Capítulo 41
?Acaso Natalie ya sabía que fue Gis quien le había tendido una trampa en fiesta de cumplea?os
de Santiago?
Omar frunció el ce?o y, miránd fríamente, le preguntó: -?Qué quieres decir con eso?
Natalie le sostuvo mirada con indiferencia. -?No deberían entender ramente lo que quiero decir?
El vestido que tu novia está usando fue un regalo de cumplea?os que yo le di a Tina. Pero, ?por qué
e lo está llevando ahora? Mejor explíquenmelo, ?no lo creen?
Al oír eso, el rostro de Gis palideció un poco mientras en su corazón se agolpaba una sensación de
vergüenza y rabia. ?Nunca había esperado que ese vestido fuera un regalo de Natalie para Tina!
Omar, por su parte, se rio fríamente y replicó: -Ya pedí a alguien que pagara a Tina, así que este
vestido ahora es de mi novia.
Natalie arqueó una ceja y se burló: -La verdad, sin vergüenza, no hay quien te gane. Pero supongo
que Tina no habría aceptado venderte el vestido, ?cierto?
Ante eso, expresión de Omar se volvió sombría y se mantuvo en silencio.
—
Gis, con los ojos llenos de lágrimas y una expresión de agravio, se volvió hacia Natalie.
Se?orita López, no sabía que este vestido era tu regalo para se?orita Rojas. Simplemente me gustó
mucho, así que le rogué a Omar que me loprara. ?Si quieres culpar a alguien, cúlpame a mí!
Por fin, Natalie entendió por qué Tina había perdido contra Gis. Esa mujer siempre mostraba un
aspectomentable, que probablemente ningún hombre podría soportar ver.
-Entonces, si te gusta algo, ?tienes que forzar a otros y quitarlo sin importar qué? Parece que estás
acostumbrada a ser amante y a querer todo para ti, ?no es así?
-Natalie, ?no hables tan despectivamente! ?Me estoy reprimiendo sólo por el bien de Leo!
Leonardo le echó un vistazo a Omar y dijo con cara inexpresiva: -En realidad, no tienes que
reprimirte.
Al escuchar eso, Gis sé alegró secretamente, pues parecía que Leonardo realmente no le
gustaba a Natalie.
Omar se sorprendió por un momento, y luego forma en que miró a Natalie se volvió burlona. -Si Leo
dice eso, entonces…
Antes de que pudiera terminar de har, fue interrumpido bruscamente por Leonardo.
?Porque incluso yo también desprecio tuportamiento!
12
+15 BONUS
De inmediato, expresión en el rostro de Omar se volvió extremadamente desagradable
mientras lo miraba incrédulo.
Sin embargo, Leonardo ni lenzó siquiera una mirada y se levantó, diciendo fríamente: Devuelve el
vestido a Tina lo antes posible. Si no, no sólo Natalie, ?yo tampoco dejaré a tu novia ir tan fácilmente!
Omar no contaba con que Leonardo actuara tan despiadado. -Leo, hemos sido amigos durante tantos
a?os, ?y ahora por un vestido, me estás haciendo quedar mal?
Leonardo le devolvió mirada gélida. -Si realmente quisiera hacerte quedar mal, le pediría a Gis
que se quite el vestido en este momento. ?Merece llevar e el vestido que mi mujer le regaló a su
amiga?
Omar se puso pálido, con ira evidente en sus ojos. —?Está bien! Si eso es lo que dices, cortaremos
nuestra amistad en adnte.
-Como quieras.
Dicho eso, Leonardo se fue tomando a Natalie.
En un instante, el ambiente en s se volvió extremadamente silencioso. Gis, ya pálida de
miedo, miró a Omar con cuidado y le susurró: -Omar, lo siento, todo fue culpa mía… Si no hubiera
insistido en quedarme con este vestido, no habrían discutido tú y el se?or Ramos…
Omar, con un gesto sombrío, miró y dijo: -Cuando llegues a casa,va el vestido y
devuélveselo a Tina.
Aunque Gis estaba sumamente reacia, no se atrevió a enojarlo en ese momento, así que se limitó a
asentir. -Entendido.
E bajó los ojos mientras furia se agitaba en su interior.
Sí devolvería el vestido, ?pero no permitiría que Tina lograra usarlo otra vez!
Mientras tanto, al salir del restaurante, Natalie se soltó de mano de Leonardo.
-No era necesario que me ayudaras. Esto es algo mío y no tiene nada que ver contigo.
-Pero eres mi mujer, así que tus asuntos son los míos.
Today’s Bonus Offer
GET IT NOW
X
+15 BONUS
-Por supuesto. ?Hay algún problema con eso?
Después de unos segundos de silencio, Natalie respondió con calma: -Ninguno. Vamos.
Ricardo se había tomado libertad de invitar a Leonardo, presumiblemente sabiendo que e no
estaría de acuerdo. Pero lo hizo de todos modos, lo que dejaba ro que no le importaba en absoluto
lo que e pensara.
Una hora más tarde, el auto se detuvo frente a vieja mansión de familia López.
Matilda sabía que Leonardo vendría, así que estaba esperando en puerta. A pesar de ver que
Natalie también estaba allí, no mostró ningún cambio en expresión y simplemente ignoró.
-Leo, te hemos estado esperando. Déjame llevarte adentro.
él mantuvo un rostro indiferente y se dirigió a Natalie, diciendo: -Vamos.
La conducta de Leonardo confundió un poco a Natalie. A él le gustaba Matilda, pero ?por qué ahora
actuabao si no tuviera nada que ver con e?
Sin embargo, pronto recordós fotos de Leonardo y Matilda, y su actitud se volvió cada vez
más fría.
Los dos entraron uno tras otro en vi, y justo cuando pasaron al salón, Santiago los saludó.
-Se?or Ramos, Natalie, ?qué gusto que vengan! Siéntense, por favor.
Natalie desvió mirada de manera impasible al ver sonrisa addora de su abuelo. Habían pedido
a e que volviera para cenar sóloo excusa, mientras que el verdadero propósito era reunirse con
Leonardo.
Harta de seguir soportando su hipocresía, le dijo a Leonardo: -Hablen ustedes. Voy a dar un paseo por
el jardín.
Pero apenas se sentó en el pabellón cuando Matilda apareció frente a e.
-Natalie, no te creas que has ganado. Aunque eres esposa de Leo ahora, verdad es que él
todavía me ama a mí!
-?En serio?
Natalie levantó una ceja y soltó una sonrisa irónica. -Pero hace un momento, cuando estábamos en
puerta, parecía que ni siquiera te miró.
Al escuchar eso,
el semnte de Matilda cambió, rechínó los dientes y refutó: -Eso fue porque hemos estado peleados
últimamente… ?Pero dentro de poco nos reconciliaremos!
Por cierto, ?aún recuerdas el día del cumplea?os del abuelo, cuando saltó por los aires el asunto de
que habías contratado a un modelo masculino? De hecho, en ese entonces Leo ya descubrió que
tenía algo que ver conmigo, pero en lugar de culparme, me ayudó a encubrirlo.Property of N?)(velDr(a)ma.Org.