Capítulo280
La bomba no explótó y cuenta atrás se detuvo.
Natalie y Manuel exhron un suspiro de alivio al mismo tiempo, sin embargo, no tardó mucho, el
número de cuenta atrás, pa?ada del sonido del tic–tac,enzó a descender.
Al instante, Leonardo recogió bomba y corrió hacia afuera con rapidez.
-?Leonardo!
Natalie se levantó y corrió rápidamente hacia él, pero demasiado tarde.
Acababa denzar bomba y, con un fuerte sonido, explotó.
Una enorme onda expansiva golpeó a Natalie, que cayó al suelo desmayada.
Al despertar, Natalie se levantó bruscamente, sobresaltando a persona que estaba junto a cama
del hospital.
-Natalie, ?estás despierta? ?Te sientes incómoda en algún sitio?
Natalie se quitó aguja de mano y agarró de Tina, —?Dónde está Leonardo? ?Dónde está
ahora?
-No te preocupes, está bien. Está en s de aldo, está muy herido.
En cuanto terminó de har, Natalie soltó y salió corriendo descalza.
Cuando abrió siguiente s, vio a Leonardo sentado en cama, con cabeza envuelta en gasas y
la cara todavía un poco pálida, Natalie corrió directamente hacia él y lo abrazó.
Al sentir el calor de su cuerpo, Natalie exhaló un suspiro de alivio y dijo con voz ronca: -Por suerte,
estás bien…
El cuerpo de Leonardo se puso rígido por un momento, y luego rgó mano y abrazó a
ligeramente temblorosa Natalie, susurrándole reconfortante: -Estoy bien, no te preocupes.
Los ojos de Natalie se enrojecen de culpa y tristeza.
-Lo siento. Estás herido por mí otra vez.
-Fue mi opción. No tienes por qué estresarte.
Justo cuando terminó de har, voz entrecortada de Natalie sonó en sus oídos.
Leonardo, empecemos de nuevo.
Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org.
Después de pasar por tantas cosas, ya no dudaba de el amor de Leonardo por e, así que
+15 BONUS
Sabía
que bomba podía explotar en cualquier momento, pero seguía decidido a quedarse con e, y en el
momento en que vio cuenta atrás de bomba vndo hacia abajo, y no dudó en coge y salir
corriendo por puerta, el alto muro que e había levantado en su corazón se vino abajo.
Leonardo se quedó hdo y en silencio durante varios segundos antes de decir con voz seca: No
tienes que obligarte a estar conmigo por gratitud.
-No, gratitud no. No estoy con alguien por gratitud.
Después de un momento, Leonardo susurró: -Bien.
Natalie apretó los brazos alrededor de su cintura, sentía satisfión.
Se soltó de Leonardo, -?Te duele otro sitio aparte de cabeza?
Natalie: -No.
-Bueno.
Al ver que Natalie no llevaba zapatos en los pies, Leonardo frunció el ce?o y llevó directamente a
cama.
-?Por qué saliste corriendo sin zapatos?
Natalie, un poco tímida, bajó mirada y dijo: -Estaba tan preocupada por ti que no me di
cuenta.
-Voy a por tus zapatos.
En este momento, puerta de s se abrió de un empujón, Matilda tenía los ojos enrojecidos y
entró rápidamente.
-Leo, oí que estás herido…
Antes de que pudiera terminar sus pbras, se sorprendió al ver a los dos en cama del hospital.
-Usted… Ustedes…
Leonardo puso cara de indiferencia y dijo inexpresivamente: -?Qué quieres?
Matilda se mordió elbio inferior, con los ojos agraviados.
Leo, vine a verte.
Estoy bien. Ya puedes irte.
Matilda no quería irse, pero después de ver frialdad de hielo bajo los ojos de Leonardo, finalmente
se marchó.
–