<b>Capítulo </b>110
Nayra salió del apartamento de Demetrio sin despedirse.
Demetrio había vuelto à casa de los Robledo por un rato, y al regresar por noche, no encontró a Nayra.
Preocupado porque e pudiera haber ido impulsivamente a confrontar a Genaro, se apresuró a ma.
Pero el teléfono sono varias veces sin respuesta.
Rápidamente mó a Cristián.
“Cris, ?puedes verificar si Nayra regresó a casa antigua? He intentado ma varias veces y no responde.”
Ya le había contado a Cristián lo que le pasó a Nayra esa ma?ana.
Cristián estaba en su estudio cuando recibió mada<b>.</b>
“Espera, voy a mar a casa para preguntar.”
mó a casa antigua.
El mayordomo contestó.
Dijo que Nayra no había regresado.
*?Dónde podría estar a estas horas si no ha vuelto a casa?”
Cristián le devolvió mada a Demetrio, luego contactó a sus hombres.
“Encuentren dónde <b>está </b>Nayra, ahora mismo.”
Un momento después.
59
La respuesta de su subordinado hizo que su rostro se oscureciera.
?Qué has dicho?
“?Está en Carpe Diem con Soraya!”
“Esa mujer<b>… </b><b>?</b>cómo se le ocurre llevar a Nayra a un lugar así<b>?</b><b>”</b>Published by N?v''elD/rama.Org.
En camino a Carpe Diem, Demetrio y Cristián conducían desde diriones diferentes hacia el lugar.
Dentro del auto, Cristián irradiaba un aura asesina, su rostro estaba tenso, y sus manos, apretadas mostrabans venas en tensión.
No estaba preocupado pors habilidades de pelea de Soraya.
Pero sabía que e no podía manejar bien el alcohol.
Si se emborrachaba en Carpe Diem y maba atención de alguien con ms. Intenciones…
<b>Incluso </b>siendo hábil, estaría en desventaja.
Y encima había llevado a Nayra consigo.
El conductor en el asiento dntero rezaba en silencio por Soraya, esperando que ni e ni joven se?orita se hubieran pasado con bebida<b>.</b>
Por otrodo, Demetrio también estaba extremadamente preocupado.
Sus manos agarraban el vnte con fuerza, sus ojos, fijos en el camino, y susbios, apretados.
Ojalá pudiera conducir el cocheo un avión y aparecer directamente dnte de Nayra en un segundo.
Los autos aceleraban hacia Carpe Diem, dejando atrás apenas un rastro borroso.
Dentro del VIP
Soraya y Nayra habian terminado una botepleta de vino, manipda por el camarero. Apoyadas una contra otra en el suelo, lucían ojos vidriosos y mejis sonrojadas.
Nayra, con cabeza baja, estaba totalmente adormecida por el alcohol, sin apenas. conciencia de sí misma.
La repentina extra?eza en su cuerpo hizo sentir acalorada e incómoda y empezó a tirar de su cuello. “Uh, cu?ada…
“Me siento acalorada
Soraya estaba ens mismas.
“Yo… también… estoy caliente.”
El creciente calor en <b>su </b>cuerpo hizo tener un momento de lucidez.
“Esto no está bien, Nayra!”
“?Algo sobre esta temperatura no está bien!”
Nayra había abiertopletamente su cor, mostrando gran parte de su piel.
Ya no podía oír a Soraya, quejándose solo de lo incómoda que se sentía.
<b>23:20</b>
Capitulo 110
Soraya mordió punta de su lengua, el dolor le devolvió un momento de ridad.
Maldición, estaba tan ocupada bebiendo por amor que se olvidó de estar alerta..
Chispita: (Anfitriona, hay peligro acercándose.)
Soraya apenas mantenia conciencia, [?Qué está pasando?]
Chispita: (Unos hombres se acercan a su cabina con ms intenciones.)
(Tienen una cámara, ya sabes lo que buscan.)
[Maldita sea, <b>?</b>quién demonios necesita un dolor de cabeza asi?]
?Esto no estaba en el guion!]
Chispita: (Has cambiado el destino de los personajes en historia, así que el guion también está cambiando. Es probable que te encuentres con situaciones inesperadas más a
menudo.)
Con un clic, puerta de cabina se abrió y cinco hombres entraron, cerránd con ve
detrás de ellos.
Soraya apenas pudo abrir los ojos, viendos figuras de los hombres borrosas.
Ahora realmente estaba preocupada.
Esto era un error muy grave.
Los hombres, al ver a Soraya y Nayra, sus rostros se iluminaron con asombro.
Uno de ellos, con cabello rubio, miraba fijamente a Soraya con deseo, casi babeando.
“Jefe, estas chicas son de primera.”
“El negocio de hoy vale totalmente pena“, dijo el hombre al frente, un tipo corpulento con cabeza afeitada, de unos treinta y tantos a?os, con tatuajes intimidantes en su cuello.
“Apúrense, armen cámara, esta noche vamos a divertirnos de lo lindo.”
Sus ojos se varon en Soraya, recorriénd con una mirada llena de codicia.
Aún antes de empezar, una ardiente pasión se encendía en su vientre, subiendo director hasta cima de su cabeza.
El Rubio no podía esperar para tener todo listo.
“Jefe, ?con cual empezamos?”
Cada vez que neaban algo, tenían que esperar a que el jefe se satisficiera primero para luego poder ellos tener su turno.
Aun <b>así</b>, cada mes tenían chance con diferentes bellezas, lo cual consideraban un gran privilegio en sus vidas.
El calvo miró que los secuaces tenían <b>una </b>mirada ansiosa y sonrió.
Capitulo <b>110</b>
“Tranquilos, mientras yo esté satisfecho, les anoguro que no les faltará de qué alimentarse<b>.</b><b>”</b>
El hombre con cabello rublo, agradecido, lemiós botas, “<b>Jaja</b>, lo mejor que hice en mil vida fue unirme a sus fs.”
El calvo apuró, “Desvists, yo voy directo al grano.<b>”</b>