Capítulo 262
No contestó hasta que el teléfono estuvo a punto de colgar.
-Leo… ?Me puedes ayudar?
La voz de Matilde lloraba, pero Leonardo no sentía nada.
Su tono era indiferente: ?Cómo quieres que te ayude?
– Yo… Deberías ver los audios que Natalie publicó. Ahora todo el mundo me rega?a y algunos
amenazan con matarme. ?Tengo mucho miedo!
Antes Leonardo se preocupaba por e.
Pero cuando pensó en Natalie inconsciente en su cama de hospital, sintió un escalofrio en todo
su cuerpo.
-La familia López te está protegiendo, ?quién te puede hacer da?o?
Matilda se mordió elbio inferior ys lágrimas cayeron, Leo, ?me vas a dejar?
-Matilda.
La voz de Leonardo era fría, Me dejaste para ir al extranjero hace tres a?os, y pensé que en el
momento en que te fuiste, estaba ro que no podíamos volvero antes.
No… Nunca quise casarme con nadie más que tú…
– Pero en mi opinión, hace tres a?os que habíamos terminado porpleto.
Matilda lloró y se rió, así que estás enamorado de Natalie, ?verdad?
1. si.
Leonardo respondió sin dudarlo, acabando por fin con última esperanza de Matilde.
Ya no podía enga?arse a sí misma pensando que él había tratado deliberadamente a Natalie solo para
vengarse de e.
Cerró los ojos, y cuando los volvió a abrir, ya estaban fríos,
Está bien, ya veo. No volveré a buscarte en el futuro, el Esplendor Bordado que me prometiste antes,
ys dos condiciones que me debes….
Leonardo interrumpió en tono frío.
-Esplendor Bordado será transferido a su nombre ma?ana. Antes de que puedas manejarlo, si
necesitas ayuda, acude a Carlos, no dudes en decirme si quieress otras dos condiciones.
ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org .
Matilda estaba sorprendida, sabía que él no sería tan despiadado.
+15 BONUS
Sin embargo, también tengo una condición.
?Qué?
?No provoques a Natalie en el futuro, o lo que pueda quitar lo que te prometi en cualquier momento!
Su tono era un poco amenazador y frío, y Matilda lo conocía bien y sabía que lo decía en serlo.
Estaba celosa y odiosa, pero no podía mostrarlo en este momento.
Ya veo.
Tan prontoo terminó de har, Leonardo colgó el teléfono.
Matilda colgó el teléfono y reprimiós lágrimas, sabiendo muy bien que ya no podía tener su
compasión con sus lágrimas.
Beata, a undo, se apresuró a decir: Mati, ?qué dijo Leonardo?
Dijo que sí.
Beata respiró aliviada, -Qué bien. Al se?or Ramos le sigues gustando…
Matilde interrumpió con frialdad: – Mamá, no vuelvas a mencionarlo.
Beata se quedó atónita por un momento,
?Por qué? Dijo que va a ayudarte, ?verdad?
Esta es última vez, y ya no se preocupará por mi.
-?Qué?
Beata estaba confundida, pero Matilde ya había vuelto al dormitorio.
De vuelta en habitación, Matilda se sentó en el tocador durante unrgo rato.
Solía estar orgullosa, pensando que a Leonardo todavía le gustaba, pero ahora realidad
abofeteaba con fuerza.
Recordará el dolor que sufrió hoy, ?tendrá que devolverle a Natalie cien veces de dolor algún
día!
Natalie descanso en Royal durante unos días, y después de que los moretones en su cintura se
desvanecieron, Leonardó finalmente le permitió irse.
Regresó a Bahía de los Olmos y vio que puerta del chalet estaba limpia, y ques hojas podridas y
la pintura de huevo podrido habían desaparecido.
Vio por cámara de seguridad que los limpió el personal del chalet, y pensaba que tenía suerte de
pagar alta tarifa anual de administración.