Capítulo 477
Pisalo se mofó, -Natalie, aunque seas capaz, es imposible…
Antes de que pudiera terminar frase, un guardaespaldas cayó frente a él, y se asustó tanto que no
pudo decir ni una pbra con losbios temblorosos.
En menos de cinco minutos, todos los guardaespaldas estaban tirados en el cuarto privado, gimiendo,
con cara desencajada, y se parecían sufrir mucho.
Písalo se sintió rmado y vio que Natalie se acercaba lentamente hacia él, retrocediendo mientras
decía horrorizada: -Tú… ?No te acerques más!
Natalie resopló: -Eras tan arrogante que querías matarme, ?no?
E sabía muy bien que Pisalo había querido mata.
Si hoy hubiera sido otra persona, tal vez Pisalo ya habría matado.
-No… No, no quería hacerlo……Se?orita López, perdóname… Ay, no me pegues…
Leonardo y sus hombres atravesaron puerta del cuarto privado y vieron a los guardaespaldas por
todo el piso y a Natalie dándole una paliza a Písalo.
Leonardo:-…
Hombres: -…
Al ver a Leonardo, Písalo, ya golpeado por Natalie, parecía que veía a su salvador, y corrió hacia
Leonardo mientras Natalie se quedaba paralizada.
-Se?or Leonardo… No, se?or Ramos, ayúdeme, estoy casí muerto a golpes por se?orita López…
Leonardo lenzó una mirada y dijo fríamente: -?Creo que familia Sánchez ya no quiere quedarse en
Monteflor, atrévete a inculpar a mi mujer, te haré arrepentir!
Al sentir presión sobre él, a Písalo le quearons piernas, pero entonces pensó que ya no era el
presidente del Grupo Ramos y volvió a tener esperanzas.
-Se?or Leonardo, nosotros, familia Sánchez, ahora estamos trabajando muy de cerca con el Grupo
Ramos, ?si nos haces algo, Tadeo no permitirá!
Tenía desdén en los ojos y se arrepintió de suplicarle a Leonardo, que seguramente tendría miedo de
Tadeo.
Leonardo rió fríamente y dijo: -Písalo, ?me estás amenazando ahora?
-Se?or Leonardo, sabes que ahora eres un perdedor…
Antes de que pudiera terminar, lo pateó de repente.
-?Bang!
El cuerpo de Písalo fueo unaeta con los hilos rotos, se estampó contra pared y cayó al
suelo, escupió una bocanada de sangre y se desmayó.
Natalie frunció el ce?o, al oír ese sonido, probablemente se habían roto unas costis de Písalo.
Cuando golpeaba a Pisalo, evitó los puntos vitales, sólo quería darle una lión a Písalo, pero no
esperaba que Leonardo golpeara tan fuerte.
Justo cuando estaba pensando en cómo solucionarlo, Leonardo ya había llegado a sudo.
-Natalie, ?estás bien?
Natalie asintió, viendo su mirada llena de preocupación, -Estoy bien. Le pegaste a Písalo, familia
Sánchez no te perdonará, si te quieren demandar…
Leonardo hizo una mueca.
-Tienen demasiado lío ahora, no les queda tiempo a venir a por mí.
-?Y Písalo?
Leonardo le cogió mano y le dijo al oído: -Yo me encargo.
Se atrevió a matar a Natalie, no dejaría marchar.
Natalie miró a Leonardo y dijo: -Lo admito. Si se sabe que le pegaste a Písalo, Tadeo aprovechará
para
acusarte de nuevo.
-No, puedo manejarlo, no le daré oportunidad. -Dijo Leonardo con indiferencia.
Al ver que estaba tranquilo, Natalie asintió, -De acuerdo.
-Busco a alguien que te lleve a casa, tengo asuntos que atender.
Cuando Natalie se fue, los hombres se acercaron y dijeron: -Se?or Ramos, ?qué hacemos ahora con
Písalo?
—Llévalo al hospital, informa a June y a gente de familia Sánchez, y busca a algunos periodistas.
El hombreprendió de inmediato y asintió: -Se?or Ramos, no se preocupe, ?yo me encargo de
esto!
Media hora después, June se apresuró a entrar en el primer hospital de Monteflor.
Después de diez minutos, gente de familia Sánchez también llegó al hospital.
Content protected by N?v/el(D)rama.Org.
Justo cuando llegaron a puerta de s de Písalo, Eugenia se sobresaltó al ver a June apoyada
en los brazos de Písalo a través del cristal de puerta de s.
Empujó puerta con violencia y exmó: -?Qué están haciendo?