Capítulo 304
—?Tina no puede con ello? Aunque no trabajes, puedo mantenerte el resto de tu vida.
La voz de Natalie era un poco fría,
mantenerme.
Trabajo porque me gusta, no porque no pueda
-Aunque te guste, no puedes seguir cuando estás enferma. Hoy no puedes ir a ninguna parte. j Tienes
que descansar!
-Leonardo, no quiero discutir contigo, ?los contratos son muy importantes y yo no tengo suerte de
Matilda de tener alguien que invierte en e ciento cuarenta millones de dres!
Se hizo el silencio en s y, al cabo de un rato, Leonardo miró y dijo: -?Estás celosa?
-?No estoy tan aburrida!
-Pase lo que pase, hoy no te dejaré volver a empresa.
Property of N?)(velDr(a)ma.Org.
Después de decir eso, frente a Natalie, mó a dos guardaespaldas para que vinieran a vigr
entrada de s.
Natalie se puso furiosa y apretó los dientes, -No tienes derecho a restringirme.
-Tengo derecho porque ahora soy tu novio, y tú todavía no estás bien.
Giró cabeza hacia undo y, tras un rato de enfado, mó a Tina y le pidió que le enviara el
contrato.
Tina,o si hubiera hado con Leonardo, dijo directamente: -Natalie, descansa bien hoy, yo me
encargo de los contratos.
-Esos contratos son muy importantes, debes tener mucho cuidado.
-Lo sé. No te preocupes, te prometo que noeteré ningún error.
Al colgar el teléfono, Natalie le puso los ojos en nco a Leonardo: -Hoy no vuelvo a oficina.
?Puedes irte ya?
Leonardo asintió, se levantó y se fue directamente.
Mirándole espalda, Natalie se sintió repentinamente agraviada.
Aunque no estaba satisfecha con actitud autoritaria de Leonardo, cuando e estaba enferma, él
estaba a sudo, lo que conmovía un poco.
No pensó que pidiéndole que se fuera, ?se iría de verdad!
Pero estaba avergonzada para pedirle que se quedara, así que desvió mirada y dejó de mirarle.
Cuando se cerró puerta de s, s se quedó en silencio.
Media hora después, justo cuando Natalie se estaba durmiendo, puerta de s se abrió de
repente, asustánd.
Al ver que Leonardo regresaba, frunció el ce?o y dijo: -?Qué haces aquí?
+15 BONUS
Como si no hubiera visto su expresión molestada, Leonardo se acercó a cama y abrió mesita,
sacando de caja deida una sopa de carne y un agua de jengibre con azúcar
moreno.
No hasido a mediodía. El médico ha dicho que tienes queer ligero, así que he ido aprar
sopa.
Natalie se sorprendió, -?Fuiste aprar sopa?
Si.
Mientras haba, le entregó cuchara a Natalie.
Natalie frunció losbios, ahora tenía mucha hambre.
-Gracias.
Cogiendo cuchara, bajó cabeza para beber sopa, y sentía mucho cari?o.
Cuando terminó sopa, Leonardo le hizo beber un poco más de agua de jengibre con azúcar moreno,
luego recogiós cosas y se sentó en el borde de cama.
-?Todavía te duele barriga ahora?
–
Natalie negó con cabeza, Estoy mucho mejor.
Bueno. Sobre lo de invertir a Esplendor Bordado, en aquel momento no sabía que eras presidenta de
MY y le debía antes, luego…
Antes de que pudiera terminar frase, fue interrumpido por Natalie, -No quiero oír har del pasado
entre tú y e, sólo quiero que cums lo que me prometiste.
Leonardo se quedó un rato en silencio y asintió con cabeza, -De acuerdo.
El ambiente agradable se enfrió un poco porque Leonardo mencionó a Matilda.
Ambos no volvieron a har, cada uno lo tenía muy ro, Matilda era una espina entre ellos, que
siempre se apu?ba sin querer.
Le tocaba a Leonardo quitarse espina.
Tras infusión, el médico recetó unos medicamentos a Natalie y Leonardo llevó al chalet.
Tú vete al dormitorio a descansar, llámame si pasa algo, yo estoy en el estudio.
Natalie apretó losbios y dijo lentamente: -Ya me siento mejor. Tú vete a empresa, yo estoy bien.