puede escuchar? Qu¨¦ raro, ?es que se cort¨® l¨ªnea¡­? ¡ª?S¨ª, puedo escucha! ?Ahorita le enviar¨¦ fecha y ubicaci¨®n! -Perfecto. Despu¨¦s de colgar, el personal le mand¨® un mensaje a Natalie sobre fecha y ubicaci¨®n, y acto seguido, se dirigi¨® emocionado a oficina del gerente. -?Jefe, se?orita L¨®pez acept¨® ser juez! Ante esa noticia, el gerente levant¨® cabeza, incr¨¦dulo, y pregunt¨®: -?Est¨¢s seguro -?Est¨¢s seguro de que no malinterpretaste? ?Por supuesto que no! Incluso me pidi¨® que le enviara fecha y ubicaci¨®n. ¨C Una vez confirmado que Natalie realmente hab¨ªa aceptado, el gerente orden¨® deprisa: ¡ª? ma ahora mismo al Departamento de Rciones P¨²blicas y haz que anuncien que Elia ser¨¢ uno de los jueces en el Concurso Nacional de Dise?o de Moda de este a?o! 1/3 +15 BONUS -?Entendido! Al poco tiempo, esa novedad se difundi¨®o p¨®lvora, e incluso lleg¨® a ser tendencia en Twitter. La gente en l¨ªnea estaba emocionada, discutiendo y expresando su intenci¨®n de participar er: el concurso. [Si yo pudiera recibirentarios de El¨ªa, jno estar¨ªa tan mal participar en este concurso!] [O¨ª que Elia siempre ha mantenido un perfil bajo. Los organizadores han invitado muchas veces, pero nunca acept¨®. ?Es que est¨¢ neando tomar aprendices si edi¨® a ser juez?] [Recuerdo que Elia fund¨® un estudio, ?no? Tal vez quiere reclutar dise?adores para su estudio, por eso acept¨® este a?o ser juez.] This content provided by N(o)velDrama].[Org. [?Ah! ?E es mi ¨ªdolo! Escuch¨¦ que en final, no s¨®lo los concursantes dise?an ropa en el lugar, sino que los jueces tambi¨¦n brindan cr¨ªticas en vivo. ?Si no puedo llegar a final,prar¨¦ un boleto s¨®lo para ve!] Como se discut¨ªa intensamente en l¨ªnea, Matilda tambi¨¦n se enter¨® de noticia. Hac¨ªa poco que se hab¨ªa registrado. Aunque hab¨ªa ganado algunos premios en concursos de que s¨®lo dise?o en el extranjero, ahora que pretend¨ªa entrar en el mercado nacional, cre¨ªa obtener resultados impresionantes en ese Concurso Nacional de Dise?o de Moda le ganar¨ªa reconocimiento. Al pensarlo, se le ocurri¨® promesa de Leonardo de adquirir MY Habiendo dudado por un momento, decidi¨® finalmente marlo. -?Necesitas algo de m¨ª? para e. La voz de Leonardo sonaba indiferente,pletamente contraria a dulce anterior. Matilda se mordi¨® elbio y, tratando de reprimir su decepci¨®n, le pregunt¨®: -Leo, ?a¨²n m¨ª? recuerdas tu promesa de adquirir MY para En ese momento, Leonardo estaba revisando documentos. Al o¨ªr eso, hizo una pausa y respondi¨®: -S¨ª, la recuerdo, pero ahora hay algunos problemas. Te dar¨¦ otra empresa dentro de un tiempo. Con p¨¦rdida reflejada en los ojos, voz de Matilde no pudo evitar bajarse. -?Cu¨¢ndo ser¨¢? -Dentro de tres meses, a lo sumo. -Ya veo. Gracias, Leo. -Tengo una reuni¨®n en breve. Ahora cuelgo. Despu¨¦s de finalizar mada, Matilda apret¨® losbios, llena de tristeza. En el pasado, Leonardo esperar¨ªa a que e colgara por muy ocupado que estuviera; ahora, en cambio, su 2/3 +15 BONUS ?Y todo eso era por culpa esa puta de Natalie! Con eso en mente, un destello de resentimiento brot¨® en los ojos de Matilda. Cuando estuviera al mismo nivel que Leonardo, ¨¦l se dar¨ªa cuenta de que Natalie no era en absoluto lo bastante buena para ¨¦l, ?y de que s¨®lo e era su pareja perfecta! Mientras tanto, ens oficinas del Grupo Ramos. Leonardo pidi¨® a Carlos que fuera a su oficina e instruy¨®: -Recop informaci¨®n sobre empresa Esplendor Bordado y entr¨¦gam. Adem¨¢s, prepara los papeles necesarios, pues transferir¨¦ a nombre de Matilda. Una vez que sepletara esa cosa, no le deber¨ªa nada a Matilda. Carlos asinti¨®. -De acuerdo. -Ya puedes retirarte. Cap铆tulo 141 Cap¨ªtulo 141 Despu¨¦s de marcha de Carlos, Leonardo estaba a punto de revisar unos documentos cuando un dolor repentino le atraves¨® pierna, y se intensific¨® a medida que aumentata su frequencia, So rostro fue palideciendo cada vez m¨¢s yenz¨® a sudar frio. Tras mar a Natalie con esfuerzo, de repente todo se torn¨® negro ante sus ojos y luego perdi¨® el conocimiento, Text content ? N?velDrama.Org. Cuando se despert¨®, ya pasabans diez de noche, Se encontraba de vuelta en habitaci¨®m de vi y Natalie estaba a sudo, usando un pa?uelo para limpiarle el sudor. -Por fin est¨¢s despierto. ?Todav¨ªa te duele pierna? Leonardo neg¨® con cabeza, tratando de incorporarse en cama, pero se dio cuenta de que se sent¨ªapletamente d¨¦bil. Natalie dej¨® el pa?uelo a undo y lo ayud¨® a levantarse mientras dec¨ªa, ¨CD¨¦jame ayudarte, Sudaste mucho. Ferm¨ªn vino a hacerte una sesi¨®n de acupuntura, as¨ª que es normal que te sientas sin energ¨ªa. Una vez sentado, Leonardo mir¨® y pregunt¨®: -?Qu¨¦ le pas¨® a mi pierna? ?Por qu¨¦ tuve esos espasmos repentinos? Y el dolor era casi insoportable. -Bueno, eso debe ser una secu del idente pasado. Y, sumado al esfuerzo que has hecho para caminar despu¨¦s de cada vez que te han hecho acupuntura, tu cuerpo est¨¢ casi a su l¨ªmite. -?Qu¨¦ me rend¨® hacer Ferm¨ªn si vuelve a suceder esto? ¨¦l sugiri¨® que deber¨ªas descansar en cama por un tiempo. Despu¨¦s de todo, estar sentado todo el d¨ªa no favorece cii¨®n en tus piernas. Leonardo asinti¨®. -Entiendo. Al ver que su aspecto hab¨ªa vuelto a normalidad, Natalie pens¨® que ya estaba bien y le pregunt¨® qu¨¦ quer¨ªa para cenar. -Lo que sea. Algo sencillo,o pasta. Ese d¨ªa,o ni?era que se encargaba deida tuvo una emergencia de fam¨ªlia, se tom¨® una licencia temporal. -Okay, Inmediatamente despu¨¦s de preparar cena para Leonardo, Natalie recibi¨® una mada desconocida. -Natalie, jay¨²dame! 1/3 +15 BONUS Al segundo siguiente, salieron maldiciones del auricr, pa?adas por los gritos de T¨ªna. El semnte de Natalie cambi¨® de inmediato. Se dispon¨ªa a decir algo, pero mada se cort¨®, y cuando intent¨® devolver mada, el celr del otrodo ya estaba apagado. ?Algo le hab¨ªa sucedido a Tina! Llev¨® a toda prisaida a habitaci¨®n de Leonardo y dijo: -Tengo que salir un momento. Come tu pasta y descansa. -?A d¨®nde vas a esta hora? Pero Natalie se fue tan apresuradamente que no ten¨ªa tiempo para responder. Leonardo m¨® de inmediato a Carlos y, con tono fr¨ªo, indic¨®: -Natalie acaba de salir. ?Ve r¨¢pido tras e y prot¨¦g! Fuera de vi, Natalie orden¨® averiguar ubicaci¨®n del n¨²mero de tel¨¦fono desde el que Tina m¨®, mientras conduc¨ªa hacias afueras de ciudad. Tina era una nativa de Monteflor, pero su hogar estaba ens ¨¢reas m¨¢s remotas de ciudad, lo que requer¨ªa varias horas en coche para llegar all¨ª. Pronto, Natalie recibi¨® respuesta. Al echar un vistazo al mensaje, fren¨® de repente y dio vuelta su auto, acelerando de regreso a ciudad. Treinta minutos despu¨¦s, el coche se detuvo bruscamente frente a Divertia, el mayor club nocturno de Monteflor. Natalie se baj¨® y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia el interior. Sin perder el tiempo, subi¨® en el ascensor hasta el octavo piso y abri¨® de una patada puerta de s donde estaba Tina. Al ver escenasciva en penumbra, Natalie se puso extremadamente sombr¨ªa y, llena de furia, encendi¨®s luces. De inmediato, habitaci¨®n se ilumin¨®o si fuera pleno d¨ªa y todos se detuvieron en seco. -?Qu¨¦ chingados! ?Qui¨¦n chingaos prendi¨® luz? Los ojos de Natalie recorrieron r¨¢pidamente s hasta que vio a Tina en un rinc¨®n, desali?ada, con un hombre encima de e, ?y en ese momento, su mirada mostr¨® una intenci¨®n asesina! Apresuradamente se acerc¨® a sudo, tir¨® al hombre al suelo y le propin¨® un golpe en cara. -?Ay! 2/3 +15 BONUS Con el grito de dolor, el resto de gente en s reion¨® y se adnt¨® para rodear a Natalie. El que encabezaba el grupo era un hombre con un solo ojo y un rostro rechoncho, Se rio fr¨ªamente mientras miraba a Natalie, y escupi¨®: Nena, puerca par¨ª¨®, y los cochinos a chir! T¨² irrumpiste sin raz¨®n y le diste una paliza a mi hombre, dudo que salgas de esta habitaci¨®n con facilidad hoy. Natalie lo mir¨® inexpresiva, sin el m¨ªnimo miedo en sus ojos, ¡ªMenos pbras. ?Vienen de uno en uno o todos juntos? La sonrisa del hombre estaba llena de desd¨¦n, y su tono se volvi¨® m¨¢s fr¨ªvolo, Si vamos juntos, me temo que no puedes soportarlo, Cap铆tulo 142 Cap¨ªtulo 142 Dicho eso, el hombre hizo um gui?o, ante lo cual un sujeto fornido a sudo, que media alrededor de 1,9 metros de altura, ?levant¨® el pu?o y lo golpe¨® hacia Natalie! Pero, para sorpresa de todos, a unos diez segundos, el hombre corpulento cay¨® frente a multitud con un ruido sordo, Al ver eso, el tuerto hizo una mueca y grit¨®: ?Vamos,padres! Denle una dura paliza a esta mujer. Text content ? N?velDrama.Org. Sin embargo, docena de hombres apenas aguant¨® cinco minutos antes de quedarse tirados desordenadamente en el suelo, quej¨¢ndose. En cuanto as mujeres que los pa?aban, ya se hab¨ªan asustado y huido hace rato. En ese momento, s estaba hecha un desastre, con l¨¢mpara de ara?a del techo tambale¨¢ndose, a punto de caer. Natalie se acerc¨® para levantar a Tina y dio pasos firmes para salir de habitaci¨®n. Pero apenas lleg¨® a puerta, detuvieron gerente de Divertia, Emma Soto, y un grupo de guardias de seguridad. -Disculpa, se?orita, despu¨¦s de haber golpeado a mi hu¨¦sped, ?c¨®mo esperas que hagamos negocios en el futuro si tergas as¨ª sin m¨¢s? Natalie, con gesto hdo, le pregunt¨®: -?Qu¨¦ quieres entonces? Emma sonri¨® ligeramente, pero sus ojos rebosaban amenazas. Eso es muy sencillo. Dame un dedo tuyo ys dejaremos ir. -?Quieres un dedo m¨ªo? Pero no creo que sean capaces de lograrlo. Ante esas pbras, el rostro de Emma se torn¨® adusto mientras dec¨ªa burlonamente: Entonces, parece que no nos dejas otra alternativa. Natalie le sostuvo mirada sin expresi¨®n, ni el menor temor en sus ojos. ¡ª En ese momento, son¨® voz col¨¦rica del tuerto: -?Emma, tienes que pi! ?Seguro que voy a matar a esta zorra! ?Si dejas ir hoy, Divertia tendr¨¢ problemas para hacer negocios despu¨¦s! Como aquel tipo estaba afiliado a una mafia, si se met¨ªan con ¨¦l, no podr¨ªan resistir si esa parte segu¨ªa ocasionando problemas de manera continua, a pesar del respaldo que Divertia contaba con otras fuerzas. Pensando en eso, Emma/se puso seria e instruy¨® en tono fr¨ªo: -?Vayan y agarren a esa mujer! Con esa orden, los guardias de seguridad detr¨¢s de e estaban a punto de abnzarse hacia Natalie cuando se oy¨® una voz hda. 1/3 +15 BONUS -Les reto a que se atrevan a toca! Instant¨¢neamente, todo el mundo se dirigi¨® hacia el lugar de donde proven¨ªa voz, y cuando se dieron cuenta de que era Leonardo, sus rostros se cubrieron de asombro. Natalie, por su parte, tambi¨¦n se sorprendi¨® por un momento, pues no esperaba que ¨¦l estuviera alli Emma fue primera en volver en s¨ª y enseguida mostr¨® una sonrisa addora mientras caminaba hacia Leonardo. -Se?or Ramos, ?por qu¨¦ est¨¢ libre hoy¡­? Antes de que pudiera terminar su frase, el guardaespaldas aldo de Leonardo le propin¨® una patada que hizo vr, cayendo violentamente al suelo con el rostro p¨¢lido por el dolor. A duras penas consigui¨® levantarse apoy¨¢ndose en pared, y soportando el dolor que sent¨ªa, continu¨®: ¡ªEs un malentendido¡­ Por favor, d¨¦jeme explicar¡­ Pero Leonardo ni siquiera mir¨®, simplemente fijando su mirada g¨¦lida en Natalie. -?Qu¨¦ haces ah¨ª de pie? Al percibir su enfado, Natalie frunci¨® losbios y se dirigi¨® a sudo mientras ayudaba a Tina. -Lleva a Tina ahora al hospital. Yo ir¨¦ despu¨¦s de ocuparme de esto. ¡ª De acuerdo. Natalie se dio vuelta, y estaba por marcharse cuando el tuerto intervino entre dientes: Se?or Ramos, si no me equivoco, no ten¨ªamos ning¨²n problema. Compr¨¦ a esa mujer por quinientos mil dres. ?Acaso no cree que merezco una explicaci¨®n antes de que se lleven as¨ª sin m¨¢s? Leonardo se lo qued¨® mirando y pregunt¨® fr¨ªamente: -?Qu¨¦ explicaci¨®n quieres? -Si me puede dar quinientos mil, fingir¨¦ que lo de hoy nunca ha ocurrido. Al escuchar eso, Natalie se gir¨®, lo mir¨® y le dijo pbra por pbra: -Puedo darte ese dinero, pero, ?y que le hicieron a Tina? ?C¨®mo piensaspensa? El tuerto se qued¨® aturdido por un momento antes de respondero si nada: -Bueno, podr¨¢n pagarme menos dinero. S¨®lo denme cuatrocientos mil. Ante su expresi¨®n desde?osa, Natalie solt¨® a Tina y camin¨® lentamente hacia ¨¦l. El hombre, muy asustado de e, le pregunt¨® con un ligero temblor en voz: -?Qu¨¦ pretendes? Cap铆tulo 143 Natalie se detuvo frente a ¨¦l, le agarr¨® el brazo y se lo retorci¨® de repente. -?c! 2/3 +15 BONUS El tuerto chill¨® de dolor. Natalie le apart¨® el brazo con frialdad y se levant¨®, espetando: Ahora te dar¨¦ seiscientos mil dres por tu brazo roto. Los otros cien mil ser¨¢n mipensaci¨®n para ti. Tras eso, se di¨® vuelta y camin¨® junto a Tina, tom¨¢nd en brazos y march¨¢ndose directamente. De camino al hospital, Tina abraz¨® a Natalie mientras lloraba a l¨¢grima viva. Si esta ¨²ltima no hubiera ido esa noche, ten¨ªa muy ro lo que le habr¨ªa pasado. Cuando se calm¨® finalmente, Tina mir¨® y expres¨® sinceramente: -?Natalie, de verdad, muchas gracias! Natalie le dio unas palmaditas en espalda y consol¨® suavemente: -Por favor, no pienses en nada. Todo ya pas¨®. ¨C -S¨ª, lo s¨¦¡­ Cap¨ªtulo 143 +15 BONUS No pas¨® mucho tiempo antes de que ambas llegaran al hospital. Tras una detada revisi¨®n, era afortunada que Tina s¨®lo tuviera algunos rasgu?os en piel y estuviera en shock. Una vez que el m¨¦dico se retir¨®, Natalie se sent¨® junto a cama. -Tina, ?qu¨¦ sucedi¨® exactamente? Tina se qued¨® cada por un momento y, conteniendo su enojo,enz¨® a explicar: -Mi pap¨¢ volvi¨® a jugar y perdi¨® quinientos mil. Le dijeron que si no pagaba, le cortar¨ªan mano, as¨ª que me vendi¨® para salvarse. Natalie frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?¨¦l no sabe que en estos a?os has ganado varios cientos de miles? Tina neg¨® con cabeza. -No le dije, de lo contrario, sin duda me habr¨ªa quitado todo para volver a apostar. No quiero que sepa de ese dinero, ?ni pienso d¨¢rselo! This content provided by N(o)velDrama].[Org. Al ver c¨®mo se manten¨ªa fuerte, Natalie se entristeci¨® por e. Antes, Tina tambi¨¦n hab¨ªa pose¨ªdo a una familia feliz y armoniosa. Si no fuera por adi¨®n al juego de su padre, familia Rojas no habr¨ªa quebrado y su mam¨¢ no se habr¨ªa ido despu¨¦s de divorciarse de su pap¨¢. -Hiciste bien al no dec¨ªrselo. Tina, verdad, siempre he querido preguntarte, ?has considerado romperpletamente con tu padre? Al escuchar eso, Tina levant¨® cabeza repentinamente, mostrando sorpresa en sus ojos. -Honestamente, s¨ª lo he pensado¡­ Pero tambi¨¦n s¨¦ que, a menos que me vaya a un lugar donde nadie me conozca, siempre vivir¨¦ bajo su sombra. -Pero el juego es ilegal, ?y te vendi¨® por dinero! Tina se mordi¨® elbio y se call¨®. En realidad, entend¨ªa muy bien lo que Natalie quer¨ªa decir. E cerr¨® los ojos y, con voz temblorosa, respondi¨®: -Necesito considerarlo¡­ Si realmente metiera a su padre en c¨¢rcel, definitivamente su vida se volver¨ªa m¨¢s tranqu; al menos no tendr¨ªa que preocuparse por los acreedores que buscar¨ªan. Pero no estaba segura de si alg¨²n d¨ªa se arrepentir¨ªa. ¨C Natalie asinti¨®. Est¨¢ bien, t¨®mate tu tiempo. O podr¨ªas mudarte y simplemente ignorar cualquier noticia sobre ¨¦l. -Lo tengo ro¡­ Natalie, te tomaste toda una noche por m¨ª, deber¨ªas ir a descansar ahora. Puedo arrerms s. 1/3 +15 BONUS Al ver que Tina estaba m¨¢s serena, Natalie no se qued¨® mucho tiempo. Cuando lleg¨® a casa y vio a Leonardo esper¨¢nd en s, una oleada de culpabilidad aflor¨® en su interior. Tus piernas¡­ Deber¨ªas irte a cama para descansar. Leonardo mir¨® y, de repente, solt¨® una risa fr¨ªa. Si realmente te preocupara mi salud, no te habr¨ªas ido sin contarme nada. ??Sabes lo peligroso que fue esta noche?! Natalie apret¨® losbios y contest¨® en voz baja: -Cre¨ª que pod¨ªa manejarlo. -?Y si hubiera m¨¢s gente del otrodo esta noche? S¨ª, unas diez personas no son nada para ti, pero ?podr¨ªas con cien? Aunque seas muy fuerte, ?tus l¨ªmites f¨ªsicos existen! Notando preocupaci¨®n oculta bajo su expresi¨®n g¨¦lida, Natalie baj¨® mirada,o una ni?a que hab¨ªa hecho algo mal. -Lo siento, pero no te lo dije porque no quer¨ªa que te preocuparas¡­ -Ja, ?entonces tengo que agradecerte? Cuando se enter¨® de que e se enfrentaba s a una docena de hombres en Divertia, Leonardo se enoj¨® tanto que deseaba lleva de vuelta y darle una buena li¨®n, para que no se atreviera a enfrentar esos peligros por su cuenta. Hubo un silencio por un buen rato antes de que Natalie le echara una mirada furtivamente. Leonardo todav¨ªa luc¨ªa enojado, y al percibir su vista, v¨® sus ojos fr¨ªos en e. -Siento haberte preocupado. Pero ya es tarde, mejor descansamos temprano. Ma?ana tenemos que trabajar. -?Que no se repita! Ante eso, Natalie cambi¨® r¨¢pidamente de tema y dijo: -M¨¢s tarde transferir¨¦ seiscientos mil dres a tu cuenta. En cuanto al dinero de L¨¢grima del ¨¢ngel¡­ no tengo esa cantidad por ahora. Te pagar¨¦ cuando junte suficiente. Al escuchar eso, cara de Leonardo se oscureci¨® instant¨¢neamente. ?No se imaginaba que e hiciera sus cuentas de manera tan meticulosa! -Como quieras. Con eso, ¨¦l no mir¨® de nuevo y se alej¨® directamente en su si de ruedas. Hasta que su figura se perdi¨® de vista, Natalie por fin se rj¨®, sac¨® r¨¢pidamente su tel¨¦fono y le transfiri¨® ese dinero. No quer¨ªa deberle m¨¢s a Leonardo, o alg¨²n d¨ªa no podr¨ªa librarse de ¨¦l. 23 +15 BONUS Temprano por ma?ana siguiente, Nataliepr¨® desayuno y fue al hospital a ver a Tina. Justo cuando lleg¨® a puerta de s, escuch¨® voz furiosa de Tina desde adentro. -?Te dije que no quiero verte! ?Puedes desaparecer? +15 BONUS Cap铆tulo 144 Cap¨ªtulo 144 Natalie empuj¨® apresuradamente puerta de habitaci¨®n y se congel¨® al ver a Omar de pie junto a la cama de Tina. Omar, por su parte, parec¨ªa algo inc¨®modo al ve y le salud¨® torpemente. Tina lo fulmin¨® con mirada y pregunt¨® con impaciencia: -?Ya te puedes ir? Omar apret¨® losbios y murmur¨®: -Entonces vendr¨¦ esta tarde a verte. No es necesario. No quiero verte. Al escuchar eso, Omar hizo una breve pausa al darse vuelta, pero luego dej¨® habitaci¨®n a paso r¨¢pido. Natalie puso el desayuno en mesa y pregunt¨®: -?C¨®mo supo Omar que estabas en el hospital? ?Sigue habiendo contacto entre ustedes? No lo s¨¦. Me molesta verlo ahora. ?Oh, por favor, dejemos de har de ¨¦l! ?Qu¨¦ desagradable! Dicho eso, Tina tom¨® algunas respiraciones profundas y finalmente se tranquiliz¨®. -Por cierto, creo que ya estoy bien. M¨¢s tarde me encargar¨¦ del alta y regresar¨¦ al trabajo despu¨¦s de eso. Natalie frunci¨® el ce?o y le aconsej¨® con preocupaci¨®n: ¨CSer¨ªa mejor que descansaras un par de d¨ªas m¨¢s. No es necesario. S¨¦ c¨®mo estoy. Ante su insistencia, Natalie no discuti¨® m¨¢s y se limit¨® a asentir. -Est¨¢ bien, entonces. ?Pero necesitas que te pa?e? -No, ve a trabajar. Natalie asinti¨®. De acuerdo. Por tarde, Tina regres¨® al trabajoo era de esperar. Vi¨¦ndportarse normalmente, ya sea caminando o ens reuniones, Natalie finalmente se sinti¨® aliviada. Cerca de hora de salida, recibi¨® una mada de Leonardo. -Omar quiere invitarte a cenar esta noche. Recordando actitud de Tina hacia ¨¦l esa ma?ana, Natalie guard¨® silencio por un momento antes de responder: Si quiere que lo ayude a reconquistar a Tina, dile que no se moleste, pues no lo har¨¦. 1/3 Le permanec¨ªa muy vivo c¨®mo Omar ha tratado a Tina cuando ¨¦l estaba con Gis. +16 BONUS Si Tina decidia perdonarlo y volver con ¨¦l, Natalie no tendr¨ªa objeciones, pero ayudarlo a persegui estabapletamente descartado. -Est¨¢ bien, lo entiendo. Tras eso, Leonardo colg¨® y se gir¨® para encontrar mirada expectante de Omar. ?Qu¨¦ dijo Natalie? ¡ªE rechaz¨®, La expectativa en cara de Omar se transform¨® instant¨¢neamente en decepci¨®n. -Ya veo¡­ Leonardo no simpatiz¨® en absoluto con ¨¦l y, en cambio, con indiferencia dijo: ¡ªMejor piensa ens peores cosas que has hecho antes. Siendo sincero, si no fueras mi amigo, ni siquiera te habr¨ªa ayudado a hacer esa mada. Omar esboz¨® una sonrisa amarga y lo mir¨®, argumentando: -Pero, parece que no has arredos cosas con Natalie. Pues si no, al menos e habr¨ªa aceptado por tu bien, ?o me equivoco? Ya puedesrgarte. Por noche, Tina invit¨® a Natalie a cenar para agradecerle por habe salvado noche anterior. Dado que a ambas les gustaba muchoerida hot pot, buscaron un restaurante cercano a empresa. Mientras cenaban, Natalie not¨® que Tina estaba distra¨ªda y no pudo contenerse para preguntar: -?Tienes algo en mente? Tina suspir¨® y respondi¨® con frustraci¨®n: -He reflexionado sobre lo que me preguntaste anoche. neo cortarpletamentes rciones con mi padre, pero no puedo convencerme de meterlo en prisi¨®n¡­ ?Crees que soy in¨²til, Natalie? Al ver su lucha y dolor mezdos en su rostro, Natalie frunci¨® losbios. Content ? N?velDrama.Org. -La verdad, no todos pueden ser tan crueleso yo. No te culpes. Al menos, cuando tu padre no ten¨ªa problemas de juego, fue amable contigo. Tina mir¨® y dijo con expresi¨®n seria: ¨CNo, Natalie, no eres para nada cruel, ?de verdad! Siempre me has apoyado cuando he estado triste y me has defendido cuando he enfrentado dificultades. Para m¨ª, eres una persona que merece todo lo bueno. ?Es que toda familia L¨®pez 2/3 +15 BONUS Natalie se ech¨® a refr y pronunci¨®: Ya, dejemos de har de cosas desagradables. ?Sigamos cenando! Cap铆tulo 145 Cap¨ªtulo 145 -?S¨ª,amos! +15 BONUS Despu¨¦s de terminar cena, Natalie condujo a Tina de regreso a casa. En el camino, se le ocurri¨® lo que Leonardo le hab¨ªa dicho por tel¨¦fono hoy, y dijo: -Ah, por cierto, hoy Omar quiere invitarme a cenar. Tina frunci¨® el ce?o, luciendo bastante impaciente. -No le har¨¢s m¨¢s caso. Le dej¨¦ ro que no volver¨¦ a estar con ¨¦l. ?Pero ¨¦l eso unapa que no se puede quitar de encima! Natalie asinti¨® con cabeza. -Sea cual sea tu decisi¨®n, te apoyar¨¦. Despu¨¦s de dejar a Tina en casa, Natalie regres¨® a vi. En ese momento, Leonardo estaba sentado en s, y era obvio que esperaba. Natalie se acerc¨® y se sent¨® a sudo. Se?or Ramos, ?me estabas esperando por algo en particr? -Dentro de unos d¨ªas es el cumplea?os de abu. ?Tienes alguna idea para su regalo de cumplea?os? Natalie guard¨® silencio por un momento antes de contestar: -S¨ª, ya lo he pensado. ?Qu¨¦ neas regr t¨²? Leonardo frunci¨® el ce?o al mira, y pregunt¨®: -?No deber¨ªamos regr algo juntos? Natalie se volvi¨® sorprendida a ¨¦l y murmur¨®: -Pero sol¨ªamos dar regalos por separado en todos los cumplea?os anteriores de abu. -Entonces, a partir de este a?o, los daremos juntos. Natalie vacil¨® un momento y dijo:-Acordamos divorciarnos cuando tu pierna se recuperara, as¨ª que no veo necesidad¡­ No pudo terminar sus pbras cuando Leonardo interrumpi¨® fr¨ªamente: -?Est¨¢s tan segura de que mi pierna se recuperar¨¢? ?Es que olvidas que el doctor Ortega dijo que tal vez no volver¨¦ a ponerme de pie? -?Tranquilo! Tu pierna definitivamente mejorar¨¢. Al notar firmeza en sus ojos, Leonardo jade¨® exasperado. -?No entiendo de d¨®nde sacas tanta confianza! Perceptiva ante sorna en su tono, Natalie pregunt¨® desconcertada: -?Por qu¨¦ te enojas 1/3 +15 BONUS Leonardo no pronunci¨® nada m¨¢s, pero se v aterradoramente fr¨ªo. Despu¨¦s de un rato de silencio, Natalie se levant¨®, i no tienes nada m¨¢s que decir, me retirar¨¦ a mi habitaci¨®n. Natalie. Leonardo mir¨® fijamente y pregunt¨®, enfatizando cada pbra: ¨C?No has vacdo ni un momento desde que pediste el divorcio? Frente a su mirada intensa y agresiva, Natalie baj¨® cabeza y apret¨® el pu?o a sudo, Al cabo de un momento, respondi¨® con determinaci¨®n: -No, Con esas pbras, el rostro de Leonardo se volvi¨® sumamente sombr¨ªo y atm¨®sfera en s tambi¨¦n se torn¨® tensa. Natalie sab¨ªa que ¨¦l estaba enfadado, pero no se arrepent¨ªa de su respuesta. No quer¨ªa dejarse espacio para retroceder, ni deseaba volver a ser misma e, quien estaba totalmente centrada en Leonardo y sumisa hasta el extremo, -Ya me voy a mi habitaci¨®n. Descansa temprano, Durante los pr¨®ximos d¨ªas, Natalie no volvi¨® a ver a Leonardo en vi. Pens¨® que podr¨ªa haber salido de viaje de negocios, pero de repente recibi¨® una mada de Ferm¨ªn. -?Qu¨¦ pasa con Leonardo? ?Por qu¨¦ me dijo que ya no necesitaba acupuntura en el futuro? Natalie frunci¨® el ce?o y respondi¨®: -No tengo idea. Bueno, voy a preguntar. Te devolver¨¦ mada m¨¢s tarde. A continuaci¨®n, m¨® a Leonardo, pero tras varias veces en que no respondi¨®, no tuvo m¨¢s remedio que marcar el n¨²mero de Carlos. -?Leonardo se fue de viaje de negocios estos d¨ªas? Ferm¨ªn me dijo que ya no necesitar¨¦ m¨¢s acupuntura. This is property ? N?velDrama.Org. Hubo un breve silencio al otrodo de l¨ªnea antes de que Carlos susurrara: -Bueno¡­ el se?or Ramos no se fue de viaje de negocios. Ha estado viviendo en empresa estos d¨ªas. Permitame preguntar, ?hubo alg¨²n problema entre ustedes dos? Al o¨ªr eso, Natalieenz¨® ¨¢ reflexionar. ?Acaso Leonardo estaba enojado por lo que hab¨ªa dicho e esa noche? -Bueno, no exactamente. S¨®lo hubo un peque?o desacuerdo. Carlos, sosteniendo el celr, se ve¨ªa al borde des l¨¢grimas. ?De verdad fue s¨®lo un peque?o desacuerdo? 2/3 +15 BONUS ¨²ltimamente, Leonardo estaba de muy mal humor, haciendo que el ambiente en oficina fuera muy deprimente. Los gerentes de cada departamento fueron rega?ados tan duramente cada vez que iban a informar de su trabajo, que desear¨ªan convertirse en el aire para que ¨¦l no los viera. -Creo que anda algo mal al se?or Ramos¡­ Se?orita L¨®pez, ?por qu¨¦ no viene a verlo? +15 BONUS Cap¨ªtulo 146 Cap铆tulo 146 Cap¨ªtulo 146 Natalie frunci¨® el ce?o y guard¨® silencio por un momento antes de decir: -Voy para all¨¢ despu¨¦s de trabajar. Eso mejor, gracias. Carlos esperaba que, al llegar Natalie, pudiera resolver los desacuerdos entre ellos dos, y as¨ª todos los empleados no tendr¨ªan que trabajar con miedo y tensi¨®n. Apenas lleg¨® hora de salida, Natalie dej¨® empresa y se dirigi¨® en coche hacia el Grupo Ramos. La verdad, era primera vez que visitaba ese lugar. Antes, cuando a¨²n no hab¨ªan anunciado su matrimonio, Leonardo hab¨ªa dejado en ro que no quer¨ªa que e fuera a empresa a buscarlo, y e tampoco quer¨ªa hacer el rid¨ªculo. Carlos baj¨® a recibi, explicando mientras caminaban: -El se?or Ramos est¨¢ en una reuni¨®n. Ahora llevo a su oficina. Natalie rechaz¨® con indiferencia: -No hace falta. Ll¨¦vame a s de espera. Ante su insistencia, a Carlos no le qued¨® m¨¢s opci¨®n que conduci hasta s de espera. -Se?orita L¨®pez, ?quiere tomar algo de beber? Natalie hizo un adem¨¢n con mano y respondi¨®: -No, gracias. Oc¨²pate de tus asuntos, no te preocupes por m¨ª. -De acuerdo, pero si necesita algo, ll¨¢meme directamente. Ya hab¨ªa pasado una hora cuando Leonardo termin¨® conferencia. Justo cuando sali¨® de s de reuniones, Carlos se le acerc¨® e indic¨®: -Se?or, se?orita L¨®pez ha llegado. -?A qui¨¦n dijiste? -A Natalie L¨®pez. -?Y d¨®nde est¨¢ ahora? -En s de espera. Al escuchar eso, Leonardo se apresur¨® a ir hacia el lugar, y en el momento en que abri¨® puerta, se qued¨® paralizado, ?Porque Natalie estaba pegada a mesa, dormida! -Se?or¡­ -?C¨¢te! 1/3 +15 BONUS Se volvi¨® a Carlos y le orden¨® en voz baja: -Ve y trae una manta. Cinco minutos m¨¢s tarde, Leonardo manej¨® su si de ruedas a Natalie y lleg¨® despacio junto a Natalie, cubri¨¦nd con manta en sus manos. Content ? N?velDrama.Org. Sin embargo, e no estaba profundamente dormida y se despert¨® al sentir el contacto, Al ver a Leonardo, su expresi¨®n cambi¨® a una de cierta sorpresa. Con los ojos encerrados, se ve¨ªa un poco confundida, d¨¢ndose a entender que a¨²n no estabapletamente despierta. -?La reuni¨®n ya termin¨®? Leonardo respondi¨® con indiferencia: -S¨ª. ?Qu¨¦ necesitas? Natalie,pletamente despierta en ese momento, lo mir¨® y pregunt¨®: -Escuch¨¦ del doctor Rojos que le dijiste que ya no necesitar¨ªas m¨¢s acupuntura. ?Por qu¨¦? -No hay por qu¨¦. S¨®lo no quiero seguir trat¨¢ndome. Natalie frunci¨® el ce?o, con perplejidad reflejada en su rostro. -?Es que acaso quieres volver a vivir lo mismo que hace tres a?os? Hace tres a?os, cuando Leonardo tuvo un idente automovil¨ªstico y estaba demasiado herido para levantarse de cama, los ionistas del Grupo Ramos empezaron a aprovechar situaci¨®n para quitarle el poder. Finalmente, su t¨ªo le arrebat¨® presidencia de empresa. En aquel entonces, a Ram¨®n tambi¨¦n le hab¨ªan tenido una trampa y estaba demasiado ocupado para ayudarlo. A ra¨ªz de eso, Leonardo estuvo deprimido por mucho tiempo, y s¨®lo despu¨¦s de que sus piernas se recuperaron poco a poco logr¨® recuperar el control del Grupo Ramos de su t¨ªo. Leonardo, sin mostrar emoci¨®n, respondi¨® con voz fr¨ªa pero llena de firmeza: -Lo que pas¨® hace tres a?os ya fue,s cosas son diferentes ahora. No permitir¨¦ que lo que sucedi¨® en ese momento se repita. -Entonces, ?por qu¨¦ no quieres tratartes piernas? La mano de Leonardo en el reposabrazos de si de ruedas se tens¨® sin darse cuenta mientras replicaba fr¨ªamente: -?No tiene nada que ver contigo! Natalie, irritada, le pregunt¨®: ?C¨®mo es que no tiene nada que ver conmigo? Acordamos que, una vez que te recuperaras des piernas, nos divorciar¨ªamos. Ahora si no quieres tratarte, ? acaso vamos a estar juntos para siempre? Leonardo mir¨® fijamente y, de nada, se rio sarc¨¢sticamente. -Finalmente muestras tu verdadera cara. ?Quieres que mis piernas sanen s¨®lo para escapar de m¨ª! Natalie, con resignaci¨®n, frunci¨® el ce?o al mirarlo. 2/3 +15 BONUS -?No est¨¢s enfermo o algo as¨ª? Cap铆tulo 147 Cap¨ªtulo 147 This is property ? N?velDrama.Org. -?Qu¨¦ quieres decir? +15 BONUS ¡ªCuando tu pierna se cure, nos divorciamos, ?y eso ser¨ªa beneficioso para ambos! Si no quieres hacerlo, jentonces voy a pedir al tribunal el divorcio! Leonardo apret¨® los dientes y, con los ojos muy abiertos, grit¨®: -?Natalie, no te atrevas! Natalie se rio con despreocupaci¨®n. -?Por qu¨¦ no me atrever¨ªa? Si no quieres curarte pierna y te entregas a autodestri¨®n, es tu asunto, ?por qu¨¦ yo deber¨ªa sacrificar toda mi vida por ti? Puedes enloquecer, pero no me hagas problemas a m¨ª. Despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta y se fue directamente. Una vez fuera del Grupo Ramos, Natalie reflexion¨® un momento y decidi¨® mar a Josefina. Tras contarle que Leonardo renunciaba a tratarse pierna, e condujo de regreso a vi. Despu¨¦s de ba?arse, se preparaba para cena cuando Leonardo entr¨® exasperado en el sal¨®n. -?Por qu¨¦ le dijiste a mi abu que no quer¨ªa seguir el tratamiento en mi pierna? Natalie dej¨® el tenedor, se encontr¨® con sus ojos y respondi¨® serenamente: -Tarde o temprano e lo sabr¨ªa. ?Hay alguna diferencia entre dec¨ªrselo ahora y m¨¢s tarde? Leonardo estaba l¨ªvido, luchando por reprimir su ira. -?Muy bien! Natalie, no esperaba que fueras tan impresionante. Natalie sonri¨® ligeramente y agreg¨®: -Si no sigues el tratamiento, no tengo raz¨®n para quedarme aqu¨ª. Esta noche me mudar¨¦. -?Int¨¦ntalo si te atreves! -?Puedes ver si me atrevo o no! Leonardo respir¨® profundamente y, cuando recuper¨® calma, dijo fr¨ªamente: -Bueno, puedo seguir el tratamiento en mi pierna, pero con condici¨®n de que no nos divorciemos. Natalie rod¨® los ojos,enzando a impacientarse. -Leonardo, seguir el tratamiento o no es tu propio problema. Si usas esoo condici¨®n para amenazarme, s¨®lo conseguir¨¢s que te desprecie. ?T¨²¡­! Al ver expresi¨®n de rabia en Leonardo, Natalie no tuvo ganas de seguiriendo, por lo que se levant¨® y solt¨®: ¨CComo quieras. Al final, no soy yo quien no podr¨¢ caminar. Cuando eso suceda, y Matilda te abandoneo hace tres a?os, te lo habr¨¢s buscado, 1/2 +15 BONUS Dicho eso, se fue a habitaci¨®n a empacar sus cosas. Mientras estaba a punto de terminar, Leonardo entr¨®. -Te prometo que seguir¨¦ el tratamiento en mi pierna, as¨ª que no puedes irte. Natalie puso los ojos en nco, tir¨® ropa bien doda sobre cama y se quej¨®: ¨C?Por qu¨¦ no dijiste eso antes? Es tu pierna que necesita tratamiento, pero esperas que otros te lo pidan. ?Eres un loco! Leonardo no tuvo respuesta. Despu¨¦s de ese incidente, vida cotidiana de los dos volvi¨® a su apacible rutina. Pronto fue el cumplea?os de Josefina. En esos d¨ªas, ninguno de los dos hab¨ªa vuelto a mencionar c¨®mo deber¨ªan hacer para regrle a Josefina en su cumplea?os, pero ambos sab¨ªan que era imposible hacerlo juntos. Ese d¨ªa, Natalie sali¨® temprano del trabajo y fue a tienda para recoger el rosario budista que hab¨ªa reservado con meses de anticipaci¨®n antes de dirigirse a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Josefina originalmente no quer¨ªa una gran celebraci¨®n, pero ese a?o cumpl¨ªa setenta a?os, y a petici¨®n de Ram¨®n y Antonia, al final hab¨ªa invitado a varias celebridades del mundo empresarial de Monteflor. Cuando Natalie entr¨® en s, ya estaban presentes muchos invitados. Antonia, que estaba hando con Matilda en ese momento, not¨® de un vistazo, pero puso cara larga y apart¨® mirada, fingiendo no habe visto. Natalie no le dio importancia y se acerc¨® a saludar a Josefina. La anciana, al ve, sonri¨® cari?osamente. -Natalie, por fin has llegado. Pens¨¦ que te hab¨ªas olvidado de mi cumplea?os. Natalie sonri¨® y, entreg¨¢ndole una hermosa caja de regalo, dijo: -?C¨®mo podr¨ªa olvidarlo? ? i Feliz cumplea?os, abu! Josefina recibi¨®, abri¨® y cuando vio una pulsera de cuentas budistas dentro, su sonrisa se volvi¨® a¨²n m¨¢s brinte. -Es verdad que entiendes mejor que nadie mis gustos. Me encanta este regalo, ?gracias! Al ver c¨®mo Josefina se pon¨ªas cuentas de inmediato, multitudprendi¨® importancia de Natalie para e. -A prop¨®sito, ?d¨®nde est¨¢ Leo? ?Por qu¨¦ no vino contigo? 2 Cap铆tulo 148 Cap¨ªtulo 148 Natalie sacudi¨® cabeza y respondi¨®: -Me fui del trabajo a tienda para recoger el rosario budista y luego vine. Supongo que ¨¦l todav¨ªa est¨¢ trabajando horas extras. Al escuchar eso, Josefina mostr¨® un destello de desilusi¨®n en sus ojos. E pens¨® que durante ese tiempo viviendo juntos, rci¨®n entre ellos se reparar¨ªa, pero ahora parec¨ªa que segu¨ªa siendo igual que antes, sin avances. -Hoy es mi cumplea?os y ¨¦l se atreve a trabajar horas extras. Cuando llegue, jaseg¨²rate de reprenderlo bien! Natalie sonri¨® y, sin querer disgusta, edi¨® r¨¢pidamente: -Est¨¢ bien, abu, lo har¨¦. Matilda, a undo, se sinti¨® tanto celosao enojada al ver c¨®mo Josefina trataba tan bien a Natalie y pensar en lo fr¨ªa que estaba con e. De no ser porque Leonardo hab¨ªa sido criado por esa vieja y s¨®lo obedec¨ªa, ?no se habr¨ªa molestado tanto ence! ¡ªMati¡­ Mati¡­ ?por qu¨¦ de repente no dices nada? La voz de Antonia devolvi¨® a Matilda a realidad y se apresur¨® a mirar a su amiga. -Lo siento, me distraje. Creo que es porque estoy un poco cansada ¨²ltimamente. -Es posible, pues has estado ayud¨¢ndome con preparaci¨®n de fiesta de cumplea?os. De todos modos, debo agradecerte por todos tus esfuerzos. ?Uy, si tan s¨®lo Natalie fuera un poco m¨¢s comprensivao t¨², aunque sea un poquito! Al escuchar eso, Matilda inconscientemente apret¨® el pu?o. ?La verdad era que no quer¨ªa serprensiva en absoluto! Pero si no mostraba algo de obediencia, tal vez hoy ni siquiera tendr¨ªa derecho a presentarse all¨ª. Con ese pensamiento en mente, esboz¨® una sonrisa t¨ªmida y respondi¨® suavemente: -Me alegra mucho poder ayudarte, se?ora Antonia. Siempre disfruto estar contigo, porque puedo aprender mucho de ti. Antonia asinti¨®, satisfecha. -Descuida, veo todos tus esfuerzos. ?Eres ¨²nica nuera que acepto! Matilda fingi¨® p¨¢nico y r¨¢pidamente se neg¨®: -Por favor, no digas eso. Natalie ya est¨¢ casada con Leo. No me atrevo a hacerme ilusiones. Antonia tom¨® de mano y le dijo en voz baja: ¡ªTe ayudar¨¦. Luego, se acerc¨® al o¨ªdo de Matilda y le susurr¨® algo, haciendo que su rostro se pusiera inmediatamente rojo. 1/3 * BONUS Par otrodo, despu¨¦s de dar un paseo por el sal¨®n de fiesta, Natalie e abris decidi¨® ir at afvrri¨® y Jardin trasero, neando eum un zato en glorieta a kk. Justo cuando leg¨® a puerta del jardin, escuch¨® un marmolto dende atentras. Vava animada fiesta de cumplea?os de Josefina esta noche L¨¢stima que el se?or Ramos me haya venido Oigan, ?ser¨¢ porque est¨¤ discapacitado y no se atreve a ventr?Text content ? N?velDrama.Org. ASP. Tambi¨¦n creo que es porque teme ser objeto de bas. Despu¨¦s de todo, sol¨ªa ser el orgulloso de los cielos, pero ahora tiene que moverse en si de ruedas y nunca volver¨¢ a ponerse de pie. Supongo que pronto tendr¨¢ que ceder el cargo de presidente del Grupo Ramos a otra persona. Si yo que ¨¦l, tampoco lo aceptar¨ªa. De s¨®lo pensar en pasar el resto de mi vida en una si de ruedas, ?preferir¨ªa tirarse al rio! Natalie frunci¨® el ce?o y, incapaz de contenerse m¨¢s, se acerc¨® y espet¨®: ¨CSi tienen agas, diganle esto a Leonardo en su cara. Esconderse y murmurar a espaldas de otros, ?no les da verg¨¹enza? En glorieta se encontraban unas j¨®venes de familias adineradas de Monteflor, que hab¨ªan vuelto del extranjero recientemente y Natalie no conoc¨ªa. Las se?oritas no se imaginaron que alguien ir¨ªa al jard¨ªn trasero y se asustaron primero, pero al reconocer a Natalie, sus expresiones se llenaron de inmediato de desprecio y bu. -Oh, vamos, miren qui¨¦n est¨¢ aqu¨ª, se?orita Natalie! Pero lo que dijimos es verdad, ?o crees que dijimos algo incorrecto? Natalie se rio fr¨ªamente y replic¨®: -Aunque Leonardo nunca vuelva a ponerse de pie, ?no les corresponde burse de ¨¦l aqu¨ª! -?T¨²! En ese momento, una des j¨®venes, cuya familia hac¨ªa negocios con el Grupo L¨®pez, se puso de pie y mir¨® despectivamente a Natalie, advirti¨¦nd: Natalie, ser¨¢ mejor que finjas que no escuchaste nada, jo har¨¦ que mi pap¨¢ corte cooperaci¨®n con tu familia! Natalie, sin miedo alguno, le devolvi¨® mirada, y estaba a punto de refutar cuando una voz fr¨ªa sono detr¨¢s de e. ¡ª?Muy bien dicho, se?orita Mu?oz! Si familia Mu?oz es tan capaz, supongo que no necesitan cooperar con el Grupo Ramos. ?Ah, casi lo olvido, ustedes tambi¨¦n, los Rubios y Ortiz! Al ver a Leonardo quien apareci¨® de nada detr¨¢s de Natalie,s damas palidecieron al instante. Si sus familias se enteraran de que lo hab¨ªan ofendido, causando ruptura de cooperaci¨®n 2/3 Se¨Cse?or Ramos¡­ no fue a prop¨®sito¡­ Lo siento¡­ -Se?or Ramos, por favor perd¨®nenos¡­ ?Prometo no har as¨ª de nuevo! -Lo siento mucho, se?or Ramos¡­ +15 BONUS Cap铆tulo 149 Cap¨ªtulo 149 Todass se?oritas entraron en p¨¢nico, y algunas t¨ªmidas incluso empezaron a sollozar de miedo. Pero Leonardo no mostr¨® ni pizca de piedad y dijo fr¨ªamente: -Si se atreven a decirlo, tienen que ser capaces de asumirs consecuencias. Natalie, por su parte, tambi¨¦n se sorprendi¨® un poco al verlo y le pregunt¨® en voz baja: ¡ª? Cu¨¢ndo llegaste? -Cuando saliste de s. -Ah, ya veo¡­ ??As¨ª que me sigui¨® todo el camino al jard¨ªn?>> Leonardo mir¨® a los ojos con cierta ternura. No esperaba que Natalie saliera en su defensa, y una oleada de sentimientos indescriptibles lo inund¨®. -?Ya fuiste a ver a abu? Estuvo hando de ti todo el tiempo. -Todav¨ªa no. Nada m¨¢s llegar a Mansi¨®n de Armon¨ªa, Leonardo vio dirigi¨¦ndose al jard¨ªn y sigui¨®. -Entonces te llevar¨¦ all¨ª. ?Ya preparaste el regalo de cumplea?os para abu? -S¨ª. Natalie empujaba si de ruedas mientras chaba ocasionalmente con Leonardo, y atm¨®sfera entre los dos era bastante rjada y alegre. Reci¨¦n hab¨ªan entrado en s cuando atrajeron toda atenci¨®n. Aunque en el cumplea?os de Santiago, Leonardo ya hab¨ªa anunciado su matrimonio con Natalie, gente a¨²n no pod¨ªa aceptar ese hecho. Despu¨¦s de todo, ni siquiera hab¨ªan o¨ªdo har de que se conoc¨ªan, y ahora les dijeron de repente que estaban ya casados. Entretanto, Matilda se fijaba en Natalie con enorme odio. Deber¨ªa ser e quien se paraba detr¨¢s de Leonardo, ?pero esa maldita mujer hab¨ªa arrebatado todo eso! Leonardo se acerc¨® a Josefina y le entreg¨® el regalo de cumplea?os preparado. -Abu, ?feliz cumplea?os! Josefina lo fulmin¨® con mirada y replic¨®: -Sabes que hoy es mi cumplea?os, pero llegaste tan tarde. Text content ? N?velDrama.Org. 1/2 +15 BONUS A pesar de quejas, felicidad ¨¦ra evidente en su cara cuando tom¨® el regalo. E abri¨® caja y encontr¨® dentro un conjunto de cores de jade¨ªta hda, cuyo valor se estimaba en varios millones de dres. Josefina calmadamente cerr¨® caja y entreg¨® al mayordomo que estaba a sudo. Creo que el regalo que me dio Natalie es m¨¢s sincero. Al notar que e tocaba inconscientemente el rosario en su mu?eca mientras haba, Leonardo se qued¨® perplejo por un momento, pero pronto se rpuso y pregunt¨®: ?Este fue el regalo de cumplea?os que e te dio? Ese rosario val¨ªa al menos medio mill¨®n de dres. Josefina asinti¨®. -S¨ª, es de e. Est¨¢ bonito. Los dos s¨®lo haron por un rato cuando Antonia lleg¨® con Matilda. -Mam¨¢, Mati tambi¨¦n te trajo un regalo. Esto es un amuleto que e pidi¨® en el templo durante un mes. Entonces, Matilda le entreg¨® el amuleto a anciana y, un poco t¨ªmida, expres¨®: -Abu Josefina, escuch¨¦ que los amuletos del Templo de Disciplina son los m¨¢s efectivos, as¨ª que fui especialmente a pedir uno para usted. ?Espero que est¨¦ sana y viva por muchos a?os! Josefina recibi¨® despreocupada el amuleto y asinti¨®. -Gracias, se?orita Matilda. Antonia, aseg¨²rate de atende bien. Notando su actitud distante hacia e, sonrisa de Matilda se congel¨®, y por instinto mir¨® a Leonardo a undo. Sin embargo, el hombre no se fij¨® en e, pues manten¨ªa su mirada puesta en Natalie todo el tiempo. +15 BONUS Cap¨ªtulo 150 Cap铆tulo 150 Cap¨ªtulo 150 Al ver eso, Matilda se mordi¨® elbio inferior, con los ojos llenos de tristeza y desgana. A sudo, Antonia frunci¨® el ce?o, mir¨® a Leonardo y le reproch¨®: Leo, no s¨®lo pienses en Natalie, tambi¨¦n puedes darle un paseo a Mati por aqu¨ª. Leonardo, sin expresi¨®n alguna, lenz¨® una mirada y rechaz¨® sin rodeos: -No tengo tiempo. Puedes pedirles a los sirvientes que lleven a pasear. -T¨² y Mati han sido amigos desde chiquitos, ?no crees que est¨¢ feo dejar que los sirvientes pa?en? Un destello de furia cruz¨® los ojos de Leonardo, y estaba a punto de replicar cuando Josefina intervino: Basta ya, todos c¨¢llense. ?Quieren que los invitados los vean hacer el rid¨ªculo en ¨C mi cumplea?os? Antonia se qued¨® moment¨¢neamente at¨®nita y luego guard¨® silencio, aunque un poco disgustada. Dadass situaciones, Matilda se apresur¨® a tomar pbra: -Por favor, no peleen por m¨ª. Ah, por cierto, lleg¨® mi amiga. Voy a busca y ticar un rato. Ya habr¨¢ oportunidad de conocer Mansi¨®n de Armon¨ªa. Antonia forz¨® una sonrisa y asinti¨®. ¨CAdnte. En los postres de hoy hay pastel que te gusta. A¨²n no cenaste, as¨ª que aseg¨²rate deer algo. Est¨¢ bien, gracias, lo tengo en cuenta. Una vez que Matilda se alej¨®, sonrisa d¨¦ Antonia se borr¨® al instante. -Leo, despu¨¦s de fiesta de cumplea?os de tu abu, t¨² y Natalie qu¨¦dense. Tu pap¨¢ y yo queremos har con ustedes. Leonardo asinti¨®. ¡ªEntendido. Por otrodo, Matilda encontr¨® a Gis y juntas buscaron un lugar tranquilo para char. -Te sugiero que concentres tu atenci¨®n en Leonardo. Has hecho todo paracer a su madre todos los d¨ªas, pero mira, ?no sirve de nada! Matilda sonri¨®, con un destello de astucia en sus ojos. -?Qui¨¦n dice que no sirve de nada? Gis sacudi¨® cabeza con resignaci¨®n y decidi¨® no continuar el tema. -Por cierto, mi pap¨¢ ha invertido en una prodi¨®n, y me consiguieron un buen papel. 1/3 +15 BONUS A decir verdad, a Matilda no le interes¨® lo m¨¢s m¨ªnimo, pero fingi¨® estar emocionada y exm¨®: -?En serio? ?Entonces podr¨ªas adentrarte en el mundo del entretenimiento? ?Por supuesto! ?Sin duda ser¨¦ una estre de primera f! Y en ese momento, todos los que me menospreciaron estar¨¢n bajo mis pies. T¨²¡­ bueno, ?de veras terminaste con Omar? Al escuchar eso, el j¨²bilo en el rostro de Gis se disip¨® de inmediato, y respondi¨® fr¨ªamente: Es s¨®lo un hombre m¨¢s. Si ¨¦l ya no me quiere, no insistir¨¦. De todos modos, hay muchos hombres en este mundo. Matilda levant¨® una ceja y susurr¨®: ¨CPero escuch¨¦ que ¨²ltimamente est¨¢ tratando de reconquistar a Tina. ?Te resignas a perder ante esa mujer? Tras unos segundos de silencio, Gis solt¨® una risa fr¨ªa. ro que no, jas¨ª que no permitir¨¦ que est¨¦n juntos! Mientras Matilda le iba a preguntar qu¨¦ neaba hacer, el celr de Gis son¨® de repente. Despu¨¦s de colgar, e volte¨® hac¨ªa Matilda y dijo con ansiedad: -Tengo un asunto en casa. Ya tengo que irme. ?Nos vemos otro d¨ªa! -Est¨¢ bien. Observando c¨®mo se marchaba Gis, mirada de Matilda se volvi¨® intensamente fr¨ªa poco a poco. As ocho de noche, justo cuando Josefina estaba a punto de cortar el pastel, una figura esbelta entr¨® en s. -Abu, ?c¨®mo puedes cortar el pastel sin esperarme? Al escuchar ese sonido, Josefina se qued¨® congda en su lugar, mirando at¨®nita figura que se aproximaba a e mientras sus ojos reflejaban sorpresa e incredulidad. ?Tadeo, ?has vuelto?! Tadeo Ramos lleg¨® frente a anciana, sonri¨® amablemente y respondi¨®: -S¨ª, abu, he vuelto. Los ojos de Josefina se pusieron rojos al instante. Asinti¨® repetidamente y entre sollozos murmur¨®: - Qu¨¦ bueno que regresaste, qu¨¦ bueno¡­ Los invitados se impresionaron hasta m¨¦d al ver a Tadeo, ya que hab¨ªa estado ausente de vista del p¨²blico hac¨ªa cinco o seis a?os. Desde que sus padres murieron en un idente automovil¨ªstico, dej¨® una carta a Josefina y desapareci¨®, y nadie sab¨ªa ad¨®nde se hab¨ªa ido. 2/3 Text content ? N?velDrama.Org. +15 BONUS Josefina lo llev¨® para sentarse a sudo y, una vez que se tranquiliz¨®, le pregunt¨®: -Mi cari?o, ?d¨®nde has estado estos a?os? Tadeo sonri¨® y, evitando pregunta, s¨®lo dijo: ¡ªAbu, m¨¢s adnte te lo contar¨¦ todo. Hoy es tu cumplea?os, ahora deber¨ªas cortar el pastel. Cap铆tulo 151 Cap¨ªtulo 151 ¨C Vale, vale¡­ Lo que digas. El sirviente empuj¨® tarta de ocho pisos y despu¨¦s de que gente cantara canci¨®n de cumplea?os de Josefina, Josefina cort¨® tarta y apart¨® a Tadeo para char. Natalie estaba desconcertada porque nunca hab¨ªa o¨ªdo que Josefina tuviera otro nieto. Se?or Ramos, ?cu¨¢l es rci¨®n de este hombre contigo? Leonardo con calma, -Es el hijo de mi t¨ªo, mi primo. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ no sab¨ªa que ten¨ªas un t¨ªo? Antes de que volvieras con familia L¨®pez, mi t¨ªo y su mujer murieron en un idente de coche, y luego Tadeo se fue de Monteflor dejando una carta, as¨ª que es normal que no lo supieras. Tampoco esperaba que Tadeo volviera. -Oh. Natalie no insisti¨® en el tema, parec¨ªa que Leonardo no conoc¨ªa bien con su primo. As 10 de noche, despu¨¦s de que los invitados se fueron, Josefina m¨® a Natalie y Leonardo. -Tadeo, es tu primo Leo y su mujer Natalie. Tadeo mir¨® hacia si de ruedas en que estaba sentado Leonardo y estaba sorprendido. -Leo, ?qu¨¦ te pas¨® en pierna? Leonardo se mostraba indiferente, -Me qued¨¦ paralizado en un idente de coche hace tiempo. Tadeo permaneci¨® cado unos segundos y dijo: No pasa nada, hoy en d¨ªa medicina est¨¢ tan avanzada, seguro que te curas. Tras decir eso, mir¨® a Natalie y sonri¨® con dulzura, -H, Natalie. -H. No sab¨ªa por qu¨¦, al estar cerca de Tadeo, Natalie tuvo una sensaci¨®n inc¨®moda, pero no pod¨ªa decir de d¨®nde proven¨ªa esa sensaci¨®n. ¡ª Josefina sonri¨® y dijo: Tadeo, acabas de regresar, debes estar cansado, descansa un poco, chalet donde viv¨ªan tus padres, pido que gente vaya a limpiarlo regrmente. el +15 BONUS Al mencionar a los padres de Tadeo, los ojos de Josefina enrojecieron. Tadeo se puso en cuchis frente a e y sonrid: -Abu, me voy, ma?ana ir¨¦ a ver a mis padres y luego vend a verte a ti Ben Tadeo se despicio de los invitados y sali¨® de Mansi¨®n de Armonia. Josefinanz¨® una mirada a Antonia que estaba descontenta y le dijo: -Bueno, despu¨¦s de media noche, estoy cansada, descansen bien en casa. -De acuerdo Antonia les habia pedido a Leonardo y Natalie que se quedaran para har de su divorcio, pero ahora no queria hacerlo y sali¨® de Mansi¨®n de Armonia. En el camino a casa, Natalie sinti¨® que algo raro con Leonardo y le pregunto: -Se?or Ramos, no te cae bien tu primo? La g¨¦lida mirada de Leonardo se poso en e, -?Te gusta este tipo? -?Qu¨¦? Natalie se sorprendi¨®, -?Por que preguntas eso? Dijo Leonardo celoso,-Te quedaste pegada a ¨¦l cuando te saludo. Natalie funci¨® el ce?o, solo dudaba de por qu¨¦ se sentia inc?moda cuando estaba cerca de Tadeo Despu¨¦s de oir lo que dijo Leonardo,prendi¨® de repente raz¨®n de su iodidad en aquel momento. Tadeo le parecia peligroso. Aunque este hombre hab¨ªa hecho todo lo posible por ocultarlo, emanaba un aura peligrosa. Definitivamente, no era un hombre sencillo. Al ver que Natalie no dec¨ªa nada, frialdad en los ojos de Leonardo se intensific¨®, -?Natalie, te lo advierto, no te conviene, es mejor que no te metas con ¨¦l! This content provided by N(o)velDrama].[Org. Capitulo 152 Cap铆tulo 152 Capitulo 152 Natalie trunci¨® el cedo disgustada, ?Cu¨¢l de tus ojos vio que queria meterme con ¨¦l? Los dos ojos lo vieron. +15 BONUS Ginexplicable! E gir¨® cabeza para no mirar a Leonardo, pero se qued¨® pensando en investigar a Tadeo. Natalie descart¨® idea en un rato, no tendria nada que ver con familia Ramos despu¨¦s de divorciarse de Leonardo, y aunque Tadeo fuera un hombre peligroso, no era asunto suyo. Al pensar en el divorcio, piedra que pesaba en el coraz¨®n de Natalie desapareci¨® al instante sin dejar rastro. Al pensar en el divorcio, piedra que pesaba en el coraz¨®n de Natalie desapareci¨® al instante sin dejar rastro. -?Ram¨®n, ha vuelto Tadeo! En menos de media hora, Ram¨®n lleg¨® a mansi¨®n. -?Qu¨¦ pasa? Estaba en camino de Mansi¨®n de Armonia cuando recibi¨® mada de Antonia. Antonia, e inmediatamente dio vuelta al coche para regresar. -Apareci¨® mientras su abu cortaba tarta, ?volvi¨® parapetir con Leo por herencial del Grupo Ramos? Si Le¨®n Ramos y Julia Loente no hubieran muerto en un idente de coche y Tadeo hubiera desaparecido de repente, Leonardo no ser¨ªa hoy el presidente del Grupo Ramos. This is property ? N?velDrama.Org. La cara de Ram¨®n era un poco sombr¨ªa, neg¨® con cabeza y dijo: -No s¨¦, observemost primero, Leo ha manejado el Grupo Ramos todos estos a?os. Puede tener una parte des iones, pero si quiere quitarle el Grupo Ramos des manos a Leo, no es tan f¨¢cil. Antonia frunci¨® el ce?o y dijo irritada, ?Por qu¨¦ vuelve! Si pudiera, le gustaria que Tadeo no volviera en toda su vida. Ram¨®n mir¨® con indiferencia y le dijo: -Tadeo es mi sobrino, y sus padres est¨¢n muertos, a partir de ahora le tratar¨¦o a mi propio hijo, jno vuelvas a decir esas cosas, o me enfadar¨¦! La cara de Antonia se puso nca ante Ram¨®n, y temndo dijo: -Lo s¨¦. -Quedan cosas en empresa, vuelvo para solucionas, ?no duermo en casa esta noche! +15 BONUS Mirando espalda de Ram¨®n mientras se marchaba, Antonia se sinti¨® agraviada y enfadada, pero no pod¨ªa hacer nada, Ram¨®n y e estaban en un matrimonio de negocios, y e siempre sab¨ªa que ¨¦l no la quer¨ªa. Durante el mes siguiente, Fermin vino todos los d¨ªas a hacerle acupuntura a Leonardo, y su pierna empez¨® a recuperarse poco a poco. Esa noche, al terminar acupuntura, Ferm¨ªn le pidi¨® a Leonardo que intentara ponerse de pie. y caminar. el Bajo mirada expectante de Natalie, Leonardo se levant¨® lentamente y dio unos pasos, dolor insoportable de su pierna hizo que un sudor fr¨ªo rezumara porsisuras de su frente, pero no se quej¨® y camin¨® por habitaci¨®n durante diez minutos antes de llegar a su si de ruedas. Fermin asinti¨® y dijo: -Se?or Ramos, lo ¨²nico que tiene que hacer ahora es rehabilitaci¨®n diaria y estar¨¢ de pie en medio mes o as¨ª. La expresi¨®n de Leonardo no cambi¨®, no se le ve¨ªa alegria. -Gracias, doctor Rojos, cu¨¢nto te pago por este periodo, le pedir¨¦ a mi secretaria que transfiera a tu tarjeta. Fermin se alegr¨® al o¨ªr lo del dinero, -D¨¦me 143 mil dres, luego le dar¨¦ a se?orita L¨®pez el n¨²mero de tarjeta. -Muy bien. Cuando Fermin se fue, Natalie mir¨® a Leonardo y le dijo: Se?or Ramos, ?no se alegra de que su pierna est¨¦ casi curada? -SL Natalie frunci¨® losbios, por su expresi¨®n no pod¨ªa saber si estaba contento. -Voy a poner el agua para que te des un ba?o. Al ver que Leonardo no dec¨ªa nada, Natalie entr¨® en el ba?o y empez¨® a poner agua en ba?era. Viendoo el agua sub¨ªa lentamente en ba?era, Natalie se qued¨® un poco ensimismada. (Cuando pierna de Leonardo est¨¦pletamente curada, se divorciar¨¢ conmigo.> Natalie tuvo una extra?a sensaci¨®n. Parec¨ªa que ¨²ltimamente pasaba mucho tiempo con Leonardo y que se sentiria un poco inc¨®moda si se separaban de repente. Justo en medio de los pensamientos de Natalie, voz de Leonardo lleg¨® desde puerta del +15 BONUS Natalie, abu se ha desmayado y est¨¢ hospitalizada! Cap铆tulo 153 Cap¨ªtulo 153 Natalie cerr¨® el grifo nerviosa y sali¨® del ba?o. -?Qu¨¦ pasa? Dijo Leonardo serio, -No est¨¢ ro, vamos al hospital. Cuando llegaron al hospital, adem¨¢s de Antonia y Ram¨®n, estaba Tadeo, Leonardo frunci¨® el ce?o: -?C¨®mo est¨¢ abu? La cara de Ram¨®n era sombr¨ªa, El m¨¦dico a¨²n est¨¢ revisando, tenemos que esperar los resultados. ?Por qu¨¦ mi abu se desmay¨® de repente? Antonia y Ram¨®n no dijeron nada, Tadeo, que estaba a undo, dijo: -Hoy enviaron un paquete a Mansi¨®n de Armon¨ªa, yo estaba cenando con abu en ese momento, cuando abu se enter¨® de que era un paquete que le enviaban, dej¨® que sirviente lo abriera, y result¨® que dentro hab¨ªa¡­. un beb¨¦ muerto¡­ Leonardo y Natalie quedaron impactados, ?qui¨¦n le enviar¨ªa esto a Josefina? ?Se enter¨® persona que lo envi¨®? Tadeo neg¨® con cabeza, -Despu¨¦s de traer a abu al hospital, hice que sirviente revisara c¨¢mara de seguridad, pero persona sali¨® de Mansi¨®n de Armonia y desapareci¨® en un calle sin c¨¢mara de seguridad. Leonardo marc¨® un n¨²mero de tel¨¦fono, -?Averigua qui¨¦n es persona que ha entregado hoy el paquete a Mansi¨®n de Armon¨ªa! ?Encuentra a esa persona aunque tengas que remover tierra! Nadie dijo una pbra m¨¢s y esperaban cados a que Josefina se despertara. Pronto sali¨® el m¨¦dico. Josefina se desmay¨® por un est¨ªmulo repentino, nada grave, se despertar¨¢ pronto. Ram¨®n sonri¨® de m gana, Gracias doctor. Si hay algo, pueden venir a mi oficina. Cuando el doctor se fue, Antonia mir¨® a Leonardo y le dijo: Leo, tienen que trabajar por ma?ana, v¨¢yanse a casa, les enviar¨¦ un mensaje cuando su abu se despierte. Y mir¨® a Tadeo,-Tadeo, vuelve t¨² tambi¨¦n. This is property ? N?velDrama.Org. Leonardo respondi¨® con indiferencia: -No, espero aqu¨ª a que abu se despierte. +15 BONUS Tadeo tambi¨¦n se neg¨® a volver. Antonia no dijo ni una pbra m¨¢s, ellos permanec¨ªan cados y sentados en s. Natalie se levant¨® de repente, -Voy al ba?o. Sali¨® de s, Natalie se dirigi¨® as escaleras y sac¨® su tel¨¦fono para enviar un mensaje. Bloqueo panta de su tel¨¦fono y no pod¨ªa ver nada en oscuridad. ?Squeak! La puerta de escalera se abri¨® de repente, Natalie mir¨® alerta y dijo: -?Qui¨¦n? Encendi¨® luz de su tel¨¦fono y se sorprendi¨® al ver que era Natalie. ¨C Natalie, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Tadeo ten¨ªa un cigarrillo en boca y los ojos ligeramente entrecerrados, en penumbra, parec¨ªa a¨²n peor, muy diferente de su aspecto amable habitual. Se quit¨® el cigarrillo de boca y recuper¨® su modesto aspecto. La sensaci¨®n de peligro le volvi¨® y los ojos de Natalie se enfriaron. Frunci¨® losbios y minti¨®: Quiero estar s un rato, ahora vuelvo. Tadeo no detuvo y se apart¨® para deja marchar. ¨C Al pasar junto a ¨¦l, Tadeo sonri¨® y dijo: Natalie, ser¨¢ mejor que vuelvas m¨¢s tarde. Los pasos de Natalie se detuvieron un momento, no pregunt¨® lo que quer¨ªa decirle y se march¨®. Hasta que regres¨® a s, sinti¨® que su mirada desaparec¨ªa. Al oir que Antonia estaba convenciendo a Leonardo para que se divorciara de e, Natalieprendi¨® a qu¨¦ se refer¨ªa Tadeo, Al ver a Natalie, Antonia dijo fr¨ªamente: -Est¨¢s aqu¨ª, as¨ª que ir¨¦ directa al grano, ?cu¨¢ndo piensas divorciarte de Leo? Cap铆tulo 154 Cap¨ªtulo 154 Text content ? N?velDrama.Org. Antes de que Natalie pudiera decir algo, Leonardo dijo con indiferencia, Es asunto nuestro, por favor no te metas. Antonia estaba furiosa, Leo, ?hasta cu¨¢ndo vas a defende? Leonardo no dijo nada, pero temperatura a su alrededor estaba bajando, todos pod¨ªan ver su disgusto en ese momento. -Se?ora Guerrero, no se preocupe, he hecho un trato con el se?or Ramos de que nos divorciaremos en cuanto se le cure pierna. -?Natalie! Leonardo mir¨® con ira en los ojos. Natalie parec¨ªa tranqu, -Es s¨®lo cuesti¨®n de tiempo, no quiero que el se?or Ramos tengas problemas con tu familia por esto. -?Eres muyprensiva! Al o¨ªr bu en su tono, Natalie frunci¨® losbios y no dijo nada. Antonia se mof¨®, -?Natalie, debes hacer lo que dices y dejar de molestar a Leo! Natalie ri¨®, -Se?or Ramos no es de oro ni de ta, ?por qu¨¦ no lo dejo? Tras ser rebatida, Antonia se enfad¨® un poco. -Se puede entender que no le caigas bien a familia L¨®pez, ?a qui¨¦n le vas a caer bien si eres tan agresiva? Natalie frunci¨® el ce?o y sus ojos se enfriaron. Leonardo, que estaba a undo, dijo fr¨ªamente: -Mam¨¢, si de verdad no tienes nada que hacer, regresa y descansa. Antonia no lo pod¨ªa creer, Leo, soy tu mam¨¢, ?y ahora te pones en mi contra por otra persona? -Por lo que has hecho t¨² ques cosas han llegado a esto. ?Est¨¢s diciendo que es culpa mfa que te convenciera para divorciarte? Ya que sabes sabes que est¨¢ mal, no vuelvas a sacar el tema. Al ver su indiferencia, Antonia apret¨® los dientes con rabia, se levant¨® y dijo: ?Vale, ya no me meto en tus asuntos!! -Por favor. Antonia se exasper¨® y se march¨®. La s volvi¨® a quedar en silencio, Natalie sentada aldo de cama observaba tranqumente el goteo de Josefina sin nada de emoci¨®n en sus ojos. Despu¨¦s de m¨¢s de media hora, Josefina por fin se despert¨®. Al ve tratando de levantarse, Natalie fue a ayuda. -Abu, despacio. Ram¨®n vio que Josefina se despertaba y tambi¨¦n se acerc¨®, -Mam¨¢, ?te sientes algo mal? Josefina estaba un poco p¨¢lida, neg¨® con cabeza y dijo, -Quiero estar s un rato, ustedes salgan. -Si no te sientes bien, ll¨¢manos, estaremos en puerta. Natalie organiz¨® bien esquina de colcha para Josefina, y en cuanto se volvi¨®, vio caer una l¨¢grima por el rabillo del ojo de Josefina. Josefina siempre sonr¨ªa y era primera vez que Natalie ve¨ªa tan triste. Salieron de s y Tadeo se acerc¨®. Ram¨®n susurr¨®, -Su abu est¨¢ despierta, har¨¦ que sirviente venga m¨¢s tarde, ustedes. vuelvan y descansen, no tiene sentido quedarse aqu¨ª. Tadeo asinti¨®, -De acuerdo, si hay alg¨²n problema, av¨ªsame. Tras salir del hospital y separarse de Tadeo, Leonardo dijo con indiferencia: -Esta vez debe ser tan premeditadoo mi idente de coche. Natalie se agarr¨® inconscientemente a los reposabrazos de si de ruedas y susurr¨®: -Quiz¨¢ s¨®lo sea un idente¡­ Leonardo ri¨® fr¨ªamente, su voz no ten¨ªa temperatura, -Mi abu dio a luz a cuatro hijos, y m¨¢s peque?a fue secuestrada por su ni?era cuando a¨²n era un beb¨¦, y cuando recuperaron, ya no respiraba. -Este asunto es tab¨² en nuestra familia, nadie se atreve a mencionarlo, y muy pocas personas lo sab¨ªan por aquel entonces, as¨ª que mientras los investiguemos uno por uno, ipodremos encontrar esta persona! Natalie no esperaba este pasado, mirada de tristeza de Josefina, pod¨ªa que fuera ese paquete el que le recordara pena de aquel a?o otra vez. -?Sospechas que estas dos cosass hizo misma persona? -?No sospecho, estoy seguro! Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 155 Cap¨ªtulo 155. Natalie frunci¨® losbios y no continu¨® con el tema, -V¨¢monos, Tras regresar al chalet y tradar a Leonardo a cama, Natalie regres¨® a su habitaci¨®n e inmediatamente abri¨® el whatsapp. La persona del avatar negro le hab¨ªa enviado un documento y una docena de mensajes, y Natalie se puso muy seria tras leerlos. Efectivamente, ?fue Escorpi¨®n! E quer¨ªa esperar a que pierna de Leonardo se curara antes de acabar con Escorpi¨®n, ?pero nunca pens¨® que har¨ªa da?o a su familia una y otra vez! Natalie baj¨® los ojos y escrib¨ªa en el tedo r¨¢pidamente. [?Ay¨²dame aprobar ubicaci¨®n de Escorpi¨®n! Pronto, respondi¨® al mensaje. [Escorpi¨®n fue visto por ¨²ltima vez en un bar de Monteflor, diri¨®n es 383 Calle Nueve, Monteflor]. [Gracias]. [Escorpi¨®n es muy fuerte, te sugiero que mejor hagas un n antes de Natalie no respondi¨® al mensaje. Se cambi¨® de ropa y sali¨® del chalet sin hacer ruido. ir por ¨¦l]. Sin embargo, no se dio cuenta de ques cortinas de habitaci¨®n de Leonardo estaban abiertas y junto a ventana hab¨ªa una esbelta figura que vigba mientras se marchaba. Natalie no tard¨® en darse cuenta de que segu¨ªan. Tard¨® media hora en librarse de su acosador y cogi¨® un taxi hasta LoseDemon. El nombre del bar era LoseDemon, y entrada costaba 2.900 dres, as¨ª que estaba lleno de gente rica y el programa era mucho m¨¢s atrevido que en otros bares, peroo hab¨ªa apoyo, nunca pasaba nada. Natalie pag¨® entrada, cogi¨® una m¨¢scara de zorro del camarero de puerta, se puso y entr¨® en el bar. Text content ? N?velDrama.Org. El bar estaba en el piso menos dos y el ensordecedor sonido de m¨²sica llen¨® sus o¨ªdos justo cuando entr¨®. Al ver a varias parejas bando sensualmente en pista, Natalie apart¨® los ojos con Escorpi¨®n era un visitante habitual de LoseDemon desde que hab¨ªa llegado a Monteflor, y Natalie no estaba segura de que fuera aqu¨ª esta noche. El camarero hab¨ªa visto a mucha gente, y cuando vio delicada barbi de Natalie y su piel nca como nieve, supo que se trataba de una belleza, y le dio un n despu¨¦s de mezrle bebida. Natalie le sonri¨®, levantando barbi para mirar a su alrededor con curiosidad. Tras observar a Natalie durante m¨¢s de media hora, el camarero se asegur¨® de que estaba s antes de ligar con e. -Bonita, ?vienes s? Natalie cogi¨® su copa y se bebi¨® de un trago, mirando a camarero con una sonrisa, -S¨ª, ?no puedo venir s? -ro que si, pero es peligroso venir s, as¨ª que es mejor venir con amigos.. Si no hubiera visto el deseo en sus ojos, tal vez Natalie hubiera pensado que se trataba de una amable persona. Alz¨® una ceja, -?Oh? -Voy a salir del trabajo, te llevar¨¦ a casa, es peligroso que camines de noche para una chica, pero si a¨²n quieres divertirte, puedo pa?arte. Despu¨¦s de un momento de silencio, Natalie asinti¨®, -Ser¨¢ mejor que me vaya a casa, no es muy divertido quedarme s, por favor./ No hay problema, es un honor para mi servir a una mamacita. Camarero se cambi¨® de ropa y llev¨® a Natalie al cuarto privado. Natalie pregunt¨®: -Deber¨ªamos salir por donde entramos, ?no? -Esa salida est¨¢ abarrotada, normalmente tomamos otra salida, es estaci¨®n de metro de ah¨ª fuera, puedes venir conmigo, -Bien. Natalie le sigui¨® durante unos diez minutos, m¨²sica del pub se alejaba, y poco a poco ya no hab¨ªa gente alrededor. -Chico, estaci¨®n de metro que mencionaste, ?a qu¨¦ distancia queda? Estamos llegando. Al dor una esquina, dos hombres altos aparecieron de repente junto a e, rgando E dio un paso atr¨¢s para esquivarlos y mir¨® al camarero que estaba detr¨¢s de ellos, -?Qu¨¦ quieres? Cap¨ªtulo 156 Cap铆tulo 156 Cap¨ªtulo 156 El camarero se ri¨®, -Bonita, vienes al bar a emocionarte, ?no? ?Yo te llevar¨¦ a buscar emoci¨®n! Al instante, los dos hombres se abnzaron sobre e. El camarero mostr¨® una expresi¨®n imperativa, sin embargo, unos diez segundos despu¨¦s, se torn¨® extremadamente sorprendido. No esperaba que chica, delgada y de aspecto d¨¦bil, fuera capaz de golpear a los dos hombres hasta tumbarlos en el suelo sin que pudieran levantarse. -Bonita, es un malentendido, ?d¨¦jame explicar! Natalie se acerc¨® a ¨¦l y le descarg¨® el brazo, y un gritoo de matar cerdos reson¨® al instante en el pasillo. -Fue mi culpa, bonita¡­ No, mi hermana, d¨¦jame en paz, ?no volver¨¦ a hacerlo! -Te dejar¨¦ marchar, pero tienes que contestarme a unas preguntas. -?Qu¨¦? -?Ha sido ocupado recientemente el cuarto privado, el m¨¢s lujoso de tu bar? El camarero se sorprendi¨®. -?C¨®mo lo sabes? -S¨®lo tienes que contestarme s¨ª o no. -Si¡­ -Dime lo que sabes de gente del cuarto privado.This content provided by N(o)velDrama].[Org. -Es privacidad del cliente. Yo¡­ ?Ah! ?Te digo, te digo! Su¨¦lteme primero¡­ -No est¨¢s en posici¨®n de negociar conmigo. El camarero apret¨® los dientes y dijo: Ese hombre es muy misterioso, aunque reserva tres meses, s¨®lo viene los lunes, mi¨¦rcoles y viernes, y cada vez que viene trae a un mont¨®n de gente con ¨¦l, y todos tienen cara de malos, yo s¨®lo entr¨¦ para servirs bebidas, no s¨¦ nada m¨¢s de ¨¦l. -?A qu¨¦ hora suele llegar? -Despu¨¦s des nueve de noche, y se queda una hora o doso mucho, y luego se va. Natalie le solt¨® y le dijo fr¨ªamente: -?Si descubro que me has enga?ado, ya sabess consecuencias! -?Lo juro por Dios, que me parta un rayo si miento! Natalie no le hizo caso y se alcj¨®. +15 BONUS El final del pasillo era en realidad estaci¨®n de metro, parec¨ªa que camarero iba a utilizar ese. punto ciego de perspectiva, quer¨ªa lleva directamente. Al volver al chalet, ya eran m¨¢s des tres de ma?ana. La luz del sal¨®n estaba encendida, y Leonardo estaba sentado, con cara hda. -?D¨®nde estabas en mitad de noche? Natalie frunci¨® el ce?o, no esperaba que lo descubriera y no quer¨ªa dar explicaciones. -Se?or Ramos, es asunto personal m¨ªo, espero que no preguntes. Leonardo ten¨ªa ira en los ojos, -Saliste en medio de noche sin avisarme. Como marido tuyo, ?no puedo preguntar? Natalie se qued¨® un rato en silencio y dijo: -Puedes preguntar, pero no contestar¨¦. -?Me est¨¢s obligando a investigarte? Como quieras. Natalie volvi¨® al dormitorio y acababa de cerrar puerta cuando oy¨® que ¨¦l tiraba algo en el sal¨®n. Frunci¨® losbios, pensando que ¨²ltimamente el car¨¢cter de Leonardo era mucho Al d¨ªa siguiente era viernes y Natalie fue directamente al pub despu¨¦s del trabajo. Por fin apareci¨® Escorpi¨®n as ocho de noche. peor. Parec¨ªa que se hab¨ªa enterado e hizo que sus hombres maran a Natalie al cuarto privado. Natalie entr¨® en el cuarto privado y vio a Escorpi¨®n sentado en el centro, con una m¨¢scara gris teada que s¨®lo dejaba ver nariz, los ojos y boca. Al ver a Natalie, sonri¨®: -Iris, si¨¦ntate, por favor. Tras sentarse frente a ¨¦l, Natalie dijo, -Escorpi¨®n, soy yo quien te va a matar, ven a m¨ª, si vuelves a hacer da?o a mi gente, ?no te dejar¨¦ escapar! Escorpi¨®n ri¨®, su voz era rasposa e iparable, -No te preocupes, no te har¨¦ da?o, mataste a gran parte de mis hombres de confianza, ?quiero que sientaso gente que te importa muere frente a ti. Cap铆tulo 157 Cap¨ªtulo 157 Natalie se levant¨® con intenci¨®n asesina, y su mano toc¨® inconscientemente su cintura,-?Ya no podemos har? Escorpi¨®n mir¨® con expresi¨®n p¨¢lida,o si estuviera mirando a un pez moribundo. -Te aconsejo que no hagas nada, he dispuesto a mucha gente alrededor del pabell¨®n de Josefina, si yo muero, Josefina se quedar¨¢ muerta esta noche. Natalie se mordi¨® elbio inferior, frialdad en los ojos, -?Cu¨¢l es condici¨®n para que no les hagas da?o? -Es simple, dejas vivir a mis hombres. -Los mataba por misi¨®n, conocess res de Luna Llena, ?no deber¨ªas venir a m¨ª si quieres vengarte! Escorpi¨®n se mof¨®, -?Me importan un bledos res, si aceptas esta misi¨®n, sufrir¨¢ss consecuencias! En cuanto termin¨® de har, Natalie se levant¨® de repente y se abnz¨® directamente frente a ¨¦l con la velocidad del rayo, y daga que llevaba en mano tambi¨¦n se apret¨® contra su cuello. -?Retira a tus hombres contra Josefina! Escorpi¨®n enarc¨® una ceja, -?Crees que puedes matarme? Natalie ri¨® y dijo pbra por pbra, -Aunque no pueda matarte, puedo desenmascararte, debe haber mucha gente que tiene curiosidad por saber c¨®mo es Escorpi¨®n, ?no? Y no deber¨ªa ser dif¨ªcil averiguar tu verdadera identidad aqu¨ª. Los ojos de Escorpi¨®n se entrecerraron mientras sonre¨ªa, -Puedo darte una oportunidad, si puedes escapar viva de este cuarto privado hoy, los retirar¨¦, ?qu¨¦ te parece? Casi no dud¨®, Natalie dijo: -?Trato hecho! -Estoy deseando ver tu logro. Su voz estaba llena de bu, y Natalie sinti¨® algo familiar, y antes de que pudiera recordar d¨®nde lo hab¨ªa o¨ªdo, los hombres de Escorpi¨®n acuchiron con sus cuchillos. Natalie los esquiv¨® y luch¨® contra ellos. El cuarto privado ten¨ªa dos ntas, y Escorpi¨®n cogi¨® su vaso de vino y subi¨® al piso de arriba, donde se sent¨® y observ¨® con gran inter¨¦s lucha entre Natalie y sus hombres. Los hombres de Escorpi¨®n eran soldados, y aunque Natalie era muy h¨¢bil, perdi¨® fuerzas despu¨¦s de matar a cinco o seis de ellos y recibi¨® heridas en el cuerpo. Al ver esta escena, el resto de genteenz¨® a ganar tempo deliberadamente. Todos tentan intenci¨®n de matar en sus ojos, osas personas que Natalle mat¨® antes eran sus compa?eros, oban a Natalle y querian mata. Natalie mat¨® a dos de los hombres, recibiendo unas pu?das m¨¢s en su cuerpo, ya lleno de maguduras y golpes, Otros hombres se abnzaron sobre e y, despu¨¦s de diez minutos, tambi¨¦n cayeron. Escorpi¨®n audi¨® y sonri¨®, Ast es Iris. Natalie se limpi¨® sangre de cara y mir¨® a Escorpi¨®n, Espero que seas fiel a tu pbra! Por supuesto, pero esto no acabar¨¢ as¨ª, voy a torturarte poco a poco y hacerte sufrir. Sin decir nada m¨¢s, Natalie se dio vuelta y sali¨® del cuarto privado. Al salir del bar, estaba tan agotada que perdi¨®pletamente el sentido y se desmay¨®. Al despertarse se encontr¨® en el hospital y Natalie se sorprendi¨®. Se incorpor¨® lentamente y se movi¨® sintiendo dolor por todo el cuerpo. Una voz c¨¢lida le lleg¨® al o¨ªdo: -?Est¨¢s despierta? No te muevas, el m¨¦dico ha dicho que has perdido mucha sangre y necesitas recuperarte. susp Natalie levant¨® cabeza, era Tadeo, sus pups se encogieron involuntariamente. -?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Tadeo sonri¨®, Estaba bebiendo con mis amigos en el bar, cuando sal¨ª, vi a un mont¨®n de gente rodeando el camino, me acerqu¨¦ y vi que estabas desmayada, as¨ª que te traje al hospital. No pregunt¨® por qu¨¦ estaba herida, Natalie dijo: -Gracias. -De nada. Ya he informado a Leo, deber¨ªa estar de camino hacia aqu¨ª, ahora me voy. No hac¨ªa mucho que Tadeo se hab¨ªa ido, Leonardo lleg¨® a s. Carlos entr¨® empuj¨¢ndolo, y cuando vio que Natalie estaba envuelta en gasas, su mirada se volvi¨® fr¨ªa. -Carlos, sal t¨². Tras cerrarse puerta de s, Leonardo gir¨® su si de ruedas y se detuvo junto a cama This content provided by N(o)velDrama].[Org. de Natalie. ?Qu¨¦ pasa cons heridas? ?Por qu¨¦ fuiste a LoseDemon? Cap铆tulo 158 Cap¨ªtulo 158 Natalie frunci¨® losbios, cuando estaba a punto de har y Leonardo dijo: -Natalie, si vuelves a decir que no es mi asunto, ?voy a averiguar qu¨¦ has estado haciendo a escondidas aunque tenga que poner LoseDemon patas arriba! A Natalie no le import¨® amenaza de Leonardo. Escorpi¨®n no dejar¨ªa que lo encontraran porque quer¨ªa tortura. Al ver e cada, ira de Leonardo aument¨®, -?De verdad no vas a decir nada? -Como ya sabes respuesta, no hace falta que preguntes otra vez. Al instante, temperatura en s baj¨® hasta el punto de congci¨®n, cara de Leonardo estaba tan fr¨ªao mil a?os de hielo.. Content ? N?velDrama.Org. Los dos se quedaron en silencio hasta que enfermera vino a cambiar soluci¨®n salina de Natalie y rompi¨® el silencio. Al ver el rostro atractivo de Leonardo, enfermera se congel¨® un momento y dijo: -Esta soluci¨®n le durar¨¢ una hora y media, si quiere ir al ba?o, toca el timbre que est¨¢ a sudo. -Ok Leonardo no dijo una pbra m¨¢s a nadie. La enfermera lo mir¨® un par de veces hasta que se dio cuenta de que estaba un poco impaciente y se fue Guapo, pero malhumorado. No pas¨® mucho tiempo despu¨¦s de que enfermera se fuera, Natalie queria ir al ba?o. Tras aguantarse un rato y sentirse cada vez m¨¢s inc¨®moda, recurri¨® a Leonardo para que ayudara. -Se?or Ramos, ?podr¨ªas tocar el timbre? Ahora estaba envueltao una momia y s¨®lo pod¨ªa pedir ayuda a Leonardo. Leonardo mir¨®, sinti¨® su verg¨¹enza y toc¨® el timbre de m gana La enfermera ayud¨® a Natalie a ir al ba?o y se march¨®. Despu¨¦s de inyi¨®n, Natalie quer¨ªa marcharse, pero enfermera se lo impidi¨®. -?Quieres salir del hospital as¨ª? Las heridas se abrir¨¢n antes de que llegues a casa, ?lo crees?. T¨²mbate. Tras ser rega?ada por enfermera, Natalie tuvo que tumbarse en cama del hospital. Mientras tanto, Carlos tuvo los resultados de investigaci¨®n. -Se?or Ramos, tengo algo que informarle. Viendo que Carlos estaba en dilema, Natalie dijo: -Quiero estar s un rato, ustedes vuelvan. Leonardo mir¨® y no dijo nada, dejando que Carlos se empujara hacia afuera. Cuando llegaron a un rinc¨®n vac¨ªo, Carlos susurr¨®: -Se?or Ramos, averig¨¹¨¦ fue que anoche. murieron muchas personas en el cuarto privado m¨¢s lujoso de LoseDemon, pero causa exacta estaba oculta y todass grabaciones de vigncia del bar estaban borradas, as¨ª que no pude obtener ninguna informaci¨®n. -Ve a preguntar a los empleados del bar, preferiblemente a los antiguos que llevan mucho tiempo trabajando all¨ª. Los pagas m¨¢s dinero. -Bien. Cuando Carlos se fue, Leonardo volvi¨® a s. Natalie frunci¨® el ce?o, -Se?or Ramos, ?no tienes nada m¨¢s que hacer? Puedo quedarme s, ?no tienes que cuidarme? -Es s¨¢bado hoy, si no te vigilo, podr¨ªas desaparecer de repente otra vez. Natalie: Como no quer¨ªa salir, Natalie fing¨ªa que no estaba. Despu¨¦s de dos d¨ªas tumbada en cama del hospital, por fin le permitieron a salir, si segu¨ªa all¨ª tumbada, seguro que le sal¨ªan setas. Natalie recibi¨® un mensaje de Buitre cuando lleg¨® al chalet. [Iris, ?c¨®mo est¨¢s? ?Te ha encontrado Escorpi¨®n?] Natalie se qued¨® mirando el mensaje un momento y tecle¨® lentamente una respuesta. [Acabo de luchar contra ¨¦l hace dos d¨ªas.] [?En serio? Entonces debes tener cuidado, Escorpi¨®n es siniestro y despiadado, es dif¨ªcil escapar cuando eres su objetivo, si no hubiera encontrado un lugar seguro donde esconderme, i ahora mismo podr¨ªa ser un cad¨¢ver!] [Cuando hicimos misi¨®n anterior, sab¨ªas que uno de los supervivientes era Escorpi¨®n, ? verdad?] [?C¨®mo? ?Est¨¢s sospechando de m¨ª?] [No estoy sospechando, estoy segura de que el objetivo de esa misi¨®n no era matar a Escorpi¨®n, sino provocarlo para Cap铆tulo 159 Cap¨ªtulo 159 No volvi¨® a responder, y Natalie no sigui¨® preguntando, y le bloque¨® directamente. Toda semana siguiente, Escorpi¨®n desapareci¨® de Montefloro si nunca hubiera estado alli This is property ? N?velDrama.Org. Pero Natalie sab¨ªa muy bien que s¨®lo estaba esperando un nuevo momento para seguir tortur¨¢nd. E no pod¨ªa esperar m¨¢s, ?ten¨ªa que encontrar forma de luchar contra Escorpi¨®n! Con ayuda del doctor Ortega, Leonardo se recuper¨® r¨¢pidamente y poco a poco pudo caminar durante media hora. El doctor Ortega estaba encantado de que, despu¨¦s de m¨¢s de dos meses, Leonardo se estuviera recuperando tan bien, porques pruebas previas hab¨ªan demostrado que estar¨ªa confinado a una si de ruedas el resto de su vida. -Se?or Ramos, a este paso,o mucho dentro de una semana estar¨¢ caminando con normalidad. Entiendo. Al ver que Leonardo no estaba muy emocionado, al doctor Ortega le pareci¨® un poco extra?o, pero no pregunt¨® m¨¢s. Cuando el doctor Ortega se fue, Leonardo m¨® a Carlos, -Carlos, prep¨¢rame una copia del acuerdo del divorcio. Por noche, Natalie volvi¨® al chalet y Leonardo le entreg¨® el acuerdo de divorcio. Firmalo. Natalie se sorprendi¨® al ver el t¨ªtulo del acuerdo de divorcio. -T¨²¡­ ?Est¨¢s de acuerdo con el divorcio? La actitud de Leonardo cambi¨® demasiado r¨¢pido, e no pod¨ªa creerlo. S¨ª. Se mostr¨® fr¨ªo, sin el menor calor en los ojos, -Ya lo he firmado, har¨¦ que Carlos lo certifique. ante notario despu¨¦s de que t¨² lo firmes, y tendr¨¢s el certificado del divorcio en una semana. -Pero tu pierna a¨²n no est¨¢ curada. +15 BONUS -El doctor Ortega dijo que podr¨ªa caminar en una semanao m¨¢ximo. Sin decir nada m¨¢s, Natalie cogi¨® el acuerdo y pas¨® a ¨²ltima p¨¢gina, apretando involuntariamente el bol¨ªgrafo. Despu¨¦s de todo este tiempo juntos, su decisi¨®n de divorciarse no era tan firmeo antes. (Pero si seguia con ¨¦l, s¨®lo conseguir¨ªa repetir lo de antes.) R¨¢pidamente firm¨® con su nombre, dej¨® el bol¨ªgrafo, mir¨® a Leonardo y le dijo: -Enviame por correo el certificado de divorcio. -Bien. -Esta semana estoy un poco ocupada, recoger¨¦s cosas y me mudar¨¦ este fin de semana. Leonardo parec¨ªa indiferente, -No, puedes vivir aqu¨ª, le he pedido a Carlos que transfiera el chalet a tu nombre. Sin dar a Natalie oportunidad de negarse, Leonardo se march¨®. Despu¨¦s de cenar, regres¨® al dormitorio, Natalie se dispuso a dibujar, pero no lograba concentrarse. Tras borrar una docena de dibujos, Natalie dej¨® el boligrafo y se levant¨® para salir del dormitorio. Fue a cocina a por un vaso de agua, oy¨® un ruido fuera y sali¨® con el agua en mano y vio a Carlos arrastrando una maleta. Al ve, Carlos se sorprendi¨®. -Se?orita L¨®pez, el se?or Ramos me mand¨® a llevar sus cosas. Natalie apret¨® con fuerza su vaso de agua y asinti¨®, -Ok -Entonces me voy, el se?or Ramos me est¨¢ esperando en el coche. ¡ªBien. Cuando Carlos se march¨®, Natalie permaneci¨® unos segundos con mirada gacha y se dio vuelta para volver al dormitorio. Fuera del chalet, Carlos meti¨®s maletas vac¨ªas en el maletero y se dirigi¨® al asiento del conductor, arrancando el coche y dijo: -Se?or Ramos, ?est¨¢ seguro de que quiere hacer esto? Natalie se pondr¨ªa furiosa si supiera que Leonardo no hab¨ªa ido a tramitar el divorcio al juzgado civil y que el certificado de divorcio era falso. Leonardo baj¨® mirada hacia el acuerdo del divorcio que ten¨ªa en mano y dijo fr¨ªamente: Si no le hago creer que estamos divorciados, no me dar¨¢ oportunidad. Como e cre¨ªa que su matrimonio hab¨ªa llegado a su fin, ¨¦l montar¨ªa un espect¨¢culo y har¨ªa que volviera a enamorarse de ¨¦l. Cap铆tulo 160 Cap¨ªtulo 160 Una semana despu¨¦s, Natalie recibi¨® el certificado de divorcio. En el momento en que lo recibi¨® no estaba segura de c¨®mo se sent¨ªa, no muy feliz, s¨®lo una sensaci¨®n de que todo hab¨ªa estado listo. Guard¨® el certificado de divorcio, se levant¨® y empez¨® a empaquetar sus cosas, quer¨ªa mudarse al chalet del norte de ciudad, m¨¢s cerca de donde trabajaba. En cuanto a este chalet,o Leonardo se lo hab¨ªa regdo, no deber¨ªa importarle si lo vend¨ªa. Despu¨¦s de poner el chalet en el mercado de segunda mano, Natalie se trad¨® al chalet del norte. Se encontr¨® con Bryan, que sorprendi¨® un poco. Bryan mir¨® hacia su maleta y dijo expectante. -?T¨²¡­? Nos divorciamos y por eso me mud¨¦ aqu¨ª. Era cuesti¨®n de tiempo que se corriera noticia de que e y Leonardo estaban divorciados, as¨ª que no hab¨ªa necesidad de ocultarlo. Bryan se qued¨® hdo un momento y luego se alegr¨®. Natalie, en realidad hay algo que quer¨ªa decirte, estoy aldo de tu chalet¡­. El timbre de su tel¨¦fono m¨®vil le interrumpi¨®. Natalie termin¨® de contestar al tel¨¦fono, mir¨® a Bryan y le dijo: -Estoy liada ahora mismo, haremos en otro momento. Bien. ¨¢l ver figura de Natalie con maletay march¨¢ndose a toda prisa, Bryan se qued¨® un poco decepcionado, se dio vuelta y entr¨® en el chalet. Natalie abri¨® su correo y entr¨® en el ¨²ltimo mensaje para empezar a trabajar, y eran m¨¢s des siete de tarde cuando termin¨®. Cogi¨® el m¨®vil y estaba a punto de pedirida a domicilio, recibi¨® mada de Luc¨ªa. -Natalie, ha terminado el rodaje de mi pel¨ªc, ahora estoy en Monteflor, ?vamos aer algo! A Sucia le gustabaier antes de acostarse, y no estaba gorda. Cuando no era una estre, Desde entonces, Luc¨ªa ten¨ªa costumbre de rpensarse con unaida antes de dormir despu¨¦s de una pel¨ªc o una serie de televisi¨®n. -A¨²n no he cenado. -Genial, yo tampoco he cenado, ahora te recojo y vamos al restaurante m¨¢s caro de Monteflor, ?yo te invito! Natalie sonri¨®, -Parece que has ganado mucho dinero desde esta pel¨ªc. -?No mucho, s¨®lo una d¨¦cima parte del objetivo! -?S¨®lo? -Jajajaja, m¨¢ndame diri¨®n, yo te recojo. -De acuerdo. Al colgar, Natalie envi¨® diri¨®n y se levant¨® a limpiar el sal¨®n. Como hacia tiempo que no volv¨ªa, el sal¨®n ya estaba polvoriento. Justo cuando limpiaba mesa, son¨® el timbre. Natalie abri¨® puerta y esquiv¨® a undo mientras Luc¨ªa intentaba abraza, pero no pudo. -Natalie, no esperaba que te escondieras, ?sabes cu¨¢nta gente quiere un abrazo mio? This content provided by N(o)velDrama].[Org. Natalie enarc¨® una ceja, -Entonces deber¨ªas ir a abrazar a gente que quiere tu abrazo, yo no tengo suerte. -?Estoy enfadada! Al ve enfadada, Natalie se ri¨®, -No te pongas -No te pongas as¨ª fuerte contraste. on esta cara tan e Luc¨ªa dijo: Al principio quer¨ªa ser una chica mona, pero mi agente lo rechaz¨®, y Dios sabe cu¨¢nto me esforc¨¦ por no arruinar mi imagen cuando vi a los fans. Su agente dijo que esa cara ganar¨ªa muchos fans si segu¨ªa una imagen de mujer elegante y fr¨ªa. Luego result¨® que su agente ten¨ªa raz¨®n, ?qu¨¦ pod¨ªa hacer? S¨®lo seguir fingiendo. ¡ª -?Te siguen apoyando tus fans si saben c¨®mo eres en vida real? -Quiz¨¢ les gustara m¨¢s, porque tengo esta cara tan ch que le guste a cualquiera. Al ver su mirada embriagada, Natalie solt¨® una carcajada. ?De qu¨¦ te ries? Te digo verdad, hay un hombre que ¨²ltimamente me persigue, incluso invirti¨® en Mil Generaciones para poder cenar conmigo, pero no es mi tipo, ja mi me gusta Cap铆tulo 161 Cap¨ªtulo 161 Natalie echo agua por boca. Lucia se apresur¨® a decir: -No me malinterpretes, no intento robarte a Leonardo, solo me gusta este tipo de hombre. La ¨²ltima vez que cen¨® con Emiliano, le cont¨® que Leonardo y Natalle estaban casados, y nadie sab¨ªa cu¨¢nto intent¨® reprimirse para no preguntarle a Natalie. Natalie limpi¨® mesa y dijo tranqumente: -Estoy divorciada de ¨¦l, puedes ir a por ¨¦l si quieres. Lucia no se lo pod¨ªa creer. ???? Acababa de enterarse de que su mejor amiga se hab¨ªa casado, y de repente le lleg¨® el divorcio. Al ve sorprendida, Natalie dijo: -Bueno, dejemos de har de eso, vamos a cenar, ?me muero de hambre! Despu¨¦s de pedirida en el restaurante, Luc¨ªa acept¨® el hecho. -?Por qu¨¦ no quieres a un hombre en tan buenas condiciones? Natalie no sinti¨® l¨¢stima, -Ya no me gusta. -Vale. Esta raz¨®n dej¨® sin pbras. Las dos terminaron suida y estaban a punto de irse, se encontraron con Leonardo y Matilda en puerta. No se hab¨ªan visto desde que firmaron el acuerdo de divorcio. Parec¨ªa que su pierna estaba bien y ya no iba en si de ruedas. Deber¨ªa sentirse aliviada, pero, por alguna raz¨®n, sent¨ªa el coraz¨®no obstruido por un trozo de algod¨®n. Leonardo mir¨® a Natalie fr¨ªamente,o a una extra?a. Matilda ten¨ªa una sonrisa amable en cara, pero te?ida de evidente provocaci¨®n. Natalie, ?t¨² tambi¨¦n vienes a cenar? Es una pena que lleguemos tarde, de lo contrario podr¨ªamos haberido juntas. Natalie no le hizo caso y apart¨® tranqumente a Lucia. Matilda mir¨® a su espalda y dijo: -Leo, ?por qu¨¦ Natalie fingi¨® no vernos? Leonardo mir¨® y le dijo con indiferencia: -Tienes hambre, ?verdad? Entramos. No volvi¨® a mirar a Matilda y entr¨® directamente en el restaurante. Matilda ayud¨® mucho en el banquete de Josefina, Antonia neaba invitar a Matilda a cenar, pero ¨²ltimamente estaba muy ocupada y no ten¨ªa tiempo, as¨ª que dej¨® que Leonardo pa?ara a Matilda a cenar. Leonardo no quer¨ªa venir, pero Antonia le dijo que deber¨ªa estar m¨¢s en contacto con Matilda ahora que est¨¢ divorciado de Natalie. No quer¨ªa ser rega?ado por Antonia, Leonardo ten¨ªa que venir. No esperaba encontrar aqu¨ª a Natalie, pero fingi¨® no conocerlo, realmente era muy valiente despu¨¦s de divorciarse. Pero mujer que estaba a sudo le resultaba familiar. Sac¨® su m¨®vil y envi¨® un mensaje a Emiliano. Leonardo: ?Est¨¢s cortejar a una estre ¨²ltimamente? Emiliano: S¨ª, ?qu¨¦ pasa? Leonardo: ?C¨®mo se ma? Emiliano: ?Qu¨¦ quieres? Text content ? N?velDrama.Org. Leonardo: Acabo de ver a Natalie cenando con una mujer, y parece que est¨¢s cortejando. Cuando Emiliano quer¨ªa cortejar a Luc¨ªa, envi¨® una foto de Luc¨ªa en su grupo de chat, y Omar apost¨® que a Luc¨ªa no le gustar¨ªa, haciendo que Emiliano se enojara tanto que lo bloqueo por unos dias. Emiliano: Oh, e y Natalie se conocen, ¨²ltima vez que fuimos a cenar y es estabaniendo juntas. Pas¨® un tiempo hasta que ¨¦l contest¨® el mensaje. Leonardo: ?Comen a menudo juntas? Emiliano: No lo s¨¦, pero parece que son muy amigas. Leonardo: La pr¨®xima vez que cenes con e, ll¨¢mame. Emiliano: ?Quieres cortej¨¢r a Luc¨ªa? Leonardo estaba a punto de contestar, y Matilda dijo: -Leo, ?por qu¨¦ siempre miras el m¨®vil, no quieres cenar conmigo? 22 Cap铆tulo 162 Cap¨ªtulo 162 Leonardo guard¨® su tel¨¦fono y mir¨® a agraviada Matilda que estaba enfrente de ¨¦l. Antes se habr¨ªa preocupado por e, pero ahora s¨®lo se sent¨ªa molesto. -Mati, hoy ceno contigo para agradecerte lo que hiciste por flesta de cumplea?os de abu, no tiene nada que ver con que yo quiera o no. Matilda sonri¨® resentidamente: -Aunque te divorciaras de Natalie, seguir¨ªa sin tener ninguna posibilidad, ?verdad? Bajo los ojos, mano se tens¨® inconscientemente, perder con cualquiera estaba bien, pero por qu¨¦ Natalie, ?no pod¨ªa ser! Leonardo se qued¨® cado unos segundos y dijo:-Mati, ahora s¨®lo te tratoo a mi hermana. Matilda ten¨ªa l¨¢grimas en los ojos, -Leo, nunca podr¨¦ pensar en tio mi hermano, estuve contigo, te am¨¦, es imposible que vuelva a ser tu hermana. Si no hubiera estado enojada contigo, si hubiera vuelto antes, ?no te habr¨ªas enamorado de Natalie? -Mati, no hay tanto ¡°si¡°. -Pero Natalie ya no te quiere, y est¨¢n divorciados. La cara de Leonardo se enfri¨® m¨¢s, y dijo: -S¨®lo tenemos un malentendido entre nosotros, y cuando lo resolvamos, volveremos a estar juntos. Matilda neg¨® con cabeza: -No conoces, no se retractar¨¢ de lo que ha decidido. Matilda se esforz¨® tanto para que se divorciaran, ?que nunca permitir¨¢ que vuelvan a estar juntos! -Esto no tiene nada que ver contigo. Leonardo estaba fr¨ªo, mirando a Natalie con un escalofr¨ªo en los ojos. Nunca antes hab¨ªa mirado as¨ª, y lo ¨²nico que Matilda pod¨ªa sentir era un dolor constante que sal¨ªa de su coraz¨®n, casi ahog¨¢nd. Se levant¨® y respir¨® profundamente, -Leo, estoy cansada, puedes llevarme a casa porfa. Leonardo no dijo nada, se levant¨® y sali¨® del restaurante. En el camino, Matilda segu¨ªa llorando, pero Leonardo ya no alentabao antes. Cuando el auto se detuvo frente a casa de familia L¨®pez, Matilda gir¨® cabeza y lo mir¨®. con los ojos enrojecidos, ?Leo, te esperar¨¦, no me rendir¨¦! +15 BONUS Matilda sali¨® del coche y se march¨®,o si remiera que Leonardo dijera algo que le rompiera el coraz¨®n. Leonardo condujo hasta el chalet y vio que dentro estaba oscuro, m¨® a Carlos y se enter¨® de que Natalie se hab¨ªa tradado al chalet del norte de ciudad. Gir¨® el vnte y fue al chalet al norte de ciudad y justo cuando se detuvo en puerta, vio a Bryan mando a puerta con un to de fruta en mano y enseguida Natalie abri¨® puerta y le dej¨® pasar. Las manos de Leonardo que sujetaban el vnte se tensaron involuntariamente, y estaba enfadado. C?Apenas ¡®se divorciaron¡® y ya est¨¢s saliendo con Bryan!) This is property ? N?velDrama.Org. ?Qu¨¦ bien!) Marc¨® el n¨²mero de Carlos y dijo: ?B¨²scale un trabajo a Bryan inmediatamente! ?Mejor sacalo de Monteflor inmediatamente! En el sal¨®n del chal¨¦, Natalie, Luc¨ªa y Bryan jugaban al p¨®quer. Lucia y Bryan acaban de enterarse hace media hora de que conoc¨ªan a Natalie y de acababan de trabajar juntos en una pelic, as¨ª que Luc¨ªa m¨® a Bryan para que jugar. que viniera a De repente, son¨® el tel¨¦fono de Bryan. No tard¨® mucho en contestar, pero su expresi¨®n cambi¨® de inmediato. -Tengo algo de prisa, quedamos otro d¨ªa. Al ver que Bryan tenia prisa, Natalie asinti¨® y dijo: Vale, vete. Despu¨¦s de que Bryan se fuera, dejaron de jugar as cartas, recogieron mesa y se sentaron en el sof¨¢ a ver tele. Natalie, ?Bryan le gustas? Natalie estabaiendo sand¨ªa y se atragant¨® cons pbras. Despu¨¦s de tragar sandia con dificultad, gir¨® cabeza y mir¨® a Luc¨ªa con sorpresa, ¡ª?Has visto demasiados dramas romanticos ¨²ltimamente? -No. ?Sabes cu¨¢nto fr¨ªo muestra Bryan normalmente?B¨¢sicamente no dice ni una pbra m¨¢s en el trabajo salvo para rodar, y si alguien cha con ¨¦l, char¨¢ con otra persona unas frases, pero siempre mantiene distancia. -He rodado una pel¨ªc con ¨¦l, pero de verdad que raras veces le veo sonreir. Cuando los tres estaban jugando as cartas juntos, sonrisa en cara de Bryan era totalmente sincera,pletamente distinta de fr¨ªa y g¨¦lida que suele ser. 1 Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Cap¨ªtulo 163 Cap铆tulo 163 Cap¨ªtulo 163 Natalie frunci¨® el ce?o, -Es que no se conocen bien, es un poco introvertido, y cuando te aceptao amiga, es muy simp¨¢tico. Luc¨ªa neg¨® con cabeza, -Creo que eres diferente para ¨¦l. Natalie quiso explicarle que era porque e le hab¨ªa ayudado cuando estaba en su peor momento y hab¨ªa sido su agente, pero tal vez no quer¨ªa que se conocieran sus experiencias anteriores. -?Ya! No te hagas ilusiones, lo que dices es imposible. Text content ? N?velDrama.Org. Luc¨ªa quer¨ªa decir algo m¨¢s, pero de repente suena el timbre de puerta. Natalie se levant¨® para abrir puerta y frunci¨® el ce?o al ver que era Leonardo. -Se?or Ramos, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Leonardo parec¨ªa indiferente, -?Por qu¨¦ quer¨ªas vender el chalet que le regal¨¦? Natalie no esperaba que lo supiera tan pronto y dijo, Pens¨¦ que ya me lo regste, es m¨ªo y puedo decidir por m¨ª misma si lo vendo o no. -?Est¨¢s con Bryan? Natalie se sinti¨® extra?a ante mirada interrogante de Leonardo. -Se?or Ramos, parece no tener nada que ver contigo. Leonardo estaba a punto de har cuando escuch¨® voz de Luc¨ªa desde s. -Natalie, ?ha vuelto Bryan, estre de cine? Natalie, temerosa de que Leonardo malinterpretara, dijo r¨¢pidamente: -No, es un vendedor. Natalie empuj¨® a Leonardo, cerr¨® puerta y lo mir¨®: -Se?or Ramos, si no tienes nada m¨¢s, ahora v¨¢yase por favor, no quiero que mis amigos vean el malentendido. Leonardo se burl¨®, -?Temes que tu amiga se equivoque, o Bryan? Natalie se molest por sus pbras y dijo: ?No todo el mundo eso t¨², divorciado y puede pasar sin problemas a siguiente! Leonardo frunci¨® el ce?o y quer¨ªa preguntarle cu¨¢ndo hab¨ªa estado con otra mujer, de repente se acord¨® de vez que fue a cenar con Matilda y se encontraron con e y Luc¨ªa. Enarc¨® una ceja y dijo: -?Est¨¢s celosa? Parec¨ªa que no estaba tan despreocupada por presencia de otra mujer a su alrededoro se Natalie puso los ojos en nco, -Se?or Ramos, ?demasiado narcisismo es una enfermedad! -?C¨®mo te va el trabajo estos d¨ªas? Dijo sin pensarlo, dejando a Natalie un poco at¨®nita. -?Qu¨¦ quieres aqu¨ª? -Nada, s¨®lo he venido a ver c¨®mo te va. -Gracias, me va bien, y estar¨ªa mejor si no aparecieras. Mientras los dos haban, un paso se acerc¨®. -Natalie, ?d¨®nde est¨¢s? Natalie agarr¨® mano de Leonardo sobresaltada y lo arrastr¨® hacias sombras mientras e se paraba en puerta para contestar a Luc¨ªa. -Luc¨ªa, le dije al hombre que se fuera, voy en un minuto. Acababa de decirlo, Luc¨ªa abri¨® puerta del chalet, y sinti¨® un gran alivio al ver que Natalie estaba s. -?Pensaba que te hab¨ªan secuestrado si no entrabas! Bueno, enseguida voy, entra t¨². Acabo de tomar una copa y quiero dar un paseo. -Te pa?o. Natalie vio que figura de Leonardo se mov¨ªao si estuviera a punto de salir des sombras, y lostidos de su coraz¨®n se aceleraron involuntariamente, por lo que se apresur¨® a empujar a Luc¨ªa hacia el interior en cuanto pudo, cerrando puerta. -No hace falta, voy pronto, ?t¨² vete a ducharte! Al segundo siguiente, voz sonriente de Luc¨ªa lleg¨® desde detr¨¢s de puerta. -Natalie, ?est¨¢s escondiendo a un hombre? Cap¨ªtulo 164 Cap铆tulo 164 Cap¨ªtulo 164 Natalie se sorprendi¨® y dijo apresuradamente: ¨C?Qu¨¦ imaginaci¨®n, ten¨ªa muchas ganas de dar un paseo s porque lo que acabas de decir me ha hecho desvariar! Tras unos segundos, Luc¨ªa dijo: -Vale, pi¨¦nsalo bien, yo me voy a duchar. Natalie por fin se sinti¨® aliviada al oir los pasos lejanos de Luc¨ªa, y Leonardo sali¨® des sombras, con cara de estar un poco enfadado. -Natalie, ?no quieres tanto que tu amiga me vea? Se?or Ramos, ahora eres mi ex marido, ?qu¨¦ pensar¨¢ gente si te ve? Leonardo frunci¨® el ce?o, ?No puedes quedar con tu ex marido? -Si puedo, pero es inapropiado quedar en mitad de noche. Leonardo se mof¨®, -Bueno, ?es apropiado que Bryan vaya a verte por noche, pero yo no? -Por supuesto, es mi amigo. Si no tienes alguna cosa, vete por favor. Al ver impaciencia de Natalie, los ojos de Leonardo se volvieron frios. -?Natalie, no me hagas eso! Natalie lenz¨® una mirada furiosa, -?Yo qu¨¦? Has venido a mi casa en mitad de noche, i deber¨ªas estar satisfecho de que no haya mado a polic¨ªa para que te detenga! Leonardo: -Tengo que ir a trabajar por ma?ana, no tengo tiempo para ti, no vengas a verme. Tras decir eso, Natalie se dio vuelta y entr¨® en el chal¨¦, cerrando puerta de golpe. Justo cuando entraba en el sal¨®n, vio a Luc¨ªa de pie no muy lejos, mir¨¢nd con una sonrisa en Natalie se qued¨® sorprendida, -?Por qu¨¦ no te has ido a ducha todav¨ªa? -Te estaba esperando. Dime, ?qui¨¦n era ese hombre de puerta? Natalie se inquiet¨® un poco, -?Qu¨¦ hombre, por qu¨¦ no lo he visto? -?No lo viste? Luc¨ªa se ri¨® e hizoo que sal¨ªa por puerta, -A¨²n no se ha ido, ahora abro puerta y lo veo. Natalie detuvo y dijo con impotencia: ?Vale! Te lo digo! -?Dime! -Luc¨ªa frunci¨® el ce?o, con un brillo en los ojos. -Fue mi ex marido. -?Leonardo? Lucia se qued¨® inm¨®vil un instante y frunci¨® el ce?o: -?Qu¨¦ hace aqu¨ª, fue a cenar con tu astuta hermana? ?Ahora quiere volver contigo? -Eres buena en imaginar. -?Qu¨¦ motivo podr¨ªa tener un hombre a venir por una mujer? Natalie pens¨® un momento y dijo despacio: -Quiz¨¢ s¨®lo est¨¢ aburrido. -Amiga, ?no se te ocurre nada bueno? -?Por ejemplo? -?Que le gustes! Natalie guard¨® silencio un momento y dijo con calma: -Es imposible que le guste. Luc¨ªa frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ est¨¢s tan dudosa? -No es que no tenga confianza, es que lo conozco muy bien, llevo tres a?os casada con ¨¦l y ni siquiera le gustaba, ?y despu¨¦s del divorcio le gusto? This is property ? N?velDrama.Org. Luc¨ªa no sab¨ªa c¨®mo responder. No estaba segura de lo que pasaba con el matrimonio de Natalie y Leonardo y no pod¨ªa opinar. -?Olvidalo, hay muchos hombres, y puedes tener m¨¢s despu¨¦s de divorciarte! Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW X Cap¨ªtulo 165 Natalie sonri¨®, -Vamos a ducharnos y a cama, tengo que trabajar por ma?ana. -No tengo trabajo estos d¨ªas, ?puedo vivir aqu¨ª contigo, no te preocupes, ?pagar¨¦ el Cap铆tulo 165 X Cap¨ªtulo 165 Natalie sonri¨®, -Vamos a ducharnos y a cama, tengo que trabajar por ma?ana. -No tengo trabajo estos d¨ªas, ?puedo vivir aqu¨ª contigo, no te preocupes, ?pagar¨¦ el alquiler! -Somos muy amigas, ?crees que necesito que pagues el alquiler? -Entonces trato hecho. A ma?ana siguiente, Natalie se levant¨®, sev¨® y baj¨®s escaleras, Luc¨ªa ya hab¨ªa preparado el desayuno. -Luci, no hace falta que madrugues para preparar el desayuno,prar¨¦ algo en el camino. Luc¨ªa le dio una empanada y le dijo: -?No puede ser! No puedo vivir aqu¨ª sin pagarte nada, a partir de ahora yo me encargo de tu desayuno y de tu cena! -De verdad no hace falta. Luc¨ªa dijo inmediatamente, -Ya lo decid¨ª, te pago el alquiler, o cocino yo todos los d¨ªas, necesitoer tambi¨¦n, as¨ª que no hay diferencia preparar para una o dos personas. Natalie asinti¨®, -De acuerdo entonces, pero puedes dejarlo si te cansas. -?Entendido! ?Come y vete a trabajar! -SL Despu¨¦s del desayuno, Natalie fue a MY a trabajar. Recientemente, MY est¨¢ intentando conseguir un gran proyecto, siempre y cuando lo consiga, MY podr¨¢ desarrorse lentamente el a?o que viene. Justo cuando lleg¨® a oficina, Tina se acerc¨® a e con un archivo. -Se?orita L¨®pez, hace poco Esplendor Bordado tambi¨¦n quer¨ªa hacerse con este proyecto, y ahora ya est¨¢ en discusi¨®n en el Grupo Ruiz. This text is ? N?velDrama/.Org. de ropa del Grupo Ante eso Natalie frunci¨® el ce?o, Esplendor Bordado era una empresa Ramos, siempre se ha dedicado a hacer productos de alta gama, este proyecto era importante para MY, pero a Esplendor Bordado no le importaba. Y con rci¨®n de Leonardo y Fausto, si Esplendor Bordado realmente quer¨ªa este proyecto, MY podr¨ªa no tener ninguna oportunidad. -Pregunta sobre por qu¨¦ Esplendor Bordado se interesa por este proyecto de repente. Porque antes rechaz¨® oferta de Leonardo, ?y por eso quiere vengarse? Al segundo siguiente, Natalie se neg¨®, conoc¨ªa bien c¨®mo era Leonardo, no tratar¨ªa as¨ª a MY de esta manera. Despu¨¦s de que Tina se fuera, Natalie dud¨® un rato y m¨® a su secretaria. -Quiero reunirme con el presidente del Grupo Ruiz. Tina hab¨ªa encontrado a dos secretarios para e, un hombre mado Ruyman y una mujer Ana, ambos con tres a?os de experienciaboral, por lo que pudieron empezar a trabajar r¨¢pidamente. Ana se encargaba de documentaci¨®n y Ruyman pa?aba a e cuando se reun¨ªa con los socios. Pronto, Ruyman entr¨® para informarle. -Se?orita L¨®pez, el se?or Ruiz estar¨¢ disponible ma?ana por noche a partir des ocho. Natalie asinti¨®, -De acuerdo, haga una reserva para cenar ma?ana por noche con el se?or Ruiz. En el despacho del presidente de Grupo Ramos. Carlos termin¨® de informar de situaci¨®n de Esplendor Bordado a Leonardo y frunci¨® el ce?o, -La operaci¨®n de Esplendor Bordado ha ido decayendo en los ¨²ltimos a?os, adem¨¢s de ca¨®tica gesti¨®n de Esplendor Bordado, ahora es un desastre¡­. Si se entregaran a se?orita L¨®pez, probablemente quebrar¨ªa en medio a?o. Leonardo guard¨® silencio un rato y dijo fr¨ªamente: -?Convoque a diri¨®n de Esplendor. Bordado al Grupo Ramos para una reuni¨®n! De acuerdo, se?or Ramos. A lorgo de ma?ana, Leonardo despidi¨® a mitad de los directivos de Esplendor Bordado, y el resto temi¨® que Leonardo dijera sus nombres. Despu¨¦s de despedir a ellos, Leonardo afin¨® el trabajo de cada uno y dijo indiferente: -Si despu¨¦s de quince d¨ªas, Esplendor Bordado sigue as¨ª, me presenten carta de dimisi¨®n. Alfonso Negado, que acababa de ser nombrado director general de Esplendor Bordado, dijo con caut: ¨CSe?or Ramos, hace poco pens¨¢bamos intentar conseguir un proyecto de una filial del Grupo Ruiz que produce ts. Si logr¨¢bamos firmar un contrato con ellos, Esplendor Bordado podr¨ªa ahorrar m¨¢s de millones de dres al a?o en cuotas de t, pero llegamos un paso tarde, y es posible que el proyecto se lo lleve MY. Tras un momento de silencio, Leonardo dijo fr¨ªamente: -?Me est¨¢s pidiendo que vaya a negociar por ustedes? Cap铆tulo 166 Cap¨ªtulo 166 Viendo mirada g¨¦lida de Leonardo, Alfonso se apresur¨® a decir: -No¡­ Es que el personal de Esplendor Bordado se ha cambiado demasiado, y ahora el Grupo Ruiz parece preferir a MY, si usted puede ayudarnos, Esplendor Bordado podr¨¢ recuperarse m¨¢s r¨¢pido. Tras un momento de silencio, Leonardo dijo: ir a trabajar. -Lo s¨¦, yo me encargar¨¦ de este asunto, pueden Despu¨¦s de que gente de Esplendor Bordado se fuera, Leonardo m¨® a Fausto. -Leo, ?quieres algo? -S¨ª, sucursal del Grupo Ruiz tiene una cooperaci¨®n con MY recientemente? Fausto se sorprendi¨® de que Leonardo preguntara por un asunto insignificante y dijo: -Le pregunto a mi secretaria. Pronto, Fausto respondi¨®. -MY tiene intenci¨®n de cooperar con nosotros, sis cosas van bien, se firmar¨¢ en unos d¨ªas, ? lo preguntas por? Cbora con Esplendor Bordado. Fausto se sorprendi¨® y enarc¨® una ceja: -?Y yo qu¨¦ gano? -El terreno al oriente de ciudad, Grupo Ruiz puede participar en el desarrollo. Fausto estaba sorprendidopletamente, se puso seria inconscientemente. -?Por qu¨¦ de repente te importa tanto una peque?a sucursal del Grupo Ramos? Leonardo se mostraba indiferente, Pienso separar Esplendor Bordado del Grupo Ramos. -?Por qu¨¦? -Matilda quiere una empresa de dise?o para ejercer. Fausto frunci¨® el ce?o, Leo, ?no te parece injusto con Natalie? No lo olvides, e estuvo a tudo durante los dos a?os m¨¢s duros, se qued¨® contigo tres a?os pero no consigui¨® nada, mientras ques pbras casuales de Matilda son recordadas por ti. Leonardo se qued¨® cado un rato, y su voz fue un poco m¨¢s fr¨ªa, -Es asunto m¨ªo, s¨®lo tienes que decirme si est¨¢s de acuerdo o no. -Parece que no tengo motivos negar. -Quedamos as¨ª. +15 BONUS Al colgar el tel¨¦fono, Fausto no sent¨ªa nada de alegr¨ªa e incluso estaba un poco sombr¨ªo. La secretaria que estaba a sudo no entend¨ªa en qu¨¦ estaba pensando, y susurr¨®: -Se?or Ruiz, ?hay que cancr cena de ma?ana por noche con presidenta de MY? S¨ª, prepara el contrato con Esplendor Bordado. -Bien. La secretaria no hizo m¨¢s preguntas y se fue a mar a gente de MY. Fausto cogi¨® el documento y sigui¨® ley¨¦ndolo, pero no pudo concentrarse, con una irritaci¨®n indescriptible. (Natalie se enfadar¨ªa si se enterara de esto, ?no?) Respir¨® profundamente y dej¨® de pensar. Ruyman recibi¨® mada e inmediatamente fue al despacho de Natalie para cont¨¢rselo. -Se?orita L¨®pez, ?necesita concertar otra cita con el se?or Ruiz? Natalie neg¨® con cabeza: No, no quiere verme. ¨C This is property ? N?velDrama.Org. Ruymanprendi¨® al instante, y dijo que ten¨ªa algo que hacer supon¨ªa rechaza. -Lo de cooperaci¨®n¡­. -Dile a Tina que no hay necesidad de seguir con este proyecto. Poco despu¨¦s, Tina recibi¨® el mensaje y fue a ve. -Se?orita L¨®pez, ?por qu¨¦ abandonaste de repente el proyecto? Natalie dej¨® el documento que ten¨ªa en mano y frunci¨® el ce?o, -Esplendor Bordado ya se ha hecho cargo del proyecto, ser¨ªa una p¨¦rdida de tiempo que continu¨¢ramos. Tina frunci¨® el ce?o y apret¨® los dientes, -He o¨ªdo que Leonardo ha despedido hoy a mayor¨ªa de los directivos de Esplendor Bordado, a lo mejor para estabilizar a Esplendor Bordado, ?y por eso se ha hecho con este proyecto! Cap¨ªtulo 167 Cap铆tulo 167 Cap¨ªtulo 167 Es que Leonardo no sab¨ªa que presidenta de MY es Natalie, Tina tendr¨ªa que creer que Leonardo rob¨® el negocio de MY deliberadamente para vengarse de Natalie porque Natalie se divorci¨® de ¨¦l. -Esta cooperaci¨®n ya no se puede seguir, es in¨²til perseguir raz¨®n, lo m¨¢s importante ahora es encontrar una nueva empresa de ts, me env¨ªas lista de empresas adecuadas de ts. -Bien. Natalie llevaba todo un d¨ªa viendo lista que le hab¨ªa dado Tina, y elegi¨® tres precios que MY podia aceptar, y le pidi¨® a Ruyman que concertara una cita para reunirse con ellos. El director de una des empresas acept¨® r¨¢pidamente y qued¨® en verse en un restaurante as seis de tarde. Natalie lleg¨® temprano al restaurante y esper¨® hastas seis y media de tarde, pero ¨¦l no apareci¨®. m¨® a Ruyman para pedirle informaci¨®n. Unos minutos m¨¢s tarde, Ruyman m¨®. -Se?orita L¨®pez, dijo que ten¨ªa que viajar de negocios, y tendr¨ªa tiempo para verle despu¨¦s de volver. ?Por qu¨¦ no m¨® para avisarnos! Al oir queja y el descontento en el tono de Ruyman, Natalie sonri¨® y consol¨®: -No te preocupes, este tipo de cosas son muy normales, intenta concertar una cita cons otras dos empresas ma?ana. Colgando el tel¨¦fono, Natalie exhal¨® tranqumente. MY ya no erao antes, en los dos ¨²ltimos a?os desde que se fue, MY ha ido retrocediendo, aunque le diera los 7 millones de dres, s¨®lo podr¨ªa durar unos meses. MY fue fundada por e, no quer¨ªa dejar que empresa desapareciera, de hecho, quiebra y reorganizaci¨®n era mejor opci¨®n.. Peroo e volv¨ªa a estar al mando, ?no iba a dejar que MY quebrara! Natalie m¨® a Lucia y invit¨® a cenar con e. Media hora despu¨¦s, Luc¨ªa se sent¨® frente a Natalie con gafas de sol y una m¨¢scara,o una ladrona. Natalie se ri¨®: -Es m¨¢s probable que te reconozcan as¨ª. Luc¨ªa se quit¨®s gafas de sol, sus ojos almendrados se quedaron perplejos, -?De verdad? -S¨ª, nadie te prestaba atenci¨®n, pero vas tan tapada, despertar¨¢s curiosidad de los dem¨¢s. -De acuerdo. Se quit¨® m¨¢scara y mir¨® a su alrededor, finalmente aliviada alprobar que efectivamente, nadie le prestaba atenci¨®n. Natalie se congel¨® un momento al ver el maquije de su cara y ri¨®. -?Necesitas una m¨¢scara con este maquije? Si no te conociera tan bien, nadie te reconocer¨ªa por el camino. Luc¨ªa se dibuj¨® un lunar en cara y se maquill¨® mucho, muy diferente de su maquije ligero habitual. Se ri¨® y dijo: -?Verdad? Yo tambi¨¦n lo creo. Natalie le dio el men¨², -Qu¨¦ quiereser, pide lo que quieras, yo ped¨ª dos tos antes de que vinieras. Luc¨ªa a?adi¨® otro to y una sopa y luego entreg¨® el men¨² al camarero que lo cogi¨® y se fue. En espera deida, Luc¨ªa le pregunt¨® a Natalie: -?Por qu¨¦ cenamos en el restaurante esta noche, hay algo que celebrar? Natalie neg¨® con cabeza, -El cliente no apareci¨® hoy, as¨ª que supuse que hab¨ªa reservado el restaurante, ?por qu¨¦ no cenamos aqu¨ª? -Oh. Luc¨ªa no hizo m¨¢s preguntas, sab¨ªa que Natalie ten¨ªa mucho trabajo, aunque fueran amigas, era s¨®lo uno de los aspectos de conocer a Natalie. Se?orita Rom¨ª, ?qu¨¦ suerte volver a verte! Una voz masculina encantada surgi¨® de repente a sudo, Luc¨ªa se alter¨® al instante, ?c¨®mo pod¨ªa reconoce con este maquije? Natalie se sorprendi¨® al ver a Emiliano. (?C¨®mo se conoc¨ªan ¨¦l y Luc¨ªa?> Luc¨ªa lo mir¨® impaciente y le dijo fr¨ªamente: -Se?or Torres, estoy cenando con mi amiga, si no tiene nada importante que decir, ?por favor no nos moleste! Emiliano mir¨® a Luc¨ªa y se sorprendi¨® al ver que era Natalie. -Natalie, eres t¨², voy a cenar con Leo esta noche en el primer cuarto privado, ?les gustar¨ªa venir con nosotros? Antes de que Natalie pudiera decir nada, Luc¨ªa se enfad¨® y dijo: ?Natalie y Leonardo est¨¢n ¨C Cap¨ªtulo 168This text is ? N?velDrama/.Org. Cap铆tulo 168 Cap¨ªtulo 168 Emiliano se qued¨® hdo unos segundos y dijo: -?C¨®mo? Hace un momento en el cuarto privado le pregunt¨¢bamos a Leo cu¨¢ndo van a tener hijos y nos dijo que depende de ti. Esto se lo dijo a Natalie, era obvio que Leonardo a¨²n no les hab¨ªa contado lo del divorcio. Natalie frunci¨® el ce?o, no entend¨ªa por qu¨¦ Leonardo les ocultaba esto. Pero no ten¨ªa nada que ver con e, mir¨® a Emiliano y le dijo con calma: -Nos divorciamos, el certificado de divorcio ya lo tenemos. Emiliano, que normalmente era muy bueno animando el ambiente, en ese momento s¨®lo pudo sonreir embarazosamente. -Entonces no les molesto, voy a entrar. Tras decir esto, Emiliano se dirigi¨® directamente al cuarto privado. Apenas entr¨® al cuarto privado, Emiliano mir¨® a Leonardo y le dijo: -Leo, no nos dijiste que t¨² y Natalie se divorciaron, ?no nos est¨¢s tratandoo hermanos o qu¨¦? Leonardo y Fausto lo miraron al mismo tiempo. Leonardo ten¨ªa frialdad en los ojos, -?D¨®nde has o¨ªdo eso? Emiliano se sent¨® y dijo, -?D¨®nde? Cuando fui al ba?o, vi a chica que he estado cortejando ¨²ltimamente, as¨ª que me acerqu¨¦ a saluda, no me di cuenta de que persona con que estaba cenando era Natalie, y m¨¦ cu?ada¡­ E dijo que ya ten¨ªan el certificado de divorcio¡­ Leonardo se levant¨® y sali¨® del cuarto privado. Emiliano suspir¨® y le dijo a Fausto, que permanec¨ªa cado: -Desde que Matilda regres¨®, pens¨¦ que su matrimonio no durar¨ªa, no esperaba que se divorciaran tan pronto. La mano de Fausto a sudo se tens¨® involuntariamente. No era raro que Leonardo se atreviera a ser as¨ª, porque se divorci¨® de e. Estaba descontento con elportamiento de Leonardo, pero inconscientemente estaba encantado, ya que Leonardo no amaba, ?ten¨ªan alguna posibilidad? Leonardo sali¨® del cuarto privado y vio a Natalie y Luc¨ªa. Camin¨® r¨¢pidamente hacia es, sin calidez en sus ojos. Natalie estaba a punto de pellizcar suida cuando de repente sinti¨® un escalofr¨ªo en el cuello. Se dio vuelta y vio a Leonardo caminando r¨¢pida y airadamente hacia e. +1 Frunci¨® el ce?o y acababa de dejar los palillos cuando Leonardo se acerc¨® a e. -Natalie, tengo algo que decirte. Natalie frunci¨® losbios, impotente, -?No puede esperar a que termine de cenar? Apenas dijo Natalie, Leonardo le arranc¨® mu?eca. -?No!?Ahora mismo! Luc¨ªa que estaba al otrodo de mesa, dijo furiosa: -?Suelta a Natalie o mo a polic¨ªa! Leonardo llev¨® a Natalie sin mirar a Lucia. Luc¨ªa estaba a punto de perseguirlos, pero Natalie se volvi¨® hacia e y neg¨® con cabeza. Esto era entre e y Leonardo y no quer¨ªa que nadie se involucrara. Leonardo llev¨® a Natalie directamente a un cuarto privado desocupado y le dijo fr¨ªamente: ¨C Natalie, ?por qu¨¦ le dijiste a otra persona lo de nuestro divorcio? Natalie levant¨® los ojos con calma para encontrarse con los suyos con rabia, -?Hay alguna raz¨®n por la que tenga que ocultarlo? -Mi abu se desmay¨® hace poco y no quer¨ªa que nos preocupara. This is property ? N?velDrama.Org. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Olvidas que abu ya acept¨® nuestro divorcio? Leonardo mir¨® fijamente a los ojos, -Tanto le gustas, ?crees que de verdad quiere que nos divorciemos? Si te casas con otro, seguir¨¢s visitandoo antes? Natalie: -?Quieres decir que tengo que mentirle a abu contigo? Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Cap¨ªtulo 169 Cap铆tulo 169 Cap¨ªtulo 169 ¨C Ya encontrar¨¦ un momento apropiado para cont¨¢rselo a abu, y hasta entonces, espero que lo mantengas en secreto. Natalie le mir¨® con el ce?o fruncido, siempre con sensaci¨®n de que algo iba mal. -?Cu¨¢nto tiempo tardar¨¢s? -Tres meses. Tras unos segundos cada, Natalie asinti¨®. -Bien, espero que puedas mantener tu pbra. Tras decir esto, Natalie estaba a punto de marcharse y fue atrapada de nuevo por Leonardo. -Espero que puedas cooperar conmigo, cuando vaya a ver a mi abu, vienes conmigo. -Leonardo, no pidas demasiado, jocultar este asunto ya es lo ¨²ltimo mi! para Leonardo mir¨® y lentamente dijo: -Desde ¨²ltima vez que se desmay¨®, salud de abu est¨¢ cada vez peor, no quiero que abu se preocupe m¨¢s por nosotros. -Entiendo, ?tienes algo m¨¢s?. Leonardo le solt¨® mano y asinti¨® ¨C No. -Entonces, ?puedo irme ya? Al ver que Leonardo no dec¨ªa nada, Natalie se dio vuelta y sali¨® del cuarto privado de inmediato. Leonardo se qued¨® parado un rato antes de volver al primer cuarto privado. Natalie no ten¨ªa ganas deer, as¨ª quei¨® un poco y se fue con Luc¨ªa despu¨¦s de pagarlo. Content ? N?velDrama.Org. En el camino de vuelta, Luc¨ªa no paraba de quejarse de Leonardo, llena de resentimiento hacia ¨¦l. Sol¨ªa tener un verdadero filtro con ¨¦l, y suportamiento de hoy ha sido tan brutal, no me gusta nada este tipo de hombre, jqu¨¦ cansada si estoy con este tipo! Natalie no quer¨ªa escuchar m¨¢s de Leonardo y dijo: -Por cierto, ?c¨®mo se conocieron Emiliano y t¨²? s¨®lo Luc¨ªa con impotencia dijo: -Te acuerdas del presidente que te dije, es ¨¦l, me molesta mucho, pero ¨¦l invirti¨® en Mil G¨¦neraciones, y cada vez que ven¨ªa a verme, en realidad era para cenar, ini siquiera pod¨ªa rechazarlo! Emiliano ten¨ªa los ojoso flores de durazno, era el tipo de yboy que no le gustaba a Luc¨ªa. Natalie tambi¨¦n hab¨ªa o¨ªdo rumores sobre Emiliano y le record¨®: -Ha tenido muchas novias, pero ninguna dur¨® m¨¢s de tres meses. Luc¨ªa dijo con un gru?ido: -?No te preocupes, no me dejar¨¦ enga?ar por sus pbras, odio a los yboys! Su padre era un yboy, as¨ª que su madre ha sufrido mucho, pero segu¨ªa protegiendo su matrimonio. Para Luc¨ªa, el cerebro amoroso de su madre alcanz¨® una fase avanzada, y perdonaba a su padre. cada vez que daba explicaciones. Al crecer en una familia as¨ª, Lucia ya no ten¨ªa ninguna ilusi¨®n por el amor. -Eso, ya lo sabes. Luc¨ªa asinti¨®, entrecerr¨® los ojos y sonri¨®: -Deber¨ªa tener suficiente dinero ahorrado para el resto de mi vida, dejar¨¦ entonces el mundo del espect¨¢culo y encontrar¨¦ un lugar tranquilo para pasarme el resto de mi vida. Las dos volvieron chando al chalet, Natalie ten¨ªa trabajo que hacer y se fue directa al estudio, mientras Luc¨ªa ve¨ªa telenovs en el sal¨®n. Natalie termin¨® su trabajo hastas diez de noche, se levant¨® y se dispon¨ªa a ir al sal¨®n a por agua y recibi¨® una mada de Ricardo. -Natalie, ?d¨®nde est¨¢s ahora? La voz de Natalie era fr¨ªa, -?Necesitas algo? Despu¨¦s de un momento de silencio, cuando paciencia de Natalie se estaba agotando, Ricardo dijo: -Vuelve, tengo algo que decirte. Capitulo 170 Cap铆tulo 170 Capitulo 170 Natalie se qued¨® cada unos segundos, con voz fria, -Digame directamente por tel¨¦fono. No hay nada especial, me enter¨¦ de que el Grupo Ramos ned recientemente convertir un terreno al oriente de ciudad en un parque de diversiones, ?me puedes ayudar a har con el se?or Ramos, para que el Grupo L¨®pez tambi¨¦n se sume a este proyecto. La voz de Ricardo era un poco baja, parecia que hab¨ªa sido rechazado un par de veces antes de acudir a Natalie. Natalie dijo burlonamente, -Sabe muy bien que Leonardo no me quiere y no escucha nada de lo que digo. Ricardo hizo una pausa y dijo: -Es tu marido, si has con ¨¦l, tendremos una oportunidad en este asunto, ayuda a pap¨¤ una vez. Aunque ¨¦l no est¨¦ de acuerdo, no te afectar¨¢, ?verdad? -Lo siento, no puedo ayudarle, por favor, busque a otra persona. Natalie colg¨® el tel¨¦fono, Ricardo estaba bastante furioso, tenia cara azul y los ojos enfadados. Beata se burl¨®: -?Te lo dije antes! E ni siquiera pens¨® en nosotroso padres, volvi¨® porque queria el dinero de nosotros, y ahora sabe que no podr¨¢ sacarle ni un c¨¦ntimo a familia L¨®pez, jest? mostrando su verdadera personalidad! Ricardo frunci¨® el ce?o y empez¨® a disgustarse con Natalie. Content ? N?velDrama.Org. Comparada con Matilde, Natalie era demasiado inteligente, porque no podia generar beneficio para familia. -?No sabe que s¨®lo podr¨¢ har con Leonardo cuando familia L¨®pez mejore? Matilda lleg¨® a casa y vio a Ricardo y Beata sentados enfadados en el sof¨¢ y pregunt¨® con suspicacia -Pap¨¢, mam¨¢, ?qu¨¦ ha pasado, por qu¨¦ est¨¢is tan enfadados? Beata gru?¨® y dijo: -Por cuestiones de trabajo, tu pap¨¢ queria participar en el desarrollo de un terreno al este del Grupo Ramos, fue varias veces a ver a Leonardo y ni siquiera se reuni¨® con ¨¦l. -m¨® a Natalie y trat¨® de pedirle acudir a Leonardo, pero colg¨® el tel¨¦fono directamente, i no le hizo caso a tu pap¨¢! Matilda se acerc¨® aldo de Beata y se sent¨®, Mam¨¢, ya sabes que Leo odia a Natalie, si e ruega a Leo, Leo no tendr¨¢ una buena actitud a e. Beata se tap¨® boca y dijo friamente: -?Eso es porque es una in¨²til! En tres a?os, no le dieron dinero y no ayud¨® a familia L¨®pez. Matilda se ri¨®, Est¨¢ bien, no rega?es a Natalie, lo intentar¨¦. -Ultimamente est¨¢s muy ocupada con el concurso de dise?o, no quiero distraerte. ¨CPap¨¢ tendr¨¢ que entregarme empresa tarde o temprano, ro que ahora tengo que ayudar a empresa a luchar por sus intereses, pero no puedo garantizar que lo consiga. Beata acarici¨® nariz de Matilda con satisfi¨®n y dijo: ?Hay algo que mi hija no pueda hacer? -Bueno, mam¨¢, me voy arriba. Les avisar¨¦ cuando tenga noticias. -Si. Al volver a habitaci¨®n, Matilda m¨® a Leonardo. Reci¨¦n cuando estaba a punto de colgar, ¨¦l atendi¨®. -Dime. Su voz era indiferente, Matilda se sinti¨® decepcionada. -Leo, he o¨ªdo que el Grupo Ramos nea urbanizar el terreno de zona este de ciudad¡­ Leonardo frunci¨® el ce?o, -S¨ª, ?qu¨¦ pasa? -Mi padre tambi¨¦n quiere participar en este proyecto, fue a verte unas veces, puedes pedirle a familia L¨®pez¡­ Leonardo interrumpi¨® antes de que pudiera terminar su frase, -Matilda, soy unerciante. lo dije. Matilde se mordi¨® elbio inferior, -Lo s¨¦, si te hace estar en dilema, olv¨ªdate -?Tienes algo m¨¢s? que -No¡­ No tengo¡­ Apenas dijo, el sonido de una mada colgada lleg¨® desde su tel¨¦fono m¨®vil. Los dedos de Matilda se tensaron de repente, sus ojos se oscurecieron. En el Grupo Ramos. Leonardo m¨® a Carlos a su despacho. -?Ricardo vino a verme hace poco? Carlos asinti¨®, -S¨ª, vino por el terreno del oriente de ciudad, yo el Grupo L¨®pez no estaba en nuestra lista de socios, no le ped¨ª que viniera a reunirse contigo. Leonardo se qued¨® cado, con mirada profunda, sin saber lo que estaba pensando. Cap铆tulo 171 Cap¨ªtulo 171 Se?or, ?hay alg¨²n problema? Pas¨® un buen rato antes de que Leonardo ordenara: -Ve y averigua qu¨¦ peque?os proyectos se pueden asignar al Grupo L¨®pez. Carlos mostr¨® un destello de confusi¨®n en sus ojos al o¨ªr eso, pero no se atrevi¨® a preguntar m¨¢s. -Entendido, lo har¨¦ ahora mismo. Despu¨¦s de que Carlos se fuera, Leonardo abri¨® el chat con Natalie en WhatsApp y lo observ¨® por un momento, pero finalmente no envi¨® nada y dej¨® el celr a undo. Pronto, Carlos prepar¨® una lista de los proyectos que pod¨ªan ser delegados al Grupo L¨®pez. -Se?or, creo que podr¨ªamos encargar piscina y zona verde al Grupo L¨®pez para su realizaci¨®n. -Okay, entonces t¨² ve y ha con Ricardo al respecto. Adem¨¢s, si pr¨®xima vez vuelve a buscarme, d¨¦jalo entrar directamente. -S¨ª, entendido. Con un mar de dudas, Carlos se retir¨®. ?Por qu¨¦ de repente Leonardo cambi¨® tanto su actitud hacia Ricardo? Nunca antes hab¨ªa prestado ayuda al Grupo L¨®pez, ni siquiera cuando ¨¦l y Matilda estaban en pleno romance. ?Acaso¡­ fue por Natalie? Al pensar en el divorcio fingido entre Leonardo y Natalie, Carlos se convenci¨® m¨¢s de sus reflexiones. < Con eso en mente, decidi¨® que de ahora en adnte ser¨ªa m¨¢s respetuoso con Ricardo, pues despu¨¦s de todo, j¨¦l era el padr¨¦ de se?ora Ramos! Mientras tanto, en vi de familia L¨®pez. Matilda finalmente logr¨® contrr sus emociones y se dispon¨ªa a darse una ducha cuando golpearon la puerta de su habitaci¨®n. Al abri, se encontr¨® con Beata parada afuera. -?Mati, has mado a Leonardo? This text is ? N?velDrama/.Org. Matilda astutia con cabeza, con cierta verglienza en su rostro. Mama, Len. +15 BONUS Antes de que pudiera terminar frase, Heat a interrumpi¨® y exm¨® emocionada: -?Sab¨ªa que si eras tit quien le haba a Leonardo, el definitivamente aceptaria! Mati se quedo aldita al ver excitaci¨®n de su madre. Ou¨¦ quieres decir? * El secretario de Leonardo acaba de Hamar a tu pap¨¢, jy dijo que el Grupo Ramos est¨¢ de acuerdo en darnos algunos proyectos en el terreno al este! Mati abri¨® mucho los ojos, incr¨¦d. Pero Leonardo ya ha rechazado fr¨ªamente por tedforemo tel¨¦fono, ?por qu¨¦ un momentito despu¨¦s le pidi¨® a Carlos que asignara los proyectos al Grupo L¨®pe -?Qu¨¦ pasa, Mati? ?Por qu¨¦ pareces en trance? Ante eso, Matilda volvi¨® en s¨ª y r¨¢pidamente sacudi¨® cabeza¨CNada¡­ es s¨®lo que estoy muy felis. Beata mir¨® con gran orgullo. Siempre sabia que mi querida hija era mejor! Aunque no entendia por qu¨¦ Leonardo ha cambiado de opini¨®n repentinamente, Matilda se sinti¨® aliviada. Parecia que todavia tenia sentimientos por e. Por cierto, Mati, escuch¨¦ a tu pap¨¢ decir que con estos proyectos del Grupo Ramos, podr¨ªamos ganar al menos varios millones. Despu¨¦s de hacer una contribuci¨®n tan grande para empresa, ?no hay algo que quieras? ?Considera que es un premio para ti! No, mam¨¢. Hice esto por mi cuenta, no para pedir ning¨²n premio. Beata, sonriendo satisfecha, asinti¨® y dijo: -Por supuesto que lo s¨¦. Pero recuerdo que siempre has queridoprar un vestido, ?verdad? ?Ma?ana te llevar¨¦ aprarlo! De inmediato, los ojos de Matilda briron de sorpresa. -?Has en serio? Hab¨ªa queridoprar ese vestido desde hac¨ªa mucho tiempo, pero costaba m¨¢s de sesenta mil dres y e s¨®lo contaba con m¨¢s de ciento mil disponibles; es decir, prenda pr¨¢cticamente se llevar¨ªa un tercio de sus ahorros, por lo que nunca se hab¨ªa animado aprarlo. -ro que si. ?O crees que te mentir¨ªa? Al escuchar eso, Matilda abraz¨® emocionada a Beata y exm¨®: -10h mam¨¢, te amo! Beata le dio palmaditas en espalda con una sonrisa cari?osa. -Ya eres una adulta, ?por qu¨¦ sigues actuandoo una ni?a peque?a mimada? Ya, es tarde ahora, ve a dormir. Ma?ana A ma?ana siguiente, Natalie estaba a punto de salir para el trabajo cuando recibi¨® una Hamada de Tina. -Natalie, empresa mour Vestuario nos envi¨® una carta de abogados esta ma?ana, i acusando que una dise?adora de MY ha giado sus obras! Cap铆tulo 172 Cap¨ªtulo 172 Natalie frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ¡ª -El dise?o de MY del trimestre pasado sali¨® a venta ayer y se agot¨® casi inmediatamente. Pero esta ma?ana, de repente estall¨® un rumor de que giamos, ?y mour Vestuario incluso public¨® una carta de abogados en l¨ªnea! Tina pens¨® que estaban s¨®lo tratando de colgarse de fama, ya que e hab¨ªa visto los nos de compa?¨ªa del trimestre pasado y estaba segura de que era imposible que alguien hubiera giado. -Env¨ªame el dise?o del vestido de MY que acusan de gio. ?Y tienes una foto del vestido de mour Vestuario? ¨CNo, pero escuch¨¦ que est¨¢ a venta en el centroercial Chanda. Ahora voy para all¨¢ a comprobarlo. Dado que dicho centroercial no estaba lejos del edificio de MY, Natalie reflexi¨®n y sugiri¨®: -Pero a¨²n no est¨¢ abierto a esta hora Bueno, ?por qu¨¦ no va primero a empresa y llevas a -?Y qu¨¦ hacemos con noticia en l¨ªnea sobre el supuesto gio? -No nos preocupemos por ahora. Si no tenemos ro qu¨¦ est¨¢ pasando y nos apuramos a responder, les podr¨ªamos dar ventaja. -Entendido. Media hora despu¨¦s, en oficina de Natalie. Observando a joven bastante cautelosa que ten¨ªa dnte, a e le costaba imaginar que una chica This text is ? N?velDrama/.Org. que luc¨ªa tan t¨ªmida hubiera dise?ado un vestido tan mativo. Tina se acerc¨® a e y dijo calmadamente: -No te pongas nerviosa. Te mamos aqu¨ª para preguntarte cu¨¢ndo dise?aste este vestido. ?Tienes el borrador original guardado en tuputadora? Ka ¨¢lvarez asinti¨® con tensi¨®n y respondi¨®: -S¨ª¡­ termin¨¦ el primer borrador de este vestido el 3 de mayo y lo guard¨¦ inmediatamente enputadora. Se?orita Rojas, por favor, cr¨¦ame, ?realmente no he giado! -Lo s¨¦, no te preocupes. Si eres inocente, investigar¨¦ y demostrar¨¦ tu inocencia. -?Muchas gracias! -Ahora, cu¨¦ntame sobre inspiraci¨®n y el proceso de dise?o de este vestido. Al cabo de unos treinta minutos, terminaron finalmente de har con Ka y, despu¨¦s de . +15 BONUS No fue hasta que se ar¨® mente que Natalie tom¨® pbra: -El centroercial deber¨ªa estar abierto ahora, vayamos a tienda de mour Vestuario. ?Me gustar¨ªa ver qu¨¦ tan simr es el vestido acusado de gio al dise?o de Ka! A pesar de que hab¨ªa fotos de ambas prendas ens redes y se ve¨ªan bastante simres, era f¨¢cil dejarse llevar pors apariencias si s¨®lo se observabans im¨¢genes, ya que muchos detalles requer¨ªan una inspi¨®n en persona. -Eso es, ?vamos! Tras enviar el texto editado al gerente de Rciones P¨²blicas, Tina se levant¨® y se fue con Natalie del despacho. Quince minutos despu¨¦s,s dos entraron en el centroercial Chanda. Se dirigieron directamente a tienda de mour Vestuario, pero justo cuando llegaron a puerta, una empleadas detuvo. -Disculpen, se?oritas, nuestro director general ha instruido que nadie de MY pueda entrar a nuestra tienda. Tinanz¨® una risa fr¨ªa e interrog¨®: -?Qu¨¦ significa eso? ?Es que acaso est¨¢n asustados? La dependienta sonri¨® levemente y respondi¨® inmutablemente: -Deber¨ªa ser MY quien est¨¢ asustado, ?no? S¨®lo estamos preocupados de que nuestros otros atuendos sean giados nuevamente, as¨ª que les sugiero que se vayan. Elentario hizo que Tina se pusiera l¨ªvida de ira y espet¨® entre dientes: -?Te advierto que no hables sin fundamento! -Usted sabe mejor que nadie si hablo sin fundamento o no. La actitud sarc¨¢stica de otra parte enfureci¨® a Tina hasta m¨¦d, y se preparaba a seguir discutiendo cuando Natalie detuvo. -Es suficiente, Tina. Vamos a volver. -Natalie, ?su¨¦ltame! ?Hoy voy a rega?ar hasta quedarse sin pbras! Sin embargo, fuerza de Natalie super¨® a Tina, quien fue arrastrada fuera de tienda. Y no solt¨® hasta que estuvieron lejos. -?Por qu¨¦ me detuviste hace un momento? ?Esa mujer fue demasiado lejos! ?Est¨¢n celosos de que los atuendos de MY s¨¦ est¨¦n vendiendo bien, jas¨ª que hicieron trucos para colgarse de nuestra fama! ?Oh, realmente me cabrea! Natalie, en cambio, se mostr¨® tranqu y dijo: -?No notaste que estaban preparados? Si se 372 probablemente tienen algo m¨¢s en mano. Es posible que esto termine en corte. Tina frunci¨® el ce?o, con una mez de enojo y desgana en su rostro. -?mour Vestuario es simplemente desvergonzado! Natalie le dio palmaditas en el hombro y consol¨®: -Est¨¢ bien, vayamos. Encontrar¨¦ manera de obtener ese vestido. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 173 Capitulo 173 Tina respiro profundamente, pero a¨²n no pod¨ªa calmar sus emociones. No, todav¨ªa estoy muy enojada tre avare cara. Despu¨¦s de su partida, Natalie se acerc¨® a barandi del pasillo, envi¨® un mensaje a Patricia y luego guardando el celr, empezando a reflexionar sobre c¨®mo enfrentar ese evento. Independientemente de si dise?adora de MY hab¨ªa do o no, ese incidente ya hab¨ªa tenido un impacto muy negativo en ellos. Si no lo solucionaban correctamente, el entorno de supervivencia de compa?¨ªa empeorarfa a¨²n m¨¢s. ?Natalie! ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? N?velDrama.Org holds this content. En ese momento, una voz aguda son¨® desde lejos, interrumpiendo sus pensamientos. E levant¨® mirada y vio a Beata y Matilda caminando hacia e, mientras que esta ¨²ltima llevaba algunas bolsas depras, Beata, cuya cara estaba llena de disgusto y descontento, se acerc¨® r¨¢pidamente a Natalie y con una risa fr¨ªa, se burl¨®: -Ayer tu pap¨¢ te pidi¨® que le echaras porras al Grupo L¨®pez frente a Leonardo, pero dijiste que estabas ocupada. ?Qu¨¦ onda? ?C¨®mo es que hoy tienes chance de ir depras? Natalie no se inmut¨®, y su actitud hacias dos erao si estuviera tratando con extra?os. -Por favor, se?ora Jim¨¦nez, ten en cuenta, que ustedes no han cumplido con su deber de criarme, por eso yo tampoco tengo obligaci¨®n de ayudarlos. Beata mir¨® con tanto desprecioo si fuera basura. -Natalie, ?de d¨®nde sacas el descaro de decir eso? Cuando regresaste a casa a los diecis¨¦is a?os, ?acaso no te dimosida y ropa? Lo que tiene Mati, ?no lo tienes tambi¨¦n? Ahora dices que no te hemos criado, ?no tienes verg¨¹enza? Natalie conoc¨ªa bien a Beata, sabiendo que ten¨ªa una personalidad fuerte y que todo lo que e dijera estar¨ªa mal a sus ojos. Por lo tanto, no se molest¨® en explicar nada y simplemente respondi¨® con calma: -Digas lo que digas. Al ver que estaba por marcharse, Beata detuvo r¨¢pidamente y pregunt¨®: -?Cu¨¢ndo neas divorciarte de Leonardo? Natalie se qued¨® aturdida por un momento, luego ech¨® un vistazo a Matilda, quien hab¨ªa estado en silencio todo el tiempo, y alzandos cejas, replic¨®: -?Qu¨¦? ?Alguien ya no puede esperar? 1/3 Matilda se puso un poco p¨¢lida al o¨ªr eso y se mordi¨® elblo, susurrando: ?Qu¨¦ sentido tiene que sigas molestando a Leo¡­? ?Por favor, devu¨¦lvemelo! -?Estoy molestando a Leonardo? ?Es lo que ¨¦l te dijo? ¨CAunque Leo no me dijo as¨ª, cualquier persona con dos dedos de frente podr¨ªa ver que ¨¦l no te quiere. -?En serio? Natalie sol¨ªa creer que Matilda s¨®lo disfrutaba de fingirse inocente, pero ahora se dio cuenta de que tambi¨¦n era ciega. Natalie, ?qu¨¦ significa esa actitud medio muerta? Te lo advierto, ?div¨®rciate de Leonardo de inmediato! ?O si no, no te dejar¨¦ en paz! Natalie mir¨® con una sonrisa media y pregunt¨®: -?Qui¨¦n te crees que eres para darme ¨®rdenes? ?Es que olvidaste que hace poco diste una conferencia de prensa donde cortaste p¨²blicamente rciones conmigo? Beata no esperaba que e refutara con ese asunto, y al instante se puso p¨¢lida de furia. -?T¨²! ?Muy bien! Si quieres cortar rciones, entonces devu¨¦lveme todo el dinero que gastado en ti estos a?os. he Inicialmente, Natalie quer¨ªa ignora directamente, pero no se imaginaba que fuera tan desvergonzada. -Entonces, haz que Matilda me devuelva m¨¦d ¨®sea que le don¨¦, y as¨ª te devolver¨¦ todo el dinero que familia L¨®pez ha gastado en m¨ª. Al escuchar eso, tanto el semnte de Matildao el de Beata se tornaron extremadamente desagradables. -?Matilda es tu hermana! Es natural que le donaras m¨¦d ¨®sea. Pero t¨² eres mi madre, ?tambi¨¦n es natural que me criaras, o me equivoco? -?T¨²¡­! Natalie no se molest¨® en seguir discutiendo con e, se dio vuelta y se fue sin m¨¢s. Beata, m¨¢s que furiosa, v¨® los ojos en su espalda con una intensidad tal que parec¨ªa querer tragars viva. ?Natalie, me pagar¨¢s esto! Matilda r¨¢pidamente apoy¨® y trat¨® de calma: ¨CMam¨¢, no te rebajes a su nivel. E simplemente no est¨¢ madura. ??A los veintitr¨¦s a?os todav¨ªa no est¨¢ madura?! T¨² eres m¨¢s joven que e, pero mucho m¨¢s madura. 2 -Mejor no hablemos de esto. Regresemos a casa, ?s¨ª? Beata asinti¨® con cabeza, aunque en su rostro todav¨ªa era evidente el enojo. -Ah, tu pap¨¢ quiere invitar a Leonardo a cenar para agradecerle por permitir que el Grupo L¨®pez participe en el proyecto. T¨² ve a invitarlo en persona. Cap铆tulo 174 Cap¨ªtulo 174 Matilda apret¨® losbios y respondi¨® en voz baja: -S¨ª, entiendo. Despu¨¦s de llevar a Beata a casa, se dirigi¨® al Grupo Ramos. Leonardo se sorprendi¨® un poco al ve. -Leo, mi pap¨¢ est¨¢ muy agradecido de que permitieras que el Grupo L¨®pez participara en el desarrollo del terreno en el este y quiere invitarte a cenar. ?Cu¨¢ndo est¨¢s disponible? -?Natalie va a ir? Al escuchar eso, sonrisa de Matilda se congel¨® en su rostro, y tard¨® unos segundos en recuperar su voz. -?Qu¨¦ quieres decir? ?Quieres que Natalie tambi¨¦n vaya? Leonardo asinti¨® y, con indiferencia, replic¨®: -Somos esposos, si el se?or L¨®pez me invita a cenar, ?no deber¨ªamos ir juntos? Matilda se mordi¨® elbio inferior, procurando reprimir tristeza que bull¨ªa en su interior. Si quieres que e vaya, har¨¦ que mi pap¨¢ informe. -Eso mejor. Matilda ya no ten¨ªa ganas de quedarse m¨¢s tiempo. Quer¨ªa preguntarle a Leonardo por qu¨¦ estaba ayudando a familia L¨®pez si no neaba divorciarse de Natalie, por qu¨¦ le daba esperanzas una y otra vez. Pero no se atrevi¨®, pues tem¨ªa que, si lo hac¨ªa, obtendr¨ªa una respuesta que no quer¨ªa escuchar de ¨¦l. Al llegar a casa, les cont¨® a Beata y Ricardo que Leonardo hab¨ªa edido, y tras un breve silencio, les pregunt¨® con precauci¨®n: -Pap¨¢, mam¨¢, ?no deber¨ªamos mar a Natalie? Beata se puso sombr¨ªa al o¨ªr eso y replic¨® molesta: -?Para qu¨¦ ma? -Despu¨¦s de todo, e es esposa de Leo. Si pap¨¢ quiere invitarlo a cenar pero no incluye a Natalie, temo que e se haga ideas incorrectas. Beata resopl¨® con frialdad y dijo: -Que piense lo que quiera. De todos modos, no quiero ve. Por sorpresa, Ricardo guard¨® silencio todo el tiempo; quiz¨¢s fue porque ese incidente lo hab¨ªa hecho tener opiniones sobre Natalie. Creo que ser¨ªa mejor mar a Natalie. Si no quieren, yo lo hago. Aunque a rega?adientes, Beata tuvo que eder ante insistencia de Matilda. +15 BONUS Entonces, Matilda marc¨® el n¨²mero de Natalie, y pasaron varias madas seguidas hasta que se contest¨® finalmente. -?Qu¨¦ pasa? -Leo acept¨® que el Grupo L¨®pez participe en el desarrollo del terreno en el este. Pap¨¢ quiere invitarlo a cenar, ?te unes tambi¨¦n? La voz fr¨ªa de Natalie son¨® por tel¨¦fono: No, no estoy libre. Matilda se alegr¨® por dentro, pero mostr¨® un falso pesar y continu¨®: -Pero si no vienes, pap¨¢, mam¨¢ y yo¡­ Antes de que terminara frase, Natalie colg¨®. Matilda se qued¨® at¨®nita por un segundo, luego dej¨® caer el celr lentamente y pregunt¨® con tristeza: ?Natalie me odia? Viendo eso, Beata se apresur¨® a cons: -No le hagas caso a e. S¨®lo est¨¢ celosa de que tengas el amor de Leonardo y el nuestro. No pienses demasiado, est¨¢ mejor si no viene. Matilda baj¨® mirada sin pronunciar m¨¢s pbra, luciendo bastante afligida. Por otrodo, despu¨¦s de colgar, Natalie estaba a punto de seguir revisando documentos cuando recibi¨® una mada de Patricia. -Jefa, ya consegu¨ª el vestido que me pediste. Ahora justo afuera de MY. estau -Perfecto. Ponlo en recepci¨®n, le dir¨¦ a secretaria que vaya por e. Gracias. -De nada. Entonces regresar¨¦ a tienda. -ro.. Diez minutos despu¨¦s, recibi¨® ropa de Ana y desdobl¨® parapara con el nuevo dise?o de MY. Con el paso del tiempo, el rostro de Natalie se torn¨® cada vez m¨¢s sombr¨ªo. Despu¨¦s de meditar un momento, m¨® a Tina para que fuer¨¤ a su oficina. Apenas entr¨®, Natalie le indic¨® que revisaras dos prendas en el escritorio. Despu¨¦s de hacerlo, Tina las agarraba firmemente mientras exmaba enojada: Vestuario nos copi¨®! ?Seguro que mour Natalie neg¨® con cabeza y argument¨®: -Su vestido senz¨® dos meses antes que nuestros nuevos dise?os. -Pero ya sabemos cu¨¢ndo Ka subi¨® los primeros borradores, ?verdad? ?Eso podr¨ªa probar que mour Vestuario copi¨® a MY! +15 BONUS Enparaci¨®n con furiosa Tina, Natalie parec¨ªa excepcionalmente tranqu mientras ¨C analizaba: Si se atrevieron a acusarnos p¨²blicamente de gio, deben tener una carta bajo manga, una que puede dejar a MY en verg¨¹enza de ser acusados de copiar. This text is ? N?velDrama/.Org. -Entonces, ?qu¨¦ debemos hacer ahora? ?Deber¨ªamos permitir que nos difamen as¨ª? Natalie se volvi¨® a Tina y dijo lentamente: -No confies demasiado en Ka. No tomar¨¦ partido hasta que haya pruebas. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW + Cap铆tulo 175 Cap¨ªtulo 175 -Ka no pudo haber giado. Incluso ayud¨¦ a modificar algunos detalles en ese momento! Al ver que Tina defendia tanto a Ka, Natalie solt¨® un suspiro y dijo: -Vete a trabajar por ahora. Natalie, ?acaso no confias en mi? Notando tristeza y incredulidad en los ojos de Tina, e guard¨® silencio por unos segundos antes de explicar: -No es que no confie en tl, sino que no confio en Ka. Si estas dos prendas son tan simres, s¨®lo veo dos posibilidades: o bien e confabul¨® con mour Vestuario y pretendieron usar estenzamiento de nuestra nueva l¨ªnea para golpear fuertemente a MY, o bien su dise?o se filtr¨® por error.¡± Una vez que consiguieron el dise?o, otra parte hizo algunos cambios menores y adnt¨® prodi¨®n de prenda. Pero no promocion¨® demasiado, s¨®lo vendi¨® algunas ocasionalmente, y eso fue porque estaba esperando nuestronzamiento. Creo que,o minimo, hace unos tres meses ya estaban neando todo esto. Ante esa deraci¨®n, Tina palideci¨® y murmur¨®: -?Ahora mismo voy a averiguar qu¨¦ est¨¢ pasando! -No es necesario. Yo me encargar¨¦ de esto. T¨² s¨®lo sigue supervisandos f¨¢bricas de materiales que elegi recientemente. Tina mordi¨® subio y, despu¨¦s de un momento de silencio, finalmente asinti¨®. Est¨¢ bien, entendido. Entretanto, en oficina del gerente general de Esplendor Bordado. Alfonso sirvi¨® una copa de vino para Dn ¨¢lvarez, el director general de mour Vestuario, y dijo con una brinte sonrisa: -?Se?or Alvarez, fue un cer cborar! MY ya estaba tambale¨¢ndoseo un edificio a punto de derrumbarse y, ahora con intervenci¨®n de mour Vestuario,o le?a echada al fuego, seguro que pronto lo convertir¨ªan en cenizas. De esa manera, ninguna empresa de moda en Monteflor podr¨ªapetir con Esplendor Bordado. Dn tom¨® un sorbo del vino y respondi¨® con una sonrisa: -Se?or Negado, no olvides lo que me prometiste antes. Alfonso sonri¨® ampliamente y afirm¨®: -Descuida, nunca faltar¨¦ a mi pbra cuando prometa algo. Perfoto! Con eso, Dn dej¨® su copa, se levant¨® y prosigul¨®: Tengo asuntos pendientes en to empresa, asi que debo irme. Hasta pr¨®xima. -Est¨¢ bien, adi¨®s. Apenas sali¨® del edificio de Esplendor Bordado, su asistente se acerco para informarle algo Se?or, MY adn no ha respondido al esc¨¢ndalo de gio. Dn serio friamente yent¨®: No esperaba que e pudiera ser tan serena. Signe promoviendo este tema en redes sociales, aseg¨²rate de que todos sepan que 147 ha geto Cuando respondan, publicas pruebas en linea de inmediato para que M7 no tenga posibilidad de recuperarse Entendido. ?Y se?orita Ka? ?Seguir¨¢ trabajando en MY?This text is ? N?velDrama/.Org. Dn asinti¨® y dijo: -No te preocupes por e. Despu¨¦s de que MY cierre, le cambiar¨¦ el nombre artistico, as¨ª podr¨¢ seguir dise?ando sin problemas, -Okay, pa veo Mientras tanto, despu¨¦s de investigar todo el d¨ªa, Natalie finalmente encontr¨® algo. Cuando termin¨® de revisar los documentos, no pudo evitar levantar una ceja. Dn era t¨ªo de Ka, lo cual era interesante. Tras dar instriones para que continuaran con investigaci¨®n,enz¨® a empacar sus cosas y se fue a casa. Justo cuando lleg¨® a entrada de vi, vio a Emiliano y Luc¨ªa parados all¨ª. Lucia, con una evidente impaciencia en su rostro, respondi¨® irritada: -Se?or Moreno, en serio no tengo tiempo. Ahora estoy en descanso, as¨ª que deber¨ªas buscar a otra persona. A pesar de esas pbras, Emiliano segu¨ªa sonriendo, insistiendo: -Mientras aceptes hacer este anuncio, el precio ser¨¢ el que decidas. Lucia funci¨® el ce?o y estaba pensando c¨®mo rechazarlo cuando not¨® de reojo que Natalie se acercaba Se volvi¨® r¨¢pidamente y camino hacia e, tom¨¢nd del brazo. -Natalie, por fin regresaste. i Entremos a cenar enseguida! Cuando pasaron junto a Emiliano, Natalie detuvo sus pasos y asinti¨® hacia ¨¦l. Natalie. E volte¨® hacia ¨¦l con una expresi¨®n indiferente. +15 BONUS Se?or Moreno, necesitas algo? Quiero invitas a ti y a se?orita Romi a cenar, pero no s¨¦ si est¨¢n disponibles. Apenas termin¨® de har, son¨® voz de Luc¨ªa, llena de resistencia: ?No, no tenemos tiempo! Emiliano levant¨® una ceja y sonri¨®. Si no tienes tiempo, puedo invitar s¨®lo a Natalie. Resulta que tengo algo en lo que podria necesitar su ayuda. Luc¨ªa no pudo encontrar una r¨¦plica por un momento. Natalie tom¨® un breve silencio y luego contest¨® lentamente: -Creo que no podr¨¦ ayudarte. +15 BONUS Cap¨ªtulo 176 Cap铆tulo 176 Cap¨ªtulo 176 -Pero a¨²n no dije de qu¨¦ se trata¡­ Natalie frunci¨® ligeramente losbios y lo interrumpl¨®: -No importa de qu¨¦ se trate, supongo que no puedo ayudar. Mejor busca a alguien m¨¢s. Ahora que se hab¨ªa divorciado de Leonardo, no ten¨ªa intenci¨®n de volver a involucrarse c los amigos de ¨¦l. §ã§à§á Con esas pbras, entr¨® en vi con Luc¨ªa. Despu¨¦s de cerrar puerta, esta ¨²ltima no pudo contenerse m¨¢s y se quej¨®: -Emiliano me fastidiao una mosca, jde verdad me tiene harta! Hoy volvi¨® a buscarme, i diciendo que quiere que sea imagen de su nueva l¨ªnea de productos en su empresa! Si no fuera porque no puedo darme el lujo de enojarlo, ?ya lo habr¨ªa mandado a vr! Al escuchar a Luc¨ªa describirloo una mosca, Natalie no pudo evitar re¨ªr un poco. Emiliano era apuesto, cambiaba de novia con frecuencia y se ufanaba de mantenerse impasible incluso enpa?¨ªa de mujeres hermosas. Si supiera cu¨¢nto le desagrada a Luc¨ªa, se preguntaba c¨®mo se sentir¨ªa. -Pero ero tomar unas fotos no lleva mucho tiempo. ?Por qu¨¦ no agarrasna que te ponen enfrente? Simplemente ignora a Emiliano y ¨¦chale ganas, es puro pedo de trabajo. Sin embargo, Luc¨ªa se ve¨ªa algo inc¨®moda,o si estuviera intentando encontrars pbras adecuadas. -?Sabes qu¨¦ es el producto nuevo de su empresa? -?Qu¨¦? -?Condones! -Puff! Natalie escupi¨® el agua que acababa de beber y mir¨® incr¨¦d, exmando: -?Est¨¢ mal de cabeza ese tipo? -Si no fuera porque temo que despu¨¦s invierta en alguna pel¨ªc en que yo participe, hoy de verdad le habr¨ªa dado dinero para que se fuera a ver a un neur¨®logo. Despu¨¦s de char un poco,s dos empezaron a preparar cena. La madre de Luc¨ªa era chef, as¨ª que e tambi¨¦n sab¨ªa cocinar bastante bien; enparaci¨®n,s habilidades culinarias de Natalie apenas alcanzaban un nivel aceptable. Esa noche, Nataliei¨® mucho. Tras ayudar a Luc¨ªa a poner los tos en elvavajis, se estir¨® en el sof¨¢. Al ver eso, Luc¨ªa se acerc¨® y trat¨® de levanta. -No te acuestes. Acabas de cenar, necesitas +15 BONUS -Est¨¢ bien. Con eso, This text is ? N?velDrama/.Org. es salieron y se dieron cuenta de que Emiliano ya se hab¨ªa ido. Caminaron alrededor des calles del vecindario y volvieron a casa pasadass ocho de noche. Natalie subi¨® a ducharse, y justo cuando iba al estudio a trabajar, recibi¨® un mensaje de Leonardo. [Ma?ana ir¨¦ por ti.] Aques cuatro pbras llegaron sin sentido, dej¨¢nd fruncir el ce?o. Despu¨¦s de reflexionar, no record¨® ninguna raz¨®n para encontrarse con Leonardo en un futuro cercano, por lo que decidi¨® no responder y fue directamente al estudio. Mientras tanto, en un reservado VIP del club nocturno m¨¢s grande de Monteflor. Varios estaban jugando al Texas Hold¡¯em, pero era obvio que Leonardo y Emiliano no estaban concentrados. Habiendo ganado varias rondas seguidas, Faustonz¨® sus cartas al centro de mesa y dijo con irritaci¨®n: -Ya no juego. Todos ustedes parecen haber perdido mente, y no me genera ninguna satisfi¨®n ganarles. Leonardo tom¨® su celr y se levant¨®, indicando: -Salgo a fumar. Fausto le dedic¨® una mirada y brome¨®: Desde hace un rato, has revisado el celr m¨¢s de veinte veces. ?Est¨¢s esperando un mensaje de Matilda? Leonardo se qued¨® at¨®nito por un momento, pero r¨¢pidamente recuper¨® su habitual frialdad y respondi¨®: ¨C No. Fuera del reservado, se dirigi¨® al final del pasillo, sac¨® su celr y abri¨® WhatsApp. La panta todav¨ªa mostraba el mensaje que hab¨ªa enviado a Natalie hace una hora y que e no hab¨ªa respondido. Eso lo trajo un fastidio inexplicable, y de repentement¨® habe dejado ir tan f¨¢cilmente. No hab¨ªa dormido bien en el tiempo transcurrido desde que Natalie se mud¨® de El Palomar. No se acostumbraba a no ve pors ma?anas antes de ir a trabajar, ni a oscuridad que lo esperaba todos los d¨ªas cuando regresaba a casa todos los d¨ªas. -?Me necesitas? No fue hasta que escuch¨® una voz indiferente desde su celr que Leonardo se dio cuenta de que hab¨ªa marcado su n¨²mero en alg¨²n momento. Al no obtener respuesta, Natalie frunci¨® el ce?o y dijo impacientemente: -Si no hay nada, voy a colgar. Con eso, e se dispon¨ªa a finalizar mada cuando voz g¨¦lida del hombre se escuch¨® al otrodo. ?No viste el mensaje que te mand¨¦? Natalie hizo una pausa por dos segundos antes de responder: -S¨ª, lo vi. -Entonces, ?por qu¨¦ no me respondiste? -Pens¨¦ que lo hab¨ªas enviado por error. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 177 Cap¨ªtulo 177 Lleg¨® entonces un inc¨®modo silencio. Natalie frunci¨® losbios y explic¨®: -Estos d¨ªas he estado muy ocupada con el trabajo, as¨ª no ten¨ªa tiempo para visitar a abu. La pr¨®xima vez ir¨¦ contigo. que Leonardo percibi¨® m¨¢s extra?o mientras m¨¢s escuchaba y pregunt¨®: -?Cu¨¢ndo mencion¨¦ que fbamos a ver a mi abu? -Si no vamos a ve, ?por qu¨¦ me mandaste un mensaje? Leonardo apret¨® los dientes y dijo friamente: -?Matilda no te inform¨®? -?Informar qu¨¦? De repente, Natalie se dio cuenta de que deb¨ªa referirse a cena que Ricardo le hab¨ªa invitado a ¨¦l, y suspir¨®. -Se?or Ramos, a ti te invitan a cenar, no a m¨ª. Entonces, no veo necesidad de estar presente, o s¨®lo har¨¢ queida sea desagradable. E no le ca?a bien a ninguno de familia L¨®pez ni a Leonardo, as¨ª que si se un¨ªa, s¨®lo se avergonzar¨ªa a s¨ª misma. -?Por qu¨¦ no es necesario? ?Acaso ya no llevas el apellido L¨®pez? Natalie no supo qu¨¦ responder. En ese momento,enz¨® a sospechar que Leonardo hab¨ªa mado para buscar una pelea a prop¨®sito. This text is ? N?velDrama/.Org. -Realmente estoy muy ocupada ma?ana. No tengo tiempo¡­ Antes de que pudiera terminar de har, Leonardo interrumpi¨®: -Pero siempre tienes tiempo para comer, ?no? Ma?ana despu¨¦s del trabajo ir¨¦ a buscarte, as¨ª ser¨¢. Y sin darle oportunidad a Natalie de rechazar, ¨¦l colg¨®. Despu¨¦s de vacr un momento, e le envi¨® un mensaje para dejar ro que de verdad estaria ocupada al d¨ªa siguiente. Pero Leonardo, ya sea que no lo vio o por alguna otra raz¨®n, simplemente no le respondi¨®. Al d¨ªa siguiente, cuando Natalie lleg¨® a empresa, m¨® a Tina a su oficina y le entreg¨® informaci¨®n que hab¨ªa recopdo. Despu¨¦s de lee, el rostro de Tina se torn¨® extremadamente serio. E misma hab¨ªa contratado a Ka, y siempre hab¨ªa cre¨ªdo que era una chica seria y dedicada, 415 BONUS Habr¨ªa sido aceptable si no hubiera sucedido el incidente de glo, pero ahora, al vincr ambos eventos, Tina no pudo evitar sospechar que todo eso fue un n que se ha tramado antes de entrevista de Ka. -A¨²n no tenemos suficiente evidencia para probar que Ka filtr¨® los dise?os, pero si mis sospechas son ciertas, mour Vestuario ya ten¨ªa una versi¨®n de los dise?os originales. cuando e subi¨® los borradores al ordenador de empresa. Tina estaba tan furiosa que temba sin control mientras murmuraba: -No entiendo. No entiendo por qu¨¦ usar¨ªa e este m¨¦todo para perjudicar a MY. ?El gio es una vergilenza intolerable para un dise?ador! Natalie se rio yent¨® con sorna: -Puede ser una verg¨¹enza para ti, pero no necesariamente para otros. Quiz¨¢s los beneficios que obtuviera por ayudar en ese asunto le bastaran para vivir una vida de privilegios. -Voy a investigar este asunto a fondo. Si resulta ser Ka, ?no dejar¨¦ escapar! -Ya estoy reuniendo evidencias, as¨ª que por ahora mantengamos esto en secreto. -Entiendo. Una vez que Tina se retir¨®, Natalie abri¨® WhatsApp y envi¨® un mensaje a una persona con un avatar negro. -Ay¨²dame a investigar a alguien. Luego, le envi¨® los datos de Ka, y al recibir un emotic¨®n de OKo respuesta, dej¨® el celr y se puso a trabajar. Ese incidente de gio podr¨ªa no ser algo mal para MY, ya que e podr¨ªa utilizarloo una oportunidad para dar un buen giro a empresa. Adem¨¢s, hab¨ªa algo que no le hab¨ªa contado a Tina. mour Vestuario era s¨®lo una empresa de distribuci¨®n con pocos dise?adores, por lo que incluso si lograran acusar a MY de gio, no sacarian mucho de ello. As¨ª que en conclusi¨®n, era muy probable que estuvieran siendo utilizados por alguien m¨¢s, y el verdadero autor se escondia detr¨¢s de mour Vestuario. En su mente, Natalie ya ten¨ªa sospechas sobre qui¨¦n podr¨ªa ser. Cerca de hora de salida, el secretario Ruyman corri¨® a oficina de Natalie. Se?orita L¨®pez, este incidente de gio ha causado mucha conmoci¨®n. Ahora hay muchos Natalie se levant¨® al escuchar eso, se acerca ventana y, en efecte, vin a mucha gente afuera Entrecerr¨® los ojos y ordend sin tutaran Lama a policia Cap铆tulo 178 Cap¨ªtulo 178 Ruyman se qued¨® at¨®nito por un momento,o si no hubiera esperado audacia de Natalie. Cuando se recuper¨®, se apresur¨® a responder: -Sf, ir¨¦ ahora mismo. No, espera. Ruyman se volvi¨® confundido, pensando que Natalie hab¨ªa cambiado de opini¨®n. Pero para su sorpresa, e sonri¨® y dijo pbra por pbra: Si mar a policia no funciona, contrata a un grupo de seguridad para que expulsen a gente. Entendido. Cuando Leonardo lleg¨® al edificio de MY, justo vio que los guardias de seguridad que ha conseguido Ruyman estaban expulsando a los reporteros. No pudo evitar fruncir el ce?o y pregunt¨®: -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? -Hoy acusaron a una dise?adora de MY de giar una prenda de mour Vestuario, lo que ha causado revuelo. Estos reporteros probablemente est¨¢n aqu¨ª para abordar a Anna. ?Anna? -?La fundadora de MY? -Si, pero muy poca gente conoce su apariencia, as¨ª que dudo que puedan pi. Leonardo no dijo nada m¨¢s, pero sus ojos repentinamente se volvieron peligrosos. En ese instante, se le ocurri¨® que el tiempo en que Natalie se present¨® a entrevista en MY coincidia con vuelta de Anna. ?Fue simplemente una coincidencia o¡­? Mientras reflexionaba, Carlos exm¨® de repente: -?Mire, se?or, se?orita L¨®pez est¨¢ saliendo! Leonardo se volvi¨® a ventana y vio efectivamente a Natalie salir del edificio. Sin embargo, e no se percat¨® del Maybach negro estacionado en acera, sino que se dirigi¨® directamente a calle, intentando tomar un taxi. Al ver eso, el rostro de Leonardo se oscureci¨® y orden¨® fr¨ªamente: -Ve y tr¨¢. Justo o cuando Natalie detuvo un taxi, voz de Carlos reson¨® a sudo: ¨CBuenas tardes, se?orita L¨®pez, el se?or Ramos est¨¢ esperando. Natalie suspir¨® en silencio y se volvi¨® hacia ¨¦l, impotente. 1/2 +15 BONUS -Carlos, por favor, ya estoy divorciado de ¨¦l, no necesitamos seguir con estos detalles. Por favor, dile que esta noche no ir¨¦ con ¨¦l. Content ? N?velDrama.Org. E no era sirvienta de Leonardo, que estar¨ªa a su disposici¨®n incluso despu¨¦s del divorcio. Sin embargo, lo que no not¨® fue expresi¨®n inc¨®moda de Carlos cuando e mencionaba el divorcio. -Por favor, si no me llevo, es posible que pierda mi trabajo. Natalie lo mir¨® y se enoj¨® tanto que termin¨® soltando carcajada. ¨CDespu¨¦s de ser su secretario durante tantos a?os, ?a¨²n no sabes que ¨¦l preferir¨ªa cambiar de esposa que de secretario? Dicho eso, abri¨® puerta del taxi y subi¨® sin mirar atr¨¢s. H, me dirijo a Bah¨ªa de los Olmos. Mientras observaba a Natalie alejarse en el taxi, Carlos estaba desesperado. Cuando regres¨® al coche, el ambiente era inusualmente sombr¨ªoo era de esperar. -Lo siento, se?or, no pude traer a se?orita L¨®pez. Leonardo ten¨ªa una mirada tan fr¨ªa, que no se sab¨ªa si estaba enojado o no. -Ll¨¦vame de vuelta apa?¨ªa. Carlos no se atrevi¨® a preguntarle si iba o no a cita con Ricardo, y s¨®lo gir¨® el coche hacia el Grupo Ramos siguiendo sus instriones. Al mismo tiempo, los tres de familia L¨®pez ya estaban en el restaurante acordado, y Matilda incluso llevaba el vestido nuevoprado ayer. que el En el tul dntero del vestido estaban bordadas algunasvandas p¨²rpuras, mientras dise?o en cintura acentuaba su delgadez en esa zona. La parte inferior amplia ten¨ªa adornos de encaje, con falda que llegaba hastas rodis, dejando al descubierto sus delicadas y ncas pantorris. Cuando e bajaba mirada, parec¨ªa una flor de loto por abrir, inspirando inadvertidamente una sensaci¨®n de cari?o. Por su parte, Beata miraba satisfecha a Matilda, con el rostro lleno de orgullo. Esa era hija que hab¨ªa criado con esmero, y cada movimiento suyo mostraba elegancia de una dama adinerada. +16 BONUS Cap¨ªtulo 179 Cap铆tulo 179 Cap¨ªtulo 179 En cuanto a Natalie, Beata siempre hab¨ªa pensado que fue gracias a sus ense?anzas que se hab¨ªa despojado de etiqueta de chica rural. Si Natalie hubiera estadopletamente dedicada a ayudar al Grupo L¨®pez, tal vez habria tratado bien, ?pero ahora s¨®lo esperaba que esa mocosa no volviera a aparecer frente a e! Ricardo, que estaba aldo, revis¨® hora y se dio cuenta de que ya hab¨ªa pasado media hora desde el tiempo acordado, y Leonardo a¨²n no ha llegado. Entonces mir¨® a Matilda y le indic¨®: -Mati, ma a Leonardo y pregunta d¨®nde est¨¢. Matilda asinti¨®. Est¨¢ bien. Sin embargo, despu¨¦s de unas madas seguidas, Leonardo no respondi¨®, y se puso cada vez m¨¢s nerviosa. -Pap¨¢, Leo no contesta¡­. Ricardo frunci¨® el ce?o y expres¨® en voz grave: -Voy a har con su secretario. Con eso, ¨¦l marc¨® el n¨²mero de Carlos y se contest¨® r¨¢pidamente, pero al cabo de unos segundos, su expresi¨®n se volvi¨® desagradable. A sudo, Beata y Matilda sintieron su enojo y se miraron con confusi¨®n. Despu¨¦s de colgar, Ricardo arroj¨® violentamente su celr sobre mesa, con rabia reflejada. en todo su rostro. -?El Grupo Ramos cancel¨® nuestra cboraci¨®n! -?Qu¨¦ est¨¢ pasando?! ?Por qu¨¦ cancron cboraci¨®n de repente! Ricardo rechin¨® los dientes y, exasperado, explic¨®: -Carlos dijo que si quer¨ªamos resolver este asunto, ten¨ªamos que pedirle a Natalie que fuera a har personalmente con Leonardo. Seguro que e hizo algo que lo enfad¨®; jde lo contrario, no podr¨ªan cancr cboraci¨®n tan de repente! Beata se puso l¨ªvida de ira y espet¨®: -?E es un desastre! Desde que trajimos de vuelta, inot nos ha pasado ni una cosa buena! Ricardo, con una mirada fr¨ªa, m¨® a Natalie. Apenas se respondi¨®, ¨¦l rugi¨® por tel¨¦fono: -??Qu¨¦ diablos hiciste, Natalie?! ?Por qu¨¦ Leonardo cancel¨® de pronto cboraci¨®n con el Grupo L¨®pez? Natalie frunci¨® el ce?o, impaciente, y colg¨® sin decir nada. 415 HONUS Cuando Ricardo intent¨® ma de nuevo, e simplemente lo Ignor¨®, lo que ech¨® m¨¢sna a su enojo. Inmediatamente, ¨¦l m¨® a su secretario y grit¨®: -1Investiga d¨®nde est¨¢ Natalie ahoral Por otrodo, Natalie regres¨® a casa y acababa de cenar con Laicfa cuando son¨® el timbre. Cuandoprob¨® que eran Ricardo y Beata con expresi¨®n de enfado, una oleada de irritaci¨®n se apoder¨® instant¨¢neamente de e. Apenas abri¨® puerta, Ricardonz¨® una bofetada hacia e. Natalie retrocedi¨® un paso y lo mir¨® fr¨ªamente. Si viniste aqu¨ª a causar problemas, ahora mismo puedes irte; de lo contrario, mar¨¦ a polic¨ªa. La menci¨®n de mar a polic¨ªa encendi¨® a¨²n m¨¢s furia de Ricardo, quien se?al¨® con el dedo e insult¨®: -?Quieres acabar con familia L¨®pez para sentirte satisfecha? Antes te ped¨ª que haras bien de empresa con Leonardo, pero te negaste. Fue Mati quien lo m¨® despu¨¦s y lo convenci¨® para trabajar con nosotros, ?y ahora lo has estropeado todo! ?? Qu¨¦ demonios quieres lograr?! Antes de que Natalie pudiera responder, Beata se rio con desden y dijo: -?Qu¨¦ m¨¢s podr¨ªa ser? ?S¨®lo quiere iones del Grupo L¨®pez! Pero con tus trucos sucios, ?s¨®lo lograr¨¢s que te detestemos m¨¢s! Natalie mir¨® tan impasible a los dos que ten¨ªa dnte,o si estuviera tratando con extra?os. -Si Matilda es tan buena, ?por qu¨¦ no dejan arrers cosas con Leonardo para que siga cboraci¨®n? -?Por qu¨¦ Mati tiene que arrer tus problemas por ti? ?Ahora mismo ve y pide disculpas a Leonardo! Al ver c¨®mo Beata haba con tanta seguridad, Natalie no pudo evitar soltar una risita. ?De qu¨¦ te r¨ªes? -Me r¨ªo de lo absurda que eres. No he hecho nada malo, ?por qu¨¦ deber¨ªa disculparme con Leonardo? Beata, enfurecida, levant¨® mano para golpea, mientras gritaba: -?Te atreves a decir que no has hecho nada malo! Sin embargo, cuando bofetada estaba a punto de aterrizar en Natalie, una mano nca detuvo. Luc¨ªa apart¨® a Beata y se burl¨®: ¨C Pens¨¦ que era un perrodrando en puerta, pero resulta que son dos perros locos con forma humana. +15 BONUS Beata casi cae al suelo por el empuj¨®n y, apenas consigui¨® mantenerse en pie, se apresur¨® a responder con enojo: -?Natalie, f¨ªjate ens amistades de poca monta que tienes! ?No s¨®lo insulta, sino que tambi¨¦n agrede a una persona mayor! Al o¨ªr eso, Natalie adopt¨® inmediatamente una actitud lugubre y espet¨®: ?No tienes derecho a juzgar a mis amigos!N?velDrama.Org holds this content. Cap铆tulo 180 Cap¨ªtulo 180 Beata estaba tan enfadada que le dol¨ªa el coraz¨®n, mirando a Natalie con disgusto. ?Es por andar con gente de ese tipo que terminas as¨ª! Natalie le sostuvo mirada, en cual se llen¨® una mez de indiferente y enojo. -Lo Lo que yo sea no tiene nada que ver contigo.. Beata grit¨®o una loca: -Si no hubieras arruinado nuestra cboraci¨®n con el Grupo Ramos, ?crees que vendr¨ªamos a buscarte? Natalie, sin ¨¢nimos para seguir discutiendo, m¨® directamente a Leonardo. La mada se conect¨® pronto. -?Qu¨¦ pasa? ?Por qu¨¦ me mas de repente? Natalie se rio fr¨ªamente y replic¨®: -?No era lo que ya esperabas? Leonardo se qued¨® cado unos segundos, y cuando volvi¨® a har, su voz baj¨® un poco. -? Qu¨¦ quieres decir con eso? -Se?or Ramos, cancste intencionalmente cboraci¨®n con el Grupo L¨®pez para que familia L¨®pez viniera a buscarme y luego me obligara a har contigo, ?o me equivoco? -?D¨®nde est¨¢s? ?Voy para all¨¢! Natalie respir¨® profundamente y, conteniendo su furia, pronunci¨®: -S¨®lo te mo para decirte que no uses a ellos para buscarme problema. ?Ya no tengo nada que ver con ellos! Tras eso, ni siquiera esper¨® respuesta y colg¨®. Por su parte, Beata y Ricardo se quedaron estupefactos ante su i¨®n, y ninguno de los dos habl¨® por un momento. Despu¨¦s de un ratito, Beata se?al¨® temndo hacia Natalie y, con p¨¢nico, le dijo: Natalie, ?c¨® -c¨®mo pudiste hacerle eso al se?or Ramos? ?Ll¨¢malo y disculpate con ¨¦l ahora mismo! Si e terminaba de enemistarse con Leonardo, jel Grupo L¨®pez no tendr¨ªa ninguna oportunidad de conseguir una buena cboraci¨®n! Natalie no dijo nada m¨¢s mientras observaba enojada mujer que se supon¨ªa que era su madre, y simplemente cerr¨® puerta de golpe, Si Beata no hubiera retrocedido a tiempo, puerta podr¨ªa haberle golpeado en cara. N?velDrama.Org holds this content. Estaba hecha una fiera y espet¨® en entrada: ?Natalie, c¨®mo te atreves a desobedecerme! ? Est¨¢s loca? HIS BOHUS A sudo, Ricardo observ¨®port¨¢ndoseo un volc¨¢n en erupci¨®n,nzando pbras injuriosas, y no pudo evitar frumcir el ce?o. ¨¦l recordaba que e solia ser tan amable, incluso cuando adivina dijo que Natalie trae desgracias a su hogar y ¨¦l sugiri¨® que debian deshacerse de e, Beata se limit¨® a quedarse en cama, llorando silenciosamente. ?En qu¨¦ momento se hab¨ªa vuelto poco a poco as¨ª, hasta el punto de ser unapleta extra?a para ¨¦l? Tal vez desde el d¨ªa en que se dio cuenta de que ya no amaba, e hab¨ªa cambiado a sus ojos. Vuelta a realidad, Beata sigui¨® rega?ando un rato hasta que, al no recibir respuesta desde. adentro, finalmente se detuvo. Se volte¨® y, al ver a Ricardo, quien miraba con asombro, frunci¨® el ce?o, preguntando: -? Por qu¨¦ me miras asi? Ricardo recobr¨® el sentido y r¨¢pidamente neg¨® con cabeza. Nada¡­ Parece que no nos abrir¨¢ puerta. Mejor regresemos. Beata se qued¨® en silencio por un momento, y estaba lista para salir con ¨¦l cuando, de repente, escucharon el rugido de un auto. Ambos voltearon al mismo tiempo y se encontraron con un auto negro Maybach. Ricardo lo reconoci¨® de inmediatoo el auto de Leonardo, y su semnte cambi¨® autom¨¢ticamente. Se apresur¨® hacia all¨ª, mientras que Matilda, quien hab¨ªa estado dentro del auto, tambi¨¦n se acerc¨®. Nada m¨¢s bajarse, Leonardo escuch¨® a sudo suave voz de Matilda: -Leo, ?qu¨¦ te trae por aqu¨ª? Se?or Ramos¡­-Ricardo tambi¨¦n se acerc¨® para saludar. Pero Leonardo ni siquiera les hizo caso, se dirigi¨® directamente a puerta de vi y toc¨®. Natalie, por favor, ¨¢breme. Quiero har contigo. Despu¨¦s de unos segundos, su voz hda sali¨® del interior. -No tengo nada de qu¨¦ har contigo. Vete. +15 BONUS Cap¨ªtulo 181 Cap铆tulo 181 Cap¨ªtulo 181 En ese momento, Natalie y Luc¨ªa estabaniendo y viendo tele en el sal¨®n del chalet. Al o¨ªr voz de Leonardo, Luc¨ªa puso los ojos en nco, Tus escandalosos pap¨¢ y mam¨¢ acaban de liarte y el ex marido que provoc¨® el problema llega tarde, nadie es buena persona. Luc¨ªa pensaba que sus padres ya eran bastante raros, pero hoy los padres de Natalie le ense?aron c¨®mo era un esc¨¢ndalo. Enparaci¨®n, sus padres eran bastante normales. Natalie volvi¨® a poners semis de mel¨®n en su mano y limpi¨®s manos, diciendo: Olvidate des cosas infelices, voy a darme un ba?o, descansa despu¨¦s de ver t. -Bueno. Fuera de puerta, Leonardo oy¨® respuesta de Natalie y su rostro se ensombreci¨®. Volvi¨® a mirar a Carlos, -?Qu¨¦ le dijiste a se?orita L¨®pez? Percibiendo que Leonardo se estaba enfadando, Carlos dijo con caut: -Le dije que si quer¨ªa que el Grupo Ramos siguiera trabajando con el Grupo L¨®pez, que el se?or L¨®pez viniera a acudir a se?orita L¨®pez¡­ Leonardo se volvi¨® hacia Ricardo, con fr¨ªoo si tuviera mil a?os de hielo. Se?or L¨®pez, ayer le dej¨¦ muy ro a Matilde que si quer¨ªan invitarme a cenar, deb¨ªan invitar tambi¨¦n a mi mujer, ustedes no s¨®lo ignoraron a mi mujer, sino que intimidaron, ? verdad? Ante mirada g¨¦lida e iparable de Leonardo, Ricardo ten¨ªa miedo. Esa era majestuosidad y presi¨®n de un superior, aunque era el presidente del Grupo L¨®pez, por diferencia de estatus, Ricardo no ten¨ªa el aura de un reyo Leonardo. Losbios de Ricardo se crisparon, -Se?or Ramos¡­ La mamos ayer, pero no quiso ir, asi que no pude hacer nada¡­ Leonardo ri¨® fr¨ªamente y dijo pbra por pbra: -?Acept¨¦ darle el proyecto a Grupo L¨®pez por mi mujer, peroo usted est¨¢ intimidando, no me queda m¨¢s remedio que dejar de cborar con Grupo L¨®pez! Ricardo no se lo pod¨ªa creer, sus pups se encogieron involuntariamente. No¡­ ?No fue Mati quien te m¨® y te rog¨® que le dieras esos proyectos al Grupo L¨®pez? (?C¨®mo pod¨ªa ser por Natalie?> +15 BONUS No babiz oddiado siempre a Natalied) Matilday Boata, que estaban aldo, tambi¨¦n se pusieron sorprendidos. Desde que Leonsando acept¨® trabajar con el Grupo L¨®pez, Matilda ha estado intranqu porque siempre sinta que Leonardo acept¨® trabajar con el Grupo L¨®pez, no por e. Ahora. Sus sospechas se habian hecho realidad y no podia creer que realmente lo estuviera haciendo por Natalie! QC¨®mo podia?) Beata miraba a Matilda enfada, apretando los dientes, Mati, me dijiste que el se?or Ramos estaba de acuerdo, ?no? ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? Beata se enfad¨® muchisimo al pensar que le hab¨ªan mentido. Ese d¨ªa habia llevado a Matilda aprar casi un mill¨®n cuatrocientos treinta mil dres, i pero Matilda le habia mentido! A Beata no importaba el dinero, ?lo m¨¢s importante era que su hija, de que siempre se hab¨ªa sentido orgullosa, le habia mentido! Para e era inaceptable. Matilda se mordi¨® elbio inferior, avergonzada, sin saber c¨®mo explic¨¢rselo. Leonardo dijo con frialdad: -Yo nunca le he prometido nada a nadie, ustedes busquen manera de disculparse con mi mujer, ?si e no los perdona, cooperaci¨®n entre el Grupo Ramos y el Grupo L¨®pez se retrasar¨¢! N?velDrama.Org holds this content. -?Si despu¨¦s de un mes todavia no te ha perdonado, otras empresas querr¨¢n hacer esos proyectos! Tras decir eso, sin mirarlos, subi¨® a su coche y se march¨®. Los tres se quedaron en el mismo sitio con sus propios pensamientos, nadie dijo nada. Finalmente, fue Beata quien habl¨® primero. Mir¨® a Matilda con ira en los ojos: -?Mati, estoy muy decepcionada contigo! No esperaba que dijeras tantas mentiras. Cap¨ªtulo 182 Cap铆tulo 182 Cap¨ªtulo 182 ¨C Mam¨¢, deja que te explique¡­ Beata no le hizo caso y entr¨® en el coche. Ricardo mir¨® exasperado: -?Mira lo que has hecho! Si este asunto se estropea, ino te dejar¨¦ marchar! Tras decir esto, Ricardo tambi¨¦n subi¨® al coche, el Mercedes negro se alej¨® r¨¢pidamente y desapareci¨® de vista de Matilda. E apret¨® los pu?os con fuerza y no tard¨® en subir a su coche para volver a casa. En el camino de vuelta, Beata y Ricardo estaban enfadados hasta m¨¦d, sentados en el asiento trasero sin har, en el coche hab¨ªa un silencio inusual. En este momento, ambos pensaban mucho. Era incre¨ªble que Natalie, a quien nunca hab¨ªan importado, pero le importaba mucho Leonardo, Si no hubiera sido porque Beata hab¨ªa hado mal de Natalie, ¨¦l no habr¨ªa odiado. Cuanto m¨¢s pensaba en ello m¨¢s se enfadaba Ricardo, apretando los dientes, dijo: -Beata, piensa t¨² c¨®mo arrer rci¨®n con Natalie. ?Este proyecto Grupo L¨®pez debe conseguirlo, o de lo contrario podr¨ªa quebrar este a?o! Beata frunci¨® el ce?o y dijo: ?T¨² tambi¨¦n rega?aste a Natalie, tenemos que iremos juntos a disculparnos de e, no te ocurras que vaya yo s! ¡ª?T¨²! La cara de Ricardo estaba toda enfadada, mirando fijamente a Beata, ?T¨² me has mal de Natalie todos los d¨ªas, por eso tengo tan m rci¨®n con e, soluciona t¨² s este asunto, si no funciona bien, nos divorciamos! -?Qu¨¦? This is property ? N?velDrama.Org. Beata miraba a Ricardo con incredulidad y asombro en los ojos. Ricardo, tenemos dos hijas, me ocup¨¦ de todass cosas de esta familia durante diez a?os para que no tuvieras que preocuparte de nada, ?y ahora quieres divorciarte de mi por un proyecto? Ricardo no era s¨®lo por el proyecto, era por forma en que acababa de ver a Beata insultando a Natalie. Ya no le gustaba nada Beata, ahora le daba asco, no quer¨ªa seguir con e ni un d¨ªa m¨¢s. -?Ya te dije, pero c¨®mo hacer es asunto tuyo! Yo s¨®lo quiero que el proyecto del terreno en el este de ciudad avance con normalidad. +15 BONUS Los ojos de Beata se pusieron rojos de repente, miraba a Ricardo con los dientes apretados y dijo: ?Quieres que me muera? ?Es imposible que le pida perd¨®n en mi vida! Ricardo miraba fr¨ªamente: -Puedes elegir el divorcio. Beata se ri¨®, De acuerdo, ?pero tendr¨¢s quepartirme mitad de propiedad ?Qu¨¦ has ganado para el Grupo L¨®pez estos a?os? Por qu¨¦ te voy a ceder mitad de mis propiedades? Como mucho te dar¨¦ una cantidad de dinero. ?No te quedar¨¢s cons iones del Grupo L¨®pez ni con mis bienes inmuebles! -Ricardo, qu¨¦ cabr¨®n eres. Cuando me cas¨¦ contigo, ?fuiste t¨² quien dijo que yo seria tu s¨®lido apoyo! He sido tu apoyo durante tantos a?os, ?y ahora dices que no he pagado por ello? -S¨®lo est¨¢s en casa cuidando de los ni?os, cuando est¨¢s libre, juegas as cartas y vas depras, ?de verdad crees que has contribuido mucho? Beata sent¨ªa que ahora Ricardo era muy extra?o, s¨®lo le importaba el dinero, para ¨¦l, e s¨®lo era un pe¨®n que no ten¨ªa valor y que ¨¦l descartaba. Se qued¨® cada, con los ojos hundidos en sus pensamientos, y mano en su pierna se apret? inconscientemente. El repentino cambio de opini¨®n de Beata sorprendi¨® a Ricardo, pero no tard¨® en proseguir: -i Piensa t¨² lo que tengas que hacer! Si no conseguimos este proyecto, ?nos divorciaremos! Sin decir nada m¨¢s, Ricardo dej¨® a Beata a casa y se march¨®. Matilda lleg¨® a casa y vio a Beata sentada en el sof¨¢ llorando y corri¨® a sentarse aldo de Beata. -Mam¨¢, ?peleaste con mi pap¨¢ por mi culpa? Lo siento, verdad es que en ese momento no sab¨ªa que Leo le hab¨ªa dado el proyecto a pap¨¢ por Natalie. Acababa de terminar de har con Leo por tel¨¦fono cuando me dijiste que Leo hab¨ªa aceptado que el Grupo L¨®pez se uniera al proyecto, y supuse que era por mada que hice¡­ -?Si hubiera sabido que iba a ser as¨ª, habr¨ªa mado a Leo para asegurarme! ?Todo es culpa mia! Al o¨ªrs pbras de Matilda, Beata dej¨® de llorar poco a poco. Gir¨® cabeza para mirar a Matilda, al ver que sus ojos estaban llenos de preocupaci¨®n y culpabilidad, la ira de Beata se disip¨®. Lo que sea, Matilda era su hija, y eso no se pod¨ªa cambiar toda vida. +15 BONUS Capitulo 183 ¨C Cap铆tulo 183 Capitulo 183 ¨C Se sec¨®s l¨¢grimas y lentamente dijo: ?Mati, este asunto no tiene nada que ver contigo, tu pap¨¢ dijo que quiere divorciarse de mi si me disculpo con Natalie para que Natalie me perdone y consiga este proyecto! Matilda se sorprendi¨® de lo que dec¨ªa y luego dijo enfadada: -?C¨®mo puede decir eso mi pap¨¢? ?Has hecho tanto por esta familia estos a?os! ?Sin ti, esta familia no estar¨ªa aqu¨ª! Mati, ?qu¨¦ debo hacer? ?No quiero ir a disculparme con Natalie! Hace reverenciar a Natalie ser¨ªa peor que mata. Matilda cogi¨® des manos y consol¨®: -Mam¨¢, no te preocupes por esto, pensar¨¦ en algo, si no hay otra manera, tendr¨¢s que disculparte con Natalie. Los ojos de Beata se llenaron de ira, y se disgust¨® a¨²n m¨¢s con Natalie. -?Vale! Despu¨¦s de consr a Beata, Matilda se dirigi¨® a su habitaci¨®n, y se sent¨ªa agotada. Cuando e pensaba en que mar a Leonardo y rogarle que le diera una oportunidad al Grupo L¨®pez, a lo que ¨¦l se hab¨ªa negado sin dudarlo, pero ¨¦l renunci¨® a sus principios por Natalie, i erao si un maremoto de ira y resentimiento casi ahogara a Matilda! ?E no se rendir¨ªa ante Natalie! Leonardo a¨²n le deb¨ªa tres deseos. Sac¨® el m¨®vil y marc¨® el n¨²mero de Leonardo. N?velDrama.Org holds this content. -Leo, ?recuerdas cuando te salv¨¦ vida y me prometiste que me conceder¨ªas tres deseos? Leonardo apret¨® con fuerza mano que sosten¨ªa el m¨®vil y dijo: -Si. En aquel momento, Matilda no acept¨® ni se neg¨®, y si no hubiera sacado el tema ahora, Leonardo ya lo habr¨ªa olvidado. Como e quer¨ªa tener un favoro reh¨¦n, s¨®lo podr¨ªan convertirse en extra?os despu¨¦s de cumplir esos tres deseos. -Ahora quiero que me cums el primer deseo.. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo: -?Quieres que le d¨¦ ese proyecto al Grupo L¨®pez? Matilda sonri¨® y dijo despacio:-No, quiero¡­ Al o¨ªr lo que dijo Matilda, el rostro de Leonardo se volvi¨® g¨¦lido. Despu¨¦s de unrgo rato, dijo friamente, -?De acuerdo, te lo prometo! Gracias Leo, adi¨®s. Despu¨¦s de decir eso, Matilda colg¨® el tel¨¦fono. Jug¨® con su tel¨¦fono m¨®vil y sonri¨® fr¨ªamente, ¨²ltima persona que quedaba junto a Leonardo deb¨ªa ser e y s¨®lo e! +15 BONUS Al d¨ªa siguiente, acaba de despertarse, Natalie vio un archivo enviado por negro por WhatsApp. Hizo clic en el archivo y hoje¨® r¨¢pidamente su contenido. persona del avatar Efectivamente, era m¨¢s o menoso e pensaba. El verdadero culpable del gio era gente de Esplendor Bordado. Natalie se burl¨®, envi¨® un mensaje de agradecimiento y transfiri¨® un mill¨®n cuatrocientos treinta mil dres. No contest¨®, s¨®lo acept¨® el dinero. Natalie guard¨® el archivo y no ten¨ªa prisa por acabar con Ka ahora mismo, ya que hab¨ªa un mont¨®n de cosas m¨¢s importantes de MY que resolver en ese momento. Se levant¨® y sev¨®, y justo cuando bajabas escaleras vio a Luc¨ªa de pie aldo de ventana. -Luc¨ªa, ?qu¨¦ est¨¢s mirando? Cap¨ªtulo 184 Cap铆tulo 184 Cap¨ªtulo 184 -Natalie, ven aqu¨ª. Ese tipo de puerta es el secretario de Leonardo, ?verdad? Natalie se acerc¨® a ventana y se asom¨® al ver a Carlos de ple en puerta del chalet con lo parec¨ªa ser algo en mano. Lo vi ah¨ª parado cuando me levant¨¦ esta ma?ana. Natalie no sab¨ªa qu¨¦ pretend¨ªa Leonardo y frunci¨® el ce?o: -Voy a ver. ¡ª que Al ver a Natalie, Carlos se acerc¨® corriendo, Se?orita L¨®pez, esto es lo que el se?or Ramos me pidi¨® que le entregara. Natalie mir¨® caja deida que llevaba en mano, era uno de los desayunos m¨¢s famosos. de Monteflor, a e le gustaba tanto que sol¨ªa hacer c. This is property ? N?velDrama.Org. -Carlos, retiralo y dile a Leonardo que en el futuro deje de hacer cosas tan in¨²tiles. Estamos divorciados y no quiero saber nada m¨¢s de ¨¦l. Carlos se sinti¨® un poco avergonzado, -Se?orita L¨®pez¡­ D¨ªgaselo usted misma al se?or Ramos, yo s¨®lo soy un secretario. Natalie frunci¨® losbios y asinti¨®: Vale, ahora voy contigo al Grupo Ramos. Carlos:-¡­ Al ver que no se mov¨ªa, Natalie frunci¨® el ce?o y estaba a punto de har cuando, de repente, un BMW nco se detuvo junto a ellos. Al reconocerlo el coche de Familia L¨®pez, Natalie desconfi¨®, ?tratar de venir a su casa por ma?ana para enfadarse? ? ?? ??? ? ?? ?? ? ? La puerta trasera se abri¨® y Beata y Matilda salieron del coche. Beata estaba seria, pero no de misma manera condescendiente que ayer. Se acerc¨® a Natalie y le dijo con indiferencia: -Natalie, hice mal en el pasado, no deb¨ª ignorarte, espero que puedas perdonarme. Natalie mir¨® sorprendida, ?por qu¨¦ cambiaba de actitud en una noche? Pero nunca hab¨ªa visto una disculpa tan poco sincera. Y no necesitabas disculpas de Beata. -Se?ora Jim¨¦nez, no hace falta que me pida disculpas porque no quiero perdona y no deber¨ªamos volver a cruzarnos. La expresi¨®n de Beata cambi¨® y apret¨® los dientes, -?De verdad me vas a cortar rci¨®n? +15 BONUS Natalie se ri¨®, Se?ora Jim¨¦nez, fue usted que dio una rueda de prensa diciendo que quer¨ªa romper rciones conmigo, ?no? La expresi¨®n de Beata se torn¨® extremadamente seria al ser rebatida, y si no fuera por cooperaci¨®n entre el Grupo L¨®pez y el Grupo Ramos, ya habr¨ªa maldecido a Natalie. Matilda percibi¨® el enfado de Beata y r¨¢pidamente le tir¨® de manga, -Mam¨¢, hoy has venido aqu¨ª a disculparte con Natalie, me prometiste antes de salir de casa que no te pelear¨ªas con Natalie, ?lo has olvidado? Beata apret¨® los dientes y respir¨® hondo, -Antes dije una tonter¨ªa, qu¨¦ hago para que me perdones. Natalie parec¨ªa indiferente, con impaciencia. -Se?ora Jim¨¦nez, no tiene que condescender a disculparse, con rci¨®n de Matilde con Leonardo, deber¨ªa ser f¨¢cil hacerle cambiar de opini¨®n, tengo que ir a trabajar, adi¨®s. Entr¨® en su auto, lo puso en marcha y le baj¨® ventani a Carlos, -Dile por favor al se?or Ramos que lo ver¨¦ en el Grupo Ramos al mediod¨ªa. Antes de que Carlos pudiera responder, Natalie pis¨® el acelerador y se march¨®. Se miraron mutuamente y, finalmente, Carlos tosi¨® levemente y dijo: -Yo tambi¨¦n tengo prisa por llegar al trabajo, se?ora Jim¨¦nez, se?orita L¨®pez, disculpen. Cuando estaba a punto de irse, Matilda le dijo: -Carlos, ?no hay otra forma de hacer que Leo camble de opini¨®n? Como ves, mi madre acaba de disculparse con Natalie, es Natalie quien no lo acepta. Carlos neg¨® con cabeza, -Se?orita L¨®pez, no puedo adivinar lo que piensa el presidente, ser¨¢ mejor que se lo pregunte usted misma. S¨®lo quedaban Matilda y Beata, y el rostro de Beata se volvi¨® g¨¦lido de repente. ?Natalie debe de haberlo hecho a prop¨®sito! Odia que te haya favorecido, jasi que ha intentado torturarme! Qu¨¦ rabia me da, jc¨®mo he podido dar a luz a una ni?a tan pecadora! Matilda tranquiliz¨® a Beata mientras le frotaba espalda, ?Mam¨¢, no digas tonterias, v¨¢monos a casa, ya que Natalie no perdona, pensaremos en otra cosa, y nos aseguraremos de que el Grupo L¨®pez consiga el proyecto! Ya veo que tu padre est¨¢ realmente decidido a divorciarse de mi esta vez, adem¨¢s, es obvio que le caes bien a Leonardo, ?por qu¨¦ ayuda a Natalie en nuestra contra? Matilda estaba un poco molesta, si Beata no hubiera sido tan dura con Natalie y hubiera tratado mejor, no habr¨ªa llegado a esto. ?Y ahora incluso interrogaba? E sonri¨® y dijo despacio: -Mam¨¢, no te preocupes, le rogar¨¦ a Leo. -Mati, tienes que hacerlo! Matilda: Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW 11 Cap铆tulo 185 Cap¨ªtulo 185 Natalie condujo hasta el Grupo Ramos y apenas lleg¨® a puerta, fue detenida por el recepcionista. Se?orita L¨®pez, el presidente ha dicho que hoy est¨¢ ocupado y no tiene tiempo para ve. Natalie frunci¨® el ce?o y no le hizo duro al recepcionista, sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil y m¨® a Leonardo. m¨® cinco o seis veces y no contest¨®. Muy bien!!> Natalie marc¨® el n¨²mero de Carlos y m¨® varias veces sin obtener respuesta. E lo entendi¨®, ?Leonardo lo estaba haciendo a prop¨®sito! Sac¨® el m¨®vil y tecle¨® enfadada. [Se?or Ramos, jes mejor que me evites el resto de tu vida y que no me veas! Se dio vuelta tras enviar el mensaje con intenci¨®n de marcharse y, justo al llegar a puerta, se encontr¨® con Fausto. Al ve, Fausto se sorprendi¨®. -Se?orita L¨®pez, ?ha venido a ver a Leo? (Est¨¢n divorciados, ?no?) Natalie se detuvo y de repente le sonri¨® a Fausto. Fausto se qued¨® hdo y, antes de que pudiera reionar, n¨ªtida voz de Natalie reson¨® en sus o¨ªdos. Se?or Ruiz, ?ha venido a ver al se?or Ramos por negocios? -si -?Puede llevarme? He tenido un peque?o problema con el se?or Ramos, y est¨¢ enfadado y no quiere verme. Si Fausto llevaba, Leonardo no podr¨ªa hacer nada, aunque se enfadara. Fausto estaba pensando algo, pero Natalie no se dio cuenta. No quer¨ªa decir que s¨ª porque no quer¨ªa que Natalie y Leonardo volvieran a estar juntos. Pero al ver su mirada suplicante, Fausto no puede negarse. Al ver que no dec¨ªa nada durante medio d¨ªa, Natalie se sinti¨® un poco perdida y dijo: -Site parece dif¨ªcil, olvidalo. -De acuerdo, te llevar¨¦. Natalie, que ya se hab¨ªa rendido, le mir¨® sorprendida. -?De verdad? Gracias. Fausto asinti¨® con cabeza y dijo: -Si. Los dos entraron en el Grupo Ramos y el recepcionista detuvo a Natalie. Fausto puso cara de hielo, -E entra conmigo, si pasa algo, yo ser¨¦ el responsable. El recepcionista no se atrevi¨® a ofender a Fausto, as¨ª que dej¨® entrar a Natalie. En nta superior, Natalie sigui¨® a Fausto hasta el despacho de Leonardo. Al verlos a los dos, los ojos de Leonardo se volvieron g¨¦lidos. -?Fausto, sal t¨²! Al ver que Leonardo estaba enfadado, Fausto se dirigi¨® a ¨¦l: -Leo, es culpa m¨ªa, no te enfades con se?orita L¨®pez, yo he tra¨ªdo. -?Fuera! ?No quiero decirlo por tercera vez! ¨C Content ? N?velDrama.Org. Natalie mir¨® a Fausto y le dijo: se?or Ruiz, gracias por traerme, v¨¢yase, el se?or Ramos no me har¨¢ nada. Fausto estaba preocupado pero se fue ante insistencia de Natalie. Eran los ¨²nicos que quedaban en oficina y expresi¨®n de Natalie se torno seria mientras caminaba hacia Leonardo y se sentaba enfrente de ¨¦l. Natalie, eres muy atrevida, jc¨®mo te atreves a utilizar a Fausto! Natalie respondi¨® con indiferencia a mirada g¨¦lida de Leonardo, -No habr¨ªa utilizado este m¨¦todo si el se?or Ramos hubiera aceptado a recibirme.. Leonardo estaba fr¨ªo, ?Mantente alejada de Fausto en el futuro, no es alguien con quien puedas meterte! Cap铆tulo 186 Capitulo 186 Natalie no entendia que con qu¨¦ ojos le veia metiendo con Fausto. Se encontr¨® por casualidad con ¨¦l y le pidi¨® que trajera. Sin embargo, no queria pensar en esas cosas, ?Hoy he venido aqu¨ª para dej¨¢rtelo ro, por favor, d¨¦jame en paz en el futuro! -?Hasido ya? Natalie frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: ?Has o¨ªdo lo que acabo de decir. -Vamos aer primero, yo a¨²n no heido. Natalie:¡ª Se qued¨® mirando a Leonardo con impaciencia. -Ya te dije todo, jespero que el se?or Ramos lo entienda! -Lo que has dicho no puedo hacerlo. Su tono tranquilo y su mirada despreocupada hicieron que Natalie se encolerizara inconscientemente. -Estamos divorciados, ?por qu¨¦ me molestas? Leonardo mir¨® y dijo pbra por pbra: -?No ves que te estoy cortejando? Natalie frunci¨® el ce?o, con fastidio y resentimiento en los ojos: -Leonardo, ?te divierte jugar as¨ª conmigo? -?Crees que estoy jugando contigo? -?No? Natalie le mir¨® burlona, ?No me digas que de repente te has enamorado de mi y quieres volver a estar conmigo! -?No puedo? E ri¨® friamente, -?Est¨¢s acostumbrado a que te persiga, y no est¨¢s acostumbrado a que me detenga de repente, amas a Matilda, no te metas m¨¢s conmigo! Tras decir esto, y no quer¨ªa seguir hando con ¨¦l, Natalie se levant¨® y se dispuso a marcharse. Justo cuando llegaba a puerta, le tiraron violentamente de mu?eca. ?Sueltame! Natalie apret¨® los dientes con rabia, pero no pudo librarse de mano de Leonardo, as¨ª que +15 BONUS -Vuelve despu¨¦s de cenar. -?Lo siento, no puedoer cuando veo tu cara! Pensaba que Leonardo se enfadaria, pero no esperaba que dijera sonriendo: ¨CAl contrario, tengo buen apetito cuando te veo. Natalie: (?Qu¨¦ enfadada! ?Quiero ara?arle cara a este hombre para ver si todav¨ªa puede decir cosas tan repugnantes!> -?De verdad no quiereser? Natalie apart¨® cara, no quer¨ªa har con ¨¦l. -Te dejo ir despu¨¦s deer. Si noes, hoy no podr¨¢s salir por esta puerta. Sabiendo que ¨¦l har¨ªa lo que dijo que har¨ªa, ira de Natalie se despert¨® al instante. -Leonardo, jeres caradura! ?Estamos divorciados! Divorciados, ?entiendes? ?Significa que no tengo nada que ver contigo en el futuro! ?Por qu¨¦ me impides marcharme? Viendo ira en sus ojos,o un gato enfadado, Leonardo sonri¨®. a Viendo ira en sus ojos,o un gato enfadado, Leonardo sonri¨®. ( Natalie: -?Seguro que no quiereser? Creo que quieres pasar tarde conmigo. Justo despu¨¦s de decir eso, Natalie cogi¨® con rabiaida que hab¨ªa sobre mesa y se Ei¨® r¨¢pidamente, y en menos de cinco minutos, el taz¨®n de arroz se hab¨ªa ido. Dej¨® el cuenco en mesa con un ruido sordo, mir¨® a Leonardo y le dijo: -?Ahora puedo irme? -A¨²n no he terminado deer. Natalie respir¨® hondo y apart¨® cabeza de Leonardo, enfadada. Al ver que Leonardo parec¨ªa tranquilo y no le importaban los tos tocados y empezaba aer lentamente, mirada de Natalie se volvi¨® g¨¦lida. N?velDrama.Org holds this content. Cuando¨ªan juntos, ten¨ªan que utilizar siempre otros palillos para coger el to. Cap¨ªtulo 187 Cap铆tulo 187 Cap¨ªtulo 187 Natalie pensaba que Leonardo era un mani¨¢tico de limpieza, pero un d¨ªa lo vioerse tranqumentes alitas de pollo que Josefina le hab¨ªa prendido, mientras ¨¦l ni siquiera tocaba comida que e le hab¨ªa prendido hasta el final, y se dio cuenta de que no era un mani¨¢tico de limpieza, s¨®lo le cafa mal a e. Diez minutos despu¨¦s, Leonardo termin¨® deer. Natalie esperaba impaciente, -?Puedes soltarme ya? Esta vez Leonardo no insisti¨®, y directamente le solt¨® mano. E se levant¨® y sali¨® de oficina, a¨²n molesta, ten¨ªa que encontrar manera de romper con Leonardo. Fausto vio y se abnz¨® sobre e. -Se?orita L¨®pez, Leo no te hizo nada dif¨ªcil, ?verdad? Al ver su indisimda preocupaci¨®n, Natalie parec¨ªa que era simp¨¢tico, neg¨® con cabeza y dijo: No, hoy fue mi culpa, otro d¨ªa le invito a cenar. Fausto sonri¨®,-?Entonces me acuerdo, no puedes arrepentirte! -No lo har¨¦, no te preocupes. que Omar y Entre todos los amigos de Leonardo, Fausto era el que mejor trataba, y aunque Emiliano no lo dec¨ªan, Natalie se daba cuenta de que despreciaban y pensaban que hab¨ªa sido e que hab¨ªa roto con Leonardo y Matilde. Fausto iba a decir algo m¨¢s cuando voz hda de Leonardo son¨® aldo de ellos. -Fausto, est¨¢s aqu¨ª para har de negocios conmigo, ?no? ?Y a¨²n tienes tiempo para char? En cuanto apareci¨® Leonardo, temperatura a su alrededor empez¨® a bajar r¨¢pidamente. Natalie ni siquiera lo mir¨® y le sonri¨® a Fausto, -Se?or Ruiz, les dejo entonces, adi¨®s. -De acuerdo, adi¨®s. La g¨¦lida mirada de Leonardo se v¨® en figura de Natalie, enojado al ver que e ni siquiera lo miraba. Hasta que Natalie subi¨® al ascensor, Leonardo se fij¨® hacia Fausto. -?Cu¨¢ndo se conocen tanto? Fausto dijo tranqumente, -Antes te visit¨¢bamos cuando ten¨ªas pierna lesionada, nos ve¨ªamos m¨¢s a menudo, y de vez en cuando habamos. Aloir advertencia en el tono de Leonardo, Fausto frunci¨® el ce?o, Leo, est¨¢n divorciados,? no? ?No puedo tener una rci¨®n normal con se?orita L¨®pez? No estamos divorciados ni lo estaremos! Pero se?orita Lopez dijo que ya tienen el certificado del divorcio, ?no? La mirada de Leonardo se torn¨® fr¨ªa, sus ojos no mostraban calidez. -Fausto, esto es entre Natalie y yo, no es asunto tuyo! Despu¨¦s de un momento de silencio, Fausto dijo:-Vale, hablemos del terreno deldo este de ciudad. Los dos entraron en el despacho de Leonardo. De regreso a MY, Natalie pens¨® durante mucho tiempo, y consider¨® nuevo novio, para que Leonardo dejara de molesta. que ten¨ªa que encontrar un Era una mujer activa, asi que m¨® a Tina en cuanto lleg¨® a oficina. Tina, ?conoces a alg¨²n hombre de calidad? Pres¨¦ntame a unos cuantos. Tina se qued¨® estupefacta, toc¨® frente de Natalie y le dijo: ?Tienes fiebre? ?Por qu¨¦ de repente me pides que te presente hombres? Natalie apart¨® mano y dijo seriamente: -No estoy bromeando contigo. -Yo tampoco te estoy tomando el pelo. Despu¨¦s de divorciarte de Leonardo, ?no trabajar¨ªas mucho para vivir mejor y hacer que Leonardo y Matilda se arrepientan? Natalie miraba: -Si quiero trabajar duro, pero en realidad no quiero tener nada m¨¢s que ver con ellos ni hacer que se arrepientan. -De repente quieres un hombre, ?te sientes s? -No, quiero encontrar un hombre que finja ser mi novio, porque ¨²ltimamente Leonardo est¨¢ un poco raro. Tina enar una ceja y dijo curiosamente: -?Te est¨¢ molestando? E habia sentido antes que Leonardo miraba a Natalie de una manera que definitivamente parec¨ªa que le gustara Natalie. This text is ? N?velDrama/.Org. M¨¢s o menos, ?hay alg¨²n hombre que me puedas presentar o no? -Si, pero antes de presentarte a un hombre, deber¨ªamos resolver otro asunto primero. Natalie se qued¨® perpleja, -?Qu¨¦? Cap铆tulo 188 Cap¨ªtulo 188 ?El gio! No lo sabes, debido a esto, ¨²ltimamentes ventas de los nuevos productos de MY han descendido en picado, incluso hay gente que ha ido as tiendas a salpicar pintura y a tirar verdura y huevos podridos, ya he pedido as tiendas que cierren hoy, y que vuelvan a abris cuando haya pasado este incidente. Natalie se qued¨® cada unos segundos y dijo: Vale, ya lo s¨¦, me encargar¨¦ de este asunto. -Por cierto, Ka ha presentado hoy su dimisi¨®n. Natalie no mostr¨® sorpresa, -Ya ha logrado su meta, y realmente no tiene raz¨®n para seguir en MY. Al ver que no estaba nerviosa en absoluto, Tina frunci¨® el ce?o: -?Cu¨¢ndo vas a hacer p¨²blico que e es esp¨ªa? -No tengo prisa, a¨²n no es el momento, ya ver¨¢s. -Si no lo hacemos, me temo que MY quebrar¨¢. -Aprueba dimisi¨®n de Ka y termina el proceso hoy mismo. Tina se sorprendi¨®. -?Seguro que quieres sacar al tigre al bosque? Si dejas salir de Monteflor, este asunto se va aplicar. -No te preocupes, no se va. -?Est¨¢s tan segura? -Se vaya o no, tengo una manera de solucionar esto. Ante actitud confiada de Natalie, Tina asinti¨® y dijo: Vale, lo s¨¦. Conoc¨ªa capacidad de Natalie, as¨ª que estaba confiada en e. Pronto se aprob¨® dimisi¨®n de Ka. No esperaba ques cosas fueran tan bien y tuvo una sensaci¨®n de inquietud, pero alegr¨ªa de dejar MY disip¨® enseguida. Su t¨ªo le hab¨ªa prometido que se incorporar¨ªa a Esplendor Bordado en cuanto dejara MY, yo jefa de dise?o. Esplendor Bordado estaba respaldado por el Grupo Ramos, y entrar en Esplendor Bordado siempre ha sido su objetivo. Despu¨¦s de terminar los procesos de salida, Ka se fue alegremente de MY, dejando sus cosas de su puesto de trabajo. Por noche, Ka m¨® a Dn y le cont¨® su salida de MY. Despu¨¦s de o¨ªrlo, Dn dijo: -Lo s¨¦, har¨¦ los arreglos en Esplendor Bordado, s¨®lo espera tu¡­ trabajo, pero tu alias necesita ser cambiado, el anterior ya tiene reputaci¨®n de gio, no es bueno para tu futuro desarrollo. Ka asinti¨® emocionada y dijo: -?Vale, ya lo s¨¦! Gracias, t¨ªo. A ma?ana siguiente, Ka entr¨® en Esplendor Bordado para trabajar. Al mismo tiempo, Natalie tambi¨¦n obtuvo informaci¨®n que quer¨ªa. Efectivamente, tal yo e esperaba, el vestido que se sospechaba que hab¨ªa sido giado, el dise?o no hab¨ªa sido dibujado por Ka. Incluso antes de entregar el dise?o, el dise?o de Ka era tan normal que ni siquiera pudo encontrar los puntos m¨¢s mativos. Natalie cogi¨®s ves del coche y se levant¨®, y se fue de MY. Se dirigi¨® a uno de los barrios m¨¢s identales de Monteflor y busc¨® seg¨²n diri¨®n del N?velDrama.Org holds this content. informe. Natalie tard¨® diez minutos en encontrar diri¨®n correcta porque el barrio era antiguo y los pisos estaban pintados y ya no eran muy visibles. Se acerc¨® a puerta del 301 y m¨® a puerta, y no tard¨® en abrirle una chica de unos veintid¨®s a?os. -?A qui¨¦n busca? Natalie sonri¨® y dijo: -T¨² debes de ser Karol, s¨¦ que andas escaso de dinero, puedo ayudarte.. Una hora m¨¢s tarde, Natalie sali¨® de casa de Karol. A primera hora de ma?ana siguiente, una noticia apareci¨® de repente en Inte: ropa de mour Vestuario tambi¨¦n era giada de otra persona! La noticia salt¨® inmediatamente a todass redes sociales. Antes mour Vestuario envi¨® a MY una carta de un abogado y tambi¨¦n hizo p¨²blico el gio de MY, en pocos d¨ªas, mour Vestuario no s¨®lo gan¨® el reconocimiento de un gran n¨²mero de fans, sino que tambi¨¦n gan¨® mucho dinero. Si mour Vestuario fuera giado, seguramente causar¨ªa indignaci¨®n del p¨²blico. Poco despu¨¦s, mour Vestuario respondi¨®. Cap铆tulo 189 Cap¨ªtulo 189 mour Vestuario: [ ?Muchas gracias por su atenci¨®n y apoyo! Sentimos mucho haber ocupado recursos p¨²blicos en el tema de acusaci¨®n de gio a nuestra empresa y nos gustar¨ªa arar nuestra respuesta. En primer lugar, nuestra empresa siempre garantiza originalidad y singridad de todos nuestros productos, y respetamos los derechos de propiedad intelectual de los dise?adores, y estamos firmemente en contra del gio, ?y nunca hemos aceptado, apoyado o fomentado ninguna idea o dise?o giado! En este incidente, hemos verificado detenidamente los productos y dise?os implicados, y no hemos encontrado ninguna forma de gio. Si persona que dio noticia tiene alguna prueba de gio, le rogamos que se ponga en contacto a tiempo con nuestra empresa, ?y seguramente trataremos este asunto de forma justa y equitativa! Por ¨²ltimo, seguiremos trabajando para hacer nuestro trabajo y reforzar proti¨®n y el respeto de los derechos de propiedad intelectual, igracias!] Menos de cinco minutos despu¨¦s de que mour Vestuario respondiera, ese informante envi¨® una copia electr¨®nica del dise?o, que mostr¨® hace un a?o, y el nuevo producto de mour Vestuario llevaba apenas unos meses en el mercado. En ese momento, cuando dijeron que MY lo hab¨ªa copiado, fecha de env¨ªo del borrador del dise?o era s¨®lo unos d¨ªas anterior a de 1. MY. Cuando vi esta noticia, los internautasentaban.This text is ? N?velDrama/.Org. [Es realmente indignante. ?No esperaba que mour Vestuario copiara! ?Incluso maron giario a MY! ?Qu¨¦ verg¨¹enza!] [No me opongo a que denuncies a mour Vestuario, pero no hay necesidad de arar para MY, despu¨¦s de todo, ambas empresas han copiado, ?y ninguna es buena!] [Jajajaja, es primera vez que veo a un giador rega?ando a otro giador, o una mu?eca rusa de nido!] [mour Vestuario, no te calles, acabas de decir tan razonable, ahora no tienes nada que decir, ?verdad?] [De hecho, creo que este asunto no se puede culpar a mour Vestuario, su actitud ha sido muy buena, este dise?o nunca ha aparecido en cualquier lugar, ?c¨®mo puede gente mour Vestuario averiguar que el dise?o es giado, s¨®lo se puede decir que mour Vestuario es una v¨ªctima!] Al ver esosentarios por debajo, los ojos de Dn se llenaron de trialdad, ?Contacta con Twitter ahora mismo que bajen esos trending topics! Despu¨¦s de decir eso, inmediatamente hizo una mada a Ka -Ka, ?qu¨¦ pasa el dicho de inte de que el dibujo del dise?o era un gio? ?to has dibujado t¨²? Ka tambi¨¦n estaba nerviosa, no esperaba que Karol revra este asunto, asi que apret¨® los dientes y dijo: -Tio, ahora mismo voy a buscar a esa persona, seguro que podr¨¦ resolver este asunto! En ese momento, Dn dio una patada a si que tenia aldo, dijo enfadado: -?Puta! ?Me was a matar! Colg¨® el tel¨¦fono con rabia, Dn le dijo al ayudante:-Ve a informar al departamento de rciones p¨²blicas para que emitan ununicado de acuerdo con el hecho de que mour Vestuario no sabe nada, y tambi¨¦n promete indemnizar a dise?adora que fue victima de infri¨®n! Justo cuando termino de har, entro mada de Alfonso. -Se?or ¨¢lvarez, ?qu¨¦ est¨¢ pasando en Inte? Aloir Al o¨ªr el enfado en el tono de Alfonso, Dn se apresur¨® a decir: -Se?or Negado, no se preocupe, este asunto no afectar¨¢ en absoluto a Esplendor Bordado. ?Yo me encargar¨¦ de ello! -?Ser¨¢ mejor que puedas hacerlo! Si se rev lo que hizo con Dn, no s¨®lo no podr¨¢ seguir siendo el director general de Esplendor Bordado, ?incluso podria ir ¨¤ c¨¢rcel! La gente de MY tambi¨¦n vio discusi¨®n de los internautas. Tina corri¨® a buscar a Natalie, Natalie, ?has visto que alguien ha publicado en intet noticia del gio de mour Vestuario? Natalie asinti¨® con cabeza y dijo con una mirada d¨¦bil, -Lo vi. -?Por qu¨¦ est¨¢s tan tranqu? Tina S¨ª. sorprender¨ªa lo que esperas? sobresalt¨®: -?Hiciste esto? Pero esto no puede perjudicar a mour Vestuario, s¨®lo tienen que insistir en que no sab¨ªan Natalle sonri¨® y dijo despacio: Ya lo ver¨¢s. Cuando los internautas segn discutiendo sobre mour Vestuario y MY, Ka encontr¨® a Karol. Al ve, abofeted a Karol. Karol, ?c¨®mo teprometiste conmigo? Cap铆tulo 190 Cap¨ªtulo 190 Karol no ten¨ªa expresi¨®n en el rostro, -Nunca acept¨¦ que te llevaras mi dise?o para hacer da?o a gente. Ka se burl¨®, -?Qu¨¦ diferencia hay? T¨² me vendiste el dise?o, ino deber¨ªas preocuparte por lo que yo haga con ¨¦l! -No te dar¨¦ m¨¢s mis dise?os. Ka estaba sorprendida, apret¨® los dientes y dijo: -?Qu¨¦! ?Quieres que echen a tu madre del hospital? No olvides que firmamos un contrato, si lo rompes, tienes que pagarme trescientos mil dres en concepto de da?os y perjuicios, ?tienes tanto dinero? Viendo el desprecio y el desd¨¦n en los ojos de Ka, Karol sac¨® una tarjeta del bolsillo y se entreg¨®. -Aqu¨ª hay trescientos mil dres, estamos en paz. Ka miraba estupefacta tarjeta que le entreg¨® y luego se ri¨® fr¨ªamente: -Karol, me enga?as con una tarjeta que no tiene dinero, ?verdad? -Compru¨¦balo en el banco, contrase?a son seis ceros. -No, firmamos un contrato por dos a?os, ahora todav¨ªa queda m¨¢s de un a?o, ?no estoy de acuerdo en rescindir el contrato! Desde que Karol se entreg¨® a los dise?os, gan¨® admiraci¨®n y envidia de sus colegas, y ya no era la china normal, as¨ª que ?c¨®mo podr¨ªa volver a ser de antes? Karol parec¨ªa indiferente, ¨C Tengo el derecho de rescindir el contrato, incluso si no quieres el dinero, no voy a dibujar dise?os para ti en el futuro. -?De d¨®nde has sacado tanto dinero? Nada que ver contigo. Ka apret¨® los dientes, -?Conozco a un especialista en medicina interna, si sigues dibujando dise?os para m¨ª y a explicar el gio, le presentar¨¦ ese especialista para curar a tu madre! Karol neg¨® con cabeza: -No hace falta, ya he encontrado un m¨¦dico mejor. Antes, Ka dijo que ayudar¨ªa a su madre a encontrar un especialista, pero en lugar de eso, encontr¨® un m¨¦dico cualquiera para trata, lo que provoc¨® que enfermedad de su madre se retrasara otro medio a?o.. Ahora, Karol no se dejaba enga?ar de nuevo. Le puso tarjeta en mano a Ka: -No vengas por m¨ª, no voy a verte. +15 BONUS Tras despedirse de Ka, Karol tom¨® un autob¨²s hacia el Primer Hospital de Monteflor. Al llegar a s de Vani Sami, e se apresur¨® a agarrar mano de Karol. -Karol, ?por qu¨¦ de repente me enviaron a una s tan agradable? ?Qu¨¦ ha pasado? Antes Vaini estaba en un pabell¨®n para cuatro personas, pero ahora hab¨ªan cambiado de repente a una habitaci¨®n individual con ba?o y cocina separados, y una peque?a s de estar. Vaini se sobresalt¨® y m¨® a Karol para que viniera. Karol se acerc¨® a cabecera de cama y se sent¨®, cogiendo mano de Vaini, le dijo: Mam¨¢, vas a vivir aqu¨ª para recuperarte de enfermedad, s para cuatro personas es demasiado ruidosa, no puedes descansar bien cada d¨ªa. Debido a su enfermedad, mano de Vaini estaba tan secao corteza de un ¨¢rbol viejo, lo que contrastaba fuertemente con los esbeltos dedos ncos de Karol. Karol baj¨® mirada y sus ojos enrojecieron involuntariamente. -Esta habitaci¨®n individual debe de ser muy cara, ?de d¨®nde has sacado tanto dinero, Karol? Al ver suspicacia en los ojos de Vaini, Karol dijo: Mam¨¢, no te preocupes, no he vendido. mi cuerpo, no har¨¦ ese tipo de cosas. -?Si no me lo explicas ramente, no me quedar¨¦ en este pabell¨®n! Karol abraz¨®, -Vale, te digo, mi jefa te arregl¨® esta s. Me dijo que le deb¨ªa y que se pagar¨ªa descontando 700 dres de mi sueldo cada mes hasta liquida. Vaini frunci¨® el ce?o: -Jefa o jefa. N?velDrama.Org holds this content. Karol sab¨ªa preocupaci¨®n de su madre, y dijo con impotencia: Jefa, a partir de ma?ana me voy a trabajar, puede que no tenga tiempo de cuidarte durante el d¨ªa, as¨ª que contratar¨¦ a una cuidadora. Natalie le dio un sueldo, despu¨¦s de devolver los 700 dres a¨²n podr¨ªa contratar a una cuidadora para que cuidara de Vaini, y lo m¨¢s importante, podr¨ªa seguir dise?ando sin tener que estar a nombre de otra persona. Vaini se neg¨®: -Puedo cuidar de m¨ª misma, quiero volver a mi antiguo pabell¨®n, no quiero ser una carga para ti¡­ Cap铆tulo 191 Cap¨ªtulo 191 Antes de que pudiera terminar su frase, Karol interrumpl¨®, -Mi jefa ha pagado hospitalizaci¨®n durante seis meses, aunque no vivas, tenemos que devolverle el dinero. Al o¨ªrlo, Vaini se sinti¨® apenada: ?Este pabell¨®n debe de ser muy caro! Karol pel¨® una manzana y se dio: -?No te preocupes, pronto podremos devolver el dinero! Ka regres¨® a Esplendor Bordado aturdida, sentada en su sio si hubiera perdido cabeza. Acababa de prometer ayer al jefe de dise?o que har¨ªa diez dise?os para pr¨®xima temporada en una semana, y ahora que Karol ya no ayudaba, ?c¨®mo iba a entregarle diez dise?os? Cuando Ka estaba molesta, lo del gio volvi¨® a estar en Inte. mour Vestuario emiti¨® otrounicado en el que dec¨ªa que ellos tampoco sab¨ªan que el dise?o hab¨ªa sido giado, pero que nunca perdonar¨ªan al giador y lo despidieron de inmediato. Y dejar¨ªan de vender todass prendas del dise?ador sospechoso de gio para donas a organizaciones ben¨¦ficas sinpensaci¨®n, y se pondr¨ªan en contacto activamente con dise?adora que fue giada para indemniza. Una vez que esta deraci¨®n sali¨® a luz, mayor¨ªa de los internautasenzaron a favorecer mour Vestuario. [?La actitud de mour Vestuario es realmente buena! No s¨®lo despidi¨® al personal sospechoso de gio, sino que tambi¨¦n tiene intenci¨®n depensar a los dise?adores giados y donar ropa a organizaciones ben¨¦ficas. ?Apoyar¨¦ a mour Vestuario esta vez! ] [?Es digno de mour Vestuario, que he apoyado durante cinco a?os, y hizo muy bien para hacer frente a situaci¨®n! ?Seguir¨¦ apoyando a mour Vestuario!] [Comparado con ser cado MY, el RP de mour Vestuario es realmente eficiente,prar¨¦ ropa de mour Vestuario en el futuro.] [MY no est¨¢ cado, est¨¢ a punto de quebrar, ?miren el informe financiero del ¨²ltimo trimestre y sabr¨¢n que MY ya est¨¢ quebrando!] Al ver que losentarios eran todos favorables a mour Vestuario, Tina estaba casi ardiendo de ansiedad. -Natalie, los internautas est¨¢n todos maldiciendo a MY, ?c¨®mo puedes seguir tan tranqu? Natalie mir¨® y le dijo: -?No tienes que trabajar hoy? Si est¨¢s tan libre, ay¨²dame a leer unos documentos. +15 BONUS -?Ahora no puedo! ?Me estoy cabreando! Entre esos cibernautas debe haber hackers contratados por mour Vestuario para seguir desprestigiando a MY. -Si no est¨¢s de humor para trabajar, vete a casa y descansa. Tina: N?velDrama.Org holds this content. Natalie baj¨® cabeza y le¨ªa los documentos con una mirada tranqu y nada preocupada. Al ver su rostro tranquilo, Tina se puso m¨¢s calmada. La gente de mour Vestuario se sinti¨® aliviado al ver lo que se dec¨ªa en Inte despu¨¦s de publicar su deraci¨®n. Por fin, este asunto se solucion¨®. A continuaci¨®n, era el momento de aprovechar oportunidad para seguir suprimiendo MY. Dn se alegr¨® al ver que el precio des iones de mour Vestuario incluso subi¨® un punto. Este incidente no s¨®lo no afect¨® a mour Vestuario, sino que tambi¨¦n permiti¨® a mour Vestuario ganar una cantidad de fans. -Graicas a todos ustedes ustedes por lo que han hecho hoy, ?les invito aer hotpot esta noche! Las personas ausaron al o¨ªrlo. -?Gracias se?or ¨¢lvarez! -?Se?or ¨¢lvarez ha hecho mucho,er¨¦ menos esta noche! -Jajaja, me encanta hotpot¡­. En medio des risas, de repente son¨® una voz sorprendida. -?Chicos, miren Twitter, el informante ha puesto otra noticia! Cap¨ªtulo 192 Cap铆tulo 192 Cap¨ªtulo 192 La gente se quedaba sorprendida y abri¨® Twitter. Despu¨¦s de ver el tuit de aquel informante,s caras de todos en el departamento de rciones p¨²blicas de mour Vestuario se volvieron extremadamente serias, y cara de Dn estaba m¨¢s p¨¢lida. El informante hab¨ªa publicado cuatro grabaciones de audio y unos cuantos videos, cada uno cronometrado. La primera era grabaci¨®n de Dn conspirando con Ka para solicitar un trabajo en MY y luego inculpar a MY por gio. En grabaci¨®n, Dn prometi¨® introducir a Ka en Esplendor Bordado con tal de que arruinara reputaci¨®n de MY, y revel¨® que el n habia sido pensado por los ejecutivos de Esplendor Bordado. La segunda grabaci¨®n era conversaci¨®n entre Dn y Alfonso, Alfonso prometi¨® que si Dn pod¨ªa hacerlo bien, en el futuro le dar¨ªa l¨ªnea de ropa de m¨¢s lujo de Esplendor Bordado a mour Vestuario, con m¨¢s de 7,2 millones de dres de ingresos al a?o. La tercera grabaci¨®n era de Ka renunciando a su trabajo en MY y Dn pidi¨¦ndole a Ka que trabajara en Esplendor Bordado. Otra grabaci¨®n de cuarenta minutos era de Dn y Alfonso discutiendo c¨®mo arruir a MY. El resto de los v¨ªdeos eran de Dn reuni¨¦ndose con Alfonso o con Ka, y hab¨ªa uno de Ka yendo a trabajar a Esplendor Bordado, el d¨ªa despu¨¦s de marcharse de Esplendor Bordado. Tan prontoo este tweet sali¨®, gente explot¨® enentarios de mour Vestuario. [mour Vestuario, ?buen hecho! ?Qu¨¦ gran trampa! Si no fuera pors pruebas que ha publicado este informante, ?nos habr¨ªamos dejado enga?ar por ustedes!] LiQu¨¦ asco el hecho! Estoy realmente sorprendido de que hayan utilizado t¨¢cticas tan viciosas. No volver¨¦ aprar ropa de mour Vestuario ni de Esplendor Bordado, ?dos empresas asquerosas!] [ mour Vestuario incluso envi¨® a MY una carta de un abogado, acus¨® falsamente a MY de gio en Twitter y nos tom¨® el pelo. Antes apoyaba a mour Vestuario, pero ahora quiero darme dos bofetadas.] [Me retiro, esta es una guerra de negocios que no puedo entender, ?pero tengo que decir que mour Vestuario y Esplendor Bordado no tienen limites!] mour Vestuario y Esplendor Bordado no contestaron nada, y nadie lo ar¨® nt explic¨®. El precio des iones de mour Vestuario baj¨® tres puntos, y gente de oficina central Hamo a Dn y le dio tres d¨ªas para recuperar el precio des iones o seria despedido, Cuando el secretario vino a har con Alfonso de esto, Alfonso estaba en una reuni¨®n, y su expresi¨®n cambi¨® radicalmente al ofr esto, apret¨® los dientes y dijo: 15e acab¨® reuni¨®n, continuamos ma?ana as diez de ma?anal De vuelta en el despacho, Alfonso golpe¨® el m¨®vil contra mesa y dijo enfadado: -Bloquea inmediatamentes noticias, pide a Twitter que ellimine los trending toples y aseg¨²rate de que el se?or Ramos no se entera de esto. El secretario se vio en un dilema: -Se?or Negado, esta noticia se est¨¢ difundiendo muy r¨¢pido, no creo que sea posible ocultars al se?or Ramos¡­ Justo cuando terminaba de har, son¨® el m¨®vil de Alfonso. Al ver que era Carlos, el secretario de Leonardo, cara de Alfonso se puso nca y tard¨® un rato en atreverse a contestar. -Carlos¡­. El tono de Carlos era un poco serio, se?or Negado, el se?or Ramos quiere que venga al Grupo Ramos. A Alfonso le quearon un pocos piernas y tembl¨®, ¨CYo¡­ Ahora voy¡­. Media hora despu¨¦s, Alfonso entr¨® temndo en el despacho de Leonardo. Al encontrarse con fria mirada de Leonardo, el cuerpo de Alfonso tembl¨® de miedo. Se?or¡­Se?or Ramos¡­ Leonardo baj¨® carpeta que ten¨ªa en mano y dijo con frialdad: Se?or Negado, expliqueme que pas¨® en Twitter, por favor. lo ¨¢lfonso casi le dio un rodizo a Leonardo: -Se?or Ramos, fue mi culpa¡­ Le prometo que no lo volver¨¦ a hacer. -?Entonces lo que public¨® en Twitter es verdad? 1. SL. Leonardo se ri¨®, Bien. Se?or Negado, est¨¢ despedido. Se?or Ramos, por favor, deme otra oportunidad, ?le prometo que no lo volver¨¦ a hacer! -Para m¨ª, los perdedores no tienen otra oportunidad. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -Se?or Ramos, por favor¡­ Perd¨®namel¡­ ?? Leonardo m¨® impaciente a Carlos. ¨Cina al guardia de seguridad. Finalmente, Alfonso fue expulsado del Grupo Ramos por seguridad. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Cap¨ªtulo 193 Cap铆tulo 193 Cap¨ªtulo 193 Estuvo frente al Grupo Ramos hasta que oscureci¨®. Se march¨® decepcionado cuando el guardia de seguridad le dijo que Leonardo se hab¨ªa ido a casa. En MY. Tina estaba en su despacho cuando vio el vuelco de este asunto, salt¨® de su si emocionada y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia el despacho de Natalie. -?Natalie, eres tan capaz de solucionar esto! ?C¨®mo sab¨ªas que mour Vestuario y Esplendor Bordado hicieron todo esto? Comparada con excitaci¨®n de Tina, Natalie parec¨ªa tranqu. Tengo una fuente de informaci¨®n, prepara para rnzar los productos de oto?o de MY ma?ana. Tina sabia que este era el momento en que gente prestaba mucha atenci¨®n a MY, con esta tendencia definitivamente har¨ªa los nuevos productos de oto?o un gran ¨¦xito de ventas. ?Vale, voy ahora mismo! -Espera, ma?ana vendr¨¢ una nueva dise?adora a empresa y dejar¨¢ que se encargue del trabajo de Ka. Tina pregunt¨® desconfiada: -?C¨®mo has encontrado una nueva dise?adora en tan poco tiempo? -Lo sabr¨¢s despu¨¦s de conoce. -Bueno, me adntar¨¦ y les har¨¦ delnzamiento de los productos ma?ana. -Ok Cuando Tina se fue, Natalie se qued¨® un rato mirando los archivos. Viendo que ya eran m¨¢s des seis de tarde, recogi¨® sus cosas y se prepar¨® para volver. De repente son¨® el m¨®vil que ten¨ªa sobre mesa, al ver que era Josefina, Natalie sonri¨® y contest¨®. -Abu, ?qu¨¦ pasa? ?Me extra?aste? S¨ª, Josefina dijo con una sonrisa, Si, extra?o a mi Natalie, ?por qu¨¦ no has venido a verme ¨²ltimamente, est¨¢s muy ocupada con el trabajo? ¡ª Es verdad que he estado un poco ocupada ¨²ltimamente, pero ya est¨¢ todo solucionado hoy, ahora voy a Mansi¨®n de Armon¨ªa a ve. This text is ? N?velDrama/.Org. Jajaja, vale, ven con Leo, te preparar¨¦s croquetas que te gustan. Natalie hizo una pausa y dijo: -No siempre est¨¢ disponible, lo mar¨¦ m¨¢s tarde para preguntar. -Bien, lo m¨¢s importante es que vengas, hace mucho que no te veo. Natalie se ri¨®. Dijo que hab¨ªa pasado mucho tiempo, pero en realidad hab¨ªa sido menos de una semana. -Bien, ahora salgo del trabajo, estar¨¦ all¨ª en unos cuarenta minutos. -De acuerdo. Colg¨® el tel¨¦fono, Natalie se apresur¨® a recoger sus cosas y marcharse. Justo cuando sal¨ªa del MY y sacaba el m¨®vil con intenci¨®n de mar a Leonardo, una voz con p¨¢nico sono. -?Natalie! ?Cuidado! suc Estaba a punto de dar vuelta y de repente empujaron violentamente, su cuerpo perdi¨® el equilibrio y cay¨® al suelo. Apenas capaz de estabilizarse, se dio vuelta y vio mu?eca de Ka pellizcada por Leonardo, con un pu?al en mano, mirando a Natalie con odio en los ojos. -?Natalie, voy a matarte! Fue despedida por Esplendor Bordado a causa de lo sucedido en Inte, y cuando se march¨®, fue humida por lospa?eros de Esplendor Bordado. Cuando sal¨ªa aturdida de Esplendor Bordado, un hombre en moto con casco se par¨® de repente dnte de e, le puso un USB en mano y se march¨®: Conect¨® el USB a su ordenador y lo ¨²nico que conten¨ªa era un v¨ªdeo de Natalie yendo a casa de Karol. Al instante se dio cuenta de que el cambio de opini¨®n de Karol deb¨ªa tener algo que ver con Natalie. Fue gente de MY que le pidi¨® a Natalie que fuera a casa de Karol para tenta con beneficios, ?por eso Karol traicion¨®! Pensando en su carrera de dise?adora arruinada, Ka se pusoca y quer¨ªa matar a Natalie con este pu?al. Su vida fue arruinada y Natalie, culpable, tampoco pod¨ªa vivir. El guardaespaldas de Leonardo lleg¨® r¨¢pidamente y le quit¨® el pu?al de mano a Ka y puso bajo control. -Se?or Ramos, ?qu¨¦ hacemos con e? La expresi¨®n de Leonardo era fr¨ªa, sin calidez en sus ojos, ?ma a polic¨ªa! +15 BONUS 29 Cap¨ªtulo 194 Cap铆tulo 194 Cap¨ªtulo 194 La cara de Ka palideci¨® cuando oy¨® mar a polic¨ªa. -?No! ?No mes a polic¨ªa! Si estaba detenida por polic¨ªa, ?se arruinar¨ªa toda su vida! Natalie se mof¨®, -Deber¨ªas haber pensado en esta consecuencia cuando intentaste herirme con el pu?al. Ka sacudi¨® cabeza apresuradamente, -No, por favor, perd¨®name, estaba impulsada, y no te hice da?o, ?verdad? ¡ª?Tengo que dartes gracias porque no me hiciste da?o? Te juro que no lo har¨¦¡­ Pero se aprovecharon de mi, acababa de bajar de Esplendor Bordado cuando me despidieron y un hombre en moto me pas¨® un USB. -Vi el video y supe que eras t¨² quien hab¨ªa ido a Karol, por esopr¨¦ impulsivamente el pu?al. Ahora me arrepiento, por favor, perd¨®name. Soy hija ¨²nica, ?mis padres morir¨¢n si se enteran de que estoy enisaria! Natalie no ten¨ªa simpatia en sus ojos, y dijo fr¨ªamente: -La gente tiene que ser responsable de los errores queete, y t¨² no s¨®lo me heriste intencionadamente, sino que tambi¨¦n entraste en MY para inculpar a empresa de gio, los abogados ya est¨¢n en el juzgado, es imposible que te escapes. Al oir esto, el rostro de Ka palideci¨®, tras unos segundos, de repente se ech¨® a re¨ªr a carcajadas -?Natalie, sufrir¨¢s lo que me hiciste!. Natalie mir¨® con indiferencia, -No soy yo quien te ha hecho da?o, eres t¨². Ka mir¨® con fiereza, ?No dejes que te vuelva a ver! ?Arruinaste mi vida y yo voy a arruinar tuya! Leonardo dijo con voz g¨¦lida, -No te dar¨¦ una oportunidad. Ka gir¨® cabeza y conoci¨® a Leonardo que era el presidente del Grupo Ramos. This text is ? N?velDrama/.Org. ?C¨®mo conoc¨ªa el presidente del Grupo Ramos a Natalie?> Sin embargo, sus preguntas estaban quedar sin respuesta porque el guardaespalda de Leonardo ya se hab¨ªa llevado. Natalie se acerc¨® a Leonardo e iba a darles gracias, y de repente vio herida en su brazo y le agarr¨® mu?eca. +15 BONUS ?Est¨¢s herido! Leo mir¨®, herida no era profunda, pero sangre segu¨ªa burbujeando. -No es grave, estoy bien. ?Me esperas aqu¨ª, hay una farmacia cerca, voy aprar unas gasas y un medicamento esterilizante! Viendo espalda de Natalie mientras se marchaba a paso r¨¢pido, Leonardo quiso ma, pero tras dudar un poco veia en silencio marcharse. Pronto, Natalie volvi¨® corriendo. Despu¨¦s de correr, respiraba un poco acelerada, y sus mejis ncas mostraban un ligero color rosado, tan bonita que nadie pod¨ªa apartar mirada de e. -Levanta mano, te desinfecto. Leonardo levant¨® mano, herida ya hab¨ªa empezado a cicatrizar. Natalie le limpi¨® herida con un algod¨®n con alcohol y, mientras se limpiaba, le dijo en voz baja: - Puede que te du un poco, aguanta. Leonardo no dijo nada y mir¨® a cara, peque?a y delicada. E lo esterilizaba con cuidado, se mov¨ªan los orificios nasales, con un aspecto adorable. -Natalie¡­ -?Qu¨¦? E levant¨® los ojos para mirarle con suspicacia, sus ojos ros reflejando el reflejo de Leonardo. Al instante, Leonardo rode¨® por cintura con sus brazos. La alta figura del hombre presion¨® hasta que e sinti¨® un c¨¢lido beso, y Natalie lo apart¨®. -?Pa! Natalie le abofete¨®, a¨²n enfadada. -Leonardo, estamos divorciados, si vuelves a hacer esto, ?te denunciar¨¦ por acoso sexual! Al ver su enfado, Leonardo frunci¨® losbios y baj¨® los ojos, -Lo siento, no pude contenerme al verte. +15 DONUS Cap¨ªtulo 195 Natalie:¡­ Cap铆tulo 195 Cap¨ªtulo 195 Natalie:¡­ ?Ten¨ªa que culparse a s¨ª misma por haber provocado a ¨¦l? -?No quiero que vuelva a ocurrir! Le vend¨® el brazo con una gasa y le dijo: Hoy me has salvado, gracias, otro dia te invito a cenar. Leonardo enarc¨® una ceja y extendi¨® el brazo reci¨¦n vendado dnte de e: Estoy herido, ? me invitas a cenar y ya? -?Qu¨¦ quieres entonces? -Mi brazo est¨¢ lesionado y afecta a mi trabajo, tienes quepensarme. Natalie guard¨® silencio unos segundos, asinti¨® con cabeza y dijo: -Bien, ?cu¨¢nto quieres? Leonardo parec¨ªa un poco enfadado, -?Crees que me falta dinero? -No puedes trabajar supone p¨¦rdida de dinero, ?no? Al ver mirada inocente de Natalie, Leonardo frunci¨® el ce?o, -No quiero dinero, ven a El Palomar para cuidarme hasta que me cure. Natalie frunci¨® el ce?o, -No puedo hacer eso, pero puedo conseguirte un cuidador. -?Natalie! E lo mir¨® y dijo con indiferencia: -Se?or Ramos, en realidad no quiero involucrarmer demasiado contigo, y voy a empezar una nueva vida asi que espero que no me molestes jam¨¢s. Realmente hab¨ªa dejado a Leonardo y no quer¨ªa involucrarse m¨¢s con ¨¦l. Leonardo se puso de repente extremadamente serio, -?Empezar una nueva vida? Natalie asinti¨® con cabeza. Estaba a punto de decirle a Leonardo que empezaba una nueva rci¨®n, pero de repente son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver abu en panta, Natalie record¨® que hab¨ªa quedado con Josefina para ir a cenar a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Se apresur¨® a contestar y dijo en tono culpable: -Abu, lo siento, me ha pasado algo, ahora mismo voy. La voz de Josefina era suave, -Bueno, no hay prisa, s¨®lo quer¨ªa preguntarte d¨®nde estabas, +15 BONUS De acuerdo. Guardando el m¨®vil, Natalie mir¨® a Leonardo. -Abu quiere que vaya a cenar a Mansi¨®n de Armon¨ªa, si est¨¢s disponible, ven conmigo. -Bueno. Tras subir al coche, Leonardo dijo despreocupado: -Trabajas en MY, ?has conocido a Anna, fundadora? La mano de Natalie se tens¨® y dijo con calma: S¨®lo soy una empleada, ?c¨®mo podr¨ªa conocer a jefa de nuestra empresa? ?Por qu¨¦ preguntas de repente por e? Leonardo dijo lentamente: -Creo que es muy capaz, a trav¨¦s de un gio de un empleado, pudo descubrir que fue Esplendor Bordado quien lo hizo. Natalie baj¨® los ojos y dijo: Es verdad, es bastante admirable. -Como empleada de MY, ?no sientes curiosidad de c¨®mo es presidenta de tu empresa? Al saber intenci¨®n de Leonardo, Natalie dijo: -Se?or Ramos, ?qu¨¦ quieres decir? -S¨®lo lo pregunto. N?velDrama.Org holds this content. -Entonces puedo decirle ramente que no tengo curiosidad, s¨®lo hago mi trabajo. La presidenta no tiene nada que ver conmigo. Los ojos de Leonardo se hundieron y dej¨® de har del tema. Llegaron a Mansi¨®n de Armon¨ªa cados, y cuando bajaron del coche, Leonardo cogi¨® de mano de repente. Natalie quer¨ªa separarse pero dijo en voz baja. -?Quieres que abu se entere de nuestro divorcio? Tras unos segundos de silencio, Natalie dijo con voz fria: -Nunca antes nos hamos cogido de mano en Mansi¨®n de Armon¨ªa, asi que pareceria extra?o que de repente nos cogi¨¦ramos de mano ahora, ?no? +15 BONUS Cap铆tulo 196 ¨C No, abu pensar¨¢ que estamos muy unidos. Natalie frunci¨® el ce?o y estaba a punto de decir algo cuando Leonardo ya estaba cogiendo de mano y se dirigia al interior. Acababan de entrar en el sal¨®n y Josefina se acerc¨® con una sonrisa. Se ri¨® cuando los vio tomados de mano. Natalie, a ver si has adelgazado, ?has trabajado mucho ¨²ltimamente? Natalie neg¨® con cabeza, No. ¨C Josefina llev¨® a sentarse en el sof¨¢ y le dijo: Si est¨¢s demasiado cansada para trabajar, no lo hagas, el trabajo es cosa de hombres, nosotras s¨®lo tenemos que ir depras yprar cosas. Natalie sonri¨®, Josefina hab¨ªa creado el Grupo Ramos con el abuelo de Leonardo cuando era joven y era gran ionista de empresa. No esperaba que ahora ser¨ªa tan simp¨¢tica y le permit¨ªa quedarse en casa sin trabajar. -Abu, si me quedo en casa todo el tiempo, me aburrir¨¦. Al ver su insistencia, Josefina tuvo que decir: -Bueno, lo que quieras. Natalie cogi¨® el t¨¦ de mesa y tom¨®, y descubri¨® que sab¨ªa fresco y dulce, y que era diferente a los t¨¦s que hab¨ªa bebido antes, entrecerr¨® los ojos y dijo: -Abu, ?qu¨¦ t¨¦ es? ?Qu¨¦ rico! Josefina sonri¨® y dijo: -Esto es lo que trajo Tadeo del extranjero, si te gusta, le dir¨¦ a criada que te lo empaquete para que te lo lleves. Natalie neg¨® con cabeza, -No hace falta, otro d¨ªa le preguntar¨¦ a mi primo d¨®nde lopr¨®. -No bebo mucho t¨¦. Empaca el t¨¦ que Tadeo me dio para que Natalie se lo lleve. -De acuerdo. Gracias, abu. ?La pr¨®xima vez que venga, te traer¨¦ pasteles de mariposa! -?Natalie sabe lo que me gusta! La mirada cari?osa de Josefina hizo que Natalie se pusiera t¨ªmida, lepr¨® a Josefina galletas baratas, este t¨¦ era de primera calidad y definitivamente no era barato. Leonardo, que estaba sentado enfrente, mir¨® a Natalie y le dijo: -Luego pregunto. +15 BONUS Natalie asinti¨® con cabeza. No conoc¨ªa bien a Tadeo, y si Leonardo le preguntaba, tendr¨ªa menos problemas. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Despu¨¦s de cenar con Josefina y quedarse un rato, Iban a volver. -?Natalie, ven a mi casa cuando est¨¦s libre! Bueno, abu, que descances. Tras subir al coche, Leonardo gir¨® cabeza para mirar a Natalie y le dijo: -Ya le pregunt¨¦ por el t¨¦ y les mand¨¦ aprarlo, creo que podr¨¦ tenerlo en medio mes. ?C¨®mo quieres agradec¨¦rmelo? Natalie miraba hacia Leonardo, sonre¨ªao si estuviera esperando a que e le elogiara. Frunci¨® losbios, apart¨® ese pensamiento irreal de ?u cabeza y dijo: -?C¨®mo quieres que te lo agradezca? -Me invitas a cenar. Natalie asinti¨® sorprendida y dijo: -ro que s¨ª. No era dif¨ªcil invitar a una cena. -?Cu¨¢ndo me vas a invitar? -En unos d¨ªas, tengo muchas cosas que hacer estos d¨ªas en empresa. -?Bien! Despu¨¦s de llevar a Natalie al chalet, Leonardo se fue. Tras ver c¨®mo su coche desaparec¨ªa de su vista, Natalie se dio vuelta y se sobresalt¨®. Lucia estaba de pie detr¨¢s de e, y miraba sonriendo. Natalie, ?por qu¨¦ te trajo Leonardo? -Acabo de ir con ¨¦l a cenar en casa de Josefina. Luc¨ªa frunci¨® el ce?o confundida: -Ya est¨¢n divorciados, ?por qu¨¦ lo pa?aste a casa de su abu? -No fui yo quien le pa?¨®, fue ¨¦l quien me pa?¨® a m¨ª, y acordamos que no publicar¨ªamos el divorcio. -?Por qu¨¦? Antes dudas de Luc¨ªa, Natalie dijo lentamente: -Josefina no est¨¢ bien, ha estado hospitalizada recientemente, as¨ª que vamos a esperar a que est¨¦ mejor. +15 BONUS Cap¨ªtulo 197 Cap铆tulo 197 Cap¨ªtulo 197 Luc¨ªa asinti¨® pens¨¢tiva, -De acuerdo. Entr¨® en el chalet, Natalie pa?ana a Luc¨ªa viendo un rato tele en el sof¨¢ y luego se fue a ducha. Durante ducha, Natalie tuvo tiempo de recordar lo sucedido de hoy. De repente, record¨® que Ka le hab¨ªa dicho en noche que alguien le hab¨ªa dado un USB en el ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . que hab¨ªa un v¨ªdeo de e yendo a ver a Karol. Casi al instante, el nombre de Escorpi¨®n apareci¨® en su mente. No deber¨ªa haber nadie m¨¢s que ¨¦l espiand. Los ojos de Natalie se enfriaron al pensar que ahora vivia bajo su vigncia. Parec¨ªa que realmente ten¨ªa que encontrar una manera de acabar con Escorpi¨®n, de lo contrario no s¨®lo e, sino tambi¨¦ns personas a su alrededor estar¨ªan en constante peligro. Despu¨¦s de ducharse, Natalie estaba a punto de irse a cama cuando recibi¨® una mada de Tina. -Natalie, ?recuerdas que antes me pediste que te presentara a hombres? -S¨ª, ?qu¨¦ pasa? Natalie dej¨® el tel¨¦fono sobre mesi, cogi¨® una toa a undo y empez¨® a secarse el pelo. -Se ha resuelto el gio y lo de Ka, te enviar¨¦ fotos, a ver si hay alg¨²n tipo que te guste, si no, ?voy a buscar m¨¢s otra vez! Al o¨ªr emoci¨®n en el tono de Tina, Natalie se ech¨® a re¨ªr. -?Crees que soy emperador? Voy a buscar a una persona al azar para tratar con Leonardo y hacerle saber que ya rompemos. -No puede ser, ¨¦l no te creer¨¢ si encuentras a una cualquiera que no puedapetir con Leonardo. Natalie frunci¨® el ce?o, ?Por qu¨¦ no creerlo? ¨CPi¨¦nsalo, ya te gustaba ¨¦l antes, c¨®mo puede ser que sigas interesada en hombres normales, i te encontrar¨¦ un hombre alto, rico y guapo! Natalie pens¨® que ten¨ªa raz¨®n, -Bien. -?Espera, ahora mismo te mando una foto! +15 BONUS Colg¨® el tel¨¦fono y recibi¨® una docena de mensajes de Tina. Natalie hizo clic ens fotos, cada hombre era realmente guapo, pero e siempre ten¨ªa sensaci¨®n de que le faltaba algo. [?Qu¨¦ te parece? ?Hay alguno que te guste? Tengo m¨¢s] [Son todos los hijos de familias ricas de Monteflor, dime cu¨¢l te gusta, ite los atar¨¦!] Natalie solt¨® una carcajada y tecle¨® lentamente una respuesta a Tina. [El primero, pero¡­ ?Querr¨ªa un chico rico hacerlo conmigo?] Pronto, el mensaje de Tina volvi¨®. [No te preocupes, conozco muy bien con todos ellos, di raz¨®n ramente y seguro estar¨¢ de acuerdo] Tina ?Bien, gracias! No me dess gracias ahora, si sale bien, invitame a cenar. que Al ver el mensaje enviado por Tina, Natalie se sent¨ªa extra?a, pero no pens¨® demasiado en ello, se sec¨® el pelo y se fue a dormir. Cuando se despert¨® a ma?ana siguiente, Natalie vio cinco o seis mensajes de Tina en WhatsApp y una solicitud de amistad. Puls¨® en el chat entre e y Tina y, tras leer el mensaje de Tina, acept¨® solicitud de amistad y se fue avarse. Justo cuando llegaba al trabajo, Tina vino hacia e. -Natalie, invito a Antonio aer hoy, ?qu¨¦ te parece? ?Para que se conozcan bien? -Bueno, en unos d¨ªas tengo queer con Leonardo, si quedamos bien, le llevar¨¦. Tina asinti¨®, entusiasmadao una casamentera. -Bueno, ?reservar¨¦ el restaurante! A mediod¨ªa, Natalie y Tina se dirigieron al restaurante acordado. Cuando llegaron al restaurant¨¦, Antonio ya estaba all¨ª. Al ver a Natalie, sonri¨® y se levant¨®, -H Se?orita L¨®pez, soy Antonio. Antonio iba elegante con un traje gris y unas gafas de montura dorada. Natalie sonri¨®,-H, se?or Rojas, soy Natalie. Saludaron y se sentaron a pedirida, sin darse cuenta de que una persona estaba Cap¨ªtulo 198 Cap铆tulo 198 Cap¨ªtulo 198 Emiliano no sab¨ªa qu¨¦ suerte ten¨ªa, que siempre se encontraba con Natalie. ?C¨®mo conoc¨ªa Natalie a Antonio?) Mientras pensaba, se acerc¨® secretaria. -Se?or Moreno, ha llegado el socio. -Bien. Emiliano dej¨® de pensarlo, y entr¨® al cuarto privado. En el vest¨ªbulo, al ver a Natalie y Antonio conversando alegremente, Tina se levant¨® y dijo: Ustedes qu¨¦dense chando, yo tengo algo que hacer en empresa, ya me voy. Cuando Tina se fue, Natalie mir¨® a Antonio y le dijo: -se?or Rojas, no s¨¦ si Tina se lo ha dicho ramente, quiero encontrar a alguien que se pretenda mi novio. Antonio asinti¨®: -Bueno, Tina me loent¨®. Bas¨¢ndose en cha de hace un momento, Natalie ten¨ªa unaprensi¨®n b¨¢sica de situaci¨®n de Antonio. Antonio era primo de Tina, su familia se dedicaba al negocio inmobiliario y ten¨ªa una buena reputaci¨®n en Monteflor. This text is ? N?velDrama/.Org. ?Una persona as¨ª aceptaria fingir ser su novio? Al ver duda de Natalie, Antonio tom¨® iniciativa de decir: -Nuestra empresa tiene intenci¨®n de invertir en industria de ropa este a?o, y sabemos que eres mejor en esta ¨¢rea, por lo que podemos necesitar ayuda de se?orita L¨®pez en algunas ¨¢reas en el futuro. En ese momento Natalie finalmente se rj¨®, -Bien, definitivamente ayudar¨¦ siempre que me necesites. Antonio levant¨® copa y sonri¨®: -?Que cboremos bien! Use Despu¨¦s de cenar, Natalie se despidi¨® de Antonio y se dirigi¨® a oficina. Justo al llegar a nta superior, Tina se acerc¨® a e. -?C¨®mo te va? Mi primo es bueno, ?verdad? -Bueno, tuvimos una agradable cha. -Por cierto, mour Vestuario y Esplendor Bordado han despedido a Dn y Alfonso, ahora sono ratas callejeras, as¨ª que es dif¨ªcil encontrar un buen trabajo en Monteflor. +15 BONUS Natalie estaba tranqu, -Este resultado es normal, si no los despiden, imagen de marca se ver¨¢ definitivamente afectada. -Ya que dejas que estas dos personas no tengan forma de defenderse. -Sus t¨¢cticas no eran precisamente impecables y pod¨ªan ser desmontadas con facilidad. Tina suspir¨®, no todo el mundo podia ser tan capazo Natalie. -Una cosa¡­ He o¨ªdo que Leonardo se ha hecho cargo de Esplendor Bordado y que ha invertido 140 millones de dres en Esplendor Bordado, ?nea desarror un gran negocio en industria de ropa? Natalie se sorprendi¨®, el Grupo Ramos ten¨ªa otras filiales de ropa m¨¢s grandes adem¨¢s de Esplendor Bordado, y Esplendor Bordado no era empresa de ropa m¨¢s rentable del Grupo Ramos, ?por qu¨¦ prestaba de repente tanta atenci¨®n a una peque?a empresa filial? A¨²n estaba pensando, y de repente, son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. -Se?orita L¨®pez, h, soy deisar¨ªa de Monteflor, en rci¨®n con el ataque que sufri¨® ayer, le ruego que venga a derar. En menos de media hora, Natalie lleg¨® aisar¨ªa. Despu¨¦s de hacer una deraci¨®n, el oficial de polic¨ªa mir¨® y dijo: -Como este incidente no ha causado ninguna m influencia, por lo que el castigo s¨®lo debe ser de siete d¨ªas de detenci¨®n, sobre el gio de obras de otras personas, este asunto no es de nuestro control. Natalie adivin¨® este resultado. -Bien, lo entiendo. Gracias. Antes de salir deisar¨ªa, Natalie fue a ver a Ka, sobre todo para preguntarle por el USB. Sin embargo, Ka se hizo tonta, dijo que no sab¨ªa nada y se mostraba un poco nerviosa cuando dec¨ªa,o si estuvieran vigndo. Natalie sab¨ªa que no responder¨ªa, as¨ª que se levant¨® y se fue. De vuelta a MY, Natalie convoc¨® inmediatamente una reuni¨®n de ionistas. -Despu¨¦s de este incidente de gio, nuestra empresa est¨¢ estable por el momento, as¨ª que a continuaci¨®n, aprovechando atenci¨®n del p¨²blic, volveremos anzar los nuevos productos de oto?o. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 199 Capitulo 199 Tina ech¨® un vistazo al papel y dijo¨CEsta ma?ana se hannzado los nuevos productos, y hasta ahora hemos obtenido buenos resultados. Natalie asinti¨® con cabera, -Bien, pero no podemos detenemos ah¨ª. MY todavia quedan muchos problemas por resolver, hab¨¦is encontrado algin fabricante de tejidos con el precio y calidad adecuados? Los ionistas negaron con cabeza, y Enrique dijo:-Se?orita L¨®pez, el precio des materias primas ha subido mucho, y con los precios que estamos ofreciendo, es realmente dificil encontrar los adecuados. Natalie le mir¨® cons cejas alzadas y sonri¨®: -?Cu¨¢nto debemos a?adir y te parece bien? -No hace falta a?adir mucho, tengo un amigo que se dedica al negocio des ts, si se?orita L¨®pez est¨¢ de acuerdo, puedo har del precio con ¨¦l. Natalie guard¨® silencio unos segundos y dijo:-De acuerdo, entonces ha con ¨¦l y dame oferta Enrique sonri¨®, -Vale, luego me pongo en contacto con ¨¦l! Despu¨¦s de har un poco m¨¢s sobre diri¨®n del desarrollo reciente de MY, Natalie puso fin a reuni¨®n. Justo cuando volvia a su despacho, Tina se acerc¨®. Natalie, lo que ha dicho mi tio no lo aceptas. Ha estado ganando mucho dinero en los ¨²ltimos a?os por ser ionista, a menudo trabajando con gente y vendiendo a empresa materias primas de m calidad a un precio elevado. Luego el departamento de marketing descubri¨® que hab¨ªa m¨¢s rese?as ms ens tiendas de empresa, por eso, cambi¨¦ a los cooperadores, jasi dej¨® de hacerlo! Tina se puso furiosa al har de esto, si Enrique estuviera haciendo biens cosas para empresa, no le faltaria ni un centimo a final de a?o cuando se repartian los beneficios, pero ¨¦l era demasiado avaricioso y queria m¨¢s. Natalie parec¨ªa tranqu, OK, ya lo s¨¦, prestar¨¦ atenci¨®n. Tina asinti¨®, -Bueno, por cierto, esa dise?adora que reclutaste es bastante buena en su habilidad, me enter¨¦ a trav¨¦s del director de dise?o que entreg¨® dos dise?os esta ma?ana. -Siempre espetente, Si no hubiera sido por enfermedad de su madre, Karol no habr¨ªa ayudado a Ka. Cuando conoci¨® por primera vez ese d¨ªa, Natalie vio terquedad y persistencia en su 10 +15 BONUS depende de e. Cuando Tina se march¨®, Natalie empez¨® a trabajar con los documentos. Al terminar unos docs, recibi¨® mada de ni?era. Natalie estaba un poco confusa, ni?era b¨¢sicamente nunca se hab¨ªa puesto en contacto con e. Reci¨¦n conectada, lleg¨® voz triste de Beata. -Natalie, ?de verdad quieres obligarme a morir? ?As¨ª te sentir¨¢s satisfecha? ?Sabes que si esta vez no consigo el proyecto del Grupo Ramos, tu padre se divorciar¨¢ de m¨ª? Natalie se sorprendi¨®. Aunque rci¨®n entre Ricardo y Beata era normal, no era tan mo para divorciarse por un proyecto. Pero no ten¨ªa nada que ver con e. -Se?ora Jim¨¦nez, se ha equivocado de n¨²mero. Si quiere este proyecto, me al se?or Ramos. Beata ahog¨® un sollozo: ?Crees que no m¨¦ a Leonardo? No vio a Mati, todo por ti. ?Dijo que no le dar¨ªa el proyecto a Familia L¨®pez si no nos perdonabas! Natalie frunci¨® el ce?o, ya estaban divorciados, ?¨¦l le hizo dificil a familia L¨®pez en vez de quedarse con Matilda? -?De verdad crees que soy tan importante para ¨¦l? ?Incluso puedo cambiars decisiones de Leonardo? S¨®lo est¨¢ buscando una raz¨®n para no trabajar con Familia L¨®pez. No me busques. ? No tengo el poder para hacerlo cambiar de opini¨®n! Natalie colg¨® el tel¨¦fono. Cuando Beata volvi¨® a mar, no contest¨®. Estaba tan enfadada que golpe¨® el tel¨¦fono contra el suelo y dijo con rabia: ?Hija rebelde! ?Es mejor que no hubiera nacido! La ni?era que estaba a sudo vio que panta se quedaba en negro despu¨¦s de que el tel¨¦fono cayera al suelo y se apresur¨® a cogerlo para intentar encenderlo. Matilda fulmin¨® con mirada y le dijo: Sal t¨², yo te transferir¨¦ 700 dresopensaci¨®n por el m¨®vil. La ni?era estaba un poco insatisfecha, este m¨®vil guardabas fotos con su nieto, si se romp¨ªa, todas las fotos se perder¨ªan. Se qued¨® un rato cada, pero al final se fue sin decir nada. Cuando Matilda y Beata se quedaron en el sal¨®n, cogi¨® mano de Beata y le dijo: -Mam¨¢, no AConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Cap铆tulo 200 A Beata se le saltarons l¨¢grimas de inmediato, -?Qu¨¦ hago? ?De verdad me divorcio de tu padre? Capitulo 200 Matilda le acarici¨® espalda y le dijo tranquiliz¨¢nd, No te preocupes, no permitir¨¦ que pap¨¢ se divorcle de ti, voy a har con ¨¦l. Gracias. -Mama, definitivamente no dejar¨¦ que muestra familia se separe. Despu¨¦s de decir esto, Matilda se levant¨® y fue al Grupo L¨®pez a buscar a Ricardo. En empresa, Ricardo se hab¨ªa vuelto a refr de los ionistas por culpa del proyecto, y ahora estaba enfadado. Al ver a Matilda, frunci¨® involuntariamente el ce?o, Mati, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? -Pap¨¢, he venido hoy porque quiero har contigo, espero que no te divorcies de mam¨¢. Ricardo frunci¨® el ce?o, y su voz llevaba un poco de enfado, Esto es entre tu madre y yo, t¨² no te metas. -?Esto no es s¨®lo entre ustedes, yo tambi¨¦n soy miembro de nuestra fami, no estoy de acuerdo con su divorcio! Ricardo gru?¨® friamente, y dijo en tono enojado: -Por culpa de tu madre perdimos el proyecto del Grupo Ramos, y estos d¨ªas estoy sufriendos iras de los ionistas en empresa. Si e puede hacer que Leonardo le devuelva el proyecto al Grupo L¨®pez, ?no me divorciar¨¦ de e! -Sabes que rci¨®n de mam¨¢ con Natalie es tan m que es ipatible, se lo est¨¢s poniendo dif¨ªcil. Ha ido varias veces a ver a Natalie en los ¨²ltimos d¨ªas, ?pero Natalie no se lo perdona! Ricardo dijo con indiferencia: ?Esto no tiene nada que ver conmigo, si e no tiene capacidad de recuperar el proyecto, me divorciar¨¦ de e! Matilda respir¨® hondo y dijo despacio: Es imposible recuperar el proyecto, pero si no te divorcias de mam¨¢, puedo hacer que el Grupo L¨®pez consiga m¨¢s proyectos. Ricardo dijo sorprendido: -Si ni siquiera podemos recuperar el proyecto del Grupo Ramos, no conseguiremos una cooperaci¨®n m¨¢s profunda con otras empresas. La econom¨ªa de Grupo L¨®pez llevaba a?os retrocediendo, y ese proyecto no era s¨®lo para ganar dinero. Siempre que pudiera trabajar con Grupo Ramos, aunque no ganara dinero, Ricardo har¨ªa lo que fuera. Apoyarse en el Grupo Ramos facilitar¨ªas negociaciones con otras empresas. 415 BORUS Si consigo cborar con otras empresas, y te garantizo que ganamos m¨¢s enparaci¨®n con cboraci¨®n con Grupo Hams, paph, no podr¨¢s divorciarte de mam¨¢. Ricardo guard¨® silencio unos segundos y dijo: De acuerdo, si puedes hacer lo que dices -Prato hecho Despu¨¦s de que Matilda se fuera, Ricardo marc¨® un n¨²mero. Hay que azar el divorcio, ya pas¨® algo. Una voz femenina enfadada, Ricardo, ?qu¨¦ me prometiste al principio? Nuestro hijo ya tiene ocho a?os, ?permites que crezca con miradas extra?as a su alrededor? ?No quieres separarte de Beata y Matilda? Ricardo se apresur¨® a decir: -No te preocupes, t¨² y ni hijo son lo primero para m¨ª, y estoy tratando de manejar el Grupo L¨®pez tambi¨¦n por ustedes. Por nosotros o por otra familia tuya. 176 lo sabes muy bien! Ques darle el Grupo L¨®pez a Matilda, ?Lo sabia! Ricardo frunci¨® el ce?o y dijo:-Es que antes no teniamos un hijo. Ahora tengo un hijo, jro que le voy a dar el Grupo L¨®pez a mi hijo! -?M¨¢s te vale cumplir tu pbra! E colg¨® el tel¨¦fono y Ricardo neg¨® con cabeza y le envi¨® un mensaje, [Esta noche voy a verte y a mi hijo] Por noche, a hora de salir del trabajo, Natalie recibi¨® un mensaje de Karol. [Se?orita L¨®pez, me gustar¨ªa invita a cenar esta noche, ?est¨¢ libre?) Natalie se lo piens¨® unos segundos y respondi¨® un ¡°si¡°. Despu¨¦s del trabajo, Natalie llev¨® a Kar una tienda de hotpot. Karol vio los precios en el men¨² y se sinti¨® aliviada, era un precio que se pod¨ªa pagar. Despu¨¦s de pedirida, Kafol le dijo seriamente a Natalie: -Se?orita L¨®pez, muchas gracias. Si no fuera por su ayuda, quiz¨¢ tendr¨ªa que ser suplente durante mucho tiempo. -No hace falta que me agradezcas, no te estoy ayudando gratis, al fin y al cabo, te prest¨¦ el dinero que tienes que devolver. Karol frunci¨® losbios y dijo lentamente: -?s¨¦ que me paga tres veces m¨¢s que el nivel en el mercado, as¨ª que se lo agradezco de verdad y no le defraudar¨¦! +16 BONUS Al ver sinceridad en sus ojos, Natalie sonrid. Confio en ti, en el futuro seguro que podr¨¢s conseguir un sueldo muchas veces superior al This is property ? N?velDrama.Org. iste, pero tienes que i tus principios y seguir por este camino. Karol asinti¨® con cabeza: -Si, sin duda lo har¨¦, jojal¨¢ alg¨²n d¨ªa pueda ser tanpetentero usted! -?Animo! Terminaron deer y Natalie llev¨® a Karol al hospital y se march¨®. Al llegar a puerta del chalet, Natalie se sorprendi¨® al ver que el interior estaba oscuro. Today¡¯s Bonus Offer GET Cap铆tulo 201 Cap¨ªtulo 201 Al salir del coche, m¨® a Lucia mientras caminaba hacia el chalet. -Luc¨ªa, ?has salido? -No, mi agente me ha programado un evento. Ahora vuelvo. Trasprobar que Luc¨ªa estaba segura, Natalie volvi¨® al chalet. Apenas termin¨® de ducharse, recibi¨® un mensaje de Leonardo. [Antes dijiste que me invitar¨ªas a cenar, ?cu¨¢ndo?] Natalie abri¨® el chat de Antonio y le pregunt¨® cu¨¢ndo estaba libre. [Estoy libre los pr¨®ximos d¨ªas, peroo se?orita L¨®pez quiere que finja ser tu novio, marme se?or Rojas es demasiado raro, as¨ª que ll¨¢mame Antonio, y yo te mo Natalie, ?qu¨¦ te parece?] [De acuerdo.] Natalie confirm¨® hora de Antonio y se dispon¨ªa a contestar a Leonardo, y entr¨® su mada. En el momento en que fue contestada, lleg¨® voz de Leonardo. -Natalie, dijiste de invitarme a cenar, no te retractar¨¢s, ?verdad? -Por supuesto que no, si est¨¢s libre ma?ana por noche, te invito a cenar ma?ana por noche, ?qu¨¦ te parece? Hubo una pausa de unos segundos y Leonardo dijo: -S¨ª, puedes reservar el restaurante y enviarme diri¨®n. Al colgar el tel¨¦fono, Leonardo m¨® a Carlos. Canc cena de ma?ana por noche con Chels. -Se?or Ramos, Chels vuelve a su pa¨ªs ma?ana por ma?ana, si no queda con ¨¦l ma?ana por Leonardo parec¨ªa indiferente, har¨¦ con ¨¦l en el avi¨®n. Reserva un billete para ma?ana en el mismo vuelo que Chels, Carlos se sorprendi¨®, ¨CSe?or Ramos, ?tiene algo importante que hacer ma?ana por noche? si Tras informar a Carlos, Leonardo colg¨® el tel¨¦fono. Natalie cogi¨® una toa y empez¨® a secarse el pelo despu¨¦s de confirmar hora con Antonio. This text is ? N?velDrama/.Org. 1/2 +15 BONUS Se oy¨® el ruido del motor de un coche en el exterior del chalet, se levant¨® y se acerc¨® a ventana y vio a Luc¨ªa saliendo deldo del copiloto de un Bugatti rojo. Pronto, persona en el asiento del conductor tambi¨¦n baj¨®. Al ver que era Emiliano, Natalie se sorprendi¨®, ?Eran tan conocidos Luc¨ªa y Emiliano? Normalmente aunque Luc¨ªa trabajaba hasta muy tarde, no dejaba que sus colegas masculinos o los famosos pa?aran a casa por miedo a que los paparazzi fotografiaran, pero nunca pens¨® que har¨ªa una excepci¨®n con Emiliano. Natalie baj¨®s escaleras justo cuando Luc¨ªa abr¨ªa puerta. -Natalie, ?sigues despierta? Natalie asinti¨®, -S¨ª, ?por qu¨¦ Emiliano te trajo a casa? Luc¨ªa puso cara de boquiabierta al o¨ªrlo. Olvidalo. Cuando volv¨ªa, se me pinch¨® una rueda del coche y ¨¦l pasaba por all¨ª, as¨ª que le ped¨ª que me trajera. Pensando en deberle un favor a Emiliano y tener que invitarle a cenar en estos d¨ªas, Luc¨ªa se sinti¨® un poco molesta. Natalie se ri¨®, -Mira tu cara, ?por qu¨¦ no est¨¢s contenta? Luc¨ªa suspir¨®: -Pienso invitarlo a cenar en estos d¨ªas, pero no quiero ir s¡­ Con los ojos repentinamente dtados, dijo Luc¨ªa, ?Natalie, pa?ame t¨²! Ser¨ªa una forma de devolverle el favor a Emiliano y hacerle entender que e no estabal interesada en ¨¦l. Al ver expectaci¨®n en los ojos de Luc¨ªa, Natalie asinti¨® y dijo: -Ok. Despu¨¦s de decirlo, Luc¨ªa abraz¨®. ?Natalie, te quiero! -Su¨¦ltame¡­ Si me estrangs, no podr¨¦ ir a cenar contigo. Luc¨ªa solt¨®, Es que estoy muy emocionada. -Vale, vete a ducharte y a cama. Yo tambi¨¦n me voy a dormir. S¨ª. En el dormitorio, Natalie estaba a punto de irse a cama cuando recibi¨® una mada de Tina. +15 BONUS Cap¨ªtulo 202 Cap铆tulo 202 Cap¨ªtulo 202 ¨C Natalie, me ha mado el departamento jur¨ªdico y me ha dicho que Dn y Alfonso quieren resolver este asunto en privado y que pueden pagar los da?os y perjuicios. Natalie se qued¨® cada unos segundos y dijo con mirada indiferente: -Sigue con acusaci¨®n, t¨² enc¨¢rgate de este asunto, no hace falta que me informes de nuevo. -Entiendo. A primera hora de ma?ana siguiente, justo alenzar reuni¨®n, Enrique hizo que s secretaria le trajera un documento a Natalie. -Se?orita L¨®pez, aqu¨ª est¨¢n los fabricantes de ts que hice sificar anoche por mi secretaria. Puede ver cu¨¢l es el m¨¢s adecuado. su Natalie hoje¨® el documento, y se dio cuenta de que los precios des ts que aparec¨ªan en el documento coincid¨ªan m¨¢s o menos con los del mercado. Sin embargo, hab¨ªa algunas que eran tan obviamente m¨¢s baratas que el precio de mercado. que era dif¨ªcil no darse cuenta. Pens¨® que Enrique era muy listo y sab¨ªa utilizar esta estratagema para mar su atenci¨®n. Sin embargo, los proveedores con los que cboraba no deb¨ªan estar incluidos en esos precios tan bajos. Cerr¨® el documento y sonri¨®, -Se?or Rojas, estos precios que ha dado est¨¢n bastante justificados, pero ya tengo una f¨¢brica en proyecto, as¨ª que esperemos a que vaya a ve antes de tomar una decisi¨®n. Enrique sonri¨® y asinti¨®, -Bueno, yo tambi¨¦n los doyo referencia, est¨¢ bien si tiene una mejor opci¨®n. §á§à Bueno, empecemos reuni¨®n. Hoy principalmente hamos del tema de cuota de mercado de MY, el dise?o y calidad de ropa de MY s¨®lo tiene que mantenerseo hasta ahora y habr¨¢ ning¨²n problema, pero raz¨®n por ques ventas no han sido tan altasos de Esplendor Bordado, ?hab¨¦is hecho alguna investigaci¨®n? Los ionistas empezaron a expresar sus opiniones, Natalie pidi¨® a secretaria que registraras opiniones, y finalmente llegaron a conclusi¨®n de que MY no lo hac¨ªa tan bieno Esplendor Bordado en promoci¨®n de marca, y Esplendor Bordado estaba apoyaba por el Grupo Ramos, que pod¨ªa aprovecharse para hacer publicidad y tener una mayor visibilidad. Al final de reuni¨®n, Natalie dijo: -Ya sabemos cu¨¢l es el problema, ahora tenemos que solucionarlo. El departamento de publicidad del se?or Rojas se encargar¨¢ de promoci¨®n de marca, y en este mes me entregar¨¢n al menos tres nes, no deber¨ªa haber problema, ? +15 BONUS Enrique se apresur¨® a decir: -Se?orita L¨®pez, no se preocupe, haremos todo lo posible. Natalie asinti¨®, Bueno, eso es todo por hoy entonces, a trabajar. Despu¨¦s de que todos se marcharon, Tina levant¨® el pulgar hacia Natalie. Natalie, ?buen hecho! Enrique quer¨ªa entrometerse con lo des ts, y t¨² enseguida lo arreste para que promocionara marca, parece que este mes va a estar muy ocupado. Natalie recogi¨® los documentos y se levant¨®, djio andando: -Si no le dejamos hacer algo, estar¨¢ tan aburrido que buscar¨¢ algo que hacer, ro que tenemos que hacer que est¨¦ ocupado. -?Es cierto lo que dijiste de f¨¢brica en marcha? ?Por qu¨¦ no sab¨ªa? ro que es verdad, deber¨ªa visitar f¨¢brica en los pr¨®ximos d¨ªas. -?Quieres que te pa?e? -No, voy con Ruyman y a Ana. Pronto era hora de salir del trabajo y Natalie esperaba abajo a que Antonio recogiera. Antonio conduc¨ªa un BMW nco, despu¨¦s de que Natalie subi¨® y se abroch¨® el cintur¨®n de seguridad, ¨¦l arranc¨® el coche. -Se?or Rojas, vamos a cenar con Leonardo, el presidente del Grupo Ramos. Si le hace un l¨ªo, no le hagas caso, yo me encargo. Antonio sonri¨®, Soy tu novio, si dejo que me protejas, pensar¨¢ que soy demasiado d¨¦bil. Al verlo sonre¨ªr, Natalie frunci¨® losbios y dijo lentamente: -No quiero que ofendas a Leonardo, supongo que tu familia y el Grupo Ramos cooperar¨¢n en el futuro. -No te preocupes, yo me encargar¨¦. Natalie no dijo nada m¨¢s. Cuando entraron en el cuarto privado, Leonardo ya estaba all¨ª. Cuando vio a Natalie, ¨¦l sonri¨®, y cuando vio al hombre que estaba con Natalie, sus ojos se entrecerraron al instante. -Natalie, ?qu¨¦ significa eso? Natalie sonri¨® y dijo, -Se?or Ramos, perm¨ªtame que te presente mi novio Antonio. Antonio, ¨¦l es Leonardo, puedes marlo se?or Ramoso yo. Antonio sonri¨® y miraba a Leonardo, -Se?or Ramos, mucho gusto, gracias por salvar a 2/13 Extendi¨® mano para saludar a Leonardo, pero ¨¦l no se movi¨®. La mirada hda cay¨® sobre ¨¦l,o un hielo de mil a?os, extremadamente frio. Leonardo mir¨® fr¨ªamente a Natalle,-?Es tu novio? Encontraste a un hombre cuadera para que finglera ser tu novio, ?me lo voy a creer? La mano aldo de Natalie se tens¨® inconscientemente, no esperaba que Leonardo fuera tan listo. This is property ? N?velDrama.Org. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 203 Cap¨ªtulo 203 Estaba a punto de decir algo y su mano fue tomada por Antonio. Natalie se congel¨® y se oblig¨® a no sacar mano, porque no le gustaba el contacto f¨ªsico. -Se?or Ramos, Natalie y yo somos novios de verdad. Despu¨¦s de decir eso, mirada agudao un cuchillo de Leonardo se pos¨® en mano que sosten¨ªa. Si quieres tu mano, te aconsejo que sueltes ahora mismo. Antonio no solt¨® y sonri¨®. -Estoy cogiendo mano de mi novia, creo que no es asunto del se?or Ramos, ?verdad? Natalie pens¨® que Antonio era realmente valiente, se atrev¨ªa a provocar a Leonardo. ?De verdad no sab¨ªa qui¨¦n era? Aprovechando ocasi¨®n, sac¨® mano y sonri¨®, -Antonio, si¨¦ntate. Antonio mir¨® con cari?o. Despu¨¦s de que se sentaran, Leonardo dijo con una mirada g¨¦lida: ?Natalie, si¨¦ntate aqu¨ª! Natalie le frunci¨® el ce?o y estaba a punto de har y Antonio dijo. -Se?or Ramos, me siento a sudo. La expresi¨®n de Leonardo era extremadamente seria y Natalie se qued¨® de piedra, con un extra?o pensamiento surgiendo. ?A Antonio le gustaba Leonardo?) ?Por eso acept¨® fingir su novio para conocer a Leonardo?> Leonardo mir¨® fr¨ªamente a Natalie, al ver que sus ojos se mov¨ªan entre ¨¦l y Antonio, sab¨ªa deb¨ªa pensar algo raro. que -Se?or Rojas, no lo conozco bien. Antonio se ri¨® y se levant¨®, La primera vez que nos vemos no, pero segunda vez s¨ª, nos conocemos m¨¢s siemos unas veces. Leonardo: Natalie cre¨ªa que era m¨¢s posible y ya ten¨ªa un espect¨¢culo dram¨¢tico en su mente. Al ver que Antonio se dirig¨ªa a sudo y se sentaba, Leonardo apret¨® los dientes y dijo: -i Antonio, si quieres que familia Rojas quiebre ma?ana, sigue sentado aqu¨ª! Los ojos de Antonio se oscurecieron y dijo: -Muy bien, si familia Rojas quiebra, Natalie me acojar¨¢. Natalie casi escupi¨® el agua, s¨®lo quer¨ªa que Antonio interpretara un novio que¨ªa m¨¢s y haba menos, y ¨¦l lo hac¨ªa tan bien. Pero al ver cara de Leonardo fr¨ªa y casi congda, Natalie se sinti¨® muy contenta. Se lo ten¨ªa merecido por molesta despu¨¦s del divorcio. Leonardonz¨® una mirada g¨¦lida a Natalie, que no se preocupaba de nada y le dijo fr¨ªamente: - ?Natalie, buen hecho! A pesar de saber que e estaba actuando, ira de Leonardo fue provocada con ¨¦xito. Natalie le mir¨® con calma: ¨CSe?or Ramos, esta noche quiero darles gracias por salvarme aquel d¨ªa. Pide lo que quiera y mi novio paga. Despu¨¦s de decir eso, Leonardo se levant¨® de inmediato y camin¨® r¨¢pidamente hacia Natalie. Antonio sinti¨® que algo iba mal y corri¨® hacia Natalie para detener a Leonardo. -Se?or Ramos, usted¡­ Antes de que pudiera terminar su frase, fue interrumpido por Leonardo. -?Largo! La voz de Leonardo estaba te?ida de ira,o si un le¨®n enfurecido que en cualquier momento atacara y mordiera el cuello de su presa. Al sentir su majestad, el rostro de Antonio cambi¨®, pero sigui¨® estando frente a Natalie. N?velDrama.Org holds this content. -Se?or Ramos, usted y Natalie est¨¢n divorciados. Ahora e es mi novia, por favor, jal¨¦jese de e! -?Nos divorciamos? Leonardo se burl¨®, -?Qui¨¦n te lo dijo? Cap铆tulo 204 Cap¨ªtulo 204 Acababa de decir eso,s expresiones tanto de Antonioo de Natalie cambiaron. -Leonardo, ?qu¨¦ quieres decir? N?velDrama.Org holds this content. Ai ver mirada interrogante de Natalie, Leonardo no contest¨® sino que se dio vuelta para irse. No sab¨ªa por qu¨¦, Natalie ten¨ªa una sensaci¨®n de inquietud. -Se?or Rojas, vete a casa, tengo algo que hacer. Despu¨¦s de decir eso, sin importarle Antonio, Natalie se dio vuelta y corri¨® r¨¢pidamente en diri¨®n que hab¨ªa dejado Leonardo. Cuando lleg¨® al aparcamiento, vio a Leonardo de pie junto a su coche, obviamente esper¨¢nd. Camino r¨¢pidamente hacia Leonardo y apret¨® los dientes, -Leonardo, expl¨ªcame lo que acabas de decir, ?qu¨¦ significa que no estamos divorciados? Despu¨¦s de preguntarlo, abraz¨® cintura con fuerza. Natalie levant¨® cabeza, y estaba tan molesta que iba a re?irle, y de repente su apuesto rostro apareci¨® ante sus ojos. Intent¨® apartarse, pero Leonardo sujet¨® por barbi. La bes¨®, tan agresivamente que Natalie sinti¨® su cuerpo envuelto en su aliento hdo. Mordi¨® a Leonardo con fuerza, pero ¨¦l, en lugar de solta, bes¨® m¨¢s salvajemente. -?Est¨¢s loco! Natalie se estir¨® contra su pecho, forcejeando desesperadamente pero incapaz de liberarse. Era mucho m¨¢s fuerte que un hombre normal, pero no esperaba que no pod¨ªa defenderse ante Leonardo y s¨®lo pod¨ªa dejarle hacer lo que quisiera. Cuando se dio cuenta de que e casi no pod¨ªa respirar, Leonardo solt¨® y le dijo fr¨ªamente: ?Vas a buscar a un hombre que me haga enojar? La cara de Natalie se puso oscura ante su tono dominante, e no era de su propiedad, por qu¨¦ ¨¦l pod¨ªa harle asi. Empuj¨® a Leonardo y se limpi¨® losbios con mano y dijo: -Estamos divorciados. Puedo salir con cualquiera y acostarme con otro hombre, ?no tienes derecho a impedirme! -i?Te atreves?! Natalie levant¨® cabeza y vio su mirada furiosa, dijo pbra por pbra: -?Por qu¨¦ no me atrever¨ªa? Leonardo, ya estamos divorciados, tengo derecho tener sexo con otro hombre, ?no es as¨ª? Al ver bu en sus ojos, Leonardo sent¨ªa que ira aumentaba en su pecho, casi llegando al punto de ruptura. -Natalie, puedes intentarlo. Cualquier hombre que te toca, lo har¨¦ que no pueda ser un hombre el resto de su vida. -?Qu¨¦ cabr¨®n eres! Leonardo mir¨® con ira en los ojos, ?Si te veo con Antonio otra vez, te garantizo que dentro de tres d¨ªas recibir¨¢s noticia de que el Grupo Rojas est¨¢ en bancarrota! Natalie apart¨® mirada, sin querer mirarle. Despu¨¦s de unrgo rato, Natalie se tranquiliz¨® por fin. -Leonardo, has dicho que no estamos divorciados, ?qu¨¦ significa? Me mientes con un certificado de divorcio falso, ?verdad? Leonardo mir¨® y le dijo con calma: -?Crees que tengo que mentirte? Si no me crees, puedes ir a Oficina de Asuntos Civiles aprobarlo. -?Entonces por qu¨¦ acabas de decir eso? -Porque no quiero verles a Antonio y a ti fingiendo una rci¨®n ¨ªntima dnte de m¨ª. Me molesta. Natalie frunci¨® el ce?o, -Puedes cerrar los ojos. Leonardo se mof¨®, Natalie, no te conviene enfadarme. Natalie puso los ojos en nco y dijo enfadada, Aunque te haga feliz, parece que tampoco tenga nada a mi favor, as¨ª que, ?por qu¨¦ deber¨ªa hacerte feliz? Leonardo: Tras unos segundos de silencio, dijo con voz grave: -Te pa?o a casaa. -No, me voy en taxi. E se dio vuelta para marcharse y acababa de dar unos pasos cuando le sujet¨® mu?eca. Al notar que ten¨ªa palma caliente, Natalie frunci¨® el ce?o: -?Sueltame! -Estaremos aqu¨ª toda noche, o te llevo, t¨² elige. Cap¨ªtulo 205 Cap铆tulo 205 Cap¨ªtulo 205 Natalie apret¨® los dientes con rabia, -Leonardo, ?sabes que lo que yo m¨¢s odio? Es tu arrogancia y matonismo. ?Siempre haces lo que quieres, sin importarte lo que piensen los dem¨¢s! -Para ti, yo no soy una persona f¨ªsica, sino m¨¢s bien una m¨¢quina que obedece incondicionalmente tus ¨®rdenes, y cuando me niego, utilizas fuerza para obligarme a obedecerte, jestoy harto de eso! Leonardo mir¨® sin calidez en los ojos. -?No habr¨ªa aceptado divorciarme de ti si no te tratarao a una persona! This is property ? N?velDrama.Org. Natalie se mof¨®, en tono burl¨®n: -?Aceptaste el divorcio s¨®lo para poder estar con Matilda sin disculparte! -?Realmente quiero saber lo que piensas! Si realmente le gustara Matilda, ?volver¨ªa a busca? Natalie se sacudi¨® mano y dijo fr¨ªamente: -?Seguro que no pienso en ti! Despu¨¦s de decir eso, Natalie se dio vuelta y se fue r¨¢pidamente. -?Natalie, para! E hizo o¨ªdos sordos y su paso se hizo cada vez m¨¢s r¨¢pido. De repente, oy¨® un golpe. Mir¨® hacia atr¨¢s y Leonardo se cay¨® al suelo, inm¨®vil. Natalie par¨® de andar y apret¨® los dientes: -Leonardo, no te finjas muerto, ?crees que te voy a creer? Se qued¨® un rato sin moverse, Leonardo no se movi¨®, e se acerc¨® para verlo, Aldo de Leonardo, Natalie se dio cuenta de que su cara estaba sonrojada de un rojo inusual. Extendi¨® mano y le toc¨® frente, muy caliente. Natalie frunci¨® el ce?o y cogi¨® su mano y mir¨® herida, jestaba inmada! Trad¨® a Leonardo al coche, Natalie m¨® a Carlos y, tras preguntarle d¨®nde se alojaba Leonardo ahora, le dijo algunos nombres de medicamentos para que Carlos losprara, y luego condujo el coche de Leonardo a su casa. Justo cuando lleg¨® al chalet de Leonardo, vio a Carlos de pie ansioso en puerta con medicina. Natalie par¨® el coche y ayud¨® a Leonardo a salir del coche. Carlos intento acercarse para ayuda, pero e lo rechaz¨®. Abre puerta, sabes contrase?a del chalet? Esta es una cerradura de hue digital. Bien, entonces ap¨¢rtate. Carlos se qued¨® mudo al ver c¨®mo Natalle mov¨ªa a Leonardo e s. ¨¦l no era tan fuerteo una mujer, qu¨¦ verg¨¹enza¡­ Tras desbloquear puerta cons hues dactres de Leonardo, Natalie ayud¨® a Leonardo a tumbarse en cama del dormitorio y cogi¨® medicina de mano de Carlos. -Ve a por un vaso de agua y dale luego el antifebril. Tras decir esto, Natalie se agach¨® para curar herida de Leonardo. Al ver que gasa que envolv¨ªa su mano era misma que e le hab¨ªa envuelto casualmente aquel d¨ªa, frunci¨® el ce?o. ?No le hab¨ªa cambiado gasa en los ¨²ltimos d¨ªas?) ?As¨ª que herida est¨¢ inmada!) Carlos le dio agua y vio a Natalie cambiando gasa a Leonardo, dijo: -Supongo que es porque el se?or Ramos ha estado ocupado estos d¨ªas, por eso se olvid¨® de cambiarle gasa. Natalie no dijo nada y se qued¨® un poco fr¨ªa. ?Tan ocupado que no tuvo ni diez minutos para cambia?> Al ver que Natalie no dec¨ªa nada, Carlos dijo: -Por cierto, esta noche el se?or Ramos ten¨ªa una cita con Chels, un gran cliente de Estados Unidos, para har de cooperaci¨®n, pero cancel¨® cita con Chels para cenar contigo. Natalie hizo una pausa y dijo: -Yo no le ped¨ª que hiciera eso, ¨¦l puede rechazarme si est¨¢ ocupado. Carlos, no tienes que har bien de ¨¦l conmigo, jestoy divorciada de ¨¦l! Apenas termin¨® de har, Leonardo se despert¨®. Su mirada que normalmente era fria, ahora miraba tranqumente, y parec¨ªa haber una tristeza oculta. ¨C Natalie desvi¨® mirada y se levant¨® despu¨¦s de vendarle herida y le dijo: A partir de ma?ana, cambia gasa una vez al d¨ªa hasta que herida cicatrice. Se dio vuelta para marcharse, pero Leonardo agarr¨® de mu?eca. Cap铆tulo 206 Cap¨ªtulo 206 ?Qu¨¦date conmigo! Natalie frunci¨® el ce?o y se volvi¨® hacia ¨¦l con una mirada g¨¦lida, Leonardo, tengo mis cosas que hacer, isu¨¦ltame por favor! ?Qu¨¦ cosa? ?Discutir con Antonio c¨®mo enfadarte conmigo? Natalie: Carlos dijo: Se?orita L¨®pez, ser¨¢ mejor que cuide aqu¨ª al se?or Ramos. ?Qu¨¦ hago si tiene fiebre por la noche? Natalie volvi¨® cabeza para mirarle y dijo: -Eres su secretario, ?no? Creo que ser¨ªa m¨¢s apropiado que lo cuidaras aqu¨ª. Carlos se atragant¨® y no dijo nada m¨¢s. Los ojos de Leonardo se enfriaron, solt¨® mano de Natalie y dijo: -Vete t¨². Natalie no dijo nada y se dio vuelta para marcharse. Leonardo mir¨® de espaldas hasta que su figura desapareci¨® en puerta del dormitorio. Al notar que temperatura en todo el dormitorio bajaba r¨¢pidamente, Carlos se apresur¨® a decir: Se?or Ramos, me quedo en s, si necesita algo, ll¨¢meme. -No hace falta, vuelve a casa. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -Pero t¨²¡­ -Estoy bien. Carlos asinti¨®, Est¨¢ bien. Ll¨¢meme cuando me necesite. -Si. Cuando Carlos se march¨®, Leonardo se mir¨® el brazo vendado y sonri¨®. (?Esta mujer era bastante cruel cuando dec¨ªa que se iba!) Despu¨¦s de salir del chalet de Leonardo, Natalie cogi¨® un taxi para volver a Bahia de los Olmos. Cuando lleg¨® a casa, Luc¨ªa estaba dormida y le dej¨® una l¨¢mpara de pared encendida en el sal¨®n. Se acerc¨® al sof¨¢ y se sent¨®, miraba el dibujo de alfombra y pensaba algo. No imaginaba que Leonardo hab¨ªa visto que Antonio y e eran una falsa pareja. Y lo que hab¨ªa hecho ¨¦l desde entonces tampoco entend¨ªa por qu¨¦. A lo mejor era porque de repente ya no le gustaba, as¨ª que Leonardo no pudo soportarlo. De todos modos, era imposible que e le gustara. Y aunque le gustara a Leonardo, es imposible que Natalie volviera con 41. Porque su amor por Leonardo se acab¨® en decepel¨®n. Cuando hoy vio que ten¨ªa fiebre, se preocup¨® porque no queria que tuviera un idente por e. Despu¨¦s de pensarlo bien, el humor de Natalle mejor¨® y se levant¨® y subi¨®s escaleras, Se ducho y se fue a cama. Al d¨ªa siguiente, Natalie qued¨® con Antonio y le pidi¨® disculpas por lo de ayer, Se?or Rojas, siento lo de anoche. Antonio sonri¨® y le dijo amablemente:-Se?orita L¨®pez, no Importa. Si me necesitas, siempre estar¨¦ a tu disposici¨®n. Natalie neg¨® con cabeza, -No creo que te necesite, Leonardo ya vio que no somos pareja, as¨ª que no tiene mucho sentido seguir fingiendo. -?No quieres hacer real lo falso? Al ver que Antonio se pon¨ªa tan serio, Natalie se qued¨® hda. -?Qu¨¦ quer¨ªa decir? -Se?orita L¨®pez, en realidad le ped¨ª a Tina que me presentara a ti porque me gustas mucho. Apenas dijo ¨¦l, Natalie se apresur¨® a decir: -Se?or Rojas, ?est¨¢ bromeando? Tenia sorpresa en los ojos, lo dej¨® ro con Antonio al principio. E s¨®lo quer¨ªa que alguien ayudara a fingir ser su novio, Antonio estaba de acuerdo, ?por qu¨¦ de repente cambi¨® de opini¨®n? No estoy bromeando. Me gustas desde primera vez que te vi. Los ojos de Natalie se abrieron involuntariamente, -?Anteayer? Antonio neg¨® con cabeza: -No, primera vez que nos vimos fue hace cuatro a?os, cuando Tina trabajaba en el MY. Un d¨ªa fui a recoge en empresa, te conoc¨ª en el ascensor, y fue entonces cuando me enamor¨¦ de ti a primera vista. Natalie: -¡­ Cap¨ªtulo 207 Cap铆tulo 207 Cap¨ªtulo 207 Estuvo cada unrgo rato, Natalie dijo, -Se?or Rojas, le agradezco, pero no quiero estar en una rci¨®n ¨²ltimamente. Antonio asinti¨®, -Lo s¨¦, puedo esperarte, al d¨ªa que quieras empezar una nueva rci¨®n. Natalie frunci¨® losbios y decidi¨® que ser¨ªa mejor dejars cosas ras. N?velDrama.Org holds this content. -Se?or Rojas, no quiero que me espere, porque ni siquiera s¨¦ si pensar¨¦ en iniciar una nueva rci¨®n en el futuro, usted se merece alguien mejor. -En fin, muchas gracias por lo de estos dos d¨ªas¡­ Entonces, ?t¨² me mentiste lo de entrar en industria de ropa? Antonio se sorprendi¨®, no esperaba que se acordara de esto. -No, te dije verdad, y tambi¨¦n es verdad que quiero estar contigo. -Si hay algo que pueda hacer para ayudar al se?or Rojas en industria de ropa, har¨¦ todo lo que pueda, pero no estoy responder al se?or Rojas lo de rci¨®n. Antonio se desesper¨® y sonri¨® amargamente: -De hecho, sab¨ªa desde el principio que me rechazar¨ªas. Pero a¨²n as¨ª quiero intentarlo, ya que realmente no te gusto, no voy a ser acosador. Al oir esto Natalie se sinti¨® aliviada, otra raz¨®n por que no iba a intentarlo con Antonio era que Antonio era primo de Tina. Si estaba con ¨¦l y romp¨ªan despu¨¦s, habr¨ªa problemas tambi¨¦n con Tina. -Se?or Rojas, gracias, es usted muy buen chico y seguro que conocer¨¢ a una chica mejor. ?Me est¨¢s rechazando? Natalie se apresur¨® a explicar, No, te estoy elogiando de todo coraz¨®n, ?definitivamente no te estoy rechazando! Antonio mir¨® a Natalie y dijo despacio: ?Puedes marme Antonio otra vez? ¨CAntonio. -Gracias. Al volver a MY, Natalie m¨® a Tina a su despacho a primera hora. -Tina, ?no deber¨ªas explicarme lo de Antonio? Tina dijo sorprendida: -?Antonio te confes¨®? M¨¢s o menos. Siempre pens¨® que no era lo bastante bueno para tl, pero no me imaginaba que tuviera el. valor de confesarsel Al ver excitaci¨®n de Tina, Natalie dijo friamente: -Ya lo rechac¨¦, -Oh. Tina no se sorprendi¨®, Le dije desde el principlo que no te gusta este tipoo ¨¦l, pero aun as¨ª quiso intentarlo. Natalie fulmin¨® con mirada: -ISI te atreves a hacer algo asi, te descontar¨¦ el sueldo de fin de a?o! Tina se apresur¨® a darle manga, No, no es f¨¢cil para mi tener ese dinero paraprar regalos en el A?o Nuevo. Si me descuentas, me vas a matar. Natalie se ri¨®, Eres buena con los modismos. Pase lo que pase, no puedes descontarme el dinero. -Si eres sincera, ro que no te descontar¨¦. Tina: -Dale, ?vuelve al trabajo y no me presentes a m¨¢s hombres! -?Entendido! Despu¨¦s de que Tina se fuera, Natalie m¨® a Ruyman y Ana. -Ustedes v¨¢yanse a casa, empaquen sus cosas y vengan conmigo ma?ana a un viaje de negocios, este viaje durar¨¢ aproximadamente una semana. Despu¨¦s de que Ruyman y Ana se fueran, Natalie sigui¨® leyendo el documento. Ana encontr¨® un lugar sin nadie y marc¨® un n¨²mero. -H, se?orita L¨®pez me ha pedido que viaje ma?ana con e por negocios. Sin saber lo que dec¨ªa otra persona, Ana asinti¨® y dijo: Vale, entendido. A ma?ana siguiente, Natalie viaj¨® con Ruyman y Ana. Leonardo estaba ocupado con el trabajo y se olvid¨® de cambiarle gasa otra vez.Carlos m¨® a Natalie para que fuera a cambiarle a Leonardo, pero su tel¨¦fono estaba apagado. Se lo cont¨® a Leonardo y Leonardo le dijo inmediatamente: -?Ve a averiguar d¨®nde est¨¢ ahora! 2/2 Cap¨ªtulo 208 Cap铆tulo 208 Cap¨ªtulo 208 Diez minutos despu¨¦s, Carlos volvi¨® para informar. Se?or Ramos, se?orita L¨®pez est¨¢ en un avi¨®n a Ciudad Verde. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo: -?Por qu¨¦ va a Ciudad Verde? -No estoy seguro. -Lo s¨¦, sal t¨². ¡ª Natalie acababa de bajar del avi¨®n cuando recibi¨® una mada de Luc¨ªa. -Natalie, ?te olvidaste de pa?arme a cenar con Emiliano? Luc¨ªa estaba ayer en un evento, y cuando termin¨® era demasiado tarde, as¨ª que busc¨® un hotel y se qued¨® all¨ª. Cuando volvi¨® al chalet y vio nota que Natalie hab¨ªa dejado, Luc¨ªa se enter¨® de que se hab¨ªa ido de viaje de negocios. Natalie se qued¨® hda por un momento, luego record¨® que Luc¨ªa si hab¨ªa hado de ello antes. -Luc¨ªa, lo siento, he estado tan ocupada los ¨²ltimos d¨ªas que se me olvid¨®. Ahora que ya estoy en Ciudad Verde por negocios, cuando vuelva te invito a cenar parapensarte, ?vale? -Est¨¢ bien, pensaba invitarlo a cenar esta noche,o est¨¢s en viaje de negocios, le invitar¨¦ cuando regreses. Cu¨ªdate bien, ll¨¢mame cuando quieras si pasa algo. -De acuerdo. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Natalie sali¨® con Ruyman y Ana del aeropuerto. Fuera del aeropuerto, un hombre de cincuenta a?os sosten¨ªa un cartel con el nombre de Natalie. Llevaba una chaqueta gris que se pon¨ªa nca de tantova, y un par de zapatos de lona verde militar desgastados pero limpios. Natalie vio el cartel con su nombre y se dirigi¨®- r¨¢pidamente hacia ¨¦l. -H, ?es usted el se?or Jerez? Rndo Jerez asinti¨® en¨¦rgicamente y baj¨® el cartel que sosten¨ªa. -Es usted se?orita L¨®pez, ?verdad? -Si, h Se?or Jerez. -H, el coche para recoge est¨¢ aparcado justo dnte de puerta, v¨¢monos. Mientras haba, cogi¨® el equipaje de Natalie: -Yo ayudo. -No, puedo hacerlo yo. La furga que vino a recogerlos era muy vieja que parec¨ªa desgastada,o si fuera rota en cualquier momento. Ruyman y Ana se miraron, ambos vieron sorpresa en los ojos del otro. This is property ? N?velDrama.Org. (Estamos aqu¨ª para ver f¨¢brica de ts, ?no? ?Tan pobre es el due?o de esta f¨¢brica de ts?> Natalie parec¨ªa tranqu y, tras dejar su equipaje, se subi¨® al coche y charl¨® con Rndo. En el camino, Natalieprendi¨® ramente situaci¨®n de Pueblo Mile. Cuando el coche se detuvo a entrada del pueblo, Rndo mir¨® a Natalie con cierta verg¨¹enza y le dijo: Se?orita L¨®pez, lo siento, no podemos llegar al pueblo en coche, tenemos que ¨C caminar un poco. Natalie asinti¨®, De acuerdo. Baj¨®s maletas y mir¨® a Ana, -?Puedes caminar? Ana llevaba un par de tacones hoy, podr¨ªa no ser demasiado f¨¢cil andar por el camino del pueblo. He tra¨ªdo zapatos nos. Sac¨® los zapatos nos de maleta y se los puso, arrastrando maleta detr¨¢s de Natalie. Rndo quiso ayudar a Natalie con maleta, pero e se neg¨®, -Se?or Jerez, ayude a Ana con maleta, yo puedo hacerlo s. Al ver que Natalie estaba rjada y no parec¨ªa inc¨®moda, Rndo asinti¨® y dijo: -Ok. Al ver que Natalie estaba rjada y no parec¨ªa inc¨®moda, Rndo asinti¨® y dijo: -Ok Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 209 Cap¨ªtulo 209 Ana estaba muy agotada y no rechaz¨®, entreg¨¢ndole maleta a Rndo. -Gracias, se?or Jerez. Rndo sonri¨®, -De nada. Llegaron a su destino media hora despu¨¦s, Ruyman y Ana estaban sudando y un poco marcados. Natalie, en cambio, respiraba con tranquilidad y no se le notaba en absoluto que acababa de escr una monta?a durante media hora. Tras dejar maleta de Ana, Rndo mir¨® a Natalie y le dijo: -Se?orita L¨®pez, esta es casa que le hemos preparado para que se queden los pr¨®ximos d¨ªas, es un poco senci, espero que no les moleste. Natalie asinti¨® con cabeza, -Bueno, gracias Se?or Jerez. Por cierto, ?y nuestraida diaria? -Comen en mi casa, hoy ustedes descansen, yo les traer¨¦ el almuerzo. A partir de ma?ana les ense?ar¨¦ f¨¢brica de ts del pueblo. -Bien. Gracias, se?or Jerez. -De nada. Me voy a casa. Ll¨¢meme si tienen alg¨²n problema. -De acuerdo. Despu¨¦s de que Rndo se fuera, Natalie ech¨® un vistazo a casa, era una de esas viejas casas con paredes de tierra, y sab¨ªa que era mejor casa de su pueblo que hab¨ªa visto en el camino. Los ojos de Ana estaban llenos de disgusto por saber que all¨ª ser¨ªa donde se quedar¨ªan durante pr¨®xima semana. Nunca hab¨ªa visto una casa tan destartda, ?pod¨ªa vivir gente aqu¨ª? Se?orita L¨®pez, ?c¨®mo vamos a quedarnos? Natalie mir¨® hacia atr¨¢s y dijo: -Acabo de ver que hay tres habitaciones, una para cada uno. Ana frunci¨® el ce?o, contrariada, ?No me refiero a eso, no puedo vivir en una casa as¨ª! -?Qu¨¦ quieres entonces? -Quiero encontrar un hotel, al menos un sitio donde ducharme, ?no? Si hubiera sabido que el lugar donde viajaba estaba en tan ms condiciones, ayer habr¨ªa fingido estar enferma. -Ana, parece que te has equivocado en una cosa. ?Estamos aqu¨ª por negocios, no por Ana se mordi¨® elbio Inferior y dijo enfadada: -De todas formas, no puedo estar ni un dia en una casa as¨ª, y si me obliga usted, tendr¨¦ que renunciar! -Lo que quieras Despu¨¦s de decir eso, Natalie se dio vuelta y arrastr¨® su equipaje a habitaci¨®n. Ana apret¨® los dientes con rabia, pero no conoc¨ªa bien aqu¨ª y, aunque quisiera marcharse ahora, no sab¨ªa a qui¨¦n mar. Ruyman, que estaba aldo, vio su dilema y dijo: -Ana, ya estamos aqu¨ª, aguantaremos una semana. Aunque realmente quieras renunciar, espera a volver a Monteflor. Bajo persuasi¨®n de Ruyman, Ana dijo de m gana:-De acuerdo, dimitir¨¦ en cuanto volvamos a Monteflor, jestoy aqu¨ª para ser secretaria, no para sufrir! Natalie ya hab¨ªa hecho cama cuando Ana arrastr¨® su maleta hasta el sal¨®n. Estaba tranqu cuando vio a Ana, no ten¨ªa ni rabia en los ojos ni alegr¨ªa de que Ana hubiera aceptado quedarse. Ruyman percibi¨® el ambiente extra?o que hab¨ªa entre es y se apresur¨® a decir: -Se?orita L¨®pez, Ana ya sabe que he hecho mal, no se enfade por lo que acaba de pasar. Natalie parec¨ªa tranqu, -No estoy enfadada, es s¨®lo un trabajo. Si quieres hacerlo, lo haces, si no quieres hacerlo, no lo haces, ya est¨¢. Los ojos de Ana estaban llenos de quejas. Ruyman tem¨ªa que Ana volviera a discutir con Natalie, as¨ª que dijo r¨¢pidamente: -Ana, ve a elegir una habitaci¨®n y d¨¦jame el resto a mi. -Bueno. Ana eligi¨® habitaci¨®n y fue a dejar maleta. Cuando terminaron, Rndo ya hab¨ªa traidoida. -Se?orita L¨®pez, lo siento, no tenemos mucho que ofrecerles en nuestro pueblo. Espero que les guste. Ana ech¨® un vistazo a lo que hab¨ªa sobre mesa: un pollo estofado, un to de huevos revueltos con tomate, un to de verduras y una sopa de verduras y alb¨®ndigas. Era realmente muy casera. Natalie sacudi¨® cabeza y dijo: -Se ve rico, no hace falta hacer tanto. S¨®lo nos preparan dos tos de verduras, cultivan todas sus propias verduras en su pueblo, ?verdad? This text is ? N?velDrama/.Org. Cap¨ªtulo 210 Cap铆tulo 210 Cap¨ªtulo 210 Los ojos de Rndo se iluminaron, su expresi¨®n no era tan apresuradao antes, sonri¨® y dijo: -S¨ª, todas son cultivadas por gente del pueblo, sin pesticidas, as¨ª que puedenes sin problema. Si les gustan, recoger¨¦ algunas para ustedes cuando se vayan. -Bien, gracias. -Entonces no les molesto, deja los tos vac¨ªos en mesa cuando terminen, luego vendr¨¦ a limpiar y les llevar¨¦ a visitar el pueblo. -Gracias. Despu¨¦s de que Rndo se fuera, Natalie mir¨® a Ana y Ruyman. Vamos aer. No tuvieron tiempo deer por ma?ana, Ana y Ruyman se sentaron junto a Natalie y empezaron a comer en silencio. Ana no esperaba que sab¨ªa bastante bien aunqueida no ten¨ªa buen aspecto, y se hab¨ªaido dos cuencos de arroz sin darse cuenta. Despu¨¦s deer, Rndo vino para ense?arles el pueblo. Pueblo Mile era un pueblo de cientos de familias en el que todos los j¨®venes hab¨ªan salido a trabajar, por lo que s¨®lo quedaban los de mediana edad, los ancianos y los ni?os con poca educaci¨®n. Rndo presentaba a Natalie el paisaje del pueblo mientras caminaban. Al llegar a una bifurcaci¨®n del camino, una ni?a corri¨® de repente desde el otrodo y choc¨® con Natalie. -?Ay! A ni?a se le cay¨® el cuenco que llevaba en mano y tambi¨¦n cay¨® hacia el suelo. Natalie sujet¨® a ni?a con una mano y cogi¨® el cuenco con otra. Antes de ellos que que estaban a sudo pudieran reionar, ya le hab¨ªa entregado el cuenco que ten¨ªa en mano a ni?a. -?Asustada? Su voz es suave y sonrie amablemente. La ni?a parec¨ªa aturdida y se olvid¨® de coger el cuenco. Rndo mir¨® a ni?a y dijo: -Dani, ?ad¨®nde vas? ?Tanta prisa tienes? La ni?a mada Dani cogi¨® el cuenco y dijo: Rndo, Bryan est¨¢ aqu¨ª, voy a llevarle Rndo sonri¨® un poco, Tu Bryan ya cend. -Entonces yo tambi¨¦n puedo llevarleida. Bien, adnte. Despu¨¦s de que Dani se fue, Rndo explied: -Su Bryan vivia en nuestro pueblo tambi¨¦n, luego sali¨® a buscar trabajo, y fue descubierto por un cazatalentos para convertirse en actor, y no hace mucho parece haber ganado una estre de cine¡­ Natalie se sorprendi¨®, no se hab¨ªa dado cuenta cuando Dani ha dicho Bryan, y ahora al oir a Rndo, ?ese hombre es Bryan Guzm¨¢ni -Se?or Jerez, el actor del que ha, ?su apellido es Guzm¨¢n? Rndo asinti¨® con cabeza, -S¨ª, es muy famoso. ?Usted tambi¨¦n lo conoce? Natalie no sab¨ªa que esa era ciudad natal de Bryan, y lentamente dijo, Bueno, yo lo conozco. Rndo se qued¨® hdo y dijo: -Ya que lo conoces, les llevar¨¦ a ver su casa, encontrarse con ¨¦l en los pr¨®ximos d¨ªas. -Bien. deber¨ªan En el camino a casa de Bryan, Rndo pensaba, si Natalie y Bryan se conocieran, ?no ser¨ªa m¨¢s f¨¢cil cboraci¨®n? This is property ? N?velDrama.Org. Cuando lleg¨® a puerta de casa de Bryan, vieron que Bryan estaba ense?ando a Dani a leer, Rndo m¨® a puerta. Pronto abri¨® puerta desde dentro. Bryan vio a Rndo y sonri¨®: -Rndo, viniste a¡­ Al ver a Natalie de pie junto a Rndo, se sorprendi¨®, Natalie, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Natalie sonri¨® y dijo, -Estaba buscando un proveedor, vi f¨¢brica de tejidos de Pueblo Mile en inte, asi que vine a ver sus instciones. Bryan asinti¨®: -Oh, Rndo me lo cont¨®. -No sab¨ªa que ¨¦sta es tu ciudad natal, ?has estado aqu¨ª todo este tiempo de vacaciones? Bryan sonr¨ªa y dijo: Si, vuelvo aqu¨ª cuando no trabajo.. ¨C ¨²ltimamente familia de Bryan Guzm¨¢n se puso en contacto con ¨¦l para que volviera a su casa en capital, y ¨¦l no quiso responder, as¨ª que se vino aqu¨ª para evadirse. -Entonces te dejaremos y nos vamos. Bryan mir¨® y quer¨ªa contarle tantas cosas, pero no sab¨ªa c¨®mo dec¨ªrss y asinti¨® con cabeza: - De acuerdo. Rndo los pa?¨® a casa y al salir mir¨® a Natalie y le dijo: -Se?orita L¨®pez, vendr¨¦ ma?ana as ocho de ma?ana a recogerles para ense?arles f¨¢brica. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 211 Cap¨ªtulo 211 Bien. Gracias Se?or Jerez. Cuando Rndo se march¨®, sevaron y fueron a sus respectivas habitaciones a descansar. En Monteflor. Carlos descubri¨® d¨®nde estaba Natalie y corri¨® al despacho de Leonardo para informar. -Se?or Ramos, lo he averiguado, se?orita L¨®pez est¨¢ ahora en Pueblo Mile, el extremo sur de Ciudad Verde. Leonardo frunci¨® el ce?o sorprendido, -?Qu¨¦ hace ah¨ª? -Supongo que es por trabajo¡­ -Ya veo. Sal t¨². Cuando Carlos se fue, Leonardo m¨® a Tina. Tina, ?qu¨¦ hace Natalie en Pueblo Mile? Tina reconoci¨® que era voz de Leonardo y frunci¨® el ce?o, -Se?or Ramos, es su trabajo en MY, no creo que tenga que informarle a usted, ?verdad? Si Leonardo no hubiera conseguido cboraci¨®n con el Grupo Ruiz, Natalie no habr¨ªa tenido que buscar una nueva f¨¢brica de tejidos, y Tina se puso furiosa al pensarlo. Natalie es mi mujer, deber¨ªa tener derecho a saber qu¨¦ trabajo mandado a mi mujer tu empresa. Tina sonri¨® y dijo: -Si de verdad quiere saberlo, me a Natalie y preg¨²ntele, ?por qu¨¦ me pregunta a m¨ª? Tras decir esto, Tina colg¨® el tel¨¦fono. A Leonardo se le puso cara de hielo de repente. Unos segundos despu¨¦s, marc¨® el n¨²mero de Natalie. Despu¨¦s de unos timbrazos, el tel¨¦fono fue contestado. -Se?or Ramos, ?por qu¨¦ me mas de repente? Los ojos de Leonardo se hundieron, y dijo en voz baja: -Voy a ver a mi abu dentro de un par de d¨ªas, ?quieres que vayamos juntos? Ahora mismo estoy de viaje de negocios, creo que no tendr¨¦ tiempo de ir, te pa?ar¨¦ pr¨®xima vez. La mano de Leonardo apretando el m¨®vil se tens¨® inconscientemente, caba sin decir nada. -Se?or Ramos, si no tienes nada m¨¢s cuelgo ya, me voy a cama. Sin respuesta de Leonardo, Natalie colg¨® el tel¨¦fono. En los d¨ªas siguientes, Natalie llev¨® a Ana y a Ruyman a visitar f¨¢brica de tejidos donde se confionaba y te?¨ªa t. Esta f¨¢brica de tejidos de Pueblo Mile en que trabajaban hombres de mediana edad, de m¨¢s de 40 a?os, era peque?a pero eficiente, y calidad del tejido cumpl¨ªas expectativas de Natalie. Al tercer d¨ªa, Natalie decidi¨® trabajar con Pueblo Mile. Cuando Rndo se enter¨® de su decisi¨®n, se entusiasmo tanto que le pidi¨® a su mujer que matara a gallina vieja que ten¨ªa en casa desde hac¨ªa varios a?os, y prepar¨® un banquete para Natalie y sus compa?eros. En cena, Rndo brind¨® con una copa de vino por Natalie, con los ojos un poco enrojecidos, - Se?orita L¨®pez, muchas gracias por elegirnos. Prometemos hacer un buen trabajo y no defraudaremos. Tras decir esto, se bebi¨® el vino de un trago. Sin el pedido de Natalie, su f¨¢brica de tejidos probablemente cerrar¨ªa dentro de un mes. Cuando Natalie lleg¨®, Rndo en realidad no estaba confiado. Tem¨ªa que Natalie no quisiera cooperar despu¨¦s de ver su humilde entorno, pero no esperaba que a Natalie no s¨®lo no le disgustara, sino que incluso aceptara cooperar. Natalie se ri¨®: ¨CSe?or Jerez, no me lo agradezca. Aunque su f¨¢brica de tejidos es peque?a, eficiencia y calidad de los tejidos no son peores ques de otras f¨¢bricas de tejidos, incluso mejores, por eso quiero elegirles. -?Muchas gracias! ?Sin duda intentaremos fabricar ts de mejor calidad! -?Creo en ustedes! Cuando terminaron deer, ya eran m¨¢s des nueve de noche. Justo cuando estaban a punto de volver, llovia a c¨¢ntaros. Rndo mir¨® lluvia y dijo:-Aqu¨ª llueve as¨ª a menudo, parar¨¢o mucho en media hora. Ustedes qu¨¦dense esperando un rato m¨¢s. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, lluvia no s¨®lo no disminu¨ªa, sino que tend¨ªa a aumentar.La casa de Rndo estaba en un terreno m¨¢s alto, y en ese momento, una corriente de agua ya se hab¨ªa juntado y flu¨ªa hacia el terreno m¨¢s bajo. +15 BONUS Ana frunci¨® el ce?o involuntariamente, muy preocupada. La lluvia parece ser m¨¢s fuerte¡­ N?velDrama.Org holds this content. Nunca hab¨ªa visto una lluvia tan fuerte en su vida. Justo cuando terminaba de har, apareci¨® de repente un hombre vestido con un mackintoshes, caminando ansiosamente hacia puerta de casa de Rndo, ?Se?or Jerez! ? La familia Lima, a entrada del pueblo, est¨¢ inundada! Cap铆tulo 212 Cap¨ªtulo 212 El rostro de Rndo se torn¨® serio y pidi¨® a su mujer que le trajera su mackintosh. -Se?orita L¨®pez, tengo que ir a ver. Ustedes esp¨¦renme aqu¨ª. Al ver mirada preocupada de Rndo, Natalie asinti¨®, -Bueno, se?or Jerez, cu¨ªdese. Rndo no dijo nada m¨¢s, tom¨® su mackintosh, se lo puso y se fue con ¨¦l. Ellos pensaban volver en cuanto amainara lluvia, pero no dej¨® de llover en toda noche y Rndo no volvi¨®. La noticia de lluvia torrencial de Ciudad Verde fue una noticia en primer lugar. Despu¨¦s de que lloviera toda noche, muchos habitantes de Ciudad Verde se encontraron con que el agua en carretera ya ten¨ªa medio metro de altura al despertarse por ma?ana, el metro y los autobuses estaban fuera de servicio y toda ciudad estaba paralizada. En cuanto Leonardo vio noticia, m¨® inmediatamente a Natalie, pero se qued¨® apagada. Sus ojos se enfriaron y m¨® a Carlos a su despacho: -Prepara un helic¨®ptero, voy a Ciudad Verde. Carlos se sobresalt¨®: -Se?or Ramos, sigue lloviendo mucho en Ciudad Verde y me enter¨¦ que hubo derrumbes en varios otros lugares. ?Es peligroso ir a Ciudad Verde! -?Y aunque vayamos, tal vez no podamos encontrar a se?orita L¨®pez! Leonardo lo mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida y le dijo: -?Demasiadas tonter¨ªas! -?Se?or Ramos! -?Prep¨¢ralo ahora mismo, y no me hagas decirlo una tercera vez! Media hora m¨¢s tarde, un helic¨®ptero se elev¨® lentamente desde el tejado del Grupo Ramos, ent diri¨®n a Ciudad Verde. En Pueblo Mile. Varias casas cercanas a base de monta?a se hab¨ªan inundado, y Rndo se llev¨® al pueblo, con ¨¦l para ayudarles r¨¢pidamente a tradar sus pertenencias importantes a terrenos m¨¢s elevados, todos ellos con gesto sombr¨ªo. Nunca hab¨ªan visto una lluvia tan intensa y no sab¨ªan cu¨¢nto durar¨ªa. El cielo oscuro parecia una boca sangrienta que parec¨ªa tragarselo todo. Los tel¨¦fonos m¨®viles de Natalie y supa?era se quedaron sin bater¨ªa noche anterior y se sentaron junto a ventana a ver lluvia tan fuerteo de anoche con distintos gestos en THE ROMUS Ana se preocupaba: -Nadie sabe cu¨¢nto durar¨¢ esta lluvia, ?se intindar¨¢ aqu¨ª? La mujer de Rndo, Mafisa Ninez, que les serv¨ªa el desayuno preparado y dijo: Ana, no te preocupes, estamos en un terreno alto, no se inundar¨¢ Aunque dijo eso, parecfa preocupada. Estaban a punto de desayunar cuando un hombre mojado vino corriendo, -El se?or Jerez est¨¢ herido, Mafisa, tienes que venir. Ante eso cara de Mafisa se puso nca, -?D¨®nde est¨¢? Ahora est¨¢ en casa del se?or Mereal. Mafisa corri¨® directamente hacia lluvia, este hombre estaba a punto de segui, Natalie dijo de repente, -Voy contigo. Al instante todos miraron asombrados. -Se?orita L¨®pez, el agua est¨¢ subiendo. Es mejor que se quede aqu¨ª, es m¨¢s seguro. -He aprendido primeros auxilios sencillos y puedo ayudar al se?or Jerez con sus heridas. El camino hacia el pueblo hab¨ªa sido bloqueado por un deslizamiento de tierra noche anterior, y no hab¨ªa manera de que Rndo pudiera irse de aqui ahora. -Bien, entonces venga conmigo. Natalie se volvi¨® hacia Ana y Ruyman y dijo: -Ustedes qu¨¦dense aqu¨ª, si pasa algo Ruyman cuida de Ana. Ruyman asinti¨®, -De acuerdo Se?orita L¨®pez. cuidese. Natalie no dijo nada m¨¢s y se gir¨® para seguir a ellos. Pronto llegaron a casa de Nico Mereal, Rndo resbal¨® y su pierna fue cortada por una rama cuando estaba ayudando a los aldeanos a cargar algo. La herida no era profunda pero era muyrga, y daba mucho miedo con sangre burbujeando. N?velDrama.Org holds this content. Bryan estaba curando herida de Rndo con un botiqu¨ªn de primeros auxilios, deber¨ªa haberlo tra¨ªdo consigo, era imposible que alguien en el pueblo hubiera preparado algo as¨ª. Se acerc¨® a Bryan y se puso en cuclis frente a ¨¦l, diciendo: -Hago yo. Bryan se qued¨® hdo al ve, -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? +15 BONUS Cap¨ªtulo 213 Cap铆tulo 213 Cap¨ªtulo 213 -He aprendido primeros auxilios, vine porque he ofdo que estaba herido el se?or Jerez. Mientras haba, Natalie cogi¨® los utensilios de esterilizaci¨®n de Bryan y trat¨® con pericia herida de Rndo. Diez minutos despu¨¦s, tras vendar herida de Rndo, estaba a punto de recoger el botiqu¨ªn cuando de repente entr¨® corriendo un hombre. -?Dani ha salido corriendo a casa por algo, y a¨²n no ha inundado casa de Dani! vuelto, parece que Todos los presentes se pusieron nerviosos y se miraron sin decir nada. Si riada no hubiera llegado todavia, habr¨ªan ido a buscar a Dani. Pero nadie sab¨ªa nadar y el agua sub¨ªa r¨¢pidamente, por lo que ir a busca ser¨ªao morir. En silencio, Bryan se levant¨® de pronto y dijo: -Yo voy. Justo cuando terminaba de har, Natalie dijo: -Voy contigo. Bryan frunci¨® el ce?o y dijo: -?No, es demasiado peligroso! Estaba bien que iba solo, pero Natalie era una chica, y adem¨¢s era que le gustaba. No quer¨ªa dejar que e corriera el riesgo. -?No es peligroso si vas solo? -?No te dejar¨¦ ir pase lo que pase! Al ver determinaci¨®n en los ojos de Bryan, Natalie frunci¨® losbios y dijo: -Bueno. La figura de Bryan desapareci¨® r¨¢pidamente bajo lluvia, y despu¨¦s de que Natalie supo c¨®mo llegar a casa de Dani, se dio vuelta para marcharse. Rndo que no estaba cado, por fin dijo -No dije nada porque s¨¦ que todos ustedes tienen familia, no quiero obligarlos, pero ahora se?orita L¨®pez, no de nuestro pueblo, quiere salvar a Dani corriendo riesgo de perder vida, ?por qu¨¦ ustedes est¨¢n cados? Natalie gir¨® cabeza para mirar a Rndo y dijo con mirada firme: -Se?or Jerez, esta es mi propia decisi¨®n, espero que no obligue a otros. No se preocupe, Bryan y yo traeremos a Dani seguramente. Desde aquel d¨ªa en que Dani y e se toparon en entrada del pueblo, cuando Dani le hab¨ªa dado deer a Bryan en los ¨²ltimos d¨ªas, e le hab¨ªa dado deer tambi¨¦n a e. Sent¨ªa bondad de ni?a y por eso quer¨ªa salva. 13 +15 BONUS Si fuera otra persona, no habr¨ªa acudido al rescate. Despu¨¦s de todo, hab¨ªa demasiada incertidumbre ante una t¨¢strofe natural, y nadie iba a salvar a otros con su propia vida. Tras decir eso, Natalie se dio vuelta y camin¨® bajo lluvia. Cuando lleg¨® a casa de Dani, casa ya estaba medio inundada. Bryan, con todo el cuerpo inundado, avanzaba con dificultad sosteniendo una ta. Dani estaba sentada en e con el rostro p¨¢lido, mojada y temndo, sin saber si estaba asustada o congda. Syd Al ver a Natalie, Bryan se sobresalt¨® y con un tono de enfado: -?Te dije que no vinieras! Fue primera vez que Bryan le grit¨® a Natalie, pero e lo ignor¨® y salt¨® directamente al agua para acercarse nadando a los dos. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -Me llevar¨¦ a Dani hasta ori primero. ?No sabes nadar? El agua ya le llegaba al pecho a Bryan, y al paso que iba, tanto ¨¦lo Dani quedar¨ªan sumergidos. -T¨² lleva primero a Dani a ori, yo me acercar¨¦ andando, Natalie no dijo nada, sosteniendo a Dani con una mano y nadando hacia ori con otra. Bryan no pod¨ªa ver su expresi¨®n en lluvia torrencial, pero sab¨ªa que deb¨ªa haber una mirada. llena de firmeza. Como cuando un inversor le hab¨ªa puesto de rodis y le hab¨ªa pedido que brindara, y e. hab¨ªa bajado de golpe su copa y se hab¨ªa acercado a ¨¦l, tendi¨¦ndole mano para presentarsey preguntarle si quer¨ªa ser uno de sus actores. Ten¨ªa luz en los ojos y, aunque s¨®lo era una chica de menos de veinte a?os, le hizo sentir que pod¨ªa confiar en e. La cogi¨® de mano y desde entonces camin¨® de oscuridad a luz. El nivel del agua subi¨® r¨¢pidamente y no tard¨® en inundarle hasta barbi, luego losbios, nariz¡­ Bryan finalmente se sinti¨® aliviado al ver que Natalie hab¨ªa logrado llevar a Dani a ori. Afortunadamente, e logr¨® nadar hasta ori. Despu¨¦s de que Natalie dejara a Dani en el suelo, se volvi¨® para mirar hacia el agua, pero no vio a Bryan. Su rostro cambi¨®, -Dani, ve primero a casa de tu abuelo Mereal, yo volver¨¦ cuando encuentre a Bryan. 23 +15 BONUS Dani se agarro de manga, se le habian saltados l¨¢grimas, Nadalie, Bryan se va a more? No quiero que Bryan me deje¡­. Cap铆tulo 214 Cap¨ªtulo 214 No te preocupes, no lo dejar¨¦ morir. Vuelve t¨², y p¨ªdeles a tus t¨ªos que vengan a ayudamos. ? Ve! Al ver que Dani se fue, Natalie se dio vuelta y salt¨® al agua una vez m¨¢s. No tard¨® en ver a Bryan bajo el agua. Natalie se apresur¨® a nadar hacia ¨¦l y agarrarlo, y consigui¨® sacar a Bryan del agua, pero Natalie se dio cuenta de que ahora estaban tan lejos de ori que era imposible volver nadando con Bryan en condici¨®n f¨ªsica. Al ver que el tejado de casa de Dani no estaba lejos y a¨²n no estaba sumergido, Natalie no dud¨® en nadar hasta alli con Bryan. Tras llegar al tejado, Natalie hizo que Bryan se tumbara en el tejado y empez¨® a presionarle el est¨®mago. Poco despu¨¦s, Bryan escupi¨® el agua y se despert¨®. Al ver a Natalie, no pod¨ªa creerlo y pens¨® que estaba alucinando, rgando inconscientemente mano para tocarle cara. Natalie no esperaba que lo hiciera esto y se qued¨® inm¨®vil, sin tiempo para evitarlo. Hasta que sinti¨® el calor de su cara, Bryan se dio cuenta de que no era un sue?o y, asustado, apart¨® mano. -Lo siento, pens¨¦ que era una alucinaci¨®n. Natalie no importaba y asinti¨®, -T¨² descansa un poco. Se levant¨® y mir¨® a su alrededor, los cientos de metros a redonda estaban inundados at excepci¨®n del tejado de casa de Dani. This text is ? N?velDrama/.Org. Podr¨ªa nadar a ori s, pero con Bryan, probablemente se quedar¨ªa sin energ¨ªa a medio trayecto. Bryan se levant¨® y frunci¨® el ce?o involuntariamente al observar su entorno. -No deber¨ªas haber vuelto para salvarme. Aunque se alegraba de que Natalie no le hubiera abandonado, seguridad de Natalie era m¨¢s importante para ¨¦l. Natalie gir¨® cabeza par¨¢ mirarlo y enarc¨® una ceja, -Si fuera yo que se estuviera ahogando, ?me habr¨ªas abandonado? 1/2 +15 BONUS -No. -Entonces yo tampoco te abandonaria El nivel del agua hab¨ªa subido r¨¢pidamente hasta el techo y ya llegaba a los tobillos de ambos hombres. La lluvia no paraba y Bryan sabia que moririan si seguian esperando aqui. Mir¨® a Natalie, -Natalie, ?puedes volver nadando t¨² s? Natalie estaba a punto de har cuando de repente los dos se cayeron La casa de Dani se derrumba repentinamente en ese momento debido a su antig¨¹edad y a que acaba de empaparse de agua. Natalie tir¨® de Bryan para que no los separara corriente. -Natalie, su¨¦ltame, ahora soy una carga para ti. ¨¦l rg¨® mano para apartar de Natalie de su camisa, pero Natalie le esper¨® con rar -?No te muevas! Bryan se ri¨® amargamente, -Si seguimos as¨ª, vamos a morir los dos. Natalie frunci¨® el ce?o y habl¨® con voz fr¨ªa: -No te preocupes, si realmente llego a mi limite, no necesito que me digas que te abandonar¨¦ para salvarme. Aunque trataba a Bryano a un amigo, para e lo m¨¢s importante era su propia vida. -No quiero arrastrarte.. Sin decir nada m¨¢s, Natalie arrastr¨® a Bryan lentamente hacia ori. A s¨®lo una docena de metros de ori, una se ech¨® encima y empuj¨® a Natalie y Bryan otros siete u ocho metros lejos de ori. Natalie frunci¨® losbios y sigui¨® nadando hacia ori. Bryan estaba ansioso y odiaba no saber nadar, de lo contrario no seria una carga para Natalie. Natalie sent¨ªa que se agotaba, sus movimientos se hac¨ªan cada vez m¨¢s lentos, con una tras otra, nad¨® durante media hora y a¨²n estaba a mitad de ori Obviamente, Bryan se dio cuenta de estoy, tras unos segundos de silencio, tom¨® una decisi¨®n. Extendi¨® mano y cogi¨® mano de Natalie que estaba agarrando su camisa y lentamente le separ¨® los dedos. Natalie se sobresalt¨®, -Bryan, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? Bryan ten¨ªa una sonrisa en cara y dijo lentamente: -Natalie, es suficiente, gracias. +15 BONUS Cap¨ªtulo 215 Cap铆tulo 215 Cap¨ªtulo 215 Iba a decirle que le gustaba, pero Bryan no queria molesta. (Ya no importa, d¨¦jalo as¨ª.) Justo cuando Bryan estaba a punto de quitarle camisa de mano a Natalie, se oy¨® de repente el rugido de un avi¨®n sobre sus cabezas. Los dos levantaron vista y vieron un helic¨®ptero sobrevol¨¢ndoles. Al instante, puerta de cabina se abri¨® y un hombre con chaleco salvavidas descendi¨® lentamente con el cintur¨®n colgando. A cuatro o cinco metros de superficie del agua, Leonardo vio a los dos en el agua y su cara era horriblemente sombr¨ªa. Al ver que se trataba de Leonardo, Natalie se sobresalt¨® y sinti¨® una emoci¨®n indescriptible. (?No est¨¢ en Monteflor?> ?Acudi¨® a e porque al saber que en Ciudad Verde llov¨ªa a c¨¢ntaros? Posiblemente, su coraz¨®nti¨® incontrblemente m¨¢s r¨¢pido. Algo parec¨ªa romperse en el coraz¨®n. Leonardo se detuvo no lejos de ellos con el rostro sombr¨ªo ynz¨® un salvavidas a Natalie, diciendo fr¨ªamente: -?Atatelo t¨²! Natalie le pas¨® el salvavidas a Bryan: -Sube t¨² primero. Antes de que Bryan hara, Leonardo no pudo contenerse, -?Natalie! Natalie lo mir¨®, -Bryan no sabe nadar. La g¨¦lida mirada de Leonardo se pos¨® en ¨¦l, sus ojos carec¨ªan de temperatura. -?R¨¢pido! Bryan intent¨® negarse, pero Natalie le at¨® directamente el salvavidas. Leonardo tir¨® del cintur¨®n salvavidas de Bryan e indic¨® as personas que de ¨¦l que empezaran a recogerlo. estaban por encima Cinco minutos despu¨¦s, Bryan subir¨¢ al helic¨®ptero, -Gracias. Leonardo puso cara de fr¨ªo: -No vine a buscarte, te salv¨¦ por Natalie. Descendiendo lentamente en el aire a una docena de metros sobre el agua, cuando Leonardo 15 BONUS. a daga de su bolsa y corto cuerda, cayendo en picado al agua. Natalie se qued¨® paralizada por un momento, y antes de que pudiera entender por qu¨¦ Leonardo hizo esto, sinti¨® ramente que corriente a sudo se hacia a¨²n m¨¢s fuerte. Gir¨® cabeza y vio una enorme vndo hacia e. Al instante, Leonardo tir¨® violentamente de su mu?eca para que nadara r¨¢pido en diri¨®n a corriente Sin embargo, gigante fue r¨¢pida y los arrastr¨®¡­. Bryan, en el helic¨®ptero, vio esto y se ahog¨® involuntariamente, sintiendo un p¨¢nico y una calpa infinitos Natalie! Bryan, en el helic¨®ptero, vio esto y se ahog¨® involuntariamente, sintiendo un p¨¢nico y una culpa infinites ?Est¨¢s loco? Si saltas ahora, jest?s muerto! Toda cabina del helic¨®ptero qued¨® en silencio mientras el piloto cerraba puerta. Carlos se apresuro a marcar un n¨²mero de tel¨¦fono y dijo: -?El presidente ha sido arrastrado por una enorme , envien inmediatamente un equipo de b¨²squeda y rescate! Bryan se sento mudo en si,o una estatua que hubiera perdido su alma. Pronto lleg¨® a Pueblo Mile noticia de que Natalie y Leonardo hab¨ªan sido arrastrados por una enorme . Cuando Ana y Ruyman se enteraron, se tornaron extremadamente temerosos. This is property ? N?velDrama.Org. Ruyman puso cara de arrepentimiento y dijo: -?Si hubiera impedido a se?orita L¨®pez cuando se iba, no se habria identado! Ana suspiro: -Es nuestra jefa, nos da ¨®rdeneso puede. ?Podemos interferir en sus decisiones? Alver Al ver que Ruyman no dec¨ªa nada m¨¢s, Ana dijo: -Voy a tomar el aire. Mientras lluvia amainaba, Ana encontr¨® un rinc¨®n tranquilo, sac¨® su m¨®vil de repuesto y marc¨® un n¨²mero. Jefe, Natalie ha sido arrastrada pors s, es imposible que sobreviva. +15 BONUS Cap¨ªtulo 216 Cap铆tulo 216 Cap¨ªtulo 216 El hombre que estaba junto a ventana y contestaba al tel¨¦fono enarc¨®s cejas y dijo: -No pensaba que tris muriera de esa manera, no es nada divertido. De acuerdo, vuelve. -De acuerdo. Natalie hab¨ªa pensado que e y Leonardo seguramente morir¨ªan porque fueron arrastrados. por una enorme , pero fueron salvados por un ¨¢rbol en ori. Cuando e y Leonardo fueron arrastrados por una enorme que golpe¨® ori, justo aldo de un ¨¢rbol al que se aferr¨® hasta que pas¨®, fue un alivio. Seguramente habrian sido arrastrados m¨¢s lejos si fuerte lluvia no hubiera hecho que el agua subiera hastas ramas del gran ¨¢rbol. Los dos descansaron y nadaron lentamente hacia ori. Al subir, Leonardo camin¨® friamente hacia dnte,o si e no estuviera. Natalie le sigui¨® y observ¨® su espalda mientras una oleada de emociones indescriptibles se apoderaba de e. Como agradecimiento, yo alegr¨ªa. Si no fuera por Leonardo, era muy probable que tanto eo Bryan hubieran muerto hoy. Camino r¨¢pidamente a sudo y le agradeci¨® sinceramente: -Se?or Ramos, ?gracias! Un gracias era demasiado pobre, pero aparte de gracias, no sab¨ªa c¨®mo deb¨ªa agradecerselo.This is property ? N?velDrama.Org. Leonardo mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida, y habia una ira monstruosa en sus ojos. -Natalie, ?eres est¨²pida? ?Arriesgar tu vida por Bryan, tanto te gusta? Natalie se congel¨® un momento y frunci¨® losbios, -No arriesgu¨¦ mi vida por ¨¦l, no esperabat una tan grande en ese momento. Leonardo hizo una risa, el granizado de hielo ca¨ªa con cada pbra. -?Ni siquiera piensas en tus propias habilidades antes de salvar vida de alguien! Esta vez, si no hubiera llegado a tiempo, ?cu¨¢ntas veces podr¨ªas morir? Ante su enfado, Natalie se limit¨® a guardar silencio y no dijo nada. Leonardo mir¨® friamente, -?Por qu¨¦ no has? ?Te mudas? Natalie levant¨® cabeza para mirarle a los ojos, -La verdad es que al principio no pens¨¦ que +15 BONUS preocuparte por m¨ª, es mi pro vida si vivo o muero. Leonardo ri¨® con ra, su voz tan fr¨ªao nieve. -No te preocupes. La pr¨®xima vez, a menos que ml cerebro no funciona, jdefinitivamente no te salvare! Al ver ira en sus ojos, Natalie frumel¨® losbios y agach¨® cabeza sin volver a har. Cuando enorme golpe¨®, sinti¨® p¨¢nico por dentro. No ten¨ªa miedo de morir, pero s¨ª de hacer que Leonardo perdiera vida por su culpa. No queria deberle nada, pero cada vez que estaba en peligro, ¨¦l parec¨ªa aparecer y salva una y otra vez. Los dos subieron hacia arriba y finalmente vieron a una familia a mitad de cuesta. En esta casa viv¨ªa una pareja mayor, Natalie les cont¨® brevemente lo que hab¨ªa pasado y les pregunt¨® si pod¨ªan pasar noche, los dos aceptaron despu¨¦s de pensar. Cuando entraron en casa, se?ora Licon no tard¨® en encontrar dos conjuntos de ropa rtivamente nuevos y se los entreg¨®. -Ni?a, esta ropa es m¨ªa y de mi marido. Si no les importa, c¨¢mbianse con ellos, o coger¨¢n un resfriado con ropa mojada. Ellos se pon¨ªan ropa remendada, pero que les entregaron estaba limpia, por lo que era obvio que no llevar¨ªan normalmente. Natalie se sent¨ªa un poco conmovida, cogi¨® ropa y dijo: -Gracias, se?ora Licon. -De nada, ve al dormitorio a cambiarte, luego tu marido se cambia. Al darse cuenta de que hab¨ªan malinterpretado su rci¨®n con Leonardo, cuando Natalie estaba a punto de explicarse y Leonardo dijo. -Ve a cambiarte de ropa. Cuando se cambiaron, se?ora Licon ya habia preparado sopa de jengibre. -Toma sopa de jengibre,ida estar¨¢ lista m¨¢s tarde. Despu¨¦s de cenar, pareja se fueron a cama pronto. S¨®lo hab¨ªa dos habitaciones en su casa, y considerando que Leonardo y Natalie eran pareja, los pusieron en una.. Al volver a habitaci¨®n, viendo verg¨¹enza en los ojos de Natalie, Leonardo dijo con indiferencia: - Duerme t¨² en cama, yo dormir¨¦ en si por esta noche. 115 BONUS Natalie se sinti¨® culpable y se apresur¨® a decir: -No, cama es suficientemente grande, basta con poner una almohada en medio. Today¡¯s Bonus Offer (GET IT NOW +15 BONUS Cap¨ªtulo 217 Cap铆tulo 217 Cap¨ªtulo 217 Y estaban dormidos juntos antes, no lo pens¨® tanto ahora que situaci¨®n era especial. Al ver que e no ten¨ªa verg¨¹enza, los ojos de Leonardo se enfriaron y no dijo nada m¨¢s. Despu¨¦s de extender el edred¨®n, Natalie m¨® a Leonardo para que se fuera a cama. Los dos sol¨ªan trabajar hasta tarde y era primera vez que dorm¨ªan tan temprano. Natalie estaba despierta m¨¢s de una hora y segu¨ªa sin dormirse, diciendo: -Se?or Ramos, ? est¨¢s dormido? -No, ?qu¨¦ pasa? Despu¨¦s de unos segundos de vi¨®n, Natalie dijo en voz baja: -Lamento lo de hoy¡­ antes. no te haba con enojo, simplemente no quiero deberte m¨¢s, tengo miedo de no poder devolv¨¦rtelo¡­ Tras un momento de silencio, g¨¦lida voz de Leonardo reson¨® en los o¨ªdos de Natalie. -Si no puedes devolverlo, no lo devuelvas. Tampoco quiero que te sientas culpable por m¨ª. ? De verdad no lo entiendes, o finges no entenderlo? Al o¨ªrlo, Natalie se qued¨® un poco confundida. Por supuesto, e sab¨ªa que Leonardo no era el tipo de persona que se met¨ªa en los asuntos de los dem¨¢s, y hab¨ªa ¨²nica posibilidad para todass cosas que hab¨ªa hecho por e todo este tiempo. Esa posibilidad, sin embargo, era una que e no pod¨ªa creer. een Se hab¨ªa sentido decepcionada demasiadas veces en los tres a?os que llevaban casados en secreto, y ten¨ªa miedo de volver a hacerse ilusiones con Leonardo. -Se?or Ramos, ?Te¡­ gusto? -?Qu¨¦ otra raz¨®n crees que hay para que deje mi trabajo y venga aqu¨ª? La mano de Natalie en su costado se tens¨® involuntariamente, sinti¨¦ndose irreal. Admiti¨® que, por un momento, e tambi¨¦n dese¨® volver a estar con Leonardo. Sin embargo, su tr¨¢gica experiencia anterior hab¨ªa calmado r¨¢pidamente; el problema entre e y Leonardo no se hab¨ªa resuelto. Si volv¨ªan a estar juntos, s¨®lo sufrir¨ªan los dos. -Pero¡­ que te gustaba antes era ramente Matilda. -Dijiste que era antes. +15 BONUS Volvieron a quedarse en silencio, y despu¨¦s de unrgo rato, Natalie dijo lentamente: -D¨¦jame pensarlo, estoy hecha un lio. Te dar¨¦ una respuesta cuando lo haya pensado. Bien. Al menos su actitud hacia Leonardo no era tan resistenteo antes. Natalie sab¨ªa que deber¨ªa haber rechazado a Leonardo, pero en el momento en que ¨¦l hab¨ªa cortado la cuerda sin vacr hoy, e se hab¨ªa conmocionado tanto que no pod¨ªa describirlo con pbras. Pensar en ello segu¨ªa sin calma. A ma?ana siguiente, los hombres de Leonardo vinieron a buscarle. Cuando se marchaba, Leonardo pidi¨® a sus hombres que prepararan 140 mil dres para dars gracias a se?ora Licon y a su marido, pero ellos se negaron. Leonardo no insisti¨® y pidi¨® a Carlos que buscara a alguien que les arrera casa. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Tras despedirse de pareja, Natalie y Leonardo embarcaron en un helic¨®ptero para volver a Monteflor. Al llegar a Monteflor, cuando Natalie acababa de entrar en el chalet y fue abrazada por Luc¨ªa. Natalie, ?sabes que me has dado un susto de muerte? Pens¨¦ que no te volver¨ªa a ver. Al air que Lucia ten¨ªa voz un poco entrecortada, Natalie le dio unas palmaditas en espalda y consol¨®: Estoy aqu¨ª viva, ?no? -?No lo digas! No s¨¦ qu¨¦ habr¨ªa pasado si el se?or Ramos no te hubiera salvado¡­ Vi ens noticias que t¨² y el se?or Ramos hab¨ªan sido arrastrados por una enorme, y no pod¨ªaunicarte por tel¨¦fono, ?llor¨¦ varias veces! Bueno, tendr¨¦ mucho cuidado, voy a ducharme. Despu¨¦s de ducharse, Natalie se fue directamente a MY. En el camino, m¨® a Tina y Luc¨ªa para informarles de su seguridad y se enter¨® de que Ana y Ruyman han vuelto anoche. Justo cuando volvia a oficina, Tina se le acerc¨®. Te invito a cenar esta noche para que reprimas el shock. La pr¨®xima vez que te encuentres en una situaci¨®n as¨ª, no te hagas heroina y escapate lo m¨¢s lejos posible. Natalie sonri¨® y asinti¨® con cabeza: -Entendido. Sabia que no estaba escuchando, Tina agit¨® cabeza. Por cierto, Leonardo casi perdi¨® vida para salvarte. Su familia ya lo sabe y probablemente Cap铆tulo 218 Cap¨ªtulo 218 Natalie baj¨® los ojos y asinti¨®, -De acuerdo. Despu¨¦s de que Tina se fuera, Natalie m¨® a Rndo. +15 BONUS ¨C Al saber que Pueblo Mile se hab¨ªa estabilizado por el momento, le dijo: Se?or Jerez, no hay prisa en prodi¨®n de ts, est¨¢ bien empezar cuando bajens aguas de inundaci¨®n. -De acuerdo, gracias se?orita L¨®pez por suprensi¨®n. Al colgar, Natalie recibi¨® una mada de Leonardo. -?Comemos juntos a mediod¨ªa? Natalie frunci¨® losbios, -Grupo Ramos est¨¢ un poco lejos de MY, puede que no tengo tiempo. Saldr¨¦ del Grupo Ramos media hora antes. -Se?or Ramos, a¨²n no lo he decidido. Leonardo ri¨® y dijo: Simplemente quer¨ªaer contigo, no pretend¨ªa pedirle una respuesta. ¨C -Bueno, ?qu¨¦ quiereser? -Deber¨ªa ser yo quien te lo preguntara, ?no? Al oir alegr¨ªa en el tono de Leonardo, lostidos del coraz¨®n de Natalie se aceleraron, -Me da igual. -?Qu¨¦ pareceida china? Natalie apret¨® con fuerza el tel¨¦fono, -Se?or Ramos, no tienes por qu¨¦cerme, elige un restaurante que nos guste a los dos. Tras unos segundos de silencio, Leonardo dijo en voz baja: -Vale. -Tengo que trabajar, te dejo. Colgando el tel¨¦fono, Natalie se toc¨® cara algo acalorada y sonri¨® involuntariamente. Recogi¨® los documentos y continu¨® ley¨¦ndolos, al principio era capaz de leer en ellos, pero a medida que se acercabans doce del mediod¨ªa, cada vez le costaba m¨¢s concentrarse. N?velDrama.Org holds this content. Por fin llegarons doce, Natalie abri¨® su tel¨¦fono y Leonardo ya le hab¨ªa enviado el nombre y ubicaci¨®n del restaurante. Fue al ba?o a pintarse losbios y se encontr¨® con Tina en el ascensor. Tina miraba sorprendida, -?Vas aer fuera? +15 BONUS Natalie asinti¨® con cabeza. -?S? -No, con otra persona. Se temia que Tina siguiera pregunt¨¢ndole, y Natalie se apresur¨® a decir: -Me he acordado de que se me hab¨ªa olvidado algo en el despacho. Baja t¨² primero, yo bajar¨¦ un rato. -Bien. Mirando espalda de Natalie mientras se marchaba apresuradamente, Tina enarc¨®s cejas: ¡ª ?Es una ilusi¨®n? Natalie est¨¢ rara hoy. Tras permanecer sentada en el despacho unos minutos, yprobar que Tina ya hab¨ªa bajado, Natalie sali¨®. Cuando lleg¨® al restaurante que Leonardo hab¨ªa reservado, ¨¦l ya estaba esperando all¨ª. Al ver que Natalie no dejaba de mirar a su alrededor mientras caminaba hacia ¨¦l,o si quisiera ver si conoc¨ªa a alguien, Leonardo frunci¨® el ce?o. Cuando se sent¨® frente a ¨¦l, Natalie le mir¨® a ¨¦l. -?Has pedido ya? Leonardo le pas¨® el men¨², No. Mira lo que quiereser, he reservado todo el restaurante para que nadie nos moleste. Ante eso Natalie dej¨® escapar un repentino suspiro de alivio y cogi¨® el men¨² y lo mir¨®. La cara Leonardo estaba un poco p¨¢lida, despu¨¦s de que Natalie pidi¨®ida y dijo: ?No quieres que gente vea que estamosiendo juntos? Natalie se qued¨® paralizada, luego apret¨® losbios y dijo: -Es que tengo miedo de encontrarme con conocidos y tener que dar explicaciones, ya que estamos divorciados. Leonardo no dijo nada m¨¢s, pero su expresi¨®n era obviamente sombr¨ªa. -?Est¨¢s enfadado? -No.¨CLeonardo cogi¨® taza que ten¨ªa dnte y bebi¨®, su tono era un poco descontento. Cap¨ªtulo 219 Cap铆tulo 219 Cap¨ªtulo 219 Sintiendo el disgusto de Leonardo, Natalle quer¨ªa decir algo para animarle. Sin embargo, pensando que no hab¨ªa decidido si querfa darle otra oportunidad, baj¨® los ojos y no dijo nada. Como en todo el restaurante s¨®lo estaban ellos dos,ida se sirvi¨® r¨¢pidamente. Leonardo tom¨® iniciativa de char con Natalie duranteida, aunque no le gustaba que Natalie no quisiera que nadie los vieralendo juntos. -Por cierto, ?qu¨¦ es lo principal que haces cuando vas a Pueblo Mi? Natalie trag¨® el arroz que ten¨ªa en boca y dijo con calma: -MY neaba cooperar con f¨¢brica de ts de Pueblo Mile, as¨ª que me mandaron a ver. -Has dicho que eres limpiadora, ?no? ?Los limpiadores de tu empresa tienen que hacer este trabajo? Natalie: Tras unos segundos de silencio, mir¨® a Leonardo y dijo: ?De verdad crees que soy limpiadora? -Pues ro que no te creo, ?qu¨¦ haces en MY entonces? Natalie bebi¨® su sopa y mir¨® a Leonardo con calma y dijo, -Lo que me ocupo en MY, ?deber¨ªas haber investigado, verdad? Cuando volvi¨® a MY, le pidi¨® a Tina que creara una informaci¨®n falsa para e, si alguien iba al departamento de RRHH a investigar, s¨®lo podr¨ªa encontrar esa informaci¨®n falsa. Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Tanto no conf¨ªas en mi? Desde que supo que a Natalie no le gustaba que Leonardo investigara, pidi¨® que Carlos no continuara con investigaci¨®n, s¨®lo a veces dejaba que Carlosprobara su ubicaci¨®n. Al ver el disgusto en sus ojos, mano de Natalie que apretaba los palillos se tens¨® inconscientemente y le dijo en voz baja: -Siento haberte malinterpretado. -No te preocupes, en el futuro no ir¨¦ a averiguar lo que no quieras contarme. Todo el mundo. tiene secretos que no quiere contar a los dem¨¢s. Del mismo modo, hab¨ªa cosas que no pod¨ªa contarle a Natalie. Natalie not¨® que Leonardo realmente hab¨ªa cambiado mucho, antes nunca se preocupaba por los sentimientos de los d¨¦m¨¢s, pero ahora estaba notando lo que pensaba e. Al pensar en esto, Nat¨¢lie sonri¨® y dijo: Soy una empleada corriente en MY, mi trabajo es simr al de una secretaria,o una asistenta. Leonardo sab¨ªa que Natalie no se hab¨ªa graduado en escu secundaria, por lo que este tipo de trabajo no era dif¨ªcil para e. Pensando que a Natalie siempre criticaban por no haber terminado el bachillerato, Leonardo mir¨® y le dijo seriamente: ¨C?Has pensado alguna vez en terminar el bachillerato? No es demasiado tarde para que vayas a universidad a tu edad. Natalie sacudi¨® cabeza sorprendida y dijo: No, un t¨ªtulo universitario no me sirve de nada. Adem¨¢s, ya se hab¨ªa doctorado antes de que su familia encontrara. En aque ¨¦poca, iba al instituto porque su maestro le indic¨® que no seportara de forma demasiado diferente, as¨ª que Natalie acept¨® matricrse cuando sus padres le pidieron que fuera al instituto. Despu¨¦s de aquel incidente no volvi¨® a continuar sus estudios. Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Vas a vivir con un t¨ªtulo de secundaria el resto Aunque no le importaba, no quer¨ªa que nadie menospreciara a Natalie. -Un titulo universitario no parece que pueda cambiar mi vida. de tu vida? -Al menos gente no dir¨¢ que no terminaste el instituto cuando te mencionen. N?velDrama.Org holds this content. Natalie guard¨® silencio un momento, su mirada se volvi¨® indiferente. -Se?or Ramos, parece que te equivocas en una cosa. -?Qu¨¦? -Yo no he aceptado volver contigo, y aunque lo hiciera, no tienes derecho a pedirme que cambie. Si no te gusta alguien que s¨®lo tiene un t¨ªtulo de secundaria, puedes buscarte una universitaria, y si acepto ir a universidad para obtener tu aprobaci¨®n, ?vas a tener m¨¢s exigencias para que cambie en el futuro? Leonardo se sinti¨® contrariado y baj¨® un poco voz, -Lo digo por tu bien. No lo necesito, s¨¦ exactamente lo que quiero. Leonardo no dijo nada m¨¢s, pero se quedaron en silencio durante cena. Despu¨¦s de cena, Natalie rechaz¨® propuesta de Leonardo de lleva al trabajo y se despidi¨®, luego se fue. No esperaba encontrarse con Antonia, que hab¨ªa venido a ve, justo cuando lleg¨® a entrada de empresa. -?Natalie, hablemos! +15 BONUS Capitulo 220 Cap铆tulo 220 Capitulo 220 This text is ? N?velDrama/.Org. Natalle sigui¨® a Antonia hasta el caf¨¦ contiguo aldo de MY. Apenas se sento, Antonia le entreg¨® un cheque, Coge el dinero y desaparece en vida de Leonardo! Natalie bajo mirada, el cheque era de 7,2 millones de dres. Bajo los ojos y dijo lentamente:-Se?ora Guerrero, parece que no le toca a usted decidir lo que pasa entre Leonardo y yo.. Antonia hizo una mueca, mirando fijamente a Natalieo si quisiera¨¦rs. Natalie, cast matas a Leonardo, ?y no slentes verglienza de decirme eso? Si Ram¨®n no hubiera impedido, cuando Natalie volvi¨® a Monteflor esta ma?ana, habr¨ªa hecho que alguien le diera una paliza. Natalie frunci¨® losbios, Eso s¨®lo fue un idente, no dejar¨¦ que vuelva a ocurrir. Antonia ten¨ªa ira en los ojos, -No sirve de nada har toda esta ret¨®rica ahora. Coge el dinero y l¨¢rgate antes de que utilice otros medios, jo har¨¦ que te arrepientas! Si no fuera por mantener su imagen, en este momento ya le habria tirado a Natalie el caf¨¦. Pensando que Leonardo casi se mor¨ªa, le dieron ganas de abofetear a Natalie dos veces. Nunca le hab¨ªa pasado nada bueno a Leonardo despu¨¦s de estar con e. Natalie mir¨® con expresi¨®n p¨¢lida y le dijo: -Se?ora Guerrero, si de verdad quiere que me separe de ¨¦l, deje que el se?or Ramos venga a har conmigo en persona. -Tengo que ir a trabajar, me voy. Se levant¨® para marcharse, apenas hab¨ªa dado unos pasos y lleg¨® voz burlona de Antonia. No quieres dejarlo, porque quieres sacarle m¨¢s dinero a Leonardo. A genteo t¨² es a que m¨¢s desprecio, jhaces cualquier cosa por dinero! Los pasos de Natalie ni siquiera se detuvieron un momento, y sali¨® r¨¢pidamente del caf¨¦, dejando a Antonia furiosa. Cuando Leonardo recibi¨® noticia y corri¨® hacia all¨ª, Natalie ya se hab¨ªa marchado. Al verlo, Antonia se enfureci¨® instant¨¢neamente. ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Leonardo camin¨® hacia e y se sent¨®, con expresi¨®n fr¨ªa y aterradora. 1/2 +15 BONUS -?Mam¨¢, no vuelvas a entrometerte entre Natalie y yo, o no dejar¨¦ que vuelvas a ve! Antonia apret¨® los dientes con rabia y dijo con voz fr¨ªa: -Leonardo, ?est¨¢s loco? La ¨²ltima vez.. lesionaste pierna por e, esta vez casi te mata, ?y sigues queriendo estar con e? -Este es mi asunto. Espero que no te metas. ?De ninguna manera! No fui firme en que te divorciaras de e, ?y no ceder¨¦ esta vez! Entre Natalie y yo, ?s¨®lo puedes elegir a una! Leonardo puso cara de fr¨ªo, se levant¨® y dijo: -Mam¨¢, no voy a elegir. ?Si no tienes nada que hacer, viaja con pap¨¢ y no te preocupes tanto por nosotros! -?T¨²! Antonia estaba tan enfadada que su cara se puso morada y se?al¨® a Leonardo sin pronunciar una frasepleta. -Le dir¨¦ a Gaspar que te lleve a casa. Despu¨¦s de despedir a Antonia, Leonardo envi¨® un mensaje a Natalie. [?Mi madre te vino?] [Si.] [?Por qu¨¦ no me lo dijiste?] [No era nada importante, as¨ª que no te lo dije. Y e no me hizo nada.] [Si viene a verte otra vez, no tienes que hacerle caso.] Despu¨¦s de enviar este mensaje, Natalie no contest¨®, y Leonardo frunci¨® el ce?o y envi¨® unos. cuantos m¨¢s. Natalie tard¨® media hora en responder a su mensaje. [Estaba en una reuni¨®n. Lo s¨¦, no me importa e.] Para Natalie, Antonia era una extra?a ahora. E no quer¨ªa nada de e, as¨ª que no le importar¨ªa. [?Cenamos esta noche?] [No puedo, tengo una cita con Tina esta noche.] Cap铆tulo 221 Cap¨ªtulo 221 [Vale, dime cuando llegues a casa.] Natalie estaba a punto de contestar y Tina dijo: ¨CNatalie, est¨¢s enamorada, ?verdad? ?Por qu¨¦ no dejas de responder a los mensajes? No esperaba que fuera tan lista, Natalie apart¨® el tel¨¦fono y dijo con mirada tranqu: -No, estoy respondiendo al mensaje de un cliente. -Vale, esta noche vamos aer hotpot. -Si, est¨¢ bien. Pronto lleg¨® hora de salir del trabajo, Tina llev¨® a Natalie a una nueva tienda de hotpot al Despu¨¦s de pedirida, Tina mir¨® a Natalie y le dijo: -Leonardo te ha salvado, ?no deberias darle las gracias? -?C¨®mo? -No lo s¨¦. ¨¦l sabia que estabas en peligro en Ciudad Verde y corri¨® para all¨¢ en cuanto se enter¨®. ?No puedo creer que no est¨¦ enamorado de ti! Natalie frunci¨® losbios y baj¨® mirada mientras beb¨ªa un sorbo de agua, sin replicar a Tina. -En serio, ?nunca te has pensado volver con ¨¦l? Natalie se atragant¨® con el agua y tosi¨® violentamente varias veces. Tina se apresur¨® a sacarle servilletas, -Rel¨¢jate, s¨®lo te lo pregunto, no te estoy pidiendo que est¨¦s con ¨¦l ahora mismo. Tras unos segundos de silencio, Natalie dijo de repente: -?Crees que deber¨ªa volver a estar con ¨¦l? Tina reflexion¨® unos segundos y neg¨® con cabeza: -Sinceramente, con su rci¨®n con Matilda, es imposible que rompan. Si vuelves con ¨¦l, es posible que Matilda te siga molestando en el futuro. Mi consejo ser¨ªa no. ¨CSin embargo, si un hombre me salvara cuando estaba casi muerta, no s¨¦ si me enamorar¨ªa de ¨¦l. Natalie ten¨ªa los dedos vagamente ncos mientras apretaba su vaso de agua, con los ojos ca¨ªdos sin saber qu¨¦ estaba pensando. Pronto les sirvieron el hotpot. +15 BONUS Charon y Tina sac¨® el tema de Omar. Recientemente, Omar estaba cortejando a Tina. Al principio quiz¨¢ quer¨ªapensar a Tina por su sentimiento de culpa, luego se volvi¨® a enamorar de Tina y quer¨ªa volver con e. Intentaba invitar a Tina a cenar varias veces en los ¨²ltimos d¨ªas, pero Tina lo rechazaba. Natalie frunci¨® el ce?o al o¨ªr eso, -Le gustaba Gis mucho, ?no? ?Por qu¨¦ cambi¨® de repente? Tina agit¨® cabeza, -No lo s¨¦, tal vez de repente se le estrope¨® el cerebro. Pero ahora ya no siento amor por ¨¦l, y me resulta imposible seguir con ¨¦l. Si realmente dej¨® una rci¨®n, realmente lo har¨ªa. No importaba lo que Omar hiciera, e no cambiar¨ªa nada. -?A Gis le gustaba tanto Omar antes y dej¨® a ¨¦l? Tina se ri¨® fr¨ªamente, -Recientemente su padre invirti¨® en unas telenovs, e estaba demasiado ocupada sin tiempo para Omar. He o¨ªdo que est¨¢ coqueteando con un joven rico. cuya familia est¨¢ en la industria del cine, jasi que supongo que hace tiempo que se olvid¨® de qui¨¦n es Omar! A Natalie le daba pena que Omar protegiera a Gis as¨ª. Si familia Garc¨ªa pudiera ayudar a Gis, con los recursos econ¨®micos de su familia, su carrera como actriz se habr¨ªa desarrodo bien, pero fue culpa de Gis perde. Ni e ni Omar merec¨ªanpasi¨®n. Despu¨¦s deer, salieron de tienda de hotpot. Al ver el Maybach negro aparcado a undo de carretera, Natalie se sorprendi¨®, luego se volvi¨® hacia Tina y le dijo: -Tina, vuelve t¨² primero, quiero caminar s. Hab¨ªa pensado lo de e y Leonardo. S¨®lo no sab¨ªa c¨®mopensar a Leonardo. Cuando Tina se fue, Natalie se acerc¨® al coche de Leonardo, abri¨® puerta y se sent¨® Leonardo mir¨® y le dijo: ?Ya cenaste? Te llevar¨¦ a casa. No, tengo algo que decirte. Despu¨¦s de que e dijera lo que ten¨ªa que decir, Leonardo echaria del coche. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . La mano de Leonardo qu¨¦ apretaba el papel se tens¨® inesperadamente y gir¨® cabeza para mira. -Lo has pensado bien, ?verdad? -si. Natalie asinti¨® y dijo con seriedad: -Creo que puede que no podamos estar juntos. Cap¨ªtulo 222 Cap铆tulo 222 Cap¨ªtulo 222 ?Por qu¨¦? Percibiendo el enfado de Leonardo oculto bajo su calma, Natalie frunci¨® losbios. -Sinceramente, te agradezco mucho que me hayas salvado, y he vacdo de verdad. He pensado en volver a estar contigo. -Pero cada vez que intentaba decidirme a estar contigo, me ven¨ªan a cabeza im¨¢genes ens que estabas con Matilda. -T¨² fuiste a Mi del Pueblo para salvarme. Cuando llegarons s, cortaste el salvavidas sin dudarlo, y esa fue primera vez que me elegiste con firmeza, pero s¨¦ que fue porque Matilda no estaba contigo. Si Matilda estuviera alli, ?me elegir¨ªas con tanta firmeza? Supongo que respuesta ser¨ªa no. Los ojos de Leonardo se enfriaron mientras miraba fijamente a Natalie y dijo: -Es s¨®lo una suposici¨®n tuya, no es justo para m¨ª. Natalie sonri¨® amargamente y neg¨® con cabeza: -Lo s¨¦, pero ya no me atrevo a apostar. Me apost¨¦ con tres a?os de mi vida, y me cost¨® salir de ello, ya no quiero volver aeter el mismo error. -Natalie, ??no est¨¢s confiada en mi?! -No es por eso, no conf¨ªo en m¨ª. Aunque ahora estemos juntos, me cuesta volver a confiar en ti, tarde o temprano nos volveremos a separar. Cuando termin¨®, se hizo el silencio en el coche. Sin saber cu¨¢nto tiempo pas¨® hasta que Leonardo dijo: -Ya lo s¨¦. -Gracias, me salvaste vida dos veces, te debo dos favores. Leonardo estaba tan molesto que no quer¨ªa escuchar esas pbras de e tratando de marcar una linea con ¨¦l. -Ya basta. No quiero o¨ªrlo. Vete ya. Temia que si continuaba en el mismo espacio con Natalie, sus emociones explotar¨ªan porpleto. Natalie S del coche en silencio, cuando cerr¨® puerta, el Maybach negro arranc¨®. Al ver c¨®mo el coche desaparec¨ªa de su vista, Natalie sinti¨® un dolor punzante procedente de su coraz¨®n y quer¨ªa llorar. Parpadeo y se gir¨® para ir en diri¨®n contraria al coche de Leonardo. 1/2 No eran del mismo mundo, y seguir insistiendo en ello no les resultarfa nada bueno. Al volver al chalet, se sorprendi¨® al ver a Bryan esperando dnte del chalet. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Apenas pregunt¨®, fue abrazada fuertemente por los brazos de Bryan. Natalie intent¨® forcejear y sinti¨® una c¨¢lida l¨¢grima caer sobre su cuello. Se qued¨® paralizada un instante. (Bryan¡­ ?est¨¢ llorando?) -Natalie, lo siento, deber¨ªa haberte escapado aquel d¨ªa. No pod¨ªa imaginarse lo que le pasar¨ªa si Natalie mor¨ªa por su culpa. +15 BONUS Hab¨ªa sido un desastre todo el d¨ªa de ayer. Tras recibir noticia de que hab¨ªa regresado viva, se dirigi¨® a su casa para espera. Al oir culpabilidad en su tono, Natalie no le apart¨®, le palme¨® suavemente espalda y fingi¨® estar rjada, diciendo: -Estoy bien, ?no? No tienes por qu¨¦ sentirte culpable. -?No volver¨¦ a ponerte en peligro! ?Y no se dejar¨ªa caer en ese sentimiento de impotencia que tuvo ayer! El momento en que vio a Leonardo cortar cuerda y saltar al agua fue m¨¢s duro que cuando ¨¦l mismo estuvo al borde de muerte. -Bien, ya lo s¨¦. Su¨¦ltame. Me vas a estrangr. Bryan solt¨®, los ojos llenos de culpabilidad. -Lo siento. Natalie neg¨® con cabeza: -No pasa nada. Est¨¢ muy tarde, vuelve a casa y descansa. -Bueno, descansa t¨² tambi¨¦n. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 223 Cap¨ªtulo 223 Vino a contarle a Natalie lo que quer¨ªa esta noche, pero al ver cara de cansancio de e, Bryan decidi¨® esperar a un momento m¨¢s apropiado. -Bien. Natalie abri¨® puerta y entr¨® en el chalet, el sal¨®n estaba oscuro y Luc¨ªa no hab¨ªa vuelto del evento. Subi¨® directamente al primer piso sin encenders luces, se duch¨® y se fue a cama. Desde que rechaz¨® a Leonardo, vida de Natalie se hab¨ªa calmado. Aunque estaban en misma ciudad, no se ve¨ªan desde aquel d¨ªa. Ten¨ªa muchas cosas que resolver en MY, y al principio Natalie segu¨ªa preocup¨¢ndose de vez en cuando, pero luego se puso ocupada y ya casi nunca pensaba en Leonardo. Ana dimiti¨® cuando volvi¨® de Pueblo Mile, Natalie le pidi¨® a Tina que le buscara una nueva secretaria, pero nunca encontr¨® una que satisficiera a Natalie, as¨ª que quedaba pendiente. Medio mes despu¨¦s, el concurso de dise?o tuvo lugar en Monteflor. El d¨ªa antes de ceremonia de apertura, Daniel Futil, presidente del Grupo Futil, invit¨® a todos. los jueces a su casa para har del concurso. Natalie se retras¨® debido a un imprevisto y, cuando lleg¨®, los dem¨¢s miembros del jurado ya se hab¨ªan marchado. Daniel se sorprendi¨® al ve. -Bien. Sabia que Elia era de Monteflor, ?pero nunca pens¨® que Elia ser¨ªa Natalie, hija de pacoti de Familia L¨®pez que desapareci¨® durante m¨¢s de diez a?os! (Ni siquiera hab¨ªa terminado el bachillerato, ?no?) Natalie le salud¨® con cabeza, -H, Se?or Futil. Daniel conoci¨® a muchas personas importantes y r¨¢pidamente dej¨® dedo el asombro en su rostro y sonri¨®, -Se?orita L¨®pez, tome asiento. Despu¨¦s de contarle a Natalie los pasos que hab¨ªa discutido con los otros jueces, Daniel mir¨® a Natalie y le dijo, -Se?orita L¨®pez, ?tiene algo que a?adir? Natalie neg¨® con cabeza, -Se?or Futil, propuesta que hab¨¦is hecho ya es perfecta, no tengo m¨¢s comentarios. Creo que este concurso sigue igual que antes, los jueces no necesitan aparecer, ?verdad? +15 BONUS Bueno, esta vez, los dise?os que se entregar¨¢n s¨®lo llevan el n¨²mero del participante, sin el nombre de persona, y el n¨²mero de serie se elige al azar antes de empezar el concurso, para que sea justo, Bien, no tengo m¨¢s preguntas. Daniel, a¨²n incr¨¦dulo de que Natalie fuera E, dijo:-Se?orita L¨®pez, ?sabe su familia que ustedes E? No, por eso espero que el se?or Futil me ayude a mantener este secreto. No quiero que nadie N?velDrama.Org holds this content. §¢§Ö§â§Ñ. Hab¨ªa o¨ªdo que Beata dio una rueda de prensa en que rompi¨® p¨²blicamente su rci¨®n con Natalie. Si su familia se enteraba de que Natalie era tan buena, ?se arrepentir¨ªan? Daniel se apresur¨® a decir: -Se?orita L¨®pez no se preocupe, mantendr¨¦ boca cerrada sobre este asunto. Gracias. Si no hay nada m¨¢s, me voy. -Bien. ?Quiere que pida alguien que lleve? -No, tengo coche. Natalie se levant¨® y se fue, y cuando arranc¨® su coche, pas¨® junto al coche de Nina Futil, se?orita de familia Futil. Nina volvi¨® a casa y vio a su padre sentado en el sal¨®n pensando: -Pap¨¢, ?qui¨¦n era esa mujer que acaba de salir de nuestra casa? Daniel mir¨® y le dijo: Tu ¨ªdolo Elia. -?Qu¨¦! ¨C Nina se sorprendi¨®, -?Elia es tan joven? Me mentiste, ?verdad? Al momento se arrepinti¨® mucho. Si hubiera sabido que esa persona era Elia, habr¨ªa parado y le habr¨ªa pedido una firma! Daniel mir¨®, -?Qu¨¦ ganar¨ªa minti¨¦ndote? ?Tiene misma edad que t¨² y ahora es juez mientras que t¨² s¨®lo eres una participante! No hayparaci¨®n, si tuviera una hija tan maravillosa, dejar¨ªa que su mujer sacara a pasear todos los d¨ªas para presumir de e, ?no sab¨ªa qu¨¦ estaba pensando su familia? Nina lo fulmin¨® con mirada, -?Te parece peor un participante? ?Crees que este concurso de dise?o no es exigente? Elja es un talento ¨²nico. Si soy tan buenao e, s tumbas de nuestros antepasados estar¨¢n ardiendo! 2/2 +15 BONUS Capitulo 224 Cap铆tulo 224 Capitulo 224 Adem¨¢s, sabes que E es mi fdolo, ipor qu¨¦ no me pediste su firma! Daniel tir¨° friamente, -Date prisa y vete a practicar, si ma?ana no apruebas el examen preliminar, har¨¢s que gente se r¨ªa de til Nina: A ma?ana siguiente, Natalle fue directa al concurso de dise?o. Para organizar el concurso, el Grupo Futil alquil¨® al Grupo Ramos el local y muchos monitores de alta tolog¨ªa, y los participantes ser¨ªan observados desde todas partes mientras dibujaban sus dise?os. Tambi¨¦n se retransmitir¨ªa en directo, para que todo el pa¨ªs pudiera ver los dise?os de los concursantes, pero sus n¨²meros de serie no podr¨ªan ver. Adem¨¢s de losentarios an¨®nimos de los jueces, mil dise?adores ser¨ªan selionados en linea paraentar y votaro una des puntuaciones del concurso, por lo que podr¨ªan participar online y fuera de l¨ªnea. Cuando Natalie entr¨® en arena, un hombre con uniforme de trabajo se le acerc¨® y le dijo: Eres nueva ayudante, ?verdad? Lleva el agua de esquina a s de concursantes. Parecia muy ocupado y se march¨® a toda prisa antes de que Natalie pudiera decir algo. Natalie mir¨® a su alrededor y no vio a nadieo ayudante de que haba. Mir¨® hora, s¨®lo faltaban veinte minutos antes del concurso. Las puertas de s se cerrar¨ªan diez minutos antes. No se permitir¨ªa salir a los jugadores durante las tres horas siguientes al concurso a menos que se abstuvieran. Si no ten¨ªa el agua, tendr¨ªan que soportar sed durante tres horas. Natalie dud¨® unos segundos y se volvi¨® hacia los montones de agua mineral. Apenas llevaba dos cajas, alguien dijo sorprendida. -Natalie, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Natalie gir¨® cabeza y vio a Matilda de pie, no muy lejos, mir¨¢nd sorprendida. A sudo estaba Leonardo, que hac¨ªa medio mes que no lo ve¨ªa y parec¨ªa a¨²n m¨¢s fr¨ªo,o si que los desconocidos no se acercaran. Durante este tiempo, de vez en cuando ve¨ªa ens noticias que Leonardo llevaba a Matilda a fiestas. Parec¨ªa que despu¨¦s de que Natalie rechaz¨® a Leonardo, ¨¦l volvi¨® con Matilda. Natalie retir¨® mirada con indiferencia, sin muchas ganas de saludar a Matilda. Se dio vuelta con el agua y se dirigi¨® hacia s de descanso. +15 BONUS Sin embargo, parecia que Matilda no queria deja marchar y se acerc¨® a e, dici¨¦ndole Natalie, to falta dinero? ?Por qu¨¦ haces este tipo de trabajo? Natalie no le hizo caso y se adnto. Natalie, si realmente no tienes dinero, puedes decirmelo. Puedo prestarte un poco. Harta de o, Natalie gir¨® cabeza y mir¨®,-?Te aburres tanto? Matilda se sentia agraviada, -Natalle, lo hago por tu proplo bien. Me duele verte haciendo este tipo de trabajo duro. Natalie estaba impaciente, Gracias, pero no lo necesito. No queria seguir mirando cara hip¨®crita de Matilda, Natalie se adnt¨® r¨¢pidamente sacudi¨¦ndos de encima. Matilda no persigui¨®, su objetivo de humir a Nat¨¢lie se hab¨ªa conseguido¡­ Leo, no quiero ver sufrir as¨ª a Natalie. Puedes decirle al personal del Grupo Futil que despida a Natalie, y esta noche har¨¦ con mis padres para transferirle una cantidad de dinero. La g¨¦lida mirada de Leonardo se pos¨® en el rostro de e, su voz sin calidez, Tienes que participar en el concurso, ?no? Ya casi se acaba el tiempo. Matilda, un poco reticente, mir¨® a Leonardo y dijo: Leo¡­ Leonardo interrumpi¨® impaciente, -Matilda, te pa?o hoy aqu¨ª por condici¨®n que te promet¨ª antes. ?Toma nota! Tras decir esto, Leonardo se march¨® directamente. Mir¨¢ndole a espalda, Matilda se puso furiosa. La primera condici¨®n que le pidi¨® antes a Leonardo fue que llevara a los banquetes en los pr¨®ximos tres meses para que los socios conocieran. As¨ª, cuando Ricardo negociaban con ellos, tendr¨ªan cuidado de su rci¨®n con Leonardo y no se lo pondrian dif¨ªcil a Ricardo. Efectivamente, en los ¨²ltimos quince d¨ªas, el Grupo L¨®pez consigui¨® m¨¢s negocios que en los seis meses anteriores.Content ? provided by N?velDrama.Org. La actitud de Ricardo hacia e¡¯y Beata mejor¨® tambi¨¦n, y nunca mencion¨® el divorcio, e incluso le dijo a Matilda que agarrara a Leonardo y tratara de casarse con ¨¦l lo antes posible. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 225 Cap¨ªtulo 225 Pero Matilde sab¨ªa muy bien que todo era mentira. En p¨²blico Leonardo se mostraba amable con e, pero en realidad ni siquiera se daba oportunidad de verle. La mano de Matilda se apret¨® involuntariamente al pensarlo. ?Todo esto era por culpa de Natalie! Pero ahora e ven¨ªa a participar en el concurso de dise?o, mientras que Natalie s¨®lo pod¨ªa venir a trabajaro ayudante temporal para ganar el dinero que tanto le costaba ganar, ¨¦sa era brecha ques separaba, y esa tambi¨¦n le dio autoconfianza. ?S¨®lo con esto, Natalie ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . nunca ser¨ªa capaz de estar al mismo nivel que e en su vida! Pensando en esto, Matilda sonri¨®. Cuando se promara campeona del concurso de dise?o, Leonardo sabr¨ªa que e era ¨²nica que deb¨ªa estar a sudo. Tras dejar el agua, Natalie se march¨®. Al salir del sal¨®n y ver ¨¤ Leonardo de pie no lejos de puerta hando por tel¨¦fono, Natalie retir¨® tranqumente mirada y se volvi¨® hacia s de los jueces. Leonardo colg¨® el tel¨¦fono y se gir¨® para ver espalda de Natalie, sus ojos se oscurecieron. Estaba a punto de alcanza y oy¨® una voz sorprendida. Se?or Ramos, jahi est¨¢! ?Llevo mucho tiempo busc¨¢ndole! Leonardo gir¨® cabeza, era el personal del concurso de dise?o. Se?or Ramos, el se?or Futil me pidi¨® que lo recogiera. Le pa?o. Vale Natalie entr¨® en s de jueces y encontr¨® peque?a habitaci¨®n con su nombre, entr¨® y se sent¨® Cada ¨¢rbitro ten¨ªa una habitaci¨®n individual, y los organizadores guardaban todos los dispositivos de comunicaci¨®n antes de entrar, para evitar que los concursantes se pusieran en contacto con los jueces, les dieran sus n¨²meros y se confabran con ellos para hacer trampas. Natalie encendi¨® el ordenador y esper¨® tranqumente a que sepletara el primer dise?o. Diez minutos m¨¢s tarde, apareci¨® un dise?o en panta de todos los jueces, con el n¨²mero de serie 48. 12 16 BONUS Natalie le echo un vistazo y escribi¨® unentario en casi de entrada. Poco despu¨¦s, puntuaci¨®n del n¨²mero 48 y losentarios de los jueces aparecieron en gran panta, y tambi¨¦n se sincronizaron con Inte, lo que desat¨® discusi¨®n. El dise?o de este vestido del 48 es bastante bueno, perobinaci¨®n de colores es un poco pobre, y trass modificacionesentadas por los jueces, jha mejorado varlos puntos!] Ahhhhh! Los jueces son tanpetentes esta vez, jsusentarlos y corriones son geniales!] ?Losentarios de Elia tambi¨¦n fueron muy acertados, b¨¢sicamente diciendo todos los puntos que los otros jueces hab¨ªan dicho!] Mientras inte bullia, los jueces en s estaban muy ocupados. Como aumentaba el n¨²mero de dise?ospletados, cada dise?o s¨®lo se asignaba aleatoriamente a dos jueces para su evaluaci¨®n, ya que s¨®lo hab¨ªa veinte jueces, mientras que habia miles de dise?adores participando en ronda preliminar. A medida que se iban publicando los resultados de cada dise?o, los dise?adores tambi¨¦n empezaban a votar en linea. S¨®lo ten¨ªan diez votos por persona, un voto representaba 0,1 puntos, y un dise?o s¨®lo pod¨ªa tener un voto, Hab¨ªa demasiados dise?os, los jueces almorzaron en s de jueces, y despu¨¦s deer, siguieron mirando los dise?os para evaluarlos, Natalie revis¨® y escribi¨® su evaluaci¨®n muy r¨¢pidamente, y los dise?os que se le habian asignado para su evaluaci¨®n alrededor des 3 de tarde ya estaban terminados. Estir¨® espalda y se levant¨® para salir de s de jueces. Tras preguntar al personal que pod¨ªa irse, Natalie se march¨® del lugar del concurso. Justo cuando llegaba a acera, Carlos detuvo. Se?orita L¨®pez, el presidente quiere ve. Cap¨ªtulo 226 Cap铆tulo 226 Se?orita L¨®pez, el presidente quiere ve. Cap¨ªtulo 226 Natalie frunci¨® el ce?o, -?Ocurre algo? -Lo sabr¨¢s cuando llegues. Tras unos segundos de silencio, Natalie fue con Carlos a ver a Leonardo -Se?or Ramos, ?qu¨¦ quieres? Le dio una tarjeta negra. -Si en el futuro te falta dinero, usa esta tarjeta. Mirando su expresi¨®n tranqu, Natalieprendi¨® que le hab¨ªa malentendido con lo de mover el agua. Frunci¨® losbios y no acept¨® tarjeta. No hace falta, tengo suficiente dinero para gastar. -?Suficiente? ?Por qu¨¦ trabajas a tiempo parcial? Sin dar explicaciones, Natalie dijo con indiferencia: -Se?or Ramos, es asunto m¨ªo. ¡ªNatalie, si me haces caso y vas a universidad, ya no tendr¨¢s que hacer este tipo de trabajo. Al o¨ªr el desprecio en su tono, Natalie le frunci¨® el ce?o. -Se?or Ramos, hago este trabajo o no, es asunto m¨ªo, no me da verg¨¹enza. ?Si tienes un titulo universitario, tienes m¨¢s opciones! Natalie asinti¨® con cabeza, -Si, tienes raz¨®n, pero yo deber¨ªa tener derecho a elegir mi propia vida, no voy a cambiarme por This text is ? N?velDrama/.Org. Tras decir eso, Natalie se march¨®. 1. ti. Leonardo le devolvi¨® mirada con expresi¨®n g¨¦lida y rabia en los ojos. Al volver al chalet, Natalie se sorprendi¨® al ver a Luc¨ªa en casa. ?No ten¨ªas que asistir hoy al evento? -Bueno, este tiempo estaba pensado para descansar, pero resulta que no descans¨¦ nada por este evento. Ya habl¨¦ con mi agente y no voy a hacer m¨¢s eventoso este. Realmente necesitas descansar, tienes ojeras. -Si. Me siento muy cansada ¨²ltimamente. Por cierto, ?d¨®nde estuviste hoy? -Sali pors cosas. +15 BONUS Laic¨ªa asinti¨®, sin seguir preguntando, -?Qu¨¦ haces esta noche? Nada, ?por qu¨¦? ¨CEntonces pa?ame esta noche a cenar con el se?or Moreno, para agradecerle que me ayudara -Si, subir¨¦ a descansar un rato, Despu¨¦s de que Natalie subl¨®, Lucia m¨® a Emiliano y lo invit¨® a cenar. Por otrodo, el concurso de dise?o segufa en pleno apogeo. Hab¨ªa m¨¢s de 1.300 participantes en ronda preliminar, y s¨®lo 600 participantes podr¨ªan pasar a siguiente ronda. As seis de tarde, por fin se hizo el recuento de los concursantes que pasaban a siguiente ronda. Los n¨²meros de serie de Matilda y Nina estaban entre ellos. Al saber el resultado, Matilda no se sorprendi¨® en absoluto. La puntuaci¨®n de primera ronda era un sistema porcentual, y diferencia entre los concursantes era muy peque?a, e obtuvo 92,6 puntos, la misma puntuaci¨®n que una docena de personas. Se levant¨® y sali¨® de mesa de concursantes. Cuando volvi¨® a s, recibi¨® una mada de Beata. ?Mati, hoy has hecho un trabajo fant¨¢stico! Hemos visto los resultados, y tu padre ha reservado un cuarto privado en Pr¨®spero Lujoso, jas¨ª que vamos a celebrarlo toda familia! -De acuerdo. Colg¨® el tel¨¦fono y fue a buscar a Leonardo, pero mucho tiempo.. el personal le dijo que se hab¨ªa ido hac¨ªa Matilda estaba perdida. Cuando estaba pintando en el estudio, Leonardo esperaba hasta muy tarde, y ahora su actitud era tan diferente. Pensar en ello hizo sentirse m¨¢s triste. Despu¨¦s de dudar un rato, m¨® a Leonardo. -Leo, avanc¨¦ a siguiente ronda. Para celebrarlo conmigo, mis padres han reservado un cuarto privado en el Pr¨®spero Lujoso, ?quieres venir a cenar? -Felicidades. Estoy ocupado esta noche, as¨ª que no estar¨¦ all¨ª. Cap铆tulo 227 Capronto 227 popos de dos lo con un tono fria, Leonardo colg¨® el tel¨¦fono Despu¨¦s Matilda reap honde para reprimir au tristeza y se dirigi¨® a Pr¨®spero Lajoso en corse Beata y Ricardo estaban felices esta noche, Santiago L¨®pez y Cand Martinez sabian de avance de Matilda a repesca y maron a Ricardo para decirle a Matilda que intentara zar (5) ??:????) Mati, eres todo un orgullo! Estaba jugando a cartas cuando recibi noticia de que hables Begado a segunda rondal, ys mujeres ricas estaban tan celosas de que yo tuviera una hi tan maravillosa! Matilda sonrie t¨ªmidamente y dijo con modestia: Mam¨¢, no soy tan buena, esto es s¨®lo una ronda preliminar, a¨²n quedan variaspeticiones por dnte. Beata dio con orgullo:-Mi hija es tan buena que seguro que consigue el campeonatol Me esforzare al m¨¢ximo! Ricardo mir¨® con una sonrisa y le dijo: Mati, si consigues el primer puesto, te dar¨¦ una sorpresa ?Qu¨¦ sorpresa? -Si te lo digo, es una sorpresa? ?Por esta sorpresa de pap¨¢, yo me ganar¨¦ el primer premio! Todos rieron y Beata le pas¨® el men¨² a Matilda, Mati, mira lo que quiereser. -Bien Cuando Matilda pidi¨®ida, son¨® el tel¨¦fono de Ricardo. Mir¨® hacia abajo, se levant¨® y dijo: nada de un cliente, voy a contestar. Tras salir del cuarto privado, Ricardo encontr¨® un rinc¨®n tranquilo y atendi¨® el tel¨¦fono. -Te he dicho que no me mes ¨²ltimamente¡­. Antes de terminars pbras, se oy¨® una voz de p¨¢nico. This text is ? N?velDrama/.Org. Ricardo! Mi hijo tiene fiebre, iven aqui! Al oir esto cara de Ricardo cambi¨® al instante, ?Voy enseguida, usa una toa mojada para enfriarlo! Colgando el tel¨¦fono, Ricardo camin¨® r¨¢pidamente hacia el cuarto privado. +15 BONUS Besita, Mati, ocurri¨® algo en empresa, tengo que ir ahora mismo a solucionarlo. Ustedesan, yo volvere cuando termine si sigueniendo, Despu¨¦s de que Ricardo se fue, Matilda y Beata segu¨ªan chando y hando de Natalie. Oye Mamd, hay algo que no s¨¦ si debo contarte, se trata de Natalie¡­ Beata frunci¨® el ce?o con disgusto en los ojos. ?En qu¨¦ se ha vuelto a meter? Matilda frunci¨® losbios, parec¨ªa tener dificultades para har. No hizo nada mal¡­ He visto a Natalie en el lugar del consurso hoy. -?Qu¨¦ hacia alli? No s¨¦ qu¨¦ le vino a cabeza, cara de Beata cambi¨® al instante, -?Sab¨ªa que ibas al concurso e queria causarte problemas? Matilda neg¨® con cabeza, -No¡­ En realidad, Natalie trabajaba a tiempo parcial all¨ª. Vi que estaba llevando agua para los concursantes¡­. -?Pa! Beata golpe¨® mesa con los palillos, exasperada: -?Cree que no le da suficiente humici¨®n a Familia L¨®pez? Si se corria voz de que Natalie trabajaba a tiempo parcial, Familia L¨®pez se convertir¨ªa en el tema de mesa de alta sociedad de Monteflor. -?Ll¨¢m enseguida! Matilda estaba en dilema, Mam¨¢, si Natalie se entera de que te lo he dicho, me malentender¨¢. Te lo he contado para que le des dinero a Natalie, as¨ª no tendr¨¢ que hacer este trabajo¡­. Beata se mof¨®: -?No le dar¨¦ ni un c¨¦ntimo! No se lo merece. Si no mas, mo yo. Cogi¨® el m¨®vil y marc¨® el n¨²mero de Natalie, colgando despu¨¦s de varias madas seguidas. Matilda ¡°intent¨®¡± detene, pero sin ¨¦xito. Finalmente, contest¨® e. -?Qu¨¦ quieres? El tono indiferente de Natalie enfureci¨® a¨²n m¨¢s a Beata, que dijo con rabia: Natalie, me he enterado de que hoy has ido al concurso de dise?o para un trabajo a tiempo parcial¡­ Cap铆tulo 228 Cap¨ªtulo 228 Natalie frunci¨® el ce?o, ?Te lo ha dicho Matilde? Beata se burl¨®,¡ªNo importa qui¨¦n me lo haya dicho, ya que has hecho algo tan vergonzoso. ? Tienes miedo de eso? -Se?ora Jim¨¦nez, creo que debo recordarte que hemos roto nuestra rci¨®n. Aunque sea una desgracia, no lo es para ti. ?T¨²! Beata estaba furiosa, aunque rompiera p¨²blicamente su rci¨®n con Natalie, seguir¨ªa siendo Familia L¨®pez de que gente har¨ªa en secreto a sus espaldas en cuanto Natalie hicieral algo huminte. -Te lo advierto, deja ese trabajo ahora mismo. Si me entero de que vuelves a trabajar a tiempo parcial, jhar¨¦ que te arrepientas! Natalie dijo en tono burl¨®n: -Lo que quieras. Dicho esto, Natalie colg¨® el tel¨¦fono, dejando a Beata furiosa. Ten¨ªa rabia por toda cara y casi se le cay¨® el tel¨¦fono al suelo de un portazo de rabia. Matilda, que estaba a sudo, consol¨®: -Mam¨¢, no te enfades, seguro que Natalie tel entiende. Beata puso cara de fr¨ªo, ?No necesito que me entienda! Ma?ana ir¨¦ personalmente al concurso, si sigue all¨ª, ?me encargar¨¦ de e! -Mam¨¢, ?est¨¢ bien hacerlo? Al fin y al cabo, hay mucha gente all¨ª, no hagas dificil con Natalie. Beata respir¨® hondo y dijo lentamente: -Mati, no tienes que preocuparte por esto. Prep¨¢rate bien para el concurso, vamos aer. Al otrodo, Natalie colg¨® el m¨®vil, se cambi¨® de ropa y baj¨®s escaleras para salir con Lucia. El restaurante que Luc¨ªa hab¨ªa reservado tambi¨¦n era Pr¨®spero Lujoso, y cuando llegaron al cuarto privado, Emiliano ya estaba all¨ª. N?velDrama.Org holds this content. Tras saludarles, Luc¨ªa se dispon¨ªa a pedir y Emiliano sonriendo le dijo: -Se?orita Romi, espera. ?Le importa que venga tambi¨¦n un amigo? Luc¨ªa puso los ojos en nco en su mente, ya hab¨ªa quedado con alguien, ?qu¨¦ sentido ten¨ªa preguntarle si le importaba? Luc¨ªa sonri¨® y dijo: -ro que no me importa. +15 BONUS Pronto lleg¨® el amigo de Emiliano. Cuando Leonardo entr¨® en el cuarto privado, a Lucia le cambi¨® cara. (?Emiliano debe haberlo hecho a prop¨®sito!) (Sabiendo que traeria a Natalie, jhabia mado a Leonardo!) A Lucia se le hel¨® cara de pensarlo. -Se?or Moreno, ?qu¨¦ quieres con eso? Emiliano seguia sonriendo, -Se?orita Romi, ?no te gusta mi amigo? Luc¨ªa se mof¨®, -Sabes que Natalie tiene una rci¨®n inc¨®moda con el se?or Ramos, y maste al se?or Ramos. ?Qu¨¦ quieres hacer? Emiliano estaba a punto de har y Leonardo dijo con g¨¦lida voz. Parece que se?orita Romi no me cae bien, entonces, los dejo en paz. Luc¨ªa no dijo nada, y hab¨ªa ira en sus ojos. Emiliano a undo tambi¨¦n se levant¨® y dijo: -Yo tambi¨¦n me voy. Se?orita Romi, esta -?Esperen! Natalie tir¨® de manga de Lucia y le dijo en voz baja: ¡ªLuc¨ªa, estoy bien, no hace falta que seas tan sensible. Luc¨ªa gir¨® cabeza para mirar a Natalie y frunci¨® el ce?o, Natalie, no tienes que condescender por mi. Natalie sonri¨®, -?Por qu¨¦? No me importa quien venga Luc¨ªa se sinti¨® aliviada al ver que no parecia estar mintiendo, -Vale. Natalie tom¨® iniciativa para aligerar el ambiente, y Emiliano le devolvi¨® sonrisa, -Mi cu?ada¡­ Se?orita L¨®pez eres muy simp¨¢tica. Luc¨ªa le dirigi¨® una mirada inexpresiva y le entreg¨® el men¨², -Se?or Moreno, pideida. Cap铆tulo 229 Cap¨ªtulo 229 Duranteida, Luc¨ªa y Emiliano eran b¨¢sicamente los ¨²nicos que haban, Leonardo. y Natalie guardaban silencio, ni siquiera se miraban, trat¨¢ndoseo si fueran directamente. invisibles. Emiliano mir¨® a Leonardo, tratando de reprimir una sonrisa. (Al o¨ªr que Natalie tambi¨¦n iba a venir, e inmediatamente acept¨® venir. Ahora e estaba dnte de ¨¦l, pero fingia que no le importaba.) Despu¨¦s de cena, Luc¨ªa fue a pagar cuenta, Emiliano pa?¨® y Natalie y Leonardo siguieron atr¨¢s. Estaba cado hasta puerta, Leonardo dijo. -No hagas caso de lo que he dicho esta tarde. Ya no te medir¨¦ por mis propios criterios. Pens¨® en el hecho de que aunque Natalie no trabajara el resto de su vida, ¨¦l podr¨ªa apoya. Aunque ni siquiera se hubiera graduado en el instituto, nadie se atrever¨ªa a decirles nada a cara. Natalie se sorprendi¨®, y luego dijo con expresi¨®n desabrida: -Se?or Ramos, verdad es que me da igual. Justo despu¨¦s, oyeron una voz enfadada. -Natalie, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Natalie gir¨® cabeza y vio a Beata y Matilda de pie no muy lejos, ambas ten¨ªan sorpresa en los ojos, aunque hab¨ªa m¨¢s rabia en los de Beata. En el Pr¨®spero Lujoso hab¨ªa mucha vegetaci¨®n, Natalie y Leonardo estaban dando vuelta a esquina cuando haban, adem¨¢s Natalie estaba unos pasos por detr¨¢s de Leonardo, , por lo que Leonardo estaba tapado por vegetaci¨®n, y Beata y Matilda no lo vieron. N?velDrama.Org holds this content. Natalie mir¨® as dos con expresi¨®n indiferente, -No tengo que darle explicaciones a Se?ora Jim¨¦nez. La cara de Beata se puso roja de ira, Matilda contuvo r¨¢pidamente y mirando a Natalie le dijo, Natalie, no te enfades con mam¨¢. Te acabo de ver esta ma?ana haciendo un trabajo a ¨C tiempo parcial en el sitio del concurso de dise?o, es imposible que tengas dinero para cenar aqu¨ª. ?Trabajas aqu¨ª de camarera? Al o¨ªr esto, Beata se enfad¨® m¨¢s al instante: -Te lo advierto, deja inmediatamente estos trabajos. De lo contrario, no solo yo, Familia L¨®pez no te dejar¨¢ marchar! Natalie mir¨® fr¨ªamente a Matilda, realmente se estaba empe?ando en humirse. +15 BONUS Estaba a punto de har y de prouto Leonardo se acerc¨® a e y le dijo con voz g¨¦lida: ?Me gustaria ver c¨®mo Familia Lopez no va a dejar marchar a mi mujer! Tanto Beatao Matilda no esperaban que Leonardo estuviera all¨ª, y sus rostros se pusieron ncos. Matilda mir¨® a Leonardo y le dijo: ¨C Leo, acabo de invitarte ¨¤ cenar conmigo, pero dijiste que tenias algo que hacer. GNO esperaba que estuvieras pa?ando a esa zorra Natalie!) ?Tengo que informarte de mis nes? La actitud fria e indiferente de Leonardo hizo que cara de Matilda volviera a ponerse Banca 22 Natalie se sorprendi¨®, ?Leonardo se habia peleado con Matilda? ¡ªSe?or Ramos, espero que corrijas un error. Ya no soy tu mujer. Por favor, no te metas en mis asuntos a partir de ahora. Justo despu¨¦s de decir eso, tanto Matildao Beata sacudieron cabeza hacia Natalie. E y Leonardo estaban divorciados?) (Pero, ?por qu¨¦ Leonardo sigue defendiend despu¨¦s del divorcio?? El rostro de Leonardo se volvi¨® de repente tan frioo mil a?os de hielo, ?Natalie, cate! Natalie mir¨® indiferente y dijo pbra por pbra: -Se?or Ramos, yo estoy de acuerdo en ocult¨¢rselo a abu contigo, pero t¨² no tienes que ocultarlo dnte de gente de Familia L¨®pez y de mujer que te gusta, ?verdad? Adem¨¢s, Leonardo asistia con Matilda a todo tipo de lugares p¨²blicos, y ya todos est¨¢n convencidos de que son pareja, mientras que a Natalie est¨¢n tildando de ser una tercera que interviene en su rci¨®n. Si no se araba este asunto, todo el mundo pensaria que Natalie estaba molestando a Leonardo y neg¨¢ndose a divorciarse. Leonardo no dijo nada, y un aura hda le rodeaba. -Les dejo. Tras decir eso, se dio vuelta y estaba a punto de marcharse, pero Leonardo agarr¨® violentamente de mu?eca. Leonardo arrastr¨® directamente al cuarto privado vac¨ªo que hab¨ªa junto a ¨¦l, cerrando puerta mientras sujetaba contra puerta. Cap铆tulo 230 Capitulo 230 Natalie se rid, Se?or Ramos, eres t¨² quien tiene prisa por arars cosas, ?no? Todav¨ªa no se ha hecho p¨²blica not i de nuestro divorcio y ya sales con Matilda en p¨²blico. ?Yo estoy ayud¨¢ndoles! Lo que sorprendi¨® fue que Leonardo no le hab¨ªa dicho a Matilda sobre su divorcio. E hab¨ªa pensado que en el momento en que ¨¦l reciblera el certificado del divorcio, no podr¨ªa esperar para decirselo. La expresi¨®n de Leonardo era fr¨ªao el hielo y sus ojos estaban llenos de ira. Te explicar¨¦ este asunto m¨¢s tarde, ?Matilda y yo no somos lo que t¨² piensas! Natalie lo apart¨® de un empuj¨®n y sonri¨® con calma: No hace falta que me lo expliques. Cualquier rci¨®n entre ustedes no tiene nada que ver conmigo, no me importa. Tras decir eso, Natalie empuj¨® puerta y se march¨®. Justo cuando llegaba a puerta, detuvieron Matilda y Beata. Beata mir¨® friamente, -Natalie, ?qu¨¦ significa el divorcio? Natalie parec¨ªa indiferente, -Se?ora Jim¨¦nez puedes buscarlo en el dionario si no lo entiendes. -?T¨²! Beata ya estaba bastante cabreada, pero Natalie se march¨® sin volver a mira. Pronto sali¨® Leonardo con el rostro hdo y un aire de rechazo a su alrededor que produc¨ªa escalofrios. Matilda se arm¨® de valor y le mir¨®: -Leo, ?de verdad est¨¢n divorciados Natalie y t¨²? Leonardo mir¨® fr¨ªamente, -?Si otros se enteran de este asunto, el acuerdo entre nosotros quedar¨¢ ando! Al ver que Leonardo estaba a punto de irse, Matilda se apresur¨® a detenerlo, con los ojos agravados. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -Est¨¢n divorciados, ?puedes darme una oportunidad para que empecemos de nuevo? Leonardo mir¨® a Matilda y dijo pbra por pbra: ¨CQue Natalle y yo estemos juntos o no, es imposible entre nosotros, El rostro de Matilda palideci¨® y se qued¨® inm¨®vil. Beata, a sudo, no aguant¨® m¨¢s y funci¨® el ce?o: ¨CSe?or Ramos, ?qu¨¦ quieres decir con eso? +15 BONUS -Nosotros rompimos antes de que e se fuera del pa¨ªs y nunca volvimos a estar juntos despu¨¦s. ?C¨®mo que estoy abandonando? Tras decir esto fr¨ªamente, Leonardo se march¨®. Beata mir¨® a Matilda con el ce?o fruncido, que se quedaba congda a undo, y pregunt¨®: Mati, ?qu¨¦ pasa entre Leonardo y t¨²? Te ha llevado a varias ocasiones durante este tiempo, ?no? Seg¨²n actitud de Leonardo, parec¨ªa que no le gustaba nada Matilda. Matilda estaba triste y enfadada y de momento no estaba de humor para responder as preguntas de Beata. -Mam¨¢, d¨¦jame. Te lo explicar¨¦ otro d¨ªa. Matilda se march¨®. Beata pens¨® que todo esto era culpa de Natalie y al instante se sinti¨® m¨¢s disgustada con e. Natalie sali¨® de Pr¨®spero Lujoso y luego se fue con Luc¨ªa. Al ver el inusual silencio de Natalie, Luc¨ªa le pregunt¨® con caut: Natalie, ?de verdad no est¨¢s enfadada por lo de esta noche? Natalie sonri¨® y dijo: -No. Nosotros estamos en misma ciudad, nos encontraremos alg¨²n d¨ªa seguramente, no necesito evitarlo. Luc¨ªa respir¨® aliviada, -ro. Pronto empez¨® revancha del concurso nacional de dise?o. Despu¨¦s de lo ocurrido en el restaurante, Matilda no ocult¨® el disgusto en sus ojos cuando vio a Natalie. -Natalie, te has divorciado de Leo, no aparezcas ante nosotros nunca m¨¢s. ?No perteneces a nuestra se social! Natalie parec¨ªa indiferente, -Matilda, si tienes tiempo para decir tonter¨ªas dnte de m¨ª, podr¨ªas practicar dibujando. -?T¨²! Matilda se enfad¨® y luego se mof¨®, -?No has visto el agua ah¨ª? Ll¨¦v a nuestra s. Si retrasa nuestro partido, ?t¨² ser¨¢s el responsable Cap铆tulo 231 Cap¨ªtulo 231 Natalie no le hizo caso y se march¨®. -?Natalie, para ah¨ª mismo! Sin embargo, Natalie hizoo si no hubiera ofdo y ni siquiera detuvo sus pasos. Matilda estaba tan furiosa que ten¨ªa cara azul, esta zorra, que trabajaba a tiempo parcial, i c¨®mo se atrev¨ªa a desobedece, no dejar¨ªa marchar! Al entrar en el sal¨®n, Matilda se preparaba para el partido en su asiento. Cuando vio el agua en mesa de aldo, se le ocurri¨® una idea. Considerandoodidad y seguridad, el agua de todos los participantes en el concurso de dise?o estaba personalizada y etiquetada con sus nombres, incluida del personal. Si Natalie se beb¨ªa el agua drogada y luego hac¨ªa algo huminte en el lugar del concurso, seguro que Leonardo se disgustar¨ªapletamente con e. Matilda se ri¨® al pensarlo. Una hora m¨¢s tarde, revanchaenz¨® oficialmente. Natalie estaba en su peque?a habitaci¨®n mirando los dise?os para escribirentarios y puntuaciones, mientras miraba, panta frente a los ojos de Natalie de repente se volvi¨® borrosa y su cuerpoenz¨® a calentarse. Natalie se mordi¨® elbio inferior y r¨¢pidamente se dio cuenta de que hab¨ªan drogado. Respir¨® hondo e intent¨® levantarse, pero sinti¨® una oleada de debilidad en el cuerpo. Natalie mir¨® hacia abajo y se mordi¨® con fuerza el brazo, el dolor agudo puso un poco sobria y se levant¨® y se march¨® r¨¢pidamente. No fue a buscar a Daniel, ?no se fiaba de nadie en el concurso de dise?o ahora mismo! Le cost¨® caminar hasta puerta trasera, Natalie se cay¨® sobre el sill¨®n reclinable de aldo, ten¨ªa los brazos ys piernas d¨¦biles, frente le sudaba y no pod¨ªa hacer ni pizca de fuerza en su cuerpo. Queria esperar a estar m¨¢s despierta para coger un taxi y marcharse, pero se le nuban los ojos. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Justo cuando estaba a punto de perder el conocimiento, percibi¨® que alguien parec¨ªa abraza. Apenas abri¨® los ojos, vio mand¨ªb firme y el rostro g¨¦lido de esta persona, se qued¨® inm¨®vil un instante y luego, inconscientemente, rg¨® mano, se enganch¨® al cuello y le deposit¨® un beso en el nudo de garganta. 115 BARUS El hombre que sujetaba se qued¨® paralizado, y una monstruosa so levant¨® bajo sus ojos -?Natalie, fuiste t¨² quien tom¨® tuttiva de provocarmel Natalie, que hab¨ªa ca¨ªdo en un estado de semiinconsciencia, canturreaba,o el afrodisiaco m¨¢s fuerte, provocando hasta el extremo sin darse cuenta. Leonardo agarr¨® inconscientemente de mano y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia su exclusiva s. En el momento de cerrar puerta, Natalie se apret¨® contra dl. Leonardo le cogi¨® barbi y bes¨® por lo bajo, apret¨¢nd entre ¨¦l y puerta, disfrutando de su belleza. Natalie respondi¨® con crudeza, sus delgados brazos enganchados alrededor de su cuello, pulsera de cascabeles que llevaba en mano tintineando al moverse. Sin saber cu¨¢nto tiempo tardaron en cesar los sonidos sonrojantes de s. Cuando se despert¨®, Natalie se encontr¨® tumbada en el sof¨¢, cubierta por una fina manta bajo que su cuerpo estaba desnudo. Se frot¨®s sienes distendidas y levant¨® vista para ver a Leonardo sentado no muy lejos. Se qued¨® paralizada un momento y apart¨® mirada.. Recordaba muy bien que esta vez fue e quien le hab¨ªa provocado a Leonardo. -Se?or Ramos, ?puedes pasarme mi tel¨¦fono m¨®vil por favor? Natalie ten¨ªa voz un poco ronca de tanto hacer el amor y a¨²n le dol¨ªa un poco garganta. Su cara se sonroj¨® un poco y sus manos se apretaron involuntariamente bajo fina manta. Normalmente se manejabas cosas con mucha calma, a¨²n as¨ª, se sent¨ªa un poco avergonzada de tener que enfrentarse a algo as¨ª. Leonardo le entreg¨® un mante conjunto de ropa y le dijo tranqumente: -Pontelo y hablemos. Despu¨¦s de decir eso, le dio espalda. Como ya hab¨ªan hecho sexo dos veces, no hab¨ªa nada de qu¨¦ avergonzarse, y Natalie tom¨® ropa y se puso directamente. -Se?or Ramos, ?de qu¨¦ quieres har? +15 BONUS Cap¨ªtulo 232 Cap铆tulo 232 Cap¨ªtulo 232 Leonardo se volvi¨® para mira, -?Qu¨¦ vas a hacer esta vez? Natalie guard¨® silencio unos segundos y lentamente dijo, Como ¨²ltima vez, hagoo si no hubiera pasado nada. Al o¨ªr eso Leonardo mir¨® fijamente a los ojos y dijo: Natalie, soy unerciante, nuncal hago negocios con p¨¦rdidas, y te ayud¨¦s dos veces. -?Qu¨¦ quieres? Al ver caut en sus ojos, Leonardo dijo con indiferencia: -No te preocupes. No te pido responsabilidades, pero creo que somospatibles en el sexo, as¨ª que me gustar¨ªa mantener esta rci¨®n contigo argo zo. Natalie se sorprendi¨® y frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ quieres decir? -?Qu¨¦ tal si s¨®lo tenemos sexo y no tenemos rci¨®no novios? En cuanto termin¨® de har, Natalie dijo fr¨ªamente: ?Lo siento, lo rechazo! -?Por qu¨¦? Pensando ens pbras que Matilda se hab¨ªa enviado antes, Natalie se mof¨®: -Se?or Ramos, si tienes necesidades sexuales, Matilda debe ser muy feliz. Los ojos de Leonardo se enfriaron y mir¨® a Natalie con expresi¨®n g¨¦lida. -No me interesa nadie m¨¢s, y somos felices juntos, ?no? Natalie permaneci¨® un momento cada y frunci¨® el ce?o: -Estamos divorciados, ?no deber¨ªas estar prepar¨¢ndote para casarte con Matilda? -No me casar¨¦ con e y no estar¨¦ con e. Tales pbras de simr garant¨ªa, sin embargo, hicieron que el ce?o de Natalie se frunciera con m¨¢s fuerza. -Me dejas que me lo piense. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Sinceramente, Leonardo era muy h¨¢bil en cama, y Natalie no perder¨ªa nada por acostarse con ¨¦l. Si fuera otro, ya le habr¨ªa dicho que s¨ª, pero ya hab¨ªan estado casados y no quer¨ªa volver a enredarse con ¨¦l por esto! Como si se diera cuenta de su preocupaci¨®n, Leonardo le dijo: -No te preocupes, no utilizar¨¦ esto para intentar volver a casarme contigo. Si tienes otro hombre que te guste, o si yo quiero +15 BONUS nada en general. -?De verdad no vas a estar con Matilda? Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -Ya te lo he dicho, nunca hemos estado juntos desde que e volvi¨®. Natalie no sigui¨® preguntando y asinti¨® con cabeza: -De acuerdo, puedo aceptar con condici¨®n de que no puedas intervenir en mis rciones con otros hombres en el futuro. Aunque ahora estaban divorciados, Leonardo ser¨ªa un problema para e si intentabal molesta, as¨ª que podr¨ªa utilizar este asunto para que diera un paso atr¨¢s. Si realmente no quer¨ªa acostarse con ¨¦l en el futuro, ?c¨®mo iba a obliga? Los ojos de Leonardo se hundieron, Bueno. ¨C Tras llegar a un acuerdo, Natalie se levant¨® y dijo,-Tengo algo que hacer, me voy. -Natalie cogi¨® su m¨®vil y se fue. Natalie cogi¨® su tel¨¦fono m¨®vil y se fue. Acababa de salir y vio varias madas perdidas en su tel¨¦fono, todas del personal del concurso de dise?o. Marco y, en el momento de contestar, oy¨® una voz angustiada. -Se?orita Elia, ?d¨®nde est¨¢? Est¨¢n hando de su desaparici¨®n en Inte. ?Cu¨¢ndo va a volver? Natalie respondi¨® con suspicacia: -Ya vuelvo Colg¨® el tel¨¦fono, entr¨® en Twitter y primera tendencia fue #EliaDesapareci¨®. Hizo clic en ¨¦l. y descubri¨® que se trataba de una interrupci¨®n repentina cuando estaba evaluando el dise?o, por lo que los internautas estaban discutiendo d¨®nde se hab¨ªa ido. Sali¨® de Twitter y regres¨® r¨¢pidamente a s de jueces, se disculp¨® con el personal y volvi¨® a su s para seguir revisando los dise?os: En s de Leonardo. Despu¨¦s de que Natalie se fue, ¨¦l se sent¨® en el sof¨¢, cogi¨® copa de vino que hab¨ªa sobre mesa y bebi¨®, con los ojos hundidos. De repente, son¨® el tel¨¦fono m¨®vil que ten¨ªa aldo. Se?or Ramos, se han borrado todos los rastros. Bueno, tr¨¢eme a Matilda. $15 BONUS Matilda termin¨® su dise?o y acababa de salir del concurso, Carlos se acerc¨® y dijo: -Se?orita L¨®pez, el se?or Ramos quiere ve. Leo ha venido hoy? E estaba sorprendida e incr¨¦d, Leonardo era Indiferente, pero a¨²n le gustaba, de lo contrario no habr¨ªa venido a ve. Fue hasta su s con una emoci¨®n reprimida, y en cuanto vio a Leonardo, Matilda dijo con alegr¨ªa: Leo, ml dise?o sac¨® muy buena nota hoy, y estoy segura de que podr¨¦ participar en el pr¨®ximo concurso! Leonardo no contest¨® a sus pbras, mostr¨¢ndose frio mientras pidi¨® marchar a Carlos. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Cap¨ªtulo 233 Cap铆tulo 233 Cap¨ªtulo 233 En ese momento Matilda tambi¨¦n not¨® que algo le pasaba a Leonardo y poco a poco dej¨® de sonrefr. Leo, ?qu¨¦ te pasa? Cuando ya s¨®lo quedaban ellos dos en el cuarto privado, Leonardo mir¨® y le dijo: -Si¨¦ntate. Matilda se sent¨® frente a ¨¦l, Leonardo levant¨® copa de vino que ten¨ªa dnte, -No he podido felicitarte antes por haber pasado ronda preliminar. Ante eso Matilda cogi¨® otra copa de vino y sonri¨® t¨ªmidamente. -Gracias, Leo. N?velDrama.Org holds this content. Leonardo mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida mientras se beb¨ªa el vino de copa de un trago, sin temperatura en los ojos. Por cierto, Leo, ?has venido a verme hoy? Leonardo agit¨® el vino tinto de su copa, su voz era indiferente, -No.. El rostro de Matilda se puso nco, mordi¨¦ndose elbio inferior, -Entonces viniste¡­ -Vine a ver a Natalie. -?Por qu¨¦? Matilda se levant¨® y mir¨® a Leonardo con rabia, -?Soy peor que Natalie? ?Por qu¨¦ has sido tan fr¨ªo conmigo desde que volv¨ª? Leo, ?sigues enfadado conmigo? Leonardo levant¨®s cejas y dijo friamente, -Parece que antes fui demasiado amable contigo, por eso te hice esta ilusi¨®n. -?Qu¨¦ quieres decir? Los ojos de Matilda est¨¢n llenos de incredulidad y duda, mirando a Leonardo con una mirada. llena de tristeza. De pronto, sinti¨® algo raro en su cuerpo,o¡­ -?Qu¨¦ me has hecho? Los ojos de Leonardo estaban colgando hacia abajo, su rostro era tan fr¨ªoo mil a?os de hielo, al verlo, gente sintiera un escalofr¨ªo desde los pies. -Lo que le hiciste a Natalie, yo te lo hice a ti. Los ojos de Matilda se ensancharon, y cay¨® impotente sobre el sof¨¢. +15 BONUS -Leo, t¨²¡­ Qu¨¦ est¨¢s diciendo, por qu¨¦ no puedo entender¡­ Leonardo se levant¨® con expresi¨®n indiferente, Luego lo entender¨¢s. Al verle a punto de marcharse, Matilda se levant¨® apresuradamente y le agarr¨® de manga. -?No! ?Leo, no puedes hacerme esto! Leonardo le apart¨® mano y dijo: Matilda, te di una oportunidad. Ya que hiciste algo mal, deber¨ªas tener el valor de asumirs consecuencias. Apenas termin¨® de har, Carlos entr¨® con un hombre. Al ver a aquel hombre, Matilda pareci¨®prender lo que ocurr¨ªa, y todo su cuerpo se estremeci¨® mientras retroced¨ªa. -?No! ?No! ?Mis padres te matar¨¢n si me haces esto! ?Has olvidado lo que me prometiste antes? -?Voy a seguir haciendo lo que te prometi, pero lo que le debes a Natalie, tienes que pagarlo! Bajo mirada desesperada de Matilda, Leonardo se fue con Carlos. Justo cuando salieron, se oy¨® un ruido sordo detr¨¢s de ¨¦l, seguido de varios gritos. ?Alguien senz¨®! Carlos mir¨® hacia atr¨¢s, su rostro cambi¨® repentinamente, -?Se?or Ramos, es se?orita L¨®pez! Leonardo no volvi¨® cabeza y dijo fr¨ªamente: -ma a una ambncia. De regreso a oficina, Carlos estaba preocupado. No sab¨ªa que Leonardo era muy amable con Matilda cuando estaba con e, y al contrario, aunque Matilda muriera realmente dnte de ¨¦l, probablemente no se arrepentiria. Pero¡­ Pod¨ªa haber evitado que Matilda drogara a Natalie en ese momento, pero lo dej¨® pasar y luego salv¨® a Natalie. (Natalie probablemente estaria si supiera verdad.3 Beata y Ricardo llegaron poco despu¨¦s de que Matilda fuera llevada al hospital. Al ver a Matilda con una escay en el ple, Beata mostraba preocupaci¨®n en sus ojos, Mati, ? qu¨¦ pas¨®? ?Por qu¨¦ tenzaste de repente del edificio? Al recibir noticia de que Matilda hab¨ªa saltado del edificio, Beata se asust¨® mucho. Por suerte, s¨®lo era el primer piso y Matilda no se hab¨ªa hecho da?o en ning¨²n sitio, salvo en pierna izquierda, qu¨¦ se hab¨ªa roto. Matilda Hord desconsda Mama. Fue cu de Natalie! +15 BONUS Cap¨ªtulo 234 Cap铆tulo 234 Cap¨ªtulo 234 Beata se puso furiosa, -?Qu¨¦ te hizo? Sin embargo aunque Beata preguntaba, Matilda solo lloraba y no dijo nada. ?La mo! -?No lo hagas! Matilda se apresur¨® a tirar de su mano y dijo con voz quebrada, Mam¨¢, no preguntes m¨¢s, tengo que asistir a un concurso, espera a que termine el concurso de dise?o, no quiero que esto afecte a mi concurso. -?Qu¨¦ te hizo? Matilda agit¨® cabeza: -Dame tiempo, cuando acab¨¦ el concurso de dise?o te lo contar¨¦ todo. Mirand as¨ª, a Beata se le rompi¨® el coraz¨®n y dijo: -Vale, de acuerdo. No te preguntar¨¦ m¨¢s, que descanses. Cuando Matilda se durmi¨®, Beata sali¨® de s con Ricardo. -Natalie es tan odiosa. El d¨ªa que empez¨® el concurso de dise?o, Mati vio trabajando all¨ª a tiempo parcial, y yo rega?¨¦ cuando me encontr¨¦ esa noche. Supongo que por eso le ten¨ªa rabia a Mati y pensaba que era Mati que haba mal de e a sus espaldas, ?as¨ª que le hizo da?o a prop¨®sito! Aunque Ricardo tambi¨¦n estaba descontento con Natalie, pero teniendo en cuenta rci¨®n de Natalie con Leonardo, no sac¨® conclusiones directas. -La causa del incidente a¨²n no est¨¢ ra, espera a que termine el concurso de dise?o de Mati. No busque a Natalie en estos d¨ªas, ?no te dejar¨¦ en paz si se afecta al Grupo L¨®pez por enojar a Leonardo! -?Crees que a Leonardo a¨²n le importa e? Ricardo se qued¨® hdo, -?Qu¨¦ quieres decir con eso? Beata se mof¨®, Natalie y Leonardo est¨¢n divorciados. Ricardo apret¨® los dientes sorprendido, ?Qui¨¦n ha dicho eso? -Lo dijo Natalie, cuando estaba Leonardo. Tras un momento de silencio, Ricardo frunci¨® el ce?o y dijo: -?Yo voy a averiguar, si es verdad, que Mati le trate bien a Leonardo! Tengo cosas que hacer en empresa, qu¨¦tate aqu¨ª, si pasa algo, me mas. +15 BONUS Sin esperar a que Beata contestara, Ricardo se march¨® a toda prisa. Beata le mir¨® espalda y murmur¨®: -Ahora siempre va a empresa, ?de verdad tan ocupado. en empresa? Al salir del hospital, Ricardo m¨® inmediatamente a Natalle. Natalie, ?te has divorciado de Leonardo? Natalie no esperaba que Ricardo mara por eso y pregunt¨®: -?Por? -Ven a casa esta semana, tengo algo que decirte. -No tengo tiempo. Ricardo estaba a punto de enfadarse pero de repente se le ocurri¨® algo y dijo con cari?o: Natalie, s¨¦ que has sufrido mucho en los ¨²ltimos a?os. Ahora que Leonardo y t¨² est¨¢n divorciados, puedes volver a casa con nosotros. A Natalie le hizo gracia, su habitaci¨®n hab¨ªa sido s de piano de Matilda. Cuando se mud¨® de casa, Beata volvi¨® a convertir su habitaci¨®n en s de piano de Matilda. Nunca conservaron su lugar y ahora Ricardo le pidi¨® que volviera, ?para dormir en s de estar? ?O en puerta del chalet? Se ech¨® a re¨ªr al pensarlo. -?De qu¨¦ te r¨ªes? El tono de Natalie era burl¨®n, -Me r¨ªo de tu ingenuidad, no volver¨¦ en mi vida, nunca fue mi casa. Ricardo frunci¨® el ce?o, su tono un poco fr¨ªo, Natalie, no te enfades. No es seguro que vivas s ah¨ª fuera, dame tu diri¨®n y enviar¨¦ un ch¨®fer a recogerte el s¨¢bado. -No volver¨¦, y espero que t¨² no vuelvas a marme. Content ? provided by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de decir eso, Natalie colg¨® el tel¨¦fono. Ricardo se puso furioso y m¨® a su secretaria. ¨C ?Ve a averiguar d¨®nde vive Natalie ahora! Bah¨ªa de los Olmos. Natalie dej¨® el tel¨¦fono a undo y se sonroj¨® al pensar en lo que hab¨ªa pasado hoy entre e y Leonardo en s. Su rostro volvi¨® a tornarse g¨¦lido al recordar que a¨²n no hab¨ªan encontrado a persona que hab¨ªa drogado. +15 BONUS Creia que persona m¨¢s sospechosa era Matilda, aunque no hab¨ªa pruebas. Pero todass c¨¢maras de seguridad hab¨ªan sido destruidas, y Matilda s no deber¨ªa ser capaz de hacer algo as¨ª. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW +15 BONUS Cap¨ªtulo 235 Cap铆tulo 235 Cap¨ªtulo 235 Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW +15 BONUS ?Podr¨ªa ser Escorpi¨®n? Pensando en esto, Natalle se puso muy seria y abri¨® WhatsApp para enviar un mensaje a persona del avatar negro. [Ay¨²dame a averiguar d¨®nde est¨¢ Escorpi¨®n estos d¨ªas] [Escorpi¨®n ha desaparecido repentinamente durante este periodo de tiempo, supongo que dif¨ªcil encontrar alguna pista, har¨¦ lo que pueda] [De acuerdo.] Cerrando el chat, Natalie baj¨® los ojos, sin saber lo que estaba pensando. Despu¨¦s de ducharse y a punto de irse a cama, Lucfa¡® se le acerc¨® de repente. Natalie, ?es tu hermana que siempre se finge inocente? Natalie ech¨® un vistazo al m¨®vil que le pas¨® Laic¨ªa, estaba reproduciendo un video de alguien saltando de un edificio en un concurso de dise?o que otra persona hab¨ªa captado sin querer. Aunque estaba un poco lejos y su cara no se captaba con ridad, Natalie reconoci¨® al instante a Matilda. Frunci¨® el ce?o: -Luc¨ªa, ?de d¨®nde has sacado este v¨ªdeo? -Alguien lo subi¨® a Twitter esta tarde, no esperaba verlo en esta ciudad, se pareci¨® a Matilda, as¨ª que vine a buscarte. Natalie asinti¨®, -Efectivamente era e. (?Por qu¨¦ senz¨® Matilda?> (?Quer¨ªa aprovechar el concurso de dise?o para hacerse famosa? No deber¨ªa usar esas t¨¢cticas para mar atenci¨®n.) ?Quer¨ªa aprovechar el concurso de dise?o para hacerse famosa? No deber¨ªa usar esas t¨¢cticas para mar atenci¨®n.) Natalie frunci¨® losbios, -No s¨¦. Despu¨¦s de que Luc¨ªa se fue, Natalie m¨® inmediatamente a Daniel. -Se?or Futil, ?vio noticia de que Matilda salt¨® del edificio? S¨ª, ?por qu¨¦ no eligi¨® un piso m¨¢s alto? Un salto desde el primer piso habr¨ªa roto huesos en el mejor de los casos, 115 BONUS Eto the Past data then she resentimiento Debido al salt de Matilda, alguns personas en testamento de rciones publicas tarlinds de dos horas en solucionarlo, y public¨® moticia de que Matikka halia entrado en siguiente ronda del concurso, calmando poco a poco Prox chickar was segundos, Pantel dijo lentamente: Senorita L¨®pez, este asunto polskemente tenga que ver el se?or Ramos. de que estando anuncio su matrimonio con Natalie frente a familia L¨®pez, todos en ata sochsdad de Montefior sabian que eran pareja. Pero Daniel tambien sabia que no se llevaban bien y que era por culpa de Matilde, as¨ª que no quiso mencionato ?Qu¨¦ Que tema que ver con ¨¦l? Senorita L¨®pez salto desde ventana de s del se?or Ramos¡­ En aquel entonces, estaba inconsciente cuando cay¨® al suelo y no paraba de rasgarse ropa. Sis dise?adoras no hubieran tapado, no se sabr¨ªa lo que podria haber pasado¡­. Natalie baj¨® los ojos, y se le ocurri¨® algo. -Ya veo, gracias se?or Futil por decirmelo. Tras finalizar mada, Natalie abri¨® el chat con Leonardo, I?Matilda me drog¨® hoy?] Pas¨® mucho tiempo y Leonardo respondi¨®. [Si, estaba en una reuni¨®n.] [?La drogaste a e tambi¨¦n?] Apenas enviado el mensaje, entr¨® mada de Leonardo. Content ? provided by N?velDrama.Org. Natalie apret¨® involuntariamente el tel¨¦fono y tard¨® varios segundos en contestar. -?H? Dijo Leonardo con frialdad, La drogu¨¦ y le busqu¨¦ un hombre. E no quiso acostarse con el tipo y salt¨® de un edificio, ?algo m¨¢s que quieras preguntar? Natalie se qued¨® congda y dijo despu¨¦s de unrgo rato, ?Pero te¡­ Te gusta e, ?no? ?Por qu¨¦ le hiciste esto? +15 BONUS Cap¨ªtulo 236 Cap铆tulo 236 Cap¨ªtulo 236 Leonardo guard¨® silencio unos segundos y dijo en voz baja: -?De verdad no sabes por qu¨¦, o finges no saberlo? Natalie sinti¨® que el coraz¨®n le faba de repente y dijo con voz fr¨ªa: ?Se?or Ramos, no olvides nuestro acuerdo de hoy! Lo que dijo erao un recordatorio para Leonardo y una advertencia para s¨ª misma. Leonardo ri¨®: ?No lo he olvidado, as¨ª que no te pido que me respondas! Natalie frunci¨® losbios y dijo: -Me voy a descansar. Adi¨®s. En cuanto colg¨®, le oy¨® decir buenas noches. Natalie respir¨® hondo y se oblig¨® a calmarse. Matilda public¨® un mensaje en Twitter a primera hora de ma?ana siguiente. Matilda: Gracias a todos por preocuparme, no hay chantaje, no hay da?o, me ca¨ª por idente. No esperaba que dijeran un salto, espero que gente no se crea los rumores y no los difunda. Adem¨¢s, seguir¨¦ participando en los pr¨®ximos concursos porque mi sue?o es conseguir el t¨ªtulo de campe¨®n del concurso de dise?o. ?No me rendir¨¦ a menos que mis manos ya no puedan dibujar! Matilda ya ya hab¨ªa ganado muchos premios en el extranjero y algunos de sus dise?os hab¨ªan sido utilizados por grandes marcas internacionales, as¨ª que tenia algunos admiradores. Este concurso de dise?o ya estaba de moda, as¨ª que en cuanto se envi¨® este Twitter, hubo decenas de miles deentarios en menos de cinco minutos. que [La dise?adora Matilda es realmente persona m¨¢s trabajadora que he visto. Cuando estaba en el extranjero, una vez tuvo 39 grados de fiebre y aun as¨ª insisti¨® en dibujar el dise?o. Si no se hubiera desmayado en un evento, ?no se habr¨ªa dado cuenta de que estaba enferma!] [S¨ª, he o¨ªdo que familia de dise?adora Matilda es due?a de una empresa, as¨ª que aunque no trabajara en toda su vida, podr¨ªa vivir bien, pero e eligi¨® trabajar duro para seguir sus sue?os¡­ ?Matilda es mi idolo! [Acabo de conocer a Matilda, pero he visto sus dise?os de los dos primeros concursos, y realmente me parece muy especial ?Espero que gane!] Al ver los elogios de los internautas, Matilda sonri¨® y su sombr¨ªo estado de ¨¢nimo mejor¨®. Despu¨¦s de ganar el concurso de dise?o y conseguir el Esplendor Bordado de Leonardo, ?se vengar¨ªa de Natalie! Natalie vio el Twitter de Matilda y cre¨ªa que era muy capaz de fingir ser una buena persona. Si Matilda no dejaba de fingir, ese d¨ªa llegar¨ªa muy pronto. +15 BONUS Natalie estaba a punto de guardar el tel¨¦fono y recibi¨® una mada de Tina. -Natalie, los nuevos productos de oto?o de MY tienen problemas. Para ahorrar dinero en ts, mi t¨ªo utiliz¨® los productos del proveedor de ts m¨¢s barato. Ahora muchos consumidores quepraron este lote ten¨ªan problemas de decoloraci¨®n, alergias y formaci¨®n de bolitas, ?y se est¨¢n reuniendo en MY para remar! Al o¨ªr esto, el rostro de Natalie se volvi¨® g¨¦lido al instante y dijo con voz fr¨ªa: ?D¨®nde est¨¢ Enrique? Fue su culpa, jque baje para apaciguar a los consumidores! E hab¨ªa pensado que si no contrataba a los proveedores rendados por Enrique no habr¨ªa ning¨²n problema, ?pero no esperaba que ¨¦l jodiera! -No s¨¦, hoy no ha venido a oficina y no me ha contestado al tel¨¦fono. -?Env¨ªa a alguien a su casa inmediatamente! Media hora despu¨¦s, Tina m¨®, Natalie, envi¨¦ a alguien a buscarlo. Mi t¨ªo est¨¢ enfermo y hospitalizado, ahora est¨¢ en el hospital. Natalie se mof¨®, -Qu¨¦ casualidad, ?se puso enfermo cuando este lote tuvo un idente? -Bien. Primero mandas a alguien a calmar a los consumidores, y les devuelves el dinero por problemaso decoloraci¨®n y el pilling. Si hay problemas de alergia, adem¨¢s de un reembolso completo, los gastos m¨¦dicos tambi¨¦n, y retiramos todos los nuevos productos de oto?o. -Pero en ese caso, me temo que MY ir¨¢ a quiebra en su situaci¨®n actual. -Primero haz lo que te digo y ya me encargar¨¦ yo del dinero. Al colgar, Natalie m¨® a Finanzas para preguntar por el d¨¦ficit de financiaci¨®n, y Finanzas le dijo: ¨C Se?orita L¨®pez, hay algo que no s¨¦ si debo decirle¡­ -?Qu¨¦? -Ahora MY es un pozo sin fondo. Aunque siga invirtiendo dinero en ¨¦l, en cuanto haya un cambio, MY se tambalear¨¢, y derarse en quiebra es lo mejor que puede hacer. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . +15 BONUS Capitulo 237 Cap铆tulo 237 Capitulo 237 Cada durante un rato, Natalie dijo lentamente: -Lo s¨¦, t¨² trabaja. Ingresar¨¦ el dinero en cuenta de la empresa en tres d¨ªas. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie mir¨® su saldo, Leonardo no recicl¨® los 7,85 millones de misi¨®n anterior, y e no los utiliz¨®. Ahora el d¨¦ficit de MY era de 14 millones, pero 14 millones s¨®lo pod¨ªan dejar sobrevivir a MY. Para el desarrollo estable de MY, tendr¨ªa que invertir en e al menos 28 millones de dres, y tendria que ganar otros 20 milloneso m¨ªnimo. Al pensar en esta cifra, Natalie frunci¨® el ce?o. La casa que Leonardo le hab¨ªa regdo por el divorcio a¨²n no se hab¨ªa vendido y tendr¨ªa que conseguir el dinero de otra manera. Despu¨¦s de pensar un rato, Natalie m¨® a Patricia. -?De cu¨¢nta liquidez dispone JM ahora mismo? -Espere un momento, voy a averiguar. Enseguida, Patricia respondi¨® a Natalie. -Jefa, el capital cite actual que se puede utilizar es de 4,3 millones de dres. -Bien, transfiere 2,85 millones de dres a mi tarjeta, te enviar¨¦ el n¨²mero de tarjeta. Tras colgar el tel¨¦fono y dudar un buen rato, Natalie entreg¨® una tarjeta dorada con una mirada decidida. Se dirigi¨® al banco. Al ver tarjeta que hab¨ªa sacado, el personal del banco invit¨® inmediatamente a pasar a s de clientes VIP, y el gerente del banco vino a recibi personalmente. Al oir que Natalie ven¨ªa a retirar dinero, tras pedirle una araci¨®n el gerente tramit¨® de inmediato. Tras transferir 18 millones de dres de su tarjeta, Natalie se march¨®, pero el gerente marc¨® inmediatamente un n¨²mero de tel¨¦fono. Natalie transfiri¨® el dinero a cuenta de MY y m¨® a Tina para que pa?ara al hospital. Justo cuando lleg¨® a puerta de s de Enrique, oy¨® su voz fuerte: -?C¨®mo vans cosas ahora en empresa? Natalie se ri¨® con desprecio, empuj¨® directamente puerta de s y entr¨®. +15 BONUS -Se?or Rojas se preocupa tanto por empresa, ?por qu¨¦ no va a empresa en personal? Enrique estaba acostado en cama del hospital tambale¨¢ndose sobre sus piernas. Al o¨ªr voz de Natalie, su rostro cambi¨® inmediatamente, baj¨®s piernas y mir¨® a Natalic. -Se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ hace usted aqu¨ª? Natalie lo mir¨® con una sonrisa, Se?or Rojaso ionista importante de empresa, tengo que venir a verlo cuando est¨¢ enfermo. Enrique tosi¨® dos veces, Est¨¢ muy ocupada, le agradezco si piensa en mf. -Tengo tiempo para visitar al se?or Rojas aunque estoy ocupada. Sin embargo, aunque est¨¦ enfermo, como ionista de MY, tiene que cargar con responsabilidad. El rostro de Enrique se torn¨® serio, -?Qu¨¦ quiere decir con eso? Natalie sonri¨®, mir¨® fijamente a Enrique a los ojos y dijo: -Usted utilizaba ts de baja calidad para haces pasar por buenas, y luego sub¨ªa el precio des ts de alta calidad en el pedido. ?Cre¨ªa que se saldr¨ªa con suya escondi¨¦ndose en el hospital? Enrique frunci¨® el ce?o, ofendido, -?Qu¨¦ quiere decir con eso?Se?orita L¨®pez, ?est¨¢ sospechando de m¨ª? Natalie mir¨® a Tina, Tina, ens¨¦?ale el pedido al se?or Rojas. Tina envi¨® r¨¢pidamente el pedido al m¨®vil de Enrique, Tio, ?sabes que est¨¢s vindo ley? Enrique abri¨® el pedido y lo ley¨® sin p¨¢nico. -Se?orita L¨®pez, ?con este pedido puede acusarme falsamente de aceptarisiones ilegales? +15 BONUS Capitulo 238N?velDrama.Org holds this content. Cap铆tulo 238 Capitulo 238 La proeba estaba dnte de sus ojos, ?y todav¨ªa no lo admit¨ªa? Setor Rojas, todass hojas de pedido llevan su firma. Enrique sonri¨® y dijo lentamente: -Es cierto que est¨¢ mi firma, pero s¨®lo significa que yo di instriones a persona quepr¨®s ts para quepraras ts de lista, y el dinero se transfiri¨® uniformemente a trav¨¦s de cuenta de empresa sin pasar por mis manos. Incluso si alguien aceptabaisiones ilegales, eso lo hac¨ªa gente del departamento depras, ?qu¨¦ tenia que ver conmigo? Natalie enarc¨® una ceja, -?El se?or Rojas no lo admiti¨®? ?Por qu¨¦ iba a admitirlo si yo no lo hice? Adem¨¢s, cu¨¢nto dinero entra y sale de mi cuenta cada a?o esprobable, se?orita L¨®pez puedeprobarlo si no se f¨ªa de m¨ª. -Por supuesto que lo investigar¨¦, pero hasta entonces, espero que el se?or Rojas se quede en Monteflor y no huya. Enrique se ri¨® despectivamente y dijo:-?No se preocupe, no me escapar¨¦! Ese dinero fuevado. Natalie no lo descubrir¨¤. -Entonces ya veremos. Sali¨® de s de hospital de Enrique, cuando se dirig¨ªa al ascensor, oy¨® una voz enfadada. -Natalie, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Natalie mir¨® hacia atr¨¢s y vio a Beata de pie no muy lejos con una fiambrera, mir¨¢nd con rabia como si quisiera agujerea. No sab¨ªa que Matilda estaba en este hospital. Parec¨ªa indiferente, -Se?ora Jim¨¦nez, ?qu¨¦ quieres? -?C¨®mo te atreves a preguntar? T¨² le hiciste esto a Mati, jahora ven conmigo y arrodite frente a su cama y ru¨¦gale que te perdone! Natalie frunci¨® el ce?o, dio un paso atr¨¢s para evitar mano extendida de Beata y dijo friamente: - ?Qu¨¦ quieres decir? ?Qu¨¦ da?o le he hecho? ?Te atreves a decir que t¨² no provocaste que Mati saltara del edificio? Estabas celosa de su participaci¨®n en el concurso de dise?o y s¨®lo pod¨ªas repartir agua, jasi questimaste deliberadamente! Se burl¨® Natalie¨C?Te lo ha dicho e? +15 BONUS -?Necesito que me ha dicho? ?Sab¨ªa que eras una viciosa! Natalie no quer¨ªa razonar a Beata. Para Beata, todo lo que Matilda hac¨ªa era correcto y todo lo que e hac¨ªa era incorrecto. Al ver frialdad de Natalie, Beata se enfad¨® m¨¢s. -?Arrodite y ruega a Mati que te perdone! Natalie se mof¨®, -?Yo no le debo nada a Matilda, e me lo debe a m¨ª! -?Est¨¢s diciendo tonter¨ªas! -Matilda salt¨® del edificio porque Leonardo descubri¨® que me drog¨®, as¨ª que Leonardo tambi¨¦n drog¨® a e, y no tuvo m¨¢s remedio que saltar del edificio. This text is ? N?velDrama/.Org. Dicho esto, Natalie se dio vuelta para marcharse y Beata detuvo. -?Qu¨¦ dices? Leonardo le hizo esto a tu hermana y no se lo impediste. ?Eres inhumana! Natalie se encogi¨® de hombros y se mof¨®: -Cre¨ªa que s¨®lo eras parcial a favor de Matilda, pero ahora comprendo que s¨®lo ves y oyes lo que quieres aceptar. -?T¨²! ?Natalie, dimelo otra vez! Los ojos de Natalie carec¨ªan de calidez y dijo, pbra por pbra: -Lo que les debo que est¨¢ saldado. Si no quieres que Matilda salgastimada, impide que haga algo malo, jo me asegurar¨¦ de que lo pierda todo! Sin hacer caso de mirada incr¨¦d de Beata, Natalie se march¨®. En s de Enrique, despu¨¦s de que Natalie se fue, Tina le mir¨® con decepci¨®n: ¨C T¨ªo, eres ionista de empresa, puedes obtener una gran parte del beneficio depa?¨ªa cada a?o. ?Por qu¨¦ haces esto que perjudica los intereses de empresa? La cara de Enrique era toda fr¨ªa y enfadada, Tina, ?de qu¨¦do est¨¢s? Soy tu t¨ªo, somos familia, ?y ahora est¨¢s con Natalie en mi contra? -Estoy deldo correcto. Me est¨¢s diciendo que ahora somos familia, ?por qu¨¦ no pensaste que yo era familia contigo cuando aceptastesisiones? Enrique replic¨®: -Creo que Natalie te havado el cerebro. ?Mu¨¦strame prueba! Si nos tienes, deja de decir tonter¨ªas aqu¨ª. Tina sacudi¨® cabeza y dijo lentamente: -Si admites ahora, puedo rogarle a se?orita L¨®pez que te perdone esta vez. El d¨ªa que e encuentres pruebas, ser¨¢ in¨²til aunque te arrepientas. Enrique dijo enfadado; -Vete, no quiero verte. L¨¢rgate de aqui. 415 BONUS Cap¨ªtulo 239 Cap铆tulo 239 Cap¨ªtulo 239 -Se?orita L¨®pez, el chalet que pensaba vender lo busca alguien que pretende firmar el contrato ahora. Si est¨¢ libre, ?podria venir? Natalie se sorprendi¨®, asinti¨® con cabeza y dijo:-Vale, jahora mismo voy! Enviando un mensaje a Tina para avisarle de que se marchaba, Natalie tom¨® un taxi hasta El Palomar. En el camino, el agente m¨® y le dijo que elprador hab¨ªa llegado a un acuerdo sin ninguna contraoferta. Natalie pens¨® que tendr¨ªa que bar el buen gusto delprador cuando llegara, pero cuando vio a la persona que queriaprar el chalet, se qued¨® paralizada. This text is ? N?velDrama/.Org. -Se?or Ramos, ?por qu¨¦ t¨²? Leonardo parec¨ªa tranquilo, Estoy acostumbrado a vivir en esta casa, as¨ª que quiero volver a compra. Viendo que se conoc¨ªan, el agente dijo: -Es bueno que se conozcan, Se?orita L¨®pez, puede traer el contrato y luego hacer el traspaso. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -Lo siento, no vendo esta casa. Al salir del chalet, Leonardo alcanz¨®. -?Por qu¨¦ no me vendes casa? Natalie le mir¨® fr¨ªamente, -Se?or Ramos, ?est¨¢s jugando conmigo? Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente, -?Crees que estoy jugando contigo? -?No es as¨ª? Me transferiste este chalet por el divorcio y ahora me vuelves aprar, ?qu¨¦ significa? Leonardo guard¨® silencio unos segundos, se acerc¨® a su o¨ªdo y le susurr¨®. Natalie se mostr¨® incr¨¦d y apret¨® los dientes con rabia, ?Bruto! ?Cabr¨®n! Leonardo enarc¨® una ceja y dijo con calma: -?Dije algo malo? -?C¨®mo puedes estar seguro de que funcionar¨¢? Tal vez nosotros encuentremos pronto at alguien que nos guste a cada uno? -T¨² no. Natalie se mof¨®, -No me conoces tan bien. No sabes lo que me gustaer o de qu¨¦ color me gusta, ?verdad? +15 BONUS -Si quieres cont¨¢rmelo, puedo escucharte, E no le hizo caso y se dio vuelta. -?Si no me vendes, nadie se atrever¨¢ aprar esta casal Natalie se gir¨® hacia ¨¦l y sonri¨®. Leonardo tuvo enseguida un mal presentimiento. Efectivamente, al segundo siguiente, Natalie sonri¨® y dijo: -Si t¨² te esfuerzas, ro que yo tengo que ofrecer un local, no quiero aprovecharme de ti. Leonardo: Tras conseguir cabrearle, Natalie se march¨® satisfecha. Durante los tres d¨ªas siguientes, Natalie estaba tan ocupada con los asuntos de MY que no se acord¨® de que al d¨ªa siguiente era final del concurso de dise?o hasta que el personal del concurso m¨®. Se?orita Elia, nos gustaria invita a entregar el premio al ganador del concurso de dise?o. ? Podr¨ªa hacerlo? Natalie se neg¨®, -Lo siento, no quiero asistir a actos p¨²blicos, ser¨¢ mejor que se lo pida a otros jueces. El personal estaba un poco decepcionado, -Vale. Todav¨ªa queda una semana para entrega de premios, si cambia de opini¨®n, no dude en ponerse en contacto conmigo. -De acuerdo. Al colgar, Natalie termin¨® su trabajo y se levant¨® a buscar a Tina. El problema de calidad de los nuevos productos de oto?o est¨¢ casi resuelto, ?quieres queamos hotpot juntas esta noche? Tina sinti, Bueno, yo tampoco hace tiempo queo un hotpot. Se dirigieron a una tienda de hotpot en Monteflor que era conocido por su gran servicio, y justo cuando entraron, se encontraron con Omar y Emiliano. Tina frunci¨® el ce?o y estaba a punto de decir otro lugar cuando Omar los vio. +15 BONUS Cap¨ªtulo 240 Cap铆tulo 240 ap¨ªtulo 240 -?Cu?ada, ustedes tambi¨¦n est¨¢n aqu¨ª por el hotpot! Natalie no quer¨ªa har con ¨¦l, pero Omar ten¨ªa una sonrisa en toda cara, as¨ª que le contest¨®: -SL. -Vengan aer con nosotros, para que no sean ss. Antes de que que Natalie dijera nada, Tina se mof¨® y dijo: -Lo siento, me temo que Natalie. tendremos una indigesti¨®n cuando los veamos.Natalie, sent¨¦monos all¨ª. Omar se puso r¨ªgido, con mirada perdida. Emiliano lo ech¨® un vistazo y le dijo en un susurro burl¨®n: -No atesorabas cuando le gustabas, y ahora que no le gustas, te pegas. ?Eres acaso un taca?o? y yo -?T¨² no? ?Me he enterado de que estre con que coqueteas ¨²ltimamente no te hace ni caso! Emiliano levant¨®s cejas, -Sabes qu¨¦, el proceso es una felicidad para m¨ª. Omar se sinti¨® asqueado por sus pbras, se le puso piel de gallina, y dijo, -Aunque e te acepte, tu familia no aceptar¨¢. ?Te olvidaste de aque estre que fingi¨® su embarazo para intentar casarse contigo antes? Emiliano frunci¨® el ce?o y enarc¨® una ceja: -?Para qu¨¦ pensamos en el futuro? Estoy seguro de que e no es as¨ª. Aunque Luc¨ªa le ca¨ªa bien, despu¨¦s de lo ocurrido con aque estre, no dejar¨ªa que una mujer tuviera ninguna posibilidad de tenderle una trampa, aunque se acostara con e. Estaba bien jugar, no hacer que mataran a alguien. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Omar estaba a punto de har y Emiliano dijo de repente: -mar¨¦ a Leo para que venga. -?Pero ya te dijo que no? -Eso es porque Natalie no vino, seguro que ahora s¨ª va a venir. Efectivamente, al ofr que Nat¨¢lie tambi¨¦n estaba en tienda de hotpot, Leonardo pregunt¨® inmediatamente por ubicaci¨®n de tienda. Los tos y o ya estaban servidos, y Tina y Natalie chaban mientras¨ªan. -Tina, ?te sigue molestando Omar? Tina puso los ojos en nco y dijo fr¨ªamente: -?ro que si? Eso una mosca que me zumba en la oreja todo el d¨ªa. Si no fuera por cboraci¨®n con el Grupo Garcia, lo habr¨ªa +15 BONUS Por expresi¨®n impaciente de Tina, Natalie se dio cuenta de que ahora odiaba de verdad a Omar. -Si realmente no quieres tratar con ¨¦l, puedes reducir poco a poco los negocios entre MY y el Grupo Garc¨ªa, y desarror los con otras empresas. Tina asinti¨®, -Si. No hablemos des molestias. Para celebrar resoluci¨®n de lo de los nuevos productos de oto?o, vamos a beber. ?Hace tiempo que no bebo! Natalie iba a negarse, pero al ver que Tina estaba de mal humor, edi¨®. -Bien, no vamos a casa hasta que nos emborrachamos. Cuando Leonardo lleg¨® a tienda y vio a Tina y Natalie borrachas sobre mesa, frunci¨® el ce?o. -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? Emiliano extendi¨®s manos con impotencia, -Las dos estaban hando, pidi¨® que el camarero les sirviera bebidas, y se emborracharon despu¨¦s de dos copas¡­ Los ojos de Leonardo se profundizaron, dio un paso al frente y levant¨® a Natalie, y mir¨® a Omar y Emiliano, -Lleven a Tina a casa. Tras decir eso, abraz¨® a Natalie y se march¨®. Apenas subi¨® al auto, Natalieenz¨® a moverse en sus brazos, -Su¨¦ltame¡­Tengo calor¡­ Al ver que e rgaba mano para tirar de los botones de su camisa, los ojos de Leonardo se hundieron, agarr¨¢nd ferozmente des mu?ecas, le dijo al conductor, -?Baja el guardabarros! ?Volvemos a El Palomar! Leonardo solt¨® a Natalie despu¨¦s de bajar el guardabarros y frunci¨® el ce?o: -?C¨¢te, llegamos a casa pronto! Natalie lo mir¨® con ojos confusos, -?A casa? ?Bah¨ªa de los Olmos? Leonardo dijo seriamente, -?El Palomar! Cap铆tulo 241 Cap¨ªtulo 241 Natalie frunci¨® el ce?o confundida, No, mi casa est¨¢ en Bah¨ªa de los Olmos. ?Voy a volver a Bah¨ªa de los Olmos! ¨C -?Es casa de Bryan, y no tiene nada que ver contigo! Leonardo se enter¨® de que Bryan hab¨ªa estado filmando ¨²ltimamente y no estaba en el chalet, de lo contrario no habr¨ªa dejado quedarse ah¨ª. -No¡­ ?Es mi casa! No quiero volver a El Palomar, jese lugar fr¨ªo no es mi casa! Mientras dec¨ªa esto, parec¨ªa resignada y sus ojos se enrojec¨ªan. Leonardo nunca vio tan vulnerable y le susurr¨® persuasivo: -?Por qu¨¦ dices que El Palomar no es tu casa? Viviste all¨ª tres a?os. -Tres a?os ?Y qu¨¦? No ser¨¢ mi casa auqnue vivo treinta a?os, y Leonardo y yo estamos divorciados. ¨C Leonardo apret¨® los dientes y dijo con voz fr¨ªa: ?No lo pienses! ?No me divorciar¨¦ de ti en vida! Despu¨¦s de que dijo ¨¦l, Natalie le dio una bofetada en cara. -?De d¨®nde viene un mosquito que ha tan detestablemente? ?Al¨¦jate de m¨ª! Leonardo: -¡­ Natalie se acurruc¨® junto a puerta del coche, lo mir¨® con los ojos entrecerrados y dijo: ¨C Tengo que decir que eres un mosquito muy guapo, pero un poco pesado. -?Natalie! ?C¨®mo se atreve a decir esto?>> El rostro de Leonardo era adusto, y un aura g¨¦lida irradiaba a su alrededor. Natalie se sobresalt¨®, -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?El gran mosquito ha mutado? ?Por qu¨¦ puede har? ?Y sabe mi nombre! T¨²¡­ No te acerques m¨¢s. ?S¨¦ Taekwondo! Viendo a Natalie agitandos manos, Leonardo se arrepinti¨® de habe tra¨ªdo por impulso, deber¨ªa haber dejado que Emiliano mandara a casa. La cabeza de Natalie choc¨® ventana de cristal con un ruido sordo. -?Qu¨¦ dolor! Al ver que se le contr¨¢¨ªa toda cara, Leonardo estrech¨® entre sus brazos y se acerc¨® a e para acariciarle frente. +15 BONUS Natalie intent¨® forcejear, pero al final no pudo hacerlo y se qued¨® tumbada. Se sent¨ªao si hubiera tenido un sue?o en el que un mosquito mutado no dejaba de pica, y intentaba escapar, pero no pod¨ªa huir del gran mosquito. N?velDrama.Org holds this content. Al final, cara del mosquito se transform¨® en de Leonardo, y mir¨® con desprecio, diciendo: -?Voy a hacer que des a luz a un mont¨®n de mosquitos peque?os para m¨ª! Natalie se despert¨® sobresaltada. ?Ah! Se levant¨® bruscamente y se encontr¨® en el chalet de El Palomar, se qued¨® paralizada un momento y poco a poco recuper¨® el conocimiento. Record¨® a Tina y a e bebiendo en tienda de hotpot y as dos borrachas despu¨¦s de dos copas. No recordaba c¨®mo hab¨ªa llegado hasta aqu¨ª. Mientras rememoraba, oy¨® un chorro de agua procedente del cuarto de ba?o, frunci¨® el ce?o y, al intentar mover el edred¨®n y salir de cama, se dio cuenta de que estaba desnuda. La ropa y el traje del hombre estaban esparcidos por el suelo, e incluso vio su braga y ropa interior negra del hombre. Estaba sorprendida e incr¨¦d por haber tenido una aventura de borracha con un desconocido. En el momento en que se esforzaba por admitir este hecho, puerta del ba?o se abri¨® de repente. E se gir¨® apresuradamente y le dio espalda a persona que sali¨® del ba?o, fingiendo estar tranqu y dijo: -Vete t¨². Ahora voy a descansar, quedamos otro d¨ªa. La mano de Leonardo frot¨¢ndose el pelo se detuvo, su g¨¦lida mirada se v¨® inconscientemente en figura de Natalie, que estaba de espaldas a ¨¦l. -?Natalie, repite eso! +15 BONUS Cap¨ªtulo 242 Cap铆tulo 242 Cap¨ªtulo 242 Su voz era g¨¦lida, cada pbra parec¨ªa salida de sus dientes, dejando caer astis de hielo hacia abajo. Natalie se asust¨®, luego se dio vuelta r¨¢pidamente y frunci¨® el ce?o involuntariamente al ver que persona que estaba de pie en puerta del ba?o era Leonardo. ?Por qu¨¦ eres t¨²? Leonardo se burl¨®, -?Est¨¢s decepcionada al verme? ?Qui¨¦n esperabas que fuera? Natalie:-¡­ Al ver que e no dec¨ªa nada, Leonardo dio un paso hacia e, cogi¨¦ndole barbi y oblig¨¢nd a mirarle. -Dime. ?A qui¨¦n esperabas? No se dio cuenta de que su tono estaba lleno de celos. Natalie le apart¨® mano y dijo fr¨ªamente: -Se?or Ramos, ?lo has olvidado? Acordamos que no nos entrometer¨ªamos en intimidad, as¨ª que persona que esperaba no tiene nada que ver contigo. Leonardo mir¨® fr¨ªamente a cara durante unos segundos y de pronto sonri¨®, -Tienes raz¨®n. Fui yo quien se pas¨® de raya. Natalie le dirigi¨® una mirada fr¨ªa, -Ya lo sabes. Apenas dijo esto, susbios fueron tomados por ¨¦l. El aroma fresco de su cuerpo despu¨¦s de ducha invadi¨® su nariz, haci¨¦nd ponerse rigida inconscientemente. Natalie se despert¨® y lo empuj¨® hasta que mano de ¨¦l agarr¨® por cintura y sinti¨® un calor abrasador en palma de mano. -Acabamos de for, ?no? Ahora no me interesa. Vuelve t¨². -?Qui¨¦n ha dicho que fomos? Al ver que su mirada se posaba en ropa desparramada por el suelo, Leonardoprendi¨® y dijo: -Acabo de llevarte a casa, vomitaste sobre mi ropa, te limpi¨¦ y me fui a ducha. Natalie frunci¨® el ce?o, entendi¨® que hab¨ªa olido un olor extra?o al despertarse. Voy a ducharme. +15 BONUS Yo te llevo. Natalie estaba a punto de negarse pero Leonardo ya hab¨ªa cogido en brazos y se dirig¨ªa al ba?o Content ? provided by N?velDrama.Org. Sus cuerpos se apretaron, fr¨ªo y caliente, y ambos sintieron el calor del otro. Natalie se sonroj¨®, baj¨® los ojos y apret¨® losbios sin decir nada. Leonardo ya hab¨ªa puesto agua en ba?era, meti¨® a Natalie y se sent¨®. Aunque hab¨ªan hecho el amor varias veces, era primera vez que estaban desnudos as¨ª. Su cara estall¨® en rojo y apret¨® los dientes: Te ba?aste, ?no? ?Fuera! -Puedo ba?arme otra vez contigo. ¨¦l le agarr¨® barbi y bes¨® en un gesto que no pod¨ªa rechazar. Natalie se resisti¨® al principio, pero poco a poco se rindi¨® a sus besos y, sin darse cuenta, le rode¨® el cuello con los brazos. El agua de ba?era fug¨® sin parar. Al final, Natalie estaba tan d¨¦bil que Leonardo llev¨® en brazos a cama. En cuanto su cabeza toc¨® almohada, casi se qued¨® dormida, No puedes dormir con el pelo mojado, vas a tener un resfriado, Natalie cerr¨® los ojos, Tengo sue?o, ya puedes irte. Me voy a dormir. Leonardo sonri¨® y cogi¨® el secador para secarle el pelo antes de meterse en cama, con intenci¨®n de dormir abraz¨¢nd. justo cuando toc¨® a Natalie, e abri¨® los ojos de repente y le mir¨® con expresi¨®n fr¨ªa: ¨CT¨² vete a dormir a habitaci¨®n de aldo. Leonardo frunci¨® el ce?o, con ira en los ojos, ?Qu¨¦ quieres decir? Senor Ramos, no tenemos una rci¨®n en que dormimos en misma cama por noche hasta el amanecer. +15 BONUS Cap¨ªtulo 243 Cap铆tulo 243 Cap¨ªtulo 243 La temperatura en el dormitorio baj¨® r¨¢pidamente mientras se miraban en silencio, porque ninguno de los dos quer¨ªa retroceder. Finalmente, despu¨¦s de unos diez segundos, Leonardo se levant¨® y sali¨® con su ropa. No fue a habitaci¨®n, y Natalie oy¨® el portazo, seguido del ruido del motor de un coche al arrancar. Natalie cerr¨® los ojos, con sue?o, pero sin dormir. A ma?ana siguiente, se levant¨® y se dirigi¨® al lugar del concurso de dise?o. Al llegar a puerta, se encontr¨® con Matilda, que estaba escayda, sujeta con muletas y ayudada por Beata a entrar. Al ver a Natalie, es se enfadan. Matilda no esperaba que Natalie dijera dnte de Beata que hab¨ªa drogado. Si ayer no se hubiera hecho condescendiente, Beata se habr¨ªa sentido decepcionada con e. ?La perra no pod¨ªa ve bien! -Natalie, no sab¨ªa que segu¨ªas aqu¨ª de servidora. Es un trabajo duro que te digan lo que hacer todos los d¨ªas, ?verdad? Natalie no le hizo caso y se march¨®, dejando a Matilda y Beata furiosas. -Deseducada. No s¨¦ c¨®mo criaron sus padres adoptivos. que tienes Matilda fingi¨® ser amable, -Mam¨¢, no culpes a Natalie, sus padres adoptivos est¨¢n en el campo cultivando. No tienen tiempo de educar a Natalie. Apenas termin¨® de har, Matilda vio que Natalie, dnte de e, se volv¨ªa de repente hacia e. Se sorprendieron, -Natalie, t¨²¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie ya estaba dnte de e y levant¨® mano para darle dos bofetadas. Ni Matilda ni Beata esperaban que Natalie se atreviera a pegarle en p¨²blico. Cuando Matilda reion¨®, ya ten¨ªa dos bofetadas rojas en cara. This text is ? N?velDrama/.Org. -Natalie, ?est¨¢s loca? Beata levant¨® mano para golpear a Natalie, pero e le pellizc¨® mu?eca. Sus ojos eran fr¨ªos mientras miraba a Beata y dec¨ªa pbra por pbra: -Mis padres me educada. Si te oigo har mal de mis padres adoptivos, ?har¨¦ que Familia L¨®pez se arrepienta! Para Beata y Matilda, Familia L¨®pez era su mayor valor. -?No te atreves! +15 BONUS -Me gustar¨ªa ver c¨®mo puedes hacer con Familia L¨®pez. Leonardo se ha divorciado de ti. ? Crees que te ayudar¨¢? Al ver el disgusto y malicia no disimdos en los ojos de Beata, Natalie enarc¨®s cejas y sonri¨®. Al ver el disgusto y malicia no disimdos en los ojos de Beata, Natalie enarc¨®s cejas y sonri¨®. -?T¨²! Natalie se fue r¨¢pidamente sin decir nada. Beata apret¨® los dientes y dijo: ¡ª?Qu¨¦ rebelde, me saca de quicio! Matilda tambi¨¦n odiaba a Natalie, pero el concurso de dise?o era lo m¨¢s importante para e. Cuando terminara el concurso de dise?o, seguramente acabar¨ªa con Natalie. -Mam¨¢, d¨¦j a Natalie, el concurso de dise?o empezar¨¢ pronto, me pa?as a entrar. Beata se apresur¨® a decir: -Vale, ahora mismo entramos. que te Matilda fue pa?ada a puerta y Beata le dijo: -Mati, no te olvides de pedirle a Elia firme cuando veas. A los hijos de mis amigas les encanta Elia, y si conseguimos su firma, ? nos envidiar¨¢n! Matilda asinti¨® perfunctoriamente, -?No te preocupes, seguro que consigo! -?Buena suerte en el concurso! Tras ver a Matilda entrar, Beata se dio vuelta y encontr¨® una cafeter¨ªa cercana para tomarse un caf¨¦ y esperar a que Matilda saliera. Cuando Natalie entr¨® en s de ¨¢rbitros, recibi¨® una mada de Leonardo. -Me dej¨¦ corbata en tu habitaci¨®n anoche, viste cuando te levantaste esta ma?ana? Cap¨ªtulo 244 + Cap铆tulo 244 Cap¨ªtulo 244 +15 BONUS Natalie pens¨®, -No me acuerdo. Puedes volver a casa para busca, no he cambiado contrase?a. Bien. El tema de final era dise?ar un vestido de fiesta con un amplio abanico, para ques concursantes pudieran aprovechar al m¨¢ximo sus puntos fuertes, Esta vez los dise?adores dibujaron sus dise?os durante un periodo de tiempo bastante m¨¢srgo que antes, y se lo tomaron m¨¢s en serio. Una hora y media despu¨¦s, el primer dise?o apareci¨® en panta del ordenador de los jueces. En panta aparec¨ªa un vestido negro de terciopelo con escote en V y cintur¨®n de cadena alrededor de cintura, el estilo era sencillo y atmosf¨¦rico, y parec¨ªa un poco perezoso pero elegante. Natalie escribi¨® r¨¢pidamentes valoraciones y rese?as ys entreg¨®. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . En el concurso, los dise?adores segu¨ªan dibujando. Matilda estaba sentada en su asiento y, debido a escay de su pie y as mativas muletas que ten¨ªa a sudo, el fot¨®grafo giraba a menudo c¨¢mara hacia e. Matilda dise?¨® un vestido en forma de X con un dodillo corto por dnte yrgo por detr¨¢s, compuesto por veinte capas de gasa de color rojo rosado y dise?ado para ce?irse a cintura, lo que le daba un aspecto ligero y bonito. Al ver el vestido que hab¨ªa dise?ado, empezaron inmediatamente a har de ello en Twitter. [Este vestido es precioso, es el vestido so?ado, no s¨¦ si se convertir¨¢ en un producto final, ? tengo tantas ganas depr¨¢rmelo!] [Dise?adora Matilda es realmente extraordinaria, jeste dise?o seguro que triunfa!] [M¨¢s que el vestido, me gusta su perseverancia y determinaci¨®n para participar en el concurso a pesar de estar lesionada. Matilda, guapa y trabajadora, ?todo el mundo quiere!] Gracias a esta retransmisi¨®n en directo, Matilda gan¨® decenas de miles de seguidores en una hora, y la tendencia segu¨ªa creciendo. La cuenta oficial del concurso de dise?o tambi¨¦n elogiaba a Matilda. Despu¨¦s de una hora, los dise?os de todos estaban pr¨¢cticamente terminados, y los jueces dieron sus comentarios y puntuaciones por orden. Como se trataba de final, cada juez ten¨ªa que puntuar yentar cada dise?o. *15 BONUS Natalie fue muy eficiente, y en casi menos de una hora, docenas de dise?os terminaron de ser comentados y puntuados. Tras subir losentarios y puntuaciones del ¨²ltimo dise?o, Natalie se levant¨® y sali¨® de s de jueces. Apenas sali¨® del concurso, recibi¨® una mada de Daniel. -Se?orita L¨®pez, acabo de recibir el mensaje. He o¨ªdo que ya ha escritos cr¨ªticas ys puntuaciones de todos los dise?os. -S¨ª, no hay nada m¨¢s, ?verdad? Mientras haba, se dirigi¨® a calle para pedir un taxi. Daniel guard¨® silencio unos segundos y dijo con voz cuidadosa: ¡ªEn realidad nada, pero hay algo que quiero decirle. -?Qu¨¦? -A este concurso de dise?o, tambi¨¦n asiste tu hermana Matilda. Natalie levant¨®s cejas y dijo: -Lo sab¨ªa, pero no debe tener nada que ver conmigo. -Por puntuaci¨®n de su dise?o actual, parece que va a ser campeona del concurso de dise?o. Natalie dijo lentamente con sorpresa: -Se?or Futil, no hace falta que me lo diga. No me importa en absoluto lo que le ocurra. -De acuerdo, entonces no tengo nada m¨¢s. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie a¨²n se sent¨ªa un poco desconcertada, pero no pens¨® mucho en ello y tom¨® un taxi para marcharse. Por otrodo, Daniel mir¨® a secretaria y dijo: -De acuerdo con calificaci¨®n original, no hace falta hacer nada m¨¢s. Si Natalie dec¨ªa unas ms pbras sobre Matilda, Daniel har¨ªa imposible que Matilda ganara el premio y, de paso, aprovechar¨ªa para hacerse amigo de Natalie, peros pbras de Natalie le hicieron desechar este n. Poco despu¨¦s, sali¨® el ranking del concurso de dise?o, y Matilda qued¨® en primer lugar con un puntaje de noventa y dos punto cinco. En cuanto aparecieron los resultados, Beata m¨® inmediatamente y emocionada a Ricardo y le pidi¨® que informara a los dem¨¢s. +15 BONUS Cap¨ªtulo 245 Cap铆tulo 245 Cap¨ªtulo 245 Ricardo tambi¨¦n se emocion¨® al ofrlo e inmediatamente decidi¨® que dar¨ªa una fiesta a Matilda esta noche para celebrarlo. Pronto se difundi¨® noticia de que Matilda hab¨ªa ganado el primer premio del concurso de dise?o. [Matilda es incre¨ªble. ?Realmente gan¨® el campeonato!] [Ya gan¨® muchos premios en el extranjero. ?Es l¨®gico que haya ganado el primer lugar!] [Para ser honesta, aunque su dise?o se ve bien, sigue siendo inferior al de Elia. Es una l¨¢stima que Elia ya no participe en el concurso.] I?Es necesarioparas? La dise?adora Matilda y Elia no son de misma ¨¦poca. Hace ocho a?os que Elia particip¨® en el Concurso, as¨ª que si le das ocho a?os a disenadora Matilda, j puede llegar a ser tan buenao Elia! ] [Eres fan de Matilda, ?verdad? Aunque le des diez a?os a Matilda, no podr¨¢ alcanzar el nivel de Elia hace ocho a?os, y el dise?o premiado de Matilda no alcanza el de El¨ªa hace ocho a?os. ] Las dos partes se pelearon en Inte por el desacuerdo, Matilda lo vio e inmediatamente public¨® un Tweet en el que afirmaba que Elia siempre hab¨ªa sido alguien a que e aspiraba, y que no quer¨ªa compararse con e. Gracias a sus humildes pbras, obtuvo fans al instante. Matilda guard¨® el tel¨¦fono, gir¨® cabeza para mirar a Beata y le dijo: -Mam¨¢, invitamos a Natalie a fiesta de esta noche. Beata frunci¨® el ce?o: -?Por qu¨¦ invita? ?Has olvidado que tu pierna est¨¢ as¨ª por su culpa? Beata se enfad¨® pensando que Natalie no s¨®lo no se sent¨ªa culpable sino que adem¨¢s dec¨ªa Matilda hab¨ªa drogado, ? ? ? ? This text is ? N?velDrama/.Org. que Matilda sonri¨® y dijo: -Natalie y yo somos hermanas pase lo que pase, y ese incidente ya pas¨®, no quiero que estas cosas afecten a nuestra rci¨®n. ?Esta noche le iba a ense?ar a Natalie diferencia entre es! Ahora e era campeona del concurso nacional de dise?o y Natalie s¨®lo una perdedora que no hab¨ªa terminado el instituto y ten¨ªa que vivir de trabajos a tiempo parcial. Sin Leonardo, e ser¨ªa nadie. Beata suspir¨®: -Uf, Mati, eres demasiado amable. +15 BONUS -Mam¨¢, si podamos vivir en armon¨ªa, no me importa sufrir un poco. Beata asinti¨®, -Por cierto, ?qu¨¦ pas¨® con firma que te ped¨ª? Matilda se enfad¨® un poco, -No lo consegu¨ª, Elia ya se hab¨ªa ido cuando sal¨ª. De hecho, ni siquiera sab¨ªa c¨®mo era Elia. Pero pens¨® que Elia hab¨ªa sido dise?adora durante tantos a?os, que por lo menos ten¨ªa cuarenta y tantos, de lo contrario no podr¨ªa haber dibujado unos dise?os tan soberbios, Beata frunci¨® el ce?o, -Dijiste que hab¨ªas conocido, ?no? Piensa en alguna forma de consegui, mis amigos vienen esta noche a fiesta. Si saben que conoces a Elia, se quedar¨¢n impresionados. Matilda frunci¨® losbios, cons manos colgando a losdos inconscientemente apretadas. -?Mam¨¢, lo intentar¨¦! Si pudiera conseguir firma de Elia, le ayudar¨ªa a ganarse el reconocimiento de multitud. -?Bien, estoy segura de que puedes consegui! Beata estaba entusiasmada, ¨²ltimamente sus amigas trataban mal porque Natalie hab¨ªa mado a la polic¨ªa para que detuvieran a Gis y Eugenia. Matilda gan¨® el concurso de dise?o y esta noche ser¨¢ envidia del p¨²blico. Pensando en ello, decidi¨® ir a un tratamiento de belleza y dejarse peinar por una peluquera. Natalie volvi¨® al chalet y se enter¨® de que Matilda hab¨ªa ganado el concurso de dise?o. En seguida, recibi¨® una mada de Beata. Te enteraste de que Mati gan¨® el concurso de dise?o, ?no? -S¨ª, ?qu¨¦ quieres? Cap铆tulo 246 Cap¨ªtulo 246 -Esta noche vamos a dar una fiesta en casa, y vuelves para e. El tono de Beata era g¨¦lido,o si Natalie le debiera mucho dinero. Natalie se neg¨®: -Esta noche tengo algo que hacer, no estoy disponible. -?Natalie! La voz de Beata era furiosa, -Como Mati quer¨ªa tranquilizarte, si no, ?crees que te mar¨ªa? i La familia L¨®pez quedar¨ªa deshonrada si se supiera que fuiste a hacer de servidora! A Natalie le hizo un poco de gracia que ten¨ªa miedo de quedar mal pero pidi¨® a fiesta, no sab¨ªa en qu¨¦ estaba pensando Beata. -Dije que no estoy disponible, si tienes miedo de quedar mal, no me pidas volver. Despu¨¦s de decir eso, Natalie colg¨® el tel¨¦fono, haciendo que Beata se enfadara bastante. Un rato despu¨¦s, Matilda le mand¨® un mensaje. This text is ? N?velDrama/.Org. [Natalie, ?por qu¨¦ no vuelves? ?Es porque tienes miedo de que gente mepare contigo?] [En realidad, no tienes que sentirte inferior. Llevas fuera m¨¢s de diez a?os, es normal que no puedas estar a mi altura cuando vuelvas. Lo m¨¢s importante para gente es verse a s¨ª misma con ridad, que t¨² est¨¦s aldo de Leo s¨®lo har¨¢ que sea ridiculizado por los dem¨¢s.] [?Si yo fuera t¨², lo habr¨ªa renunciado!] Mirando los mensajes de Matilda, Natalie enarc¨® una ceja y lo trat¨®o si no los viera. Por noche, en casa de familia L¨®pez hab¨ªa risas y tertulia. Beata le regal¨® a Matilda una si de ruedas por su lesi¨®n en pierna y lepr¨® el vestido m¨¢s moderno. El vestido erargo y cubr¨ªa pierna lesionada de Matilda. Hoy llevaba un maquije ligero, el pelo recogido, su temperamento era apacible y atra¨ªa f¨¢cilmente atenci¨®n de gente. -?Beata, qu¨¦ envidia que tengas una hija tan maravillosa! Si yo fuera t¨², ?me despertar¨ªa riendo todos los d¨ªas en mis sue?os! S¨ª, mi hija lo aprende todo, ?pero no es buena en nada! ?Si e fuera tan buenao Mati, no tendr¨ªa que preocuparme! -?No s¨¦ qui¨¦n tendr¨¢ suerte de casarse con una mujer tan estupendao Mati! En los cumplidos y rdes, Beata no pod¨ªa dejar de sonre¨ªr, con orgullo en los ojos, pero fingiendo modestia. +15 BONUS -El ¨¦xito de Mati es fruto de su propio esfuerzo. Por cierto, consigui¨® firma que le pedisteis. Al oir esto, los ojos de gente se llenaron de alegria y sorpresa, -?De verdad? ?De verdad consigui¨® la firma de Elia? Beata asinti¨®: -Por supuesto, no tengo por qu¨¦ mentiros. Entreg¨® firma que le hab¨ªa dado Matilda a sus amigas y sonri¨®: -Si Mati no conociera a Elia, no habr¨ªa podido consegui. Es realmente firma de Elia. ?Qu¨¦ tipo de persona es? ?Es hombre o mujer? Mati, eres demasiado amable. ?Si tuviera un hijo, har¨ªa que se casara contigo! Es realmente firma de Elia. ?Qu¨¦ tipo de persona es? ?Es hombre o mujer? Aunque sab¨ªa que estaba siendo elogiosa, Matilda se sinti¨® encantada al o¨ªrlo, y sonrisa de su rostro era genuina. Elia es mujer, de unos cuarenta a?os, con una personalidad agradable. Se oy¨® un repentino alboroto en puerta. Los invitados giraron cabeza y vieron que Nina, vestida con un sari nco, entraba lentamente. Nina hab¨ªa quedado tercera en el concurso de dise?o, y Matilda conoc¨ªa, pero se llevaban tres o cuatro a?os de diferencia, as¨ª que no se conoc¨ªan bien. Para Matilda, e era una desvalida. Una des mujeres ricas que rodeaban a Matilda y Beata era muy amiga de madre de Nina, y cuando vio Nina se acerc¨® r¨¢pidamente a e con una sonrisa en cara. Se?ora Rosa, ?vino a fiesta? La persona mada Se?ora Rosa sonri¨® y dijo: -S¨ª. ?Por qu¨¦ no vino tu mam¨¢? Cap铆tulo 247 Cap¨ªtulo 247 Hoy no se encuentra bien, as¨ª que est¨¢ descansando. Mientras haba, Nina vio firma en mano de se?ora Rosa y exm¨® involuntariamente. -Esta¡­ ?Es firma de Elia? Antes le pidi¨® a su pap¨¢ que le pidiera firma de Elia, pero su pap¨¢ no fue a busca y le prohibi¨® que se acercara a Elia, lo que puso furiosa a Nina. No esperaba que se?ora Rosa consiguiera. Se entreg¨® en mano a Nina con una sonrisa, -Este es firma que te ped¨ª. Menos mal que est¨¢s aqu¨ª, as¨ª no ma hace falta ir a tu casa. Nina lo recibi¨® sorprendida: ?Gracias, se?ora Rosa! La se?ora Rosa se ri¨® y dijo: -Yo no puedo hacer eso. La se?orita L¨®pez fue quien lo consigui¨®, y e es a quien debes agradec¨¦rselo. ¨C Despu¨¦s de o¨ªr esto Nina gir¨® cabeza hacia Matilda y le dijo agradecida: ?Gracias Se?orita L¨®pez, y felicidades por ganar el concurso de dise?o! Matilda sonri¨® con altaner¨ªa y dijo: -T¨² tambi¨¦n muy buena, quedaste en tercer lugar, ?no? Nina asinti¨®, S¨ª. Eres mejor que yo. Mi padre me dijo que aprendiera de ti. Antes de venir a fiesta, Nina no sent¨ªa nada por Matilda, pero despu¨¦s de enterarse de que conoc¨ªa a Elia y ten¨ªa su firma, actitud de Nina hacia e cambi¨® inmediatamente. -No tan exagerada. He visto tu dise?o y tambi¨¦n es excelente. Nina no continu¨® este tema, pero pregunt¨® a Matilda con curiosidad: -?C¨®mo os conocisteis Elia y t¨²? Es mi ¨ªdolo. La sonrisa en el rostro de Matilda era un poco extra?a, -En un evento en el extranjero, no esperaba que fuera jurado en el concurso de dise?o. -?Invitaste a Elia a esta fiesta? Desde que se encontr¨® con Elia por casualidad en su casa ¨²ltima vez, ten¨ªa ganas de ver c¨®mo era Elia, ser¨ªa mejor si conociera a Elia. Matilda frunci¨® losbios y dijo lentamente: -La invit¨¦, pero no creo que tenga tiempo de venir. Est¨¢ muy ocupada en el trabajo. -Bueno. Nina estaba un poco decepcionada, pero ten¨ªa ro que Elia no era una persona que cualquiera *15 BONUS Por cierto, conoces a Elia. ?Tienes una foto de e? Es mi idolo, estoy curiosa de c¨®mo es, Matilda neg¨® con cabeza: ¡ªNo, a gente de esa edad no le gusta hacerse fotos. Nina se sent¨ªa algo raro. -?Esa edad? Elia ten¨ªa m¨¢s o menos edad de Matilda, ?no? Antes de que Matilda dijera, se?ora Rosa dijo: ¡ªS¨ª, Elia tiene m¨¢s o menos nuestra edad, as¨ª que es normal que no le guste que fotografien. Nina frunci¨® el ce?o, mir¨® a Matilda y dijo: -?Est¨¢s segura de que realmente conoces a Elia? N?velDrama.Org holds this content. Evidentemente, chica con que se cruz¨® ¨²ltima vez s¨®lo ten¨ªa veinte a?os, ?c¨®mo iba a tener misma edad que su madre? A Matilda se le aceler¨® el coraz¨®n y tuvo un mal presentimiento. Pensando que Nina no pod¨ªa haber conocido a Elia en absoluto, Matilda se calm¨® y asinti¨® con cabeza: -Bueno, tambi¨¦n nos vimos hoy despu¨¦s del concurso. Justo despu¨¦s de decir eso, cara de Nina se volvi¨® extremadamente fr¨ªa. -?Est¨¢s mintiendo! Su voz era tan alta que instant¨¢neamente atrajo atenci¨®n de gente a su alrededor. Al ver que multitud empezaba a prestarles atenci¨®n, se?ora Rosa se apresur¨® a tirar de mano de Nina. -Nina, ?por qu¨¦ gritas tanto? Nina se mof¨®: -Porque Elia y yo nos cruz¨¢bamos antes, pero no sab¨ªa que era Elia. Estoy segura de que Elia tiene m¨¢s o menos misma edad que yo, jes imposible que tenga cuarenta a?os! +15 BONUS Cap¨ªtulo 248 Cap铆tulo 248 Cap¨ªtulo 248 Matilda estaba nerviosa, pero hizo todo lo posible por calmarse. Miro a Nina gelidamente y dijo pbra por pbra: -Se?orita Futil, no s¨¦ por qu¨¦ lo dices, pero estoy bastante segura de que E es una mujer de unos cuarenta a?os. Si no me crees, puedo pedirle que se haga una foto de grupo conmigo pr¨®xima vez que veas. Beata tambi¨¦n estaba enfadada y dijo con voz fr¨ªa: -Se?orita Futil, por ser una invitada, no te culpo, pero si quieres armar jaleo, ?no nos asustas! El rostro de Nina no ten¨ªa expresi¨®n, pero su tono era despectivo. Hay otra cosa que no he dicho. Despu¨¦s del concurso de hoy, t¨² y yo hemos estado esperando los resultados en el sal¨®n, y ya eran m¨¢s des cuatro de tarde cuando salieron los resultados. Le pregunt¨¦ a mi padre, y Elia se fue as dos, as¨ª que ?c¨®mo pudiste ve? Bas¨¢ndose en estas dos cosas, Nina pod¨ªa estar segura de que Matilda estaba mintiendo. La cara de Matilda se puso nca, realmente no conoc¨ªa a Elia, pero no pod¨ªa admitirlo ahora, de lo contrario todos se reir¨ªan de e. Con l¨¢grimas en los ojos, mir¨® acusadoramente a Nina y le dijo: -Se?orita Futil, no s¨¦ por qu¨¦ me cuestiona tanto. Yo gan¨¦ el primer lugar en el concurso de dise?o y t¨² el tercero, ?est¨¢s celosa de m¨ª? ?Por eso est¨¢s buscando problemas aqu¨ª a prop¨®sito? Nina se mof¨® con desprecio y desd¨¦n en los ojos y tir¨® firma falsa al suelo. -?De qu¨¦ tengo que estar celosa? ?Celosa de que mientas? Si no hubieras mentido a gente diciendo que conoc¨ªas a Elia y hubieras conseguido una firma falsa para enga?arnos, ?ni siquiera me habr¨ªa molestado contigo! Si hubiera sido cualquier otra cosa habr¨ªa estado bien, pero Nina no soportaba que Matilda mintiera diciendo que conoc¨ªa a su ¨ªdolo. ?Tienes pruebas de que m¨ªa es una firma falsa? ?Y c¨®mo probar que lo que dices es cierto? Dices que tiene veinte a?os, ?es verdad? -Este concurso de dise?o lo organiz¨® nuestra familia y e era juez. Le pregunt¨¦ a mi padre y me lo dijo. ?Mi padre me minti¨®? En cuanto Nina termin¨® de har, de repentes caras de todos los presentes cambiaron al mirar a Matilda. -La gente de Familia Futil conoce sin duda a Elia, y no tiene por qu¨¦ mentir. Si Matilda conociera realmente a Elia, habr¨ªa contactado inmediatamente con e para que testificara a su favor, pero no pod¨ªa decir nada. Al notar ques miradas de sus amigas se tornaban despectivas y desdefiosas, el rostro de Beata enrojeci¨® al instante y miro hacia Matilda. -Mati, explicate. La firma que me diste era real, no? Matilda se mordi¨® elbto inferior e iba a har cuando de repente alguien dijo: ¨CRecuerdo que JM es la marca de Elia, Patricia debe conocer a E, Hamamos a Patricia y preguntamos, as¨ª sabremos qui¨¦n miente, La cara de Matilda se puso nca. Si maban a Patricia, no podr¨ªa ocultar que no conoc¨ªa a Elia. Beata vio esa expresi¨®n en cara de Matilda yprendi¨® que su firma era falsa, Se enfad¨®, ?sin saber que Matilda har¨ªa algo as¨ª y avergonzar¨ªa dnte de tanta gente! Sin embargo, en este momento, aunque supiera que Matilda estaba enga?¨¢nd, no pod¨ªa permitir que se descubriera. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Pero Nina no les dio tiempo a reionar y marc¨® inmediatamente el n¨²mero de Patricia, -H Patricia, soy Nina.Alguien cogi¨® firma falsa de E y dijo que Elia tiene cuarenta a?os, pero que yo sepa, Elia parece tener veinte, ?no? Nina encendi¨® el altavoz despu¨¦s de preguntar, y al instante todass miradas se fijaron en su tel¨¦fono m¨®vil. Patricia no tard¨® en contestar. -H, se?orita Futil, efectivamente Elia tiene unos veinte a?os, ?podr¨ªa darme el nombre del estafador que cogi¨® firma falsa de Elia? Me pondr¨¦ en contacto con Elia para saber si tenemos que denunciarlo, Nina enarc¨® una ceja y dijo: -Esto no es muy conveniente, despu¨¦s de confirmar edad de Elia, esa persona ya no puede mentir. Gracias, Patricia. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Nina sonri¨® y mir¨® a Matilda, Se?orita L¨®pez, ?todav¨ªa quieres argumentar? La cara de Matilda estaba p¨¢lida, mirando a Nina con odio y rabia, incapaz de decir ni una pbra. Las amigas de Beata no dijeron nada, pero por sus expresiones, sab¨ªa que volver¨ªan a re¨ªrse de e a su espalda. Toda s principal estaba cad¨ªsima. +15 BONUS Cap¨ªtulo 249 Cap铆tulo 249 Cap¨ªtulo 249 Finalmente Nina dijo: ¡ú¡ú Les dejo a todos. P?sento bien esta noche. La se?ora kosa tambi¨¦n se apresur¨® a decir: -Olvidenlo todos. Despu¨¦s de todo, Mati todav¨ªa es una ni?a, es normal que a veces seapetitiva. Hablemos de otra cosa. Poco a poco el ambiente empez¨® a animarse, pero tanto Beatao Matilda sab¨ªan que esta noche iban a pasar verg¨¹enza. Beata reprimi¨® su enfado. Hasta que los invitados se marcharon, abofete¨® a Matilda. N?velDrama.Org holds this content. ¡ª?Mam¨¢! Matilda se tapo cara y exm¨® conmocionada, mirando a Beata asombrada, con los ojos llenos de agresividad e incredulidad. -?Por qu¨¦ me pegaste? Ricardo, a sudo, tambi¨¦n se sobresalt¨®, -Beata, ?est¨¢s loca? Beata se burl¨® y apret¨® los dientes, -No conoces a Elia, est¨¢ bien, pero me enga?aste con una firma falsa y me avergonzaste dnte de todos los invitados. Mati, ?c¨®mo llegaste a ser as¨ª? Matilda llor¨® desconsda, -Mam¨¢, no quer¨ªa decepcionarte. No esperaba que Nina fuera tan directa y me destrozara en p¨²blico. Siento haberte defraudado¡­ Ricardo frunci¨® el ce?o sorprendido, -?Qu¨¦ firma falsa? En aquel momento, estaba ocupado hando de negocios con su socio, sin prestar atenci¨®n a es. Beata hizo una mueca de desprecio y le cont¨® a Ricardo lo sucedido, despu¨¦s volvi¨® enfadada a su dormitorio. Ricardo se qued¨® un rato cado y mir¨® a Matilde, ¨CMati, no es para tanto. No te preocupes. Todo el mundo lo olvidar¨¢ a lorgo de tiempo. Matilda asinti¨®, baj¨® los ojos y dijo: Pap¨¢, ya lo s¨¦. Bueno. Tengo trabajo que hacer, no volver¨¦ esta noche. Descansa bien. Cuando Ricardo se march¨®, Matilda regres¨® a su dormitorio con el rostro sombr¨ªo, enfadada y molesta. Era Beata quien hab¨ªa obligado a pedirle una firma, ?y ahora culpaba de todo! -?Buzz! El m¨®vil que ten¨ªa aldo son¨® de repente y Matilda se sorprendi¨® al ver que era Gis, con +15 BONUS Bel onsento en que lo cogi¨®, le lleg¨® voz de Gis con una sonrisa. Mati, me be enterado de que has ganado el campeonato del concurso nacional de dise?o. Bahorabuena -C, gracias ?C¨®mo va tu trabajo? -Sen. He estado rodando un par de series y he contratado a un profesor de interpretaci¨®n. Quando se emita serie, ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil conseguir m¨¢s obras en el futuro. Matilda bajo los ojos y sonri¨®: -Me alegro mucho, eres muy guapa, seguro que triunfas en el mundo del espect¨¢culo. -Jajaja, eso espero. Todav¨ªa tengo una escena nocturna, voy a maquirme. Hasta luego. Matilda colg¨® el tel¨¦fono y abri¨® el chat con Leonardo. No vino a fiesta de hoy y no envi¨® ningin mensaje de felicitaci¨®n. Parec¨ªa que estabapletamente inclinado hacia Natalie. Se qued¨® mirando panta con mirada g¨¦lida durante un buen rato y sonri¨® fr¨ªamente. Aunque muriera, jno permitir¨ªa que Leonardo y Natalie estuvieran juntos! Natalie estaba lista para irse a cama despu¨¦s de ducharse, y recibi¨® una mada de Tina. -Natalie, tengo algo gracioso que contarte. AUD Cap铆tulo 250 Cap¨ªtulo 250 -?Qu¨¦ cosa? -Hizo Familia L¨®pez una fiesta de celebraci¨®n para Matilda esta noche. Matilda se li¨® con firma falsa de Elia para regr. Descubrieron que era falsa y revron al p¨²blico. ?Qu¨¦ verg¨¹enza! Natalie estaba realmente sorprendida de que Matilda regra a alguien con una firma falsa. ? No ten¨ªa miedo de que alguien supiera? -Es un poco huminte de verdad. Si hubiera sabido que esta noche era tan interesante, habr¨ªa ido. Natalie se ri¨® y dijo: -?Has terminado el trabajo? Tina: Tras unos segundos de silencio, Tina colg¨® el tel¨¦fono. Natalie dej¨® el tel¨¦fono y apag¨® luz para dormir. Lo que le pas¨® a Familia L¨®pez no tuvo nada que ver con e en absoluto. Inesperadamente, a ma?ana siguiente, cuando Natalie se dispon¨ªa a salir para Ricardo estaba esper¨¢nd en puerta. el trabajo, Natalie le mir¨® tranqumente: ¨CSe?or L¨®pez, ?qu¨¦ quieres? Tengo que ir a trabajar. Ricardo arrug¨® el ce?o, un poco molesto por actitud de Natalie, pero resisti¨® el impulso de rega?a. Natalie, he o¨ªdo que t¨² y el se?or Ramos est¨¢n divorciados. -Bueno, ?por qu¨¦? -Como est¨¢s divorciada, vuelve a casa. Lo que pasa es que muy poca gente sabe que estuviste casada con ¨¦l, as¨ª que estos d¨ªas har¨¦ que alguien te presente a unos hombres m¨¢s adecuados para que los conozcas. Natalie lo mir¨® sorprendida, no esperaba que Ricardo dijera algo as¨ª. -No volver¨¦ a Familia L¨®pez. El rostro de Ricardo se enfri¨® al o¨ªrlo, ?Tonter¨ªas! Ya est¨¢s divorciada de Leonardo. No vas a volver a Familia L¨®pez, ?qu¨¦ sentido tiene vivir afuera? ???? Los ojos de Natalie no mostraban calidez, -Se?or L¨®pez, te repito, Familia L¨®pez nunca ha sido mi hogar, y no se te ocurra pensar que puedes manipr mi vida. 77 +15 BONUS El rostro de Ricardo se puso rigido y dijo enojado: -Hago esto por tu bien! ¡ª?Por mi bien, o me veso un pe¨®n que puede traer beneficios al Grupo L¨®pez? ?Deber¨ªas saberlo muy bien!ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -?Qu¨¦ quieres decir con eso? Soy tu padre, ?puedo hacerte da?o? Natalie ri¨®, -?Cu¨¢ntas veces me has hecho da?o en estos a?os? No vuelvas a buscarme en el futuro, o creo que a se?ora Jim¨¦nez le gustar¨ªa sabers cosas que hiciste a escondidas. El rostro de Ricardo se volvi¨® de repente airado y apret¨® los dientes, -?Qu¨¦ significa? Sin embargo Natalie no le hizo caso y se march¨®. Ricardo segu¨ªa un poco sorprendido hasta que el coche de Natalie desapareci¨® de su vista. ?Lo sabia e? No. Lo escondi¨® muy bien, era imposible que e lo supiera. Debido a presencia de Ricardo, Natalie estuvo de mal humor toda ma?ana. Despu¨¦s de reuni¨®n, Tina sigui¨® hasta su despacho. -?Qu¨¦ te pasa esta ma?ana? ?De mal humor? Natalie neg¨® con cabeza: -No, ?qu¨¦ quer¨ªas? -Bueno, m calidad del tejido nos ha causado p¨¦rdidas de al menos 1,4 millones de dres. ?Qu¨¦ vas a hacer al respecto? Natalie dijo: -Que el abogado redacte un documento, el contenido es utilizar los dividendos a final de a?o parapensars p¨¦rdidas de MY, ll¨¦valo al hospital para que lo firme tu t¨ªo. Tina frunci¨® el ce?o, -No deber¨ªa firmarlo tan f¨¢cilmente. -Entonces susp¨¦ndelo de su trabajo. De acuerdo. Entendido. Antes del mediod¨ªa, Enrique acudi¨® furioso a Natalie con el documento y se lo estamp¨® en el escritorio. -Se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ quieres decir con eso? Natalie lo mir¨® con expresi¨®n tranqu y dijo: -El se?or Rojas caus¨® da?os a empresa, es normal que tiene que pagar por ello, ?no? -Como expliqu¨¦ antes en el hospital, este es un problema del departamento depras. No tiene nada que ver conmigo. -Usted es el que firm¨® los papeles, y es el responsable, ?cree que con una frase puede eludir Cap铆tulo 251 Cap¨ªtulo 251 El acept¨®sisiones ilegales, y Natalie le har¨ªa devolves con intereses. ?No voy a firmar esto! Entonces ser¨¢ suspendido por un tiempo. Volver¨¢ cuando est¨¦ dispuesto a pagars p¨¦rdidas de empresa. Enrique ten¨ªa los ojos llenos de ira, apret¨® los dientes y dijo: Natalie, no seas tan brusca, ?de verdad crees que tengo miedo? Natalie sonri¨®: ¨Cro que s¨¦ que el se?or Rojas no tiene miedo. Si el se?or Rojas no est¨¢ contento con esta soluci¨®n, podemos ir a los tribunales. Justo despu¨¦s de decir eso, Enrique se qued¨® cado. Despu¨¦s de unrgo rato, apret¨® los dientes y dijo: Natalie, esp¨¦rame! Tras decir eso, se dio vuelta y sali¨® dando un portazo. Natalie sigui¨® leyendo tranqumente los documentos. Casi a hora de salida del trabajo, Leonardo hizo una mada telef¨®nica. -Volvemos juntos a Mansi¨®n de Armon¨ªa por tarde. Mi abu sabe lo de nuestro divorcio. Natalie apret¨® el m¨®vil inconscientemente, baj¨® los ojos y dijo: -De acuerdo. Cuando volvieron a Mansi¨®n de Armon¨ªa, ya eran m¨¢s des siete de tarde. Se sorprendi¨® un poco al ver a Antonia y Ram¨®n tambi¨¦n en el sal¨®n. Cuando e y Leonardo se casaron, no aparecieron, demostrando que no les importaba. Ahora que estaban divorciados, Antonia y Ram¨®n estaban aqu¨ª. Adem¨¢s de ellos, Tadeo estaba all¨ª, sentado cadamente junto a abu sin expresi¨®n en cara. Natalie, ?Leo y t¨² se divorciaron? Natalie mir¨® a triste Josefina y asinti¨® con cabeza: -Si Los ojos de Josefina se llenaron de tristeza y suspiro pesadamente. Uf¡­ Es Leo el que no tiene suerte¡­. Apenas dijo eso, Antonia se mof¨® y dijo: -Me alegro que se divorcien, Leo se merece una mujer mejor. Creo que Matilda es buena, hace poco gan¨® el concurso nacional de dise?o¡­ +15 BONUS This text is ? N?velDrama/.Org. Sin terminar frase, fue interrumpido por Leonardo, ?Mam¨¢, ya te dije que no te preocupes por mis asuntos! Antonia apret¨® los dientes, sus ojos estaban llenos de ira e insatisfi¨®n. -?Si no fueras mi hijo, no me preocupar¨ªa tanto! ?Es imposible que est¨¦ con Matilde, ni se te ocurra! -?T¨², est¨¢s satisfecho hasta que muera por el enfado! Josefina mir¨® fr¨ªamente a Antonia, -?C¨¢te ya! Esto es entre Leo y Natalie, ?qu¨¦ est¨¢s metiendo? Antonia estaba disgustada, peroo Josefina era madre de su marido, ya no dijo nada. Josefina sab¨ªa que se divorciar¨ªan desde que vio a Leonardostimar a Natalie en el balneario por defender a Matilda. Pensaba que Leonardo desafiando lluvia para ir a Ciudad Verde a buscar a Natalie hubiera conmovido. No sab¨ªa que hac¨ªa tiempo que se hab¨ªan divorciado sin decirse nada. ¡ªEst¨¢ bien, ya que se divorciaron, no voy a persuadirlos, vida es todo suya, espero que no se arrepientan en el futuro. Les he convocado a todos hoy, hay una cosa m¨¢s que anunciar. -?Qu¨¦ cosa? Antonia mir¨® a Josefina y ten¨ªa un mal presentimiento. -Tadeo ya ha vuelto, yo parte de familia Ramos, he decidido que trabaje tambi¨¦n en el Grupo Ramos. En cuanto Josefina lo dijo, Antonia se levant¨® bruscamente: -?No estoy de acuerdo! Si Tadeo se un¨ªa al Grupo Ramos, tendr¨ªa quepetir con Leonardo por el Grupo Ramos, ?y e definitivamente no estar¨ªa de acuerdo! Josefina mir¨® y dijo con expresi¨®n sombr¨ªa: -Te estoy informando, no pidiendo tu opini¨®n. Antonia ech¨® un vistazo a Tadeo que estaba cado a undo y apret¨® los dientes, ¡ªNo me opongo si quieres entrenar a Tadeo, pero el Grupo Ramos ha sido dirigido por Leo durante tantos a?os, y ahora que de repente se permite a Tadeo entrar en el grupo, los ionistas no le obedecer¨¢n. Josefina frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -No te preocupes. No olvides que Tadeo tambi¨¦n es miembro del Grupo Ramos. Si no hubiera sido por muerte idental de los padres de Tadeo, no le hubiera tocado a Ram¨®n hacerse cargo del Grupo Ramos. Mir¨® a Leonardo, -Leo, ?qu¨¦ te parece esto? Cap铆tulo 252 Cap¨ªtulo 252 Leonardo dijo con calma, -Estoy de acuerdo. -Bien, entonces a partir de ma?ana Tadeo trabajar¨¢ en el Grupo Ramos. Despu¨¦s de finalizar el asunto, Josefina se levant¨® y dijo, -Estoy cansada. Ustedes v¨¢yanse a casa a descansar, Natalie, ven aqu¨ª, quiero har contigo. Natalie sigui¨® a Josefina y se fueron juntas, luego de volver al dormitorio Josefina mir¨® a Natalie y le dijo seriamente: -Natalie, ?realmente Leo y t¨² no van a volver a estar juntos? E le ten¨ªa mucho cari?o a Natalie, por eso todav¨ªa quer¨ªa convence de nuevo para Leonardo. Natalie frunci¨® losbios y asinti¨®: -No, abu. No estoy bien con el se?or Ramos, a ¨¦l le gusta Matilda, y es mejor para nosotros que nos separemos. -Pero me parece que persona que le gusta ahora eres t¨². Las pbras de Josefina hicieron que el coraz¨®n de Natalie diera un vuelco. ?A Leonardo¡­ ?le gusto??> -Abu, esta es su ilusi¨®n. En este momento est¨¢ demostrando que le importo s¨®lo porque de repente pienso irme de ¨¦l y no est¨¢ acostumbrado por un tiempo, no puede ser que le guste. Josefina le cogi¨® mano y le dijo despacio: -Si¡­ Si realmente le gustas, ?quieres darle una oportunidad? Natalie baj¨® cabeza, se qued¨® cada un rato, neg¨® con cabeza. -Abu, mi amor por ¨¦l se consumi¨® estos tres a?os, y no quiero pasar por ese sentimiento de decepci¨®n otra vez. Los ojos de Josefina estaban llenos de tristeza, palme¨® mano de Natalie y dijo: -Lo entiendo. Fue duro para Natalie ver mirada triste de Josefina. Pero en lugar de dejar que se aferrara a expectativas imposibles, ser¨ªa mejor dejar que aceptara realidad. Cuando Natalie sali¨® del dormitorio de Josefina, Leonardo era el ¨²nico que quedaba en el sal¨®n. Al o¨ªr pasos, se levant¨® del sof¨¢ y gir¨® cabeza para mirar a Natalie. -?Terminaste de har ?on abu? S¨ª. La mir¨® con los ojos abatidos, una suave luz se derram¨® desde lo alto de su cabeza, y sus ojos +15 BONUS e se estremeciera involuntariamente. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -Te llevar¨¦ a casa. La voz de Leonardo devolvi¨® cordura a Natalie, que se apresur¨® a decir con fingidapostura: - Vale. Al darse cuenta de que ¨²ltimamente hab¨ªa vuelto a quear, Natalie sinti¨® que no eta algo bueno y tuvo que buscar manera de calmarse. En el camino de vuelta, los dos estaban en silencio. Hasta que el coche se detuvo dnte del chalet y cuando Natalie estaba a punto de bajarse, Leonardo la agarr¨® de repente de mu?eca. Natalie volvi¨® cabeza para preguntarle qu¨¦ quer¨ªa, pero susbios fueron tomados por Se qued¨® paralizada y estaba a punto de apartar a Leonardo, pero ¨¦l solt¨®. -Ma?ana me voy de viaje de negocios a Estados Unidos, puede que durar¨¢ una semana. Natalie frunci¨® el ce?o, -No tienes que decirme algo as¨ª. Pero quiero decirtelo. ¨¦l E mir¨® los ojos cari?osos de Leonardo y dijo fr¨ªamente: ¨CSe?or Ramos, si sigues as¨ª, no creo que sea buena idea que nuestra rci¨®n contin¨²e. Leonardo sonri¨®, retir¨® los ojos y dijo en voz baja: -Lo s¨¦. -Gracias por traerme a casa. Tras decir eso, Natalie empuj¨® puerta del coche y se march¨® sin mirar atr¨¢s. El coche de Leonardo se detuvo en puerta unos minutos antes de arrancar. Estaba oscuro en el Chalet, parec¨ªa que Luc¨ªa se hab¨ªa ido al evento. Sin encenders luces, se dirigi¨® al sof¨¢ y se sent¨®, cerrando los ojos mientras recordaba los detalles de este tiempo con Leonardo. Tal vez fue el momento en que lo vio aparecer de repente en el diluvio lo que derriti¨® lentamente su coraz¨®n duro. Abri¨® lentamente los ojos y tom¨® una decisi¨®n firme. No pod¨ªa seguir as¨ª o, tarde o temprano, volver¨ªa a enamorarse de ¨¦l. A ma?ana siguiente, cuando Natalie lleg¨® a oficina, Enrique fue a ve. +15 BONUS Cap¨ªtulo 253 Cap铆tulo 253 Cap¨ªtulo 253 Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. -Se?orita L¨®pez, jestoy de acuerdo en indemnizar a empresa por los da?os! Natalie contest¨® con calma, -Muy bien. Depositas el dinero en cuenta de empresa. Si haces algo as¨ª de nuevo, dejas tu dimisi¨®n sobre mi mesa. Enrique apret¨® los dientes antes pbras de Natalie y se mof¨®: -Se?orita L¨®pez, no te preocupes. No olvidar¨¦ lo que ha pasado hoy, ?y nunca habr¨¢ otra vez! -Tambi¨¦n espero que el se?or Rojas recuerde esta li¨®n. Enrique volvi¨® a su despacho con rabia en los ojos. ?No dejar¨ªa que Natalie y Tina se marcharan! ?Iba a ocuparse de MY! Por tarde, a hora del trabajo, Tina entr¨® corriendo en el despacho de Natalie. -Natalie, mira en Twitter, alguien ha colgado un v¨ªdeo en el que est¨¢s pegando a Matilda, que acaba de ganar el concurso nacional de dise?o y est¨¢ mando mucho atenci¨®n. Ahora los internautas te est¨¢n insultando. Natalie abri¨® Twitter y ya hab¨ªa varios trendings. #La campeona del concurso de dise?o Matilda fue golpeada# #Identidad de persona que golpe¨® a Matilda# #Natalie y Matilda son gems# Natalie hizo clic en el primer v¨ªdeo y lo reconoci¨®o una escena del d¨ªa en que Matilda y Beata rega?aron a sus padres adoptivos por haber sido golpeadas por e en el concurso de dise?o. Natalie hizo clic en el primer v¨ªdeo y lo reconoci¨®o una escena del d¨ªa en que Matilda y Beata rega?aron a sus padres adoptivos por haber sido golpeadas por e en el concurso de dise?o. [?Qu¨¦ viciosa! La dise?adora Matilda est¨¢ herida en pierna, si no fuera por gente que est¨¢ a su lado, ?nadie sabr¨ªa lo que habr¨ªa hecho para hacer da?o a dise?adora Matilda!] [He averiguado que mujer que golpe¨® es hermana gem de Matilda, que se perdi¨® al nacer y fue regresada cuando ten¨ªa diecis¨¦is a?os.] [Dicen que no se gradu¨® de escu secundaria, sus calificaciones eran muy pobres, y siempre estaba celosa de Matilda, imitando a e, pero en realidad, ?era una payasa!] [Me enter¨¦ de que trabajao servidora en el concurso de dise?o, llevando agua a los concursantes todos los d¨ªas. Supongo que estaba celosa de que dise?adora Matilda pudiera perdi¨® cabeza y le dio una paliza a dise?adora Matilda!] +15 BONUS [No sab¨ªa que be y trabajadora die?adora Matilda ten¨ªa una hermana gem tan m. ?Me da tanta pena!] Losentarios eran casi todos rega?¨¢nd, y Natalie los hoje¨® con indiferencia, sin que su cara se inmutara en absoluto. Al ver su rostro tranquilo, Tina se enfad¨®. Como hab¨ªa sufrido demasiadas veces parcialidad y ignorancia de gente de Familia L¨®pez, era capaz de hojear losentarios que atacaban con tanta calma. -Natalie, ?voy a conseguir que algunos haters te ayuden a rega?arlos? Natalie sacudi¨® cabeza, dej¨® el m¨®vil y mir¨® a Tina, -Tina, no te preocupes por este asunto. Puedo encargarme. -?De verdad no quieres que te ayude? -No hace falta. No te preocupes, puedo solucionarlo. -De acuerdo entonces. Cuando Tina se fue, Natalie volvi¨® al trabajo. Al cabo de dos horas, alguien averigu¨® su n¨²mero de m¨®vil y su diri¨®n, le envi¨® todo tipo de por tel¨¦fono. mensajes desagradables y amenazadores y no dej¨® de ma Natalie apag¨® el tel¨¦fono, con intenci¨®n de ocuparse de esto despu¨¦s del trabajo. Por otrodo, en Familia L¨®pez. Matilda se mostr¨® satisfecha al ver que los internautas reprend¨ªan a Natalie pero simpatizaban con e. No esperaba que alguien hab¨ªa grabado y publicado el v¨ªdeo en Inte que Natalie le hab¨ªa pegado aquel d¨ªa. Ahora ya no ten¨ªa que hacer nada a Natalie, esos internautas ayudar¨ªan. Al ver c¨®mo rega?aban a Natalie y c¨®mo genteprobaba su diri¨®n y n¨²mero de tel¨¦fono, Matilda se ech¨® a re¨ªr. No ten¨ªa que hacer nada, s rega?inas y el acoso de aquellos internautas har¨ªan que Natalie se derrumbara porpleto! Contenta porm momento, Matilda estaba a punto de colgar el tel¨¦fono y recibi¨® una mada -Matilda, ?hiciste lo de inte? Today¡¯s Bonus Offer +15 BONUS Cap¨ªtulo 254 Cap铆tulo 254 Cap¨ªtulo 254 La voz de Leonardo era fr¨ªa,o una cuchi de hielo que se vara en el coraz¨®n de Matilda, y su ira pod¨ªa sentirse a trav¨¦s del tel¨¦fono. Matilda agarr¨® el tel¨¦fono con fuerza y apret¨® los dientes: -Leo, ?es as¨ªo piensas de m¨ª? Soy yo la que ha sufrido los golpes, no te preocupas por m¨ª, ?y crees que he hecho yo? Pasaron unos segundos de silencio antes de que Leonardo hara. ¨CMejor que no seas t¨². Tras decir eso, colg¨® el tel¨¦fono. Matilda golpe¨® con fuerza el tel¨¦fono contra cama, con rab¨ªa en los ojos. En Estados Unidos. Al ver ques cosas sub¨ªan de tono en inte, Leonardo dijo fr¨ªamente: -Carlos, vete a calmar este asunto. ?No quiero ver nada rcionado con esto! -De acuerdo, se?or Ramos. Pronto, esas trendings desaparecieron. Pronto, esas trendings desaparecieron. [Disenadora Matilda, ?te haremos justicia!] [No puedo creer que esa mujer con casi misma cara que dise?adora Matilda sea tan viciosa. ?No merece para nada ser hermana de dise?adora Matilda!] [Tengo diri¨®n de mujer, jenv¨ªame un mensaje privado si necesitas!] Losentarios se multiplicaron por decenas de miles en pocos minutos, todos se cre¨ªan justos y quer¨ªan hacer justicia a Matilda. Matilda se emocion¨® al ver estosentarios. Para demostrar que e no ten¨ªa nada que ver con el asunto, public¨® un tweet. Matilda: El asunto que acaba de enconarse en Twitter me ha afectado a m¨ª y a mi familia. Respecto a que Natalie me haya pegado, es un asunto de nuestra familia. Les agradezco por su preocupaci¨®n, y espero que dejen de centrarse en este asunto y puedan prestar m¨¢s atenci¨®n a mis obras. Gracias. En lugar de evitar que el incidente se enconara cuando e lo public¨®, los internautas consideraron que se hab¨ªa visto obligada a hacerlo. El n¨²mero de personas maldiciendo a Natalie de repente aument¨® a¨²n m¨¢s. Matilda quer¨ªa este efecto, una sonrisa g¨¦lida en su rostro. ?Ahora Natalie ser¨ªa cibervida m¨¢s a fondo! bebido a lo que public¨® en Twitter, se volvi¨® incontrble de nuevo, algunas personas incluso encontraron cuenta privada de Natalie en Twitter para enviarle todo tipo de mensajes privados con el fin de abusar de e. Sin embargo, Natalie no sab¨ªa nada de esto. Y aunque lo supiera, no le importar¨ªa, estaba ocupada trabajando. Por noche, cuando Natalie estaba a punto de volver a casa del trabajo, encendi¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Tan prontoo lo encendi¨®, le llovieron innumerables mensajes y el tel¨¦fono estuvo a punto de morirse. Hab¨ªa tantos mensajes privados en Twitter que se quedaba atascada durante mucho tiempo en cuanto lo abr¨ªa, as¨ª que Natalie se limit¨® a cerrar Twitter y abrir WhatsApp. Tambi¨¦n hab¨ªa mucha gente envi¨¢ndole mensajes por WhatsApp, entre ellos Ricardo y Beata, as¨ª como algunas des damas que agreg¨® ens fiestas, pero nos conoc¨ªa bien. Los mensajes de Leonardo eran los m¨¢s numerosos, una docena seguidos, y muchas madas telef¨®nicas. Natalie hizo clic en el chat de di¨¢logo y aparecieron los mensajes de Leonardo. El m¨¢s antiguo se produjo poco despu¨¦s de que el v¨ªdeo se publicara en Inte. 31 de diciembre, 1899 (4 [Natalie, no leas esosentarios y mensajes en Inte. Yo me encargo] 31 de diciembre, 1899 4 [?Por qu¨¦ no contestas a mis mensajes?] 31 de diciembre, 1899 (4 [Le ped¨ª a Carlos que reservara el vuelo m¨¢s reciente y llegar¨¦ por noche. Si tienes miedo, ve Content ? provided by N?velDrama.Org. a Mansi¨®n de Armon¨ªa a buscar a abu.] 31 de diciembre, 1899 4 [He puesto algunos guardaespaldas alrededor del chalet para protegerte.] 31 de diciembre, 1899 4 [?Por qu¨¦ est¨¢ apagado tu m¨®vil? ?Y no contestas a mis mensajes?] 31 de diciembre, 1899 [Estoy en el aeropuerto. ?Esp¨¦rame!] +15 BONUS Natalie sinti¨® cari?o despu¨¦s de leer esto e inmediatamente marc¨® el n¨²mero de Leonardo, intentando decirle que no ten¨ªa que volver. Today¡¯s Bonus Offer GET Cap铆tulo 255 Cap¨ªtulo 255 Cre¨ªa que pod¨ªa encargarse de esto e s y no quer¨ªa molestarle, tampoco quer¨ªa deberle m¨¢s. Sin embargo, Leonardo hab¨ªa apagado el tel¨¦fono y, obviamente, ya estaba regresando. Natalie baj¨® los ojos y estaba a punto de guardar el tel¨¦fono y marcharse, de repente, recibi¨® una mada de Luc¨ªa. ¨CNatalie, no vuelvas a casa ahora mismo. La puerta del chalet est¨¢ llena de gente, y hay un mont¨®n de hojas de verduras podridas y huevos podridos tirados en puerta, y tambi¨¦n hay gente colocando crisantemos y todo tipo de cosas en el suelo. Acababa de volver a por sus cosas y vio todo esto. Natalie estaba muy preocupada y dijo: -?D¨®nde est¨¢s ahora? No te encontraron, ?verdad? Property of N?)(velDr(a)ma.Org. -No, me fui sin salir del coche. Ahora estoy de camino al hotel, as¨ª que no volver¨¦ en unos d¨ªas. Deber¨ªas encontrar un lugar para esconderte. Si no te importa distancia, ven y qu¨¦date conmigo en el hotel. -No te preocupes. Tengo otro lugare donde quedarme. -De acuerdo. Si siguen as¨ª, ma a polic¨ªa. Esos tipos podr¨ªan empeorar. -S¨ª, lo s¨¦. Voy a salir del trabajo, te dejo. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie encendi¨® inmediatamente c¨¢mara de vigncia fuera del chalet. Lo coloc¨® en un lugar oculto para que nadie se diera cuenta. Al ver a un grupo de personas de pie dnte del chalet y discutiendo c¨®mo arre, Natalie se burl¨®. Enfoc¨® vigncia y guard¨® capturas de panta des caras de todas esas personas, luego m¨® a la polic¨ªa. Poco despu¨¦s, polic¨ªa lleg¨® a entrada del chalet y ech¨® a esas personas. A los cinco minutos, alguien escribi¨® en Twitter que Natalie ten¨ªa miedo de aparecer y dejar que polic¨ªa se acercara y ahuyentara a gente, pero que volver¨ªan a venir y sin duda atrapar¨ªan a Natalie. Natalie envi¨®s capturas de panta de vigncia de esos tipos a persona con el avatar negro. [Mai, ay¨²dame a encontrar informaci¨®n sobre estas personas y env¨ªam]. No solo ellos pudieron averiguar su informaci¨®n, e tambi¨¦n podr¨ªa averiguar de ellos. Natalie acababa de detener su coche frente a El Palomar y le lleg¨® el mensaje de Mai. +15 BONUS Natalie guard¨® el archivo y empuj¨® puerta para salir del coche sintiendo de repente el peligro. Era un estado de alerta que hab¨ªa desarrodo a lorgo de los a?os. Mir¨® r¨¢pidamente a su alrededor y no vio nada fuera de lo normal, pero aque extraua sensaci¨®n persist¨ªa. Reprimi¨® sensaci¨®n y se dirigi¨® hacia puerta del chalet. Justo cuando abr¨ªa cerradura de combinaci¨®n y empujaba puerta, percibi¨® de repente de d¨®nde proced¨ªa extra?a sensaci¨®n. Natalie se dio vuelta y ech¨® a correr deprisa sin pensar. Apenas se hab¨ªa alejado una docena de metros del chalet, de repente, se oy¨® un fuerte estruendo detr¨¢s de e. El chalet explot¨® desde dentro. Una enorme onda expansiva, pa?ada de trozos del chalet, se dirigi¨® hacia Natalie y, aunque corri¨® deprisa, fue alcanzada por un gran trozo de ebro. Escupi¨® una bocanada de sangre y perdi¨® el conocimiento. Cuando abri¨® los ojos, vio una pared ncao nieve. -?Despertaste! Una voz excitada surgi¨® a sudo, Natalie gir¨® cabeza y vio a Leonardo destrozado. En su impresi¨®n, Leonardo era una persona educada y bien vestida, pero ahora ten¨ªa ojeras, barba verde en barbi y ropa arrugada. Natalie abri¨® boca para har, pero se le sec¨® gargantao un hueso. -mo al m¨¦dico. Despu¨¦s de que el m¨¦dico revis¨® a Natalie y se asegur¨® de que estaba bien, Leonardo dio un suspiro de alivio. Natalie a¨²n sent¨ªa algo de dolor, pero no deber¨ªa afectar a sus movimientos. Se incorpor¨® lentamente y estaba a punto de coger el vaso que ten¨ªa aldo, una mano delgada precedi¨® y cogi¨® el vaso de agua. Leonardo le coloc¨® una pajita y se lo llev¨® a boca. Sin vacr, Natalie abri¨® boca y bebi¨®, el agua fresca corri¨® por su garganta y hizo sentir mejor al instante. Despu¨¦s de beber el agua, Natalie pregunt¨® a Leonardo: -?Cu¨¢nto tiempo estuve desmayada? -Un d¨ªa. +15 BONUS ?Tanto tiempo! Natalie frunci¨® el ce?o: ¡ªAcabas de llegar a Estados Unidos y has vuelto. ?Y los negocios? Los ojos de Leonardo se volvieron fr¨ªos y dijo: -Natalie, ?sabes que estuviste a punto de morir? ?Crees que tengo ganas de ocuparme de los negocios? Cap铆tulo 256 Cap¨ªtulo 256 Las manos de Natalie bajos s¨¢banas se tensaron involuntariamente, y baj¨® los ojos, ¡ªNo deber¨ªas haber vuelto. Leonardo se mof¨®, -Tienes raz¨®n, he hecho el rid¨ªculo preocup¨¢ndome por ti. ?Qu¨¦ cabr¨®n soy! Tras decir eso, se march¨® dando un portazo. Natalie apret¨® losbios, desgarrada. Si Leonardo era m¨¢s amable con e, el muro que hab¨ªa construido en su coraz¨®n ser¨ªa m¨¢s fr¨¢gil y un d¨ªa se derrumbar¨ªa en pedazos. Natalie no se dej¨® llevar demasiado tiempo por esta emoci¨®n y se calm¨® r¨¢pidamente. Se levant¨® de cama, dispuesta a salir del hospital. Al abrir puerta de s, vio a Leonardo de pie, con frialdad. Se qued¨® paralizada un momento, ya que cre¨ªa que ¨¦l hab¨ªa salido. ¨C -?Por qu¨¦ no¡­? Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo cogi¨® en brazos y se dirigi¨® hacia el hospital. Estaba apretada contra su pecho, oyendo lostidos firmes y fuertes de su coraz¨®n, su cara se calent¨® involuntariamente y sustidos se aceleraron. -Se?or Ramos, b¨¢jame. Puedo andar. -?C¨¢te si no quieres que te tire al suelo! Su voz estaba te?ida de ira y ten¨ªa mand¨ªb tensa, obviamente segu¨ªa enfadado por lo que acababa de ocurrir, pero abrazaba con cuidado. Natalie baj¨® los ojos y trat¨® desesperadamente de contener alegr¨ªa, no pod¨ªa permitirse volver a cometer el mismo error. Leonardo llev¨® a Royal, donde ahora viv¨ªa. Natalie frunci¨® el ce?o involuntariamente al ver el chalet desconocido. -Se?or Ramos, ll¨¦vame a Bah¨ªa de los Olmos. Leonardo se burl¨®: -?Quieres que te vuelvan a explotar? Natalie: Viendo que Natalie estaba un poco enojada, Carlos se apur¨® a explicarle: ¡ª-Se?orita L¨®pez, hay gente en entrada de Bah¨ªa de los Olmoschalet esperando que aparezcas, es muy peligroso. +15 BONUS Natalie mir¨® a Carlos, -Carlos, ?encontraste a persona que puso bomba en El Palomarchalet? on ¨CBueno, es el personal de mantenimiento del chalet que puso bomba en el chalet excusa del mantenimiento. En cuanto se abra puerta, el temporizador de bomba se activar¨¢ y explotar¨¢ en cinco segundos. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Cu¨¢l es el motivo? ?Era admirador de Matilda? Carlos neg¨® con cabeza, -No seprob¨® porque ya se hab¨ªa suicidado cuando lo encontramos y muri¨® una hora despu¨¦s de que pusiera bomba. E baj¨® los ojos, sintiendo que algo iba mal. Si de verdad quer¨ªa mata, no se habr¨ªa suicidado sin confirmar que hab¨ªa muerto por explosi¨®n, y s¨®lo hab¨ªa una posibilidad para hacerlo. ??Ten¨ªa un c¨®mplice!? ?Y esto fue un hecho premeditado, no deber¨ªa ser un ¨¢vido fan de Matilda, de lo contrario ¨¦l habr¨ªa deliberadamente dejado que Matilda supiera de sus iones.>> ?Lo m¨¢s probable era que intentara utilizar lo de trending, ser represaliado por genteo tapadera para matarme y luego dirigir opini¨®n p¨²blica en esa cosa.?> ?Y s¨®lo deber¨ªa haber una persona que hiciera eso.?> ??Escorpi¨®n!>> > Al pensar en todo esto, Natalie inmediatamente envi¨® un mensaje a Mai. [Escorpi¨®n deber¨ªa estar en Monteflor.] Poco despu¨¦s, Mai le respondi¨®. [Iba a contarte sobre esto, el hombre de mantenimiento que cre¨® bomba estaba en contacto con los hombres de Escorpi¨®n.] Los ojos de Natalie se enfriar¨®n. Escorpi¨®n no matar¨ªa de una manera tan f¨¢cil, esta vez probablemente era una advertencia. [?Puedes averiguar d¨®nde est¨¢?] [Sus movimientos est¨¢n bien ocultos, es muy probable que ya tenga una identidad legal, tal vez ya haya aparecido a t¨²do. Har¨¦ lo posible por averiguarlo, mientras tanto, presta atenci¨®n a gente que te rodea.] [Bien.] +15 BONUS Justo cuando colg¨® el tel¨¦fono, vio que Leonardo se acercaba con una caja de pastis y un vaso de agua, ¡ªT¨®mates pastis, yo voy a trabajar. Si est¨¢s cansada, descansa, y lev¨¢ntate aer cuando criada haga cena preparada. -S¨ª. Natalie tom¨® el agua ys pastis y sesi¨® dnte de Leonardo, y sin decir nada m¨¢s, se dio vuelta y sali¨® del dormitorio. Al Hogar a nuerta, ov¨® voz de Natalie nor detr¨¢s. + Cap铆tulo 257 Cap¨ªtulo 257 Se?or Ramos, igracias! Se detuvo en sus pasos, pero no mir¨® atr¨¢s. De vuelta en el estudio, el rostro de Leonardo se volvi¨® m¨¢s fr¨ªo. -?C¨®mo va investigaci¨®n? -Se?or Ramos, es verdad que este incidente no tiene nada que ver con Matilda. Fue un visitante que grab¨® el video y lo subi¨® a Inte despu¨¦s de ver a Matildao campeona del concurso de dise?o. No hay nada de calor en los ojos de Leonardo. -Bueno, sigue investigando al empleado de mantenimiento que puso bomba, debe ser algo m¨¢s que un fan de Matilda. -Bien. ?Es necesario seguir borrando esos posts en Twitter? -B¨®rralos. Y si es necesario, bloquea cuenta de Matilda. -Ya veo. Arado esto, Leonardo deja ir a Carlos. En el dormitorio, Natalie encendi¨® c¨¢mara de seguridad del Bah¨ªa de los Olmoschalet y segu¨ªa habiendo mucha gente en puerta. Si no se deshac¨ªa de estas personas, Leonardo definitivamente obligar¨ªa a seguir viviendo aqu¨ª, y e no quer¨ªa involucrarse demasiado con ¨¦l. Adem¨¢s, esto hab¨ªa estado supurando durante tanto tiempo, que ya era hora de que hubiera un desece. En los dos d¨ªas siguientes al env¨ªo de ese v¨ªdeo, los seguidores de Matilda aumentaron en m¨¢s de cien mil. Matilda estaba muy satisfecha consigo misma, no esperaba que un v¨ªdeo pudiera tener un impacto tan grande. Sis imitaciones que Natalie hab¨ªa hecho de e eran difundidas por otros, sus fans aumentar¨ªan m¨¢s r¨¢pido. Pensando en esto, a Matilda se le qued¨® inconscientemente una sonrisa en cara. Parec¨ªa que Natalie hab¨ªa nacido para que e utilizara para llegar a lo m¨¢s alto. En este momento, Natalie public¨® un tweet. Al hacer clic, yio varios clips de audio, Matilda hizo clic en uno de ellos, era e burl¨¢ndose de +15 BONUS Le temban un pocos manos al o¨ªrlo e inmediatamente m¨® a Natalie. -?Natalie! ?Est¨¢s loca? ?Borra ese tweet! Al o¨ªr voz exasperada de Matilda, Natalie parec¨ªa calmada. Matilda, tanta gente te ha elogido estos d¨ªas. ?Ya has olvidado qui¨¦n eres? Matilda apret¨® los dientes: -Yo no publiqu¨¦ ese v¨ªdeo, ?qu¨¦ tiene que ver conmigo? ?Y es verdad que me pegaste! -Rega?aste a mis padres adoptivos, por eso te pegu¨¦, ?no? ?No deber¨ªa haberte pegado? Matilda se qued¨® cada unos segundos y de repente cambi¨® de actitud, ¡ªNatalie, s¨¦ algo malo. Perd¨®name, acabo de conseguir el premio del concurso de dise?o, no puedes arruinar mi reputaci¨®n¡­ que Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. hice Natalie ri¨®, -Tu reputaci¨®n no puede arruinarse, pero m¨ªa s¨ª¡­ ?Matilda, no seas tan ego¨ªsta! Despu¨¦s de decir eso, Natalie colg¨® el tel¨¦fono. Cuando Matilda volvi¨® a mar, Natalie no contest¨®. Estaba tan enfadada que ahora quer¨ªa matar a Natalie, pero no pod¨ªa hacer nada. ?Realmente permit¨ªa que se arruinara todo por lo que hab¨ªa esforzado tanto? Se arm¨® de valor y abri¨® Twitter, pensaba que le hab¨ªan insultado, pero, si¨®n deentarios estaba en calma. Frunci¨® el ce?o y se apresur¨® a abrir losentarios bajo el tweet de Natalie, y todos estaban rega?ando a Natalie. [?Huh! ?Ya entiendo lo que significa que gente sea desvergonzada! ?C¨®mo te atreves a subir este audio obviamente sintetizado a Twitter? Creo que quieres que te rega?en.] [?Qu¨¦ est¨¢ haciendo? ?Falsificar pruebas para defenderse? ?E est¨¢ mentalmente enferma?] [E ni siquiera se gradu¨® de escu secundaria, y su coeficiente intelectual ¡­ ?Cree que todos somos tan est¨²pidoso e que puede analizarloo unpuesto?] Al ver esosentarios, Matilda se sorprendi¨® y luego se extasi¨®. Los audios que hab¨ªa puesto Natalie eran sint¨¦ticos. Se r¨ªe burlonamente, Nat¨¢lie segu¨ªa siendo tan est¨²pidao antes, pensando que pod¨ªa ararse con este m¨¦todo? Parec¨ªa que pod¨ªa seguir usando a Natalie. 2/3 Al instante, Natalie public¨® otros dos tweets. Al ver los titres, cara de Matilda se puso repentinamente nca! Today¡¯s Bonus Offer +15 BONUS Cap铆tulo 258 Cap¨ªtulo 258 El primero dec¨ªa que ten¨ªa informaci¨®n des personas que hab¨ªan estado rumoreando e insult¨¢nd y asedi¨¢nd dnte de su casa. Si segu¨ªan acos¨¢nd, publicar¨ªa sus datos personaies. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. El segundo era grabaci¨®n de su mada de hace un momento. ?Matilda ser¨ªa tonta si no sab¨ªa qu¨¦ estaba pasando en ese momento! De hecho, Natalie no ten¨ªa ninguna prueba de grabaci¨®n, je deliberadamente public¨® ese tweet s¨®lo esperando a que e tomara iniciativa de ma para que dijera verdad! Pensando en esto, Matilda estaba casi loca, zorra Natalie, ?quer¨ªa arruina! Los dos tweets de Natalie,o una piedra rompiendo el cielo, abofetearon ferozmente a los que antes hab¨ªan rega?ado y rodearon su puerta. La tendencia cambi¨® en un instante y todo el mundo empez¨® a insultar a Matilda. [Ahhh. Lo que hace Natalie con sus represalias ?me encanta! ?Simple y directa! ?Igual ques dos bofetadas a Matilda! [?Ah, Matilda, que se hace inocente, su hermana ha sufrido m¨¢s de diez a?os fuera, y rega?a a los padres adoptivos de Natalie, me impresiona!] [He o¨ªdo que Familia L¨®pez recogi¨® a Natalie porque Matilda enferm¨® y necesitaba un donante de m¨¦d ¨®sea. ?Y esto? Sin los padres adoptivos de Natalie, Natalie no podr¨ªa haber vivido para donar su m¨¦d ¨®sea. ?Qu¨¦ repugnante!] [?Qu¨¦ tipo de ropa puede dise?ar alguien as¨ª? ?Ni siquieraprar¨¦ ropa dise?ada por e en el futuro!] Los que rega?aban a Natalie por Matilda se sintieron enga?ados y acudieron a cuenta de Matilda para rega?a, cons pbras mucho m¨¢s fuertes des que hab¨ªan dirigido a Natalie. Al final, Matilda no pudo soportar esosentarios y tuvo que desactivar funci¨®n de Sin embargo, todav¨ªa hab¨ªa gente que segu¨ªa envi¨¢ndole mensajes privados para increpa, y todos los fans nuevos dejaron de segui, incluso los fans originales. Matilda t¨ªr¨® el m¨®vil al suelo, se tap¨® cara y se ech¨® a llorar. Natalie mir¨® con indiferencia aquellosentarios y a gente que ven¨ªa a disculparse, su mirada era indiferente. As¨ª eran mayor¨ªa de los internautas. Ante una supuesta verdad unteral, se exaltaban emocionalmente y se cre¨ªan encarnaci¨®n de justicia. En realidad, eran un pu?ado de Cap铆tulo 259 Cap¨ªtulo 259 +15 BONUS Natalie dej¨® los palillos traser un poco de arroz, -Estoy llena, los que est¨¢n en mi puerta deber¨ªan irse, ahora vuelvo a Bah¨ªa de los Olmos. -No, est¨¢s herida. Vuelve en unos d¨ªas. -No tan grave y puedo cuidarme s. No te estoy pidiendo opini¨®n. Natalie se enfad¨® de repente y dijo fr¨ªamente: -Se?or Ramos, espero que sepas que ya no somos pareja. No tienes derecho a retenerme aqu¨ª. E no quer¨ªa seguir estando con ¨¦l, temia arrepentirse, ?pero ¨¦l oblig¨®! El rostro de Leonardo tambi¨¦n se enfri¨®, dejando el cuenco para mira, -No me desaf¨ªas. Te doy libertad, pero esta libertad, tambi¨¦n puedo retira en cualquier momento. -?Qu¨¦ quieres decir con eso? Natalie sinti¨® que hab¨ªa algo raro en aque afirmaci¨®n, pero no pod¨ªa decir d¨®nde. -Nada. T¨² qu¨¦date aqu¨ª los pr¨®ximos d¨ªas para recuperarte, aunque vuelvas a Bah¨ªa de los Olmos, yo podr¨¦ encontrarte. -?No lo hagas! -Si no quieres que lo haga, me escuchas. Terminando su frase sin expresi¨®n, Leonardo levant¨® y se dirigi¨® al dormitorio. Natalie estaba tan furiosa, que forceje¨® y golpe¨® a Leonardo. -?Sueltame! ?Cabr¨®n! ?Puedo caminar! Leonardo se detuvo de repente y se fij¨® en e. Natalie se asust¨® ante su mirada, tem¨ªa de que soltar¨ªa, estir¨® r¨¢pidamente mano y se enganch¨® en el cuello. ¨¦l ri¨® suavemente y dijo al o¨ªdo: -Natalie, me recuerdas que nuestra rci¨®n es s¨®lo de fomigos. No dejas que me acerque a ti porque tienes miedo de volver a enamorarte de m¨ª, ? verdad? La expresi¨®n de Natalie se puso r¨ªgida por un momento, y dijo molesta: ?Deja de so?ar! ? C¨®mo podr¨ªa volver a enamorarme de ti? ?Ahora tengo ro que no eres mi tipo! +15 BONUS Los ojos de Leonardo eran burlones y no parec¨ªa creerse ni una pbra. Natalie apret¨® los dientes y dijo: -?S¨ª! Hay tantos guapos, ipara qu¨¦ voy a elegirte, incluso nada especial! ¡ª Leonardo se call¨® unos segundos, v¨® mirada en los ojos de Natalie y dijo: La psicolog¨ªa dice que cuanto m¨¢s vanidosa es una persona, m¨¢s quiere probarse a s¨ª misma y m¨¢s ha. Natalie no se atrevi¨® a mirarle a los ojos, se apresur¨® a apartar mirada con sorna y dijo: -? Dice psicolog¨ªa que el narcisismo tambi¨¦n es una enfermedad? Leonardo no contest¨® a sus pbras y continu¨®, Si no vas a volver a enamorarte de m¨ª, no tienes por qu¨¦ estar tan a defensiva y temer que me acerque. Natalie ri¨® fr¨ªamente, -No me enamorar¨¦ de ti, y no quiero que te acerques, no parece haber una conexi¨®n. -?C¨®mo que no hay? Si realmente ya no te gustara, no te importar¨ªa lo que hiciera, ?verdad? -?Lo que est¨¢s diciendo es todo sofister¨ªa! ?No quiero har contigo! Al ver cara roja de Natalie, Leonardo no sigui¨® presionando, ten¨ªa paciencia para volver a enamora de ¨¦l. De vuelta en el dormitorio, Leonardo puso sobre cama y Natalie dijo impaciente: -Se?or Ramos, ya puedes irte. Quiero descansar. Te pongo pomada. El cuerpo de Natalie se puso r¨ªgido por un momento, luego frunci¨® el ce?o y dijo: -Que venga criada a hacerlo. El lugar donde estaba herida era espalda, tendr¨ªa que levantarle ropa para ponerle pomada. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Al pensar en esa imagen, Natalie no pudo contrr el sonrojo. Los ojos de Leonardo se enfriaron, -?De ninguna manera! -?Por qu¨¦ no? -Tu cuerpo, soy el ¨²nico que puede verlo. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW +15 Cap¨ªtulo 260 Cap铆tulo 260 Cap¨ªtulo 260 Natalie: E mir¨® friamente a Leonardo, y difo pongo. T¨² eliges. -Yo elijo que te pongo yo. inexpresivamente: -La criada me hace o no me -?Leonardo! ?No seas tan desvergonzado! Leonardo se ri¨®, -Me mas desvergonzado, debo admitir el t¨ªtulo. -?Entonces no quiero nada de pomada! ?Fuera! Leonardo cogi¨® pomada y mir¨® con expresi¨®n insulsa, -Te pongo, o seguimos as¨ª hasta que quieras. -?T¨²! Natalie apret¨® los dientes con rabia, pero no pod¨ªa hacerle nada, manten¨ªa una rabia sin poder desahoga. Tras unos minutos de impasse, e se tumb¨® en cama y dijo enfadada: ?Date prisa,y vete! Leonardo se ri¨®: -Si gente que no sabe lo que est¨¢ pasando te oye decir eso, puede malinterpretar que estamos haciendo algo de secreto.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Al o¨ªr el significado de sus pbras, cara de Natalie enrojeci¨®, afortunadamente su rostro estaba oculto en almohada, por lo que ¨¦l no pudo ver su verg¨¹enza. Apret¨® los dientes y dijo: -?Est¨¢s pensando en cosas sucias, no representes a los dem¨¢s! Leonardo se ri¨® sin decir nada m¨¢s, sac¨® un trozo de pomada de caja, mir¨® a Natalie y le dijo: -T¨² lev¨¢ntate ropa. Natalie pellizc¨® con sus delgados dedos y se levant¨® lentamente el pijama, sintiendo verg¨¹enza hasta el tu¨¦tano y con los dedos de los pies inconscientemente curv¨¢ndose ligeramente Su hermosa y delicada espalda apareci¨® poco a poco, y los tranquilos ojos de Leonardo se entrecerrarono si se hubiera encendido un fuego bajo ellos. Sin embargo, cuando se desliz¨® hacia arriba, un morat¨®n en Deb¨ªa de haberle dolido en el momento en que astaron. La mano de Leonardo qu¨¦ sosten¨ªa pomada se tens¨® ligeramente de forma involuntaria. Natalie esper¨® un momento despu¨¦s de levantarse el pijama, notando que no se hab¨ªa movido, einconscientemente frunci¨® el ce?o mirando a Leonardo. +15 BONUS Vas a ponerme pomada, ?no? ?Por qu¨¦ tardas tanto? Al ver mirada de Leonardo en su cintura, Natalie se congel¨®, y de repente su cara enrojeci¨® hasta las orejas (Leonardo! ?Maldito pervertido! Intent¨® bajarse el pijama, pero Leonardo le sujet¨® mu?eca. Yavi, ?no es un poco tarde para ser timida ahora? todos Natalie le mir¨® friamente y dijo: -?Crees que mundo es un exhibicionistao t¨²? Leonardo se ri¨® y le aplic¨® pomada en cintura, d¨¢ndole suaves golpecitos y masajes con palma des manos. Natalie sinti¨® un repentino frescor en cintura, y no tard¨® en sentir palma de su mano presionando suavemente contra suya. El calor abrasador de su palma pareci¨® extenderse desde su cintura hasta su pecho, y lostidos de su coraz¨®n se desequilibraron con ¨¦l. -?Pum! ?Pum! ?Pum! Al notar que su coraz¨®ntia m¨¢s deprisa, Natalie se mordi¨® inconscientemente elbio inferior, esperando que este proceso de aceleraci¨®n card¨ªaca se apresurara y terminara, cada e. segundo era una tortura para Despu¨¦s de unos minutos, su mano segu¨ªa en su cintura y su cara ya estaba casi tan rojao una gamba hervida. -?Cu¨¢nto tiempo queda? La voz le tembl¨® un poco al pronunciars pbras, y casi gimi¨®. -Pronto. La voz de Leonardo era bastante m¨¢s baja que antes, y parec¨ªa estar haciendo lo posible por contene tambi¨¦n. Tras un rato, al ver que pomada se absorb¨ªa porpleto, Leonardo retir¨® mano. -Listo. Natalie se baj¨® r¨¢pidamente el pijama para cubrirse cintura y se incorpor¨® para mirarle, -? Ahora puedes irte? Leonardo sac¨® una servilleta y se limpi¨® los restos de pomada de mano, y sonri¨® al ver mirada de e,o si deseara desaparecer de donde estaba. -?Me echas quando no necesitas? Cap铆tulo 261 Cap¨ªtulo 261 Los ojos de Natalie briron de verg¨¹enza, y apret¨® los dientes,¡ª?Puedes har en serio? ? Qu¨¦ quieres decir con usar? Como si fuera una mujer irresponsable. -?No es eso? Al ver su mirada burlona, Natalie le roz¨® boca, -Vale, vale, lo que creas. Vete por favor. Si segu¨ªa en el mismo espacio con ¨¦l, ?se volver¨ªa loca! Leonardo tir¨® servilleta a papelera, se acerc¨® a cama, baj¨® cabeza hasta el oido de Natalie y le susurr¨®. La cara de Natalie se puso m¨¢s roja al instante y lo mir¨® con rabia, ?Leonardo, qu¨¦ cabr¨®n! Su mirada de gato enfadado leci¨® y se ech¨® a re¨ªr mientras se levantaba para marcharse. Natalie lenz¨® una almohada a espalda, pero ¨¦l esquiv¨® tan f¨¢cilmenteo si tuviera ojos en espalda, y al instante e se sinti¨® m¨¢s enfadada. Natalie volvi¨® a tumbarse en cama hasta que se cerr¨® puerta del dormitorio, con mente llena de las pbras que ¨¦l acababa de susurrarle al o¨ªdo -S¨®lo me expongo a ti. Natalie se toc¨® cara enrojecida y respir¨® hondo para calmarse, ?basta de pensar en ello! El calor de su cara se desvaneci¨® y son¨® el tel¨¦fono. Al ver que era Ricardo, Natalie se sorprendi¨®. Nada m¨¢s conectarlo, lleg¨® voz de Ricardo con rabia contenida. -?Natalie! ?Date prisa en borrar el tweet que publicaste a primera hora de tarde! Natalie no se sorprendi¨®, entre e y Matilda, Ricardo y Beata siempre eleg¨ªan a Matilda. ?Por qu¨¦ borrarlo? Lo que tuite¨¦ era verdad. -Ese tweet ha afectado al Grupo L¨®pez y tu hermana ya se disculp¨®. ?La rega?¨¦ y ma?ana har¨¦ que se disculpe contigo! Como Natalie no dijo nada, Ricardo continuo: Al fin y al cabo es un asunto de nuestra familia. No vale la pena publicar en Inte. Borra el tweet. A causa del tweet de Natalie, Ricardo fue apretado hoy por los ionistas. Varios negocios estaban a punto de cerrarse, pero los socios tambi¨¦n dijeron que ten¨ªan que th BONUS Ricardo queria rega?ar a Natalie una vez que supo que e ha causado el furor, despu¨¦s de calmarse y pensar en forma en que Natalie estaba tratando a Familia L¨®pez ahora, s¨®lo pudo reprimir su ira y hacer mada. Natalie se ri¨®, con voz fr¨ªao nieve: ¨CMe atacaron en Inte, me encontraron fuera de casa tirando huevos podridos y hojas podridas, y no son asuntos familiares. Ahora que digo verdad, ?es un asunto familiar? Ricardo se qued¨® cado, su tono era un poco raro, -Antes pap¨¢ estaba demasiado ocupado¡­ As¨ª que no me di cuenta. Entonces no me moralices ahora con ¡°asunto familiar¡°. Nunca fui tu hija en tu mente, ? verdad? Natalie, eso no es verdad¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie colg¨® el tel¨¦fono. Ricardo estaba furioso y su g¨¦lida mirada se dirigio a Matilda, que estaba encogida al otrodo de habitaci¨®n. Natalie no quiso borrar el tweet. Al o¨ªr, Beata levant¨® voz y dijo enojada: ?Es tan viciosa! Ahora que Mati ha sido rega?ada por los internautas de esta manera, e se niega a borrarlo. ?Realmente quiere arruinar carrera de dise?o de Mati? Ricardo reprimi¨® su ira, se puso de pie en el suelo y dijo con frialdad: ¨C No puedo hacer nada al respecto. ?Resu¨¦lvenlo ustedes mismas! Dicho esto, Ricardo se dio vuelta para irse. Matilde se ech¨® a llorar, con el rostro manchado de l¨¢grimas. Mam¨¢, ?qu¨¦ debo hacer? Me amenazan matarme, y mi carrera de dise?o¡­ Pensaba que si ganaba el campeonato del concurso de dise?o, definitivamente pasar¨ªa bien y tendr¨ªa oportunidad de entrar al estudio de Elia, pero ahora no qued¨® nada. Despu¨¦s de que esto sucediera, ya no le gustaba a nadie y era posible que ni siquiera podr¨ªa ingresar a una buena empresa de dise?o. ?Fue culpa de Natalie, y quer¨ªa que Natalie desapareciera en este mundo de inmediato! Beata le dio unas palmaditas en espalda y consol¨®: Mati, no te preocupes. Definitivamente se solucionar¨¢. Tienes a Leonardo, ?verdad? Los ojos de Matilda se iluminaron, s¨ª, Leonardo le hab¨ªa prometido darle una empresa de Pensando en esto, Matilde m¨® a Leonardo. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Today¡¯s Bonus Offer +15 BONU GET Cap铆tulo 262 Cap¨ªtulo 262 No contest¨® hasta que el tel¨¦fono estuvo a punto de colgar. -Leo¡­ ?Me puedes ayudar? La voz de Matilde lloraba, pero Leonardo no sent¨ªa nada. Su tono era indiferente: ?C¨®mo quieres que te ayude? ¨C Yo¡­ Deber¨ªas ver los audios que Natalie public¨®. Ahora todo el mundo me rega?a y algunos amenazan con matarme. ?Tengo mucho miedo! Antes Leonardo se preocupaba por e. Pero cuando pens¨® en Natalie inconsciente en su cama de hospital, sinti¨® un escalofrio en todo su cuerpo. -La familia L¨®pez te est¨¢ protegiendo, ?qui¨¦n te puede hacer da?o? Matilda se mordi¨® elbio inferior ys l¨¢grimas cayeron, Leo, ?me vas a dejar? -Matilda. La voz de Leonardo era fr¨ªa, Me dejaste para ir al extranjero hace tres a?os, y pens¨¦ que en el momento en que te fuiste, estaba ro que no pod¨ªamos volvero antes. No¡­ Nunca quise casarme con nadie m¨¢s que t¨²¡­ ¨C Pero en mi opini¨®n, hace tres a?os que hab¨ªamos terminado porpleto. Matilda llor¨® y se ri¨®, as¨ª que est¨¢s enamorado de Natalie, ?verdad? 1. si. Leonardo respondi¨® sin dudarlo, acabando por fin con ¨²ltima esperanza de Matilde. Ya no pod¨ªa enga?arse a s¨ª misma pensando que ¨¦l hab¨ªa tratado deliberadamente a Natalie solo para vengarse de e. Cerr¨® los ojos, y cuando los volvi¨® a abrir, ya estaban fr¨ªos, Est¨¢ bien, ya veo. No volver¨¦ a buscarte en el futuro, el Esplendor Bordado que me prometiste antes, ys dos condiciones que me debes¡­. Leonardo interrumpi¨® en tono fr¨ªo. -Esplendor Bordado ser¨¢ transferido a su nombre ma?ana. Antes de que puedas manejarlo, si necesitas ayuda, acude a Carlos, no dudes en decirme si quieress otras dos condiciones. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Matilda estaba sorprendida, sab¨ªa que ¨¦l no ser¨ªa tan despiadado. +15 BONUS Sin embargo, tambi¨¦n tengo una condici¨®n. ?Qu¨¦? ?No provoques a Natalie en el futuro, o lo que pueda quitar lo que te prometi en cualquier momento! Su tono era un poco amenazador y fr¨ªo, y Matilda lo conoc¨ªa bien y sab¨ªa que lo dec¨ªa en serlo. Estaba celosa y odiosa, pero no pod¨ªa mostrarlo en este momento. Ya veo. Tan prontoo termin¨® de har, Leonardo colg¨® el tel¨¦fono. Matilda colg¨® el tel¨¦fono y reprimi¨®s l¨¢grimas, sabiendo muy bien que ya no pod¨ªa tener su compasi¨®n con sus l¨¢grimas. Beata, a undo, se apresur¨® a decir: Mati, ?qu¨¦ dijo Leonardo? Dijo que s¨ª. Beata respir¨® aliviada, -Qu¨¦ bien. Al se?or Ramos le sigues gustando¡­ Matilde interrumpi¨® con frialdad: ¨C Mam¨¢, no vuelvas a mencionarlo. Beata se qued¨® at¨®nita por un momento, ?Por qu¨¦? Dijo que va a ayudarte, ?verdad? Esta es ¨²ltima vez, y ya no se preocupar¨¢ por mi. -?Qu¨¦? Beata estaba confundida, pero Matilde ya hab¨ªa vuelto al dormitorio. De vuelta en habitaci¨®n, Matilda se sent¨® en el tocador durante unrgo rato. Sol¨ªa estar orgullosa, pensando que a Leonardo todav¨ªa le gustaba, pero ahora realidad abofeteaba con fuerza. Recordar¨¢ el dolor que sufri¨® hoy, ?tendr¨¢ que devolverle a Natalie cien veces de dolor alg¨²n d¨ªa! Natalie descanso en Royal durante unos d¨ªas, y despu¨¦s de que los moretones en su cintura se desvanecieron, Leonard¨® finalmente le permiti¨® irse. Regres¨® a Bah¨ªa de los Olmos y vio que puerta del chalet estaba limpia, y ques hojas podridas y la pintura de huevo podrido hab¨ªan desaparecido. Vio por c¨¢mara de seguridad que los limpi¨® el personal del chalet, y pensaba que ten¨ªa suerte de pagar alta tarifa anual de administraci¨®n. Cap铆tulo 263 Cap¨ªtulo 263 No perdon¨® a los que hab¨ªan tirados cosas. Public¨® informaci¨®n personal de esas personas ys cosas ms que hab¨ªan hecho. Esas personas deber¨ªan haber recibido castigos. Al llegar a casa, Natalie se sent¨ªa mucho m¨¢s a c¨®moda y rjada. Limpi¨® casa, almorz¨® y se fue a MY. Content ? provided by N?velDrama.Org. Al ver a Natalie, Tina mir¨® de arriba a abajo, asinti¨® y dijo: -Parece que Leonardo te ha tratado bien y no ha abusado de ti en los ¨²ltimos d¨ªas. Natalie:-¡­ Tina sab¨ªa que hab¨ªa una bomba en el chalet de Natalie, y casi muri¨®, se asust¨® mucho. Quer¨ªa ir a ver a Natalie, pero descart¨¦ idea cuando se enter¨® de que estaba en el chalet de Leonardo. Despu¨¦s de todo, Leonardo era un hombre grande y capaz en Monteflor, y Natalie estaba segura a su lado. Por cierto, tengo algo que informarte. Natalie asinti¨®, Est¨¢ bien, ven a mi oficina. Sentada frente a Natalie, Tina miraba y quer¨ªa decir algo. ¨C Natalie, ?qu¨¦ tal si le dices a Leonardo que eres fundadora y actual presidenta de MY? Natalie se sorprendi¨®, luego frunci¨® el ce?o y dijo: -?Por qu¨¦? Recientemente, Esplendor Bordado ya le ha robado a varias cboraciones de MY, y si sigue asi, ?MY puede verse acorrdo! -Lo que ha pasado porque MY no es lo Natalie se qued¨® cada durante unos segundos y dijo: suficientemente capaz, o no lo suficientemente fuerte, y deberiamos pensar en nosotros mismos, sino en buscar un enchufe. Leonardo era un hombre de negocios, y ahora ellos dos no tenian rci¨®n, era imposible que ayudara a MY y perjudificara a los beneficios de su empresa. Tina suspir¨®, mir¨® hacia abajo y dijo: -Ya veo. Bueno. Si no tienes otra cosa, ve a trabajar. Una cosa m¨¢s, Leonardo le invid¨® a uno de nuestros clientes a cenar esta noche, ese cliente es el mayor vendedor de empresa, si lo roban, cuota de mercado de MY ser¨¢ mucho menor en el futuro. +15 BONUS Natalie baj¨® los ojos y dijo sin expresi¨®n: -Hora y lugar. Siete de tarde, en el Embarcadero nco. Bien. Ya lo s¨¦. Reserva un cuarto junto a su cuarto privado. -De acuerdo. Despu¨¦s de que Tina se fue, Enrique acudi¨® a Natalie para que firmara un papel. Se?orita L¨®pez, aqu¨ª est¨¢n los proveedores de ts y los precios para el pr¨®ximo trimestre. Natalie tom¨® el documento, marc¨® algunas empresas despu¨¦s de leerlo y dijo: ¨C Ya no cooperaremos con estas empresas a partir del pr¨®ximo trimestre. Enrique lo mir¨®, y su rostro se puso p¨¢lido. Todass empresas as que Natalie marc¨® cooperaron con ¨¦l en privado, y ¨¦l pod¨ªa obtener sobornos de es. Pero hizo a escondidos, y Natalie no deber¨ªa enterarse. -Se?orita L¨®pez, estas empresas cons que trabajamos desde hace varios a?os y cuyas ts son de la misma calidad que necesitamos. ?Por qu¨¦ dejamos de cborar con es? Natalie lo mir¨® y sonri¨®. Se?or Rojas, cuyas ts son significativamente m¨¢s caras ques de misma calidad de otras empresas. ?No hizo investigaciones de mercado durante los ¨²ltimos a?os? Enrique estaba muy preparado, mirando a Natalie con una expresi¨®n sincera. Por supuesto que he investigado, pero debe saber que muchas f¨¢bricas de ts dejan deliberadamente t en el almac¨¦n y no vender¨¢n para aumentar el precio, lo que provocar¨¢ p¨¦rdidas innecesarias. -Aunque los precios de estas empresas son un poco m¨¢s caros, siempre pueden entregarnos mercanc¨ªa a tiempo, por lo que creo que es aceptable un precio m¨¢s caro. Enrique parec¨ªa tener raz¨®n. Si Natalie no hubiera hecho un estudio de mercado, habr¨ªa sido enga?ado. -Se?or Rojas, he encontrado empresas que puedan entregar a tiempo y t es m¨¢s barata, no voy a pensar m¨¢s en es. Lo que puede hacer es hacer otro papel y entregarme. Enrique estaba furioso, pero ten¨ªa una sonrisa en su rostro. Bueno, lo que diga usted. Al salir de oficina de Natalie, Enrique ten¨ªa una mirada fr¨ªa. +15 BONUS Ya que Natalie no le obedec¨ªa. entonces ¨¦l iba a darle una li¨®n y hacerle saber que no era f¨¢cil ser la presidenta de MY. Pronto lleg¨® noche, Tina y Natalie se dirigieron al Embarcadero nco. Pronto lleg¨® noche, Tina y Natalie se dirigieron al Embarcadero nco. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 264 Cap¨ªtulo 264 Ya lo ver¨¢s. Natalie y Tina se dirigeron hacia el cuarto privado reservado previamente, y al pasar por el cuarto privado de Leonardo, Natalie de repente empuj¨® puerta para entrar. Exm¨® Tina, Natalie, ese no es nuestro cuarto privado¡­. Sin embargo, Natalie entr¨®o si no se hubiera o¨ªdo. Cuandos personas que estaban adentro escucharon, todos giraron cabeza para mirar hacia puerta. Al ver que adem¨¢s de Leonardo y ese cliente, estaban Matilda y Carlos, Natalie frunci¨® el ce?o. Pronto, su expresi¨®n volvi¨® a normalidad e incluso mostr¨® sorpresa y p¨¢nico. -Lo siento. Me equivoqu¨¦. Cuando Matilda vio a Natalie, se convirti¨® su odio r¨¢pidamente en tranquilidad en los ojos, y solos manos entrzadas en sus piernas mostraban sus emociones en ese momento. ??Por qu¨¦ esta zorra est¨¢ en todos los lugares?) Natalie se inclin¨® hacia undo para dejarles ver a Tina. Cuando vio a Tina, el cliente se puso de pie r¨¢pidamente y dijo con una sonrisa: -Se?orita Rojas, ?va a cenar aqu¨ª esta noche? Tina sonri¨®, entendi¨® intenci¨®n de Natalie, asinti¨® y dijo: -Si, los nuevos productos de oto?o de MY se han vendido bien recientemente. He invitado a algunos vendedores interesados que haran sobre la exclusividad. La implicaci¨®n era mostar que no solo t¨² ten¨ªas opciones, MY tambi¨¦n ten¨ªa muchas opciones. El cliente se ri¨®, -Esta noche me encontr¨¦ con el se?or Ramos y vamos a cenar juntos. Tina sonri¨®, bueno, entonces les dejamos. Mi asistenta fue tan imprudente, el cuarto privado que pedimos estaba justo aldo, y se equivoc¨®. Despu¨¦s de decirlo, mir¨® a Natalie, Natalie, pide disculpas con el se?or Ramos y el se?or Rubio. Natalie mir¨® a Leonardo y al se?or Rubio, Lo siento, fue mi culpa. Espero que no afecte su estado de ¨¢nimo para cena. Desde que Natalie abri¨® puerta y entr¨® en el cuarto privado, Leonardo tuvo un mal presentimiento. +15 BONUS Al ve mirarlo con indiferencia en este momento, sinti¨® que si no se lo explicaba a e, perder¨ªa porpleto. -?Natalie se disculpa as¨ª? Natalie no esperaba que Leonardo se volviera de repente contra e, y sus fr¨ªos ojos miraron a Leonardo. -?De qu¨¦ cree el se?or Ramos que debo disculparme? Por lo menos un brindis personal a nosotros. Natalie frunci¨® losbios, pensando que suportamiento de esta noche hab¨ªa sido, en efecto, un poco grosero, y asinti¨®, -De acuerdo. Se acerc¨® a mesa, sirvi¨® una copa de vino y brind¨® por Leonardo y el se?or Rubio, y cuando estaba a punto de beb¨¦rs, Leonardo volvi¨® a har. -Espera. Natalie se impacient¨®, y expresi¨®n de su rostro se volvi¨® g¨¦lida. -?Qu¨¦ quiere el se?or Ramos? -Ven a mido y brinda. Natalie apret¨® los dientes y reprimi¨® el fuego maligno de su coraz¨®n. Se acerc¨® a Leonardo, cada pbra parec¨ªa apretada entre los dientes. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. -Se?or Ramos, ?perd¨®name! En el momento en que e inclin¨® cabeza, Leonardo susurr¨® en una voz que s¨®lo los dos pod¨ªan o¨ªr, Esp¨¦rame y volvemos juntos. Natalie se fingi¨® no o¨ªrlo y sali¨® del cuarto privado despu¨¦s de presentar sus respetos al se?or Rubio. Leonardo sab¨ªa muy bien que Natalie no le esperar¨ªa, as¨ª que a los cinco minutos de marcha de Natalie, se levant¨® y dijo: -Tengo algo que hacer, disculpenme. Ahora Esplendor Bordado estaba a nombre de Matilda, Leonardo asisiti¨® a cenar por apoyar a Matilda. Y s¨®lo pod¨ªa pensar en su fr¨ªa mirada de hace un momento de Natalie, no ten¨ªa humor para preocuparse por nada m¨¢s. Matilda le tir¨® inconscientemente de manga, un poco nerviosa, Leo, no vayas, ?vale? E nunca hab¨ªa tratado con una ocasi¨®n as¨ª, si Leonardo se iba, no sabr¨ªa qu¨¦ hacer. +15 BONUS Leonardo se sac¨® manga, con voz grave. -Carlos te ayudar¨¢. Y se dio vuelta para marcharse. Matilda se fij¨® a espalda, sus ojos llenos de resignaci¨®n y tristeza. Esta noche se sent¨ªao sol¨ªa sentirse Natalie cuando Leonardo estaba con Natalie y Matilda buscaba una excusa para aleja. + Cap铆tulo 265 Cap¨ªtulo 265 Despu¨¦s de salir del cuarto privado de Leonardo, Natalie y Tina salieron del restaurante. En puerta del Embarcadero nco, Tina sonri¨® y le dio a Natalie un pulgar hacia arriba, Natalie, tan valiente cuando entraste! La expresi¨®n de Natalie era tranqu, -?Por qu¨¦ no me atrever¨ªa? -Jaja, despu¨¦s de este incidente tan vergonzoso, el se?or Rubio deber¨ªa pensar si cooperar o no con Esplendor Bordado. Natalie neg¨® con cabeza, no seas demasiado optimista sobre esto, nuestra presencia hoy es solo un recordatorio para el se?or Rubio de que ¨¦l tiene opciones, y nosotros tambi¨¦n tenemos, pero c¨®mo ¨¦l elegir, no podemos contrrlo. ¨C No te preocupes, yo tambi¨¦n pensar¨¦ en otra manera. Bueno, vamos. Tan prontoo llegaron al estacionamiento, se oy¨® voz de Leonardo. -?Natalie! Se acerc¨® r¨¢pidamente a Natalie, tom¨® de mano y le dijo: -Tengo algo que decirte. Natalie frunci¨® el ce?o, -Se?or Ramos, parece que no tenemos nada que decir. Leonardo mir¨® fijamente a los ojos y dijo pbra por pbra: ¨C Por qu¨¦ Matilde est¨¢ hoy en cuarto privado, ?no quieres saberlo? Natalie pens¨® que era gracioso, y de hecho se ri¨®. -Se?or Ramos,o dije al principio, no tenemos rci¨®n en que necesitamos explicarnos lo que hacemos. Le tir¨® mano a Leonardo y trat¨® de irse, pero ¨¦l abraz¨®. Tina sab¨ªa sobre rci¨®n entre ellos, por lo que no los persigi¨®. Pronto, Leonardo arrop¨® a Natalie en el asiento del pasajero. El rostro de Natalie estaba lleno de ira y dijo con frialdad: -Leonardo, ?est¨¢s loco? No quiero que se te malinterprete. Natalie:-¡­ Al mirar su expresi¨®n seria, los ojos de Natalie estaban fr¨ªos. No me manterpreto. El asunto entre t¨² y Matilda no tiene nada que ver conmigo, pero si +15 BONUS Al mirar su expresi¨®n tranqu, los ojos de Leonardo se volvieron un poco m¨¢s fr¨ªos. No estar¨¦ con e. Natalie asinti¨®, Ya veo, ?y qu¨¦? ?Puedo irme? Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Leonardo no dijo nada, cerr¨® puerta del pasajero, camin¨® hacia el asiento del conductor, encendi¨® el auto y se fue. Natalie frunci¨® el ce?o, ?qu¨¦ quieres? -Llevarte a casa. ¨C Al ver que los m¨²sculos de sus manos agarraban el vnte se abultaban, Natalie pudo sentir que estaba reprimiendo su ira. Apart¨® mirada y mir¨® tranqumente por ventana. Media hora despu¨¦s, el Maybach negro se detuvo frente al chalet de Natalie. Natalie no sali¨® del auto, pero mir¨® a Leonardo y dijo: -Terminamos. Leonardo mir¨® con una mirada fr¨ªa, escudri?ando en sus ojos. Dame una raz¨®n. -Tu estado de ¨¢nimo es demasiado inestable. No creo que sea una buena opci¨®n para tener una rci¨®n de fomigos. E sent¨ªa calentamiento por su cuerpo, y estaba feliz de tener una rci¨®n de fomigos con ¨¦l sin enredos emocionales. Pero ahora Leonardo quer¨ªa mucho m¨¢s, y e no pod¨ªa d¨¢rselo, por lo que fue doloroso para ambos. ?No estoy de acuerdo! Natalie estaba furiosa, apret¨® los dientes y dijo: -?Por qu¨¦ no est¨¢s de acuerdo? Dijiste que podr¨ªamos terminarlo en cualquier momento. Leonardo mir¨® y dijo pbra por pbra: ¨C Hab¨ªamos acordado que uno de los dos tendr¨ªa a otro que nos gustara, y estaba ro que ahora no lo tienes. Natalie:-¡­ No esperaba que fuera tan desvergonzado, y tuvo que jugar juegos de pbras con e en este Asunto. Lo que quieras, de todos modos, es mi decisi¨®n, y no vuelvo a for contigo¡­ Antes de que pudiera terminar, le pellizcaron mand¨ªb. En el siguiente segundo, su beso barri¨® instant¨¢neamente todos sus sentidos. Today¡¯s Bonus Offer +15 BO GET IT NOV Cap¨ªtulo 266 Cap铆tulo 266 ap¨ªtulo 266 +15 BONUS Natalie intent¨® apartarlo, pero con su cintura tan agarrada no hab¨ªa escapatoria, y se vio obligada a aceptar su beso. Sin saber cu¨¢nto tiempo pas¨®, Leonardo solt¨®. Natalie levant¨® mano para golpearle, pero fue sujetada por mu?eca. -?Quieres que te vuelva a besar? -?Cabr¨®n! ?Su¨¦ltame! Leonardo ri¨® y dijo en voz baja, -No te enfades. Natalie se mof¨®, Se?or Ramos, te equivocas. No estoy enfadada. -Si no est¨¢s enfadada, ?por qu¨¦ quer¨ªas terminar rci¨®n conmigo? -No hay corrci¨®n entres dos cosas, simplemente siento que no somos el uno para el otro. -Vete a casa, no es adecuado har de esto por noche. Natalie frunci¨® el ce?o, pero viendo expresi¨®n de Leonardo, era obvio que no ser¨ªa posible har de esto esta noche, as¨ª que no dijo nada m¨¢s y empuj¨® puerta del coche para marcharse. Mir¨¢nd de espaldas, Leonardo se ri¨®. Acababa de entrar en el chalet, y recibi¨® una mada de Tina. -Natalie, ?te ha hecho algo Leonardo? -No, me ha mandado a casa. No pude har contigo antes. Lo siento. -Ya que est¨¢s bien, me voy a casa. Durante los d¨ªas siguientes, Natalie estuvo tan ocupada trabajando con nuevos vendedores que a veces no ten¨ªa tiempo ni para almorzar, y Leonardo le envi¨® un par de mensajes al principio, pero cuando Natalie no contest¨®, dej¨® de hacerlo. Lleg¨® el viernes. Eran m¨¢s des seis de tarde cuando Natalie termin¨® su horario de trabajo para semana siguiente. Cogi¨® su bolso y baj¨®, y justo al llegar a nta baja, vio el coche de Leonardo aparcado dnte de MY. Tras unos segundos de duda, Natalie se acerc¨® al coche. +15 BONUS -Se?or Ramos, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? -Sube al coche primero. Natalie frunci¨® el ce?o y no se movi¨®. -Se?or Ramos, tengo algo que hacer. -?Qu¨¦ cosa? Parece que necesito decirte. Leonardo no dijo ni una pbra m¨¢s, empuj¨® puerta del coche, sali¨® de ¨¦l, se acerc¨® a Natalie, cogi¨® en brazos y meti¨® en el coche. Natalie no esperaba que Leonardo fuera tan caradura ahora y apret¨® los dientes, Leonardo, ? est¨¢s loco? Aunque ya hab¨ªa pasado hora punta de MY, todav¨ªa pod¨ªa pasar gente. Leonardo mir¨® con expresi¨®n p¨¢lida, -No quieres subir al coche t¨² s, as¨ª que tengo que hacerlo yo. Natalie: No volvi¨® a mira e indic¨® al conductor que condujera. Natalie gir¨® cabeza,o si no quisiera tener ninguna interi¨®n con ¨¦l. Leonardo se ri¨® y susurro: Eres bastante linda cuando te enojas. -?Loco! Natalie respir¨® hondo, mir¨® fr¨ªamente a Leonardo y le dijo: ?A d¨®nde me llevas? -Lo sabr¨¢s cuando llegues. Al saber que no pod¨ªa preguntar nada, Natalie cerr¨® los ojos y dej¨® de preguntar. Cansada por lo reciente, Natalie no tard¨® en dormirse. Leonardo tap¨® con una fina manta y le dijo al conductor en voz baja que subiera temperatura del aire acondicionado, despu¨¦s cogi¨® el peri¨®dico que tenia aldo y sigui¨® leyendo, el ambiente era tranquilo y hermoso. Al despertarse de nuevo, Natalie se dio cuenta de que estaba oscuro. ?Despierta? Natalie se levant¨® y vio fina colcha que cubr¨ªa su cuerpo, pregunt¨® sorprendida. D¨®nde est inos? +15 BONUS La ya. -?Por qu¨¦ me has tra¨ªdo aqu¨ª? Baja del coche, cena est¨¢ lista. ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . Al o¨ªrlo, Natalie sinti¨® un poco de hambre. Tras seguir a Leonardo fuera del coche, Natalie vio que se trataba de un chalet de tres ntas de estilo europeo con vistas al mar. Entraron en el sal¨®n y mesa deledor ya estaba llena deida, y de un vistazo no pudo evitar engullir todos sus alimentos favoritos. Ahora ya no estaba de humor para preocuparse por el prop¨®sito de que Leonardo se trajera aqu¨ª, s¨®lo vioida. a Despu¨¦s de terminarida, una criada vino inmediatamente a recoger mesa y tambi¨¦n sirvi¨®s frutas de despu¨¦s de cena. Cap铆tulo 267 Cap¨ªtulo 267 Qu¨¦date aqu¨ª esta noche y ma?ana te llevar¨¦ a pescar. Natalie frunci¨® el ce?o. No le interesaba pescar, y pensaba quedarse a dormir el fin de semana. Solo quiero quedarme en casa el fin de semana, no quiero salir. -Est¨¢ bien. Entonces le pedir¨¦ a criada que prepare una barbacoa y nos rjaremos en el chalet viendo pel¨ªcs. Natalieprendi¨® que Leonardo intentaba salir con e, se puso alerta, mir¨® a Leonardo y le dijo: - Se?or Ramos, quiero irme a casa. -Aqu¨ª es tu casa. -Es tu casa, no m¨ªa. -Si quieres, te transfiero ahora mismo. Tras unos segundos de silencio, Natalie dijo, un poco impotente: -Se?or Ramos, no creo que tengas que fingir estar confundido, deber¨ªas saber a qu¨¦ me refiero. Leonardo mir¨®, -Prefiero que me mes t¨² en cama sino Se?or Ramos. Natalie no ten¨ªa ganas de har con ¨¦l. Cada vez que intentaba har seriamente con ¨¦l, Leonardo siempre cambiaba de tema. Al ve cada, Leonardo se acerc¨® a e y le tom¨® mano. -Me he enterado por Tina de que has estado trabajando mucho este tiempo, as¨ª que he pensado en invitarte a salir este fin de semana para que te rjes y desconectes. -Mna?a por noches medusas pasar¨¢n por este mar. Si realmente no quieres quedarte aqu¨ª, te mandar¨¦ a casa despu¨¦s de vers medusas ma?ana por noche. Cuando se encontr¨® con sus ojos oscuros, Natalie sinti¨® que el coraz¨®n let¨ªa m¨¢s deprisa. R¨¢pidamente retir¨® mano y baj¨® los ojos, diciendo: -Espero que cums tu pbra. -Bueno, voy a por mi trabajo. T¨² pasea por ah¨ª. Natalie, ya recuperada de su siesta en el coche, encontr¨® una pel¨ªc para acurrucarse en el sof¨¢ y ve. Cuando Leonardo volvi¨® del trabajo, vio a Natalie temndo en un rinc¨®n del sof¨¢. En panta, un fantasma femenino estaba saliendo de un pozo¡­. +15 BONUS Justo cuando Natabe casi gritaba ante esa escena, una mano alcanz¨® por detr¨¢s y le vendos ojos. -?Ah! Pensando que era un fantasma, Natalie le agarro inconscientemente de mano y le tir¨® suelo de un golpe por encima del hombro. Al instante, Natalie se sinti¨® avergonzada al ver que persona que estaba en el suelo era Leonardo. Leonardo apret¨® los dientes con rabia y dijo:-?Me ayudas a levantarme! Despu¨¦s de ayudarle a sentarse en el sof¨¤, Natalie dijo: ?Por qu¨¦ no has hecho ruido? -?Por qu¨¦ ves pelics de terror si te dan miedo los fantasmas? Natalie:¡ª -No lo entiendes. Estoy en b¨²squeda de emociones, y no me habria asustado si tu mano no hubiera aparecido de nada! Leonardo se ri¨® y demoli¨®,-?Qui¨¦n se acobard¨® en un rinc¨®n del sof¨¢, asustada? -Yo no¡­ Antes de que pudiera terminar, vio en panta el rostro fantasmal que cargaba hacia c¨¢mara, y Natalie grit¨® aterrorizada y salt¨® a los brazos de Leonardo. Leonardo sujet¨® por cintura y se ri¨® en voz baja, -?Eh? Dijiste que no ten¨ªas miedo, ?no? Natalie cogi¨® apresuradamente el mando a distancia que tenia a sudo y apag¨® proyi¨®n, se levant¨® y se sent¨®o si nada hubiera pasado, -Fue un idente. Bueno, un idente. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Al ver expresi¨®n de su cara mientras reprim¨ªa una carcajada, supo que ahora se estaba riendo de e. Natalie lo fulmin¨® con mirada, ?No quiero har contigo, me voy a cama! Al pasar junto a Leonardo, se vio de repente abrazada a ¨¦l, y susbios delgados y fr¨ªos se apretaron en el segundo siguiente. Natalie se qued¨® inm¨®vil, luego le rode¨® el cuello con los brazos y le devolvi¨® el beso. El beso termin¨® con ambos un poco sin aliento. Leonardo cogi¨® en brazos y se dirigi¨® al dormitorio¡­ Cuando se despert¨®, era casi mediod¨ªa. Cogi¨® su tel¨¦fono y cambi¨® su expresi¨®n al ver un mensaje de Tina en WhatsApp. +15 BONUS R¨¢pidamente mand¨® unos mensajes a Tina, Natalie se puso ropa que ten¨ªa preparada en el armario, sev¨® y baj¨®s escaleras. Leonardo estaba sentado en el patio leyendo un documento, a sudo estaban los ingredientes y parri preparados pors criadas. Al ver a Natalie, sonri¨® y dej¨® los papeles en mano. ?Te levantaste? Vamos a hacer una barbacoa paraer. Natalie tranqumente, -No, tengo que volver ahora. Leonardo frunci¨® el ce?o, Al menos despu¨¦s deida. -?No, despu¨¦s deer ser¨¢ tarde! -?Qu¨¦ quieres decir? Natalie se ri¨®, Se?or Ramos, ?necesitas hacerse el tonto? Me trajo aqu¨ª a prop¨®sito para qu Matilda aprovechara el fin de semana para arrebatarme a todos los vendedores a los que m hab¨ªa acercado antes, ?no? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 268 Cap¨ªtulo 268 La mirada de Leonardo se volvi¨® fr¨ªa, -?Qu¨¦ quieres decir? ?Crees que te he tra¨ªdo aqu¨ª para ayudar a Matilda? Natalie dijo con frialdad, -?No es as¨ª? Matilda ya ha firmado con algunos de los vendedores a los que contact¨¦ antes. Sin tu ayuda, no habr¨ªa podido encontrar a esos vendedores con tanta precisi¨®n. El rostro de Leonardo estaba estaba llena de ira. -?No conf¨ªas en m¨ª? tenso, sun -?Entre nosotros nunca ha habido confianza! Tras decir esto, Natalie dio media vuelta y se march¨®. Despu¨¦s de esperar en carretera m¨¢s de media hora, el coche de Tina se detuvo al borde de carretera. Natalie abri¨® puerta del coche y se sent¨® dentro, y dijo: ?C¨®mo va cosa ahora? -Casi todos los vendedores a los que contactaste han firmado con Matilda. Por cierto¡­ Hay una cosa m¨¢s, prep¨¢rate para ello. -S¨ª, dime. Tina frunci¨® losbios y dijo despacio: -He o¨ªdo que Leonardo hab¨ªa transferido Esplendor Bordado a nombre de Matilda hac¨ªa una semana, as¨ª que en realidad fue Matilda quien invit¨® al se?or Rubio aquel d¨ªa, y Leonardo estaba all¨ª para ayuda. Natalie baj¨® los ojos, y mano que ten¨ªa a sudo se tens¨® inconscientemente. Aquel d¨ªa empez¨® todo. Al ver a Natalie cada, Tina susurr¨®: Natalie, este asunto no puede achac¨¢rsete a ti. Despu¨¦s de todo, nadie pod¨ªa saber que Leonardo le dar¨ªa supa?¨ªa a Matilda. El objetivo inicial de Leonardo deb¨ªa ser MY, pero yo volv¨ª de repente y no consigui¨® adquirir MY, as¨ª que no tuvo m¨¢s remedio que darle Esplendor Bordado a Matilda. Tina ech¨® una maldici¨®n, ?Menos mal que volviste, si Matilda se convirtiera en presidenta de MY, me dar¨ªa un asco de muerte! Natalie cerr¨® los ojos cansada y dijo, -Ll¨¦vame a Bah¨ªa de los Olmos, ya que esos vendedores ya firmaron con Matilda, busquemos nuevos. Al ve as¨ª, Tina no supo c¨®mo cons. Blen. +15 BONUS Al llegar al chalet, Natalie estaba a punto de bajarse y Tina dijo de repente. -?Quieres que te pa?e? No, quiero quedarme s. -Vale, ll¨¢mame si pasa algo. -si. Natalie vio alejarse el coche de Tina y entr¨® en el chalet. Poco despu¨¦s, Leonardo se acerc¨® a e. Natalie le abri¨® puerta y le dijo con expresi¨®n p¨¢lida: -Pasa. Al ve tan tranqu, Leonardo se sinti¨® repentinamente nervioso. -Puedo explicarte lo de Matilda. -?Qu¨¦ quieres explicar? ?Explicar que quer¨ªas adquirir MY para Matilda, o explicar que ayudaste a Matilda a reprimir MY? En realidad¡­ Ya sab¨ªas que soy presidenta de MY, ?verdad? La expresi¨®n de Leonardo se congel¨® un momento y funci¨® el ce?o: -S¨®lo lo sospechaba, pero no ten¨ªa pruebas definitivas. -Ya no importa, Matilda ya me arrebat¨® los clientes de los que contact¨¦, y no hace falta que sigas fingiendo. El hecho de que los clientes fueran arrebatados se deb¨ªa a su propia falta de habilidad, y e no culpaba a nadie por ello. Lo que no pod¨ªa dejar pasar era su amor por Leonardo durante esteConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . tiempo. ¨¦l s¨®lo le segu¨ªa el juego, pero e era tan tontao para tom¨¢rselo en serio. -?No estaba fingiendo! Si es verdad, ?por qu¨¦ arriesgu¨¦ mi vida para encontrarte en Ciudad Verde? Natalie apret¨® involuntariamente el pomo de puerta y se ech¨® a re¨ªr: Y yo qu¨¦ s¨¦¡­ Se?or Ramos, si no tienes nada m¨¢s que hacer, vete, por favor. E estaba a punto de cerrar puerta, y Leonardo de repente estir¨® una mano contra puerta, y dijo: Realmente no sab¨ªa sobre el asunto de hoy, lo averiguar¨¦ y te dar¨¦ una explicaci¨®n. -No, no hace falta. ?C¨®mo sab¨ªa e si ser¨ªa otro juego de ¨¦l? Cap铆tulo 269 Cap¨ªtulo 269 La mirada fr¨ªa e indiferente de Natalie hizo que el rostro de Leonardo se tornara extremadamente avergonzado. Natalie, ?por qu¨¦ no tienes ninguna confianza en mi? En el momento en que puerta se cerr¨®, voz indiferente de Natalie lleg¨® desde el interior. Porque despu¨¦s de nuestro divorcio, deber¨ªamos tener una rci¨®n bien regada. Tras quedarse un rato en puerta, Leonardo se march¨®. Por otrodo, Matilda recibi¨® una mada de Carlos diciendo que Leonardo quer¨ªa ve, y se puso sorprendida. ?De verdad Leonardo quer¨ªa ve? Despu¨¦s de maquirse alegremente, Matilda se dirigi¨® al Grupo Ramos. -Leo, ?para qu¨¦ quer¨ªas verme? Leonardo mir¨® con indiferencia, -?Qu¨¦ pasa con esos vendedores que has contratado hoy? Matilda se sobresalt¨®, pero dijo sin expresi¨®n: -?Qu¨¦ quieres decir? ?Qu¨¦ pasa con ellos? -?Esos vendedores segu¨ªan en contacto con cabeza de MY hace unos d¨ªas! Matilda frunci¨® el ce?o y dijo indiferente: -?Y qu¨¦? Mientras no hayan firmado, tengo una oportunidad. Los ojos de Leonardo no eran nada c¨¢lidos, -Matilda, eres una mujer inteligente, no quiero perder tiempo contigo. ?De d¨®nde has sacado los datos de contacto de esos vendedores? La cara de Matilda se puso nca, esos vendedores fueron enviados a su tel¨¦fono m¨®vil por una persona misteriosa, diciendo que siempre y cuando usara al Grupo Ramoso respaldo, ellos definitivamente firmar¨ªan con e. Al principio Matilda no se lo crey¨®, pero despu¨¦s de ir aprobarlo y ver que informaci¨®n de los documentos que le hab¨ªa enviado eran todos ciertos, fue a concertar una cita con ellos con intenci¨®n de probar y no esperaba ques cosas fueran excepcionalmente bien. -Leo, ?qu¨¦ quieres decir con esto? ?Sospechas de m¨ª? ¨CS¨®lo quiero saber c¨®mo encontraste a esos vendedores. Acababa de leerlo, Natalie hab¨ªa encontrado a todos los vendedores m¨¢s adecuados para el estilo de ropa recientemente de MY. Era posible que Matilda hubiera firmado por error con uno de ellos, pero deb¨ªa de haber algo +15 BONUS Bajo g¨¦lida mirada de Leonardo, Matilda se mordi¨® elbio inferior y dijo verdad. -Fue¡­ Me lo envi¨® una persona misteriosa¡­ Al confirmar que lo que dec¨ªa Matilda era cierto, Leonardo pidi¨® inmediatamente a Carlos que lo investigara. Parec¨ªa que alguien ya hab¨ªa puesto sus ojos en MY. Esa persona pudo enviarle el mensaje a Matilda con precisi¨®n, ?quiz¨¢ no s¨®lo quer¨ªa lidiar con MY, sino tambi¨¦n con el Grupo Ramos! Carlos fue muy eficiente y envi¨® informaci¨®n que encontr¨® a Leonardo una hora despu¨¦s. -Se?or Ramos, he averiguado ramente que el mensaje enviado al m¨®vil de Matilda est¨¢ rcionado con alguien mado Escorpi¨®n. Leonardo frunci¨® el ce?o, ?Se haprobado identidad de esta persona? No recordaba haber ofendido a tal persona. -A¨²n no, los movimientos de Escorpi¨®n son muy secretos. He o¨ªdo que antes era miembro de alianza de asesinos m¨¢s importante del mundo, pero debido a que traicion¨® a alianza, ha sido perseguido y ha desarrodo una fuerza propia para rebrse contra alianza de asesinos. -Entendido, t¨² sigue investigando. Despu¨¦s de que Carlos se fuera, Leonardo pens¨® un rato y decidi¨® ocultarle este asunto al Natalie, y aunque se lo dijera, e no se lo creeria. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Durante semana siguiente, Natalie estuvo de viaje de negocios, y Leonardo y Natalie estuvieron en un estado de semi¨Cguerra fria. El d¨ªa que regres¨® del viaje, llov¨ªa a c¨¢ntaros en Monteflor. Natalie cogi¨® un taxi para volver a su chalet y se sorprendi¨® al ver el coche de Leonardo. aparcado dnte de su chalet bajo lluvia. Quiso fingir que no lo hab¨ªa visto, pero en cuanto abri¨® puerta, oy¨® de repente unos pasos. detr¨¢s de e. Se dio vuelta y vio a Leonardo de pie a pocos pasos de e, y frunci¨® el ce?o involuntariamente: -Se?or Ramos, creo que dej¨¦ ras mis pbras. Espero que en el futuro no vuelvas a m¨ª en privado, ?si alguien lo sepa, nadie pasar¨¢ bien! Justo cuando termin¨® de har, ?fue abrazado por Leonardo! Cap铆tulo 270 Cap¨ªtulo 270 -Leonardo, ?su¨¦ltame! Su voz estaba un poco exasperada y rg¨® mano para empujarle, sin esperar apartarle al instante. Y vio a Leonardo caer directamente hacia el suelo, y e inconscientemente estir¨® mano para retenerlo. ?Qu¨¦ calor! Natalie se qued¨® hda un instante al ver que Leonardo ten¨ªa los ojos cerrados con fuerza y cara enrojecida de una forma inusual¡­ ?tenia fiebre? -Leonardo, despierta. ?No creas que voy apadecerme de ti porque te finjes as¨ª! Sin embargo, aunque lo despert¨®, Leonardo segu¨ªa inconsciente. Frunci¨® el ce?o y pens¨® un momento antes de arrastrar a Leonardo al sof¨¢ y buscar un term¨®metro para tomarle temperatura. Treinta y nueve grados tres. Natalie tom¨® una pasti para fiebre y se dio, luego m¨® a Carlos para que viniera a recoger a Leonardo. -Se?orita L¨®pez, ahora mismo estoy fuera por un viaje de negocios, lleva al se?or Ramos al hospital y luego informa a su familia, ?te parece bien? Natalie guard¨® silencio unos segundos y dijo: -Lo s¨¦, te dejo. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie mir¨® a Leonardo, que segu¨ªa inconsciente. ?Lo debo! Llevarlo al hospital definitivamente no era buena opci¨®n, si informaba a Antonia o Josefina, no podr¨ªa explicar bien, ahora solo esperaba que Leonardo despertara. Dos horas m¨¢s tarde, Natalie toc¨® frente de Leonardo, por fin le habia bajado fiebre, fue a cocina a preparar sopa. Leonardo se despert¨® con el olor de sopa. Abri¨® los ojos y mir¨® a su alrededor, se levant¨® y se dirigi¨® hacia cocina. Sonri¨® al ver a figura cortando verduras en cocina y se apoy¨® en puerta para observa. Sab¨ªa que e no le dejaria alli fuera. Despu¨¦s de sopa preparada y estaba a punto de hacers verduras, Natalie se dio cuenta de +15 BONUS observ¨¢nd. A causa de fiebre, tenia losbios un poco ncos, pero su rostro segu¨ªa siendo apuesto, ent cambio, a?adia una belleza enfermiza. Tu descansa un rato en el sal¨®n. Yo preparo dos tos. ¨CNo, me quedar¨¦ aqu¨ª contigo. Natalie no dijo nada m¨¢s y se dio vuelta para empezar a fre¨ªr los tos. Prontoida estuvo lista y Leonardo tom¨® iniciativa de ir a cocina para ayudar a Natalie. Natalie llev¨® sopa fria aledor y se sent¨® frente a Leonardo ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org . -Gracias por lo de hoy. para tomars. Natalie no levant¨® cabeza y dijo en tono indiferente: -No aparecer¨¢s a mi puerta cuando est¨¦s enfermo, te dejar¨¦ as¨ª pr¨®xima vez. Los ojos de Leonardo se oscurecieron, mirando a Natalie, dijo: -?Todav¨ªa est¨¢s enfadada por que pas¨® antes? lo -No, no tengo por qu¨¦ estar enfadada. S¨®lo espero que no vuelvas a molestarme. Lo que pas¨® entre ¨¦l y Matilde era asunto suyo, ahora que estaban divorciados, e no ten¨ªa derecho a entrometerse Despu¨¦s deer sopa, Natalie recogi¨® mesa y mir¨® a Leonardo. -He mado a un ch¨®fer para ti, puedes volver cuando el ch¨®fer venga. Leonardo sonri¨® embarazosamente, -?Tanto me odias? Natalie frunci¨® el ce?o, -Se?or Ramos, no te odio. S¨®lo trato de decirte que realmente no hay necesidad de que sigamos enredados, no nos har¨¢ bien a ninguno de nosotros. Tras unrgo silencio, Leonardo dijo: -Acabas de volver de un viaje de negocios, debes de estar cansada. Descansa bien, te voy a ver otro d¨ªa. -No hace falta que vengas, no quiero verte. Leonardo se qued¨® paralizado y se march¨® sin decir nada. La lluvia era intensa, y su espalda pronto qued¨® difuminada por cortina de lluvia. Natalie sinti¨® un persistente fastidio y cerr¨®s cortinas. Leonardo no volvi¨® a ve en los d¨ªas siguientes. +15 BONUS Se encontraron de nuevo en una fiesta de negocios. Natalie no quer¨ªa ir, pero Tina le dijo que asistir¨ªan un par de clientes importantes para hacer contactos. En esas fiestas no pod¨ªa faltar bebida alcoh¨®lica, por lo que a Natalie nunca le habia gustado mucho. Cap铆tulo 271 Cap¨ªtulo 271 Cuando Natalie estaba tomando una copa con sus socios, Leonardo entr¨® en el sal¨®n con Matilda. Al ver a Natalie, los ojos de Matilda se llenaron de disgusto, pero estaba sonr¨ªenda. Leo, no esperaba que Natalie estuviera all¨ª. ?Ahora est¨¢ bebiendo con un cliente? Leonardo vio que Natalie estaba vestida con un vestido rojo de escote en V, con cara delicadamente maquida y rodeada de hombres. Con una sonrisa ir¨®nica, su belleza era tal que gente no pod¨ªa dejar de ve. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Se dio cuenta de que ya hab¨ªa varios hombres mir¨¢nd a escondidas, y molest¨® mucho,o si estuvieran espiando su preciada posesi¨®n. Al ver a Leonardo enfadado, Matilda susurr¨®: Natalie trabaja muy duro, y ahora tiene que beber con otros¡­ -Leo, ?qu¨¦ te parece si le arreglo un trabajo a Natalie en Esplendor Bordado? Aunque gane menos, es mejor que Natalie se mezcle con hombres todos los d¨ªas y que se aprovechen de e. Justo despu¨¦s de decir eso, Leonardo le dirigi¨® una mirada cial. -Matilda, si vuelvo a o¨ªr que dices algo despectivo sobre Natalie, s condiciones que te promet¨ª pueden ser cancdas en cualquier momento! La cara de Matilda se puso nca, no esperaba que Leonardo protegiera a Natalie tanto. Estaba resentida y enfadada, pero no se atrev¨ªa a demostrarlo dnte de Leonardo porque sab¨ªa muy bien que Leonardo pod¨ªa retirar todo lo que le hab¨ªa dado en cualquier momento. Leo, lo siento¡­ Pero hago por Natalie. -?E no lo necesita! Despu¨¦s de decir eso, Leonardo camin¨® directo hacia diri¨®n donde estaba Natalie. Mirando su espalda, Matilda quiso marlo pero no se atrevi¨®, sus ojos estaban todos agravados. Se dio vuelta y estaba a punto de marcharse y, de repente, vio a Fausto no muy lejos, tambi¨¦n mirando a Natalie. Los ojos de Matilda se llenaban de sorpresa y luego sonr¨ªe. ?A Fausto le gusta Natalie?? ?Si es as¨ª, es interesante.?> En el otrodo, Natalie estaba hando con un cliente y de repente sinti¨® que una visi¨®n hda ca¨ªa sobre e. Lade¨® ligeramente cabeza y frunci¨® el ce?o, y vio a Leonardo caminando hacia e. El socio vio a Leonardo y pareci¨® hgada. -Se?or Ramos¡­ Leonardo se acerc¨® a Natalie y se puso a sudo, sonri¨® y dijo: -Me gustar¨ªa har un momento con la se?orita L¨®pez. -A sus ordenes, Se?or Ramos. Se?orita L¨®pez, entonces haremos de cooperaci¨®n ma?ana en MY. Natalie sonri¨® ligeramente y asinti¨® con cabeza. En cuanto el socio se march¨®, el rostro de Natalie se enfri¨® hasta los huesos y se dio vuelta para marcharse. Sin embargo, justo despu¨¦s de dar dos pasos, su mu?eca fue tirada por -Se?orita L¨®pez, tanta risa con los socios, ?por qu¨¦ tan fr¨ªa conmigo? Leonardo. Natalie se encogi¨® de hombros y dijo inexpresivamente:-Se?or Ramos, recuerdo que MY y el Grupo Ramos no trabajamos juntos, y no hay nada que har entre nosotros. -El Grupo Ramos tiene un proyecto reciente en el que quiere trabajar con MY. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: ¨CSer¨¢ mejor que se lo des a Esplendor Bordado, MY no tiene capacidad para cooperar con el Grupo Ramos. -Creo que con tu habilidad, puedes hacerlo. Natalie se impacient¨® y dijo fr¨ªamente: -Lo siento, no me interesa. Leonardo levant¨®s cejas, -Vale, entonces no hablemos de negocios, hablemos de otra cosa. Natalie le mir¨® fr¨ªamente, -?Est¨¢s muy libre? -Si eres t¨², yo siempre estoy libre. -?Aburrido! Natalie dej¨® de harle y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia los postres, cogi¨® unas tartas y busc¨® un rinc¨®n tranquilo paraer. Y una sombra se proyect¨® de repente ante sus ojos. Pensando que era Leonardo, Natalie levant¨® vista impaciente, -?Algo m¨¢s? Al momento siguiente, al ver que se trataba de Fausto, se sinti¨® avergonzada. -Lo siento, no me di cuenta que eres t¨², Se?or Ruiz. -Natalie, ?eres presidenta de MY? Cap铆tulo 272 Cap¨ªtulo 272 Natalie sinti¨® que Fausto miraba de una forma un tanto extra?a, pero no hab¨ªa pensado ocultarlo al venir a esta fiesta. -Bueno, ?qu¨¦ pasa? Los ojos de Fausto estaban llenos de emociones indescriptibles, -Lo siento, antes no sab¨ªa que eres presidenta de MY, de lo contrario no le habr¨ªa pedido a mi secretaria que azara reuni¨®n contigo. Natalie se qued¨® hda un momento, pero cre¨ªa que hab¨ªa algo extra?o en sus pbras. -Se?or Ruiz, no tienes por qu¨¦ disculparte, este tipo de cosas son normales. Fausto le dijo con voz extraviada: -Si tenemos proyectos, le dar¨¦ prioridad a MY. Natalie se sorprendi¨® un poco, pero luego pens¨® que lo hac¨ªa por Leonardo y sonri¨®: -?Gracias Se?or Ruiz! -Lo digo en serio. Al ver seriedad en sus ojos, Natalie estaba un poco sorprendida, y estaba a punto de har, una voz hda son¨® detr¨¢s de e. ?De qu¨¦ est¨¢n hando? Natalie puso los ojos en nco y dijo fr¨ªamente: -Nada que ver contigo. El rostro de Leonardo se ensombreci¨® mientras se acercaba a e y se sentaba a sudo, Sustituye el c¨®ctel que tiene por leche. -No bebas mucho. Te hace da?o a salud. ¨C Natalie quiso rebatirle, pero no quer¨ªa discutir con ¨¦l dnte de Fausto, as¨ª que baj¨® cabeza y no dijo nada. -Fausto, ocupate de tus asuntos. No hace falta que te quedes aqu¨ª con nosotros. Los ojos de Fausto se oscurecieron, mir¨® a Leonardo y dijo: -Bueno, tengo que har de unos socios, voy para all¨¢. Cuando Fausto se march¨®, Leonardo mir¨® a Natalie: -A partir de ahora, mant¨¦ns distancias con ¨¦l. Natalie lenz¨® una mirada g¨¦lida, -No te preocupes, aunque quiero hombres, no elegir¨¦ a nadie que tiene que ver contigo. Leonardo frunci¨® el ce?o pero no dijo nada m¨¢s. +15 BONUS Natalie¨ªa tranqumente su tarta, y cuando termin¨®, se levant¨® e intent¨® marcharse, pero Leonardo tir¨® de su mu?eca. -Quiero har contigo des cosas entre nosotros. Natalie lo mir¨® incr¨¦d con sorpresa en los ojos y dijo: -?Aqu¨ª? ?Ahora? -?No puedo? Inconveniente. Acababa de encogerse de hombros, y Tina se acerc¨® a e, tratando directamente a Leonardoo si fuera invisible. -Natalie, vamos a reunirnos con unos clientes por all¨ª. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. -Bien. Hasta que desaparecieron de vista de Leonardo, Tina dijo enfadada: ¡ª?Qu¨¦ quiere Leonardo? Trajo a Matilda a fiesta pero segu¨ªa molest¨¢ndote en fiesta, ?piensa ocupar nco y negro? Natalie se qued¨® cada un rato y mirando a Tina le dijo: -Esc¨²chame, intenta no usar modismos cuando has a partir de ahora. -?Por qu¨¦? -Tengo miedo de que gente se burle de ti. Tina mir¨® sinprender: -?Es eso importante? No sabes que se ha tra¨ªdo a Matilda a todass fiestas de este mes, no ha refutado cuando gente dec¨ªa que Matilda es su novia, y ahora te est¨¢ dandota. ?Basura! Natalie asinti¨® profundamente, -Tienes raz¨®n. Tina frunci¨® el ce?o, -En serio, ?no quiero que vuelvas aeter el mismo error! Natalie baj¨® los ojos, mano a sudo se tens¨® inconscientemente. -No te preocupes, no lo har¨¦. -Es bueno que no lo hagas, es que no quiero que te vuelva a hacer da?o. Natalie sonri¨®, -Lo s¨¦. Leonardo acudi¨® a Natalie despu¨¦s de que fiesta terminara. Natalie beb¨ªa bastante esta noche, y Tina le consigui¨® un ch¨®fer enseguida, le pidi¨® que una mada a e cuando llegara a casa, y luego se fue. En el camino de vuelta, Natalie miraba por ventani sin expresi¨®n, y nadie sab¨ªa lo que hizo +15 BONUS Cap¨ªtulo 273 Cap铆tulo 273 Cap¨ªtulo 273 Por otrodo, cuando Fausto lleg¨® al aparcamiento, vio a Matilda de pie junto a su coche con una leve sonrisa. -Se?or Ruiz, no entiendo muy bien algunas cosas del contrato de Esplendor Bordado y Grupo Ruiz y me gustar¨ªa preguntarle. Fausto dijo con una mirada indiferente: -Puede preguntarle a mi secretaria ma?ana. Matilda sonri¨® levemente, -Si el se?or Ruiz no quiere har de trabajo, ?hamos de otra cosa? Por ejemplo, lo que le gusta mi hermana. Fausto se puso serio al instante y mir¨® a Matilda con frialdad en los ojos. Al d¨ªa siguiente, cuando llegu¨¦ a oficina, Tina se acerc¨® a Natalie con cara emocionada. -?Grupo Ruiz quiere darnos una de sus tiendas! Natalie estaba realmente sorprendida, pens¨® que lo que hab¨ªa dicho Fausto anoche era de cortes¨ªa. Sin embargo, e realmente no quer¨ªa trabajar con Fausto, porque ¨¦l y Leonardo eran buenos. amigos, as¨ª que tal vez se involucrar¨ªan con Leonardo de nuevo despu¨¦s de trabajar juntos. -Cont¨¦stale al se?or Ruiz, por ahora no pensamos ampliars tiendas de MY. Tina frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦? ?Sabes cu¨¢ntas tiendas tiene el Grupo Ruiz? Si podemos trabajar con Grupo Ruiz,s ganancias de MY podr¨ªan duplicarse. -Fausto es muy amigo de Leonardo. -?Y qu¨¦? Estamos trabajando con Grupo Ruiz, y estamos rentando los puntos de venta a precios normales, as¨ª que no nos aprovecharemos de Grupo Ruiz. Si te importa, puedes pagarle m¨¢s renta a Grupo Ruiz. ?Qu¨¦ te parece? Natalie se qued¨® cada y dijo: -De acuerdo, entonces te encargas t¨² de esto. -De acuerdo. Despu¨¦s de que Tina se marchara, Natalie se qued¨® pensativa un rato, y m¨® por tel¨¦fono a secretaria de Fausto, expres¨¢ndole su intenci¨®n de invitar a Fausto aer. Despu¨¦s de todo, los puntos de venta del Grupo Ruiz eran dif¨ªciles de conseguir y normalmente requer¨ªan una licitaci¨®npetitiva. -Espere un momento. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Pronto son¨® c¨¢lida voz de Fausto al tel¨¦fono. +15 BONUS -Se?orita L¨®pez, ma?ana viajo a Francia por una semana. Si quieres invitarne a cenar, supongo que s¨®lo esta noche o cuando regrese de mi viaje de negocios. Natalie no esperaba que su secretaria le diera directamente el tel¨¦fono a Fausto, se qued¨® inm¨®vil un momento y luego dijo: -Entonces esta noche. Le pedir¨¦ a secretaria que reserve el cuarto privado. Se?or Ruiz ?Qu¨¦ tipo deida te gusta? Estoy a bierto a todo. -De acuerdo. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie pidi¨® a su secretaria que reservara en un restaurante deida mediterranea. Al otrodo, Fausto sonri¨®, ya ten¨ªa ganas de quedar con Natalie por noche. Colg¨® el m¨®vil, mir¨® a secretaria y dijo: -?Qu¨¦ tal mi ropa de hoy? La secretaria se sorprendi¨® un poco y r¨¢pidamente dijo: -Le queda bien. -Bueno, sal a trabajar. Fausto recogi¨® los documentos y los ley¨® un rato, entr¨® mada de Leonardo. -Fausto, me he enterado de que de repente le has dado a otra empresa tienda acordado dar a Esplendor Bordado. que hab¨ªas Tras unos segundos de silencio, Fausto dijo lentamente: -S¨ª, anoche habl¨¦ con Tina, y creo que MY necesita m¨¢s esta tienda, as¨ª que pienso cooperar con MY. -?Por qu¨¦ de repente a MY? Leonardo neaba darle a Natalie mejor tienda del Grupo Ramos, pero tem¨ªa que e rechazara, as¨ª que estaba pensando en c¨®mo d¨¢rs, pero no esperaba que el Grupo Ruiz fuera el primero en hacerlo. -Despu¨¦s de todo, Natalie ha cuidado de ti durante dos a?os, y no quiero que lo Me encargo yo. No tienes por qu¨¦ entrometerte. -Grupo Ruiz ya ha firmado un contrato con MY. Ante esas pbras, los ojos de Leonardo se llenaron de frialdad y baj¨® voz. -Fausto, espero qu¨¦ no vuelvas a intervenir entre Natalie y yo. Despu¨¦s de decir eso, Leonardo colg¨® el tel¨¦fono. pase mal. La mano de Fausto que sosten¨ªa el tel¨¦fono Cap铆tulo 274 La mano de Fausto que sosten¨ªa el tel¨¦fono se tens¨® inconscientemente, sus ojos se llenaron de disimulo. Cap¨ªtulo 274 ¡ª Vale, ya lo s¨¦. +15 BONUS Al colgar ei tel¨¦fono, Leonardo le pidi¨® a Carlos que mara a Matilda para darle noticia de que Grupo Ruiz se hab¨ªa asociado con otra empresa. Matilda se enfureci¨® cuando se enter¨® de esto, e inmediatamente le pidi¨® a su secretaria que averiguara con qu¨¦ empresa se hab¨ªa asociado Grupo Ruiz. Poco despu¨¦s, recibi¨® noticia de que el Grupo Ruiz estaba trabajando con MY. Matilda se mof¨®, parec¨ªa que Fausto no se hab¨ªa tomado en serio su amenaza. m¨® a Fausto, -Se?or Ruiz, ?est¨¢ cborando con MY a prop¨®sito para provocarme? Hubo silencio al otrodo del tel¨¦fono durante unos segundos y g¨¦lida voz de Fausto se hiciera o¨ªr. -Se?orita L¨®pez, nunca acept¨¦ su petici¨®n. Matilda sonri¨® y dijo lentamente: -?De verdad no quiere que Natalie sepa que le gusta? Le dije que podemos cooperar. -No hace falta, no me interesa. Si una tercera persona se entera de esto, usted ser¨¢ responsable de las consecuencias. La sonrisa en el rostro de Matilda se congel¨®, sin esperar que Fausto no aceptara nada. -Fausto, ?de verdad crees que no se lo contar¨¦ a Leonardo o a Natalie? -?Si no tienes miedo de perder lo que tienes ahora! Sin dar a Matilda oportunidad de har, Fausto colg¨® el tel¨¦fono. Matilda tir¨® el tel¨¦fono furiosa, con los ojos sombr¨ªos. No dejar¨¢ que Natalie se salga con suya. De ninguna manera. Por noche, despu¨¦s del trabajo, Natalie fue directa al restaurante. Cuando lleg¨®, Fausto ya estaba esperando, Natalie se apresur¨® a acercarse. -Lo siento, hab¨ªa un poco de tr¨¢fico. Fausto sonri¨®: -No llegas tarde, yo llegu¨¦ pronto. El car¨¢cter de Fausto era muy bueno, y cuando estaban juntos no desprend¨ªa misma sensaci¨®n opresiva que Leonardo, y de vez en cuando contaba alg¨²n chiste, as¨ª que Natalie se +15 BONUS Cuando terminaron de cenar y salieron del restaurante, Fausto estaba a punto de pa?ar a Natalie, pero un Maybach negro se detuvo dnte de los dos. Al reconocerloo el coche de Leonardo, sonrisa de Fausto desapareci¨® poco a poco. La puerta del coche se abri¨® y baj¨® alta figura de Leonardo. Su mirada hda recorri¨® a los dos y luego dijo a Natalie con expresi¨®n p¨¢lida. -He venido a recogerte. Natalie se qued¨® perpleja, -?C¨®mo sab¨ªas que estaba aqu¨ª? -Me dijo Tina. Natalie sinti¨® desconfianza, a Tina no le ca¨ªa bien Leonardo, ?le dijo d¨®nde estaba? -Se?or Ramos, no vivimos en el mismo barrio, vuelvo s. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. No es seguro que est¨¦s s tan tarde. Natalie: Tras dudar un momento, pensando que ayer dijo que quer¨ªa har con e, Natalie tuvo que asentir con cabeza: -Vale. Se volvi¨® hacia Fausto y sonri¨®: -Se?or Ruiz, pr¨®xima vez cenaremos juntos. -S¨ª. Cuando Natalie subi¨® al coche, Leonardo mir¨® a Fausto con expresi¨®n cial. -Fausto, ?por qu¨¦ no me avisaste cuando te invit¨® a cenar? Fausto frunci¨® el ce?o, -Leo, se?orita L¨®pez me invit¨® a cenar por cboraci¨®n del Grupo Ruiz con MY, no pienses demasiado. Los ojos de Leonardo se oscurecieron y dijo fr¨ªamente: -Es mejor que realmente est¨¦ pensando demasiado en esto. + Cap铆tulo 275 Cap¨ªtulo 275 Se dio vuelta y subi¨® al coche, ordenando al conductor que condujera. Despu¨¦s de que el Maybach negro se incorporara al tr¨¢fico, Leonardo mir¨® a Natalie con disgusto y dijo: -Te dije que mantuvierass distancias con Fausto, ?no? -Se?or Ramos, MY est¨¢ cborando con el Grupo Ruiz, es normal que cene con el se?or Ruiz. No s¨¦ a qu¨¦ distancia te refieres. ?No nos vemos? o ?fingimos desconocidos cuando nos veamos? Al ver el sarcasmo en los ojos de Natalie, Leonardo guard¨® silencio unos segundos y dijo lentamente: - No quiero decir eso. -No me importa lo que quisiste decir. Anoche dijiste que quer¨ªas har conmigo. ?De qu¨¦ quer¨ªas har? -Sobre eso que dijiste antes, quiero que lo reconsideres. Natalie frunci¨® el ce?o: -No creo que tenga que reconsiderarlo, estoy contigo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo le agarr¨® barbi y bes¨®. Natalie se qued¨® paralizada por un momento e inconscientemente forceje¨®, pero no lo consigui¨®. Hasta que termin¨® el beso, e jade¨® y se tumb¨® en el pecho de Leonardo, con el cuerpo demasiado ndo. Leonardo mir¨® a los ojos y le dijo lentamente: -De hecho, sientes algo por m¨ª, ?verdad? ? Por qu¨¦ no me das una oportunidad? La respiraci¨®n de Natalie se calm¨® y lo apart¨®. -Se?or Ramos, ?y qu¨¦ si todav¨ªa siento algo por ti? Eso no significa que volver¨¦ contigo. T¨² y Matilda nunca pueden separarse. ?No me voy a permitireter el mismo error otra vez! Los ojos de Leonardo se llenaron de oscuridad y dijo en voz baja: -No tengo nada que ver con e. -Entonces, ?por qu¨¦ llevas a todass fiestas de negocios? ?Por qu¨¦ consientes cuando te dicen que es tu novia? ?Leonardo, no me tomes por tonta! Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Leonardo se qued¨® cado unos segundos y dijo: ¡ªNo puedo explic¨¢rtelo ahora, pero lo que s¨ª puedo garantizarte es que no tendr¨¦ nada que ver con Matilda, ni antes ni en el futuro. Los ojos de Natalie estaban llenos de sarcasmo, Eso es algo que es mejor que se lo digas a alguien que quiere creerlo. +15 BONUS -Te lo probar¨¦ con los hechos. Natalie no dijo nada m¨¢s hasta que el coche se detuvo frente al chalet, gir¨® cabeza hacia Leonardo y le dijo con mirada seria: -Se?or Ramos, no tienes por qu¨¦ hacer esto. Nada de lo que haces tiene sentido para m¨ª ahora. Durante esos tres a?os de matrimonio, e le hab¨ªa dado muchas oportunidades a Leonardo, pero ¨¦ste nuncas hab¨ªa apreciado. Ahora que ¨¦l estaba dispuesto a explic¨¢rselo y a hacerle una promesa, en realidad no ten¨ªa sentido. Tras decir esto, Natalie abri¨® puerta del coche y se march¨® directamente. En los d¨ªas siguientes, Leonardo no volvi¨® a aparecer dnte de e, pero sigui¨® llevando a Matilda a diversas ocasiones, a menudo fotografiada por prensa del espect¨¢culo, y los dos no se dieron explicaciones. Pronto empez¨® a difundirse noticia de que Matilda era presidenta de Esplendor Bordado. Tina ley¨® y ech¨® quejas. -?Es necesario que sea tan exagerado al ejercer de presidenta? ?Va a hereder el tronoo una reina? Natalie mir¨® y enarc¨® una ceja, -Parece que le odias mucho. -Por supuesto, antes de que mi familia se arruinara, sab¨ªa que era una hip¨®crita y siempre odiaba, y luego, cuando sab¨ªa que hac¨ªa dif¨ªcil contigo deliberadamente, odiaba m¨¢s! -De acuerdo, a partir de ahora es nuestra rival, y el Grupo Ramos ayuda. Tenemos que estar alerta para enfrentarnos a e, o lo m¨¢s probable es que perdamos contra Esplendor Bordado. Tina asinti¨®, Seguro que no perderemos contra Esplendor Bordado contigo. Natalie sonri¨®, ¡ª?Has olvidado que ya hemos perdido varias veces? Tina se burl¨®, ¡ª?Si no fuera por el apoyo del Grupo Ramos, esos socios no habr¨ªan elegido a Esplendor Bordado en absoluto, es s¨®lo por el Grupo Ramos! -Es su ventaja. Muy bien, aqu¨ª est¨¢n los contratos firmados. T¨®menlos. -Bien, me voy a trabajar. Mientras tanto, en oficina de Enrique. Sac¨® su m¨®vil y marc¨® un n¨²mero, -Hermano, ?est¨¢s listo? Manuel estaba un poco indeciso y asustado. -Enrique, me da un poco de miedo llevar esta bolsa de explosivos falsos que me has dado, por +15 BONUS La cara de Enrique estaba fr¨ªa, pero su voz era tan suaveo siempre, ¨CHermano, eso no va a pasar. Est¨¢ lleno de barro, no pasar¨¢ absolutamente nada, y pi¨¦nsalo, si Natalie no se lo hubiera pedido a Tina, ?Tina no te habr¨ªa dejado solo! -Esta vez es s¨®lo para asustar a Natalie, para que no se atreva a entrometerse en los asuntos familiares de Tina en el futuro,s deudas tuyas de juego que te pagu¨¦. ?Crees que te har¨¦ da?o? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 276 Cap¨ªtulo 276 Tras un momento de silencio, Manuel se decidi¨® por fin. -?Bueno, hago lo que digas! Enrique sonri¨® torvamente y dijo despacio: -Hermano, tienes que darte pr¨ªsa, si no, no ser¨¢ bueno encontrar una oportunidad tan buena. -Lo s¨¦. Al colgar, Enrique dej¨® el tel¨¦fono con odio en los ojos. Si Natalie no le hubiera perjudicado los beneficios, no habr¨ªa querido mata de esa manera, ?y era culpa suya! As tres de tarde, Ruyman irrumpi¨® aterrorizado en el despacho de Natalie. -Se?orita L¨®pez, hay un loco abajo, en el vest¨ªbulo, con una bolsa de dinamita atada al cuerpo. Dice que quiere ve. Natalie se levant¨® de un salto y sali¨® por puerta. ?Has averiguado qui¨¦n es? -Se?orita L¨®pez, es peligroso que baje ahora, he mado a polic¨ªa. ?Esperemos a polic¨ªa! Natalie frunci¨® el ce?o. -No, ser¨¢ demasiado tarde cuando polic¨ªa llegue. ?Y recepcionista? -Secuestr¨® a recepcionista¡­ Natalie se puso furiosa y dijo con voz fr¨ªa: ?Por qu¨¦ no lo dijiste! -No ten¨ªa tiempo. -De acuerdo. Voy a bajar. T¨² espera aqu¨ª. -Bajo contigo. Natalie no dijo nada m¨¢s, tomaron el ascensor hasta nta baja, Natalie se sorprendi¨® al ver a Tina all¨ª tambi¨¦n. Tina, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Esto es peligroso. Sube t¨². Al ver a Natalie, emoci¨®n de Manuel se agit¨® de repente, sus ojos miraron con maldad. -T¨² eres Natalie, ?verdad? Si no hubieras instigado a Tina para que me dejara solo, ?no me habr¨ªa roto una pierna un cobrador! ?Te voy a matar! Tina mir¨® enfadada a Manuel- Pap¨¢, ?est¨¢s loco? ?Sabes que ahora est¨¢s vindo ley? Manuel ri¨® fr¨ªamente, Tina, he trabajado duro para criarte, s¨®lo te ped¨ª un poco de dinero, y +15 BONUS Al ver que recepcionista secuestrada por Manuel se pon¨ªa nca de miedo y casi se desmayaba, Natalie dijo con mirada indiferente: -?Qu¨¦ quieres? -?Y qu¨¦? ?Quiero matarte! Los ojos de Natalie no ten¨ªan temperatura, Ya que quieres vengarte de m¨ª, no deber¨ªas involucrar a gente que no tiene nada que ver. S¨²elt. Yo ser¨¦ tu reh¨¦n. Lo que Natalie no sab¨ªa era que alguien ya hab¨ªa grabado un v¨ªdeo de lo sucedido aqu¨ª y lo hab¨ªa publicado en Inte. En el Grupo Ramos, Carlos inform¨® a Leonardo inmediatamente despu¨¦s de enterarse de que Manuel hab¨ªa llevado bomba al MY. Al ver que Natalie se ofrec¨ªao reh¨¦n de Manuel, los ojos de Leonardo se llenaron de p¨¢nico y rabia, e inmediatamente se levant¨® y dijo: -?Vamos a MY! Sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil para mar a Natalie, pero se cort¨® tras unos pocos tonos. Su mano que sosten¨ªa el tel¨¦fono temba vagamente mientras enviaba un mensaje a Natalie. [?Natalie! ?No puedes iro reh¨¦n!] [?La bomba de ese hombre es real! ??Quieres morir?!] [?Contesta!] Envi¨® una docena de mensajes seguidos, pero Natalie no contest¨®, mientras que del otrodo, Manuel ya hab¨ªa aceptado cambiar. Content ? provided by N?velDrama.Org. -?Te lo advierto! No hagas ning¨²n truco, jo detonar¨¦ bomba enseguida! Natalie ya hab¨ªa lidiado muchas veces con bombas, as¨ª que ya sab¨ªa que los explosivos del cuerpo de Manuel eran reales. Si detona, todos los de nta baja morir¨¢n. No te preocupes, soy una mujer, ?qu¨¦ trucos puedo hacer? Cap铆tulo 277 Cap¨ªtulo 277 Manuel se mof¨®, -Ojal¨¢, levantas manos. ?Ac¨¦rcate t¨²! Natalie levant¨®s manos y camin¨® lentamente hac¨ªa Manuel, gente no se atrev¨ªa a decir ni una pbra por miedo a que Manuel detonara bomba de repente. Justo despu¨¦s de unos pasos, de repente fue agarrada por Tina. -?Natalie, no vayas! E mir¨® a Manuel con rabia y odio en los ojos, -Pap¨¢, ?qu¨¦ quieres? ?De verdad quieres arruinarme la vida? Manuel mir¨® fr¨ªamente, -Si no le hubieras hecho caso a esa mujer, no te habr¨ªas negado a darme el dinero. ?Es culpa de esa mujer que yo est¨¦ en esta situaci¨®n! ?Cuando e muera, har¨¢s lo que te digan! -?Est¨¢s loco? Bueno, si realmente quieres morir, ?morir¨¦ contigo! ?As¨ª todo estar¨¢ en paz! Tina cam¨ªn¨® r¨¢pidamente hacia Manuel. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Manuel retrocedi¨® mientras sujetaba a recepcionistao reh¨¦n, presa del p¨¢nico. -?No te acerques m¨¢s! Si no paras, ?detonar¨¦ bomba! Hasta ahora, pensaba que bomba era falsa. Al ver a Manuel agitado, Natalie detuvo r¨¢pidamente a Tina. -Tina, ahora est¨¢ muy emocionado, no lo irrites. Ha venido a por m¨ª, as¨ª que hablo con ¨¦l. Despu¨¦s de que cambie a recepcionista, ustedes vayan arriba inmediatamente, evacuen a todos del segundo al quinto piso al sexto piso y m¨¢s arriba, es mejor salir de MY. T¨ªna neg¨® con cabeza, con los ojos enrojecidos mientras dec¨ªa: -No, Natalie, d¨¦jame ir. Natalie frunci¨® el ce?o, -¨¦l no estar¨¢ de acuerdo. Esta vez viene a por m¨ª, y sospecho que est¨¢ bajo las ¨®rdenes de otra persona. Tina dijo incr¨¦d, -?Qu¨¦ quieres decir? Natalie estaba a punto de har, y Manuel dijo impaciente: -?Qu¨¦ est¨¢n susurrando? ?De c¨®mo mentirme? Natalie, te doy un minuto, si no vienes, ?detonar¨¦ bomba! ?Morimos todos! -Tina, no tengo tiempo para explicar. No te preocupes, estar¨¦ bien. Recuerda lo que acabo de decirte. Despu¨¦s de decir eso, Natalie camin¨® hacia Manuel. Al ver locura en los ojos de Manuel, Tina s¨®lo sinti¨® extra?eza. El Manuel que sol¨ªa traerle +15 BONUS desapareci¨® con familia Rojas en bancarrota. Ahora Manuel es un loco que solo ve beneficios! Despu¨¦s de caminar dnte de Manuel, Natalie dijo con una mirada d¨¦bil: -Puedes solta, ? verdad? Manuel solt¨® a recepcionista, mir¨® fr¨ªamente a Natalie y le dijo: ¡ª?Te das vuelta y te pones de espaldas a mi! Al ver que Natalie no se mov¨ªa, Manuel dijo enfadado: -?Vamos! No me vengas con trucos o te mato. Natalie se dio vuelta siguiendo sus pbras, y en el segundo siguiente, mano de Manuel estrangul¨® su cuello. Tina se apresur¨® a ayudar a levantarse a recepcionista, a que ya le queabans piernas, y al ver que estaban a punto de marcharse, Manuel dijo enfadado: -?Quietos todos! ?Qui¨¦n les dio permiso para irse? Natalie frunci¨® el ce?o y dijo: -Veniste con los explosivos por m¨ª, ?no? Los otros son inocentes, d¨¦jalos ir primero. La voz de Manuel estaba llena de ira, -?No te toca a ti decirme lo que tengo que hacer? ?Si no fuera por ti, tendr¨ªa todo el dinero de Tina! -?Entonces qu¨¦ quieres hacer? -Yo¡­ Manuel se qued¨® hdo, hab¨ªa querido venir aqu¨ª para asustar a Natalie y conseguir que Tina le transfiriera todo el dinero, pero Natalie no parec¨ªa estar asustada. Pensando en esto, dijo con fiereza: ¨C ?No tienes miedo a muerte? Natalie estaba tranqu, ¡ª ro que tengo miedo, pero ?es ¨²til tener miedo? La iniciativa est¨¢ ahora en tus manos, pero te aconsejo que lo pienses bien, ?realmente vale pena morir aqu¨ª as¨ª? Manuel estaba furioso y de repente se agit¨®, -?Qu¨¦ tiene que ver contigo? ?Aunque muera, te llevar¨¦! Tras decir eso, puls¨® de repente el bot¨®n de cuenta atr¨¢s. Con una gota, panta de su pecho se ilumin¨® de repente yenz¨® cuenta atr¨¢s de treinta minutos! +15 BONUS Cap¨ªtulo 278 Cap铆tulo 278 Cap¨ªtulo 278 La cara de todos los presentes cambi¨® dr¨¢sticamente y sus ojos se llenaron de horror y miedo. Alcanzando su objetivo, Manuel se mof¨®, -?Tina, transfi¨¦reme todo tu dinero, o dejar¨¦ que todos los presentes sean enterrados contigo! Sin esperar a que Tina hara, Natalie habl¨® primero: -?Sabes que esta bomba no puede detenerse una vez queienza cuenta atr¨¢s? A menos que se retiraran los explosivos, explotar¨ªa en cuanto terminara cuenta atr¨¢s. Seg¨²n habilidad actual de Manuel, no deber¨ªa tener dinero paraprar una bomba as¨ª, y este tipo de bomba no se pod¨ªa conseguir f¨¢cilmente sin canales. No hab¨ªa miedo en los ojos de Manuel, y dijo fr¨ªamente: ?Si no se puede parar, moriremos juntos! Natalie frunci¨® el ce?o, cre¨ªa que Manuel no quer¨ªa morir. Sin esperar a que se lo pensara, de repente vio una figura alta que entraba por puerta del vest¨ªbulo. Gir¨® cabeza y se sorprendi¨® al ver que era Leonardo. -Leonardo, hay una bomba sobre Manuel, ?sal de ah¨ª! Detr¨¢s de e, Manuel tambi¨¦n se sobresalt¨®, y cuando vio que era Leonardo, ten¨ªa una expresi¨®n de incredulidad en el rostro. Antes de que familia Rojas quebrara, ¨¦l hab¨ªa trabajado con el Grupo Ramos, as¨ª que Manuel conoc¨ªa a Leonardo. Se?or Ramos, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Leonardo lo mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida, y dijo pbra por pbra: -Tomaste a mi esposao reh¨¦n, ?qu¨¦ crees que hago aqu¨ª? Todos los presentes, excepto Tina, se quedaron estupefactos. Despu¨¦s de todo, el asunto del matrimonio de Leonardo y Natalie s¨®lo era conocido en escasa medida por Natalie frunci¨® el ce?o, ?por qu¨¦ dijo eso? ya que estaban divorciados. Pero no ten¨ªa tiempo de pensar en eso por el momento, frunci¨® el ce?o y le dijo a Leonardo: Los explosivos que lleya son reales. ?Date prisa y vete! En el momento en que vio a Leonardo,s piernas de Manuel ya estaban un poco d¨¦biles, y +15 BONUS Si hubiera sabido que Natalie era mujer de Leonardo, no se habr¨ªa atrevido a venir a MY. Pero ahora que flecha estaba en cuerda, s¨®lo pudo mirar fijamente a Leonardo. -Se?or Ramos, si Natalie no se hubiera entrometido en los asuntos de mi familia y Tina se hubiera negado a cuidarme, ?no habr¨ªa venido aqu¨ª a armar jaleo! Leonardo le mir¨®o si estuviera mirando a un muerto, -?Para ti, traer una bolsa de dinamita a MY es buscar problemas?Content ? provided by N?velDrama.Org. -?Puedo soltar a Natalie si Tina me transfiere todo el dinero! Natalie se qued¨® cada durante unos segundos,prendi¨® de repente lo que hab¨ªa pasado. Si Manuel hubiera venido a MY con intenci¨®n de una muerte, no le habr¨ªa pedido dinero a Tina. -Manuel, ?cre¨ªas que bolsa de explosivos que llevabas era falsa? El cuerpo de Manuel se puso visiblemente r¨ªgido, luego se enfad¨® y dijo: -?Qu¨¦ tonter¨ªas dices? ?C¨®mo se me ocurre conseguir un paquete de dinamita falso para enga?ar a gente! Natalie se ri¨® y dijo en tono tranquilo: -El paquete de dinamita que llevas en el cuerpo es real. Supongo que ese tipo te enga?¨® haci¨¦ndote traer este paquete de dinamita al MY y hacer que pareciera que ibas a vr el MY para que Tina te diera todo el dinero. -?De ninguna manera! ?No seas rmista! ?Es imposible que me haya mentido! Ya hab¨ªa incertidumbre en el tono de Manuel. -m¨¦ a polic¨ªa antes de bajar. Si no me crees, sabr¨¢s que no miento cuando venga el experto en desactivaci¨®n de bombas. Manuel se qued¨® sorprendido pors pbras de Natalie y tuvo unpsus de concentraci¨®n. Pronto recuper¨® calma., -?De ninguna manera, debes estar minti¨¦ndome! -?Por qu¨¦ te miento? Ahora estamos atados a misma cuerda, cuando dinamita explote, moriremos todos aqu¨ª. Manuel ten¨ªa los ojos llenos de p¨¢nico, y cuenta atr¨¢s en su pecho era ensordecedora. Enrique le hab¨ªa dicho que los explosivos eran falsos, pero ?y si eran de verdad? Cap¨ªtulo 279 Cap铆tulo 279 Cap¨ªtulo 279 +15 BONUS -?Por qu¨¦ tengo que creerte? Natalie parec¨ªa indiferente, -Si no me crees, olv¨ªdalo. Ahora s¨ª que Manuel ten¨ªa p¨¢nico, s¨®lo quer¨ªa dinero de Tina, no quer¨ªa morir. La mirada de Leonardo era fr¨ªa, -S¨®lo quedan 20 minutos para que estallen los explosivos, aunque los artificieros vengan ahora, es demasiado tarde. -Qu¨¦ pasa con¡­ ?De verdad voy a morir hoy aqu¨ª? Los ojos de Manuel estaban llenos de odio, y dijo fr¨ªamente: -?Aunque tenga que morir, llevar¨¦ conmigo! Natalie baj¨® los ojos y, tras pens¨¢rselo unos segundos, dijo: He aprendido a desactivar bombas. Manuel mir¨® con desconfianza, -?C¨®mo s¨¦ que no est¨¢s intentando matarme? Natalie puso los ojos en nco, no era extra?o que empresa quebrara. -Yo estoy all¨ª cuando desactivo tu bomba, ?no? Si bomba explota, morir¨¦ contigo. Manuel trag¨® saliva y no dijo nada. Natalie se impacient¨® un poco y dijo con voz fr¨ªa: ?La desmonto o no? Cuando acabe el tiempo, todos los presentes moriremos. -Bien. Estoy de acuerdo en que desmanteles bomba. Justo despu¨¦s de decir eso, una voz hda son¨®. -Natalie, deja que te ayude. te Natalie frunci¨® el ce?o, gir¨® cabeza para mirar a Leonardo y dijo impaciente: -?No vengas a causar problemas! Desactivar una bomba era muy peligroso. Si algo sal¨ªa mal, bomba detonar¨ªa de inmediato. Pod¨ªa arriesgarse s, no quer¨ªa involucrar a Leonardo. Leonardo no dijo nada, pero camin¨® directamente a sudo. -No tengas miedo, pase lo que pase, estoy a tudo. Natalie lo mir¨® fr¨ªamente, sin temperatura en los ojos, -No necesito. ?Vete! -S¨¦ un poco de desactivaci¨®n de bombas, puedo ayudarte aqu¨ª. -No, puedo hacerlo. +15 BONUS -Natalie, s¨®lo quedan 17 minutos en cuenta regresiva. ?Est¨¢s segura de que quieres seguir perdiendo el tiempo con esta tonter¨ªa? Natalie guard¨® silencio unos segundos y apret¨® los dientes, -Eres t¨² quien pide, pagar¨¢s t¨²s consecuencias. Que alguien trajera unas tijeras, excepto Manuel, e y Leonardo, todos los dem¨¢s se fueron, toda s estaba tan en silencio que solo se escuchaba el sonido de cuenta regresiva de bomba. Manuel estaba tan asustado que le queabans piernas, al ver mirada seria de Natalie y Leonardo, por fin crey¨® que bomba era real. Cada cuenta atr¨¢s erao un impulso de muerte, que le llevaba al borde de un cpso emocional. A medida que pasaban los segundos, a Natalie le sudaba cara. La constri¨®n del explosivo no era dif¨ªcil, pero resultaba muyplicado encontrar los cables que hab¨ªa que cortar de ¨¦l, porque todos los cables eran de un mismo color. Natalie hab¨ªa eliminado algunos mbres por eliminaci¨®n, pero quedaban dos, no hab¨ªa tiempo para la eliminaci¨®n. Al ver que Natalie sosten¨ªas tijeras y dudaba en hacer un movimiento, Manuel ya temba de miedo. -?Puedes hacerlo o no? -?C¨¢te! Natalie respir¨® hondo, gir¨® cabeza hacia Leonardo y le dijo: ¡ªT¨² no te acerques, que yo voy a cortar un cable. Al ver incertidumbre en el fondo de sus ojos, Leonardo asinti¨® y dijo: -Vale.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Leonardo se alej¨® unos metros y Natalie decidi¨® que s¨®lo pod¨ªa arriesgarse. -?Clic! Uno de los cables se cort¨®. Cap铆tulo 280 Cap¨ªtulo280 La bomba no expl¨®t¨® y cuenta atr¨¢s se detuvo. Natalie y Manuel exhron un suspiro de alivio al mismo tiempo, sin embargo, no tard¨® mucho, el n¨²mero de cuenta atr¨¢s, pa?ada del sonido del tic¨Ctac,enz¨® a descender. Al instante, Leonardo recogi¨® bomba y corri¨® hacia afuera con rapidez. -?Leonardo! Natalie se levant¨® y corri¨® r¨¢pidamente hacia ¨¦l, pero demasiado tarde. Acababa denzar bomba y, con un fuerte sonido, explot¨®. Una enorme onda expansiva golpe¨® a Natalie, que cay¨® al suelo desmayada. Al despertar, Natalie se levant¨® bruscamente, sobresaltando a persona que estaba junto a cama del hospital. -Natalie, ?est¨¢s despierta? ?Te sientes inc¨®moda en alg¨²n sitio? Natalie se quit¨® aguja de mano y agarr¨® de Tina, ¡ª?D¨®nde est¨¢ Leonardo? ?D¨®nde est¨¢ ahora? -No te preocupes, est¨¢ bien. Est¨¢ en s de aldo, est¨¢ muy herido. En cuanto termin¨® de har, Natalie solt¨® y sali¨® corriendo descalza. Cuando abri¨® siguiente s, vio a Leonardo sentado en cama, con cabeza envuelta en gasas y la cara todav¨ªa un poco p¨¢lida, Natalie corri¨® directamente hacia ¨¦l y lo abraz¨®. Al sentir el calor de su cuerpo, Natalie exhal¨® un suspiro de alivio y dijo con voz ronca: -Por suerte, est¨¢s bien¡­ El cuerpo de Leonardo se puso r¨ªgido por un momento, y luego rg¨® mano y abraz¨® a ligeramente temblorosa Natalie, susurr¨¢ndole reconfortante: -Estoy bien, no te preocupes. Los ojos de Natalie se enrojecen de culpa y tristeza. -Lo siento. Est¨¢s herido por m¨ª otra vez. -Fue mi opci¨®n. No tienes por qu¨¦ estresarte. Justo cuando termin¨® de har, voz entrecortada de Natalie son¨® en sus o¨ªdos. Leonardo, empecemos de nuevo. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Despu¨¦s de pasar por tantas cosas, ya no dudaba de el amor de Leonardo por e, as¨ª que +15 BONUS Sab¨ªa que bomba pod¨ªa explotar en cualquier momento, pero segu¨ªa decidido a quedarse con e, y en el momento en que vio cuenta atr¨¢s de bomba vndo hacia abajo, y no dud¨® en coge y salir corriendo por puerta, el alto muro que e hab¨ªa levantado en su coraz¨®n se vino abajo. Leonardo se qued¨® hdo y en silencio durante varios segundos antes de decir con voz seca: No tienes que obligarte a estar conmigo por gratitud. -No, gratitud no. No estoy con alguien por gratitud. Despu¨¦s de un momento, Leonardo susurr¨®: -Bien. Natalie apret¨® los brazos alrededor de su cintura, sent¨ªa satisfi¨®n. Se solt¨® de Leonardo, -?Te duele otro sitio aparte de cabeza? Natalie: -No. -Bueno. Al ver que Natalie no llevaba zapatos en los pies, Leonardo frunci¨® el ce?o y llev¨® directamente a cama. -?Por qu¨¦ saliste corriendo sin zapatos? Natalie, un poco t¨ªmida, baj¨® mirada y dijo: -Estaba tan preocupada por ti que no me di cuenta. -Voy a por tus zapatos. En este momento, puerta de s se abri¨® de un empuj¨®n, Matilda ten¨ªa los ojos enrojecidos y entr¨® r¨¢pidamente. -Leo, o¨ª que est¨¢s herido¡­ Antes de que pudiera terminar sus pbras, se sorprendi¨® al ver a los dos en cama del hospital. -Usted¡­ Ustedes¡­ Leonardo puso cara de indiferencia y dijo inexpresivamente: -?Qu¨¦ quieres? Matilda se mordi¨® elbio inferior, con los ojos agraviados. Leo, vine a verte. Estoy bien. Ya puedes irte. Matilda no quer¨ªa irse, pero despu¨¦s de ver frialdad de hielo bajo los ojos de Leonardo, finalmente se march¨®. ¨C Cap铆tulo 281 Cap¨ªtulo 281 Dirigi¨® una mirada fr¨ªa a Natalie, con celos y rab¨ªa. Despu¨¦s de que Matilda se marchara, Natalie apart¨® a Leonardo algo insatisfecha, El se?or Ramos sol¨ªa amar y querer as chicas, ?verdad? Ahora est¨¢s tan fr¨ªo con tu primer amor, ?te molesta mi presencia? Leonardo sonri¨® por lo bajo, Eso es cosa del pasado. ?La persona que me gusta ahora, no lo sabes? Natalie resopl¨®, -En realidad no. -Entonces te lo demostrar¨¦. -?C¨®mo¡­? Antes de que pudiera pronunciar pbra ¡°demostrar¡°, Leonardo le pellizc¨® barbi y bes¨®. Al final del beso, Natalie cay¨® jadeante en brazos de Leonardo y dijo entre dientes apretados: -?Cabr¨®n! -?Ya te queda ro? Natalie lo mir¨®, frunci¨® losbios y dijo: -No importa c¨®mo hayas sido con Matilda en el pasado, pero a partir de ahora, ya no puedes tener nada que ver con e, o no te dar¨¦ m¨¢s oportunidades. Los ojos de Leonardo se oscurecieron, luego baj¨® cabeza y sonri¨®, -Lo s¨¦. -Por cierto, ?y Manuel? Alguien deber¨ªa darle ¨®rdenes. Al mencionar esto, expresi¨®n de Leonardo se volvi¨® seria, y dijo fr¨ªamente: -No estaba herido, s¨®lo conmocionado, y ahora se lo ha llevado polic¨ªa para interrogarlo. Natalie asinti¨®, -Ok. Si no me equivoco, persona que lo orden¨® debe ser Enrique. Leonardo se sorprendi¨®, -?ionista de MY? -S¨ª, pero necesito pruebas. Leonardo baj¨® cabeza y bes¨¢nd en losbios le dijo, -D¨¦jamelo a m¨ª. Descansa bien estos d¨ªas. -De acuerdo. Del otrodo, al saber que Manuel estaba detenido y Natalie s¨®lo levemente herida, Enrique se enoj¨® tanto que tir¨® todos los papeles de mesa al suelo. +15 BONUS -iln¨²til! Inmediatamente m¨® a su abogado y le dijo fr¨ªamente: -?Quiero ver a Manuel! No dejar¨ªa que Manuel lo entregara, jo estar¨ªa muerto! Abajo de MY, explosi¨®n rm¨® a mucha gente en MY y otras empresas, y se extendierons noticias en Monteflor de que alguien hab¨ªa tra¨ªdo una bomba para explotar MY y que Natalie y Leonardo eran pareja. [?Natalie y Leonardo son pareja? Estoy sorprendido, Leonardo asist¨ªa antes a todo tipo de cenas con Matilda, ??no?!¡°] [Oh, gente rica sabe c¨®mo divertirse, supongo que quiere teners dos a vez, Matilda y Natalie son gems, ?puede distinguis?] [?Est¨¢n hando de un tema equivocado? Deber¨ªamos estar hando del bombardeo, ?no? Recuerdo que un chalet explot¨® no hace mucho. ?Hay alguna conexi¨®n entre los dos?] [Los bombardeos no son tan interesantesos disputas familiares. ?Creo que Natalie y Matilda se pelear¨¢n por Leonardo!] Al ver esosentarios en Inte, Natalie frunci¨® el ce?o y le tir¨® enfadada el tel¨¦fono a Leonardo. Content ? provided by N?velDrama.Org. -Todo es culpa tuya, estamos divorciados, y dijiste que yo era tu mujer dnte de tanta gente. ?Lo hiciste a prop¨®sito? Leonardo baj¨® los ojos y dijo: -La situaci¨®n era urgente en ese momento, s¨®lo quer¨ªa que Manuel supiera que eres mi mujer y tener miedo, no pens¨¦ que se extender¨ªa. -Expl¨ªcalo t¨². Leonardo guard¨® el m¨®vil y mir¨® a Natalie, -Acabo de decir que eres mi mujer, si ahora digo que estamos divorciados seguro que nadie lo creer¨¢. Natalie le fulmin¨® con mirada, -?Lo has hecho a prop¨®sito? Leonardo cogi¨® en brazos y le dijo: ¡ªNo, ahora volvemos a estar juntos, no importa si damos explicaciones o no. Natalie frunci¨® el ce?o y estaba a punto de har, puerta de s se empuj¨® de repente. Se sobresaltaron al ver a los dos abraz¨¢ndose en s. -Leo¡­.se?orita l¨®pez, ustedes. Natalie gir¨® cabeza hacia puerta, vio que eran los amigos de Leonardo y Emiliano, intent¨® +15 BONUS -?Su¨¦ltame! Leonardo parec¨ªa tranquilo, -?De qu¨¦ tienes miedo? De todas formas, tarde o temprano se van a enterar de que volvemos a estar juntos. Adem¨¢s, siempre sent¨ªa que actitud de Fausto con Natalie era un poco rara, no estaba mal aprovechar oportunidad para ararlo. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 282 Cap¨ªtulo 282 Natalie no pudo empujarlo y frunci¨® el ce?o, -?Me voy a enfadar mucho si no me sueltas! Al ve sonrojada hastas orejas, Leonardo supo que era realmente t¨ªmida y no forz¨® m¨¢s. En cuanto solt¨®, Natalie sali¨® de cama y huy¨® tap¨¢ndose cara, sin siquiera saludarles. Emiliano sonri¨®, -Vinimos a verte cuando supimos que estabas herido, y ahora parece que no nos necesitas. Leonardo se puso p¨¢lido, -Bueno, ya puedes irte. Emiliano se paraliz¨® y luego sonri¨®, -Bien, ahora quieres a esa mujer y no a nosotros. Fausto, que hab¨ªa permanecido en silencio desde que entr¨® en habitaci¨®n, dijo de repente: Leo, ?te has reconciliado con Natalie? -S¨ª. Mir¨® a Fausto, sus ojos se llenaron inconscientemente de frialdad. A Fausto se le atragant¨® el coraz¨®n y baj¨® los ojos sin decir nada. Pens¨® que ten¨ªa una oportunidad, pero no esperaba que s¨®lo era una broma que Dios. Al notar cierta iodidad entre ambos, Emiliano enarc¨® una ceja. -Ya que Leo est¨¢ bien, v¨¢monos. Cuando se fueron, Leonardo sac¨® su celr y marc¨® el n¨²mero de Carlos. -?Averigua qui¨¦n le manda a Manuel! ¡ª El abogado concert¨® r¨¢pidamente una cita entre Enrique y Manuel. Cuando vio a Enrique, Manuel se tranquiliz¨®. Cuando vio explotar dinamita, supo que ahora Enrique ni siquiera le considerabao su hermano. Pero pensando en que Enrique hab¨ªa pagado sus deudas por ¨¦l, no renunci¨® a Enrique, de lo contrario no habr¨ªa nadie que le ayudara, y Tina definitivamente no se preocupar¨ªa por ¨¦l. -Enrique, por fin est¨¢s aqu¨ª. Te estaba esperando. Haron un rato y llegaron al acuerdo de que Enrique intentar¨ªa encontrar una forma de salvar a Manuel, mientras que Manuel no podr¨ªa renunciar a ¨¦l. Al salir deisar¨ªa, Enrique se sinti¨® por fin aliviado. En tanto Manuel no lo dtara, a¨²n +15 BONUS m¨® a Tina y le dijo fr¨ªamente: -Tina, acabo de reunirme con tu padre, ven a mi casa, tengo algo que decirte. Tina no tard¨® en llegar. -T¡¯¨ªo, ?para qu¨¦ quieres verme? -T¨² si¨¦ntate. Enrique suspir¨® y dijo: -Tina, s¨¦ que tu padre est¨¢ hecho un l¨ªo desde que empresa quebr¨® y que ha hecho muchas cosas cabronas, pero al fin y al cabo es tu padre. Los ojos de Tina no ten¨ªan temperatura, -T¨ªo, ?qu¨¦ vas a decir? Dilo directamente, no hace falta andarse con rodeos. -He o¨ªdo que tu padre fue a MY a causar problemas, pero por suerte nadie muri¨® por su culpa. -Eres bastante cercana a se?orita L¨®pez, acude a e por tu pap¨¢ y p¨ªdele que lo perdone. Ya tiene m¨¢s de cincuenta a?os y, si va a c¨¢rcel, puede que no sobreviva al d¨ªa en que salga. Al o¨ªr esto, Tina se burl¨®. -Yo c¨®mo hacerlo, se?orita L¨®pez y el se?or Ramos casi murieron, y me pidiste que les rogara. No soy tan descarada. Al ver que Tina se levantaba para marcharse, Enrique se apresur¨® a decir: -Tina, ?de verdad no te importa a tu padre? Tina puso cara fr¨ªa y dijo pbra por pbra: -Desde el d¨ªa en que ¨¦l empez¨® a beber y a ejercer violencia contra mi madre y contra m¨ª, y a pedir dinero prestado para jugar, ya no era mi padre. Manuel se pasaba el d¨ªa jugando, bebiendo y pegando a su madre cada vez que perd¨ªa, hasta que su madre no pudo soportarlo m¨¢s y salt¨® y se mat¨®. Cuando Manuel fue a MY con explosivos y amenaz¨® a Natalie para que le diera todo el dinero, se esfum¨® lo ¨²ltimo que Tina le ten¨ªa. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. -?Tambi¨¦n es tu padre! Tina no dijo ni una pbra m¨¢s, dio vuelta y se march¨® enseguida. Mirando a su espalda, el rostro de Enrique se llen¨® de mncol¨ªa, sacando grabadora de debajo de la mesa. En realidad no quer¨ªa salvar a Manuel, y cuando saliera Manuel, apostar¨ªa m¨¢s, as¨ª que m¨¢s le val¨ªa que lo metieran en c¨¢rcel. Al menos vivir¨ªa unos a?os en paz, pero Enrique no podr¨ªa ser el malo. +15 BONUS Mientras Manuel supiera que ya no le importar¨ªa a nadie m¨¢s que a Enrique, no deb¨ªa atreverse a contar esas, cosas. Cap铆tulo 283 Cap¨ªtulo 283 Natalie y Leonardo no estaban heridos de gravedad, por lo que salieron del hospital a los pocos d¨ªas. Ante insistencia de Leonardo, Natalie edi¨® a mudarse con ¨¦l a Royal, aunque segu¨ªan durmiendo en habitaciones distintas. Sin hacer caso de mirada contrariada de Leonardo, Natalie trada sus cosas directamente al segundo dormitorio. Al recoger sus cosas y salir del dormitorio, Natalie enarc¨® una ceja cuando vio a Leonardo poniendo los tos. -?Acabas de pedirida para llevar? -S¨ª, vamos aer. Durante cena, Natalie pregunt¨® c¨®mo ibans cosas con Manuel. -Sigo investigando, pero Manuel se mantiene firme en que ¨¦l mismo encontr¨® una fuente paraprar los explosivos y dijo que Enrique no ten¨ªa nada que ver. Natalie asinti¨®, sin sorprenderse, y dijo: -Es normal. Supongo que sabe que si dta a Enrique, estar¨¢ completamente solo. -Enrique pag¨® deuda de juego de unos 710 mil dres de Manuel antes de que ¨¦ste le llevara los explosivos a MY. -No es de extra?ar que Manuel est¨¦ dispuesto a cargar con culpa de Enrique. Despu¨¦s de cenar, Natalie vio televisi¨®n en el sof¨¢ mientras Leonardo iba al estudio a trabajar. Justo cuando lleg¨® al estudio, recibi¨® una mada de Carlos. -Se?or Ramos, ?seguimos con los asuntos de Esplendor Bordado? Leonardo permaneci¨® cado unos segundos y dijo con voz fr¨ªa: ¨CLo dejaremos cuando Matilda se haga cargo. -De acuerdo, lo entiendo. Al colgar el tel¨¦fono, Leonardo frunci¨®s cejas. Ten¨ªa que encontrar una oportunidad para har con Matilda y hacer que Matilda dijeras dos condiciones restantes para poder dejarpletamente con e. +15 BONUS Tras recibir una mada de Carlos y saber que el Grupo Ramos ya no le ayudar¨ªa m¨¢s, Matilda se puso furiosa. ?Debe ser por culpa de esa zorra de Natalie!>> Respir¨® hondo y marc¨® el n¨²mero de Antonia. -Se?ora Guerrero, hay algo que he estado pensando y me gustar¨ªa contarle. -?Qu¨¦? -No es buena idea har por tel¨¦fono, as¨ª que vamos a alg¨²n sitio. Media hora despu¨¦s, en una cafeter¨ªa muy ¨ªntima. Antonia se sent¨® frente a Matilda y mir¨® con desconfianza. -Mati, ?qu¨¦ me vas a contar? ?Por qu¨¦ tartamudeas? ¨C Matilda dud¨® unos segundos y luego dijo lentamente: ¨CSe?ora Guerrero, en realidad, hace veintitr¨¦s a?os, Natalie no se perdi¨®¡­ fue desechada por mis padres. Antonia frunci¨® el ce?o sorprendida, -?Est¨¢s diciendo verdad? -Nunca hab¨ªa o¨ªdo que los padres se deshicieran de sus hijos reci¨¦n nacidos. Matilda asinti¨®: -Es verdad, empez¨® con un maestro de feng shui en el que nuestra familia sol¨ªa creer¡­ Al final, Antonia volvi¨® a mansi¨®n de familia Ramos sin saber c¨®mo. Al ver que no estaba de buen humor, Ram¨®n frunci¨® el ce?o y le dijo: -?Por qu¨¦ has vueltoo si hubieras perdido el alma? Antonia le mir¨® y despu¨¦s de un rato le dijo lentamente: -?Te acuerdas de aquel maestro de feng shui que muri¨® hace m¨¢s de 20 a?os? ¡ª?Por qu¨¦ me preguntas esto de repente? -Muri¨® de repente porque cont¨® que Natalie provocar¨ªa ca¨ªda de familia L¨®pez.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. La cara de Ram¨®n cambi¨®, aquel maestro le hab¨ªa ayudado mucho y familia Ramos estaba cada vez mejor desde que escuchaba a aquel maestro. ?No digas tonter¨ªas de cosas que no tienen fundamento! Antonia respir¨® hondo y apret¨® los dientes, -Si no me crees, ma a Ricardo y enfr¨¦ntate a ¨¦l cara a cara. No le han hecho caso a Natalie despu¨¦s de recupera, ?resulta que hay una raz¨®n m¨¢s profunda, por eso L¨¦o tiene problemas en todas partes despu¨¦s de casarse con e! Cap铆tulo 284 Cap¨ªtulo 284 Ram¨®n mir¨® fr¨ªamente y le dijo con expresi¨®n g¨¦lida: -No sospeches de todo. Si no tienes nada que hacer, sal y viaja, tengo que trabajar. ?No tengo tiempo para decir tonter¨ªas contigo! Al ver a Ram¨®n a punto de marcharse, Antonia se apresur¨® a detenerle. -No puedo. Tengo que conseguir que Leo rompa definitivamente con Natalie, jo un d¨ªa e matar¨¢ a Leo! -?No puedes dejar de ser irrazonable? Ahora que Tadeo est¨¢ en empresa, ya hay bastante con lo de Leo, ?y t¨² vas a ir a causar problemas! Antonia mir¨® fijamente a Ram¨®n y dijo enfadada: -?Irracional? Ram¨®n, para ti ?el Grupo Ramos es m¨¢s importante que seguridad de tu hijo? -?No voy a decir tonter¨ªas contigo, puedes hacer lo que quieras! Tras decir eso, Ram¨®n se dio vuelta y se march¨®. -?Ram¨®n, para! ?Vuelve t¨²! Sin embargo, Ram¨®n no se volvi¨® aunque Antonia le gritara. Se casaron por negocios. Antonia sab¨ªa que Ram¨®n nunca le hab¨ªa gustado, y que nunca hab¨ªa tocado despu¨¦s de que nacieran Leonardo y Mafresa. A lorgo de los a?os hab¨ªa discutido y alejado cada vez m¨¢s a Ram¨®n, y ahora los dos s¨®lo manten¨ªan una paz superficial. Leonardo era su orgullo. Jam¨¢s permitir¨ªa que nadie lo amenazara. Si le dec¨ªa a Leonardo que separara de Natalie, no lo har¨ªa, y e tendr¨ªa que pensar en otra manera. A ma?ana siguiente, cuando Natalie acababa de llegar al trabajo, Enrique fue a ve. Despu¨¦s de o¨ªr lo que dijo, Natalie dijo inexpresivamente: -?As¨ª que el se?or Rojas me pide que deje libre al criminal que casi me mata? -Se?orita L¨®pez, mi hermano, s¨®lo estaba equivocado, y si lo atrapan, Tina realmente no tendr¨¢ familia. Eres mejor amiga de Tina. No te quedar¨ªas de brazos cruzados viendo lo que pasa, ?verdad? Natalie se ri¨®. Se?or Rojas, ?se equivoca en algo? -?Qu¨¦? Tu hermanoeti¨® un delito, no es cuesti¨®n de que yo lo perdone, ser¨¢ castigado. ?Y no +15 BONUS Al o¨ªr esto, el rostro de Enrique se torn¨® extremadamente serio. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Se?orita L¨®pez, perd¨®nalo. ?Por qu¨¦ est¨¢s tan desesperada? La sonrisa en el rostro de Natalie se torn¨® fr¨ªa, -Dile eso a ley. Por cierto, a partir de ahora, no tiene que preocuparse de los tejidos de empresa, conc¨¦ntrese en posventa. Enrique se qued¨® hdo, -?Qu¨¦ quieres decir? ?He hecho mal? ?Por qu¨¦ me vas a destituir? ¡ªSe?or Rojas, lo has entendido mal, es s¨®lo porque soy capaz de gestionarlo por lo que pienso sustituirle, y he recogidos opiniones de los clientes, y el servicio postventa no parece tener una buena valoraci¨®n, as¨ª que espero que est¨¦ m¨¢s atento a ¨¦l. -?Se?orita L¨®pez, buen hecho! Ya veremos. Enrique se march¨® enfadado, dando un portazo a puerta del despacho de Natalie. Natalie no le hizo caso y sigui¨® mirando sus papeles. Casi al final del d¨ªa, Leonardo m¨®. -La abu nos invit¨® a cenar esta noche a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Natalie se sorprendi¨®, -?Sabe que estamos juntos? -S¨ª, se lo dije. Sin escuchar respuesta de Natalie, Leonardo continu¨®: -?Qu¨¦? ?Est¨¢s enfadada? Natalie se frot¨®s sienes con frustraci¨®n y dijo: -?Deber¨ªa estar contenta? En un principio pensaba pasar un tiempo con Leonardo primero, y luego hacer p¨²blico este asunto cuando rci¨®n se hubiera estabilizado. No esperaba que ¨¦l tan impaciente. Si no te sientes bien, le dir¨¦ a abu que no estaremos all¨ª e iremos otro d¨ªa. -No es necesario. Hoy est¨¢ bien. Puedes recogerme despu¨¦s del trabajo. -De acuerdo. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie no se lo pens¨® m¨¢s y baj¨® cabeza para seguir trabajando. En cuanto sali¨® del trabajo, Natalie recogi¨® inmediatamente sus cosas. Antes de salir de oficina, se pint¨® losbios. Cap¨ªtulo 285 Cap铆tulo 285 Cap¨ªtulo 285 +15 BONUS Se encontr¨® con Tina en entrada del ascensor y sonri¨® al ve. ry -Es cierto que una mujer que se nutre de amor se muestra diferente, te ves evidentemente mejor que antes. La cara de Natalie se enrojeci¨® un poco y mir¨® con odio a Tina. -?Qu¨¦ tonter¨ªas est¨¢s diciendo? Tina enarc¨® una ceja, ¡ªEso es bastante raro, te pones t¨ªmida, pero me refiero a que reconciliaste con Leonardo. ?En qu¨¦ piensas? Natalie: ¨C Al ver que no dec¨ªa nada, Tina continu¨® burl¨¢ndose de e. -?En qu¨¦ pensabas? Te sonrojas. -?Est¨¢s muy libre? ?Por eso has tanto? te Tina agit¨® r¨¢pidamente mano y dijo: -?No hablo m¨¢s, a¨²n me queda mucho trabajo por hacer! ?No me des m¨¢s! -Por cierto, ?te sigue cortejando Omar estos d¨ªas? Tina neg¨® con cabeza, -Ya le he rechazado, ¨²ltimamente no me ha molestado, as¨ª supongo que se habr¨¢ rendido. Adem¨¢s, ahora estoy hando con otro chico. Natalie se sorprendi¨®, -?Qui¨¦n? Es secreto y te lo contar¨¦ si salimos. Natalie dej¨® de preguntar. que Cuando bajaron y vieron el coche de Leonardo en acera, Tina se despidi¨® de Natalie y se fue. Natalie se acerc¨® y abri¨® puerta del coche, vio un ramo de flores en el asiento, era su favorito girasol. E se sorprendi¨®, no esperaba que Leonardo le regra flores. -Gracias, ?c¨®mo sab¨ªas que los girasoles son mis favoritos? Leonardo parec¨ªa tranquilo, -Siempre sol¨ªas poner girasoles en jarrones en mesa deledor y en el sal¨®n del chalet de El Palomar. Natalie sonri¨®, no sab¨ªa que ¨¦l se hab¨ªa dado cuenta, pensaba que nunca prestaba atenci¨®n a esos detalles. +15 BONUS Media hora m¨¢s tarde, el Maybach negro entr¨® en Mansi¨®n de Armon¨ªa. Ya hab¨ªa un Rolls Royce gris aparcado en el parking, y despu¨¦s de que el conductor detuviera el coche, Natalie y Leonardo salieron de ¨¦l. Natalie y Leonardo bajaron del coche y entraron en el sal¨®n, donde Tadeo estaba sentado en el sof¨¢ chando con Josefina. Al ver a Natalie y Leonardo, se le borr¨® sonrisa de cara, se levant¨® y le dijo a Josefina: Abu, ya llegaron Leo y Natalie. Voy a pasear un rato por el jard¨ªn, que te pa?en a char. Josefina sonri¨® y asinti¨®, -Vale, ve t¨². Content ? provided by N?velDrama.Org. No sab¨ªa si era una ilusi¨®n, Natalie sent¨ªa que Tadeo miraba con profundo significado. Cuando Tadeo se fue, Leonardo llev¨® a Natalie a sentarse frente a Josefina. Al ver sus manos entrzadas, Josefina sonri¨®, -?De verdad se reconciliaron? Leonardo levant¨® una ceja, -S¨ª. ¨C ¨C Josefina lo mir¨® enojada, Yo no te pregunt¨¦, Natalie es una chica buena por eso te dio otra oportunidad. ?Si le rompes el coraz¨®n a Natalie, Natalie te dejar¨¢ y yo tambi¨¦n! Leonardo: Natalie sonri¨® y mirando a Josefina le dijo: -Abu, ahora me trata bien. -Si te trata mal, aunque quieras volver con ¨¦l, no voy a aceptar. Leonardo se enfad¨® un poco y dijo: -Abu, ?soy tu nieto o no? -Trata bien a Natalie. Si no, romper¨¦ contigo cuando quiera. Al ver que Leonardo se enfadaba totalmente, Natalie rg¨® mano, le dio un golpe en meji y le dijo: ¨CSe?or Ramos, abu estaba bromeando! -No estoy bromeando. Al ver cara seria de Josefina, Natalie dijo: -?Abu, no bromees con el se?or Ramos! A naturaleza fr¨ªa de Leonardo le deb¨ªa costar adaptarse a este tipo de bromas. Josefina no continu¨® con el t¨¦ma, -S¨ª, ?c¨®mo est¨¢ Tadeo en el trabajo en el Grupo Ramos estos d¨ªas? Cap¨ªtulo 286 Cap铆tulo 286 Cap¨ªtulo 286 +15 BONUS Los ojos de Leonardo se llenaron de frialdad, luego dijo lentamente: ¨CBien. S¨¦ que situaci¨®n de Tadeo en el Grupo Ramos es muy embarazosa ahora mismo, pero ustedes dos son hermanos, espero que puedan ayudarlo m¨¢s, despu¨¦s de todo, ¨¦l¡­ En ese momento, Josefina suspir¨® con tristeza y no dijo ni una pbra m¨¢s. Leonardo parec¨ªa indiferente, pero aun as¨ª asinti¨® y dijo: -Mientras no haga nada malo, no lo tratar¨¦ mal. Despu¨¦s de todo, el puesto de presidente del Grupo Ramos deb¨ªa ser de Tadeo. Pero en aquel entonces, despu¨¦s de que su t¨ªo y su mujer tuvieran un idente de coche, Tadeo se march¨® del pa¨ªs enseguida. Cuando Leonardo se hizo cargo del Grupo Ramos, puso mucho empe?o en conseguir que el Grupo Ramos llegara a situaci¨®n actual. Obviamente, ser¨ªa imposible que Leonardo lo dejara a Tadeo. -Bueno, cuando Tadeo est¨¦ seguro de quedarse en Monteflor, le dar¨¦ una suma de dinero para que empiece su propio negocio, y t¨² ay¨²dalo si puedes en ese momento. -De acuerdo. Terminaron y no continuaron este tema. Leonardo a¨²n ten¨ªa que revisar unos documentos y pa?¨® a Josefina un rato antes de ir al estudio a trabajar. Cuando s¨®lo quedaron Josefina y Natalie en el sal¨®n, tom¨® mano de Natalie y le dijo suavemente: ¨C Natalie, gracias por darle una oportunidad a Leo. E estaba realmente triste dejar ir de Natalie, y le pareci¨® que e era muy simp¨¢tica. A veces Josefina ten¨ªa una envidia de Santiago y Cand, si e tuviera una nieta tan buena, tendr¨ªa que apreciao a los ojos. Ya que los de familia L¨®pez no apreciaban y siempre pensaban que Matilda era mejor que Natalie. -Aunque le diera una oportunidad, no puedo garantizar que siempre estemos juntos. Josefina asinti¨®, -Lo s¨¦, si vuelves a renunciar a ¨¦l, ser¨¢ porque hace algo parastimarte y nunca interceder¨¦ por ¨¦l. 1 Natalie sinti¨® cari?o, ?Abu, gracias! +15 BONUS Qnd agradeces, te he tratadoo a mi propia nieta durante estos a?os! Por cierto, ?tienes alguna chica a tu alrededor que sea m¨¢s o menos de tu edad? ?Qu¨¦ pasa? Josefina suspir¨®, bajando voz, Tadeo es tres a?os mayor que Leo, pero a¨²n no tierie novia¡­ y marn¨¢ de Leo no quiere presentarle, esta cosa me importa mucho. Los padres de Tadeo murieron, y si Josefina mor¨ªa, ¨¦l se iba a quedar realmente s¨®lo, por eso Josefina quer¨ªa que se casara pronto. Natalie reflexion¨® un rato y neg¨® con cabeza: -Abu, no tengo ninguna chica de esa edad a mi alrededor. Puedes organizar una fiesta e invitar a chicas ricas cons que Monteflor a¨²n no se haya casado, tal vez el primo encuentre a su favorita. ?Pero por qu¨¦ motivos? Natalie sonri¨® y dijo: ¨CEl primo lleva tantos a?os alejado de Monteflor, ?qu¨¦ tal si le organizas una fiesta de recogida? Josefina asinti¨® y dijo: ?Natalie, qu¨¦ inteligente eres! ?Lo que digas! Leonardo volvi¨® al sal¨®n despu¨¦s de leer los documentos, y vio a Natalie y Josefina juntas discutiendo en voz baja. Natalie: Abu, Natalie, ?qu¨¦ est¨¢n haciendo? Josefina lo mir¨®, Nada que ver contigo, m¨¦tete en tus asuntos. Lo haron un rato m¨¢s, y Josefina finalmente decidi¨®: ¡ª?Vale, este fin de semana! Apenas dijo esto, se acerc¨® criada. -Se?ora,ida est¨¢ lista. ¨CVe al jard¨ªn y dile a Tadeo que vuelva para cenar. Pronto, los cuatro se sentaron aer. Josefina se sent¨® en el asiento principal, con Tadeo y Leonardo a cadado de e, y Natalie sentada aldo de Leonardo. Tadeo permaneci¨® en silencio durante cena, salvo por responder ocasionalmente a Josefina, manten¨ªa cabeza gacha aler. Al notar que Natalie miraba frecuentemente a Tadeo, Leonardo mostr¨® su desagrado. Al terminar cena, sin tomar mucho t¨¦, Leonardo se march¨® con Natalie. En el camino de vuelta, Leonardo manten¨ªa un rostro fr¨ªo, y cada vez que Natalie le haba, le contestaba escuetamente. Natalie estaba desconcertada porque era evidente que estaba enfadado, Se?or Ramos, ?qu¨¦ te pasa esta noche? ?Te he hecho enfadar? +15 BONUS Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Cap¨ªtulo 287 Cap铆tulo 287 Cap¨ªtulo 287 Leonardo parec¨ªa indiferente y dijo con un tono extra?o. ?Por qu¨¦ estabas mirando a Tadeo durante cena? ?¨¦l no es tu novio! Natalie se ri¨® y mir¨® a Leonardo con una ceja levantada, -?Est¨¢s enfadado ?No es suficiente? por eso? +15 ¡ªSuficiente, pero lo miraba porque hoy abu quer¨ªa que le presentara una novia, pero no ten¨ªa ninguna adecuada, as¨ª que le suger¨ª a abu que hiciera una fiesta para ¨¦l e invitara as chicas ricas de Monteflor. Leonardo se mof¨®: -?Una fiesta? Creo que es una ceremonia de seli¨®n de mujeres. Natalie:-¡­ Tras unos segundos de silencio, mir¨® a Leonardo y dijo: -Pareces tener hostilidad hacia Tadeo, ?tienes alg¨²n problema con ¨¦l? -No, simplemente no nos llevamos bien. Al ver su cara, Natalie no hizo m¨¢s preguntas. Cuando regresaron al Royal, se encontraron con Antonia, que buscaba a Leonardo. Al ver a Natalie, los ojos de Antonia se oscurecieron, ?de verdad Leonardo volvi¨® con e? Como sab¨ªa que a Antonia no le ca¨ªa bien, Natalie le salud¨® y gir¨® cabeza hacia Leonardo y le dijo: - Vuelvo a mi habitaci¨®n. Antonia de repente detuvo y dijo con una sonrisa, -No, s¨®lo vine a darle a Leo algunos dumplings que hice. Pueden pones en el congdor y cocinas cuando no quieran cocinar. Al ver que Antonia le entregaba los dumplings, Natalie se sorprendi¨® un poco, no entend¨ªa por qu¨¦ se tratabao otra persona. Natalie no lo cogi¨®, Antoni? sonri¨® y dijo: ¡ªNatalie, antes te trataba mal, pero ¨²ltimamente lo he pensado bien. Esto es entre ustedes dos, no debo interferir. Sin saber lo que estaba pensando, Natalie cogi¨® los dumplings que le entregaba. -Se?ora Guerrero, gracias por suprensi¨®n. Antonia no dijo nada m¨¢s y se march¨® tras decirle algo a Leonardo. Luego de guardar los dumplings en hdera, Natalie se dispon¨ªa a volver al dormitorio para tomar una ducha, se dio vuelta y Leonardo se interpuso entre e y hdera. +15 BONUS Se?or Ramos, t.. Antes de que dijera algo, fue besada por Leonardo. Natalie se agarr¨® inconscientemente a su camisa y s¨®lo pudo verse obligada a responder a sus besos. Hasta que estuvo a punto de asfixiarse, Leonardo solt¨®. Ven a mi dormitorio esta noche. -No. He dicho que mi condici¨®n para quedarme aqu¨ª es dormir en habitaciones separadas, no puedes hacer trampas. Mir¨® a Natalie, sus ojos eran toda determinaci¨®n y no queaban. -De acuerdo. Natalie lo apart¨® y sonri¨®, Se?or Ramos, deber¨ªamosvarnos e irnos a cama. Leonardo abraz¨® por cintura y baj¨® cabeza para darle otrorgo beso. -Esta espensaci¨®n para m¨ª por estar solo. Natalie estaba a punto de har, y el m¨®vil de Leonardo son¨® de repente. Al ver que era Carlos, Leonardo solt¨® y dijo: -Voy a contestar. -Bueno. Content ? provided by N?velDrama.Org. Leonardo camin¨® hacia el sal¨®n y cogi¨® el tel¨¦fono, sin saber lo que hab¨ªa dicho Carlos, colg¨® r¨¢pidamente y se dirigi¨® a cocina. -Hay un problema en empresa, tengo que ir ahora mismo y puede que llegue tarde. Que descanses bien. Al ver su rostro sombr¨ªo, Natalie asinti¨® y dijo: -Vale, vete, el trabajo es importante. Los ojos de Leonardo se llenaron de emociones indescriptibles, abraz¨® a Natalie y bes¨® de nuevo durante un rato antes de marcharse. Al dirigirse a puerta, Natalie lo m¨® desde atr¨¢s. ?Espera un momento! El cuerpo de Leonardo se congel¨® bruscamente, y mano se tens¨® involuntariamente. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW +15 BONUS Cap¨ªtulo 288 Cap铆tulo 288 Cap¨ªtulo 288 Natalie se puso dnte de ¨¦l y le enderez¨® corbata, sonriendo: -Ya est¨¢, me he torcida. Leonardo le rode¨® cintura con los brazos y le susurr¨®: -Esp¨¦rame. -S¨ª. Leonardo sali¨® en coche. Cuando lleg¨® al club, Matilda ya estaba inconsciente y en brazos de Carlos. puesto Si Carlos hubiera sabido que se ver¨ªa sometido a una escena tan inc¨®moda, se habr¨ªa negado cuando Leonardo le pidi¨® que ayudara a Matilda a gestionar el Esplendor Bordado. En cuanto vio a Leonardo en puerta del cuarto privado, Carlos dijo r¨¢pidamente: ¡ªSe?or Ramos, no puedo m¨¢s. Leonardo se mostr¨® indiferente, -Ya m¨¦ al m¨¦dico, aguanta un poco Carlos: Menos mal que no ten¨ªa novia, sino no podr¨ªa explicar bien. -?Qu¨¦ ha pasado esta noche? m¨¢s. -He tra¨ªdo aqu¨ª a se?orita L¨®pez para har de negocios con un cooperante, y le drag¨®, cuando me di cuenta ya era demasiado tarde. El rostro de Leonardo se enfri¨®, -No quiero volver a ver el nombre de ese cborador en Monteflor. T¨² bloquea todass noticias, no quiero que se sepa lo que ha pasado esta noche, y adem¨¢s, en el futuro, ma directamente al m¨¦dico para este tipo de cosas, ya no me importar¨¢. Como despu¨¦s de que Carlos dijo que a Matilda drogaron en Imperio el tel¨¦fono se colg¨® y no pudo volver a marcar, Leonardo vendr¨ªa por eso. Pas¨® una hora antes de que el m¨¦dico viniera aprobar medicaci¨®n de Matilda. -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez deber¨ªa estar bien y que se recuperar¨ªa despu¨¦s de dormir bien. Cuando el m¨¦dico se fue, Leonardo mir¨® a Carlos con indiferencia. ¨CBusca un hotel para darle una habitaci¨®n. Carlos cogi¨® el m¨®vil del suelo que ya ten¨ªa panta en negro, y dijo con tristeza: -Se?or Ramos, cuando le m¨¦, se?orita L¨®pez me cogi¨® el m¨®vil, y el tel¨¦fono se rompi¨® al caer al +15 BONUS El rostro de Leonardo se torn¨® sombr¨ªo, y despu¨¦s de unrgo rato dijo: -Usa el m¨ªo para registrarse. Despu¨¦s de conseguirle una habitaci¨®n a Matilda, Carlos meti¨® en e y se march¨®. cuanto a Leonardo, se march¨® en cuanto habitaci¨®n estuvo lista. Al llegar al chalet, Leonardo se dirigi¨® a puerta de Natalie y m¨®, pero no respondi¨®. Frunci¨® el ce?o, se dio cuenta de que puerta no estaba cerrada y abri¨® de un empuj¨®n, descubri¨® que Natalie no estaba all¨ª. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Sac¨® el m¨®vil y m¨® a Natalie, pero estaba apagado. ??D¨®nde se fue tan tarde? Y est¨¢ apagado.?> Inmediatamente marc¨® el n¨²mero de Carlos y le dijo fr¨ªamente: -?Averigua d¨®nde est¨¢ Natalie ahora! Poco despu¨¦s de que Leonardo se marchara, Natalie recibi¨® una mada y tambi¨¦n sali¨® del chalet. Cogi¨® un taxi y fue a Lose Demon, y directamente al cuarto privado m¨¢s grande. Cuando empuj¨® puerta, el ruido en el cuarto privado se hizo silencioso de repente. El hombre sentado en el centro con una m¨¢scara de demonio sonri¨®, aparentemente de buen humor. -Iris, ?qu¨¦ te parece el regalo que te di? ?Te gusta? Hab¨ªa dos fs de guardaespaldas bien entrenados de pie en el cuarto privado, llenos de opresi¨®n, pero ninguno de ellos daba tanto miedoo el aura que rodeaba al hombre sentado en el centro del sof¨¢. ¡ª Natalie se dirigi¨® tranqumente hacia ¨¦l y se sent¨®, diciendo con expresi¨®n indiferente: Escorpi¨®n, fue por pura casualidad que asum¨ª misi¨®n de matarte. ?Qu¨¦ hago para que me dejes en paz? Hac¨ªa una hora, Mai m¨® y le dijo que Escorpi¨®n estaba en Lose Demon, e inmediatamente corri¨® hacia aqu¨ª, con el prop¨®sito de arar el asunto anterior con Escorpi¨®n. Escorpi¨®n cogi¨® el vino que ten¨ªa dnte y bebi¨® un sorbo, sonri¨® y dijo: -Mataste a tantos de mis hombres, ?c¨®mo piensas que debemos resolverlo? Los ojos de Natalie se enfriaron, -Deber¨ªas sabers res de Luna, si quieres vengarte, debes acudir a persona que mand¨® misi¨®n. Escorpi¨®n sonri¨®, pero sus ojos eran fr¨ªos. +15 BONUS -?Te olvidas? Ya he dejado a Luna, as¨ª que no tengo que seguirs res de Luna. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -?Entonces quieres decir que s¨®lo uno de nosotros puede sobrevivir? Cap¨ªtulo 289 Cap铆tulo 289 Cap¨ªtulo 289 +15 BONUS En realidad no, si haces una cosa por m¨ª, puedo dejarte en paz. Una hora m¨¢s tarde, Natalie sali¨® de Lose Demon con lo que parec¨ªan sers ¨²ltimas pbras que Escorpi¨®n le hab¨ªa dirigido resonando en sus o¨ªdos. Le dijo que se lo pensara, pero ramente no le dio eli¨®n. Vte, se dirigi¨® al coche y estaba a punto de subir y marcharse cuando una voz hda reson¨® de repente en sus o¨ªdos. -Natalie, ?por qu¨¦ no est¨¢s durmiendo en el chalet? ?Por qu¨¦ apareces aqu¨ª? Natalie gir¨® cabeza y se sorprendi¨® al ver a Leonardo de pie no muy lejos detr¨¢s de e con expresi¨®n g¨¦lida. Estaba pensando en cosas que ni siquiera se dio cuenta de que Leonardo estaba detr¨¢s de e. Tras un momento de silencio, Natalie dijo: -?Me estabas buscando? -?Qu¨¦ te parece? Leonardo se acerc¨® a sudo, mir¨® y dijo: -No has respondido a mi pregunta. Natalie apret¨® losbios y susurr¨®: -Se?or Ramos, es un asunto privado del que no quiero har. ?Puedo? Al instante, el ambiente tambi¨¦n se congel¨®. Hubo silencio durante unos segundos antes de que Leonardo dijera: -Vale, vamos a volver. En el camino al chalet, ambos permanecieron en silencio. Natalie miraba por ventani, sin saber lo que pensaba, y Leonardo ten¨ªa cara congda,s manos sobre el vnte abultadas pors venas, obviamente reprimiendo su ira. Al llegar al chalet, Natalie le dijo buenas noches a Leonardo y volvi¨® al dormitorio. Leonardo se qued¨® mirando puerta del segundo dormitorio, con ira reprimida en los ojos. Aunque volv¨ªan a estar juntos, sent¨ªa que conoc¨ªa a¨²n menos a Natalie. A ma?ana siguiente, Leonardo reci¨¦n lleg¨® al Grupo Ramos, Carlos fue a su oficina para informar sobre el avance de investigaci¨®n. -Se?or Ramos, anoche me enter¨¦ de que se?orita L¨®pez fue al cuarto privado m¨¢s lujoso de Lose Demon, pero no puedo saber con qui¨¦n se reuni¨® ni qu¨¦ pas¨®. Leonardo dijo en tono g¨¦lido: ¡ª?T¨² sigue investigando, tienes que averiguar con qui¨¦n se +15 BONUS Carlos dijo con dificultad: ¡ªSe?or Ramos, no lo creo, c¨¢mara de seguridad del cuarto privado ha sido destruida, y a menos que se?orita L¨®pez quiera decirselo, no se podr¨¢ encontrar nada. Content ? provided by N?velDrama.Org. Justo despu¨¦s de decir eso, temperatura de toda oficina baj¨® instant¨¢neamente af punto de congci¨®n, Carlos no se atrevi¨® a mirar el rostro hdo de Leonardo y baj¨® cabeza sin decir nada. Leonardo dijo despu¨¦s de unrgo rato, -Sal t¨². Despu¨¦s de que Carlos se fuera, Leonardo se qued¨® mirando los documentos durante un buen rato, sac¨® el m¨®vil y marc¨® un n¨²mero de tel¨¦fono. -Ay¨²dame a investigar a alguien. En MY. Durante reuni¨®n de ma?ana, Tina se dio cuenta de que Natalie se distra¨ªa varias veces y se dirigi¨® a e inmediatamente despu¨¦s de reuni¨®n. -?Te has peleado con Leonardo? Has estado distra¨ªda esta ma?ana, nunca hab¨ªas estado as¨ª. Natalie neg¨® con cabeza, -No es por eso, tal vez estoy cansada. -Si est¨¢s muy cansada, t¨®mate unos d¨ªas libres, MY te necesita. -S¨ª, lo s¨¦. Por cierto, respecto a tu padre, si quieres que tenga una sentencia m¨¢s leve, puedo¡­ Tina interrumpi¨®. No, no hace falta que emitas una carta de deraci¨®n ni nada, man¨¦jalo con normalidad. -Bien, vete a trabajar. Cuando Tina se march¨®, Natalie se lo pens¨® un rato y finalmente se decidi¨® a mar a Escorpi¨®n. Apenas conect¨®, Escorpi¨®n dijo con sombr¨ªa. Iris, me mas tan temprano, ?has decidido algo? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 290 Cap¨ªtulo 290 Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Bueno, en cuanto as condiciones que dijiste anoche, puedo aceptar. Escorpi¨®n sonri¨®, aparentemente de buen humor. -No me decepcionaste. Natalie dijo pbra por pbra: -Si le pasa algo a gente que me rodea, aunque te persiga hasta el fin del mundo, te matar¨¦. -No te preocupes. No les har¨¦ da?o si aceptas mis condiciones. Volver¨¦ a ponerme en contacto contigo dentro de tres meses. Al colgar, Natalie respir¨® hondo, dej¨® el tel¨¦fono y se puso a trabajar. En el mayor hotel de Monteflor, Hotel Gloria. Matilda se despert¨® sintiendo nada m¨¢s que debilidad y falta de fuerzas. Se sent¨® lentamente y se puso nerviosa al darse cuenta de que estaba en un hotel. Mir¨® hacia abajo y respir¨® aliviada al ver que segu¨ªa llevando misma ropa que anoche y que no sent¨ªa ninguna iodidad. Record¨® que anoche hab¨ªa ido con Carlos a reunirse con un cooperante y que, tras beber una copa que ¨¦ste le hab¨ªa dado, se hab¨ªa sentido mal r¨¢pidamente y luego se hab¨ªa quedado en nco. Pero recordaba vagamente haber visto a Leonardo. Pensando en esto, Matilda m¨® inmediatamente a Carlos. -Carlos, ?me drogaron anoche? Carlos le cont¨® lo sucedido anoche, sabiendo que fue ¨¦l quien llev¨® al hotel, Matilda decepcionada, pregunt¨® t¨ªmidamente: Creo que anoche vi a Leo, ?vino ¨¦l? Carlos contest¨® despu¨¦s de unos minutos cado. -No, se?orita L¨®pez, debe haberse equivocado. Matilda no hizo m¨¢s preguntas, colg¨® y se levant¨® para asearse e irse. Cuando estaba en recepci¨®n para check out su habitaci¨®n, a Matilda se le ocurri¨® y de repente pregunt¨®: ¡ª?Qui¨¦n ?Qui¨¦n me hizo habitaci¨®n? -Espere un momento, voy aprobarlo. Enseguida, recepcionista sonri¨® y dijo: ¨CSe?orita L¨®pez, fue el se?or Ramos quien le dio +15 BONUS Matilda baj¨® los ojos y sonri¨® satisfecha. Sab¨ªa que Leonardo no dejar¨ªa s. Sin embargo, frunci¨® el ce?o involuntariamente al pensar que Carlos le hab¨ªa mentido por tel¨¦fono. Parec¨ªa que ten¨ªa que encontrar una oportunidad para que Leonardo lo despidiera, jese tipo que ment¨ªa era unacra! Volvi¨® al chalet de buen humor y vio a Ricardo sentado en el sal¨®n, con cara de enfado. Matilda se sorprendi¨®, normalmente Ricardo no estar¨ªa en casa a esas horas. -Pap¨¢, ?no tienes trabajo? Ricardo mir¨® enfadado y dijo con desaz¨®n: ¡ªMati, ?sab¨ªas que Natalie es presidenta de MY? ?Por qu¨¦ no me lo dijiste? Al ver mirada con disgusto de Ricardo, Matilda dijo: -Pap¨¢, t¨² sabes que hace poco me hice cargo de Esplendor Bordado y tengo muchas cosas en qu¨¦ estar ocupada, por eso me olvid¨¦. Y lo importante era que no quer¨ªa que gente de familia L¨®pez lo supiera, temiendo que su actitud hacia Natalie cambiara. Ricardo frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: ¡ª?La pr¨®xima vez, d¨ªmelo inmediatamente! -De acuerdo. Pronto gente de vieja mansi¨®n de familia L¨®pez tambi¨¦n supo noticia de que Natalie era presidenta de MY, y Cand m¨® inmediatamente a Ricardo. -T¨²y Beata no deben favorecer demasiado a Mati, ma a Natalie a casa paraer cuando tenga tiempo. Ricardo asinti¨®: -Lo s¨¦. 1 Cand continu¨®: -S¨¦ que t¨² y Beata prefieren a Mati, pero Natalie es ahora presidenta de MY, tal vez pueda ayudar a familia L¨®pez en el futuro. -Mam¨¢, no te preocupes por esto. S¨¦ lo que hay que hacer Cap铆tulo 291 +15 BONUS Bueno. ?Pero no sab¨ªa nada antes? ?Por qu¨¦ de repente se ha convertido en presidenta? Ricardo se qued¨® cado un rato y lentamente dijo: -No estoy muy seguro de esto, puede ser por Leonardo. Hace un tiempo el Grupo Ramos estabaprando MY. -Leonardo le dio Esplendor Bordado a Mati y MY a Natalie, ?qu¨¦ quiere? ?Le gustan ambas dos? Si Leonardo realmente quer¨ªa as dos, Ricardo podr¨ªa regr tanto Matildao Natalie a familia Ramos. Para ¨¦l,s hijas se pod¨ªan ser intercambiadas por intereses, s¨®lo el hijo que manten¨ªa afuera era su futuro heredero. -No estoy seguro, ya le preguntar¨¦ al se?or Ramos alg¨²n d¨ªa. Al colgar el tel¨¦fono, Ricardo dud¨® un momento y m¨® a Natalie. Natalie estaba en una reuni¨®n y su tel¨¦fono se proyectaba en gran panta, de modo que todos ve¨ªan mada de Ricardo cuando entraba. Ruyman miraba a Natalie, -Se?orita L¨®pez, esta mada¡­ -Cuelga y continuamos reuni¨®n. -De acuerdo. Ricardo, a quien le colgaron el tel¨¦fono, supon¨ªa que Natalie a¨²n deb¨ªa estar enojada y decidi¨® reunirse con e en persona y revisar MY mientras tanto. Grupo L¨®pez y MY nunca hab¨ªan cborado antes, pero ahora que Grupo L¨®pez estaba involucrado en industria de ropa, si tanto MYo Esplendor Bordado pod¨ªan ayudar a Grupo L¨®pez, seguramente Grupo L¨®pez podr¨ªa ocupar pronto un lugar en industria de ropa. Pensando en ello, Ricardo parec¨ªa haber visto expansi¨®n del Grupo L¨®pez y sus ojos se entrecerraron con una sonrisa, Cuando Natalie termin¨® reuni¨®n y sali¨® de s de conferencias, Mina, otra secretaria, se acerc¨® y dijo: ¨CSe?orita L¨®pez, vino su padre, le ped¨ª que esperara en s de visitas. Ante eso, Natalie frunci¨® el ce?o, ¨CLa pr¨®xima vez que venga, dile que no estoy. Al ver su disgusto, Minaprendi¨® en retrospectiva que hab¨ªa hecho algo mal y agach¨® cabeza, Vale, ya lo s¨¦. Natalie le entreg¨® el documento a Ruyman y camin¨® r¨¢pidamente hacia s. +15 BONUS Se?or L¨®pez, ?en qu¨¦ puede ayudarte? Al notar frialdad de Natalie, Ricardo frunci¨® el ce?o con disgusto y dijo con rabia contenida: Natalie, hace mucho que no vuelves a casa, ven a cenar esta noche. Tu madre y tu hermana te echan de menos. Natalie lo mir¨® sorprendida sin saber c¨®mo ses arreba para decir esto tan tranqumente. ?Beata y Matilda echar¨ªan de menos? (Quieren que nunca vuelva a casa, ?no?> -Se?or L¨®pez, parece que ya no tenemos nada que ver. Es primera vez que vienes a verme a MY, y espero que sea ¨²ltima. Content ? provided by N?velDrama.Org. Se dio vuelta y se dispon¨ªa a marcharse, sin preguntar siquiera a Ricardo qu¨¦ pretend¨ªa en realidad. -?Natalie, espera! Pap¨¢ sabe que fuimos nosotros los que te hicimos da?o antes, pero pase lo que pase, somos tu familia. Natalie ri¨® burlonamente y volte¨® a mirar a Ricardo y le dijo pbra por pbra: ¨CSe?or L¨®pez, veniste a verme hoy porque sab¨ªas que soy presidenta de MY y pensaste que podr¨ªas obtener beneficios de m¨ª, ?verdad? El rostro de Ricardo se puso r¨ªgido y apret¨® los dientes: -?T¨² piensas as¨ª! Eres mi hija. ?Te har¨ªa da?o? -Hace veintitr¨¦s a?os, ustedes me abandonaron pors pbras de un maestro de feng shui. No hace mucho, cre¨ªan que no les serv¨ªa nada y eligieron familia S¨¢nchez entre ellos y yo, ya no quiero mencionar su preferencia por Matilda. Al ver que el rostro de Ricardo se pon¨ªa serio, Natalie se mostr¨® fr¨ªa. -Lo que quieras de m¨ª, no lo conseguir¨¢s. No vuelvas a m¨ª en el futuro. Tras decir eso, Natalie se march¨® directamente. Ricardo respir¨® hondo, enfadado pero sin saber por d¨®nde desahogarse. Al volver al despacho, vio a Tina sentada en el sof¨¢ esper¨¢ndose, Natalie se dirigi¨® a su asiento y se sent¨®. Natalie: -?Vienes por algo? -S¨ª. Tina le tendi¨® un documento para que lo firmara y sonri¨®: ¨C Natalie, hoy se ha contratado a una dise?adora en el departamento de dise?o. ?No te vas a creer qui¨¦n es! Cap铆tulo 292 Cap¨ªtulo 292 Natalie enarc¨® una ceja, -?Qui¨¦n? -?Nina! Natalie se qued¨® cada unos segundos, -No conozco. ¡ª Tina: arrestada? Bueno, ?recuerdas que Matilda regal¨® firma falsa de Elia a alguien, pero fue -Me acuerdo. ?Por? -Fue e que demoli¨® a Matilda en p¨²blico y qued¨® en tercer lugar en el concurso nacional de dise?o. Natalie asinti¨®, ¡ªOh. Tina ten¨ªa sorpresa en los ojos, -?Oh? Si entra en nuestra empresa, podr¨¢ promocionar nuestros nuevos productos, y dise?a muy bien ropa, ?as¨ª que eso a?adirnos s! Natalie firm¨® y le entreg¨® el documento, sonriendo, -Lo s¨¦, ve a trabajar. ¨C Qu¨¦ aburrido, ni siquiera te emociona. -?Por qu¨¦ me emociona? En el futuro, MY contratar¨¢ a m¨¢s dise?adores excelentes. Tina sonri¨® y dijo: ?S¨ª, recuerdo que nuestro sue?o era que MY se convirtiera en mayor marca de ropa de Monteflor! -Si queremos conseguir este deseo, tenemos que esforzarnos mucho para lograrlo. Tina asinti¨®, -De acuerdo. Te dejo, vuelvo al trabajo. -Bueno. Cuando Tina se march¨®, Natalie segu¨ªa trabajando y de repente son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver que era Matilda, frunci¨® el ce?o y colg¨® directamente. No esperaba que fuera especialmente paciente, m¨¢nd cuatro o cinco veces seguidas y envi¨¢ndole mensajes provocativos para preguntarle si ten¨ªa miedo de coger el tel¨¦fono. Natalie enarc¨® una ceja y, cuando Matilda volvi¨® a mar, contest¨®. -?Qu¨¦ quieres? Matilda sonri¨®, -Natalie, sabes que anoche me drogaron, Leo acudi¨® inmediatamente, e incluso pidi¨® personalmente una habitaci¨®n para cuidarme toda noche. Los ojos de Natalie se llenaron de frialdad, y dijo: ¡ª?He grabado nuestra conversaci¨®n, se +15 BONUS Property of N?)(velDr(a)ma.Org. ?TG! Matilda se puso furiosa y dijo con una sonrisa fr¨ªa: ?Sabes lo que le pas¨® al cooperador que me drog¨®? Me he enterado de que su empresa ha quebrado esta ma?ana y ha desaparecido de Montefior. -?Y qu¨¦ si ahora le gustas a Leo? ?Siempre tendr¨¦ un lugar en su coraz¨®n! Pensaba que esto enfadar¨ªa a Natalie, pero dijo con ligereza: -?Es todo? -Natalie, es in¨²til que finjas estar tranqu, siempre estar¨¦ entre Leo y t¨², ?no crees¡­? Natalie colg¨® antes de que pudiera terminar frase. Matilda volvi¨® a marcar y estaba ocupada l¨ªnea, obviamente hab¨ªa bloqueado. Estaba tan enfadada que casi tira el tel¨¦fono, pero despu¨¦s de pensarlo, si a Natalie realmente no le importara, no habr¨ªa bloqueado. Justo cuando Matilda se entusiasmaba, maron a puerta del despacho. Florita, secretaria, entr¨®, -Se?orita L¨®pez, aqu¨ª est¨¢ el informe financiero del ¨²ltimo trimestre. -Deja ah¨ª, lo miro cuando tengo tiempo. Florita asinti¨®, -Por cierto, nuestras ventas del ¨²ltimo trimestre fueron s¨®lo mitad des de MY, y los dise?s para el pr¨®ximo trimestre han sido revisado varias veces, pero he o¨ªdo que usted no est¨¢ muy satisfecha con ellos. Si no finalizamos los dise?os, no podremos hacerlos a tiempo paras ventas de la pr¨®xima temporada. Matilda frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -Estos dise?os ya son malos, no puedo permitir que se produzca un mont¨®n de basura. Florita frunci¨® losbios, aquellos dibujos de dise?o no eran excelentes, pero tampoco eran malos, no tantoo para utilizar pbra basura para insultar el trabajo de aquellos dise?adores. -?Qu¨¦ quiere decir? Se?orita L¨®pez. Que redise?en una nueva serie en una semana. ¨D Florita dijo: Se?orita L¨®pez, se necesita por lo menos un mes para hacer una nueva serie de dise?os, una semana es muy poco, ?podr¨ªa darles m¨¢s tiempo? Matilda levant¨® los ojos y mir¨® fr¨ªamente, su tono era todo impaciencia. Cap铆tulo 293 Cap¨ªtulo 293 -?Yo soy jefa o t¨²? ?Te cedo el puesto? Florita sacudi¨® cabeza apresuradamente, -Voy a informar ahora mismo al departamento de dise?o. Pronto, el departamento de dise?o de Esplendor Bordado se llen¨® de quejas. ?Qu¨¦ le pasa a Matilda? Es incluso m¨¢s severa que Alfonso, tambi¨¦n es dise?adora, ?puede hacer docenas de dise?os en una semana?] [No nos tratao seres humanos. Gan¨® el primer lugar en el concurso de dise?o. ?Me gustaba, pero ahora odio mucho!] [Olv¨ªdalo. Vamos a dibujar el dise?o. Si no entregamos los dise?os en una semana, no s¨¦ lo que nos espera¡­] Matilda no se enter¨® del descontento de gente, porque estaba pensando en c¨®mo acabar con 1. MY. En el despacho de presidenta de MY. Tras colgar el tel¨¦fono, Natalie cogi¨® el documento y sigui¨® ley¨¦ndolo, pero no paraba de distraerse. Anoche Leonardo le minti¨® de nuevo por Matilda, dijo que iba a trabajar pero en realidad fue a ayudar a Matilda con los cboradores. Despu¨¦s de pensar durante mucho tiempo, Natalie decidi¨® darle una oportunidad a Leonardo. Cogi¨® su m¨®vil y marc¨® el n¨²mero de Leonardo, que contest¨® r¨¢pidamente. -?Por qu¨¦ me mas de repente? ?Me echas de menos? La mano de Natalie que sujetaba el m¨®vil se tens¨® inconscientemente y dijo lentamente: Leonardo, ?de verdad fuiste a ocuparte del trabajo anoche? Despu¨¦s de dijo e, se qued¨® cado unos segundos. ¡ª ?Por qu¨¦ lo preguntas de repente? -S¨®lo tienes que responder a mi pregunta. Tras un momento de silencio, Leonardo dijo con una voz grave. -Natalie, lo siento. Natalie no dijo ni una pbra m¨¢s y colg¨® el tel¨¦fono. ¨C Media hora m¨¢s tarde, Leonardo envi¨® un mensaje. (Estoy abajo en el MY, nos vemos, quiero explic¨¢rtelo cara a cara.] +15 BONUS Al ver el mensaje, Natalie frunci¨® losbios, se levant¨® y baj¨®. El coche de Leonardo estaba aparcado en acera, Natalie se dirigi¨® al coche y abri¨® puerta y se sent¨®, con cara de indiferencia, ¡ª T¨² expl¨ªcame. Al ver indiferencia en su rostro, Leonardo s¨®lo sinti¨®o si algo le hubiera picado el coraz¨®n, y sus manos sobres rodis se apretaron inconscientemente. ¨CAnoche no quer¨ªa ir, pero el tel¨¦fono de Carlos no funcionaba, as¨ª que decid¨ª ir. No tuve nada con e, s¨®lo m¨¦ a un m¨¦dico para que atendiera y me fui. Natalie enarc¨® una ceja, con frialdad en los ojos. -?Est¨¢s seguro de que s¨®lo maste a un m¨¦dico por e? Leonardo asinti¨® con cabeza. Luego llegu¨¦ a casa y no estabas en el chalet, y me enter¨¦ de que hab¨ªas ido a Lose Demon, me apresur¨¦ a ir all¨ª. -He o¨ªdo que le has dado una habitaci¨®n. Leonardo frunci¨® el ce?o, -Porque el tel¨¦fono de Carlos estaba estropeado y no hab¨ªa forma de conseguirle una habitaci¨®n. A Natalie le qued¨® ro, por su descripci¨®n, que en realidad no pas¨® nada entre ¨¦l y Matilda, pero aun as¨ª no pod¨ªa perdonar f¨¢cilmente a Leonardo por su enga?o. Cuando volvimos a estar juntos, te dije que rompieras rci¨®n con Matilda, y dijiste que s¨ª, pero s¨®lo dos d¨ªas despu¨¦s, me enga?aste por Matilda. La decepci¨®n en los ojos de Natalie inquiet¨® a Leonardo. Guard¨® silencio unos segundos y explic¨®: -Realmente no quiero una rci¨®n con e, y fui a ayuda esta vez porque se lo deb¨ªa antes, y no volver¨¢ a suceder. Natalie neg¨® con cabeza, -Es f¨¢cil prometer algo, pero es muy dif¨ªcil cumplirlo. Si realmente no puedes hacerlo y dejar de ve, no deber¨ªas hab¨¦rmelo prometido en primer lugar. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Despu¨¦s de decir eso, e directamente empuj¨® puerta del coche y se fue. Leonardo mir¨® de espaldas y no persigui¨®, pero baja presi¨®n de aire que emanaba de su cuerpo demostraba que ahora estaba de mal humor. En los d¨ªas siguientes, Natalie volvi¨® a Bah¨ªa de los Olmos todos los d¨ªas despu¨¦s del trabajo con el pretexto de que estaba ocupada en el trabajo, y no volvi¨® a ver a Leonardo. 213 Pronto lleg¨® el d¨ªa en que Josefina ofrec¨ªa una fiesta a Tadeo. Today¡¯s Bonus Offer +15 BONUS Cap铆tulo 294 GET IT NOW Cap¨ªtulo 294 +15 BONUS Josefina hizo que su chofer recogiera a Natalie temprano en ma?ana, y despu¨¦s del desayuno, Josefina tom¨® mano de Natalie. Natalie, hoy est¨¢s conmigo. No he ido a muchas fiestas en los ¨²ltimos a?os, as¨ª que no conozco a muchas chicas, as¨ª que ya me presentar¨¢s entonces. Natalie asinti¨®, -De acuerdo. La fiesta empezar¨ªa por noche, pero los criados ya estaban ocupados, algunos limpiando Mansi¨®n de Armon¨ªa, otros preparando los ingredientes. Natalie no ten¨ªa mucho que hacer, as¨ª que fue al estudio y cogi¨® un libro para leer en el cenador del jard¨ªn. No llevaba mucho tiempo leyendo, y de repente una sombra se pos¨® sobre sus ojos.¡® Natalie levant¨® vista y se sorprendi¨® al ver que era Tadeo. -Primo, ?cu¨¢ndo has venido? Tadeo sonri¨® y se sent¨® frente a e, -Hace tiempo que estoy aqu¨ª. La abu me dijo que estabas leyendo en el jard¨ªn, as¨ª que vine a buscarte. -?Tienes algo que decirme? Tadeo asinti¨® y dijo: -S¨¦ el prop¨®sito de fiesta de abu, pero ahora mismo no estoy interesado en una rci¨®n, as¨ª que quiero pedirte un favor. Natalie frunci¨® losbios, -?Qu¨¦ favor? -Espero que puedas ayudarme a persuadir a mi abu, eres persona que m¨¢s le gusta, seguro que escuchar¨¢ lo que le digas. Natalie frunci¨® el ce?o y guard¨® silencio unos segundos antes de decir: -Me temo que no puedo ayudarte con eso. Tadeo ri¨® suavemente y dijo despacio: -T¨² deber¨ªas saber mejor que yo lo que es estar con alguien a quien no quieres. No quiero hacer da?o a nadie ni fingir dnte de mi abu. Natalie apret¨® el libro involuntariamente, cons puntas de los dedos vidriosas. Estaba a punto de decir, pero una voz hda son¨® desde fuera de glorieta. -Si de verdad no te gusta el n de abu, ve t¨² a har con e. ?Qu¨¦ sentido har de mi mujer aqu¨ª? Giraron cabeza al mismo tiempo y vieron a Leonardo entrando en el cenador con expresi¨®n 1/3 Sentado junto a Natalie, mir¨® a Tadeo fr¨ªamente. +15 BONUS -Natalie es introvertida y no le gusta har con extra?os. Si no tienes nada m¨¢s, ya puedes irte. Tadeo sonri¨®, le dirigi¨® una mirada significativa a Natalie y sonri¨®, ¨CFui yo quien ofendi¨® a Natalie hoy, espero que no te moleste. Natalie se qued¨® p¨¢lida, -No, no me importa. Cuando Tadeo se march¨®, Leonardo gir¨® cabeza para mirar a Natalie con frialdad. -Si te sigue molestando, no le hagas caso. Natalie frunci¨® el ce?o, esto ser¨ªa demasiado grosero. -Se?or Ramos, no le he perdonado. Por favor, al¨¦jese de m¨ª. Apenas termin¨® de har, su cintura fue abrochada. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. -Acabo de ayudarte. ?Eso no an mis delitos anteriores? Sus cuerpos estaban tan apretados que Natalie parec¨ªa poder sentir el calor de ¨¦l a trav¨¦s de su ropa. Empuj¨® a Leonardo lejos de e y camin¨® hasta el asiento m¨¢s alejado de ¨¦l y se sent¨®, diciendo: ¡ª Se?or Ramos, no olvides que me trolee tu primo, y todo por tu culpa. Tadeo, que se hab¨ªa ido de Monteflor hac¨ªa unos a?os, sab¨ªa que Leonardo no quer¨ªa, as¨ª que se pod¨ªa imaginar lo que el resto de Monteflor pensaba de e. Leonardo: -¡­ Al ver que estaba cado, Natalie se levant¨® y le mir¨®: -No tienes nada que decir, ?verdad? As¨ª que depende de ti si puedo perdonarte o no. Tras decir eso, Natalie se dio vuelta y se dispon¨ªa a marcharse. A s¨®lo dos pasos, fue abrazada por Leonardo por detr¨¢s. Apoy¨® barbi en su hombro, su c¨¢lido aliento en su oreja, haci¨¦ndole cosquis, sensaci¨®n parec¨ªa viajar desde su oreja hasta su coraz¨®n, y el cuerpo de Natalie se puso r¨ªgido por un momento. -?Qu¨¦ hago para que no te enfades? La seductora voz de Leonardo reson¨® en sus o¨ªdos, y Natalie guard¨® silencio unos segundos antes de apartarlo y retroceder unos pasos. Se?or Ramos, esto es algo que deber¨ªas pensar, no pregunt¨¢rmelo a m¨ª. +15 BONUS Mirando espalda de Natalie mientras se iba, los ojos de Leonardo se profundizaron y no persigui¨®. Volvi¨® al sal¨®n, Josefina vio y se apresur¨® a decirle: Natalie, ven aqu¨ª. ¨C Natalie camin¨® a sudo y se sent¨®, ¡ªAbu, ?qu¨¦ te pasa? Cap铆tulo 295 Cap¨ªtulo 295 Me ayudas a ver qu¨¦ vestido es mejor que me ponga hoy. Despu¨¦s de mirar un rato, Natalie eligi¨® una chaqueta y una falda de Dior y sonri¨®, esto te sentar¨¢ bien. Abu, Josefina asinti¨® con cabeza, ¨CNatalie tiene buen gusto, yo tambi¨¦n prefiero esta falda. Despu¨¦s de char un rato con Josefina, pronto lleg¨® hora deer. A hora deida, Antonia y Ram¨®n llegaron. Josefina mir¨® a Antonia y le dijo: -Hoy vendr¨¢n muchas chicas ricas, as¨ª que ayuda a Tadeo a elegir. Si hay alguna adecuada, puedes present¨¢rs. La cara de Antonia cambi¨®, si Tadeo se casaba con una mujer rica y poderosa,petir¨ªa por ser el heredero del Grupo Ramos. Baj¨® cabeza y dijo a rega?adientes: -De acuerdo, lo s¨¦. Natalie mir¨® a Tadeo, si no quer¨ªa tener una rci¨®n, ahora ser¨ªa el mejor momento para decirlo. Sin embargo, ¨¦l no dijo nada, s¨®lo baj¨® cabeza yi¨® en silencio. Duranteida, ellos ten¨ªan sus propias ideas. Natalie pensaba echarse una siesta por tarde, pero no esperaba que Leonardo mara a un peluquero y a un maquidor para que peinaran. Natalie se sinti¨® un poco insatisfecha y fulmin¨® con mirada a Leonardo, diciendo: -Lo has hecho a prop¨®sito, ?verdad? La fiesta de esta noche no es para m¨ª, ?por qu¨¦ estoy tan exagerada? Leonardo enarc¨® una ceja y dijo despacio: -Las chicas ricas ir¨¢n arredas esta noche, no querr¨¢s aparecer as¨ª, ?verdad? Tras pens¨¢rselo un rato, Natalie acept¨®. Tres horas despu¨¦s, el maquidor y el peluquero terminaron por fin. -Se?orita L¨®pez, ya puede abrir los ojos. Natalie segu¨ªa sin contestar. ¨CSe?orita L¨®pez¡­ ?Se?orita L¨®pez? Despu¨¦s de ma varias veces, Natalie abri¨® los ojos, con confusi¨®n de un sue?o reci¨¦n despertado en ellos. ?Qu¨¦ pasa? ?Listo? Era primera vez que el maquidor se encontraba con alguien que pod¨ªa dormirse mientras se maquiba, asinti¨® y dijo: -Vale, Se?orita L¨®pez, eche un vistazo. Natalie se mir¨® en el espejo, el maquidor hab¨ªa maquidoo una flor de melocot¨®n, que complementaba el vestidorgo rosado que llevaba. Llevaba el pelorgo recogido detr¨¢s de cabeza, revndo un cuello esbelto y una v¨ªc delicada, casi resndeciente de nco. -Se?orita L¨®pez, voy a ponerle el cor y los pendientes. El maquidor abri¨® caja y sac¨® un cor de pes y unos pendientes para que Natalie se los pusiera, con los ojos llenos de sorpresa. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. ¨CSe?orita L¨®pez, ?qu¨¦ guapa est¨¢! Con el cor de pes, Natalie ten¨ªa temperamento noble que hac¨ªa imposible que gente le quitara la vista. -Gracias. Se levant¨® y gir¨® cabeza para ver a Leonardo mir¨¢nd con una mirada profunda, sus ojos conten¨ªan muchas emociones que e no pod¨ªa entender. Camin¨® hasta eldo de Leonardo, y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ te parece? -Est¨¢s preciosa. Natalie sonri¨®, -Bien. ¨C -La fiesta est¨¢ a punto de empezar, vamos. En cuanto Natalie apareci¨® en el sal¨®n con Leonardo del brazo, m¨® atenci¨®n de todos. Ahora Natalie parec¨ªao un cisne nco, de pie tranqumente aldo de Leonardo, recibiendos miradas envidiosas de los dem¨¢s. Esta noche Matilda tambi¨¦n vino a este banquete, e se visti¨® muy bien, peroparada con Natalie, parece un poco senci. ¡ª?Creo que Natalie es mucho m¨¢s guapa que Matilda! Y es m¨¢s nca que Matilda, jest¨¢ brinte! -En realidad,s dos se parecen mucho, pero cara de Natalie es m¨¢s delicada que de Matilda, y su piel es mejor que de Matilda. No me di cuenta antes, pero ahora despu¨¦s deparas, puedo ver diferencia. Dejen de esp ya. ?No han visto que Matilda ya est¨¢ enfadada? Ahora est¨¢ al mando de 2/3 Cap¨ªtulo 296 +15 BONUS ¨C Cap铆tulo 296 Cap¨ªtulo 296 +15 BONUS ¨C ?Mati, por fin te he encontrado! Matilda gir¨® cabeza y se sorprendi¨® al ver que se trataba de Gis, a que tiempo que no ve¨ªa. hac¨ªa mucho Ahora Gis erapletamente diferente a antes, su temperamento era mucho mejor y parec¨ªa tener confianza en s¨ª misma y ser mucho m¨¢s hermosa. ¡ªGis, ?no est¨¢s filmando en este momento? Gis sonri¨®, se acerc¨® a sudo y cogi¨¦ndole mano le dijo: -Estoy de vacaciones ¨²ltimamente. He o¨ªdo que familia Ramos organiza esta fiesta aparentemente para dar bienvenida a Tadeo a casa, pero el verdadero prop¨®sito es elegir una mujer para Tadeo. Matilda frunci¨® el ce?o, -?D¨®nde has o¨ªdo eso? -Me lo dijo mi madre. ?No te has dado cuenta de que todass chicas ricas est¨¢n bien vestidas? Todas quieren caerle bien a Tadeo. Al o¨ªrlo, Matilda se dio cuenta de que todas estaban maquidas y vestidas de g. Pero a e no le interesaba Tadeo. Si sus padres no hubieran muerto en el idente de coche, Leonardo no ser¨ªa ahora el presidente del Grupo Ramos. -No me interesan este tipo de cosas. ?Vienes a esta fiesta porque quieres casarte con Tadeo? Gis neg¨® con cabeza, p¨¦rdida evidente en sus ojos. -No. Gis no pod¨ªa quitarse a Omar de cabeza, por eso quer¨ªa ver a Omar de lejos en fiesta, y no esperaba que apareciera. Al ver que estaba deprimida, Matilda le dijo: -?Te sigue gustando Omar? Gis no contest¨® y susurr¨®: -No hamos de eso. ?C¨®mo te va con Leonardo? Matilda suspir¨®: -?No lo viste entrar con mi hermana? Ahora no le importo. -?Por qu¨¦? Hace un rato te regal¨® Esplendor Bordado del Grupo Ramos, ?no? Si de verdad no le importa, ?por qu¨¦ te dio empresa? Leonardo le dio Esplendor Bordado porque quer¨ªa deja. -Gis, han pasado muchas cosas entre Leo y yo recientemente, y no puedo explicas todas a vez, pero es principalmente por Natalie. Gis baj¨® los ojos, llenos de bu. +15 BONUS La mano de Matilda se tens¨® lentamente y su mirada hacia Natalie era fr¨ªa. ?La que estaba aldo de Leonardo deb¨ªa ser e, y que era envidiada y bada por gente tambi¨¦n! ?Esta zorra le rob¨® todo! Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW +15 BONUS Hab¨ªa visto a todo tipo de gente en industria del entretenimiento durante este periodo de tiempo, y ya no era tan simpleo antes. Si hubiera sido antes, al oir esa insinuaci¨®n, habr¨ªa ido a molestar a Natalie por Matilda. Pero ahora, e no queria involucrarse entre es en absoluto. Mati, rci¨®n siempre cambia, tal vez el se?or Ramos venga a buscarte alg¨²n d¨ªa. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Matilda asinti¨® y forz¨® una sonrisa, -Gis, gracias por consrme. Las dos charon un rato m¨¢s, y Omar no apareci¨®, Gis se excus¨® y se fue. Matilda le mir¨® a espalda con frialdad en los ojos, parec¨ªa que Gis hab¨ªa aprendido mucho en industria del entretenimiento durante este periodo de tiempo, as¨ª que a prop¨®sito no contest¨® a lo que dijo. Sin embargo, si a Gis le gustaba Omar, Matilda podr¨ªa seguir control¨¢nd. Por otrodo, despu¨¦s de que Natalie entrara en s con Leonardo, le solt¨® mano y le dijo: - Se?or Ramos, me voy a buscar a abu. Ve a ticar con los cooperadores. Esta noche Josefina invit¨® no s¨®lo as chicas ricas de Monteflor, sino tambi¨¦n a muchos comerciantes importantes. Leonardo asinti¨®, ¡ªBueno, si un hombre se te insin¨²a, no le hagas caso. -Lo s¨¦. Al ve dirigirse hacia Josefina sin mirar atr¨¢s, Leonardo dej¨® de sonre¨ªr. Antonia dijo despu¨¦s de ve: -Natalie, tengo algo que hacer ahora mismo, ha con tu abu. -Si Anton¨ªa se march¨® a toda prisa. Cap铆tulo 297 Cap¨ªtulo 297 No pod¨ªa elegir sinceramente una esposa para Tadeo, m¨¢s le val¨ªa encontrar un sitio donde quedarse tranqumente. -Abu, ?tienes alguna chica favorita? Josefina se ri¨®, -Es in¨²til que me guste, es depende de Tadeo. Desapareci¨® en cuanto empez¨® fiesta, ya le ped¨ª al mayordomo que lo buscara. Pensando en ma?ana en que Tadeo le dijo que no quer¨ªa una novia, Natalie no sab¨ªa si dec¨ªrselo a Josefina o no. Justo en ese momento, el mayordomo se acerc¨®. -Se?ora, he encontrado a Tadeo en s del piano. Al o¨ªrlo, los ojos de e se llenaron de pena y se pusieron un poco rojos. La madre de Tadeo, Julia, era pianista, y primera vez que e y Le¨®n se vieron fue en una s del piano, donde Le¨®n se enamor¨® de e a primera vista. Despu¨¦s de que ellos se casaron, Josefina consigui¨® una habitaci¨®n en Mansi¨®n de Armon¨ªa dedicada a s de piano para que Julia pasara su tiempo. Tadeo se apresur¨® a ponerse en cuclis dnte de Josefina, ¡ªAbu, lo siento. No era mi intenci¨®n molestarte, simplemente los echaba de menos y quer¨ªa pasar un rato en s del piano. Josefina le toc¨® el dorso de mano y le dijo con los ojos enrojecidos: -Lo s¨¦, no tienes por qu¨¦ sentirte culpable. Natalie estaba a sudo, mirando a Tadeo con expresi¨®n p¨¢lida. Como estaba en cuclis y con cabeza gacha, Natalie no pod¨ªa ver su expresi¨®n, deber¨ªa estar triste. Perder a sus padres cuando era adolescente deber¨ªa haber sido un dolor muy fuerte para ¨¦l. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Despu¨¦s de un rato, cuando se calm¨®, Josefina dijo lentamente: -Tadeo, vamos a subir juntos al escenario, te voy a presentar a todos, ?que sepan que volvi¨® el nieto mayor de familia Ramos! Al ver expresi¨®n de Josefina, Natalie sinti¨® una extra?a sensaci¨®n. Erao si hubiera tomado una decisi¨®n en esos pocos segundos. Tadeo pa?¨® a Josefina al escenario y criada le cedi¨® r¨¢pidamente el micr¨®fono. +15 BONUS -Muchas gracias a todos por venir a esta fiesta. Como todos saben, no hace mucho, el d¨ªa de mi cumplea?os, Tadeo, que llevaba unos a?os fuera, regres¨® del extranjero. Despu¨¦s de saber que pensaba quedarse en Monteflor, y pens¨¦ en ello, decid¨ª hacerle una fiesta¡­ Josefina habl¨® mucho, y finalmente dijo en serio: -Tadeo es mi nieto mayor, y s¨ª sus padres no hubieran muerto en un idente, ¨¦l ser¨ªa quien ya habr¨ªa heredado el Grupo Ramos. Al instante gente del escenario empez¨® a har. -?Qu¨¦ quiere decir Josefina con eso? ?Va a pedirle al se?or Ramos que le devuelva el Grupo Ramos a Tadeo? -El Grupo Ramos est¨¢ tan fuerte hoy gracias al se?or Ramos. Si Tadeo estuviera a cargo del Grupo Ramos, no llegar¨ªa a este lugar. Si realmente quiere que el se?or Ramos lo entregue a ¨¦l, ?no es justo para el se?or Ramos! El se?or Ramos es tambi¨¦n su nieto. ?Va a tirarlo despu¨¦s de haberlo utilizado? Josefina oy¨® ramente lo que dec¨ªan desde el escenario, y continu¨® con calma: -He visto contribuci¨®n de Leo al Grupo Ramos en los ¨²ltimos a?os, as¨ª que no se preocupen. No pretendo que Leo deje el Grupo Ramos a Tadeo, s¨®lo quiero dejar Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo. La gente discut¨ªa enseguida. La Mansi¨®n de Armon¨ªa fue construida por Juan y Josefina y cost¨® m¨¢s de 150 millones de dres, sin contar todass piezas antiguas y los muebles. que Ahora que el precio del sr de Monteflor se multiplic¨® varias veces, se calcba Mansi¨®n de Armon¨ªa val¨ªa ?m¨¢s de 50 millones de dres! O sea, Mansi¨®n de Armon¨ªa val¨ªa mitad del Grupo Ramos. Natalieprendi¨® que Josefina hab¨ªa decidido dejarle Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo cuando supo que estaba en s del piano, Mir¨® a Tadeo que estaba de pie en el escenario con cara tranqu. < ¡°?O ha vuelto con el prop¨®sito de recuperar el Grupo Ramos desde el principio?>> Como si presintiera algo, Tadeo gir¨® de repente cabeza hacia e. Cap铆tulo 298 Capitulo 298 En el momento en que cruzaron sus miradas, sonri¨® a Natalie y luego apart¨® vista. Natalie bajo los ojos, y ten¨ªa m¨¢s certeza. Tras bajar del escenario, Josefina estaba cansada y pidi¨® a su mayordomo que llevara a su habitaci¨®n para descansar. Cuando Antonia se enter¨® de que Josefina le hab¨ªa dado Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo en p¨²blico, se dirigi¨® inmediatamente a e enfadada. -Mam¨¢, ?c¨®mo has podido regrle Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo? Y ahora Tadeo tambi¨¦n ha entrado en el Grupo Ramos por tu apoyo, ?le vas a dar todo de familia Ramos? Josefina se impacient¨® y dijo enfadada: -Tadeo ya no tiene nada. La Mansi¨®n de Armon¨ªa es mi propia casa y puedo d¨¢rs a quien quiera. No tienes derecho a interferir en mis decisiones. Como a Antonia no le importaba el matrimonio de Tadeo, tom¨® esa decisi¨®n. Pensando en el hecho de que los padres de Tadeo murieron cuando ¨¦l era un adolescente. Ahora ya volvi¨® a familia Ramos, y sus t¨ªos estaban contra ¨¦l, por miedo a que le robara el Grupo Ramos a Leonardo, Josefina sinti¨® l¨¢stima por ¨¦l. -?No pretendo interferir en tus decisiones, pero est¨¢s siendo demasiado parcial a favor de Tadeo! -Sabes lo que Leo ha hecho por el Grupo Ramos en estos a?os, lleg¨® a presidente del Grupo Ramos por su esfuerzo, t¨² no se lo diste, y en cuanto vuelva Tadeo, le das Mansi¨®n de Armon¨ªa, ?qu¨¦ pensar¨¢ Leo? Sin embargo, sin importar lo que Antonia dijera, Josefina no cambi¨® su decisi¨®n. -S¨ª puedes creer que estoy a favor de Tadeo. Ram¨®n y t¨² lo favorecen a Leo, ?qu¨¦ dif¨ªcil ser¨ªa para Tadeo que nadie se preocupara por ¨¦l? Antonia frunci¨® el ce?o e intent¨® persuadir m¨¢s a Josefina, pero e no lo permiti¨®. -Aunque hables aqu¨ª hasta el amanecer, no cambiar¨¦ de opini¨®n. Si piensas en Tadeoo tu sobrino, entonces escoge en serio una chica para que se case con ¨¦l, si realmente no quieres hacerlo, escoger¨¦ yo! Al ver que era improbable que Josefina volviera a cambiar de opini¨®n, Antonia no tuvo m¨¢s remedio que marcharse. Abri¨® puerta y vio a Tadeo de pie en entrada, con un taz¨®n de vino dulce ens manos, y no supo cu¨¢nto tiempo llevaba escuchando. La cara de Antonia cambi¨®, inconscientemente dijo: -Tadeo, ?cu¨¢ndo has venido? +15 BONUS Tadeo sonri¨®, ¨C Acabo de llegar, t¨ªa, ?no quiere quedarse un rato con abu? -No puedo. Tengo cosas que hacer en s de de fiesta, me voy. Cuando Antonia se march¨®, entr¨® Tadeo en el dormitorio de Josefina. Abu, he pedido en cocina que le preparen un poco de vino dulce. Tome un poco antes de acostarse. Josefina, todav¨ªa enfadada, vio que Tadeo forzaba una sonrisa y dijo cansada: -Bueno, es verdad que la energ¨ªa de los mayores no es tan buenao de los j¨®venes. T¨² sal a divertirte. Estoy bien. -Bueno. Tras dejar el vino dulce, Tadeo se march¨®. Pero en lugar de volver a s de fiesta, fue directamente al jard¨ªn trasero. Tras sentarse en el cenador, Tadeo esboz¨® una sonrisa g¨¦lida y sombr¨ªa en su rostro. Conseguir Mansi¨®n de Armon¨ªa era s¨®lo el primer paso de su n, despu¨¦s le robar¨ªa poco a poco el Grupo Ramos a Leonardo. Antonia no quer¨ªa darle nada, y ¨¦l iba a hacer que Antonia viera con sus propios ojos c¨®mo conseguir¨ªa todo de familia Ramos poco a poco. Content ? provided by N?velDrama.Org. -?Pap¨¢, mam¨¢, pronto podr¨¦ vengarles! Soba una r¨¢faga de viento nocturno, y su voz era casi inaudible. En ese momento, en s de fiesta, todos haban de que Josefina le hab¨ªa dado a Tadeo Mansi¨®n de Armon¨ªa. -La Mansi¨®n de Armon¨ªa vale ahora m¨¢s de mil millones de dres. La chica que se case con Tadeo, tendr¨¢ una fortuna de mil millones de dres. 1 Cap铆tulo 299 Cap¨ªtulo 299 -He o¨ªdo que Josefina organiz¨® esta fiesta con el prop¨®sito de elegir esposa para Tadeo, y ahora ha heredado una fortuna de mil millones de dres. puede elegir cualquiera des chicas ricas de Monteflor. ¨COh, les aconsejo que no saquen conclusiones ahora. Al fin y al cabo, Josefina sigut viva, y aunque ¨¦l quiera heredar Mansi¨®n de Armon¨ªa, tendr¨¢ que esperar a que e fallezca, as¨ª que s¨®lo tendr¨¢ que mirar propiedad. Al o¨ªr discusi¨®n, Matilda sonri¨®. Lo que hizo de Josefina esta noche no solo confirmar¨ªa lo que el maestro de feng shui hab¨ªa dicho antes, ?que todos los que rodearan a Natalie tendr¨ªan m suerte! Vio que Antonia estaba enfadadao si alguien le debiera millones. Mir¨® a su alrededor en s de fiesta, y vio a Antonia entrar desde fuera, y se apresur¨® a acercarse con una sonrisa. -Se?ora Guerrero, veo que ha estado ocupada esta noche, as¨ª que no debe haberido nada todav¨ªa. Le he tra¨ªdo algo deida,a un poco. Antonia estaba enojada porque Josefina le dio Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo, al ver los ojos preocupados de Matilda, suspir¨® y tom¨® el pastel de mano de Matilda. -Eres muy dulce. Matilda sonri¨® t¨ªmidamente y dijo en voz baja: ¨C No hay nadie en el sof¨¢ de all¨¢. Se?ora Guerrero, descanse un rato. -Bueno. Eueron al sof¨¢ y se sentaron, y despu¨¦s de que Antoniaiera una tarta, Matilda suspir¨®. -Se?ora Guerrero, en realidad creo que Josefina no deb¨ªa dar a Tadeo Mansi¨®n de Armon¨ªa. Anton¨ªa se detuvo y frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ dices eso? Aunque cre¨ªa lo mismo, no quer¨ªa que nadie supiera lo que estaba pensando, aunque Matilda era su chica favorita, a¨²n no eran de su familia. Se?ora Guerrero, ?no cree que el hecho de que Josefina le diera Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo es un poco irracional? Al ver que Antonia no dec¨ªa nada y dejaba deer tarta, Matilda continu¨®: -De hecho, antes no cre¨ªa a ese maestro de feng shui cuando dec¨ªa que Natalie har¨ªa que familia L¨®pez se +15 BONUS ido decayendo, ?no? Antonia frunci¨® el ce?o, pensaba que Matilda ten¨ªa raz¨®n. -Esto tampoco tiene nada que ver con Natalie, ?verdad? Es familia L¨®pez que no va bien en los negocios. Matilda sacudi¨® cabeza y dijo: ¡ªSe?ora Guerrero, usted no sabe que mi padre ha fracasado en todass inversiones de estos a?os. Aunque tuviera m suerte, deber¨ªa haber tenido suerte de ganar dinero una o dos veces, pero ni una. Tras un momento de silencio, Antonia mir¨® a Matilda y dijo: ¡ª?Quieres decir que Josefina le dar¨¢ Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo porque Natalie est¨¢ con Leonardo? Matilda frunci¨® losbios, ¡ªNo puedo estar segura, pero si Leo estar¨¢ conmigo o no, espero que viva mejor en el futuro. -Mati, no le cuentes esto a nadie. Necesito pensarlo! Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Matilda le tom¨® mano entres suyas y mir¨® a los ojos, dici¨¦ndole con seriedad: Guerrero, si necesita mi ayuda, puede dec¨ªrmelo cuando quiera. -Bueno. Dej¨® tarta y se levant¨® para marcharse, con espalda un poco desorientada. ¨C Se?ora Matilda ten¨ªa una mirada sombr¨ªa en sus ojos, Antonia podr¨ªa no haberlo cre¨ªdo antes, ?pero definitivamente podr¨ªa cambiar de opini¨®n si lo repetir¨ªa m¨¢s veces! Por otrodo, a Natalie le cost¨® encontrar a Leonardo en un rinc¨®n libre. Al verlo sentado all¨ª solo con cabeza gacha pensando en algo, Natalie se sent¨® a sudo. -Se?or Ramos, ?en qu¨¦ est¨¢s pensando? Cap铆tulo 300 Cap¨ªtulo 300 Whenthe Leonardo gir¨® cabeza para mira y sonri¨®, Estoy pensando en lo que puedo hacer para que dejes de estar enfadada, Natalie ya no estaba tan enfadada despu¨¦s de haberse calmado en los ¨²ltimos d¨ªas, pero tampoco quer¨ªa perdonarle tan f¨¢cilmente, o seguro que esto volver¨ªa a ocurrir en el futuro. No dijo nada, se qued¨® sentada aldo de Leonardo cada. -Natalie, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Hay un cooperante que quiere har contigo. Despu¨¦s de decir eso, Tina se dio cuenta de que Leonardo estaba a sudo y se avergonz¨® un poco. -Se?or Ramos, voy a tomar prestada a tu Natalie por un rato, y me asegurar¨¦ de devolv¨¦rt. Natalie la mir¨® enfadada y se volvi¨® hacia Leonardo, -Voy para all¨¢, volver¨¦ a por ti pronto. Leonardo asinti¨®, -De acuerdo. Un rato despu¨¦s, Matilda se acerc¨® a Leonardo y le dijo con cuidado, -Leo, quiero preguntarte una cosa. Leonardo abri¨® los ojos y mir¨® con expresi¨®n indiferente. -?Qu¨¦ es? -Fuiste a buscarme aquel d¨ªa despu¨¦s de saber que estaba drogada y me enviaste al hotel, eso significa que todav¨ªa te gusto, ?verdad? Seg¨²n actitud fr¨ªa de Leonardo durante este tiempo, Matilda acept¨® el hecho de que e ya no era tan importante para ¨¦lo antes, pero todav¨ªa no pod¨ªa creer que Leonardo estuviera realmente enamorado de Natalie. Leonardo dijo impaciente:-Espero que puedas conocer bien el hecho. Acud¨ª a ti ese d¨ªa porque el m¨®vil de Carlos estaba estropeado y ya le dije a Carlos que pr¨®xima vez que pasara algo as¨ª no me importar¨ªa. ?No te lo dijo? La cara de Matilda se puso nca, mordi¨¦ndose elbio inferior, con l¨¢grimas ya en los ojos. -Pero tambi¨¦n me ayudaste a acabar con ese cooperador que me drog¨®¡­ Leonardo se mof¨®, -Matilda, no olvidas que es algo que te promet¨ª antes, ?verdad? Matilda cerr¨® los ojos, sinti¨¦ndose triste. ¨C -?De verdad ya no me quieres? Ya te di respuesta. +15 BONUS Matilda se march¨® desesperada, mientras Leonardo permanec¨ªa indiferente. Como aquel d¨ªa fue al Imperio, Natalie no quer¨ªa hacerle caso hasta ahora. Despu¨¦s de fiesta casi termin¨®, Natalie volvi¨® a Leonardo. Al ver que hab¨ªa bebido mucho vino, frunci¨® el ce?o: ¨CSe?or Ramos, ?por qu¨¦ bebes tanto? Cintura y tom¨® en sus Leonardo ya estaba un poco borracho y al ver a Natalie, agarr¨® de brazos. -Natalie, lo siento. Perd¨®name esta vez, ?vale? Mientras haba, Natalie sinti¨® el olor a alcohol en el cuerpo de Leonardo y frunci¨® el ce?o: ¡ª Est¨¢s borracho. Intent¨® apartar a Leonardo, pero ¨¦l sujet¨® por cintura para impedir que se fuera. -?A¨²n no quieres perdonarme? Natalie guard¨® silencio unos segundos y dijo lentamente: -Este asunto lo haremos cuando est¨¦s sobrio. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. En cuanto termin¨® de har, Natalie sinti¨® ramente que mano de Leonardo se tensaba en torno a su cintura. Despu¨¦s de un rato, ¨¦l solt¨®, su expresi¨®n ya hab¨ªa recuperado calma, -Te llevo a casa. -Bien, voy a despedirme de abu. Despu¨¦s de despedirse de Josefina, Natalie estaba a punto de irse, y de repente dijo. -Natalie, Leo y t¨² no se ponen enfadados conmigo por haberle dado hoy Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo en p¨²blico, ?verdad? Natalie neg¨® con cabeza, -Abu, aunque volvamos a estar juntos, estamos divorciados, y Mansi¨®n de Armon¨ªa es suya, usted decide a qui¨¦n se da. ¨¢nte eso Josefina suspir¨®, -Tadeo perdi¨® sus padres, si no le doy algo, realmente no tendr¨¢ nada en el futuro, y qui¨¦n querr¨¢ casarse con ¨¦l¡­. ¨CAbu, no tiene por qu¨¦ culparse, haga lo que quiera. Al salir de Mansi¨®n de Arm¨®n¨ªa, se encontr¨® en puerta con Tadeo, que pensaba marcharse. Tadeo salud¨® con cabeza, y se march¨® enseguida. Natalie se acerc¨® al coche de Leonardo, abri¨® puerta y subi¨®. -?Qu¨¦ te acaba de decir Tadeo? Al ver los celos en sus ojos, Natalie respondi¨® inexpresiva: -Nada. ?Por qu¨¦ est¨¢s tan sensible? -S¨®lo pregunto. ?A d¨®nde vas a volver esta noche? -Ll¨¦vame a Bah¨ªa de los Olmos. Cap铆tulo 301 Cap¨ªtulo 301 Despu¨¦s de decirlo, Natalie se dio cuenta de que el rostro de Leonardo se hab¨ªa vuelto un poco sombr¨ªo. -?Qu¨¦ pasa? Leonardo frunci¨® sus finosbios y dijo pbra por pbra: -Si realmente te gusta Bah¨ªa de los Olmos, puedoprarte un chalet. No quiero que vivas en el chalet de otro hombre. Natalie enarc¨®s cejas y tras pensar unos segundos, decidi¨® decirle verdad. -En realidad, el chalet de Bah¨ªa de los Olmos es m¨ªo. Leonardo frunci¨® el ce?o, -Carlos investig¨® que ese chalet era de Bryan. -Creo que hubo un error en alg¨²n proceso de investigaci¨®n, y en ese momento yo s¨®lo quer¨ªa divorciarme de ti, por eso no te expliqu¨¦ nada. Entonces, ?por qu¨¦ de repente me explicas hoy? Natalie: Si no te lo explico, seguro que te peleas conmigo por esto. ¨C Leonardo: Finalmente, llev¨® a Natalie al chalet de Bah¨ªa de los Olmos, pero sigui¨® fuera del coche. -Me quedo aqu¨ª contigo. Natalie lo mir¨® enfadada, -Se?or Ramos, todav¨ªa estoy enojada por lo que pas¨® antes. Leonardo asinti¨®, -Bueno, lo s¨¦, por eso voy a quedarme contigo, para que me perdones pronto. -?Puedesprarte tu propia casa! -Aunque lo hiciera, seguir¨ªa viviendo contigo. Es una p¨¦rdida de dinero. Si nopraba un piso, podr¨ªa dormir en el sof¨¢ si se peleaba, pero si lo hac¨ªa, Natalie le echar¨ªa sin duda, y ¨¦l no har¨ªa un negocio tan deficitario. Al ver su mirada decidida, Natalie no le hizo caso y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia puerta, introduciendo el c¨®digo para entrar. Tras saber que el chalet era de Natalie, Leonardo lo contempl¨® con atenci¨®n yprob¨® que el dise?o del interior era simr al de El Palomar. Cuando se casaron,o casa de boda estaba demasiado lejos del Grupo Ramos, le pidi¨® a Carlos queprara un chalet en El Palomar cerca del Grupo Ramos y se mud¨® con Natalie. A ¨¦l no le importaba demasiado decoraci¨®n, y b¨¢sicamente Natalie se encargaba de decorar al estilo que e prefer¨ªa. Mirando el enorme sof¨¢ de oso perezoso del sal¨®n, sonri¨® involuntariamente. -Parece que tu gusto nunca ha cambiado. -Bueno, es muy c¨®modo leer un libro encima de este sof¨¢. ?Quieres probarlo? +15 BONUS Leonardo ya estaba un poco borracho y al ver a Natalie, agarr¨® de cintura y tom¨® en sus brazos. -Natalie, lo siento. Perd¨®name esta vez, ?vale? Mientras haba, Natalie sinti¨® el olor a alcohol en el cuerpo de Leonardo y frunci¨® el ce?o: ¨C Est¨¢s borracho. Intent¨® apartar a Leonardo, pero ¨¦l sujet¨® por cintura para impedir que se fuera. -?A¨²n no quieres perdonarme? Natalie guard¨® silencio unos segundos y dijo lentamente: -Este asunto lo haremos cuando est¨¦s sobrio. En cuanto termin¨® de har, Natalie sinti¨® ramente que mano de Leonardo se tensaba en torno a su cintura. Despu¨¦s de un rato, ¨¦l solt¨®, su expresi¨®n ya hab¨ªa recuperado calma, -Te llevo a casa. -Bien, voy a despedirme de abu. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Despu¨¦s de despedirse de Josefina, Natalie estaba a punto de irse, y de repente dijo. -Natalie, Leo y t¨² no se ponen enfadados conmigo por haberle dado hoy Mansi¨®n de Armon¨ªa a Tadeo en p¨²blico, ?verdad? Natalie neg¨® con cabeza, -Abu, aunque volvamos a estar juntos, estamos divorciados, y Mansi¨®n de Armon¨ªa es suya, usted decide a qui¨¦n se da. Ante eso Josefina suspir¨®, -Tadeo perdi¨® sus padres, si no le doy algo, realmente no tendr¨¢ nada en el futuro, y qui¨¦n querr¨¢ casarse con ¨¦l¡­. Abu, no tiene por qu¨¦ culparse, haga lo que quiera. Al salir de Mansi¨®n de Armon¨ªa, se encontr¨® en puerta con Tadeo, que pensaba marcharse. Tadeo salud¨® con cabeza, y se march¨® enseguida. Natalie se acerc¨® al coche de Leonardo, abri¨® puerta y subi¨®. -?Qu¨¦ te acaba de decir Tadeo? Al ver los celos en sus ojos, Natalie respondi¨® inexpresiva: ¡ªNada. ?Por qu¨¦ est¨¢s tan sensible? -S¨®lo pregunto. ?A d¨®nde vas a volver esta noche? -Ll¨¦vame a Bah¨ªa de los Olmos. Cap铆tulo 302 Cap¨ªtulo 302 Natalie guard¨® silencio unos segundos y dijo: -No tengo intenci¨®n de librar una guerra de precios con Esplendor Bordado. Ante lo que dijo, todos miraron sorprendidos. Enrique, que sent¨ªa odio hacia e por lo que pas¨® antes, dijo despectivamente: -?Si no entramos en una guerra de precios con Esplendor Bordado, perderemos m¨¢s dinero! Content ? provided by N?velDrama.Org. Natalie se puso p¨¢lida, -Lo s¨¦, pero vender ropa a p¨¦rdida s¨®lo har¨¢ que situaci¨®n de MY ser¨¢ peor. Enrique se mof¨®, -?Parece que se?orita L¨®pez tiene una mejor idea? -He decidido desarror una l¨ªnea de ropa de gama alta en MY, y de paso, cambiar el posicionamiento de mercado de MY a se media, en cuanto a l¨ªnea de gama baja, si todav¨ªa hay beneficios podemos seguir haci¨¦nd, y si no, podremos considerar elimina en el futuro. Un ionista en esquina que no hab¨ªa dicho nada fue el primero en oponerse, su voz te?ida de ira, Se?orita L¨®pez, ahora client de MY es un peque?o n¨²mero de personas de gama alta, mayor parte de energ¨ªa y los fondos se invierten en l¨ªnea de gama baja. ¡ª -Sinzamos l¨ªnea de gama alta, no podremos encontrar tantos clientes por el momento, ? podr¨ªa incluso arrastrar a nuestra l¨ªnea original de gama baja! Natalie asinti¨®: -He pensado en lo que dices, pero todo es arriesgado. Nunca tendremos ¨¦xito si no lo intentamos. Los dem¨¢s ionistas no dijeron nada, pero parec¨ªan serios y, obviamente, tampoco estaban de acuerdo con decisi¨®n de Natalie. Tras unrgo silencio, Enrique se mof¨®: -Aunquenz¨¢ramos una l¨ªnea de gama alta, tardar¨ªamos al menos un a?o en ver resultados, pero ahora guerra de precios es algo que tenemos que resolver.. Natalie enarc¨® una ceja: ¡ªS¨ª, lo s¨¦, pero esta vez no podemos dejarnos llevar por Esplendor Bordado, tenemos que tomar iniciativa. -?C¨®mo? Natalienz¨® una mirada a Enrique y sonri¨®, -No tienes que preocuparte por eso. Lo sabr¨¢s dentro de unos d¨ªas. El rostro de Enrique se volvi¨® fr¨ªo, pero no hizo m¨¢s preguntas, s¨®lo dijo con tono burl¨®n: ¡ª? Estoy deseando ver los resultados! Tras reuni¨®n, Natalie pidi¨® que se quedara Tina y le cont¨® su n. Al o¨ªrlo, Tina se qued¨® estupefacta: -?Est¨¢s segura de que lo vas a hacer? ?Y si alguien de Esplendor Bordado se entera¡­? Natalie sonri¨®, -No te preocupes. Conozco bien c¨®mo es Matilda, junto con los ciento cuarenta millones de dres que el Grupo Ramos dio a Esplendor Bordado antes, e +15 BONUS Esta vez har¨ªa perder una buena cantidad de dinero a Esplendor Bordado. Tina frunci¨® losbios y finalmente acept¨®. -Bien, lo que digas. -Bueno, ve a prepararte. Por cierto, ma a Nina. Al saber que Natalie pidi¨® a e a su despacho, Nina estaba escribiendo a Tadeo. En cuanto vio a Tadeo en Mansi¨®n de Armon¨ªa anoche, se enamor¨® de ¨¦l a primera vista, y personalidad c¨¢lida y amable de Tadeo fue su favorita, intent¨® conseguir su WhatsApp despu¨¦s de fiesta, y justo ahora, por fin se anim¨® a agregarlo. Despu¨¦s de que Tadeo supo qui¨¦n era e, le expres¨® amablemente que no ten¨ªa intenci¨®n de tener una rci¨®n ¨²ltimamente, pero Nina no quer¨ªa rendirse as¨ª. Le cost¨® tantos a?os conocer a un hombre que le gustara, no pod¨ªa rendirse. Envi¨® varios mensajes, pero Tadeo no volvi¨® a responder, Nina se puso decepcionada, guard¨® el tel¨¦fono y subi¨®. Se sent¨ªa un poco raro al ver cara de Natalie despu¨¦s de entrar en su despacho, que se parec¨ªa mucho a Matilda, con que se hab¨ªa peleado hac¨ªa poco. Se?orita Futil, si¨¦ntate. Sentada frente a Natalie, Nina mir¨® y le dijo: -Se?orita L¨®pez, ?para qu¨¦ quer¨ªa verme? He visto tu curr¨ªculum. Parece que eres buena dise?ando vestidos formales. Nina asinti¨®, -S¨ª, pero tambi¨¦n puedo dise?ar ropa de diario. -Estoy neando desarror una l¨ªnea de vestidos de alta gama, ?tienes confianza para ser l¨ªder del proyecto? Nina se sorprendi¨® al ver que Natalie no parec¨ªa estar bromeando. Se?orita L¨®pez, soy una nueva, no creo que sea capaz de hacerlo. Natalie sonri¨®, -Si tienes alg¨²n problema, puedes pedirle a Tina que te ayude. No dudes en ense?arme los dise?os cuando los tengas dibujados, s¨®lo hazlo t¨². Cap铆tulo 303 Cap¨ªtulo 303 Se qued¨® paralizada unos segundos y Nina pregunt¨®. -?Por qu¨¦ yo? -Te creo, acabas de ganar el tercer puesto en el concurso de dise?o, ?no? He visto tu dise?o, es un poco simple, pero puede impresionar a gente. Nina se sorprendi¨®, -Se?orita L¨®pez, ?sabe dise?ar? Bueno, he aprendido antes. Nina estaba un poco esc¨¦ptica, e era ganadora del tercer lugar del concurso de dise?o, incluso Matilda, campeona, no deber¨ªa atreverse a guia, Natalie estaba tan confiada de s¨ª misma. Baj¨® los ojos y directamente abri¨® su m¨®vil para entregarle el dise?o que hab¨ªa dibujado. -?Se?orita L¨®pez, entonces eval¨²e usted este dise?o m¨ªo! Natalie le ech¨® un vistazo y dijo ligeramente: -Los esorios delzo y cadena met¨¢lica en cintura, uno pertenece aposici¨®n vertical y el otro a horizontal, lo cual es obviamente inapropiado, y el dodillo de falda podr¨ªa ser un poco m¨¢s alto. En cuanto al color, ser¨ªa mejor que eligiera un tono m¨¢s ro. Nina se qued¨® estupefacta cuando Natalie termin¨® de har. Porque todos estos problemas que indic¨® Natalie, su tutora se los hab¨ªa dicho casi lo mismo, je incluso le hab¨ªa dado consejos sobre c¨®mo resolverlos! Ahora s¨ª que Nina cre¨ªa que Natalie sab¨ªa de dise?o. -Se?orita L¨®pez, nunca he estado al mando, ?pero sin duda lo intentar¨¦! -Bueno, te voy a contratar un ayudante y unos dise?adores. Se encargar¨¢n de dibujar, y Tina se encargar¨¢ de que otros colegas se ocupen del resto. -?Bien! Despu¨¦s de barriga. que Nina se marchara, Natalie trabaj¨® un rato y de repente sinti¨® un dolor de Mir¨® fecha y se dio cuenta de que, efectivamente, era el d¨ªa de su menstruaci¨®n. Sac¨® un analg¨¦sico del caj¨®n y se lo trag¨®, recogi¨® los documentos y sigui¨® leyendo. Sin embargo, esta vez el dolor menstrual era peor que antes, el analg¨¦sico no surt¨ªa efecto, sino que el dolor era cada vez m¨¢s intenso, hasta que ni siquiera pod¨ªa leer. Natalie persisti¨® durante toda ma?ana, y cuando estaba a punto de tomarse un descanso al mediod¨ªa, Tina se acerc¨® a busca, y se sorprendi¨® al ver su cara. -Natalie, ?qu¨¦ te pasa? ?Por qu¨¦ tienes cara tan nca? Natalie se cubri¨® el est¨®mago y apret¨® los dientes, -Tengo re, es as¨ª casi todos los meses. No s¨¦ por qu¨¦ esta vez es tan grave. 1/2 +15 BONUSProperty belongs to N?vel(D)r/ama.Org. Esta vez har¨ªa perder una buena cantidad de dinero a Esplendor Bordado. Tina frunci¨® losbios y finalmente acept¨®. -Bien, lo que digas. -Bueno, ve a prepararte. Por cierto, ma a Nina. Al saber que Natalie pidi¨® a e a su despacho, Nina estaba escribiendo a Tadeo. En cuanto vio a Tadeo en Mansi¨®n de Armon¨ªa anoche, se enamor¨® de ¨¦l a primera vista, y personalidad c¨¢lida y amable de Tadeo fue su favorita, intent¨® conseguir su WhatsApp despu¨¦s de fiesta, y justo ahora, por fin se anim¨® a agregarlo. Despu¨¦s de que Tadeo supo qui¨¦n era e, le expres¨® amablemente que no ten¨ªa intenci¨®n de tener una rci¨®n ¨²ltimamente, pero Nina no quer¨ªa rendirse as¨ª. Le cost¨® tantos a?os conocer a un hombre que le gustara, no pod¨ªa rendirse. Envi¨® varios mensajes, pero Tadeo no volvi¨® a responder, Nina se puso decepcionada, guard¨® el tel¨¦fono y subi¨®. Se sent¨ªa un poco raro al ver cara de Natalie despu¨¦s de entrar en su despacho, que se parec¨ªa mucho a Matilda, con que se hab¨ªa peleado hac¨ªa poco. -Se?orita Futil, si¨¦ntate. Sentada frente a Natalie, Nina mir¨® y le dijo: -Se?orita L¨®pez, ?para qu¨¦ quer¨ªa verme? -He visto tu curr¨ªculum. Parece que eres buena dise?ando vestidos formales. Nina asinti¨®, -S¨ª, pero tambi¨¦n puedo dise?ar ropa de diario. Estoy neando desarror una l¨ªnea de vestidos de alta gama, ?tienes confianza para ser l¨ªder del proyecto? Nina se sorprendi¨® al ver que Natalie no parec¨ªa estar bromeando. -Se?orita L¨®pez, soy una nueva, no creo que sea capaz de hacerlo. Natalie sonri¨®, -Si tienes alg¨²n problema, puedes pedirle a Tina que te ayude. No dudes en ense?arme los dise?os cuando los tengas dibujados, s¨®lo hazlo t¨². Cap铆tulo 304 Cap¨ªtulo 304 ¡ª?Tina no puede con ello? Aunque no trabajes, puedo mantenerte el resto de tu vida. La voz de Natalie era un poco fr¨ªa, mantenerme. Trabajo porque me gusta, no porque no pueda -Aunque te guste, no puedes seguir cuando est¨¢s enferma. Hoy no puedes ir a ninguna parte. j Tienes que descansar! -Leonardo, no quiero discutir contigo, ?los contratos son muy importantes y yo no tengo suerte de Matilda de tener alguien que invierte en e ciento cuarenta millones de dres! Se hizo el silencio en s y, al cabo de un rato, Leonardo mir¨® y dijo: -?Est¨¢s celosa? -?No estoy tan aburrida! -Pase lo que pase, hoy no te dejar¨¦ volver a empresa. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Despu¨¦s de decir eso, frente a Natalie, m¨® a dos guardaespaldas para que vinieran a vigr entrada de s. Natalie se puso furiosa y apret¨® los dientes, -No tienes derecho a restringirme. -Tengo derecho porque ahora soy tu novio, y t¨² todav¨ªa no est¨¢s bien. Gir¨® cabeza hacia undo y, tras un rato de enfado, m¨® a Tina y le pidi¨® que le enviara el contrato. Tina,o si hubiera hado con Leonardo, dijo directamente: -Natalie, descansa bien hoy, yo me encargo de los contratos. -Esos contratos son muy importantes, debes tener mucho cuidado. -Lo s¨¦. No te preocupes, te prometo que noeter¨¦ ning¨²n error. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie le puso los ojos en nco a Leonardo: -Hoy no vuelvo a oficina. ?Puedes irte ya? Leonardo asinti¨®, se levant¨® y se fue directamente. Mir¨¢ndole espalda, Natalie se sinti¨® repentinamente agraviada. Aunque no estaba satisfecha con actitud autoritaria de Leonardo, cuando e estaba enferma, ¨¦l estaba a sudo, lo que conmov¨ªa un poco. No pens¨® que pidi¨¦ndole que se fuera, ?se ir¨ªa de verdad! Pero estaba avergonzada para pedirle que se quedara, as¨ª que desvi¨® mirada y dej¨® de mirarle. Cuando se cerr¨® puerta de s, s se qued¨® en silencio. Media hora despu¨¦s, justo cuando Natalie se estaba durmiendo, puerta de s se abri¨® de repente, asust¨¢nd. Al ver que Leonardo regresaba, frunci¨® el ce?o y dijo: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? +15 BONUS Como si no hubiera visto su expresi¨®n molestada, Leonardo se acerc¨® a cama y abri¨® mesita, sacando de caja deida una sopa de carne y un agua de jengibre con az¨²car moreno. No hasido a mediod¨ªa. El m¨¦dico ha dicho que tienes queer ligero, as¨ª que he ido aprar sopa. Natalie se sorprendi¨®, -?Fuiste aprar sopa? Si. Mientras haba, le entreg¨® cuchara a Natalie. Natalie frunci¨® losbios, ahora ten¨ªa mucha hambre. -Gracias. Cogiendo cuchara, baj¨® cabeza para beber sopa, y sent¨ªa mucho cari?o. Cuando termin¨® sopa, Leonardo le hizo beber un poco m¨¢s de agua de jengibre con az¨²car moreno, luego recogi¨®s cosas y se sent¨® en el borde de cama. -?Todav¨ªa te duele barriga ahora? ¨C Natalie neg¨® con cabeza, Estoy mucho mejor. Bueno. Sobre lo de invertir a Esplendor Bordado, en aquel momento no sab¨ªa que eras presidenta de MY y le deb¨ªa antes, luego¡­ Antes de que pudiera terminar frase, fue interrumpido por Natalie, -No quiero o¨ªr har del pasado entre t¨² y e, s¨®lo quiero que cums lo que me prometiste. Leonardo se qued¨® un rato en silencio y asinti¨® con cabeza, -De acuerdo. El ambiente agradable se enfri¨® un poco porque Leonardo mencion¨® a Matilda. Ambos no volvieron a har, cada uno lo ten¨ªa muy ro, Matilda era una espina entre ellos, que siempre se apu?ba sin querer. Le tocaba a Leonardo quitarse espina. Tras infusi¨®n, el m¨¦dico recet¨® unos medicamentos a Natalie y Leonardo llev¨® al chalet. T¨² vete al dormitorio a descansar, ll¨¢mame si pasa algo, yo estoy en el estudio. Natalie apret¨® losbios y dijo lentamente: -Ya me siento mejor. T¨² vete a empresa, yo estoy bien. Cap铆tulo 305 Cap¨ªtulo 305 -No, yo tambi¨¦n puedo trabajar en el estudio. Al ver su insistencia, Natalie no dijo nada m¨¢s y asinti¨® con cabeza para volver al dormitorio. Se tumb¨® en cama a descansar, y no tard¨® en quedarse dormida, y aturdida le pareci¨® que Leonardo hab¨ªa entrado en el dormitorio y hab¨ªa vuelto a salir al poco. Al despertarse de nuevo, ya era casi de noche. Natalie se levant¨® lentamente y justo al encender luz vio un vaso de leche caliente en mesi. Content ? provided by N?velDrama.Org. Sev¨® y se dispuso a ir al sal¨®n. Al abrir puerta del dormitorio oli¨®ida. Se dirigi¨® a puerta de cocina y se qued¨® paralizada un instante al ver figura que hab¨ªa dentro, con el dntal puesto, atareada en los fogones. Leonardo se volvi¨® y vio de pie en puerta y le dijo: ¨CVe televisi¨®n, cena est¨¢ lista pronto. -Bien. Diez minutos despu¨¦s, Leonardo llev¨® sopa a mesa y m¨® a Natalie, que estaba viendo tele en el sal¨®n. -La cena est¨¢ lista. Natalie se levant¨® y se acerc¨® a mesa, en que hab¨ªa tres tos y una sopa que ten¨ªa un aspecto tan sabroso que hasta a una adicta a picanteo e se le abri¨® el apetito al ve. Leonardo sirvi¨® el arroz y sali¨®, entreg¨¢ndole a e uno de los cuencos. -Cocinas muy bien. -Segu¨ª receta, no siempre sale bien. Natalie dio un mordisco aida y sonri¨® tras proba, -Est¨¢ deliciosa. -Come m¨¢s. La expresi¨®n de Leonardo era ligera, pero sus ojos mostraban una sonrisa, obviamentes pbras de Natalie le hab¨ªan gustado. Tras cena, Natalie quiso tomar iniciativa de limpiar mesa, pero Leonardo detuvo. -Ve a descansar en el sof¨¢, yo lo hago. -Estoy mucho mejor. -No hace falta. Ante insistencia de Leonardo, Natalie asinti¨® y se dirigi¨® al sof¨¢. Justo cuando se sent¨® ¨¦n el sof¨¢, son¨® el timbre de puerta. +15 BONUS Antonia vio a Leonardo limpiando mesa, se sonroj¨® y dijo: -Leo, deja los tos, eres el presidente del Grupo Ramos. ?No puedes perder el tiempo haciendo este tipo de cosas! Mientras haba, Antonia miraba a Natalie con insatisfi¨®n. Hacers tareas dom¨¦sticas deber¨ªa ser cosa de mujeres, Natalie incluso estaba sentada en el sof¨¢ viendo tele y ?dejaba que su hijo hiciera esto! Leonardo no se detuvo y dijo con mirada d¨¦bil: -Mam¨¢, ?qu¨¦ quieres? Antonia, al ver que no escuchaba, se acerc¨® a ¨¦l e intent¨® ofrecerle ayuda, pero Leonardo se neg¨®. S¨®lo despu¨¦s de meter los tos en elvavajis yvarses manos, Leonardo sali¨® de cocina y mir¨® a Antonia que estaba un poco ensimismada y le dijo: -Vamos al estudio a har. Los dos entraron en el estudio y pronto Antonia sali¨®. Al salir, no pudo evitar mirar a Natalie y decirle: -Natalie,s tareas dom¨¦sticas son cosa de mujeres, Leo est¨¢ muy ocupado en el trabajo, no dejes que pierda el tiempo haciendo este tipo de cosas. Natalie, con quien s¨®lo hab¨ªa mantenido una paz superficial, dijo directamente: -Se?ora Guerrero, si no le gusta, puede contratar una ni?era para el se?or Ramos. -?T¨²! Antonia mir¨® enfadada y dijo fr¨ªamente: ¡ª?Si fuera Mati, no dejar¨ªa que Leo lo hiciera! A Natalie le hizo gracia y mirando a Antonia le dijo: -Entonces preg¨²ntale a Matilde cu¨¢nto cuesta al mes contratao ni?era, creo que el se?or Ramos se lo puede pagar. -?C¨¢te! Natalie frunci¨® el ce?o y estaba a punto de har cuando son¨® g¨¦lida voz de Leonardo. -Mam¨¢, esto es entre Natalie y yo. Si no te gusta, puedes no venir a nuestra casa. Antonia mir¨® a Leonardo con asombro en los ojos. -Leo, lo hago por tu bien. ?C¨®mo te atreves a ayudar a Natalie en mi contra? Cap铆tulo 306 Cap¨ªtulo 306 Leonardo puso cara de fr¨ªo, He dicho que esto es entre nosotros, no hace falta que te metas. Antonia estaba tan enfadada que su cara se puso morada, pero no pod¨ªa permitirse rega?ar a Leonardo, as¨ª que solo pudo echarle una mirada severa a Natalle y se march¨® directamente. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Tras volver el silencio al sal¨®n, Leonardo mir¨® a Natalie, Natalie sonri¨®, ¡ªS¨ª. Olvida lo que ha dicho. Despu¨¦s de confirmar que Natalie no estaba enfadada, Leonardo se gir¨® y se dirigi¨® a su estudio para seguir trabajando. As nueve de noche, Natalie apag¨® el televisor y se dirigi¨® al estudio para decirle a Leonardo que se iba a cama. ¨¦l dej¨® inmediatamente el trabajo que estaba haciendo, se levant¨® y se acerc¨® a e. Me quedo contigo. No, puedo s, descansa t¨². Justo cuando se dio vuelta, un repentino dolor de barriga se apoder¨® de e y Natalie tropez¨®. Al instante, Leonardo abraz¨® directamente y entr¨® r¨¢pidamente en el dormitorio. La coloc¨® con cuidado en cama, viendo su rostro p¨¢lido por el dolor y su frente ya empapada de sudor, se apresur¨® a decir: -Voy a traer medicina enseguida, t¨² aguanta un rato. Natalie sent¨ªa dolor y apenas pod¨ªa har, gru?¨® para demostrar que le hab¨ªa o¨ªdo. Leonardo sali¨® r¨¢pidamente y pronto regres¨® con medicina y una taza de agua tibia. Levant¨® a Natalie y se apoy¨® en ¨¦l, diciendo al o¨ªdo: -Abre boca. Natalie inconscientemente agarr¨® su camisa e hizo lo que ¨¦l le dec¨ªa, despu¨¦s de tomar medicina, Leonardo ayud¨® a tumbarse y se acerc¨® a e para frotarle barriga. Leonardo: Si te duele, dilo y te llevo al hospital. -S¨ª. ¨C E se encogi¨® de dolor y Leonardo frunci¨® el ce?o, mando a su m¨¦dico personal para que viniera inmediatamente. -No¡­ No mes al m¨¦dico, enseguida estoy bien. Al ver el sudor fr¨ªo en su cara y sus cejas arrugadas por el dolor, dijo suavemente: ¨CVale, no mo al m¨¦dico. Dejando el m¨®vil, Leonardo se tumb¨® en cama y sigui¨® frotando suavemente barriga de Natalie. Poco a poco, Natalie sinti¨® que el dolor disminu¨ªa gradualmente, y expresi¨®n de su cara no era tan desagradableo antes. Sinti¨® sue?o despu¨¦s de rjarse y y no tard¨® en dormirse. +15 BONUS Al despertarse a ma?ana siguiente, Natalie se qued¨® paralizada por un momento al ver cara preciosa que se acercaba a e, y entonces recuper¨® lentamente memoria. 19 Se sinti¨® conmovida al pensar en ¨¦l frot¨¢ndole barriga durante mucho tiempo anoche, e inconscientemente rg¨® mano para acariciarle cara. Ten¨ªa unas leves ojeras y parec¨ªa que no hab¨ªa dormido bien anoche. Nada m¨¢s tocarle cara, Leonardo abri¨® los ojos. Al verlo despierto, Natalie se sinti¨® avergonzada y, bruscamente, retir¨® mano. S¨®lo quer¨ªa ver si estabas despierto. -?C¨®mo te encuentras hoy? ?Todav¨ªa te duele barriga? Natalie neg¨® con cabeza: -Mucho mejor, normalmente solo duele el primer d¨ªa. Leonardo asinti¨®, se levant¨® y le dijo al o¨ªdo: -Descansa hoy para recuperarte. -No, hoy tengo mucho trabajo. Justo cuando termin¨® de har, not¨® el disgusto de Leonardo. ¨D No soy tan d¨¦bil. Voy a Tom¨® iniciativa de coger mano de Leonardo y le dijo en voz baja: empresa, si realmente no me siento bien, volver¨¦ inmediatamente para descansar, y nunca tratar¨¦ de trabajar m¨¢s, ?de acuerdo? Leonardo baj¨® mirada hacia mano de e que agarraba suya, y su mirada se dirigi¨® lentamente a su rostro. Su mirada eraciente, obviamente sab¨ªa que si ¨¦l no aceptaba, e no podr¨ªa ir a trabajar hoy. La mirada de Leonardo se hizo m¨¢s profunda y, mientras abrazaba por cintura, baj¨® cabeza y bes¨®. Al terminar el beso, solt¨® a Natalie, que jadeaba, y le susurr¨® en frente: -Este es el pago por aceptar que hoy vayas a trabajar. Natalie: Despu¨¦s de desayunar, Leonardo llev¨® al MY, y cuando sal¨ªa del coche, Leonardo bes¨® de nuevo. Cap铆tulo 307 Cap¨ªtulo 307 Te recoger¨¦ esta noche despu¨¦s del trabajo. Entendido. Natalie apart¨® a Leonardo y baj¨® del coche cons piernas un poco d¨¦biles. Si no hubiera estado con re, pens¨® que Leonardo le habr¨ªa exigido m¨¢s. Despu¨¦s de ver a Natalie entrar en MY, Leonardo pidi¨® al ch¨®fer que fuera al Grupo Ramos. Tina se sorprendi¨® un poco al ver a Natalie llegar al trabajo. -?C¨®mo est¨¢s? ?Por qu¨¦ no descansas unos d¨ªas m¨¢s? -No estoy enferma, hoy ya no me duele barriga. ?C¨®mo va eso que te dije? -Est¨¢ listo para empezar en cualquier momento. Natalia asinti¨®, -Empezamos esta ma?ana. -Bien. As nueve de ma?ana, de repente sali¨® noticia de que ropa de MY estar¨ªa a mitad de precio. Al recibir esta noticia, Matilda sonri¨® fr¨ªamente, -?Parece que MY va en nuestra contra esta vez, de Esplendor Bordado bajar¨¢ de precio inmediatamente, y toda ropa tendr¨¢ un 40 % de descuento! Florita dijo horrorizada: -Se?orita L¨®pez, si hacemos esto, causar¨¢ un da?o incalcble a nuestra empresa. Matilde, tranqu e imperturbable, dijo: Grupo Ramos ya invirti¨® 140 millones de dres en Esplendor Bordado, ?no? Esta p¨¦rdida no es nada. Florita no estuvo de acuerdo, aunque Grupo Ramos hubiera inyectado 140 millones de dres, ser¨ªa un desperdicio, tal vez se gastar¨ªan pronto. Al ver que no se mov¨ªa, Matilde dijo insatisfecha: -?Por qu¨¦ no te vas? ?Ya no escuchas mis ¨®rdenes? Florita respir¨® hondo, y decidi¨® persuadi de nuevo: -Se?orita L¨®pez, es muy peligroso hacerlo, y no sabemos verdad de noticia de que MY va a tener un descuento, por si es una trampa. Al o¨ªrlo, Matilde tir¨® carpeta sobre mesa con rabia en los ojos. -Florita, te he contratadoo secretaria para que me ayudes a hacer mi trabajo, no para que me ense?es a hacers cosas. S¨®lo tienes que hacer lo que yo te diga, si no me entiendes, puedes dimitir cuando quieras. Las pbras de Matilde fueron contundentes, cara de Florita se puso nca y bajando los ojos dijo: -Est¨¢ bien, se?orita L¨®pez, entiendo. Aunque era una trampa, e no dejar¨ªa ganar a Natalie, ?nunca! +15 BONUS Muy pronto, Esplendor Bordado pudo atraer de nuevo a los clientes que se hab¨ªan atra¨ªdos por MY, y las ventas de ropa de Esplendor Bordado se dispararon, superando r¨¢pidamente el r¨¦cord anterior de ventas en un solo d¨ªa. Sin embargo, tambi¨¦n perdi¨® mucho dinero. Por cada prenda vendida, Esplendor Bordado perd¨ªa m¨¢s de 20 dres, una p¨¦rdida de varios cientos de miles de dres al d¨ªa. Cuando los ionistas se enteraron, se inquietaron de inmediato y se dirigieron a Matilde. Se?orita L¨®pez, aunque usted sea ahora presidenta de Esplendor Bordado, ?no puede tomar este tipo de decisiones sin consultarnos! Matilda mir¨® a los descontentos ionistas con una sonrisa en cara, pero sus pbras eran indiferentes. Los negocios cambian constantemente, si les consulto todo, puede que Esplendor Bordado haya cerrado cuando termine. Los ionistas fruncieron el ce?o ante su actitud inflexible. -Se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ quiere decir con eso? ?No va a tomar m¨¢s decisiones sin consultarnos? -Sinceramente, creo que usted es m¨¢s adecuada para dise?ar ropa sino dirigir una empresa. ¡ª?No ha aprendido a gestionar una empresa y ahora es tan impulsiva que tarde o temprano pasar¨¢ algo! Al escuchar lo que haban, Matilda se impacient¨®. -Bien, ya lo s¨¦. Definitivamente discutir¨¦ con ustedes cuando tome decisiones en el futuro, estoy muy ocupada en el trabajo, ustedes vuelvan a trabajar. Despidiendo a los ionistas, Matilda sonri¨® con desd¨¦n. Esta vez Matilda gan¨® guerra de precios, ?Natalie deb¨ªa estar muy enfadada! Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Sin duda llevar¨ªa a MY a bancarrota y har¨ªa saber a Natalie que e era perdedora toda vida. ?Se mof¨® al pensar en ese n! Cap¨ªtulo 308 Del otrodo, en oficina del Presidente del Grupo Ramos. -Se?or Ramos, en este momento Esplendor Bordado est¨¢ librando una guerra de precios con MY de misma manera que lo hizo el a?o pasado, y ha perdido cientos de miles de dres hasta ahora. ?Tengo que pedirle a Matilde para abortar este n? Antes, Esplendor Bordado luchaba contra sus rivales por guerras de precios y otros m¨¦todos de competencia desleal, y aunque al final ganaba, tambi¨¦n provocaba que Esplendor Bordado estuviera en n¨²meros rojos. De seguir as¨ª, no tardar¨ªan en perderse los 140 millones de dres asignados por el Grupo Ramos. La mano de Leonardo se detuvo al firmar, mir¨® a Carlos y dijo: -?Cu¨¢l es situaci¨®n en MY? - Despu¨¦s de que MY rumor¨® un descuento en todos-los productos por ma?ana, Esplendor Bordado descont¨® en un 40%, y despu¨¦s no hubo noticias por parte de MY. Despu¨¦s de unos segundos de silencio, Leonardo dijo con voz grave: -No necesitas involucrarte m¨¢s en este asunto, env¨ªa a un gerente del Grupo Ramos para que ayude a Matilda, y no necesitas pasarte a Esplendor Bordado a partir de ahora. -?Necesito informarle sobre Esplendor Bordado en el futuro? -No, no tienes que contarme nada de Esplendor Bordado. -Bueno. Carlos baj¨® los ojos, d¨¢ndose cuenta de que Leonardo realmente pensaba dejarpletamente de lado a Esplendor Bordado. Despu¨¦s de terminar los ¨²ltimos documentos, Leonardo sali¨® del trabajo y fue a buscar a Natalie a MY. Natalie estaba muy ocupada, subi¨® al coche y salud¨® a Leonardo y luego sigui¨® leyendo los documentos, y daba igualida. Leonardo termin¨® el trabajo del d¨ªa y pens¨® que tendr¨ªa tiempo para har con Natalie, pero no esperaba que e se puso a trabajar. -El trabajo no se puede acabar, descansa bien despu¨¦s del trabajo. Natalie gir¨® cabeza y le mir¨® sorprendida y dijo: -Recuerdo que sol¨ªas trabajar hasta muy tarde, a veces incluso toda noche. Leonardo: En el silencio, el m¨®vil de Natalie son¨® de repente. La mada era de Ricardo, diciendo que Cand estaba hospitalizada tras una ca¨ªda y le pidi¨® que fuera al hospital inmediatamente. Al colgar el tel¨¦fono, Leonardo mir¨® a Natalie pensativa y le dijo al o¨ªdo: -Si no quieres ir, no vayas, est¨¢s conmigo, gente de familia L¨®pez no se atrever¨¢ a decir nada. Natalie neg¨® con cabeza: -Voy a echar un vistazo. Cand era su abu de nombre, y estar¨ªa mal que no fuera a ve. -De acuerdo, vamos juntos. -No, esp¨¦rame en el coche cuando lleguemos. No quer¨ªa que familia L¨®pez se enterara de que hab¨ªa vuelto con Leonardo, porque volver¨ªa a meterse en problemas. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo disgustado: -?Te importa tanto? -Si gente de familia L¨®pez te ve, ser¨¢n cuidadosos, y nadie se sentir¨¢ a gusto. Leonardo: ?Culpa m¨ªa?>> Frunci¨® losbios y no dijo nada, pero estaba obviamente enfadado. Estuvo cado todo el camino hasta entrada del hospital, y cuando Natalie sali¨® del coche, por fin no pudo contenerse y agarr¨® de mu?eca. -?Natalie! Natalie lo mir¨® con impotencia, ¡ª?Por qu¨¦ tienes tantas ganas de ir? ?Quieres ver a Matilda? Justo despu¨¦s de decir eso, fue evidente que presi¨®n atmosf¨¦rica alrededor de Leonardo baj¨® de repente. -Voy contigo, o no vamos ninguno de nosotros, t¨² eliges. Al final, Natalie no pudo resistirse a Leonardo y lo llev¨® a ver a Cand. La gente de familia L¨®pez se escandaliz¨® al ver a Leonardo y Natalie que estaban juntos, ?no estaban divorciados? Ricardo fue el primero en reionar, y se apresur¨® a decir: -Natalie, ?por qu¨¦ el se?or Ramos vino contigo? Natalie frunci¨® losbios y estaba a punto de decir que lo encontr¨® por casualidad, pero Leonardo agarr¨® por cintura y le dijo: Natalie y yo estamos saliendo. Me enter¨¦ de que Cand estaba en el hospital y vine con e a visita. Natalie: Cap铆tulo 308 Full Cap¨ªtulo 308 Del otrodo, en oficina del Presidente del Grupo Ramos.Content ? provided by N?velDrama.Org. -Se?or Ramos, en este momento Esplendor Bordado est¨¢ librando una guerra de precios con MY de misma manera que lo hizo el a?o pasado, y ha perdido cientos de miles de dres hasta ahora. ?Tengo que pedirle a Matilde para abortar este n? Antes, Esplendor Bordado luchaba contra sus rivales por guerras de precios y otros m¨¦todos depetencia desleal, y aunque al final ganaba, tambi¨¦n provocaba que Esplendor Bordado estuviera en n¨²meros rojos. De seguir as¨ª, no tardar¨ªan en perderse los 140 millones de dres asignados por el Grupo Ramos. La mano de Leonardo se detuvo al firmar, mir¨® a Carlos y dijo: -?Cu¨¢l es situaci¨®n en MY? -Despu¨¦s de que MY rumor¨® un descuento en todos-los productos por ma?ana, Esplendor Bordado descont¨® en un 40%, y despu¨¦s no hubo noticias por parte de MY. Despu¨¦s de unos segundos de silencio, Leonardo dijo con voz grave: -No necesitas involucrarte m¨¢s en este asunto, env¨ªa a un gerente del Grupo Ramos para que ayude a Matilda, y no necesitas pasarte a Esplendor Bordado a partir de ahora. -?Necesito informarle sobre Esplendor Bordado en el futuro? -No, no tienes que contarme nada de Esplendor Bordado. -Bueno. Carlos baj¨® los ojos, d¨¢ndose cuenta de que Leonardo realmente pensaba dejarpletamente dedo a Esplendor Bordado. Despu¨¦s de terminar los ¨²ltimos documentos, Leonardo sali¨® del trabajo y fue a buscar a Natalie a MY. Natalie estaba muy ocupada, subi¨® al coche y salud¨® a Leonardo y luego sigui¨® leyendo los documentos, y daba igualida. Leonardo termin¨® el trabajo del d¨ªa y pens¨® que tendr¨ªa tiempo para har con Natalie, pero no esperaba que e se puso a trabajar. -El trabajo no se puede acabar, descansa bien despu¨¦s del trabajo. Natalie gir¨® cabeza y le mir¨® sorprendida y dijo: -Recuerdo que sol¨ªas trabajar hasta muy tarde, a veces incluso toda noche. Leonardo: En el silencio, el m¨®vil de Natalie son¨® de repente. La mada era de Ricardo, diciendo que Cand estaba hospitalizada tras una ca¨ªda y le pidi¨® que fuera al hospital inmediatamente. Al colgar el tel¨¦fono, Leonardo mir¨® a Natalie pensativa y le dijo al o¨ªdo: -Si no quieres ir, no vayas, est¨¢s conmigo, gente de familia L¨®pez no se atrever¨¢ a decir nada. Natalie neg¨® con cabeza: -Voy a echar un vistazo. Cand era su abu de nombre, y estar¨ªa mal que no fuera a ve. -De acuerdo, vamos juntos. -No, esp¨¦rame en el coche cuando lleguemos. No quer¨ªa que familia L¨®pez se enterara de que hab¨ªa vuelto con Leonardo, porque volver¨ªa a meterse en problemas. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo disgustado: -?Te importa tanto? -Si gente de familia L¨®pez te ve, ser¨¢n cuidadosos, y nadie se sentir¨¢ a gusto. Leonardo: ?Culpa m¨ªa?>> Frunci¨® losbios y no dijo nada, pero estaba obviamente enfadado. Estuvo cado todo el camino hasta entrada del hospital, y cuando Natalie sali¨® del coche, por fin no pudo contenersey De vuelta en el sal¨®n, Natalie se sent¨® en el sof¨¢ y sigui¨® viendo televisi¨®n, pero no pod¨ªa concentrarse, siempre pensando si Leonardo saldr¨ªa. Despu¨¦s de todo, hab¨ªa visto lo mucho que le gustaba Matilda a Leonardo. Cuando acababa de casarse con Leonardo, una vez e hab¨ªa tocado identalmente contra el suelo foto de ¨¦l y Matilda que estaba en mesi, y ¨¦l se hab¨ªa puesto tan furioso que hab¨ªa entrado en una guerra fr¨ªa durante medio mes con e. Aunque Leonardo dijo ramente que amaba, Natalie recuerdabas cosas de vez en cuando, y eso le hac¨ªa pensar que Leonardo elegir¨ªa a Matilda cada vez que e encontrara algo rcionado con Matilda./ -?En qu¨¦ est¨¢s pensando? La voz grave de Leonardo asust¨® a Natalie y despert¨®. L E gir¨® cabeza para mirar a Leonardo, sus ojos oscuros reflejaban su propio rostroo si s¨®lo pudiera retene en su mente y en su coraz¨®n. Natalie apret¨® losbios y dijo lentamente: ¨CNada. Leonardo no volvi¨® a preguntar, pero le rode¨® cintura con el brazo y se sent¨® a sudo, Qu¨¦ programa de televisi¨®n es este, lo veo contigo. Natalie se qued¨® cada un rato y dijo: Matilda lleva empapada fuera m¨¢s de media hora, ?no quieres ir a echar un vistazo? Al o¨ªr tentaci¨®n en su tono, Leonardo mir¨®, -?Quieres que salga? La mano de Natalie sobre manta se tens¨® involuntariamente y baj¨® los ojos, -No tengo ning¨²n deseo, y no depende de m¨ª que vayas o no. Leonardo solt¨® una carcajada grave, -?Qui¨¦n dice que no puedes decidir? Al o¨ªr bu en su tono, Natalie frunci¨® el ce?o y dijo con mirada perdida, -Al menos es tu primer amor, ser¨¢ mejor que salgas a ver. Si se pone enferma, se te romper¨¢ el coraz¨®n. Leonardo enterr¨® cabeza en el pliegue de su cuello y susurr¨®: -Est¨¢s celosa. Si no quieres ve, ?por qu¨¦ no mas a los guardias de seguridad y haces que se carguen? -?No te importa? -No tengo tanta energ¨ªa para sentir l¨¢stima por otra persona. Natalie apart¨® mirada de su rostro y sonri¨® mientras volv¨ªa su atenci¨®n al televisor. Estuvieron un rato viendo serie, a Natalie le entr¨® un poco de sue?o y dijo: -Quiero irme a cama. Content ? provided by N?velDrama.Org. Justo cuando dijo eso, Leonardo levant¨® y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia el dormitorio. Tras tumba en cama, Leonardo bes¨® bajito un rato y solt¨®, arrop¨¢nd y d¨¢ndole un beso en la frente. -Duerme, yo a¨²n no tengo sue?o, trabajo un poco. Natalie estuvo de acuerdo con los ojos cerrados y luego se volvi¨® a dormir. Leonardo ri¨®, apag¨® luz y sali¨® del segundo dormitorio. Cap铆tulo 311 Cap¨ªtulo 311 Al volver al estudio, Leonardo frunci¨® el ce?o al ver que Matilda segu¨ªa de pie en puerta del chalet. Matilda se cay¨® de monta?a por salvarle, y luego su cuerpo estaba muy d¨¦bil, y sin duda enfermar¨ªa despu¨¦s de mojarse con una lluvia tan fuerte, Despu¨¦s de permanecer mucho tiempo dnte de ventana, por fin Leonardo cogi¨® el paraguas y sali¨® del chalet. Fuera del chalet, Matilda, que llevaba mucho tiempo empapada por lluvia y casi no pod¨ªa aguantar, sonri¨® cuando vio que se abr¨ªa puerta del chalet. Sab¨ªa que Leonardo no ser¨ªa capaz de deja marchar. Leonardo camin¨® con su paraguas hasta pararse a unos pasos de Matilda y le entreg¨® el paraguas con expresi¨®n indiferente. -Aunque te quedes aqu¨ª hasta ma?ana por ma?ana, no perdonar¨¦ al Grupo L¨®pez. Matilda se desesper¨®, -Leo, ?esta vez de verdad no puedes perdonarnos? Los ojos de Leonardo estaban fr¨ªos, y dijo pbra por pbra: -Todav¨ªa te debo dos condiciones, puedespensas de una vez con este incidente. El rostro de Matilde se puso nco, inconscientemente retrocedi¨® unos pasos, neg¨® con cabeza y dijo: No¡­ Leonardo sonri¨® con picard¨ªa, -Parece que el Grupo L¨®pez no es tan importante para ti. Matilda cerr¨® los ojos y dijo lentamente: -Pensar¨¦ en otra forma de salvar al Grupo L¨®pez. Despu¨¦s de decir eso, dio vuelta y se fue. Leonardo mir¨® fr¨ªamente su espalda hasta que su figura desapareci¨® bajo lluvia, y volvi¨® al chalet. Ellos no sab¨ªan que Natalie hab¨ªa visto esta escena en el segundo dormitorio. (Dijo que no se encontrar¨ªa con Matilda, pero al final, justo despu¨¦s de volver al dormitorio, no pudo esperar para darle a Matilda su paraguas.>> (?Mentiroso!>> A ma?ana siguiente Natalie se despert¨® y Leonardo ya ten¨ªa listo el desayuno. Se sent¨® a mesa y dijo: ¨CParece que Matilda ya no est¨¢ en puerta, ?cu¨¢ndo se ha ido? Leonardo unt¨® mermda de fresa en una rebanada de pan y se dio, No lo s¨¦. Natalie no hizo m¨¢s preguntas y, termin¨® el desayuno cada y se fue a trabajar. Por otrodo, en familia L¨®pez. Al saber que Matilde fue a rogarle a Leonardo sin ¨¦xito, Ricardo se enoj¨® tanto que dej¨® caer una taza en el acto. 2 Voy a ver a Natalie. Matilda apret¨® los dientes y lo detuvo, -Pap¨¢, es in¨²til que vayas con mi hermana. Ya quiere cortar por completo rci¨®n con nosotros, espera que no nos vaya bien y es imposible que nos ayude. Ricarde se puso furioso, pensando en actitud de Natalie ayer en el hospital, dijo fr¨ªamente: ?Si hubiera estrangdo, ahora no habr¨ªa habido tantas cosas! Matilda odiaba, si Natalie muriera hace veintitr¨¦s a?os, Leonardo seguir¨ªa enamorado de e ahora. Una vez que idea se hab¨ªa enconado, empez¨® a crecer salvajemente y ya no pudo ser reprimida. -Pap¨¢, me encargo de esto, no te metas. Matilda estaba a punto de irse a trabajar despu¨¦s de decir eso, y de repente son¨® el tel¨¦fono. Al ver que era Antonia, se apresur¨® a contestar: Se?ora Guerrero, ?qu¨¦ ocurre? ¨C Media hora despu¨¦s, se encontraron en cafeter¨ªa de abajo del MY. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Al ver a Matilda, Antonia abri¨® puerta y dijo: -Mati, te sigue gustando Leo, ?verdad? Matilda se qued¨® perpleja por pregunta, asinti¨® con cabeza y dijo: -Bueno, nunca me enamorar¨¦ de nadie m¨¢s en mi vida. ¨C Antonia asinti¨® y dijo lentamente: Lo pens¨¦ mucho tiempo y finalmente tom¨¦ una decisi¨®n. Cap铆tulo 312 Cap¨ªtulo 312 Diez minutos despu¨¦s, Matilda y Anton¨ªa salieron de cafeter¨ªa sin que nadie supiera lo que hab¨ªan dicho. Matilda volvi¨® a oficina y empez¨® a pensar en c¨®mo iba a salvar al Grupo L¨®pez. De repente, se acord¨® de los 140 millones de dres que el Grupo Ramos hab¨ªa invertido en Esplendor Bordado, y que e podr¨ªa resucitar al Grupo L¨®pez si sacaba un poco de ese dinero y se lo inyectaba al Grupo L¨®pez. Cuando tuviera el dinero, podr¨ªa entonces devolverlo, y seguramente nadie se enterar¨ªa. Pensando en esto, Matilda tom¨® inmediatamente una decisi¨®n. Cerca del mediod¨ªa, Matilde transfiri¨® el dinero a Ricardo, aliviada pero al mismo tiempo descontenta con Ricardo y Beata. Si Ricardo y Beata no hubieran retenido siempre, probablemente ahora estar¨ªa con Leonardo. En los d¨ªas siguientes,s ventas de ropa de Esplendor Bordado hab¨ªan sido elevadas, pero tambi¨¦n hab¨ªa perdido mucho dinero, y s¨®lo p¨¦rdida de esta semana ascend¨ªa a m¨¢s de un mill¨®n de dres. Matilda tuvo que abortar guerra de precios debido a fuerte oposici¨®n de los ionistas. Mientras los ionistas estaban molestos con e, e tambi¨¦n estaba muy molesta con esos ionistas. Para e, esos ionistas son un grupo de pensamiento anticuado, no saben adaptarse. Quer¨ªan ganarse a MY, perder algo era muy normal, s¨®lo para poder apoderarse r¨¢pidamente del mercado, pero esos ionistas deten¨ªan. La sensaci¨®n de estar constre?ida hac¨ªa muy infeliz, incluso quer¨ªa echar a esos ionistas de Esplendor Bordado, pero ahora mismo, a¨²n no era estable, todav¨ªa necesitaba a esos ionistas. C Por otrodo, Natalie y Tina estaban en el despacho cados p¨¦rdidas de Esplendor Bordado de esta semana. -Casi alrededor de un mill¨®n cuatrocientos mil dres. Esplendor Bordado podr¨ªa aumentar su cuota de mercado si continuaba, pero si paraban ahora, el mill¨®n cuatrocientos mil dres ser¨ªa un despilfarro. Natalie dijo despacio:- No es un despilfarro, al menos popridad de Esplendor Bordado es mucho mayor. MY debe presentar productos excelentes el pr¨®ximo trimestre, o de lo contrario es probable que sea contraatacado. Por cierto, ?c¨®mo va Nina? -He contratado a cuatro dise?adores para e. Si todo va bien, los primeros dise?os deber¨ªan salir dentro de medio mes m¨¢s o menos. Natalie asinti¨®, Presta mucha atenci¨®n, debemos hacer esta cadena de ropa de alta gama antes de que Esplendor Bordado reione. -De acuerdo, lo s¨¦. Despu¨¦s de har de negocios, Tina mir¨® a Natalie y le dijo lentamente: -?Est¨¢s libre esta ssed t P Natalie levant¨®s cejas, -?Qu¨¦? ?Quieres invitarme a cenar? -Bueno, ya te he dicho antes que tengo un hombre con el que estoy flirteando. Estoy saliendo Property of N?)(velDr(a)ma.Org. he decidido invitarte a cenar. con ¨¦l, as¨ª que Natalie sonri¨®, -ro que tengo tiempo, pero puede que lleve a una persona m¨¢s. -?Leonardo? -S¨ª -No hay problema, hablo con mi novio. Cuando Tina se march¨®, Natalie m¨® a Leonardo y le habl¨® de invitaci¨®n de Tina a cenar por Tras unos segundos de silencio, Leonardo dijo en voz baja: -Lo siento, puede que no est¨¦ disponible esta noche. Natalie frunci¨® losbios, -?Qu¨¦ pasa? ?Vas a ver a alguien esta noche? -No, vuelvo a mansi¨®n de familia Ramos. Natalie dijo, un poco decepcionada: -Vale, ya lo s¨¦. Al colgar, Natalie envi¨® un mensaje a Tina dici¨¦ndole que Leonardo no iba a ir y colg¨® el tel¨¦fono. Por noche, despu¨¦s del trabajo, Natalie y Tina fueron juntas al restaurante y, al ver a su novio, Natalie abri¨® los ojos sorprendida. -?Est¨¢n saliendo? No esperaba que Tina estaba con Rafael, ?que antes le hab¨ªa pedido que lo rechazara! Tina enarc¨® una ceja y sonri¨®, -ro que es porque se enamor¨® de m¨ª a primera vista y me ha estado cortejando. Natalie lenz¨® una mirada, Qu¨¦ narcisista. ¡ª Rafael sonri¨®, sus ojos estaban llenos de amor. Se?orita L¨®pez, lo que dijo Tina es cierto, me gust¨® desde el primer momento que vi. Tina levant¨® una ceja, -?Oyes? Estoy diciendo verdad. Rafael le pas¨® el men¨² a Natalie, -Se?orita L¨®pez, ve lo que quiereser, acabo de pedir dos tos favoritos de Tina. Apenas dijo, Tina le ahuec¨® cara y le dio un beso, -Gracias cari?o. Cap铆tulo 313 Cap¨ªtulo 313 Natalie:¡­ ?Pueden dejar de hacerlo dnte de m¨ª? Tina gir¨® cabeza para mira, y dijo seriamente, -Estamos m¨¢s enamorados en privado, y ahora somos muyedidos. Natalie: Tras cena, se levantaron para salir y se encontraron con Omar en puerta. Omar era seguido por su secretaria y a sudo estaba el presidente de una empresa p¨²blica, ambos sonrientes y parec¨ªa que estaban hando de negocios. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Al ver a Tina, Omar dej¨® de sonre¨ªr y recorri¨® con miradas manos entrzadas de e y Rafael, luego asinti¨® a Natalie antes de marcharse. Tina tambi¨¦n lo tratabao si fuera invisible y segu¨ªa hando con Natalie tranqumente. Tina y Rafael llevaron a Natalie en el chalet y se marcharon, el chalet segu¨ªa sin luz encendida, al parecer Leonardo a¨²n no hab¨ªa regresado. Al entrar, Natalie encendi¨®s luces del chalet, descans¨® un rato en el sal¨®n y se dispon¨ªa a volver al dormitorio para ducharse, pero de repente son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Natalie abri¨® WhatsApp y vio que eran v¨ªdeos y fotos de Matilda, que puls¨® de inmediato. Al instante, sus dedos se tensaron inesperadamente y un fr¨ªo le subi¨® desde los pies. Inmediatamente marc¨® el n¨²mero de Leonardo, y se conect¨® r¨¢pidamente, pero oy¨® voz de Matilda. -Hermana, ya te mand¨¦ fotos y videos, por qu¨¦ mas para hacer el rid¨ªculo. -Oye, Leo no volver¨¢ esta noche. Vete pronto a cama. Natalie colg¨® directamente el tel¨¦fono, mir¨® ubicaci¨®n del m¨®vil de Leonardo y condujo hacia mansi¨®n de familia Ramos y se alej¨® a toda velocidad. En menos de media hora, Natalie lleg¨® a entrada de mansi¨®n de familia Ramos. Cuando criada vio, su rostro cambi¨® y se detuvo frente a e, ¡ª?Se?orita L¨®pez, se?ora dice que no puede entrar aqu¨ª! -?Largo! La criada intent¨® detene de nuevo, pero fue abofeteada por Natalie, -?Largo! Pas¨® por criada y se dirigi¨® al interior, y pronto Antonia sali¨®. Al ver cara sombr¨ªa de Natalie, sonri¨® con suficiencia, Natalie, Leo y Matilda ya se han acostado. M¨¢rchate ahora mismo, de lo contrario me temo que esa escena es demasiado cruel para ti. Natalie sonri¨® fr¨ªamente, sus ojos eran fr¨ªoso el hielo. -No soy yo quien ha enga?ado, ?por qu¨¦ no puedo aceptarlo? +15 BONUS Empuj¨® a Antonia y entr¨® r¨¢pidamente. Antonia casi se cay¨®, y estaba tan enfadada que apret¨® los dientes, sigui¨® a Natalie dentro, e incluso le dijo ¡°dulcemente¡± en qu¨¦ habitaci¨®n estaba. Leonardo hab¨ªa tomado esa droga durante mucho tiempo, y con Matilda ya deber¨ªa haber estado en cama. Al pensarlo, Antonia estaba satisfecha y esperaba a que Natalie decepcionara del todo. Natalie abr¨® puerta de una patada y escena en el interior no era exactamente que esperaba. Detr¨¢s de e, Antonia dijo en tono burl¨®n: -Natalie, ahora vas a abandonar, ?verdad? Natalie no le hizo caso y entr¨® en el dormitorio, cogiendo fr¨ªamente barbi de Matilda y diciendo: - ?D¨®nde est¨¢ Leonardo? Matilda hab¨ªa pensado que enviando esos v¨ªdeos y fotos ambiguos ya pod¨ªa hacer que Natalie se equivocara, ?pero no esperaba que viniera directamente a atrapar al ad¨²ltero! Sin embargo, estaba preparada. Recogi¨® su ropa algo desparramada y sonri¨®, -Leo se est¨¢ duchando, hermana, no deber¨ªas molestarle. La g¨¦lida mirada de Natalie recorri¨® su rostro, vio salpicadura de rojo en s¨¢bana nca y limp¨ªa, y dijo pbra por pbra: -Matilda, ?crees que hoy te dejar¨¦ marchar? Matilda estaba despectiva, sonri¨® fr¨ªamente y dijo: ¨C Ahora soy de Leo, no creo que te atrevas a tratarme¡­ ?Ah! Natalie agarr¨® y arrastr¨® directamente hacia ventana, con frialdad en los ojos. -Este es el precio que pagas por meterte en cama de Leonardo. Justo cuando termin¨® de har, una voz hda lleg¨® desde el umbral de puerta. -?Qu¨¦ hacen? Cap铆tulo 314 Cap¨ªtulo 314 Varias personas que se encontraban en el dormitorio giraron cabeza al mismo tiempo para mirar, y se quedaron hdas por un instante al ver a Leonardo de pie,pletamente vestido, en el umbral de la puerta. Ei rostro de Matilda palideci¨® al instante mientras todo su cuerpoenzaba a temr. -Leo¡­Leo, ?no est¨¢s en el ba?o? Pregunt¨® Leonardo con frialdad. -?Por qu¨¦ estoy en el ba?o? Justo en ese momento, puerta del ba?o se abri¨® de un empuj¨®n y un hombre en toa sali¨® de dentro. Estaba bien formado, a¨²n se le ca¨ªa el pelo y ten¨ªa una leve sonrisa en cara. Al ver que de repente hab¨ªa m¨¢s gente en el dormitorio, se sorprendi¨®: -T¨ªa, Leo, Natalie, ? por qu¨¦ est¨¢n en mi habitaci¨®n? Antonia reion¨® y apret¨® los dientes, ¡ª?Esta es habitaci¨®n de Leo! Tadeo frunci¨® el ce?o, -?Este no es el tercer piso? -?Este es el segundo piso! Antonia estaba furiosa y un poco nerviosa, no sab¨ªa c¨®mo iba a acabar todo aquello. E quer¨ªa que Leonardo se acostara con Matilda y luego usarlo para que Natalie rompiera con Leonardo, ?sin darse cuenta que persona que entrar¨ªa a habitaci¨®n de Leonardo ser¨ªa Tadeo! Matilda tambi¨¦n reion¨® y empuj¨® violentamente a Natalie, se ahog¨® y dijo: -Se?ora Guerrero, no pensaba que esto pasar¨ªa en familia Ramos, ?no quiero vivir! Despu¨¦s de decir eso, ?se dio vuelta y salt¨® directamente desde el segundo piso! -?Ah! Antonia se asust¨® tanto de e que su cara se puso nca, y tard¨® varios segundos en acordarse de mar a criada. -R¨¢pido, ve a ver c¨®mo est¨¢ Mati¡­ Si Matilda mor¨ªa en familia Ramos, no podr¨ªa librarse de culpa. Como el segundo piso no era alto, lo de Matilda no era grave, s¨®lo una pierna rota. Y Matilda en realidad no quer¨ªa suicidarse, s¨®lo quer¨ªa aprovechar esta oportunidad para obtener m¨¢s beneficios para s¨ª misma. Su himen estaba roto, era in¨²til decir nada m¨¢s ahora. Aunque Tadeo no pod¨ªapararse con Leonardo, Josefina le hab¨ªa dejado Mansi¨®n de Armon¨ªa, y ser¨ªa una buena opci¨®n si pudiera casarse con ¨¦l. Despu¨¦s de mar al m¨¦dico para que curara a Matilda, Antonia m¨® a Josefina y se lo cont¨®, y volvi¨® a mar a Ram¨®n. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Matilda tambi¨¦n m¨® a Ricardo y entre sollozos le cont¨® lo sucedido, Ricardo y Beata llegaron poco despu¨¦s y, al ver el aspecto de Matilda, Beata ech¨® a llorar y dijo enfadada: Son tan malos. Mati me dijo cuando sali¨® que s¨®lo ven¨ªa aer, ino pens¨¦ que pasar¨ªa esto! Al ver a Natalie, que estaba sentada con indiferencia, Beata se enfad¨® tanto que quiso darle bofetadas. ?Si no hubiera sido por e, Matilda no se habr¨ªa encontrado con esto! Pero ahora prioridad es responsabilizar a ese hombre que acos¨® a Matilda, mir¨® a Tadeo y le dijo fr¨ªamente: -Tadeo, ?qu¨¦ opinas para solucionar este asunto? Tadeo sonri¨®, pero no hab¨ªa calidez en sus ojos. Se?ora Jim¨¦nez, cuando volv¨ª a habitaci¨®n, se?orita L¨®pez ya estaba desnuda y tumbada en cama, pens¨¦ que era criada que quer¨ªa meterse en mi cama. -En vez de interrogarme a m¨ª, ?por qu¨¦ no le pregunta a se?orita L¨®pez por qu¨¦ t¨²,o hu¨¦sped, est¨¢s desnuda y tumbada en cama de habitaci¨®n de su due?o? Pero me equivoqu¨¦ de habitaci¨®n, y parece que persona a que se?orita L¨®pez intentaba seducir era Leo. Al o¨ªr esto, los rostros de Beata y Matilda se pusieron serios. Matilda llor¨® mientras dec¨ªa: -En cualquier caso, es un hecho que nos acostamos. Si te niegas a asumir tu responsabilidad, ?mar¨¦ a polic¨ªa! Tadeo sonri¨® fr¨ªamente y dijo en una s pbra: ¡ª?Lo que quieras! Se levant¨® y se dispon¨ªa a marcharse, y voz airada de Josefina lleg¨® de repente desde el umbral de la puerta. -Tadeo, ?as¨ª te ense?aba yo? Los pasos de Tadeo que estaban a punto de salir se detuvieron un momento y gir¨® cabeza para mirar a Josefina. -Abu, ?qu¨¦ hace aqu¨ª? No sab¨ªa que Antonia se hab¨ªa puesto en contacto con Josefina, as¨ª que parec¨ªa que hoy ten¨ªa que asumir responsabilidad de este incidente. Cap铆tulo 315 Cap¨ªtulo 315 Josefina entr¨® en el sal¨®n con ira en el rostro, fulmin¨® con mirada a Tadeo antes de mirar fr¨ªamente a Antonia, -?Qu¨¦ ocurre? Antonia rt¨® brevemente lo sucedido, salt¨¢ndose el paso de drogar e misma a Leonardo y limit¨¢ndose a decir que Tadeo se equivoc¨® de habitaci¨®n y se acost¨® con Matilde. Justo despu¨¦s, Tadeo se ri¨®, ?T¨ªa, no dijiste nada de que me hab¨ªas drogado, si no, no podr¨ªa haberme equivocado de habitaci¨®n! Antonia se preocupaba, apret¨® los dientes y dijo: -?De qu¨¦ est¨¢s hando? ?Cu¨¢ndo te he drogado? Tadeo asinti¨® con cabeza y dijo: ¨C Efectivamente, pretend¨ªas drogar a Leonardo, pero no esperabas equivocarte de persona. Ante estas pbras,s caras de todos los presentes cambiaron. Beata salt¨® furiosa hacia Antonia, -Antonia, c¨®mo has podido hacerle esto a Mati, jvoy a matarte! Sin embargo, antes de que pudiera tocar a Antonia, una criada detuvo. Ricardo arrastr¨® y le dijo con voz fr¨ªa: ?No es suficiente verg¨¹enza? Ve primero a apaciguar a Mati, ?deja que me encargue de este asunto! Beata estaba disgustada, pero sab¨ªa que no pod¨ªa hacer nada para solucionarlo y mir¨® indignada a Antonia y se acerc¨® a Matilde para secarles l¨¢grimas. Al saber que Matilda se acost¨® con Tadeo, Ricardo no s¨®lo no se enfad¨®, sino que se alegr¨® de poder conseguir m¨¢s ventajas. Mir¨® a Josefina y fingi¨® estar enfadado, -Se?ora, a mi hija que he atesorado durante tantos a?os le ha pasado esto en familia Ramos. A nosotros tienen que darnos una soluci¨®no sea. A Josefina no le gustaba Matilda, pero ahora que hab¨ªa pasado esto, no quedaba m¨¢s remedio que dejar que Tadeo se casara con Matilda. Mir¨® enfadada a Tadeo, -?T¨² prep¨¢rate,prom¨¦tete primero con Matilda y casate dentro de un mes! Tadeo, con frialdad en los ojos, dijo inexpresivamente, -?No estoy de acuerdo! Josefina estaba tan enojada que le dol¨ªa el pecho, -No est¨¢s de acuerdo, ?pero qu¨¦ hiciste? Si no est¨¢s de acuerdo, ?no soy tu abu! -?Abu, yo tambi¨¦n soy una v¨ªctima, y no me casar¨¦ con alguien a quien no quiero! Josefina lo mir¨® fr¨ªamente, -?No quieres casarte con alguien a quien no amas, entonces no deber¨ªas habe tocado, y si lo hiciste, deber¨ªas estar dispuesto a asumir tu responsabilidad! Si tus padres estuvieran viv¨®s, ?te dejar¨ªan casarte con e! Los ojos de Tadeo enrojecieron de repente al o¨ªr har de sus padres. 1/2 Agach¨® cabeza, con mano al costado inconscientemente apretada. Al cabo de un rato, dijo: ¨CLo s¨¦, me casar¨¦ con Matilde. Tras decir esto, Tadeo se march¨®. Al o¨ªr esta respuesta, Matilda se sinti¨® por fin aliviada. En cualquier caso, noche no era una p¨¦rdida si e pod¨ªa casarse con Tadeo. Despu¨¦s de que gente de familia L¨®pez se marchara, s¨®lo quedaban en el sal¨®n Leonardo, Natalie, Antonia y Josefina. Al ver cara fr¨ªa de Josefina, Antonia se asust¨® un poco. -Mam¨¢, lo de esta noche¡­ -Ven aqu¨ª un momento. Josefina mir¨® con indiferencia, sin saber si estaba alegre o enfadada. Antonia se adnt¨® con miedo y temblor, y nada m¨¢s pasar por dnte de Josefina, recibi¨® una fuerte bofetada de ¨¦sta. La crujiente bofetada reson¨® en el sal¨®n, Antonia se tap¨® cara y mir¨® sorprendida, no esperaba que golpeara a e. -?Antonia, te advierto, no vuelvas a hacer este tipo de truco asqueroso en el futuro, o definitivamente no te perdonar¨¦! Tras decir eso, sin querer mira, Josefina dio vuelta y se march¨®. Antonia estaba enojada, pero no se atrevi¨® a decirle nada a Josefina, despu¨¦s de todo, hasta Ram¨®n era respetuoso con Josefina. Gir¨® cabeza hacia Leonardo y le dijo con rabia contenida: -?Vuelven ustedes! Leonardo mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida y dijo en una s pbra: -Mam¨¢, este tipo de cosas, no quiero que ocurran por segunda vez. Sin esperar a que Antonia hara, Leonardo cogi¨® a Natalie y se march¨®. Ram¨®n ya se hab¨ªa enterado de lo sucedido al volver, y cuando entr¨® en el sal¨®n y vio a Antonia sentada en el sof¨¢ llorando, le dijo enfadado: ¨C?Te atreves a llorar? Drogar e incriminar a tu propio hijo, ?c¨®mo has podido hacer eso? Today¡¯s Bonus OfferProperty ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Cap铆tulo 316 Cap¨ªtulo 316 Al vero Leonardo se miraba con cara de hielo, Antonia se arrepinti¨® mucho, pero ya era tarde. Ram¨®n descarg¨® su ira y se march¨®. Por otra parte, Natalie y Leonardo estaban en silencio en el camino de regreso al chalet. El coche acababa de detenerse frente al chalet y Natalie iba a bajarse. Leonardo cogi¨® de mano para desabrocharle el cintur¨®n, su voz era grave, -Natalie, deja que te explique. Natalie le mir¨® inexpresiva, -Vale, expl¨ªcame t¨². -Esta noche me enter¨¦ del n de mi madre y Matilda y decid¨ª aprovecharlo. Natalie arrug¨® el ce?o, -?As¨ª que le tendiste una trampa incluso a Tadeo? Leonardo guard¨® silencio unos segundos y dijo lentamente, -S¨ª. -?Por qu¨¦? Acaba de volver del extranjero, no tiene nada contra ti. Leonardo neg¨® con cabeza y susurr¨®: -Natalie, no puedo explic¨¢rtelo ahora, pero Tadeo no es tan simpleo crees. -Vale, no volver¨¦ a preguntarte por este asunto, pero tambi¨¦n espero que en el futuro, si hay algo, puedes dec¨ªrmelo de antemano, no me lo ocultes. -Bien. ?Se te fue ira ahora? -?Qu¨¦ crees? Leonardo: ¨C -Por cierto, cuando te m¨¦, ?por qu¨¦ contest¨® Matilda? ?Le diste el tel¨¦fono? ¨C -No, e salpic¨® agua a prop¨®sito en mi tel¨¦fono durante cena, supongo que lo hizo al limpiarlo, tuve mi tel¨¦fono conmigo todo el tiempo. Natalie cogi¨® su tel¨¦fono y descubri¨® que estaba configurado para desviar madas, restableci¨® configuraci¨®n original y se lo devolvi¨®. -La pr¨®xima vez no pierdas de vista tu tel¨¦fono. -Bien. A primera hora de ma?ana siguiente, noticia delpromiso de Matilda y Tadeo se difundi¨® instant¨¢neamente en Monteflor y, al instante, todo el mundo qued¨® conmocionado, sin saber por qu¨¦ tan r¨¢pido. Al mismo tiempo, genteenz¨® a har porque tanto Matildao Natalie estaban involucradas con los hombres de familia Ramos. -Ambos hombres de familia Ramos est¨¢n casados cons hijas de familia L¨®pez, ?qu¨¦ tienen de especial? +15 BONUS -Oh, no s¨¦ qu¨¦ tienen de especial, pero puedo ver que son muy buenas atrapando hombres, i de lo contrario Tadeo habr¨ªa vuelto y se habr¨ªa enamorado de una mujer que se parece tanto a mujer de su hermano! -Cuando dijiste eso yo tambi¨¦n me di cuenta de repente de que algo iba mal. ?Estaba enamorado de Natalie pero no lo consigui¨®, as¨ª que se cas¨® con Matilde? -?C¨®mo puede ser eso? Natalie ha estado ah¨ª por m¨¢s de diez a?os, ?c¨®mo podr¨ªa gustarle a Tadeo? ?Por qu¨¦ no? ?Quiz¨¢s es el tipo de Tadeo! Poco a poco, empezaron a correr rumores de que a Tadeo le gustaba Natalie y eligi¨® a Matildao sustituta porque no pod¨ªa ama. Matilda estaba depras con Gis cuando se enter¨® del rumor y se puso furiosa. Deb¨ªa de ser esa zorra Natalie que estaba difundiendo rumores, de lo contrario gente nunca criticar¨ªa, ?c¨®mo iban a decir que Matilda era sustituta! Pensando en esto, Matilda m¨® inmediatamente a Beata, diciendo impl¨ªcitamente que Natalie estaba difundiendo rumores a sus espaldas. Tras colgar el tel¨¦fono, Gis sonri¨® y dijo: -Mati, en realidad no prestes demasiada atenci¨®n a este tipo de rumores, de todas formas no te har¨¢n da?o. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Desde que entr¨® en industria del entretenimiento, Gis era a menudo rega?ada por los fans, y ahora su mentalidad era mucho mejor que antes. Matilda frunci¨® losbios y susurr¨®: -Si no me ocupo de ello, mi hermana har¨¢ m¨¢s sin duda. Gis no dijo nada m¨¢s ys dos pasearon un rato antes de separarse. Cap铆tulo 317 Cap¨ªtulo 317 Despu¨¦s de saber por Matilda que Omar no estaba con Tina, por fin se sinti¨® aliviada, aunque se separara de Omar, ?no quer¨ªa que Tina tuviera rci¨®n con Omar! Por otrodo, tras recibir mada de Matilda, Beata se enfad¨® tanto que su cara se puso morada. Ya estaba enfadada porque Natalie no ayud¨® antes a Matilda en familia Ramos, ahora estaba a¨²n m¨¢s enfadada e acudi¨® directamente a empresa de Natalie para busca. Beata entr¨® en el despacho de Natalie mientras chaba con uno de sus cboradores sobre su trabajo. Ambos fruncieron el ce?o cuando puerta del despacho se abri¨® de golpe. Sin tener en cuenta que hab¨ªa otras personas en el despacho, Beata dijo enfadada: ¨C Natalie, ? a¨²n quieres avergonzarte de ti misma? ?Has hecho correr el rumor de que le gustas a Tadeo? Natalie mir¨® a Ruyman, que segu¨ªa a Beata, y dijo fr¨ªamente: -?Qui¨¦n ha dejado entrar? -Se?orita L¨®pez, se?ora Jim¨¦nez dijo que era su madre y que no pod¨ªamos imped¨ªrselo. Natalie dijo con indiferencia: -ma a seguridad si no puedes detene, ?necesito ense?artes res b¨¢sicas? Ruyman se sinti¨® un poco avergonzado, no sab¨ªa que Natalie y Beata tuvieran tan m rci¨®n. Beata se mof¨®: ¨CNatalie, te lo advierto, si vuelves a hacerle da?o a Matilda, ?te mato! Natalie enarc¨® una ceja, sin hacer caso de Beata, y mir¨® a Ruyman, -Todav¨ªa no has mado a seguridad, ?est¨¢s esperando a que lo haga yo? Ruyman se sobresalt¨® al ver su cara de hielo, y se apresur¨® a ponerse en contacto con seguridad. Beata no esperaba que Natalie mara a seguridad de verdad, apret¨® los dientes y dijo: ¡ª?No que te creas que puedes hacer lo que quieras s¨®lo porque ahora le gustas a Leonardo, el d¨ªa aborrezca, aunque me lo supliques, no te ayudar¨¦! A Natalie le pareci¨® un poco gracioso y mir¨¢nd con una ceja levantada le dijo: ¡ª?T¨² crees que puedes ayudarme? -?T¨²! Al ver el enfado en los ojos de Beata, Natalie se impacient¨®, ¡ªTengo asuntos que atender, vete si no tienes nada m¨¢s. -?Esp¨¦rame! Tras marcharse Beata, Natalie gir¨® cabeza hacia su cborador con cara de disculpa. -Lo siento pors molest¨¢s, se?or Jugo. El se?or Jugo sonri¨® y no lo pregunt¨®: -Sigamos. ?D¨®nde est¨¢bamos? Una hora despu¨¦s, Natalie pa?¨® al se?or Jugo al ascensor. Despu¨¦s de inmediatamente dio vuelta y se dirigi¨® al escritorio de Ruyman. que sali¨®, -Dile a recepci¨®n que en el futuro, a cualquiera de familia L¨®pez que venga, no lo dejen Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. entrar. Ruyman asinti¨®, -De acuerdo, se?orita L¨®pez. Al volver a oficina, Natalie se qued¨® sin pbras cuando se enter¨® de que en realidad se rumoreaba que le gustaba a Tadeo. m¨® a Leonardo y le pregunt¨® si sab¨ªa algo al respecto. -Me he enterado hoy y he pedido a gente que averigue qui¨¦n ha difundido el rumor. Al o¨ªr frialdad en el tono de Leonardo, Natalie sonri¨®, -Se?or Ramos, ?est¨¢s celoso? -?Cuando encuentre a persona que difundi¨® el rumor, no soltar¨¦! Parec¨ªa que estaba enfadado de verdad. Natalie se apresur¨® a tranquilizarlo, -Es s¨®lo rumor. No tienes por qu¨¦ preocuparte tanto, s¨®lo he visto a Tadeo un par de veces y es improbable que tengamos una rci¨®n. ¨C S¨ª, lo s¨¦. -Vale, tengo que trabajar, te dejo. Al colgar, Natalie dej¨® el m¨®vil y sigui¨® trabajando. Casi al final del d¨ªa, Nina acudi¨® a e con un dise?o reci¨¦n dibujado. Al ve con los ojos rojos y ojeras, Natalie se sorprendi¨® un poco. Tras coger el dise?o que le entreg¨® y mirarlo un rato, frunci¨® el ce?o. -Se?orita Futil, ?es este el dise?o que dibujaste? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 318 Cap¨ªtulo 318 Nina asinti¨®, ¡ªS¨ª. ?Alg¨²n problema? Natalie frunci¨® el ce?o, se?ndo algunos problemas en el dibujo del dise?o, -Son errores que s¨®loeten los novatos, y con tu habilidad, deber¨ªa serte f¨¢cil evitar esos problemas. Nina mir¨® el dise?o y dijo avergonzada, -Se?orita L¨®pez, lo siento, no me di cuenta, no volver¨¦ aeterlos. Natalie no sigui¨® critic¨¢nd, mir¨® y le dijo: -?Est¨¢s metida en alg¨²n l¨ªo ¨²ltimamente? -No. ?Por qu¨¦ lo pregunta? -Veo que no est¨¢s bien. Nina frunci¨® losbios y baj¨® los ojos, diciendo: -Le prometo que no dejar¨¦s cosas diarias afecte al trabajo. -Vale, modif¨ªcalo. Al sacar el dise?o del despacho de Natalie, Nina volvi¨® a enrojecer los ojos. Desde que se enter¨® de que Tadeo y Matilde estaban prometidos, se hab¨ªa sentido tan disgustada que no sab¨ªa c¨®mo deb¨ªa contrr sus sentimientos. Pero ¨¦l ya estabaprometido, y e no pod¨ªa ser tan descaradao para ir a buscarlo otra vez, as¨ª que parec¨ªa que el enamoramiento tendr¨ªa que terminar sin dejar rastro. Por noche, Leonardo recogi¨® a Natalie y llev¨® a cenar a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Matilda y Tadeo tambi¨¦n fueron, y se encontraron en puerta de Mansi¨®n de Armon¨ªa. Comparados con Natalie y Leonardo, Matilda y Tadeo erano desconocidos. Cuando bajaron del coche, Tadeo ni siquiera mir¨® a Matilda y entr¨® directamente en Mansi¨®n de Armon¨ªa. Matilda se mordi¨® elbio inferior y palideci¨® un poco, no quer¨ªa que Leonardo y Natalie vieran hacer el rid¨ªculo. Esboz¨® una sonrisa, -Leo, hermana, voy a entrar. Mirando espalda de Matilda, Natalie se mostr¨® indiferente, lo merec¨ªa e, no pod¨ªa culpar a los dem¨¢s. Al girar cabeza y ver los ojos profundos de Leonardo, Natalie pens¨® de pronto en el d¨ªa en que Matilda vino a suplicar por Ricardo, y Leonardo sali¨® a darle un paraguas. En ese momento, Natalie sinti¨® insatisfi¨®n, solt¨® el brazo de Leonardo y le dijo fr¨ªamente: - ?Angustiado? Puedes ir a cons. Leonardo volvi¨® cabeza para mira y frunci¨® el ce?o: -?Por qu¨¦ estoy angustiado? Natalie sonri¨® fr¨ªamente: -Cre¨ªas que estaba dormida cuando aquel d¨ªa suplic¨® en puerta y no pudiste esperar a llevarle un paraguas. Al ver que mirada de Leonardo se pon¨ªa r¨ªgida, Natalie dijo: Si quieres darle un paraguas, 1/2 Despu¨¦s de decirlo, sin hacer caso a ¨¦l, se march¨®. Al entrar en el sal¨®n, Josefina vio y una sonrisa apareci¨® en su cara. -Natalie, ven a sentarte aqu¨ª conmigo, hice que cocina te preparara tus meriendas favoritas para esta tarde. Natalie sonri¨® y camin¨® para sentarse a sudo, ¨CAbu, no hace falta que prepares pr¨®xima vez, no puedo acab¨¢rm siempre. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Vale, vale. Josefina edi¨®, pero en realidad, seguir¨ªa prepar¨¢ndolo cada vez. Matilda, que estaba sentada enfrente de mesa, estaba tan enojada que su cara se torci¨®, cuando entr¨®, Josefina salud¨® y luego trat¨®o una persona invisible. Ahora trataba a Natalie con tanto entusiasmo, jera para avergonza a prop¨®sito! No quer¨ªa ver escena de es riendo y bromeando, Matilda se levant¨® y dijo: -Abu, voy a pasear un rato por el jard¨ªn. Josefina mir¨® con desd¨¦n, -Adnte, no te alejes mucho, cenamos pronto. -S¨ª. Matilda sali¨® al jard¨ªn y vio a Tadeo sentado en el cenador, respir¨® hondo y camin¨® r¨¢pidamente hacia ¨¦l. Cap铆tulo 319 Capitulo 319 Acababa de sentarse junto a Tadeo, y ¨¦l se levant¨® y se march¨® con cara fr¨ªa. Tadeo, tengo algo que decirte. Tadeo se detuvo y mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida, No tenemos nada que decir. ?C¨®mo que no? T¨² quieres el Grupo Ramos y yo quiero vengarme de Natalie y Leonardo, ? por qu¨¦ tenemos que pelear entre nosotros? ?Por qu¨¦ no cboramos para lograr nuestros objetivos? Tadeo se moto, -?Por qu¨¦ deber¨ªa cborar contigo? Una mujer que quiere meterse en cama de otro hombre, ?crees que te dar¨¦ una oportunidad? Matilda se levant¨® de repente y se acerc¨® a sudo, susurrando: -De todos modos, ya estamos unidos. Es mejor que cboremos. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. -No hace falta. Tadeo se dio vuelta, sin darle a Matilda oportunidad de har, lo que enfureci¨®. En cena, Josefina dijo seriamente, -Tadeo, ya que est¨¢sprometido con Matilda, ustedes deber¨ªan llevarse bien a partir de ahora. Tadeo se ri¨® burlonamente, -Lo s¨¦. Josefina volvi¨® a mirar a Matilda, ¡ª?Me da igual con qui¨¦n te quisieras casar antes, a partir de ahora recuerda que eres prometida de Tadeo, si me entero de que haces algo malo, no te lo perdonar¨¦! Dijo Josefina con seriedad, cara de Matilde se puso nca en un instante, despu¨¦s de unrgo rato baj¨® cabeza y dijo: -Abu, ya lo s¨¦. ?Qu¨¦ tiene que ver esta vieja con qui¨¦n me quiero casar?? Tadeo vio los dedos de Matilde vagamente ncos mientras apretaba los palillos y ri¨® friamente. (No es capaz de ser tolerante, ?quiere cborar conmigo para arrastrarme?>> Estaban cados durante cena y, tras terminar, volvieron. Al salir, Josefina empaquet¨® un mont¨®n de snacks para Natalie, y Matilda se qued¨® de nuevo muy insatisfecha. A e no le importaban esas cosas, pero el favoritismo de Josefina hacia Natalie molestaba. Estaba enojada en el camino de vuelta. Tadeo se burl¨®, -?Por qu¨¦ est¨¢s enfadada? ?Porque abu favorezca a Natalie? -?No deber¨ªa enfadarm?? Josefina no s¨®lo me averg¨¹enza a m¨ª, tambi¨¦n a ti. Si de verdad le importaras, me habr¨ªa dado una parte de lo que le dio a Natalie. Tadeo apret¨® con fuerza el vnte y se ech¨® a re¨ªr: -No tienes por qu¨¦ provocar discordia. La abu me dio Mansi¨®n de Armon¨ªa, y no te toca a ti juzgar si le importo o no. +15 BONUS -T¨² sabes muy bien cu¨¢l es m¨¢s importante, si Mansi¨®n de Armon¨ªa o el Grupo Ramos. Si pudiera heredar el Grupo Ramos, ?podr¨ªa crear diez Mansiones de Armon¨ªa! Justo despu¨¦s de decir eso, el BMW nco se detuvo bruscamente al borde de carretera. Tadeo cogi¨® por barbi, sus ojos eran fr¨ªoso el hielo, -Matilda, creo que no quieres vivir. ?De verdad crees que no me atrevo a pegarte? Matilda le mir¨® fr¨ªamente y de repente sonri¨®. -Tadeo, ?tengo raz¨®n? Si no, ?por qu¨¦ est¨¢s tan enfadado? Tadeo solt¨® y sonri¨® fr¨ªamente: -?Y qu¨¦ si tienes raz¨®n? -Espero que sepas bien tu situaci¨®n. Ahora mismo no tienes m¨¢s que Mansi¨®n de Armon¨ªa que te prometi¨® Josefina. -Y esa Mansi¨®n de Armon¨ªa no es tuya hasta que Josefina muere, tampoco hay testamento. ? Qui¨¦n sabe si de repente e cambia de opini¨®n luego? Las pups de Tadeo se entrecerraron, y una frialdad irradi¨®. -?Odio as mujeres que se creen inteligentes! Matilda se ri¨®, -Tadeo, cooperar conmigo o no, puedes pensarlo. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 320 Cap¨ªtulo 320 Matilda se march¨® y a Tadeo se le enfri¨® cara. En el camino de vuelta, Natalle y Leonardo permanecieron en silencio. Cuando el coche se detuvo frente al chalet, Natalle estaba a punto de bajarse y Leonardo habl¨®. Ese d¨ªa fue mi culpa, te prometo que no volver¨¢ a ocurrir, Natalie frunci¨® losbios y dijo frfamente: -No tienes que promet¨¦rmelo. Es in¨²til si no puedes hacerlo despu¨¦s de prometerlo. Continu¨® Te di una oportunidad, no a intentar repetir los mismos errores. En cuanto al tema entre t¨² y Matilda, c¨®mo quieres solucionarlo, espero que lo pienses antes de har conmigo. Tras decir esto, empuj¨® puerta del coche y se baj¨® para marcharse. En los d¨ªas siguientes, ambos sal¨ªan temprano y regresaban tarde, no se ve¨ªan mucho, y parec¨ªan evitarse deliberadamente. Natalie no ten¨ªa prisa, esperaba respuesta de Leonardo. El viernes despu¨¦s del trabajo, cuando Natalie estaba a punto de salir de oficina, de repente recibi¨® una mada de agente de Luc¨ªa. -Se?orita L¨®pez, Luc¨ªa se lesion¨® en el rodaje de una escena. Cuando Natalie lleg¨® al hospital, Luc¨ªa estaba discutiendo con su agente. -Martina, te dije que no era grave, no se lo digas a Natalie. ?por qu¨¦ se lo has dicho? Natalie empuj¨® puerta de s y frunci¨® el ce?o al ver que Luc¨ªa ten¨ªa frente y el brazo vendados con gasas y rezumaba sangre. -?A esto se le ma una herida leve? Luc¨ªa y Martina giraron cabeza al mismo tiempo y vieron a Natalie, Luc¨ªa suspir¨®. -Es que pensaba que t¨² est¨¢s bastante ocupada, as¨ª que no quer¨ªa molestarte con algo as¨ª. Natalie se acerc¨® a su cabecera y se sent¨®, -Si fuera yo lesionada, ?querr¨ªas que te lo contara o que te lo ocultara? -?ro que me lo cuentas! Al instante, frunci¨® el ce?o cuando reion¨®: -?Otra trampa! -Olv¨ªdalo, ?c¨®mo testimaste? -Un idente. Al o¨ªrlo, Martina se burl¨®, -?Qu¨¦ idente? La estrellita nueva actuaba muy mal, Luc¨ªa cuidaba muy bien de e, pero ni siquiera era capaz de memorizar su gui¨®n y el director rega?aba. No estaba contenta, as¨ª que difundi¨® rumores sobre Luc¨ªa a prop¨®sito, nadie en el equipo oportunidad para empujar a Luc¨ªa al cbozo! Natalie frunci¨® el ce?o y mir¨® a Luc¨ªa con desagrado, -?Este tipo de cosas mes ocultas? Luc¨ªa sab¨ªa que ya no podr¨ªa ocultarlo y le dirigi¨® una mirada fr¨ªa a Martina: -Yo puedo resolver este asunto. No quiero que te preocupes, por eso no he dicho nada. -?Si hubieras podido resolverlo, no te habr¨ªa tendido una trampa! Dijo Luc¨ªa con impotencia: -No sab¨ªa que utilizar¨ªa un m¨¦todo tan obvio y est¨²pido. No hab¨ªa encontrado a nadie as¨ª a mi alrededor desde que gan¨¦ mi primer premio. Est¨¢ rodeada de gente que fingir¨ªa ser amable aunque odiara, as¨ª que hacerle da?o mientras rodaba ni se le ocurrir¨ªa. -?Qu¨¦ vas a hacer al respecto? -Voy a vengarme de e, por supuesto. No soy una persona tan agradable. Antes de que Natalie llegara, ya hab¨ªa mado al director y le hab¨ªa dejado ro que no continuar¨ªa con pel¨ªc si no se sustitu¨ªa a Gis. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Natalie asinti¨® y estaba a punto de har, y maron a puerta de s. Inmediatamente despu¨¦s, una voz suave lleg¨® desde el otrodo de puerta. -Se?orita Rom¨ª, soy Gis. Siento lo que ha pasado hoy, vengo a pedirle disculpas, ?me deja pasar? Despu¨¦s de decirlo y directamente empuj¨® puerta y entr¨®. Luc¨ªa se disgust¨® y quer¨ªa pedirle a Martina que echara, Gis grit¨®. -Natalie, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Al ver a Gis, Natalie tambi¨¦n sinti¨® que el mundo se le quedaba un poco peque?o. Sin embargo, esta mujer no s¨®lo le rob¨® el novio a Tina, sino que tambi¨¦n le hizo da?o a Luc¨ªa. ?Qu¨¦ peligrosa! Cap铆tulo 321 Cap¨ªtulo 321 Natalie hizo una nueca, -?Qu¨¦ tiene que ver contigo? Entraste directamente antes de que nadie permitiera, Se?orita S¨¢nchez, jest¨¢s muy bien educada! La cara de Gis se puso roja de ira y le entraron ganas de ir a abofetear a Natalie de inmediato. ?La zorra estaba en todas partes! Se?orita L¨®pez, hoy vine a pedirle disculpas a se?orita Rom¨ª, no quiero discutir contigo. n Gis y le dijo fr¨ªamente: -Gis, no te voy a Lucia vio que Natalie ten¨ªa un problema con perdonar, ya te puedes ir. Gis no fue sincera en su disculpa, pero a ver a Natalie aqu¨ª, ni siquiera quiso disimr. -Da igual, pero Se?orita Rom¨ª, no te arts! Lucia se ri¨® fr¨ªamente: -?Te lo mereces?? -?Ya veremos! Gis se march¨® enfadada, no debi¨® hacer caso a agente para disculparse. ?Y si todo el mundo sab¨ªa que lo hab¨ªa hecho a pr a Su novio era el mayor inversor de pel¨ªc, y si le hac¨ªa feliz, ?podr¨ªa conseguir que Luc¨ªa renunciara! Pensando en esto, a Gis se le puso una sonrisa en cara e inmediatamente sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil y marc¨® un n¨²mero. Cari?o, ?d¨®nde est¨¢s ahora? Ahora mismo voy. Cuando Gis se fue, Luc¨ªa mir¨® a Natalie con cara de perplejidad y le dijo: -?Tienes alg¨²n problema con Gis? Natalie asinti¨®, -Bueno, le rob¨® el novio a una amiga m¨ªa. Luc¨ªa se sorprendi¨®, -Tiene novio, ?no? Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. -Eso fue antes de que se dedicara al mundo del espect¨¢culo. Si sigues filmando con e, ten cuidado, es una pesada. Luc¨ªa asinti¨®, -Lo s¨¦. Mientras haban, son¨® el m¨®vil de Natalie. Al ver que era Leonardo, se desliz¨® para contestar. -Natalie, ?d¨®nde est¨¢s ahora? -En el hospital. -?No te encuentras bien? ?En qu¨¦ hospital? Voy para all¨¢. Al o¨ªr el nervio y preocupaci¨®n en el tono de Leonardo, Natalie baj¨® los ojos, -Estoy bien, vine a visitar a una amiga. -M¨¢ndame el nombre del hospital, enseguida voy. Natalie frunci¨® el ce?o, -No hace falta. Si me necesitas para algo, volver¨¦ m¨¢s tarde. 1/2 +15 BONUS No es nada importante, s¨®lo quer¨ªa cenar contigo. Tras unos segundos de silencio, Natalie dijo lentamente: -Ya he cenado, si no tienes nada de decir, te dejo. Justo cuando colg¨® el tel¨¦fono, vio que Luc¨ªa miraba burlonamente. -?Te peleaste con Leonardo? Natalie neg¨® con cabeza, -De verdad no. Al ver que no quer¨ªa har del tema, Luc¨ªa no sigui¨® preguntando y dijo: -?Qu¨¦ quer¨¦ser? Le pido a Martina que nospre. Mientras chaban, Martina sali¨® aprarida para Luc¨ªa. ?? No, volver¨¦ m¨¢s tarde. Que descanses bien. Si hay algo en el set, ll¨¢mame cuando quieras. -Vale, ya lo s¨¦. Una hora despu¨¦s, Natalie lleg¨® al chalet. Al ver a Leonardo sentado en el sof¨¢, Natalie detuvo sus pasos y, tras unos segundos de se acerc¨® a ¨¦l y se sent¨®. -?No tienes que trabajar esta noche? Leonardo asinti¨®, sin ninguna emoci¨®n visible en su rostro. -Lo que has dicho antes, lo he decidido. Natalie lo mir¨® en silencio, esperando a que continuara. pensar, Cap铆tulo 322 Cap¨ªtulo 322 En el futuro, entre (ny Matilda, estar¨¦ firmemente de tudo y tambi¨¦n procurar¨¦ no tener ning¨²n contacto con Matilda. Natalie pbra. permaneci¨® un rato cada y asinti¨®, De acuerdo, pero espero que cums tu Se reconciliaron, pero ambos sab¨ªan que era imposible que volvieran a sero antes y acordaron no volver a har del tema. Durante semana siguiente, Natalie estuvo ocupada revisando los dise?os de Nina, saliendo temprano y volviendo tarde a casa. No fue hasta que Martina m¨® que se enter¨® de que Luc¨ªa no s¨®lo hab¨ªa sido despedida por el grupo, sino que tambi¨¦n corr¨ªa el rumor en inte de que era adoptada, Se?orita L¨®pez, lo ocurrido recientemente afecta bastante a Luc¨ªa, si usted est¨¢ libre, espero que pueda venir a cons. Tras pedir diri¨®n del hotel donde se alojaba Luc¨ªa, Natalie fue directamente all¨ª, Al ver a Natalie, Luc¨ªa frunci¨® el ce?o sorprendida y dijo: ?Te m¨® Martina? Natalie asinti¨®, -No culpes a Martina. He estado demasiado ocupada para ver Twitter por eso no he venido. Estoy bien, a Martina solo le gusta darle importancia as cosas.Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Natalie no continu¨® este tema y fue a sentarse aldo de Luc¨ªa, diciendo: -Vale, ?por qu¨¦ el equipo te ha rescindido el contrato de repente? Luc¨ªa se encogi¨® de hombros: -El novio de Gis es el mayor inversor de pel¨ªc y amenaz¨® con retirarse si el director no me sustitu¨ªa. Presionado, el director acept¨®. Antes de hacerse famosa, se encontraba a menudo con este tipo de cosas, pero era un papel peque?o, por lo que pod¨ªa ser sustituida cuando quisiera. No esperaba que le fuera a pasar ahora que era una artista de primera f. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Y por qu¨¦ dicen en inte que has sido adoptada? ¡ª En ese momento cara de Luc¨ªa cambi¨® y apret¨® los dientes, Emiliano se puso tonto para venir a verme despu¨¦s de enterarse de que estaba herida, y un reportero nos grab¨®, ?por eso escribi¨® tonter¨ªas en inte! -Pero ese reportero debe tener miedo de venganza de Emiliano, por eso hizo un mosaico de mi cara con de Emiliano, pero aun as¨ª me reconocieron. Mirando su expresi¨®n exasperada, Natalie guard¨® silencio unos segundos.Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. -?Qu¨¦ dijo Emiliano? -?Qu¨¦ pod¨ªa decir? Si lo explica, supone que confirma que es ¨¦l quien aparece en foto, y tampoco voy a explicar, a lorgo de tiempo, nadie nos prestar¨¢ atenci¨®n. Bueno, cuando ven¨ªa hacia aqu¨ª me preocupaba que te enfadaras por eso, pero ahora me Luc¨ªa esboz¨® una sonrisa confiada y dijo: He venido de abajo. ?Voy a dejar que esta peque?ez me desanime? Natalie tambi¨¦n sonri¨®, -Bueno, ahora tienes un hueco vac¨ªo, puedes tom¨¢rteloo unas vacaciones para salir a divertirte, no has descansado bien en los ¨²ltimos a?os. Lucia neg¨® con cabeza, Mi madre me ha dicho que mi hermano necesitaprar una casa para casarse y me pidi¨® que le pagara todo el dinero. Tengo una serie de televisi¨®n rechac¨¦ por el horario de Mil Generaciones, y ahora que no puedo seguir con peli, me voy a quedar con esa. que Ante eso Natalie frunci¨® el ce?o, -?No es suficiente con que env¨ªes tanto dinero a tu familia cada a?o? Aunque Luc¨ªa era una estre, mayor parte del dinero que ganaba era para su familia y s¨®lo le quedaban miles de dres. -La chica pide una casa en Imperialia, un chalet independiente, por m¨¢s de 7,14 millones de dres. -Luc¨ªa, no creo que debas seguir dando dinero a tu familia. Has sido actriz de cine y les has dado todo el dinero que ganabas al a?o, y tu familia no s¨®lo no te lo agradece, sino que ahora te pide que lepres a tu hermano una casa para casarse. Ni siquiera te tratano a un miembro de familia, s¨®lo te tratano a una gallina de los huevos de oro. Natalie no quer¨ªa decirlo a Luc¨ªa, al fin y al cabo, e es s¨®lo su amiga, lo m¨¢s importante era que Luc¨ªa reconociera realidad por s¨ª misma. Pero no sab¨ªa que Luc¨ªa a¨²n no hab¨ªa entrado del todo en raz¨®n Cap铆tulo 323 Full Cap¨ªtulo 323 Luc¨ªa frunci¨® losbios, baj¨® los ojos y dijo: -Ya les he dicho que ¨¦sta es ¨²ltima vez, y que a partir de ahora no me encargar¨¦ de nada en familia. Al ver su mirada firme, Natalie quiso decir algo, pero al final, dijo lentamente: -Vale, piensa bien. Las dos no siguieron con el tema, y despu¨¦s de consr un rato a Luc¨ªa, Natalie se levant¨® marcharse. para Justo cuando abri¨® puerta de su habitaci¨®n, vio a una mujer parecida a una cr¨ªada que estaba a punto de mar a puerta. Al ver a Natalie, sus ojos se sorprendieron, -Se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ hace usted aqu¨ª? -?C¨®mo me conoces? La mujer sonri¨®, -Soy criada de familia Moreno, he visto antes cuando vino con sus padres a una fiesta de familia Moreno. Ricardo y Beata nunca llevaban a fiestas, parec¨ªa que se reconoci¨®o Matilda.Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. -Te has equivocado de persona. Soy Natalie. ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? La ¨²nica persona de familia Moreno con que Luc¨ªa se hab¨ªa cruzado era Emiliano. La criada de familia Moreno vino aqu¨ª probablemente pors fotos tomadas por el periodista. Al saber que hab¨ªa reconocido a persona equivocada, dijo que lo sent¨ªa y luego explic¨®: -Mi Se?ora quiere reunirse con se?orita Rom¨ª. Segu¨ª diri¨®n y no sab¨ªa que ser¨ªa se?orita L¨®pez. Natalie frunci¨® el ce?o y estaba a punto de har cuando Luc¨ªa en habitaci¨®n dijo. -?Qu¨¦ quer¨ªa Se?ora? Si se trata del se?or Moreno, dile a e que soy consciente de mi posici¨®n y que no molestar¨¦ al se?or Moreno. Al ver que Natalie estaba aqu¨ª, no quiso provocar problemas y se march¨®. A Natalie, sin embargo, le parecieron un poco extra?o lo que dijo Luc¨ªa y, despu¨¦s de que e se march¨®, mir¨® a Luc¨ªa. -?La gente de familia Moreno te busc¨® antes? Luc¨ªa asinti¨®, -Poco despu¨¦s de que Emiliano invirtiera en mi ¨²ltima pel¨ªc, su madre me contact¨® y me dijo que no me hiciera ilusiones, que Emiliano estaba jugando, que familia Moreno nunca permitir¨ªa que una actriz se casara con ¨¦l. Content (C) N?v/elDra/ma.Org. En realidad, lo que dijo su madre en aquel momento fue mucho m¨¢s fuerte, pero Luc¨ªa, que entonces no ten¨ªa ning¨²n inter¨¦s en Emiliano, desair¨®. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Emiliano sabe algo de esto? -No estoy segura, creo que s¨ª. No importa, nunca vamos a tener nada, y no me gustar¨¢. Al ver su expresi¨®n fr¨ªa, Natalie cre¨ªa que a Luc¨ªa le importaba Emiliano. Pero no era bueno que e interviniera entre ellos, Bueno, que descanses. Yo me voy a casa. Cuando volvi¨® al chalet, vio a Leonardo sentado en el sof¨¢, leyendo un documento, yida estaba en mesa. Natalie record¨® que ¨¦l hab¨ªa mado esta ma?ana para decir que juntos esta noche. Al o¨ªr abrirse puerta, Leonardo dej¨® los papeles y mir¨®. -?Has vuelto? Laida ya est¨¢ fr¨ªa, voy a calenta. Natalie frunci¨® losbios, esperando que ¨¦l le preguntara d¨®nde hab¨ªa estado, pero no pregunt¨® nada. Por alguna raz¨®n, inconscientemente se sinti¨® inc¨®moda. Mientras¨ªa, Natalie por fin consigui¨® mirarle. -?No me preguntas por qu¨¦ he vuelto tan tarde? cenar¨ªan Cap铆tulo 324 Cap¨ªtulo 324 Confio en ti. Natalie guard¨® silencio unos segundos y dijo: -Hoy he ido a buscar a Luc¨ªa, y cuando iba a volver, me encontr¨¦ con criada de familia Moreno. Leonardo dej¨® los palillos y mir¨® a Natalie, -?Y? Conoci¨® muy bien a Natalie, e nunca sacar¨ªa el tema sin motivo. Natalie baj¨® los ojos y dijo pbra por pbra: -?Podr¨ªas har con Emiliano? Dile de molestar a Luc¨ªa. que deje Emiliano ya hab¨ªa sido enga?ado antes por una actriz de tercera f, y e lo sab¨ªa. Se dec¨ªa que entonces Emiliano hab¨ªa prometido no enamorarse de una actriz. Luc¨ªa nunca hab¨ªa estado enamorada, as¨ª que si realmente le gustaba Emiliano, no ser¨ªa algo bueno para e. Leonardo frunci¨® el ce?o, -Es asunto de Emiliano y Luc¨ªa, no tenemos derecho a entrometernos, y Luc¨ªa es adulta, sabe lo que debe hacer. Natalie mir¨® a Leonardo con desagrado y dijo fr¨ªamente: -Emiliano es quien corteja a Luc¨ªa, ? no deber¨ªa ser Emiliano quien necesite solucionarlo? Si de verdad le gusta Luc¨ªa, ?deber¨ªa saber que no debe meterse con e porque no tendr¨¢n resultado! Despu¨¦s de decir esto, un silencio sofocante se apoder¨® de mesa. Sin saber cu¨¢nto tiempo pas¨®, Leonardo dijo. -?Cu¨¢l es el resultado? ?El matrimonio? Natalie se mof¨®, -Olv¨ªdalo, no quiero discutir contigo, de todas formas no lo entiendes. Leonardo frunci¨® el ce?o y estaba a punto de har, Natalie se levant¨® y se fue a su dormitorio. A ma?ana siguiente, cuando Natalie se despert¨®, vio a Emiliano arando que el hombre de foto era ¨¦l, y que hab¨ªa estado cortejando a Luc¨ªa pero hab¨ªa sido rechazado, y que no hab¨ªa ninguna rci¨®n econ¨®mica entre ellos. Al salir esta araci¨®n, estall¨® red. Cuando el novio inversor de Gis se enter¨®, pidi¨® inmediatamente al equipo de Mil Generaciones para que firmara el contrato con Luc¨ªa, y oblig¨® a Gis a disculparse. Gis se neg¨® y discuti¨® con ¨¦l en el hotel, sin querer ir a disculparse de todos modos. Gis, ?vas a disculparte o no? -No, si me obligas a disculparme otra vez, ?rompemos! Era tan arrogante cuando estaba en s, que si ahora iba a disculparse, Luc¨ªa se reir¨ªa de e. Adem¨¢s, pensando que Luc¨ªa era amiga de Natalie, Gis se resisti¨® a¨²n m¨¢s. Bien, pues rompemos. En el futuro, ?no querr¨¢s recibir ning¨²n recurso desde mi parte! 1/2 +15 BONUS Tras decir eso, el hombre dio vuelta y se marcho. Gis segu¨ªa enfadada, asi que no le persigui¨®. Este hombre queria tanto que estaba segura de que no ser¨ªa tan cruelo para romper con e. Luc¨ªa recibi¨® una mada del equipo de Mil Generaciones yprendi¨® al instante que se deb¨ªa a araci¨®n de Emiliano. Baj¨® los ojos, y se sent¨ªa gracioso. Sus esfuerzos a lorgo de los a?os no eran tan v¨¢lidoso una raci¨®n de Emiliano en Inte. Sin embargo, Mil Generaciones ya estaba a medio rodar, yo el gui¨®n le gustaba y no quer¨ªa abandonar, acept¨® continuar. Trasprobarlo con el equipo, Luc¨ªa m¨® a Emiliano con intenci¨®n de invitarle a cenar, ¨¦l acept¨® inmediatamente. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Por noche, para evitar problemas, Luc¨ªa m¨® a Natalie y Leonardo. El restaurante era Lluvia Borracha, el m¨¢s caro de Monteflor, donde un to cualquiera costaba 1.400 dres y una bote de vino, al menos 10.000 dres. Luc¨ªa entr¨® en el cuarto privado y se sorprendi¨® al ver que s¨®lo estaba Emiliano. -?D¨®nde est¨¢n Natalie y el se?or Ramos? -Los ped¨ª a salir. No te preocupes, los hice revisar y no est¨¢ ning¨²n paparazzi cerca. En su posici¨®n, no dejaban que los paparazzi tuvieran oportunidad de dar a conocer su vida privada a menos que ellos quisieran. Luc¨ªa frunci¨® el ce?o y se sent¨® frente a ¨¦l, -Entonces no hace falta que se vayan. Cap铆tulo 325 Cap¨ªtulo 325 Tengo algo que decirte. ?Qu¨¦? Que mi familia te busc¨®, me he enterado esta ma?ana. Sientos molestias que te ha causado. Luc¨ªa se qued¨® inm¨®vil un momento, luego baj¨® los ojos y dijo: -Se?or Moreno, no necesitas disculparte conmigo. De hecho, he venido hoy aqu¨ª para har de algo contigo. Ante mirada desconcertada de Emiliano, Luc¨ªa dijo despacio: -Porque nunca me hab¨ªas dejado ro que te gusto, no ten¨ªa oportunidad de harte de ello¡­ Se?or Moreno, no eres mi tipo, no voy a estar contigo, y espero que mantengas distancia conmigo en el futuro. E pensaba que Emiliano se marchar¨ªa molesto, pero -?No sientes nada por m¨ª? ¨¦l s¨®lo mir¨® sonriente. Luc¨ªa sinti¨® una mirada burlona en sus ojos, y mano bajo mesa se tens¨® involuntariamente. Frunci¨® losbios y asinti¨®: -No, se?or Moreno. Justo cuando termin¨® de har, Emiliano se levant¨® y camin¨® hacia e. Emiliano se detuvo frente a e, y dijoo si hubiera despertado de un sue?o: ¨CSe?or Moreno, t¨²¡­ Al instante, su barbi fue violentamente pellizcada, y Emiliano bes¨®. Luc¨ªa se puso r¨ªgida por un momento, y luego forceje¨® furiosamente cons manos contra el pecho de ¨¦l. -Ah¡­ Su¨¦ltame¡­ Ya hab¨ªa hecho escenas de besos con actores. Pero no le gustaban, y nunca sinti¨® losbios de ning¨²n actor tan ardienteso los de ¨¦l,o si fueran a quema. En lugar de solta, Emiliano agarr¨® por cintura para acerca a ¨¦l. Luc¨ªa sinti¨® que se volv¨ªa loca, su cara estaba de rojo, todo su cuerpo parec¨ªa una gamba reci¨¦n hervida, con el calor escurri¨¦ndose constantemente. De repente, consciente de que estaba disfrutando de su beso, Luc¨ªa mordi¨® con fuerza a Emiliano. Emiliano solt¨® de dolor. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Pero no estaba enfadado y ten¨ªa una sonrisa en cara. Luc¨ªa, ?est¨¢s segura de que no sientes nada por m¨ª? Su mirada parec¨ªa burlona, a causa del apasionado beso,isura de susbios estaba manchada con el color de losbios de e, a?adiendo un aliento recatado. 1/2 +16 BOHUS Se?or Moreno, soy una mujer adulta con mis propias necesidades biol¨®gicas, no os normal que sienta algo cuando me besns? Lucia respir¨® hondo, apart¨® a Emiliano y sonrie, Emiliano enarc¨® una ceja, Se?orita Romi, mentir no es una buena costumbre. ?Para ti mentir es lo que no te gusta oir? Emiliano mir¨® y dijo, pbra por pbra: Me gusta todo lo que dices. Parece que me he enamorado de ti. Luc¨ªa se sonroj¨® y su voz se volvi¨® g¨¦lida. Se?or Moreno, no digas esas tonter¨ªas, no manches amor, Emiliano frunci¨® el ce?o, ?No me crees? -Se?or Moreno, te agradezco lo que hiciste por m¨ª antes, pero nada m¨¢s, no me voy a enamorar de ti. E sab¨ªa que si se dejaba atascar de esa manera, terminar¨ªa lesionada por todo, as¨ª que nunca se permitir¨ªa empezar. Luc¨ªa, ?no crees lo que siento por ti? Al o¨ªrlo, Luc¨ªa sac¨® el m¨®vil y puls¨® una grabaci¨®n. empezar. La cara de Emiliano se puso seria, quer¨ªa explicarse, pero no sab¨ªa por d¨®nde Luc¨ªa se ri¨® burlonamente, se levant¨® y desliz¨® una tarjeta de habitaci¨®n en el bolsillo de su traje, sonri¨® y dijo: - Se?or Moreno, esta noche te espero en mi habitaci¨®n. Cap铆tulo 326 Cap¨ªtulo 326 Emiliano agarr¨® de mu?eca, con voz fr¨ªao si estuviera a punto de congrse, -Para ti, ?he hecho todo esto s¨®lo para forte? Luc¨ªa le mir¨® enfadada y dijo lentamente: -?No es por eso? ?Lo hiciste para salir conmigo? -?Y si te digo que s¨ª? Luc¨ªa se qued¨® inm¨®vil un momento y luego se ri¨®: -Se?or Moreno, no te conviene decir esto. Aunque s¨®lo era una actriz para gente de familia Moreno, no quer¨ªa casarse con un hombre rico, as¨ª que ni Emiliano ni gente de familia Moreno podr¨ªan opinar sobre e. -Te pido disculpas por lo que dije antes, s¨®lo trataba de lidiar con mi familia, no quer¨ªa que te metieran en problemas, as¨ª que¡­ Luc¨ªa interrumpi¨®. ¨CSe?or Moreno, no me importa eso, porque no me gustabas y nunca me gustar¨¢s. Se solt¨® de mano de Emiliano para irse, pero Emiliano sonri¨® de repente. -No importa lo que digas, no me rendir¨¦, te quiero a ti en esta vida. Los pasos de Luc¨ªa se detuvieron y se march¨® sin decir nada. Media hora despu¨¦s, Natalie recibi¨® una mada de Luc¨ªa pidi¨¦ndole que pa?ara al pub a tomar una copa. 2 Natalie estaba a punto de irse, pero Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo: -Esto es entre e y Emiliano, t¨² no te metas. mo a Emiliano y le pido que venga. -?Qu¨¦ tiene que ver Emiliano? ¡ªA esta hora del d¨ªa, e debe estar cenando con Emiliano. Si de repente te ma para tomar algo, debe haber tenido alg¨²n problema con Emiliano. No te metas en sus asuntos. N Antes de que Natalie pudiera decir nada, Leonardo ya hab¨ªa mado a Emiliano y colg¨® el tel¨¦fono tras darle diri¨®n. -T¨² sigueiendo. Tras dudar un rato, Natalie se levant¨® y dijo: -Estoy muy preocupada, tengo que ir. Leonardo no detuvo, se levant¨® y dijo: -Voy contigo. Acababan de llegar a puerta del bar, y vieron salir juntos a Luc¨ªa y Emiliano. No vieron a Natalie y Leonardo y subieron a un Mercedes y se marcharon. Leonardo pregunt¨® tranqumente: -?Ahora podemos volver? Natalie no dijo nada m¨¢s, s¨®lo permaneci¨® en silencio durante el camino de vuelta. Cuando el coche se detuvo frente al chalet, Leonardo no se baj¨® y se volvi¨® para mira. ¨C?Sigues pensando en Luc¨ªa y Emiliano? 1/2 $15 BONUS Natalie apret¨® losbios y dije enfadada: Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. No quiero que Luc¨ªa se lle con Emiliatio ?Porque crees que Emiliano es un yboy y le ha da?o a Lucia? Asi es. -Luc¨ªa lleva tantos a?os en el mundo del espect¨¢culo que sabe c¨®mo es personao Emiliano, as¨ª que no es asunto tuyo lo que e decida hacer. Es adulta y tiene capacidad de distinguir el bien del mal por s¨ª misma. El rostro de Natalie se volvi¨® fr¨ªo, Emiliano es tu amigo, ro que est¨¢s de sudo. Es asunto suyo si le gusta jugar, y no quiero que mi amiga sea una de sus presas. ?C¨®mo Leonardo enarc¨® una ceja, Natalie dijo con mirada perdida, no quiero que Luc¨ªa sufra despu¨¦s, sabes que no est¨¢ realmente enamorado de e? Sea sincero o no, sus padres no aceptar¨¢n a Luc¨ªa, as¨ª que Cap铆tulo 327 Cap¨ªtulo 327 -Eso es para despu¨¦s, t¨² tienes mucho tiempo, mejor preocupate de MY. ?una empresa no es suficiente para ocupar tu tiempo? Su actitud de no preocuparse por nada enfad¨® a Natalie. -?T¨² tampoco eres una buena persona! Tras decir estas pbras con rabia, Natalie se dio vuelta y sali¨® directamente del coche, dando un fuerte portazo. Leonardo sonri¨® con impotencia, parec¨ªa que se hab¨ªa enfadado. En los d¨ªas siguientes, Luc¨ªa volvi¨® a rodar, y Natalie no se puso en contacto con e. Sin embargo, de vez en cuando segu¨ªa viendo noticias sobre e y Emiliano, b¨¢sicamente fue un reportero el que sac¨® fotos de los dosiendo juntos, y el resto no eran m¨¢s que rumores. Natalie quer¨ªa ma y preguntarle por su actual rci¨®n con Emiliano, pero se contuvo. Una semana antes del cumplea?os de Natalie, Luc¨ªa m¨®. -Natalie, el mi¨¦rcoles que viene es tu cumplea?os, pero ma?ana me voy a monta?a a rodar una pel¨ªc, pero tengo un regalo de cumplea?os para ti, ?te va a encantar! Natalie mir¨® inconscientemente el calendario que ten¨ªa aldo y vio que el mi¨¦rcoles era su cumplea?os, y apret¨® losbios inconscientemente. -Luc¨ªa, gracias. Debes estar muy ocupada filmando. -Bueno, he estado haciendo horas extras todo este tiempo, he dormido menos de seis horas al d¨ªa, estoy tan agotada que adelgazo. Natalie sonri¨®, -?Eso no se puede evitar, ¨¢nimo! Por cierto¡­ ?Emiliano y t¨² est¨¢n saliendo? Tras un momento de silencio, Luc¨ªa dijo con voz alegre. -No, somos amigos normales, si salgo con ¨¦l, ser¨¢s primera en saberlo. Natalie baj¨® los ojos y no hizo m¨¢s preguntas, chando de otra cosa antes de colgar. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, volvi¨® a mirar el calendario y se qued¨® pensativa. Sol¨ªa celebrar su cumplea?os el d¨ªa en que recog¨ªan sus padres adoptivos, y cuando volvi¨® a fam¨ªlia L¨®pez, Beata hab¨ªa insistido en cambiar su cumplea?os al mismo d¨ªa que el de Matilda, para que gente viera que familia L¨®pez trataba bien. Pero gente de familia L¨®pez celebraba una fiesta de cumplea?os para Matilda cada a?o, y invitaban cada vez que e cumpl¨ªa a?os, su nombre aparec¨ªa aldo, ys personas as que eran todos amigos de Matilda y gente con negocios, y decoraci¨®n de fiesta de cumplea?os era a gusto de Matilda, yida era favorita de Matilda, as¨ª que e s¨®lo pod¨ªa mirarlos en silencio desde esquina mientras eran feliceso una familia. De vez en cuando, cuando alguien mencionaba, Ricardo y Beata les enga?aban diciendo que era t¨ªmida para salir a conocer gente. A 12 1/2 +15 BONUS Ahora que pensaba en ello, idea de que quer¨ªa ser querida por sus padres cuando lleg¨® a casa era rid¨ªc hasta el extremo. Ricardo y Beata le hicieron saber que no todos los padres quer¨ªan a sus hijos. Por otra parte, en familia L¨®pez. Beata y Ricardo haban de lo que deber¨ªa hacer Matilda por su cumplea?os. -?Hacemos una fiesta de cumplea?oso antes e invitar a ellos? Ahora que Mati es prometida de Tadeo, seguro que vendr¨¢ns grandes familias de Monteflor. Mientras tanto, sus amigas siempre se buban de Beata cuando jugaban as cartas por lo de firma falsa de Elia. Ma?ana ser¨ªa el cumplea?os de Matilda, ?deb¨ªa aprovechar ocasi¨®n para lucirse dnte de ellos! La imagen de Matilda y Tadeo juntos ma?ana hizo que Beata se sintiera orgullosa. Ricardo guard¨® silencio un rato y asinti¨® con cabeza: -S¨ª, te encargas de este asunto. -Bien. -Por cuerto, ma a Natalie y p¨ªdele que vuelva tambi¨¦n por su cumplea?os. Beata se levant¨® con fiereza y dijo fr¨ªamente: -?No estoy de acuerdo! No dejar¨¦ que vuelva a entrar en nuestra casa.Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Cap铆tulo 328 Cap¨ªtulo 328 Ricardo frunci¨® el ce?o, contrariado. Ahora que le car bien al se?or Ramos, si s¨®lo le hacemos una fiesta de cumplea?os a Mati, segure que el se?or Ramos quedar¨¢ descontento. Beata se enfureci¨® y apret¨® los dientes, ?Qu¨¦ tiene que ver conmigo si Leonardo est¨¢ satisfecho o no? La fiesta de cumplea?os de Mati es asunto de nuestra familia. ?Quiere inmiscuirse en nuestros asuntos familiares? Al ver su desacuerdo, Ricardo se enfad¨® al instante y le dijo: O mas a Natalie y le pides que vuelva para fiesta de cumplea?os, o no organizas esta fiesta, ?t¨² eliges! Ricardo, sabes que no me gusta Natalie, tienes que obligarme, ?verdad? Ricardo no le hizo caso, se dio vuelta y se fue. Beata llor¨® mucho tiempo sentada en el sof¨¢, se calmo y m¨® a Matilda para cont¨¢rselo. Al o¨ªrlo, Matilda no s¨®lo no se enfad¨®, sino que sonri¨® y dijo: -Mam¨¢, no pasa nada. Puedes mar a mi hermana, H¨¢m para que asista a fiesta. Beata se sorprendi¨® un poco.- ?No est¨¢s enfadada? -?Por qu¨¦ estoy enfadada? Tengo algo que hacer ahora mismo, te dejo. Al colgar el tel¨¦fono, Matilda mir¨® a Tadeo con una sonrisa, Tadeo, ?has decidido cooperar conmigo? Tadeo contest¨® con frialdad, -?En qu¨¦ me beneficia cooperar contigo? Matilda ri¨® y dijo pbra por pbra: -Tengo informaci¨®n sobre el Grupo Ramos, a ti te debe interesar mucho. Tadeo permaneci¨® cado un rato, mirando a Matilda con desconfianza. He o¨ªdo que a Leonardo te gustaba mucho, ?por qu¨¦ me ayudas de repente? Es una conspiraci¨®n dise?ada por Leonardo y t¨², ?verdad? Matilda hizo una mueca, con odio en los ojos, -Antes s¨ª me gustaba, pero ahora est¨¢ enamorado de Natalie, y estamos prometidos, as¨ª que ayud¨¢ndote a ti tambi¨¦n me estoy ayudando a m¨ª. Si Tadeo llegara a ser presidente del Grupo Ramos, e tambi¨¦n ser¨ªa m¨¢s honorable. -?No tendr¨¢s miedo de que te eche cuando gane a Leonardo? Matilda enarc¨® una ceja. -?Lo har¨ªas? -Por supuesto que no. Se sonrieron y Matilda dijo despacio: Tengo una sorpresa para ti el d¨ªa de mi cumplea?os. -?Qu¨¦ sorpresa? Matilda neg¨® con cabeza: -Te dije que era una sorpresa, c¨®mo puedo decirtelo ahora. Entonces espero. A hora deer, Natalie recibi¨® una mada de Beata. -La semana que viene, el d¨ªa de tu cumplea?os y de Mati, tu padre y yo vamos a organizar una fiesta de cumplea?os para ustedes en casa. ??Una fiesta de cumplea?os?? Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Pero esta vez, Natalie no dej¨® que su idea se hiciera realidad. Sonri¨® y dijo: -S¨ª, pero no me gustan los colores brintes, que decoraci¨®n sea senci. No me gusta tarta de chocte, todos los a?os ha sido de chocte, cambi¨¦mo este a?o por una de vaini. Justo despu¨¦s, Beata dijo con una voz enfadada. -?Natalie, no pidas tanto! Natalie enarc¨® una ceja, -?Es demasiado? -Se?ora Jim¨¦nez, has.dicho que era una fiesta de cumplea?os para m¨ª y para Matilda, ?no? ?Es una fiesta de cumplea?os si ni siquiera puedes preparar mis cosas favoritas? Cap铆tulo 329 Cap¨ªtulo 329 La cara de Beata se puso azul de ira, pero de repente se le ocurri¨® algo y apret¨® los dientes, Vale, lo preparar¨¦ todoo has dicho. ?Est¨¢s satisfecha? Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Natalic sonri¨®, Bueno, sin duda llegar¨¦ a tiempo. Al colgar el tel¨¦fono, Beata se burl¨®, jesta vez har¨ªa que Natalie se arrepintiera de todo lo que le hab¨ªa hecho antes! El d¨ªa del cumplea?os de Natalie, Matilda regres¨® temprano a familia L¨®pez, al ver que ninguna de lasidas preparadas en casa era lo que e hab¨ªa pedido antes, frunci¨® el ce?o e inmediatamente busc¨® a Beata. -Mam¨¢, ?qu¨¦ pasa con esas cosas preparadas en cocina? Te dije que prepararas algunas des comidas favoritas de amigos, ?no? Beata se acerc¨® a su o¨ªdo y le susurr¨® algo, y expresi¨®n de cara de Matilda cambi¨® de disgusto a sorpresa, e incluso a risita. Sin embargo, segu¨ªa poniendo cara de dilema, -?Est¨¢ bien hacer esto? Despu¨¦s de todo, aunque mi hermana haya hecho muchas cosas mal, sigue siendo de nuestra familia. -Est¨¢ bien, date prisa en vestirte. ?Esta noche ser¨¢s persona m¨¢s brinte de fiesta! Matilda asinti¨® t¨ªmidamente con cabeza y dijo: ¡ªDe acuerdo. As seis de tarde, el sal¨®n ya estaba lleno de invitados, vestidos brintes y nobles. Cand y Santiago estaban sentados en mesa principal con sonrisas en sus rostros. -Oye, ?d¨®nde est¨¢ Tadeo? Es el prometido de Mati, ?no? ?Por qu¨¦ no ha venido todav¨ªa? Beata sonri¨®, -Probablemente acaba de salir del trabajo y viene hacia aqu¨ª ahora. Cand asinti¨®, bajando voz preocupada: ¡ªQue Mati lo trate bien, despu¨¦s de que muera Josefina, la Mansi¨®n de Armon¨ªa ser¨¢ suya. -Bueno, mam¨¢, no te preocupes, Mati lo sabe. -Ve a atender a los invitados, no te preocupes por nosotros. -Si est¨¢n cansados, dejen que los criados les lleven a descansar. Al otrodo, Matilda estaba sentada en el sof¨¢ chando con Gis, porque Gis se hab¨ªa peleado con su novio, no fue al set durante un tiempo, y su papel se lo dieron a otra mujer, lo que enfad¨® bastante a Gis. Mati, ?por qu¨¦ ninguna desidas preparadas por tu madre es de tu preferencia este a?o? La sonrisa de Matilda se desvaneci¨® y susurr¨®: -Porque mi hermana tambi¨¦n ha vuelto por su cumplea?os y ha amenazado a mi madre con no volver esta noche si no le preparaba suida favorita. Gis frunci¨® el ce?o y se le enfri¨® voz: -?Qu¨¦ cabrona! Antes de que volviese, disfrutabas s del amor de tus padres, ?y ahora les exige tanto! A causa de lo ocurrido con Lucia, el odio de Gis hacia Natalie se profundiz¨®, y lo que antes hab¨ªa podido reprimir, ahora simplemente no pod¨ªa ve bien. Matilda baj¨® los ojos y sonri¨® triunfante, luego sacudi¨® cabeza. -Gis, basta. Mi hermana volver¨¢ pronto, y adem¨¢s hoy es su cumplea?os, no quiero enfada. Matilda, con cabeza gacha, no sab¨ªa que Gis estaba mirando burlonamente en ese momento, despu¨¦s de ver a mucha gente en industria del entretenimiento, Matilda hab¨ªa visto a mucha gente fingiendo v¨ªctima. Pero ahora Matilda estaba saliendo con Tadeo, as¨ª que ahora no iba a flipar con Matilda. Fingi¨® estar enfadada y dijo: ¡ªMati, Natalie te ha hecho sufrir as¨ª,o amiga tuya, no puedo soportarlo, ?har¨¦ que se arrepienta! Matilda levant¨® cabeza y pregunt¨® sorprendida: -Gis, ?qu¨¦ vas a hacer? ?No seas impulsiva! ?No importa si sufro un poco! Gis quer¨ªa vomitar al ver que Matilda fing¨ªa inocencia, pero sonri¨® ampliamente. -Mati, no te preocupes, no voy a iniciar un conflicto con Natalie, ?s¨®lo contar¨¦ a los dem¨¢s lo que hizo! Despu¨¦s de decir eso, sin darle a Matilda oportunidad de har, y se march¨®. Matilda sonri¨®, pensaba que Gis segu¨ªa siendo tan est¨²pidao antes. En poco tiempo, el asunto de Natalie intimidando deliberadamente a Matilda se extendi¨® por el sal¨®n. As siete, Natalie lleg¨® por fin con Leonardo del brazo. Cap铆tulo 330 Cap¨ªtulo 330 Justo al entrar en el sal¨®n, fue consciente de ques miradas de los invitados ca¨ªan sobre e con bu y desd¨¦n, aunque eran mucho m¨¢s contenidas porque estaba junto a Leonardo. El rostro de Natalie no mostraba ninguna emoci¨®n. Al ver a Leonardo, Ricardo se apresur¨® a saluda junto con Beata. -?Se?or Ramos, no esperaba que realmente viniera esta noche! ?Ha hecho brir nuestro local! Natalie mir¨® a Ricardo sorprendida de que fuera tan hgador. Esta vez Leonardo no le avergonz¨® y charl¨® con ¨¦l sobre cboraci¨®n del Grupo Ramos y el Grupo L¨®pez. Natalie no ten¨ªa ning¨²n inter¨¦s en esto y despu¨¦s de har con Leonardo se dirigi¨® hacia zona de postres. Al ver que los postres preparados que hab¨ªa mencionado antes, Natalie se sorprendi¨® de c¨®mo Beata hab¨ªa cambiado repentinamente de opini¨®n. Justo cuando cog¨ªa un trozo de pudin de leche fresca, una voz burlona lleg¨® desde detr¨¢s de e. -?La ¨²nica persona que puedeerida a cambio de amenazas es e! Natalie gir¨® cabeza, vio que era una chica desconocida y enarc¨® una ceja, -?Te refieres a m¨ª? La chica respondi¨® con desprecio: -?Hay alguien m¨¢s aqu¨ª? Su mirada burlona y desde?osa hizo que Natalie se sintiera iprendida, y pretend¨ªa ignora, pero en lugar de eso hizo que chica se enfadara. -?Eh, Natalie! ?Admitess cosas ms que hiciste? Natalie frunci¨® un poco el ce?o, gir¨® cabeza para mirar a chica y dijo fr¨ªamente: por favor, ?qu¨¦ cosas ms he hecho? ¨C Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Dime, La chica no esperaba que fuera tan directa, y despu¨¦s de quedarse hda por un momento, apret¨® los dientes y dijo: -Todo el mundo sabe que amenazaste a se?ora Jim¨¦nez para que preparara tus postres favoritos, o de lo contrario no asistir¨ªas. ?El hecho de que utilices este m¨¦todo para robarle el amor a tu hermana s¨®lo te hace parecer m¨¢s rid¨ªc! Natalie finalmente record¨®. Esta chica ten¨ªa una hermana fr¨¢gil y enfermiza que creci¨® en el campo y fue criada antes de que recogieran. La familia descuidaba de vez en cuando porque se sent¨ªan culpables y quer¨ªanpensar a su hija mayor. ??Ahora siente empat¨ªa por Matilda?? Natalie sonri¨® y dijo en un tono indiferente, -Parece que no tiene nada que ver contigo. La chica se mof¨®: -No tiene nada que ver conmigo, pero todo el mundo sabe lo que has hecho. Si todav¨ªa puedes¨¦rtelo, jes que eres demasiado caradura! En este momento, bajo su mirada sorprendida, Natalie sei¨® de un bocado el pudin de leche -?Por qu¨¦ no puedoerlo? Si crees eso, eres muy est¨²pida. Despu¨¦s de decir eso, Natalie se dio vuelta y estaba a punto de irse, pero fue detenida por aque chica con un enfado. -Todo el mundo sabe que el postre favorito de Matilda es el chocte, y hoy no hay ni un solo postre de chocte. ?Porque amenazaste a se?ora Jim¨¦nez, no? Justo cuando termin¨®, Matilda dijo. -Linda, basta. Hoy tambi¨¦n es el cumplea?os de mi hermana, y da igual preparar sus favoritoso preparar los m¨ªos, s¨®lo que e no sabe que soy al¨¦rgica a vaini. Si lo supiera, no le habr¨ªa pedido a mam¨¢ que preparara una tarta de vaini. Matilda se qued¨® a undo, se parec¨ªa inocente y amable,o si no supiera que lo que dijo iba a poner a Natalie en el punto de mira. Linda se agit¨® al o¨ªrlo y, se?ndo a Natalie con el dedo, le dijo enfadada: ?Natalie, c¨®mo te atreves a ser tan malvada! Cap铆tulo 331 Cap¨ªtulo 331 Natalie mir¨® fr¨ªamente, no quer¨ªa har con alguien que no era capaz de juzgar, y mir¨® a Matilda con indiferencia. -Realmente no sab¨ªa que eras al¨¦rgica a vaini, pero aunque lo hubiera sabido, no lo habr¨ªa evitado. No eres nada para m¨ª. ?Por qu¨¦ deber¨ªa pensar a qu¨¦ eres al¨¦rgica? La cara de Matilda se puso nca y mir¨® a Natalie con tristeza. Hermana, cre¨ªa que volviste a fiesta de cumplea?os s¨®lo para estar con nosotros. Natalie sonri¨®, -?Qu¨¦ tengo que ver yo con ustedes? ?Tengo que aliviar nuestra rci¨®n? He venido hoy porque quer¨ªa ver si se?ora Jim¨¦nez preparaba de verdad una tarta de vaini. Ante expresi¨®n avergonzada de Matilda, Natalie continu¨®, -Pero realmente no me defraud¨®. Si vengo hoy, me acusar¨¢n de robar el amor de mis padres con mi propia hermana, y si no vengo, me acusar¨¢n de desagradecida¡­ Es un n bastante bueno. Matilda mir¨® estupefacta: -Hermana, ?c¨®mo puedes decir eso? Mam¨¢ quiere reparar su rci¨®n contigo, as¨ª que ha ordenado a cocina que prepare tuida favorita. ?C¨®mo es que es una m intenci¨®n para ti? La agresividad de Natalie y inocencia y l¨¢stima de Matilda hicieron que todos a su alrededor se inclinaran instant¨¢neamente a favor de Matilda y miraran a Natalie con desagrado. -Ahora s¨¦ por qu¨¦ gente de familia L¨®pez no quiere a Natalie, cualquier persona que sea amable con e ser¨¢ malinterpretadao una trampa por e, y est¨¢ tan defensiva, ?a qui¨¦n le va a gustar? -?Creo que gente de familia L¨®pez deber¨ªa habe estrangdo hace veinte a?os y no habr¨ªa vuelto a por m¨¢s! ¡ªSimpatizo con Matilda, desde que Natalie regres¨®, tiene que hacer de todo para cuidar autoestima de Natalie, ?yo me morir¨ªa si fuera e! Al o¨ªr que todos a su alrededor estaban de su parte, Matilda baj¨® los ojos y mostr¨® una sonrisa triunfal. ??S¨®lo con eso, Natalie no ganar¨ªa nunca!? Natalie mir¨® a Matilda burlonamente. -Realmente te finges, has aprendido a ganarte simpat¨ªa. El cuerpo de Matilda se puso r¨ªgido, mordi¨¦ndose elbio inferior mientras miraba a Natalie, ¨C Hermana, ?qu¨¦ quieres, decir con eso? -Matilda, sabes muy bien, ?no? El se?or L¨®pez y se?ora Jim¨¦nez me recogieron no porque se sintieran culpables de haberme perdido hace m¨¢s de diez a?os y quisieranpensarme, i sino porque t¨² estabas enferma y necesitabas m¨¦d ¨®sea! -Desde que volv¨ª a familia L¨®pez, todos los a?os, menos hoy, le han dado mucha importancia a tu cumplea?os, y t¨² siempre has sido princesa en el candelero, mientras que yo soy un payaso escondido en un rinc¨®n sin ropa nueva, ?no? Prepararon miida favorita y me pidieron que me fuera a casa, porque no quer¨ªan ofender a Leonardo. ?No esperaba que se?ora Jim¨¦nez y t¨² fueran capaces de aprovecharse de eso y hacerme quedaro una mujer intrigante que s¨®lo quierepetir el amor contigo! Matilda se qued¨® estupefacta y no pudo evitar que le temran losbios al ver a Natalie decirlo sin expresi¨®n. Sent¨ªa que Natalie se propon¨ªa algo m¨¢s que decir esto. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. -Para¡­ Natalie. Te pido disculpas, fue mi culpa¡­ que Al mismo tiempo, Matilda se apresur¨® a echarle una mirada a criada, intentando e apartara a Natalie. Sin embargo, criada acababa de llegar aldo de Natalie, y antes de que pudiera toca, oy¨® una voz fr¨ªa y sombr¨ªa. -?Qui¨¦n se atreve a toca! Cap铆tulo 332 Cap¨ªtulo 332 Matilda gir¨® cabeza sobresaltada y se horroriz¨® al ver a Leonardo caminando directamente hacia Natalie. Se hab¨ªa atrevido a molestar a Natalie cuando vio que Leonardo y Ricardo hab¨ªan entrado en el estudio para har de negocios, y no esperaba que Leonardo saliera tan r¨¢pido. Le asustaba pensar que Leonardo fuera a por e por Natalie. Sin embargo, Leonardo ni siquiera mir¨® y camin¨® directamente aldo de Natalie. -?Est¨¢s bien?. Natalie neg¨® levemente con cabeza, Estoy bien. No te preocupes, ya me encargo yo. Estar¨¦ aqu¨ª contigo, nadie se atreve a molestarte. La gente no pod¨ªa creer lo que ve¨ªan sus ojos cuando vieron forma tan gentil en que Leonardo le haba a Natalie, a Leonardo le gustaba Matilda, ?no? Adem¨¢s, ?lo que dijo Natalie fue demasiada informaci¨®n! La familia L¨®pez recogi¨® a Natalie para que donara m¨¦d ¨®sea a Matilda, este asunto no fue revdo, as¨ª que b¨¢sicamente nadie sab¨ªa que Natalie hab¨ªa donado m¨¦d ¨®sea a Matilda. -Si Natalie realmente don¨® m¨¦d ¨®sea a Matilda, entonces e es salvadora de Matilda. -Oh, ya veo. ?La Familia L¨®pez es desvergonzada! Perdi¨® a su hija durante m¨¢s de diez a?os y nunca la busc¨®, pero encontr¨® para que pudiera ser donante de m¨¦d ¨®sea de Matilda, ys trataron de forma diferente, por lo que ni siquiera pens¨® en Natalieo su hija. ?Si yo fuera Natalie, estar¨ªa furiosa! ¡ªMatilda dice que es vergonzoso que Nataliepita con e por el amor de sus padres. E ha tenido a sus padres para e s durante a?os, y Natalie don¨® su m¨¦d ¨®sea, as¨ª que ?no deber¨ªan querer a Natalie? Matilda estaba casi ahogada por losentarios de gente ys miradas de desprecio que le dirig¨ªan. La enorme sensaci¨®n de verg¨¹enza hizo querer encontrar inmediatamente una grieta en el suelo y tdra. (La zorra Natalie, jse atrev¨ªa a sacar el tema!>> Natalie mir¨® con indiferencia a Matilda, que agach¨® cabeza. Ya que lo hab¨ªa dicho, no ten¨ªa intenci¨®n de acabar as¨ª hoy. ¡ªHace m¨¢s de veinte a?os, no me perdi¨® criada de mi familia, sino que me arrojaron al orfanato el se?or L¨®pez y se?ora Jim¨¦nez, y ¨²nica raz¨®n por que me recogieron fue para que coincidiera con m¨¦d ¨®sea de Matilda. ?Si no me hubiera parecido tanto a Matilda, tal vez no habr¨ªan dicho que era su hija, sino que me habr¨ªan echado despu¨¦s de donar m¨¦d ¨®sea! 1/2 Al oirlo, todo el mundo estaba en shock y no pod¨ªa creer que familia L¨®pez hubiera hecho algo as¨ª. En ese momento, Ricardo y Beata tuvieron que arrerlo. La primera hora que recibieron noticia, Ricardo corri¨® hacia all¨ª con Beata, con cara de furia. Beata estaba tan furiosa que a punto de golpear a Natalie, pero mirada g¨¦lida de Leonardo impidi¨®. Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org. -Se?ora Jim¨¦nez, si le toca un pelo, el Grupo L¨®pez estar¨¢ en quiebra antes de que salga el sol ma?ana. La voz de Leonardo era baja pero llena de amenazas. Beata ya no se atrev¨ªa a dar un paso adnte, pero mirada de Natalie segu¨ªa pareciendo intentaba com¨¦rs. que Natalie, este es un asunto de nuestra familia, lo dices dnte de los invitados, ?no te da suficiente verg¨¹enza? Natalie mir¨® tranqumente con frialdad en los ojos. Cap铆tulo 333 Cap¨ªtulo 333 Si Leonardo no hubiera estado all¨ª, estaba segura de que Beata ya se habr¨ªa abnzado sobre e y la habr¨ªa golpeado. -Se?ora Jim¨¦nez, ya has dejado que Matilda difundiera que te amenac¨¦ preparar mis postres favoritos. ?Qu¨¦ m¨¢s no puedo decir? T¨² y Matilda deshonraron a familia L¨®pez, no yo. -?T¨²! Beata apret¨® los dientes con rabia, mientras Ricardo miraba a Beata con enfado. -?Qu¨¦ postre? ?Expl¨ªcamelo! Beata sab¨ªa que no pod¨ªa decir verdad en ese momento y se tap¨® cara y se ech¨® a llorar. -No s¨¦ de qu¨¦ est¨¢ hando. El d¨ªa que m¨¦ para que volviera por su cumplea?os, me dijo que no volver¨ªa si no le preparaba suida favorita. Hice que cocina hiciera toda suida favorita. ?No es suficiente? ?Ya no s¨¦ qu¨¦ hacer! Natalie se ri¨®, Se?ora Jim¨¦nez, ?alguna vez amenac¨¦ con no hacerida favorita de Matilda? Beata dej¨® de llorar y mir¨® a Natalie, -No me acuerdo, pero cuando dijiste que no quer¨ªas tarta de chocte, quer¨ªas que cocina no hicieraida favorita de Matilda, ?verdad? -Eres realmente buena para inculpar, por suerte, mi tel¨¦fono m¨®vil tiene una funci¨®n de grabaci¨®n de madas, de lo contrario, hoy estar¨ªa realmente agraviada por ti. Despu¨¦s de todo, gente no cree que una madre incrimine a su propia hija, ?verdad? Cuando Natalie termin¨® de har, cara de Beata se puso muy seria. Sin embargo, Natalie no le dio tiempo a reionar y directamente sac¨® su m¨®vil para poner una grabaci¨®n. Despu¨¦s de escuchar grabaci¨®n, gente a su alrededor se mostraba diferente, lo ¨²nico que era igual era ques miradas a Beata y a Matilda eran tanto de ascoo de desprecio. Al ver cara de Beata, Natalie se acerc¨® a e y le dijo pbra por pbra: -Que todo el mundo lo entienda. Por tel¨¦fono, s¨®lo te recalqu¨¦ que quer¨ªa que en cocina hicieran mi tarta de vaini favorita, pero no te amenac¨¦ con que no te dejar¨ªan hacer favorita de Matilda. -Y para ti, Matilda es ni?a a que has estado mimando desde que era peque?a, es imposible que no hagas suida favorita, y no lo hiciste s¨®lo para enga?ar a los invitados haci¨¦ndoles creer que estoypitiendo con Matilda por el amor, y para hacer que los invitados me odien. A Beata le temron losbios, con ira en los ojos, -?Qu¨¦ tonter¨ªas est¨¢s diciendo? ?Eso no existe! La expresi¨®n de Natalie cambi¨® repentinamente de calma a decepci¨®n, ¡ªSe?ora Jim¨¦nez, si tanto me odias, ?por qu¨¦ me maste para que volviera el d¨ªa de mi cumplea?os? Si s¨®lo quieres que seapinche de Matilda, ya no tienes que hacer este tipo de cosas porque ya no soy ni?a de diecis¨¦is a?os que ans¨ªa cari?o, y aunque no tenga una familia con que pasar mi cumplea?os, este d¨ªa pasar¨¢. ?Por qu¨¦ has me has tendido una trampa en este d¨ªa? 1/2 Al notars miradas despectivas de todos, Beata se sinti¨® humida por culpa de Natalie, y su cordura se rompi¨®o una cuerda tensada hasta el punto de ruptura. -?Porque te odio tanto que estoy deseando que te mueras! Ricardo, sintiendo que algo iba mal, grit¨®. -?Beata, c¨¢te! Sin embargo, ya era demasiado tarde. Beata no pod¨ªa o¨ªr nada en ese momento, porque estaba demasiado enfadada, hab¨ªa perdido cabeza, y en ese momento, s¨®lo quer¨ªa rega?ar a Natalie cons pbras m¨¢s crueles. -Cada vez que te veo, no puedo dejar de sentir asco. T¨² y Mati son tan diferentes. Mati es buena en todo, ?y t¨² no eres nadaparada con Mati excepto por tu cara parecida a e! Eres rebelde y no puedes hacer nada bien. ?Eres una mancha en mi vida! -?Deber¨ªa haberte estrangdo cuando naciste! Mi indecisi¨®n te permiti¨® poner patas arriba a familia L¨®pez, por qu¨¦ no te vas al infierno¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Ricardo abofete¨® violenta y bruscamente. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. -?Pa! ?Al instante todo el sal¨®n se qued¨® en silencio! Cap铆tulo 334 Cap¨ªtulo 334 Beata se cubri¨® cara dolorida, calm¨¢ndose por fin y d¨¢ndose cuenta de lo que acababa de decir. Su mirada desconcertada se pos¨® en sus invitados, y al ver el asco y el desprecio en sus rostros, todo su cuerpo se paraliz¨® y estuvo a punto de desmayarse. Matilda sostuvo r¨¢pidamente, Mam¨¢, ?est¨¢s bien? Ricardo, a¨²n enfadado, dijo con rabia: ?D¨¦j en paz! Despu¨¦s de decir eso, gir¨® cabeza para mirar a Natalie con una mirada ligeramente avergonzada. -Natalie, lo que acaba de decir tu madre ha sido por rabia, perd¨®n. Los ojos de Natalie se llenaron de frialdad, si eran pbras de enfado o sinceras, ambos lo sab¨ªan perfectamente. Y no ten¨ªan que fingir estar en paz porque ambos no ten¨ªan nada que ver. Mir¨® a Ricardo y le dijo textualmente: -Lo que acaba de decir se?ora Jim¨¦nez, creo que todos los presentes lo han o¨ªdo ramente, se?ora Jim¨¦nez me odia tanto que no tenemos por qu¨¦ mantener contactos en el futuro. En cuanto a lo del nacimiento de Se?ora Jim¨¦nez, me quedo con donaci¨®n de m¨¦d ¨®sea que le hice a Matildao agradecimiento. A partir de ahora, familia L¨®pez y yo no tendremos nada que ver. Al ver que Natalie estaba a punto de marcharse, Ricardo detuvo r¨¢pidamente. -Natalie, el afecto no puede romperse de ninguna manera. Tu madre est¨¢ mal de cabeza. Cuando despierte, le pedir¨¦ que se disculpe contigo. Natalie dijo con fr¨ªa y firmeza: -No hace falta. No creo que se?ora Jim¨¦nez quiera disculparse conmigo, y¡­ Se?or L¨®pez, deber¨ªas alegrarte de que haya tomado iniciativa de cortarzos con familia L¨®pez, ?no? Ricardo se qued¨® hdo, un poco nervioso. ?Natalie sab¨ªa lo que el maestro de Feng Shui hab¨ªa dicho hac¨ªa m¨¢s de diez a?os? Aunque tem¨ªa que permanencia de Natalie perjudicara a familia L¨®pez, ahora que estaba con Leonardo, si se llevaba bien con e, hab¨ªa algunos proyectos que Leonardo podr¨ªa dar directamente al Grupo L¨®pez. Ricardo no quer¨ªa cortar rci¨®n con Natalie ahora de ninguna manera. -Natalie, ya que has decidido irte, no puedo detenerte, pero quiero decirte que familia L¨®pez siempre ser¨¢ tu casa, puedes regresar cuando quieras. Natalie sonri¨® y se fue sin mirar atr¨¢s, y Leonardo sigui¨®. 1 Hubo un silencio en s despu¨¦s de que se fueron, entonces Ricardo habl¨® para animar el ambiente y m¨® a Matilde y a Beata para que regresaran al estudio, 1/2 +15 BONOS Cuando cerr¨® puerta del estudio, Ricardo abofete¨® a Beata con tal fuerza que e perdi¨® el equilibrio y cay¨® al suelo. ?In¨²til! Te dijo que invitiera a Natalie a cenar en casa, ?qu¨¦ has hecho? ?Sabes que el Grupo L¨®pez tiene un gran proyecto con el Grupo Ramos, y si no lo conseguimos, el dinero del Grupo L¨®pez volver¨¢ a escasear? Beata se sent¨® en el suelo y se ri¨®o una loca. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. ¡ªJa, ja, ja¡­ Siempre te importa el Grupo L¨®pez, y para ti el Grupo L¨®pez es m¨¢s importante que todo el mundo. Ricardo, ?me arrepiento de haberme casado contigo! Al ver su expresi¨®n mani¨¢tica, Ricardo volvi¨® a enfurecerse y dijo con rab¨ªa: Si no fuera yo quien se ha esforzado por dirigir el Grupo L¨®pez estos a?os, ?podr¨ªas viviro una mujer rica? Mientras t¨² jugabas cartas y hac¨ªaspra, yo trabajaba. No s¨®lo no me has ayudado, i ahora me est¨¢s frenando! Beata se burl¨®: -Qu¨¦ bien dicho. Yo quer¨ªa salir a trabajar, t¨² dec¨ªas que deb¨ªa quedarme en casa cuidando as ni?as, porque ni?era nos cuidaba bien, ?y ahora me acusas? Trabajas duro, ?pero cuidar a ni?os no? -?Ya hace cu¨¢ntos a?os de eso? Al verlos atacarse y burse, mano de Matilda que colgaba de su costado se cerr¨® inconscientemente en un pu?o. Sin saber cu¨¢ndo, los padres que sol¨ªan estar enamorados dnte de e, se hab¨ªan puesto tan mal que ambos se atacaban cons pbras m¨¢s hirientes. Matilda sol¨ªa intentar persuadirlos, pero ahora s¨®lo se sent¨ªa molesta. Cap铆tulo 335 Cap¨ªtulo 335 ?Toc toc toc! maron a puerta y criada dijo. Se?orita, el se?or Tadeo est¨¢ aqu¨ª. Al o¨ªr eso, los dos que discut¨ªan por fin se calmaron, Ricardo m¨ªr¨® a Matilde y esboz¨® una sonrisa. ¨CMati, ve a por Tadeo, yo enseguida salgo.. Matilda asinti¨®, se dio vuelta y sali¨® del estudio. Ricardo respir¨® hondo y mir¨® enfadado a Beata, ?T¨² te arres y sal, no vuelvas a hacer el rid¨ªculo! Despu¨¦s de que Ricardo se fue, Beata llor¨® y odi¨® a¨²n m¨¢s a Natalie, ?decidi¨® dejar esta hija! En el sal¨®n, volvi¨® a animarse con llegada de Tadeo. Tadeo no val¨ªa tantoo Leonardo, pero segu¨ªa siendo objeto de hgos por el alto valor de Mansi¨®n de Armon¨ªa. Matilda se respir¨® y se acerc¨® sonriendo a Tadeo y le cogi¨® de mano, provocando un mont¨®n de envidias y celos entres chicas ricas. Sin embargo, aques chicas miraban con un ro matiz de desprecio en sus miradas porques hab¨ªa utilizado, pero ahora que Tadeo estaba all¨ª, no se atrev¨ªan a ofende. Matilda sab¨ªa ques chicas ahora estaban enfadadas con e, y se asegur¨® de que no volvieran a mirao rid¨ªculo. Tadeo se acerc¨® a su o¨ªdo, su voz era un poco grave, ¡ªVi a Leonardo y Natalie cuando ven¨ªa para ac¨¢, ?por qu¨¦ se fueron tan temprano? Matilda baj¨® los ojos y dijo: -Mi hermana dijo que estaba cansada, as¨ª que Leo pa?¨® a Property of N?)(velDr(a)ma.Org. casa. Justo despu¨¦s de decir eso, Tadeo sonri¨®. -?Ya? Es que he o¨ªdo otros rumores. Matilda lo mir¨® con frialdad en los ojos, -Se?or Ramos, tambi¨¦n dijiste que es un rumor, as¨ª que no es nada importante. ¨C Tadeo rg¨® mano y le cogi¨® barbi, con el pulgar le toc¨® losbios rojos y le dijo: Matilda, no me gustans mujeres que se pasan de listas. Espero que en el futuro no oiga que utilizas t¨¢cticas tan f¨¢ciles d¨¦ refutar para avergonzarme. Los dos se inclinaron extremadamente cerca, pareciendo que estaban flirteando, enfureciendo as chicas ricas que estaban interesadas en Tadeo. ¡ª-?De verdad que no s¨¦ por qu¨¦ a Tadeo, que es un t¨ªo tan majo, le gusta Matilde! Al notar el peligro en los ojos de Tadeo, Matilda asinti¨® con cabeza y dijo: ¨CSe?or Ramos, lo 1/2 Satisfecho, Tadeo solt¨® y cogi¨® una copa de champ¨¢n y bebi¨® un sorbo, -Antes dijiste que quer¨ªas darme una sorpresa, ahora estoy aqu¨ª, ?qu¨¦ sorpresa es? Al o¨ªr esto, Matilda se pellizc¨® inconscientementes palmas des manos, un poco nerviosa. -Se?or Ramos, ?por qu¨¦ tienes tanta prisa? La fiesta empieza pronto, ?por qu¨¦ no bamos primero? La sonrisa en los ojos de Tadeo se fue enfriando y su voz se llen¨® de sarcasmo, ¨CMatilda, ? crees que estoy tan aburrido para jugar contigo? Matilda respir¨® hondo y le mir¨®. -Bueno, sorpresa que quer¨ªa contarte es¡­ Matilda se acerc¨® a su o¨ªdo y le dijo al o¨ªdo unas pbras. De repente, el rostro de Tadeo se volvi¨® extremadamente serio. Cap铆tulo 336 Cap¨ªtulo 336 Al ver mirada g¨¦lida de Tadeo y sin alegr¨ªa en su rostro, Matilda se puso nerviosa. -?No est¨¢s contento? Tadeo hizo una mueca y gir¨® cabeza para mira, -?Crees que deber¨ªa estar feliz? Antes de que Matilda pudiera decir nada, Tadeo continu¨®, -Pedir¨¦ cita con un m¨¦dico para que abortes. La cara de Matilda palideci¨® y mir¨® a Tadeo sorprendida, -Es tu hijo, ?c¨®mo puedes ser tan cruel? Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. -Si das a luz a este ni?o tan precipitadamente, s¨®lo sufrir¨¢ cuando se entere en el futuro. Matilda se tap¨® inconscientemente barriga, dio un paso atr¨¢s, mir¨® a Tadeo y le dijo: -Me temo que no depende de ti decidir si te quedas con este ni?o o no. -?Qu¨¦ quieres decir? -Antes de dec¨ªrtelo, ya le hab¨ªa dado noticia a Josefina. De repente, Tadeo se enfad¨® y mir¨® a Matildeo si se quisieraer. -Matilda, ?te atreves a ponerme una trampa! Matilda levant¨®s cejas, sonri¨® fr¨ªamente y dijo pbra por pbra: Si no hubieras elegido entrar en esa habitaci¨®n, esto no habr¨ªa pasado. ?No me tendi¨® una trampa? Entr¨® deliberadamente en aque habitaci¨®n para hacer creer a Josefina que era v¨ªctima y obtener m¨¢s herencia de Josefina. -?Te vas a arrepentir! -?Qui¨¦n se va a arrepentir? Con este ni?o, tus posibilidades de ganar tambi¨¦n son mayores, ? no? Tadeo hizo una mueca y no dijo nada, sin saber lo que estaba pensando. Por otra parte, Beata acababa de arrerse y sal¨ªa del estudio cuando vio a Ricardo y a una mujer que se dirig¨ªan sigilosamente hacia el jard¨ªn trasero. Se sobresalt¨® y se apresur¨® a seguirlos. Como no se atrevi¨® a seguirlos demasiado de cerca, no pudo o¨ªr nada, s¨®lo los vio entrar en el cenador y decir algo, y luego mujer se march¨® primero. Beata permaneci¨® un rato en oscuridad, sin salir a enfrentarse cara a cara con Ricardo, decidiendo buscar a alguien para investigar en secreto. Conoc¨ªa a todos los invitados de hoy, pero a mujer no hab¨ªa visto nunca, y mujer parec¨ªa tener menos de treinta a?os. Por forma en que ambos haban, probablemente se conoc¨ªan desde hac¨ªa mucho tiempo. Ricardo sentado en el cenador estaba en un dilema en este momento, se asust¨® mucho cuando sali¨® de su estudio y vio a Linda Gruel que ven¨ªa a fiesta. Menos mal que no tra¨ªa a Javiel con Esta vez, sin embargo, Linda hab¨ªa venido s¨®lo para interrogarle sobre cu¨¢ndo neaba resultaba molesto. divorciarse. Le cost¨® pedi irse, pero resultaba molesto. El Grupo L¨®pez segu¨ªa inestable, ser¨ªa una tonter¨ªa divorciarse de Beata en este momento, primero ten¨ªa que encontrar manera de tranquilizar a Linda. Esta noche, familia L¨®pez estaba cada uno preocupado con sus propios problemas, y no le importaba fiesta. Love Cuando Natalie y Leonardo salieron de familia L¨®pez, Leonardo not¨® que Natalie estaba un poco deca¨ªda y consol¨®: tu cumplea?os, s¨¦ feliz. ¨C Natalie gir¨® cabeza para mirarle y sonri¨®: -?Qui¨¦n dice que estoy de mal humor? Ahora estoy contenta. Su rci¨®n con familia L¨®pez hab¨ªa estado en un estado de confusi¨®n antes, despu¨¦s del incidente de esta noche, gente de familia L¨®pez no deber¨ªa volver a acudir a e. Justo cuando terminaba de har, Leonardo le estrech¨® mano. El calor de su palma se transmiti¨® a lorgo de de e, y su coraz¨®n, inicialmente fr¨ªo, pareci¨® calentarse. -La fiesta de cumplea?os de familia L¨®pez para ti ha terminado, m¨ªa para ti acaba de empezar. Natalie se sorprendi¨®, -?Qu¨¦ has preparado? Leonardo estaba tan tranquilo estos d¨ªas, que e pens¨® que s¨®lo le iba a pedir a Carlosprara unas joyaso regalo,o siempre hac¨ªa. que le -Primero nos vamos a casa. Al ver que no dec¨ªa m¨¢s, Natalie no sigui¨® preguntando. No tard¨® en volver al chalet, Leonardo le tap¨® los ojos a Natalie. -Cierra los ojos. ?Por qu¨¦ en secreto? Cap铆tulo 337 2/2 Cap¨ªtulo 337 -Ya ver¨¢s. Leonardo llev¨® a Natalie a sentarse en el sof¨¢ y le dijo en voz baja: -No abras los ojos, espera a que te liame. ¨C -Bien. El sonido de sus pasos se desvaneci¨®, y al cabo de un rato volvieron a ser ros. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Natalie le oy¨® poner algo sobre mesa, y luego dijo con voz fr¨ªa. -Ya puedes abrir los ojos. Natalie abri¨® los ojos lentamente, y lo primero que m¨® su atenci¨®n fue un cuenco de sopa fideos con zanahorias, torcido y un poco feo, en el que estaba tado el d¨ªa de su cumplea?os. -?Natalie, feliz cumplea?os! de Mirando los fideos de aspecto poco apetitoso, Natalie mir¨® a Leonardo inquisitivamente, -? Lo has hecho t¨²? Leonardo asinti¨®, -Bueno, prueba un poco, luego tenemos que salir. Natalie se dio cuenta de que todo el bol era un fideo. ¨C Este fideo lo has enrodo t¨², ?verdad? P Tras decir eso,s orejas de Leonardo se pusieron rojas y desvi¨® mirada, -Adivinaste mal, yo compr¨¦. Despu¨¦s de estar tanto tiempo con ¨¦l, Natalie pudo ver que se sent¨ªa t¨ªmido y no rompi¨®, termin¨¢ndose todo el fideo y luego dejando los palillos. Traserlo, Leonardo le llev¨® a Natalie a salir. -?Ad¨®nde vamos a esta hora? Leonardo mir¨® mientras conduc¨ªa, -No te preocupes, ven conmigo esta noche. Pronto llegaron al restaurante giratorio m¨¢s famoso de Monteflor, que estaba sesenta y seis pisos por encima del cielo, con vistas a todo Monteflor por noche. Tomaron el ascensor hasta el ¨²ltimo piso, donde fueron recibidos inmediatamente por el camarero. -Se?or Ramos, ya est¨¢ listo. ?Empezamos ya? Leonardo asinti¨®, -S¨ª. No hab¨ªa nadie en todo el restaurante, el camarero los llev¨® al mejor sitio para ver vista nocturna y se march¨®. Los tos servidos eran todos los favoritos de Natalie. Cuando sirvieronida, Natalie pens¨® que a¨²n quedaba m¨¢s, pero no pregunt¨®. Traser un poco, Leonardo dijo de repente: -Mira fuera. 1/2 En el momento en que Natalie volvi¨® cabeza, estall¨® en el cielo un enorme fuego artificial en forma de coraz¨®n cons pbras ¡°Feliz cumplea?os Natalie¡±. Inmediatamente despu¨¦s, los fuegos artificiales se elevaron desde todos los rincones de ciudad y explotaron en el aire, incendiando al instante el cielo nocturno. Los ojos de Natalie se abrieron un poco sorprendida, mientras cada fuego artificial explotaba cons pbras ¡°Feliz cumplea?os Natalie¡± durante media hora antes de terminar. Al ver aquellos fuegos artificiales, Natalie pens¨® en lo caros que deb¨ªan de ser. Las luces del restaurante se apagaron en cuanto cay¨® el ¨²ltimo fuego artificial. El camarero se acerc¨® empujando una tarta con una v y puso dnte de Natalie antes de marcharse. -Pide un deseo. A luz des vs, Leonardo mir¨® fijamente, con los ojos llenos de amor. Natalie asinti¨® y cerr¨® los ojos para pedir un deseo en silencio. En cuanto abri¨® los ojos, un cor apareci¨® frente a e. -Regalo de cumplea?os. E se paraliz¨® un instante y rg¨® mano para cogerlo, -Amor eterno, este cor no es¡­ Cap铆tulo 338 Cap¨ªtulo 338 Amor eterno es un cor dise?ado por un importante dise?ador de joyas para su esposa. Despu¨¦s de que su esposa falleci¨®, Amor eterno fue atesorado por ¨¦l. Mucha gente quer¨ªaprar Amor eterno, pero ¨¦l se neg¨®. Tras su muerte, el Amor eterno desapareci¨®. Natalie no tard¨® en darse cuenta de que este cor s¨®lo se parec¨ªa a Amor eterno, salvo por el material utilizado, los dem¨¢s detalles eranpletamente diferentes. ¨C -No, esto no es Amor eterno. Leonardo asinti¨®, -Bueno, el nombre de este cor es Estres. Natalie mir¨® los diamantes machacados del cor, brindo a luz y reflej¨¢ndose maravillosamente, era en efecto tan bonitoos estres. -Es precioso, gracias. -Yo te lo pongo. Leonardo cogi¨® el cor y camin¨® detr¨¢s de Natalie para pon¨¦rselo. E ya estaba arreda para noche, y el cor hac¨ªa a¨²n m¨¢s be y atractiva. A Natalie le encant¨® el cor y lo toc¨® con cari?o. Quien fuera capaz de dise?ar un cor tan bonito, deb¨ªa de ser muy bueno en el mundo del dise?o. -?Qui¨¦n dise?¨® este cor? Me gustar¨ªa conocerlo si tengo oportunidad. Los ojos de Leonardo bajaron, sin responder a pregunta. -Me alegro de que te guste. Terminaron deer y en el camino de vuelta, Natalie vio ques vas publicitarias del arc¨¦n hab¨ªan sido sustituidas pors felicitaciones de cumplea?os para e. Volvi¨® a mirar a Leonardo y le dijo seriamente: -Leonardo, gracias por lo de esta noche, me lo he pasado muy bien. Era primera vez desde que hab¨ªa vuelto a familia L¨®pez que alguien le mostr¨® un amor tan puro. -Es lo oxidado? que debo hacero tu novio, y adem¨¢s, ?no te parece que darmes gracias suena a Natalie frunci¨® losbios, con una sonrisa en los ojos, y asinti¨®: -Bueno, ya lo s¨¦. Justo despu¨¦s de volver a casa, Natalie recibi¨® una mada de Tina. -Natalie, me he enterado de que Leonardo se ha gastado mucho dinero en encender fuegos artificiales para ti hoy. Bueno, est¨¢s fuera del pa¨ªs por negocios. ?C¨®mo te enteraste? Estoy fuera del pa¨ªs, pero Leonardo ha hecho tan exageradamente. Si no lo sab¨ªa, ser¨ªa raro, ? no?Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. +15 BONOS Natalie se ri¨®. ¡ªTienes raz¨®n. -Feliz cumplea?os. Ma?ana te traer¨¦ tu regalo. Les dejo, jadi¨®s! Al colgar, Natalie guard¨® el m¨®vil y se levant¨® para darse una ducha. Por otrodo, en familia L¨®pez. Cuando termin¨® fiesta, Matilda vio sorpresa de cumplea?os que Leonardo le hab¨ªa dado a Natalie en su grupo de amigos y se enoj¨® tanto que dej¨® caer su tel¨¦fono. Todo era suyo, ?y fue Natalie quien le rob¨® a Leonardo y todo lo que se supon¨ªa que era suyo! Seguro que Natalie se arrepentir¨ªa. Beata que estaba sentada al otrodo de mesa hab¨ªa estado aturdida y ni siquiera se dio cuenta de la anormalidad de Matilda, Matilda m¨® varias veces hasta que recuper¨® el sentido. -Mati, ?qu¨¦? Pregunt¨® Matilda, -Mam¨¢, ?qu¨¦ te pasa? Llevas pensativa desde que termin¨® fiesta, ?te ha pasado algo? Beata neg¨® con cabeza: ¨CNada, estoy un poco cansada. Me voy a mi habitaci¨®n, t¨² descansa. -S¨ª. De vuelta al dormitorio, Beata se sent¨® en cama y sigui¨® pensando hasta que despert¨® el timbre de su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver que era una mada entrante de un detective privado, Beata se apresur¨® a contestar. -?C¨®mo va todo? ?D¨®nde est¨¢ ahora? -Se?ora Jim¨¦nez, el se?or L¨®pez sali¨® de casa y se fue directamente a oficina y a¨²n no ha salido. Al o¨ªr que fue a trabajar, Beata se rj¨® por fin. -Bueno, ya lo s¨¦. 2 Cap铆tulo 339 Cap¨ªtulo 339 Estaba a punto de colgar y el detective privado dijo: -El se?or L¨®pez sale ahora mismo de empresa, as¨ª que no le seguiremos. -Bueno. Beata esper¨® en casa m¨¢s de una hora, pero Ricardo no volvi¨®, empez¨® a rumiar de nuevo. Despu¨¦s de dudar un poco, m¨® a Ricardo. -?D¨®nde est¨¢s ahora? La voz de Ricardo era un poco impaciente, -Excepto en oficina ?D¨®nde puedo estar? ?Qu¨¦ te pasa? Al o¨ªr esto, Beata se enfad¨®. -Ricardo, saliste de empresa hace m¨¢s de una hora. ?D¨®nde est¨¢s trabajando? Tras unos segundos de silencio, sali¨® voz airada de Ricardo, Beata, ?has mandado a aguien para seguirme? Beata se mof¨®: ¨C ?Y qu¨¦? Me has estado mintiendo, Ricardo, ?d¨®nde est¨¢s ahora? Justo despu¨¦s, Ricardo colg¨® el tel¨¦fono. Media hora m¨¢s tarde, Ricardo lleg¨® a casa. Justo cuando volv¨ªa al dormitorio, Beata se abnz¨® sobre ¨¦l y lo agarr¨® por el cuello,o loca. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. -Ricardo, ?d¨®nde estabas? Ricardo tir¨® al suelo disgustado y le dijo: -?Tengo que informarte cuando salgo por negocios? ?Qu¨¦ est¨¢s sospechando? Beata lo mir¨® con escepticismo: -?Qu¨¦ le has dicho a esa mujer en el cenador? Esa mujer ni siquiera est¨¢ en lista de los invitados de hoy, ?qu¨¦ rci¨®n tiene contigo? Ricardo se sobresalt¨®, no esperaba que Beata le hab¨ªa visto hando con Linda. Pero pronto se calm¨® y mir¨® a Beata con enfado. -Es una de mis clientes, vino con su amiga. T¨² s¨®lo conoces as mujeres que s¨®lo saben divertirse, ?ro que no conoces! Ante eso Beata se sinti¨® esc¨¦ptica, -?Es verdad? Ricardo mir¨® impaciente, ?Si no me crees, olv¨ªdalo! Tengo mucho trabajo, ?no tengo tiempo para har contigo! Despu¨¦s de decir eso, dio vuelta y se fue. Beata le mir¨® fijamente a espalda y no baj¨® cabeza hasta que Ricardo desapareci¨®, Ricardo, jes mejor has dicho verdad!) Al d¨ªa siguiente, a hora de salida del trabajo, Natalie recibi¨® de repente una mada de Bryan. 1/2 -Natalie, ?est¨¢s libre esta noche? Me gustar¨ªa invitarte a cenar. El restaurante que hab¨ªan concertado era un local privado, yo era hora punta de noche, Natalie ya llevaba media hora de retraso sobre hora acordada cuando lleg¨®. Al entrar en el cuarto privado y ver a Bryan, se disculp¨® r¨¢pidamente: -Lo siento, llego tarde. Bryan sonri¨® cordialmente, -No pasa nada, no tengo prisa. Tras decir eso, le entreg¨® una caja a Natalie, Regalo de cumplea?os, a ver si te gusta. Natalie abri¨® caja, dentro hab¨ªa una pulsera de jade, s¨®lo con ver el color costaba al menos unos cuantos millones de dres. E frunci¨® el ce?o, Este regalo de cumplea?os es demasiado caro. Al ver que e no quer¨ªa aceptarlo, Bryan dijo: -No es caro. Si no fuera por ti, ahora mismo no podr¨ªa estar aqu¨ª cenando contigo. Natalie frunci¨® losbios, segu¨ªa sin quererlo, pero conoc¨ªa bien el car¨¢cter de Bryan, asinti¨® y lo acept¨®, decidiendo darle un regalo de precio simr en su cumplea?os. ¡ªPide t¨²ida que quieras. Natalie cogi¨® el men¨², -Hoy me has dado un regalo tan caro, esta vez te invito. Bryan no se neg¨® y asinti¨® con cabeza, -Bueno. En el cuarto privado que estaba muy cerca, Matilda y Tadeo estaban sentados uno frente al otro. Haban del beb¨¦ de Matilda, pero era evidente que cosa no iba bien. Tadeo se mostraba indiferente, -?Qu¨¦ tengo que hacer para que te deshagas de este beb¨¦? Cap铆tulo 340 Cap¨ªtulo 340 Matilda le mir¨® con rostro inexpresivo, -?Qu¨¦ puedo tener si aborto al beb¨¦? Tadeo se mof¨®, -?Nada, pero te arrepentir¨¢s si te quedas con el beb¨¦! -Es cosa m¨ªa, si te atreves a hacerle da?o, ?seguro que se lo digo a Josefina! El rostro de Tadeo se torn¨® extremadamente adusto, y mir¨® fijamente a Matildeo si quisiera matar. -?Matilda, c¨®mo te atreves! Matilda levant¨®s cejas y le mir¨® fr¨ªamente a los ojos. Al cabo de un rato, Tadeo se levant¨® y se march¨®. La sofocante frialdad del cuarto privado desapareci¨® y Matilda se sinti¨® por fin aliviada. Se toc¨® barriga inconscientemente, este ni?o era su mayor carta de negociaci¨®n, ?deb¨ªa darlo a luz! Tras sentarse un rato m¨¢s en el cuarto privado, Matilda se levant¨® para marcharse y, justo cuando llegaba a puerta, vio que Natalie y Bryan sal¨ªan juntos del cuarto privado de enfrente. Estaban chando, as¨ª que no vieron. Matilda volvi¨® a entrar en el cuarto privado, cerr¨® puerta apenas un resquicio tras de s¨ª y, al ver que Natalie y Bryan sal¨ªan juntos, sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil y tom¨® unas fotos r¨¢pidamente. Iba a envi¨¢rss a Leonardo, pero cambi¨® de idea en el momento de envias. Guard¨® el m¨®vil. A primera hora de ma?ana siguiente, noticia de que Bryan, estre de cine, ten¨ªa una rci¨®n se convirti¨® en trending. El informante no s¨®lo ten¨ªa fotos, sino tambi¨¦n un v¨ªdeo. En el v¨ªdeo, Bryan cuidaba muy bien de Natalie. Aunque Natalie aparec¨ªa en un mosaico, se ve¨ªa ramente cara de Bryan. La noticia incendi¨® inmediatamente Inte, con casi todo el mundo prestaba atenci¨®n, y los m¨¢s tristes eran los fans de Bryan. -Oh Dios m¨ªo, me va a dar un paro card¨ªaco. En todos estos a?os, los paparazzi nunca le sacaron una fotoiendo con ninguna mujer, yo hab¨ªa pensado que no le gustabans mujeres, ?pero resulta que fui una ingenua! Voy a llorar¡­ Yo tambi¨¦n quiero cenar con Bryan¡­ Tengo tanta envidia. ?Qu¨¦ mujer le gustar¨ªa a Bryan? ?E debe haber salvado gxia en su vida pasada! -?Debo encontrar a mujer que nos rob¨® a Bryan! ?Bryan es para todos nosotros! Mientras discut¨ªan en inte, Natalie, protagonista, no sab¨ªa nada. Acaba de despertarse y arrug¨® el ce?o cuando vio una docena de madas de Tina. Justo cuando iba a ma, m¨® Tina. -Tina, ?qu¨¦ pasa? ?Cenaste anoche con Bryan? Natalie extra?ada de c¨®mo lo sab¨ªa, -Bueno, ?qu¨¦ pasa? -La foto de Bryan y t¨² se colg¨® en inte, aunque los paparazzi te mosaquearon, pero ahora los internautas est¨¢n difundiendo fren¨¦ticamente noticia de que Bryan est¨¢ enamorado, y todo el mundo est¨¢ buscando qui¨¦n es persona que cen¨® con Bryan. Natalie era agente, y sab¨ªa de gravedad del asunto, y r¨¢pidamente dijo: Lo s¨¦, te dejo. Colg¨® el tel¨¦fono y enseguida marc¨® el n¨²mero de Bryan. Son¨® voz cansada de Bryan.. -Natalie, he visto noticia en inte. No te preocupes, me encargo yo. -?Qu¨¦ va a hacer tu empresa al respecto? Tras unos segundos de silencio, Bryan dijo: -La empresa decidi¨® arar que s¨®lo somos amigos, y luego pidi¨® a mi agente que tuiteara que estaba all¨ª. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Esta es forma m¨¢s f¨¢cil y eficaz de solucionarlo. -Vale, lo entiendo. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie se levant¨® y baj¨®s escaleras, y vio a Leonardo sentado en el sof¨¢ con una mirada g¨¦lida, mand¨ªb tensa y obviamente de mal humor. Natalie camin¨® hasta sentarse a sudo, apret¨® losbios y luego dijo: -Sobre lo de anoche, puedo explicar. La g¨¦lida mirada de Leonardo erao una poza profunda y fr¨ªa, tan fr¨ªa hasta m¨¦d. Cap铆tulo 341 Cap¨ªtulo 341 -Natalie, me pediste que mantuviera distancia con Matilda, pero ?Bryan y t¨²? Natalie frunci¨® el ce?o, -No es lo mismo, definitivamente no pasar¨¢ nada entre Bryan y yo. Justo cuando termin¨® de har, Leonardo se mof¨®. ¨CAs¨ª que no conf¨ªas en m¨ª y me pides que conf¨ªe en ti, ?es eso? -No es eso lo que quise decir, yo¡­ Leonardo interrumpi¨® antes de que pudiera terminar frase. -No tienes que explicarme. No te lo voy a volver a preguntar y voy a hacero si no hubiera pasado nada. Tras decir eso, Leonardo se levant¨® y se fue. Natalie mir¨® a su espalda, dud¨® unos segundos, y lo persigui¨® para detenerlo antes de que entrara en el coche. -Bryan me invit¨® a cenar anoche para darmes gracias por haberle salvado. Leonardo mir¨® a los ojos con expresi¨®n g¨¦lida y dijo: -Si ¨¦se era el ¨²nico motivo, ?por qu¨¦ no dijiste que ibas a cenar con ¨¦l cuando me maste? Su mirada presionada hizo que Natalie frunciera el ce?o inconscientemente, -Me temo que entendiste mal porque antes tuviste un problema con Bryan. -Les fotografiaban los paparazzi, ?esto no hizo que entendiera mal? Tras unos segundos de silencio, Natalie baj¨® mirada, -Lo siento. Leonardo no dijo nada m¨¢s y subi¨® a su coche para marcharse. lo A lorgo del d¨ªa, Natalie estuvo un poco distra¨ªda en el trabajo, Tina lo not¨® y fue a su oficina a busca cuando sali¨® del trabajo. Natalie, ?qu¨¦ te pasa hoy? Has estado distra¨ªda, ?por lo que pas¨® ayer al ser fotografiada cenando con Bryan? Natalie frunci¨® losbios y suspir¨®: -Es por esto, pero no todo. Tina dud¨®, ?Por qu¨¦ no entiendo lo que dices?. -No le cont¨¦ a Leonardo que iba a cenar con Bryan ayer, no cre¨ª que se publicar¨ªa en inte. Tina: Tina dijo: Por qu¨¦ no le contaste a Leonardo, si hubiera sido yo, tambi¨¦n lo habr¨ªa malinterpretado. Siempre pens¨® que le gusto a Bryan por eso no quer¨ªa que me pusiera en contacto con Bryan, pero yo s¨®lo trato a Bryano un amigo y no se lo dije porque no quer¨ªa que lo malinterpretara. Tina mir¨® con impotencia: -Eres estruendosa en el trabajo, ?c¨®mo puedes ser tan est¨²pida 1/2 Natalie mir¨® y dijo con amargura, -No tiene sentido seguir con este asunto ahora, ?qu¨¦ puedo hacer para que no se enfade? -P¨ªdele disculpas. T¨²etiste el error, ro que debes arrerlo. Cuando Tina se fue, Natalie se qued¨® pensando un rato y m¨® a Leonardo. Pasaron varias madas hasta que Leonardo contest¨®, con voz fr¨ªa. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. -?Ocurre algo? -Bueno, ?a qu¨¦ hora sales del trabajo? Te veo all¨ª. Tras unos segundos cado, Leonardo contest¨®. -Tengo que trabajar hasta muy tarde esta noche. Si necesitas algo, puedes dec¨ªrmelo por tel¨¦fono. -Vengo y hamos cara a cara. Sin dar a Leonardo oportunidad de negarse, Natalie colg¨® el tel¨¦fono. Media hora despu¨¦s, Natalie lleg¨® al Grupo Ramos, y justo cuando entraba en el vest¨ªbulo, vio a Carlos de pie en recepci¨®n. Se?orita L¨®pez, el presidente est¨¢ reunido y me ha pedido que lleve al despacho. Tras llevar a Natalie al despacho de Leonardo, Carlos le sirvi¨® un vaso de agua y sigui¨® con sus asuntos. Natalie esper¨® m¨¢s de dos horas, ten¨ªa tanta hambre que no pod¨ªa levantarse, hasta que termin¨® reuni¨®n de Leonardo. Al abrir puerta y ver a Natalie sentada en el sof¨¢, detuvo sus pasos y se acerc¨® a Natalie y se sent¨®, dici¨¦ndole fr¨ªamente: -?Qu¨¦ quer¨ªas decirme? Cap铆tulo 342 Cap¨ªtulo 342 -Sobre lo de anoche, es culpa m¨ªa por no hab¨¦rtelo contado. Lo siento. Leonardo mir¨® cado, sus ojos estaban oscuros, no sab¨ªa lo que estaba pensando. Sin recibir su respuesta, Natalie continu¨®: -?Qu¨¦ tengo que hacer para que no te enfades? Al ver que segu¨ªa sin decir nada, Natalie se levant¨® y fue a sentarse a sudo, cogi¨¦ndole de mano le dijo: -No te enfades, ?vale? Leonardo no estaba muy enfadado, y cuando vio que Natalie le miraba con una ligera inclinaci¨®n de cabeza, desapareci¨® rabia. Le cogi¨® barbi y bes¨® hasta que el cuerpo de Natalie se puso fl¨¢cido y se ech¨® en sus brazos antes de solta, y le dijo contra frente: -?S¨®lo esta vez! Natalie asinti¨®, -?De acuerdo, prometo que no pasar¨¢! -Tengo una reuni¨®n m¨¢s tarde, el ch¨®fer te llevar¨¢ a casa. Natalie se sinti¨® un poco decepcionada, ¨C Vale. ¡ª En cuanto Natalie se fue, Leonardo le dijo a Carlos en su oficina: -Bloquea a Bryan porpleto. Carlos frunci¨® el ce?o, -Se?or Ramos, Bryan parece tener una rci¨®n con Familia Guzm¨¢n de Imperialia, as¨ª que no creo que haya manera de bloquearlo. -?Entonces retira todas sus series que va a interpretar! -Bueno, ya entend¨ª. En los siguientes d¨ªas, debido a ques rciones p¨²blicas del equipo de Bryan eran muy eficientes, b¨¢sicamente ya nadie mencion¨® el asunto de que Bryan ten¨ªa una rci¨®n. Sin embargo,o se retiraron algunos de los anuncios de Bryan y se sustituy¨® por otro actor en una serie, el agente estaba de mal humor. Pidi¨® a muchas personas y le dijeron: Bryan deber¨ªa pensar si hab¨ªa ofendido recientemente al Grupo Ramos. El agente lo entendi¨®, y al parecer Leonardo estaba advirtiendo a Bryan por fotograf¨ªa. -Bryan, d¨¦jalo, Natalie y Leonardo se gustan, es in¨²til que sigas insistiendo. Bryan sonri¨® impotente,o si hara consigo mismo, -Me rend¨ª hace mucho tiempo. En el momento en que vio a Leonardo cortar el salvavidas para salvar a Natalie sin dudarlo y ser arrastrado por corriente junto con Natalie, supo que ¨¦l y Natalie nunca estar¨ªan juntos en esta vida. El agente lo mir¨®, pero al final no dijo nada y le palme¨® suavemente el hombro. -Aunque se rematabans series, el director Hugo acaba de ponerse en contacto conmigo. para decirme que tien¨¦ una serie con el tema de los atletas, y ¨²ltimamente has aprendido a nadar. Creo que es muy adecuado para ti, ?por qu¨¦ no lo aceptas? 12 Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Tras pensar un rato, Bryan asiniti¨®: -De acuerdo. Todo el mundo pensaba que hab¨ªa aprendido a nadar porque casi se ahog¨® en inundaci¨®n. S¨®lo ¨¦l mismo sab¨ªa que no quer¨ªa experimentar esa sensaci¨®n de ver a su amor siendo arrastrado por una inundaci¨®n y no pod¨ªa hacer nada al respecto. Justo cuando se calmaba el asunto de Bryan, de repente otra persona revel¨® que mujer que hab¨ªa cenado con Bryan era Natalie, y tambi¨¦n puso una foto de Natalie. En foto, ropa de Natalie era exactamente misma que de mujer que cena con Bryan en el v¨ªdeo, incluso el bolso que llevaba era el mismo. En cuanto se public¨® foto, volvi¨® a ser el primer trending. Pronto, informaci¨®n de Natalie se public¨® en Inte. -Natalie se perdi¨® a infancia, recogi¨® su familia a los diecis¨¦is a?os y desde entonces se dedica a robars cosas de su hermana. He o¨ªdo que incluso le rob¨® el novio a su hermana. ?Una mujer as¨ª no merece ni lustrarle los zapatos a Bryan! -?Bryan es ciego? ?Por qu¨¦ le gusta! -Natalie debe ser que sedujo a Bryan. ?No tiene l¨ªmites, y el novio que rob¨® de su hermana no satisface! Cap铆tulo 343 Cap¨ªtulo 343 Los internautas estaban maldiciendo, alguien averigu¨® el n¨²mero de tel¨¦fono de Natalie y no paraba de enviarle mensajes que maldec¨ªan. Natalie cancel¨® su tarjeta telef¨®nica ypr¨® una nueva. Pronto se descubri¨® que persona que hab¨ªa dado noticia era uno de los dise?adores de MY y Tina lo despidi¨® de inmediato. Despu¨¦s de que informaci¨®n de Natalie saliera a luz, no importaba c¨®mo lo explicara parte de Bryan, nadie se lo crefa, algunos fans incluso rega?aron a Bryan. A Bryan no le import¨® en absoluto el abuso de los internautas, pero no quer¨ªa afectar a Natalie. Busc¨® a su agente y le dijo con mirada g¨¦lida: ¡ª?Env¨ªa una carta de abogado a todos los propagadores de rumores! ?Contacta con Twitter para que borren losentarios! El agente estaba muy ocupado con este asunto, y dijo impotente: -Tu base de fans es enorme, aunque el equipo trabaje horas extras para borrar losentarios, es in¨²til, no hay forma de contrr el asunto. -?As¨ª que s¨®lo puedo ver c¨®mo acosan cibern¨¦ticamente? El agente suspir¨®, -Por ahora parece que s¨ª. No debes intervenir y dar explicaciones ahora o s¨®lo te saldr¨¢ el tiro por cta, lo mejor que puedes hacer ahora es no responder. Bryan derrib¨® si que ten¨ªa aldo de una patada de rabia, el enfado y impotencia no se redujeron. Cogi¨® su tel¨¦fono y abri¨® el chat de Natalie, hab¨ªa tantas cosas que quer¨ªa decir,s tecleaba pero luegos borraba, y finalmente envi¨® una disculpa. Natalie respondi¨® r¨¢pidamente. [No es culpa tuya. Descansa un poco y no mires el m¨®vil durante un rato, ya lo solucionar¨¦] Bryan quiso preguntarle c¨®mo iba a resolverlo, pero despu¨¦s de dudar un rato, no pregunt¨®. Para Natalie, este asunto no ten¨ªa ning¨²n efecto sobre e, segu¨ªa trabajando y saliendo aer, se mostraba tan tranqu que Tina no se lo pod¨ªa creer. -Natalie, ?de verdad est¨¢s bien? Natalie se sinti¨® un poco impotente, Tina se lo hab¨ªa preguntado muchas veces despu¨¦s de sus fotos se publicaran en Inte. que Realmente no me importa y no me molesta. Es que he estado tan ocupada ¨²ltimamente que no quiero ocuparme de eso. Tina frunci¨® el ce?o, -Pero esto no se puede dejar sin resolver, empez¨® por culpa de Bryan, y ahora ¨¦l y su empresa se escondeno codornices, dej¨¢ndote s para que sufrass consecuencias. Ahora si ¨¦l y su empresa dan explicaciones, s¨®lo conseguir¨¢n ques cosas se descontrolen, y alguien lo solucionar¨¢ pronto. No te preocupes, 1/2 +15 BONOS -?Leonardo? -S¨ª. Content from N?velDr(a)ma.Org. Debido a esto, Leonardo ha estado muy fr¨ªo durante los ¨²ltimos d¨ªas, orden¨¢ndole que mantendr¨ªa distancia con Bryan en el futuro, y Natalie tuvo que aceptar. Poco despu¨¦s, empezaron a retirarse los trendings. Al principio, era s¨®lo que no pod¨ªa encontrarlos, pero no mucho despu¨¦s de eso, el sistema de Twitter se estrell¨®, y tard¨® tres horas en recuperarse. Twitter emiti¨® oficialmente una deraci¨®n diciendo que se trataba de mantenimiento del sistema, sin embargo, aquellos que segu¨ªan a Bryan y Natalie descubrieron que mientras no se pudieran enviar los mensajes ys pbras sobre Natalie y Bryan, aunque se escribieran con espacios o armon¨ªas, no funcionaban. De repente gente empez¨® a ir a cuenta oficial de Twitter y aentar que eso era lo que se manten¨ªa. Sin los posts y el trending, se calm¨® un poco pol¨¦mica. Matilda segu¨ªa burl¨¢ndose de Natalie en los posts, pero ahora estaba tan enfadada que ni siquiera comi¨® su almuerzo cuando vio que todos los posts hab¨ªan desaparecido. Estaba s en su habitaci¨®n, enfadada, y de repente son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver que era Leonardo, a Matilde se le saltaron los p¨¢rpados de repente. Cap铆tulo 344 Cap¨ªtulo 344 Tras dudar un rato, Matilda contest¨®. -Leo, me mas de repente, ?hay¡­? Antes de que pudiera terminar frase, le interrumpi¨® Leonardo. ¡ªMatilda, mi advertencia, tomasteo o¨ªdos sordos? Su voz estaba llena de frialdad, incluso a trav¨¦s del tel¨¦fono m¨®vil, Matilda pod¨ªa sentir lo enfadado que estaba en ese momento. Matilda se mordi¨® elbio inferior, sabiendo que ¨¦l deb¨ªa tener pruebas para decir eso, dijo nerviosa. -Leo, lo hago por tu bien. Leonardo se burl¨®, ¨CInculpar a Natalie por mi propio¨Cbien¡­ ya te dije que dejaras en paz. Al o¨ªr que Leonardo defend¨ªa a Natalie, Matilda se puso celosa y furiosa, y respir¨® hondo varias veces para calmarse. ¨C Si e no hubiera cenado en secreto con otro hombre, yo no habr¨ªa tenido oportunidad de inculpa, ?no? Despu¨¦s de decir eso, Leonardo se qued¨® cado. Matilda sab¨ªa que hab¨ªa dado en el punto sensible de Leonardo, y continu¨®: -Leo, al principio quer¨ªa enviartes fotos despu¨¦s de haces, pero cre¨ª que ten¨ªa que darle una li¨®n, as¨ª que envi¨¦s fotos a los paparazzi. Los paparazzi tambi¨¦n dijeron verdad, Natalie cen¨® con Bryan, ?no? Sin saber cu¨¢nto tiempo tard¨® en llegar voz fr¨ªa de Leonardo. -?La pr¨®xima vez no te lo perdonar¨¦! Colg¨® el tel¨¦fono despu¨¦s de decirlo. Matilda sujet¨® el tel¨¦fono y sonri¨® con maldad. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. ?Parece que Leonardo no se f¨ªa mucho de Natalie. Al menos lo que dije tuvo alg¨²n efecto en ¨¦l, de lo contrario no habr¨ªa terminado as¨ª.?¡· Tal vez ¨¦l tambi¨¦n pens¨® que e ten¨ªa raz¨®n. Por tarde, despu¨¦s del trabajo, Leonardo fue a recoger a Natalie. En el camino de vuelta, ambos estaban un poco cados. Cuando llegaron al chalet, Natalie dijo por fin: -Se?or Ramos, gracias por lo de inte. Leonardo asinti¨® con indiferencia. Esta vez, siempre sinti¨®o si tuviera una espina vada en carne, no le dol¨ªa mucho, pero no dejaba de recordarle actitud defensiva y desconfianza de Natalie hacia ¨¦l. Intentaba ignorarlo, pero siempre lo recordaba sin querer, haci¨¦ndole preguntarse si 1/2 Si era antes de que Natalie pidiera el divorcio, ¨¦l era muy consciente de que le gustaba, pero ahora¡­ No estaba tan seguro. De vuelta al chalet, despu¨¦s de cenar, Leonardo se fue a su estudio a seguir trabajando y Natalie estaba a punto de volver a su dormitorio cuando, de repente, recibi¨® una mada del agente de Bryan. -Se?orita L¨®pez, no quer¨ªa molesta, pero los recientes anuncios y cboraciones de Bryan han sido todos inexplicablemente cancdos, y una nueva serie de televisi¨®n de que tanto me cost¨® har ayer ha recibido hoy orden de cambiar su reparto, y de seguir as¨ª, carrerao actor de Bryan se ir¨¢ al traste. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Algo que ver con cena que tuvimos juntos? Aunque afectara a Bryan, no ser¨ªa tan grave. El agente le cont¨® a Natalie todass noticias que hab¨ªa recibido recientemente, incluyendo el hecho de que Bryan ofendi¨® al Grupo Ramos. Natalie se qued¨® cada unos segundos y lentamente dijo: -Ya lo s¨¦, voy a resolver este asunto. Sientos molestias. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie se qued¨® un rato sentada en el sal¨®n y luego se levant¨® para ir al estudio. No m¨® a puerta y entr¨® empujando. Leonardo estaba en una videoconferencia. Al ver expresi¨®n fr¨ªao el hielo de Natalie, frunci¨® el ce?o, dijo a c¨¢mara que reuni¨®n se suspend¨ªa durante diez minutos y cerr¨® el ordenador. -?Qu¨¦ pasa? Cap铆tulo 345 2/2 Cap¨ªtulo 345 Natalie lo mir¨® fr¨ªamente y dijo: Los recientes anuncios de Bryan y su nueva serie de televisi¨®n han sido cancdos, ?has hecho t¨²? Los ojos de Leonardo se enfriaron al o¨ªrlo, -?Me est¨¢s interrogando por ¨¦l? -Resp¨®ndeme, ?s¨ª o no? -S¨ª. Aunque ya sab¨ªa esta respuesta, en cuanto oy¨®, Natalie sinti¨® que el pecho se le ahogaba por un momento. Se mordi¨® elbio inferior y dijo, pbra por pbra: -?Por qu¨¦ haces esto? Ya te he explicado que Bryan y yo s¨®lo cen¨¢bamos juntos. ?Por qu¨¦ intentas arruinar su carrera? La expresi¨®n de Leonardo se tens¨®. -Natalie, ?qui¨¦n es tu novio? ?Ahora discutes conmigo por un extra?o? -Es mi amigo. ?Cu¨¢ndo puedes respetarme? Si no conf¨ªas en m¨ª, ?por qu¨¦ me propusiste empezar de nuevo? Aques pbras encendieron porpleto ira de Leonardo, que se ech¨® a re¨ªr, y cada pbra parec¨ªa dejar caer astis de hielo por su rostro. -?Confiar? ?Alguna vez has confiado en m¨ª? Si estuvo en contacto con Matilda, Natalie pens¨® que hab¨ªan hecho algo malo. Content from N?velDr(a)ma.Org. Ahora que se limitaba a darle una li¨®n a Bryan, estaba impaciente por interrogarleo si fuera un pecador mortal. Al ver frialdad y ira en los ojos de Leonardo, Natalie cerr¨® los ojos y dijo lentamente: -Es verdad¡­ Ninguno de nosotros conf¨ªa en el otro desde que volvimos a estar juntos. Mientras pase algo, nos sospechamos, ?crees que podemos continuar as¨ª? Cuando e termin¨® de har,s emociones en los ojos de Leonardo fuerono una marea que retrocede, volvi¨¦ndose al instante oscuras y profundas. -Desde el d¨ªa en que volvimos a estar juntos, quer¨ªas decir esto, ?verdad? Natalie respir¨® hondo y dijo: -Puede que no seamos adecuados estar juntos, separ¨¦monos. De repente, el estudio se sumi¨® en un fr¨ªo sofocante, y temperatura descendi¨® r¨¢pidamente hasta el punto de congci¨®n,o si estuvi¨¦ramos en un mundo nevado. Despu¨¦s de unrgo rato, dijo Leonardo con una voz fr¨ªa. -Por fin has dicho lo que quer¨ªas. Natalie apret¨® losbios, mir¨® a Leonardo y dijo: ¡ªS¨ª. Desde que salimos juntos, pens¨¦ que no nos llevar¨ªamos bien, y que continuar ser¨ªa una tortura para ambos. Leonardo dijo burl¨®n, -Entonces, qui¨¦n te conviene, ?Bryan? Parece que soy yo quien te retiene. Natalie frunci¨® el ce?o, -No siempre involucres a otras personas, ?vale? Esto es entre nosotros. -Bien. Nadie m¨¢s. No acepto que rompamos. -?Qu¨¦ sentido seguir? Se?or Ramos, espero que podamos llevarnos bien. Leonardo mir¨® enojado, -Tengo trabajo que hacer, por favor vete. ¡ª +15 BONOS Natalie dijo, Leonardo, cuando dije que terminamos, te estaba avisando, no pidiendo permiso. Recojo mis cosas y me voy ahora mismo, ?ya est¨¢! Tras decir esto, Natalie se dio vuelta y se march¨® directamente. En el momento en que puerta del estudio se cerr¨®, Leonardo tir¨® todos los papeles del escritorio al suelo, con un semnte sombr¨ªo y terrible. Natalie empaquet¨® r¨¢pidamente sus cosas y condujo a Bah¨ªa de los Olmos. Sabiendo que se hab¨ªa peleado con Leonardo, Tina vino a hacerlepa?¨ªa. -Se hab¨ªan reconciliado, ?no? ?Por qu¨¦ de repente quieren romper? Natalie se sent¨® en el sof¨¢ y dijo: -No es repentina, en el momento en que volv¨ª con ¨¦l, sab¨ªa que ¨ªbamos a romper. En el pasado, e y Leonardo pudieron estar juntos durante tres a?os porque e toleraba a Leonardo sin ninguna queja, pero ahora ni siquiera quer¨ªa dar un paso atr¨¢s cuando ten¨ªa conflictos con Leonardo. Aunque le gustara mucho, se desgastar¨ªa poco a poco en estas peleas interminables. Tina frunci¨® el ce?o, -?Est¨¢s segura de que realmente quieren separarse? Cap铆tulo 346 Cap¨ªtulo 346 Natalie neg¨® con cabeza, -No lo s¨¦. Tina no persuadi¨® demasiado por su rci¨®n y se qued¨® con e un rato y luego regres¨®. Durante semana siguiente, Natalie y Leonardo no volvieron a verse y no mantuvieron ning¨²n contacto en el m¨®vil,o si hubieran desaparecido del mundo del otro. Natalie m¨® al agente de Bryan y se sinti¨® aliviada alprobar que el trabajo de Bryan hab¨ªa vuelto a normalidad. Por otrodo, Matilda ha estado mucho m¨¢s tranqu ¨²ltimamente, qued¨¢ndose en casa todos los d¨ªas excepto para ir a trabajar. Beata tampoco sal¨ªa, y todos los d¨ªas volv¨ªa a su habitaci¨®n despu¨¦s de cenar, ni siquiera para ver su serie favorita. Matilda not¨® su anormalidad y una noche, despu¨¦s de cenar, pidi¨® a Beata que se sentara en el sof¨¢. -Mam¨¢, ?qu¨¦ te pasa ¨²ltimamente? ?Por qu¨¦ ya no sales a jugar as cartas ni vas depras, y vuelves a tu dormitorio todos los d¨ªas despu¨¦s de cenar? Beata neg¨® con cabeza: -Estoy bien, s¨®lo que ¨²ltimamente estoy un poco cansada, as¨ª que descanso en casa. En cuanto al enga?o de Ricardo, Beata decidi¨® cont¨¢rselo a Matilda cuando tuviera pruebas concretas, de lo contrario s¨®lo har¨ªa que preocuparse. Al ver que Beata se negaba a har, Matilda s¨®lo pudo asentir con cabeza, -De acuerdo. ? Debes contarme lo que sea! ¡ª -Lo s¨¦. Cuando Beata se hubo ido a su habitaci¨®n, Matilda se dispon¨ªa a dar un paseo por el jard¨ªn y recibi¨® una mada de su secretaria. -Se?orita L¨®pez, me pidi¨® que investigara a MY. He averiguado una cosita, ahora le env¨ªo informaci¨®n. Matilda levant¨® una ceja, no ten¨ªa prisa por salir a pasear, y dijo: -Bien. Pronto recibi¨® un correo electr¨®nico en su buz¨®n. Despu¨¦s de leer el contenido del correo, Matilda se burl¨®: ¡ª?Esta vez MY estar¨¢ definitivamente acabado! Justo cuando Matilda fantaseaba con quiebra de MY, Gis le envi¨® una foto. [Mati, este es tu prometido, ?verdad? ?Por qu¨¦ se est¨¢ quedando con Nina?] Matilda hizo clic en fot¨®, Nina y Tadeo estaban sentados a frente en una cafeter¨ªa. Nina miraba a Tadeo con un amor indisimdo en los ojos. La mano de Matilda apretando su tel¨¦fono se tens¨® involuntariamente. Aunque Tadeo no le 1/2 Pero pens¨® en Nina trabajarido en MY, y ten¨ªa un puesto importante. Si pudiera utilizar a Nina, sin duda pir¨ªa a Natalie desprevenida. Se le ocurri¨® un n. Medio mes despu¨¦s, el lunes por ma?ana. cuando Natalie lleg¨® a oficina, Tina entr¨® corriendo. This belongs to N?velDrama.Org. -Natalie, MY ha sido denunciado, ?y parece que esta vez va en serio! Natalie frunci¨® el ce?o, ¡ª?Qu¨¦ est¨¢ pasando? -Uno cliente llevaba ropa dise?ada por MY y sufri¨® una grave alergia que le provoc¨® un shock, y a¨²n est¨¢ en s de reanimaci¨®n. Su familia ya ha publicado este asunto en Inte, causando un gran impacto en nuestra empresa. -?C¨®mo es posible que ropa de nuestra empresa provoque alergias? -No estoy segura, seg¨²n investigaci¨®n del hospital es as¨ª. Cap铆tulo 347 Cap¨ªtulo 347 Natalie dijo inmediatamente: -Ahora ven al hospital conmigo, lo mejor es recuperar ese vestido para hacerles pruebas. Cuando llegaron al hospital, vieron que ya hab¨ªa un mont¨®n de periodistas dnte del hospital, todos esperando para entrevistar a los familiares de paciente que sufri¨® un shock al¨¦rgico. Natalie pidi¨® inmediatamente al ch¨®fer que diera vuelta hasta puerta trasera y entrara en s por puerta de atr¨¢s. hab¨ªa La seguridad del hospital ya hab¨ªa del paciente a entrada de s. ado a los periodistas y ahora s¨®lo estaban los familiares Al saber que Natalie y Tina eran de MY, madre del paciente se agit¨® de inmediato y se abnz¨® sobre Natalie y Tina para golpeas, pero fue detenida por otros miembros de familia. -C¨¢lmate, mi hermano a¨²n est¨¢ en el quir¨®fano. Si golpeas a alguien, ?no iremos a raz¨®n! La mujer se sacudi¨® mano con rabia y se?al¨® a Natalie, maldiciendo: -?Si le pasa algo a mi hijo, tienen que pagar! ?Por su culpa, desalmados, le han hecho da?o a mi hijo! ?Mi pobre hijo! Natalie se acerc¨® a mujer, con cara de disculpa. -H, ?tiene ropa que llevaba puesta? Nos gustar¨ªa devolv¨¦rs y proba, si realmente es problema de MY, ?sin duda asumiremos responsabilidad! Sin embargo, mujer no lo acept¨® y se mof¨®: -?Llevarse ropa para que destruyan? No me f¨ªo de ustedes, ?encontraremos una tercera organizaci¨®n que pruebe! This belongs to N?velDrama.Org. Natalie se qued¨® cada unos segundos y asinti¨® con cabeza, -Hemos recuperado ropa La mujer mir¨® enfadada: ¡ª?Deber¨ªa rezar para que mi hijo est¨¦ bien, de lo contrario denunciar¨¦ a tu empresa aunque pierda todo el dinero! Tina frunci¨® el ce?o, a¨²n no hab¨ªan salido los resultados des pruebas y ya dijeron que deb¨ªa de haber algo mal en ropa de MY, lo que enfureci¨®. Desde el ¨²ltimo incidente cons ts, todass prendas de MY cumpl¨ªan normas estrictas, era absolutamente imposible que alguien sufriera un shock al¨¦rgico. Estaba a punto de replicar, pero Natalie le hizo un gui?o para que se cara. Natalie dijo unas pbras para consrles y se llev¨® a Tina. En el coche, Tina le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ no me has dejado har? La situaci¨®n era tal que si hubieras dicho algo, se habr¨ªan emocionado m¨¢s. Ve primero a apurar los resultados des pruebas de ropa y ya haremos del resto. Tina asinti¨®, -Okay. A ma?ana siguiente, temprano, llegaron los resultados des pruebas. No se hab¨ªa detectado ninguna sustancia en ropa recuperada que pudiera hacer al¨¦rgico al paciente. Tras leer el informe de prueba, Natalie dijo: -Pide al departamento de rciones p¨²blicas lleve el informe de prueba a los familiares del paciente, sean amables y eviten conflictos innecesarics. que Despu¨¦s de que Tina se fuera, Natalie abri¨® su ordenador, estaban maldiciendo a MY, e incluso involucraban que Natalie cen¨® con Bryan. Despu¨¦s de mirarlo un rato, Natalie tom¨® nota de unas cuantas que ramente especban maliciosamente y ses env¨ªa al director de rciones p¨²blicas, pidi¨¦ndole que averig¨¹e qu¨¦ est¨¢ pasando. Por otrodo, en el despacho del presidente del Grupo Ramos. Carlos le cont¨® a Leonardo lo de ropa de MY que hab¨ªa provocado que gente fuera hospitalizada por alergias, y parec¨ªa un poco preocupado: -Dicen que muchos periodistas fueron a MY a buscar a se?orita L¨®pez, no s¨¦ si se?orita L¨®pez est¨¢ en peligro. Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente y le dijo: -?Est¨¢s libre? Si tan preocupado por e, puedo darte vacaciones para que vaya a ver. Carlos neg¨® r¨¢pidamente con cabeza, -No hace falta, seguridad de MY deber¨ªa ser capaz de proteger a se?orita L¨®pez. Los empleados del Grupo Ramos lo hab¨ªan pasado mal en el ¨²ltimo medio mes, y ahora todos acud¨ªan al despacho del presidente con miedo y temor, dejando que Carlos le entregara los documentos. Leonardo entreg¨® a Carlos los documentos firmados, -Env¨ªalos al director del departamento. -Bien. Cuando Carlos se march¨®, Leonardo dej¨® los documentos en mano y abri¨® su ordenador para buscars noticias sobre MY. Despu¨¦s de leer un rato, se enfad¨® much¨ªsimo e inmediatamente se levant¨® y sali¨® de oficina para dejar que Carlos preparara el coche para ir a MY. Cap铆tulo 348 Cap¨ªtulo 348 Por otrodo, un mont¨®n de gente ya se hab¨ªa reunido abajo en empresa MY, todos gritando para que MY hiciera justicia. Todas estas personas fueron convocadas por familia del paciente con alergias severas, y parec¨ªan atrevidoso mafias. -?Que salga responsable! ?O tendremos que entrar! -S¨ª, deber¨ªan haber pensado en esto cuando hicieron tal ropa. ?Si sigues escondi¨¦ndote, tendremos que entrar a fuerza! -?Sal! ?Dile a tu jefa que salga! Gritaban y vociferaban mientras se abr¨ªan paso a empujones dentro del MY, y los guard¨ªas de seguridad no pod¨ªan detenerlos. Ruyman conoc¨ªa situaci¨®n e inmediatamente fue a informar a Natalie. -Se?orita L¨®pez, llevar¨¦ al aparcamiento subterr¨¢neo. ?Salga primero!. Natalie respondi¨® con calma: -No, ma a polic¨ªa. Ruyman no esperaba que e estuviera tan tranqu cuando gente estaba a punto a subir, frunci¨® el ce?o y dijo: -Se?orita L¨®pez,s consecuencias ser¨¢n inimaginables si sube esa gente, ?yo llevar¨¦ primero! -Ruyman, haz lo que digo. Estar¨¦ bien. Al ver que e insisti¨®, Ruyman m¨® a polic¨ªa. Cuando Ruyman se march¨®, Natalie dej¨® los papeles en mano, con los ojos fr¨ªos. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Una familia normal no reunir¨ªa a tanta gente en tan poco tiempo para causar problemas en MY, parec¨ªa que se trataba de una conspiraci¨®n contra MY. Pensando en esto, sac¨® inmediatamente su tel¨¦fono m¨®vil y marc¨® el n¨²mero de Tina. -?Ve inmediatamente a investigar con qui¨¦n han contactado los familiares del paciente con alergia, cuanto antes! Al colgar el tel¨¦fono, Natalie cogi¨® el documento y sigui¨® ley¨¦ndolo,pletamente ajena a los que ven¨ªan a armar jaleo.. Media hora m¨¢s tarde, sin esperar a que gente de MY para solucionar el asunto, el l¨ªder hazo un gui?o a los que estaban a sudo y gente empez¨® a irrumpir. -?Hoy tengo que sacar a jefa de MY! ?Voy a hacer justicia! -?Abajo los malvados capitalistas! ?Abajo los vampiros! La gente se apresur¨® a entrar en MY y destrozaron directamente el mostrador de recepci¨®n, luego tomaron el ascensor directo a nta superior. 1/2 Pronto llegaron al despacho del presidente de MY, y Ruyman entr¨® corriendo en el despacho, cara se puso nca al ver al grupo enfervorizado. ¨C?Se?orita L¨®pez, suben los agitadores! Natalie levant¨® vista al ver a un grupo de hombres en puerta del despacho con aspecto amenazador. El l¨ªder se sorprendi¨® al ver a Natalie sentada en su escritorio observ¨¢ndolos tranqumente. ? No deber¨ªa estar asustada? ?Por qu¨¦ tan tranqu? LAMEN Se burl¨®, Natalie, hiciste que mi hermano estuviera ena en s ahora, y no admites que alergia de mi hermano se desencaden¨® porque llevaba ropa de MY. ?C¨®mo crees que deber¨ªa ser soluci¨®n? Natalie mir¨® a Ruyman, que detr¨¢s de m¨ª. ya temba de miedo, y dijo sin expresi¨®n: -Ruyman, qu¨¦date El hombre se burl¨®, -?Ya est¨¢s muerta, y sigues pensando en los dem¨¢s, realmente tengo que darte una Una doon! Hombres, ?dale! de hombres se arremolinaron hacia Natalie. Ruyman intent¨® detenerlos, pero Natalie lo arrastr¨® tras e. Al instante, e derrib¨® al primero para precipitarse al suelo con un golpe por encima del hombro. Todos se congron, el l¨ªder fue el primero en reionar, -?Pongan toda su fuerza en ello! ? Todos juntos! Cinco minutos despu¨¦s, los hombres yac¨ªan en el suelo, todos magudos e hinchados, y el l¨ªder del grupo era el que m¨¢s gem¨ªa. Ruyman, de pie detr¨¢s de Natalie, se qued¨® at¨®nito. Sab¨ªa que Natalie hab¨ªa practicado kung fu, pero no esperaba que fuera tan poderosa. Cap铆tulo 349 Cap¨ªtulo 349 No vio c¨®mo Natalie hizo que aquellos hombres se tumbaran. Natalie se acerc¨® a los hombres y les dijo con expresi¨®n g¨¦lida: ?Qui¨¦n les ha ordenado venir? El l¨ªder ten¨ªa el ojo amoratado yisura de boca hinchada, neg¨® con cabeza asustado al oirlo. -No¡­ Nadie, s¨®lo queremos que se haga justicia por mi hermano¡­ Natalie hizo una mueca de desprecio y levant¨® lentamente mano. El hombre se asust¨® tanto que rg¨® mano y se cubri¨® cara, le temba voz mientras dec¨ªa: No¡­ No me pegues, te digo¡­ te digo¡­. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. vse dad Temndo, le dijo que hab¨ªa recibido una transferencia de una persona misteriosa pidi¨¦ndole que trajera a alguien para causar problemas hoy, y el hombre mir¨® a Natalie con miedo. -Se?orita¡­Se?orita L¨®pez, le he dicho todo lo que s¨¦, usted¡­ No vuelva a pegarme¡­ El aspecto asustado del hombre en ese momento contrastaba con su arrogancia anterior. Si no fuera porque hab¨ªa visto antes su mirada agresiva, Ruyman ya habr¨ªa simpatizado con ¨¦l. Natalie baj¨® mano, -?Si descubro que me has mentido, te mato! El hombre estaba a punto de llorar. -Lo que he dicho es cierto, te lo garantizo con mi personalidad. Natalie se levant¨® y vio a dos hombres de pie en puerta del despacho, levant¨® los ojos y se qued¨® hda al verlos. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? E y Leonardo no hab¨ªan estado en contacto en los ¨²ltimos quince d¨ªas, desde que e le dijo que iba a romper. Su repentina aparici¨®n frente a e hizo sentiro si estuviera en trance. Leonardo no respondi¨® a sus pbras y camin¨® r¨¢pidamente a sudo para sujetarle mu?eca. Despu¨¦s deprobar que no estaba herida se rj¨®. -He visto ens noticias que han venido a MY a causar problemas, casualmente estaba por el barrio, as¨ª que he venido a echar un vistazo. Carlos, que le segu¨ªa, casi se ri¨® al o¨ªr lo que dijo, era evidente que le preocupaba que e, por eso vino corriendo desde el Grupo Ramos, y ¨¦l no lo admiti¨®. Natalie asinti¨® con cabeza y dijo tranqumente: -Bueno, estoy bien. Ve a trabajar, polic¨ªa no tardar¨¢ en llegar. Los ojos de Leonardo se venga polic¨ªa. ecieron y dijo con voz grave: -No tengo prisa, me ir¨¦ cuando Natalie quiso negarse, pero no quer¨ªa discutir con Leonardo dnte de tanta gente, as¨ª que apret¨® losbios y no dijo nada. Pronto lleg¨® polic¨ªa. 1/2 Estaban confusos cuando vieron situaci¨®n, -?Qu¨¦ est¨¢ pasando aqu¨ª? Natalie se acerc¨®, ¨C Se?or, ellos est¨¢n aqu¨ª para causar problemas, pueden llev¨¢rselos. -?Qui¨¦n les ha pegado? -Yo, pero fue en defensa propia. Polic¨ªa: Los hombres: Tras unos segundos de silencio, polic¨ªa se llev¨® a los que causaban problemas y a Natalie a comisar¨ªa para que deraran. Leonardo tambi¨¦n fue, pa?¨® a Natalie todo el tiempo mientras deraba, as¨ª que deraci¨®n de Natalie se hizo r¨¢pidamente, en menos de una hora, salieron deisar¨ªa. En puerta deisar¨ªa, le dios gracias a Leonardo. Cuando se dispon¨ªa a coger un taxi, Leonardo agarr¨® bruscamente de mu?eca. -?Por qu¨¦ no me avisaste? Natalie intent¨® soltarse pero no pudo y tuvo que mirarle con el ce?o fruncido. -Se?or Ramos, cre¨ª que hab¨ªamos roto. Cap铆tulo 350 Cap¨ªtulo 350 En lo que dijo de romper, no estuve de acuerdo. Natalie se mordi¨® elbio inferior, Dije que no importaba si estabas de acuerdo o no. -Lo siento. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Natalie se sobresalt¨® y mir¨® a Leonardo sorprendida, sin esperar que se disculpara. ¨CHice mal en bloquear a Bryan, no te enfades, ?vale? Al mirar los ojos oscuros de Leonardo, el coraz¨®n de Natalie se sinti¨®o si algo lo hubiera desplumado suavemente, ysisuras de susbios se fruncieron inconscientemente. Leonardo mir¨® seriamente, esperando su respuesta. En este momento, el m¨®vil de Natalie son¨® de repente. Al ver que era Tina, se apresur¨® a contestar. Sin saber lo que dijo, Natalie se puso seria. Colg¨® el tel¨¦fono y mir¨® a Leonardo: -Ha pasado algo en empresa, tengo que ir. Leonardo no pidi¨® responder de inmediato y asinti¨®: -Te pa?o. Natalie empuj¨® puerta del coche y estaba a punto de salir, Leonardo dijo. -Te recojo por noche. Su movimiento para salir del coche se detuvo un momento, y luego dijo en voz baja: ¡ªBien. Despu¨¦s de que Natalie entr¨® en MY, Leonardo pidi¨® al conductor que condujera al Grupo Ramos. Cuando Natalie sali¨® del ascensor, Tina se acerc¨® nerviosa. -Natalie, ya se haprobado, no hay ninguna anomal¨ªa ens personas que el cliente y su familia contactaron en los ¨²ltimos d¨ªas, y familia del cliente se neg¨® a entregarnos ropa para que analiz¨¢ramos, y ahora ya est¨¢n negociando con los abogados y no aceptan resolver el asunto en privado, parece que est¨¢n decididos a demandar a MY. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo: -En ninguna des prendas que recuperamos se detect¨® sustancia que provoc¨® alergia a ese cliente, no ganar¨¢n aunque presenten una demanda. ¨C Tina asinti¨®, Eso es lo que me parece extra?o, y no tienen prisa por remar,o si s¨®lo quisieran darle importancia. -Bueno, vuelve t¨². Yo voy a pensar qu¨¦ puedo hacer. En oficina, Natalie se lo pens¨® mucho y decidi¨® ir al hospital. Cuando lleg¨® a puerta de s, Natalie vio que no hab¨ªa nadie, salvo hermana de 18 a?os del cliente. Al ver a Natalie, e se resisti¨® y le dijo enfadada: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? ?Te parece poco que mi hermano est¨¦ sufriendo? Ya no podemos pagar los gastos m¨¦dicos de mi hermano, ?si mi hermano muere, ustedes son los asesinos! 1/2 FIS BONC Natalie se acerc¨® tranqumente a e, -Siempre y cuando nos des ropa de tu hermano para que analicemos. No importa cu¨¢l sea el resultado, MY pagar¨¢ los gastos m¨¦dicos de tu hermano. Rosa mir¨® fr¨ªamente, -S¨¦ que quieres recuperar ropa para destruirs pruebas. Mi mam¨¢ dijo, si no te damos, y este asunto se convierte en un gran problema, mi hermano recibir¨¢ una compensaci¨®n. Natalie no se enfad¨® y dijo despacio: -Pero en todass prendas que retiramos no se detect¨® sustancia que hizo al¨¦rgico a tu hermano. Sus equipos de pruebas, por supuesto los resultados son suyos. No creo ni una pbra de lo que digas. Al ver que no lo acept¨®, Natalie se qued¨® cada un rato. -Toda ropa es del mismo lote, no podr¨ªa haber un problema de calidad tan grande con una ropa, y tambi¨¦n es mucha casualidad que tu hermano sea al¨¦rgico a ese tinte, y que esta ropa est¨¦ sobrecargada con el tinte que le da alergia a tu hermano. Ir a juicio no le servir¨¢ de nada a tu hermano, lo que m¨¢s necesita ahora son los gastos m¨¦dicos, ?no? Bas¨¢ndose en los resultados de investigaci¨®n de los ¨²ltimos d¨ªas, Natalie ya estaba bastante segura de que alergia de ese cliente no deb¨ªa tener nada que ver con MY. El tinte que le hizo al¨¦rgico, con toda probabilidad, alguien a?adi¨® ese tinte a ropa despu¨¦s de que hab¨ªaprado ¨¦l. Pero Natalie no estaba segura de si era v¨ªctima o c¨®mplice. Rosa se mordi¨® elbio inferior, sabiendo muy bien que lo que dec¨ªa Natalie era cierto, aunque no quisiera admitirlo. No quer¨ªa entregarle ropa a Natalie as¨ª tan f¨¢cil. Cap铆tulo 351 Cap¨ªtulo 351 Natalie no ten¨ªa prisa y le entreg¨® una tarjeta de visita. -Si cambias de opini¨®n, puedes marme cuando quieras. Despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta y se fue. Al llegar a oficina, Natalie recibi¨® una mada de Tina. Natalie, ?d¨®nde est¨¢s? Han venido unos directivos de marca y quieren rescindir nuestro contrato. Natalie apret¨® inconscientemente el m¨®vil y dijo: -Llegar¨¦ a empresa dentro de media hora. -Bueno. Cuando Natalie entr¨® en s de recepci¨®n, gente de marca ya esperaba impaciente, y en cuanto vio, uno de ellos se mof¨®. -Se?orita L¨®pez, est¨¢ tan ocupada que no es f¨¢cil ve. Ignorando el sarcasmo de su tono, Natalie se dirigi¨® al asiento principal, hizo que Ruyman enviara los documentos a los gerentes y dijo con calma: -Todav¨ªa quedan seis meses para que venza el contrato. Si quieren rescindir el contrato ahora, seg¨²n el contrato, tendr¨¢n que pagar tres veces indemnizaci¨®n por el incumplimiento. Al o¨ªrlo, el hombre dio un golpe en mesa y dijo enfadado. -Se?orita L¨®pez, no puedes hacer esto. Usted debe saber muy bien raz¨®n por que cancmos nuestro contrato con MY, MY ha afectado a nuestra imagen de marca. ?Tiene que agradecernos por no remar! La persona que habl¨® se maba Fern¨¢ndez Rumi, director de proyectos de MoCo, marca nacional de primer nivel en el centroercial de Monteflor. Natalie sonri¨® y dijo fr¨ªamente. Gerente Rumi, verdad es que no s¨¦ cu¨¢l es el motivo. ?Me lo cuentas? Fern¨¢ndez mir¨® fr¨ªamente, -Se?orita L¨®pez, no tiene sentido que finja no saberlo, no quiero avergonzarnos a todos. Natalie lo mir¨® con calma, y dijo, pbra por pbra: -Dije que est¨¢ bien rescindir el contrato, pero tienen que pagarlo. -?T¨²! Fern¨¢ndez mir¨® con los dientes apretados, -Se?orita L¨®pez, se sabe muy bien en Monteflor que los tintes de MY provocaron un shock al¨¦rgico a un cliente, que se encuentra ingresado en UCI, y que MY ha afectado a nuestra imagen de marca, por lo que tenemos derecho a rescindir el contrato sin indemnizaci¨®n, ?tal yo se recoge ramente ens condiciones del mismo! Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Natalie dijo con calma: -Gerente Rumi, parece que no hay un desece en este asunto. ?No es demasiado pronto para sacar conclusiones precipitadas? Al ver que Natalie no se asustaba, Fern¨¢ndez se puso furioso. Se?orita L¨®pez, le aconsejo que acepte rescindir el contrato ahora, de lo contrario, cuando MY pierda el caso, ?MoCo no se limitar¨¢ a rescindir el contrato! Fern¨¢ndeznz¨® una amenaza indisimda, incluso con bu y desprecio. Sin embargo, Natalie no se amedrent¨® y dijo con una sonrisa: -Entonces, Gerente Rumi, venga a rescindir el contrato despu¨¦s de que el tribunal haya dictado sentencia. Al ver que actitud de Natalie era tan decidida, Fern¨¢ndez estaba enfadado y no pod¨ªa desahogarse, se levant¨® y mirando a Natalie le dijo: Se?orita L¨®pez, recuerde lo que ha dicho hoy. ?Se arrepentir¨¢ muy pronto! Tras esto, Fern¨¢ndez se march¨® enfadado. Los dos gerentes ya sab¨ªan que era imposible que MY aceptara rescindir el contrato hoy, tambi¨¦n se marcharon con Fern¨¢ndez. Mientras s de recepci¨®n volv¨ªa a quedar en silencio, Tina mir¨® a Natalie preocupada y le dijo: Natalie, hoy hemos ofendido a estas marcas. Si MY pierde el caso, seguro que pedir¨¢n a MY que pague una indemnizaci¨®n, y entonces p¨¦rdida ser¨¢ mayor. Quer¨ªa decir que ser¨ªa mejor aceptar rescindir el contrato ahora, para evitar m¨¢s problemas. Ya tenemos m¨¢s problemas, ?no? No tienes que preocuparte por este asunto, que alguien siga a los padres de No¨¦l. Tina asinti¨®, De acuerdo. Tras solucionar el asunto, Natalie volvi¨® a oficina para seguir trabajando. Fern¨¢ndez fue rechazado por Natalie, cuanto m¨¢s lo pensaba, m¨¢s se enfadaba y decidi¨® darle una li¨®n a Natalie. Pronto, alguien public¨® que MY hab¨ªa rechazado rescindir su contrato cons marcas. Cap铆tulo 352 Cap¨ªtulo 352 MY es demasiado desvergonzada, ?no? La empresa tuvo un esc¨¢ndalo tan grande y a¨²n as¨ª se neg¨® a rescindir el contrato con los socios, ?est¨¢ tratando de arrastrar as marcas hacial abajo? ¨C?Oh, noprar¨¦ ninguna ropa hecha por MY en el futuro, peroprar¨¦ ropa a partir de ahora de estas marcas que han propuesto rescindir sus contratos! -?MY va a quebrar? ?C¨®mo pueden hacer algo as¨ª? Pronto, Natalie se enter¨®. La cara de Ruyman era seria mientras dec¨ªa: ¨CSe?orita L¨®pez, esto ha disparado a¨²n m¨¢ss noticias sobre alergia de nuestro cliente. Ahora los internautas nos echan pestes ys ventas de ropa de MY caen r¨¢pidamente. Sin embargo Natalie no se inquiet¨®, s¨®lo asinti¨® con cabeza y dijo: -Lo s¨¦. No te preocupes, vete a trabajar. Ruyman frunci¨® el ce?o, -Se?orita L¨®pez, lo mejor que puede hacer ahora es convocar una rueda de prensa para arar este asunto. Content from N?velDr(a)ma.Org. Natalie lenz¨® una mirada, -Ararlo ahora, ?alguien se lo va a creer? Y es verdad que rechac¨¦ cai¨®n del contrato. Los internautas son libres de decir lo que quieran, ?puedo carlos a todos? Tras unos segundos de silencio, Ruyman no dijo nada m¨¢s y se dio vuelta para marcharse. Cuando Natalie estaba a punto de trabajar, su tel¨¦fono se ilumin¨® de repente con un mensaje de Leonardo. [?Necesitas ayuda con lo de inte?] [No, puedo solucionarlo yo misma.] A lorgo del d¨ªa, varios ionistas acudieron a Natalie por el asunto, e no vio a ninguno de ellos, y le dijo a Ruyman que les dijera que hicieran lo que tuvieran que hacer, que no se preocuparan por el asunto de inte. Antes de irse del trabajo, Natalie pidi¨® a Nina que viniera a su despacho y le pregunt¨® c¨®mo iban los dise?os. Se?orita L¨®pez, s¨®lo he terminado mitad. Los nuevos dise?adores no cumplen mis expectativas y necesitan formaci¨®n. Natalie asinti¨®, Bien, dame primero los dise?os terminados y ver¨¦ si necesitan modificarse. -Vale. Despu¨¦s de darle los dise?os a Natalie, Nina dijo con caut: ¨CSe?orita L¨®pez, ?qu¨¦ va a hacer con lo de inte? Nadie pens¨® que a Natalie no le importaba, ahora MY ha sido rega?ada. E hab¨ªa ayudado a 1/2 El movimiento de Natalle de mirar el dise?o se detuvo por un momento, luego levant¨® los ojos para mirar a Nina. chi Tu trabajo es dibujar el dise?o lo antes posible, no tienes que preocuparte de nada m¨¢s, Nina se congel¨® un momento pero asinti¨®: 81, entiendo, Antes de salir del trabajo, Natalle termin¨® de ver todos los dibujos de Nina y tambi¨¦n descubri¨® algunos detalles para modificarse. Escane¨® los dise?os en su ordenador y quiso volver por noche para revisarlos en casa. Natalie recogi¨® sus cosas y baj¨®. Cuando vio el coche de Leonardo esperando en acera, detuvo sus pasos y se acerc¨® lentamente. Tras sentarse en el coche, Leonardo pregunt¨®: -?Qu¨¦ quieres cenar esta noche? A pesar de haber decidido reconciliarse con ¨¦l, Natalie se sent¨ªa un poco inc¨®moda en ese momento despu¨¦s de m¨¢s de medio mes sin harse. -Lo que t¨² quieras. Bien. Leonardo reserv¨® un restaurante, y despu¨¦s de pedir, ambos se quedaron un poco cados. Un rato despu¨¦s, Leonardo dijo: -Si quieres que te ayude ens cosas de MY, me dices. -Vale. Despu¨¦s de terminarida, cuando estaba a punto de irse, Leonardo mir¨® de repente y dijo: Puedes volver a casa esta noche. Natalie baj¨® los ojos y quiso negarse, pero pens¨¢ndolo mejor, asinti¨® con cabeza: -De acuerdo. Leonardo llev¨® al chalet de Bah¨ªa de los Olmos para recoger ropa y art¨ªculos de aseo antes de conducir a Royal. Cuando volvieron a Royal, Natalie estaba en el sal¨®n revisando el dise?o con el ordenador. Al ve bostezar mientras repasaba, Leonardo le dijo: Descansa y revisa ma?ana, ?vale? ¨C Natalie neg¨® con cabeza, -No, todav¨ªa tengo dos citas de negocios ma?ana, as¨ª que no tendr¨¦ tiempo si no lo reviso esta noche. Cap铆tulo 353 Cap¨ªtulo 353 Se qued¨® observ¨¢nd en silencio durante unos segundos, Leonardo fue a cocina y le prepar¨® un caf¨¦, coloc¨¢nd sobre mesa antes de ir a ducharse. Cuando sali¨® del ba?o, Natalie se hab¨ªa quedado dormida sobre mesa. Surga cabellera oscura le cubr¨ªa mayor parte de cara, revndo s¨®lo susbios rosa ro y su delicada barbi. Leonardo se acerc¨® a e y levant¨® con ternura. Un aromr lleg¨® a su nariz, ys manos de Leonardo se apretaron inconscientemente. Natalie no estaba tan dormida y se despert¨® cuando Leonardo acost¨®. -Uy¡­ ?Cu¨¢ndo me he dormido? E mostraba confusi¨®n de una durmiente reci¨¦n despertada, sus ojos ros portaban un encanto mortal. Leonardo baj¨® cabeza para besa y disfrutar de su belleza. Al final del beso, ambos estaban un poco tensos. Natalie agarraba a Leonardo por el cuello y se sonrojaba un poco. Hasta que se calm¨®, Leonardo solt¨® a Natalie, dijo con voz un poco baja, -Duerme. Natalie se levant¨® de cama, -Voy a guardar el dise?o revisado. -Voy yo, t¨² descansa. -Bueno. En ma?ana del tercer d¨ªa despu¨¦s de darle a Rosa su tarjeta, Natalie recibi¨® una mada de e. Se encontraron en un caf¨¦, y Rosa, con aspecto cansado, dijo enseguida: -Necesito cien mil dres. Natalie se sorprendi¨® y enarc¨®s cejas: -?Aceptaste darme ropa? Rosa se mordi¨® elbio inferior y sac¨® de su bolso una bolsa de pl¨¢stico que conten¨ªa un retal de t. -Este es un trozo de t que cort¨¦ de esa ropa, no puedo darte toda ropa, tengo miedo de que te eches atr¨¢s. Oy¨® que el m¨¦dico les dec¨ªa a sus padres que si no pagaban los gastos m¨¦dicos, su hermano ser¨ªa dado de alta a fuerza hoy mismo, por eso hizo este trato con Natalie. This belongs to N?velDrama.Org. Al ver caut en los ojos de Rosa, Natalie asinti¨®: -Bien. Natalie sac¨® directamente su m¨®vil y transfiri¨® el dinero a Rosa, Rosa le entreg¨® t y se levant¨® para marcharse directamente. 1/2 415 BOHOS Al llegar a MY, Natalie le pidi¨® a Tina que llevara a analizar, y el resultado fue que el tinte al que No¨¦l era al¨¦rgica jestaba miles de veces por encima del l¨ªmite! Tina acudi¨® a Natalie a primera hora tras recibir los resultados y parec¨ªa furiosa, -?Es imposible que esto haya ocurrido a menos que ropa se defara sinvar despu¨¦s de ponerle el tinte! Adem¨¢s, MY encontr¨® un tinte de sustituci¨®n el a?o pasado y hace tiempo que dej¨® de utilizarlo, ?s¨®lo que no lo ha anunciado al p¨²blico! ?En ninguna des prendas recidas de MY se haprobado presencia de al¨¦rgenos porque cambiaron el tinte el a?o pasado! Al ver que Natalie estaba tranqu, Tina pregunt¨®: -?Convocamos una rueda de prensa? Natalie neg¨® con cabeza: -No hay prisa, sigue vigndo a los padres de No¨¦l. Si pasa algo, av¨ªsame. -Bien. Cuando Tina se march¨®, Natalie mir¨® el informe de prueba, pensando en qui¨¦n estaba impulsando todo esto. Su primera sospecha fue Esplendor Bordado, guerra de precios les hab¨ªa costado m¨¢s de 1,4 millones de dres, y seguramente estar¨ªan buscando una oportunidad para vengarse. Con este incidente de alergia, los padres de No¨¦l le hicieron creer que alguien estaba presionando deliberadamente para que esto ocurriera. Hacer una rueda de prensa o mar a polic¨ªa ahora s¨®lo alertar¨ªa al criminal. Si cre¨ªa que MY era impotente, podr¨ªa rjarse para que e pudiera encontrar a esta persona. Pensando en esto, Natalie se puso seria. Por otrodo, Matilda se sinti¨® satisfecha al ver ques cosas se estaban enconando en Inte y que la ropa de MY hab¨ªa sido retirada des estanter¨ªas por grandes marcas. > Cogi¨® el m¨®vil y marc¨® el n¨²mero de Tadeo, sonriendo: -Se?or Ramos, ?est¨¢s libre para cenar esta noche? Cap铆tulo 354 Cap¨ªtulo 354 shotary Tadeo frunci¨® el ce?o y dijo: No tengo tiempo. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Matilda sonri¨®: -Te vi reunido con Nina, dise?adora de MY. Ante eso voz de Tadeo se volvi¨® fr¨ªa, -?Qu¨¦ quieres decir? -S¨®lo quiero cenar contigo. Env¨ªa hora y el lugar al m¨®vil de mi secretaria. Tras decir esto, Tadeo colg¨® directamente el tel¨¦fono. Matilda enarc¨®s cejas, ¨¦l era realmente despiadado, ellos eran una parejaprometida, incluso e estaba embarazada. As siete de tarde, Tadeo lleg¨® puntual al restaurante. Con una mirada g¨¦lida, se sent¨® frente a Matilda y le dijo: -Matilda, odio que gente me amenace. Matilda sonri¨® sin miedo. -Pero has venido. Tadeo mir¨® y le dijo: -?De verdad s¨®lo quer¨ªas cenar conmigo? -ro que no. Te mo para celebrarlo contigo. -?Celebrar qu¨¦? -ro que celebramos lo de MY. El incidente de MY est¨¢ por todas partes. No me digas que no te has enterado. Tadeo frunci¨® el ce?o, -?T¨² hiciste eso? Matilda asinti¨®, -S¨ª, ahora deber¨ªas creer en mi habilidad, ?verdad? Tadeo se mof¨®, -Est¨²pida, esa cosa no causar¨¢ da?os sustanciales a MY. -As¨ª que por eso estamo aqu¨ª. Tadeo se sorprendi¨®, -?Qu¨¦ quieres hacer? -Por lo que s¨¦, le gustas a Nina, y es dise?adora de MY. TAN Los ojos de Tadeo se fueron enfriando poco a poco, mirando a Matilda con gesto adusto. Matilda le sirvi¨® un vaso de vino y sonri¨®: -?Quieres escuchar mi n? Natalie regres¨® del trabajo al chalet y recibi¨® una mada de Tina. -?Natalie, hay noticias del detective privado que vig a los padres de No¨¦l! Nunca adivinar¨¢s con qui¨¦n se han reunido esta tarde los padres de No¨¦l. -?Con qui¨¦n? 1/2 -?Fern¨¢ndez! Natalie frunci¨® el ce?o mientras sorb¨ªa su agua: -?Est¨¢s segura? ¡ªBueno, no s¨¦ de qu¨¦ haron, ?pero Fern¨¢ndez les dio a los padres de No¨¦l una tarjeta bancaria cuando se fue! Ya veo, que siga vigndo. Al colgar, Natalie no entend¨ªa por qu¨¦ Fern¨¢ndez ten¨ªa algo que ver con esto. Poco despu¨¦s, su m¨®vil volvi¨® a sonar. Lo cogi¨® y Rosa estaba llorando. -?Por favor, ayuda a mi hermano! Cuando Natalie lleg¨® al hospital, enfermera estaba dando el alta a No¨¦l y Rosa se agarr¨® a cama y no dej¨® que tocara a No¨¦l. La enfermera no pod¨ªa hacer nada, -Se?orita Guillermo, su familia puede pagar los gastos m¨¦dicos pero no lo har¨¢. Las camas del hospital est¨¢n apretadas, no podemos poner en el pasillo a los pacientes que pueden pagar, as¨ª que ser¨¢ mejor que haga venir a su familia y se lleve a su hermano. ¡ª?No, seguro que puedo pagar los gastos m¨¦dicos! ?S¨®lo dame un d¨ªa m¨¢s! No, medio d¨ªa, antes del mediod¨ªa de ma?ana, ?definitivamente los pagar¨¦! Lo hab¨ªa dicho varias veces, enfermera no le cre¨ªa, pero en realidad no pod¨ªa echarlos, por eso estaban en un callej¨®n sin salida. Cap铆tulo 355 Cap¨ªtulo 355 Natalie se par¨® en puerta yprendi¨® situaci¨®n. Entr¨® en s y dijo: -?Cu¨¢nto se debe por gastos m¨¦dicos? Yo pago. La enfermera y Rosa giraron cabeza al mismo tiempo, y cuando vio a Natalie, Rosa,o si hubiera visto un salvavidas, se levant¨® apresuradamente y se arrodill¨®. -?Por favor, si puede ayudar a mi hermano, yo hago lo que sea! Natalie ayud¨® a levantarse y pag¨® todos los gastos m¨¦dicos pendientes y le pregunt¨® a Rosa: -Te di cien mil dres esta ma?ana, ?por qu¨¦ no los usaste para pagar los gastos m¨¦dicos? Rosa apret¨® los dientes con rabia y dijo: Las facturas de hospitalizaci¨®n de mi hermanos tiene mi padre, le transfer¨ª el dinero para pagar. Pero despu¨¦s de recibir el dinero, hab¨ªa dicho que no pagar¨ªa ni un c¨¦ntimo m¨¢s por mi hermano y que quer¨ªa que se muriera. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ son tan crueles tus padres? -Mi hermano fue adoptado por mis padres, y luego mis padres me parieron a m¨ª, quer¨ªan deshacerse de mi hermano, pero ten¨ªan miedo de que los vecinos les rega?aran, as¨ª que se quedaron finalmente con mi hermano. -Pero trataban mal a mi hermano, a menudo le pegaban. Muchas veces le dije a mi hermano que se fuera de casa, pero me dijo que quer¨ªa protegerme mientras crec¨ªa. Tengo el aviso de universidad y pronto podremos escapar de este lugar asfixiante, pero mi hermano sufri¨® de repente un shock al¨¦rgico y est¨¢ inconsciente en UCI¡­ Natalie le entreg¨® una servilleta y le dijo despacio: -Todo va a salir bien. Rosa se sec¨®s l¨¢grimas y se atragant¨®, -En realidad adivin¨¦ que lo que le pas¨® a mi hermano no tiene nada que ver con tu empresa, pero realmente no s¨¦ de d¨®nde sacar tanto dinero para pagar los gastos m¨¦dicos. Morir¨¢ si le cortan el respirador¡­ Lo siento¡­ Despu¨¦s de mucho tiempo, Rosa se calm¨®. Con los ojos hinchados, mir¨® a Natalie y le dijo: -No te preocupes, te traer¨¦ ropa. Natalie neg¨® con cabeza, -No, esa t es suficiente. No hace falta ropa entera. Rosa apret¨® los dientes, -Sin esa ropa, mis padres van a tener de qu¨¦ preocuparse. Ya hab¨ªa adivinado que ellos eran los responsables de alergia de No¨¦l, pero antes ten¨ªa ilusi¨®n sobre ellos, ahora no. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Al ver su insistencia, Natalie no dijo nada m¨¢s. Quiz¨¢s ahora para e, ten¨ªa que hacer algo para redimirse. Despu¨¦s de pa?ar un rato a Rosa, Natalie estaba a punto de regresar, y de repente sinti¨® un escalofr¨ªo en espalda. Levant¨® vista, sorprendida al ver alta figura al final del pasillo. Hasta que Leonardo se acerc¨® a e, Natalie reion¨®. 1/2 -?Qu¨¦ haces aqui? ¡ªUn amigo me dijo que te hab¨ªa visto en el hospital, as¨ª que he venido. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Tienes un amigo que trabaja en el hospital? -Es Emiliano, est¨¢ hospitalizado por romperse una pierna intentando salvar a su chica. Natalie: -¡­ Rosa, que estaba a undo, se congel¨® en cuanto vio a Leonardo. Nunca antes hab¨ªa visto a un hombre tan guapo, lostidos de su coraz¨®n se aceleraron inconscientemente y su cara se enrojeci¨® poco a poco. Sin embargo, Leonardo ni siquiera mir¨®, y directamente tom¨® mano de Natalie y dijo: Ven conmigo a ver a Emiliano. Natalie dud¨®: -Pero no he tra¨ªdo nada. Si hubiera sabido de hospitalizaci¨®n de Emiliano, habr¨ªa tra¨ªdo fruta y flores. -Nos necesita. Dicho esto, Leonardo se llev¨® a Natalie. Rosa mir¨®s espaldas de ellos durante mucho tiempo. Diez minutos despu¨¦s, Leonardo empuj¨® puerta de habitaci¨®n de Emiliano en el hospital. Emiliano estaba tumbado en cama con una escay en el pie izquierdo y parec¨ªa estar de buen humor. Junto a cama del hospital, una mujer delgada le estaba dando sopa de pollo. En cuanto vio de espaldas, Natalie tuvo un mal presentimiento y dijo inconscientemente: Luc¨ªa¡­ 2 Cap铆tulo 356 Cap¨ªtulo 356 Luc¨ªa se volvi¨® y vio a Natalie, sopa de pollo en su mano casi se derram¨® por el p¨¢nico. Dej¨® el taz¨®n a toda prisa y se levant¨® para mirar a Natalieo una ni?a algo malo. que hubiera hecho ¨CNatalie¡­ Natalie apret¨® losbios y frunci¨® el ce?o, -?Emiliano se lesion¨® por ti? Luc¨ªa asinti¨®, ¡ªS¨ª, cuando estaba rodando una escena, mi wigwam se rompi¨® de repente, y ¨¦l corri¨® a salvarme, pero ¨¦l se cay¨® y se rompi¨® los huesos. Natalie no hizo m¨¢s preguntas y se march¨® despu¨¦s de pasar un rato aqu¨ª con Leonardo. En el camino de vuelta, Natalie permaneci¨® cada. Por actitud y su mirada de Luc¨ªa hacia Emiliano, estaba ro que no se resist¨ªa tanto a ¨¦l Como amiga, Natalie no quer¨ªa que Luc¨ªa y Emiliano mantuvieran una rci¨®n demasiado estrecha. Pero sab¨ªa que estaba fuera de su control. Pensar en ello irritaba a Natalie. -?Est¨¢s pensando en Luc¨ªa y Emiliano? Natalie asinti¨®, -Bueno, en realidad no quiero que Luc¨ªa y Emiliano se involucren. -Es asunto de ellos y ser¨¢ mejor que no te metas. Natalie frunci¨® losbios, -No te preocupes, no har¨¦ nada. ¨C Leonardo no sigui¨® con el tema y dijo: Cuando se solucionan los asuntos de MY, salimos unos d¨ªas, te ves cansada estos d¨ªas. -Bien. A ma?ana siguiente, Natalie recibi¨® una mada de Rosa, dici¨¦ndole que hab¨ªa conseguido ropa, ys dos se encontraron en cafeter¨ªa. Apenas lleg¨® a cafeter¨ªa, Rosa le entreg¨® a Natalie una bolsa negra. -Es ropa que le dio alergia a mi hermano. Tras entregarle ropa a Natalie, Rosa se march¨®. De vuelta a oficina, Natalie se dio a Tina para que llevara al departamento tico a revisar. Mientras salieron los resultados de tasaci¨®n, Natalie recibi¨® una mada de Rosa, pero en lugar de la voz de Rosa, era voz de un hombre de mediana edad. -?Devu¨¦lveme ropa! O te arrepentir¨¢s. Antes de decir nada, oy¨® voces confusas y los gritos de Rosa. 1/2 Su voz tambi¨¦n era fr¨ªao nieve, ?Si le haces da?o a Rosa, seguro que no vuelves a ver esa ropa! El hombre ri¨® fr¨ªamente, -?Qu¨¦ tiene que ver contigo que golpee a mi propia hija? ?Se lo merece aunque mato! No le devuelvas¡­ ?Ah! Antes de que Rosa pudiera terminar su frase, recibi¨® dos pu?etazos del hombre, y se qued¨® muda de dolor. Al otrodo, Natalie apret¨® involuntariamente su tel¨¦fono m¨®vil. ¨CD¨¦j ir, te devuelvo ropa. Despu¨¦s de hacer prueba, ropa ya no serv¨ªa para nada, y devolv¨¦rs no afectar¨ªa a MY. El hombre dio una diri¨®n y colg¨® enseguida. Natalie pidi¨® directamente al departamento tico que le enviaran ropa a su oficina, cogi¨® ropa y se fue. Al otrodo, el ho sonri¨® sombr¨ªamente. En cuanto llegara Natalie, matar¨ªa. Mir¨® hacia Rosa en el rinc¨®n y sonri¨®, -Rosa, eres buena para fingir, por tu actuaci¨®n podemos enga?ar a Natalie. Rosa se sent¨® en el sof¨¢, pero sonrisa de su cara estaba llena de malicia. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. -Bueno, pap¨¢, e deber¨ªa llegar pronto, prepar¨¦monos. En cuanto est¨¦ muerta, nos vamos todos. -Bien. Cap铆tulo 357 Cap¨ªtulo 357 Bryan termin¨® su trabajo, en el camino de vuelta vio a Natalie pasar a toda velocidad en su coche. Conduc¨ªa muy r¨¢pido, Bryan se apresur¨® a ma, pero Natalie no contest¨®. Sin dudarlo, Bryan gir¨® el coche en l¨ªnea recta para segui. Pronto, Natalie se detuvo frente a un viejo edificio, sali¨® del coche y entr¨® directamente. En puerta del 301, Natalie m¨® al timbre. La puerta se abri¨® desde dentro y un hombre de mediana edad mir¨® fijamente: -Trae ropa, ?verdad? This belongs to N?velDrama.Org. Natalie agit¨® bolsa que llevaba en mano y dijo: -Quiero ver a Rosa. El hombre hizo una mueca y esquiv¨®, -Entra, est¨¢ en el dormitorio. Natalie no dud¨® y entr¨® directamente. Rosa estaba tumbada en cama del dormitorio de espaldas a puerta, parec¨ªa dormida. Cuando Natalie se acerc¨® a e y se inclin¨®, de repente e se levant¨®, cogi¨® una aguja y v¨® en el cuerpo de Natalie. Al reionar, Natalie agarr¨® mano de Rosa y dobl¨® violentamente, Rosa grit¨® de agon¨ªa mientras e sacaba aguja inyectando el tercio restante en el cuerpo de Rosa mientras asfixiaba. -?Qu¨¦ hay en esto? Despu¨¦s de los ¨²ltimos d¨ªas, confiaba plenamente en Rosa as¨ª que no se defendi¨® de e, ?pero no esperaba que le tendiera una trampa! Rosa se burl¨®, -Es una medicina que puede dejarte inconsciente. Justo cuando Rosa haba, Natalie ya sent¨ªa anormalidades en su cuerpo y sus brazos perdieron gradualmente fuerza. Pronto estuvo sentada en el borde de cama, incapaz de reunir energ¨ªa. Rosa se ri¨® maliciosamente y dijo burlona: -Parece que tengo talento de actuar, fingir l¨¢stima hizo que me creyeras. Natalie se mordi¨® con fuerza elbio inferior, al instante su boca se llen¨® del sabor de sangre, y al mismo tiempo su conciencia se recuper¨® un poco. -?Qui¨¦n te orden¨® hacer esto? Antes de que Rosa pudiera decir nada, el hombre entr¨®, mir¨® a Natalie fr¨ªamente y dijo: ¡ª?Te metiste con persona equ¨ªvocada, alguien p¨¢g¨® para matarte! ?Es Fern¨¢ndez? ¨C El hombre se qued¨® inm¨®vil un momento y luego dijo con sorna: ?No hace falta que sepas qui¨¦n es! 1/2 Tras decir eso, ayud¨® a Rosa a levantarse, se dio vuelta y sali¨® directamente del dormitorio. Natalie estaba tan d¨¦bil que intent¨® levantarse pero no pudo hacer ni un poco de fuerza. El hombre arroj¨® una bote entera de aceite sobre cama del dormitorio y quem¨®s s¨¢banas. Las s¨¢banas ardieron a causa del aceite y el hombre se llev¨® r¨¢pidamente a Rosa. Al bajars escaleras, se cruz¨® con Bryan, que buscaba a Natalie. Bryan no encuentr¨® a Natalie y ten¨ªa un mal presentimiento y sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil para marcar el n¨²mero de Natalie. Al o¨ªr sonar su m¨®vil en el piso de abajo, Bryan corri¨® inmediatamente hacia abajo. Al ver al hombre que quer¨ªa apagar el m¨®vil de Natalie, Bryan le agarr¨® del cuello y le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ tienes el m¨®vil de Natalie? Incapaz de soltarse, el hombre se?al¨® de repente el tercer piso en mas y dijo: -Est¨¢ en esa habitaci¨®n que est¨¢ ardiendo. Si no vas, ?seguro que morir¨¢ quemada! Las pups de Bryan se encogieron bruscamente, solt¨¢ndose del hombre y corriendo r¨¢pidamente hacia el interior del edificio. El hombre hizo una mueca y ayud¨® a Rosa a alejarse. Como puerta estaba cerrada, Bryan tard¨® un rato en abri. Cuando abri¨® puerta, hubo un estallido de humo y fuego que sal¨ªa disparado, no se asust¨® y entr¨® corriendo. -?Natalie! ?D¨®nde est¨¢s?¡­?Natalie! Bryan corri¨® hacia cocina y se tap¨® nariz tras mojarse con agua mientras miraba a su alrededor en busca de Natalie El fuego se hab¨ªa extendido del dormitorio al sal¨®n, y Bryan ten¨ªa m¨²ltiples quemaduras en el cuerpo, pero no se rindi¨®, aunque ya le dol¨ªan los ojos por el humo, sigui¨® buscando a Natalie. Finalmente, en otro dormitorio, Bryan encontr¨® a Natalie, que estaba inconsciente. Se apresur¨® a ayudar a Natalie a levantarse y sali¨®. Justo cuando salieron de habitaci¨®n, se oy¨® un Bryan sinti¨® un dolor agudo que proven¨ªa de fuerte golpe por detr¨¢s. su espalda y luego se desmay¨®¡­ Cap铆tulo 358 Cap¨ªtulo 358 Natalie se despert¨® despu¨¦s de un d¨ªa. Justo cuando tom¨® conciencia, sinti¨® un dolor en garganta y no pudo emitir ning¨²n sonido. -Natalie, ?est¨¢s despierta? Natalie gir¨® lentamente cabeza y vio el aspecto barbudo y desordenado de Leonardo, ?Te duele alg¨²n lugar? Ahora mismo mo al m¨¦dico. Se?or Ramos, se?orita El m¨¦dico se acerc¨® a revisar a Natalie, mir¨® a Leonardo y le dijo: L¨®pez est¨¢ bien. Que descanse y su voz se recuperar¨¢ en una semana m¨¢s o menos. Natalie se incorpor¨® y bebi¨® un poco de agua con ayuda de Leonardo. Despu¨¦s de estarpletamente despierta, record¨® de repente que alguien hab¨ªa entrado y hab¨ªa salvado antes de que se desmayara. Como no pod¨ªa decir nada por garganta, se apresur¨® a buscar su tel¨¦fono m¨®vil. Sin embargo, no encontr¨® nada. Al ver su mirada ansiosa, Leonardo se apresur¨® a decir: -?Qu¨¦ buscas? Natalie hizo un gesto y Leonardoprendi¨® inmediatamente que quer¨ªa su tel¨¦fono m¨®vil. Tras conseguir el m¨®vil de Leonardo, e busc¨® inmediatamente el memor¨¢ndum, tecle¨® una l¨ªnea y se lo entreg¨®. [?Qui¨¦n me salv¨®?] La cara de Leonardo cambi¨®, luego dijo en voz baja: -Un bombero, ya le he dados gracias. Le agradeceremos juntos cuando est¨¦s curada. [?Est¨¢ bien? ?Est¨¢ grave su herida?] -Un poco, pero no de gravedad. Acabas de despertar, lo m¨¢s importante es descansar. Natalie se sinti¨® por fin aliviada, pero record¨® vagamente que voz se parec¨ªa mucho a de Bryan. Sin embargo, pronto disip¨® esa duda, Bryan estaba ocupado filmando todos los d¨ªas, era absolutamente imposible que hubiera aparecido en ese lugar, deb¨ªa ser porque ese bombero casualmente ten¨ªa una voz simr a de ¨¦l, as¨ª que se hizo una idea equivocada. Despu¨¦s de que Natalie se qued¨® dormida, Leonardo se levant¨® y sali¨® de s, m¨® a Carlos. -?Que nadie mencione dnte de Natalie que Bryan salv¨®! Entonces, ?qu¨¦ decimos si se?orita L¨®pez pregunta? -Contacta a un bombero, y cuando est¨¦ curada, llevar¨¦ a agradecerle. -Bien, voy ahora. Al tercer d¨ªa, Natalie p¨®r fin pudo har, pero su voz a¨²n estaba un poco ronca. Tina y Rafael vinieron a ve, y cuando vio el aspecto demacrado de Natalie, sus ojos se pusieron rojos al instante. Natalie, ?c¨®mo te encuentras ahora? Mucho mejor. Por cierto, ?c¨®mo va empresa? Ahora se ha descubierto que los padres de No¨¦l ti?eron intencionadamente ropa con un tinte que le provocar¨ªa alergia, y eso fue lo que le caus¨® el shock al¨¦rgico. Se despert¨® y prest¨® deraci¨®n, pero sus padres y su hermana han huido y polic¨ªa los est¨¢ buscando. Natalie asinti¨®, Bueno, ?c¨®mo va ahora venta de MY? Content from N?velDr(a)ma.Org. -Mucho mejor, incluso m¨¢s que antes. -Muy bien. Haron un rato m¨¢s y Leonardo se acerc¨®. Al ver a Leonardo, Tina se levant¨® y dijo: -Natalie, les dejo entonces. Ya nos vamos. -Vale. Al salir del hospital, Tina dijo: -Rafael, ?le digo verdad a Natalie?¡­ Despu¨¦s de todo, no sabemos si Bryan sigue vivo¡­ Rafael suspir¨®: -Tina, esto seguramente ofender¨¢ al se?or Ramos, y ahora que Natalie a¨²n no est¨¢ bien, dec¨ªrselo s¨®lo har¨¢ que se preocupe, no tendr¨¢ ning¨²n efecto sustancial. Creo que es mejor que esperes a que se cure y encuentres oportunidad de insinu¨¢rselo. Tina dud¨® un rato y dijo: -Bueno, esperemos a que se mejore. Cap铆tulo 359 Cap¨ªtulo 359 Natalie se recuper¨® r¨¢pidamente y le dieron el alta una semana despu¨¦s. Pero a¨²n no se hab¨ªa encontrado a familia de Rosa, presumiblemente hab¨ªan huido al extranjero. Content from N?velDr(a)ma.Org. Tambi¨¦n le hab¨ªa pedido a Mai que los investigara, pero no hab¨ªa encontrado nada, lo que demostraba que alguien estaba manipndo todo esto. El d¨ªa que le dieron el alta en el hospital, Natalie sigui¨® a Leonardo para agradecer al bombero que le hab¨ªa salvado vida. En el camino de vuelta, Natalie se qued¨® cada, sin saber lo que pensaba. Al llegar al chalet, Leonardo finalmente pregunt¨®: -Estabas cada en el camino, ?pas¨® algo? Natalie neg¨® con cabeza: -Nada, estoy un poco cansada. -Entonces vete a descansar, te mo cuandoida est¨¢ lista. -Bueno. En el dormitorio, Natalie abri¨® p¨¢gina web y empez¨® a buscars noticias del d¨ªa del incendio. Al ver todass noticias sobre valent¨ªa del bombero y su mgrosa supervivencia, Natalie apret¨® los labios y cerr¨® p¨¢gina web. Por alguna raz¨®n, en el momento en que vio a ese bombero hoy, s¨®lo tuvo una extra?a sensaci¨®n, siempre sinti¨® que el bombero que corri¨® al incendio para salva no era ¨¦l. Y su voz erapletamente diferente a que hab¨ªa o¨ªdo antes de desmayarse, ?podr¨ªa ser una alucinaci¨®n? Despu¨¦s de dudar un rato, Natalie envi¨® un mensaje a Bryan. [Bryan, hace unos d¨ªas casi muero quemada y creo que te vi antes de desmayarme.] Poco despu¨¦s, ¨¦l respondi¨®. [Deb¨ªas estar alucinanda, he estado filmando los ¨²ltimos d¨ªas] Natalie se qued¨® confusa al ver este mensaje, no sab¨ªa si aliviada o qu¨¦, pero por fin ya pod¨ªa dejar de pensar. [Est¨¢ bien, sigue filmando, te dejo en paz]. Natalie dej¨® el m¨®vil, se tumb¨® en cama y se durmi¨® enseguida. En este momento, en el primer hospital de Imperialia. Un paciente con quemaduras en toda espalda estaba tumbado en cama del hospital en estado de coma. Fuera de habitaci¨®n del hospital, el agente de Bryan envi¨®el mensaje de Natalie y le pas¨® el tel¨¦fono al se?or de familia Guzm¨¢n. -Se?or Guzm¨¢n, ?le satisface esa respuesta? Gin¨¦s Guzm¨¢n dijo con indiferencia: -Meterse en este l¨ªo por una mujer. Si no fuera mi hijo, j me importar¨ªa un bledo! El agente agach¨® cabeza, sus ojos estaban llenos de bu. Gin¨¦s record¨® que a¨²n ten¨ªa a Bryan como su hijo porque se enter¨® de que el hijo que hab¨ªa criado durante m¨¢s de veinte a?os no era suyo, sino que hab¨ªa nacido de su mujer y otro hombre. Despu¨¦s de un momento de silencio, el agente dijo lentamente: ¨CSe?or Guzm¨¢n, si Bryan despierta y sabe que usted hizo esto, definitivamente se enojar¨¢. M sabr¨¢ Luego Gin¨¦s pareci¨® fr¨ªo, le encontrar¨¦ una mejor. El agente: que lo hice por su bien. Esa mujer no le merece en absoluto, Al ver que Gin¨¦s rebat¨ªa, el agente no dijo nada m¨¢s, y s¨®lo esperaba que Bryan se despertara pronto. Natalie fue despertada por los golpes de Leonardo en puerta, abri¨® los ojos y mir¨® por ventana, ya era de noche. Se sent¨® lentamente, recordando el sue?o que acababa de tener, pensando que segu¨ªa en aque habitaci¨®n donde el feroz fuego casi hab¨ªa engullido. En el momento en que despert¨®, vio que el hombre que hab¨ªa acudido a rescata era Bryan. Sacudi¨® cabeza, pensando que realmente estaba embrujada. Parec¨ªa que siempre cre¨ªa cara del bombero por de Bryan. persona que acudi¨® a rescata era Bryan, por eso sustituy¨® Se levant¨® de cama y se dirigi¨® a puerta del dormitorio para abri, mir¨® a Leonardo y le dijo: -Me lavo cara y bajo. Despu¨¦s de cenar, cuando se dispon¨ªan a descansar un rato, de pronto son¨® el timbre de puerta. Cap铆tulo 360 Cap¨ªtulo 360 Al ver que era Ricardo, Natalie frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ hace aqu¨ª? Natalie, me he enterado de que te has hecho da?o en el incendio y he venido a ver c¨®mo est¨¢s. Natalie puso cara de fr¨ªo, -Oh, estoy bien. Natalie, puedes volver a casa y criada puede cuidarte Ricardo estaba un poco avergonzado, -Natalie, puedes volver a casa y bien. Justo despu¨¦s, Leonardo dijo con una voz fr¨ªa. -Se?or L¨®pez, ?quiere decir que no puedo cuidar bien de Natalie? Ricardo se puso r¨ªgido por un momento y r¨¢pidamente dijo: -No quiero decir eso, lo ha entendido mal. Leonardo lo mir¨® con frialdad, -?Qu¨¦ quiere decir entonces? -Yo¡­ S¨®lo quiero cuidar bien de Natalie¡­ A Natalie le pareci¨® un poco gracioso, ¨¦l no hab¨ªa pensado en cuida cuando volvi¨® a familia L¨®pez, y ahora que estaba con Leonardo, ya lo record¨®¡­ -No hace falta. Estoy bien aqu¨ª. Si no tienes nada que decir, vete a casa. -Natalie, vuelves a casa a cenar en unos d¨ªas, Tu madre se arrepiente de haberte tratado Somos tu familia, pase lo que pase. -Entonces haremos. No hab¨ªa sitio para e en esa familia y no quer¨ªa volver. Ricardo sonri¨® torpemente y se march¨®. mal. Despu¨¦s de ver a Ricardo, Natalie perdi¨® el inter¨¦s por salir a pasear y volvi¨® al sal¨®n para ver un programa de televisi¨®n. Leonardo se sent¨® a sudo y le susurr¨®: -No dejes que gente que no te importa afecte tu estado de ¨¢nimo. Natalie se qued¨® inm¨®vil y sonri¨®: -No, s¨®lo estoy un poco cansada. Despu¨¦s de ver un rato tele, Natalie se fue a dormir a su habitaci¨®n as nueve. Leonardo m¨® a Carlos desde su estudio. -?C¨®mo le va a Bryan? Carlos parec¨ªa un poco preocupado, -Sigue ena. Los m¨¦dicos no saben cu¨¢ndo podr¨¢ despertar. Los ebros de explosi¨®n le golpearon cabeza y parece que le han creado un hematoma en el cerebro. Leonardo dijo con voz fr¨ªa: -Encuentra los mejores especialistas en el extranjero para tratarle. Tambi¨¦n se atienden en lo posibles demandas de familia Guzm¨¢n. -Lo s¨¦. Despu¨¦s de colgar, Leonardo abri¨® el documento pero no pod¨ªa concentrarse, siempre le ven¨ªa a mente escena de cuando encontr¨® a Natalie. Bryan sujetaba con fuerza a Natalie, ¨¦l mismo estaba cubierto de moratones, y Natalie no ten¨ªa m¨¢s heridas que inhci¨®n de unos gases y una herida leve. Su mano apretando el papel se tens¨® involuntariamente y sinti¨® p¨¢nico. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Como hombre que era, sab¨ªa muy bien que a Bryan le gustaba Natalie, y si Natalie sab¨ªa que ¨¦l hab¨ªa salvado¡­ Leonardo cerr¨® los ojos y no se permiti¨® pensar m¨¢s. Les cost¨® mucho estar juntos, ?y no iba a dejar que nadie afectara a su rci¨®n! Despu¨¦s de dos d¨ªas de descanso en casa, Natalie fue aisar¨ªa a derar pa?ada de Tina, y cuando sali¨®, vio a Fern¨¢ndez. Al ve, Fern¨¢ndez apart¨® mirada, fingiendo no ve, y se apresur¨® a entrar enisar¨ªa. Tina se ri¨® fr¨ªamente, -Fern¨¢ndez hab¨ªa buscado a los padres de No¨¦l, queriendo usar dinero para sobornarlos y hacer un gran esc¨¢ndalo, y luego se dirigir¨ªa a ti para pedirte el dinero y rescindir el contrato con MY. Ahora los padres de No¨¦l y Rosa han escapado, y ¨¦l ha sido descubierto por lo que hizo, y despedido de MoCo, ?se lo merece! Natalie se mostraba indiferente. Fern¨¢ndez ha sido castigado, pero a¨²n no se ha encontrado a persona que orden¨® a los padres de No¨¦l. Probablemente segu¨ªa observ¨¢nd desdes sombras, listo para volver a causar problemas. De vuelta en empresa, Natalie convoc¨® una reuni¨®n con los ionistas y dej¨® ro que el viene.nzamiento del nuevo producto del pr¨®ximo trimestre ser¨ªa el mes que -No quedamos mucho tiempo, espero que todos los departamentos puedan coordinarse y cooperar entre s¨ª para que esta rueda de prensa sea un ¨¦xito. Tras finalizar reuni¨®n, Natalie envi¨® los dise?os revisados a Nina y empez¨® a ocuparse del trabajo que se le hab¨ªa acumdo mientras tanto. Cap铆tulo 361 Cap¨ªtulo 361 En el despacho de presidenta de Esplendor Bordado, Matilda llevaba unos d¨ªas de mal humor, ha gastado mucho dinero para que los padres de No¨¦l pusieran a Natalie trampa. Ahora no s¨®lo no ten¨ªa ning¨²n efecto a MY, sino que adem¨¢s dejaba que MY utilizara para promocionar su ropa. Estaba tan enfadada que vomit¨® cuando se enter¨® de que el n¨²mero de ventas de MY hab¨ªa alcanzado un nuevo m¨¢ximo. Content from N?velDr(a)ma.Org. Lo m¨¢s importante era que no dej¨® que los padres de No¨¦l prendieran fuego para matar a Natalie. Si la polic¨ªa se entera de esto, ?se pondr¨¢n en contacto con e? ¡ª?Buzz! Matilda frunci¨® el ce?o al ver que era Tadeo. -?Qu¨¦ pasa? Dijo con voz burlona, ?? Matilda, te has hecho tanto, no s¨®lo no le hiciste ning¨²n da?o a Natalie, sino que adem¨¢s ayudaste a MY. Natalie deber¨ªa agradec¨¦rtelo, ?no? Matilda apret¨® los dientes y dijo, No lo olvides, ahora somos inseparables, y tambi¨¦n dije ese d¨ªa, que no pretend¨ªa usar este asunto para afectar a MY, lo que te dije ese d¨ªa es lo principal. Tadeo sonri¨®, -Espero que esta vez no me defraudes. -?No te preocupes, esta vez har¨¦ que MY caiga hasta el fondo! -Ya ver¨¦. Al colgar, Tadeo tir¨® el tel¨¦fono sobre mesa. > Si Bryan no hubiera irrumpido en el fuego y estropeado sus nes, Natalie ya ser¨ªa cenizas. Pero Bryan estaba con familia Guzm¨¢n de Imperialia, as¨ª que no pod¨ªa hacer nada a ¨¦l todav¨ªa. Tadeo se puso serio al pensar en ello. Tras un momento de silencio, marc¨® un n¨²mero. -?C¨®mo va lo que quiero? -Casi, pero ?est¨¢s seguro de que quieres hacerlo? -S¨®lo tienes que darme el material y permanecer cado. Se ri¨®, indiferente, -Es que no esperaba qu¨¦ pudieras ser tan cruel, a hacer da?o a abu que m¨¢s te quiere, Buitre/ Tadeo no dijo nada m¨¢s y colg¨® el tel¨¦fono. Ten¨ªa los ojos fr¨ªos, si Josefina era realmente buena con ¨¦l, deber¨ªa haberle pedido a Leonardo 1/2 TO BUTI Pero Mansi¨®n de Armon¨ªa significaba mucho para Leonardo, y cuando consiguiera Mansi¨®n de Armonia, podr¨ªa negociar con Leonardo. En cuanto a Josefina, ?s¨®lo ser¨ªa un pelda?o para vengarsel Ricardo busc¨® varias veces, y Natalie estaba harta, finalmente acept¨® volver a cenar con familia L¨®pez. Esta vez actitud de Ricardo fuepletamente diferente, sonriendo de forma muy amable. Y Beata no hizo problemas con eo de costumbre, sino que estaba distra¨ªda, sin saber en qu¨¦ estaba pensando. Despu¨¦s de cenar, Ricardo m¨® a Natalie al estudio. Natalie, el Grupo L¨®pez va a entrar en industria de moda este a?o, pero a¨²n no hay una fuente estable de productos, yo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie rechaz¨®. -Lo siento, el volumen actual de prodi¨®n diaria de MY es fijo, no podemos aceptar otro pedido. La sonrisa en el rostro de Ricardo se congel¨® por un momento, y dijo: -Natalie, somos familia, y tarde o temprano, el Grupo L¨®pez ser¨¢ tuyo y de Mati, as¨ª que si ayudas al Grupo L¨®pez ahora, es tambi¨¦n ayudarte a ti misma. Natalie mir¨® fr¨ªamente a Ricardo y dijo: ¨C Recuerdo que no tengo iones del Grupo L¨®pez. -?C¨®mo que no? Cuando me jubile, seguro que mis iones ser¨¢n mitad para ti y mitad para Mati. Si no doy a mis propias hijas, ?puedo d¨¢rss a un desconocido? ¨C Natalie se ri¨®. Ahora no hay pruebas. ?Escribes un acuerdo ahora y pides a un abogado que lo certifique ante notario? STEFFEN A WA Cap铆tulo 362 Cap¨ªtulo 362 S La cara de Ricardo de repente se volvi¨® extremadamente seria, Natalie, ?tanto desconf¨ªas de mi? Los ojos de Natalie se llenaron de frialdad, -Quieres conseguir algo sin pagar nada. Ni siquiera me das una prueba, ?c¨®mo puedo creer que realmente me dar¨¢s mitad de tus iones en el futuro? Ricardo apret¨® los dientes con rabia, pero debido a rci¨®n entre Natalie y Leonardo, no se atrevi¨® a enfadarse. -Natalie, ?tan poco conf¨ªas en tu padre? Natalie le mir¨® con indiferencia, -Se?or L¨®pez, hoy he venido porque quer¨ªa har contigo. Espero que no pierdas m¨¢s tiempo conmigo, no traer¨¦ ning¨²n beneficio a familia L¨®pez. Ya has elegido a Matilda hace mucho tiempo, as¨ª que deber¨ªas centrar tu tiempo y energ¨ªa en e en lugar de venir a m¨ª. Dicho esto, se levant¨® y se march¨®. Justo cuando llegaba a puerta, voz enfadada de Ricardo son¨® detr¨¢s de e. -?Natalie! ?De verdad eres tan cruel que no te importa tu familia? Natalie gir¨® cabeza hacia ¨¦l y dijo con calma. -Hace m¨¢s de veinte a?os, cuando me abandonaron frente al orfanato, tampoco les import¨¦ yo, ?no? -Hace siete a?os, cuando volv¨ª a familia L¨®pez y tuve una grave rei¨®n f¨ªsica despu¨¦s de donar m¨¦d ¨®sea a Matilda, ustedes tambi¨¦n me dejaron en el hospital sin preocuparse por nada y se fueron a casa a darle fiesta a Matilda, que hab¨ªa recuperado salud, ?no? Durante estos tres a?os de matrimonio con Leonardo, ?alguna vez me han preguntado si estoy bien? Ricardo se qued¨® mudo ante el interrogatorio de Natalie. 2 2 Natalie no dijo nada m¨¢s y sali¨® r¨¢pidamente de familia L¨®pez. E sab¨ªa muy bien que loszos de sangre no pod¨ªa cortarlos, pero tampoco dejar¨ªa que astaran. Para e, ya no ten¨ªa nada que ver con familia L¨®pez. Un mes pas¨® r¨¢pidamente y era el d¨ªa delnzamiento de los nuevos productos de MY. Natalie y Nina estaban entre bastidores indicando al personal que hicieran los preparativos, Nina parec¨ªa nerviosa, despu¨¦s de todo, mayor¨ªa de los nuevos productos de hoy eran dise?os por e. -No hace falta que te pongas nerviosa, los dibujos de tus dise?os son muy buenos, ropa ser¨¢ sin duda reconocida por el mercado. Nina respir¨® hondo y mir¨® a Natalie con respeto, los dise?os que Natalie hab¨ªa modificado para 1/2 Natalie. Se?orita L¨®pez, es usted realmentepetente. Si hubiera participado en el concurso nacional de dise?o, jel primer puesto habr¨ªa sido suyo! Natalie se ri¨®: -Eso no me interesa. Si hubiera ido, habr¨ªas ocupado el cuarto lugar, ?no? Me alegro de haber perdido contigo. -Vamos, no me hgues. Ve sis modelos est¨¢n listas. Es tu primer show de moda. -Me estoy poniendo nerviosa otra vez¡­ Cuando Nina se march¨®, Natalie se dirigi¨® al director paraprobar el procedimiento y luego fue a recepci¨®n a buscar a Tina. Tras recibir en puerta a los clientes que acud¨ªan a presentaci¨®n de nuevos productos, por fin encontraron un rinc¨®n para sentarse y descansar diez minutos antes delienzo. Tina se martille¨® los tobillos doloridos y suspir¨®: -Hace mucho que no llevo tacones altos, ya no estoy acostumbrada. Natalie se ri¨® de e: -Antes eras una guerrera de los tacones altos, ?por qu¨¦ de repente cambias de estilo ¨²ltimamente? Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. Tina dijo enfadada: -Rafael dijo que llevar tacones altos no es bueno para salud, as¨ª que tir¨® todos mis tacones altos cuando estaba en el trabajo y sepr¨® un mont¨®n de zapatos nos. No le hice caso durante tres d¨ªas por eso. -?Y luego lo perdonaste? -Llev¨¦ los zapatos nos dos d¨ªas y me sent¨ª mucho m¨¢s c¨®moda que con los tacones, as¨ª que segu¨ª su consejo. Al ver sonrisa incontrble de Tina, Natalie se burl¨® de e, -Veo que est¨¢s disfrutando. -S¨®lo un poco, no mucho. Natalie estaba a punto de decir algo, pero ayudante de Nina vino de repente corriendo, jadeando, - Se?orita ¡­Se?orita L¨®pez, unas modelos est¨¢n en el tr¨¢fico, tardar¨¢n m¨¢s de media hora en llegar¡­ -?Qu¨¦? ?Cu¨¢les? Cap铆tulo 363 Cap¨ªtulo 363 Se levant¨® y camin¨® r¨¢pidamente hacia los bastidores, su ayudante sigui¨® mientras dec¨ªa: Los que van a llevar el vestuario de final¡­ Cuando Nina se puso en contacto con ellos hace media hora, dijeron que ya casi llegaron, pero cuando Nina volvi¨® a mar hace un momento, cerca delienzo del show, dijeron que no podr¨ªan llegar. Natalie estaba furiosa, -?Por qu¨¦ no me has dicho antes? La ayudante estaba al borde des l¨¢grimas: -No sab¨ªamos esto¡­ Al entrar en los bastidores, Nina estaba mando ansiosamente as modelos, parec¨ªa nerviosa y puls¨® el n¨²mero equivocado varias veces antes de conseguir har con es. Natalie se acerc¨® a e, le cogi¨® mano temblorosa y le dijo con calma: -?Cu¨¢ntas personas faltan ahora? ¡ªO¡­ Ocho¡­ Al notar que el cuerpo de Nina temba ligeramente y que ten¨ªa l¨¢grimas en los ojos, Natalie suaviz¨® la voz: -No te preocupes, a¨²n queda m¨¢s de media hora para sesi¨®n final, as¨ª que haz ques otras modelos salgan al escenario primero y yo me encargo del resto. Su voz parec¨ªa tener un poder tranquilizador, y Nina se calm¨® poco a poco. -Se?orita L¨®pez, lo siento, no esperaba que pasara esto. -Ahora no es el momento de disculparte, deja ques otras modelos salgan al escenario primero. -S¨ª¡­ Despu¨¦s de que Nina se fuera, Natalie pens¨® un momento y marc¨® un n¨²mero. En ese momento, Matilda y Gis estaban sentadas en un rinc¨®n con una sonrisa en cara. Gis le dijo al o¨ªdo: Mati, ya me he ocupado de esas modelos, jespera a ver c¨®mo se le queda cara a Natalie! Matilda dijo: ¡ª?No s¨®lo voy a hacer que e vergonzara, voy a hacer que pierda su reputaci¨®n! Pronto, elnzamiento de nuevos productos de MYenz¨®. Las luces, m¨²sica y sincronizaci¨®n des modelos estaban ensayadas de antemano, as¨ª que si Natalie no encontrabas modelos para sesi¨®n final, el show ser¨ªa unpleto fracaso. S¨®lo pod¨ªa seguir rezando para que Natalie encontrara modelos. Sin embargo, pod¨ªa que Dios no oyera sus plegarias, pues despu¨¦s de que todass modelos terminaran,s modelos cons que Natalie hab¨ªa contactado a¨²n no hab¨ªan llegado. Al principio, el p¨²blico segu¨ªa esperando pacientemente, pero poco a poco empezaron a Content from N?velDr(a)ma.Org. murmurarse. -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? Quedan ocho prendas para final, ?no? ?Por qu¨¦ no han salido todav¨ªa? -Algo debe haber salido mal. Cometer semejante error en una ocasi¨®n tan importante, ? 1/2 ?La mayor broma del d¨ªa, sesi¨®n final delnzamiento de nuevos productos de MY ha cancdo! Matilda y Gis sonrieron con suficiencia mientras escuchaban a gente burse de MY. Ambas detestaban a Natalie, as¨ª que se alegraban de ve con m suerte. Gis se tap¨® boca y se ech¨® a re¨ªr, ?Qu¨¦ risa, Natalie ser¨¢ el chiste del mundo del dise?o! Matilda sonri¨®, Gis, gracias a ti. ¨CAcu¨¦rdate de avisarme cuando tengas este tipo de cosas en el futuro, me encanta ver a Natalie avergonzada. Debido a impaciente espera, algunos espectadores ya se levantaron para marcharse. Mientras estaban satisfechas, el presentador se acerc¨® desde el backstage y dijo: -Por favor, tengan paciencia. Estamos a punto de presentar los vestidos finales. ?Merece pena esperars cosas excelentes! Al o¨ªrlo, el murmullo de voces se hizo mucho menor, y los que estaban dispuestos a marcharse volvieron a sentarse en sus asientos y esperaban a ques modelos subieran al escenario. Gis frunci¨® el ce?o y apret¨® los dientes: -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? Esas modelos no han venido, ?d¨®nde encontraron nuevas modelos en tan poco tiempo? Matilda estaba un poco nerviosa, -?No te preocupes, vamos a ver lo que Natalie puede hacer! Pronto,s luces del escenario se atenuaron, y una modelo con un vestido verde sali¨® lentamente de parte trasera del escenario. Al ver cara de modelo, Matilda y Gis se quedaron paralizadas. Cap铆tulo 364 Cap¨ªtulo 364 Todos miraron a modelo sorprendidos. ¨CEs supermodelo internacional Liliana Mumy, ?no me equivoco? ?No s¨®lo Liliana Mumy, sino tambi¨¦n Carolin! -?Dios m¨ªo! Las siguientes tambi¨¦n deben de ser supermodelos, o de lo contrario se superar¨ªan por Liliana Mumy y Carolin, ?y no me puedo creer que MY haya contratado a tantas supermodelos internacionales! Ha adivinado correcto,s siguientes eran todas supermodelos de renombre internacional, de esas que costaban m¨¢s de 1,4 millones de dres por un solo show. Al oir que gente empiez¨® a bar a MY, los rostros de Matilda y Gis palidecieron de ira. Matilda cre¨ªa que Natalie no pod¨ªa haber contratado a tantas modelos internacionales, ?deb¨ªa ser Leonardo quien ayudara! Pensando en esto, apret¨® los dientes y dijo: -?Si no fuera por Leonardo, no ser¨ªa nadie! Gis suspir¨®, pertenecer¨ªa. Mati, si no hubieras ido al extranjero hace tres a?os, ahora todo esto te Matilda odi¨® m¨¢s a Natalie, s¨ª, todo era suyo, ?pero zorra Natalie le rob¨® su amor y todo lo que le pertenec¨ªa! Pronto Matilda se mof¨®, -?No puede estar contenta mucho tiempo! > Gis mir¨® a Matilda con desconfianza, -?Tienes otro n? -Luego lo sabr¨¢s. Despu¨¦s del show, mucha gente quer¨ªa conseguir firmas des modelos, pero el personal se lo impidi¨®. -Lo siento. Las modelos est¨¢n muy ocupadas, tienen que irse en cuanto acaba el show, no tienen tiempo de firmar. Disculpen. De momento, en el backstage. Cuandos modelos terminaron, Natalie se acerc¨® r¨¢pidamente. -Gracias por lo de hoy. Carolin sonri¨® y le alborot¨® el pelo, -No hace falta que agradezca. Nuestro jefe lo pidi¨®, y paga bien. Mi secretaria transferir¨¢ directamente los pagos a su tarjeta. Carolin asinti¨®, -OK, tenemos otro show, nos vamos ahora, luego hamos. Adi¨®s. Dando un beso a Natalie, Carolin se fue cons modelos. 1/2 Natalie marc¨® un n¨²mero, Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. -Te debo un favor por lo de hoy. Una c¨¢lida voz masculina respondi¨®: -No es f¨¢cil que me debas un favor, no lo olvidar¨¦. ¨CBueno, tengo cosas que hacer aqu¨ª, as¨ª que te invitar¨¦ a cenar otro d¨ªa. Al colgar el tel¨¦fono, cuando Natalie estaba a punto de salir del backstage, alguien vino corriendo. ¡ªSe?orita L¨®pez, ?pasa algo! Natalie frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ pasa? -?Mire Twitter! Natalie abri¨® Twitter y el primer trending era #MYNewProduct Copy. Despu¨¦s de echarle un vistazo, se puso muy seria. Todo empez¨® cuando cuenta oficial de Esplendor Bordado public¨® un tweet diciendo que algunos de los nuevos productos de MY hab¨ªan copiado los suyos, y que sus nuevos productos hab¨ªan empezado a venderse en el extranjero hace un mes. Tambi¨¦n public¨®s fotosparativas de los nuevos productos de MY y los de Esplendor Bordado, y excepto por unos pocos detalles, ?los dise?os de algunos de los nuevos productos de MY y ropa que Esplendor Bordado vend¨ªa en el extranjero eran exactamente iguales! Cap铆tulo 365 Cap¨ªtulo 365 Se frot¨®isura de frente y dijo, -No te preocupes por inte, hablemos de ello despu¨¦s del evento. El personal parec¨ªa serio, -Pero los espectadores ya lo saben, ahora los periodistas le preguntan a Nina, Nina no puede aguantarse m¨¢s. Natalie se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia el escenario dntero. Al llegar a recepci¨®n, vio a Nina rodeada por un grupo de periodistas que le preguntaban por qu¨¦ hab¨ªa giado. Nina parec¨ªa nerviosa, incapaz de dar explicaci¨®n, ten¨ªa los ojos enrojecidos y no sab¨ªa qu¨¦ hacer. Para los periodistas, e dijo que s¨ª por defecto, y ni siquiera el personal pudo impedir que le hicieran preguntas. Tina explic¨® a los clientes que era imposible que dise?adora de MY hubiera giado, que deb¨ªa de haber alg¨²n malentendido. Ahora era un caos. Natalie se acerc¨® r¨¢pidamente aldo de Nina y dijo a c¨¢mara con mirada g¨¦lida: -Nina no ha copiado, y MY no toleras copias. ?Definitivamente vamos a averiguar verdad del asunto! Un reportero le pregunt¨®: -Se?orita L¨®pez, los nuevos productos de Esplendor Bordado salieron a venta antes que los suyos y s¨®lo se venden en el extranjero. ?Aprovecharon ustedes esto momento? ?Copiaron deliberadamente ropa de Esplendor Bordado pensando que no les descubrir¨ªan? Porque hay algunos detalles que haban cambiado. Natalie lo mir¨® fr¨ªamente, y dijo pbra por pbra: -seg¨²n lo que dices, ?puedo entender tambi¨¦n que Esplendor Bordado copi¨® ropa de MY? ?Yo tienen miedo de los que descubramos, s¨®lo se atreven a vender en secreto en el extranjero, sino en nuestro pa¨ªs? El reportero dijo con semnte serio: -Si Esplendor Bordado realmente ha copiado, ?c¨®mo se atreve a decir en inte que ustedes han copiado? Se?orita L¨®pez, ?est¨¢ intentando acusar a Esplendor Bordado de copiar a ustedes? Natalie ri¨® fr¨ªamente, -?No sabes que undr¨®n acusa a un inocente? -?T¨²! Natalie le interrumpi¨®, -No volveremos a responder a este asunto hasta que averig¨¹emos verdad. Tras decir esto, Natalie se march¨® con Nina. Al volver al backstage, Nina ech¨® a llorar. No he giado. He trabajado mucho para dibujar los dise?os. ?Seguro que alguien hab¨ªa enviado a gente de Esplendor Bordado! Natalie no dijo nada, mir¨®s prendas que Esplendor Bordado vend¨ªa en el extranjero, eran de los borradores de Nina y que e modific¨® unos detalles. Despu¨¦s de darle los dise?os revisados a Nina, ¨¦sta tuvo una nueva idea y modific¨® de nuevo, Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. 1/2 vend¨ªa en el extranjero. Aquel d¨ªa los revis¨® en el chalet, y ten¨ªa tanto sue?o que acept¨® cuando Leonardo dijo que apagar¨ªa su ordenador. Las manos se tensaron involuntariamente al pensarlo. -Nina, ?le has ense?ado a alguien m¨¢s los dise?os que revis¨¦? Nina record¨® y neg¨® con cabeza: No, siempre he dibujado dise?os en empresa. Natalie permaneci¨® cada unos segundos y dijo en voz baja: -Vuelve a casa a descansar, no vengas a empresa en los pr¨®ximos d¨ªas y no leas losentarios en Inte. Yo me encargo de averiguarlo. Nina asinti¨®, ¡ªVale, Se?orita L¨®pez¡­ De verdad que no he giado¡­ -ro, te creo. Al ver que Natalie confiaba en e, Nina se emocion¨® y se qued¨® con los ojos enrojecidos. Natalie llev¨® con Tina a los clientes y luego condujo directamente al Grupo Ramos. Justo cuando aparc¨® el coche, recibi¨® una mada de Leonardo. -Natalie, estaba en una reuni¨®n. Acabo de ver lo de Inte, ?c¨®mo va ahora? Natalie baj¨® los ojos y dijo lentamente: -Sigo investigando¡­ -?D¨®nde est¨¢s ahora? La preocupaci¨®n en su tono no parec¨ªa fingida, pero ropa que Esplendor Bordado vend¨ªa en el extranjero era efectivamente primera versi¨®n de los dise?os que e hab¨ªa modificado. Por el momento, e no sab¨ªa si ¨¦l realmente no lo sab¨ªa o si s¨®lo estaba fingiendo. Por fin, Natalie dijo despacio: -Estoy abajo, en el Grupo Ramos. Cap铆tulo 366 Cap¨ªtulo 366 Parec¨ªa un poco sorprendido, y tard¨® dos segundos en decir: -Ahora bajo. Natalie estaba pensando cuando Leonardo se dirig¨ªa al coche. Se recuper¨® cuando ¨¦l tocaba ventani. Al ver al hombre que miraba con preocupaci¨®n, apret¨® losbios y empuj¨® puerta para salir. Era principios de oto?o y Natalie llevaba una falda fina, cuando soba el viento, tendr¨ªa fr¨ªo. Leonardo se quit¨® chaqueta y se puso por encima, el aroma de su perfume le lleg¨® de repente a la nariz. La chaqueta transportaba su calor corporal, pero Natalie no sent¨ªa el calor, s¨®lo el fr¨ªo. Al ve p¨¢lida, Leonardo cogi¨® de mano y le dijo: -Subimos primero. Natalie no dijo nada,o un titiritero se dej¨® arrastrar hacia el Grupo Ramos. Por el camino, los empleados con los que se cruzaron les miraron asombrados, a Leonardo exactamente. ?El presidente fue tan dulce, envolviendo a una mujer en su propio abrigo.?> Las miradas curiosas o desde?osas desaparecieron despu¨¦s de ellos entraron en el despacho del presidente. Natalie se sent¨® en el sof¨¢, Leonardo dijo: -No pienses en nada, d¨¦jam¨¦ resolverlo. Al o¨ªrlo, Natalie que estaba callda levant¨® por fin vista hacia ¨¦l y le dijo: -Leonardo, Esplendor Bordado se lo regste t¨² a Matilda. Natalie cre¨ªa que no le importaba, pero en el momento en que le pregunt¨®, se dio cuenta de s¨ª le importaba que Leonardo le regra una empresa a Matilda. ?C¨®mo no le importaba? Si no le gustaba, no le importar¨ªa. Leonardo frunci¨® el ce?o, sinti¨¦ndose culpable. Property ? 2024 N0(v)elDrama.Org. -Lo siento, no sab¨ªa que pasar¨ªa esto. Natalie cerr¨® los ojos, -Hoy he venido a preguntarte una cosa. Esos dise?os, ?se los diste a Matilda? Despu¨¦s de decir esto, toda oficina se qued¨® en silencio. Leonardo pregunt¨® con frialdad. -?Sospechas de m¨ª? Pens¨® que e ven¨ªa al Grupo Ramos a pedirle ayuda, ?pero no esperaba que viniera a interrogarlo! S¨®lo tienes que responderme s¨ª o no. que 1/2 Leonardo nitr¨® con expresi¨®n g¨ºlida. Soy tu novio y me preguntas si lo hice con ese tono interrogativo, ?c¨®mo crees que debo responder? Al ver decepci¨®n en los ojos de Leonardo, mano de Natalie se tens¨® involuntariamente. S¨®lo quiero una respuesta. Leonardo se burl¨®, Natalie, ?quieres que te diga que s¨ª en este momento? ?Para que puedas romper conmigo sin preocuparte de nada? Natalie frunci¨® el ce?o, -Estas dos cosas no tienen nada que ver. Si realmente hiciste esto, ya no hay posibilidad entre nosotros. El despacho volvi¨® a quedar en silencio, el g¨¦lido aliento de Leonardo a su alrededor parec¨ªa capaz de congrs cosas, y temperatura a su alrededor descend¨ªa r¨¢pidamente. Sin embargo, Natalie no se inmut¨®, mir¨¢ndole insistentemente para tener una respuesta. Finalmente, Leonardo dijo lentamente: -?Para qu¨¦ me preguntas si ya tienes una respuesta? Natalie se mordi¨® elbio inferior y dijo: ?Lo admites? Leonardo ri¨® exasperado, cada pbra que sal¨ªa de su boca dejaba caer escoria de hielo hac¨ªa abajo. -S¨ª, lo hice. ?Est¨¢s satisfecha con esta respuesta? Natalie no dijo ni una pbra m¨¢s, se levant¨® y se fue. El silencio volvi¨® a apoderarse del despacho, y Leonardo tir¨® bruscamentes cosas de mesita al suelo. Despu¨¦s de salir del Grupo Ramos, Natalie volvi¨® directamente a MY. Cap铆tulo 367 Cap¨ªtulo 367 El gio de MY se ha enconado en Inte y ha provocado un acalorado debate. Natalie pidi¨® al departamento de rciones p¨²blicas que contrra losentarios, pero no funcion¨®, incluso hab¨ªa m¨¢s gente maldiciendo a MY. -Se?orita L¨®pez, debe hacer algo gente de Esplendor Bordado, no podemos contrr los comentarios. Si uno ayuda a MY, ser¨¢ rega?ado por los haters. Natalie puso cara de fr¨ªo, -Lo s¨¦, deja de lo de inte por ahora. Despu¨¦s de que el gerente de rciones p¨²blicas se fuera, Natalie m¨® a Nina. -Ahora prepara fecha para los primeros borradores del dise?o y fecha para los finales, as¨ªo los detalles de revisi¨®n de cada versi¨®n, luego env¨ªamelos a mi correo electr¨®nico. Nina envi¨® el cronograma a Natalie en menos de una hora. Natalie lo envi¨® al departamento de rciones p¨²blicas para que lo recopra y lo publicara en Inte. Despu¨¦s de publicar cronolog¨ªa en Inte, tendencia a maldecir mi dise?o cambi¨® y algunas personas empezaron a creer en MY. -La cronolog¨ªa de los dise?os publicada por MY es muypleta, no parece que haya nada mal en e, yo apoyo a MY, veamos si Esplendor Bordado tiene alguna prueba para refutar a 1. MY. -Primero observar¨¦ situaci¨®n, no apoyo a nadie en este momento. -Sigo pensando que Esplendor Bordado es m¨¢s cre¨ªble. Si es verdad que copiaron a MY, no deber¨ªan atreverse a decir que MY lo copi¨®, y supongo que publicar¨¢n m¨¢s pruebas. Evidentemente, al director de rciones p¨²blicas le result¨® mucho m¨¢s f¨¢cil contrr losentarios esta vez, y cuando loprob¨® se dio cuenta de que el Grupo Ramos les estaba ayudando en secreto. Pensando en rci¨®n de Natalie con Leonardo, el director de rciones p¨²blicas cont¨® al equipo que el Grupo Ramos les estaba ayudando, y gente envidiaba a Natalie. Pronto Natalie se enter¨® y le envi¨® un mensaje a Leonardo. [No necesito tu ayuda, podemos solucionarlo y no quiero deberte] Leonardo no respondi¨®, sin saber si no lo vio o qu¨¦. Natalie tampoco quer¨ªa sospechar de Leonardo, pero seg¨²n situaci¨®n actual, esa versi¨®n de dise?os s¨®lo pas¨® por sus manos ys de Nina, y Nina no pod¨ªa sabotearse a s¨ª misma, as¨ª que persona m¨¢s sospechosa era Leonardo. Bas¨¢ndonos en lo mucho que Leonardo se preocup¨® por Matilda, era posible que ayudara cuando llorara dnte de ¨¦l. De hecho, Natalie sospechaba de Leonardo debido a su falta de confianza en s¨ª misma. Nunca 1/2 pens¨® que Leonardo se pondr¨ªa de parte de Matilda. Por noche, despu¨¦s del trabajo, Natalie baj¨® y vio el coche de Leonardo aparcado en acera. Fing¨ªa no verlo, pero Leonardo sali¨® y se acerc¨® a e. -Natalie, hablemos. -Hasta que descubramos verdad, es mejor que mantengamos distancia. Leonardo mir¨® seriamente. -?De verdad crees que lo hice yo? Se?or Ramos, lo admitiste esta tarde en el despacho, ?no? Al ver su rostro g¨¦lido, Leonardo no quiso har con e, levant¨® y camin¨® hacia acera. Natalie forceje¨® desesperadamente, -Leonardo, ?su¨¦ltame! Leonardo mir¨®, con voz grave, -Si no quieres que gente de tu empresa vea c¨®mo te beso, c¨¢te. Natalie: Justo cuando se qued¨® paralizada, Leonardo hab¨ªa metido en el coche, luego subi¨® ¨¦l y orden¨® al conductor que condujera. Natalie apret¨® los dientes, -?D¨¦jame salir del coche! ¨C Primero vas a un sitio conmigo. -?Ad¨®nde? -Lo sabr¨¢s cuando lleguemos. Natalie estaba furiosa por actitud tranqu de Leonardo, pero no pod¨ªa saltar del coche, as¨ª que gir¨® cabeza hacia undo y se enfad¨®. Media hora despu¨¦s, el Maybach negro se detuvo frente a Mansi¨®n de Armon¨ªa.Content from N?velDr(a)ma.Org. Cap铆tulo 368 Cap¨ªtulo 368 Natalie frunci¨® el ce?o mirando a Leonardo, -?Para qu¨¦ me has tra¨ªdo aqu¨ª? ¡ªMatilda est¨¢ ah¨ª dentro ahora, puedes preguntarle si le he dado los dise?os. Los dos entraron a s mientras cenaban. Josefina se sorprendi¨® al ver a Natalie y Leonardo. ¡ªNatalie, Leo, ?por qu¨¦ vinieron aqu¨ª hoy? Matilda y Tadeo se sentaban a izquierda de Josefina y giraron cabeza hacia puerta al mismo tiempo. Al vers manos de Natalie y Leonardo fuertemente entrzadas, Matilda desv¨ªa mirada inexpresivamente. Leonardo se mostraba g¨¦lido, -Abu, he o¨ªdo que mi primo y Matilda cenan aqu¨ª esta noche, vine a verlos por un asunto. -?Han cenado ya? Que ellos les traigan dos pares de palillos. -No, nos vamos despu¨¦s de preguntar algo. Mientras haba, g¨¦lida mirada de Leonardo se pos¨® en Matilda. y yo tenemos algo que preguntarte. -Natalie Matilda dej¨® los palillos, -Si se trata del gio de MY, no tengo nada que decir. -Los dise?os de Nina, ?c¨®mo los conseguiste? Al ver mirada de Leonardo, Matilda apret¨® nerviosamente mano que colgaba a sudo. -?Qu¨¦ est¨¢s diciendo? No te entiendo. Pregunt¨® Leonardo, -?No lo entiendes, o finges no entenderlo? En cuanto termin¨® de har, eledor se qued¨® en silencio. Bajo fuerte presi¨®n de Leonardo, el rostro de Matilda palideci¨® poco a poco. De pronto, Tadeo que estaba a sudo habl¨®. -Leo, ahora es empresa de Natalie que ha copiado los dise?os de Esplendor Bordado. ?Lo que deber¨ªas hacer es pedirle disculpas a dise?adora de empresa de Natalie en lugar de venir aqu¨ª a interrogar a mi prometida! Los ojos de Leonardo se enfriaron de repente, -?Qui¨¦n es persona que ha copiado, Matilda deber¨ªa saberlo ramente! Tadeo se ri¨®, -?Tienes pruebas? Sin pruebas de que fue Esplendor Bordado quien gi¨® MY, ? entonces no hables as¨ª con mi prometida! Josefina frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? Somos familia, ?qu¨¦ cosa no podemos solucionar? ?Hacer un asunto tan serio? Leonardo mir¨® a Josefina y le dijo: -Abu, no te metas en este asunto, lo resolveremos 1/2 Josefina frunci¨® el ce?o, Leonardo y Tadeo eran sus nietos, no era apropiado que e ayudara a ninguno de los dos, as¨ª que se levant¨® y dijo: -?Yo soy vieja, no puedo resolver sus asuntos, lo que ustedes quieran! Tras decir esto, Josefina sali¨® deledor. Tadeo mir¨® el caldo de pollo que Josefina no tom¨® y le dijo a criada con expresi¨®n p¨¢lida: -El est¨®mago de abu no est¨¢ bien y noi¨® mucho, lleva el caldo de pollo a habitaci¨®n de abu. Content from N?velDr(a)ma.Org. -Bien. Cuando criada se fue con el caldo de pollo, Tadeo tir¨® de Matilde y le dijo con expresi¨®n ¨C g¨¦lida: ?Leo, espero que pr¨®xima vez puedas traer pruebas para interrogar a mi prometida, si no, no te tratar¨¦o mi primo! ¡ª Natalie dijo: Primo, esto era entre Matilda y yo, no deber¨ªa involucrarlos a ustedes. Quiero har con Matilda a ss, ?puedes dejarnos ss un momento? Tadeo sonri¨® y dijo con indiferencia. -Lo siento, Mati ahora est¨¢ embarazada, me preocupo si se queda a otras personas. Matilda dijo t¨ªmidamente, -Tadeo, estoy bien. Mi hermana no me har¨¢ da?o, esp¨¦rame afuera, har¨¦ un rato con hermana. Tadeo asinti¨®, -Bien, si necesitas algo, ll¨¢mame, estar¨¦ afuera. -Bien. Pronto, Tadeo y Leonardo se fueron. Matilda sonri¨® y miro a Natalie, -Hermana, ?qu¨¦ quieres decirme? -Matilda, no robaste versi¨®n final de dise?os, s¨®lo primera versi¨®n modificada, ni siquiera est¨¢s calificadaodrona, as¨ª que Esplendor Bordado est¨¢ cada vez peor en tus manos. Matilda apret¨® los dientes con rabia y dijo: Natalie, no digas tonter¨ªas. ?Tienes pruebas de que he robado los dise?os de MY? ?Ahora es MY quien ha copiado los de Esplendor Bordado! Al ver su mirada impenitente, Natalie se ri¨®: ¡ª?No te preocupes, encontrar¨¦ pruebas que demuestren que Esplendor Bordado copi¨® los dise?os de MY! Matilda se burl¨®, -Cualquiera puede hacer rdes, que los haga o no no es seguro. Natalie no dijo ni una pbra m¨¢s, se dio vuelta y se march¨®. En el coche, Leonardo mir¨®,-?A¨²n sospechas de m¨ª? 2/2 Cap铆tulo 369 Cap¨ªtulo 369 This belongs to N?velDrama.Org. Natalie frunci¨® losbios y susurr¨®:-Lo siento, Leonardo se sorprendi¨®, no esperaba que Natalie se disculpara de repente. ¨C?Qu¨¦ ha dicho Matilda? Natalie neg¨® con cabeza: No ha dicho nada. -?Entonces por qu¨¦ te disculpas de repente? ¡ªPorque no confiaba en ti lo suficiente y me sent¨ªa culpable por sospechar de ti por tonter¨ªas. Justo cuando termin¨® de har, se vio envuelta en los brazos de Leonardo. -No tienes que disculparte, es porque no he hecho lo suficiente para que conf¨ªes en m¨ª. Su voz grave y suave son¨® en sus o¨ªdos, los ojos de Natalie se pusieron de repente un poco rojos y rg¨® mano para abrazarlo. ¨C Definitivamente no ser¨¦ tan sensible en el futuro. Leonardo sonri¨® y dijo lentamente: -Est¨¢ bien, me gustas en todo el momento. Al tranquilizarse, Natalie se retir¨® de sus brazos y dijo: -V¨¢monos a casa. Al ver el color rosado en sus mejis, Leonardo sonri¨® y arranc¨® el coche. Los dos acababan de terminar de cenar, y tendencia cambi¨® radicalmente. Tina se apresur¨® a ponerse en contacto con Natalie, Natalie, Esplendor Bordado dio una cronolog¨ªa de dise?os que antecede a los borradores de Nina. Ahora los internautas dicen que MY gi¨®, y Esplendor Bordado dice que demandar¨¢ a MY. Natalie respondi¨®: -Lo s¨¦, ahora voy a echar un vistazo. Despu¨¦s de que mada termin¨®, Natalie abri¨® Twitter y vio que MY y Esplendor Bordado estaban en trending de nuevo, Natalie inmediatamente hizo clic en ¨¦l. Esplendor Bordado dio fecha del primer borrador, ?que era un mes antes que el de Nina! La expresi¨®n de Natalie era fr¨ªao el hielo, a partir de esta cronolog¨ªa dada por Esplendor Bordado ahora, b¨¢sicamente se podr¨ªa concluir que Nina hab¨ªa 1/3 +15 BONOS Sin embargo,s prendas producidas por Esplendor Bordado si hab¨ªan sido modificadas por e, y no la primera versi¨®n de los dise?os de Nina, y a partir de este punto, se pod¨ªa demostrar que gente de Esplendor Bordado hab¨ªa conseguido los dibujos de sus dise?os modificados. C¨®mo consiguieron que el supuesto ¡°primer borrador¡± fuera un mes anterior al de Nina es algo que hay que investigar. Averiguario probar¨ªa que fue Esplendor Bordado quien gi¨® MY. Guard¨® foto que public¨® cuenta oficial de Esplendor Bordado y se envi¨® a Mai por WhatsApp. [Comprueba si sincronizaci¨®n de esta foto est¨¢ bien]. Tras recibir una se?al de OK, Natalie colg¨® el tel¨¦fono y se fue al ba?o a darse una ducha. Por otrodo, en familia Futil. Daniel m¨® a Nina a su estudio despu¨¦s de lleg¨® a casa, con cara de furia. ¡ª?Qu¨¦ ha pasado con eso de que en inte dec¨ªan que hab¨ªas copiado el dise?o de Esplendor Bordado? Esta noche invit¨® a un cliente a cenar, y el cliente se loent¨®, Daniel se sinti¨® avergonzado. Nina ten¨ªa los ojos enrojecidos, hab¨ªa llorado varias veces por este incidente. -No s¨¦, yo no gi¨¦. ?Fue gente de Esplendor Bordado que me rob¨® los dise?os en alg¨²n momento! Al o¨ªr esto Daniel frunci¨® el ce?o y dijo: -Qu¨¦date en casa y no salgas durante este tiempo, espera a que se are el asunto. ¡ªS¨ª, ya lo s¨¦. Al salir del estudio, criada se dirigi¨® a Nina con una caja negra. -Se?orita, esta es para ti. Nina cogi¨® caja, se dio vuelta y subi¨®s escaleras. En su dormitorio, desenvolvi¨® caja negra y despu¨¦s de ver lo que hab¨ªa dentro, se dio vuelta y corri¨® al ba?o y vomit¨®. Dentro de caja hab¨ªa una rata muerta y una nota. +15 BONOS [Esto es s¨®lo el principio, gente que copia no merece vivir, pr¨®xima vez te matar¨¦ a ti en lugar de a una rata]. Cuando Natalie sali¨® de ducha, vio que Tina hab¨ªa mado y se hab¨ªa enviado una docena de mensajes. Estaba a punto de volver a marcar, y recibi¨® el mensaje de Tina. En cuanto ley¨® el contenido del mensaje, a Natalie se le congron los dedos. Cap铆tulo 370 Full Cap¨ªtulo 371 +15 BONOS -Se?orita L¨®pez, usted es presidenta. Hago todo lo que diga. Natalie sonri¨®, -Se?or Rojas, si hace todo lo que digo, ?por qu¨¦ tiene dudas de mi propuesta? Si tiene una opini¨®n, d¨ªg ahora, le estoy dando una oportunidad. La expresi¨®n de Enrique era seria, respir¨® hondo y luego dijo lentamente: Entonces digo algo. Natalie sonri¨® y asinti¨®, -Se?or Rojas, diga por favor. -¨²ltimamente, hay muchas empresas en Monteflor que quieren entrar en industria de ropa, pero no quieren invertir demasiado dinero por adntado, as¨ª que quieren trabajar con empresaso nosotros, que tenemos f¨¢bricas y m¨¢quinas. Ellos dise?an y nosotros producimos para ellos. -He contactado con algunas empresas recientemente y los precios que ofrecen son muy justos. Sugiero que aceptemos algunos de estos pedidos mientras tanto, y si MY gana el caso contra Esplendor Bordado, entonces podremos fabricar los nuevos productos quenzamos antes. Natalie pens¨® unos segundos y dijo, -Se?or Rojas tiene raz¨®n, estoy de acuerdo con propuesta, ?y ustedes? Tina frunci¨® el ce?o, -Estoy en contra. Este tipo de pedidos no suelen ser de peque?as cantidades y tardan un mes o incluso varios meses. Si aceptamos algunos de esos pedidos, f¨¢brica no tendr¨¢ tiempo de producir los nuevos productos de MY durante un a?o. Enrique mir¨® fr¨ªamente a Tina: -Cuando m¨¢quina est¨¢ en marcha, puede empresa obtener ingresos. Seg¨²n t¨², el tiempo que esperemos a que acabe el caso, ?s¨®lo podremos cerrar f¨¢brica? ?Qui¨¦n pagar¨¢ los srios de los trabajadores, con tu dinero? Tina estaba a punto de har, y Natalie dijo: -Vale, dejen de discutir. S¨¦ lo que est¨¢n pensando, podemos hacer uno o dos de estos pedidos hasta que termine el caso, se?or Rojas, usted propuso esto, entonces se encargar¨¢ de esto. Enrique se sorprendi¨®,o si temiera que Natalie se echara atr¨¢s, y r¨¢pidamente dijo: ¡ª?De acuerdo, no dejar¨¦ decepcionada! Despu¨¦s de reuni¨®n, Tina se acerc¨® enfadada a Natalie. -Natalie, ?por qu¨¦ aceptaste propuesta de mi t¨ªo? ¨¦l s¨®lo valora los beneficios, ?debe tener alg¨²n beneficio para ser tan positivo! 1/2 +15 BONOS Natalie se ech¨® a re¨ªr, Si no vis normas de empresa, puedo aguantar que se lleve los beneficios. Tina apret¨® los dientes, ¡ª?Es imposible que no violes normas de empresa! Ahora mismo empresa le importa un bledo, ?s¨®lo quiere cosechar beneficios!N?velDrama.Org owns all ? content. -?No es mejor as¨ª? Tina mir¨® sorprendida, -?Qu¨¦ quieres decir? Si perjudica los intereses de empresa y vis normas, puedo hacer que se retire del consejo de administraci¨®n. Tinaprendi¨®, -?Te vas a enfrentar a mi t¨ªo? Natalie parec¨ªa tranqu, -Si puede hacer bien su trabajo, no le har¨¦ nada. Tina neg¨® con cabeza, su t¨ªo s¨®lo valoraba los beneficios, mientras pudiera obtenerlos, no le importar¨ªans consecuencias. Sin embargo, Tina no quer¨ªa record¨¢rselo, estos a?os con el 10% des iones de MY, ha conseguido demasiadas cosas que no le pertenecen. -Vete a trabajar si no tienes nada que decir, a¨²n tengo muchos documentos que leer. Despu¨¦s de que Tina se marchara, son¨® el interfono. -Se?orita L¨®pez, el presidente del Grupo Ruiz desea invita a cenar esta noche para har de cboraci¨®n entre MY y el Grupo Ruiz. Cap铆tulo 371 Cap¨ªtulo 371 +15 BONOS -Se?orita L¨®pez, usted es presidenta. Hago todo lo que diga. Natalie sonri¨®, -Se?or Rojas, si hace todo lo que digo, ?por qu¨¦ tiene dudas de mi propuesta? Si tiene una opini¨®n, d¨ªg ahora, le estoy dando una oportunidad. La expresi¨®n de Enrique era seria, respir¨® hondo y luego dijo lentamente: Entonces digo algo. Natalie sonri¨® y asinti¨®, -Se?or Rojas, diga por favor. -¨²ltimamente, hay muchas empresas en Monteflor que quieren entrar en industria de ropa, pero no quieren invertir demasiado dinero por adntado, as¨ª que quieren trabajar con empresaso nosotros, que tenemos f¨¢bricas y m¨¢quinas. Ellos dise?an y nosotros producimos para ellos. -He contactado con algunas empresas recientemente y los precios que ofrecen son muy justos. Sugiero que aceptemos algunos de estos pedidos mientras tanto, y si MY gana el caso contra Esplendor Bordado, entonces podremos fabricar los nuevos productos quenzamos antes. Natalie pens¨® unos segundos y dijo, -Se?or Rojas tiene raz¨®n, estoy de acuerdo con propuesta, ?y ustedes? Tina frunci¨® el ce?o, -Estoy en contra. Este tipo de pedidos no suelen ser de peque?as cantidades y tardan un mes o incluso varios meses. Si aceptamos algunos de esos pedidos, f¨¢brica no tendr¨¢ tiempo de producir los nuevos productos de MY durante un a?o. Enrique mir¨® fr¨ªamente a Tina: -Cuando m¨¢quina est¨¢ en marcha, puede empresa obtener ingresos. Seg¨²n t¨², el tiempo que esperemos a que acabe el caso, ?s¨®lo podremos cerrar f¨¢brica? ?Qui¨¦n pagar¨¢ los srios de los trabajadores, con tu dinero? Tina estaba a punto de har, y Natalie dijo: -Vale, dejen de discutir. S¨¦ lo que est¨¢n pensando, podemos hacer uno o dos de estos pedidos hasta que termine el caso, se?or Rojas, usted propuso esto, entonces se encargar¨¢ de esto. Enrique se sorprendi¨®,o si temiera que Natalie se echara atr¨¢s, y r¨¢pidamente dijo: ¡ª?De acuerdo, no dejar¨¦ decepcionada! Despu¨¦s de reuni¨®n, Tina se acerc¨® enfadada a Natalie. -Natalie, ?por qu¨¦ aceptaste propuesta de mi t¨ªo? ¨¦l s¨®lo valora los beneficios, ?debe tener alg¨²n beneficio para ser tan positivo! This belongs to N?velDrama.Org. 1/2 +15 BONOS Natalie se ech¨® a re¨ªr, Si no vis normas de empresa, puedo aguantar que se lleve los beneficios. Tina apret¨® los dientes, ¡ª?Es imposible que no violes normas de empresa! Ahora mismo empresa le importa un bledo, ?s¨®lo quiere cosechar beneficios! -?No es mejor as¨ª? Tina mir¨® sorprendida, -?Qu¨¦ quieres decir? Si perjudica los intereses de empresa y vis normas, puedo hacer que se retire del consejo de administraci¨®n. Tinaprendi¨®, -?Te vas a enfrentar a mi t¨ªo? Natalie parec¨ªa tranqu, -Si puede hacer bien su trabajo, no le har¨¦ nada. Tina neg¨® con cabeza, su t¨ªo s¨®lo valoraba los beneficios, mientras pudiera obtenerlos, no le importar¨ªans consecuencias. Sin embargo, Tina no quer¨ªa record¨¢rselo, estos a?os con el 10% des iones de MY, ha conseguido demasiadas cosas que no le pertenecen. -Vete a trabajar si no tienes nada que decir, a¨²n tengo muchos documentos que leer. Despu¨¦s de que Tina se marchara, son¨® el interfono. -Se?orita L¨®pez, el presidente del Grupo Ruiz desea invita a cenar esta noche para har de cboraci¨®n entre MY y el Grupo Ruiz. Cap铆tulo 372 Cap¨ªtulo 372 S¨ª, concreta hora y el lugar y m¨¢ndamelo al m¨®vil. Al colgar, Natalie m¨® a Leonardo. -Esta noche voy a cenar con el se?or Ruiz, no hace falta que vengas a recogerme. Tras unos segundos de silencio, lleg¨® voz descontenta de Leonardo: -?Fausto? S¨ª ¡ªVoy contigo. La mano de Natalie, que daba vueltas al documento, dio un respingo y frunci¨® el ce?o: ¨CHaremos de negocios y es inconveniente que est¨¦s all¨ª. Leonardo no dijo nada, pero tampoco colg¨®. Al notar que estaba descontento, Natalie dijo con impotencia: -Realmente se trata de negocios, y volver¨¦ en cuanto terminemos, ?de acuerdo? -Entonces tienes que volver antes des nueve, ?y no bebas! Natalie sonri¨®: -Vale, lo que t¨² digas. As seis de tarde, Natalie lleg¨® al restaurante con el que hab¨ªa quedado. Despu¨¦s de sentarse frente a Fausto, sonri¨® y dijo: -Hab¨ªa un poco de tr¨¢fico, llego tarde. Lo siento. Fausto le dio el men¨² y le dijo: -No llegas tarde, yo he llegado temprano. Natalie cogi¨® el men¨² y pidi¨® dos de sus tos favoritos y se lo pas¨® a Fausto. Nunca he estado en este restaurante, puede pedir m¨¢s. Al notar el distanciamiento de Natalie, Fausto se qued¨® un poco desesperado, pidi¨® dos tos y le entreg¨® carta al camarero. Eso es todo. Cuando el camarero se march¨®, Fausto mir¨® a Natalie y le dijo: -?C¨®mo est¨¢n Leo y t¨²? ¡ªEstamos bien. Se?or Ruiz, hablemos de cooperaci¨®n. La forma actual de cooperaci¨®n de MY con las marcas es principalmente suministrar los productos, ellospran nuestro dise?o y productos, pero por lo que s¨¦, Grupo Ruiz tiene 1/83. +15 BONOS Fausto asiente, -Bueno, estamos tratando de ampliar el mercado y tenemos poco tiempo, as¨ª que necesitamos trabajar con otras empresas. -Bueno, se?or Ruiz, puede harme des necesidades concretas. Duranteida, los dos siguieron hando de trabajo y, sin darse cuenta de que ya eran m¨¢s de las nueve. Natalie no se dio cuenta de lo tarde que era hasta que m¨® Leonardo. Al conectar, Leonardo pregunt¨® disgustado. -?D¨®nde est¨¢s ahora? Natalie estaba un poco nerviosa, -En el restaurante, pero ya casi hemos terminado. Ahora vuelvo. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie mir¨® a Fausto y le dijo: -Se?or Ruiz, me alegro de har contigo, sobre algunos detalles de cooperaci¨®n, hablemos de ello otro d¨ªa. Fausto sonri¨® amablemente, -Bien. Los dos salieron juntos del restaurante, Fausto subi¨® al coche pero no lo arranc¨®, sino que observ¨® como el coche de Natalie desaparec¨ªa y lo puso en marcha para irse. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Natalie regres¨® al chalet as diez de noche. Cuando abri¨® puerta, vio a Leonardo sentado en el sof¨¢, enfadado,o si le debiera dinero. Natalie sab¨ªa que era culpa suya, se cambi¨® de zapatos y fue a sentarse a sudo, y le dijo: Lo siento, se me olvid¨® hora cuando haba de negocios, pr¨®xima vez¡­ ¨C Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo bes¨®. Sintiendo hoy su diferente dominio, Natalie rg¨® mano, enganch¨® en su cuello y tom¨® iniciativa de besarle. Al final del beso, Natalie ya estaba nda y sin energ¨ªa, y s¨®lo pudo recostarse en el pecho de Leonardo para recuperar el aliento. Una voz g¨¦lida y dominante le lleg¨® desde encima de cabeza. -?A partir de ahora mantente alejada de Fausto! Natalie estaba un poco insatisfecha, se sent¨® y lo mir¨®, -MY y el Grupo Ruiz 2/3 +15 BONOS amigo, ?qu¨¦ crees que tendremos? a El rostro de Natalie segu¨ªa sonrojado y sus ojos lo miraban con ira en su rostro. Cap铆tulo 373 Cap¨ªtulo 373 Pero ¨¦l tambi¨¦n es un hombre. Natalie lo fulmin¨® con mirada, -?Crees que le gusto a todo el mundo? Leonardo no quer¨ªa que Natalie supiera que le gustaba a Fausto y le dijo en tono dominante: De todas formas tienes que mantener distancia con ¨¦l. -?C¨®mo voy a mantener distancia? ?Qu¨¦ te parece si le mo desde el extranjero para har de una cboraci¨®n? Leonardo se ofendi¨®, -Natalie, digo en serio. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Natalie enarc¨® una ceja. -?Crees que te estoy tomando el pelo? Si no quiero que hables con una mujer sobre una cooperaci¨®n, ?lo dejar¨¢s? -Eso es diferente. -?C¨®mo es diferente? Tambi¨¦n me preocupa que otra mujer se enamore de ti. ? No te importa cboraci¨®n del Grupo Ramos por m¨ª? Leonardo: Como ¨¦l no dijo nada, Natalie continu¨®: -Ya dije que Fausto y yo somos socios, y el lugar donde cenamos est¨¢ vigdo, ?qu¨¦ podemos hacer? Tras un momento de silencio, Leonardo dijo por fin: -Vuelves al chalet as nueve, o voy contigo cuando hables de negocios. Natalie estaba a punto de har, y de repente son¨® su m¨®vil. Abri¨® WhatsApp y se puso seria al ver el mensaje de Mai. -Tengo algo que hacer en el trabajo. Despu¨¦s de decir eso, se apresur¨® a volver al dormitorio. Mai: [Es verdad que hay un problema con sincronizaci¨®n de esta imagen. Se utiliz¨® ¨²ltima tolog¨ªa deposici¨®n de IA desarroda por Estados Unidos, as¨ª que si no fuera una persona muy profesional, no ser¨ªa capaz de encontrar el problema en absoluto] Natalie: [?Puedes separar imagen del tiempo?] Mai: [S¨ª, pero al menos ma?ana por ma?ana para separas] Natalie: [De acuerdo] Al cerrar el chat con Mai, Natalie se sinti¨® por fin aliviada. 1/3 Mientras se pudiera demostrar que foto era deposici¨®n, ?Esplendor Bordado seguramente perder¨ªa su caso! +15 BONOS El tiempo vol¨®, lleg¨® el d¨ªa del juicio de Esplendor Bordado contra MY por gio. Natalie ya hab¨ªa entregado foto al departamento jur¨ªdico y continuaba con su trabajo en empresa. Sin embargo, Matilda vio que no iba y pens¨® que Natalie ten¨ªa miedo de venir y sonri¨® con suficiencia. Mientras e ganara el caso, MY no podr¨ªa volver a provocarles problemas. ?Natalie s¨®lo es una perdedora y un trampol¨ªn.?> Sali¨® del coche con cabeza bien alta. Muchos periodistas ya se hab¨ªan reunido frente al tribunal y, en cuanto vieron, se arremolinaron inmediatamente a su alrededor, apunt¨¢nd con sus micr¨®fonos y c¨¢maras. -Se?orita L¨®pez, ?conf¨ªa en que ganar¨¢ su caso contra MY? Se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ opina de que algunas personas en inte digan que Esplendor Bordado es quien copi¨® a MY, y acusen a MY de gio? Se?orita L¨®pez, seg¨²n nuestras fuentes, usted y presidenta de MY son gems. Dicen que al ir a juicio por unos dise?os est¨¢n deshonrando a familia L¨®pez, ?cree que es para tanto? Matilda, con una sonrisa decente en cara, dijo lentamente: -No quiero responder a ninguna pregunta por el momento. Creo que ley se pondr¨¢ definitivamente deldo de justicia. Tras decir esto, los guardaespaldas que estaban junto a Matilda separaron a los periodistas y Matilda entr¨® en el tribunal con una sonrisa. Tina lleg¨® al tribunal con su abogado y detr¨¢s de Matilda. Al o¨ªr confiada afirmaci¨®n de Matilda, se burl¨®: -Espero que siga tan confiada despu¨¦s de que el abogado de MY demuestre ante el juez que foto de los ¡± primeres borradores¡± de Esplendor Bordado es unaposici¨®n. Los periodistas sab¨ªan que Matilda no iba a aceptar entrevista, se volvieron hacia Tina, que estaba detr¨¢s. Tina, sin embargo, no dijo una pbra y entr¨® en el tribunal con frialdad. Pronto,s actitudes tan diferentes de Matilda y Tina se difundieron por Inte, desatando un acalorado debate. 2/3 +15 BONOS Y no s¨®lo en Inte, gente de alta sociedad de Monteflor tambi¨¦n prestaba atenci¨®n al caso. No se hab¨ªa visto a dos hermanas gems enfrentadas en un juicio. Este per¨ªodo de tiempo Beata estaba distra¨ªda debido a sospechar que Ricardo estaba haciendo trampa, no ten¨ªa tiempo para preocuparse por Matilda y Natalie. Se enter¨® que fueron al tribunal por el gio de MY a Esplendor Bordado cuando jugaba cartas con sus amigas, y estaba tan enojada que casi se desmay¨®. Cap铆tulo 374 Cap¨ªtulo 373 Pero ¨¦l tambi¨¦n es un hombre. Natalie lo fulmin¨® con mirada, -?Crees que le gusto a todo el mundo? Leonardo no quer¨ªa que Natalie supiera que le gustaba a Fausto y le dijo en tono dominante: De todas formas tienes que mantener distancia con ¨¦l. -?C¨®mo voy a mantener distancia? ?Qu¨¦ te parece si le mo desde el extranjero para har de una cboraci¨®n? Leonardo se ofendi¨®, -Natalie, digo en serio. Natalie enarc¨® una ceja. -?Crees que te estoy tomando el pelo? Si no quiero que hables con una mujer sobre una cooperaci¨®n, ?lo dejar¨¢s? -Eso es diferente. -?C¨®mo es diferente? Tambi¨¦n me preocupa que otra mujer se enamore de ti. ? No te importa cboraci¨®n del Grupo Ramos por m¨ª? Leonardo: Como ¨¦l no dijo nada, Natalie continu¨®: -Ya dije que Fausto y yo somos socios, y el lugar donde cenamos est¨¢ vigdo, ?qu¨¦ podemos hacer? Tras un momento de silencio, Leonardo dijo por fin: -Vuelves al chalet as nueve, o voy contigo cuando hables de negocios. Natalie estaba a punto de har, y de repente son¨® su m¨®vil. Abri¨® WhatsApp y se puso seria al ver el mensaje de Mai. -Tengo algo que hacer en el trabajo. Despu¨¦s de decir eso, se apresur¨® a volver al dormitorio. Mai: [Es verdad que hay un problema con sincronizaci¨®n de esta imagen. Se utiliz¨® ¨²ltima tolog¨ªa deposici¨®n de IA desarroda por Estados Unidos, as¨ª que si no fuera una persona muy profesional, no ser¨ªa capaz de encontrar el problema en absoluto] Natalie: [?Puedes separar imagen del tiempo?] Mai: [S¨ª, pero al menos ma?ana por ma?ana para separas] Natalie: [De acuerdo] Al cerrar el chat con Mai, Natalie se sinti¨® por fin aliviada. 1/3 Mientras se pudiera demostrar que foto era deposici¨®n, ?Esplendor Bordado seguramente perder¨ªa su caso! +15 BONOS El tiempo vol¨®, lleg¨® el d¨ªa del juicio de Esplendor Bordado contra MY por gio. Natalie ya hab¨ªa entregado foto al departamento jur¨ªdico y continuaba con su trabajo en empresa. Sin embargo, Matilda vio que no iba y pens¨® que Natalie ten¨ªa miedo de venir y sonri¨® con suficiencia. Mientras e ganara el caso, MY no podr¨ªa volver a provocarles problemas. ?Natalie s¨®lo es una perdedora y un trampol¨ªn.?> Sali¨® del coche con cabeza bien alta. Muchos periodistas ya se hab¨ªan reunido frente al tribunal y, en cuanto vieron, se arremolinaron inmediatamente a su alrededor, apunt¨¢nd con sus micr¨®fonos y c¨¢maras. This belongs to N?velDrama.Org. -Se?orita L¨®pez, ?conf¨ªa en que ganar¨¢ su caso contra MY? Se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ opina de que algunas personas en inte digan que Esplendor Bordado es quien copi¨® a MY, y acusen a MY de gio? Se?orita L¨®pez, seg¨²n nuestras fuentes, usted y presidenta de MY son gems. Dicen que al ir a juicio por unos dise?os est¨¢n deshonrando a familia L¨®pez, ?cree que es para tanto? Matilda, con una sonrisa decente en cara, dijo lentamente: -No quiero responder a ninguna pregunta por el momento. Creo que ley se pondr¨¢ definitivamente deldo de justicia. Tras decir esto, los guardaespaldas que estaban junto a Matilda separaron a los periodistas y Matilda entr¨® en el tribunal con una sonrisa. Tina lleg¨® al tribunal con su abogado y detr¨¢s de Matilda. Al o¨ªr confiada afirmaci¨®n de Matilda, se burl¨®: -Espero que siga tan confiada despu¨¦s de que el abogado de MY demuestre ante el juez que foto de los ¡± primeres borradores¡± de Esplendor Bordado es unaposici¨®n. Los periodistas sab¨ªan que Matilda no iba a aceptar entrevista, se volvieron hacia Tina, que estaba detr¨¢s. Tina, sin embargo, no dijo una pbra y entr¨® en el tribunal con frialdad. Pronto,s actitudes tan diferentes de Matilda y Tina se difundieron por Inte, desatando un acalorado debate. 2/3 +15 BONOS Y no s¨®lo en Inte, gente de alta sociedad de Monteflor tambi¨¦n prestaba atenci¨®n al caso. No se hab¨ªa visto a dos hermanas gems enfrentadas en un juicio. Este per¨ªodo de tiempo Beata estaba distra¨ªda debido a sospechar que Ricardo estaba haciendo trampa, no ten¨ªa tiempo para preocuparse por Matilda y Natalie. Se enter¨® que fueron al tribunal por el gio de MY a Esplendor Bordado cuando jugaba cartas con sus amigas, y estaba tan enojada que casi se desmay¨®. Cap铆tulo 375 Cap¨ªtulo 375 Beata camin¨® r¨¢pidamente hacia s de espera y cuando iba a abrir puerta, oy¨® los jadeos de un hombre y una mujer en el interior. Su mano en el pomo se estremeci¨® y frunci¨® el ce?o, se atrev¨ªan a for en s de espera de d¨ªa, realmente capacidad de Ricardo para dirigir empresa estaba mal.) Cuando Beata dudaba entre empujar puerta para abri o ir al despacho a buscar a Ricardo, una voz procedente del interior hizo que se quedara paralizada. -?Perra! ?Est¨¢s intentando drenarme! -?Ricardo, ten cuidado! No me dejes marcas en el cuello, gente va a notar. -?No ser¨ªa m¨¢s excitante que notaran? ?Los que haban eran Ricardo y Linda! A Beata le temba todo el cuerpo, llevaba tiempoprobando qui¨¦n era amante de Ricardo, pero nunca hab¨ªa sospechado de Linda. Porque Linda era hija de su prima, y fue e quien introdujo a Linda en el Grupo L¨®pez. Seg¨²n jerarqu¨ªa, Ricardo era t¨ªo de Linda. <> Beata no sab¨ªa c¨®mo hab¨ªa podido salir del despacho, quer¨ªa empujar puerta y echarles una buena bronca, pero al final no tuvo valor. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. ?Qu¨¦ sentido ten¨ªa romper esto? Si se divorciaba de Ricardo, se quedar¨ªa sin nada, ?y no lo permitir¨ªa! ?Nunca dejar¨ªa que esa zorra Linda se convirtiera en se?ora de familia L¨®pez! ¡­ En el tribunal. La sesi¨®n judicial fue bien, el abogado de Esplendor Bordado demostr¨® r¨¢pidamente con el supuesto ¡°primer borrador¡± que era MY quien hab¨ªa giado a Esplendor Bordado y pidi¨® a MY 7 millones de dreso indemnizaci¨®n por perjuicios. Los abogados de MY se quedaron inicialmente estupefactos ante los de Esplendor 1/2 +15 BONOS Matilda estaba sentada entre el p¨²blico riendo con regocijo. Parece que este caso va a salir mejor de lo esperado, esos jueces y jurados est¨¢n convencidos de que la sincronizaci¨®n de ese dise?o es real. Tiene raz¨®n Tadeo, nadie puede descubrir que esa foto es una composici¨®n. Se levant¨® y sali¨® del tribunal, vios madas perdidas de Ricardo y volvi¨® a marcar directamente, sin embargo ¨¦l no contest¨®. Matilda no volvi¨® a mar y envi¨® un mensaje a Tadeo. [El juicio ha ido bien, as¨ª que ya podemos prepararnos para celebraci¨®n] Guard¨® el tel¨¦fono y sonri¨® mientras se dirig¨ªa al coche aparcado a undo de carretera. Justo cuando llegaba al coche, los periodistas se acercaron. Matilde esboz¨® una sonrisa y cuando estaba a punto de har, los periodistas acribiron a preguntas. -Se?orita L¨®pez, ?no esperaba que Esplendor Bordado perdiera el caso, verdad? -Se?orita L¨®pez, MY exigi¨® a Esplendor Bordado una disculpa p¨²blica y que Esplendor Bordado indemnizara a MY con 7 millones de dres. ?Cu¨¢ndo van a hacer indemnizaci¨®n? -Se?orita L¨®pez, ahora que los internautas est¨¢n maldiciendo a Esplendor Bordado, debe ser duro para Esplendor Bordado despu¨¦s de eso, ?pens¨® ens consecuencias de esto cuando acus¨® falsamente a MY de gio antes? Al o¨ªr sus preguntas, sonrisa de Matilda se fue volviendo g¨¦lida y frunci¨® el ce?o: -?De qu¨¦ est¨¢n hando? Al ver confianza en sus ojos, un reportero se burl¨®: -Se?orita L¨®pez, usted sali¨® antes de sacar los resultados, ?verdad? Al final, un abogado de MY ense?¨®s pruebas para demostrar foto es compuesta. El juez sentenci¨® en contra de Esplendor Bordado, y MY va a demandar a Esplendor Bordado. Al enterarse deposici¨®n, el rostro de Matilda palideci¨® y apret¨® los dientes: -?No puede ser! ?No es verdad! Tadeo le hab¨ªa dicho que nadie se enterar¨ªa de esto y que era imposible que Esplendor Bordado perdiera. Estaba a punto de volver al tribunal para preguntar por el resultado y de repente, son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Cap铆tulo 376 Cap¨ªtulo 376 Al ver que era Beata, Matilda frunci¨® el ce?o y colg¨®. This belongs to N?velDrama.Org. Al instante, vino el mensaje de Tadeo. [Matilda, ?esto es lo que dijiste que iba bien?] Al ver sentencia que le hab¨ªa enviado Tadeo, Matilda se sobresalt¨®. ?C¨®mo era posible perder el caso? Pronto salieron los abogados de Esplendor Bordado. Ahora parec¨ªan frustrados, yparados con los animosos abogados de MY, todos se ve¨ªan desamparados. A los periodistas no les importaba nada entrevistar a Matilda, y r¨¢pidamente corrieron hacia los abogados de MY, rode¨¢ndolos por el medio. -Abogado F¨¦li, ?por qu¨¦ sacarons pruebas que pod¨ªan hacer perder el caso a Esplendor Bordado hasta el final? El abogado sonri¨® y dijo despacio: -?Porque quer¨ªamos ver cu¨¢nto pod¨ªa ser desvergonzado Esplendor Bordado? Lo que no nos decepcion¨® es que se atreviera a pedir una indemnizaci¨®n de 7 millones de dres, y es primera vez en todos mis a?os de profesi¨®n que me encuentro con una empresa tan sinverg¨¹enza. En cuanto termin¨® de har, los abogados de Esplendor Bordado que estaban a sudo se mostraron avergonzados hasta el extremo. Matilda estaba a¨²n m¨¢s furiosa, ?no esperaba que gente de MY pudiera demostrar que foto era sint¨¦tica! ?Tadeo dijo que b¨¢sicamente nadie en el pa¨ªs pod¨ªa ver tica deposici¨®n, ?no?? Pensando en esto, Matilda se puso a¨²n m¨¢s furiosa e inmediatamente envi¨® un mensaje a Tadeo. [?Me lo preguntas? Antes dijiste que esa foto no se descubrir¨ªaopuesta, ? no? ?Por qu¨¦ lo descubri¨® los abogados de MY?] Despu¨¦s de enviar este mensaje, Matilda se subi¨® a su coche, tir¨® el tel¨¦fono aldo y se march¨®. Debido al caso perdido esta vez, Esplendor Bordado ser¨ªa definitivamente rega?ada, ten¨ªa que pensar en una manera de resolver este l¨ªo r¨¢pidamente. 1/3 +15 BONOS En el despacho de presidenta de MY. En el momento en que gan¨® el caso, Natalie recibi¨® una mada de Tina y se enter¨® de noticia. No le sorprendi¨® victoria porque ya hab¨ªa previsto el resultado. Esplendor Bordado se lo merec¨ªa. Los internautas que rega?aron a MY ahora estaban muy enfadados al saber que hab¨ªan sido enga?ados por Esplendor Bordado, y Matilda iba a pagar por lo que hizo. En cuanto se difundi¨® noticia de victoria, el precio des iones de MY empez¨® a subir. Para celebrar victoria, ropa de MY se rebaj¨® un 30% y se agot¨® r¨¢pidamente. En contraste con MY, Esplendor Bordado se qued¨® en estacada. Tras perder el juicio, lo que hizo mal de Esplendor Bordado qued¨® al descubierto, y ahora se convirti¨® en una rata a que todo el mundo pon¨ªa el grito en el cielo, e incluso hubo gente en Inte que organiz¨® un equipo contra Esplendor Bordado. Matilda llevaba todo el d¨ªa sin trabajar, sentada en su despacho leyendo los Muchos de los que antes hab¨ªan ayudado a Esplendor Bordado ahora sab¨ªan que les hab¨ªan enga?ado, rega?aban no s¨®lo en cuenta oficial de Esplendor Bordado, sino tambi¨¦n en cuenta privada de Matilda. Matilda se enfad¨® tanto que tir¨® su tel¨¦fono m¨®vil. El departamento de rciones p¨²blicas intent¨® contrr losentarios al principio, pero se rindieron cuando se dieron cuenta de que no pod¨ªan. Adem¨¢s de Inte, muchos otros socios se dirigieron a Esplendor Bordado para rescindir sus contratos, y alguien incluso descubri¨® que Fern¨¢ndez, el director de MoCo, se hab¨ªa reunido con Matilda varias veces en privado. Todo el mundo especba con que Fern¨¢ndez ten¨ªa prisa por rescindir su contrato con MY, quiz¨¢ por culpa de Matilda. Cuando Florita m¨® a puerta y entr¨® en el despacho de Matilda, e estaba sentada detr¨¢s del escritorio con el rostro fr¨ªo, los ojos enrojecidos fijos en panta,s manos que agarraban el tedo nqueadas y con aspecto anormal. Se par¨® a unos pasos de puerta y no se atrevi¨® a entrar. -Se?orita L¨®pez¡­ Los responsables des marcas m¨¢s importantes de nuestra 7/3 +15 BONOS ? 1????? 1?? indemnicemos por incumplimiento de contrato¡­ Matilda puso cara de fr¨ªo y apret¨® los dientes: -?D¨¦jaselo a los otros ionistas! -Y, vinieron los abogados y dijeron que quer¨ªan har de indemnizaci¨®n. Matilda levant¨® mirada bruscamente y dijo enfadada: dar¨¦ ni un c¨¦ntimo a esa zorra Natalie! ?Que serguen! ?No le Florita se asusta de su mirada casi man¨ªaca y se escap¨® a toda prisa. Cap铆tulo 377 Cap¨ªtulo 377 As siete de tarde, Natalie y Leonardo estaban sentados junto a ventana del restaurante m¨¢s famoso de Monteflor, Free Life, contemndo Monteflor de noche mientras¨ªan. -Natalie, enhorabuena por haber ganado el caso. Natalie sonri¨®, levant¨® su copa de vino y brind¨® con ¨¦l, bebi¨® un sorbo de vino tinto y dijo lentamente: - Gracias. Leonardo dej¨® su copa, un poco nervioso. -Tenog algo que contarte hoy. Natalie se qued¨® perpleja, -?Qu¨¦? Leonardo frunci¨® los finosbios, se levant¨® de repente y camin¨® hasta eldo de e, y estaba a punto de arrodirse cuando son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Frunci¨® el ce?o y quer¨ªa ignorarlo, pero Natalie le cogi¨® el tel¨¦fono. -Contesta primero. Sin saber qu¨¦ dijo persona, Leonardo se puso serio de repente. Colg¨® el tel¨¦fono, mir¨® a Natalie y le dijo: -?Mi abu se ha desmayado de repente y est¨¢ hospitalizada! Los dos llegaron al hospital sobres ocho de tarde. El mayordomo los vio y se apresur¨® a recibirlos. -?Qu¨¦ ha dicho el m¨¦dico? ?Por qu¨¦ se desmay¨® de repente? El mayordomo neg¨® con cabeza, ¡ªNo se sabe, el m¨¦dico dijo que podr¨ªa ser hipoglucemia, y necesita dos d¨ªas de observaci¨®n. Leonardo puso cara de fr¨ªo, Mi abu tiene revisiones peri¨®dicas, ?c¨®mo podr¨ªa tener hipoglucemia? -No estoy seguro, pero ¨²ltimamente se?ora Ch¨¢vez no tiene buen apetito, s¨®lo puedeer un poco de arroz cada vez. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -Lo s¨¦. T¨² vuelve a casa a descansar, yo buscar¨¦ dos cuidadoras para que atiendan a e despu¨¦s. El mayordomo asinti¨®, -Bien, voy a casa a recoger ropa interior para se?ora Ch¨¢vez, el m¨¦dico dijo que estar¨ªa hospitalizada unos d¨ªas. 1/2 +15 BONOS Bueno. Poco despu¨¦s de que el mayordomo se march¨®, Josefina se despert¨®. Cuando se enter¨® de que estar¨ªa hospitalizada, se puso muy molesta e quer¨ªa volver. -S¨®lo tengo hipoglucemia. El m¨¦dico le da mucha importancia, he estado bien estos a?os, puedo descansar en casa. Natalie pel¨® manzana mientras dec¨ªa: -Abu, qu¨¦date en el hospital unos d¨ªas para que te hagan examen, si est¨¢s bien, podremos ser contentos. Josefina frunci¨® el ce?o, -Estoy muy bien, no me siento c¨®moda quedarme en el hospital. Natalie sonri¨®, -S¨®lo unos d¨ªas. Si no est¨¢s acostumbrada, me quedar¨¦ aqu¨ª contigo unos d¨ªas, ?qu¨¦ te parece? Josefina acept¨® a disgusto: ¨C Bueno. Natalie cort¨® manzana en trozos peque?os y escald¨® en agua hirviendo antes de d¨¢rs a Josefina. Mientras chaban, llegaron Ram¨®n y Antonia. Se sintieron aliviados al saber que Josefina estaba bien. Josefina dijo tranqumente: -Vale, s¨®lo tengo hipoglucemia. Ustedes vuelvan, aqu¨ª no hay nada que hacer. Ram¨®n asinti¨®, -Vale. Mam¨¢, descansa un poco, ma?ana Antonia te traer¨¢ sopa. -No hace falta, lo har¨¢ cuidadora. A Josefina nunca le hab¨ªa gustado Antonia, as¨ª que no quer¨ªa ve. Antes de irse, Antonia le dijo a Natalie: ¡ªNatalie, sal con Leo, tengo algo que decirles. Al salir de s, Antonia le pregunt¨® sin rodeos: ?Cu¨¢ndo piensan casarse? This belongs to N?velDrama.Org. +15 Cap铆tulo 378 Cap¨ªtulo 378 Natalie se sorprendi¨®, a Antonia no le gustaba, y antes hab¨ªa intentado que Leonardo y e se divorciaran, pero ahora de repente cambiaba de actitud y les ped¨ªa que se volvieran a casar. Al ver expresi¨®n de Natalie, Antonia tosi¨® y dijo hip¨®critamente: -Dado que le gustas a Leo, no puedo hacer nada. ?C¨¢sense cuanto antes y tengan un beb¨¦ pronto! Natalieprendi¨® el motivo de e, quer¨ªa que tuvieran un hijo. Natalie dijo sonriendo: -Se?ora Guerrero, si el se?or Ramos y yo queremos volver a casarnos o no y cu¨¢ndo, es asunto nuestro. Espero que no interfieras. Antonia frunci¨® el ce?o y dijo: -Si no le gustaras a Leo, ?crees que te dar¨ªa oportunidad de volver a la familia Ramos? Natalie estaba a punto de har, pero Leonardo dijo de repente: ¡ª?Has terminado? Antonia se qued¨® paralizada un momento y luego mir¨® a Leonardo sorprendida. -Leo, ya acept¨¦ que te volvieras a casar con e, ?a¨²n no est¨¢s satisfecho? Leonardo dijo con expresi¨®n g¨¦lida: ¡ªNo nos importa tu opini¨®n para volver a casarnos. -?T¨²! Antonia se enfureci¨® con ¨¦l. ¡ª?Te estoy ayudando! No necesito que me ayudes. Mi actitud es misma que de Natalie. Quiero que no te metas en nuestros asuntos. Hizo por su bien, pero no esperaba que estaba aldo de Natalie, Antonia apret¨® los dientes con rabia, ¡ª?Bien! ?A partir de ahora no me importan tus asuntos! Tras decir esto, se march¨® enfadada. Ram¨®n ech¨® una mirada a Natalie y tambi¨¦n se fue descontento. En un principio, no ten¨ªa ning¨²n problema con Natalie, pero despu¨¦s de ver c¨®mo Antonia y Leonardo lo pasaban tan mal por e, a Ram¨®n no pod¨ªa caerle bien. Para ellos, m¨¢s que una nuerapetente, lo que quer¨ªan era una nuera obediente yprensiva. 1/2 +15 RONOS Cuando se fueron, Natalie mir¨® a Leonardo y le dijo: Pens¨¦ que ayudar¨ªas a tu madre cuando propusiera casarnos. Leonardo mir¨® y le dijo con seriedad: -ro que quiero volver a casarme contigo, pero todo depende de tu voluntad. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Natalie frunci¨® losbios y no continu¨® con el tema. -Voy a entrar a ver a abu. Pens¨® en lo de volver a casarse con Leonardo, pero nunca se decidi¨®. Hoy en el restaurante, pudo ver que Leonardo quer¨ªa proponerle matrimonio, y e ya hab¨ªa decidido decir que s¨ª, pero fue interrumpida por esa mada telef¨®nica. Quiz¨¢ a¨²n no llegara el momento y fuera mejor dejar ques cosas siguieran su curso. Natalie quer¨ªa pasar noche en s, pero Josefina ech¨® con Leonardo. -Puedo quedarme s, y tengo quien me cuide. Ustedes v¨¢yanse a casa y vengan a verme ma?ana. Natalie frunci¨® el ce?o, todav¨ªa un poco preocupada. -Abu, yo me quedo aqu¨ª contigo¡­ Josefina interrumpi¨®. -No soy demasiado vieja que no puedo moverme. Si no descansas bien aqu¨ª, ma?ana no tendr¨¢s energ¨ªa para trabajar. Vete a casa y descansa un poco, y ven a verme ma?ana despu¨¦s del trabajo. Recuerda traer mis postres favoritos. Josefina segu¨ªa pensando enida, Natalie sonri¨®. -Bien, te lo traer¨¦ ma?ana despu¨¦s del trabajo. Vamos a casa primero, ll¨¢manos cuando quieras si pasa algo. Josefina hizo un gesto con mano, ¡ªLo s¨¦, lo s¨¦, ustedes cu¨ªdense. Natalie, i has mucho por estar con Leo! Natalie lenz¨® una mirada a Leonardo, ¡ª?Ha mucho ¨¦l? Cap铆tulo 379 Cap¨ªtulo 379 Llegaron a casa sobres doce de noche. Natalie fue al ba?o y se dio una ducha antes de ii se a cama, pero Leonardo no pod¨ªa dormir. Fue a su despacho a terminar los documentos y sac¨® del bolsillo el anillo de diamantes con el que iba a pedirle matrimonio hoy. Lo hab¨ªa visto en una joyer¨ªa durante un viaje de negocios a Yemen. En aquel momento, pens¨® que quedar¨ªa muy bien en mano de Natalie e inmediatamente lopr¨®, pero nunca se lo dio. Esta noche, en el restaurante, estaba listo para pedirle matrimonio, pero le interrumpi¨® mada. Despu¨¦s de mirar el anillo durante un rato, Leonardo suspir¨®, lo guard¨® en un caj¨®n y lo guard¨® bajo ve. No ser¨ªa demasiado tarde para proponerle matrimonio a Natalie despu¨¦s de acabar con Matilda. Pensando en esto, Leonardo m¨® inmediatamente a Carlos. -Deja de financiar a Esplendor Bordado a partir de ahora y diga a todos los socios que Esplendor Bordado y el Grupo Ramos no tendr¨¢n nada que ver. -De acuerdo, presidente. Content from N?velDr(a)ma.Org. En los d¨ªas siguientes, Esplendor Bordado recibi¨® notificaciones de rescisi¨®n de sus clientes, todos los cuales, a excepci¨®n de los socios que depend¨ªan de Esplendor Bordado para sobrevivir, se hab¨ªan propuesto rescindir sus contratos con Esplendor Bordado. Cuando Matilda lleg¨® a oficina, recibi¨®s notificaciones sucesivas de rescisi¨®n, y se sinti¨® casi desda. Acudi¨® a Tadeo enfadada para pedirle ayuda, pero ¨¦l se neg¨®. -Se?orita L¨®pez, ?lo has olvidado? No tengo los recursos ni el dinero. ?C¨®mo puedo ayudarte? -Me arriesgu¨¦ a demandar a MY porque dijiste que no se encontrar¨ªa imagenpuesta, y t¨² provocaste todo esto. Ahora no quieres asumirs consecuencias, ?no sue?es! Tadeo ri¨® fr¨ªament¨¦ y dijo: -Es obvio que eres codiciosa, te di esa imagen no para que demandaras a MY. 1/3 +15 BONOS Matilda lo mir¨® fr¨ªamente, -Somos pareja. Si tengo m suerte, ?t¨² tampoco lo pasar¨¢s bien! Tras unos segundos de silencio, Tadeo dijo impotente: -Quiero ayudarte, pero Leonardo ya ha afirmado que Esplendor Bordado no tiene nada que ver con el Grupo Ramos a partir de ahora, por eso se atrevieron esas empresas que dependen del Grupo Ramos a rescindir el contrato de Esplendor Bordado. Matilda se qued¨® hda, conmocionada. -Es tan cruel¡­ ?Me trata as¨ª por esa zorra Natalie! Justo cuando terminaba de har, le pellizc¨® mand¨ªb. El dolor agudo hizo fruncir inconscientemente el ce?o y apretar los dientes, Tadeo, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? ?Su¨¦ltame! Los ojos hdos de Tadeo miraron fijamente, ¡ªMatilda, no olvides de qui¨¦n eres prometida ahora, no me dejes ver que a¨²n te gusta Leonardo. ?Me da asco! Matilda le apart¨® mano de un manotazo violento, con mirada fr¨ªao nieve. -?Qu¨¦ sentido tiene que seas mi prometido? Eres incapaz de hacer nada, somos pareja de negocios. ?No tienes derecho a decirme lo que tengo que hacer! Tadeo ri¨® y asinti¨®, -Tienes raz¨®n, pero mientras lleves el nombre de mi prometida, no demuestres que te gusta Leonardo, jo har¨¦ que te arrepientas! Matilda estaba furiosa y a punto de har cuando de repente son¨® su m¨®vil. Al ver que era Florita, contest¨® impaciente, -?Ahora mismo estoy fuera, hamos de resoluci¨®n del contrato cuando vuelva! -?Se?orita L¨®pez, los ionistas se han enterado de que ha malversado inversi¨®n del Grupo Ramos a Esplendor Bordado! ?Tiene que volver! Matilda se puso nerviosa de repente y todo su cuerpo empez¨® a temr. ¡°?Qu¨¦ puedo hacer??> Antes, cuando el Grupo L¨®pez ten¨ªa problemas y Ricardo se iba a divorciar de Beata, e tom¨® en secreto siete millones de dres del fondo de 140 millones que el Grupo Ramos hab¨ªa dado a Esplendor Bordado. Iba a devolverlos cuando obtuviera beneficios, pero no esperaba que, con todo lo que hab¨ªa pasado, descubrieron antes de que pudiera devolver el dinero. Se mordi¨® elbio inferior, intentando desesperadamente tranquilizarse, ¡ª? Cap铆tulo 380 Cap¨ªtulo 380 -Al revisars cuentas despu¨¦s de que el financiero de Grupo Ramos avis¨® de que iban a retirar inversi¨®n. Ei rostro de Matilda palideci¨® de repente, y su voz se torn¨® ligeramente aterrada, -Vuelvo inmediatamente. Si el desfalco se hac¨ªa p¨²blico, podr¨ªa acabar en c¨¢rcel. Matilda se dirigi¨® al Grupo Ramos en busca de Leonardo. Sin embargo, cuando lleg¨® a puerta del Grupo Ramos, fue detenida por los guardias de seguridad. ¡ªSe?orita L¨®pez, el se?or Ramos ha dicho que no recibir¨¢. Dijo Matilda enojada, con cara de hielo, -?No me voy de aqu¨ª si no lo veo! El guardia de seguridad mir¨® al sol ardiente y suspir¨®: -Se?orita L¨®pez, aunque se quede aqu¨ª un d¨ªa, el se?or Ramos no ver¨¢. Matilde se mordi¨® elbio inferior y no dijo nada m¨¢s, pero tampoco se march¨®, parec¨ªa muy firme. El guardia, al ver que no le hac¨ªa caso, no intent¨® persuadi m¨¢s y se volvi¨® hacia cabina de seguridad. A medida que pasaba el tiempo, temperatura del suelo empezaba a subir,s s de calor humeaban desde el suelo, cara de Matilda empezaba a sudar. Era casi mediod¨ªa cuando Natalie lleg¨® al Grupo Ramos para har con Leonardo sobre cboraci¨®n, y justo al llegar a puerta del Grupo Ramos, vio a Matilda all¨ª de pie, con aspecto agitado. Sorprendida, pero ignoraba tratando a Matildao a una persona invisible y cruz¨® para entrar. Matilda vio y de repente se puso loca. ¡ª?Natalie, para! Se adnt¨® r¨¢pidamente para detener a Natalie, mir¨¢nd fijamente con una mirada llena de odio v celos. y -?Eres t¨² quien ha hecho que Leo me humille de esta manera? Natalie no entend¨ªa y dijo: -Matilda, ?est¨¢s loca? C¨®mo dej¨¦ que Leonardo te humira si ni siquiera s¨¦ por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? +15 BONOS -No te hagas inocente. Si no fuera por ti, ?c¨®mo podr¨ªa Leo haber retirado su inversi¨®n a Esplendor Bordado? Natalieprendi¨® por fin raz¨®n por que estaba aqu¨ª parada y se ech¨® a re¨ªr: ¡ª?Esa es una pregunta que deber¨ªas hacerte, ahora tienes que sufrirs consecuencias! Matilda se fijaba y dijo: ¡ª?Crees que ganaste? Natalie, ?ya veremos! Natalie ignor¨® y entr¨® directamente en el Grupo Ramos. Matilda mir¨® de espaldas hasta que figura de Natalie desapareci¨®. Natalie lleg¨® al ¨²ltimo piso y Carlos llev¨® a oficina de Leonardo. Se?or Ramos, se?orita L¨®pez est¨¢ aqu¨ª para har con usted de una cboraci¨®n. Al saber que Natalie cboraba con Fausto, Leonardo le propuso trabajar tambi¨¦n con MY. Insisti¨® durante unos d¨ªas y Natalie acept¨®. Leonardo levant¨® los ojos para mira y dijo: ¡ªSi¨¦ntate, yo vengo despu¨¦s de revisar los papeles. Carlos sirvi¨® un vaso de agua a Natalie y se march¨®, Natalie se sent¨® frente a Leonardo, puso el documento sobre mesa y contempl¨® decoraci¨®n de su despacho, simr a de su casa, con colores de tono fr¨ªo. Aunque llevaban tres a?os casados, Natalie rara vez ven¨ªa a verle al Grupo Ramos, siempre era por trabajo. Unos minutos despu¨¦s, Leonardo firm¨® el documento y levant¨® los ojos hacia Natalie. ¡ª?Vamos aer juntos? Natalie frunci¨® losbios y empuj¨® el documento hacia dnte, diciendo con seriedad: ¡ªSe?or Ramos, ser¨¢ mejor que leas primero el contrato. Si hay algo con lo que no est¨¦s satisfecho, puedo modificarlo ahora. Leonardo abri¨® el contrato sin mirarlo y firm¨® directamente ¨²ltima p¨¢gina. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo descontenta: -Este es el contrato en el que nuestro departamento jur¨ªdico ha trabajado horas extras, al menos deber¨ªas echarle un vistazo. Leonardo ech¨® un vistazo y le entreg¨® el documento a Natalie, ¡ªAhora terminamos el trabajo, ?podemos har de asuntos personales?N?velDrama.Org owns all ? content. +15 BONOS Al o¨ªr har de asuntos personales, Natalie record¨® de repente escena en que vio a Matilda abajo. Cogi¨® el documento y dijo: -Se?or Ramos, si quieres har de asuntos personales, Matilda te est¨¢ esperando abajo, debe de tener muchos asuntos personales de los que harte. Cap铆tulo 381 Cap¨ªtulo 381 Se levant¨® para irse, pero Leonardo tom¨® de mano y sonri¨®. ¨C?Est¨¢s celosa? Natalie se encogi¨® de hombros y dijo burlonamente: -?Por qu¨¦ celosa? S¨®lo te cuento lo que he visto. Probablemente llevaba mucho tiempo abajo antes de llegu¨¦. -Te gusta tanto, has visto que se mojaba y fue a darle un paraguas. Ahora ha estado mucho tiempo bajo el sol, as¨ª que supongo que se te va a romper el coraz¨®n. Leonardo se levant¨® de repente y se dirigi¨® hacia e. Natalie inconscientemente dio un paso atr¨¢s, ¡ª?Qu¨¦ quieres hacer? En el segundo siguiente, su cintura fue pellizcada de repente y levantada hacia arriba. ¨¦l abraz¨® directamente para que se sentara en mesa. Hoy llevaba un vestido de seda, el dodillo se abr¨ªa hasta justo por encima des rodis, y ahora casi s¨®lo cubr¨ªa sus bragas, y su pierna nca estaba expuesta ante Leonardo, llena de tentaci¨®n. Natalie se apresur¨® a cubrirses piernas con los papeles y apret¨® los dientes, ¡ª? Cabr¨®n! Leonardo le sujet¨® barbi y bes¨®, Natalie quiso forcejear, pero ¨¦l le sujet¨® cintura con fuerza, sin darle oportunidad de escapar, s¨®lo pod¨ªa verse obligada a soportar sus besos tormentosos. Al final del beso, Natalie se qued¨® sin aliento, todo su cuerpo estaba ndoo el agua, se ech¨® en sus brazos para respirar. ¨¦l apoy¨® barbi en parte superior de su cabeza, su voz grave y agradable, Tenerte a ti es suficiente, c¨®mo voy a tener tiempo parapadecerme de otra mujer. This belongs to N?velDrama.Org. Aunque no dejaba de advertirse a s¨ª misma ques dulces pbras de un hombre no eran de fiar, se alegr¨® Natalie pronto se dio cuenta de que estaba enamorada de Leonardo otra vez. Se ech¨® en brazos de Leonardo con los ojos cerrados, esperando que esta vez no decepcionara. Cuando Natalie se tranquiliz¨® y estaba a punto de pedirle a Leonardo que 1/3 +15 BONOS -Se?or Ramos, el promotor de zona norte de ciudad est¨¢¡­ Antes de que pudiera terminar frase, todo su cuerpo se congel¨® durante una fri¨®n de segundo al ver lo que estaba pasando en el despacho. Reion¨® r¨¢pidamente y dijo: ?No he visto nada! Despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta r¨¢pidamente y se fue, y cerr¨® puerta pensativamente. Natalie no esperaba que se viera escena de e sentada en el escritorio de Leonardo cons manos enganchadas alrededor de su cuello, y se sinti¨® instant¨¢neamente avergonzada y molesta, mirando a Leonardo, diciendo: -?Tu culpa! Sin embargo, ¨¦l no se sinti¨® culpable y dijo con satisfi¨®n: Somos pareja, es normal. Natalie lo apart¨® de un empuj¨®n y baj¨® de mesa, alis¨¢ndose falda, y dijo enfadada: ¡ª?Vendr¨¢ mi secretaria para encargarse de cboraci¨®n! No quer¨ªa volver a ir a su despacho, ya era suficiente con pasar por esta verg¨¹enza una vez y no se sab¨ªa lo que Carlos pensar¨ªa de e. Natalie se enfad¨® de nuevo al pensarlo. Leonardo frunci¨® el ce?o, surgo brazo enganch¨® en sus brazos, y le dijo al o¨ªdo: ¡ªNo, si no vienes, ir¨¦ personalmente a MY para har contigo. Natalie: Los dos se quedaron congdos durante unos segundos, Natalie le fulmin¨® con mirada y le dijo: ¡ª ?Su¨¦ltame! -Entonces prom¨¦teme que vendr¨¢s personalmente a har conmigo. Natalie apret¨® los dientes, ¡ª?Tonter¨ªas! -?Si no aceptas, te besar¨¦ hasta que aceptes! Al verle agachar cabeza, Natalie se apresur¨® a decir: -Vale, vale, te lo prometo. Puedes soltarme¡­ Uy¡­ Antes de que pudiera terminar frase, fue besada por Leonardo. Natalie estaba maldiciendo, ?el hombre que no pod¨ªa mantener su pbra! Media hora despu¨¦s, Natalie ni siquiera se atrevi¨® a mirar expresi¨®n de Carlos cuando sali¨® del despacho de Leonardo, y se march¨® r¨¢pidamente con cabeza 2/3 +15 BONOS Despu¨¦s de que Natalie se marchara, Leonardo se alis¨® el traje antes de mar a Carlos. -?Qu¨¦ est¨¢ pasando con el promotor del norte de ciudad? Cap铆tulo 382 Cap¨ªtulo 382 El promotor del norte de ciudad cogi¨® el dinero y huy¨®, y los trabajadores que no cobraron est¨¢n preparando una demanda conjunta contra el Grupo Ramos. Leonardo dijo enfadado: ?Encu¨¦ntralo y arr¨¦stalo! Grupo Ramos y un promotor trabajaron juntos para desarror zona norte de ciudad, y ahora que el promotor ha huido, los trabajadores echaron culpa a Grupo Ramos. -?Y los trabajadores que reman sus srios? Env¨ªas a alguien para que verifique, vuelva a firmar el contrato con los trabajadores y les pague el dinero que se les debe, para que ellos puedan seguir con constri¨®n. Carlos asinti¨®, -De acuerdo, voy ahora mismo. Tras resolver el asunto, Leonardo cogi¨® el contrato y sigui¨® leyendo. Poco despu¨¦s, su m¨®vil se ilumin¨®. Al ver que era un mensaje de Matilda, Leonardo lo puls¨®, tras ver el contenido, sus ojos se agrandaron de repente. Una hora despu¨¦s, Matilda estaba sentada frente a Leonardo, con los ojos enrojecidos y el rostro muy demacrado. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. La expresi¨®n de Leonardo era fr¨ªao el hielo, y dijo pbra por pbra: ¡ª?Lo has pensado bien? ?Est¨¢s segura de que quieres usar el segundo deseo a cambio? Matilda se mordi¨® elbio inferior y grit¨® agraviada: -Eso es lo que quieres, ? no? Empujarme hasta este punto, ?sabes que no tengo opci¨®n! Leonardo dijo con calma: De acuerdo, no pedir¨¦ que me devuelvas los 140 millones de dres, y no le har¨¦ nada m¨¢s a Esplendor Bordado. Las manos de Matilde se apretaron inconscientemente, al ver que Leonardo no se iba a ayudar, y sin decir nada m¨¢s, se levant¨® y se fue. De regreso en Esplendor Bordado, justo al llegar al ¨²ltimo piso, Florita se le acerc¨® ansiosa, -Se?orita L¨®pez, ?d¨®nde ha estado? Los ionistas est¨¢n discutiendo en s de juntas. Matilda asinti¨® con cabeza, -Lo s¨¦, yo lo solucionar¨¦. T¨² vete a trabajar. 1/3 +15 BONOS Cuando empuj¨® puerta de s de juntas, todos giraron cabeza para ver a Matilda, s qued¨® en silencio por un momento, y los ionistas empezaron a interroga. -Se?orita L¨®pez, quiero saber ad¨®nde est¨¢n los siete millones de dres de inversi¨®n de 140 millones del Grupo Ramos. ?Lo malvers¨®, Se?orita L¨®pez? Oh, no hace falta pregunta. Seguro que lo malvers¨®, si no, ?de d¨®nde salieron los 7 millones que faltan? -Ahora Grupo Ramos nos pide que devolvamos 140 millones de dres, que nunca hemos visto. No nos pida que paguemos los 7 millones. Se?orita L¨®pez, resuelvalo usted, y si no lo hace, ?ir¨¢ a c¨¢rcel unos a?oso mucho por un delito econ¨®mico! Matilda se dirigi¨® al asiento principal y se sent¨®, mirando a gente con ¨C expresi¨®n fr¨ªa: ?Quieren decir que esos 140 millones de dres no tienen nada que ver con ustedes? Tanto si son p¨¦rdidaso ganancias, ?no tienen nada que ver con ustedes? Al o¨ªrlo, los ionistas cambiaron inmediatamente de cara. Si hubieran ganado dinero, por supuesto que querr¨ªan repartirlo, pero ahora que el Grupo Ramos ped¨ªa que le devolvieran los 140 millones de dres, y a¨²n faltaban 7 millones, por supuesto que no quer¨ªan tener nada que ver con esto. Despu¨¦s de un momento de silencio, uno de los ionistas dijo: -Se?orita L¨®pez, no intente enga?arnos con esto, ?c¨®mo vamos a ganar dinero ahora que Grupo Ramos quiere recuperar los 140 millones? Quiere quepensemos los 7 millones con usted, ?no? ?No somos tan est¨²pidos! Al ver que los dem¨¢s ionistas asent¨ªan, Matilda sonri¨® y dijo lentamente: Entonces si estos 140 millones de dres son perdidos o ganados, no es asunto de ustedes, ?verdad? Ante presi¨®n de Matilda, gente dijo que no importaba. Matilda sonri¨®: -Vale, encontrar¨¦ manera de conseguir yo misma los 7 millones de dres, v¨¢yanse a trabajar. Uno de los ionistas mir¨® con escepticismo, -Se?orita L¨®pez, ?de verdad puede reunir siete millones de dres? -No necesito que se preocupen por si puedo reunirlos o no. A trabajar. Al ver actitud perfunctoria de Matilda, no hicieron m¨¢s preguntas, con tal de que no les exigieran el dinero. 2/3 +15 BONOS Cuando los ionistas se marcharon, Matilda pidi¨® a Florita que avisara al departamento de rciones p¨²blicas para una reuni¨®n. Les dio 2,8 millones para que se ocuparan del asunto por Inte. -Pase lo que pase, dentro de tres d¨ªas no quiero ver nada sobre Esplendor Bordado y MY en trending. El director de rciones p¨²blicas asinti¨® con cabeza. Tras solucionar este asunto, Matilda regres¨® a su despacho y pronto vio el mensaje de que se hab¨ªan ingresado 200 millones de dres en su cuenta bancaria privada. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 383 Cap¨ªtulo 383 #El dinero deb¨ªa usarse para desarror empresa, pero esos ionistas s¨®lo quer¨ªan los beneficios y no quer¨ªan aportar ni un c¨¦ntimo, as¨ª que ahora tendr¨ªa que echarlos, y volver a invertir el dinero despu¨¦s de convertirse en ¨²nica propietaria de Esplendor Bordado. Por noche, Natalie y Leonardo fueron a ver a Josefina, que hab¨ªa estado internada los ¨²ltimos d¨ªas, y los m¨¦dicos aceptaron darle el alta despu¨¦s de hacerle un examen f¨ªsicopleto, que mostr¨® que los ¨ªndices de salud eran normales. Cuando llegaron a s, cuidadora recogi¨®s cosas de Josefina. Al ver a Natalie, Josefina dijo: ¨C Natalie, tienes mucho trabajo, no hace falta que vengas a recogerme al hospital. Natalie camin¨® hacia e y se sent¨® a sudo, -No, he o¨ªdo que no has tenido buen apetito en casa s, esta noche Leo y yo cenamos contigo. Josefina se alegr¨® mucho y asinti¨® con cabeza: -Vale, Tadeo me haprado docenas de gallinas viejas de granja ecol¨®gica de su amigo para que me nutra, el sabor es bastante bueno, pido en cocina que guisen una esta noche. -Qu¨¦ bien, tengo ganas deer esta noche. Charon durante todo el camino de vuelta a Mansi¨®n de Armon¨ªa, donde Natalie le tom¨® el pulso a Josefina en secreto y se sinti¨® aliviada alprobar que estaba bien. Justo cuando entr¨® al sal¨®n, Josefina le dijo a Leonardo: ¨C Leo, vete a trabajar, tengo algo que decirle a Natalie, eres un hombre no apto para saberlo. Leonardo gir¨® cabeza para mirar a Natalie y asinti¨® con cabeza: -De acuerdo. Josefina llev¨® a Natalie a sentarse en el sof¨¢, cogi¨® de mano y le dijo: ¨C Natalie, ?te trata bien? ¨C Natalie no esperaba que Josefina preguntara por esto y se sonroj¨®. -Muy bien. -Me alegro. Aunque Leo es mi nieto, realmente te considero de familia. Si te molesta, ser¨¦ primera en llevarle contraria. Si de verdad vuelven a estar 1/3 +15 BONOS Natalie frunci¨® losbios y susurr¨®, Abu, a¨²n no he pensado en volver a casarme con el se?or Ramos, tal vez necesito un poco m¨¢s de tiempo. Josefina sonri¨®, depende de ti. Natalie, no me has entendido, no trato de forzarte, todo Bueno, gracias abu. Aunque gente de familia L¨®pez no le ca¨ªa bien, Natalie estaba agradecida de haber conocido a su abu tan amable y abiertao Josefina. Charon un rato m¨¢s y criada se acerc¨® ys m¨® a cenar. Josefina le pidi¨® a criada que le diera a Natalie una sopa de pollo y le dijo con una sonrisa: Natalie, deber¨ªas tomar sopa, est¨¢s cansada y delgada por el trabajo, me das pena. Natalie se pellizc¨®s mejis, -No, no lo creo, y me veo mejor cuando estoy m¨¢s delgada. -Te ves bien, pero no adelgaceso otras. Natalie asinti¨®, ¡ª?Vale, ya lo s¨¦! Al recibir sopa de pollo de criada, Natalie dio un sorbo y su cara cambi¨® de repente. Al ver que tomaba un sorbo y lo dejaba a undo, Josefina dijo r¨¢pidamente: Natalie, ?por qu¨¦ no te lo bebes? ?Sabe mal? Natalie neg¨® con cabeza, ¡ªAbu, es que est¨¢ un poco caliente, me lo bebo luego. Bueno. Josefina quer¨ªa pedirle a criada que se hiciera una sopa y Natalie dijo de repente: -Abu, parece que le falta un poco ponerle un poco. de sal a sopa, voy a cocina a Tras decir eso, Natalie se levant¨® y llev¨® sopa hacia cocina. La voz de Josefina son¨® detr¨¢s de e, -Natalie, deja criada. Natalie baj¨® los ojos, -Abu, es mejor que me vaya. Leonardo, que notaba que algo le pasaba, se levant¨® y dijo, -Voy a ver. Josefina asinti¨®, -Bueno, no dejes que Natalie sirva sopa, se va a quemar. 2/3 +15 BONOS Natalie frunci¨® losbios y susurr¨®, -Abu, a¨²n no he pensado en volver a casarme con el se?or Ramos, tal vez necesito un poco m¨¢s de tiempo. Josefina sonri¨®, depende de ti. Natalie, no me has entendido, no trato de forzarte, todo -Bueno, gracias abu. Aunque gente de familia L¨®pez no le ca¨ªa bien, Natalie estaba agradecida de haber conocido a su abu tan amable y abiertao Josefina. Charon un rato m¨¢s y criada se acerc¨® ys m¨® a cenar. Josefina le pidi¨® a criada que le diera a Natalie una sopa de pollo y le dijo con una sonrisa: Natalie, deber¨ªas tomar sopa, est¨¢s cansada y delgada por el trabajo, me das pena. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Natalie se pellizc¨®s mejis, -No, no lo creo, y me veo mejor cuando estoy m¨¢s delgada. -Te ves bien, pero no adelgaceso otras. Natalie asinti¨®, ¡ª?Vale, ya lo s¨¦! Al recibir sopa de pollo de criada, Natalie dio un sorbo y su cara cambi¨® de repente. Al ver que tomaba un sorbo y lo dejaba a undo, Josefina dijo r¨¢pidamente: Natalie, ?por qu¨¦ no te lo bebes? ?Sabe mal? Natalie neg¨® con cabeza, -Abu, es que est¨¢ un poco caliente, me lo bebo luego. -Bueno. Josefina quer¨ªa pedirle a criada que se hiciera una sopa y Natalie dijo de repente: -Abu, parece que le falta un poco de sal a sopa, voy a cocina a ponerle un poco. Tras decir eso, Natalie se levant¨® y llev¨® sopa hacia cocina. La voz de Josefina son¨® detr¨¢s de e, ¡ªNatalie, deja criada. Natalie baj¨® los ojos, -Abu, es mejor que me vaya. Leonardo, que notaba que algo le pasaba, se levant¨® y dijo, ¡ªVoy a ver. Josefina asinti¨®, -Bueno, no dejes que Natalie sirva sopa, se va a quemar. +15 BONOS Leonardo entr¨® en cocina y vio a Natalie mirando o de sopa de pollo, se acerc¨® a e y le pregunt¨®: -?Hay alg¨²n problema con esta sopa? + Cap铆tulo 384 Cap¨ªtulo 384 Natalie frunci¨® losbios y guard¨® silencio un rato antes de decir lentamente: A¨²n no estoy segura, pero creo que esta sopa sabe rara. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo: ?La has tra¨ªdo aqu¨ª porque no quer¨ªas que abu se bebiera? Natalie asinti¨®: -Bueno, pero no estoy segura de que haya un problema. Ya hab¨ªa escondido en secreto un poco de sopa de pollo y pensaba trae para que analizaran y comprobaran si realmente conten¨ªa algo. -Ya que te parece raro, t¨ªralo. -?C¨®mo le explico esto a abu? -Tengo una idea. Unos minutos m¨¢s tarde, un ruido repentino procedente de cocina sobresalt¨® a Josefina, que estaba comiendo, y se apresur¨® a pedirle a criada que fuera a ver qu¨¦ pasaba. Leonardo pa?¨® a Natalie fuera de cocina y Natalie puso cara de culpabilidad. -Abu, lo siento, cuando estaba sirviendo sopa de pollo, estaba demasiado caliente y se me cay¨® al suelo. Al o¨ªr eso, Josefina se sinti¨® decepcionada, los ¨²ltimos d¨ªas en el hospital, siempre quer¨ªa tomar sopa de pollo, pero todos los d¨ªas Tadeo le tra¨ªa sopa de costis, as¨ª que nunca tuvo oportunidad de toma. -As¨ª¡­ Est¨¢ bien, har¨¦ que cocina prepare otra m¨¢s tarde. Natalie frunci¨® el ce?o, cavndo c¨®mo disuadir a Josefina de esa idea y Leonardo dijo de pronto: - Abu, no deber¨ªas bebe esta noche. La sopa de pollo debe cocerse a fuego lento por lo menos dos horas, y no es f¨¢cil digerir sopa de pollo demasiado tarde. Josefina lo mir¨® esc¨¦ptica, -?Existe tal dicho? Natalie, que estaba a sudo, asinti¨® r¨¢pidamente: -Abu, es verdad. La sopa de pollo lleva grasa, beber demasiado por noche tambi¨¦n es una carga para el cuerpo. Josefina le crey¨® incondicionalmente y asinti¨® con cabeza. N?velDrama.Org owns all ? content. +15 BONOS Despu¨¦s de cena, Natalie y Leonardo se fueron. Josefina no pod¨ªa dormir, por pensar en sopa de pollo. Se levant¨® y pidi¨® a criada guisar un pollo y bebi¨® sopa de pollo antes de irse a cama. Al regresar, Natalie le dio sopa de pollo a Leonardo para que verificara y envi¨® a un centro de pruebas autorizado de Imperialia. A ¨²ltima hora de noche, Matilda termin¨®s cosas de Esplendor Bordado, record¨® que no hab¨ªa estado en casa ¨²ltimamente y condujo a familia L¨®pez. Al entrar en el chalet, se sorprendi¨® al ver a Beata sentada en el sof¨¢, con mirada perdida. -Mam¨¢, es muy tarde, ?por qu¨¦ sigues levantada? Al o¨ªr voz de Matilda, Beata se sobresalt¨® y al ver que era Matilda, refunfu?¨® y pregunt¨®. Mati, ?d¨®nde has estado estos d¨ªas? Te he mado tantas veces, ?por qu¨¦ no has contestado a ninguna? Matilda frunci¨® el ce?o, -Mam¨¢, ?no has vistos noticias ¨²ltimamente? Pensaba que Beata maba para preguntarle por el gio, as¨ª que no contest¨®. Beata se qued¨® perpleja, ¡ª?Qu¨¦ noticias? -Nada, estoy muy cansada del trabajo ¨²ltimamente, voy a descansar, haremos ma?ana. Cuando Matilda subi¨®, Beata pregunt¨® a criada si hab¨ªa pasado algo recientemente. La cara de criada cambi¨®, y parec¨ªao si quisiera har. Beata dijo con voz fr¨ªa: ¡ª?Dime! Tras dudar un rato, criada le cont¨® a Beata que Esplendor Bordado hab¨ªa demandado a MY por gio y que finalmente hab¨ªa perdido. Despu¨¦s de o¨ªrlo, Beata se puso muy seria, por sinprendi¨® que criada parec¨ªa cautelosa ¨²ltimamente. Ricardo se fue de viaje de negocios al extranjero hace una semana, llev¨¢ndose a Linda con ¨¦l. No¨ªa ni dorm¨ªa bien ¨²ltimamente por eso, y no sal¨ªa a jugar as cartas. Las amigas seguramente se reir¨ªan de e cuando Matilda, su orgullo avergonzaba tanto. 2 Cap铆tulo 385 Cap¨ªtulo 385 La cara de Beata palideci¨® al pensarlo. A ma?ana siguiente, Matilda baj¨®s escaleras y frunci¨® el ce?o al ver a Beata manteniendo misma postura que ten¨ªa ayer sentada en el sof¨¢. -Mam¨¢, ?no dormiste en toda noche? Beata mir¨® y apret¨® los dientes, -Hiciste una cosa tan vergonzosa, ?crees que pude dormir? La cara de Matilda se puso nca y mir¨® a Beata sorprendida. -Mam¨¢, ?crees que he copiado a mi hermana? -?T¨² no? ?El juicio se ha acabado! Los ojos de Matilda se pusieron rojos y dijo con voz agraviada: ¡ªFue mi hermana quien soborn¨® al tribunal, de lo contrario Esplendor Bordado no habr¨ªa perdido el caso, y ahora a Leo le gusta y est¨¢ de su parte. Si voy contra mi hermana, Leo tendr¨¢ que recuperar Esplendor Bordado¡­ Beata mir¨® esc¨¦ptica, -?Tanto poder tiene Natalie? -E no, pero Leo s¨ª. Tras un momento de silencio, Beata segu¨ªa sin estar muy convencida. -Has estado con Leonardo, ?hizo una trampa con Natalie a ti? Matilda exprimi¨® l¨¢grimas, se atragant¨® y dijo: -No s¨¦ qu¨¦ le dijo mi hermana, ahora actitud de Leo hacia m¨ª es muy fr¨ªa, ni siquiera puedo ver a Leo, ¨¦l ya no me quer¨ªa, soy yo que se neg¨® a admitirlo. Al o¨ªr esto, Beata pens¨® de repente en Ricardo y se enfad¨® inconscientemente. -?Los hombres no son buenos! Matilda se qued¨® hda, ?no deber¨ªa Beata rega?ar a Natalie en este momento? ¡ªMam¨¢, ahora que Tadeo y yo estamosprometidos, no hay posibilidad entre Leo y yo. Yo s¨®lo quiero dirigir Esplendor Bordado a partir de ahora y no quiero m¨¢s conflictos con mi hermana. N?velDrama.Org owns all ? content. Beata baj¨® los ojos, despu¨¦s de unos segundos dijo lentamente: -Eso est¨¢ bien, ahora le gusta a Leonardo, no te puede beneficiar ir en su contra, espera a que Leonardo se harte de e, entonces podr¨¢s vengarte de e. 1/2 +15 BONUS Matilda se sorprendi¨®, Beata siempre ha estado muy disgustada con Natalie, cada vez que mencionaba, le gritaba, ?por qu¨¦ esta vez estaba tan tranqu? ¡ªMam¨¢, ¨²ltimamente¡­ ?Te ha pasado algo? Me maste hace unos d¨ªas, estaba ocupada y se me olvid¨® contestar¡­ Beata suspir¨®, ¨CNada, vete a trabajar. Yo puedo solucionarlo. Matilda se acerc¨® corriendo y se arrodill¨® frente a e, cogi¨¦ndole mano, -? Qu¨¦ ha pasado? Si no me lo dices, me quedar¨¦ m¨¢s preocupada. Al ver mirada preocupada de Matilda, tristeza y el dolor acumdos por Beata durante este periodo de tiempo parecieron encontrar por fin una salida, ahog¨¢ndose y diciendo: -Tu padre, me enga?¨®¡­ El lunes por ma?ana, cuando Natalie acababa de llegar a MY, vio a Nina bajando del coche. Se sorprendi¨®, -Nina, ?no te fuiste de viaje? El rostro de Nina ya no estaba tan alterado y desali?adoo cuando fue acusada injustamente, y sonri¨® mientras se dirig¨ªa a Natalie y le dijo: -Volv¨ª inmediatamente despu¨¦s de ver noticia de que Esplendor Bordado hab¨ªa perdido el caso, y le estoy agradecida, se?orita L¨®pez, por haber encontrado las pruebas que demostraron mi inocencia. Natalie sonri¨® amablemente, Fue lo que deb¨ªa hacer, eres empleada de MY, te protejo a ti supone defender los intereses de empresa. Nina asinti¨®, -Mi padre quiere invitarle a cenar para darles gracias. ?Cu¨¢ndo est¨¢ libre? ¡ªNo hace falta, ay¨²dame a darles gracias al se?or Futil, ya has vuelto, ?est¨¢s lista para dibujar los dise?os de pr¨®xima temporada? Nina sonri¨® ante eso, -Se?orita L¨®pez, creo que a¨²n me quedan tres d¨ªas de vacaciones. Puedes terminar tus vacaciones antes. Nina reflexion¨® un momento y dijo: -Puedo volver a trabajar, pero necesito pedirle a alguien. Natalie enarc¨® una ceja. -?A qui¨¦n? Cap铆tulo 386 Cap¨ªtulo 386 -Karol. Natalie se qued¨® paralizada un momento y luego sonri¨®, ¡ªTienes buen gusto, pero a Karol voy a formar para que sea jefa de dise?o, puedes pedir a otra persona. ¨C No, s¨®lo quiero a e, y no quiero que sea mi subordinada, me gustan sus dise?os y quiero cborar con e para dise?ar los nuevos productos de pr¨®xima temporada. Tras dudar unos segundos, Natalie asinti¨® y dijo: ¡ªS¨ª, pero s¨®lo puedo prest¨¢rt durante un tiempo, y dejar¨¦ volver al departamento de dise?o cuando est¨¦n dise?ados los nuevos productos del pr¨®ximo trimestre. -Est¨¢ bien. Por cierto, esta noche habr¨¢ una exposici¨®n de dise?o, en que se mostrar¨¢ ropa This belongs to N?velDrama.Org. de algunos dise?adores extranjeros, pienso llevas a ti y a Karol a echar un vistazo, ?est¨¢n libres esta noche? Nina se apresur¨® a decir: ¡ª?S¨ª! Aunque no tenga tiempo, ?har¨¦ un hueco! -Bueno, entonces d¨ªselo a Karol, iremos all¨ª directamente desde empresa despu¨¦s del trabajo. Las dos entraron en empresa y se separaron, Natalie se dirigi¨® hacia el ascensor exclusivo para ejecutivos y estaba a punto de subir, recibi¨® una mada de Leonardo. Llegaron los resultados de prueba del caldo de pollo. Los pasos de Natalie se tambalean, pregunt¨® con voz grave: ¡ª?C¨®mo va todo? ? Hay alguna sustancia excesiva? Tras unos segundos de silencio, Leonardo dijo en voz baja. 1 No, el caldo de pollo est¨¢ bien. Ante eso Natalie frunci¨® el ce?o, confiaba en su sentido del gusto, pero los resultados des pruebas no ment¨ªan. -Entonces supongo que es mi sentido del gusto el que est¨¢ mal, probar¨¦ esa sopa de pollo pr¨®xima vez que vaya a casa de abu. -Bueno, tengo una reuni¨®n m¨¢s tarde, as¨ª que te dejo. 1/3 +15 BONUS Al colgar el tel¨¦fono, Natalie frunci¨® losbios y envi¨® un mensaje a Leonardo, pidi¨¦ndole que le mandara el informe de prueba para echarle un vistazo. Pronto, Leonardo le envi¨® una foto. Acerc¨® imagen y todass sustancias analizadas estaban dentro del rango normal. ?Era realmente su sentido del gusto el que estaba equivocado? Por otrodo, en el centro de pruebas m¨¢s autorizado de Imperialia. ¨C Un probador sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil y marc¨® un n¨²mero, diciendo en voz baja: Se?or Ramos, le he escuchado y he cambiado los datos del informe de prueba. ? Cu¨¢ndo me ingresar¨¢ el pago en mi tarjeta? Dentro de hoy, no vuelvas a contactar conmigo. Dicho esto, Tadeo colg¨® el tel¨¦fono. Sac¨® tarjeta telef¨®nica, dobl¨® y tir¨® a papelera, y luego marc¨® el n¨²mero con otro tel¨¦fono m¨®vil. Te dar¨¦ un n¨²mero de cuenta, ingresa en e 140 mil dres. Despu¨¦s de todo esto, Tadeo se burl¨®. Leonardo y Natalie nunca habr¨ªan adivinado que hab¨ªa colocado a su propia gente en Mansi¨®n de Armon¨ªa, y que vigba todo lo que hac¨ªan en Mansi¨®n de Armon¨ªa. Por noche, Natalie llev¨® a Nina y a Karol con e a exposici¨®n de dise?o. En puerta se encontraron con Leonardo y Carlos. Natalie levant¨®s cejas sorprendida y dijo: -Se?or Ramos, recuerdo que diri¨®n principal de tu empresa es nueva energ¨ªa. ?Por qu¨¦ has venido a exposici¨®n de dise?o? -Grupo Ramos tiene varias empresas dedicadas al dise?o, y los organizadores de exposici¨®n de dise?o enviaron invitaciones. No ten¨ªa nada que hacer por tarde, as¨ª que vine a echar un vistazo. Natalie asinti¨® con cabeza: -Llevo as dise?adoras de mi empresa para que estudien hoy, ahora vamos a entrar. Justo despu¨¦s de decir eso, Leonardo dijo, ¡ªSe?orita L¨®pez, puedes pedirle a mi secretaria que les pa?e. Tengo un peque?o problema con el contrato, hoy estamo aqu¨ª, as¨ª que podemos solucionarlo ahora¡­ Natalie puso los ojos en nco, el contrato estaba firmado, ?qu¨¦ problemas pod¨ªa 2/3 +15 BONUS Nina y Karol conoc¨ªan rci¨®n de Natalie y Leonardo, as¨ª que sonrieron y dijeron: -Se?orita L¨®pez, no tiene que preocuparse por nosotras, podemos visitar ss. Sin esperar respuesta de Natalie, ambas se dirigieron hacia el local. Natalie:-¡­ Leonardo tom¨® de mu?eca y llev¨® hasta el final del pasillo desocupado, mir¨¢nd con una sonrisa en los ojos. Today¡¯s Bonus Offer X GET IT NOW *IS BONUS Capitulo 387 Cap铆tulo 387 Capitulo 387 -?Est¨¢s molesta? -Aftera no quiero tanto protagonismo, no me hables tanto a partir de ahora. Leonardo guard¨® silencio un rato y dijo: Todo el mundo sabe de nuestra rci¨®n, si no hamos, es esconder algo ante los dem¨¢s. -Eso es mejor que estemos juntos. Tenemos mucho tiempo juntos en casa, as¨ª que para qu¨¦ precipitarnos. Cuando estamos en casa, tenemos que trabajar hasta tarde. El resto del tiempo lo pasamos solo en cena, y no me dejas entrar en el dormitorio. Natalie se qued¨® hda y luego se enfad¨®, ¡ª?Es eso lo que quieres, entrar en el dormitorio? -ro que no, pero si a ti te parece bien, yo acepto. Natalie lo fulmin¨® con mirada, ¡ª Entonces me niego. -Entonces s¨®lo puedo pasar tiempo contigo en eventos y cooperaciones. Al ver su mirada de impotencia, Natalie frunci¨® losbios y dijo lentamente, -De acuerdo, pero dnte de otras personas, no teportes tanto. -?Puedo cogerte de mano? -?Qu¨¦ te parece? Al o¨ªr el disgusto de Natalie, Leonardo sonri¨® y dijo: ¡ªBueno, te prometo que no intimar¨¦ contigo cuando haya gente. Eso est¨¢ bien. -Pero ahora mismo no hay nadie. N?velDrama.Org owns all ? content. -Qu¨¦¡­ Antes de que Natalie pudiera reionar, Leonardo le hab¨ªa inmovilizados mu?ecas contra pared, Susbios fr¨ªos y finos presionaban contra pared. Natalie se resisti¨® al principio, pero luego, inconscientemente, tom¨® iniciativa, le rode¨® el cuello con los brazos y le devolvi¨® el beso. En el rinc¨®n sin nadie, se besaron y abrazaron salvajemente. 1/2 *15 BONUS Matilda no pod¨ªa describir lo que sinti¨® cuando vio que Leonardo apretaba a Natalie contra pared y la besaba. Sinti¨®o si su coraz¨®n se paralizara de repente, y luego el dolor se extendi¨® de su coraz¨®n a sus extremidades. Antes, cuando e y Leonardo estaban en el apogeo de su rci¨®n, Leonardo no hab¨ªa besado con tanto desenfreno. Los celos y rabia casi abrumaron, y sus manos se tensaron involuntariamente hasta que el dolor de sus u?as vadas en su carne hizo recobrar por fin el sentido. Respir¨® hondo, se dio vuelta y se march¨® antes de perder lo que le quedaba de cordura. Al terminar el beso, Natalie se ruboriz¨® y mir¨® a Leonardo con ojos quejumbrosos. -El pintbios est¨¢ todo manchado por tu beso, todo el mundo va a saber lo que pas¨®. Leonardo le apret¨® frente, su voz era ronca, ¡ªLa pr¨®xima vez tendr¨¦ m¨¢s cuidado. Natalie levant¨®s cejas y dijo sin rodeos: -Si no me besaras, no se me manchar¨ªa el pintbios. -No puedo contenerme. Natalie: Leonardo arregl¨® el pelo de Natalie antes de se dirigiera hacia exposici¨®n. Cuando lleg¨® a puerta, Natalie se encogi¨® de hombros, -Yo entro primero, luego entra. -Bueno. Al ver el amor en sus ojos, cara de Natalie enrojeci¨® de nuevo. Se dio cuenta de que cada vez le costaba m¨¢s resistirse a Leonardo, lo que no era una buena se?al. Al entrar en s de exposiciones, Natalie encontr¨® r¨¢pidamente a Karol y Nina, s¨®lo que ambas parec¨ªan descontentas. ¡ª?A qu¨¦ viene esa cara? No te gustan los dise?os de ropa? +15 BONUS Cap¨ªtulo 388 Cap铆tulo 388 Cap¨ªtulo 388 Nina neg¨® con cabeza, su tono un poco fr¨ªo, -Acabamos de ver a alguien con quien hemos ca¨ªdo en desgracia. Natalie se sorprendi¨®, Nina ten¨ªa buen car¨¢cter, Natalie no hab¨ªa visto perder los nervios con nadie desde que entr¨® en MY. -?Qui¨¦n puede molestarte tanto? Nina roz¨® su boca, ¡ªMatilda, ?hay aguien m¨¢s? Antes s¨®lo despreciaba a Matilda por enga?ar a gente con firma falsa de Elia, pero Matilda convert¨ªa sus dise?os en productos para venderlos en el extranjero y calumniaba por gio, Nina le ten¨ªa asco.- Nina apret¨® los dientes cuando pens¨® en lo que le hab¨ªa ocurrido en los d¨ªas en que acusaron falsamente de gio. Por suerte, se hab¨ªa demostrado que era inocente, de lo contrario no se sab¨ªa lo que habr¨ªa hecho aque persona que le envi¨® cad¨¢veres de animales. Aunque hab¨ªa mado a polic¨ªa, polic¨ªa no atrap¨® a esa persona hasta ahora. Nina se estremeci¨® de pensar en el hecho de que esa persona a¨²n no hab¨ªa sido detenida. Natalie dijo despacio: -Es normal ve aqu¨ª. No olvides que e ocup¨® el primer lugar en el concurso de dise?o. Nina sonri¨® fr¨ªamente: ¡ª?De qu¨¦ sirve dise?ar bien? La gente m naturaleza est¨¢ condenada a no tener un buen desarrollo. -Eso no tiene que ver con nosotros. Disfrutemos de exposici¨®n, los dise?os de estas prendas son muy buenos, sin duda se puede aprender mucho. Nina dud¨® un momento, y dijo a Natalie: ¨CSe?orita L¨®pez, ?c¨®mo se han revdo los dise?os? ?A¨²n no se ha enterado? Natalie asinti¨®: ¡ªNo, ?est¨¢s segura de que los dibujos no se han ense?ado a nadie? ¡ªS¨ª, estoy segura. Llevo el ordenador conmigo todo el tiempo, es imposible que alguien haya¡­ De repente, cara de Nina se congel¨®. -?Qu¨¦ pasa? +15 BONUS Nina se mordi¨® elbio inferior y neg¨® con cabeza: -Nada, estoy un poco inc¨®moda, voy alvabo. -Vale. Mirando espalda de Nina que sal¨ªa a toda prisa, Natalie frunci¨® losbios, sent¨ªa que Nina era un poco extra?a. -?En qu¨¦ est¨¢s pensando? La voz grave y agradable de un hombre son¨® detr¨¢s de e, Natalie se dio vuelta y vio a Leonardo de pie no muy lejos, sus ojos oscuroso tinta estaban concentrados y serios,o si s¨®lo pudiera ver e. Lostidos de su coraz¨®n se aceleraron involuntariamente, y e baj¨® apresuradamente cabeza y dijo: -Nada, se?or Ramos, ?no necesitas char con tus socios? Vio muchas celebridades empresariales de Monteflor, parec¨ªa que los organizadores hab¨ªan organizado esta exposici¨®n para invitar a los dise?adores a visita, por undo, y para atraer a algunos empresarios a invertir. A Leonardo le molest¨® ver que Natalie intentaba que se diera prisa. ¡ª?Tanto miedo tienes de que gente nos vea juntos? This belongs to N?velDrama.Org. Al notar su disgusto, Natalie dijo: -No quiero molestarte cuando trabajas. -?De verdad? -Por supuesto que es verdad. ¡ª Leonardo se adnt¨® para coge de mano y dijo en voz baja: -Este es el castigo por mentirme. Natalie intent¨® sacudirle mano, pero no lo consigui¨® y se enfad¨®. -Leonardo, ?no olvides lo que me prometiste! Leonardo ri¨®, -S¨ª te lo promet¨ª, pero tienes que recibir un peque?o castigo por enga?arme, de lo contrario te atrever¨¢s a hacerlo. Natalie apret¨® los dientes, -C¨¢mbialo. -Dame un beso. -?De ninguna manera! Al o¨ªr el enfado en su tono, Leonardo mir¨®, -?Entonces te beso? Natalie: 2 Cap铆tulo 389 Cap¨ªtulo 389 -?De verdad me soltar¨¢s si te doy un beso? -Por supuesto, har¨¦ lo que digo. Natalie mir¨® a su alrededor, se dio cuenta de que nadie se fijaba en ellos y se levant¨® de un salto para darle un beso en cara a Leonardo. -Ahora puedes soltarme, ?no? Al ver sus orejas ya enrojecidas, Leonardo reprimi¨® idea de burse de e y solt¨®. En cuanto estuvo suelta de Leonardo, Natalie huy¨® tan r¨¢pidoo un conejo, corriendoo si tuviera miedo de que ¨¦l alcanzara. Leonardo se ri¨®, sin darse cuenta de que escena estaba siendo vista por otra persona. La mano de Matilda estaba nca,o si estuviera a punto de astar copa de vino. Pero frente a Leonardo, no se atrevi¨® a decirle nada serio, s¨®lo pudo sonre¨ªr torpemente, -Natalie, ?de qu¨¦ est¨¢s hando? He venido a verte. Natalie levant¨® los ojos y lo mir¨® con frialdad, -Puedes irte ahora que me has visto. El aire pareci¨® congrse incluso despu¨¦s de que e terminara. Ricardo vio a Leonardo, que lo miraba con cara de hielo, y luego a Natalie que se ve¨ªa fr¨ªa, y dijo: - Se?or Ramos, yo tengo un asunto de negocio para usted. Leonardo puso cara de fr¨ªo y estaba a punto de dejarle marchar, pero de repente se le ocurri¨® algo y dijo: Hablemos en el estudio. Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. Natalie mir¨® confundida a Leonardo, no iba a seguir trabajando con el Grupo L¨®pez, ?verdad? ?Por qu¨¦ cambi¨® de actitud? Leonardo, sin embargo, no mir¨®, se dio vuelta y entr¨® en el estudio. Los dos hombres haron de algo en el estudio, sin saber de qu¨¦, y Ricardo sali¨® con una sonrisa en la cara, con cara de que le hubieran dado algo bueno. Se acerc¨® a Natalie y le sonri¨®, -Natalie, tu prima entr¨® al posgrado de Universidad Qinghua, vuelve de vacaciones semana que viene, tu abu y nosotros le van a hacer una fiesta para celebrarlo. Vuelve con el se?or Ramos ese d¨ªa. Natalie frunci¨® losbios, en su impresi¨®n Gloria era el orgullo de familia de su t¨ªo, creci¨® destacando en sus estudios y adem¨¢s era muy buena para agradar a los mayores, por lo que todos en la familia L¨®pez favorec¨ªan. Cuando volvi¨® a familia L¨®pez, pens¨® que imitando a Gloria todos mimar¨ªan, pero luego se enter¨® de lo equivocada que estaba. 1/2 +15 BONOS Para gente de familia L¨®pez, e era unacra que har¨ªa que familia L¨®pez se desmoronara, y no aceptar¨ªan de ninguna manera. Ahora Ricardo le trataba bien a Natalie, tambi¨¦n porque quer¨ªacer a Leonardo. -Entonces lo haremos, hay muchas m¨¢s cosas en empresa, no creo que tenga tiempo. Ricardo asinti¨®, -Muy bien, ser¨¢ mejor que vengas a casa, tus abuelos te extra?an ¨²ltimamente. -Bueno. Cuando Ricardo se march¨®, Natalie se volvi¨® hacia Leonardo, que no hab¨ªa dicho nada, y enarc¨®s cejas: -? Qu¨¦ le has dado? -Nada, es todo trabajo. Natalie no hizo m¨¢s preguntas, -Bueno, me voy a duchar, que descances. Al pasar junto a Leonardo, su mu?eca fue repentinamente agarrada por ¨¦l. -Est¨¢s enfadada. Natalie le mir¨® y dijo burlonamente: -Grupo Ramos es tu empresa, ?puedo decidir yo con qui¨¦n quieres trabajar? Leonardo sonri¨® y dijo seriamente, -ro que puedes si quieres. Natalie se encogi¨® de hombros y le mir¨® con expresi¨®n inexpresiva, -No quiero. -Bueno.-Leonardo fingi¨® decepci¨®n. Natalie le ignor¨® y se volvi¨® hacia el dormitorio. Leonardo sonri¨® y se dispon¨ªa a regresar a su habitaci¨®n cuando recibi¨® una mada de Carlos. -Se?or Ramos, noticias de Imperialia, Bryan est¨¢ despierto. Cap铆tulo 394 Cap¨ªtulo 394 Leonardo inconscientemente mir¨® hacia puerta de habitaci¨®n de Natalie, luego se gir¨® y camin¨® r¨¢pidamente hacia el estudio. -?C¨®mo est¨¢? -He oido que no se ha recuperado muy bien, adem¨¢s¡­ Hay una cosa m¨¢s. N?velDrama.Org owns all ? content. Los ojos de Leonardo se enfriaron, -dime. -Hay noticias de Rosa y su familia, nuestra gente los encontr¨® en Yemen, pero cuando los encontramos, los padres de Rosa ya estaban muertos, y no pudimos encontrar a Rosa. -?Han identificado al hombre que les ayud¨® a huir del pa¨ªs? -Todav¨ªa no¡­ El rastro est¨¢ perdido¡­ Leonardo frunci¨® el ce?o: -?Sigue investigando, debes descubrir a esa persona! Al colgar, Leonardo se qued¨® un rato mirando el tel¨¦fono y marc¨® otro n¨²mero. -Se?or Ramos, me ma a estas horas, ?qu¨¦ pasa? La expresi¨®n de Leonardo era g¨¦lida, y dijo pbra por pbra: -Se?or Guzm¨¢n, puedo aceptar esa condici¨®n que usted dijo antes, ?pero Bryan no aparecer¨¢ frente a mi mujer! Gin¨¦s guard¨® silencio unos segundos, luego sonri¨® y dijo: -Se?or Ramos, trato hecho. -Se?or Guzm¨¢n, espero que haga lo que ha dicho, o no me culpe por ser cruel. -Se?or Ramos, no se preocupe, Bryan es mi hijo y heredero de familia Guzm¨¢n, no dejar¨¦ que arruine su rci¨®n. Leonardo no dijo una pbra m¨¢s y colg¨® el tel¨¦fono. El tiempo pas¨® vndo y lleg¨® el d¨ªa en que familia L¨®pez festej¨® a Gloria. La familia L¨®pez hab¨ªa alqudo toda tercera nta del hotel con vistas al rio m¨¢s grande de Monteflor, e invit¨® a casi toda se alta de Monteflor. Natalie no quer¨ªa venir, pero Tina s¨ª, as¨ª que hab¨ªa persuadido por un par de d¨ªas, y e se vio obligada a decir que s¨ª. Cuando entr¨® en s principal con Leonardo, ya hab¨ªa muchos invitados dentro. La familia L¨®pez estaba atendiendo a los invitados y cuando vieron a Leonardo y Natalie, caminaron r¨¢pidamente hacia ellos. Cand y Santiago ya eran mayores, al ver a Leonardo, ten¨ªan una sonrisa en cara. -Se?or Ramos, Natalie, ?est¨¢n aqu¨ª? Si¨¦ntense aqu¨ª. +15 BONOS Cand se mostr¨® muy cari?osa con Natalie y sonrisa de su rostro era m¨¢s sincera que nunca. Natalie estaba p¨¢lida y sus ojos carec¨ªan de emoci¨®n. Justo cuando se sent¨®, Cand sonri¨® y dijo: -Natalie, ?est¨¢s cansada del trabajo ¨²ltimamente? Si est¨¢s muy cansada, vuelve a casa, ?te podemos alimentar! Antes hip¨®critas pbras de Cand, Natalie mantuvo actitud de ignorar. -No estoy cansada. Por cierto, ?d¨®nde est¨¢ mi prima? Hoy celebramos para e, ?no? Al mencionar a Gloria, Cand puso cara de orgullo y alegr¨ªa desde el fondo de su coraz¨®n, y dijo suavemente: -Todav¨ªa est¨¢ en el quinto piso con unas amigas maquill¨¢ndose, y bajar¨¢ pronto. Natalie asinti¨® y no hizo m¨¢s preguntas. No ten¨ªan nada que har y poco a poco se fueron quedando cadas. Cand mir¨® a Leonardo, que estaba sentado junto a Natalie, y dijo: -Se?or Ramos, no tiene que sentarse aqu¨ª con nosotros. Hoy vienen a fiesta muchos empresarios que trabajan con el Grupo Ramos, deber¨ªa, tener m¨¢s de qu¨¦ har con ellos. Leonardo asinti¨®, -De acuerdo. Le dijo a Natalie al o¨ªdo, -Voy para all¨¢, ll¨¢mame si pasa algo. -S¨ª. Leonardo se meti¨® en multitud, y alguien fue a har con ¨¦l. El Grupo Ramos es mayor empresa de Monteflor y Leonardo es el presidente del Grupo Ramos, por lo que es el centro de atenci¨®n de multitud en cualquier lugar. -Natalie, dijiste que quer¨ªas divorciarte del se?or Ramos, realmente pens¨¦ que ya no estabas enamorada de ¨¦l y que no te importaba. Ahora que han vuelto a estar juntos, se ntea un nuevo matrimonio. Ante eso Natalie frunci¨® el ce?o, -Abu, es asunto entre ¨¦l y yo, nosotros tomamos decisi¨®n. Cand se enfad¨®. ¨CLo digo por tu bien. Ahora que le gustas al se?or Ramos, ro que te escucha en todo, pero si un d¨ªa le gusta otra persona, entonces no conseguir¨¢s nada. Tras unos segundos de silencio, Natalie dijo lentamente: -Estoy con ¨¦l no para conseguir algo de ¨¦l. Cap铆tulo 395 Cap¨ªtulo 395 ¨C Aunque no quieras nada de ¨¦l, tienes que pensar en familia L¨®pez. S¨®lo si familia L¨®pez se desarro bien, tendr¨¢s m¨¢s poder de decisi¨®n frente a ¨¦l. Al fin y al cabo, segu¨ªa pensando en los intereses de familia L¨®pez. Natalie se sent¨ªa graciosos, cuando no le serv¨ªa para nada, gente de familia L¨®pez evitaba como si fuera un desastre, cuando le serv¨ªa para algo, hac¨ªan todo lo posible para que obtuviera beneficios para familia L¨®pez. Era un pe¨®n que se utilizaba si era ¨²til y se desechaba si no lo era. Mir¨® a Cand y le dijo pbra por pbra: -Abu, no te preocupes por eso, lo bueno o lo malo de la familia L¨®pez no tiene nada que ver conmigo, para gente de familia L¨®pez, yo no soy su familia, y a m¨ª me pasa lo mismo. No necesito que familia L¨®pez me defienda, y no buscar¨¦ beneficios para la familia L¨®pez. La cara de Cand cambi¨® y su voz se volvi¨® un poco fr¨ªa. -?Natalie, cuando tengas problemas con Leonardo, sabr¨¢s lo importante que es tener una familia que te apoye!Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org. -La familia L¨®pez nunca ser¨¢ mi apoyo, no lo fue, ni lo ser¨¢. Al ver insistencia de Natalie, el rostro de Cand se enfri¨® porpleto. -Ya que lo dices, no tengo nada m¨¢s que decir. S¨®lo espero que no te arrepentir¨¢s. Natalie se levant¨® y dijo: -Todav¨ªa tienes que atender a tus invitados, as¨ª que me voy. Como ten¨ªa muchas cosas en empresa que hacer ¨²ltimamente, Matilda hizo horas extras hasta m¨¢s des siete de tarde antes de venir corriendo. Cand estaba muy enfadada con e por el gio, y se puso seria al ve llegar tan tarde. -Hoy es tan importante para tu prima, y llegas tan tarde, ?lo haces a prop¨®sito? Matilda frunci¨® el ce?o, -Abu, tengo muchas cosas que hacer en empresa ¨²ltimamente, vine corriendo en cuanto termin¨¦. Cand dijo enfadada, -Muy bien, b¨²scate un sitio para sentarte, ?no es ya bastante embarazoso? Matilda baj¨® los ojos,s manos a losdos inconscientemente apretadas. Antes, Cand era muy amable con e, pero ahora, s¨®lo por un gio, su actitud hacia s¨ª misma es muy diferente a de antes. Pensando en esto, Matilda se sinti¨® resentida y enfadada. Matilda se acerc¨® a Beata y se sent¨® a sudo, apret¨® elbio inferior y aguant¨®s ganas de marcharse. 1/2 +15 BONOS Cuando los invitados vieron, empezaron a murmurar. -Matilda se atreve a venir a fiesta, si yo fuera e, probablemente me esconder¨ªa en casa durante medio a?o y no me atrever¨ªa a salir. -C¨®mo no se atreve a venir. No s¨®lo rob¨® el dise?o de otra empresa, sino que adem¨¢s acus¨® descaradamente a otros de gio, as¨ª que asistir a una fiesta no es nada. -Nunca he visto una cosa as¨ª en mi vida. Si yo fuera de familia L¨®pez, no dejar¨ªa salir porque es vergonzoso. Las voces burlonas y despectivas a su alrededor hicieron que Matilda casi perdiera cabeza y se levant¨® bruscamente, atrayendo al instante atenci¨®n de quienes rodeaban. Beata se apresur¨® a detene, agitando cabeza. Si hoy montaba un esc¨¢ndalo en esta fiesta, no habr¨ªa sitio para ninguna des dos en familia L¨®pez, y Cand nos dejar¨ªa escapar f¨¢cilmente. Matilda respir¨® hondo, baj¨® los ojos y dijo: -Mam¨¢, voy al ba?o. Al o¨ªr esto Beata por fin respir¨® aliviada, -Vale, vuelve r¨¢pido. Cand, a undo, parec¨ªa seria y se arrepinti¨® de haber dejado venir a Matilda a fiesta. Los que estaban a sudo vieron lo que ocurr¨ªa en mesa principal. Tina levant¨® una ceja, -Por el asunto del gio, parece que a Matilda no le va bien. Natalie parec¨ªa indiferente, -Lo que merece e. Si Matilda seportara bien, ahora no tratar¨ªan as¨ª. Tina sonri¨®, -S¨ª. Matilda sev¨® cara en el ba?o y al salir de ¨¦l se encontr¨® con Gloria. Gloria sonri¨® de manera significativa, no se ha olvidado de fiesta de cumplea?os del abuelo anterior cuando Matilda utiliz¨® para reproducir el v¨ªdeo para dar a conocer que Natalie y el modelo masculino del club se alimentaban mutuamente de frutas. Hoy, ?deber¨ªa ser el momento para vengarse! Cap铆tulo 396 Cap¨ªtulo 396 ¨C Mati, ?qu¨¦ te pasa? No te ves bien. Matilda sonri¨® de m gana, -Estoy bien, s¨®lo un poco cansada de tanto trabajo ¨²ltimamente. Gloria se qued¨® desconsda, -El trabajo es interminable, tu salud es lo m¨¢s importante, cuidate. Matilda asinti¨®, su tono era un poco indiferente, -Bueno, me voy -Bueno. Cuando Matilda se march¨®, Gloria entr¨® lentamente en elvabo y se sonri¨® en el espejo despu¨¦s de arrerse el maquije. Tanto Matildao Natalie eran pelda?os en su vida. Unos minutos despu¨¦s, Gloria regres¨® al local y se sent¨® junto a She. Todo el mundo a su alrededor le hizo elogios a She. -?Gloria es muy excelente! He o¨ªdo que s¨®lo hay dos candidatos para este programa de posgrado y e ha sido primera en ser admitida. -?Si yo tuviera una hija tan buenao Gloria! -She, ?qu¨¦ te parece mi hijo? ?Por qu¨¦ no se casan? Gloria agach¨® cabeza t¨ªmidamente todo el tiempo. She mir¨® a Beata y a Matilda, que permanec¨ªan cadas a sudo, y se alegr¨®. Matilda sol¨ªa estar siempre por encima de Gloria, ahora que Matilda hab¨ªa montado semejante esc¨¢ndalo, era imposible que volviera a estar a altura de Gloria. Sonri¨® y dijo: -Gloria a¨²n es joven, y los j¨®venes de hoy en d¨ªa son diferentes a los de nuestra ¨¦poca, a todos les gusta una rci¨®n libre. Nosotros ya somos mayores, ya no podemos contrrlo. -Ja, eso es verdad, pero podemos present¨¢rselos alg¨²n d¨ªa. Estaban chando, y de repente gran panta en que se proyectabans experiencias de Gloria a lorgo de los a?os se qued¨® en negro y volvi¨® a encenderse, pero en lugar des experiencias de Gloria, aparec¨ªa un v¨ªdeo con poca luz. La gente se qued¨® estupefacta, y entonces alguien vio que el v¨ªdeo era de un hombre y una mujer, y que mujer era Matilda. Parec¨ªa que en un cuarto privado, Matilda haba de negocios con el hombre, pero ¨¦ste siempre buscaba oportunidad de toca, y Matilda lo aguantaba todo para poder firmar el contrato. En cuanto vio el v¨ªdeo, cara de Matilda palideci¨® de repente,o si se hubiera quedado congda. Cand apret¨® los dientes y dijo: -?Qui¨¦n ha puesto esto! ?Ap¨¢galo r¨¢pido! El personal deldo reion¨® y se apresur¨® a desconectar corriente. La gran panta se qued¨® en negro al instante, pero gente ya estaba hando. Todos de familia L¨®pez parec¨ªan serios, sintiendo que hab¨ªan sido deshonrados. Cand mir¨® fr¨ªamente a Beata, -?Buena hija has educado! Beata, que hab¨ªa permanecido cada todo este tiempo, finalmente estall¨®, levantando vista con rabia y vando los ojos en Cand. -Mam¨¢, yo no le he hecho nada malo a familia L¨®pez en todos estos a?os, cuando Natalie naci¨®, ese maestro de feng shui dijo que e har¨ªa que familia L¨®pez se desmoronara, y cuando ustedes dijeron que quer¨ªan echa, ?yo no me opuse! -Ustedes me han estado marginando por esto, y yo no lo refut¨¦, solo hice lo mejor que pude para criar a Mati. en este video, es ese hombre asqueroso el que conspira contra Mati, y en vez de ir con ese hombre, tu primera rei¨®n es pensar que es culpa de Mati? ?Qu¨¦ familiares son ustedes? -Y dices que no le eduqu¨¦ bien a mi hija, ?perm¨ªteme decirte tambi¨¦n que Ricardo es realmente un buen hijo al que educaste! ?Llevo tantos a?os casada con ¨¦l y me enga?a con una secretaria, mi sobrina! ? Asqueros¨ªsimo! -?Por qu¨¦ no vino hoy? Est¨¢ con su amante. Las pbras de Beata estarono una bomba cayendo en aguas profundas. La gente se sobresalt¨® y empez¨® a murmurar. Cand estaba tan enfadada que se le dispar¨® tensi¨®n y se desmay¨® enseguida. -?Abu! -?Mam¨¢! La escena era un desastre y menos Beata y Matilda, todos de familia L¨®pez fueron a ayudar a Cand. -?men a un m¨¦dico! Boris se encar¨® con gente y dijo: -Lo siento, no puedo atenderles a todos porque mi madre se ha desmayado de repente. Pueden marcharse despu¨¦s de cena, llevamos a mi madre al hospital, lo siento, pr¨®xima vez les invitaremos a todos para disculparnos. This belongs to N?velDrama.Org. Tina mir¨® a Natalie, que no dijo nada, y se ri¨® fr¨ªamente: -Tu madre era muy protectora con Matilda, pero por desgracia era ciega y confundi¨® los ojos de pez con pes, Natalie levant¨® lentamente cabeza, sin emoci¨®n en los ojos. -Una farsa aburrida, no deber¨ªa haber venido. Tras decir eso, se levant¨® y se dio vuelta. Tina se qued¨® paralizada un momento, reion¨® y se apresur¨® a persegui. Cap铆tulo 397 Cap¨ªtulo 397 Natalie no se detuvo y dijo con indiferencia, ¡ªNo, s¨®lo pens¨¦ que era una p¨¦rdida de tiempo venir hoy. Tina se sinti¨® aliviada al ver que no estaba molesta. Estaba a punto de har, pero Leonardo apareci¨® de repente. -?Est¨¢s bien? Natalie asinti¨®, -Bueno, s¨®lo un poco de hambre. -Te llevo a cenar. -Bien. Leonardo asinti¨® hacia Tina y se march¨® cogiendo a Natalie de mano. En el coche, Leonardo gir¨® cabeza para mira. -Si est¨¢s triste, puedes decirlo. Natalie gir¨® cabeza y sonri¨® al ver preocupaci¨®n en sus ojos. -Estoy muy bien, hace tiempo que no me importa gente de familia L¨®pez. Llevaba mucho tiempopletamente decepcionada con ellos, as¨ª que nada de lo que hicieran ahora la afectar¨ªa. -Bueno, ?qu¨¦ quiereser esta noche? -Filete, hace tiempo que no loo. -Bien. Leonardo arranc¨® el coche y sali¨® a toda velocidad hacia un restaurante privado de Monteflor. Natalie volvi¨® cabeza para mirar por ventani escena callejera que desaparec¨ªa r¨¢pidamente y se sinti¨® tranqu. Aunque gente de Familia L¨®pez no quisiera, ten¨ªa amigos y novio que quer¨ªan, y eso era suficiente. Ricardo lleg¨® al hospital y cuando Cand se despert¨® le dio una bofetada en cara. -?Oc¨²pate de tu mujer y tu hija! ?O no te dejo de marchar! Content from N?velDr(a)ma.Org. -Mam¨¢, ya sab¨ªa lo que hab¨ªa pasado. Les dar¨¦ una buena li¨®n a Beata y a Matilde, c¨¢lmate. Cand hizo una mueca y dijo enfadada: -Nunca nos hab¨ªan humido tanto a familia L¨®pez. Rompe con esa mujer, ?si no, no eres mi hijo! Ricardo se qued¨® un rato cado, y dijo: -Mam¨¢, me temo que no puedo romper. +15 BONOS Cand dijo sorprendida, -?Qu¨¦ quieres decir? ?Quieres enfadarme? -No, mam¨¢, esc¨²chame. -Bien, adnte, ?escucho c¨®mo me convences! Ricardo suspir¨®. -Tengo un hijo con Linda. -?Qu¨¦? Cand estaba realmente emocionada, pero m¨¢s feliz que sorprendida, -?Est¨¢s diciendo verdad? Todos estos a?os le importaba mucho porque Ricardo no ten¨ªa un hijo, pero Beata no hab¨ªa estado embarazada y poco a poco hab¨ªa dejado de pensar en ello. Por suerte Boris ten¨ªa un hijo, as¨ª que al menos familia L¨®pez ten¨ªa un heredero. Sin embargo, Boris y She, en lugar de alegrarse, se pusieron nerviosos. (Si Ricardo realmente ten¨ªa un hijo, el Grupo L¨®pez no tendr¨ªa nada que ver con mi hijo.> Al pensar en ello, ambos se pusieron inquietos. En este momento, gente de s pensaba diferente. Ricardo asinti¨®: -Es verdad, tiene siete a?os. Le traer¨¦ a verte dentro de unos d¨ªas. Al saber de pronto que ten¨ªa un nieto tan grande, Cand se apresur¨® a decir. -?Me lo traes ya! ?C¨®mo puedes ocult¨¢rnoslo durante tantos a?os? -Tem¨ªa que no estuvieras de acuerdo. Javiel naci¨® en un momento en que el Grupo L¨®pez sal¨ªa a bolsa, as¨ª que no pod¨ªa tener m fama, por lo que lo mantuvimos en secreto. -De acuerdo, deja de decir tonter¨ªas. Trae a Javiel aqu¨ª ahora mismo. Ricardo asinti¨® e inmediatamente m¨® a Linda para que trajera a Javiel. Por otrodo, despu¨¦s de que Beata y Matilda se calmaron, se dirigieron al hospital. Justo cuando llegaron a entrada del hospital, se encontraron con Linda. Al ver al ni?o junto a Linda, a Beata le cay¨® un rayo encima y se qued¨® congda. Cap铆tulo 398 Capitulo 398 Matilda tambi¨¦n se qued¨® de piedra, aquel ni?o se parec¨ªa mucho a Ricardo, aunque furran est¨²pider podrian reconocer que era el hijo ilegitimo de su padre, Tras reionar, Beata se acerc¨® furiosa y le dio bofetadas a Linda, -?Zorra! Incluso tienen un hijo, ?te he subestimado! Linda agarr¨® a Beata del pelo y forceje¨® con e, Pronto atrajo mucha atenci¨®n en el hospital Cuando Ricardo se enter¨® y lleg¨®, tanto Beatao Linda estaban revueltas y con el pelo desconamado. -?Beata! ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? ?No es ya bastante vergonzoso? Beata se mof¨®, se?ndo a Javiel, que estaba nco de miedo, y dijo:-Ricardo, t¨² no te averg¨¹enzas cor tener un hijo ileg¨ªtimo, ?por qu¨¦ deber¨ªa avergonzarme yo? Ricardo apret¨® los dientes y dijo: -?Vete a casa, te explicar¨¦ en casa! Sin embargo, Beata ya decidi¨® romper totalmente con ¨¦l y le mir¨® friamente, diciendo¨CQuiero resolve to aqu¨ª hoy mismo! La gente estaba chando, y algunos sacaron el m¨®vil para grabar videos y los colgaron en Inte y pronto el asunto fue un tema candente en red. Antes de que Natalie y Leonardo llegaran al chalet, recibieron una mada de Tina. -Natalie, tu madre ha descubierto que tu padre tiene un hijo con una amante, y ahora se ha montado un esc¨¢ndalo en Inte, ?te he enviado el v¨ªdeo! Colg¨® el tel¨¦fono y vio el v¨ªdeo que le hab¨ªa enviado Tina. En el v¨ªdeo, Ricardo y Beata se enfrentaban cara a cara, Beata con el pelo revuelto,pletamente differente de imagen de mujer de nobleza,o una loca. Junto a Beata parada, era una mujer con una ni?o de siete u ocho a?os, deber¨ªa ser amante de Ricardo. Natalie reconoci¨® de inmediato que era secretaria de Ricardo, hab¨ªa venido a entregar documentos urnas veces antes, cuando a¨²n viv¨ªa en familia L¨®pez. Seg¨²n edad de esta ni?o, Ricardo ya deber¨ªa habe enga?ado cuando e volvi¨® a familia L¨®DEZ Era incre¨ªble que pudiera ocultarlo durante tantos a?os. Despu¨¦s de ver el v¨ªdeo, Natalie colg¨® el m¨®vil con indiferencia, los asuntos de familia L¨®pez no teniam nada que ver con e, y no le importar¨ªa. A ma?ana siguiente, Matilda vino a ve. -Hermana, deber¨ªas saber lo del enga?o de pap¨¢. Ahora quiere divorciarse de mam¨¢. +15 BONOS N?velDrama.Org owns all ? content. Natalie mir¨® inexpresiva y tranqu. -Parece que no tiene nada que ver conmigo. Matilda se mordi¨® elbio inferior y mir¨®: -Aunque le odias mucho a mam¨¢, es tu madre. ?De verdad quieres que se divorcie de pap¨¢? Natalie frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ quieres? -Ve a persuadir a pap¨¢ de que no se divorcie de mam¨¢. Natalie se sent¨ªa gracioso y dijo: -?Crees que me har¨¢ caso? -Hermana, te lo ruego, ?vale? Antes de que Natalie pudiera decir nada, una voz hda son¨® en los o¨ªdos de Matilda. -Matilda, lo de familia L¨®pez no tiene que ver con Natalie. ?Que no vuelva a verte dnte de e! Matilda gir¨® cabeza sobresaltada y se estremeci¨® al ver los g¨¦lidos ojos de Leonardo. -Leo, esto es asunto de nuestra familia, jespero que no interfieras! Justo despu¨¦s, Natalie se levant¨® y dijo: -Lo que ha dicho tambi¨¦n es lo que pienso yo, no pierdas el tiempo conmigo, vete a pensar en otra manera, siempre has tenido muchas ideas. Cap铆tulo 399 Cap¨ªtulo 399 Al oir bu en el tono de Natalie, Matilda se mordi¨® con fuerza elbio inferior. Ahora a Leonardo le gustaba Natalie y Ricardo quer¨ªacer a Leonardo, ?por eso vino hoy! Al ver que Natalie iba a marcharse, el tono de Matilda se enfri¨® por fin, -Hermana, est¨¢s tan desesperada ahora, ?no tienes miedo de arrepentirte en el futuro? Natalie sonri¨®, -Si me arrepiento o no es asunto m¨ªo, t¨² no te preocupes. Despu¨¦s de decir eso, Natalie mir¨® a Leonardo y dijo: -Estoy cansada, vuelvo a mi habitaci¨®n a descansar. -S¨ª. Cuando Natalie se fue, todo el sal¨®n qued¨® en silencio. La mano de Matilda que colgaba a sudo se tens¨® por rabia. -?Todav¨ªa no te vas? Al o¨ªr g¨¦lida voz de Leonardo, Matilda se desesper¨®. Se levant¨® y dijo: -Leo, no lo olvides, a¨²n me debes un ¨²ltimo deseo. Leonardo mir¨®: -?Quieres usarlo ahora? Matilda dud¨® y finalmente baj¨® los ojos y dijo: -No, encontrar¨¦ manera de resolver los asuntos de mi familia por m¨ª misma. Content from N?velDr(a)ma.Org. Leonardo no dijo nada m¨¢s, s¨®lo miraba inexpresivamente, queriendo que se marchara. Matilda respir¨® hondo, se levant¨® y se fue. Al llegar a casa, Beata segu¨ªa sentada en el sof¨¢ llorando. Matilda estaba harta, empresa hab¨ªa agotado ¨²ltimamente, y ahora Ricardo enga?aba y quer¨ªa divorciarse de Beata, dej¨¢nd exhausta. Despu¨¦s de quedarse un rato en puerta para calmarse Matilda se dirigi¨® a Beata y se sent¨®. -Mam¨¢, no llores, es in¨²til llorar ahora. Lo m¨¢s importante es encontrar manera de impedir que pap¨¢ se divorcie. Beata dej¨® de llorar y se atragant¨® mientras se secabas l¨¢grimas y dijo: -?Le he tratado con todo mi coraz¨®n durante tantos a?os y me ha hecho esto! Me dan ganas de coger un cuchillo y matarlo. Matilda respir¨® hondo y dijo lentamente: -Las cosas han pasado, es in¨²til que te quejes ahora, tienes que pensar en c¨®mo solucionarlo. -Acabas de ir a ver a Natalie, ?no? ?Qu¨¦ te ha dicho? Matilda dijo en voz baja: -Mi hermana dijo que el asunto de familia L¨®pez no tiene nada que ver con e. +15 BONOS Beata apret¨® los dientes y dijo: -?Sab¨ªa que esa desalmada no se preocupar¨ªa por m¨ª! -Vale, no hablemos de eso. Le ped¨ª a mi abogado que revises propiedades de pap¨¢ y que solicite un congmiento de fondos. Si de verdad quiere el divorcio, dem¨¢ndalo por infidelidad conyugal. Matilda parecia tranqu cuando dec¨ªa esto. Ricardo y Linda ten¨ªan un hijo y hab¨ªan hecho todo lo posible por ocultarlo durante tantos a?os, que el prop¨®sito era obvio. Cuando pens¨® en que Ricardo hab¨ªa dicho antes que le dejar¨ªa a e el Grupo L¨®pez, Matilda cre¨ªa que era hip¨®crita en extremo. Deber¨ªa haber decidido hace mucho tiempo que le dejar¨ªa empresa a su hijo, por eso no dej¨® ocuparse de los negocios depa?¨ªa, y no se permiti¨® entrar en empresa para adquirir experiencia. Beata se sec¨®s l¨¢grimas, asinti¨® con cabeza y dijo: -Lo s¨¦, Mati, te har¨¦ caso. Matilda le cogi¨® mano y le dijo despacio: -Mam¨¢, llevas muchos a?os casada con mi padre, lo mejor es encontrar manera de convencerlo. Mientras ¨¦l te siga queriendo, podemos acabar con esa zorra Linda y su hijo poco a poco, sin prisas. Matilda sab¨ªa muy bien que era casi imposible que Ricardo volviera, Linda era joven y guapa, y ten¨ªa a su hijo en manoo baza. -Bien, lo s¨¦. Lo pensar¨¦¡­ No se divorciar¨ªa de Ricardo, ?no porque lo amaba, sino porque no quer¨ªa que perra Linda se saliera con suya! La criada se acerc¨® y dijo: -Se?ora, viene su prima. Cap铆tulo 400 Cap¨ªtulo 400 Beata se mof¨®, -?D¨¦j pasar! Trataba bien con familia de Elisa Kim a lorgo de los a?os, pero Linda hab¨ªa seducido a Ricardo y ten¨ªa un hijo, ?y no pod¨ªa perdonar de ninguna manera! Guiada por criada, Elisa entr¨® llevando un bolso. Ten¨ªa cara morena, llevaba una camisa floreada medio nueva encima, un pantal¨®n negro debajo, y en los pies un par de zapatos amarillos de tvada y algo ncos, con algo de suciedad en los bordes de los zapatos, que le daban un aspecto un poco nerviosa. Al ve, Beata no pudo ocultar su antipat¨ªa y desprecio. Matilda, que estaba a sudo, oli¨® el olor a sudor de su cuerpo e inconscientemente se tap¨® nariz, se levant¨® y dijo: -Ma, tengo algo que hacer, subo yo. Cuando Elisa vio a Matilda, una sonrisa centera apareci¨® en su rostro, ?Mati, qu¨¦ guapa est¨¢s! ?La ¨²ltima vez que vine a¨²n estabas en el instituto! Matilda no quiso har con e, y directamente se dio vuelta y subi¨®. Elisa mir¨® a Beata y le dijo: -Prima, esta vez te he tra¨ªdo algunas especialidades del pueblo, echa un vistazo. Dijo mientras abr¨ªa el bolso, queriendo mostrarle a Beatas especialidades locales, pero Beata dijo con indiferencia: -Gracias, pero estas cosas est¨¢n todas disponibles aqu¨ª, as¨ª que no hace falta que las traigas pr¨®xima vez. -Las del campo son m¨¢s sanas, he o¨ªdo que todass verduras de ciudad tienen pesticidas. Beata no quer¨ªa perder el tiempo con e y le dijo a criada que se llevara sus cosas. -T¨² si¨¦ntate, te he hecho venir esta vez, hay algo que quiero preguntarte. Elisa se sent¨® con cuidado en el sof¨¢, -?De qu¨¦ se trata? -?Sabes que Linda tuvo un hijo con Ricardo? Elisa se levant¨® sobresaltada, ten¨ªa los ojoso campanas de bronce y carne de cara le temba ligeramente. -?Qu¨¦? ?Ha tenido un hijo con otro hombre! ?Qu¨¦ puedo hacer¡­? Ya he negociado el precio de matrimonio con una familia del pueblo, y esta vez he venido aqu¨ª para que vuelva a casarse. Beata guard¨® silencio unos segundos y de repente se le ocurri¨® un n. Mir¨® a Elisa y suspir¨®: -Lleva muchos a?os trabajando en Monteflor, supongo que tiene ambiciones y no quiere volver al pueblo. -No, si no vuelve para casarse, ?no tendremos el dinero para boda de su hermano! ?Maldita chica! ?Voy a busca ahora mismo! +15 BONOS Cuando Elisa se levant¨® y se dispon¨ªa a marcharse. Beata detuvo r¨¢pidamente: -Si vas a busca ahora, no te har¨¢ caso. La mandar¨¦ a casa, y puedes decirle a familia que se prepare para boda. Una vez que una mujer se acuesta con un hombre, definitivamente no se resistir¨¢. Elisa pens¨® que ten¨ªa raz¨®n y acept¨®. -Bien, prima, ?entonces te dejo este asunto, por favor! Beata sonri¨®: -Somos familia, no hace falta ser tan cort¨¦s. Cerca del mediod¨ªa, Linda recibi¨® una mada de Elisa, diciendo que hab¨ªa llegado a Monteflor, y ahora estaba en estaci¨®n de tren, pidiendo a Linda que recogiera. Linda acudi¨® corriendo a estaci¨®n de tren y frunci¨® el ce?o cuando vio a Elisa: -Mam¨¢, ?por qu¨¦ no me has avisado antes de que ven¨ªas? -Te he echado de menos, as¨ª que vine, no desayun¨¦ esta ma?ana, ll¨¦vame aer. -Bien. This belongs to N?velDrama.Org. Linda cogi¨® bolsa de Elisa, pidi¨® un taxi y llev¨® a Elisa a un restaurante. Sin embargo, lo que e no sab¨ªa era que en el momento en que subieron al taxi, hab¨ªa un coche sigui¨¦nds. Una hora despu¨¦s, mirando a inconsciente Linda, Elisa estaba un poco abrumada. -Prima, ?Linda est¨¢ bien? Beata miraba a Linda con una mirada g¨¦lida y llena de odio y le dijo suavemente: -Est¨¢ bien, s¨®lo ha tomado un poco de ¨¦xtasis, se despertar¨¢ en un d¨ªa. Har¨¦ que mis hombres te lleven a casa, es m¨¢s r¨¢pido tomar un avi¨®n, llegar¨¢s a casa esta noche. Elisa estaba aterrorizada, nunca ha visto un avi¨®n en su vida, ni siquiera saber de c¨®mo era un avi¨®n. ¨C -Primo, no hace falta, volvemos en tren. -No, en avi¨®n. Ya he reservado billetes. No son reembolsables. Cuesta m¨¢s de 200 dres un billete, as¨ª que ser¨¢ un desperdicio si no lo tomas Cap铆tulo 401 Cap¨ªtulo 401 Al o¨ªr m¨¢s de doscientos dres, Elisa se asust¨® tanto que casi se desmay¨®, y tard¨® varios minutos en aceptar realidad. Fue as monta?as durante un mes a recoger hierbas y s¨®lo pudo vendes por m¨¢s de diez dres, los doscientos dres eran su ingreso de un a?o recogiendo hierbas. Tras volver a dars gracias a Beata, Elisa se march¨®. Mirando a sus espaldas, Beata se mof¨®. Orden¨® a sus hombres que le dieran a Linda medicina que convertir¨ªa en una puta, y necesitaba a muchos hombres para satisface. Le gustaba tanto meterse en cama de un hombre, ?que esta vez se divirtiera a tope! Por noche, Ricardo regres¨® enfadado a casa. -Beata, ?qu¨¦ has hecho con Linda? ?D¨®nde est¨¢ ahora? Beata tom¨® tranqumente un sorbo de t¨¦ y dijo, sin expresi¨®n: -Ha desaparecido, deber¨ªas ir a polic¨ªa. ? para qu¨¦ me buscas? Ricardo se ri¨® fr¨ªamente, -?Si le pasa algo, no te dejar¨¦ marchar! Beata contaba el tiempo, sab¨ªa que Linda ya estaba fondo con varios hombres en cama. En ese momento son¨® de repente su tel¨¦fono m¨®vil, un mensaje del hombre al que hab¨ªa encargado que grabara el v¨ªdeo. Dej¨® el t¨¦ y puls¨® el v¨ªdeo, y oy¨® los gemidos de hombres y una mujer. Al ver que Linda se divert¨ªa, Beata sonri¨®, le pas¨® el tel¨¦fono a Ricardo y le dijo con una sonrisa: -Esta es mujer que te gusta, ahora mismo se est¨¢ acostando con varios hombres, no tiene tiempo para atenderte. Las pups de Ricardo se encogieron bruscamente, levant¨® mano y abofete¨® con fuerza a Beata. -?Carajo, no te dejar¨¦ marchar! Beata ri¨® fr¨ªamente, -?C¨®mo vas a tratarme? ?mando a polic¨ªa? Para entonces tanto el Grupo L¨®pezo familia L¨®pez se ver¨¢n afectados, s¨®lo por una mujer, ?est¨¢s seguro? Ricardo mir¨® fr¨ªamente, y dijo, pbra por pbra: -?T¨² espera! Por supuesto que no mar¨ªa a polic¨ªa, para ¨¦l el beneficio era lo m¨¢s importante. Era bueno con Linda porque le hab¨ªa dado un hijo, de ninguna manera le pondr¨ªas cosas peor. Beata tambi¨¦n utiliz¨® esto y se atrevi¨® a ser tan imprudente en su venganza contra Linda. Cuando Ricardo se march¨®, Matilda baj¨® del piso de arriba. -Ma, aunque pap¨¢ ya est¨¢ harto de Linda, todav¨ªa no puedes parar porque Linda tiene un hijo. Beata hizo una mueca y dijo lentamente: -Lo s¨¦, voy al hospital a ver a tu abu. Despu¨¦s de todo, ese ni?o +15 BONOS ?Si pod¨ªa llevar a ese ni?o a familia L¨®pez, e tendr¨ªa su manera de vengarse de ¨¦l! -Bueno. Cuando Beata se march¨®, Matilda tambi¨¦n sali¨® a har de negocios.This is from N?velDrama.Org. El impacto del gio fue tan grande que mayor¨ªa de los cboradores a los que se hab¨ªa dirigido ¨²ltimamente se negaron a trabajar con e. Los amables le dijeron directamente a Matilda que imagen de marca de Esplendor Bordado no era buena, y un grupo de personas en inte estaba boicoteando a Esplendor Bordado, as¨ª que era mejor pasar desapercibida durante este periodo de tiempo. Matilda dej¨® dedo sus criterios para encontrar un socio y, finalmente, algunas peque?as empresas se mostraron interesadas en trabajar con e. Matilda fue al hotel donde hab¨ªa acordado firmar el contrato por ma?ana y se encontr¨® con Natalie en puerta. En ese momento, Natalie estaba con el se?or Bill, el socio m¨¢s importante de Esplendor Bordado. Matilda se puso seria y consigui¨® esbozar una sonrisa, -Se?or Bill, ?ahora trabaja con MY? El se?or Bill mir¨® al hombre que estaba junto a Matilda, que no estaba al mismo nivel que su empresa, y sonri¨®, -Cenamos juntos. Despu¨¦s de decir eso, mir¨® a Natalie, -Se?orita L¨®pez, eso es todo por hoy, ya haremos otro d¨ªa. Natalie asinti¨®, -De acuerdo. Cuando s¨®lo quedaban es dos, Matilda mir¨® a Natalie fr¨ªamente, -?No creas que has ganado por trabajar con el se?or Bill! Natalie parec¨ªa indiferente y se march¨® sin siquiera mirar a Matilda. Matilda se enfad¨® tanto que apret¨® los dientes y se adnt¨® r¨¢pidamente para detener a Natalie, -Te estoy hando, ?est¨¢s sorda? Cap铆tulo 402 Cap¨ªtulo 402 Natalie mir¨® sin expresi¨®n, -?Me has y tengo que contestarte? Matilda se enfad¨® m¨¢s y apret¨® los dientes, -?Espera! Tras decir eso, se dio vuelta y se march¨® r¨¢pidamente, pero debido a su r¨¢pido paso, tropez¨® de repente con sus pies y caye pors escaleras. -?Ah! Tras un grito miserable, Matilda se tap¨® con fuerza barriga, con el rostro retorcido por el dolor. -?Me duele! Content from N?velDr(a)ma.Org. Natalie quer¨ªa deja as¨ª, pero ahora que estaba embarazada, marc¨® el n¨²mero de urgencias. Hab¨ªa un hospital cerca del hotel y pronto lleg¨® ambncia. Al ver que los param¨¦dicos se llevaban a Matilda, Natalie se dispon¨ªa a marcharse, pero detuvo una enfermera. -Es usted su familia, ?verdad? Suba al coche, tenemos que hacerle una serie de revisiones en el hospital, as¨ª que no puede quedarse s. Metieron a Natalie en ambncia y, antes de que pudiera resistirse, cerraron puerta de ambncia, as¨ª que tuvo que segui hasta el hospital. Cuando lleg¨® al hospital, Natalie envi¨® inmediatamente un mensaje a Beata, cont¨¢ndole ca¨ªda de Matilda, y luego guard¨® el m¨®vil para marcharse. Justo a esquina, se encontr¨® con Luc¨ªa. Luc¨ªa llevaba una medicina en mano y Natalie record¨® que Emiliano tambi¨¦n estaba en este hospital. Natalie no le pregunt¨® a Luc¨ªa que pas¨® entre e y Emiliano ¨²ltima vez porque era inconveniente har. -Natalie, ?por qu¨¦ has venido al hospital? -Pasa algo. ?Sigues cuidando de Emiliano? Matilda conoc¨ªa a Luc¨ªa, si realmente no le gustara Emiliano, no habr¨ªa dejado su trabajo para cuidarlo. Luc¨ªa asinti¨®, -Bueno, saldr¨¢ del hospital en medio mes, y promet¨ª cuidarlo hasta entonces. Al ver seriedad de Natalie, se apresur¨® a explicar: -No me malinterpretes, no hay nada entre ¨¦l y yo y nunca lo habr¨¢. Natalie frunci¨® el ce?o: -?Te gusta? Luc¨ªa frunci¨® losbios y lo admiti¨® directamente. -S¨ª, nadie pod¨ªa perder su vida por m¨ª. En el momento en que el wyvern se rompi¨®, corri¨® hacia m¨ª sin 1/2: +15 BONOS Natalie baj¨® los ojos y no dijo ni una pbra m¨¢s, no hab¨ªa forma de contrr sus sentimientos. S¨®lo pod¨ªa ver c¨®mo Luc¨ªa ca¨ªa rendida, no pod¨ªa hacer nada. Al ver que no dec¨ªa nada, Luc¨ªa sonri¨®, -Pero no te preocupes, s¨¦ que no lo merezco y no espero estar con ¨¦l. Natalie frunci¨® el ce?o y mir¨® a Luc¨ªa con disgusto, -No te menosprecies, el amor no tiene un nivel. Si de verdad te gusta, dilo. Yo siempre te apoyar¨¦. Al o¨ªr esto, los ojos de Luc¨ªa enrojecieron y asinti¨®: -Bueno, gracias, Natalie. -Vale, pero no dejes que tus asuntos personales afecten a tu trabajo. -No te preocupes, no lo permito. Tras despedirse de Luc¨ªa, Natalie recibi¨® una mada de Leonardo en puerta del hospital. -?D¨®nde est¨¢s? -En el hospital. -?Por qu¨¦ est¨¢s en el hospital? Al o¨ªr preocupaci¨®n en el tono de Leonardo, Natalie dijo: -Me encontr¨¦ con Matilda cuando termin¨¦ de har de negocios con mi socio, se cay¨® y llev¨¦ al hospital. Permaneci¨® unos segundos cado, y Leonardo dijo. -Esp¨¦renme ah¨ª, ya voy. Tras decir eso, colg¨® directamente el tel¨¦fono. Natalie se qued¨® dnte del hospital esperando a Leonardo, pero Beata lleg¨® primero. -Natalie, ?qu¨¦ le has hecho a Mati? ?Sabes que est¨¢ embarazada? Si le pasa algo a e o al beb¨¦, ?no te dejar¨¦ marchar! Cap铆tulo 403 Cap¨ªtulo 403 Al ver que Beata levantaba mano para golpea, Natalie retrocedi¨® para evitar su mano. -Se?ora Jim¨¦nez, se cay¨®, yo s¨®lo traje al hospital. Los ojos de Beata se enfriaron, -?T¨² siempre estabas celosa de Mati, seguro que empujaste y se cay¨®! Natalie no quer¨ªa har con e porque Beata pensar¨ªa que estaba mintiendo. Al ver su actitud fr¨ªa, Beata se enfad¨®, -No mereces ser un ser humano, haciendo esas cosas a tu hermana embarazada. Me arrepiento de no haberte estrangdo. Justo despu¨¦s, Leonardo dijo con voz hda. -?Se?ora Jim¨¦nez, repita eso! Al volver cabeza y ver que era Leonardo, Beata tuvo miedo. Pero luego pens¨® que Natalie era su hija y se arm¨® de valor. -Se?or Ramos, ?parece que no le toca a usted impedirme a darle una li¨®n a mi hija! Leonardo parec¨ªa fr¨ªo y su tono era burl¨®n, -Se?ora Jim¨¦nez, ?est¨¢ usted enferma de Alzheimer? Ya ha anunciado en rueda de prensa que ha roto su rci¨®n con Natalie, ahora no tienen nada que ver. Beata se call¨® y dijo apretando los dientes: -?Eso dije por rabia, no fue mi decisi¨®n! -Lo siento, me lo tom¨¦ en serio. This is from N?velDrama.Org. -Se?or Ramos, ?tiene que meterse en nuestros asuntos familiares? -Los asuntos de Natalie son los m¨ªos. Beata se ri¨®, -Se?or Ramos, finge ser simp¨¢tico. Si es tan enamorado de e, ?por qu¨¦ se divorci¨® de Natalie? El rostro de Leonardo cambi¨® al instante, y una frialdad cial rode¨® su cuerpo que daba escalofr¨ªos. Entrecerr¨® los ojos y dijo: -Se?ora Jim¨¦nez, lo que le hizo a Linda deber¨ªa¨Cbastar para manda a c¨¢rcel varios a?os, ?no? La cara de Beata se puso nca y apret¨® los dientes: -?No entiendo lo que significa! Leonardo se ri¨®, -?Si vuelves a gritarle a mi novia, a insulta, te lo har¨¦ pagar! Las manos de Beata se tensaron y se volvi¨® hacia el hospital. Leonardo mir¨® a Natalie y le dijo al o¨ªdo: -Si¡¯vuelve a decir esas cosas, dimelo y me encargar¨¦ de ello. Natalie sonri¨®, -Puedo solucionar esto. -?C¨®mo solucionar? ?No haces nada para que e te rega?e? +15 BONOS Al ver el disgusto de Leonardo, Natalie dijo: -Has aparecido antes de que pudiera decir nada, as¨ª que ?c¨®mo iba a decir? -?Me est¨¢s echando culpa? -ro que no. Te estoy dandos gracias. ?C¨®mo podr¨ªa culparte? Leonardo estaba a punto de decir algo cuando son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Cuando contest¨®, el mayordomo de Mansi¨®n de Armon¨ªa le dijo con p¨¢nico: -?Se?or Ramos, se?ora Ch¨¢vez se ha desmayado de repente! Tiene que volver enseguida. Leonardo llev¨® inmediatamente a Natalie a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Llegaron a Mansi¨®n de Armon¨ªa justo cuando llegaba Tadeo. Entraron con rapidez. En habitaci¨®n de Josefina, el m¨¦dico dom¨¦stico examinaba. Al cabo de media hora, el m¨¦dico dijo con expresi¨®n grave: -No puedo detectar causa del desmayo de se?ora Ch¨¢vez, y riendo que lleven inmediatamente a Imperialia para que examinen. El m¨¦dico de familia Ramos es uno de los mejores de Monteflor, si no puede averiguar causa, es in¨²til lleva a Josefina al hospital. Leonardo marc¨® inmediatamente el n¨²mero de Carlos, -ma al hospital de Imperialia y prepara un helic¨®ptero para venir a Mansi¨®n de Armon¨ªa inmediatamente. Al colgar, Tadeo dijo: -?Tengo un amigo que trabaja en el primer hospital de Imperialia, llevemos a abu al primer hospital para que revisen! Leonardo se neg¨®. -?De ninguna manera! Cap铆tulo 404 Cap¨ªtulo 404 Tadeo frunci¨® el ce?o y le pregunt¨® a Leonardo, -El primer hospital de Imperialia es el mejor hospital del pa¨ªs, ?por qu¨¦ no? Leonardo puso cara de hielo, Bryan tambi¨¦n estaba en el primer hospital de Imperialia, as¨ª que podr¨ªa encontrarse con Natalie. -El segundo hospital de Imperialia tambi¨¦n es bueno y cuenta con inversi¨®n del Grupo Ramos, voy a llevar a abu all¨ª para que le revisen. Tadeo se ri¨®. -?Qu¨¦ quieres decir? ?No te f¨ªas de m¨ª? -No he dicho eso. -Si le pasa algo a abu, ?te har¨¢s responsable? Si tienes que ir al segundo hospital en vez de al mejor, i sospecho que no quieres que abu despierte! This belongs to N?velDrama.Org. Leonardo le mir¨® fr¨ªamente a los ojos y le dijo pbra por pbra: -He o¨ªdo que hace poco le compraste a abu docenas de pollos. Si descubro que el desmayo de abu tiene algo que ver con esos pollos, ?no te tratar¨¦o mi hermano! Se burl¨® Tadeo, -?Leonardo, no somos hermanos desde el d¨ªa en que mis padres murieron en un idente de coche! -Por fin dices lo que piensas. Tadeo no pretend¨ªa ser amable, sus ojos estaban llenos de odio. -?Si a tus padres los mataran igual que a los m¨ªos y yo,o hijo, no pudiera vengarme, entender¨ªas c¨®mo me siento en este momento! Quer¨ªa olvidarse porpleto de Monteflor, pero gente que mat¨® a sus padres no le dej¨® en paz, y segu¨ªa buscando cualquier oportunidad para matarle. Como era as¨ª, ?no huir¨ªa m¨¢s! Al notar el ambiente de pugna entre ellos, Natalie dijo: -Lo m¨¢s importante ahora es enfermedad de la abu, el helic¨®ptero llegar¨¢ pronto, trademos a abu afuera y mand¨¦mo en el avi¨®n en cuanto llegue el helic¨®ptero. Al mover a Josefina, Natalie fue a sudo y le tom¨® el pulso, luego frunci¨® el ce?o. No hab¨ªa pasado tanto tiempo, ?y el pulso de Josefina era tan d¨¦bil? Si no atend¨ªan enseguida, morir¨ªa. Aprovechando que gente no le prestaba atenci¨®n, Natalie le puso en boca un f¨¢rmaco de alivio r¨¢pido hecho por e. Se levant¨® y fingi¨® ir al ba?o, pero en lugar de eso se dirigi¨® a cocina, Josefina se hab¨ªa desmayado antes de tomar sopa de pollo, por lo que segu¨ªa en cocina en ese momento. +15 BONOS Natalie cogi¨® un par de bolsas de pl¨¢stico y meti¨® un poco de sopa de pollo, y sali¨® tranqumente de la cocina. Cuando se enter¨® del desmayo de Josefina, pens¨® inmediatamente en sopa de pollo que Josefina tomaba todos los d¨ªas. Aunque los resultados de los an¨¢lisis eran normales, segu¨ªa pensando que algo iba mal. Adem¨¢s, el pulso de Josefina era tan d¨¦bil, obviamente era un caso de deficiencia, adem¨¢s de sopa de pollo, lo que e cem¨ªa regrmente, ?deb¨ªa haber alimentos que deficienciaran su cuerpo! Pronto lleg¨® el helic¨®ptero. Despu¨¦s de subir a Josefina, al ver que Leonardo sub¨ªa al avi¨®n, Natalie lo sigui¨®. -Voy contigo. Los ojos de Leonardo se hundieron profundamente y frunci¨® el ce?o: -No, puedo solo. -?Te pa?o! Al ver mirada firme de Natalie, Leonardo finalmente asinti¨® y dijo: -Vale. Despu¨¦s de ver el helic¨®ptero alej¨¢ndose, Tadeo hizo una mueca e m¨® a su secretario. -Ya puedes prepararte para hacerlo. El secretario dud¨®: -Se?or Ramos, ?est¨¢ seguro de que quiere hacerlo? Probablemente arruinar¨ªa al Grupo Ramos. La voz de Tadeo sali¨® del infierno, -Mi intenci¨®n era destruir el Grupo Ramos. Como no pod¨ªa conseguirlo, lo destruir¨ªa. Despu¨¦s de todo, sensaci¨®n de que una cosa que era suyo pero ahora estaba en manos de Leonardo le hac¨ªa muy descontento. -Bien. Tres horas despu¨¦s, cuando el helic¨®ptero aterriz¨® en pista del segundo hospital de Monteflor, Gin¨¦s recibi¨® el mensaje. -Se?or Guzm¨¢n, el se?or Ramos hab¨ªa venido a Imperialia y dicen que Josefina tiene problemas de salud. Gin¨¦s se sent¨® en su si de ruedas, se llev¨® el pu?o a boca y tosi¨® un par de veces antes de decir: Vigilen a Bryan esta vez, no dejen que se re¨²na con Natalie. Cap铆tulo 405 Cap¨ªtulo 405 ¨C ?S¨ª! Por otrodo, en s VIP de hospitalizaci¨®n del primer hospital de Monteflor, Bryan estaba tumbado dedo en cama mirando por ventana con indiferencia. El agente le pel¨® una naranja, se dio y le dijo despacio: -Bryan,e algo de fruta. Desde que se despert¨® y se enter¨® de que, por amenazas de Gin¨¦s, le hab¨ªa dicho a Natalie que no fue Bryan que hab¨ªa salvado, actitud de Bryan hacia todo el mundo era muy fr¨ªa. Todos los d¨ªas, excepto paraer, miraba por ventana y se quedaba cado, y no quer¨ªa contestar cuando gente le haba. -No quieroer. El agente suspir¨® y dijo lentamente: -Aunque quieras encontrar a Natali¨¨ para explicarle que has salvado, tienes que esperar a estar curado, ?no? Bryan cerr¨® los ojos y dijo en tono indiferente: -Quiero quedarme s un rato, t¨² sal. Al ver que no quer¨ªa har cerrando los ojos, el agente no dijo nada m¨¢s, dej¨® naranja y se march¨®. Bryan no abri¨® los ojos hasta que el silencio volvi¨® a s. Tanto el agenteo Gin¨¦s se hab¨ªan equivocado, no estaba intentando ver a Natalie, y se sinti¨® aliviado al saber que estaba bien, y no quer¨ªa molesta jam¨¢s. S¨®lo le faltaba tiempo para convencerse de que deb¨ªa contenerse para no centrarse m¨¢s en e. Eso era todo. cent. Por otrodo, despu¨¦s de que Josefina fue admitida en el hospital, fue r¨¢pidamente programada para un examen, pero nada anormal pudo ser detectado. Los ¨ªndices eran todos normales, pero a¨²n no despert¨®. El consejo del m¨¦dico fue ponerle a Josefina inyiones nutricionales para mantener nutrici¨®n m¨¢s b¨¢sica. -Se?or Ramos, le sugiero que lleven al primer hospital, al fin y al cabo, sus aparatos son m¨¢s avanzados que los nuestros, y lo que no podamosprobar, tal vez ellos puedan averiguarlo. Leonardo puso cara de fr¨ªo, -La llevamos de inmediato. N?velDrama.Org owns all ? content. +15 BONOS Ahora que Josefina estaba inconsciente, no podia importar si Natalie se encontrara con Bryan. Leonardo m¨® a Gin¨¦s con antci¨®n y le pidi¨® que buscara a alguien que vigra a Bryan para que no apareciera ante ¨¦l ni Natalie. Los resultados del examen del primer hospital eran los mismos que los del segundo. Leonardo se estaba poniendo enfadado y dijo: ¡ª?In¨²tiles, ni siquiera puedenprobar causa del desmayo! Como sabian que era poderoso, el m¨¦dico que examin¨® a Josefina temba de miedo, pero no se atrevi¨® a replicar. Natalie frunci¨® el ce?o y le dijo: -Se?or Ramos, no te preocupes. Me pondr¨¦ en contacto con el m¨¦dico que te cur¨® pierna y ver¨¦ si puede averiguar por qu¨¦ se desmay¨® abu. Leonardo asinti¨® con expresi¨®n g¨¦lida, ¨CBueno, t¨² est¨¢s cansada, pido a alguien que te lleve a casa, yo cuidar¨¦ de abu. -Si. Natalie m¨® a Ferm¨ªn, sab¨ªa que Ferm¨ªn estaba en un seminario en Imperialia, y le cont¨® sobre el repentino desmayo de Josefina, y Ferm¨ªn acept¨® venir inmediatamente. Media hora despu¨¦s, Ferm¨ªn vino a examinar a Josefina. Cuando tom¨® el pulso a Josefina, su expresi¨®n se volvi¨® gradualmente seria, y cuando revis¨® lengua de Josefina, vio que hab¨ªa un f¨¢rmaco de alivio r¨¢pido. Sin este f¨¢rmaco de alivio r¨¢pido, Josefina habr¨ªa muerto en ese momento. Se levant¨®, mir¨® a Leonardo y le dijo: -Se?or Ramos, este estado de se?ora es un pocoplicado, tengo que volver y preparars hierbas. Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Cu¨¢nto tiempo tardar¨¢? -Como un d¨ªa. Iba a darle a Ferm¨ªn s¨®lo medio d¨ªa, pero de pronto Natalie dijo: -Doctor Rojos, vaya a preparar medicina, yo lo pa?o. Al ver espalda de Natalie y¨¦ndose con Ferm¨ªn, los ojos de Leonardo se pusieron fr¨ªos. Aunque Natalie y Ferm¨ªn actuabano si no se conocieran, algunos de losportamientos entre ambos parec¨ªan muy cercanos. Pensando en ello, Leonardo sospechaba. +15 BONOS Al salir de s, Ferm¨ªn le dijo al o¨ªdo: -Natalie, su enfermedad es muy grave, creo que tienes que hacer algo. Justo despu¨¦s de decir eso, Natalie le puso algo en mano. Cap铆tulo 406 Cap¨ªtulo 406 Mirando hacia abajo y viendo bolsa de pl¨¢stico en su mano, Ferm¨ªn se qued¨® hdo un momento, Natalie, ?qu¨¦¡­? Natalie le dijo en voz baja: ¨CEs el caldo de pollo que toma todos los d¨ªas, sospechaba que ten¨ªa algo malo, pero ¨²ltima vez que lo llev¨¦ a analizar, estaba bien. No conf¨ªo en la organizaci¨®n de los an¨¢lisis,prueba t¨² personalmente si hay algo. La cara de Ferm¨ªn se torn¨® inmediatamente sombr¨ªa, -Vale, ahora vuelvo y lopruebo, si hay alg¨²n problema, me pondr¨¦ en contacto contigo en cualquier momento. -Vale. Despu¨¦s de despedir a Ferm¨ªn y volver a s, Natalie not¨® que Leonardo parec¨ªa un poco raro. -?Qu¨¦ t¨¦ pasa? Leonardo desvi¨® mirada y dijo con calma, -Creo que Ferm¨ªn y t¨² parecen conocerse bastante bien. Natalie se ri¨®: -Siempre acud¨ªa a ¨¦l para que te curara pierna, y le he visto muchas veces, as¨ª que es normal que nos conocemos bien. Tras unos segundos de silencio, Leonardo mir¨® y le dijo serio, -No me refiero a esto, forma en que ustedes dos se llevan es conocerse desde hace a?os. -Debe ser tu ilusi¨®n, si tienes tiempo, busca m¨¢s m¨¦dicos para revisar a abu. -El doctor Rojos ha ido a preparars hierbas, esperemos su medicina. Natalie, que tambi¨¦n deb¨ªa esperar a que Ferm¨ªnprobara los resultados del caldo de pollo, asinti¨® y dijo: -De acuerdo. Pronto llegaron los hombres de Leonardo. Al ver que los cuatro personas iban a pa?a al hotel, Natalie se sinti¨® impotente: -Aqu¨ª es Imperialia, seguridad es buena, no hace falta tanta gente para llevarme de vuelta. E incluso si se encontraba en peligro, podr¨ªa protegerse a s¨ª misma. Leonardo dijo con voz grave, -Me preocupo si vuelves s, se ir¨¢n despu¨¦s de llevarte al hotel. 1/2 +15 BONOS Al ver que Leonardo insist¨ªa, Natalie tuvo que aceptar. De vuelta al hotel, ya era tarde. Natalie mir¨® hora, envi¨® un mensaje a Tina dici¨¦ndole que ma?ana no ir¨ªa a empresa, si ten¨ªa algo, mar¨ªa en cualquier momento. Pens¨® que Tina ya estar¨ªa dormida, pero m¨® justo despu¨¦s de enviar el mensaje. ¡ªNatalie, ?te has olvidado de firmar ma?ana el contrato con el se?or Bill? ? Qui¨¦n va a firmarlo si no vienes a oficina? ¨C Natalie frunci¨® el ce?o, Estoy en Imperialia, no puedo volver ma?ana. Firma ma?ana por m¨ª. -?Qu¨¦ haces en Imperialia? La voz repentinamente alzada de Tina hizo que el ce?o de Natalie se frunciera y dijo: -Se?ora Ch¨¢vez se desmay¨® en casa y no pudimos averiguar por qu¨¦, as¨ª que mandamos a Imperialia. ?Qu¨¦ pasa? ?Por qu¨¦ est¨¢s tan sorprendida? -No¡­ Nada. Pensaba que Imperialia estaba bastante lejos, y no esperaba que fueras all¨ª de repente. Natalie no pens¨® mucho en ello. ¡ª Bueno, me voy a cama. Ll¨¢mame en cualquier momento si pasa algo en empresa. -Bien. Tras colgar, Tina dej¨® el m¨®vil y suspir¨®. -?Debo contarle que Bryan le salv¨® vida a Natalie? La ¨²ltima vez que m¨¦ a Bryan¡­ ¨¦l tampoco quer¨ªa que se lo contara, verdad es que no s¨¦ en qu¨¦ estaba pensando. Rafael abraz¨® y le susurr¨®: -Ya que Bryan no quiere que le digas nada, finge que no lo sabes. Es muy tarde, vamos a dormir. -Vale. Tina suspir¨®, tampoco entend¨ªa por qu¨¦ ni Leonardo ni Bryan se lo hab¨ªan dicho a Natalie. N?velDrama.Org owns all ? content. A ma?ana siguiente, cuando Natalie acababa de despertarse, recibi¨® una mada de Ferm¨ªn. Natalie, efectivamente en el caldo de pollo hay algo. ?D¨®nde est¨¢s ahora? Voy para all¨¢. + Cap铆tulo 407 Cap¨ªtulo 407 Media hora despu¨¦s, Ferm¨ªn entreg¨® a Natalie el documento que ten¨ªa en mano y dijo con voz fr¨ªa: ?La sopa de pollo tiene adormidera adictiva, y concentraci¨®n es muy alta! Al ver los n¨²meros en el informe de prueba, mano de Natalie que apretaba el documento se tens¨® inconscientemente, furiosa. ?Tadeo, ?cabr¨®n! ?d¨¢ndole deer esto a se?ora Ch¨¢vez!?> ?El cuerpo de Se?ora Ch¨¢vez ya estaba en mal estado, y si est¨¢ adicta, es imposible dejarlo. Incluso si pudiera dejarlo, ?tendr¨ªa un impacto enorme en su cuerpo!?> Cuando lo pens¨®, quer¨ªa que Tadeo se arrodira dnte de cama de Josefina para confesarse. Pero¡­ Sie solo esto, no deber¨ªa causar que el cuerpo de Josefina se desinme tan r¨¢pido resultando en un desmayo. ?Hay algo m¨¢s? Ferm¨ªn asinti¨®, -Seguro. Quien le haya hecho esto a Josefina le debe haber dado otros venenos, y los dos venenos interactuaron entre s¨ª, ?por eso el cuerpo de Josefina entr¨® en problemas tan r¨¢pido! -?Lo s¨¦, voy a averiguar qu¨¦ es lo antes posible! Tocaron a puerta de habitaci¨®n. This is from N?velDrama.Org. Natalie abri¨® puerta y se sorprendi¨® al ver que era Leonardo. Se?or Ramos, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Leonardo se molest¨® al ver a Ferm¨ªn en habitaci¨®n, -No vuelvas a estar s en una habitaci¨®n con otro hombre. Habl¨® lo suficientemente alto incluso Ferm¨ªn le oy¨® y se toc¨® nariz avergonzado. Si Leonardo supiera que ¨¦l y Natalie sol¨ªan hervir hierbas juntos cuando estudiaban medicina, que a veces ten¨ªan que hervir durante unos d¨ªas, y que los dos hac¨ªan turnos para vigr o, y que para cuando medicina estaba terminada, estaban tan cansados que se quedaban dormidos en un lugar cualquiera, y que no hab¨ªa l¨ªmites entre ellos, Leonardo lo matar¨ªa. Ferm¨ªn se estremeci¨® al pensarlo. +15 HONOS Natalie lo ignor¨® y le entreg¨® a Leonardo el documento que ten¨ªa en mano, Antes de venir ayer a Imperialia, tom¨¦ un poco de caldo de pollo de cocina e hice que el doctor Rojos lo analizara, aqu¨ª est¨¢n los resultados. Leonardo tom¨® el documento, despu¨¦s de leerlo su rostro se torn¨® g¨¦lido y temperatura a su alrededor descendi¨® al punto de congci¨®n. Inmediatamente m¨® a Carlos y le dijo: -?Arresta inmediatamente a Tadeo! Apenas termin¨® de har, lleg¨® voz de p¨¢nico de Carlos. -Se?or Ramos, se ha filtrado el chip confidencial del Grupo Ramos, ?y ahora muchos cboradores nos demandan por incumplimiento de contrato! El rostro de Leonardo se enfri¨® al instante.. -?Encontraste a persona que lo filtr¨®? -Es el secretario de Tadeo, ahora el Grupo Ramos est¨¢ en caos, se?or Ramos, i vuelva r¨¢pido! Leonardo colg¨® el tel¨¦fono con expresi¨®n g¨¦lida y mir¨® a Natalie: Tengo que volver a Monteflor, abu¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie dijo: ?No te preocupes por abu, lo de empresa es importante! E oy¨® lo que dijo Carlos, el Grupo Ramos deb¨ªa estar en una gran crisis, de lo contrario Carlos no estaba tan nervioso. -Bueno. Leonardo bes¨® en losbios, ?Esp¨¦rame! Cuando Leonardo se fue, Natalie mir¨® a Ferm¨ªn y le dijo: -Ahora vamos al hospital, hay que averiguar qu¨¦ veneno le han dado a se?ora Ch¨¢vez. El f¨¢rmaco de alivio r¨¢pido s¨®lo durar¨¢ tres d¨ªas, y si el veneno llega a sus pulmones, ?ser¨¢ demasiado tarde! -S¨ª. Llegaron r¨¢pidamente al hospital, y se encontraron con el agente de Bryan en puerta. Al ver a Natalie, su rostro cambi¨®, -Se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ hace aqu¨ª? Cap铆tulo 408 Cap¨ªtulo 408 Natalie tambi¨¦n se sorprendi¨® al ver a agente de Bryan. -Tengo una pariente en el hospital y vine a visita. ?A qu¨¦ has venido? El agente se qued¨® un rato en silencio y dijo: A ver a un amigo. Natalie asinti¨® y no hizo m¨¢s preguntas, -Hoy estoy un poco ocupada, yo me voy. -Vale. Cuando Natalie se fue, el agente volvi¨® r¨¢pidamente a habitaci¨®n de Bryan. Content from N?velDr(a)ma.Org. -?Bryan, no te vas a creer a qui¨¦n he visto en puerta del hospital! Bryan movi¨® fr¨ªamente su mirada del libro a cara del agente, -No me importa. -Aunque fuera a se?orita L¨®pez a quien vi, ?no te importa? Ante eso, mano de Bryan se apret¨® alrededor del libro, sus nudillos se pusieron ncos. -?Por qu¨¦ est¨¢ aqu¨ª? -Dijo que una parienta est¨¢ hospitalizada y que ha venido a visita. Bryan se sinti¨® decepcionado, y luego puso cara indiferente, -Lo s¨¦. -Me pregunt¨® por qu¨¦ estaba aqu¨ª, y le dije que un amigo estaba hospitalizado, y si quieres que venga a verte, yo podr¨ªa¡­ Bryan interrumpi¨®. ¨C -No, no le digas que estoy aqu¨ª. Tambi¨¦n intenta evitar no ve. Al ver el disimulo en los ojos de Bryan, el agente suspir¨®. De verdad que no s¨¦ en qu¨¦ est¨¢s pensando. La has salvado, si se entera, seguro que te lo agradecer¨¢. Cuando se lo confieses entonces, quiz¨¢ se emocione y te diga que s¨ª. Bryan sonri¨® y susurr¨®: -La persona que le gusta no soy yo, y ahora vive feliz. Para ¨¦l, esto era suficiente. Por otrodo, cuando Natalie y Ferm¨ªn apenas llegaron a puerta de s de Josefina, una enfermera sali¨® del interior. Los dos no se lo pensaron mucho y entraron directamente en s. * BONOS Natalie se acerc¨® a cama para tomarle el pulso a Josefina, y su rostro se torn¨¦ serio de repente, Fermin, dame tu botiquin! Vermin abri¨® apresuradamente el botiqu¨ªn, y Natalle cogi¨®s agujas de ta y ch¨® los puntos de acupuntura del cuerpo de Josefina. Al ver los puntos de acupuntura que pinchaba, cara de Ferm¨ªn tambi¨¦n cambi¨® al instante. Cuando termin¨® el ¨²ltimo punto, a Natalie le sudaba cara, La piel de Josefina no tard¨® en empezar a sudar, pero el color no era transparente, sino gris teado, y el cuerpo de Josefina no tard¨® en cubrirse de una fina capa de sustancia gris teada. Natalie limpi¨® sustancia de piel de Josefina mientras sacaba aguja, y dijo con expresi¨®n g¨¦lida: -?Ve a averiguar qui¨¦n ha estado en s de se?ora Ch¨¢vez desde que Leonardo se fue! -Bien. Despu¨¦s de media hora, Natalie limpi¨® el cuerpo de Josefina. T¨ªr¨® toa en papelera de res¨ªduos m¨¦dicos y visti¨® y cubri¨® a Josefina antes de salir de s. Justo Ferm¨ªn volvi¨®, -La ¨²nica persona que estaba en s de Josefina desde que el se?or Ramos se hab¨ªa ido, era enfermera que hab¨ªamos visto cuando llegamos. Parec¨ªa que esa enfermera no era de fiar. Natalie dijo sin expresi¨®n: ¨C ?Encontraron a enfermera? Revis¨¦s c¨¢maras de seguridad, e sali¨® del hospital y escogi¨® un camino no vigdo para irse,s c¨¢maras no captaron su figura en absoluto. Natalie asinti¨®: -Lo s¨¦. Aunque no pudiera atrapar a enfermera, ipodr¨ªa adivinar qui¨¦n fue persona que drog¨® a Josefina! ?No pod¨ªa ser otro que Tadeo!>> -Natalie, ?y ahora qu¨¦? Aumenta el n¨²mero de guardias en puerta de s de se?ora Ch¨¢vez. ? C¨®mo vas cons hierbas necesarias para remediar el veneno? 2/3 +15 BONOS Ferm¨ªn guard¨® silencio un rato, su expresi¨®n se torn¨® un poco sombr¨ªa. ¨CB¨¢sicamente todo preparado, pero una hierba se agot¨®, s¨®lo hay en farmacia del maestro, tenemos que ir. Despu¨¦s de dijo Ferm¨ªn, ambos se quedaron cados. Ahora no era el momento de volver al Valle de Medicina, si volv¨ªan, estar¨ªan incumpliendos normas del Valle de Medicina. Cap铆tulo 409 Cap¨ªtulo 409 Una vez que romparas res del Valle de Medicina, ser¨ªan castigados. Hace cuatro a?os, unpa?ero rompi¨®s res por su familia, y aunque su familia sobrevivi¨® al final, esepa?ero vomit¨® sangre y muri¨® un mes despu¨¦s, por lo que nadie se atrev¨ªa a rompers res del Valle de Medicina desde entonces. -Tengo que cuidar a se?ora Ch¨¢vez, te ruego que vayas a ciudad SY y mandes un mensaje al maestro para que mande medicina. Ferm¨ªn permaneci¨® cado unos segundos, y asinti¨®, Buena idea. Si sale bien, volver¨¦ en dos d¨ªas. ¨CBueno, Ferm¨ªn, ?gracias! Cuando Ferm¨ªn se fue, Natalie volvi¨® a s de Josefina y decidi¨® quedarse en s de Josefina hasta que Ferm¨ªn volviera, para que Josefina no volviera a ser asesinada. Si hoy hubieran llegado unos minutos m¨¢s tarde, Josefina habr¨ªa muerto. Natalie se qued¨® asustada al pensarlo. En Monteflor, el chalet de Tadeo. Se sentaba en el sof¨¢ de cuero del sal¨®n, bebiendo vino tinto tranqumente y dijo: La persona que fue al hospital a envenenar a abu deber¨ªa haberlo conseguido. La noticia de muerte de abu no tardar¨¢ en llegar. Ahora Josefina estaba ena, si e mor¨ªa, Mansi¨®n de Armon¨ªa ser¨ªa suya. En cuanto se filtr¨® el chip principal del Grupo Ramos, el precio des iones. empez¨® a bajar, y cuando cay¨® en picado,prar¨ªa una gran cantidad al precio m¨¢s bajo posible, ?y el Grupo Ramos ser¨ªa suyo! Poco despu¨¦s, son¨® el tel¨¦fono m¨®vil de Tadeo. Al ver que era el n¨²mero de Imperialia, sonri¨® con suficiencia y se desliz¨® para contestar. -?C¨®mo va? ?Est¨¢ muerta mi abu? -Se?or¡­ Se?or Ram¨®s, se?ora Ch¨¢vez no est¨¢ muerta¡­ La sonrisa en el rostro de Tadeo se congel¨®, y en el segundo siguiente, el vaso cay¨® al suelo, parti¨¦ndose y derramando el vino tinto por el suelo, tan rojoo ? +15 BONOS -?In¨²til! Se?or Ramos¡­ Ya hab¨ªa inyectado el veneno en el cuerpo de se?ora Ch¨¢vez, pero Natalie y el doctor Ferm¨ªn entraron, y pronto se?ora Ch¨¢vez fue desintoxicada¡­ Tadeo no dijo ni una pbra m¨¢s y colg¨®. -Ferm¨ªn¡­ Sabote¨® su n, no importaba si era un m¨¦dico poderoso o no, ?ten¨ªa que morir! Sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil y marc¨® un n¨²mero, diciendo: -?Averigua d¨®nde est¨¢ Ferm¨ªn, quiero tener noticias de su muerte en tres d¨ªas! Justo despu¨¦s de orden, se acerc¨® una criada. -Tadeo, Leonardo ha vuelto y ahora est¨¢ en el Grupo Ramos. Tadeo hizo una mueca y dijo: -Yo tengo que ir a ver. Cuando lleg¨® al Grupo Ramos, Leonardo estaba reunido con los ionistas. Sin hacer caso a Carlos, Tadeo abri¨® de un empuj¨®n puerta de s de reuniones y dijo con una mirada fr¨ªa: -Se?or Ramos, bajo tu gesti¨®n, el Grupo Ramos tiene un problema tan grave, ?no deber¨ªas asumir culpa y dimitir? Leonardo estaba sentado en el asiento principal, incluso sin har, gente pod¨ªa sentir su potente car¨¢cter opresivo. Mir¨® a Tadeo inexpresivamente y dijo: -Si no me equivoco, fue tu secretario quien rob¨® los secretos de la empresa y los filtr¨®. El que deber¨ªa dimitir eres t¨². Tadeo levant¨®s cejas,o si acabara de recordar este asunto, y sonri¨®, ¡ªCasi se me olvida si no lo dices, pero mi secretario me fue asignado por ti, es imposible escucharme en tan poco tiempo, ?no? La expresi¨®n de Leonardo era fr¨ªao el hielo, y dijo pbra por pbra: Hace diez minutos, los ionistas aqu¨ª presentes han votado un¨¢nimemente tu despido, as¨ª que por favor ret¨ªrate ahora mismo. Tadeo no se sorprendi¨® por el despido, pero mirada hacia Leonardo era fr¨ªao nieve. Leonardo, volver¨¦. Y pr¨®xima vez que vuelva, ?me sentar¨¦ donde est¨¢s t¨² ahora! Leonardo ni siquiera le mir¨® y continu¨® con reuni¨®n. +15 BONOS N?velDrama.Org owns all ? content. Carlos le dijo a Tadeo: Se?or Ramos, por favor. Despu¨¦s de echarlo, reuni¨®n dur¨® una hora m¨¢s. Los ionistas salieron preocupados. La filtraci¨®n de secretos esenciales era un fuerte impacto para una empresa y, si no se resolv¨ªa adecuadamente, lo m¨¢s probable era que quebrara. Cuando Leonardo regres¨® a su despacho, ya hab¨ªa un mont¨®n de documentos pendientes apdos sobre su mesa, mayor¨ªa eran documentos de demanda. contra el Grupo Ramos por incumplimiento de contrato. Lo ignor¨® y sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil para marcar el n¨²mero de Natalie. Sin embargo, tras mar varias veces seguidas, mostr¨® que estaba apagado. Frunci¨® el ce?o e inmediatamente m¨® a Carlos. -?Contacta con alguien de Imperialia para preguntar d¨®nde est¨¢ Natalie! Carlos no tard¨® en volver, con cara de preocupaci¨®n. -?Se?or Ramos, se?ora y se?orita L¨®pez han desaparecido! Cap铆tulo 410 Cap¨ªtulo 410 Hace una hora. Natalie le estaba dando un masaje a Josefina, y de repente recibi¨® una mada de Ferm¨ªn. -Natalie, acabo de llegar a ciudad SY, lleva d¨ªas lloviendo por aqu¨ª, carretera a casa del maestro est¨¢ cpsada, tardar¨¢ al menos dos d¨ªas m¨¢s en poder eder. ?Ser¨¢ demasiado tarde para conseguirs hierbas y volver a Imperialia! Natalie frunci¨® el ce?o, y despu¨¦s de unos segundos de silencio, dijo: -Parece que s¨®lo puedo llevar a abu a ciudad SY. Y con esto, era demasiado tarde para enviar carta, ¨²nica manera era llevar a Josefina al Valle de Medicina. Ferm¨ªn pregunt¨®: -Natalie, ?est¨¢s segura de que realmente quieres hacer esto? Ferm¨ªn no quer¨ªa que Natalie llevara a Josefina, porque Natalie era mucho m¨¢s importante que Josefina que ya se estaba muriendo. Natalie sonri¨® impotente, -No tengo otra opci¨®n. -Te aconsejo que lo reconsideres. Todav¨ªa eres joven y no quiero que sacrifiques tu vida por otra persona. Content from N?velDr(a)ma.Org. Natalie baj¨® los ojos y dijo lentamente: -No sabemos cu¨¢l es ese castigo, tal vez no muera, pero si no llevo a abu al Valle de Medicina, seguro morir¨¢. Al o¨ªr esto, Ferm¨ªn supo que no podr¨ªa persuadi, as¨ª que suspir¨®. -Bueno, no puedo persuadirte, te esperar¨¦ en ciudad SY. Colg¨® el tel¨¦fono, y cuando Natalie estaba a punto de mar a Leonardo para arar el asunto, de repente, se dio cuenta de que Josefina no estaba bien. Su rostro cambi¨® y dej¨® el tel¨¦fono paraprobar inmediatamente el estado de salud de Josefina. Dos minutos despu¨¦s, su rostro se torn¨® sombr¨ªo. Tadeo no s¨®lo hab¨ªa puesto amaps en sopa de pollo, sino que tambi¨¦n le hab¨ªa dado a Josefina otro veneno raro y cr¨®nico, por lo que su organismo empeor¨® tan r¨¢pidamente. Este veneno era extremadamente insidioso y no se hab¨ªa extendido antes, por eso Natalie no se hab¨ªa dado cuenta. +15 BONOS Sin embargo¡­ Este tipo de veneno s¨®lo se produc¨ªa en Dominica, y s¨®lo unas pocas personas ten¨ªan eso a ¨¦l, b¨¢sicamente alianza mercenaria y mafia contrban los canales. ?C¨®mo pod¨ªa conseguirlo Tadeo? Al pensar en los a?os en que Tadeo desapareci¨® de repente, los ojos de Natalie se volvieron fr¨ªos como el hielo. Inmediatamente envi¨® un mensaje a Mai, pidi¨¦ndole que investigaras experiencias de Tadeo durante los a?os en que desapareci¨®. Despu¨¦s de hacerle acupuntura a Josefina para estabilizar su pulso card¨ªaco, Natalie se dispuso a llevarse a Josefina, se levant¨® y cuando estaba a punto de dirigirse a puerta de s, puerta se abri¨® de repente de un empuj¨®n. Un hombre de traje negro entr¨® llevando una caja deida. -Se?orita L¨®pez, le traigoida. En el momento en que Natalie le cogi¨® caja deida, un pu?al apareci¨® de repente en su mano y se abnz¨® sobre e. E palideci¨® y retrocedi¨® para evitar el ataque. El hombre ri¨® fr¨ªamente, levant¨® el pu?al y sigui¨® acerc¨¢ndose, y los dos se pelearon en s. El ruido de dentro fue o¨ªdo por gente de fuera, y otro hombre con traje negro entr¨® y atac¨® a Natalie. Natalie se mov¨ªa mucho m¨¢s r¨¢pido, con golpes cada vez m¨¢s violentos. Diez minutos despu¨¦s, Natalie at¨® a los dos hombres desmayados con una s¨¢bana y los arroj¨® al ba?o, intent¨® hacer una mada a Leonardo pero se dio cuenta de que su tel¨¦fono se hab¨ªa roto en pelea. Parec¨ªa que entre los hombres de Leonardo hab¨ªan unos de Tadeo. Seguramente habr¨ªa muchos m¨¢s asesinatoso ¨¦ste si no se mov¨ªa pronto a Josefina. Pensando en esto, Natalie tom¨® inmediatamente una decisi¨®n; despu¨¦s de colocar a Josefina en un lugar seguro, avisar¨ªa a Leonardo. Encontr¨® una si de ruedas, les puso un sombrero y una m¨¢scara a Josefina y a e misma, y salieron del hospital por puerta trasera. Poco despu¨¦s, los hombres de Leonardo enviaron grabaci¨®n de salida de Natalie. +15 BONDS Despu¨¦s de ver grabaci¨®n, Leonardo se puso serio, ?Por qu¨¦ Natalie se llev¨® de repente a Josefina? ?Y mat¨® a dos de sus hombres? Con una expresi¨®n g¨¦lida, dijo pbra por pbra: -?Investiga bien ad¨®nde fue! Cap铆tulo 411 Cap¨ªtulo 411 Carlos asinti¨®, -Se?or Ramos, Se?or Ramos, ?y los dos guardaespaldas asesinados por se?orita L¨®pez? Bloqueas noticias. ?El que hable de eso que se vaya al infierno con esos dos! -Ok, lo entiendo. Por otrodo, Tadeo recibi¨® noticia de que los hombres enviados a matar a Josefina hab¨ªan fracasado de nuevo y maldijo. -?Carajo! ?Ni siquiera pueden acabar con una mujer y una vieja! Los hombres bajaron cabeza y dijeron con inquietud: -Ya nos hemos encargado de esas dos personas, seguro que no afectar¨¢n a su n. Tadeo se mof¨®: -?Ojal¨¢! Por cierto, ?has averiguado d¨®nde est¨¢ Ferm¨ªn? ¡ªS¨ª. Est¨¢ en ciudad SY, y nuestros hombres deber¨ªan estar all¨ª al anochecer. ¡ª?Ser¨¢ mejor que noetan ning¨²n error esta vez! ¡ªNo se preocupe, son los mejores asesinos, ?seguro que matar¨¢n a Ferm¨ªn! -Averigua d¨®nde se llev¨® Natalie a vieja. Sis encuentras, ?m¨¢ts! ?S¨®lo trae los cuerpos! Tadeo se levant¨® y se fue. Por noche, el avi¨®n en el que viajaban Natalie y Josefina lleg¨® al aeropuerto de Ferm¨ªn los recogi¨® en puerta del aeropuerto, y cuando se encontr¨® con Ferm¨ªn, Natalie se dio cuenta de que algo raro. Se acerc¨® a Ferm¨ªn y le susurr¨®: -?Ferm¨ªn, alguien te est¨¢ siguiendo! Ferm¨ªn frunci¨® el ce?o, ?Qu¨¦ hacemos ahora? -Entremos en el coche y esperemos a que aparezca. Los dos llevaron a Josefina al hotel, Natalie cerr¨®s cortinas, dejando s¨®lo una rendija para observar el exterior. Despu¨¦s de unos minutos, se volvi¨® hacia Ferm¨ªn. -Aqu¨ª no es segur¨®. Acabo de ver francotiradores en el edificio de enfrente, probablemente esperando la oportunidad de matarnos de un tiro. 1/2 La cara de Ferm¨ªn palideci¨®, hab¨ªa estado en contacto con m¨¦dicos y pacientes, no se hab¨ªa encontrado con algo as¨ª. Se oblig¨® a calmarse y frunci¨® el ce?o: -No deber¨ªa haber ofendido a nadie, ? qui¨¦n quiere matarme? Natalie frunci¨® losbios, sintiendo pena, -Supongo que este grupo de gente vino por m¨ª y por se?ora Ch¨¢vez, a ti s¨®lo te arrastramos nosotros. -?Qui¨¦n quiere hacerle da?o a Josefina? -El nieto mayor de se?ora Ch¨¢vez, Tadeo. Ferm¨ªn se qued¨® cado un momento, mir¨® a Natalie y dijo despacio: -A Tadeo lo conozco, me lo encontraba ens fiestas cuando a¨²n estaban vivos sus padres y nos salud¨¢bamos. -?Lo conoc¨ªas bien? Ferm¨ªn neg¨® con cabeza, -Es unos a?os mayor que yo, -Es unos a?os mayor que yo, as¨ª que no est¨¢bamos en el mismo grupo, pero o¨ª un rumor despu¨¦s de la muerte de sus padres. Nat¨¢lie enarc¨® una ceja, -?Qu¨¦ rumor? -No s¨¦ qui¨¦n difundi¨® el rumor de que los padres de Leonardo provocaron el idente de coche de sus padres para poder robarle el Grupo Ramos a Le¨®n. Natalie baj¨® los ojos, -Parece que Tadeo tambi¨¦n lo cree. Ferm¨ªn suspir¨®, -Han pasado tantos a?os, que s¨®lo los involucrados saben verdad. Pero poco despu¨¦s del rumor, Josefina mont¨® una rueda de prensa, diciendo que fue un idente, y poco despu¨¦s, Tadeo desapareci¨®. Natalie mir¨® a Josefina, que segu¨ªa ena. S¨®lo cuando Josefina despertara, sabr¨ªa verdad sobre aquel a?o. ?Pero¡­ ?realmente Ram¨®n mat¨® a su hermano mayor y a su cu?ada por tener el Grupo Ramos?>> Por noche, Natalie y Ferm¨ªn se quedaban aldo de Josefina. This belongs to N?velDrama.Org. Al ver a Natalie con gesto serio, Ferm¨ªn brome¨®: -Natalie, esta vez me juego vida por ayudarte. Cuando esto acabe, ?no deber¨ªas agradec¨¦rmelo? No pido mucho, s¨®lo dame una des saussureas que ntaste antes. Cuando Natalie estaba a punto de decir que ya le hab¨ªa dado ¨²ltima saussurea a Josefina antes de venir a ciudad SY, su rostro cambi¨® de repente y susurr¨®: Lleva a se?ora Ch¨¢vez a esconderse en el ba?o, cierra puerta con ve. No salgas aunque oigas algo. Cap铆tulo 412 Cap¨ªtulo 412 Ferm¨ªn frunci¨® el ce?o y pregunt¨® preocupado, -?Y t¨²? ?No te preocupes por m¨ª! Entonces con mucho cuidado! 1. SI. Colocando a Josefina en si de ruedas, Ferm¨ªn empuj¨® r¨¢pidamente hasta el cuarto de ba?o y cerr¨® puerta. Al instante, se oy¨® que alguien estaba desbloqueando puerta con una tarjeta. Dl, puerta se abri¨®, Natalie hab¨ªa apagado todass luces de habitaci¨®n, que estaba a oscuras, sin Juz. Natalie pod¨ªa descubrir unos diez hombres seg¨²n los pasos, y cada uno de ellos era muy vte. Cuando el primer hombre se dirig¨ªa al fregadero, de repente sinti¨® el peligro, pero antes de que pudiera emitir un sonido, sinti¨® un repentino escalofr¨ªo en el cuello. En oscuridad, el olfato de una persona era mucho m¨¢s agudo, y pronto alguien oli¨® sangre. -?Cuidado! A trav¨¦s del sonido, Natalie reconoci¨® su posici¨®n. Su figurao un fantasma lleg¨® r¨¢pidamente detr¨¢s de ¨¦l, y ¨¦l cay¨® al suelo antes de que pudiera decir algo de nuevo. Media hora despu¨¦s, Natalie toc¨® a puerta del cuarto de ba?o y susurr¨®: -Ya est¨¢, pero escena est¨¢ un poco sangrienta ahora, Ferm¨ªn, ser¨¢ mejor que salgas m¨¢s tarde. Al o¨ªr voz de Natalie, Ferm¨ªn se sinti¨® por fin aliviado. Al o¨ªr el alboroto de fuera, sent¨ªa nervio y p¨¢nico, no quer¨ªa que a Natalie le pasara algo. Por ser m¨¦dico durante muchos a?os, hab¨ªa visto todo tipo de escenas sangrientas. Ferm¨ªn abri¨® puerta del ba?o. Sin embargo, se tap¨® boca y vomit¨®. Natalie, que le estaba vendando herida, levant¨® los ojos y le mir¨®: -Te lo dije. Ferm¨ªn: N?velDrama.Org owns all ? content. No esperaba que escena fuera tan horripnte, hab¨ªa cad¨¢veres por todas partes, ys paredes de la habitaci¨®n estaban cubiertas de sangre roja, horrible hasta el extremo. El cuerpo de Natalie tambi¨¦n estaba cubierto de sangre, y tambi¨¦n ten¨ªa muchas heridas, pero e estaba tranqumente vendando sus heridas,o si tragedia no existiera. Por un momento, Ferm¨ªn sinti¨® que nunca hab¨ªa conocido a Natalie. Lo ¨²nico que sab¨ªa de e era que hab¨ªan estudiado medicina juntos de Eli¨¢n durante tres a?os, y nada m¨¢s. Tras unos minutos, el fuerte olor a sangre que flotaba en el ambiente segu¨ªa dando ganas de vomitar a Ferm¨ªn, que se tap¨® nariz frunciendo el ce?o: Tantas personas muertas, ?c¨®mo vamos a limpiar? -He pedido que vengan. Pronto llegarons personas que Natalie hab¨ªa contactado. Eran cinco, todos llevaban m¨¢scaras y gorros. Un hombre se acerc¨® a Natalie y sonri¨®, -Aqu¨ª es un poco horripnte, va a costar m¨¢s. Mientras haba, los cuatro hombres ya hab¨ªan empezado a sacar los cad¨¢veres de habitaci¨®n en bolsas negras. Natalie asinti¨®: -El pago se abonar¨¢ en su cuenta. El hombre entrecerr¨® los ojos y sonri¨®: -Trato hecho, ?piensas volver a trabajar? Natalie parec¨ªa tranqu, -No, s¨®lo un asunto personal. El hombre no hizo m¨¢s preguntas, se dio vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. La gente que vino no s¨®lo se llev¨® los cad¨¢veres, sino que tambi¨¦n limpi¨® escena. Si no fuera por el leve olor a sangre que a¨²n flotaba en el aire, escena estaba perfecta,o si no hubiera pasado nada. Natalie se gir¨® hacia Fermin y le dijo: Quiero ducharme, mueve a se?ora Ch¨¢vez a cama. Al o¨ª, Ferm¨ªn se despert¨® y se apresur¨® a move a Josefina a cama. Natalie sali¨® de ducha y el rostro de Ferm¨ªn hab¨ªa vuelto a normalidad. C¨®mo fue capaz de matar a m¨¢s de diez hombres e s y m¨¢r a alguien para que limpiara escena, Ferm¨ªn no se lo pregunt¨®. Todo el mundo ten¨ªa cosas que no quer¨ªa decir a los dem¨¢s, y ¨¦l tambi¨¦n. Le bastaba con saber que e no har¨ªa da?o a ¨¦l. Cap铆tulo 413 Cap¨ªtulo 413 Natalie se acerc¨® a Ferm¨ªn y se sent¨®, diciendo con culpabilidad: -Ferm¨ªn, siento mucho haberte metido en esto. Cuando esto termine, le confesar¨¦ a Leonardo qui¨¦n soy y no volver¨¦ a molestarte con esto. Ferm¨ªn neg¨® con cabeza y dijo: -Est¨¢ bien, no me arrepiento de haberte ayudado. Natalie se sinti¨® un poco conmovida, -Ferm¨ªn, gracias¡­ Ferm¨ªn continu¨®: -Pero me asustaste tanto, que una saussurea no es suficienteo rpensa, ?qu¨¦ tal si me das Ganoderma Lucidum de dos mil a?os? Natalie: Tras dos segundos de silencio, e asinti¨®: ¡ªVale, te regalo m¨¢s diez f¨¢rmacos de alivio r¨¢pido hechos por m¨ª. Ferm¨ªn s¨¦ sobresalt¨®, -?De verdad? -S¨ª. ¡ªNatalie, a partir de ahora, si tienes alg¨²n problema, me dices, tus asuntos son los m¨ªos. ?Har¨¦ todo lo posible por ayudarte! Al ver su mirada seria, Natalie se sinti¨® al instante mucho m¨¢s rjada, y asinti¨® con una sonrisa, -De acuerdo, pero esta vez no. Ma?ana puedes volver a Imperialia, yo llevar¨¦ s a abu al Valle de Medicina. No quer¨ªa que Ferm¨ªn rompieras res del Valle de Medicina por e, fue e quien decidi¨® ir al Valle de Medicina, y estaba preparada paras consecuencias, y no quer¨ªa involucrar a Ferm¨ªn. Ante eso, Ferm¨ªn frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ quieres decir con eso? ?Tienes miedo de que te arrastre? Natalie se sinti¨® un poco impotente, -Ferm¨ªn, ya sabes lo que quiero decir. -Eso no estoy de acuerdo, yo ya vine aqu¨ª, no me voy as¨ª, y s¨®lo los que rompens res del Valle de Medicina ser¨¢n castigados. Esepa?ero entr¨® al Valle de Medicina con su familia y una compa?era, al final s¨®lo se castig¨® a ¨¦l. -Pero¡­ No digas m¨¢s, n¨® me pasar¨¢ nada. Yo conozcos res de Valle de Medicina mucho mejor que t¨². This belongs to N?velDrama.Org. 1/3 +15 BONOS Al ver que Natalie frunc¨ªa el ce?o, Ferinin enarc¨®s cejas y dijo: ?De verdad crees que sacrificar¨ªa mi vida por ir contigo al Valle de Medicina sin estar preparado? Vale entonces. ¨C Deja de pensar en eso, vete a dormir, tal vez ma?ana podamos salir de ciudad. Natalie asinti¨® con cabeza. Aunque Natalie acept¨®, al d¨ªa siguiente cuando Ferm¨ªn se levant¨®, e se hab¨ªa ido con Josefina. Por otrodo, el chalet de Tadeo. Al saber que los asesinos que fueron a matar a Ferm¨ªn y Natalie estaban muertos, Tadeo se quedaba sorprendido y enfadado. -Dijiste que esta vez no habr¨ªa problemas, ?no? Ahora sospechaba si Natalie y Ferm¨ªn eran demasiado h¨¢biles, o si los que hab¨ªan mandado all¨ª eran unos in¨²tiles. ?C¨®mo no pod¨ªan ni matar a una vieja inconsciente, una mujer y un hombre que s¨®lo sab¨ªa manejar un bistur¨ª! El hombre estaba temndo de miedo, y no se lo explicaba. -Se?or Ramos, ?es posible que nos hayan informado mal? ?Natalie y Ferm¨ªn no son tan simpleso sabemos? Tadeo se mof¨®, Una mujer que lleva m¨¢s de diez a?os en el campo, y un hombre que s¨®lo sabe manejar un bistur¨ª, ?sonplicados? -Deje que ellos vuelvan aprobarlo, los que enviamos all¨ª son los mejores. Aunque faran, es imposible que nadie sobreviva. Al o¨ªr esto, Tadeo entrecerr¨® inconscientemente los ojos y dijo con voz fr¨ªa: ? Dentro de tres d¨ªas, quiero saber los resultados, adem¨¢s, sigue mandando gente para all¨¢, no creo que los tres tengan tanta suerte! -?S¨ª! El hombre se apresur¨® a decir: -Por cierto, se?or Ramos, ?cu¨¢ndo har¨¢ con el Grupo Ramos? -?Esta noche! Ma?ana por ma?ana voy al Grupo Ramos para arrebatarle personalmente a Leonardo el cargo de presidente del Grupo Ramos. -De acuerdo. +15 BONOS Despu¨¦s de que su hombre se marchara, al pensar en expresi¨®n de Leonardo cuando lo viera ma?ana, sonrisa de su cara se fue torciendo poco a poco. En el despacho del presidente del Grupo Ramos, Como llevaba un d¨ªa sin encontrar a Natalie, el rostro de Leonardo se hab¨ªa vuelto extremadamente serio, lo que hac¨ªa que gente tuviera miedo de acercarse a ¨¦l. Ha trabajado toda noche en oficina y, a ma?ana siguiente, Carlos se apresur¨® a venir. -?Se?or Ramos, hemos averiguado que se?orita L¨®pez se ha llevado a se?ora a ciudad SY! Leonardo se levant¨® y dijo con voz fr¨ªa: ?Reserva el vuelo m¨¢s r¨¢pido a ciudad SY! Justo cuando termin¨® de har, una voz hda lleg¨® desde puerta. -?Hoy no puedes ir a ninguna parte! Cap铆tulo 414 Cap¨ªtulo 414 Leonardo mir¨® hacia puerta, Tadeo entraba con un par de polic¨ªas. Con una sonrisa de suficiencia en cara, se acerc¨® a Leonardo y le dijo: -Leo, malversaste ilegalmente los fondos de empresa, filtraste deliberadamente los secretos depa?¨ªa y evadiste impuestos, as¨ª que me veo obligatorio a hacer justicia. Carlos apret¨® los dientes agitado y dijo: ?Se?or Ramos, no digas tonter¨ªas! Tadeo ri¨® fr¨ªamente: -Un perro no merecedrar dnte de m¨ª. Cuando se incorpor¨® al Grupo Ramos, Carlos le hab¨ªa estado vigndo, ten¨ªa que escabullirse cuando quer¨ªa hacer algo, y odiaba a Carlos. Despu¨¦s de que se llevaran a Leonardo, al primero que despedir¨ªa ser¨ªa a Carlos. Leonardo le mir¨® fr¨ªamente y le dijo pbra por pbra: ¡ª?Tadeo, c¨¢te boca! Tadeo sonri¨® y dijo: -Leo, te aconsejo que vayas aisar¨ªa y cbores con investigaci¨®n, seguro que te ayudar¨¦ a dirigir bien el Grupo Ramos. Un polic¨ªa que estaba detr¨¢s de ¨¦l se adnt¨® mostrando su identificaci¨®n y le dijo seriamente: -Se?or Ramos, el ex-empleado de su empresa se entreg¨® esta ma?ana enisar¨ªa y ahora el Grupo Ramos es sospechoso de evasi¨®n de impuestos, por favor venga con nosotros. Leonardo mir¨® a Carlos y le dijo tranqumente: -Busca al se?or Yemo, durante el tiempo que yo est¨¦ en empresa, deja que el se?or Yemo sea el presidente interino para que se encargue de los asuntos de empresa. Justo cuando terminaba de har, Tadeo sonri¨® y dijo: -No hace falta. Ahora tengo el 20% des iones de Grupo Ramos, soy el mayor ionista de Grupo Ramos, ?me har¨¦ cargo de Grupo Ramos a partir de ahora! Leonardo le dirigi¨® una mirada g¨¦lida, no dijo ni una pbra m¨¢s y sigui¨® a polic¨ªa para marcharse. Cuando Leonardo se fue, Tadeo sonri¨® mientras se dirig¨ªa al escritorio y se sent¨®, enarcando una ceja hacia Carlos. -?Ve a prepararme un caf¨¦! Carlos le miraba fr¨ªamente, -?Tadeo, aqu¨ª es el despacho del presidente, por favor, vete inmediatamente! 1/3 Tadeo dijo con bu, ¡ª?Crees que Leonardo volver¨¢? Yo soy el presidente Ramos a partir de ahora, si no quieres hacerlo, ?vete ya! Las ¡°pruebas¡± que hab¨ªa preparado eran suficientes para meter a Leonardo en c¨¢rcel el resto de su vida. ?Nunca podr¨ªa salir! ¡ª-Fui reclutado por se?or Ramos. Nadie tiene autoridad para despedirme excepto el se?or Ramos. Tadeo se ri¨® y m¨® a los guardias de seguridad para que vinieran a echar a Carlos. Pronto llegaron los de seguridad. Carlos mir¨® a Tadeo con los dientes apretados y le dijo en una s pbra: ¨C?No hace falta que me eches, me voy solo, pero seguro que vuelvo! Tadeo extendi¨®s manos: ¡ªCarlos, no sab¨ªa que te gustaba tanto so?ar. Despu¨¦s de decir eso, mir¨® a los guardias de seguridad, -?Por qu¨¦ no lo echan ya? ?Est¨¢n esperando mi orden? Los guardias de seguridad estaban en dilema, ¡ªCarlos¡­ Carlos se dio vuelta y sali¨® directamente del Grupo Ramos. La noticia de que polic¨ªa se hab¨ªa llevado a Leonardo no tard¨® en difundirse en Monteflor, y cotizaci¨®n des iones de Grupo Ramos baj¨® mucho. Mientras tanto, Tadeo se convirti¨® en el nuevo presidente de Grupo Ramos, celebrando una rueda de prensa. -Lo siento mucho, mi primo Leo hizo muchas cosas ilegales con empresa y me siento avergonzado ante ustedes. Pero en el futuro, me har¨¦ cargo del Grupo Ramos y les prometo que no vuelva a ocurrir. ?Espero que ustedes me supervisen! Al ver a Tadeo, con tanta hip¨®crita, Matilde apag¨® fr¨ªamente el televisor. Haba muy bien, pero que lo hac¨ªa ser¨ªa otra cosa. Adem¨¢s, e no cre¨ªa que Leonardo hiciera algo as¨ª, ?deb¨ªa ser Tadeo quien le tendi¨® trampa! Beata pel¨® una manzana para e y suspir¨®: -No esperaba un cambio tan repentino en el Grupo Ramos, parece que a partir de ahora nosotros tendremos que tratar mejor a Tadeo. Mientras haba, Beata mir¨® inconscientemente el vientre no de Matilde. S¨®lo llevaba un mes de embarazo, as¨ª que a¨²n no se le notaba. Matildaprendi¨® lo que quer¨ªa decir Beata y frunci¨® el ce?o: ¨CMam¨¢, no sue?es. A Tadeo no le importa este ni?o, no ha venido ni una vez en estos d¨ªas que estoy hospitalizada. Beata se qued¨® cada unos segundos y de repente dijo: Tengo una idea. Write theplete story name Write the App name where the story is This is from N?velDrama.Org. Write the author¡¯s name Cap铆tulo 415 Cap¨ªtulo 415 Por tarde, una foto de Matilda en el servicio de ginecolog¨ªa y obstetricia se public¨® en Inte, desatando un acalorado debate. Pronto, una enfermera de ginecolog¨ªa y obstetricia del hospital confirm¨® que Matilda hab¨ªa acudido all¨ª para una revisi¨®n de maternidad y, de repente, gente de Monteflor empez¨® a har. -?Matilda est¨¢ embarazada sin estar casada? ?Qui¨¦n es el padre del beb¨¦? -Tonter¨ªas, es prometida de Tadeo, jel beb¨¦ debe ser de Tadeo! -Todav¨ªa estoy desconcertado por su repentinopromiso. Si es porque est¨¢ embarazada, entonces tiene sentido. N?velDrama.Org owns all ? content. Tadeo no tard¨® en enterarse de noticia y se dirigi¨® directamente al hospital. Matilda estaba durmiendo siesta cuando ¨¦l entr¨® en s con rostro adusto. Beata le vio y se levant¨® r¨¢pidamente, -Se?or Ramos, ya viene, Mati est¨¢ descansando ahora, usted¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Tadeo directamente ignor¨® y se acerc¨® con una mirada g¨¦lida a cama, -Matilda, ?lo has hecho a prop¨®sito? Cuando Beata habl¨®, Matilda se despert¨®, en ese momento abri¨® lentamente los ojos para mirar al enfadado Tadeo y sonri¨®. -Es cierto que estoy embarazada de tu hijo, este asunto lo sabr¨¢n los dem¨¢s tarde o temprano. Tadeo se mof¨®, -Te gusta Leonardo, ?no? Matilda se sent¨® lentamente, -Me gusta el hombre que ocupa el cargo del presidente del Grupo Ramos. Tadeo se sorprendi¨®, luego levant¨® una ceja, -Te he subestimado. -Estoy protegi¨¦ndome. No te gusta este beb¨¦, y si no dejo que sepan su existencia, puede que alg¨²n d¨ªa me obligues a abortarlo. Tadeo mir¨® con bu, -Eres bastante lista. -ro. Voy a dar a luz a este beb¨¦, y tambi¨¦n me voy a casar contigo. +15 BONOS -Ya que quieres tanto estar conmigo. A partir de hoy, ven al chalet para vivir conmigo. Matilda sonri¨®, -De acuerdo. Cuando Tadeo se march¨®, Beata se sinti¨® por fin aliviada y un poco asustada. -Tadeo no se parece en nada a imagen amable en televisi¨®n. Cuando estaba hando con ¨¦l, se me aceler¨® el coraz¨®n de miedo. Mati, gracias por lo que has hecho por familia L¨®pez y por m¨ª. Matilda baj¨® los ojos. No lo hac¨ªa por familia L¨®pez ni por Beata, lo hac¨ªa por s¨ª misma. Enisar¨ªa. Cuando Emiliano y Fausto se enteraron de que polic¨ªa se hab¨ªa llevado a Leonardo para investigarlo, dejaron inmediatamente su trabajo y acudieron aqu¨ª. -Leo, ?qu¨¦ ha pasado? ?Te tendi¨® una trampa Tadeo? Leonardo dijo indiferente: -No tienen que preocuparse por m¨ª, Natalie est¨¢ en ciudad SY, yo no puedo ir ahora, ustedes averig¨¹en d¨®nde est¨¢, y env¨ªen a alguien a protege cuando encuentren. Puede que alguien de mi gente trabaje para Tadeo. Emiliano frunci¨® el ce?o, -Vale, lo s¨¦. ?Quieres que te ayudemos? -No, no me pasar¨¢ nada. -Bien. Si necesitas ayuda, pide que tu abogado se ponga en contacto con nosotros. Ambos salieron deisar¨ªa con cara de preocupaci¨®n. Emiliano mir¨® a Fausto y le dijo: -Fausto, ?qu¨¦ te parece si uno de nosotros va a buscar a Natalie y otro se queda en Monteflor para conseguir pruebas que ayuden a Leo? Cap铆tulo 416 Capitulo 416 Fausto asinti¨® y dijo, -De acuerdo, yo buscar¨¦ a Natalie, tu familia tiene contactos en judicatura de Montefior, es m¨¢s apropiado que te quedes en Monteflor y ayudes a Leo. Bueno, eso es lo que pienso yo tambi¨¦n, asi que quedamos as¨ª. Durante los d¨ªas siguientes, Fausto fue a ciudad SY, mientras Emiliano estaba en Monteflor tratando de encontrar manera de sacar a Leonardo. Por otrodo, el camino hacia casa de Eli¨¢n estaba abierto y Natalie y Fermin salieron de ciudad SY. Tardaron dos dias en llegar al Valle de Medicina. Al verlos, Elian frunci¨® el ce?o, con los ojos vidriosos. -?Qu¨¦ hacen aqu¨ª? N?velDrama.Org owns all ? content. Natalie se adnt¨®, -Maestro, una persona que es muy amable conmigo fue envenenada y se desmay¨®. El antidoto para el veneno s¨®lo est¨¢ disponible aqu¨ª, por eso me he rotos res para venir al Valle de Medicina, espero que puedas cura, yo asumir¨¦ el castigo que me corresponda. Eli¨¢n ech¨® un vistazo a inconsciente Josefina y frunci¨® el ce?o involuntariamente. -?Baja a e y que se tumbe! Tras tomarle el pulso a Josefina, Eli¨¢n se puso preocupado, -?Le dejaste tomar saussurea? -Si¡­ -?T¨²! ?Qu¨¦ puedo decir yo! Le diste ¨²nica saussurea, t¨²¡­ Si Natalie tuviera saussurea, podr¨ªa soportar ese castigo, pero ahora¡­ -?Maestro, es m¨¢s importante salva ahora! Eli¨¢n suspir¨®, no dijo nada m¨¢s y dispens¨® a Josefina un remedio. Despu¨¦s de que Josefina tomara medicina, su rostro por fin dej¨® de estar gris y se sonros¨® un poco. -La hierba que buscas se agot¨® hace poco, b¨²sc t¨² misma en monta?a. Al o¨ªr esto, Ferm¨ªn se sobresalt¨® al instante. Antes, cuando estudiaba medicina, no le gustaba ir a 1/3 +15 BONOS miedos serpientes, pero odiaba sensaci¨®n resbdiza des serpientes, s¨®lo de pensarlo se le pon¨ªa piel de gallina por todo el cuerpo. Natalie asinti¨® tranqumente con cabeza y dijo: -Vale, ya lo s¨¦. -?Ve a buscar hierba, el castigo que te mereces lo sufrir¨¢s cuando vuelvas! Natalie no dijo nada, se puso el cesto de hierbas a espalda y camin¨® hacia monta?a, Ferm¨ªn se frot¨® nariz y no mir¨® a Natalie. -Natalie¡­ Bueno, no te pa?o a recoger hierbas. Me quedo aqu¨ª cuidando de Josefina, seguro que no empeorar¨¢. Justo cuando termin¨® de har, Eli¨¢n le dio una patada en el culo. -Aqu¨ª no te necesitamos. ?Ve t¨² tambi¨¦n a recogers hierbas! Ahora mismo te doy una lista, y si no coges todass hierbas de lista, ?no vuelvas! Ferm¨ªn: -¡­ Fue arrastrado por Natalie. Realmente no pod¨ªa escaparse. Con lista en mano, los dos caminaron hacia monta?a. Eli¨¢n mir¨® a sus espaldas, suspir¨®, y dijo tocando barba nca: -Parece que no pueden escaparse, al fin y al cabo ser¨¢ el destino. Ya era de noche cuando Natalie y Ferm¨ªn volvieron de monta?a. Ferm¨ªn llevaba el pelo revuelto, y su camisa y sus pantalones ten¨ªan varios agujeros, lo que le hac¨ªa parecer un refugiado. En cambio, Natalie estaba mucho mejor. Aunque tambi¨¦n ten¨ªa el pelo un poco revuelto, su ropa estaba limpia y no estaba herida. Eli¨¢n mir¨® a Ferm¨ªn y le dijo: -Ve avartes manos y luegoe. Tras decir eso, volvi¨® a mirar a Natalie: -T¨² entra conmigo. Natalie sigui¨® a Eli¨¢n a farmacia, Eli¨¢n sac¨® una pasti negra y coloc¨® sobre mesa, diciendo tranqumente: -Esto es Pildora de veneno, hecha a base de cientos de venenos, as doce de noche de cada d¨ªa, persona que tome sentir¨¢o si un mill¨®n de hormigas le estuvieran comiendo el coraz¨®n, tanto sufrimientoo muerte, y cada d¨ªa, el dolor ser¨¢ m¨¢s +15 BONOS Tupa?ero se suicid¨® porque no pudo soportar el dolor, y ahora t¨² has rotos res del Valle de Medicina, y si quieres salvar a Josefina, tienes queerte esta p¨ªldora de veneno. Las res del Valle de Medicina se han transmitido durante miles de a?os, y condici¨®n de Eli¨¢n para convertirse en el maestro del Valle de Medicina fue que ten¨ªa que respetars res. Cap铆tulo 417 Full Cap¨ªtulo 417 +15 BONOSN?velDrama.Org owns all ? content. Aunque Natalie fuera su disc¨ªp m¨¢s favorecida, no pod¨ªa hacer una excepci¨®n. Natalie guard¨® silencio unos segundos, cogi¨® p¨ªldora de veneno y sei¨®. Eli¨¢n suspir¨® y dijo lentamente: -Si tuvieras saussurea, podr¨ªa aliviar este dolor, pero ahora tienes que sufrir. Natalie frunci¨® losbios y dijo: -Es mi opci¨®n. -Vamos a cenar. Despu¨¦s de cenar, Ferm¨ªn se llev¨® a Natalie a undo y le susurr¨®: -El maestro te habl¨® del castigo, ?no? Natalie asinti¨®, -Bueno, estoy bien. El maestro me pidi¨® que moliera medicina, as¨ª que me voy. Ferm¨ªn sab¨ªa que e no quer¨ªa decirle qu¨¦ era ese castigo, no pregunt¨® m¨¢s, sino que suspir¨®. As doce de noche, Natalie sent¨ªa dolor mientras dorm¨ªa, un dolor que parec¨ªa surgir des grietas de sus huesos y le dol¨ªa tanto. Se despert¨® del dolor, con el cuerpo enroscadoo una gamba, y empez¨® a sudar, mordi¨¦ndose elbio inferior para no gemir. Natalie estuvo a punto de desmayarse en cuanto termin¨® el dolor que le astaba los huesos, parec¨ªa que hubieran sacado del agua y ten¨ªa cara horriblemente p¨¢lida. Ten¨ªa elbio inferior mordido, pero no sent¨ªa dolor, s¨®lo agotamiento, y en cuanto cerr¨® los ojos perdi¨® el conocimiento. A ma?ana siguiente, despert¨® el piar de los p¨¢jaros. Se sent¨® lentamente, el veneno hab¨ªa hecho efecto anoche y al final hab¨ªa estado casi inconsciente, ni siquiera recordaba cu¨¢ndo se hab¨ªa dormido. Despu¨¦s de unos d¨ªas en el Valle de Medicina, viendo cara de Josefina cada d¨ªa m¨¢s sonrosada, Natalie sinti¨® que lo que hab¨ªa sufrido cada noche hab¨ªa valido pena. Al cuarto d¨ªa, Natalie recibi¨® de repente una carta. Despu¨¦s de leer, se puso nerviosa. La carta era de Escorpi¨®n, record¨¢ndole que se acercaba el zo acordado y pidi¨¦ndole que se reuniera con ¨¦l en ciudad SY. 415 BONOS El hecho de que Escorpi¨®n pudo enviar carta at Valle de Medicina, significaba que sa todo to que e habia estado haciendo en estos dias. Parecia que realmente tenia una organizaci¨®n de ess muy fuerte. Natalie fue directamente a despedirse de Eli¨¢n. Antes de estarpletamente curada, Josefina tendria que recuperarse en el Valle de Medicina durante al menos un mes despu¨¦s de despertar, y se sentia tranqu de tener aqui a Eli¨¢n, Silvia y Fermin. Al saber que se iba a marchar, Eli¨¢n le entreg¨® una caja con rabia. ¨CEsta es una pildora analg¨¦sica que hice en los ¨²ltimos d¨ªas, puede aliviar tu dolor. Toma una cada tres d¨ªas, diez pastis son exactamente para un mes. Te dare otros nuevos cuando vuelvas dentro de un mes, y entonces tambi¨¦n te dar¨¦ receta. Elian estaba enfadado, pero seguia preocupado por e. Natalie cogi¨® caja y asinti¨® con una sonrisa: -Sabia que siempre te preocupas de m¨ª. Elian gruno, se dio vuelta y volvi¨® directamente a farmacia. Su expresi¨®n se torn¨® sombr¨ªa. No hab¨ªa ant¨ªdoto para Pildora de veneno, y quienes tomaran, sufrir¨ªan cada vez m¨¢s a medida que pasara el tiempo, y no se sab¨ªa hasta cu¨¢ndo aguantar¨ªa. Natalie recogi¨® sus cosas y fue a cocina a despedirse de Silvia y Ferm¨ªn. Al saber que Natalie se iba a marchar, los ojos de Silvia se enrojecieron de inmediato. -Natalie. ?por qu¨¦ te vas tan pronto? Natalie sonri¨® y toc¨¢ndose cabeza le dijo: -No te preocupes, volver¨¦ en un meso mucho. Despu¨¦s de consr a Silvia, Natalie le pidi¨® a Fermin que cuidara bien de Josefina y sali¨® del Valle de Medicina. Antes de emprender su misi¨®n con Escorpi¨®n, Natalie encontr¨® una cabina telef¨®nica p¨²blica, y pretend¨ªa mar a Leonardo para decirle que hab¨ªa encontrado una cura para Josefina. Sin embargo, tras mar varias veces, no obtuvo respuesta. El hombre de Escorpi¨®n dijo impaciente: -?Ya? Nuestro n es importante, no te demores. ?No puedes pagars consecuencias! Natalie frunci¨® losbios y no dijo nada, marcando de nuevo el n¨²mero de Leonardo. Cap铆tulo 418 Capitulo 418 Al no oir el sonido del tel¨¦fono al conectar, Natalie se puso inquieta, Por otrodo, en el cbozo deisar¨ªa, Carlos tramitaba fianza de Leonardo. En cuanto obtuvo el m¨®vil de Leonardo, vio una mada entrante en panta y estaba a punto de contesta, pero colg¨® autom¨¢ticamente. [Lo siento, el n¨²mero que ha marcado no puede ser conectado en este momento, por favor intentelo de nuevo m¨¢s tarde¡­] Al oir rob¨®tica voz femenina de respuesta autom¨¢tica, Natalie colg¨® el tel¨¦fono y se dio vuelta para salir de cabina con el hombre de Escorpi¨®n. Ellos no sab¨ªan que no tard¨® mucho en sonar el tel¨¦fono de cabina. Media hora despu¨¦s, Natalie entr¨® en un chalet. N?velDrama.Org owns all ? content. En el sal¨®n de estilo europeo, Escorpi¨®n llevaba m¨¢scarao siempre, un vaso de vino tinto en mano, su postura era ociosa y tranqu. Al ver a Natalie, sonri¨®. -?Iris, bienvenida a unirte con nosotros, con tu participaci¨®n, este n tiene medio ¨¦xito! Natalie pregunt¨® inexpresiva: -?Qu¨¦ tengo que hacer exactamente? El hombre de Escorpi¨®n, un poco molesto, dio un paso y puso pist que ten¨ªa en mano contra frente de Natalie. Al segundo siguiente, son¨® un grito. Antes de que pudiera ver los movimientos de Natalie, sinti¨® un dolor agudo procedente de su mu?eca. Sin reionar, su pist ya estaba en mano de Natalie y cargada contra su frente. La temperatura descendi¨® instant¨¢neamente hasta el punto de congci¨®n mientras los que le rodeaban apuntaban inmediatamente con sus armas a Natalie. Escorpi¨®n sonri¨®, hizo un gesto a sus hombres para que retrocedieran y sonri¨® a Natalie: -Si te gusta pist, d¨ªmelo. No seas impulsiva. Si¨¦ntate. Natalie camin¨® hacia ¨¦l y se sent¨®, mientras jugaba con pist en mano, dijo: -Hay un francotirador al acecho fuera de este chalet en cada una des cuatro diriones del sur, norte, este, y oeste, y hay seis guardaespaldas desde puerta principal hasta entrada, ocho escapar no me resultar¨¢ dif¨ªcil. Escorpi¨®n dej¨® el vaso y audi¨®, con admiraci¨®n en el tono, -Iris, eres genial, s¨®lo entrar desde fuera y ya lo tienes todo neado. -Lo digo porque quiero que dejes de tonter¨ªas. T¨² s¨®lo dime lo que tengo que hacer. Escorpi¨®n sonri¨®, -Nos ayudas a matar a un hombre. -?A qui¨¦n? Escorpi¨®n esboz¨® el n brevemente. Esta vez su equipo necesitaba matar a un funcionario en Dominica, pero el funcionario siempre ten¨ªa mucho cuidado, as¨ª que ser¨ªa dif¨ªcil encontrar una oportunidad. Pasado ma?ana iba a tomar un crucero para asistir a una fiesta en el mar, y lo ¨²nico que ten¨ªan que hacer era matar al funcionario en esa fiesta. Despu¨¦s de o¨ªr eso, Natalie frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ no matarlo antes de que asista a fiesta? - Porque no s¨®lo tenemos que matar al oficial, sino tambi¨¦n utilizar esto para amenazar a otros. Natalie se qued¨® en silencio durante un rato, y dijo, -Quiero toda informaci¨®n de ese oficial. -Bien, pero esta misi¨®n es muy peligrosa, es muy probable que pierdas vida. Natalie estaba tranqu, en todas sus misiones anteriores, ten¨ªa que muerte si no lo consegu¨ªa. Pero¡­ Pensando en Leonardo, mano que colgaba de su costado se tens¨® inconscientemente, mirando a Escorpi¨®n con expresi¨®n g¨¦lida, dijo: -Mientras termine esto, no volveremos a involucrarnos. Escorpi¨®n asinti¨®, -?No te preocupes, har¨¦ lo que digo! -?Cu¨¢ndo me voy? -Ahora. Cap铆tulo 419 Capitulo 419 Tan prontoo llegaron a un acuerdo, Escorpi¨®n dispuso que viniera un coche para llevar a Natalie al aeropuerto. -Vamos por separado para evitar que nos vigilen. Ya te heprado el billete, as¨ª que ve directamente al aeropuerto a recoger tu billete y sube al avi¨®n, ya nos encargaremos de que alguien te recoja cuando llegues a tu destino. -Entendido. El conductor dej¨® a Natalie en el aeropuerto y se march¨®, e se puso una m¨¢scara y entr¨® en el aeropuerto. Tras recoger su billete, Natalie se dirigi¨® a puerta de embarque, encontr¨® un asiento esperando para subir al avi¨®n. Mientras tanto, Fausto llevaba unos d¨ªas en ciudad SY sin encontrar a Natalie e iba a hacer que su gente siguiera buscando aqu¨ª mientras ¨¦l volv¨ªa primero. Mientras pasaba por seguridad para encontrar su puerta de embarque, vio de repente una figura conocida en una c que estaba embarcando. La observ¨® detenidamente durante unrgo rato y finalmente se asegur¨® de que era Natalie. Corri¨® hacia e, pero ya hab¨ªa subido al avi¨®n. Fausto mir¨® el destino del vuelo y se sorprendi¨® al ver que se trataba de Dominica. S¨®lo vio a Natalie, ?y Josefina? ?Y por qu¨¦ Natalie iba a Dominica y no se pon¨ªa en contacto con Leonardo? Fausto consigi¨® inmediatamente que alguien sacara un billete en el mismo vuelo. Antes de subir al avi¨®n, Fausto dud¨® durante mucho tiempo, pero decidi¨® no decirle a Leonardo que hab¨ªa encontrado a Natalie. No sab¨ªa si no quer¨ªa preocupar a Leonardo o si no quer¨ªa que nadie supiera d¨®nde estaba Natalie. Diez horas m¨¢s tarde, el avi¨®n aterriz¨®. Al salir del aeropuerto, Natalie subi¨® a un Lamborghini negro. Fausto tom¨® un taxi para segui, pero pronto descubrieron y lo perdieron. Content from N?velDr(a)ma.Org. No le qued¨® m¨¢s remedio que ir a sucursal del Grupo Ruiz en Dominica. Dino Mil, director general de sucursal, se sorprendi¨® al verlo. -Se?or Ruiz, ?por qu¨¦ ha venido de repente? ?Hay alguna estrategia nueva desde sede? Fausto respondi¨®: -No, tengo algunos asuntos personales. Te doy un n¨²mero de matr¨ªc y averigua qui¨¦n es el due?o de esta matr¨ªc. Dino asinti¨® con cabeza. Pronto, Dino entr¨® r¨¢pidamente en el despacho de Fausto. -Se?or Ruiz, tengo informaci¨®n sobre matr¨ªc que me pidi¨® que buscara, pertenece a un grupo de mercenarios del bando de Dominica. Se?or Ruiz, ?por qu¨¦ busc¨® esa matr¨ªc, se meti¨® en alg¨²n l¨ªo? Fausto se sobresalt¨® pero no lo demostr¨®, -No, vi el coche de camino y me interesa. Dino se apresur¨® a decir: -Se?or Ruiz, esa organizaci¨®n de mercenarios es muy misteriosa, he o¨ªdo que quien se mete con ellos no tiene buen final. Al o¨ªr insinuaci¨®n de Dino, Fausto sonri¨®: -Se?or Mil, no te preocupes. No voy a hacer cosas ms por un coche, pero estoy bastante interesado en esa organizaci¨®n de mercenarios, h¨¢me de e. Dino asinti¨®, -De acuerdo. Dino le cont¨® a Fausto varias cosas sobre esta organizaci¨®n mercenaria durante una hora, mayor¨ªa eran sobre los asesinatos de esta organizaci¨®n, el prop¨®sito era hacer que Fausto no provocara a ellos por ese coche. Se asust¨® Fausto. Viendo a Fausto cada vez m¨¢s cado, Dino continu¨®: -Cualquiera que vaya en contra de organizaci¨®n no tendr¨¢ un buen final. Se?or Ruiz, cuando vea ese coche, no se acerque a ¨¦l. Fausto asinti¨® pensativo: -Lo s¨¦. Por cierto, b¨²squeme a alguien. Cap铆tulo 420 Cap¨ªtulo 420 Dino se acerc¨® a Fausto por noche. -Se?or Ruiz, mis hombres no pueden encontrar a se?orita L¨®pez. Supongo que escondieron en cuanto lleg¨® a Dominica. Fausto dijo seriamente, -Envie a alguien al aeropuerto para que vigile, y aviseme en cuanto aparezca Dino asinti¨®, -De acuerdo, voy a hacerlo ahora mismo. Tras mar a sus hombres y darles instriones, Dino guard¨® el m¨®vil y mir¨® a Fausto. -Se?or Ruiz, ma?ana por noche un rico empresario de Dominica va a organizar una fiesta en el mar y me ha enviado una invitaci¨®n. ?Le gustar¨ªa asistir conmigo? Hay unas personas cons que pienso trabajar en segunda mitad del a?o. Fausto acept¨® tras pens¨¢rselo un momento: -Vale, ir¨¦ contigo ma?ana por noche. Mientras tanto, en el Royal de Monteflor. Emiliano y Leonardo estaban sentados en el sof¨¢ del sal¨®n del chalet, ambos preocupados. -Leo, el testimonio del exempleado del Grupo Ramos es muy desfavorable para ti, si no cambia su testimonio, quiz¨¢ te detengan de nuevo. Pregunt¨® Leonardo con una g¨¦lida mirada de fastidio. -?A¨²n Fausto no sabe nada de Natalie? -No, pero lo m¨¢s importante en este momento es tu juicio. Ahora que el Grupo Ramos est¨¢ en manos de Tadeo, no podr¨¢s recuperar el Grupo Ramos si no solucionas esto. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -El empleado que me calumni¨® por malversar los fondos de empresa era secretario de Tadeo. Ahora que Tadeo tiene el Grupo Ramos, es f¨¢cil que falsifique una prueba si quiere. Ante eso, Emiliano apret¨® los dientes, -?As¨ª que ahora puede meterte en c¨¢rcel cuando quiera? Leonardo se mof¨®: -Por supuesto que no se lo permitir¨¦. -Carlos ya ha sido despedido por Tadeo, y a los ionistas solo les importan los beneficios. ? Qui¨¦n puede ayudarte? Cuando Leonardo estaba a punto de har, de repente son¨® el timbre de puerta. 1/2 +15 BONOS Al ver que era Matilda en puerta, frunci¨® inconscientemente el ce?o: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Matilda no dijo nada y le puso una memoria USB en mano, luego se dio vuelta y se fue. Emiliano sali¨® y mir¨® espalda de Matilda y dijo con suspicacia, -He o¨ªdo que Matilda se ha mudado para vivir con Tadeo, ?qu¨¦ quiere? -Ya sabemos despu¨¦s de ver lo que hay en el USB. This is from N?velDrama.Org. Leonardo conect¨® el USB a su ordenador y, tras leerlo, vio que s¨®lo hab¨ªa un v¨ªdeo. Era un v¨ªdeo de Tadeo hando con Nicol¨¢s, su secretario, en un ¨¢ngulo ligeramente desviado, y parec¨ªa que hab¨ªa sido grabado a escondidas. En el v¨ªdeo, Tadeo sonre¨ªa con suficiencia. -Nicol¨¢s, esta vez has hecho un buen trabajo. Te voy a rpensar cuando Leonardo vaya a c¨¢rcel. ?Qu¨¦ quieres? Nicol¨¢s agachaba cabeza y dijo respetuosamente: -Se?or Ramos, s¨®lo quiero trabajar para usted. Tadeo asinti¨®, -Bien, en cuanto el Grupo Ramos se estabilice, puedes volver a ser mi secretario. -?Gracias, se?or Ramos! -Tengo aqu¨ª unos documentos, ll¨¦vatelos para leer, pr¨®xima vez que polic¨ªa venga a pedirte deraci¨®n, puedes contarles algo nuevo. -De acuerdo. Cap铆tulo 421 Cap¨ªtulo 421 El video termin¨® cuando Nicol¨¢s se fue con el documento. Emiliano lo vio y dijo con una mirada g¨¦lida, ¡ª?Voy a pedirle a alguien que arreste a ese tal Nicol¨¢s, seguro que va a decirlo! Leonardo detuvo a Emiliano. -No es necesario, que alguien lo vigile y no lo deje escapar, quiero saber que m¨¢s quiere hacer Tadeo conmigo. Al ver a Leonardo tranquilo, Emiliano tuvo que asentir. ¡ªPor cierto, parece que Matilde sigue enamorada de ti, ?tienes mucha suerte! Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente y dijo inexpresivamente: -Ya no tengo rci¨®n con e, ni tendr¨¦ nunca. -Parece que est¨¢s realmente enamorado de Natalie, cuando te casaste con Natalie, todos pensamos que lo hiciste por su cara que es igual a de Matilda, pero no esper¨¢bamos que realmente te enamoraras de e. Leonardo frunci¨® el ce?o: -Nunca me cas¨¦ con e porque se pareciera a Matilda. En aque ¨¦poca, ten¨ªa pierna lisiada, con quien se casara le daba igual, pero poco a poco se enamorar¨ªa de Natalie durante el a?o que pasaron juntos, s¨®lo que ¨¦l no hab¨ªa sido consciente de ello hasta que e le pidi¨® el divorcio, y entonces se dio cuenta de lo importante que era para ¨¦l. -Lo s¨¦, tengo algo que hacer en empresa, me voy. Cuando Emiliano se march¨®, Leonardo sac¨® su m¨®vil y vio mada que hab¨ªa hecho varias veces pero que no hab¨ªa recibido, y su mirada se volvi¨® oscura y profunda. Tuvo el presentimiento de que esa mada deb¨ªa ser de Natalie. En aquel momento estaba detenido, no llevaba el m¨®vil encima, y cuando lo cogi¨® y volvi¨® a mar, no contest¨®. Leonardo hizo clic en el ¨¢lbum de fotos, s¨®lo hab¨ªa una foto, era cara dedo de Natalie qued¨¢ndose dormida en mesa. Le pareci¨® una monada, as¨ª que sac¨® el m¨®vil y fotografi¨®. Justo cuando estaba pensando, de repente sono su tel¨¦fono m¨®vil. 1/2 +15 BONOS -Se?or Ramos, he averiguado que se?orita L¨®pez sali¨® ayer de ciudad SY, pero en lista de pasajeros del aeropuerto no aparece el nombre de se?orita L¨®pez, ys c¨¢maras de seguridad se rompieron ayer. La mirada de Leonardo se volvi¨® fr¨ªa, ?Todass c¨¢maras no funcionan? -Eso¡­ Ayer, mientras se?orita L¨®pez se marchaba, un empleado vino a revisar, y rompi¨® c¨¢mara, y cuando se restableci¨®, se?orita L¨®pez no aparec¨ªa por ninguna parte. La mano de Leonardo sobre su tel¨¦fono m¨®vil se tens¨® involuntariamente, y dijo con indiferencia: -?Sigue investigando, quiero saber ad¨®nde ha ido! -?S¨ª! Colg¨® el tel¨¦fono, Leonardo se levant¨® y se dispon¨ªa a volver a su dormitorio cuando Antonia y Ram¨®n se acercaron. Ambos hab¨ªan viajado al extranjero, y apenas regresaron hoy, se enteraron de que Josefina estaba ena, que su propio hijo hab¨ªa sido llevado por polic¨ªa para ser investigado, y que Tadeo se hab¨ªa hecho cargo del Grupo Ramos. Una tras otra erano pesadas bombas explotando ante ellos, y hasta ahora, Antonia segu¨ªa Content from N?velDr(a)ma.Org. con una sensaci¨®n de irrealidad. Al ver a Leonardo, se apresur¨® a agarrarle mano, -Leo, ?qu¨¦ est¨¢ pasando? ?D¨®nde est¨¢ ahora tu abu? ?Por qu¨¦ se rumorea que has malversado el dinero del Grupo Ramos y utilizado los resquicios legales para evadir impuestos? Leonardo, dijo friamente: -Mam¨¢, no tienes que preocuparte, estoy bien. -He o¨ªdo que te detuvieron y te han soltado hoy, ?c¨®mo que no nos preocupemos? -Estoy muy bien, ustedes acaban de volver del extranjero, descansen bien, ma?ana hamos. Los ojos de Antonia se llenaron de ira, -Si no nos dices nada, ?crees que podemos dormir? Tras un momento de silencio, Leonardo les cont¨® lo sucedido recientemente. Despu¨¦s de saberlo, Antonia se levant¨® bruscamente, conmocionada: -?Natalie desapareci¨® con tu abu? ?As¨ª que ahora no sabes si tu abu est¨¢ viva o muerta? Cap铆tulo 422 Cap¨ªtulo 422 Leonardo con calma, -La creo, mi abu est¨¢ bien. Antonia apret¨® los dientes enfadada. -?La crees? Leonardo, ?te ciega el amor? Ahora Tadeo te rob¨® el Grupo Ramos y tu abu est¨¢ desaparecida, ?tal vez Natalie y Tadeo est¨¦n confabdos! Ante esas pbras, el rostro de Leonardo se torn¨® fr¨ªo de repente,o si una capa de hielo cubriera su cuerpo. -Mam¨¢, no quiero volver a o¨ªrte decir eso. Al ver que Leonardo estaba realmente enfadado, Antonia se inquiet¨®, porque ten¨ªa un poco de miedo de su hijo. -?S¨®lo te lo recuerdo, lo hago por tu bien! Leonardo se mostraba indiferente, -No hace falta. -?T¨²! Antonia estaba tan enfadada que su cara se puso azul y se fue con rabia. Ram¨®n frunci¨® el ce?o mirando a Leonardo y le susurr¨®, -Leo, seguridad de tu abu es un tema importante, debes encontra a e y a Natalie lo antes posible. si algo le pasa a tu abu, no s¨®lo tu madre, ?tampoco dejar¨¦ ir a Natalie! Tras decir esto, Ram¨®n se levant¨® para alcanzar a Antonia. En menos de una hora, Tadeo se enter¨® del regreso de Ram¨®n y Antonia. Estaba sentado en el sal¨®n y sonre¨ªa mientras saboreaba el vino tinto que le acababan de enviar del extranjero, diciendo: -?Ya que est¨¢n todos aqu¨ª, es hora de saldar lo que me deben! La criada baj¨® los ojos y dijo: -Se?or Ramos, ?y se?ora Ch¨¢vez? -Sigue investigando. ?No puedo creer que dos personas vivas hayan desaparecido! -?S¨ª! Cuando criada se fue, Matilde sali¨® del dormitorio y fue a cocina a servirse un vaso de agua, y al pasar por s, Tadeo m¨®. -?Ven aqu¨ª! +15 BONOS Matilda se detuvo y gir¨® cabeza para mirarlo, pero no se movi¨®. -?Qu¨¦ quieres? Al notar caut en los ojos de Matilda, Tadeo se burl¨®: -Si de verdad quiero hacerle da?o a tu beb¨¦, ?crees que puedes escapar? Matilda guard¨® silencio unos segundos y se acerc¨® lentamente a Tadeo. Justo cuando caminaba hacia el sof¨¢, fue directamente abrazada por cintura de Tadeo. -?Ah! Matilda se sobresalt¨® e inconscientemente rg¨® mano para protegerse barriga, aterrorizada. -No tengas miedo. Al instante, gran palma de mano de Tadeo acarici¨® su vientre no y dijo con cierto disgusto: - ?Por qu¨¦ no hay ninguna rei¨®n? Matilda mir¨® a Tadeo con asombro,o si hubiera visto un fantasma. -El ni?o s¨®lo tiene un mes, y ahora s¨®lo tiene el tama?o de una soja, ?c¨®mo es posible que N?velDrama.Org owns all ? content. reione? Tadeo enarc¨® una ceja, -?Tan peque?o? -S¨ª. Matilda retir¨® mano de Tadeo de su vientre y dijo: -Si no tienes nada m¨¢s que decir, me voy a Tadeo no se enfad¨®, le rode¨® cintura con el brazo y dijo: -Cuando nazca el beb¨¦, nos casaremos. Para entonces, su venganza estar¨¢ casi cumplida. Matilda frunci¨® el ce?o: -Tadeo, ?te has tomado mal medicina hoy? Si no, ?por qu¨¦ dijo de repente que quer¨ªa casarse con e? Tadeo sonri¨® y dijo lentamente: -Ahora creo que tener un hijo tambi¨¦n est¨¢ muy bien. Los ojos de Matilda se llenaron de sorpresa, le apart¨® de un empuj¨®n y se levant¨®: -Voy a +15 BONOS Tadeo no detuvo, pero Matilda pudo sentir sus ojos vados en e hasta que entr¨® en el dormitorio y cerr¨® puerta, esa sensaci¨®n inc¨®moda desapareci¨®. Cap铆tulo 423 Capitulo 423 De vuelta en cama, Matilda acarici¨® su vientre. A ma?ana siguiente. Matilda acudi¨® a Leonardo con una nueva grabaci¨®n. En cuanto vio a Leonardo, abri¨® puerta y le dijo: -Leo, quiero hacer un trato contigo. +15 BONOS Dominica. Un enorme crucero se iluminaba en el ancho e interminable nivel del mar. Este crucero ten¨ªa quince pisos, de los cuales debajo del tercero era donde¨ªa y se alojaba el personal, y encima del cuarto estabans instciones de ocio, con bares, gimnasios, cines, restaurantes, parques acu¨¢ticos, etc¨¦tera. En ese momento, se estaba celebrando un banquete en duod¨¦cima nta, y salvo los camareros que se mov¨ªan entre multitud, todos los dem¨¢s iban vestidos con magn¨ªficos trajes de g. El funcionario al que Natalie iba a matar se maba Mike, vest¨ªa un esmoquin negro en ese momento, y estaba chando con otros funcionarios en el centro del sal¨®n de baile. El crucero estaba rodeado por los yates de los invitados que acud¨ªan al banquete, y todo el crucero estaba aparcado en el centro, lo que daba una sensaci¨®n bastante estr. Al oscurecer, Natalie lleg¨® al costado del crucero en su yate, y dos miembros del personal se acercaron a e, uno le cogi¨® invitaci¨®n en mano yprob¨®, y el otro registr¨® para ver si llevaba alg¨²n tipo de contrabando. Trasprobaci¨®n, los dos hombres le hicieron un gesto de bienvenida para que entrara. Natalie sonri¨® y entr¨® lentamente. Tom¨® el ascensor directamente hasta duod¨¦cima nta, pero en lugar de entrar en el sal¨®n de baile, se dirigi¨® alvabo contiguo y sac¨® pist, el tel¨¦fono m¨®vil y los auricres en miniatura que ya hab¨ªa colocado dentro de cisterna del retrete del tercer cub¨ªculo. Tras colocarse los auricres, se oy¨® un crujido procedente del interior, seguido de g¨¦lida voz de Escorpi¨®n. -?Me oyes? +15 BONOS Natalie dio unos golpecitos en sus auricres y cuando oy¨® el sonido, Escorpi¨®n continu¨®: Mike est¨¢ ahora mismo en el sal¨®n, dentro de diez minutos se cortar¨¢ luz del crucero, pero s¨®lo por treinta segundos. Tienes que matar a Mike en treinta segundos, he dispuesto que seis de mis hombres est¨¦n en el sal¨®n y te pa?ar¨¢n fuera cuando termines. Natalie puls¨® cisterna y sali¨® tranqumente,v¨¢ndoses manos y retoc¨¢ndose el pintbios mientras se dirig¨ªa al sal¨®n. Al entrar en el sal¨®n, Escorpi¨®n le dio inmediatamente ubicaci¨®n de Mike, y Natalie fingi¨® echante un vistazo, luego tom¨® una copa y encontr¨® una posici¨®n de tiro conveniente para pararse, sorbiendo tranqumente su bebida. Cuando Fausto y Dino entraron en el sal¨®n, vio a Natalie. ¨¦l frunci¨® el ce?o: -?Qu¨¦ hace Natalie aqu¨ª? Estaba a punto de acercarse, peros luces se apagaron de repente y son¨® un disparo, asustando a multitud que gritaba y corr¨ªa de undo a otro, Fausto fue golpeado varias veces. Estaba preocupado y se dirigi¨® hacia donde estaba Natalie, pero no pudo avanzar porque gente le empujaba. Por suerte,s luces volvieron a encenderse pronto, y se oy¨® un sonido m¨¢s estridente. -?Mike ha muerto! -?Bloqueen inmediatamentes salidas del crucero! -?El asesino no debe haber ido muy lejos, persiganlo! Tras disparar, Natalie se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia salida, pero en lugar de dirigirse a los hombres de Escorpi¨®n, arroj¨® sus auricres al mar por ventana, tom¨® el ascensor hasta el ¨²ltimo piso del crucero y camin¨® a paso ligero hacia cubierta. La noticia del asesinato de Mike a¨²n no se hab¨ªa extendido a cubierta superior, por lo que ¨¦sta estaba tranqu por el momento. Natalie lleg¨® a cubierta y una voz fr¨ªa y aterradora surgi¨® detr¨¢s de e. -Iris, ?ad¨®nde quieres ir? Natalie se volvi¨® y vio que Escorpi¨®n estaba detr¨¢s de e, con pist en mano apunt¨¢ndole a frente. Su expresi¨®n era fr¨ªa, y dijo pbra por pbra: -Escorpi¨®n, dijiste que si terminaba misi¨®n, te olvidar¨ªas de lo que hab¨ªa pasado antes. +15 BONOS Escorpi¨®n no friamente: -Mataste a tantos hombres mios. ?de verdad crees que te perdonaria? -?Qu¨¦ quieres entonces? -?Por supuesto, quiero que pagues con tu vida! N?velDrama.Org owns all ? content. En cuanto habl¨®, Escorpi¨®n ya hab¨ªa cargado b. Natalie lo mir¨® friamente. -?Est¨¢s seguro de querer hacer algo tan traicionero? Si gente de Luna Llena se entera, no te dejar¨¢n marchar. -?Si mueres hoy aqu¨ª, nadie se enterar¨¢ de esto! Despu¨¦s de decir eso, apret¨® el gatillo. -?Bang! Cap铆tulo 424 Cap¨ªtulo 424 +15 BONOS La b dispar¨®, pero fall¨® en Natalie. Se qued¨® hdo, pero antes de que pudiera reionar, pist de Natalie estaba en su sien. -Escorpi¨®n, ya que no cumples tu pbra, ?tendr¨¦ que arrers cosas a mi manera! Escorpi¨®n ri¨®. ¨CLa pist que te di s¨®lo tiene una b, acabas de usa en el piso doce, ?crees que a¨²n tienes oportunidad de matarme? Natalie ri¨® y dijo: -Parece que me has estado vigndo. This is from N?velDrama.Org. -Tienes demasiada capacidad, ro que tengo que tener mucho cuidado. Justo cuando termin¨® de har, levant¨® r¨¢pidamente mano para apuntar con pist a Natalie, y en el momento en que iba a disparar, su brazo se entumeci¨® de repente y pist cay¨® al suelo. Los ojos de Escorpi¨®n se abrieron de golpe mientras dijo: -?Qu¨¦ me has hecho? Natalie baj¨® cabeza y recogi¨® pist, sonriendo, -?Nadie te dijo que no dejaras que me acercara? Apunt¨® pist al pecho de Escorpi¨®n y sonri¨® con satisfi¨®n, -Adi¨®s, Escorpi¨®n. -Yo no¡­ Antes de que pudiera terminar frase, un dolor agudo brot¨® de su pecho. La sangre estall¨® y todo su cuerpo cay¨® hacia abajo. Natalie expuls¨® el humo de boca de su pist y se dio vuelta con expresi¨®n.g¨¦lida. Sin embargo, pronto se vio rodeada de gente. Mirando a los soldados frente a e que llevaban uniformes pulcros y sosten¨ªan armas apunt¨¢ndole, expresi¨®n de Natalie era indiferente. Esta gente pod¨ªa venir tan r¨¢pido, ?deb¨ªa ser Escorpi¨®n quien hab¨ªa traicionado! Todos miraban con frialdad, esperando a que el que estaba al mando apretara el gatillo al recibir orden y disparara directamente contra un cdor. En ese momento, en s de control de nta baja del crucero, un hombre con m¨¢scara observaba c¨¢mara de seguridad en que se ve¨ªa a Natalie rodeada de gente, con los ojos -?Puede Natalie escapar esta vez? +15 BONOS Pero aunque pod¨ªa vencer a esa gente, el gran regalo que le hab¨ªa preparado le dificultaria huida. Un hombre con traje negro empuj¨® puerta y entr¨®, -Jefe, los explosivos est¨¢n listos y ser¨¢n detonados en media hora. El hombre levant¨®s cejas y sonri¨®, -Deber¨ªamos irnos, es una pena que no podamos ver escena de muerte de Iris. Si estaba muerta, sus hombres estar¨ªan m¨¢s tranquilos. -?Y el cuerpo de Escorpi¨®n? -No te preocupes, desobedeci¨® ¨®rdenes a matar a Iris, pero no era capaz y nadie tuvo culpa. El hombre del traje baj¨® cabeza, ¡ªS¨ª. El hombre de m¨¢scara sonri¨®, -Si no hubiera matado a tantos de mis hombres, habr¨ªa reclutado. -Jefe, sin duda encontrar¨¢ mejores hombres en el futuro. -Encargate de este lugar, no quiero dejar ning¨²n rastro. Cuando los hombres se marcharon, el hombre del traje respir¨® por fin aliviado y volvi¨® a mirar a Natalie contrdo por los soldados, con los ojos llenos de hielo. Iris nunca sabr¨ªa hasta el d¨ªa de su muerte que el hombre que se hab¨ªa reunido con e con identidad de Escorpi¨®n era un hombre de Escorpi¨®n. El verdadero Escorpi¨®n, que hab¨ªa estado oculto ens sombras, no dejar¨ªa que nadie conociera su verdadera identidad. El mayor error queeti¨® e fue no matarlos a todos aque vez en selva. El hombre del traje limpi¨® s de control, luego dio media vuelta y se march¨® a paso ligero. En ese momento en cubierta, el soldado l¨ªder segu¨ªa preguntando a Natalie qui¨¦n le hab¨ªa ordenado matar a Mike. No importaba si Mike estaba muerto, pero si hab¨ªa otros oficiales en su punto de mira, ten¨ªan que averiguar qui¨¦n hab¨ªa ordenado, o todos los oficiales de Dominica estar¨ªan en crisis. Natalie enarc¨®s cejas, se?al¨® con el dedo el cad¨¢ver de Escorpi¨®n,.no muy lejos, y dijo con +15 BONOS La gente sigui¨® con mirada diri¨®n que e se?ba, y fue en ese instante cuando Natalie agarr¨® r¨¢pidamente mano de persona que ten¨ªa m¨¢s cerca, le arrebat¨® pist de mano y dispar¨® directamente contras varias personas que se encontraban en eldo opuesto. -?Bang, bang, bang! Sono un disparo y cay¨® un soldado. Cap铆tulo 425 Cap¨ªtulo 425 En instantes, cinco o seis soldados cayeron. Los soldados restantes estaban a punto de disparar a Natalie, pero e ya hab¨ªa caminado hasta el borde de cubierta, empuj¨® al soldado reh¨¦n, se dio vuelta y salt¨® directamente hacia abajo. Los soldados caminaron r¨¢pidamente hacia el borde de cubierta, pero no vieron a Natalie caer alhar. El l¨ªder estaba furioso: -?B¨²sque! ?Debe de estar en el crucero! Natalie salt¨® de cubierta, se agarr¨® a barandi de aldo y se meti¨® en una habitaci¨®n cercana. Tras encontrar ropa para cambiarse, se solt¨® el pelo y camin¨® r¨¢pidamente hacia el ascensor con cabeza gacha. Justo cuando llegaba al ascensor, el crucero se sacudi¨® de repente, todass luces se apagaron al instante y los n¨²meros del ascensor desaparecieron. Natalie frunci¨® el ce?o y se volvi¨® hacia escalera. Baj¨® a dos pisos y oy¨® un grito pa?ado de pasos de p¨¢nico. A trav¨¦s des luces de seguridad del pasillo, vio un flujo constante de personas que sal¨ªan corriendo de escalera dos pisos m¨¢s abajo, con el p¨¢nico reflejado en sus rostros. -?Hay una bomba! Hay una bomba en el crucero, ?corre! -?Ah! No me empujes. ?No puedo respirar! -Se acab¨®. ?Todos vamos a morir aqu¨ª! Todos subierons escaleras empujados por el miedo, algunos incluso fueron empujados tan fuerte que se cayeron pors escaleras, escalera de acero temba ligeramente. Los ojos de Natalie se volvieron fr¨ªos al instante y estaba a punto de bajars escaleras cuando de repente un fuerte estallido estall¨® desde abajo, casi todos los que antes hab¨ªan corrido m¨¢s r¨¢pido fueron desfigurados por bomba, ys escaleras vron por los aires. El crucero tembl¨® y empez¨® a hundirse poco a poco. Todos se asustaron a¨²n m¨¢s y empezaron a correr hacia arriba. +15 BONOS Natalie dio pasos r¨¢pidos hacias escaleras, con intenci¨®n de volver a aque habitaci¨®n y ver si pod¨ªa hacer algo para salir de all¨ª. Apenas unos pasos m¨¢s arriba, una r¨¢faga de explosivos reson¨® en sus o¨ªdos, y con un zumbido en los o¨ªdos, Natalie sali¨® despedida contra pared, escupiendo una bocanada de sangre. Gritos y ntos resonaban en sus o¨ªdos y todo el crucero se hund¨ªa hacia abajo, todo el mundo estaba desesperado. Natalie tir¨® de barandi de escalera, sosteni¨¦ndose para seguir subiendo. Jus This belongs to N?velDrama.Org. Justo cuando lleg¨® a puerta de aque habitaci¨®n, su cuerpo cay¨® impotente hacia el suelo. Hab¨ªa quedado malherida en explosi¨®n, y ahora P¨ªldora de veneno hac¨ªa efecto, y quiz¨¢ debido a sus heridas, sent¨ªa que esta vez el dolor era m¨¢s insoportable que antes, hasta el punto de que deseaba morir. Se apoy¨® en pared, sac¨® el m¨®vil del bolso con mano temblorosa. El tel¨¦fono se lo hab¨ªa dado a su secuaz, que se pondr¨ªa en contacto con Escorpi¨®n una vez ponerse en contacto con Leonardo despu¨¦s de marcharse. Haciendo todo lo posible por mantenerse despierta, tecle¨® en panta el n¨²mero que se sab¨ªa de memoria. -Beep¡­ No hubo respuesta. La mirada de Natalie se oscureci¨® gradualmente y, justo cuando el tel¨¦fono estaba a punto de colgarse autom¨¢ticamente, se conect¨®. La mirada decepcionada de Natalie se ilumin¨® r¨¢pidamente, susbios se movieron y antes de que pudiera emitir un sonido, una voz femenina hizo caer en una bodega de hielo. -H, qui¨¦n es usted, Leo est¨¢ en ducha ahora mismo, no es conveniente que conteste al tel¨¦fono, puedo ayudarle¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie colg¨®. Matilda estaba desconcertada, pero si realmente ten¨ªa prisa, mar¨ªa m¨¢s tarde. Natalie sinti¨® una frialdad que le hba los huesos por todass extremidades y se abraz¨® a s¨ª misma, pero su rostro estaba de lo m¨¢s tranquilo. Sonri¨® yprendi¨® que cuando el dolor era extremo, no hab¨ªa l¨¢grimas, s¨®lo entumecimiento. -?Bang! Una explosi¨®n son¨® en sus o¨ªdos, Natalie cerr¨® lentamente los ojos. ?Es mejor morir as¨ª, que volver y enfrentarse de nuevo a sus mentiras.>> De repente, el tel¨¦fono m¨®vil que ten¨ªa aldo empez¨® a vibrar, pero Natalie estabao una estatua, esperando tranqumente a que llegara muerte. El agua del mar sub¨ªa r¨¢pidamente, y el cuerpo de Natalie pronto qued¨® sumergido¡­ Cap铆tulo 426 Cap¨ªtulo 426 Al otrodo, Leonardo segu¨ªa marcando aquel n¨²mero, pero una voz femenina, fr¨ªa y mec¨¢nica, le repet¨ªa que no se pod¨ªa contactar, y luego se convert¨ªa directamente en una desconexi¨®n. Matilda, a undo, temba de miedo ante su mirada furiosa, y baj¨® cabeza, sin atreverse a har. Al notar que frialdad que emanaba de su cuerpo era cada vez m¨¢s atroz, Matilda dijo con voz temblorosa: -Leo, no lo hice a prop¨®sito, vi que tu m¨®vil no paraba de sonar, as¨ª que contest¨¦ por ti, pero esa persona colg¨® sin decir nada. Leonardo mir¨® fr¨ªamente, su voz no ten¨ªa temperatura, -?L¨¢rgate! Matilda temba de miedo, intuyendo que Leonardo estaba en pleno ataque de ira, no se atrevi¨® a decir nada m¨¢s y se levant¨® a toda prisa para marcharse. Cuando habitaci¨®n qued¨® en silencio, Leonardo se apret¨® los dedos de mano vagamente ncos, con los ojos llenos de arrepentimiento. Si se hubiera llevado el tel¨¦fono a ducha, no habr¨ªa perdido mada. Estaba seguro de que ten¨ªa que ser Natalie. El dolor y el arrepentimiento afloraron en su rostro al pensarlo. Antes, Matilda le hab¨ªa propuesto cborar con ¨¦l, se hab¨ªa ofrecido a ayudar a Leonardo a recuperar el Grupo Ramos con condici¨®n de que le diera el 5% del Grupo Ramos, Leonardo hab¨ªa aceptado. Al salir, un camarero ech¨® sin querer curry sobre camisa de Leonardo mientras serv¨ªaida. Matilda le dijo que el hotel propiedad del Grupo L¨®pez estaba en el piso de arriba y le dijo que subiera a ducharse. Incapaz de soportar el olor del curry, Leonardo acept¨® y se fue a habitaci¨®n a ducharse siguiendo con el camarero, pero se olvid¨® de llevarse el m¨®vil. No se dio cuenta de que Matilda hab¨ªa contestado a su mada y no se lo dijo hasta que sali¨® de Al pensar que mada que hab¨ªa cogido Matilda era muy probablemente de Natalie, Leonardo se enfad¨® inconscientemente. Al o¨ªr voz de Matilda, e debi¨® de entenderlo mal. Leonardo marc¨® el n¨²mero de Carlos y dijo con indiferencia: -?Te voy a mandar un n¨²mero de tel¨¦fono, yprueba inmediatamente a d¨®nde pertenece este n¨²mero! Poco despu¨¦s, Carlos respondi¨®. [Se?or Ramos, ese n¨²mero pertenece a Dominica.] [Env¨ªa a alguien a Dominica inmediatamente para averiguar si Natalie ha estado all¨ª.] Medio mes despu¨¦s. Se?or Ramos, tenemos ubicaci¨®n exacta de se?orita L¨®pez, pero¡­ La expresi¨®n calmada de Leonardo se torn¨® repentinamente agitada, y se apresur¨® a decir: -? D¨®nde est¨¢ e ahora? -Se?orita L¨®pez vive en el chalet del se?or Ruiz en Dominica desde hace medio mes. Al o¨ªr esto, mirada de Leonardo se volvi¨® fr¨ªa y dijo con indiferencia: -Res¨¦rvame un billete a Dominica lo antes posible. Diez horas m¨¢s tarde, Leonardo apareci¨® en puerta¡® del chalet de Fausto en Dominica con mirada fr¨ªa. La puerta del chalet era una verja de hierro con una rendija en el centro, y se ve¨ªa el jard¨ªn del chalet. Tras ver escena en el cenador, mirada de Leonardo se volvi¨® sombr¨ªa al instante. Dentro del cenador. Fausto sostuvo un cuenco de medicina china y sonri¨®: -El m¨¦dico ha dicho que te recuperar¨¢s m¨¢s r¨¢pido si tomas medicina china. Este cuenco de medicina china lo he hervido yo durante dos horas, toma por favor. Hace medio mes, Natalie pens¨® que iba a morir, y el dolor de su cuerpo le hizo perder poco a poco el conocimiento. Al despertarse de nuevo, se encontr¨® en el chalet de Fausto y supo que ¨¦l hab¨ªa salvado. Seg¨²n lo que dijo Fausto, el agua le llegaba al cuello cuando encontr¨®. Si hubiera llegado un minuto m¨¢s tarde, e se habr¨ªa hundido en el fondo del oc¨¦ano con el crucero. Natalie le dios gracias y tuvo que quedarse aqu¨ª de momento para recuperarse de sus graves heridas. This is from N?velDrama.Org. Fausto hab¨ªa cuidado de e muy bien en ¨²ltimo medio mes y e hab¨ªa percibido sus 213 +15 BONOS sentimientos por e, pero ¨¦l no le dijo nada, as¨ª que fingi¨® no saberlo porque Natalie no pod¨ªa responderle. Cap铆tulo 427 Cap¨ªtulo 427 E s¨®lo ten¨ªa un coraz¨®n, que hab¨ªa tendido cuidadosamente a Leonardo, pero ¨¦l lo hab¨ªa destrozado, y hab¨ªa perdido capacidad de amar a los dem¨¢s. Natalie sonri¨® y cogi¨® el cuenco que ¨¦l sosten¨ªa, -Bien: Tom¨® medicina, pero demasiada amarga le hizo arrugarse cara inconscientemente. Fausto cogi¨® una fruta confitada y se llev¨® a boca a Natalie. Natalie se qued¨® hda, Fausto hab¨ªa mantenidos distancias con e durante el ¨²ltimo medio mes y, de repente, un gesto tan ¨ªntimo dej¨® un poco at¨®nita. Sin esperar a que Natalie se negara, una voz hda lleg¨® de repente desde el exterior de puerta principal. -Fausto, te ped¨ª que me ayudaras a averiguar d¨®nde est¨¢ Natalie. ?As¨ª me ayudaste? Ambos se congron ante el repentino sonido de voz de Leonardo. Las manos de Natalie sobre mesa se enroscaron inconscientemente, y pasaron varios segundos antes de que levantara lentamente vista hacia puerta. El rostro de Leonardo estaba tenso, sus ojos llenos de ira, y con s¨®lo levantar mirada para encontrarse con de ¨¦l, e pod¨ªa sentir opresi¨®n de su entorno, que le hac¨ªa casi imposible respirar. Fausto reion¨® con rapidez e hizo un gesto a criada para que abriera puerta. Leonardo se acerc¨® lentamente a los dos y, a medida que distancia se acortaba, su aura ¨¢spera envolvi¨® a Natalie y Fausto. Cuando estuvo junto a ellos, Leonardo mir¨® a Fausto y le dijo: -?No crees que deber¨ªas explicarte? Fausto respir¨® hondo y cuando estaba a punto de har, Natalie dijo. -Se?or Ramos, el se?or Ruiz y yo somos solteros, ?qu¨¦ tengo que explicar? La verdad es lo que Content from N?velDr(a)ma.Org. ves. Leonardo gir¨® cabeza para mirar a Natalie, sus ojos erano hielo, frialdad que emanaba de ellos era casi suficiente para congr a gente. -Despu¨¦s de que t¨² y abu desaparecieron, he estado busc¨¢nds, y noticia que recib¨ª fue que te quedaste aqu¨ª medio mes, ?sabes c¨®mo me sent¨ª en ese momento? +15 BONOS Natalie sonri¨®, -La abu est¨¢ bien y deber¨ªa volver a Monteflor dentro de medio mes. Estoy bien, Se?or Ramos, ya no tienes que buscarme. Leonardo frunci¨® el ce?o y rg¨® mano para tirar de Natalie, pero e lo evit¨® enseguida. Al notar su resistencia, Leonardo reprimi¨® su enojo y le dijo con calma: -Natalie, si hay algo, lo resolveremos en Monteflor. Natalie guard¨® silencio unos segundos y mir¨® a Leonardo. Quer¨ªa preguntarle por qu¨¦ actuaba tan bien, enredando con Matilda cuando desapareci¨®, y ahora actuando tan cari?oso dnte de e. -Leonardo, ?no est¨¢s cansado? Las pups de Leonardo se encogieron, -?Qu¨¦ quieres decir? -Evidentemente no te gusto tanto, pero finges ser muy cari?oso, ?no est¨¢s cansado? La cara de Leonardo cambi¨® y sus ojos se volvieron fr¨ªos, -?Ha pasado algo durante este periodo de tiempo? Si hay alg¨²n malentendido, puedes¡­ Natalie le interrumpi¨® fr¨ªamente antes de que pudiera terminar frase. -No hay ning¨²n malentendido. Hace medio mes te m¨¦, contest¨® Matilda, dijo que estabas en ducha. ?En qu¨¦ circunstancias podr¨ªa una mujer contestar al tel¨¦fono de un hombre y que ese hombre estuviera en ducha? Leonardo frunci¨® el ce?o, -Puedo explicar. Natalie parec¨ªa indiferente, -No hace falta que me lo expliques, ya no me importa. Iba a harte de ello, pero ya que est¨¢s aqu¨ª hoy, vamos a ararlo todo. -Este asunto no es lo que t¨² crees. Est¨¢bamos cenando juntos, y me manch¨® ropa el camarero, y el hotel de arriba era del Grupo L¨®pez, y me fui a duchar y se me olvid¨® el m¨®vil. Escuch¨¢ndole sin expresi¨®n, Natalie le mir¨® y le dijo: -Leonardo, ?a qu¨¦ vienen tantas coincidencias? ?Me tomas por tonta? Leonardo se mostr¨® indiferente, -Si no me crees, puedes pedir pruebas. -?No hace falta, ya terminamos! Cap铆tulo 428 Cap¨ªtulo 428 Dicho esto, Natalie se levant¨® y se dispon¨ªa a marcharse. De repente, Leonardo agarr¨® de mano y le dijo con mirada g¨¦lida: -?No voy a romper! Natalie le sacudi¨® mano, -Leonardo, no me acoses. -S¨®lo porque Matilda contest¨® por casualidad a tu mada, ?quieres romper conmigo? En sus ojos hab¨ªa ira. En cambio, Natalie estaba tranqu. E mir¨® fijamente a los ojos de Leonardo y dijo: -S¨ª. ¨¦l nunca sabr¨ªa con qu¨¦ sentimientos marc¨® su n¨²mero y con qu¨¦ sentimientos dej¨® ques fr¨ªas aguas ahogaran. Desde el momento en que se despert¨®, decidi¨® que no le volver¨ªa a gustar. Poco a poco, le apartar¨ªa porpleto de su coraz¨®n. Aunque el proceso fuera doloroso, no se arrepentir¨ªa. Al ver su mirada decidida, Leonardo inconscientemente dio un paso atr¨¢s. Al verlo vulnerable, Natalie se paraliz¨®, pero luego su expresi¨®n se volvi¨® fr¨ªa de nuevo. Deb¨ªa de haber malinterpretado, Leonardo era tan orgulloso que no pod¨ªa tener emocioneso Leonardo dio vuelta y se march¨®, su espalda era un poco apresurada y desdichada. Cuando s¨®lo quedaron Fausto y Natalie en el cenador, mir¨® a Natalie y le dijo: -Creo que Leo no deber¨ªa aceptar romper tan f¨¢cilmente. Natalie dijo con indiferencia, -No me importa si est¨¢ de acuerdo o no. En el momento en que voz de Matilda son¨® por el tel¨¦fono, ya era imposible para ellos. Viendo indiferencia en los ojos de Natalie, Fausto dijo inconscientemente: -?Puedo saber por qu¨¦ de repente est¨¢s tan decidida a romper? ?Realmente fue s¨®lo por una mada telef¨®nica? Natalie lo mir¨® y dijo: -Se?or Ruiz, es un asunto personal, no quiero har de eso. Te agradezco por haberme salvado y por haberme cuidado durante este per¨ªodo de tiempo, ahora que ya estoy casi recuperada, voy a recoger mis cosas y me voy pronto. Aunque Leonardo no hubiera aparecido, le habr¨ªaunicado a Fausto su intenci¨®n de +15 BONOS marcharse hoy. Fausto se qued¨® hdo y se apresur¨® a decir: -?Es por pregunta que he hecho? Si es as¨ª, te pido disculpas, est¨¢s herida, es mejor que vuelvas despu¨¦s de curarte. Natalie neg¨® con cabeza: -No, ya casi es hora de que vuelva a casa. Al ver que estaba decidida a marcharse, Fausto reprimi¨® su decepci¨®n y dijo: -Pedir¨¦ a alguien que reserve el vuelo, tambi¨¦n tengo que volver para ocuparme de los asuntos de empresa. -Bueno.N?velDrama.Org owns all ? content. Fausto estaba a punto de irse cuando Natalie volvi¨® a har de repente. -Se?or Ruiz, esta vez te debo un favor, si hay algo que pueda hacer en el futuro¡­ Fausto interrumpi¨® apresuradamente y dijo con seriedad: -No te salv¨¦ para que me debas un favor, hice esto por voluntad propia, no tienes que tener ninguna carga. Natalie asinti¨® con cabeza, pero tom¨® nota de este favor, y encontrar¨ªa oportunidad de devolverselo. Natalie se separ¨® de Fausto en el aeropuerto del Monteflor. Se fue directamente a Bah¨ªa de los Olmos, con intenci¨®n de descansar unos d¨ªas para recuperarse antes de volver a oficina. No iba a volver a Royal. Fausto recibi¨® una mada de Emiliano cuando lleg¨® a casa, invit¨¢ndole a tomar algo. Al abrir de un empuj¨®n puerta del cuarto privado y ver a Leonardo sentado dentro tambi¨¦n con una mirada g¨¦lida, los pasos de Fausto se detuvieron, y luego entr¨® y cerr¨® puerta. Tras sentarse en el sof¨¢, son¨® voz hda de Leonardo. -?Desde cu¨¢ndo te gusta? Fausto se sirvi¨® un vaso de vino y bebi¨® un sorbo antes de decir lentamente: -Casi tres a?os. Cuando acaban de casarse, e ha estado intentando encontrar una forma de curar tu pierna, al principio, s¨®lo pensaba que aunque e y Matilda se parecen, sus personalidades sonpletamente distintas, y le prest¨¦ atenci¨®n inconscientemente, pero cuando reion¨¦, ya me hab¨ªa enamorado de e. Al principio, quer¨ªa abandonar, as¨ª que no fue a ver a familia Ramos durante seis meses. Pero en alg¨²n d¨ªa vioiendo tranqumente en fiesta,o si nada a su alrededor fuera 23 +15 BONOS tan importanteo el trozo de tarta que ten¨ªa dnte, y sigui¨® sin poder apartar los ojos de e, y fue entonces cuando supo que estaba acabado. -?Al¨¦jate de Natalie a partir de ahora, o har¨¦o si no te tuvierao amigo! Cap铆tulo 429 Cap¨ªtulo 429 Fausto guard¨® silencio un momento y mir¨® a Leonardo: -E ya rompi¨® contigo, tengo derecho a corteja. Leonardo se mof¨® y dijo pbra por pbra: -Ni siquiera estamos divorciados, ?crees que tienes oportunidad? En ese momento, no s¨®lo Fausto, sino tambi¨¦n Emiliano y Omar se quedaron boquiabiertos. Los ojos de Fausto estaban llenos de sorpresa y dijo con indiferencia: ¡ª?Leo, aunque no quieras que corteje, no deber¨ªas usar una excusa tan poco convincente! Leonardo puso cara fr¨ªa, -Si no me crees, puedes ir a Oficina de Asuntos Civiles a Emiliano frunci¨® el ce?o mirando a Leonardo, -?Qu¨¦ pasa? Cuando Natalie dijo que estaban divorciados, ?no lo refutaste! -Estaba muy a defensiva y no me daba oportunidad de acercarme a e. Se empe?¨® en divorciarse, e hice que Carlos consiguiera una sentencia de divorcio falsa para hacerle creer que est¨¢bamos divorciados. El rostro de Fausto se hab¨ªa puesto p¨¢lido, y mano se cerr¨® inconscientemente en un pu?o. This is from N?velDrama.Org. Si Leonardo y Natalie estuvieran divorciados de verdad, a¨²n estar¨ªa capacitado parapetir con Leonardo en igualdad de condiciones, pero ahora que no estaban divorciados, ni siquiera estaba capacitado para contarle a Natalie sus sentimientos. Mir¨® fr¨ªamente a Leonardo, -?Es justo para Natalie que le mientas as¨ª? ?Has pensado en lo que le pasar¨ªa si supiera verdad? -Si no dicen nada, nunca lo sabr¨¢. En cuanto termin¨® de har, Fausto le propin¨® un fuerte pu?etazo. Leonardo no esquiv¨® y recibi¨® el pu?etazo, y los dos forcejearon r¨¢pidamente, obviamente ambos hab¨ªan aprendido ticas de lucha, pero ahora s¨®lo peleaban de forma m¨¢s primitiva. Pronto, ambos ten¨ªan moratones en cara. Omar intent¨® detenerlos, pero Emiliano lo impidi¨®. -Si los impides, recibir¨¢s una paliza, pelean tarde o temprano, no hace falta que los impidas. Media hora despu¨¦s, ambos estaban exhaustos y en un estadomentable. +15 BONOS Fausto mir¨® a Leonardo y le dijo: -?Si vuelvo a descubrir que tratas mal, aunque tenga que roba, te robo! Leonardo se burl¨®, -?No te dar¨¦ oportunidad! Los dos hombres hicieron una pausa y cada uno recogi¨® su traje y se marcharon enseguida. Omar estaba preocupado y pregunt¨®: -?Est¨¢n intentando romper? ?Tendremos que reunirnos dos veces y separados? Emiliano lo mir¨® enojado, -Todo estar¨¢ bien en un tiempo, mejor preocupate por ti, ?Tina te hace Caso? Omar frunci¨® el ce?o y dijo: -?Puedes no har de eso? Ahora tiene novio, no molestar¨¦ m¨¢s. Emiliano se sorprendi¨®: -No esperaba que ahora est¨¦s en tus cabales. Omar: ¨C De repente tambi¨¦n quer¨ªa pelear con Emiliano. Al salir del bar, Leonardo le pidi¨® al chofer que lo dejara en Bah¨ªa de los Olmos y luego lo dej¨® ir. Al ver luz que entraba por el sal¨®n del chalet, se dirigi¨® a puerta y m¨®. Pronto se abri¨® puerta. Natalie pens¨® que era unaida para llevar que llegaba y abri¨® puerta sin mirar siquiera. Cuando vio que era Leonardo el que estaba fuera, frunci¨® el ce?o y se dispuso a cerrar puerta. Leonardo apoy¨® una mano en puerta, con una mirada m¨¢s bien pat¨¦tica. -Fausto me hizo todos los moratones de cara. Pregunt¨® Natalie con impaciencia, -?Qu¨¦ tiene que ver conmigo? No soy doctora, ?debo mar al 120 por ti? Leonardo le cogi¨® mano y tir¨® de e hacia ¨¦l. Natalie no reion¨® hasta que Leonardo le puso mano en el pecho y le mir¨® con expresi¨®n fr¨ªa, - ?Su¨¦ltame! El agarre de Leonardo sobre su mano aument¨® de nuevo, mir¨¢nd, con voz m¨¢s baja de lo habitual. -Si eres. Estoy enfermo de amor, y s¨®lo t¨² puedes curarlo. Cap铆tulo 430 Cap¨ªtulo 430 Natalie se mof¨®, -No creo que lo que est¨¢s enfermo de amor, sino de los nervios. Te sugiero que vayas a un psiqui¨¢trico para que te revisen el cerebro. Tras decir eso, empuj¨® a Leonardo y cerr¨® puerta de golpe. Leonardo no se enfad¨® y dijo: -Natalie, quiero har contigo. Unos segundos despu¨¦s, voz indiferente de Natalie lleg¨® desde el interior. -No tengo nada que har contigo, vete. No se oy¨® ning¨²n ruido desde puerta, Natalie pens¨® que se hab¨ªa ido y sigui¨® viendo televisi¨®n. Media hora m¨¢s tarde, el timbre volvi¨® a sonar. Esta vez Natalie mir¨® al ojo del gato y confirm¨® que era el repartidor antes de abrir puerta. Acababa de atender entrega cuando una figura a sudo entr¨® en el sal¨®n. Natalie se qued¨® hda y luego dijo fr¨ªamente: -Leonardo, ?te est¨¢s divirtiendo? ¡¤ Leonardo mir¨® inocentemente: -No me has dado oportunidad de har contigo, as¨ª que he tenido que recurrir a esto. El repartidor mir¨® a Natalie, -?Le puedo ayudar? Percibiendo amabilidad del repartidor, cuando Natalie estaba a punto de har, Leonardo dijo. -Somos pareja, acabamos de pelearnos hace poco. Gracias por preocuparte, ya puedes irte. Natalie lo mir¨® con los dientes apretados, con ganas de tirarle a caraida que ten¨ªa en mano. -?Qui¨¦n es tu mujer? No digas tonter¨ªas. -?El ex marido no es marido? Natalie: -¡­ ?Por qu¨¦ no se hab¨ªa dado cuenta antes que Leonardo era tan desvergonzado? El repartidor segu¨ªa un poco preocupado, as¨ª que dijo despacio: -?mo a polic¨ªa por usted? Esta clienta parec¨ªa d¨¦bil, si el hombre quer¨ªa hacerle da?o, definitivamente no podr¨ªa resistirse. +15 BONOS Natalie respir¨® hondo, mir¨® al repartidor y le dijo suavemente: -Gracias, pero no, puedo resolverlo yo misma. Al o¨ª decir eso, el repartidor dej¨® y se dio vuelta para marcharse. La cara de Natalie se enfri¨® r¨¢pidamente, llev¨®ida directamente al sof¨¢ y se sent¨®, dijo con indiferencia: -?Qu¨¦ quer¨ªas decir? Puedes decirlo ahora yrgarte en cuanto termines. Leonardo camin¨® hacia eldo opuesto de e y se sent¨®, mir¨® y le dijo seriamente: ¨C Realmente no tengo nada con Matilda. E me busc¨® ese d¨ªa por negocios y, efectivamente, yo estaba en ducha cuando me maste, pero estaba arriba en el hotel y Matilda estaba en el restaurante. Si no me crees, puedes ir al restaurante y ver grabaci¨®n. Natalie le mir¨® con calma. -?Terminaste? Leonardo frunci¨® losbios y no dijo nada, pero era obvio que en ese momento estaba de mal humor. ?Natalie no le cre¨ªa! -A¨²n no quieres creerme. Natalie baj¨® los ojos, -Por favor, vete cuando termines, no quiero averiguar si lo que dijiste es verdad o no,o tampoco sabes por qu¨¦ quer¨ªa romper contigo. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo despacio, -Natalie, si crees que hice algo mal, puedes decirmelo en vez de hacerme adivinar. Natalie se ri¨® burlonamente, -Ya te lo dije, simplemente nunca te import¨®, ahora que terminaste de har, por favor vete. El sal¨®n se qued¨® en silencio y parec¨ªao si el aire se hubiera detenido. Pas¨® mucho tiempo hasta que Leonardo se levant¨® y sali¨® del chalet. Natalie ech¨® un vistazo aida ya fr¨ªa y no tuvo ganas de¨¦rs, directamente tir¨® a basura, apag¨® luz y subi¨®s escaleras. This belongs to N?velDrama.Org. Tras descansar en casa durante unos d¨ªas, despu¨¦s de que su cuerpo se recuperara, Natalie volvi¨® a MY a trabajar. Cuando Tina vio, sus ojos se llenaron de asombro, e inmediatamente se adnt¨® para agarrarle mano, temiendo que estuviera alucinando. Cap铆tulo 431 Cap¨ªtulo 431 -Natalie, ?cu¨¢ndo has vuelto? ¨²ltimamente te he estado mando pero no contestaste, estaba muy preocupada. ?D¨®nde estabas? Natalie explic¨®: -Se me rompi¨® el m¨®vil antes por idente y no tuve oportunidad deprar uno, le pedir¨¦ a Ruyman que me cambie una tarjeta. -Bueno, ¨²ltimamente han pasado muchas cosas en Monteflor, desde que Tadeo se hizo cargo del Grupo Ramos, ha cancdo todass cboraciones que ten¨ªamos antes con el Grupo Ramos. Hemos estado trabajando en un nuevo n de negocio y buscando nuevos clientes, as¨ª que estamos muy ocupados. Por suerte, ahora est¨¢s aqu¨ª. Natalie frunci¨® el ce?o y se detuvo para mirar a Tina. -?Acabas de decir que Tadeo se hizo cargo del Grupo Ramos? Tina asinti¨®, -S¨ª. Leonardo tambi¨¦n fue acusado falsamente de malversaci¨®n de fondos de empresa y evasi¨®n de impuestos, y estuvo encerrado enisar¨ªa varios d¨ªas antes de que lo soltaran, ?no lo sab¨ªas? Natalie se qued¨® un rato en silencio y dijo: -Tina, vuelvo a oficina. Dentro de dos horas tendremos una reuni¨®n en s de conferencias, informa t¨² a los dem¨¢s ionistas. Tras decir eso, Natalie se dio vuelta y se march¨®. Mirando su apresurada marcha atr¨¢s, Tina se qued¨® perpleja, ?no deber¨ªa Natalie ser primera en enterarse de sustituci¨®n del Grupo Ramos? De vuelta en oficina, Natalie abri¨® inmediatamente p¨¢gina web para buscar noticias del Grupo Ramos, y pronto vio noticia de que Tadeo se hab¨ªa convertido en el nuevo presidente del Grupo Ramos y Leonardo estaba involucrado en malversaci¨®n de fondos p¨²blicos y evasi¨®n de impuestos. Cuanto m¨¢s le¨ªa m¨¢s se le frunc¨ªa el ce?o, los d¨ªas que Leonardo estaba detenido coincid¨ªan con los de persecuci¨®n de Josefina, as¨ª que los d¨ªas que e llevaba a Josefina a ciudad SY ¨¦l no contestaba as madas. El agarre del rat¨®n de Natalie se tens¨® involuntariamente, y no sab¨ªa qu¨¦ sentirse. Se encontraba en una situaci¨®n tan grave y no le hab¨ªa dicho ni una pbra. Pero¡­ E tampoco le hab¨ªa dado una oportunidad. Al cabo de un rato, Natalie cerr¨® p¨¢gina, aunque lo que estuviera, no ten¨ªa nada que ver con 1/3 e. +15 BONOS Por tarde, Ruyman ayud¨® a Natalie aprar un m¨®vil nuevo sustituyendo su tarjeta telef¨®nica. Cuando Natalie insert¨® tarjeta y lo encendi¨®, se vio inundada por innumerables madas perdidas y mensajes sin leer, de los cuales un peque?o n¨²mero pertenec¨ªa a Tina y Luc¨ªa, y el resto a misma persona. Frunci¨® losbios y puls¨® sobre los mensajes sin leer. Desde que se le hab¨ªa estropeado el tel¨¦fono, hab¨ªa docenas de mensajes pregunt¨¢ndole d¨®nde estaba y pidi¨¦ndole que mara casi todos los d¨ªas, desde por ma?ana hasta noche. Natalie los le¨ªa al pie de letra y los borraba uno a uno, pero su estado de ¨¢nimo no se calmaba. Colg¨® el tel¨¦fono y respir¨® suavemente. Seg¨²n los mensajes de Leonardo, se daba cuenta de que estaba realmente preocupado por e, pero tambi¨¦n era cierto que estaba enredado con Matilda. El tipo de desesperaci¨®n que hab¨ªa experimentado en el crucero era algo que no quer¨ªa volver a experimentar en su vida. Por noche, Natalie bajabas escaleras del trabajo hacia el despacho cuando Antonia se le acerc¨®, -Natalie, ?ad¨®nde te llevaste a se?ora Ch¨¢vez? ?Por qu¨¦ desapareciste con se?ora Ch¨¢vez y ahora est¨¢s bien pero e ha desaparecido? Antonia ten¨ªa rabia en los ojos y mir¨® a Natalieo si estuviera mirando a un asesino. Ahora s¨®lo el 40% des iones en manos de Se?ora Ch¨¢vez m¨¢s el 10% en manos de Leonardo podr¨ªan derribar a Tadeo de su posici¨®no presidente del Grupo.Ramos, as¨ª que quer¨ªa ver a Josefina de inmediato. This belongs to N?velDrama.Org. Natalie frunci¨® el ce?o, su voz era un poco fr¨ªa, -La abu ahora se est¨¢ recuperando en un lugar seguro y volver¨¢ en medio mes. Ya se lo cont¨® a Leonardo, ?no se lo dijo a Antonia? -?Medio mes? La voz de Antonia se alz¨® bruscamente, -?No puedo esperar tanto! Dime d¨®nde est¨¢ se?ora Ch¨¢vez ahora mismo, jo no te dejar¨¦ ir! El d¨¦ficit corporal de Josefina era demasiado grave, si no se curaba esta vez, quedar¨ªa enferma y +15 BONOS su salud se vendr¨ªa abajo. Pensando en esto, Natalie dijo inexpresivamente: -Yo dije que medio mes, es asunto tuyo si no puedes esperar. Al ver que Natalie quer¨ªa irse, Antonia levant¨® mano enfadada y le dio una bofetada. Natalie ten¨ªa los ojos fr¨ªos, pero antes de que pudiera hacer nada, mano de Antonia se detuvo. Al ver que era Leonardo, Antonia dijo enfadada: -Leo, sigues defendiendo ahora? No sabemos si tu abu est¨¢ viva o no, si Tadeo traspasa sus bienes dentro de medio mes, aunque recuperes el Grupo Ramos, ser¨¢ un cascar¨®n vac¨ªo. La expresi¨®n de Leonardo era fr¨ªao el hielo mientras dec¨ªa pbra por pbra: -?Ya que dijo medio mes, debe tener raz¨®n, creo! Al o¨ªr su tono firme,s pesta?as de Natalie se agitaron involuntariamente, y mano que colgaba de su costado se tens¨® involuntariamente. Cap铆tulo 432 Cap¨ªtulo 432 -?T¨² crees? All rights ? N?velDrama.Org. ??????? ???? ?? Antonia se burl¨®, se?ndo a Natalie con rabia, -La consecuencia de que le creas es que tu abu no podr¨¢ volver, es que los activos del Grupo Ramos ser¨¢n transferidos por Tadeo. ?Qu¨¦ pasa con los empleados del Grupo Ramos? ?Quieres que quiebre el Grupo Ramos? Leonardo parec¨ªa indiferente. -Si realmente quiebra Grupo Ramos, es que yo no soy lo suficientemente capaz, no tiene nada que ver con e. Antonia, tan enfurecida que le tembans manos, sonri¨® fr¨ªamente y dijo: -?Bien! Ya que lo dices, ?no me ocupar¨¦ de tus asuntos a partir de ahora! Tras decir esto, Antonia se march¨® furiosa. Leonardo se volvi¨® hacia Natalie, -?Est¨¢s bien? Natalie neg¨® con cabeza y pens¨® en explicarle, -El d¨¦ficit corporal de abu es muy grave, aunque despierte, necesita un mes para poner su cuerpo a punto, o de lo contrario le quedar¨¢n -Bueno, te creo, salud de abu es m¨¢s importante que cualquier otra cosa. Se qued¨® cada dos segundos, Natalie frunci¨® losbios y dijo: -Me he enterado hoy de que el Grupo Ramos ha sido arrebatado por Tadeo, tengo el 10% del Grupo Ramos que me dio abu, si lo necesitas, te lo puedo transferir. -No hace falta, ya que te lo dio abu, es tuyo, si no lo quieres, puedes vend¨¦rmelo. Natalie frunci¨® el ce?o y estaba a punto de har cuando de repente son¨® el m¨®vil de Leonardo. Al poco de conectarlo, su rostro se volvi¨® extremadamente serio. -Sucede algo en empresa, voy para all¨¢, t¨² vuelve a casa. Al ver su espalda mientras se daba vuelta y se marchaba a toda prisa, Natalie le persigui¨® inconscientemente. -Voy contigo. Los pasos de Leonardo se detuvieron, antes de que se negara, Natalie a?adi¨®, ¨CNo olvides que ahora tambi¨¦n soy ionista del Grupo Ramos, tengo derecho a entrar en el consejo de administraci¨®n del Grupo Ramos. 122 +15 BONOS Leonardo no dijo nada y se dirigieron juntos al Grupo Ramos. Justo cuando llegaron a entrada de Grupo Ramos, vieron a varias personas saliendo de Grupo Ramos con una caja de cart¨®n en mano, todos ellos con ira en los ojos. Estas personas eran los gerentes de los distintos departamentos de Grupo Ramos, por haber sido formados por Leonardo, eran m¨¢s capaces, as¨ª que por algunas decisiones irracionales de Tadeo, discut¨ªan y se negaban a pones en pr¨¢ctica. Tadeo ya hab¨ªa neado vengarse de gente de Leonardo, estos directivos se consideran en boca del ca?¨®n, pidi¨® directamente al personal que emitiera una carta de despido, para que salieran de Grupo Ramos al final del d¨ªa. Cuando vieron a Leonardo, esperanza volvi¨® a aparecer en sus ojos y no se atrevieron a mirar a Leonardo. Cuando Leonardo se fue, ¨²ltima orden que les dio fue que no se enfrentaran a Tadeo, pero cuando vieron a Tadeo haciendo el tonto, no pudieron contenerse. El director tico se acerc¨® a Leonardo y le dijo con culpabilidad: -Se?or Ramos, lo siento¡­ Leonardo puso cara de fr¨ªo, pero no les culp¨®, dijo en voz baja: -Ustedes no se vayan, el Grupo Ramos tiene una norma que el despido de empleados por encima del nivel de gerente tiene que ser votado por el consejo de administraci¨®n, y Tadeo viol¨®s normas de empresa al despedirlos a ustedes en privado. Ellos negaron inconscientemente con cabeza. -No sirve de nada, ahora junta directiva es b¨¢sicamente gente de Tadeo, aunque sea una votaci¨®n, s¨®lo por ti no hay manera de hacer que nos quedemos. Justo cuando termin¨® de har, Natalie se adnt¨® y dijo: -Yo tambi¨¦n, y votaci¨®n no es seg¨²n el n¨²mero de personas, sino seg¨²ns iones en mano, yo tambi¨¦n soy ionista del Grupo Ramos. El director tico frunci¨® el ce?o, -Pero aunque se junten sus iones, no son tantasos de Tadeo y esos ionistas. Natalie sonri¨®, -Siempre hay que intentarlo, si no lo intentamos, nunca lo conseguiremos. Al ver su confianza, se les reaviv¨® esperanza. -?Bien, entonces les esperamos aqu¨ª! Natalie entr¨® en el Grupo Ramos con Leonardo, y mientras esperaba el ascensor, Leonardo le dirigi¨® una mirada abatida. Cap铆tulo 433 Cap¨ªtulo 433 -Natalie, gracias. Natalie fr¨ªamente. -No lo hago por ti, no lo olvides, yo tambi¨¦n soy ionista del Grupo Ramos, as¨ª que no quiero que el Grupo Ramos pierda a estos talentos. Apenas dijo esto, se abri¨® puerta del ascensor. Entr¨® primero y frunci¨® el ce?o al ver que Leonardo segu¨ªa de pie frente a puerta, -?Por qu¨¦ no entras? Leonardo entr¨® en el ascensor y se qued¨® de pie a sudo, cado y sin decir ni una pbra m¨¢s. El ascensor lleg¨® r¨¢pidamente al ¨²ltimo piso, y cuando vio a Natalie y Leonardo salir del ascensor, el secretario de Tadeo puso cara de haber visto un fantasma y se abnz¨® sobre ellos para detenerlos. -Se?orita L¨®pez, el presidente est¨¢ ocupado en este momento, no est¨¢ disponible para verlos. This is from N?velDrama.Org. Natalie parec¨ªa tranqu, y dijo pbra por pbra: -Estoy aqu¨ªo ionista del Grupo Ramos, y necesito una explicaci¨®n de Tadeo sobre su despido de varios directivos del Grupo Ramos sin motivo. El secretario se qued¨® hdo, luego frunci¨® el ce?o y dijo: -Se?orita L¨®pez, espere por favor. Y se dirigi¨® r¨¢pidamente al despacho. Pronto sali¨® el secretario; -Se?orita L¨®pez, se?or Ramos, el presidente quiere que pasen. Natalie se acerc¨® a puerta del despacho y empuj¨®, frunci¨® el ce?o al ver un cambio total de estilo en el interior, a diferencia del estilo sobrio anterior, ahora hab¨ªa p?eciosas y exquisitas coliones y muebles por todas partes. Tadeo se sentaba detr¨¢s de su escritorio y sonri¨® al ver a Natalie y Leonardo. -He o¨ªdo que eres ionista de empresa, ?tienes un registro de iones? Natalie tranqumente, -Mi secretario est¨¢ en camino para entregars copias, vamos a har del hecho de que despediste a un par de directivos sin raz¨®n. Tadeo enarc¨® una ceja y mir¨® a Leonardo, que estaba detr¨¢s de Natalie sin decir nada, y se ri¨®: ¨C Leo, ?eres tan in¨²til que necesitas que una mujer se ponga dnte de ti? Leonardo le mir¨® inexpresivo, -No cambies de tema. Seg¨²ns normas del Grupo Ramos, para 1/2 . +15 BONOS despedir a un directivo o superior hace falta una reuni¨®n del consejo. Tadeo se mof¨®, ¨CT¨² s¨®lo tienes el 10% des iones del Grupo Ramos, y los ionistas del Grupo Ramos no est¨¢n de tu parte, as¨ª que aunque organices un consejo de administraci¨®n, el resultado ser¨¢ el mismo, as¨ª que ?para qu¨¦ molestarse? -No te corresponde a ti decidir si es o no redundante. Los ojos de Tadeo se enfriaron y dijo burlonamente: -?Vale, entonces te ense?ar¨¦ qui¨¦n manda hoy en el Grupo Ramos! Marc¨® el interfono y pidi¨® al secretario que avisara a todos los directores para reunirse dentro de media hora. Poco despu¨¦s, Ruyman entreg¨® el registro de iones de Natalie. La ira subi¨® a los ojos de Tadeo cuando vio que Natalie pose¨ªa el 10% del capital social del Grupo Ramos, y que era de Josefina. ¨¦l era el miembro de familia Ramos, y vieja se neg¨® a darles iones que ten¨ªa, pero le dio tanto a una mujer extra?a, ?maldita sea! ?Pero aunque los dos ten¨ªan el 20% des iones, mientras mayor¨ªa de los ionistas de junta estaban de sudo, Leonardo y Natalie no ten¨ªa ninguna posibilidad de ganar! Tadeo sonri¨® fr¨ªamente y tir¨® el registro de iones sobre mesa y dijo con indiferencia, -S¨®lo es el 10% des iones, no me importa. Natalie le pidi¨® a Ruyman que se llevara el registro de iones y mir¨® a Tadeo, -Se?or Ramos, no seas tan orgulloso. Tadeo se mostraba impert¨¦rrito, -?Ustedes no se dar¨¢n por vencidos hasta el ¨²ltimo minuto! Media hora m¨¢s tarde, en s de conferencias m¨¢s grande del Grupo Ramos. ¡¤ Tadeo se sentaba en cabecera de s y sonre¨ªa: -El ex presidente parec¨ªa tener dudas de que yo despidiera a los directivos que no segu¨ªans instriones de empresa, as¨ª que les he convocado a todos para que voten si debemos o no despedir a esos directivos. Queience votaci¨®n. -ionistas, todos tienen una panta electr¨®nica de votaci¨®n frente a ustedes, realicen una votaci¨®n an¨®nima, si est¨¢n de acuerdo con el despido pulsen el bot¨®n verde, si no est¨¢n de acuerdo pulsen el bot¨®n rojo. En menos de tres minutos los resultados de votaci¨®n salieron. Al ver los resultados en gran panta, Tadeo sonri¨® con suficiencia. Cap铆tulo 434 Cap¨ªtulo 434 Incluy¨¦ndole a ¨¦l, los ionistas que votaron a favor del despido de aquellos directivos fueron dieciocho en total, con el 45% des iones, y los que no estaban de acuerdo con el despido, incluidos Natalie y Leonardo, fueron s¨®lo cuatro, con el 25% des iones. Mir¨® burlonamente a Natalie y Leonardo, -Ahora ya est¨¢n los resultados, ?qu¨¦ m¨¢s quieren decir? Natalie marc¨® un n¨²mero con indiferencia y dijo: -Se?or Ramos, no te olvides, todav¨ªa queda una ionista que no ha votado. Tadeo tuvo un mal presentimiento y dijo indiferente: -La abu no est¨¢ presente ahora, se considerao una p¨¦rdida autom¨¢tica del voto. Natalie sonri¨®, -Recuerdo que puedo votar por e, ?no? La sonrisa en su rostro era muy mativa, Tadeo casi no pod¨ªa reprimir ira, mir¨¢nd fijamente, el fondo de sus ojos eran sombr¨ªos. Pronto contest¨® al tel¨¦fono. -Ferm¨ªn, abu est¨¢ despierta, ?verdad? Quiero har con e, p¨¢s el tel¨¦fono, por favor. -Bien. Ferm¨ªn le pas¨® r¨¢pidamente el tel¨¦fono a Josefina, que estaba deseando o¨ªr que era Natalie que maba. -Natalie, quer¨ªa marte cuando me despert¨¦, pero no he podido har y mi garganta est¨¢ bien desde hace dos d¨ªas. -Bueno, abu, hay algo que quiero contarte. Natalie le cont¨® brevemente sobre el despido de varios gerentes del Grupo Ramos por parte de Tadeo. Josefina se puso furiosa cuando se enter¨® e inmediatamente le pidi¨® a Natalie que votara en contra para e. Despu¨¦s de calmar a Josefina, Natalie colg¨® el tel¨¦fono. -Todos aqu¨ª oyeron lo que se?ora Ch¨¢vez acaba de decir, y cons iones de se?ora Ch¨¢vez, el porcentaje de iones deldo que no est¨¢ de acuerdo con el despido es ahora del 55 %. He hecho biens cuentas, ?no? Tadeo se levant¨® con sorna. +15 BONOS -Leonardo, Natalie, no crean que por haber ganado esta vez tienes alguna influencia sobre m¨ª, ? se arrepentir¨¢n! Tras decir esto, Tadeo se march¨® furioso. De vuelta a su despacho, marc¨® un n¨²mero y dijo: -?Es falso el veneno que me diste? ?Por qu¨¦ vieja sigue viva? Cuando le dio el veneno, le dijo que Josefina morir¨ªa en menos de una semana si dosis del veneno alcanzaba cierto nivel. Al saber que Natalie volvi¨® s a Monteflor, pens¨® que Josefina estaba muerta, pero Natalie y Leonardo lo ocultaron a prop¨®sito para arrebatarle el Grupo Ramos. Pero no se dio cuenta de que Josefina no s¨®lo estaba viva, ?sino que parec¨ªa estar recuperada! -No hay ning¨²n problema con mi veneno, debes de haberte equivocado de dosis. Tras decir eso, colg¨® directamente el tel¨¦fono, Tadeo volvi¨® a mar y no contest¨®. Tadeo estaba tan enfadado que rompi¨® el m¨®vil y tir¨® todos los documentos de mesa al suelo, sus ojos estaban llenos de m leche. Natalie y Leonardo bajaron para decirles a los directivos que pod¨ªan quedarse, al o¨ªrlo, ellos se pusieron muy contentos. Aunque con sus aptitudes podr¨ªan encontrar trabajo si se iban del Grupo Ramos, el srio seguro que no ser¨ªa mayor que el del Grupo Ramos. Adem¨¢s, todos eran empleados que llevaban m¨¢s de cinco a?os en el Grupo Ramos, y estaban emocionalmente unidos al Grupo Ramos, y no quer¨ªan marcharse. -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez, ?gracias! This is from N?velDrama.Org. La expresi¨®n de Leonardo permaneci¨® indiferente y dijo en voz baja: -Vayan, a trabajar. El personal de Recursos Humanos los llev¨® r¨¢pidamente a hacer el tr¨¢mite de incorporaci¨®n. Cuando s¨®lo quedaban Natalie y Leonardo, e dijo con mirada gacha: -Se?or Ramos, ya no nos queda nada m¨¢s, me voy. Justo cuando se daba vuelta, Leonardo cogi¨® de mu?eca. -Natalie, lo siento. Estuve pensando en ello toda noche de ayer, y por fin entend¨ª por qu¨¦ estabas tan decidida a romper esta vez, ymento haberte mantenido agraviada. El cuerpo de Natalie se puso r¨ªgido, despu¨¦s de un rato dijo: -Estoy bien, ya pas¨®. +15 BONOS Los ojos de Leonardo se oscurecieron, y dijo pbra por pbra: -No voy a renunciar a esta rci¨®n. Natalie se solt¨® de su mano y se march¨® sin decir nada. Al volver al chalet, Natalie recibi¨® una mada de Luc¨ªa para invita a cenar. Cuando Natalie lleg¨® al restaurante, eran m¨¢s des siete de tarde. Cap铆tulo 435 Cap¨ªtulo 435 Luc¨ªa vio y salud¨®. Natalie se acerc¨® a e y se sent¨®, -?Por qu¨¦ me invitas a cenar hoy? Luc¨ªa mir¨® enfadada, -Desapareciste de repente durante tantos d¨ªas, c¨®mo voy a estar tranqu si no te veo. Natalie sonri¨®, cogi¨® el men¨² y pregunt¨®: -?Ya no tienes que cuidar de Emiliano? Como ten¨ªa cabeza inclinada, no vio ni un momento de tristeza en expresi¨®n de Luc¨ªa. -Le han dado el alta en el hospital y no voy a verlo. Natalie not¨® que algo iba mal y levant¨® los ojos hacia Luc¨ªa, -?Por qu¨¦ has tomado de repente esta decisi¨®n? -No somos de misma se de gente, es mejor trazar una l¨ªnea pronto. Al ver pena en mirada de Luc¨ªa, Natalie no supo c¨®mo cons, despu¨¦s de todo, e no hab¨ªa resuelto su propia rci¨®n con Leonardo, y no pod¨ªa juzgar los sentimientos de los dem¨¢s. -T¨² lo decides. Luc¨ªa asinti¨®, -Bueno, ?qu¨¦ pas¨® con Leonardo? -Rompimos. Luc¨ªa frunci¨® el ce?o, ¡ª?Por qu¨¦ tan de repente? Cuando desapareciste, acudi¨® a m¨ª para preguntarme si pod¨ªa ponerse en contacto contigo. -Cuando fue detenido enisar¨ªa por Tadeo, pidi¨® ayuda a Emiliano y a Fausto para que investigaran d¨®nde estabas, y creo que te quiere. Al final, Luc¨ªa se ech¨® a suspirar. La mano de Natalie, que ahuecaba taza, se nque¨® ligeramente y baj¨® los ojos sin decir nada. This is from N?velDrama.Org. Al ver que no quer¨ªa har de ese tema, Luc¨ªa se apresur¨® a decir: -D¨¦jalo, ma?ana voy a trabajar, esta vez para rodar una serie de televisi¨®n, se calc que tengo que estar en el t¨® alrededor de medio a?o. Natalie se sorprendi¨®,¨C ?Tanto tiempo? ?Qu¨¦ serie es? 122 +15 BONOS -Es una nueva serie del productor Hugo, tiene fama de estricto, as¨ª que el rodaje durar¨¢ un poco m¨¢s. Natalie asinti¨®, -Bueno. La mejor manera de olvidar una rci¨®n es trabajar. Luc¨ªa se ri¨®, -La mejor manera de olvidar una rci¨®n es empezar otra. -Pero eso no es justo para otra persona. -Tienes raz¨®n, as¨ª que no voy a hacer da?o a otra persona. Cuando sal¨ªan del restaurante despu¨¦s de cenar, Natalie vio a Emiliano de pie no muy lejos de puerta, mir¨¢nds a e y a Luc¨ªa. En concreto, miraba fijamente a Luc¨ªa. -Luc¨ªa, parece que tiene algo que decirte. Luc¨ªa mir¨® fr¨ªamente a Emiliano y dijo sin expresi¨®n: -No tengo nada que decirle. El coche lleg¨® a puerta y Luc¨ªa estaba a punto de subir cuando de repente le tir¨® de mu?eca. -Luc¨ªa, hablemos. Luc¨ªa frunci¨® el ce?o y se sacudi¨® mano, diciendo fr¨ªamente: -Se?or Moreno, no nos conocemos bien, por favor, no me toques. El asco en los ojos de e le atraves¨® el coraz¨®n, y su expresi¨®n era seria hasta m¨¦d. -Ese d¨ªa en el pabell¨®n, yo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Luc¨ªa gir¨® directamente cabeza para mirar a Natalie y dijo: - Natalie, vuelve t¨² primero, tengo que arar algunas cosas con ¨¦l. -Si necesitas que te ayude en algo, no dudes en marme. Al ver a Natalie alerta, Emiliano sonri¨® amargamente, -Cu?ada¡­ No te preocupes, no le har¨¦ nada. -Espero que hagas lo que dices. Cuando Natalie se march¨®, Luc¨ªa mir¨® a Emiliano con frialdad, -Vamos a har en un sitio m¨¢s tranquilo. Despu¨¦s de decir eso, dio vuelta y se meti¨® en el coche sin mirar siquiera a Emiliano. Cap铆tulo 436 Cap¨ªtulo 436 Sintiendo su actitud g¨¦lida, Emiliano sonri¨®, en cierto modo era culpa suya. Media hora m¨¢s tarde, los dos entraron en uno de los clubes m¨¢s privados de Monteflor. Cuando se sentaron, Luc¨ªa mir¨® a Emiliano sin expresi¨®n. -Se?or Moreno, ?de qu¨¦ quer¨ªas harme? Emiliano mir¨® y le dijo seriamente: -Luc¨ªa, lo siento. Las cabronadas que te dije ese d¨ªa en s testimaron. Admito que al principio te cortej¨¦ con una actitud juguetona, pero en el proceso de pasar tiempo contigo, me enamor¨¦ incontrblemente de ti, t¨²¡­ Luc¨ªa le interrumpi¨®, -Se?or Moreno, si eso es lo que quieres decir, no creo que necesite escuchar nada m¨¢s. Al ver que Luc¨ªa iba a levantarse e irse, Emiliano se inquiet¨® y dijo: -?Luc¨ªa, espero que puedas darme una oportunidad, te prometo que no voy a dejar que te vuelvan a hacer da?o! Sin embargo, tras o¨ªr sus pbras, expresi¨®n de Luc¨ªa no cambi¨® y sigui¨® mir¨¢ndole fr¨ªamente. -Se?or, Moreno, no somos de misma se, si vuelvo a verte en el futuro, quiero que me hagas como desconocida. Tras decir eso, Luc¨ªa se march¨® directamente. Emiliano mir¨® a su espalda y no persigui¨®, pero sus ojos estaban fijos en diri¨®n por que se hab¨ªa ido, y se qued¨®rgo rato distra¨ªdo. En el chalet, Natalie estaba sentada en el sof¨¢ y aturdida, su mente volv¨ªa a lo que Luc¨ªa hab¨ªa dicho en el restaurante. ?De verdad le importaba tanto a Leonardo? Pronto suprimi¨® los pensamientos perturbadores de su cabeza y se levant¨®, apag¨® luz y subi¨®. Durante los d¨ªas siguientes, Natalie se ocup¨® del papeleo que se hab¨ªa acumdo mientras tanto, y no tuvo tiempo de preocuparse por el Grupo Ramos. Durante medio mes no estuvo en Monteflor, y a Enrique se le ocurri¨® utilizar a MY para ganar dinero. +15 BONOS Ya que ¨¦l no se arrepent¨ªa, ?no hab¨ªa necesidad de que e lo mantuviera en empresa! Natalie m¨® a Tina y le entreg¨® un documento, diciendo: -D¨¢selo al Departamento Jur¨ªdico y diles que hagan lo que tengan que hacer. Tina hoje¨® el documento y vio que era todo el dinero de Enrique que ¨¦l hab¨ªa malversado a escondidas de MY para los anuncios durante todo este tiempo, y se puso roja de ira. -?C¨®mo se atreve! Hace poco, todass grandes agencias de publicidad se negaron a cborar con MY, as¨ª que era Enrique quien estaba detr¨¢s de trampa. Aunque sea su t¨ªo, jesta vez no le dar¨¢ cobijo! Cuando Natalie estaba a punto de har, el m¨®vil que ten¨ªa sobre mesa vibr¨® de repente. Se sorprendi¨® al ver que era Carlos. Carlos dijo con voz ansiosa. -Se?orita L¨®pez, ?puede venir al Grupo Ramos a persuadir al se?or Ramos, lleva un d¨ªa y una noche dnte del Grupo Ramos bajo lluvia, ?si sigue as¨ª no va a poder aguantar! La cara de Natalie cambi¨® y se levant¨® mientras dijo: -?Qu¨¦ pasa? -Como usted y al se?or Ramos obligaron a Tadeo a votar el despido de los directivos, despidi¨® a m¨¢s de mil empleados del Grupo Ramos, mayor¨ªa de los cuales son de escasos recursos y dependen del Grupo Ramos para mantener a sus familias, ?y Tadeo est¨¢ arrinconando a esa gente! -Cuando el se?or Ramos se enter¨® de esto, acudi¨® a ¨¦l y le dijo que si el se?or Ramos se pon¨ªa al frente del Grupo Ramos durante tres d¨ªas y tres noches, dejar¨ªa que esos empleados volvieran al Grupo Ramos. Al o¨ªrlo, Natalie estaba furiosa, Tadeo se hizo cargo del Grupo Ramos no para intentar gestionarlo bien, sino para utilizar el Grupo Ramos para humir a Leonardo, en cuanto al Grupo Ramos y esos empleados, ?no le importaban en absoluto! Frunci¨® losbios y dijo con indiferencia: -Lo s¨¦, voy enseguida. Natalie lleg¨® a entrada del Grupo Ramos despu¨¦s de una hora. Antes de salir del coche, vio aque figura erguida bajo lluvia. Estaba empapado hasta los huesos y su pelo corto segu¨ªa goteando, pero no se mov¨ªa en +15 BONOS absoluto,o una estatua. Hac¨ªa d¨ªas que llov¨ªa en Monteflor, y ya hab¨ªa agua estancada en carretera. Era finales de oto?o, y el viento fresco que envolv¨ªa fr¨ªa lluvia se abnz¨® sobre e, e incluso con paraguas, Natalie sinti¨® el fr¨ªo. Carlos, de pie junto a Leonardo, se alegr¨® de ver a Natalie. -?Se?orita L¨®pez, por fin est¨¢ aqu¨ª! ?Tiene que persuadir al se?or Ramos! Sin embargo, Natalie ni siquiera mir¨® a Leonardo y se dirigi¨® directamente hacia el Grupo Ramos Content protected by N?v/el(D)rama.Org. con su paraguas. Cap铆tulo 437 Cap¨ªtulo 437 Carlos se qued¨® de piedra sin saber qu¨¦ decir. K?Qu¨¦ quer¨ªa se?orita L¨®pez, no hacer caso al se?or Ramos y caminar directamente hacia el Grupo Ramos?) Al ver espalda de Natalie, Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo: -Yo me encargo del asunto del Grupo Ramos, en el futuro, si alguien te vuelve a mar, ignoralo. Los pasos de Natalie no se detuvieron, se dirigi¨® directamente al Grupo Ramos, y fue a nta superior a buscar a Tadeo siguiendo con recepcionista. Hoy Tadeo estaba de buen humor, ayer hab¨ªa hecho unentario casual y no esperaba que Leonardo se quedara dnte del Grupo Ramos en toda noche y no se hubiera ido hasta ahora. Ahora que todos pod¨ªan ver a Leonardo en su estado m¨¢s miserable, nadie volver¨ªa a pensar en ¨¦l como un dios inalcanzable, sinoo un pat¨¦tico desgraciado que s¨®lo pod¨ªa mover c y Content protected by N?v/el(D)rama.Org. pedir clemencia. Al pensarlo, maron a puerta del despacho. -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez ha venido a verle. Al ver a¡¯Natalie detr¨¢s del secretario, los ojos de Tadeo se enfriaron un poco, -Se?orita L¨®pez, ? t¨² tambi¨¦n vienes a rogarme? Natalie dijo lentamente con una sonrisa, -Se?or Ramos, te equivocaste, he venido hoy aqu¨ª para hacer un trato contigo. Media hora despu¨¦s, Natalie sali¨® de oficina de Tadeo, baj¨®s escaleras y se dirigi¨® directamente a Leonardo. -Esos empleados no ser¨¢n despedidos, no necesitas seguir aqu¨ª bajo lluvia. Despu¨¦s de decir eso, Natalie se fue directamente. Apenas dos pasos adnte, voz de p¨¢nico de Carlos son¨® detr¨¢s de e. -?Se?or Ramos! ?Se?or Ramos, despierte! Natalie vio que Leonardo estaba con los ojos cerrados, cara p¨¢lida, losbios finos y apretados, todo su cuerpo en un estadomentable. Si no fuera porque Carlos lo sosten¨ªa, probablemente ya se habr¨ªa desmayado en el suelo. Tras permanecer inm¨®vil unos segundos, apret¨® los dientes y se dirigi¨® hacia Leonardo. +15 BONOS > 1/3 E nunca hab¨ªa recibido amabilidad de nadie de familia L¨®pez debido a su parentesco, as¨ª que no podia empatizar con ellos, S¨®lo hab¨ªa sentido amabilidad de sus padres adoptivos y de sus hermanos y de algumas otras personas que no estaban emparentadas por sangre, as¨ª que e les trataba bien quien era amable con e, y le daba igual familia. Mientras pensaba, de repente son¨® el timbre de puerta. Se levant¨® y se dirigi¨® a puerta y frunci¨® el ce?o cuando vio que era Leonardo. ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Leonardo llevaba una caja deida y mir¨®, No quer¨ªaer solo, as¨ª que he venido. Natalie:¨C Poni¨¦ndose dedo para dejarle pasar, Natalie frunci¨® el ce?o cuando ¨¦l coloc¨® los tos que tra¨ªa y pregunt¨®: -?Necesitamos tantos tos para los dos? La mesa estaba puesta con ocho tos y una sopa, suficiente para cinco o seis personas. -Si no podemoserlos, podemos guardarlos en nevera y seguiri¨¦ndolos ma?ana. Al ver c¨®mo lo daba por hecho, Natalieprendi¨® y frunci¨® el ce?o: ¡ª?Quieres quedarte aqu¨ª esta noche? Como Natalie lo revel¨®, Leonardo admiti¨® directamente. No quieres ir a mi casa, as¨ª que he venido a tuya. Natalie lo mir¨® fijamente, -Tengo mucha curiosidad, ?tu piel est¨¢ hecha de paredes? -?Por qu¨¦ es tan gruesa? Leonardo vio que estaba enfadada, tem¨ªa que lo echara, r¨¢pidamente llev¨® a mesa y se sent¨®, - Vamos aer primero,ida se enfriar¨¢ pronto. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Natalie ech¨® un vistazo a los tos y pens¨® que los dos no podr¨ªanerlo todo, y quiso mandar dos tos a Bryan. Natalie pens¨® en imagen de Bryaniendo con ellos y desisti¨®. -Espera un momento, mo a Bryan para preguntarle si ya ha cenado, si no, le llevo dos tos. Al o¨ªr lo que dijo Natalie, cara de Leonardo se puso seria de repente. -?A qui¨¦n lo llevas? Cap铆tulo 442 Cap¨ªtulo 442 Al verlo serio, Natalie pens¨® que su actitud era un poco rara, pero no le dio mucha importancia. ¨CBryan se lesion¨® rodando hace poco, ahora vive en el chalet de aldo. Hoy me he encontrado con su agente que lo llevaba a casa, y me ha dicho que si le pasa algo a Bryan, lo cuide. ?Est¨¢s celoso? Al ver bu en los ojos de Natalie, Leonardo no pudo re¨ªr. Se levant¨®, cogi¨® dos tos deida y los meti¨® en caja, y dijo fr¨ªamente: Voy a llev¨¢rselos. Natalie se qued¨® paralizada, con los ojos llenos de sorpresa. -Se?or Ramos, ?por qu¨¦ has cambiado tan repentinamente de actitud? Odiabas a Bryan, ?no? -Es tu amigo, estoy seguro de que no tienes con ¨¦l. Leonardo se dirigi¨® a puerta con su caja deida. Natalie se apresur¨® a detenerlo, -Trata bien a ¨¦l, o pensar¨¢ que est¨¢s all¨ª para cobrar una deuda. N?velDrama.Org owns all ? content. La expresi¨®n de Leonardo era fr¨ªa, -Vale, recalienta sopa, vuelvo enseguida. -Vale. Confirmando que Natalie no lo segu¨ªa, Leonardo camin¨® r¨¢pidamente hacia puerta de Bryan y toc¨®. Bryan se sorprendi¨® al ver a Leonardo afuera. -Se?or Ramos, ?para qu¨¦ quieres verme? No era tan amable, porque no quer¨ªa nada de Natalie cuando fue al incendio a salva, pero lo que Leonardo y Gin¨¦s hab¨ªan hecho a escondidas lo estaba sacando de quicio. Leonardo dijo con indiferencia: Natalie me pide traerteida. Al o¨ªr esto, mirada de Bryan se suaviz¨®. -D¨¢m y puedes irte. Leonardo no le dio caja, sino que lo mir¨® con el rostro inexpresivo. Quiero har contigo. 1/3 Bryan se apoy¨® en puerta y lo mir¨® con una sonrisa, -Se?or Ramos, ?de qu¨¦ quieres har? ?Sobre el hecho de que salv¨¦ a Natalie pero t¨² y Gin¨¦s lo ocultaron? ?O del trato que hiciste con Gin¨¦s? Con cada pbra que dec¨ªa, el rostro de Leonardo se volv¨ªa m¨¢s fr¨ªo. Al final, frialdad que irradiaba del cuerpo de Leonardo era casi suficiente para congr a gente. S¨¦ que no es justo para ti, pero ya pas¨®, y no quiero que Natalie recuerde de nuevo aquellos penosos momentos. Recientemente el Grupo Ramos invirti¨® en unas grandes prodiones, puedo pedirle al director que te ceda el papel principal. Al o¨ªr esto, su expresi¨®n se torn¨® burlona, -Se?or Ramos, ?crees que puedespensarme por salvar la vida de Natalie con unas series? Leonardo lo mir¨®, -Bryan, si eres demasiado codicioso, podr¨ªas terminar qued¨¢ndote sin nada. -El codicioso pareces ser t¨². Bryan ten¨ªa mano nca mientras apretaba su bast¨®n, mir¨® a Leonardo y dijo: -Yo salv¨¦ a Natalie no porque quisiera algo a cambio. Cuando estaba a punto de cerrar puerta, Leonardo se lo impidi¨®. ¡ª?Ya que no quieres cambio, no vuelvas a mencionar esto dnte de e! La voz de Bryan erao el hielo, ¡ªSe?or Ramos, no te preocupes, no quiero que Natalie salga lastimada m¨¢s que t¨². Si se enteraba de que el hombre que le gustaba hab¨ªa enga?ado, se enfadar¨ªa mucho. Bryan no quer¨ªa ve molesta, as¨ª que pensaba enterrar el asunto en lo m¨¢s profundo de su coraz¨®n y no hac¨¦rselo saber. Al ver que Leonardo regresaba con una caja deida, Natalie frunci¨® el ce?o, ?Bryan no quiere? Leonardo asinti¨®, -No,amos. -Yo se lo llevo, ahora est¨¢ herido, no le conviene cocinar. Justo cuando cog¨ªa caja deida, su mu?eca fue sujetada por Leonardo. ¨C ¡ªNatalie, aunque no pueda cocinarse, sabe pedirida para llevar. Me voy a enfadar si te preocupas as¨ª por otro hombre. Natalie no esperaba que Leonardo expresara sus emociones tan bruscamente, dej¨® caja deida y asinti¨®: -De acuerdo. Tras terminar deer y limpiar mesa, Natalie le dijo a Leonardo que volviera a su habitaci¨®n a descansar y luego fue al estudio a trabajar. De vuelta en el dormitorio, Leonardo marc¨® el n¨²mero de Carlos. Cap铆tulo 443 Cap¨ªtulo 443 Contacta con el agente de Bryan y env¨ªale los guiones des pel¨ªcs y series ens que est¨¢ invirtiendo el Grupo Ramos para que Bryan los elija. -Ok, Se?or Ramos, entendido. Acu¨¦rdate de pedirle a su agente que no diga que fue inversi¨®n del Grupo Ramos. Una hora despu¨¦s, Bryan recibi¨® una mada de su agente. Bryan, antes no te gustaban esos guiones. Unos directores me han enviado los guiones nuevos, te mando para que los veas. Bryan frunci¨® el ce?o, por noche Leonardo dijo que neaba dejarle actuar as series nuevas invertidas por el Grupo Ramos, y ahora el agente ten¨ªa nuevos guiones, ?tanta casualidad? Baj¨® los ojos y no dijo nada. si Sin esperar su respuesta, el agente continu¨®: -Bryan, ?est¨¢s escuchando? ?Tu lesi¨®n est¨¢ afectando al rodaje? No te preocupes, han dicho estos directores que eliges el gui¨®n, todo el equipo esperar¨¢ a que te recuperes antes de rodar. ¨CXico, estos gui¨®n los ha dado el se?or Ramos, ?no? El agente pregunt¨®, perplejo: ?Qu¨¦? No entiendo lo que dices. ¨C Bryan sonri¨®, pero su voz era un poco fr¨ªa, -Aunque no quieras decirme, puedo preguntarles a los inversionistas des pel¨ªcs para saber respuesta. Se qued¨® en silencio, y Xico dijo con impotencia. -Bryan, siempre que el gui¨®n sea bueno, no te importa qui¨¦n haya invertido. Tenemos una rci¨®n de cooperaci¨®n con los inversores, no necesitas tener una carga. -Me ayudas a rechazarlos. N?velDrama.Org owns all ? content. El agente persuadi¨® a Bryan durante un rato, vio que no pod¨ªa convencerlo, as¨ª que suspir¨® y colg¨® el tel¨¦fono. Los d¨ªas siguientes, Leonardo se qued¨® en el chalet de Natalie, y Bryan pod¨ªa verlos de vez en cuando desde el balc¨®n del segundo piso cuando sal¨ªan aprar juntos y daban un paseo despu¨¦s de cenar. En alg¨²n momento Bryan imagin¨® que alg¨²n d¨ªa pasar¨ªa tiempo as¨ª con Natalie, +15 BONOS pero al final se trataba de sus propios deseos. Natalie nunca se hab¨ªa fijado en ¨¦l, para e s¨®lo trataba con un amigo normal. El lunes por ma?ana, Natalie se dispon¨ªa a salir para oficina cuando recibi¨® una mada de Tina. ¨CNatalie, quiero tomarme un tiempo libre. Al o¨ªr su voz un poco ahogada, Natalie frunci¨® el ce?o: -?Es por tu t¨ªo? No, s¨®lo quiero descansar un poco. -?Cu¨¢nto tiempo? -Medio mes m¨¢s o menos. Tras unos segundos de silencio, Natalie dijo: -Vale, pero tienes que estar localizable en tu m¨®vil en todo momento, puede que haya alg¨²n trabajo que necesitemos contacta contigo. -De acuerdo. Tina colg¨® el tel¨¦fono y se ech¨® a llorar. Ten¨ªa moratones por toda cara y toda cara y el cuerpo, obviamente golpeada por alguien. Ayer acudi¨® a e el hijo de Enrique, Samuel Rojas, y le dijo que quer¨ªa justicia para Enrique. Tina quiso explicarle que elportamiento de Enrique era ilegal y dej¨® que los guardias de seguridad le dejaran entrar. Inesperadamente, al entrar en el chalet, agarr¨® a Tina por el pelo y empez¨® a golpea. Tina intent¨® escapar, pero diferencia de fuerza entre un hombre y una mujer hizo in¨²tiles sus forcejeos. Pas¨® hora m¨¢s desesperada y finalmente s¨®lo sinti¨® dolor por todo el cuerpo y se desmay¨®. Al despertarse de nuevo, s¨®lo quedaba e en el chalet, pero en su tel¨¦fono hab¨ªa un mensaje de Samuel amenaz¨¢nd con liberar a su padre inmediatamente o pr¨®xima vez alguien vir¨ªa. Tina estaba aterrorizada y no sab¨ªa qu¨¦ hacer. Rafael se hab¨ªa ido de viaje de negocios recientemente y e ni siquiera ten¨ªa a nadie con quien har, lo ¨²nico que se le ocurr¨ªa era darse prisa en hacers maletas y marcharse de Monteflor por un tiempo y volver cuando estuviera curada. +15 BONOS Si se sab¨ªa que Samuel hab¨ªa golpeado, se bur¨ªan de e sus parientes. Tras mar a Natalie, Tina reserv¨® inmediatamente un billete de avi¨®n y empaquet¨® sus cosas para irse. Sin embargo, no mucho despu¨¦s de salir del chalet, Samuel detuvo con varias personas. -Prima, ?ad¨®nde quieres ir? Cap铆tulo 444 Cap¨ªtulo 444 Samuel sonri¨® con una mueca y se acerc¨® lentamente a Tina. Tina quiso volver corriendo, sin embargo Samuel trajo a aquellos hombres para rodea y no tuvo espacio para escapar. En ese momento estaba aterrorizada y arrepentida, si hubiera sabido que Samuel estaba tan loco, habr¨ªa mado a polic¨ªa al despertar. Apret¨® los dientes, -?Samuel, no lo olvides, ahora si tu padre puede salir o no depende de m¨ª! Samuel resopl¨® y le dio una bofetada. -Zorra, ?crees que me creo tus gilipolleces? Le pregunt¨¦ al abogado antes de venir a verte, el abogado me dijo que mi pap¨¢ ser¨¢ condenado a por lo menos cinco a?os, le has hecho mucho da?o a mi pap¨¢, ?no te voy a dejar libre! Us¨® casi toda su fuerza, el cuerpo de Tina perdi¨® el equilibrio y estuvo a punto de caerse. Un hombre detr¨¢s de e enganch¨® su cintura, sus dedos tambi¨¦n pellizcaron obscenamente su cintura, y dijo con sensualidad: ¨C ?Qu¨¦ suave! Tina estaba tan enfadada que su cara se puso azul y apart¨® al hombre, su mirada era fr¨ªao el hielo, -?No me toques! -Jajajaja, qu¨¦ car¨¢cter. ?Me gusta! Al decir eso, rg¨® mano para tocar cara de Tina, que se destap¨® por bofetada de Tina. Viendo antipat¨ªa y el disgusto en los ojos de Tina, el hombre se mof¨®. -Ahora est¨¢s tan dura, ?sigues teniendo los huesos tan duros en cama? Samuel dijo con indiferencia: -Se vend¨ª a ustedes, pueden jugar con eo quieran, incluso si matan, no hay problema. Estas pbras hicieron que los hombres que le rodeaban se rieran m¨¢s, echando a Tina una mirada lasciva,o si no pudieran esperar a desnuda ahora mismo. La cara de Tina estaba p¨¢lida y mir¨® a Samuel con los dientes apretados, -?Samuel, eres demasiado cruel! Tu padre tiene el 10% des iones de MY, si te atreves a hacerme da?o, ?no recibir¨¢s ni un c¨¦ntimo! Samuel mir¨® con desprecio, -?Crees que soy tan est¨²pido? Antes de venir aqu¨ª, ya vendis iones de mi padre en MY, ahora mismo mi mam¨¢ y yo nos vamos directo al aeropuerto a salir del pa¨ªs, y t¨², ?s¨®lo espera a que te jueguen hasta muerte! Despu¨¦s de decir eso, dio vuelta y se fue. Tina sinti¨® un gran miedo y se dio vuelta para huir, pero fue agarrada por dos hombres. Luego sinti¨® un dolor agudo en nuca y se desmay¨®. +15 BONOS En el despacho de Presidenta, Natalie le¨ªa unos papeles cuando Ruyman entr¨® con un documento. -Se?orita L¨®pez, familia del se?or Rojas ha vendido su 10% de iones. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ se?or Rojas? -Enrique. Ante eso los ojos de Natalie se llenaron de frialdad, su rostro cambi¨® en cuanto mir¨® el documento, inmediatamente m¨® a Tina, sin embargo no hubo respuesta. Natalie frunci¨® el ce?o, por ma?ana le hab¨ªa ordenado a Tina que le prestara atenci¨®n a su tel¨¦fono m¨®vil para que los dem¨¢s pudieran localiza en cualquier momento, y en aquel momento Tina se lo hab¨ªa prometido. ?Por qu¨¦ no contestaba al tel¨¦fono despu¨¦s de una hora? Despu¨¦s de dudar un rato, envi¨® un mensaje a Rafael, pregunt¨¢ndole si Tina le hab¨ªa dicho ad¨®nde pensaba ir despu¨¦s de tomarse baja. Apenas enviado el mensaje, lleg¨® mada de voz de Rafael. All rights ? N?velDrama.Org. -Se?orita L¨®pez, ahora mismo estoy fuera de ciudad por negocios y no me ha dicho nada de que se iba a tomar vacaciones. Natalie frunci¨® el ce?o, -Debido a que recientemente un ionista malvers¨® fondos p¨²blicos. Me m¨® por ma?ana para pedir baja, y me prometi¨® que podr¨ªa localiza en cualquier momento, pero justo ahora he mado varias veces y no contestaba. -Espera un momento, he activado localizaci¨®npartida con su tel¨¦fono, voy a ver d¨®nde est¨¢ ahora. Despu¨¦s de diez segundos, Rafael dijo ansioso. -Se?orita L¨®pez, Tina sigue en Monteflor, pero su ubicaci¨®n va saliendo de ciudad. No se ir¨ªa al medio de nada aunque quisiera tomarse un descanso, y estoy un poco preocupado. ?Puedes ayudarme a encontra? La cara de Natalie cambi¨® al instante, se levant¨® y dijo: Voy aprobarlo ahora mismo, mandame su tocalizaci¨®n en tiempo real. +15 BONOS Cap铆tulo 445 Cap¨ªtulo 445 De acuerdo, se?orita L¨®pez, por favor. Natalie colg¨® enseguida y vol¨® hacia el ascensor. Pronto un Lamborghini corr¨ªa hacias afueras de ciudad. Natalie y Rafael permanecieron al tel¨¦fono durante este tiempo, sin embargo Natalie apenas sali¨® de la ciudad, y de repente se oy¨® voz de p¨¢nico de Rafael. -?La localizaci¨®n del m¨®vil de Tina ha desaparecido de repente! Natalie fren¨® en seco, apret¨® los dientes y dijo: -Env¨ªame el lugar donde apareci¨® su m¨®vil por ¨²ltima vez, voy all¨ª primero a echar un vistazo. Tras decir eso, Natalie colg¨® inmediatamente el tel¨¦fono y marc¨® el n¨²mero de Leonardo. -Se?or Ramos, Tina ha desaparecido. ?Puedes ayudarme a averiguar d¨®nde est¨¢? Al notar el p¨¢nico en el tono de Natalie, Leonardo susurr¨®: -Mando a alguien aprobarlo enseguida, no te preocupes, todo va a salir bien. -S¨ª. Natalie se detuvo donde hab¨ªa desaparecido se?al del m¨®vil de Tina, una bifurcaci¨®n con tres desv¨ªos dnte de e. Natalie agarraba con fuerza el vnte, respir¨® hondo y eligi¨® de izquierda, acelerando y avanzando para seguir buscando a Tina. Omar no tard¨® en enterarse de desaparici¨®n de Tina y m¨® inmediatamente a Leonardo. -?Tienes noticia de d¨®nde est¨¢ Tina ahora? La voz de Leonardo era un poco pesada, -Solo descubr¨ª que fue llevada a una camia por unos hombres, y luego camia se fue en diri¨®n as afueras de ciudad, mis hombres lo est¨¢n comprobando. -?Voy para all¨¢ con mis hombres! La voz de Omar estaba llena de p¨¢nico, despu¨¦s de decir eso, colg¨® el tel¨¦fono y le dijo a su secretario que enviara gente fuera de ciudad para buscar a Tina, y ¨¦l mismo se dispuso a seguir para busca. El secretario empuj¨® puerta, al ver que estaba a punto de salir, se apresur¨® a decirle: -Se?or Garcia, as diez de ma?ana tiene una reuni¨®n de negocios con el mayor cliente del Grupo Garcia, el se?or Mu?oz, que concierne al desarrollo del Grupo Garcia para los pr¨®ximos diez a?os, no puede irse ahora¡­.. Omar ni siquiera lo mir¨®, lo empuj¨® y se fue. Por otrodo, en Royal. Leonardo mir¨® grabaci¨®n de seguridad y enseguida se dio cuenta de que uno de los hombres parec¨ªa conocer a Tina. Inmediatamente pidi¨® a Carlos que loprobara y pronto obtuvo los resultados. -Se?or Ramos, el hombre se maba Samuel, hijo del tio de Tina, Enrique. Hab¨ªa reservado un vuelo a Estados Unidos as diez y media de ma?ana, y el avi¨®n ya deber¨ªa estar listo para despegar. Leonardo puso cara de fr¨ªo, -?No puede despegar! Si no puedes impedirlo, haz que alguien del aeropuerto de Estados Unidos lo traiga de vuelta inmediatamente. Carlos no se movi¨®, y dijo con dilema, -Se?or Ramos, si hace esto ahora, Tadeo se enterar¨¢, y entonces nuestro n se arruinar¨¢. Desde que Leonardo fue incriminado y detenido por Tadeo, ten¨ªa a todos sus hombres escondidos, esperando un momento para astar a Tadeo. Los ojos de Leonardo eran c¨¢lidos, -?Haz lo que te digo, no quiero repetirlo! -?S¨ª! En el aeropuerto de Monteflor. Samuel se sent¨® en el avi¨®n y sonri¨® con suficiencia, despu¨¦s de llegar a Estados Unidos, aunque alguien descubriera que ¨¦l era el responsable de lo que le paso a Tina, no podr¨ªan detenerle. Se sinti¨® m¨¢s satisfecho cuando lo pens¨®. Las azafatasprobaban si los pasajeros llevaban abrochados los cinturones de seguridad y recordaban pensativas que el avi¨®n despegar¨ªa en cinco minutos. Cinco minutos despu¨¦s, ser¨ªapletamente libre. Sin embargo, justo cuando el avi¨®n estaba a punto de despegar cons puertas cerradas, entr¨® a toda prisa una azafata. -Pasajeros, lo siento mucho. Este vuelo no puede despegar temporalmente debido a algunas +15 BONOS This is from N?velDrama.Org. razones, y hemos cambiado el vuelo para todos. Por favor, desembarquen del avi¨®n de forma ordenada, emisi¨®n del aeropuerto anunciar¨¢ el n¨²mero de vuelo del siguiente avi¨®n que van a tomar Cap铆tulo 446 Cap¨ªtulo 446 La cara de Samuel cambi¨® con un mal presentimiento. Anita Lima, que estaba aldo, maldijo: -?Qu¨¦ avi¨®n destrozado! ?Devuelvan el dinero! Si no, ? esto no se acaba! Samuel gir¨® cabeza y fulmin¨® con mirada, -?Basta, mam¨¢, d¨¦jalo ya! Anita ten¨ªa s¨®lo un hijo, y siempre lo tratabao a un tesoro. Cuando Samuel critic¨®, e se call¨®. Uno tras otro, los pasajeros empezaron a bajar del avi¨®n. Al ver que cerca de mitad de los pasajeros hab¨ªan bajado del avi¨®n, Samuel y Anita se levantaron y los siguieron al bajar del avi¨®n. Pensaron que mar¨ªan menos atenci¨®n en medio de c, pero cuando volvieron a terminal, se les acercaron dos hombres de paisano. -Se?or Rojas, p¨¢?enos, por favor. Samuel retrocedi¨® inconscientemente unos pasos. -?Por qu¨¦ tengo que ir con ustedes? No los conozco. El hombre de negro no ten¨ªa expresi¨®n en su rostro, -Se?or Rojas, no quiero hacerte da?o, as¨ª que espero que coopere. Samuel levant¨® voz, -Estamos en un aeropuerto, no los conozco. ?C¨®mo se atreve a llevarme? ?Eso ser¨ªa vir ley! Su voz era tan alta que instant¨¢neamente atrajo atenci¨®n de muchas personas. Samuel se alegr¨®, hab¨ªa tanta gente en el aeropuerto, no cre¨ªa que se atrevieran a hacerle da?o, tanta gente no era tonta. Uno de los hombres sac¨® una tarjeta de polic¨ªa de su bolsillo, -Se?or Rojas, somos de polic¨ªa, sospechamos que tiene algo que ver con un caso de secuestro, por favor venga con nosotros para cborar en investigaci¨®n. Al ver tarjeta de polic¨ªa, gente de alrededor que estaba observando retrocedi¨® inmediatamente unos pasos, y todos miraron a Samuel con recelo. Caso de secuestro, entonces se trataba de un criminal, no quer¨ªan involucrarse con este tipo de personas. +15 BONOS La cara de Samuel se puso nca, apret¨® los dientes y dijo: ?De qu¨¦ est¨¢n hando? No entiendo. -Se?or Rojas, por favor coopere con investigaci¨®n. Justo despu¨¦s de decir eso, Samuel se dio vuelta r¨¢pidamente y corri¨® fuera del aeropuerto. No pod¨ªa ser atrapado por polic¨ªa, de lo contrario acabar¨ªa con su vida. Los dos polic¨ªas le persiguieron de inmediato y, finalmente, cuando Samuel estaba a punto de subir al taxi, un zarpazo le inmoviliz¨® en el suelo y le espos¨® directamente. Anita se qued¨® at¨®nita ante escena y tard¨® un rato en ponerse al d¨ªa. Justo cuando llegaba a entrada del aeropuerto, vio c¨®mo se llevaban a Samuel al coche de polic¨ªa. Su rostro cambi¨® dr¨¢sticamente y se apresur¨® a perseguir a los polic¨ªas para detenerlos, diciendo enfadada: -Suelten a mi hijo. ?Es imposible que mi hijo secuestre a otra persona! Siempre ha sido un buen chico desde ni?o. Si no sueltan a mi hijo, ?tampoco les dejar¨¦ ir a ustedes! Al ver elportamiento de Anita, polic¨ªa llev¨® aisar¨ªa por obstri¨®n al deber. This is from N?velDrama.Org. Enisar¨ªa, Anita se hizo dura, pero fue in¨²til, se llevaron a Samuel a s de interrogatorios. Por otrodo, Natalie sali¨® de ciudad en coche, pero segu¨ªa sin encontrar a Tina y empez¨® a preocuparse. -?Buzz! Su tel¨¦fono m¨®vil son¨® de repente, y cuando vio que era Leonardo, lo cogi¨® r¨¢pidamente. -?C¨®mo va todo? ?Has averiguado d¨®nde se encuentra Tina? -No. La voz de Leonardo era un poco pesada, -La polic¨ªa ha atrapado a Samuel que se dispon¨ªa a huir al extranjero, seg¨²n su deraci¨®n, encontr¨® a unos mafiosos que conoc¨ªa del juego de antes y les vendi¨® a Tina. Ante eso Natalie se puso nca al instante y apret¨® los dientes: -?Si le pasa algo a Tina, lo mato! -No te preocupes, Omar tambi¨¦n envi¨® gente a busca, pronto tendr¨ªa noticias, vuelve t¨² primero. 213 Natalie respir¨® hondo y dijo lentamente: -Voy a busca, si Omar tiene alguna not¨ªcia, me avisas en cualquier momento. Colgando el tel¨¦fono, Natalie quer¨ªa perdonar a familia de Enrique, pero ahora parecia que no deber¨ªa haber sido tan amable. E ya ha descubierto que Enrique hizo esas cosas, Samuel y Anita tambi¨¦n est¨¢n involucrados, ? suficiente para que su familia se re¨²na en c¨¢rcel! Inmediatamente marc¨® el n¨²mero de Ruymat -?Dale a policia todass pruebas que averiguaste antes sobre familia de Enriquel Despu¨¦s de ordenar, Natalie colg¨® el tel¨¦fono y se dirigi¨® a buscar a Tima. Al otrodo, gente que Omar habia enviado encontr¨® r¨¢pidamente ubicaci¨®n exacta de Tina. Cap铆tulo 447 Cap¨ªtulo 447 Se apresuro inmediatamente y lleg¨® al lugar justo a tiempo para ver a Tina saltando desde el tercer piso con ropa desali?ada. -?Tina! Su respiraci¨®n se entrecort¨®, sinti¨® que su coraz¨®n era sostenido por una gran mano, y corri¨® hacia Tina, pero era demasiado tarde. Tina erao una mariposa rota, vndo hacia el suelo. Corriendo junto a e, todo el cuerpo de Omar temba, y al ve cubierta de sangre, ni siquiera se atrevi¨® a extender mano y toca. -?ma al m¨¦dico! El m¨¦dico no tard¨® en llegar y, tras hacerle un simple examen, suspir¨® aliviado y dijo: -La se?orita Rojas s¨®lo est¨¢ inconsciente, pero si tiene alg¨²n otro problema o no, tenemos que ir al hospital para que examinen m¨¢s a fondo. Ante eso el rostro de Omar permaneci¨® fr¨ªo, -?Traigan a esos tipos aqu¨ª! Pronto, esos gamberros fueron llevados ante Omar. Los golpearon hasta dejarlos morados, ya no parec¨ªan humanos. Temron al ver mirada fr¨ªa y sanguinaria de Omar. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Llevaban a?os en Monteflor, as¨ª que por supuesto conoc¨ªan a Omar. -Se?or Garc¨ªa, no sab¨ªamos que era su mujer, nos orden¨® Samuel. Por favor, perd¨®nenos esta vez. Nada m¨¢s terminar de har, el hador recibi¨® una patada en el suelo por Omar y escupi¨® sangre, con dos dientes ensangrentados mezdos. Antes de que pudiera calmarse, Omar le dio un pisot¨®n en el pecho, y al instante el hombre jade¨®. Las tres personas que estaban a sudo vieron su miserable estado, sus ojos se llenaron de horror y empezaron a pedir clemencia. -?Qu¨¦ le han hecho? Omar los mir¨® con una mirada g¨¦lida,o si estuviera mirando a unos muertos. +15 BONOS Sintieron un escalofrio que les sub¨ªa pors ntas de los pies, temndoo paja, y los mas timidos ya se han meado de miedo. -No quieren har? Entonces primero les romper¨¦s piernas y a ver si siguen con boca tan cerrada. Justo despu¨¦s de decir eso, dos de sus hombres se acercaron con martillos, los presionaron directamente contra el suelo y los martillos se estreron sin piedad contra sus rodis. El sonido de los huesos rompi¨¦ndose fue pa?ado por un grito, pero Omar simplemente observ¨® sin expresi¨®n,o si fuera algo¨²n. El dolor que les atravesaba los huesos hizo que casi se desmayaran, mirando a Omar con horror, -Te digo¡­ Digo¡­ -Samuel nos dijo que jug¨¢ramos hasta muerte, pero e se resisti¨® tan violentamente que no tocamos¡­ ¡­Se?or Garc¨ªa, por favor, d¨¦jeme en paz, no voy a hacerlo otra vez¡­ El rostro de Omar estaba fr¨ªo, y dijo, pbra por pbra: ¡ª?Es mejor que no hayan tocado, o les mato sin duda! Tras decir eso, Omar se dio directamente vuelta y se march¨®. De regreso, Omar recibi¨® una mada del hospital. -Se?or Garc¨ªa, lo de se?orita Rojas son todo heridas superficiales, s¨®lo est¨¢ en shock, se recuperar¨¢ tras unos d¨ªas de descanso. -Bien. Al colgar el tel¨¦fono, el hombre aldo le dijo: -Se?or Garc¨ªa, ?y esta gente? -M¨¢talos. Si no hubiera llegado a tiempo, Tina habr¨ªa muerto esta noche, y esa gente seguir¨ªa viva para causar problemas. De vuelta en Monteflor, Omar no fue al hospital, sino que se dirigi¨® directamente a empresa. Justo cuando sal¨ªa del ascensor, su secretario se acerc¨® impasible. -Se?or Garc¨ªa, su padre est¨¢ aqu¨ª¡­ Omar con frialdad, -Lo s¨¦. Empuj¨® puerta de su despacho con rostro inexpresivo y mir¨® a Patric Garc¨ªa, que estaba sentado en el sof¨¢. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª, pap¨¢? Se mof¨® Patric, -?Te atreves a preguntar? Cap铆tulo 448 Cap¨ªtulo 448 Patric se levant¨® y le mir¨® enfadado, dijo con indiferencia, ¡ª?Te atreves a dejar al cliente m¨¢s importante del Grupo Garc¨ªa por una mujer, creo que no quieres seguir siendo el presidente del Grupo Garc¨ªa! This is from N?velDrama.Org. Omar frunci¨® el ce?o, -Yo me encargar¨¦ de este asunto. -?C¨®mo lo har¨¢s? El se?or Mu?oz estaba muy enfadado cuando se ha ido hoy, ?y no creo que podamos har del pr¨®ximo acuerdo! -Si realmente no quiere trabajar con el Grupo Garc¨ªa por esto, encontrar¨¦ otro socio. Patric, que estaba furioso, dijo: -?Bien! Te doy dos opciones, o el se?or Mu?oz renueva su contrato con el Grupo Garc¨ªa lo antes posible, o encuentras un socio de un nivel simr al del se?or Mu?oz, o dimites. No dejar¨¦ el Grupo Garc¨ªa en manos de alguien que no es capaz ni responsable. Tras decir esto, Patric se march¨® enfadado. Despu¨¦s de un rato, el secretario entr¨® temndo. -Se?or Garc¨ªa, su padre se disculp¨® hoy por usted dnte del se?or Mu?oz, pero el se?or Mu?oz todav¨ªa estaba un poco enfadado cuando se fue, creo que ser¨ªa mejor que fuera usted en persona a pedirle disculpas al se?or Mu?oz. Omar se sorprendi¨® y asinti¨® con cabeza, -Lo s¨¦, pide una cita para que me re¨²na con el se?or Mu?oz. Cuando el secretario se fue, Omar recibi¨® una mada de Leonardo. -Natalie me pidi¨® que le dieras gracias. Omar frunci¨® losbios y dijo con indiferencia, -Yo no hice esto por e, aunque quiera agradecerme, no debe ser e quien me agradezca a m¨ª. Tras unos segundos de silencio, lleg¨® voz grave de Leonardo. -Cuando Tina se recupere, deber¨ªa agradec¨¦rtelo personalmente. Omar no dijo nada m¨¢s y directamente colg¨® el tel¨¦fono. En el hospital. -?Ah! No te acerques¡­ 142 Tina se despert¨® sobresaltada, encogida de miedo en cama del hospital, cons manos agit¨¢ndose constantemente y los ojos llenos de p¨¢nico. Natalie agarr¨® r¨¢pidamente de mu?eca: -Tina, estamos en un hospital, no pasa nada. Tina se qued¨® paralizada y reion¨® poco a poco. Al ver que era Natalie quien estaba frente a e, abraz¨® y ech¨® a llorar. Hasta ques emociones de Tina se calmaron, Natalie le acarici¨® suavemente espalda. -Samuel ha sido detenido, esos hombres tambi¨¦n fueron capturados por Omar, no te preocupes. Tina ya se hab¨ªa calmado, con los ojos enrojecidos llenos de odio. -?Voy a demandar a Samuel! Al ver mirada firme de Tina, Natalie asinti¨®, -Bueno, te conseguir¨¦ el mejor abogado. -?Natalie, gracias! -No tienes que agradec¨¦rmelo, descansa bien, contratar¨¦ a unos cuidadores para que te cuiden en los pr¨®ximos d¨ªas. ¡ªS¨ª. -Te acabas de despertar, a¨²n est¨¢s d¨¦bil, cierra los ojos un rato, voy a bajar aprarte algo de Tina neg¨® con cabeza, -No tengo hambre, por cierto¡­. ?Omar me salv¨®? -Si no hubiera llegado a tiempo con sus hombres,s consecuencias habr¨ªan sido inimaginables. La mano de Tina en su costado se tens¨® involuntariamente. En el pasado, era Omar quien hab¨ªa agraviado, pero ahora que Omar hab¨ªa salvado, le deb¨ªa -Cuando Rafael vuelva, iremos juntos a darles gracias. Natalie sonri¨® y dijo: -Bien. Aunque le romper¨ªa el coraz¨®n a Omar, le har¨ªa saber que ya no hay ninguna posibilidad para ¨¦l y Tina. Natalie se qued¨® con Tina en el hospital hasta noche y Natalie volvi¨® a casa cuando lleg¨® Rafael. Justo cuando entr¨® en el chalet, oli¨® el aroma de unaida. Cap铆tulo 449 Cap¨ªtulo 449 Se dirigi¨® a puerta de cocina y sonri¨® al ver a Leonardo ocupado de nuevo en el interior. -Rara vez cocinas. Leonardo se volvi¨®, -Has vuelto. Ve avartes manos, yo sirvo sopa y luego podemos Despu¨¦s devarses manos, Natalie frunci¨® el ce?o al ver sus tos favoritos sobre mesa: - Recuerdo que no puedeserida picante, puedes hacerlo m¨¢s ligero pr¨®xima vez. Leonardo le dio un trozo de pescado y le dijo: -Vale, prueba este pescado, ?qu¨¦ tal sabe? Natalie lo prob¨®, el pescado estaba tierno y se deshac¨ªa en su boca. -?Est¨¢ delicioso! -Come m¨¢s. De repente, el m¨®vil de Natalie recibi¨® un mensaje. Al ver que es de Mai, se apresur¨® a pulsarlo. (Es de los a?os que Tadeo estuvo desaparecido). Natalie puls¨® el documento y lo mir¨® durante un rato antes de que su cara cambiara de repente. ?Tadeo era Buitre! Al ver seriedad de Natalie, Leonardo pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa? ?Ha pasado algo? Natalie cerr¨® el documento y neg¨® con cabeza: -Nada, vamos aer. Despu¨¦s deer, Natalie se dirigi¨® inmediatamente al estudio. Despu¨¦s de revisar informaci¨®n personal de Tadeo, ten¨ªa frialdad en los ojos. Tras muerte de Escorpi¨®n, hab¨ªa neado averiguar d¨®nde se encontraba Buitre, sin pensar que Tadeo era Buitre. Ten¨ªa que averiguar lo antes posible por qu¨¦ se hab¨ªa puesto esa trampa. Por otrodo, el hecho de que Leonardo utilizara su poder para atrapar a Samuel fue notado por Tadeo. -Se?or Ramos, no esperaba que Leonardo tuviera un poder tan grande, si no desarraigamos su 143 poder, ?podr¨ªa incluso amenazar su posici¨®n en el futuro! Los ojos de Tadeo se llenaron de frialdad, -Dado que ya ha revdo sus defectos, por supuesto que tengo que aprovechar esta oportunidad. ?Revisas fuerzas de Leonardo y elimina a cada uno de ellos! -?S¨ª! En menos de tres d¨ªas, esfera de influencia de Leonardo se hab¨ªa reducido debido a represi¨®n de Tadeo. Carlos estabao loco. Leonardo tard¨® a?os en formar esta fuerza, pero nunca pens¨® que esta vez caer¨ªa por Tadeo. -Se?or Ramos, si sigue as¨ª, ?no podremos luchar contra Tadeo en el futuro! Leonardo se mostr¨® indiferente, -Que se pierdan de vista ¨²ltimamente. -Pero no basta con esconderse de los hombres de Tadeo. -Es ¨²nica manera, cuando recupere al Grupo Ramos, limpiar¨¦ poco a poco su fuerza. El hecho de que Tadeo estaba tratando con ¨¦l ahora significaba que ten¨ªa intenci¨®n de quedarse en el Grupo Ramos, o no querr¨ªa limpiarlo. -Ya veo. Carlos se march¨® justo a tiempo cuando el agente de Bryan lo llev¨® a casa. A Bryan le ha ido un poco mejor ¨²ltimamente, ha participado en algunos programas de entrevistas. Sobre todo, ha estado qued¨¢ndose en casa todos los d¨ªas, siempre prestando atenci¨®n inconscientemente a los detalles del tiempo que Natalie y Leonardo pasan juntos, y es una sensaci¨®n que le est¨¢ matando. Carlos no los salud¨® y subi¨® a su coche y se march¨®. Cuando Xico vio a Carlos, se acord¨® de los guiones que Bryan hab¨ªa rechazado y le dijo: -De hecho, esos guiones son bastante adecuados para ti, si renuncias porque el inversor es Leonardo, creo que es una pena. Sab¨ªa de un vistazo que esos gui¨®n eran todos aspirantes a premios. Aunque Bryan ya era una estre de cine, era mejor conseguir algunos premios m¨¢s. Bryan parec¨ªa indiferente, -Ya lo he dicho antes, a partir de ahora no aceptar¨¦ ninguna serie en 213

Los ojos de Natalie se volvieron frios. Desde el momento en que inculp¨® a Leonardo, su carrera estaba condenada. -Voy a pagar fianza. Tras pagar fianza. Leonardo fue liberado. A diferencia de Carlos, que estaba nervioso, Leonardo estaba tranquilo, y cuando vio a Natalie, su mirada se mostr¨® algo de emoci¨®n. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Se acerc¨® a Natalie, y parec¨ªa un poco culpable. -Lamento haberte hecho preocupar. Natalie le mir¨® y le dijo lentamente: -Vamos a casa. Al volver al chalet y cerr¨® puerta, Leonardo abraz¨® a Natalie, baj¨® cabeza en su cuello y le dijo: - No toqu¨¦, no voy a tocar a otra mujer. Al oir su tonoo una garant¨ªa, Natalie sonri¨®. -Te creo, pero deber¨ªas tener m¨¢s cuidado, sabes que Tadeo no es bueno y a¨²n as¨ª te tendi¨® una trampa. Leonardo guard¨® silencio por un momento, solt¨® y baj¨® los ojos, -No sab¨ªa que utilizar¨ªa medios tan despreciables. Natalie le dijo enfadada, -?As¨ª que ahora lo sabes? Y este asunto tambi¨¦n lleg¨® a Inte, ?ni siquiera viste lo fuerte que rega?aron esos cibernautas! Esas pbras enfadaron, pero no quiso intentar explicarse, al fin y al cabo, lo m¨¢s importante ahora era encontrars pruebas que demostraran inocencia de Leonardo, o de lo contrario ser¨ªa in¨²til decir m¨¢s. -Voy a tener cuidado. -Bueno, ve a ducharte y descansar, cenamosida para llevar esta noche. Leonardo asinti¨® y se dispon¨ªa a marcharse cuando son¨® el timbre. Cap铆tulo 453 Cap¨ªtulo 453 Fueron Ram¨®n y Antonia, los dos se dirigieron primero a Royal yprobaron que Leonardo no estaba, despu¨¦s de mar a Carlos, se enteraron de que Leonardo se hab¨ªa mudado a casa de Natalie. Al ver a Natalie, Antonia mostr¨® su disgusto. -?Natalie, si no estuviera contigo, Leo no estar¨ªa en este lio ahora mismo! ?Deber¨ªas alejarte de ¨¦l! Pensando en lo que Matilda le hab¨ªa dicho antes, que el maestro de feng shui hab¨ªa dicho que Natalie arruinar¨ªa a familia L¨®pez, Antonia se sinti¨® mal,o s¨ª una mirada m¨¢s a Natalie manchara con algo malo. Natalie parec¨ªa indiferente y antes de que pudiera har, Leonardo frunci¨® el ce?o y le dijor Mam¨¢, si vuelves a decir algo de que este tipo de tonter¨ªas, no aparezcas nunca m¨¢s dnte de Natalie. Antonia dio un paso atr¨¢s y lo mir¨® con los ojos enrojecidos, -?Leo, lo hago por tu bien, esa mujer s¨®lo te trae desastres, no te permito estar con e! Los ojos de Leonardo estaban fr¨ªos, y dijo pbra por pbra: -?De ninguna manera, no voy a romper con e! -?T¨²! Antonia lo se?al¨®, enojada y ansiosa, odiaba m¨¢s a Natalie, fue Natalie quien convirti¨® a Leonardo en lo que es ahora. Ram¨®n dijo fr¨ªamente: ¡ªBien, d¨¦jate de tonter¨ªas, hoy estamos aqu¨ª por el asunto de Leo acosando sexualmente a hija de familia ¨¢lvarez, ?no hables m¨¢s! All rights ? N?velDrama.Org. Antonia frunci¨® losbios y no dijo ni una pbra m¨¢s, pero estaba maldiciendo a Natalie en secreto. Para e, m suerte de Leonardo hab¨ªa sido provocada por Natalie, mientras se mantuviera alejado de e, no volver¨ªa a ocurrir en el futuro. Natalie no odiaba a Ram¨®n y Antonia, eran los padres de Leonardo, y no quer¨ªa poner a Leonardo en una situaci¨®n dif¨ªcil, lo mir¨® y le dijo: -Yo voy a subir, los dejo. -S¨ª. Cuando Natalie se fue, Antonia se ri¨® fr¨ªamente, -Mira a e, no respeta a los padres de su marido, si te casas con esta mujer, te provocar¨¤ m¨¢s problemes. Leonardo mir¨® con trialdad, impaciencia en los ojos. -Mam¨¢, si quieres que Natalie te respete, entonces primero tienes que ser amable con e, le cae mal pero quieres que te respete, eso una tardasia. Antoniat. Ram¨®n, que estaba molesto, contuvo su enojo, mir¨® a Leonardo y le dijo. We enter¨¦ que to primo hizo esto? Al oir Tadeo, mirada de Leonardo fue m¨¢s fr¨ªa. -Pues parece que ahora me odia m¨¢s que hace unos a?os, probablemente porque sigue creyendo que a los t¨ªos los mataste t¨². La cara de Antonia se puso nca, y al cabo de un rato apret¨® los dientes y dijo: -Si de verdad piensa as¨ª, ?por qu¨¦ no ense?a pruebas! ?Es vergonzoso hacer un truco as¨ª a escondidas! Ram¨®n mir¨® y dijo con voz fria: -Recuerdo que te peleaste con cu?ada antes del idente de ellos. Antonia, sorprendida y enfadada, fulmin¨® a Ram¨®n: -?Tambi¨¦n t¨² crees que lo hice? Aunque estuviera enfadada con hermano y cu?ada, ?no matar¨ªa a nadie! Desde que Le¨®n y Julia hab¨ªan muerto, corr¨ªa el rumor en Monteflor de que e y Ram¨®n no estaban contentos con que Le¨®n mandara en el Grupo Ramos y hab¨ªan hecho que los mataran. Despu¨¦s de su muerte, Antonia estaba demasiado ocupada cons cosas, as¨ª que no ten¨ªa tiempo para nada. No esperaba que Tadeo realmente lo crey¨® y ha odiado desde entonces. A¨²n recuerdaba que noche antes de que Tadeo se fuera repentinamente de familia Ramos, hab¨ªa acudido a e y le hab¨ªa dicho que alg¨²n d¨ªa les har¨ªa pagar a e y a Ram¨®n por su vida. Antonia se lo hab¨ªa explicado entonces, pero ¨¦l se neg¨® a escucharle y desapareci¨® al d¨ªa siguiente. Esta vez volvi¨® y se neg¨® a escuchar lo que dijo e, convencido de que e hab¨ªa matado a sus padres. Antonia se sinti¨® agraviada al pensarlo. Ram¨®n estaba furioso, -Mejor que no. 2/3 +15 BONOS El escepticismo de sus ojos hizo estars emociones de Antonia, y se levant¨® bruscamente, alzando la voz: -Ram¨®n, ?qu¨¦ quieres decir? ?Est¨¢s sospechando de m¨ª? Cuando salieron esos rumores, si no hubieras sido tan d¨¦bil e ni siquiera intentaste defendernos, ?Tadeo no pensar¨ªa que yo mat¨¦ a sus padres! Cap铆tulo 454 Cap¨ªtulo 454 BODY Ram¨®n se sobresalt¨®, Estaba pensando que mi hermano mayor y mi cu?ada acababan de fallecer, y era normal que Tadeo estuviera inestable, e iba a explicarle cuando se calmara, pero no sab¨ªa que de repente desapareci¨®. Antonia hizo una mueca y apret¨® los dientes: -Porque siempre te ha gustado Julia en secreto, no querias rega?ar a su hijo, ?verdad? Antes de que pudiera terminar, Ram¨®n se levant¨® bruscamente, con ira en los ojos. -Antonia, si dices m¨¢s tonter¨ªas, ?nos divorciamos! -?Yo digo tonter¨ªas? ?S¨¦ que escondes su foto en el caj¨®n de tu escritorio y que sacas para mira de vez en cuando! Ram¨®n se puso furioso con Antonia por haber dejado al descubierto sus sentimientos por Julia dnte de Leonardo, y levant¨® mano para pegarle. Sin embargo, no pudo porque fue impedido por Leonardo. Antonia dijo fr¨ªamente: -?Leo, su¨¦ltalo! Si se atreve a pegarme, ma?ana har¨¦ p¨²blico que le gusta su difunta cu?ada. ?Este descarado! -?T¨²! Ram¨®n se enfad¨® tanto, pero incapaz de soltarse de mano de Leonardo, le grit¨® a Antonia: ¡ª? Me voy a divorciar de ti! -?Perfecto! ?De verdad crees que te quiero?! Leonardo frunci¨® el ce?o, con voz hda. -Si quieren discutir, vuelvan a mansi¨®n, no se deshonren aqu¨ª. Antonia y Ram¨®n no se llevaban bien, lo sab¨ªa desde que era ni?o. Ram¨®n no sol¨ªa volver a casa, e incluso cuando estaba en casa, pasaba el resto del tiempo en su estudio despu¨¦s deer, y no permit¨ªa que nadie se acercara al estudio. Leonardo recordaba una vez que Mafresa gan¨® un premio en escu y fue a ver a Ram¨®n al estudio para pedirle un regalo, pero Ram¨®n rega?¨® y le dijo que no volviera a acercarse al estudio. Cuando Antonia volvi¨® del juego de p¨®quer, se enter¨® y tuvo una gran pelea con Ram¨®n, que luego no volvi¨® a casa durante dos meses. +15 BONOS Sin embargo, a Antonia no le importaba ni su marido ni su hijo e hija, y segu¨ªa saliendo todo el d¨ªa a jugar as cartas hasta media noche. La criada criaba a Leonardo y Mafresa hasta los siete u ocho a?os, pero Josefina no pod¨ªa soportarlo m¨¢s y se los llevaba a Mansi¨®n de Armon¨ªa para criarlos. As¨ª que Leonardo no sent¨ªa mucho simpat¨ªa por sus padres. Antonia respir¨® hondo, apenas calmada. -?Lo m¨¢s importante es el asunto de Leo y luego hablemos de otras cosas! Leonardo se mostraba tranquilo y su voz no ten¨ªa temperatura. -No tienes que preocuparte por este asunto, yo mismo lo resolver¨¦. Antonia frunci¨® el ce?o, -Tadeo regres¨® esta vez no s¨®lo para quitarte al Grupo Ramos, sino tambi¨¦n para vengarse de Ram¨®n y de m¨ª. Aunque no hacemos nada, tarde o temprano vendr¨¢ por nosotros. Si esta vez incrimin¨® a Leonardo, pr¨®xima vez podr¨ªan ser ellos. Leonardo mir¨® y dijo levemente: -?Entonces qu¨¦ van a hacer? -Primero vamos a har con Tadeo. -Lo que sea, pero no te hagas ilusiones. (Tadeo les odiaba desde hace a?os, ?c¨®mo iba a creerle que odia a persona equivocada?> aferrado durante tantos a?os se desmoronar¨ªan, as¨ª que, no iba a creer lo que le dijeran Ram¨®n y Antonia.> Despu¨¦s de que ambos se fueran, Leonardo subi¨® a buscar a Natalie. All rights ? N?velDrama.Org. E se frot¨®s sienes un poco cansada mientras sal¨ªa del dormitorio, -?Se fueron tus padres? -S¨ª,ida para llevar tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª, bajamos aer. Al ver sangre roja en sus ojos, a Leonardo le doli¨® el coraz¨®n. -Lo de June puedo resolver, t¨®mate unos d¨ªas para descansar. Cap铆tulo 455 Capitulo 455 Natalie sacudi¨® cabeza. -¨²ltimamente han pasado muchas cosas en empresa, Tiha sigue de vacaciones, y el secretario me acaba de avisar de que el pleito con Esplendor Bordado va a juicio, y no hay tiempo para descansar. -Entonces te llevar¨¦ a viajar despu¨¦s de este periodo de tiempo. -De acuerdo. Tras cena, Natalie se tom¨® un descanso y se fue directamente a su estudio para seguir trabajando. Por otrodo, Tadeo volvi¨® al chalet. Alver a Matilda cenando, se sent¨® a sudo y le pidi¨® a criada que le pusiera una vaji. Matilda gir¨® cabeza para mirarle y al ver que mostraba una sonrisa le dijo con recelos¨C?Qu¨¦ pasa hoy? Tadeo sonria¨CNo vistes noticias hoy? -?Que noticias? Llevaba todo el d¨ªa mareada por el beb¨¦ y hab¨ªa vomitado varias veces, ahora se sent¨ªa mejor. -Mira t¨². Matilda cogi¨® el m¨®vil y ech¨® un vistazo a Twitter, pero no eran m¨¢s que cotilleos de famosos, nada rcionado cons noticias de Tadeo. Alver a Matilda tan tranqu, Tadeo le cogi¨® el tel¨¦fono. No vio rada rcionado con Leonardo en Twitter, frunci¨® el ce?o y se apresur¨® a abrirel navegador, pero segu¨ªa sin ver nada sobre Leonardo. cara de Tadeo se volvi¨® repentinamente sombr¨ªa e m¨® a su secretario inmediatamente. -?Qu¨¦ est¨¢ pasando con los trendings en Twitter? Te dije que lo de Leonardo deber¨ªa estar colcado en primer trending durante al menos tres d¨ªas. El secretario tard¨® un rato en contestar con voz temblorosa, -Se?or Ramos, ya les he dado el dinero a esos anunciantes, voy a ir ahora mismo a preguntarles qu¨¦ pasa! Tadeo colg¨® el tel¨¦fono enfadado, y por un momento no tuvo ganas ni deer. Matilda le miro con el ce?o truncido: ?Qu¨¦ pasa con Leonardo? Tadeo uiro cabeza para mira y se burlo, ?Qu¨¦? Dijiste que ya no te gustaba, got Por que te preocupas por el ahora? -Me pediste que mirara trending, y ahora lo hago por curiosidad, si as¨ª puedes malinterpretario, no menciones a Leonardo dnte de mil Justo cuando lo dijo, su cuello se ahog¨®, Sentia asfixia y p¨¢nico, Matilda golpe¨® el brazo de Tadeo con ambas manos. -Sueltame¡­ Suelta¡­ This is from N?velDrama.Org. Tadeo miraba con ojos fr¨ªoso el hielo, Matilda, que quiera quedarme con tu beb¨¦ no significa que puedas harme as¨ª, jsi sigues as¨ª, har¨¦ que te arrepientas! Tras decir esto, solt¨® bruscamente a Matilda, se dio vuelta y se march¨® r¨¢pidamente. Matilda tosi¨® fuertemente, sus ojos ya rebosaban de l¨¢grimas, mirando con odio espalda de Tadeo. No se permitir¨ªa vivir as¨ª de manipda el resto de su vida, ?seguro! De vuelta a su dormitorio, Matilda fue al ba?o y se duch¨®, viendo su cuello magudo en el espejo, sus ojos se pusieron fr¨ªos. Tras ducharse y secarse el pelo y cerrar puerta del dormitorio, se puso los auricres y abri¨® aplicaci¨®n de vigncia de su tel¨¦fono. Pronto, g¨¦lida voz de Tadeo lleg¨® a sus o¨ªdos. -?Que el personal de Twitterpruebe qu¨¦ est¨¢ pasando y tiene que colgar el trending de Leonardo de nuevo en el primer lugar! -?No me importa el m¨¦todo que utilices, s¨®lo quiero resultados! -?Voy a arruir reputaci¨®n de Leonardo porpleto! Cap铆tulo 456 Cap¨ªtulo 456 Guardando grabaci¨®n, Matilda se envi¨® directamente a Carlos y luego fue a buscar as noticias de Leonardo, y efectivamente, no encontr¨® nada. Pregunt¨® a una amiga que sol¨ªa tener buena rci¨®n con e y se enter¨® de que June hab¨ªa mado a la polic¨ªa para denunciar que Leonardo hab¨ªa acosado sexualmente cuando haba de negocios, y ahora toda se alta de Monteflor estaba difundiendo el rumor. Matilda frunci¨® losbios, no cre¨ªa que Leonardo hubiera acosado sexualmente a June. E ha visto a June, realmente era guapa, pero Leonardo ha visto todo tipo de mujeres hermosas, era imposible que le gustara June. ?Parece que June y Tadeo est¨¢n juntos para tenderle una trampa a Leonardo.>> ?Pero a otras personas simplemente no les importa verdad del asunto, Leonardo ha ofendido a muchas personas, ahora no pierdan esta oportunidad de burse de ¨¦l y degradarlo.?> El personal de Twitter no sab¨ªa por qu¨¦s cosas sobre Leonardo no se pod¨ªan publicar, inclusos pbras arm¨®nicas no se pod¨ªan publicar, y el departamento tico revisar¨® durante noche para encontrar el problema, sin embargo, todav¨ªa no encontraron ning¨²n error. Al amanecer, el jefe del departamento tico tir¨® el tedo y se dio por vencido. ?No tenemos que ganar este dinero! De todos modos, no podemos averiguarlo, ? los que pueden averiguarlo, que lo hagan! Tras decirlo, se llev¨® a sus subordinados a casa a descansar. Cuando Tadeo reci¨¦n lleg¨® a oficina, el secretario entr¨® cautelosamente en el despacho. -Se?or Ramos, Twitter ha devuelto el dinero que les dio ayer¡­ La cara de Tadeo se volvi¨® seria y dijo fr¨ªamente: -?Qu¨¦ pasa? -La gente del departamento tico de Twitter se pas¨® toda noche intentando averiguar si Twitter ten¨ªa alg¨²n fallo, pero no encontraron el problema, as¨ª que Twitter devolvi¨® el dinero. Justo despu¨¦s de que el secretario terminara de har, Tadeo tir¨® al suelo el papel que ten¨ªa en mano, apret¨® los dientes y dijo: -?In¨²tiles! ?Ni siquiera consiguen que funcione un trending! 1/3 +15 BONUS Se?or Ramos, este incidente tambi¨¦n ha afectado a cotizaci¨®n des iones del Grupo Ramos, y la verdad es que es bueno que no haya atenci¨®n ahora mismo. Tadeo le mir¨® fr¨ªamente, -?No tienes ni puta idea! ?Fuera! La pr¨®xima eli¨®n presidencial ser¨ªa el mes siguiente, y aunque ahora ten¨ªa el 30% des iones, si los ionistas que antes le hab¨ªan apoyado se pon¨ªan en su contra, quiz¨¢ Leonardo le sustituyera de nuevo. Esta vez, cuando consigui¨® que June designara a Leonardo, tambi¨¦n quiso hacer que reputaci¨®n de Leonardo fuera m, para que no tuviera ninguna posibilidad de ganar en pr¨®xima eli¨®n presidencial. Ahora que este asunto estaba siendo suprimido, tal vezs cosas seplicaran entonces.N?velDrama.Org owns all ? content. Al pensarlo, Tadeo m¨® a June. -Se?orita ¨¢lvarez, nos vemos esta noche. Por otrodo, por ma?ana, justo cuando Natalie lleg¨® a oficina, entr¨® Ruyman con una invitaci¨®n. -Se?orita L¨®pez, esta es una invitaci¨®n de familia S¨¢nchez, P¨ªsalo S¨¢nchez cumple 80 a?os esta noche. Debido al conflicto anterior con Gis, Natalie no ten¨ªa una buena impresi¨®n de familia L¨®pez. Justo cuando estaba a punto de rechazarlo, de repente pens¨® en algo, mir¨® a Ruyman y le dijo: - Comprueba si familia S¨¢nchez ha invitado a familia ¨¢lvarez. Aunque Dn y Ka hab¨ªan salido de Monteflor, record¨® que P¨ªsalo y el padre de Dn eran amigos desde hac¨ªa muchos a?os, as¨ª que era posible que familia S¨¢nchez hubiera invitado a familia ¨¢lvarez. Despu¨¦s de leer ayer el perfil de June, Natalie estaba buscando una oportunidad para reunirse con e, y esta noche era el momento perfecto. Poco despu¨¦s, Ruyman regres¨®. -Se?orita L¨®pez, familia S¨¢nchez ha invitado a familia ¨¢lvarez. Natalie asinti¨®, -Okay, deja libre mi agenda para esta noche y prepara un regalo. ¡ªS¨ª, Se?orita L¨®pez. +15 BONUS Ya entrada noche, cuando Natalie estaba a punto de salir del trabajo para ir a fiesta, entr¨® mada de Leonardo. -Esta noche es fiesta de familia S¨¢nchez, ?piensas ir? Natalie se sorprendi¨® un poco de c¨®mo lo sab¨ªa, ¡ªS¨ª, ?qu¨¦ pasa? Cap铆tulo 457 Cap¨ªtulo 457 -Yo tambi¨¦n voy. Ante eso Natalie frunci¨® el ce?o, ahora que Leonardo estaba metido en un esc¨¢ndalo de acoso sexual, si iba a fiesta, gente se bur¨ªa de ¨¦l. Leonardo deber¨ªa ser estre del espect¨¢culo, envidia de todos, no el despreciado por una acusaci¨®n inventada. -Creo que es mejor que no vayas a fiesta de esta noche. Tras unos segundos de silencio, Leonardo dijo en voz baja. -Si temes que te maldigan, puedo entrar una hora despu¨¦s que t¨². Ante eso Natalie se sinti¨® desconsda, pero m¨¢s que eso se enfad¨®, -?Crees que lo que pienso en esto? -S¨¦ que no lo eres, pero no quiero que te critiquen por mi culpa. Natalie se qued¨® confundida y dijo lentamente, -Quiero saber, ?por qu¨¦ tienes que ir a esta fiesta? Leonardo dijo en voz baja: -?Y t¨²? Natalieprendi¨® al instante que adivinaba su prop¨®sito de asistir a fiesta y suspir¨®. -Sab¨ªa que no pod¨ªa ocult¨¢rtelo, pero no quiero que vayas. La voz de Leonardo era d¨¦bil, ¡ªVas a fiesta por m¨ª, ?crees que puedo dejar que te enfrentes s a los rumores? Su rci¨®n no sab¨ªa gente, pero nunca se ocultaba a nadie, y si Natalie iba a fiesta esta noche, Leonardo pod¨ªa imaginarse c¨®mo iban a repugna con el suceso de June. Hubo un impasse durante un rato, pero finalmente Natalie se rindi¨®. -De acuerdo, vamos juntos a fiesta, pero no tienes que evitarme, entramos juntos. Despu¨¦s de unrgo silencio, dijo Leonardo con voz grave. -Bien. As siete de tarde, Natalie entr¨® en el m¨¢s lujoso sal¨®n principal de quinta nta del Hotel Nube con Leonardo, y al instante atrajo atenci¨®n de todo el 1/3 *15 BONUS mundo. Leonardo iba vestido con un traje negro, su figura era erguida y desprend¨ªa un aura g¨¦lida e intimidante. Natalie cogida de su mano, llevaba un vestido rosa ro hasta cintura, con un maquije exquisito y el pelorgo ligeramente rizado, con un temperamento fr¨ªo pero dulce, tan hermosa que gente fijaba inconscientemente sus ojos en e. Antes, gente cre¨ªa que eran pareja perfecta, pero ahora que Leonardo ya no era el presidente del Grupo Ramos, y con lo sucedido de June, todo el mundo les miraba con desprecio y bu. ¨C -No pensaba que Leonardo se atrev¨ªa a venir a fiesta, si fuera yo, busacar¨ªa un agujero para esconderme. No puedo estar tan tranquiloo ¨¦l,o si nada hubiera pasado. -Seguro que este tipo de cosass hace siempre en privado, por eso no importa, ? no s¨¦ en qu¨¦ estaba pensando gente de familia S¨¢nchez para enviarle una invitaci¨®n! -P¨ªsalo y Gabriel ¨¢lvarez son muy amigos, as¨ª que supongo que P¨ªsalo quiere aprovechar esta oportunidad para ayudar a familia ¨¢lvarez, ?ya ver¨¢s! N?velDrama.Org owns all ? content. Natalie y Leonardo ignoraron todo el parloteo a su alrededor y caminaron lentamente hacia P¨ªsalo, que estaba sentado en el centro del sal¨®n principal. Al acercarse a P¨ªsalo, Natalie entreg¨® el regalo a persona encargada de recibirlo, y dijo con una sonrisa: -Deseo al se?or S¨¢nchez mucha suerte y longevidad. P¨ªsalo le ech¨® una mirada, luego mir¨® a Leonardo, su rostro de repente un poco molesto. -Se?or Ramos¡­ No, tal vez ahora deba marte se?or Leonardo, he o¨ªdo que te le insinuaste a mi nieta cuando haban de negocios el otro d¨ªa, ?es cierto este asunto? La gente de alrededor aguz¨® el o¨ªdo inmediatamente para escuchar esto, incluso bajaron voz, todo el sal¨®n principal estaba en silencio, y se fijaba mirada en Leonardo, queriendo yer c¨®mo contestaba. Sin embargo, Leonardo estaba tranquilo, su expresi¨®n ni siquiera cambi¨®. Se?or S¨¢nchez, ?me ha entendido mal? 2/3 P¨ªsalo se qued¨® hdo, ¡ª?Qu¨¦ quieres decir? -No soy ciego y no me interesans mujeres feas. Cap铆tulo 458 Cap¨ªtulo 458 Lo que dijo provoc¨® una protesta. June no era tan be, pero era considerada guapa, y por lo menos no era fea. Leonardo no respetaba en absoluto, mando fea a June dnte de todo el mundo. Tras un momento de silencio, una airada voz femenina surgi¨® de multitud. -Leonardo, no s¨®lo me acosas, sino que adem¨¢s me mas fea, jeres realmente un hip¨®crita! Al instante todass miradas se centraron en persona que haba, June ten¨ªa rabia en cara, y mientras haba, caminaba r¨¢pidamente hacia Leonardo, parec¨ªa que quer¨ªa una explicaci¨®n. Sin embargo, cuando cruz¨® con g¨¦lida mirada de Leonardo, sus pasos se detuvieron inconscientemente. Aunque Leonardo ya no era el presidente del Grupo Ramos, el aura g¨¦lida que le rodeaba segu¨ªa provocando el miedo inconsciente de gente. Pensando en lo que dijo Tadeo de d¨ªa, June respir¨® hondo y camin¨® r¨¢pidamente hacia los dos. -?Hoy tienes que pedirme disculpas en p¨²blico, de lo contrario voy a los tribunales a demandarte formalmente! Al ver su enfado, sus manos colgando a losdos cerradas en pu?os y su cuerpo temndo ligeramente, todos inconscientemente se pusieron de sudo y empezaron a maldecir a Leonardo. Al o¨ªr que maldijeron a Leonardo, June tuvo m¨¢s valor, de todos modos, Leonardo no ten¨ªa pruebas para demostrar que no le hab¨ªa hecho nada. Tanto si se disculpabao si no, ?le dar¨ªan asco y le escupir¨ªan! Natalie frunci¨® el ce?o y no esper¨® a que Leonardo dijera nada, dio un paso al frente y mir¨® a June con indiferencia. ¨C -Se?orita ¨¢lvarez, nunca he visto a alguien con tan poca conciencia de s¨ª mismao t¨². June mir¨® fr¨ªamente con odio en los ojos, ?no olvidaba que a su padre lo echaron de Monteflor y Natalie fue una des personas que lo inici¨®! -Natalie, ?qu¨¦ quieres decir? 1/2 This belongs to N?velDrama.Org. +15 BONUS Natalie enarc¨® una ceja y sonri¨®, ¡ªQuiero decir¡­ Es pat¨¦tico que ni siquiera sepas que eres fea. -?T¨²! June apret¨® los dientes y dio un paso para abofetear a Natalie. La mirada de Leonardo era fr¨ªa y cuando estaba a punto de dar un paso adnte, vio que Natalie agarraba mu?eca de June. ?Ah! Me duele, ?su¨¦ltame! June forceje¨® con fuerza para liberarse de mano de Natalie. Natalie se ri¨® y solt¨® cuando m¨¢s violentamente forcejeaba, el cuerpo de June perdi¨® el equilibrio y cay¨® directamente al suelo, al instante torci¨® cara de dolor. -?Natalie! ?Puta, har¨¦ que te arrepientas! June se levant¨® con dificultad y mir¨® fijamente a Natalie, que parec¨ªa dispuesta a abnzarse sobre e en cualquier momento. La gente de alrededor no esperaba que Natalie fuera tan fuerte y susurr¨®, pero b¨¢sicamente maldijo a Natalie. -Si Leonardo realmente no le hizo nada a June, c¨®mo se atreve June a decir que va a denunciarlo, supongo que June debe tener pruebas en mano. -Sol¨ªa pensar que Leonardo est¨¢ en desventaja con Natalie, pero ahora creo que en realidad se est¨¢n beneficiando los dem¨¢s. Un tipo cana que acosa sexualmente as mujeres y una chica de pueblo que lleva m¨¢s de 10 a?os viviendo en el campo, ?qu¨¦ pareja tan perfecta! ?Es mejor que est¨¦n juntos el resto de sus vidas! -June tiene muy m suerte. ?No s¨®lo fue acosada, sino que ¨¦l no lo admiti¨®! Se esconde detr¨¢s de mujer que le ayud¨®, ?qu¨¦ cobarde! Al o¨ªr lo que dijo gente, ira de June se fue calmando poco a poco, mirando a Natalie con bu y desprecio. -Natalie, ?est¨¢s segura de que quieres defender a un hombre que acosa sexualmente a otra mujer? Cap铆tulo 459 Cap¨ªtulo 459 Natalie levant¨®s cejas y sonri¨®, diciendo pbra por pbra: ¨C Dices que Leonardo te acos¨®, ?tienes pruebas? Si tienes, puedes denunciarlo, si nos tienes, ?no digas tonter¨ªas aqu¨ª! June se puso furiosa y apret¨® los dientes: -?Ya me he puesto en contacto con un abogado hoy mismo, as¨ª que espera a citaci¨®n judicial! -Aqu¨ª espero. Justo cuando termin¨® de har, son¨® desagradable voz de P¨ªsalo. -?June, ven! ?No te rebajes haciendo ruido! June respir¨® hondo y esboz¨® una sonrisa: -Abuelo, tienes raz¨®n, disculpa porque estaba enfadada y confusa. P¨ªsalo mir¨® a Natalie y a Leonardo, su tono era un poco fr¨ªo, -Ya que el se?or Leonardo no admites haber acosado a mi nieta, por favor sal de aqu¨ª. La genteo el se?or Leonardo no es bienvenida en mi fiesta de cumplea?os. Leonardo actu¨® con calma y dijo: -No quieres que venga, no deber¨ªas haberme enviado una invitaci¨®n. El rostro de P¨ªsalo se puso r¨ªgido, luego dijo fr¨ªamente: -Debe ser que criada olvid¨® que el se?or Leonardo ya no es el presidente del Grupo Ramos, por lo que fue enviado por error, y no habr¨¢ este tipo de errores en el futuro.This is from N?velDrama.Org. Las pbras eran insultantes, dec¨ªan ramente que Leonardo ya no era el presidente del Grupo Ramos y que no ten¨ªa derecho a venir a fiesta de cumplea?os organizada por su familia S¨¢nchez. Justo despu¨¦s, Natalie se mof¨®. -?Ahora entiendo qu¨¦ significa que un tigre sea acosado por un perro! ¨C P¨ªsalo se enfureci¨® por estas pbras y mir¨® a Natalie con ojos sombr¨ªos, Se?orita L¨®pez, ya que te has degradado a estar en liga con el se?or Leonardo, por favor, vete t¨² tambi¨¦n. No eres bienvenida aqu¨ª. Natalie no dijo nada m¨¢s y se fue con Leonardo, Mirando a sus espaldas, P¨ªsalo pens¨® con rabia, ?un ex presidente destituido del Grupo Ramos y jefa d¨¦ una peque?a empresa de ropa, familia S¨¢nchez no necesita congraciarse con ellos! Sin embargo, Emiliano se adnt¨® de repente y sonri¨®, -Soy buen amigo de +15 BONUS Leo, parece que para usted, yo tambi¨¦n soy igual que ¨¦l, y creo que no soy bienvenido, as¨ª que me voy. La cara de P¨ªsalo cambi¨®, antes de que pudiera decir nada, Omar y Fausto se fueron con Emiliano. Se qued¨® hdo, y su rostro se volvi¨® extremadamente serio. ?Ofendi¨® a familia Moreno, a familia Ruiz y a familia Garc¨ªa? Se puso seria al pensarlo, y estaba a punto de pedirle a criada que pidiera a ellos que volvieran, son¨® una voz grave. -Se?or S¨¢nchez, Leo es mi primo, y me duele que haya hecho esto. Si puede, espero que me ayude a convencer a se?orita ¨¢lvarez a ver si puede perdonar a Leo. P¨ªsalo mir¨® a Tadeo, sorprendido. Lo que dijo Tadeo era un apoyo a familia S¨¢nchez, y con esas pbras, convert¨ªa a Leonardo en parte no razonable, expresi¨®n de P¨ªsalo se torn¨® euf¨®rica. -Ya que lo pides, encontrar¨¦ oportunidad de har con June, pero tambi¨¦n depende de actitud del se?or Leonardo. Si ¨¦l mantiene esta actitud, ?no puedo dejar este asunto pasar! Tadeo sonri¨® y dijo: -Por supuesto. El ambiente del sal¨®n principal recuper¨® alegr¨ªa, y mucha gente se acerc¨® a Tadeo para har de cooperaci¨®n. / Ahora era el presidente del Grupo Ramos, le cortejaban constantemente. Tadeo sonr¨ªa y haba con amabilidad. Al final de fiesta, muchos elogiaron a Tadeo por ser mucho m¨¢s simp¨¢tico que Leonardo. Tadeo se sinti¨® engre¨ªdo, no tardar¨ªa mucho en que gente olvidara poco a poco que Leonardo hab¨ªa sido presidente del Grupo Ramos, y que a partir de ahora j¨¦l ser¨ªa el emperador de los negocios de Monteflor! Cap铆tulo 460 Cap¨ªtulo 460 Por otra parte, despu¨¦s de que Natalie y Leonardo salieran del sal¨®n principal, no volvieron directamente al chalet, sino que fueron a un restaurante. Mientras¨ªa, Natalie se quejaba: -Menos mal que hemos salido pronto, si no, s¨®lo podr¨ªamos comer esos postres y no ser¨ªa suficiente. Al ver que ten¨ªaisura de losbios manchada con un poco de salsa, Leonardo rg¨® mano y se limpi¨®, sonriendo: -Come despacio, es todo tuyo. Natalie apret¨® losbios, su cara enrojeci¨® de repente y¨ªa m¨¢s despacio. Se sentaron uno frente al otro, unoiendo, el otro mir¨¢nd cari?osamente, el ambiente era armonioso y c¨¢lido. Cuando terminaron deer, y estaban a punto de marcharse, el m¨®vil de Leonardo son¨® de repente. Se sorprendi¨® al ver que era Emiliano. Apenas contest¨®, dijo Emiliano. -Leo, nos veremos en el lugar de siempre. Leonardo mir¨® a Natalie y dijo en voz baja: -De acuerdo, llevo a Natalie a casa primero. Colgando el tel¨¦fono, Leonardo mir¨® a Natalie, y lentamente dijo: -Te llevo a casa, y luego saldr¨¦ a reunirme con Emiliano. Natalie asinti¨®: -De acuerdo. Despu¨¦s de llevar a Natalie a casa, Leonardo condujo directamente al pub. Al abrir puerta, Emiliano dijo en tono burl¨®n. -Leo, no esperaba que tuvieras un d¨ªa en el que fueras menospreciado por P¨ªsalo, jajaja, hoy aguantas bastante, es decir, P¨ªsalo se meti¨® contigo, y el Grupo S¨¢nchez ya deber¨ªa haber quebrado. Leonardo lo mir¨® friamente, se dirigi¨® al centro y se sent¨®, y dijo con frialdad: -Recientemente, mi poder subterr¨¢neo ha sido descubierto por Tadeo, si hago contra el Grupo S¨¢nchez, se dar¨¢ cuenta de inmediato. una -Bueno, ?qu¨¦ vas a hacer con June? Todos sabemos que no te interesar¨ªa una mujer as¨ª, pero mucha gente lo cree ahora, y no es bueno para tu reputaci¨®n. 1/3 +15 BONOS Content protected by N?v/el(D)rama.Org. -?Crees que me importa reputaci¨®n? Emiliano:-¡­. -Pues, de hecho no demasiado. Fausto frunci¨® el ce?o, su tono era un poco descontento, -Aunque no te importe, deber¨ªas pensar en Natalie, ahora cuando gente te insulte, degradar¨¢n a e. Al o¨ªr esto los ojos de Leonardo se enfriaron, -Voy a resolver este asunto yo, no necesito que te preocupes por ello. Al ver que el ambiente entre los dos se enfriaba poco a poco, Emiliano dijo r¨¢pidamente: -Est¨¢ bien, estamos aqu¨ª para beber, no para har de este asunto. Leonardo cogi¨® el vino y se lo bebi¨® todo de un trago, se levant¨® y dijo: -Ya he bebido, me voy. Ustedes sigan bebiendo, p¨®nganlo a mi cuenta. Tras decir esto, Leonardo se fue directamente. ¨C Cuando puerta del cuarto privado volvi¨® a cerrarse, Emiliano mir¨® a Fausto y suspir¨®: ¨C Fausto, cuando Leo est¨¦ con nosotros, ser¨¢ mejor que no menciones a Natalie, seguro que le importa que te guste Natalie. Fausto tom¨® un sorbo de vino y dijo con calma: -He dicho que si trata mal a Natalie, se arrebatar¨¦ cuando quiera. -En Monteflor hay tantas mujeres, ?no puedes cambiar una? Realmente no quer¨ªa que sus amigos se pelearan por una mujer. Fausto lo mir¨® y le dijo: -?Puedes renunciar a Luc¨ªa y que te guste otra mujer? Justo despu¨¦s de decir eso, cara de Emiliano cambi¨® de repente. Fausto no dijo ni una pbra m¨¢s, se levant¨® y se fue enseguida. Omar palme¨® el hombro de Emiliano y le dijo: -Todo se puede persuadir, pero los sentimientos no, as¨ª que no te metas o ofender¨¢s a los dos. Emiliano no dijo nada, y beb¨ªa cado. Omar tambi¨¦n estaba de mal humor y se sirvi¨® vino para beber con ¨¦l. Hac¨ªa dos d¨ªas, Tina le invit¨® a cenar y le dijo que quer¨ªa darles gracias por habe salvado, cuando recibi¨® el mensaje, se puso contentoo un ni?o, incluso se dedic¨® a elegir ropa en casa durante unas horas, y hasta se peinaba cuando sal¨ªa. 2/3 +15 BONOS Pero cuando lleg¨® al restaurante y vio a Rafael sentado junto a Tina, fueo si le hubieran mojado con agua fr¨ªa, de cabeza a los pies. Ni siquiera sab¨ªa c¨®mo hab¨ªa terminado cena, s¨®lo recordaba intimidad y interi¨®n entre Tina y Rafael. Era obvio que Tina estaba feliz ahora mismo, su miraba a Rafael era todo ternura y risa, sus ojos parec¨ªan brir. Cap铆tulo 461 Cap¨ªtulo 461 Eso nunca habia pasado con ¨¦l, Al pensarlo, un dolor agudo le atraves¨® el coraz¨®n, y cogi¨® copa de vino y se bebi¨® de un trago. Al terminar, ambos estaban inconscientes y el conductor les ayud¨® a marcharse en el coche. Despu¨¦s de que Leonardo se marchara, Natalie fue al estudio y empez¨® aprobars madas de Tadeo y June, que no mostraban todo normal. (Parece que los dos deberian haber estado en contacto en otros tel¨¦fonos m¨®viles.) Estaba pensando en encontrar pruebas de que los dos estaban conspirando para incriminar a Leonardo, y de repente oy¨® que se abr¨ªa una puerta. Al salir del estudio, se sorprendi¨® al ver a Leonardo cambl¨¢ndose los zapatos en el vest¨ªbulo con una caja deida en mano. -?Por qu¨¦ volviste tan r¨¢pido? Leonardo levant¨® los ojos para mira y le entreg¨® caja deida en mano, -No quiero que te preocupes, encontr¨¦ tu restaurante favorito en camino, esto es pollo picante. Al oir esto Natalie entrecerr¨® involuntariamente los ojos y sonri¨®, cogi¨® caja deida y abri¨® y oli¨®, dijo excitada: ?Mi aperitivo de medianoche! Al ve dirigirse apresuradamente hacia el restaurante, los ojos de Leonardo se llenaron de amor. -Nadieparte contigo, ten cuidado, no te calgas. Despu¨¦s deer el pollo picante, Natalle se frot¨® el est¨®mago con satisfi¨®n, ¡ª?Qu¨¦ bien si puedoer todos los d¨ªas algo tan rico! + stodo -No,ida picante estim el est¨®mago, de vez en cuando se puedeer, sies todos los d¨ªas, es inconveniente para el est¨®mago. Al ver su serledad, Natalie se mostraba descontenta, -Est¨¢ bien. Wha -Ya es tarde, sube a descansar. Natalle asinti¨®, Oye, es que ahora no tienes nada que hacer, ?quieres ayudarme en mi empresa +15 BONOS durante este tiempo? Leonardo levant¨®s cejas, -?Por qu¨¦ de repente me pides ayuda? Natalie dijo directamente, -Eres mi novio y tienes habilidades de gesti¨®n de una empresa, es un desperdicio de tu talento quedarte en casa todos los d¨ªas. Sabes que MY tiene muchos problemas ahora mismo y est¨¢ casi en quiebra, si me ayudas, definitivamente MY podr¨¢ recuperar m¨¢s r¨¢pido. Por supuesto, otra raz¨®n era que Tadeo rob¨® a Leonardo el Grupo Ramos, y aunque no lo dijera, Natalie sab¨ªa que era duro para ¨¦l aceptarlo porque estaba muy orgulloso. Ser¨ªa mejor encontrar algo que hiciera para distraerlo. Por esta raz¨®n, Natalie no ten¨ªa intenci¨®n de dec¨ªrselo. Leonardo sonri¨®, -Mi cer. -Trato hecho. Nos levantamos por ma?ana y vamos juntos a MY. -?Con qu¨¦ cargo trabajo en MY? -Mi asistente personal, mo a Ruyman para pedirle que ponga un conjunto de escritorios en mi despacho por ma?ana y t¨² trabajar¨¢s conmigo en mi despacho. Leonardo se qued¨® cado un momento y mirada se volvi¨® profunda. Natalie sinti¨® algo extra?o en su mirada y frunci¨® el ce?o: -?Qu¨¦ pasa? Si no quieres, puedes sentarte fuera. Pero en realidad no quer¨ªa que se sentara fuera, despu¨¦s de todo, era su novio, no su empleado. This is from N?velDrama.Org. -No. Es que no esperaba que confiaras tanto en m¨ª. Pr¨¢cticamente todos los documentos confidenciales de una empresa se encontraban en el despacho del presidente, y el hecho de que le dejara trabajar en su despacho demostraba que no estaba poniendo defensas contra ¨¦l. Natalie se qued¨® hda, no hab¨ªa pensado en eso, simplemente no quer¨ªa que alguien molestara a Leonardo, pero le pareci¨® adecuado que Leonardo lo interpretara as¨ª. Al notar que mirada de Leonardo sobre e se volv¨ªa poco a poco ardiente, el rostro de Natalie se calent¨®. Se levant¨® r¨¢pidamente, -Si no tienes m¨¢s preguntas, subo primero. Tras decir eso, se dio vuelta y quiso marcharse, pero Leonardo agarr¨® por mu?eca. 2/3 Y cay¨® en los brazos de Leonardo. Se miraban ambos, el ambiente ambiguo segu¨ªa creciendo. Cap铆tulo 462 Cap¨ªtulo 462 Natalie agarr¨® inconscientemente camisa del pecho de Leonardo, distancia entre ambos se acercaba. Justo en el momento en que susbios estaban a punto de tocarse, el tel¨¦fono m¨®vil son¨® de repente. Natalie se sobresalt¨® y se baj¨® de un salto de Leonardo a toda prisa, con cara enrojecida mientras dec¨ªa: -Tu m¨®vil ha sonado, yo¡­ subo yo. Tras decir eso, se dio vuelta y se march¨®,o si algo persiguiera por detr¨¢s. Leonardo frunci¨® el ce?o, desde que hab¨ªa vuelto con Natalie, no tocaba a e. Pensaba que podr¨ªa acercarse con e esta noche, pero no esperaba que se arruinara por una mada telef¨®nica, as¨ª que estaba de mal humor en ese momento. Al ver que mada proced¨ªa de mansi¨®n de familia Ramos, frunci¨® el ce?o y contest¨® al tel¨¦fono, sin saber lo que se dec¨ªa, su rostro se volvi¨® de repente extremadamente serio. Colgando el tel¨¦fono, Leonardo envi¨® un mensaje a Natalie, y luego sali¨® del chalet. This belongs to N?velDrama.Org. En el dormitorio, Natalie se sonroj¨® y fue al ba?o avarse cara antes de calmarse. Si no hubiera sido por aque mada, Leonardo y e ya se habr¨ªan besado. Al pensar en esa imagen, su cara, que hab¨ªa podido enfriarse, parec¨ªa estar a punto de calentarse de nuevo. Sacudi¨® cabeza r¨¢pidamente para deshacerse de aques im¨¢genes en su mente, cogi¨® su camis¨®n y se dirigi¨® al cuarto de ba?o para darse una ducha. Ya hab¨ªa pasado media hora desde que sali¨® de ducha, y cuando termin¨®, de secarse el pelo y estaba lista para irse a cama, vio el mensaje de Leonardo y marc¨® inmediatamente su n¨²mero. La voz de Leonardo parec¨ªa m¨¢s grave de lo habitual: -Natalie, ?qu¨¦ pasa? -?D¨®nde est¨¢s ahora? Se hizo el silencio durante unos segundos, y Leonardo contest¨®: -En mansi¨®n de familia Ramos. -?Ha pasado algo? Normalmente, Ram¨®n y Antonia no deber¨ªan mar a Leonardo en ese momento. +15 BONOS Estaba cado de nuevo hasta que paciencia de Natalle casi se agot¨® y Leonardo dijo: ¨C Bueno, mi madre ha desaparecido. Colg¨® el tel¨¦fono, Natalle se cambl¨® r¨¢pidamente y se dirigi¨® a mansi¨®n de familia Ramos. En el sal¨®n, Ram¨®n y Leonardo estaban sentados uno frente al otro con expresiones serias. Natalie se acerc¨® a Leonardo y se sento, ?Qu¨¦ ha pasado, por qu¨¦ ha desaparecido de repente? Leonardonz¨® una mirada g¨¦lida a Ram¨®n y no dijo nada. La criada a sudo se apresur¨® a decir: -Esta tarde el se?or y se?ora se pelearon, y se?ora dijo que iba a jugar as cartas, pero no vovi¨® hasta hora de cenar. He mado y me he enterado de que se?ora no ha ido hoy a jugar, no s¨¦ ad¨®nde ha ido, y su m¨®vil est¨¢ apagado. Ram¨®n frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -Es normal ques parejas se peleen, probablemente s¨®lo quiere estar s y no quiere que otros molesten. ?Vuelvan a casa! Aunque Natalie sabia que rci¨®n de Ram¨®n y Antonia no era buena, no esperaba que fuera tan m, su mujer llevaba casi todo el dia desaparecida y ¨¦l ni siquiera estaba nervioso. -?Has mandado alguien a busca? Leonardo asinti¨® con rostro adusto: -Si, pero a¨²n no hay noticias. Son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. -Se?or Ramos, hemos encontrado el m¨®vil de se?ora en una f¨¢brica abandonada as afueras de ciudad, est¨¢ roto, no hay rastro de se?ora ni de su coche. -?Sigan buscando! Colgando el tel¨¦fono, el rostro de Leonardo se volvi¨® m¨¢s frio. Cap铆tulo 463 Cap¨ªtulo 463 +15 BONOS Natalie frunci¨® losbios y sac¨® su tel¨¦fono a enviar un mensaje a Mai para queprobaras madas de Antonia. Poco despu¨¦s, lleg¨® el mensaje de Mai. Al ver que Antonia hab¨ªa estado en contacto con un n¨²mero de tel¨¦fono desconocido de forma intermitente desdes dos y media de tarde, Natalie pidi¨® inmediatamente a Mai que Cinco minutos despu¨¦s,s pups de Natalie se contrajeron al ver el nombre que Mai hab¨ªa enviado. El n¨²mero con el que hab¨ªa contactado Antonia era de Tadeo. -?Leonardo, averigua inmediatamente d¨®nde est¨¢ Tadeo ahora! Al ver que parec¨ªa grave, Leonardo m¨® inmediatamente a sus hombres y les dijo con voz grave: - ?Qu¨¦ pasa? ?Tiene que ver con Tadeo desaparici¨®n de mi madre? Natalie asinti¨®: -Desdes dos y media de esta tarde, Tadeo ha hado varias veces por tel¨¦fono con e, y probablemente fue Tadeo pidi¨® que fuera a esa f¨¢brica abandonada, y ahora podr¨ªa haber sido secuestrada por Tadeo. Ninguno de los dos se dio cuenta de que cara de Ram¨®n, y se pon¨ªa serio de nuevo. Al o¨ªrlo, Leonardo parec¨ªa fr¨ªo y ansioso. -?Si le pasa algo a mi madre, lo mato! Tras recibir de sus hombres ubicaci¨®n de Tadeo, Leonardo y Natalie salieron inmediatamente a busca. En este momento, en el cementerio de Monteflor. Tadeo estaba de pie frente a l¨¢pida de Le¨®n y Julia, quemando papel mientras dec¨ªa: -?Papa, Mama, los asesinos que los mataron pronto bajar¨¢n para estar con ustedes. Despu¨¦s de muerte de Antonia, pronto abacar¨¦ con Ram¨®n, y ¨¦l expiar¨¢ sus pecados! Al decir esto, Tadeo se ri¨® hdamente. Se fue riendo m¨¢s fuerte, y su risa era particrmente aterradora en el vac¨ªo y ustrof¨®bico cementerio. Natalie y Leonardo llegaron a entrada del cementerio justo a tiempo para encontrarse con el 172 Tadeo que se marchaba. +15 BONOS Leonardo se adnt¨® r¨¢pidamente y agarr¨® a Tadeo por el cuello y le dio un pu?etazo en cara con sana en los ojos.All rights ? N?velDrama.Org. Tadeo se cay¨® al suelo, pero con una sonrisa en cara, dijo burlonamente: -Leonardo, aunque me mates, ?no te voy a decir d¨®nde est¨¢ Antonia! La voz de Leonardo era fr¨ªa hasta el extremo, ¡ª?Creo que quieres morir! Al ver que estaba a punto de dar un paso al frente, Natalie lo detuvo de inmediato, ¡ªLeonardo, c¨¢lmate, ?has olvidado lo que me prometiste en el camino? Leonardo respir¨® hondo, -Te doy tres minutos. Natalie lo solt¨® y se gir¨® para mirar a Tadeo, -La muerte de tus padres no tiene nada que ver con de los padres de Leo, aunque los mates, no sirve nada. Al o¨ªr esto, Tadeo se agit¨® de repente y sus ojos miraron a Natalie con rabia, ¡ª?T¨² c¨¢te! Si no fuera por Antonia y Ram¨®n, mis padres seguir¨ªan vivos, y yo no habr¨ªa tenido que robarle el Grupo Ramos a Leonardo, ?sino que lo habr¨ªa heredado! Leonardo le mir¨® con frialdad, -Tu padre no ten¨ªa ninguna habilidad para los negocios, si el Grupo Ramos hubiera seguido en sus manos, habr¨ªa quebrado en menos de dos a?os. -?T¨² c¨¢te! Tadeo estaba lleno de odio, -Tus padres mataron a los m¨ªos, yo se lo voy a hacer pagar, ya ver¨¢s el cuerpo de Antonia. Encontr¨¦ un buen lugar para e, si todo sal¨ªa bien, ya se habr¨ªa ido a estar con mis padres. Ante esto el rostro de Leonardo se torn¨® repentinamente sombr¨ªo, y estaba a punto de har, Natalie dijo de pronto: -El buen lugar que mencionaste, debe ser un lugar que tenga un significado importante para ti o tus padres, ?verdad? Si no me equivoco, debe ser el lugar donde tus padres tuvieron un idente de coche, ?verdad? Las pups de Tadeo se encogieron, y quer¨ªa replicar, pero Natalie dijo de inmediato: -?Que gente de familia Ramos vaya al lugar del idente de coche de los padres de Tadeo! Justo despu¨¦s de decir eso, Tadeo se ri¨® a carcajadas. -Aunque vayan ahora, no servir¨¢ de nada¡­ ?Leonardo, est¨¢s a punto de probar lo que yo senti en aquel entonces! Cap铆tulo 464 Cap¨ªtulo 464 -Tadeo, si algo le pasa a mi madre, ?seguro que te entierro con e! Tadeo mostr¨® una sonrisa provocativa, sin importarle lo que dijera Leonardo. -Fue con su coche. ?Qu¨¦ tiene que ver conmigo? Quiz¨¢ se sent¨ªa culpable por haber matado a mis padres y por eso se suicid¨®, ?no? This is from N?velDrama.Org. El cuerpo de Leonardo irradiaba frialdad, y sus pu?os colgando a losdos estaban inconscientemente apretados, el ambiente era opresivo hasta el extremo. A Natalie le preocupaba que Leonardo volviera a pegar a Tadeo por impulso, y susurr¨®: -?Lo llevamos a mansi¨®n? Tadeo ri¨® fr¨ªamente, -?Quieren llevarme a mansi¨®n? ?No tienen capacidad de hacerlo! Justo cuando termin¨® de har, varios hombres vestidos de negro aparecieron de repente, cada uno con un rostro fr¨ªo, todos parec¨ªan asesinos. Las caras de Leonardo y Natalie cambiaron al instante, obviamente ambos no esperaban que Tadeo trajera a tanta gente. Si estaba solo, no deber¨ªa ser dif¨ªcil acabar con esa gente, pero no quer¨ªa que Natalie saliera herida. El ambiente estaba tenso,o una cuerda tensada al l¨ªmite que pudiera romperse en cualquier momento. En este momento, el m¨®vil de Leonardo son¨® de repente. -Se?or Ramos, hemos encontrado a se?ora¡­ Pero el coche de se?ora cay¨® por un barandi y se despe?¨®¡­ Est¨¢ ena y una ambncia est¨¢ en camino¡­ De repente, Leonardo se volvi¨® extremadamente serio y su voz era fr¨ªa: ¡ª?Ahora mismo voy! Como estaba en silencio, Tadeo oy¨® conversaci¨®n y se ri¨® burlonamente. ?Si vas ahora, quiz¨¢ le vea por ¨²ltima vez! La petncia y el regodeo en su tono eran evidentes, y mano de Leonardo que apretaba el tel¨¦fono segu¨ªa apret¨¢ndose, empezando ya a ponerse nca. Natalie se apresur¨® a agarrarle del brazo y le dijo con voz fr¨ªa: ?Leo, vamos all¨ª primero! Leonardo se dio vuelta y subi¨® al coche, pero Natalie no se atrevi¨® a dejarle 1/3 +25 BONOS conducir y condujo e misma hacia el lugar a toda velocidad. Tadeo sonri¨® m¨¢s orgulloso y dijo de buen humor: -Volvemos, voy a descansar bien esta noche. Si mi t¨ªa ha muerto, es una pena que mi sobrino no vaya al funeral, necesito descansar. La ambncia lleg¨® justo cuando ellos, y Natalie apret¨® mano de Leonardo al ver a los param¨¦dicos sacando a una Antonia ensangrentada. Leo, todo va a salir bien¡­ Leonardo no dijo nada, s¨®lo sus profundos y fr¨ªos ojos segu¨ªan mirando a Antonia. Los dos siguieron hasta el hospital, donde Antonia fue empujada directamente al quir¨®fano, y enfermera se acerc¨® con un formrio de consentimiento de cirug¨ªa para que Leonardo lo firmara. Apretando el bol¨ªgrafo, se detuvo antes de firmar, cada pbra parec¨ªa requerir todas sus fuerzas. Ram¨®n lleg¨® cuando se encendierons luces del quir¨®fano. El p¨¢nico se apoder¨® de su rostro y dijo con voz temblorosa: -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ ha habido un idente en el mismo sitio donde murieron mi hermano y mi cu?ada? Natalie gir¨® cabeza para mirarle y vio que no hab¨ªa preocupaci¨®n en sus ojos, s¨®lo p¨¢nico y miedo. Parec¨ªa que no le preocupaba en absoluto si Antonia sobrevivir¨ªa o no, sino s¨®lo si tomar¨ªan represalias contra ¨¦l. Aunque a Natalie no le gustara Antonia, de momento Ram¨®n le parec¨ªa demasiado ego¨ªsta y cobarde. Llevaban d¨¦cadas casados y Antonia le hab¨ªa dado un hijo y una hija, pero ahora estaba tan fr¨ªo. No se molest¨® en contarle a Ram¨®n lo sucedido, y se qued¨® aldo de Leonardo cada. Ram¨®n se acerc¨® a undo y se sent¨®, y dej¨® de har. Hasta madrugada del d¨ªa siguiente, se apagarons luces del quir¨®fano. Sacaron a Antonia con tubos por todo el cuerpo, los ojos cerrados con fuerza y cara p¨¢lida. El m¨¦dico se quit¨® mascari y dijo tristemente: -La paciente se ha golpeado 2/3

Natalie marc¨® un n¨²mero de tel¨¦fono y dijo en voz baja: -Quiero informaci¨®n sobre el idente de coche de los padres de Tadeo por aquel entonces, as¨ªo su red de rciones y a qu¨¦ personas han ofendido. Colgando el tel¨¦fono, Natalie regres¨® al chalet. Reci¨¦n sentada en el sof¨¢, el buz¨®n avis¨® de un nuevo correo electr¨®nico, Natalie hizo clic en el correo, frunci¨® el ce?o al leerlo. Por otrodo, Leonardo condujo a Royal. Carlos estaba parado frente al chalet, y cuando vio a Leonardo salir del coche, inmediatamente se acerc¨® a ¨¦l. -Se?or Ramos, lo que me pidi¨® que averiguara est¨¢ ro. This is from N?velDrama.Org. 1/3 +25 BONOS -Vamos a dentro. Al entrar en el estudio, los ojos de Leonardo se mostraron indiferentes. Al verlo sentarse, Carlos continu¨®: -En efecto, hay una fuerza detr¨¢s de Tadeo, est¨¢i¨¦ndose silenciosamente nuestro territorio, si no se descubre a tiempo, en medio mes, fuerza que cultivamos ser¨¢ desarraigada. Leonardo no se sorprendi¨® y dijo, -No hagamos por ahora, ahora que hemos sido expuestos, descubrir¨¢ inmediatamente todo lo que hagamos. Carlos frunci¨® el ce?o, -Si no hacemos nada, situaci¨®n ser¨¢ cada vez m¨¢s desfavorable para nosotros. -Tengo n. Despu¨¦s de pensar, Carlos continu¨®, -Oh, por cierto, el video en el que golpea a Tadeo ha sido publicado en inte, y ahora gente en inte le est¨¢ maldiciendo, ?necesitamos tratar con ello? Leonardo sonri¨®, -No, espero que este asunto se haga m¨¢s grave. Cuando se hac¨ªa mayor, Tadeo pensar¨ªa que no ten¨ªa poder para defenderse. -Bien. Leonardo frunci¨® el ce?o ante Carlos, -Di lo que quieras decir, no seas tartamudo. -Se?or Ramos, dicen que usted es pervertido y violento, y que se va a dedicar a violencia dom¨¦stica¡­ Leonardo: -Adem¨¢s, creo que ser¨ªa mejor que le contara sus nes a se?orita L¨®pez, si se?orita L¨®pez tiene malentendido sobre usted, le causar¨ªa m¨¢s problemas. Leonardo frunci¨® el ce?o: -Ya s¨¦ lo que tengo que hacer, t¨² sigue vigndo a Tadeo. -S¨ª. Despu¨¦s de que Carlos se fue, Leonardo cogi¨® un documento, pero no pod¨ªa concentrarse, y siempre aparec¨ªan lo que Natalie le hab¨ªa dicho, que si volv¨ªa a mentirle, no le perdonar¨ªa. Leonardo se quedaba mirando el documento durante un buen rato, pero finalmente se levant¨® y cogi¨® las ves de su coche para ir a Bah¨ªa de los Olmos. Cuando lleg¨® a puerta del chalet,prob¨® que estaba a oscuras. Leonardo marc¨® el n¨²mero de Natalie pero no hubo respuesta, su cara se hundi¨® e le pidi¨® a Carlos que averiguara d¨®nde estaba Natalie ahora. Pronto lleg¨® el mensaje de Carlos. [Se?or Ramos, se?orita L¨®pez se fue al Grupo Ramos hace media hora] Cap铆tulo 468 Cap¨ªtulo 468 El rostro de Leonardo se torn¨® serio e inmediatamente se dirigi¨® hacia el Grupo Ramos. Por otrodo, en el despacho del presidente del Grupo Ramos. Debido a su lesi¨®n, risa de Tadeo se ve¨ªa rid¨ªc. ¡ªNatalie, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? ?Me est¨¢s pidiendo que vaya al funeral de mi t¨ªa? Natalie dijo, -Has vigndo el hospital, noticia de que estaba ena, ya deb¨ªas saberlo, ?no? Tadeo enarc¨® una ceja, ¡ªS¨ª me enter¨¦ esta ma?ana, pero ya ha pasado un d¨ªa, es posible que algo salga mal. -No te dar¨¦ oportunidad de hacerle da?o. This belongs to N?velDrama.Org. -Por supuesto que no le har¨¦ nada, despu¨¦s de todo, estoy contento con el final de que sufre as¨ª toda vida. Cap¨ªtulo 468 +15 BONUS Tadeo no ocultaba su odio hacia e, muy diferente del hombre gentil y modesto que hab¨ªa sido cuando regres¨® a familia Ramos, ahora hab¨ªa hostilidad y odio en sus ojos. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -Dijiste que los padres de Leonardo mataron a los tuyos, ?tienes pruebas? Tadeo se mof¨®, -?ro ques tengo, pero nos sacar¨¦, quiero hacer sufrir f¨ªsica y mentalmente a Ram¨®n, luego entregar¨¦s pruebas a polic¨ªa, para que sea castigado por ley! Natalie no dijo ni una pbra m¨¢s, pero sac¨® una memoria USB y puso sobre mesa. -Tus padres ofendieron a alguien antes del idente de coche, tal vez puedasprobar si su muerte est¨¢ rcionado con este asunto. Justo despu¨¦s de decir eso, Tadeo cogi¨® directamente el USB y lo tir¨® a papelera, y dijo fr¨ªamente: - La persona de que has, ?se ma Nu?o R¨¢mid? +15 BONUS Cap¨ªtulo 468 La cara de Natalie cambi¨®, -?Lo conoces? -?Sab¨ªas que Nu?o trabajaba para Ram¨®n, y escuchaba todo lo que pidi¨® Ram¨®n? Si Nu?o tuvo algo que ver con muerte de mis padres, ?fue Ram¨®n quien se lo orden¨®! -Nu?o emigr¨® poco despu¨¦s del idente de tus padres y desapareci¨® a lorgo de los a?os. S¨®lo porque trabajaba para el padre de Leonardo, crees que fueron los padres de Leonardo quienes lo hicieron, es demasiado arbitrario. La mirada de Tadeo se volvi¨® fr¨ªa y oscura mientras se fijaba en Natalie y dijo: ¡ª? Las hues de Ram¨®n estaban ens pastis de freno del coche donde mis padres murieron, y antes del idente, tuvieron una gran pelea con Antonia porque Antonia quer¨ªa que Ram¨®n fuera vicepresidente del Grupo Ramos, y mis padres se negaron! ?As¨ª fue! La cara de Natalie palideci¨®, si se analizaba puramente desde ese punto de vista, Ram¨®n y Antonia s¨ª ten¨ªan +15 BONUS Cap¨ªtulo 468 intenci¨®n de matar a los padres de Tadeo. Y el hecho de ques hues de Ram¨®n estuvieran ens pastis de freno del coche era m¨¢s sospechoso. -Si hab¨ªa hues ens pastis de freno, ?por qu¨¦ no maste a polic¨ªa? Tadeo se ri¨®,o si hubiera o¨ªdo un chiste. -?mar a polic¨ªa? ?Sabes qui¨¦n era el polic¨ªa que se encarg¨® del caso de mis padres? ?Era ¨¦l mejor amigo de Ram¨®n! Y¡­ Ir a c¨¢rcel fue demasiado piadosa con ellos, ?voy a hacerles sufrir! Natalie frunci¨® losbios al ver los ojos fr¨ªos y llenos de odio de Tadeo. -Ya has hecho. Ahora que el coche de Antonia cay¨® por un barranco e hiciste que pareciera un suicidio, ?no es suficiente? ??Suficiente??> ¡°?C¨®mo que es suficiente??> Llevaba a?os escondido con el objetivo de +15 BONUS Cap¨ªtulo 468 matar a sus enemigos, y ahora acababa de empezar. Tadeo baj¨® los ojos y rio a carcajadas, diciendo inocentemente: -Natalie, ?por qu¨¦ no entiendo lo que dices? Es evidente que se suicid¨®, y a m¨ª me detuviste dnte del cementerio de Monteflor cuando se suicid¨®, ?no? ?Qu¨¦ tiene esto que ver conmigo? Natalie se sorprendi¨® de que Tadeo estuviera tan alerta. Se levant¨® y dijo pbra por pbra: ¨C Tadeo, si lo haces, seguro que dejar¨¢s hues. Tanto si muerte de tus padres tiene algo que ver con de los padres de Leonardoo si no, alg¨²n d¨ªa pagar¨¢s por lo que est¨¢s haciendo ahora. La mueca en cara de Tadeo era incluso provocativa. -Natalie, si no tienes nada m¨¢s, tengo trabajo que hacer, le pido al secretario. que te pa?e. Natalie se gir¨® y se fue enseguida, pero detr¨¢s de e, Tadeo miraba +15 BONUS Cap¨ªtulo 468 inexpresivo. Tras cerrarse puerta del despacho, Tadeo marc¨® inmediatamente un n¨²mero de tel¨¦fono. -Investiga a Natalie, creo que no es una mujer senci. Esta conversaci¨®n Natalie le sinti¨® opresivo, y tambi¨¦n hubo algo de familiaridad que le hizo estar inconscientemente alerta. ?Pero pase lo que pase, Natalie no va a impedir que ¨¦l se vengue! Cap铆tulo 469 Cap¨ªtulo 469 Justo al salir del Grupo Ramos, vio a Leonardo caminando r¨¢pidamente hacia e con p¨¢nico en su rostro. Natalie se sorprendi¨® un poco, -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Al ver que e estaba bien, Leonardo dio un suspiro de alivio mientras su rostro se volv¨ªa g¨¦lido. -?Por qu¨¦ has venido s a ver a Tadeo, sabes lo peligroso que es? -Aqu¨ª es Grupo Ramos, aunque quiera hacerme algo, no lo har¨¢ en este momento. Leonardo resopl¨® y apret¨® los dientes, ¡ª? Nunca lo vuelvas a ver solo! Natalie asinti¨®, -Vale, vamos a salir. -?Para qu¨¦ viniste a verlo al Grupo Ramos? Los pasos de Natalie se detuvieron y dijo algo impotente: -Al principio quer¨ªa que +15 BONUS Cap¨ªtulo 469 tomara iniciativa a admitir que ¨¦l hizo que tu madre cayera por el acantdo, pero no esperaba que estuviera muy atento, as¨ª que no pude. Leonardo pregunt¨®: -?S¨®lo por esto? -?O qu¨¦? Y lo hice para ayudarte, ?por qu¨¦ sigues enfadado? Leonardo respir¨® hondo para reprimir su ira y dijo con voz grave: -Yo puedo resolver este asunto, no vuelvas a hacerlo, no quiero que corras ning¨²n peligro. Si realmente le pasaba algo a Natalie, no sab¨ªa lo que le ocurrir¨ªa a ¨¦l. ¨C Lo s¨¦. Vamos. Cuando estaban tomando sopa en el chalet, Natalie mencion¨® a Nu?o a Leonardo y le pidi¨® que investigara a ese hombre. -?Nu?o? Leonardo arrug¨® el ce?o, Este hombre trabajaba para mi padre, sol¨ªa venir a nuestra casa, parece que no he visto a 2/5 +15 BONUS Cap¨ªtulo 469 este hombre desde que murieron mis t¨ªos. Cuando Tadeo desapareci¨®, Ram¨®n y Antonia estaban peleando todo el d¨ªa, y Josefina se neg¨® a darle el Grupo Ramos a Ram¨®n, as¨ª que se lo entregaron a ¨¦l. Ram¨®n no pudo aceptarlo al principio, pero cuando Josefina se cans¨® de ¨¦l y le dio dinero para que montara su propio negocio, dej¨® de hacerlo. Ram¨®n ha tenido poco ¨¦xito pero no ha sido un fracaso en sus negocios en estos a?os, ganando m¨¢s de 10 millones de dres al a?o, y con su edad, ha renunciado intenci¨®n de ser presidente del Grupo Ramos. -Nu?o tuvo algo que ver con el idente de coche de tus t¨ªos, y encontrarlo probablemente revele toda verdad, y¡­. Hay una cosa m¨¢s¡­ -?Qu¨¦ es? -Tadeo ha dicho hoy ques hues de tu padre estaban ens pastis de freno de su coche, pero como persona que trabajaba en el caso era un buen amigo de +15 BONUS Cap¨ªtulo 469 tu padre, por eso escondi¨®s pruebas con intenci¨®n de vengarse ¨¦l mismo, Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -Si mi padre realmente quer¨ªa hacer da?o a mis t¨ªos, ?ser¨ªa tan est¨²pido de hacerlo ¨¦l mismo? -Yo tambi¨¦n pienso que esta prueba es muy extra?a, pero Tadeo ya est¨¢ convencido de que tus padres son asesinos, por supuesto, cree lo que quiera creer. E pensaba que lo m¨¢s importante ahora era encontrar a Nu?o. Leonardo cogi¨® su tel¨¦fono m¨®vil y marc¨® un n¨²mero. -?Averigua inmediatamente d¨®nde est¨¢ Nu?o ahora mismo! Cuando lo tengas, i tr¨¢elo aqu¨ª directamente! All rights ? N?velDrama.Org. Colg¨® el tel¨¦fono, se levant¨® y dijo: ¨CVoy a mansi¨®n de familia Ramos. Natalie asinti¨®, -Vale, vuelve cuanto antes. Media hora despu¨¦s, Leonardo entr¨® en 475 Cap¨ªtulo 469 +15 BONUS mansi¨®n de familia Ramos. Ram¨®n estaba cenando y parec¨ªa estar de mal humor. Lo que ha dicho hoy Tadeo en rueda de prensa hizo que cotizaci¨®n de su empresa bajara mucho, y en un d¨ªa, el valor de mercado de empresa se evapor¨® en cien millones, lo que casi le enfad¨® tanto que le dio una hemorragia cerebral. Al ver a Leonardo, frunci¨® el ce?o: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Leonardo se par¨® a unos pasos de ¨¦l. -Antes ten¨ªas un subordinado que se maba Nu?o, se fue del pa¨ªs despu¨¦s de que los t¨ªos tuvieran un idente de coche, ?sabes d¨®nde est¨¢ ahora? Los palillos que Ram¨®n ten¨ªa en mano cayeron al suelo. Cap铆tulo 470 Cap¨ªtulo 470 Despu¨¦s de un rato, pregunt¨®. -T¨²¡­ ?Por qu¨¦ preguntas por ¨¦l de repente? -Puede que tenga algo que ver con el idente de coche de los t¨ªos, y ahora Tadeo cree que los asesinos son ustedes, te va a matar. Si encontramos a Nu?o, quiz¨¢ sepamos verdad sobre aquel a?o. Ram¨®n se qued¨® cado un buen rato y dijo despacio: -Aunque encuentres a Nu?o, es in¨²til. Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ quieres decir? -Est¨¢ loco desde hace unos a?os, ha estado en un sanatorio en Francia, fui a verle una vez cuando estaba fuera del pa¨ªs, entonces no me conoc¨ªa, as¨ª que no creo que sea posible obtener respuestas de ¨¦l. -Lo intentar¨¦ de todas formas. ? Recuerdas diri¨®n exacta y el nombre +15 BONUS Cap¨ªtulo 470 del sanatorio? -S¨ª. Te lo escribo, pero no tengas tanta esperanza. Leonardo se march¨® despu¨¦s de tener diri¨®n del sanatorio. Ram¨®n no ten¨ªa ganas deer, y despu¨¦s de estar sentado a mesa un buen rato, se cambi¨® de ropa y sali¨® de mansi¨®n. Fue directamente al Grupo Ramos. Tadeo le vio, y hab¨ªa frialdad en sus ojos, -T¨ªo, ?para qu¨¦ has venido a verme? Ram¨®n se sent¨® frente a ¨¦l y suspir¨®: ¨C Tadeo, el idente de coche de tus padres no tiene nada que ver con nosotros. Yo no podr¨ªa haber matado a mi hermano y a mi cu?ada aunque quisiera el Grupo Ramos. Tadeo se mof¨®: -No me creo ni una pbra de lo que has dicho, vete, por favor. Tras decir eso, baj¨® cabeza para seguir leyendo los documentos y dijo: -?Fuera! +15 BONUS ??? ? Capitulo 470 Ram¨®n permaneci¨® un rato en el mismo. sitio, pero finalmente se dio vuelta y se march¨®. Cuando puerta del despacho se cerr¨®, mano de Tadeo que apretaba los documentos se tens¨® lentamente. Ya entrada noche, Tadeo regres¨® al chalet y frunci¨® el ce?o al ver que Matilda segu¨ªa despierta. This belongs to N?velDrama.Org. ¡ªDormir temprano es bueno para el beb¨¦, ?por qu¨¦ te quedas despierta hasta tarde? Matilda se sent¨ªa un poco rara, antes Tadeo quer¨ªa que abortara, ahora de repente su actitud cambi¨® tanto, ?de verdad quer¨ªa que diera a luz a este beb¨¦? Baj¨® mirada, ocultando frialdad bajo sus ojos. Este ni?o no iba a venir a este mundo. -Te esperaba. Los pasos de Tadeo se detuvieron, -? Ocurre algo? +15 BONUS Cap¨ªtulo 470 -S¨ª. Matilda lo mir¨® y lentamente dijo: ¨C Ma?ana es el cumplea?os de mi mam¨¢, quiero volver para estar con e, no regresar¨¦ aqu¨ª ma?ana por noche. Tadeo actu¨® con calma, asinti¨® con cabeza y dijo: De acuerdo, har¨¦ que alguien prepare un regalo ma?ana. -Bien. Despu¨¦s de decir esto, Matilda se dio vuelta y cuando iba a marcharse, Tadeo m¨® de repente. ¡ªOye, ?conoces mucho a Natalie? Matilda se sorprendi¨®, no entend¨ªa por qu¨¦ de repente le preguntaba por Natalie, neg¨® con cabeza y dijo: ¡ªNo tengo buena rci¨®n con e. ?Para qu¨¦ preguntas? ¡ªNada, vete a descansar. Mirando espalda de Tadeo mientras se marchaba, Matilde volvi¨® a su dormitorio. Los hombres de Leonardo encontraron a 4/5 +15 BONUS Cap¨ªtulo 470 Nu?o a ma?ana siguiente y le enviaron un v¨ªdeo. En el v¨ªdeo, Nu?o se re¨ªao un ¨¢rbol muerto, se le ca¨ªa baba porisura de losbios, haba deer¡­er¡­ dolor de barriga¡­ etc,pletamente indistinguible de un ni?o de dos a?os. Leonardo se puso serio y mantuvo un rostro adusto mientras bajaba a desayunar. Al notar que algo le pasaba, Natalie lo mir¨® con suspicacia: -?Qu¨¦ te pasa? ?Por qu¨¦ est¨¢s tan deprimido por ma?ana? -He encontrado a Nu?o, pero est¨¢ loco. Cap铆tulo 471 Cap¨ªtulo 471 Natalie frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ se ha vuelto loco de repente? -?Averiguaste el motivo de su locura? Leonardo neg¨® con cabeza, -A¨²n no, pero seg¨²n el v¨ªdeo que enviaron, no podemos preguntarle nada. -Dame el v¨ªdeo. Despu¨¦s de ver el v¨ªdeo, Natalie se qued¨® cada, era imposible que un hombre adulto se volviera tan demente de repente. O se estaba haciendo el tonto o era algo inventado. Cualquiera des dos posibilidades implicaba que alguien estaba intentando ocultar el hecho de que los padres de Tadeo hab¨ªan muerto. No haron m¨¢s del asunto y despu¨¦s de desayunar Natalie fue a trabajar a MY con Leonardo. Al ver a Leonardo y Natalie llegar juntos a +15 BONUS Cap¨ªtulo 471 ¡ª?Por qu¨¦ has tra¨ªdo a Leonardo a MY? Natalie mir¨® cons cejas levantadas y sonri¨®: ¡ªTiene experiencia en diri¨®n de empresas y en gesti¨®n de subordinados, as¨ª que le ped¨ª que viniera a MY para ayudarme. Tina frunci¨® el ce?o y susurr¨®: ¨C Natalie, ?sabes que hay rumores sobre Leonardo acosando sexualmente a June y pegando a Tadeo en p¨²blico? Todo el mundo est¨¢ evit¨¢ndole, si lo traes a empresa, tendr¨¢ un mal impacto en empresa. La sonrisa de Natalie se desvaneci¨®, mir¨® a Tina y dijo pbra por pbra: -?T¨² tambi¨¦n crees que acos¨® sexualmente a June y peg¨® a Tadeo sin motivo? Al notar que Natalie estaba molesta, Tina suspir¨®. -No, pero soy ionista de MY, tengo que pensar en imagen de empresa. Tras unos segundos de silencio, Natalie +15 BONUS Cap¨ªtulo 471 frunci¨® losbios y dijo: -No ha hecho nada malo, y no tiene por qu¨¦ preocuparse por esos rumores. Si hay alg¨²n problema, yo asumir¨¦ responsabilidad. Al ver que Natalie parec¨ªa firme, Tina no intent¨® persuadi m¨¢s, y no podr¨ªa. El hecho de que Leonardo era el asistente personal de Natalie se difundi¨® r¨¢pidamente y algunos cboradores quisieron rescindir sus contratos con MY paracer a Tadeo. Rid¨ªcmente, algunos de ellos eran los que hab¨ªan trabajado antes con el Grupo Ramos y hab¨ªan conseguido beneficios. Ruyman acudi¨® a Natalie varias veces por ma?ana, se ha convertido poco a poco ansioso, pero dnte de Leonardo y no pudo decirlo directamente, s¨®lo envi¨® en secreto un correo electr¨®nico a Natalie, que unos cboradores vinieron a rescindir el contrato. Leonardo era una persona perspicaz, notaba mirada de Ruyman de vez en +15 BONUS Cap¨ªtulo 471 cuando, sab¨ªa que lo que le hab¨ªa dicho a Natalie estaba rcionado con ¨¦l. Cuando Ruyman volvi¨® a entrar, Leonardo dijo tranqumente: ¨C Ruyman, ?algo problema que trabajo en MY? Antes de que Ruyman contestara, Natalie dijo: -T¨² sigue con tu trabajo, no te preocupes por nada m¨¢s. Leonardo se levant¨®, se acerc¨® a mesa de Natalie, y le dijo: ¡ªHe venido aqu¨ª para ayudarte, si estoy causando problemas a MY, es mejor que me vaya ahora. Natalie frunci¨® el ce?o, sab¨ªa que si no dec¨ªa verdad, Leonardo seguramente se marchar¨ªa de inmediato. E fulmin¨® con mirada a Ruyman, T¨² sal. ¨C Ruyman se sinti¨® tambi¨¦n molesto, no sab¨ªa que tantos socios querr¨ªan rescindir sus contratos. Cuando s¨®lo quedaban ellos dos en el +15 BONUS Cap¨ªtulo 471 despacho, Natalie lo mir¨® y le dijo: ¨C Unos socios quieren rescindir sus contratos con MY. This belongs to N?velDrama.Org. -?Por mi culpa? -S¨ª y no, algunos de ellos no quer¨ªan trabajar con MY, y algunos de ellos est¨¢n puramente tratando de comcer a Tadeo, por lo que es una buena cosa para ellos terminar sus contratos. Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo con voz grave: La raz¨®n principal es que vine a trabajar a MY, recojo mis cosas y me voy. ¡ª?No lo hagas! Natalie se levant¨® entusiasmada, se acerc¨® a ¨¦l y le agarr¨® de mu?eca. Al ver terquedad en el rostro de Natalie, Leonardo se qued¨® hdo, porque casi no hab¨ªa visto que pareciera una ni?a. 1 -Natalie, es mejor para ti y para MY que me vaya. Ahora que ten¨ªa m reputaci¨®n, seguir con e afectar¨ªa a e y a MY. Cap¨ªtulo 471 +15 BONUS Si Natalie lo mir¨® y le dijo seriamente: te abandono en este momento, ?qu¨¦ diferencia hay entre yo y los que te han injuriado sin saber verdad? Eres inocente, ?soportar¨¦ los rumores contigo hasta que se revele verdad! Justo despu¨¦s de decir eso, fue abrazado repentinamente por Leonardo. Cap铆tulo 472 Cap¨ªtulo 472 Despu¨¦s de un rato, solt¨® y le dijo: He venido a MY para ayudarte, no para causarte problemas. Para m¨ª, t¨² nunca has sido un problema. Leonardo le dijo en voz baja y impotente: -Lo s¨¦, tengo otras cosas que hacer adem¨¢s de venir a MY, no soy tan fr¨¢gil. Natalie frunci¨® losbios, y tras un momento de silencio, asinti¨®: -De acuerdo. ¨CBueno, me voy ahora, esta noche te espero en casa. -De acuerdo. Despu¨¦s de que Leonardo se fue, Natalie cogi¨® el documento y sigui¨® ley¨¦ndolo, pero estaba de un humor irritable y no pod¨ªa leer nada. ?Qu¨¦ terrible ver c¨®mo gente le malinterpretaba y calumniaba y no pod¨ªa hacer nada! -?Buzz! Son¨® el m¨®vil que ha sobre mesa. Al ver que era Eli¨¢n, Natalie se apresur¨® a contestar. -Maestro, ?por qu¨¦ me ma de repente? La voz de Eli¨¢n estaba te?ida de ira. -?Te olvidaste que ya casi un mes y medicina que te di est¨¢ casi terminada? Durante este tiempo,o Natalie tomaba sus pastis todos los d¨ªas, pod¨ªa aguantar el dolor de cada noche. Pero despu¨¦s de que Elian se lo recordara, e record¨® que en realidad no le quedaba medicina. -Maestro, ?Josefina est¨¢ bien? -Es mejor que te preocupes por ti. Tendr¨¢s que pasar dolor todass noches el resto de tu vida, y aunque te arrepientas, no te servir¨¢ de nada. Natalie sonri¨® y dijo en tono ligero: -Lo tengo a usted, ?no? Con medicina, he podido aguantar el dolor de los ataques. Eli¨¢n resopl¨®: -Pagaste tanto por salvar a Josefina, si Leonardo no te trata bien, ?matar¨¦ a familia Ramos! Natalie asinti¨®: -Estoy de acuerdo. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Eli¨¢n: +15 BONUS -?Cu¨¢ndo puedo recoger a Josefina? -No hace falta que vengas, Ferm¨ªn llevar¨¢ a e en los pr¨®ximos d¨ªas, Junto cons medicinas y recetas que te dieron. -Bien, gracias. ?Sab¨ªa que me quiere mucho! Eli¨¢n colg¨® enseguida. Natalie colg¨® el tel¨¦fono y dej¨® de sonre¨ªr. No estaba tan desesperada por Pildora de veneno, porque el veneno fue creado por alguien, seguro que exist¨ªa un antidoto. En este momento, en el Valle de Medicina. Eli¨¢n entreg¨® a Ferm¨ªn una caja y dijo con voz grave: -Aqu¨ª tieness medicinas y recetas para aliviar el dolor de P¨ªldora de veneno durante tres meses, ll¨¦vs a Monteflor para entregar a Natalie. Ferm¨ªn lo cogi¨® con cuidado, asinti¨® y dijo: ¨CMaestro, no se preocupe, seguro que voy a dar a Natalie yo mismo. -Por cierto, le recuerdas que hay que toma todos los d¨ªas, no se puede interrumpir por un d¨ªa, de lo contrario toxicidad que se alivi¨® con el medicamento anterior estar¨¢ porpleto una vez, muy doloroso. -De acuerdo, lo s¨¦. Al volver al chalet por noche, Natalie le cont¨® a Leonardo noticia de que Josefina se hab¨ªa curado y volver¨ªa en unos d¨ªas, sin embargo ¨¦l no estaba tan contentoo pensaba. Natalie frunci¨® el ce?o, ?Qu¨¦ te pasa? ?No quieres que vuelva abu? -Antes Tadeo envenen¨® a abu para intentar hacerle da?o, si vuelve ahora, no se sabe lo que le har¨¢ a e, as¨ª que quiero recoger a e hasta que acabe con Tadeo. Al o¨ªr esto Natalie se sinti¨® un poco confusa, -El lugar donde se cura a abu no se puede quedar mucho tiempo. Leonardo pens¨® un rato y dijo con voz grave, -Lo arrer¨¦ despu¨¦s de que abu regrese a Monteflor. Al o¨ªrle decir eso, Natalie asinti¨® y dijo: ¡ªDe acuerdo. Cap铆tulo 473 Cap¨ªtulo 473 Pronto, Fermin llev¨® a Josefina a Montellor. Leonardo envi¨® a alguien a recogerlos y los llev¨® directamente a un club privado de Monteflor. Aunque ya habia oldo voz de Josefina, cuando vio realmente a Josefina aparec¨ªa frente a ¨¦l, Leonardo se tranquiliz¨® por fin. Fermin ten¨ªa algo que hacer y dijo: -Tengo algo que hacer, no ceno con ustedes esta noche. Se?orita L¨®pez, ven conmigo, tengo algo que decirte. Natalie mir¨® a Leonardo. -Qu¨¦date con abu, yo pa?o al doctor Ferm¨ªn a salida. Los ojos de Leonardo se hundieron y asinti¨®, -De acuerdo. Salieron del cuarto privado, Ferm¨ªn vio que no hab¨ªa nadie, sac¨® caja de su bolso y se entreg¨® a Natalie. -Dijo el maestro, aqu¨ª hay medicinas y remedios para tres meses, este lo mejor¨®, el efecto debe ser mejor que antes. Natalie cogi¨® caja, su voz era un poco baja, ¨C Ya lo s¨¦. Al ver que parec¨ªa un poco triste, Ferm¨ªn pens¨® que e cre¨ªa que ten¨ªa que sufrir el resto de su vida, y le dijo en voz baja, -Natalie, hoy en d¨ªa medicina avanza r¨¢pidamente, quiz¨¢s alg¨²n d¨ªa haya una forma de eliminarpletamentes toxinas del cuerpo, no desesperes demasiado. Natalie neg¨® con cabeza, con los ojos un poco enrojecidos. -No, estoy pensando que todav¨ªa tengo que dejar que el maestro se preocupe por m¨ª ahora, y sentirme culpable del maestro. Ferm¨ªn se qued¨® hdo, luego le dio una palmadita en el hombro y le dijo: Sabes que el maestro es el que m¨¢s te quiere de todos sus disc¨ªpulos, si de verdad sientes pena por el maestro, no pierdass habilidades m¨¦dicas que te transmiti¨®, tienes que heredar sus habilidades m¨¦dicas en el futuro. -Bueno, definitivamente nos perder¨¦. Alg¨²n d¨ªa, coger¨¢ una aguja de ta y seguir¨¢ siendo doctora. -Oye, el maestro dijo que este medicamento debe tomar todos los d¨ªas, no se puede interrumpir por un d¨ªa, de lo contrario toxicidad que fue aliviado por el medicamento anterior se revent¨® porpleto una vez, muy doloroso. En este momento, se abri¨® puerta del cuarto privado. Leonardo mostr¨® una expresi¨®n de disgusto al ver a Natalie y Ferm¨ªn hando muy cerca el uno del +15 BONUS otro. -Natalie, ?de qu¨¦ has con el doctor Fermin? -Nada, el doctor Fermin me explic¨® algunas cosas as que debo prestar atenci¨®n para cuidar a abu. Leonardo pregunt¨® esc¨¦ptico: -?Necesitan estar tan cerca para decirs cosas? Sin embargo, Natalie no lo mir¨®, y le dijo a Fermin: -Doctor Ferm¨ªn, me queda ro todo lo que me ha dicho, y no olvidar¨¦ que ha salvado vida a abu, as¨ª que se lo agradecer¨¦ otro d¨ªa. -Bueno. Ferm¨ªn gir¨® cabeza para mirar a Leonardo, asinti¨® y se volvi¨® para marcharse. Cuando desapareci¨® en esquina, Natalie mir¨® a Leonardo. Not¨® frialdad que emanaba de su cuerpo y pregunt¨® sorprendida: -?Qu¨¦ te pasa? ?Qui¨¦n te ha molestado? -?T¨² al¨¦jate de Ferm¨ªn! Al ver su semnte serio, Natalie supo que estaba celoso y sonri¨®: -Yo y¡­ el doctor Ferm¨ªn tenemos una rci¨®n normal, y est¨¢s celoso por esto. -No me gusta que hables con otros hombres. Natalie le mir¨® con impotencia, -A menos que seas el ¨²nico hombre del mundo, ?c¨®mo no voy a har con otros hombres? Ya, entramos. -?Te dio Ferm¨ªn esa caja que llevas en mano? ?Qu¨¦ hay dentro? Natalie puso inconscientemente caja a sudo, y hizo que Leonardo quisiera enfadarse de nuevo, All rights ? N?velDrama.Org. pero se contuvo. -Nada, el doctor Ferm¨ªn ha dicho que estoy d¨¦bil y esto es un t¨®nico que me ha dado. Leonardo se mostr¨® esc¨¦ptico, pero no hizo m¨¢s preguntas. En el cuarto privado, Natalie interrog¨® detenidamente a Josefina sobre el proceso de curaci¨®n durante ese tiempo, y Josefina le cont¨® todo y elogi¨®s habilidades curativas de Eli¨¢n. Luego de char un rato, Leonardo finalmente fue al grano, -Abu, le voy a decir algo, tenga nota. Al ver seriedad de Leonardo, Josefina dej¨® de sonre¨ªr. -S¨ª, dime. -Mi mam¨¢ fue incriminada por Tadeo por un idente de coche hace unos d¨ªas y sigue ena. Cap铆tulo 474 Capitulo 474 El rostro de Josefina palideci¨® de repente y su mano sobre mesa tembl¨® involuntariamente, -Eso esmentable¡­ Antes se me rompi¨® el coraz¨®n porque perdi¨® a sus padres y quise darle Mansi¨®n de Armonia y mitad de mis iones. No solo me drogo, sino que intent¨® matar a tu madre! Aunque a Josefina le hab¨ªa caido mal Antonia, ?lo que hab¨ªa hecho Tadeo era demasiado inhumano! Leonardo fr¨ªamente, -El siempre ha cre¨ªdo que fueron mis padres quienes mataron a los t¨ªos, y que usted ayud¨® a encubrirlo, por eso nos odia tantoo a usted. Los ojos de Josefina se sobresaltaron. -¨¦l¡­ ?Est¨¢ loco? Si tus padres realmente mataron a tus tios, yo ser¨ªa primera en matarlos, ?y ¨¦l cree esos rumores! Leonardo se mostr¨® indiferente, -Poco despu¨¦s del idente de coche de mis t¨ªos, un subordinado de mi padre sali¨® del pa¨ªs, quiz¨¢s el idente de ellos tuvo algo que ver con ¨¦l. Ahora lo han encontrado, pero por desgracia se ha vuelto loco y no se le puede preguntar nada. Josefina apret¨® los dientes, -?C¨®mo es posible que un adulto se ha vuelto loco de repente? -Me temo que aqu¨ª pasa algo. -Ya he mandado a alguien para que lo traiga a aqu¨ª, si est¨¢ realmente loco o finge estarlo, lo sabremos entonces. Josefina suspir¨® y dijo un poco triste: -Leo, antes de volver, te iba a pedir que lo perdonaras porque es tu primo, pero ahoras cosas que hizo han vido ley, a partir de ahora no hace falta que lo trates como a un primo, tiene que asumirs consecuencias. Diciendo esto, era obvio que ya no quer¨ªa preocuparse por Tadeo. Leonardo asinti¨®, -Abu, ya s¨¦ qu¨¦ hacer. Josefina cenaba con cara triste, no sab¨ªa por qu¨¦ Tadeo, que hab¨ªa sido obediente yprensivo desde ni?o, hizo todo esto. Despu¨¦s de cena, Leonardo y Natalie llevaron a Josefina al chalet que Leonardo hab¨ªa preparado para e, ordenaron a gente que vigra los alrededores y se marcharon.. En el camino de regreso, Leonardo permaneci¨® en silencio, pensando a¨²n en caja que Ferm¨ªn le hab¨ªa dado a Natalie. Al llegar al chalet, Leonardo pregunt¨®: -?Por qu¨¦ te has tomado el t¨®nico? ?No te encuentras bien? +15 BONUS otro. -Natalie. ?de qu¨¦ has con el doctor Fermin? -Nada, el doctor Fermin me explic¨® algunas cosas as que debo prestar atenci¨®n para cuidar a abu. Leonardo pregunt¨® esc¨¦ptico: -?Necesitan estar tan cerca para decirs cosas? Sin embargo, Natalie no lo miro, y le dijo a Fermin: -Doctor Fermin, me queda ro todo lo que me ha dicho, y no olvidar¨¦ que ha salvado vida a abu, as¨ª que se lo agradecer¨¦ otro d¨ªa. -Bueno. Fermin gir¨® cabeza para mirar a Leonardo, asinti¨® y se volvi¨® para marcharse. Cuando desapareci¨® en esquina, Natalie mir¨® a Leonardo. Not¨® frialdad que emanaba de su cuerpo y pregunt¨® sorprendida: -?Qu¨¦ te pasa? ?Qui¨¦n te ha molestado? -?T¨² al¨¦jate de Ferm¨ªn! Al ver su semnte serio, Natalie supo que estaba celoso y sonri¨®: -Yo y¡­ el doctor Ferm¨ªn tenemos una rci¨®n normal, y est¨¢s celoso por esto. -No me gusta que hables con otros hombres. Natalie le mir¨® con impotencia, -A menos que seas el ¨²nico hombre del mundo, ?c¨®mo no voy a har con otros hombres? Ya, entramos. -?Te dio Ferm¨ªn esa caja que llevas en mano? ?Qu¨¦ hay dentro? Natalie puso inconscientemente caja a sudo, y hizo que Leonardo quisiera enfadarse de nuevo, pero se contuvo. -Nada, el doctor Ferm¨ªn ha dicho que estoy d¨¦bil y esto es un t¨®nico que me ha dado. Leonardo se mostr¨® esc¨¦ptico, pero no hizo m¨¢s preguntas. En el cuarto privado, Natalie interrog¨® detenidamente a Josefina sobre el proceso de curaci¨®n durante ese tiempo, y Josefina le cont¨® todo y elogi¨®s habilidades curativas de Eli¨¢n. Luego de char un rato, Leonardo finalmente fue al grano, -Abu, le voy a decir algo, tenga nota. Al ver seriedad de Leonardo, Josefina dej¨® de sonre¨ªr. -S¨ª, dime. -Mi mam¨¢ fue incriminada por Tadeo por un idente de coche hace unos d¨ªas y sigue ena. Natalie detuvo sus pasos y le mir¨® con calma: -El doctor Ferm¨ªn me tom¨® el pulso cuando estaba tratando a mi abu y dijo que estaba d¨¦bil, asi que me trajo un t¨®nico. +15 BONUS This is from N?velDrama.Org. Leonardo frunci¨® losbios y dijo con voz grave: -Si no te encuentras bien, dimelo, buscar¨¦ un m¨¦dico para que te revise, medicina lleva un poco de veneno, no tomes indiscriminadamente. Natalie asinti¨® y los dos se fueron a sus respectivas habitaciones. Despu¨¦s de cerrar puerta, Natalie abri¨® caja, sac¨® receta que hab¨ªa dentro, anot¨® los tipos de hierbas y dosis, dobl¨® receta y guard¨® en el caj¨®n m¨¢s interior, luego sac¨® una pasti de caja y sei¨®. Con medicina, pod¨ªa soportar el dolor diario, por lo que pudo pasar toda noche con Leonardo mientras resucitaban a Antonia. Cuando el dolor era tan fuerte, le dijo a Leonardo que iba al ba?o y Leonardo no sospechaba de nada. En cuanto se arreran los asuntos de Tadeo, e iba a buscar el ant¨ªdoto de P¨ªldora de veneno. Por otrodo, en el chalet de Tadeo. Estaba vigndo a Leonardo, por lo que Tadeo no tard¨® en saber noticia del regreso de Josefina. Sab¨ªa que Leonardo hab¨ªa alojado a Josefina en su chalet y que adem¨¢s mand¨® gente a rodear el chalet, Tadeo se mof¨®, ?pensaba que eso le impedir¨ªa? Pero por ahora Tadeo no iba a hacerle da?o a Josefina, despu¨¦s de acabar con Leonardo y Ram¨®n, podr¨ªa hacer cualquier cosa a Josefina. Pensando en eso, marc¨® el n¨²mero de June. -?C¨®mo fue con lo de demandar a Leonardo? Tras un momento de silencio, voz ligeramente hda de June dijo. -Est¨¢ en marcha, pero no tengo pruebas,o mucho podemos detenerle unos d¨ªas, ?crees que realmente podremos condenarle? Tadeo se ri¨®, -ro que no, s¨®lo tienes que destruir su reputaci¨®n, el resto d¨¦jamelo a m¨ª. June se mostr¨® un poco esc¨¦ptica sobre capacidad de Tadeo y apret¨® los dientes, -?Tadeo, m¨¢s te vale que realmente puedas ayudarme a vengarme, de lo contrario familia ¨¢lvarez y familia S¨¢nchez no te dejar¨¢n ir! Al o¨ªr esto, los ojos de Tadeo se volvieron fr¨ªos, pero su voz segu¨ªa siendo suave: -No te preocupes, har¨¦ lo que te promet¨ª. Tras colgar el tel¨¦fono, Tadeo hizo una mueca de desprecio. No le importaban familia ¨¢lvarez y familia S¨¢nchez. Cap铆tulo 475 Cap¨ªtulo 475 +15 BONUS Adem¨¢s, sabia lo que pasaba entre June y Pisalo, y en ese momento, si se descubr¨ªa este asunto, probablemente familia Alvarez y familia S¨¢nchez no podrian seguir qued¨¢ndose en Monteflor, y los escupitajos de gente de Monteflor serian capaces de ahogarlos. Tampoco esperaba que a Junio le gustara Pisalo, incluso podia besar a Pisalo Despu¨¦s de pedir a sus subordinados que vigran a Antonia y le informaran si ocurr¨ªa algo, Tadeo sali¨® del estudio y se fue a dormir a su dormitorio. A ma?ana siguiente, Natalie baj¨®s escaleras y vio a Leonardo sentado en el sof¨¢, con un documento en mano. -Leo. ?qu¨¦ pasa? ?Qu¨¦ tienes en mano? Leonardo mir¨®, -La citaci¨®n del juzgado. Natalie frunci¨® el ce?o y camin¨® r¨¢pidamente a sudo, ech¨¢ndole un vistazo y burl¨¢ndose. -?C¨®mo se atreve a demandarte! Leonardo fr¨ªiamente, -No le hagas caso. La mano de Natalie que pellizcaba citaci¨®n se tens¨® inconscientemente, y dijo pbra por pbra, ¡ª? Ya que se atreve a hacerlo, que aprenda una buena li¨®n! -Natalie, no tienes que preocuparte por este asunto, lo voy a resolver yo. Natalie le mir¨® sorprendida, -?Tienes miedo de que me pase algo? -No, ya est¨¢s ocupada en dirigir empresa, no quiero que te molestes m¨¢s por m¨ª. Adem¨¢s, ya decidi¨® que familia ¨¢lvarez desapareciera en Monteflor, no quer¨ªa perder tiempo en este asunto. No le importaba lo que dijera gente mientras Natalie le creyera. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. -No me molesta el asunto tuyo. Deja resolverlo. Al ver su insistencia, Leonardo asisti¨®. Si e no pod¨ªa manejarlo, ¨¦l intervendr¨ªa de nuevo. Despu¨¦s del desayuno, Natalie sali¨® del chalet. Pero no fue a MY, fue directamente a ver a June. Al ve, June esboz¨® una sonrisa de suficiencia. +15 BONUS -Natalie, has venido a rogarme que perdone a Leonardo? ?No hab¨ªa olvidado e y Leonardo humiron en fiesta de cumplea?os de P¨ªsalo! Natalie fue tranqumente al grano: -?Si no quieres que rci¨®n entre Pisalo y t¨² se difunda en Monteflor, tienes un d¨ªa para retirar los cargos y dar una rueda de prensa para explicar que Leonardo no te acosol La sangre se desvaneci¨® r¨¢pidamente del rostro de June, que de repente se qued¨® p¨¢lidao el papel. -T¨²¡­ ?De qu¨¦ est¨¢s hando? Natalie, voy a demandarte por calumnias¡­ jy voy a arrancarte boca! June levanto mano agitada para abofetear a Natalie. Natalie le cogi¨® mano, sonri¨® y le puso unas fotos en su mano. -Mira estas fotos. Su cara se qued¨®pletamente nca. Tras varios segundos cada, June apret¨® los dientes y dijo: -?C¨®mo puedo saber si me est¨¢s mintiendo? ?Y si publicar¨¢ estas fotos despu¨¦s de que lo are? Natalie se ri¨®: -?Tienes otra opci¨®n? Las u?as de June se varon con fuerza en sus palmas, odiando a Natalie pero sin poder hacer nada al respecto. -Bueno, te prometo. Natalie sonri¨® y se levant¨®, -Se?orita ¨¢lvarez, espero tus buenas noticias. Cuando Natalie se march¨®, June apret¨® los dientes y marc¨® el n¨²mero de P¨ªsalo. -?Esa zorra Natalie sabe lo de nosotros! Cap铆tulo 476 Cap¨ªtulo 476 -?Qu¨¦? ?C¨®mo lo sab¨ªa? June apret¨® los dientes y dijo con voz fr¨ªa: ?No lo s¨¦, pero me amenaz¨® con dtarnos si no retiraba el caso! P¨ªsalo dijo enfadado: -?Qui¨¦n quiere es e? ?Cree que es mujer del presidente del Grupo Ramos? Ser¨ªa tan f¨¢cil asta ahorao astar a una hormiga, ?d¨¦jame acabar con e! June, todav¨ªa un poco preocupada, dijo con voz grave: -Temo que lo haga de verdad. Si se descubre su rci¨®n con P¨ªsalo, no s¨®lo e y P¨ªsalo, sino tambi¨¦n familia ¨¢lvarez y familia S¨¢nchez no podr¨¢n quedarse en Monteflor. -No te preocupes, har¨¦ desaparecer sin que nadie tenga en cuenta. -Bien, espero tus noticias. Al colgar el tel¨¦fono, June se sinti¨® por fin aliviada. Mientras Natalie estuviera muerta, nadie se atrever¨ªa a amenaza. Sin embargo, para estar segura, June retir¨® el caso. Despu¨¦s de acabar con Natalie, podr¨ªa volver a acusar a Leonardo. E era v¨ªctima y iniciativa This is from N?velDrama.Org. estaba ahora en sus manos. A hora de salida del trabajo, Ruyman toc¨® a puerta y entr¨® en el despacho de Natalie. -Se?orita L¨®pez, un cliente quiere reunirse con usted esta noche. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦? Quer¨ªa cenar con Leonardo esta noche para celebrar que June hab¨ªa retirado el caso. -Seg¨²n el cliente, varias empresas de ropa le han cotizado recientemente precios m¨¢s bajos que MY, pero aun as¨ª quiere har con usted antes de decidir si pone fin a cooperaci¨®n. Natalie se levant¨® y dijo: -Vale, env¨ªame un correo electr¨®nico con hora y el lugar. -De acuerdo, se?orita L¨®pez. Cuando Ruyman se march¨®, Natalie m¨® a Leonardo y le dijo que no podr¨ªa cenar con ¨¦l esta noche. Ruyman le envi¨® diri¨®n por correo electr¨®nico, y Natalie hizo clic a revisar y se levant¨® para salir de oficina. Cuando lleg¨® al lugar acordado, no era el cliente quien esperaba, sino P¨ªsalo y unas formidables guardaespaldas. +15 BONUS P¨ªsalo llevaba una sonrisa g¨¦lida y una mirada filtrante. -Se?orita L¨®pez, nos vemos de nuevo. A pesar de lo est¨²pida que era, Natalie sab¨ªa que estaban enga?ando. Se sent¨® frente a P¨ªsalo. -?Quieres esas fotos tuyas con June? P¨ªsalo se mof¨®, -Se?orita L¨®pez, eres inteligente, te soltar¨¦ si me entregass pruebas. Natalie se ri¨® y dijo, sin apresurarse: -Si te doys fotos ahora, mandar¨¢s que tus hombres me maten enseguida, ?no? P¨ªsalo, sin enfadarse por haber sido adivinado, sonri¨® y dijo. -Se?orita L¨®pez, siempre hemos obedecido ley, de ninguna manera har¨ªamos algo ilegal o criminal. Los ojos de Natalie eran fr¨ªos: -La persona con que hice el trato fue June, si quieres una foto, puedes pedirle a June que venga. P¨ªsalo se puso serio. -Se?orita L¨®pez, no voy a permitir que vuelvas a ver con June, ?ser¨¢ mejor que hagas lo que te digo! Natalie actu¨® con calma y se levant¨® para marcharse. Antes de llegar a puerta, detuvieron cuatro guardaespaldas vestidos de negro. -Te di una oportunidad, pero no aceptaste. ?M¨¢te! Al instante, los cuatro guardaespaldas vestidos de negro se abnzaron hacia Natalie. P¨ªsalo se mof¨®, imaginaba escena en que Natalie le rogar¨ªa llorando. Sin embargo, al segundo siguiente, su p¨¢lida mano apunt¨® inconscientemente a Natalie. -T¨²¡­ ?C¨®mo has podido¡­? P¨ªsalo se sobresalt¨® al ver c¨®mo Natalie derribaba al suelo a sus cuatro hombres, pero¡­ Entrecerr¨® los ojos y apret¨® los dientes, -?Todos! Atr¨¢pe, ?no importa viva o muerta! El resto de los guardaespaldas se arremolinaron, y en un instante Natalie estaba rodeada Cap铆tulo 477 Cap¨ªtulo 477 Pisalo se mof¨®, -Natalie, aunque seas capaz, es imposible¡­ Antes de que pudiera terminar frase, un guardaespaldas cay¨® frente a ¨¦l, y se asust¨® tanto que no pudo decir ni una pbra con losbios temblorosos. En menos de cinco minutos, todos los guardaespaldas estaban tirados en el cuarto privado, gimiendo, con cara desencajada, y se parec¨ªan sufrir mucho. P¨ªsalo se sinti¨® rmado y vio que Natalie se acercaba lentamente hacia ¨¦l, retrocediendo mientras dec¨ªa horrorizada: -T¨²¡­ ?No te acerques m¨¢s! Natalie resopl¨®: -Eras tan arrogante que quer¨ªas matarme, ?no? E sab¨ªa muy bien que Pisalo hab¨ªa querido mata. Si hoy hubiera sido otra persona, tal vez Pisalo ya habr¨ªa matado. -No¡­ No, no quer¨ªa hacerlo¡­¡­Se?orita L¨®pez, perd¨®name¡­ Ay, no me pegues¡­ Leonardo y sus hombres atravesaron puerta del cuarto privado y vieron a los guardaespaldas por todo el piso y a Natalie d¨¢ndole una paliza a P¨ªsalo. Leonardo:-¡­ Hombres: -¡­ Al ver a Leonardo, P¨ªsalo, ya golpeado por Natalie, parec¨ªa que ve¨ªa a su salvador, y corri¨® hacia Leonardo mientras Natalie se quedaba paralizada. -Se?or Leonardo¡­ No, se?or Ramos, ay¨²deme, estoy cas¨ª muerto a golpes por se?orita L¨®pez¡­ Leonardo lenz¨® una mirada y dijo fr¨ªamente: -?Creo que familia S¨¢nchez ya no quiere quedarse en Monteflor, atr¨¦vete a inculpar a mi mujer, te har¨¦ arrepentir! Al sentir presi¨®n sobre ¨¦l, a P¨ªsalo le quearons piernas, pero entonces pens¨® que ya no era el presidente del Grupo Ramos y volvi¨® a tener esperanzas. -Se?or Leonardo, nosotros, familia S¨¢nchez, ahora estamos trabajando muy de cerca con el Grupo Ramos, ?si nos haces algo, Tadeo no permitir¨¢! Ten¨ªa desd¨¦n en los ojos y se arrepinti¨® de suplicarle a Leonardo, que seguramente tendr¨ªa miedo de Tadeo. Leonardo ri¨® fr¨ªamente y dijo: -P¨ªsalo, ?me est¨¢s amenazando ahora? -Se?or Leonardo, sabes que ahora eres un perdedor¡­ Antes de que pudiera terminar, lo pate¨® de repente. -?Bang! El cuerpo de P¨ªsalo fueo unaeta con los hilos rotos, se estamp¨® contra pared y cay¨® al suelo, escupi¨® una bocanada de sangre y se desmay¨®. Natalie frunci¨® el ce?o, al o¨ªr ese sonido, probablemente se hab¨ªan roto unas costis de P¨ªsalo. Cuando golpeaba a Pisalo, evit¨® los puntos vitales, s¨®lo quer¨ªa darle una li¨®n a P¨ªsalo, pero no esperaba que Leonardo golpeara tan fuerte. Justo cuando estaba pensando en c¨®mo solucionarlo, Leonardo ya hab¨ªa llegado a sudo. -Natalie, ?est¨¢s bien? Natalie asinti¨®, viendo su mirada llena de preocupaci¨®n, -Estoy bien. Le pegaste a P¨ªsalo, familia S¨¢nchez no te perdonar¨¢, si te quieren demandar¡­ Leonardo hizo una mueca. -Tienen demasiado l¨ªo ahora, no les queda tiempo a venir a por m¨ª. -?Y P¨ªsalo? Leonardo le cogi¨® mano y le dijo al o¨ªdo: -Yo me encargo. Se atrevi¨® a matar a Natalie, no dejar¨ªa marchar. Natalie mir¨® a Leonardo y dijo: -Lo admito. Si se sabe que le pegaste a P¨ªsalo, Tadeo aprovechar¨¢ para acusarte de nuevo. -No, puedo manejarlo, no le dar¨¦ oportunidad. -Dijo Leonardo con indiferencia. Al ver que estaba tranquilo, Natalie asinti¨®, -De acuerdo. -Busco a alguien que te lleve a casa, tengo asuntos que atender. Cuando Natalie se fue, los hombres se acercaron y dijeron: -Se?or Ramos, ?qu¨¦ hacemos ahora con P¨ªsalo? ¡ªLl¨¦valo al hospital, informa a June y a gente de familia S¨¢nchez, y busca a algunos periodistas. El hombreprendi¨® de inmediato y asinti¨®: -Se?or Ramos, no se preocupe, ?yo me encargo de esto! Media hora despu¨¦s, June se apresur¨® a entrar en el primer hospital de Monteflor. Despu¨¦s de diez minutos, gente de familia S¨¢nchez tambi¨¦n lleg¨® al hospital. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Justo cuando llegaron a puerta de s de P¨ªsalo, Eugenia se sobresalt¨® al ver a June apoyada en los brazos de P¨ªsalo a trav¨¦s del cristal de puerta de s. Empuj¨® puerta con violencia y exm¨®: -?Qu¨¦ est¨¢n haciendo? Cap铆tulo 478 Cap¨ªtulo 478 Los dos se sobresaltaron, y June se retir¨® apresuradamente del abrazo de Pisalo Hern¨¢ndez tambi¨¦n se sobresalt¨® al ver a los dos abrazados. -Pap¨¢, t¨² y June¡­ Pisalo cambi¨® r¨¢pidamente de tema. -Hern¨¢ndez, no hablemos de eso, ?mira c¨®mo Natalle y Leonardo me pegaron! El m¨¦dico dijo que me rompi dos costis, ?debes ayudarme a vengarme de los dos! Efectivamente, Pisalo estaba muy mal, su cuerpo segu¨ªa envuelto en gasas y era evidente que estaba grave. Sin embargo, Hern¨¢ndez no estaba de humor para preocuparse por ¨¦l, apretando los dientes, ?Pap¨¢, ahora no hay tiempo para vengarse de ellos, el Grupo S¨¢nchez ha tenido un idente! -?Qu¨¦? Pisalo se qued¨® inquieto, -?Qu¨¦ pasa? Dime. El Grupo S¨¢nchez era el trabajo de su vida. ?No podr¨ªa pasarle algo! -Alguien denunci¨® que el Grupo S¨¢nchez estaba reteniendo srios a los empleados y que estaba vindos normas de prodi¨®n, y ahora el Grupo S¨¢nchez est¨¢ hecho un l¨ªo. Cuando sab¨ªa que estabas en el hospital, yo todav¨ªa estaba en empresa ocup¨¢ndome des cosas. P¨ªsalo se enfad¨® y dijo: -?Entonces qu¨¦ haces aqu¨ª? Vuelve a empresa. Hern¨¢ndez no se movi¨®, mir¨¢ndole con molestia. P¨ªsalo frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -Has venido al hospital, ?con otro prop¨®sito? Hern¨¢ndez asinti¨®: ¨CBueno, pap¨¢, s¨¦ que tienes otra empresa y un chalet en el sur de ciudad, que vale cientos de millones. Quiero que vendas empresa y el chalet para salvar al Grupo S¨¢nchez, y cuando el Grupo S¨¢nchez supere esta crisis, encontrar¨¦ forma deprar esa empresa y ese chalet. June se levant¨® bruscamente y dijo enfadada: ?De ninguna manera! Tanto Hern¨¢ndezo June fruncieron el ce?o, especialmente Eugenia, que mir¨® a June con disgusto. -Hamos del asunto familiar. ?Qu¨¦ tiene que ver contigo? Le parec¨ªa raro a Eugenia que P¨ªsalo reconoci¨® a Juneo su nieta, porque ten¨ªa nieta, y reconoci¨® a otra m¨¢s, no ten¨ªa sentido. Ahora se enter¨® de que no era una nieta, ?sino una amante! 122 June que era una soltera, no pod¨ªa venir todos los d¨ªas a familia S¨¢nchez, pero si fuera nieta de Pisalo, tendr¨ªa una excusa. A Eugenia le dio asco al pensar en todass guarradas que hac¨ªan en privado. June se ri¨® fr¨ªamente: -?Estoy embarazada de Pisalo, y ¨¦l me prometi¨® que empresa y el chalet del sur de ciudad ser¨ªan de mi hijo, y t¨² ya tienes el Grupo S¨¢nchez, as¨ª que no intentes llevarte empresa o el chalet! Lo que dijo fueo un rayo, e hizo que tanto Hern¨¢ndezo Eugenia se quedaran hdos. Ya estaban sorprendidos de que June fuera amante de Pisalo, ?pero no sab¨ªan que June estaba embarazada de Pisalo! Eugenia fue primera en reionar y se abnz¨® sobre June para abofetea. Tienes casi misma edad que mi hija, ?y has hecho una cosa tan asquerosa! Justo despu¨¦s, P¨ªsalo dijo enfadado. -?Eugenia, c¨¢te t¨²! La pbra ¡°asqueroso¡± irrit¨® ramente a P¨ªsalo, que mir¨® furioso a Eugenia y a Hern¨¢ndez y dijo con los dientes apretados: -?Fuera de aqu¨ª, los dos, no quiero verlos! Hern¨¢ndez, aunque no pod¨ªa aceptar que June estuviera embarazada de P¨ªsalo, se calm¨® r¨¢pidamente. -Pap¨¢, lo importante ahora es lo que le pase al Grupo S¨¢nchez. ?Puedes ver caer as¨ª al Grupo S¨¢nchez, empresa que fundaste? This belongs to N?velDrama.Org. June baj¨® los ojos y sus manos se tensaron inconscientemente a losdos. Hern¨¢ndez sab¨ªa que a P¨ªsalo le importaba el Grupo S¨¢nchez y que podr¨ªa vender empresa y el chalet. Era algo que le pertenec¨ªa, ?y nunca dejar¨ªa que nadie lo tocara! P¨ªsalo parec¨ªa un poco agitado, y s¨ª que sent¨ªa algo por el Grupo S¨¢nchez. Estaba a punto de decirlo cuando June dijo acusadoramente: -Si de verdad quieres darle empresa y el chalet a Hern¨¢ndez, no tengo nada que decir, ?luego voy a abortar! La cara de P¨ªsalo cambi¨®, -?No, este ni?o debe nacer! Cuando June estaba embarazada, ¨¦l se lo prob¨®. Ser¨ªa un ni?o. ?Deber¨ªa nacer este beb¨¦! -No tendr¨¢ nada el ni?o. ?Entonces por qu¨¦ nace? Hern¨¢ndez es tu hijo, ?mi beb¨¦ no? Cap铆tulo 479 Capitulo 479 ¨C ?June, zorra, te voy a arrancar boca! Eugenia se abnz¨® sobre June y se ensa?o con e, Hern¨¢ndez fingi¨® para un par de veces, al fin y al cabo ¨¦l tampoco quer¨ªa que naciera el beb¨¦ de June. Sin embargo, justo cuando se pegaban, un grupo de periodistas entr¨® en s. A primera hora de ma?ana siguiente, cuando Natalie estaba desayunando, vio noticia de que June estaba embarazada de Pisalo, pero que hab¨ªa abortado despu¨¦s de que Eugenia empujara y la dejara caer. Miro hacia Leonardo. -?Lo sab¨ªas? Leonardo le pel¨® un huevo de t¨¦ y asinti¨® con frialdad. -?Entonces por qu¨¦ no le dtaste a June cuando e te denunci¨® a ti por acosa sexualmente? Leonardo guard¨® silencio unos segundos y dijo con voz grave: -Quer¨ªa darle otra oportunidad a Tadeo. Al ver frialdad en el fondo de los ojos de Leonardo, Natalie apret¨® losbios y dej¨® de har. Antes de que Tadeo hiciera da?o a Antonia, Leonardo deber¨ªa seguir trat¨¢ndoleo a su hermano, pero ¨¦l mismo cort¨® el parentesco entre ambos con sus propias manos. Despu¨¦s de desayunar, Leonardo llev¨® a Natalie al trabajo y regres¨® al chalet. Poco despu¨¦s, recibi¨® una mada de Carlos. -Se?or Ramos, gente de familia S¨¢nchez y de familia ¨¢lvarez quieren verle. Leonardo estaba de pie junto a ventana, con los ojos fr¨ªos. ¨C -Diles que primero hagan lo que tengan que hacer y que luego vuelvan a rogarme. La gente de familia ¨¢lvarez recibi¨® noticia e inmediatamente fue al hospital a buscar a June. June, que acababa de someterse a una operaci¨®n y estaba a¨²n muy d¨¦bil, fue sacada de cama por los guardaespaldas de familia ¨¢lvarez y atada frente al chalet de Bah¨ªa de los Olmos, donde obligaron a arrodirse ante puerta del chalet y a pedir perd¨®n a Leonardo. Sin embargo, tras recibir una mada telef¨®nica, llevaron a June a familia ¨¢lvarez. Apenas entr¨®, recibi¨® una bofetada. June que estaba fisicamente d¨¦bil, fue golpeada y cay¨® al suelo, se desmay¨®. Cuando se despert¨® de nuevo, estaba encerrada en su habitaci¨®n con cadenas ens mu?ecas y los tobillos. Una criada estaba sentada no lejos de cama, burl¨¢ndose al ve despierta. ¨CSe?orita, se?ora me ha pedido que vigile aqu¨ª, a partir de ahora, tendr¨¢ que quedarse en esta habitaci¨®n. June palideci¨® y apret¨® los dientes. -?C¨®mo se atreve a hacerme esto? Ni familia S¨¢nchez ni el Grupo Ramos se lo permitirian. La se?ora era t¨ªa de June, y desde que su padre y Ka se vieron obligados a marcharse de Monteflor, su tia odiaba y cre¨ªa que hab¨ªa sido su padre quien hab¨ªa hecho da?o a Ka. La criada se burl¨®. -Se?orita, familia S¨¢nchez se est¨¢ hundiendo ahora, y su escandalosa aventura con Pisalo es bien conocida, as¨ª que ?qui¨¦n tiene tiempo para usted? En cuanto al se?or Tadeo, ahora que est¨¢ intentando deshacerse de usted, ?cree que realmente va a ayuda? La cara de June volvi¨® a ponerse nca,o si le hubieran quitado todass fuerzas, y se dej¨® caer sobre cama. Al ver que parec¨ªa rendida, criada sonri¨® y dijo: -Le aconsejo que mejor haga caso a m¨ª, de lo contrario sufrir¨¢ mucho. Tras decir esto, e se fue. Cuando se hizo el silencio en habitaci¨®n, June sac¨® su m¨®vil de repuesto del centro de costura de la cama y marc¨® el n¨²mero de Tadeo. -Tadeo, ahora estoy encerrada en casa por mi t¨ªa, ?tienes que sacarme! Tadeo se ri¨®, -Se?orita ¨¢lvarez, ya no necesito a ti, y los que no me necesitan no merecen mi ayuda. Y Tadeo colg¨®. All rights ? N?velDrama.Org. Cuando June volvi¨® a mar, oy¨® que estaba ocupada mada, y ro que Tadeo hab¨ªa bloqueado. Su coraz¨®n cay¨® lentamente hasta el fondo, estaba llena de odio y resentimiento. La familia ¨¢lvarez y Tadeo le hab¨ªan hecho esto, ?y e no iba a permitir que se salieran con suya! ?Pensando en esto, June se volvi¨® loca poco a poco! Cap铆tulo 480 Cap¨ªtulo 480 m¨® al n¨²mero de Natalie y dijo con voz fr¨ªa: -?Puedo arar que Leonardo no me hizo nada, y puedo hacer caer a Tadeo, pero tengo una condici¨®n! Tres d¨ªas despu¨¦s, en conferencia de prensa del Grupo Ramos. Tadeo estaba sentado en el asiento principal y respond¨ªa as preguntas de los periodistas. Debido al acoso sexual de Leonardo a June y a ¨²ltima deraci¨®n p¨²blica de Tadeo de que sus padres fueron asesinados por los padres de Leonardo, el precio des iones del Grupo Ramos ha estado cayendo ¨²ltimamente, y despu¨¦s de deliberaci¨®n de los ionistas, se decidi¨® hacer una conferencia de prensa para echar a Leonardo del Grupo Ramos. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Esta oportunidad de menospreciar a Leonardo, por supuesto, Tadeo no perder¨ªa. -Se?or Ramos, ?qu¨¦ opina del acoso sexual a clienta por Leonardo, ex presidente de Grupo Ramos? Tadeo dijo en voz baja: -En el trabajo, Leo es ionista de Grupo Ramos, y que haga algo as¨ª repercute en imagen de nuestra empresa, y condenamos firmemente esteportamiento. En privado es mi primo y me siento culpable de lo que le ha pasado a se?orita ¨¢lvarez. En nombre de la familia Ramos, quiero pedir disculpas a se?ora ¨¢lvarez y desearle a Leo que admita sus errores to antes posible. Otro periodista continu¨®: -Se?or Ramos, antes dijo que los padres de Leonardo mataron a los suyos, ? por qu¨¦ sigue disculp¨¢ndose por ¨¦l? Tadeo guard¨® silencio unos segundos y dijo en tono sincero: -Esto no tiene nada que ver con Leo. Mientras ¨¦l no albergue a sus padres, ?siempre ser¨¢ mi primo! -Se?or Ramos, ahora que se?orita ¨¢lvarez est¨¢ con P¨ªsalo y est¨¢ embarazada de P¨ªsalo, ?qu¨¦ opina de esto? Tadeo mir¨® al reportero y dijo: -Esa es el asunto personal de se?orita ¨¢lvarez, no estoy en posici¨®n de opinar al respecto, pero lo que se?orita ¨¢lvarez sea, no es excusa ni justificaci¨®n para que Leo acose sexualmente. Hizo algo malo, y eso es lo que deber¨ªamos discutir, no a?adir otras condiciones para discutir este asunto, ?que ser¨ªa demasiado injusto para se?orita ¨¢lvarez! El sal¨®n estall¨® y todos los periodistas miraron a Tadeo con cierta admiraci¨®n. -Puede decir esto, Tadeo es realmente una persona decente. Despu¨¦s, los periodistas hicieron algunas preguntas m¨¢s, Tadeos contest¨® todas perfectamente, y todos los periodistas presentes opinaron que era perfecto que Tadeo se hiciera cargo del Grupo Ramos. Como conferencia de prensa se estaba retransmitiendo en directo, zona deentarios tambi¨¦n estaba llena de elogios. {Tadeo es una persona generosa de verdad, en cuanto a Leonardo es el tipo de escoria que acosa 1/2 +15 BONUS sexualmente as mujeres, ?mejor que sergue y vaya a c¨¢rcel!] [Oh, Leonardo no se ha disculpado con June desde que sucedi¨®, pero Tadeo se disculp¨® por ¨¦l en conferencia de prensa. ?Leonardo es realmente basura!] [Pensaba que Leonardo es un gran empresario, pero no me di cuenta de que es tan desagradable, jes cierto que todos los hombres no son buenos!] (Oye, no descartes a todos los hombres, ?vale? ?Quieres provocar una confrontaci¨®n de g¨¦nero?] En panta frente a Tadeo se ve¨ªa retransmisi¨®n en directo de conferencia de prensa, y sonri¨® malvadamente al ver losentarios que menospreciaban a Leonardo. La reputaci¨®n de Leonardo ir¨ªa de mal en peor y, en el futuro, gente s¨®lo le recordar¨ªao una p¨¦sima persona, noo el ex presidente del Grupo Ramos, que gozaba de una gran reputaci¨®n. Al final de conferencia de prensa, Tadeo se levant¨® para hacer un resumen final. -Aunque Leo hizo algo mal, espero que podamos darle oportunidad de corregirse, despu¨¦s de todo, todosetemos errores alguna vez. Me empe?ar¨¦ en que se?orita ¨¢lvarez le perdone, y no nos quejaremos si necesita algunapensaci¨®n, gracias a todos¡­ Antes de que pudiera terminar, puerta se abri¨® de repente de un empuj¨®n y entr¨® una mujer delgada con un vestido nco. -?Tadeo, no digas tonter¨ªas! En cuanto habl¨®, todos los periodistas presentes se giraron cabeza. Al ver que mujer que estaba de pie en puerta era del incidente del acoso sexual y amante, sus ojos briron al instante y todos quisieron hacerse con noticia. Tadeo entrecerr¨® los ojos y le susurr¨® al secretario que ten¨ªa aldo: -?Ll¨¦vat! Despu¨¦s de que el secretario asintiera y se marchara, Tadeo mir¨® a June. Cap铆tulo 481 Capitulo 481 This belongs to N?velDrama.Org. Se?orita Alvarez, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Deber¨ªas estar en casa descansando. Se mot¨® June, con ira en los ojos, Tadeo, no finjas. Fuiste t¨² quien me pidi¨® tenderme una trampa¡­ Antes de que pudiera terminar frase,s luces se apagaron de repente, y el sal¨®n qued¨® sumido en la oscuridad. -?Qu¨¦ est¨¤ pasando? ?Por qu¨¦ se apagarons luces de repente? -?Enciendan r¨¢pidamente luz del m¨®vil! -?D¨®nde est¨¢ June? ?Por qu¨¦ ha desaparecido de repente? Estaba esperando a que me dijera qu¨¦ hab¨ªa pasado. La escena era un caos y tardaron diez minutos en volvers luces y el lugar donde hab¨ªa estado June estaba desierto. Tadeo sonri¨® y calm¨® a gente: -Ustedes no se preocupen, ya se ha descubierto causa del apag¨®n. El personal baj¨® sin querer el interruptor y ya se ha restablecido. Pero, ?y se?orita ¨¢lvarez? Todos los periodistas miraban a Tadeo, y alguien pregunt¨® provocativamente: -Se?or Ramos, June dijo que fue usted quien contacto con e. ?Hicieron alg¨²n trato en privado? -Se?or Ramos, usted inculp¨® a Leonardo por acosar sexualmente a June, ?verdad? Hay algo sospechoso en esto. ?Por qu¨¦ June fue a polic¨ªa, pero no hab¨ªa evidencia de que Leonardo le hubiera hecho algo? Se?or Ramos, ?c¨®mo explica esto? Las voces interrogantes hicieron que sonrisa de Tadeo se enfriara. Mir¨® a el periodista y dijo, pbra por pbra: -?Por qu¨¦ inculpar¨ªa a mi primo? Si esto hubiera ocurrido antes de que dejara de ser presidente del Grupo Ramos, podr¨ªan ser tan esc¨¦pticos, pero yo ya soy presidente del Grupo Ramos, as¨ª que ?para qu¨¦ lo inculpar¨ªa de nuevo? Al ver concurrencia que no dec¨ªa nada, volvi¨® a sonre¨ªr, -Creo que todos los periodistas presentes son gente inteligente y no har¨¢n nada que no les beneficie de alguna manera, ?verdad? Entre el silencio, una risa surgi¨® de esquina. -Tadeo, ?s¨®lo sabes usar este tipo de t¨¢cticas spadas para amenazarme? Las pups de Tadeo se encogieron bruscamente al mirar hacia una mujer que estaba en esquina y vest¨ªa uniforme de reportera, y su rostro se volvi¨® de repente extremadamente serio. June se rio, se levant¨® y mir¨® a Tadeo, -Se?or Ramos, ?no entiendes y est¨¢s sorprendido por qu¨¦ yo 122. 122. +15 BONUS sigo aqui y no encerrada por tu secretario, ?verdad? Tadeo sonri¨® de m gana, con frialdad en los ojos. -Se?orita Alvarez, ?por qu¨¦ dices eso? ?Tienes malentendido conmigo? Yo tambi¨¦n tengo tratos con tu padre, si hay alg¨²n malentendido, podemos arrerlo en privado, June se moto, sin importarle su amenaza. Tadeo, ?te he entendido mal? ?He entendido mal que me pidieras a prop¨®sito que inculpara a Leonardo, o que quieras encerrarme con mis tios en familia ¨¢lvarez el resto de mi vida? Todos los periodistas presentes estaban con los ojos muy excitados. -?Qu¨¦ he oido? -?No pensaba que Leonardo estuviera realmente incriminado! -?Tadeo es tan bueno fingiendo, e incrimin¨® a Leonardo, es una persona siniestra, de personalidad m¨²ltiple! -?Es normal que haga eso, s¨®lo un perturbado ser¨ªa hermano del hijo del asesino de sus padres! La cara de Tadeo era sombr¨ªa mientras miraba fr¨ªamente a June y le dec¨ªa: ?Se?orita ¨¢lvarez, cada uno tiene que ser responsable de lo que dice, espero que no digas tonter¨ªas! Has dicho que me ali¨¦ contigo para inculpar a Leo, ?qu¨¦ puedo ganar yo inculp¨¢ndole? June lo mir¨® fijamente y dijo, -?ro que tienes algo q ue ganar, ganancia es que puedas vencer a Leonardo en pr¨®xima contienda presidencial del Grupo Ramos! Cap铆tulo 482 Capitulo 482 La cara de Tadeo cambi¨®; luego se moto, se?orita Alvarez, vas a pagar por decir tonter¨ªas! Se?or Ramos, escucha primero esta grabaci¨®n. June sac¨® su tel¨¦fono y pulso un audio; el sonido del di¨¢logo entre e y Tadeo reson¨® por toda s, y cara de Tadeo se volvi¨® extremadamente seria. Los di¨¢logos incluyeron c¨®mo Tadeo utilizaba el odio de June hacia Leonardo y Natalie para convencer a June de que te ayudara a incriminar a Leonardo junto con ¨¦l, y los di¨¢logos que siguieron. Despu¨¦s de escuchar grabaci¨®n,s miradas de todos hacia Tadeo cambiaron, cada paso de June estaba de acuerdo con el n de Tadeo. Tadeo se qued¨® vado en June con una mirada fr¨ªa y feroz. ¨CJune, es in¨²til que hagas una grabaci¨®n falsa para enga?ar a gente; nadie creer¨¢ tus pbras. Ahora sospecho que todo esto lo has neado t¨² con Leonardo para montar un espect¨¢culo y tenderme una trampa. June le mir¨® burlonamente y dijo despacio: -Se?or Ramos, antes de venir aqu¨ª, ya hab¨ªa enviado estas grabaciones de audio a una organizaci¨®n autorizada para quesprobaran, as¨ª que pronto sabremos si son reales o no. June bloqueo todos sus caminos para escaparse; Tadeo apret¨® los dientes traseros. Al ver expresi¨®n de Tadeo, genteprendi¨® y le mir¨® despectivamente. Despu¨¦s de todo, esta rueda de prensa se hab¨ªa convertido en una broma. -?Espera! Despu¨¦s de har con June, Tadeo se dio vuelta y se march¨®. This is from N?velDrama.Org. No s¨®lo los periodistas, sino tambi¨¦n en Inte tambi¨¦n empezaron a maldecir a. Tadeo. [Es repugnante que haya incriminado a Leonardo de esa manera y que haya dicho que lo considera su primo. ?Qu¨¦ asco!] [Todav¨ªa le creo a Tadeo, despu¨¦s de todo, sus padres fueron asesinados por los padres de Leonardo, es normal para ¨¦l da?ar a Leonardo). [Los padres de Leonardo mataron a los suyos, pero eso no tiene nada que ver con Leonardo. ??Por qu¨¦ no va con los padres de Leonardo para vengarse?!] [Cuando dices eso, de repente record¨¦ algo, ?fue madre de Leonardo en un idente de coche y todav¨ªa inconsciente? ?Tiene esto algo que ver con Tadeo?] 15 BONUS ¡­ No puede ser, me da un poco de miedo cuando dices eso). Al ver losentarios en inte, Natalie sonri¨® y le dijo a Leonardo: -Ahora ya hay gente en inte que sospecha que el idente de coche de tu madre est¨¢ rcionado con Tadeo, y verdad saldr¨¢ pronto a luz. Natalie, gracias! Natalie levant¨® vista y vio mirada seria de Leonardo, el coraz¨®n le dio un vuelco y r¨¢pidamente apart¨® mirada y dijo: -Nada, es lo ¨²nico que debo hacer. Leonardo estaba a punto de decir algo y de repente son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver que era uno de los directivos del Grupo Ramos, se sorprendi¨®. -Se?or Ramos, ?cu¨¢ndo vuelve a trabajar en Grupo Ramos? -No quiero volver pronto, se?or Gin¨¦s, ?pasa algo? Tras unos segundos de silencio, se oy¨® voz deliberadamente grave de Gin¨¦s. -Por culpa del mal genio de Tadeo, el Grupo Ramos ha perdido unas sociedades importantes, y aunque los ionistas no han dicho nada, se han estado quejando de Tadeo a sus espaldas, y nos gustar¨ªa que el se?or Ramos volviera. Leonardo entrecerr¨® los ojos. Despu¨¦s de que dejara presidencia del Grupo Ramos, no hab¨ªan venido muchos ionistas a buscarle, y ahora que acababa de destaparse el asunto de que Tadeo y June le hab¨ªan tenido una trampa, los ionistas le buscaron, no con el prop¨®sito de que volviera, sino para ver c¨®mo ¨¦l y Tadeo se peleaban, y se lucraron con ello. Se rio fr¨ªamente y dijo en voz baja: -Al fin y al cabo, antes estuve metido en el esc¨¢ndalo del acoso sexual a clienta, as¨ª que volver¨¦ cuando este asunto haya terminado del todo. delo Gin¨¦s oy¨® esto y su tono se ti?¨® de excitaci¨®n, ?De acuerdo, entonces esperamos a que vuelva! Colgando el tel¨¦fono, Natalie frunci¨® el ce?o y dijo: -Este se?or Gin¨¦s no es una buena persona. Leonardo asinti¨®: -Quiere vernos pelear a Tadeo y a m¨ª, as¨ª que primero lo echar¨¦ del Grupo Ramos. Natalie no dijo ni una pbra m¨¢s, despu¨¦s de todo, Leonardo era mucho mejor que e para agarrar el coraz¨®n de gente. -Voy a cambiarme, voy a ver a June m¨¢s tarde. -Bien. Del otrodo, en el Grupo Ramos. Cap铆tulo 483 Capitulo 483 Tras finalizar mada con Leonardo, Gin¨¦s se reuni¨® inmediatamente con unos ionistas y se dirigi¨® al despacho de Tadeo para esperarle. All rights ? N?velDrama.Org. Tadeo regres¨® de conferencia de prensa, con el rostro sombr¨ªo y mal humor. Al entrar en el despacho, y ver a varios ionistas sentados en el sof¨¢, frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ hacen aqu¨ª? Gin¨¦s se levant¨® y le mir¨®, -Se?or Tadeo, ya vimos lo que pas¨® en rueda de prensa. Hizo trampa a su primo, y rueda de prensa no s¨®lo no recuper¨® cotizaci¨®n des iones de Grupo Ramos, sino que hizo caer mucho m¨¢s. Tadeo se qued¨® indiferente, -?Y qu¨¦? Gin¨¦s frunci¨® el ce?o y su tono se volvi¨® fr¨ªo, -Dado que el ex presidente es inocente, deber¨ªamos dejar que el se?or Ramos volviera a trabajar para el Grupo Ramos. Se hizo el silencio en el despacho. Tadeo le mir¨® fr¨ªamente durante un rato, y de repente sonri¨®: -Se?or Gin¨¦s, ?quieres decir que no soy capaz de hacer mi trabajo? -Se ha equivocado, no quiero decir eso. -?No? ?Ya veo que es eso lo que quieres decir! Gin¨¦s no se inmut¨® ante g¨¦lida mirada de Tadeo. -Se?or Tadeo, yo no puedo hacer nada si usted lo cree as¨ª, el ex presidente no ha hecho nada malo, y adem¨¢s es ionista del Grupo Ramos, tiene derecho a estar en el consejo de administraci¨®n. Tadeo se mof¨®, -Bueno, entonces d¨¦jale que vuelva y siga trabajando. Gin¨¦s sonri¨®, -Bien, entonces nos vamos. Cuando se fueron, Tadeo tir¨® al suelo todos los papeles de mesa, con una mirada sombr¨ªa y terrible. No s¨®lo que June le traicion¨®, sino que los in¨²tiles del consejo de administraci¨®n quer¨ªan cagarse en ¨¦l, ?no iba a dejar que se salieran con suya! Tadeo m¨® a secretario y le dijo fr¨ªamente: -Investiga a Gin¨¦s, quiero pruebas de sus delitos, ? entendido? El secretario asinti¨®, -?S¨ª! -Fuera. +15 MOBIUS Tadeo saco su m¨®vil y marc¨® el numero de Andr¨¦s ¨¢lvarez, y dijo friamente: ¨CSe?or Alvarez, me prometiste que no dejarias que June volviera a aparecer en p¨²blico. ?No me vas a explicar lo que ha pasado hoy? Andr¨¦s sudo y r¨¢pidamente explico: Se?or Ramos, acabo de enterarme de este asunto. inmediatamente enviare a alguien a buscar a June, y prometo tra¨¦rs para enmendar mi error. Tadeo rio, su voz erao el hielo. No, no quiero volver a ver a ninguno de familia Alvarez! -Entonces cooperaci¨®n entre el Grupo ¨¢lvarez y el Grupo Ramos¡­ -Ya no queda cooperaci¨®n, y nunca habr¨¢. Con eso, Tadeo colg¨® el tel¨¦fono, Sin embargo, el entado no se le corto, fue capaz de convertir a Leonardo en una rata callejera en rueda de prensa de hoy, ?pero no esperaba hacerse da?o a s¨ª mismo! Abri¨® p¨¢gina web y vio que el primer trending era rueda de prensa de hoy, vio un mont¨®n de [Sabia que el se?or Ramos no era ese tipo, ?los que insultaron al se?or Ramos, ahora se est¨¢n arrepintiendo!] [Jajaja, no s¨®lo arrepentirse, cara de arrepentimiento est¨¢ hinchadao una cabeza de cerdo, ?no?] (Ese supuesto primo es tan hip¨®crita, que fue ¨¦l quien le dijo a June que le tendiera una trampa a Leonardo, y hasta dijo que esperaba que Leonardo pasara p¨¢gina¡­ ?Voy a vomitar cena de ayer!]. Tadeo tir¨® el tel¨¦fono al suelo con rabia y con odio en los ojos. ?Leonardo! -?Espera! Al otrodo, cuando lleg¨® al lugar que June y e hab¨ªan acordado, Natalie mir¨® con calma. -Se?orita ¨¢lvarez, recuerdo que nuestro trato estaba hecho, te saqu¨¦, dijiste verdad. ?Qu¨¦ m¨¢s quieres de m¨ª? -?Que me protejas salir de Monteflor! Cap铆tulo 484 Capitulo 484 Natalie solt¨® una carcajada al dirlo y mir¨° a June con una ceja alzada y dijo: ¨C June, ?me tomas por tonta? June apret¨® los dientes y dijo: -?No olvides, sin yo, Leonardo habria cargado con acusaci¨®n de acoso sexual durante el resto de su vida! -?El resto de su vida? No eres tan capaz. Tu aventura con Pisalo es de conocimiento p¨²blico. Si no lo explicaras hoy en rueda de prensa, encontrar¨ªa manera de solucionarlo. La cara de June se puso nca. Aunque no queria admitir, Natalle estaba diciendo verdad. ?Quieres obligarme a morir? Desmont¨¦ a Tadeo en rueda de prensa, ni ¨¦l ni familia ¨¢lvarez me perdonar¨¢n. ?Me matar¨¤n si no me voy! Natalie actu¨® con calma. No simpatiza con alguieno June. -El callej¨®n sin salida tambi¨¦n es tu destino, yo te salv¨¦ de familia ¨¢lvarez, ya hice mi benevolencia, en cuanto a que quieras salir del pa¨ªs, le ruegas a Pisalo, Eres una persona inteligente, sabes lo que debes hacer. This belongs to N?velDrama.Org. Despu¨¦s de decir eso, Natalie se levant¨® y se fue. June no detuvo, al fin y al cabo, ya no estaba en condiciones de pactar con Natalie. De regreso al chalet, Natalie recibi¨® una mada de Leonardo. -Nu?o est¨¢ aqu¨ª. Natalie frunci¨® losbios. -?Cu¨¢ndo quieres verlo? -Ahora. -Voy contigo, ahora vuelvo al chalet, estar¨¦ all¨ª en unos veinte minutos. Tras unos segundos de silencio, Leonardo dijo en voz baja: -Vale, no hay prisa, t¨² conduce m¨¢s despacio. Cuando Natalie volvi¨® a Bah¨ªa de los Olmos, Leonardo ya estaba esperando en puerta, no quer¨ªa perder ni un segundo. Quer¨ªa ver a Nu?o ya. Cuando Leonardo subi¨® al coche, e condujo y dijo: -?D¨®nde est¨¢ Nu?o ahora? -En el Hospital psiqui¨¢trico Castle. Natalie encendi¨® el navegador y en menos de una hora estaban frente al Hospital psiqui¨¢trico Castle. El hospital envi¨® a alguien a recogerlos. Bajaron del coche y los siguieron hasta una casa aparte. -Se?or Ramos, Se?orita Lopez. Nu?o est¨¢ en s 201, pero tras elrgo vuelo, se encuentra en un estado mental extremadamente inestable. Se rienda esperar a que se estabilice para comunicarse con ¨¦l. Ser¨¢ m¨¢s efectivo. Natalie asinti¨®. -De acuerdo, gracias. Cuando el personal se fue. Natalie y Leonardo subieron al primer piso. El 201 estaba justo aldo de las escaleras. Vieron a Nu?o en s 201 a trav¨¦s de ventana. Ahora no parecia muy diferente al del video, ten¨ªa los ojos desenfocados, le c baba porisura de losbios y el pelo y ropa del cuerpo estaban hechos un desastre,o el de un tonto. Leonardo frunci¨® el ce?o, -?De verdad podemos saber algo desde ¨¦l? Despu¨¦s de observar a Nu?o por ventana durante un rato, Natalle susurro: ?Quieres hacerle alguna pregunta hoy? Leonardo guard¨® silencio un rato y dijo fr¨ªamente: -S?. Pidi¨® a enfermera que mara al m¨¦dico y le dijo con frialdad: -Tengo unas preguntas para ¨¦l. -Se?or Ramos, el paciente est¨¢ muy inestable en este momento y acaba de tener un ataque, no es aconsejable que lo interrogue ahora. Leonardo no dijo nada. S¨®lo sus ojos hdos miraban al m¨¦dico con una frialdad que lo envolv¨ªa. No pas¨® mucho tiempo hasta que el m¨¦dico no pudo aguantar m¨¢s y dijo: -Puedo permitirlo, pero debo estar presente cuando haga sus preguntas. -Abre puerta. Cap铆tulo 485 Capitulo 485 La puerta de s se abri¨®, y entraron Leonardo y Natalie, seguidos por el m¨¦dico y dos enfermeras. Nu?o se puso ramente nervioso al ver a tanta gente, retrocediendo mientras gritaba y mostraba resistencia. Leonardo le pregunt¨®, con voz g¨¦lida hasta m¨¦d. -Nu?o, el idente de coche de Le¨®n y Julia, ?est¨¢ rcionado contigo? Los nombres de Le¨®n y Julia parecieron estimr sus nervios, Nu?o grit¨® mientras agitabas manos asustados. -?Ah! ?Aah! ?Vete! ?Anda! Tengo miedo¡­ Sin simpat¨ªa en los ojos, Leonardo continu¨®: -?Por qu¨¦ te fuiste del pa¨ªs con tanta prisa despu¨¦s del idente de Le¨®n y Julia? ?Hiciste algo malo? -No¡­ Ah¡­Tengo miedo¡­ Nu?o empez¨® a golpearse cabeza contra pared, haciendo ruidos fuertes,o si no sintiera dolor. La cara del m¨¦dico cambi¨® y enseguida se adnt¨®, agarrando a Nu?o y diciendo. ?Trae el sedante! La enfermera inyect¨® un sedante a Nu?o en menos de un minuto. Los movimientos de Nu?o se fueron haciendo cada vez m¨¢s d¨¦biles, y pronto se qued¨® dormido con expresi¨®n tranqu. El m¨¦dico mir¨® a Leonardo y le dijo con voz grave: -Se?or Ramos, hoy no puede estimr m¨¢s a Nu?o. De lo contrario no s¨®lo no podr¨¢ saber nada de ¨¦l, sino que incluso podr¨ªa agravar su estado. Leonardo, con indiferencia, dijo: ¨C Vale, viglo. Yo volver¨¦ ma?ana. -Se?or Ramos, en el caso de Nu?o, se estima que tardar¨¢ alrededor de una semana en contrr su estado. Se rienda que regrese en una semana, o puede esperar nuestro aviso. Ante eso Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Puede ser m¨¢s pronto? No tengo paciencia para esperar tanto. El m¨¦dico dijo: -Es el tiempo m¨¢s r¨¢pido posible, y verdad, no puedo garantizar que Nu?o se estabilice en una semana. Natalie se adnt¨® y susurr¨®: ¨C Lo que ha dicho el m¨¦dico es cierto. Porque los enfermos mentales se pueden emocionar en cualquier momento, as¨ª que no se sabe cu¨¢ndo se estabilizar¨¢n. Leonardo frunci¨® losbios y dijo con frialdad: -Avisame inmediatamente si ocurre algo. -De acuerdo, se?or Ramos. Los dos salieron del asilo y Leonardo permaneci¨® en silencio en el camino. +15 BONUS Ahora hab¨ªan encontrado a Nu?o, y seg¨²n su rei¨®n de ahora, Leonardo estaba bastante seguro de que deb¨ªa de saber algo de lo que hab¨ªa pasado entonces. Pues, de lo contrario, no se habr¨ªa agitado tanto tras o¨ªr los nombres de Le¨®n y Julia. Ya se parec¨ªa a un tonto, y ser¨ªa muy dif¨ªcil pedirle respuestas. Natalie lo mir¨® y le dijo. ¨C No deber¨ªas tener demasiadas esperanzas en Nu?o. Ya ves su estado actual, puede que no sea capaz de volver a normalidad. This is from N?velDrama.Org. -Bueno, ya lo s¨¦. Tras un momento de silencio, Natalie dijo despacio. ¨C De hecho, aparte de preguntarle a Nu?o, alguien m¨¢s odiaba a tus t¨ªos por aquel entonces. Tu padre tambi¨¦n lo sabe muy bien. A lo mejor sabe algo. Leonardo dijo irritado. ¨C Mi padre no me ha hado nada se mis t¨ªos. Lo he intentado varias veces. -Puedes contarle lo del regreso de Nu?o. Leonardo volvi¨® cabeza hacia Natalie y le dijo: -?Est¨¢s sospechando de mi padre? Natalie respondi¨®: -ro, no me f¨ªo de nadie, y no sabemos qu¨¦ rencor se guardan. La mano de Leonardo que colgaba de su costado se tens¨®. Su mirada se torn¨® hoscamente fr¨ªa. ¨C ?Tienes raz¨®n! Quiz¨¢ deber¨ªa ir a tener una buena cha con mi padre. Cap铆tulo 486 Cap¨ªtulo 486 Los dos condujeron hasta mansi¨®n de familia Ramos Justo a tiempo para encontrarse con Ram¨®n, que iba a salir, Sorprendido al verlos, Ram¨®n escondi¨® inconscientemente lo que llevaba a espalda. Leonardo y Natalie vieron su movimiento, pero no lo impidieron. -Leo, ?a qu¨¦ vienes a mansi¨®n? Leonardo asinti¨® y le mir¨® con indiferencia. -Pap¨¢, hoy he venido a decirte que Nu?o, al que he mandado recoger, ya est¨¢ en el Hospital psiqui¨¢trico Castle. Las pups de Ram¨®n se entrecerraron y su sonrisa fue forzada, -?Tan pronto? -Bueno, si quieres verle, puedes ir alll. Ram¨®n asinti¨®, -Vale, ya s¨¦, luego tengo algo que hacer, as¨ª que noer¨¦ contigo. -Si se te ocurre alguien a quien los t¨ªos hayan ofendido en el pasado, no dudes en marme. Ram¨®n estaba a punto de har, y de repente vio que un coche de polic¨ªa se deten¨ªa dnte del chalet. Su rostro se volvi¨® serio. Dos polic¨ªas bajaron del coche y caminaron junto a ellos. -Se?or Ram¨®n, en rci¨®n con el idente de coche entre Le¨®n y Julia hace seis a?os, se han encontrado nuevas pruebas. Venga con nosotros a derar. La mirada de Leonardo era fr¨ªa, parec¨ªa que Tadeo empezaba a tomarle el pelo a Ram¨®n. ¨C Ram¨®n frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente. Se han encontrado nuevas pruebas del idente de coche This is from N?velDrama.Org. de mi hermano y cu?ada ?Por qu¨¦ quieren que vaya a derar? Yo estaba en el extranjero en el momento del idente. ?Este asunto no tiene nada que ver conmigo! -Usted es el hermano de v¨ªctima, tenemos algo que preguntarle. Venga con nosotros, por favor. Finalmente, fueron juntos aisar¨ªa. Ram¨®n sali¨® deisar¨ªa despu¨¦s de prestar deraci¨®n. Su rostro estaba evidentemente un poco tenso. Cuando vio a Leonardo y Natalie esperando dnte deisar¨ªa, frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ no se van todav¨ªa? Leonardo actu¨® con calma, -?Qu¨¦ pregunt¨® polic¨ªa? La cara de Ram¨®n se puso r¨ªgida, y luego dijo enfadado, -Leonardo, ?qu¨¦ actitud tienes? ?T¨² tambi¨¦n +15 BOKUS sospechas que tengo algo que ver con el idente de tus t¨ªos? -Yo s¨®lo creo ens pruebas, pero tuportamiento es realmente sospechoso, cada vez que te pregunto por mis t¨ªos, lo ocultaso si hubieras hecho algo malo. ¨C ?Yo no s¨¦ nada de este asunto! As¨ª que no me vuelvas a preguntar. Tras decir esto, Ram¨®n se march¨® enfadado. Mirando a su espalda, Natalie apret¨® losbios. Ahora mismo, mirada irritada de Ram¨®n era evidentemente de miedo. No se cre¨ªa que no supiera nada. Los dos volvieron al chalet, Natalie mir¨® a Leonardo y le dijo: -Creo que es mejor no tener demasiadas esperanzas en Nu?o. Seg¨²n elportamiento de Nu?o hoy, no parece que est¨¦ fingiendo. -Bueno, ahora se est¨¢ investigando el motivo de su locura. Y quiz¨¢ podamos encontrar al asesino siguiendo esta l¨ªnea. Natalie asinti¨®. -De acuerdo. Se levant¨®, y cuando estaba a punto de ir a cocinar, de repente son¨® el timbre de puerta. Justo cuando abri¨® puerta, Eugenia se arrodill¨® frente a los dos, -?Se?or Ramos, Se?orita L¨®pez, por favor, ?perdonen a familia S¨¢nchez! Natalie mir¨® tranqumente y dijo con voz fr¨ªa. ¨C Se?ora S¨¢nchez, no podemos permitimos su gran honor. Por favor, lev¨¢ntese. -Se?orita L¨®pez, P¨ªsalo hizo esto solo, y P¨ªsalo pag¨® el precio. Todav¨ªa est¨¢ en una cama de hospital, y lo que queda del dinero de P¨ªsalo se lo llev¨® perra June. Si no perdonan a familia S¨¢nchez, familia S¨¢nchez tendr¨¢ que quebrar¡­ Cap铆tulo 487 Cap¨ªtulo 487 Eugenia lloraba,o si Natalie y Leonardo no fueran razonables si no perdonaban a familia S¨¢nchez, Los ojos de Natalie se enfriaron, y cuando estaba a punto de har, de pronto, Leonardo dijo con frialdad: ¨C ?Se?ora S¨¢nchez, usted vino a rogarnos! Su marido fue a pedirle ayuda a Tadeo, ambas partes quieren ganarse el favor. Usted no piensa si tiene tanto poder. La expresi¨®n de Eugenia se congel¨® de sorpresa. ?C¨®mo lo sab¨ªa Leonardo? -?No perdonar¨¦ a familia S¨¢nchez! Y Tadeo no tiene capacidad para salvar a familia S¨¢nchez. ? Vete mientras a¨²n tengo paciencia! La voz de Leonardo era fr¨ªao el hielo. La frialdad le su desde nta de los ples. El cuerpo de Eugenia temba, incapaz de pronunciar ni una pbra. -?Bang! La puerta del chalet se cerr¨® ante sus ojos, pero no se atrevi¨® a volver a mar al timbre. Parec¨ªa que familia S¨¢nchez se acabar¨ªa de verdad. Despu¨¦s de que Leonardo renunciara al cargo de presidente del Grupo Ramos, todos pensaron que Leonardo era d¨¦bil, pero se olvidaron de que el Grupo Ramos se hab¨ªa desarrodo tantos a?os gracias a Leonardo. Aunque no fuera el presidente del Grupo Ramos, ?ser¨ªa tan f¨¢cilo astar a una hormiga llevar a quiebra a alguna des peque?as familias de Monteflor! Eugenia regres¨® a casa decepcionada, en cuanto entr¨® por puerta Hern¨¢ndez se abnz¨® sobre e, -?C¨®mo te fue? ?Leonardo ha perdonado a familia S¨¢nchez? -Liquida los fondos para derarse en quiebra. -Leonardo no quiere perdonarnos, Tadeo no quiere ayudarnos, y familia S¨¢nchez no tiene m¨¢s remedio que derarse en quiebra. Hern¨¢ndez, conmocionado, apret¨® los dientes y dijo: ¨C ?No! No me voy a rendir. Si consigo el chalet y la empresa de P¨ªsalo, ?todav¨ªa hay posibilidades de que el Grupo S¨¢nchez resucite! Al pensarlo, Hern¨¢ndez estaba siniestro. Como P¨ªsalo se neg¨® a entregarlos, ?no le culpar¨ªa por ser despiadado! Eugenia le mir¨®o si fuera tonto y dijo: -?Las cosas de P¨ªsalo, esa zorra June ses llev¨® todas! -?Qu¨¦? ?C¨®mo es posible? El beb¨¦ de June ha abortado. ?P¨ªsalo no pod¨ªa haberle dado el chalet y compa?¨ªa! +15 BONUS Eugenia se rio. Cuando estaba con P¨ªsalo, Pisalo le dio contrase?a de caja fuerte. E fue directamente a saca. Ahora est¨¢ en el avi¨®n hacia Estados Unidos, y aunque recuperemos, ser¨¢ demasiado tarde¡­ Sin inyi¨®n de capital en el d¨ªa, el Grupo S¨¢nchez se derrumbar¨ªao una ficha de domin¨®. Hern¨¢ndez cay¨® al suelo, incapaz deprender c¨®mo el Grupo S¨¢nchez iba a quiebra despu¨¦s de que P¨ªsalo intentara matar a Natalie. Al anochecer, noticia de quiebra del Grupo S¨¢nchez se extendi¨® por todo Monteflor. La primera rei¨®n de mayor¨ªa de gente fue de incredulidad. Antes, el Grupo S¨¢nchez estaba bien. C¨®mo de repente iba a quiebra. La gente se apresur¨® a preguntar, descubrieron que era porque hab¨ªa enfadado a Leonardo, y se sorprendieron. -Leonardo ya no es el presidente del Grupo Ramos, ?c¨®mo ha podido llevar a quiebra al Grupo S¨¢nchez? -Leonardo lleva tantos a?os contrndo el Grupo Ramos, que debe de haber formado su propia red de conexiones, y le resultar¨ªa f¨¢cil acabar con el Grupo S¨¢nchez. -El Grupo S¨¢nchez es tan est¨²pido que realmente se cree un tigre con los dientes arrancados y puede ser incriminado y amedrentado. Cuando Tadeo se enter¨® de quiebra del Grupo S¨¢nchez, tir¨® unas antig¨¹edades de rabia. Cuando Hern¨¢ndez le pidi¨® ayuda, ¨¦l quer¨ªa ayudar, pero se dio cuenta de que no podr¨ªa salvar al Grupo S¨¢nchez. Aunque inyectara dinero en el Grupo S¨¢nchez, ser¨ªa imposible que este recuperar¨ªa. En lugar de eso, se convertir¨ªa en un pozo sin fondo que habr¨ªa que llenar constantemente de dinero. Y el d¨ªa en que no pudiera permitirse llenarlo, el Grupo S¨¢nchez se hundir¨ªa igual que hoy. Al pensar que Leonardo pod¨ªa manipr el mundoercial despu¨¦s de salir del Grupo Ramos, Tadeo sinti¨® una crisis. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. ?Leonardo tiene que morir! Cap铆tulo 488 Cap¨ªtulo 488 Estaba pensando c¨®mo deshacerse de Leonardo, y alguien m¨® a puerta de su despacho. Ei secretario entr¨®, con el rostro un poco serio. Se?or Ramos, me acaban de informar de que Leonardo ha tra¨ªdo a Nu?o del extranjero y ?ya est¨¢ en el Hospital psiqui¨¢trico Castle! Cuando Natalie mencion¨® a Nu?o el otro d¨ªa, Tadeo pidi¨® a sus hombres que averiguaran d¨®nde estaba Nu?o, pero Leonardo lo encontr¨® primero. Cre¨ªa que Leonardo buscaba a Nu?o no para averiguar verdad de lo que hab¨ªa pasado entonces, sino para contrr a Nu?o, que no le dejaba encontrar prueba de que Ram¨®n hab¨ªa ordenado a Nu?o matar a sus padres. Pero Nu?o ni siquiera le importaba. ?Este cabr¨®n tambi¨¦n deber¨ªa pagar por lo que hizo.?> Manda a alguien a matar a Nu?o sin dejar rastro. El secretario baj¨® cabeza, ¡ª?S¨ª! Tadeo frunci¨® el ce?o al ver que ¨¦l a¨²n no se hab¨ªa marchado, -?Algo m¨¢s? ¡ª Asinti¨® ¨¦l. He investigado al se?or Gin¨¦s. No he encontrado nada, pero he hecho que alguien le tendiera una trampa. Las pruebas son suficientes para meter al se?or Gin¨¦s en c¨¢rcel. Tadeo se mof¨®. Hiciste un buen trabajo. Da esas cosas a polic¨ªa y emp¨²js cuando corresponda. No quiero verlo en el Grupo Ramos otra vez. Published by N?v''elD/rama.Org. -De acuerdo, se?or Ramos. Cuando el secretario se fue, Tadeo marc¨® un n¨²mero. -Jefe, Leonardo es ahora una distri¨®n para nuestros nes y quiero matarlo. Sin saber lo que dec¨ªa, cara de Tadeo se volvi¨® extremadamente seria al instante, y mano que apretaba el tel¨¦fono se tens¨® involuntariamente. -Me prometi¨® que se vengar¨ªa de mis padres, y yo acept¨¦ ser su subordinado. ? Ahora quiere incumplir su pbra? No contest¨® a Tadeo y directamente colg¨® el tel¨¦fono. Tadeo tir¨® el tel¨¦fono al suelo de un golpe, y panta se rompi¨® al instante. 1/2 +25 BONUS Obviamente, su intento de matar a Leonardo hab¨ªa sido vetado. Tadeo respir¨® hondo para calmarse. Ahora mismo a¨²n ten¨ªa que confiar en ¨¦l. Despu¨¦s de acabar con Ram¨®n y Leonardo, podr¨ªa contrr de verdad el Grupo Ramos. Entonces, poco a poco podr¨ªa salir de su control. Tras quiebra de familia S¨¢nchez, no pas¨® mucho tiempo antes de que familia ¨¢lvarez tambi¨¦n perdiera algunas cboraciones debido a una cadena financiera rota, lo que era casi quiebra. Estas dos familias, que anta?o estaban en su mejor momento y des que se esperaba que fuerans segundas mejores de Monteflor, ahora ni siquiera pod¨ªan ocupar el tercer puesto y estaban endeudadas. Cuando P¨ªsalo se enter¨® de que su caja fuerte hab¨ªa sido vaciada por June, sufri¨® un ataque y tuvo que depender de una criada paraer y beber. Como se neg¨® a darlepa?¨ªa y el chalet a Hern¨¢ndez cuando se los pidi¨®, Hern¨¢ndez le trataba mal y criada maltrataba a P¨ªsalo; su vida era miserable y muy penosa. Cuandos cosas terminaron con familia Sanchez y familia ¨¢lvarez, Natalie regres¨® a MY para seguir trabajando, y Leonardo regres¨® al Grupo Ramos. Llegaron noticias del hospital; el estado de Nu?o era cada vez m¨¢s estable y todo parec¨ªa ir bien. Sin embargo, s¨®lo dos d¨ªas despu¨¦s de que Leonardo regresara al Grupo Ramos, polic¨ªa se llev¨® al se?or Gin¨¦s. Pronto noticia de recaudaci¨®n ilegal de fondos del se?or Gin¨¦s se extendi¨® por todo Monteflor, y el Grupo Ramos volvi¨® a estar en el punto de mira. Leonardo pronto descubri¨® que fue destapada por Tadeo, y que supuesta recaudaci¨®n ilegal de fondos fue presumiblemente montada por Tadeo, y que Gin¨¦s era demasiado cobarde y cauteloso para teners agas de hacer algo as¨ª. Cap铆tulo 489 Cap¨ªtulo 489 Pensando en esto, Leonardo se dirigi¨® directamente a Tadeo. -?Hiciste t¨² lo que le pas¨® a Gin¨¦s? Aunque era una pregunta, el tono de Leonardo era de absoluta certeza. Su mirada g¨¦lida erao una flecha afda que se posaba sobre Tadeo, y temperatura en el despacho bajaba r¨¢pidamente. Tadeo sonri¨® y pregunt¨® provocativamente: -?Y qu¨¦ si fui yo? Si tienes pruebas, deber¨ªas ir ahora mismo aisar¨ªa en lugar de venir a mi despacho a interrogarme. Leonardo le mir¨® fr¨ªamente: Desde que eres presidente del Grupo Ramos, cotizaci¨®n des iones del Grupo Ramos ha ido cayendo. Si sigue as¨ª, jel Grupo Ramos se destruir¨¢ en tus manos tarde o temprano! Tadeo dijo fr¨ªamente: ¨C Leonardo, no tienes derecho a decirme eso. El Grupo Ramos es m¨ªo. Llevas unos a?os administrando el Grupo Ramos por m¨ª, ?y te crees el due?o del Grupo Ramos? -?No mereces estar en esta posici¨®n! -No te toca a ti juzgar si soy digno o no. Si eres lo bastante bueno, puedes ganarme en pr¨®xima carrera presidencial, pero con el 10% de tus iones y el 30% des de esa vieja, no tienes ninguna posibilidad. Leonardo se burl¨®, ¡ª?Tan seguro est¨¢s de que todos los dem¨¢s ionistas votar¨¢n por ti? Tadeo dijo textualmente: ¨D En ese momento, el hecho de que tus padres mataron a los m¨ªos se difundir¨¢ por todass calles. ?Crees que alg¨²n ionista te seguir¨¢ votando? Si el presidente del Grupo Ramos llegara a cima pisando los cad¨¢veres de sus t¨ªos, ser¨ªa boicoteado por todos, ?no? Leonardo no dijo nada m¨¢s, se dio vuelta y se march¨®. En lugar de volver a su despacho, se dirigi¨® aisar¨ªa. Gin¨¦s, tras ser encerrado en s de interrogatorios y ser interrogado varias veces por polic¨ªa, finalmenteprendi¨® que hab¨ªa sido incriminado por Tadeo. En cuanto vio a Leonardo, se puso nervioso. -Se?or Ramos, fui acusado injustamente. ?Tadeo me tendi¨® una trampa! Me 1/2 +25 B?NUS odia por haber unido fuerzas con los ionistas para obligarlo a aceptar que usted regresara al Grupo Ramos. ?As¨ª que se le ocurri¨® este malvado n para inculparme! ?Ay¨²deme! Hice todo por usted. Leonardo le mir¨® inexpresivo y dijo fr¨ªamente: por m¨ª Se?or Gin¨¦s, lo hiciste por ti, no Gin¨¦s neg¨®: Se?or Ramos, ?qu¨¦ quiere decir con eso? Ya que no entiendes, no hay necesidad de que sigamos hando. Leonardo se levant¨® y se fue. Gin¨¦s se asust¨® y se apresur¨® a decir: Se?or Ramos, lo inculp¨¦ por impulso. Si usted puede salvarme, a partir de ahora le admirar¨¦ y nunca le traicionar¨¦. -?En serio? Leonardo se mostr¨® un poco esc¨¦ptico. Published by N?v''elD/rama.Org. -S¨ª, se lo prometo. Se?or Ramos, justed es el ¨²nico que puede salvarme ahora! Leonardo guard¨® silencio durante unos segundos,o si reflexionara sobre credibilidad des pbras de Gin¨¦s. Al cabo de dos minutos, Leonardo mir¨® al se?or Gin¨¦s y dijo: ¡ªNo salvar¨¦ a un in¨²til. El coraz¨®n de Gin¨¦st¨ªa cada vez m¨¢s r¨¢pido yprendi¨® que Leonardo le hab¨ªa le¨ªdo mente desde el principio. Pero ahora nadie pod¨ªa salvarle excepto Leonardo. Apret¨® los dientes y dijo en voz baja: -Se?or Ramos, he anotado algunas des decisiones irracionales que ha tomado Tadeo estos d¨ªas, as¨ªo a qu¨¦ jefes de empresa se ha acercado en privado. Si me saca de aqu¨ª, puedo darles notas. Leonardo se rio,o burl¨¢ndose de su despreocupaci¨®n. -?Crees que no puedo enterarme de estas cosas? El rostro de Gin¨¦s se puso r¨ªgido, y luego,o si se hubiera decidido, apret¨® los dientes y dijo: -?Hay una cosa m¨¢s que definitivamente no podr¨¢ averiguar! -?Qu¨¦? Cap铆tulo 490 Cap¨ªtulo 490 Gin¨¦s se rio, Se?or Ramos, si se lo digo ahora, ?me sacar¨¢? Leonardo hizo una mueca, Ser¨¢ mejor que no me est¨¦s mintiendo, ?Puedo sacarte y puedo volver a meterte! Los p¨¢rpados de Gin¨¦s se agitaron; una frialdad punzante brot¨® ens ntas de sus pies y su cuerpo tembl¨® involuntariamente, Sab¨ªa muy bien que Leonardo era fiel a su pbra. Se?or Ramos, no se preocupe. Le prometo que no se arrepentir¨¢ de haberme sacado de aqu¨ª. Ellos llegaron a un acuerdo y Leonardo se fue con el abogado. Al salir deisar¨ªa, el abogado frunci¨® el ce?o y dijo: -Se?or Ramos, los delitos econ¨®micos pueden ser graves o no, recaudaci¨®n ilegal de fondos del se?or Gin¨¦s ascendi¨® a m¨¢s de 15 millones de dres, lo que se considera una cantidad muy grande de dinero, y probablemente sea muy dif¨ªcil que usted pueda salvarlo de ello. Leonardo dijo tranqumente: encargar¨¦ del resto. ¨C Lo s¨¦, solo tienes que hacer tu trabajo. Yo me Cuando el abogado se fue, Leonardo marc¨® el n¨²mero de Carlos. -Investiga el asunto de recaudaci¨®n ilegal de fondos de Gin¨¦s. Necesito saber los detalles, ?encuentra manera de sacarlo! Si encuentras pruebas que demuestren que Tadeo lo hizo, d¨¢ss directamente a polic¨ªa. Tras dar ¨®rdenes sobre este asunto, Leonardo se march¨®. Al volver al chalet, Leonardo se sorprendi¨® al ver seis tos y una sopa en mesa. -?Has salido pronto del trabajo hoy? Natalie puso los tos en mesa, sonri¨® y dijo: ¨C No, es Luc¨ªa que hace poco termin¨® de filmar y va a venir. ¨²ltimamente siguen los paparazzi, no le convieneer afuera, as¨ª que ped¨ª los tos en el restaurante y los mand¨® directamente. -?D¨®nde est¨¢? Leonardo conoc¨ªa a Luc¨ªa. Emiliano casi se hab¨ªa peleado con familia por e, pero por alguna raz¨®n, Emiliano no volvi¨® a menciona. Natalie frunci¨® losbios y, mirando a Leonardo, dijo: para invitarle a cenar. Se fue a casa de Bryan Mientras haba, Natalie hab¨ªa estado observando expresi¨®n de Leonardo. Al verlo fruncir el ce?o, se apresur¨® a decir: ¨C Quer¨ªa negarme, pero es su cumplea?os, as¨ª que, si no te gusta, vamos a Leonardo dijo, -No hace falta. ¨¦l tambi¨¦n quer¨ªa har con Bryan. Le pidi¨® a Carlos que le diera a Bryans series y pel¨ªcs ens que hab¨ªa invertido para que eligiera. Las rechaz¨® todas, obviamente no quer¨ªa permitir que le devolviera el favor que le hab¨ªa hecho Natalie. Pero este favor, lo quiera o no, Leonardo est¨¢ decidido a devolverselo, Natalie se sinti¨® aliviada al ver que no estaba enfadado, y quer¨ªacerlo despu¨¦s de Bryan se marcharan. Poco despu¨¦s, Luc¨ªa y Bryan entraron juntos en el chalet. Luc¨ªa y Bryan han trabajado juntos en varias series recientes y han tenido mucho de qu¨¦ har, y ahora eran buenos amigos. Natalie present¨® Luc¨ªa a Leonardo y se sentaron aer. El ambiente no era especialmente inc¨®modo porque Luc¨ªa estaba all¨ª. This belongs to N?velDrama.Org. E habl¨® de nueva serie con Bryan, y luego brome¨®: -?Cu¨¢ndo quieres unirte al rodaje ahora que te han quitado escay? Al director se le est¨¢ acabando paciencia esper¨¢ndote. ?En qu¨¦ serie te lesionaste? Recuerdo haber le¨ªdo el guion de tu pel¨ªc, pero parece que no hab¨ªa ninguna escena en la que tuvieras que ahorcarte. Bryan baj¨® los ojos: -Se me a?adi¨®. -No s¨¦ qu¨¦ decir, pero me parece una buena idea. Nadie not¨® que cuando Luc¨ªa hizo esa pregunta, mano de Leonardo sobre los palillos se tens¨® inconscientemente. Duranteida, Natalie y Leonardo no haron mucho, a excepci¨®n de Luc¨ªa y Bryan que haban de nueva serie que estaban a punto de rodar. Bryan de vez en cuando miraba a Natalie, quien¨ªa en silencio con cabeza gacha escuch¨¢ndolos. De vez en cuando le ofrec¨ªaida a Leonardo. Estaba decepcionado y sent¨ªa dolor en el coraz¨®n. 2/3 Quer¨ªa que e fuera feliz, pero el indicado para darle felicidad no era ¨¦l. Cuando termin¨® deer, se levant¨® para despedirse. Al salir del chalet, una voz hda le lleg¨® de repente por detr¨¢s. Cap铆tulo 491 Cap¨ªtulo 491 -Se?or Guzm¨¢n, tengo algo que decirte. Bryan se dio vuelta, sin miedo a los g¨¦lidos ojos de Leonardo. -Se?or Ramos, ?qu¨¦ quieres decir? Leonardo se par¨® frente a ¨¦l y baj¨® voz, -Te agradezco mucho que le hayas salvado vida a Natalie, y espero que aceptes mi agradecimiento. Bryan rio, con sarcasmo en los ojos, -Se?or Ramos, ?te refieres a los guiones? Leonardo frunci¨® el ce?o y su voz se enfri¨®, -Se?or Guzm¨¢n, si quieres dinero, est¨¢ bien. Ante eso Bryan hizo una mueca y dijo, Se?or Ramos, no necesito de tu ¨D agradecimiento, y por favor no me insultes con dinero y series. ?Salv¨¦ a Natalie por voluntad propia y nunca quise nada a cambio! Leonardo estaba a punto de har cuando voz de Natalie lleg¨® desde detr¨¢s de ¨¦l, ¨CLeo, ?de qu¨¦ est¨¢n hando? Mientras haba, Natalie ya se hab¨ªa acercado a los dos, sus ojos estaban desconcertados. Leonardo malinterpret¨® su rci¨®n con Bryan; e sab¨ªa que siempre le hab¨ªa ca¨ªdo mal Bryan. Bryan sonri¨®, -Nada, tengo una nueva serie en que el Grupo Ramos ha invertido, y el se?or Ramos me ha preguntado si estar¨ªa interesado en actuar en e. -?De verdad? Natalie estaba esc¨¦ptica. ?Le estaba ofreciendo Leonardo trabajo a Bryan? -Bueno, hace fr¨ªo afuera; ustedes vuelvan a casa, no tienen que despedirme. Con eso, Bryan dio vuelta y se fue. Leonardo mir¨® fijamente a espalda, sin saber lo que estaba pensando. Natalie lo tom¨® del brazo y le susurr¨® al o¨ªdo: -Leo, somos amigos, no lo molestes. Leonardo asinti¨®: Vale. Su actitud hizo que Natalie se sintiera incr¨¦d; sus ojos se abrieron *75*** inconscientemente. Voda ?Qu¨¦ te pasa? ?Por qu¨¦ me miras as¨ª? Natalie neg¨® con cabeza, Es que estoy un poco sorprendida, antes te enojabas cuando mencionaba a Bryan. Leonardo mir¨® y le dijo seriamente, Eso es porque antes no entend¨ªa tus sentimientos; ahora s¨¦ que te gusto y que no te importan otros hombres. Natalie se sonroj¨® y luego sonri¨®. Muy bien. Natalie, te apreciar¨¦ en el futuro y no volver¨¦ a ponerte triste. Natalie frunci¨® losbios y dijo enfadada: m¨¢s para permanecer a tudo. Si no me aprecias, no me confiar¨¦ Leonardo le cogi¨® mano con fuerza: Te prometo. Luc¨ªa sali¨® del chalet a toda prisa. -Natalie, me surgi¨® algo y no volver¨¦ esta noche. Natalie se sorprendi¨®, ¨C Pero no te he dado tu regalo de cumplea?os.Published by N?v''elD/rama.Org. Le pedir¨¦ a Martina que venga a recogerlo ma?ana. Y Luc¨ªa se march¨® a toda prisa. Natalie frunci¨® el ce?o, un poco preocupada; qu¨¦ cosa ten¨ªa que Luc¨ªa se marchara con tanta prisa tan tarde, -Leo, ?puedes pedirle a alguien que siga a Luc¨ªa para ver ad¨®nde va? Estoy un poco preocupada por e. Leonardo mir¨® y sonri¨®, Va a buscar a Emiliano, no va a pasar nada; no te preocupes. Natalie se qued¨® hda, -Ya no est¨¢n en contacto, ?no? Cap铆tulo 492 Cap¨ªtulo 492 -Es entre ellos, no te preocupes. Natalie frunci¨® losbios y asinti¨®, -De acuerdo. En el chalet, cuando Natalie quer¨ªa proponerle ver una pelic juntos, son¨® el tel¨¦fono de Leonardo. Justo cuando contest¨®, una voz de p¨¢nico: -Se?or Ramos, algo le ha sucedido a Nu?o, ?puede venir de inmediato? Una hora despu¨¦s, llegaron al psiqui¨¢trico. Al ver a Nu?o, con los ojos cerrados con fuerza y el rostro p¨¢lido, Leonardo dijo con indiferencia: - ?Qu¨¦ ha pasado? La enfermera se estremeci¨® ante su fr¨ªa mirada, -Se?or¡­ Se?or Ramos, su padre vino a visitar a Nu?o esta tarde. Luego, por noche, cuando fuimos a marle para cenar, lo encontramos inconsciente¡­ ¤³ Leonardo frunci¨® el ce?o. -?Cu¨¢l es el estado actual de Nu?o? -Le inyectaron una neurotoxina, y aunque lo rescatamos a tiempo, podr¨ªa convertirse en un vegetal y no despertar nunca¡­ De hecho, aunque Nu?o estuviera despierto, ser¨ªa imposible que respondiera a Leonardo, pero enfermera no se atrevi¨® a decirlo dnte de Leonardo. -Lo s¨¦, hagan todo lo posible por salvarlo. Al salir de s de Nu?o, Natalie volvi¨® cabeza hacia ¨¦l y le dijo: -?Vamos a mansi¨®n? Los ojos de Leonardo se agrandaron, -?S¨ª! As nueve de noche llegaron a mansi¨®n. Ram¨®n segu¨ªa en su estudio ocup¨¢ndose de su trabajo. Al saber que Leonardo y Natalie vinieron, frunci¨® el ce?o y sali¨® del estudio. -Leo, ?qu¨¦ hacen aqu¨ª? Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, y dijo: -?Visitaste a Nu?o esta tarde? Ram¨®n asinti¨®, -S¨ª, aunque me traicion¨®, trabaj¨® para m¨ª m¨¢s de diez a?os, ?no puedo verle? -Poco despu¨¦s de que te fueras, a Nu?o le pas¨® algo. 15 BONUS This belongs to N?velDrama.Org. Mientras haba, Leonardo no perd¨ªa de vista elportamiento de Ram¨®n. Se le ocurri¨® algo y dijo enfadado: -?Est¨¢s sospechando de m¨ª? -T¨² fuiste el ¨²nico que fue a ver a Nu?o en este ¨²ltimo tiempo, y se qued¨® ena poco despu¨¦s de que te fueras, ?c¨®mo explicas esto? La cara de Ram¨®n se puso azul de ira y apret¨® los dientes, -Es tonto, es normal que de repente se quede ena. ?Tambi¨¦n es culpa mia? ¨CSi de verdad le hiciste algo a Nu?o, ser¨¢ mejor que me lo digas ahora, ya he mado a polic¨ªa. Si encuentran pruebas, seguro que vas a c¨¢rcel. Ram¨®n apret¨® los dientes y dijo sin miedo: -Yo no he hecho nada. ?De qu¨¦ tengo miedo? Leonardo le mir¨® a los ojos un momento antes de apartar mirada. Ram¨®n se enfad¨® mucho al ver c¨®mo le mirabao a un delincuente: -Si no tienes nada m¨¢s, vete. ? La pr¨®xima vez no me vengas sin pruebas para este tipo de cosas! Ram¨®n se march¨® enfadado. Despu¨¦s de que se hiciera el silencio en el sal¨®n, Leonardo y Natalie tambi¨¦n salieron de mansi¨®n. Despu¨¦s de salir de mansi¨®n, Natalie mir¨® a Leonardo, -?Crees que minti¨®? Leonardo dijo con voz grave, -No lo creo. No estaba asustado en absoluto. Debe haber alguien m¨¢s que quiera hacer da?o a Nu?o. -Pero t¨² has mandado a alguien a vigr a Nu?o, ?no? Yo ¨²ltimamente nadie m¨¢s que tu padre visita a Nu?o, creo que sigue siendo el m¨¢s sospechoso. Adem¨¢s, Ram¨®n estaba muy a defensiva con ellos; deb¨ªa tener secretos que ocultarles. Cap铆tulo 493 Capitulo 493 Leonardo baj¨® los ojos y su voz se volvi¨® fria, -Si no es ¨¦t, los ¨²nicos sospechosos son los empleados del Hospital psiqui¨¢trico Castle. -?Quieres ponerte en contacto con el hospital para preguntar? -No, si mo, podria alertar al asesino; esta vez no lo ha conseguido, vendr¨¢ otro d¨ªa, tendremos que ser pacientes y esperar. -Bueno, a Nu?o casi lo matan incluso en el psiqui¨¢trico. T¨² tambi¨¦n deber¨ªas tener m¨¢s cuidado. Leonardo asinti¨®, su agarre al vnte se tens¨® involuntariamente, -Bueno, no me voy a poner en peligro. Al otrodo, en el despacho del presidente del Grupo Ramos. -Se?or Ramos, se ha descubierto que los nuestros inyectaron una neurotoxina a Nu?o, pero ahora sospechan de Ram¨®n, a¨²n no de nosotros. Tadeo se mof¨®, -?Para qu¨¦ fue Ram¨®n a Nu?o? -He o¨ªdo que se fue despu¨¦s de har un rato con Nu?o en s. -Ya lo s¨¦, supongo que Leonardo se centrar¨¢ en Nu?o mientras tanto. Que busque oportunidad de volver a hacerlo. -?S¨ª! Los d¨ªas siguientes fueron tranquilos. Leonardo volvi¨® al Grupo Ramos, Tadeo le dio un despacho e invit¨® a Leonardo a todass reuniones, pero siempre ignor¨® deliberadamente opini¨®n de Leonardo a Era obvio para cualquier miembro del consejo que Tadeo estaba contra Leonardo. Tras otra reuni¨®n, cuando Leonardo regres¨® a su despacho, un ionista se le acerc¨®. -Se?or Ramos, siempre le he apoyado, pero ¨²ltimamente elportamiento de Tadeo ha sido tan discreto que no lo soporto. Tadeo sonri¨® y pregunt¨®: -?Oh, se?or Jim, si no puedes soportarlo, dona tus ojos a los necesitados! El rostro de Jim palideci¨®, y mir¨® a Tadeo sorprendido mientras entraba. -Se?or¡­Se?or Ramos, ?qu¨¦ hace usted aqui¡­? Tadeo se mof¨®: -Si no he venido. ?c¨®mo s¨¦ que tiene tantas quejas contra mi? Para ti, ?Leo es el presidente del Grupo Ramos? Tu mas mi nombre directamente. All rights ? N?velDrama.Org. Jim dijo temeroso: -Se?or Ramos¡­ No me malinterprete, yo s¨®lo¡­ Justo ahora¡­ -?Largo! La sonrisa de Tadeo se retir¨®, y su aura se volvi¨® g¨¦lida. Jim se sobresalt¨® y sali¨® corriendo. +15 BONUS Tadeo enarc¨® una ceja y se sent¨® frente a Leonardo. -Leo, has hecho un trabajo bastante buenoo presidente estos ¨²ltimos a?os. Parece que esos ionistas siguen inmersos en ¨¦poca en que t¨² eras el presidente: se niegan a aceptar realidad, y no me tratano presidente. Leonardo le mir¨® con frialdad, -?Qu¨¦ quieres? -ro, Gin¨¦s me ha ofendido, y quiero darle una li¨®n. No es buena idea que intervengas, ?verdad? -Me da igual el rencor que le tengas, pero cotizaci¨®n de iones del Grupo Ramos sigue bajando. No voy a permitir que nadie perjudique los intereses del Grupo Ramos. Tadeo se mof¨®: -No esperaba que te importara el Grupo Ramos, pero por mucho que hagas, el Grupo Ramos no puede volver a ti. Aunque se arruinara, no dejar¨ªa que Leonardo volviera a ser presidente del Grupo Ramos. -?Has terminado? Puedes irte. ¨C Leonardo lo expuls¨® con rostro inexpresivo. ? Tadeo apart¨® su sonrisa, su voz era adusta, -?No te metas en lo que no debes o seguro que morir¨¢s de forma dolorosa! Tras decir esto, Tadeo se dio vuelta y se march¨® directamente. Tras entrar en el ascensor, Tadeo dijo fr¨ªamente: -?Que venga Jim a mi despacho! Cap铆tulo 494 Capitulo 494 +15 BONUS Despu¨¦s de que Tadeo se fuera, Carlos entr¨® en el despacho de Leonardo. -Se?or Ramos, Tadeo m¨® a Jim a su despacho despu¨¦s de que se fuera. Leonardo se mostraba tranquilo, -No tienes de qu¨¦ preocuparte, ?C¨®mo le va a Enco? -Si todo va bien. Enco saldr¨¢ hoy. -Que alguien vigile dnte deisaria y que me lo traiga en cuanto salga. -?Bien! Pronto se hizo de noche y Enco fue llevado a Royal. Cuando vio a Leonardo, dijo emocionado: -Se?or Ramos, ?gracias por salvarme! Tadeo no puede seguir dirigiendo el Grupo Ramos. De lo contrario el Grupo Ramos quebrar¨¢ tarde o temprano. Leonardo no le hizo caso y lo mir¨® con indiferencia. ¡ªEnco, no quiero oir estas tonter¨ªas. Sabes muy bien por qu¨¦ te he salvado. Enco asinti¨® y le entreg¨® una memoria USB: -Tadeo ha estado transfiriendo dinero a esta cuenta todas las semanas desde que se convirti¨® en presidente del Grupo Ramos. En menos de un mes ya ha transferido diez millones de dres del Grupo Ramos. Leonardo se sorprendi¨®; su voz era fr¨ªao nieve. -Tienes pruebas, ?por qu¨¦ no fuiste a desenmascararlo? Enco, asustado y con una mirada penosa a Leonardo, dijo: -Se?or Ramos, yo quer¨ªa, pero Tadeo hac¨ªas cosas con un estilo vicioso. Su primer d¨ªa en el cargo nos advirti¨® que no nos meti¨¦ramos en triqui?us. Tengo miedo de desenmascararlo para que tome represalias contra m¨ª. Leonardo se mof¨®, -Le obligaste a aceptar que volviera al Grupo Ramos, ?no tienes miedo de su venganza? Enco apret¨® los dientes. -Lo hice por Grupo Ramos¡­ -?Ocultastes pruebas de su transferencia de activos del Grupo Ramos por el Grupo Ramos? Enco:¨C 15 BONUS Al ver que tenia miedo, Leonardo no hizo m¨¢s preguntas y dijo con voz fr¨ªa: -Ya puedes irte. -Se?or Ramos, tengo padres e hijos, que no se entere Tadeo de que le he dado esta prueba. Leonardo no dijo nada mientras Carlos, que estaba a undo, invitaba¡® a satir a Enco. -Se?or Ramos ?y ahora qu¨¦ hacemos? ¨CInvestiga esta cuenta. This belongs to N?velDrama.Org. Poco despu¨¦s, Carlos regres¨® al estudio preocupado y le entreg¨® un documento. -La investigu¨¦, esa cuenta pertenece a un grupo mercenario extranjero. Ese grupo mercenario tiene muy m reputaci¨®n. Si les dan dinero, har¨¢n cosas por ellos. En los ¨²ltimos dos a?os, han matado a muchos funcionarios extranjeros importantes y tambi¨¦n han sido buscados p¨²blicamente por Estados Unidos. ?Como se involucr¨® Tadeo con el grupo mercenario? -?Averigua lo que Tadeo ha estado haciendo en el extranjero en los ¨²ltimos a?os, lo antes posible! -De acuerdo, se?or Ramos. Despu¨¦s de leer informaci¨®n que le dio Carlos, Leonardo volvi¨® a Bah¨ªa de los Olmos. Justo despu¨¦s de cenar, Leonardo recibi¨® una mada de Carlos. -Se?or Ramos, he averiguado algo. Se lo paso enseguida. Carlos envi¨® los datos enseguida y, mientras Leonardo los hojeaba r¨¢pidamente, Natalie pregunt¨® sorprendida. -?Grupo mercenario de noche fr¨ªa? ?Por qu¨¦ de repente est¨¢s investigando a esta organizaci¨®n? Leonardo levant¨® cabeza para mira, -?Conoces el Grupo mercenario de noche fr¨ªa? Natalie reion¨® al instante; parec¨ªa cohibida mientras asent¨ªa con cabeza, -Lo conozco. Este grupo mercenario tiene m fama y mata gente indiscriminadamente. Lo he visto ens noticias internacionales. Este grupo mercenario est¨¢ en el extranjero, ?no? E no parec¨ªa estar mintiendo, Leonardo reprimi¨® sus dudas y dijo con indiferencia, -Tadeo est¨¢ rcionado con esta organizaci¨®n. Cap铆tulo 495 Capitulo 495 Natalie se sobresalto. -?Estuvo trabajando para esta organizaci¨®n todos esos a?os en el extranjero? Los ojos de Leonardo se hundieron; dijo friamente, -Bueno, y ahora el todav¨ªa tiene una conexi¨®n con ese grupo mercenario. El poder que construi en Montefior fue derribado, y tambi¨¦n fue este grupo mercenario quien lo ayud¨®. Natalie se quedo en silencio, sin saber lo que pensaba. -A¨²n tengo trabajo que hacer. Voy al estudio a trabajar. Si pasa algo, b¨²scame en el estudio. Leonardo asinti¨®, -De acuerdo. Tras decir eso, volvi¨® a bajar cabeza para seguir leyendo informaci¨®n del Grupo mercenario de noche fria. Published by N?v''elD/rama.Org. De vuelta en el estudio, el rostro de Natalie se volvi¨® g¨¦lido, y por fin supo por qu¨¦ Buitre le hab¨ªa tendido una trampa deliberadamente. Noche Fr¨ªa y Luna Llena eran dos organizaciones opuestas. Noche Fr¨ªa siempre quer¨ªa apoderarse de Luna Llena, as¨ª que coloc¨® a mucha gente dentro de Luna Llena, lo que hizo que muchas misiones fracasaran. La administraci¨®n de Luna Llena finalmente se dio cuenta de que hab¨ªa esp¨ªas y descubri¨® a docenas de esp¨ªas mercenarios, ?y los mat¨® a todos! El mejorpa?ero de Natalie, Perdiz, era uno de ellos. Natalie no cre¨ªa que Perdiz fuera una esp¨ªa e intent¨® salvarlo. Pero al final, fracas¨®, y desde entonces, Natalie no ha vuelto a abrir p¨¢gina web de Luna Llena en tres a?os. Si no fuera porque se divorci¨® de Leonardo, probablemente no habr¨ªa vuelto a entrar en Luna Llena en su vida. Parec¨ªa que no todos los esp¨ªas fueron encontrados aque vez. Despu¨¦s de todo, Buitre segu¨ªa escondido durante tanto tiempo. Natalie se sent¨ªa extra?a de que Noche Fr¨ªa, era una organizaci¨®n que nunca se preocupaba por vida de sus hombres y que ten¨ªa su base en el sudeste de Europa, ?por qu¨¦ ayudaba a Tadeo a luchar contras fuerzas de Leonardo? Para que Noche Fr¨ªa se aventurara a venir aqu¨ª, deb¨ªa de ser lucrativo y demasiado grandeo para que pudieran resistirse. La cara de Natalie se hundi¨® poco a poco al pensarlo. Si le contaba directamente a Leonardo sus sospechas, seguramente empezar¨ªa a sospechar de su identidad. Natalie baj¨® los ojos y pens¨® un momento antes de marcar un n¨²mero. ¨CRe¨²ne informaci¨®n sobre Noche Fr¨ªa y env¨ªas a Leonardo a una cuenta an¨®nima. Colgando el tel¨¦fono, Natalie se levant¨® y sali¨® del estudio. En ese momento, Leonardo ya termin¨® de leer lo que Carlos hab¨ªa averiguado, con el ce?io fruncido por Natalie se sent¨® a sudo y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ quieres hacer? -Tengo pruebas de que Tadeo transfiri¨® los activos del Grupo Ramos a Noche Fr¨ªa. Primero sacar¨¦ a Tadeo de posici¨®n de presidente del Grupo Ramos; de lo contrario, el Grupo Ramos ser¨¢ arrastrado por ¨¦l pronto. Natalie asinti¨®, -Bueno, tienes que llegar al fondo del idente de coche de los padres de Tadeo lo antes posible, de lo contrario Tadeo definitivamente no se rendir¨¢. Leonardo agudiz¨® mirada y dijo con voz fr¨ªa: -Ya he pedido a alguien que investigue raz¨®n por que Nu?o se volvi¨® loco, pronto tendr¨¦ los resultados. Al ver que estaba cansado, Natalie dijo lentamente: -Descansa hoy, han pasado muchas cosas en este periodo de tiempo, necesitas descansar bien. -S¨ª. En habitaci¨®n, Leonardo marc¨® el n¨²mero de Carlos y le dijo fr¨ªamente: -Re¨²nes pruebas del desfalco de Tadeo a los bienes del Grupo Ramos. Env¨ªa una copia en l¨ªnea y otra directamente a A ma?ana siguiente, cuando Tadeo lleg¨® al Grupo Ramos, se lo llev¨® polic¨ªa, y se extendi¨® el rumor de que el Grupo Ramos iba a quiebra. -Oh, Dios m¨ªo, los padres de Leonardo son asesinos, Tadeo malvers¨® dinero. ?El Grupo Ramos est¨¢ acabado! -Toda su familia es as¨ª. ?Ninguno de ellos es buena persona! -Qu¨¦ dram¨¢tica. ?La pelea familiar es realmente impresionante! Sin embargo, lo m¨¢s impactante es que Tadeo sali¨® por tarde. De vuelta al Grupo Ramos, lo primero que hizo Tadeo fue dirigirse a Leonardo. -Leonardo, ?qu¨¦ crees que me pasar¨¢ si entregas esas pruebas a polic¨ªa? Cap铆tulo 496 Cap¨ªtulo 496 Leonardo ignor¨® su provocaci¨®n y dijo con frialdad: ¨C?Has terminado? La cara de Tadeo se puso r¨ªgida. Luego, envalentonado, dijo: -Leonardo, aunque consigas m¨¢s pruebas, ?y qu¨¦? A m¨ª no me puedes hacer nada. Si pr¨®xima vez me tiendes una trampa, ?te dejar¨¦ ver c¨®mo el Grupo Ramos se va al garete! -No tienes ninguna oportunidad. ¨C -Bah¡­ Los ojos de Tadeo estaban llenos de desprecio y bu. Estaba a punto de seguir hando cuando de repente son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver el n¨²mero que aparec¨ªa en panta, se sobresalt¨®. La gente de Noche Fr¨ªa nunca se pon¨ªa en contacto con ¨¦l por mensajes de texto. ?Por qu¨¦ maban de repente? -?No contestas? Tadeo le mir¨® fr¨ªamente, se levant¨® y contest¨® mientras sal¨ªa por puerta. Sin saber lo que se dec¨ªa, Tadeo que se dirig¨ªa a puerta, de repente se qued¨® mirando a Leonardo con rabia, apretando los dientes, Leonardo, has sido t¨², ? no? ¨C Los hombres de Noche Fr¨ªa le dijeron que su ubicaci¨®n hab¨ªa sido descubierta por Leonardo, y que ya hab¨ªan perdido a mayor¨ªa de sus hombres porque polic¨ªa se hab¨ªa llevado a Tadeo, y ellos hab¨ªan sido descubiertos cuando fueron a rescatarlo. Leonardo se mostr¨® tranquilo y dijo: -Acaba de empezar. Tadeo sonri¨® fr¨ªamente, ¡ª?Vale, ya veremos! En su despacho, Tadeo le dijo fr¨ªamente a su secretario: -Ven aqu¨ª, tengo algo que decirte. Se acerc¨® a Tadeo, baj¨® cabeza y le dijo algo. La cara del secretario cambi¨® al instante. -Se?or Ramos, pero el jefe dijo que no hiciera nada ¨²ltimamente. Tadeo hizo una mueca, ¡ªEs que no me dejan hacerle nada a Leonardo. T¨² haz lo que yo te diga. ?Yo asumir¨¦ culpa de cualquier cosa que pase! Noche Fr¨ªa segu¨ªa intentando utilizarlo para conseguir reliquia familiar de This belongs to N?velDrama.Org. familia Ramos, y desde luego no le har¨ªan da?o hasta conseguirlo. Pero Tadeo no era est¨²pido, c¨®mo iba a ayudarles de verdad a encontrar esa cosa, cuando terminara su venganza, se ir¨ªa a vivir escondido, y si gente de Noche Fr¨ªa consegu¨ªa esa cosa o no, no tendr¨ªa nada que ver con ¨¦l, El secretario frunci¨® el ce?o, Se?or Ramos, creo que¡­ Antes de que pudiera terminar frase, fue interrumpido fr¨ªamente por Tadeo, -?Est¨¢s a mis ¨®rdenes o yo as tuyas? Si no puedes hacerlo, puedo buscar a otra persona. El asinti¨® con cabeza: Vale, lo hago ahora. Tadeo hizo un gesto irritado con mano y dijo fr¨ªamente: -Est¨¢ bien, vete. Por noche, cuando Natalie reci¨¦n sali¨® del trabajo, recibi¨® una mada de Leonardo. -Natalie, me enter¨¦ de que Nu?o tiene un hermano en el extranjero. Voy a salir del pa¨ªs. Volver¨¦ en una semana. Natalie frunci¨® el ce?o, -?No puedes recoger al hermano de Nu?o? -Dice que tiene algo que darme en persona y que no quiere volver. E se asust¨®, -Yo te pa?o. ¡ªNo, ahora mismo estoy pasando el control de seguridad, as¨ª que te dejo y te mo cuando aterrice el avi¨®n. Leonardo colg¨®. Natalie guard¨® el m¨®vil, ocultando sus preocupaciones, y condujo a Bah¨ªa de los Olmos. En el primer hospital de Monteflor. Antonia, en unidad de cuidados intensivos, abri¨® lentamente los ojos,s luces brintes sobre su cabeza hac¨ªan entrecerrar los ojos con iodidad. Una enfermera se dio cuenta de que ten¨ªa los ojos abiertos y fue a mar al m¨¦dico. Pronto, el m¨¦dico se acerc¨® para examinar su cuerpo. Cap铆tulo 497 Cap¨ªtulo 497 Tras el examen, el m¨¦dico sonri¨® y dijo: ¨CSe?ora Guerrero, es un mgro que se haya despertado. Voy a avisar inmediatamente al se?or Ramos. En menos de media hora, Natalie lleg¨® al hospital. Al ve, Antonia frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ t¨²? ?D¨®nde est¨¢ Leo? Necesito ver a Leo. Tengo algo que decirle Natalie mir¨® tranqumente, -Se ha ido al extranjero. Tardar¨¢ una semana en volver. -?Por qu¨¦ tarda tanto? ?Qu¨¦ es m¨¢s importante que yo me despierte? ?Ll¨¢malo ahora y dile que vuelva! Se fue a investigar el idente de los padres de Tadeo. Aunque sepa que est¨¢s despierta, no volver¨¢. La cara de Antonia se congel¨® y apret¨® los dientes, ¡ª?Ya s¨¦ verdad! Dile que vuelva inmediatamente. Natalie se sinti¨® un poco impotente, -Ahora est¨¢ en el avi¨®n. Aunque quieras que vuelva, tienes que esperar a que baje del avi¨®n. Al o¨ªr esto Antonia le dirigi¨® una mirada de descontento y le dijo enfadada, ¨C Ay¨²dame a levantarme, necesito ir al ba?o. -mo a cuidadora. Aunque ha vuelto con Leonardo, Natalie no quer¨ªacer a Antonia, que despreciaba. Y aunque hiciera todo lo posible, ser¨ªa en vano. Antonia apret¨® los dientes y dijo: ¡ªMati me cuidar¨¢ s, pero t¨² ni siquiera me ayudar¨¢s. Natalie le devolvi¨® mirada y dijo: -?Entonces mo a Matilda? ?A ver si quiere venir a cuidarte? ¨C ¡ª?T¨²! ?No s¨¦ qu¨¦ le gusta a Leo de ti! La cara de Antonia se torn¨® verde y ncao una paleta de colores. Natalie ignor¨® y fue a mar a cuidadora. Cuando Antonia volvi¨® a cama del hospital despu¨¦s de ir al ba?o, Natalie dijo con indiferencia: Como no hay nada m¨¢s, me voy. Antonia no dijo nada, ten¨ªa cara fr¨ªa. 15 BONUS A Natalie no le import¨® y le dijo al guardaespaldas de Leonardo que protegiera y se fue. Poco despu¨¦s de que Natalie se fuera, Ram¨®n se apresur¨® a ir al hospital. Al verlo, Antonia se mof¨®, ¨CRam¨®n, ?tienes el valor de venir? Ram¨®n frunci¨® el ce?o, ?Qu¨¦ quieres decir? -?C¨®mo que no lo sabes? ?Necesitas que yo se lo cuente a todo el mundo lo que hiciste en aquel a?o? El rostro de Ram¨®n se torn¨® extremadamente serio, apret¨® los dientes y mir¨¢nd fr¨ªamente, -No s¨¦ de qu¨¦ me has. ¡ªEse a?o en mansi¨®n, entraste en habitaci¨®n de Julia cuando no est¨¢bamos todos en casa e intentaste vi. Si no hubiera llegado Le¨®n, lo habr¨ªas conseguido. ?Me das asco! E pensaba que Ram¨®n s¨®lo estaba enamorado de Julia; no sab¨ªa que intentaba forzar a Julia. ?Hijo de puta! La cara de Ram¨®n palideci¨® de repente. ?No esperaba que lo que hab¨ªa ocultado durante tanto tiempo hubiera sido descubierto por Antonia! ¡ª?Qui¨¦n te cont¨® esto? Solo lo sab¨ªan tres personas adem¨¢s de ¨¦l: Le¨®n y Julia estaban muertos, Nu?o estaba enfermo y segu¨ªa en el psiqui¨¢trico. ?C¨®mo se enter¨® Antonia? Antonia se rio fr¨ªamente. ¡ª?ro que me lo dijo Tadeo! ?Acaso no fui a verlo en mitad de noche y casi me mataste? ¡ª¨¦l¡­ ?C¨®mo lo sab¨ªa? Tadeo s¨®lo ten¨ªa seis a?os. ?C¨®mo lo sab¨ªa? -?C¨®mo lo voy a saber? Si tanta curiosidad tienes, ?preg¨²ntaselo t¨² mismo! Cuando Antonia termin¨® de har, se hizo el silencio en s. Esto no debe saberse, Published by N?v''elD/rama.Org. Tras un momento de silencio, Ram¨®n dijo lentamente: de lo contrario no s¨®lo yo, sino tambi¨¦n Leo, nos veremos afectados. Antonia se burl¨®: -Cuando hiciste esto, ?por qu¨¦ no pensaste que afectar¨ªa a Leo? ?Me da asco cuando finges! Cap铆tulo 498 Cap¨ªtulo 498 -?T¨²! Ram¨®n mir¨® entre dientes apretados y dijo enfadado, ?Basta ya! Lo m¨¢s importante ahora mismo es explicarle a Tadeo que el idente no tiene nada que ver con nosotros. ?Ya haremos del resto luego! Antonia se mof¨®, -T¨² quieres explicar, Tadeo no quiere escuchar, Casi me mata, j No puedo perdonarle! -?Quieres romper familia? Los ojos de Antonia se enfriaron ante airada pregunta de Ram¨®n, -Ram¨®n, deber¨ªas preguntarle a Tadeo. Si no fuera por ¨¦l, ?nuestra vida no ser¨ªa un desastre ahora mismo! Ram¨®n apret¨® los dientes con rabia y levant¨® mano para abofetear a Antonia, pero no esperaba que Antonia no se amedrentara y le mirara con una fr¨ªa sonrisa. -P¨¦game. Si me pegas, contar¨¦ a prensas cosas que le hiciste a Julia. ?A ver si te sientes avergonzado! La mano de Ram¨®n se congel¨® en el aire y finalmente no cay¨®. -?Si oigo rumores, har¨¦ que te arrepientas! Se dio vuelta y sali¨® enfadado. Justo al abrir puerta de s, vio a Matilda en el umbral, y su rostro se volvi¨® g¨¦lido. -?Qu¨¦ has o¨ªdo? El cuero cabelludo de Matilda se entumeci¨® ante su mirada. Apresuradamente dio un paso atr¨¢s y neg¨® con cabeza, ¡ªSe?or Ramos, acabo de llegar. No he o¨ªdo nada. Al ver que e no parec¨ªa estar mintiendo, Ram¨®n no sigui¨® preguntando y se march¨®. Matilda se palp¨® el pecho asustado y respir¨® hondo mientras entraba en s. Al ver a Matilda, Antonia se sorprendi¨® y le dijo con una mirada fr¨ªa: ¡ªMati, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Desde que Matilda se qued¨® embarazada de Tadeo, actitud de Antonia hacia e se ha ido enfriando poco a poco. Tadeo y Leonardo eran opuestos. Aunque a Matilda le gustaba mucho Leonardo, HC BONUS despu¨¦s de dar a luz al hijo de Tadeo, in favorecer¨ªa definitivamente. Matilda sonri¨® y se sent¨® junto a cama del hospital -Se?ora Guerrero, he o¨ªdo que se ha despertado y he venido a veria. ?C¨®mo se encuentra? Estoy bien. Mati, est¨¢s prometida con Tadeo y embarazada de ¨¦l. No hace falta que vengas, descansa en tu casa, All rights ? N?velDrama.Org. Matilda sab¨ªa que Antonia quer¨ªa romper su rci¨®n, pero deb¨ªa apoyarse en e s¨ª quer¨ªa escapar de mano de Tadeo y seguir con Leonardo. -Se?ora Guerrero, he venido porque tengo algo que decirle -?Qu¨¦ es? En realidad no quiero tener este beb¨¦. Anton¨ªa se sorprendi¨® y frunci¨® el ce?o: -?Por qu¨¦? Matilda suspir¨®, con los ojos enrojecidos. -Se?ora Guerrero, usted no lo sabe, Tadeo, no me quiere. Desde que se convirti¨® en presidente del Grupo Ramos, me tiene prisionera en el chalet, y durante todo este tiempo, he estado intentando enviarle a Leo el mensaje. Quiero que sea presidente del Grupo Ramos. Matilda lo dijo sinceramente, pero Anton¨ªa no crey¨® y mir¨® con recelo. -Mati, ?te ha mandado Tadeo aqu¨ª para preguntarme? Matilda no ten¨ªa prisa por defenderse y susurr¨®: -Se?ora Guerrero, s¨¦ que ahora no me cree, pero pronto sabr¨¢ que no le miento. Tras decir esto, se levant¨®, mir¨® a Antonia y le dijo, -Tadeo ha mandado a alguien para que me cuide. No puedo ausentarme mucho tiempo, volver¨¦ a verte otro d¨ªa. Matilda sali¨® de s, se sec¨®s l¨¢grimas y estaba a punto de marcharse. Vio en el pasillo una figura familiar que se dirig¨ªa a toda prisa a unidad de hospitalizaci¨®n de enfrente. Le extra?¨® que Tina estuviera aqu¨ª. Matilda sigui¨® por curiosidad. Cap铆tulo 499 Cap¨ªtulo 499 Tina acudi¨® al hospital en cuanto se enter¨® de lesi¨®n por el rodaje de Bryan y no se dio cuenta de que Matilda segu¨ªa. Ai llegar a s, frunci¨® el ce?o al ver cara p¨¢lida de Bryan, con una gasa todav¨ªa enroda alrededor del brazo y sangre supurando. Al ve, tanto Bryano el agente Xico se sorprendieron un poco. -Tina, ?a qu¨¦ has venido? ¡ªTengo un pariente que trabaja en tu grupo, me dijo que estabas herido, as¨ª que pregunt¨¦ por el n¨²mero de s y vine a verte. Bryan sonri¨® y dijo: -Estoy bien, no es grave. Ma?ana podr¨¦ seguir filmando. Xico dijo enojado: El doctor dijo que necesitas descansar por lo menos un meso m¨ªnimo. Si no fuera pors antiguas lesiones en tu cuerpo, lo de hoy no hubiera sido¡­ Bryan le interrumpi¨®. -Xico, basta, es mi problema. Published by N?v''elD/rama.Org. Xico se puso contrariado, pero no dijo nada m¨¢s. Tina sab¨ªa lo que no le dejaba decir a Xico y no continu¨® conversaci¨®n, habl¨¢ndole de otra cosa. Cuando se dispon¨ªa a irse, Xico se levant¨® y dijo: -Se?orita Rojas, te pa?o. Matilda, que estaba afuera de puerta, se apresur¨® a esconderse en el pasillo seguro mientras Tina y Xico sal¨ªan. Se?orita Rojas, si puedes, me gustar¨ªa que le dijeras a se?orita L¨®pez sobre lesi¨®n de Bryan. Tina guard¨® silencio un momento antes de mirar a Xico y le dijo: ¡ª?Quieres que Natalie venga a ver a Bryan? Xico asinti¨® y bajando voz dijo: -Si no hubiera sido por salvar a se?orita L¨®pez, Bryan no estar¨ªa en tan mal estado ahora,s heridas del brazo siguen siendo insuperables. El doctor dijo que ten¨ªa quemaduras masivas en espalda. No se le pudo hacer una cirug¨ªa de reparaci¨®n de piel, y esas horribles quemaduras lo seguir¨ªan por el resto de su vida. ¡ª ¨¦l no quer¨ªa que Natalie lo supiera, y no tengo nada que hacer al respecto. 1/2 Tina se sinti¨® un poco impotente. Xico suspir¨® y dijo lentamente: ¨CNo quer¨ªa contarle esto a se?orita L¨®pez porque no pod¨ªa ofender al se?or Ramos y a familia Guzm¨¢n. Aunque Bryan no dijera nada, yo sab¨ªa que ¨¦l todav¨ªa quer¨ªa ver a se?orita L¨®pez. As¨ª que a¨²n quer¨ªa que se?orita L¨®pez lo supiera, aunque seao amiga. -Bien, se lo dir¨¦ a Natalie. -Gracias, Se?orita Rojas. Despu¨¦s de que Tina se fue, Xico volvi¨® a s. Matilda, escondida en el pasadizo seguro, se qued¨® en shock. Sab¨ªa que Natalie se hab¨ªa incendiado y casi hab¨ªa muerto quemada antes. Cuando los medios informaron que persona que salv¨® fue un bombero, no esperaba que se trataba de Bryan. Por lo que dijeron Tina y el hombre, parec¨ªa que Leonardo y familia de Bryan ten¨ªan algo que ver. Marc¨® el n¨²mero del investigador privado, ¡ª?Oye, investiga una cosa! Era mucho m¨¢s f¨¢cilprobars cosas despu¨¦s de conocer el resultado, cuando Matilda regres¨® al chalet, recibi¨® un mensaje del detective privado. Al ver que noticia de lesi¨®n de Bryan en horca coincid¨ªa con el d¨ªa en que prendieron fuego a Natalie y que tambi¨¦n hab¨ªa registros del tratamiento en el primer hospital de Imperial¨ªa, Matilda comprendi¨® lo que estaba pasando. Leonardo deb¨ªa de haber ocultado d¨¦liberadamente el incidente a Natalie por miedo a que afectara a su rci¨®n si se enteraba de que fue Bryan quien salv¨®. Al ver los escalofriantes registros del tratamiento de Bryan ys fotos de sus quemaduras, Matilda se burl¨®. ?Ahora ten¨ªa algo que romper¨ªa rci¨®n entre Leonardo y Natalie! Por otrodo, Tina sali¨® del hospital y se dirigi¨® a Bah¨ªa de los Olmos. Justo cuando lleg¨® a puerta del chalet, vio salir a Natalie. Tina se apresur¨® a saluda: ¡ªNatalie, tengo algo que decirte. Bryan, est¨¢ herido¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie interrumpi¨®. ¡ª?Leonardo ha desaparecido! Cap铆tulo 500 Cap¨ªtulo 500 -?Qu¨¦? Tina se qued¨® congda. Antes de que pudiera reionar, Natalie dijo con voz muy r¨¢pida: -Me voy al extranjero. Hasta que vuelva, cualquier decisi¨®n de empresa depende de ti. Al mismo tiempo, Natalie ya hab¨ªa abierto puerta para entrar en el coche, arrancarlo y baj¨® ventani para decir: -Si no puedes decidirte sobre algo, no dudes en enviarme un mensaje. Despu¨¦s de decir eso, Natalie se march¨® directamente. Condujo muy r¨¢pido y lleg¨® al aeropuerto en menos de media hora. Al bajar del coche, Carlos se acerc¨® y le entreg¨® el billete: -Se?orita L¨®pez, tengo que quedarme en Monteflor para hacer lo que me ha dicho el se?or Ramos, as¨ª que no puedo ir con usted. Natalie cogi¨® el billete y le dios ves del coche. Carlos quer¨ªa decir algo, pero Natalie ya hab¨ªa entrado en el aeropuerto. Tras cinco o seis horas de vuelo, el avi¨®n aterriz¨® por fin en el aeropuerto de capital de Francia. Natalie sali¨® del aeropuerto y se dirigi¨® directamente al Hotel Luna. El Hotel Luna era un hotel regentado por el fundador de Luna Llena. S¨®lo alojaba a gente de mafia y de liga mercenaria. Adem¨¢s de alojamiento yidas, tambi¨¦n ofrec¨ªa servicioso b¨²squeda de personas,praventa de armas e intercambio de informaci¨®n. Al entrar en el Hotel Luna, Natalie se dirigi¨® directamente a recepci¨®n. Sac¨® una tarjeta dorada que llevaba varios a?os sin usar y se entreg¨®, diciendo con indiferencia: -B¨²scame a alguien mado Leonardo. Natalie se qued¨® un rato sentada en recepci¨®n. Pronto le devolvi¨® tarjeta y le dijo al o¨ªdo: -Ahora est¨¢ en mansi¨®n de Ansen. En ese momento cara de Natalie se volvi¨® extremadamente fr¨ªa, Ansen era el jefe de una mafia local y s¨®lo se fijaba en el beneficio. Si era rentable lo har¨ªa, ofendiendo as¨ª a mucha gente. Pero al mismo tiempo tambi¨¦n hab¨ªa mucha gente que le segu¨ªa, y en Francia ten¨ªa fama de que no pod¨ªa molestar con ¨¦l. Leonardo vino a Francia a buscar a alguien, era imposible meterse con Ansen de repente, alguien debi¨® hacer alg¨²n tipo de trato con Ansen y Leonardo fue capturado por gente de Ansen. +15 BONUS El ¨²nico que odiaba a Leonardo y pod¨ªa hacer esto era Tadeo. Cogi¨® tarjeta y dijo con voz fr¨ªa: -Entendido. Al darse vuelta y a punto de marcharse, una ronca voz masculina sono detr¨¢s de e. -Iris, cu¨¢nto tiempo sin verte. Natalie se volvi¨®. El hombre que estaba de pie junto a su recepci¨®n ten¨ªa una cabeza de pelo rizado casta?o oscuro. Sus ojos eran tan azuleso ungo, tranquilos y profundos. Llevaba un conjunto de traje azul tesoro. Su edad era de unos cuarenta a?os. Mir¨® a Natalie con una sonrisa, y su mirada estaba llena de sorpresas. Natalie ven¨ªa al Hotel Luna de vez en cuando. Ellos eran amigos. Natalie dijo con calma: -Mate, a¨²n no te has jubdo. Mate sonri¨® y le dio un vaso de vodka, -?Tomamos una copa? Natalie declina, -No, tengo cosas que hacer. All rights ? N?velDrama.Org. -Si vas a ver a Ansen, quiz¨¢ pueda ayudarte. Sus dedos golpearon el vaso mientras haba. Natalie cogi¨® el vaso y se lo bebi¨® de un trago, diciendo: -Ahora puedes decir lo que quieras. Mate le sirvi¨® otro vaso, -No te preocupes. Hace tantos a?os que no nos vemos, hablemos primero. Natalie se impacient¨®: -Tengo una paciencia limitada. Si no me lo dices ahora, no es necesario que me lo digas despu¨¦s. -Bien, al tipo que buscas, le han ofrecido 2 millones de dres por su vida. Se lo llevaron los hombres de Ansen y probablemente ya est¨¦ muerto. Ante esas pbras los ojos de Natalie se llenaron incontrblemente de hostilidad y se dio vuelta para marcharse. Mate dijo detr¨¢s de e; -?No necesitasprar algunas armas? Natalie se dio vuelta y sac¨® monedas de oro con dibujos especiales ys puso sobre mesa. Mate guard¨®s monedas de oro y dirigi¨® una mirada al camarero que ten¨ªa aldo, que inmediatamente se adnt¨® y llev¨® a Natalie a armer¨ªa para que eligiera armas. Cap铆tulo 501 Cap¨ªtulo 501 Diez minutos despu¨¦s, Natalie sali¨® del Hotel Luna cargando una bolsa negra. Los hombres de Ansen estaban escondidos en los barrios bajos de esquina noreste de ciudad. Cada vez que el gobierno quer¨ªa tomar medidas contra mafia, utilizaban a los indigentes para amenazar al gobierno, as¨ª que, aunque el gobierno hab¨ªa enviado tropas para acabar con los hombres de Ansen en varias ocasiones, cada vez s¨®lo les her¨ªan en superficie. Para distinguir a mafia de los indigentes, todos los mafiosos llevan un tatuaje especial en el cuerpo, que sirveo su s¨ªmbolo. Natalie ha tratado antes con mafiosos y sab¨ªa distinguirlos con una s mirada. Cuando entr¨® en el territorio de los hombres de Ansen, dos de ellos apuntaron con sus armas y le dijeron fr¨ªamente: -?Qui¨¦n eres? Justo cuando termin¨® de har, Natalie se movi¨® de repente. Antes de que pudiera ver el movimiento de Natalie, sent¨ª un dolor agudo procedente de mi mu?eca y la pist cay¨® en su mano. 1 -Ll¨¦vame a ver a Ansen. La mirada fr¨ªa de Natalie les hizo temr, luego uno de ellos se mof¨®, -?Qui¨¦n eres? No mereces ver a nuestro jefe¡­ Una b le atraves¨® frente y cay¨® de bruces al suelo. Natalie expuls¨® el humo de boca del arma y sonri¨®: -Si no quieres morir, ll¨¦vame a verlo ahora mismo. El que quedaba tembl¨® de miedo y dijo: -Yo¡­ Yo te llevo¡­ Natalie fingi¨® no ver maldad en sus ojos y le sigui¨® al dentro. Pronto, llev¨® a un edificio residencial, al mismo tiempo, m¨¢s de diez mafiosos aparecieron ens escaleras superiores e inferiores. Todos ellos llevaban pists, y los agujeros negros de sus bocas apuntaban a Natalie,o si estuvieran listos para dispararle en cualquier momento. El hombre que iba en cabeza camin¨® r¨¢pidamente detr¨¢s de ellos y dijo en franc¨¦s que Natalie hab¨ªa matado a uno de sus miembros. +16 BONUS El lider del grupo dijo enfadado: Matenta! Al instante, el sonido de disparos resono por todo el edificio. Diez minutos despu¨¦s, el edificio estaba horrible, con cad¨¢veres por todo el suelo y sangre salpicada ens paredes llenas de agujeros de b. El ¨²nico mafioso superviviente miraba desesperado a Natalle y no dejaba de retroceder. Natalie se acerc¨® a ¨¦l pist en mano, cons cejas fr¨ªaso nieve, -?D¨®nde est¨¢ Ansen? El mafioso dijo temblorosamente una diri¨®n. Al instante, sus ojos se abrieron ferozmente, y muri¨® mirando espalda desvanecida de Natalie. Natalie mat¨® al mafioso en el camino mientras avanzaba hacia el campamento de Ansen, y de repente, oyo disparos m¨¢s adnte. Se escondi¨® para observar situaci¨®n y, cuando vio a figura que luchaba contra los hombres de Ansen, Natalie senz¨® hacia ¨¦l. Leonardo estaba cubierto de sangre y casi muerto. Tras descender del avi¨®n, subi¨® al coche y se sinti¨® extra?o. Despu¨¦s se dio cuenta de que el supuesto hermano de Nu?o era un mensaje falso de Tadeo para enga?arlo y hacer que mafia lo matara al llegar. Cuando el coche lleg¨® a su destino, Leonardo aprovech¨® oportunidad para coger pist del hombre que estaba a sudo y escapar. Sin embargo, ha demasiados mafiosos y ¨¦l no estaba familiarizado con el terreno. Por lo que tuvo que agarrar pist y defenderse mientras buscaba una oportunidad para escapar. El n¨²mero de mafiosos no disminu¨ªa, pero su resistencia se estaba agotando y ya hab¨ªa recibido dos disparos en el cuerpo. Cuando se dispar¨® ¨²ltima b, sus fuerzas llegaron por fin al l¨ªmite y cay¨® hacia el suelo. Sin embargo, lo que le esperaba no era muerte, sino un c¨¢lido abrazo, Un aroma familiar le envuelve al instante, y Leonardo abre los ojos sorprendidos al ver el rostro exquisitamente fr¨ªo de Natalie. -Bang¡­ Con disparos a su alrededor, sus ojos s¨®lo ten¨ªan espacio para e, s¨®lo para e.All rights ? N?velDrama.Org. Cap铆tulo 502 Cap¨ªtulo 502 +16 BONUS Natalie llev¨® a Leonardo a un edificio residencial y le entreg¨® una pist y un cuchillo, diciendo: -Me esperas aqu¨ª! Se dio vuelta para marcharse, pero Leonardo agarr¨® de mu?eca. -Voy contigo. -Ahora s¨®lo me retrasas. Prot¨¦gete. Leonardo: -¡­ ?Le cae mal? Natalie se gir¨® y se alej¨® r¨¢pidamente: pronto volvieron a sonar disparos hasta casi el amanecer. Se extendi¨® r¨¢pidamente noticia de muerte de los hombres de Ansen. Tadeo se despert¨® por una mada telef¨®nica y se rm¨®. Published by N?v''elD/rama.Org. Dos horas despu¨¦s, Tadeo estaba colgado en un chalet abandonado ens afueras de Monteflor, con heridas por toda cara y el cuerpo. Un dolor atroz recorr¨ªa todo su cuerpo, cara de Tadeo se retorc¨ªa de dolor y sus ojos se llenaban de miedo. -K¡­Se?or Kalor, todo ha sido culpa m¨ªa, nunca m¨¢s me atrever¨¦ a tomar cartas en el asunto. Le ruego que esta vez me perdone. La persona a que maba Kalor estaba sentado a unos metros justo dnte de ¨¦l. Llevaba una m¨¢scara dorada, un traje negro, sosten¨ªa un vaso de vino tinto en mano y un aura sombr¨ªa a su alrededor -La gente est¨²pida e inconsciente me molesta de verdad. Al o¨ªr esto, los hombres volvieron a golpear y patear a Tadeo hasta que gimi¨® y Kalor dijo lentamente: Chicos, su¨¦ltenlo. En cuanto soltarons cuerdas, Tadeo cay¨® directamente al suelo, sin fuerzas siquiera para levantarse y pedir clemencia. Kalor se levant¨® y camin¨® hacia ¨¦l y le levant¨® barbi con punta del zapato, -Miles de mis +15 BONUS hombres murieron por tu estupidez, y esta vez, los hombres de Ansen fueron asesinados y anexionados por otras mafias de noche a ma?ana. ?Tienes idea de los problemas que me has causado? -Yo¡­ S¨¦ que hice mal¡­ Se mot¨® Kalor. -?Hiciste mal? ?Crees que te perdonare? Tadeo, no tengas ilusiones. La cara de Tadeo se puso nca y trag¨® saliva inconscientemente, -Entonces¡­ Antes de que pudiera terminar frase, los hombres de Kalor le agarraron de repente mano izquierda, y con un cuchillo, pa?ado de un grito, le cortaron el pulgar me?ique izquierdo. Tadeo rod¨® por el suelo dolorido,s venas se le abultaron en frente y sud¨® fr¨ªo, -?Ah! ?Me duele mucho! ?Mi dedo! Se agarr¨® mano mientras sangre corr¨ªa por todas partes, con un aspecto horrible. Kalor le mir¨® friamente y le dijo despacio: -Esto es s¨®lo una peque?a li¨®n. Te ped¨ª que buscaras algo y ediste, pero me desobedeciste y te ped¨ª que no le hicieras nada a Leonardo. Si Leonardo no siguiera vivo, ahora ser¨ªas un cad¨¢ver. Tadeo contuvo el miedo y dijo: -Se?or Kalor¡­ ?Por qu¨¦¡­ ?Por qu¨¦ proteges a Leonardo? Kalor se mof¨®: -No mereces hacer esa pregunta. Te doy un mes, si no me das lo que quiero, puede ayudarte a ser presidente del Grupo Ramos, jo puedo hacerte perder todo en un instante! El cuerpo de Tadeo temba de miedo. No fue hasta que Kalor se march¨® con sus hombres que Tadeo respir¨® aliviado y se desmay¨®. -Se?or Kalor, cuando llegaron nuestros hombres, Iris y Leonardo hab¨ªan desaparecido; nadie sabe d¨®nde est¨¢n. Kalor sonri¨® y dijo con calma: -D¨¦jalos, de todas formas, volver¨¢n a Monteflor. -?S¨ª! Despu¨¦s de que Natalie matara e misma a Ansen, tom¨® a Leonardo y busc¨® un lugar donde recuperarse. Cap铆tulo 503 Capitulo 503 Medio mes despu¨¦s, Leonardo estaba casi recuperado y volvieron a casa. Durante este medio mes, familia Ramos hab¨ªa cambiado radicalmente. Al volver al chalet, Leonardo m¨® a Carlos. Al ver a Leonardo, Carlos dijo emocionado: -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez, ?por fin volvieron! Leonardo dijo fr¨ªamente, -?Qu¨¦ tal lo que te ped¨ª antes? Antes de salir del pa¨ªs, le pidi¨® a Carlos que reuniera pruebas de los cr¨ªmenes de Tadeo ys preparara para sacas a luz durante pr¨®xima campa?a presidencial para que Tadeo sintiera sensaci¨®n de caer del cielo al infierno. -Lo tengo todo preparado, pero en estos d¨ªas no estaban aqu¨ª; a su padre se to llevarono culpable del idente de Le¨®n y Julia hace seis a?os, y a su madre y a se?ora Ch¨¢vez ses llev¨® Tadeo ys retuvo en alg¨²n sitio. Llevo una semana averiguando y todav¨ªa no tengo nada. El rostro de Leonardo se volvi¨® extremadamente serio. Cuando Carlos se fue, Natalie mir¨® a Leonardo y le dijo: -Todav¨ªa no est¨¢s curado; descansa un rato, y voy a buscar a abu. Leonardo dijo con voz grave: -No, ya estoy casi recuperado, y pronto ser¨¢ eli¨®n presidencial del Grupo Ramos. Tengo que hacer los preparativos con anticipaci¨®n. Natalie frunci¨® losbios,-Vale, entonces tambi¨¦n tienes que cuidar tu salud y dejar algunas cosas a tu gente. -Vale. -Vuelvo a oficina; tengo algo que atender. Despu¨¦s de que Natalie se fue, Leonardo encontr¨® inmediatamente su tel¨¦fono m¨®vil de repuesto y envi¨® un mensaje de texto a Matilda. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Ahora Matilda viv¨ªa con Tadeo; tal vez sab¨ªa d¨®nde estaban Josefina y Antonia. Por otrodo, Matilda entr¨® en el s¨®tano del chalet de Tadeo llevando una caja deida. En el oscuro s¨®tano no hab¨ªa m¨¢s que dos simples camas de hierro y un retrete. +15 BONUS Josefina y Antonia, ambas con cadenas ens manos, miraban a Matilda sin expresi¨®n. Durante este tiempo, Matilda les tra¨ªaida. La primera vez que fueron retenidas aqu¨ª por Tadeo, Josefina y Antonia se hab¨ªan resistido, pero poco a poco ambas hab¨ªan dejado de forcejear, pero no sab¨ªa d¨®nde estaba ve secreta. Matilda les trajo el pan y verduras, y les dio un trozo de chocte a cada una, y le dijo al o¨ªdo: -Coman ustedes. Justo cuando terminaba de har, puerta del s¨®tano se abri¨® de repente, y Tadeo entr¨® desde fuera con dos de sus hombres. Se dirigi¨® directamente a Josefina y su gesto adusto sustituy¨® a amabilidad de anta?o: -Abu, ? d¨®nde est¨¢ ve secreta? Si no me lo dices, le har¨¦ algo a t¨ªa dnte de ti, ?no me culpes! Los hombres de Kalor han venido varias veces a insistir en el asunto, impacientes, y ¨²ltimamente se negaban a ayudarle a asegurar su posici¨®n en el Grupo Ramos. Kalor le echar¨ªa del puesto de presidente del Grupo Ramos si no le entregaba ve secreta. Josefina le mir¨® fr¨ªamente, -No s¨¦ qu¨¦ ve secreta es, y no he visto nunca, si no me crees, puedes mandar a alguien a buscar en Mansi¨®n de Armon¨ªa. Tadeo ya hab¨ªa hecho buscar varias veces en Mansi¨®n de Armon¨ªa y no hab¨ªa encontrado nada. Despu¨¦s de un momento de silencio, sonri¨®: -Abu, si me entregas ve secreta,s libero inmediatamente a ti y a t¨ªa, ?qu¨¦ te parece? Josefina dijo inexpresivamente: -Ya he dicho que no s¨¦ lo que es ve secreta. La sonrisa de Tadeo se enfri¨®; dio una patada al cuenco que conten¨ªa el pan y verduras, y dijo en tono adusto: -Parece que quieres ver morir a t¨ªa dnte de ti. Tras decir eso,nz¨® una mirada y los dos hombres que estaban detr¨¢s de ¨¦l se adntaron inmediatamente y empujaron a Antonia contra el suelo, La cara de Josefina cambi¨® finalmente: -Tadeo, ?qu¨¦ vas a hacer? Cap铆tulo 504 Cap¨ªtulo 504 Tadeo sonri¨® y mir¨® a Josefina, -Abu, deber¨ªas preguntarte, mientras digas d¨®nde est¨¢ ve secreta, podr¨¢s salvar a . ?Por qu¨¦ no quieres salva? Josefina tembl¨® de rabia y dijo: -Tadeo, ?de verdad quieres seguir delinquiendo? -No me importa el bien o el mal. Lo ¨²nico que s¨¦ es que a mis padres los mataron Antonia y Ram¨®n, ?y t¨² los has estado albergando durante a?os! -?El idente de tus padres no tuvo nada que ver con tus t¨ªos! -?C¨¢te! Tadeo hizo una mueca, casi no pod¨ªa contenerse. -Hasta ahora est¨¢s d¨¢ndoles cobijo. ?Mis padres no son tu hijo y tu nuera? ?No soy tu nieto? ?Por qu¨¦ eres tan parcial con el t¨ªo y su familia? Los ojos de Josefina se llenaron de decepci¨®n, y dijo fr¨ªamente: -?Nunca he favorecido a nadie! Quer¨ªa darte Mansi¨®n de Armon¨ªa y mitad des iones en mi mano, pero no te merec¨ªas esas cosas desde el momento en que me drogaste. 19007 Tadeo se mof¨®, -?No necesito tu caridad, puedo conseguir esas cosas por m¨ª mismo! Mir¨® a sus dos hombres, -Pueden empezar. Los dos hombres empezaron a desnudar a Antonia. Antonia se resisti¨® y grit¨®: -?Ah! ?Su¨¦ltenme! ?No me toquen! Viendo el aspecto forcejeando de Antonia, Tadeo se rio a carcajadas y tir¨® de Matilda, que estaba sonrojada, hacia puerta del s¨®tano. -Mati, v¨¢monos, me temo que tendr¨¢s pesadis si ves siguiente escena. El cuerpo de Matilda temba ligeramente, pensando que Tadeo era un loco. ?C¨®mo pod¨ªa hacerle algo as¨ª a Antonia? ?Y dnte de Josefina! Pronto ropa de Antonia era despojada y e grit¨® de agon¨ªa, mirando horrorizada a Josefina. -?Mam¨¢! Ay¨²dame. ?Qu¨¦ es esa ve secreta? ?D¨¢s! ?Por favor! Si no, ?me voy a morir! Josefina, temblorosa, mir¨® fijamente espalda de Tadeo y maldijo con rabia: ?Tadeo, eres un cabr¨®n! 1/3 This belongs to N?velDrama.Org. +15 BONUS -Abu, no deber¨ªas estar rega?¨¢ndome, ahora que se te antoja salvar o no salvar a t¨ªa. T¨² no quieres salva, ?c¨®mo puedes culparme a mi? Como si fuera v¨ªctima, Josefina lo se?al¨® y casi se desmayo de rabia. -?Abu, tienes que tomar una decisi¨®n cuanto antes; si no, ?puede que sea demasiado tarde! Josefina se mord¨ªa elbio inferior, y su rostro se volv¨ªapletamente gris. -?Bueno, digo yo! Con un gesto de mano de Tadeo, los dos hombres pararon. -La ve secreta estaba en Mansi¨®n de Armon¨ªa, bajo el tabl¨®n del tercer piso, debajo des estanter¨ªas del estudio. Tadeo m¨® inmediatamente a los hombres que segu¨ªan buscando en Mansi¨®n de Armon¨ªa y les orden¨® que encontraran ve secreta de inmediato. No se dio cuenta de que Matilda, que estaba en escalera, tambi¨¦n hab¨ªa enviado un mensaje cuando ¨¦l no se dio cuenta. Poco despu¨¦s, sus hombres dijeron que hab¨ªan encontrado una caja fuerte en miniatura, pero con contrase?a. -?Tr¨¢em inmediatamente! Quer¨ªa ver cu¨¢l era ve secreta que Kalor hab¨ªa estado buscando. Seg¨²n actitud de Kalor y Josefina, esa ve secreta deb¨ªa ser importante, y no se entregar¨ªa f¨¢cilmente hasta estar seguro de lo que era. Tadeo mir¨® a Josefina y le dijo: -Abu, ?para qu¨¦ sirve esa ve secreta? Josefina lo mir¨® fr¨ªamente, -Tanto te cost¨® encontrar ve secreta, ?pero no sabes para qu¨¦ sirve ve secreta? -Nunca supe que familia Ramos ten¨ªa, y adem¨¢s esta vez fue persona que me ayud¨® a recuperar el Grupo Ramos quien me habl¨® de e. No puedo darle ve secreta si es realmente importante, es de nosotros. Josefina desenmascar¨® directamente su mentira, -Quieres quedarte con ve secreta para verdad? 1. ti. ? Tadeo no se enfad¨® y sonri¨®: -De todas formas, no vivir¨¢s muchos a?os. En el futuro tendr¨¢s que 2/3: +15 BONUS darme ve secreta a m¨ª o a Leo. Ahora yo consegu¨ª unos a?os antes. ?C¨®mo puedes decir que me guardo para m¨ª? -?Est¨¢s so?ando, no te dar¨¦ ve secreta, aunque se destruya! Tadeo mir¨® a Josefina y se rio: -Pero ahora ve secreta est¨¢ en mis manos. Si no me dices para qu¨¦ usa, tendr¨¦ que reg a alguien. Cap铆tulo 505 Cap¨ªtulo 505 -?Como quieras! Aunque consiguiera ve secreta, no podr¨ªa abri sin Leonardo. Cuando Leonardo tenia un a?o, e y su marido ya han decidido que Leonardo heredara ve secreta. En ese momento, el Grupo Ramos estaba en manos de Le¨®n, y Tadeo iba a estar a cargo del Grupo Ramos, convirti¨¦ndose en el presidente del Grupo Ramos. Sin embargo, Le¨®n y Julia tuvieron un idente de coche, y Tadeo desapareci¨® repentinamente durante seis a?os. Ahora que Tadeo hab¨ªaetido un delito, e no le dejar¨ªa heredar ve secreta. Al ver tranquilidad de Josefina, Tadeo enarc¨® una ceja y dijo: -Si no me equivoco, esta ve secreta requiere un m¨¦todo especial para usa¡­ Josefina no quer¨ªa har m¨¢s con Tadeo. Tadeo dijo enfadado, -Abu, si no dices algo, mi t¨ªa va a¡­ -?Basta! Tadeo, esa ve secreta es que abre¡­ Antes de que pudiera terminar frase, el m¨®vil de Tadeo son¨® de repente. Al ver que era un hombre de Kalor, mano de Tadeo sobre el m¨®vil se tens¨® inconscientemente. Dijo arrogantemente. -Se?or Ramos, he o¨ªdo que tiene ve secreta. El se?or Kalor le ha pedido que env¨ªe ve secreta inmediatamente. La cara de Tadeo era sombr¨ªa, -?El se?or Kalor tiene a alguien vigil¨¢ndome? -Se?or Ramos, no pregunte lo que no debe preguntar, y no olvide c¨®mo se rompi¨® el dedo me?ique. Colg¨® el tel¨¦fono. Tadeo estaba furioso porque un perro de Kalor se atrev¨ªa a darle ¨®rdenes. Guard¨® el m¨®vil y mir¨® fr¨ªamente a Josefina: -?Cu¨¢l es contrase?a de caja fuerte? Josefina dijo unos n¨²meros sin expresi¨®n, Tadeo los anot¨® y se dio vuelta directamente. Sin embargo, sus dos hombres no se fueron, sino que continuaron rasgando ropa de Artor. *REANS La cara de Josefina palideci¨® al instante y se abnz¨® sobre espalda de Tadeo y le dijo erdadade; -0 Tadeo, ya te he dicho contrase?a, ?Por qu¨¦ no dejas a tu en paz? Tadeo apret¨® los dientes y dijo: Mat¨® a mis padres. Me digas o no d¨®nde est¨¢ ve secreta, nota perdonar¨¦. -?Cabr¨®n! Tadeo ignor¨® y se march¨®, Los gritos de Antonia hicieron que Josefina se desmayara de rabia, Tadeo esper¨® en el chalet una media hora hasta que sus hombres le entregaron caja fuerte. Tras recibir caja fuerte, Tadeo dijo con indiferencia: -Vale, ya pueden irse. Despu¨¦s de que sus hombres se fueran, inmediatamente introdujo contrase?a, -?Click! Abri¨® puerta de caja fuerte, y dentro hab¨ªa un cristal azul. Tadeo frunci¨® el ce?o y sac¨® el cristal, dentro del cristal transparente hab¨ªa un anillo dorado circr con muchos patrones extra?os grabados en ¨¦l. Lo mir¨® un momento y no vio nada especial en ¨¦l, aparte del anillo. Si tuviera tiempo, sin duda crear¨ªa uno falso para envi¨¢rselo a Kalor. All rights ? N?velDrama.Org. Tras mirar aquel cristal un rato m¨¢s, sac¨® su m¨®vil y le hizo una foto antes de volver a meterlo en caja fuerte y sacarlo del chalet. Luego, pidi¨® al ch¨®fer que le llevara al bar Lose Demon. No mucho despu¨¦s de salir del chalet, Tadeo segu¨ªa contemndo funci¨®n de ve secreta cuando, de repente, el coche hizo un fuerte ruido y su cuerpo se inclin¨® hacia dnte sin control, golpe¨¢ndose contra el guardabarros. Tadeo apret¨® los dientes y dijo: -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? El conductor dijo con voz temblorosa: -Se?or Ramos¡­ El coche¡­ ?Han chocado el coche! Cap铆tulo 506 Cap¨ªtulo 506 Cuando Tadeo estaba a punto de har, puerta del asiento trasero se abri¨® de golpe y, antes de que pudiera reionar, lo sacaron del coche. -Qu¨¦¡­ Al instante sinti¨® un dolor agudo y se desmay¨®. Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Cogieron caja fuerte del coche y se marcharon en moto. Cuando el ch¨®fer quer¨ªa mar a polic¨ªa, ya hab¨ªan desaparecido. Tadeo se despert¨® con un chorro de agua fr¨ªa y abri¨® los ojos de golpe. Se horroriz¨® al ver a Kalor de pie frente a ¨¦l. -Se?or¡­Se?or Kalor¡­ Kalor le mir¨® con indiferencia,o si estuviera mirando a un mue -?D¨®nde est¨¢ ve secreta? Tadeo se apresur¨® a explicar: -Yo¡­ No s¨¦, tuve un idente de coche cuando ven¨ªa a trae, y¡­ Luego me qued¨¦ inconsciente, no s¨¦ nada m¨¢s¡­ -?In¨²til! 1 Los ojos de Kalor se llenaron de ira. Si hubiera sabido que Tadeo era tan in¨²til, habr¨ªa mandado a alguien a buscar ve secreta. -Se?or Kalor, los dos hombres que robaron ve secreta abandonaron el coche en un tramo donde no hay c¨¢mara de seguridad. A¨²n n¨® los hemos encontrado. Por otrodo, su hombre se acerc¨® y dijo con caut. El aura de Kalor a su alrededor se volvi¨® repentinamente fr¨ªa e intimidatoria. -?Sigue buscando y recupera ve secreta! -?S¨ª! ?Y Tadeo? Al o¨ªrle mencionar su nombre, Tadeo tembl¨® y suplic¨® clemencia: -Se?or Kalor, no era mi intenci¨®n. D¨¦jeme marchar. Yo tambi¨¦n buscar¨¦ ve secreta¡­ ?Le prometo que noeter¨¦ m¨¢s errores! Kalor le mir¨® fr¨ªamente. -Desde que supiste donde estaba ve secreta hasta que conseguiste no 1/3 +15 BONUS pasaron m¨¢s de dos horas. Los extra?os no pueden saber informaci¨®n tan r¨¢pido. Tienes esp¨ªas a tu alrededor. Al notar mirada cada vez m¨¢s fr¨ªa de Kalor, Tadeo se apresur¨® a decir: -Se?or Kalor, deme otra oportunidad. ?Encontrar¨¦ al esp¨ªa lo antes posible! -?Si no puedes descubrir qui¨¦n es el esp¨ªa en una semana, te matar¨¦! Kalor se dio vuelta y se march¨®. Cuando se qued¨® solo, Tadeo se rj¨® por fin. Apret¨® los dientes, cuando atrapara al que le hab¨ªa arrebatado ve secreta, ?seguro que se lo har¨ªa pasar muy mal! Por otrodo, cuando Leonardo irrumpi¨® en el chalet de Tadeo con sus hombres, Antonia estaba p¨¢lida Despu¨¦s de enterarse de lo sucedido a Antonia, Leonardo se par¨® en puerta del s¨®tano con los pu?os cerrados y una intenci¨®n asesina en los ojos. Matilda no se atrevi¨® a avanzar y se par¨® a unos pasos de ¨¦l y le dijo con caut: -Leo¡­Leo, ped¨ª a alguien que los impidiera cuando Tadeo se fue¡­ La se?ora Guerrero solo estaba en shock y no sufri¨® la vici¨®n¡­ Matilda consigui¨® a un par de criadas para llevar a Antonia y Josefina al hospital. Al ver que Leonardo no quer¨ªa irse, corri¨® al dormitorio y cerr¨® puerta, sin atreverse a salir. La mirada de Leonardo era tan fr¨ªao si pudiera morir congdo. Ahora Matilda se sent¨ªa mal por ¨¦l y no se atrev¨ªa a acercarse. Abajo, en el sal¨®n, los hombres de Leonardo hab¨ªan detenido a los dos hombres que hab¨ªan intentado vir a Antonia y los hab¨ªan encerrado en el s¨®tano. -Se?or Ramos, ?qu¨¦ hacemos con esos dos hombres? Leonardo dijo fr¨ªamente, pbra por pbra: -D¨¦jalos que s¨®lo puedan respirar. -Est¨¢ bien. Leonardo pas¨® noche sentado en el chalet de Tadeo, y en el momento en que Tadeo entr¨® en el chalet, su rostro se torn¨® repentinamente temeroso. -Leonardo, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? +15 BONUS Leonardo levant¨® los ojos para mirarle, Tadeo vio intenci¨®n asesina en sus ojos y tembl¨® mientras se daba vuelta e intentaba salir corriendo. Sin embargo, justo despu¨¦s de correr no muy lejos, los hombres de Leonardo lo volvieron a agarrar. Mirando a los frios y oscuros ojos de Leonardo, Tadeo sinti¨® entumecimiento y miedo. -Leonardo, t¨²¡­ Antes de que pudiera terminar frase, recibi¨® un navajazo en su lugar m¨¢s vulnerable. -?Ah! El grito reson¨® por todo el chalet, el cuerpo de Tadeo se arque¨® involuntariamente de dolor, deseando morir inmediatamente. Sin embargo, adem¨¢s del dolor f¨ªsico, humici¨®n le hac¨ªa sufrir mucho. Cap铆tulo 507 Capitulo 507 -Leonardo, ?voy a matarte! Dio un paso adnte a trav¨¦s del insoportable dolor y fue pateado por Leonardo y cay¨® al suelo; el intenso dolor le hizo casi desmayarse. Leonardo se sentaba en el sof¨¢ y lo mirabao si estuviera viendo un lunar. -Dale algo fuerte a los dos hombres que est¨¢n en el s¨®tano y tiralo dentro. Tadeo escupi¨® sangre y mir¨® enfadado a Leonardo, -?No te atreves! Leonardo dijo fr¨ªamente, pbra por pbra, -T¨² lo tiras. This belongs to N?velDrama.Org. Leonardo no lo mat¨® porque a¨²n lo tomabao primo, pero ahora, no perdonar¨ªa a una basura. -Su¨¦ltame¡­ Su¨¦ltame¡­ No¡­Leonardo, ?te voy a matar! Pronto, Tadeo fue arrojado al s¨®tano y puerta del s¨®tano fue cerrada con ve. -Se?or Ramos, ?qu¨¦ hacemos ahora? -Di al m¨¦dico que est¨¦ preparado. No le dejes morir. Leonardo se levant¨® y se dispon¨ªa a salir, voz asustada de Matilda lleg¨® de repente desde escalera del primer piso, -Leo..Leo, tengo que pedirte un favor. -?De qu¨¦ se trata? Gracias a que Matilda le envi¨® un mensaje, pudo encontrar a Antonia tan r¨¢pido, Leonardo sab¨ªa muy bien que esta vez le deb¨ªa un favor a Matilda. -Yo¡­ Quiero abortar, pero tengo miedo, ?puedes pa?arme? Tadeo hizo algo tan vicioso y con todass pruebas del crimen que e grab¨®, Leonardo no lo perdonar¨ªa de ninguna manera. ?Abortar a este beb¨¦ ahora ser¨ªa mejor opci¨®n! Despu¨¦s de unos segundos de silencio, Leonardo dijo con voz grave: -OK. La noticia de que Leonardo hab¨ªa pa?ado a Matilda al servicio de ginecolog¨ªa no tard¨® en llegar a o¨ªdos de Natalie. Tina estaba furiosa: -Natalie, ?qu¨¦ quiere Leonardo? Le maste varias veces y no contest¨®, pero los 1/3 +15 BONUS paparazzi lo fotografiaron yendo a cl¨ªnica ginecol¨®gica con Matilda, ?no est¨¢ embarazada de ¨¦l! Natalie frunci¨® losbios y forz¨® una sonrisa. -Tiene sus motivos, har¨¦ con ¨¦l esta noche. Tina quer¨ªa quejarse, pero se mordi¨® lengua al ver seriedad del rostro de Natalie. Respir¨® hondo y le entreg¨® a Natalie el documento que ten¨ªa en mano. -Este es el contrato que hay que firmar. Lee si hay alg¨²n problema. Despu¨¦s de firmar, Tina cogi¨® el contrato y se fue. Cuando Natalie se qued¨® s en el despacho, sac¨® el m¨®vil y envi¨® un mensaje a Leonardo. ?Qu¨¦ pasa con los paparazzi que los filman a ti y a Matilda en el departamento de ginecolog¨ªa? ?Por qu¨¦ no respondiste a mis madas?] No obtuvo respuesta y Natalie se sinti¨® frustrada. As nueve de noche, Leonardo le devolvi¨® el mensaje. [Estoy ocupado hoy. Te lo explicar¨¦ cuando vuelva.] Natalie se sent¨® en su despacho y se qued¨® mirando aquel mensaje durantergo rato. S¨®lo baj¨® los ojos y suspir¨® cuando panta de su tel¨¦fono se qued¨® en negro. En este momento, en el hospital. Matilda lloraba porque el m¨¦dico le hab¨ªa dicho que su pared uterina era demasiado fina. Si abortaba, no podr¨ªa volver a quedarse embarazada en su vida, y tambi¨¦n era muy probable que muriera desangrada durante operaci¨®n. -Leo, ?de verdad s¨®lo tengo que parir a este beb¨¦? Al pensar que estaba embarazada de Tadeo, le dio asco. Leonardo dijo inexpresivo: -El m¨¦dico ya te ha hado de los riesgos. T¨² decides qu¨¦ hacer. Matilda pellizc¨® el bolet¨ªn de calificaciones y finalmente se decidi¨®. -Decid¨ª quedarme con el ni?o, pero no tiene nada que ver con Tadeo y familia Ramos. Leonardo dijo, -De acuerdo. +15 BONUS Matilda se sec¨®s l¨¢grimas y se dispon¨ªa a guardar el bolet¨ªn de calificaciones, Carlos se apresur¨¦ a acercarse, preocupado, -Se?or Ramos, se?ora Guerrero est¨¢ en azotea y quiere saltar! Cap铆tulo 508 Cap¨ªtulo 508 Leonardo y Matilda corrieron hacia azotea donde Antonia estaba a punto de saltar. ?Preferia morir despu¨¦s de lo que le hab¨ªa pasado! Los m¨¦dicos y enfermeras que estaban junto a e apremiaban, -?Se?ora Guerrero, el se?or Ramos no tardan en llegar, calmese! -?Ma! Antonia oy¨® voz de Leonardo, se dio vuelta temblorosa, y vio a Leonardo y a Matilda caminando r¨¢pidamente hacia e; apret¨® los dientes: -?No te acerques m¨¢s! Si no, menzo ya. Leonardo se detuvo, mir¨® a Antonia y le dijo: -Tranqu, Mafresa sigue estudiando en el extranjero, si se entera de que al final del d¨ªa saltaste sin ve, no podr¨¢ soportar. Al mencionar a Mafresa, Antonia dud¨® un poco.. Justo entonces, Matilda dijo de repente: -Se?ora Guerrero, tengo algo que decirle. La mano de Antonia que colgaba de su costado se tens¨® inconscientemente, y mir¨® a Matilda. Cuando fue insultada por aquellos dos hombres, fue Matilda quien salv¨®, aunque todav¨ªa no a tiempo, pero al menos no le hizo m¨¢s da?o. ¡ü Al ver que Antonia no dec¨ªa nada, Matilda se acerc¨® lentamente a e. Hasta que lleg¨® a sudo y agarr¨® de mano, Matilda por fin respir¨® aliviada y se acerc¨® al o¨ªdo de Antonia y le susurr¨®: -Se?ora Guerrero, le dije a Leo y a todos los dem¨¢s que los dos no te hicieron nada y lo imped¨ª a tiempo. Yo me encargar¨¦ de ellos, no tienes que preocuparte por esto. Published by N?v''elD/rama.Org. Antonia estaba sorprendida y aliviada. Quer¨ªa saltar porque pensaba que todos sab¨ªan todo lo que le hab¨ªa pasado. Por eso, quer¨ªa morir. 1 -?Por qu¨¦ puedo confiar en ti? -Se?ora Guerrero, le ayud¨¦ a Leo, ?por qu¨¦ te hago da?o? Aunque no lo creas, siempre has sido persona a que m¨¢s respeto. Mientras Antonia dudaba, Leonardo hab¨ªa dirigido a sus hombres una mirada que les indicaba que se acercaran lentamente a Antonia y Matilda. -Se?ora Guerrero, ?no quieres ver castigado a Tadeo, et que te hizo esto? La mano de Antonia que apretaba a Matilda segu¨ªa apret¨¢ndose tambi¨¦n, Queria mucho. ?Queria matar al cabr¨®n Tadeo con sus propias manos! -Se?ora Guerrero, volvamos. Ahora lo m¨¢s importante es que te cures. Yo har¨¦ car a los m¨¦dicos y enfermeras. ?No te preocupes! Bajo persuasi¨®n de Matilda, Antonia finalmente se fue calmando y volvi¨® con e a s. Matilda no dej¨® entrar a Leonardo, se qued¨® en puerta mir¨¢ndolo y le dijo:-Leo, yo me quedar¨¦ con la se?ora Guerrero, t¨² puedes irte; yo cuidar¨¦ de se?ora Guerrero, Leonardo guard¨® silencio unos segundos y dijo en voz baja: -Gracias. Matilda rio, -No hace falta que me lo agradezcas. Siempre he tratado a se?ora Guerreroo a mi familia. Sin saber qu¨¦ le dijo Matilda a Anton¨ªa en s, Anton¨ªa finalmente se calm¨® y no se suicid¨®. Como estaba preocupado, Leonardo hab¨ªa estado esperando fuera de s, y en cuanto Matilda sali¨®, se acerc¨® inmediatamente a e. -?C¨®mo est¨¢ mi madre ahora? -La se?ora Guerrero no volver¨¢ a suicidarse. La expresi¨®n tensa de Leonardo por fin se afloj¨®. Mir¨® a Matilda y le dijo: -?Matilda, gracias! Matilda parec¨ªa que estaba un poco triste. -Leo, ?ya estamos tan distanciados? Los finosbios de Leonardo se fruncieron, despu¨¦s de un rato, dijo: -Agradezco que me hayas ayudado durante este periodo de tiempo, pero persona que me gusta ahora es Natalie. Es mejor que mantengamos distancia. Matilda se mordi¨® elbio inferior y sonri¨®, bajando mirada, dijo: ¡ªS¨ª, de todas formas, ya no te merezco. Leonardo frunci¨® el ce?o y finalmente no dijo nada. Los dos se quedaron un rato en silencio, Matilda dijo: No hay nada que hacer aqu¨ª, yo me voy. -Busco ¨¤ alguien que te lleve. Cap铆tulo 509 Cap¨ªtulo 509 Despu¨¦s de que Matilda se march¨®, Leonardo orden¨® a sus hombres para que vigran s y le avisaran inmediatamente si hab¨ªa alg¨²n problema con Antonia, Se disponia a regresar a Bahia de los Olmos, y de repente sono su tel¨¦fono m¨®vil, El hombre dijo con p¨¢nico. -?Se?or Ramos, se han llevado a Tadeo! Pregunt¨® Leonardo. -?Qu¨¦ ha pasado? -Poco despu¨¦s de que te fueras, nos dejaron inconscientes, y cuando volvimos a despertar, el s¨®tano estaba vacio excepto los cuerpos de los dos hombres, ?y Tadeo desapareci¨®! -?Revisa c¨¢mara de seguridad, hay que encontrarlo! -?Si! Colgando el tel¨¦fono, Leonardo m¨® inmediatamente a Carlos. -?C¨®mo va lo de los tipos que te ped¨ª? -Se?or Ramos, est¨¢n listos para arrestarlo. -?Ahora que encuentren a toda gente que Noche Fr¨ªa meti¨® en Monteflor! -De acuerdo, les aviso de inmediato. La expresi¨®n de Leonardo se volvi¨® fr¨ªa. Si no se equivocaba, los que se llevaron a Tadeo deb¨ªan ser los de Noche Fr¨ªa. Tadeo estaba tan arrogante y atrevido e hizo tantas cosas porque gente de Noche Fr¨ªa le estaba ayudando. Mientrass fuerzas de Noche Fr¨ªa estuvieran desarraigadas, Tadeo no tendr¨ªa m¨¢s oportunidades de hacer da?o a gente de familia Ramos. En una nta qu¨ªmica abandonada ens afueras de ciudad. -Se?or Kalor, ?por qu¨¦ sac¨® a Tadeo? Ya es in¨²til. +15 BONUS Cap¨ªtulo 509 Despu¨¦s de que Matilda se march¨®, Leonardo orden¨® a sus hombres para que vigran s y le avisaran inmediatamente si hab¨ªa alg¨²n problema con Antonia. Se dispon¨ªa a regresar a Bah¨ªa de los Olmos, y de repente son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. El hombre dijo con p¨¢nico. -?Se?or Ramos, se han llevado a Tadeo! Pregunt¨® Leonardo, -?Qu¨¦ ha pasado? -Poco despu¨¦s de que te fueras, nos dejaron inconscientes, y cuando volvirnos a despertar, el s¨®tano estaba vac¨ªo excepto los cuerpos de los dos hombres, ?y Tadeo desapareci¨®! -?Revisa c¨¢mara de seguridad, hay que encontrarlo! -?S¨ª! Colgando el tel¨¦fono, Leonardo m¨® inmediatamente a Carlos. -?C¨®mo va lo de los tipos que te ped¨ª? -Se?or Ramos, est¨¢n listos para arrestarlo. -?Ahora que encuentren a toda gente que Noche Fr¨ªa meti¨® en Monteflor! -De acuerdo, les aviso de inmediato. La expresi¨®n de Leonardo se volvi¨® fr¨ªa. Si no se equivocaba, los que se llevaron a Tadeo deb¨ªan ser los de Noche Fr¨ªa. Tadeo estaba tan arrogante y atrevido e hizo tantas cosas porque gente de Noche Fr¨ªa le estaba ayudando. Mientrass fuerzas de Noche Fr¨ªa estuvieran desarraigadas, Tadeo no tendr¨ªa m¨¢s oportunidades de hacer da?o a gente de familia Ramos. En una nta qu¨ªmica abandonada ens afueras de ciudad. -Se?or Kalor, ?por qu¨¦ sac¨® a Tadeo? Ya es in¨²til. +15 BONUS Kalor se moto. -?C¨®mo sabes que es in¨²til? Tadeo es el cuchillo que usamos contra familia Ramos, si perdemos este cuchillo, tendremos que lidiar con familia Ramos por nosotros mismos, y entonces All rights ? N?velDrama.Org. quedaremos expuestos. Al oir esto el hombre baj¨® cabeza avergonzadamente. -Soy demasiado est¨²pido. Kalor mir¨® con repugnancia a Tadeo, que estaba cubierto de sangre e inm¨®vil en el suelo. ¨CLo mandas a que lo curen de sus heridas, y cuando est¨¦ curado, lo mandas de vuelta a Monteflor para que contin¨²e lucha contra familia Ramos. -?Si! Cuando estaba a punto de llevarse a Tadeo, otro hombre lleg¨® corriendo. -Se?or Kalor, red de fuerzas que montamos en Monteflor fue descubierta por Leonardo, ?y ahora sus hombres est¨¢n acabando con los nuestros! Kalor guard¨® silencio unos segundos, y luego solt¨® una carcajada aterradora. -Es el rey sin corona de Monteflor, dilos que se retiraran de Monteflor. Dud¨® un poco, -Pero nos llev¨® tanto tiempo desarror nuestro poder en Monteflor¡­ Antes de que pudiera terminar frase, tembl¨® y baj¨® cabeza al ver g¨¦lida mirada de Kalor. -?Si, voy enseguida! Cuando se march¨®, Kalor mir¨® en diri¨®n a Monteflor. -?Leonardo, volveremos a vernos! As doce de noche Leonardo recibi¨® una mada de Carlos. -Se?or Ramos, los hombres de Noche Fr¨ªa hab¨ªan huido al darse cuenta de que hab¨ªan sido descubiertos y ahora no aparec¨ªan por ninguna parte. Leonardo asinti¨® con indiferencia, -Sigue averiguando d¨®nde est¨¢n Tadeo y el Grupo mercenario de noche fr¨ªa. -Bien, por cierto, ?qu¨¦ hacemos con caja fuerte que le quitamos a Tadeo? Cap铆tulo 510 Capitulo 510 Envias a se?ora Ch¨¢vez. -Bien. Al ver que los ojos de Leonardo estaban cubiertos de sangre roja, Carlos se apresur¨® a decir, -Se?or Ramos, regrese a descansar, ya es m¨¢s de media noche. Leonardo asinti¨®, -Bueno, ll¨¢mame cuando quieras. De vuelta en Bah¨ªa de los Olmos, eran m¨¢s de una de madrugada. Las luces del chalet segu¨ªan encendidas, Leonardo abri¨® puerta y vio a Natalie tumbada dormida en el sof¨¢, afloj¨® el paso. Caminando hacia Natalie, cuando estaba a punto de lleva al dormitorio, Natalie se despert¨®. Al ver a Leonardo, sus ojos pasaron de empa?ados a despiertos y se sent¨® despacio. -?Qu¨¦ hora es? -Es m¨¢s de una, te llevo a cama. -No hace falta. Natalie lo mir¨® y le dijo -?No me vas a explicar por volver tan tarde? Leonardo se sent¨® a sudo y le cont¨® lo que hab¨ªa pasado hoy, pero no dijo que hab¨ªa pa?ado a Matilda al hospital para que abortara. Natalie baj¨® los ojos mientras escuchaba, sus manos se apretaron lentamente en su r¨¦gazo. -?Eso es todo? ?No hay nada m¨¢s que quieras contarme? Leonardo frunci¨® el ce?o y se qued¨® pensativo un rato; sonri¨® y dijo: -No, este d¨ªa no es lo suficientemente emocionante¡­ Natalie frunci¨® losbios, no hizo m¨¢s preguntas y se levant¨® diciendo: -Est¨¢s cansado despu¨¦s de un d¨ªa ajetreado; vete a descansar. Tras decir eso, se dio vuelta y subi¨®. Mir¨¢nd de espaldas, Leonardo sent¨ªa un poco de frialdad en su actitud y frunci¨® el ce?o. ?Sabe e que pa?¨¦ a Matilda a abortar?> +15 BONUS Pensando en esta posibilidad, Leonardo se sinti¨® rmado e inmediatamente m¨® a Carlos. -?Has bloqueado noticia de que hoy he pa?ado a Matilda al hospital? Despu¨¦s de unos segundos, Carlos dijo con cuidado: -Se?or Ramos, quer¨ªa cont¨¢rselo, pero pasaron tantas cosas que se me olvid¨®¡­ Usted y Matilda fueron fotografiados juntos en el departamento de ginecolog¨ªa, y ha recorrido todo Monteflor¡­ El rostro de Leonardo se volvi¨® frio. -Ya veo. Tras colgar el tel¨¦fono, Leonardo sinti¨® arrepentimiento y rabia por su mentira. Natalie ya lo sab¨ªa todo; lo ¨²ltimo que le pidi¨® fue que le diera oportunidad de admitirlo, y ¨¦l pens¨® que se lo hab¨ªa guardado. Despu¨¦s de pasar un rato en el sof¨¢, decidi¨® subir a ver a Natalie para dejars cosas ras. Se dirigi¨® a puerta del dormitorio de Natalie, se arm¨® de valor y m¨® a puerta susurrando: ¨C Natalie, tengo que har contigo, ?puedes abrirme? Natalie respondi¨®: -Hoy es demasiado tarde; hablemos ma?ana. Al o¨ªr indiferencia en su tono, Leonardo se sinti¨® nervioso. ¡ªNo, esto es importante; tengo que decirte ahora. Al cabo de un rato, Natalie abri¨® puerta, ?Qu¨¦ pasa? -Hoy, pa?¨¦ a Matilda al hospital. En cuanto termin¨® de har, vio que Natalie lo miraba con una sonrisa en cara, -?Por qu¨¦ no sab¨ªa que eras tan simp¨¢tico? ?Matilda est¨¢ embarazada de ti? -Natalie, d¨¦jame explicarte, sabes que Tadeo captur¨® a mi abu y a mi madre ys encerr¨® en el s¨®tano durante unos d¨ªas, ha sido Matilda que les dioida, as¨ª pudieron sobrevivir, esta vez puede salvas tambi¨¦n porque Matilda nos avis¨®, ?as¨ª que le debo un favor! Cap¨ªtulo 510 Env¨ªas a se?ora Ch¨¢vez. -Bien. Al ver que los ojos de Leonardo estaban cubiertos de sangre roja, Carlos se apresur¨® a decir, -Se?or Ramos, regrese a descansar, ya es m¨¢s de media noche. Leonardo asinti¨®, -Bueno, ll¨¢mame cuando quieras. De vuelta en Bah¨ªa de los Olmos, eran m¨¢s de una de madrugada. Las luces del chalet segu¨ªan encendidas, Leonardo abri¨® puerta y vio a Natalie tumbada dormida en el sof¨¢, afloj¨® el paso. Caminando hacia Natalie, cuando estaba a punto de lleva al dormitorio, Natalie se despert¨®. Al ver a Leonardo, sus ojos pasaron de empa?ados a despiertos y se sent¨® despacio. -?Qu¨¦ hora es? -Es m¨¢s de una, te llevo a cama. -No hace falta. Natalie lo mir¨® y le dijo -?No me vas a explicar por volver tan tarde? Leonardo se sent¨® a sudo y le cont¨® lo que hab¨ªa pasado hoy, pero no dijo que hab¨ªa pa?ado a Matilda al hospital para que abortara. Natalie baj¨® los ojos mientras escuchaba, sus manos se apretaron lentamente en su r¨¦gazo. -?Eso es todo? ?No hay nada m¨¢s que quieras contarme? Leonardo frunci¨® el ce?o y se qued¨® pensativo un rato; sonri¨® y dijo: -No, este d¨ªa no es lo suficientemente emocionante¡­ Natalie frunci¨® losbios, no hizo m¨¢s preguntas y se levant¨® diciendo: -Est¨¢s cansado despu¨¦s de un d¨ªa ajetreado; vete a descansar. Tras decir eso, se dio vuelta y subi¨®. Mir¨¢nd de espaldas, Leonardo sent¨ªa un poco de frialdad en su actitud y frunci¨® el ce?o. Sabe e que pa?e a Matilda a abortar?) +15 BONUS Pensando en esta posibilidad, Leonardo se sinti¨® rmado e inmediatamente m¨® a Carlos. -?Has bloqueado noticia de que hoy he pa?ado a Matilda al hospital? Despu¨¦s de unos segundos. Carlos dijo con cuidado: -Se?or Ramos, quer¨ªa cont¨¢rselo, pero pasaron tantas cosas que se me olvido¡­ Usted y Matilda fueron fotografiados juntos en el departamento de ginecologia, y ha recorrido todo Monteflor¡­ El rostro de Leonardo se volvi¨® frio. -Ya veo. Tras colgar el tel¨¦fono, Leonardo sinti¨® arrepentimiento y rabia por su mentira. Natalie ya lo sabia todo; lo ¨²ltimo que le pidi¨® fue que le diera oportunidad de admitirlo, y ¨¦l pens¨® que se lo habia guardado. Despu¨¦s de pasar un rato en el sof¨¢, decidi¨® subir a ver a Natalie para dejars cosas ras. Se dirigi¨® a puerta del dormitorio de Natalie, se arm¨® de valor y m¨® a puerta susurrando: ¨C Natalie, tengo que har contigo, ?puedes abrirme? Natalie respondi¨®: -Hoy es demasiado tarde; hablemos ma?ana. Al o¨ªr indiferencia en su tono, Leonardo se sinti¨® nervioso. -No, esto es importante; tengo que decirte ahora. Al cabo de un rato, Natalie abri¨® puerta, -?Qu¨¦ pasa? -Hoy, pa?¨¦ a Matilda al hospital. 3. 3. En cuanto termin¨® de har, vio que Natalie lo miraba con una sonrisa en cara, -?Por qu¨¦ no sab¨ªa que eras tan simp¨¢tico? ?Matilda est¨¢ embarazada de ti? -Natalie, d¨¦jame explicarte, sabes que Tadeo captur¨® a mi abu y a mi madre ys encerr¨® en el s¨®tano durante unos d¨ªas, ha sido Matilda que les dioida, as¨ª pudieron sobrevivir, esta vez puede salvas tambi¨¦n porque Matilda nos avis¨®, ?as¨ª que le debo un favor! 1Published by N?v''elD/rama.Org. Cap铆tulo 511 Capitulo 511 Natalie se burlo, ¨C ?Le debes un favor asi que pa?aste al ginec¨®logo? ?Y que te fotografien los paparazzi haciendo que todo el mundo sepa? La cara de Leonardo se puso repentinamente seria, -No. Me dijo que quer¨ªa abortar y que no se atrev¨ªa a ir s al hospital, asi que me pidi¨® que pa?ara. Natalie guardo silencio un momento, con mirada gacha, -Comprendo tuportamiento, pero no me parece bien, y te he dado oportunidad de explicarte. Si no sab¨ªas que este asunto ha sido aireado por los paparazzi, ?me ocultarias el resto de tu vida? -No. Es que no sabiao decirtelo y no queria afectar a nuestra rci¨®n. A Natalie le parecia gracioso. -Tenias miedo de afectar a nuestra rci¨®n, ?as¨ª que me mentiste? ? Deber¨ªa dartes gracias? Los finosbios de Leonardo se fruncieron, -Natalie, te lo prometo, eres ¨²nica persona que me gusta ahora, no manej¨¦ bien este asunto, no volver¨¢ a suceder. -Hoy es muy tarde, y has tenido un d¨ªa agotador, vuelve a descansar. Al ver que e iba a cerrar puerta, Leonardo extendi¨® r¨¢pidamente mano para detene. -Natalie, ?sigues enfadada conmigo? ?No? All rights ? N?velDrama.Org. Natalie le mir¨®. -?No deber¨ªa estar enfadada? Leonardo se qued¨® sin pbras, realmente hab¨ªa hecho algo mal hoy. -Bueno, descansa y haremos por ma?ana. Natalie cerr¨® puerta. A ma?ana siguiente, Leonardo se despert¨® y Natalie ya hab¨ªa salido de casa, obviamente estaba evit¨¢ndole. Por otrodo, Natalie ha llegado al hospital. Como estaba encerrada en el s¨®tano h¨²medo y no¨ªa bien, a Josefina se le han agravado los problemas ens piernas y, por el momento, estaba confinada a una si de ruedas. Cuando vio a Natalie, sus ojos se llenaron de sorpresa. -?Natalie, has venido! Natalie le entreg¨®s empanadas que ten¨ªa en mano y sonri¨®: -Abu, traigos empanaditas de tienda Sam que me pediste. -Jajajaja, sab¨ªa que recordabas.. Josefina sonri¨®, con los ojos llenos de alegria. -Abu, ayer estuve demasiado ocupada en empresa, cuando sal¨ª del trabajo me enter¨¦ de que ya estabas dormida, as¨ª que no vine a verte. No est¨¢s enfadada, ?verdad? -Hace poco que no te veo, ?y nuestra rci¨®n est¨¢ tan oxidada? Sin ti, no habr¨ªa podido sobrevivir hasta ahora, no me importan esos detalles. Natalie abraz¨® a Josefina y le dijo: -?Yo sab¨ªa que eras que m¨¢s me quer¨ªa! -?Tienes que trabajar m¨¢s tarde? Natalie asinti¨®: -Bueno, despu¨¦s de una hora, as¨ª que puedo quedarme un rato contigo. -Bien, tem¨ªa retrasarte en tu trabajo. Por cierto, ?por qu¨¦ no ha venido Leo contigo? Dej¨® de sonre¨ªr, -Todav¨ªa dorm¨ªa cuando me levant¨¦, y c¨®mo ayer volvi¨® tarde, no le despert¨¦. Al notar que estaba un poco triste, Josefina no hizo m¨¢s preguntas. Ya se hab¨ªa entrometido en rci¨®n de Leonardo y Natalie, pero se distanciaron cada vez m¨¢s y hasta se divorciaron, y ahora que volv¨ªan a empezar, le parec¨ªa bien seguir corriente. Tras char con Josefina Natalie se fue a trabajar. As ocho de ma?ana, Leonardo lleg¨®. Al ver que Josefina se recuperaba bien y su rostro ten¨ªa mejor aspecto, Leonardo se sinti¨® aliviado. -Abu, el m¨¦dico dijo que puedes irte a casa a descansar despu¨¦s de unos d¨ªas. Josefina lo mir¨® y le dijo tranqumente: -No hablemos de m¨ª. Leo, ?pasa algo entre Natalie y vos? Cap铆tulo 512 Cap¨ªtulo 512 +15 BONUS Leonardo le cont¨® a Josefina que hab¨ªa pa?ado a Matilda al hospital para abortar sin decir a Natalie, y Josefina se puso furiosa. -?Leonardo! ?A ti qu¨¦ te pasa! -?Abu, le debo un favor a Matilda, tengo que devolv¨¦rseloo sea! Josefina suspir¨® y dijo con impotencia: -Aunque debemos, somos tu mam¨¢ y yos que debernos, se lo devolveremos. ?Dejar este asunto a nosotras! Leonardo frunci¨® el ce?o: -Abu¡­ -Basta, esc¨²chame en este asunto, no dejes que Matilda vuelva a afectar tu rci¨®n con Natalie. Por cierto, ayer me enter¨¦ de que no hab¨ªa abortado¡­ Leonardo asinti¨®, -Bueno, finalmente decidi¨® quedarse con el beb¨¦. Josefina guard¨® silencio un rato y dijo: -?Dijo que quer¨ªa dinero? Despu¨¦s de todo, estaba embarazada del ni?o de familia Ramos, y aunque Tadeo es cabr¨®n¡­ Antes de que pudiera terminar frase, le interrumpi¨® Leonardo. -Abu, e dijo cuando decidi¨® quedarse con el beb¨¦, que el beb¨¦ es suyo, que no tiene nada que ver con Tadeo ni con familia Ramos. Josefina no dijo nada, sin saber qu¨¦ estaba pensando, y finalmente asinti¨®: -Eso est¨¢ bien. En familia L¨®pez. Al saber que Matilde quer¨ªa quedarse con el ni?o, Beata se enfad¨® tanto que se puso azul y dijo furiosa: ¨C Mati, ?en qu¨¦ est¨¢s pensando? Ahora que Tadeo ha desaparecido, y aunque vuelva, no podr¨¢ heredar el Grupo Ramos, y si te quedas con este ni?o, ?hay otro hombre que te acepta? -?Mam¨¢, el doctor me ha dicho que si aborto a este beb¨¦, es posible que no pueda tener hijos en el futuro, y tambi¨¦n es posible que tenga una hemorragia y muera! Beata se sobresalt¨® al o¨ªrlo y se cay¨® en el sof¨¢, con los ojos desenfocados. -?C¨®mo es posible¡­? Matilda se sent¨® a sudo y le dijo: -Mam¨¢, aunque aborte a este beb¨¦, ya se difundi¨® lo de Tadeo y yo +15 BONUS por todo Monteflor, Si nace este beb¨¦, podr¨¦ conseguir una parte de riqueza de familia Ramos. Beata trunci¨® el ce?o, -Pero acabas de decir¡­ Le dijiste a Leonardo que el beb¨¦ no tiene nada que ver con familia Ramos, ?no? -ro que no importa si el beb¨¦ no nace, pero si alguien de familia Ramos quiere verlo despu¨¦s de que nazca, ?c¨®mo podr¨¦ impedir? -Pero Tadeo hizo tantas cosas ms, ?c¨®mo podr¨ªa familia Ramos querer a su beb¨¦? -No te preocupes por eso, encontrar¨¦ una manera. Ahora tenia una carta, y encontrar¨ªa oportunidad perfecta para contar ese asunto. Al ver insistencia de su hija, Beata tuvo que asentir, y no ten¨ªa tiempo de prestar toda su atenci¨®n a Matilda ahora mismo, a¨²n ten¨ªa que enfrentarse a Linda, ?y no pod¨ªa dejar que Linda y ese ni?o de verg¨¹enza se apoderaran de todo lo que ten¨ªa el Grupo L¨®pez! Cada uno pensaba en su cosa, Matilda se march¨® despu¨¦s de cenar. En vez de volver a su chalet,pr¨® fruta y fue al hospital a ver a Antonia y Josefina. Josefin¨¤ vio y le dijo tranqumente: -Se?orita L¨®pez, no tienes que traers cosas. Matilda percibi¨® ramente que Josefina segu¨ªa sin caerle muy bien y sonrisa de su cara se congel¨®. -Se?ora Ch¨¢vez, no pasa nada. ?C¨®mo est¨¢ usted? All rights ? N?velDrama.Org. -Mucho mejor. Josefina ech¨® una mirada a su vientre ligeramente prominente y dijo: -?Leo dijo que quer¨ªas quedarte con el beb¨¦? 3 Matilda asinti¨® con cabeza: -S¨ª, el m¨¦dico dijo que s¨®lo podr¨ªa tener este hijo en mi vida. -?No has pensado que si te quedas con este ni?o, t¨² y el beb¨¦ podr¨ªan ser criticados en el futuro? Cap铆tulo 513 Cap¨ªtulo 513 Matilda guard¨® silencio un momento y dijo lentamente: -Lo he considerado, y no me importa, familia L¨®pez tambi¨¦n puede criar a este ni?o. Josefina dijo: -Lo que decides. Matilde se sent¨® un rato, luego se levant¨®, se despidi¨® de Josefina y fue a ver a Antonia. Comparada con Josefina, Antonia era mucho m¨¢s amable con e, despu¨¦s de todo, Matilda ocult¨® esa cosa de Antonia. Matilda se qued¨® en s de Antonia hasta tarde, y se decepcion¨® un poco porque Leonardo no apareci¨®. Al ver que estaba distra¨ªda, Antonia le dijo: -Mati, si est¨¢s ocupada, vete a casa, no hace falta que te quedes aqu¨ª conmigo. Matilde neg¨® con cabeza y sonri¨®: -No pasa nada, se?ora Guerrero, no tengo mucho que hacer estos d¨ªas. Antonia agach¨® cabeza y se mir¨® con rencor su vientre. Por culpa de Tadeo, insultaron y casi se muri¨®, ?¨¦l quer¨ªa mata, y e no dejar¨ªa que naciera su beb¨¦! Los dos charon un rato m¨¢s hasta que llegaron Leonardo y Natalie. Natalie y Matilda llevaban mucho tiempo sin verse, pero no se saludaron, sino que se tratarono extra?os. Matilda se levant¨® y mir¨® a Leonardo, -Leo, hoy no tengo nada que hacer, por eso vine a ver a se?ora Guerrero. Leonardo indiferente, -Bien. Despu¨¦s de que Matilde se fue, Antonia mir¨® a Leonardo con disgusto y le dijo: -?Por qu¨¦ traes a e aqu¨ª? ?No sabes que me siento inc¨®moda cuando veo? Natalie enarc¨® una ceja y quiso replicar, pero lo reprimi¨® al pensar que Antonia segu¨ªa hospitalizada. -Leo, te espero fuera. 1/2 $15 BONUS -?Para! La voz airada de Antonia lleg¨® desde atr¨¢s, -Mati ha tra¨ªdo frutas para verme, ?qu¨¦ has traido t¨²? ?Qu¨¦ poca educaci¨®n y modales! Leonardo frunci¨® el ce?o y cuando estaba a punto de har, Natalie le dijo a Anton¨ªa: -Te iodar¨ªa verme, ?no? Tambi¨¦n te debe iodar ver lo quepro, ?no? This belongs to N?velDrama.Org. Antonia se mof¨®, -?Si me gusta o no es asunto m¨ªo, soy madre de Leo, deber¨ªas saber respetarme! Natalie se ri¨®: -Le pedi al ayudante queprara nido de p¨¢jaro y aletas de tibur¨®n, pero no creo que te guste. Cuando Antonia iba a replicar, puerta de s se abri¨® de un empuj¨®n. Ruyman entr¨® con una docena de cajas de suplementos, mir¨® a Natalie y le dijo: -Se?orita L¨®pez, traigo Natalie se puso p¨¢lida, -?Puedes llev¨¢rss, se?ora Guerrero no podr¨¢ dormir cuandos vea! Ruym¨¢n se qued¨® perplejo, pero no pregunt¨®, y se march¨® cons cosas. Antonia apret¨® los dientes enfadada, porque Natalie humill¨® deliberadamente a e. -Date prisa y ll¨¦vatelo, no me importan estas cosas. Mati es muy dulce, ?me ha visitado con mis frutas favoritas! Natalie ignor¨® y sali¨® directamente de s. Discutir con Antonia, aunque ganara, no sentir¨ªa orgullo. Mirando a su espalda, Antonia estaba furiosa, -Leo, mira que actitud tiene. Leonardo puso cara de fr¨ªo, dijo pbra por pbra: -Mam¨¢, espero que lo entiendas bien, Natalie es mi novia, no tu criada. Si no te gusta, intentar¨¦ reducir el n¨²mero de veces que se vean, ?pero tambi¨¦n espero que no vuelvas a har mal de e dnte de m¨ª! Cap铆tulo 514 Cap¨ªtulo 514 +15 BONUS Antonia mir¨® sorprendida a Leonardo y le dijo: -Has visto actitud de Natalie y es verdad que no ha hecho tan buenoo Mati, ?no me puedo quejar? Leonardo dijo pbra por pbra: -Natalie es mi novia, no tu criada. Despu¨¦s de decir eso, Leonardo se fue directamente. Antonia estaba tan enfadada que su cara se puso nca de rabia. Al ver que Leonardo ya hab¨ªa abierto puerta para marcharse, finalmente dijo: -?Para! ?Tengo algo que decirte! Leonardo se gir¨® y mir¨® inexpresivo. -?Qu¨¦? Antonia respir¨® hondo para calmarse y lentamente dijo: -La verdad sobre el idente de tus tios. puedes acudir a un hombre mado Nu?o R¨¢mid, ¨¦l era subordinado de tu padre. Leonardo dijo con calma: -A Nu?o lo he encontrado y lo he tra¨ªdo al pa¨ªs, pero ahora est¨¢ loco y no podemos preguntarle nada. -Ten¨ªa una hermana que trabajabao jefa de criadas en nuestra casa, se enfermo hace un a?o y volvi¨® a su casa a recuperarse, puedes ir con e, tal vez sepa algo. Leonardo asinti¨®, -Vale, ya lo s¨¦, que descanses. Al salir de s, vio a Natalie parada no muy lejos, con cabeza gacha, sin saber que estaba pensando, Leonardo se acerc¨® r¨¢pidamente. -Natalie, te pido disculpas por lo de mi madre hoy, intentar¨¦ evitar que se vean en el futuro. Natalie levant¨® cabeza, vio culpabilidad en los ojos de Leonardo y neg¨® con cabeza, -No me importa. Despu¨¦s de todo, para e, Antonia y e no tendr¨ªan muchas oportunidades de verse en el futuro, y aunques tuvieran, no dejar¨ªa que Antonia humirao antes. -Vamos a casa, me ha dicho que jefa de criadas de antigua mansi¨®n de familia Ramos era hermana de Nu?o, quiero ir a preguntarle si sabe algo de lo que pas¨® entonces. -?Quieres que vaya contigo? *18 BOMUS All rights ? N?velDrama.Org. No. vive en un pueblecito de monta?a en el suroeste, Carlos y yo iremos y volveremos en tres d¨ªas como mucho. -Bien. ?Cuando quieres ir? -Ma?ana. A ma?ana siguiente. Leonardo se dirigi¨® directamente al aeropuerto despu¨¦s del desayuno. Mientras tanto, en un chalet des afueras identales de Imperialia, Tadeo, envuelto en gasas, abri¨® lentamente los ojos. Gir¨® los ojos e intent¨® incorporarse, pero sinti¨® un dolor agudo en todo el cuerpo que casi le hizo desmayarse de nuevo. Al darse cuenta de que estaba despierto, criada se levant¨® inmediatamente y fue a informar al se?or Kalor. Poco despu¨¦s, el se?or Kalor entr¨® en el dormitorio con sus hombres. Tadeo pregunt¨® con voz ronca: -Se?or Kalor¡­ Usted¡­ ?Me ha salvado? El se?or Kalor puso cara de fr¨ªo sin har. El hombre se ri¨® fr¨ªamente y dijo con desprecio: -?Si no fuera por el se?or Kalor, ahora mismo estar¨ªas muerto! Si vuelves a hacer esos trucos despu¨¦s de curarte, no s¨®lo el se?or Kalor, ?sino yo ser¨¦ el primero en matarte! $ -Entonces¡­ Grupo Ramos¡­ -?Sigues pensando en el Grupo Ramos! Por tu estupidez, el poder de Noche Fr¨ªa en Monteflor ha sido desarraigado por Leonardo, ys pruebas de tus cr¨ªmenes han sido entregadas a polic¨ªa por Leonardo. Ahora eres perseguido por todo el mundo, ?y sobreviviste porque el se?or Kalor te salv¨®! Cap铆tulo 515 Capitulo 515 Tadeo se sorprendi¨®, luego se decepcion¨®. Grupo Ramos¡­ Mansi¨®n de Armonia¡­ ?No hab¨ªa conseguido nada, y ni siquiera hab¨ªa logrado vengar a sus padres! Pensando en esto. Tadeo odi¨® m¨¢s a Leonardo, ?si no hubiera sido por ¨¦l, no habr¨ªa acabado en esta situaci¨®n! Al ver rabia en los ojos de Tadeo, el se?or Kalor dijo con voz g¨¦lida: -?Cuando te cures, tendr¨¢s This belongs to N?velDrama.Org. muchas oportunidades de vengarte! Tras decir esto, el se?or Kalor se march¨® con sus hombres. Los ojos de Tadeo briban de odio, decidi¨® dejar que Leonardo pagara por ello. El dolor y humici¨®n que hab¨ªa sufrido, ?Leonardo tendr¨ªa que sufrir lo mismo! Tres d¨ªas despu¨¦s, Leonardo regres¨® con un v¨ªdeo, y entreg¨® aisar¨ªa, y pronto polic¨ªa descubri¨® verdad sobre el idente de coche entre Le¨®n y Julia. Hace seis a?os, Le¨®n ofendi¨® al mafioso de Monteflor por un asunto de trabajo, y soborn¨® a Nu?o, al que hab¨ªan echado del Grupo Ramos poreter un error, para que manipra el coche de Le¨®n y Julia para provocar un idente, e inculpar a Ram¨®n del delito. Como Nu?o trabajaba para Ram¨®n, consigui¨® f¨¢cilmente sus hues dactres, por lo que Tadeo descubri¨®s hues de Ram¨®n ens pastis de freno. Nu?o se tem¨ªa una represalia, por lo que grab¨® en v¨ªdeo transi¨®n y se dio a su hermana, luego huy¨® al extranjero con el dinero. 2 Tras dos a?os escondido, le encontraron. El mafioso sab¨ªa de existencia del v¨ªdeo y segu¨ªa preguntando a Nu?o por ¨¦l, pero Nu?o se negaba a decirle d¨®nde estaba, as¨ª que le torturaban y al final se volv¨ªa loco cuando ya no aguantaba m¨¢s. Y lo m¨¢s sorprendente era que el jefe de mafia al que Le¨®n ofendi¨® entonces era ahora el director de Noche Fr¨ªa. As¨ª que Tadeo no s¨®lo se veng¨® de persona equivocada, ?sino que adem¨¢s ha estado trabajando para misma persona que mat¨® a sus padres! Josefina se desmay¨® llorando al saber verdad. +15 BONUS Siempre pens¨® que el idente de coche hab¨ªa sido un idente, pero nunca imagin¨® que los hab¨ªan matado. Natalie m¨® al m¨¦dico para que examinara a Josefina y se sinti¨® aliviada al saber que s¨®lo se hab¨ªa desmayado por emoci¨®n. Despu¨¦s de odar a Josefina, mir¨® a Leonardo y le dijo: -?Qu¨¦ quer¨¦s hacer ahora? Leonardo parecia fr¨ªo. -Tadeo casi mata a abu y a mi madre, transfiri¨® los activos del Grupo Ramos, los encarcel¨® en el s¨®tano, cada una de estas cosas puede llevarlo a c¨¢rcel. ?No se lo perdonar¨¦! Estas pruebas present¨® Leonardo aisar¨ªa el d¨ªa que Tadeo desapareci¨® y ahoraisar¨ªa ha emitido una orden de busca y captura contra Tadeo. Natalie asinti¨®, -Bueno, el Grupo Ramos lleva un tiempo metido en un l¨ªo por culpa de ¨¦l, perdiendo varias contratos importantes. Tienes mucho trabajo que hacer cuando retomes el Grupo Ramos, y en cuanto a lo que hizo Tadeo, ?tendr¨¢ su merecido cuando polic¨ªa lo atrape! Medio mes m¨¢s tarde, el d¨ªa en que Leonardo retom¨® el control del Grupo Ramos, dio una rueda de prensa, public¨® verdad sobre el idente de coche de los padres de Tadeo y der¨® p¨²blicamente que todo lo que hac¨ªa Tadeo en el futuro no tendr¨ªa nada que ver con familia Ramos, y que todass iones de Tadeo se utilizar¨ªan parapensar los fondos que hab¨ªa malversado del Grupo Ramos. La vuelta de Leonardo hizo que inestable cotizaci¨®n des iones aumentara, y los dem¨¢s ionistas, que llevaban mucho tiempo quej¨¢ndose de Tadeo, estaban muy contentos por ello. Al fin y al cabo, Tadeo no hab¨ªa prestado mucha atenci¨®n a gesti¨®n del Grupo Ramos, que hab¨ªa perdido varias contratos importantes por su culpa. 8. 8. Durante los seis meses siguientes, Tadeo parec¨ªa haber desaparecido y, aunque polic¨ªa lo buscaba con ah¨ªnco, no lograba encontrarlo. El Grupo Ramos se hizo fuerte con Leonardo y ascendi¨® a otro nivel que antes de que Tadeo se lo arrebatara. La rci¨®n de Natalie y Leonardo tambi¨¦n mejor¨®, pero ninguno de los dos mencion¨® volver a casarse. Otro viernes por noche, Josefina invit¨® a Natalie a cenar. En mesa, e finalmente pregunt¨®: -Natalie, ?cu¨¢ndo quieren Leo y t¨² volver a casarse? ( Cap铆tulo 516 Cap¨ªtulo 516 Natalie baj¨® los ojos y dijo despu¨¦s de un rato, -Abu, tanto ¨¦lo yo queremos centrarnos en el trabajo en este momento, y queremos har de esto despu¨¦s. En los ¨²ltimos seis meses, cada vez que Matilda acud¨ªa a revisi¨®n de maternidad, enviaba mensajes a Leonardo sobre el estado del beb¨¦, al principio Leonardo no contestaba, pero luego respond¨ªa de vez en cuando a Matilda. Natalie sab¨ªa que ¨¦l le estaba agradecido a Matilda por lo que hab¨ªa pasado antes, cuando Matilda hab¨ªa salvado a Josefina y Antonia, pero a¨²n no pod¨ªa aceptar que Matilda siguiera interponi¨¦ndose entre es. Josefina frunci¨® el ce?o, un poco irritada, -?Leo te molest¨® otra vez? ?Le dar¨¦ una li¨®n cuando regrese de su viaje de negocios! Natalie mir¨® y sonri¨®: -Abu, no, no tiene nada que ver con ¨¦l. Mi empresa acaba de estabilizarse, quiero esperar a que se desarrolle antes de ntearme volver a casarme. Al o¨ªr esto Josefina se sinti¨® arrepentida, hab¨ªa visto los esfuerzos de Natalie en estos seis meses. Si Leonardo no hubiera tratado mal y no le hubiera roto el coraz¨®n, ahora no estar¨ªa trabajando tanto. -Uf¡­ Lo que sea. De todos modos, s¨®lo quiero que seas feliz. Si Leo no te trata bien, no tienes que pensar en m¨ª, haz lo que tengas que hacer. $ Natalie, conmovida, mir¨® a Josefina, asinti¨® con cabeza y dijo: -S¨ª, abu, ya lo s¨¦. Despu¨¦s de cenar, Natalie sali¨® de Mansi¨®n de Armon¨ªa. En el camino de regreso, Natalieenz¨® a pensar en su rci¨®n con Leonardo. Leonardo era muy amable con e en los ¨²ltimos seis meses, respondiendo casi siempre a sus peticiones, pero e sent¨ªa que hab¨ªa un fino velo entre ellos, y que por mucho que lo intentara, distancia nunca pod¨ªa acortarse. Tambi¨¦nprend¨ªa que algo iba mal entre ellos, pero estaba un poco confusa sobre qu¨¦ deb¨ªa hacer para solucionarlo. Justo cuando se detuvo en puerta del chalet, son¨® de repente su tel¨¦fono m¨®vil. Natalie lo cogi¨® y se decepcion¨® al ver que quien maba era Tina. +15 BONUS (Lleva tres d¨ªas de viaje y no me ha mado ni una s vez en estos tres d¨ªas.) (No s¨¦ si realmente est¨¢ muy ocupado o si simplemente se le ha olvidado.> Natalie reprimi¨® su enfado y descolg¨® el tel¨¦fono. -?Qu¨¦ pasa? -Natalie, Bryan est¨¢ enfermo y hospitalizado, quiero ir a verlo. ?quieres pa?arme? La ¨²ltima vez que Bryan estuvo hospitalizado, Tina fue a ver a Natalie, pero Leonardo desapareci¨®, y Natalie fue a buscar a Leonardo, as¨ª que no le dijo nada. En estos seis meses, cada vez que veia a Natalie, quer¨ªa contarle que Bryan hab¨ªa salvado, pero nunca pod¨ªa decirlo. Cuando recibi¨® noticia de que Bryan estaba hoy en el hospital, se le ocurri¨® primero informar a Natalie. Aunque no sab¨ªa lo que Bryan hab¨ªa hecho por e, ser¨ªa bueno ir a ver a Bryan. Natalie se sorprendi¨® y arranc¨® el coche mientras dec¨ªa: -En qu¨¦ hospital est¨¢, ahora voy para all¨¢. Media hora despu¨¦s, Natalie entr¨® en s de Bryan. Xico, su agente, estaba pndo una manzan? para Bryan y se qued¨® hdo al ver a Natalie, luego su cara se puso un poco seria. # -Se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ hace aqu¨ª? Como fue al incendio para salvar a Natalie, su cabeza fue golpeada por ca¨ªda de un candbro caus¨¢ndole un hematoma en nuca, Bryan ha estado sufriendo con frecuencia de mareos, dolores de cabeza y n¨¢useas durante los ¨²ltimos seis meses, desmay¨¢ndose a menudo en el set. Natalie no sab¨ªa nada al respecto y no fue a ver a Bryan ni una s vez.All rights ? N?velDrama.Org. Los retrasosborales de Bryan en los ¨²ltimos seis meses le han costado millones de dres, y sufr¨ªa dolores a causa des secus. Al notar hostilidad de Xico hacia e, Natalie se sinti¨® un poco extra?a y sonri¨®: -Xico, ?d¨®nde te he ofendido? ?Por qu¨¦ has hoy as¨ª? Cuando Xico se dispon¨ªa a burse de e, fue interrumpido por Bryan en cama. -Xico, tengo hambre, ve aprarme una sopa. Xico lenz¨® una mirada de enojo, pero dej¨® manzana en su mano y se levant¨® para irse. Al pasar Natalie con cara de hielo ni siquiera le mir¨®. Natalie se acerc¨® a cama y se sent¨®, mirando a Bryan con recelo, -?Ofend¨ª sin querer a Xico? Cap铆tulo 517 Cap¨ªtulo 517 Bryan sonri¨® y dijo despacio, Hoy est¨¢ de mal humor, est¨¢ enfadado con todo el mundo, no te preocupes. Natalie asinti¨®, -?C¨®mo est¨¢s? -Enfermedad cr¨®nica, dije que estaba bien, pero Xico insisti¨® en hospitalizarme. -Es mejor que te hagan un examen para saber algo. -Bueno, ?por qu¨¦ has venido a verme hoy? Te he visto en tele los ¨²ltimos seis meses. Tu empresa va muy bien, pero tienes que cuidar tu salud, has perdido mucho peso. Mientras haba, hab¨ªa una preocupaci¨®n indetectable en su mirada. Natalie enarc¨®s cejas, -?De verdad? Hoy en d¨ªa, delgadez es lo m¨¢s bonito. Si hubiera adelgazado, estar¨ªa m¨¢s que contenta. -Te ves bien, y no es bueno para salud estar delgada. Natalie se ri¨®, -Deber¨ªas preocuparte por ti primero, t¨² eres el que est¨¢ en el hospital. Bryan sonri¨® y cuando quer¨ªa har, sinti¨® un dolor agudo en cabeza,o si alguien se estuviera cido con un martillo. -?Ah! ¡ü Se cubri¨® bruscamente cabeza, con expresi¨®n torcida,s venas de frente y los brazos abultados incapaz de soportar el dolor que iba a golpear contra pared. Natalie le agarr¨® el brazo con una mano y puls¨® el timbre con otra. Pronto, unos m¨¦dicos y enfermeras entraron y, tras ponerle a Bryan una inyi¨®n analg¨¦sica, por fin s calm¨® poco a poco. Natalie frunci¨® el ce?o y estaba cavndo c¨®mo el estado de Bryan pod¨ªa ser tan grave cuando oy¨® un voz sorprendida. -Natalie, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Natalie mir¨® hacia atr¨¢s y se sorprendi¨® al ver a Ferm¨ªn, -Ferm¨ªn, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Ferm¨ªn no contest¨® a lo que e le pregunt¨®, frunci¨® el ce?o y se acerc¨®, -?Por qu¨¦ est¨¢s tan delgad -?He adelgazado? Me siento igual que antes. ?Por qu¨¦ Bryan y Fermin decian que ha adelgazado tanto? Ferm¨ªn llev¨® a undo, le tom¨® el pulso y le dijo preocupado: -?No tomabas una de esas pastis todos los d¨ªaso dijo el maestro? -Si. ?por qu¨¦? -?C¨®mo te has sentido en los ¨²ltimos seis meses? ?Podias soportar el dolor de los ataques diarios? Natalie asinti¨®, -Bueno, apenas lo soporto, y una hora pasa r¨¢pido, Aunque lo dec¨ªa con facilidad, Ferm¨ªn pod¨ªa imaginar el dolor que sufr¨ªa cada d¨ªa, y aunque medicina que le hab¨ªa dado el maestro pudiera aliviarlo, probablemente no ser¨ªa mucho. -Ahora est¨¢s muy d¨¦bil, luego te dar¨¦ una receta para recuperarte fuerza. Natalie se ri¨®, -Ferm¨ªn, ?has olvidado que yo tambi¨¦n soy doctora? Ferm¨ªn mir¨® enfadado, -T¨² eres doctora. ?Por qu¨¦ no te cuidas bien? Luego te recetar¨¦ medicina y se dar¨¦ directamente a farmacia, para que farmacia hierva todos los d¨ªas y te lleve. Viendo que estaba un poco enfadado, Natalie asinti¨® r¨¢pidamente, -De acuerdo, entonces te lo agradezco. Ferm¨ªn pregunt¨®: -?Te trata bien Leonardo? È« Natalie frunci¨® losbios y susurr¨®: -Bien. -?Bien? ?As¨ª que has adelgazado en seis meses? Published by N?v''elD/rama.Org. -Ferm¨ªn, no lo culpes, ha estado trabajando en el Grupo Ramos hasta el amanecer, y yo no soy una ni?a. Cuando e defendi¨® a Leonardo, Ferm¨ªn dijo enojado: -?Si te trata mal no se lo perdonar¨¦! -Vale, no hablemos de eso. Ferm¨ªn hizo una mueca y no dijo m¨¢s. -Por cierto, Ferm¨ªn, ?qu¨¦ haces en el hospital? Cap铆tulo 518 Cap¨ªtulo 518. Ferm¨ªn suspir¨®, mir¨® hacia puerta de s de Bryan y bajo voz. -El paciente de s 1203 tiene un trozo de hematoma en parte posterior del cerebro, debido a que el hematoma es grande y presiona los vasos sangu¨ªneos y los nervios, ning¨²n m¨¦dico del pa¨ªs se atreve a hacer una cirug¨ªa, su m¨¦dico tratante y yo hemos trabajado juntos antes para salvar al paciente, y me pidieron que viniera para ver si pod¨ªa usar el m¨¦todo de medicina antigua china para reducir un poco el hematoma, y luego hacer cirug¨ªa para extirparlo. Natalie no se imaginaba que enfermedad de Bryan fuera tan grave y se preocup¨®. -Ferm¨ªn, es mi amigo, ?puedes dejarme ver esos informes de reconocimiento? Ferm¨ªn se sorprendi¨® y dijo: -Yo tambi¨¦n iba a ir a verte, si quieres, tal vez se pueda hacer esa cirug¨ªa. Despu¨¦s de todo, Natalie era Doctora Luna, y casi no hab¨ªa cirug¨ªa que no pudiera realizar. Ferm¨ªn llev¨® al consultorio del m¨¦dico de Bryan, y Natalie pregunt¨®: -Por cierto, ?sabes c¨®mo se lesion¨®? -He o¨ªdo que fue un idente durante el rodaje, senz¨® a un incendio para salvar a alguien y le golpe¨® en cabeza ca¨ªda d¨¨ una l¨¢mpara de ara?a. Natalie frunci¨® el ce?o, su mente record¨® de repente el incidente en el que casi muri¨® quemada, le pareci¨® haber visto a Bryan antes de desmayarse, pero cuando despert¨® y le pregunt¨® a Bryan al respecto, ¨¦l lo neg¨®. Tambi¨¦n result¨® herido cuando senz¨® al incendio para salvar a alguien durante el rodaje, ?tanta casualidad? Pensando en esto, cara de Natalie cambi¨® de repente y se apresur¨® a decir: -Ferm¨ªn, se me ha ocurrido algo, ve t¨² primero. ?Yo ir¨¦ despu¨¦s! Despu¨¦s de decir eso, sin esperar a que Ferm¨ªn hara, se dio vuelta y camin¨® hacia s de Bryan. En ese momento en s, Xico puso sopa sobre mesa y dijo con indiferencia: -Bryan, ?crees que lo que hiciste realmente vali¨® pena? Te dol¨ªa cabeza y Natalie se fue antes de que yo volviera, de verdad creo que¡­ Bryan interrumpi¨®, -Xico, deber¨ªas saber que si e no hubiera vuelto para salvarme cuando se inund¨® el Pueblo Mile, ahora mismo estar¨ªa muerto. -Adem¨¢s, yo salv¨¦ voluntariamente, y nunca quise nada a cambio, -Eso es, ?pero no deb¨ªa dejarte solo en s! ?No se sentir¨ªa culpable si te pasara algo? Bryan cerr¨® mano en un pu?o y se puso en losbios, tosi¨® antes de decir lentamente: -Basta, no vuelvas a sacar el tema y hazo si nunca hubiera pasado. Xico no dijo nada m¨¢s, s¨®lo exudaba poca presi¨®n. Cuando Natalie empuj¨® puerta y entr¨® en s, not¨® el extra?o ambiente, y le pareci¨® que Xico ten¨ªa m¨¢s hostilidad. Pero por el momento no quiso molestarse con ¨¦l y mir¨® a Bryan, -Tengo algo que preguntarte. Bryan pregunt¨® suavemente. -?Qu¨¦ pasa? -Hace ocho meses, estuve encerrada en un edificio residencial y casi mor¨ª quernada, en ese momento, antes de desmayarme, creo que te vi, luego despert¨¦ y te envi¨¦ un mensaje, t¨² lo negaste. El ambiente en s se estanc¨® cuando e termin¨®. Natalie te mir¨® fijamente a los ojos y dijo pbra por pbra: -Cuando estaba en el incendio, ?de verdad no apareciste? Despu¨¦s de un momento de silencio, Bryan neg¨® firmemente con cabeza: -No, yo estaba filmando en ese momento, a menos que tenga habilidad de moverme instant¨¢neamente, no pude aparecer all¨ª para salvarte, esa es tu ilusi¨®n. Xico baj¨® cabeza y no dijo nada, pero su mano en el costado estaba inconscientemente apretada. Lentamente mir¨® a Natalie y dijo: -Se?orita L¨®pez¡­ -Xico, de pronto record¨¦ que hace un momento el doctor dijo que volvieras a farmacia a buscar mi medicina. Al ver mirada de advertencia de Bryan, Xico baj¨® los ojos y se levant¨®, diciendo: -Bueno, ya voy. Despu¨¦s de que Xico se fue, Bryan vio mirada esc¨¦ptica de Natalie y dijo con calma: -Estoy diciendo verdad, si a¨²n lo dudas, puedesprobarlo, tuve un idente durante ese periodo de tiempo en el que estaba grabando, se puedeprobarlo. Natalie no hizo m¨¢s preguntas, -Bien, lo s¨¦, cu¨ªdate, yo todav¨ªa tengo cosas que hacer, vendr¨¦ otro d¨ªa. -De acuerdo. 213 Justo despu¨¦s de salir de s, Natalie recibi¨® una mada de Ferm¨ªn. This belongs to N?velDrama.Org. -El m¨¦dico de guardia tiene una cita temporal y tengo que volver, pero he escaneado el informe de reconocimiento de Bryan y te lo he enviado por correo electr¨®nico.. -Bien, ahora mismo lo miro. Cap铆tulo 519 Cap¨ªtulo 519 Despu¨¦s de colgar, Natalie se dio vuelta para salir del hospital. Despu¨¦s de entrar en el coche, abri¨® su correo electr¨®nico y hoje¨® r¨¢pidamente el caso de Bryan, su expresi¨®n se volvi¨® seria despu¨¦s de leerlo. Seg¨²n el estado en el que se encontraba Bryan, aunque se operaba e, s¨®lo tendr¨ªa un 50% de ¨¦xito. Sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil y marc¨® el n¨²mero de Fermin, -Fermin, he le¨ªdo el informe de Bryan, ?puedo utilizar el m¨¦todo de medicina antigua china para que ese hematoma se reduzca un poco? -Creo que no servir¨¢ de mucho, ese hematoma est¨¢ situado en parte posterior de cabeza, hay muchos nervios debajo, no importa qu¨¦ medicina se utilice, puede afectar a los nervios. Natalie frunci¨® losbios y susurr¨®: -Ahora s¨®lo estoy seguro al 50%, si el borde del hematoma se reduce un mil¨ªmetro, el porcentaje de ¨¦xito de operaci¨®n puede aumentar al 80%. Ferm¨ªn guard¨® silencio un rato y dijo preocupado: -Lo intentar¨¦, pero no estoy seguro de que funcione. -Vale. Despu¨¦s de colgar, Natalie volvi¨® al chalet y empez¨® a buscar informaci¨®n. No estaba segura de operaci¨®n y quer¨ªa ver ?i hab¨ªa ejemplos simres en el extranjero. Hasta el amanecer, Natalie se qued¨® dormida sobre su escritorio, agotada. Al despertarse de nuevo, se sobresalt¨® al ver a un hombre frente a su mesa. Fue un alivio ver que era Leonardo, -?Cu¨¢ndo has vuelto? -Acabo de llegar, ?por qu¨¦ buscas esta informaci¨®n m¨¦dica? Natalie le arrebat¨® informaci¨®n y le dijo tranqumente: -Nada, s¨®lo quer¨ªa saber algo, debes estar muy cansado despu¨¦s de un viaje, ve a descansar. Leonardo baj¨® mirada y no hizo m¨¢s preguntas, se dio vuelta y sali¨® del estudio. Natalie organiz¨® informaci¨®n y se dirigi¨® al sal¨®n, cuando vio a Leonardo sentado en el sof¨¢ con cabeza gacha, sin saber lo que estaba pensando. Se dirigi¨® a cocina para preparar una taza de caf¨¦ y se dispuso a volver al dormitorio. Cuando pas¨® junto al sof¨¢, no pudo contenerse y le pregunt¨®: -?No quieres descansar? Leonardo mir¨®, con los ojos llenos de emocionesplejas que e no pod¨ªaprender. -Natalie. ?no crees, que tenemos un problema en nuestra rci¨®n en los ¨²ltimos seis meses? La i¨®n de Natalie de tomar caf¨¦ se detuvo, luego lo mir¨® con calma. -?Qu¨¦ problema? -Matilda siempre me enviaba un mensaje para decirme el resultado de su prueba de maternidad. Natalie asinti¨®, -Lo sabia, ?qu¨¦ tiene que ver con nosotros? -?No te sientes enojada y celosa cuando ves que otra mujer me env¨ªa cosas as¨ª? Al ver mirada interrogante de Leonardo, Natalie guard¨® silencio un rato y dijo lentamente, -Pens¨¦ que era tu defecto, y que ustedes no hab¨ªan hecho nada malo. Las emociones reprimidas de Leonardo que se hab¨ªan estado acumndo durante mucho tiempo finalmente explotaron. -Creo que a cualquier mujer le molestar¨ªa que su novio chateara frecuentemente con otra mujer, a menos que¡­ ?E ya no ama a ¨¦l!This belongs to N?velDrama.Org. La mano de Natalie sobre su taza de caf¨¦ se tens¨® inconscientemente, baj¨® los ojos y dijo: -?Te pas¨® algo durante el viaje? La mano de Leonardo que colgaba de su costado se tens¨®, -?Contesta primero mi pregunta! Natalie suspir¨® y dijo con impotencia: -Leo, yo tampoco dorm¨ª en toda noche, y t¨² acabas de volver de un viaje de negocios. Hablemos de ello cuando te calmes. Despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta y subi¨®. Justo cuando llegaba a escalera, una repentina r¨¢faga de pasos desordenados¡¯vino de detr¨¢s de e. Al instante, ?su mu?eca fue agarrada! 4 Cap铆tulo 520 Cap¨ªtulo 520 -Natalie, t¨²¡­ Ya no me quieres¡­ Su voz contenida le lleg¨® desde atr¨¢s con caut y miedo. Natalie frunci¨® losbios, gir¨® cabeza para mirarle y dijo lentamente: -No es eso, es que he tenido muchas cosas en empresa en los ¨²ltimos seis meses, he estado demasiado ocupada, as¨ª que puede que a veces te haya ignorado. -?De verdad? Leonardo mir¨® fijamente a los ojos,o si no quisiera perderse ninguna emoci¨®n en su mirada. -Bueno, debes estar muy cansado despu¨¦s de tu viaje de negocios, descansa. -Bien. Leonardo solt¨® y cuando se dio vuelta para marcharse, son¨® de repente su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver que era Matilda, colg¨® directamente. Natalie baj¨® los ojos y se dio vuelta para subir. De vuelta en su habitaci¨®n, se tumb¨® en cama, con ganas de dormir pero sin sue?o. En su mente flotaba escena en que Leonardo le preguntaba si a¨²n le quer¨ªa, y e estaba un poco molesta. Estaba bastante segura de que no se hab¨ªa enamorado de nadie m¨¢s, pero lo que sent¨ªa por Leonardo, no lo sab¨ªa. Despu¨¦s de todo, estaba cansada de que Matilda apareciera en su vida estos ¨²ltimos seis meses. Cuando sal¨ªan a cenar juntos, a Matilda de repente le dol¨ªa barriga y maba a Leonardo pidiendo ayuda, aunque al final Leonardo mandaba a Carlos a ver qu¨¦ le pasaba. Cuando iban a ver a Josefina a Mansi¨®n de Armon¨ªa, Matilda aparec¨ªa de repente en puerta con un mont¨®n de regalos. Aunque hab¨ªa dicho que el beb¨¦ no ten¨ªa nada que ver con familia Ramos, ?c¨®mo pod¨ªa Josefina ser tan cruel de negarlo? ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Cuando quer¨ªan viajar juntos, Matilda ped¨ªa que Antonia buscara oportunidades y excusas para impedirlos. +16 BONUS La gente de familia Ramos le de un favor a Matilda, pero fueron e y Leonardo los que sufrieron. E no tenia derecho a decir que fami Ramos o Leonardo han hecho algo malo, pero presencia de Matilda era realmenteo una espina en su coraz¨®n. No le dol¨ªa, pero se le vaba de vez en cuando, record¨¢ndole que Matilda que se hab¨ªa infiltrado en su vida y que ser¨ªa una parte cada vez m¨¢s importante de e en el futuro. Natalie enterr¨® cabeza en almohada, sin querer pensar m¨¢s en ello. Abajo, Matilda maba una y otra vez, y Leonardo finalmente contest¨®. -?Qu¨¦ pasa? Su voz era fr¨ªa, incluso con un matiz de hast¨ªo. Si no fuera porque familia Ramos le deb¨ªa un favor a Matilda, no volver¨ªa a ve, -Leo, yo¡­ Tuve un idente de coche¡­ Dijo Leonardo frunciendo el ce?o, -?Debes mar a polic¨ªa, no a m¨ª! -S¨®lo conf¨ªo en ti, ahora me duele barriga, le pasar¨¢ algo al beb¨¦¡­ La voz de Matilda estaba llena de p¨¢nico y miedo, parec¨ªa realmente asustada. Leonardo guard¨® silencio un rato y se levant¨®, -?D¨®nde est¨¢s? Voy para all¨¢. Aprovechando esta oportunidad, quer¨ªa dejar ro a Matilda que no tendr¨ªa nada que ver con e en el futuro. Leonardo lleg¨® al lugar del idente casi junto con ambncia, y ya eran m¨¢s des dos de tarde cuando Matilda fue tradada al hospital para un reconocimiento. El m¨¦dico le entreg¨® a Leonardo el informe: -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez no est¨¢ herida, s¨®lo en estado de shock, y el beb¨¦ est¨¢ bien. Leonardo asinti¨® con una mirada g¨¦lida, -Lo s¨¦. Cuando el m¨¦dico se march¨®, se dio vuelta y entr¨® en s, dej¨® el informe sobre mesa y m¨ªr¨® a Matilde: -Esta es ¨²ltima vez que atiendo tu mada y ¨²ltima vez que vengo a resolver tus asuntos. A partir de ahora, si ocurre algo, ma directamente a Carlos. Cap铆tulo 521 Cap¨ªtulo 521 La sonrisa en el rostro de Matilde se congel¨®. -Leo¡­ Me prometiste antes¡­ Que me cuidar¨ªas hasta que diera a luz, ?te olvidaste? Leonardo mir¨® fr¨ªamente, -Si te lo promet¨ª, pero ahora me arrepiento. Matilda le dijo que si cuidaba hasta que diera a luz, familia Ramos le devolver¨ªa el favor que le deb¨ªa. Leonardo acept¨® en ese momento, pero a cambio, Natalie y ¨¦l se distanciaron cada vez m¨¢s en los This belongs to N?velDrama.Org. ¨²ltimos seis meses, y en ese momento,prendi¨® est¨²pida decisi¨®n que hab¨ªa tomado. Matilda se mordi¨® elbio inferior y ten¨ªa l¨¢grimas en los ojos. -?Es por mi hermana? -S¨ª. Al verle admitirlo directamente,s l¨¢grimas de sus ojos finalmente cayeron, mir¨¢ndole acusadoramente. -?Es tan ego¨ªsta mi hermana? ?Tiene miedo de que te enamores de m¨ª otra vez? ?Por eso no deja que sigas cuidando de m¨ª! Leonardo mir¨® con calma, -Piensas demasiado, e no tiene ninguna queja de que te cuide, es s¨®lo que no quiero seguirstim¨¢nd. -?L¨¢stima? ?Yo no? Fui yo quien se enamor¨® de ti primero, y si no hubiera sido por lo que pas¨® despu¨¦s, jahora mismo estar¨ªa embarazada de ti! -?Matilda! Leonardo estaba impaciente y su mirada era fr¨ªao nieve, -?Ya pas¨® todo! No quiero volver a mencionarlo, y espero que entiendas cuanto antes que es imposible para nosotros. Matilda se agarr¨® a colcha y dijo: -Es imposible, as¨ª que no quiero tener nada contigo, s¨®lo quiero que me cuides hasta que d¨¦ a luz, ?algo malo? 1 -La familia Ramos te debe un favor y te lo devolver¨¦ de otra manera. ?No vuelvas a marme! Despu¨¦s de decir eso, Leonardo se fue enseguida. +15 BONUS Matilda le mir¨® a espalda, y expresi¨®n afligida de su rostro se fue transformando en una fr¨ªa sonrisa. Parec¨ªa que sus esfuerzos de los ¨²ltimos seis meses hab¨ªan valido, ahora que rci¨®n de Leonardo con Natalie hab¨ªa salido mal, cuando llegara el momento, ?podr¨ªa contarle a Natalie ese asunto! Cuando Leonardo lleg¨® esquina del pasillo, recibi¨® un pu?etazo en cara. Fue tan fuerte que retrocedi¨® unos pasos antes de poder quedarse quieto, con un dolor agudo en el p¨®mulo. Al levantar vista vio una mirada llena de ira. -Leonardo, ocult¨¦ ese asunto porque quer¨ªa que Natalie fuera feliz contigo, viniste al hospital a cuidar de Leonardo se congel¨® al ver a Bryan vestido de paciente. -Este es mi asunto privado, no te toca a ti preocuparte, actor Guzm¨¢n. Bryan ri¨®, -Si no fuera por Natalie, ?crees que me importar¨ªa tu asunto? El rostro de Leonardo se enfri¨®, -Natalie es mi novia, le explicar¨¦ lo que estoy haciendo. -?Sabe e que has venido por noche para cuidar de otra mujer? -?He dicho que no es asunto tuyo! Bryan se enfureci¨® al instante y volvi¨® a golpear con el pu?o a Leonardo. Esta vez, Leonardo intercept¨® su mano y dijo: -Actor Guzm¨¢n, ya que le salvaste vida a Natalie una vez, te perdono esta vez, pero pr¨®xima vez¡­ Bryan lo interrumpi¨® impaciente antes de que pudiera terminar frase. -?Qu¨¦ pasa con pr¨®xima vez? ?Quieres bloquearme o quieres joder a familia Guzm¨¢n? Al ver mirada envalentonada de Bryan, los ojos de Leonardo volvieron a enfriarse. -Actor Guzm¨¢n, ya sabess consecuencias, ?entonces no vuelvas a aparecer frente a m¨ª y a e! Cap铆tulo 522 Cap¨ªtulo 522 Bryan lo mir¨® furioso y apret¨® los dientes. -?No tienes miedo de que se lo cuente a Natalie? Las pups de Leonardo se encogieron, luego dijo: -Aunque se to cuentas, no se enamorar¨¢ de ti, y no puedes afrontars consecuencias. Tras decir eso, Leonardo lo solt¨® y se march¨®, Bryan se qued¨® mirando su espalda hasta que su figura desapareci¨®. De vuelta en el coche, Leonardo ten¨ªa cara hda y tard¨® un rato en arrancar el coche y marcharse. Cuando Bryan dijo que iba a contar esta cosa a Natalie, sinti¨® miedo y se asust¨® perder a Natalie. Despu¨¦s de todo lo que hab¨ªa pasado con Natalie, no volver¨ªa a romper con e. De repente, record¨® que Natalie ha buscado informaci¨®n m¨¦dica. ?Podr¨ªa estar rcionada con Bryan? Marc¨® el n¨²mero de Carlos y le dijo: -?Comprueba por qu¨¦ Bryan est¨¢ hospitalizado, y si ¨¦l y Natalie se Published by N?v''elD/rama.Org. han visto durante estos d¨ªas que he estado fuera por negocios! Carlos no tard¨® en tener resultados. Cuando Leonardo lleg¨® a Bah¨ªa de los Olmos, su buz¨®n emiti¨® un sonido. Tras leerlo un momento, el rostro de Leonardo se volvi¨® serio. > Si Natalie se enteraba de que Bryan estaba hospitalizado porque ¨¦l hab¨ªa salvado, jam¨¢s se lo perdonar¨ªa. Los ojos de Leonardo se enfriaron y m¨® a Carlos. -Encuentra m¨¦dicos que dominen craneotom¨ªa, tanto en el pa¨ªso en el extranjero, si pueden hacerle cirug¨ªa a Bryan, contr¨¢talos a todos, no importa cu¨¢nto cueste. ?Lo m¨¢s pronto posible! Carlos sab¨ªa que Bryan se hab¨ªanzado al incendio para salvar a Natalie, por lo que r¨¢pidamente dijo: -? Ahora mismo voy! Tras colgar el tel¨¦fono, Leonardo empuj¨® puerta del coche y sali¨® de ¨¦l, vio a Natalie sentada en el sof¨¢ del sal¨®n viendo una pel¨ªc. Al oir puerta abierta, e dijo sin mirar atr¨¢s: -?D¨®nde has estado? Leonardo se cambi¨® de zapatos y contest¨®: -Ten¨ªa algo en empresa. Natalie frunci¨® losbios y no dijo nada m¨¢s. Leonardo se acerc¨® a sudo y se sent¨®, e iba a har cuando vio que se encend¨ªa panta del m¨®vil que e hab¨ªa puesto sobre mesa, en que hab¨ªa una foto en que ¨¦l pa?aba a Matilda al hospital, y una mativa l¨ªnea: ?El presidente del Grupo Ramos se present¨® en el lugar del idente de coche de Matilda de familia L¨®pez, sospechoso de reavivar su amor! El rostro de Leonardo se volvi¨® serio. -Natalie, d¨¦jame explicar¡­ Natalie lo mir¨® inexpresivamente, -?Qu¨¦ quieres explicar? ?Explicar que fuiste a ver a Matilda, o que me mentiste? Su indiferencia hizo que a Leonardo le doliera el coraz¨®n, se call¨® un rato y dijo lentamente: -Fue mi culpa mentirte, lo siento. Fui a ver a Matilda esta vez porque quer¨ªa dejarle ro que no responder¨¦ a sus madas ni volver¨¦ a quedar con e. La expresi¨®n de Natalie no cambi¨® y su tono era tranquilo, -Leonardo, ?crees en lo que has dicho? -Estoy diciendo verdad. Natalie sonri¨®, con decepci¨®n en los ojos, -Si es verdad, ?por qu¨¦ me mentiste? -Ten¨ªa miedo de que te enfadaras. -?Ten¨ªas miedo de que me enfadara? Entonces, ?qu¨¦ hiciste durante los seis meses? Cada vez que contestabas el tel¨¦fono de Matilda frente a m¨ª, ?no sab¨ªas que me molestarfa? ?No sab¨ªas que me molestar¨ªa cuando visitaras en el hospital? Lo sab¨ªas todo, pero fuiste igual, porque pagar ese favor que familia Ramos le deb¨ªa a Matilda era m¨¢s importante, ?no? (1 Cap铆tulo 523 Cap¨ªtulo 523 El rostro de Leonardo se puso serio antes preguntas de Natalie. Agarr¨® a Natalie por los hombros, mir¨® a los ojos y dijo con seriedad: -No, no lo es. Aparte de querer devolverte el favor, quer¨ªa ver c¨®mo me tratar¨ªas. Estaba esperando a que te pusieras celosa y, si me des que te hab¨ªa importado, cortar¨ªa inmediatamente el contacto con Matilda. Natalie le apart¨® mano, y su mirada se volvi¨® fr¨ªa. -Cortar el contacto con e es lo que debes hacer, ?no? ?Por qu¨¦ esperabas que te dijera, ?no pod¨ªas hacerlo conscientemente? Leonardo apret¨® losbios finos, voz baja, -Porque no estaba seguro de que a¨²n me quer¨ªas. Natalie ri¨®, burlona, -Si no me importabas, ?por qu¨¦ fui a Francia para salvarte? ?Por qu¨¦ te apoy¨¦ cuando June te desprestigiaba? ?Por qu¨¦ soport¨¦ lo de Matilda durante medio a?o? -?Natalie, lo siento! Natalie se levant¨®, lo mir¨® y le dijo, pbra por pbra: -Si tenemos que ponernos a prueba mutuamente sobre nuestra rci¨®n, para seguir juntos o no, tenemos que pensarlo bien. Leonardo tendi¨® nerviosamente mano a Natalie, pero e se apart¨®. -Estoy ocupada en empresa estos d¨ªas, voy a dormir en empresa. Tras decir eso, se dio vuelta y subi¨® a recoger sus cosas. Al ve salir con su maleta, Leonardo se levant¨® de repente para detene. -Natalie, vamos a harlo, no quiero ser fr¨ªo contigo. Natalie dijo, -No soy fr¨ªa contigo, s¨®lo quiero calmarme unos d¨ªas. -No tiene por qu¨¦ en oficina, da igual que te quedes aqu¨ª.¡® -Ap¨¢rtate, por favor. Leonardo se par¨® en puerta y se neg¨® a cederle el paso. Natalie dej¨® maleta y pregunt¨® impaciente. -?Qu¨¦ quieres? De repente, Leonardo cogi¨® de mano. 1/2 Natalie frunci¨® el ce?o e intent¨® liberarse sin ¨¦xito. -Natalie, s¨¦ que te he defraudado estos meses, pero tambi¨¦n tengo miedo de perderte. Aunque estabas a mido, siempre sent¨ªa que estabas lejos de m¨ª, tem¨ªa que un d¨ªa de repente te dieras cuenta de que no me quer¨ªas y quisieras romper conmigo. Natalie se qued¨® un rato en silencio, mir¨® a Leonardo y dijo: -Nunca he supuesto pasar toda mi vida contigo. (1 La cara de Leonardo cambi¨® de repente, -?Qu¨¦ quieres decir? -De momento nos gustamos, por eso estamos juntos. Si los sentimientos siguen calent¨¢ndose, tambi¨¦n podremos casarnos, pero si alg¨²n d¨ªa no nos sentimos nada, me ir¨¦, as¨ª que no obliquemos nada. No me empe?ar¨ªa en que estuvi¨¦ramos juntos el resto de nuestra vida. Published by N?v''elD/rama.Org. Ser¨ªa dif¨ªcil para e salir de tristeza si presupon¨ªa que estar¨ªan juntos el resto de su vida en caso de que no pudieran, y no pod¨ªa dejarse meter de nuevo en una situaci¨®n as¨ª. -Entonces¡­ ?Est¨¢s dispuesta a dejarme en cualquier momento, por eso no te importa que veo a Matilda? Natalie se sinti¨® un poco impotente, -Me malinterpretas, no es que no me importa nada, no voy a pelearme contigo por estoo antes. Despu¨¦s de todo, hemos pasado por mucho, creo que deber¨ªas saber qu¨¦ hacer. Leonardo guard¨® silencio durante unrgo rato, le solt¨® mano y dijo lentamente: -No s¨¦ por qu¨¦, al o¨ªrte decir eso, siento que te alejas m¨¢s de m¨ª. 3) -Y me siento tambi¨¦n m¨¢s triste¡­ Cap铆tulo 524 Cap¨ªtulo 524 Ntalie fue a oficina, y esa noche, Matilda recibi¨® noticia. Si no hubiera estado embarazada, habr¨ªa querido celebrarlo con champ¨¢n en s. Matilda empez¨® a near cu¨¢ndo cont¨¢rselo a Natalie, sin enterarse de nada cuando puerta de s se abri¨® de un empuj¨®n y entr¨® una figura oscura. Matilda levant¨® vista hasta que mir¨® una sombra. Al ver a persona de pie junto a cama, palideci¨® de miedo al instante y quer¨ªa huir. Sin embargo, antes de que pudiera moverse, fue presionada contra cama y el cuchillo estaba en su cuello. -?Mati, tanto tiempo! El rostro de Matilda estaba p¨¢lido y susbios temban. -Ta¡­Tadeo. ?Su¨¦ltame! Tadeo sonri¨® siniestramente, su mirada se detuvo un rato en su barriga, y lentamente dijo: -No te preocupes, aunque me traiciones, no te har¨¦ nada, al fin y al cabo, est¨¢s embarazada de m¨ª. Pensaba que nunca tendr¨ªa un hijo en su vida, en el momento en que supo que Matilda hab¨ªa quedado con el beb¨¦, no pudo contener su emoci¨®n y quer¨ªa venir a ve inmediatamente. Pero no estaba recuperado, as¨ª que tuvo que esconderse. Luego supo que Noche Fr¨ªa era quien hab¨ªa matado a sus padres, y volvi¨® a esperar su oportunidad hasta que golpe¨® con fuerza al se?or Kalor y escap¨®. Esta vez regres¨®, aparte de ver nacer a su hijo, ?tambi¨¦n quer¨ªa vengarse de Leonardo! Matilda protegi¨® su barriga y dijo: -?Este ni?o no tiene nada que ver contigo, es m¨ªo! -Este ni?o tiene mi sangre corriendo por su cuerpo, es m¨ªo o no no depende de ti. Published by N?v''elD/rama.Org. Al ver que parec¨ªa tranquilo y que realmente no ten¨ªa intenci¨®n de hacerse da?o, Matilda apret¨® los dientes y dijo: -?Qu¨¦ quieres hacer? -Por supuesto que he venido a recogerte y a mi ni?o. +15 BONUS -?Est¨¢s loco? Es imposible que me vaya contigo y no te dar¨¦ el ni?o. Es una pena que tenga un padre Al oirlo, Tadeo quer¨ªa mata. -?C¨®mo te atreves a decir eso? Si no le hubieras entregado el mensaje a Leonardo, ahora mismo serias mujer del presidente del Grupo Ramos. ?Todo esto por tu estupidez! Matilda se burl¨®, -Tadeo, ?me tomaste por tonta? ?Nunca quer¨ªas casarte conmigo? ?Crees que te creo? Tadeo dijo lentamente: -?Lo creas o no, me llevo al beb¨¦! -?Ni de co?a! ?El ni?o no tiene futuro contigo! En familia L¨®pez al menos crecer¨¢ bien, ahora policia te est¨¢ buscando y gente de Leonardo tambi¨¦n. ?Quieres que el ni?o viva escondido contigo? Tadeo guard¨® silencio un momento, pensaba que Matilda ten¨ªa raz¨®n y dijo: -Espera a que des a luz al ni?o. Quiz¨¢ para entonces haya matado a Leonardo y haya conseguido inculparlo de todo lo malo. Matilda le mir¨® fr¨ªamente, sin decir nada pero el rechazo era evidente en sus ojos. Tadeo le dijo en voz baja: -Tengo cosas que hacer, no le digas a nadie que me has visto. ?Deber¨ªas saber que odio a gente que me traiciona! Tras decir esto, Tadeo se fue corriendo. Matilda no m¨® a nadie, pero se qued¨® pensativa. Si pod¨ªa utilizar a Tadeo para acabar con Natalie, matar¨ªa dos p¨¢jaros de un tiro. Si Natalie mor¨ªa, Leonardo nunca perdonar¨ªa a Tadeo. Cuando que ellos mor¨ªan, ?nadie podr¨ªa impedir que e estuviera con Leonardo! Natalie se qued¨® unos d¨ªas en oficina y Tina por fin not¨® que algo iba mal. Cap铆tulo 525 Cap¨ªtulo 526 Despu¨¦s de enviar el mensaje, Leonardo se sinti¨® raro y envi¨® otro mensaje. [?Te recoger¨¦!] Por fin Natalia le contest¨®. [Vale.] S¨®lo una pbra, pero lostidos del coraz¨®n de Leonardo se aceleraron involuntariamente, m¨¢s excitado que cuando hizo su primer trato. Pronto lleg¨® hora de salir del trabajo por tarde, Leonardo le pidi¨® a su ch¨®fer que le dieras ves y condujo ¨¦l mismo para ir a recoger a Natalie en MY. Despu¨¦s de esperar m¨¢s de media hora, Natalie le envi¨® de repente un mensaje. [?Cu¨¢ndo llegas?] Leonardo marc¨® inmediatamente su n¨²mero, -Natalie, ya estoy abajo. Natalie frunci¨® el ce?o y sali¨® mientras recog¨ªa sus cosas, -?Cu¨¢ndo has llegado? ?Por qu¨¦ no me dijiste? -He llegado hace media hora, pensaba que estabas ocupada, as¨ª que quer¨ªa esperarte abajo. $ -Bien, voy a entrar en el ascensor. Ahora te veo. Cinco minutos despu¨¦s, N¨¢talie abri¨® puerta y entr¨® en el coche. -Vamos. Leonardo arranc¨® lentamente el coche y se incorpor¨® al tr¨¢fico, con los ojos fijos hacia dnte mientras conduc¨ªa en silencio. El ambiente era un poco extra?o porque llevaban una semana sin verse ni harse. -T¨²¡­ -Hoy¡­ Dijeron los dos a vez, se miraron y cerraron boca al mismo tiempo. Leonardo apret¨® poco a poco el vnte y dijo: -T¨² dime. -?Hoy has venido a verme para decirme algo? -Nada, s¨®lo queria preguntarte si has decidido. Natalie frunci¨® losbios, -?Qu¨¦ piensas de este asunto? -No quiero romper. De nuevo se hizo el silencio en el coche. Hasta puerta del restaurante, ambos no volvieron a har. Despu¨¦s de entrar en el restaurante y pedirida, Leonardo mir¨® a Natalie. -Natalie, de verdad que no quiero romper contigo. S¨¦ que hice muchas cosas que te entristecieron y me decepcionaste. Espero que puedas darme otra oportunidad. Natalie le mir¨®, -S¨¦ que ayudaste a Matilda porque hab¨ªa salvado a abu y a tu madre, pero de ninguna manera puedo aceptar que se metiera en nuestra rci¨®n. -?Lo siento! Content ? provided by N?velDrama.Org. -No he venido hoy para escuchar perd¨®n, yo tambi¨¦n lo he pensado mucho en los ¨²ltimos d¨ªas, estoy segura de que a¨²n te quiero, pero si sigues en contacto con Matilda, no s¨¦ cu¨¢nto durar¨¢ este amor. El d¨ªa que mis sentimientos por ti se acaben, no volver¨¦ contigo. Leonardo se sonroj¨®, -?No dejo que llegue ese d¨ªa! Natalie mir¨®, y dijo en serio, -Antes dijiste que cortar¨ªas el contacto con e, espero que cums tu pbra. Leonardo cogi¨® de mano,-Te lo prometo, le devolver¨¦ el favor de otras maneras. Despu¨¦s de reconciliarse, Natalie volvi¨® al chalet. Sin embargo, Leonardo segu¨ªa teniendo p¨¢nico, ahora s¨®lo sal¨ªa con e y Natalie podr¨ªa romper con ¨¦l en cualquier momento. Sobre todo porque a¨²n le ocultaba a Natalie el hecho de que no se hab¨ªan divorciado, si lo sab¨ªa, e podr¨ªa dejarlo por rabia. (2 Cap铆tulo 526 Cap¨ªtulo 527 Leonardo reflexion¨® durante mucho tiempo y se le ocurri¨® una soluci¨®n. Decidi¨® proponerle matrimonio a Natalie. Si Natalie no aceptaba, el seguiria rogandole hasta el d¨ªa en que lo hiciera. Leonardo se puso inmediatamente en contacto con Carlos y le pidi¨® que le trajeras rosas de champ¨¢n favoritas de Natalie para prepararle proposici¨®n. Carlos tambi¨¦n estaba un poco emocionado de que Leonardo por fin se hubiera decidido, y m¨® para pedirs flores. Por otrodo, Fermin mand¨® a alguien a llevar medicina china a MY todos los dias. Tina dijo a Natalie: -No esperaba que Leonardo fuera tan amable de hacer que alguien hirviera medicina china y te enviara todos los dias, pero record¨¦ que acabas de hacerte un examen fisico el mes pasado y el resultado fue normal. ?Tomas p¨ªldoras para fertilidad? Natalie casi escupi¨® un bocado de medicina y mir¨° enfadada. -El m¨¦dico dijo que estoy d¨¦bil esto es una medicina para reponer sangre y energia vital. Tina asinti¨® pensativa, -Es verdad, no puedes seguir el ritmo de Leonardo con este cuerpo tan d¨¦bil. Natalie: -¡­ Despu¨¦s de tomar medicina, mir¨® a Tina y le dijo: -Esa medicina china me hirvi¨® un m¨¦dico amigo m¨ªo, no tiene nada que ver con Leonardo. Tina levant¨® una ceja, ¨C Un amigo m¨¦dico tan dulce, ?es un hombre? Pregunt¨® Natalie, -?Hay alguna diferencia? -Si es un hombre, tu se?or Ramos se pondr¨ªa celoso. -No presta atenci¨®n a esas peque?eces. Tina sonri¨®, -No seguro. Natalie le entreg¨® los papeles firmados, -Vale, a trabajar. No esperaba ques pbras de Tina se hicieran realidad tan pronto. This belongs to N?velDrama.Org. Cuando volvi¨® al chalet por tarde, Natalie se sorprendi¨® al ver que Leonardo ya hab¨ªa preparado comida, -?Qu¨¦ d¨ªa es hoy? Leonardo le dio un taz¨®n de sopa de pollo negro: -Prueba el sabor. Natalie tom¨® un sorbo y frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ huele a medicina china? Leonardo se ri¨®, -La sopa de pollo negro debe ponerse con medicina china, para que sopa de pollo sea m¨¢s nutritiva, mucho m¨¢s que medicina china pura. Al notar que estaba celoso, Natalie sab¨ªa que Leonardo se hab¨ªa enterado de que Ferm¨ªn le llevaba medicina china todos los d¨ªas. Dej¨® el taz¨®n y dijo: -?Qui¨¦n te lo dijo? -No importa qui¨¦n me lo dijo, lo que importa es por qu¨¦ est¨¢s d¨¦bil y por qu¨¦ dejas que Ferm¨ªn te haga la medicina. ?No deber¨ªa hacerlo tu novio? -?Est¨¢s celoso? -?No deber¨ªa estar celoso? Natalie se atragant¨®,-No, acabo de encontrarme con ¨¦l ¨²ltima vez que fui al hospital, dijo que estaba muy delgada, luego me tom¨® el pulso y dijo que estaba d¨¦bil y que necesitaba tomar medicina china parapensarlo, as¨ª que me recet¨®. Leonardo mir¨®, -?Entonces por qu¨¦ no te llevaste con receta? Ferm¨ªn est¨¢ tan ocupado, ?por qu¨¦ cuida tanto de una paciente insignificante? Natalie frunci¨® el ce?o, -No me gusta lo que dices. Todos los pacientes son importantes. ?Por qu¨¦ yo no lo soy? Y no prepar¨® ¨¦l mismo esa medicina, lo hizo el personal de su farmacia. -?Cu¨¢l es diferencia? Dime por qu¨¦ Ferm¨ªn fue m¨¢s amable contigo que con los.dem¨¢s. ?Se conoc¨ªan de antes? Natalie no esperaba que fuera tan perspicaz, y se apresur¨® a decir: -Lo conozco desde que te curaba ¨¦l pierna hace cuatro a?os, y antes le ped¨ª ayuda cuando envenenaron a abu, ?lo has olvidado? -Es un m¨¦dico mgroso, se queda a tu disposici¨®n, es muy extra?o¡­ Los p¨¢rpados de Natalie se agitaron y vacil¨®. -Eso es porque est¨¢ disponible, de lo contrario seguro que tampoco me hace caso. Leonardo respir¨® hondo y dijo en un tono lo m¨¢s calmado posible: -Natalie, est¨¢s tan familiarizada con ¨¦l,o si lo conocieras desde hace a?os. ?De verdad lo conociste hace cuatro a?os, cuando buscabas a alguien que me curara pierna? Cap铆tulo 527 Cap¨ªtulo 525 +15 BONUS -Natalie, Leonardo acaba de volver de un viaje de negocios, deber¨ªan estar juntos, ?no? ?Por qu¨¦ duermes en oficina? ?Se han peleado? Natalie hizo una se?a, levant¨® los ojos y mir¨®, -Si est¨¢s muy libre, ha de algunas cooperaciones, despu¨¦s de que MY haga lista, har¨¦ de esto contigo despacio. Tina neg¨® con cabeza, -No, estoy muy ocupada, despu¨¦s de firmar este contrato, tengo que trabajar de inmediato. Estoy muy ocupada. Al ve con mirada baja y fingiendo estar ocupada, Natalie se ri¨® y no rega?¨®. Tina cogi¨® los papeles y sali¨® a toda prisa,o si algo persiguiera. Tras cerrarse puerta del despacho, Natalie dej¨® el bol¨ªgrafo en mano y mir¨® aturdida el expediente que ten¨ªa dnte. No se hab¨ªan mandado mensajes en los ¨²ltimos d¨ªas desde pelea en el chalet aquel d¨ªa. Natalie estaba un poco triste porque si Leonardo hubiera ido a har con e, tal vez le habr¨ªa perdonado. Volvi¨® a sentirse irritada al pensarlo. -?Buzz! El m¨®vil que hab¨ªa sobre mesa son¨® de repente. Natalie lo cogi¨® a toda prisa y se decepcion¨® al ver que era Ferm¨ªn. Ferm¨ªn dijo preocupado. -Natalie, Bryan lleva una semana tomando medicina china, pero el efecto no parece ser muy bueno, hay ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. que operarle para quitarle el hematoma. La cara de Natalie cambi¨® y dijo: -?Me mandas el ¨²ltimo informe! -Bueno. Pronto, lleg¨® otro correo electr¨®nico al buz¨®n. Natalie lo puls¨® y vio que el hematoma de nuca hab¨ªa crecido un poco m¨¢s, su cara se volvi¨® seria. +15 BONUS Antes estaba un 50% segura de hacer operaci¨®n, ahora s¨®lo estaba un 30%. -Natalie, ¨²ltimamente han venido muchos especialistas del pa¨ªs y del extranjero, pero ninguno se ha atrevido a operar. El hematoma de nuca seguir¨¢ creciendo si no se opera. Natalie se mordi¨® elbio inferior, -Fermin, antes estaba segura al 50%, ahora s¨®lo al 30%. -El 30% es muy alto, y los especialistas tienen miedo de operar porque dicen que s¨®lo es el 10%. Despu¨¦s de todo, un 10% no es diferente de derar operaci¨®no imposible. Si operaci¨®n ten¨ªa ¨¦xito, tendr¨¢n una reputaci¨®n, pero si no, familia Guzm¨¢n no dejar¨ªa en paz. Natalie guard¨® silencio un rato y dijo lentamente: -Pensar¨¦ en este asunto¡­ Si se trataba de un paciente cualquiera, no se sentir¨ªa agobiada si intentaba por todos los medios salvarlo sin ¨¦xito, pero si Bryan mor¨ªa en su cami de quir¨®fano, tal vez no pudiera olvidarlo el resto de su vida. Por otrodo, Carlos tambi¨¦n le cont¨® a Leonardo lo de Bryan. Leonardo parec¨ªa hdo, -?Sigue buscando! ?No puedo creer que no haya un m¨¦dico en el mundo que se atreva a hacer esta cirug¨ªa! Carlos suspir¨®, -Se?or Ramos, tenemos a los mejores neurocirujanos del mundo, y si ellos creen que s¨®lo tiene un 10% de ¨¦xito, los dem¨¢s cirujanos tendr¨¢n menos de un 10%. -?He dicho que sigas buscando! ?Sigue subiendo el precio! ?No podemos dejarlo morir! Si Natalie sab¨ªa que Bryan hab¨ªa muerto por salva y que ¨¦l se lo hab¨ªa ocultado, nunca lo perdonar¨ªa. Al pensar en ello, Leonardo volvi¨® a sentir p¨¢nico. Tras dudar un rato, cogi¨® el m¨®vil y envi¨® un mensaje a Natalie. [Natalie, cenemos juntos esta noche, te espero en el sitio de siempre] Cap铆tulo 528 Cap¨ªtulo 528 ¨C S¨ª, ?qu¨¦ est¨¢s sospechando? ?Es importante cu¨¢ndo lo conoc¨ª? Leonardo se qued¨® un rato en silencio y baj¨® los ojos, -A partir de ma?ana, que no te traiga ninguna medicina, yo ir¨¦ a buscarle receta y pedir¨¦ a alguien que te lleve todos los d¨ªas. Natalie quer¨ªa preguntar si hab¨ªa alguna diferencia. Pero al ver mirada seria de Leonardo, s¨®lo pudo asentir con cabeza y decir: -Vale, acepto. Despu¨¦s de cenar, vieron una pel¨ªc juntos y luego se fueron a sus respectivas habitaciones a descansar. Al d¨ªa siguiente, hacia el mediod¨ªa, Natalie recibi¨® una mada de Ferm¨ªn. -Natalie, Leonardo te est¨¢ vigndo muy bien. Estaba esperando en puerta antes de que abriera mi farmacia esta ma?ana, y me dijo que no te diera m¨¢s medicaci¨®n, sino que le dieras receta y buscara a alguien que lo hiciera. Natalie enarc¨® una ceja ante el tono burl¨®n de voz de Ferm¨ªn, -?Se diste? -ro que no, es muy caro mi receta, peroo es tu hombre, le hice un descuento y s¨®lo le cobr¨¦ setecientos mil dres. ?Barata no? Natalie apret¨® los dientes. -?C¨®mo te atreves a decir que es barata? -?Ferm¨ªn, sigues siendo tan bueno jodiendo a gente! -?Gracias por el elogio! Por cierto, ?c¨®mo piensas en lo de Bryan? Si no lo operamos pronto, podr¨ªa morir pronto. Al o¨ªr preocupaci¨®n en el tono de Ferm¨ªn, Natalie se mordi¨® elbio inferior. -Ferm¨ªn, es mi amigo. -Tambi¨¦n es un paciente. Natalie suspir¨®, -Temo que si operaci¨®n fracasa, no pueda perdonarme el resto de mi vida. Ferm¨ªn frunci¨® el ce?o, -Si haces, entonces tiene una oportunidad de vivir, si no, lo ¨²nico que le espera es muerte. -D¨¦jame pensarlo. -No queda mucho tiempo, tiene que ser operado en tres d¨ªas, as¨ª que piensalo y no te estreses demasiado. Como doctora, haz lo que puedas. Hay muchas cosas que no podemos decidir. -Hay muchas cosas que no podemos decidir. Al colgar el tel¨¦fono, Ferm¨ªn m¨® al m¨¦dico de Bryan y se lo cont¨®. This belongs to N?velDrama.Org. En s de Bryan del hospital. Desde que se enter¨® de que ten¨ªa un hematoma en nuca y de que s¨®lo ten¨ªa un 10% de ¨¦xito con operaci¨®n, lo m¨¢s que hac¨ªa Bryan cada d¨ªa era mirar por ventana y quedarse mirando. Xico no sab¨ªao consrlo y solo pod¨ªa estar a sudo. Al mismo tiempo, Xico estaba cada vez m¨¢s enfadado con Natalie. Si no hubiera sido por salvar a Natalie, Bryan no se habr¨ªa desmayado ni le habr¨ªa golpeado l¨¢mpara de ara?a, y no tendr¨ªa que esperar muerte a ser tan joven. Xico mir¨® a Bryan y le dijo enfadado: -Ser¨¢ mejor que aceptes operaci¨®n, todav¨ªa tienes un 10%, si no aceptas operaci¨®n, morir¨¢s. Tradi¨®n realizada con versi¨®n gratuita del traductor DeepL 1 Xico se rasc¨® el pelo. -No quieres operarte, entonces al menos dile a Natalie que est¨¢s as¨ª por habe salvado, si no, ?no se sentir¨¢ culpable aunque mueras! Bryan se ri¨®, -Casi fui arrodo por riada cuando se inund¨® Pueblo Mile, e me salv¨® y sobreviv¨ª. Ahora s¨®lo es volver a ese final de Pueblo Mile, y yo he vivido un tiempo, as¨ª que no perd¨ª nada. Cap铆tulo 529 Cap¨ªtulo 529 ¨C 1S¨®lo tienes veintid¨®s a?os! Eres tan joven y el actor m¨¢s prometedor que he fichado, ?c¨®mo puedo aceptar que morir¨¢s en seis meses? Bryan parec¨ªa tranquilo y cuando estaba a punto de har, puerta de s se abri¨® de repente y el mayordomo de familia Guzm¨¢n empuj¨® a Gin¨¦s a entrar. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Los ojos de Bryan estaban llenos de disgusto, incluso de odio. Gin¨¦s dijo enfadado: -?Qu¨¦ hago yo aqu¨ª? Est¨¢s enfermo y no me lo has dicho. Bryan se mof¨®: -?Sabes ahora que eres mi padre? ?D¨®nde estabas cuando mi madre estaba enferma y no pod¨ªa pagar el tratamiento? ?D¨®nde estabas cuando yo estaba de rodis mendigando una barra de pan? Nunca he tenido nada que ver contigo y nunca lo tendr¨¦. -?Tonter¨ªas! Sent¨ª l¨¢stima por ti y por tu madre, as¨ª que te aguantaba. No te consentir¨¦ m¨¢s. Recoge tus cosas y vuelve a Imperialia conmigo inmediatamente, ?conseguir¨¦ los mejores m¨¦dicos para tratarte! -No hace falta, los mejores expertos del mundo en ciencia del cerebro han venido, no pueden hacer esta operaci¨®n, s¨®lo me quedan seis meses. Gin¨¦s se puso furioso y apret¨® los dientes: -?Es imposible! ?No te dejo morir! ?Tienes que vivir bien y heredar el Grupo Guzm¨¢n! A Bryan le parec¨ªa rid¨ªculo que Gin¨¦s no se preocupara por ¨¦l y por su madre cuando no ten¨ªan dinero paraer. Obviamente, si hubiera dicho una s pbra, ¨¦l y su mam¨¢ no sufr¨ªan hambre y fr¨ªo, y su mam¨¢ no hubiera tenido que cansarse tanto para conseguir dinero, al final se enf¨¨rm¨® de cansancio y muri¨® con rencor. Ahora no necesitaba el dinero, ¨¦l quer¨ªa que se hiciera cargo del Grupo Guzm¨¢n. -Puedes preguntarle t¨² mismo al m¨¦dico si no me crees. Estoy cansado y voy a descansar. Por favor, Published by N?v''elD/rama.Org. vete y no hace falta que vuelvas. Despu¨¦s de decir eso, Bryan se tumb¨®, cerr¨® los ojos y le dijo a Xico: -?Xico, pa?a a ellos! -?T¨²! +15 BONUS Gin¨¦s estaba tan enojado que quer¨ªa levantar el bast¨®n que ten¨ªa en mano y golpear fuertemente a Bryan, nunca nadie se hab¨ªa atrevido a harle as¨ª. Pero Bryan era su ¨²nico hijo, pasara lo que pasara, ten¨ªa que vivir para heredar el Grupo Guzm¨¢n. Xico se acerc¨® a ¨¦l y le dijo en voz baja: -Se?or Guzm¨¢n, por favor. Gin¨¦s no le hizo caso, mir¨® a Bryan por espalda y le dijo: -Primero voy a preguntar al m¨¦dico, y ma?ana tienes que volver a Imperialia conmigo. -?Fuera! Gin¨¦s sali¨® enfadado de s, y en camino a oficina del m¨¦dico, dijo enojado: -?Si no fuera porque es mi ¨²nico hijo, no me preocupar¨ªa por ¨¦l! El mayordomo guard¨® silencio, al fin y al cabo, se trataba de un asunto de familia del amo, y si haba demasiado, podr¨ªa ser despedido de inmediato. Al principio, Gin¨¦s no cre¨ªa que salud de Bryan fuera tan m que s¨®lo le quedaran seis meses, pero despu¨¦s de o¨ªr al m¨¦dico que lo atend¨ªa y los an¨¢lisis de varios otros m¨¦dicos internacional, se asust¨® al instante. -Gaspar, env¨ªale este informe al m¨¦dico de cabecera y preg¨²ntale qu¨¦ opina. -S¨ª, se?or. Pronto el m¨¦dico de cabecera devolvi¨® el mensaje, sin embargo dijo que era a¨²n peor de lo que estos m¨¦dicos hab¨ªan dicho, incluso dijo que Bryan podr¨ªa no vivir m¨¢s de tres meses. Gin¨¦s llevaba muchos a?os estabilizado por el m¨¦dico de cabecera, y aunque no se fiaba de los otros m¨¦dicos, desde luego no dudaba de lo que dec¨ªa el m¨¦dico de cabecera. Si Bryan mor¨ªa, el Grupo Guzm¨¢n no tendr¨ªa heredero. Pensando en esto, mir¨® al m¨¦dico y le dijo: -?No tiene otra forma de salvarlo? El dinero no importa, mientras pueda curarlo, ?pagar¨¦ lo que haga falta! El m¨¦dico neg¨® con cabeza, impotente: -Se?or Guzm¨¢n, seis meses ser¨ªa lo m¨¢ximo. Si el estado del paciente se deteriora r¨¢pidamente, morir¨¢ en tres meses. Cap铆tulo 530 Cap¨ªtulo 530 El rostro de Gin¨¦s se torn¨® repentinamente serio, y apret¨® los dientes, -?Voy a darle el alta! ?In¨²tiles m¨¦dicos! ?En Imperialia debe haber m¨¦dicos que puedan curarle! El m¨¦dico suspir¨®: -El doctor Ortega, una autoridad en el departamento cerebral del Primer Hospital de Imperialia, estuvo aqu¨ª hace unos d¨ªas, y si hac¨ªa operaci¨®n, s¨®lo ten¨ªa un 10% de ¨¦xito. Gin¨¦s se qued¨® de piedra, sab¨ªa que el doctor Ortega era el m¨¦dico meda de oro del primer hospital, casi no hab¨ªa paciente al que no pudiera curar. En alta sociedad de Imperialia se dec¨ªa que era capaz de revivir a cualquier moribundo. Si el doctor Ortega no ten¨ªa confianza, entonces significaba que no se curar¨ªa. Se hizo el silencio en el despacho durante unrgo rato y Gin¨¦s pidi¨® al mayordomo que le empujara fuera. Despu¨¦s de salir del hospital, dijo con voz fr¨ªa: -?Ll¨¦vame a buscar a Leonardo! Bryan estaba as¨ª por haber salvado a mujer de Leonardo, ?no iba a dejar pasar este asunto! En menos de media hora, Gin¨¦s lleg¨® a oficina de Leonardo. -Se?or Ramos, ?sabe que mi hijo est¨¢ en el hospital, muri¨¦ndose por haber salvado a su mujer? ¡ü Leonardo mir¨® al enfadado Gin¨¦s con expresi¨®n tranqu y dijo lentamente: -Lo s¨¦, estoy buscando especialistas cerebrales autorizados en el pa¨ªs y en el extranjero para que le ayuden. Gin¨¦s se mof¨®: -Bryan es el heredero del Grupo Guzm¨¢n. ?Quiere echarme con excusa de que est¨¢ buscando un m¨¦dico? Los ojos de Leonardo se enfriaron, -Entonces se?or Guzm¨¢n, ?qu¨¦ quiere? -?Si Bryan muere, quiero que el Grupo Ramos nos pague! La temperatura en oficina de Leonardo baj¨® r¨¢pidamente, casi congndo a gente. Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, -Se?or Guzm¨¢n, aqu¨ª es Imperialia y Grupo Ramos no es un cordero para ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. ser sacrificado. Antes de decir eso, jespero que piense si realmente es capaz de enfrentarse al Grupo Ramos! -Si mi hijo muere, ?de qu¨¦ me sirve el Grupo Guzm¨¢n? Aunque necesito destruir el Grupo Ramos con la 1/2: quiebra del Grupo Guzm¨¢n, no tengo miedol -Se?or Guzm¨¢n, ?puede intentarlo! Ambos se miraron con mirada gelida, y el aire pareci¨® llenarse de chispas y olor a p¨®lvora. -?Gaspar, v¨¢monos! Tras salir del Grupo Ramos, Gin¨¦s dijo enfadado: -?Leonardo es demasiado arrogante! Gaspar se qued¨® un rato en silencio y dijo: -Se?or, hay algo que no s¨¦ si debo decirle. Gin¨¦s lenz¨® una mirada: -Hace a?os que est¨¢s en familia Guzm¨¢n, ?cu¨¢ndo has dicho algo malo? Anda. Gaspar suspir¨® y dijo lentamente: -Ya oy¨® lo que dijeron los m¨¦dicos, enfermedad de Bryan probablemente no tiene cura. En lugar de gastar energ¨ªas en buscar m¨¦dicos por todas partes, es mejor que Bryan deje un hijo a familia Guzm¨¢n antes de morir, y usted criar¨¢ al hijo de Bryan. Continuo: -Y¡­ El ni?o que crie usted seguro que ser¨¢ m¨¢s obediente que Bryan. Ante eso Gin¨¦s frunci¨® el ce?o: -?Pero con su car¨¢cter, no me har¨¢ caso! Gaspar se ri¨® y susurr¨®: -Se?or, ?se le ha olvidado que persona que le gusta a Bryan es mujer del se?or Ramos, si manda a mujer del se?or Ramos a cama de Bryan, cree que se negar¨¢? Gin¨¦s frunci¨® el ce?o y dijo con desdicha: -?C¨®mo una mujer divorciada merece casarse con mi hijo? $ -Lo principal es que a Bryan le guste, y se vengar¨¢ del Grupo Ramos, matando dos p¨¢jaros de un tiro. Gin¨¦s se qued¨® pensando un rato y asinti¨®: -Gaspar, es una muy buena idea. ?Hagamos lo que dices! A ma?ana siguiente, cuando Natalie llevaba poco tiempo fuera de casa, se dio cuenta de que alguien

> Content ? provided by N?velDrama.Org. -Bueno, pero eso era antes, ahora he cancdo el contrato con el Grupo Guzm¨¢n. Josefina dijo preocupada: -?No trabajes con empresa de Imperialia en el futuro! -?Por qu¨¦? -No hay por qu¨¦, s¨®lo hazme caso. ?No te involucres con ninguna des familias de Imperialia! Hubo un momento de silencio antes de que Leonardo dijera al o¨ªdo: -Abu, acabo de firmar un contrato con el Grupo Filer. -?Qu¨¦? La voz de Josefina se alz¨® y luego dijo con enojo: -?Rescinde el contrato de 1/3 +15 BONUS inmediato! ?Ahora mismo voy a oficina! Antes de que Leonardo pudiera decir nada, colg¨® el tel¨¦fono. No volvi¨® a m¨¢r, sino que guard¨® el tel¨¦fono, con el rostro un poco sombr¨ªo. La actitud de Josefina era extra?a. ?Por qu¨¦ se resist¨ªa tanto cborar cons empresas de Imperialia? Justo al llegar a puerta de su oficina, Leonardo vio a los ionistas sentados frente a su despacho, frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -?Qu¨¦ hacen aqu¨ª? ?Por qu¨¦ no trabajan? -Se?or Ramos, ?por fin est¨¢ usted! Sabe lo del Grupo Guzm¨¢n contra el Grupo Ramos, ?verdad? ?Por qu¨¦ de repente el Grupo Guzm¨¢n hizo esto? Leonardo mir¨® al ionista con expresi¨®n g¨¦lida y dijo: -Grupo Ramos y Grupo Guzm¨¢n han cancdo el contrato, ayer fui a Imperialia y acabo de firmar un contrato con Grupo Filer, en el futuro, el socio de Grupo Ramos cambiar¨¢ de Grupo Guzm¨¢n a Grupo Filer. ?Alguna duda? Los ionistas estaban sorprendidos de que Leonardo desapareci¨® por un d¨ªa y ya ha firmado un contrato con Grupo Filer. La familia Filer era tambi¨¦n una des ocho familias de Imperialia, era tan capazo el Grupo Guzm¨¢n. -Se?or Ramos, ?el Grupo Guzm¨¢n ha robado mucha cooperaci¨®n de nuestra empresa en los ¨²ltimos dos d¨ªas! La mirada de Leonardo no cambi¨®, -No tienes que preocuparte, s¨®lo haz tu trabajo. Bajo presi¨®n de Leonardo, nadie se atrevi¨® a decir nada y se marcharon. Despu¨¦s de todo, en los ¨²ltimos a?os en que Leonardo dirig¨ªa el Grupo Ramos, se hab¨ªan producido todo tipo de crisis, pero bajo diri¨®n de Leonardo, el Grupo Ramos pudo superar crisis. Esta vez no iba a ser una excepci¨®n. Carlos sigui¨® a Leonardo ¨¢l despacho, al ver que parec¨ªa un poco cansado, se apresur¨® a decirle: - Se?or Ramos, no ha descansado mucho en los dos ¨²ltimos d¨ªas, duerma un poco en s de espera. Leonardo se frot¨®s sienes, cogi¨® un contrato y lo ley¨® mientras dec¨ªa: -No, hazme un caf¨¦, luego recibe a mi abu. Carlos se sorprendi¨®, Josefina nunca hab¨ªa estado en el Grupo Ramos en los a?os 2/3 que llevaba siguiendo a Leonardo. R¨¢pidamente apart¨® sus dudas y contest¨®: -?S¨ª! Pronto lleg¨® Josefina. Cap铆tulo 537 Cap¨ªtulo 537 Al ver que estaba seria, Leonardo pidi¨® a Carlos que le sirviera un vaso de agua y luego se fuera, quedando ellos dos en oficina. -Abu, si¨¦ntese. Josefina respir¨® hondo y se sent¨® en el sof¨¢, mirando a Leonardo, dijo: -En tres d¨ªas, rescinde tu contrato con Grupo Filer. -Abu, los negocios no son un juego. Ahora mismo Grupo Guzm¨¢n est¨¢ atacando a Grupo Ramos, y si ofendemos a Grupo Filer en este momento, Grupo Ramos quebrar¨¢. Josefina dijo enojada: -?Ni siquiera me escuchas? -No es eso, pero si quiere que anule cooperaci¨®n con Grupo Filer, tiene que tener una raz¨®n para convencerme. El agarre de Josefina sobre su muleta se tens¨®, apret¨® los dientes y dijo: -?Ning¨²n motivo! De todos modos, no te permito cooperar cons empresas de Imperialia, ? y no tengas nada que ver cons familias de Imperialia! Leonardo baj¨® mirada y dijo despacio: -Abu, no me dejas ponerme en contacto cons empresas de Imperialia, ?ser¨¢ por lo de ve secreta? Pidi¨® a alguien a investigar a gente del Grupo mercenario de noche fr¨ªa, y descubri¨® que despu¨¦s de que trajeran a Tadeo a Imperialia, fueo una vaca que se hunde en el mar, y no hubo ninguna noticia m¨¢s. Los hombres de Noche Fr¨ªa utilizaron a Tadeo para obtener ve secreto, y desaparecieron despu¨¦s de entrar en Imperialia, y ahora Josefina no le dejaba cborar con empresa de Imperialia, lo que le hac¨ªa sospechar que ten¨ªa algo que ver con ve secreta. Y qu¨¦ era esa ve secreta y para qu¨¦ serv¨ªa, a¨²n no lo sab¨ªa hasta ahora. La cara de Josefina se puso nca, -Leo, no preguntes m¨¢s, no hay ning¨²n beneficio en contactar con la gente de Imperialia, hazme caso y no preguntes por qu¨¦, ?vale? -Abu, no voy a estar de acuerdo, Tadeo y los que mataron a mis t¨ªos est¨¢n escondidos en Imperi¨¢lia y ya est¨¢n atacando a familia Ramos, podemos escondernos ahora, pero no por el resto de vida. -?Entonces escondamos por ahora! 1/3 15 BONUS Leonardo neg¨® con cabeza, -Abu, no consiguieron ve secreta, van a hacernos da?o otra vez, ?y no quieres vengar a los t¨ªos? ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Los ojos de Josefina se enrojecieron poco a poco, m¨ªr¨® a Leonardo y dijo pbra por pbra: -A ellos no podemos ganar. Leo, yo s¨®lo quiero que nuestra familia viva tranqu en Monteflor. -Abu, no entiendes todav¨ªa, si no acabamos con lo de ve secreta, familia Ramos nunca podr¨¢ vivir en paz. Josefina dijo cansada: -No puedo convencerte, no te persuadir¨¦ m¨¢s, ya no soy tu abu. Josefina se levant¨® y se dispuso a marcharse. -?Qu¨¦ es ve secreta? ?Qu¨¦ sentido tiene? ?Por qu¨¦ alguien en Imperialia querr¨ªa? La figura de Josefina se puso r¨ªgida y luego susurr¨®: -No preguntes, no quiero har de eso. -?Abu! Leonardo camin¨® r¨¢pidamente hacia e y mir¨®, -Retroceder repetidamente s¨®lo har¨¢ que familia Ramos caiga en el abismo, dime verdad, al menos dame oportunidad de decidir si avanzo o retrocedo. Josefina lo mir¨® y firmeza en los ojos de Leonardo entristeci¨®. Casi olvid¨® que su nieto se hab¨ªa convertido en un adulto, capaz de enfrentarse a grandes cosas. -Bueno, te digo. -Despu¨¦s de respirar hondo, Josefina se volvi¨® hacia el sof¨¢. Despu¨¦s de una hora, sali¨® de oficina de Leonardo. Nadie supo de qu¨¦ haron en oficina, despu¨¦s de que e se fue, Leonardo m¨® a Carlos a su oficina y le dijo: -Cologa a nuestros hombres en Imperialia, cuantos m¨¢s mejor. Carlos se qued¨® perplejo, pero no pregunt¨® y asinti¨®, -?Vale, me pongo a ello! Cuando Carlos se fue, Leonardo se frot¨®s cejas. Despu¨¦s de saber lo que hab¨ªa dicho abu, no pensaba echarse atr¨¢s en absoluto, sino que decidi¨® presentar bata. Aunque perdierapletamente, i no se arrepentir¨ªa! -?Buzz! El tel¨¦fono m¨®vil de mesa son¨® de repente. Al ver que era Natalie, ternura surgi¨® del fondo de sus g¨¦lidos ojos. -Natalie, ?qu¨¦ pasa? -Lec, he visto que el Grupo Guzm¨¢n est¨¢ atacando con el Grupo Ramos, ?ser¨¢ porque lo que le hice antes a Gin¨¦s y se enfad¨®, as¨ª que ahora se est¨¢ vengando del Grupo Ramos? Cap铆tulo 538 Cap¨ªtulo 538 Los ojos de Leonardo se enfriaron, -Esto no tiene nada que ver contigo, no te preocupes. -Lo s¨¦. -Se qued¨® cada un rato, dijo Natalie en voz baja. Leonardo no quer¨ªa preocupa y le dijo: -Esta noche salgo del trabajo puntualmente. ?Qu¨¦ tal si salimos a cenar? Antes quer¨ªas ir a un restaurante privado, ?no? -Otro d¨ªa. Tengo algo que hacer esta noche. ¨C Bueno. Despu¨¦s de colgar, Natalie m¨® a Ferm¨ªn: -Ferm¨ªn, tengo que pedirte un favor. Por noche, en el Hotel de Monteflor. El mayordomo dijo emocionado, -Se?or, ?meuniqu¨¦ con Doctora Luna! Gin¨¦s se sorprendi¨®, - ?Verdad? Pide cita ahora mismo. This belongs to N?velDrama.Org. -De acuerdo, mo. -?No, ve t¨² a invita en persona! Al ver que Gin¨¦s se tomaba en serio lo de quedar con Ferm¨ªn, el mayordomo se march¨® a toda prisa. Dos horas despu¨¦s, el mayordomo volvi¨® y le dijo a Gin¨¦s que ten¨ªa una cita con Ferm¨ªn en el restaurante del hotel as diez de ma?ana. Pronto fue ma?ana siguiente, y Gin¨¦s fue temprano al restaurante a esperar. -Se?or, no hay prisa, a¨²n falta m¨¢s de una hora para cita. Gin¨¦s frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ pasa el tiempo tan lento? ?Seguro que no te equivocas? El mayordomo sonri¨® y dijo, -Es que usted est¨¢ ancioso. Gin¨¦s suspir¨®: -No tengo rm¨¢s remedio, estos d¨ªass mujeres que le hab¨ªa entregado fueron echadas por ¨¦l, y tem¨ªa si le drogaba, no lo soportar¨ªa, s¨®lo pod¨ªa esperar que ocurriera un mgro, que se curara para hacer cargo al Grupo Guzm¨¢n. Gin¨¦s se sent¨ªa culpable. -Si lo hubiera recogido a familia Guzm¨¢n cuando era ni?o, ahora no se me 1/2 resistir¨ªa tanto. -Alg¨²n d¨ªa lo perdonar¨¢. -Espero que ese d¨ªa llegue¡­ As diez de ma?ana, Ferm¨ªn apareci¨® en el restaurante con puntualidad. -Se?or Guzm¨¢n, ?qu¨¦ quiere de m¨ª? Gin¨¦s no esperaba que Ferm¨ªn fuera tan directo, se qued¨® hdo y luego sonri¨®: Doctor Ferm¨ªn, conozco a tu padre, ll¨¢mame Guzm¨¢n. Ferm¨ªn sonri¨® y no dijo nada, bebi¨® un poco de t¨¦. Al ver que no contestaba, Gin¨¦s se molest¨® un poco, pero pensando que ahora le ped¨ªa ayuda, reprimi¨® su enfado. -Doctor Ferm¨ªn, he o¨ªdo que eres Doctora Luna, hoy he venido para pedirte que operes a mi hijo. Ferm¨ªn se qued¨® un rato en silencio, y lentamente dijo: -No, yo s¨®lo conozco a Doctora Luna, y no s¨¦ qui¨¦n ha rumoreado que yo soy Doctora Luna. Gin¨¦s frunci¨® el ce?o. ??Se equivoc¨® de persona? Tiene sentido que familia Ramos no pueda entrar en Imperialia.? -Doctor Ferm¨ªn, entonces puedes presentarme a Doctora Luna, he o¨ªdo que sus habilidades m¨¦dicas son muy buenas, aunque el paciente se est¨¦ muriendo, ¨¦l puede salvarle vida. Ferm¨ªn suspir¨®: -Se?or Guzm¨¢n, me gustar¨ªa presentarle a Doctora Luna, pero e es exc¨¦ntrica y no quiere ver a nadie que no quiera ver. -?C¨®mo sabes que Doctora Luna no quiere verm¨¦ si no se lo has preguntado? ? No quieres ayudarme? -Gin¨¦s entrecerr¨® los ojos. Para ¨¦l, familia Rojos era una familia farmac¨¦utica, aunque ten¨ªa contactos en Imperialia, si quer¨ªa derrocar a familia Rojos, ten¨ªa muchos remedios de hacerlo. Cap铆tulo 539 Cap¨ªtulo 539 ?Si Ferm¨ªn no lo aceptaba, no pretender¨ªa ser amable! Ferm¨ªn puso cara de inocente: -Entonces, se?or Guzm¨¢n, tendr¨¢ que preguntarse qu¨¦ ha hecho. -?Qu¨¦ quieres decir? Hubo un momento de silencio antes de que Ferm¨ªn dijera lentamente: -Se?or Guzm¨¢n, doctora Luna y familia Ramos tienen buenas rciones. Ahora usted est¨¢ buscando problemas con familia Ramos, y e no est¨¢ de acuerdo. Si quiere que e salve a Bryan, creo que lo mejor es que deje de luchar con familia Ramos. La cara de Gin¨¦s se puso muy seria de inmediato, -?La doctora Luna y familia Ramos tienen buenas rciones? Ferm¨ªn asinti¨®, -S¨ª. -?Si dejo familia Ramos en paz, doctora Luna me recibir¨¢? -Se?or Guzm¨¢n, si deja ellos en paz, no supone que doctora Luna vaya a verlo, sino que es probable que lo vea. Al o¨ªr esto, Gin¨¦s hizo una mueca: -?Quieres decir que, despu¨¦s de todo, es posible que no me vea? -Eso, pero s¨ª es posible. Se?or Guzm¨¢n, puede pensarlo, pero puede esperar, Bryan no tiene mucho tiempo. Gin¨¦s se qued¨® cado, no quer¨ªa perdonar a familia Ramos, y tal vez doctora Luna no podr¨ªa salvar a Bryan. -La doctora Luna tiene cu¨¢ntas probabilidades de ¨¦xito operar a mi hijo. No quer¨ªa despu¨¦sd de perdonar a familia Ramos, descubrir¨ªa que era tan in¨²tilo los otros m¨¦dicos. Published by N?v''elD/rama.Org. -50%. Gin¨¦s se sobresalt¨® y apret¨® los dientes: -?Dices verdad? Si era verdad que ten¨ªa un 50% de posibilidades de ¨¦xito, podr¨ªa perdonar a familia Ramos y a Natalie. -S¨ª, le dar¨¦ el informe de reconocimiento de Bryan a doctora Luna. -Bien, estoy de acuerdo en dejar a familia Ramos en paz, y me gustar¨ªa que le 1/3 dijeras a doctora Luna que quiero conoce. -Se?or Guzm¨¢n, si no hay nada m¨¢s, me voy. Me pondr¨¦ en contacto con usted en cuanto me conteste doctora Luna. Cuando Ferm¨ªn se fue, el mayordomo dijo emocionado: -?Se?or, por fin se va a curar Bryan! Gin¨¦s, sin embargo, no estaba tan contentoo pensaba y dijo con expresi¨®n g¨¦lida: ¨C Todos presumen. Si Bryan muere en el quir¨®fano, ?har¨¦ que entierren con ¨¦l a doctora Luna y a familia Ramos! Tras decirlo, cuando Gin¨¦s se dispon¨ªa a mar a su secretario para pedirle que detuviera el ataque al Grupo Ramos, panta de su tel¨¦fono m¨®vil se ilumin¨® de repente. Se sorprendi¨® al ver que era el secretario. Justo cuando contestaba, dijo con voz asustada: -Se?or Guzm¨¢n, hay rumores en el mercado contra el Grupo Guzm¨¢n, ?y alguien quiere demandar al Grupo Guzm¨¢n! Gin¨¦s pregunt¨® nervioso, -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? El secretario baj¨® voz, -Son los familiares de los que tuvieron identes en obra hace un a?o que tienen pruebas de que fue causado por falta de supervisi¨®n de Grupo Guzm¨¢n, y ahora ellos est¨¢n demandando por da?os y perjuicios, y hay gente que est¨¢ difundiendo historia, ys iones de Grupo Guzm¨¢n han bajado mucho. Ahora se re¨²nen los ionistas y no me dejan asistir. -?Quieren un levantamiento! ?Ve a s de conferencias de inmediato y no cuelgues el tel¨¦fono! -?De acuerdo! Dos minutos despu¨¦s, voz airada de Gin¨¦s reson¨® en s de conferencias del Grupo Guzm¨¢n. El enfado de Gin¨¦s se calm¨® un poco al o¨ªr el sonido de los ionistas dando por terminada reuni¨®n. Llevaba s¨®lo unos d¨ªas en Monteflor y ya estaban celebrando una junta de ionistas sin ¨¦l, ?no les importaba una mierda! Respirando hondo varias veces antes de calmarse, Gin¨¦s dio ¨®rdenes a su secretario, ¨C Deja de atacar al Grupo Ramos de momento. -Bien, se?or Guzm¨¢n, ?y qu¨¦ hacemos con lo de demandar al Grupo Guzm¨¢n? -Consulta a los abogados para negociar y ver cu¨¢nto dinero quieren. Si no aceptan, jc¨¢los para siempre! Cap铆tulo 540 Cap¨ªtulo 540 -Vale, ya lo s¨¦. Colgando el tel¨¦fono, Gin¨¦s mir¨® por ventana y se mof¨®, -?Una panda de perros del Grupo Guzm¨¢n, Intentan hacer trucos mientras yo no estoy, acabar¨¦ con todos cuando regrese! Al otrodo, en el Grupo Ramos, Cuando Leonardo termin¨® una conferencia internacional, recibi¨® una mada de Jaime. ¨C Se?or Ramos, ?el Grupo Guzm¨¢n ha dejado de atacar al Grupo Ramos? Ha tenido muchas p¨¦rdidas en los ¨²ltimos d¨ªas, ?puede aguantarlo? Sab¨ªa que estaba probando su capacidad para seguir trabajando con ¨¦l, Leonardo dijo con expresi¨®n g¨¦lida: -Se?or Filer, no se preocupe, perder algunas cboraciones no tendr¨¢ ning¨²n efecto en Grupo Ramos. -Eso est¨¢ bien, se?or Ramos, si necesita ayuda, no dude en ponerse en contacto conmigo. Despu¨¦s de todo, ahora somos socios, y no quiero que nada salga mal. ¨C No, gracias. Colg¨® el tel¨¦fono, Leonardo ech¨® un vistazo al mensaje del Grupo Guzm¨¢n y frunci¨® el ce?o. Supon¨ªa que lo m¨¢s pronto que el Grupo Guzm¨¢n perder¨ªa capacidad de seguir luchando con el Grupo Ramos ser¨ªa cuando Jaime soltara siguiente noticia. ? Por qu¨¦ se cambi¨® de actitud tan r¨¢pido? Son¨® de repente el tel¨¦fono m¨®vil. Al ver que era Matilda, Leonardo colg¨® directamente y bolque¨®. Sin embargo Matilda insisti¨® y le envi¨® un mensaje de texto desde otro n¨²mero. [Leo, s¨¦ que no quieres volver a verme, hoy quiero decirte que vi a mi hermana quedar con un hombre varias veces en los ¨²ltimos d¨ªas. En ese momento, estaba lejos de ellos, tom¨¦ algunas fotos y tes he enviado]. Leonardo abri¨® inmediatamente su buz¨®n y vios fotos enviadas por Matilda, mano que pretaba el rat¨®n se tens¨®. La persona que tom¨® foto estaba lejos, por lo que foto no era muy ra, pero Leonardo pudo reconocer ques personas sentadas en cafeter¨ªa eran Natalie y Ferm¨ªn. Despu¨¦s de mirar foto un rato, Leonardo marc¨® el n¨²mero de Natalle. Matilda sonri¨® al ver que el correo electr¨®nico aparec¨ªao le¨ªdo. Parece que Leonardo no conf¨ªa en Natalle, de lo contrario no habr¨ªa hecho clic en el correo electr¨®nico y lo habr¨ªa borrado.? Luego s¨®lo tiene que seguir utilizando este m¨¦todo para seperarlos.>> Leonardo dijo con voz g¨¦lida: -Natalic, ?cu¨¢ntas veces has quedado con Ferm¨ªn estos d¨ªas? -Pues, ?qu¨¦ pasa? -?Por qu¨¦ no me lo has dicho? Leonardo estaba enfadado porque su novia hab¨ªa quedado con otro hombre, pero se enter¨® desde otra persona. Tras un momento de silencio, Natalie dijo, -?Ahora me interrogas? ?Qu¨¦ crees que tengo con Ferm¨ªn? Leonardo hab¨ªa intentado convencerse de que no le importaba, pero Natalie no s¨®lo no se sent¨ªa culpable, sino que cre¨ªa tener raz¨®n, y ¨¦l no pudo reprimir m¨¢s su rabia. -No quer¨ªa pensar mucho en ello, pero no s¨¦ qu¨¦ cosa tienes para ver a Ferm¨ªn tan a menudo. -Leonardo, yo tengo mi propio c¨ªrculo social, y somos amigos normales. Si eso es Published by N?v''elD/rama.Org. decir! un problema para ti, ?no tengo nada que E colg¨® directamente. Cuando Leonardo volvi¨® a mar, Natalie no contest¨®. Leonardo se levant¨® y sali¨® del despacho. -?Prepara el coche, que voy a ver a Ferm¨ªn! Una hora m¨¢s tarde, el Maybach negro se detuvo frente a farmacia de Ferm¨ªn. Cap铆tulo 541 Cap¨ªtulo 541 Ferm¨ªn estaba tomando el pulso a un paciente y se sorprendi¨® un poco al ver a Leonardo, sobre todo con el aura g¨¦lida que emanaba de ¨¦l, asustando a unos pacientes de su farmacia, parec¨ªa que ven¨ªa a buscar problemas. -Se?or Ramos, toma asiento. Voy a terminar con este paciente. Despu¨¦s de tomarle el pulso al paciente, escribi¨® receta y dijo: Noas picante ni bebas alcohol, toma este medicamento tres veces al d¨ªa, durante diez d¨ªas. Si no funciona despu¨¦s de un mes, puedes volver. Ve a recoger el medicamento. Le entreg¨® receta al paciente, luego se levant¨® y mir¨® a Leonardo, Ramos, ?en qu¨¦ puedo ayudarte? -?Al¨¦jate de Natalie! Se?or Al notar advertencia en su tono, Ferm¨ªn enarc¨® una ceja, -?Sabe e que desconf¨ªas tanto de e? Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, -No tiene nada que ver con si conf¨ªo o no en e. No quiero que otro hombre est¨¦ a sudo tan a menudo. -Se?or Ramos, eres el novio de Natalie, deber¨ªas saber perfectamente que a e no le gusta que controles. Leonardo se mof¨® y le dijo a Ferm¨ªn: -Doctor Ferm¨ªn, me curaste pierna y te lo agradezco. Si necesitas dinero o lo que sea, te lo dar¨¦, ?pero no te acerques a e! Leonardo desconfiaba de Natalie por esta cosa tan insignificante, y Ferm¨ªn sent¨ªa que Leonardo no merec¨ªa todo lo que hizo Natalie por ¨¦l. Su expresi¨®n se enfri¨®, mir¨® a Leonardo y le dijo: -Se?or Ramos, no entiendes a Natalie. -?No es asunto tuyo! Si me entero de que vuelves a ve, tu farmacia se cerrar¨¢. Despu¨¦s de decirlo, se oy¨® una voz hda en puerta. -Leonardo, si te atreves a hacerle da?o a Ferm¨ªn, ?dejemos nosotros! Ambos giraron cabeza al mismo tiempo y vieron entrar a Natalie enfadada. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, sinti¨® que Leonardo no dejar¨ªa pasar este asunto. Efectivamente, cuando lleg¨® a farmacia, oy¨® a Leonardo amenazando a Ferm¨ªn y casi explot¨® de rabia. +15 BONUS Leonardo se sorprendi¨® y se enfad¨®: -?Ahora est¨¢s defendi¨¦ndole? -?S¨ª! Natalie se acerc¨® a Ferm¨ªn y mir¨® a Leonardo fr¨ªamente, sin temperatura en los ojos. -Si quieres hacer algo, ven a por m¨ª, no olvides que si no fuera por Ferm¨ªn, t¨² seguir¨ªas en una si de ruedas. -Eso no es lo mismo. ¨¦l me cur¨® pierna, ?y yo tengo que aguantar que est¨¦ a tudo de vez en cuando? Al ver el enfado en los ojos de Leonardo, Natalie dijo despacio: -Si no conf¨ªas en m¨ª, terminemos cuanto antes. -?Natalie! El semnte de Leonardo era tan sombr¨ªoo una nube oscura, y su mirada hacia e era g¨¦lida. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -?Retira lo que has dicho! Natalie le mir¨® obstinadamente y no dijo nada. La temperatura alrededor del cuerpo de Leonardo estaba bajando r¨¢pidamente, y el aura irresistible oprim¨ªa a gente casi sin aliento. Sin embargo, Natalie se enfrent¨® a ¨¦lo si no sintiera nada. Ferm¨ªn not¨® el ambiente anormal y se apresur¨® a decir: -Na¡­. Natalie, el se?or Ramos se preocupa por ti, as¨ª que ha con ¨¦l. Natalie mir¨® con culpabilidad a Ferm¨ªn, -Doctor Ferm¨ªn, siento lo de hoy, nunca permitir¨¦ que te haga da?o. Al ver que los dos le ignoraban porpleto, cuerda de cordura en cabeza de Leonardo se rompi¨®. Cap铆tulo 542 Cap¨ªtulo 542 Content ? provided by N?velDrama.Org. Agarr¨® a Natalie de mu?eca y arrastr¨® hacia puerta. Natalie casi se cay¨® mientras ¨¦l tiraba de e, cuando se estabiliz¨® le sacudi¨® mano con fuerza. -Leonardo, ?est¨¢s loco? Ni siquiera se enfadada con ¨¦l por haber molestado a Ferm¨ªn, ¨¦l se enfad¨® primero. -Vuelve a casa conmigo y hablemos. Natalie se mof¨®: -No tengo nada de qu¨¦ har contigo. Si sigues meti¨¦ndote en mis asuntos, ?romperemos! Despu¨¦s de decir eso, Natalie dio vuelta y se march¨®. Justo cuando llegaba a acera, Leonardo detuvo. Como si no le viera, Natalie hizo un gesto con mano para pedir un taxi. Sin embargo, justo cuando levant¨® mano, fue levantada por Leonardo. -?Ah! Natalie se sobresalt¨® y, cuando reion¨®, se puso furiosa, forcejeando y apretando los dientes: ¡ª ?Leonardo, b¨¢jame! cabr¨®n! Leonardo fingi¨® no o¨ªr y meti¨® directamente en el coche, y luego subi¨® ¨¦l. Natalie se gir¨® para abrir puerta del otrodo del coche, y justo cuando su mano tocaba el pomo de la puerta, agarr¨® por cintura, y en el momento en que Leonardo apoy¨® barbi en su hombro, el aroma de su pino envolvi¨® en un instante. -Natalie, lo siento. Natalie se qued¨® hda, no esperaba que se disculpara. Tras reionar, dijo fr¨ªamente: -?No debes disculparte conmigo, sino con Ferm¨ªn! ¨CVis fotos de que quedabas con Ferm¨ªn varias veces en los ¨²ltimos d¨ªas y me volv¨ª loco. Despu¨¦s de todo, no nos hemos visto tantas veces estos d¨ªas¡­ -El tono de Leonardo estaba lleno de celos, pero tambi¨¦n dtaba su ansiedad. Siempre ten¨ªa sensaci¨®n de que Natalie le dejar¨ªa de repente alg¨²n d¨ªa, as¨ª que 1/2 cuando ve¨ªa estar con cualquier hombre, perd¨ªa el control de sus emociones. Natalie frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ fotos? ?Tes ha enviado alguien? ?O hiciste que alguien me siguiera? Justo cuando termin¨® de har, se dio cuenta de que el cuerpo de Leonardo se pon¨ªa r¨ªgido. Al cabo de un rato, dijo lentamente: -Matilda mes envi¨®. Natalie respir¨® hondo y lo apart¨® de un empuj¨®n, mir¨¢ndolo fr¨ªamente: dijiste que no volver¨ªas a lidiar con Matilda, ?no? -Me -Me m¨® y enseguida bloque¨¦, pero luego me mand¨® un mensaje desde otro tel¨¦fono dici¨¦ndome que sal¨ªas mucho con Ferm¨ªn y me mand¨® fotos por correo electr¨®nico. -?Con unas fotos sospechas de Ferm¨ªn y de m¨ª? Al ver decepci¨®n en su tono, Leonardo se puso nervioso. Intent¨® cogerle mano, pero e se neg¨®. Natalie lo mir¨® con una sonrisa fr¨ªa y le dijo pbra por pbra: -Leonardo, no me respetas, no sigamos perdiendo el tiempo. Despu¨¦s de decir eso, e empuj¨® puerta del coche y se fue. Leonardo no persigui¨®, pero sus ojos estaban sombr¨ªos. Mir¨® a Carlos, que hab¨ªa mantenido cabeza gacha en el asiento del copiloto y no hab¨ªa dicho nada, y le dijo fr¨ªamente: -?ma a Matilda! Carlos marc¨® nerviosamente el n¨²mero de Matilda y despu¨¦s de unrgo rato e contest¨®. -Carlos, ?qu¨¦ pasa¡­? Antes de que pudiera terminar frase, una voz hda interrumpi¨®. ¡ªMatilda, ?para qu¨¦ me enviaste esas fotos? Tras unos segundos de silencio, Matilda dijo con caut. ¡ªLeo, no ten¨ªa ning¨²n prop¨®sito, s¨®lo no quer¨ªa que mi hermana te enga?ara, por eso te lo dije. Cap铆tulo 543 Cap¨ªtulo 543 Leonardo se mof¨®, con voz g¨¦lida, ?No pierdas m¨¢s tiempo conmigo y con Natalie! Aunque rompa con e, de ninguna manera estar¨¦ contigo. No olvides que a¨²n est¨¢s embarazada de Tadeo. No me Colg¨® el tel¨¦fono inmediatamente despu¨¦s de decir eso y le dijo a Carlos: digas nada de Matilda en el futuro, y ve aprarme una nueva tarjeta telef¨®nica hoy por tarde. -De acuerdo, se?or Ramos. Justo cuando se dispon¨ªa a regresar a oficina, Carlos recibi¨® una mada del mayordomo de familia Guzm¨¢n. -Se?or Ramos, el se?or Guzm¨¢n quiere reunirse con usted. -Carlos no colg¨® el tel¨¦fono y lo tap¨® para mirar a Leonardo. Leonardo parec¨ªa fr¨ªo, ¡ª?No voy a verlo! -Ha dicho el mayordomo de familia Guzm¨¢n que se trata de doctora Luna, el se?or Guzm¨¢n quiere preguntarle sobre su rci¨®n con e. Leonardo frunci¨® el ce?o, -?La ¨²ltima vez que fuiste al hotel no araste que Ferm¨ªn era doctora Luna? Carlos dijo r¨¢pidamente: ¡ªS¨ª, pero el se?or Guzm¨¢n y su gente fueron a ver a Ferm¨ªn, y Ferm¨ªn dijo que ¨¦l no era doctora Luna, que era otra persona. El mayordomo ha dicho que el Grupo Guzm¨¢n dej¨® de atacar al Grupo Ramos y parece que tambi¨¦n tiene algo que ver con doctora Luna. -?Preg¨²ntale d¨®nde y cu¨¢ndo! Una hora despu¨¦s, Leonardo y Gin¨¦s estaban sentados en el mejor cuarto privado del club de lujo de Monteflor. Leonardo,o de costumbre, parec¨ªa fr¨ªo y ten¨ªa presi¨®n baja, mientras Gin¨¦s sonre¨ªao si nada hubiera pasado entre ¨¦l y Leonardo. -Se?or Ramos, ?por qu¨¦ no me haste de rci¨®n que ten¨ªas con doctora Luna? Si lo hubiera sabido, no habr¨ªa secuestrado por impulso a se?orita L¨®pez. Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, ¡ªSe?or Guzm¨¢n, ?Ferm¨ªn te dijo que yo era cercano a e? Gin¨¦s asinti¨®, -S¨ª, y Ferm¨ªn tambi¨¦n me dijo que si yo segu¨ªa atacando al Grupo Ramos, doctora Luna no me ver¨ªa ni aceptar¨ªa operar a Bryan. Si no por Bryan, Gin¨¦s nocer¨ªa a Leonardo. This belongs to N?velDrama.Org. La mirada de Leonardo se torn¨® m¨¢s fr¨ªa y de pronto se le ocurri¨® algo y su rostro se torn¨® sumamente serio, ¨CSe?or Ramos¡­ ?Qu¨¦ te pasa? ?De repente tan serio? Leonardo se levant¨® enseguida, mir¨® a Gin¨¦s y le dijo: -Se me ocurri¨® algo de repente, perd¨®name, ya me voy. Se?or Ramos¡­ Gin¨¦s se sonroj¨® y se puso furioso. Sin embargo, Leonardo lo ignor¨® y se dio vuelta para marcharse r¨¢pidamente. Gin¨¦s le mir¨® espalda y tir¨® taza de t¨¦ que ten¨ªa en mano contra el suelo. Leonardo no le repetaba a menudo y, despu¨¦s de operaci¨®n de Bryan, j absolutamente iba a joder al Grupo Ramos! En el camino a MY, sugieron los recuerdos de cuando estuvo con Natalie. Cuando e dijo que Ferm¨ªn era doctora Luna, ¨¦l se sinti¨® extra?o, y cada vez que ve¨ªa a e y a Ferm¨ªn juntos, sent¨ªa que se conoc¨ªan bieno amigos. Si Natalie era doctora Luna, todo ten¨ªa sentido. Por eso, Ferm¨ªn se lo ocultaba por e. E era ¨²nica que ir¨ªa contra Gin¨¦s para que dejara al Grupo Ramos en paz. Quer¨ªa abofetearse al pensar que no s¨®lo no sab¨ªa que e hab¨ªa hecho tanto por ¨¦l, sino que estaba celoso de e por salir con Ferm¨ªn. El club no estaba lejos de MY, a diez minutos de distancia, pero por primera vez, Leonardo sinti¨® que el tiempo pasaba lentamente y quiso ver a Natalie de inmediato. Por fin, el Maybach negro se detuvo abajo, en MY, y Leonardo empuj¨® puerta y entr¨® r¨¢pidamente. Cuando lleg¨® a su oficina, Ruyman se sorprendi¨® y se levant¨® a toda prisa, Se?or Ramos, usted¡­ Leonardo ni siquiera le mir¨® y abri¨® de un empuj¨®n puerta del despacho de Natalie. Natalie estaba leyendo un documento, y cuando oy¨® abrirse puerta, frunci¨® el 2/3 ce?o y levant¨® cabeza, y vio a Leonardo caminando r¨¢pidamente hacia e. Sorprendida, dijo con voz fr¨ªa: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª¡­? En un instante, ?fue abrazada por Leonardo! Cap铆tulo 544 Cap¨ªtulo 544 Natalie se qued¨® hda e intent¨® escapar de su abrazo pero no lo consigui¨®. -Leonardo, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo? ?Su¨¦ltame! -?Ruyman est¨¢ mirando en puerta! Pero Leonardo no s¨®lo no solt¨®, sino que agarr¨® con m¨¢s fuerza,o si temiera que e desapareciera. Al notar que estaba raro, Natalie frunci¨® el ce?o: -Leonardo, ?qu¨¦ te ha pasado? En farmacia de Ferm¨ªn, ¨¦l estaba enfadado, ahora por qu¨¦ cambi¨® de actitud. Despu¨¦s de un rato, Leonardo solt¨®, mir¨® y le dijo pbra por pbra: -T¨² eres doctora Luna, ? verdad? Natalie se sorprendi¨® y quiso preguntar si Ferm¨ªn se lo hab¨ªa dicho, pero luego pens¨® que Ferm¨ªn no lo habr¨ªa hecho sin su permiso. -?Por qu¨¦ lo preguntas? -Realmente eres t¨². Los ojos de Leonardo estaban llenos de culpabilidad, -Lo siento, te malinterpret¨¦ durante tanto tiempo. Natalie se qued¨® un rato cada y lentamente dijo: -?C¨®mo lo supiste? -Despu¨¦s de que te fuiste, Gin¨¦s vino a verme y me dijo que doctora Luna no aceptar¨ªa operar a Bryan si no dejaba en paz al Grupo Ramos. Pens¨¦ en todo lo que pas¨® cuando estaba con pierna inhabilitada, ?y advin¨¦ por instinto que t¨² eres doctora Luna! Natalie frunci¨® losbios, no esperaba que fuera por eso. Le mir¨® fr¨ªamente, -Una cosa malinterpretas. Ped¨ª a Ferm¨ªn que le dijera esto a Gin¨¦s porque ¨¦l atac¨® el Grupo Ramos por mi culpa, y aunque aceptaba perdonar al Grupo Ramos o no, yo salvar¨ªa a Bryan. Leonardo decepcion¨® y frunci¨® sus finosbios. -Me curaste pierna. ?Por qu¨¦ no me dijiste que eres doctora Luna? Natalie sonri¨®, -Desde el inicio no quer¨ªa que te agobiaras y sintieras que me deb¨ªas, despu¨¦s de todo, fui yo quien quiso casarse contigo, y luego no quer¨ªa tener ninguna rci¨®n m¨¢s contigo, as¨ª que no +15 BONUS tenia caso decirtelo. Con cada pbra que decia, un dolor agudo atravesaba el coraz¨®n de Leonardo. E habia hecho tanto por ¨¦l, pero ¨¦l siemprestimaba y sospechaba que estaba con otro hombre, su coraz¨®n dolia m¨¢s al pensarlo. -?Natalie, lo siento! ?Lo siento mucho! Natalie se sorprendi¨® al ver sus ojos enrojecidos y luego se qued¨® cada. Leonardo tenia que disculparse con e. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. No s¨®lo le ha curado pierna, sino que hab¨ªa hecho un gran esfuerzo para salvar a Josefina. nunca hizo algo mal con ¨¦l pero ¨¦l deb¨ªa mucho. -Tengo una reuni¨®n m¨¢s tarde, si no tienes nada m¨¢s, vete. Tras decir eso, Natalie se sent¨® y sigui¨® leyendo los documentos. E no era un robot, ys disculpas de Leonardo no har¨ªan desaparecer su resentimiento hacia ¨¦l. Y recordaba lo de esta ma?ana, en cuanto le oy¨® amenazar a Ferm¨ªn, se sinti¨® realmente triste. No s¨®lo no entend¨ªa, sino que ni siquiera respetaba a sus amigos. -Me disculpar¨¦ yo mismo con Ferm¨ªn. A Natalie le tembl¨® mano al agarrar el documento, baj¨® los ojos y dijo: -Es asunto tuyo. -Esta noche te recojo para cenar. Cuando estaba a punto de negarse, Leonardo continu¨®: -Invitar¨¦ a Ferm¨ªn, y aprovechar¨¦ cena para disculparme con ¨¦l. Me vas a pa?ar, ?no? Natalie mir¨® a Leonardo, vio culpa en sus ojos y finalmente asinti¨®. Cap铆tulo 545 Capitulo 545 +15 BONUS Despu¨¦s de que Leonardo se fue, Natalie llevaba mucho tiempo feyando, pero no pod¨ªa concentrarse y sonri¨®. Leonardo reserv¨® en el mejor Hotel Riverview de Montefior. Natalie fue a recoger a Fermin, y en el camino, Fermin dijo: -Natalie, Leonardo gast¨® mucho dinero esta vez Comer en el vestibulo del Hotel Riverview cuesta diez mil dres. ?Le cuesta por lo menos un mill¨®n reservar todo el restaurante? -No importa lo que cueste, es lo que tiene que hacer, Vino a tu farmacia buscando problemas, y no puedes perdon¨¢rselo tan f¨¢cilmente esta noche. Fermin se ri¨®, -No es para tanto, despu¨¦s de todo haprado medicamentos en mi farmacia. Esta vez le perdonar¨¦ por ti. -No tienes que pensar en m¨ª. Siempre sospechaba de m¨ª. Aunque no te enfadas, yo s¨ª. -?Qu¨¦ quieres hacer entonces? Natalie apret¨® losbios y dijo en voz baja: -A¨²n no he decidido, voy a pensarlo bien. Los dos no tardaron en llegar al Hotel Riverview, hab¨ªa dos camareros en puerta, uno se acerc¨® para ayudarles a aparcar el coche, el otro les llev¨® a entrar. Published by N?v''elD/rama.Org. Leonardo estaba esperando en el restaurante, y al ver a Natalie y Ferm¨ªn, se levant¨® y camin¨® hacia ellos. -Natalie, doctor Ferm¨ªn, vengan a sentarse aqu¨ª. Natalie quer¨ªa sentarse con Ferm¨ªn para hacerle saber a Leonardo que a¨²n no lo hab¨ªa perdonado, pero Leonardo tom¨® de mano enseguida y llev¨® a sentarse a sudo. -Pideida. -Leonardo le entreg¨® el men¨² a Ferm¨ªn. Cogi¨® carta y pidi¨® m¨¢s de diez tos de los m¨¢s caros de este restaurante, y despu¨¦s de a?adir unos tos m¨¢s, mir¨® a Leonardo. -Se?or Ramos, ?he pedido demasiado? Leonardo se qued¨® p¨¢lido, -No mucho, si no es suficiente, puedes pedir m¨¢s. +15 BONUS Fermin asinti¨®, -Bien, gracias, se?or Ramos. Pidi¨® ocho tos m¨¢s y le pas¨® el men¨² a Natalie, sonriendo, Natalie, a ver qu¨¦ te gusta. Natalie nego con cabeza, -No. Fermin, con los que has pedido es suficiente. Fermin no dijo nada m¨¢s y entreg¨® el men¨² al camarero sin pedir opini¨®n de Leonardo. Despu¨¦s de que el camarero se fue, Fermin mir¨® a Leonardo, con expresi¨®n gradualmente seria. -Se?or Ramos, en realidad desde el principio no quer¨ªa que Natalie se casara contigo porque tu familia es rica y grande, y casarse contigo no podr¨ªa vivir tranqumenteo antes, pero a e le gustas. -Cre¨ªa que ibas a conocer su encanto, pero parece que no, y desconfias de e cuando queda con otros hombres. ?Crees que mereces su amor? Natalie se qued¨® hda y levant¨® cabeza para mirar a Ferm¨ªn, obviamente no esperaba que de repente se le echara encima. -Ferm¨ªn¡­ Ferm¨ªn mir¨® y le dijo, -T¨² c¨¢te, ahora se lo preguntoo tu familia. Natalie se eriz¨®, -Nos divorciamos, ahora s¨®lo soy su novia. As¨ª que Ferm¨ªn no pod¨ªa decirlo. Ferm¨ªn: -¡­ Tras unos segundos de silencio, Leonardo dijo despacio: -Doctor Ferm¨ªn, efectivamente es culpa m¨ªa por haberle malinterpretado a ustedes. Desde que volv¨ª con e, siempre me sent¨ªa angustiado, temiendo que un d¨ªa me dejara de repente, por eso me pon¨ªa celoso cuando ve¨ªa con un hombre, y entonces hice algo por impulso. Ferm¨ªn lo mir¨® y le dijo fr¨ªamente: -Lo m¨¢s importante entre pareja es confianza, si no conf¨ªas en e, su rci¨®n ser¨¢ muy fr¨¢gil. Leonardo asinti¨® y dijo con voz grave: -Lo entiendo, y hoy ya he sabido que me quiere mucho. Diciendo esto, Leonardo gir¨® cabeza para mirar a Natalie, sus ojos estaban llenos de cari?o a Natalie. -Natalie, dame otra oportunidad. Intentar¨¦ confiar en ti, ?vale? Cap铆tulo 546 Cap¨ªtulo 546 Antes de que Natalie dijera nada, Ferm¨ªn se mof¨®: -Se?or Ramos, Natalie te ha dado muchas oportunidades. ?Alguna vez has apreciado? Leonardo reprimi¨® su ira y dijo: -Doctor Ferm¨ªn, esto es entre Natalie y yo. Quiero que no te metas. Ferm¨ªn enarc¨® una ceja. -Los asuntos de Natalie son los m¨ªos. T¨² intimidaste a mipa?era, y ahora que nuestro maestro no est¨¢,o supa?ero, voy a hacer justicia por e. Leonardo por fin gir¨® cabeza para mirarle, -?Qu¨¦ quieres? -No lo que yo quiero, sino lo que t¨² quieres. Si no puedes trata bien, y siempre sospechas de e y la pones triste, te aconsejo que rompas con e ahora mismo y yo le presentar¨¦ a otros hombres buenos. -?De ninguna manera! -Leonardo se puso g¨¦lido, y dijo pbra por pbra: -?No romper¨¦ con e en Al ver ira en sus ojos, Ferm¨ªn se ri¨® y mirando a Natalie le dijo: -Natalie, t¨² decides lo tuyo. Natalie mir¨® a Leonardo y lentamente dijo: -Te he dado muchas oportunidades, siempre me has pedido que no me involucre con otros hombres, pero sigues con Matilda, ?no? -?Ya bloque¨¦ y no voy a ver! Natalie neg¨® con cabeza, -Leonardo, deja de hacer promesas in¨²tiles, sabes que es imposible que t¨² y Matilda no se vean. Yo no quiero escuchar tus promesas, s¨®lo quiero ver c¨®mo lo haces. -Bien. ?Puedes darme otra oportunidad? Leonardo por fin se sinti¨® aliviado al ver que Natalie no lo negaba. Despu¨¦s de cenar, cuando iban a volver, Leonardo recibi¨® una mada del hospital psiqui¨¢trico. -Se?or Ramos, alguien entr¨® al hospital y drog¨® a Nu?o, hicimos todo lo posible para resucitarlo, pero no funcion¨®¡­ El rostro de Leonardo cambi¨® y dijo con voz fr¨ªa: -Voy de inmediato. Natalie tambi¨¦n lo oy¨® y su rostro estaba serio. En el hospital psiqui¨¢trico, el cuerpo de Nu?o era cubierto con un pa?o nco, su cara estaba morada, obviamente hab¨ªa muerto envenenado. 415 BONUS Ferm¨ªn asinti¨®, -Bien, gracias, se?or Ramos. Pidi¨® ocho tos m¨¢s y le pas¨® el men¨² a Natalie, sonriendo, -Natalie, a ver qu¨¦ te gusta. Natalie neg¨® con cabeza, -No, Ferm¨ªn, con los que has pedido es suficiente. Ferm¨ªn no dijo nada m¨¢s y entreg¨® el men¨² al camarero sin pedir opini¨®n de Leonardo. Despu¨¦s de que el camarero se fue, Ferm¨ªn mir¨® a Leonardo, con expresi¨®n gradualmente ser¨ªa. -Se?or Ramos, en realidad desde el principio no quer¨ªa que Natalie se casara contigo porque tu familia es rica y grande, y casarse contigo no podr¨ªa vivir tranqumenteo antes, pero a e le gustas. -Cre¨ªa que ibas a conocer s¨² encanto, pero parece que no, y desconfias de e cuando queda con otros hombres. ?Crees que mereces su amor? Natalie se qued¨® hda y levant¨® cabeza para mirar a Ferm¨ªn, obviamente no esperaba que de repente se le echara encima. -Ferm¨ªn¡­ Ferm¨ªn mir¨® y le dijo, -T¨² c¨¢te, ahora se lo preguntoo tu familia. Natalie se eriz¨®, -Nos divorciamos, ahora s¨®lo soy su novia. As¨ª que Ferm¨ªn no pod¨ªa decirlo. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Ferm¨ªn: -¡­ Tras unos segundos de silencio, Leonardo dijo despacio: -Doctor Ferm¨ªn, efectivamente es culpa m¨ªa por haberle malinterpretado a ustedes. Desde que volv¨ª con e, siempre me sent¨ªa angustiado, temiendo que un d¨ªa me dejara de repente, por eso me pon¨ªa celoso cuando ve¨ªa con un hombre, y entonces hice algo por impulso. Ferm¨ªn lo mir¨® y le dijo fr¨ªamente: -Lo m¨¢s importante entre pareja es confianza, si no conf¨ªas en e, su rci¨®n ser¨¢ muy fr¨¢gil. Leonardo asinti¨® y dijo con voz grave: -Lo entiendo, y hoy ya he sabido que me quiere mucho. Diciendo esto, Leonardo gir¨® cabeza para mirar a Natalie, sus ojos estaban llenos de cari?o a Natalie. -Natalie, dame otra oportunidad. Intentar¨¦ confiar en ti, ?vale? 913 Cap¨ªtulo 546 Antes de que Natalie dijera nada, Ferm¨ªn se mof¨®: -Se?or Ramos, Natalie te ha dado muchas oportunidades. ?Alguna vez has apreciado? Leonardo reprimi¨® su ira y dijo: -Doctor Ferm¨ªn, esto es entre Natalie y yo. Quiero que no te metas. Ferm¨ªn enarc¨® una ceja. -Los asuntos de Natalie son los m¨ªos. T¨² intimidaste a mipa?era, y ahora que nuestro maestro no est¨¢,o supa?ero, voy a hacer justicia por e. Leonardo por fin gir¨® cabeza para mirarle. -?Qu¨¦ quieres? -No lo que yo quiero, sino lo que t¨² quieres. Si no puedes trata bien, y siempre sospechas de e y la pones triste, te aconsejo que rompas con e ahora mismo y yo le presentar¨¦ a otros hombres buenos. -?De ninguna manera! -Leonardo se puso g¨¦lido, y dijo pbra por pbra: -?No romper¨¦ con e en Al ver ira en sus ojos, Ferm¨ªn se ri¨® y mirando a Natalie le dijo: -Natalie, t¨² decides lo tuyo. Natalie mir¨® a Leonardo y lentamente dijo: -Te he dado muchas oportunidades, siempre me has pedido que no me involucre con otros hombres, pero sigues con Matilda, ?no? ¡ª?Ya bloque¨¦ y no voy a ver! Natalie neg¨® con cabeza, -Leonardo, deja de hacer promesas in¨²tiles, sabes que es imposible que t¨² y Matilda no se vean. Yo no quiero escuchar tus promesas, s¨®lo quiero ver c¨®mo lo haces. -Bien. ?Puedes darme otra oportunidad? Leonardo por fin se sinti¨® aliviado al ver que Natalie no lo negaba. Despu¨¦s de cenar, cuando iban a volver, Leonardo recibi¨® una mada del hospital psiqui¨¢trico. -Se?or Ramos, alguien entr¨® al hospital y drog¨® a Nu?o, hicimos todo lo posible para resucitarlo, pero no funcion¨®¡­ El rostro de Leonardo cambi¨® y dijo con voz fr¨ªa: -Voy de inmediato. Natalie tambi¨¦n lo oy¨® y su rostro estaba serio. En el hospital psiqui¨¢trico, el cuerpo de Nu?o era cubierto con un pa?o nco, su cara estaba morada, obviamente hab¨ªa muerto envenenado. -?Qu¨¦ ha pasado? El m¨¦dico de guardia tembl¨® y dijo: -¨²ltimamente el estado de Nu?o ha ido estabiliz¨¢ndose, a veces era capaz de responder a preguntas normales y de vez en cuando haba de los sucesos pasados, ¨ªbamos a avisarle para que viniera este s¨¢bado. Cuando vine esta noche a s, descubr¨ª que Nu?o habia sido drogado. ¨CEn ese momento, cuando entr¨¦, el hombre estaba escapando por ventana, Nu?o ten¨ªa problemas para respirar y temba, tuve que llevar a Nu?o a urgencias primero, pero aun as¨ª muri¨®¡­ Leonardo ten¨ªa cara fr¨ªa. -?D¨®nde est¨¢ s de vigncia? ?Quiero vers c¨¢maras de seguridad! -En¡­ Est¨¢ en el tercer piso, lo est¨¢n revisando ahora, le llevo¡­ Media hora despu¨¦s, Leonardo y Natalie reconocieron cara del hombre en el monitor y ambos se pusieron serios. Leonardo sac¨® inmediatamente su tel¨¦fono m¨®vil y marc¨® el n¨²mero de Carlos, fr¨ªamente dijo: -Tadeo volvi¨® a Monteflor, hace tres horas entr¨® en el Hospital psiqui¨¢trico Castle y mat¨® a Nu?o y luego escap¨®, inmediatamente manda a alguien paraprobars c¨¢maras a lorgo del camino. Encu¨¦ntrale. Tras colgar, mand¨® a m¨¢s de diez guardaespaldas para proteger a Josefina, Antonia y Ram¨®n. Tadeo se atrev¨ªa a volver y ?no le dejar¨ªa salir vivo de Monteflor otra vez! En el camino, todos se quedaban cados. Han sido seis meses tan tranquilos que todos han olvidado que Tadeo segu¨ªa vivo. En cuanto apareci¨®, mat¨® a Nu?o. Aunque Nu?o se puso tonto, fue ¨¦l quien mat¨® a los padres de Tadeo. Cap铆tulo 547 Cap¨ªtulo 547 Mat¨® a Nu?o para avisarles adem¨¢s de por venganza. Ahora se ocultaba en oscuridad, esperando una oportunidad de atacarlos. Caminaron hacia el chalet cados, y en el momento en que puls¨® cerradura de hues, Natalie not¨® de pronto algo extra?o y se gir¨® para agarrar mano de Leonardo para escaparse. -?Bang! Una bomba en miniatura hizo estar puerta del chalet, aunque no lo mataran, era muy probable que quedaran desfigurados o heridos. La expresi¨®n de Natalie era fr¨ªao el hielo mientras dec¨ªa pbra por pbra, -Seguro que hizo Tadeo. Coloc¨® esta bomba en miniatura no para matar a e y a Leonardo, sino para decirles que ha vuelto y estaba en todas partes. Leonardo estaba furioso, -Nos quedaremos en Royal por un tiempo, mandar¨¦ a alguien para limpiar aqu¨ª, y sal con unos guardaespaldas. Regresaron a Royal as once de noche, Natalie se duch¨® y se fue a dormir, Leonardo se fue a su estudio a trabajar y esperar noticias de Carlos. En media noche. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Matilda estaba durmiendo, y de repente sinti¨® que un par de manos le tapaban boca. Se despiert¨® sobresaltada, vio una figura oscura junto a su cama y su mano le tapaba boca, y se asust¨® tanto que forceje¨® y gimi¨® al mismo tiempo. -?No grites! Soy yo. Al ver que era Tadeo, el p¨¢nico en sus ojos se convirti¨® en rabia y levant¨® mano para abofetearle. Tadeo baj¨® mano y estrangul¨®. -?Matilda, cada vez eres m¨¢s atrevida! Tadeo no usaba toda su fuerza, as¨ª que Matilda no se sent¨ªa inc¨®moda salvo por una ligera sensaci¨®n de ahogo. E se ri¨® friamente, -Tadeo, aparte de este beb¨¦, es imposible que tengas otro hijo en tu vida, as¨ª que es normal que soy atrevida, ?no? La mano de Tadeo se tenso lentamente y sonri¨®.¨CTienes raz¨®n, pero s¨ª vuelves a pegarme, no s¨¦ lo que har¨¦. Su voz era cruel, con un inquietante horror a oscuridad. Matilda se estremeci¨® y dijo con frialdad: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª en media noche? Tadeo solt¨® y se sent¨® a sudo. -Necesito un lugar para esconderme, y despu¨¦s de pensarlo, aqu¨ª es el mejor sitio. -?Por qu¨¦ crees que no se lo dir¨¦ a nadie? No olvides que ahora eres un fugitivo. Tadeo sonri¨®. -Porque s¨¦ que quieres separar a Leonardo y Natalie y yo puedo ayudarte. -?Por qu¨¦ debo confiar en ti? Odias a Leonardo y Natalie, y has vuelto esta vez para vengarte de ellos, ? verdad? -Matilda guard¨® silencio un rato y lo mir¨® fr¨ªamente. Tadeo asinti¨®, -ro, pero yo tambi¨¦n tengo que encontrar un padre para mi hijo, ?no? En este caso, era imposible que llevara a su hijo con ¨¦l. Era fugitivo que no podr¨ªa darle a su hijo una vida c¨®moda. -?Qu¨¦ quieres decir? -Quieres casarte con Leonardo, ?no? ?Puedo ayudarte! Cap铆tulo 548 Cap¨ªtulo 548 +15 BONUS Matilda se mof¨® al o¨ªr: -?C¨®mo te atreves a presumir! -?No me crees? Espera y ver¨¢s, ?har¨¦ lo que digo! Matilda se qued¨® cada un rato y le mir¨®. -?De verdad quieres ayudarme? Tadeo se ri¨®, -?Por qu¨¦ te miento? S¨®lo puedo ser un fugitivo por el resto de mi vida, usar¨¦ lo ¨²ltimo de mi poder para matar a Natalie y hacer que te cases con Leonardo. ¨¦l tampoco amaba a Matilda, s¨®lo quer¨ªa que el beb¨¦ de Matilda tuviera una vida mejor. -?Qu¨¦ quieres hacer? -No es asunto tuyo, lo sabr¨¢s cuando llegue el momento. Matilde no hizo m¨¢s preguntas y dijo: -Duerme en el suelo, voy a dormir. Tadeo no dijo nada, rg¨® mano y le acarici¨® barriga, luego se acerc¨® al sof¨¢ para tumbarse. Matilda apret¨® losbios, no conciliaba el sue?o. Estaba pensando si ayudar a Tadeo o decirle a Leonardo que estaba aqu¨ª para quedar bien con ¨¦l. Pero pens¨® en ¨²ltima vez que hab¨ªa mado a Leonardo y bloque¨®, y su mirada volvi¨® a tornarse sombr¨ªa. El s¨¢bado por ma?ana, L¨¦onardo y Natalie no salieron. Durante el desayuno, Natalie pregunt¨® por Tadeo. -?Averiguaste d¨®nde est¨¢? -A¨²n no, desapareci¨® despu¨¦s de pasar por un lugar sin vigncia, mi gente lo est¨¢ buscando. Natalie asinti¨®, -Bueno, manda m¨¢s hombres para proteger a abu y a tus padres, temo que les haga algo de nuevo. -Lo s¨¦, transfer¨ª a dos guardaespaldas, hasta que lo atrapemos, recuerda salir con guardaespaldas. Natalie frunci¨® el ce?o, -No, puedo protegerme yo. -No, me siento m¨¢s tranquilo si llevas guardaespaldas. +15 BONUS Natalie baj¨® los ojos y de repente pens¨® que ¨¢ng volver¨ªa pronto y necesitar¨ªa guardaespaldas para los pr¨®ximos d¨ªas, asinti¨® y dijo, -Vale, lo s¨¦. Despu¨¦s de desayunar, Leonardo pa?aba a Natalie a ver una pel¨ªc a casa. Eligieron una pelic rom¨¢ntica de hace mucho tiempo, en nco y negro, el protagonista era un se?orito en casa de un rico y se enamor¨® de protagonista a primera vista. Cuando se iban a casar, una guerra repentina estrope¨® sus nes. El hombre fue a alistarse en el ej¨¦rcito y mujer esperaba en casa, pero a causa de guerra, no ten¨ªa forma de sobreviviro mujer. La madre del hombre le envi¨® una carta en que le informaba de que el hombre hab¨ªa muerto en guerra, y para seguir vida, trabajabao prostituta y pasaba todos los d¨ªas en una situaci¨®n dif¨ªcil. Unos a?os despu¨¦s, cuando estaba vendiendo en una estaci¨®n de tren, se encontr¨® con ¨¦l que regresaba de guerra. E se gir¨® para huir, pero el hombre reconoci¨®, luego quer¨ªa casarse con e, pero e sent¨ªa verg¨¹enza por sus experiencias pasadas, y despu¨¦s de volver con ¨¦l a su casa, mujer se march¨® porque no quer¨ªa que ¨¦l se avergonzara el resto de su vida. La historia termin¨® con mujer muriendo en un idente de coche, el hombre paseaba por el lugar Published by N?v''elD/rama.Org. donde e muri¨®, pero no volver¨ªa a ve. Despu¨¦s de ve, Natalie suspir¨®, esta pel¨ªc era experiencia de miles de personas durante los a?os de guerra. -?Buzz! De repente son¨® el tel¨¦fono m¨®vil. Sorprendida al ver que era ¨¢ng, Natalie contest¨® a toda prisa. -¨¢ng, ?has vuelto? E respondi¨® con voz dulce: -S¨ª, estoy en el aeropuerto. Natalie ?d¨®nde est¨¢s? Vengo en taxi. -Te recojo. -Vale, te espero en el aeropuerto. Al colgar el tel¨¦fono, Natalie cogi¨®s ves del coche y cuando se dispon¨ªa a marcharse, Leonardo se levant¨® de repente y dijo: -Voy contigo. Cap铆tulo 549 Cap¨ªtulo 549 Natalie asinti¨®. -Vale. Una hora despu¨¦s, a ¨¢ng casi se le cayerons gafas de sol de cara cuando vio a Natalie salir del Maybach negro. -Natalie, ?han pasado unos a?os y ya eres tan rica? ?Me puedes mantener? ¨¢ng media m¨¢s de un metro siete, su cara era delicada y bonita, pero desprend¨ªa una sensaci¨®n fr¨ªa e inabordable, y su forma de vestir era misma, un vestido rojo sexy de escote en pico, con un par de tacones finos y puntiagudos en los pies, estaba guap¨ªsima. Pero su voz era dulce, algo que angustiaba. Abraz¨® a Natalie y rg¨® mano para frotarle cabeza, sonriendo favorablemente. -¨¢ng, su¨¦ltame, no puedo respirar¡­ ¨¢ng solt¨® y enarc¨® una ceja, -Te encantaba abrazarme. Natalie: -¡­ Porque no pod¨ªa escaparse de su abrazo. A punto de har, ¨¢ng se acerc¨® de pronto a su o¨ªdo: -?Qui¨¦n es ese hombre que baja del asiento del conductor? ?Qu¨¦ guapo! ?Es tu marido? ¨¢ng record¨® que Natalie se hab¨ªa casado, estaba ocupada trabajando en un proyecto en el extranjero y cuando recibi¨® noticia, Natalie ya estaba casada con Leonardo. Natalie neg¨® con cabeza: -Estoy divorciada de ¨¦l, ahora es mi novio. ¨¢ng: ¨C ¡­ La informaci¨®n era demasiado para e que no pod¨ªa asim un poco. Llevaba pocos a?os en el extranjero y Natalie hab¨ªa logrado tantas cosaso casarse y divorciarse y luego entar una rci¨®n con su ex marido. Se sent¨ªa triste por s¨ª misma al pensar que a¨²n no hab¨ªa salido con nadie. Leonardo se acerc¨® a ellos. +15 BONUS Natalie, aqui hace viento, subamos al coche. Natalie les hizo una breve presentaci¨®n, se saludaron y luego llev¨® a ¨¢ng al coche. Al ve sentada en el asiento trasero con Ang, Leonardo enarc¨® una ceja. Cuando Leonardo subi¨® al coche, Natalie y Ang ya hab¨ªan decidido el restaurante. -Leo, ll¨¦vanos al Hotel Riverview. Ang quiere ver el r¨ªo. -Bueno. Leonardo arranc¨® el coche, Natalie y ¨¢ng se sentaron en el asiento trasero, ¨¦l estaba un poco enfadado. Pero cuando vio a Natalie y ¨¢ng chando, con los ojos llenos de alegr¨ªa, se le disip¨® el ¨¢nimo sombrio y sonrio inconscientemente. Sin embargo, este buen humor s¨®lo dur¨® hasta que el coche se detuvo en el Hotel Riverview. Natalie sali¨® del coche con ¨¢ng y vio que Leonardo segu¨ªa, frunci¨® losbios y dijo: -Haremos de los temas entre mujeres, t¨² vete a casa. Leonardo mir¨® fijamente, ?lo utilizaban de ch¨®fer? Al ver el disgusto en sus ojos, Natalie se apresur¨® a apartarlo, -Hoy es realmente especial s¨¦ que te ofendi, tepensar¨¦ cuando vuelva. Leonardo seguia fingiendo estar molesto, -?C¨®mo vas apensarme? Published by N?v''elD/rama.Org. -?Qu¨¦ quieres? Leonardo se acerc¨® a su o¨ªdo y le susurr¨® algo, cara de Natalie se puso roja. -?Cabr¨®n! -T¨² me preguntaste qu¨¦ quer¨ªa, ?y quieres arrepentirte? Cap铆tulo 550 Cap¨ªtulo 550 Natalie se mordi¨® elbio inferior y estaba dudando cuando Leonardo volvi¨® a susurrarle al o¨ªdo. -Tupa?era nos est¨¢ mirando ahora. ?Est¨¢s segura de que no tomas una decisi¨®n ahora? Ante eso Natalie apret¨® los dientes y dijo: -Vale, te lo prometo. -Entonces te espero en casa. Leonardo se gir¨® para saludar a Ang y luego subi¨® a su coche y se march¨®. ¨¢ng mir¨® a sonrojada Natalie y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ te acaba de decir, tienes cara tan roja? Natalie se toc¨® cara caliente. -No¡­. Nada, ¨¢ng, vamos dentro. ¨¢ng sonri¨® y no hizo m¨¢s preguntas. Cuando entraron en el restaurante, el camarero se les acerc¨®. -Se?orita L¨®pez, el se?or Ramos reserv¨® todo el restaurante, les llevo al mejor sitio con vistas al r¨ªo. Despu¨¦s de sentarse y pedirida, ¨¢ngenz¨® a preguntarle a Natalie, -Tu novio, es muy poderoso. ?Su familia tiene una empresa? Text ? 2024 N?velDrama.Org. Natalie asinti¨®, -S¨ª. Al mencionar a Leonardo, record¨® lo que le hab¨ªa dicho Leonardo al o¨ªdo, y su rostro, que hab¨ªa calmado, se calent¨® de nuevo. Frunci¨® losbios, cogi¨® su vaso de agua, bebi¨® un sorbo y dijo lentamente: -No le menciones, hablemos de esta operaci¨®n. Esta operaci¨®n s¨®lo tiene un porcentaje de ¨ºxito del 50%, y puede surgir todo tipo de emergencias que debemos prever de antemano. La expresi¨®n de ¨¢ng se torn¨® seria mientras asent¨ªa y dec¨ªa: -S¨ª, lo s¨¦. He o¨ªdo que el paciente es amigo tuyo¡­ -Bueno, trabaj¨¦ con ¨¦l un tiempo antes. Tras har un rato sobre los detalles de operaci¨®n, haron de vida de ¨¢ng en el extranjero en los ¨²ltimos a?os. Al saber que estaba soltera, Natalie se sorprendi¨®: -¨¢ng, tantos chicos te admiraban. ?No quer¨ªas elegir uno? +15 BONUS Ang sonri¨®, y se sent¨ªa decepcionada. No tiene sentido tener una rci¨®n, quiero dedicar mi vida a medicina. Natalie suspiro. -Bueno, trabajaste m¨¢s que todos nosotros cuando estudiabas medicina en el maestro. Ang enarc¨® una ceja. No me hgues. ?Por qu¨¦ no dices que descubr¨ª que Ferm¨ªn y t¨² estaban memorizando los nombres de los medicamentos en media noche? Ambos mostraban nostalgia al mencionar el pasado. -Estudiar medicina con el maestro fue lo mejor que he hecho en mi vida. -Yo tambi¨¦n. Despu¨¦s de cenar, Natalie llev¨® a ¨¢ng al hotel. -Ang, quedan unos d¨ªas para operaci¨®n. Si quieres pasear por Monteflor, no dudes en marme. -Olvidalo, tienes que trabajar, si quiero salir, mar¨¦ a Ferm¨ªn. Natalie se lo pens¨® y asinti¨®: -Vale, te mandar¨¦ dos guardaespaldas para tu seguridad. -Bien. Natalie le entreg¨® a ¨¢ng los dos guardaespaldas que Leonardo le hab¨ªa asignado y luego tom¨® un taxi al chalet. Cuando vio que Leonardo no estaba en el sal¨®n, aliger¨® inmediatamente sus pasos e intent¨® volver al dormitorio. Justo cuando llegaba a puerta del dormitorio, Leonardo sonri¨®. -Natalie. ?por qu¨¦ pareces unadrona? Natalie se puso r¨ªgida, se gir¨® para mirar a Leonardo, frunci¨® losbios y dijo: -No, no quiero molestarte en el trabajo. Leonardo enarc¨® una ceja. -?Temes molestarme, o que te obligue a cumplir tu promesa? Cap铆tulo 551 Cap¨ªtulo 551 +15 BONUS -?Por supuesto que no quiero molestarte! -Se ve¨ªa sincera, Leonardo podr¨ªa cree de verdad. -Hoy he terminado todo mi trabajo y llevo esper¨¢ndote. Natalie: -¡­ Al ver que se caba, Leonardo sonri¨® y susurr¨®: -Natalie, unerciante tiene que cumplir su promesa. Natalie rechin¨® los dientes y le mir¨® enfadada: -?Qui¨¦n ha dicho que no voy a cumpli? -?Seguro? Pues cambiate de ropa. Al ver bolsa que le entregaba, Natalieprendi¨® por fin que hab¨ªa ca¨ªdo en su trampa. -Leonardo, ?lo has hecho a prop¨®sito! E lo mir¨® con rabia, pero sus orejas estaban inconscientemente rojas. Leonardo asinti¨® y admiti¨® sin rodeos: -S¨ª, eso es lo que me prometiste. Natalie le arrebat¨® bolsa de mano y apret¨® los dientes, -?Por noche! -C¨¢mbiate antes de cenar. Le respondi¨® el portazo. Leonardo mir¨® puerta cerrada de su habitaci¨®n, sonri¨® y se dio vuelta para marcharse. Natalie respir¨® aliviada cuando oy¨® los pasos que se alejaban fuera de puerta. Mirando el vestido halter er¨®tico, se sonroj¨® y se maldijo por haber sido tan impulsiva al aceptar ponerse el vestido en cena de esta noche. Ahora flecha ten¨ªa que salir. A Leonardo se le ocurrir¨ªan m¨¢s trucos si no se lo pon¨ªa esta noche. Al pensar en ponerse un vestido tan sexy, se sinti¨® avergonzada, Natalie casi se escondi¨® en su habitaci¨®n toda tarde. Por noche, despu¨¦s de que criada se fue tras cocinar, Leonardo subi¨® y m¨® a puerta: - Natalie, vamos a cenar. +15 BONUS Natalie llevaba toda tarde convenci¨¦ndose a s¨ª misma, pero cuando oy¨® voz de Leonardo, sinti¨® que era el diablo que precipitaba a muerte, y alz¨® voz para decir: -Vale, ahora bajo. Ya puedes irte. -Blen. Despu¨¦s de que Leonardo se fue, Natalie mir¨® el vestido halter de encaje casi transparente en cama, a excepci¨®n des zonas sensibles cubiertas por t nca, el resto era de encaje transparente, podia imaginarseo era e con este vestido. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Despu¨¦s de dudar un momento, Natalie finalmente se puso el vestido halter. Entr¨® en el cuarto de ba?o y vio en el espejo su aspecto en ese momento, cara enrojecida por verg¨¹enza y el cuerpo sonrosado por timidez. Preferiria morir si sal¨ªa as¨ª. Se dirigi¨® al dormitorio, sac¨® un chal del armario, se lo puso, abri¨® puerta y sali¨®. El vestido era corto y apenas le cubr¨ªa el trasero. Si caminaba r¨¢pidamente, se le ver¨ªans bragas. Natalie baj¨® muy despacio y cuando lleg¨® a escalera, Leonardo sali¨® de cocina con dos cuencos. Su respiraci¨®n se agit¨® al ver sus piernas p¨¢lidas y esbeltas. Frunci¨® el ce?o al ver el chal en el que se hab¨ªa envuelto Natalie. -Natalie, no recuerdo que este chal formara parte de nuestropromiso. Natalie se sentia muy avergonzada y apret¨® los dientes: -Leonardo, no pidas demasiado. Leonardo dej¨® el cuenco sobre mesa y se acerc¨® lentamente a e. 1 Cada paso de Leonardo hizo que Natalie sintiera que se acercaba el peligro. -?No te acerques a mi! Cap铆tulo 552 Capitulo 552 Al ver que Natalie se sonrojaba, Leonardo sonri¨®, -Natalie, esto es lo que me prometiste, no puedes arrepentirte. Leonardo, con susrgas piernas, se hab¨ªa acercado a Natalie mientras haba. Al ver el deseo en sus ojos, Natalie dio un paso atr¨¢s y cuando estaba a punto de decir algo, Leonardo la abrazo para bajar r¨¢pidamente. -?Ah! Natalie alz¨® los brazos para enganchar su cuello, el chal que cubr¨ªa su cuerpo se desliz¨®. Leonardo mir¨® hacia abajo y su cuerpo se tens¨®. El vestido con escote y halter delineaba los contornos de los pechos de Natalie, los contoros envueltos en el vestido estaban ocultos, y piel de su pecho era tan ncao nieve, ¨¦l ya no pod¨ªa aguantar m¨¢s. Leonardo respir¨® hondo, y mano que sujetaba a Natalie se tens¨® inconscientemente. -Ya no quiero cenar. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Comprendi¨® el significado impl¨ªcito, se sobresalt¨® y se apresur¨® a decir: -Yo¡­ Tengo hambre, quiero cenar. Al ver el rechazo en sus ojos, Leonardo asinti¨® decepcionado: -De acuerdo. La dej¨® en mesa, Leonardo no se sent¨® frente a e sino a sudo. Natalie estaba perdiendo el apetito porque se fijaba. Tras unos segundos de silencio, mir¨® a Leonardo y le dijo: -No te olvides, s¨®lo te prometi ponerme este vestido durante cena, no te promet¨ª nada m¨¢s¡­ La mirada de Leonardo parec¨ªa un fuego que casi pod¨ªa quemar y derretir, Natalie no se atrevi¨® a mirarlo y desvi¨® mirada. -Lo s¨¦, si no quieres, no te obligar¨¦. -Est¨¢ bien¡­ +15 BONUS Natalie respiro aliviada y cogi¨® los palillos paraer. Leonardo noia mucho, le dabaida y miraba con deseo,o si quisiera desnuda de inmediato. Natalieio con cara enrojada. Al ve dejar los palillos, Leonardo dijo con indiferencia: -?Est¨¢s llena? Natalie asinti¨® con cabeza, -SI. -Entonces me toca a mi. -?Qu¨¦? Antes de que Natalie pudiera reionar, Leonardo le agarr¨® nuca y bes¨®. -Mmm¡­ Natalie intent¨® forcejear, pero otra mano de ¨¦l le agarr¨® de repente cintura, y el calor de su palma quem¨® a trav¨¦s de fina t,o si zona tocada por su palma estuviera ardiendo, y un calor intenso recorri¨® desde su cintura hasta sus extremidades. Sus besos eran tan apasionados que Natalie sinti¨® que casi se derretia entre sus besos y su abrazo. Poco a poco, sus brazos rodearon el cuello de ¨¦l y ambigua temperatura aument¨®. La conciencia de Natalie se desvaneci¨® hasta que una palma grande y caliente cubri¨® su pecho y su cuerpo temblo. Al sentiro su cuerpo se tensaba y el fuego baba en sus ojoso si quisiera devora de inmediato, Natalie sonri¨®. -Me llevas al dormitorio. Leonardo abrazo y besaba ferozmente mientras subia. Lo ¨²nico que Natalie pod¨ªa hacer era agarrarse a su camisa, con el cuerpo ndoo el agua. Al entrar en el dormitorio, Leonardo coloc¨® con cuidado en cama y se quit¨® r¨¢pidamente el traje. Besaba a Natalie mientras mov¨ªa sus manos hacia abajo y Natalie tambi¨¦n gemia melodiosamente. Leonardo le quit¨® los tirantes y cuando vio su piel ncao el jade, respiro cada vez m¨¢s fuerte. Justo cuando se besaban apasionadamente, son¨® de repente el tel¨¦fono. Leonardo no queria contestar, pero Natalie le empuj¨®. -Contesta mada. Cap铆tulo 553 uer¨ªa pedir matrimonio a Natalie en un Text ? 2024 N?velDrama.Org. momento. Carlos se apresur¨® a decir. -Las fuertes lluvias en Bulgaria hicieron que muchas rosas de champ¨¢n se da?aran, se estima que llegar¨¢n en unos d¨ªas. Leonardo asinti¨®: -De acuerdo, lo antes posible. ?Y el anillo de diamante personalizado? -Tambi¨¦n en unos d¨ªas, se lo pondr¨¦ en su mesa cuando llegue. -Bueno, ve a trabajar. Cuando Carlos se march¨®, Leonardo volvi¨® a leer el documento con el rostro sombr¨ªo. Cuando Natalie estaba sacando sopa de o para enfria en nevera, recibi¨® mada de Ang. +15 BONUS -Natalie, ?qu¨¦ haces ahora? Quiero ver el informe des pruebas de ese paciente, ?est¨¢s libre para ir al hospital conmigo? Cap铆tulo 554 Cap¨ªtulo 554 Natalie hizo una pausa en sus movimientos y dijo. -Si, voy a recogerte. ¨¢ng sonri¨®. -No hay prisa, a¨²n no heido. ?Comemos juntas? -M eparece bien. Natalie colg¨® y puso r¨¢pidamente sopa en nevera,v¨® o y se dirigi¨® directamente al hotel. Cuando lleg¨®, ¨¢ng ya esperaba sentada en el vestibulo del hotel. Cuando vio a Natalie, se acerc¨® con el libro de medicina hacia e. Un hombre fue a pedirle su WhatsApp, pero e se neg¨®. Despu¨¦s de sentarse en el coche, ¨¢ng se roz¨® losbios y dijo: -Los hombres de hoy en dia piden WhatsApp por cara hermosa de mujer. Natalie levant¨®s cejas: -No s¨®lo cara bonita, sino tambi¨¦n los pechos. ¨¢ng:-¡­ Llevo unos a?os sin verte, est¨¢s m¨¢s abierta. -?Qu¨¦ quiereser? ¨¢ng se apoy¨® en ventani del coche y sonri¨®: -Me da igual, pero picante. A ¨¢ng le encantaba el picante, cuando estudiaban medicina juntas, cada vez que le tocaba cocinar, pon¨ªa mucho picante, les daba miedo verlo. -He probado una buenaida picante, vamos all¨ª. -De acuerdo, ?lo que t¨² digas! Despu¨¦s deer, fueron al hospital, tras leer el informe des pruebas de Bryan, cara de ¨¢ng se puso preocupada. -Natalie, en este caso, realmente solo hay un 50% de ¨¦xito, y es extremadamente arriesgado. Natalie asinti¨®, -Bueno, lo s¨¦, pero si no le operamos, ni siquiera tendr¨¢ el 10%, y va a morir. -Bueno, har¨¦ lo que pueda. -?¨¢ng, gracias! 112 +15 BONUS ¨¢ng estaba muy ocupada en general. Natalie no le habr¨ªa pedido ayuda si Bryan no fuera su amigo importante. -S¨®lo llevamos unos a?os separadas. ?y has aprendido a mantener distancia a m¨ª? ?Tenemos que darnoss gracias? Y el deber de un m¨¦dico es curar a gente. Natalie sonri¨®. -?Bueno, podremos tener ¨¦xito si trabajamos juntas! Cuando se fueron, el m¨¦dico de Bryan entr¨® en su s. ¨CBryan, hora de tu cirug¨ªa ha sido fijada, ser¨¢ as 10 de ma?ana dentro de tres d¨ªas, no podr¨¢s comer ni beber nada el d¨ªa antes de operaci¨®n. Bryan asinti¨® con indiferencia, -De acuerdo, ya lo s¨¦. No esperaba mucho del ¨¦xito de esta operaci¨®n. Al ver su indiferencia, el doctor suspir¨® y le dijo, -Prep¨¢rate bien para cirug¨ªa, esa doctora est¨¢ 50% segura de esta cirug¨ªa, cirug¨ªa ser¨¢ exitosa. Bryan se puso serio y dijo: -Doctor Ortega, gracias. Aunque hab¨ªa un 50% de ¨¦xito, hab¨ªa tambi¨¦n un 50% de fracaso, as¨ª que Bryan no estaba optimista. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Al verlo as¨ª, el doctor Ortega no sab¨ªa c¨®mo consrlo, suspir¨® y le dijo que descansara bien antes de irse. Diez minutos despu¨¦s, Xico entr¨® en s con ropa de Bryan y, al ver que ¨¦l segu¨ªa mirando por ventana, le pregunt¨®: -?Le mando un mensaje a Natalie para que venga a verte? Bryan g¨ªr¨® cabeza para mirarle, -Puedes ocuparte de otros actores si tienes tiempo, yo puedo contratar a un cuidador para que me cuide. Xico: -¡­ Bryan no dijo nada m¨¢s, gir¨® cabeza y sigui¨® mirando por ventana. Xico suspir¨®, se sent¨® en una si a sudo, pa?¨¢ndole en silencio. Tras llevar a ¨¢ng al hotel, Natalie regres¨® al chalet. Cap铆tulo 555 Cap¨ªtulo 555 +15 BONUS Pensaba que Leonardo a¨²n no hab¨ªa vuelto y empuj¨® puerta, vio que estaba sentado a mesa, tomando sopa que e hab¨ªa preparado al mediod¨ªa. Se qued¨® sorprendida, se cambi¨® de zapatos, se acerc¨® a ¨¦l y se sent¨® enfrente de ¨¦l. -?Por qu¨¦ has vuelto tan pronto? -Volv¨ª despu¨¦s de terminar mi trabajo, y sopa que hiciste est¨¢ deliciosa. Pensando que se hab¨ªa ido al mediod¨ªa sin mira, Natalie le dijo enfadada: -?Por qu¨¦ no tomaste antes de ir a trabajar si est¨¢ deliciosa? -Estaba demasiado ocupado, lo siento. Organizar¨¦ mi trabajo paraer contigo. Natalie puso los ojos en nco, cuando ten¨ªa mucho trabajo, no pod¨ªa pensar en nada, incluso Leonardo, que era un adicto al trabajo. -Por cierto, ?d¨®nde estuviste esta tarde? -Fui con ¨¢ng a revisar el informe des pruebas de Bryan, cirug¨ªa se realizar¨¢ en unos d¨ªas. La mano de Leonardo se apret¨® alrededor de cuchara y susurr¨®: -?Sabe que lo vas a operar? -No. -Natalie lo mir¨®, -?Est¨¢s celoso? Leonardo neg¨® con cabeza: ¡ªNo, s¨®lo pregunto. -Hoy estoy un poco cansada, voy a descansar en el dormitorio. -Bueno. Cuando Natalie se fue, Leonardo termin¨® r¨¢pidamente sopa,v¨® los tos y se fue a su estudio a trabajar. Los tres d¨ªas pasaron r¨¢pidamente y lleg¨® el d¨ªa de operaci¨®n de Bryan. Natalie y ¨¢ng llegaron temprano al hospital y as diez de ma?anaenz¨® puntualmente cirug¨ªa. Natalie y ¨¢ng trabajaron bien juntas porque se conoc¨ªan mucho. Natalie cogi¨® el bistur¨ª y abri¨® h¨¢bilmente piel del cerebro de Bryan. -A continuaci¨®n empezamos a limpiar el hematoma. +15 BONUS E sac¨® un instrumento que aspira contusiones y lo coloc¨® en el ¨¢rea maguda y chup¨® lentamente -?Gasa! -?Aguja e hilo de coser! Todo iba bien, pero a mitad de sutura, presi¨®n sangu¨ªnea de Bryan empez¨® a bajar r¨¢pidamente y el aparato hizo un sonido tic¨Ctac! -?Doctora L¨®pez! ?La presi¨®n sangu¨ªnea del paciente est¨¢ descendiendo r¨¢pidamente! -?Contin¨²a con transfusi¨®n! ?0.5 ml de norepinefrina! Natalie no tard¨® en detectar causa de bajada de tensi¨®n y pronto se dio cuenta de que un vaso sangu¨ªneo estaba sangrando. -?Pinza hemost¨¢tica! Natalie presion¨® el punto sangrante y dijo: -?Ve de inmediato al banco de sangre y transfiere 2.000 de sangre! La enfermera sali¨® corriendo y resucitaci¨®n en el quir¨®fano continu¨® de forma ordenada. ¨¢ng estaba muy nerviosa, si Natalie no hubiera descubierto a tiempo causa de bajada de tensi¨®n de Bryan, a lo mejor ya habr¨ªa muerto en mesa de operaciones. Al ve tan tranqu, ¨¢ng admir¨® m¨¢s. Ferm¨ªn le dijo que el paciente era amigo de Natalie y pensaba que Natalie entrar¨ªa en p¨¢nico cuando se encontrara con una situaci¨®n inesperada, pero no esperaba que sus movimientos y su expresi¨®n no se alteraran. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Fuera del quir¨®fano, cara de Gin¨¦s cambi¨® al ver salir corriendo a enfermera. -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Ha salido algo mal en operaci¨®n? La enfermera no tuvo tiempo de hacerle caso y corri¨® r¨¢pidamente al mostrador para mar al banco de sangre y decirles que trajeran sangre inmediatamente. Despu¨¦s de que e volvi¨® a puerta del quir¨®fano, Gin¨¦s pregunt¨® con voz fr¨ªa: -?Qu¨¦ pasa ahora ah¨ª dentro? Cap铆tulo 556 Cap¨ªtulo 556 La enfermera le dirigi¨® una mirada impaciente y frunci¨® el ce?o: -La operaci¨®n sigue en marcha. ?No tengo tiempo para responderte a esta pregunta! Gin¨¦s era considerado una gran persona en Imperialia, no esperaba ser humido no s¨®lo por Natalie y Leonardo en Monteflor, sino que ahora una enfermera se atrev¨ªa a tratarle as¨ª. Al instante, se puso serio. -?Si operaci¨®n fracasa, todos ustedes morir¨¢n con mi hijo! La enfermera no le hizo caso, justo cuando otra enfermera trajo sangre, cogi¨® y se fue directa al quir¨®fano, dejando a Gin¨¦s furioso. El mayordomo vio a Gin¨¦s sombr¨ªo y se apresur¨® a decirle: -Se?or, lo m¨¢s importante ahora es que cirug¨ªa de Bryan salga bien. No valdr¨ªa pena que se enfade con una persona insignificante. Gin¨¦s se mof¨®: -?Despu¨¦s de operaci¨®n, pedir¨¦ que el hospital despida a esa enfermera! En el quir¨®fano, Natalie ya solucion¨® el punto sangrante y empez¨® a coser herida r¨¢pidamente. Al ver que los valores de Bryan eran estables, se sintieron por fin aliviados. Cuando termin¨®, Natalie pidi¨® a enfermera que llevara a Bryan a s y se quit¨® los guantes de pl¨¢stico paravarses manos. Diez minutos despu¨¦s, sali¨® del quir¨®fano y se dirigi¨® con ¨¢ng a s paraprobar el estado de Bryan. En puerta de s, vio al m¨¦dico de Bryan que estaba hgando a Gin¨¦s, pero ¨¦l gritaba enfadado: -Despide a esa enfermera. -?Debes despedir a esa enfermera! ?O har¨¦ quebrar tu hospital! ¨¢ng frunci¨® el ce?o, nunca hab¨ªa visto a una persona tan irrazonable. Natalie se burl¨®: -Se?or Guzm¨¢n, ?a qu¨¦ enfermera quieres despedir? ?Tomar¨¢s el puesto administrativo en el hospital? ?As¨ª podr¨¢s despedir a que quiera! Gin¨¦s frunci¨® el ce?o y se gir¨® cabeza hacia Natalie y ¨¢ng, al ver g¨¦lida mirada de Natalie, se sinti¨® familiar, y cuando estaba pensando d¨®nde hab¨ªa visto antes, e se quit¨® m¨¢scara. Al ver a Natalie, su rostro se torn¨® extremadamente serio. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Natalie sonri¨®, -se?or Guzm¨¢n, me invitaste aqu¨ª. ?Lo olvidaste? Gin¨¦s se mof¨®. -?C¨®mo iba a¡­? De repente,o si se le ocurriera algo, se qued¨® inm¨®vil. -?Eres doctora Luna? Natalie asinti¨® con cabeza. La cara de Gin¨¦s cambi¨® y sus ojos estaban llenos de sorpresa.Published by N?v''elD/rama.Org. Pero pronto reion¨®, Natalie era doctora Luna, por eso le pidi¨® que dejara el Grupo Ramos en paz. Dijo ¨¦l, -Natalie, ?es divertido jugar conmigo? Natalie levant¨®s cejas, -Se?or Guzm¨¢n, ?estoy jugando contigo? No me preguntaste qui¨¦n era yo, ? no? -?Es que no me quer¨ªas ver! ?Si hubiera sabido que eras doctora Luna, nunca te dejar¨ªa operar a Bryan! -Por desgracia, operaci¨®n ha terminado, y no sirve de nada arrepentirse. -?T¨²! ?Espera! ?No voy a dejar pasar esto! Si se atrev¨ªa a joderle, ?deb¨ªa ser consciente del precio que ten¨ªa que pagar! La mirada de Natalie se volvi¨® fr¨ªa, -Se?or Guzm¨¢n, ?quieres morder mano que te alimenta? -?Qu¨¦ favor me has dado? Salvar a Bryan es lo que debes hacer, ?lo debes a Bryan! Natalie frunci¨® el ce?o al ver ira en sus ojos, -?Qu¨¦ quieres decir? ?Por qu¨¦ le debo? De repente record¨® el incendio, no fue su ilusi¨®n. ?Realmente Bryan salv¨®? Cap铆tulo 557 Cap¨ªtulo 557 Pero si era as¨ª, ?por qu¨¦ todos se lo ocultaban? Gin¨¦s hizo una mueca y cuando iba a decir algo, una voz hda son¨® detr¨¢s de ellos. -Se?or Guzm¨¢n, si tienes tiempo de decir tonter¨ªas, ?por qu¨¦ no te ocupas de los asuntos de empresa! Gin¨¦s mir¨® a Leonardo con rostro adusto, ahora operaci¨®n estaba hecha. Si ¨¦l atacaba al Grupo Ramos, Natalie no podr¨ªa hacerle nada. -Se?or Ramos, no te preocupes por los negocios de mi empresa, ocupate del Grupo Ramos cuando tengas tiempo. ?Cuidado si alg¨²n d¨ªa estar¨¢ en bancarrota! Al percibir advertencia en su tono, Leonardo enarc¨® una ceja, -Se?or Guzm¨¢n, tienes mucha confianza en t¨² mismo. Cunaod Gin¨¦s se dispon¨ªa a har, el m¨®vil en el bolsillo son¨® de repente. Al ver que era el secretario, frunci¨® el ce?o y lo conect¨®. Sin saber lo que dijo, el rostro de Gin¨¦s se puso serio de repente y mir¨® enfadado a Leonardo. Gin¨¦s se fijaba a Leonardo, -?Fuiste t¨²? -?Crees que soy capaz de eso? -?Es mejor que esto no tenga nada que ver con el Grupo Ramos, de lo contrario har¨¦ que el Grupo Ramos sea destruido! Le dijo fr¨ªamente al mayordomo: -?Reserva el vuelo m¨¢s r¨¢pido a Imperialia! Pronto el mayordomo sali¨® con Gin¨¦s y depresi¨®n del pasillo se disip¨®. ¨¢ng le dijo a Natalie, Natalie, operaci¨®n ha terminado, quiero volver a Dominica por ma?ana, me queda mucho trabajo por hacer en elboratorio. Natalie estaba distra¨ªda, reion¨® y dijo: -¨¢ng, ?por qu¨¦ tanta prisa? Quer¨ªa ense?arte por el barrio los pr¨®ximos d¨ªas. ¨¢ng neg¨® con cabeza, -La pr¨®xima vez, ¨²ltimamente estoy muy ocupada. que te ofrezca una cena de despedida esta noche. ¨CBueno. Cuando Ang se march¨®, Natalie volvi¨® a pensar en lo que dijo Gin¨¦s. Tal vez, e deber¨ªa investigar lo del incendio. ?Se podria averiguar qui¨¦n habia salvado f¨¢cilmente! -Natalie¡­Natalie, ?en qu¨¦ est¨¢s pensando? Al oir voz de Leonardo, Natalie vio que Leonardo miraba preocupado. -Natalie, ?qu¨¦ te pasa? Acabo de marte varias veces pero no me has o¨ªdo.Content ? provided by N?velDrama.Org. Natalie quer¨ªa preguntarle ?fue realmente el bombero quien salv¨®? Pero a lo mejor Leonardo sab¨ªa la verdad y le minti¨® junto con ¨¦l. E neg¨® con cabeza, -Nada, s¨®lo un poco cansada. -Entonces te llevo a casa a descansar. -De acuerdo. Tras pedir al doctor Ortega que cuidara a Bryan y se pusiera en contacto con e si ocurr¨ªa algo, Natalie se fue con Leonardo. Al llegar a Royal, Natalie fue a su dormitorio, luego sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil y marc¨® un n¨²mero. -?Averigua qui¨¦n me salv¨® el d¨ªa 12 de agosto del incendio! Despu¨¦s de colgar, Natalie segu¨ªa de mal humor. ?Qu¨¦ deber¨ªa hacer si Leonardo le minti¨® de verdad? En ese momento Leonardo estaba en su estudio hando con Carlos. -Se?or Ramos,s rosas de champ¨¢n llegar¨¢n ma?ana. ?D¨®nde le gustar¨ªa proponerle matrimonio a la se?orita L¨®pez? Cap铆tulo 558 Cap¨ªtulo 558 -Reservas Jardin del Cielo, mandass flores y ques coloquen antes des seis de tarde. -?Vale, lo har¨¦! -?Cu¨¢ndo llegar¨¢ el anillo? -Ma?ana por ma?ana, se lo entregar¨¦ en su oficina. -Vale. Los ojos de Leonardo estaban llenos de ternura, ma?ana le har¨ªa a Natalie una gran propuesta de matrimonio, lo que otras mujeres ten¨ªan, e tambi¨¦n deb¨ªa tenerlo. Por noche, Natalie y Ferm¨ªn fueron a cena de despedida de ¨¢ng. Despu¨¦s de cenar, llevaron a ¨¢ng en el hotel as nueve de noche. Natalie abrazaba. -¨¢ng, no s¨¦ cu¨¢ndo volveremos a vernos. ¨¢ng tambi¨¦n estaba triste, pero sonri¨® y le acarici¨® cabeza: -Tenemos oportunidades. Natalie asinti¨®, con los ojos un poco enrojecidos, -Te visitar¨¦ en Dominica alg¨²n d¨ªa. -Bueno, siempre ser¨¢s bienvenida. Ferm¨ªn dijo: -Y yo, he o¨ªdo que en Dominica hay muchas mujeres guapas, nunca me has presentado ninguna. ¨¢ng lo mir¨® enojada, -Vamos, eres tan est¨²pido, que ni siquiera sabes caminar cuando te encuentras con una mujer hermosa, ni siquiera te das cuenta cuando te enga?an. Natalie solt¨® una carcajada y Ferm¨ªn fulmin¨® con mirada, -?De qu¨¦ te r¨ªes? Natalie enarc¨® una ceja, -?De verdad quieres que lo diga? Al ve re¨ªr, Ferm¨ªn tuvo un mal presentimiento y r¨¢pidamente dijo, -Est¨¢ bien, hoy es para despedienos de ¨¢ng, as¨ª que no digo nada m¨¢s. -Bueno, ¨¢ng, est¨¢s s en el extranjero, cuidate. ¨¢ng dijo con confianza: -No te preocupes. ?Soy capaz de protegerme! Despu¨¦s de decir eso, recordaron que ¨¢ng pele¨® con undr¨®n cuando estaba borracha, y eldr¨®n fue golpeado y corri¨® aisar¨ªa para razonar con polic¨ªa, todos se rieron a vez. Tambi¨¦n todos estaban un poco tristes. Aquellos momentos felices no podr¨ªan repetirse. ¨¢ng se sinti¨® un poco abrumada por este ambiente triste, y se apresur¨® a decir: -Regresen a casa, ahora es muy tarde, no hace falta que me lleven ma?ana, yo me ir¨¦ muy temprano para ver a un amigo, ya he reservado un coche. ¨CBien, ¨¢ng, buen viaje. ¨¢ng asinti¨® y entr¨® en el hotel. Natalie y Ferm¨ªn miraban hasta que desapareci¨®. -Natalie, te llevo a casa.Content ? provided by N?velDrama.Org. -S¨ª. En el camino a Royal, los dos estaban un poco cados,s despedidas siempre eran tristes. El coche par¨® dnte de Royal, Natalie empuj¨® puerta y sali¨®. -Ferm¨ªn, avisame cuando llegues a casa. Ferm¨ªn agit¨® mano y arranc¨®. Cuando Natalie caminaba hacia el chalet, vio a Leonardo parado cerca de e. -?Por qu¨¦ no me maste para que te recogiera? Natalie frunci¨® losbios y susurr¨®: -Ferm¨ªn me llev¨®, as¨ª que no te avis¨¦. Al notar que actitud de Natalie era un poco rara, Leonardo frunci¨® el ce?o, y quer¨ªa preguntar algo, e baj¨® mirada y dijo: -Hoy estoy un poco cansada, voy a descansar. E no le mir¨® y camin¨® r¨¢pidamente hacia el chalet. Al pasar junto a Leonardo, agarr¨® de mu?eca. -Natalie, ?qu¨¦ te pasa? Hoy has estado un poco fr¨ªa conmigo. ?He hecho algo mal que te haya. molestado? Natalie baj¨® cabeza, con voz tranqu, -No, en realidad estoy un poco cansada. Tras un momento de silencio, Leonardo le solt¨® lentamente mano. Natalie tampoco dijo nada y entr¨® r¨¢pidamente en el chalet. Se duch¨® en su dormitorio y luego fue a cama, estaba cansada pero no pod¨ªa dormir. De nuevo le vino a mente lo que Gin¨¦s hab¨ªa dicho en el hospital. Si realmente Bryan salv¨®, no sab¨ªa c¨®mo enfrentarse a ¨¦l en el futuro ni qu¨¦ pasar¨ªa con Leonardo. Como casi llevaba toda noche sin dormir, Natalie parec¨ªa agotada cuando se levant¨® por ma?ana. Cap铆tulo 559 Capitulo 559 Bajo despu¨¦s devarse y Leonardo ya hab¨ªa preparado el desayuno, -Natalie, desayuna antes de ir a trabajar. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Natalie se acerc¨® a mesa y se sent¨®, mirando a Leonardo, siempre sent¨ªa que hab¨ªa algo diferente en ¨¦l hoy. No hizo muchas preguntas, ahora mismo solo queria averiguar si persona que salv¨® del incendio era Bryan. Despu¨¦s de desayunar en silencio, cuando iba a salir, Leonardo jal¨® de repente y le dijo: -Natalie, ?te olvidas de algo? Se?al¨® cara, Natalie apret¨® losbios y se puso de puntis para besarle cara. Leonardo agarr¨® por cintura y su alta figura apret¨®. Natalie se qued¨® un poco ahogada al terminar el beso. La voz ronca y grave de Leonardo son¨® por encima de su cabeza, -Esta noche Carlos te recojar¨¢ y cenaremos juntos, tengo algo que decirte, es importante. Sorprendida por solemnidad de su tono, Natalie asinti¨®: -Bien. Leonardo solt¨®. -Ve a trabajar. -Bien. Cuando Natalie se march¨®, Leonardo limpi¨® mesa antes de dirigirse al trabajo. Recibi¨® una mada de Carlos en puerta. -Se?or Ramos, parece que el Grupo Guzm¨¢n vuelve a provocar problemas al Grupo Ramos, esta ma?ana le ha arrebatado un gran contrato. Los ojos de Leonardo se enfriaron, ?Informa a todos los ionistas que se celebrar¨¢ una junta as nueve de ma?ana! Gin¨¦s le jodaba sin cesar, y ya era hora de que empezara a contraatacar. As diez de ma?ana, Matilda fue al Grupo Ramos a buscar a Leonardo. Despu¨¦s de pensarlo mucho, decidi¨® contarle a Leonardo que Tadeo se escond¨ªa en su casa. Tadeo ten¨ªa un car¨¢cter despiadado, si se quedaba con ¨¦l, era una bomba de relojer¨ªa, y si le entregaba a Leonardo, probablemente tendr¨ªa una buena opini¨®n de e. Cuando lleg¨® al Grupo Ramos, m¨® a Carlos. Al saber que quer¨ªa ver a Leonardo, Carlos frunci¨® el ce?o: -Se?orita L¨®pez, el se?or Ramos est¨¢ reunido en este momento y no puede recibi. Matilda apret¨® el m¨®vil enfadada. Cuando estaba con Leonardo, actitud de Carlos no se parec¨ªa en nada a de ahora. ?Pedir¨ªa que Leonardo lo despidiera despu¨¦s de acabar con Tadeo y Natalie! Respirando hondo, Matilda dijo despacio: -Ahora est¨¢n buscando a Tadeo, ?no? Tengo noticias de ¨¦l? est¨¢s seguro de que Leo no quiere verme? Hubo unos segundos de silencio antes de que Carlos dijera. -Le recojo abajo. Despu¨¦s de llegar al piso de arriba, Carlos no llev¨® al despacho de Leonardo, sino que llev¨® a s de espera. -Se?orita L¨®pez, descanse aqu¨ª un rato. Le avisar¨¦ cuando termine reuni¨®n. Matilda reprimi¨® su enfado y cuando quer¨ªa pedirle que le sirviera agua, un empleado del departamento depras se apresur¨® a entrar en s de espera. -Carlos, ha pasado algo en el departamento depras, ahora no est¨¢ el se?or Ramos, ?ven conmigo! La cara de Carlos cambi¨®, ignorando a Matilda, y se march¨® con el empleado. Cuando qued¨® Matilda s en s de espera, sonri¨® fr¨ªamente, se levant¨® y camin¨® directamente hacia el despacho de Leonardo. Cada vez que ven¨ªa a ver a Leonardo, siempre le esperaba en su despacho, y esta vez no tambi¨¦n. Matilda se dirigi¨® hacia el sof¨¢ del despacho. Justo cuando se sent¨®, se qued¨® sorprendida de repente. En mesa frente a e hab¨ªa una caja de terciopelo que conten¨ªa un anillo. Matilda se mordi¨® elbio inferior y abri¨® caja, vio un anillo de diamante en forma de coraz¨®n, se ve¨ªa bell¨ªsimo bajo luz. Cuando estaba con Leonardo, le regal¨® muchas joyas, pero s¨®lo un anillo. Aque vez le propuso matrimonio, quer¨ªa que se casara con ¨¦l y que no se fuera al extranjero, pero e se neg¨®. Y ahora este anillo de diamante, definitivamente no era para e. Los celos casi ahogaron al pensar en esa posibilidad. Cuando iba a coger el anillo, se oy¨® una g¨¦lida voz detr¨¢s de e. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Cap铆tulo 560 Cap¨ªtulo 560 Matilda se sobresalt¨® y se gir¨® hacia atr¨¢s, vio a Leonardo mir¨¢nd con una mirada g¨¦lida y su rostro se puso nco. -Leo¡­Leo, he venido para decirte¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo ya se le hab¨ªa acercado y le dijo fr¨ªamente: -Dame el anillo. Matilda sostuvo caja del anillo durante unos segundos antes de entreg¨¢rs lentamente a Leonardo. Tras recibir el anillo, se dirigi¨® hacia su escritorio sin hacerle caso a Matilda. Al notar su frialdad, Matilda se mordi¨® elbio inferior y le mir¨® a espalda: -Leo, ?vas a pedirle matrimonio a mi hermana¡­? -No tiene nada que ver contigo. ?Sal del Grupo Ramos! Leonardo camin¨® detr¨¢s de su escritorio y se sent¨®, tom¨® un documento yenz¨® a leerlo. Matilda se sinti¨® agraviada y no se movi¨®, lo mir¨® con tristeza. -Leo, s¨¦ que hice muchas cosas parastimarte en el pasado, y persona.que te gusta ahora es mi hermana. Si de verdad vas a pedirle matrimonio, te dar¨¦ mi bendici¨®n¡­ -?Fuera! Leonardo estaba impaciente, con una mirada fr¨ªao el hielo. Antes su mirada estaba siempre llena de cari?o, ahora no hab¨ªa amor. Todo era por culpa de Natalie, ?no les dejaba estar juntos! Quer¨ªa decirle a Leonardo que Tadeo estaba escondido en familia L¨®pez en ese momento, pero ahora no quer¨ªa decir nada. Sin decir nada m¨¢s, se dio vuelta y se fue r¨¢pidamente. En el camino, Matilda se enter¨® de que Leonardo hab¨ªaprado miles de rosas de champ¨¢n y que los hombres de Jard¨ªn del Cielo les estaban decorando, y los celos torcieron su expresi¨®n. (Leonardo quiere pedirle matrimonio a Natalie esta noche.> E nunca permitiria que estuvieran juntos. Volvi¨® a familia L¨®pez y cuando entr¨® en el dormitorio, estrangulo por el cuello. Tadeo grit¨® furioso: -Matilda, ?por qu¨¦ fuiste hoy al Grupo Ramos? ?Le dijiste a Leonardo que estoy aqu¨ª? -Sueltame¡­ Sueltame¡­ Matilda lo apart¨® de un empuj¨®n y tosi¨® dos veces antes de apretar los dientes. -Si se lo dijera a Leonardo, ?crees que ahora estar¨ªa yo aqu¨ª? Tadeo se mof¨®, y no crey¨®. -?Has ido a ver a Leonardo no para decirle que estoy aqu¨ª? Mientras haba. Tadeo sosten¨ªa pist contra frente de Matilda,o si fuera a disparar inmediatamente si dec¨ªa una pbra equivocada. Matilda lo mir¨® fr¨ªamente y admiti¨®: -S¨ª, trat¨¦ de decirle verdad cuando fui all¨ª. -Entonces, ?por qu¨¦ no lo dijiste? Matilda respir¨® hondo y dijo: -Porque va a proponer matrimonio a Natalie y ahora no me quiere. ?Por qu¨¦ le voy a ayudar? Y¡­ Me dijiste que me ayudar¨ªas, ?no? Al ver que e no mentia, Tadeo guard¨® su arma y mir¨® con una sonrisa, -No dejes que descubra que me mentiste o te mato seguro. -No te preocupes, odio a Natalie m¨¢s que t¨², cuando Natalie est¨¦ muerta, tendr¨¦ oportunidad de Published by N?v''elD/rama.Org. acercarme a Leonardo. Tadeo no ten¨ªa sentimientos por e y no le importaba quien le gustaba. -?Est¨¢ bien que te acerques a Leonardo, pero si te atreves a tratar mal a mi hijo, no te dejar¨¦ ir ni aunque muero! Matilda se burl¨® y le mir¨®. -Me obligaste a abortar cuando supiste que estaba embarazada, ?no? ?Y ahora pretendes ser un buen padre? Tadeo no quer¨ªa discutir con e y le dijo fr¨ªamente: -Yo me encargo de Leonardo y Natalie, da a luz al beb¨¦. Matilde bajo mirada y dijo friamente: ?No dejar¨¦ que se casen! Despues de decir eso. Matilda se dirigi¨® al armario yenz¨® a escoger ropa. Cap铆tulo 561 Cap¨ªtulo 561 Tadeo frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ quieres? -?Nada que ver contigo, no te metas! Tadeo agarr¨® con fuerza de mano y le dijo enfadado, -?Me da igual lo que hagas, pero si le haces da?o a beb¨¦, no te lo perdonar¨¦! Matilda le solt¨® mano y se ri¨® fr¨ªamente: -No te preocupes, este beb¨¦ es muy importante para m¨ª, j seguro que lo dar¨¦ a luz! Tadeo le solt¨® mano. Despu¨¦s deer, Matilde hizo siesta y sali¨® de casa. En el Grupo Ramos, cuando Carlos volvi¨® despu¨¦s de solucionar los problemas y no vio a Matilda, fue a -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez vino aqu¨ª para verlo. ?La ha visto? Leonardo lo mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida, -?La dejaste entrar a mi oficina? Carlos se qued¨® hdo y dijo r¨¢pidamente: -No, le ped¨ª a se?orita L¨®pez que lo esperara en s de espera, luego pas¨® algo en el departamento depras, as¨ª que me fui a trabajar all¨¢, y cuando regres¨¦ no vi a se?orita L¨®pez, as¨ª que vine a preguntarle. No hab¨ªa calidez en los ojos de Leonardo, -No quiero volver a ve en Grupo Ramos, y con cualquier motivo para verme, imp¨ªd. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -De acuerdo, se?or Ramos. Carlos ten¨ªa miedo de enfadar a Leonardo y no se atrevi¨® a preguntarle si Matilda le hab¨ªa contado localizaci¨®n de Tadeo, a lo mejor era una excusa que Matilda se hab¨ªa inventado para ver a Leonardo. Leonardo estaba un poco despistado toda tarde, m¨® varias veces para preguntar c¨®mo estaba el sitio de proposici¨®n, y el encargado loprob¨® varias veces. Al vers rosas de champ¨¢n por todass partes, Leonardo se puso de mejor humor y esperaba llegada de noche. Pronto lleg¨® hora de salir del trabajo, cuando Natalie recog¨ªa sus cosas, recibi¨® una mada de Leonardo. -Natalie, ?ya has salido del trabajo? -Bueno, casi. No hace falta que vengas, voy para all¨¢. -De acuerdo, te env¨ªo diri¨®n. Natalie colg¨®. Pronto Leonardo le envi¨® diri¨®n del Jard¨ªn del Cielo, un famoso restaurante de Monteflor. Mientras recog¨ªa sus cosas, pensaba en lo que Leonardo le iba a decir esta noche, por ma?ana su tono era muy solemne, as¨ª que probablemente fuera algo realmente importante. Cuando Natalie iba a salir, Ruyman m¨® a puerta y entr¨®. -Se?orita L¨®pez, viene su hermana. Natalie frunci¨® el ce?o, ?qu¨¦ hace Matilda aqu¨ª? -Que entre. Matilda entr¨® en el despacho de Natalie y sonri¨® al ve sentada en el sof¨¢ con cara fr¨ªa. Si se enteraba de verdad, ?dir¨ªa Natalie que s¨ª a propuesta de Leonardo esta noche? -?Para qu¨¦ quer¨ªas verme? Al ver el disgusto en los ojos de Natalie, Matilda enarc¨®s cejas y sonri¨®, se sent¨® en eldo opuesto y dijo lentamente: -Hermana, hoy quer¨ªa decirte algo. Natalie se puso en guardia al instante, Matilda definitivamente ten¨ªa algo malo en mente. -?De qu¨¦ se trata? Matilda sonri¨®, -?Recuerdas que hace medio a?o casi mueres quemada? -?Por qu¨¦ preguntas esto?-Natalie ten¨ªa un mal presentimiento. -Leo te dijo que fue un bombero quien te salv¨®, pero te minti¨®, ?fue otra persona! Lostidos del coraz¨®n de Natalie se aceleraron, y mano que colgaba de su costado se tens¨®. -?Qu¨¦ quieres decir? Matilda mir¨® fijamente a los ojos y dijo pbra por pbra: -S¨®lo quiero decirte verdad, de hecho,

Le hab¨ªa dado muchas oportunidades, pero al final siempre decepcionaba. Llegar¨ªa el momento de poner fin a esta rci¨®n. Natalie cogi¨® un taxi hasta el Jard¨ªn del Cielo y cuando entr¨® en el restaurante, frunci¨® el ce?o al ver que estaba oscuro, Tras un momento de duda, m¨® a Leonardo. ¨CEstoy frente al restaurante, ?seguro que est¨¢s en el Jard¨ªn del Cielo? -Entra. Colg¨® el tel¨¦fono y entr¨® lentamente en el restaurante, ya que estabapletamente oscuro y tuvo que encender luz del m¨®vil. Oli¨® el aroma des rosas en entrada. De repente se encendieron todass luces del restaurante. Natalie entrecerr¨® los ojos, inc¨®moda, y cuando volvi¨® a abrirlos, vio que el restaurante estaba decorado con rosas de champ¨¢n por todas partes, especialmente en el techo, que estaba cubierto de rosas de champ¨¢n, erao estar en un mundo de rosas. E apret¨® losbios. La figura de Leonardo apareci¨® al final del pasillo, se acerc¨® lentamente a e con un ramo de flores en Tras pararse frente a e, Leonardo se arrodill¨® sobre una rodi,o un pr¨ªncipe de cuento, mir¨¢nd con amor en los ojos. -Natalie, quer¨ªa decirte algo desde hace mucho tiempo. En el pasado, no sab¨ªa c¨®mo apreciarte, y luego descubr¨ª tus cualidades en los momentos contigo. Ya no quiero perderte, quiero que seas mi. princesa el resto de mi vida. ?Quieres casarte conmigo? Sac¨® el anillo y lo abri¨® dnte de Natalie, esperando que dijera que s¨ª. Natalie mir¨® el anillo durante un rato, el anillo era tan precioso que apenas pod¨ªa apartar vista. Si no supiera que estaba enga?ando, podr¨ªa sentirse conmovida, podr¨ªa sollozar y decirle que s¨ª. Pero ahora, no se conmov¨ªa. -No quiero. Cap铆tulo 564 Cap¨ªtulo 564 +15 BONUS En un instante, los fuegos artificiales al otrodo de ventana iluminaron todo el cielo nocturno de Monteflor. Era una sorpresa que Leonardo hab¨ªa preparado para Natalie, y los fuegos artificiales terminaron como una l¨ªnea en el aire. -?Natalie, casate conmigo! Seguido de un coraz¨®n rojo. La sonrisa de Leonardo se congel¨®, y al ver indiferencia en los ojos de Natalie, por finprendi¨® de d¨®nde hab¨ªa venido el hast¨ªo de tarde. Hab¨ªa pensado que Natalie rechazar¨ªa su proposici¨®n, pero no esperaba que se mostrara tan Content ? provided by N?velDrama.Org. indiferente, tan indiferente que parec¨ªa una extra?a. De repente se sinti¨® ansioso. -Natalie¡­-Estir¨® mano para tocar a Natalie,pero e retrocedi¨® un paso para evitarlo. Natalie le mir¨® fr¨ªamente y dijo: -Leonardo, rompamos. Los movimientos de Leonardo se congron y se qued¨® inm¨®vil. Al cabo de un rato, reion¨®. -?Por qu¨¦? -Porque ya no me gustas, terminemos. Tras decir eso, sin importarle expresi¨®n que tuviera, Natalie se dio vuelta y se march¨® directamente. Justo cuando llegaba a puerta del restaurante, Leonardo agarr¨® de mu?eca. -Natalie, ?qu¨¦ he hecho mal? ?Por qu¨¦ de repente quieres romper? Natalie mir¨® a ¨¦l con expresi¨®n indiferente y le apart¨® mano. -?Por qu¨¦? Tambi¨¦n quiero preguntarte por qu¨¦ ocultaste que Bryan me salv¨®. Los ojos de Leonardo se volvieron fr¨ªos -?Por eso quieres romper conmigo? +15 BONUS Natalie lo mir¨® fijamente. -?No es suficiente? E le hab¨ªa dado demasiadas oportunidades, pero ¨¦l no hab¨ªa apreciado ni una vez. Ahora estaba cansada y no quer¨ªa continuar. -No estoy de acuerdo. -No me importa si est¨¢s de acuerdo o no. Natalie se gir¨® para irse, pero Leonardo detuvo. -Natalie, puedo explic¨¢rtelo. Ten¨ªa miedo de que te enamoraras de ¨¦l porque te salv¨®, por eso lo ocult¨¦. Natalie ri¨® fr¨ªamente y dijo con mirada g¨¦lida: -Por tu ego¨ªsmo, ¨¦l perdi¨® el mejor momento para operarse. ?Sabes que ayer casi muri¨® en mesa de operaciones! Leonardo se call¨®, un g¨¦lido fr¨ªo irradiando a su alrededor. -?No volver¨¢ a pasar! -He o¨ªdo esto muchas veces, cada vez te he perdonado, pero me decepcionabas, no quiero seguir en esta rci¨®n, rompamos de forma pac¨ªfica. Los ojos de Leonardo se enrojecieron de repente, agarr¨® de cintura y mir¨® fijamente, cada pbra parec¨ªa que exprim¨ªa entre los dientes. -?Rompemos de forma pac¨ªfica! ?Crees que puedo renunciar a ti despu¨¦s de que nos haya pasado tanto? Natalie se mostr¨® indiferente y lo apart¨® de un empuj¨®n, -?Eso es asunto tuyo, no me molestes, o te despreciar¨¦! -?Aunque me desprecies, no voy a romper! Natalie estaba impaciente con su paranoia. -El resultado de esta rci¨®n es todo por tu culpa. Dije que lo que m¨¢s odio es el enga?o, ?pero no me dejaste de enga?ar! -Una rci¨®n llena de mentiras no durar¨¢. -Pase lo que pase, no voy a romper. Natalie ri¨®, burlona: -Leonardo, no puedes retenerme. Alsall del Jardin del Cielo, Natalie tom¨® un taxt a Bahia de los Otmos. *S BONUS sof¨¢ Coolo unata de cerveza de nevera, camino descalza hasta el s y se sent¨®, abri¨® y bebi¨® un sorbo, pero seguia estando de malhumor. Cap铆tulo 565 Cap¨ªtulo 565 Desdes siete hastas once de noche, Natalie bebi¨® mucha cerveza sin emborracharse en absoluto, sino m¨¢s sobria. Su pasado recorri¨® su menteo una pel¨ªc lenta, el dolor de su coraz¨®n se extendia lentamente hacia sus extremidades, y no pod¨ªa detenerlo. De repente, son¨® el tel¨¦fono. Tina envi¨® una foto de una panta publicitaria en una parada de autob¨²s de Monteflor con una frase encima. -Natalie, ?quieres casarte conmigo? [Natalie, Leonardo reserv¨® todass pantas publicitarias de Monteflor para pedirte matrimonio, as¨ª que mucha gente vino a preguntarme si dec¨ªas que s¨ª] Mirando esa foto, a Natalie se le nun los ojos. Uno. Dos. Las l¨¢grimas segu¨ªan cayendo sobre panta y Natalie rg¨® mano para limpias, pero cada vez hab¨ªa m¨¢s. Finalmente, tir¨® el tel¨¦fono a undo y dej¨® ques l¨¢grimas abrumaran. Natalie no fue a trabajar al MY, y no sali¨® de Bah¨ªa de los Olmoschalet en tres d¨ªas. Por ma?ana del cuarto d¨ªa, cuando Natalie abri¨® puerta del chalet, vio a Leonardo¡¯all¨ª de pie. Su aspecto desali?ado, con ojeras y barba, demostraba que ¨¦l tambi¨¦n lo hab¨ªa pasado mal. -Natalie, he reflexionado mucho estos d¨ªas,et¨ª un error con Bryan, y no quiero romper contigo. Natalie le ignor¨® y arranc¨® el coche para marcharse, Leonardo no detuvo, s¨®lo miraba c¨®mo se alejaba. Natalie se sinti¨® molesta al ver que figura en el espejo retrovisor se encog¨ªa y finalmente desaparec¨ªa. Estaba bastante segura de que esta vez s¨ª que quer¨ªa romper, pero realmente quer¨ªa a Leonardo, y no pod¨ªa desaparecer despu¨¦s de romper con ¨¦l. 13 Pero aunque era dif¨ªcil, no quer¨ªa seguir as¨ª. Al llegar a MY, Tina busc¨®. Natalie, ?por qu¨¦ no has venido a trabajar estos d¨ªas? ?Has roto con Leonardo? Natalie asinti¨® con cabeza y dijo con una mirada indiferente, -No vuelvas a mencionarlo dnte de 1. mi. Tina frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ pas¨®? Te propuso matrimonio, ?no? ?Te enga?¨®? Natalie frunci¨® losbios, -No, no somos adecuados para nada, as¨ª que hemos roto. Viendo que estaba de mal humor, Tina no hizo m¨¢s preguntas y dijo: -?Est¨¢s libre esta noche? Te invito a una copa. -No, esta noche voy a ver a Bryan. -Voy contigo, he estado muy ocupada estos d¨ªas, no he tenido tiempo de verlo. -De acuerdo. Al salir del trabajo por tarde, Natalie se fue con Tina en su coche al hospital. Bryan ya se despert¨® y se enter¨® por Xico que Natalie ya sab¨ªa que ¨¦l hab¨ªa salvado. Tambi¨¦n vio propuesta de Leonardo a Natalie, pero no sab¨ªa si Natalie hab¨ªa aceptado. Pero a Natalie le gustaba tanto Leonardo que deber¨ªa haber dicho que s¨ª. Bryan se sorprendi¨® al ver a Natalie entrar en s con Tina. Tina pusos frutas en el mueble junto a cama y sonri¨®: -Bryan, me he enterado de que te han operado, Natalie y yo venimos a verte. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Bryan sonri¨® y dijo: -Gracias. Parec¨ªa que Tina no sab¨ªa que Natalie le hab¨ªa operado. ¨¦l tambi¨¦n se sorprendi¨® cuando se enter¨®, pero enseguida se calm¨®. Para ¨¦l, e siempre era excelente, y era normal que hubiera muchas cosas que no supiera. -No hace falta que nos dess gracias, quer¨ªa venir a verte hace dos d¨ªas, pero estaba demasiado ocupada con el trabajo. Natalie quer¨ªa venir esta noche, por eso vine con e. Bryan sonri¨® levemente, -No hace falta que vengan si est¨¢n muy ocupadas con el trabajo. 2/3 Natalie y Tina se sentaron junto a cama y miraron a Bryan, -?C¨®mo te va? Bryan mir¨® y sonri¨®, -Mucho mejor, ?te vas a casar con el se?or Ramos? Cap铆tulo 566 3/3 Capitulo 566 Natalie frunci¨® losbios y dijo con indiferencia, -Hemos roto. Bryan se sonrojo. -Lo siento, no sabia¡­. De repente, se le ocurri¨® algo y mir¨® a Natalie. -Fue¡­. ?Por mi culpa? Natalie se qued¨® cada un rato y neg¨® con cabeza, -No pienses demasiado, no tiene nada que ver contigo. Content ? provided by N?velDrama.Org. Tina no entendi¨® y pregunt¨®: -?Qu¨¦ acertijo est¨¢n jugando? ?Por qu¨¦ no lo entiendo? -Nada. Natalie no sigui¨® con este tema y habl¨® con Bryan de otra cosa. Se quedaron en s alrededor de media hora y luego se fueron, en entrada del hospital vieron a Leonardo parado junto al coche de Tina, obviamente esper¨¢nds. Tina tir¨® de manga de Natalie y le susurr¨®: -Natalie, el se?or Ramos ha venido a verte. ?Tengo que dejarlos? -No, hablo con ¨¦l un rato y nos vamos. -Entonces yo subo primero al coche. Natalie se acerc¨® a Leonardo y le dijo, -Se?or Ramos, tuportamiento en este momento me ha causado acoso, espero que no vuelvas a aparecer frente a m¨ª. Los ojos oscuros de Leonardo estaban llenados de tristeza, -Natalie, lo siento. ?Puedes perdonarme esta vez? La mano de Natalie que colgaba de su costado se apret¨®, mir¨® a Leonardo y dijo pbra por pbra: Leonardo, ?cu¨¢ntas veces te he perdonado? Cada vez pens¨¦ que ser¨ªa ¨²ltima, pero ?qu¨¦ pas¨®? -Natalie, te prometo que no te voy a enga?ar otra vez. -No hace falta, no me creo tu promesa y no necesito. Despu¨¦s de eso, Natalie abri¨® puerta y subi¨® al coche. -Tina, v¨¢monos. ¨C Tina arranc¨® el coche, y despu¨¦s de que el coche se incorporara al tr¨¢fico le pregunt¨® a Natalie: -?Qu¨¦ ha hecho? Est¨¢s tan decidida a romper. Natalie neg¨® con cabeza: -No quiero har de eso. -Vale, no voy a preguntar, te llevo a casa. Durantes dos semanas siguientes, Leonardo no apareci¨® dnte de Natalie. Natalie Iba al hospital casi todos los d¨ªas para ver c¨®mo se encontraba Bryan, y cada vez haban m¨¢s tiempo. El d¨ªa antes de que Bryan saliera del hospital, le confes¨® su amor a Natalie. -Natalie, no intento aprovecharme de ti, s¨®lo quiero que entiendas mis sentimientos. Si alg¨²n d¨ªa quieres empezar una nueva rci¨®n, espero que pienses en m¨ª primero. Al ver mirada sincera de Bryan, Natalie frunci¨® losbios y dijo lentamente: -Bryan, no tienes que esperarme, no tengo idea de una rci¨®n por el momento. -S¨¦ que te gusta mucho el se?or Ramos, as¨ª que puedo esperar. Natalie neg¨® con cabeza: -He roto con ¨¦l, pero eso no significa que me enamorar¨¦ de otra persona. Llevaba demasiados a?os enredada con Leonardo, tanto el amoro el odio parec¨ªan hab¨¦rsele acabado, deber¨ªa ser dif¨ªcil que se enamorara de otra persona en el futuro, y no quer¨ªa empezar otra rci¨®n. -Hay tantas posibilidades en toda vida. Al ver que insist¨ªa, Natalie frunci¨® el ce?o y decidi¨® arars cosas. -Me has salvado, y te lo agradezco, pero no tengo m¨¢s sentimientos que gratitud. Ven¨ªa a verte todos los d¨ªas porque te lesionaste por salvarme, as¨ª que lo siento si te he hecho entender mal. Bryan decepcion¨®. -?Ni siquiera me dar¨¢s oportunidad de esperarte? -Estoy bastante seguro de que no me voy a enamorar de ti, as¨ª que no quiero que pierdas el tiempo conmigo. -No es una p¨¦rdida de tiempo para m¨ª. Cap铆tulo 567 Cap¨ªtulo 567 E lo hab¨ªa dejado ro. Si ¨¦l iba a seguir insistiendo, Natalie no pod¨ªa decir nada m¨¢s. -Ma?ana podr¨¢s salir del hospital, as¨ª que a partir de ahora no te visitar¨¦ en tu casa. Si no te encuentras bien, ll¨¢mame. Tras decir eso, Natalie dio vuelta y se march¨® directamente. Recibi¨® de repente una mada de Carlos al llegar a casa. Natalie colg¨® dos veces y finalmente contest¨® a tercera. -Se?orita L¨®pez, el presidente est¨¢ herido y es grave, est¨¢ ena, ?puede venir? Natalie frunci¨® el ce?o y dijo tranqumente: -Est¨¢ herido, puedes llevarlo al hospital. -No puede ir al hospital, si va, ma?ana por ma?ana todo el mundo en Monteflor sabr¨¢ que est¨¢ herido y afectar¨¢ a cotizaci¨®n del Grupo Ramos. -Entonces informa al m¨¦dico dom¨¦stico. -?El se?or Ramos no deja que el m¨¦dico dom¨¦stico lo toque y, si sigue as¨ª, el se?or Ramos morir¨¢! Natalie se qued¨® cada unos segundos, de repente su voz se volvi¨® g¨¦lida, -Dijiste que estaba desmayado. ?C¨®mo rechaza que el m¨¦dico dom¨¦stico lo toque? -Se encerr¨® en el ba?o antes de desmayarse, hace m¨¢s de media hora que no responde cuando le mo, y el m¨¦dico dice que ha perdido mucha sangre y se ha desmayado. -Se ha desmayado, puedes abrir puerta del ba?o para salvarle, no hace falta que me mes. Colg¨® enseguida y tir¨® el tel¨¦fono al sof¨¢, respir¨® hondo y se orden¨® a s¨ª misma que lo olvidara. Rompieron ellos, por eso si Leonardo estaba vivo o muerto no era asunto suyo. Al otrodo, Carlos mir¨® al ensangrentado Leonardo y le dijo con cuidado: -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez no quiere venir¡­ Justo cuando termin¨® de har, sinti¨® que el aliento de Leonardo a su alrededor se volv¨ªa g¨¦lido. En ese momento estaba cubierto de sangre,o si saliera del infierno, aterrador hasta el extremo. -Se?or¡­ Se?or Ramos, deje que el doctor Jaime le cure. -?Fuera! Carlos estaba asustado pero segu¨ªa preocupado por el cuerpo de Leonardo. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -Se?or Ramos¡­ -?No quiero repetirlo! Sin m¨¢s remedio, Carlos tuvo que salir de habitaci¨®n de Leonardo. -Doctor Jaime, el se?or Ramos insiste en que no lo vendemos. El rostro del doctor Jaime se torn¨® serio y dijo: -?Tonter¨ªas! Si no se le venda, ?seguro que muere desangrado! Carlos frunci¨® el ce?o, pens¨® un momento y luego susurr¨®: -Voy a mar a se?ora Ch¨¢vez. Adem¨¢s de Natalie, Leonardo escuchaba mucho a Josefina, e podr¨ªa convencerlo de que se vendara. En el dormitorio, Leonardo encontr¨® una toa para cubrir herida, con el rostro horriblemente sombr¨ªo. No esperaba que e fuera realmente tan cruel esta vez, se neg¨® ¨¢ venir incluso cuando se enter¨® de que estaba desmayado. 2 Poco a poco Leonardo fue perdiendo conciencia y se desmay¨®. Al despertar de nuevo y ver a Josefina sentada en el borde de cama, cons heridas de su cuerpo ya vendadas, Leonardoprendi¨®. Soport¨® el dolor en cintura y se sent¨®: -Abu, vuelve a casa, estoy bien, me recuperar¨¦ despu¨¦s de unos d¨ªas de reposo. Josefina lo mir¨® con los ojos enrojecidos, -Leo, le dar¨¦ ve secreta a banda de Imperialia, no quiero que corras este peligro. Siempre que nuestra familia est¨¦ bien, estoy satisfecha. Ante eso los ojos de Leonardo se enfriaron y lentamente dijo: -Abu, ?crees que si les das ve secreta, dejar¨¢n a familia Ramos en paz? 3 Cap铆tulo 568 Capitulo 568 Al ver que Josefina caba, Leonardo continu¨®: -Si retrocedemos, pensar¨¢n que familia Ramos es d¨¦bil y ser¨¢n m¨¢s inescrupulosos en el futuro, as¨ª que no podemos retroceder ni un paso. Ante mirada firme de su nieto, Josefina dej¨® de decir que les entregar¨ªa ve secreta. -Por cierto, ?d¨®nde est¨¢ Natalie? No veo. Leonardo dijo con tristeza, -Rompimos. Josefina se sobresalt¨®, -Te vi reservando todos los anuncios de Monteflor y proponi¨¦ndole matrimonio hace unos d¨ªas. ?Por qu¨¦ rompieron? -Abu, dejas de preguntarme, es mi culpa. Josefina sonri¨® fr¨ªamente, -?ro que es tu culpa, Natalie es una persona de buen car¨¢cter, pero no te soport¨® y rompi¨® contigo, seguro que has hecho algo imperdonable! Leonardo no contest¨®, baja presi¨®n del aire a su alrededor indicaba que ahora estaba de mal humor. -Ya que rompieron, entonces yo ma?ana le presentar¨¦ a Natalie los hombres. T¨² no aprecias, alguien m¨¢s lo har¨¢. Josefina se levant¨® e iba a marcharse. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Al ver que maba a sus amigas en habitaci¨®n para presentarle a Natalie el hombre de su familia, Leonardo se enoj¨® y dijo: -?Abu, no hagas esto! Al o¨ªr voz irritada de su nieto, Josefina colg¨® el tel¨¦fono y gir¨® cabeza para mirarlo con descontento. -?Qu¨¦ pasa? Ustedes se separaron, ?yo no puedo presentarle hombres a Natalie? Dijo Leonardo seriamente, -?C¨®mo sabes que e quiere una rci¨®n? -No importa si quiere o no. La preparar¨¦ por si un d¨ªa de repente quiere tener pareja. Las mujeres cambian r¨¢pidamente de opini¨®n. Puede que hoy les gustes, pero ma?ana no, ?tienes mal car¨¢cter, eres desconsiderado y no tienes nada que ofrecerle, excepto una cara bonita y dinero! Leonardo:-¡­ Ya empezaba a pensar si Josefina hab¨ªa venido a verle o a cabrearle. 1/2 -Vale, si est¨¢s libre, sal a jugar as cartas, ya me encargar¨¦ yo des cosas entre e y yo. Josefina se mof¨®. -?Te encargas? ?Qu¨¦ puedes hacer, excepto enfadar a Natalie? Leonardo sinti¨® al instante m¨¢s dolor en cintura y apret¨® los dientes, -?No dejar¨¦ que est¨¦ con otro hombre, quien se atreva a codicia, har¨¦ que se arrepienta de haber nacido en este mundo! Josefina le dirigi¨® una mirada de enojo. -Creo que es bueno que Natalie termine contigo, realmente no Aunque Leonardo era muy talentoso en los negocios y realmente erapetente, pero en una rci¨®n de pareja era un desastre y todass mujeres sufr¨ªan cuando estaban con ¨¦l. -Pase lo que pase, ?estar¨¢ conmigo el resto de su vida! -Natalie pronto se dar¨¢ cuenta de que es m¨¢s feliz sin ti. -?Eres su abu? Josefina levant¨® voz, -?Soy tu abu, pero estoy resentida contigo! Despu¨¦s de enfadar a Leonardo. Josefina se march¨® satisfecha. Le hizo saber sus defectos para que en el futuro tratara bien a su mujer. Despu¨¦s de subir al coche, Josefina dijo: -?Ll¨¦vame a casa de Natalie! Yo no veo a Natalie desde hace mucho tiempo. Media hora despu¨¦s, Josefina sali¨® del coche, vio el chalet de Natalie y suspir¨®: -?Es verdad que Natalie est¨¢ mejor sin Leo! Se dirigi¨® a puerta y m¨® al timbre, Natalie abri¨® puerta y se sorprendi¨® al ver a Josefina. -Abu, ?por qu¨¦ vino aqu¨ª? Josefina sonri¨®, -Me enter¨¦ de que ahora vives aqu¨ª y vine a verte. Cap铆tulo 569 Cap¨ªtulo 569 ¨C Pase. Josefina sigui¨® a Natalie al interior y se sent¨® en el sof¨¢ y observ¨® s de estar, estaba decorada con el estilo acogedor que le gustaba a Natalie, un marcado contraste con el mon¨®tono nco y negro de habitaci¨®n de Leonardo. Natalie le sirvi¨® una taza de t¨¦ a Josefina y le dijo un poco t¨ªmida: -Abu, no sab¨ªa que vendr¨ªa, as¨ª que no prepar¨¦ nada. -No necesitas preparar nada, si¨¦ntate, s¨®lo vine a verte. Natalie se sent¨® frente a Josefina antes de decir lentamente: -Natalie, he o¨ªdo que Leo y t¨² rompieron¡­ Natalie asinti¨® con cabeza, ¡ª?Se lo dijo el se?or Ramos? -Estaba muy grave, fui a verle y le pregunt¨¦ por qu¨¦ no estabas, se apiad¨® de m¨ª y me dijo que ya no le quer¨ªas, pero no mepadec¨ª de ¨¦l en absoluto. Seguro que hizo algo que te rompi¨® el coraz¨®n y lo abandonaste. Lo merec¨ªa. Natalie frunci¨® losbios, con los ojos un poco preocupados. No esperaba que Leonardo estaba realmente herido, pensaba que le hab¨ªa mentido con Carlos. -Abu, ?por qu¨¦ el se?or Ramos sestim¨® de repente? ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Al ver preocupaci¨®n en sus ojos, Josefina supo que Leonardo le segu¨ªa gustando y pens¨® que Leonardo ten¨ªa mucha suerte porque Natalie le quer¨ªa tanto. -No tienes que preocuparte por ¨¦l. Hace poco ofendi¨® a alguien y supongo que se van a vengar de ¨¦l. -Por cierto, ustedes rompieron. Mira, tengo algunas fotos de los j¨®venes aqu¨ª. Si quieres, te los presento. Josefina le pas¨® el m¨®vil a Natalie, era una foto de un hombre trajeado. -Abu, no quiero tener una rci¨®n de momento, quiero centrarme en mi trabajo. -Puedes centrarte en los dos a vez, y cuando Leo est¨¦ curado, dejar¨¦ que tambi¨¦n vaya as citas, ? si no, seguir¨¢ molest¨¢ndote! Natalie baj¨® los ojos, con el coraz¨®n doloridoo alfileres y agujas, y sonri¨®, -Entonces presente primero al se?or Ramos, que yo no tengo prisa. Joselina asinti¨® con cabeza. Si quieres, no dudes en decirmelo, te lo arrer¨¦ enseguida. -De acuerdo. -Contesto Natalie, un poco distra¨ªda. Joselina se quedo un rato y se levant¨® para irse. -Natalle, ven a visitarme a Mansi¨®n de Armon¨ªa siempre que tengas tiempo. Est¨¦s con Leo o no, ite considero ml nleta! Vale, abu, me avise cuando llegue a casa. -Si. Cuando Josefina se march¨®, Natalie volvi¨® al sal¨®n, cogi¨® el m¨®vil y abri¨® el chat con Leonardo. Escribi¨® un mensaje -?Te vendaron herida? Dud¨® un momento y lo borr¨®. Tecleo y borr¨® m¨¢s de diez veces, pero al final no envi¨® nada. Justo cuando estaba a punto de cerrar el chat, Leonardo envi¨® un signo de interrogaci¨®n. Natalie frunci¨® losbios y le envi¨® el mensaje. [?Pasa algo?] [Vi que estabas escribiendo, pens¨¦ que quer¨ªas algo] Natalie se mordi¨® elbio inferior, avergonzada por haber sido descubierta. Pronto, sin embargo, se dio cuenta de algo. Leonardo vio que estaba escribiendo, ?significaba que ¨¦l tambi¨¦n hab¨ªa estado mirando el chat, y tambi¨¦n quer¨ªa enviarle un mensaje? Cap铆tulo 570 212 Cap¨ªtulo 570 De repente, una mez de emociones inund¨®. Natalie mir¨® su tel¨¦fono un momento y tecle¨® lentamente una linea. (Tienes algo en mi casa, ?cu¨¢ndo puedes venir a recogerlo?] El mensaje de Leonardo lleg¨®. [Lo tiras.] Su cha termin¨®, Natalie no contest¨®, y se sinti¨® molesta. Dej¨® el tel¨¦fono a undo y se oblig¨® a no pensar en Leonardo. A ma?ana siguiente, cuando Natalie lleg¨® a oficina, Ruyman entr¨® con una invitaci¨®n. -Se?orita L¨®pez, esta es una invitaci¨®n de familia Ruiz, Edisen Ruiz va a celebrar una fiesta de cumplea?os por su sesenta en el Hotel Pr¨®spero dentro de una semana y usted est¨¢ invitada. Natalie asinti¨® con cabeza, -Pues prepara un regalo. -S¨ª.¨CRuyman dej¨® invitaci¨®n y se march¨®. Natalie dej¨® el papel que ten¨ªa en mano y ley¨® invitaci¨®n. Leonardo y Fausto eran muy amigos, fiesta de cumplea?os de Edisen, seguro que estar¨ªa all¨ª. Natalie estaba debatiendo si asistir a fiesta, Tina m¨®. ¨C Natalie, vendr¨¢s a fiesta de Edisen semana que viene. ?p¨¢?ame a asistir! -?Rafael no te pa?ar¨¢? -No me digas, ma?ana se va de viaje de negocios, no sabe cu¨¢ndo volver¨¢, t¨² vienes conmigo, ?vale? Despu¨¦s de ser persuadida por Tina durante un rato, Natalie tuvo que aceptar. Pas¨® r¨¢pidamente una semana y lleg¨® el d¨ªa de fiesta. Published by N?v''elD/rama.Org. Tina fue a Bah¨ªa de los Olmos temprano por ma?ana para despertar a Natalie de su cama, y le pidi¨® que pa?ara a elegir un vestido y a hacer el estilismo. Al ver a Tiha radiante y emocionada, Natalie bostez¨® y dijo: -Es una fiesta de cumplea?os, ?te importa tanto? -?Por supuesto! He o¨ªdo que Edisen quer¨ªa elegirle una novia a Fausto para esta fiesta. Natalie enarc¨® una ceja, -?Quierespetir con otras chicas ricas? -De verdad no, pero el Grupo Ruiz ha desarrodo r¨¢pidamente en los ¨²ltimos a?os, y se ha convertido en segunda familia m¨¢s grande de Monteflor, as¨ª que seguro que esas chicas ricas que van a asistir se vestir¨¢n de g, y entonces seremoss ¨²nicas normales entre es, ?qu¨¦ desgracia seria eso! Natalie: No pudo resistirse a Tina, as¨ª que tuvo que hacer lo que le dec¨ªan. La maquidora y estilista llevaban seis horas trabajando, Natalie se hab¨ªa despertado de siesta, pero a¨²n no hab¨ªa terminado. E pregunt¨® impaciente: -?Cu¨¢nto tiempo queda? Si estoy perdiendo el tiempo aqu¨ª, prefiero dormir en casa. La maquidora susurr¨®: -Se?orita L¨®pez, ya casi est¨¢. Natalie no hizo m¨¢s preguntas y cogi¨® el m¨®vil para mirar hora, erans cuatro y trece de tarde. De repente, una mujer sonri¨® y dijo. ¨C Hermana, ?t¨² tambi¨¦n vienes a estilismo? Natalie levant¨® los ojos y vio a Matilda de pie no muy lejos detr¨¢s de e en el espejo, frunci¨® el ce?o y no le hizo caso. Matilda no se sinti¨® avergonzada, se acerc¨® lentamente a sudo, -Hermana, he o¨ªdo que Leo te propuso matrimonio, pero t¨² no aceptaste, ?e incluso rompieron? Natalie no entend¨ªa por qu¨¦ Matilda estaba tan pesada. Puso cara de indiferencia, -Rompimos gracias a tu ayuda, ?no? Matilda se tap¨® losbios y sonri¨®, -Es que no quer¨ªa que te enga?ara, as¨ª que te dije verdad, en cuanto a c¨®mo elegir, t¨² tomas decisi¨®n, ?no? 2 Cap铆tulo 571 Cap¨ªtulo 571 La voz hda de Tina son¨® justo detr¨¢s de es. -Estaba pensando por qu¨¦ oli un aroma a t¨¦ cuando me cambiaba, el maestro de hacer t¨¦ est¨¢ aqu¨ª. Matilda gir¨® cabeza y mir¨® a Tina fr¨ªamente, -?Estoy hando con Natalie, nodres perra! -Estamos estndo aqu¨ª, te acercas as¨ªo una perra oliendo mierda. Natalie:-¡­. ?A qui¨¦n est¨¢ insultando?> Matilda apret¨® los dientes y se mof¨®: -Tina, no quiero discutir contigo. ?Deja de molestarme! -Si no temiera que me amenazaras con beb¨¦, te abofetear¨ªa. ?No seas zorra! 1 -?T¨²! Matilda se enfadaba con cara de ira, apret¨® los dientes y dijo: ¡ª?Ya ver¨¢s! Cuando Matilda se march¨®, Tina se sent¨® junto a Natalie y le dijo enfadada: ¡ª?La pr¨®xima vez deber¨ªas echarle bronca directamente a esa zorra, o pensar¨¢ que le tienes miedo! Natalie se ri¨®: -Has aparecido antes de que pudiera rega?a. Bien, ?no dejes que te afecte a tu humor! Despu¨¦s de maquir a Natalie, maquidora dijo: -Se?orita L¨®pez, llevo a elegir su vestido. Tina se levant¨® con Natalie, -Natalie, yo tambi¨¦n te ayudo. Natalie eligi¨® un vestido de seda verde ro con escote en V y cuello halter, ni demasiado sencillo ni exagerado. Content ? provided by N?velDrama.Org. Sin embargo, Tina se qued¨® mir¨¢ndolo un rato y cogi¨® un vestido de novia dorado y se lo pas¨®. -Natalie, p¨®ntelo t¨², jesto te queda bien! Natalie frunci¨® el ce?o, -Nunca me he puesto un vestido tan corto. ¨CEntonces pru¨¦bate este, ?te quedar¨¢ bien! -De acuerdo. Natalie fue al probador a ponerse el vestido y cuando sali¨®, maquidora y Tina se quedaron 1/2 paralizadas. Tras reionar, Tina exm¨®: -?Natalie, est¨¢s guap¨ªsima! Si vas a fiesta con este vestido, sorprender¨¢s a todo el mundo. Natalie frunci¨® losbios, -Creo que el vestido es demasiado corto. -No es corto, y tiene varias capas de tul por fuera, y t¨² sueles ser demasiado conservadora en tu estilo. Cr¨¦eme, ?este vestido te queda muy bien! La falda era corta por dentro, y por fuera ten¨ªa unas cuantas capas de tul dorado, cuando caminaba e, sus piernas ncas y esbeltas quedaban ocultas, era a vez seductor y elegante. La maquidora asinti¨®, -?De verdad, se?orita L¨®pez, este vestido le queda genial! Natalie tuvo que asentir, -Este, entonces. Tina sonri¨® satisfecha, -Vale, vamos a elegir un par de tacones para fiesta de cumplea?os. Una hora despu¨¦s, Natalie y Tina entraron juntas en el sal¨®n principal, y al instante atrajeron a un mont¨®n de gente. -?Vaya! ?Natalie y Tina est¨¢n preciosas hoy! -?Especialmente Natalie, no me di cuenta de que su figura es tan estupenda! -C¨¢te. ?No ves que Leonardo est¨¢ molesto? Ning¨²n hombre quiere que su novia se vista tan sexy. -He o¨ªdo que han roto. Si eso es cierto, voy a perseguir a Natalie. -Bueno, adnte, ?si no temes que el Grupo Ramos lleve a tu familia a quiebra! Natalie, obviamente, se dio cuenta de que gente miraba y mir¨® a Tina, -Tina, ?est¨¢s segura de que este vestido me queda bien? -ro, ?no ves que gente te est¨¢ mirando? Tina vio que Leonardo caminaba hacia es con una mirada g¨¦lida. Cap铆tulo 572 Cap¨ªtulo 572 Despu¨¦s de pararse frente as dos, Leonardo mir¨® a Natalie con los ojos abatidos. Hablemos. -Parece que no tenemos nada que har. -Natalie se dio vuelta para marcharse. En ese momento, Leonardo cogi¨® de mu?eca y atrajo hacia sus brazos. -No quieres har, vale, si no tienes miedo de que te bese aqu¨ª, dnte de todo el mundo. Su voz era suave, pero hizo que Natalie apretara los dientes de rabia. -?Leonardo, cabr¨®n! Leonardo pregunt¨® en voz baja, -?Ya decidiste? Cabr¨®n o sinverg¨¹enza, pase lo que pase ?deja era absolutamente imposible! Natalie se mordi¨® elbio inferior y quiso rega?ar a Leonardo, pero tuvo que aceptar marcharse con ¨¦l. -?Bueno! Voy contigo. Leonardo sonri¨® y cogi¨® de mano para salir del sal¨®n principal. Tina quiso imped¨ªrselo, pero fue detenida por una mirada de Natalie. Al entrar en otro cuarto privado desocupado, Natalie se sacudi¨® mano de Leonardo y dijo con indiferencia: -?De qu¨¦ quieres har? Ya dime. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -?No salgas con un vestido tan sexy otra vez! Aunque estaba preciosa con ese vestido, pensar en todos esos hombres mir¨¢nd le daba ganas de matar a alguien. Natalie se burl¨®, ¡ª?Qu¨¦ rci¨®n tenemos? ?Por qu¨¦ debo hacerte caso? -Nunca acept¨¦ romper contigo, lo que pas¨® antes fue culpa m¨ªa, puedo darte tiempo para que te calmes. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo con indiferencia, -Leonardo, estoy calmada, ?realmente ya no quiero estar contigo! Leonardo se sinti¨® desconsdo, pero pronto su mirada se volvi¨® firme. 1/2 -?No aceptar¨¦ romper a menos que muera! -?Te divierte insistirlo? Natalie, nunca amar¨¦ a nadie m¨¢s en mi vida, as¨ª que no te dejar¨¦ ir. Natalie sinti¨® que estaba loco y no quer¨ªa har con ¨¦l. Se cruz¨® de brazos e intent¨® marcharse. Sin embargo, en el umbral de puerta, Leonardo abraz¨® por detr¨¢s. -Natalie, ?qu¨¦ hago para que me perdones? La voz de Leonardo era grave, con dolor reprimido, lo que hizo que Natalie se quedara at¨®nita. Tras unos segundos, e quit¨®s manos de Leonardo de su cintura. No tiene nada que ver con perdonarte. No quiero pasar por esa experiencia de confiar en ti y que me mientas una y otra vez. Tras decir eso, Natalie abri¨® puerta del cuarto privado y sali¨®. Al mira a su firmeza, los ojos de Leonardo estaban llenos de dolor y arrepentimiento. Pod¨ªa sentir que Natalie estaba realmente decepcionada con ¨¦l, y que realmente no quer¨ªa estar con ¨¦l. Leonardo cerr¨® los ojos y cuando los volvi¨® a abrir, su mirada era firme. Pasara lo que pasara, ?no romper¨ªa con e! Al volver al sal¨®n principal, Natalie no vio a Tina y cogi¨® un vaso de zumo de naranja y se sent¨® en un rinc¨®n tranquilo. Cap铆tulo 573 Cap¨ªtulo 573 Al otrodo, Edisen le dijo a Fausto: Fausto, ahora mismo no tengo otro deseo, s¨®lo quiero que te cases cuanto antes. Si puedo ver a tu hijo, entonces morir¨¦ sin remordimientos. Fausto frunci¨® el ce?o, Abuelo, hoy cumple 60 a?os, no diga tales desgracias. -?C¨®mo que desgracias? Me prometiste hace muchos a?os que te casar¨ªas y tendr¨ªas hijos, ? y qu¨¦ pas¨®? No s¨®lo no tuviste una mujer a tu alrededor en todos estos a?os, jni siquiera tuviste una secretaria! -Edisen lo fulmin¨® con mirada y dijo enojado. Fausto: Al ver que ¨¦l no dec¨ªa nada, Edisen dud¨® un momento y baj¨® voz: -Fausto, dime, ?no te gustans mujeres? En general sal¨ªa s¨®lo con Leonardo y otros amigos, cuando ve¨ªa a una mujer, parec¨ªa inmutable, ni siquiera miraba as mujeres, Edisen sospechaba algo hace mucho tiempo. Fausto se puso serio, -?Abuelo, me gustans mujeres! -?Entonces dime t¨²! ?Por qu¨¦ llevas tantos a?os sin tener novia? -Edisen se enfad¨®, hoy ten¨ªa que hacer que Fausto fuera a cita con una mujer. -No he encontrado a nadie que me guste. -Ya que no has encontrado a ninguna que te guste, hoy vienen a mi fiesta de cumplea?os casi todas las solteras chicas ricas de Monteflor, t¨² eliges a que te guste y yo voy ma?ana a pedirle matrimonio. -Abuelo, quiero decidir qui¨¦n sea mi novia. ¡ªFausto se sinti¨® un poco impotente. Edisen enseguida se puso serio, -?No te he dejado decidir en estos a?os? ?Y qu¨¦ pas¨®? Hoy tienes que elegir una, ?de lo contrario no ser¨¦ tu abuelo! Fausto mir¨® molesto al sal¨®n principal y se sorprendi¨® al ver a Natalie sentada en un rinc¨®n. En realidad, vio a e cuando entr¨® en el sal¨®n principal, estaba tan guapa esta noche que ni siquiera se atrevi¨® a mira por miedo a dtar sus sentimientos. -Abuelo, si no tengo novia para su pr¨®ximo cumplea?os, aceptar¨¦ su consejo y me ir¨¦ a cita. Edisen apret¨® los dientes, exasperado: -?Es in¨²til posponers cosas as¨ª! 1/2 Cap¨ªtulo 573 Al otrodo, Edisen le dijo a Fausto: -Fausto, ahora mismo no tengo otro deseo, s¨®lo quiero que te cases cuanto antes. Si puedo ver a tu hijo, entonces morir¨¦ sin remordimientos. Fausto frunci¨® el ce?o, -Abuelo, hoy cumple 60 a?os, no diga tales desgracias. -?C¨®mo que desgracias? Me prometiste hace muchos a?os que te casar¨ªas y tendr¨ªas hijos, ? y qu¨¦ pas¨®? No s¨®lo no tuviste una mujer a tu alrededor en todos estos a?os, ?ni siquiera tuviste una secretaria! -Edisen lo fulmin¨® con mirada y dijo enojado. Fausto: Al ver que ¨¦l no dec¨ªa nada, Edisen dud¨® un momento y baj¨® voz: -Fausto, dime, ?no te gustans mujeres? En general sal¨ªa s¨®lo con Leonardo y otros amigos, cuando ve¨ªa a una mujer, parec¨ªa inmutable, ni siquiera miraba as mujeres, Edisen sospechaba algo hace mucho tiempo. Fausto se puso serio, -?Abuelo, me gustans mujeres! -?Entonces dime t¨²! ?Por qu¨¦ llevas tantos a?os sin tener novia? -Edisen se enfad¨®, hoy ten¨ªa que hacer que Fausto fuera a cita con una mujer. -No he encontrado a nadie que me guste. -Ya que no has encontrado a ninguna que te guste, hoy vienen a mi fiesta de cumplea?os casi todas las solteras chicas ricas de Monteflor, t¨² eliges a que te guste y yo voy ma?ana a pedirle matrimonio. Abuelo, quiero decidir qui¨¦n sea mi novia. ¨CFausto se sinti¨® un poco impotente. Edisen enseguida se puso serio, ¡ª?No te he dejado decidir en estos a?os? ?Y qu¨¦ pas¨®? Hoy tienes que elegir una, ?de lo contrario no ser¨¦ tu abuelo! Fausto mir¨® molesto al sal¨®n principal y se sorprendi¨® al ver a Natalie sentada en un rinc¨®n. En realidad, vio a e cuando entr¨® en el sal¨®n principal, estaba tan guapa esta noche siquiera se atrevi¨® a mira por miedo a dtar sus sentimientos. que ni -Abuelo, si no tengo novia para su pr¨®ximo cumplea?os, aceptar¨¦ su consejo y me ir¨¦ a cita. Edisen apret¨® los dientes, exasperado: -?Es in¨²til posponers cosas as¨ª! 1/2 ?No aceptar¨¦ romper a menos que muera! ?Te divierte insistirlo? -Natalie, nunca amar¨¦ a nadie m¨¢s en mi vida, as¨ª que no te dejar¨¦ ir. Natalie sinti¨® que estaba loco y no quer¨ªa har con ¨¦l. Se cruz¨® de brazos e intent¨® marcharse. Sin embargo, en el umbral de puerta, Leonardo abraz¨® por detr¨¢s. -Natalie, ?qu¨¦ hago para que me perdones? La voz de Leonardo era grave, con dolor reprimido, lo que hizo que Natalie se quedara at¨®nita. Tras unos segundos, e quit¨®s manos de Leonardo de su cintura. Content ? provided by N?velDrama.Org. -No tiene nada que ver con perdonarte. No quiero pasar por esa experiencia de confiar en ti y que me mientas una y otra vez. Tras decir eso, Natalie abri¨® puerta del cuarto privado y sali¨®. Al mira a su firmeza, los ojos de Leonardo estaban llenos de dolor y arrepentimiento. Pod¨ªa sentir que Natalie estaba realmente decepcionada con ¨¦l, y que realmente no quer¨ªa estar con ¨¦l. Leonardo cerr¨® los ojos y cuando los volvi¨® a abrir, su mirada era firme. Pasara lo que pasara, ?no romper¨ªa con e! Al volver al sal¨®n principal, Natalie no vio a Tina y cogi¨® un vaso de zumo de naranja y se sent¨® en un rinc¨®n tranquilo. 2/2 Cap¨ªtulo 573 Al otrodo, Edisen le dijo a Fausto: -Fausto, ahora mismo no tengo otro deseo, s¨®lo quiero que te cases cuanto antes. Si puedo ver a tu hijo, entonces morir¨¦ sin remordimientos. Fausto frunci¨® el ce?o, Abuelo, hoy cumple 60 a?os, no diga tales desgracias. -?C¨®mo que desgracias? Me prometiste hace muchos a?os que te casar¨ªas y tendr¨ªas hijos, ? y qu¨¦ pas¨®? No s¨®lo no tuviste una mujer a tu alrededor en todos estos a?os, ?ni siquiera tuviste una secretaria! -Edisen lo fulmin¨® con mirada y dijo enojado. Fausto:-¡­ Al ver que ¨¦l no dec¨ªa nada, Edisen dud¨® un momento y baj¨® voz: -Fausto, dime, ?no te gustans mujeres? En general sal¨ªa s¨®lo con Leonardo y otros amigos, cuando ve¨ªa a una mujer, parec¨ªa inmutable, ni siquiera miraba as mujeres, Edisen sospechaba algo hace mucho tiempo. Fausto se puso serio, -?Abuelo, me gustans mujeres! -?Entonces dime t¨²! ?Por qu¨¦ llevas tantos a?os sin tener novia? -Edisen se enfad¨®, hoy ten¨ªa que hacer que Fausto fuera a cita con una mujer. -No he encontrado a nadie que me guste. -Ya que no has encontrado a ninguna que te guste, hoy vienen a mi fiesta de cumplea?os casi todas las solteras chicas ricas de Monteflor, t¨² eliges a que te guste y yo voy ma?ana a pedirle matrimonio. -Abuelo, quiero decidir qui¨¦n sea mi novia. ¨CFausto se sinti¨® un poco impotente. Edisen enseguida se puso serio, -?No te he dejado decidir en estos a?os? ?Y qu¨¦ pas¨®? Hoy tienes que elegir una, ?de lo contrario no ser¨¦ tu abuelo! Fausto mir¨® molesto al sal¨®n principal y se sorprendi¨® al ver a Natalie sentada en un rinc¨®n. En realidad, vio a e cuando entr¨® en el sal¨®n principal, estaba tan guapa esta noche que ni siquiera se atrevi¨® a mira por miedo a dtar sus sentimientos. ¨CAbuelo, si no tengo novia para su pr¨®ximo cumplea?os, aceptar¨¦ su consejo y me ir¨¦ a cita. Edisen apret¨® los dientes, exasperado: -?Es in¨²til posponers cosas as¨ª! 1/2 No estoy posponiendos cosas, digo verdad. Fausto mir¨® a disen con seriedad Edisen suspir¨® y empez¨® a persuadirle, Fausto, en realidad no quiero meterie prisa, pero ya sabes que soy viejo y no estoy muy blen de salud, quiz¨¢ alg¨²n d¨ªa¡­ Abuelo, he le¨ªdo su informe reciente, el m¨¦dico dijo que est¨¢ muy bien de salud, vivir¨¢ veinte a?os m¨¢s sin problemas. Me preocupas tanto, ime enfadar¨¦ tanto contigo que perder¨¦ al menos diez a?os de mi esperanza de vida! Vale, tengo algo que hacer, voy a atender a los invitados. Antes de que Edisen pudiera decir algo, Fausto sali¨® corriendo, y Edisen se puso furioso. Cuando lleg¨® aldo de Omar y Emiliano, le pregunt¨®: -?Tu abuelo te empuja a buscar novia otra vez? Fausto frunci¨® el ce?o, -?C¨®mo lo sabes? -Es tradici¨®n de tu abuelo, ?no? Pero no has tenido ni una not¨ªcia con mujeres estos a?os, incluso sospecho que te gusta alguno de nosotros tres. Fausto lenz¨® una mirada de disgusto, -No te preocupes, aunque me gustan los hombres, no me gustan los amorososo t¨². Emiliano: Leonardo se acercaba hacia ellos descontento. -Leo, ?es cierto que terminaste con Natalie? -Emiliano pregunt¨® mientras le pasaba una copa de vino. Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, -Nada que ver contigo. -Creo que su rci¨®n es demasiado dura. Leonardo lo m¨ªr¨® fr¨ªamente y dijo pbra por pbra: -?No importa el proceso, al final estaremos juntos! Emiliano se ri¨® y dijo: -No saques conclusiones tan pronto -Has mucho, ?Luc¨ªa ha aceptado estar contigo? Cap铆tulo 574 Cap¨ªtulo 574 Emiliano se puso serio de inmediato, -Si no hubieras mencionado a Luc¨ªa, seguir¨ªamos siendo amigos. Onrar se ri¨® de ¨¦l, -Lo mereces, no sabes c¨®mo va con Luc¨ªa, y a¨²n te preocupas por rci¨®n de Fausto y Leo. Leonardo enarc¨® una ceja y mir¨® a Fausto, -?Est¨¢s enamorado? Al notar que quer¨ªa preguntar sobre Natalie, Fausto se disgust¨®. -No. Leonardo frunci¨® los finosbios y baj¨® los ojos pensativo. Sab¨ªan que a Fausto le gustaba Natalie, pero lo ignoraban en lo posible por el bien de su amistad. Al notar que el ambiente era raro, Omar dijo: ¡ª?No hablemos de esas cosas in¨²tiles, vamos! ? Salud! -Estos d¨ªas no me encuentro bien, no puedo beber. Omar se sorprendi¨®, -?Qu¨¦ te pasa? ?Debilidad renal? Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, Omar sinti¨® un escalofr¨ªo en espalda y no se atrevi¨® a har. Emiliano se burl¨®, Omar le hizo una broma, ahora ha estirado pata. Tras un momento de silencio, Fausto dijo de repente: -Leo, lo de que Natalie y t¨² no se divorciaron, ?se lo confesaste a e? Los ojos de Leonardo se volvieron fr¨ªos, a Fausto le dijo: -Esto es asunto nuestro, no tiene nada que ver contigo. No quiero que sigas minti¨¦ndole. Leonardo se burl¨®: -?Qui¨¦n eres t¨² para e? ?Necesita que le hagas justicia? Fausto frunci¨® el ce?o y su voz se volvi¨® fr¨ªa, -Yo no soy nadie para e, pero me gusta e. Si no puedes serle fiel, ?deja de ata! -?Me divorcio de e para que puedas persegui? S¨ª. 1/2 +15 BONUS La confesi¨®n directa de Fausto hizo que el ambiente se congra en un instante. Content ? provided by N?velDrama.Org. Emiliano y Omar se pusieron nerviosos, con ganas de persuadir pero no se atrev¨ªan. ¨CFausto, Natalie es mi mujer, t¨² eres mi amigo, te puede gustar cualquiera, ?por qu¨¦ e? -No tiene sentido discutirlo ahora, s¨¦ que rompieron porque le ocultaste lo de Bryan, ipero le ocultas m¨¢s que eso! -No te toca sentir l¨¢stima por e. -El aliento de Leonardo era tan fr¨ªo que podr¨ªa haberlo matado, y su mirada sobre Fausto era g¨¦lida. Los ojos de Fausto se llenaron de ira, -No soporto que mujer que quiero sea enga?ada por ti, no amas, no te importa, s¨®lo te importas t¨² mismo. ?Leonardo, no mereces! Al decirlo, recibi¨® un pu?etazo de Leonardo. -?Leo! Emiliano se apresur¨® a ayudar a Fausto que casi se cay¨®: -?Hoy es el cumplea?os de Edisen, no peleen aqu¨ª! Debido a ese pu?etazo, casi todos en el sal¨®n principal los miraron, Natalie en esquina tambi¨¦n. Leonardo mir¨® indiferente a Fausto, ¡ª?Es mi mujer para el resto de su vida, te aconsejo que no acoses lo que no te pertenece! Tras decir eso, camin¨® r¨¢pidamente hacia Natalie, cogi¨® de mano y sac¨® del sal¨®n principal. Fausto se limpi¨® sangre deisura de losbios y los mir¨® con una mirada g¨¦lida. No le confes¨® a Natalie sus sentimientos porque no quer¨ªa arruinar su rci¨®n. Pero Leonardo no apreciaba, ?y no se echar¨ªa atr¨¢s en el futuro! Cap铆tulo 575 Cap¨ªtulo 575 +15 B?NUS Emiliano se quej¨®, -Fausto, hoy est¨¢s un poco pesado. Aunque Leo y Natalie se peleen, es asunto de ellos, no deber¨ªas entrometerte. Fausto se encogi¨® de hombros y dijo: -A partir de hoy, perseguir¨¦ a Natalie en serio. -?Est¨¢s loco? No s¨®lo Emiliano, tambi¨¦n Omar lo mir¨® sorprendido. Natalie es mujer de Leo, ?por qu¨¦ persigues? -¨¦l no aprecia. No merece. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Emiliano apret¨® los dientes con rabia, ¡ªEsto no tiene nada que ver contigo. ?No puedes perseguir a Natalie a menos que quieras renunciar a nuestra amistad de m¨¢s de diez a?os! Fausto parec¨ªa fr¨ªo y firme. Esta vez, nadie pod¨ªa sacudir su decisi¨®n. -Bueno, aunque quieras renunciar a nuestra amistad, tienes que esperar a que se divorcien y dejen de ser pareja antes de perseguir a Natalie, jde lo contrario rci¨®n entre los tres ser¨¢ muy turbia! Emiliano estaba molesto, pensaba que nunca volver¨ªan a estar juntos. Fausto baj¨® los ojos y dijo despacio: -Tienes raz¨®n, primero tienen que divorciarse. -?Qu¨¦ locura! ?Est¨¢s loco de verdad! Fausto cerr¨® los ojos, llevaba todos los a?os siguiendos res y nunca hizo nada fuera de lo normal Natalie era ¨²nica persona que quer¨ªa, antes era esposa de Leonardo por lo expresaba sus sentimientos, ?pero ahora sent¨ªa que Leonardo no merec¨ªa! As¨ª que iba a intentarlo y aunque no pod¨ªa consegui, ?no se arrepentir¨ªa! que no En otra esquina del sal¨®n principal, Matilda vio a Leonardo alejando a Natalie y se enoj¨® tanto que casi se le cay¨® taza que ten¨ªa en mano. ?Zorra! (S¨®lo rompieron no sirve de nada, Natalie tiene que morir, as¨ª que Leonardo me acepte.) +15 BONUS Fuera del sal¨®n principal, Natalie se sacudi¨® mano de Leonardo y apret¨® los dientes:¨C Leonardo, ?est¨¢s loco? Leonardo mir¨® fijamente sin har, con los ojos oscuros llenos de ira. El cuero cabelludo de Natalie se entumeci¨® ante su mirada y dio un paso atr¨¢s, frunci¨¦ndole el ce?o. -?Qu¨¦ quieres? En un instante, agarr¨® por cintura. En el momento en que Natalie se qued¨® inm¨®vil, Leonardo baj¨® cabeza y le bes¨® losbios. Emm¡­ Su¨¦ltame¡­ Su¨¦ltame¡­ En lugar de solta, Leonardo aument¨® fuerza de sus manos y sus cuerpos se apretaron. Natalie mordi¨® elbio de Leonardo con rabia y lo apart¨® en el momento en que le dol¨ªa, limpi¨¢ndose la boca mientras dec¨ªa con indiferencia: -?Eres una perra? Leonardo se acerc¨® y levant¨® hacia el Maybach negro. -Leonardo, ?su¨¦ltame! ?Est¨¢s loco? Si est¨¢s loco, ?vete al hospital! ry Sin embargo, aunque e forceje¨® y le abofete¨®, ¨¦l parec¨ªa sin notar el dolor y meti¨® en el coche. Tras cerrar puerta, Leonardo cogi¨® a Natalie de mano, ¡ªNatalie, no soporto vivir sin ti, ?de verdad no puedes perdonarme? Natalie le miraba inexpresivamente despu¨¦s de calmarse. -Leonardo, abu fue al chalet hace unos d¨ªas a verme, dijo que quer¨ªa presentarme un novio, vas a obligarme a empezar otra rci¨®n enseguida para que dejes de hacerlo, ?verdad? Cap铆tulo 576 Cap¨ªtulo 576 En ese momento, un silencio sofocante se apoder¨® del carruaje, y frialdad que emanaba del cuerpo de Leonardo parec¨ªa capaz de congr a una persona. Despu¨¦s de unrgo rato, Leonardo dijo en voz baja. -?Cualquiera que se atreva a estar contigo, har¨¦ que su familia quede destrozada! Natalie dijo lentamente: -Leonardo, en Monteflor creo que tienes esa capacidad, pero ?y si es en Imperialia? Leonardo frunci¨® el ce?o, con frialdad en los ojos. -?No importa qui¨¦n sea, si se atreve a estar contigo, no le dejar¨¦ marchar! estaban llenos de siniestro, y dijo pbra por pbra. Natalie frunci¨® losbios, -?As¨ª que quieres obligarme a morir? -?Prefieres morir a perdonarme? ¨C Sus ojos Natalie lo mir¨® con una sonrisa fr¨ªa, -No dejas de pedirme perd¨®n, pero nunca te he visto cambiar de verdad. Cada vez que perdono, acaba siendo el cuchillo con el que me apu?s, ? no? La indiferencia en sus ojos hizo que Leonardo se sintiera sofocado, -Natalie¡­ Natalie lo interrumpi¨® y dijo lentamente, -No soy yo a quien m¨¢s quieres, sino a ti, porque nunca cambiaste por m¨ª. -Ten¨ªa miedo de que me dejaras. ?Temes que te deje? ?As¨ª que me haces da?o impunemente? Leonardo decepcionaba ante sus preguntas. -Nunca quise hacerte da?o. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Natalie no quer¨ªa discutir con ¨¦l sobre este tema y dijo inexpresivamente: -Di lo que quieras, estoy cansada y no quiero seguir contigo. Despu¨¦s de eso, empuj¨® puerta del coche y se march¨®. Leonardo no detuvo, sino que se qued¨® mirando hacia e. En ese momento se dio cuenta de que Natalie ya no esperaba nada de ¨¦l. 1/2 Su coraz¨®n se inund¨® de culpa y dolor, y sus ojos se fueron enrojeciendo poco a poco. Sab¨ªa que hab¨ªa hecho da?o a Natalie, pero no pod¨ªa renunciar a e. Pensaba que era suficiente con amar a Natalie, pero ahora se dio cuenta de que no sab¨ªa c¨®mo amar a alguien y s¨®lo estaba forzando sus pensamientos en e. Cuando figura de Natalie desapareci¨®, se calm¨® y le dijo al conductor que arrancara el coche y se marchara. Natalie recibi¨® una mada de Tina cuando lleg¨® a casa. Natalie, ?d¨®nde has estado? Me fui un rato y no te vi cuando volv¨ª. -Estaba un poco mal, as¨ª que me fui, se me olvid¨® dec¨ªrtelo, lo siento. -?Qu¨¦ te pasa? ?Necesitas que te cuide? Natalie dijo: -No, estaba un poco mareada, pero ya estoy bien. -Si te encuentras mal, ll¨¢mame inmediatamente. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Natalie se duch¨®, se fue a cama y ley¨® un rato antes de apagar luz y dormirse. Cuando se despert¨® a ma?ana siguiente, vio que Leonardo le hab¨ªa enviado un mensaje. [Natalie, lo siento. Sol¨ªa ser demasiado arrogante y he estado utilizando pensamientos ego¨ªstas contigo, imponi¨¦ndote mis ideas, no lo har¨¦ en el futuro. Voy a perseguirte de nuevo y har¨¦ cambios por ti hasta que me perdones]. Natalie ley¨® el mensaje durante un rato y lo borr¨®. Conoc¨ªa muy bien a Leonardo, estaba acostumbrado a ser dominante y no cambiar¨ªa. Sev¨® y desayun¨® para ir a oficina, pas¨® toda ma?ana tranqumente. Cap铆tulo 577 Cap¨ªtulo 577 Cerca del mediod¨ªa, Ruyman m¨® a puerta. Se?orita L¨®pez, el se?or Ruiz quiere invita aer con ¨¦l. Natalie pens¨® en que no hab¨ªa nada que hacer a mediod¨ªa y asinti¨® con cabeza, -De acuerdo, me env¨ªas ubicaci¨®n despu¨¦s. As doce y media del mediod¨ªa, Natalie entr¨® en un restaurante cercano a MY y se sinti¨® culpable cuando vio a Fausto ya en su sitio. Fausto eligi¨® un restaurante cerca de MY y e lleg¨® tarde. -Lo siento, he tenido una reuni¨®n improvisada que acaba de terminar, has esperado mucho, ?no? ¡ª dijo Natalie con culpabilidad mientras se sentaba frente a Fausto. Fausto sonri¨® y le ofreci¨® un vaso de agua, ¡ªNo pasa nada, yo tambi¨¦n acabo de llegar. Se?or Ruiz, me has invitado aer de repente, ?hay alg¨²n problema con cooperaci¨®n? Fausto se qued¨® hdo, y luego dijo un poco impotente: -S¨®lo puedo buscarte por asuntos de trabajo¡­ Natalie cogi¨® su vaso de agua y bebi¨® un sorbo, un poco sorprendida, -?Has venido hoy por un asunto personal? 1 Fausto asinti¨®, dijo con sinceridad: -Quiero perseguirte. -?Pfff! Natalie expuls¨® directamente un chorro de agua por boca. Reion¨® y le dio una servilleta a Fausto: -Se?or Ruiz, lo siento, hice sin querer. Lo que dijo Fausto fue tan chocante, e era ex mujer de Leonardo y Fausto era amigo de Leonardo, y el hecho de que intentara corteja le parec¨ªa una fantas¨ªa a Natalie. Fausto cogi¨® servilleta y se sec¨® cara y le dijo: -Estoy diciendo verdad. Natalie frunci¨® el ce?o, -Se?or Ruiz, eres amigo del se?or Ramos, as¨ª que nunca considero que seas mi pareja. El mes que Fausto cuid¨® en Dominica, e ya hab¨ªa intuido los sentimientos de Fausto por e, ninguno de los dos lo hab¨ªa hurgado en ese momento, no esperaba que Fausto se lo confesara de repente ahora. 1/2 S¨®lo porque soy amigo de Leo me rechazas, esto es demasiado injusto para m¨ª. Natalie se qued¨® cada un rato, mir¨® a Fausto y le dijo pbra por pbra: gracias por quererme, pero no te merezco, ya conocer¨¢s a una mujer mejor. -No quiero conocer a otra mejor, para m¨ª t¨² eres mejor. Su mirada era sincera y sus ojos estaban llenos de amor. Se?or Ruiz, Natalie apret¨® lentamente el vaso y, tras un momento de silencio, mir¨® a Fausto y le dijo: -? Qu¨¦ te gusta de m¨ª? Content ? provided by N?velDrama.Org. Fausto se qued¨® hdo, no esperaba que e hiciera esa pregunta. -No lo s¨¦, te vi cuidar de Leo, pens¨¦ que me gustar¨ªa casarme con una mujer as¨ª en el futuro, pero poco a poco me fui sintiendo atra¨ªdo por ti, sin embargo me dol¨ªa que fueras mujer de Leo, y luego iba a ver a Leo con frecuencia, pero en realidad s¨®lo quer¨ªa verte a ti¡­ -?Basta! que son m¨¢s Los ojos de Natalie son fr¨ªos, -Se?or Ruiz, hay muchas mujeres en Monteflor bes que yo y m¨¢s simp¨¢ticas, ?puedes gustarle a otra! ?No me voy a enamorar de ti! Despu¨¦s de decir eso, Natalie se levant¨® y cuando estaba a punto de irse, vio a Leonardo caminando con una mirada g¨¦lida. E arrug¨® el ce?o involuntariamente, iba a decir algo, pero Leonardo cruz¨® hacia e y le dio un pu?etazo a Fausto. Se pelearon en el restaurante, asustando a todos los que¨ªan en el restaurante, que soltaron los palillos y salieron corriendo por miedo a ser golpeados por ellos. Natalie los miraba pelear con ojos fr¨ªos y se dio vuelta para marcharse enseguida. No quer¨ªa detener pelea y no era asunto suyo. Justo cuando sal¨ªa del restaurante, Leonardo persigui¨®. -?Natalie, no te vayas! Cap铆tulo 578 Cap¨ªtulo 578 Natalle fingi¨® no o¨ªr y subi¨® a su coche para marcharse. Pronto se difundi¨® noticia de que Leonardo y Fausto se hab¨ªan peleado por Natalie en el restaurante. Tina corri¨® hacia Natalie, -?Natalie, alguien grab¨® un v¨ªdeo de Leonardo y Fausto pele¨¢ndose y lo colg¨® en Inte, diciendo que se pelearon porque estaban celosos de ti! Natalie: No deb¨ªa ir aer hoy. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -Por cierto, ?le gustas mucho a Fausto? Mirando a curiosa Tina, Natalie se frot¨® un pocoisura de frente con impotencia, -Bueno, pero ya se lo he dejado ro hoy. ¡ª?As¨ª que Leonardo se enfad¨® y se pele¨® con Fausto porque pensaba que t¨² y Fausto estaban saliendo? Natalie neg¨® con cabeza, -No lo s¨¦, deja de hacer preguntas y vete a trabajar. Despu¨¦s de que Tina se fue, Natalie cogi¨® un documento para leer pero no pod¨ªa concentrarse, dej¨® el documento y se apoy¨® en el respaldo de su si para descansar. En familia Ruiz. Edisen estaba enojado, mir¨® fijamente a Fausto y le dijo: -Te dije que te buscaras una novia, ?pero no te dije que te involucraras con ex mujer de Leonardo! Te peleaste con Leonardo en un lugar p¨²blico, ?no pensaste en avergonzar a familia Ruiz? Y familia Ruiz y familia Ramos ten¨ªan muchos negocios, no era bueno que se pelearan. Fausto se arrodill¨® frente a Edisen y le dijo con mirada firme: -Abuelo, persona que me gusta es Natalie. Si quieres ver nacer a mi hijo, debes apoyarme a persegui. -?T¨²! Edisen levant¨® el bast¨®n para golpearle, pero se contuvo y se sent¨® para persuadirle: -?Te puede gustar cualquiera, pero no ex mujer de Leonardo! Ser¨ªa una p¨¦rdida absoluta para familia Ruiz si ofendiera a familia Ramos por esto. ?Y Fausto ser¨ªa un chiste de Monteflor si se casaba con una divorciada? 1/2 S¨®lo me gusta e, o me dejas en paz, o no me obligues a buscar novia en el futuro, abuelo, t¨² eliges. Edisen se rl¨®, -?Me pides que elija? ?Me est¨¢s obligando a aceptar! Fausto enderez¨® columna, -Nunca me gustar¨¢ nadie m¨¢s en mi vida. Edisen dijo enfadado, -Te gusta e, ?le gustas t¨² a e? ?Te m¨® o te mand¨® un mensaje despu¨¦s de que Leonardo te golpeara? -No me importa. -?No tienes que insistir! No acepto que una divorciada se case contigo, y s¨®lo puedes culpar por no haberse conocido antes. La mirada de Fausto no cambi¨®, -Entonces prep¨¢rate que no me casar¨¦ ni tendr¨¦ hijos. -?T¨²! ?Est¨¢s intentando cabrearme! Viendo el pecho de Edisen agitado por ira, el mayordomo se apresur¨® a tranquilizarlo. -Fausto, obedece a tu abuelo, ya sabes que tu abuelo no puede enfadarse. Fausto se levant¨® y dijo: -Abuelo, dejo de enfadarte aqu¨ª, si no tienes nada que hacer, vete de viaje, no te preocupes por m¨ª. Edisen le se?al¨® y dijo enfadado: -?Qu¨¦ tonter¨ªas dices? ?Fuera! ?Me enfado cuando te veo! Fausto no dijo nada, se dio vuelta y se march¨®. El mayordomo le dijo a Edisen, mientras lo tranquilizaba: ¨CSe?or, los j¨®venes saben qu¨¦ hacer, usted no tiene que preocuparse por ellos. A m¨ª me da igual, ?seguro que ex mujer de Leonardo no se enamora de ¨¦l! Cap铆tulo 579 Cap¨ªtulo 579 El mayordomo: ?Realmente es el abuelo de Fausto!? A continuaci¨®n, Fausto empez¨® a perseguir a Natalie, envi¨¢ndole flores o invit¨¢nd a cenar todos los d¨ªas, y tambi¨¦npr¨® musicales e invit¨® a Natalie a escucharlos con ¨¦l. Por supuesto, Natalie rechaz¨® todo esto. Despu¨¦s de una semana, Natalie finalmente se hart¨® y decidi¨® quedar con Fausto para har con ¨¦l. -Se?or Ruiz, no me gusta que me persigas tanto y no me gustar¨¢s. Para m¨ª, eres mi salvador y te estoy agradecido. Si en el futuro necesitas mi ayuda, no me negar¨¦, pero realmente no siento nada por ti. Tras un momento de silencio, Fausto mir¨® y le dijo: -?Todav¨ªa te gusta Leonardo? Natalie asinti¨® y admiti¨® directamente: ¡ªS¨ª, pero tampoco quiero estar con ¨¦l. -Loprendo, no te enviar¨¦ m¨¢s regalos, pero tengo que pedirte un favor. -?Qu¨¦? Text ? 2024 N?velDrama.Org. -S¨¦ mi novia, y dentro de un mes anr¨¦ lo de salvarte antes. Natalie frunci¨® el ce?o y quer¨ªa rechazar, Fausto continu¨®: -No te preocupes, finge ser mi novia y p¨¢?ame a cenar con mi familia, en privado seguimos siendoo amigos. Despu¨¦s de pensarlo, Natalie neg¨® con cabeza y dijo: -No puedo aceptar tu petici¨®n. Antes de que confesaras, habr¨ªa aceptado, pero ahora que s¨¦ que te gusto, no puedo fingir ser tu novia. Y familia Ruiz probablemente no aceptar¨ªa que Fausto saliera con e, podr¨ªa ser un gran l¨ªo. Fausto se desesper¨® y sonri¨®: -Incluso fingiendo ser mi novia, ?no quieres aceptar? -Lo siento, se?or Ruiz, p¨ªdeme otra cosa. -Es todo lo que te pido. -Fausto mir¨® seriamente. Quer¨ªa ser su novio, aunque fuera de mentira, aunque se separaran en un mes, aceptaba. 1/2 Natalie se mordi¨® elbio inferior y baj¨® los ojos, -Lo pensar¨¦. De acuerdo, te espero. Fausto sab¨ªa que era mezquino obligar a Natalie a fingir ser pareja con ¨¦l salv¨¢ndole vida, pero no sab¨ªa c¨®mo deb¨ªa acercarse a e de otra forma. Despu¨¦s de cenar, vio figura desamparada apoyada en elteral del coche justo dnte del restaurante. Leonardo vio a Natalie y a Fausto, pero no se acerc¨® a ellos, s¨®lo los miraba desde lejos. Natalie no sab¨ªa lo que estaba pensando y no quer¨ªa adivinarlo, se despidi¨® de Fausto y cogi¨® un taxi. En el camino, el ch¨®fer del taxi miraba varias veces por el retrovisor y sonre¨ªa, -Chica, ?te has peleado con tu novio? Natalie se sorprendi¨® un poco, ¡ªNo, ?por qu¨¦? -Hay un coche detr¨¢s de nosotros, sigui¨¦ndonos todo el rato. Natalie se dio vuelta y frunci¨® el ce?o al ver el coche de Leonardo sigui¨¦nd. -D¨¦jalo. Media hora despu¨¦s, el taxi par¨® dnte del chalet de Bah¨ªa de los Olmos y Natalie le pag¨® y baj¨®. Al ver que el coche de Leonardo segu¨ªa, se puso de mal humor. Hab¨ªa roto con Leonardo, pero ¨¦l aparec¨ªa siempre en su vida, lo que le imped¨ªa calmarse. D¨¢ndose vuelta y caminando r¨¢pidamente hacia el coche de Leonardo y tocando ventani, Natalie le dijo fr¨ªamente: -Leonardo, ?qu¨¦ quieres? Sabes que lo que haces ahora eso un nervertido. ?en cualquier momento nuedo mar a polic¨ªa para cua ta dataneal Cap铆tulo 580 Cap¨ªtulo 580 La ventani del coche se baj¨® y el rostro estoico de Leonardo apareci¨® ante sus ojos. ¨CQuer¨ªa asegurarme de que llegar¨ªas bien a casa. Me voy enseguida. -No, no somos novios ahora. No hace falta que te preocupes por m¨ª. -?Natalie! Los ojos de Leonardo se volvieron fr¨ªos y dijo lentamente: -S¨¦ que sigues enfadada ahora, no interferir¨¦ en tu vida, pero hay cosas ens que no retroceder¨¦, por ejemplo tu seguridad. Natalie frunci¨® el ce?o y cuando iba a decir algo, Leonardo arranc¨® el coche y se march¨®. En casa, irritaci¨®n de Natalie no desapareci¨®. Not¨® que hab¨ªa empezado a perdonar a Leonardo, y eso no era una buena se?al. Despu¨¦s de pensarlo toda noche, finalmente decidi¨® aceptar petici¨®n de Fausto. No s¨®lo podr¨ªa devolverle el favor, sino que tambi¨¦n har¨ªa que Leonardoprendiera realidad de que ya no estar¨ªa con ¨¦l. Pronto, noticia de que Natalie y Fausto estaban juntos se extendi¨® por todo Monteflor. Tina se sorprendi¨® tanto que casi le cab¨ªa un huevo en boca al ver a Fausto recogiendo a Natalie del trabajo. -?Natalie, dime que lo que he visto no es verdad! T¨² y Fausto¡­ ?Realmente est¨¢n juntos? Natalie frunci¨® losbios y susurr¨®: -Ya te explicar¨¦ esto en unos d¨ªas. Despu¨¦s de subir al coche, Fausto pregunt¨® suavemente. -?Qu¨¦ quieres cenar esta noche? Natalie lo m¨ªr¨®, -Se?or Ruiz, no eso lo que acordamos, dijiste que s¨®lo fing¨ªamos ser pareja, ?no? -S¨ª, pero es normal que una pareja vaya a cenar despu¨¦s del trabajo, si no salimos este mes, ?crees que gente creer¨¢ que somos novios de verdad? Natalie reflexion¨® sobre si realmente le estaba dando demasiadas vueltas as cosas. -Lo m¨¢s importante es pensar en lo que vamos a cenar esta noche. 1/2 Me da igual, a ver qu¨¦ te gusta m¨¢s Fausto mir¨® con una ceja levantada, -Est¨¢s segural Media hora despu¨¦s, Fausto llev¨® a Natalie a una tienda callers. Natalie frunci¨® el ce?o, mir¨® a Fausto y le dijo: -No hace falta que te obligues a venir a una tienda callera por m¨ª Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Fausto le limpi¨® si y le sirvi¨® un vaso de agua, levant¨® una cejay dj¨CA ti tambi¨¦n te gusta tienda callera? De verdad me gusta mucho, sol¨ªaer con lospa?eros de piso cuando estaba en universidad, pero no tanto desde que me hice cargo del Grupo Ruiz. -Bueno, no sab¨ªa que a ti tambi¨¦n te gusta. Estoy bastante sorprendida. Fausto le pas¨® el men¨² a Natalie, -Mira qu¨¦ quiereser. Natalie pidi¨® unos tos al azar y le pas¨® el men¨², -Mira si quieres a?adir m¨¦S. Fausto marc¨® r¨¢pidamente los tos que quer¨ªaer. Al verle pedir con destreza, se convenci¨® de que realmente le gustaba tienda callera. Despu¨¦s de cenar, los dos paseaban por carretera. Durante conversaci¨®n, Natalie descubri¨® que Fausto y e ten¨ªan mucho en¨²n, por ejemplo, a los dos les gustaban los cuadros de Van Gogh, y Fausto era capaz de dar opiniones diferentes. Sin darse cuenta, eran m¨¢s des diez de noche y hab¨ªan caminado mucho por carretera, varios kil¨®metros desde donde hab¨ªan aparcado el coche. Fausto dijo con culpabilidad: -Pido un taxi para llevarte a casa -?Y tu coche? -Pedir¨¦ a mi ayudante que lo lleve ma?ana. Natalie asinti¨® con cabeza, Bueno. Cuando iban a pedi un taxi, un Maybach negro se detuvo de repente en acera. La puerta del conductor se abri¨® y Leonardo sali¨® con una mirada g¨¦lida y se acerc¨® a Natalie Cap铆tulo 581 Cap¨ªtulo 581 Natalie, ven conmigo. Natalie se molest¨® y antes de que pudiera decir nada, Fausto se par¨® dnte de e. -Leo, Natalie es mi novia ahora, por favor, al¨¦jate de e. -?H! Una risa fr¨ªa sali¨® de garganta de Leonardo mientras miraba a Fausto con ira en los ojos. -Fausto, ?est¨¢s seguro de que quieres arruinar nuestra amistad de diez a?os? Fausto no dijo nada, s¨®lo lo enfrent¨® fr¨ªamente y le respondi¨® con silencio. -?Bueno, a partir de hoy ya no somos amigos, sino desconocidos! Natalie frunci¨® el ce?o y no dijo nada. -Bien. Al instante, temperatura a su alrededor cay¨® en picado hasta el punto de congci¨®n. Leonardo mir¨® a Natalie que estaba detr¨¢s de Fausto y le dijo: ¡ª?Vuelve conmigo! Natalie apret¨® losbios mientras lo miraba a los ojos fr¨ªos y furiosos. -Se?or Ramos, mi novio me llevar¨¢ a casa. En mirada de Leonardo no hab¨ªa calidez y dijo: ?Seguro que quieres que el Grupo Ruiz quiebre por tu culpa? 1 El rostro de Fausto cambi¨®, mir¨® a Leonardo y dijo con indiferencia: ¡ªLeonardo, Grupo Ruiz no es tan fr¨¢gil y no quebrar¨¢ f¨¢cilmente. -?Entonces puedes intentarlo! Ambos se miraban con ojos fr¨ªos, llenos de firmeza. -?Ya basta! ?Qu¨¦ m¨¢s puedes hacer excepto amenazarme con esto? Natalie respir¨® hondo para reprimir su ira y mir¨® a Leonardo con decepci¨®n, ¡ªNo voy a dejarme amenazar m¨¢s por ti. Si insistes en dejar quebrar al Grupo Ruiz, vender¨¦ MY para inyectar capital al Grupo Ruiz, y mi 10% de iones en el Grupo Ramos, ?tambi¨¦ns vender¨¦ todas para el Grupo Ruiz! 1/2 Leonardo no esperaba ques iones que le hab¨ªa devuelto cuando recuper¨® el Grupo Ramos, e las usar¨ªa para Fausto. ?Natalie! Te atrevas a hacer eso porque me gustas! ?Si! Puedes elegir renunciar a mf, ?mejor que torturarnos mutuamente! -Natalie mir¨® friamente a Leonardo con los ojos enrojecidos. Leonardo se qued¨® cado unos segundos y de repente dijo: -?Natalie, t¨² no eres ¨²nica para mi! Se dio vuelta y se march¨®, el Maybach se alej¨® a toda velocidad y pronto desapareci¨®. Fausto gir¨® cabeza para mirar a Natalie y susurr¨®: -Te llevo a casa. Natalie baj¨® los ojos, incapaz de ver sus emociones. -No hace falta, voy a tomar un taxi. Dicho esto, Natalie pidi¨® un taxi y se march¨®. En los d¨ªas siguientes, Leonardo no apareci¨® frente a Natalie, pero noticia de que empezaba a ir a citas se extendi¨® por todo Monteflor, y seentaron sus peticiones. 1 1, No apellidarse L¨®pez. 2, No tener el pelorgo. 3, No tener 23 a?os. Despu¨¦s de leer estos requisitos, Tina se ri¨® y m¨® a Natalie. -Natalie, en los requisitos de Leonardo falta tu n¨²mero de identificaci¨®n, ?est¨¢ Leonardo cabre¨¢ndote a prop¨®sito? Natalie frunci¨® el ce?o, fr¨ªamente, -?Tanto te gusta discutir sobre asuntos sensibles? ?Qu¨¦ te parece si creo un grupo para que los discutan todos los d¨ªas? -Jajaja, no hace falta, he o¨ªdo que muchas chicas ricas han ido a cortarse el pelo despu¨¦s de saber su petici¨®n, peluquer¨ªa de Monteflor est¨¢ llena de gente estos d¨ªas. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. -Bien, tengo algo que hacer, te dejo. Al colgar, Natalie tir¨® el tel¨¦fono a undo, molesta. Cap铆tulo 582 Cap¨ªtulo 582 A ma?ana siguiente, noticia de una cita nocturna entre el presidente del Grupo Ramos y se?orita de familia Berl¨ªn fue portada en Monteflor. Los paparazzi los fotografiaron saliendo del hotel a media noche, y luego se?orita de familia Berl¨ªn subi¨® al coche de Leonardo y se marcharon juntos. En cuanto se public¨® esta noticia, de repente alta sociedad de Monteflor empez¨® a har de ello. Leonardo le pidi¨® matrimonio a Natalie hace poco, ?no? ?C¨®mo puede estar con se?orita de familia Berl¨ªn en menos de un mes? -Creo que rompieron, pero Natalie encontr¨® pareja m¨¢s r¨¢pido que Leonardo, est¨¢ saliendo con Fausto, ?no? -Los j¨®venes de hoy en d¨ªa no se toman nada en serios rciones, ?tanto el principioo el final de una rci¨®n son muy informales! Natalie tambi¨¦n vio noticia, hizo clic en foto y confirm¨® que el hombre de foto era efectivamente Leonardo y de repente se puso de muy mal humor. Quer¨ªa romper su rci¨®n con Leonardo y no quer¨ªa que acosara, pero ahora el dolor de su coraz¨®n casi abrumaba. Cerr¨® p¨¢gina y se oblig¨® a dejar de pensar en Leonardo. -?Buzz! La m¨® Fausto. -Natalie, esta noche Leo ha reservado el Hotel de Monteflor para celebrar que est¨¢ con se?orita de la familia Berl¨ªn y nos invita a cenar, ?te gustar¨ªa ir? Cualquiera pod¨ªa ver que el objetivo final de Leonardo era Natalie. -No me encuentro bien, no voy a estar, que se diviertan. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Tras colgar el tel¨¦fono, Natalie lo apag¨®, no quer¨ªa saber nada m¨¢s de Leonardo. Sin embargo, aunque no quer¨ªa prestar atenci¨®n a Leonardo, no dejaba de saber cosas de ¨¦l. Se enter¨® de que hab¨ªa inyectado cien millones de dres en el Grupo Berl¨ªn, que hab¨ªa 1/2 pa?ado a se?orita Berl¨ªn as Maldivas, que le hab¨ªa regdo a se?orita Berlin met de diez chalets y que le hab¨ªa pedido matrimonio en el Mar del Amor. En ese momento, Natalie, era su pasado que se convirti¨® en el chiste de gente. A Natalie no le importaba nada de esto, pero Tina fue buda cuando replic¨® a gente que Natalie no hab¨ªa sido dejada por Leonardo. Tina acudi¨® a Natalie y se lo cont¨® enfadada. ¨CEsa gente es una descerebrada, ?t¨² dejaste a Leonardo y ahora dicen que te dej¨®! Natalie dijo tranqumente: -Tienen boca en su cara, ?puedes coseries boca? Pueden decir lo que quieran, t¨² tranqu. -No, sigo enfadada, tengo que gastar dinero para calmarme. ?p¨¢?ame a ir depras esta noche! Natalie se ri¨® y asinti¨®, -De acuerdo. Despu¨¦s de que Tina se fue, le envi¨® un mensaje a Fausto dici¨¦ndole que esta noche cenat con Tina para que ¨¦l no viniera a recoge. Fausto contest¨® r¨¢pidamente con un ¨CVale, Natalie puso su tel¨¦fono para leer el documento, pero no pod¨ªa concentrarse. Se frot¨®s sienes, pensando que ¨²ltimamente estaba demasiado ocupada y que necesitaba tomar unos d¨ªas libres para rjarse. Pronto lleg¨® hora de salir del trabajo y Natalie fue con Tina a un nuevo restaurante aer bistec. Leonardo y Pr Berl¨ªn entraron juntos en el restaurante. Pr conoc¨ªa a Tina, vio y le dijo a Leonardo con una sonrisa: -Veo a una conocida, p¨¢?ame a saluda. Leonardo dijo con una mirada indiferente¨CS¨ª y sigui¨® a Pr. Tina le estaba diciendo a Natalie que el camarero que serv¨ªaida era muy guapo y de repente not¨® dos personas estaban a sudo y g¨ªr¨® cabeza, cuando los v¨ªo, cambi¨® expresi¨®n. Cap铆tulo 583 Cap¨ªtulo 583 Pr sonri¨®o si no supiera nada del pasado de Natalie y Leonardo, se?orita Rojas, se?orita L¨®pez, qu¨¦ casualidad que ustedes tambi¨¦n est¨¢n cenando aqu¨ª! Tina se mostr¨® fr¨ªa, ¡ªS¨ª. Pr cogi¨® a Leonardo de mano y dijo contenta, -Leo y yo acabamos de volver de Mar Egeo, dicen que este restaurante est¨¢ reci¨®n abierto, Leo sabe que me gustaida idental, as¨ª que me lleva aqu¨ª para que pruebe, Al notar su fanfarroner¨ªa, Tina puso los ojos en nco, -Se?orita Berl¨ªn, no hemos terminado deer. Significaba que pod¨ªas irte ya. Pr sonri¨® y asinti¨®, -Bien, hasta luego. En todo momento, Natalie no levant¨® vista hacia ellos, parec¨ªa tan tranquo una extra?a. Leonardo retir¨® mirada, se dio vuelta y sigui¨® a Pr para marcharse. Tina mir¨® fijamente espalda de los dos y cort¨® el filete con rabia, diciendo: -?Cabr¨®n! ?No era tan dulce cuando estaba contigo antes! Natalie levant¨® los ojos y mir¨® el filete que hab¨ªa cortado en pedazos y susp¨ªr¨®: que acabas de estropear. -Un filete Tina fulmin¨® con mirada y dijo enfadada: -?Eso te importa? Leonardo, jeste cabr¨®n me est¨¢ cabreando! ?No creo que ir depras pueda hacerme feliz! Natalie se ri¨®, -Yo no he dicho nada, ?por qu¨¦ est¨¢s m¨¢s excitada que yo? ?No est¨¢s enfadada? -?Por qu¨¦ me enfado? No me enga?¨® cuando est¨¢bamos juntos, no tengo derecho a meterme con qui¨¦n se enamora despu¨¦s de que rompemos, y yo estuve con Fausto primero. ?Ustedes son falsos! No es lo mismo. -Tina golpe¨® mesa con el cuchillo y el tenedor, No quiero comer, jestoy llena de ira! -Vamos, no te enfades, de verdad que me da igual, voy al ba?o. Natalie se levant¨® y camin¨® hacia el ba?o, sonrisa de su cara desapareci¨® poco a poco. 1/2 Se encontr¨® con Pr alvarses manos. 15 BONUS Natalie parec¨ªa indiferente, se sec¨®s manos y se dispuso a marcharse, pero Pr detuva. -Se?orita L¨®pez, quiero har contigo. Gir¨® cabeza y vio que Pr le sonre¨ªa, pero los ojos de Natalie estaban desprovistos de emoci¨®n. ¨CSe?orita Berl¨ªn, ?de qu¨¦ quieres har? Content ? provided by N?velDrama.Org. -Parece que no tenemos m¨¢s que har entre nosotras, excepto de Leo. Natalie frunci¨® el ce?o, -Yo rompi con ¨¦l. Pr asinti¨®, -Lo s¨¦, creo que una buen ex deber¨ªa estaro muerta y fuera de su mundo, se?orita L¨®pez, ?qu¨¦ opinas? Los ojos de Natalie se enfriaron, -Se?orita Berl¨ªn, ?quieres que me vaya de Montefior? No, no me refiero a eso, espero que puedas evitarnos a Leo ya mi en el futuro, no quiero ver a gente a la que no quiero ver. Los ojos de Pr estaban llenos de arrogancia, evidentemente era una se?orita de familia noble que hab¨ªa sido educada de forma privilegiada y casi no hab¨ªa sufrido contratiempos. -Se?orita Berl¨ªn, no creo que tenga que evitarlos. Si de verdad no quieres verme, te sugiero que te saques los ojos para no volver a verme. Natalie avanz¨® unos pasos y vio una figura alta parada en esquina, sin saber cu¨¢ndo haba llegado ni qu¨¦ hab¨ªa o¨ªdo. Se detuvo en sus pasos, luego desvi¨® mirada con rostro inexpresivo y se march¨® r¨¢pidamente. Cap铆tulo 584 Cap¨ªtulo 584 Pr alcanz¨® enfadada y cuando se dispon¨ªa a rega?ar a Natalie, vio de pronto a Leonardo a sudo, y el enfado desapareci¨® de su rostro mientras se acercaba con una sonrisa. Leo, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Leonardo mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida, -?Qu¨¦ le has dicho? Al notar que estaba enfadado, sonrisa de Pr se congel¨®. No¡­ ?Nada? Leonardo, sin embargo, segu¨ªa mir¨¢nd fr¨ªamente, sin temperatura en los ojos, -Pr, te dije el primer d¨ªa que no te metieras con e. ?No me hiciste caso? Leo, no es as¨ª, me encontr¨¦ con se?orita L¨®pez en el ba?o y salud¨¦. Leonardo ignoraba, y se march¨® directamente. Pr se puso nerviosa y fue tras ¨¦l, pero el guardaespaldas se lo impidi¨®. Se?orita Berl¨ªn, no se acerque. La cara de Pr se torci¨® de rabia y apret¨® los dientes: -?L¨¢rgate! Eres un guardaespaldas, ? no tienes derecho a detenerme! Leonardo le devolvi¨® mirada y le dijo fr¨ªamente: ¨CSe acab¨® entre nosotros, no quiero volver a verte. -?Qu¨¦? El rostro de Pr se puso nco, con sorpresa en los ojos. ?Leonardo romp¨ªa con e porque se lo hab¨ªa advertido a Natalie? ?Y el cari?o y tolerancia que le dio todo este tiempo? -?Leonardo! ?No acepto romper contigo! Ya estamos neando casarnos, ?y t¨² rompes. conmigo porque le advert¨ª a Natalie que se alejara de ti? Leonardo parec¨ªa fr¨ªo. -No estaba de acuerdo con casarnos cuando propusiste, y tus padres compraron noticia en Monteflor de que te propuse matrimonio en el Mar Egeo, ?crees que no lo sab¨ªa? Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Simplemente no le importaba, as¨ª que dej¨® que lo hiciera. Tu consentiste, ?no? Leonardo dijo fr¨ªamente: -Ll¨¦vat. Leo, no me voy. No quiero romper. ?Por favor! Te prometo que no aparecer¨¦ nunca m¨¢s frente a se?orita L¨®pez, ?perd¨®name esta vez! Sin embargo, aunque lloraba mucho, Leonardo ignor¨® y ni siquiera mir¨® hacia atr¨¢s. El guardaespaldas ech¨® a Pr fuera del hotel, -Se?orita Berl¨ªn, por favor, v¨¢yase inmediatamente. D¨¦jame entrar, quiero har con Leo, ?l¨¢rgate! El guardaespaldas, impaciente por su ruido, dijo despectivamente: -?Crees que tienes oportunidad de ver al se?or Ramos? Si no te hubieras liado con se?orita L¨®pez, tal vez el se?or Ramos estar¨ªa contigo un tiempo, pero ya lo hiciste, ?crees que el se?or Ramos te dejar¨¢ marchar? Pr se qued¨® paralizada, -¨¦l¡­ Ha roto con Natalie, ?no? Ha sido tan amable conmigo todo este tiempo¡­ -No lo ves, el se?or Ramos te trata bien s¨®lo para darle celos ¨¤ se?orita L¨®pez. ?De verdad crees que el se?or Ramos est¨¢ enamorado de ti? -?De ninguna manera! Est¨¢ enamorado de m¨ª¡­ Record¨® de pronto que antes de estar con Leonardo, ¨¦l le hab¨ªa dicho que pod¨ªa darle cualquier cosa excepto amor. 1 Leonardo trataba con mucho cari?o, por lo que se olvid¨® porpleto de esa afirmaci¨®n. Para ¨¦l, e no era diferente de cualquier otra mujer, sino una herramienta que utilizaba para atraer atenci¨®n de Natalie. 1 Al ver desesperaci¨®n de Pr, el guardaespaldas sab¨ªa que e hab¨ªaprendido que Leonardo no quer¨ªa, y se march¨®. En el restaurante, Natalie y Tina descansaron un poco despu¨¦s de cena, luego pagaron cuenta y se marcharon. Se encontraron con Leonardo en puerta. -Lo que dijo en puerta del ba?o, espero que no te importe. Cap铆tulo 585 Cap¨ªtulo 585 Natalie se puso p¨¢lida, -Si me est¨¢s pidiendo disculpas porque tu novia me ofendi¨®, entonces acepto. Los ojos de Leonardo se volvieron fr¨ªos, luego sonri¨®, -Bueno, les dejo entonces. Cuando se fue, Tina mir¨® inconscientemente a Natalie y le susurr¨®: -Natalie, ?a¨²n te importa? -?C¨®mo puede ser? -Cuando te habl¨®, tu cuerpo se puso r¨ªgido por un momento. Natalie frunci¨® losbios y baj¨® los ojos sin decir nada. Tina suspir¨®: -Natalie, si todav¨ªa te gusta, creo que puedes darle otra oportunidad. 1 E ha sido testigo de c¨®mo se enredaban durante tantos a?os y sab¨ªa que Leonardo ocupaba un lugar muy importante para Natalie. Natalie no contest¨® y sonri¨®: -Te vas depras, ?no? V¨¢monos. Natalie estuvo un poco distra¨ªda toda noche. Al llegar a casa, quer¨ªa darse una ducha y descansar, de repente, recibi¨® una mada de Fausto. ¨CNatalie, ?est¨¢s dormida? Natalie cogi¨® el m¨®vil y sali¨® al balc¨®n: ¡ªNo, ?qu¨¦ pasa? -Es que¡­ Mi abuelo quiere verte ma?ana, ?podr¨ªas pa?arme a cenar a mansi¨®n ma?ana por la noche? Natalie frunci¨® losbios, Fausto y e llevaban medio mes jugando a falsa pareja, sal¨ªan cada vez m¨¢s y no era nada bueno para ellos. -Se?or Ruiz, lo voy a pensar. -Est¨¢ bien, pi¨¦nselo. Dame una respuesta antes de ma?ana al mediod¨ªa. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Natalie volvi¨® a su habitaci¨®n, se duch¨®, ley¨® un libro y se fue a cama. En medianoche, Natalie se despert¨® por el ruido de lluvia al otrodo de ventana. Al recordar que veritana de cocina estaba abierta, se levant¨® y baj¨®. Se acerc¨® a ventana y su mirada se detuvo de repente. Bajo lluvia, un coche negro estaba aparcado dnte del chalet. No hab¨ªa luces, pero su instinto le dijo que ten¨ªa que ser Leonardo. Sus dedos que sujetaban el picaporte de ventana se nquearon inconscientemente, respir¨® hondo, cerr¨® ventana y subi¨®. Volvi¨® a tumbarse en cama, pero no consegu¨ªa conciliar el sue?o. Se levant¨® y se acerc¨® a ventana y se molest¨® al ver que el coche segu¨ªa aparcado all¨ª. ¨¦l ya estaba con otra mujer, ?por qu¨¦ estaba abajo en su casa a media noche? Despu¨¦s de mirar un rato, Natalie cerr¨®s cortinas molesta, no le molestaba sin verlo. Cuando se levant¨® a ma?ana siguiente, mir¨® por ventana y el coche de Leonardo ya no estaba all¨ª. Natalie sev¨® para desayunar y se dirigi¨® a oficina. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Cuando pas¨® por caseta de seguridad, el guardia le dijo con preocupaci¨®n: -Se?orita L¨®pez, ¨²ltimamente su marido sale temprano y vuelve tarde a casa, ?se han peleado? Natalie frunci¨® el ce?o y dijo: -?Viene todos los d¨ªas? El guardia de seguridad asinti¨®, ¡ªS¨ª, no vino durante unos d¨ªas, otras veces volv¨ªa despu¨¦s des doce de noche y se iba as seis de ma?ana. Despu¨¦s de un momento de silencio, Natalie dijo: -He roto con ¨¦l, si ves su coche, no le dejes entrar otra vez. El guardia se qued¨® fr¨ªo y luego se puso serio: ¡ªVale, ya lo s¨¦, har¨¦ que dospa?eros patrullen por su chalet todos los d¨ªas para ver si hay alg¨²n tipo sospechoso. Al notar que el guardia trataba a Leonardo de pervertido, Natalie sonri¨® y dijo: -No hace falta que seas as¨ª, no me har¨¢ da?o. Cap铆tulo 586 Cap¨ªtulo 586 Eso no es seguro, no sabes lo que piensa. ¨²ltimamente hay muchas noticias sobre ex novios que se vengan de mujeres tras romper, ?los j¨®venes de hoy en d¨ªa son cada vez m¨¢s paranoicos! Natalie no dio m¨¢s explicaciones y se ri¨® antes de marcharse. De momento, el guardia de seguridad pensaba que Natalie era una chica rica muy simple. Despu¨¦s de que e se fue, inform¨® inmediatamente a sus otrospa?eros de que no dejar¨ªa entrar el coche de Leonardo cuando lo viera en el futuro. Natalie pens¨® toda ma?ana y decidi¨® volver con Fausto a cenar con familia Ruiz. Al colgar el tel¨¦fono, Fausto m¨® emocionado al mayordomo y pidi¨® a cocina que le pidiera los tos favoritos de Natalie. -Se?or, mire esto¡­ -Despu¨¦s de terminar mada, el mayordomo le entreg¨® a Edisen los tos que hab¨ªa anotado. Edisen dijo enfadado: ¡ª?No se acuerda tan bien de lo que me gustaer! ?Ve t¨² a cocina! -?S¨ª! El mayordomo sonri¨®, aunque a Edisen no le gustaba Natalie, de hecho, estaba contento, despu¨¦s de todo, por fin Fausto ten¨ªa una pareja. Aunque Natalie y Leonardo ten¨ªan un matrimonio, pero siempre y cuando Leonardo no buscara familia Ruiz problemas, Edisen no iba a tomar al divorcio de Natalieo una excusa. Edisen estaba fantaseando con que se casaran cuanto antes, y que tuvieran dos hijos en tres a?os, entr¨® una criada. Se?or, viene el se?or Ramos. Por noche, Natalie entr¨® en familia Ruiz con Fausto. Edisen estaba sentado en el sof¨¢ del sal¨®n, Natalie le entreg¨® caja de t¨¦ de regalo y sonri¨®: Abuelo Ruiz, es primera vez que nos vemos, he o¨ªdo que le gusta el t¨¦, le ped¨ª a alguien que lo trajera de Ciudad Verde¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Edisen interrumpi¨® con una mirada fr¨ªa: ¨C Se?orita L¨®pez, gracias por el regalo, pero no puedo aceptarlo. Text ? 2024 N?velDrama.Org. La sonrisa de Natalie se congel¨® y mir¨® a Fausto,nz¨¢ndole una mirada. El no le hab¨ªa dicho que no era bienvenida esta noche, as¨ª que ?qu¨¦ iba a hacer ahora? ?Darse vuelta y marcharse? Fausto mir¨® a Edisen con el ce?o fruncido: -Abuelo, fuiste t¨² quien invit¨® a Natalie a cenar. ?Por qu¨¦ le pones problemas a prop¨®sito? Edisen dijo enfadado, -Fausto, ?has olvidado todo lo que te ense?¨¦ cuando eras peque?o? Est¨¢ bien que sales con una mujer divorciada, pero e y Leonardo¡­ Como si recordara algo, Edisen cambi¨® airadamente de tema: -?No acepto que est¨¦n juntos! Si sales con e, t¨² cede el Grupo Ruiz a tu primo y no tendr¨¢s nada que ver con familia Ruiz nunca m¨¢s, ?podr¨¢s hacer lo que quieras! Natalie frunci¨® losbios y dijo: -Fausto, el abuelo Ruiz est¨¢ un poco agitado en este momento, parece que no ten¨ªa que haber venido hoy, me voy. Tras decir eso, Natalie dio vuelta y se march¨® directamente.. Fausto iba a persegui, pero Edisen le impidi¨® el paso. -?Fausto, para! Gir¨® cabeza y mir¨® a Edisen y le dijo con voz fr¨ªa: -Abuelo, no s¨¦ por qu¨¦ le haces esto a Natalie. ?Si no puedes acepta, no dejar¨¦ que se vuelvan a ver en el futuro! -?Para t¨², me est¨¢s haciendo enojar! -?Se?or! Se?or, ?est¨¢ bien? -?Fausto! ?Tu abuelo se ha desmayado! Los pasos de Fausto se detuvieron bruscamente, gir¨® cabeza y vio que los ojos de Edisen se cerraban con fuerza, si el mayordomo y criada no lo hubieran sostenido, probablemente habr¨ªa ca¨ªdo al suelo. Tras un momento de vi¨®n, se acerc¨® a ellos, pero su rostro permanec¨ªa serio. Pronto lleg¨® el m¨¦dico dom¨¦stico. Despu¨¦s de examinar a Edisen, mir¨® a Fausto y le dijo: -Tu abuelo est¨¢ bien, s¨®lo le atac¨® rabia, es mejor no dejar que se emocione, est¨¢ d¨¦bil, si siempre se desmaya, causar¨¢ da?os Irreversibles a su organismo. Fausto asinti¨®,-Lo s¨¦, gracias, doctor Hugo. Cap铆tulo 587 587 El doctor Hugo le dio a Edisen un sedante y se march¨®. Cuando Fausto se dispon¨ªa a marcharse, el mayordomo le detuvo: -Fausto, tu abuelo se alegra de que hoy vuelvas a cenar con se?orita L¨®pez, pero no deber¨ªas enredarte con una mujer casada. Tu abuelo lo hace por tu bien. ?Qu¨¦ quieres decir? El mayordomo suspir¨® y dijo despacio: -Esta tarde vino el se?or Ramos y le dijo a tu abuelo que ¨¦l y se?orita L¨®pez no est¨¢n divorciados todav¨ªa, que ahora est¨¢n discutiendo, y que quiere que tu abuelo los separe a ti y a se?orita L¨®pez. Fausto se puso furioso, as¨ª que actitud del abuelo cambi¨® mucho. ?Leonardo lo hizo! -Lo s¨¦, yo me encargo de esto. Hay muchas chicas ricas en Monteflor, Fausto, por qu¨¦ est¨¢s con se?orita L¨®pez¡­ Fausto dio vuelta y sali¨® de mansi¨®n. m¨® a Natalie y e no contest¨® hasta que el tel¨¦fono estuvo a punto de colgarse. -Natalie, lo siento, no sab¨ªa lo que iba a pasar hoy. Tras unos segundos de silencio, Natalie dijo con calma: -No pasa nada, no me importa. ? A¨²n seguimos fingiendo ser pareja? Faltaban pocos d¨ªas para que terminara el mes y pronto podr¨ªa devolverle el favor a Fausto, pero ahora se sent¨ªa un poco cansada. -S¨ª. Ante respuesta de Fausto, Natalie dijo con voz d¨¦bil: -Vale, ya lo s¨¦, se?or Ruiz, ?tienes algo m¨¢s? -No. Al colgar el tel¨¦fono, Fausto quer¨ªa ir directamente a ver a Leonardo, pero pronto se le ocurri¨® otra idea. Leonardo era tan imprudente porque a¨²n ten¨ªa un certificado de matrimonio con Natalie, y si el certificado de matrimonio desaparec¨ªa, ya no ser¨ªa capaz de impedirle que persiguiera a Natalie. +15 BONUS Con esto, Fausto tom¨® una decisi¨®n. El resto de los d¨ªas pas¨® con calma, y el mes se acercaba r¨¢pidamente. El ¨²ltimo d¨ªa por noche, Fausto invit¨® a Natalie a cenar con ¨¦l. Natalie sinti¨® que ten¨ªa algo que decir y acept¨®. -Natalie, aunque s¨¦ que no es verdad, he tenido un mes estupendo, yo¡­ Se?or Ruiz, he venido hoy aqu¨ª para dejarte ro que no me gustas. Le promet¨ª¡¯ser su novia durante un mes para devolverle el favor. A partir de ahora, no nos debemos nada. -Le interrumpi¨® Natalia con calma, sin emoci¨®n en los ojos. A Fausto le doli¨® el coraz¨®n y se le hundi¨® voz, -?No te he gustado durante este mes? Nos llevamos tan bien y a menudo pod¨ªa ver tu sonrisa genuina. Natalie frunci¨® el ce?o, -Se?or Ruiz, siempre te he tratadoo a un amigo, nunca pens¨¦ otra cosa. Fausto sonri¨® amargamente: -Bien,prendo. Despu¨¦s de esta cena, seguimos siendo amigos, ?de acuerdo? Al ver esperanza en sus ojos, Natalie apret¨® losbios y asinti¨® con cabeza. Tras terminar cena en silencio, llev¨® a Natalie al chalet, Fausto se despidi¨® y se march¨®. Al ver a Natalie que se desvanec¨ªa en el espejo retrovisor, sus ojos se volvieron fr¨ªos. Despu¨¦s de que el coche de Fausto desapareci¨®, Natalie iba entrar en el chalet, y un hombre sali¨® de repente en oscuridad junto a puerta. Al ver que era Leonardo, pregunt¨®: -Leonardo, ?vas a seguir molest¨¢ndome? En cuanto termin¨® de har, ¨¦l agarr¨® por mu?eca. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Natalie levant¨® vista mientras voz de Leonardo con ira preguntaba. -?Por qu¨¦ pides que el personal de seguridad detenga mi coche? Cap铆tulo 588 Capitulo 588 Natalie se puso g¨¦lida, -Hemos roto, y el hecho de que est¨¦s dnte de mi chalet cada noche me hace sentir inc¨®moda. Leonardo se qued¨® hdo. -?C¨®mo lo sab¨ªas? -El guardia de seguridad me dijo. ?Puedes irte ya? Leonardo mir¨® fijamente a los ojos y le dijo: -?De verdad te gusta Fausto? -?Qu¨¦ tiene que ver contigo? -Natalie le mir¨® con frialdad e impaciencia. -Estoy con otra mujer en p¨²blico a prop¨®sito, porque quiero mar tu atenci¨®n, pero a ti no te importa. ? Natalie, puedes odiarme, pero yo no puedo aceptar que ignores todo lo m¨ªo! Tras decir eso, agarr¨® barbi de Natalie y bes¨®, -Ey¡­ Natalie intentaba forcejear pero no pod¨ªa escapar mientras ¨¦l sujetaba contra puerta. Estaba tan enfadada que quer¨ªa morder a Leonardo, sin embargo,o si ¨¦l ya supiera lo que estaba pensando, solt¨® de repente de losbios y le dijo con frente apoyada en e: -Natalie, s¨¦ que no es verdad que est¨¦s con Fausto, y llevas tanto tiempo enfadada, es hora de¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie sinti¨® que el cuerpo de ¨¦l se pon¨ªa r¨ªgido bruscamente y que ca¨ªa al suelo. 1 Natalie: -¡­ El guardia de seguridad que estaba detr¨¢s de Leonardo sonri¨® y mir¨® a Natalie con preocupaci¨®n. -Se?orita L¨®pez, ?se encuentra bien? Al ver porra el¨¦ctrica en su mano, Natalie neg¨® con cabeza, -Bien. -He estado preocupada por usted despu¨¦s de que me lo cont¨® hoy. No sab¨ªa de que ven¨ªa, menos mal que estaba de patru o no s¨¦ qu¨¦ te hubiera hecho. -Gracias¡­ Miraba al desmayado Leonardo, Natalie no sab¨ªa si re¨ªrse o sentir l¨¢stima por ¨¦l. -De nada. ?mo a polic¨ªa? Ante el entusiasmo del guardia de seguridad, Natalie hizo un gesto con mano: -No, mo a alguien para que se lo lleve enseguida. Natalie hizo una mada a Carlos, y en menos de media hora, Carlos lleg¨®, Al ver a Leonardo tumbado en el suelo, mir¨® a Natalie sorprendido. -Se?orita L¨®pez. ?hiciste perder el conocimiento al se?or Ramos? Antes de que Natalie pudiera decir nada, el guardia de seguridad dijo: -Estaba acosando a se?orita L¨®pez en medianoche y lo he aturdido. Por favor, ll¨¦veselo y digale que no vuelva por aqu¨ª o mare a la polic¨ªa. Carlos: -¡­ Cinco minutos despu¨¦s, tras ver marchar el coche de Leonardo, Natalie dios gracias al guardia de seguridad y se dirigi¨® al chalet. Al otrodo, en un club privado. Fausto y Matilda se sentaban uno frente al otro. Despu¨¦s de o¨ªr lo que le hab¨ªa dicho Fausto, Matilda se ri¨® fr¨ªamente. -Se?or Ruiz, es una buena idea: yo le cuento a Natalie que Leonardo le ocult¨® el hecho de que no se divorcieron, yo ser¨¦ m, y despu¨¦s t¨² ser¨¢s el bueno? Matilda se sorprendi¨® cuando se enter¨® de que Natalie y Leonardo a¨²n no se hab¨ªan divorciado, pero pronto entendi¨® el prop¨®sito de Fausto. Fausto sonri¨® y dijo con calma: -Se?orita L¨®pez, ambos nosotros ganaremos, tendr¨¢s oportunidad de acercarte a Leonardo despu¨¦s de que ¨¦l se divorcie de Natalie. ?no es as¨ª? Content ? provided by N?velDrama.Org. Matilda se mordi¨® elbio inferior, Fausto ten¨ªa raz¨®n, pero e no quer¨ªa ser utilizada por Fausto. -Se?or Ruiz, tomoo si no supiera nada, ?y no voy a contar a Natalie esta cosa! Fausto levant¨® una ceja, emoci¨®n en sus ojos no cambi¨®. -Se?orita L¨®pez, lo que quieras. Matilde no contest¨®, se levant¨® y se fue enseguida. Fausto cogi¨® su t¨¦ y bebi¨® un sorbo, con una sonrisa imperativa. 1 Cap铆tulo 589 Capitulo 589 Sab¨ªa muy bien que el deseo de Matilda de separar a Natalie de Leonardo era demasiado fuerte, tanto que al menor allsbo de esperanza, se aterraria a 64, Ahora s¨®lo tenia que esperar a que Matilda se lo contara a Natalie. A ma?ana siguiente, cuando Natalie lleg¨® a puerta del chalet, par¨® un Maybach negro. Leonardo sali¨® del coche y se acerc¨® al asiento del conductor, mir¨¢nd fipamente sin decir nada. Natalie frunci¨® el ce?o y bajo ventani: -Se?or Ramos, voy a llegar tarde al trabajo. Por favor, apartate o mar¨¦ a policia, -Natalie, ha pasado m¨¢s de un mes. ?Sigues enfadada? En realidad, Natalie ya no estaba enfadada, pero no quer¨ªa perdonarle f¨¢cilmente. Sonri¨®, mir¨® a Leonardo con una ceja levantada y le dijo: -Se?or Ramos, necesitas que te perdone? Tus cotilleos se extienden por todo inte, si agitas mano, vendr¨¢n innumerables mujeres guapas. ? Por qu¨¦ me molestas? -Pero es no son t¨², -Aunque no sean yo, te has divertido mucho. No importar¨ªa si soy yo, ?verdad? Leonardo arrug¨®s cejas, mir¨® un momento y de pronto sonr¨ª¨®. -?Est¨¢s celosa? -No estoy tan aburrida. Natalie mir¨® hora y frunci¨® el ce?o, -?No me dejas pasar? -?No te dejo si no me perdonas! Natalie se impaciento y dijo con indiferencia: -Leonardo, ?por qu¨¦ est¨¢s tan ocioso? Hemos roto, ?y te he dejado muy ro que no quiero volver a verte! -Carlos me dijo que as mujeres les gusta decir lo contrario cuando est¨¢n enfadadas, y cuando dices que no quieres verme significa que quieres verme en cualquier momento. Natalie: -¡­ +15 BONUS Leonardo era un tipo muy arrogante, y ¨²ltimamente estaba muy raro, por eso era Carlos el que le daba consets. Tres un momento de silencio, miro a Leonardo con dificultad y dijo: -Te aconsejo que leas m¨¢s documentos y no le hagas tanto caso as tonter¨ªas de Carlos. -?Tonteries? Es cierto que antes no quer¨ªas hacerme caso, pero ahora que me has, seguro que me perdones pronto. Al ver que le resultaba imposible convencerlo, Natalie no le hizo caso y dio marcha atr¨¢s con el coche para salir en diri¨®n contrarie. Leonardo vio alejarse su coche, un poco decepcionado. Justo cuando lleg¨® a oficina. Ruyman se acerc¨®. -Se?orita L¨®pez, esta noche el departamento de dise?o celebra una cena y usted est¨¢ invitada, ?quiere ir? Natalie pens¨® que no hab¨ªa nada que hacer esta noche, y asinti¨®: -De acuerdo, me mandas hora y el Luger. El dia pas¨® r¨¢pido, y al final del d¨ªa. Tina se acerc¨® a Natalie. -Natalie, ?he oido que has aceptado ir a cenar con el departamento de dise?o? Natale agach¨® cabeza mientras recog¨ªa sus papeles y dijo: -S¨ª, ?qu¨¦ pasa? -Me han invitado a mi tambi¨¦n, vamos juntas. El departamento de dise?o ha obtenido muy buenas notas en el segundo semestre de este a?o, y ya heentado con el departamento financiero a darles una gratificaci¨®n. Esta noche les dar¨¦ esta buena noticia. Natalie asinti¨® con cabeza. Fueron juntas al garaje, el coche de Tina fue enviado a mantenimiento y e ven¨ªa a empresa en taxi todo este tiempo. Se frot¨®s manos al entrar en el coche, -Qu¨¦ frio, previsi¨®n del tiempo dice que va a nevar esta noche, sin saber si es verdad. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Natalie arranc¨® el coche y cuando acababa de salir del garaje subterr¨¢neo, vio el coche de Leonardo aparcado a undo de carretera. Frunci¨® el ce?o y desvi¨® miradao si no lo hubiera visto, girando el vnte para marcharse. Tina tambi¨¦n vio el coche de Leonardo y dijo: -Natalle, ?te sigue acosando Leonardo? Cap铆tulo 590 Capitulo 590 Natalie frunci¨® losbios, -S¨ª. Tina suspiro y dijo lentamente: -?A¨²n te gusta? Natalie no dijo nada, pero Tina vio que su agarre al vnte se tensaba yprendi¨® al instante. -Natalie, si todav¨ªa te gusta Leonardo, creo que puedes darle otra oportunidad. Te minti¨® sobre lo de Bryan, pero ten¨ªa miedo de perderte, y creo que te quiere de verdad. Natalie mir¨® y enarc¨® una ceja, -Dijiste que era un cabr¨®n el otro d¨ªa. ?por qu¨¦ ese repentino cambio de actitud? Content ? provided by N?velDrama.Org. -Pens¨¦ que te hab¨ªa traicionado, pero despu¨¦s de investigar, me enter¨¦ de que s¨®lo estaba con Pr para darte celos, y nunca toc¨® a Pr. Me sorprendi¨® que un hombre tan orgullosoo ¨¦l quisiera someterse a ti. Natalie sonri¨® y dijo despacio: -S¨ª que se somet¨ªa por m¨ª, pero no olvides que tambi¨¦n me enga?o muchas veces. Necesito una pareja normal, no un mani¨¢tico con delirios de control sobre mi vida. Tina sonri¨®, -?Sabes cu¨¢ntas mujeres querr¨ªan ser tratadas as¨ª por Leonardo? Cualquier mujer se perder¨ªa en felicidad si a Leonardo le importara tanto. -Yo no soy otra mujer, y no voy a ceder a suportamiento irracional. -Natalie parecia tranqu, con determinaci¨®n en los ojos. Tina mir¨® y asinti¨®, -Natalie, eso es lo que me gusta de ti, a veces transigimos, pero nunca des que nadie se pase de raya. Natalie neg¨® con cabeza: -La verdad es que no, yo tambi¨¦n he renunciado a mi principio pero al final me di cuenta de que gente me despreciaba m¨¢s. Despu¨¦s de volver a familia L¨®pez, abandon¨® el orgullo para encajar en familia L¨®pez, pero a cambio, gente de familia L¨®pez hiri¨® una y otra vez. Ahoraprendi¨® que hay que amarse a s¨ª misma antes de amar a los dem¨¢s. Abandonar su orgullo paracer a los dem¨¢s s¨®lo har¨ªa que gente pensara que era d¨¦bil Tina no dijo ni una pbra m¨¢s, pero se sinti¨® triste. Sab¨ªa lo que Natalie hab¨ªa brindado a familia L¨®pez y a Leonardo, y en ese momento creia que esas personas no val¨ªan lo que Natalie hab¨ªa hecho. +15 BONUS Por suerte, ahora lo habia superado, y no volveria a abandonar su integridad, ni por Leonardo ni por form Lopez Media hora descues llegaron al restaurante. Justo cuando bajaron del coche. Nina y Karol se acercaron a puerta para recibis. Nina levant¨® una caja y sorri¨®:-Se?orita L¨®pez, se?orita Rojas, ?bienvenidas! Natale asinto y Tina sorrio. Ahora no estamos en empresa, ll¨¢manos por el nombre, espero que no les hagamos sentir iodos esta noche. Nina sormo. Haya, no me digas. Les damos bienvenida. Entraron en el restaurante mientras haban, el departamento de dise?o eligi¨® un restaurante de berta, el local estaba decorado al estilo coreano con pegatinas en coreano ens paredes. Alver a Natalie y Tira, gente cel departamento de dise?o estaba un poco t¨ªmida, despu¨¦s de todo. excecio Karoly Nina, apenas terian oportunidad deunicarse con Natalie y Tina. ma les cec cs asientos principales, despu¨¦s de sentarse. Tina sonrio y dijo: -Estamos aqui para cerar, no tenen que creocuparse por nosotras, que aprevechen todos. Al principio gente estaba un coco liada, pero despu¨¦s de ver a Natalie y Tina chando y no cresteries atencion, el ambiente se fue caldeando poco a poco. En mesa despu¨¦s de que Tina les contara lo de gratificaci¨®n, el ambiente lleg¨® al climax. Alverios ester contentos, Natalie tambi¨¦n sonri¨®. Termino cena as once de noche. Si no fuera porque ma?ana tenien que trabajar, irian a cantar en un KTV.. Nina y Karol estaban pidiendo taxi para lospa?eros del departamento de dise?o, Tina dijo:¨C Recuerdo quando Mina se incorpor¨® a empresa, a¨²n temba cuando te ense?aba los dibujos de dise?a solo ha pasado medio a?o, ha madurado mucho. Natalie sonrio y dio lentamente:-Su familia tiene una empresa, aprender este tipo de cosas es f¨¢cil para e, mejorar¨¢ cada vez m¨¢s en el futuro. Cap铆tulo 591 Cap¨ªtulo 591 Tina asinti¨®. -Tienes raz¨®n. -V¨¢monos. -Mi novio viene a recogerme, no hace falta que me lleves a casa. -Entonces le espero contigo. Nina y Karol los saludaron y luego tomaron un taxi para irse, volv¨ªan a casa por el mismo camino y era justo para lleva a casa. Poco despu¨¦s lleg¨® Rafael. Antes de marcharse, Tina dud¨® un momento y le dijo a Natalie: -Natalie, creo que puedes perdonar a Leonardo. Despu¨¦s de todo, llevan tantos a?os juntos, es posible que no puedas querer tanto a alguien en el futuro. Espero que puedan tener un buen final, y lo m¨¢s importante, ?quiero que seas feliz! -Bueno, lo s¨¦. Sube al coche, hace fr¨ªo fuera. Tina quer¨ªa decir algo m¨¢s, pero no lo dijo. Natalie ten¨ªa que decidir qu¨¦ hacer en esta rci¨®n. Despu¨¦s de que el coche de Rafael se fue, Natalie subi¨® y se fue tambi¨¦n. Sin embargo, just cuando entr¨® en carretera principal de ciudad, vio que segu¨ªan varios coches. Pis¨® el acelerador para acelerar y, efectivamente, los coches de detr¨¢s tambi¨¦n aceleraron. Natalie estaba pensando qu¨¦ camino tomar, y dos de los coches aceleraron hacia e y rodearon. Fue entonces cuando ventani izquierda del pa?ante se baj¨® y una pist apunt¨® al cristal de su coche. -?Bang! Con el sonido del disparo, ventani deldo del conductor de Natalie se hizo a?icos y el coche choc¨® sin control contra el de izquierda, casi volcando. Los fragmentos de cristal atravesaron meji de Natalie, dejando al instante un peque?o corte del que rezumaba sangre. +15 BONUS Los ojos de Natalie se enfriaron, estos tipos ten¨ªan experiencia, parec¨ªa que ven¨ªan a mata. Pensando en esto, Natalie giro bruscamente el vnte, apretando el acelerador para acelerar mientras sacaba de su trayectoria al coche que ten¨ªa a su derecha, dejando atr¨¢s a los dos coches. Sin embargo, r¨¢pidamente ajustaron su diri¨®n para alcanza, disparando a su coche con sus armas, casi chocando contra los neum¨¢ticos varias veces, -?Bang, bang, bang! Los disparos segn sonando mientras Natalie agarraba con fuerza el vnte, acelerando mientras contemba alg¨²n lugar de ruta donde pudiera perderlos. Observ¨® que por lo menos cinco coches persegu¨ªan y ten¨ªa que encontrar forma de quit¨¢rselos de encima. De repente, Natalie se acord¨® de un puente que cruzaba el r¨ªo a pocos kil¨®metros de distancia. Pls¨® el acelerador y arranc¨® a toda velocidad hacia el puente que cruzaba el r¨ªo. Eran casis doce de noche y no hab¨ªa tr¨¢fico en carretera, as¨ª que Natalie se dirigi¨® al puente que cruzaba el r¨ªo sin dificultad. Justo cuando estaba a punto de entrar en el puente y girar el vnte, un coche se le ech¨® encima desde -?Bang! Se oy¨® un ruin sordo y el coche de Natalie salt¨® fuera de carretera.Text ? 2024 N?velDrama.Org. Cap铆tulo 592 Cap¨ªtulo 592 El coche gir¨® en el aire y luego cay¨® a carretera fuertemente. Los coches que segu¨ªan a Natalie se detuvieron, y al ver que el asiento del conductor hab¨ªa quedado astado, un hombre vestido de negro dijo: -El coche se ha estredo as¨ª, ya deber¨ªa estar muerta. El hombre al mando no dijo nada y marc¨® un n¨²mero. -Se?or Tadeo, el coche est¨¢ volcado a undo de carretera, deber¨ªa estar muerta. -?Deber¨ªa?-La voz siniestra de Tadeo le produjo escalofr¨ªos. -El asiento del conductor ha quedado astado, casi no es posible que sobreviva. Tadeo se mof¨®: -?Ve aprobarlo, quiero una respuesta definitiva! Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, el hombre mir¨® a ¨¦l y le dijo con indiferencia: -Ve aprobar si est¨¢ muerta. El hombre se qued¨® hdo, luego su cara se puso nca, ¨C Tigre¡­ Ese coche ya pierde aceite, podr¨ªa explotar en cualquier momento¡­ Yo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, fue abofeteado por Tigre. 1/4 +15 BONUS ?Date prisa, no digas tonter¨ªas, o te mato ahora mismo! Mirando g¨¦lida mirada de Tigre, camin¨® cautelosamente hacia el coche de Natalie. Vio que Natalie ten¨ªa cara cubierta de sangre y los ojos cerrados con fuerza, respir¨® aliviado y se dio la vuelta para marcharse. En ese momento sinti¨® un fr¨ªo repentino en el cuello, seguido de un dolor agudo y cay¨® al suelo cubri¨¦ndose el cuello. Natalie abri¨® los ojos y, con expresi¨®n g¨¦lida, sali¨® del asiento del conductor, cubierto de sangre,o si fuera un demonio saliendo del infierno. En cuanto vio caer a su hombre, el rostro de Tigre se volvi¨® serio, apret¨® los dientes y dijo: -?Vamos! ?El que mate le dar¨¢ mitad deisi¨®n! Al o¨ªr esto, todos se excitaron al instante, mirando a Natalie arremolinaron. Todos eran fuertes, aunque Natalie era mucho m¨¢s poderosa que ellos, pero debido as heridas sufridas en el idente de coche, sus fuerzas se iban agotando poco a poco, y pronto se qued¨® rezagada. La gente no esperaba que fuera capaz de pelear tan bien, y sus ojos se llenan de sorpresa. 2/4 +15 BONUS Pronto, al darse cuenta de que Natalie ten¨ªa mano herida, todos empezaron a atacarle el brazo lesionado, y Natalie se fue agotando poco a poco. Un hombre se dio cuenta de que se mov¨ªa mucho m¨¢s despacio y, con una mirada fr¨ªa, aceler¨® su ataque. Finalmente, encontr¨® oportunidad perfecta y levant¨® el cuchillo que llevaba en mano para apu?r el pecho de Natalie. Justo en el momento en que el cuchillo estaba a punto de atravesar el pecho de Natalie, de repente sinti¨® un dolor agudo en mu?eca. -?Ah! Junto con un grito miserable, su pu?al cay¨® al suelo. Leonardo arrastr¨® a Natalie detr¨¢s de ¨¦l, mir¨® a estos hombres vestidos de negro con expresi¨®n g¨¦lida y dijo con indiferencia: -?Quien se atreva a toca, que se prepare para morir! En el momento en que Tigre vio a Leonardo, le entr¨® miedo al instante y le importaron un bledo los dem¨¢s, se dio vuelta a toda prisa y se meti¨® en el coche para marcharse. La gente no se enter¨® de que se hab¨ªa escapado y se abnz¨® sobre Leonardo. Diez minutos despu¨¦s, todos los hombres vestidos de negro yac¨ªan en el suelo, pero Leonardo tambi¨¦n estaba herido. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. 3/4 +15 BONUB En los brazos y espalda ten¨ªa muchos cortes y heridas y sangraba, y su traje estaba roto y hecho jirones y en un estado muymentable. -Natalie, ?est¨¢s bien? ?Te llevo al hospital ahora mismo! Al ver preocupaci¨®n y tristeza en los ojos de Leonardo, el coraz¨®n congdo de Natalie finalmente se derriti¨® y salt¨® a sus brazos. Leonardo se qued¨® inm¨®vil y, luego, abraz¨® con cuidado. -Natalie, t¨²¡­ ?Me perdonaste? Tras unrgo momento, e susurr¨®: -S¨ª. Su ce?o fruncido se afloj¨® de repente y sonri¨®, sus ojoso nieve del invierno derriti¨¦ndose ys flores de primavera floreciendo. 2 Cap铆tulo 593 Cap¨ªtulo 593 -Te llevo al hospital. -No hace falta, ?tienes un botiqu¨ªn en el coche? Primero te vendos heridas. -S¨ª. Volvieron al coche de Leonardo, pero ¨¦l se neg¨® a vendarlo, ¨C Venda primero tus herida, y luegos m¨ªas, yo puedo aguantar. Al ver su insistencia, Natalie se vend¨® r¨¢pidamente el brazo y mir¨¢ndole le dijo: -Qu¨ªtate t¨² ropa. Si Natalie no se viera tan seria en ese momento, Leonardo le preguntar¨ªa si intentaba hacerle algo. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -Tienes muchas heridas, no tengas miedo. Leonardo se quit¨® camisa y e vio m¨¢s de diez pu?das en su espalda. Los ojos de Natalie enrojecieron y se atragant¨® mientras lo esterilizaba, -Lo siento. Al notar su tristeza, Leonardo se volvi¨® para coge de mano y le dijo algo desamparado: -No llores, cuando lloras, me siento culpable, yo tu hombre, debo protegerte. Natalie apret¨® losbios y susurr¨®: -T¨² g¨ªrate, no me afectes para vendartes heridas. 1/4 +15 BOYUT En media hora, Natalie acab¨® de vendar todass heridas de Leonardo. Volvieron al chalet as dos de madrugada, pero ninguno de los dos pudo dormir. -Aquellos que te atacaron, le he pedido a Carlos que lo investigue, una persona escap¨® y deber¨ªan atraparlo pronto. Natalie asinti¨® y mir¨® a Leonardo, -Gracias por lo de esta noche. Si no hubiera aparecido Leonardo a tiempo, ahora estar¨ªa muerta. Leonardo frunci¨® el ce?o y mir¨® con disgusto. -No quiero que vuelvas a darmes gracias. Natalie guard¨® silencio un rato, levant¨® vista hacia ¨¦l y le dijo: -Puedo perdonarte, pero no puedes mentirme en el futuro. Mirando sus ojos serios, Leonardo tuvo el impulso de contarle que no hab¨ªa tramitado el divorcio. o ¨C Natalie, en realidad yo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, el m¨®vil de Natalie son¨® de repente. Al ver que era ?ina, Natalie se sorprendi¨® un poco, por qu¨¦ Tina maba a esta hora. 274 +15 BONUS Al conectar, Tina dijo asustada. -Natalie, he visto noticia de que ha habido un idente de coche en el puente que cruza el r¨ªo y ha muerto alguien. He visto tu coche en foto, ?est¨¢s herida? Natalie no esperaba que esto saliera ens noticias tan pronto, frunci¨® el ce?o: -Estoy bien, tengo cosas que atender, luego te digo. Natalie mir¨® a Leonardo y le dijo: -El idente de coche de puente que cruza el r¨ªo fue filmado y ha salido ens noticias. Los ojos de Leonardo se volvieron fr¨ªos, -Me encargar¨¦ de ello, dentro de una hora, todass noticias sobre esto ser¨¢n bloqueadas. Natalie asinti¨® con cabeza. 1 Leonardo marc¨® un n¨²mero de tel¨¦fono, prontos noticias fueron retiradas, y esos hombres vestidos de negro ya hab¨ªan sido llevados por gente de Leonardo, polic¨ªa ni siquiera se enterar¨ªa, y mucho menos los medios deunicaci¨®n. Despu¨¦s de resolver esto, ya eran m¨¢s des tres, y Natalie, que no ten¨ªa ganas de irse a cama, se levant¨® y dijo: -Voy a cocina a prepararme un caf¨¦, ?quieres? -S¨ª, ?te ayudo? -No hace falta. 3/4 Cuando Natalie entr¨® en cocina, son¨® el m¨®vil de Leonardo. -Se?or Ramos, hemos encontrado a Tigre en un molino harinero abandonado ens afueras de ciudad, ?pero estaba muerto cuando llegamos! Cap铆tulo 594 Cap¨ªtulo 594 Obviamente fue asesinado, los ojos de Leonardo se enfriaron. -Tal vez hizo Tadeo, sigue averiguando d¨®nde se esconde Tadeo en Monteflor, ?tienes que encontrarlo! -?S¨ª! se?or Ramos, ?le traemos un m¨¦dico para que le venda -No, te dejo. Justo cuando colg¨® el tel¨¦fono, Natalie sali¨® de cocina con dos tazas de caf¨¦ y, tras entregarle una a Leonardo, lo mir¨® con ojos abatidos y dijo: -?Lo han encontrado? ¨CS¨ª, pero est¨¢ muerto. Natalie no se sorprendi¨® por este resultado, tom¨® un sorbo de caf¨¦ y de pronto pens¨® que el grupo hab¨ªa utilizado una pist. -En el pa¨ªs hay controles estrictos sobres armas, y cuando me persegu¨ªan, utilizaron una pist para romper el cristal de mi coche, adem¨¢s de que carrocer¨ªa recibi¨® varios disparos. Si no me equivoco, utilizaron una Beretta 92, que tiene un alcance efectivo de cincuenta metros. Leonardo se sorprendi¨®, y luego dijo: -Pido a Carlos que lo investigue ahora mismo, y pronto deber¨ªa tener los resultados. -S¨ª. 1/4 +15 BONUS Al amanecer, Leonardo recibi¨® una mada de Carlos. -Se?or Ramos, lo tenemos. Alguienpr¨® una pist en el mercado negro, as¨ª que no podemos estar seguros de que sea Tadeo. Leonardo dijo, Sigue averiguando. ¨¦l pudo enviar a alguien a ¨C matar a Natalie, debe estar escondido en Monteflor. En el otrodo, en el dormitorio de Matilda. Dijo Tadeo mientras recog¨ªa sus cosas: -Me tengo que ir, Leonardo debe poder encontrarte aqu¨ª pronto, entonces podr¨¢s decir que te amenac¨¦ con vida de tus padres, por eso no te atrev¨ªas a decir nada. Matilda lo mir¨® enojada. -?Crees que Leonardo se lo va a creer? Tadeo se detuvo y volvi¨® a mirar a Matilda, -?Quieres irte conmigo? Matilda dio un paso atr¨¢s y dijo con indiferencia: -?No quiero! -Entonces busca manera de que Leonardo conf¨ªe en ti, recuerda que si algo le pasa a mi beb¨¦, es mucho m¨¢s f¨¢cil matarte a ti que a Natalie y Leonardo. 2 Al ver maldad en sus ojos, Matilda de pronto se arrepinti¨®, no debi¨® permitir que Tadeo se quedara tanto tiempo, ?era un pervertido temperamental! 2/4 +15 BONUS Al ver que e no dec¨ªa nada, Tadeo recogi¨® r¨¢pidamente sus cosas, y vio a barriga abultada de Matilda, se dio vuelta y se march¨® r¨¢pidamente. Si hubiera matado a Natalie ayer, podr¨ªa ver nacer al beb¨¦, pero ahora ya no ten¨ªa ninguna posibilidad. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Cuando iba a saltar por ventana, Matilda dijo de repente: -i Espera! Tadeo le mir¨®, -?Qu¨¦ quieres? -Dijiste que acabar¨ªas con Natalie por m¨ª, ?y ahora te vas as¨ª? -Voy a volver, y no por mucho tiempo. Lo resolver¨ªa todo antes de que Matilda dara a luz. -?Esp¨¦rame! Tadeo salt¨® por ventana y desapareci¨® en noche. Matilda cerr¨® ventana y volvi¨® lentamente a cama para tumbarse, pensando si confiar o no en Tadeo otra vez. Antes de que decidiera, llegaron los hombres de Leonardo. Al ver aparecer juntos a Leonardo y Natalie, Matilda se sobresalt¨®, -Leo, ?por qu¨¦ est¨¢s con mi hermana? ?No rompieron? Leonardo no le contest¨®, y dijo con una mirada g¨¦lida, -?Tadeo se escondi¨® en tu casa durante este tiempo? 3/4 Matilda se qued¨¦ hrinda, lungo tus zijos ejeteros y or be caveron insgrimes. Cap铆tulo 595 Cap¨ªtulo 595 S¨ª¡­ Me amenaz¨® con vida de mis padres para que no revra su localizaci¨®n, y fui a tu despacho a verte¡­ Pero me gritaste que mergara y no me diste oportunidad de decir nada¡­ Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -?Cu¨¢ndo? -El d¨ªa que vi tu anillo depromiso en tu despacho. Cuando Matilde termin¨® de har, Carlos tambi¨¦n record¨®. Text ? 2024 N?velDrama.Org. -Se?or Ramos, aquel d¨ªa se?orita L¨®pez fue a verle y le dijo que sab¨ªa lo de localizaci¨®n de Tadeo, por eso le permit¨ª subir. El rostro de Leonardo se enfri¨® de pronto, mir¨® a Carlos con indiferencia y dijo: -?Nunca me lo dijiste! -Te vi echando a se?orita L¨®pez¡­ Pens¨¦ que ya te lo hab¨ªa dicho, yo se?orita L¨®pez suele excusarse para verte, pens¨¦ que esa vez tambi¨¦n¡­ La voz de Carlos era cada vez m¨¢s baja, y Leonardo estaba tan serio que casi podr¨ªa congr a una persona. Natalie dijo al o¨ªdo: -Es in¨²til har de eso ahora, lo m¨¢s importante es averiguar d¨®nde est¨¢ Tadeo ahora. Matilda se mordi¨® elbio inferior y dijo con voz afligida: 1/4 IS BONUS Anoche no s¨¦ qu¨¦ le pas¨®, de repente recogi¨® sus cosas y se fue. E llorabastimosamente, pero no hab¨ªa temperatura en los ojos de Leonardo. -?T¨² te involucraste ens cosas que ¨¦l hizo? Matilda estaba desconcertada, cons l¨¢grimas a¨²n colgando de sus pesta?as, -?Qu¨¦ cosas? -?M¨¢s te vale no haber intervenido o no te dejar¨¦ marchar! Matilda se qued¨® p¨¢lida del susto ante fr¨ªa mirada de Leonardo, se mordi¨® elbio inferior y dijo con agresividad, ¨C Leo, si no me crees, te puedo jurar que durante este periodo de tiempo, se escondi¨® en mi habitaci¨®n, todos los d¨ªas me miraba barriga, me pasaba todos los d¨ªas con miedo¡­. Leonardo no quer¨ªa o¨ªr m¨¢s, dio vuelta y se march¨® con Natalie. Matilda miraba sus espaldas, el miedo en sus ojos se convirti¨® en celos y odio. Carlos buscaba con los hombres en familia L¨®pez y no encontr¨® a Tadeo. -Se?or Ramos, a lo mejor huy¨® anoche despu¨¦s de matar a Tigre. Leonardo mir¨® a Natalie con una mirada g¨¦lida y dijo: -?Crees que Matilda sabe lo que hizo Tadeo? 2/4 15 BONUS Natalie¨C?Conf¨ªas en e? Natalie no cre¨ªa ni una pbra de lo que dec¨ªa Matilda. Leonardo se qued¨® cado unos segundos y dijo indiferente: -? Pide a alguien que vigile a Matilda, a ver si Tadeo se pone en contacto con e! -?S¨ª, se?or Ramos! Salieron de familia L¨®pez y se dirigieron a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Josefina casi se desmay¨® del susto esta ma?ana cuando se enter¨® del idente de Natalie, y decidieron ir a ver c¨®mo estaba, pero en el camino recibieron una mada de Carlos diciendo que Tadeo se hab¨ªa escondido en familia L¨®pez, y dio vuelta el auto para ir. Llegaron a Mansi¨®n de Armon¨ªa y vieron a Josefina en puerta, muy preocupada. Natalie empuj¨® apresuradamente puerta del coche y se baj¨®, se acerc¨® r¨¢pidamente a Josefina, - Abu, hace tanto fr¨ªo ?por qu¨¦ no nos esperas dentro? Al ver a Natalie, Josefina finalmente se sinti¨® aliviada y sonri¨®, -Quer¨ªa verte cuanto antes, por eso sal¨ª a esperarte, no tengo fr¨ªo. Natalie le toc¨® mano, estaba fr¨ªa. 3/4 +15 BONUS ?Vamos adentro! ?No aguantar¨¢s si sigues as¨ª! -Vale, su¨¦ltame. Mis manos est¨¢n fr¨ªas, ?no te congeles! Natalie no solt¨®, insisti¨® en coge de mano, y llev¨® al interior, sintiendo el calor antes de solta. -?Abu, no lo hagas otra vez, o me enfadar¨¦! Josefina se apresur¨® a decir que s¨ª, y pidi¨® a criada que trajeraida favorita de Natalie, sonriendo, -Natalie,e. Por fin me alivia ver que est¨¢s bien, le pido a Leo que te lleve un ch¨®fer, no me hagas preocupar. Cap铆tulo 596 Cap¨ªtulo 596 Natalie sonri¨® y dijo: -No hace falta, lo de anoche fue un idente. Si no fuera porque una des amigas de Josefina se enter¨® del idente de anoche, Natalie y Leonardo se lo ocultar¨ªan. -?No, me preocupa que conduzcas! Si tienes idente otra vez¡­ -No, abu, no te preocupes. Josefina, al ver insistencia de Natalie, gir¨® cabeza hacia Leonardo y le dijo enojada: -?Ni siquiera sab¨¦s preocuparte por Natalie? Qu¨¦ peligroso conducir e, ?no persuades? Leonardo mir¨® impotente, -Abu, Natalie es adulta, puede tomar decisiones sobre esas cosas. Josefina lo fulmin¨® con mirada y le volvi¨® cabeza con enojo. Al o¨ªr su conversaci¨®n, Natalie sonri¨®. -Abu, no te enfades. No me pasar¨¢ nada, fue un idente, no puedo tener un idente cada vez que conduzco, ?verdad? Belongs to (N)?vel/Drama.Org. -Vale, pero prom¨¦teme que a partir de ahora conducir¨¢s m¨¢s despacio. Natalie asinti¨® con cabeza, -?S¨ª, lo s¨¦! 1/3 +15 BONUS Despu¨¦s de cenar con Josefina, volvieron a Bah¨ªa de los Olmos. Cuando entraron en el chalet, Natalie le dijo a Leonardo que se quitara el traje. Hoy vest¨ªa todo de negro porque no quer¨ªa preocupar a Josefina si se enteraba de que estaba herido. Nada m¨¢s quitarse el traje, Natalie vio ques heridas vendadas ya empezaban a supurar sangre. Tes vendo de nuevo. -Bien. Natalie le vend¨®s heridas con pericia y cuando termin¨®, Leonardo se visti¨® y le pregunt¨®: -?Cu¨¢ndo aprendiste medicina? -Antes de regresar a familia L¨®pez, estuve dos a?os en el valle estudiando medicina con el maestro. === Al ver su expresi¨®n tranqu, Leonardo quer¨ªa preguntarle d¨®nde aprendi¨® kung fu, pero dud¨® un momento y no insisti¨®. Si Natalie quer¨ªa decir, se lo dir¨ªa, y preguntar ahora podr¨ªa incluso afectar a su rci¨®n. Justo despu¨¦s de recogers gasas de recambio, son¨® el m¨®vil de Natalie. Al ver que era Fausto, frunci¨® el ce?o y contest¨® tras un rato. -Se?or Ruiz, ?qu¨¦ quieres? 12= A 2/3 $15 BONUS Leonardo, que estaba leyendo un documento, dio un respingo y mir¨® a Natalie, empezando a escuchar lo que dec¨ªan. Al notar el distanciamiento en el tono de Natalie, Fausto se sent¨ªa decepcionado. -Bueno, hay un problema con el contrato del Grupo Ruiz con MY, ?est¨¢s libre ahora? Quedemos para har. Natalie frunci¨® losbios, y pens¨® que era mejor dejar ro a Fausto, de lo contrario podr¨ªa causar m¨¢s malentendidos en el futuro. -Bien, env¨ªame diri¨®n, voy para all¨¢ enseguida. Al colgar el tel¨¦fono, gir¨® cabeza y vio que Leonardo miraba, Natalie frunci¨® el ce?o. -?Qu¨¦ pasa? ?Tengo algo en cara? Leonardo apret¨® los dientes y dijo enfadado: -?Sabes lo que quiero decir? -?Qu¨¦ quieres decir? -?Por qu¨¦ te ves con Fausto en horas noborables! ?Tiene m intenci¨®n! Cap铆tulo 597 Cap¨ªtulo 597 Natalie se ri¨® y no continu¨® burl¨¢ndose de ¨¦l, -Acept¨¦ porque quer¨ªa llevarte conmigo. Leonardo se qued¨® hdo y luego dijo: -Me parece bien. -Entonces, ?por qu¨¦ no te cambias de ropa? Diez minutos despu¨¦s, al ver que Leonardo no s¨®lo se hab¨ªa puesto su mejor traje, sino que tambi¨¦n se hab¨ªa peinado, Natalie dijo: -?Tienes que ser tan exagerado? Ni siquiera te pon¨ªas as¨ª cuando ¨¦ramos novios. -Por supuesto que es necesario, hoy voy a ver al enemigo. Natalie puso los ojos en nco, -?Siento que cada vez te pareces m¨¢s a un ni?o! Cuando llegaron al restaurante, Fausto ya estaba all¨ª. Vio que ven¨ªa Natalie con Leonardo, su sonrisa se desvaneci¨® y finalmente se qued¨® inexpresivo. Evidentemente, no sab¨ªa que Natalie y Leonardo se hab¨ªan vuelto. Tras sentarse frente a ¨¦l, Natalie dijo con expresi¨®n d¨¦bil: ¨C Se?or Ruiz, ?qu¨¦ pasa con el contrato? Fausto frunci¨® el ce?o, su voz un poco fr¨ªa, -Se?orita L¨®pez, este contrato concierne a los intereses de nuestros grupos, no 1/4 415 BONUS es apropiado que un extra?o est¨¦ all¨ª. Natalie sonri¨®, -Se?or Ruiz, no te preocupes. Si algo sale mal con el contrato, MY asumir¨¢ toda responsabilidad. Fausto sac¨® el documento y se lo entreg¨®, -He marcados partes problem¨¢ticas, mira a ver si tienes dudas, si no, har¨¦ que mi secretaria lo imprima y lo traiga aqu¨ª para que firmemos de nuevo el contrato hoy mismo. -S¨ª, ahora veo. Natalie hoje¨® r¨¢pidamentes partes problem¨¢ticas y le entreg¨® el contrato a Fausto, sonriendo: -Lo he le¨ªdo y hay algunas ambig¨¹edades en esas partes. Se?or Ruiz, pide a secretaria que lo vuelva a imprimir y lo firmaremos. Fausto asinti¨® e inmediatamente marc¨® a su secretaria. Despu¨¦s de ordenar, mir¨® a Natalie y le dijo: -Creo que secretaria tardar¨¢ una hora en llegar, ?quieres comer algo? El postre est¨¢ muy bueno. Leonardo dijo, -Fausto, Natalie es mi novia. Si intentas hacerle algo otra vez, ?no te dejar¨¦ en paz! Fausto le mir¨® por fin y dijo con expresi¨®n hda: -No te he culpado por ¨²ltima vez que fuiste a ver a mi abuelo y provocaste que se desmayara. Hoy, por Natalie, te dejo en paz. En el camino, Natalie le hab¨ªa dicho a Leonardo que hara con calma con Fausto, se levant¨® y le dijo: -Se?or Ruiz, sigan 214 +18 BONUS su conversaci¨®n, yo voy al ba?o. Cuando Natalie se fue, el ambiente baj¨® al punto de congci¨®n. Leonardo mir¨® a Fausto con indiferencia y le dijo: -?Fausto, eres mi amigo, dejemos lo de Natalie fingiendo ser tu novia, pero si acosas de nuevo, ya no seremos amigos! -Natalie no sabe que le mentiste sobre el divorcio y que el acuerdo del divorcio es falso, ?verdad? -?Qu¨¦ quieres decir? ¨C Leonardo ten¨ªa una presencia fr¨ªa y aterradora. Fausto se ri¨®: -S¨®lo quiero recordarte que rompieron porque siempre le ment¨ªas. Si se entera de esto, no te perdonar¨¢, ?no? Content ? provided by N?velDrama.Org. Leonardo puso mano sobre mesa y cerr¨® en un pu?o,s venas se le salieron en frente, -Si te atreves a revr este asunto, har¨¦ quebrar al Grupo Ruiz. Fausto sonri¨®, -No te preocupes, no dir¨¦ nada. Pero no s¨¦ cu¨¢nto tiempo se podr¨¢ guardar este secreto. Leonardo no dijo nada, su expresi¨®n se volvi¨® m¨¢s fr¨ªa. Cuando Natalie volvi¨®, vio a Leonardo con el rostro fr¨ªo, Fausto sonre¨ªa y estaba bebiendo t¨¦, ambos estaban cados, e sab¨ªa que conversaci¨®n no hab¨ªa sido agradable. Por fin lleg¨® secretaria con el documento, Natalie lo firm¨® y luego arrastr¨® a Leonardo para que se despidiera de Fausto y se 3/4 march¨®. La sonrisa de Fausto era profunda mientras ve¨ªa pasar sus espaldas. ?Pronto, Natalie estar¨ªa totalmente decepcionada con Leonardo! Cap铆tulo 598 Cap¨ªtulo 598 Despu¨¦s de subir al coche, Natalie mir¨® a Leonardo y le dijo, -? Discutiste con el se?or Ruiz? Leonardo puso cara de hielo, -?Crees que puedo har tranqumente con un hombre que te acosa? ?No puedes verlo m¨¢s! Al ver que estaba celoso, Natalie sacudi¨® cabeza, -Lo s¨¦. -Saliste con ¨¦l para fastidiarme, ?no? -No, ¨¦l me salv¨® en el extranjero. Dijo que le deb¨ªa ese favor cuando fingi ser pareja con ¨¦l durante un mes. El ce?o de Leonardo se frunci¨® y dijo con voz fr¨ªa: -?Luego le dir¨¦ al Grupo Ruiz unos grandes pedidos a cambio del favor que le deb¨ªas, y ya no le deber¨¢s nada! ¨C Bueno, ya lo s¨¦. Leonardo arranc¨® el coche, -Vamos a cenar. Ya eran m¨¢s des cinco de tarde, casi hora de cenar. Leonardo llev¨® a Natalie a un restaurante privado y se encontraron con Pr en puerta. Al ver a Natalie junto a Leonardo, Pr sinti¨® celos, pero no se atrevi¨® a dar cara. 16 BONUS Al fin y al cabo, por haber advertido a Natalie en el ba?o, Leonardo no s¨®lo rompi¨® con e, sino que cancel¨® varios contratos con el Grupo Berl¨ªn, y ahora e le tem¨ªa y ya no le gustaba tantoo al principio. Leonardo ignor¨® a Pr y llev¨® a Natalie dentro. El camarero hab¨ªa reservado el cuarto privado, y cuando se sentaron en el cuarto privado, Natalie le mir¨® con una sonrisa. -?Por qu¨¦ no saludaste a tu ex novia en puerta? Leonardoprendi¨® que e iba a culparle. -No estuve con e, me mand¨® el presidente del Grupo Berl¨ªn y utilic¨¦ para fastidiarte. ?No pas¨® nada entre nosotros! Natalie enarc¨® una ceja, -A¨²n no he dicho nada y ya est¨¢s dando tantas explicaciones, ?tienes miedo? -Tengo miedo de que me malentiendas. -Dijo Leonardo con sinceridad. -Oh. -Si no me crees, ahora mismo mo y se lo preguntas. Al ver que Leonardo iba a hacerlo, Natalie lo detuvo. -?No, yo te creo! A Pr no le gustaba, y si Leonardo maba, odiar¨ªa m¨¢s a Natalie. -Realmente no tengo nada que ver con e, no toqu¨¦ a ninguna mujer excepto a ti. Al ver que intentaba demostrarlo, Natalie sonri¨®, -Lo s¨¦. Pr volvi¨® a casa de mal humor. De repente, son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver que era un n¨²mero desconocido, desconect¨® molesta, pero ¨¦l sigui¨® mando varias veces. Pr contest¨® y dijo impaciente: -?Est¨¢s loco? He colgado varias veces y sigues mando, ?psic¨®pata! Justo cuando iba a colgar, oy¨® una voz g¨¦lida. -Pr, te humill¨® Leonardo, ?no quieres vengarte de ¨¦l? Pr se qued¨® hda, y luego dijo alerta: -?Qui¨¦n eres? ?Por qu¨¦ me dices esto? ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -Oh, yo soy quien puede ayudarte a vengarte de Leonardo. -?Por qu¨¦ debo creerte? -Si no me crees, esta noche as ocho, ven a Cafeter¨ªa Ori. Y colg¨® ¨¦l. Cuando Pr volvi¨® a mar, no contest¨®. Cap铆tulo 599 Cap¨ªtulo 599 Pensando un momento, le dijo al ch¨®fer: -Se?or, ll¨¦vame a Cafeter¨ªa Ori. As siete de tarde Pr lleg¨® a cafeter¨ªa, pidi¨® un caf¨¦, se sent¨® junto a ventana yenz¨® a observar si hab¨ªa gente sospechosa a su alrededor, pero no encontr¨® ninguna. As ocho en punto, el n¨²mero de tel¨¦fono volvi¨® a sonar. Casi sin dudarlo, contest¨®: -?D¨®nde est¨¢s? -Ve a cajera, te dar¨¢ algo. Pr estall¨® en c¨®lera y apret¨® los dientes, -?Me invitaste a salir, pero no te atreves a aparecer? -Cuando llegue el momento, nos veremos. -T¨²¡­ Text ? 2024 N?velDrama.Org. Antes de que pudiera terminar frase, oy¨® un tono de ocupado y Pr se enfad¨® tanto que estuvo a punto de romper el tel¨¦fono. Se calm¨® y se levant¨® para dirigirse al cajero. Cinco minutos despu¨¦s, Pr ley¨® nota que le hab¨ªa dado cajera, se sinti¨® rid¨ªc y envi¨® un mensaje de texto al n¨²mero. [?Me tomas por tonta? Que vaya a decirle a Natalie que no 1/4 est¨¢n divorciados, no s¨®lo no puede separarlos, sino que su rci¨®n ser¨¢ m¨¢s estrecha] Despu¨¦s de esperar un rato y no recibir respuesta, envi¨® m¨¢s mensajes enfadada. [?Contesta! ?Est¨¢s mudo?] [Est¨¢s jugando conmigo. ??Eres Natalie?!] [?Si descubro qui¨¦n eres, est¨¢s muerto!] Sin embargo, e envi¨® muchos mensajes, pero ¨¦l no respondi¨®. Pr rompi¨® nota y orden¨® a su ch¨®fer que llevara a casa. Nada m¨¢s entrar en el chalet de familia Berl¨ªn, recibi¨® una bofetada. -?S¨®lo sabes salir a divertirte todos los d¨ªas? ?Ves c¨®mo has hecho sufrir al Grupo Berl¨ªn! Pr se tap¨® cara sorprendida por Ant¨®n Berl¨ªn, ?era su padre que hab¨ªa mimado y querido? Desde que hab¨ªa m¨¦tido en cama de Leonardo, parec¨ªa que el amor paterno hab¨ªa desaparecido, y Pr dudaba a veces de que fuera su padre. -Pap¨¢, ?qu¨¦ tiene que ver esto conmigo? Leonardo me est¨¢ utilizando. ?Nunca le he gustado! El retiro del capital tampoco tiene nada que ver conmigo. 2/4 Anton dijo en voz fr¨ªa, -?Si le sirvieras de algo, Leonardo no lo habr¨ªa hecho! Pr ten¨ªa los ojos llenos de agravios, pero no intent¨® defenderse, porque sab¨ªa que no importaba lo que dijera, Ant¨®n culpar¨ªa de todo. Ant¨®n volvi¨® furioso al estudio. Fue entonces cuando criada se atrevi¨® a dar un paso al frente y le dijo cautelosamente: -Se?orita, su padre est¨¢ de mal humor ¨²ltimamente pors cosas de empresa, no le culpe. -?Largo! Pr apart¨® mano de criada para coger sus zapatos y corri¨® sin zapatos a su habitaci¨®n. Despu¨¦s de cerrar puerta, Pr se tumb¨® en cama y se ech¨® a llorar, odiando m¨¢s a Natalie. ?Si no fuera por Natalie, esta noche no le habr¨ªa pegado! De repente, Pr record¨® nota que hab¨ªa visto esta noche. ?Contarle eso a Natalie har¨ªa romper con Leonardo? Despu¨¦s de pensarlo un rato, Pr tom¨® una decisi¨®n. A ma?ana siguiente, despu¨¦s de que Natalie y Leonardo desayunaron, Leonardo llev¨® a Natalie al trabajo. Cuando el coche lleg¨® al MY, Leonardo abraz¨® a Natalie y bes¨® mucho tiempo antes de solta. 3/4 -Natalie, voy a tradar sede del Grupo Ram empresa para poder verte cuando quiera. Cap铆tulo 600 Capitulo 600 No, vas a molestar mi productividad. Puedo ayudarte. Natalie enarc¨® una ceja y le mir¨® con gesto sombr¨ªo: -No quiero que te metas en los asuntos de mi empresa, y no quiero tener el h¨¢bito de depender de ti. Leonardo se sinti¨® decepcionado y dijo: -A veces no quiero que seas tan capaz, basta con que vayas depras y de viajeo otras mujeres, sin preocuparte de nada. En alg¨²n momento Natalie s¨ª quer¨ªa vivir as¨ª, pero realidad le dio una bofetada en cara y dej¨® completamente sobria. Sonri¨® e: -Me encanta mi vida actual. Leonardo solt¨®, -Vete a trabajar, te recojo esta noche. Text ? 2024 N?velDrama.Org. ¨C Bien. Natalie sali¨® del coche y Leonardo orden¨® al ch¨®fer que se dirigiera al Grupo Ramos despu¨¦s de ve entrar en MY. Era casi mediod¨ªa y Ruyman m¨® a puerta y entr¨®. ¨C Se?orita L¨®pez, una mujer que se ma Pr quiere ve. Natalie se sorprendi¨®. ?Qu¨¦ hac¨ªa Pr aqu¨ª? Frunci¨® el ce?o: -Dile que no estoy disponible. No le interesaba saber lo que Pr quer¨ªa decirle. -Bien. Era lunes, en oficina pasaban muchas cosas y Natalie estaba tan ocupada que se olvid¨® de todo. El final del d¨ªa, Ruyman le dijo que Pr esperaba abajo y que parec¨ªa obligada a ve hoy. Natalie guard¨® silencio un rato y dijo: -Que suba e. 1/3 Guiada por Ruyman, Pr entr¨® en el despacho de Natalie. Al ver el cartel de presidenta dnte de Natalie, no pudo reprimir los celos. Si no fuera por Leonardo, Natalie no podr¨ªa ser due?a de una empresa as¨ª. Ye podr¨ªa haber tenido todo esto f¨¢cilmente, pero por culpa de Natalie, ?no consigui¨® nada! Pensar en ello, le dio ganas de abofetear a Natalie. -Se?orita Berl¨ªn, ?qu¨¦ quieres? Natalie pudo ver los celos en los ojos de Pr, pero no le import¨®, no tendr¨ªa ning¨²n contacto con Pr en el futuro. Pr se sent¨® frente a Natalie y mir¨®: -Se?orita L¨®pez, ?he o¨ªdo que estabas casada con el se?or Ramos? Natalie se ofendi¨®, -Parece que no tiene nada que ver contigo. Pr sonri¨®, -Por supuesto que no tiene nada que ver conmigo, pero parece que gente est¨¢ diciendo que est¨¢s divorciada. -?Qu¨¦ quieres decir? Pr sonri¨® y dijo, pbra por pbra: -Se?orita L¨®pez, ?crees que est¨¢s divorciada de verdad del se?or Ramos? Natalie frunci¨® el ce?o. -?No entiendo lo que dices! -?No pasa nada si no entiendes, puedesprobarlo, el se?or Ramos no notariz¨® su acuerdo del divorcio, y el certificado del divorcio que te dio, tambi¨¦n es falso! Natalie mir¨® con indiferencia y le dijo: -No s¨¦ por qu¨¦ me dices esas pbras infundadas, y no me interesa saber por qu¨¦, ?as¨ª que vete, por favor! Pr se levant¨® y mir¨® a Natalie con bu en los ojos. -Se?orita L¨®pez, a veces me da pena que te enga?e el se?or Ramos y ni siquiera lo sepas. 2/3 Al ver expresi¨®n seria de Natalie, Pr supo que hab¨ªa con sonri¨® y dijo: ¨C No, me voy s. do su objetivo, Cuando Pr se march¨®, Natalie respir¨® hondo y cogi¨® el m¨®vil que estaba colocado sobre mesa, pero le temron los dedos y no lo pudo coger. -?Quieres salir por s¨ª misma o mo a seguridad para que te er hon? Al ver expresi¨®n seria de Natalie, Pr supo que hab¨ªa sonri¨® y dijo: -No, me voy s. ado su objetivo, Cuando Pr se march¨®, Natalie respir¨® hondo y cogi¨® el m¨®vil que estaba colocado sobre mesa, pero le temron los dedos y no lo pudo coger. Cap铆tulo 601 Cap¨ªtulo 601 Introdujo contrase?a para desbloquearlo, marc¨® el n¨²mero de Mai y dijo lentamente: -?Averigua si Leonardo y yo estamos divorciados! Poco despu¨¦s, recibi¨® un mensaje de WhatsApp. [Jefa, heprobado en el sistema que no se han divorciado]. Al ver el certificado del matrimonio digital, el coraz¨®n de Natalie cay¨®,o en un abismo sin fin. Intent¨® re¨ªrse, peros l¨¢grimas resbron involuntariamente y panta se desvaneci¨®. Realmente estaba haciendo el rid¨ªculo, confiando en Leonardo una y otra vez, pero ¨¦lstimaba m¨¢s imprudentemente. Ten¨ªa tantas oportunidades de confesarles cosas en este tiempo, pero nunca lo hizo. Incluso estaba dudando de si le gustaba de verdad o si quer¨ªa manip. En esta rci¨®n, e nunca era libre ni ten¨ªa eli¨®n. ?C¨®mo pod¨ªa ser tan cruel? Natalie se sec¨®s l¨¢grimas y marc¨® el n¨²mero de Josefina. -Abu, quiero verte. Por noche, despu¨¦s del trabajo, Leonardo lleg¨® a MY y envi¨® un mensaje a Natalie, despu¨¦s de diez minutos pero no recibi¨® respuesta, frunci¨® el ce?o. Tras esperar un rato m¨¢s, finalmente marc¨® el n¨²mero de Natalie. Despu¨¦s de unos minutos, e contest¨®. -Natalie, ya estoy abajo en tu empresa. ?Cu¨¢ndo sales de trabajar? ¡ªEstoy en Mansi¨®n de Armon¨ªa, ven enseguida. Leonardo frunci¨® el ce?o e iba a preguntarle cu¨¢ndo hab¨ªa ido a Mansi¨®n de Armon¨ªa, pero Natalie colg¨®. +15 BONUS Agarr¨® el tel¨¦fono, sintiendo de pronto una fuerte sensaci¨®n de p¨¢nico. -?Vamos a Mansi¨®n de Armon¨ªa! Media hora despu¨¦s, el coche de Leonardo se detuvo frente a Mansi¨®n de Armon¨ªa, Leonardo sali¨® y entr¨® corriendo en Mansi¨®n de Armon¨ªa. Natalie y Josefina estaban sentadas en el sof¨¢ del sal¨®n, ambas con semnte un poco serio. Leonardo se acerc¨® a es y vio un acuerdo del divorcio sobre mesa, y su cara se puso extremadamente seria al instante. -Abu, Natalie, ?qu¨¦ hacen con esto? Josefina dijo enojada: ¡ª?C¨®mo que no sabes? Cuando te divorciaste de Natalie, ? por qu¨¦ le mentiste con un certificado de divorcio falso? Al o¨ªr eso, Leonardo se sinti¨® nervioso, e lo sab¨ªa¡­ Mir¨® a Natalie, ¡ªNatalie, al principio¡­ Natalie le interrumpi¨® y le dijo con mirada g¨¦lida: -No hace falta que expliques, firma este acuerdo del divorcio, hoy vamos juntos al notario. La cara de Leonardo cambi¨®, rompi¨® el acuerdo del divorcio que estaba sobre mesa y lo tir¨® a papelera. -Si quieres rega?arme o pegarme, lo acepto, pero el divorcio, ?nunca estar¨¦ de acuerdo! Josefina se enfureci¨® y apret¨® los dientes, -?No est¨¢s de acuerdo? ?Qu¨¦ derecho tienes a discrepar? ?C¨®mostimaste a Natalie? ?Y enga?aste a Natalie con un falso certificado del divorcio! No quiero reprocharte nada, firma el acuerdo del divorcio, hazlo hoy mismo ante notario, y vivan lo que quieran. -?Dije que no lo firmar¨¦! ¡ª?T¨²! Josefina se levant¨® para golpearlo, pero Natalie detuvo. Ten¨ªa los ojos enrojecidos, obviamente hab¨ªa llorado antes.? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. Cap铆tulo 602 Cap¨ªtulo 602 Josefina mir¨® a Natalie, suspir¨® y se levant¨® para marcharse. Natalie le ca¨ªa muy bien y quer¨ªa que Natalie fuera mujer de su nieto, pero lo que hizo Leonardo fue demasiado cabr¨®n. Josefina se decepcion¨® cuando pens¨® en lo desesperada que estaba Natalie y en c¨®mo ¨¦l hizo un certificado del divorcio falso para enga?ar a Natalie e incluso los enga?¨® a todos. Cuando s¨®lo quedaban los dos en el sal¨®n, Natalie le mir¨® con calma. -Leonardo, despu¨¦s de este tiempo, estoy realmente cansada. Te ruego que me dejes en paz, ?vale? Al o¨ªr a su mujer favorita rog¨¢ndole que dejara marchar, el coraz¨®n de Leonardo se sinti¨®o golpeado por un pesado martillo, ensangrentado al instante. Soportaba angustia y se fijaba en Natalie, pbra por pbra: -Natalie, t¨² me provocaste primero, y te dije que no te dejar¨ªa ir. -Pero estoy muy cansada, ?quieres obligarme a morir para estar satisfecho? Los ojos de Natalie estaban enrojecidos y ya no hab¨ªa amor en su mirada, todo lo que hab¨ªa era fr¨ªa extra?eza. -No quiero que te mueras. S¨¦ que lo que hice antes estuvo mal. Mientras no saques el tema del divorcio, puedes castigarme todo lo que quieras. Natalie neg¨® con cabeza,s l¨¢grimas cayendo de sus ojos. -S¨®lo quiero el divorcio, que lo firmes, y a partir de ahora nos separamos y no volvemos a tener nada que ver. La mano de Leonardo que colgaba de su costado se tens¨® inconscientemente, y su cuerpo destba una fr¨ªaldad extrema. ¡ª?Natalie, he dicho que nunca aceptar¨¦ el divorcio! Al ver frialdad hda en sus ojos, ira forzada de Natalie surgi¨®. 1/3 E pensaba que podr¨ªa contrr sus emociones para terminar con ¨¦ Tranqumente, pero en este momento todass emociones fueron provocadas por Leonardo y ya no pod¨ªan ser reprimidas, Mir¨® a Leonardo fr¨ªamente y apret¨® los dientes, ?No est¨¢s de acuerdo? Leonardo, ?de verdad me consideras tu novia? Para ti s¨®lo soy una maria que tiene que escucharte en todo. T¨² no me quieres, ite quieres a ti! El hielo picado que flotaba en los ojos de Leonardo casi podr¨ªa congr a alguien. Natalie, ?tienes coraz¨®n? ?Por qu¨¦ no dices cuando te salv¨¦ vida tantas veces? ?No sabes que te trataba bien? ?S¨®lo porque no te dije que no nos divorcl¨¢ramos, has olvidado todo lo bueno que he hecho por ti? Leonardo tir¨® taza de t¨¦ al suelo con rabia, se fijaba en sus ojos y dec¨ªa pbra por pbra: ISI de verdad te tratoo a una maria con hilos, ni siquiera ten¨ªas oportunidad de salir! Natalie apret¨® los dientes ante su afirmaci¨®n, era culpa suya, ?y ahora se justificaba tanto? En cuanto vio sus fantasmales ojos fr¨ªos, Natalie se estremeci¨® e inconscientemente retrocedi¨® dos pasos. Su resistencia puso violento a Leonardo. -?Ven aqu¨ª! En lugar de hacer lo que ¨¦l dec¨ªa, Natalie retrocedi¨® unos pasos m¨¢so si fuera una bestia feroz. Leonardo quer¨ªa lleva a casa para cons, pero de momento no estaba de humor, y r¨¢pidamente se acerc¨® para levanta directamente. Text ? 2024 N?velDrama.Org. ¨C Natalie se sobresalt¨® ante su g¨¦lida mirada, forcejeando mientras dec¨ªa: ¡ª? Su¨¦ltame, Leonardo, cabr¨®n! Al ver que ¨¦l llevaba a Natalie fuera de Mansi¨®n de Armon¨ªa, Josefina se enfad¨®. ?Leonardo, para! Los pasos de Leonardo se detuvieron, gir¨® cabeza para mirar a Josefina y dijo: Cap铆tulo 603 Cap¨ªtulo 603 Leo, ?qu¨¦ quieres hacer? Primero enga?aste a Natalie, ?y ahora lo mereces si Natalie quiere divorciarse de ti! Si no firmas el divorcio, ?no ser¨¦ tu abu a partir de ahora! La mirada de Leonardo se torn¨® fr¨ªa de repente, sus ojos oscuroso tinta vados en Josefina. -Abu, no importa con qu¨¦ me amenaces, no me divorciar¨¦ de e. ?Es mi ¨²nica mujer en toda mi vida! Leonardo lo dijo pbra por pbra,o si se lo dijera a Josefina, yo si fuera una promesa a Natalie. Sin embargo a Natalie ya no le importaba, Leonardo le hab¨ªa mentido muchas veces, ya no se atrev¨ªa a confiar en ¨¦l. Despu¨¦s de decir eso, Leonardo abraz¨® a Natalie y se fue. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Josefina miraba su espalda, y estaba preocupada por Natalie pero no pod¨ªa hacer nada, no sab¨ªa que hacer. El mayordomo consol¨®: -Se?ora, despu¨¦s de todo, esto es entre ellos, usted deje que lo solucionen ellos. Josefina suspir¨®: -Los dejamos¡­ Despu¨¦s de meter a Natalie en el coche, Leonardo pis¨® el acelerador y el coche arranc¨® a toda velocidad. Al llegar a Royal, Leonardo par¨® el coche y mir¨® a Natalie, que estaba un poco p¨¢lida en eldo del copiloto, y dijo: Natalie, tenemos que har. ¨C Natalie le mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida: -Lo ¨²nico que tenemos que har es del divorcio. Leonardo frunci¨® el ce?o y sus ojos se enfriaron. -?Ya te he dicho que no me voy a divorciar de ti! -Entonces no tenemos nada que har. Leonardo, aunque no aceptes divorrte hoy, tengo otras soluciones. Leonardo agarr¨® de mu?eca y apret¨® los dientes: -?Qu¨¦ quieres hacer? ? Apci¨®n? Estoy seguro de que ning¨²n abogado de Monteflor se atrever¨ªa a aceptar tu petici¨®n de divorcio, Natalle se ri¨® y le apart¨® mano: Leonardo, ni siquiera aceptas el divorcio, as¨ª que por supuesto s¨¦ que una apci¨®n no te amenazar¨¢, ?Qu¨¦ otra medida puedes tomar para obligarme a divorciarme sino apr? -181 no aceptas el divorcio, te enga?ar¨¦ una vez al mes hasta que lo hagas! Ten¨ªa los ojos tranquilos, como si estuviera hando de algo normal. ?No te atreves! ¨C La hostilidad aflor¨® a los ojos de Leonardo,o si estuvieran envueltos en hielo fr¨ªo, de modo que gente temra inconscientemente al mirarlos. Natalie levant¨®s cejas, -Si no aceptas el divorcio, ya ver¨¢s si me atrevo. Leonardo mir¨®o si conociera por primera vez. -Natalie, no me hagas encerrarte. Natalie se mof¨®: ¨C?Me encierras! Esta vez no me rendir¨¦ y no te lo perdonar¨¦ jam¨¢s. Casada con ¨¦l durante tres a?os, agot¨® toda pasi¨®n, estabapletamente dolida por rci¨®n y quer¨ªa marcharse, pero ¨¦l no permiti¨®, y volvi¨® a enamorarse de ¨¦l. Pero esta vez, lo que recibi¨® fue un abismo m¨¢s profundo. Tal vez no deber¨ªa haberle perdonado al principio, entonces no habr¨ªa enga?ado, y e no habr¨ªa sidoo una persona que se ahogaba, saliendo a superficie, y de nuevo siendo presionada por ¨¦l contra el agua sin poder respirar. ¡ªPi¨¦nsalo, no volver¨¦ a Royal durante este tiempo, ll¨¢mame cuando decidas. Cap铆tulo 604 Cap¨ªtulo 604 Despu¨¦s de que Natalie se fue, Leonardo por fin no pudo reprimir su ira y golpe¨® con el pu?o el vnte. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. -?Di! Son¨® el estridente bocinazo de un xon, y los ojos de Leonardo se volvieron g¨¦lidos. Cogi¨® el tel¨¦fono y m¨® a Carlos: -?Averigua qui¨¦n le ha dicho a Natalie que no nos divorciamos! Despu¨¦s de colgar, pens¨® en alguien y condujo directamente al Grupo Ruiz a toda velocidad. Ten¨ªa cara tan hda que recepcionista del Grupo Ruiz no se atrevi¨® a detenerlo y se apresur¨® a mar al despacho del presidente, Fausto recibi¨® el mensaje mientras Leonardo a¨²n estaba en el ascensor. No pensaba que vendr¨ªa tan r¨¢pido, se burl¨® Fausto, con frialdad en los ojos. Su amistad con Leonardo probablemente iba a terminar para siempre hoy. -?Bang! La puerta del despacho se abri¨® con violencia, y Leonardo entr¨® con el rostro frio, seguido de su secretario tembloroso. -Se?or Ruiz, siento no haber detenido al se?or Ramos. Fausto se puso p¨¢lido, Sal t¨². El secretario se dio vuelta apresuradamente. El aura que rodeaba a Leonardo era demasiado fr¨ªa y aterradora, si se quedaba, podr¨ªa debilitarses piernas. Tras cerrarse puerta del despacho, Fausto le mir¨® con una sonrisa, -Leo, ? quieres algo¡­? Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo se acerc¨® al escritorio y le dio un pu?etazo. Su pu?etazo fue tan fuerte que rompi¨®isura de losbios de Fausto y casi se cay¨® al suelo. ?Fausto, t¨² le dijiste a Natalie que no nos divorciamos! Aparte de Carlos, s¨®lo Fausto, Omar y Emiliano lo sab¨ªan, Emiliano y Omar no pod¨ªan traicionarlo sin motivo, jel m¨¢s probable era Fausto! Fausto se limpi¨® sangre deisura de losbios y lo miraba con bu, Aunque sepas que yo lo hice, ?qu¨¦ puedes hacer? ?Arruinar el Grupo Ruiz? No olvides que Natalie dijo que si te atrev¨ªas a atacar al Grupo Ruiz, vender¨ªa sus iones en el Grupo Ramos para ayudarme, y te odiar¨¢ m¨¢s si sabe que me atacas por esta raz¨®n, ?no? -?Te mato! Leonardo golpe¨® a Fausto con los pu?os, pero esta vez en lugar de quedarse quieto y dejar que lo golpeara, Fausto forceje¨® con ¨¦l. Pronto ambos estaban heridos, pero ninguno par¨® y s¨®lo quer¨ªa golpear al otro. Finalmente Fausto perdi¨® lucha contra Leonardo y fue derribado al suelo por un pu?etazo que puso fin a pelea. -Fausto, no voy a romper con e, y mucho menos dejar que est¨¦ contigo, ? nunca conseguir¨¢s lo que quieres! La nariz de Fausto estaba maguda e hinchada y dijo No quieres, y dices que amas, pero siempre le haces da?o. ?Crees que mereces estar con e? -?No te toca a ti justificarlo! Al ver rabia en sus ojos, Fausto se ri¨®, pero tir¨® de herida de su cara y se abri¨®. -Le mentiste lo de Bryan salv¨¢nd, y le ocultaste que no te divorciaste de e, ? te va a perdonar otra vez? Los ojos de Leonardo se nuron, se fijaba en Fausto con una mirada tan fr¨ªa Cap铆tulo 605 Cap¨ªtulo 605 ?No importa! Decid¨ª cont¨¢rselo, porque no pensaba acabar contigo de forma pacifica. Antes consideraba que Natalie era esposa de su mejor amigo, por lo que aunque le gustaba, ocultaba sus sentimientos, pero luego al ver que Leonardo malinterpretaba y ve infeliz, sinti¨® que su coraz¨®n se desgarraba, y le dol¨ªa tanto que apenas pod¨ªa respirar. Ahora no quer¨ªa preocuparse por el decoro, amistad, s¨®lo quer¨ªa pelear con Leonardo honestamente. Cre¨ªa que trababa bien a eo Leonardo. Leonardo lo mir¨®, ¡ª Espero que no te arrepientas. ¨C Justo despu¨¦s de salir del Grupo Ruiz, Leonardo recibi¨® una mada de Carlos. Text ? 2024 N?velDrama.Org. -Se?or Ramos, he descubierto que hoy Pr fue a ver a se?orita L¨®pez, se?orita L¨®pez no quer¨ªa ve pero lleva todo el d¨ªa esperando abajo en MY y despu¨¦s de que se?orita L¨®pez habl¨® con e, se fue directamente a mansi¨®n de se?ora Ch¨¢vez. La mano de Leonardo apretando el m¨®vil se fue apretando hasta que le sali¨® un dolor de palma. -?Trae a Pr a Royal! Una hora despu¨¦s, Pr, p¨¢lida y desesperada, se arrodill¨® ante Leonardo. -Se?or Ramos¡­ Fue mi culpa, s¨¦ que hice algo mal, por favor, perd¨®name esta vez¡­ En ese momento, ten¨ªa el pelo revuelto y ropa desarreda,o si hubiera estado en estado de shock extremo, temndo de miedo. Contrastaba con e el hombre de traje negro, sentado indiferente en el sof¨¢. El hombre ten¨ªa un rostro que pod¨ªa atraer a innumerables mujeres, pero en ese momento ese rostro despampanante estaba hdo, y mirada que le dirig¨ªa a 1/3 e erao si estuviera mirando a una muerta. Leonardo estaba muy arrepentido de haber provocado a Pr ahora mismo, al pensar en lo que le hab¨ªa dicho a Natalie, poco a poco no pudo reprimir su rabia. -Pr, yo nunca doy a gente una segunda oportunidad, cuando amenazaste a Natalie en el hotel, ya te perdon¨¦ una vez, pero t¨² no lo aprecias. Su voz era tranqu, pero el cuerpo de Pr temba. Se?or Ramos, de verdad s¨¦ que hice mal¡­ Yo¡­ Puedo arrodirme dnte de se?orita L¨®pez y pedirle disculpas, de verdad s¨¦ que hice mal, por favor dame una oportunidad para redimirme¡­ Leonardo mir¨® con indiferencia y dijo pbra por pbra: -S¨®lo usas lengua para decir cosas desagradables, no hace falta que te guardes lengua. Al instante, los dos guardaespaldas que estaban detr¨¢s de Pr se adntaron y sacaron a Pr. Pr mir¨® horrorizada el rostro tranquilo de Leonardo yprendi¨® que se estaba metiendo con un demonio. -Se?or Ramos¡­ Por favor, perd¨®name esta vez, por el bien de que era tu novia¡­ Por favor, de verdad que no me atrevo a hacerlo otra vez¡­ Leonardo no quiso ni volver a mira y le dijo fr¨ªamente: -¨¦ch, no me ensucies el piso, y no quiero volver a ver a familia Berl¨ªn en Monteflor. En un d¨ªa, noticia de quiebra del Grupo Berl¨ªn se extendi¨® por todo Monteflor. Natalie tambi¨¦n lo sab¨ªa, pero no sepadec¨ªa de Pr. Si no hubiera sido tan est¨²pida a contarle que e y Leonardo no estaban divorciados, Leonardo no habr¨ªa investigado. ?Ese tipo de estupidez perjudicar¨ªa a familia Berl¨ªn.? Pero, ?c¨®mo sab¨ªa Pr que Leonardo y e no estaban divorciados? ?Pr no estaba mucho tiempo con Leonardo y no deber¨ªa saberlo, a lo mejor alguien se lo hab¨ªa dicho.>> 2/3 Sin embargo, no ten¨ªa sentido averiguar qui¨¦n lo hab¨ªa hecho, lo ¨²nico que qua ahora era divorciarse de Leonardo y no volver a tener ninguna rci¨®n ( En los d¨ªas siguientes, Leonardo esperaba todos los d¨ªas en MY, tan ocioso un vagabundo. Incluso Tina vino a ve, Natalie, ?te has peleado con el se?or Ramos, thou est¨¢ esperando abajo cada d¨ªa, y todos los empleados de empresa estan hando de ello, Cap铆tulo 606 Capitulo 606 Natalie frunci¨® el ce?o, no pod¨ªa permitir que Leonardo estuviera abajo todo el tiempo. Lo s¨¦, bajar¨¦ y le pedir¨¦ que se vaya. Viendo indiferencia de Natalie, Tina no se atrevi¨® a seguir preguntando, ¨C Entonces voy a trabajar. Despu¨¦s de que Tina se fue, Natalie mir¨® el documento que ten¨ªa en mano, pero no pudo concentrarse. Cerr¨® el documento, se levant¨® y baj¨®. El coche de Leonardo segu¨ªa aparcado dnte de MY, Natalie se acerc¨® r¨¢pidamente al coche y toc¨® la ventani. La ventani del coche se baj¨®, revndo su atractivo rostro. -Leonardo, ?puedes dejar de venir a MY? ?No tienes nada que hacer en todo el d¨ªa? -Lo m¨¢s importante para m¨ª ahora es recuperarte. Al ver su seriedad, Natalie se burl¨®. -Te lo dije, ya no puedo estar contigo, espero que reconozcas pronto verdad. Si sigues qued¨¢ndote aqu¨ª, mar¨¦ a polic¨ªa para que te lleven. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Leonardo levant¨®s cejas y mir¨®, -Recuerdo que el lugar donde estoy ahora no pertenece a MY, aunque mes a polic¨ªa, es in¨²til, polic¨ªa no puede coartar libertad personal de los ciudadanos, ?no? Natalie puso cara de fr¨ªo, apret¨® los dientes y dijo: ¡ª?Lo que quieras! Volviendo enfadada a su despacho, Natalie cogi¨® molesta un documento y empez¨® a leerlo, lo que le vino a mente fue mirada de sinverg¨¹enza de Leonardo. Parec¨ªa que no iba a rendirse. Pero esta vez, je no lo perdonar¨¢! Por tarde, Bryan m¨® Natalle, me voy de Monteflor, ?est¨¢s libre para cenar esta noche? Natalle frunci¨® losbios y dijo: -Vale, m¨¢ndame diri¨®n del restaurante. Bryan sonri¨®, El restaurante est¨¢ un poco lejos, puede que no lo encuentres, te recoger¨¦ esta noche. De acuerdo, hasta luego. A hora de salir del trabajo, Natalie recogi¨® sus cosas y baj¨®. Bryan ya estaba all¨ª, hoy conduc¨ªa un BMW nco, y cuando vio salir a Natalie, toc¨® el xon inmediatamente. Natalie camin¨® r¨¢pidamente hacia ¨¦l, y justo cuando lleg¨® al coche, le tiraron de Un olor familiar a pino invadi¨® y frunci¨® el ce?o. -Leonardo, ?qu¨¦ quieres? Mientras haba, Natalie se sacudi¨® mano y lo mir¨® sin expresi¨®n. Estaba realmente harta del acoso de Leonardo y, ahora mismo, se sent¨ªa cansada y hastiada. Al ver el disgusto en sus ojos,s pups de Leonardo se encogieron y escarcha cubri¨® su cuerpo. -?Ad¨®nde vas con ¨¦l? Natalie se mof¨®, -?Esto tiene que ver contigo? -Natalie, no lo olvides, ja¨²n no estamos divorciados! E ya lo sab¨ªa, Leonardo ya no fing¨ªa, y no hab¨ªa peor resultado que el divorcio. Natalie se buba, pbra por pbra, ¡ª?Gracias por recordarme c¨®mo me enga?abas! Leonardo le tendi¨® mano, pero Natalie esquivo, Natalie, no desaffes mi paciencia! Yo no desaflo tu paciencia, t¨¢ te metes conmigo a prop¨®sito, firmas el acuerdo del divorcio y se acab¨®l Cap铆tulo 607 Capitulo 607 ?No sue?es! ?Dije que no firmar¨¦ a menos que est¨¦ muerto! Entonces al¨¦jate de m¨ª, no quiero verte! Natalie abri¨® puerta del coche y entr¨®, pero Leonardo detuvo. ?No puedes cenar con ¨¦l! Natalie arrug¨® el ce?o y cuando estaba a punto de har, se abri¨® puerta del conductor. Bryan se acerc¨® r¨¢pidamente a Natalie y protegi¨® detr¨¢s de ¨¦l, mirando fr¨ªamente a Leonardo. Se?or Ramos, Natalie ha dejado ro que no quiere que te acerques a e, deja de acosa. Leonardo mir¨® a Bryan y dijo fr¨ªamente: -Te perdono porque le salvaste vida. ? Ap¨¢rtate! Bryan ri¨® fr¨ªamente: -No hace falta, salv¨¦ a Natalie, no tiene nada que ver contigo, y no necesito que le devuelvas este favor. Justo cuando termin¨® de har, el ambiente se puso tenso. Original from N?velDrama.Org. Ahora era hora de salida, adem¨¢s los empleados de MY, sal¨ªan muchos empleados de otras empresas. Bryan y Leonardo eran demasiado famosos, pronto atrajeron atenci¨®n de mucha gente, e incluso algunas personas los fotograf¨ªan. ?Oh Dios m¨ªo! Es el actor Guzm¨¢n y el presidente del Grupo Ramos, ?se van a pelear? -No lo creo, pero el actor Guzm¨¢n se atreve a enfrentar al presidente del Grupo Ramos, ?no le tiene miedo de ser bloqueado? -?Has o¨ªdo alguna vez que un caballero se enfade para proteger a su mujer favorita? Mira a mujer que est¨¢ protegiendo el actor Guzm¨¢n, parece ser Natalie, presidenta de MY, y si no me equivoco, es novia del se?or Ramos. 1/3 ?Dios! ?Dos hombres pele¨¢ndose por una mujer? Y uno es actor y el otro es ef presidente del Grupo Ramos¡­ si me gustaran dos hombres tan maravillosos al mismo tiempo, me desmayar¨ªa de emoci¨®n¡­ Al o¨ªr a gente a su alrededor, Natalie frunci¨® el ce?o. -Bryan, sube al coche, si este asunto se convierte en un gran problema, afectar¨¢ irremediablemente a tu carrera de actor. Al ver que se preocupaba tanto por Bryan, una oleada de ira brot¨® de los ojos de Leonardo. Bryan se gir¨® hacia Natalie y le dijo al o¨ªdo: ¨C Natalie, no pasa nada, he decidido dejar el mundo del espect¨¢culo. Natalie se qued¨® hda, antes de que pudiera preguntar qu¨¦ pasaba, Leonardo dijo con voz g¨¦lida. -Natalie, te doy ¨²ltima oportunidad, ?ven aqu¨ª! Natalie lo mir¨® fr¨ªamente, -No tienes que darme una oportunidad, no necesito. En ese momento el rostro de Leonardo se volvi¨® extremadamente serio, y su mirada hacia e pareci¨® endurecerse con una capa de hielo. Leonardo nunca respetaba y e no iba a volver con ¨¦l jam¨¢s. Leonardo se ri¨®, cada pbra dejaba caer astis de hielo hacia abajo. -Parece que no te importa Bryan. Natalie frunci¨® el ce?o, enfadada. Sin embargo Bryan le dijo burlonamente: Se?or Ramos, ?qu¨¦ quieres hacer conmigo? ?Bloquearme? Desgraciadamente estoy dejando el mundo del espect¨¢culo, ya no puedes amenazarme. Leonardo mir¨® a Bryano quien miraba a una hormiga. -Te atreves a pararte frente a m¨ª con tanta confianza, es que familia Guzm¨¢n te dia valor. Si de verdad me enfadas, ?crees que familia Guzm¨¢n podr¨¢ protegerte? El rostro de Bryan cambi¨® y con frialdad dijo: -El Grupo Ramos s¨ª es poderoso en Monteflor, pero no olvides que familia Guzm¨¢n es una des ocho familias de Imperialia. Quieres destruir a familia Guzm¨¢n, ja¨²n no eres tan capaz! ?Puedes intentarlo! Mirando locura en los ojos de Leonardo, Natalie sab¨ªa que haba en serio. Ya le deb¨ªa un gran favor a Bryan por habe salvado, y si algo le pasaba a familia Guzm¨¢n por su culpa, nunca se lo perdonar¨ªa. Pensando en esto, Natalie frunci¨® losbios, mir¨® espalda de Bryan y le dijo lentamente: -Bryan, tal vez no pueda cenar contigo esta noche, te invitar¨¦ a cenar parapensarte despu¨¦s de que haya arredo el divorcio con Leonardo. Cap铆tulo 608 Cap¨ªtulo 608 Leonardo se enfad¨® y su mirada hacia Natalieo si fuera a escupir fuego. Hab¨ªa dicho que se iba a divorciar de ¨¦l dnte de un hombre al que le gustaba, ? lo tomaba por un muerto? La espalda de Bryan se paraliz¨®, y se sent¨ªa triste. Se gir¨® a mirar a Natalie y sonri¨®. -Bien, entonces me voy, ll¨¢mame cuando quieras. Lo que dijo erao una promesa y una expectativa. Despu¨¦s de un tiempo, ?seguro que crecer¨ªa r¨¢pidamente, lo suficientemente fuerteo para protegerse a s¨ª mismo y a Natalie! ¡ªS¨ª. Despu¨¦s de que Bryan se fue, Natalie se dio vuelta para irse, pero Leonardo se le acerc¨® y detuvo. ¡ª?Vuelve conmigo! Natalie lo mir¨® fr¨ªamente, -Leonardo, ?no has provocado suficientes problemas? Los ojos de Leonardo se enfr¨ªan r¨¢pidamente, -Para ti, ?estoy provocando problemas? -?T¨² no? Content is ? by N?velDrama.Org. Los ojos de Natalie estaban desprovistos de calidez, ¡ªMe has mentido una y otra vez, realmente no entiendo c¨®mo puedes aparecer dnte de m¨ªo si nada hubiera pasado, ?no te sientes culpable? -?Me siento culpable? Nunca me diste oportunidad de pedirte disculpas. Natalie se ri¨®. -No lo entiendes. No necesito que me disculpes, sino romper contigo. -?He dicho que no! 1/2 Natalie respir¨® hondo y se esforz¨® por reprimir su fra. -Entonces, no tengo nada que har contigo, as¨ª que no te acerques m¨¢s a ml. En este momento, Leonardo cogi¨® en brazos. Natalie se qued¨® hda, y luego se enfad¨® tanto que quiso pegarle: ?Su¨¦ltame! Tanta gente estaba mirando, lo que acababa de ocurrir se difundir¨ªa por todo el edificio al d¨ªa siguiente, y e se imaginaba lo que dir¨ªan de e. Leonardo hizoo que no o¨ªa y, tras meter a Natalie en el coche, subi¨® ¨¦l tambi¨¦n. -?Arranca! Natalie apart¨® cabezao si no quisiera mirar a Leonardo una vez m¨¢s. Su actitud le dejaba sentirse decepcionado. Media hora despu¨¦s, el coche se detuvo dnte de un restaurante. Al ver que Natalie no se mov¨ªa, Leonardo le dijo al o¨ªdo: -Ve aer y vuelve despu¨¦s deer. Natalie se gir¨® por fin para mirarle y dijo con indiferencia: -Come t¨² solo, me temo que al ver tu cara no s¨®lo no podr¨¦er, sino que vomitar¨¦. A Leonardo le dol¨ªa el coraz¨®n. sino -Natalie, s¨¦ que ahora est¨¢s enfadada, y tambi¨¦n s¨¦ que antes hice mal. Te prometo que, aparte de esto, no tengo nada m¨¢s que ocultarte, as¨ª que perd¨®name por ¨²ltima vez, vez, ?vale? No fue f¨¢cil para ellos estar juntos, ¨¦l no quer¨ªa romper con Natalie. Natalie baj¨® mirada, y dijo con los ojos enrojecidos: -Leonardo, ?cu¨¢ntas oportunidades te he dado? Pero, ?qu¨¦ has hecho? Cap铆tulo 609 Capitulo 609 -?Al principio me prometiste que no volver¨ªas a ver a Matilda, pero no tard¨¦ en ve con mis propios ojos a tudo! Casi mor¨ª por un incendio, te pregunt¨¦ qui¨¦n me salv¨®, mentiste y dijiste que fue un bombero, te cre¨ª, y qu¨¦ pas¨®, ?Bryan casi muri¨® por mi culpa! -Tambi¨¦n lo de divorcio. Me cost¨® mucho curarte pierna, aceptaste el divorcio, ?y seis meses despu¨¦s me enter¨¦ de que me hab¨ªas mentido con un certificado del divorcio falso! -Leonardo, has mentido tanto y me has hecho sentiro una tonta por haberme mentido, ?por qu¨¦ no me lo ocultaste el resto de mi vida? Ante el interrogatorio de Natalie, Leonardo se qued¨® mudo y su coraz¨®n sinti¨® una punzada de dolor. En ese momentoprendi¨® lo que le hab¨ªa hecho a Natalie. Dijo que quer¨ªa, pero lo que hizo fue entristece. -?Natalie, lo siento! ¨¦l enrojeci¨® los ojos, se volvi¨® culpable e impotente,o si no supieral c¨®mo remediarlo. Natalie cerr¨® los ojos y dijo lentamente: Dejemos por favor, esos tres a?os de matrimonio consumieron todas mis expectativas de amor, deber¨ªamos habernos separado hace mucho tiempo, pero luego hiciste que volviera a enamorarme de ti y me precipitaste en un abismo sin fin. Al instante, fue llevada a los brazos de Leonardo. Natalie, lo siento, de verdad s¨¦ que hice mal, no tuve en cuenta tus sentimientos, soy cabr¨®n, pero de verdad te quiero, dame otra oportunidad. Al final, su voz de ahog¨® un poco, pero Natalie se apart¨® de ¨¦l. Estoy cansada, no quiero estar contigo en el futuro, siempre tengo que identificar cu¨¢les son ciertas y cu¨¢les no. Leonardo, ya no conf¨ªo en ti. Natalie empuj¨® puerta del coche y se march¨®, pero Leonardo parec¨ªa una estatua, sentado inm¨®vil durantergo rato antes de ordenar al ch¨®fer que volviera. As ocho de tarde, Natalie m¨® a Tina. Sal y bebe conmigo. Tina no tard¨® en llegar, entr¨® en el cuarto privado y vi¨® que Natalie ya ten¨ªa dnte unas botes vac¨ªas y segu¨ªa bebiendo. La ¨²ltima vez que e pidi¨® el divorcio a Leonardo, Natalie no parec¨ªa tan desali?ada. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Tina se acerc¨® a e y le arrebat¨® el vino de mano, ?Natalie, ya est¨¢s borracha, volvamos! Natalie sacudi¨® cabeza y sonri¨®, -No estoy borracha, quiero estar borracha, pero cuanto m¨¢s bebo, m¨¢s sobria estoy, y siento que el coraz¨®n se me ha roto por un agujero, me duele. Mientras haba, Natalie se golpe¨® el pecho mientras le ca¨ªans l¨¢grimas. Tina suspir¨®, le consba: -?Qu¨¦ pas¨® entre Leonardo y t¨²? ?Han discutido mucho esta vez? Cuando nos divorciamos, ¨¦l no tramit¨® el divorcio, y me ha estado mintiendo durante medio a?o, pens¨¦ que ¨¦ramos rec¨ªprocos en nuestra rci¨®n con ¨¦l, pero descubr¨ª que estaba jugando conmigo. Tanto si vuelvo con ¨¦lo si no, es imposible vivir de nuevo. Al o¨ªr esto, Tina le ri?¨®: -?Cabr¨®n, c¨®mo p¨²do hacer esto! ?Creo que al inicio no quer¨ªa divorciarse de ti! -No importa, esta vez tengo que divorciarme de ¨¦l, me ha mentido demasiadas vec¨¨s, ya no me atrevo a confiar en ¨¦l. +15 BONUS Al ver a su amiga triste, Tina tambi¨¦n se sinti¨® mal y cogi¨® una bote de vino, diciendo: ?Bebo contigo! ?Esta vez no debes perdonar a este imb¨¦cil tan f¨¢cilmente! ¨C Al final, ambas estaban tan borrachas que apenas pod¨ªan andar. Con lo ¨²ltimo de su conciencia, Tina marc¨® el n¨²mero de Rafael. Rafael, ?puedes recoger a Natalie y a m¨ª? En este momento, una suave voz femenina, -Se?orita Rojas, el se?or Abaroa tuvo una cena ocasional esta noche, estaba borracho y lo llev¨¦ a casa, ahora no puede recoges. Al o¨ªr esta voz, Tina se despert¨® inmediatamente. Cap铆tulo 610 Cap¨ªtulo 610 ?D¨®nde est¨¢ Rafael? ?Que Rafael me conteste! La mujer se ri¨® y lentamente dijo, -Se?orita Rojas, no, el se?or Abaroa est¨¢ dormido ahora. Despu¨¦s de decir eso, colg¨® el tel¨¦fono. Tina apret¨® los dientes con rabia, guard¨® el m¨®vil y ayud¨® a Natalie a levantarse para salir y m¨® a un ch¨®fer para ques llevara al chalet de Rafael. Cuando llegaron a puerta del chalet, Tina ayud¨® a Natalie a llegar tambale¨¢ndose a puerta e introdujo el c¨®digo para abri. Puso a Natalie en el sof¨¢ y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia arriba. Vio a Susana Jima a trav¨¦s de puerta de habitaci¨®n de Rafael besando a Rafael. La cuerda de su cabeza se rompi¨® de repente y empuj¨® puerta con rabia, ?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Susana, que obviamente no se esperaba aparici¨®n de Tina, se qued¨® desconcertada y retrocedi¨®, luego mir¨® hacia puerta y vio g¨¦lida mirada de Tina. -Se?orita Rojas, ?por qu¨¦ vienes? Tina sonri¨® fr¨ªamente, Si no vengo, ?te vas a aprovechar a Rafael? Susana s¨ª iba a hacer algo esta noche aprovechando que Rafael estaba borracho, pero justo cuando empezaba a hacerlo, apareci¨® Tina. -Se?orita Rojas, me malinterpretas, s¨®lo estoy cuidando al se?or Abaroa. -?Cuidando en cama? Eres muy dulce, ?quieres que ma?ana vaya al Grupo Abaroa a predicar sobre c¨®mo est¨¢s cuidando a Rafael para que todos teben? La mirada agresiva de Tina hizo que cara de Susana se pusiera nca, asustada, cogi¨® bolsa que ten¨ªa aldo y susurr¨®: -Se?orita¡­ Se?orita Rojas, ya que est¨¢s aqu¨ª, yo me voy. Baj¨® cabeza y sali¨® apresuradamente, cuando pas¨® junto a Tina, le dijo fr¨ªamente, -Se?orita Jima, todav¨ªa eres joven, si quieres venderte para tu carrera, te aconsejo que cambies de lugar, lo que hiciste esta noche, se lo dir¨¦ a Rafael ma?ana. Susana se mordi¨® elbio inferior avergonzada y se fue r¨¢pidamente sin decir nada. Tina entr¨® en el dormitorio y oli¨® el perfume de Susana por toda habitaci¨®n, frunci¨® el ce?o y se acerc¨® a ventana y abri¨®. El viento fr¨ªo entr¨® y Tina sinti¨® que su cabeza aturdida se despejaba un poco, se dio vuelta y se acerc¨® a cama para mirar a Rafael. Estaba dormido, pero segu¨ªa con el ce?o fruncido. Al vers manchas de besos en el cuello de su camisa, Tina se mof¨® y le quit¨® Susana, jno iba a dejar que Rafael retuviera! Despu¨¦s de pasar un rato en el dormitorio de Rafael, Tina baj¨®. Natalie estaba tumbada en el sof¨¢, ya borracha, pero Tina estaba muy despierta. Encontr¨® una colcha del segundo dormitorio para cubrir a Natalie, Tina se fue a dormir tambi¨¦n. A ma?ana siguiente, temprano, Natalie abri¨® lentamente los ojos, sinti¨® dolor de cabeza. Se incorpor¨® y se frot¨®s sienes hinchadas. Text ? 2024 N?velDrama.Org. pero Despu¨¦s de mirar a su alrededor, se puso tensa al darse cuenta de en un lugar que nunca hab¨ªa visto antes. +15 BONUS que estaba Se apresur¨® a revisar su ropa y se sinti¨® aliviada al ver estaba bien vestida. (Pero, ?d¨®nde estoy?? Cogi¨® el bolso que ten¨ªa aldo y cuando se dispon¨ªa a mar a Tina, una voz sorprendida le lleg¨® desde el primer piso. -?Qui¨¦n eres? ?Por qu¨¦ est¨¢s en mi casa? Natalie gir¨® cabeza y vio a Rafael vestido con su bata, mir¨¢nd confundido, y Natalie se qued¨® hda. Cap铆tulo 611 Cap¨ªtulo 611 (?Es casa de Rafael?> Se?or Abaroa, estuve bebiendo con Tina anoche y me emborrach¨¦¡­Tina probablemente le dijo al conductor diri¨®n equivocada, as¨ª que¡­ (En este caso, ¨¦l deber¨ªa entender, ?no?>> Rafael no tard¨® enprender, con Tina sal¨ªa de vez en cuando por aqu¨ª, y que ¨¦l le hab¨ªa dicho contrase?a, por lo que supuso que el lugar donde bebieron anoche estaba cerca de aqu¨ª, y que vinieron despu¨¦s de beber. -?D¨®nde est¨¢ Tina? Natalie neg¨® con cabeza, Iba a ma. Tina pregunt¨® detr¨¢s de Rafael. -Rafael, ?qu¨¦ haces parado en escalera? Rafael gir¨® cabeza y vio a Tina saliendo del segundo dormitorio, frunci¨® el ce?o, ?Por qu¨¦ dormiste en el segundo dormitorio? Sol¨ªan dormir en el dormitorio principal cuando e ven¨ªa aqu¨ª. Tina: ?No preguntaba a ¨¦l, pero ¨¦l se atrev¨ªa a interroga? -Deja de preguntar esto, anoche vi a tu secretaria bes¨¢ndote, si no hubiera llegado a tiempo, nadie sab¨ªa que iba a hacer, ?podr¨ªas acostarte con e! Rafael se sorprendi¨® y luego frunci¨® el ce?o, Luego pedir¨¦ al HHRR que despida. Tina enarc¨® una ceja, -Vale pues, por cierto, ?por qu¨¦ de repente fuiste a beber anoche. -El tercer se?orito de familia Silva de Imperialia vino a Monteflor a Inspionar el proyecto, el Grupo Abaroa siempre ha querido cooperar con familia Silva, as¨ª que fui a verle anoche. Abajo, en el sal¨®n, Natalie se sorprendi¨® al o¨ªr lo que dec¨ªa Rafael. Javier¡­ ?Vino a Monteflor? Tina no sigui¨® preguntando y baj¨® con Rafael. Al ver que Natalie ya estaba despierta, le dijo con culpabilidad: ¨C Natalie, siento lo de anoche, no pude subirte, as¨ª que te dej¨¦ dormir en el sof¨¢. Natalie neg¨® con cabeza, mir¨® y le dijo: -Debo dartes gracias, si no me hubieras tra¨ªdo a casa, no s¨¦ qu¨¦ habr¨ªa pasado. Las cejas de Rafael se fruncieron: Es demasiado peligroso ques dos mujeres vayan ss a beber al pub, recorda de avisarme antes de ir a beber, para que pueda organizar que alguiens recoja. La ¨²ltima frase iba dirigida obviamente a Tina. Viendo insatisfi¨®n en los ojos de Rafael, Tina dijo: -Ayer te m¨¦, pero fue tu secretaria que contest¨®, me dijo que estabas borracho, que e te estaba cuidando, no pod¨ªas venir a recogerme, jsi llegara m¨¢s tarde, e podr¨ªa cuidarte en cama! Text ? 2024 N?velDrama.Org. Rafael se sinti¨® un poco impotente y sac¨® su tel¨¦fono de inmediato y m¨® al HHRR. Despide a Susana, cuando vaya a empresa no quiero volver a ve. Colgando el tel¨¦fono, Rafael gir¨® cabeza para mirar a Tina, Tina, ?est¨¢s satisfecha de esta soluci¨®n? Tina entrecerr¨® los ojos y sonri¨®, -Satisfecha, espero que seas m¨¢s consciente en el futuro, si tienes un secretarioo Leonardo, ?tengo que preocuparme? Despu¨¦s de decir eso, Tina se dio cuenta de que hab¨ªa dicho algo mal y mir¨®) a Natalie, pero Natalie estaba pensando algo. Rafael sonrl¨® y no continu¨® con el tema. Lleva a se?orita Rojas avarse, yo subo a cambiarme de ropa. Rafael se dio vuelta y cuando se dispon¨ªa a marcharse Natalie dijo de repente: -Se?or Abaroa, quiero preguntarte, familia Silva que viste ayer, ?se ma Javier Silva? Recharge Promo: 1000 Bonus Free Cap铆tulo 612 Cap¨ªtulo 612 Rafael mir¨® sorprendido a Natalie, -S¨ª, ?lo conoces? Natalie neg¨® con cabeza, -No, s¨®lo he o¨ªdo har de ¨¦l. Rafael se sent¨ªa raro, por qu¨¦ preguntaba por un desconocido. Pero no pregunt¨®, tal vez Natalie quer¨ªa trabajar con familia Silva. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Natalie sev¨®, salud¨® a Tina y a Rafael y se march¨®. Justo cuando volv¨ªa a Bah¨ªa de los Olmos, vio el coche de Leonardo aparcado dnte del chalet. Natalie frunci¨® el ce?o y, al pasar junto a su coche, Leonardo empuj¨® puerta y detuvo. Natalie, acepto el divorcio. Sin saber por qu¨¦, a Natalie le dol¨ªa el coraz¨®n. -?De verdad? La desconfianza en sus ojos hizo que los de Leonardo se llenaran de tristeza al instante. -S¨ª, he decidido volver a perseguirte despu¨¦s de divorciarme de ti. Natalie frunci¨® losbios, mir¨® a Leonardo a los ojos y dijo pbra por pbra: No te dar¨¦ oportunidad de acercarte a m¨ª despu¨¦s del divorcio. Los ojos de Leonardo se amargaron, -?Me odias? Natalie no dijo nada, pero lo respondi¨® con el silencio. Si ahora est¨¢s libre, tramitamos el divorcio ahora mismo. Leonardo fue tan directo que Natalie se sinti¨® un poco abrumada y esc¨¦ptica. -?Vas a mentirme otra vez con un certificado del divorcio falso? No te mentir¨¦ otra vez. La seriedad de sus ojos hizo que Natalie frunciera el ce?o y dijo: -Esp¨¦rame diez minutos, voy a por mi DNI. Ten¨ªa el certificado de matrimonio Leonardo, e s¨®lo ten¨ªa que llevar el DNI. Como Leonardo hab¨ªa hecho que Carlos pidiera a alguien con antci¨®n, el divorcio se tramit¨® muy r¨¢pido, en menos de media hora, salieron con el certificado del divorcio. Al ver el certificado del divorcio en su mano, a Natalie le segu¨ªa pareciendo incre¨ªble, Leonardo no hab¨ªa aceptado divorciarse antes, por qu¨¦ de repente cambi¨® de actitud. Al ve mirar el certificado del divorcio, Leonardo volvi¨® a sentir un dolor insoportable en el coraz¨®n. Te llevo a casa. La voz de Leonardo por fin sac¨® de sus pensamientos a Natalie, que gir¨® cabeza para mirar a Leonardo y dijo fr¨ªamente: -No hace falta, ya no tenemos rci¨®n, espero que no vuelvas a acosarme. Tras decir esto, Natalie cogi¨® directamente un taxi y se march¨®. Justo despu¨¦s de regresar a Bah¨ªa de los Olmos, Tina m¨®. Natalie, tienes que ver trending. ?Ahora los fans de Bryan te est¨¢n maldiciendo! Natalie frunci¨® el ce?o al ver varios trendings. #Actor Bryan se pelea con el presidente de una empresa por una mujer# Cap铆tulo 613 Cap¨ªtulo 613 #La rci¨®n entre mujer del presidente del Grupo Ramos y el actor Bryan # #Bryan est¨¢ arruinando el matrimonio de otras personas# #Natalie est¨¢ liada con dos hombres a vez# Natalie vio que todos maldec¨ªan. [Nunca he visto una mujer tan desvergonzada, he visto varios trendings sobre e antes, e no es del mundo del espect¨¢culo, ??est¨¢ tratando de contagiarse del calor de Bryan para entrar en el mundo del espect¨¢culo?!] [?Oh, qu¨¦ mujer intrigante, definitivamente a Bryan no le gustar¨¢, foto debe ser falsa!] [He o¨ªdo que e tambi¨¦n tiene una empresa de ropa, jdebemos boicotear esta empresa, para que empresa cierre pronto! Esta asquerosa mujer no aparecer¨¢ frente a nosotros.] [No entiendo, ?Leonardo y Bryan est¨¢n ciegos? Un CEO de una empresa p¨²blica y un actor, ?por qu¨¦ les gusta este tipo de mujer?] [?Qu¨¦ sabes t¨²? Tal vez sea s¨®lo por excitaci¨®n. Bryan no ha tenido novia en tantos a?os, tal vez tenga alg¨²n fetiche especial,o tener sexo con mujeres casadas¡­] Al ver aques cr¨ªticas despiadadas, Natalie frunci¨® el ce?o, y cuando estaba a punto de conseguir que Mai pirateara p¨¢gina, Bryan public¨® de repente una noticia. Bryan: Agradezco que ustedes me presten atenci¨®n, pero Natalie y yo somos amigos, y no hay tal cosao dos hombres pele¨¢ndose por una mujer, y Natalie no es una persona del mundo del espect¨¢culo. Espero que no le presten demasiada atenci¨®n ni afecten a su vida normal, por este asunto lo explicar¨¦ aqu¨ª y no responder¨¦ en el futuro. Otra cosa, debido a que voy a regresar a heredar empresa de mi familia, no voy a filmar a partir de hoy, gracias a todos por estar conmigo todo el tiempo, especialmente a mis fans, ?los aprecio mucho! Adi¨®s. Apenas public¨® el tweet, alcanz¨® inmediatamente el n¨²mero uno con un hot¡± rojo dnte, y Twitter se paraliz¨® durante un rato,pletamente incapaz de refrescar, y tard¨® unas horas en volver a eder. Sin embargo, todos los trendings sobre Natalie tambi¨¦n desaparecieron y ni siquiera se pod¨ªan consultar. En este caso, gente empez¨® a sospechar que Bryan estaba obligado a renunciar porque hab¨ªa ofendido a Leonardo y que, en realidad, era bloqueado. A medida que opini¨®n p¨²blica se volv¨ªa m¨¢s agresiva, el estudio de Bryan public¨® otro tweet en el que afirmaba que Bryan iba a heredar su grupo, no que le hab¨ªan obligado a dejarlo, y que si hab¨ªa un gui¨®n muy interesante, podr¨ªa aceptarlo. Los fansmentan salida de Bryan del mundo del espect¨¢culo. [Oh no, qu¨¦ triste que se vaya Bryan, todos estos a?os s¨®lo he vistos pel¨ªcs y series de Bryan, qu¨¦ voy a hacer si Bryan no hace m¨¢s pel¨ªcs en el futuro¡­] Original from N?velDrama.Org. [Es una pena que los nuevos actores del mundo del espect¨¢culo no sepan actuar, creo ques series de Bryan son buenas] [?No puedo creerlo! Bryan dijo en una conferencia de prensa que su familia es pobre y que viv¨ªa en una de esas casas con paredes de tierra, ?c¨®mo puede tener propiedad familiar para hereda? ?Seguro que Leonardo oblig¨® a Bryan a renunciar! Voy a boicotear todos los productos del Grupo Ramos a partir de ahora] Tal vez s¨®lo estaba fingiendo ser pobre, si crees en ese personaje entonces te has equivocado] Mientras los internautas discut¨ªan, Bryan se qued¨® de pie junto a ventana del chalet con una taza de caf¨¦ en mano mirando tranqumente hacia fuera. Al ver a Bryan tranquilo, Xico dijo: ?Ni siquiera has visto lo que han dicho los internautas! Creo que tu decisi¨®n de dejar el mundo del espect¨¢culo es demasiado arriesgada. Bryan gir¨® cabeza para mirar a Xico y le dijo en voz baja, -Voy a aprender a manejar empresa despu¨¦s de que regrese con familia Guzm¨¢n, no tengo tiempo para filmar, as¨ª que no quiero que mis fans me esperen, si me voy, es mejor para todos.. Xico suspir¨®, Tanto te gusta filmar, ?por qu¨¦ quieres regresar a heredar el Grupo Guzm¨¢n? Bryan baj¨® mirada y dijo pbra por pbra: -Porque aunque no regrese, mujer y hija de Gin¨¦s no me dejar¨¢n en paz, ya has visto sus t¨¢cticas durante este tiempo, y si sigo en el mundo del espect¨¢culo, mi vida. ser¨¢ cada vez.m¨¢s dif¨ªcil. La mujer y hija de Gin¨¦s quer¨ªan destruir su carrera, ¨²nica forma de que dejara de hacer da?o a gente que le rodea y adem¨¢s fuera lo suficientemente fuerteo para proteger a mujer que ama ser¨ªa volver con familia Guzm¨¢n. Xico se enfad¨® y apret¨® los dientes, ?T¨² eres el hijo de Gin¨¦s, ¨¦l sab¨ªas cosas que te hac¨ªan su mujer y su hija y fingi¨® no verlo, un hombre as¨ª no merece ser padre! Bryan ri¨®, con hielo en los ojos. -Lo que ¨¦l necesita nunca es un hijo, sino un heredero. Cap铆tulo 614 Cap¨ªtulo 614 Por eso estar¨ªa satisfecho si no pod¨ªa desarrorse en el mundo del espect¨¢culo, as¨ª podr¨ªa obligarlo a regresar y heredar el Grupo Guzm¨¢n. Xico suspir¨® y dijo lentamente, -Aunque has cancdo tu contrato conpa?¨ªa, si necesitas algo en el futuro, puedes acudir a m¨ª. Bryan asinti¨®, Gracias, Xico. Te dejo el billete en mesa, tengo trabajo, as¨ª que nos vemos. -S¨ª. Cuando Xico se march¨®, Bryan volvi¨® a quedarse solo en el chalet. Se bebi¨® el caf¨¦ de un trago, fue a cocina yv¨®s tazas, luego gir¨® cabeza para mirar el chalet, decorado con el mismo estilo que casa de Natalie, recogi¨® el equipaje y el billete para marcharse. Alg¨²n d¨ªa se ver¨ªan de nuevo. Natalie se sorprendi¨® al ver el anuncio de Bryan de que no iba a ser actor e inmediatamente le envi¨® un mensaje. [Bryan, ?tiene algo que ver con Leonardo lo de dejar de ser actor?] Contest¨® despu¨¦s de un rato. [No, debes saber que mi padre es el presidente del Grupo Guzm¨¢n en Imperialia, ¨¦l no est¨¢ bien en este momento y me pidi¨® que regresara a heredar el Grupo Guzm¨¢n, por eso anunci¨¦ que no voy a ser actor]. Natalie frunci¨® losbios, cuando era agente de Bryan, sab¨ªa que odiaba tanto a su padre, a quien nunca hab¨ªa visto, que perd¨ªa el control de sus emociones cada vez que lo mencionaba. E pensaba que jam¨¢s en vida se pondr¨ªan en contacto, pero no esperaba que ahora ¨¦l decidiera abandonar su carrera de actor¡¯y regresar a Imperialia para heredar el grupo. Hubo un momento de silencio antes de que e enviara un mensaje. ?Buena suerte en tu viaje!] Al cerrar el chat, Natalie recibi¨® una mada de Tina. Natalie, todos los trending y posts sobre ti han desaparecido, ?lo ha hecho Bryan? -No lo creo. Creo que fue Leonardo. ¨¦l es el ¨²nico que podr¨ªa haber tirado tan r¨¢pido.>> -?Por fin ha hecho algo correcto! Al o¨ªr insatisfi¨®n de Tina, Natalie baj¨® los ojos y decidi¨® contarle lo de su divorcio de Leonardo. -Tina, me he divorciado de ¨¦l, no tienes por qu¨¦ rega?arle por imb¨¦cil, de hecho, hemos acabado as¨ª, cada uno es responsable del otro. Si ambos hubieran confiado m¨¢s, no tendr¨ªan que haberse divorciado. -?Carajo! ?En serio? Te acos¨® tanto antes, ?ha aceptado el divorcio tan f¨¢cilmente? ?No puedo creerlo! Natalie sonri¨®, -De verdad, ahora tengo el certificado del divorcio, si no lo crees, te hago una foto¡­. Tras recibir foto, Tina segu¨ªa un poco esc¨¦ptica, y tard¨® unos minutos en convencerse del hecho. -Est¨¢s divorciada, jas¨ª que salgamos esta noche a celebrarlo! -?Qu¨¦ quiereser? Yo invito. En cuanto recibi¨® el certificado de divorcio, Natalie se sinti¨® un poco triste, pero sobre todo aliviada, fue un error rci¨®n entre Leonardo y e, ahora lo modificaron. He oldo que en el Patio del Sur hay muchos cangrejos reales ¨²ltimamente, Ivamos a probarlos! Vale, me voy a echar una siesta. Anoche bebi demasiado. Nos vemos esta Text ? 2024 N?velDrama.Org. noche. Natalie colg¨® el tel¨¦fono y se tumb¨® en cama sin poder dormir. En un momento pensaba en visita de Javier a Monteflor, al siguiente en que e y Leonardo se hab¨ªan divorciado por fin, y su mente estaba tan revuelta que no sab¨ªa c¨®mo calmarse. Le cost¨® dormirse, pero son¨® el despertador. Natalie mir¨® hora, se tumb¨® un rato y luego se levant¨®, se duch¨® y se cambi¨® de ropa, se maquill¨® un poco y sali¨®. Justo al llegar a puerta del Patio del Sur, Tina sali¨® corriendo y abraz¨® a Natalie. -Natalie, felicidades por estar soltera de nuevo. ?Te presentar¨¦ a unos jovenes guapos! -Olv¨ªdalo, ahora mismo no me interesa tener una rci¨®n. Recharge Promo: 1000 Bonus Free Cap铆tulo 615 Capitulo 615 Tina mir¨® con pena, -Eres tan guapa, qu¨¦ pena no salir con alguien. ?Entremos! Tienenngosta australiana. ?Tengo queer dos esta noche! Pero lo pago yo. ?No discutas conmigo! Natalie entr¨® con Tina, que haba con nostalgia de lo bueno que estaban los mariscos, y fue tan convincente que incluso Natalie, que no sol¨ªa estar interesada enida, quer¨ªa probarlo enseguida. Atravesaron el arco tado y vieron a dos personas. Al ver cara del hombre de izquierda, a Natalie le dio un vuelco el coraz¨®n y se apresur¨® a arrastrar a Tina detr¨¢s de monta?a falsa. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Cuando Tina estaba a punto de har, Natalie le tap¨® boca. Cuando el sonido des dos al har se desvaneci¨®, Natalie solt¨® a Tina. -Natalie, si me sueltas un poco m¨¢s tarde, ma?ana podr¨¢s ir a mi banquete de despedida! Natalie mir¨® a Tina con cierta disculpa, Tina, lo siento, estaba demasiado nerviosa hace un momento. No esperaba encontrarse aqu¨ª con Javier. Tina levant¨®s cejas, -?Conoces a esas dos personas? Natalie guard¨® silencio unos segundos y asinti¨® con cabeza, -S¨ª, lo conoc¨ªa antes. -?C¨®mo que antes? ?No se conocen ahora? -Entonces nos conocemos. -?Tienen problemas? Era primera vez que ve¨ªa a Natalie evitar a alguien, y pensaba que le hab¨ªa ofendido. Natalie no quer¨ªa que Tina siguiera preguntando y asinti¨®, -Bueno, no hablemos de eso, entremos. Tina sonri¨® con curiosidad, en Monteflor, ?a Natalie le daba miedo alguien? -Vamos. En entrada del Patio del Sur, Javier termin¨® de reuni¨®n con Holid y sonri¨®: Se?or Holid, vaya usted primero, acabo de ver a alguien que conozco, voy a saluda. Bien, se?or Silva, luego vamos aer antes de que se vaya, ?y perm¨ªtame despedirme de usted! De acuerdo, se?or Holid, adi¨®s. Tras despedirse de Holid, Javier sonri¨® y volvi¨® a su coche. As ocho de tarde, Natalie y Tina salieron del Patio del Sur. Rafael vino a recoger a Tina y despu¨¦s de que su coche se fue, cuando Natalie iba a irse, Javier se ri¨®. -Natalie, hace a?os que no me ves, ?finges que no me reconoces? El cuerpo de Natalie se puso r¨ªgido y se gir¨® lentamente. Al ver a Javier de pie a unos pasos, levantandos cejas hacia e, Natalie forz¨® una sonrisa. -Javier, qu¨¦ casualidad, ?t¨² tambi¨¦n cenas aqu¨ª? No es casualidad, esta vez he venido a Monteflor a verte. Natalie:¨C Javier dio dos pasos hacia dnte, mir¨® a Natalie, luego frunci¨® el ce?o: Has adelgazado, familia L¨®pez no te ha tratado bien estos a?os. Natalie se mordi¨® elbio inferior, -Javier, he o¨ªdo que has venido a Monteflor para ampliar el negocio de familia Silva. Despu¨¦s de que Natalie volvi¨® con familia L¨®pez, se vieron por primera vez en siete a?os. Javier se ri¨®, ?Crees que familia Silva tiene que venir a Monteflor a hacer negocios? Trabajar con las empresas de Monteflor es una excusa. Entonces, ?cu¨¢l es el prop¨®sito de que vengas a Monteflor? Cap铆tulo 616 Cap¨ªtulo 616 Javier se sinti¨® un poco impotente, pap¨¢ te echan de menos estos a?os. -En realidad he venido a verte, mam¨¢ y Al o¨ªr har de ¨¢ngel Silva y Mich Royal, los ojos de Natalie se llenaron de l¨¢grimas. Gir¨® cabeza y dijo en voz baja: ¡ªMam¨¢ y pap¨¢¡­ ?Est¨¢n bien? La gente de familia L¨®pez dej¨® en puerta del orfanato, cuando David Silva que ten¨ªa cinco a?os, el segundo hijo de familia Silva, fue secuestrado, y e lo rescat¨®, y entonces familia Silva la adopt¨®, y cri¨® hasta que tuvo diecis¨¦is a?os, cuando familia Silva sab¨ªa que familia L¨®pez estaba buscando a su hija perdida, le pregunt¨® si quer¨ªa volver. Si no volv¨ªa con familia L¨®pez, siempre ser¨ªa hija de familia Silva, y si vov¨ªa, ellos no molestar¨ªan. Natalie lo pens¨® durante mucho tiempo y decidi¨® volver a familia L¨®pez, despu¨¦s de todo, aunque ¨¢ngel y Mich eran buenos con e, no eran sus padres biol¨®gicos. Tambi¨¦n quer¨ªa volver y ver c¨®mo eran sus padres. No esperaba encontrarse con alguien tan fr¨ªo e indiferenteo gente de familia L¨®pez, y nunca la tratabano hija, sino que se sinti¨® atrapada y abandonada. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Javier mir¨® con recelo, -?Te preocupas por ellos? ?Por qu¨¦ no te pusiste en contacto con ellos estos a?os? Si no se hubieran enterado de experiencia de Natalie con familia L¨®pez, no habr¨ªan sabido que su hermana, a que siempre hab¨ªan apreciado, estaba siendo acosada en Monteflor. ¨¦rquer¨ªa hacer algo a familia L¨®pez, pero pensando que era familia de +15 BONGS.. Natalie, ¨¢ngel y Mich dejaron esta idea y le dijeron a Javier que fuera a Monteflor para ver si Natalie lo estaba pasando realmente mal, y que llevara a Imperialia inmediatamente. Natalie se mordi¨® elbio inferior y dijo con culpabilidad: ¡ªCuando me fui, mam¨¢ y pap¨¢ dijeron que no deb¨ªamos volver a contactar¡­ Javier dijo: -¡­ Estaban enfadados. ?C¨®mo te han tratado desde ni?a? Nunca haban contigo con voz alta, s¨®lo ten¨ªas que consrles, ?pero no contactaste con ellos durante a?os! -Y ni siquiera nos contaste cuando te hac¨ªan bullying en familia L¨®pez y en familia Ramos, ?nos consideraso tu familia? Ante el interrogatorio de Javier, Natalie sonri¨® y dijo: -Les tratoo a mi familia, por eso no quiero contarles estas cosas, de lo contrario s¨®lo conseguir¨ªa preocuparles. ¡ªBien, basta. Empaca tus cosas y vuelve a Imperialia conmigo. En cuanto a tu matrimonio con Leonardo, mam¨¢ y pap¨¢ te ayudar¨¢n a divorciarte. Si Natalie se hubiera quedado con ellos, no habr¨ªan dejado casarse tan pronto y sufrir tanto. Y en su opini¨®n, Leonardo no merec¨ªa a Natalie. La princesita de familia Silva s¨®lo era digna del hombre des familias m¨¢s poderosas de Imperialia. Natalie neg¨® con cabeza, ¡ªNo, me alegro de que mam¨¢ y pap¨¢ est¨¦n bien, tengo una empresa en Monteflor y no quiero ir a Imperialia todav¨ªa. Javier frunci¨® el ce?o, -?Todav¨ªa te gusta Leonardo? Se enteraron de Natalie hab¨ªa viajado mucho para curar pierna de Leonardo. Estar¨ªa bien si Leonardo tratara bien, pero Leonardo le minti¨®, ellos no permitir¨ªan que Natalie se quedara con Leonardo. Arver iprensi¨®n de Javier, Natalie explic¨®: -No, me he divorciado de ¨¦l, pero tampoco quiero volver a Imperialia, no quiero causar m¨¢s problemas a pap¨¢ y mam¨¢. +15 BONUS Nunca consideramos que fueras un problema, voy a quedarme en Monteflor por un tiempo, as¨ª que pi¨¦nsalo. Aunque no quieras ir a Imperialia, por lo menos vuelve conmigo a ver a mam¨¢ y pap¨¢. Cuando te echaban de menos, mirabans fotos tuyas de cuando ten¨ªas diecis¨¦is a?os, ? no te duele el coraz¨®n? Natalie frunci¨® losbios, -Vale, lo s¨¦, me lo pensar¨¦. Dame el m¨®vil. Mirando palma extendida de Javier, Natalie se qued¨® paralizada, luego sac¨® lentamente el m¨®vil y se lo dio. -Javier, ?qu¨¦ haces? -Agregar tu n¨²mero. Natalie se avergonz¨®, cuando se fue, porque no quer¨ªa que creyeran que ya estaba con familia L¨®pez, pero segu¨ªa intentando tener contactos de familia Silva, as¨ª que Natalie cambi¨® su n¨²mero. Despu¨¦s de agrega, Javier le pas¨® su tel¨¦fono, se acerc¨® a e y cogi¨® en brazos para hacerse un selfie. Natalie ten¨ªa losbios entreabiertos, los ojos sorprendidos y parec¨ªa un poco tonta en foto. Javier agreg¨® a Natalie al grupo familiar y envi¨® el selfie al chat. Cap铆tulo 617 Cap¨ªtulo 617 Javier: ?Me he reunido con mi hermana! Justo despu¨¦s de enviar el mensaje, todos respondieron. ¨¢ngel: La ¨²ltima foto de Natalie fue tomada cuando ten¨ªa diecis¨¦is a?os, ? ahora por fin se puede actualizar el ¨¢lbum! Mich: ?Mi hija es preciosa y conquistar¨¢ a muchos hombres cuando vuelva a Imperialia! Alejandro Silva: ?Javier, me mentiste! Dijiste que ibas a Monteflor a hacer negocios, pero visitaste a mi hermana! ?Mentiroso! Text ? 2024 N?velDrama.Org. Santiago Silva: Javier agreg¨® a Natalie al grupo. David: ?Natalie, bienvenida a casa! David transfiri¨® un paquete rojo de veinte mil dres a Natalie, lo que sorprendi¨®. Natalie: David, no es necesario, no me falta dinero. ¨¢ngel: Es cosa tuya si no te falta, te estamos dando nuestro cari?o, c¨®gelo. ¨¢ngel transfiri¨® un mill¨®n a Natalie en el grupo. Natalie: ¡­ Despu¨¦s de tantos a?os, su padre segu¨ªa siendo tan generosoo siempre. Otras personas tambi¨¦n transfirieron dinero a Natalie,o si tuvieran miedo de perder ante los dem¨¢s. Natalie mir¨® impotente a Javier y dijo: Javier, no puedo aceptar este dinero. No ha contactado con familia Silva en estos a?os, ya se sent¨ªa muy apenada por gracia de familia Silva, no pod¨ªa aceptar su dinero. 1/3 +15 BONUS Javier le quit¨® el m¨®vil de mano y cogi¨® todo el dinero que le hab¨ªan transferido. -Natalie, recuerda que para nosotros, siempre eres hija de familia Silva, as¨ª que no te sientas culpable, si no lo aceptas, no podr¨¢n dormir en Imperialia esta noche, ?lo crees? Natalie se sinti¨® un poco impotente y decidi¨® preparar algo que a cada uno le gustar¨ªa llevarse cuando volviera a Imperialia a verlos. -Bueno, gracias, Javier. Natalie dios gracias de nuevo en el grupo y los de familia Silva le dijeron que ahora era una extra?a para todos ellos, Natalie retir¨® ese agradecimiento, y los de familia Silva dejaron de decirlo. -Bien, deja de char, ya es tarde, te llevo a casa. Natalie asinti¨®, -Bueno, Javier, si te resulta inc¨®modo quedarte en un hotel, puedes quedarte en mi chalet, yo vivo s. -No hace falta, voy a estar fuera los pr¨®ximos d¨ªas, voy a reunirme con unos cooperantes. Antes de venir aqu¨ª, estaba poco entusiasmado con idea de hacer negocios en Monteflor, pero despu¨¦s de informarse mejor, se dio cuenta de que el nivel de consumo en Monteflor no era peor que el de una ciudad de primer nivel, as¨ª que decidi¨® hacer una investigaci¨®n adecuada y, si era conveniente, abrir¨ªa una sucursal en Monteflor en el futuro. -Bien. Al dejar a Natalie en Bah¨ªa de los Olmos, Natalie temi¨® que le costara pedir un taxi y le pidi¨® volver en su coche, e ten¨ªa otro. Javier sonri¨® y no se neg¨®. ?Usar¨¦ tu coche mientras est¨¦ en Monteflor! 2/3 +15 BONUS -Bien, cu¨ªdate. Cuando Javier se fue, Natalie segu¨ªa sonriendo cuando gir¨® cabeza y v¨ªo un par de ojos fr¨ªos. ¨C?Qui¨¦n es ese hombre? Cap铆tulo 618 Cap¨ªtulo 618 Natalie frunci¨® el ce?o, un poco impaciente, -Leonardo, estamos divorciados, parece que no tengo que explicarte nada. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. ¨C Natalie¡­ Natalie no le dio oportunidad de har, abri¨® puerta y entr¨® en el chalet, luego cerr¨® puerta. El rostro de Leonardo se volvi¨® serio y cuando iba a mar a Natalie, son¨® de repente su tel¨¦fono m¨®vil. El mayordomo de Mansi¨®n de Armon¨ªa dijo. -Se?orito, se?ora Ch¨¢vez le ha pedido que venga. Una hora despu¨¦s, justo cuando entraba en Mansi¨®n de Armon¨ªa, Josefina dijo con voz g¨¦lida. -Leo, me enter¨¦ que fuiste a ver a Natalie otra vez¡­ Los pasos de Leonardo se detuvieron, luego aceler¨® el paso y se acerc¨® a Josefina y se sent¨®. -Abu, el hecho de que he aceptado divorciarme de Natalie no significa que deje ir. Josefina frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -?Entonces no consideras seguridad de Natalie? No creas que puedes protege, ahora gente de Imperialia haenzado a vigrte, jsi sigues viendo a Natalie, tendr¨¢ m¨¢s peligro! Leonardo respir¨® hondo, mir¨® a Josefina y lentamente dijo: ¨CAbu, ahora que me divorci¨¦ de e, a lo mejor no tardar¨¢ en enamorarse de otro. -Si se enamora de otro, entonces ustedes no est¨¢n destinados el uno para el otro, te advert¨ª que no te metieras en el asunto de ve secreta, pero 7/3 +18 BONUS fuiste t¨² quien insisti¨® en entrometerse, ?y ahora quieres involucrar a Natalie tambi¨¦n? La mirada de Leonardo estaba llena de odio,s manos tambi¨¦n estaban inconscientemente apretadas. -?S¨®lo porque llevo misi¨®n de familia Ramos, no puedo estar con mujer que amo? -?Eso es! Y tendr¨¢s que encontrar manera de que deje de quererte, lo cual es bueno para los dos. -?No puedo hacerlo! El cuerpo de Leonardo estaba tenso, su rostro serio, y renunciar a Natalie era peor que matarlo. No pod¨ªa imaginar c¨®mo iba a pasar el resto de su vida sin Natalie. Josefina lo mir¨® fr¨ªamente, -?No puedes hacerlo, pero tienes que hacerlo! No olvides que aceptaste el divorcio para protege. Si vuelves a ir con e esta noche, s¨®lo provocar¨¢s m¨¢s peligro, podr¨¢ morir en cualquier momento contigo, rendirte porpleto es ¨²nica forma de mantene fuera de peligro. Pi¨¦nsalo bien. Despu¨¦s de decir eso, Josefina se levant¨® y se fue, Leonardo permaneci¨® sentado en s porrgo rato, criada a su alrededor no se atrev¨ªa a acercarse. El mayordomo ayud¨® a Josefina a volver al dormitorio y le dijo: ¨C Se?ora Ch¨¢vez, veo que a Leo le gusta mucho se?orita L¨®pez, cuando estaba con se?orita L¨®pez, pod¨ªa ver una sonrisa en su cara. Hoy en d¨ªa est¨¢ inexpresivo o fr¨ªo todos los d¨ªas, he visto crecer a Leo y quiero que sea feliz. Josefina sacudi¨® cabeza y suspir¨® tambi¨¦n. -Si pudiera, espero que hubiera nacido en una familia normal, as¨ª no tendr¨ªa que cargar con responsabilidad de ve secreta, y podr¨ªa estar 3/3 +15 BONUS con mujer que ama, pero no puede, gente de Imperialia son todos demonios malvados que se comen los huesos de gente. Si Natalie sigue con ¨¦l, tarde o temprano estar¨¢ en peligro, ?no puede tener un punto d¨¦bil! El mayordomo sacudi¨® cabeza y, sin decir nada m¨¢s, se dio vuelta y se march¨®. Cuando Josefina despert¨® temprano a ma?ana siguiente, se le rompi¨® el coraz¨®n al ver que Leonardo segu¨ªa sentado en el sof¨¢ en misma posici¨®n en que estaba ayer, obviamente llevaba toda noche despierto. -Leo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo le interrumpi¨®: -Abu, he decidido, no molestar¨¦ m¨¢s. Al ver determinaci¨®n en sus ojos, Josefina se entristeci¨®. -Leo, me siento aliviada por tu decisi¨®n, t¨² y Natalie no pueden estar juntos en esta vida. Cuando e te amaba, t¨² no quer¨ªas, cuando t¨² amabas, e ya hab¨ªa tomado decisi¨®n de dejarte, ustedes no est¨¢n destinados a seguir el mismo camino. Leonardo cerr¨® los ojos mientras sent¨ªa un agudo dolor en su coraz¨®n. Cap铆tulo 619 Cap¨ªtulo 619 Abu, lo s¨¦, no hace falta que lo digas Durante semana siguiente, Leonardo no apareci¨® ante Natalie,o si de repente hubiera desaparecido de su vida. Carlos busc¨® y le entreg¨® un contrato de cesi¨®n. Content is ? by N?velDrama.Org. Leonardo le dio mitad des iones del Grupo Ramos a su nombre, 200 millones de dres de indemnizaci¨®n y muchas propiedades en Montefior. pero Natalie se neg¨® en redondo. Estaban divorciados y e no necesitaba esas cosas. No esperaba que Leonardo fuera tan generoso. Carlos volvi¨® al Grupo Ramos y le cont¨® a Leonardo lo que Natalie le habia dicho. -Se?or Ramos, se?orita L¨®pez no acept¨® esas cosas de ninguna manera. Leonardo mir¨® los papeles y sin levantar vista dijo: -Busca manera de transferirlos directamente a su nombre. -Bueno, entendido. Despu¨¦s de que Carlos se fue, Leonardo no pod¨ªa concentrarse en los papeles, los tir¨® a undo y descanso con los ojos cerrados. -?Buzz! El m¨®vil de mesa sono de repente con un n¨²mero desconocido. Beata dijo con p¨¢nico: ¨CSe?or¡­ Se?or Ramos, a Mati le duele barriga, ¨¨ puedes venir a lleva al hospital? Estoy s en casa, no s¨¦ qu¨¦ hacer¡­.. Leonardo se puso molestado, cuando iba a negarse, se le ocurri¨® una cosa y dijo con voz fr¨ªa: -Ahora mismo voy. +15 BONUS Al llegar a familia L¨®pez, vio a Matilda sentada en el sof¨¢ gritando por un dolor de barriga, Leonardo se acerc¨® con una mirada g¨¦lida. He mado a una ambncia, ahora est¨¢ en puerta, ve t¨² al hospital a revisar. Matilda no esperaba que Leonardo viniera de verdad, sus ojos est¨¢n sorprendidos. -Leo, realmente est¨¢s aqu¨ª¡­ No sabes lo asustada que estaba¡­ Matilda intent¨® cogerle mano, pero Leonardo evit¨®. La mir¨® fr¨ªamente y le dijo pbra por pbra: Matilda, no tengo tiempo para actuar contigo, ?cu¨¢l es el prop¨®sito de que me mes aqu¨ª? Matilda dijo asustada: Leo, ?qu¨¦ est¨¢s diciendo? No te entiendo. Leonardo se mof¨®, ¡ªTe doy ¨²ltima oportunidad, si no quieres decirlo, no lo digas nunca m¨¢s. Al ver que se daba vuelta para marcharse, Matilda se apresur¨® a decir: ¡ª? Leo, no te vayas, yo te digo! Leonardo se volvi¨® y mir¨® fr¨ªamente, sin temperatura en los ojos. Al ser observada por su mirada que parec¨ªa poder prarlo todo, Matilda se asust¨® un poco y sus dedos se entrzaron inconscientemente. -Leo¡­Aunque Tadeo merece ser castigado, pero es el padre de mi beb¨¦¡­ Si te llevo a busarlo, ?puedes dejarlo vivir¡­? La expresi¨®n de Leonardo se torn¨® repentinamente burlona. -Matilda, ?me tomas por tonto? Matilda se qued¨® hda, obviamente no esperaba que Leonardo dijera eso. -Leo, ?qu¨¦ quieres decir con eso? +15 BONUS -Despu¨¦s de todo lo que Tadeo te hizo da?o, ?a¨²n quieres que sobreviva? ? Eres una santa? ?O todo lo que has dicho hoy era una trampa que haces con Tadeo? Cap铆tulo 620 Cap¨ªtulo 620 Matilda se mordi¨® elbio inferior, con tristeza de ser iprendida en su cara. ¡ªLeo, ?para ti soy este tipo de personas? Leonardo se mof¨®, -Entonces dime, ?por qu¨¦ vas a decirme localizaci¨®n de Tadeo y me pides que lo deje ir, no crees que tus pbras son contradictorias? Los ojos de Matilda se fueron enrojeciendo, mir¨® a Leonardo lentamente dijo: Leo, te voy a contar localizaci¨®n de Tadeo porque no quiero que te haga da?o, quiero que viva, porque cuando estaba escondido en familia L¨®pez, pod¨ªa ver que realmente quer¨ªa que naciera ese ni?o, y quer¨ªa mucho al ni?o. Es que tu beb¨¦ es el ¨²nico hijo que tiene en su vida, y ro que lo valora. Las fr¨ªas pbras de Leonardo fuerono una bofetada en cara de Matilda, que se estremeci¨®. -No¡­ No, ¨¦l quiere de verdad a este ni?o. Leonardo se aburri¨® y dijo fr¨ªamente: cada pbra que digas. Piensa lo que quieras, pero no creo Tras decir esto, Leonardo se dio vuelta y se dispon¨ªa a marcharse. Justo cuando llegaba a puerta, oy¨® exmar a Beata. -?Mati! -?Se?or Ramos, Mati se desmay¨®! ?Ay¨²d! Text ? 2024 N?velDrama.Org. Media hora despu¨¦s, noticia del desmayo de Matilda en su casa y que Leonardo llev¨® al hospital nerviosamente estaba difundida por toda alta sociedad de Monteflor, y todos se buban de Natalie. Despu¨¦s de todo, siempre estaba Matilda entre Natalie y Leonardo. [Jajaja, hasta hoy, tengo que admirar paciencia de Natalie, si fuera yo, met habr¨ªa golpeado a Matilda por tanta rabia] [Oh, Matilda est¨¢ embarazada de otro hombre, y a¨²n as¨ª hizo que Leonardo se preocupara tanto por e, jeso es incre¨ªble!] [?Natalie tiene un pastizal Hulunbeier en cabeza y sigue siendo tan tolerante! ?Supongo que quiere tener el mismo marido con Matilda!] Esas chicas ricas se buron directamente de Natalie en un grupo en el que estaban Natalie y Tina, algunas de es incluso tuitearon a Natalie, fingiendo ser humildes y le preguntaron c¨®mo pod¨ªa ser tan tolerante. Tina no pudo soportarlo y envi¨® un mensaje de voz al grupo para insultas. -?Tienen derecho a burse de Natalie? No crean que no s¨¦ lo que hacen en privado, s¨®lo que no quiero exponerlos. Si dicen algo m¨¢s, ?har¨¦ que se arrepientan! mujer mada Nieve Ramiz replic¨® a Tina. Tina, s¨®lo eres ionista de una peque?a empresa de ropa, familia Rojas se ha hundido. Si nos ofendes, ?te arrepentir¨¢s! Tina se burl¨®, -Nieve, ?lo has olvidado? El mes pasado les pas¨® algo a ti y a tu novio en un hotel porque se divirtieron tanto y fuiste al hospital a medianoche y estuviste hospitalizada unos d¨ªas. ?Quieres que diga qu¨¦ hiciste exactamente con tu novio al grupo? Nieve no contest¨® despu¨¦s de esta voz y los dem¨¢s del grupo le preguntaron a Tina lo que sab¨ªa. Al ver que nadie volv¨ªa a mencionar a Natalie, Tina dej¨® el tel¨¦fono y sigui¨® trabajando. Natalie termin¨® su reuni¨®n y cuando abri¨® WhatsApp, vio losentarios del grupo sobre e. Frunci¨® el ce?o y sac¨® una foto directa del certificado del divorcio para publicar, -El se?or Ramos y yo estamos divorciados porque no somospatibles, espero queenten racionalmente. El se?or Ramos est¨¢ con otra mujer y no es asunto m¨ªo, ?por favor no hablen de mi en el futuro! El post suscit¨® r¨¢pidamente una discusi¨®n entre se alta de Monteflor. Al fin y al cabo, hac¨ªa medio a?o que se hab¨ªan enterado de que Leonardo y Natalie llevaban tres a?os casados en secreto, y ahora de repente se divorciaron, no pod¨ªan explorar noticia lo suficientemente r¨¢pidoo para alcanzar velocidad del cambio del matrimonio de Natalie. Cap铆tulo 621 Capitulo 621 Leonardo no tard¨® en ver el post que Natalie hab¨ªa enviado. Mir¨® el post durante unrgo rato y finalmente hizo clic en me gusta. En el camino de vuelta al Grupo Ramos, casi se automutil¨® leyendo ese post muchas veces. De repente, cuando volvi¨® a actualizar el post, no pudo verlo. Pensando que e lo hab¨ªa borrado, Leonardo sali¨® y entr¨® en su p¨¢gina de inicio, sinti¨¦ndose triste al ver una l¨ªnea horizontal. Abri¨® el chat y envi¨® un emoji. Pronto apareci¨® un signo de exmaci¨®n rojo dnte de ese emoji. Su mano apretando el tel¨¦fono se tens¨® involuntariamente, y en sus ojos. hab¨ªa un brillo reprimido y hdo. Natalie estaba realmente intentando cortar el contacto con ¨¦l, o incluso bl arle. Leonardo cerr¨® los ojos lentamente y dej¨® que el dolor lo abrumara. No era posible que volviera a estar con e, y estar¨ªa bien terminar as¨ª. ye Por otra parte, Natalie no pod¨ªa concentrarse en los documentos despu¨¦s de haber bloqueado a Leonardo, y siempre le ven¨ªa a mente una escena de su tiempo pasado con Leonardo. No quer¨ªa seguir pensando en ello, se levant¨® irritada y sali¨® del despacho. Ruyman se levant¨® apresuradamente, Se?orita L¨®pez, ?quiere algo? Text ? 2024 N?velDrama.Org. Natalie neg¨® con cabeza, -No, sigue trabajando, que yo voy a por un caf¨¦. -?Le ayudo? 1/9 -No, lo hago yo. Natalie se dirigi¨® al sal¨®n de t¨¦, mientras se serv¨ªa el caf¨¦, pensaba, se acaban de divorciar, y ¨¦l no pod¨ªa esperar para ir a ver a Matilda, lo que dijo antes de que perseguir¨ªa de nuevo no era cierto, no se pod¨ªa confiar ens pbras de un hombre. En este momento, se alegr¨® de no haber tenido ninguna esperanza, de lo contrario ahora s¨®lo estar¨ªa decepcionada. Mientras echaba humo, de repente son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Javier dijo con voz te?ida de ira: Natalie, ?qu¨¦ pasa con Leonardo y Matilde? Acaba de divorciarse de ti, ?no? ?Te enga?¨® con Matilda? Al o¨ªr el enojo en el tono de Javier, Natalie frunci¨® losbios y dijo con calma: Javier, no te preocupes, no me enga?¨®. Aunque no s¨¦ qu¨¦ pasa entre ellos, pero ahora que ¨¦l y yo estamos divorciados, mujer con que est¨¦ saliendo no tiene nada que ver conmigo, y a ti no deber¨ªa importarte. Javier estaba tan enfadado que quer¨ªa pegar a alguien, ?c¨®mo no le iba a im tar? Ellos sab¨ªan despu¨¦s de investigaci¨®n, que en este matrimonio, Natalie no le hizo nada malo a Leonardo, ?fue Leonardo el culpable! -Natalie, si tienes alg¨²n agravio, debes harlo, no puedes guard¨¢rtelo para ti, entonces nosotros y mam¨¢ y pap¨¢ nos preocuparemos. La preocupaci¨®n de Javier hizo que nariz de Natalie se torciera, hac¨ªa mucho tiempo que no sent¨ªa la preocupaci¨®n de su familia. La gente de familia L¨®pez nunca tratabao familia, pero sent¨ªa el cari?o del parentesco en familia Silva, que no estaba emparentada por sangre. No era a gente que estaba emparentada por sangre a que se pod¨ªa considerar familia. Javier, estoy muy bien, no te preocupes, no soy des que se dejan intimidar. Cap铆tulo 622 Cap¨ªtulo 622 Javier suspir¨®, -Vale, si pasa algo, acu¨¦rdate de avisarme. Colgando el tel¨¦fono, Natalie cogi¨® su caf¨¦ y se volvi¨® a su despacho. Al salir del trabajo por tarde, cuando Natalie lleg¨® al piso de abajo, se sorprendi¨® al ver a Javier de pie no muy lejos. Javier estaba atento a gente que sal¨ªa y, cuando vio a Natalie, se acerc¨® inmediatamente. Despu¨¦s de pararse frente a e, Javier extendi¨® mano y le frot¨® cabeza, sonriendo, V¨¢monos, te llevo a cenar. -Javier, ?no est¨¢s ocupado en el trabajo? Javier mir¨® y dijo: Aunque est¨¦ ocupado, a¨²n tengo tiempo para cenar con mi hermana. Vamos, he reservado un restaurante deida picante. Natalie cogi¨® mano de Javier y le dijo: ?Eres tan amable conmigo! No sab¨ªan que su intimidad fue captada por un hombre en esquina de calle y pronto le pas¨® foto a Leonardo.. Tonardo apret¨® foto con rabia contenida en los ojos. Carlos se qued¨® a unos pasos de ¨¦l temndo de miedo, no sab¨ªa qu¨¦ persona displicente le hab¨ªa enviado ese tipo de foto a Leonardo y ahora se estaba asustando. ?Si se enfadaba el se?or Ramos, Carlos correr¨ªa o huir¨ªa? Leonardo tir¨® foto ya arrugada al suelo y dijo con expresi¨®n g¨¦lida: ¡ª? Averigua qui¨¦n ha enviado foto y qui¨¦n es el hombre de foto! ¡­ De acuerdo, se?or Ramos. Pronto Carlos averigu¨® identidad del hombre que Natalie ten¨ªa en brazos y su ce?o se frunci¨® involuntariamente. Le acudi¨® con informaci¨®n a Leonardo, Se?or Ramos, el hombre de foto ha sido descubierto, es Javier, el tercer hijo de familia Silva de Imperialia, pero ha estado en Imperialia todo este tiempo, no debe conocer a se?orita L¨®pez, y parec¨ªan conocerse bien. Leonardo hoje¨® r¨¢pidamente informaci¨®n de Javier, y su mirada se fue enfriando. Recientemente, estaba investigando el asunto de ve secreta. Javier vino. de Imperialia en ese momento, y se acerc¨® a Natalie, ?estas dos cosas no estaban conectadas? Si Javier realmente vino aqu¨ª por ve secreta, jentonces Natalie estar¨ªa en peligro! Pensando en esto, Leonardo se levant¨® y dijo: -?Comprueba inmediatamente d¨®nde est¨¢n ahora! Averigualo y env¨ªame diri¨®n. Cuando Leonardo lleg¨® a entrada del restaurante donde¨ªan, Natalie y Javier acababan de terminar suida y salieron sonriendo, Original from N?velDrama.Org. Al ver a Leonardo, Natalie dej¨® de sonre¨ªr, -Se?or Ramos, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Javier odiaba a Leonardo, y ahora inconscientemente proteg¨ªa a Natalie r¨¢s de ¨¦l. Esta i¨®n hizo que los ojos de Leonardo se volvieran fr¨ªos al instante, Natalie, quiero har contigo. Natalie frunci¨® el ce?o, con impaciencia en los ojos. -Leonardo, estamos divorciados, no s¨¦ qu¨¦ podemos har. Esto es importante. ¨C Mirando sus ojos serios, Natalie vacil¨®, pero se neg¨®: -No me importa, no hay nada que discutir entre nosotros. Tras decir esto, se dispuso a marcharse con Javier. Cuando pas¨® junto a Leonardo, ¨¦ste agarr¨® por mu?eca y estrech¨® entre sus brazos. Lleg¨® el familiar aroma a pino de su cuerpo, nariz de Natalie se agr¨ª¨®, intent¨® apartarlo, pero mano de Leonardo erao un brazo de hierro que sujetaba, as¨ª que no pudo escapar. -?Se?or Ramos, por favor, suelta a Natalie! Javier sonri¨®, pero gente que lo conoc¨ªa bien sab¨ªa que en ese momento estaba al borde de furia. Cap铆tulo 623 Capitulo 623 Leonardo levant¨® vista y fr¨ªamente v¨® los ojos en Javier, Se?or Silva, ?qu¨¦ rci¨®n hay entre ustedes? ?Qu¨¦ derecho tienes de decirme que suelte? No necesito decirte cu¨¢l es nuestra rci¨®n, lo ¨²nico que necesitas saber es que estoy m¨¢s cerca de e que de ti -Sonr¨ªa Javier, con los ojos fr¨ªos. ?Hoy tengo que llevarme a Natalie! Javier ri¨® fr¨ªamente, -Entonces preg¨²ntale, si quiere ir contigo, te prometo que no te lo impedir¨¦. La mano de Leonardo que colgaba de sudo se tens¨® inconscientemente, ?Pase lo que pase, me llevar¨¦! Sujet¨® cintura de Natalie y se dio vuelta para marcharse, pero al instante siguiente, m¨¢s de diez hombres vestidos de negro aparecieron de repente a su alrededor. Javier dijo con indiferencia, Quieres llevarte a Natalie, a menos que puedas vencer a los hombres de familia Silva. La mirada de Natalie se condens¨® de repente, gente del Grupo de Drag¨®n de familia Silva eran todos ¨¦lites entre un mill¨®n, luchaban muy bien, una rsona pod¨ªa ganar a casi cien. Aunque Leonardo era muy fuerte, definitivamente no ganar¨ªa a gente del Grupo de Drag¨®n. Pensando en esto, Natalie frunci¨® el ce?o y dijo: -Leonardo, no vas a ganar a esta gente, su¨¦ltame. Leonardo mir¨® y le dijo: Si puedo vencerlos, ?vas a har conmigo? -?De qu¨¦ quieres har? ?Por qu¨¦ no hamos ahora? Belongs to (N)?vel/Drama.Org. ?? Quiero har Leonardo mir¨® fr¨ªamente a Javier y dijo con voz grave: contigo en privado y no quiero que el se?or Silva est¨¦ con nosostros. Natalie: Javier enarc¨® una ceja y sonri¨®: -Muy bien, si puedes vencer a los hombres del Grupo de Drag¨®n, te dejar¨¦ llevar a Natalie. Vamos. Leonardo solt¨® a Natalie y se dispon¨ªa a luchar con los hombres del Grupo de Drag¨®n, pero Natalie le agarr¨® mano de repente, -?Est¨¢s loco? ?No puedes vencerlos! Y los hombres del Grupo de Drag¨®n eran tan letales que Leonardo resultar¨ªa gravemente herido. Leonardo mir¨®, -?Est¨¢s preocupada por m¨ª? Natalie dijo fr¨ªamente, No, no quiero que Javier se meta en problemas en Monteflor, t¨² eres el presidente del Grupo Ramos, si te pasa algo, Javier ser¨¢ el culpable. La luz de los ojos de Leonardo se fue disipando y su mirada se volvi¨® fr¨ªa. -He o¨ªdo reputaci¨®n del Grupo de Drag¨®n de familia Silva, ?hoy puedo conocerlo! Tras decir eso, Leonardo se abnz¨® directamente hacia el miembro del Grupo de Drag¨®n que ten¨ªa m¨¢s cerca, y ellos rodearon r¨¢pidamente a Leonardo. Javier arrastr¨® a Natalie hacia undo y le dijo: Natalie, qu¨¦date aqu¨ª para evitar que te hagan da?o. Natalie lo mir¨® enojada, Javier, dejas que m¨¢s de diez hombres del Grupo de Drag¨®n lo golpeen, jeres demasiado malo! Javier mir¨®, ¡ª?Est¨¢s preocupada por ¨¦l? 2/3 Natalie se sinti¨® un poco impotente, ?No estoy preocupada por ¨¦l, estoy preocupada por ti! ?No te preocupes, yo me hago responsable de cualquier cosa que pase! Mientras haban, Leonardo ya estaba peleando con los hombres del Grupo de Drag¨®n, todos se mov¨ªan tan r¨¢pido que apenas pod¨ªan vers iones. Las manos de Natalie que colgaba a susdos estaban apretadas con fuerza, cada vez que ve¨ªa a Leonardo siendo golpeado, su coraz¨®n temba, y preocupaci¨®n en sus ojos se filtraba. Javier observ¨® y frunci¨® el ce?o. Parec¨ªa que a Natalie a¨²n le gustaba Leonardo y tendr¨ªa que encontrar manera de hace desistirlo para siempre. Cap铆tulo 624 Capitulo 624 Dlez minutos despu¨¦s, Leonardo se acerc¨® a Natalie en un estado de desorden, y los miembros del Grupo de Drag¨®n estaban tumbados en el suelo detr¨¢s de ¨¦l. Javier se sorprendi¨® de que los miembros del Grupo de Drag¨®n que hab¨ªa perdido esta vez, todos ellos de ¨¦lite, no pudieran vencer a Leonardo. ?Tal vez el jefe del Grupo de Drag¨®n no pueda vencerlo.?> Cuando Natalie vios heridas del cuerpo de Leonardo, sus pups se encogieron bruscamente y sus u?as se varon en sus manos. Hasta que Leonardo se qued¨® quieto frente a e, dijo: T¨²¡­ Leonardo le cogi¨® mano y le dijo con calma: -Ya te puedes ir conmigo. Javier quer¨ªa estirar mano y detenerlo, pero Natalie dijo de pronto: Javier, ha ganado a los hombres del Grupo de Drag¨®n, quiero saber lo que tiene que decirme. -Si pasa algo, ll¨¢mame inmediatamente. Dijo Javier preocupado. -Bien, lo s¨¦. Natalie sigui¨® a Leonardo hasta el coche y lo mir¨® con calma: -Se?or nos, ?qu¨¦ quieres decir, puedes decirlo ahora? Mir¨¢nd a los ojos fr¨ªos, a Leonardo le volvi¨® a doler el coraz¨®n. Al cabo de unos segundos, cuando Natalie estaba un poco impaciente, Leonardo le dijo al o¨ªdo: No s¨¦ c¨®mo se conocieron t¨² y Javier, pero ser¨¢ mejor que te pongas alerta con ¨¦l. No pod¨ªa decir demasiado sobre ve secreta, ser¨ªa m¨¢s peligroso para Natalie si sab¨ªa m¨¢s. Natalie frunci¨® el ce?o, su mirada se volvi¨® fr¨ªa, Se?or Ramos, Javier no me hace da?o, no digas malo sobre ¨¦l. No esperaba que e pensara eso, dijo Leonardo enojado, ?Eso es lo qu soy para ti? Natalie frunci¨® losbios y sonri¨®, -No lo s¨¦, despu¨¦s de todo¡­ Nunca te conoc¨ª realmente, ?verdad? Natalie, te lo digo por tu propio bien, ¨²ltimamente han aparecido muchos asesinos de Imperialia, que atacan a familia Ramos, y justo Javier est¨¢ aqu¨ª, tal vez se acerca a ti con un motivo oculto. Natalie levant¨® los ojos y lo mir¨® fr¨ªamente, -?Dices que Javier tiene un prop¨®sito al acercarse a m¨ª? Entonces dime, ?qu¨¦ quiere de mi? Leonardo no pudo responder, familia Silva era el tercer hijo de familia Silva, una des cuatro familias de Imperialia, y en estos a?os familia Silva estaba convirti¨¦ndose en cabeza des cuatro familias. La gente hgaba a familia Silva, y familia Silva no necesitaba pedir favor a nadie si quer¨ªa hacer algo. Pero este asunto estaba rcionado con ve secreta, Leonardo ten¨ªa que ser cauteloso. Al ver que estaba cado, Natalie se mof¨®: Si no puedes decirme nada, y no quiero seguir escuchando c¨®mo lo calumnias, se?or Ramos, creo que no tienes nada m¨¢s. Tras decir eso, Natalie se dio vuelta y empuj¨® puerta del coche para salir. Al instante, una gran palma cubri¨® su mano. -Natalie, ?me crees si te digo que podr¨ªa estar aqu¨ª por ve secreta? Los movimientos de Natalie dieron un respingo y volvi¨® a mirar a Leonardo, frunciendo el ce?o: -?La ve secreta? -S¨ª, familia Ramos tiene una ve secreta, antes Tadeo secuestr¨® a abu y a mi mam¨¢ para saber d¨®nde est¨¢ ve secreta, isu fuerza viene de Imperialia! Al principio, ¨¦l tambi¨¦n escap¨® a Imperialia, luego desapareci¨® de repente. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. En ese momento cara de Natalie cambi¨®, -?Para qu¨¦ sirve esa ve secreta? ?Por qu¨¦ gente de Imperialia viene a roba? Leonardo neg¨® con cabeza, La abu tampoco me lo dijo, s¨®lo me dijo que ve secreta es muy importante, por lo que todass familias de Imperialia que conocen quieren hacerse con e. Natalie se qued¨® cada un rato, mir¨® a Leonardo y lentamente dijo: -Este asunto debe ser muy importante, ?por qu¨¦ me lo has contado? -No s¨¦ si est¨¢ bien o mal decirtelo, s¨®lo quiero que tengas cuidado con gente de Imperialia. Aunque conozcas a Javier, no sabes lo que piensa y su objetivo. Conf¨ªo en ¨¦l, nunca me har¨ªa da?o. -Dijo Natalie con firmeza en sus ojos. Cap铆tulo 625 Cap¨ªtulo 625 Ni siquiera confiaba tanto en ¨¦l, pero no quer¨ªa sospechar de Javier. ¨C?Pase lo que pase, no permito que tengas ning¨²n peligro! Al o¨ªrs pbras dominantes de Leonardo, si hubiera sido antes, Natalie se habr¨ªa alegrado, pero en ese momento estaba tranqu y ya no pod¨ªa sentir nada. Mir¨® a Leonardo con expresi¨®n distante, Gracias por decirme esto, pero es asunto m¨ªo, espero que no interfieras. -?Natalie! ?No seas caprichosa, lo hago por tu bien! Natalie sonri¨® y dijo tranqumente: -Pero no hace falta. Tras decir eso, Natalie se dio vuelta y se march¨®. El aura de Leonardo de repente se volvi¨® extremadamente fr¨ªa, Carlos mir¨® por el espejo retrovisor y con caut dijo: -Se?or Ramos, ?necesita que env¨ªe a alguien para proteger a se?orita L¨®pez? -S¨ª, dos personas, que e no se entere, y si pasa algo, av¨ªsame en cualquier momento. -Bien. Natalie sali¨® del coche y camin¨® lentamente hacia Javier. Original from N?velDrama.Org. Javier ten¨ªa preocupaci¨®n en los ojos y se sinti¨® aliviado al ver que e estaba bien. -Natalie, ?qu¨¦ te dijo Leonardo? ?Que te casaras de nuevo con ¨¦l? Natalie neg¨® con cabeza, no quer¨ªa decir nada de que Leonardo sospechaba de Javier. -Nada, Javier. V¨¢monos. 1/2 En el camino de vuelta, Natalie no dijo nada, mirando por ventani, sin saber qu¨¦ pensaba.. Cuando el coche se detuvo frente a Bahfa de los Olmos y e se desabroch¨® el cintur¨®n para salir, Javier detuvo. Natalie, pase lo que pase, estamos contigo, pero no creo que Leonardo sea el adecuado para 11, espero que pienses bien. Natalie se qued¨® hda, luego dijo en voz baja:-Javier, lo s¨¦, me het divorciado de ¨¦l, ser¨¢ imposible que estemos juntos en el futuro. Al ver que e parec¨ªa seria, Javier no sigui¨® persuadi¨¦nd, ahora que e a¨²n sent¨ªa algo por Leonardo, ser¨ªa contraproducente seguir persuadi¨¦nd. -Bueno, que descanses bien, pronto pasar¨¢ns cosas infelices. Bien. Cuando Javier se march¨®, Natalie entr¨® en el chalet, se duch¨®, vio televisi¨®n y se fue a cama. Mientras tanto, en una f¨¢brica abandonada as afueras de ciudad. Se?or Tadeo, cuando estaba investigando a Natalie, ?he descubierto algo! Tadeo parec¨ªa sombr¨ªo, ¡ª?Qu¨¦? -Natalie tiene algo que ver con el grupo mercenario de Noche Fr¨ªa, pero eso es todo lo que pude averiguar, nada m¨¢s. Los ojos de Tadeo se agitaron mientras apretaba los dientes y dec¨ªa: ? Qu¨¦? ?Dime lo que has averiguado! Tras o¨ªr lo que dijo su gente, a Tadeo se le ocurri¨® de repente una conjetura, en los d¨ªas en los que Natalie desapareci¨®, exactamente los d¨ªas en los que ne¨® con Kalor que Iris matara a Escorpi¨®n. ?Natalie es Iris?? Cap铆tulo 626 Capitulo 626 Esta posibilidad hizo que el rostro de Tadeo se tornara extremadamente serio. Si Natalie era Iris, ?tendr¨ªa que matar a Natalie! Encuentra a dos personas para probar capacidad de Natalie. De acuerdo, se?or Tadeo. Despu¨¦s de que sus hombres se fueron, mirada de Tadeo se volvi¨® fr¨ªa. En mansi¨®n de familia Ramos. Cuando Antonia iba a acostarse, de repente son¨® su m¨®vil y le lleg¨® un mensaje de un n¨²mero desconocido. Tras leerlo, Antonia frunci¨® el ce?o. [Leonardo no es tu hijo]. Se ri¨® con frialdad, ?qu¨¦ psic¨®pata hab¨ªa enviado el mensaje? Leonardo era el ni?o que hab¨ªa dado a luz a los diez meses de embarazo, ?c¨®mo no era su Belongs to (N)?vel/Drama.Org. hijo? Borr¨® el mensaje. Diez minutos despu¨¦s, Ram¨®n sali¨® del ba?o y levant¨® s¨¢bana para acostarse junto a Antonia. Despu¨¦s de lo ocurrido con Tadeo,s cosas se hab¨ªan calmado un poco. entre ellos, aunque segu¨ªan siendo fr¨ªos. A punto de apagar luz, Antonia dijo de pronto: ?Ha ofendido el Grupo Ramos a alguien recientemente? Ram¨®n se sorprendi¨® y frunci¨® el ce?o: -No me he enterado de nada, ?qu¨¦ pasa? ¡ªNada, acabo de recibir un mensaje de un psic¨®pata dici¨¦ndome que Leo no es mi hijo, qu¨¦ gracioso. Dijo Antonia con indiferencia, sin notar que el cuerpo de Ram¨®n se puso r¨ªgido. Por cierto, ibas a apagar luz, ?no? ?Por qu¨¦ no? -Ahora mismo. Pronto el dormitorio qued¨® a oscuras. Antonia se qued¨® dormida, pero Ram¨®n no se recuper¨® de lo que Antonia acababa de decir. A ma?ana siguiente, temprano, Ram¨®n fue a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Cuando Josefina se enter¨® de esto, dijo con expresi¨®n sombr¨ªa: La gente de Imperialia ya sabe que ve secreta est¨¢ en familia Ramos, y se han preparado recientemente para hacer algo contra familia Ramos, y identidad de Leo, supongo que no puede ocultarse por mucho tiempo. Ram¨®n dijo preocupado: Me temno que Antonia no puede aceptarlo. ?Al fin y al cabo, el hijo que ha criado no es suyo, nadie puede aceptarlo.>> A Ram¨®n no le gustaba Antonia, pero hab¨ªan sido pareja durante m¨¢s de veinte a?os, y ten¨ªan una hija Mafresa. Josefina suspir¨®, -Tiene que aceptar, tarde o temprano se enterar¨¢. Josefina se sinti¨® triste, si el hijo de Antonia hubiera sobrevivido, hoy ser¨ªa tan capazo Leonardo. Fue una pena¡­ -?Mam¨¢, primero averiguar¨¦ qui¨¦n est¨¢ jodi¨¦ndonos, cuando sepa qui¨¦n es no lo dejar¨¦ ir! Josefina asinti¨® y no lo retuvo. E sab¨ªa muy bien que familia Ramos iba a cambiar, el asunto de ve secreta hab¨ªa sido revto, e ir a Impertalia era mejor opci¨®n s¨®lo quien estaba en Imperialia podia proteger a familia Ramos En familia Licon de Imperialia. Mateo Licon estaba de pie en veranda, dando deer a los peces, mientras detr¨¢s de ¨¦l uno de sus hombres le informaba des novedades de Montellor. Se?or Mateo, he hecho que alguien mande un mensaje a Antonia para recordarle que Leonardo no es su hijo, pero a¨²n no ha respondido. Cap铆tulo 627 Cap¨ªtulo 627 Mateo se mof¨®, -No dejas de pensar en maneras, aseg¨²rate de poner patas arriba a familia Ramos. Mateo ten¨ªa hielo en los ojos, antes intent¨® utilizar a Tadeo para conseguir ve secreta y ese est¨²pido bastardo no pudo hacer nada bien. Incluso cuando Tadeo estaba muriendo torturado por Leonardo, lo salv¨®, i no esperaba que este imb¨¦cil lo traicionara despu¨¦s de curarse! Si no le siguiera siendo ¨²til, ?hubiera matado al est¨²pido! -Bien. Por cierto, ?c¨®mo va el n de Tadeo para vengarse de Leonardo? -Tir¨® el ¨²ltimo trozo deida para peces al estanque. Mateo dijo con indiferencia. ¡ª¨²ltimamente est¨¢ investigando a Natalie. Mateo frunci¨® el ce?o. -?Qu¨¦ hace con Natalie sino con Leonardo? ?Cabr¨®n! -No lo s¨¦. -El hombre baj¨® cabeza. Despu¨¦s de unos segundos de silencio, Mateo dijo fr¨ªamente: ¨CD¨¦jalo, mientras siga haciendo algo contra Leonardo, recuerda no dejar que Leonardo lo encuentre. Despu¨¦s de que su hombre se fue, Mateo se mof¨®, ?si Leonardo mor¨ªa, ser¨ªa muy sencillo para ¨¦l conseguir ve secreta! Antonia siempre sent¨ªa que alguien segu¨ªa cuando iba depras estos d¨ªas, cuando giraba cabeza, no ve¨ªa nada raro. Otro d¨ªa, cuando notaba que observaban, mir¨® r¨¢pidamente a su alrededor y descubri¨® que todo el mundo estaba normal. Frunci¨® el ce?o, pensando que hab¨ªa estado tan cansada ¨²ltimamente que estaba alucinando¡­ R¨¢pidamente entr¨® en tienda que sol¨ªa ir y pag¨® el nuevo vestido que acababa de encargar antes de marcharse. Estaba esperando en carretera a que el conductor se detuviera cuando, de repente, alguien empuj¨® con fuerza detr¨¢s de e y Antonia cay¨® al camino mientras un coche se le ven¨ªa encima. Una hora despu¨¦s, Leonardo y Ram¨®n recibieron el aviso de que deb¨ªan ir al hospital. Doctor, ?c¨®mo est¨¢ mi mujer? Se?or Ramos, se?ora Guerrero est¨¢ esperando para ser operada, firme el consentimiento para operaci¨®n. El se?or Ram¨®n cogi¨® el bol¨ªgrafo, firm¨® y dijo al m¨¦dico: -?Por favor, s¨¢lv! El m¨¦dico asinti¨®, -Se?or Ramos, no se preocupe, haremos todo lo posible, y trajeron a tiempo, operaci¨®n tendr¨¢ muchas posibilidades de ¨¦xito. Cuando el m¨¦dico se march¨®, Ram¨®n dijo con expresi¨®n cial: Leo, ?has averiguado lo del idente de coche? Esta vez alguien lo ha hecho a prop¨®sito, ?los de Imperialia han empezado! Leonardo asinti¨® con cabeza y dijo fr¨ªamente: En c¨¢mara vi que fue empujada a carretera por un hombre que llevaba una m¨¢scara y un sombrero, pero iba muy tapado, as¨ª que a¨²n no ha sido identificado. Content is ? by N?velDrama.Org. -Bueno, t¨² sigue investigando, ?tienes que saber qui¨¦n lo hizo! No volvieron a har y se quedaron en silencio dnte del quir¨®fano esperando a que terminaran operaci¨®n de Antonia. La ¨²ltima vez que Aritonia fue v¨ªctima de Tadeo y cay¨® por un precipicio, tambi¨¦n era de madrugada as¨ª, Leonardo montaba guardia en puerta del quir¨®fano, pero esta vez Natalie no lo pa?aba. Tres horas despu¨¦s, operaci¨®n por fin termin¨®. Se?or Ramos, operaci¨®n fue un ¨¦xito,s lesiones de se?ora Guerrero no son muy graves, pero como a¨²n no est¨¢n curadass antiguas heridas del idente anterior, necesita descansar bien, de lo contrario seguramente tendr¨¢ secus. Entendido, gracias, doctor. Una vez que supo que Antonia estaba bien, Leonardo se march¨®, ten¨ªa cosas m¨¢s importantes que hacer. Hac¨ªa media hora, Carlos hab¨ªa atrapado al hombre que empuj¨® a Antonia. En ese momento se dispon¨ªa a coger un avi¨®n para salir del pa¨ªs, y si Carlos hubiera llegado un poco m¨¢s tarde, no habr¨ªa podido atraparlo. Cuando Leonardo entr¨® en el s¨®tano, el hombre ya estaba golpeado hasta quedar irreconocible, pero segu¨ªa sin decir nada. Carlos frunci¨® el ce?o, -Presidente, es un tipo muy cado, supongo que tardar¨¢ en har. Cap铆tulo 628 Cap¨ªtulo 628 Leonardo se sent¨® en si frente a ¨¦l, y Carlos sac¨® inmediatamente informaci¨®n que hab¨ªa encontrado y se entreg¨®. Despu¨¦s de leer, Leonardo dijo con indiferencia: -Tiene una hermana, ?no? Tr¨¢. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. La expresi¨®n del hombre por fin cambi¨® por una fri¨®n de segundo, y aunque s¨®lo fuera un instante, Leonardo lo capt¨®. Carlos asinti¨®, -?S¨ª! Pronto trajeron a Karol. Leonardo mir¨® fr¨ªamente, le resultaba un poco conocida, pero no recordaba d¨®nde hab¨ªa visto antes. Karol tembl¨® al ver mirada g¨¦lida de Leonardo y apart¨® apresuradamente mirada. De repente, se qued¨® congda. Al ver al hombre atado a cruz, el odio brot¨® de sus ojos: -?Alberto, est¨¢s vivo! Cuando su padre ten¨ªa una enorme deuda de juego y su madre estaba mal del ri?¨®n, Alberto desapareci¨® de repente una noche y se llev¨® todo el dinero de sus padres. Ahora, cuando vio a Alberto, le vinieron vagos recuerdos y su odio hacia ¨¦l se acentu¨®. -?No te conozco! Karol camin¨® r¨¢pidamente hacia ¨¦l y apret¨® los dientes: -ro que no quieres conocerme porque no quieres pagar enorme deuda de juego de pap¨¢ y no quieres ocuparte de enfermedad de mam¨¢. ?C¨®mo puedes ser tan cruel! Incluso robaste el dinero para salvar vida de mam¨¢ cuando te fuiste, ?eres un ser humano? ?Cabr¨®n! Alberto se qued¨® perplejo, no se hab¨ªa llevado n¨ª un c¨¦ntimo del dinero de familia cuando se march¨®, y familia Licon prometi¨® que le ayudar¨ªa a curar ¨¢ su madre, por eso llevaba todos estos a?os trabajando fielmente para familia Licon. Y fue a verlos cuando regres¨® a Monteflor hace poco y estaban bien, jdeb¨ªa haber un malentendido y no pod¨ªa reconocer a Karol ahora o estar¨ªan acabados! -?No te conozco, vete a mierda! El rostro de Karol estaba nco de ira, su mirada erao si estuviera mirando a un enemigo, haciendo que el cuerpo de Alberto temra ligeramente. Trabajabao asesino todos estos a?os para dejar que Karol y su madre tuvieran una vida tranqu, pero en aquel momento Karol lo miraba de un modo tan extra?o,o si quisiera que muriera ¨¦l. La voz hda de Leonardo reson¨® en el oscuro s¨®tano, particrmente aterradora. -?No conoces? Entonces creo que no te importar¨¢ si mis hombres hacen algo con e. Cinco hombres rodearon a Karol y empezaron a desnuda, con una c¨¢mara de v¨ªdeo instda junto a ellos para grabarlo todo. Karol estaba horrorizada y grit¨® fren¨¦ticamente: -?Qu¨¦ hacen? Su¨¦ltenme. ? Est¨¢n vindo ley! Sin embargo, aunque los suplicaba, todos no se detuvieron. Cuando le quedaban s¨®lo ropa interior ys bragas, Karol se desesper¨®. -Alberto, ?qu¨¦ has hecho? ??Quieres que muera para que est¨¦s satisfecho?! ?Te odio, te odio! Las l¨¢grimas resbban por su rostro, Karol estaba muy desesperada. En ese momento, empuj¨® bruscamente a un hombre y se estamp¨® contra pared. -?Bang! Al o¨ªr un violento estruendo, Karol se desmay¨®. 2/3 +15 BONUS Leonardo mir¨® fr¨ªamente a un hombre y ¨¦l se puso inmediatamente a arrastra y tira al suelo. Cap铆tulo 629 Cap¨ªtulo 629 Content is ? by N?velDrama.Org. Alberto miraba con tristeza a inconsciente Karol, sus ojos estaban desbordados de ira y odio. ?Leonardo, ven a por m¨ª! ?Intimidas a una mujer, eres un cabr¨®n! Leonardo dijo con expresi¨®n g¨¦lida: -T¨² tambi¨¦n empujaste a mi madre a carretera, ?no? Si no me dices qui¨¦n te dirigi¨®, te garantizo que ma?ana el v¨ªdeo de tu hermana se difundir¨¢ y ser¨¢ denigrada all¨¢ donde vaya. Te doy tres segundos para pensarlo. -?Tres, dos, uno! Viendo que los hombres de Leonardo estaban a punto de arrancarles bragas a Karol, Alberto dijo: ?Yo digo! Leonardo, ?eres un demonio! Leonardo hizo un gesto con mano y los hombres se detuvieron. Es¡­ Es familia Licon de Imperialia. ?Trabajo para familia Licon! Sab¨ªa familia Licon, pero nunca hab¨ªa ofendido a ellos, ¨²nica posibilidad de que de repente hizo contra ¨¦l era por ve secreta. Pensando en esto, se mof¨®, -M¨¢s vale que no me mientas o tengo formas de hacerte sufrir, adem¨¢s Karol, tienes una madre que se encuentra mal de salud, si no quieres ves morir frente a ti, coopera conmigo. Alberto lo mir¨® enojado, -Leonardo, no puedes ganar a familia Licon, familia Licon te puede astar tan f¨¢cilo a una hormiga! -Si fuera tan f¨¢cilo dices, ?por qu¨¦ te enviaron aqu¨ª? Despu¨¦s de eso, Leonardo lo dej¨® a ¨¦l y se dio vuelta para irse. Se?or Ramos, ?y Karol? Los ojos de Leonardo estaban fr¨ªos, ?Enci¨¦rr con Alberto, Alberto debe saber m¨¢s que eso de familia Licon! -Pero¡­Karol es dise?adora de MY, y si se?orita L¨®pez se entera de que est¨£ retenida aqu¨ª¡­y sufri¨® esto¡­ 1/2 $15 Carlos estaba preocupado, y Leonardo dijo fr¨ªamente: -?Haz lo que te digo! Carlos no se atrevi¨® a har de nuevo, sino que suspir¨® mientras miraba que Leonardo desapareci¨®. Karol despert¨® de nuevo en el s¨®tano y se dio cuenta de que estaba casi desnuda, se derrumb¨® y se sent¨® en el suelo a llorar. Alberto se apresur¨® a decirle: -Karol, no llores¡­ No te han hecho nada. Karol record¨® entonces que Alberto segu¨ªa encerrado, se apresur¨® a recoger su ropa y pon¨¦rs, mirando a Alberto con disgusto. -?Por qu¨¦ has vuelto? ?Si hubieras muerto ah¨ª fuera, no tendr¨ªa que sufrir esta humici¨®n! El odio que hab¨ªa en sus ojos hizo que Alberto se sobresaltara, luego apret¨® los t¨² y dientes y dijo: -He trabajado para familia Licon todos estos a?os para que mam¨¢ tuvieran una vida tranqu, si no, ?crees que pudieron sobrevivir? Karol se ech¨® a re¨ªr. -Alberto, ?crees lo que dices? Cuando robaste el dinero, supliqu¨¦ de rodis a mis parientes paras facturas m¨¦dicas de mam¨¢, pero ninguno quer¨ªa prestarme el dinero, ?luego casi me convert¨ª en prostituta! -?Para conseguir el dinero del tratamiento de mam¨¢, vend¨ª mis dise?os a persona que m¨¢s despreciaba, para que los utilizara a tener reputaci¨®n en el mundo del dise?o y convertirse en dise?adora de MY! -Si presidenta de MY no me hubiera contratado, seguir¨ªa haciendo dibujos sin parar para pagars facturas m¨¦dicas de mi madre. La vida tranqu que tengo hoy se debe a mi propio esfuerzo, mi jefa me dio, ?qu¨¦ tiene que ver contigo? Alberto se sorprendi¨® y su cuerpo tembl¨® ligeramente. -?No! Imposible. Cuando me fui, no me llev¨¦ ni un c¨¦ntimo, y gente de familia Licon me dijo que les dar¨ªan dinero para vivir¡­ Karol se ri¨® fr¨ªamente, -?Nunca vi su dinero! Alberto, t¨² robaste el dinero, y ahora te inventas esta mentira, ?tratas de utilizarme para algo? Cap铆tulo 630 Cap¨ªtulo 630 16 BONUS Alberto apret¨® los dientes, ?No te he mentido, de verdad que no he robado ni un c¨¦ntimo! Llevo muchos a?os trabajando para familia Licon, s¨®lo por ti y por mam¨¢, ?y gente de familia Licon me ha dicho que todos los a?os les mandaba dinero! Karol lo mir¨® fr¨ªamente: -Dijiste que no hab¨ªas robado el dinero, pero el dinero ha desaparecido, y yo nunca he recibido el dinero que me enviaron. Si nosotros decimos verdad, ?entonces familia Licon te minti¨®! Cada pbra de e se sent¨ªao una pu?da en su coraz¨®n, un cuchillo en el coraz¨®n. -?No! ?Ni de co?a! ?La gente de familia Licon no me mentir¨ªa! Belongs to (N)?vel/Drama.Org. ¡ª?Hah! Karol lo mir¨®o si fuera un tonto, Si no me crees, olv¨ªdalo, el d¨ªa fuiste de casa, jur¨¦ que ya no ser¨ªas mi hermano. que te Alberto no dijo ni una pbra m¨¢s, pero su rostro permaneci¨® serio. De hecho, ya cre¨ªas pbras de Karol, si de verdad consigui¨® el dinero, era imposible que le enga?ara. As¨ª que s¨®lo hab¨ªa una posibilidad, familia Licon le estaba utilizando y no ten¨ªa ninguna intenci¨®n de cuidar de su familia. Al pensar en esto,s manos de Alberto se tensaron y el odio apareci¨® en sus ojos. Sufr¨ªa tanto a lorgo de los a?os para mejorar vida de su madre y su hermana, cuidar de es era como pan cocido para familia Licon, pero no estaban de acuerdo, e incluso obligaron a su hermana a casi prostituirse. Al pensar que trabajaba para una familia as¨ª, Alberto se sinti¨® abrumado por el odio y el arrepentimiento. Sin saber cu¨¢nto tiempo pas¨®, Alberto ten¨ªa los ojos enrojecidos y dijo con voz ronca: -?Karol, fui yo quien no cuid¨® de ti y de mam¨¢, lo siento! familia Licon me enga?¨®, ?no los dejar¨¦ en paz! 1/3 Karol no dijo nada, e hab¨ªa pasado por el momento m¨¢s dificil, en este momento, no importaba lo que Alberto dijera, no podria cambiar nada del pasado, ni podr¨ªa dejar que esas heridas que sufri¨® nunca sucedieran. Del otrodo, en familia Licon. Despu¨¦s de saber que se hab¨ªan llevado a Alberto, Mateo golpe¨® con rabia an vaso y dijo: ?Qui¨¦n orden¨® a Alberto una misi¨®n en Monteflor? Uno de los arrodidos dijo con inquietud: Senor Mateo¡­ Yo.. Pul yo Mateo le dio una patada. El cuerpo del pateado sali¨® vndoo unaeta con los hilos rolos y cay¨® pesadamente sobre pared, escupiendo sangre, Despu¨¦s de caer al suelo, aunque le dol¨ªa tanto que se le retorcia cara, se levant¨® r¨¢pido y sigui¨® arrodido en el suelo, ide lo en el suelo, ide lo contrario estaria a¨²n peor! -?Si vuelves aeter este error, te suicidar¨¢s! ?blo quiero ensuciarmes manos! Despu¨¦s de decir eso, Mateo se levant¨® y se fue con un rostro sombrio y terrible, ?Parece que tengo que renificar. Leonardo captur¨® a Alberto, y seguramente podr¨ªa podr¨ªa enterarse por Alberto de lo de familia Licon, y as¨ª saber que era familia Licon que queria la ve secreta, Ahora que hab¨ªan sido descubiertos, deb¨ªan tener m¨¢s cuidado para conseguir ve secreta. Sin embargo, cuando pensaba en riqueza y el poder que podr¨ªa obtener tras conseguir ve secreta, los ojos de Mateo se llenaron de una luz imperativa! *** Al d¨ªa siguiente de desaparici¨®n de Karol, Natalie se enter¨® de que se han llevado los hombres de Leonardo, Fue al Grupo Ramos a buscar a Leonardo, pero Leonardo no vio, Natalie apret¨® los dientes de rabia, Leonardo deb¨ªa saber por qu¨¦ hab¨ªa venido, pero no queria liberar a Karol, por eso no acept¨® veria, Llevaba dos d¨ªas esperando en el Grupo Ramos pero no pod¨ªa ver a Leonardo, Natalle acudi¨® a Mai para averiguar d¨®nde estaba Karol exactamente. Despu¨¦s de ver el mensaje enviado por Mai, el rostro de Natalie se volvi¨® serio. Leonardo ha encerrado a Karol! ?Qu¨¦ quer¨ªa hacer? As nueve de noche, Natalie se encontr¨® por fin con Leonardo en Royal Cap铆tulo 631 Cap¨ªtulo 631 E ten¨ªa el rostro serio, y su mirada hacia Leonardo era fr¨ªao nieve. -Leonardo, ?entr¨¦game a Karol! ?No tienes derecho a coartar su libertad! Leonardo dijo con calma, -?Entonces qu¨¦ derecho tienes a pedirme que libere? La expresi¨®n de Natalie se congel¨®, y luego dijo fr¨ªamente: -?Soy jefa de Karol, tengo responsabilidad de protege, y aunque Karol haya hecho algo malo, no te toca encerra! Al ver que Natalie se enfadaba cada vez m¨¢s mientras haba, mirada de Leonardo se volvi¨® g¨¦lida. Se preocupaba tanto por una subordinada cualquiera, pero nunca por sus sentimientos. -La liberar¨¦ dentro de unos d¨ªas, puedes irte. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -?No, quiero llev¨¢rm ahora! -?Ahora no puede ser! ¡ª?Qu¨¦ vas a hacer con e? Si no dejas ir ahora mismo, ?mar¨¦ a polic¨ªa! Leonardo ri¨® fr¨ªamente, -Natalie, est¨¢s preocupada a una empleada cualquiera m¨¢s que a m¨ª. ?Ahora dudo que estabas enamorada de m¨ª! Natalie le miraba fr¨ªamente, -?No cambies de tema, hoy tengo que llevarme a Karol! Leonardo se enfad¨®, ¡ª?He dicho que de ninguna manera! Tras decir eso, se cruz¨® con Natalie para marcharse. Natalie quer¨ªa perseguirlo, pero Carlos detuvo. Se?rita L¨®pez, no presione al se?or Ramos, ¨¦l tiene sus propios problemas. Natalie frunci¨® el ce?o, Encerr¨® a mi empleada sin motivo, ?qu¨¦ raz¨®n tiene? -?Sabes que el hermano de Karol empuj¨® a madre del se?or Ramos a carretera, provoc¨¢ndole un idente de tr¨¢fico y ahora est¨¢ hospitalizada? 1/3 Natalie se qued¨® hda, -?C¨®mo pude saberlo¡­? Y lo hizo su hermano, ?qu¨¦ tiene que ver con Karol? Carlos suspir¨®, -No te preocupes, el se?or Ramos no le har¨¢ da?o a Karol, volver¨¢ en unos d¨ªas. Natalie quer¨ªa decir algo, pero Carlos ya se hab¨ªa marchado. Mirando sus espaldas, Natalie guard¨® silencio por un momento y regres¨® a Bah¨ªa de los Olmos. No sab¨ªa que Karol ten¨ªa un hermano, y aunque su hermano hubiera causado el idente de Antonia, Leonardo deber¨ªa ir por su hermano, no por Karol. Al pensar en esto, Natalie tom¨® una resoluci¨®n. ?E iba a salvar a Karol! Natalie estaba lista para salir despu¨¦s de ponerse su ropa nocturna, de repente, el chalet se sumi¨® en oscuridad. Not¨® que el peligro estaba cerc¨¢nd. Su cuerpo se sacudi¨® hacia undo cuando un dardo le roz¨® oreja y se v¨® con fuerza en pared de enfrente. ??Parece que es un asesino!? Content is ? by N?velDrama.Org. Natalie se gir¨® r¨¢pidamente y luch¨® contra el asesino en oscuridad. Pelearon desde el dormitorio hasta el balc¨®n, y justo cuando Natalie estaba a punto de agarrarlo y preguntarle qui¨¦n lo hab¨ªa enviado, ¨¦l dio una voltereta hacia atr¨¢s y salt¨® desde el balc¨®n, su figura desapareci¨® en oscuridad. Natalie frunci¨® el ce?o, parec¨ªa que aquel hombre no hab¨ªa venido a mata, sino a proba. Su rostro cambi¨® al pensarlo, parec¨ªa que su identidad hab¨ªa quedado al descubierto. Pero en este momento, no ten¨ªa humor para pensar en qui¨¦n le hab¨ªa enviado, baj¨® y se march¨® en coche, salvar a Karol era m¨¢s importante ahora. Por otrodo, en f¨¢brica abandonada des afueras de ciudad, Tadeo recibi¨® 2/3 +15 BONUS una mada de su hombre, -Se?or Tadeo, he cor¨ªfirmado ques habilidades marciales de Natalie son mejores ques m¨ªas. Si no hubiera corrido tan r¨¢pido, ya me habr¨ªa capturado. Tadeo se mof¨®, ¡ªLo s¨¦. SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you,activity time is limited! Cap铆tulo 632 Cap¨ªtulo 632 Colg¨® el tel¨¦fono y pensaba: ?es el momento de matar a Natalie, pero si e es Iris, tendr¨¦ que tener m¨¢s cuidado o no s¨®lo no podr¨¦ mata, sino que lo m¨¢s probable es que ¨¦l tambi¨¦n muera.) Medianoche, en el Valle de Nube. Natalie, vestida con una ropa negra nocturna y movi¨¦ndose tan ligerao una gata, entr¨® r¨¢pidamente en el chalet de Leonardo. Leonardo no viv¨ªa aqu¨ª, salvo alguna criada y guardaespaldas, no hab¨ªa nadie m¨¢s. Por noche, Natalie busc¨® por el chalet evitando a todo el mundo, pero no pudo encontrar a Karol. Se qued¨® pensativa un rato y empez¨® a buscar en el s¨®tano del chalet. Diez minutos despu¨¦s, encontr¨® por fin entrada al s¨®tano, al fondo delvadero. Natalie camin¨® r¨¢pidamente hacia puerta y cuando iba a abri,s luces del chalet se encendieron de repente. Al instante tuvo un mal presentimiento y quer¨ªa salir corriendo, le agarraron mu?eca. Lleg¨® el familiar olor a pino y g¨¦lida voz de Leonardo son¨® detr¨¢s de e. Natalie, ?puedes decirme por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Natalie se sacudi¨® mano y se gir¨® hacia ¨¦l sin expresi¨®n. -Leonardo, sabes por qu¨¦ ?es divertido preguntarme? Al ver el recelo y caut en su mirada, los ojos de Leonardo se hundieron, -Te lo dije, dejar¨¦ que Karol vuelva en unos d¨ªas, ?por qu¨¦ no me crees? Natalie ri¨® fr¨ªamente, Hace tiempo que no hay confianza entre nosotros. -Pido que alguien te env¨ªe de vuelta. -Leonardo, he venido hoy y no me voy a ir sin llevarme a Karol. 3 Leonardo frunci¨® sus finosbios y, tras un momento de silencio, le dijo al o¨ªdo: no quieres irte, qu¨¦date aqu¨ª una noche. -Vale, si Natalie: ¡­ 1/2 Mirando a los serios ojos de Leonardo, Natalie se sent¨ªa impotente. -Leonardo, no tengo tiempo que perder contigo aqu¨ª. ?C¨®mo puedes dejar marchar a Karol? ?Aqu¨ª es su territorio, si discuto con ¨¦l, no ganar¨¦.>> Leonardo mir¨® fijamente y pens¨® un rato, y lentamente dijo: -T¨² duermes conmigo esta noche, y yo la dejar¨¦ ir. Al o¨ªr esto, cara de Natalie se puso seria y apretando los dientes dijo: -?No te pases! Al ver su rostro enrojecido por ira y los l¨®bulos de sus orejas rojoso sangre, Leonardo enarc¨® una ceja. -?Qu¨¦ piensas? Lo que he dicho de dormir es simplemente dormir, no sexoo t¨² crees. La bu en los ojos de Leonardo hizo que Natalie quisiera encontrar inmediatamente una grieta en el suelo y dijo: -Aunque as¨ª no puedo decirte que s¨ª, ya estamos divorciados. Si alguien se entera, ?c¨®mo voy a encontrar novio en el futuro? ¡ª?Cu¨¢nto tiempo llevamos divorciados y ya est¨¢s buscando novio? -El tono de Leonardo era furioso y su mirada a Natalie hda. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Natalie se ri¨® y record¨®: ¨CSe?or Ramos, antes de criticarme, ?no deber¨ªas reflexionarte? pa?aste a Matilda al hospital para una revisi¨®n de maternidad justo despu¨¦s de divorciarnos. Comparado contigo, yo hice lento, ?no? -?Est¨¢s celosa? Ante eso, Natalie dej¨® de sonre¨ªr, -No soy tan ociosa. Despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta y se dispuso a marcharse. Sin embargo, cuando acababa de dar dos pasos, abraz¨® por Natalie se qued¨® paralizada, y luego forceje¨® violentamente. -?Leonardo, su¨¦ltame! detr¨¢s. Cap铆tulo 633 Cap¨ªtulo 633 -Quieta, deja que te abrace un momento. Despu¨¦s del divorcio, intentaba desesperadamente convencerse de que no deb¨ªa acercarse a e porque no quer¨ªa que corriera peligro por lo ocurrido con ve secreta. Pero cada vez que ve¨ªa, el deseo por e crec¨ªao una m hierba salvaje que no pod¨ªa reprimir. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -?Tienes raz¨®n, estamos divorciados! -?Entonces no puedo abrazarte? Natalie: Tras un momento de silencio, Natalie dijo en tono fr¨ªo: -?No quiero que me toques! Justo despu¨¦s de decir eso, obviamente sinti¨® que el cuerpo de Leonardo se pon¨ªa r¨ªgido y mano que sujetaba volvi¨® a apretarse. Al cabo de un rato, Leonardo solt¨®. -T¨² vete, yo me encargo de mandar a Karol a casa ma?ana. Natalie se mordi¨® elbio inferior y quer¨ªa decir que se llevaba a Karol ahora mismo, pero despu¨¦s de pensarlo y temiendo que Leonardo le pidiera otra cosa iprensible, luego se fue. Poco despu¨¦s de marcharse, Carlos sali¨® de oscuridad. ¡ªSe?or Ramos, no deb¨ªa prometerle a se?rita L¨®pez que dejar¨ªa ir a Karol, Alberto no nos ha dicho las pistas m¨¢s importantes. De nada sirve s¨®lo saber que fue familia Lic¨®n quien lo orden¨®. Los ojos de Leonardo se enfriaron y baj¨® voz: -¨¦l ya sabe que familia Lic¨®n nunca cuid¨® bien a su madre y a su hermana, con eso basta. Content is ? by N?velDrama.Org. Carlos se preocupaba un poco, pero ?y si a Alberto no le importaban su hermana y su madre? Si no le importaran, no habr¨ªa impedido que los hombres de maltrataran a Karol aquel d¨ªa. } Carlos quer¨ªa persuadir a Leonardo para que retuviera a Karol unos d¨ªas m¨¢s, pero Leonardo dio orden, Suelta a Karol ma?ana por ma?ana y mantiene encerrado a Alberto. -?S¨ª! 1/2 A ma?ana siguiente, Karol fue vendada y enviada a puerta de su casa, cuando se quit¨® t negra de los ojos, no hab¨ªa nadie. Pensando en advertencia que los dos hombres que llevaron a casa le dijeron al o¨ªdo, Karol se estremeci¨®, se apresur¨® a abrir puerta y entr¨®. Menos mal que a¨²n faltaban unos d¨ªas para que Vaini recibiera el alta del hospital, de lo contrario se habr¨ªa preocupado cuando desapareci¨® durante tantos d¨ªas. Carg¨® el m¨®vil y lo encendi¨®, Vaini ya hab¨ªa hecho unas madas. Karol se apresur¨® a ma y pronto contest¨®. -Karol, ?d¨®nde has estado estos ¨²ltimos d¨ªas? Voy a mar a polic¨ªa si no te pones en contacto conmigo. Karol se mordi¨® elbio inferior y fingi¨® estar rjada: -Mam¨¢, he estado de viaje de negocios los ¨²ltimos d¨ªas, he estado muy ocupada con el trabajo, no he tenido tiempo de mirar el m¨®vil, y hasta hoy no he vuelto. Antes, cuando Karol trabajaba, de vez en cuando perd¨ªa el contacto durante unos d¨ªas, y Vaini no preguntaba m¨¢s y dec¨ªa algo arrepentida: -Lo siento¡­ Todo es culpa m¨ªa por arrastrarte, si no fuera por mi enfermedad, no tendr¨ªas que trabajar tanto. -Mam¨¢, no digas eso, el m¨¦dico ha dicho que pronto te dar¨¢n el alta, ?no? Cuando te cures, nosotras tendremos una mejor vida, y los d¨ªas ser¨¢n cada vez mejores. -Bueno, entonces te dejo tranqu con tu trabajo. Si no tienes tiempo, puedes venir a verme una vez a la semana. Descansa bien. -S¨ª. Al colgar el tel¨¦fono, Karol se ech¨® a llorar al recordar lo que le hab¨ªa pasado en el s¨®tano. Aunque no hab¨ªan vido, sensaci¨®n des manos de aques personas tocando su cuerpo era tan repugnanteos serpientes, y segu¨ªa sintiendoo si cayera en un abismo cuando pensaba en ello. -?Ding! De repente son¨® el timbre. } Karol se dirigi¨® a puerta, vio que era Natalie, respir¨® hondo, se sec¨®s l¨¢grimas y abri¨®. Se?rita L¨®pez, ?has venido a verme porque no he ido a trabajar los ¨²ltimos d¨ªas? Cap铆tulo 634 Cap¨ªtulo 634 Natalie neg¨® con cabeza, -S¨¦ que estuviste secuestrada por Leonardo estos d¨ªas, ¨¦l no te hizo nada ?verdad? Karol se sobresalt¨® e inconscientemente dio dos pasos hacia atr¨¢s. -T¨²¡­ ?C¨®mo lo sabes? Belongs to (N)?vel/Drama.Org. -Hace unos d¨ªas que no vienes a oficina y no pod¨ªa localizarte, as¨ª que hice que alguienprobara tu localizaci¨®n y descubr¨ª que te hab¨ªan secuestrado los hombres de Leonardo. Intent¨¦ sacarte anoche, pero Leonardo dijo que te liberar¨ªa esta ma?ana, as¨ª que me fui. Natalie se sinti¨® aliviada al ver que Karol parec¨ªa estar bien. Karol se mordi¨® elbio inferior, c¨®mo se atrev¨ªa a har de aque huminte experiencia. No¡­ El se?or Ramos no me hizo nada. -Est¨¢ bien, por cierto, sab¨ªa que tu hermano hab¨ªa empujado deliberadamente a madre de Leonardo a carretera provoc¨¢ndole un idente, por eso Leonardo te encerr¨® all¨ª, ? sabes algo de esto? Karol se qued¨® un rato cada y asinti¨® con cabeza, Me he enterado¡­ Hace muchos a?os que no lo veo, y no pensaba que hizo algo as¨ª¡­ Pero me dijo que alguien de familia Licon de Imperialia le hab¨ªa ordenado hacerlo. Natalie frunci¨® el ce?o, conoc¨ªa familia Licon cuando estaba en Imperialia antes, aunque era una de las ocho familias de Imperialia, era muy despiadada en sus iones, y trataba a suspetidores con supresi¨®n maliciosa, y dejaba de atarcarlos cuando finalmente los llevaba a bancarrota y saltaban de los edificios. Las familias de quiebra por culpa de familia Licon al menos diez, por lo que en Imperialia no ten¨ªa buena reputaci¨®n, pero el Grupo Licon tambi¨¦n era poderoso. En Imperialia, muy pocas personas tomar¨ªan iniciativa de meterse con familia Licon. De repente, Natalie record¨® lo que Leonardo dijo antes sobre ve secreta. ?La familia Licon orden¨® gente contra Antonia por ve secreta? Pensando en esto, cara de Natalie cambi¨®. Karol not¨® algo raro y se apresur¨® a decir: -Se?rita L¨®pez, ?qu¨¦ te pasa? -Nada, debes estar en shock estos d¨ªas, te permito una semana de vacaciones, mientras 1/2 tanto descansas bien, te recuperas y luego vuelves al trabajo. -Bien, gracias, se?rita L¨®pez. -Bueno, ll¨¢mame cuando quieras, si pasa algo. Tras salir de casa de Karol, Natalie se dirigi¨® al Grupo Ramos a buscar a Leonardo, pero ¨¦l hab¨ªa ido al hospital a ver a Antonia. En el hospital. Antonia estaba sentada en cama del hospital, todav¨ªa un poco p¨¢lida. Leonardo estaba aldo, escuchandos precauciones del m¨¦dico. Mirando su cara seria, a Antonia se le ocurri¨® ese mensaje en su m¨®vil, casi todos los d¨ªas recib¨ªa el mismo mensaje. Al principio Antonia lo ignor¨®, pero a medida que pasaba el tiempo, empez¨® a dudar si Leonardo realmente no era su hijo. -Se?or Ramos, estos son los principales. Leonardo asinti¨®, -Bueno, ya veo, gracias, doctor. Despu¨¦s de que el doctor se fue, Leonardo mir¨® a Antonia, Mam¨¢, ?todav¨ªa no te sientes bien? -No, no hace falta que vengas a verme si est¨¢s ocupado en el trabajo, cuidadora puede cuidar de m¨ª. -Voy a traerte sopa, el m¨¦dico ha dicho que es mejor que sigas una dieta l¨ªquida hasta que te den el alta. Cuando Leonardo se march¨®, Antonia cogi¨® el m¨®vil y m¨® al n¨²mero al que hab¨ªa mandado un mensaje. Antes de que pudiera decir nada despu¨¦s de atender mada, Antonia dijo enfadada: ?No vuelvas a mandarme un mensaje o mar¨¦ a polic¨ªa! Cap铆tulo 635 Cap¨ªtulo 635 Despu¨¦s de un momento de silencio, dijo burlonamente, -Si no sospecharas nada, no habr¨ªas mado a este n¨²mero, y habr¨ªas mado a polic¨ªa.. La mano de Antonia que apretaba el m¨®vil no dejaba de tensarse y apret¨® los dientes, ¨C Dices que Leonardo no es mi hijo, ?tienes alguna prueba? -ro que tengo pruebas, pero tienes que encontras. -?Qu¨¦ quiere decir? -T¨² eres su madre, ¨¦l no estar¨¢ a defensiva contigo, tener su pelo es muy sencillo, despu¨¦s busca una organizaci¨®n de valoraci¨®n, pronto podr¨¢n detectar si tiene un parentesco contigo. Tras decir esto, colg¨® directamente el tel¨¦fono. Antonia pellizc¨® el m¨®vil. Despu¨¦s de mucho tiempo, su mirada estaba firme, no importaba si lo que dec¨ªa aquel hombre era cierto o no, ?ten¨ªa que hacer esta prueba de paternidad para tranquilizarse! Cuando Leonardo volvi¨® a s, Antonia se hab¨ªa tranquilizado. Mientras tomaba sopa, Antonia se hizo desentendida y dijo: -Ahora vives solo en el Real, ?tienes una ni?era que te cuide? Leonardo se sorprendi¨®, -No, ?por qu¨¦ te preocupas de repente? -?No te conozco? Cuando est¨¢s ocupado, noes nada. Pido que Sandra te prepareida y limpie casa. Leonardo frunci¨® el ce?o. ¡ªNo, he contratado a un botones. -Los botones no son tan meticulososo criada de familia Ramos. Sandra es buena cocinera, y a ti te encantaban sus alitas de pollo con c, as¨ª que trato hecho. Leonardo quer¨ªa negarse, pero Antonia a¨²n estaba enferma, no quer¨ªa discutir con e por un asunto tan trivial, as¨ª que asinti¨® con cabeza y dijo: -De acuerdo. -Bueno, vete a trabajar, estoy bien aqu¨ª. -Bien. Despu¨¦s de que Leonardo se fue, Antonia m¨® a Sandra y le dijo que trajera el cepillo de 1/2 +15 BONUS tanto descansas bien, te recuperas y luego vuelves al trabajo. -Bien, gracias, se?rita L¨®pez. -Bueno, ll¨¢mame cuando quieras, si pasa algo. Tras salir de casa de Karol, Natalie se dirigi¨® al Grupo Ramos a buscar a Leonardo, pero ¨¦l hab¨ªa ido al hospital a ver a Antonia. En el hospital. Antonia estaba sentada en cama del hospital, todav¨ªa un poco p¨¢lida. Leonardo estaba aldo, escuchandos precauciones del m¨¦dico. Mirando su cara seria, a Antonia se le ocurri¨® ese mensaje en su m¨®vil, casi todos los d¨ªas recib¨ªa el mismo mensaje. Al principio Antonia lo ignor¨®, pero a medida que pasaba el tiempo, empez¨® a dudar si Leonardo realmente no era su hijo. -Se?or Ramos, estos son los principales. Leonardo asinti¨®, -Bueno, ya veo, gracias, doctor. Despu¨¦s de que el doctor se fue, Leonardo mir¨® a Antonia, Mam¨¢, ?todav¨ªa no te sientes bien? No, no hace falta que vengas a verme si est¨¢s ocupado en el trabajo, cuidadora puede cuidar de m¨ª. -Voy a traerte sopa, el m¨¦dico ha dicho que es mejor que sigas una dieta l¨ªquida hasta que te den el alta. Cuando Leonardo se march¨®, Antonia cogi¨® el m¨®vil y m¨® al n¨²mero al que hab¨ªa < mandado un mensaje. Antes de que pudiera decir nada despu¨¦s de atender mada, Antonia dijo enfadada: ?No vuelvas a mandarme un mensaje o mar¨¦ a polic¨ªa! 2/2 Cap¨ªtulo 635 Despu¨¦s de un momento de silencio, dijo burlonamente, -Si no sospecharas nada, no habr¨ªas mado a este n¨²mero, y habr¨ªas mado a polic¨ªa.. La mano de Antonia que apretaba el m¨®vil no dejaba de tensarse y apret¨® los dientes, Dices que Leonardo no es mi hijo, ?tienes alguna prueba? -ro que tengo pruebas, pero tienes que encontras. -?Qu¨¦ quiere decir? Original from N?velDrama.Org. -T¨² eres su madre, ¨¦l no estar¨¢ a defensiva contigo, tener su pelo es muy sencillo, despu¨¦s busca una organizaci¨®n de valoraci¨®n, pronto podr¨¢n detectar si tiene un parentesco contigo. Tras decir esto, colg¨® directamente el tel¨¦fono. Antonia pellizc¨® el m¨®vil. Despu¨¦s de mucho tiempo, su mirada estaba firme, no importaba si lo que dec¨ªa aquel hombre era cierto o no, ?ten¨ªa que hacer esta prueba de paternidad para tranquilizarse! Cuando Leonardo volvi¨® a s, Antonia se hab¨ªa tranquilizado. Mientras tomaba sopa, Antonia se hizo desentendida y dijo: -Ahora vives solo en el Real, ?tienes una ni?era que te cuide? Leonardo se sorprendi¨®, -No, ?por qu¨¦ te preocupas de repente? -?No te conozco? Cuando est¨¢s ocupado, noes nada. Pido que Sandra te prepareida y limpie casa. Leonardo frunci¨® el ce?o. ¡ªNo, he contratado a un botones. -Los botones no son tan meticulososo criada de familia Ramos. Sandra es buena cocinera, y a ti te encantaban sus alitas de pollo con c, as¨ª que trato hecho. Leonardo quer¨ªa negarse, pero Antonia a¨²n estaba enferma, no quer¨ªa discutir con e un asunto tan trivial, as¨ª que asinti¨® con cabeza y dijo: -De acuerdo. -Bueno, vete a trabajar, estoy bien aqu¨ª. Bien. Despu¨¦s de que Leonardo se fue, Antonia m¨® a Sandra y le dijo que trajera el cepillo de por 1/2 dientes o el pelo de Leonardo. Sandra lleg¨® al hospital con los objetos en menos de dos horas. Antonia encontr¨® a un m¨¦dico de confianza y no utiliz¨® su nombre ni el de Leonardo, y le dio el pelo a ese m¨¦dico para determinar si estaban rcionados. Cuando el m¨¦dico se march¨®, Sandra le dijo: -Se?ora, ?sospecha que Leo no es su hijo? Antonia neg¨® con cabeza, -¨²ltimamente, un psic¨®pata me ha estado mandando mensajes diciendo que Leo no es mi hijo, quiero hacer una prueba de paternidad para tranquilizarme. Estaba esperando fuera cuando dio a luz, Leo es sin duda su hijo, y se parece tanto a su pap?, ?c¨®mo es posible que no sea de familia Ramos? -Bueno, lo s¨¦, yo tambi¨¦n quiero estar tranqu. Sandra suspir¨® y no dijo nada m¨¢s. Leonardo lleg¨® al Grupo Ramos y vio a Natalie esperando all¨ª. Arrug¨®s cejas y dijo con voz fr¨ªa: -Ya he soltado a Karol, ?qu¨¦ m¨¢s quieres? Al ver indiferencia y el desapego en los ojos de Leonardo, Natalie frunci¨® el ce?o, anoche todav¨ªa abrazaba y se negaba a solta, hoy quer¨ªa ve, actitud de este hombre ha cambiado demasiado r¨¢pido? -He venido a preguntarte, el hermano de Karol empuj¨® a tu madre a carretera, ?est¨¢ rcionado con ve secreta? -Esto no tiene nada que ver contigo, y nunca m¨¢s volver¨¢s a verme, no volver¨¦ a verte. Natalie le coge de mano, aprieta los dientes y dice: -Leonardo, fuiste t¨² quien me habl¨® de ve Secreta, y ahora me dices que no me meta, ?crees que es posible? Cap铆tulo 636 Cap¨ªtulo 636 Leonardo hel¨®, bajando voz, -Lo de ve Secreta, olv¨ªdaloo si nunca lo hubiera dicho. Natalie se mof¨®, -?Crees que puedo olvidarlo? Leonardo mir¨® y dijo con indiferencia: -Este asunto no tiene nada que ver contigo, s¨®lo no quiero que te involucres, as¨ª al menos puedes estar en guardia contra Javier cuando est¨¢s con ¨¦l. -Tambi¨¦n he dicho que Javier no me har¨¢ da?o. -No hace falta que me preguntes por ve secreta. ?Todav¨ªa te gusto? ?Te preocupas por m¨ª? Natalie se qued¨® hda y frunci¨® el ce?o: -Piensas demasiado, ya no te quiero. -Entonces dej? de preguntarme por ve secreta. Leonardo no volvi¨® a mira y se dio vuelta para marcharse enseguida. Dijo Fausto con rabia desde atr¨¢s. -Leonardo, ?qu¨¦ le has hecho al Grupo Ruiz? Cuando Leonardo se dio vuelta, Fausto se abnz¨® sobre ¨¦l con un pu?o. Retrocedi¨® dos pasos para esquivarlo y mir¨® fr¨ªamente a Fausto, Te lo advert¨ª, pero t¨² no paraste. Fausto ri¨® fr¨ªamente, -?Crees que puedes acabar con el Grupo Ruiz? ?No voy a dejar quebrar al Grupo Ruiz! Debes pensar en c¨®mo conseguir que esos inversores reanuden cooperaci¨®n con Grupo Ruiz, sino decirme tonter¨ªas aqu¨ª. -Leonardo se dio vuelta y entr¨® en el Grupo Ramos. Fausto se fijaba en su espalda con ira y odio en los ojos. Natalie, que lo ha visto todo, se sorprendi¨® y tuvo el mal presentimiento de que m rci¨®n de Leonardo con Fausto ten¨ªa algo que ver con e. Se acerc¨® a Fausto, -Se?or Ruiz, ?tengo algo que ver con que t¨² y el se?or Ramos lo pasen tan mal? Fausto gir¨® cabeza hacia e y baj¨® los ojos, Natalie, lo siento. ¡ª Natalie frunci¨® el ce?o, ?Por qu¨¦ me pides perd¨®n. ¡ªLe dije a Pr que Leonardo y t¨² no est¨¦n divorciados, y le orden¨¦ que te dijera a ti. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Natalie se qued¨® paralizada, incr¨¦d y sorprendida. 1/2 Despu¨¦s de unrgo rato, se mordi¨® elbio inferior y dijo: -?Entonces por qu¨¦ me dices verdad ahora? Ten¨ªa el rostro hdo y miraba a Faustoo a un extra?o. Fausto ri¨® amargamente: -Porque creo que hice mal. Aunque ahora est¨¢s separada de Leonardo, no pareces ser feliz. Natalie evit¨® mirada de Fausto y dijo: -Me lo ocult¨® Leonardo esto, aunque sin ti, alg¨²n d¨ªa descubrir¨¦ verdad, no puedo culparte, pero tampoco volver¨¦ a ponerme en contacto contigo. Si Fausto le hubiera dicho esto directamente, e podr¨ªa tratar a Faustoo un amigo, pero ¨¦l utiliz¨® a Pr para decirlo, s¨®lo para separarlos porpleto. A Natalie le importaba m¨¢s que una mujer que llevaba poco tiempo con Leonardo supiera que no estaban divorciados. Fausto lo sab¨ªa perfectamente y no dud¨® en aprovecharse de ello. que lo que Fausto se puso nervioso y se apresur¨® a decir: -Natalie, admito hice fue, en efecto, un poco cabr¨®n, ?pero me gustas de verdad! Y ahora que Leonardo y t¨² est¨¢n divorciados, me quedar¨¦ a tudo hasta que puedas darme una oportunidad. 1 Natalie se impacient¨® y dijo fr¨ªamente: -Se?or Ruiz, no quiero ser amiga de alguien que me hace trampa, espero que te alejes de m¨ª en el futuro. -?No me rendir¨¦! -Hab¨ªa firmeza y amor en mirada de Fausto. -Lo que quieras. Natalie se dio vuelta, sin ver que mirada de Fausto se volv¨ªa gradualmente fr¨ªa mientras observaba. Cap铆tulo 637 Cap¨ªtulo 637 Por Natalie, casi provoc¨® quiebra del Grupo Ruiz, ?as¨ª que definitivamente no se rendir¨ªa! As ocho de tarde, en el m¨¢s lujoso cuarto privado de Trono Dorado. Fausto, t¨² y Leo son amigos de nosotros. No quiero meterme en lo que pasa entre ustedes, despu¨¦s de todo, a quien yo ayude ofender¨¢ al otro. Y esta vez, Emiliano cre¨ªa que Fausto hab¨ªa hecho mal. Aunque le gustara Natalie, no deber¨ªa haberse entrometido en rci¨®n de Natalie y Leonardo. La cara de Fausto estaba hda, mirando a Omar que no dec¨ªa nada, dijo: -?Tampoco quieres ayudarme? Omar se sinti¨® avergonzado y despu¨¦s de un rato dijo lentamente: -Fausto, yo te puedo ayudar en asuntos de negocios, si el Grupo Garc¨ªa saca mil cuatrocientos millones de dres, quebrar¨¢ en cualquier momento. ?Por qu¨¦ no te disculpas con Leo? Son amigos, seguro que no T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. har¨¢ demasiado. Fausto se ri¨® fr¨ªamente, cogi¨® el vino y se lo bebi¨® al fondo. -?Bueno, somos amigos de tantos a?os, niegan a ayudarme, no hace falta que sigamos en contacto en el futuro! Tras decir esto, Fausto se dio vuelta y se march¨®. Omar quer¨ªa perseguirle, pero Emiliano l¨¦ grit¨®. -Emiliano, ?de verdad quieres armar tanto l¨ªo con Fausto? Emiliano tranqumente, -T¨² ve tras ¨¦l, ?tienes 1.400 millones de dres para prestarle? Omar palideci¨® y no dijo nada. -Es su culpa, no s¨®lo no se da cuenta de su error, sino que quiere usar amistad para obligarnos a apostar por Grupo Garc¨ªa y Grupo Moreno para que lo ayudemos. ?No crees que se ha pasado demasiado? Omar se frot¨® nariz, -S¨ª s¨¦ pas¨® demasiado. -Si se disculpa con Leo, Grupo Ruiz superar¨¢ est¨¢ crisis, y si no lo hace, el destino de Grupo Ruiz no tiene nada que ver con nosotros. Omar suspir¨®, ¡ª?Vayal Son amigos de tantos a?os, y se meten en un l¨ªo por una mujer. Emiliano lo mir¨® fr¨ªamente, -Casi cortas a Leo por Gis, ?no? 1/2 Omar dijo enojado, ?A m¨ª me enga?¨® Gis! ?Cu¨¢l es diferencia? +15 BONUS Grupo Ruiz vendi¨® muchos activos y finalmente no quebr¨®, pero se convirti¨® en una familia al fondo de la lista en Monteflor, ya noparable con Grupo Ramos, Grupo Garc¨ªa o Grupo Moreno. Al saberlo, Leonardo dijo tranqumente. -Lo s¨¦, dejamos de atacar al Grupo Ruiz. Carlos guard¨® silencio un rato y susurr¨®: -Se?or Ramos, usted ha roto con el se?or Ruiz. Le sugiero que deje quebrar al Grupo Ruiz, de lo contrario el Grupo Ruiz puede volver de repente alg¨²n d¨ªa. En ese momento Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, -?Me est¨¢s ense?ando algo? Carlos neg¨® r¨¢pidamente con cabeza, -No quiero decir eso, s¨®lo quiero que lo piense bien. -Ya he decidido, sal t¨². Viendo que ya hab¨ªa decidido, Carlos dej¨® de intentar persuadirlo, s¨®lo esperaba que realmente el Grupo Ruiz no volviera a desarror, de lo contrario el Grupo Ramos tendr¨ªa un fuerte contrincante. Despu¨¦s de que Carlos se fue, Leonardo dej¨® el documento en su mano, su rostro estaba fr¨ªo. Carlos ten¨ªa raz¨®n, si hubiera sido otra persona, Leonardo los habr¨ªa dejado ir a quiebra total, pero Fausto era su mejor amigo, no pod¨ªa ser tan despiadado. Pero el Grupo Ramos llevaba trazando su entrada en Imperialia desde hace unos a?os y ahora ya estaba preparado, ?no iba a dar oportunidad a Fausto de superar al Grupo Ramos! Cap铆tulo 638 Cap¨ªtulo 638 En los d¨ªas siguientes, Faustoo si se hubiera escondido, sin volver a aparecer, y el Grupo Ruiz y la familia Ruiz tambi¨¦n manten¨ªan un perfil bajo. Sin embargo, de repente se extendieron algunos rumores sobre Leonardo, diciendo que el Grupo Ruiz estaba jodido por Leonardo. Todos en alta sociedad de Monteflor sab¨ªan que Fausto y Leonardo eran mejores amigos, y despu¨¦s de enterarse de que Leonardo atacaba al Grupo Ruiz, empezaron a har de ¨¦l. -No sab¨ªa que el se?or Ramos es este tipo, parece que a ¨¦l s¨®lo le importa el beneficio, ?y vendi¨® hasta a sus amigos por el beneficio! Oh, a unerciante le interesa el beneficio, ?qu¨¦ importa amistad? ?El dinero es lo m¨¢s importante! -?Si yo fuera Fausto, odiar¨ªa tanto a Leonardo, que es un buen amigo y le vendi¨® al final! Leonardo se enter¨® de estos rumores, e incluso seentaron en el Grupo Ramos. Cuando Carlos oy¨® los rumores, despidi¨® a algunas des personas que hab¨ªan estado hando mal de Leonardo, y ya nadie en el Grupo Ramos se atrevi¨® a har de ello. -Se?or Ramos, los rumores son escandalosos. ?Emitimos una deraci¨®n para explicarlo? Leonardo, con calma, -?Por qu¨¦ explicarlo? Es un hecho que hice con el Grupo Ruiz. Carlos frunci¨® el ce?o, -Pero acabaste con el Grupo Ruiz porque el se?or Ruiz provoc¨® que te divorciaras de se?rita L¨®pez, ?no le tendi¨® una trampa al se?or Ruiz! Leonardo lo mir¨® y le dijo fr¨ªamente: -?Qui¨¦n crees que est¨¢ difundiendo esos rumores? Despu¨¦s de pensar un momento, Carlos dijo cuidadosamente: ¡ª?Se?or Ruiz? -Excepto ¨¦l, nadie m¨¢s. Estos rumores hacen que gente simpatice con ¨¦l, lo cual es bueno para el Grupo Ruiz. Carlos se enfureci¨®, -Esto es demasiado, es obvio que quiere aprovecharse de tu reputaci¨®n para hacer negocios con otros socios. Fausto estaba fingiendo ser v¨ªctima, los socios tendr¨ªan una actitud favorable hacia ¨¦l y ser¨ªa m¨¢s f¨¢cil hacer negocios con ellos. Leonardo con calma, -No te preocupes, ser¨¢ su habilidad si sabe aprovechar esta oportunidad para desarrorse. -Los socios no son t¨®ntos, aunque simpaticen con ¨¦l, si Grupo Ruiz no les trae beneficios, le abandonar¨¢n de inmediato, despu¨¦s de todo, lo que m¨¢s les importa a ellos son los beneficios. 1/2 Se?or Ramos, es usted demasiado amable con el se?or Ruiz. Basta, sal de aqu¨ª. Despu¨¦s de que Carlos se fue, Leonardo sigui¨® con el documento,o si no le hubiera afectado el incidente. En MY. Natalie vios cr¨ªticas en un grupo chat, que Leonardo hab¨ªa jodido su mejor amigo, mir¨® por un momento y cerr¨® el chat. Ahora estaban divorciados, lo que le pasara a Leonardo no era asunto suyo. Sin embargo, despu¨¦s de coger el documento, no pudo seguir leyendo. Despu¨¦s de media hora leyendo tres p¨¢ginas del documento, Natalie se rindi¨® y decidi¨® hacer Content is ? by N?velDrama.Org. otra cosa. Justo cuando iba a mar a Ruyman para pedirle que informara a los ionistas a una reuni¨®n, son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. Al ver que era Fausto, Natalie no quer¨ªa contestar. Pero ¨¦l persever¨® y m¨® varias veces, y Natalie finalmente contest¨®. -Se?or Ruiz, ?qu¨¦ quieres? Dijo Fausto con tristeza, ¡ªNati, ?tanto me odias ahora? Natalie frunci¨® el ce?o y dijo con voz fr¨ªa: -No tanto, s¨®lo que no quiero tener nada que ver contigo, a partir de ahora debes marme se?rita L¨®pez o Natalie. Tras un momento de silencio, Fausto dijo impotente: -No s¨¦ si tendremos oportunidad de vernos en el futuro. -?Qu¨¦ quieres decir? -El Grupo Ruiz se ha convertido en el ¨²ltimo des familias en Monteflor, y yo pienso empezar de nuevo en otra ciudad, as¨ª que te mo hoy para despedirme. Natalie frunci¨® losbios y dijo lentamente: -Entonces te deseo ¨¦xito. Fausto sonri¨® amargamente:-Gracias, ymento mucho ese incidente, espero que puedas perdonarme. Cap铆tulo 639 Cap¨ªtulo 639 -No te preocupes, a lo mejor no volvemos a contactarnos, se?or Ruiz, adi¨®s. Natalie colg¨® el tel¨¦fono. Fausto hizo una mueca, se sent¨ªa molesto y enojado, despu¨¦s de decadencia del Grupo Ruiz, ? Natalie empez¨® a menospreciarlo! Marc¨® un n¨²mero de tel¨¦fono y dijo fr¨ªamente: -?Has dicho que si hago lo que dices, puedes dejar al Grupo Ruiz a volver a su altura y que tenga a Natalie? Una voz masculina grave, se notaba que ten¨ªa unos cuarenta a?os. -S¨ª, me alegro de trabajar contigo. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Colg¨® el tel¨¦fono y mirada de Fausto se torn¨® fr¨ªa. Alg¨²n d¨ªa, har¨ªa que Leonardo se arrepintiera de lo que estaba haciendo, ?seguro! Por tarde, Carlos entr¨® en el despacho de Leonardo. -Se?or Ramos, Karol quiere verlo. Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ Karol? Carlos: Sab¨ªa que se le hab¨ªa olvidado. Carlos: La hermana de Alberto. Leonardo se sorprendi¨®, luego dijo: Ll¨¦v a mi despacho. Siguiendo a Carlos al despacho de Leonardo, Karol se estaba poniendo nerviosa, su coraz¨®nt¨ªa tan r¨¢pido que casi se le sal¨ªa del pecho. Tras llevar a Karol a su despacho, Carlos se march¨®. -He o¨ªdo que quer¨ªas verme. Karol resopl¨® y mir¨® hacia Leonardo, sentado detr¨¢s de su escritorio, que miraba con expresi¨®n g¨¦lida. El coraz¨®n le dio un vuelco y volvi¨® esa sensaci¨®n de temor. -Se?or Ramos, quiero rogarle que deje marchar a mi hermano. Se lo hab¨ªa pensado mucho en los ¨²ltimos d¨ªas y finalmente decidi¨® creer en Alberto, al fin y al cabo era su hermano. 1/2 Leonardo se mof¨®, -Se?rita Gin¨¦s, ?me est¨¢s contando un chiste? Elportamiento de tu hermano ha resultado en un asesinato premeditado, y si lo mando a polic¨ªa, estar¨¢ en c¨¢rcel el resto de su vida. Ahora pides que lo deje ir, ?qui¨¦n eres? La cara de Karol se puso ncao nieve y se mordi¨® elbio inferior. Se?or Ramos, ?c¨®mo puede dejar en paz a mi hermano? -Puedo darte una oportunidad. ?Qu¨¦ oportunidad? -En los ojos de Karol surgi¨® esperanza. Con una oportunidad, habr¨ªa posibilidad. -Si consigues que te cuente todo lo que sabe sobre familia Licon, considerar¨¦ dejarle marchar. Karol guard¨® silencio un rato y susurr¨®: -Puedo intentarlo, pero puede que no funcione. Leonardo no dijo nada m¨¢s y pidi¨® a Carlos que llevara a Karol a ver a Alberto. Una hora m¨¢s tarde, al ver ques heridas del cuerpo de Alberto eran mucho peores que antes, a Karol se le saltarons l¨¢grimas. Se acerc¨® r¨¢pidamente y se atragant¨®: -Hermano¡­ ?C¨®mo est¨¢s? A Alberto le dol¨ªa, al o¨ªr voz de Karol pensaba que estaba so?ando, cuando Karol sigui¨® hando, levant¨® cabeza con gran esfuerzo. -Karol, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? -Hermano, el se?or Ramos me prometi¨® que te dejar¨ªa ir si contabas todo lo que sabes de familia Licon. La voz de Alberto se enfri¨®, ¡ª?No! ?No puedo volver a traicionar a familia Lic¨®n! Cap铆tulo 640 Cap¨ªtulo 640 Karol apret¨® los dientes y dijo con rabia: -No puedes traicionar a familia Lic¨®n, as¨ª que ?qu¨¦ somos mama y yo para ti? ?Qu¨¦ quieres que hagamos mam¨¢ y yo si mueres? Alberto agoniz¨®, -?Karol, no me presiones! -No soy yo quien te obliga, familia Licon no lo merece. Llevas capturado tanto tiempo, ? alguien ha venido a ayudarte? ?Para ellos, ya has traicionado! -?Basta, no digas m¨¢s! Karol ri¨® friamente, con hielo en los ojos. -Pi¨¦nsalo, trabajaste para familia Licon durante tantos a?os, y cre¨ªas que cuidar¨ªan de m¨ª y de mam¨¢, y qu¨¦ pas¨®, ?no cuidaron de mi ni de mam¨¢!¨C Si no hubieras aparecido, te habr¨ªan mentido el resto de tu vida, ?y probablemente habr¨ªas muerto un d¨ªa sin siquiera saber c¨®mo mam¨¢ y yo superamos esos tiempos dif¨ªciles! Alberto se qued¨® cado, despu¨¦s de un rato dijo lentamente: -Karol, estuve a punto de morir varias veces en mis misiones anteriores, familia Licon me cur¨®, ya te he dicho por ti que fueron ellos los que me ordenaron, no puedo contarte m¨¢s sobre el secreto de familia Licon, ? o si no prefiero morir ahora mismo! -?Bueno, si t¨² quieres morir, yo voy a morir con mam¨¢! -?Karol! Los ojos de Alberto estaban llenos de ira, pero Karol le miraba sin miedo. Al final, Alberto apart¨® mirada y agach¨® cabeza: -Karol, t¨² y mam¨¢ pueden fingir que estoy muerto y dejarme en paz. -Hermano, familia Licon te cur¨® porque quer¨ªan que siguieras trabajando para ellos, ni siquiera cumplen lo que te prometieron, ?crees que te tratan con sinceridad? Si no traicionas a familia Licon, Leonardo no nos dejar¨¢ en paz a mam¨¢ y a m¨ª. Hubo unrgo silencio antes de que Alberto dijera con voz ronca: De acuerdo, le contar¨¦ todo a Leonardo sobre familia Licon, pero al mismo tiempo morir¨¦. La cara de Karol se puso nca, apret¨® los dientes y dijo:-Mam¨¢ acaba de saber que vuelto, ?c¨®mo puede soportar tu muerte? has No quiero har m¨¢s de esto, vete t¨². Al ver que Alberto cerraba los ojos y no quer¨ªa mira, Karol se mordi¨® elbio inferior y dijo pbra por pbra: ¡ªSi te mueres, nosnzaremos del edificio, ?t¨² eliges! El cuerpo de Alberto se sacudi¨® pero sigui¨® sin decir nadao si no hubiera o¨ªdo. Karol se fue y pronto Leonardo entr¨® en el s¨®tano. Content is ? by N?velDrama.Org. Estuvo all¨ª una hora antes de salir y, mirando tranqumente a Karol, le dijo: -Puedes llev¨¢rtelo, pero parece que no quiere seguir viviendo. La ca Karol se bnce¨® y casi se cay¨®, -Lo s¨¦, gracias, se?or Ramos. Aunque Alberto muriera, e no pod¨ªa culpar a Leonardo, despu¨¦s de todo, fue Alberto quien empuj¨® a Antonia a carretera primero. Karol entr¨® en el s¨®tano y vio que a Alberto lo persegu¨ªa un aura de muerte,o si le hubieran drenado el alma. -Hermano, te llevo a casa. Alberto no dijo nada y se dej¨® llevar por e. Despu¨¦s de que se fueron, Carlos dijo con preocupaci¨®n, -Se?or Ramos, dejar ir a Alberto, ? provocar¨ªa alg¨²n problema? Leonardo dijo, Ya no me sirve de nada, y despu¨¦s de estar encerrado tantos d¨ªas, familia Lic¨®n puede adivinar que le explic¨® todo y lo matar¨¢. -?Entonces no lo dejamos? Env¨ªas a alguien a protegerlo, y en cuanto aparezca alguien de familia Licon, lo arrestas. -De acuerdo. Hospital, en s de Antonia. -Se?ora Guerrero, ?c¨®mo est¨¢s? ?Ha dicho el m¨¦dico cu¨¢ndo puedes salir del hospital? Matilde se sentaba junto a cama y miraba a Antonia con preocupaci¨®n, aunque su expresi¨®n era fr¨ªa. -Casi medio mes, Mati, est¨¢s a punto de dar a luz, no hace falta que vengas a verme. Cap铆tulo 641 Cap¨ªtulo 641 Sintiendo su distanciamiento, sonrisa en el rostro de Matilda se congel¨®. ?Deber¨ªa verte, d¨¦jame prte una manzana! Antonia frunci¨® losbios con desagrado. No quer¨ªa ver a Matilda, porque presencia de Matilda siempre le recordar¨ªa los asquerosos recuerdos de haber estado encerrada en el s¨®tano del chalet de Tadeo, y Matilda segu¨ªa embarazada del hijo de Tadeo, y estaba haciendo todo lo posible para contenerse no rega?¨® a Matilda. -Mati, para, tengo una cuidadora, qu¨¦date conmigo chando. -De acuerdo. Matilda tampoco quer¨ªa hacerlo, en cuanto Antonia termin¨® de har, dej¨® el cuchillo de fruta. De repente, not¨® que su m¨®vil vibraba en su bolso. Matilda sac¨® el m¨®vil y vio que era un mensaje de texto de Tadeo, su cara cambi¨® de repente. -Mati, si tienes algo que hacer, no te preocupes por m¨ª, lo que pasa es que yo quiero descansar. -Bien, entonces se?ora Guerrero, nos vemos otro d¨ªa. Tras decir esto, Matilde se march¨® a toda prisa con su bolso. Al salir del hospital, recibi¨® mada de Tadeo. Matilda apret¨® los dientes y cogi¨®, diciendo enfadada: -Te dije que no volvieras a marme. Tadeo sonri¨® y dijo lentamente: -Tengo una forma de acabar con Natalie y hacer que Leonardo te preste atenci¨®n al mismo tiempo, ?quieres escuchar? Matilda se mostraba esc¨¦ptica, -?T¨² est¨¢s tan amable? Belongs to (N)?vel/Drama.Org. -No lo hago por ti, lo hago por tu hijo. Tras un momento de silencio,/Matilda dijo fr¨ªamente: -?Dame una diri¨®n! Despu¨¦s de que Tadeo le dio una diri¨®n, Matilda colg¨® y cogi¨® un taxi. Poco despu¨¦s de que Matilda se march¨®, un m¨¦dico entr¨® en s con un documento. -Antonia, ha salido el informe de identificaci¨®n que pidi¨®. Antonia se incorpor¨® deprisa, alcanz¨® el informe y no pudo esperar a pasar a ¨²ltima p¨¢gina. ¨²ltima 1/2 +15 BONUS Cuando vio [Se ha determinado ques secuencias de ADN de ambas partes no se corresponden con la paternidad], le estall¨® el cerebro y se qued¨® congda en el sitio. Luego, un escalofr¨ªo le subi¨® a nta de los pies. Leonardo no era su hijo, as¨ª que ?d¨®nde estaba su hijo? Y¡­ ?Por qu¨¦ Leonardo se parec¨ªa tanto a Ram¨®n? Una pregunta tras otra, Antonia s¨®lo sent¨ªa que el cielo se hab¨ªa derrumbado, el hijo que hab¨ªa criado durante m¨¢s de veinte a?os no era suyo, nadie pod¨ªa aceptarlo. Al ver su rostro p¨¢lido, el m¨¦dico dijo r¨¢pidamente: -Antonia, ?est¨¢s bien? ?De qui¨¦n es este ADN? Antonia recobr¨® el sentido y neg¨® con cabeza: -Estoy bien, tengo un poco de sue?o, otro d¨ªa te invito a cenar, t¨² vete a trabajar. Aunque estaba dudando, no hizo m¨¢s preguntas, asinti¨® con cabeza y se march¨®. Antonia marc¨® el n¨²mero de Ram¨®n con mano temblorosa y dijo entre dientes apretados: -? D¨®nde est¨¢s? ?Ven inmediatamente al hospital! Tras decir eso, no le dio oportunidad de har y colg¨® el tel¨¦fono. Antonia volvi¨® a leer los resultados, sus manos se tensaron inconscientemente y del informe sali¨® una arruga. Cap铆tulo 642 Cap¨ªtulo 642 Ram¨®n lleg¨® al hospital una hora despu¨¦s. Al entrar en s y ver a Antonia echando humo, frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦ tanta prisa? Tengo muchas cosas que hacer en empresa y tengo que volver m¨¢s tarde a reuni¨®n. Antonia le entreg¨® el informe y le dijo fr¨ªamente: -Este es el informe de paternidad de Leonardo y m¨ªo. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. La expresi¨®n de cara de Ram¨®n se congel¨®, pas¨® ¨²ltima p¨¢gina, y al ver l¨ªnea de que no eran parientes, dijo enfadado: -?Qu¨¦ es esta tonter¨ªa, si Leo no es tu hijo, de qui¨¦n es? o no es ty Antonia ri¨® fr¨ªamente, Y yo qu¨¦ s¨¦, Leo no se parece a m¨ª desde peque?o, pero siempre se ha parecido a ti, Ram¨®n, ?d¨®nde est¨¢ mi hijo? Cuando dijo ¨²ltima frase, expresi¨®n de Antonia se hab¨ªa vuelto un poco loca. Ram¨®n frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -?Qu¨¦ quieres decir? ?Sospechas que te enga?o? ?Si no es as¨ª, demu¨¦stramelo! ?No te pases tanto! Qu¨¦ Ram¨®n tir¨® con rabia el informe al suelo y dijo enfadado: ?No te pases organizaci¨®n es, ?voy a demandarles! 1 Antonia le mir¨® fr¨ªamente y le dijo: Tengo tu pelo, puedo averiguar si Leonardo y t¨² son parientes o no si consigo a alguien que haga una prueba. ?Vas a decirme verdad ahora o vas a esperar a que salga el informe y te echar¨¦s pruebas a cara? En cuanto termin¨® de har, se hizo el silencio en s y el coraz¡­ de Antonia se fue hundiendo poco a poco hasta el fondo. Tir¨®s almohadas de cama ys frutas de mesa hacia Ram¨®no si estuviera loca, con locura en los ojos. ¡ª?Ram¨®n, mentiroso! ?Me has mentido m¨¢s de veinte a?os! ?D¨®nde est¨¢ mi hijo? ?Ad¨®nde has llevado a mi hijo? Pensando en c¨®mo le hab¨ªan mentido tantos a?os, Antonia se llen¨® de odio y quer¨ªa asestarle pu?das a Ram¨®n de inmediato, ?para que ¨¦l tambi¨¦n probara el dolor que en ese momento le ca¨ªa los huesos! Ram¨®n respir¨® hondo y lentamente dijo: -Antonia, esc¨²chame. Antonia se se?¨®s l¨¢grimas, ?Vale, quiero o¨ªr tu defensa! Ram¨®n se sent¨® en el borde de cama y agach¨® cabeza, sin atreverse a mira a los ojos. Ram¨®n dijo: -Ese a?o¡­ Despu¨¦s de dar a luz, el beb¨¦ estaba normal al principio, per¨® media +15 BONUS hora despu¨¦s sufri¨® una parada cardiaca repentina y luego muri¨®. T¨² a¨²n estabas ena, y yo pensaba esperar a que tu cuerpo se recuperara para contarte triste noticia, pero a ma?ana siguiente, mam¨¢ se acerc¨® de repente con un beb¨¦ en brazos y dijo que era el beb¨¦ de Pa¡­ Mam¨¢ dijo que Pa dej¨® al beb¨¦ en puerta y luego desapareci¨®¡­ Mir¨¦ al beb¨¦, y d¨¦ repente se me ocurri¨® una idea: nuestro beb¨¦ muri¨®, y Dios envi¨® al beb¨¦ de Pa aqu¨ª en este momento, para que no tuvieras quementarte si lo hac¨ªa nuestro. Antonia ri¨® fr¨ªamente, peros l¨¢grimas resbron pors cofnisuras de sus ojos. Ram¨®n, ?a¨²n crees que hiciste por mi bien? ?Qu¨¦ cruel eres! ?Me dejas criar al hijo de Pa Ramos como si fuera m¨ªo m¨¢s de veinte a?os! ?No me duele cuando s¨¦ verdad? Pensar que su hijo muri¨® hace m¨¢s de veinte a?os, y hasta ahora se enter¨® de ello, hac¨ªa que Antonia se sintiera pat¨¦tica. -?L¨¢rgate! ?Vete a mierda! ?No quiero verte! Viendo que se emocionaba, Ram¨®n se apresur¨® a decir: -Antonia, el m¨¦dico ha dicho que no puedes emocionarte, ya haremos cuando est¨¦s mejor. A Antonia le pareci¨® rid¨ªculo, -?De qu¨¦ tenemos que har? ?Vete a mierda! ?Nos divorciamos cuando salga del hospital! E amaba a Ram¨®n desde el principio, por eso, aunque sab¨ªa que ¨¦l amaba a otra persona, se cas¨® con ¨¦l sin dudarlo, ?y ahora descubri¨® que no merec¨ªa su sinceridad! Cap铆tulo 643 Cap¨ªtulo 643 Th -Antonia¡­ Llevamos tantos a?os casados, hemos pasado tantas crisis, ?no pienso divorciarme de ti! La mirada de Ram¨®n era firme, pero Antonia se sent¨ªa rid¨ªc. Quieres o no, tengo que divorciarme de ti. No te dar¨¦ otra oportunidad de hacerme da?o. -Ahora est¨¢s emocionada, no quiero discutir contigo, ma?ana voy a verte. -?Fuera! Cuando Ram¨®n se march¨®, emoci¨®n de Antonia acab¨® por derrumbarse y llor¨® cons s¨¢banas. Al pensar que su hijo muri¨® al nacer y que Ram¨®n utiliz¨® al hijo de Pa para enga?a y criar un hijo para su hermana m¨¢s de veinte a?os, Antonia no pod¨ªa soportar m¨¢s. Sin saber cu¨¢nto tiempo pas¨®, Antonia por fin se cans¨® de llorar, se tumb¨® en cama y se durmi¨®. Una enfermera oy¨® que Antonia y Ram¨®n discut¨ªan e inmediatamente se puso en contacto con Leonardo. Leonardo lleg¨® y vio que Antonia dorm¨ªa y no molest¨®, sino que se sent¨® en el sof¨¢ a sudo leyendo el documento. Antonia despert¨® y vio a Leonardo en s, su rostro cambi¨® y dijo con voz fr¨ªa: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? -La enfermera dijo que te peleaste con pap¨¢ y ahora no est¨¢s bien, no puedes enojarte. Si no quieres verle, le pedir¨¦ que no venga durante tu hospitalizaci¨®n. Antonia se ha mostrado mucho m¨¢s fr¨ªa con ¨¦l desde que supo que no era su hijo. -Vete, yo tampoco quiero verte. Hab¨ªa muchas cosas que ten¨ªa que resolver,o divorciarse de Ram¨®n,o qu¨¦ hacer con Leonardo en el futuro Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ hizo mi padre? Es primera vez que te enfadas tanto con ¨¦l. Antonia se burl¨® de pregunta de Leonardo, -?Qu¨¦ hizo? ?Por qu¨¦ se lo preguntas? ?No vuelvas por aqu¨ª nunca m¨¢s! ?No eres mi hijo y no quiero volver a verte! Cre¨ªa que estaba enfadada, Leonardo no hizo m¨¢s preguntas y dijo en voz baja: -Tengo una reuni¨®n, mandar¨¦ a cuidadora para que te pa?e. +15 BONUS Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Antonia no dijo nada,o si no hubiera visto a Leonardo. Al salir de s, Leonardo m¨® a Ram¨®n. Pap¨¢, ?por qu¨¦ discutiste con mam¨¢? Aunque haya hecho algo malo, ahora que es una paciente, debes cuida. Tras un momento de silencio, Ram¨®n dijo con voz grave: -?Ven a Mansi¨®n de Armon¨ªa ahora mismo, tu abu y yo tenemos algo que decirte! Colgando el tel¨¦fono, Ram¨®n dijo: ?De verdad tenemos que decirle a Leo qui¨¦nes son sus padres? el hombre de Imperialia no deber¨ªa saber que Leo es su hijo, al fin y al cabo, Pa dej¨® a Leo y desapareci¨®, y ahora no sabemos si est¨¢ viva o muerta. -Tarde o temprano tendr¨¢ que saberlo, ahora gente de Imperialia sabe que ve secreta est¨¢ en la familia Ramos, y si no vamos a pedir ayuda, familia Ramos ser¨¢ arruinada por ellos. Si sabe que Leo es su hijo, jal menos defender¨¢ a Leo! Ram¨®n suspir¨®, -Temo que no reconozca a Leo, despu¨¦s de todo, ahora tiene mujer e hijos, Leo podr¨ªa ser un problema para ¨¦l¡­ Cap铆tulo 644 Cap¨ªtulo 644 -No te preocupes por eso, ya me he puesto en contacto con el tipo de Imperialia, podr¨¢ venir y llevarse a Ico cuando Leo quiera. Ram¨®n se qued¨® hdo, mirando sorprendido a Josefina. Mam¨¢, ?por qu¨¦ hiciste esto sin consultarme? Josefina le mir¨® fr¨ªamente, -?Consultar qu¨¦ contigo? ?T¨² tomas decisi¨®n? Ram¨®n: Josefina baj¨® voz y dijo: -Nunca has tomado decisiones desde peque?o, por eso tu padre le dio el Grupo Ramos a tu hermano en vez de dejar que lo gestionaran juntos. Ram¨®n frunci¨® el ce?o ante lo de aquel a?o y dijo: -?Mam¨¢, basta, no quiero har de eso! Josefina baj¨® los ojos y no continu¨® conversaci¨®n. Media hora despu¨¦s, Leonardo entr¨® en s. Al ver a Ram¨®n y Josefina sentados seriamente en el sof¨¢, frunci¨® el ce?o: -Pap¨¢, abu, ?qu¨¦ quieren decirme? -Ven y si¨¦ntate. Leonardo se sent¨® junto a Ram¨®n, Josefina le dijo: -Leo, en realidad¡­ T¨² no eres hijo de tus padres, tu madre es Pa, t¨ªa que desapareci¨® cuando eras ni?o. Se hizo el silencio en el sal¨®n despu¨¦s d¨¦ que Josefina dijo esto, pa ¨ªa que se pod¨ªa o¨ªr hasta ca¨ªda de un alfiler en el suelo. -Abu, no me parece graciosa esta broma. Content is ? by N?velDrama.Org. Ante mirada seria de su nieto, Josefina suspir¨®: -Te digo verdad, hace tiempo tu madre¡­ Pa te dej¨® en puerta de mansi¨®n, y cuando vi que no te encontrabas bien, te llev¨¦ al hospital. -No esperaba que el hijo reci¨¦n nacido de Ram¨®n estaba muerto¡­ Entonces Ram¨®n propuso sustituir al hijo suyo por ti, para que Antonia no estuviera triste y a ti no te maran hijo de verg¨¹enza¡­ Leonardo guard¨® silencio y cado, pero su rostro estaba serio al m¨¢ximo. Llevaba m¨¢s de veinte a?os siendo hijo de Antonia y Ram¨®n, y ahora que de repente le dijeron que no eran sus padres biol¨®gicos, no pod¨ªa aceptarlo por el momento. -Abu, ?est¨¢s diciendo verdad? Josefina asinti¨®, Llevo a?os buscando qui¨¦n es tu padre biol¨®gico, y lo encontr¨¦ el a?o de tu idente, y tambi¨¦n le hice una prueba de paternidad con tu pelo, seg¨²n el resultado, eres su hijo. -?Qui¨¦n es ¨¦l? -Lo ¨²nico que puedo decirte ahora es que est¨¢ en Imperialia, y si quieres reconocerlo, lo avisar¨¦. Los ojos de Leonardo se volvieron repentinamente fr¨ªos, -No hace falta, nunca vino a verme, no parece que le importe, y no quiero reconocerlo. Josefina frunci¨® el ce?o, -Leo, de hecho, cuando supo que eres su hijo, quer¨ªa reconocerte, pero yo no se lo permit¨ª, si quieres ver¡­ Antes de que pudiera terminar su frase, fue interrumpido por Leonardo, -No, no quiero conocerlo. Tengo cosas en empresa, si no hay nada m¨¢s, me voy. Despu¨¦s de que Leonardo se fue, Josefina dijo con preocupaci¨®n: -Ram¨®n, s¨ªguelo, este chico esconde todo en su coraz¨®n desde ni?o, tengo miedo de que le pase algo. -Bueno, si tienes tiempo, persuade a Antonia, parece que esta vez de verdad quiere divorciarse de m¨ª. Al ver cara seria de Ram¨®n, Josefina asinti¨® y dijo: -Lo s¨¦, vete. Tras salir de Mansi¨®n de Armon¨ªa, Leonardo condujo el coche sin saber a d¨®nde ir. Sab¨ªa que Ram¨®n iba detr¨¢s de ¨¦l, pero no le importaba. Sin darse cuenta, el coche lleg¨® a MY. Era hora de salir del trabajo y gente segu¨ªa saliendo del edificio, pero ninguna era e. Leonardo sac¨® el m¨®vil y marc¨® el n¨²mero que se sab¨ªa de memoria. Pens¨® que e no lo coger¨ªa, pero cuando mada estaba a punto de colgarse autom¨¢ticamente, e atendi¨®. Cap铆tulo 645 Cap¨ªtulo 645 ?Qu¨¦ quieres? Leonardo apret¨® con fuerza el tel¨¦fono al o¨ªr fr¨ªa voz de Natalie. Despu¨¦s de un rato sin o¨ªr respuesta de Leonardo, Natalie dijo fr¨ªamente: -Si no tienes nada que decir, voy a colgar. -Estoy abajo. Content is ? by N?velDrama.Org. En ese momento el tel¨¦fono fue colgado por Natalie. Leonardo sonri¨® amargamente, e lo evitabao una serpiente, ya no quer¨ªa tener nada que ver con ¨¦l, pero esto era bueno, no correr¨ªa peligro. Deber¨ªa estar feliz, pero el humor de Leonardo estaba muy mal y su rostro estaba serio. En oficina de presidenta de MY, despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Natalie se sent¨ªa raro, porque Leonardo seportaba hoy noo siempre. ??Qu¨¦ pasa?? Se inquietaba al pensar en esta posibilidad, dudaba en su asiento unos minutos y decidi¨® bajar a ver qu¨¦ pasaba. Cinco minutos despu¨¦s, Natalie se acerc¨® al coche de Leonardo y rg¨® mano para tocar ventani. La ventani que estaba cerca de e baj¨® lentamente para revr e -?Qu¨¦ ocurre? ¨ªo rostro de Leonardo. Natalie lo mir¨®, inexpresiva, y dijo: ¡ªDebo yo pregunt¨¢rtelo, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? ?No me digas que has pasado por aqu¨ª! Leonardo sinti¨® un repentino calor al ver su mirada preocupada. -No pasa nada, s¨®lo estoy un poco cansado. Natalie frunci¨® el ce?o, quer¨ªa irse pero inconscientemente abri¨® puerta del coche y se meti¨®. -Dime, ?qu¨¦ ha pasado? Un silencio se apoder¨® del coche, y despu¨¦s de un rato, Leonardo dijo con voz g¨¦lida. -Nada, acabo de saber que mis padres no son mis padres biol¨®gicos. El tono de Leonardo era fr¨ªo, pero Natalie lo mir¨® sorprendida, no eres su hijo? -Te pareces a tu padre, ?c¨®mo -Mi madre se ma Pa, no s¨¦ qui¨¦n es mi padre biol¨®gico, pero abu ha dicho que est¨¢ en Imperialia, y si quiero reconocerlo, e puede ponerse en contacto con esa persona. Natalie se mordi¨® elbio inferior y dijo lentamente: -Me suena Pa, era m¨¢s belleza de Monteflor, y era muy amable y hac¨ªa muchas obras de caridad, luego desapareci¨® de repente, no me imaginaba que fuera tu madre. -Ha dicho abu que me dej¨® en puerta de familia Ramos cuando nac¨ª y desapareci¨®. Al notar frialdad en el tono de Leonardo, Natalie frunci¨® losbios, -Probablemente ten¨ªa algo que no pod¨ªa decir. Leonardo mir¨® fr¨ªamente, -?La est¨¢s defendiendo? -No, s¨®lo quiero que no te dejes llevar por el odio y que no te sientas mal. En ese momento cogi¨® en brazos Leonardo. Natalie se puso r¨ªgida, dud¨® un momento y luego lo abraz¨® lentamente. Era primera vez que ve¨ªa a Leonardo tan vulnerable, el hecho de que sus padres de m¨¢s de veinte a?os fueran s¨®lo sus t¨ªos deb¨ªa ser demasiado para ¨¦l. No te pongas triste, ya se te pasar¨¢. Despu¨¦s de diez segundos, Leonardo solt¨® y su expresi¨®n volvi¨® a su indiferencia habitual. -Ya, gracias por lo de hoy. Si te mo otra vez, puedes bloquearme. Natalie frunci¨® el ce?o ante su r¨¢pido cambio de actitud, -Leonardo, ?qu¨¦ quieres decir con eso? ?Me tiras despu¨¦s de utilizar? Cap铆tulo 646 Cap¨ªtulo 646 Leonardo dijo con calma, T¨² lo has dicho, ?no? Estamos divorciados, as¨ª que lo que me pase no es asunto tuyo. ?Entonces por qu¨¦ has venido a verme hoy? Ante pregunta de Natalie, Leonardo se ri¨®, ¡ªS¨®lo quer¨ªa ver si segu¨ªas siendo ndo conmigo, no esperaba que realmente lo eras. La bu en los ojos de Leonardo fueo una bofetada en su cara, Natalie se sinti¨®o una tonta por preocuparse por Leonardo justo ahora. He hecho el rid¨ªculo, ?no me importar¨¢ lo que hagas en el futuro! Despu¨¦s de decir eso, Natalie empuj¨® puerta del coche y sali¨®. Unos pasos m¨¢s adnte, oy¨® el ruido de un coche que arrancaba. Al darse vuelta y ver a Leonardo pisando el acelerador y march¨¢ndose sin dudarlo, Natalie se sinti¨® furiosa por haber sido enga?ada por Leonardo. Despu¨¦s de sacar su m¨®vil y blobear el n¨²mero y WhatsApp de Leonardo, se sinti¨® m¨¢s tranqu, ?ser¨ªa imb¨¦cil si se preocupaba m¨¢s por Leonardo! Despu¨¦s de salir de MY, Leonardo se fue directo al hospital. Antonia lo vio y puso cara de fr¨ªo, -?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª otra vez? -Mam¨¢, ya s¨¦ que mi madre biol¨®gica es mi t¨ªa. La expresi¨®n del rostro de Antonia se congel¨®, luego sonri¨®, -Ya sabes, no vuelvas a aparecer frente a m¨ª. ?Siempre que te vea, recordar¨¦ c¨®mo fui enga?ada por Ram¨®n en estos a?os! Leonardo guard¨® silencio un rato y dijo: -Pase lo que pase, para m¨ª siempre eres mi madre. Los ojos de Antonia enrojecieron, no era tan f¨¢cil dejar su rci¨®n de m¨¢s de veinte a?os con Leonardo. Pero en cuanto pens¨® que no era su hijo, Antonia se oblig¨® a ser decidida de nuevo. Volvi¨® cabeza con frialdad: -Como quieras. En el futuro ya no podr¨¦ tratarteo a mi hijo, y no me mes mam¨¢. Cuando me cure, me divorciar¨¦ de Ram¨®n, y no tendr¨¦ nada m¨¢s que ver con familia Ramos. Leonardo frunci¨® el ce?o y quer¨ªa decirle que no fuera impulsiva, pero al ver mirada agitada de Antonia, no dijo nada y se dio vuelta. Cuando s volvi¨® a calma, Antonia por fin volvi¨® a llorar. +15 BONUS Trataba bien a Leonardo en estos veinte a?os, y siempre lo consideraba su orgullo, pero ahora descubr¨ªa que s¨®lo era un sue?o, y enorme brecha psicol¨®gica era demasiado grande para acepta. Por otrodo, despu¨¦s de despedirse de Tadeo, lo primero que hizo Matilda al llegar a casa era vuelva. mar a Beata para pedirle que Beata estaba jugando, cuando sab¨ªa que Ricardo y Linda ten¨ªan un hijo, se perearon y no viv¨ªa con Ricardo. Cand y Santiago se preocupaban mucho por el hijo de verg¨¹enza de Linda, y cuando se enter¨® de que hab¨ªan dejado que Linda se llevara al hijo de verg¨¹enza y viviera en mansi¨®n, Beata dej¨® todo y juegaba todos los d¨ªas. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Sab¨ªa ques mujeres ricas se re¨ªan de e, pero si no quer¨ªa el divorcio, ten¨ªa que fingir que no sab¨ªa nada y se paralizaba jugando as cartas. Beata regres¨® a familia L¨®pez una hora m¨¢s tarde. Al ver a Matilde sentada en el sof¨¢ esper¨¢nd, corri¨® a sentarse frente a e. Cap铆tulo 647 Cap¨ªtulo 647 -Mati, me pides que vuelva, ?ha pasado algo? Matilda frunci¨® el ce?o, -Mam¨¢, ?dejas a Linda y su hijo en paz ya? Ante eso, Beata frunci¨® el ce?o impaciente, -?Qu¨¦ puedo hacer? ?No ves a tu padre y a tus abuelos defendiendo a esa puta? Tiene un hijo, ?y qu¨¦! Original from N?velDrama.Org. -?Si no consigues que pap¨¢ cambie de opini¨®n, Linda va a ocupar tu lugar, y he o¨ªdo que abu ha invitado a su madre aer en mansi¨®n, as¨ª que si sigue as¨ª, te van a tender una trampa y echarte de casa! Beata apret¨® los dientes con rabia y dijo: -?Pero no puedo hacer nada, no puedo tener un hijo de repente! -?Si no puedes tener uno, puedes dejar a ese ni?o desaparezca! Al ver maldad en los ojos de Matilda, a Beata le dio un vuelco el coraz¨®n y mir¨® sorprendida. -Mati¡­ T¨²¡­ ?C¨®mo se te ocurre de repente algo as¨ª? Aunque Beata odiaba a Linda y a ese ni?o, no se atrev¨ªa a pensar en matarlo porque sab¨ªa que gente de familia L¨®pez no perdonar¨ªa si ese ni?o mor¨ªa. Matilda sonri¨®, -Ma, ?no quieres que desaparezca? -Quiero, pero tu padre me matar¨¢. -?Por qu¨¦ dejas que mi pap¨¢ lo sepa? Est¨¢ bien si no se enteran. .? Al ver mirada hda de Matilda, Beata dijo con voz temblorosa despu¨¦s de unrgo rato: -? C¨®mo puedes hacerlo desaparecer¡­? Al ver vi¨®n de Beata, Matilda se acarici¨® barriga y dijo sonriendo: -Hay una costumbre en Monteflor, antes de dar a luz, hay queer con familia de madre, lo que significa favorecer el nacimiento de un hijo, ?no? Beata mir¨® barriga y dijo con dificultad: ¡ªS¨ª, pero Tadeo ahora es un pr¨®fugo de justicia, tus abuelos quieren deshacerse de ti, los t¨ªos se r¨ªen de ti, no van a venir. -Lo ¨²nico que tienes que hacer es invitarlos y decirles que mi hijo heredar¨¢ el 10% del Grupo Ramos en cuanto nazca. -Pero se enfadar¨¢n si saben que les mientes. -Beata no quer¨ªa mentir a gente de familia L¨®pez, y ahora si hac¨ªa una cosa mal y Ricardo probablemente pedir¨ªa el divorcio. -?Qui¨¦n dice que les mienta? Eso es lo que prometi¨® Josefina. Hemos firmado un acuerdo para ques iones pasen autom¨¢ticamente a su nombre cuando nazza el beb¨¦. ?De verdad? Se sorprendi¨® Beata, fiji¨¦ndose en Matilda. 41 BOHUS Si el hijo de Matilda ten¨ªa almente el 10% des iones del Grupo Ramos, ?Ricardo no se atrever¨ªa a divorciarse de e! Matilda asinti¨®, -S¨ª, es verdad, eres mi mam¨¢, ?puedo mentirte? Vale, los mo ahora mismo. Mati, no esperaba que fueras tan exigente, si este beb¨¦ tiene el 10% del Grupo Ramos, nadie se atrever¨¢ a abusar de nosotros en familia L¨®pez. Beata m¨® a Ricardo muy contenta, y ¨¦l volvi¨® a familia L¨®pez en una hora. En cuanto entro, vio a Matilde sentada en el sof¨¢ e inmediatamente se acerc¨® a e. Mati, ?es cierto que tu beb¨¦ heredar¨¢ el 10% del Grupo Ramos? -La voz de Ricardo estaba llena de codicia,o si quisiera que Matilda le transfirieras iones de inmediato. ¡ªS¨ª, aunque Tadeo ha hecho muchas cosas mal, al fin y al cabo mi beb¨¦ es hijo de su nieto, y desde luego tendr¨¢ algo. Ricardo se ri¨® a carcajadas, con suficiencia en voz, -?Mi hija es cojonuda, con embarazo podr¨¢s tener el 10% del Grupo Ramos! Cap铆tulo 648 Cap¨ªtulo 648 Matilda sonri¨® con frialdad. -Pap¨¢, ya lo he hado con mam¨¢, convoca a nuestra familia a una cena de promoci¨®n del nacimiento para bendecir que el beb¨¦ nazca ¡°10, ?har¨¢s con los abuelos o mi mam¨¢? Ricardo, deseoso de recibir el 10% del Grupo Ramos, dijo: ?Har¨¦ con ellos, seguro que vengan todos! Bueno, gracias pap¨¢. Por cierto, invita a se?ora Gruel y a Javiel. La se?ora Gruel dio a luz a un ni?o, y a m¨ª me gustar¨ªa tener un ni?o tambi¨¦n, despu¨¦s de todo, un ni?o deber¨ªa poder heredar m¨¢s de riqueza de familia Ramos. despu¨¦s Ricardo se mostr¨® un poco reacio al o¨ªr primera parte, pero enseguida sonri¨® al o¨ªr segunda. Content is ? by N?velDrama.Org. -Bueno, mientras a ti y a tu madre no les importe, definitivamente los traer¨¦, despu¨¦s de todo, Javiel es tu hermano, tarde o temprano ser¨¢n una familia. Matilda asinti¨®, -Vale, gracias, pap¨¢. Cuando me dens iones del Grupo Ramos, inmediatamente transferir¨¦ el 5% a tu nombre, para que Leonardo no te menosprecie. Ricardo se fue contento al estudio a contactar a gente de familia L¨®pez, e incluso se qued¨® a cenar por noche. Despu¨¦s de cena, Ricardo quer¨ªa quedarse a pasar noche, pero Linda m¨® de repente y dijo que Javiel ten¨ªa fiebre y le pidi¨® que viniera inmediatamente. -Mati, tu hermano no se encuentra bien, voy a verle, he reservado el cuarto privado m¨¢s grande de Mansi¨®n de Esperanza para ma?ana. no te preocupes, ?estar¨¢n todos! -?Bien, gracias pap¨¢! -Eres mi hija, ?gracias por qu¨¦? Lo que debo hacer. Matilde dej¨® de sonre¨ªr cuando Ricardo se march¨®. Beata apret¨® los dientes con rabia y dijo: ¡ª?Parece que est¨¢ aldo de esa puta y de ese hijo de verg¨¹enza! -Ma, no te preocupes. ?Ma?ana todos los que nos estorb¨¢n desaparecer¨¢n para siempre! -Mati, estoy un poco inquieta. ?Va a pasar algo? Al ver inquietud en los ojos de Beata, Matilda tranquiliz¨® pacientemente, ¡ªNo te preocupes, ya todo est¨¢ listo, no far¨¢ absolutamente nada. Por cierto, ma a mi hermana y p¨ªdele que venga a cenar ma?ana. 1/2 ?Para qu¨¦ e? ?No tenemos nada que ver! Matilda se sinti¨® un poco impotente, -Avis, es cosa suya si no viene, pero si no avisamos, ser¨¢ culpa de nosotros. Beata dijo de m gana: Lo s¨¦, ve a descansar, luego mo. -No te olvides. -Bueno, no te preocupes. Despu¨¦s de que Matilda subiera, Beata marc¨® el n¨²mero de Natalie, pero espera. ?Natalie a¨²n no hab¨ªa sacado de lista negra! Le pide a Criada que me a Natalie y un momento despu¨¦s man. H, ?qui¨¦n es? dec¨ªa que estaba en Al o¨ªr voz de Natalie, Beata dijo fr¨ªamente con disgusto, -?Soy tu madre, ma?ana as doce del mediod¨ªa familia L¨®pez tiene una fiesta en el mayor cuarto privado de Mansi¨®n de Esperanza, acu¨¦rdate de llegar a tiempo! Natalie no pod¨ªa creer lo que hab¨ªa o¨ªdo y no esperaba que Beata volviera a ponerse en contacto con e. -No estoy disponible, se?ora Jim¨¦nez, hemos roto nuestra rci¨®n, por favor, no vuelva a marme. ¡ª?T¨²! Beata estaba tan furiosa que se puso azul y cuando iba a rega?ar a Natalie, e colg¨® el tel¨¦fono, tan enfadada que a Beata casi le dio un infarto. -?Qu¨¦ hija rebelde! La criada dijo con cuidado, -Se?ora, ?ma a Natalie otra vez? Cap铆tulo 649 Cap¨ªtulo 649 ?Por qu¨¦? ?No has o¨ªdo lo que acaba de decir de cortarme el rollo? La criada no dijo nada, manteniendo cabeza gacha mientras escuchaba a Beata maldecir a Natalie, con el rostro inexpresivo. A Beata siempre le ca¨ªa mal Natalie, desde que Natalie no le obedec¨ªa, Beata rega?aba tan a menudo que ya estaban acostumbrados. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono. Natalie ley¨® un rato m¨¢s, apag¨® luz y se acost¨®. Medianoche, una figura entr¨® en su chalet. Una extra?a fragancia llen¨® el dormitorio, Natalie aspir¨® y fue muy consciente de nota, y se despert¨® de inmediato. La luz de luna briba a trav¨¦s del ventanal, y una figura negra estaba sentada en el sof¨¢ junto a cama, sus ojos hdos miraban a Natalie. -?Qui¨¦n eres? Natalie lo mir¨® a defensiva, lista para atacar. La figura del sof¨¢ sonri¨® y se levant¨® lentamente, su rostro oculto en oscuridad apareci¨® poco a poco frente a Natalie. ?Tadeo! Natalie entrecerr¨® los ojos y dijo: -?Te atreves a aparecer! Tadeo enarc¨® una ceja, excitado, ?ro, porque voy a atraparte yo mismo, Iris! Natalie se mof¨®: -T¨² enviaste a los tipos que entraron en mi casa el otro d¨ªa, ?verdad? -S¨ª. ?C¨®mo puedo saber tu identidad sin ponerte a prueba? Cre¨ªa que ya hab¨ªas muerto, pero no importa, no vas a sobrevivir ahora en mis manos.. -?Crees que puedes vencerme? Tadeo ri¨® a carcajadas, su voz era sombr¨ªa, -ro que no, por eso puse a Hueso Borracho en tu habitaci¨®n, debe estar a punto de hacer efecto. El Hueso Borracho era un ¨¦xtasis incoloro e inodoro, inventado por el fundador de Luna Llena y los mercenarios de Luna Llena pod¨ªanprarlo f¨¢cilmente. Natalie lo hab¨ªa usado antes, pero no esperaba que Tadeo lo usara con e. ?Tadeo, eres un cabr¨®n! Llevas mucho tiempo confabndo con gente de Noche Fr¨ªa, ?no? Tadeo sonri¨® y dijo: -S¨ª, pero ?qu¨¦ puedes hacerme? En cuanto termin¨® de har, Natalie salt¨® de repente de cama y se abnz¨® sobre ¨¦l. Sin embargo, antes de que pudiera tocarle, cay¨® al suelo. Sinti¨® debilidad por todo el cuerpo, Natalie apret¨® los dientes y mir¨® a Tadeo, -?Qu¨¦ me has hecho?Original from N?velDrama.Org. Tadeo sonri¨® con suficiencia, Iris, eres muy buena en artes marciales, ro que ten¨ªa que venir preparado. No s¨®lo te di Hueso Borracho, sino tambi¨¦n otro tipo de veneno que hace a gente incapaz, ?te parece mal cuando no puedes esforzarte en absoluto? -?No te dejar¨¦ ir! ¡ªJajajaja, por desgracia, ?no te dar¨¦ esa oportunidad! Natalie quer¨ªa har, pero perdi¨® consciencia y no tard¨® en desmayarse. Despu¨¦s de que Natalie se desmay¨® porpleto, Tadeo se burl¨® y se llev¨® r¨¢pidamente de Bah¨ªa de los Olmos. Leonardo se enter¨® de desaparici¨®n de Natalie a ma?ana siguiente. -Se?or Ramos, Natalie no ha venido a trabajar desde esta ma?ana, he mado pero e no contest¨®, acabo de ir a su chalet y su tel¨¦fono m¨®vil est¨¢ en el dormitorio pero no est¨¢. ?Puedes averiguar d¨®nde est¨¢? Cap铆tulo 650 Cap¨ªtulo 650 El rostro de Leonardo se puso muy serio al instante y dijo con voz fr¨ªa: averiguarlo enseguida. Colg¨® el tel¨¦fono y marc¨® inmediatamente el n¨²mero de Carlos. ¨CMando a alguien a -Natalie desapareci¨® anoche, revisa c¨¢mara. En una hora quiero saber d¨®nde est¨¢. Pronto Carlos tuvo los resultados. Se?or Ramos, seg¨²ns gracbaciones, a se?rita L¨®pez se llev¨® anoche un hombre de negro y pronto desapareci¨®. No hay calidez en los ojos de Leonardo. ?Quiero saber d¨®nde est¨¢ ahora! -Todav¨ªa se est¨¢probando. Hasta el mediod¨ªa, segu¨ªa sin haber se?ales de qui¨¦n se hab¨ªa llevado a Natalie, y cara de Leonardo estaba cada vez m¨¢s fr¨ªa. En este momento, los de familia L¨®pez estaban todos emocionados por entrar al cuarto privado de cielo en Mansi¨®n de Esperanza. Linda tambi¨¦n lleg¨® con Elisa y Javiel, y al verlos, cara de Beata cambi¨®, pero se sinti¨® aliviada al pensar que pronto el hijo de verg¨¹enza desaparecer¨ªa para siempre. Elisa ya no era persona senci que era cuando lleg¨® por primera vez a Monteflor, llevaba un cheongsam dorado, y el pelo te?ido de negro y con permanente de rizos de moda, estaba mucho m¨¢s joven. Al saber que Linda se hab¨ªa liado con Ricardo y hab¨ªa tenido un hijo, estaba enfadada y disgustada, e incluso se sent¨ªa un poco avergonzada de Beata. Pero despu¨¦s de ver a Javiel,o si su coraz¨®n se estuviera derritiendo, y se olvid¨® de amabilidad de Beata con ellos. Beata era una mujer que no ten¨ªa un hijo, y su hija dio a luz a un ni?o para ellos, as¨ª que deber¨ªa estar agradecida, sino rega?ar a Linda. -Prima, veo que barriga de mi sobrina est¨¢ muy marcada, ?creo que est¨¢ embarazada de una ni?a! A Beata le ca¨ªa bien Elisa, al o¨ª maldecir a Matilde por haber dado a luz una hija, su ira no pod¨ªa ser reprimida, levant¨® mano y le dio una bofetada. -?Pa! El sonido de bofetada reson¨® en el sal¨®n, y todos los presentes se quedaron paralizados al Belongs to (N)?vel/Drama.Org. 1/2 ver c¨®mo Beata golpeaba a e. Linda reion¨®, tir¨® de Elisa y mir¨® fr¨ªamente a Beata: ?Disculpate con mi madre! Beata se burl¨®: -?Me disculpo con e? Una mujer del campo, ?crees que lo merece? Linda arret¨® los dientes con rabia, primera vez que vino a Monteflor, Beata mir¨® con misma condescendencia y le dio trabajo en el Grupo L¨®pez. Por aquel entonces jur¨® que alg¨²n d¨ªa le har¨ªa pagar a Beata por mira con desprecio. Ahora si, ?pero Beata se atrevi¨® a pegar a su madre! -Se?ora Jim¨¦nez, mi madre es una invitada. Si gente sabe que tratas as¨ª a una invitada, no ser¨ªa bueno ni para ti ni para reputaci¨®n de mi prima, ?no? Al o¨ªr amenaza en el tono de Linda, Beata no se inmut¨®, -Di a gente si puedes, mientras no tengas miedo de que gente sepa que tu hijo es hijo de verg¨¹enza. -?T¨²! Linda se volvi¨® hacia Ricardo, que no se inmut¨®, y dijo agraviada: -Ricardo, ?no te importa verme sufrir? ?Qu¨¦ me prometiste? La gente de familia L¨®pez estaba un poco seria, despu¨¦s de todo, Linda era sobrina de Ricardo, pero ahora estaba haciendo pucheros con ¨¦l dnte de tanta gente. as¨ª que ahora Aunque a Cand y a Santiago les ca¨ªa muy bien Javiel, de alguna manera despreciaban a Linda y a Elisa, y no ten¨ªan ninguna intenci¨®n de dejar que Linda y Ricardo se casaran, s¨®lo miraban y no ayudaron a Linda. Cuando Ricardo estaba a punto de har, Matilde se ri¨® y dijo: -Prima, mi madre estaba enfadada, al fin y al cabo, siempre ha querido tener un nieto, y mi t¨ªa dijo lo que no deb¨ªa, por eso mi madre no se control¨®. Cap铆tulo 651 Cap¨ªtulo 651 Linda apret¨® los dientes, -?Estaba enfadada? ?Entonces pod¨ªa pegar a mi madre? Matilda entrecerr¨® los ojos y dijo lentamente: -Prima, debes agradecer a mi madre, estat bofetada sirve para que t¨ªa aprenda li¨®n, de lo contrario, si luego dice algo incorrecto y cabrea a otras familias poderosas de Monteflor, jno ser¨¢ s¨®lo una bofetada! Linda quer¨ªa seguir hando, Ricardo dijo de repente: -Basta, este asunto es culpa de tu madre. Entremos aer, jno tardemos! r.sea En ese momento, Javiel, que hab¨ªa estado agachando cabeza sin har, se abnz¨® de repente hacia Matilde. ?M mujer, acosas a mi mam¨¢ y mi abu con esta vieja bruja, te voy a atroper! La gente de familia L¨®pez se qued¨® at¨®nita ante repentina i¨®n de Javiel, cara de todos se puso muy seria, jsi Javiel le pegaba a Matilda se acababa todo! -?Javiel! -?Mati! En ese momento un hombre a sudo de repente jal¨® a Javiel por el cuello y lo tir¨® hacia afuera. El cuerpo de Javiel vol¨® por los aireso unaeta con los hilos rotos y cay¨® pesadamente al suelo. ?El intenso dolor le hizo desmayarse sin siquiera soltar un grito! Linda estaba tan asustada que su cara se puso nca, r¨¢pidamente camin¨® hacia Javiel, y cuando vio que los ojos de Javiel estaban fuertemente cerrados, de repente grit¨®, -?ma a ambncia! ?Voy a mar a polic¨ªa! Matilda no se hab¨ªa recuperado del shock, cuando oy¨® lo que hab¨ªa dicho Linda, se ri¨® fr¨ªamente, - ?Vas a mar a polic¨ªa? Tu hijo casi me peg¨®, soy yo quien debe mar a polic¨ªa, ?no? Linda mir¨® fr¨ªamente, -Est¨¢s bien, ?no? ?Si algo le pasa a Javiel, no te perdonar¨¦! -?Mati! ?Tu guardaespaldas le ha hecho da?o! Javiel era el hijo de Ricardo y se enfureci¨® al verlo desmayarse, pero pens¨® en participaci¨®n 1/2 del 10% de Matilda en el Grupo Ramos y reprimi¨® su ira. Matilda levant¨® una ceja y dijo condescendientemente: -Pap¨¢, si mi hijo aborta, el 10% del Grupo Ramos no tiene nada que ver con nosotros. ?Crees que cu¨¢l es peor? ?Javiel se cae o perder el 10% del Grupo Ramos? Ricardo, por supuesto, ten¨ªa el ojo puesto en participaci¨®n del 10% del Grupo Ramos, y suspiro: Javiel es un ni?o, deber¨ªas tener m¨¢s cuidado pr¨®xima vez, esto no volver¨¢ a pasar. Matilda sinti¨® que Ricardo era demasiado parcial. Si no hubiera sido por su pronta defensa, ahora ser¨ªa e que estar¨ªa tirada en el suelo. -Lo s¨¦, consu a se?ora Gruel, despu¨¦s de todo, e es madre de Javiel, su hijo sufri¨®, e angustia m¨¢s. Linda se sonroj¨® furiosamente ante lo que hab¨ªa dicho Matilde y cuando quer¨ªa decir algo, Ricardo le lanz¨® una mirada. E se mordi¨® elbio inferior, pero finalmente se contuvo y no dijo nada. Al fin y al cabo, quer¨ªan condeguir el 10% des iones del hijo de Matilda. Despu¨¦s de tenes, ?no ser¨ªa demasiado tarde para acabar con Matilda y a su madre! Todos perdieron el apetito porida y se fueron despu¨¦s deer. De regreso a familia L¨®pez, Beata mir¨® a Matilda y le dijo: ¨CMati, dijiste que quer¨ªas que Javiel desapareciera, ?no? ?As¨ª ya? Matilda se frot¨® frente molesta y dijo enojada: -Ma, no te preocupes, pronto tendremos algo. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. -Aunque Javiel est¨¢ ena y enviado al hospital, el n seguir¨¢ adnte. Cap铆tulo 652 Cap¨ªtulo 652 Al atenderlo, se oy¨® voz fr¨ªa de Tadeo. -Lo tengo, ?qu¨¦ hacemos con ¨¦l? Matilde quer¨ªa matar a Javiel, pero despu¨¦s de esto cambi¨® de opini¨®n. Sonri¨® y dijo lentamente: -?No tienes que matarlo, solo lisiarlo, quiero hacerlo sufrir por el resto de su vida! Si Javiel estaba lisiado, Linda no tendr¨ªa nada en que apoyarse. ?Ademas, no dejaba que Linda tuviera oportunidad de dar a luz a un segundo hijo! Entendido. Justo despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Beata dijo infeliz: -?Por qu¨¦ no matas a Javiel! ?No me siento c¨®moda con ese hijo de verg¨¹enza vivo! Matilda se ri¨®: -Mam¨¢, a veces morir es un alivio, es m¨¢s doloroso vivir. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Linda pensaba que pod¨ªa vivir mejor con el nacimiento de Javiel, ?le hizo saber a esa puta que nunca ser¨ªa capaz de ser noble! Beata no dijo nada m¨¢s aunque segu¨ªa un poco disgustada. Por noche, Matilda se duch¨® y se est¨¢ untando crema, apareci¨® Tadeo. Matilda le mir¨® fr¨ªamente desde el espejo y le dijo: -Me quedan unos minutos. Tadeo encontr¨® un lugar para sentarse y dijo inexpresivamente, -?Si no puedo escapar esta vez, debes criar al beb¨¦! El movimiento de Matilde se detuvo, -No te preocupes, he dicho que el ni?o es m¨ªo, lo tratar¨¦ bien. Al o¨ªr esto Tadeo no dijo nada m¨¢s, s¨®lo sus ojos se detuvieron en el vientre de e durantergo rato. A ma?ana siguiente, noticia de desaparici¨®n de Matilde se extendi¨® por todo Monteflor. La familia L¨®pez envi¨® inmediatamente a gente a buscar a Matilda, alertando incluso a polic¨ªa. 1/2 Enterado de noticia, Carlos avis¨® inmediatamente a Leonardo. Se?or Ramos, ?cree que desaparici¨®n de Matilda tiene algo que ver con el hombre que se llev¨® a se?rita L¨®pez? Leonardo parec¨ªa fr¨ªo, sin temperatura en los ojos, -No lo s¨¦, pero debe ser misma persona. Sono el m¨®vil sobre mesa. Al ver que era Tadeo, su mirada se volvi¨® g¨¦lida. Nada m¨¢s conectar, Tadeo dijo con risa. -Leonardo,quieres saber d¨®nde est¨¢ Natalie ahora mismo, ?no? -?La tienes? -S¨ª, y tambi¨¦n tengo a Matilda. Si quieres salvas, luego te mando otra diri¨®n y vienes solo. Si traes a un polic¨ªa o a uno de tus hombres, s matar¨¦ a es dos! Despu¨¦s de decir eso, Tadeo colg¨® el tel¨¦fono. Poco despu¨¦s, envi¨® un v¨ªdeo en el que Natalie y Matilda aparec¨ªan colgadas, ambas con un aspecto lamentable. Las pups de Leonardo se encogieron, y mano que apretaba el m¨®vil se tens¨® involuntariamente. Tras recibir diri¨®n enviada por Tadeo, Leonardo se levant¨® directamente y se dispon¨ªa a correr hacia all¨ª, pero fue detenido por Carlos. -?Se?or Ramos, no puede ir solo! Con el odio de Tadeo hacia Leonardo, ser¨ªa peligroso que Leonardo fuera solo. La expresi¨®n de Leonardo era g¨¦lida, y dijo: -?Largo! Tadeo estaba loco, y no se sab¨ªa lo que podr¨ªa hacerle a Natalie si se demoraba m¨¢s. -Se?or Ramos¡­ -No me hagas repetirlo. Cap铆tulo 653 Cap¨ªtulo 653 Al ver sus ojos fr¨ªos, Carlos cedi¨® aldo. -Mandar¨¦ a alguien que lo siga, y en caso de cualquier peligro, aviso inmediatamente a alguien para que lo rescate. Sin decir una pbra m¨¢s, Leonardo sali¨® del Grupo Ramos a paso r¨¢pido. Media hora m¨¢s tarde, Leonardo aparc¨® el coche en un cruce y marc¨® el n¨²mero de Tadeo. -?Qu¨¦ quieres hacer? Al o¨ªr frialdad hda en el tono de Leonardo, Tadeo se mof¨®: -Leonardo, has venido muy r¨¢pido, pero esos hombres tuyos me molestan. En diez minutos, si no se retiran, elegir¨¦ al azar a Natalie o Matilda para matar. -No lo olvides, Matilda est¨¢ embarazada de ti. -?Y qu¨¦? Ahora soy un forajido. ?Me importa el beb¨¦? ?Crees que me importan esas cosas? El tono de Tadeo era burl¨®n, pero mirada de Leonardo se volvi¨® fr¨ªa. -Si los t¨ªos supieran que est¨¢s as¨ªe, ser¨ªa muy triste. Cuando termin¨®, Tadeo se call¨®. Despu¨¦s de diez segundos, se oy¨® voz adusta de Tadeo: -Leonardo, no vuelvas a mencionar a mis padres, ?no lo mereces! Quedan nueve minutos, haz evacuar a tus hombres o una de es morir¨¢, t¨² eliges.T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Leonardo marc¨® a Carlos, -Dile a los hombres que me siguen que se retiren. -Pero si se retiran, no podr¨¢n protegerlo, se?or Ramos. Yo los mantendr¨¦ alejados. -Diles que retrocedan. ?No me hagas decirlo otra vez! -Bien, entendido. Poco despu¨¦s, los hombres que envi¨® Carlos se fueron y Leonardo recibi¨® otra mada de Tadeo. -Jajajaja, Leonardo, qu¨¦ r¨¢pido. Ahora tienes dos caminos, si eliges uno de ellos, persona que est¨¢ al final del otro morir¨¢, a izquierda est¨¢ tu novia, Natalie, y a derecha est¨¢ tu ex +15 BONUS amor, que le salv¨® vida a tu mam¨¢ y a tu abu, embarazada Matilda, jt¨² eliges! Leonardo se qued¨® un rato cado y luego eligi¨® eldo izquierdo, En el otrodo, al ver que Leonardo eligi¨® el de izquierda, Natalie se ri¨® desesperada. 1. Parec¨ªa que todavia est aba demasiado conda, pensando que entre e y Matilda, Leonardo elegir¨ªa definitivamente a e. 1 Pero olvid¨® que Leonardo ya se ha enamorado a Matilda antes. Siempre dec¨ªa que no amaba a Matilda, pero eligi¨® a Matilda sabiendo que morir¨ªa. ile dolial Le dol¨ªa el coraz¨®no si le hubieran hecho un corte y sangre siguiera brotando. -?Bang! La puerta se abri¨® de golpe y Tadeo entr¨® triunfante. Al ver cara p¨¢lida de Natalie, finalmente se ri¨® a carcajadas, Natalie, de repente siento pena por ti ahora, viste c¨¢mara, ?verdad? Leonardo no dud¨® y eligi¨® salvar a Matilda, jes realmente desafortunado que te enamores de un hombre tan despiadado! Natalie lo mir¨® fr¨ªamente, sin temperatura en los ojos. -Tadeo, ?qu¨¦ quieres hacer? Tadeo levant¨®s cejas y mir¨® con l¨¢stima, -Quiero que veas ramente qui¨¦n a Leonardo le gusta de verdad, nunca podr¨¢spararte con Matilde, jajaja¡­. -Loco. E lo mir¨® con frialdad. -?S¨ª estoy loco! Si no, ?por qu¨¦ secuestro a ti y a Matilda y dejo que Leonardo elija! Pens¨¦ que te elegir¨ªa a ti, pero sin saber¡­ No te importa nada, qu¨¦ pena, ya estoy pensando en dejarte ir. -?Tadeo, ser¨¢ mejor que me mates o har¨¦ que te arrepientas! Ante eso, Tadeo le cogi¨® barbi y sonri¨® fr¨ªamente: -?Crees que te dar¨¦ esa oportunidad? Cap铆tulo 654 Cap¨ªtulo 654 Natalie le mir¨® fr¨ªamente y dijo pbra por pbra: -Realmente te desprecio. Tadeo se sonroj¨®, pero luego se ri¨®. -?Qu¨¦ derecho tienes para menospreciarme? Si esos mercenarios que hac¨ªan misiones juntos contigo saban que amas tanto a un hombreo para perder vida, jsin duda te convertir¨¢s en bu de todos! -?Crees que me importa? Tadeo levant¨® una ceja, -ro que no te importa, en ese caso, voy a mostrarte c¨®mo Leonardo salva a Matilda, jajaja. El enojo en los ojos de Natalie fue apenas reprimido, -?Tadeo, eres un pervertido! -Creeo que me est¨¢s elogiando, voy a preparar gasolina, y cuando Leonardo salve a Matilda, te mato. Despu¨¦s de que Tadeo se fue, fuerza en cara de Natalie finalmente se convirti¨® en dolor. Al pensar en desesperaci¨®n de Leonardo hacia e, su amor por ¨¦l se desvaneci¨®. Pronto, Tadeo y sus hombres vertieron gasolina alrededor de Natalie, el desagradable olor de gasolina llen¨® nariz de Natalie, a lo mejor morir¨ªa aqu¨ª de verdad. -Iris, no quiero matarte, pero alguien quiere que mueras, y yo s¨®lo cumplo ¨®rdenes, no vengas a m¨ª por venganza. Natalie le mir¨® fr¨ªamente, -?Temes venganza incluso siendo una persona malvada? Tadeo sonri¨®, -ro que tengo miedo, no te preocupes. Despu¨¦s de que mueras, quemar¨¦ un mont¨®n de papel moneda por ti,o amistad entre nosotros. -?No hace falta, ser sacrificada por genteo t¨², me da asco! Tadeo no se enfad¨®, mir¨® y dijo: -Tengo cosas que hacer, as¨ª que no ver¨¦ c¨®mo te queman hasta morir, despu¨¦s de todo, esa escena debe ser demasiado sangrienta. Natalie pens¨® que Tadeo prender¨ªa fuego r¨¢pidamente a gasolina y quemar¨ªa hasta muerte, pero esper¨® hasta que oscureci¨® y a¨²n no ocurri¨® nada. A medida que pasabans horas, Pildora de Veneno de su cuerpo empez¨® a hacer efecto, y un dolor m¨¢s intenso golpe¨® que nunca. Incluso atada, no tard¨® en sudar fr¨ªo. 1/3 Una hora era muyrga, el dolor hac¨ªa gerir involuntariamente y desear morir de inmediato. Por finprendi¨® por qu¨¦ aquelpa?ero no soportaba y se suicid¨®, porque realmente dol¨ªa demasiado,o si alguien utilizara un martillo para romper todos los huesos y volver a unirlos, sufr¨ªa mucho. -?Ah! Natalie se mordi¨® elbio inferior, y cuando prob¨® sangre se dio cuenta de que se hab¨ªa mordido el labio, pero no parec¨ªa sentir dolor. El dolor de convulsi¨®n de Pildora de Veneno se sent¨ªao si se filtrara en su cuerpo desde todos sus huesos, yo si saliera des grietas de sus huesos, jhaciendo que su agon¨ªa fuera insoportable! Finalmente, puerta se abri¨®. Tadeo entr¨®, sorprendido al ver su rostro cubierto de sudor fr¨ªo. -?Qu¨¦ te pasa? Natalie casi perdi¨® raz¨®n por el dolor y apret¨® los dientes, ?Si quieres matarme, date prisa! Tadeo se ri¨® y le acerc¨® el m¨®vil, sonriendo, -?Por qu¨¦ te mato? Mira este v¨ªdeo, Leonardo ya se ha llevado a Matilda, ni siquiera dijo que volver¨ªa para salvarte, pensando que ya est¨¢s muerta, eres tan pat¨¦tica¡­ 1 Un video se reproduci¨® en panta del tel¨¦fono, era que Leonardo abrazaba a Matilda mientras caminaba hacia ambncia. Las l¨¢grimas de Natalie resbron involuntariamente. Pensaba que el dolor del ataque de P¨ªldora de Veneno era insoportable, pero no esperaba que pod¨ªa ser peor. Ve llorar, Tadeo sent¨ªa satisfi¨®n. Cuando hac¨ªan misiones juntos, Natalie siemprepletabas misiones m¨¢s dif¨ªciles y a¨²n as¨ªs hac¨ªa a perfi¨®n. Estaba celoso de Natalie, Por fin e cay¨® al polvo, el sentimiento era indescriptible. 2/3 -Jajajaja, Iris, qu¨¦ pena. Natalie se mordi¨® elbio inferior, con los ojos fijos en Tadeo y dijo pbra por pbra: ¨C Tadeo, ?te he ofendido? ?Por qu¨¦ me atormentas tanto? Tadeo mir¨® y sonri¨®o un demonio. THE BINT¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Cap铆tulo 655 Cap¨ªtulo 655 Debes preguntarlo al rey del Hades en el infierno. Tras decir eso, abri¨® el mechero y lonz¨® hacia el suelo, Pronto empez¨® a salir humo de nta y el fuego se extendi¨® r¨¢pidamente. -Adi¨®s, Iris! Por otrodo, en el hospital.. Cuando Matilda se despert¨®, una gran mano agarr¨® por el cuello. -?D¨®nde est¨¢ Natalie ahora? Mirando los ojos fr¨ªos y sombr¨ªos de Leonardo, Matilda sinti¨® miedo de repente. -Leo¡­ Ejem, Leo¡­ De qu¨¦ est¨¢s hando¡­ No s¨¦¡­ -iJe! Leonardo se ri¨®, pero era una risa hda y rezumante. -Matilda, ?de verdad no lo sabes, o finges no saberlo? Matilda neg¨® con cabeza, horrorizada, -De verdad, no lo s¨¦¡­ Leo, no s¨¦ por qu¨¦ estaba en ese lugar, de verdad que no lo s¨¦¡­ -?Entonces pa?as a morir! Al ver intenci¨®n asesina en sus ojos, y el apret¨®n de mano alrededor de su cuello, Matilda estaba asustada, ?Leonardo realmente quer¨ªa mata! Pero no pod¨ªa admitirlo, de lo contrario ser¨ªa peor que estar muerta. Poco a poco, Matilda iba perdiendo el conocimiento, el agarre de manga de Leonardo se hac¨ªa m¨¢s ligero y su rostro adquir¨ªa un color anormal. Justo cuando Matilda pensaba que iba a morir as¨ª, Leonardo solt¨® de repente. Una gran cantidad de aire entr¨® y una r¨¢faga de doloro una aguja sali¨® de sus pulmones y Matilda tosi¨® fuertemente. Leonardo miraba y se limpiabas manos con un trozo de pa?uelo mientras dijo: -?Si descubro que esta vez tiene algo que ver contigo, har¨¦ que te arrepientas de haber venido a este mundo! 1/2 Matilda no podia decir nada, solo sacudia cabeza horrorizada. Original from N?velDrama.Org. Cuando Lonardo tha a marcharan, Carlon entr¨® corriendo en s. Se?or Hamos, tengo localizaci¨®n de sentita Lopez! -?Donde Alver expectaci¨®n en sus ojos, Carlos se mostr¨® de pronto un poco reacio a har. le A Leonardo se lo encogi¨® el coraz¨®n y dijo: ?D¨®nde est¨¢? Carlos respiro hondo y dijo con voz temblorosa: -Serita L¨®pez est¨¢ en una nta qu¨ªmica abandonada a diez kil¨®metros, cuando llegamos, ha un mar de Hamas¡­ y Se?rita L¨®pez, i muri¨® calcinada! Al instante, el cuerpo de Leonardo se estremeci¨®. -?No! imposible! Sali¨® r¨¢pidamente por puerta, con el paso ya un poco tenso. Carlos sab¨ªa que no creerfa verdad de que Natalie estaba muerta antes de ir a confirmarlo ¨¦l mismo. Pero Natalie estaba calcinada, apenas reconocible, y no se sab¨ªa qu¨¦ har¨ªa Leonardo si ve¨ªa. -Se?or Ramos, ?lo pa?o all¨ª! En el camino al lugar, Leonardo estaba fr¨ªo y cado, pero le temba mano en rodi. No pod¨ªa creerlo, era imposible que Natalie muriera, era tan buena en artes marciales y tan inteligente. Incluso si era capturada por Tadeo, sin duda ser¨ªa capaz de encontrar una manera de escapar, jera imposible que muriera! Pensando en esto, cuando lleg¨® a nta y vio el cuerpo calcinado y carbonizado, sus pasos tropezaron y no se atrevi¨® a avanzar m¨¢s. -Carlos, no es e, jhaz que se lleven! Cap铆tulo 656 Capitulo 656 Viendo que Leonardo se resistia, Carlos guard¨® silencio un rato. Se?or Ramos, seirita Lopez¡­. ¨C cate! ?Dije que no pod¨ªa ser e! No est¨¢ muerta, est¨¢ escondida en alg¨²n lugar esperando que salvemos. Que todos busquen los alrededores inmediatamente, j encuentr! -Se?or Ramos, el pat¨®logo forense identific¨®, el cor que llevaba es de se?rita L¨®pez, y forma de su cuerpo es casi id¨¦ntica a de se?rita L¨®pez¡­. Leonardo lo mir¨® friamente, -?Has dicho casi! Significa que a¨²n hay esperanza, ?sigue buscand! Al ver su agitaci¨®n, Carlos suspir¨® e hizo lo que le dec¨ªa. -Ya extrajo el ADN del cuerpo parapararlo con el de Natalie, seguro que pronto saldr¨¢n los resultados. En ese momento, auqnue Leonardo no quer¨ªa creerlo, tendr¨ªa que creerlo. Despu¨¦s de tres d¨ªas de b¨²squeda y rescate, Natalie segu¨ªa sin aparecer, pero el informe de identificaci¨®n sali¨®. Carlos le entreg¨® el informe a Leonardo y le susurr¨®: -Se?or Ra! Este es el resultado de identificaci¨®n del cuerpo de mujer y del DNI de se?rita L¨®pez.Belongs to (N)?vel/Drama.Org. En los ¨²ltimos tres d¨ªas, Leonardo no cerr¨® los ojos para descansar, en este momento, su cabello estaba desordenado, sus ojos rojos, y su aspecto miserable era muy diferente a su forma habitual. Cogi¨® el informe con mano temblorosa y pas¨® lentamente a ¨²ltima p¨¢gina. Tras leer con ridad aque ¨²ltima l¨ªnea, su cuerpo se estremeci¨® y tembl¨® inconscientemente, y su mano apretando el informe se tens¨®. -Carlos¡­ Lo he le¨ªdo mal, ay¨²dame a mirarlo otra vez¡­ Carlos cogi¨® el informe, le ech¨® un vistazo y susurr¨®: -Presidente, ha le¨ªdo bien, se?rita L¨®pez¡­ Ha fallecido. -C¨®mo es posible¡­ No puede morir¡­ 1/2 +15 BONUS Muchos a?os despu¨¦s, Carlos evoc¨® el recuerdo de aquel d¨ªa y sinti¨®o si hubiera ocurrido ayer. Llevaba ocho a?os con Leonardo, era primera vez que lo vefa llorar. No llor¨® cuando Leonardo fue expulsado del Grupo Ramos tras un idente de coche, cuando fue abandonado por su primera novia, Matilde, cuando fue incriminado por Tadeo y se qued¨® sin nada, y cuando el Grupo Ramos estuvo a punto de quebrar. Pero en el momento en que se enter¨® de muerte de Natalie, se sinti¨® tan abrumadoo un ni?o que no encontraba su casa, no se dio cuenta de que estaba llorando. Leonardo pas¨® toda noche sentado en oficina del Grupo Ramos y, cuando Carlos fue a trabajar a la ma?ana siguiente, todo parec¨ªa haber vuelto a normalidad. que Leonardo dej¨® de mandar a buscar a Natalie, todo volvi¨® a sero antes de Natalie muriera, e incluso era mucho m¨¢s productivo que antes. Ya nadie se atrev¨ªa a mencionar el nombre de Natalie dnte de Leonardo, y se convirti¨® en un tab¨² para el Grupo Ramos. El d¨ªa del funeral de Natalie, Carlos m¨® a puerta y entr¨® en el despacho de Leonardo. -Se?or Ramos¡­ Se?or Ramos¡­. Hoy es el funeral de se?rita L¨®pez¡­ ?No va para all¨¢? Leonardo no levant¨® vista y su expresi¨®n no cambi¨®. -No voy. Carlos no volvi¨® a preguntar, s¨®lo susurr¨®: -Tengo localizaci¨®n de Tadeo, lo tendr¨¦ en unos d¨ªas. -Bueno, tengo que leer el documento, t¨² sal. En el momento en que se dio vuelta para marcharse, Carlos vio que mano de Leonardo nqueaba al apretar el documento, y se arrugaba por su excesiva fuerza. Carlos suspir¨® y sali¨® r¨¢pidamente del despacho. 2 Cap铆tulo 657 Capitulo 657 Una vez que el despacho recobr¨® tranquilidad, Leonardo dej¨® el documento en su mano y cerr¨® lentamente sus ojos enrojecidos mientras una l¨¢grima cruzaba el rabillo del ojo. Apoyo el brazo en frente, fueo si hublera envejecido diez a?os, Rabia pasado casi medio mes desde que Tadeo prendi¨® fuego a Natalle, pero a¨²n no pod¨ªa aceptarlo. Recostado en su si con los ojos cerrados por unrgo rato, Leonardo se levant¨®, tom¨® su abrigo y sali¨® del Grupo Ramos lo m¨¢s r¨¢pido. Por otrodo, en el funeral de Natalie. Muy poca gente vino al funeral, s¨®lo Tina y Ferm¨ªn, y algunos empleados de MY, ninguno de familia L¨®pez vino. Tina abraz¨®s cenizas y maldijo con los ojos enrojecidos: -?Los de familia L¨®pez son animales! Natalie no deber¨ªa haber vuelto con familia L¨®pez! Y Leonardo, he o¨ªdo que Tadeo se llev¨® a Natalie y a puta Matilda, y le pidi¨® a elegir a qui¨¦n vivir¨ªa, ?y eligi¨® a Matilda! Los ojos de Ferm¨ªn tambi¨¦n estaban un poco rojos, y mano que colgaba de su costado estaba cerrada en un pu?o. -Cuando Natalie se trag¨® a P¨ªldora de Veneno para salvar a Josefina, yo tem¨ªa le fara, jrealmente es un cabr¨®n! En ese momento, una voz hda surgi¨® de repente de puerta. -?Qu¨¦ has dicho, Pildora de Veneno? que Leonardo trajeado y calzado, Giraron cabeza al mismo tiempo para ver a Leonardo de pie, arregl¨¢ndose con pulcritud, sin ver en absoluto c¨®mo le hab¨ªa afectado muerte de Natalie. Tina lo mir¨® con los dientes apretados, -?Fuera! ?No ensucies este lugar! Al pensar que Leonardo hab¨ªa abandonado a Natalie por puta Matilda, Tina se enfureci¨®. Si no fuera el funeral de Natalie ahora mismo, je lo habr¨ªa abofeteado! Leonardo se acerc¨® a Ferm¨ªno si no lo hubiera o¨ªdo y lo mir¨® fijamente, -?Qu¨¦ P¨ªldora de Veneno? Sus ojos eran oscuros, tan profundos que apenas pod¨ªa distinguir ninguna emoci¨®n. 1/2 115 BOHUS Ferm¨ªn ri¨® fr¨ªamente, Se?or Ramos, Heno sentido preguntarlo ahora, Natalie est¨¢ muerta, aunque te digo, no podr¨¢ revivir. Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, -Doctor Rojos, te doy dos opciones, me dices verdad o tu farmacia cierra ma?ana. -Si Natalie se entera de que me amenazas as¨ª, se arrepentir¨¢ de haber hecho todo eso por ti. -Te doy ¨²ltima oportunidad, y si no me lo dices, no dir¨¢s nada nunca m¨¢s. Ferm¨ªn se ri¨® burlonamente y dijo despacio: Puedo decirte. Para salvar a tu abu, Natalie viol¨®s res del Valle de Medicina y entr¨® en ¨¦l. El maestro prometi¨® curar a tu abu, pero al mismo tiempo le dio el castigo de tomar Pildora de Veneno, una medicina que hace efecto todos los d¨ªas a medianoche, y que causa dolor durante una hora. Unpa?ero se suicid¨® cuando no pudo soportar m¨¢s. -El maestro me pidi¨® lleva unas pastis y receta, mientras e tomaras pastis todos los d¨ªas, le aliviar¨ªa el dolor, pero Natalie hab¨ªa estado secuestrada esos d¨ªas sins pastis, droga suprimida habr¨ªa hecho efecto mil veces, as¨ª que tal vez muerte ser¨ªa un alivio para Natalie. Leonardo permaneci¨® inm¨®vil, toda emoci¨®n en sus ojos se desvaneci¨® r¨¢pidamente y finalmente se convirti¨® en cenizas. La caja que Ferm¨ªn le hab¨ªa tra¨ªdo aquel d¨ªa conten¨ªa medicinas, y cuando Antonia fue operada, desapareci¨® en medianoche durante m¨¢s de una hora porque el veneno hab¨ªa hecho efecto. E sufr¨ªa todos los d¨ªas, pero ¨¦l no sab¨ªa nada. Llov¨ªa a c¨¢ntaros, y Leonardo se dio vuelta y tropez¨® con lluvia, con espalda solitaria y triste. Despu¨¦s del funeral de Natalie, Tina y Ferm¨ªn enterrarons cenizas en el cementerio y se quedaron un rato parados antes de marcharse. Al otrodo, en familia L¨®pez. Matilde ha dado a luz a su beb¨¦ y descansaba en casa. Content is ? by N?velDrama.Org. Se emocionaba al saber que hoy era el funeral de Natalie, Natalie muri¨® de verdad y nadie volver¨ªa a robarle a Leonardo. ¥ï Cap铆tulo 658 Full Cap¨ªtulo 658 Mam¨¢, ?te has enterado de que hoy es el funeral de mi hermana? La expresi¨®n de Beata se puso r¨ªgida y luego dijo fr¨ªamente: s¨®lo me cabrear¨¢ aunque viva. Beata le dio sopa de pollo a Matilda, -No tiene por qu¨¦ importarte, T¨®mate sopa de pollo, hace unos d¨ªas que diste a luz, ?por qu¨¦ nadie de familia Ramos ha venido a visitarte? La cara de Matilda cambi¨®, -De ninguna manera, mi beb¨¦ es de su nieto, lo que e me prometi¨® definitivamente ser¨¢ cumplido. Al ver firmeza de Matilda, Beata no dijo nada m¨¢s, pero sinti¨® algo extra?o. Mientras pensaba, Matilda dijo de repente: -Ah, por cierto, ?no han venido los de mansi¨®n? Beata se ri¨®, -El hijo de verg¨¹enza es tonto, ?no? ?Los de mansi¨®n est¨¢n ocupados buscando un m¨¦dico para ¨¦l, y creen que pueden curarle! Matilda dijo: -Debes fingir que no lo sabes, y no volver a mencionarlo a nadie, de lo contrario estamos jodidas. Beata asinti¨®,¨C ?No te preocupes, no dir¨¦ ni una pbra al respecto! Despu¨¦s del funeral de Natalie, Leonardoo si viviera en empresa, todos los d¨ªas estaba en una reuni¨®n o leyendo un documento. Cuando Carlos sal¨ªa del trabajo, ve¨ªa muchas veces que Leonardo segu¨ªa ocup¨¢ndose del trabajo en oficina, iba a persuadirle, pero Leonardo se negaba a escucharle. Viendo que Leonardo estaba cada vez m¨¢s demacrado, Carlos no ten¨ªa m¨¢s remedio que mar a Josefina. Leonardo le mir¨® con expresi¨®n g¨¦lida, -Carlos, ?qui¨¦n te paga el sueldo? Carlos baj¨® cabeza, antes de que pudiera decir algo, Josefina dijo, -Leo, Carlos lo hace por tu bien, no debes a este tipo de empleados, ?sino darle un aumento! Ante eso, Carlos acept¨®, aunque el sueldo que Leonardo le ofrec¨ªa ahora ya era mucho m¨¢s alto que el del mercado, pero ?qui¨¦n no quer¨ªa m¨¢s dinero? +15 BONUS Leonardo mir¨® tranqumente a Josefina, Abu, si vienes a persuadirme, ya puedes irte. Josefina le pidi¨® a Carlos que se fuera, camin¨® lentamente hacia Leonardo y se sent¨®, y le dijo con tristeza: -Leo, aunque no quieras admitirlo, es un hecho que Natalie est¨¢ muerta, debes animarte¡­. Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo interrumpi¨® fr¨ªamente: -Abu, ?no estoy anim¨¢ndome ahora? Estar¨¢s enfermo dentro de un mes si no cuidas tu salud. -Lo s¨¦. Al ver que evidentemente no le hac¨ªa caso, Josefina se enfad¨® de inmediato, ?Vuelve a Mansi¨®n de Armon¨ªa a cenar despu¨¦s del trabajo, y vivir en Mansi¨®n de Armon¨ªa a partir de ahora, de lo contrario yo tampoco cenar¨¦, y me quedar¨¦ aqu¨ª contigo, hasta hora que t¨² sales. Leonardo se sinti¨® un poco impotente, -Abu, no me lo pongas dif¨ªcil¡­ -?Soy yo quien te lo pone dif¨ªcil? Leo, t¨² te lo pones.Original from N?velDrama.Org. Leonardo se qued¨® cado, y despu¨¦s de unrgo rato, dijo despacio: -Pero no s¨¦ qu¨¦ puedo hacer para olvida. Cuando pensaba que no hab¨ªa podido salva, se le vaba un cuchillo en el coraz¨®n y le dol¨ªa. -Leo, es normal que sientas dolor en este momento, no tienes que forzarte a olvidar. Debes descansar, en cuanto al resto, d¨¦jalo al tiempo. Leonardo baj¨® mirada, y sus ojos se enrojecieron mientras dec¨ªa: -Lo s¨¦, regresar¨¦ a Mansi¨®n de Armon¨ªa m¨¢s tarde. Cuando Josefina se fue, Leonardo m¨® a Carlos. Carlos pens¨® que era porque hab¨ªa tra¨ªdo a Josefina, y ahora Leonardo quer¨ªa echarle culpa, pero dijo con mirada g¨¦lida: -Tadeo ?lo encontraste? -Tenemos pistas, nuestros hombres han ido a atrapa y a lo mejor lo tendr¨¢n en los pr¨®ximos d¨ªas. Cap铆tulo 659 Cap¨ªtulo 659 -No a lo mejor, quiero una respuesta definitiva. -Seguro que lo tendremos en tres d¨ªas. Leonardo asinti¨®, -Bueno, vete. Tras cerrarse puerta del despacho, recogi¨® el documento, pero el rostro de Natalie volvi¨® a su mente. Esta vez, en lugar de forzarse a olvidar, cerr¨® los ojos y dej¨® que los pensamientos le invadieran. Cuando Natalie se march¨®, sab¨ªa que quer¨ªa tanto que era imposible olvidar cada segundo que hab¨ªa pasado con e. Por noche, Leonardo volvi¨® a Mansi¨®n de Armon¨ªa. Se sorprendi¨® al ver a Ram¨®n, pero no dijo nada, s¨®lo fue a sentarse y se qued¨® cado. Ram¨®n vio su mirada desorientada y le dijo: Leo, visita a tu madre cuando tengas tiempo, ahora quiere divorciarse de m¨ª, ay¨²dame a convence. Leonardo gir¨® cabeza para mirarle, luego dijo con indiferencia: odia ahora mismo debo ser yo, si voy, querr¨¢ divorciarse a¨²n m¨¢s. -La persona a que m¨¢s Al pensar en forma en que Antonia detestaba a Leonardo cuando mencion¨® el divorcio, Ram¨®n sinti¨® al instante que ten¨ªa raz¨®n. -Olv¨ªdalo, yo me voy ahora, t¨² qu¨¦date con tu abu. Demasiadas cosas le hab¨ªan sucedido a familia Ramos en estos d¨ªas. La salud de Josefina empeor¨® a causa de ello, y el m¨¦dico dijo que ya no pod¨ªa irritarse m¨¢s. Cuando Ram¨®n se fue, Josefina y Leonardoieron en silencio. A Josefina le doli¨® verlo llevarseida a boca mec¨¢nicamente, pero no pod¨ªa hacer nada. La muerte de Natalie era demasiado para e, e incluso para Leonardo. Despu¨¦s de cena, Leonardo iba a irse, Josefina dijo de repente: -Leo, voy a ver a Natalie este s¨¢bado¡­ ?Quieres pa?arme? +15 BONUS La espalda de Leonardo se puso r¨ªgida, y luego dijo tranqumente: -No hace falta. Despu¨¦s de decir eso, directamente se fue. Mirando su espalda, los ojos de Josefina enrojecieron. -?Qu¨¦ puedo hacer para aliviar su dolor? La criada se apresur¨® a bajar cabeza, -Se?ora, Leo recuperar¨¢ despu¨¦s de un tiempo, ahora mismo no ha podido aceptar el hecho de que se?rita L¨®pez ha fallecido. Josefina cerr¨® los ojos, pensando que era Tadeo quien hab¨ªa matado a Natalie, queriendo llevar a Tadeo aisar¨ªa y encerrarlo inmediatamente. Antes pod¨ªa convencer a Leonardo de que no matara a Tadeo, pero ahora no s¨®lo Leonardo, sino e misma queria matar a Tadeo. -Todo es culpa m¨ªa por no haber educado bien a Tadeo, lo que ha llevado a este resultado de hoy. El tono de Josefina era remordimiento, pero criada no se atrev¨ªa a har y s¨®lo pod¨ªa fingir que no la oia. A tarde siguiente, Carlos entr¨® apresurado en el despacho de Leonardo, emocionado. -?Se?or Ramos, tengo a Tadeo! La mano de Leonardo que apretaba el documento se tens¨® y mir¨® a Carlos. Se?or Ramos: -?D¨®nde est¨¢? ?Tr¨¢elo ahora mismo! Cap¨ªtulo 660 +16 BONUS Al ver de nuevo a Leonardo, los ojos de Tadeo se llenaron de sarcasmo y petncia. -Jajaja Leonardo, eres pat¨¦tico¡­ En ese momento, cuando elegiste el camino de Izquierda sin dudarlo, le dije a Natalie que hab¨ªa elegido a Matilda, as¨ª que Natalle muri¨® de odio por ti jajaja¡­. Despu¨¦s de decirlo, el hombre de Leonardo le dlo una fuerte patada. ¡ª?Pfff! Tadeo escupi¨® sangre, pero segu¨ªa riendo. ¡ªJajajaja, Leonardo, aunque me matas, Natalie no podr¨¢ revivir. Leonardo lo mir¨®, sin temperatura en los ojos, -?Qui¨¦n dice que te voy a matar? Tadeo se sorprendi¨®, estaba preparado para que Leonardo lo matara cuando lo atrapara esta vez. -Tu beb¨¦ acaba de nacer, ?c¨®mo voy a dejarte morir ahora? Te har¨¦ sufrir sin fin. Tadeo se sinti¨® nervioso pero hizo lo posible por mantener calma, -?Qu¨¦ quieres? Leonardo no le contest¨®, se dio vuelta y se march¨®. Cuando volvi¨® a oficina, los ionistas del Grupo Ramos se le acercaron de repente. -Se?or Ramos, qu¨¦ est¨¢ pasando con esosentarios en inte, el precio des iones. de Grupo Ramos se ha visto afectado. ?Espero que se ocupe pronto de sus asuntos familiares! Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦entarios? Uno de los ionistas le dirigi¨® una mirada un tantoprensiva y le dijo lentamente: Se?or Ramos, ?no lo sabe? Ahora mismo est¨¢ por todo inte, m¨ªrelos. Tras decir eso, el ionista se el ionista se march¨® enfadado. Leonardo m¨® inmediatamente a Carlos y le dijo con voz fr¨ªa: ?Investiga qu¨¦ pasa cons cosas en inte! -Se?or Ramos, quer¨ªa marlo, ahora est¨¢ en todo inte que usted no es hijo de se?ora Guerrero, y que e y su padre est¨¢n divorciados¡­ Leonardo puso cara de fr¨ªo, -Lo s¨¦. +15 BONUS La espalda de Leonardo se puso rigida, y luego dijo tranqumente: No hace falta. Despu¨¦s de decir eso, directamente se fue. Mirando su espalda, los ojos de Josefina enrojecieron. -?Qu¨¦ puedo hacer para aliviar su dolor? La criada se apresur¨® a bajar cabeza, -Se?ora, Leo recuperar¨¢ despu¨¦s de un tiempo, ahora mismo no ha podido aceptar el hecho de que se?rita L¨®pez ha fallecido. Josefina cerr¨® los ojos, pensando que era Tadeo quien hab¨ªa matado a Natalie, queriendo. llevar a Tadeo aisar¨ªa y encerrarlo inmediatamente. Antes pod¨ªa convencer a Leonardo de que no matara a Tadeo, pero ahora no s¨®lo Leonardo, sino e misma quer¨ªa matar a Tadeo. -Todo es culpa m¨ªa por no haber educado bien a Tadeo, lo que ha llevado a este resultado de hoy. Original from N?velDrama.Org. El tono de Josefina era remordimiento, pero criada no se atrev¨ªa a har y s¨®lo pod¨ªa fingir que no la ofa. A tarde siguiente, Carlos entr¨® apresurado en el despacho de Leonardo, emocionado. -?Se?or Ramos, tengo a Tadeo! La mano de Leonardo que apretaba el documento se tens¨® y mir¨® a Carlos. Se?or Ramos: -?D¨®nde est¨¢? ?Tr¨¢elo ahora mismo! Cap铆tulo 660 Capitulo 660 Al ver de nuevo a Leonardo, los ojos de Tadeo se llenaron de sarcasmo y petncia. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. -Jajaja Leonardo, eres pat¨¦tico¡­ En ese momento, cuando elegiste el camino de izquierda sin dudarlo, le dije a Natalie que hab¨ªa elegido a Matilda, as¨ª que Natalie muri¨® de odio por ti jajaja¡­ Despu¨¦s de decirlo, el hombre de Leonardo le dio una fuerte patada. -?Pfff! Tadeo escupi¨® sangre, pero segu¨ªa riendo. -Jajajaja, Leonardo, aunque me matas, Natalie no podr¨¢ revivir. Leonardo lo mir¨®, sin temperatura en los ojos, -?Qui¨¦n dice que te voy a matar? Tadeo se sorprendi¨®, estaba preparado para que Leonardo lo matara cuando lo atrapara esta vez. -Tu beb¨¦ acaba de nacer, ?c¨®mo voy a dejarte morir ahora? Te har¨¦ sufrir sin fin. Tadeo se sinti¨® nervioso pero hizo lo posible por mantener calma, -?Qu¨¦ quieres? Leonardo no le contest¨®, se dio vuelta y se march¨®. Cuando volvi¨® a oficina, los ionistas del Grupo Ramos se le acercaron de repente. -Se?or Ramos, qu¨¦ est¨¢ pasando con esosentarios en inte, el precio des iones de Grupo Ramos se ha visto afectado. ?Espero que se ocupe pronto de sus asuntos familiares! Leonardo frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦entarios? Uno de los ionistas le dirigi¨® una mirada un tantoprensiva y le dijo lentamente: Se?or Ramos, ?no lo sabe? Ahora mismo est¨¢ por todo inte, mirelos. Tras decir eso, el ionista se march¨® enfadado. Leonardo m¨® inmediatamente a Carlos y le dijo con voz fr¨ªa: ?Investiga qu¨¦ pasa cons cosas en inte! -Se?or Ramos, quer¨ªa marlo, ahora est¨¢ en todo inte que usted no es hijo de se?ora Guerrero, y que e y su padre est¨¢n divorciados¡­ Leonardo puso cara de fr¨ªo, -Lo s¨¦. 1/2 +15 BONUS Colgando el tel¨¦fono, Leonardo se levant¨® y fue directo a empresa de Ram¨®n para verle. Ram¨®n se sorprendi¨® al verle, Leo, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? El rumor en inte es que t¨² y mi madre est¨¢n divorciados, ?es cierto? Ram¨®n frunci¨® el ce?o y asinti¨®, Es verdad, esta ma?ana hemos firmado el acuerdo del divorcio, y en los pr¨®ximos d¨ªas vamos a tramitar el divorcio. -Pap¨¢, t¨² y mam¨¢ llevan juntos m¨¢s de veinte a?os, ?de verdad quieres divorciarte? -Yo no quiero divorciarme, es tu madre que est¨¢ empe?ada en divorciarse, y yo no puedo hacer nada. Ram¨®n no queria el divorcio, pero aunque intent¨® convence y se disculp¨® con Antonia, esta vez e estaba decidida a divorciarse. -Bien, lo s¨¦. Durante los d¨ªas siguientes, el Grupo Ramos se vio envuelto en el esc¨¢ndalo de que Leonardo no era de familia Ramos. Los acontecimientos se hab¨ªan enconado en inte y poco a poco se convirtieron en una historia de que Leonardo era hijo de verg¨¹enza de Ram¨®n, que Ram¨®n minti¨® deliberadamente a Antonia para que le criara un hijo y que Antonia se enter¨® de verdad hace poco. El publicista del Grupo Ramos tard¨® una semana en calmarlo, pero al mismo tiempo los ionistas del Grupo Ramos se disgustaron con Leonardo. Ens reuniones, a menudo hab¨ªa ionistas que se le opon¨ªan. Leonardo despidi¨® algunos ionistas que se le opon¨ªan, y estabiliz¨® el Grupo Ramos. 1 Matilda tambi¨¦n vio los rumores en inte y m¨® a Leonardo. -Leo, ?son ciertos esos rumores en inte? A Leonardo no tle ca¨ªa bien Matilda en este momento, y cuando pensaba que muerte de Natalie pod¨ªa tener algo que ver con e, le invad¨ªa una inconsciente hostilidad. 41 Pero ahora mismo no iba a ocuparse de Matilda. Llevar a alguien a lo m¨¢s alto y luego dejarlo caer era la forma de vengarse de alguien. 1 Cap铆tulo 661 Cap¨ªtulo 661 Reprimi¨® su rencor y baj¨® voz, -S¨ª, ?por qu¨¦ me mas? Matilda guard¨® silencio un momento, -No¡­ Quiero que sepas que, aunque no tienes rci¨®n con familia Ramos, siempre te apoyar¨¦. La mirada de Leonardo era burlona. Cuando ten¨ªa una pierna inv¨¢lida, e lo evitaba porque era un gran problema. Si no fuera porque segu¨ªa siendo el presidente del Grupo Ramos, ya lo habr¨ªa ignorado. -Lo s¨¦, tengo trabajo que hacer. Te dejo. Leonardo colg¨® y tir¨® el tel¨¦fono a undo, molesto. Despu¨¦s de acabar con Tadeo y Matilda, pedir¨ªa perd¨®n personalmente a Natalie. Tres a?os despu¨¦s. En el hotel m¨¢s grande de Imperialia. El Grupo Ramos reserv¨® todo el hotel para celebrar exitosa entrada del grupo en Imperialia, a que Leonardo iba a asistir y dar¨ªa un discursoo presidente del Grupo Ramos. Durante ese a?o, Leonardo apenas aparec¨ªa en ning¨²n lugar p¨²blico y trabajaba todos los d¨ªas en empresa. La capitalizaci¨®n burs¨¢til del Grupo Ramos segu¨ªa subiendo y ¨¦l se convirti¨® en nueva fuerza de Imperialia. Los periodistas sab¨ªan que hoy iba a aparecer en fiesta de celebraci¨®n y esperaban cons c¨¢maras levantadas; todos quer¨ªan ver c¨®mo era el presidente del Grupo Ramos. He o¨ªdo que despu¨¦s de muerte de ex mujer del se?or Ramos, el se?or se centr¨® en su trabajo, intentando paralizarse con ¨¦l. -?Ah? ?En serio? ?Envidio ese tipo de amor! -Oh, ?te lo crees? Se lo est¨¢ inventando por imagen de empresa. He o¨ªdo que cuando secuestraron a su ex mujer junto con su ex novia, ?no dud¨® en salvar a su ex novia! 1/3 ?Qu¨¦ cabr¨®n! ?No me digas que ahora est¨¢ con su ex novia! Por supuesto, parece que tienen un hijo de verg¨¹enza. Cuando gente lo discut¨ªa, un Cayenne negro se detuvo frente al hotel. El conductor baj¨® del coche, abri¨® puerta trasera y descendi¨® un hombre alto vestido con un traje sastre negro. Los periodistas que lo rodeaban tomaron inmediatamente sus c¨¢maras para fotografiarlo; algunos quer¨ªan acercarse corriendo, pero los guardaespaldas de Leonardo los impidieron. Leonardo se mostr¨® fr¨ªo, -Enc¨¢rgate de esto, no quiero que se difunda ninguna foto. De acuerdo, se?or Ramos. Detr¨¢s de Leonardo, baj¨® Matilda, que ten¨ªa una figura sexy y un vestido rojorgo con cuello en V. Si alguien que conoc¨ªa a Natalie estuviera aqu¨ª, descubriera que Matilda se parec¨ªa casi id¨¦ntica a Natalie, que muri¨® hace tres a?os, y ser¨ªa dif¨ªcil notar diferencia entres dos, incluso para los m¨¢s cercanos. Matilda cog¨ªa el brazo de Leonardo sonriendo y le dijo cari?osamente: ¨C Leo, esp¨¦rame. En estos a?os, para que Leonardo volviera a gustarle, Matilda fue al hospital a hacerse cirug¨ªa est¨¦tica casi cada seis meses, y aprendi¨® deliberadamente forma de har y de hacers cosas de Natalie, se convirti¨® en su doble. Odiaba a Leonardo por no poder olvidar a Natalie, pero ten¨ªa que obligarse a imita para estar con Leonardo. Leonardo se mostraba indiferente, pero no apartaba. Entraron en el sal¨®n y, de repente, maron mucho atenci¨®n. En fiesta no s¨®lo asist¨ªan los ejecutivos del Grupo Ramos, sino tambi¨¦n +15 BONUS muchos empresarios famosos de Imperia. Todos cre¨ªan que Leonardo estaba soltero. Los que pretendian presentar a sus hijas a Leonardo se sintieron decepcionados al instante. Algunas personas se acercaron a har con Leonardo. Matilda estaba a sudo sonriendo, contestando cuando gente le haba. Por lo dem¨¢s permanec¨ªa cada aldo de Leonardo. Por fin, alguien pregunt¨® con curiosidad: -Se?or Ramos, ?esta mujer que est¨¢ a sudo es su novia? Leonardo se call¨® unos segundos y asinti¨® con indiferencia. Matilda se sinti¨® contenta de repente, llevaba tres a?os aldo de Leonardo y ¨¦l nunca reconoci¨® como su novia en p¨²blico. ?Ahora ¨¦l quer¨ªa casarse con e? Al pensarlo, no pod¨ªa contener emoci¨®n y el regocijo.Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Cap铆tulo 662 Cap¨ªtulo 662 Justo cuando se sent¨ªa feliz de estar a punto de convertirse en mujer del presidente del Grupo Ramos, Carlos se acerc¨® a Leonardo y le dijo al o¨ªdo: Se?or Ramos, tiene que prepararse para har en p¨²blico. Leonardo asinti¨®, gir¨® hacia Matilda y le dijo: -Yo voy a har, t¨² busca un lugar para descansar un rato. -Si. Matilda sonri¨® dulcemente: -Ve t¨², no te preocupes por m¨ª. Cuando Leonardo se fue, Carlos se dio vuelta con indiferencia y quer¨ªa irse con Leonardo, pero Matilda lo m¨® de repente. -Carlos, tengo algo que decirte. -?Qu¨¦ es? Al notar impaciencia y el disgusto de Carlos, Matilda apret¨® los dientes y dijo con voz fr¨ªa: -Alguien me acaba de preguntar cu¨¢l es mi rci¨®n con Leo, ?y adivina qu¨¦ dijo Leo? -Se?orita L¨®pez, puedes ir al grano. Estoy ocupado y tengo mucho que hacer. Matilda se mof¨®, despectiva: -Leo ha admitido que soy su novia, y probablemente pronto ser¨¦ mujer del presidente del Grupo Ramos. Si no me respetas, ser¨¢s el primero al que despida. Antes intent¨® acercarse a Leonardo y quer¨ªa que Carlos le contara agenda de Leonardo, pero Carlos rechaz¨® de no. Como Leonardo hab¨ªa admitido que e era su novia, por supuesto e quer¨ªa darle una li¨®n a Carlos. Carlos se rio y le dijo: Entonces cu¨¦ntame est¨® despu¨¦s de convertirte en mujer del presidente. -?T¨²! Matilda apret¨® los dientes enfadada, cuando iba a darle una li¨®n a Carlos, ¨¦l se 1/3 march¨® sin respeta en absoluto. Respir¨® hondo y se fijaba en Carlos, jurando que alg¨²n d¨ªa le obligar¨ªa a arrodirse y pedirle perd¨®n. Leonardo termin¨® su discurso, dijo a Carlos y se fue a s de descanso. El Grupo Ramos se ha fortalecido con los a?os, y su personalidad se ha enfriado cada vez m¨¢s, distanci¨¢ndose de todo el mundo. Matilda no encontr¨® a Leonardo y se dirigi¨® a Carlos, -?D¨®nde est¨¢ Leo ahora? Carlos le respondi¨® impaciente. De hecho, no cre¨ªa que a Leonardo le gustara Matilda. La mayor¨ªa de las veces solo miraba cara de Matilda y se quedaba distra¨ªdo. Pod¨ªa percibir que Leonardo estaba pensando en Natalia mirando cara de Matilda. Se?orita L¨®pez, el se?or Ramos es tu novio. Si quieres saber d¨®nde est¨¢, ll¨¢malo; no hace falta que me preguntes a m¨ª. Matilda se mof¨®, -Cr¨¦eme! Si digo a Leo lo que has dicho, ma?ana te despide. Carlos asinti¨®. -S¨ª, lo creo. Pero primero tienes que encontrar al se?or Ramos. Al ver mirada burlona de Carlos, Matilda estaba enfadada y quer¨ªa abofetearle inmediatamente. This is property ? of N?velDrama.Org. -?Espera! Tras decir esto, Matilda se march¨® airada. Carlos mir¨® de espaldas, sonri¨® significativamente y se dio vuelta para atender a los invitados. Fuera del hotel, un Maserati rojo hizo un hermoso giro y se detuvo en entrada. La puerta del asiento del conductor se abri¨® y baj¨® una mujer con unrgo vestido rojo y el pelorgo sobre los hombros. Su cara era delicada y peque?a, su piel ncao nieve,s grandes gafas de sol que llevaba casi le tapaban mitad de cara, pero susbios rojo fuego y su 2/3 delicada barbi bastaban para seducir a gente. Cerr¨® puerta del coche y se dirigi¨® hacia el hotel. Los sirvientes de puerta se apresuraron a impedi: -Se?orita, invitaci¨®n, por favor. Natalie Silva enarc¨® una ceja, no dijo nada y m¨® a Javier. -Javier, estoy en puerta, me ha pedido una invitaci¨®n, ?por qu¨¦ no me diste de antemano? Javier se qued¨® hdo y frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ invitaci¨®n? Espera, mo al gerente. Pronto, el sirviente recibi¨® una mada del gerente, quien le confirm¨® identidad de Natalie, y dej¨® entrar. Colgando el tel¨¦fono, el sirviente se sinti¨® arrepentido, -Disculpe, se?orita Silva, yo llevo entrar. SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you,activity time is limite Cap铆tulo 663 Cap¨ªtulo 663 Natalie asinti¨®, Bien. Cinco minutos despu¨¦s, Natalie entr¨® en el sal¨®n de fiesta y se qued¨® hda al verlo lleno de luces de colores y olor a perfume. Rechin¨® los dientes, era ramente una fiestaercial, Javier dijo que era su fiesta de celebraci¨®n¡­ ?Cuando lo encontrara, iba a hacer que se arrepintiera! Natalie se quit¨®s gafas de sol y busc¨® a Javier entre multitud. Antes de encontrarlo, una mujer se le acerc¨® y le habl¨®. H, se?orita L¨®pez, soy mujer del presidente del Grupo G¨®mez. Natalie se sorprendi¨® y dijo con indiferencia: apellido es Silva. Se equivoca de persona, mi La mujer del presidente del Grupo G¨®mez estaba pensando que Matilda era mucho m¨¢s guapa de cerca que de lejos, y se qued¨® hda cuando oy¨® decir eso. Tras unos segundos, se rio torpemente, -Se?orita L¨®pez, no me mientas. Entraste con el se?or Ramos y ahora dices que te apellidas Silva¡­ Natalie frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ se?or Ramos? No lo conozco. La mujer perdi¨® paciencia y su tono se enfri¨®, -Se?orita L¨®pez, si desprecias al Grupo G¨®mez, dime, jel Grupo G¨®mez no depende del Grupo Ramos para ganar dinero! Su marido quer¨ªa trabajar con Grupo Ramos, por eso le pidi¨® que fuera a investigar, pero Matilda era tan inesible. Cuando volv¨ªa, no dejar¨ªa que su marido trabajara en el Grupo Ramos. Al ver irse mujer, Natalie no lo entend¨ªa, porque no conoc¨ªa al se?or Ramos. ? Era un truco de Javier? Mientras pensaba en ello, el m¨®vil que llevaba en el bolso son¨® de repente. Al ver que era Javier, Natalie se enfad¨® al instante y conect¨®. +16 BONUS -Javier, ?qu¨¦ quieres? ?Me est¨¢s tomando el pelo? Sabes que llevo diez horas de viaje y vine aqu¨ª despu¨¦s de bajar del avi¨®n, pero ahora es una fiestaercial, i no te lo perdono! Tras unos segundos cado, Javier pregunt¨®: -?Qu¨¦ fiestaercial? Llevamos mucho tiempo esper¨¢ndote en el piso de arriba, ?por qu¨¦ no has llegado todav¨ªa? Natalie: Javierprendi¨® de repente y dijo r¨¢pidamente: -?Has ido a quinta nta? Hermano ha dicho que una empresa hace hoy una fiesta de celebraci¨®n y ha reservado todo el hotel, pero nosotros ¨ªbamos de fiesta a ¨²ltima nta privada. ?Por qu¨¦ te equivocas? -?Ahora subo! Natalie colg¨® el tel¨¦fono y se volvi¨® hacia puerta. No habr¨ªaetido un error tan tonto si no hubiera dormido apenas diez horas en el avi¨®n. Lleg¨® a puerta y, de repente, todass luces se apagaron. Natalie intent¨® abrir puerta para salir, pero descubri¨® que estaba cerrada con ve. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Pronto volvieron a encenderses luces. Un hombre ten¨ªao reh¨¦n a una mujer en el escenario, con un pu?al en mano contra el cuello, agitado,o un loco. -?D¨®nde est¨¢ Leonardo? ?D¨®nde est¨¢? ?Que salga o mato a esta mujer de inmediato! Mientras haba, daga en su mano cort¨® el cuello de mujer, y apareci¨® un destello de sangre. -?Ah! La mujer grit¨® aterrorizada, con cara ncao el papel, casi desmayada de miedo, $15 BONUS Ayuda¡­ ?Cate! Si vuelves a har, te matol La mujer estaba demasiado asustada y no pudo decir nada m¨¢s, pero su rostro estaba p¨¢lido. El hombre mir¨® hacia abajo del escenario y busc¨® durante mucho tiempo, pero no encontr¨® a Leonardo, y se puso m¨¢s exaltado. Leonardo, te doy tres minutos. Si no sales, matar¨¦ a esta mujer! ?Esta mujer ser¨¢ asesinada por ti! La gente estaba asustada, algunos quer¨ªan huir, pero el hombre se mof¨®: -He colocado bombas por todo el hotel, el que se atreva a huir. ?Todos ir¨¢n al infierno! Cap铆tulo 664 Cap¨ªtulo 664 De inmediato todos se mostraron inquietos. -S¨®lo he venido para asistir a una fiesta, ?por qu¨¦ tengo tan m suerte de encontrarme con tal cosa? ?Alguien se venga del se?or Ramos! ?D¨®nde est¨¢ el se?or Ramos? ?Sabe que alguien ha venido por ¨¦l y se esconde? -?Qu¨¦ cabr¨®n es el se?or Ramos! ?Nos enga?¨® para venir aqu¨ª y escap¨®! ?Creo que es una conspiraci¨®n para que este hombre nos mate, y as¨ª el Grupo Ramos pueda tener el monopolio en Imperialia! No conspires. ?No olvides que familia Silva est¨¢ en Imperialia, y el Grupo Ramos no puede ser mejor que familia Silva! -Oh, yo no s¨¦ nada. ?Quiero irme, no quiero morir! Cuando maldec¨ªan a Leonardo, un hombre alz¨® de repente voz y dijo: ? Adolfo Cano! ?Eres Adolfo Cano! Adolfo sol¨ªa ser el presidente del Grupo Rubio. Antes de que el Grupo Rubio quebrara, era una des ocho grandes familias de Imperialia. Luego, durante unapetenciaercial con Leonardo, tom¨® una decisi¨®n equivocada que llev¨® al cpso de todo el grupoo fichas de domin¨®. Despu¨¦s de eso, gente de familia Rubio desapareci¨® en Imperialia. Pero en Imperialia, cada d¨ªa hab¨ªa gente que quebraba y que se levantaba, y al principio haban de quiebra de familia Rubio, pero despu¨¦s casi nadie se acordaba de existencia de esta familia en Imperialia. Adolfo no esperaba que nadie le reconociera y sonri¨® fr¨ªamente: -S¨ª, hace dos a?os Tadeo me llev¨® a la bancarrota, y ahora se ha convertido en nueva fuerza en Imperialia. Cuando murieron mis padres, ni siquiera pude pagar una parc en el cementerio. Hasta ahora, sus cenizas solo se guardaban en casa. ?Debe pagarlo Leonardo! Al ver su aspecto man¨ªaco, gente se sorprendi¨®. 1/3 +18 BONUS Original from N?velDrama.Org. Adolfo, ya ves, Leonardo no est¨¢ aqu¨ª ahora. Es in¨²til que mates a reh¨¦n. Tus padres muertos eran inocentes, ?no es e inocente? D¨¦j ir primero¡­ Antes de que pudiera terminar su frase, fue interrumpido por Adolfo. Si suelto, mar¨¢n a los guardias de seguridad para que me detengan. ?Me tomas por tonto? En ese momento, alguien se?al¨® repentinamente a Natalie, que estaba en puerta, y dijo: Adolfo, cada injusticia tiene su responsable y cada deuda su deudor. Aunque Leonardo no est¨¦ aqu¨ª, su novia est¨¢ aqu¨ª. Si quieres tener a alguien de reh¨¦n, debes tener a su novia de reh¨¦n para que Leonardo venga. De repente todos miraron a Natalie, mayor¨ªa con rabia en los ojos, despu¨¦s de todo solo hab¨ªan venido para asistir a una fiesta y ahora estaban a punto a morir. -?S¨ª! ?Debes atrapa! He o¨ªdo que ex mujer muerta de Leonardo era su hermana y ahora se ha liado con su cu?ado. ?A mujeres as¨ªs habr¨ªan metido en una hucha en antig¨¹edad! -?Oh, es una puta con lo que se viste! -?Tambi¨¦n estoy a favor de arresta para amenazar a Leonardo! -?Est¨¢s loco? ?No tienes miedo de que Leonardo vaya a por ti? -?Nos estamos muriendo todos! ?Tenemos miedo de que venga a por nosotros? Natalie mir¨® fr¨ªamente a aque gente y a mujer que hab¨ªa dicho primero que entregar¨ªa, hija de familia Mar¨ªn de Imperialia. Era una mujer rencorosa y no perdonar¨ªa a los que le hab¨ªan tendido trampa. Aunque no sab¨ªa si se parec¨ªa a se?orita L¨®pez, pero parec¨ªa que gente no iba. a deja marchar si no aceptaba cambiar por esa mujer. E sonri¨® y lentamente dijo: -S¨ª, puedo cambiar por esta mujer, pero tengo una condici¨®n.. -?Qu¨¦ condici¨®n? -Quiero que venga conmigo. Mientras haba, Natalie se?al¨® con el dedo a hija de familia Mar¨ªn, Jade Mart¨ªn. Jade se qued¨® paralizada y dijo furiosa: ?Por qu¨¦ quieres que muera contigo! La sonrisa de Natalie se volvi¨® g¨¦lida, ?Sabes que voy a morir eh? Jade: SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you,activity time is limited Cap铆tulo 665 Cap¨ªtulo 665 Se mordi¨® elbio inferior. que miramos contigo? Esto es lo que ha provocado tu novio. ?Vas a hacer Lo que dijo Jade fue reconocido por muchos, y empezaron a culpar a Natalie. -?S¨ª, todo el dinero que gana Leonardo se lo gasta por ti! Ahora est¨¢ en problemas, ?por qu¨¦ deber¨ªamos morir por ¨¦l! Eso es. ?Creo que e es tan mo Leonardo! -?Sube y reempl¨¢z, o lo haremos con otra forma! Y ¡°otra forma¡°, ser¨ªa agarra y subi al escenario. Natalie enarc¨® una ceja y de repente corri¨® hacia el balc¨®n. Cuando gente reion¨®, e ya estaba en ventana. -Si no est¨¢n de acuerdo, saltar¨¦ desde aqu¨ª y morir¨¢n. Sabiendo lo que quer¨ªa hacer, gente maldijo con rabia. -?Eres una desvergonzada! ?Amenazarnos de esta manera! -?Qu¨¦ cabrona! ?Va a morir con los dem¨¢s! -?Si salgo vivo de aqu¨ª, dtar¨¦ a esta mujer! Ante estas maldiciones, emoci¨®n en los ojos de Natalie no cambi¨®. Enarc¨®s cejas y dijo: ?Han tomado una decisi¨®n? Si han decidido, d¨ªganmelo. Si no deciden en tres minutos, saltar¨¦ directamente. Jade rio fr¨ªamente. -?Matilda, eres tan despiadada! Nunca puedes amenazarnos. Si te atreves, ?salta de aqu¨ª! Natalie sonri¨®, se dio vuelta y estaba a punto de saltar. De repente, ocurri¨® el idente. -?Bang! El candbro del sal¨®n de fiesta estall¨® de repente y un fuerte olor a p¨®lvora llen¨® 12 el sal¨®n. -?Qui¨¦n se atreve a salir! Si saltas, jdetonar¨¦ todass bombas de inmediato! La voz de Adolfo estaba llena de locura. Si gente no cre¨ªa que ¨¦l hab¨ªa colocados bombas, en ese momento todos lo creyeron, y cara de todos estaba p¨¢lida de miedo. Natalie se rio, Estoy muerta si salto o no, ?por qu¨¦ tengo que ser amenazada por ti? Si se?orita Mart¨ªn no me pa?a, no subir¨¦. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Al ver que Natalie no se pon¨ªa nerviosa y le pidi¨® que subiera al escenario con e, Jade se estaba enfadando y quer¨ªa subir y arrancarle boca de inmediato. Sin embargo, gente era ego¨ªsta y no se atrev¨ªa a jugar con su propia vida, as¨ª que los que apoyaban a Jade empezaron a disuadi. -Se?orita Mart¨ªn, sube al escenario con e. Cuando venga el se?or Ramos, pediremos a Adolfo que te deje ir primero. -As¨ª es. Si sigue as¨ª, podr¨ªamos morir todos aqu¨ª. Leonard -T¨² nos dijiste que es novia de Leonardo, por eso pedimos que reemzara a e. ?T¨² tampoco eres una buena persona! Jade apret¨® los dientes con rabia, ?De ninguna manera voy a ser un reh¨¦n, pase lo que pase! Natalie se burl¨®, No sab¨ªa que tienes tantas ganas de vivir. Tu vida es preciosa, ? Jade mir¨® con los dientes apretados, ?Eres una desvergonzada! Tu novio ha provocado esto, si no lo solucionas t¨², ?qui¨¦n lo har¨¢? -?As¨ª que, si tu padre vi ley, vas a c¨¢rcel con ¨¦l? Cap铆tulo 666 Cap¨ªtulo 666 Cap¨ªtulo 666 Adem¨¢s, e no conoc¨ªa al tal Leonardo. Jade se fijaba en Natalie con miradao si fuera a¨¦rs, pero Natalie miraba sonriendo sin miedo. La gente de alrededor estaba persuadiendo a Jade para que subiera al escenario con Natalie o todos morir¨ªan aqu¨ª. Jade mir¨® a los ego¨ªstaserciantes y se burl¨®: No voy a subir. ?Por qu¨¦ debo salvar a los ego¨ªstas como ustedes? -Si no vas, usaremos otro medio. ¨C Jade se tens¨® y dijo enfadada: ?No te atreves! ?No temes ofender a familia Mar¨ªn? ¡ªJeje, a¨²n no s¨¦ si puedo salir de aqu¨ª vivo, ?por qu¨¦ tengo miedo de ofender a familia Mar¨ªn? -Eso es. Sube al escenario con Matilda, o te llevamos en brazos. Si testimas, ? no nos culpes a nosotros! Mientras haban, Adolfo deton¨® otra bomba. -?Bang! Se oy¨® un grito cuando el pr de esquina del sal¨®n de fiesta vol¨® por los aires y los ebros golpearon a gente. Natalie sinti¨® el coraz¨®n roto mientras miraba el pr vdo, el hotel era propiedad de familia Silva. Despu¨¦s de acabar con Adolfo, ?pedir¨ªa al presidente del Grupo Ramos que pagara por ello! : La gente no ten¨ªa tiempo de razonar con Jade en este momento y levant¨® y Jade estaba tan asustada que intent¨® bajar del escenario, pero se lo impidieron. -?Jade, qu¨¦date ah¨ª arriba! 1/3 +15 BONUS Le daba gracia a Natalie: ante el peligro, gente s¨®lo se preocupaba por sus propios intereses. Se?orita L¨®pez, ahora se?orita Mart¨ªn est¨¢ en el escenario, debes subir tambi¨¦n, ?no? El tono estaba lleno de amenazas,o si secuestrar¨ªan si no subiera. Natalie se rio y salt¨® del alf¨¦izar de ventana, caminando lentamente hacia el escenario. Por supuesto, siempre mantengo mi pbra. La gente le abri¨® paso y Natalie sonre¨ªa con calma,o si no fuera a morir, sino a divertirse. La miraban y empezaron a cuchichear. ?Por qu¨¦ veo que est¨¢ m¨¢s guapa que antes cuando estaba con Leonardo? Su cara es m¨¢s delicada. Oh, debe ser tu ilusi¨®n. ?Me da asco echa un vistazo a una mujer tan cruel! -Pero tambi¨¦n creo que se ve mucho mejor, y su piel es m¨¢s nca. ?Ser¨¢ porque no me fij¨¦ bien? En medio de los murmullos, Natalie subi¨® al escenario. Adolfo le dijo fr¨ªamente a Jade: -?Encuentra algo para atarles manos! Jade no encontr¨® nada con lo que ata y utiliz¨® cintura de su vestido para atars manos de Natalie a su espalda en un nudo mortal. ?Iba a dejar que esta puta muriera aqu¨ª esta noche! Natalie sonri¨® fr¨ªamente, parec¨ªa que Jade hab¨ªa decidido mata. Despu¨¦s de asegurarse de que Natalie estaba bien atada, Adolfo se dirigi¨® a Natalie y le dijo fr¨ªamente: -Ven aqu¨ª o no acepto cambiar reh¨¦n. Natalie se dio vuelta y cuando iba a caminar hacia Adolfo, de repente Jade, detr¨¢s de e, empuj¨® con fuerza, su cuerpo cay¨® hacia dnte y en ese momento, punta del cuchillo de Adolfo estaba apuntando a su pecho! 2/3 *IS BOWS Al instante, el cuerpo de Natalie se desvi¨® hacia undo. El dolor de su cuerpo al chocar contra el suelo hizo que Natalie se encoglera y que su repugnancia hacia Jade llegara al m¨¢ximo, Adolfo vio el movimiento de Jade y mir¨® fr¨ªamente, ?Quieres morir? Jade fing¨ªa no saber nada, pero ten¨ªa miedo. -Yo¡­ Estaba tan nerviosa, lo hice sin querer¡­ Adolfo no le hizo caso, apart¨® a mujer y tir¨® a Natalle, le coloc¨® el pu?al en el cuello. -?ma a Leonardo! Por otrodo, Leonardo estaba descansando en el sof¨¢ de s, se ve¨ªa muy serio. -?Dun¨Cdun¨Cdun!Original from N?velDrama.Org. Cap铆tulo 667 Cap¨ªtulo 667 Cap¨ªtulo 667 Tocaron a puerta. Leonardo abri¨® los ojos y dijo con indiferencia: ¡ªPasa. Matilda entr¨® en s de descanso con un vaso de leche y dijo preocupada: Leo, llevas todo este tiempo trabajando en fiesta de celebraci¨®n y no has descansado bien. Te he calentado un vaso de leche. Bebe mientras est¨¢ caliente. -Vete. La expresi¨®n en el rostro de Matilda se congel¨® y dio unos pasos m¨¢s hacia adnte, poniendo leche sobre mesa. -Leo, lo hago por ti¡­ -?Fuera, no me hagas repetirlo! El fr¨ªo de su cara hizo que Matilda diera un respingo, pero esta noche su admisi¨®n de que era su novia la hizo valiente. -?No me voy, me quedo para cuidarte! Su voz era quebradiza y obstinada, Leonardo abri¨® los ojos y mir¨®. Matilda llevaba a?os imitando a Natalie, y ¨¦l lo sab¨ªa, pero no quer¨ªa darle importancia. Al fin y al cabo, echaba mucho de menos, y ver de vez en cuando cara y elportamiento de Matilda que se parec¨ªan a los de e le daba ilusi¨®n de que segu¨ªa viva, por eso se quedaba con Matilda. Sin embargo, ahora estaba pensando en cosas que no deb¨ªa. -Hoy te he reconocidoo mi novia en fiesta porque no quer¨ªa que ellos me presentaran as mujeres. Espero que lo entiendas. A Matilda se le cort¨® respiraci¨®n y sus ojos se enrojecieron. Leo, llevo tres a?os a tudo. ?De verdad no sientes nada por m¨ª? -Sabes muy bien para qu¨¦ est¨¢s a mido. 3 +15 BONUS Lo que dijo Leonardo fueo una bofetada en cara de Matilda. Lo mir¨® y le Estoy a tudo porque te quiero, ?No bastan tres a?os dijo pbra por pbra: para demostrarlo? Entonces tu amor es baratol No quer¨ªa seguir hando con e, Leonardo se levant¨® para Irse y justo cuando lleg¨® aldo de Matilda, e lo abraz¨® de repente. -Leo, no me dejes¡­ Antes de que pudiera terminar frase, fue empujado por Leonardo. Matilda se cay¨® al suelo. El dolor en su cuerpo no fue tantoo angustia que sinti¨® al ver su mirada de disgusto. -?Deja de acercarme, o te puedo dejar que te quedes conmigo o te puedo echar en cualquier momento! Dicho esto, se dio vuelta para marcharse. Matilda se fijaba en su espalda, cons manos agarr¨¢ndose falda. No se rendir¨ªa. Deb¨ªa convertirse en mujer del presidente del Grupo Ramos. Al salir de s de descanso, Leonardo se puso irritado. Al ver a Carlos caminando apresuradamente desde el final del pasillo, dijo con frialdad: ¡ªMe llevas de vuelta. Hab¨ªa bebido en fiesta y quer¨ªa vomitar por el olor del perfume de Matilda. -S¨ª, se?or Ramos. Cuando el coche de Carlos sali¨® del hotel, recibi¨® una mada del gerente. -Se?or Ju¨¢rez, ha pasado algo. Un hombre mado Adolfo ha colocado bombas en el hotel y sus alrededores y ahora tiene rehenes en el sal¨®n de fiesta. ?Dice que quiere ver al se?or Ramos! El rostro de Carlos se torn¨® serio de inmediato. Fren¨® e inform¨® del asunto a Leonardo. -?Volvamos!This is property ? of N?velDrama.Org. 2/3 $15 BONUS Leonardo parecia fr¨ªo, pero le dijo con firmeza. Carlos dijo preocupado: ¨CSe?or Ramos, yo voy solo. El hotel es demasiado peligroso ahora. -Adolfo viene por m¨ª. Si no vuelvo, no va a dejar de hacerlo. Se?or Ramos¡­ Leonardo no dijo ni una pbra m¨¢s, s¨®lo le mir¨® fr¨ªamente. Carlos no tuvo m¨¢s remedio que regresar al hotel. Justo cuando entraron en recepci¨®n del hotel, el gerente se acerc¨® nervioso. -Se?or Ramos, dicen que su novia est¨¢ secuestrada por Adolfo. Aqu¨ª tiene un v¨ªdeo grabado por un invitado dentro¡­ Leonardo hizo click en el video y de pronto se paraliz¨®. Cap铆tulo 668 Cap¨ªtulo 668 Cap¨ªtulo 668 En un instante, todo sonido desapareci¨® y los ojos de Leonardo se pusieron rojos mientras miraba fijamente a mujer que Adolfo ten¨ªao reh¨¦n. Cuando Carlos estaba preguntando al gerente si hab¨ªa mado a polic¨ªa para que enviara a un experto en desactivaci¨®n de bombas, Leonardo caminaba deprisa hacia el sal¨®n de fiesta. Se qued¨® hdo y se apresur¨® a detenerlo, -Se?or Ramos, jahora es peligroso ah¨ª dentro! Leonardo puso cara de fr¨ªo, -?Aparta! Natalie est¨¢ dentro, voy a salva. E muri¨® hace tres a?os¡­ Se?or Carlos se sorprendi¨®, luego frunci¨® el ce?o, Ramos, y ahora persona que est¨¢ adentro es Matilda. Leonardo le pas¨® su m¨®vil y le dijo: -?Mira bien, es Natalie, no Matilda! Carlos mir¨® y suspir¨®: -Se?or Ramos, e es Matilda. Leonardo echaba tanto de menos a Natalie que reconoci¨® a Matildao e. -?Ahora voy a entrar! Despu¨¦s de decir eso, no hizo caso ¨¢ Carlos, cruz¨® hacia ¨¦l y camin¨® r¨¢pidamente hacia el sal¨®n. Carlos frunci¨® el ce?o y se apresur¨® a seguirle. En ese momento, en el sal¨®n de fiesta. La paciencia de Adolfo se estaba agotando, -?D¨®nde est¨¢ Leonardo? ?Por qu¨¦ no ha venido todav¨ªa? -He mado al hombre del se?or Ramos, ?no tardar¨¢ en llegar! Adolfo no crey¨® a ¨¦l y sonri¨® fr¨ªamente. -Parece que no le importa vida de su mujer, as¨ª que el mato primero. ?Tampoco quiero salir vivo! Despu¨¦s de decir eso, levant¨® su pu?al hacia Natalie. Justo en el momento en que el pu?al estaba a punto de atravesar el pecho de 1/3 Natalie,s luces se apagaron de repente. Adolfo s¨®lo sinti¨® un entumecimiento en el brazo y luego perdi¨® el conocimiento, -Ven conmigo! En el momento en que le agarraron mu?eca, Natalie oy¨® voz de Javier. En oscuridad, sonri¨®. No esperaba que Javier llegara a tiempo. Saltaron por ventana a carretera. Un coche ya estaba aparcado a sudo. Subieron y se marcharon. Despu¨¦s de subir al coche, Natalie empez¨® a re?irle. -Javier, si no fuera por ti, hoy no estar¨ªa en peligro. ?C¨®mo mepensas? Javier se mostraba inocente, -?Qu¨¦ tiene que ver conmigo? El camarero se equivoc¨® de camino y yo arriesgu¨¦ mi vida para salvarte, ?por qu¨¦ no dices esto? Natalie frunci¨® el ce?o. Pensaba que ten¨ªa raz¨®n. No pod¨ªa ir detr¨¢s de un camarero. Pero¡­ Content is ? by N?velDrama.Org. -Aunque no hubieras venido, tendr¨ªa una forma de escaparme. Pero yo te salv¨¦, as¨ª que ahora me debes un favor. Natalie: ¨C -No quiero que me lo pagues, solo pr¨¦stame unos d¨ªas el M¨¦dicis que te regal¨® pap¨¢ por tu cumplea?os el a?o pasado. Natalie le enarc¨® una ceja, -?Por qu¨¦ creo que lo has neado lo de esta noche para pedirme que te preste el coche? -?Soy ese tipo? Estoy enamorado de una chica y quiero corteja. -Javier, ?necesitas un coche de lujo para cortejar a una chica? Javier estaba serio, -E es diferente. -Vale. +15 BONUS Javier se sorprendi¨®. -?De verdad vas a prest¨¢rmelo? S¨ª, pero si lo consigues, tienes que invitarme a cenar. -?Seguro! S¨¦ que me quieres mucho. Natalie: Poco despu¨¦s de que se fueron,s luces del sal¨®n de fiesta se encendieron. Ev Cap铆tulo 669 Cap¨ªtulo 669 Cap¨ªtulo 669 La gente mir¨® inmediatamente al escenario y vio a Matilda atada y tumbada en el suelo, muy asustada. Y Adolfo estaba inconsciente en el metros de distancia. uelo y el pu?al que llevaba en mano hab¨ªa ca¨ªdo a unos Todos estaban at¨®nitos, sin saber qu¨¦ hab¨ªa ocurrido durante el apag¨®n. De repente, puerta del sal¨®n se abri¨® de un empuj¨®n y Leonardo entr¨® con indiferencia. Subi¨® r¨¢pidamente al escenario, apart¨® el pu?al de un puntapi¨¦ y se dirigi¨® aldo de Matilda. Justo cuando puso en pie, Leonardo se paraliz¨®. ??No es Natalie!>> 2 Nadie se atrev¨ªa a har, despu¨¦s de todo, todos ellos obligaron a Matilda a subir al escenario a cambiar por mujer, y tal vez Leonardo provocar¨ªa problemas a ellos. Carlos y el gerente estaban detr¨¢s de ¨¦l, los hombres llevaron a Adolfo aisar¨ªa y todos los presentes se marcharon tranquilos. Leonardo se levant¨® fr¨ªamente y dijo con indiferencia: -Carlos, ll¨¦vs al hospital. Jade estaba asustada, pero mientras se iba, mir¨® a Matilda que segu¨ªa inconsciente. De repente, se le chasquearons pups. ??E no es aque mujer!>> Los vestidos que llevaban eran parecidos, pero hab¨ªa un detalle en cintura que era diferente y se pasaba por alto f¨¢cilmente. (Si esta mujer inconsciente es Matilda, entonces ?qui¨¦n era mujer de antes??> ¡°?Y qu¨¦ hab¨ªa pasado en esos dos minutos en los que se cort¨® luz?>> Las personas mandadas por polic¨ªa desactivaron r¨¢pidamentes bombas en el hotel y sus alrededores, y Leonardo,o persona de que Adolfo quer¨ªa vengarse, fue a Eran m¨¢s des once de noche cuando termin¨® su deraci¨®n. Carlos se apresur¨®, -Se?or Ramos, Adolfo nunca pudo haber hecho esto solo, seguro que 1/3 alguien lo ayudaba. Ya he mandado a alguien aprobarlo. Leonardo asinti¨® indiferente, -Dame una copia de grabaci¨®n en el sal¨®n. This is property ? of N?velDrama.Org. -No servir¨¢, c¨¢mara de seguridad se da?¨® despu¨¦s de que Adolfo entr¨®, no capt¨® nada. Los pasos de Leonardo se detuvieron, persona que vio secuestrada ten¨ªa que ser Natalie L¨®pez, jera imposible que se equivocara! -Sigue investigando, m¨¢ndame ese v¨ªdeo que grab¨® el invitado, quiero ver detenidamente. -De acuerdo, se?or Ramos. Pronto lleg¨® el v¨ªdeo. Leonardo mir¨® a mujer en el v¨ªdeo, y volvi¨® esa extra?a sensaci¨®n, estaba convencido de que mujer que Adolfo ten¨ªa secuestrada era Natalie L¨®pez, pero ?por qu¨¦ de repente se hab¨ªa convertido en Matilda? -?Pregunta a gente que estaba en fiesta si pas¨® algo raro cuando Adolfo ten¨ªa secuestrada a Matilda! No cre¨ªa que una persona viva pudiera aparecer y desaparecer de repente. -?S¨ª! Leonardo baj¨® cabeza y frot¨® panta de su m¨®vil. Si aque mujer era realmente Natalie, jesta vez no soltar¨ªa! El incidente de seguridad en el mejor hotel del Grupo Silva se extendi¨® r¨¢pidamente por toda Imperialia, haciendo ques cotizaciones del Grupo Silva descendieran mucho. ¨¢ngel no ten¨ªa m¨¢s remedio que convocar una rueda de prensa de urgencia, prometiendo reforzar seguridad en el hotel en el futuro y no permitir que esto volviera a ocurrir. Natalie estaba viendo rueda en su casa, cogi¨® una manzana y mordi¨® mientras dec¨ªa con insatisfi¨®n, -Obviamente alguien quer¨ªa acabar con el Grupo Ramos, por eso utiliz¨® a Adolfo. El Grupo Silva es v¨ªctima, pap¨¢ no deb¨ªa disculparse, jel Grupo Ramos nos debepensar por nuestras p¨¦rdidas! Mich se rio: -En los negocios no hay bien ni mal, s¨®lo beneficios. A esa gente no le importa lo que pasa, si encuentran una oportunidad para atacar a familia Silva, difundir¨¢n rumores sobre e. -Lo s¨¦, pero pap¨¢ deber¨ªa darles una li¨®n de vez en cuando, de lo contrario creen que somos d¨¦biles. 2/3 Mich miraba con simpat¨ªa. -Tu car¨¢cter es demasiado fuerte. Has vuelto desde el extranjero, debes contrrte, te he organizado una cita por tarde, esta vez no puedes jugar con ¨¦l. Natalie se eriz¨® impotente y dijo enfadada, -Soy de humor, no me entienden. Mich dijo enfadada: La ¨²ltima vez, llevaste un boa constrictor a una cita con el hijo de familia Ortiz, lo asustaste tanto que tuvo que salir con un guardaespaldas. ¨C Otro d¨ªa, le rompiste los incisivos al hijo de familia Mu?oz y pagaste mucho dinero en facturas m¨¦dicas, ?y a eso le mas humor? Cap铆tulo 670 Cap¨ªtulo 670 Natalie:-¡­ Al o¨ªr lo que dijo, parec¨ªa que se estaba pasando de raya. Mich dio una orden: -Esta vez tienes que ir, viene el hijo menor de familia Mar¨ªn, que acaba de volver de estudiar en el extranjero el mes pasado. Fund¨® una empresa mientras estudiaba y es un joven de ¨¦xito en Imperialia. Natalie enarc¨® una ceja. ?Familia Mar¨ªn? -Si no me equivoco, hija de familia Marin se ma Jade? -S¨ª, quer¨ªa present¨¢rt en pr¨®xima fiesta. ?Ya -Nos vimos anoche, pero no nos conocemos. Conoces? Hab¨ªa pensado en c¨®mo meterse en l¨ªos con Jade, y lleg¨® su oportunidad. Natalie sonri¨® y tuvo una idea. -Recuerdo que tiene una personalidad agradable. Me gustar¨ªa present¨¢rs a tu hermano Original from N?velDrama.Org. mayor. Natalie tuvo al instante una expresi¨®n de dificultad, y se apresur¨® a decir: -Mam¨¢, no lo hagas, a mi hermano no le gusta de ese tipo. Mich mir¨®, Tiene treinta y tres a?os, ?qu¨¦ le importa si no le guste? Si tiene un tipo favorito, ?por qu¨¦ no ha tra¨ªdo a una mujer en estos a?os? Quiz¨¢s a¨²n no ha encontrado a su mujer favorita. -Oh, cuando conozca a una mujer que le guste, probablemente tu padre y yo estaremos bajo tierra. ¨C Natalie cogi¨® del brazo, sonri¨® y dijo: ?Mam¨¢, pap¨¢ y t¨² a¨²n son j¨®venes! No es ning¨²n problema que vivan treinta o cincuenta a?os m¨¢s. ?Podr¨¢n ver a mujer que le gusta a mi hermano! Mich sacudi¨® cabeza y dijo impotente: Basta. Deja de decir tonter¨ªas. Date prisa en cambiarte de rop ropa y maquirte para ir a cita, jesta vez te lo tomas en serio! Si vuelves a meter pata, no te lo perdonar¨¦. -Vale, vale, ya lo s¨¦. Mam¨¢, no te preocupes, ?me preparar¨¦ bien para que vea lo buena que 1/3 soy y quede impresionado por mi belleza! -Si has bien, no habr¨¢ ning¨²n problema. -Vale, vale, voy a subir. Mirando espalda de Natalie, Mich suspir¨®. Cinco hijos, una hija, ?cada uno de ellos preocupaba! (No, no puedo enfadarme, ira tiende a hacer crecer arrugas.) Mich sac¨® apresuradamente el peque?o espejo que llevaba consigo y suspir¨® aliviada despu¨¦s de mirarse en ¨¦l. Natalie volvi¨® a su habitaci¨®n e inmediatamente m¨® a su mejor amiga, Nora Moreno. -?Est¨¢s libre esta tarde? ?p¨¢?ame a cita! -Si me mas, siempre estoy libre, pero siempre rechazass citas que te organiza tu familia. ?Por qu¨¦ tomas tan en serio esta vez? Natalie se rio. Haremos contigo esta tarde. Me voy a cambiar y maquir. As dos de tarde, Natalie fue al Grupo Moreno a recoger a Nora. Despu¨¦s de subir al coche, Nora se sorprendi¨®, -?Vaya! Eres tan estupenda, ?te vas a citar con el hombre del que llevas a?os enamorada? Natalie arranc¨® el coche y le cont¨® a Nora lo que se hab¨ªa encontrado noche anterior. Tras o¨ªrlo, Nora se enfad¨® tanto que quiso agarrar inmediatamente a Jade y darle una paliza. -?C¨®mo se atrevi¨® a tenderte una trampa as¨ª? ?Quiere morir! -E s¨ª quiere morir o probablemente cree que vive lo suficiente. Tengo una cita con su hermano hoy. ?Tengo que hacer que su hermano se enamore de m¨ª y luego hace infeliz! -?S¨ª, te apoyo! Los dos llegaron a cita con cabeza bien alta y, si alguien no lo sab¨ªa, pensaba que iban a pelearse con ¨¦l. Tras sentarse frente a Sergio Mart¨ªn, Natalie sonri¨®: -H, se?or Mart¨ªn, estoy un poco nerviosa, por eso vengo con mi mejor amiga. ?Te importa? En cuanto apareci¨® Natalie, Sergio se sinti¨® atra¨ªdo por el e. 1 2/3 Hab¨ªa visto a muchas mujeres hermosas, pero ninguna le hab¨ªa cautivado tantoo Natalie, y lostidos de su coraz¨®n se aceleraron involuntariamente. Cap铆tulo 671 Cap¨ªtulo 671 Cap¨ªtulo 671 Est¨¢ bien, amiga de una mujer hermosa es tambi¨¦n una be. Se?orita Silva, t¨² y tu mejor amiga son tan hermosas que gente no pueda apartar vista. Natalie se toc¨º los pendientes y sonri¨®. -?A cu¨¢l de nosotras no puedes apartar vista? (Es una pregunta dificil.) Sergio se qued¨® hdo, luego sonri¨® y dijo:-Se?orita Silva, eres una belleza introvertida,o una flor de loto en ciernes, serena y elegante. La se?orita Moreno eso una rosa apasionada, exuberante y ardiente, una belleza con agresividad. Natalie no hizo m¨¢s preguntas y enarc¨® una ceja. -Se?or Mart¨ªn, he o¨ªdo que fundaste una empresa cuando estudiabas en el extranjero. Los empresarios saben decir cosas dulces. Sergio sonri¨®, -Tuve suerte. A Natalie le ca¨ªa bien Sergio. Jade era m hasta m¨¦d. Al menos ahora Sergio parec¨ªa una persona normal. La cita fue agradable porque Sergio haba bien. Cuando se fueron, incluso se agregarono amigos en WhatsApp e hicieron nes para verse pr¨®xima vez. Despu¨¦s de despedirse de Sergio, al entrar en el coche, Nora susurr¨®: Natalie, Sergio no est sencillo. -Hizo crecer su empresa hasta entrar en Lista Fortuna Global 500 en poco tiempo, aunque familia Mar¨ªn es su apoyo, tiene mucha capacidad. Natalie asinti¨®, -Bueno, lo s¨¦. -Sergio es un pensador profundo, est¨¢ bien ser un amigo, pero para ser pareja, te tienda una trampa, porque no puedes saber qu¨¦ de lo que dice es verdad y qu¨¦ es mentira. -Si quieres vengarte de Jade, creo que es mejor que pienses en otras formas. Si te aprovechas de Sergio, me temo que no podr¨¢s soportars consecuencias. Despu¨¦s de un momento de silencio, Natalie dijo lentamente: ¨CLo s¨¦, lo pensar¨¦. Natalie volvi¨® a casa. Mich estaba viendo serie de televisi¨®n. Al ver a Natalie, dej¨® 1/3 inmediatamente su iPad. -?Qu¨¦ tal cita de hoy? -M¨¢s o menos, no me interesa. This is property ? of N?velDrama.Org. Mich se sorprendi¨®. -?Si? Me m¨® se?ora Ruiz. Me dijo que Sergio est¨¢ contento contigo y quiere conocerte mejor. Natalie frunci¨® el ce?o. -No creo que hagamos buena pareja. Es un pensador profundo. Me cansar¨¦ de salir con alguien as¨ª. Viendo que realmente no le gustaba, Mich dijo, -Bien, entonces buscar¨¦ una oportunidad para rechazar a se?ora Ruiz. -Bien. -Ya que no te gusta Sergio, aqu¨ª tengo muchas alternativas. Escoge ma?ana. Natalie: una y ve con ellos Viendo su reticencia, Mich continu¨®: -?No olvidas lo que me prometiste antes de volver? Se acerc¨® a Mich y se sent¨®. Natalie mir¨®s fotos de su m¨®vil y se?al¨® a un hombre guapo. Mich se rio. -Mi hija eligi¨® al m¨¢s guapo. ¨¦l es Bryan Guzm¨¢n, el heredero de familia Guzm¨¢n. Fue una estre y uno de los mejores actores. 1 Natalie asinti¨®, -Entonces ¨¦l, es mi favorito. -Bien, voy a concertar una cita con ¨¦l ahora mismo. ?Puedes quedar con ¨¦l ma?ana! -?No puedes darme un respiro? ?Acabo de volver del extranjero y tengo que empezar a trabajar en dos d¨ªas! Mam¨¢, he adelgazado. ?No te duele el coraz¨®n? -Quer¨ªa que vieras a seis hombres al d¨ªa, ahora s¨®lo uno al d¨ªa, ?y todav¨ªa no est¨¢s satisfecha? Natalie se qued¨® sin pbras. No deber¨ªa haber preguntado. En el estudio de familia Guzm¨¢n. -Bryan, he arredo que te re¨²nas con hija de familia Silva. Tienes que aprovechar esta oportunidad. En los ¨²ltimos a?os, familia Guzm¨¢n se ha convertido en cabeza des ocho familias bajo diri¨®n de Bryan, y Bryan, era mejor actor, ahora ha sido un mito entre los empresarios. 2/3 Bryan estaba leyendo el documento y dijo impaciente: -No quiero ir a cita. -?No quieres ir a cita porque a¨²n te gusta Natalie? ?Despierta, muri¨® hace tres a?os! Cap铆tulo 672 Cap¨ªtulo 672 Cap¨ªtulo 672 La cara de Bryan se volvi¨® repentinamente seria y su mirada a Gin¨¦s era g¨¦lida. -Lo s¨¦, no hace falta que me lo repitas. Gin¨¦s se enfad¨®, -?Hago esto por tu bien! ?Nunca te casar¨¢s ni tendr¨¢s hijos el resto de tu vida? Bryan se mof¨®, -Para ti no soy tu hijo, s¨®lo soy una herramienta para continuar con el legado de familia Guzm¨¢n, una herramienta para desarror el Grupo Guzm¨¢n. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Gin¨¦s se puso r¨ªgido y dijo con voz fr¨ªa: -Bryan, todo lo que hago es por ti. Si no fueras mi hijo, jde ninguna manera te dejar¨ªa dirigir el Grupo Guzm¨¢n! -S¨ª, pero lo principal es que no puedes tener hijos, de lo contrario no habr¨ªas apostado todo por mi, ?no? -?T¨²! Al ver expresi¨®n de enojo de Gin¨¦s, Bryan dijo fr¨ªamente: -Ir¨¦ a cita de ma?ana porque no podemos ofender a familia Silva en este momento. Sin embargo, si me vuelves a poner este tipo de citas en el futuro, ?no me importa presentarle a tu hija a unos hombres tambi¨¦n! Gin¨¦s parec¨ªao si de repente le hubieran dado con un palo, y sus ojos estaban llenos de sorpresa. -?T¨² te atreves! Aunque no quer¨ªa entregar el Grupo Guzm¨¢n a L Guzm¨¢n, L era hija a que hab¨ªa mimado desde peque?a, y Gin¨¦s trataba bien. Sin miedo, Bryan le dijo, pbra por pbra: -?Ya ver¨¢s si me atrevo! Las cosas que me hicieron e y su madre, aunques echo de familia Guzm¨¢n, ser¨¢ razonable. Despu¨¦s de decir eso, Bryan se levant¨® y se fue. Gin¨¦s apret¨® con rabia los reposabrazos de su si de ruedas. Si familia Guzm¨¢n no necesitara contar con Bryan ahora mismo, ?ya lo habr¨ªa echado! Pero pensaba en incapacidad de L para mantener propiedad de familia Guzm¨¢n, Gin¨¦s se sinti¨® de nuevo decepcionado. Despu¨¦s de salir de familia Guzm¨¢n, Bryan volvi¨® a su chalet en Imperialia. 1/2 El chalet segu¨ªa decoradoo el chalet de Monteflor, as¨ª que cada vez que volv¨ªa aqu¨ª, ten¨ªa sensaci¨®n de que Natalie segu¨ªa viva. Han pasado tres a?os desde que muri¨®, ha pasado mucho tiempo. Al d¨ªa siguiente, Bryan condujo hasta el lugar de cita despu¨¦s del trabajo. En el camino ya decidi¨®: dnte de se?orita Silva seportar¨ªa de manera extra?a, y e perder¨ªa inter¨¦s en ¨¦l. Caminando hacia el lugar acordado, Bryan vio de espaldas a ¨¦l a una mujer con vestido haltera beige y cabellorgo y rizado, respir¨® hondo y fue a sentarse frente a e. -Se?orita Silva, no creo que seamos adecuados¡­ Antes de que pudiera terminar frase, se congel¨® al ver su cara, sorpresa y asombro en sus ojos. -T¨²¡­Natalie, ?est¨¢s viva? Natalie lo mir¨® con desconfianza y frunci¨® el ce?o, -?Nos conocemos? ?Qu¨¦ le pasaba por cabeza a aquel hombre que Mich le hab¨ªa presentado? Iba a decir que no eran adecuados cuando se sentara, y e quer¨ªa marcharse despu¨¦s de tomar el caf¨¦, pero no esperaba que ¨¦l mirara con excitaci¨®n. T¨²¡­ ?No me conoces? -Bryan se puso triste y mir¨® a Natalie con recelo. Natalie enarc¨® una ceja, -?Deber¨ªa conocerte? Se?or Guzm¨¢n, si no me equivoco, hoy es primera vez que nos vemos, ?no? -?Has perdido memoria? Despu¨¦s de pensar un rato, Bryan cre¨ªa que era muy probable. Natalie se rio, dej¨® el caf¨¦ que ten¨ªa en mano y dijo: -Se?or Guzm¨¢n, es muy gracioso. Yo no he perdido memoria, incluso recuerdo bien d¨®nde estudi¨¦ primaria. Bryan se qued¨® hdo, ?esta mujer no era Natalie? ?Pero pod¨ªa haber dos personas en el mundo que se parecieran tanto? Cap铆tulo 673 Cap¨ªtulo 673 2/2 Cap¨ªtulo 673 Natalie dio un sorbo a su caf¨¦ y dijo lentamente: -Pero mi nombre s¨ª es Natalie. Se?or Guzm¨¢n, ?me has investigado? Bryan frunci¨® el ce?o. No pod¨ªa existir tal coincidencia en este mundo. Esta mujer deb¨ªa ser Natalie L¨®pez. -Yo era actriz. Fuiste mi agente hace siete a?os. ?Has olvidado todo eso? Natalie frunci¨® el ce?o y baj¨® voz.¨CSe?or Guzm¨¢n, yo ten¨ªa diecinueve a?os hace siete. ? C¨®mo pod¨ªa ser su agente? Si quer¨ªas acercarte a m¨ª, deber¨ªas buscarte una excusa mejor. Al ver que Natalie estaba un poco impaciente, a Bryan le doli¨® el coraz¨®n. (E realmente olvid¨®s cosas en el pasado.)) ??Por qu¨¦ perdi¨® memoria? ?Y por qu¨¦ se convirti¨® en se?orita de familia Silva? Tengo que investigar bien este asunto.? Sonri¨® de m gana y dijo lentamente: -Lo siento, me he equivocado de persona¡­ Mi amiga falleci¨® hace tres a?os¡­ Se?orita Silva, te pareces un poco a e, as¨ª que pens¨¦ que t¨² eras e. El disgusto en los ojos de Natalie se hizo m¨¢s evidente. Nadie quer¨ªa parecerse a alguien que hab¨ªa fallecido. Se levant¨® enseguida y dijo con voz fr¨ªa: -Se?or Guzm¨¢n, parece que no est¨¢s contento con cita de hoy. Ya est¨¢, me vuelvo y les digo a mis padres que no sentimos nada el uno por el otro. Adi¨®s. Bryan detuvo apresurado, Espera¡­ Estoy contento contigo. Se?orita Silva, me enamor¨¦ de ti a primera vista. Natalie se rio y su expresi¨®n se volvi¨® fr¨ªa, -Bryan, ?me tomaso una doble de tu amiga muerta? Si no me equivoco, ?te gusta tu amiga fallecida? Bryan se puso p¨¢lido. -Se?orita Silva, no pienso en tio doble de nadie. Me gustas, eso es todo. -Pero a m¨ª no me caes bien. Se dio vuelta y estaba a punto de marcharse cuando una voz hda son¨® justo detr¨¢s de ellos. 1/3 -Se?or Guzm¨¢n, mucho tiempo sin verte. ?C¨®mo est¨¢s? Bryan y Natalie giraron cabeza al mismo tiempo y vieron una figura alta hacia ellos con una expresi¨®n g¨¦lida. que caminaba Al ver a Leonardo, Bryan se movi¨® dos pasos a undo para tapar a Natalie. -Se?or Ramos, no creo que tengamos algo de har. Despu¨¦s de enterarse de muerte de Natalie hace tres a?os, Bryan fue inmediatamente a Monteflor y se pele¨® con Leonardo, Ese d¨ªa jur¨® que se lo har¨ªa pagar a Leonardo. Hab¨ªa trabajado tanto durante muchos a?os, y ahora el Grupo Guzm¨¢n estaba sobrepasando al Grupo Ramos en todos los aspectos. Pero tambi¨¦n sab¨ªa muy bien que el Grupo Ramos pronto alcanzar¨ªa al Grupo Guzm¨¢n si no segu¨ªa dejando avanzar al Grupo Guzm¨¢n. Leonardo sonri¨®, pero su mirada era fr¨ªa hasta m¨¦d. Se?or Guzm¨¢n, Grupo Ramos tambi¨¦n quiere el proyecto reciente de Bah¨ªa Estrecha. Se?or Guzm¨¢n, ?puedes renunciar a ¨¦l voluntariamente? La mirada de Bryan era fr¨ªa. Y dijo: -De ninguna manera, s¨¦ que Grupo Ramos tambi¨¦n quiere este proyecto, y lo voy a conseguir. Leonardo sonri¨®, -Entonces tengo ganas de ver el final, espero que Grupo Guzm¨¢n realmente pueda ganarnos. This is property ? of N?velDrama.Org. Despu¨¦s de decir eso, mir¨® por un segundo el dodillo de falda que asomaba detr¨¢s de irse. Bryan. Y se dio vuelta para Al salir del restaurante, Leonardo dijo fr¨ªamente: -Investiga ya qui¨¦n es mujer que ha cenado hoy aqu¨ª con Bryan. << Bryan est¨¢ tan nervioso por protege, debe de ser alguien importante para ¨¦l. >> ?Si algo le importa, tendr¨¢ un punto d¨¦bil. >> ?Y ¨¦l necesitaba pellizcar el punto d¨¦bil de Bryan! Despu¨¦s de ver a Leonardo desaparecer frente al hotel, Bryan finalmente respir¨® aliviado y gir¨® cabeza hacia Natalie con una mirada de disculpa. -Se?orita Silva, lo siento. Ese hombre es el due?o de empresa rival del Grupo Guzm¨¢n. No te ha asustado, ?verdad? 2/3 Natalie se sorprendi¨® y sonri¨®, -?Ese hombre es Leonardo, el presidente del Grupo Ramos? Cap铆tulo 674 Cap¨ªtulo 674 Cap¨ªtulo 674 Content is ? by N?velDrama.Org. Al ve tranqu, sin m¨¢s que curiosidad en sus ojos, y su expresi¨®n calmada cuando mencion¨® a Leonardo, Bryan crey¨® que en verdad sufr¨ªa de amnesia. -Bueno, ?tienes curiosidad por ¨¦l? Natalie rio y dijo enojada: -El celebr¨® una fiesta en un hotel propiedad del Grupo Silva. Un hombre vino a vengarse de ¨¦l y puso bombas en el hotel y sus alrededores, provocando que reputaci¨®n del Grupo Silva se viera manchada. Y quiero pedirle una indemnizaci¨®n. Bryan se puso nervioso al pensar que, si Natalie se encontraba con Leonardo, ¨¦l podr¨ªa aprovecharse de e. Despu¨¦s de todo, a Natalie le gustaba mucho Leonardo. -Deja que tu empresa se encargue de los asuntos de negocios. El se?or Ramos es una persona muy estricta. Si te diriges a ¨¦l, es posible que lo ofendas. Natalie pens¨® unos segundos y asinti¨®, -Tienes raz¨®n. Se?orita Silva, me interesas de verdad. ?Por qu¨¦ no hamos un poco m¨¢s? Natalie sonri¨® y se neg¨® rotundamente, -Lo siento¡­ Se?or Guzm¨¢n, no eres mi tipo y es mejor que no nos hagamos perder el tiempo. -?Qu¨¦ tipo te gusta? Natalie se sorprendi¨® al ver que Bryan se pon¨ªa serio,o si fuera a hacer si e le dec¨ªa un tipo. Sin embargo, al pensar en que Bryan hab¨ªaentado que e se parec¨ªa a su amiga fallecida, Natalie sacudi¨® cabeza con firmeza, No, no me gustan los hombres a los que les siguen gustando otras mujeres. Bryan se sinti¨® triste, pero r¨¢pidamente volvi¨® a sonre¨ªr. -Se?orita Silva, te demostrar¨¦ mi sinceridad. Me gustas mucho y tengo muchas ganas de perseguirte. Natalie no se molest¨® m¨¢s con ¨¦l y dio media vuelta para marcharse enseguida. Aunque sab¨ªa que era hermosa, tambi¨¦n sab¨ªa muy bien que, si ¨¦l no hubiera visto el parecido entre e y su amiga fallecida, ya se habr¨ªa ido. E no ten¨ªa ning¨²n inter¨¦s en ser el doble de otra mujer ni ten¨ªa ese fetiche. 1/2 Su futuro marido s¨®lo podr¨ªa ama a e en exclusiva. A los hombres que les gustaban otras mujeres, e prefer¨ªa renunciar. De vuelta en casa, Mich se acerc¨® inmediatamente a e y le pregunt¨® c¨®mo le hab¨ªa ido hoy cita. Natalie suspir¨®, -Mam¨¢, no me presentes en el futuro, encontrar¨¦ mi propio novio. Mich frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ te pasa? ?Qu¨¦ le pasa hoy a Chico? -No ha olvidado a su musa, ?puedo casarme con una persona as¨ª? en el mundo al que no le gustes? Musa, eres mi hija, ?hay algun hombre en el mundo al Viendo el orgullo de Mich, Natalie dijo: -Entonces no me interesa ese tipo de hombre. Soy tan be que un hombre debe morirse por m¨ª, no yopitiendo con su musa por su amor. Pero dijiste que tendr¨ªas un novio el a?o pasado y hasta ahora no he visto nada. Ninguna de ustedes cinco rechaza una rci¨®n, ?me enfadan a prop¨®sito? Natalie se apresur¨® a decir: -Entonces debes presentar primero a mi hermano mayor. ¨¦l a¨²n no tiene novia, yo soy m¨¢s joven, ?no tengo prisa! Tem¨ªa que Mich presionara de nuevo, Natalie subi¨® corriendo. Al volver a su habitaci¨®n, se sinti¨® aliviada y se tumb¨® un rato en cama. Al otrodo, Leonardo tambi¨¦n recibi¨® informaci¨®n de Natalie Silva. -Se?or Ramos, mujer que estuvo hoy con el se?or Guzm¨¢n es hija menor de familia Silva, Natalie Silva. me enter¨¦ de que sus padres les obligaron a citarse. A Leonardo le tembl¨® mano al hojear informaci¨®n y levant¨® cabeza, ?Has dicho que se ma Natalie! Carlos asinti¨®, -S¨ª, se?orita Silva ha sido misteriosa desde ni?a, muy poca gente ha conocido, por eso no he encontrado una foto. Leonardo se puso excitado de repente, -?Revisa inmediatamente! ?Tienes que conseguir foto de Natalie! Despu¨¦s de dudar un rato, Carlos dijo. Se?or Ramos, esta se?orita Silva no debe ser se?orita L¨®pez. El curr¨ªculum de se?orita Silva est¨¢pleto desde ni?a¡­ Cap铆tulo 675 Cap¨ªtulo 675 Cap¨ªtulo 675 ?Yo s¨®lo creo ens fotos! Carlos asinti¨® impotente y dijo: -?Lo s¨¦, mandar¨¦ a alguien que lo investigue! Leonardo se fij¨® en el nombre Natalie, le costaba calmar sus aceleradostidos, ten¨ªa una intuici¨®n: ?Natalie Silva era Natalie L¨®pez! La persona que aparec¨ªa en ese video era Natalie L¨®pez, ?no se equivoc¨®! Pero si Natalie no estaba muerta, ?c¨®mo se convirti¨® de repente en hija menor de familia Silva? Leonardo no quer¨ªa tener nada que ver con familia Silva, pero si Natalie Silva era realmente Natalie L¨®pez, ?tendr¨ªa que llev¨¢rs! De vuelta en el chalet, vio a Matilda de pie dnte del chalet con una fiambrera. A Leonardo le molestaba, baj¨® del coche, ignorar a Matilda, se dirigi¨® a puerta, abri¨® y entr¨®. -Leo¡­ Matilda alcanz¨® y miraba a Leonardo con tristeza en los ojos. Leonardo tir¨® chaqueta del traje en el sof¨¢, gestdo con indiferencia mientras se desabrochaba los gemelos y se sub¨ªa camisa, dejando ver un brazo peque?o y delgado que hizo sonrojar a Matilda. Ahora segu¨ªa deseando a Leonardo. No hab¨ªa hecho el amor con otro hombre en los ¨²ltimos tres a?os para poder estar con Leonardo. Sin embargo, aunque lo tentaba, Leonardo nunca tocaba. Leonardo se acerc¨® a nevera, se sirvi¨® un vaso de agua, bebi¨® un sorbo y dijo con indiferencia: ?L¨¢rgate antes de que se acabe mi paciencia! -Leo, ?por qu¨¦ de repente eres tan fr¨ªo conmigo? Si es por lo que pas¨® antes en el hotel, puedo dejar de ser tu novia, mientras pueda pa?arte y verte de vez en cuando. Leonardo se impacient¨® y dijo fr¨ªamente: -Deja de venir por aqu¨ª y no voy a verte. -?Qu¨¦? Los ojos de Matilda se llenaron de sorpresa y apret¨® los dientes: -?Por qu¨¦? 1/2 No quiero verte cara, ya he tenido bastante. Su rostro palideci¨® y se mordi¨® elbio inferior: -?Y mi hermana? T¨² ya¡­ ?Ya no quieres? En este momento, Leonardo estrell¨® contra el suelo copa que ten¨ªa en mano, y los trozos se partieron en pedazos. -?Ah! Matilda se sobresalt¨® y retrocedi¨® unos pasos, mir¨¢ndole horrorizada. -?Fuera de aqu¨ª! Despu¨¦s de que Matilda se fue, hostilidad de Leonardo a¨²n no pudo ser reprimida y tom¨® el tel¨¦fono para marcar el n¨²mero de Carlos. -?Pide una cita con el presidente del Grupo Silva, esta noche! As siete de tarde, en un restaurante privado de Imperialia. Leonardo y ¨¢ngel se sentaban uno frente al otro, ¨¢ngel le miraba con indiferencia. Se?or Ramos, ?qu¨¦ quieres? Se?or Silva, he o¨ªdo que su hija ha estado citada con los hombres recientemente¡­ Original from N?velDrama.Org. A ¨¢ngel le cambi¨® cara y se le enfri¨® voz, Se?or Ramos, ?qu¨¦ quieres decir con eso? -?No s¨¦ si soy lo suficientemente apto para salir de cita con se?orita Silva? Angel escupi¨® el t¨¦ y mir¨® sorprendido a Leonardo. 5 (?Est¨¢ loco?) Cap铆tulo 676 Cap¨ªtulo 676 Cap¨ªtulo 676 -Se?or Ramos, ?est¨¢s jugando conmigo? ¨¢ngel sab¨ªas cosas que su hija hab¨ªa encontrado en Monteflor y sobre rci¨®n de Natalie con Leonardo. ¨¦l hab¨ªa logrado que e olvidara su pasado, de ninguna manera dejar¨ªa que siguieran juntos. 1 Leonardo dijo en tono serio: -Se?or Silva, no estoy jugando. ¨¢ngel dej¨® su taza de t¨¦ y su expresi¨®n se torn¨® seria. -Mi hija es arrogante, no te conviene. Los ojos de Leonardo se enfriaron, ?Angel quer¨ªa rechazarme? Se?or Silva, a¨²n no nos vemos, ?c¨®mo sabe que no somos adecuados? Si puede concertar una cita para m¨ª y se?orita Silva, ceder¨¦ el proyecto de Bah¨ªa Estrecha a familia Silva. La mirada de ¨¢ngel se volvi¨® fr¨ªa de repente, -Se?or Ramos, no voy a cambiar a mi hija por beneficios. Creo que lo que necesitas es una familia de que puedas sacar provecho, ?te has equivocado de persona! Tras decir eso, ¨¢ngel se levant¨® y se march¨® de inmediato. Cuando volvi¨® a casa, segu¨ªa serio. Mich lo vio as¨ª y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ te pasa, alguien en Imperialia se atrevi¨® a enfadarte? ¨¢ngel respondi¨® enfadado: -Esta noche he quedado con Leonardo. En ese momento, Mich mir¨® hacia escalera y cuando vio que Natalie no estaba all¨ª, lo tir¨® hacia la habitaci¨®n. -?Qu¨¦ has de Leonardo en casa? A Natalie le costaba olvidar el pasado y no quiero que vuelva a pensar en ello. Mich frunci¨® losbios y dijo preocupada: -No esperaba que T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. -No esperaba que el Grupo Ramos se desarrora tan r¨¢pido. Hace tres a?os enviamos a Natalie a estudiar al extranjero para evitar que se encontrara con Leonardo. Ahora no podemos envia al extranjero por tres a?os m¨¢s. Tarde o temprano tendr¨¢n que verse. Mich frunci¨® losbios y dijo preocupada, -No esperaba que el Grupo Ramos se desarrora tan r¨¢pido, hace tres a?os enviamos a Natalie a estudiar al extranjero para evitar que se encontrara con Leonardo. Ahora no podemos envia al extranjero por tres a?os m¨¢s, 1/2 tarde o temprano tendr¨¢n que verse. 1 ¨¢ngel se qued¨® cado un rato y dijo con voz fr¨ªa: ?Pase lo que pase, no dejar¨¦ que vuelva a hacerle da?o a Natalie y que vuelvan a estar juntos! Mich suspir¨®. -A¨²n recuerdo lo desesperada que estaba Natalie hace tres a?os. Le cost¨® superar lo de Leonardo y ahora es feliz. Con eso es suficiente. No quiero que est¨¦ con Leonardo. -Pero es evidente que Leonardo ha adivinado que Natalie es su ex mujer. Quiz¨¢ no se rinda tan f¨¢cilmente. Mich se burl¨®, su voz te?ida de ira: -?Y qu¨¦ si no se rinde? ?Tenemos miedo de ¨¦l? No merece a Natalie. S¨®lo espero que Natalie sea feliz el resto de su vida, jsin m¨¢s identes! -Vale, dejemos esto atr¨¢s. Voy al estudio a ocuparme de los documentos, t¨² vete a cama. Cuando Angel se march¨®, Mich segu¨ªa preocupada. Inmediatamente m¨® a su mejor amiga y le pidi¨® que le enviara m¨¢s fotos de j¨®venes talentos. No pasaba nada por ser pobre. Lo m¨¢s importante era que tuviera buen car¨¢cter. Cuando su mejor amiga asinti¨®, Mich respir¨® aliviada. Si Natalie ya estaba con otro hombre antes de que Leonardo encontrara, Mich no cre¨ªa que Leonardo se atreviera a hacer algo. 1 A ma?ana siguiente, Natalie baj¨®s escaleras para ir a trabajar, vio a dos guardaespaldas altos y vestidos de negro en el sal¨®n. Sus ojos se llenaron de dudas, -Mam¨¢, ?vas a salir? Mich no llevaba guardaespaldas cuando sal¨ªa depras. Cap铆tulo 677 Cap¨ªtulo 677 Cap¨ªtulo 677 Mich le hizo un gesto con mano, despu¨¦s de que Natalie lleg¨® a sudo, le dijo que te preparo dos lentamente, -Natalle, si te vas a trabajar, estar¨¦ preocupada. As¨ª guardaespaldas para que te protejan. Son los mejores elegidos del Grupo de Drag¨®n, se man Cielo y Tierra, son hermanos. Ellos se encargar¨¢n de protegerte a partir de ahora. Natalie se sorprendi¨® y se neg¨®: Mam¨¢, no. Yo voy a trabajar, no a hacer nada peligroso. Los miembros del Grupo de Drag¨®n son uno para luchar contra diez. No hace falta que me protejan, y yo soy capaz de protegerme. Cielo y Tierra se sorprendieron. Obviamente no esperaban que Natalie fuera tan razonable. Pensaban que iban a proteger a arrogante y d¨¦bil se?orita, que los tratar¨ªao a criados. Ambos se mostraron muy reacios. -No, eres una chica, te queda lejos empresa. En caso de que alguien de empresa te intimide y no podamos llegar a tiempo, no me preocupa con dos guardaespaldas a tudo. Natalie se sinti¨® impotente, -Mam¨¢, realmente no es necesario. Adem¨¢s, si llevo dos guardaespaldas a oficina, algunos empezar¨¢n los rumores. ?No necesito dos guardaespaldas! Despu¨¦s de decir eso, Natalie se dio vuelta y se fue. Su padre y sus hermanos no ten¨ªan los hombres del Grupo de Drag¨®n para que los protegieran, y e no los necesitaba. Mich mir¨® a Cielo y Tierra y dijo con indiferencia: -?Qu¨¦ hacen aqu¨ª todav¨ªa? A partir de ahora, Natalie es a quien deben proteger. No van a volver al Grupo de Drag¨®n, en el momento en que salgan del Grupo de Drag¨®n, ya no son miembros del grupo. Se decepcionaron al escuchar eso. Cielo se qued¨® cado unos segundos y dijo: -Se?ora, queremos ir a una misi¨®n. No nos asusta el sacrificio, pero no queremos seguir a se?orita todo el d¨ªa sin hacer nada. Mich rio fr¨ªamente, -?Creen que est¨¢n seguros cerca de Natalie? A partir de hoy, e se encontrar¨¢ con todo tipo de peligros, m¨¢s peligrosos que los que ustedes corren en misi¨®n. Si no quieren protege, v¨¢yanse. Cielo iba a decir m¨¢s, pero fue interrumpida por Tierra. -Se?ora, sin duda protegeremos bien a se?orita, aunque sacrifiquemos, ?no tenemos miedo! 1/2 Al ser arrastrada por Tierra fuera del chalet de familia Silva, Cielo dijo enojado: -?Por qu¨¦ no me dejaste har? He trabajado diez a?os no para ser criada de se?orita todo el d¨ªa. -Si segu¨ªa hando, se?ora nos echarfa de verdad. Ahora mismo nuestra ¨²nica opci¨®n es quedarnos aldo de se?orita y solicitar volver al Grupo de Drag¨®n cuando tengamos oportunidad. Los ojos de Cielo estaban llenos de insatisfi¨®n e indignaci¨®n, -Prefiero vivir una vida llena de peligros que estar tan sofocado aldo de se?orita. Tierra sonri¨® amargamente, Yo tambi¨¦n, pero ?tenemos otra opci¨®n? V¨¢monos¡­ Original from N?velDrama.Org. Natalie no sab¨ªa que Mich hab¨ªa pedido a Cielo y Tierra que siguieran protegi¨¦nd, y condujo hasta Zaran. El director de RRHH tramit¨® el ingreso personalmente. La llev¨® a su despacho y le sonri¨®: -Se?orita Silva, el se?or David me ha dicho que no quieres mar mucha atenci¨®n. As¨ª que no he dejado que nadie sepa que eres de familia Silva. Espero que no est¨¦s enfadada. Natalie asinti¨® y sonri¨®.¨CSe?or Olma, gracias. Est¨¢ muy bien. Mis hermanos tambi¨¦n eran empleados ordinarios de una empresa al principio. No quiero que los dem¨¢s se fijen en m¨ª porque soy hija de familia Silva. Prefiero que mispa?eros presten atenci¨®n a mis obras. Al ver que Natalieprend¨ªa, el gerente qued¨® impresionado. -Bueno, se?orita Silva, si necesitas algo, puedes venir a mi despacho en cualquier momento. Natalie se sinti¨® un poco impotente, -Se?or Olma, a partir de ahora, ll¨¢mame dise?adora Silva. -Vale. Cuando el se?or Olma se fue, Natalie empez¨® a aprender el proceso de trabajo. Como acababal de incorporarse a empresa, a¨²n no ten¨ªa ayudante, as¨ª que ten¨ªa que hacer muchas cosas. s. Sin embargo, no sab¨ªa que suspa?eros del departamento de dise?o estaban hando de que el se?or Olma llevar¨ªa personalmente a visitar empresa. -Han visto hoy a nueva dise?adora, el se?or Olma ha llevado personalmente a registrarse y a visitar empresa, e incluso ha llevado a oficina. ?Tiene un contacto aqu¨ª? Cap铆tulo 678 Cap¨ªtulo 678 Cap¨ªtulo 678 No lo s¨¦, pero he o¨ªdo al se?or Olma ma se?orita Silva, ?es realmente de familia Silva? -?C¨®mo es posible que alguien de familia Silva venga a trabajar a una empresa tan peque?a? Alguien elogiaba que Natalie era guapa cuando Jade sal¨ªa de una reuni¨®n con el jefe de dise?o. m¨® a su ayudante Vera a su despacho, -Averigua qui¨¦n es persona de que est¨¢n hando. Vera no tard¨® en volver. -Jade, est¨¢n hando de nueva dise?adora del departamento de dise?o. He o¨ªdo que se apellida Silva, Natalie, y est¨¢n discutiendo si es de familia Silva. Jade hizo una mueca. ?De familia Silva? S¨®lo tienen el mismo apellido. Les adviertes que se centren en su trabajo y que no difundan rumores en horasborales. Vera vio que estaba enfadada, no se atrevi¨® a decirle que suspa?eros dec¨ªan que Natalie era m¨¢s guapa que Jade, se dio vuelta y se fue. Jade cogi¨® un documento de su mesa con expresi¨®n seria. Casi llegaba el concurso anual interempresarial de dise?o, y definitivamente no dejar¨ªa que ganara otra dise?adora, jiba a pone a prueba con este contrato del Grupo Berl¨ªn! Pensando en eso, Jade se levant¨® inmediatamente a buscar a Bert¨ªn Vidal, el director de dise?o, justo para crear tambi¨¦n una oportunidad de verlo. Casi todo el mundo en el departamento de dise?o sab¨ªa que a Jade le gustaba Bert¨ªn, as¨ª que, aunque Bert¨ªn era guapo y amable, nadie se atrev¨ªa a mostrar sus sentimientos hacia ¨¦l. Al fin y al cabo, Jade era hija de familia Marins, y si alguien enfadaba, no s¨®lo perder¨ªa su trabajo, sino que no podr¨ªa quedarse en Imperialia. Jade cogi¨® el documento y se dirigi¨® a puerta del despacho de Bert¨ªn, m¨® puerta y entr¨®, y vio a una mujer esbelta de pelo onddo sentada en el escritorio de Bert¨ªn de espaldas a e. Su mano apret¨® con fuerza el documento y tuvo una intuici¨®n: esta mujer era nueva dise?adora. 1/3 -Dise?adora Mart¨ªn, ?qu¨¦ quieres? La voz de Bert¨ªn era suave, pero su mirada era tranqu mientras miraba a Jade. Cualquiera que fuera inteligente pod¨ªa ver que no sent¨ªa nada por Jade, pero Jade no se rendir¨ªa. Jade sonri¨® y entr¨®. Se?or Vidal, vengo a entregarte un documento. ?Es nueva dise?adora? Justo quer¨ªa conoce a e, no esperaba encontrarme con tanta coincidencia. En ese momento, mujer sentada en si se gir¨® y mir¨® con una sonrisa, -H, dise?adora Martin. -T¨²¡­ Los pies de Jade dieron un respingo y casi se cay¨® de sorpresa, ?puta Matilda! -Matilda, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Natalie enarc¨® una ceja, desconcertada, -Se?orita Mart¨ªn, me apellido Silva, y mi nombre es Natalie. Deber¨ªamos vernos por primera vez. ?Te equivocaste de persona? Jade apret¨® los dientes y dijo con voz fr¨ªa: ?C¨®mo que me equivoqu¨¦? T¨² eres Matilda, ? cu¨¢l es el prop¨®sito de que hayas venido aqu¨ª? ?Para vengarte de m¨ª? Dise?adora Mart¨ªn, ?has hecho algo malo a alguien? ?Por qu¨¦ sientes que alguien quiere vengarse de ti? -?T¨²! No esperaba que Natalie fuera tan agresiva, Jade mir¨® a Bert¨ªn, -Se?or Vidal, esta mujer es novia del presidente del Grupo Ramos, Matilda, no s¨¦ c¨®mo consigui¨® una identidad falsa para entrar en nuestra empresa, pero no puedes contratar a alguien as¨ª, ?de lo contrario es muy probable que e filtre secretos de empresa al Grupo Ramos! Antes de que Bert¨ªn pudiera decir nada, Natalie se ech¨® a re¨ªr. Al ver bu en sus ojos, Jade se pusoo gato al que le pisaban el rabo y dijo enfadada: -?De qu¨¦ te r¨ªes? -Lo que has dicho es rid¨ªculo. ?No puedo re¨ªrme? -?C¨®mo que es rid¨ªculo? ?Eres una esp¨ªa! ?Intentas robar los dise?os de nuestra empresa! Natalie dijo despacio: Si no me T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. -Si no me equivoco, el Grupo Ramos ya es segunda empresa de ropa m¨¢s grande de Imperialia, y no tienen m¨¢s rivales excepto el Grupo Silva. Si esta 2/3 empresa fuera propiedad del Grupo Silva, podr¨ªa admitir que he venido aqu¨ª a robar los dise?os de empresa. ?Pero robar¨ªas los dise?os de una empresa inferior a tuya? Adem¨¢s, no conoc¨ªa al presidente del Grupo Ramos, y Jade pensaba que cada vez se parec¨ªa m¨¢s a la novia del presidente del Grupo Ramos. Ya ten¨ªa curiosidad c¨®mo era esa mujer. ?No lo niegues, definitivamente est¨¢s aqu¨ª para robar los dise?os! 3 Cap铆tulo 679 Cap¨ªtulo 679 Cap¨ªtulo 679 -?Basta! ¨C Bert¨ªn mir¨® a Jade con desagrado y dijo con voz fr¨ªa, ?Dise?adora Mart¨ªn, tenemos cosas que har, puedes salir! Jade se sorprendi¨® y se sinti¨® triste, No me crees? El rostro de Bert¨ªn estaba inexpresivo, ?Dise?adora Silva fue reclutada de manera oficial. ? No quiero o¨ªr este tipo de calumnias infundadas en el futuro! Jade apret¨® el documento; le dol¨ªans palmas des manos por los bordes, pero no tantoo el dolor de su coraz¨®n. Llevaba tantos a?os trabajando con Bert¨ªn. E cre¨ªa que, aunque a Bert¨ªn no le ca¨ªa bien, ¨¦l trataba como a una amiga. No esperaba que ahora le gritara por una nueva dise?adora. ?Natalie Silva? Se acord¨® de e. -?Bert¨ªn, no te arrepientas! Jade resopl¨® y se march¨®, cerrando puerta del despacho de un portazo. Bert¨ªn frunci¨® el ce?o, contrariado. -Dise?adora Silva, lo siento. No tiene buen car¨¢cter, pero despu¨¦s de conoce, notar¨¢s que no es m por naturaleza. Natalie sonri¨® y no dijo nada. (?No es m por naturaleza?? Era m hasta m¨¦d. ?Y no se olvid¨® de que hab¨ªa empujado hacia el filo de navaja de Adolfo! Pero no esperaba que Jade era dise?adora de Zaran. -Por cierto, tenemos un nuevo pedido. Puede que dise?adora Mart¨ªn no pueda cumplir el zo por s¨ª s, ayudas? Natalie frunci¨® losbios y dijo despacio: Se?or Vidal, no me gusta trabajar con gente que me odia. Si es posible, divides ese pedido en dos, y cada uno de nosotras ser¨¢ responsable de mitad, sin interferir en su trabajo. ?Qu¨¦ te parece? 1/2 Bert¨ªn asinti¨®, Bueno, luego har¨¦ con dise?adora Mart¨ªn. -Bueno, si no hay nada m¨¢s, me voy. -Bien. Despu¨¦s de que Natalie se march¨®, Bert¨ªn se ocup¨® de su trabajo durante un rato y, cuando se acercaba el mediod¨ªa, le pidi¨® a su ayudante que mara a Jade. Jade, obviamente, segu¨ªa enfadada y entr¨® en el despacho de Bert¨ªn con cara de enfado. -Se?or Vidal, ?te acuerdas de mi? Pensaba que s¨®lo te acuerdas de dise?adora Silva. Bert¨ªn ignoraba su actitud arrogante, y dijo con indiferencia: -Divide mitad del proyecto del Gr¨²o Ram¨ªrez a Natalie para que lo haga. La expresi¨®n de Jade se endureci¨®. Cuando estuvo a punto de negarse, se le ocurri¨® que Natalie no ten¨ªa ayudante, as¨ª que no podr¨ªa terminar mitad. Bien, le dir¨¦ a mi asistente que lo divida y se lo env¨ªe a Natalie. Bueno, a partir de ahora sonpa?eras del trabajo, se ver¨¢n a menudo en empresa, as¨ª que una buena rci¨®n mejorar¨¢ eficacia de su trabajo. Jade sonri¨® fr¨ªamente, -No necesito que me ense?es, s¨¦ muy bien c¨®mo manejars rciones. Pero cuando ve¨ªa a Natalie, no pod¨ªa fingir ser amable. Y eso que hizo ¨²ltima vez, definitivamente no pod¨ªa dejar que los dem¨¢s lo supieran. Como Natalie fing¨ªa no conoce, si se atrev¨ªa a decir eso, podr¨ªa decir que Natalie estaba calumniando. Content is ? by N?velDrama.Org. Pronto, Vera le dio a Natalie el pedido de que Jade hab¨ªa dividido. Al tomar el documento, Vera sonri¨® y dijo: -Dise?adora Silva, fecha l¨ªmite para este pedido es el veintinueve de este mes. Cap铆tulo 680 Cap¨ªtulo 680 Cap¨ªtulo 680 Natalie asinti¨®, -Ya veo, gracias. Al saber que Natalie acept¨® el trabajo que le hab¨ªa subrogado, Jade se mof¨®. -No ser¨¢ capaz de terminarlo, y entonces podr¨¦ usarloo excusa para echa de Zaran. Vera se mordi¨® elbio inferior y dijo preocupada: -Jade, el 20 es fecha l¨ªmite, le mentiste e era el: a dise?adora Silva diciendo Si descubre alguien¡­ Antes de que terminara de har, Jade interrumpi¨®: -Basta, no dejar¨¦ que te pase nada. Si no lo admites, dir¨¦ que Natalie te oy¨® mal y no te pasar¨¢ nada. -Pero¡­ -?C¨¢te! ?Terminaste el trabajo de hoy? ?Los dise?os est¨¢n hechos en orden que te ped¨ª? Vera, impotente, se dio vuelta y se march¨®. Tras cerrarse puerta del despacho, Jade sonri¨® con frialdad. Si realmente no funcionaba, dejar¨ªa que Vera fuera culpable y que dimitiera junto con Natalie. Esta ayudante siempre ha sido abrasiva en su trabajo, ya quer¨ªa cambia. Por otrodo, Natalie estaba mirando el documento y se rio burlonamente al ver ques partes divididas por Jade eran m¨¢s dif¨ªciles. Estaba reflexionando sobre c¨®mo dibujar el dise?o, de repente son¨® el m¨®vil sobre mesa. Vio que era un mensaje de Sergio, pidi¨¦ndole que cenara con ¨¦l por noche. Ahora estaba en misma empresa que Jade, pod¨ªa vengarse directamente de e y not necesitaba seguir contactando con Sergio. E lo rechaz¨® y sigui¨® dise?ando. Natalie era muy eficiente y, cuando sali¨® del trabajo por tarde, ya hab¨ªa terminado diez dise?os, casi un tercio del trabajo. No ten¨ªa nada que hacer ¨²ltimamente, as¨ª que quer¨ªa terminar los dise?os antes de ver los dise?os anteriores de Zaran. Eligi¨® Zaran porque era empresa de un amigo de David y ten¨ªa mucho potencial de crecimiento. Por rendaci¨®n de David, Natalie decidi¨® unirse a empresa tras un somero conocimiento. Era un buen momento para que conociera mientras no estaba ocupada, lo que facilitar¨ªa su 1/2 T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. trabajo en el futuro. En sucursal del Grupo Ramos en Imperialia. Carlos entr¨® corriendo en el despacho del presidente con una bolsa de papeles en mano. -Se?or Ramos, el detective privado tom¨® una foto del costado de cara de se?orita Silva, ?muy parecida a de se?orita L¨®pez! Al principio no pod¨ªa creer lo que dec¨ªa Leonardo, pero ahora cre¨ªa que Natalie no hab¨ªa muerto -?D¨¢m! Leonardo abri¨® bolsa de documentos y, cuando vio bien foto que hab¨ªa dentro, su mirada se volvi¨® fr¨ªa de repente. (?Esta mujer es Natalie!) (No muri¨® hace tres a?os, sino se llev¨® familia Silva.>> Pero, ?por qu¨¦ no volvi¨® con ¨¦l? ?Segu¨ªa enfadada? Record¨® cuando Tadeo le ment¨ªa a Natalie sobre decisi¨®n de Leonardo de salvar a Matilda, y Leonardo se sinti¨® inquieto porque tal vez e estaba decepcionada de ¨¦l por eso. Si explicaba a e, definitivamente podr¨ªan volver a estar juntos. -?Averigua d¨®nde est¨¢ ahora mismo! Quiero ve. -De acuerdo, se?or Ramos. Carlos descubri¨® enseguida que Natalie se hab¨ªa unido a Zaran y se lo dijo a Leonardo, quien se apur¨® a llegar a Zaran. Poco despu¨¦s des cinco, Natalie sali¨® del sal¨®n principal de Zaran. Al verle cara, Carlos exm¨®: -?Es se?orita L¨®pez! ?Est¨¢ viva de verdad! En ese momento, Leonardo abri¨® de un empuj¨®n puerta del coche y sali¨®, caminando r¨¢pidamente hacia Natalie. Natalie sali¨® por puerta principal de oficina y de repente detuvo una figura alta. E frunci¨® el ce?o, levant¨® vista y vio un rostro apuesto, el hombre m¨¢s perfecto que jam¨¢s hab¨ªa visto. Sus cuatro hermanos no eran tan guaposo ¨¦l. 5 2 Cap铆tulo 681 Cap¨ªtulo 681 Cap¨ªtulo 681 Natalie frunci¨® el ce?o y dio un paso atr¨¢s, ?Qui¨¦n eres? ?Qu¨¦ quieres? Al ver extra?eza y actitud defensiva en sus ojos, Leonardo sinti¨® que le dol¨ªa el coraz¨®n. -Natalie, soy Leonardo. ?No te acuerdas de m¨ª? Su pena y emoci¨®n no eran fingidas, pero Natalie estaba molesta. -?Leonardo? ?El presidente del Grupo Ramos, el que inaugur¨® no hace mucho fiesta de celebraci¨®n que provoc¨® el atentado contra nuestro hotel? Leonardo intent¨® cogerle mano, pero Natalie evit¨® bruscamente. -Se?or Ramos, es primera vez que nos vemos e intentas cogerme mano. ?No es un poco exagerado? Natalie miraba a Leonardo con ira en los ojos, sin saber que el encuentro entre e y Leonardo fue visto por otra persona y grabado en su tel¨¦fono m¨®vil. Leonardo se sent¨ªa decepcionado y le dijo:-Natalie, s¨¦ que sigues enfadada por el incidente de hace tres a?os, pero puedo explicarlo. Eleg¨ª salvarte en aquel momento, pero no sab¨ªa que Matilda estaba al final de ese camino. Natalie le mir¨® incr¨¦d y de repente record¨® cuando estaba con Bryan en cita, Bryan tambi¨¦n se emocion¨® mucho al ve. ?De verdad se parec¨ªa a ex mujer fallecida de Leonardo? Se?or Ramos, no te conozco. Por favor, d¨¦jame en paz. -Natalie, ?qu¨¦ puedo hacer para que no te enfades? Natalie se sinti¨® un poco impotente y cuando estaba a punto de har, de repente aparecieron a su lado dos guardaespaldas vestidos de negro. Content is ? by N?velDrama.Org. -Se?orita, ?este hombre est¨¢ acosando? Cielo y Tierra solo se encargaban de proteger a Natalie en ndestinidad y normalmente no aparec¨ªan dnte de Natalie. Esta vez, vierono Natalie era acosada por Leonardo durante un rato, y se dieron cuenta de que algo iba mal. Sorprendida al ver a Cielo y Tierra, Natalie asinti¨® y dijo: -S¨ª, y no lo conozco. -Se?orita, vuelva usted primero, ya lo arreremos. 1/3 Natalie tambi¨¦n se molest¨® por el acoso de Leonardo, Vale. Despu¨¦s de decir eso, dio vuelta y se fue, Leonardo trat¨® de alcanza, pero fue detenido por Cielo y Tierra. -?Ap¨¢rtense! Su voz era fr¨ªa y exudaba una poderosa presi¨®n a su alrededor que gente normal no podr¨ªa soportar en ese momento, Sin embargo, Cielo y Tierra lo miraban con indiferencia, sin expresi¨®n en sus rostros. Los ojos de Leonardo se enfriaron cada vez m¨¢s y cuando iba a pelear con ellos, Carlos lo detuvo. -Se?or Ramos, son del Grupo de Drag¨®n de familia Silva, todos est¨¢n entrenados a intensidad del entrenamiento de mercenarios. Hemos encontrado a se?orita L¨®pez, hagamos lo dem¨¢s poco a poco. Leonardo tampoco entend¨ªa por qu¨¦ Natalie no lo reconoc¨ªa, y e no parec¨ªa estar fingiendo. (No es conveniente tener conflictos con familia Silva, e incluso podr¨¢ intensificar el problema entre ¨¦l y Natalie?> De vuelta en el coche, Leonardo dijo fr¨ªamente: ?Dentro de tres d¨ªas, quiero saber todo lo que le ha pasado en los ¨²ltimos a?os! Ahora sab¨ªan que Natalie Silva era Natalie L¨®pez, ser¨ªa m¨¢s f¨¢cil averiguar su pasado. -De acuerdo, se?or Ramos. Por otrodo, despu¨¦s de que Jade le enviara a Bert¨ªn foto que hab¨ªa tomado, esper¨® un rato sin tener respuesta de ¨¦l y finalmente volvi¨® al departamento de dise?o para buscarlo. Empuj¨® puerta del despacho de Bert¨ªn y le mir¨® enfadada: -Bert¨ªn, ?no has visto foto que te envi¨¦? Bert¨ªn frunci¨® el ce?o y cerr¨® el documento que ten¨ªa en mano, con mirada un poco fr¨ªa. -Dise?adora Mart¨ªn, por favor, ma antes de entrar en mi despacho. Jade se mof¨®: -?Te he preguntado si has vistos fotos! Cont¨¦stame. -S¨ª, pero ?qu¨¦? Tienes tiempo para hacer fotos a tupa?era, debes trabajar en el proyecto del Grupo Ram¨ªrez. Al ver su actitud tranqu, Jade apret¨® los dientes y dijo: -Has visto que Natalie tiene una 2/3 rci¨®n con Leonardo. ?Vas a acoge? Cap铆tulo 682 Cap¨ªtulo 682 Cap¨ªtulo 682 Bert¨ªn frunci¨® el ce?o, S¨®lo una foto, ?qu¨¦ puede demostrar? Jade se sorprendi¨® y dijo enfadada, -Bertin, ?te gusta Natalie? La mirada de Bert in era fr¨ªa mientras dec¨ªa: ?Puedes pensar en otra cosa aparte del amor? No me gusta nadie, solo quiero trabajar. ?Puedes irte ya? T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. -Llevo tantos a?os enamorada de ti, ?de verdad no sientes nada? Al ver los ojos afectuosos de Jade, Bert¨ªn no sinti¨® nada. -Dise?adora Mart¨ªn, no eres mi tipo. Jade se mof¨®, -?No voy a renunciar! A e le gustaba Bert¨ªn desde hac¨ªa muchos a?os, lo quer¨ªa en universidad. ?Seguro que en su vida se casar¨ªa con ¨¦l! Bert¨ªn guard¨® silencio un rato y dijo despacio: -Dise?adora Mart¨ªn, espero que no insistas. No me enamorar¨¦ de ti, ni antes, ni nunca. Se sent¨ªa avergonzada, Jade no dijo ni una pbra m¨¢s y se dio vuelta para marcharse. Mirando a su espalda, Bert¨ªn sinti¨® hast¨ªo. Llevaba tantos a?os acosado por Jade; si aparec¨ªa una chica que le gustaba, Jade intentaba deshacerse de e, y entre es tambi¨¦n hab¨ªa chicas que le gustaban. Si no hubiera pensado en enfermedad de su madre y en el dinero que Jade le hab¨ªa prestado, habr¨ªa dejado de mantener contacto con e. Despu¨¦s de que Natalie sali¨® de Zaran, encontr¨® el n¨²mero de Bryan y le pidi¨® que se viera con e por tarde. Media hora despu¨¦s, Natalie miraba fr¨ªamente a Bryan, quien estaba sentado al otrodo de mesa. -Se?or Guzm¨¢n, quiero preguntarte algo. -?Qu¨¦? -?De verdad me parezco a tu amiga fallecida? 1/2 +15 BONUS Realmente ten¨ªa curiosidad por saber cu¨¢nto se parec¨ªan. Incluso Bryan y Leonardo se equivocaron con es, y ese d¨ªa en el sal¨®n de fiesta, Jade tambi¨¦n se equivoc¨®. Bryan se qued¨® cado unos segundos y asinti¨®, -S¨ª, se parecen mucho, casi iguales. -?Tienes una foto de e? Me gustar¨ªa ver una foto. S¨ª. Bryan abri¨® su tel¨¦fono y encontr¨® una foto de Natalie, luego se pas¨®. Al instante, Natalie se estremeci¨® bruscamente, muy sorprendida. No solo Bryan y Leonardo, sino tambi¨¦n cuando e vio a esa mujer en foto y pens¨® que era e. Pero estaba segura de que nunca se hab¨ªa hecho una foto as¨ª. -Se?or Guzm¨¢n, s¨ª me parezco a e, pero no soy e. -Natalie reprimi¨® su asombro y mir¨® lentamente a Bryan. -Su nombre es Natalie, y el tuyo tambi¨¦n, crees que¡­ ?Realmente puede haber tanta coincidencia? En el camino de regreso, Natalie no dejaba de pensar. Record¨®s cosas de tres a?os antes, y aunque casi no se acordaba des peque?as cosas, recordaba ramentes grandes: hace tres a?os, se estaba preparando para estudiar en el extranjero, y gracias a sus buenas notas, solicit¨® za en una escu extranjera casi sin obst¨¢culos. As¨ª que no pod¨ªa ser Natalie L¨®pez. Pero no sab¨ªa c¨®mo explicar el hecho de que tuvieran casi el mismo nombre. Eraprensible que se parecieran, pero era una gran coincidencia que incluso tuvieran el mismo nombre. De vuelta a familia Silva, Natalie se acerc¨® a Mich. -Mam¨¢, quiero decirte algo. Mich estaba podandos flores, sonri¨® y gir¨® cabeza para mira. Al ver su cara un poco p¨¢lida, le pregunt¨®: -?Qu¨¦ te pasa? ?Te han acosado en empresa? 2 Cap铆tulo 683 Cap¨ªtulo 683 Cap¨ªtulo 683 No. Natalie sacudi¨® cabeza y dijo un poco triste: -Mam¨¢, t¨² conoces al se?or Ramos, del Grupo Ramos, ?verdad? Hoy me ha dicho que soy su ex mujer, que muri¨® hace tres a?os¡­ Al instante,s tijeras que Mich ten¨ªa en mano cayeron al suelo. -Ma, ?qu¨¦ te pasa? Natalie se apresur¨® a recogers tijeras, -?T¨² tambi¨¦n te escandalizaste? Dijo que no s¨®lo me parezco a su ex mujer, sino que tambi¨¦n tenemos el mismo nombre, por eso me pareci¨® raro. Mich volvi¨® en s¨ª y dijo: -Se ha equivocado. Eres mi hija, ?c¨®mo puedes ser su ex mujer? -Pero he vistos fotos, Natalie L¨®pez y yo nos parecemos, ?es mi hermana gem perdida? Ante mirada perpleja de Natalie, Mich dijo lentamente: -Debe de ser una coincidencia. No te preocupes, har¨¦ con tu padre y que ¨¦l se encargue. Natalie asinti¨®: De acuerdo. A e Leonardo no le ca¨ªa muy bien, su mirada era demasiado agresiva y hac¨ªa sentir inc¨®moda siempre. Despu¨¦s de que Natalie entr¨® en su habitaci¨®n, Mich m¨® a ¨¢ngel. -Voy a verte a tu despacho ahora mismo, es importante. Una hora m¨¢s tarde, en el despacho de ¨¢ngel. ¨¢ngel apret¨® los dientes con rabia, -?Leonardo ha ido demasiado lejos! ?No sabe qu¨¦ hizo da?o a Natalie antes? Y ahora se atreve a ir a ver a Natalie. ?No dejar¨¦ que se vaya! Mich se preocup¨®, mirando a ¨¢ngel con resentimiento, -Fue culpa tuya. Te dije que cambiaras tambi¨¦n el nombre de Natalie, pero lo rechazaste. Su cara es suficiente para que Leonardo sospeche, ahora sus nombres son iguales, debe saber que Natalie es su ex mujer. -Le pusimos ese nombre a Natalie, y Natalie no le ha hecho nada malo, jas¨ª que no es necesario cambiar su nombre! Me encargo de ello. ?Nunca dejar¨¦ que se acerque a Natalie de nuevo! Mientras tanto, en un chalet multimillonario de Imperialia, un hombre con traje negro, de 1/2 +15 BONUS unos cincuenta a?os y pelo algo canoso, estaba junto a ventana. -?Leo vuelve a estar liado con hija de familia Silva? Su voz era g¨¦lida y sus cejas se parec¨ªan as de Leonardo, sobre todo cuando estaba fr¨ªo, y ambos ten¨ªan casi misma expresi¨®n. El mayordomo se inclin¨® detr¨¢s de ¨¦l y dijo: -El hombre del se?orito me lo dijo, se?or, ? deber¨ªamos darle una li¨®n a familia Silva? El hombre sacudi¨® cabeza, -No, me he retirado. Lo que haga ahora atraer¨¢ atenci¨®n de familia Silva, observemos primero situaci¨®n. En cualquier caso, no dejar¨¦ que est¨¦n juntos. Hace tres a?os pensaba que Natalie no merec¨ªa a Leonardo, y aunque ahora era hija adoptiva de familia Silva, no merec¨ªa estar con Leonardo. ¡ªS¨ª. El mayordomo se fue en silencio. Despu¨¦s de que Mich se fue, Angel m¨® a Leonardo. -Se?or Ramos, has dicho tonter¨ªas dnte de mi hija, ?No crees que se pasa demasiado? Si otros se enteran, ?c¨®mo podr¨¢ mi hija casarse en el futuro? Hubo un silencio de unos segundos, y Leonardo dijo con voz fr¨ªa: Original from N?velDrama.Org. -Se?or Silva, Natalie Silva es mi mujer Natalie L¨®pez, ambos lo sabemos. ?Averiguar¨¦ lo que pas¨® hace tres a?os y voy a recoger a mi mujer! ¨¢ngel se mof¨®: -?A ver si eres capaz! ¨¢ngel colg¨® el tel¨¦fono y, todav¨ªa muy enfadado, m¨® a su secretario. -Paramos todos los contratos con el Grupo Ramos. A partir de ahora, petimos los proyectos que el Grupo Ramos quiera! No cre¨ªa que no pudieran vencer a Leonardo que ven¨ªa de Monteflor. -Se?or Silva, nuestra empresa trabajada con el Grupo Ramos en varios proyectos multimillonarios. Si rescindimos ahora, perderemos dinero. -?Yopensar¨¦ todass p¨¦rdidas! Al o¨ªrlo, el secretario suspir¨® y sali¨® a trabajar. Cap铆tulo 684 Cap¨ªtulo 684 Cap¨ªtulo 684 Leonardo no tard¨® en enterarse de que el Grupo Silva quer¨ªa rescindir cboraci¨®n. La cara de Carlos era seria mientras dec¨ªa: -Se?or Ramos, si rompemos los contratos con el Grupo Silva, perderemos mucho dinero y muchos nes tendr¨¢n que interrumpirse. Aunque el Grupo Ramos se ha desarrodo bien en Imperialia en los ¨²ltimos a?os, no era suficiente para agitar los cimientos des grandes familias de Imperialia, as¨ª que s¨®lo pod¨ªan cooperar con ellos. El Grupo Silva era una des cuatro grandes familias de Imperialia, y en los ¨²ltimos a?os, ten¨ªa el potencial de convertirse en primera des cuatro grandes familias. Si el Grupo Silva cancba su cooperaci¨®n con el Grupo Ramos,s otras familias tambi¨¦n podr¨ªan cancr sus contratos, causando enormes p¨¦rdidas al Grupo Ramos. Leonardo dijo con indiferencia, -Dilos que s¨ª. Al saber que Natalie estaba en familia Silva, Leonardo supo que su asociaci¨®n con familia Silva no estaba destinada a durar mucho. -Se?or Ramos, no es el mejor momento parabatir a familia Silva. -Aunque no queremos, Grupo Silva tiene otras formas de obligar a Grupo Ramos a cancr el contrato, as¨ª que es mejor que aceptemos ahora. Pero pide que Grupo Silva pague por el incumplimiento del contrato, y que el mejor asesor legal del grupo negocie con ellos. Al ver mirada firme de Leonardo, Carlos sab¨ªa que era in¨²til persuadirle. Asinti¨® con cabeza y se march¨®. Despu¨¦s de que oficina quedaba en silencio, mirada de Leonardo se volvi¨® gradualmente fr¨ªa. Lo que hizo Angel le convenci¨® m¨¢s de que Natalie Silva era Natalie L¨®pe. Tendr¨ªa que averiguar c¨®mo se hab¨ªa olvidado de ¨¦l para poder presentarle pruebas. El tiempo vol¨® y, lleg¨® el d¨ªa veinte. Por ma?ana, Bert¨ªn convoc¨® a Natalie y Jade a una reuni¨®n en s de juntas y les pregunt¨® si sus respectivos dise?os estaban terminados. Jade estaba lista y sonri¨®: -He estado trabajando horas extras todos los d¨ªas y los termin¨¦ todos anoche. Se?or Vidal, echa un vistazo. Bert¨ªn lo mir¨® y qued¨® satisfecho: -Bueno, est¨¢ muy bien. Comparado con los anteriores, tu 1/3 +15 BONUS nivel de dise?o ha subido mucho. Jade sonri¨® orgullosamente, -Se?or Vidal, me alegro de que est¨¦s satisfecho. Bert¨ªn mir¨® a Natalie, Dise?adora Silva, ?has terminado tu trabajo? Cuando Natalie estaba a punto de har, Jade dijo, -Dise?adora Silva, hoy es fecha l¨ªmite dada por el Grupo Ram¨ªrez. Si no lo terminas, puede que no nos den este proyecto. Supongo que ya lo has terminado, ?no? Aunque preguntaba, no pod¨ªa ocultar trampa en sus ojos. Al pensar en el d¨ªa en que Vera le dijo que el zo terminaba el d¨ªa 29, Natalieprendi¨®. Vera era ayudante de Jade, y era imposible que Vera inculpara de esa manera si Jade no se lo hubiera ordenado. Enarc¨® una ceja y sonri¨®, Dise?adora Mart¨ªn, no te preocupes. He terminado todo, vuelvo a mi despacho y los copio. Jade se qued¨® hda y luego se mof¨®: -Dise?adora Silva, te he dado mitad del trabajo. No tienes ayudante, no podr¨¢s terminar todos los dise?os en los pr¨®ximos d¨ªas. Si no terminas, dinos ahora. Puedo ayudarte, pero no mientas. ?Zaran no contratar¨¢ a un dise?ador mentiroso! -Dise?adora Mart¨ªn, ?qu¨¦ prisa tienes? S¨®lo tardo unos minutos. ?Y por qu¨¦ est¨¢s tan segura de que que no he terminado? El rostro de Jade se endureci¨® ante mirada burlona de Natalie. Luego apret¨® los dientes y dijo: -He estado trabajando con mi ayudante hastas nueve de noche para terminar los dise?os porque hay mucho trabajo por hacer. Es imposible que los termines si todos los d¨ªas sales puntualmente del trabajo. -T¨² no eres capaz, no yo. Eres menos eficiente. ?Entonces piensas que los dem¨¢s son tan. ineficienteso t¨²! Content is ? by N?velDrama.Org. -?T¨²! Jade estaba tan enfadada que se le puso cara azul, pero Natalie no le prest¨® m¨¢s atenci¨®n y se dio la vuelta para salir de oficina. Cinco minutos despu¨¦s, volvi¨® con un USB y se lo entreg¨® a Bert¨ªn, -Se?or Vidal, aqu¨ª tienes mis dise?os. Bert¨ªn lo cogi¨® y cuando acababa de conectar el USB a su ordenador, maron a puerta de 2/3 +15 BONUS -Se?or Vidal, el se?or Ramirez est¨¢ aqu¨ª, quiere ver los dise?os. Bertin se sorprendi¨®. Luego dijo a su ayudante: -D¨ªgale que venga a s de reuniones. Bertin se sorprendi¨® cuando Bertr¨¢n Ram¨ªrez y Leonardo entraron juntos en s. Se levant¨® para saludarlos, Se?or Ram¨ªrez, se?or Ramos, ?por qu¨¦ han venido aqu¨ª juntos? Al ver a Leonardo, Natalie frunci¨® el ce?o y desvi¨® mirada,o si no quisiera verlo ni un segundo. -Grupo Ramos quiere invertir en este proyecto, as¨ª que le ped¨ª al se?or Ramos que viniera conmigo a echar un vistazo. Sigan con reuni¨®n, no nos hagan caso, s¨®lo estamos aqu¨ª para escuchar. Cap铆tulo 685 Cap¨ªtulo 685 Cap¨ªtulo 685 Bert¨ªn asinti¨®, De acuerdo, ahora mismo nos disponemos a ver los dise?os para dise?adora Silva. Jade que estaba sentada frente a e, vio expresi¨®n nerviosa de Natalie. Jade sonri¨® fr¨ªamente y dijo despacio: ¨CSe?or Vidal, dise?adora Silva no ha terminado sus dise?os. Ser¨ªa mejor que primero vieran los m¨ªos. Natalie,o una gata a que le han pisado el rabo, le dijo enfadada a Jade: -?Dise?adora Martin, no me acuses! -?Te acuso? Estabas tan nerviosa cuando el se?or Vidal dijo que quer¨ªa ver tus dise?os, ?y ahora te empe?as en mentirnos? Natalie se qued¨® cada unos segundos y dijo impotente: -?Puesto que quieres que veamos primero los tuyos, lo hagamos! Lo que dijo hizo que Jade estuviera m¨¢s segura de que estaba asustada y se mof¨®: -?Te di una oportunidad y no apreciaste! Ahora te expondr¨¦ dnte del se?or Ram¨ªrez y del se?or Ramos Se acerc¨® a Bert¨ªn y clic¨® en carpeta. Al ver que conten¨ªa dise?os, hizo zoom. Al instante, sonrisa de su cara se congel¨®. Original from N?velDrama.Org. El dise?o de Natalie era mucho mejor que el suyo¡­ Comparado con este dise?o, el suyo no ten¨ªa ning¨²n m¨¦rito. Pas¨® diez hojas hacia atr¨¢s asombrada, y cada dise?o era singr, y uno quedaba cautivado con s¨®lo mirarlo. -No¡­ ?Es imposible! ?C¨®mo has podido dibujar dise?os tan perfectos? ?Seguro que lo has copiado de inte! Dijo Bert¨ªn con voz fr¨ªa, Jade, ?suficiente? Jade estaba furiosa, ?Bert¨ªn, los ha copiado de verdad! ?C¨®mo ha podido dibujar los dise?os tan buenos? Si entras en Inte, seguro que encuentras esos dise?os. Natalie rio y levant¨®s cejas, Dise?adora Mart¨ªn, siempre me odies, pero hoy est¨¢n aqu¨ª el se?or Ram¨ªrez y el se?or Ramos, y sigues haci¨¦ndome quedar en rid¨ªculo. Pero, de hecho, ahora est¨¢s deshonrando a empresa. 1/3 +15 BONUS Jade se percat¨® de g¨¦lida mirada de Bertr¨¢n y Leonardo y apret¨® los dientes. Seguro que has giado. Si no, ?por qu¨¦ estabas tan nerviosa cuando Bertin dijo que quer¨ªa ver tu dise?o? -?Te dije que estaba nerviosa? -?La cara que ten¨ªas era de nervios! Natalie no quer¨ªa har con e y mir¨® a Bert¨ªn: -Se?or Vidal, si es en privado, no pasa nada, pero ahora est¨¢n aqu¨ª el se?or Ramirez y el se?or Ramos, y dise?adora Mart¨ªn me ha calumniado. Quiero que me pida disculpas. -Para un dise?ador, el gio es ofensa m¨¢s grave. Si hoy no me dan una explicaci¨®n ra, ?c¨®mo podr¨¦ seguir en el mundo del dise?o? Al ver a Natalie tan decidida, Jade tuvo de repente un mal presentimiento. Sin embargo, situaci¨®n actual no le permit¨ªa pensar demasiado. Mir¨® fr¨ªamente a Natalie y dijo: -?Vale, vamos aprobarlo! Si realmente no has giado y has completado el trabajo, ?me arrodir¨¦ y te pedir¨¦ disculpas! Natalie se sorprendi¨®, pero luego se calm¨®. Jade era ahorao esos adictos al juego que ponen todas sus apuestas sobre mesa y s¨®lo quer¨ªan ganar. Sin saber perder¨ªan m¨¢s. Bert¨ªn se puso serio. Al ver que Bertr¨¢n y Leonardo no estaban contentos con c¨®mo gestionaba a sus subordinados, no sab¨ªa si seguir¨ªan trabajando con Zaran. Mir¨® a los cados Bertr¨¢n y Leonardo y se disculp¨®: -Se?or Ram¨ªrez, se?or Ramos, perd¨®n pors molestas. Bertr¨¢n sonri¨® y dijo: -Se?or Vidal, ya que lo ha dicho dise?adora Mart¨ªn, pide a alguien que lo investigue. No perder¨¢ mucho tiempo. -Bien. El personal fue muy eficiente y los resultados salieron en menos de diez minutos. -Se?or Vidal, lo hemosprobado, ninguno de los dise?os de dise?adora Silva son gios. Todos son originales. ?La cara de Jade se puso nca! -?C¨®mo puede ser? Cap铆tulo 686 Cap¨ªtulo 686 Cap¨ªtulo 686 ?C¨®mo no pudo haber giado? ?C¨®mo pudo dibujar e s tantos dise?os en una semana? ?Debe ser porque no lo revisaron ramente! El personal mir¨® con descontento, y su voz tambi¨¦n era un poco fr¨ªa, Dise?adora Mart¨ªn, nosotros tambi¨¦n estamos muy ocupados, y est¨¢bamos tardando enprobar este asunto. Ya que no conf¨ªas en nosotros, ?puedesprobarlo t¨² misma! Tras decir esto, cerr¨® el ordenador y se march¨®. Jade mir¨® hacia Bert¨ªn, que parec¨ªa disgustado, y se apresur¨® a explicarse: -Bert¨ªn, cr¨¦eme, es imposible que Natalie haya podidopletar tantos dise?os¡­ -?Hasta cu¨¢ndo dejas de avergonzarnos! Bert¨ªn sinti¨® que Zaran hab¨ªa sido deshonrada por Jade y dijo fr¨ªamente a su ayudante: Ll¨¦v a su puesto de trabajo. Podr¨ªa perdona si hubiera sido un d¨ªa normal, pero hoy estaban aqu¨ª el se?or Ram¨ªrez y el se?or Ramos, y e hab¨ªa calumniado a Natalie. Si esto no se solucionaba bien, afectar¨ªa a impresi¨®n que Bertr¨¢n y Leonardo ten¨ªan de Zaran. El ayudante de Bertin intent¨® tirar de Jade, pero e se encogi¨® de hombros y dijo fr¨ªamente: -?No me voy! No olvides que yo he hecho mitad de este proyecto. ?Por qu¨¦ me tengo que ir? ?Voy a estar aqu¨ª! -?Jade, si sigues as¨ª, tengo derecho a despedirte! Jade mir¨® a Bert¨ªn con cara de sorpresa y dolida y dijo: -?Me echas por Natalie? Cuando Bertin iba a har, Leonardo, sentado en su asiento, dijo de pronto: -Dise?adora Mart¨ªn, ?para qu¨¦ te tomas tu trabajostas jugando? Primero calumniaste a tupa?era y luego te enfadaste cuando no hab¨ªas encontrado pruebas. La empresa no es un lugar para que incrimines a gente. Si los empleados de Zaran sono t¨², creo que el Grupo Ramos puede eliminar a Zaran de lista de empresas cons que piensan trabajar. Tanto Bert¨ªno Jade se pusieron r¨ªgidos. Al ver frialdad en los ojos de Leonardo, Bertin se apresur¨® a decir¨CSe?or Ramos, no se enfade. E suele ser as¨ª, est¨¢ acostumbrada a har as¨ª. ?Dejo a e que se disculpe con dise?adora Silva! Leonardo mir¨® fr¨ªamente a Bert¨ªn, -E calumni¨® a una dise?adora por gio, ?crees que despu¨¦s de disculparse se solucionar¨ªa el asunto? La cara de Bert¨ªn cambi¨®, pero Jade dijo enfadada: -?Qu¨¦ quieres entonces? Se?or Ramos, el Grupo Ramos se est¨¢ desarrondo muy r¨¢pido en Imperialia estos dos a?os, pero nuestra 1/2 +15 BONUS familia Mar¨ªn tambi¨¦n es muy poderosa. He o¨ªdo que el Grupo Silva ha roto recientemente muchos contratos con el Grupo Ramos. Si ofendes a familia Marin en este momento, no ser¨¢ bueno ni para el Grupo Ramos ni para ti! Original from N?velDrama.Org. Ten¨ªa arrogancia y prepotencia en los ojos y no le daba importancia a Leonardo. Ten¨ªa el respaldo del Grupo Marin, ?y Leonardo no se atrever¨ªa a hacerle nada! Bertr¨¢n se sorprendi¨®, no esperaba que Jade fuera tan est¨²pida. (Se atreve a amenazar a Leonardo, ?quiere morir?) Aunque romper el contrato con el Grupo Silva era una gran p¨¦rdida para el Grupo Ramos, el presidente del Grupo Mar¨ªn, el padre de Jade, no se atrever¨ªa a ser tan arrogante con Leonardo, e era hija del presidente que no ten¨ªa poder real y se atrevi¨® a amenazar a Leonardo. Justo cuando Jade termin¨® de har, s de conferencias se sumi¨® en un fr¨ªo cial, todos parec¨ªan estar sumidos en un fr¨ªo terrible. Bertin fulmin¨® a Jade con mirada, pero Jade no quer¨ªa contenerse, sino que levant¨®s cejas y dijo: Se?or Ramos, es un asunto propio de Zaran, no te metas. ¨C Leonardo sonri¨® y dijo lentamente: -?Si? No s¨¦, ?cu¨¢ndo est¨¢s a cargo del Grupo Mar¨ªn? Si no lo crees, voy a mar a mi padre ahora mismo y cancr¨¢ cboraci¨®n entre el Grupo Mar¨ªn y el Grupo Ramos. Leonardo enarc¨®s cejas y dijo con indiferencia: -Lo que t¨² quieras. Bajo su mirada fr¨ªa y burlona, Jade apret¨® los dientes y marc¨® el n¨²mero de Cristian Mart¨ªn. -Pap¨¢, ?puedes cancr cboraci¨®n con el Grupo Ramos? Cristian estaba en una reuni¨®n y dijo con voz fr¨ªa: -?Por qu¨¦ dices eso de repente? Todos los ionistas del Grupo Mar¨ªn deciden con qu¨¦ empresa cooperar, ?qu¨¦ tiene que ver contigo? La cara de Jade se puso nca y susurr¨®: Leonardo me ha puestos cosas dif¨ªciles at prop¨®sito en reuni¨®n de Zaran de hoy, y ya no va a trabajar con el Grupo Silva. Si tambi¨¦n rompemos cooperaci¨®n con el Grupo Ramos, Leonardo tendr¨¢ quecerte para cooperaci¨®n en el futuro, ?no es as¨ª? Su voz era muy baja, por eso s¨®lo Bert¨ªn, que estaba m¨¢s cerca de e, oy¨® lo que dijo. Cap铆tulo 687 Cap¨ªtulo 687 Cap¨ªtulo 687 Su mirada se llen¨® de asco y desprecio. No quer¨ªa ver ni un minuto m¨¢s a esta mujer est¨²pida y viciosa. Pero al recordar lo que Cristian le hab¨ªa dicho antes, cuando Jade le hab¨ªa prestado dinero, eral necesario seguir soport¨¢nd. Las manos que le colgaban de los costados se apretaron inconscientemente y su cuerpo empez¨® a tensarse. En medio a?o podr¨ªa dejarpletamente ra su rci¨®n con Jade. ?S¨®lo tendr¨ªa que aguanta otros seis meses! En ese momento, se oy¨® el rugido de Cristian. -Jade, ?qu¨¦ has hecho? Te lo advierto, si cabreas a Leonardo y causas problemas con cooperaci¨®n entre el Grupo Marin y el Grupo Ramos, ?te mato! Tras decir esto, Cristian colg¨® el tel¨¦fono. Al instante, son¨® el m¨®vil de Leonardo. Al ver que era Cristian, Leonardo sonri¨® con picard¨ªa y contest¨® dnte de todos. -Se?or Mart¨ªn, ?qu¨¦ pasa? Encendi¨® el altavoz para que todos pudieran o¨ªr voz de Cristian. -Se?or Ramos, lo siento, Jade ha sido mimada por nosotros. Tendr¨¢ que perdona. Le invito a cenar esta noche al Pabell¨®n Oro y le pido disculpas por lo de Jade, ?vale? Leonardo se rio, pero su voz era fr¨ªa, Se?or Mart¨ªn, no me atrevo a aceptar su invitaci¨®n. La se?orita Mart¨ªn me ha advertido dnte del se?or Ram¨ªrez que no ofende a familia Mar¨ªn. Se?or Mart¨ªn, me desvaloreo su hija, por eso, me ha dicho esto, ?no? -No, no, no¡­ Cristian sudaba por los nervios, el Grupo Marin sufr¨ªa ¨²ltimamente una peque?a crisis financiera y pod¨ªa quebrar si perd¨ªa el pedido del Grupo Ramos. Se?or Ramos, seguro que voy a educar bien a Jade, al fin y al cabo, es una chica. Usted es tan generoso. ?Perd¨®n esta vez! -La se?orita Martin y yo no somos amigos ni nos conocemos. ? Por qu¨¦ tengo que perdona? -Yo no conozco ni soy amigo de se?orita Mart¨ªn, ?por qu¨¦ voy a perdonar? Adem¨¢s, se?orita Mart¨ªn es mayor de edad, debe ser responsable de lo que dijo. El Grupo Ramos no puede apoyar al Grupo Marin. Se?or Martin, traiga usted a su secretario al Grupo Ramos para que cancele su contrato. Sin dar a Cristian otra oportunidad de har, Leonardo colg¨® el tel¨¦fono. Content is ? by N?velDrama.Org. La confiada Jade estaba nerviosa en ese momento. Con miedo en los ojos, agach¨® cabeza y no se atrevi¨® a har. Seg¨²n mada, entendi¨® que ahora era el Grupo Marin el que le rogaba al Grupo Ramos que cooperara con ellos, y e hab¨ªa sido atrevida a amenazar a Leonardo. Si el Grupo Ramos romp¨ªa cboraci¨®n con el Grupo Mar¨ªn, Cristian no perdonar¨ªa jam¨¢s. Al pensar en eso, a Jade no le importaba su dignidad y se puso de rodis. -Se?or Ramos, es culpa m¨ªa. Por favor, perd¨®neme. Leonardo ni siquiera mir¨® y le dijo fr¨ªamente: -No debes disculparte conmigo. Jadeprendi¨® de inmediato: aunque no quer¨ªa, deb¨ªa disculparse con Natalie en ese momento. -Dise?adora Silva, lo siento, fue mi culpa, no deb¨ª calumniarte por gio sinprobarlo. ? Lo siento! ?Me puedes perdonar una vez! Natalie levant¨®s cejas y sonri¨®, ro que puedo, dise?adora Mart¨ªn, en realidad s¨®lo quiero que compruebes mi inocencia y te disculpes conmigo. No hace falta que te pongas de rodis. Somos compa?eras de trabajo y nos veremos en empresa. Eso que le hizo Jade lo recuerda tan ramente, que no ser¨ªa divertido echa de Zaran as¨ª. -?De verdad puedes perdonarme? COIN BUNDLE: get more free bonus GET IT Cap铆tulo 688 Cap¨ªtulo 688 Jade se sorprendi¨® Jade se sorprendi¨® de que perdonara tan f¨¢cilmente. Pensaba que Natalie aprovechar¨ªa oportunidad para avergonza. Gir¨® cabeza hacia Leonardo, -Se?or Ramos, dise?adora Silva me ha perdonado. ?Puede. perdonar al Grupo Marin? Leonardo mir¨® a Natalie. No esperaba que Natalie hubiera cambiado tanto en estos a?os. Si ¨¦l firmaba, e nunca dejar¨ªa ir a Jade. -Ya que dise?adora Silva te ha perdonado, no tengo nada que decir. Viendo que se acab¨® esto, Bertin se apresur¨® a decir: -Dise?adora Mart¨ªn, vete a tu puesto de trabajo. Te mar¨¦ si pasa algo. -Si. Jade no se atrevi¨® a decir nada m¨¢s. Inclin¨® cabeza y sali¨® r¨¢pidamente de s de conferencias. Natalie vio el momento en que inclinaba cabeza. Su mirada era resentida. Natalie sonri¨®, sin darle importancia. Bertr¨¢n miraba a Leonardo y Natalie y parec¨ªa entender algo, sonriendo significativamente. -Dise?adora Silva, acabo de ver tus dise?os. Son impresionantes. Pres¨¦ntanos, por favor. Natalie asinti¨®, -De acuerdo. Natalie les dio una presentaci¨®n de media hora sobre inspiraci¨®n y los pensamientos detr¨¢s de los dise?os. -Antes de dibujar los dise?os, estudi¨¦ el estilo des prendas del Grupo Ram¨ªrez y su client. El cliente objetivo del Grupo Ram¨ªrez sons mujeres ricas de mediana edad, que no son muy receptivas a los dise?os de moda y prestan mucha atenci¨®n a los detalles. Por lo tanto, me centr¨¦ sobre todo en los detalles y micro innovaci¨®n. Por ejemplo, aqu¨ª hice un dise?o circr en cintura, que es elegante y suave. Y este¡­ Cuando Natalie termin¨®, Bertr¨¢n audi¨® satisfecho y dijo: Dise?adora Silva, me gustan mucho todos tus dise?os. Me gustar¨ªa que fueras directora de dise?o de futura cboraci¨®n entre nuestra empresa y Zaran. E sacudi¨® cabeza sorprendida y dijo: -Se?or Ram¨ªrez, directora de dise?o de empresa es ahora dise?adora Mart¨ªn. Yo soy una reci¨¦n llegada, a¨²n tengo que crecer un poco m¨¢s, no puedo¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Bertr¨¢n le interrumpi¨®, No, conf¨ªo en tus 1/2 (+15 BONUS capacidades. Se?or Vidal, ?qu¨¦ opinas? Ante mirada expectante de Bertr¨¢n, Bert¨ªn asinti¨®, -El se?or Ram¨ªrez es nuestro cliente, y haremos lo que diga el se?or Ram¨ªrez. -Bien, jentonces trato hecho! Bertr¨¢n mir¨® a Natalie con admiraci¨®n. As¨ª que le gustaba a Leonardo, era una mujer capaz. Sin embargo, por qu¨¦ le sonaba Natalie,o si hubiera visto en alg¨²ndo. Deb¨ªa habe visto antes, pero de pronto no lo recordaba. Al notar mirada de Bertr¨¢n, Leonardo se qued¨® hdo. Parec¨ªa que no pod¨ªa dejar que Bertr¨¢n y Natalie se vieran a ss en el futuro. No quer¨ªa tener otro rival antes de habe recuperado. Tras har de cooperaci¨®n, Bert¨ªn pidi¨® a Natalie que mandara a Bertr¨¢n y Leonardo abajo, m¨® a Jade a su despacho. Leonardo le pidi¨® a Bertr¨¢n que se fuera primero, se dirigi¨® a Natalie y le dijo: -Hoy te he ayudado, ?c¨®mo quieres agradec¨¦rmelo? 1 Natalie lo mir¨® inexpresivamente y le dijo pbra por pbra: -Se?or Ramos, sin ti hoy. tendr¨ªa forma de resolver este asunto, yo no te ped¨ª que me ayudaras, as¨ª que no te debo ning¨²n favor. Al o¨ªr que e se buba de ¨¦l, Leonardo no se enfad¨® y sonri¨®: -Entonces da igual por esta vez, tendremos muchas oportunidades de vernos en el futuro. Natalie frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: Se?or Ramos, no me gusta que gente me trate de doble. As¨ª que no tendr¨¦ nada que ver contigo. Y espero que hagaso que no me conoces cuando me veas. Tras decir eso, se dio vuelta y se marcho directamente. Mir¨¢nd de espaldas, Leonardo sonri¨®. No ten¨ªa prisa por explic¨¢rselo ramente ahora, ya. tendr¨ªa muchas oportunidades. -Se ha ido lejos, ?a¨²n miras? ?Por qu¨¦ no me di cuenta de que ten¨ªas tanto potencial para ser ninf¨®mana? Leonardo lenz¨® una mirada y camin¨® directamente hacia su coche, sin mirar a Bertr¨¢n.Original from N?velDrama.Org. Cap铆tulo 689 Cap¨ªtulo 689 Bertr¨¢n se rio y le persigui¨®, -No te enfades, por fin has conocido a una mujer que te gusta en los ¨²ltimos a?os. Puedo ayudarte a persegui si necesitas ayuda. Al instante, los pasos de Leonardo se detuvieron bruscamente. -?No, al¨¦jate de e! Tras decir eso, Leonardo subi¨® a su coche y se march¨®. Bertr¨¢n observ¨® c¨®mo desaparec¨ªa su coche y enarc¨® una ceja, no le dejaba ayudar, as¨ª que lo har¨ªa. Pensando en c¨®mo crear una oportunidad para que Leonardo y Natalie se vieran, Bertr¨¢n record¨® de repente d¨®nde hab¨ªa visto a Natalie. Su rostro se parec¨ªa al de aque mujer que Leonardo hab¨ªa sacado unas veces¡­ Se maba Matilda. ?Se parec¨ªan 80%! En el pasado, sab¨ªa que a Leonardo no le gustaba Matilda, adem¨¢s no pod¨ªa distinguir a esas mujeres, as¨ª que cuando vio a Natalie, s¨®lo le pareci¨® familiar, pero no pod¨ªa recordar d¨®nde hab¨ªa visto, y s¨®lo ahora lo record¨® de repente. Pero, ?por qu¨¦ Matilda y Natalie se parec¨ªan tanto? Y Leonardo ten¨ªa una actitud fr¨ªa hacia Matilda, pero obviamente le gustaba Natalie. Content is ? by N?velDrama.Org. En esos segundos Bertr¨¢n redact¨® en su mente un dram¨¢tico tri¨¢ngulo amoroso: a Matilda let gustaba Leonardo, a Leonardo le gustaba Natalie, Natalie no quer¨ªa hacerle caso, Matilda se hac¨ªa cirug¨ªa est¨¦tica para parecerse a Natalie y poder estar con Leonardo. ?Entonces Leonardo tom¨® a Matilda como doble de Natalie? Pensando en ello, Bertr¨¢n se sorprendio, parec¨ªa haber descubierto un gran secreto. Por otrodo, cuando Natalie regres¨® a su despacho, Jade entr¨® a empujones. Frunci¨® el ce?o, esta mujer era una maleducada, ?no le hab¨ªa ense?ado familia Mar¨ªn a mar primero a puerta cuando entraba en el despacho de alguien? -Natalie, te subestim¨¦, pensaba que me hab¨ªas perdonado de verdad, ?pero me haces una. trampa! -?Qu¨¦ he hecho? Se burl¨® Jade, Yo siempre he sido directora de dise?o designada por el Grupo Ram¨ªrez, y t¨² acabas de llegar y Bertr¨¢n ha cambiado de opini¨®n. ?Te acostaste con Bertr¨¢n y por eso te nombr¨® directora de dise?o? Natalie enarc¨® una ceja y mir¨® con estupor. ta No esperaba que Jade fuera tan est¨²pida. -Tus dise?os son inferiores a los m¨ªos, y crees que vend¨ª mi cuerpo a cambio de mis logros. Especs as¨ª sobre los dem¨¢s, ya estoy sospechando que has hecho este tipo de cosas, si no, ? c¨®mo lo sabes tan bien? La cara de Jade se puso azul de ira y apret¨® los dientes, ?Repite eso! Natalie sonri¨®, -Ya te lo he dicho, no quer¨ªa hacerte caso. La fecha l¨ªmite es hoy, e hiciste que tu ayudante me dijera que ser¨ªa el 29. Si se lo cuento al se?or Vidal, te odiar¨¢ m¨¢s, ?no? Las pups de Jade chasquearon, -?Hija de puta! Dio dos pasos hacia dnte y levant¨® mano para abofetear a Natalie. Sin embargo, justo cuando su mano se alzaba en el aire, Natalie agarr¨® de mu?eca. -?Pa! Jade recibi¨® bofetada y se cay¨® al suelo, tap¨¢ndose eldo izquierdo de cara con ira en los ojos, ?Te atreves a pegarme! -T¨² te atreviste a levantar mano, ?por qu¨¦ yo no me atrever¨ªa a pegarte? -?Sabes que soy hija del presidente del Grupo Marin? Cr¨¦eme, si se lo digo a mi padre, ? tendr¨¢s quergarte enseguida! Natalie mir¨® con indiferencia, consider¨¢nd ridic, pero no dijo nada. Jade cre¨ªa que ten¨ªa miedo y se mof¨®: ?Disculpate conmigo ahora mismo! ?Y date diez bofetadas y te perdonar¨¦! -Dise?adora Mart¨ªn, te sugiero que vayas a uni neur¨®logo, debes ser adicta a telenov, tendr¨¢s este cociente intelectual a partir de ahora si no te lo tratas. 717 Please bookmark the NovelDrama.Org website to ess chapters of novels early and in the highest quality. Cap铆tulo 690 Cap¨ªtulo 690 ¡ª ?T¨²! Jade estaba tan enfadada que se puso azul, Natalie levant¨® y arroj¨® fuera del despacho, cerrando la puerta. Se cay¨® tan desordenada que lospa?eros que estaban en los puestos de trabajo de aldo vieron, pero todos bajaron apresuradamente cabeza al mismo tiempo, fingiendo que not vefan. Jade era hija del Grupo Mar¨ªn, y siempre se mostraba orgullosa y arrogante dnte de todos. Si su compa?era haba con Bertin un rato m¨¢s, advert¨ªa, por lo que casi no ten¨ªa amigos y todos se manten¨ªan alejados de e. Ahora todos se sentian contentos de ver c¨®mo le daba una li¨®n. Jade se fijaba en puerta del despacho de Natalie. La odiaba m¨¢s. ?No dejar¨ªa marchar a esa puta! Volvi¨® a su despacho enfadada. Abri¨® el ordenador y envi¨® un mensaje a Sergio. Jade: Hermano, hay una nueva dise?adora en nuestra empresa, es muy desagradable,o una perra, no s¨®lo me quit¨® el proyecto de Grupo Ram¨ªrez, sino que adem¨¢s hoy me golpe¨® Hermano, ?tienes que ayudarme a vengarme de e! Sergio s¨®lo ten¨ªa una hermana, por lo que siempre mimaba y trataba de ayuda a conseguir lo que Jade quisiera. Como sab¨ªa que su hermana estaba siendo acosada, le respondi¨® inmediatamente. Sergio: ?Qui¨¦n se atrevi¨® a intimidarte as¨ª! Ahora voy. ?D¨®nde estaba Bert¨ªn? ?Vio c¨®mo te hab¨ªa acosado y no hizo nada! T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Jade: Hermano, no fue culpa suya¡­ ?La puta se ha liado de alguna manera con Bertr¨¢n, que le ha pedido que dibuje dise?os para el Grupo Ram¨ªrez en el futuro! Aunque hoy Bert¨ªn ha decepcionado un poco, no queria que a su familia le cayera mal Bertin, al fin y al cabo, luego se casar¨ªa con ¨¦l. Sergio: ?Espera, estar¨¦ all¨ª despu¨¦s del trabajo! Quiero ver qui¨¦n se atreve a intimidarte Jade: ?Gracias! Sergio. Cerrando el chat, Jade se mof¨®, esta vez ten¨ªa a Sergio para ayuda. ?Si Sergio queria despedir a Natalie, Bert¨ªn no tendr¨ªa derecho a impedirlo! Pronto lleg¨® hora de salir del trabajo, Jade recibi¨® una mada de Sergio y baj¨® vndo, se sentaron en el coche y esperaban a que Natalie saliera. +15 BONUS Durante este tiempo, Jade dijo innumerables cosas ms sobre Natalle y mirada de Sergio se volvi¨® cada vez m¨¢s sombr¨ªa. Finalmente, Natalie sali¨® de Zaran. Sergio era el primero en ve. Aunque en ese momento no sab¨ªa que Natalie era puta que su hermana hab¨ªa dicho. Sergio se sorprendi¨®. Se hab¨ªa enamorado de Natalie a primera vista el d¨ªa que ten¨ªa una cita con e. Si pod¨ªa casarse con Natalie, familia Mar¨ªn estar¨ªa a un nivel superior. Pero Natalie ha estado muy fr¨ªa con ¨¦l estos ¨²ltimos d¨ªas, as¨ª que no ha tenido oportunidad de conoce. Pensando en esto, se apresur¨® a decir:-?Jade, he visto a una conocida, voy a saluda! Sin esperar a que Jade hara, baj¨® directamente del coche y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia Natalie. Natalie se dirig¨ªa hacia el coche que familia Silva hab¨ªa venido a recoge al borde de carretera. Una voz alegre surgi¨® de repente detr¨¢s de e. -?Se?orita Silva, cu¨¢nto tiempo sin vernos! E gir¨® cabeza y se sorprendi¨® al ver que era Sergio, seguido de una sonrisa cort¨¦s. -Se?or Mart¨ªn, cu¨¢nto tiempo.. Aunque a e no le gustaba Sergio, no quer¨ªa tener problemas con ¨¦l. Al fin y al cabo, genteo Sergio parec¨ªa educada. Pero no ten¨ªa ni idea de a qui¨¦n se le ocurr¨ªa tender una trampa. Se?orita Silva, ?has venido por cooperaci¨®n? -No, trabajo aqu¨ª. Sergio se sorprendi¨®, -Se?orita Silva, ?por qu¨¦ no trabajas para empresa de familia Silva? Dirigir¨¢s el Grupo Silva en el futuro, ?no? Natalie sonri¨® al o¨ªr su pregunta, -No estoy segura, no aspiro a dirigir una empresa, me gusta dibujar dise?os. Cap铆tulo 691 Cap¨ªtulo 691 ?Eres dise?adora? Content is ? by N?velDrama.Org. -S¨ª, trabajo en Zaran hace poco. Cunado Sergio iba a har, se le ocurri¨® que Jade hab¨ªa dicho que una nuevapa?era le hab¨ªa dado una paliza, ?era Natalie Silva? Se?orita Silva, mi hermana tambi¨¦n es dise?adora, no s¨¦ si conoces. Se ma Jade. Natalie fingi¨® sorpresa y frunci¨® losbios: -La conozco, pero no nos llevamos muy bien. Despu¨¦s de o¨ªr esto, Sergio estaba m¨¢s seguro de que puta de que haba Jade era Natalie. Sus ojos se ensombrecieron y se apresur¨® a decir: -Jade ha sido mimada desde peque?a. Si te ofende, dimelo y le dar¨¦ una buena li¨®n. Natalie enarc¨® una ceja y se burl¨®. -Se?or Martin, te digo verdad, rci¨®n entre tu hermana y yo es un pocoplicada. Hoy me ha calumniado ante el p¨²blico por gio, y luego al se?or Ram¨ªrez le han gustado mis manuscritos y me ha pedido que sea directora de dise?o del proyecto del Grupo Ram¨ªrez. E ha venido a mi despacho y ha dicho que me he acostado con el se?or Ram¨ªrez, e incluso ha intentado pegarme. No he podido soportarlo y le he dado una bofetada. Ante eso, Sergio frunci¨® el ce?o. Conoc¨ªa bien el car¨¢cter de Jade, y esas cosas encajaban perfectamente con e. Se?orita Silva, lo siento. Espero que no te importe. Definitivamente le dar¨¦ una buena li¨®n y no dejar¨¦ que te ofenda de nuevo. Natalie puso cara fr¨ªa y asinti¨® con cabeza. De acuerdo. La se?orita Mart¨ªn no me busca problemas, se lo agradezco. Los dos charon un rato m¨¢s. El ch¨®fer de familia Silva se acerc¨® a Natalie y le dijo: Se?orita, tenemos que volver. Sus cuatro hermanos vuelven a casa esta noche para cenar, y ahora est¨¢n esperando. -Bien. Natalie mir¨® a Sergio con cara de disculpa. -Se?or Martin, ahora me voy a casa. Nos vemos otro d¨ªa. Sergio miraba espalda de Natalie. Despu¨¦s de que el coche de familia Silva se fue, se volvi¨® hacia su coche. Cuando se meti¨® en el coche, Jade dijo emocionada: -Hermano, ?qu¨¦ le acabas de decir a esa puta? ?La has amenazado con dimitir? 1/2 +15 BONUS En el pasado, cuando Jade se quejaba a Sergio de sus malospa?eros, ¨¦l utilizaba este m¨¦todo para obligarles a dimitir. Si no querian dimitir, hac¨ªa da?o a sus familiares y, tras unas amenazas de acoso, lospa?eros de trabajo que Jade odiaba dimitian. Sin embargo, esta vez, Sergio mir¨® de repente con seriedad: -?Jade, ma?ana pide disculpas a Natalie! La sonrisa de Jade se congel¨® en su rostro y sus ojos se llenaron de incredulidad. -Sergio, ?est¨¢s loco? ?Por qu¨¦ tengo que disculparme con esa puta? Sergio respir¨® hondo y dijo: ?Sabes qui¨¦n es? -?Qui¨¦n podr¨ªa ser? ?Una puta que me jode! ?Su padre se ma Angel Silva! Es el presidente del Grupo Silva. -?Qu¨¦? ?C¨®mo es posible? Jade se mordi¨® elbio inferior. Los celos y rabia casi ahogaban. Creia que Natalie era una mujer de una familia normal. ?No sab¨ªa que era hija del Grupo Silva! ?As¨ª que no pod¨ªa hacerle nada a esa puta a partir de ahora? ?Sergio! ?Aunque sea hija del presidente del Grupo Silva, no habr¨ªa podido pegarme! Ni t¨² ni mis padres me han pegado nunca desde que era peque?a, pero hoy me ha dado una bofetada. ? M¨ªrame la cara, todav¨ªa tengo marcas de bofetadas! -Jade estaba exasperada. Ya ten¨ªa los ojos. llenos de l¨¢grimas. Estaba diciendo verdad. En ese momento,s marcas de bofetada en su cara todav¨ªa eran ramente visibles, lo que demostraba que Natalie hab¨ªa usado toda su fuerza cuando golpe¨®. Sergio mostraba pena. Su mirada se ensombrecio un poco. -Jade, ahora estoy cortejando. Si se casa conmigo, el estatus de familia Mart¨ªn mejorar¨¢. No s¨®lo Bert¨ªn, tambi¨¦n es posible que t¨² te cases con gente de familia Silva, asi que no s¨®lo no podr¨¢s ponerte en contra de Natalie en el futuro, sino que tendr¨¢s quece, ? antiandoc? Cap铆tulo 692 Cap¨ªtulo 692 Jade sepadec¨ªa,?As¨ª que voy a dejarlo pasar que me ha abofeteado? Sergio sonri¨®, con los ojos sombr¨ªos. -Cuando se case conmigo, tendr¨¢s muchas oportunidades de vengarte de e, y yo consr¨¦ despu¨¦s de que lo hagas. Al o¨ªr esto, Jade sonri¨® y asinti¨®. -Muy bien, hermano. ?Luego no defiendas! -ro que no. Eres mi hermana, siempre ser¨¢s lo m¨¢s importante para m¨ª. Jade asinti¨®, ¡ªVale, no te preocupes, me llevar¨¦ bien con e, y de paso, para que veas. Sergio sonri¨® satisfecho, -?Eres mi buena hermana! ?Seguro que iba a tener a Natalie! crear¨¦ oportunidades Al volver a casa, Natalie se qued¨® perpleja al ver que s¨®lo David estaba en casa y no hab¨ªa nadie m¨¢s. David, ?d¨®nde est¨¢n mis hermanos? Cosme me dijo que vendr¨ªan todos a cenar esta noche. David cerr¨® el documento que ten¨ªa en mano, mir¨® a Natalie y dijo: -Se fueron todos por los asuntos en sus empresas. Estaba vestido con un traje negro bien entado, el pelo peinado meticulosamente, camisa abrochada hasta el ¨²ltimo bot¨®n. Llevaba unas gafas de montura dorada que le daban un aire elegante. Natalie se qued¨® decepcionada y asinti¨®, Vale. David enarc¨® una ceja, -?No est¨¢s contenta porque s¨®lo yo ceno contigo? -Por supuesto, jhace mucho tiempo que no cenamos los cinco juntos! David sonri¨® y dijo suavemente. -Entonces ll¨¢malos ahora. Estoy seguro de que volver¨¢n en cuanto reciban tu mada. Natalie neg¨® con cabeza, -No, si vuelven a cenar conmigo, tendr¨¢n que trasnochar y hacer horas extras. -Te di una oportunidad, t¨² renunciaste a e. Al ver bu en los ojos de David, Natalie lo mir¨® un poco descontenta. -?David, siempre me tomas el pelo! 1/2 +15 BONUS David no lo neg¨®, pero le pregunt¨® c¨®mo le hab¨ªa ido el trabajo en Zaran estos d¨ªas. -Excepto unapa?era pesada, todo lo dem¨¢s va bien. ?Quieres que te ayude? Natalie hizo un gesto con mano, -D¨¦jalo, es una payasa, puedo encargarme de e. Sab¨ªa muy bien que e no era una persona tolerante. David sonri¨® y dijo:-Bueno, Bert¨ªn de Zaran es bastante capaz. Sus dise?os no son iguales a tu estilo, pero tiene muchas ideas des que puedes aprender. He hecho que vayas a Zarn porque quiero que veas su estilo de dise?o. -S¨ª, ya veo. -Vamos a cenar. La cocina te ha preparado hoy tu pasta favorita. Angel y Mich asist¨ªan a una fiesta esta noche, as¨ª que no cenaban en casa. Despu¨¦s de cenar, David atendi¨® una mada telef¨®nica y luego se fue a trabajar a oficina. Natalie se sentaba en el sal¨®n a ver televisi¨®n y a suspirar por qu¨¦ todos en su familia eran adictos al trabajo. Mich se retir¨® de empresa debido a su m salud estos ¨²ltimos a?os. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Pero pensaba en lo mucho que pod¨ªa realizarse trabajando. A lo mejor sus hermanos y sus padres pensaban lo mismo. Cuando estaba pensando, el m¨®vil de Natalie son¨® de repente. Vio que era una solicitud de amistad de WhatsApp, puls¨® y al ver el apodo ¡°Pensando en Natalie¡± y un avatar negro, no acept¨®, pero pregunt¨® qui¨¦n era. Al ver el nombre Leonardo, Natalie frunci¨® el ce?o: ?Por qu¨¦ estaba en todas partes? Cre¨ªa que hoy hab¨ªa dejado ro que no quer¨ªa ser una doble, y Leonardo no era su tipo, porque estaba fr¨ªo y g¨¦lido, probablemente no ser¨ªa capaz deer mir¨¢ndole a cara. ci Cap铆tulo 693 Cap¨ªtulo 693 Tras unos segundos de silencio, e rechaz¨®. ¨¦l no segu¨ªa enviando solicitudes, por lo que e respir¨® aliviada. Sin embargo, de repente record¨® lo que Jade hab¨ªa dicho hoy en s de conferencias sobre ruptura de cooperaci¨®n entre el Grupo Silva y el Grupo Ramos. Seg¨²n lo que e sab¨ªa, el Grupo Silva y el Grupo Ramos ten¨ªan bastantes proyectos de cooperaci¨®n, y si todos se disolv¨ªan, el Grupo Silva tendr¨ªa muchas p¨¦rdidas. Y siempre creia que este asunto ten¨ªa algo que ver con e. Angel y Mich regresaron as once de noche. Ambos se sobresaltaron al ver a Natalie sentada en el sof¨¢ con un coj¨ªn de peluche, viendo televisi¨®n. Mich se acerc¨®, -Natalie, ?por qu¨¦ sigues levantada? -Pap¨¢, mam¨¢, los estoy esperando. -?Nos esperas? -Si. Natalie mir¨® a ¨¢ngel, apret¨® losbios y dijo: -Pap¨¢, he oido que el Grupo Silva y el Grupo Ramos han cancdo toda cooperaci¨®n. ?Tiene algo que ver conmigo? ¨¢ngel se sorprendi¨® y r¨¢pidamente dijo:-Natalie, le est¨¢s dando demasiadas vueltas. Es que tenemos filosof¨ªas diferentes, por eso no seguifnos trabajando con Grupo Ramos. Natalie suspir¨®: -Pap¨¢, sabes que cadaez que mientes, te llevass manos a espalda de forma inconsciente. -?Ah? ?Es eso cierto? ¨¢ngel baj¨®s manos a espalda apresuradamente y toc¨® nariz con nerviosismo. Mich le ech¨® una mirada furiosa. Era un in¨²til. Natalie, no te metas en los negocios. Tu padre debe tener sus razones al hacerlo. No pienses demasiado. This content is ? N?velDrama.Org. Natalie frunci¨® el ce?o, Mam¨¢, si es porque Leonardo me reconoceo su ex mujer, no creo que debamos romper cboraci¨®n con el Grupo Ramos y perjudicar a los beneficios de empresa. Ya le he dejado ro hoy que no voy a¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Angel alz¨® de pronto voz y dijo: -?Hoy ha ido a 17 +15 BONUS verte otra vez! Al ver agitaci¨®n de Angel, Natalie sabia que, si dec¨ªa que s¨ª, e ir¨ªa inmediatamente a por Leonardo. No, hoy ha ido con el se?or Ram¨ªrez a nuestra empresa para har de cooperaci¨®n, y me he encontrado con ellos. ¨¢ngel hizo una mueca y dijo enfadado: -?A partir de ahora te mantendr¨¢s alejada de ¨¦l! Natalie asinti¨®. ¡ªS¨ª, lo s¨¦, y no es mi tipo, y mucho menos me interesa ser doble de una muerta. Pero creo que no vale pena que dejemos de cborar con el Grupo Ramos por esto. Al fin y al cabo, e sab¨ªa muy bien que los vivos nunca pod¨ªan vencer a los muertos, y no quer¨ªa ni iba a permitir viviro doble de otra mujer el resto de su vida. ¨¢ngel y Mich se miraron y apartaron mirada. -Ya. Tu padre va a solucionarlo. Hemos estado de fiesta toda noche, estamos cansados, ve a descansar. Ma?ana trabajas, ?no? -Bien, pap¨¢, mam¨¢, que descansen bien. Despu¨¦s de que Natalie volvi¨® a su habitaci¨®n, Mich mir¨® a ¨¢ngel preocupada, Cari?o, creo que no podemos ocultar eso por mucho tiempo, ?por qu¨¦ no has con Leonardo? A ver qu¨¦ hacemos para que abandone a Natalie. -Es un hombre raro, no va a aceptar tan f¨¢cil, vamos a ver. ?Si se acerca a Natalie otra vez, lo matar¨¦! Pensando en lo que sufr¨ªa Natalie en Monteflor, Angel quer¨ªa darle una paliza a Leonardo. Era imposible que permitiera que siguiera con Natalie. Mich suspir¨®, -Entonces no hay t remedio¡­ A ma?ana siguiente, justo cuando Natalie lleg¨® a oficina, Jade se le acerc¨® sonriendo con un ramo de rosas. -Dise?adora Silva, estas sons rosas que mi hermano me pidi¨® que te diera. Fue culpa m¨ªa lo que pas¨® ayer. Espero que puedas perdonarme. Natalie mir¨® fr¨ªamente, actitud de Jade hab¨ªa cambiado tanto de repente, deb¨ªa ser porque Sergio le hab¨ªa dicho a Jade que e era hija de familia Silva. E sonri¨®, Gracias a tu hermano por el regalo, pero soy al¨¦rgica al polen, asi que no puedo aceptar estas flores. Cap铆tulo 694 Cap¨ªtulo 694 Ignorando a Jade, Natalie se dio vuelta y entr¨® en su despacho. Jade odiaba mucho y apret¨® involuntariamentes flores. Esa puta deb¨ªa de hacerlo a prop¨®sito, si no fuera hija de familia Silva, ?le habr¨ªa tirados flores a su cara! Miraba a su alrededor a gente que se buba de e con mirada g¨¦lida y dijo: -?Est¨¢n ociosos? ?No tienen que trabajar? La gente que veia baj¨® apresuradamente cabeza, y no se atrev¨ªa a mira a los ojos. Jade rio fr¨ªamente, tir¨®s flores a papelera y se volvi¨® hacia su despacho, Tras cerrar puerta, Jade m¨® inmediatamente a Sergio. -?Hermano, Natalie no ha aceptado tus flores y ha dicho que es al¨¦rgica al polen! Sergio se rio y dijo lentamente: -Jade, no importa, no merece pena que te enfades. Ahora quiero casarme con e, ro que tengo quece. Jade sonri¨® friamente, -?Pero me molesta! Eres mi hermano, tantas chicas ricas en Imperialia quieren salir contigo, Natalie, ?qu¨¦ derecho tiene a ser tan arrogante! -El hecho de que e es de familia Silva es suficiente para vencer a todas esas mujeres que quieren estar conmigo. Y Sergio nunca hab¨ªa visto una mujer m¨¢s hermosa que Natalie, y en cuanto vio, decidi¨® que se casar¨ªa con e. -Bueno, entonces aguantar¨¦ por bien. No olvides que prometiste vengarte por m¨ª cuando te casaras con e. -No te preocupes, eres mi hermana, ro que te ayudar¨¦. Sergio colg¨® el tel¨¦fono s¨®lo despu¨¦s de que Jade no se enfad¨®. Al recordar c¨®mo era Natalie ayer en Zaran, m¨® a su secretario. -Esta noche me dejas libre. Por noche, Natalie sali¨® del Zaran y vio a Sergio de pie no muy lejos, junto a un Land Rover de perfil bajo. Al ver a Natalie, ¨¦l sonri¨® y camin¨® r¨¢pidamente hacia e. Tras pararse frente a e, Sergio dijo sonriendo: -Se?orita Silva, me gustar¨ªa invitarte a cenar esta noche parapensarte por lo de Jade. ?Est¨¢s libre? 1/7 +15 BONUS Natalie se sorprendi¨®, luego se le ocurri¨® algo y frunci¨® el ce?o, cortejarme? ¨C Sergio se rio, Pensaba que era obvio lo que quer¨ªa. -Se?or Martin, ?quieres -Entonces te dejo ro que no quiero una rci¨®n de momento y espero que me dejes en paz. Sergio pregunt¨® con tristeza: -?Por qu¨¦? ?Me odias? -Parece que no tiene nada que ver que te odie o no, que ver que te odie o no, s¨®lo quiero hacer bien mi trabajo. Cuando Sergio estaba a punto de har, una voz hda son¨® junto a ellos. -Se?or Martin, Natalie ya te ha dicho que no te quiere. No tiene sentido que sigas acos¨¢nd, ?no? Natalie y Sergio giraron cabeza al mismo tiempo y vieron que era Leonardo, y sus reiones fueron muy diferentes. Sergio se sorprendi¨® y Natalie se qued¨® enfad¨® un poco. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. ?Se conoc¨ªan bien? ?Qui¨¦n le dio permiso para ma Natalie? Sergio reion¨® r¨¢pidamente y mir¨® a Leonardo con recelo y le dijo: -Se?or Ramos, ha quedado con la se?orita Silva. Ahora estoy cortejando a se?orita Silva, no estoy acos¨¢nd -Oh, si no me equivoco, Natalie ya te ha rechazado ramente, ?no? En ese momento, Natalie dijo: Se?or Ramos, parece que no nos conocemos bien, espero que me mes se?orita Silvao el se?or Mart¨ªn. Al ver fria mirada de Natalie, Leonardo se sinti¨® triste. -Lo s¨¦. Cap铆tulo 695 Cap¨ªtulo 695 Ahora era hora de salir del trabajo, y era posible que se encontrara con suspa?eros en cualquier momento, Natalie no quer¨ªa seguir hando con ellos, as¨ª que se dio vuelta para marcharse inmediatamente. Sergio intent¨® alcanza, pero Leonardo se lo impidi¨®. -Se?or Mart¨ªn, espero que dejes de molestar a Natalie. De lo contrario, cooperaci¨®n entre el Grupo Ramos y el Grupo Martin no deber¨ªa continuar. La expresi¨®n de Sergio se congel¨®, lo que Leonardo estaba diciendo equival¨ªa a pellizcarle el punto d¨¦bil, pero no quer¨ªa renunciar a Natalieo as¨ª. -Se?or Ramos, me gusta se?orita Silva. Tengo derecho a corteja, ?no es as¨ª? T¨² no tienes derecho a interferir. Leonardo sonri¨®, pero su voz era fr¨ªao el hielo, -No tengo derecho, pero si tengo derecho a disolver cboraci¨®n con el Grupo Mart¨ªn. -?T¨²! ?No te parece despreciable? Leonardo puso cara de fr¨ªo, -?Y qu¨¦? Si no temes quiebra del Grupo Mart¨ªn, puedes seguir molestando a Natalie. Tras decir eso, Leonardo se march¨®. Sergio se fijaba en su espalda, con los ojos llenos de odio y resentimiento. Volviendo al coche furiosa, Jade se apresur¨® a decir: -Hermano, ?has discutido con Leonardo? -No, v¨¢monos a casa. Al ver su rostro sombr¨ªo, Jade no se atrevi¨® a har de nuevo. Se sentaba cada a undo, solo esperaba que su hermano no se enfadara pronto. Sergio era horrible cuando se enfadaba, y e no quer¨ªa volver a pasar por lo mismo. Natalie hab¨ªa quedado para cenar con Nora en un restaurante privado. Justo al salir del coche, se encontr¨® con Leonardo y frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ m suerte! ?Por qu¨¦ puedo ver a este hombre en todas partes?> Al ver el disgusto en sus ojos, Leonardo se dio cuenta de que parec¨ªa que a e no le caia mejor que Sergio. Natalie fue primera en apartar mirada,o si no le hubiera visto, y r¨¢pidamente se dio vuelta y entr¨® en el restaurante. 1/2 +15 BOHUS Leonardo sigui¨®. Su mirada hacfa sentiro si tuviera una espina vada en espalda, y cuando entr¨® en el cuarto privado, sinti¨® que su mirada desapareci¨®. Nora ya hab¨ªa pedido dos tos y le entreg¨® carta mientras le preguntaba: -?Por qu¨¦ te ves enojada? ?Te has encontrado mal en el trabajo? -No, acabo de encontrarme con un pesado en puerta. E abri¨® el men¨² y a?adi¨® dos tos y un postre, luego se lo entreg¨® al camarero. -Por cierto, hoy te he invitado a cenar porque quiero pedirte un favor. Natalie enarc¨®s cejas, -?De qu¨¦ se trata? Sabes que hace poco mi empresa invirti¨® en una nueva serie, y necesito encontrar un dise?ador que dise?e el vestuario. Pero dise?adora contratada se qued¨® embarazada y se fue a casa de repente para descansar. Ahora mismo no puedo encontrar un dise?ador, as¨ª que me gustar¨ªa pedirte un favor. -?Cu¨¢ntos vestuarios necesitas? Nora susurr¨® un n¨²mero, Natalie frunci¨® el ce?o,-Ahora tengo trabajo, puedo aprovechar el tiempo despu¨¦s del trabajo para dibujar los dise?os, pero no tengo tiempo para ir al sitio para modificarlos. -De eso no tienes que preocuparte. Nuestra empresa tambi¨¦n ha contratado a unas personas nuevas. Puede que dise?ar sea un poco dif¨ªcil para ellos, pero modificar los vestuarios no es ning¨²n problema. Natalie asinti¨® y sonri¨®, -Entonces hablemos de remuneraci¨®n. -142 mil dres por un vestuario. Es el precio m¨¢s alto que puedo dar. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Al decir eso, Nora se sonroj¨® porque sab¨ªa que el precio m¨¢s barato del dise?o de Natalie era m¨¢s de 142 mil de dres, y se apresur¨® a decir?Cuando se emita esta serie de televisi¨®n y obtenga los dividendos, compartir¨¦ mitad contigo! Al ver que Nora no ten¨ªa ganas, Natalie se ech¨® a re¨ªr. Bien, no hace falta que me des una parte de los dividendos. Como precio de amistad, jeres mi mejor amiga! Nora se emocion¨®. Si no fuera por mesa que imped¨ªa, se habr¨ªa abnzado sobre Natalie y habr¨ªa abrazado. -Natalie, s¨¦ que me quieres mucho, jacepta mi amor! Cap铆tulo 696 Cap¨ªtulo 696 Natalie no quer¨ªa, ¨CDales tu amor a esos chicos guapos. -Jajajaja, eres mi buena amiga. Sabes lo que estoy pensando. -Muy bien, d¨¦jate de bromas. Acu¨¦rdate de enviarme el gui¨®n de esa s¨¦rie. Lo leer¨¦ y dise?ar¨¦ los vestuarios. Nora asinti¨®, -De acuerdo, te lo enviar¨¦ por correo electr¨®nico cuando vuelva. Dos horas m¨¢s tarde, terminaron deer. Mientras pagaba con tarjeta en recepci¨®n, vio a Leonardo que bajaba del primer piso con un grupo de personas. Los dem¨¢s eran directores de algunas des familias que Imperialia hab¨ªa desarrodo a lorgo de los a?os. Natalie frunci¨® el ce?o y susurr¨®: -Te espero fuera. Nora no levant¨® cabeza, -Vale, ahora salgo. Los ojos de Leonardo se oscurecieron al ver aque espalda que se alejaba. Natalie lo evitabao si fuera un problema, lo que hizo que Leonardo se sintiera mal. Cuando Nora sali¨® del restaurante, Natalie estaba apoyada en elteral del coche, con mirada gacha y sin saber lo que pensaba. Camin¨® r¨¢pidamente hacia e y sonri¨®: -Ten¨ªas tanta prisa por salir. ?Has visto a alguien a quien no quer¨ªas ver? Natalie mir¨®. -No, es que no me encontraba bien por dentro. Ya es tarde, me voy a casa. 3 -Est¨¢ bien, cu¨ªdate. Dime cuando llegues a casa. -T¨² tambi¨¦n. En el camino de vuelta, a Natalie le molestaba pensar en mirada agresiva de Leonardo. Se hab¨ªa dicho a s¨ª misma que no le prestara atenci¨®n, pero cara de Leonardo siempre aparec¨ªa en su mente. Justo cuando Natalie estaba distra¨ªda, un cami¨®n choc¨® de repente contra su coche. Cuando se dio cuenta, era demasiado tarde para esquivarlo y solo pudo dar un tir¨®n al vnte, chocando contra el guardarra¨ªl. -?Bang! La mitad del coche colgaba del borde del acantdo y otra mitad se tambaleaba. El cami¨®n se dispon¨ªa a dar marcha atr¨¢s y tirar el coche de Natalie por el precipicio. Un par de coches negros aparecieron detr¨¢s. El conductor mir¨® por el retrovisor e inmediatamentThis is property ? of N?velDrama.Org. Cap铆tulo 697 Cap¨ªtulo 697 -Carlos, ?qu¨¦date atr¨¢s! Pod¨ªa arriesgar su vida para salvar a Natalie, pero no pod¨ªa dejar que Carlos corriera tambi¨¦n ese riesgo. -?Presidente, si tiene tiempo para disuadirme, por qu¨¦ no se da prisa y piensa en c¨®mo salvar a se?orita L¨®pez! Leonardo no perdi¨® m¨¢s tiempo. Tras diez minutos de esfuerzo, por fin consiguieron sacar a Natalie del coche. This content is ? N?velDrama.Org. Sin embargo, justo cuando respiraba aliviado, Carlos oli¨® a gasolina quemada. -?Presidente! Saque a la se?orita L¨®pez de aqu¨ª. El coche va a explotar. Ayudaron a Natalie y salieron vndo del coche. A s¨®lo diez metros, de repente, hubo una explosi¨®n detr¨¢s de ellos. Los ebros de explosi¨®n del coche se estreron contra sus espaldas. Carlos escupi¨® una bocanada de sangre y Leonardo qued¨® inconsciente. Al despertarse de nuevo y darse cuenta de que estaba en el hospital, Leonardo se sent¨® a toda prisa. Baj¨® de cama para buscar a Carlos y a Natalie, pero en cuanto se levant¨®, le dol¨ªa mucho espalda y se cay¨® sin poder contrrse. En el momento en que se cay¨®, alcanz¨® mesa junto a cama. Todass pocimas y frascos de cristal sobre mesa se hicieron a?icos en el suelo. La enfermera empuj¨® puerta y entr¨®, vio elmentable estado de Leonardo y se apresur¨® a ayudarlo a subir a cama. -Se?or Ramos, est¨¢ usted gravemente herido. Los ebros del coche explosivo le han lesionado los nervios de espalda ys piernas. Necesita descansar o le pueden quedar secus. -?C¨®mo est¨¢ns dos personas cons que estaba? -No se preocupe, est¨¢n bien. Pero siguen ena, despertar¨ªan en unas dos horas. y La mirada preocupada de Leonardo obviamente se rj¨® mucho. Tambi¨¦n volvi¨® a cama. -Bien, ?d¨®nde est¨¢ mi tel¨¦fono m¨®vil? ?Puedes d¨¢rmelo, por favor? La enfermera abri¨® el caj¨®n del mueble y sac¨® el m¨®vil de Leonardo y se lo entreg¨®. -Se?or Ramos, voy a limpiar c¨¢mara. As¨ª que d¨ªgame si necesita algo.. Despu¨¦s de tener su tel¨¦fono, Leonardo m¨® inmediatamente al vicepresidente del Grupo Ramos. Le pidi¨® que enviara el documento al hospital para que ¨¦l se encargara en este tiempo. Leonardo marc¨® otro n¨²mero. -?Investiga el idente de coche de Natalie, si no me equivoco, debe hacerlo alguien a prop¨®sito, quiero el resultado en tres d¨ªas! (1) 1/2 Natalie sinti¨® que hab¨ªa tenido unrgo sue?o en el que parec¨ªa estar casada y enamorada de este hombre. Pero ¨¦l no quer¨ªa en absoluto y siempre le hac¨ªa da?o. Cuando se despert¨®, se sinti¨® menospreciada en el sue?o. Si el hombre al que amaba en realidad tratara as¨ª, seguro que romper¨ªa con ¨¦l. Se oblig¨® a no pensar en el sue?o y se sent¨® lentamente. Al descubrir que estaba en una c¨¢mara del hospital, m¨® al timbre. Pronto vino enfermera. Al ve despierta, se apresur¨® a decir: ¨CSe?orita Silva, ?se encuentra bien? Nos hemos puesto en contacto con su familia y no tardar¨¢n en llegar. Al principio los tres estaban inconscientes. Leonardo aparec¨ªa a menudo en televisi¨®n, pero ninguno conoc¨ªa a Carlos y Natalie. Despu¨¦s de preguntarle a Leonardo, que se despert¨®, supieron identidad de Natalie. -Me siento un poco mareada y con n¨¢useas. Estaba p¨¢lida, con una gasa envolvi¨¦ndole frente. Su cara peque?a, del tama?o de palma de mano, parec¨ªa una belleza enfermiza. Hac¨ªa que a gente le doliera el coraz¨®n cuando ve¨ªa. -Te diste un golpe en cabeza en el idente, y en el examen tambi¨¦n se descubri¨® que tienes una ligera conmoci¨®n cerebral, y ahora est¨¢s normal. ?Te sientes inc¨®moda en alg¨²n otro lugar? Natalie neg¨® con cabeza, ¡ªNo, por cierto, ?qui¨¦n me ha tra¨ªdo al hospital? Cuando enfermera estaba a punto de har, puerta de c¨¢mara se abri¨® de un empuj¨®n. Mich y ¨¢ngel, con cara de preocupaci¨®n, entraron r¨¢pidamente. Al ver que Natalie estaba p¨¢lida y vestida con una bata hospitria, a Mich se le cayerons l¨¢grimas de inmediato. -Natalie, ?por qu¨¦ has tenido un idente de coche de repente? ?Tu padre y yo casi nos desmayamos cuando recibimos noticia! Today¡¯s Bonus Offer X GET IT NOW Cap铆tulo 698 Cap¨ªtulo 698 Viendo mirada preocupada de Mich, Natalie neg¨® con cabeza, -Tal vez carretera era demasiado estrecha y en ese momento estaba distra¨ªda, as¨ª que tuve un idente de coche. Pens¨® que el idente de coche no deb¨ªa ser por estar distra¨ªda, pero no quer¨ªa preocupar a sus padres, as¨ª que no dijo verdad. ?Te encuentras mal en otro sitio? -Mich miraba con los ojos enrojecidos. -Me siento un poco marcada, pero nada m¨¢s. Est¨¢ bien, le pedir¨¦ a Ana¨ªs que haga un poco de sopa de pollo y traiga m¨¢s tarde. Bien. Tras confirmar que Natalie estaba realmente bien, ¨¢ngel dijo: -Voy a consultar por Natalie al m¨¦dico, t¨² qu¨¦date aqu¨ª con e. Mich asinti¨®, -De acuerdo. Cuando ¨¢ngel se march¨®, Natalie consol¨® a Mich durante un rato y su se tranquiliz¨® poco a poco. -Natalie, te asignar¨¦ un ch¨®fer, estos d¨ªas sin Cielo y Tierra a tudo, y te ha pasado algo as¨ª, no puedo estar tranqu. Natalie conoc¨ªa bien a Mich y acept¨®. -Bien, mam¨¢, luego vuelve a descansar con mi padre, yo me buscar¨¦ una cuidadora. Mich mir¨® enfadada, -De ninguna manera. Me preocupa que te cuide otra persona, lo hago yo misma. Dijo Natalie con impotencia, -No, de verdad, y t¨² no sabes cuidar a gente. Antes Natalie estaba enferma en el hospital y Mich cuidaba, pero siempre met¨ªa pata en todo lo que hac¨ªa y a Natalie le molestaba. Mich obviamente record¨® esto y dijo avergonzada, -Bueno, pero no necesitas buscar una cuidadora, mandar¨¦ a dos criadas de familia para que te cuiden. -Vale, trato hecho. Charon un rato y pronto volvi¨® ¨¢ngel, pero un poco serio. Al ver su cara de preocupaci¨®n, Mich se apresur¨® a decir: -?Qu¨¦ tal? ?Qu¨¦ te ha dicho el m¨¦dico? -El m¨¦dico ha dicho que estar¨¢ hospitalizada al menos una semana. La expresi¨®n de ¨¢ngel era seria. En el despacho, el m¨¦dico le dijo que Leonardo y su secretario hab¨ªan salvado a Natalie, que su secretario segu¨ªa ena y que Leonardo se hab¨ªa despertado. Fue a c¨¢mara de Leonardo y primero agradeci¨® a Leonardo por haber salvado a Natalie, luego le pidi¨® que no apareciera frente a Natalie en el futuro y que familia Silva pagar¨ªa ese favor que Natalie le deb¨ªa. 1/2 No esperaba que Leonardo le desobedeciera, y le dijo que eso era entre ¨¦l y Natalie y que ir¨ªa a ve en persona, cabreando a ¨¢ngel. ?Tanto tiempo?-Mich se sobresalt¨®. Angel asinti¨®, -S¨ª, porque Natalie se golpe¨® cabeza en el idente de coche y tiene una ligera conmoci¨®n cerebral, por lo que necesita estar en observaci¨®n unos d¨ªas. -Bueno, cari?o, ?buscamos a un m¨¦dico del extranjero para que examine a Natalie? Estoy un poco preocupada. ¨¢ngel se qued¨® cado unos segundos y cuando iba a asentir, Natalie se apresur¨® a decir: ¡ªNo hace falta, s¨¦ muy bien mi situaci¨®n, no tendr¨¦ ning¨²n problema. Mam¨¢, pap¨¢, vuelvan a descansar, no hace falta que se queden aqu¨ª para cuidarme, yo tambi¨¦n voy a descansar. Mich quer¨ªa esperar aqu¨ª hasta que llegara criada, pero ¨¢ngel dijo: -Vale, entonces descansa bien, te vamos a ver ma?ana. Despu¨¦s de salir de c¨¢mara con ¨¢ngel, Mich dijo enfadada: ¨CAngel, ?qu¨¦ te pasa hoy? ? Nuestra hija ha tenido un idente de coche y dejas que est¨¦ s en el hospital? La mirada de ¨¢ngel era fr¨ªa y dijo: -?Sabes qui¨¦n salv¨® a Natalie? -?Qui¨¦n? This is property ? of N?velDrama.Org. Leonardo. Al o¨ªrlo, el rostro de Mich tambi¨¦n se torn¨® serio, apretando los dientes, -Est¨¢ realmente en todas partes, no basta con haber hecho da?o a Natalie antes, ?quiere seguir haci¨¦ndole da?o otra vez? ¨¢ngel suspir¨®, -Aunque el Grupo Silva ha cancdo toda cooperaci¨®n con el Grupo Ramos, parece no ser una amenaza para Leonardo, y me parece que quiere volver a ver a Natalie. Cap铆tulo 699 2/2 Cap¨ªtulo 699 Mich se puso azul de ira y dijo enfadada: -?D¨®nde est¨¢ ahora? ?Voy a verlo enseguida! ?No permitir¨¦ que vuelva a acercarse a Natalie! Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Si no hubieran permitido que Natalie volviera a Monteflor, no se habr¨ªan conocido y Leonardo no habr¨ªa podido casarse con Natalie. Vio que Mich iba a buscar a Leonardo, y ¨¢ngel impidi¨®. -Volvamos a casa. Tenemos que har de esto. Leonardo le salv¨® vida a Natalie y todav¨ªa se est¨¢ recuperando. Si vas a buscarle problemas ahora, ?qu¨¦ dir¨¢ gente de familia Silva y qu¨¦ pensar¨¢n de Natalie? -No me importa fama. ?S¨®lo quiero proteger a mi hija! Aunque Natalie fue adoptada por ellos, realmente tratabao a su hija, y pensando en los da?os que hab¨ªa sufrido, ahora sent¨ªao si tuviera el coraz¨®n en un pu?al. -Lo s¨¦, por eso tenemos que har de ello. Afortunadamente, veo que a Natalie no le interesa de momento, as¨ª que mientras Natalie tenga novio lo antes posible, ?no creo que Leonardo se atreva a robar novia de otros! Mich asinti¨® r¨¢pidamente, ¡ª?Tienes raz¨®n! Voy a seguir buscando a Natalie un hombre de edad adecuada. En cuanto le den el alta en el hospital, dejar¨¦ ir a citas. -S¨ª. Despu¨¦s de que Mich y ¨¢ngel salieran de c¨¢mara, Natalie record¨® de repente que quer¨ªa preguntarle a enfermera que hab¨ªa salvado antes, pero se le olvid¨® despu¨¦s de que ellos llegaran. E volvi¨® a mar al timbre. Cinco minutos despu¨¦s, Natalie se qued¨® en shock al saber que fue Leonardo quien salv¨®. E no quer¨ªa tener nada que ver con Leonardo, y ahora le deb¨ªa un favor tan grande, ?c¨®mo iba a devolv¨¦rselo? Justo cuando Natalie estaba pensando en c¨®mo pagarle a Leonardo; Nora entr¨® asustada por puerta. Se sinti¨® aliviada al ver que Natalie estaba bien. Se acerc¨® a cama y se sent¨®. Natalie, siempre conduces muy bien. ?Por qu¨¦ has tenido un idente de coche en mitad de una monta?a? Cuando me han dicho que tu coche casi cay¨® por el precipicio, ?me muero del susto! Al ver a Nora preocupada, Natalie susurr¨®: -Nora, esta vez no fue un idente de coche, sino provocado por alguien. -?Qu¨¦? Nora se sobresalt¨® y dijo enfadada: -?Qui¨¦n se atrevi¨® a hacer algo as¨ª? ?Si lo atrapo, no lo dejar¨¦ ir! 1/2 -En ese momento, pude sentir que el cami¨®n choc¨® contra m¨ª a prop¨®sito. ?Puedes ayudarme a averiguar si alguien orden¨® al conductor que lo hiciera? Nora frunci¨® el ce?o. ¨C?Por qu¨¦ no pides que lo haga tu familia? Tienen una red de informaci¨®n m¨¢s amplia. Seguro que lo averiguan en unas horas. No quiero que se preocupen, y ¨²ltimamente no he ofendido a nadie, as¨ª que sigo sospechando de esto, y no estoy segura. Nora asinti¨®, -De acuerdo, lo s¨¦, mo a alguien para que lopruebe enseguida. Despu¨¦s de mar a sus hombres, Nora mir¨® a Natalie y le dijo: -Descansa bien durante este tiempo. En cuanto a los vestuarios de esa serie, les pedir¨¦ que busquen a otra persona para que lo haga. Natalie sonri¨® y dijo: -No pasa nada, tengo que hospitalizarme unos d¨ªas. No puedo ir a empresa a trabajar, as¨ª que puedo aprovechar este tiempo para dise?arlos. -Todav¨ªa est¨¢s lesionada, no quiero que digan que abuso de una paciente, descansa bien estos d¨ªas. -Estoy bien de verdad, y te lo promet¨ª. No puedo aceptar tu dinero por nada. -Bien, entonces te traigo el guion ma?ana. -S¨ª. Nora se qued¨® un poco m¨¢s, y cuando lleg¨® criada de familia Silva, se fue. Natalie m¨® a Bert¨ªn para contarle lo del idente de coche y se cogi¨® dos semanas de baja. E no esperaba que Sergio se enterara de su hospitalizaci¨®n por el idente a ma?ana siguiente, y ¨¦l vino con un ramo de flores. Se?orita Silva, he o¨ªdo que te hasstimado, vine inmediatamente. ?C¨®mo est¨¢s ahora? Antes de que Natalie respondiera, Mich le dijo, -Chico, me suenas, ?eres hijo de familia Mart¨ªn? Cap铆tulo 700 Cap¨ªtulo 700 Sergio parec¨ªa que acababa de ver a Mich a sudo, y se apresur¨® a decir: -Se?ora Royal, lo siento, no he visto. Estaba demasiado preocupado por se?orita Silva¡­ Al ver sinceridad en sus ojos, Mich tuvo una muy buena impresi¨®n de ¨¦l y sonri¨®: -No te preocupes. ?Hoy no trabajas? Sergio sonri¨® t¨ªmidamente: -He venido a ver a se?orita Silva. Luego voy a oficina. Mich pudo ver que, obviamente a Sergio le gustaba Natalie y parec¨ªa querer corteja. Sergio era una muy buena eli¨®n enparaci¨®n con Leonardo. Sonri¨® y dijo: -Voy aprarle el desayuno a Natalie, los dejo. Despu¨¦s de decir eso, Mich mir¨® a Natalie y le gui?¨® un ojo, Natalie, voy aprar tus favoritos marrocos, tardar¨¦ una media hora en volver. Al o¨ªr su insinuaci¨®n, Natalie dijo con impotencia: -Mam¨¢, no me apetece tantoer los marrocos de esa tienda, puedesprarlos en el hospital. -No, bajo yo, ll¨¢mame si quieres algo. Como si temiera que Natalie dijera algo m¨¢s, Mich cogi¨® apresuradamente su bolso y su m¨®vil y se march¨®. Natalie: ¨C Sergio tambi¨¦n vio que Mich quer¨ªa crear oportunidades para ¨¦l y Natalie, y su sonrisa era sincera. Despu¨¦s de que Mich se fue, pusos flores a undo y se sent¨® junto a cama. que te vi por -Se?orita Silva, s¨¦ que no es el momento adecuado para decirte esto, pero desde primera vez el d¨ªa de cita, no pod¨ªa contenerme y me he enamorado de ti. ?Me puedes dar oportunidad de cortejarte? Natalie se mostraba indiferente, sin alegr¨ªa de ser confesada; sus emociones apenas fluctuaban. Cuando se dispon¨ªa a negarle, una voz femenina y sorprendida, surgi¨® de repente de puerta. -Se?or Ramos, ?vienes a ver a se?orita Silva? ?Por qu¨¦ no entras? En este momento, ambos mirar¨®n hacia puerta y vieron una figura alta all¨ª de pie. Leonardo llevaba la misma bata hospitria que Natalie, ten¨ªa cara un poco p¨¢lida, pero segu¨ªa siendo muy guapo, y la bata hospitria no le quedaba endeble, parec¨ªa un vestido de alta costura. Natalie se asombr¨® inconscientemente de que a una persona atractiva le quedaba genial incluso envuelta en un sa?o. Sin embargo, al notar que Leonardo estaba mirando con una mirada g¨¦lida, sus ojos eran prantes, sin saber lo que estaba pensando, Natalie frunci¨® losbios. 1/2 Se?or Ramos, he oido que fueron t¨² y tu secretario quienes me salvaron, ayer estaba demasiado mareada, asi que no fui a agradecerte. No esperaba que vinieras esta ma?ana, y estoy tan agradecida por lo que pas¨® ayer¡­. Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo interrumpi¨®. -?Qu¨¦? Se?orita Silva, he interrumpido que el se?or Martin se confiese contigo, ?te molesta? Mientras haba, Leonardo entro lentamente en c¨¢mara. El aura que lo rodeaba era tan poderosa que amplia c¨¢mara parec¨ªa mucho m¨¢s peque?a debido a su llegada, sobre todo, su altura de 1,85 metros dejaba que gente sintiera que incluso el techo estaba m¨¢s bajo. Natalie se sent¨ªa molesta, cre¨ªa que Leonardo lo hab¨ªa hecho a prop¨®sito y que pod¨ªa haber fingido que no hab¨ªa o¨ªdo nada. Sergio vio a Leonardo y sonri¨® torpemente, -No sab¨ªa que t¨² hab¨ªas salvado a Natalie, i muchas gracias! Al o¨ªr que Sergio maba por su nombre, a Natalie le parecia inc¨®moda. Leonardo le dijo a Sergio con una mirada g¨¦lida: ¡ªYo salv¨¦, ?por qu¨¦ me agradeces? La cara de Sergio cambi¨® de repente y sonrisa de su rostro casi se congel¨®. Natalie es mi mujer favorita, ro que agradezco mucho a su salvador. Leonardo se rio, -Por cierto, creo que he o¨ªdo que te has confesado con se?orita Silva. Se?orita Silva, no s¨¦ si quieres decir que s¨ª. Today¡¯s Bonus Offer Cap¨ªtulo 700 Sergio parec¨ªa que acababa de ver a Mich a sudo, y se apresur¨® a decir: ¨CSe?ora Royal, lo siento, no he visto. Estaba demasiado preocupado por se?orita Silva¡­ Al ver sinceridad en sus ojos, Mich tuvo una muy buena impresi¨®n de ¨¦l y sonri¨®: -No te preocupes. ?Hoy no trabajas? Sergio sonri¨® t¨ªmidamente: -He venido a ver a se?orita Silva. Luego voy a oficina. Mich pudo ver que, obviamente a Sergio le gustaba Natalie y parec¨ªa querer corteja. Sergio era una muy buena eli¨®n enparaci¨®n con Leonardo. Sonri¨® y dijo: -Voy aprarle el desayuno a Natalie, los dejo. Despu¨¦s de decir eso, Mich mir¨® a Natalie y le gui?¨® un ojo, -Natalie, voy aprar tus favoritos marrocos, tardar¨¦ una media hora en volver. Al o¨ªr su insinuaci¨®n, Natalie dijo con impotencia: -Mam¨¢, no me apetece tantoer los marrocos de esa tienda, puedesprarlos en el hospital. -No, bajo yo, ll¨¢mame si quieres algo. Como si temiera que Natalie dijera algo m¨¢s, Mich cogi¨® apresuradamente su bolso y su m¨®vil y se march¨®. Natalie: Sergio tambi¨¦n vio que Mich quer¨ªa crear oportunidades para ¨¦l y Natalie, y su sonrisa era sincera. Despu¨¦s de que Mich se fue, pusos flores a undo y se sent¨® junto a cama. -Se?orita Silva, s¨¦ que no es el momento adecuado para decirte esto, pero desde que te vi por primera vez el d¨ªa de cita, no pod¨ªa contenerme y me he enamorado de ti. ?Me puedes dar oportunidad de cortejarte? Natalie se mostraba indiferente, sin alegr¨ªa de ser confesada; sus emociones apenas fluctuaban. Cuando se dispon¨ªa a negarle, una voz femenina y sorprendida, surgi¨® de repente de puerta. -Se?or Ramos, ?vienes a ver a se?orita Silva? ?Por qu¨¦ no entras? En este momento, ambos miraron hacia puerta y vieron una figura alta all¨ª de pie. Leonardo llevaba la misma bat¨¢ hospitria que Natalie, ten¨ªa cara un poco p¨¢lida, pero segu¨ªa siendo muy guapo, y la bata hospitria no le quedaba endeble, parec¨ªa un vestido de alta costura. Natalie se asombr¨® inconscientemente de que a una persona atractiva le quedaba genial incluso envuelta en un sa?o. Sin embargo, al notar que Leonardo estaba mirando con una mirada g¨¦lida, sus ojos eran prantes, sin saber lo que estaba pensando, Natalie frunci¨® losbios. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. 1/2 ¡ªEn ese momento, pude sentir que el cami¨®n choc¨® contra m¨ª a prop¨®sito. ?Puedes ayudarme a averiguar si alguien orden¨® al conductor que lo hiciera? Nora frunci¨® el ce?o. ?Por qu¨¦ no pides que lo haga tu familia? Tienen una red de informaci¨®n m¨¢s amplia. Seguro que lo averiguan en unas horas. -No quiero que se preocupen, y ¨²ltimamente no he ofendido a nadie, as¨ª que sigo sospechando de esto, y no estoy segura. Nora asinti¨®, -De acuerdo, lo s¨¦, mo a alguien para que lopruebe enseguida. Despu¨¦s de mar a sus hombres, Nora mir¨® a Natalie y le dijo: -Descansa bien durante este tiempo. En cuanto a los vestuarios de esa serie, les pedir¨¦ que busquen a otra persona para que lo haga. Natalie sonri¨® y dijo: -No pasa nada, tengo que hospitalizarme unos d¨ªas. No puedo ir a empresa a trabajar, as¨ª que puedo aprovechar este tiempo para dise?arlos. -Todav¨ªa est¨¢s lesionada, no quiero que digan que abuso de una paciente, descansa bien estos d¨ªas. -Estoy bien de verdad, y te lo promet¨ª. No puedo aceptar tu dinero por nada. -Bien, entonces te traigo el guion ma?ana. -S¨ª. Nora se qued¨® un poco m¨¢s, y cuando lleg¨® criada de familia Silva, se fue. Natalie m¨® a Bert¨ªn para contarle lo del idente de coche y se cogi¨® dos semanas de baja. E no esperaba que Sergio se enterara de su hospitalizaci¨®n por el idente a ma?ana siguiente, y ¨¦l vino con un ramo de flores. Se?orita Silva, he o¨ªdo que te hasstimado, vine inmediatamente. ?C¨®mo est¨¢s ahora? Antes de que Natalie respondiera, Mich le dijo, -Chico, me suenas, ?eres hijo de familia Mart¨ªn? Cap铆tulo 701 Cap¨ªtulo 701 Al terminar, un silencio se hizo en habitaci¨®n. La mano de Sergio colgando a sudo se apret¨® en un pu?o y su mirada se nubl¨®, Se hab¨ªa confesado hoy porque quer¨ªa que Natalieprendiera sus sentimientos. No esperaba que e le dijera que s¨ª ahora, pero despu¨¦s de que Leonardo dijera esto, era muy posible que Natalie lo rechazara. En este momento, Natalie levant¨® mirada hacia Sergio. -Se?or Mart¨ªn, gracias por quererme, pero no me apetece empezar una rci¨®n ¨²ltimamente. Sergio dijo: -Est¨¢ bien, estar¨¦ a tudo en silencio, tengo una reuni¨®n en mi empresa, me voy, voy a verte otro d¨ªa. Tras decir esto, Sergio se march¨® a toda prisa. Si se quedaba m¨¢s tiempo, no sab¨ªa si Leonardo dir¨ªa algo m¨¢s que lo avergonzar¨ªa. Cuando solo quedaban ellos dos en habitaci¨®n, Natalie dijo con indiferencia: ¨CSe?or Ramos, gracias a usted y a su secretario por salvarme. Para agradecerles, har¨¦ con mi pap¨¢ para que el Grupo Silva siga cborando con el Grupo Ramos. Leonardo miraba y dijo pbra por pbra: -Eso no es lo que quiero. Su mirada era demasiado directa, y estaba llena de amor que Natalie no se atrev¨ªa a mirarlo, as¨ª que apresuradamente apart¨® vista, y su coraz¨®n dio un par de saltos. Al reionar, a Natalie le molest¨®, aunque sab¨ªa que ¨¦l estaba utilizandoo sustituta de su ex mujer, su coraz¨®n se aceler¨®, as¨ª que necesitaba encontrar a un hombre. -Se?or Ramos, es ¨²nica forma que puedo devolverte el favor, si quieres otra cosa, lo siento, no puedo darte. Al percibir indiferencia en su voz, Leonardo se sinti¨® decepcionado. This content is ? N?velDrama.Org. -Tranqu, s¨¦ que ahora no me crees, pero te demostrar¨¦ lo sincero que soy contigo. Natalie se burl¨®, -Se?or Ramos, por mucho que te agradezca que me hayas salvado vida, pero me est¨¢s acosando con esto, es un poco descarado, ?no? S¨®lo me veso suplente de tu ex esposa, pero yo no ser¨¦ suplente de nadie. Lo ¨²nico que puedo hacer es que el Grupo Silva recupere los contratos con el Grupo Ramos. Y si necesitas dinero, tambi¨¦n puedes decirme una cifra. Los ojos de Leonardo se enfriaron, se acerc¨® a cama y de repente se agach¨® cerca de Natalie. E se asust¨® de su movimiento, pero no retrocedi¨®, se fijaba en ¨¦l. 3 1/2 A medida que distancia entre ellos se acortaba, Natalle oll¨® el aroma a pino que proven¨ªa de ¨¦l y frunci¨® el ce?o. No lo hab¨ªa olido en nadie, as¨ª que ?por qu¨¦ le resultaba familiar? El se fijaba en sus ojos y sonre¨ªa, -?Vas a darme dinero? ?Y cu¨¢nto crees que vale tu vida? Natalie dijo impaciente, -Se?or Ramos, ?te parece divertido? S¨ª, me salvaste, pero ninguna ley obliga a gente a casarse a quien le salva, ?no? Leonardo dijo en voz baja: -?Has pensado tanto? S¨®lo quer¨ªa que me dieras oportunidad de conocernos. Al ver bu en sus ojos, Natalie frunci¨® el ce?o, -?Conocernos? No hace falta. Se?or Ramos, no eres mi tipo y no me interesa conocerte. -Todav¨ªa no me has conocido. ?C¨®mo sabes que no te interesa? -Se?or Ramos, ?tiene sentido as¨ª? El disgusto en sus ojos era evidente, lo mir¨® y dijo: -Odio a los hombres que no me dejan en vez, jespero que te alejes de m¨ª! Ya le hab¨ªa dicho algo parecido a Natalie antes, y ahora e se lo dijo a ¨¦l, Leonardo entendi¨® cu¨¢nto dol¨ªa. Sent¨ªa el coraz¨®no si alguien le estuviera vando un cuchillo, y le dol¨ªa tanto que apenas pod¨ªa respirar. -Natalie¡­ Extendi¨® mano para tocar cara de Natalie, y antes de que pudiera, una voz furiosa lleg¨® desde detr¨¢s de ¨¦l. ¨C ?Leonardo! ?Qu¨¦ est¨¢s haciendo a Natalie? Al¨¦jate de mi hija. Cuando Leonardo gir¨® cabeza, Mich le arroj¨® con rabia sopa en mano. Cap铆tulo 702 Cap¨ªtulo 702 Leonardo no evito y sopa bien caliente le golpe¨® en el pecho, derramando instant¨¢neamente sopa por toda su bata hospitria. Mich tampoco esperaba que no esquivara, su rostro se puso serio al instante. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Leonardo se v fr¨ªo, se fijaba en Mich y dijo pbra por pbra: -Se?ora Royal, usted es madre de Natalie, perdono esta vez, pr¨®xima vez¡­ Mich reion¨® y r¨ªo fr¨ªamente: -?La pr¨®xima vez qu¨¦? ?Me vas aer? Te advierto, ?no vuelvas a aparecer dnte de Natalie, o el Grupo Ramos no podr¨¢ seguir desarroll¨¢ndose en Imperialia! Natalie se apresur¨® a decir: -?Mam¨¢, para ya! Leonardo acaba de salva, y aunque ahora sus intenciones sean ms, era cierto que le deb¨ªa un gran favor, y Mich lo trataba as¨ª, Natalie se sent¨ªa culpable a ¨¦l. Mich ech¨® una mirada a Natalie y le dijo enfadada: -?Te voy a organizar citas cuando salgas del hospital, no puedes tener a un hombre tan malo! Leonardo no dijo ni una pbra m¨¢s, se dio vuelta para mirar a Natalie y le dijo: -Nos vemos ma?ana. Cuando se fue, Mich se acerc¨® r¨¢pidamente aldo de Natalie y le dijo preocupada: ha hecho nada, ?verdad? -No, no te metas en lo nuestro a partir de ahora, yo me encargo. -Si de verdad pudieras encargarte, hoy no le habr¨ªas dejado entrar en esta c¨¢mara. ¨C No te Natalie frunci¨® el ce?o, mir¨® a Mich con confusi¨®n y dijo: -Mam¨¢, Leonardo s¨®lo me tratao sustituta de su ex mujer, pero no necesitas agitar tanto, ?verdad? Parece que realmente me hizo algo malo. La expresi¨®n de Mich se endureci¨®, y luego dijo con voz fr¨ªa: -Natalie, no sabes lo que pas¨® hace tres a?os, cuando ex mujer de Leonardo y su ex novia fueron secuestradas por su primo al mismo tiempo, le pidi¨® que eligiera entre es para salvar, y Leonardo eligi¨® a su ex novia sin pensar. ?Crees que este tipo puede ser una buena persona? Al o¨ªr esto, Natalie frunci¨® losbios al detectar dolor en su coraz¨®n. ?Por qu¨¦ le dol¨ªa el coraz¨®n cuando se enteraba de esto, y tambi¨¦n le daba pena ex mujer fallecida de Leonardo? Pero Leonardo prefer¨ªa salvar a su ex¨Cnovia sino a su mujer, parec¨ªa que no sent¨ªa nada por su mujer. Ahora fing¨ªa estar enamorado de e, probablemente paracer a familia Silva. 1/2 Al pensar en esto, e se sinti¨® triste, sin saber si era por su difunta ex mujer o por otra cosa Mam¨¢, lo s¨¦, mantendr¨¦s distans con ¨¦l a partir de ahora. Mich se mof¨®, Natalie sonri¨®, ?No s¨®lo mant¨¦ns distancias, debes alejarte de ¨¦l! Vale, lo s¨¦, pero ya no puedes hacerle eso, es el presidente del Grupo Ramos, ofenderle no servir¨¢ de nada a nuestra familia. Aunque familia Silva era muy fuerte en Imperialia, pero no pod¨ªan ofender a nadie, si no, no sab¨ªan cu¨¢ndo se vengarfan de ellos. ¨CMientras no se acerque a ti, yo tambi¨¦n repetir¨¦ a ¨¦l. Natalie estaba impotente, De todas formas, no puedes pegarle o quedar¨¢s desfavorecida, Ten¨ªa que encontrar una oportunidad para disculparse con Leonardo en persona por lo que pas¨® hoy. No valdr¨ªa pena si odiaba a familia Silva por ello, -Bien. Mich volvi¨® despu¨¦s del almuerzo. Natalie a¨²n recordaba lo de esta ma?ana, fue a c¨¢mara de Leonardo para verlo y disculparse en persona. Justo cuando lleg¨® a puerta, oy¨® una voz de mujer dentro. Leo, es sopa de marisco que acabo de hacer, el m¨¦dico ha dicho que ¨²ltimamente no puedeser nada grasoso, pru¨¦b. En este momento, son¨® voz hda de Leonardo. -Recoges cosas que has tra¨ªdo y vete, no hace falta que vengas otra vez, no quiero verte. Su voz era fr¨ªa, incluso a trav¨¦s de una puerta, Natalie pod¨ªa sentir su indiferencia hacia aque mujer. COIN BUNDLE: get more free bonus Cap铆tulo 703 Cap¨ªtulo 703 -Leo¡­ Yo¡­ -No me hagas repetirlo, Matilda. ?Te he consentido tanto estos a?oso para creer que te dar¨ªa oportunidad de estar conmigo? Despu¨¦s de un momento de silencio, se escuch¨® el sollozo de una mujer en habitaci¨®n. Natalie dudaba en irse. La rci¨®n de Leonardo con mujer parec¨ªaplicada. De repente, puerta de c¨¢mara se abri¨® de un empuj¨®n y sali¨® una mujer con una fiambrera. Las dos se encontraron cara a cara, ambas estaban asombradas y Matilda ten¨ªa un poco de miedo en los ojos. -?Natalie L¨®pez? ?T¨²¡­ ?Est¨¢s viva? La fiambrera que llevaba en mano cay¨® al suelo, e inconscientemente dio dos pasos hacia atr¨¢s, con los ojos llenos de horror. Natalie tambi¨¦n se sobresalt¨® al ver que mujer ten¨ªa casi misma cara que e, pero el ce?o cuando escuch¨® m¨¢nd Natalie L¨®pez. -Se?orita, se ha equivocado de persona. No me mo Natalie L¨®pez, me mo Natalie Silva. frunci¨® Matilda se fijaba en e, ¡ªT¨²¡­ ?No est¨¢s muerta? Durante todos estos a?os, casi todos los d¨ªas Matilda sacaba foto de Natalie y imitaba. ? Aunque su rostro se convirtiera en polvo, nunca olvidar¨ªa! ?Esta puta estaba viva y fing¨ªa no conoce! Natalie puso cara fr¨ªa. No le gustaba mujer que ten¨ªa dnte, y cuando quer¨ªa decir algo, Leonardo apareci¨® de repente detr¨¢s de Matilda. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Leonardo mir¨® con expectaci¨®n. Natalie dijo fr¨ªamente: -Se?or Ramos, he venido a verte por lo que pas¨® esta ma?ana. Mi madre se emocion¨® demasiado en ese momento. Te pido disculpas en su nombre y espero que puedas perdona. Leonardo se sinti¨® decepcionado y sonri¨®. ?Por qu¨¦ cre¨ªa que e hab¨ªa venido preocupada por ¨¦l? -Ya veo, ?quieres algo m¨¢s? Al notar frialdad en su actitud, Natalie frunci¨® losbios. -No, se?or Ramos. Descansa un poco. Yo pagar¨¦s facturas m¨¦dicas tuyas ys de tu secretario. Cuando les den el alta, los invitar¨¦ a cenar para agradecerles. Leonardo no dijo ni una pbra m¨¢s. Ten¨ªa mirada baja, sin que se pudiera adivinar lo que 1/2 +TS BORNUS rataba pensando. Despu¨¦s de que figura de Natalle desapareci¨® al dor esquina, Matilda mir¨® a Leonardo asumburada y dijo: Leo, esta mujer es mi hermana, ?verdad? ?No ha muerto? Leonardo mir¨® friamente, Su voz no tenia emoci¨®n. -Parece que te molesta ve viva. ?C¨®mo¡­.. ?C¨®mo que me molesta? Matilda se esforz¨® por esbozar una sonrisa, ***Somos hermanas¡­ Y me siento culpable por lo que pas¨® hace tres a?os. Me alegra ve viva¡­ Pero, ?por qu¨¦ parece que no me conoce? No tiene nada que ver contigo! No te metas con e otra vez. Ahora es alguien con quien no puedes meterte, Tras salir del hospital, Matilda todav¨ªa se sorprend¨ªa de que Natalie estuviera viva, e inmediatamente m¨® a Beata. Matilda, mi hermana est¨¢¡­ Sigue viva¡­ This is property ? of N?velDrama.Org. Al oir eso, Beata tambi¨¦n se sobresalt¨®, pero ahora mismo no estaba de humor para preocuparse por Natalie. Mati, a lo mejor te equivocas. ?C¨®mo puede seguir viva alguien que lleva muerta tres a?os? Tengo algo que hacer. Voy a colgar. Tras colgar, Beata cogi¨® el oscuro medicamento anti fetal de mesa y se lo bebi¨® de un trago. Le cost¨® mucho volver a quedarse embarazada, y ya hab¨ªa hecho que el m¨¦dico analizara; era un var¨®n. En cuanto naciera el beb¨¦, Ricardo definitivamente no volver¨ªa con esa puta Linda. Pensar en ello, sent¨ªa odio. Aunque aquel hijo de verg¨¹enza estaba tonto, Linda llevaba a?os buscando un m¨¦dico que lo tratara, y ahora estaba a punto de volver a normalidad. No dejar¨ªa que Linda se saliera con suya. Cuando acababa de dejar el cuenco, Ricardo entr¨® en el dormitorio con una bandeja llena de conservas y frutos secos. Al ver que Beata ya hab¨ªa bebido el medicamento anti fetal, los ojos de Ricardo se llenaron de cari?o, Beata, ha sido duro para ti, toma unas conservas. Cap铆tulo 704 Cap¨ªtulo 704 Desde que hab¨ªa salido a luz que enga?aba con Linda, no haba con este tono con e, Beata cogi¨®s conservas y susurr¨®: Ricardo, gracias. De nada, cuando des a luz al beb¨¦, le dar¨¦ mitad de mis iones. Ricardo estaba presente durante el examen m¨¦dico, y su actitud hacia e cambi¨® Beata asinti¨®, ¡ªVale, ?qu¨¦ quieres hacer con Linda y Javiel? Al o¨ªr a Linda, Ricardo se disgusto. Desde que Javiel se volvi¨® tonto, Linda dec¨ªa todos los d¨ªas que Matilda y Beata eran culpables de lo de Javiel. Al principio Ricardo pod¨ªa ser paciente y cons, pero a lorgo del tiempo, cada vez estaba m¨¢s harto de e. Ricardo quer¨ªa tener un hijo con e, pero Linda nunca qued¨® embarazada. Se quejaba constantemente a Ricardo de que no vengaba a Javiel, pero ahora ¨¦l no quer¨ªa ve. -?Cuando des a luz al beb¨¦, mandar¨¦ a Javiel y a Linda lejos y no los volver¨¦ a ver! Beata miraba cu¨¢nto cruel era, y no pudo evitar pensar, si ese hijo de verg¨¹enza no hubiera sido tonto y Linda no hubiera podido quedarse embarazada, ?habr¨ªa ahora un lugar para e y Matilda en esta casa? -Por cierto, quiero decirle a Mati que estoy embarazada. ?Cu¨¢ndo crees que ser¨ªa mejor dec¨ªrselo? S¨®lo llevaba m¨¢s de dos meses embarazada, as¨ª que a¨²n es un secreto para el p¨²blico. Nadie lo sab¨ªa a¨²n, salvo algunas criadas de confianza y ellos dos. -Ahora est¨¢ en Imperialia. Es mejor no dec¨ªrselo hasta despu¨¦s de que hayas dado a luz. Est¨¢s esperando un var¨®n, y si Mati cree que su hermano le quitar¨¢ riqueza a familia L¨®pez, no querr¨¢ que nazca el beb¨¦. Beata frunci¨® el ce?o, -?Mati nunca har¨ªa eso! Yo crie, conozco perfectamente c¨®mo es e, y ahora est¨¢ saliendo con Leonardo. ?C¨®mo le va a importar riqueza de familia L¨®pez! Ricardo se qued¨® cado un rato y dijo despacio: -Est¨¢ bien. Entonces, escoge un momento para dec¨ªrselo. Pero al menos espera a estar embarazada de unos cuatro meses. -?De acuerdo! Matilda tuvo una extra?a sensaci¨®n despu¨¦s de que Beata le colg¨® el tel¨¦fono. ?Beata odia tanto a Natalie, ?por qu¨¦ estaba tan tranqu cuando sab¨ªa que segu¨ªa viva?>> 1/2 Cap¨ªtulo 704 This content is ? N?velDrama.Org. Desde que hab¨ªa s¨¢lido a luz que enga?aba con Linda, no haba con este tono con e. Beata cogi¨®s conservas y susurr¨®: -Ricardo, gracias. De nada, cuando des a luz al beb¨¦, le dar¨¦ mitad de mis iones. Ricardo estaba presente durante el examen m¨¦dico, y su actitud hacia e cambi¨® Beata asinti¨®, -Vale, ?qu¨¦ quieres hacer con Linda y Javiel? Al o¨ªr a Linda, Ricardo se disgust¨®. Desde que Javiel se volvi¨® tonto, Linda dec¨ªa todos los d¨ªas que Matilda y Beata eran culpables de lo de Javiel. Al principio Ricardo pod¨ªa ser paciente y cons, pero a lorgo del tiempo, cada vez estaba m¨¢s harto de e. Ricardo quer¨ªa tener un hijo con e, pero Linda nunca qued¨® embarazada. Se quejaba constantemente a Ricardo de que no vengaba a Javiel, pero ahora ¨¦l no quer¨ªa ve. -?Cuando des a luz al beb¨¦, mandar¨¦ a Javiel y a Linda lejos y no los volver¨¦ a ver! Beata miraba cu¨¢nto cruel era, y no pudo evitar pensar, si ese hijo de verg¨¹enza no hubiera sido tonto y Linda no hubiera podido quedarse embarazada, ?habr¨ªa ahora un lugar para e y Matilda en esta casa? -Por cierto, quiero decirle a Mati que estoy embarazada. ?Cu¨¢ndo crees que ser¨ªa mejor dec¨ªrselo? S¨®lo llevaba m¨¢s de dos meses embarazada, as¨ª que a¨²n es un secreto para el p¨²blico. Nadie lo sab¨ªa a¨²n, salvo algunas criadas de confianza y ellos dos. -Ahora est¨¢ en Imperialia. Es mejor no dec¨ªrselo hasta despu¨¦s de que hayas dado a luz. Est¨¢s esperando un var¨®n, y si Mati cree que su hermano le quitar¨¢ riqueza a familia L¨®pez, no querr¨¢ que nazca el beb¨¦. Beata frunci¨® el ce?o, -?Mati nunca har¨ªa eso! Yo crie, conozco perfectamente c¨®mo es e, y ahora est¨¢ saliendo con Leonardo. ?C¨®mo le va a importar riqueza de familia L¨®pez! Ricardo se qued¨® cado un rato y dijo despacio: -Est¨¢ bien. Entonces, escoge un momento para dec¨ªrselo. Pero al menos espera a estar embarazada de unos cuatro meses. -?De acuerdo! Matilda tuvo una extra?a sensaci¨®n despu¨¦s de que Beata le colg¨® el tel¨¦fono. 1/2 Sin embargo, no lo pens¨® mucho, e inmediatamente encontr¨® a un detective privado para qu averiguara por qu¨¦ Natalie no hab¨ªa muerto. Justo cuando lleg¨® a casa, el detective privado le envi¨® un documento. Matilda lo ley¨® r¨¢pidamente. Seg¨²n informaci¨®n encontrada por el detective privado, mujer que apareci¨® hoy en puerta de c¨¢mara de Leonardo se maba Natalie Silva Era ¨²nica hija de familia Silva de Imperialia. Creci¨® con excelentes calificaciones, se fuse a estudiar al extranjero hace tres a?os y regres¨® hace poco. Despu¨¦s de leerlo, Matilda sinti¨® celos. Esta Natalie Silva deb¨ªa ser Natalie L¨®pez. No pensaba que esta puta tuviera tanta suerte, no s¨®lo no muri¨®, sino que adem¨¢s se convirti¨® en hija de familia Silva! Al recordar que en los ¨²ltimos a?os se hab¨ªa hecho cirug¨ªas est¨¦ticas de acuerdo a cara de Natalie, y que cuando estaba a punto de estar con Leonardo, e apareci¨® de repente, jel odio de Matilda no pudo ser reprimido! ?Deber¨ªa matar a Natalie! Natalie tambi¨¦n ten¨ªa curiosidad por Matilda e inmediatamente pidi¨® a alguien que investigara. Tras conseguir informaci¨®n de Matilda, se enter¨® de que era hermana gem de ex mujer de Leonardo y supuesta ex novia de ¨¦l. El detective privado tambi¨¦n le dio informaci¨®n de Natalie L¨®pez. Al ver cara tan parecida a de e, Natalie Silva pens¨® que era demasiada coincidencia, ?realmente pod¨ªa existir tal coincidencia en el mundo? Pero si era Natalie L¨®pez, el recuerdo no ten¨ªa sentido. No hab¨ªa ning¨²n problema con su memoria; todos sus recuerdos desde infancia hasta edad adulta eran coherentes. Era imposible que hubiera un problema. Tras un momento de silencio, Natalie decidi¨® mar a Mich. -Mam¨¢, soy Natalie Silva, ?verdad? Sorprendi¨® a Mich con esta afirmaci¨®n y al cabo de un rato, Mich dijo: -Natalie, ?de qu¨¦ est¨¢s hando? Eres mi hija, no tienes nada que ver con eso Natalie L¨®pez. -He recuperado memoria. Ante eso, se qued¨® cada. El coraz¨®n de Natalie se hundi¨®, sab¨ªa muy bien lo que significaba que Mich se cara. Cap铆tulo 705 Capitulo 705 Mama, ?por qu¨¦ me mintieron? ?Por qu¨¦ me borraron memoria? Voy al hospital ahora mismo. Mich colg¨® el tel¨¦fono. Natalie frunci¨® losbios y dej¨® el tel¨¦fono a undo, con los ojos llenos de desconcierto. S¨®lo estaba poniendo a prueba a Mich, no esperaba que realmente fuera Natalie L¨®pez, pero no ten¨ªa ning¨²n recuerdo de Natalie L¨®pez en su mente. No queria ser Natalie L¨®pez, pero quer¨ªa averiguar qu¨¦ hab¨ªa pasado hac¨ªa tres a?os. Despu¨¦s de una hora muyrga, Mich y Angel finalmente abrieron puerta de c¨¢mara. Al ver a Natalie sentada en cama, mir¨¢ndolos con el roo, coraz¨®n y se le enrojecieron los ojos. Natalie¡­ -Ma, ?qu¨¦ me ha pasado? ?Por qu¨¦ he perdido memoria? a Mich le doli¨® el Mich se acerc¨® a cama, se sent¨® y cuando iba a decir algo, ¨¢ngel mir¨® a Natalie y le dijo: Natalie, has dicho que has recuperado memoria, es mentira, ?verdad? Natalie sonri¨® amargamente, -Pap¨¢, sab¨ªa que no pod¨ªa enga?arlos, pero tengo que saber verdad. ¨¢ngel suspir¨® y mir¨® a Mich, -D¨ªselo t¨². No quer¨ªan ocultarlo por el resto de su vida, pero no esperaban que se encontrara con Leonardo tan pronto. Mich suspir¨® y dijo lentamente: Natalie, antes tu apellido era L¨®pez, efectivamente¡­ Mich tard¨® una hora entera en terminar de har de experiencia anterior de Natalie. Despu¨¦s de o¨ªrlo, cara de Natalie volvi¨® a ponerse nca y dijo: ?De verdad me gustaba tanto Leonardo y era tan humilde? Ahora no pod¨ªa entender esosportamientos que hab¨ªa hecho antes, el hombre que le gustaba no la quer¨ªa, ?no pod¨ªa querer a otros hombres? ?Por qu¨¦ segu¨ªa enamorada de ¨¦l con tanta humildad? Mich asinti¨®, -S¨ª, pero todo eso es pasado, si quieres esos recuerdos del pasado, puedes¡­ Natalie dijo r¨¢pidamente: No, no los quiero, aunque los recupere, s¨®lo me dar¨¢ asco. Ahora era feliz con su vida y no quer¨ªa contrarse en un hombre Mich respira aliviada, Natalie, me alegro de que pienses asi, Estaba dispuesta a que Natalie recuperara sus recuerdos e intento persitadi. Natalio sonrio, Mam¨¢, no te preocupos, ya no soy tan tonta. Ninguna des dos se dio cuenta de que hab¨ªa una figura alta fuora de c¨¢mara en este momento, y que hab¨ªa o¨ªdo su conversaci¨®n. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. El agarre de Leonardo sobre el picaporte se tens¨® lentamente, el dolor que proven¨ªa de su coraz¨®n casi lo astaba, resultaba algo tan doloroso que persona que ¨¦l amaba no lo quer¨ªa, Llevaba tantos a?os enamorada de ¨¦l sin miedo, e deb¨ªa sentir m¨¢s dolor. ¨¦l no esperaba que cuando m¨¢s amaba, e s¨®lo quer¨ªa alejarse de ¨¦l. Tras quedarse un momento en puerta, Leonardo dio vuelta y se fue a c¨¢mara. Caminaba despacio, cada paso pesado, se ve¨ªa muy decepcionado, Natalie se recuperaba en c¨¢mara en los d¨ªas siguientes, despu¨¦s de saber que Carlos se hab¨ªa despertado, fue a verle una vez.. La familia Silva les hizo muchos regalos a Carlos y Leonardo para agradecerlos, pero Leonardo no los acept¨®, insistiendo en que Natalie deb¨ªa agradecerlos personalmente. Cuando Natalie lo supo, dijo a los hombres que e se encargar¨ªa de ello. El d¨ªa que le dieron el alta, Natalie fue a ver a Leonardo. -Se?or Ramos, me he enterado de que antes era Natalie L¨®pez, pero verdad es que no quiero seguir contigo, qu¨¦ quieres a cambio, espero que lo pienses y me mes. 2 Cap铆tulo 706 Cap¨ªtulo 706. No quiero nada. Solo quiero que me des oportunidad de recuperarte. Dijo Natalie disgustada, -No te dar¨¦ otra oportunidad de hacerme da?o. No importa que ahora no quieras nada, puedes pensarlo bien y avisarme cuando quieras. Dicho esto, Natalie se march¨®. Se dirigi¨® a c¨¢mara de Carlos, Carlos tambi¨¦n se dispon¨ªa a salir del hospital y se sorprendi¨® al ve. Se?orita Silva, ?qu¨¦ hace aqu¨ª? Natalie sonri¨®, -Hoy me dan el alta, vine a vete y a agradecerte. -No tiene que ser tan amable. Su familia ya me ha dado muchos regaloso agradecimiento. -Eso es diferente. Si no fuera por ti y por el se?or Ramos, habr¨ªa muerto quemada. Les debo un favor. Si alg¨²n d¨ªa necesitas mi ayuda, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Carlos se sobresalt¨® un poco y asinti¨®, -Bien. -Entonces te dejo, adi¨®s. Despu¨¦s de salir de c¨¢mara de Carlos, Natalie volvi¨® directamente a familia Silva. Nada m¨¢s entrar en el chalet, vio a Angel y Mich sentados preocupados en el sof¨¢. -Pap¨¢, mam¨¢, ?qu¨¦ pasa? ?Por qu¨¦ est¨¢n tan serios? Mich hizo un gesto con mano: Natalie, hemos averiguado lo que ocurri¨® en tu idente de coche. La persona que te lo hizo era unpetidor del anterior negocio de tu padre. Nunca encontr¨® la oportunidad de hacerle da?o a tu padre, as¨ª que dej¨® que sus hombres encontraran oportunidad de hacerte da?o a ti. Ahora ha sido detenido enisar¨ªa, ya no tienes que preocuparte por eso. Natalie frunci¨® el ce?o, desconcertada, -Hace poco que he vuelto, ?c¨®mo sab¨ªa el rival de mi padre que estoy aqu¨ª? Mich suspir¨®, -Ha estado vigndo a familia Silva, y te ha estado siguiendo desde el d¨ªa en que volviste. Ten¨ªa raz¨®n y Natalie no sigui¨® preguntando, aunque sent¨ªa que algo raro. -De acuerdo, lo s¨¦. Tendr¨¦ m¨¢s cuidado cuando salga a partir de ahora. Despu¨¦s de que Natalie subi¨®, Mich baj¨® voz y dijo: -?De verdad no se puede investigar m¨¢s este asunto? ?Natalie casi muri¨®! La cara de Angel estaba sombr¨ªa y dijo: ?No se puede investigar en p¨²blico, pero seguir¨¦ Investigando en secreto, y definitivamente encontrar¨¦ a persona que quer¨ªa matar a Natalie! No cre¨ªa ni una s pbra de los resultados de investigaci¨®n y deraci¨®n dada por polic¨ªa. Esepetidor debe haber sido ordenado por alguien, y persona en oscuridad ven¨ªa a por Natalie. Mich frunci¨® losbios, -Pide a Cielo y Tierra que vuelvan lo antes posible. No estaban cuando ocurri¨® el idente de Natalie. Sospecho que hay traidores en el Grupo de Drag¨®n. Su rostro era g¨¦lido. Si no fuera porque estaba delicada de salud por sus heridas, ahora seguir¨ªa trabajando en el Grupo Silva, al igual que Angel y su hijo. El rigor de Mich asustaba a todos en empresa, y lideraba el equipo m¨¢s eficiente de empresa. S¨ª, le he pedido a Crist¨®bal que investigue, y pronto podr¨¦ encontrar al traidor. No dijeron nada m¨¢s, Angel se fue al estudio a trabajar, mientras Mich volvi¨® a su habitaci¨®n a descansar. Del otrodo, los hombres de Leonardo regresaron para informar sus hazgos. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Al o¨ªr que persona que hiri¨® a Natalie era un rival del Grupo Silva y que ahora estaba en comisar¨ªa, dijo con expresi¨®n g¨¦lida: -Como ¨¦l est¨¢ detenido, no tendr¨¢ que salir. ¡ªS¨ª, S¨ª, se?or Ramos, s¨¦ lo que tengo que hacer. Despu¨¦s de que sus hombres se marcharon, Leonardo mir¨® por ventana con indiferencia, en su mente surgi¨® lo que Natalie le hab¨ªa dicho hoy. Sonri¨® amargamente. Acababa de enterarse de que e estaba viva, y a¨²n se met¨ªa en gran alegr¨ªa. E le dej¨® ro que no le dar¨ªa oportunidad de recupera. Se sent¨ªa realmente fracasado. Pero pasara lo que pasara, no se rendir¨ªa f¨¢cilmente. Ser¨ªa ¨²nica mujer de ¨¦l en toda vida, ?y persona que pa?ar¨ªa durante el resto de su vida s¨®lo podr¨ªa ser ¨¦l! Cap铆tulo 707 Cap¨ªtulo 707 Por noche, Natalie m¨® a Nora y le pidi¨® que viniera a recoger los dise?os, Despu¨¦s de ver esos dise?os, Nora estaba contenta y emocionada, y abraz¨® a Natalie ferozmente. Natalie, eres realmente incre¨ªble, te admiro tanto! Natalie apart¨® y le dijo: -Dale, vuelve a casa, ya es muy tarde. Bien. Por cierto, cuando filmen, si tienes tiempo, puedes venir al set. Esta vez invit¨® a dos mejores actrices. ?Ver que act¨²an rivales debe ser muy maravilloso! Natalie enarc¨®s cejas, -Invitarme al set a verlo no es verdad. Pedirme que modifique los vestuarios es tu prop¨®sito, ?no? Nora entrecerr¨® los ojos y sonri¨®, -?C¨®mo que si? En realidad, s¨®lo quiero pedirte que te diviertas en el set, pero ser¨¢ mejor si puedes ayudar a los actores a modificar sus vestuarios. Despu¨¦s de todo, t¨² dise?aste los vestuarios, y si ves a los actores, sabr¨¢s c¨®mo modificarlos bien. -De acuerdo, lo s¨¦. Definitivamente ir¨¦ si tengo tiempo. Vale, me voy a casa. Natalie descanso en casa unos d¨ªas m¨¢s y volvi¨® a trabajar en Zaran. Cuando regres¨® a oficina, Bertin le entreg¨® unos documentos: -Dise?adora Silva, hay que dise?ar los vestuarios para estos proyectos en un mes. ?Puedes hacerlo? Natalie mir¨® carga de trabajo y dijo: -S¨ª. -Bien, entonces tendr¨¢s que trabajar duro en este per¨ªodo de tiempo. Despu¨¦s de finalizaci¨®n de estos proyectos, habr¨¢ encargo. Lo solicitar¨¦ al vicepresidente para que puedas tomarte unos d¨ªas libres. -Entonces te agradezco de antemano. Bert¨ªn sonri¨® y enarc¨® una ceja, -Dise?adora Silva, te aprecio mucho. ?No me defraudes! -Trabajar¨¦ mucho para estar a altura de lo que esperas de m¨ª. -Ve a trabajar. Natalie sali¨® del despacho y se encontr¨® con Jade, que buscaba a Bert¨ªn. Al ver varios documentos en mano de Natalie, Jade se puso celosa y se enfad¨®, luego sonri¨® y dijo: Dise?adora Silva, acabas de volver y el se?or Vidal te ha dado tanto trabajo, no es nada amable. Si te resulta dificil, puedo har con el se?or Vidal¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie interrumpl¨® fr¨ªamente: -Gracias por tus amables intenciones, pero no es necesario. Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Sin mbar expresi¨®n de Jade, Natalie cruz¨® directamente y se march¨¦ r¨¢pidamente. Jade gir¨® su cabeza y se fijaba en espalda de Natalie. El fondo de sus ojos estaba lleno de odio. Hab¨ªa pedido paz con Natalie tan humildemente, pero esta puta segu¨ªa siendo arrogante. ?Deb¨ªa darle una li¨®n! Ya que le gustaba tanto mar atenci¨®n, jesta vez dejar¨ªa que Natalie lo demostrara dnte de los cboradores y otros dise?adores! De vuelta a oficina, Natalie abri¨® los documentos y los revis¨® un rato, puso varios proyectos por orden de urgencia, e hizo primero los m¨¢s urgentes. El primer proyecto era dise?ar los vestidos para el show de moda del pr¨®ximo mes, al que asistir¨ªan muchas des marcas de dise?o m¨¢s famosas de Imperialia. Si el dise?o consegu¨ªa atraer a gente en el show, ser¨ªa muy ¨²til para exposici¨®n del dise?ador y su empresa. Si en este show de moda e pod¨ªa atraer a algunas marcas de gama alta y cboraciones, y era reconocida, ropa de Zaran pasar¨ªa al siguiente nivel. Cuando estaba en el despacho de Bert¨ªn, le dej¨® ro que no s¨®lo se le permitir¨ªa entregar sus dise?os, sino que tambi¨¦n dar¨ªa una oportunidad a otros dise?adores, y que empresa elegiria a los dise?os para el show de moda. A Natalie no le preocupaba perder ante los dem¨¢s. Despu¨¦s de todo, confiaba en sus dise?os. Suprimiendo los pensamientos de su cabeza, Natalie empez¨® a trabajar en su dise?o. Estaba tan concentrada que dibuj¨® r¨¢pidamente varios dise?os, cada uno con sus propias caracter¨ªsticas distintivas que los hac¨ªan inolvidables. Sin darse cuenta, era mediod¨ªa y Natalie puso el bol¨ªgrafo, son¨® su tel¨¦fono m¨®vil. SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you,activity time is limited GET IT ???? Cap铆tulo 708 Capitulo 708 Al ver que era un mensaje de berglo, Natalle frunci¨® el ce?o y no contest¨®. This content is ? N?velDrama.Org. Te habia dejado muy ro a Serglo que ahora acosaba de esa manera haci¨¦nd sentir un poco molesta Y tambien sa muy bien que Sergio no queria parar porque e era hija de familia Silva, de lo contrario ya habr¨ªa ido a por otras mujeres. E no cr en absoluto en el amor a primera vista. Cuando el tel¨¦fono y se dirigi¨® aledor paraer, cuando¨ªa mitad, Jade se sent¨® de repente frente a e. Dise?adora Silva, ?no has visto el mensaje que te ha enviado mi hermano? La voz de Jade era tan alta que gente de alrededor mir¨® instant¨¢neamente hacia ellos, y unos eran del departamento de dise?o. Y ellos miraban a Natalie de forma diferente. -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? La ¨²ltima vez Jade ayud¨® a su hermano a entregar flores a Natalie, y esta. vez le pregunta a Natalie por qu¨¦ no respondi¨® al mensaje de su hermano, ?su hermano est¨¢ cotejando a Natalie? La familia Martin es de una familia muy prestigiosa en Imperialia, y si Natalie se casa con Sergio, llegar¨¢ a lo m¨¢s alto! Est¨¢s pensando demasiado. La gente de familia Martin no dejar¨¢ que una mujer normal se case con su hijo. ?Est¨¢ jugando con e! ?Por qu¨¦ est¨¢s tan celosa? Creo que Natalie es genial. He oido que gan¨® un mont¨®n de premios de dise?o en el extranjero! -?De qu¨¦ sirven los premios de dise?o? ?Es mejor que familia Martin! Escuchando c¨®mo haba gente a su alrededor, Natalie frunci¨® el ce?o, y su antipat¨ªa por Jade subi¨® otro nivel -Dise?adora Martin, por favor, dile a tu hermano que no me gusta un hombre que me acosa, y que deje de mandarme mensajes o lo a?adir¨¦ a mi lista negra. Si no fuera porque no queria ofender a familia Martin, Natalie habr¨ªa borrado los datos de contacto de Sergio hac¨ªa mucho tiempo. Jade apret¨® los dientes de rabia y casi perdi¨® cabeza para maldecir a Natalie. Pero pronto se calm¨®. Dise?adora Silva, le gustas demasiado a mi hermano, espero que le des una oportunidad. Natalie se rio, le gustaba mucho, as¨ª que pidi¨® a su hermana que viniera aledor para interroga ante el p¨²blico sobre por qu¨¦ no contestaba a los mensajes. ?E no deseaba que quisiera! -Tanta gente me quiere, si diera una oportunidad a cada uno, tu hermano tendr¨ªa que hacer c diez a?os m¨¢s, ¡ª?T¨²! El rostro de Jade se volvi¨® extremadamente serio, mir¨® a Natalie un rato, dijo con tono acusador: Dise?adora Silva¡­ ?Tratas a mi hermano con tanta frialdad por m¨ª? S¨¦ que hice mal, no quiero que odies a mi hermano por mi culpa. Natalie¨ªa con indiferencia,o si no hubiera o¨ªdo a Jade. Jade se molest¨®, pero ten¨ªa que sonre¨ªr, -Dise?adora Silva, si todav¨ªa no me perdonas, puedo arrodirme y pedirte perd¨®n, pero no seas tan fria con mi hermano. Despu¨¦s de decirlo, Jade se arrodill¨® frente a Natalie. Todos a su alrededor se sorprendieron cuando se arrodill¨®. ?Qui¨¦n era Jade? La hija de familia Martin, siempre era arrogante en Zaran, s¨®lo gente se arrodiba ante e, nunca se mostraba tan humilde. En este caso, Natalie era un poco agresiva de verdad, no le pasaria nasa si respond¨ªa a su mensaje y ahora oblig¨® a Jade a arrodirse ante e. Al notar que gente a su alrededor miraba a Natalie con desd¨¦n y bu, Jade estaba muy satisfecha. No s¨®lo podia obligar a Natalie a estar con su hermano, sino que tambi¨¦n pod¨ªa hacer que gente tuviera una peor impresi¨®n de Natalie, eran dos p¨¢jaros de un tiro. Justo cuando estaba alegre, Natalie miraba fr¨ªamente, recogi¨® bandeja deida y se march¨®. Jade: La gente: Al ver que figura de Natalie estaba a punto de desaparecer en eledor, Jade reion¨® y persigui¨®, deteniendo a Natalie frente al ascensor. ?Natalie, ?qu¨¦ quieres! He sido tan humilde suplicando que me perdones, incluso me he arrodido, ?qu¨¦ es lo que no te satisface? Cap铆tulo 709 Cap¨ªtulo 709 Natalie enarc¨® una ceja, ?Te he pedido que te arrodilles? S¨®lo he dicho que digas a tu hermano que deje de molestamie. ?Crees que puedes secuestrarme con moralidad arrodindote dnte de los dem¨¢s? Qu¨¦ pena, no tengo moral, dedicate a dise?ar. Despu¨¦s de decirlo, lleg¨® el ascensor. Natalie ni siquiera mir¨® a rigida Jade. Entr¨® en el ascensor. Jade agach¨® cabeza, ys manos se tensaron inconscientemente. No iba a dejarlo pasar. Por tarde, Natalie y Jade aparecieron de repente en los trendings de Twitter. #Una dise?adora obliga a supa?era a arrodirse en eledor# #Bullying en el trabajo # Ambos trendings conten¨ªan fotos de Jade arrodida dnte de Natalie, y en ese momento Natalie se mostraba tan indiferente que todo el mundo empez¨® a insulta en Inte. This is property ? of N?velDrama.Org. Pronto historia lleg¨® a Zaran. Bert¨ªn m¨® a Jade y Natalie a su despacho. -?Me explicas lo que ha pasado hoy en eledor a hora deer? Bertin miraba a Jade con indiferencia en los ojos. Jade se agravi¨® con su mirada, y de repente sus ojos se pusieron rojos. -Se?or Vidal, mi hermano le mand¨® un mensaje a dise?adora Silva y e no contest¨®. As¨ª que mi hermano me pidi¨® que le preguntara si lo odiaba a ¨¦l, pero dise?adora Silva no quer¨ªa hacerme caso. Pensaba que segu¨ªa enfadada por lo de antes, as¨ª que me arrodill¨¦ y le ped¨ª perd¨®n. Y no s¨¦ qui¨¦n lo grab¨® y lo public¨® en Inte. Bert¨ªn frunci¨® el ce?o y mirando a Natalie dijo: -Dise?adora Silva, ?est¨¢ diciendo verdad? Natalie asinti¨® con indiferencia, -S¨ª, pero yo no le ped¨ª que se arrodira. E se lo invento. Jade se enfad¨® al instante y gir¨® cabeza hacia Natalie, Si de verdad no estabas enfadada, deber¨ªas haberme impedido cuando iba a arrodirme. No quer¨ªa impedirme. ?Y ahora est¨¢s fingiendo inocente? Natalie se burl¨®, -?Por qu¨¦ deber¨ªa imped¨ªrtelo? Puedes arrodirte si quieres, ?qu¨¦ tiene que ver conmigo? ?Ten¨ªa que decir hip¨®critamente que no pasa nada cuando te arrodibas? ? Qui¨¦n crees que eres? Natalie no era est¨²pida. Jade quer¨ªa ser una perra, y e no quer¨ªa impedirlo. ???? +15 BONUS Bastal Bertin Interrumpl¨® y dijo, Entiendo lo de esto. Se lo dir¨¦ al departamento de rciones p¨²blicas de empresa. C¨®mo lo resolver¨¢n es asunto suyo. ?No se metan en esto! Jade se burl¨® y dijo enfadada: Bertin, creo que est¨¢s fascinado por e! ?As¨ª que favoreces! Tras decir eso, se dlo vuelta y se march¨® enfadada. Bert¨ªn frunci¨® el ce?o y mirando a Natalie con culpabilidad le dijo, -Dise?adora Silva, dise?adora Martin est¨¢ mimada por su familia. Perd¨®n. Natalie sonri¨® y asinti¨®: har¨¦ nada. Se?or Vidal, no te preocupes. Siempre que no me provoque, no le Daba a entender que, si Jade se atrev¨ªa a hacerle truco, no perdonar¨ªa. Bertin se mostraba un poco impotente, -Est¨¢ bien, ya lo s¨¦. T¨² a trabajar. Natalie no dijo nada m¨¢s y se dio vuelta para marcharse. Las rciones p¨²blicas de Zaran hizo que Twitter retirara los trendings en menos de una hora, y los dem¨¢sentarios fueron simplemente ignorados. Justo cuando gente pensaba que el asunto se estaba calmando, apareci¨® un trending con pruebas de c¨®mo Jade intimidaba a suspa?eros de trabajo y los echaba de empresa. Los internautas que antes simpatizaban con Jade se enfurecieron al instante. Cre¨ªan que estaban luchando por una pobre mujer que sufr¨ªa acosoboral, pero no esperaban que era e que acosaba a los dem¨¢s en el trabajo.¡± -?Joder! ?Realmente me sientoo si hubieraido mierda ahora mismo! ?C¨®mo puede alguien ser tan repugnante? ?E es agresora, fingiendo ser una v¨ªctima para obtenerpasi¨®n! -?Juzgando pors cosas que ha hecho, es imposible que se arrodille ante el p¨²blico! ?Y parece que se ha arrodido a prop¨®sito, para obligar a supa?era a irse! ?No me extra?a que esa mujer sea fr¨ªa, parece que sab¨ªa que Jade era una m persona, por eso no quer¨ªa hacerle caso! ?Jade era una payasa! SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you,activity time is limited! Cap铆tulo 710 Cap¨ªtulo 710 Viendo a los internautas que se buban de e en linea, Jade estaba casi enfurecida. Eiba hab¨ªa sido el centro de atenci¨®n de multitud desde que era peque?a, ?cu¨¢ndo hab¨ªa sido sometia a este tipo de abusos? Ahora, por culpa de Natalie, se convirti¨® en objeto de bu. Natalie dej¨® que fuera avergonzada y que gente insultara. ?Buzz! Al ver que era mada de Sergio, e atendi¨® y dijo agresivamente,-Hermano, ya no quiero comcer a Natalie¡­ En este momento, Sergio dijo con voz enfadada: ?Qu¨¦ te pasa? Te he dicho quezcas a Natalie y as¨ª lo has hecho? Jade estaba descontenta, y ahora Sergio le gritaba, se ech¨® a llorar. -Hermano, ?por qu¨¦ me gritas? ?Yo no hice foto! ?No ves que ahora gente en inte me est¨¢ insultando? Me arrodill¨¦ con e para pedirle que no te ignorara por mi culpa. ?No s¨®lo no me consste, ahora me est¨¢s interrogando! ?Nunca te har¨¦ caso! Tras decir esto, Jade colg¨® el tel¨¦fono. Sergio volvi¨® a mar, e ignor¨® y luego apag¨® el tel¨¦fono. Natalie vios cosas ms que Jade hab¨ªa hecho e inmediatamente m¨® a Javier. -Javier, ?lo de Inte lo has hecho t¨²? -?Qu¨¦? Ahora estoy en Canad¨¢. ?Ha pasado algo? Natalie estaba confundida. Si no era Javier, ?qui¨¦n pod¨ªa ser? (Alejandro se concentra en investigaci¨®n cient¨ªfica y no tiene tiempo para prestar atenci¨®n a los chismes de entretenimiento. David se dedica a pol¨ªtica, seguro que no hace este tipo de cosas. Santiago todav¨ªa est¨¢ estudiando su doctorado, no deber¨ªa hacerlo. Angel est¨¢ ocupado cada d¨ªa con sus reuniones, no ves cosas en Inte.> Peros cosas ms que hab¨ªa hecho Jade obviamentes hab¨ªa publicado alguien a prop¨®sito, o familia Mart¨ªn yas habr¨ªa eliminado. De repente, a Natalie se le ocurri¨® un nombre. Tras unos segundos de vi¨®n, se puso en contacto con Carlos. Internat osas cosas ms Capitulo 710 VViendo a los internautas que se buban de e en l¨ªnea, Jade estaba casi enfurecida. E hab¨ªa sido el centro de atenci¨®n de multitud desde que era peque?a, ?cu¨¢ndo hab¨ªa sido sometida a este tipo de abusos? Ahora, por culpa de Natalle, se convirti¨® en objeto de bu. Natalie dej¨® que fuera avergonzada y que gente insultara. -?Buzz! Al ver que era mada de Sergio, e atendi¨® y dijo agresivamente, -Hermano, ya no quiero comcer a Natalie¡­ En este momento, Sergio dijo con voz enfadada: -?Qu¨¦ te pasa? Te he dicho quezcas a Natalie y as¨ª lo has hecho? Jade estaba descontenta, y ahora Sergio le gritaba, se ech¨® a llorar. This is property ? of N?velDrama.Org. -Hermano, ?por qu¨¦ me gritas? ?Yo no hice foto! ?No ves que ahora gente en inte me est¨¢ insultando? Me arrodill¨¦ con e para pedirle que no te ignorara por mi culpa. ?No s¨®lo not me consste, ahora me est¨¢s interrogando! ?Nunca te har¨¦ caso! Tras decir esto, Jade colg¨® el tel¨¦fono.. Sergio volvi¨® a mar, e ignor¨® y luego apag¨® el tel¨¦fono. Natalie vios cosas ms que Jade hab¨ªa hecho e inmediatamente m¨® a Javier. -Javier, ?lo de Inte lo has hecho t¨²? -?Qu¨¦? Ahora estoy en Canad¨¢. ?Ha pasado algo? Natalie estaba confundida. Si no era Javier, ?qui¨¦n pod¨ªa ser? (Alejandro se concentra en investigaci¨®n cient¨ªfica y no tiene tiempo para prestar atenci¨®n a los chismes de entretenimiento. David se dedica a pol¨ªtica, seguro que no hace este tipo de cosas. Santiago todav¨ªa est¨¢ estudiando su doctorado, no deber¨ªa hacerlo. Angel est¨¢ ocupado cada d¨ªa con sus reuniones, no ves cosas en Inte.) Peros cosas ms que hab¨ªa hecho Jade obviamentes hab¨ªa publicado alguien a prop¨®sito, o familia Martin yas habr¨ªa eliminado. De repente, a Natalie se le ocurri¨® un nombre. Tras unos segundos de vi¨®n, se puso en contacto con Carlos. -Carlos, quiero preguntarte, ?fue el se?or Ramos quien public¨® a Inte esas cosas ms 11/2 +16 BONCH que hab¨ªa hecho Jade? Carlos sonri¨®, -Si, pero se?orita Silva, ?c¨®mo lo ha adivinado? Natalie no se sinti¨® contenta cuando recibi¨® su respuesta. Apret¨® losbios y dijo en voz baja: -Carlos, por favor, dile al se?or Ramos que deje esto, que yo me encargo. Hubo silencio durante unos segundos, y voz no era de Carlos. -?Natalie, los que te hagan da?o deben pagar! Natalie frunci¨® el ce?o y su voz se enfri¨®, -Se?or Ramos, ya no tenemos rci¨®n, ?quiero que a partir de ahora no te metas en mis asuntos! -Lo siento, no puedo. Aunque era una disculpa, Natalie no pudo percibir en su tono. Respir¨® hondo y lentamente dijo, -Se?or Ramos, aunque haces muchas cosas por mi, no volver¨¦ a estar contigo. No hagas algo in¨²til. -Para ti es in¨²til, pero para m¨ª tiene sentido, no puedo dejar que gente te acose. Natalie sab¨ªa que no podr¨ªa convencerle y no quer¨ªa seguir perdiendo tiempo. -?Lo que quieras! Despu¨¦s de decirlo, colg¨® el tel¨¦fono. Tir¨® el tel¨¦fono sobre mesa con rabia, Natalie respir¨® hondo antes de conseguir calmarse. Cap铆tulo 711 Cap¨ªtulo 711 Da igual, si queria hacerlo, lo dejaria. E se lo advirti¨® de todas formas. Pero, aunque se convenciera de esto, Natalie segu¨ªa teniendo una sensaci¨®n inc¨®moda, que e era presa de Leonardo, y que una vez que se fijara en e, ?Leonardo no renunciar¨ªa sin lograr su objetivo! Lo de jade sab¨ªa todo el mundo, y el Grupo Ramos presion¨® al Grupo Mart¨ªn, por lo que Cristian no aguant¨® m¨¢s y m¨® a Jade para que se disculpara con Natalie. -Papa, ?est¨¢s loco? Ahora es a m¨ª a quien los internautas est¨¢n insultando, y publiqu¨¦ esa foto, yo soy la victima, ipor qu¨¦ pides que me disculpe con e! -Estaba agitada, no esperaba que ni Sergio ni Cristian estaban a sudo. Cristian se mof¨®, -?T¨² sabes si tiene algo que ver contigo o no! Te he resuelto un mont¨®n de cosas de mierda, ?no? ?Por qu¨¦ no has pensado si puedes meterte con Natalie? Disc¨²lpate con e, y con todos lospa?eros que se despidieron por tu culpa, jo no ser¨¦ tu padre! Al oir esto, Jade se puso nerviosa. Pensaba que, si se enfadaba, Cristian y Sergio estar¨ªan a sudo, ?pero esta vez provoc¨® un problema serio y tendr¨ªa que sufrirs consecuencias! Jade m¨® inmediatamente a Vera y le dijo: -Voy a disculparme con Natalie, t¨² graba con tu, m¨®vil un video en el que me disculpe y publ¨ªcalo en Inte, ?entendido? Ante mirada sombr¨ªa de Jade, Vera se apresur¨® a decir: -Vale, vale¡­ Cinco minutos despu¨¦s, Jade se dirigi¨® a puerta del despacho de Natalie y m¨® suavemente. -Dise?adora Silva, soy Jade, he venido a pedirte disculpas por lo de inte. -Pasa. Al o¨ªr voz tranqu de Natalie, Jade se enfad¨®, pero tuvo que poner una sonrisa hip¨®crita y empuj¨® la puerta. -Dise?adora Silva, siento lo de inte, ?te ha molestado mucho? Natalie mir¨® con ojos fr¨ªos, ?Por qu¨¦ te disculpas? ?Hiciste lo de inte? La cara de Jade se puso verde de ira, pero r¨¢pidamente reion¨®. -Dise?adora Silva, de qu¨¦ est¨¢s hando, ?c¨®mo he podido hacer tal cosa? Despu¨¦s de que me has dicho hoy al mediod¨ªa, y he reflexionado en casa. En efecto, te estaba obligando a perdonarme al arrodirte, ?ymento mucho haberte provocado una ciber vici¨®n! Natalie mir¨® con una sonrisa, su mirada parec¨ªa tener el poder de prarlo todo. 1/2 Dise?adora Martin, ?de verdad piensas eso? Jade quer¨ªa darle dos bofetadas a Natalie de imediato, pero sonri¨® m¨¢s sinceramente, ro que s¨ª, no s¨®lo contigo, sino tambi¨¦n me disculpar¨¦ con todos lospa?eros que se despidieron por mi comportamiento inaprodo, Belongs to (N)?vel/Drama.Org. -Espero que puedas mantener tu pbra! Al salir del despacho de Natalie, sonrisa de Jade se volvi¨® g¨¦llda, mir¨® a Vera a sudo y le dijo: - Has grabado lo que le he dicho a Natalle, ?no? ¨C S¨ª, Jade, ahora mismo te lo env¨ªo. -Vale. Jade no estaba de humor para quedarse aqu¨ª y volvi¨® directamente a su despacho. Tras recibir el v¨ªdeo de Vera, Jade envi¨® su nombre de usuario y contrase?a de Twitter a Sergio, pidi¨¦ndole que enviara al equipo de rciones p¨²blicas del Grupo Martin para solucionar el problema. Poco despu¨¦s, se public¨® en Inte un v¨ªdeo de Jade pidiendo disculpas y una deraci¨®n, lo que provoc¨® otro aluvi¨®n de insultos. -?Vaya! Sabes que hiciste mal despu¨¦s de haber sido ciber vida, y ahora te disculpas hip¨®critamente, ?qu¨¦ sentido tiene disculparte? ?Ser¨¢ imposible recuperar a normalidad cuando los da?os ya sean causados! -Basta, es bueno que e se haya disculpado. Si e nunca quiere disculparse, ?c¨®mo puedes vengarte de ellos aparte de insulta en Inte? -?Su disculpa ha sido ba?ada en oro? Me da asco su hip¨®crita deraci¨®n de disculpas. Es imposible que se arrepienta de haber hecho da?o a tanta gente, jlo que siente es que se hayan descubierto esas cosas! Jade utiliz¨® otra cuenta para har bien de e en losentarios, pero fue rega?ada y tir¨® el m¨®vil al suelo enfadada. -?Natalie, puta! ?No te dejar¨¦ ir! SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you activity time is limited! Cap铆tulo 712 Cap¨ªtulo 712 Dos horas despu¨¦s del env¨ªo des disculpas de Jade, por fin se retir¨® el trending sobre e, y desde Grupo Ramos llegaron noticias de que cboraci¨®n con Grupo Mart¨ªn pod¨ªa continuar, pero si Jade se atrev¨ªa a tenderle una trampa a Natalie otra vez, no dar¨ªan otra oportunidad a Grupo Mart¨ªn y a Jade. Cristian respir¨® aliviado y m¨® a Sergio a su despacho. -Sergio, ?has averiguado por qu¨¦ el Grupo Ramos est¨¢ ayudando a Natalie? Sergio hizo una mueca y apret¨® los dientes, -Pap¨¢, ?recuerdas que Leonardo tiene una ex mujer? Cristian asinti¨®, -S¨ª, pero ?qu¨¦ tiene que ver eso con Natalie? He investigado, Natalie Silva se parece casi igual a ex mujer de Leonardo. La cara de Cristian cambi¨®, -De repente recuerdo que el Grupo Silva rompi¨® cboraci¨®n con el Grupo Ramos hace poco, ?no? ?Ser¨¢ que Leonardo hab¨ªa reconocido a Natalieo sustituta de su ex esposa, familia Silva dej¨® de cborar con ellos por enojarse con ¨¦l? -Es posible, ?pero no dejo que Leonardo est¨¦ con Natalie! ?Tendr¨ªa que casarse con Natalie! Sergio, j¨¢nimo! Si no te quiere Natalie, puedescer a gente de familia Silva. Al o¨ªr esto, a Sergio se le ocurri¨® algo y se apresur¨® a decir: -Recuerdo que cuando Natalie estaba hospitalizada y fui a ve, se?ora Royal qued¨® bastante impresionada conmigo, y a prop¨®sito cre¨® una oportunidad para que yo estuviera a ss con Natalie. Cristian sonri¨®, -Entonces aprovecha oportunidad paracer a tu futura suegra, si e puede crear oportunidades para ti, ?necesitas enviarle mensajes a Natalie todos los d¨ªas? ?Pap¨¢, ya lo s¨¦, esta noche visitar¨¦ a familia Silva! Casi al final del d¨ªa, Natalie recibi¨® de repente una mada de Mich, dici¨¦ndole que volviera a casa despu¨¦s del trabajo, qu¨¦ ten¨ªa un invitado esta noche. Natalie no lo entend¨ªa. En el pasado, aunque hab¨ªa invitados, Mich no ten¨ªa tanta prisa. -Mam¨¢, ?qu¨¦ invitado? ?Por qu¨¦ te importa tanto? This is property ? of N?velDrama.Org. Lo sabr¨¢s cuando vuelvas, te dejo. Al o¨ªr el pitido de su m¨®vil, Natalie se sinti¨® un poco impotente y empez¨® a recoger sus cosas +16 BONUS para volver a casa. Justo cuando llegaba a puerta del chalet, oy¨®s risas alegres dentro. Natalie ten¨ªa m¨¢s curiosidad por saber qui¨¦n estaba dentro y se acerc¨® r¨¢pidamente. Abri¨® puerta de un empuj¨®n y sus pasos se tambalearon cuando vio a persona que estaba en el sof¨¢. Al ver a Natalie, Mich se apresur¨® a decir: ¨CNatalie, ven y si¨¦ntate, Sergio ha venido hoy de visita, ha un rato con ¨¦l, yo voy a ver sopa en cocina. Natalie frunci¨® losbios, se cambi¨® de zapatos y se sent¨® frente a Sergio. Cuando Mich se march¨®, mir¨® a Sergio y le dijo:-Se?or Mart¨ªn, ?puedo preguntarte a qu¨¦ has venido? La caut y frialdad de sus ojos hicieron que Sergio se quedara hdo, y luego dijo tristemente: - Se?orita Silva, ?me odias mucho? Natalie se mostraba indiferente y dijo: -Se?or Mart¨ªn, creo que sabess cosas que me hizo su hermana en empresa. Si mi hermano suprimiera el Grupo Martin, ?crees que sentir¨ªas algo por mi? ?S¨ª! Me gustas, ?y no cambiar¨¦ por nadie m¨¢s! Su actitud era sincera, pero los ojos de Natalie no fluctuaron, -No me gustas, hay muchas otras mujeres en Imperialia que son adecuadas para ti, se?or Mart¨ªn, no sigas perdiendo tu tiempo conmigo. El rostro de Sergio se volvi¨® extremadamente serio y sus ojos ca¨ªdos se llenaron de sombr¨ªa. No entend¨ªa: estaba tan sincero con e, ?por qu¨¦ Natalie ni siquiera quer¨ªa darle una oportunidad? El ambiente se volvi¨® raro, pero Natalie sac¨® el m¨®vil y jugabao si no sintiera nada. Si no quisiera que Mich se preocupara, por lo que Jade hab¨ªa hecho hoy, Natalie echado a Sergio. ya habr¨ªa Unos minutos despu¨¦s, Mich volvi¨® al sal¨®n. Cap铆tulo 713 Cap¨ªtulo 713 Era muy consciente de que el ambiente entre ellos era un poco raro. Mich frunci¨® el ce?o y dijo a Natalie: Natalie, ?c¨®mo puedes ignorar al invitado y jugar con tu m¨®vil? Falta un rato para cena. Ens¨¦?ale a Sergio nuestro jardin, Natalie, un poco impaciente, mir¨® a Mich y le dijo: -Mam¨¢, a¨²n tengo trabajo que hacer. Puedes har con el se?or Martin. Cuando se levant¨® y se dispon¨ªa a marcharse, Mich cogi¨® de mano y le susurr¨® al o¨ªdo: -?Si no quieres que te organice una cita ma?ana, sal con Sergio! Tras dudar unos segundos, Natalie acept¨®. -Pero¡­ Se?or Mart¨ªn, hace mucho calor fuera, ?quieres salir a dar una vuelta? Cre¨ªa que Sergio iba a negar, pero no esperaba que ¨¦l sonriera: -Bueno, se?orita Silva, ser¨¢ un honor que me ense?es el jard¨ªn. Natalie: Cuando salieron del chalet, Natalie dijo con una mirada fr¨ªa: -El jard¨ªn es as¨ª. Puedes recorrer t¨² solo. Ahora estoy muy cansada y quiero descansar un rato. Tras decir eso, se dirigi¨® directamente hacia el senador. Sergio sonri¨® y sigui¨®.. Al ver a Sergio sentado frente a e, Natalie frunci¨® el ce?o: -Se?or Mart¨ªn, quieres pasear por el jardin, ?no? -S¨®lo quiero quedarme contigo, no me importa qu¨¦ hacer. §Ñ Natalie se impacient¨® y cuando iba a decir algo, vio que mayordoma llevaba a un hombre al pasar por aqu¨ª. Natalie vio que era alto. Cuando se acerc¨® y vio su cara, frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ d¨ªa desafortunado era hoy? No s¨®lo Sergio estaba aqu¨ª para ve, sino incluso Leonardo. Obviamente Leonardo tambi¨¦n los vio, pero se ech¨® un vistazo a ellos y desvi¨® mirada con indiferencia antes de entrar en el chalet con mayordoma. Al ver que Natalie miraba a Leonardo, los ojos de Sergio se pusieron sombr¨ªos. Se?orita Silva, he o¨ªdo que te pareces a ex mujer del se?or Ramos, que muri¨® hace tres a?os. 1/2 Natalie estaba harta de ¨¦l en este momento porque no ten¨ªa ninguna empat¨ªa. ?No vefa que e no quer¨ªa verlo? -?Tiene que ver contigo? -S¨®lo quiero recordarte que puede que el se?or Ramos te considere una doble de su ex mujer, pero te quiero de verdad. Natalie se rio y lo mir¨® con una mirada g¨¦lida. Se?or Martin, me quieres con premisa de que soy hija de familia Silva. Si no tengo el apellido Silva, tal vez ni siquiera tenga oportunidad de conocerte, ?no es as¨ª? La expresi¨®n de Sergio no ten¨ªa verg¨¹enza de ser revdo. En cambio, sonri¨® y dijo: Se?orita Silva, lo que has dicho es muy injusto para m¨ª, si no tuviera el apellido Mart¨ªn, ? tampoco tendr¨ªa oportunidad de conocerte? No podemos elegir nuestra familia, pero gracias a que nuestras familias son de igual nivel, pude citarme contigo y me enamor¨¦ de ti a primera vista. Natalie se burl¨®: -Pero no me interesas, y tuportamiento me ha molestado. Si de verdad me quisieras, no me habr¨ªas impuesto tu pensamiento sin importarte lo que yo piense. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Sergio suspir¨®, -Ya que t¨² tampoco tienes un hombre favorito, ?por qu¨¦ no podemos intentarlo? Cuando iba a rechazarlo, Natalie vio a Leonardo caminando hacia ellos y lo que quer¨ªa decir cambi¨® de repente. -Se?or Mart¨ªn, tienes toda raz¨®n, puedo darte¡­. Antes de que pudiera terminar frase, una voz hda interrumpi¨®. -Natalie, si le dices que s¨ª, el Grupo Mart¨ªn quebrar¨¢ al d¨ªa siguiente. Cuando Leonardo termin¨® de har,s caras de Natalie y Sergio cambiaron. Natalie se mof¨®: -Se?or Ramos, ?crees que puedes amenazarme as¨ª? Sergio se asust¨®, pero insisti¨®: -Se?or Ramos, me amenazas con el Grupo Mart¨ªn para que me ia da mutar qua amo ina to nacoc tantal SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you,activity time is limited! Cap铆tulo 714 Cap¨ªtulo 714 Leonardo puso cara de frio, al¨¦jate de e! ?Si no quieres que el Grupo Mart¨ªn quiebre por tu estupidez, Sergio apret¨® los dientes, rabia casi le volv¨ªa loco, pero no tuvo valor para enfrentarse a Leonardo, porque sab¨ªa que Leonardo era realmente capaz de llevar a quiebra al Grupo Martin. Al ver que Sergio no dec¨ªa nada, Natalie se rio y directamente lo tom¨® del brazo, -Se?or Ramos, qu¨¦ bruto eres, el se?or Mart¨ªn y yo nos queremos, ?te toca a ti mandar? Leonardo entrecerr¨® los ojos al ver mano de Natalie sobre de Sergio y sonri¨®, -Si no sueltas, no me atrevo a garantizar que ma?ana siga teniendo esa mano. Su sombr¨ªa mirada hizo que Sergio se estremeciera,o el miedo de ser fijado por una v¨ªbora. Natalie le mir¨® con sorna: -Se?or Ramos, si le pasa algo al se?or Martin, jno te dejar¨¦ marchar! -?Me amenazas por este tipo? La cara de Sergio se puso azul de rabia, era primera vez que le maban ¡°este tipo¡°, y humici¨®n fue extrema. -No te estoy amenazando, s¨®lo te aviso, y creo que el se?or Mart¨ªn, aunque fuera malo, no matar¨ªa a su mujer. Las pups de Leonardo se entrecerraron y dijo con voz grave: -Puedo explicar lo que pas¨® hace tres a?os. -No hace falta, no me interesa, el se?or Mart¨ªn y yo vamos a pasear por el jard¨ªn, se?or Ramos, est¨¢s en tu casa. Con esto, cogi¨® a Sergio del brazo y se dispon¨ªa a marcharse. Al pasar junto a Leonardo, ¨¦l tirone¨® de repente. -Suelta¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Natalie sinti¨® que su cuerpo perd¨ªa el equilibrio de repente y, cuando reion¨®, ya estaba en brazos de Leonardo. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. El agradable aroma a pino de su cuerpo invadi¨®, pero Natalie s¨®lo sinti¨® rabia. -Leonardo, ?est¨¢s loco? Su¨¦ltame. Al ver el enfado en su rostro, Leonardo dijo con indiferencia: Natalie, tengo un l¨ªmite a mi paciencia. Puedes enfadarte conmigo o pegarme y rega?arme, pero si te enredas con otro hombre, no podr¨¦ contrrme y no s¨¦ lo que har¨¦. Natalie se sinti¨® gracioso, ?Qu¨¦ rci¨®n tengo contigo? ?No es asunto tuyo con qui¨¦n estoy! Mir¨® a Sergio a sudo, que no hab¨ªa dicho ni una pbra. -Se?or Martin, dices que me quieres, ?no? Est¨¢s mirando que me abraza otro hombre, ?me quieres as¨ª? Sergio estaba serio hasta m¨¦d, y los pu?os se cerraron inconscientemente. Tras unos segundos de vi¨®n, por fin se anim¨® a mirar a Leonardo y apret¨® los dientes: Se?or Ramos, por favor, baja ya a se?orita Silva o mar¨¦ a alguien. Leonardo lo mir¨® despectivamente, -?S¨®lo sabes pedir a alguien ayuda? Si estuvieras ens afueras, estar¨ªas muerto de miedo, ?no? -T¨², Leonardo, ?no te pases demasiado! -?Me he pasado de mat¨®n? ?O no tienes agas? T¨² sabes. En este momento, Sergio levant¨® el pu?o y le dio un pu?etazo en cara. Leonardo estaba sujetando a Natalie con ambas manos, as¨ª que no tuvo oportunidad de contraatacar o evitar el pu?etazo. Mich entr¨® en el cenador con diez criadas y miraba a Leonardo friamente y le dijo: Ramos, por favor, suelta a mi hija. Senor E protegia tanto, pero no esperaba que Leonardo aprovechara oportunidad de har de negocios con Angel para venir al jardin a arruinar cita de Natalie y Sergio. ?Qu¨¦ cabr¨®n! Leonardo mostraba fr¨ªo, -Se?ora Royal,o han tratado bien a Natalie estos a?os, no me import¨® que se hab¨ªan llevado hace tres a?os, jespero que no se pasen de raya! Mich se mof¨®, ?Natalie es mi hija, tu ex mujer muri¨® hace tres a?os por tu culpa! Leonardo se rio y dijo: No estoy divorciado de e, ?qu¨¦ ex mujer? Si quiero, no es dif¨ªcil hacer un test, entonces tendr¨¦ un motivo para demandar a familia Silva por separarme de mi mujer durante tres a?os. Mich se pudo enfurecida, se?al¨® a Leonardo y maldijo: -?Eres un desvergonzado? Si no hubiera sido por ti hace tres a?os, ?Natalie habr¨ªa tenido una vida tan miserable? Le ha costado. tener una vida tranqu, te entrometiste en su vida otra vez. ?Si te sintieras culpable por e, no harias algo as¨ª! -Esto es entre nosotros. No necesitas preocuparte por c¨®mo lo resolvemos. Hoy, me llevo. -?Imposible! Los dos se fijaban el uno en el otro, con los ojos llenos de fr¨ªo, y el ambiente era tenso hasta el Cap铆tulo 715 Cap¨ªtulo 715 Justo cuando Mich iba a pedir as criadas que se adntaran y le arrebataran a Natalie, g¨¦lida voz de ¨¢ngel son¨® detr¨¢s de e. -?Dejen que ¨¦l se vaya! Tanto Micho Natalie miraban sorprendidas a Angel. ?Quer¨ªa decir que estaba de acuerdo con que Leonardo se llevara a Natalie? -¨¢ngel, ?est¨¢s loco? ¨¢ngel se acerc¨® a Mich y le susurr¨®: -Luego te explico. Mich se encogi¨® de hombros y le dijo: -?Si quieres explicar, dime ahora; de lo contrario no te har¨¦ caso! Angel suspir¨® impotente, -Tiene su certificado del matrimonio con Natalie. -?Es Natalie L¨®pez, no Natalie Silva! -Se?ora Royal, sabes perfectamente que son misma persona. Si pido que venga un abogado, puedo demandar a familia Silva. Si no me equivoco, David Silva va a recibir un ascenso muy pronto, as¨ª que no vale pena que esto afecte a su futuro. Mich temba de rabia y desde su mirada hacia Leonardo,o si quisiera¨¨rselo. ?Eres un cabr¨®n! ?No permito que te lleves a mi hija! La expresi¨®n de Leonardo era g¨¦lida y sus mandibs se hundieron con fuerza, cuando estaba a punto de har, Natalie en sus brazos dijo de repente. -Mam¨¢, no pasa nada, me voy con ¨¦l. -Natalie¡­. Mich se sorprendi¨®, con decepci¨®n en los ojos, -?T¨² tambi¨¦n est¨¢s loca? ?Has olvidado lo que te dije en el hospital? Natalie neg¨® con cabeza, -No lo olvid¨¦, volver¨¦ pronto. Al ver firmeza de sus ojos, Mich supo que ya hab¨ªa tomado una decisi¨®n. Y aunque intentara persuadi, no habria ning¨²n cambio. This is property ? of N?velDrama.Org. -Lo que quieras. Mich dio vuelta y se march¨®. ¨¢ngel persigui¨®, pero Mich cerr¨® puerta del dormitorio. Cari?o, abre puerta y hablemos. Te vas a asfixiar si te encierras en habitaci¨®n. Largo, no quiero verte! La voz de Mich conten¨ªa un tono sollozante y Angel estaba muy preocupado. Despu¨¦s de un rato, e segu¨ªa sin querer abrir puerta, y ¨¦l le pidi¨® a criada que trajera ve de repuesto. Cuando abri¨® puerta y vio a Mich tumbada en cama llorando, le doli¨® el coraz¨®n y se apresuro a coge en brazos. -No llores. Si sigues llorando, no te ves bonita. Mich lo apart¨® de un empuj¨®n y apret¨® los dientes: -?Vete! No quiero verte. Si no hubieras obligado a Natalie, ?no se habr¨ªa ido con Leonardo! ¨¢ngel guard¨® silencio unos segundos y susurr¨®: -?Para ti soy as¨ª? -?No? ?No dejaste que Natalie se fuera con ¨¦l? Permit¨ª que Natalie se fuera con ¨¦l porque ahora s¨ª son una pareja legal. Y aunque lo impido hoy, encontrar¨¢ forma de llevarse a Natalie otro d¨ªa. ?Podemos prolongar el tiempo! Renunciaste a Natalie as¨ª, jestoy tan decepcionada! Como e no le hizo caso, Angel suspir¨®: -Pronto entender¨¢s por qu¨¦ he hecho lo de hoy. -?Vete! Yo no quiero entenderlo. ¨¢ngel no dijo nada m¨¢s y sali¨® del dormitorio. No solo era el marido de Mich, sino tambi¨¦n el padre de Natalie y el presidente del Grupo Silva. As¨ª que ten¨ªa que pensar m¨¢s que ellos y hacers cosas con m¨¢s prudencia. Sin embargo, ?seguro que pronto podr¨ªan recoger a Natalie a casa! En el cenador, despu¨¦s de que Mich y ¨¢ngel se marcharon, Leonardo sali¨® del chalet con Natalie en brazos. Justo al llegar a puerta, Natalie dijo: -Voy a volver contigo, ?ahora puedes bajarme? Despu¨¦s de todo, era desagradable ser abrazada por el que odiaba. 1 Cap铆tulo 716 Cap¨ªtulo 716 Natalie sinti¨® obviamente que el cuerpo de Leonardo se congel¨®. Qued¨® cado unos segundos, ¨¦l solt¨® con mucho cuidado. Natalie ni siquiera le mir¨®, abri¨® puerta del coche. Tras entrar en el coche, Leonardo mir¨® a Natalie con amor en los ojos, Natalie, nunca te perdere ni dejar¨¦ que te vuelvan a hacer da?o. mi Natalie se ve¨ªa indiferente y dijo: -Se?or Ramos, no tienes que promet¨¦rmelo. Acept¨¦ volver contigo hoy porque, uno, tienes nuestro certificado de matrimonio y, dos, no quiero que familia salgastimada por mi culpa. E mostr¨® su disgusto por ¨¦l bastante ramente en su cara, Leonardo sent¨ªa que le dol¨ªa el coraz¨®n y su rostro palidec¨ªa. -No te preocupes, mientras gente de familia Silva no piense en llevarte a casa, no les pondr¨¦s cosas dif¨ªciles. Natalie puso cara de fr¨ªo y no dijo nada. Una hora despu¨¦s, el coche se detuvo en zona de chalets des afueras. La gente de familia Silva viv¨ªa en el sur de ciudad, zona de chalets m¨¢s antigua de Imperialia, ¨¦l viv¨ªa en el norte de ciudad, todos los chalets nuevos reci¨¦n construidos, m¨¢s modernos en comparaci¨®n con el chalet de familia Silva. Salieron del coche y Leonardo llev¨® al sal¨®n. Al ver decoraci¨®n en nco y negro del chalet, Natalie frunci¨® el ce?o, no le gustaba decoraci¨®n tan deprimente. Si no te gusta, puedo redecorar aqu¨ª. Natalie le dirigi¨® una mirada fr¨ªa y dijo: -Se?or Ramos, hablemos. Leonardo no estaba contento con forma en que e maba a ¨¦l y dijo con voz grave: Ll¨¢mame Leo, soy tu marido. Natalie se sent¨® en el sof¨¢ y le dijo sin rodeos a Leonardo: -Se?or Ramos, ?qu¨¦ debo hacer para que te divorcies de mi? -Nunca en mi vida me divorciar¨¦ de ti. T¨ºxt belongs to N?velDrama.Org. Natalie lo mir¨®pasivamente y le dijo pbra por pbra: -Sabes que perdi memoria. Ahora no s¨®lo no me gustas, sino que te odio hasta el extremo. Aunque ahora no aceptes el divorcio, familia Silva encontrar¨¢ manera de que aceptes. +15 BONUS Aunque pierda todo mi dinero, no aceptar¨¦ divorciarme de ti. ?Ser¨¢s m¨ªa el resto de tu vida! Natalie se rio y dijo: -Si no me equivoco, todav¨ªa tienes una abu en Monteflor. Es mayor, podr¨¢ soportar que el Grupo Ramos quiebre? Leonardo miraba con asombro y decepci¨®n en los ojos. -?Has olvidado que antes abu te trataba bien? T¨² tambi¨¦n quer¨ªas mucho a abu, ? quieres que est¨¦ triste? demuestra Natalie se mostraba indiferente y dijo: -Has dicho que era antes. No voy a romperle el coraz¨®n a e, sino a ti. Dejas que Matilda est¨¦ a tudoo mi sustituta, lo que que no me quieres mucho, ?no? Me qued¨¦ con Matilda por una raz¨®n. -No me importa esa raz¨®n. S¨®lo quiero saber qu¨¦ hago para que te divorcies de m¨ª. Si Leonardo no tuviera el certificado del matrimonio, e no estar¨ªa sentada aqu¨ª negociando con ¨¦l en este momento. -?De ninguna manera! Mirando su cara de enfado, Natalie dijo burlonamente: -No te gusto. S¨®lo quieres los recursos de familia Silva, ?verdad? Leonardo respir¨® hondo y dijo lentamente: ?Dame tres meses! ?Te demostrar¨¦ que te quiero de verdad, no tiene nada que ver con que tengas recursos o no! Parec¨ªa tan serio que, aunque Natalie no dejaba de recordarse a s¨ª misma que ten¨ªa que ser firme, aun as¨ª, se estremeci¨® un poco. Pero pronto desvi¨® mirada con frialdad y dijo: -No quiero que me ames. -Si no te enamoras de m¨ª en tres meses, aceptar¨¦ el divorcio. Natalie pens¨® un rato y mir¨® a Leonardo con escepticismo, -?De verdad? -si. -No te creo, ma a tu abogado y firmamos acuerdo del divorcio, que entrar¨¢ en vigor autom¨¢ticamente despu¨¦s de tres meses. Leonardo baj¨® mirada y despu¨¦s de diez segundos dijo: -De acuerdo. El abogado no tard¨® en llegar con el acuerdo del divorcio. Para evitar que Leonardo le tendiera una trampa, Natalie ley¨® detadamente los t¨¦rminos del acuerdo. Se sorprendi¨® cuando vio que mitad des iones del Grupo Ramos ser¨ªan para e, se?al¨® esta cl¨¢us y dijo: -No necesito tu propiedad. Modif¨ªc. Te doy voluntariamente, y no voy a modificar. Cap铆tulo 717 Cap¨ªtulo 717 Natalie frunci¨® losbios y no dijo nada m¨¢s, el dinero era suyo, si ¨¦l quer¨ªa d¨¢rselo, entonces e se lo quedar¨ªa, hac¨ªa tres a?os que abandon¨® para salvar a Matilda, estos eran consideradoso para sus da?os. Despu¨¦s de leer el acuerdo, cuando Natalie iba a firmarlo, Leonardo sac¨® otro documento, -Mira esto primero, si est¨¢s de acuerdo, firma. Natalie lo cogi¨® y abri¨® el documento: vivir¨ªa con ¨¦l los siguientes tres meses, por lo menos. tendr¨ªan cuatro citas a semana,er¨ªan juntos una vez al d¨ªa y dormir¨ªan en misma. habitaci¨®n por noche. Despu¨¦s de leerlo, Natalie se enfad¨®. Tir¨® el documento con fuerza sobre mesa y dijo con voz fr¨ªa: -No voy a firmar, ?vete a mierda! Leonardo estaba tranquilo, -S¨®lo te doy una oportunidad, ser¨¢ mejor que pienses bien. Si no quieres firmar, no vuelvas a proponer el divorcio dnte de m¨ª. Natalie serio, ?Por qu¨¦ no puedo proponer el divorcio? Ya no siento nada por ti y estoy atrapada contigo para el resto de mi vida. ?Por qu¨¦ eres tan cruel? No pensaba que un d¨ªa ser¨ªa cruel para mujer que amaba, el rostro de Leonardo se torn¨® serio. -Si no quieres firmarlo, olv¨ªdalo. Tengo toda mi vida para hacer que te enamores de mi. -?Est¨¢s so?ando! Nunca me enamorar¨¦ de ti. Leonardo se rio, -No te atreves a apostar tres meses, ?c¨®mo sabes que no te enamorar¨¢s de m¨ª de repente? Natalie respir¨® hondo, sab¨ªa que Leonardo intentaba provoca, pero no pudo evitar caer en trampa. -De acuerdo, ?lo firmo! Despu¨¦s de tres meses, quiero que me dejes en paz. R¨¢pidamente firm¨® el acuerdo de divorcio y el contrato de tres meses. Leonardo sonri¨® y firm¨® tambi¨¦n. -Se?or Ramos, se?ora, les guardo el acuerdo del divorcio y el contrato por ahora, y volver¨¦ despu¨¦s de tres meses. Cuando el abogado se march¨®, Natalie se dispon¨ªa a subir a descansar, Leonardo le dijo: -Ve tele, te preparo cena. Natalie no hab¨ªaido nada esta noche, y despu¨¦s de que ¨¦l dijo eso, realmente sent¨ªa un poco de hambre, y asinti¨® con cabeza, -Vale. +15 BONUS Eran m¨¢s des ocho de tarde, Leonardo hizo fideos con verduras y carne desmenuzada. Natalie no se imaginaba que Leonardo pudiera hacer algo rico, pero despu¨¦s de diez minutos, se sorprendi¨® un poco al oler algo delicioso que sal¨ªa de cocina. Se levant¨® y se dirigi¨® a puerta de cocina, vio a Leonardo con su dntal cortando cebos r¨¢pidamente. Seg¨²n sus movimientos, ¨¦l cocinaba muy bien. Al notar que Natalie lo estaba mirando, Leonardo levant¨® vista hacia puerta con cari?o en los ojos. -Quedan cinco minutos. Tal vez luz sobre su cabeza era demasiado suave, al mirar su apuesto rostro, Natalie perdi¨® unostidos. Se apresur¨® a apartar mirada y dijo con indiferencia: -?Est¨¢s seguro de que lo que preparas es comestible? Leonardo sonri¨®: -Ya ver¨¢s. Date prisa, tengo que ducharme y acostarme despu¨¦s de cenar. -Bueno, anda y esp¨¦rame en mesa, y ser¨¢ que te lleves dos pares de palillos y dos cucharas -?Qu¨¦ pesado! Natalie se encresp¨® y entr¨® en cocina, cogi¨® los palillos ys cucharas del armario y se volvi¨® hacia el sal¨®n. Leonardo le miraba espalda con amor. This content is ? N?velDrama.Org. Pensaba que no volver¨ªa a ver esta escena en su vida, pero no sab¨ªa que estaba viva y ahora estaba de nuevo con ¨¦l, se sent¨ªa muy feliz. Cinco minutos despu¨¦s, Leonardo sali¨® de cocina con dos cuencos de pasta y coloc¨® uno de ellos dnte de Natalie. -Come. Natalie miraba el cuenco, aldo de los ncos fideos hab¨ªa unas verduras y un huevo frito de color naranja, coronado con chiriv¨ªas finamente cortadas, el aroma le abri¨® el apetito al instante. Prob¨® uno, estaba tan rico que entrecerr¨® los ojos. -?C¨®mo va? Cap铆tulo 718 Cap¨ªtulo 718 ser La expresi¨®n de Natalie se congel¨®, luego lo mir¨® sin expresi¨®n, -Cuandoemos y dormimos, no debemos har. Leonardo:¡­ Belongs ? to N?velDrama.Org. Despu¨¦s deer los fideos, Natalie quer¨ªavar los tos. Despu¨¦s de todo, Leonardo hab¨ªa preparado los fideos y e no pod¨ªa pedirle quevara los tos. Sin embargo, Leonardo no le dio oportunidad. Recogi¨® los cuencos y se dirigi¨® hacia cocina. -Sube a ducharte, el dormitorio es el primero a izquierda en primera nta. Natalie apret¨® losbios. Se levant¨® y subi¨®. Tras empujar puerta del dormitorio, oli¨® fragancia a madera de pino y descubri¨® que era habitaci¨®n de Leonardo. Cuando record¨® que iban a vivir juntos tres meses, se sinti¨® inc¨®moda. Perdi¨® memoria. Leonardo era un extra?o para e, y de repente vivir con un extra?o y en misma habitacio era algo que no pod¨ªa aceptar por el momento, aunque estaba abierta. Tras dudar un momento, entr¨®. El dormitorio de Leonardo estaba decorado con un estilo casi igual al de s de estar, todo en nco y negro, haci¨¦nd sentir aburrida y deprimida. Cuando iba a ducharse, Natalie record¨® que no hab¨ªa tra¨ªdo ropa. m¨® a mayordoma de familia Silva y le susurr¨®: -Ana¨ªs, manda a alguien a traerme ropa a Bah¨ªa de Oro. No voy a vivir en casa por un tiempo. La mayordoma se qued¨® hda e inmediatamente se lo dijo a Mich. ¨C Mich marc¨® el n¨²mero de Natalie, Natalie, ?por qu¨¦ le pediste a Anais que te llevara ropa? ?Te oblig¨® Leonardo a vivir en su casa? No te preocupes, jte recojo en una semana! Como hab¨ªa llorado antes, su voz estaba un poco sorda, pero revba firmeza,o si hubiera tomado una decisi¨®n. Al ofr que no estaba contenta, Natalie se apresur¨® a decir: -Mam¨¢, no es eso. He hecho un trato con ¨¦l. Pasaremos tres meses juntos. Si despu¨¦s de tres meses sigo sin enamorarme de ¨¦l, nos divorciaremos. Mich apret¨® los dientes y dijo enfadada: ?Te debe estar mintiendo, no lo creas! -Mam¨¢, es verdad. He pedido que venga un abogado. Ya hemos firmado el acuerdo de divorcio, que entrar¨¢ en vigor 1/2 +15 BONUS Hubo un momento de silencio, y Mich dijo sorprendida: -?Es verdad lo que dices? -S¨ª, no crees en ¨¦l. ?Pero no crees en tu hija? -Me preocupa que est¨¦s a sudo. Tengo miedo de que te haga da?o. Natalie sonri¨®.¨CMam¨¢, no olvides que soy muy buena en artes marciales. Poca gente en Imperialia puede hacerme da?o. Pero sigo preocupada¡­ -No te preocupes por m¨ª, despu¨¦s de tres meses ya no tendr¨¦ nada que ver con ¨¦l, no perder¨¦ nada, y puedes marme siempre que quieras verme en estos tres meses, volver¨¦ inmediatamente. Tras persuasi¨®n de Natalie, Mich tambi¨¦n acept¨® poco a poco este hecho. Finalmente asinti¨® con la cabeza y dijo: -De acuerdo entonces. Pero, Natalie, tienes que mantenerte alerta. Debes estar en guardia contra ¨¦l. -Bien, ya lo s¨¦. Acu¨¦rdate de pedirle a Ana¨ªs que me mande ropa. Colgando el tel¨¦fono, los ojos de Mich enrojecieron de nuevo. -Ana¨ªs, p¨¢?ame al cuarto de Natalie a empacar su ropa. A Mich le preocupaba que su hija se quedara tres meses con Leonardo, pero ten¨ªa otro remedio. Esperaba que los tres meses transcurrieran en paz y que Leonardo dejara de acosar a Natalie Ana¨ªs entreg¨® ropa en el chalet de Leonardo as diez de noche. Se qued¨® en puerta, mirando hacia dentro, y le dijo preocupada: -Se?orita, ?me mudo a aqu¨ª y cuido de usted los pr¨®ximos tres meses? Al ver preocupaci¨®n en los ojos de Anais, Natalie sinti¨® calidez y lentamente dijo: -No hace falta, ya es tarde. Vuelve a casa. Cuando tenga tiempo, volver¨¦ a verlos. -Vale. Si necesita que vaya, ll¨¢meme cuando quiera. -Bien. Cuando Ana¨ªs se march¨®, Natalie se dispon¨ªa a subir su maleta y una mano huesuda recogi¨®. -Te ayudo. SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you,activity time is limited! Cap铆tulo 719 Cap¨ªtulo 719 Natalie gir¨® cabeza para mirarle y no dijo nada, sigui¨¦ndole en silencio. Era alto. La altura de Natalie ya rozaba el metro setenta, pero parte superior de su cabeza s¨®lo les llegaba a los hombros. Deber¨ªa medir m¨¢s de uno ochenta y cinco. Tambi¨¦n sus hombros eran anchos. Parec¨ªa el tipo de hombre que podr¨ªa dar a una mujer una sensaci¨®n de seguridad. Se dio cuenta de lo que estaba pensando. Natalie se seren¨® al instante y su rostro se volvi¨® serio. Hace demasiado tiempo que no tengo una rci¨®n, ?por eso tengo sed al ver espalda de un hombre? Tendr¨ªa que encontrar una oportunidad para que Nora llevara a rjarse, o de lo contrario probablemente ilusionar¨ªa al ver a Leonardo. Tras dejar maleta, Leonardo volvi¨® cabeza hacia Natalie. -D¨²chate t¨² primero. Me dices cuando termines. Estoy abajo. Bien, ?d¨®nde est¨¢n los art¨ªculos de aseo? Comparada con el momento en que firm¨®, Natalie se sinti¨® realmente avergonzada y abrumada en este momento. Despu¨¦s de todo, e no estaba tan cerca de ning¨²n hombre en su memoria. Al ver timidez en sus ojos, Leonardo sonri¨®: -En el primer caj¨®n debajo delvabo. -Lo s¨¦. Cuando Leonardo se fue, Natalie abri¨® su maleta y puso su ropa en el armario. En el armario s¨®lo hab¨ªa ropa negra, nca y gris, pero al instante se llen¨® de muchos m¨¢s colores brintes. Una sutil emoci¨®n se apoder¨® de Natalie al vers ropaspletamente diferentes. Respir¨® hondo para no pensar demasiado. Los tres meses pronto llegar¨ªan a su fin y luego ser¨ªan dos extra?os sin parentesco. Solo ten¨ªa que aguantar los tres meses. Despu¨¦s de coger su pijama, Natalie entr¨® en el cuarto de ba?o para darse una ducha. Natalie se sorprendi¨® al darse cuenta de que el champ¨² y el jab¨®n corporal eran de sus marcas favoritas. Pero entonces record¨® que Leonardo y e hab¨ªan sido pareja y loprendi¨®. Despu¨¦s de ducharse y secarse el pelo, sali¨® del dormitorio y baj¨® para decirle a Leonardo que ya hab¨ªa terminado. SRUME +15 BONUS Leonardo estaba leyendo un documento y levant¨® vista cuando oy¨® unos pasos. Su mirada se detuvo bruscamente. This is property ? of N?velDrama.Org. Natalie llevaba un camis¨®n de cuello redondo que le llegaba casi hasta los tobillos. Y aunque el camis¨®n era ancho, dejaba ver que ten¨ªa una figura perfecta. Su cara p¨¢lida parec¨ªa un huevo reci¨¦n pdo, y su pelorgo y rizado cafa en cascada por su costado. Y aunque no llevabal maquije, segu¨ªa siendo seductora hasta el extremo. Su respiraci¨®n se entrecort¨® y tosi¨® para ocultar su sensaci¨®n, -?Has terminado? -Si, se?or Ramos, ?cu¨¢ndo vas a¡­? Antes de que pudiera terminar frase, Leonardo interrumpi¨®, -Ll¨¢mame Leo a partir de ahora. Natalie frunci¨® el ce?o, -Pero estoy acostumbrada a marte se?or Ramos. -Entonces acostumbrate de nuevo. No olvides que somos una pareja normal estos tres meses. Al ver su mirada seria, Natalie respir¨® hondo y dijo despacio: -Le¡­Leo¡­ -Si. Leonardo sonri¨® y se levant¨®, -Voy a darme una ducha. -Bien, hoy estoy un poco cansada. Voy a dormir. Al ver verg¨¹enza bajo sus ojos, Leonardo mir¨® y le dijo: No te preocupes, no te tocare s no est¨¢s de acuerdo. Estaban muy cerca el uno del otro, y fragancia de e despu¨¦s de ducharse permaneci¨® en su nariz, haciendo que su cuerpo se tensara involuntariamente. Quer¨ªa abraza, pero tem¨ªa asusta. E estaba muy a defensiva con ¨¦l ahora, y si se atrev¨ªa a abraza, a lo mejor no dormir¨ªa con ¨¦l en los pr¨®ximos tres meses. Natalie se sonroj¨®, fingi¨® estar tranqu y dijo: Si, yo subo primero. Tras decir eso, se dio vuelta y se fue vndo. Al ver sus orejas enrojecidas, Leonardo sonri¨®. Era realmente linda. Cap铆tulo 720 Cap¨ªtulo 720 Despu¨¦s de que L¨¦onardo se duch¨®, Natalie ya se qued¨® dormida, y le dej¨® una luz encendida. Se cepill¨® el pelo, se meti¨® en cama con cuidado, y apag¨® l¨¢mpara de mesi. Natalie cre¨ªa que pasar¨ªa una m noche, pero mgrosamente se qued¨® dormida enseguida. Cuando abri¨® los ojos a ma?ana siguiente, se sobresalt¨® al ver el rostro agrandado y guapo que ten¨ªa dnte. Apart¨® a Leonardo y se apresur¨® a mirar hacia abajo, aliviada al ver que estaba en pijama, fulmin¨® a Leonardo con mirada. -Has ido demasiado lejos, ?no? ?Has dicho que no me tocar¨ªas mientras yo no quisiera! Leonardo, a¨²n dormido, se qued¨® paralizado un momento cuando e lo despert¨® y respondi¨®. -Natalie, parece que no fui yo quien te toc¨®, fuiste t¨² quien me abraz¨®. Al ver su mirada, Natalie estaba a punto de replicar, pero de repente se dio cuenta de efectivamente, ahora estaba tumbada en eldo donde ¨¦l dorm¨ªa. Belongs ? to N?velDrama.Org. ?Anoche se qued¨® dormida y tom¨® a Leonardoo su almohada humana? que, Ten¨ªa costumbre de dormir con una almohada en casa, y anoche se acost¨® demasiado tarde, asi que no se acordaba de su h¨¢bito. Al instante, su cara enrojeci¨®o si estuviera ardiendo y puso cara de verg¨¹enza. -Lo siento, pero t¨² tambi¨¦n tienes culpa, deb¨ªas empujarme cuando notaste que me hab¨ªa girado, en vez de dejarme que te hiciera lo que quisiera. Leonardo enarc¨® una ceja, -Pero, me encanta cuando me haces eso. Natalie:¨C Se fijaban mutuamente un rato, por fin, Natalie no aguant¨® el ambiente y directamente se dio. vuelta y se levant¨® de cama: -?Voy avarme! Despu¨¦s devarse, Natalie sali¨® del ba?o, sin mirar a Leonardo, cogi¨® ropa que se iba a poner hoy, fue al guardarropa a cambiarse y se fue. Mirando c¨®mo hu¨ªa avergonzada, Leonardo sonri¨®, parec¨ªa que a¨²n sent¨ªa algo por ¨¦l, de lo contrario la primera rei¨®n de hoy no ser¨ªa de timidez, sino de disgusto. Al pensarlo, Leonardo se puso de muy buen humor. De camino a oficina, Natalie record¨® verg¨¹enza de esta ma?ana, dud¨® mucho tiempo, envi¨® un mensaje a Leonardo. E quer¨ªa discutir con ¨¦l que en el futuro dormir¨ªan separados y e podr¨ªa dormir en el suelo. Sin embargo, Leonardo no le contest¨® en toda ma?ana, sin saber si no hab¨ªa visto el mensaje o no contest¨® a prop¨®sito. Debido a este asunto, Natalie estaba un poco distra¨ªda durante todo el d¨ªa, y su eficiencia en dise?ar no era tan altao antes. Media hora antes de salida del trabajo, Natalie recibi¨® una respuesta de Leonardo. [Lo siento, hoy he estado reunido y no he visto el mensaje. No creo que tengamos que dormir separados, es normal ques parejas se abrazan, pero si de verdad te importa, te apartar¨¦ cuando vea que est¨¦s tumbada a mido.] Natalie llevaba un rato mirando este mensaje y frunci¨® el ce?o. Parec¨ªa que Leonardo no aceptar¨ªa dormir en camas separadas. Al pensar que probablemente cada d¨ªa de los pr¨®ximos tres meses se despertar¨ªa con cara agrandada de Leonardo, sinti¨® que su vida era sombr¨ªa. A hora de salir, Natalie vio el coche de Leonardo aparcado en acera. Carlos abri¨® de un empuj¨®n puerta del copiloto y se dirigi¨® r¨¢pidamente hacia e, le dijo. sonriendo: -Se?orita Silva, el se?or Ramos me ha pedido a recoge para cena. Natalie no quer¨ªa ir, pero pensando en el contrato que hab¨ªan firmado, asinti¨® y dijo: Vale. Leonardo tuvo una reuni¨®n con socios cerca del restaurante que hab¨ªa reservado y vino directamente despu¨¦s de reuni¨®n, los dos se encontraron justo en puerta del restaurantel -Se?or Ramos, no hace falta que cenemos en un restaurante, podemos contratar a una criada para que cocine en casa. Leonardo mir¨®, -?Qu¨¦ me acabas de mar? Al ver el disgusto en el fondo de sus ojos, Natalie not¨® que estaba enfadado y modific¨®, -Leo¡­ SURPERISE GIFT: 3000 bonus free for you activity time is limited! Cap铆tulo 721 Cap¨ªtulo 721 Si, hoy salimos a cenar para celebrar que vivimos juntos de nuevo, y segundo lugar, quiero decirte algo. Vale. Ambos entraron al restaurante y, despu¨¦s de pedirida, Leonardo mir¨® y le dijo seriamente: ¡°Sobre lo que pas¨® hace tres a?os, creo que debo explic¨¢rtelo; de lo contrario, podr¨ªas malinterpretarme¡°. -?Qu¨¦? La mano de Natalie que sosten¨ªa el vaso de agua se tens¨® involuntariamente y se puso un poco nca. Mich le hab¨ªa dicho que estaba muy enamorada de Leonardo, as¨ª que en el momento en que Leonardo eligi¨® a Matilda, se sinti¨® decepcionada al m¨¢ximo. -No importa, es verdad que elegiste a Matilda, y no tiene sentido explicarlo ahora. Q?Qu¨¦ puede explicar? La ¨²nica explicaci¨®n es que quiere a Matilda m¨¢s que a m¨ª, as¨ª que renunci¨® a mi.) Al ver bu en sus ojos, Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo pbra por pbra: -No puedes decidir si tiene sentido o no. Para m¨ª, es necesario explic¨¢rtelo. Natalie frunci¨® losbios y dijo con indiferencia: -Entonces dime. -Yo no eleg¨ª a Matilda hace tres a?os, cuando Tadeos secuestr¨®, dijo que, si eleg¨ªa el camino de izquierda, podr¨ªa salvarte, y el de derecha, salvar¨ªa a Matilda. Eleg¨ª el de izquierda sin dudarlo, pero al final de ese camino descubr¨ª que persona que estaba all¨ª Belongs ? to N?velDrama.Org. encerrada era Matilda. Natalie se qued¨® de piedra y no se lo pod¨ªa creer. -Entonces, ?quieres decir que Tadeo te minti¨®? ?Que en realidad estaba en el camino de derecha? Leonardo neg¨® con cabeza, -No, no podr¨ªa salvarte en ning¨²n camino, porque Tadeo te ten¨ªa encerrado en otro sitio. Natalie baj¨® los ojos, seg¨²n lo que hab¨ªa averiguado sobre historia de Leonardo y Tadeo, era posible que Tadeo hubiera hecho algo as¨ª. Pero¡­ E no le creer¨ªa tan f¨¢cilmente. -?Tienes pruebas para probar que dices verdad? Si tengo. Sac¨® el m¨®vil e hizo clic en una grabaci¨®n. Esta es verdad que me dijo Tadeo despu¨¦s de que lo captur¨¦. Al decir esto, su voz tembl¨® un poco y sus ojos se llenaron de dolor. Natalie se sorprendi¨®, pero no dijo nada. Pronto, Tadeo dijo con una voz sombr¨ªa. -Leonardo, ?qu¨¦ podr¨¢s tener si me matas ahora? Nunca podr¨¢ revivir Natalie L¨®pez. ?Sabes lo que le dije en ese momento? Le dije que Matilda estaba en el camino de izquierda, y que lo elegiste sin dudarlo. E muri¨® de odio por ti, jajaja¡­. ?Ah! Tras un grito, voz desapareci¨® abruptamente. Natalie no sab¨ªa c¨®mo describir conmoci¨®n de este momento, y s¨®lo pudo tomar un sorbo de agua y dijo lentamente: -Aunque es verdad¡­ Ya pas¨®¡­ E hab¨ªa perdido memoria. Cuando cre¨ªa que Leonardo hab¨ªa abandonado, lo odiaba, pero en este momento esos rencores hab¨ªan desaparecido y s¨®lo sent¨ªa paz. Leonardo mir¨® y dijo con voz ronca: -Todav¨ªa¡­ ?No quieres perdonarme? Natalie se qued¨® un rato cada y suspir¨®, -No, es que creo que verdad no importa. Ya no te quiero, y esta grabaci¨®n ha hecho desaparecer mi rencor por ti. Quiero que seamos desconocidos dentro de tres meses. ?Por qu¨¦? Antes me quer¨ªas. ?Cu¨¢ndo recuperes tu memoria, volver¨¢s a estar conmigo? Al ver su mirada paranoica, Natalie dijo lentamente: -Mi madre tambi¨¦n me describi¨® el pasado entre nosotros. Creo que era demasiado humilde, y ese tipo de amor no es el que quiero. Por eso, no quiero recuperar memoria, ni volver a estar contigo. Leonardo guard¨® silencio mucho tiempo y sonri¨® amargamente. -Tengo tres meses para enamorarte de m¨ª. Cap铆tulo 722 Cap¨ªtulo 722 This is property ? of N?velDrama.Org. Natalie sonri¨® y no dijo nada m¨¢s. Ahora e no quer¨ªa verlo. ?C¨®mo iba a enamorarse de ¨¦l? Durante cena, Leonardo no paraba de encontrar temas para har con Natalie; sin embargo, e se mostraba fr¨ªa y s¨®lo contestaba distra¨ªdamente. Despu¨¦s de cenar, Natalie se levant¨® y dijo, -Tengo que trabajar, me voy. En este momento, Leonardo frunci¨® el ce?o y dijo: -Te pa?o. No, estoy acostumbrada a estar s. Tras decir eso, Natalie se dio vuelta y se fue. Mirando a su espalda, Leonardo se puso decepcionado. De vuelta en el despacho, Natalie cogi¨® su bol¨ªgrafo y se dispuso a seguir dibujando el dise?o, pero su mente estaba vac¨ªa; no dejaba de pensar en Leonardo cuando le explicaba en el restaurante. Natalie puso el bol¨ªgrafo. Sent¨ªa que su mente era un caos y no sab¨ªa qu¨¦ hacer. Ya decidi¨® que pondr¨ªa punto final a su rci¨®n con Leonardo el d¨ªa que se cumplieran los tres meses. Pero hoy, cuando escuchaba su explicaci¨®n, le dol¨ªa el coraz¨®n. A lo mejor lo hab¨ªa pasado muy mal en los tres a?os que cre¨ªa que e hab¨ªa muerto. Justo cuando Natalie estaba pensando con qu¨¦ actitud se llevar¨ªa con Leonardo,s luces del despacho se apagaron de repente. Natalie se dio vuelta para coger su m¨®vil, y justo cuando llegaba a su escritorio, no pod¨ªa abrir sus ojos de repente. Se agarr¨® apresuradamente al escritorio y consigui¨® ponerse en pie sin caerse, pero sent¨ªa que su cuerpo se debilitaba poco a poco. (?Qu¨¦ me pasa?) Antes de perderpletamente el conocimiento, Natalie oy¨® el sonido de puerta del despacho al ser empujada y se desmay¨®. Por otrodo, en familia Marin. Sergio andaba ansioso por el sal¨®n, con fastidio en los ojos. mi, ?tengo mareos! Jade, ?est¨¢s segura de que esto funcionar¨¢? Si gente de familia Silva y Leonardo saben lo que hiciste esta noche, jno nos dejar¨¢n en paz! Adem¨¢s, no quer¨ªa que otro hombre fora a Natalie. Si iba a salva ahora, Natalie podr¨ªa enamorarse de ¨¦l. Jade rio fr¨ªamente, -No te preocupes, es un tipo muy confiable. Aunque lo atrapen, no dir¨¢ nada. -?No, voy a salvar a Natalie! Al ver que Sergio cog¨ªas ves del coche y se dispon¨ªa a marcharse, el rostro de Jade se torn¨® serio e inmediatamente se levant¨® para detenerlo. -Hermano, ?est¨¢s loco? Si vas para all¨¢ ahora, le dir¨¢s a Natalie que gente de familia Marin es culpable, ?y entonces estaremos todos jodidos! -Es mujer que quiero. ?No puedo ve arruinada! que ahora Al ver que Sergio insist¨ªa en irse, Jade le dijo fr¨ªamente: -Vale, vete, pero no olvides es mujer de Leonardo, y llevan tantos a?os casados, que ya se han acostado muchas veces. Si haces da?o a familia Mar¨ªn por una puta, ?no te impido otra vez! Sergio agarraba con fuerzas ves del coche, con mirada vte. Despu¨¦s de un rato, retrocedi¨® unos pasos y se cay¨® en el sof¨¢, dejando caer al suelo ve del coche en su mano. Jade sab¨ªa que hab¨ªa ganado apuesta. Se puso en cuclis a sudo y le dijo: -Hermano, mientras consigamos el v¨ªdeo, podremos amenaza para que el Grupo Silva y el Grupo Mar¨ªn cooperen. Cuando el Grupo Mar¨ªn recupere gloria, tendr¨¢s muchas mujeres hermosas y, probablemente en ese momento, Natalie suplicar¨¢ que est¨¦s con e. Sergio se qued¨® cado un momento, y dijo sombr¨ªamente: -Jade, tienes raz¨®n, Natalie no merece mi amor, jes una puta! Cuando cotejaba a Natalie, e lo rechaz¨® muchas veces y fing¨ªa ser una mujer senci, pero en realidad Leonardo se hab¨ªa acostado con e numerosas veces. T -?Puta! -Hermano, ?qu¨¦ bueno que piensas as¨ª! Se mof¨® Jade, que se sent¨ªa satisfecha. Si su hermano estaba de sudo, ser¨ªa mucho m¨¢s f¨¢cil luchar contra Natalie. Cap铆tulo 723 Cap¨ªtulo 723 +15 BONUS Al despertarse de nuevo, Natalie se encontr¨® tumbada en un dormitorio desconocido cons manos y los pies atados. Normalmente esas cuerdas no pod¨ªan ata, pero ahora estaba d¨¦bil, y su cuerpo a¨²n ten¨ªa calor, como si tuviera fiebre. -?Clic! La puerta se abri¨® y entr¨® un hombre con cara grande y gorda, con un tr¨ªpode y una grabadora de video. Al ver a Natalie despierta, sonri¨®scivamente, y carne estaba temndo. Be, por fin est¨¢s despierta, justo que no me gusta hacer sexo con un cad¨¢ver. Natalie se mordi¨® elbio inferior y le miraba con gesto g¨¦lido despu¨¦s de recuperar un poco conciencia, ?Qui¨¦n te ha enviado? ?Puedo darte el doble del precio! El hombre prepar¨® su tr¨ªpode y su c¨¢mara, apuntando justo a cama. -Be, no hago esto por dinero, sino para devolver un favor a otra persona, as¨ª que no te dejar¨¦ marchar aunque me das mucho dinero. Disfrutemos esta noche, ?seguro que te dejare c¨®moda! Tras decir esto, el hombre se abnz¨® sobre e. Natalie trat¨® de esquivar, pero s¨®lo se movi¨® unos cent¨ªmetros hacia undo. El hombre tir¨® de sus piernas, y su gordo cuerpo se apret¨® contra e. Le toc¨® los pechos con su mano gorda y sonri¨® con los ojos obscenamente entrecerrados. -?No te resistas, no te puedes escapar! La mirada de Natalie se volvi¨® g¨¦lida, se fijaba en el hombre que apretaba y dijo: -?Si te atreves a hacerme da?o, har¨¦ que te arrepientas de haber venido a este mundo! El hombre se sorprendi¨® por su mirada g¨¦lida y sinti¨® miedo. Pero pronto suprimi¨® su temor y sonri¨® fr¨ªamente: -?Crees que puedes amenazarme? Te voy a for hoy, y tambi¨¦n enviar el v¨ªdeo a inte, ipara que todo el mundo pueda ver c¨®mo eres en este momento! Tras decir eso, el hombre le desgarr¨® ropa que ten¨ªa dnte del pecho. Al ver piel ncao nieve de su pecho, los ojos del hombre se volvieron rojos y casi sel +15 BONUS volvi¨® loco. This is property ? of N?velDrama.Org. A Natalie daba tanto asco que s¨®lo quer¨ªa morir inmediatamente, pero ni siquiera ten¨ªa fuerzas para morderse lengua para suicidarse. Cerr¨® los ojos desesperada, su orgullo iba desapareciendo poco a poco. Justo en el momento en que sent¨ªa que estaba a punto de caer en el abismo, puerta de habitaci¨®n se abri¨® de golpe. En un instante, el peso que oprim¨ªa desapareci¨® de repente, y una chaqueta con olor a pino cubri¨® al mismo tiempo que un grito asesino de cerdos resonaba en habitaci¨®n. -?Ah! Natalie abri¨® los ojos y se sobresalt¨® al ver que era Leonardo, ?qu¨¦ hac¨ªa ¨¦l aqu¨ª? -Se?or Ramos¡­ Al ve as¨ª, Leonardo quer¨ªa hacer picadillo a ese gordo cerdo de inmediato, pero tem¨ªal asusta, s¨®lo pod¨ªa reprimir su rabia. Despu¨¦s de desatarle cuerda, Leonardo levant¨® con cuidado y se dirigi¨® a Carlos y le dijo fr¨ªamente: ?Dentro de diez minutos, quiero saber qui¨¦n ha ordenado a ¨¦l! Leonardo llev¨® a Natalie a otra habitaci¨®n, y Natalie descubri¨® que estaba en un hotel. Dej¨® a Natalie en cama y le dijo: -He pedido que te examine un m¨¦dico, voy a salir. Natalie se tranquiliz¨® y asinti¨®: -De acuerdo. Cinco minutos despu¨¦s, el m¨¦dico sali¨® de habitaci¨®n. -Se?or Ramos, se?orita Silva ha sido drogada, tiene que tomar l¨ªquidos y descansar bien esta noche. Leonardo estaba sentado en el sof¨¢, destndo frialdad, cons puntas de los dedos un poco rojas como nieve. Se sentaba cado, pero hac¨ªa sentir el terror. -Bueno, gracias, te puedes ir.. Despu¨¦s de que el doctor se fue, entr¨® Carlos. Se?or Ramos, ha dicho que Jade lo orden¨®. Leonardo sonri¨® lentamente, pero su sonrisa era fr¨ªa y rezumante. -Trae a Jade aqu¨ª y haz lo que e quer¨ªa hacerle a Natalie, pero no hace falta grabar un video, organiza una transmisi¨®n en vivo,pra un trending, ?y d¨¦j disfrutar lo que es caer del cielo al infierno! Cap铆tulo 724 Cap¨ªtulo 724 Carlos se puso rigido, Se?or Ramos, familia Mar¨ªn¡­ Leonardo parec¨ªa fr¨ªo, -Preg¨²ntale a gente de familia Mar¨ªn si quieren proteger a Jade o al Grupo Marin. ?Que ellos elijan! -si. Despu¨¦s de que Carlos se fue, Leonardo se levant¨® y camin¨® hacia puerta, se qued¨® parado un momento y empuj¨® lentamente puerta. Natalie estaba dormida, con mano en cabestrillo, cara p¨¢lidao el papel,o una delicada mu?eca de cer¨¢mica. Leonardo se arrepent¨ªa mucho, no deb¨ªa deja ir s a oficina, o esto no habr¨ªa ocurrido. Tras mira un rato en silencio junto cama, Leonardo se dio vuelta y sali¨®. Media hora despu¨¦s, tiraron a Jade al suelo que estaba temndo. -T¨²¡­ ?Qui¨¦n eres? ?Qu¨¦ vas a hacer? ?Sabes que soy hija de familia Mar¨ªn? ?Si te atreves a hacerme algo, familia Marin no te dejar¨¢ en paz! Al ver lo que le rodeaba, e palideci¨®. ?Estaba en el mismo hotel que hab¨ªa reservado para Natalie? ?Relevaron lo que hab¨ªa hecho Carlos rio, Hace diez minutos, familia Mar¨ªn ha derado que rompe rci¨®n contigo. -?Qu¨¦? Eso es imposible. Jade, con horror en los ojos, se fijaba en Carlos, record¨® de pronto qui¨¦n era. -?T¨² eres el secretario de Leonardo! ?Quiero ver a Leonardo! Carlos dijo con frialdad, -Trae al hombre. Pronto, dos guardaespaldas vestidos de negro se acercaron con un hombre cubierto de sangre. Al verle cara, Jade se qued¨® inm¨®vil, estaba tan asustada que no pod¨ªa decir nada. Arrojaron al hombre junto a Jade, y uno de ellos sac¨® una inyi¨®n e inyect¨® en el cuerpo del hombre, luego ¨¦l que estaba ena, abri¨® lentamente los ojos. Aunque era est¨²pida, Jade sab¨ªa que lo que hab¨ªa hecho hab¨ªa sido descubierto. -?Qu¨¦ quieres? ?Sabes que est¨¢s vindo ley al traerme aqu¨ª sin motivo! Carlos miraba fr¨ªamente, no dijo nada, se dio vuelta y sali¨® con los dos guardaespaldas. +15 BONUS Jade se puso nerviosa y corri¨® tras ellos. Ten¨ªa sensaci¨®n de que, si no se escapaba, jestar¨ªa jodida esta noche! Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Justo cuando lleg¨® a puerta, fue empujada con fuerza por un guardaespaldas y se cay¨® al suelo. -?Ah! Jade aguantaba el fuerte dolor, se levant¨®, se dirigi¨® a puerta y sigui¨® toc¨¢nd, ?D¨¦jenme salir! ?Est¨¢n vindo ley al encarcrmel V a demandarlos cuando salga! Sin embargo, aunque gritaba mucho, puerta no se mov¨ªa y no hab¨ªa respuesta del exterior. Justo cuando intentaba salir, el hombre que yac¨ªa en el suelo se levant¨® y se abnz¨® de repente sobre e¡­. ?? Por otrodo, despu¨¦s de que Sergio se enter¨® de que los hombres de Leonardo hab¨ªan secuestrado a Jade, quer¨ªa buscar a Leonardo, pero Cristian lo impidi¨®. -?No sirve de nada que vayas ahora, e ya no tiene nada que ver con familia Mar¨ªn! Sergio mir¨® sorprendido al desesperado Cristian. -Pap¨¢, ?est¨¢s loco? ?Est¨¢s obligando a Jade a morir! Cristian levant¨® mano y le dio una bofetada, dijo enfadado: -?Te atreves a culparme? Si hubieras impedido, jhoy no estar¨ªa as¨ª! ?Crees que no quiero salva? COIN BUNDLE: get more free bonus Cap铆tulo 725 Cap¨ªtulo 725 -Leonardo ha dicho que, si ayudo, jel Grupo Mar¨ªn quiebra ma?ana! Los ojos de Sergio se nuron y apret¨® los dientes, ?El Grupo Ramos es insignificante? ?Por qu¨¦ tienes miedo de ¨¦l? ?Cu¨¢ntos a?os lleva Leonardo aqu¨ª en Imperialia? ?No podemospetir con Leonardo con todas nuestras fuerzas? Cristian se rio, -?Por qu¨¦ no piensas? Las familias de Imperialia son tan xen¨®fobas. ?Por qu¨¦ el Grupo Ramos pudo crecer en Imperialia en tres a?os? ?Qui¨¦n crees que est¨¢ apoyando al Grupo Ramos? -Leonardo acaba de ofender a familia Silva hace poco, ?c¨®mo es posible que alguien lo est¨¦ protegiendo? -Y con el poder de familia Silva en Imperialia, aunque alguien quiere proteger a Leonardo, no podr¨¢ hacerlo, ?verdad? Al ver iprensi¨®n en los ojos de Sergio, Cristian dijo enfadado: ?La familia Silva es s¨®lo cabeza des cuatro grandes familias, pero persona que proteja a Leonardo puede arruinar f¨¢cilmente a familia Silva! Sergio se qued¨® hdo, expresi¨®n de confusi¨®n de su rostro se fue transformando ent asombro, Quieres decir¡­. ?El que protege al Grupo Ramos es¡­? -?Ahora entiendes por qu¨¦ cort¨¦zos con Jade? Si protejo a Jade, no existir¨¢ ning¨²n Martin ens ocho familias de Imperialia. Pero Jade es mi hermana¡­ ?Y s¨®lo puedo ve ser humida sin ayuda? Cristian estaba a punto de har, y criada se acerc¨® corriendo, ?Se?or, se?ora se ha desmayado de repente! ?Qu¨¦ ha pasado! Cristian pregunt¨® a criada mientras se dirig¨ªa hacia el dormitorio, con aspecto nervioso. -No s¨¦, pero parece que se?ora se ha desmayado por rabia al ver el v¨ªdeo¡­ Mientras haba, Cristian entr¨® en el dormitorio. Vega Ruiz estaba tumbada en cama del hospital, con los ojos cerrados, cara p¨¢lidao el papel, y una criada estaba asfixiando. a Cuando se acerc¨® a cama, Vega se despert¨®. Al ver a Cristian, se apresur¨® a cogerle mano, dijo llorando. -Jade¡­ Jade, e¡­ +15 BONUS ?No te ?No te preocupes de e Cristian pensaba que iba a preguntar por Jade, y le dijo con voz fr¨ªa: a partir de ahora. He anunciado que rompemos rci¨®n con e! Ya no es Marin. -Mira lo de Inte¡­ Vega se desmay¨® otra vez. parte de familia Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Cuando Sergio sac¨® el m¨®vil, recibi¨® un video y un mensaje de un amigo. [Sergio, ?han secuestrado a Jade? ?Este video ya se ha hecho viral en Inte y se emitiendo en directo! Por reputaci¨®n de Jade, ?date prisa y piensa en c¨®mo quitar el trending! e est¨¢ 1 Sergio tuvo de repente un mal presentimiento y se apresur¨® a hacer clic en ese video, y en cuanto vio el v¨ªdeo, sus pups se encogieron bruscamente e inmediatamente marc¨® su n¨²mero. ?D¨®nde has visto ese v¨ªdeo? ¡ª?En Twitter! Est¨¢ colgado en trending y ahora mismo est¨¢ en directo. Jade¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Sergio colg¨® el m¨®vil. Abri¨® Twitter, vio el trending y el directo, le tembl¨® mano al hacer clic. Al ver escena de Jade siendo vida por ese hombre, los ojos de Sergio se pusieron rojos de furia y apret¨® los dientes,-?Pap¨¢, contacta con Twitter ya! Veinte minutos despu¨¦s, Twitter prohibi¨® el eso a todos los usuarios con excusa de nuevo, el trending sobre Jade hab¨ªa desaparecido, y esa retransmisi¨®n en directo ya no exist¨ªa, pero mucha gente hab¨ªa visto retransmisi¨®n en directo y hab¨ªa empezado a har de e en Inte. actualizar sus servidores. Cuando pudieron eder de #El v¨ªdeo indecente de hija de familia Marin# La zona deentarios de este trending estaba llena de gente insultando a Jade. -Oh, hoy he recibido nuevo conocimiento, ?eso es el mundo de los ricos? ?Este tipo de cosas. merece estar en directo? ?Me da tanto asco que quiero vomitar! Cap铆tulo 726 Cap¨ªtulo 726 -?A lo mejor se divierten m¨¢s asquerosamente en privado, y lo que hemos visto es s¨®lo una peque?a parte del iceberg! -Pero veo que su actitud parece de rechazo. ?Alguna mujer quiere que se publique este tipo de video en inte? ?Creo que han hecho una trampa! -Es hija de familia Mar¨ªn. Averigua cu¨¢l es posici¨®n de familia Mar¨ªn en Imperialia. ? Crees que alguien puede tenderle una trampa? Al ver a losentarios contra Jade en Inte, Sergio se enfad¨® tanto que casi tir¨® el m¨®vil. -Pap¨¢, mira c¨®mo ha maltratado a Jade¡­ ?Tengo que salva! Tras decir eso, y sin importarle expresi¨®n de Cristian, Sergio se dio vuelta y sali¨® de casa. Condujo a toda prisa y pronto lleg¨® a nta baja de aquel hotel. Sin embargo, justo cuando iba a entrar, fue detenido por los hombres de Leonardo. Se?or Mart¨ªn, el se?or Ramos ha dicho que nadie puede entrar en este hotel esta noche. Sergio se burl¨®, -Dile a Leonardo que, si no deja libre a Jade, voy a hacer un esc¨¢ndalo de esto ?y entonces nadie podr¨¢ protegerlo! -Se?or Martin, tienes que ser capaz de amenazar a gente, ?crees que puedes hacerlo? -Muy bien. ?Espera! Sac¨® su m¨®vil y marc¨® un n¨²mero, dijo con voz fr¨ªa: ?Trae¨Ca hombres al Hotel Libertad! Pronto, m¨¢s de cien hombres suyos rodearon el Hotel Libertad. -?Vamos! ?Saquen a Jade de aqu¨ª! Los hombres detr¨¢s de ¨¦lenzaron a correr hacia adnte, sin embargo, en menos de diez minutos, fueron reprimidos por los hombres de Leonardo, y Sergio fue capturado. Debido a pelea, ropa y el pelo de Sergio estaban desordenados, y fue arrojado directamente al sueloo un saco, en un estadomentable. -Leonardo, si no dejas marchar a Jade, familia Mar¨ªn y yo vamos a matarte! ?Sergio incluso no ten¨ªa miedo del que estaba protegiendo a Leonardo! Leonardo se sentaba ¨¦n el sof¨¢ y miraba a Sergio que estaba astado en el suelo y no pod¨ªa moverse. +15 BONUS -?Crees que familia Marin ayudar¨¢ a Jade y a ti? No olvides que no eres el ¨²nico heredero del Grupo Marin. El rostro de Sergio se endureci¨®. Era verdad que no era el ¨²nico heredero de familia Mar¨ªn. Aunque su padre mandaba en el Grupo Mar¨ªn, su t¨ªo tambi¨¦n quer¨ªa ser el due?o, si le pasaba algo, su t¨ªo le quitar¨ªa inmediatamente el Grupo Mar¨ªn a su padre. Al pensar en esto, su expresi¨®n agitada se torn¨® repentinamente sombr¨ªa. No podia ofender a Leonardo ahora, o se quedar¨ªa sin nada. Parece que has decidido, ya que lo entiendes, vete. Sergio guard¨® silencio un rato y de pronto se arrodill¨® frente a Leonardo. -Se?or Ramos, Jade, a¨²n es una ni?a, por eso haces cosas sin pensar ens consecuencias, ahora la has castigado. ?Te ruego que perdones y dejes ir! Leonardo lo mir¨® con mirada g¨¦lida y le dijo pbra por pbra: -?Qui¨¦n te crees que eres? ? Mereces suplicarme que deje marchar? Si ¨¦l no hubiera llegado a tiempo, ahora mismo ser¨ªa Natalie quien estar¨ªa siendo vida en aque habitaci¨®n, y culpa ser¨ªa de Jade. -Se?or Ramos, si se?orita Silva sabe lo que has hecho, pensar¨¢ que eres cruel. Te lo ruego. Perdona a Jade esta vez, educar¨¦ bien en el futuro y e no va a ofender a se?orita Silva Los ojos de Leonardo se entrecerraron, se fijaba en ¨¦l y dijo fr¨ªamente: -?Me est¨¢s amenazando? -?No!! Estoy suplic¨¢ndote! Sergio agach¨® cabeza. Sus Belongs to (N)?vel/Drama.Org. s estaban llenos de humici¨®n y odio. Siempre recordar¨ªa este d¨ªa. ?Alg¨²n d¨ªa haria que Leonardo se arrodira frente a ¨¦l y le rogara tambi¨¦n! Cuando Leonardo iba a har, puerta de habitaci¨®n se abri¨® de repente y Natalie sali¨® con el rostro p¨¢lido. COIN BUNDLE: get more free bonus Cap铆tulo 727 Cap¨ªtulo 727 Viendo su g¨¦lida mirada, Leonardo se sinti¨® nervioso, Natalie¡­ Natalie no lo mir¨®, sino a Sergio que estaba arrodido en el suelo, -Se?or Mart¨ªn, ?tienes que ver con lo que ha pasado esta noche? El cuerpo de Sergio se estremeci¨®, luego neg¨® r¨¢pidamente con cabeza. No lo sab¨ªa, fuel decisi¨®n de Jade. No sab¨ªa que e te odiaba tanto¡­ Lo siento¡­ Natalie frunci¨® losbios y dijo con indiferencia: -Deja que Jade se vaya. Leonardo frunci¨® el ce?o, pero asinti¨®, -De acuerdo, entra y descansa. Si. Despu¨¦s de que Natalie entr¨® en habitaci¨®n, Leonardo mir¨® a Sergio, que segu¨ªa arrodido en el suelo, y le advirti¨®. -?Si Jade vuelve a hacerle da?o a Natalie, mandar¨¦ al infierno! Al salir de habitaci¨®n, Sergio se dio cuenta de que estaba sudando fr¨ªo. Aunque odiaba tanto a Leonardo y Natalie, sab¨ªa que no pod¨ªa vengarse de ellos en ese momento, y que ten¨ªa que esperar a ser capaz de asestarles un golpe mortal. Los hombres de Leonardo llevaron a Sergio hasta puerta de una bitaci¨®n y se marcharon Al o¨ªr voz que proven¨ªa del interior, mano de Sergio colgando a sudo se apret¨® con fuerza, empuj¨® con fuerza puerta de habitaci¨®n y entr¨®, tir¨® al hombre ensangrentado al suelo, y pisote¨® el punto m¨¢s vulnerable de su cuerpo. -?Ah! El hombre grit¨® de dolor y se desmay¨® enseguida. Sergio le dio espalda a Jade y dijo con frialdad: -?Vistete y sal! ?Vamos a volver a casa! Cinco minutos despu¨¦s, Jade sali¨® con ropa destrozada. -?Hermano, tienes que vengarte por m¨ª! ?Odio bastante a Natalie y Leonardo! En este momento, fue abofereada por Sergio, ?C¨¢te! Si no quieres morir, ?ven conmigo ahora mismo! Al pensar que se arrodiba ante Leonardo para e, a Sergio le daban ganas de estrang ahora mismo. This is property ? of N?velDrama.Org. Si no fuera por su 5% de iones en el Grupo Mar¨ªn, jno habr¨ªa salvado! +18 BONUS Jade nunca hab¨ªa visto una expresi¨®n tan horrible en cara de Sergio y se estremeci¨®, con los ojos agravados. Sin embargo, Sergio no le hizo caso, se dio vuelta y se fue directamente.. E se mordi¨® elbio inferior y se apresur¨® a seguirlo, si se quedaba aqu¨ª, Leonardo definitivamente no dejaria ir f¨¢cilmente. Despu¨¦s de entrar en el coche, Jade se atragant¨®, -Hermano¡­ ?No me mes hermano, no tengo una hermana tan est¨²pidao t¨²! El tono de Sergio estaba lleno de impaciencia, y su mirada hacia Jade era g¨¦lida, -Has dicho que esa persona nunca te traicionar¨¢, ?no? Jade se sent¨ªa m¨¢s agraviada por su grito, dijo llorando, -Yo no sab¨ªa¡­ Leonardo me hizo esto, ?no dejar¨¦ que ¨¦l y Natalie L¨®pez en paz! -?Basta! Ser¨¢ mejor que no hagas nada, jo nadie podr¨¢ salvarte pr¨®xima vez! Jade estaba muy enfadada, pero no se atrev¨ªa a demostrarlo dnte de Sergio, as¨ª que pudo decir: - Lo s¨¦. Cuando lleg¨® a casa, Jade se enter¨® de que el proceso del sexo con el tipo al que hab¨ªa contratado se hab¨ªa retransmitido en directo y ahora los internautas se re¨ªan de e. s¨®lo Jade se enfad¨® tanto que rompi¨® todass cosas de su habitaci¨®n y, tras calmarse, se le ocurri¨® de repente que Bert¨ªn tambi¨¦n podr¨ªa haber visto ese v¨ªdeo¡­ Se puso nerviosa, m¨® a Bertin. -Bertin¡­ T¨²¡­ -?Qu¨¦ quieres? La voz de Bert¨ªn era impaciente, y Jade no se sent¨ªa triste por ello antes, pero hoy acababa de sufrir ese tipo de cosas, y ¨¦l era tan fr¨ªo que sus emociones se derrumbaron. -Bert¨ªn, t¨²¡­ Sabes lo que me ha pasado hoy¡­ Cap铆tulo 728 Cap¨ªtulo 728 Despu¨¦s de un rato de silencio, se oy¨® g¨¦lida voz de Bert¨ªn: -No me interesan tus asuntos, y no tiene que ver conmigo lo que te ha pasado. Sin duda lo que dijo destruy¨®, Jade se estremeci¨®. Pellizc¨® el m¨®vil y dijo: -?Ven a mi casa ahora mismo! Al colgar el m¨®vil, los ojos de Jade se llenaron de odio. Ya que Bert¨ªn no quer¨ªa, ?le har¨ªa recordar para siempre qui¨¦n le hab¨ªa sacado del fango! Una hora despu¨¦s, el coche de Bertin se detuvo frente a casa de familia Mar¨ªn. Justo cuando bajaba del coche, se abri¨® puerta. El rostro de Jade estaba p¨¢lido y llevaba un grueso camis¨®n que envolv¨ªa, se fijaba en Bert¨ªn y su mirada estaba llena de hielo. -Bertin, ?te acuerdas cuando estabas en el cuarto a?o de universidad, tu madre estaba. enferma y necesitaba dinero para operaci¨®n, tuviste que vender sangre, fui yo quien te dio 140 mil de dres, y tu madre sobrevivi¨®? Despu¨¦s de empezar a trabajar, Bert¨ªn devolvi¨® los 140 mil de dres que Jade le hab¨ªa prestado a ¨¦l con intereses, pero Jade segu¨ªa sin dejarle en paz, pidi¨® a Bert¨ªn que se casara con e y ech¨® a todass mujeres que rodeaban a Bertin, as¨ª que Bert¨ªn odiaba tanto. Bert¨ªn mir¨® sin expresi¨®n, -?Qu¨¦ nuevo truco tienes para torturarme? Si el reloj volviera atr¨¢s, Bert¨ªn nunca habr¨ªa aceptado carta de Jade. Por los 140 mil de dres, Jade le amenazaba, y oblig¨® a chica que le gustaba a salir del pa¨ªs, pero ¨¦l no pudo protege. Jade rio fr¨ªamente, mirando burlonamente a Bert¨ªn: -Debes odiarme mucho estos a?os, ?no? Aun as¨ª, es verdad que le salv¨¦ vida a tu madre, y no podr¨¢s dejarme aldo en toda vida. Bert¨ªn dijo con calma: -?Qu¨¦ quieres decir? Tengo que trabajar por ma?ana, no quiero perder el tiempo contigo. -?Trabajar? ?Lo crees? Hago/una mada y te quedar¨¢s sin trabajo. Las pups de Bert¨ªn se contrajeron y mano se tens¨® inconscientemente. Despu¨¦s de mucho tiempo, mir¨® a Jade y dijo lentamente: -Lo que t¨² quieras. Su actitud indiferente provoc¨® al instante ira de Jade. Puso cara de fr¨ªo: -Esta noche te quedas aqu¨ª y por ma?ana me llevas a trabajar. +15 BONUS Bert¨ªn frunci¨® el ce?o, Jade, no soy tu esva. -Si no quieres que tu madre vuelva al hospital, ser¨¢ mejor que me obedezcas, o te arrepentir¨¢s. This content is ? N?velDrama.Org. Ten¨ªa una expresi¨®n feroz,o una loca que estaba en un callej¨®n sin salida, con una locura temeraria en los ojos. Bert¨ªn se fijaba en e un momento y luego agach¨® cabeza sin decir nada m¨¢s. Jade se dio vuelta y entr¨® en el chalet, pero no sent¨ªa alegr¨ªa de haber vencido a Bert¨ªn, sino que le dol¨ªa el coraz¨®no si se lo hubieran cortado por mitad. La mitad era un recordatorio de que le odiaba, y otra mitad era un amor incontrble por Al entrar en el sal¨®n, vio a Sergio sentado en el sof¨¢ con una expresi¨®n sombr¨ªa. Al notar poca presi¨®n que le rodeaba, Jade dijo con recelo: -Hermano¡­ -?Para qu¨¦ has pedido a Bertin a venir? ?No tienes bastante verg¨¹enza hoy? Ante g¨¦lida mirada de Sergio, Jade se mordi¨® elbio inferior y agach¨® cabeza, y dijo: No te preocupes, no dir¨¢ nada. Sergio rio fr¨ªamente: -?Si hay m¨¢s noticias negativas sobre ti, no te ayudar¨¦ m¨¢s! Despu¨¦s de decir eso, Sergio se levant¨® y se fue. A Bertin no le caia bien. Un pobre chico sin nada, no sab¨ªa por qu¨¦ a Jade le gustaba ese tipo de hombre. Despu¨¦s de que se march¨® Sergio, Jade se sinti¨® por fin aliviada y volvi¨® a su habitaci¨®n. ay ¨¦l. A media noche, de repente, llovi¨® a c¨¢ntaros. Jade se despert¨® con el sonido de un trueno, se levant¨®, se acerc¨® a ventana y vio figura de Bert¨ªn a¨²n de pie en puerta, que estaba totalmente mojad Cap铆tulo 729 Cap¨ªtulo 729 Apart¨® mirada un momento y de repente se ech¨® a refr. Re¨ªa en silencio, pero risa fue creciendo hasta convertirse en una carcajada. Antes le dol¨ªa el coraz¨®n al ver sufrir un poco a Bert¨ªn, pero ahora se sent¨ªa tranqu. Ya que no quer¨ªa ama, dejar¨ªa que odiara, y eso le parec¨ªa bien. Por lo menos, nunca olvidar¨ªa en su vida. Pensando en esto, Jade sonri¨® felizmente. A ma?ana siguiente, Jade sev¨® y se cambi¨® de ropa para ir a trabajar. Cuando baj¨®s escaleras, vio a Cristian y Sergio, que estaban desayunando en eledor, mir¨¢nd con el ce?o fruncido. Cristian se ve¨ªa impaciente y dijo fr¨ªamente: -?Para qu¨¦ te pones tan mativa? ?No crees que has deshonrado suficientemente a familia Marin anoche? ya Jade rio:-Pap¨¢, voy a salir a trabajar. Si me quedo en casa todo el d¨ªa, ?no har¨¢ gente de mi? -?Eso es mejor a que salgas y deshonres a nuestra familia! -No te preocupes, yo misma restaurar¨¦ reputaci¨®n de familia Mar¨ªn. Tras decir esto, Jade se dio vuelta y se march¨®, Mir¨¢nd de espaldas, Cristian apret¨® los dientes y dijo: ?Para! Si te atreves a salir de casa, i no ser¨¦ tu padre! Jade gir¨® cabeza, levant¨® una ceja y le dijo sonriendo: -Pap¨¢, ?has olvidado est¨¢ a punto que de empezar eli¨®n presidencial anual de empresa? Si doy mi voto a t¨ªo, ?no te doler¨¢ cabeza? La cara de Cristian se puso r¨ªgida y, antes de que pudiera decir nada, Jade ya hab¨ªa salido del chalet. Cristian se dio cuenta de que estaba amenazado por Jade, golpe¨® los palillos contra mesa y dijo enfadado:-?Qu¨¦ hija rebelde! Sergio no dijo nada, sin saber si era su ilusi¨®n, parec¨ªa que Jade erapletamente diferente a de ante Parec¨ªa que estaba m¨¢s loca¡­ Jade sali¨® de familia Mar¨ªn y sonri¨® al ver que Bert¨ªn segu¨ªa en puerta, con el rostro p¨¢lido +15 BONUS y sin sangre. -Se?or Vidal, ya casi es hora de ir a trabajar, as¨ª que date prisa y vete a casa a cambiarte de ropa para ir al trabajo. Si llevas ropa mojada al trabajo, te resfriar¨¢s. This is property ? of N?velDrama.Org. Su tono era preocupado, pero sus ojos estaban llenos de satisfi¨®n por haber tenido ¨¦xito su travesura. Bert¨ªn levant¨® los ojos para mira, sin decir nada, y se dio vuelta para marcharse. @ en Jade no est¨¢ enfadada, hoy en d¨ªa nadie pod¨ªa enfada, e iba a re¨ªr, y a ver sonriendo c¨®mo ca¨ªan en el polvo los que se hab¨ªan budo de e, ?mientras e segu¨ªa siendo se?orita noble de familia Marin! Media hora despu¨¦s, Jade regres¨® al departamento de dise?o y todos mirabano si hubieran visto una fantasma. Al fin y al cabo, todos pensaban que despu¨¦s de lo de anoche, Jade no volver¨ªa a aparecer por Zaran. No esperaban que viniera a trabajaro si nada hubiera pasado. Jade sonri¨® y pregunt¨®: -?Por qu¨¦ me miran? ?No tienen que trabajar? Al ver su sombr¨ªa mirada, todos se asustaron tanto que retiraron apresuradamente mirada y bajaron la vista, fingiendo estar ocupados. Jade hizo una mueca de desprecio y entr¨® en su despacho. Tras cerrarse puerta de su despacho, gente del departamento de dise?o susurr¨®. -?Me acabo de equivocar? ?Jade ha venido a trabajar? -Yo tambi¨¦n pensaba que me hab¨ªa equivocado, pero ha venido de verdad, parece que lo de anoche no le ha afectado. -Oh, ya dije que probablemente puso ese v¨ªdeo a prop¨®sito. Es tan arrogante en oficina, ?no. esperaba que est¨¢ tan abierta en privado! En este momento, una voz son¨® justo detr¨¢s. -Es verdad que estoy muy abierta, ?te ense?ar¨¦ otro d¨ªa? +10 BONUS Cap铆tulo 730 Cap¨ªtulo 730 El cuerpo de persona que habl¨® se puso rigido, gir¨® cabeza y vio a Jade mir¨¢nd con seriedad. -Dise?adora¡­ dise?adora Mart¨ªn, lo siento. Jade sonri¨® fr¨ªamente y enarc¨® una ceja, -?Recoge tus cosas y l¨¢rgatej Si alguien que quiere har de m¨ª, ya puede irse con e! Esa dise?adora se qued¨® paralizada y apret¨® los dientes: -Jade, eres una dise?adora, ?qu¨¦ derecho tienes a despedirme? ?Crees que eres del departamento de recursos humanos? ?No me voy! Jade se qued¨® parada, mirando a esa dise?adorao si estuviera tramando algo. Como ten¨ªa miedo de e, se apart¨® inconscientemente mirada. Jade se burl¨® y dijo: -Si no me equivoco, tu madre est¨¢ muy mayor y tienes un hermano peque?o que a¨²n est¨¢ en el instituto. Si no quieres que les pase algo, es mejor que te vayas. El una si, temndo por todo el cuerpo de dise?adora se estremeci¨® y luego se cay¨® e cuerpo. Por finprendi¨® por qu¨¦ aquellospa?eros renunciaron y se marcharon poco despu¨¦s. de ofender a Jade: e los hab¨ªa amenazado. (?Jade es un diablo!> Al ver su rostro p¨¢lido, Jade se dio vuelta con indiferencia y dijo mientras caminaba hacia elvabo: No quiero verte aqu¨ª ma?ana. Jade se march¨®, unos minutos despu¨¦s, dise?adora se ech¨® a llorar sobre mesa. La gente miraba conpasi¨®n, pero no se atrev¨ªan a cons porque tem¨ªan que Jade les hiciera dimitir a ellos tambi¨¦n.. Cuando Natalie lleg¨® a oficina, unapa?era se le acerc¨® con una chica de unos veinte a?os. -Dise?adora Silva, e es Lara ¨¢lvarez, reci¨¦n graduada de Academia de Dise?o de Imperialia, es tu asistente. Natalie mir¨® a Lara, era guapa, se arreba bien, erao una rosa desenfrenada, brinte y colorida. Asinti¨® con cabeza, -Vale, gracias, Joana. Joana hizo un gesto con mano, -De nada, dejo entonces, yo voy a trabajar. +15 BONUS -Vale. Cuando Joana se march¨®, Natalie le dijo con calma, -Si¨¦ntate, ?has tra¨ªdo tus obras anteriores? Lara pensaba que su superior ser¨ªa una mujer de cincuenta a?os, no esperaba que Natalie fuera tan joven, parec¨ªa de su misma edad, y era un poco esc¨¦ptica de su capacidad de dise?ar. -si. Natalie cogi¨® los dibujos que le entregaba, y tras ojear unos, asinti¨® y dijo: -Tus dise?os no est¨¢n mal, y se pueden mejorar mucho. Por cierto, a¨²n no me he presentado. Me mo Natalie, y puedes marme dise?adora Silva. Lara se qued¨® cada un rato, y dijo: -Dise?adora Silva, gan¨¦ meda de oro en el Concurso Nacional de Dise?o, y tambi¨¦n consegu¨ª estar entres cincuenta mejores del Concurso Mundial. As¨ª que espero que mi supervisor sea mejor que yo, o por lo menos tenga experiencia que yo. Natalie enarc¨®s cejas, ?Lara estaba dudando de sus capacidades? m¨¢s Sonri¨® y dijo despacio: Mi nivel de dise?o, lo sabr¨¢s despu¨¦s de trabajar un tiempo. Tu puesto de trabajo est¨¢ fuera de mi despacho. Sal y familiarizate con el trabajo. Al ver que estaba tranqu, Lara frunci¨® el ce?o, se levant¨® y se fue. Tras cerrarse puerta, Natalie baj¨® cabeza y sigui¨® leyendo los documentos. COIN BUNDLE: get more free bonusBelongs ? to N?velDrama.Org. Cap铆tulo 731 Cap¨ªtulo 731 As diez de ma?ana, Bert¨ªn convoc¨® una reuni¨®n con los dise?adores del departamento de dise?o. Losentarios sobre los vestuarios de temporada pasada no han sido muy positivos. He pedido a mi asistente que organice los estilos de ropa que se vendieron bien y los que no se vendieron bien, para que puedan echarles un vistazo primero, y despu¨¦s de diez minutos hamos sobre el estilo de los nuevos productos para pr¨®xima temporada. Lara se sentaba detr¨¢s de Natalie y frunci¨® el ce?o al ve hojear unas p¨¢ginas antes de dejas. ?Es tan indisciplinada con su trabajo?? Diez minutos pasaron r¨¢pidamente y Bert¨ªn dijo: -Todos saben que los m¨¢s vendidos de temporada pasada no cambiaron mucho de estilo¡­ Hawk¡­ Pero el color de ropa est¨¢ un poco m¨¢s saturado que antes. Tras una pausa, continu¨®: -He investigado el mercado¡­ Hawk¡­ Algunas personas man ¨¢ este tipo de ropa m¨¢s saturada ¡°dopamine wear¡°, y pueden hacer referencia a este estilo en pr¨®xima temporada¡­ Hawk¡­ ?Qu¨¦ les parece? Hawk¡­ Natalie frunci¨® el ce?o y le dijo a Lara detr¨¢s de e: -Trae al se?or Vidal un vaso de caliente. Lara se mostr¨® reacia, pero se levant¨® y fue al sal¨®n de t¨¦ a servirle agua caliente. agua -Se?or Vidal, toma un poco de agua caliente. Bert¨ªn mir¨®, con voz un poco ronca, -Gracias. Al ver a Bert¨ªn de cerca, Lara se qued¨® de piedra, el se?or Vidal se ve¨ªa mucho m¨¢s guapo de cerca que de lejos, y ten¨ªa un temperamento maduro y amable, era muy diferente de los chicos de universidad. Mientras pensaba, not¨® de repente una mirada hda que observaba. Gir¨® cabeza y vio a dise?adora se fijaba en e sentada frente a Natalie, con los ojos sombr¨ªos. Lara sud¨® fr¨ªo, apret¨® losbios y volvi¨® a su asiento. ?in embargo, dise?adora no quer¨ªa deja en paz, hizo una mueca y dijo: -Natalie, tu 1/2 asistente es muy atenta, vio que el peor Vidalosia y le dio agua, ?tiene miedo de que el arbor Vidal no firme en su solicitud de trabajo? Despu¨¦s de lo de anoche, Natalie y Jade ya eran enemigas, as¨ª que ro que Natalie no agisanitaria. -He pedido que le sirva agua all se?or Vidal, ?tienes algin problema con eso? Jade no esperaba que dijera eso, odiaba, y dijo friamente: ¡ªro que no tengo ning¨²n problema, pero, aunquece al se?or Vidal, es in¨²til, ?mejor que se centre en el dise?o! He visto que mipa?ero de trabajo no se Natalie se rio y dijo tranqumente encuentra bien, y he pedido que mi asistente le d¨¦ un vaso de agua. ?As¨ª te parece que no se centra en el dise?o? Entonces no puedeser, despu¨¦s de todo, comer es una p¨¦rdida de tiempo. -176! Jade mir¨® con rabta a Natallic, Cuando bia a refarta, Best¨¢s interrumpal con voz fr¨ªa, Basta, esta reuni¨®n en para har del estilo de los productos de pr¨®xima temporada, no para que discut¨¢is argu¨ª. ~ Se?or Vidal, proteges tanto a e Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Bertin dijo friamente,e all no hubiera side -Continuamos smuni¨®n. Durante reuni¨®ns, eximitzau Binst¨¢n haba, habe no dejaba de bume, y tan edinb cuenta de que ahora estaba en contra de Burt¨¢n. Todos cuando recoestaron apa?era que hab¨ªa sido regulnada por fate pas mailiana, no se atrev¨ªan a har de silic La reuni?es terrand despu¨¦s de dos Botas, Hab¨ªa tres estos para grastima temporada. Natalie y jade se encargaban de calls une, y otro para el dise?ador Guillema, que llevaba sein a?os en expressa ano, selu Cuando bertin se march¨¦, jade miv¨¦ friamente a Natalie y le dijital vez no perder¨¦, en esta empresa s¨®lo puede estar una de nosotras Cap铆tulo 732 Cap¨ªtulo 732 Belongs to (N)?vel/Drama.Org. Natalie sonri¨®, -Ya puedes dimitir. Jade mir¨® con sorna, -Natalie, que se quede definitivamente ser¨¦ yo. -Entonces veremos Cuando Jade se march¨®, Lara dijo con curiosidad: -Dise?adora Silva, ?tienes problemas con esta compa?era? ¡ªS¨ª, pero no te preocupes, vuelve al trabajo. A hora deer, Lara tom¨® iniciativa de saludar a algunospa?eros que conoc¨ªa, y despu¨¦s deer juntos, por fin se enter¨® de los problemas entre Natalie y Jade. Pero lo que m¨¢s le sorprendi¨® fue que Jade era protagonista del v¨ªdeo en directo, ayer se qued¨® dormida temprano y no le dio importancia cuando vio que se discut¨ªa en el grupo de se por ma?ana Ten¨ªa que admirar a Jade por ser tan descarada, segu¨ªa trabajando aqu¨ª despu¨¦s de lo que le hab¨ªa pasado. Si fuera e, probablemente encontrar¨ªa una grieta en el suelo. Por otrodo, en el despacho de Bert¨ªn. Jade le mir¨® fr¨ªamente, con bu en los ojos, -Bert¨ªn, no me culpes por no record¨¢rtelo, Natalie no es alguien a quien puedas ofender, ?ser¨¢ mejor que te mantengas alejada de e! Bert¨ªn mir¨® al documento y dijo fr¨ªamente: -Dise?adora Mart¨ªn, por favor, sal de mi despacho. -No olvides que en aquel a?o sin m¨ª¡­ ¨C Bert¨ªn interrumpi¨® fr¨ªamente antes de que pudiera terminar frase: Deja de decir eso. S¨¦ que ay¨²date a mi madre, pero te he devuelto con intereses el dinero que me diste. No dije nada cuando echaste a todass mujeres que me rodeaban, pero ?te est¨¢s pasando ahora? -?Me estoy pasando? Sin el dinero, tu madre habr¨ªa muerto hace tiempo. Es cierto que me devolviste el dinero, ?pero me debes un favor, y a¨²n no me lo has devuelto! Por fin Bert¨ªn perdi¨® paciencia, golpe¨® el documento contra mesa y mir¨® fr¨ªamente a Jade. -Bueno, Dime, ?c¨®mo quieres que te lo devuelva? Te doy una oportunidad de poner una condici¨®n, ?y no nos debemos nad a partir de ahora! 1/3 Las venas de su frente saltaron mucho, sus ojos estaban llenos de ira, sin ning¨²n amor. Jade se rio: -?Est¨¢s seguro? -S¨ª. -Bien, entonces c¨¢sate conmigo. -?De ninguna manera! Bert¨ªn se neg¨® sin pensarlo, no le devolver¨ªa el favor con toda su vida. Jade sonri¨®, -A¨²n no he terminado, c¨¢sate conmigo y despu¨¦s de cinco a?os, nos divorciaremos y entonces no te molestar¨¦. Cambiar cinco a?os por el resto de su vida ser¨ªa una gran tentaci¨®n para Bert¨ªn. Pero pronto se calm¨®. -No acepto. No soporto verte todos los d¨ªas en oficina, y si te veo cu¨¢ndo llegue a casa, me temo que voy a vomitar. Las fr¨ªas pbras de Bert¨ªn fuerono cuchillos en el coraz¨®n de Jade. Si hubiera sido antes, e habr¨ªa huido con tristeza. Pero ahora se rio despectivamente. -Bert¨ªn,o no est¨¢s de acuerdo, tendr¨¢s que sufrir mi tortura. No olvides que a¨²n tengo vida de tu madre, y si no estoy contenta, puedo deja morir en cualquier momento. Bert¨ªn se fijaba en e, con odio en los ojos. -Jade, nunca he visto una mujer tan viciosa y repugnanteo t¨², mereces que nadie te ame, ja nadie le gustar¨¢ una mujer tan asquerosao t¨²! Cuanto m¨¢s maldec¨ªa, m¨¢s profunda era sonrisa de Jade. -Sigue insult¨¢ndome, pase lo que pase, no te dejar¨¦ en paz, ja menos que yo muera, o t¨² mueras! 1 En el pasado, aunque a Bert¨ªn le disgustaba, Jade pensaba que alg¨²n d¨ªa se enamorar¨ªa de e, pero ayer le pas¨® por algo as¨ª, y no s¨®lo no consol¨®, sino que le dijo con indiferencia que lo que le hab¨ªa pasado no ten¨ªa nada que ver con ¨¦l. A partir de ese momento, Jade supo que nunca podr¨ªa conseguir su amor en su vida. 2/3 As¨ª que¡­ No estaba mal que odiaba.. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 733 Cap¨ªtulo 733 ¨C ?L¨¢rgate! This content is ? N?velDrama.Org. Bert¨ªn estabao un le¨®n furioso, pero no pod¨ªa liberarse de su ja y s¨®lo pod¨ªa rugir. Jade se ech¨® a re¨ªr mientras sal¨ªa del despacho de Bert¨ªn, y Vera, qu agach¨® cabeza, fingiendo que no hab¨ªa o¨ªdo nada. Pensaba que Jade se hab¨ªa vuelto loca por lo que hab¨ªa pasado as¨ª? pasado ayer. esperaba en puerta, Si no, ?c¨®mo pod¨ªa ser en el que le invitaba a A hora de salida del trabajo, Natalie recibi¨® un mensaje de Bryan en cenar con ¨¦l. Natalie quer¨ªa decir que no, pero el siguiente mensaje que Bryan le envi¨® hizo cambiar de opini¨®n. E m¨® a Leonardo, -Tengo una cenar con alguien esta noche, no necesitas venir a recogerme. Leonardo se qued¨® un rato en silencio y dijo en voz baja: -Vale, ya lo s¨¦. En cuanto lleg¨® hora de salir del trabajo, Natalie recogi¨® sus cosas y se march¨®. Bryan ya esperaba abajo y sonri¨® al ver a Natalie. Natalie camin¨® r¨¢pidamente hacia ¨¦l, -?Cu¨¢ndo has llegado? ?Llevas mucho tiempo esperando? -No, acabo de llegar no hace mucho, sube al coche. Ambos no sab¨ªan que no muy lejos de acera hab¨ªa aparcado un Cayenne negro. En el momento en que vio a Natalie entrar en el coche de Bryan, el aire del coche se volvi¨® g¨¦lido. -Se?or¡­ Se?or Ramos, ?los seguimos? -S¨ª. Leonardo manten¨ªa cabeza gacha, mitad de su rostro oculto en oscuridad, y aunque no pod¨ªa ver su expresi¨®n, Carlos sab¨ªa que estaba de mal humor en ese momento. Su coche sigui¨® al de Bryan y se detuvo frente a un restaurante despu¨¦s de media hora. 1/3 Al verlos entrar juntos, el rostro de Leonardo se torn¨® sombr¨ªo. Bryan hab¨ªa acosado a Natalie en Monteflor, ?y no esperaba que siguieran en contacto en Imperialia! -Se?or Ramos, ?entramos? La expresi¨®n de Leonardo es g¨¦lida, -No. No notaron que eran seguidos por Leonardo. Cuando se sentaron junto a ventana, Bryan le entreg¨® el men¨² a Natalie. -Pide algo deer. -Vale. Natalie no quer¨ªa cenar. Pidi¨® dos tos al azar y le devolvi¨® el men¨² a Bryan. Despu¨¦s de pedirida, Natalie pregunt¨®: -Se?or Guzm¨¢n, has dicho por WhatsApp que vas a contarme algo, ?qu¨¦ cosa es? Bryan mir¨® y le susurr¨®: -He investigado que eres Natalie L¨®pez y que eres hija adoptiva de familia Silva y no hija biol¨®gica de ellos. Natalie se qued¨® cada un momento, frunci¨® el ce?o y dijo: -?Es eso lo que quer¨ªas decirme? -ro que no. Tal vez lo has olvidado. Ten¨ªas una mejor amiga en Monteflor que se ma Tina. Fundaste una empresa de vestuarios, e ha estado dirigiendo empresa desde que desapareciste hace tres a?os, y empresa est¨¢ preparada para entrar en Imperialia. Me h? pedido que te pregunte cu¨¢ndo volver¨¢s a dirigir empresa. Al o¨ªr eso, Natalie frunci¨® losbios, -?Por qu¨¦ no me pregunta e, sino que te ha pedido ?___ que me transmitas? -Vendr¨¢ a Imperialia dentro de unos d¨ªas. De verdad quiere verte. ?Quieres ve? Natalie siempre ha tenido una actitud negativa hacia su pasado y no quer¨ªa recuperar los recuerdos del pasado. Porque mujer que Mich le hab¨ªa descrito ten¨ªa una personalidad muy distinta de e. Pero tambi¨¦n ignoraba que pod¨ªa haber buenos momentos en el pasado, adem¨¢s de Leonardo, y que ten¨ªa una mejor amiga. Pensando en ello, Natalie sent¨ªa algo indescriptible. Incluso ten¨ªa curiosidad por el pasado. 2/3 -Se?or Guzm¨¢n, ya veo, pero respuesta a esa pregunta se dir¨¦ cuando vea. Cap铆tulo 734 Cap¨ªtulo 734 Bryan sonri¨®, -Bueno, entonces vamos aer. Natalie mir¨® a Bryan y de pronto dijo, -Se?or Guzm¨¢n, has dicho que nos conoc¨ªamos. ? Puedes contarme c¨®mo era? Bryan se qued¨® hdo. No esperaba que e se interesara por el pasado. Tras un momento de silencio, dijo lentamente: -Te digo tu pasado con el se?or Ramos. Natalie frunci¨® el ce?o, pero asinti¨® con cabeza. -Antes no ten¨ªas una buena rci¨®n con el se?or Ramos. A menudo se peleaban hasta el punto de divorciarse. En aquel entonces, cuando te vi, sent¨ª que no eras feliz en tu matrimonio con el se?or Ramos¡­ De lo que dijo Bryan, Natalie se enter¨® de una versi¨®n diferente de s¨ª misma. Era una sensaci¨®n extra?a, que e era una persona as¨ª. Fuera del restaurante, Leonardo se fijaba en Bryan y Natalie. Cuando vio que Natalie le sonre¨ªa, se puso inconscientemente celoso. ?E nunca le hab¨ªa sonre¨ªdo tanto! Respir¨® hondo y de repente no quer¨ªa contenerse. ¨¦l era el leg¨ªtimo esposo de Natalie. ?Por qu¨¦ estaba aqu¨ª espi¨¢nd mientras¨ªa con otro hombre? Al pensarlo, Leonardo empuj¨® puerta del coche. Cuando estaba a punto de salir del coche, de repente son¨® su m¨®vil. Lo contest¨® y oy¨® una voz hda. -Se?orito, el se?or ha dicho que vengas a mansi¨®n. La mano de Leonardo que apretaba el m¨®vil se tens¨® inconscientemente, y su voz tambi¨¦n era g¨¦lida hasta el extremo: -No tengo tiempo. Al instante, le lleg¨® una voz igualmente g¨¦lida. -Si no quieres que le pase algo a Natalie, jven aqu¨ª ahora mismo! -?Si te atreves a hacerle da?o, no te dejar¨¦ en paz! -Si quieres que est¨¦ bien, haz lo que te pido. 1/2 Sin darle a Leonardo oportunidad de har, colg¨® el m¨®vil despu¨¦s de decir eso. Leonardo se qued¨® sentado un rato y luego dijo fr¨ªamente: -Vamos a Mansi¨®n Gandelo. Carlos, sentado en el asiento del copiloto, se qued¨® de piedra. No reion¨® hasta que el coche se alej¨® a unos metros de distancia. Mir¨® a Leonardo. Se?or Ramos, Mansi¨®n Gandelo es¡­ El padre biol¨®gico de Leonardo viv¨ªa all¨ª. Cuando el Grupo Ramos entr¨® en Imperialia, Leonardo fue con ¨¦l a Mansi¨®n Gandelo una vez. Pero aque vez, Leonardo y su padre se pelearon y luego no volvi¨® a ir. Al ver mirada g¨¦lida de Leonardo, Carlos no hizo m¨¢s preguntas y no dijo nada. Una hora m¨¢s tarde, el Cayenne negro se detuvo frente a Mansi¨®n Gandelo. Leonardo dijo con mirada g¨¦lida: -Esp¨¦renme en el coche. Leonardo empuj¨® puerta y sali¨® del coche. Justo cuando llegaba a puerta, criada le abri¨® puerta. -Se?orito, el se?or te est¨¢ esperando en el estudio. -Vale. Guiado por criada, Leonardo entr¨® en el estudio. Ernesto Santos estaba leyendo el documento. Y al o¨ªr voz, dijo sin levantar cabeza: Si¨¦ntate un rato en el sof¨¢. Tengo que terminar con este documento. Aunque el tono era rjado, conllevaba un tono disuasorio. This is property ? of N?velDrama.Org. Leonardo dijo fr¨ªamente: ¨CSe?or Santos, yo tambi¨¦n estoy muy ocupado. ?Qu¨¦ quieres decirme? D¨ªmelo ahora. No tengo tiempo de esperar a que termines de leer el documento. X Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Cap铆tulo 735 Cap¨ªtulo 735 Ernesto dej¨® el documento en mano y le mir¨®. -?Has con tu padre con esta actitud? Se burl¨® Leonardo,-T¨² s¨®lo aportaste un espermatozoide, no me pariste ni me criaste, mereces ser mi padre? -?Imb¨¦cil! Ernesto cogi¨® el tintero y se lonz¨® a Leonardo, pero ¨¦l agach¨® cabeza y mir¨® con frialdad. -Se?or Santos, parece que no tienes nada que decirme, me voy. Se dio vuelta y dio dos pasos. La voz fr¨ªa y amenazadora de Ernesto lleg¨® desde detr¨¢s de ¨¦l. -Si te atreves a salir ahora del estudio, ?crees que Natalie morir¨¢ ma?ana? Leonardo se volvi¨® bruscamente y lo mir¨® con frialdad, ?T¨² no te atreves! Los ojos de Ernesto estaban sombr¨ªos, ?A ver si me atrevo o no! -?Si le haces da?o, te enterrar¨¦ con e! l¨¤ -?Crees que eres capaz de amenazarme? Ni siquiera puedes vencer a familia Silva, ?y quieres vencerme a m¨ª? Leonardo lo mir¨® fr¨ªamente, impaciente. ¡ª?Qu¨¦ quieres decir? -Div¨®rciate de Natalie. E no te merece. Te encontrar¨¦ una esposa mejor. De ninguna manera. Excepto e. ?No me casar¨¦ con nadie en mi vida! Ernesto se burl¨®. He o¨ªdo que e no quiere estar contigo. -Eso es entre nosotros. No tiene nada que ver contigo. -Pase lo que pase, no permito que est¨¦n juntos. El ¨²ltimo idente de coche fue una. advertencia. Si sigues con e, ser¨¢ ¨²nica que saldr¨¢ herida. En este momento, el rostro de Leonardo se volvi¨® extremadamente serio. -?T¨² lo hiciste el idente? Mirando los ojos rojos de Leonardo, expresi¨®n de Ernesto no cambi¨®. 1/2 -S¨ª, ?y qu¨¦? ?Puedes matarme? -Es cierto que ahora no puedo matarte, pero no voy a dejar pasar esto. Y deja de intentar manipr mi vida. El cuerpo de Leonardo estaba tenso. por su Ernesto se fijaba en ¨¦l y le dijo, pbra por pbra: -Te pido que te separes de e bien. No te merece nada. Si est¨¢ contigo, saldr¨¢stimada. Si no quieres que le hagan m¨¢s da?o, sep¨¢rate de e ahora mismo o sufrir¨¢n los dos. La situaci¨®n de familia Santos eraplicada. Una mujero Natalie que entraba en su familia erao un conejito que entraba en guarida de lobos. Seer¨ªan y se quedar¨ªa sin huesos. Leonardo resopl¨® y dijo burlonamente: -?Por qu¨¦ en aquel a?o eras un in¨²til y no pod¨ªas proteger a mi mam¨¢? ?As¨ª que ahora me haces renunciar a mujer que quiero? This content is ? N?velDrama.Org. La cara de Ernesto se puso seria y dijo enfadado: ¡ªLeonardo, ?lo hago por tu bien! Pase lo que pase, t¨² vas a heredar familia Santos. Natalie es una hija adoptiva de familia Silva. ? Crees que gente de familia Silva realmente tratar¨¢o su propia hija? ¨¢ngel se ve¨ªa amable, pero en realidad era muy ego¨ªsta. Por eso se cas¨® con Mich y renunci¨® a su primer amor. Por eso no ayudar¨ªa a familia Santos por Natalie. Si Natalie se casaba con Leonardo, se quedar¨ªa s sin apoyo. -Se?or Santos, parece que te equivocas, me apellido Ramos, tu apellido es Santos. La familia Santos no tiene nada que ver conmigo, y no voy a hereda. Hay tanta gente en familia Santos, puedes elegir a cualquiera para hereda. Leonardo se dio vuelta y se fue. Toda su espalda revba un aura fr¨ªa. Ernesto miraba su espalda y se enfad¨® tanto que casi le dio un infarto. ?No sab¨ªa de qui¨¦n era el car¨¢cter que hab¨ªa heredado este hijo! 2 El mayordomo entr¨® en el estudio y suspir¨®. -Se?or, ustedes llevan tantos a?os sin vivir juntos. No puede ser tan contundente cuando hable con ¨¦l, de lo contrario lo alejar¨¢ cada vez m¨¢s. Ernesto frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: -?No has visto c¨®mo me haba ¨¦l? El mayordomo se rio, -Se parece mucho a usted su hijo, es muy testarudo. Cap铆tulo 736 Cap¨ªtulo 736 Ernesto dijo enfadado: -?Cu¨¢ndo he sido terco? ?Creo que hered¨® el car¨¢cter de su madre! Al mencionar a Pa, los ojos de Ernesto se llenaron de nostalgia y amor, ys r¨ªgidas l¨ªneas de su rostro se suavizaron mucho. Si sus padres no hubieran borrado el mensaje que Pa le hab¨ªa enviado, y ¨¦l hubiera llegado a tiempo a cita, se habr¨ªa ido con Pa a un peque?o pueblo donde nadie los conoc¨ªa, y habr¨ªa vivido una vida normal y feliz. Cada vez que pensaba en esa posibilidad, no pod¨ªa reprimir el arrepentimiento y el dolor que sent¨ªa. Se quit¨®s gafas y parec¨ªa haber envejecido diez a?os. El rostro de Leonardo era adusto al salir de Mansi¨®n Gandelo, se dirigi¨® al coche, abri¨® puerta y se sent¨® en ¨¦l, dijo fr¨ªamente: -Volvemos a oficina. Carlos quer¨ªa preguntarle si no se iba a casa, pero al ver su rostro adusto, finalmente se call¨®. De vuelta a oficina, Leonardo le dijo a Carlos que se fuera y se dirigi¨® al despacho.. Sin embargo, tras abrir el documento, no pod¨ªa concentrarse en leerlo y segu¨ªa pensando lo que Ernesto le hab¨ªa contado. Hac¨ªa tres a?os cuando se enter¨® que Ernesto era su padre biol¨®gico y que le hab¨ªa dado Pa ve secreta, ¨¦l llev¨® a ve secreta a Imperialia, se devolvi¨® y le dijo que nunca ser¨ªa su hijo. Estos tres a?os, aunque desarroll¨® Grupo Ramos a Imperialia, pero ¨¦l y Ernesto erano dos l¨ªneas parals que no se cruzaban, evit¨¢ndose mutuamente. Cre¨ªa que Ernesto pensaba igual que ¨¦l, no esperaba que Ernesto quisiera darle familia Santos. ??Qu¨¦ loco!? A Leonardo le daba asco gente de familia Santos, todos hac¨ªan trampa a otros; y pensaban en c¨®mo conseguir m¨¢s propiedades de familia Santos. Una familia as¨ª estaba m por dentro, y ¨¦l no quer¨ªa meterse en eso. Media noche, Leonardo volvi¨® al chalet. 1/2 S¨®lo una luz encendida en el sal¨®n, Natalie estaba dormida en el sof¨¢, el pelorgo le cubr¨ªa mayor parte de cara, revndo unosbios rosas cereza y una exquisita barbi peque?a, respiraci¨®n ondnte, losbios ligeramente abiertos,o un delicioso melocot¨®n para atraer a gente a recogerlo. Los pasos de Leonardo se detuvieron, sintiendo de repente un peque?o nudo en garganta. Aliger¨® sus pasos y se acerc¨® lentamente a Natalie y se agach¨® junto a e, mir¨¢nd fascinado. En sue?os, fue consciente de que una persona se fijaba en e, y Natalie abri¨® lentamente los ojos. Al ver el rostro agrandado y atractivo de Leonardo, se sobresalt¨®. -?Cu¨¢ndo has vuelto? ?Por qu¨¦ no me despertaste? Natalie se tap¨® el coraz¨®n acelerado, si no fuera por su r¨¢pida rei¨®n, le habr¨ªa dado un pu?etazo en cara a Leonardo. ¨C Acabo de volver, te vi durmiendo, no quer¨ªa despertarte. Natalie:-¡­ -Est¨¢s en cuclis mir¨¢ndome as¨ª, me asustas ?vale? Al ver impotencia en su rostro, Leonardo se toc¨® nariz y cambi¨® de tema, -?Te quedaste dormida en el sof¨¢ para esperarme? Natalie se tensaba, y luego dijo tranqumente: -No, me qued¨¦ dormida viendo tele. -?Entonces por qu¨¦ el televisor est¨¢ apagado? Al ver mirada indagadora de sus ojos, Natalie frunci¨® el ce?o, con voz fr¨ªa, Se?or Ramos, no necesitas ponerme a prueba. No me interesas, y no quiero volver a tener una rci¨®n contigo, esta noche ha sido un idente, me voy a cama. Tras decir esto, Natalie le apart¨® de un empuj¨®n, se pusos zapatis y subi¨®. De vuelta en su habitaci¨®n, Natalie respir¨® aliviada. This content is ? N?velDrama.Org. Ahora se arrepent¨ªa mucho, ?por qu¨¦ le importaba cuando ¨¦l volviera e incluso quedarse dormida esperando abajo? ?Despu¨¦s de tres meses, ser¨¢ un extra?o para m¨ª, no debo preocuparme de c¨®mo le va.? Cap铆tulo 737 Cap¨ªtulo 737 A ma?ana siguiente, cuando Natalie se despert¨®, recibi¨® una mada de Nora. -?Natalie! ?Muy urgente! ?Est¨¢s en casa? ?Voy a recogerte ahora mismo! ?Tienes que ayudarme! Al o¨ªr urgencia en voz de Nora, Natalie se apresur¨® a decir: -?Qu¨¦ pasa? Conduce con cuidado, no hay prisa. -Una costurera se rompi¨® los huesos en un idente de coche anoche y no podr¨¢ ir a set hasta dentro de un mes. Sabes que un d¨ªa de retraso nos costar¨¢ 100 mil dres. ?Puedes ayudarme a ver qu¨¦ hay que modificar en los vestuarios en set? -No te costar¨¢ mucho tiempo, s¨®lo dos horas al d¨ªa, y te dar¨¦ el 5% de los beneficios de serie, ?te parece? Natalie frunci¨® el ce?o, -Pero ahora tengo que ir a trabajar. -Me acuerdo de que trabajas en Zaran, ?no? Si est¨¢s de acuerdo, voy a har con tu jefe. -Int¨¦ntalo. Si ellos est¨¢n de acuerdo, no tengo ning¨²n problema. Despu¨¦s de todo, era su amiga, y adem¨¢s tendr¨ªa una bonificaci¨®n. -Bien, te dejo. ?Esp¨¦rame! Poco despu¨¦s, Nora convenci¨® al director general de Zaran, y fue en coche a Bah¨ªa de Oro para recoger a Natalie. Cuando Natalie subi¨® al coche, Nora abraz¨®: -?Natalie, no sabes cu¨¢nto te lo agradezco! Te adoro. Con tu ayuda, esta serie ser¨¢ un gran ¨¦xito. Natalie apart¨® y le dijo: -?C¨®mo has convencido al director de que s¨®lo tengo que ir medio d¨ªa a Zaran? -No te preocupes por eso, he pagado a Zaran y no tienes que sentir en Zaran. que retrasas tu trabajo -Bien. Dijo Nora mientras arrancaba el coche, -?Ahora no vives en tu casa? Natalie neg¨® con cabeza y cont¨® brevemente lo sucedido con e y Leonardo; Nora se qued¨® de piedra. 1/2 -?No me digas! Tuviste una historia tan dolorosa con Leonardo. Nora y Natalie se conocieron hace tres a?os, cuando estudiaban en el extranjero, as¨ª que Nora no sab¨ªa nada de su pasado. Natalie suspir¨® y dijo lentamente: -Me sorprend¨ª m¨¢s que t¨² cuando me enter¨¦, pero ahora acepto realidad. -El se?or Ramos es muy chulo. Aunque ya lo has olvidado, estar con un hombre tan guap¨® de todos los d¨ªas, creo que te enamorar¨¢s de ¨¦l en menos de tres meses. ?Est¨¢s segura divorciar¨¢s de ¨¦l despu¨¦s de tres meses? que Nora se acordaba de que Leonardo hab¨ªa sido votado por prensa de Imperialiao el hombre m¨¢s adecuadoo marido de ciudad, y de hecho muchas mujeres quer¨ªan acercarse a ¨¦l. te Natalie enarc¨® una ceja, -?Crees que soy el tipo de persona que se enamorar¨ªa de alguien por su cara? This content is ? N?velDrama.Org. -Incluso cara m¨¢s bonita envejece con el tiempo, solos personas con almaspatibles pueden estar juntas toda vida. Nora rio y dijo: -ro que t¨² no eres, pero seg¨²n t¨², creo que Leonardo todav¨ªa te quiere, y no creo que despu¨¦s de tres meses sea tan f¨¢cil romper con ¨¦l, aunque quieres. Hemos firmado el acuerdo del divorcio, y despu¨¦s de tres meses no tendremos nada entre nosotros, aunque no quiere ¨¦l. Sin saber por qu¨¦, cuando dec¨ªa esto, Natalie se sent¨ªa inc¨®moda. Baj¨® los ojos e intentaba discernir cu¨¢l era esa sensaci¨®n, y el coche se detuvo de repente, -?Natalie, estamos aqu¨ª! Natalie dej¨® de pensar y sali¨® del coche con Nora. Este lugar era famosa zona de cine de Imperialia; adem¨¢s de gente que filmaba, tambi¨¦n estaban los que ven¨ªan a ver as estres y los turistas; hab¨ªa gente por todas partes. Natalie entr¨® con Nora y Nora dijo sonriendo, -Cuando te conoc¨ª, quer¨ªa que vinieras a mi empresa para ser actriz, pero me rechazaste. Si fueras actriz, tendr¨ªas muchos fans. Al ver l¨¢stima en los ojos de Nora, Natalie dijo tranqumente: -No me interesa actuar, me gusta dise?ar. 2 Cap铆tulo 738 Cap¨ªtulo 738 Nora rio y alz¨®s cejas, -Jajaja, sab¨ªa que dir¨ªas eso. Natalie no dijo nada m¨¢s. Despu¨¦s de cinco minutos, llegaron al set. Nora llev¨® al camerino. -La protagonista de esta serie es actriz que ha ganado tres veces meda de oro, Luc¨ªa Rom¨ª. Su rostro es una belleza agresiva, por lo que hay que modificar tambi¨¦n algunos detalles de sus prendas. Natalie conoc¨ªa a Luc¨ªa. Mich ve¨ªa a menudo sus series y pel¨ªcs y le gustaba mucho. Hac¨ªa unos d¨ªas que no ve¨ªa a Mich. Quer¨ªa pedir un aut¨®grafo de Luc¨ªa para Mich. E se alegrar¨ªa mucho. Nora busc¨® un rato en el camerino, y cuando vio a Luc¨ªa, camin¨® r¨¢pidamente hacia e y le sonri¨®: ¨C Se?orita Rom¨ª, te he encontrado una nueva maquidora que modifica los vestuarios. Adem¨¢s, e es la dise?adora de todos los vestuarios de esta serie. Luc¨ªa estaba descansando con los ojos cerrados. Al o¨ªrlo, abri¨® los ojos y gir¨® cabeza para miras. Se sobresalt¨® al ver a Natalie, ?Natalie? Natalie tambi¨¦n se sorprendi¨®, ?Luc¨ªa conoc¨ªa? -H, se?orita Rom¨ª. Soy tu dise?adora de los vestuarios, Natalie Silva. Espero que nos llevemos bien. En este momento, Luc¨ªa se levant¨® emocionada para darle mano, -De verdad eres Natalie, jest¨¢s viva! Natalie reion¨®, -?Nos conoc¨ªamos antes? -?No te acuerdas de m¨ª? -Luc¨ªa mostraba tristeza. Natalie asinti¨®, -Eso es, he perdido memoria¡­ ?Nos conocimos en Monteflor? -S¨ª, ¨¦ramos muy amigas. Me ayudaste mucho cuando me met¨ª en el showbiz. Belongs ? to N?velDrama.Org. Natalie record¨® que Bryan hab¨ªa dicho que e hab¨ªa sido agente durante un tiempo. Por lo tanto, fue entonces cuando conoci¨® a Luc¨ªa. -Se?orita Rom¨ª, vas a filmar dentro de poco. Vamos a ver si hay algo que modificar en los vestuarios. 1/2 -Bien. Despu¨¦s de que Luc¨ªa se cambi¨®, Natalie retoc¨® unos peque?os detalles y luego dej¨® que maquidora siguiera con lo suyo. Media hora despu¨¦s, una hermosa joven apareci¨® ante todos. Aunque Luc¨ªa ten¨ªa veintiocho a?os, su piel estaba en muy buen estado. Llevaba un vaporoso vestido de arena rosa ro,o una flor de loto en ciernes, que era elegante. La maquidora exm¨®: -?Se?orita Rom¨ª, est¨¢s guap¨ªsima! ?Me estoy enamorada de ti! Luc¨ªa se tap¨® losbios y sonri¨®: -Gracias. Mir¨® a Natalie, -Esp¨¦rame aqu¨ª, voy a buscarte despu¨¦s del rodaje. -Vale. Despu¨¦s de que Luc¨ªa se fue, Natalie tom¨® asiento yenz¨® a modificar los vestuarios que hab¨ªa dise?ado antes. Los colores de los vestuarios eran todos ros, lo que afectar¨ªa a belleza de Luc¨ªa. Decidi¨® oscurecer los colores de todos los vestuarios, para que encajaran con Luc¨ªa. Cuando estaba revisando, de repente, una voz impaciente son¨® a sudo. -Oye, ?qui¨¦n eres? ?Eres paparazzi que ha venido a grabarme? La voz era arrogante, y Natalie se molest¨® inconscientemente al o¨ª. Pero en cuanto levant¨® vista, e fueo si hubiera visto una fantasma. -?Natalie L¨®pez? ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Est¨¢s muerta, ?no? Natalie frunci¨® el ce?o y mir¨® hacia esta mujer. Cap铆tulo 739 Cap¨ªtulo 739 Su bonita cara estaba un poco retorcida por el shock, y su rostro estaba p¨¢lido. A juzgar por su mirada, Natalie supuso que no se hab¨ªan llevado bien antes. No ten¨ªa sentido hacer caso a alguien con quien no ten¨ªa una buena rci¨®n. Natalie recogi¨® sus cosas y se dispon¨ªa a marcharse, pero e detuvo. -Oye, te estoy hando, ?est¨¢s sorda? Gis miraba a Natalie con expresi¨®n g¨¦lida. Sus ojos estaban llenos de bu y desprecio. Ahora era una mejor actriz y alguien apoyaba, as¨ª que ya no ten¨ªa miedo de e. Al principio, cuando vio a Natalie, se asust¨®, pero despu¨¦s de reionar al hecho de que era una persona viva, ya no ten¨ªa miedo. Ahora incluso Leonardo no pod¨ªa hacerle nada. Natalie no entend¨ªa nada y alz¨®s cejas, ¡ª?Estabas hando conmigo? Perdona, pensaba. que hab¨ªa o¨ªdodrar a una perra. ¡ª?T¨²! Gis se burl¨® y alz¨® voz, ?D¨®nde est¨¢ seguridad! ma a seguridad. Acabo de perder un cor que vale un mill¨®n de dres. ?Sospecho que esta mujer desconocida lo ha robado! Al o¨ªr esto, asistenteprendi¨® de inmediato lo que quer¨ªa decir. Gir¨® cabeza para buscar al guardia de seguridad. Natalie miraba con indiferencia, con frialdad en los ojos. Pronto se acerc¨® el guardia de seguridad. Se?orita S¨¢nchez, he o¨ªdo que ha perdido el cor. Gis asinti¨® con cabeza y dijo ansiosa: -Ese cor es una reliquia familiar de familia Mu?oz de Imperialia. Como soy mejor amiga de se?orita Mu?oz, me lo prestaron para que lo llevara en el rodaje. Se lo voy a devolver despu¨¦s del rodaje de hoy, pero lo he perdido en el camerino. Antes de Belongs ? to N?velDrama.Org. que el guardia de seguridad pudiera decir nada, Natalie se ech¨® a re¨ªr. Gis hizo una mueca ante su risa burlona y apret¨® los dientes, -?De qu¨¦ te r¨ªes? 1/2 -Me he re¨ªdo de que de verdad eres una actriz, que act¨²as de forma natural, hasta que te crees t¨² misma, ?no? -Creo que ahora est¨¢s asustada. Seguro Al ver el desprecio en sus ojos, Gis rio fr¨ªamente: -Creo que has robado el cor. -Dices que te he robado el cor. ?Tienes pruebas? Me calumnias sin pruebas, puedo demandarte. -Bueno, veremos si lo robaste o no cuando me entregues tu bolso para que lo revise. Y t¨² no eres del set. No has venido aqu¨ª para robar o a hacer otra cosa m, ?entonces est¨¢s aqu¨ª para divertirte? E actuabao si estuviera segura de que el cor estaba en el bolso de Natalie. Natalie dijo fr¨ªa, -?Por qu¨¦ dejo que revises mi bolso? La polic¨ªa necesita una orden para revisars cosas de gente. ?Tienes m¨¢s poder que polic¨ªa? -No quiero perder tiempo contigo. ?Ag¨¢rre! En este momento, los dos guardaespaldas detr¨¢s de Gis senzaron hacia Natalie. Pero antes de que pudieran tocar a Natalie, ?dos hombres grandes aparecieron de r¨¦pente a sudo y los echaron de habitaci¨®n! Despu¨¦s, desaparecierono si nunca hubieran aparecido. -?Qu¨¦ ha pasado? ?Acabo de parpadear? -No, yo tambi¨¦n lo vi¡­ Pero no pude ver bien c¨®mo eran ellos dos antes de que desaparecieran de repente¡­ -Joder, ?qui¨¦n es esa mujer? ?Esos dos hombres parec¨ªan muy fuertes! Al o¨ªr los murmullos a su alrededor, Gis apret¨® los dientes con rabia y dijo enfadada: -? Est¨¢n ciegos? ?Es unadrona! ?Quiz¨¢ ahora mismo ha transferido mi cor a esos dos c¨®mplices! Cap铆tulo 740 Cap¨ªtulo 740 Despu¨¦s de que Gis dijo esto, todos los dem¨¢s al instante no se atrevieron a har. Despu¨¦s de todo, aunque Gis y Luc¨ªa eran mejores actrices, sus caracteres eran muy diferentes. que ca¨ªa Luc¨ªa era muy amable y a veces invitaba a todos a cenar cuando terminaba tarde, as¨ª bien a todo el mundo. Pero Gis era totalmente diferente, ten¨ªa muy mal car¨¢cter y a menudo rega?aba a su ayudante. A veces, cuando una costurera le tiraba del pelo sin querer, le daba una bofetada, y todo el mundo no quer¨ªa acercarse con e. Pero, aunque Gis era as¨ª, nunca hab¨ªa noticias negativas sobre e, dec¨ªan que un hombre poderoso apoyaba, de lo contrario no habr¨ªa podido ser actriz debido a su mal car¨¢cter. Natalie no quer¨ªa hacerle caso, pero e estaba mando su atenci¨®n. -Dices que te rob¨¦ el cor, ?te atreves a asumir responsabilidad legal de lo que dices? Gis se qued¨® hda y luego rio fr¨ªamente, -?Ya que he dicho, ro que me atrevo ¨¤ asumir responsabilidad! -Si no me equivoco, yo llegu¨¦ primero al camerino. Si ese cor fuera tan importanteo dices, lo habr¨ªas llevado contigo, ?no? Mirando los g¨¦lidos ojos fr¨ªos de Natalie, Gis se sinti¨® de repente un poco asustada, pero parec¨ªa dejarse llevarpletamente por Natalie en este momento. Frunci¨® el ce?o y dijo fr¨ªamente: ?Lo llevo conmigo, pero t¨² no eres del set, has venido a robar o a hacer algo a nuestros cosm¨¦ticos o vestuarios! Natalie dijo con calma, -Estabas muy convencida de que lo rob¨¦, ?no? ?Por qu¨¦ ahora dices que quiero robar o hacer algo malo? Gis se atragant¨® y dijo enfadada, -No cambies de tema, entrega mi cor, si no, ?seguro que te meto en c¨¢rcel! -Creo que no eres tan capaz, hay una c¨¢mara de seguridad en el camerino, c¨¢mara ha grabado toda nuestra conversaci¨®n, fuiste t¨² quien vino a har conmigo, ?no? No esperaba que Natalie era tan agresiva, cara de Gis se puso roja de ira, -?Conozco a todo el personal de aqu¨ª, y nadie me habr¨ªa robado el cor excepto t¨²! 1/2 -Si realmente tienes el cor, definitivamente est¨¢ en tu bolso. Las pups de Gis se cerraron de golpe e inconscientemente escondi¨® su bolso detr¨¢s de e. -?Puta mierda! -Si no mientes de verdad, abre bolsa y ens¨¦?anos si est¨¢ el cor que dices. This content is ? N?velDrama.Org. Gis mir¨® fr¨ªamente, -?Por qu¨¦ hago lo que dices? -Quer¨ªas ver mi bolso, ?no? Te pido que abras el bolso. ?Por qu¨¦ lo niegas? Pareces asustada.. Al ver sonre¨ªr a Natalie, Gis perdi¨®pletamente cabeza. -?C¨¢te! ?Qui¨¦n te crees que eres? ?Mereces revisar mi bolso? ?Escucha! Tienes que confesar este crimen hoy mismo. ?Y qu¨¦ si te he inculpado? ?Crees que tengo miedo de Leonardo? Natalie sonri¨®, sac¨® el m¨®vil que estaba emitiendo en directo desde su bolso y le apunt¨® a cara con la c¨¢mara. -No tienes miedo de Leonardo, ?tienes miedo de que tus fans sepan c¨®mo eres? Al ver su cara retorcida y viciosa en panta de su m¨®vil, Gis se sonroj¨® y rg¨® mano para coger el m¨®vil de Natalie, pero lo esquiv¨®. -?Natalie L¨®pez! ?Dame el m¨®vil! ?O no te dejar¨¦ marchar! Natalie levant¨®s cejas y sonri¨®, -Se?orita S¨¢nchez, ahora todo el mundo sabe que me acus¨® falsamente de robarle el cor, ?cree que sirve de algo apagar transmisi¨®n en directo? Gis se fijaba en Natalie, con rabia y odio en los ojos. Le hizo un gui?o a su ayudante, que inmediatamente se apart¨® para marcar un n¨²mero y le dijo en voz baja. Pronto, asistente se acerc¨® a e y le susurr¨®: -Gis, ya se ha solucionado. The Novel will be updated first on this website. Come back and continue reading tomorrow, everyone!