Capítulo 11
-Yo…
Bruno entró en pánico. En los últimos a?os, había dejado casi todo el trabajo a los demás ionistas,
sin hacer nada más que meter a sus parientes en empresa. ?Cómo iba a saber lo que habían
hecho?
Bajo mirada serena de Natalie, su cara empezó a enrojecer mientras bajaba cabeza debido a
culpa.
-Se?or Torres, ?es que no sabes cómo responder, o simplemente no quieres hacerlo?
Cualquiera que eligiera, definitivamente caería en trampa de Natalie. Pensando en eso, Bruno
mostró un destello de enfado bajo sus ojos.
-Se?orita López, sabes que no soy bueno en gestión de una empresa. ?Me estás haciendo estas
preguntas sólo para ponerme en un aprieto, o me equivoco?
Natalie entrecerró los ojos y dijo sin expresión en su rostro: Si tú también sabes que no eres bueno en
eso, parece que no te corresponde decir cómo debo tomars decisiones.
Ante eso,
Bruno se quedó sin nada que replicar.
En ese momento, Tina llegó con documentos para que Natalie los firmara. Apenas se dirigía a
puerta, se encontró con Bruno saliendo rabioso de oficina. Al ve, ni siquiera saludó y
se marchó sin más.
Confundida, e abrió puerta y entró. Notando a Natalie examinando tranqumente los
documentos, no pudo evitar preguntarle: -?Qué le dijiste a Bruno? Se fue con una cara muyrga.
Natalie ni siquiera levantó vista de los documentos y respondió: -Tiene objeciones sobre mí
despidiendo a sus parientes. ?Qué necesitas?
Tina le entregó los papeles y le explicó: Estos son los contratos que tienes que firmar hoy. A ver si hay
algún problema.
Natalie los tomó y le ordenó: Ve y notifica a Recursos Humanos que me encuentren dos secretarios,
un hombre y una mujer.
N?velDrama.Org: text ? owner.
De acuerdo, lo haré ahora mismo.
Tras revisar todos los contratos y validar precisión, Natalie los firmó. A continuación, miró al Tina e
inquirió: -Por cierto, ?cuánto es el déficit financiero de empresa en este momento?
Tina guardó silencio durante unos segundos antes de responder tartamudeando: -Al menos
cincuenta millones de dres…
+15 BONUS
Natalie arrugó el ce?o. -Entiendo… Ya puedes irte.
Cuando se hubo marchado Tina, Natalie verificó los fondos de que disponía y descubrió que tenía
precisamente un poco más de cincuenta millones.
mó al contable a su despacho y, luego de transferir esa suma a cuenta de empresa, dijo con
calma: Este dinero eso un préstamo que hago a empresa, y se me regresará al final del a?o
cuando haya ganancias.
Entendido.
Una vez que el personal se retiró, Natalie continuó revisando documentos.
Por otrodo, después de montar una rabieta en su oficina, Bruno aún no podía dejar atrás
irritación. Dudó un rato y finalmente decidió mar a Enrique Rojas.
-Se?or Rojas, ?tienes tiempo para almorzar hoy? Podemoser juntos.
Al mediodía, tan prontoo Enrique entró en s, Bruno se levantó con entusiasmo y dijo: Se?or
Rojas, ?por favor, siéntate!
–
Enrique sonrió y se sentó, luego se volvió a él y le preguntó: -Se?or Torres, ?por qué me invitaste a
almorzar tan lejos de empresa? Debe haber una razón importante, ?verdad?
Bruno asintió con una sonrisa de adción.–Tú sí que me conoces… Supongo que has oído que esta
ma?ana Natalie despidió a mi gente, ?verdad?
Enrique dio un sorbo a su té y respondió imperturbable: -Es sólo parte de estrategia que se?orita
López está implementando para el futuro desarrollo de empresa. No me parece nadal raro despedir
a algunas personas.
Además, todos aquellos eran sólo familiares de Bruno que no entendian nada de negocios y pasaban
el tiempo sin hacer nada, así que él no vio ningún problema en ello.
Bruno sonrió torpemente. -En eso tienes razón. Pero ?crees que e se lo haría sólo a alguien. que
trabaja para mí?
Enrique apretó de repente taza de té y guardó silencio.
Bruno prosiguió: -Se?or Rojas, de hecho, siempre he pensado que eres el ionista máspetente
entre todos nosotros. Aunque se?orita López tiene mayoría des iones, sigue siendo joven e
impulsiva, Siendo sincero, preferiría que tú dirijas MY.
-?A dónde quieres llegar?
-Escuché que estás en negociaciones con el se?or Sánchez del Grupo Innovex, pero hastal . ahora no
has tenido éxito. Ya que e es tan capaz, seguramente podría lograr un acuerdo
exitoso entre MY y ellos. ?Qué opinas?
2/4
Enrique permaneció en silencio un momento y dijo: -Déjame pensarlo.
+15 BONUS
Por noche, Natalie acababa de llegar a vi en Bahía de los Olmos después del trabajo cuando
fue detenida por Leonardo.
Se quedó mirando con rabia en los ojos. -Natalie, jhay límites aunque estás enojada! ?Cómo
puedes vivir en casa de otro hombre todos los días? ?Acaso no te preocupa avergonzar a nuestras
familias?
Natalie se mofó: -?Cómo tienes el descaro de decirme esto? ?Alguna vez pensaste en avergonzarlos
cuando te liaba con Matilda en nuestra casa?
Leonardo, con impaciencia, replicó: -?Te lo dije muchas veces, no pasó nada entre Mati y yo!
-Pero eso no es asunto mío. Nos vamos a divorciar, lo sabes.
-Ya rompi el acuerdo del divorcio. Lo tomoo si sólo estuvieras enojada. Si regresas conmigo
ahora, puedo considerar que nada ha sucedido.
Natalie frunció el ce?o. Leonardo, ?por qué sigues sin querer divorciarte? ?Es que acaso estás
enamorado de mi?
Ante esa pregunta, Leonardo hizo una mueca y miró con desprecio.
-?Crees que eso es posible?
-En ese caso, no pierdas mi tiempo. Mientras esté joven, más fácil será encontrar felicidad
cuanto antes el divorcio.
Notando lo ansiosa que estaba, Leonardo frunció el ce?o y su rostro empezó a volverse hosco.
-?Quieres volver a casarte?
-?Por qué no?-replicó Natalie mirándolo con indiferencia- Mira, ?cuál es diferencia entre
permanecer a tudo y ser viuda? ro que quiero buscar mi propia felicidad.
Leonardo se quedó sin ha.
Entretanto, una rabia inexplicable lo invadió y no podía contene sin importar cuánto
intentara.
A pesar de que era plenamente consciente de que no amaba a Natalie, se dejaba llevar
fácilmente por
e.
Tenía cara sombría, y cada pbra que salió de su boca parecía ser forzada: ?Si insistes en
divorciarte, entonces damepensación por los a?os perdidos!
Natalie se quedó atónita.
+15 BONUS
Lo miróo si estuviera frente a un loco, pero él no se inmutó y continuó: -Cincuenta millones.
Aceptaré el divorcio si me das ese dinero.
Natalie se quedó cada por unos segundos y luego le preguntó seriamente: -?Has en serio?
-Si, pero no puedes usar el dinero que te di.
Durante los últimos a?os, Natalie había vivido en vi de Leonardo. Cuando se casaron,
le
había dado una tarjeta de crédito sin límite de gasto pero e nunca uso.
Y en su cumplea?os, e le daba regalos hechos a mano, por lo que Leonardo estaba seguro de que
no podía permitirse darle esa cantidad de dinero.
Natalie guardó silencio durante unos segundos y finalmente asintió.
-De acuerdo.
-Sólo te doy una semana. Si no puedes pagarme cincuenta millones de dres en una semana, jno
puedes mencionar el divorcio nunca más!
Natalie frunció el ce?o. ?No crees que esta condición es demasiado dura?
Leonardo se rio friamente. -Tú fuiste quien insistió en el divorcio, pero ahora te estoy dando
oportunidad, no estás satisfecha. Natalie, me haces dudar si estás jugando al gato y el ratón.
E puso los ojos en nco y replicó molesta: -Una semana está bien. ?Ahora puedes irte a
mierda?
Observando su mirada de impaciencia, Leonardo a?adió: -Antes de que nos divorciemos, debes
mudarte de nuevo a vi.
?No te pases de raya, Leonardo!