《5 estrategias para que vuelva a enamorarse de mí》 Capítulo 1 Cap¨ªtulo 1 ¡°L?rgate!¡± ¡°Esta vez har¨¦ lo que quieres! ?Divorci¨¨monos, con voz enfurecida del hombre resonando, varios papeles cayeron sobre mujer tendida en el suelo de lujosamente decorada s. El hombre vestido de traje se sent¨® en una si de ruedas, sus manos se aferran firmemente a los apoyabrazos, su cabello desordenado,s venas de su frente resaltan y sus ojos rojos parec¨ªan contener a duras penas alg¨²n tipo de dolor, y su quapo y resuelto rostro estaba cubierto de sudor. Sus ojos, profundoso los de un ¨¢qu, estaban llenos de ira, y bajo su alta nariz, sus delgadosbios eran apretadamente cerrados. El mir¨® a mujer en el suelo sin reionar, pensando que e estaba tratando de jugar alg¨²n truco ¡°?Qu¨¦ pasa? ?Acostumbrada a hacerte muerta o qu¨¦?¡±, solo le dio una bofetada por enfado, ?y e pensaba en hacerse muerta? Agarr¨® un vaso de mesa del sal¨®n y arroj¨® el agua sobre cabeza de mujer en el suelo. ¡°L¨¢rgate! Vete tan lejoso puedas, nunca quiero volver a verte. De lo contrario¡­¡± ¡°Uh!¡°, persona en el suelo emiti¨® un gemido antes de que ¨¦l terminara de har. Soraya Valle despert¨® entre fuertes dolores. Poco a poco abri¨® los ojos, parpadeaba confundida. Luego sacudi¨® su cabeza. ¡°?Ay, que dolor!¡°, se tocaba cabeza mientras se sentaba, todav¨ªa confundida sobre lo que estaba pasando, sentia frente h¨²meda. ?Caray, sangre! ?Agua! ¡°?Qui¨¦n co?o me ech¨® agua?¡°, espera, ?qu¨¦ diablos estaba pasando? ?No estaba muerta? Luego, un mareo invadi¨® y una avncha de recuerdos ajenos inund¨® su mente.Belonging ? N?velDram/a.Org. ?Carajo! Hab¨ªa viajado a trav¨¦s del tiempo hasta un libro, a trav¨¦s del tiempo hasta trama de una nov que habia leido: Mimada por el Magnate¡®. Se encontraba en el cuerpo de Soraya, malvada y manipdora esposa de Cristi¨¢n Fuentes, un personaje secundario. Soraya Valle, en esa nov, era un personaje secundario; nacida en un ambiente privilegiado, de una familia prominente, mimada desde peque?a, de temperamento ardiente, despectiva, siempre mirando a todos desde arriba, ignorante de realidad. Y persona que molded eseportamiento, su madrastra superficialmente amable y gentil, no era ajena a todo Desde peque?a le dec¨ªa: ¡®Soraya, peque?a princesa, eres joya de nuestra familia Valle. Nuestra familia Valle tiene mucho dinero, pide lo que quieras. Lo que quieras, mam¨¢ te lo dar¨¢. Incluso si quieress estres y luna, encontrar¨¦ una manera de conseguirtelos, puedes hacer lo que desees, est¨¢s destinada a disfrutar vida. Lo que desees, lo que te guste, puedes tomarlo sin escr¨²pulos. No te preocupes por lo que digan los dem¨¢s. Y en ese momento, trama era que e habia enga?ado a su esposo y quer¨ªa terminar con ese matrimonio de m¨¢s de dos a?os. E y Cristi¨¢n eran un matrimonio de conveniencia. Al principio, a e realmente le gustaba Cristi¨¢n. ¨¦l era guapo y capaz, una pareja que causaba envidia, pero medio a?o despu¨¦s del matrimonio, tuvieron un idente de coche. ¨¦l, en un intento de protege, e estaba embarazada, qued¨® paralitico des piernas. Desde entonces, gente de capital murmuraba, diciendo que se habia casado con un discapacitado. Eenz¨® a sentir que ¨¦l ya no estaba a su altura, pidi¨¦ndole el divorcio a cada momento. Cristi¨¢n, viendo que e estaba embarazada, toler¨® todo el tiempo, pensando ques cosas mejorarian despu¨¦s de que naciera el beb¨¦. Pero eso no solo no calm¨®, sino que empeord, El beb¨¦ naci¨®, pero e lo ignoraba y hasta lo despreciaba. Constantemente armaba esc¨¢ndalos pidi¨¦ndole el divorcio, incluso durante su cuarentena. Para conseguir el divorcio, intencionalmente le dio a su nuevo amor el proyecto que Cristi¨¢n hab¨ªa estado preparando durante medio mes caus¨¢ndole a ¨¦ste una p¨¦rdida de varios miles de millones. Aunque ¨¦l estaba enfurecido, por su hijo, lo soport¨®. Pero e. no aprendia, continuando con sus caprichos, incluso le regal¨® a su nuevo amor el coche de lujo y vi que Cristian le hab¨ªa dado. Aun as¨ª, el hombre siempre se negaba a ceder. Entonces e sigui¨® el consejo de su mejor amiga y le dio drogas. Luego, llev¨® a otra mujer a su cama, sacando fotos de su ¡°infidelidad¡°. De esa manera, dejando en ro que ¨¦l le hab¨ªa sido infiel, y asi e podria divorciarse de ¨¦l abiertamente. Result¨® que e acab¨® en el cuerpo de esa tal Soraya, ambas ten el mismo nombre y apellido, porque Cristi¨¢n pillo poni¨¦ndole droga en su bebida. El ech¨® a mujer que Soraya hab¨ªa preparado para ¨¦l y m¨® al m¨¦dico de familia. Cuando mujer se enter¨®, se enfureci¨® tanto que dej¨® al m¨¦dico de familia inconsciente de un golpe y trat¨® por todos los medios de forzar a Cristi¨¢n a divorciarse de e. O si no, lo amenaz¨® con hacer que le estarans venas hasta morir. Pero en medio de su pelea, ¨¦l, furioso, le dio una bofetada, haci¨¦nd caer al suelo y golpear su cabeza contra mesa de caf¨¦ hasta quedar inconsciente, y as¨ª fueo esa alma solitaria termin¨® mand. Lo que verdadera Soraya no sabia era que el idente automovilistica en el que e y Cristi¨¢n se vieron involucrados fue 20:26 Capitulo 1 en realidad una trampa tendida por su nuevo amor y su mejor amiga. Su mejor amiga, siempre sonriente frente a e, pero tramando por detr¨¢s, estaba secretamente enamorada de Cristi¨¢n, pero ¨¦ste solo ten¨ªa ojos para Soraya. As¨ª que, e se alio con Tania Valle, hermanastra de Soraya, para hacer que e pasara verg¨¹enzas en p¨²blico y arruinar su reputaci¨®n en todos los eventos importantes. Capítulo 2 Cap¨ªtulo 2 Tania era verdadera conquista de su nuevo amor, mientras que Soraya no era m¨¢s que un medio para un fin. El nuevo amor¡± era el protagonista masculino de telenov, el hijo ilegitimo del pap¨¢ de Cristi¨¢n, Tiziano Peralta. Y hermana menor, Tania, era protagonista. E,parada con Soraya, era arrogante y sin cerebro, era primera dama de capital con un talento excepcional, experta en muchos terrenos. Soraya habia sido mimada por su madrastra hasta perder toda utilidad, queriendo a Taniao a una hermana sin saber que e era una serpiente venenosa. La madre de Tiziano fue abandonada por el padre de Cristi¨¢n, llen¨¢nd de rencar y deseos de destruir a Cristi¨¢n para tomar el Grupo Fuentes para si misma. En telenov, protagonista consigui¨® el divorcio que tanto deseaba esa misma noche. Pero tras el divorcio, su mejor amiga aprovecha situaci¨®n para acercarse a Cristi¨¢n, cuidandolo dia y noche, y asi dos a?os despu¨¦s, ¨¦l se recupera. La mejor amiga consigue casarse con ¨¦lo e neaba. Pero su hijo, era maltratado por mejor amiga hasta desarror autismo, escapa y es capturado por Tiziano. Despu¨¦s de exprimir fortuna que Soraya obtuvo del divorcio, Tiziano y Tania muestran su verdadera cara, encerr¨¢nd en un s¨®tano y tortur¨¢nd durante a?os hasta deja irreconocible. Cansados de tortura, golpean hasta deja moribunda, consideran m suerte y abandonan en un lugar remoto. Al final, usan a su hijo para forzar a Cristi¨¢n a entregarles el Grupo Fuentes. Cristi¨¢n, enfrentando una enfermedad terminal, por el bien de su hijo, les entrega empresa vac¨ªa. Ellos cre¨ªan haber obtenido un tesoro. Pero en realidad, era una trampa, porque empresa estaba llena de deudas, dej¨¢ndolos sin nada una vez se dieron cuenta. Sin empresa, mejor amiga lo abandona y luego, el encuentra los restos de Soraya. La entierra ¨¦l mismo, diciendo: ¡°Pens¨¦ que al dejarme encontrarias felicidad¡°. Poco despu¨¦s, Cristian muere de su enfermedad, y su hijo, tras un idente, tambi¨¦n muere. Qu¨¦ tragedia para el protagonista masculino y su familia. ?Qu¨¦ tonta protagonistal Enga?ada por esos tres, intentando deshacerse del marido que amaba, termina con un final merecido. Antes de que pudiera pensar m¨¢s, una voz retumb¨® en su cabeza: ¡°Anfitriona! (Anfitrional Soy Chispita, tu agente de servicio al cliente, felicidades por ser selionada por el sistema. R¨¢pidamente vincte al sistema, y podr¨¢s poseer Soraya abri¨® los ojos de par en par. ?Chispita?! ?El sistema?! ?Qu¨¦ demonios era eso? Chispita: ¡°No soy un demonio, soy el agente de servicio al cliente del sistema. Tuviste suerte de ser elegida por el sistema de espacio¨Ctiempo, d¨¢ndote otra oportunidad de vida. Sipletass tareas asignadas por el sistema, podr¨¢s seguir viviendo, pero si nopletas, tendr¨¢s que morir de nuevo¡°. Soraya estaba sin pbras. Morir otra vez, mejor no habe revivido! I?Qu¨¦ tarea? Dimelo yal Chispita: ¡°Oh, tarea es hacer que Cristi¨¢n se enamore de nuevo de ti¡°. ?Y c¨®mo s¨¦ que se ha enamorado de nuevo de mi?] ¡°Si Cristian se enamora de ti, su nivel de afecto subir¨¢ a 100. Debes hacer que su nivel de afecto alcance 100 para que realmente se enamore de ti. Pero igualmente, el nivel de aversi¨®n tambi¨¦n es de 100. Si su nivel de aversi¨®n hacia ti alcanza 100, entonces estar¨¢s acabada¡°. I?Y cu¨¢l es su nivel de afecto hacia mi ahora?] ¡°Lamentablemente, el nivel de afecto ya fue arruinado por protagonista original. Pero el nivel de aversi¨®n ya est¨¢ en 70, no muy lejos de 100¡°, Soraya estaba tan enfadada que quer¨ªa maldecir. Otros al transmigrarienzan disfrutando de lo bueno, ?por qu¨¦ e tenia que empezar con muerte? ¡°Anfitriona, anfitriona. No te desanimes, a¨²n no has alcanzado un nivel de aversi¨®n de 100, todav¨ªa hay una oportunidad. R¨¢pidamente vincte al sistema, solo tienes 30 segundos, si no te vincs a tiempo, el sistema elegir¨¢ a otra persona¡°. [Caramba, tambi¨¦n hay limite de tiempo!! [Vincme, r¨¢pido!] 20:26 Capitulo 2 No importabas consecuencias, primero iba a renacer y luego ver¨ªa. En su vida pasada, muri¨® debido a una enfermedad, ya hab¨ªa recorrido el infierno en tierra, ?qu¨¦ m¨¢s podria asusta?Belonging ? N?velDram/a.Org. Con un ¡®ding¡®, voz del servicio al cliente explot¨® de nuevo en su oido: ¡°Felicitaciones, anfitriona, vii¨®n exitosa. Soy Chispita, tu servicio al cliente todopoderoso, de ahora en adnte te pa?ar¨¦ ens noticias para chismear. Cualquier informaci¨®n que quieras, yo lo tengo aqu¨ª¡°. Soraya respondi¨® molesta: ?L¨¢rgate! Ahora no quiero chismear, solo quiero solucionar el problema que te?igo enfrente y evitar que mi esposo pida el divorcio] Chispita: ¡°Anfitriona, eres muy brusca¡°. [Si sigues hando tonter¨ªas, prefiero rendirme y esperar muerte] Chispita: ¡°Anfitriona, eso no se puede hacer, si te rindes tu alma se disipar¨¢ en cenizas¡°, Soraya, furiosa, golpe¨® su pecho: [Maldita sea, incluso quieren arrebatarme mi libertad del alma. ?Esperal ?No se trata simplemente de hacer que Cristi¨¢n se enamore de mi? Si he atravesado un campo de bata, ?c¨®mo no voy a poder lidiar con un discapacitado?] Capítulo 3 Cap¨ªtulo 3 Soraya levant¨® cabeza para encontrarse con los ojos rojizos de Cristi¨®n, sintiendo un escalofr¨ªo por dentro ¡°Mi amor, me equivoqu¨¦, ?podemos no divorciarnos, por favor?¡°.. Cristi¨¢n, furioso, respondi¨®: ¡°No divorciarnos? ?Qu¨¦ locura se te ocurri¨® ahora? Vete, antes de que pierda raz¨®n porpleto, no me provoques mis¡°, estabapletamente decepcionado de su esposa Para conseguir el divorcio, e hab¨ªa sido capaz de todo. Si no fuera por el bien de sus hijos, realmente habr¨ªa querido abrirle el pecho para ver si su coraz¨®n era negro. Y en ese momento que ¨¦l daba su brazo a torcer, e no queria divorciarse, ?qu¨¦ creia que ¨¦l era? ?Basura? ?Un juguete? Cuando estaba contenta, jugaba con ¨¦l un rato. Cuando no, lo descartabao un par de zapatos viejos Soraya se puso de pie, adoptando el tono arrogante de verdadera due?a del cuerpo: ¡°No vamos a divorciarnos, ahora veo que t¨² eres quien mejor me trata¡±. Cristi¨¢n solt¨® una risa fr¨ªa: ¡°Ja! Para ti soy un inv¨¢lido, ?qu¨¦ bien puedo hacerte?¡°, ¡°Ya firm¨¦ el acuerdo de divorcio. Por el bien de nuestro matrimonio, te voy a dar diez mil millones y vi en Vis del Cielo. Con eso no te faltar¨¢ de nada el resto de tu vida, hice todo lo que pude por ti. La deuda que mi abuelo ten¨ªa con tu familia, tambi¨¦n queda saldada¡± Aloir lo de los diez mil millones, los ojos de Soraya briron. ?Carajo, el personaje secundario es tan generoso! A esta loca malvada, le dan diez mil millones solo por divorciarse. ?Jajaja! Con ese dinero, no tendr¨ªa de qu¨¦ preocuparme por el resto de mi vida. ?Diablos, hace cu¨¢nto que no disfrutoiendo y bebiendo a gusto! Con ese dinero, puedoprar lo que quiera, ligar con hombres guapos, viajar por el mundo, cumplir todos los deseos que nunca pude. ?Ah, qu¨¦ emocionante! ?Misidas favoritas! Langosta pollo frito con cerveza, barbacoa picante, pollo con pimienta, pescado hervido en salsa picante, voy a devorarlos todos! ?Chispita! ?Chispita! ?Puedo simplemente tomar esos diez mil millones yrgarme?¡°. ¡°No puedes. Si tomas el dinero, el nivel de repulsi¨®n de Cristi¨¢n hacia ti se disparar¨¢ a 100. No durar¨ªas ni elienzo Cristi¨¢n se sobresalt¨® al oir una voz familiar en su cabeza, y sus ojos se oscurecieron, ?qu¨¦ hab¨ªa escuchado? Podia oir los pensamientos de Soraya, e estaba desesperada por divorciarse y vivir vida con fortuna del divorcio. ¡°?Dios mio! Tranquiliza a tu marido, apurate, isu repulsi¨®n est¨¢ aumentando!¡°. Soraya se sobresalt¨® y dej¨® de quejarse por dentro. Al ver a Cristi¨¢n mir¨¢nd fijamente con sus ojos rojizos, sinti¨® un escalofrio en nuca Ay, Dios! Mi marido se volvi¨® loco¡®. Se acerc¨® para mirarlo mejor: ¡®Wow! ?Qu¨¦ Soraya original con este hombre tan guapo frente a e y prefer¨ªa enga?arlo con ese pat¨¢n de Tiziano?¡°. Cristi¨¢n se estremeci¨®, ?qu¨¦ hab¨ªa dicho e? ?La original? ?Podr¨ªa ser que¡­? No, era absurdo, ?c¨®mo iban a haber dos almas en el cuerpo de Soraya? Seguramente estaba loca, su mente deb¨ªa estar confundida Soraya pens¨® r¨¢pidamente en c¨®mo ¨¦l hab¨ªa sido drogado por original, probablemente los efectos estaban a punto de desaparecer: ¡®Chispita, ?deberia simplementenzarme sobre ¨¦l y hacer que ¨¦l se enamore de mi fisicamente primero?¡°. ¡°Puedes intentarlo!¡°.Content (C) N?v/elDra/ma.Org. Soraya lo mir¨®, ¨¦l estaba rojo de ira, y trag¨® saliva: ¡°Amor, lo siento, ya entiendo mi error, te sientes mal, ?verdad? D¨¦jame ayudarte¡°. ¡®Oh si, aunque este hombre est¨¦ incapacitado des piernas, su cintura est¨¢ perfecta. Y esa mirada de deseo insatisfecho es tan sexy. Es tan guapo y parece que es bastante bueno en cama, me pregunto c¨®mo se sentir¨¢ estar bajo ¨¦l. Ohhh¡­. estoy tan emocionada, voy a hacer que mi marido caiga rendido ante mis pies, crearemos el r¨¦cord de tres d¨ªas sin salir de cama. As¨ª seguro que vuelve a enamorarse de mi Jajaja, soy tan inteligente!¡®. Al oir sus pensamientos, Cristi¨¢n se enfureci¨® hasta ponerse p¨¢lido y grito: ¡°?Ni lo sue?es!¡°, desde que hab¨ªa quedado inv¨¢lido, no han tenido rciones. Ell¨¢ no ocultaba su desprecio hacia ¨¦l, ?c¨®mo podria querer estar con ¨¦l? Soraya, con un atrevimiento que sorprendi¨® hasta a e misma, tom¨® mano de ¨¦l: ¡°Amor, ya tom¨¦ medicina, seria un desperdicio no aprovecharlo Con una noche tan hermosao esta, nosotros podr¨ªamos¡­¡± ¡°L¨¢rgate!¡°, pero Cristi¨¢n apart¨® de un manotazo, sus ojos destban desprecio. Capítulo 4 Cap¨ªtulo 4 ¡°Alguien que venga y se lleve a se?ora, empaqueten sus cosas y m¨¢nde fuera de aqu¨ª, ya!¡°. ?Acaso no sabia qu¨¦ se de persona era Soraya? Si el terminaba con e en cama ese d¨ªa, ?qui¨¦n sab¨ªa c¨®mo se volveria loca ma?ana? Adem¨¢s, estaria condenado a ser objeto de sus bus por el resto de su vida. Sus plernas estaban in¨²tiles, ya no podia ponerse de pie, ?e creia que ¨¦l a¨²n pod¨ªa hace revolcar de pasi¨®n en camao antes? ?Jajaja, por tres d¨ªas y tres noches! E realmente no perdia oportunidad de humirlo, nunca olvidaba recordarle que ahora era un inv¨¢lido. Soraya, furiosa, dijo: ¡°Quiero ver qui¨¦n se atreve a entrar¡°, confiada en arrogancia del personaje original, su grito hizo que los guardaespaldas afuera no se atrevieran a moverse. Despu¨¦s de decir eso, agarr¨® a Cristi¨¢n por el cuello de camisa y, con una actitud dominante, lo levant¨®, ¨¦l media m¨¢s de metro ochenta. Luego, con el mismo aire de dominio, dijo: ¡°T¨² eres mi esposo, ?qu¨¦ tiene de malo que quiera dormir contigo? ?Es eso un crimen? ?Qu¨¦ si te doy algo para animarte? Si a mi no me da miedo quedarme sin fuerzas, ?a ti qu¨¦ m¨¢s te da si te duele espalda?¡°. Total, el personaje original era temerario, asi que e ni se molestaba en fingir, simplemente se mostraba tal cual. Cristi¨¢n estaba furioso, entre dientes le dijo: ¡°?Sueltame! ?Mujer descarada!¡°, incapaz de mantenerse en pie, ¨¦l se asust¨® cuando fue levantado de repente, e sabia lo que estaba haciendo? La persona que no paraba de pedirle el divorcio en ese momento queria estar con ¨¦l. Y, ?c¨®mo era que de repente ten¨ªa tanta fuerza? El trato de soltarse, pero Soraya era sorprendentemente fuerte, y ¨¦l no podia move ni un poco, esa i¨®n lo golpe¨®o un rayo. ?Esa mujer no era Soraya! Pero antes de que pudiera pensar m¨¢s, e lo llev¨® al dormitorioo si llevara un pollo y lo arroj¨® sobre cama. Luego, sin esperar a que ¨¦l reionara, senz¨® sobre ¨¦l: ¡°Mi amor, esta noche te tratar¨¦o a un rey, asi que simplemente ac¨¦ptalo¡°. En su vida anterior, e habia sido mejor agente de una unidad de fuerzas especiales, asi que levantar a ese hombre era panido. Solo era una pena que, siendo tan joven, hab¨ªa sido diagnosticada con una enfermedad terminal y habia muerto sin cura. ¡°Tu¡­ t¨²¡­¡°, Cristi¨¢n estaba con los ojos abiertoso tos, sin entender c¨®mo Soraya de repente tenia fuerza para llevarlo a habitaci¨®n, cuando su boca fue seda por un beso suave. Intent¨® empuja, pero mujer sobre ¨¦l erao un pulpo, y ¨¦l, bajo los efectos de droga, finalmente perdi¨® raz¨®n. En cama, ropa vba por el aire, y Soraya,o una bandida, dej¨® al hombre sin nada. E no esperaba que ¨¦l, una vez desnudo, tuviera un cuerpo tan impresionante, y se le hizo agua boca, apret¨® los m¨²sculos de Cristi¨¢n y le dijo: ¡°Wow, amor, tus m¨²sculos est¨¢n super duros, y estas lineas, ?c¨®mo haces ejercicio? (Y esto, es tan grande! Solo me pregunto c¨®mo ser¨¢ en i¨®n, d¨¦jame tocar un poco¡­¡± Cristi¨¢n, sorprendido y furioso a misma vez, dijo: ¡°Mujer loca, ten cuidado, ?quieres matar a tu propio esposo o qu¨¦?¡°. Soraya, entre avergonzada ystimada, dijo: ¡°?Qu¨¦ tiene de malo tocar un poco? No va a pasar nada. Adem¨¢s, es primera vez que tomo iniciativa, no s¨¦ c¨®mo¡­ Bueno, necesitamos algo de un juego previo, ?qu¨¦ tal si t¨²¡­? No, no, olvidalo, tus piernas no est¨¢n bien, t¨² qu¨¦date ahi, mejor lo hago yo¡°.Belonging ? N?velDram/a.Org. Cristi¨¢n estabapletamente aturdido por sus pbras atrevidas. Soraya, insatisfecha con su silencio, dijo: ¡°Amor, pon de tu parte, dame una pista, ?qu¨¦ hacemos ahora?¡°. ¨¦l volte¨® y bes¨®, luego, jadeando, le susurr¨® al o¨ªdo: ¡°Ser¨¢ mejor que ma?ana no te arrepientas de lo que hiciste esta noche. ?0 si no!¡°. Soraya, con un fuerte deseo de sobrevivir, dijo: ¡°?No me arrepentir¨¦, no me arrepentir¨¦!¡°. ¡°Ay, aunque quisiera arrepentirme, ya no podr¨ªa. Mi vida ahora est¨¢ en tus manos¡®. Cristi¨¢n, pensando que e temia su venganza, sonri¨® con desden, asi que esa mujer audaz tambi¨¦n ten¨ªa sus miedos? Fuera,s hojas de los ¨¢rboles con el viento, y luna se escondia timida entres nubes. Y poco despu¨¦s, en habitaci¨®n reson¨® una m¨²sica que hacia sonrojar y acelerar el coraz¨®n. El guardaespaldas que estaba afuera escuchando lo que suced¨ªa dentro, casi se qued¨® boquiabierto, solo pudo pensar. La se?ora sigue siendo se?ora, tan fierao siempre¡°. Capítulo 5 Cap¨ªtulo 5 Al d¨ªa siguiente El sol dorado se filtraba por ventana, iluminando habitaci¨®n con un c¨¢lido resndor que se reflejaba en el suelo en manchas de luz. En cama. Soraya frun el ce?o al despertar ¡°Ay¡°, se sent, frotandose cintura dolorida, sinti¨¦ndoseo si un cami¨®n hubiera atropedo, estaba toda adolorida y maquda Bajo vista hacia su cuerpo: ¡°Carajo, Cristi¨¢n, animal¡°, su piel expuesta estaba cubierta de moretones entrecruzados, un espect¨¢culomentable. Maldijo a los ancestros de Cristidn en su mente. Primero finges ser un santur¨®n y luego teportaso un lobo hambriento. Ahora mi cuerpo se siente desarmado. Cristian, pr¨®xima vez te dejar¨¦ sin poder levantarte de cama¡°, se levant¨® de cama, apenas pudo mantenerse en pie, sus plemas estaban d¨¦biles y por poco cae al suelo. Por suerte, reion¨® r¨¢pido y se sostuvo del tocador, evitando golpearse cabeza otra vez. Una vez firme, camino tambaleante hacia el ba?o. Tras hacer sus necesidades y prepar¨¢ndose paravarse cara y cepirse los dientes, se qued¨® petrificada al ver su reflejo en el espejo: ¡°Dios mio! ?Qu¨¦ se de gusto ten¨ªa original? Este look es simplemente horrendo¡°, su cabello estaba arredo con rastas sucias, retorcidoso ciempi¨¦s. Las pesta?as, tan cargadas de rimel que parecian pegotes. El maquije de ojos hacia parecer un panda, y su rostro estaba cubierto de capas y capas de base. Elbial hab¨ªa sido borrado en su mayor¨ªa noche anterior, dejando manchas alrededor de sus hinchadosbios, pareciendo m¨¢s bien una salchicha. ¡°?Por Dios! Y pensar que Cristian pudo soportar esto. No, esto es demasiado. No puedo con esto, necesito un cambio de look¡°. Soraya se dio una ducha,v¨¢ndose cara con limpiador tres veces hasta quedar limpia, dadass capas de maquije que solia usar original. Despu¨¦s de ducha, al mirarse en el espejo de nuevo, mostr¨® verdadera cara de original; asombrada, se toc¨® cara: ¡°Est¨²pida, tenias una cara que podr¨ªa hechizar a cualquiera, y ocultaste asi. ?Qu¨¦ desperdicio!¡± En el espejo, su cara era tan lisa, aparte de estar solo un poco ¨¢spera, revba unos ojos brinteso manantiales, su pielo poa briba de ncura. Los rasgos seductores de su rostro eran naturales, y sus ojos parec¨ªannzar miradas coquetas sin esfuerzo. Su nariz alta y susbios, rojos sin necesidad de maquije, erano una rosa en plena floraci¨®n. ¡°Qu¨¦stima, original malgasto su buena suerte. Pero no importa, ahora estoy yo aqui, y voy a jugar esta mano hasta el final. A esa falsa amiga, seductora, el imb¨¦cil, y madrastra con doble cara los pondre en su lugar, uno por uno¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Despu¨¦s de secarse el cabello y ponerse una bata, abri¨® el armario solo para encontrar una coli¨®n de ropa que parec¨ªal sacada de una discoteca. Revolvi¨® todo, pero no encontr¨® una s prenda decente. ¡°?Acaso esta tonta pensaba que su casa era un club nocturno? ?Qui¨¦n en su sano juicio usar¨ªa esto?¡°, entonces record¨® vagamente un vestido nco que Cristi¨¢n le hab¨ªaprado despu¨¦s de casarse, que e despreci¨® por ser demasiado sencillo y lo tir¨® en el fondo de su armario. Siguiendo ese recuerdo, abri¨® el armario de Cristi¨¢n. Dentro, todo estaba perfectamente organizado, trajes y camisas ncas, cada prenda impecable. Escarb¨® hasta el fondo y encontr¨® el vestido nco intacto; se lo puso, tambi¨¦n unas medias, y encontr¨® una bufanda y un sombrero nco parapletar el conjunto, luego sali¨® de habitaci¨®n. Al bajar, los sirvientes mirabano si fuera un fantasma, con los ojoso tos, se?ora se golpe¨® cabeza? ?Por qu¨¦ se ve normal? A se?ora sol¨ªa encantarle el maquije excesivo y ropa extravagante. Soraya los ignoro. La original crey¨® ens mentiras de su amiga y ese desgraciado, pensando que as¨ª Cristian detestaria y se divorciaria de e, se mantuvo en el borde del ridiculo todo ese tiempo, pobre de ese hombre, resistiendo ve asi cada dia. E tom¨® asiento en mesa deledor: ¡°Mayordomo, tengo hambre, ese era el estilo de antigua due?a de ese cuerpo. Al oir eso, los sirvientes negaron con cabeza, pensaron que se?ora habia cambiado. Pero¡­ El mayordomo no se atrev¨ªa a ofende ¡°Un momento, se?ora, ahora mismo le pido a cocina que le prepare algo¡°.. Y unos minutos despu¨¦s, un to de pasta con mariscos estaba frente a e; mir¨® pasta con mariscos y funci¨® el ce?o. El mayordomo, pensando que iba a estar en ira, se apresur¨® a decir: ¡°Si a se?ora no le gusta, puedo pedir en cocina 20.27 Capitulos que le preparen un to de came asada en su lugar Capítulo 6 Cap¨ªtulo 6 Incluso los hombres m¨¢s respetados le cedian el paso, y cuando se enfadaba, nadie podia aguantarle. Pero para sorpresa de todos, Somaya tom¨® los cubiertos: ¡°No te preocupes, mes arrer¨¦ con esto. La pr¨®xima vez hazme algo picante, cuanto m¨¢s picante, mejor¡°. El mayordomo qued¨® desconcertado, ?acababa de escuchar mal? ?La se?ora queria algo picante para ma?ana? ?Pero si e no podia con el picantel Casi de inmediato empez¨® a sudar fr¨ªo, ?seria una trampa para hacerle vida imposible? Cuando el se?or regresara, tendria que preguntarle. Sis cosas se pon¨ªan feas, mejor recoger¨ªa sus cosas y se iria. Esa mujer era demasiado dificil decer. Soraya no prest¨® atenci¨®n a preocupaci¨®n del mayordomo. La antigua due?a de ese cuerpo hab¨ªa dejado una sombra imborrable en casa. Si queria cambiar su destino, tendria que ir paso a paso. Media hora despu¨¦s, e escogi¨® el carro m¨¢s econ¨®mico del garaje y fue a peluqueria para deshacerse de sus rastas y volver a su cabellorgo y negro; mir¨¢ndose con su vestido nco y su cabello fluyendo, asinti¨® satisfecha: ¡°As¨ª est¨¢ mejor! Con este rostro perfecto y cuerpo, solo necesito un poco m¨¢s de esfuerzo para seducir a Cristi¨¢n, ?c¨®mo podr¨ªa no volver a enamorarse de mi? Por mi libertad, tengo que hacer que se enamore de mi lo antes posible parapletar mi misi¨®n y disfrutar de vida¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. En el Grupo Fuentes, en oficina del presidente. La oficina, decorada con un estilo simple pero lujoso, predominaba el color oscuro, destacando serenidad y elegancia del jefe, con varias obras de arte colgadas ens paredes, cada una de es de incalcble valor, a?adiendo un toque artistico al espacio. En el centro de oficina habia un enorme escritorio negro, y detr¨¢s de ¨¦l, Cristi¨¢n, vestido de traje, se recostaba en su si, mirando fijamente los papeles de divorcio sobre el escritorio. Su rostro, normalmente fr¨ªo y guapo, estaba tenso, y una marca de ara?azo era visible en su cuello. Detr¨¢s de ¨¦l, una estanter¨ªa llenaba de libros de todo tipo; luz del d¨ªa entraba por el enorme ventanal deldo derecho, cuyas cortinas colgaban hasta el suelo, dejando entrar un juego de luces y sombras en el piso. El mir¨® los documentos de divorcio por un momento, luego, furioso, los rasg¨® y los arroj¨® a papelera; e ya se habr¨¢ despertado, ?verdad? ?Qu¨¦ estaria haciendo en ese momento? ?Estaria en casa tirando cosas en un berrinche, o habr¨¢ ido a buscar a su nuevo amor? ?Se estaria arrepintiendo de lo que hizo noche anterior? Pensando en locura de anoche, Cristi¨¢n apret¨® los pu?os, y sus ojos se volvieron a¨²n m¨¢s profundos y frios. ?Maldita sea! Por undo, provocando un divorcio, y por otro, enred¨¢ndose con ¨¦l: E realmente cree que no tengo el coraz¨®n para acabar con e?¡°. El sonido de puerta interrumpi¨® sus pensamientos. ¡°Adnte¡°, voz de Cristi¨¢n era fr¨ªa, ¨¢spera. La secretaria entr¨®, y con caut le pregunto: ¡°Presidente, su esposa est¨¢ aqu¨ª enpa?ia, dejo subir?¡°. Los ojos del hombre se entrecerraron: ¡°?Qu¨¦ hace e aqui?¡°. ¡°Dijo que vino a recogerte despu¨¦s del trabajo, al escuchar eso, ni secretaria pod¨ªa creerlo. Todo el mundo enpa?ia sabia que se?ora despreciaba discapacidad del jefe, siempre insistiendo en divorciarse. Cristi¨¢n pens¨® en astucia de esa mujer; si no dejara subir, qui¨¦n sabe qu¨¦ esc¨¢ndalo montaria; cerr¨® los ojos, irritado, y se frot¨®s sienes: ¡°Deja que suba¡°, quer¨ªa ver qu¨¦ venia a hacer alli, ?vendr¨ªa a hacer un esc¨¢ndalo por lo de noche anterior? Pero droga fue cosa de e, y e fue quien tom¨® iniciativa, ?e se estaba arrepintiendo? Minutos despu¨¦s, Soraya entr¨® en oficina de Cristi¨¢n con pasos ligeros, felizo un p¨¢jaro, sin siquiera tocar puerta. ¡°Amor, vine a recogerte del trabajo, su voz era ra y melodiosa, resonando dulcemente en el aire. Cristi¨¢n, que ha estado con los ojos cerrados, los abri¨® de golpe al ve, qued¨¢ndose at¨®nito por un momento. E sonreia, agitando mano frente a sus ojos: ¡°?Qu¨¦ tal? ?Sorprendido? Hoy me arregl¨¦ el cabello, ?te gusta?¡°. ¨¦l mir¨® fijamente durante unos segundos, un poco aturdido. El vestido que llevaba era un regalo suyo. Pero en su momento, e lo habia despreciado por ser demasiado sencillo y nunca lo hab¨ªa usado. Ese d¨ªa, sin embargo, lo llevaba puesto, ?qu¨¦ significaba eso? Capitulo 6 ¡°Uh. ?por que Cristian me mira asi? ?No le gust¨® c¨®mo me arregl¨¦ el cabello? ?O ser¨¢ que preferia esas rastas africanas? ?Entonces, lo que hice hoy realmente se volvi¨® en mi contra?, sus pensamientos incesantes retumbaron en los oidos de Cristian, sacandolo de repente de sus cavciones. Era cierto, esa mujer habia estado actuando extra?o desde que desperto el dia anterior,o si tuviera un problema en cabeza, ?estaria loca? Capítulo 7 Cap¨ªtulo 7 Soraya parpadeaba sus encantadores ojos mientras apoyabas manos en el escritorio y se inclinaba hacia adnte, coqueteando: ¡°Amor, ?por qu¨¦ est¨¢s tan cado? Vine a recogerte del trabajo, ?no te alegra?¡°. Jajaja, de cerca, este tipo es a¨²n m¨¢s guapo! Incluso m¨¢s que anochel Sus ojos son tan atractivos, casi me sionan et alma con esa mirada profunda, y esas pesta?as tanrgas, parecen abanicos. Qu¨¦ nariz tan perfecta, quisiera toca para ver si es tan firmeo parece (Ay, ay, ayl Y esosbios tan sensuales, son perfectos para besar, me muero por probarlos otra vez. Dios, casi se me cae baba, este hombre definitivamente ha capturado mi coraz¨®n¡°. Mientras haba y pensaba, e se inclinaba ligeramente, d¨¢ndole a Cristi¨¢n una vistapleta del paisaje debajo de su cuello. ¨¦l ech¨® un vistazo y el recuerdo de locura de noche anterior se reflej¨® en sus ojos. E lo observaba fijamente y, al ver su expresi¨®n inc¨®moda, gritaba internamente: ¡®Oh, no, definitivamente se fij¨® en mis pechos. ?Mira, mira! Echa un vistazo a tu campo de bata de anoche, ?acaso fuiste demasiado brusco? Mira c¨®mo mis ¡®dos amigas¡® han cambiado de color. Vaya qui¨¦n diria que, bajo esa apariencia fr¨ªa, es un toro desbocado en cuanto ve oportunidad, hambrientoo un animal salvaje frente a suida. Por Dios! Si no fuera porque tengo buena resistencia, anoche me hubiera dejado en el otro mundo. Por poco soy primera en caer gloriosamente en el campo de amor. Ay, todav¨ªa siento que floto cuando camino, ?deberia tomar algo de fortificante pr¨®xima vez antes de nuestrobate nocturno, para mostrar mi verdadero poder femenino? Cristi¨¢n tosi¨® ante sus pensamientos llenos de lujuria, esa mujer tenia una mente tan pervertida que lo dejaba boquiabierto. Soraya, preocupada, le pregunt¨®: ¡°Ay, amor, ?qu¨¦ te pasa? ?Est¨¢s enfermo? ?Por qu¨¦ tienes esa cara?¡°. ?Ay not ?Ser¨¢ que Cristian ya tiene esa enfermedad terminal de que haba el quion? Dec¨ªa que moriria de una enfermedad sin cura a?os despu¨¦s, su hijo terminaria hu¨¦rfano y luego tr¨¢gicamente atropedo por un carro. Al escuchar c¨®mo lo maldecia a ¨¦l y a su hijo, Cristi¨¢n se enfureci¨® hasta ponerse p¨¢lido y grit¨®: ¡°Parate bien ahir¡°. Sabia que esa mujer malvada no tenia buenas intenciones, deseando su muerte para vr libre con su nuevo amor, y lo peor, maldiciendo tambi¨¦n a su hijo. Ese hijo que e misma hab¨ªa traido al mundo despu¨¦s de nueve meses. Que ni siquiera se hab¨ªa preocupado por ¨¦l antes, y en ese momento, lo malde sin coraz¨®n, ?c¨®mo pod¨ªa ser tan cruel? Pensaba que cambiando su look ¨¦l veria con otros ojos. ?Pero qu¨¦ ilusa! Soraya se sobresalt¨® con su rei¨®n: ¡°?Por qu¨¦ te pones asi? ?Acaso no puedo mostrarte un poco de cari?o?¡± Luego, pensando ens piernas de Cristi¨¢n, se movi¨® detr¨¢s del escritorio y gir¨® su si para enfrentarlo; se agach¨® con Intenci¨®n de revisarlo. Cristi¨¢n, al ver su i¨®n, se llen¨® de furia, empuj¨® bruscamente al suelo, con el pecho agitado, ¡°?Ay!¡°, Soraya golpe¨® su cabeza contra el borde del escritorio, form¨¢ndose un chich¨®n, ¡°?Qui¨¦n te dio permiso de tocarme?, ?acaso disfrutaba vi¨¦ndolo sufrir? ?Este tipo qu¨¦,i¨® dinamita? ?Por qu¨¦ tanta agresividad? Solo quer¨ªa ver c¨®mo estaban sus piernas para poder tratarlo, zy asi me lo agradece? ?Qu¨¦ ingrato! ?Qu¨¦, quiere que otra mujer lo revise? Si no fuera por misi¨®n que tengo, ?crees que me interesaria ver esas piemas feas llenas de cicatrices?¡°. Mientras despreciaba en su interior, mostraba una cara de dolor: ¡°Amor, ?por qu¨¦ te pusiste tan brusco? Me hestimado¡°. Cristi¨¢n, viendo su falsedad, apenas sonri¨® ir¨®nicamente. Ah, asi que pensaba que sus piernas eran feas y estaban llenast de cicatrices. ?Esa era su verdadera opini¨®n! ¡°Deber¨ªas estar agradecida de que no use toda mi fuerza, de lo contrario, ya estaria organizando tu funeral¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. ?Ahhhh! ?Este hombre qu¨¦, se alimenta de veneno? Con solo abrir boca ya mata. No es de extra?ar que protagonista original lo abandonara despu¨¦s del idente. Con esa boca que provoca infartos, yo tambi¨¦n me hubiera ido. ?Maldici¨®n! Si no fuera por sombr¨ªa, y s¨² mirada hacia Soraya se hac¨ªa cada vez m¨¢s fr¨ªa. Capítulo 8 Cap¨ªtulo 8 Esa mirada hda hizo que Soraya se estremeciera involuntariamente. ?Qu¨¦ fr¨ªo que sent¨ªa en ese momento! ?Por qu¨¦ ten¨ªa esa aura tan fuerte? Si e no ha ido a pelear con nadie; se levant¨®, torciendo boca: ¡°Si no quieres que mire, pues no miro, ?para qu¨¦ tanto show?¡°. Justo despu¨¦s de sus pbras, una chica irrumpi¨® en oficina toda apurada: ¡°Hermano, tengo una noticia bomba¡°, al entrar y ver a Soraya, se qued¨® un poco sorprendida, luego se rasc¨® cabeza. ¡°Disculpa, no sabia que ten¨ªas visita¡°. La joven llevaba un vestidorgo rosa, sus cabellosrgos con ondas sobre sus hombros, y su rostro, del tama?o de una palma, lucia un maquije delicado, era linda y vivaz. Soraya levant¨® ligeramente sus cejas, sonriendo amablemente: ¡°H, Nayra Fuentes¡°.Belonging ? N?velDram/a.Org. Al escuchar voz de Soraya, Nayra abri¨® boca sorprendida: ¡°?T¨² eres, t¨² eres Soraya?¡± Soraya asinti¨®. Al oir eso, cara de Nayra se puso seria: ¡°?Qu¨¦ buscas aqui, arrastrada? ?Acaso no es suficiente el ridiculo que le has hecho pasar a mi hermano, o qu¨¦, quieres forzarlo a divorciarse?¡°. Luego, con una expresi¨®n de desden, dijo: ¡°Hermano, ya que e quiere divorciarse, dale lo que quiere y d¨¦j ir. Una persona con tan m fama, malvada y egoista, no merece ser tu esposa¡°. ¡°Ay, esta cu?adita mia, que siendo tan bonita y simpatica, ha tan feo. Adem¨¢s, es toda una ingenua en temas de amor. No es de extra?ar que los hombres enga?en hasta deja sin nada. Ahora viene a buscar a su hermano, para contarle que el gran heredero de familia Cervantes, Genaro, le propuso matrimonio¨CAj¨¢, y resulta que Genaro solo est¨¢ usandoo un escudo. Jajaja¡­ Genaro tiene sus ojos puestos en otra persona, pero esa rci¨®n es imposible dadas sus posiciones. As¨ª que, le est¨¢ viendo cara; hoy le propuso matrimonio a prop¨®sito, para luego casarse con e y tene de adorno en casa. Despu¨¦s de casarse, ¨¦l nunca tocar¨¢. A?os de matrimonio sin hijos, los viejos de familia Cervantes empezar¨¢n a desprecia, pensando en cambia por otra nuera, pero sin querer que Nayra se lleve parte de fortuna Cervantes. Asi que, nearan una conspiraci¨®n tremenda. ?Qu¨¦ tragedia! Pero por ahora dejemoss criticas¡± Nayra se puso p¨¢lida, mirando a Sorayao si viera un fantasma, ?qu¨¦ habia escuchado justo en ese momento? ?La voz interior de Soraya! ?C¨®mo sabia que Genaro le habia propuesto matrimonio? ?Y c¨®mo sabia que hab¨ªa ido a buscar a su hermano justamente por eso? Esa mujer malvada seguro estaba maldici¨¦nd! ?Decia que Genaro enga?aba! ?Que familia Cervantes haria da?o! No, eso no podia ser posible. Genaro siempre hab¨ªa sido un hombre integro, guapo y capaz. Nunca tuvo otra novia aparte de e, ?c¨®mo podria estar interesado en otra? Seguro que Soraya no soportaba ve feliz y por eso maldecia. El desprecio de Cristi¨¢n por ¨¦sta ¨²ltima aument¨® un nivel m¨¢s. ¨¦l, con el rostro frioo un ciar y los ojos duroso el hielo de invierno, rugi¨®: ¡°Soraya, l?rgate de aqui!¡°. Esa mujer malvada, no le bastaba con maldecir a ¨¦l y a su hijo, tambi¨¦n queria maldecir a su hermana. [?Hostia, hostia! El desprecio aument¨® 10, ya va por 80] Soraya se sorprendi¨®: Ay, ?qu¨¦ le pic¨® a este hombre? Yo no dije nada y el desprecio sube, ?ser¨¢ que ayer le puse demasiada droga y no se le pas¨® el efecto a¨²n? Eh, mira esa cara, parece quei¨® caca, seguro que est¨¢ frustrado¡°. ¡°No quiero, me quedo contigo hasta que salgas del trabajo¡°. Nayra escuch¨® otra vez voz interior de Soraya, mir¨® a Cristian con los ojos bien abiertos. Los hermanos se miraron, y e entendi¨® que su hermano tambi¨¦n hab¨ªa escuchado. Pero se negaba a creer esas maldiciones de Soraya: ¡°Hermano, Genaro me propuso matrimonio¡°. Pensando en voz interior de Soraya, Cristi¨¢n frunci¨® el ce?o: ¡°?Qu¨¦ le dijiste?¡°. ¡°S¨¦ que te gusta ¨¦l¡°, Cristi¨¢n no felicit¨® ni se opuso, solo dijo: ¡°Dense un tiempo m¨¢s para conocerse, y si sientes que ¨¦l es el ¨²nico, har¨¦ con el abuelo para cancr tupromiso con familia Robledo¡°. Al escuchar eso, Nayra no pudo evitar sonreir brintemente: ¡°De verdad, gracias, hermano¡°, luego,nz¨® una mirada fria hacia Soraya. ¡°Te hard ver, bruja, lo feliz que ser¨¦ despu¨¦s de casarme con Genaro¡°. Soraya sonri¨® con un significado profundo: ¡°?¨¢nimo! Estoy esperando verlo¡°. ?Madre mia, Nayra ni en sus sue?os imagina que terminar¨¢ muriendo tr¨¢gicamente y que ser¨¢ Demetrio quien, entre l¨¢grimas, recoja su cuerpo! Ay, ?qu¨¦ l¨¢stimal, ese hombre tan enamorado termin¨® sacrific¨¢ndose por e, tonta enamorada¡®. Capitulo 9 Capítulo 9 Cap¨ªtulo 9 ¡°Soraya, te odio, Nayra, al escuchar el coraz¨®n lleno de veneno de esa mujer, no pudo evitar romper en nto, esa mujer malvada no paraba de maldeci una y otra vez, deseaba poder enfrenta y desfigurarle el rostro por su maldad. A pesar de tener una belleza radiante, su coraz¨®n estaba lleno de oscuridad, desaprovechandopletamente su hermosura. ¡°Hermano, si vuelves a trae a casa, te juro que no te hablo nunca m¨¢s¡°, lenz¨® una mirada furiosa a Soraya antes de salir corriendo, limpi¨¢ndoses l¨¢grimas. Soraya, confundida, no entendia qu¨¦ hab¨ªa hecho mal. Cristi¨¢n, con una mirada fr¨ªa, le dijo: ¡°?Te vas o necesitas que me a seguridad para que te saquen?¡°. Soraya estaba furiosa por dentro: ¡°Este hombre, ?por qu¨¦ tiene que ser tan dificil? Ya me humill¨¦ tratando decerlo y ni asi me da un poco de cr¨¦dito. ?Bah! Qu¨¦date, pero te vas a perder oportunidad de oro con el Sr. y Sra. Smith. En diez minutos, van a tener un idente justo fuera de Grupo Fuentes y ese desgraciado va a saliro el h¨¦roe al salvarlos. ?Qu¨¦ oportunidad perdida!¡°. Con un aire de derrota y fingiendo tristeza, e dijo: ¡°Bueno, si no quieres irte conmigo, no hay problema, me voy s¡°. Esperaba que ¨¦l cambiara de opini¨®n, pero ¨¦l ni se inmut¨®. Solo cuando e sali¨® de oficina, ¨¦l mostr¨® una breve Indecisi¨®n antes de moverse hacia su si de ruedas: ¡°El Sr. y Sra. Smith, ?no son esos los magnates extranjeros de tologia? Hace meses que buscan cborar en M¨¦xico para introducir su tologia de chips. Y nosotros estamospitiendo por ese proyecto, no podemos quedarnos atr¨¢s en tologia de chips. Pero, ?cu¨¢ndo llegaron ellos a M¨¦xico? ?C¨®mo es que no me enter¨¦?¡°.Content (C) N?v/elDra/ma.Org. Soraya, ya fuera de Grupo Fuentes, se dirigi¨® al lugar del supuesto idente, revisando el tiempo en su m¨®vil: ¡°Faltan tres minutos, est¨¢ por suceder¡°. Al darse vuelta, sorprendentemente vio a Cristi¨¢n acerc¨¢ndose en su si de ruedas, con ayuda de su asistente. Sus miradas se cruzaron, pero ¨¦l trat¨® de ocultar su desconcierto. ¡°?Qu¨¦ hace aqu¨ª ¨¦l aqu¨ª? Primero no quiere saber nada de irnos juntos y ahora viene detr¨¢s de mi. Ah, ya s¨¦, debe estarment¨¢ndose de c¨®mo me trat¨® antes. Jajaja, sab¨ªa que al final mostrar¨ªa sudo tierno. Asi que pens¨® que era un ¡®perro faldero, ?eh?¡± El asistente, empujando si de Cristi¨¢n, sinti¨® un escalofrio al escuchar los pensamientos de se?ora, insultando a su jefe en su mente. Cristi¨¢n, por su parte, apretaba los pu?os con fuerza, tratando de contrr su ira antes acusaciones silenciosas de esa mujer; miraba fijamente, haciendo que e se sintiera inc¨®moda. Con una sonrisa ir¨®nica, pens¨® en lo ir¨®nico de ser mado ¡®perro faldero¡® por e, cuando ¨¦l solo habia tratado de ser paciente por el bien de su hijo. Capítulo 10 Cap¨ªtulo 10 ¡°Soraya, ?de verdad que eres increible! ?As¨ª que quieres el divorcio? Pues yo te lo concedo. Pero esta vez, te vas sin nada, ni un solo centavo podr¨¢s llevarte¡°. ¡°?Anfitriona! ?Anfitriona! ?Alerta! ?Esto es grave, el desprecio hacia ti se dispar¨® a 90, debes calmar a tu esposo r¨¢pido!¡°, voz de Chispita resond en los oldos de Sorayao un trueno. ¡®Caramba, ?y ahora por qu¨¦ subi¨®? Si no he hecho nada, ?c¨®mo es que subi¨®?¡®. Cuando el asistente Galileo empujaba a Cristi¨¢n a unos metros de distancia de e, Soraya inmediatamente puso una sonrisa de sorpresa y corri¨® hacia ellos: ¡°Amor, ?c¨®mo supiste que estaba aqu¨ª? ?Viniste a buscarme?¡°, lleg¨® detr¨¢s de Cristi¨¢n y con un empuj¨®n desz¨® al asistente. *Galileo, d¨¦jame que yo empuje a mi esposo¡°,Content protected by N?v/el(D)rama.Org. ¡°Ay, no, no puedo dejar que Galileo, este gafe, empuje a Cristi¨¢n. Este hombre naci¨® bajo una m estre, es pura m suerte, y quien se le acerque termina igual. Cristi¨¢n, al final, estuvo dispuesto a ceder empresa con tal de recuperar a su hijo, todo porque Galileo, el gafe, firm¨® un contrato desastroso y contraparte lo estaf¨®, sumiendo a empresa en una crisis. Aunque Cristi¨¢n logr¨¦ salvar parte del dinero de empresa a tiempo,s p¨¦rdidas fueron enormes. ?1000 millones! Maldici¨®n, si no hubiese sido por esa estafa, Tiziano, ese desgraciado, no habr¨ªa tenido oportunidad de quedarse con una empresa vacia. L¨¢stima que, por muy astuto que fuera ese hombre, al final una enfermedad terminal se lo llev¨®, dejando a un hijo peque?o sin quien lo cuidara, quien al final tambi¨¦n muri¨® atropedo¡°. Con un golpe. Galileo, que no hab¨ªa sido derribado por Soraya, se cay¨® al suelo sorprendido por sus pensamientos,o si hubiese visto a un demonio. ?Qu¨¦ venenosa era su mujer! ?E incluso maldijo a su propio hijo! ?Su propio hijo! Justo cuando iba a reprocharle, Cristi¨¢n habl¨® primero: ¡°Vuelve a oficina¡°.. ¡°Presidente, yo¡­ e¡­, Galileo, nervioso, se se?al¨® a s¨ª mismo y luego a Soraya. La mirada del presidente le hizo entender que tambi¨¦n hab¨ªa escuchado esos pensamientos. Soraya estaba criticando en su mente, y ¨¦l no ten¨ªa c¨®mo defenderse, ?1000 millones! ?El hab¨ªa causado una p¨¦rdida de 1000 millones en empresal ?C¨®mo podria ser posible? Aunque siempre tuvo m suerte, nunca hizo nada malo, siempre fue cuidadoso, ?c¨®mo podr¨ªa haber causado una p¨¦rdida de esa cantidad de dinero? ?Era absurdo! Totalmente absurdo. Seguro que estaba loca estaba maldiciendo su posici¨®n en el coraz¨®n del presidente. El hombre de mayor confianza del presidente era ¨¦l, ?c¨®mo podria haberle dado un golpe tan fatal? Sin dar tiempo a que Galileo reionara, voz emocionada de Soraya explot¨® de nuevo en sus o¨ªdos. ?Si! ?Ahi viene! ?El idente va a pasar!¡± Conforme sus pbras se extinguian, un cami¨®n grande de repente volc¨® adnte, perdiendo el control y desliz¨¢ndose varios metros. Y en parte trasera del cami¨®n, un auto peque?o fue sorprendido por el idente, y a pesar de que el conductor gir¨® el vnte con fuerza, no pudo evitar ser golpeado por el cami¨®n, el auto peque?o fue embestido por el cami¨®n, y luego, varios sonidos seguidos de un choque, una serie de autos chocaron uno tras otro. Galileo, al levantarse, qued¨® petrificado. ?Un idente! ?Soraya, con su boca de bruja, lo hab¨ªa predicho! Y Cristi¨¢n, con una mirada sombr¨ªa, observ¨®. Lo que e habia dicho en su coraz¨®n, realmente sucedi¨®. Realmente hubo un idente, ?estaban el Sr. y Sra. Smith involucrados? Soraya dio una palmada en cabeza de Galileo: ¡°?Qu¨¦ est¨¢s esperando? Ve a ayudar, ?ves ese auto que fue golpeado directamente por el cami¨®n? El Sr. y Sra. Smith est¨¢n ahl¡°. Capítulo 11 Cap¨ªtulo 11 Galileo empujaba in Cristi¨¢n hacia el lugar del idente El caos reaba unos quince cames estaban amontonadoso en un juego de domin¨®. El m¨¢s afectado era un carro de lujo que hab¨ªa sido impactado directamente por parte trasera de un cami¨®n de carga. Galley Sorma tuvieron que sacar a pulso al Sr. y Sra. Smith de su auto. Ambos estaban cubiertos de sangre e inconscientes, con varios cortes por los vidrios. Al verlos asi, mirada de Cristi¨¢n hacia Soraya cambi¨®pletamente. ?Eran realmente el Sr. y Sra Smith! El chofer de Cristian y Galileo los cargaron hacia otro carro, Soraya, sin darle mayor importancia, se limpi¨® sangre de manos en su falda y se acerc¨® a ¨¦l ¡°Amor, v¨¢monos, al hospital¡°, y lo empuj¨® hacia el carro, mientras Galileo lo ayudaba a subir y luego guardaba si de ruedas en el maletero. E quena ir al hospital tambi¨¦n, pero ya no habia espacio en el carro. Cristi¨¢n, sin prestarle atenci¨®n, cerr¨® puerta del carro friamente ¡°Conduce¡°. Tan prontoo el chofer arranc¨®, Soraya se sinti¨® furiosa: ?Ah, qu¨¦ ingrato! ?Me esforc¨¦ un mont¨®n para sacar a esa gente del carro, y este tipo se aprovecha estando en su si de ruedas! ?Qu¨¦ rabia, qu¨¦ rabia¡°.Content (C) N?v/elDra/ma.Org. Cristian, escuchando sus pensamientos, sonrio ligeramente. El chofer y Galileo lo miraban con una expresi¨®n de shock, pero el lesnzo una mirada. ¡°No dejen que e descubra que podemos escuchar sus pensamientos¡°. Aunque no entendiano era posible, no se atrevieron a revrlo. ¡°Entendido¡± Apenas Cristian se habia ido, Tiziano aparecio. Avanz¨® r¨¢pidamente hacia el lugar del idente y, al ver a Soraya no muy lejos, penso que estaba viendo cosas: ¡°Soraya?¡°. Al escucharlo, e levant¨® vista. Tiziano, viendo el cambio radical en e, no pudo ocultar su admiraci¨®n: ¡°Eres t¨² de verdad ?Qu¨¦ haces aqu¨ª, y por qu¨¦ cambiaste tu peinado y tu ropa? ?Por qu¨¦ est¨¢s cubierta de sangre? ?Est¨¢s herida?¡°. sus preguntas eran una tras otra, llenas de preocupaci¨®n,o si le doliera ve herida. Soraya lo examino de arriba abajo. El luc¨ªa un estilo simple pero elegante, tanto en jeanso en camisa, todo le sentaba de maravi. Comparado con el formalismo de Cristi¨¢n, ¨¦l irradiaba una vibra agradable y c¨¢lida. Su cabello, peinado hacia atr¨¢s, briba con encanto, su mirada fuerte y sus ojos brintes,os estres m¨¢s luminosas en el cielo nocturno, desteban un brillo seductor. Bajo una nariz bien definida, susbios delgados esbozaban un aire de rebeldia. Soraya pens¨® para si misma con admiraci¨®n: ¡°Vaya, el pat¨¢n si que era guapo, no es de extra?ar que original se dejara seducir, prefiriendolo a ¨¦l sobre Cristian¡°. Compar¨¢ndolos, aunque el pat¨¢n no fuera tan guapo, tenias piernas sanas, sabia c¨®mo coquetear y tenia un encanto especial. Solo una tontao original caeria en sus redes por sus dulces pbras. Soraya retir¨® su mirada y se dio vuelta para irse. Al ve irse, Tiziano agarr¨® r¨¢pidamente, fingiendo preocupaci¨®n: ¡°?Qu¨¦ te pasa? Si est¨¢s herida, te llevo al hospital¡°. E se sacudi¨® de su agarre: ¡°L¨¢rgate, y no me busques m¨¢s. Si me ves, mejor cruza de acera¡°. Tiziano qued¨® en shock al ser rechazado, ?qu¨¦ estaba diciendo esa ingrata? Que se alejara! Durante m¨¢s de un a?o, ?no hab¨ªa sido e quien lo habia seguido a todosdos, am¨¢ndolo hasta locura, incluso despreciando a Cristi¨¢n por ¨¦l? Para estar con ¨¦l, le ha entregado hasta el deportivo que Cristi¨¢n le habia regdo, mansi¨®n y hasta el proyecto de Grupo Fuentes. Todo lo habia hecho para ganarse su favor, para poder casarse con ¨¦l, se pasaba peleando con su esposo y pidiendo el divorcio a cada rato. Pero en ese momento, ?tenia el descaro de decir que en el futuro deberia evita! ?Acaso se ha golpeado cabeza? Si no fuera porque estaba tras apoderarse del Grupo Fuentes, ?por qu¨¦ iba a acercarse a prop¨®sito a e, una mujer con tan m reputaci¨®n y considerada un desastre total? Capítulo 12 Cap¨ªtulo 12 Antes de que Tiziano pudiera reionar, Sorayh, que habia dado unos pasos, de repente se gird. Al ve girar, ¨¦l sonri¨® orgulloso y con deed¨¦n en su coraz¨®n. Ah, estabas fingiendo, te dejar¨¦ fingir! Ni tres segundos y ya no puedes seguir, ?c¨®mo no voy a saber cu¨¢nto me amas?¡± Es imposible que Soraya pudiera alejarse de ¨¦l. Para llegar a su cama, intent¨® drogarlo varias veces. Si no fuera por su precauci¨®n, ¨¦l ya habria caldo en sus trampas sucias. La ¨²nica digna de ¨¦l era talentosa Tania, no una in¨²tilo Soraya. Su sonrisa de orgullo hizo que ¨¦sta ¨²ltima se sintiera muy molesta. Entonces, le dio una bofetada y luego lo que dijo casi hizo que Tiziano explotara de ira: ¡°?Qu¨¦ pasa, tan feo y todavia so?andoo un sapo esperanzado? ?Sue?as con que me case contigo? ?Por qu¨¦ no tenzas al cielo? ?Dejar a un esposo quapo y adinerado por ti, una carita bonita que solo quiere chupar mi sangre? Mira esos ojos de pelea de gallos, tan feos que casi se te caens bs de los ojos, qu¨¦ fea esa cara! Ay estar¨¢s estre?ido? Pareces tan doloridoo si no pudieras hacer popo, ?quieres que tepre unxante para que Tuyaso un rio?¡± Chispita puedo escuchar lo que piensa este perdedor?¡°. Chispita, emocionada, dijo ¡°Esto es una bendici¨®n que te consequi! El nivel de repulsi¨®n de Cristi¨¢n est¨¢ a punto de llegar a 100 Para quepletes tu misi¨®n y vivas m¨¢s tiempo, aprovecha una actualizaci¨®n del sistema para darte habilidad de escuchar pensamientos¡°. ¡®Chispita, jeres increible! Eres mi estre de suerte, te adoro. Como los gatos aman a los ratones¡°, Soraya descubri¨® que podia escuchar los pensamientos de Tiziano y se rio a carcajadas en su interior. Este se puso palido, apret¨® los pu?os, pareciendo haber visto un fantasma, ?esa mujer estaba loca? ?Sab¨ªa lo que estaba diciendo? E truncio el ce?o, despreciativa: ¡°?C¨®mo pude haber sido tan ciega para fijarme en alguien tan in¨²tilo t¨²? Te he dado afrodisiacos varias veces y ni asi reionas, ?naciste impotente o ya te has gastado todo? Pff, un producto sin garantia, calidad, ni devoluci¨®n, y todavia me animas a divorciarme. Si me divorcio y me voy contigo, ?con que vas a mantenerme?¡± Tiziano, furioso, agarr¨® del cuello de camisa, levantando mano para golpea: ¡®Mujer despreciable, ?te atreves a humirme as? Si no le muestro qui¨¦n soy, se creer¨¢ que puede hacer lo que quiera¡°. Y el sonido de bofetada reson¨® fuerte. Tiziano fue enviado al suelo con un golpe, levantando cabeza furiosamente no se acerc¨®, e ¡°?Desgraciada, vas a morir¡°, se levant¨® furioso, deseando darle una li¨®n a Soraya. Pero cuando su mano se agarro su mu?eca y torci¨® hacia abajo con fuerza. La mano del hombre se rompi¨® directamente. Luego, le devolvi¨® una bofetada. ¡°Agh¡°, el grit¨® de dolor, abrazando su mano yment¨¢ndose. Soraya solto una carcajada ¡°D¨¦bil, ni siquiera puedes enfrentarte a mi. Antes estaba ciega, me fij¨¦ en tu cara de f¨¦nix, boca grande sin utilidad, cuerpo in¨²til, sin dinero en cartera. Pero ahora he despertado, no quiero ser tu cajero autom¨¢tico ni ser enga?ada, te dejo. Adem¨¢s, te aviso amablemente que mansi¨®n, el auto deportivo ys tarjetas bancarias que te di, ma?anas remar¨¦ a nombre de mi esposo. La propiedadpartida entre esposos, sin el permiso de mi marido para transferencia, ¨¦l tiene derecho a rema legalmente. Te demandar¨¦ por fraude, si no quieres ir a c¨¢rcel o no quieres que haga un esc¨¢ndalo y no puedas mantenerte en Grupo Peralta. Preparas cosas esta noche, yo ir¨¦ ma?ana a buscas¡°. E lo mir¨® con una sonrisa maliciosa: ¡°Y si no temes que le cuente tu verdadera identidad a Cristi¨¢n. Entonces no devuelvas esas cosas, si se expone identidad del hijo ilegitimo de Fernando Fuentes¡­¡± Tiziano mir¨® aterrorizado, ?c¨®mo sabia esa mujer su verdadera identidad? ?Qui¨¦n se lo hab¨ªa dicho?N?velDrama.Org is the owner. Capítulo 13 Cap¨ªtulo 13 Soraya le quebr¨® mano a Tiziano y le propin¨® unas cuantas bofetadas antes de irse con el ¨¢nimo pors nubes. ¨¦l, con una mirada venenosa, observ¨® c¨®mo e se alejo, con desden pens¨®: ?C¨®mo es que esta mujer cambi¨® de noche a ma?ana? ?C¨®mo es que ahora pelea asi de bien y sabe tanto sobre mi?¡®. Se preguntaba furioso. La s idea de devolver lo que ha dicho e lo enfurecia a¨²n m¨¢s: ¡®Como si fuera tan f¨¢cil devolver lo que ya es mio. Lleno de rabia, hizo una mada y orden¨®: ¡°Encuentra a alguien para darle una li¨®n a Soraya¡°.Belonging ? N?velDram/a.Org. Del otrodo, una mujer exm¨® sorprendida: ¡°?Pero no has dicho que , casinz¨® su celr por el aire. ¡°Carajo, loca cambi¨® de actitud!¡± Cristian, vi¨¦ndolo asustarse, mir¨® con indiferencia hacia undo. Al ver que ¨¦ste lo miraba, Galileo le pas¨® el celr: ¡°Jefel (Vaya sorpresal¡°. Cristian, confundido, tom¨® el celr y cuando vio a persona en el video, se detuvo un momento. El sonido de cachetada fue tan fuerte que hasta el sinti¨® el golpe, vio c¨®mo su astuta esposa, por alguna locura, abofeteaba a Tiziano con arrogancia y hasta le rompia mano. Luego, le dio otra cachetada, ni se sabia c¨®mo el que grababa hab¨ªa a?adido esos efectos especiales, pero el sonido des cachetadas era tan fuerteo los fuegos artificiales, haciendo que toda imitaci¨®n de Cristi¨¢n desapareciera. Mientras que el ruido des cachetadas dej¨® a Galileo emocionado. ¡°?Qui¨¦n diria que se?ora golpeando es tan imponente? Menos mal que nunca ofendi, si no, el cacheteado hubiera sido yo. Parece que, de ahora en adnte, cuando vea, mejor me voy por otrodo¡°. Cristian lenz¨® una mirada fria y Galileo inmediatamente hizo un gesto de silencio; envi¨® el video a su propio tel¨¦fono y luego lo devolvio: ¡°Maneja este asunto del video, no quiero que aparezca en linea¡°. Galileo asinti¨®: ¡°Yo me encargo¡°. Vamos, si el chisme de Soraya poni¨¦ndole los cuernos al jefe se llegaba a saber m¨¢s, se?ora iba a ser linchada en linea. Cristian volvi¨® a mirar hacia s de cirug¨ªa, pero lo que realmente ocupaba su mente era el inexplicable cambio de Soraya. Desde que se hab¨ªa desmayado y despertado noche anterior, se habia convertido en otra persona; empez¨® a preguntarse si cachetada de anoche habia despertado de alguna manera, cambiando su personalidad. Durante todo ese a?o, e lo ha estado enga?ando con Tiziano, peleando por divorciarse solo por ese amante. Y ese d¨ªa, de repente lo golpeaba, era todo un mundo al rev¨¦s para ¨¦l. Por ese hombre, e hab¨ªa estado dispuesta a dejar atr¨¢s a su hijo y a su esposo, incluso ya hab¨ªa preparado los papeles del divorcio, ?qu¨¦ estaba tratando de hacer esa mujer? Aunque no sabia qu¨¦ decian en el video, viendo cara de estre?imiento de Tiziano y arrogancia de esa mujer, estaba ro que nada bueno. Esa mujer tiene el talento de enfurecer a gente hasta muerte. Dos horas despu¨¦s, puerta de s de cirug¨ªas se abri¨®, y los Smith eran llevados hacia fuera. Cristi¨¢n se acerc¨® en su si de ruedas al m¨¦dico: ¡°Doctor, ?c¨®mo est¨¢n mis amigos?¡°. El m¨¦dico se quit¨® mascari y habl¨®: ¡°Por suerte, ambos solo tienen heridas superficiales, no llegaron a ¨®rganos vitales. Los vidrios, aunque parec¨ªan graves, no perforaron ning¨²n ¨®rgano. El se?or tiene una cortada en cabeza por el vidrio, le pusimos siete puntadas. La se?ora est¨¢ menos herida. Protegida por su marido, no recibi¨® golpes en cabeza, sangre en su cabeza y cara es de su esposo. Ambos se quedan en observaci¨®n, ma?ana veremos si hay alg¨²n sintoma de conmoci¨®n cerebral¡°¨C Cristian suspira aliviado: ¡°Bien, gracias por el esfuerzo, ?cu¨¢ndo despertar¨¢n?¡°. ¡°Pronto, una vez pase el efecto de anestesia estar¨¢n despiertos¡°. Despu¨¦s de tradar a los Smith a habitaci¨®n, contratar a dos enfermeras y dejar a unos guardaespaldas afuera, Cristi¨¢n finalmente dej¨® el hospital. Cuando ¨¦l lleg¨® a casa, a¨²n sin cenar, recibi¨® una mada de casa familiar. Al contestar, furiosa voz de abu Nieves retumbaba: ¡°?C¨®mo pudiste dejar que esa loca recogiera a Mateo? ?Quieres matar a mi bisnieto?¡°. Capítulo 14 Cap¨ªtulo 14 Cristian creia saber qui¨¦n estaba mando, pero se sorprendi¨® al ver que un buen amigo le ha enviado un video; desliz¨® para ver el video y sus ojos se abrieron de par en par, su boca estaba tan abierta que podr¨ªa haberse tragado un huevo de gallina entero, ?c¨®mo era que el video mostraba a temida due?a de casa? Cuando vio lo que pasaba en el video, casinz¨® su celr por el aire. ¡°Carajo, loca cambi¨® de actitud!¡± Cristian, vi¨¦ndolo asustarse, mir¨® con indiferencia hacia undo.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Al ver que ¨¦ste lo miraba, Galileo le pas¨® el celr: ¡°Jefel (Vaya sorpresal¡°. Cristian, confundido, tom¨® el celr y cuando vio a persona en el video, se detuvo un momento. El sonido de cachetada fue tan fuerte que hasta el sinti¨® el golpe, vio c¨®mo su astuta esposa, por alguna locura, abofeteaba a Tiziano con arrogancia y hasta le rompia mano. Luego, le dio otra cachetada, ni se sabia c¨®mo el que grababa hab¨ªa a?adido esos efectos especiales, pero el sonido des cachetadas era tan fuerteo los fuegos artificiales, haciendo que toda imitaci¨®n de Cristi¨¢n desapareciera. Mientras que el ruido des cachetadas dej¨® a Galileo emocionado. ¡°?Qui¨¦n diria que se?ora golpeando es tan imponente? Menos mal que nunca ofendi, si no, el cacheteado hubiera sido yo. Parece que, de ahora en adnte, cuando vea, mejor me voy por otrodo¡°. Cristian lenz¨® una mirada fria y Galileo inmediatamente hizo un gesto de silencio; envi¨® el video a su propio tel¨¦fono y luego lo devolvio: ¡°Maneja este asunto del video, no quiero que aparezca en linea¡°. Galileo asinti¨®: ¡°Yo me encargo¡°. Vamos, si el chisme de Soraya poni¨¦ndole los cuernos al jefe se llegaba a saber m¨¢s, se?ora iba a ser linchada en linea. Cristian volvi¨® a mirar hacia s de cirug¨ªa, pero lo que realmente ocupaba su mente era el inexplicable cambio de Soraya. Desde que se hab¨ªa desmayado y despertado noche anterior, se habia convertido en otra persona; empez¨® a preguntarse si cachetada de anoche habia despertado de alguna manera, cambiando su personalidad. Durante todo ese a?o, e lo ha estado enga?ando con Tiziano, peleando por divorciarse solo por ese amante. Y ese d¨ªa, de repente lo golpeaba, era todo un mundo al rev¨¦s para ¨¦l. Por ese hombre, e hab¨ªa estado dispuesta a dejar atr¨¢s a su hijo y a su esposo, incluso ya hab¨ªa preparado los papeles del divorcio, ?qu¨¦ estaba tratando de hacer esa mujer? Aunque no sabia qu¨¦ decian en el video, viendo cara de estre?imiento de Tiziano y arrogancia de esa mujer, estaba ro que nada bueno. Esa mujer tiene el talento de enfurecer a gente hasta muerte. Dos horas despu¨¦s, puerta de s de cirug¨ªas se abri¨®, y los Smith eran llevados hacia fuera. Cristi¨¢n se acerc¨® en su si de ruedas al m¨¦dico: ¡°Doctor, ?c¨®mo est¨¢n mis amigos?¡°. El m¨¦dico se quit¨® mascari y habl¨®: ¡°Por suerte, ambos solo tienen heridas superficiales, no llegaron a ¨®rganos vitales. Los vidrios, aunque parec¨ªan graves, no perforaron ning¨²n ¨®rgano. El se?or tiene una cortada en cabeza por el vidrio, le pusimos siete puntadas. La se?ora est¨¢ menos herida. Protegida por su marido, no recibi¨® golpes en cabeza, sangre en su cabeza y cara es de su esposo. Ambos se quedan en observaci¨®n, ma?ana veremos si hay alg¨²n sintoma de conmoci¨®n cerebral¡°¨C Cristian suspira aliviado: ¡°Bien, gracias por el esfuerzo, ?cu¨¢ndo despertar¨¢n?¡°. ¡°Pronto, una vez pase el efecto de anestesia estar¨¢n despiertos¡°. Despu¨¦s de tradar a los Smith a habitaci¨®n, contratar a dos enfermeras y dejar a unos guardaespaldas afuera, Cristi¨¢n finalmente dej¨® el hospital. Cuando ¨¦l lleg¨® a casa, a¨²n sin cenar, recibi¨® una mada de casa familiar. Al contestar, furiosa voz de abu Nieves retumbaba: ¡°?C¨®mo pudiste dejar que esa loca recogiera a Mateo? ?Quieres matar a mi bisnieto?¡°. Capítulo 15 Cap¨ªtulo 15 Con un chirrido, el coche de Cristi¨¢n se detuvo frente a mansi¨®n Fuentes. El conductor r¨¢pidamente baj¨®, sac¨® si de ruedas del carro y luego lo ayud¨® a sentarse en e, se apresuraron hacia entrada de antiqua cosa. Cristi¨¢n, sentado en su si de ruedas, tenia un rostro fr¨ªoo el hielo, emanando un aura que gritaba ¡®mantente alejado. El conductor, empuj¨¢ndolo,enz¨® a sudar frio, rezando para que esa astuto mujer no causara problemas. Al entrar en el gran sal¨®n de mansi¨®n, Cristi¨¢n casi perdi¨® los ojos de sorpresa. Esperaba encontrarse con escenas de arrogancia y caos, pero realidad era todo lo contrario. Alli estaba Soraya, vestida con un conjunto deportivo rosa y el cabello negro recogido en una c alta, luciendo tan inocente y encantadorao una estudiante universitaria; sostenia en sus brazos a Mateo Fuentes, irradiando una luz maternal mientras le daba deer con cuidado. Esa era una escena que ¨¦l habia imaginado durante el embarazo de e, peros constantes muestras de desd¨¦n y desprecio de e hacia el ni?o habian destrozado sus esperanzas de ve actuar asl.Content (C) N?v/elDra/ma.Org. Al escuchar los pasos y el sonido de si, Soraya levant¨® vista y sonri¨®: ¡°Amor, ya llegaste. Mira qu¨¦ bueno y lindo es Mateo¡°. *Dios mio, que tiemo es este ni?o! ?Acaso original era ciega? ?C¨®mo pudo ignorar a un hijo tan adorable? Si hubiera tenido una verdadera madre desde el principio, nunca habria sufrido tanto¡®. Al ver a su nieto de vuelta, Nieves finalmente pudo respirar tranqu, pero al escuchar los pensamientos de Soraya, golpe¨® mesa furiosa y se?al¨® a Cristi¨¢n, intentando acusa: ¡°Cristi¨¢n est¨¢ de vuelta. ?Mira a esta venenosa! E se atreve a¡­¡± ¡°Calmate, abu¡°, interrumpi¨® Cristi¨¢n, d¨¢ndole una mirada tranquilizadora. ¡°No dejar¨¦ que le haga da?o a Mateo¡°. Nieves, frustrada, estall¨®: ¡°?T¨² solo consientes! ?Qu¨¦ tiene de bueno esa mujer? No veo, no entiendo, es arrogante y despiadada, ?c¨®mo puedes ser tan ciego? Te est¨¢s humindo a ti y a Mateo por un capricho. Podrias encontrar a alguien mil veces mejor, ?c¨®mo puedes permitir que pise tu dignidad? ?No te importa lo que digan de ti en capital eh? ?Dios mio! ?Tan poco te importa tu reputaci¨®n?¡°. La anciana lucia una elegante chaqueta morada bordada con p¨¢jaros y flores, su cabello teado recogido con gracia, y en su mu?eca briba una pulsera de jade valiosisima, pero en ese momento, su rostro estaba marcado por ira. Cristi¨¢n, con una mirada sombr¨ªa, simplemente respondi¨®: ¡°E es madre de Mateo¡± La frustraci¨®n de Nieves casi llev¨® al limite: ¡°?Es que disfrutas siendo maltratado? ?C¨®mo puedes soportar que arruine tu nombre? Si, e es madre de Mateo, ?pero alguna vez seport¨®o tal?¡°. Si no fuera porque Soraya hab¨ªa llegado de repente y tomado a Mateo en sus brazos, temiendo que pudierastimar al ni?o, Nieves no habr¨ªa aguantado. Soraya, por su parte, solo pudo rodar los ojos: ¡®Ay, abuelita, mejor preocupate por ti misma en vez de por tu nieto¡°. Capítulo 16 Cap¨ªtulo 16 Desprecia a Cristi¨¢n por casarse con una mujer venenosa, pero no paraba de elogiar esposa que elegi por ¨¦l. Si tan solo supiera que esa mujer era verdadera mujer venenosa de sus bocas, no solo acab¨® con toda esa familia, sino que tambi¨¦n se encarg¨® de anciana que descubriera verdad. Ay, es tan temible que ni siquiera tengo el coraz¨®n para criticarlo. Ah, cierto, cierto, ma?ana es el dia en que mi primo se reunir¨¢ con esa mujer. Vaya, tengo que ver qui¨¦n es esa heroina que es tan peligrosa. Tiene tal poder destructivo que dej¨® a mi primo sin energia vital y luego tambi¨¦n a Isidoro Oh, se lleva a hombres y mujeres, j¨®venes y viejos, no deja a nadie fuera. La abu descubri¨® todo justo a tiempo, pero no solo se arruind sus ¨²ltimos a?os, sino que tambi¨¦n¡­ Ese mon¨®logo de Soraya dej¨® a Nieves tan furiosa que casi se desmaya de ira. ¡°Abu¡°, Cristi¨¢n y Soraya gritaron sorprendidos ¡°Abu¡°. Mujer venenosa, Nieves se sinti¨®o si fuera a explotar de ira. E estaba siendo asfixiada viva por esta mujer venenosa Cristian r¨¢pidamente rod¨® su si de ruedas hacia anciana para atrapa y r¨¢pidamente trat¨® de calma: ¡°Abu, respira hondo¡°. Despu¨¦s de varios intentos para calma, anciana finalmente se recuper¨® ¡°?Qu¨¦ raro! ?No estaba abu bien justo ahora? Estaba tan en¨¦rgica cuando insultaba al hombre, ?c¨®mo es que de repente tuvo problemas para respirar? No ser¨¢ que fingi¨® esto solo porque me detesta, ?verdad?¡°. Al escuchar eso, Nieves se puso roja de ira, casi se fue al cielo de rabia. ?Esa mujer venenosa estaba diciendo que e estaba fingiendo! Cristian levant¨® vista y mir¨® fijamente a Soraya: ¡°Cate!¡°. Soraya se ve¨ªa algo inocente: ¡°Yo no dije nada, ?por qu¨¦ me gritas si abu se desmayo de repente?¡°. Cristian no podia decir que podian escuchar sus pensamientos internos, frustrado, m¨® al mayordomo: ¡°Mayordomo, lleva a Mateo con ni?era¡°, temia que Soraya, esa loca, pudiera asustar a su hijo tambi¨¦n. Mateo, al ver a su padre, sus ojos briron, extendi¨® sus brazos y balbuceo: ¡°Papa¡­ jabrazo!¡°. Soraya acarici¨® cabeza del peque?o: ¡°Mateo, s¨¦ bueno, termina tuida y luego pap¨¢ te abrazar¨¢, ?est¨¢ bien? La abu. no se siente bien, papa tiene que cuida¡°. El peque?o miro, luego giro cabeza hacia Cristi¨¢n, con pucheros le dec¨ªa: ¡°Papa¡­ abrazo¡°. ¡°Ay, este ni?o que olvida r¨¢pido. Cuando tu pap¨¢ no estaba, no parabas de abrazarme. Ahora que ¨¦l lleg¨®, me has olvidado porpleto. Peque?o, estoy tratando de ganarme simpatia de tu pap¨¢ para seguir viviendo, solo as¨ª puedo cambiar el tr¨¢gico destino de tu familia. El rostro severo de Cristian se suaviz¨® al ver a su hijo extendiendo los brazos facia ¨¦l, y de inmediato, toda frialdad desapareci¨®: ¡°Mateo, s¨¦ bueno, espera a que bisabu se sienta mejor y pap¨¢ te abrazar¨¢¡°. Parecia que el peque?o hab¨ªa entendido, mir¨® a abu con una cara fea, retir¨® sus manos, y luego mir¨® curiosamente a Soraya. Extendi¨® sus peque?as y gordas manos, alternando entre pellizcar cara de Soraya y su nariz, luego se abri¨® a una Sonrisa radiante. Soraya mir¨® con adoraci¨®n, dej¨¢ndolo hacer. ¡°Jejeje¡­¡°, risa cristalina del ni?o resonaban en el vestibulo.N?velDrama.Org is the owner. Despu¨¦s de que Nieves se recuper¨®, al ver esa escena tan c¨¢lida se sinti¨® muy extra?ada. Cristi¨¢n estaba sentado en su si de ruedas y el mayordomo estaba ayud¨¢nd a sentarse de nuevo, ?qu¨¦ nuevo truco estaba jugando esa mujer venenosa? ?Qu¨¦ significaban todas esas pbras que pensaba en su coraz¨®n? Nieves y Cristian intercambiaron miradas, pregunt¨¢ndose si el otro tambi¨¦n hab¨ªa escuchado. Este ¨²ltimo entrecerr¨® los ojos y asinti¨® ligeramente. Justo cuando anciana iba a preguntarle que estaba pasando, ¨¦l le hizo una se?al para que no dijera nada. En ese momento, Herminio Fuentes, el hermano menor de Cristi¨¢n, regres¨®: ¡°Hermano, est¨¢s aqu¨ª¡°. Al verlo, Soraya no pudo evitar empezar a criticar internamente: Uy, Dios mio, el miembro de familia Fuentes con el destino m¨¢s tr¨¢gico ha regresado¡®. Capítulo 17 Cap¨ªtulo 17 Herminio, enfundado en su uniforme militar, destacaba por su figura alta y robusta, y aunque su rostro mostrabas hues del entrenamiento bajo el sol, eso no le restaba atractivo. Su mirada intensa y desafiante se posaba sobre Soraya con deeden ¡°?Por qu¨¦ traliste hermano?¡°, pregunt¨®, incapaz de ocultar su desagrado. Por un momento, pens¨® habe escuchado maldecirlo, aunque no estaba seguro de habera vinto har Ay qu¨¦ f de modales, ni siquiera sabe c¨®mo mar a su cu?ada. Ten¨ªa pensado advertirle sobre un peligro inminente, que tuviera cuidado. Pero, si se va a portar asi que ses arregle solo. Con lo duro que es, que aprenda pors ms¡°. Cuando Herminio capt¨® nuevamente el pensamiento de Soraya, casi perdi¨® el equilibrio. Su mirada se tom¨® g¨¦lida hacia e. No hab¨ªa escuchado mal, esa mujer estaba maldici¨¦nd Mir¨® a su hermano Cristi¨¢n, quien parecia igualmente consternado, y luego a su abu Nieves, quien desvi¨® mirada, pens¨® que ya era bastante malo que nuera maldijera a su abu, pero parecia que no le bastaba con eso y extend¨ªa su rencor hacia toda Nayra, a pesar de los , no solo por sugerencia de su hermano sino tambi¨¦n porplejidad des rciones personales que parecian escapar de suprensi¨®n. Cristi¨¢n, viendo confusi¨®n de su hermano menor,mento que nopartiera su astucia para los negocios. Si fuera as¨ª, no tendr¨ªa que cargar solo con responsabilidad de familia Fuentes. Mientras tanto, Soraya disfrutaba de un momento tranquilo con Mateo, ajena asplicaciones abajo. La familiaridad con su hijo adoptivo le proporcionaba un consuelo que no esperaba encontrar en esa nueva vida. Cristian, al subir y encontrarlos, a su hijo y a Soraya, durmiendo pacificamente, sinti¨® un cambio en su percepci¨®n hacia e. La luz suave iluminaba su rostro, revndo una serenidad que rara vez asociaba con mujer que habia traido tantos desafios a su vida. Antes de casarse, aunque era un poco tirana, tenia ojos solo para ¨¦l. Pero desde que ¨¦l hab¨ªa quedado incapacitado, luz en sus ojosenz¨® a desvanecerse hasta llegar al desden. Para lograr el divorcio, se ti?o el cabello de todos los colores imaginables, maquill¨® su rostro hasta hacerlo irreconocible, provoc¨¢ndolo constantemente, y lo habia logrado E ha agotado ultima gota de paciencia en lo m¨¢s profundo de su coraz¨®n. Pero cuando el finalmente edi¨® a divorciarse, e se arrepinti¨®, y lo m¨¢s sorprendente fue que, al parecer, todos podian escuchar lo que e pensaba, ?c¨®mo podia ser eso posible? Parec¨ªa que tendria que lleva al hospital para ver si tenia alg¨²n problema mental Al d¨ªa siguiente Herminio sali¨® temprano de casa familiar, condujo hasta elplejo militar y sac¨® algunos regalos del coche, prepar¨¢ndose para visitar a unpa?ero herido Al llegar a donde viv¨ªa su amigo, golpe¨® puerta. Desde dentro, alguien dijo: ¡°La puerta est¨¢ abierta, pasa!¡°. Herminio abri¨® puerta, estaba a punto de entrar cuando, de repente, un taburete cay¨® sobre su cabeza: ¡°?Ah!¡°, y asi sin ninguna defensa, le rompieron cabeza, dej¨¢ndolo sangrando. Furioso, grit¨®: ¡°?Qui¨¦n es el desgraciado que tira cosas desde arriba?¡°. Capitulo 17 Fue entonces cuando record¨® que loca de Soraya le hab¨ªa dicho que tendr¨ªa un presagio de sangre ese d¨ªa.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Capítulo 18 Cap¨ªtulo 18 ¡°Herminio, ?qu¨¦ pas¨®?¡°, al escuchar el grito de dolor de su amigo, Ricardo Virroel se apresur¨® a levantarse de cama, apoy¨¢ndose en un bast¨®n, listo para ponerse de pie. Herminio entro llevando un presente, mientras se sujetaba cabeza con otra mano. ¡°No te levantes, todavia est¨¢sstimado¡°, le dijo a Ricardo. ¡°Alg¨²n desconsideradonz¨® algo desde arriba y me abri¨® cabeza. Dejar¨¦ esto aqu¨ª por ahora, Ir¨¦ al hospital a que me venden herida y luego, cuando tenga un momento, volver¨¦ a visitarte. Al vers manos de ¨¦ste cubiertas de sangre, Ricardo no pudo ocultar su preocupaci¨®n: ¡°Ve entonces, y que te atiendan pronto. Yo mar¨¦ a alguien para averiguar qui¨¦nnz¨® ese objeto¡°. Manejando con una mano, Herminio lleg¨® al hospital. Despu¨¦s de que curaran su herida, se encontr¨® con Cristi¨¢n en entrada. Este estaba sentado en una si de ruedas, con un guardaespaldas empuj¨¢nd detr¨¢s de ¨¦l; observ¨® herida en cabeza de su hermano menos con curiosidad y le pregunt¨®: ¡°?C¨®mo testimaste tan temprano?¡°. Herminio, algo avergonzado, le contest¨®: ¡°Fue un idente. Estaba visitando a un amigo herido cuando algo me golpe¨®¡°. ¡°Parece que lo que Soraya predijo sobre ti, de que tendr¨ªas un mal presagio hoy, se cumpli¨®¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Herminio frunci¨® el ce?o, molesto: ¡°Eso es pura coincidencia. No creo ens supuestas premoniciones de esa loca¡°. Cristi¨¢n, tocando su si de ruedas, dijo con tono enigm¨¢tico: ¡°Una vez puede ser coincidencia, pero e haba con seguridad, sin raz¨®n para mentirse a si misma¡°. Recordando el p¨¦simo car¨¢cter de esa mujer, Herminio se mostr¨® ramente disgustado: ¡°Prefiero creer en mi m suerte antes que ens pbras de esa lun¨¢tica, y t¨² qu¨¦ haces aqui?¡°. *?Recuerdas que ayer te mencion¨¦ el idente del Sr. y Sra. Smith? Ellos tambi¨¦n fueron victimas de una predi¨®n de Soraya¡°. Herminio solo buf¨® con desd¨¦n: ¡°Antes creo que los cerdos vun que prestar atenci¨®n as locuras de esa mujer. En fin, ve a ver a tus pacientes. Tengo asuntos que atender con mi equipo¡°. Despu¨¦s de que ¨¦ste se fuera, el guardaespaldas llev¨® a Cristi¨¢n a habitaci¨®n del Sr. y Sra. Smith. Al entrar, los encontr¨® desayunando, dejaron r¨¢pidamente sus tos y expresaron su gratitud con entusiasmo. Ambos, rubios y de ojos azules, rondando los cincuenta, lucian p¨¢lidos en sus batas de hospital. El se?or Smith, con una venda en cabeza, agradeci¨® con un espa?ol forzado: ¡°Estamos profundamente agradecidos por tu ayuda ayer. Sin ti, habr¨ªamos estado en verdadero peligro¡°. Cristi¨¢n, humildemente, le respondi¨®: ¡°No tienen por qu¨¦ agradecerme, simplemente estaba en el lugar correcto. Yo mismo he sido victima de un idente, s¨¦ lo devastador que puede ser. Lo importante es que est¨¢n a salvo y sus heridas no son graves¡°. Los Smith lo miraron, impresionados por su presencia aun estando en una si de ruedas. Vestido elegantemente, su discapacidad no le restaba autoridad ni poder; habiendo ido a M¨¦xico con nes de cborar con Grupo Fuentes, el incidente solo increment¨® su inter¨¦s en trabajar con ellos. El se?or Smith dijo directamente: ¡°Nuestra llegada a M¨¦xico ten¨ªa el prop¨®sito de explorar una cboraci¨®n con tu empresa. De todos los proyectos que hemos visto, el suyo es el m¨¢s prometedor. Acab¨¢bamos de llegar y ne¨¢bamos hospedarnos cerca de su oficina¡°. Capítulo 19 Cap¨ªtulo 19 ¡°Despu¨¦s de asegurarse de descansar bien, puede decidir hacer una visita sorpresa apa?ia, para ver si nuestras lineas de prodi¨®n cumplen con sus expectativas¡°. Aunque conversaci¨®n fue breve, el se?or Smith hab¨ªa quedado impresionado con integridad del presidente Fuentes, confiaba en que ¨¦ste no lo decepcionaria: ¡°Por supuesto, en lo que respecta a tologia de chips, proporcionaria apoyo tico, permitir¨ªa que su equipo tico participara en investigaci¨®n. Si pudieran o no dominar tologia ve para fabricaci¨®n de chips depender¨¢ de habilidad de su gente. La tologia de chips se basa en innovaci¨®n y tologia que nuestra empresa est¨¢ utilizando ahora puede parecerle de alta tologia. Pero en un a?o o dos, esta tologia ser¨¢ obsoleta para nosotros. Sr. Fuentes, espero que nuestra cboraci¨®n sea fructifera, el se?or Smith, con una sonrisa en su rostro, extendi¨® mano hacia Cristi¨¢n. Alescuchar esas pbras, los ojos de Cristi¨¢n briron y su coraz¨®n salt¨® de alegria. Sin embargo, mantuvo una expresi¨®n tranqu en su rostro, y le dio mano al hombre: ¡°Ser elegidos por supa?¨ªa es un honor para nosotros. Por supuesto, no le decepcionar¨¦. Pero ahora que ambos est¨¢n heridos, dejemos el trabajo a undo por el momento; primero cuidense de sus lesiones, podemos har de nuestra cboraci¨®n m¨¢s adnte¡°, El se?or Smith estaba muy satisfecho conpostura de Cristi¨¢n y su capacidad para no dejarse llevar por emoci¨®n. ramente, habia elegido a persona correcta. Si hubiera sido otra persona, estaria riendo de emoci¨®n y estar¨ªa lleno de gratitud hacia ¨¦l, pero ese muchacho no lo hizo. Luego, Cristi¨¢n y el se?or Smith charon un rato m¨¢s antes de dejar el hospital. Al volver a casa del trabajo esa noche, Cristi¨¢n ibado en el asiento trasero del coche, descansando con los ojos cerrados. Cuando el coche se detuvo en un sem¨¢foro en rojo, de repente abri¨® los ojos, mir¨® hacia afuera y se sorprendi¨® al ver a alguien parecida a Soraya: penso que sus ojos le estaban jugando una m pasada, baj¨® ventana y mir¨® atentamente Soraya, vestida de nco, estaba parada aldo de luz de calle en esquina de una calleju, rodeada por unos tipos vestidos de negro. ¡°?Qu¨¦ hace esa mujer aqui? Y est¨¢ rodeada por unos tipos¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Esos hombres vestidos de negro lucian amenazantes, con bates de b¨¦isbol en sus manos. Cuando el sem¨¢foro cambi¨® a verde y el conductor estaba a punto de arrancar, Cristi¨¢n apenas tard¨® unos segundos en decidir: ¡°Date vuelta, aparca en esquina de enfrente¡°. El conductor estaba confundido, pero obedeci¨®. En ese momento, en calleju, Soraya ten¨ªa una leve sonrisa en susbios: ¡°?Qui¨¦n los envi¨®?¡°. El lider de los hombres de negro, frio e imcable, le respondi¨®: ¡°Alguien pag¨® para que te di¨¦ramos una buena li¨®n¡°. E solt¨® una carcajada: ¡°?Con eso creen que pueden asustarme?¡°, y exageradamente, se golpe¨® el pecho. ¡°Ay, qu¨¦ miedo¡°, luego, con arrogancia, continu¨®. ¡°Pero no es su podr¨ªa causarme pesadis. Diganle a su jefe que envie a alguien m¨¢s guapo pr¨®xima vez, me gustan los que parecen itud lo que me asusta. Es lo feos que son, su fealdad estres de cine, altos, con piernasrgas y abdominales¡°. Justo cuando el coche de Cristi¨¢n se detuvo en esquina, vio al l¨ªder de los hombres de negro levantar su bate hacia e, y esa tonta ni se hab¨ªa movido. ¨¦l apret¨® los ojos, ese golpe iba directo a su cabeza. ¡®Ay, por favor, si que son feos y malhumorados. Se atreven a amenazarme, les voy a romper cara¡®. El bate de b¨¦isbol del hombre de negro golpe¨® su propia frente, sintiendo estres girando ante sus ojos antes de caer hacia atr¨¢s, inconsciente. Ni siquiera en sus ¨²ltimos momentos de conciencia pudo entender c¨®mo el bate habia terminado en manos de e. Y Cristi¨¢n, escuchando los pensamientos de e, vio al l¨ªder de los hombres de negro caer al suelo al siguiente segundo. Capítulo 20 Cap¨ªtulo 20 Soraya sopl¨® porra de b¨¦isbol en sus manos y dijo: ¡°Uy, no aguantas nada, ?no dijiste que ibas a darme una li¨®n? ?C¨®mo es que con un solo golpe ya est¨¢s tirado en el suelo?¡± Los dem¨¢s tipos vestidos de negro, al ver eso, levantaron sus porras de b¨¦isbol y senzaron hacia e. En los ojos de Cristi¨¢n brillo un destello frio, ?qu¨¦ lio habr¨ªa armado esa mujer? El, cons piernas inutilizadas, no pod¨ªa ayuda. Pero los guardaespaldas y el chofer en el carro si que se dieron cuenta r¨¢pido y bajaron a ayuda. Soraya, aunque nominalmente era a¨²n esposa de Cristi¨¢n, si algo le pasaba bajo vigncia del jefe, ser¨ªao darle una bofetada. Al ver a los tipos acercarse cons porras, sonrisa de Soraya se ensanch¨®, tranqu y sin mostrar miedo ante el ataque de los hombres de negro. Sus movimientos le parecian demasiado lentos, justo cuando porra del hombre m¨¢s cercano estaba a punto de tocar su cabeza, e gir¨® cabeza, esquivando el ataque, y luego, con un giro de pie, pate¨® al hombre, mand¨¢ndolo a vr unos metros. La porra en sus manos danzabao si tuviera vida propia; su figura ¨¢gil esquivaba y contraatacaba r¨¢pidamente. Vestida de nco, parec¨ªa un espiritu danzante entre esos hombres. Cristi¨¢n, viendo sus movimientos decididos, no pudo dejar de mira fijamente, estaba sorprendido por su habilidad. Con varios sonidos sordos, a uno le rompi¨® mano, a otro le abri¨® cabeza y otro gritaba de dolor, agarr¨¢ndoses partes intimas. Soraya jugueteaba con esos hombreso si fueran ratones, y porra en sus manos golpeaba los ncos con precisi¨®n quir¨²rgica. Los hombres, incapaces de toca siquiera, acabaron con cara hinchada y extremidades rotas. Lo que empez¨® con bravuconeria termin¨® en terror, confusi¨®n y, finalmente, s¨²plicas por parte de ellos.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. ¡°Nos equivocamos, por favor, ten piedad. No sabiamos con qui¨¦n nos met¨ªamos. Te rogamos, d¨¦janos ir. Si nos perdonas, jam¨¢s olvidaremos tu gran favor¡°. ?No hab¨ªan dicho que esa mujer no val¨ªa nada, que era unpleto desastre? Pero con esa agilidad, ?c¨®mo podr¨ªa ser un desastre? M¨¢s bien, ellos fueron tratadoso tales. Con una sonrisa traviesa, e mir¨® a los hombres tendidos en el suelo; se agach¨® y levant¨® barbi de uno con porra: ¡°Ha, ?qui¨¦n los envi¨®?¡°. Los hombres temban, tragando saliva, temerosos de recibir un golpe en cabeza: ¡°Fue¡­ fue Tizi¡­¡± ¡°Ah, ese puto perdedor, lo interrumpi¨® Soraya, sin necesidad de m¨¢s explicaciones. Ya sabia qui¨¦n era. Tiziano, maldita sea, qu¨¦ se de hombre eres, enviando a gente tras de m¨ª. Espera y ver¨¢s, ma?ana te enviar¨¦ un ¡®regalito¡® de mi parte¡®. Cristi¨¢n, al escuchar sus pensamientos, arque¨® una ceja, estaba sorprendido. ?Tiziano, su amante, habia enviado a alguien tras e? La mirada del hombre se oscureci¨® a¨²n m¨¢s. Cuando los guardaespaldas y el chofer llegaron aldo de Soraya, se encontraron con que e ya hab¨ªa dejado a los hombres en el suelo. Mir¨¢ndose unos a otros, estaban asombrados. Siempre han oido que se?ora era temeraria y arrogante, pero ?cu¨¢ndo se hab¨ªa vuelto tan poderosa? Ha derribado a varios hombres e s, sin un rasgu?o. E se levant¨®: ¡°Uy, ustedes por aqui?¡°, y mir¨® hacia el carro a lo lejos. ¡°Ay, Dios m¨ªo, estaba tan metida en pelea que ni vi a mi esposo llegar, ?qu¨¦ pensar¨¢ de mi ahora? ?Creer¨¢ que soy una loca des peleas?. La mirada de Cristi¨¢n hacia e era indescifrable, ?una loca peligrosa? No sabia que e tuviera habilidades para pelear de esa forma. La Soraya que ¨¦l conoc¨ªa definitivamente no era asi, mujer frente a ¨¦l le parecia totalmente extra?a. Parecia que era hora de divorciarse de esa mujer, pens¨®, antes de que alg¨²n d¨ªa realmente lo volviera loco. Soraya dej¨® porra de b¨¦isbol, corri¨® hacia el carro de ¨¦l, abri¨® puerta del asiento trasero y se meti¨® dentro. En una casa al final del callej¨®n, Tiziano, sosteniendo unos binocres, parecia Capítulo 21 Cap¨ªtulo 21 ¡°Soraya acababa de tumbar a esos tipos e s, ?desde cu¨¢ndo tonta esa aprendi¨® a pelear asi?¡°, El rescate heroico que hab¨ªa neado ni siquiera tuvo chance de suceder, fue sofocado en su cuna, parec¨ªa que Soraya realmente habia cambiado, Parecia ques cosas se estaban saliendo de su control. En el auto de Cristi¨¢n. Soraya, riendo, lo miraba y, sin verg¨¹enza alguna, se agarraba de su brazo: ¡°Amor, ?c¨®mo sab¨ªas que estaba aqui? ?Acaso ibas a mandar a los guardaespaldas a rescatarme? ?Viste lo genial que estuve? ?Te diste cuenta si hoy estoy m¨¢s bonita que ayer?¡°, y acerc¨® su rostro, mir¨¢ndolo fijamente con esos ojos brintes, tratando de seducirlo con todo su encanto. Wow, estoy tan conmovida. Aunque al gran t¨¦mpano no le caigo bien, vino a salvarme cuando me vio en peligro. Aunque no lo logro, agradezco intenci¨®n. Parece que en el fondo si le importo, ?y si esta noche intento algo m¨¢s para acercarnos, para mejorar nuestra rci¨®n? Asi podria enamorarse de mi m¨¢s r¨¢pido? Entonces podr¨ªapletar mi misi¨®n, deshacerme de ¨¦l y empezar mi viaje feliz por el mundo. Pero, ?c¨®mo lo seduzco? ?Deber¨ªa vestirme m¨¢s sexy para mar su atenci¨®n? ?O mejor voy directo al grano? Aunque ahora no parece que me tenga mucha estima, tal vez usar alg¨²n tipo de sedante seria m¨¢s r¨¢pido. Cristian, al escuchar sus pensamientos, se enfureci¨® hasta ponerse p¨¢lido. ?Completar misi¨®n! mujer Furioso, el apart¨® su mano bruscamente, con un semnte terrible: ¡°Qu¨¦date quieta¡°. run sedante! E El chofer y los guardaespaldas apenas entraban al auto cuando escucharon los pensamientos de Soraya, casi se caen de impresi¨®nBelonging ? N?velDram/a.Org. ?Vaya!?Qu¨¦ fue lo que hab¨ªan escuchado? ?Directo al punto! La se?ora incluso pensaba en drogar al se?or! Con una mirada de Cristian, el chofer y los guardaespaldas se quedaron r¨ªgidos, fingiendo no haber escuchado nada, y se sentaron en el auto. Cuando el rechaz¨® mano de Soraya, e intento de nuevo, pero al encontrarse con esa mirada fr¨ªa, se detuvo. Inconforme, frunci¨® losbios: ¡°Ni siquiera puedo agarrarte del brazo, qu¨¦ mezquino¡°, ¡°Bajate¡°, voz de Cristi¨¢n era g¨¦lida. ¡°?Qu¨¦?¡°, Soraya se qued¨® hda. Con un tono frio, ¨¦l volvi¨® a decir: ¡°Te dije que te bajaras¡°. Ah, asi que queria que ¨¦l se enamorara de e parapletar su misi¨®n. Y luego, deshacerse de ¨¦l para vivir vida a lo grande s ?Qu¨¦ sue?os m¨¢s locos ten¨ªa esa mujer! En esa vida, que ni lo so?ara. E lo miraba con una mez de pena y suplica: ¡°Amor, ?de verdad me vas a dejar aqui, en plena noche? Say tu dulce esposa, que hace que todos se enamoren ys flores florezcan, hasta los rufianes se apartan. S¨¦ que eres frio por fueral pero c¨¢lido por dentro, y en el fondo no quieres que me baje, lo s¨¦. Eres el mejor esposo del mundo, me he dado cuenta de que fui una tonta y no vilo maravilloso que eres, pero te prometo que cambiare. Cualquier cosa que no te guste de mi, mejorare. Amor, por favor, en nombre de todos mis esfuerzos por cambiar, ?puedo no bajarme?¡°. ¡°Ah, qu¨¦ rabia, ya me subi al carro y este tipo me quiere hacer bajar. Si sigue siendo tan cruel y me hace bajar, despu¨¦s¡­¡± Escuchando a Soraya insultarlo en su mente otra vez, Cristi¨¢n elev¨® voz, cortando sus pensamientos: ¡°Fuera de aqu¨ª, no me hagas sacarte yo mismo!¡°. Mujeres con doble cara, de sus bocas nunca salia nada bueno. Lo que e decia no coincidia para nada con lo que pensaba. Si no fuera porque podia escuchar sus pensamientos, tal vez hubiera caldo de nuevo. Intentaba contrr su ira, evitando mostrar su enfado. Si no, temia que no pudiera contenerse y terminara abofete¨¢nd Soraya estaba furiosa, despu¨¦s de humirse tanto, el todav¨ªa queria que se bajara: ¡°Ah, este hombre no tiene coraz¨®n! Est¨¢ bien, me bajo, pero ya lo ver¨¢s, te arrepentiras. Iba a decirte que Genaro hoy neaba emborrachar a Nayra y lleva a cama de otro hombre, haciendo que e creyera que pas¨® algo entre ellos. Y fue precisamente por eso que e se enamor¨® de ¨¦l hasta el punto de darlo todo por ¨¦l, hasta que termin¨® con su tr¨¢gica muerte. Capítulo 22 Cap¨ªtulo 22 Los dedos de Cristi¨¢n se tensaron de repente, ?pasar¨ªa algo con Nayra esa noche?N?velDrama.Org is the owner. Tras desahogarse, Soraya, algo a rega?adientes, se dispuso a abrir puerta para bajarse del coche. ¡°?Esperal¡°, Cristi¨¢n agarro de un tir¨®n. ¡°?Qu¨¦ pasa?¡°, e estaba confundida. Hacia un momento quer¨ªa que se bajara y en ese momento estaba agarrando, ?q significaba eso? El luc¨ªa algo avergonzado, no podia decirle directamente, pero hab¨ªa escuchado sus pensamientos. Entonces, tosi¨® inc¨®modo: ¡°Por respeto a Mateo, te dar¨¦ una oportunidad. Pero, mantente alejada de mi, no me toques ni te acerques demasiado¡°. Soraya cerr¨® puerta del coche y rod¨® los ojos: ¡°Anda ya, qu¨¦ narcisista, ?acaso crees que eres dinero para que todos te desean? Si no fuera porque quiero vivir un poco m¨¢s, ni me acercaria a ti, iceberg¡°. Por dentro despreciaba, pero con boca dijo tiernamente: ¡°Sab¨ªa que mi amor no tendr¨ªa el coraz¨®n para dejar caminar sc de noche a una belleza delicadao yo. Amor, me doy cuenta de que cada dia te amo m¨¢s¡°, sus ojos briban con afectnz¨¢ndole miradas seductoras a Cristi¨¢no si fuera una sirena, intentando coquetearle descaradamente. ¨¦l se contuvo para no echa del coche. ?Maldita sea, m¨¢ndolo a ¨¦l un iceberg in¨²til! Y encima fingiendo amor, sab¨ªa qui en ese momento e estaba actuandoo una seductora. ?Estupendo! Al ver que ¨¦l no respond¨ªa y miraba con frialdad, e solo sinti¨® un escalofrio. Se movi¨® un poco, peg¨¢ndose m¨¢s a ventana del coche: ?Qu¨¦ mira este tipo? ?No ve acaso mi mirada llena de insinuaciones?¡°. Cristi¨¢n tom¨® una profunda respiraci¨®n y sac¨® su tel¨¦fono para mar a Nayra. Necesitaba verificar si lo que Soraya hab¨ªa pensado era cierto. Pero despu¨¦s de varios intentos, su hermana no contest¨®, frunci¨® el ce?o. ?No contestaba! ?Varias madas y ninguna respuesta! Nayra nunca ignoraba sus madas, a menos que algo grave le hubiera pasado. Quer¨ªa saber d¨®nde estaba, pero no podia pregunt¨¢rselo directamente a Soraya. As¨ª que fingi¨® mar a casa familiar, y colg¨® antes de que contestaran: ¡°Abu, ?Nayra ha vuelto? Necesito har con e, he intentado ma varias veces y no contesta¡°. Soraya, desconociendo su actuaci¨®n, pens¨® fren¨¦ticamente: ¡®Jajaja, buscando a Nayra. No pierdas el tiempo, su tel¨¦fono fue silenciado a prop¨®sito por Genaro. Podr¨ªas mar hasta que te canses y no encontrarias. ?Ahora mismo est¨¢n cenando a luz des vs en el Hotel de Catedral de ciudad vecina! En poco m¨¢s de una hora, e ser¨¢ emborrachada por Genaro, ese hombre manipdor, y luego llevada a suite presidencial n¨²mero 899. Ese hombre es un socio con el que Genaro nea cborar y para asegurarse ese contrato, Genaro no dudar¨¢ en ofrecer a Nayra. Y es por este contrato que el Grupo Cervantes ascender¨¢ en capital, desafiando al Grupo Fuentes, Ay, ciudad vecina est¨¢ algo lejos, llevar¨ªa una hora en coche. Si se apuran, podr¨ªan llegar a tiempo para salva, ?qu¨¦ hago? ?Le digo al tipo este?¡°. Mientras m¨¢s escuchaba los pensamientos de Soraya, m¨¢s crecia ira en los ojos de Cristi¨¢n. ¨¦l habl¨® hacia panta apagada del tel¨¦fono: ¡°Abu, si Nayra regresa, dile que me me, luego le pidi¨® al conductor que se detuviera. Y le dijo a Soraya: ¡°B¨¢jate y toma un taxi a casa, tengo cosas que hacer y no puedo volver ahora, ?B¨¢jate!¡°, E abri¨® los ojos de par en par, molesta: ¡°?Qu¨¦ es esto? ?Primero me dices que me baje y luego que me suba ahora otra que me baje, est¨¢s jugando conmigo?¡°. Cristi¨¢n, consciente de su culpa, sac¨® un fajo de billetes de su billetera y se lo puso en mano: ¡°Esto deber¨ªa ser suficiente para el taxi, realmente tengo algo importante que hacer, por favor¡°. Soraya, sosteniendo el brinte dinero, realmente quer¨ªanzarselo en cara para que sintiera lo que es ser humido con dinero. Pero pensando en esa miserable misi¨®n, contuvo su disgusto y forz¨® una sonrisa que cr hermosa: ¡°Si mi amor tiene cosas que hacer, entonces tomare un taxi s¡°, Luego, no se olvid¨® de mostrar su preocupaci¨®n: ¡°Amor, t¨² tambi¨¦n cuidate, no te sobrecargues de trabajo. Capítulo 23 Cap¨ªtulo 23 ¡°Regresa a casa temprano, que te estar¨¦ esperando hasta que llegues¡°.N?velDrama.Org is the owner. Wow. qu¨¦ generosa. Es frustrante que te tiren dinero encima. En cuanto me baje, me voy a buscar unos chicos lindos para gastar este dinero, ?cu¨¢ntos ser¨¢n? Uno que me de masajes en los hombros, otro que me frote espalda, y otro que me sirva copas¡­ Jajaja, yo soy demasiado¡­. Apenas el chofer detuvo el coche, al escuchar los pensamientos de Soraya, se asust¨® tanto que aceler¨® de golpe y el carro senz¨® hacia adnte con mucha velocidad.. ¡°?Ay!¡°, por aceleraci¨®n repentina del chofer Soraya se fue hacia atr¨¢s y su cabeza golpe¨® ventana, haci¨¦nd grunir de dolor. ¡°?Es que sabes conducir? Tu jefe te dijo que paratas, no que aceleraras¡°, Cristian cerr¨® los ojos y apret¨® los pu?os, tratando de conteners ganas de golpear a alguien. Gastarse el dinero en chicas lindos, y encima varios. Esa mujer, no contenta con enga?ar, en ese momento neaba hacerle criar un prado! ¡°Cate, si vuelves a har, te cancelo todass tarjetas¡°. El chofer sudaba frio e intercambiaba miradas con el guardaespaldas. ?Dios mio! ?Qu¨¦ es lo que han escuchado? Los pensamientos de se?ora eran explosivos uno tras otro Soraya no entendia a Cristi¨¢n, ese hombre era tan impredecibleo el clima. No hab¨ªa dicho nada, ?por qu¨¦ iba a cancrie sus tarjetas? ¡°Ahora no me dejas ni bajar del coche¡°. Cristi¨¢n estaba furioso, queria gritarle. ?Qu¨¦ te bajo para que mepres unos cueros?¡±. ¡°No hace falta, mejor te llevo de vuelta a casa, para evitar que causes m¨¢s problemas afuera, Soraya, ya prepar¨¦ el acuerdo de divorcio. Si teportas, a¨²n puedo darte una buena parte, pero si siguesport¨¢ndote asi, no recibir¨¢s nada¡°. E frunci¨® el ce?o levemente: ¡°?Por qu¨¦ sacas el tema del divorcio si estamos bien ahora? Ya te dije, no pienso divorciarme de nuevo, quiero que nos llevemos bien. S¨¦ que me pase antes, pero todosetemos errores, y yo ya corregi los mios. Dame otra oportunidad¡°. ¡®Maldici¨®n, si no fuera por misi¨®n, ya estaria divorciada de ti, disfrutando de una gran fortuna y viviendo mi vidao me zca. Cristi¨¢n permaneci¨® cado, con los ojos cerrados. Si no fuera porque ten¨ªa prisa por ir a otra ciudad, no querr¨ªa escuchar ni una pbra m¨¢s de esa mujer, ?c¨®mo ten¨ªa cara para har de llevarse bien? Oportunidades! ?Acaso no le habia dado suficientes? Unos minutos despu¨¦s, el chofer dej¨® a Soraya en casa y se march¨®. Sin necesidad de instriones de Cristi¨¢n, sabia a d¨®nde ten¨ªa que ir en ese momento, aunque no estaban seguros si los pensamientos de se?ora eran ciertos o no. Pero sab¨ªan que el jefe no podia arriesgarse. Por si acaso fuera verdad, entonces se?orita Nayra estaria arruinada. Entonces el chofer aceler¨® al m¨¢ximo. Cristian pensaba de acuerdo a lo que Soraya habia mencionado en sus pensamientos, el cuerpo de Nayra, despu¨¦s de su muerte, habia sido recogido por familia Robledo, quienes habian llorado por e, y Demetrio Robledo habia estado trabajando en ciudad vecina esos dos a?os. m¨® a Demetrio. ¨¦ste se sorprendi¨® al recibir mada: ¡°H, ?Cristi¨¢n? ?Qu¨¦ pasa?¡°. ¡°?D¨®nde est¨¢s?¡°. Demetrio, vestido de traje negro, alto y guapo, sostenias ves del coche frente a ¨¦l y el tel¨¦fono en otra mano. ¡°Acabo de salir del trabajo, estaba a punto derme a casa, ?qu¨¦ sucede?¡°. ¡°Necesito un favor. Nayra podr¨ªa estar en problemas por tu zona, me lleg¨® noticia de que alguien quiere hacerle da?o. Necesito que entres al Hotel de Catedral, en suite presidencial 899, alguien va a lleva ahi drogada. Su m¨®vil est¨¢ en silencio, no contesta. Yo ya estoy en camino, llegar¨¦ en una hora, pero temo que sea demasiado tarde¡°. Al escucharlo, Demetrio se enfureci¨®: ¡°?Qui¨¦n quiere hacerle da?o?¡°. Cristi¨¢n no pod¨ªa decir que era el actual novio de Nayra. Al fin y al cabo, en opini¨®n p¨²blica, e a¨²n era favor, piso el acelerador y en un abrir y cerrar de ojos, lleg¨® a ? ?Ser¨¢ que lo que tenia que hacer era venir aqu¨ª? Pero, ?para qu¨¦ vendr¨ªa? ?Ser¨¢ que ¨¦l tambi¨¦n sabe lo de Nayra?¡°,Belonging ? N?velDram/a.Org. Justo cuando estaba por bajar del vehiculo, vioo sacaban a una Nayra inconsciente en brazos de un hombre, seguido por Cristi¨¢n y sus guardaespaldas. ¡®Caray, llegu¨¦ tarde. Y yo que quer¨ªa sacar a Nayra de todo este lio. Pero parece que Cristi¨¢n ya estaba al tanto, pero, ?c¨®mo lo supo? Y ese, ?qui¨¦n es el que lleva en brazos?¡°. Sus pensamientos no pasaron desapercibidos, ya que Cristi¨¢n inmediatamente mir¨® a su alrededor hasta que reconoci¨® ca del carro de Soraya. Al darse cuenta de su presencia, pens¨® en lo cerca que estuvo Nayra de perderlo todo. As¨ª que,s divagaciones de esa mujer eran ciertas La mirada de Cristi¨¢n hacia el carro de Soraya se llen¨® deplejidad. Chispita: ¡°Anfitriona, anfitriona, su nivel de rechazo baj¨® en 10¡°. Soraya sorprendida: Bajo 10? ?C¨®mo es que de repente bajo, si no estoy haciendo nada?¡°. Chispita: ¡°Quiz¨¢s porque no est¨¢s cerca para molestarlo¡°. *?Ser¨¢? Si estar lejos hace que disminuya su rechazo, ?deber¨ªa darme una vueltarga y esperar a que se le pase?¡°. ¡°Prueba si quieres, pero solo es una suposici¨®n. Si no es asi, adi¨®s a ti¡°. ¡°Uff, si ni t¨² est¨¢s seguro, mejor no me arriesgo¡°. ¡°Anfitriona, el que llevaba a Nayra en brazos es su prometido¡°. ¡°?El prometido de Nayra? ?El pobre de familia Robledo! Qu¨¦ desperdicio, un chico tan guapo y grande. Y pensar que su final es tan tr¨¢gico¡­ Senz¨® de un edificio despu¨¦s de enterrar los restos de Nayra, convirti¨¦ndose en un mont¨®n de carne. Justo hab¨ªa unos perros callejeros cerca y lo devoraron. Los pobres animales tuvieron festin esa noche, no dejaron ni los huesos; cuando sus padres se enteraron, su madre qued¨® ciega de tanto llorar y su padre enloqueci¨® de rabia, y su hermana perdi¨® al beb¨¦ que esperaba. Demetrio, llevando en brazos a Nayra, acababa de llegar a su carro cuando escuch¨® voz interior de Soraya. Tropez¨® de sorpresa, casi dejando caer a persona que llevaba en sus brazos. De repente, se gird para ver a qui¨¦n hab¨ªa escuchado. 1/1 Capítulo 25 Cap¨ªtulo 25 Pero no hab¨ªa nadie detr¨¢s de ¨¦l, salvo Cristi¨¢n, el guardaespaldas y el chofer. Entonces, ?qu¨¦ acababa de oir? ?Una alucinaci¨®n? Cristi¨¢n, por su parte, apretaba los pu?os, con los ojos ligeramente enrojecidos. Al principio, pens¨® que ya era bastante malo que Soraya dijera que morir¨ªa de una enfermedad terminal m¨¢s adnte. Pero inesperadamente, lo de familia Demetrio era a¨²n peor. Y tragedia de su familia seguia siendo causada indirectamente por su hermana, parecia que ten¨ªa que encontrar manera de hacer que Nayra se diera cuenta cuanto antes de qui¨¦n era persona adecuada para su vida. ?Por qu¨¦ Demetrio est¨¢ quieto?, pensaba que, si se marchaba ahora, todavia podr¨ªa llegar a tiempo para apagar el incendio. Hando de suerte, si no hubiera estado aqui, su apartamento habr¨ªa sidopletamente consumido pors mas. El incendio en su peque?o apartamento hab¨ªa sido provocado por un supuesto ¡°buen amigo¡°, con el objetivo de mandarlo al mas all¨¢ y eliminar asi a unpetidor. Qu¨¦ ir¨®nicoino hab¨ªa tomado su vida; con su rostro desfigurado y su carrera detenida, supromiso con Nayra se cancria Principalmente porque ¨¦l, sinti¨¦ndose inferior y creyendo que no merecia, decidiria romper elpromiso ¨¦l mismo Soraya, temiendo ser descubierta por Cristi¨¢n, se agach¨® intencionadamente. Cuando Demetrio escuch¨® otra vez esa voz en su cabeza y estaba a punto de buscar su origen, Cristi¨¢n le sugiri¨®: ¡°Vamos a ver tu lugar primero¡°. Demetrio, con el rostro tenso, pregunt¨®: ¡°?T¨² tambi¨¦n lo escuchaste?¡°. Cristi¨¢n echo un vistazo al carro cercano. La mujer se habia agachado tanto que solo se podia ver su cabello. Hando en voz baja, ¨¦l lo confirm¨®: ¡°Si, voy a buscar a Nayra, mujer de quien haba¡°. Subiendo al carro de Demetrio, y con su chofer siguiendolos en otro veh¨ªculo, Demetrio arranc¨® y pregunt¨®: ¡°E es¡­?¡°, no conoc¨ªa bien a Sorayao para reconocer su voz. Con cierta frustraci¨®n, Cristi¨¢n se frot¨® frente. ¡°Es Soraya, mi esposa. E estaba justo frente a ti en ese carro. Por eso pudiste escucha¡°. Demetrio confundido, pregunto: ¡°Pero por qu¨¦ yo puedo escucha? ?Es verdad lo que dijo?¡°.Content (C) N?v/elDra/ma.Org. Mirando a su hermana inconsciente y ebria, Cristi¨¢n respondi¨®: ¡°No se por qu¨¦ puedes escucha. Parece ques personas cercanas a mi pueden oi. Y varias cosas que ha dicho ya se han confirmado. En cuanto a tu apartamento incendi¨¢ndose, vamos a ver si sucede¡°. Media hora despu¨¦s, al llegar cerca del apartamento, el humo espeso ys mas eran ramente visibles desde su posici¨®n. Viendo su hogar envuelto en mas, Demetrio palideci¨®. Aceler¨® y en menos de un minuto, se detuvo frente a su edificio, bajo del carro, hdo de terror, y mir¨® a los bomberos luchar contra el fuego. Con ayuda de su escolta, Cristi¨¢n se sent¨® en su si de ruedas y se acerc¨® a ¨¦l. Demetrio, debilitado, se arrodillo, mirando fijamente y murmuro: ¡°Se ha cumplido¡°. Si Cristi¨¢n no lo hubiera mado esa noche para rescatar a Nayra¡­ Al pensar ens pbras de Soraya sobre c¨®mo ser¨ªa desfigurado en el incendio, y que el culpable era su buen amigo, sinti¨® un escalofrio recorrer su espina dorsal. ¡°?Qu¨¦ buen amigo!¡°. El auto de Soraya tambi¨¦n hab¨ªa seguido ruta: ¡®Madre mia, quien haya provocado este incendio es despiadado. Con tal de escr posiciones, no le importa sacrificar vidas, es un acto depleta locura. Para eliminar a este pobre hombre, no solo arriesgo su vida sino tambi¨¦n de sus vecinos. Qu¨¦ falta de moral. Ah, ahi viene el supuesto culpable, fingiendo preocupaci¨®n y mando una ambncia para su supuesto amigo¡®. Apenas se le cay¨® el coraz¨®n a Soraya, Demetrio vio a su supuesto mejor amigo, literalmente arrodido frente a los bomberos, llorandoo si realmente le importara, rogando: ¡°?Por favor, bomberos, salven a mi hermano! Por favor, bomberos, salven a mi mejor amigo! Mi mejor amigo todav¨ªa est¨¢ alli dentro, les ruego que lo salven. Es tan joven, no puede terminar asi. Capítulo 26-29 Cap¨ªtulo 26 Los ojos de Demetrio se enardecieron al instante antes pbras de su mejor amigo. Era exactamente lo que Soraya habia sentido en su coraz¨®n; de un salto se levant¨®, con ganas de enfrentar a esa persona y preguntarle por qu¨¦ estaba haciendo eso, ?por qu¨¦ queriastimarlo? ?Acaso los a?os de amistad se desvanecian tan f¨¢cilmente ante los intereses? Cristi¨¢n, detr¨¢s de ¨¦l, lo agarro de un tir¨®n: ¡°No seas impulsivo, c¨¢lmate. Si vas ahora sin pruebas, no va a admitir nada. Ahora que sabes que no te quiere, solo ten cuidado de ahora en adnte. El incendio de esta noche no te toc¨®, pero apuesto a que buscar¨¢ otra oportunidad para actuar y hacerte da?o¡°, Demetrio apret¨® los pu?os con fuerza, respir¨® hondo y calm¨® su furia: ¡°Entiendo, actuar¨¦o si no supiera nada¡°. Al verlo calmarse, Cristi¨¢n finalmente lo solt¨®: ¡°Gracias por ayudarme a encontrar a Nayra esta noche. Me llevare de vuelta a capital, no puedes quedarte aqui, con tu departamento en estas condiciones. Tengo un apartamento aqu¨ª, te enviar¨¦ diri¨®n y contrase?a en un rato, te puedes quedar ahi por ahora¡°. Demetrio sonri¨® amargamente: ¡°Deber¨ªa ser yo quien te agradezca. Si no fuera por tu mada, esta noche¡­¡± Cristi¨¢n le dio una palmadita en mano: ¡°Ten cuidado de ahora en adnte. Me voy, cualquier cosa me mas¡°. Demetrio lo observ¨® c¨®mo se llevaba a Nayra y luego se acerc¨® a su mejor amigo Gael Virroel, mostrando sonrisa que ambos conoc¨ªan tan bien: ¡°Gael, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡°. Gael, demasiado metido en su papel, lloraba desconsdamente, pero al escuchar una voz familiar, levant¨® cabeza de golpe. Al ver a Demetrio sano y salvo frente a ¨¦l, se sent¨® en el suelo del susto: ¡°Oh, Demetrio! ?C¨®mo¡­o est¨¢s aqui? ?Est¨¢s bien? Con un incendio tan grande, ?c¨®mo escapaste?¡±. Demetrio sonrio: ¡°No estaba en casa, asi que no pas¨® nada. Pero t¨², llorando as¨ª. Si no lo supiera, pensar¨ªa que ya me ha consumido el incendio¡°. Gael parpadeo, se levant¨® r¨¢pidamente y lo abraz¨® con fingida emoci¨®n: ¡°Qu¨¦ bueno que est¨¦s bien. Me preocup¨¦ tanto. cuando escuch¨¦ sobre el incendio, pens¨¦ que estar¨ªas en casao siempre, te m¨¦ y no contestaste, casi me muero del susto Demetrio le dio unas palmadas en el hombro: ¡°Lo siento, te preocup¨¦. Hoy tenia un amigo que venia de capital, sali verlo, debi poner mi tel¨¦fono en silencio por idente y me perdi tu mada¡°. Por un instante, Gael mostr¨® una mirada siniestra. Maldita sea, con un incendio tan grande y ¨¦l no estaba en casa, hab¨ªa neado eso por mucho tiempo; lo solt¨® de agarre, fingiendo alivio: ¡°Lo importante es que est¨¦s bien¡°. En capital. Tiziano conducia el lujoso coche que Soraya le habia regdo, llevando a Tania a su vi privada. Apenas cruzaron puerta de vi, se enredaron el uno con el otro sin poder esperar. Tiziano, en su traje negro, presion¨® contra pared, pasando sus manos por su cabello mientras besaba apasionadamente. Tania, en su vestido nco y cabellorgo hasta cintura, ten¨ªa el rostro sonrojado de deseo; ezaba sus brazos alrededor del cuello del hombre, inclinando cabeza hacia atr¨¢s para exponer su cuello, y ¨¦l desliz¨® susbios ardientes desde los suyos hasta su cuello, mordiendo fuertemente. ¡°Uh¡°, Tania gemia suavemente. ¡°Tiziano, vamos arriba¡°. Levantando vista, ¨¦l observ¨® a joven que hab¨ªa encendido su deseo, sonriendo satisfecho: ¡°Peque?a diabli, no puedes esperar, ?eh? A¨²n no heenzado¡°. Tania, roja de verg¨¹enza, le dio peque?os golpes en el pecho: ¡°Eres un fastidio, siempre burl¨¢ndote de mi¡°. ¡°Jajaja,s mujeres aman a los hombres malos. Y t¨² amas c¨®mo soy contigo, ?no es asi?¡°, ¨¦l, bromeando, lemio oreja y luego levant¨® en brazos. ¡°Como desees, vamos al dormitorio. Me has tenido esperando desde que te fuiste al extranjero, hoy tienes quepensarme¡°. Cap¨ªtulo 27 Tania se acurruc¨® contra ¨¦l, fingiendo celos: ¡°?No tienes ya a mi hermana? ?No es suficiente para ti una bellezao e?¡± Al mencionar a Soraya, Tiziano de inmediato record¨®s bofetadas que habia recibido y su tono se enfri¨®: ¡°No me hables de esa mujerzu. No vale ni uno de tus cabellos, ni merece que toque, si no fuera porque todavia puede ser ¨²til, ya habr¨ªa eliminado¡°. En medio de su conversaci¨®n, r¨¢pidamente llegaron al dormitorio. ¨¦lnz¨® a Tania sobre cama y senz¨® sobre e: ¡°Cari?o, en un momento tan especial no menciones a esa tonta, arruinas el ambiente¡°, y dicho eso,enz¨® a desvesti con urgencia. Una vez que ropa qued¨® esparcida por el suelo, ¨¦l abri¨® el caj¨®n de mesita de noche, pens¨® en usar proti¨®n, pero recordando que Tania estaba en sus dias seguros, opt¨® por tomar el lubricante. No se sabia cu¨¢nto tiempo habia pasado. Pero un grito agudo,o el de un cerdo siendo sacrificado, reson¨® en el dormitorio. De regreso en capital despu¨¦s de un viaje, Soraya revis¨® su tel¨¦fono y al ver a pareja censurada en linea, solt¨® una carcajada. Jajaja, me muero de risa. Ese pat¨¢n y esa venenosa finalmente se enredaron entres s¨¢banas. Y ni siquiera pueden separarse, tuvieron que mar una ambncia. Ay, qui¨¦n sabe si esto har¨¢ que ese pat¨¢n quede in¨²til para siempre, mi inversi¨®n en el pegamento no fue en vano, qu¨¦ r¨¢pido ha dado frutos. Eso te pasa por pat¨¢n, asi que quer¨ªas asustarme? Bueno, te corte en el acto Cristian, sentado en su si de ruedas al salir de su estudio, se sobresalt¨® con risa de e, ?qu¨¦ habia dicho esa mujer? Pat¨¢n y venenosal Enredados entres s¨¢banas! ?No pod¨ªan separarse! ?maron a una ambncia, pegamento, no podian separarse¡­ No ser¨¢ que¡­! R¨¢pidamente revis¨® su tel¨¦fono y entr¨® as noticias. [Un conocido yboy y su novia demasiado entusiastas no pudieron separarse y tuvieron que mar una ambncia en plena noche] Aunque en el videos personas estaban censuradas, Cristi¨¢n reconoci¨® al hombre y mujer bajo ese hombre censurado no se ve¨ªa ramente, esa era venenosa de que haba Soraya, ?no estaba e locamente enamorada de ese pat¨¢n, abandonando a su familia por ¨¦l? ?Pero qu¨¦ pasaba en ese momento? ?Parecia disfrutar de su desgracia! Pensando en el pegamento que hab¨ªa mencionado Soraya, Cristi¨¢n sinti¨® un escalofrio. E era capaz de cualquier cosa. ¡°Eh, amor, a¨²n despierto!¡°, Soraya, que bajaba a tomar agua, se encontr¨® con ¨¦l al abrir puerta. Cristi¨¢n, en pijama gris, con algunos botones desabotonados que dejaban ver su pecho, luc¨ªa despeinado, pero igual de: atractivo. Fuera de su habitual traje, su aura dominante se suavizaba. Sus ojos profundos eran imprables, y sus manos, perfectaso para tocar el piano, descansaban sobre si de ruedas. E brill¨® con una mirada coqueta y se acerc¨® a ¨¦l con descaro: ¡°No puedes dormir solo, amor? ?Qu¨¦ tal si dormimos juntos? Somos esposos, ?por qu¨¦ dormir en cuartos separados? Es tan grande y me da miedo estar s en esa habitaci¨®n¡°, sus ojos desteban, estaba tratando de seducirlo. Cristi¨¢n, sin expresi¨®n, rechaz¨®: ¡°Si te duele el ojo, ve al oftalm¨®logo¡°. Recordando el pegamento, ¨¦l temia tener que mar una ambncia en medio de noche. Retrocedi¨® con su si de ruedas, esquiv¨¢nd, y se dirigi¨® hacia otro cuarto sin mira. Soraya, al ver su rechazo, se sinti¨® desanimada: ¡®Ay, conquistar a este hombre frio es un caminorgo y dificil. Pero no importa, soy indestructible, conquistadora de dioses! Siempre que persista en coquetear, no hay manera de que no calga Cristi¨¢n, entrando a otro cuarto, solt¨® una risa. Como si pudiera conquistarlo! En esa vida, e no tenia ni m¨¢s minima aportunidad.. Capitulo 28 Cap¨ªtulo 28 Al d¨ªa siguiente, Soraya se despert¨® temprano. Bostezando, abri¨® ventana y el sol, filtr¨¢ndose a trav¨¦s de nie, ba?aba tranqu vi con sus rayos c¨¢lidos dorados. Una brisa suave hizo bars ramas y el fresco aire matutino, cargado de un suave aroma floral, era un deleite para los sentidos. Fuera de vi, a derecha de su dormitorio, ha un mar de flores. Una variedad de hermosas flores, ¨²nica virtud destacable de original Soraya, a pesar de e ser arrogante y malcriada, le gustaba cultivar flores. Dos tercios del terreno de vi estaban cubiertos por su jardin. ¡°Wow, qu¨¦ aire tan puro¡°. ?Hacia cuanto que no respiraba aire tan fresco? Desde que le habian diagnosticado c¨¢ncer de est¨®mago y huesos en su vida anterior, no habia salido de casa. El tormento de enfermedad hab¨ªa hecho desear no haber nacido. Pero en ese momento que tenia una segunda oportunidad, estaba decidida a valorar su vida. Se cambi¨®, se arreglo y baj¨®s escaleras, sorprendi¨¦ndose al ver que Cristi¨¢n todavia no habia ido a trabajar. El hombre, vestido con ropa casual, fruncia el ce?o mientras leia el peri¨®dico concentrado. Sus dedosrgos pasabans p¨¢ginas del peri¨®dico suavemente, su rostro era de lineas firmes, guapo y resuelto: una madurez y solidez que solo los a?os podian otorgar. El sol, entrando por ventana, ba?aba sus anchos hombros con una luz dorada, haci¨¦ndolo Increiblemente atractivo. E se qued¨® mir¨¢ndolo, sin parpadear: Wow, qui¨¦n iba a decir que este hombre luciria tan bien en ropa de casa,o sacado de una telenov. La original Soraya dej¨® escapar a este bomb¨®n de hombre por estar detr¨¢s de otro, qu¨¦ tonta¡°. Cristi¨¢n sinti¨® su ardiente mirada y levant¨® vista, encontr¨¢ndose con sus ojos; al ver baba enisura de losbios de Soraya, y esa mirada que parecia querer saltar sobre ¨¦l, desvi¨® vista con desden. Con un tono de disgusto, dijo: ¡°Guarda esa miradasciva¡°, ¡°Ay, de boca de un perro nunca saldr¨¢ un diamante, qu¨¦ desperdicio de hombre guapo. Ay, pero si yo ya conozco cada centimetro de ese cuerpo, ?qu¨¦ m¨¢s da mirar? Si no me deja mirar, esta noche cuando se duerma me le cr¨¦ en cama y lo mirare todo lo que quiera. Jajaja, recuerdo lo bien que se siente tocar esos m¨²sculos. Ay, esos abdominales, qu¨¦ delicia al tacto, y ese trasero, firme pero suave, ?por d¨®nde empiezo esta noche? ?Pecho, abdomen o trasero? Ay, mejor menzo de una vez por todas, y lo sorprendo, ?qu¨¦ viva audacia!¡°. Cristi¨¢n, sosteniendo el peri¨®dico, casi se atraganta al escuchar esos pensamientos. ?Esa mujer atrevida! Se record¨® a si mismo tener paciencia y no rebajarse a su nivel. Desde aque noche que le habia puesto algo en bebida, e cambi¨®pletamente, pensando s¨®lo en cosas indecentes, parecia que desde ese momento en adnte tendria que asegurarse de cerrar con ve pors noches. De lo contrario, qui¨¦n sabe cu¨¢ndo esa mujer podr¨ªa terminar en su cama sin que ¨¦l se diera cuenta. Soraya, con una camiseta y jeans, su cabello recogido en una alta c de caballo, lucia radiante incluso sin maquije, se hab¨ªa pasado tarde anterior renovando el guardarropa de anterior Soraya. Ya en ese momento, su armario estabapletamente transformado. Con descaro, se sent¨® junto a Cristi¨¢n, sonri¨¦ndole con picardia: ¡°Amor, ?c¨®mo es que hoy no has ido a trabajar?¡°. Cristian ni siquiera mir¨®, estaba concentrado en su peri¨®dico: ¡°?Qu¨¦ te importa si voy o no trabajo?¡°, *ro que me importa. Si no vas a trabajar, podr¨ªamos ir a una cita. Mira, hace tiempo que no salimos a rjarnos, solos t¨² y yo. Justo hoy que tienes tiempo, ?por qu¨¦ no vamos a estaci¨®n de esqui? Recuerdo que solias disfrutar mucho alli¡­¡± ¡°Jaja¡°, pero Cristi¨¢n interrumpi¨® con una risa fr¨ªa. ¡°Yo, un hombre discapacitado, yendo a una estaci¨®n de esqui a hacer el ridiculo?¡± Soraya se qued¨® sin pbras. En su af¨¢n por impresionar, ha olvidado porpleto lo de su invalidez. Parec¨ªa que si quer¨ªa conquistar a ese hombre de hielo, primero tendr¨ªa que curar esas piernas. Cap¨ªtulo 29 ¡°No ir a esquiar est¨¢ bien, entonces vamos a ver una pelic¡°. Mientras haban, el sirviente llev¨® el desayuno a mesa. Leche, sandwiches, caf¨¦, jugos¡­ Al final, el mayordomo, nervioso, coloc¨® un taz¨®n de fideos picantes de res frente a Soraya: ¡°Se¨Cse?ora, su desayuno¡°, Viendo los chiles rojos brintes en el taz¨®n frente a e, Cristi¨¢n entrecerr¨® los ojos y funci¨® el ce?o: ¡°?Vas aer esto en ma?ana?¡°. E, mirando los fideos con su atractivo color y aroma, no pudo evitar salivar: ¡°ro, ?no te parece apetitoso solo con mirarlo?¡°. E tom¨® los cubiertos: ¡°Wow, se ve delicioso. Gracias¡°.Content (C) N?v/elDra/ma.Org. El mayordomo abri¨® los ojos de par en par, incr¨¦dulo ante cortesia de se?ora, ?cu¨¢ndo se hab¨ªa vuelto tan educada se?ora? Soraya ignor¨® sus miradas, mezcl¨® los fideos con los cubiertos yenz¨® aer; el sonido de sorber fideos de manera y de repente lo encontr¨® insipido. ¨¦l tambi¨¦n solia amarida picante, pero desde que se hab¨ªan casado, a esa mujer no le gustaba el picante, y casi no habia salsas picantes en mesa, los que hab¨ªa, eran salsas dulces. poco elegante reson¨® en eledor. Cristi¨¢n, observando c¨®mo e devorabaida, luego mir¨® su sandwich Soraya termin¨® los fideos de un tir¨®n, luego eruct¨® satisfecha, toc¨¢ndose el est¨®mago callente por el picante: ¡°Delicioso, confortablemente picante¡°, y se recost¨® en si, sin ninguna imagen, frot¨¢ndose el est¨®mago. Sus mejis estaban te?idas de un rojo intenso por el picante, sus ojos briban satisfechos, susbios rojoso una rosa en plena floraci¨®n. Cristi¨¢n mir¨® de reojo, pensativo. La pbra ¡®bellezaestible¡® cruz¨® por su mente. Si otros hombres vieran asi, seguro que nadie se interesar¨ªa en e. Siempre supo que esa mujer era increiblemente hermosa, solo que antes arruinaba su rostro a prop¨®sito. Pero en ese momento que algo le pasaba en cabeza, mostraba su verdadero yo. Viendo a Cristi¨¢n mir¨¢nd, e se enderezo de inmediato: ¡°Esposo, has estado mir¨¢ndome todo el tiempo, ?crees que ahora soy m¨¢s bonita que antes?¡°. ¨¦l tom¨® el ¨²ltimo sorbo de caf¨¦ de su taza, coloc¨® sobre mesa y respondi¨® con calma: ¡°Est¨¢s pensando demasiado. Creo que tu manera deer es fea, afecta seriamente mi apetito hasta el punto de no poder pasar¡°. Soraya frunci¨® el ce?o: ¡°Es increible. Frente a una bellezao yo, ?y dices que no puedes tragar!¡°. ¨¦l ignoro, se limpi¨® boca, gir¨® su si de ruedas y r¨¢pidamente se fue al segundo piso. Un momento despu¨¦s, regres¨® vestido con un traje y entr¨® al vestibulo. Soraya corri¨® hacia ¨¦l, se agach¨® y agarr¨® su mano: ¡°?A d¨®nde vas? ?Puedo ir contigo?¡°, sus ojos estaban llenos de esperanza, brindo intensamente. e quit¨®s Cristi¨¢n mano: ¡°Sigueme por tu cuenta¡°, Soraya, al escuchar que no rechazaba, salt¨® de alegr¨ªa. Luego, aprovechando que ¨¦l no estaba mirando, le nt¨® un beso en meji, dejando bastante saliva: ¡°Gracias, esposo, sabia que eras el mejor¡°. Cristi¨¢n, con el rostro oscuro, limpi¨® con disgusto saliva de su rostro: ¡°Al¨¦jate de mi, si sigues asi, ir¨¦ directamente a divorciarme¡°. ¡®Ay, qu¨¦ hombre tan ingrato. No aprecia ni mi ¡®oro liquido. ?Ya ver¨¢s cuando te tenga a mis pies, rog¨¢ndome por un beso!¡±. Cristi¨¢n lenz¨® una mirada fria: Jajaja,o si quisieraer de su bocal Sue?a despierta¡®. Soraya lo sigui¨®, saltando felizmente. Pero cuando llegaron al lugar, de repente se enfureci¨® tanto que quiso maldecir. ¡°Oye, ?qu¨¦ significa esto? ?Traerme al psiquiatra?¡°. Capítulo 30-32 Cap¨ªtulo 30 ¡°Cristi¨¢n, este es paciente de que habas?¡°, Lucio Beltr¨¢n, el buen amigo de Cristi¨¢n, arque¨® una ceja mirando a Soraya. Esa mujer solia vestirseo si fuera parte de una subcultura alternativa. Ese d¨ªa, que estaba vestida tan normal, casi no reconoci¨® al principio. Lucio, con su bata nca, tenia un rostro apuesto, rasgos marcados, y una piel tan ra y suave que irradiaba un aire distintivo. Sus ojos eran profundos y oscuros,ogos insondables llenos de sabidur¨ªa y agudeza; su nariz firme ybios bien definidos esbozaban una sonrisa suave,o si el sol iluminara su coraz¨®n, c¨¢lido y brinte, brindando una sensaci¨®n de confort. Incluso su mirada evaluadora era dificil de rechazar. ¡°Si, ¨²ltimamente est¨¢ medio loca, revis entonces¡°. Soraya, indignada, replic¨®: ¡°El loco ser¨¢s t¨²l Estoy perfectamente bien. Solo cambi¨¦ mi look, ?acaso te gustaba m¨¢s mi estilo desali?ado de antes?¡°. Cristi¨¢n lenz¨® una mirada a Lucio, quien capt¨® el mensaje de inmediato: ¡°Vale, ven conmigo, voy a preparar todo¡°. Soraya, ramente reacia, protest¨®: ¡°No necesito ninguna revisi¨®n, estoy bien, y dicho eso, se dio vuelta para irse. Cristian ech¨® un vistazo al guardia en puerta. Entonces el guardia cerr¨® y asegur¨® puerta antes de que e pudiera salir, E se gir¨® furiosa hacia Cristi¨¢n: ¡°Ya te dije que estoy bien¡°. Pero ¨¦l ignoro su enfado: ¡°Espera aqui tranqumente, no tardaremos mucho¡°, y se dirigi¨® en su si de ruedas hacia el consultorio de Lucio, rt¨¢ndole elportamiento extra?o de Soraya esos ¨²ltimos dias. Lucio, despu¨¦s de escuchar, tom¨® nota: ¡°?Est¨¢s sugiriendo hipnotiza?¡°. Cristi¨¢n asinti¨®: ¡°Quiero saber por qu¨¦ cambi¨® tanto¡°. Afuera. Soraya, tan prontoo Cristian entr¨® al consultorio, se gir¨® para irse;o si un simple guardia pudiera detene. Apenas dio unos pasos, el guardia, inamovibleo un guerrero de terracota, le bloqueo salida: ¡°Lo siento, se?ora, sin el permiso del se?or, no puede salir¡°. E, con tono sereno pero firme, dijo: ¡°Hazte a undo¡°. El guardia permaneci¨® inm¨®vil: ¡°Lo siento, solo sigo ¨®rdenes del se?or¡°. *Jajaja, muy bien, entonces qu¨¦date ah¨ª parado todo lo que quieras¡°, Soraya le toc¨® brevemente y el guardia cambi¨® su expresi¨®n a una de terror, mir¨¢nd horrorizado, incapaz de har. E lo movi¨® a undo y trat¨® de abrir puerta, solo para darse cuenta de que estaba cerrada con un dispositivo electr¨®nico. E, frustrada, exm¨®: ¡°Maldici¨®n, un cerrojo electr¨®nico!¡°. ?Para qu¨¦ demonios Lucio necesitaba una cerradura tan sofisticada en su oficina? :?? Dentro del consultorio, Lucio se levant¨® y prepar¨® cami con una s¨¢bana desechable: ¡°Est¨¢ bien, que pase¡°. Cuando salieron, Soraya ya no estaba. Entonces Cristi¨¢n mir¨® al guardia: ¡°?D¨®nde est¨¢ e?¡± El guardia, inm¨®vil, dirigi¨® su mirada ansiosa hacia ventana. Lucio palideci¨®: ¡°Salt¨® por ventana?¡°, y corri¨® hacia e y vio parada sobre unidad exterior del aire acondicionado. Lucio, p¨¢lido, exm¨®: ¡°?Est¨¢s loca? ?Quieres matarte ahi arriba? Si quieres morir, no me involucres¡°, intent¨® agarra r¨¢pidamente. Pero e esquivo su mano y salt¨®¡­ Y en un abrir y cerrar de ojos, e aterriz¨® suavemente desde el tercer piso, su figura parec¨ªa ser ligerao de una mariposa. Con una sonrisa triunfante, se sacudi¨®s manos ynz¨® una mirada despectiva hacia ventana, mostrando su dedo medio en un gesto de desd¨¦n. Lucio qued¨® boquiabierto de asombro. Despu¨¦s de unrgo momento, finalmente se gir¨®. Capitulo 31 Cap¨ªtulo 31 ¡°Crist¨®n, dime, ?cu¨¢ndo se convirti¨® tu esposa en una maestra de artes marciales eh?¡± E Cristi¨¢n no lograba ponerse de pie, incapaz de ver los movimientos que Soraya acababa de hacer. Pero al pensar que podia derribar a varios hombres por si s, ya nada le sorprendia: ¡°Esa es una des razones pors que traje hoy. Una persona puede cambiar su car¨¢cter, pero sus habilidades no pueden fortalecerse en tan poco tiempo. Despu¨¦s de aque noche, de repente sabia c¨®mo pelear, ?c¨®mo no iba a sospechar?¡°. Lucio se pas¨® mano por barbi, meditando un momento: ¡°Es posible que antes estuviera fingiendo su incapacidad?¡°. ¡°?Imposible!¡°, Cristi¨¢n neg¨® con cabeza. ¡°Nunca ha practicado artes marciales en su vida¡°, Lucio volvi¨® a sentarse, tamborileando los dedos sobre mesa: ¡°Eso es extra?o, no me sorprende que quisieras hipnotiza. Pero si e no quiere cooperar con hipnosis, no conseguir¨¢s respuestas. Dicho esto, tu esposa parece m¨¢s normal, mucho m¨¢s agradable a vista¡°. ahora Con un rostro lleno de curiosidad, tambi¨¦n pregunt¨®: ¡°?C¨®mo es e despu¨¦s de este gran cambio de personalidad? ?Todavia te est¨¢ presionando para divorciarte?¡°. Cristian lo mir¨® friamente: ¡°?Tienes demasiado tiempo libre?¡°. Por otrodo, Soraya, despu¨¦s de saltar del tercer piso, tom¨® un taxi directamente hacia casa familiar, iba a ver a su hijo. Ese peque?ito era tan tierno, tal vez deber¨ªa har con abu para llevarme al peque?ito a casa. Despu¨¦s del primer mes del ni?o, original siempre estaba causando problemas y pidiendo el divorcio. Cristi¨¢n, temiendo que estimara al ni?o, as¨ª que decidi¨® dejar al peque?o en casa familiar. Cuando Soraya lleg¨® a casa familiar, abu mir¨® con un rostro que se enfri¨® instant¨¢neamente: ¡°?Por qu¨¦ vienes aqu¨ª sin motivo?¡°. E no se tom¨® a mal su actitud, sino que, con descaro, tom¨® de mano a abu yenz¨® a hacerle cari?o: ¡°Ay, abuelita. Vine porque pens¨¦ que te aburririas s, vine para hacertepa?ia y char un poco. Adem¨¢s, ya me di cuenta de mis errores. Antes era inmadura, siempre te hacia enfadar a ti y a Cristi¨¢n, causandoles problemas, pero he decidido enmendarme. Dame una oportunidad para demostrarlo; de ahora en adnte, ser¨¦ una buena esposa y una buena madre. No le causar¨¦ m¨¢s verg¨¹enzas a Cristi¨¢n, Abuelita, t¨² siempre has sido m¨¢sprensiva, abu m¨¢s hermosa. T¨² tambi¨¦n quieres que Cristi¨¢n sea feliz, ?verdad?¡°. La abu solt¨® su mano, visiblemente irritada: ¡°?Todavia tienes cara para pedir oportunidades? ?Las cosas que has hecho en el ¨²ltimo a?o, alguna de es merece que te de otra oportunidad?¡°. Soraya volvi¨® a tomar su mano: ¡°Abu, de verdad que cambiar¨¦. Mira a Mateo, tan peque?ito. Si Cristi¨¢n se casa con madrastra malvada, ?no sufriria otra vez? Soy su madre biol¨®gica, aunque antes no me ocupaba de ¨¦l, tampoco le hice da?o¡°. ¡®Ah, pobre abu. Por sus hijos, sus nietos, sus bisnietos, ha roto su coraz¨®n, solo para terminar con una m reputaci¨®n, una muerte tr¨¢gica. una Al escuchar nuevamente sobre su tr¨¢gico final, abu ya no se enfad¨®o antes. Entrecerr¨® sus ojos nudos y dijo: ¡°?Quieres que te d¨¦ otra oportunidad?¡°. Soraya, sorprendida por el cambio de actitud de anciana, asinti¨® r¨¢pidamenteo un polluelo picoteando. La anciana mir¨® con profundidad: ¡°Est¨¢ bien, si logras que Cristi¨¢n vuelva a ponerse de pie, te creer¨¦ que has cambiado de verdad¡°. ¡°Ah, pero, ?qu¨¦ tan dif¨ªcil puede ser? Las piernas de Cristi¨¢n a¨²n tienen soluci¨®n; ahora no puede ponerse de pie simplemente porque los nervios de sus piernas est¨¢n da?ados. Basta con curar esos nervios, y podr¨¢ volver a ponerse de pie, y justo puedo hacer eso por sus piernas. Pero siContent (C) N?v/elDra/ma.Org. Cap¨ªtulo 32 ¡°Abu, por favor, idame una oportunidad! Voy a encontrar al mejor m¨¦dico para Cristi¨¢n y asegurarme de que se ponga de pie de nuevo. Tambi¨¦n prometo no meterme en m¨¢s problemas y no avergonzar a familia Fuentes¡°. Al escuchar el sincero deseo de mujer de ayudar a su nieto, anciana casi grit¨® de emoci¨®n. Pero para no revr que podia oir los pensamientos de mujer, e se mantuvo calmada y empez¨® a har sin mostrar sus emociones. ¡°Tu cr¨¦dito conmigo est¨¢ en cero, y solo podrias enga?ar a un ni?o inocenteo Mateo con esas pbras. Pero, viendo lo determinada que est¨¢s, hoy har¨¦ una excepci¨®n y te creer¨¦ una vez m¨¢s. Pero¡­¡± Al oir que abu le daria otra oportunidad, Soraya no pudo contener su alegria yenz¨® a sacudirs manos de anciana emocionada: ¡°Ay, abu, eres mejor! Siempre supe que eres mejor abu del mundo¡°. Ay, tengo que cambiar el tr¨¢gico destino de abu, hacer que viva m¨¢s tiempo y batir el r¨¦cord mundial de longevidad¡°. Al escuchar los pensamientos genuinos de Soraya otra vez, anciana luch¨® por mantener supostura: ¡°Deja de sacudirme, o me vas a desarmar con estos huesos viejos¡°. Soraya solt¨® y se puso detr¨¢s de e para darle un masaje en los hombros y espalda: ¡°Eso no va a pasar. La abu tiene una salud de hierro, puede vivir muchos a?os m¨¢s sin problema¡°. El masaje de Soraya era tan bueno que casi hizo que anciana se rjara porpleto. Si e realmente cambiaba para bien, tal vez no todo estaba perdido. Aprovechando que abu estaba disfrutando del masaje, e intent¨® negociar ¡°Abu, ?puedo llevarme a Mateo por unos dias? Quiero fortalecer nuestro vinculo. Te prometo que lo cuidar? muy bien, si no confias en mi, ni?era puede venir conmigo. Piensa en Cristi¨¢n, que ya tiene bastante con el trabajo. Nuestra casa est¨¢ m¨¢s cerca de su oficina, as¨ª podr¨ªa ver a Mateo todos los d¨ªas despu¨¦s del trabajo, ser¨ªa perfecto para los dos¡­¡± La abu, que casi se quedaba dormida, pero de repente abri¨® los ojos: ¡°Ni lo sue?es. Cuando cambies tus ms costumbres, entonces hamos de Mateo. No me opongo a que lo visites, pero llev¨¢rtelo, ni har¡°. Si no fuera porque Nayra hab¨ªa llegado a salvo noche anterior, gracias as advertencias de Soraya, anciana no hubiera estado dispuesta a darle otra oportunidad. Justo entonces, Nayra bajabas escaleras, frot¨¢ndoses sienes con aspecto de cansancio. Al ver a Soraya, casi que se alter¨® de inmediato: ¡°?Qu¨¦ haces aqui otra vez?¡°. Soraya mir¨® de reojo: ¡®Qu¨¦ falta de modales. Si no fuera por tu hermano y Demetrio, anoche ese viejo ya te habria tomado. Tonta, casi te venden por un pu?ado de ilusiones. ¡°Nayra, eres el amor de mi vida. No me atrevi a confesarte mi amor porque sab¨ªa de tupromiso con familia Robledo. Pero ahora que s¨¦ que me amas, me atrevo a pedirte matrimonio. Te har¨¦ novia m¨¢s feliz del mundo¡°: jajaja¡­. Y luego, cuando Nayra se case con ¨¦l, dejar¨¢ dedo por su joven tia, con quien tendr¨¢ gemelos¡°. Nayra, sorprendida por los pensamientos de Soraya, tropez¨® y casi cayo pors escaleras. En su p¨¢nico, trat¨® de agarrarse del pasamanos, pero sus movimientos eran demasiado torpes. Justo cuando parecia que iba a estrerse contra el suelo del vest¨ªbulo, Soraya se movi¨® con tal rapidez que ni abu pudo ver c¨®mo lo hizo, y de repente, Nayra se encontr¨® de pie, segura. A¨²n con el susto en el cuerpo, vio que Soraya hab¨ªa salvado y, sin pensarlo, empuj¨® con fuerza. Soraya fue empujada hacia atr¨¢s, golpeandose parte baja de espalda contra el pasamanos de escalera, lo que le provoc¨® un dolor que le hizo fruncir el ce?o. Se frot¨® espalda, mirando con desd¨¦n a Nayra, que parecia haber perdido el sentido: ¡°Qu¨¦ falta de coraz¨®n. Despu¨¦s de todo, te salv¨¦ de un desastre, ni siquiera me dass gracias, y encima me empujas¡°. El rostro de Nayra se tornaba entre el verde y el nco, y con terquedad le dijo: ¡°Yo no te pedi que me salvaras!¡°. La anciana baj¨® mirada, furiosa, apretando sus manos con fuerza, sus dientes chocaban entre si sonoramente. Su nieta, el tesoro que hab¨ªa criado con tanto cari?o, familia Cervantes, con su coraz¨®n negro, se atrev¨ªa a tramar contra e. Nayra no ten¨ªa idea de lo que ha pasado despu¨¦s de emborracharse noche anterior, solo recordaba haber cenado a luz des vs con Genaro, ?cu¨¢ndo se ha emborrachado? C¨®mo ha regresado a Soraya que acababa de escuchar¡­. Capítulo 33-36 Cap¨ªtulo 33 E pens¨® que lo de noche anterior, cuando Genaro llev¨® de vuelta a casa y le prometi¨® a familia Fuentes que har¨ªa que aceptaran su matrimonio, ha sido solo una promesa al aire. Antes, ¨¦l ya habia dicho que haria que su familia reconociera su matrimonio La abu, al conocer verdad de lo sucedido noche anterior, naturalmente crey¨® todo lo que Soraya dijo. Con un tono severo, mind a Nayra y ordend. ¡°Desde ahora, te prohibo volver a encontrarte con ese de familia Cervantes. Recuerda, tienes unpromiso matrimonial¡°. Nayra, con los ojos bien abiertos, no pod¨ªa creer lo que escuchaba: ¡°Abu, dijiste que no me presionarias. Sabes bien que a quien quiero es¡­¡± La abu, con firmeza, interrumpi¨®: ¡°Lo que dije fue antes, esto es ahora. Ese Genaro no es tan buenoo parece. Es un sucio y cruel por debajo, solo se acerca a ti por inter¨¦s, para usarteo escudo. No tendr¨¢s un buen futuro con ¨¦l. Sin mi permiso, no tienes permitido verlo. De lo contrario, ya no ser¨¢s mi nieta¡±Belonging ? N?velDram/a.Org. ¡°Abu!¡°, Nayra estaba at¨®nita. No entend¨ªa c¨®mo su abu hab¨ªa cambiado de opini¨®n tan r¨¢pidamente despu¨¦s de una noche. ¡°mar a tu abu no servira de nada. Vuelve a tu habitaci¨®n y arrete. Mira c¨®mo te ves, nada parecido a una se?orita de buena familia¡±. ?Guau, abu si que se despert¨® con ridad! ?C¨®mo supo que Genaro era un mal tipo? Parece que familia Fuentes todavia puede salvarse. Ah, abu, por favor, impide que Nayra enamorada termine en familia Cervantes. Al escuchar los elogios de Soraya, abu levant¨® orgullosamente cabeza; con esa profeta alli, ?qu¨¦ no iba a saber? Viendo que su abu haba en serio, Nayra, sinti¨¦ndose injustamente tratada, pisote¨® el suelo y subi¨® corriendo a su habitaci¨®n cubriendose cara. Despu¨¦s de que ¨¦sta subi¨®, escaleras. Antes incluso de entrar en habitaci¨®n, no pudo evitar gritar: ¡°Peque?ito, mam¨¢ vino a verte¡°. Mateo, que solia dormir tarde y levantarse tarde, acababa de ser vestido yvado por ni?era, quien estaba a punto de Bevarlo abajo. Pero en cuanto Soraya entro, se apresuro a tomar a su hijo de los brazos de ni?era, le dio un beso en cara: ¡°Extra?aste a mama?¡°. Mateo, con sus grandes ojos brintes, miro confundido por un momento antes de reconoce. Emocionado,enz¨® a agitar sus peque?as manos, ramente muy apegado a e. Ay, tranquilo, tranquilo! Te mueves demasiado, jcuidado y mam¨¢ no puede sostenertel¡°. El peque?o parec¨ªa entender, pues se od¨® tranquilo en sus brazos, chup¨¢ndose una mano y mir¨¢nd sonriente, sus dos peque?os hoyuelos casi invitaban a Soraya a tocarlos. Esta no pudo resistirse a darle otro beso en meji a su hijo: ¡°Mateo es tan bueno y tan lindo!¡°, Despu¨¦s de pasar el dia en casa grande, no fue hasta que Cristi¨¢n lleg¨® por noche que Soraya, a rega?adientes, regres¨® con ¨¦l. En el camino de regreso, no pudo evitar discutir con el ¡°Amor, deber¨ªamos traer a Mateo con nosotros. ?Es tan lindo, quiero verlo crecer todos los dias!¡°, El le ech¨® una mirada: ¡°Traerlo para luego ignorarlo? T¨², que todos los d¨ªas has de divorcio, no te parece ridiculo decir eso?¡± Soraya agarr¨® el borde de su camisa: ¡°Amor, ya te dije que me equivoqu¨¦, prometo cambiar¡°. Cristi¨¢n, sin expresi¨®n, se quit¨® mano de encima. Pero e insisti¨®: ¡°Dame otra oportunidad! Mateo es tan adorable, seguro que t¨² tampoco quieres dejarlo siempre en casa grande. Si lo seguimos haciendo, con el tiempo, nuestra rci¨®n se enfriara¡°.. Cristi¨¢n, en el fondo, deseaba tener a su hijo cerca, pero e era un problema con el que no quer¨ªa lidiar. Antes, para conseguir el divorcio, estuvo a punto de asfixiar a su hijo y si ¨¦l no lo hubiera descubierto a tiempo, ya no tendr¨ªan a su hijo. Pero parecia que e ya ha olvidado ese incidente. ¡°Sinti, Mateo podria crecer feliz. Prefiero que no tengas rci¨®n con ¨¦l, siempre y cuando crezca sano y fuerte, eso es lo que me importa Capitulo 33 ¡°Ay, estos hombres son un dolor de cabeza. Si no fuera porque s¨¦ que en un par de dias ese espectro que abu quiere presentarle a mi primo viene a quedarse en casa por unos d¨ªas, no me habr¨ªa apurado tanto en traer de vuelta a mi hijo. Ese espectro no es humano, est¨¢ pose¨ªdo, le encanta absorber esencia vital de los ni?os. Mi hijo se debilitar¨¢ por culpa de ese espectro, por eso est¨¢ siempre enfermo y ha tenido que ser hospitalizado varias veces al a?o. La abu no cede, y ese hombre no toma iniciativa tampoco, ?qu¨¦ hago, c¨®mo logro?¡®. El conductor de pronto frend de golpe, interrumpiendos quejas internas de Soraya. Capitulo 34 Cap¨ªtulo 34 El conductor apret¨® el freno de golpe, ba?ado en un sudor fr¨ªo. Con voz temblorosa, balbuce¨®, ¡°Jefe, es que¡­¡± Soraya se toc¨® frente, soltando un gemido de dolor. Luego, con una mirada de reproche, dijo: ¡°Ayy, se?or conductor, ?esto fue a prop¨®sito?¡°. ¡°Ya me han golpeado dos veces¡°. Cristi¨¢n entendi¨® lo que el conductor queria decir. Apret¨® los dedos que tenia sobre rodi, pero su rostro permanecia impasible,o si no se hubiera dado cuenta de nada: ¡°Mant¨¦n el carro estable¡°. El conductor capt¨® el mensaje al instante y dijo: ¡°ro¡°. Luego, puso el carro en marcha de nuevo, el sudor de sus manos dejando hues en el vnte. ?Dios m¨ªo! Los pensamientos de se?ora eran aterradores, cada vez que e pensaba algo, se avecinaba un desastre. Sentia que, si escuchaba los pensamientos de se?ora unas cuantas veces m¨¢s, su coraz¨®n podria detenerse de miedo. Al llegar a casa, Cristi¨¢n ignor¨® a Soraya y fue directo en su si de ruedas al ascensor para subir al segundo piso, entrando en habitaci¨®n y cerr¨¢nd con ve; sac¨® su m¨®vil e hizo una mada: ¡°Consigue informaci¨®n sobre toda familia Rios, lo quiero todo en mi oficina ma?ana¡°, despu¨¦s de colgar, sac¨® un cigarrillo y lo coloc¨® entre susbios, prendi¨¦ndolo con un encendedor teado que chisporroted una ma azul p¨¢lido. Encendi¨® el cigarrillo con una elegancia despreocupada, sus dedosrgos sujetando el cigarrilloo si tuvieran el mundo entero en sus manos. El cigarrillo briba entre sus dedos, titndo con cada bocanada que daba; fumaba con una elegancia y calma que lo envolvia en un velo de misterio con cada exhci¨®n. Sus ojos, profundos y llenos de historias sin contar, briban a trav¨¦s del humo: ¡°Poseida por un espiritul Soraya, ?qui¨¦n eres en este momento? ?C¨®mo sabes lo que est¨¢ por venir? Si realmente tienes habilidad de prever el futuro, ?cu¨¢l es tu verdadero prop¨®sito al quedarte a mido?¡°. En habitaci¨®n principal, Soraya se dio una ducha r¨¢pida y luego sac¨® un camis¨®n negro de encaje que habiaprado a prop¨®sito, apenas lo suficientementergoo para cubrir su trasero; se sinti¨® un poco inc¨®moda ajust¨¢ndose el min¨²sculo camison, sonroj¨¢ndose ligeramente: ¡°Ya me puse esto, no creo que Cristian pueda resistirse frente a una belleza seductorao yo¡°, y sac¨® un frasco de perfume especial y se lo roci¨® generosamente. ¡°Jeje, con esta arma secreta, vamos a ver c¨®mo ese hombre se escapa de mis manos hoy¡°, solt¨® su cabello, sacudi¨¦ndolo un poco, y cay¨® en cascada sobre sus hombros, desordenado pero seductor. Momentos despu¨¦s, se envolvi¨® en una bata de ba?o y m¨® a puerta de Cristi¨¢n. ¨¦ste ¨²ltimo, reci¨¦n salido de ducha y vistiendo un pijama gris, mird indiferente al abrir puerta, bloqueandole el paso le dijo: ¡°?Qu¨¦ quieres?¡°, su cabello, a¨²n h¨²medo, goteaba agua que corr¨ªa por su rostro y cuello, revndo un atisbo de m¨²sculos bajo su pijama, lo que hizo que e se sonrojara a¨²n m¨¢s. ¡°Amor, ya terminaste de ba?arte. Pens¨¦ que podrias necesitar ayuda¡°. Cristi¨¢n mir¨® friamente: ¡°No es necesario. No te pasees por aqu¨ª sin motivo¡°. Soraya sinti¨® una punzada de frustraci¨®n: ?Dios, este hombre es un iceberg,o se supone que flirtee con ¨¦l. ?Flirtear? Cristi¨¢n, apoyado en su si de ruedas, examin¨® discretamente a mujer frente a ¨¦l. Con ese cambio radical, Soraya de ese momento, con su cabellorgo y su cara libre de maquije, era deslumbrantemente hermosa,o una joya sin pulir, cada detalle tado a perfi¨®n. Capitulo 35 Cap¨ªtulo 35 Sus cejas delicadaso monta?as distantes, sus ojos profundoso aguas oto?ales, con una nariz recta ybios de un rojo encantador, su mirada era profunda y brinte, resndecienteo un cielo estredo. Con una mirada intencionalmente ambigua y apasionada, e fij¨® sus ojos en Cristi¨¢n: ¡°Ya que mi esposo ya se ha ba?ado, no tengo que molestarme m¨¢s. Pero esta noche, quiero dormir contigo. Si no vienes a cama principal, entonces ir¨¦ a secundaria. De cualquier manera, esta noche dormir¨¦ contigo, tu oposici¨®n no cuenta. Somos esposos, y dormir juntos no es ilegal. Dormir contigo est¨¢ protegido por ley¡°. Cristi¨¢n sabia que e lo estaba provocando intencionalmente, solo parapletar una misi¨®n: ¡°?Dormir conmigo? ?Acaso te has olvidado de lo que dijiste antes? ?Sufres de amnesia?¡°. E frunci¨® el ce?o, ?qu¨¦ hab¨ªa dicho antes? ?Qu¨¦ hab¨ªa dicho Soraya original? De repente, un recuerdo borroso cruz¨® su mente. En ese recuerdo, Soraya original despreciaba a Cristi¨¢n, quien estaba en una si de ruedas, y lo expulsaba del dormitorio dici¨¦ndole: ¡°?Fuera, no quiero verte nunca m¨¢s! Con esa discapacidad tuya, ?todavia piensas dormir conmigo? Mirate, ni siquiera puedes pararte sobre tus propias piernas, ?con que piensas satisfacerme? ?Puedes llevarme a citas a cualquier lugar, correr por ahi? ?Puedes cargarmeo a una princesa? ?Darme masajes en espalda? ?Cambiar de posici¨®n para darme el m¨¢ximo cer?¡°. -Cada pbra de Soraya original era un golpe directo al coraz¨®n de Cristi¨¢n, un ataque a su orgullo masculino. La Soraya de ese momento se sinti¨® avergonzada, deseando poder retroceder en el tiempo y darle unas bofetadas a su yo anterior. Maldiciendo internamente estupidez de Soraya original que hab¨ªa llevado a su tr¨¢gico final. E sonri¨® tontamente, con voz coqueta dijo: ¡°Mi amor, ?qu¨¦ pareja no discute? Lo importante es reconciliarse despu¨¦s. Fui una tonta en el pasado y dije tonter¨ªas. Pero eso ya es historia, ya me di cuenta de mi error. Aqu¨ª estoy, pidi¨¦ndote disculpas. Por favor, s¨¦ generoso y no te enojes por lo que dije. De ahora en adnte, ser¨¦ una buena esposa, una buena madre¡°, y se agach¨® junto a si de ruedas de Cristi¨¢n, y con valentia puso su mano sobre suya. ¡°Mi amor, ?podemos dormir juntos esta noche? De verdad quiero enmendar mis errores¡°, mientras se acercaba a ¨¦l, Cristi¨¢n sinti¨® un suave aroma. Era dif¨ªcil decir si era su perfume o algo m¨¢s. Bajo mirada, y por un momento, vio el pronunciado escote de Soraya, sus pechosprimidos uno contra el otro, capturando su atenci¨®n; esa mujer, ni siquiera llevaba ropa Interior. Sintiendo mirada de ¨¦l, e roz¨® su cara contra mano de ¨¦l y, con picardia, sac¨® lengua y le dio un ligerometazo y su voz sonaba m¨¢s seductora que nunca: ¡°Mi amor, rectificar es de sabios. Se dice que un hombre reformado vale su peso en oro. Si una simple mujero yo sabe reformase, ?acaso no llenar¨¦ casa de oro?¡°. Cristi¨¢n se mantuvo inexpresivo, pensando en empuja lejos. Pero e, anticip¨¢ndose a su movimiento, se levant¨® r¨¢pidamente y, antes de que ¨¦l pudiera reionar, gir¨® su si de ruedas y empuj¨® r¨¢pidamente hacia el dormitorio y con un fuerte golpe, e cerr¨® puerta detr¨¢s de ellos. ¨¦l, recuperando supostura, estaba a punto de exigirle que se fuera, pero e rompi¨® el molde y, de un salto, se sent¨® en su regazo, tom¨® su rostro entre sus manos y lo bes¨® apasionadamente. Capitulo 36 Cap¨ªtulo 36 El beso repentina hizo que cara de Cristi¨¢n cambiara de coloro una paleta de pintor, impredecible. ?Esa mujer! Con aires de bandida, acaso era una rufiana? Furioso, tom¨®s manos de Soraya, intentando arranca de su abrazo. Sin embargo, e ¨¢gilmente esquivo sus manos, toc¨¢ndolo r¨¢pidamente y ligerarnente en su cuerpo. Cristi¨¢n se qued¨® inmovil al instante. Con una mirada de shock, observ¨®, sus ojos ardian con ira de un volc¨¢n en erupci¨®n: ¡°?Qu¨¦ me hiciste?¡°. E sonri¨® con picardia: ¡°Ay, tranquilo, solo presion¨¦ algunos de tus puntos de acupresi¨®n para que no te puedas mover por un rato, no tiene efectos secundarios¡°, Cristi¨¢n, mirando su triunfante sonrisa, casi explot¨® de rabia. Con el rostro sombrio, demand¨®: ¡°Su¨¦ltame¡°. Soraya, sosteniendo su cara y riendo descaradamente, le dijo: ¡°No lo har¨¦. Si lo hago, ya no me dejar¨¢s besarte. Marido, despu¨¦s de todo lo que he hecho, ?no me deseas?¡±, E rg¨® intencionadamente su tono seductor: ¡°Me ba?¨¦ y estoy aqui, ofreci¨¦ndome a ti, ?no ser¨ªa una l¨¢stima rechazarlo?¡°, luego, se levant¨® lentamente yenz¨® a desatar su bata de ba?o. Cuando bata cay¨® al suelo, vista dej¨® al hombre con boca abierta. El cuerpo de Soraya,o el de una ninfa, curvilineo y perfecto, sin un gramo de grasa extra, su piel brinte bajo luz, susrgas piemas ys curvas bnce¨¢ndose capturaron mirada de Cristi¨¢n. Lo que m¨¢s satisfacia a verdadera Soraya era precisamente ese cuerpo, perfecto hasta el punto de causar envidia, incluso una mujer lo admiraria. E, con una cadera ondnte, levant¨® a Cristi¨¢n, de m¨¢s de un metro ochenta de alto, bajo su voraz mirada mirada de ¨¦ste se volvi¨® g¨¦lida de inmediato hacia e: ¡°Soraya, si te atreves a hacer algo est¨²pido esta noche, jma?ana te matar¨¦!¡°. ?Esa mujer se atrevi¨® a ser tan audaz! Sus iones de esa noche eran una humici¨®n total para ¨¦l. Pero Soraya ignoro su ira. Para e, los hombres eran criaturas que pensaban con parte baja. No habia conflicto que una buena noche de pasi¨®n no pudiera resolver. Si una no era suficiente, entonces dos; y si dos no eran suficientes, entonces tendr¨ªa que ser m¨¢s. Antes de venir, habia pensado que, si fuera demasiado dulce y suave, se aburrir¨ªa de s¨ª misma. As¨ª que cambi¨® de t¨¢ctica, tomando un camino menos convencional. El asalto del conquistador! Ese era su as. La verdadera Soraya era arrogante e irrazonable, una impresi¨®n que no cambiar¨ªa de noche a ma?ana, as¨ª que ?por qu¨¦ no usarlo a su favor? Queria tomar el camino de un hombre para dejarlo sin salida, decian que los hombres conquistaban a una mujer en cama, ys mujeres a un hombre con cocina. Si cocina no era lo suyo, entonces lo har¨ªa en cama. De todos modos, ¨¦l estaba herido y no podia resistirse mucho, y una vez que ¨¦l no pudiera resistirse m¨¢s, estaria cerca de enamorarse de e. E lo acost¨® en cama cuidadosamente, luego se acost¨® a sudo, colocando sus manos sobre sus voluptuosos senos: ¡°Marido, no te enojes, ?si? Esto es solo un poco de diversi¨®n. Antes no supe ser una buena esposa, te descuid¨¦. De ahora. en adnte, te consentir¨¦ todos los dias¡°. Cristi¨¢n apret¨® los dientes fuertemente: ¡°Ponte a pensar c¨®mo quieres morir ma?ana¡°. Pero e coloc¨® su dedo me?ique sobre susbios: ¡°Shh¡­ Har de muerte trae m suerte. Si muero, ?d¨®nde encontrar¨¢s otra esposa tan interesanteo yo?¡°, ?Ves, gran t¨¦mpano? ?No es divertido tener un cambio de roles? Siempre tan fr¨ªo conmigo. ?Ahora no puedes movertel El punto de acupresi¨®n que te presione no se deshace en una hora. Esta noche te conquistare, te har¨¦ desear el cielo y temer muerte, y nunca podr¨¢s olvidarme¡°, Cristi¨¢n, inm¨®vil, al escuchar sus pensamientos, sinti¨® una furia ardiente en su pecho, sofocado hasta el punto de no poder ni respirar. Maldita mujer, realmente tenia nes de forzarlo. Nunca ha imaginado que llegaria el dia en que una mujer lo dominaria de tal manera, cerr¨® los ojos: Te doy una ¨²ltima oportunidad. Sueltame ahora, y fingir¨¦ que nada de esto pas¨® esta noche. Si no, ma?ana ser¨¢ el dia en que te eches a rodar fuera de familia Fuentes*. Al o¨ªr eso, Soraya no le dio mayor importancia: ¡°Lo de ma?ana, ma?ana se ver¨¢. Estoy segura de que despu¨¦s de esta noche, mi esposo no tendr¨¢ coraz¨®n para echarme de casa¡°. Capítulo 37 I Cap¨ªtulo 37 Soraya, con actitud de una rebelde sin causa, cubri¨® cara de Cristi¨¢n con besos desordenados. ¨¦l estaba a vez enfadado y desesperado, pero no sab¨ªa c¨®mo detene.Belonging ? N?velDram/a.Org. Chispita: ¡°?Caray, anfitriona! El nivel de desagrado est¨¢ pors nubes, ?qu¨¦ gran cosa has hecho para enfurecerlo tanto? Realmente est¨¢s jugando con fuego¡°. ¡®Ca, no me distraigas. Ahora puede que suba, pero en un rato bajar¨¢¡®. Con calmarle un poco los ¨¢nimos, todo estar¨ªa bien. ¡®Ah, c¨®mo me encanta c¨®mo me detestas, pero no puedes deshacerte de m¨ª. Mira qu¨¦ interesante es todo esto. Andas por ah¨ª con cara de pocos. amigos todo el d¨ªa,o si todo el mundo te debiera millones. Ay, si tan solo pudieras sonre¨ªr un poco. Mi amor, si sonr¨ªes, hastas flores palidecer¨ªan, mi esposo s¨ª que es guapo. En toda capital no hay hombre. que le haga sombra, esos m¨²sculos s¨ª que est¨¢n buenos. Seguro salv¨¦ gxia en mis vidas pasadas para merecerme un esposo tan guapo¡®. §Õ§ß§Ö Al escuchar sus pensamientos, Cristi¨¢n, estaba a punto de estar de ira, de alguna maneraenz¨® a calmarse tras sus ¨²ltimas pbras. Chispita: ¡°Eh, anfitriona, el nivel de desagrado de repente se detuvo en 90¡°. Soraya ignor¨® a Chispita y continu¨® provocando a Cristi¨¢n hasta quel parec¨ªa estar en fuego. Con tan atractiva distri¨®n y variandos provocaciones sin llegar nunca al final, Cristi¨¢n estaba sudando profusamente y se sent¨ªa m¨¢s atormentado que si hubiera tomado alguna poci¨®n: ¡°Mujer fatal, si no puedes seguir, mejor no empieces, ?quieres acabar conmigo?¡°. E detuvo sus manos, y con una mirada inocente ys mejis sonrojadas, dijo: ¡°?No es eso lo que les gusta a los hombres, el juego previo?¡°. Cristi¨¢n, con respiraci¨®n agitada, respondi¨®: ¡°Eso es cons mujeres. Soy hombre, ?no ves que ya estoy listo?¡°. ¨¦l estaba furioso. ?Demonios! No era el tipo de hombre que se quedaba 10 431 tranquilo ante tal tentaci¨®n. Tener a esa belleza encima de ¨¦l, encendi¨¦ndolo sin parar, si no reionara, entonces no ser¨ªa hombre. Soraya, observando cierta protuberancia, de repente se sinti¨® intimidada. Era valiente para provocar, pero para seguir adnte, de verdad no sab¨ªa c¨®mo: ¡°Entonces¡­ mejor lo dejamos. Yo¡­ ya no te molesto m¨¢s. Mejor me voy a dormir a habitaci¨®n principal¡°. Pero ¨¦l estaba tan enfadado que casi se ahog¨® en su propia ira: ¡°?Soraya, est¨¢s jugando con fuego!¡°. Soraya se estremeci¨®, parec¨ªa que se hab¨ªa pasado de raya. Intentando negociar, le dijo: ¡°Entonces te desatar¨¦. Pero no te enojes, no me golpees¡°. Cristi¨¢n sonri¨® de una manera que le eriz¨® piel, pero de buen humor dijo: ¡°Est¨¢ bien, des¨¢tame. No me enojar¨¦, no te golpear¨¦¡°. ¡°Tienes que prometerlo¡°. Cristi¨¢n tom¨® aire profundamente y dijo: ¡°Lo prometo¡°. Esa noche, si no le daba una li¨®n a esa mujer, para que aprendiera, entonces ¨¦l no ser¨ªa hombre. Soraya estaba pensando en desatarlo y luego huir, porque despu¨¦s de todo, ¨¦l no pod¨ªa correr tras e, decidi¨® liberarlo por su propia seguridad. Pero justo cuando pensaba escapar, fue atrapada por Cristi¨¢n, quien jal¨® de vuelta y se acerc¨® a e. Aunque ¨¦ste ten¨ªas piernas da?adas, sus rodis segu¨ªan siendo fuertes y para lidiar con e no necesitaba ponerse de pie; ten¨ªa fuerza m¨¢s que suficiente. La disparidad de fuerza entre hombres y mujeres se hizo evidente en ese momento, y Soraya realmente lo sinti¨®. Se sinti¨® intimidada por mirada. feroz en los ojos de aquel hombre y r¨¢pidamente se rindi¨®: ¡°Amor, me equivoqu¨¦, no volver¨¢ a pasar. ?Por favor, perd¨®name esta vez!¡°. Cristi¨¢n sonri¨® con frialdad: ¡°Es demasiado tarde¡°, y con un gesto brusco, desgarr¨® el escaso vestido de encaje y un torbellino de besos cay¨® sobre e. Despu¨¦s de todo, e era su esposa legal, no hab¨ªa nada de malo. Comparada con su anterior aspecto desagradable, en ese momento eral una verdadera tentaci¨®n. Desafi¨¢ndolo una y otra vez, ¨¦l se asegurar¨ªa de que e recordara ese oscuro d¨ªa para siempre. Justo cuando ¨¦l se preparaba para conquistar el ¨²ltimo basti¨®n, Soraya solo sinti¨® un c¨¢lido flujo emergiendo de su ser, entonces su rostro se tens¨®, y luego¡­ ¡®?Jajaja, qu¨¦ puntual! ?Jajaja, me voy a morir de risa! ?Madre m¨ªa! Mi re, ?es primera vez que te amo tanto!¡® Cristi¨¢n, sintiendo humedad en palma de su mano, casi sufri¨® un infarto, furioso y frustrado, grit¨®: ¡°?Soraya!¡°. Capítulo 38 Cap¨ªtulo 38 Soraya solt¨® una carcajada sin disimulo: ¡°Amor, lo siento mucho, de verdad no fue a prop¨®sito. Anda, d¨²chate con agua fr¨ªa que yo voy a buscar una toa sanitaria y cambios s¨¢banas ahora mismo¡°. Cristi¨¢n estaba furioso: ¡°?L¨¢rgate!¡°, se af¨¦rraba a sus pu?os con tantal fuerza, haciendo un esfuerzo sobrehumano para no perder el control y agredi. ¡°Maldici¨®n, me tiene ardiendo de deseo y resulta que le viene re¡­ ?Tiene que ser a prop¨®sito! Esta mujer lo hizo a prop¨®sito¡°. Soraya conten¨ªa risa, esforz¨¢ndose por no soltar otra carcajada. Pero sus hombros temblorosos dtaban. Bajo mirada asesina de ¨¦l, se desliz¨® fuera de cama, se envolvi¨® en una bata de ba?o y sali¨® corriendo. Dos minutos despu¨¦s, ya con toa sanitaria puesta, volvi¨® al cuarto de visitas. Cristi¨¢n todav¨ªa no sal¨ªa del ba?o, as¨ª que e r¨¢pidamente cambi¨®s s¨¢banas. Luego, con algo de culpa, golpe¨® puerta del ba?o: ¡°Amor, ?ya terminaste? ?Necesitas ayuda?¡°. Cristi¨¢n, a¨²n enojado, le respondi¨®: ¡°?L¨¢rgate, ve a empacar tus cosas, ma?ana quiero que te hayas ido!¡°. E sab¨ªa que, si no calmaba su ira esa noche, ¨¦l realmente har¨ªa irse al d¨ªa siguiente. Intent¨® abrir puerta del ba?o, pero ¨¦l hab¨ªa cerrado por dentro; levant¨® una ceja, ?pensaba que un simple cerrojo detendr¨ªa? Regres¨® a su habitaci¨®n, sac¨® un pasador de cabello, lo enderez¨® y volvi¨® al cuarto de visitas. Cristi¨¢n, que no escuch¨® ning¨²n ruido afuera, pens¨® que e se hab¨ªa asustado y se hab¨ªa ido. Pero al siguiente segundo, escuch¨® el cerrojo abrirse; se gir¨® sorprendido, solo para ver a Soraya manipndo algo en puerta: ¡°?C¨®mo abriste puerta?¡°. Desde que e hab¨ªa despertado aque noche, no hab¨ªa dejado de sorprenderlo. 10 43 Capitulo 38 Soraya volvi¨® a darle forma al pasador: ¡°Es solo abrir una cerradura, ?qu¨¦ tiene de dif¨ªcil? A menos que sea una cerradura electr¨®nica de alta tolog¨ªa, puedo abrir cualquier cosa con un pedazo de metal¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Cristi¨¢n, cubri¨¦ndose con bata, mir¨® con sospecha y desaf¨ªo: ¡°T¨² no eres Soraya, ?qui¨¦n demonios eres?¡°. La Soraya que ¨¦l conoc¨ªa no sab¨ªa hacer esas cosas. ¡°?C¨®mo dices eso, amor? ?Si no soy Soraya, entonces qui¨¦n soy?¡°, e dej¨® caer Cristi¨¢n, vi¨¦nd sin verg¨¹enza alguna, gru?¨® frustrado: ¡°C¨²brete y sal de aqu¨ª. No me provoques m¨¢s. De lo contrario, te aseguro que ma?ana no conseguir¨¢s nada. Nos vemos as nueve en el registro civil¡°. Soraya rod¨® los ojos: ¡°?Eso es todo lo que sabes hacer, amenazarme?¡°, y en lugar de irse, se acerc¨® a ¨¦l y, con un movimiento audaz, le quit¨® el ¨²nico trozo de t que le cubr¨ªa. ¡°?Ah, Soraya, t¨²¡­!¡°, furia de ¨¦l se cort¨® de golpe por i¨®n de e. E, tragando su disgusto, levant¨® vista y amenaz¨®: ¡°Si me sigues amenazando, muerdo, y te aseguro que querr¨¢s ser eunuco¡°, y sin darle m¨¢s importancia a Cristi¨¢n, continu¨® con lo suyo¡­ La expresi¨®n del hombre pas¨® de shock a incredulidad, hasta que no pudo evitar emitir un sonido, agarrando con fuerza el borde de ba?era. Capítulo 39 Cap¨ªtulo 39 ¨¦l miraba con una miradapleja mientras observaba su cabeza levantarse y caer; su coraz¨®n tembl¨® ferozmente en alg¨²n lugar. Las iones de esa mujer esa noche simplemente hab¨ªan volteado su mundo de cabeza. Despu¨¦s de terminar, Soraya se levant¨®, con el rostro enrojecido, incapaz de mirarlo, s¨®lo huy¨® r¨¢pidamente del ba?o. Detr¨¢s de e, Cristi¨¢n observaba su figura huir precipitadamente, apretando losbios, silenciosamente limpiando el desastre. Al volver a habitaci¨®n principal, e se enjuag¨® boca innumerables veces, frot¨¢ndoses manos hasta que se pusieron rojas, luego, tocando sus mejis ardientes, mir¨® su reflejo en el espejo con el rostro tan rojoo sangre, sinti¨¦ndosepletamente loca esa noche. ¡®Har es f¨¢cil¡®, pens¨®. Pens¨® que seducir a un hombre ser¨ªa simple, pero tras encender ma,s consecuencias casi hicieron querer estrerse contra pared. Malditos hombres y su resistencia; se le hab¨ªan adormecido tanto bocaos manos, hab¨ªa sacrificado tanto esa noche. Si ma?ana ese maldito hombre todav¨ªa quer¨ªa divorciarse, e lo estrangr¨ªa, y se arruinar¨ªan mutuamente. Al d¨ªa siguiente. Soraya se levant¨® con ojeras profundas. Intentar seducir a Cristi¨¢n, su esposo, hab¨ªa mantenido despierta mayor parte de noche, s¨®lo logrando dormirse ens ¨²ltimas horas. Se levant¨® tarde, temiendo que ¨¦l quisiera lleva a oficina de registro civil, as¨ª que intencionalmente se levant¨® as 10 de ma?ana. Despu¨¦s de vestirse yvarse, se desliz¨® sigilosamente hacia segunda habitaci¨®n y oficina sin ver a Cristi¨¢n, y luego baj¨®s escaleras lentamente. Al llegar a s y ver que ¨¦l no estaba, finalmente suspir¨® aliviada. Si eser maldito hombre no le hab¨ªa mado para ir al registro civil, tal vez no se divorciar¨ªan por ese momento. Le pregunt¨® al mayordomo: ¡°Mayordomo, ?c¨®mo estaba el ¨¢nimo de mi esposo cuando sali¨® hoy?¡°. 10:43 El mayordomo pens¨® por un momento y dijo: ¡°Nada fuera de lo¨²n, igual que siempre¡°. ¡°Est¨¢ bien, puedes seguir con lo tuyo. Y, por cierto, p¨ªdele a cocina que me prepare un taz¨®n de fideos picantes¡°. En el Grupo Fuentes. Cristi¨¢n sosten¨ªa los archivos de todos los miembros de familia Rios, examin¨¢ndolos cuidadosamente. Cuando lleg¨® al archivo de segunda se?orita de familia R¨ªos, Jovita R¨ªos, descubri¨® que hab¨ªa desaparecido durante un mes cuando ten¨ªa doce a?os, y su personalidad cambi¨® dr¨¢sticamente a su regreso. La anterior Jovita era salvaje,o un chico, siempre meti¨¦ndose en problemas, pero despu¨¦s de volver, se volvi¨® tranqu y obediente, tardando mucho en reaparecer ante el p¨²blico. La familia R¨ªos siempre hab¨ªa afirmado que cambi¨® despu¨¦s de vagar fueral durante un mes, habiendo experimentados dificultades de vida, pero nunca mencionaron a d¨®nde hab¨ªa ido Jovita ese mes.Belonging ? N?velDram/a.Org. Cristi¨¢n mir¨® foto de mujer, muy hermosa, con una sonrisa c¨¢lida. Especialmente esos ojos, que a primera vista parec¨ªan har por s¨ª mismos, irresistiblemente atractivos. Pero mir¨¢nd m¨¢s de cerca, not¨® un brillo inusual en esos ojos. ¡°Posesi¨®n espectral. Si lo que dice Soraya es cierto. Entonces, actual Jovita es un t¨ªtere contrdo por un espectro y verdadera Jovita ya est¨¢ muerta. Pero, ?realmente existen los fantasmas en este mundo?¡°, Cristi¨¢n se recost¨® en su si, reflexionando por un momento antes de dejar empresa y dirigirse directamente a antigua casa. Independientemente de si lo que dec¨ªa Soraya era cierto o no, no se atrev¨ªa a dejar a su hijo en antigua casa corriendo riesgos. En cuanto a Jovita, sabr¨ªan verdad cuando gente llegara a mansi¨®n familiar y se llevara a Soraya para hacerle pruebas. Capítulo 40 10:43 Cap¨ªtulo 40 El mayordomo dio orden a cocina de prepararle a Soraya su to favorito. Justo cuando estaba a mitad de suida, apareci¨® una visita inesperada.N?velDrama.Org is the owner. ¡°Yaya, ?por qu¨¦ no has contestado mis madas estos d¨ªas? Te he mado un mont¨®n y nunca respondes, ?acaso se te da?¨® el celr?¡°. Soraya levant¨® vista hacia reci¨¦n llegada. Ah, falsa mejor amiga de verdadera Soraya, Romina, hab¨ªa llegado. Romina Virroel, con un vestidorgo nco, esbelta, llevando un bolso de Chanel y con el cabello suelto sobre los hombros, se ve¨ªa radiante. Al entrar, not¨® que Soraya hab¨ªa dejado atr¨¢s su anterior estilo exc¨¦ntrico por uno m¨¢s convencional, sus ojos brintes destacaban a¨²n m¨¢s, ?qu¨¦ estaba pasando con esa falsa? ?C¨®mo era que de pronto hab¨ªa decidido verse normal? Y al nota arreda, pero con un maquije sutil, dejando ver su hermoso rostro sin reservas, Romina no pudo evitar sentir una envidia que consum¨ªa. No era justo que, adem¨¢s de nacer en una familia odada, esta tonta tuviera una cara que cautivaba a cualquiera. Romina fingi¨® sorpresa. ¡°Yaya, ?cu¨¢ndo decidiste arrerte el cabello? Antes luc¨ªas ¨²nica, ?sabes? Muy aut¨¦ntica¡°. Y en voz baja, le pregunt¨®: ¡°?Cambiando de look para no divorciarte de ese inv¨¢lido? ?Funcion¨® lo del otro d¨ªa? He intentado marte, pero nunca contestas, ?qu¨¦ pas¨® con tu celr?¡°. Soraya mir¨® con desd¨¦n y le dijo: ¡°Comer en silencio, dormir sin har, ?no ves que estoyiendo? Qu¨¦ falta de modales¡°. ro, Romina estaba bloqueada en su tel¨¦fono, por eso nunca contestaba. ¨¦sta abri¨® los ojos de par en par, sin creer lo que escuchaba, ?de qu¨¦ haba esa tonta? ?Modales? ?Acaso e sab¨ªa el significado de esa pbra? Una mujer de m fama, grosera y siempre metida en l¨ªos habl¨¢ndole de modales, era para morirse de risa. Entonces su vista se fij¨® en los chiles picantes del to: ¡°Yaya, si antes no pod¨ªas con el picante, ?qu¨¦ te pas¨®? ?Es acaso que tu marido sigue neg¨¢ndose al divorcio? Pero no tienes por qu¨¦ da?ar tu salud por eso, podemos pensar en otra 1/2 W 10:43 estrategia para que ¨¦l te deje ir¡°. Soraya golpe¨® mesa con sus cubiertos: ¡°?Vas a terminar alguna vez? ?Qu¨¦ te importa si me divorcio o no? ?O acaso est¨¢s esperando que lo haga?¡°. Romina se qued¨® sin pbras. Luego, fingiendo preocupaci¨®n, le dijo: ¡°Yaya, ?qu¨¦ te pasa? Eres mi mejor amiga, ?c¨®mo voy a desear que te divorcies? Siempre fuiste t¨² quien quer¨ªa dejar a tu marido por Tiziano. Yo solo quiero tu felicidad, nada m¨¢s. Si crees que estar con tu marido actual te hace m¨¢s feliz, entonces olvida el divorcio y disfruta tu vida con el se?or Fuentes. Eres mi ¨²nica amiga y solo deseo tu felicidad¡°. ¡®Qu¨¦ nivel de actuaci¨®n¡®, pens¨® Soraya. Esa mujer deber¨ªa estar en televisi¨®n, no all¨ª montando dramas. No era de extra?ar que verdadera Soraya se dejara enga?ar por e y suspinches. Soraya mir¨®, con una sonrisa que no llegaba a sus ojos: ¡°S¨¦ bien lo que piensas, y tus peque?os juegos me sonpletamente transparentes. Me hice desentendida solo para ver hasta d¨®nde llegar¨ªas, pero ya me cans¨¦ de este juego. No quiero volver a verte, no necesito una¡® Capítulo 41 Cap¨ªtulo 41 Romina se tens¨® de inmediato al agarrar su bolso con fuerza, ?c¨®mo demonios sab¨ªa esa tipa que e andaba detr¨¢s de Cristi¨¢n? Si se hab¨ªa cuidado tanto de ocultarlo, hasta Tania estaba en inopia, ?c¨®mo se hab¨ªa enterado esa bruta?; pero trag¨® su sorpresa y puso cara de v¨ªctima: ¡°Yaya, hoy te pasaste. Aunque a veces discut¨ªamos, nunca me hab¨ªas tratado as¨ª, ?c¨®mo puedes pensar eso?¡°. Se levant¨®: ¡°No s¨¦ qui¨¦n te meti¨® esas ideas de que yo quiero algo con el Sr. Fuentes¡­ Pero Yaya, te juro que nunca he pensado eso, siempre te he vistoo a una hermana, no puedo creer que pienses eso de m¨ª¡°, se pellizc¨® fuerte el muslo, forzando unas l¨¢grimas. ¡°Hoy est¨¢s rara. Mejor me voy y te visito otro d¨ªa¡°. Se gir¨® para irse, pero Soraya detuvo: ¡°?Espera!¡°. Romina penso que e se hab¨ªa dado cuenta de que hab¨ªa sido demasiado dura y estaba lista para disculparse. Susbios se curvaron involuntariamente, siempre terminaban reconcili¨¢ndose despu¨¦s de pelear, siempre era Soraya quien ced¨ªa primero, por lo que estaba convencida de que e jam¨¢s renunciar¨ªa a su amistad. Despu¨¦s de todo, en alta sociedad, nadie m¨¢s quer¨ªa juntarse con e por su reputaci¨®n; se volte¨® con una expresi¨®n de decepci¨®n y tristeza: ¡°Yaya, despu¨¦s de tantos a?os de amistad. Jam¨¢s pens¨¦ que dudar¨ªas de m¨ª, ?sabes cu¨¢nto me doli¨® lo que dijiste? Siempre te he considerado una hermana, ?c¨®mo puedes sospechar de m¨ª as¨ª?¡°. Soraya solt¨® una carcajada: ¡°Ah¨®rrate tu papel de v¨ªctima, no mepro. Te ped¨ª que te detuvieras solo para decirte que dejes ese bolso. Si no me equivoco, te lo prest¨¦ el mes pasado, ?verdad? Y hando de eso, todos esos esorios y bolsos de marca que te he prestado a lorgo de los a?os, valen millones y nunca has devuelto nada. Oh, y el apartamento donde vives tambi¨¦n es m¨ªo. Cuando vuelvas hoy, aseg¨²rate de revisar lo que te has llevado y devu¨¦lvemelo todo ma?ana, sin faltar nada. Todav¨ªa tengo los recibos depra. Si para ma?ana por tarde no tengo mis cosas de vuelta, ir¨¦ directamente a Grupo Virroel a remas¡°. 1/2Belonging ? N?velDram/a.Org. 10:44 ¡°Yaya, ?c¨®mo pudiste cambiar tanto? ?Realmente vas a llegar a este extremo? ?Ya no quieres mi amistad?¡°, Romina palideci¨®, aparentemente abrumada, retrocediendo unos pasos. ¡°Oye, pero no te desmayes¡°, Soraya mir¨® con sarcasmo. ¡°?Si te desmayas, mar¨¦ a Simba para que te despierte!¡°. Simba era un mast¨ªn tibetano que pertenec¨ªa a Cristi¨¢n. Romina, que hab¨ªa pensado en fingir un desmayo para escapar, se enderez¨® de inmediato al escuchar el nombre de Simba. Si Simba ven¨ªa por e, no saldr¨ªa ilesa; baj¨® mirada, mordi¨¦ndose elbio hasta saborear sangre antes de responder: ¡°Si Yaya ya no quiere ser mi amiga, no tengo nada m¨¢s que decir¡°. Con visible iodidad, abri¨® su bolso, sac¨® su tel¨¦fono y un l¨¢pizbial, y se dispuso a irse. Pero Soraya a?adi¨®: ¡°Ese l¨¢pizbial tambi¨¦n es m¨ªo, ?no? Recuerdo haber pagado m¨¢s de mil por ¨¦l¡°. Los dedos de Romina se tensaron alrededor del l¨¢pizbial, su rostro pas¨® por una tormenta de emociones. Esa desgraciada, estaba atrevi¨¦ndose a humi as¨ª. Lanz¨® el l¨¢pizbial al bolso,s l¨¢grimas brotaron de sus ojos: ¡°Te los devolver¨¦, ma?ana te devolver¨¦ todo¡°, y dicho eso, sali¨® corriendo, cubri¨¦ndose boca. El mayordomo y los sirvientes quedaron boquiabiertos, esel Despu¨¦s de echar a impostora, Soraya pidi¨® un martillo al mayordomo y sali¨® en su coche. Iba a ajustar cuentas con ese pat¨¢n: ¡°Ese imb¨¦cil, que se hace el sordo con mis advertencias, le dije que me devolviera mis cosas y ni se inmut¨®. Hoy voy a aparecerme y le har¨¦ escupir hasta el ¨²ltimo centavo¡°. Al ve partir en el coche, el mayordomo, sudando fr¨ªo, m¨® a Cristi¨¢n: ¡°Se?or, se?ora sali¨® con un martillo en mano¡°. Capítulo 42 10.44 Cap¨ªtulo 42 Cristi¨¢n no hab¨ªa llegado a mansi¨®n cuando el celr son¨® con mada del mayordomo. E estaba saliendo con un martillo en mano, ?qu¨¦ estar¨ªa tramando esa mujer en ese momento? ¡°?La se?ora dijo a d¨®nde iba?¡°. ¡°No, se?ora no dijo nada¡°, luego, le cont¨® a Cristi¨¢n todo lo que hab¨ªa pasado entre es desde que Romina lleg¨® a casa. Al colgar, Cristi¨¢n frunci¨® el ce?o, pensativo: ¡°?Romperzos y ahora quiere que Romina devuelva sus cosas anteriores? ?No eran es tan amigas que podr¨ªanpartir hasta los pantalones? ?Qu¨¦ locura le dio hoy?¡°, recordaba vagamente a Romina, una chica de apariencia delicada y fr¨¢gil. Hizo una mada: ¡°Busca d¨®nde est¨¢ Soraya ahora, qu¨¦ est¨¢ haciendo¡°. Por otrodo, Soraya llegaba en su carro hasta entrada de mansi¨®n privada de Tiziano. Al bajar, llevaba el martillo en mano y presion¨® el timbre. El pat¨¢n ese hab¨ªa mado una ambncia esa noche, as¨ª que seguramente a¨²n estar¨ªa recuper¨¢ndose en casa. Pronto, puerta se abri¨®. Pero al ver a Soraya, persona se sorprendi¨® primero, y luego dijo nerviosa: ¡°Se?ora Fuentes¡°. Soraya mir¨® de reojo: ¡°?Est¨¢ ¨¦l arriba?¡°. Quien hab¨ªa abierto puerta era empleada de Tiziano: ¡°Eh, se?ora Fuentes, el joven no est¨¢ en casa hoy, ?necesita algo de ¨¦l? ?Por qu¨¦ no le ma para saber d¨®nde est¨¢?¡°. Soraya empuj¨® a undo, avanzando hacia dentro: ¡°Ya m¨¦, dijo que estaba en casa¡°. La empleada intent¨® detene: ¡°Se?ora Fuentes, ?podr¨ªa haber entendido mal? Realmente, el joven no est¨¢¡°. El joven estaba herido, descansando arriba, y hab¨ªa instruido que, si ven¨ªa alguien, deb¨ªan decir que no estaba. E ya hab¨ªa dicho que el joven no estaba en casa. Pero, ?por qu¨¦ se?ora Fuentes parec¨ªa no entender? Soraya se detuvo, mirando friamente a empleada: ¡°S¨¦ que est¨¢ arriba, si no, no hubiera venido. T¨², hazte a undo. Y no subas por nada que oigas despu¨¦s¡°. La empleada agarr¨®: ¡°Se?ora Fuentes, sin el permiso del joven, nadie puede subir al segundo piso, por favor, no me ponga en esta situaci¨®n¡­¡±Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Soraya, impaciente, toc¨® ligeramente y dijo: ¡°Qu¨¦ molesta, ?ahora puedes estar tranqu?¡°. La empleada mir¨® aterrorizada, incapaz de har. Especialmente al ver el martillo en mano de se?ora, se sent¨ªa m¨¢s nerviosa que nunca. Sab¨ªa de rci¨®n entre esa mujer y el joven. Pero lo del joven, si e llegara a saber que hab¨ªa otra, esa situaci¨®n ser¨ªa inimaginable. Esa se?ora era conocidal por ser agresiva y descarada. Con el martillo a¨²n tras su espalda, Soraya subi¨®s escaleras. tranqumente. I En habitaci¨®n del segundo piso, Tiziano, vestido en pijama gris y nco, se apoyaba en cabecera leyendo un libro. Al o¨ªr ruido abajo, frunci¨® el ce?o molesto, ?qui¨¦n ir¨ªa a visitarlo a esas horas? Antes de que pudiera pensar m¨¢s, puerta de su habitaci¨®n se abri¨® de una patada gracias a Soraya. Entonces vio, con un martillo en mano, vestida con una sudadera negra, una sonrisa maliciosa en losbios, emanando una vibra temeraria mientras entraba sin m¨¢s: ¡°Ah, ?as¨ª que s¨ª estabas? La empleada me hab¨ªa dicho que no estabas¡°. Tiziano r¨¢pidamente cubri¨® su cuerpo con s¨¢bana y su rostro se tens¨®: ¡°?Por qu¨¦ entras sin avisar? ?Y ese martillo? ?Qu¨¦ pretendes hacer con eso?¡°. Capítulo 43 Cap¨ªtulo 43 ¡°Ay, ?esto?¡°, dijo Soraya, levantando el martillo y sondo suavemente sobre ¨¦l. ¡°Vengo por lo que me debes. Recuerdo haberte dicho hace unos d¨ªas que me devolvieras lo m¨ªo. Pero parece que no te lo tomaste en serio. As¨ª que aqu¨ª estoy, personalmente para tomarlo¡°. Tiziano no esperaba que e hara en serio. Sus finos ojos se iluminaron por un momento antes de volver a pintar castillos en el aire,o sol¨ªa hacer: ¡°Yaya, ?de verdad me vas a dejar por ese inv¨¢lido? ?Qu¨¦ tiene de bueno? Adem¨¢s de dinero, ?en qu¨¦ me supera? S¨®lo dame dos a?os m¨¢s. Cuando tome el control de familia Peralta, nos casamos. Para entonces, valdr¨¦ tantoo ese inv¨¢lido, todo lo que quieras te lo puedo dar. S¨¦ que ¨²ltimamente no te he dado lo que mereces y te he hecho sufrir. Pero Yaya, no es que no quiera tocarte; es solo que hay razones de peso. Yo, yo¡­¡± ¨¦l fingi¨® tener dificultades para har, y luego,o si hubiera tomado unal gran decisi¨®n, confes¨®: ¡°Mestim¨¦ en cierto lugar. Sabes que no me llevo bien con mi hermano mayor. Luchamos en secreto por el poder de Grupo Peralta, ¨¦l soborn¨® a los sirvientes de casa para drogarme durante mi visita. Mientras estaba inconsciente, vertieron pegamento en mi ropa interior, y cuando despert¨¦, el pegamento ya se hab¨ªa secado, pegando mi ropa interior y eso. Para separarlos, tuve que ir al hospital, y el resultado fue un desgarro. Debes saber que esa piel es muy delicada. No se cura de noche a ma?ana, he estado trat¨¢ndome en secreto todo este tiempo. No lo dije porque tem¨ªa que me despreciaras. Nuestras citas, no es que no sienta nada por ti. Es mi dignidad de hombre lo que me impide actuaro se debe. Yaya, te cuento todo esto para que entiendas cu¨¢nto te amo, no puedo vivir sin ti, no me dejar¨¢s, ?verdad? No me importa que te hayas. casado antes, ni que tengas hijos. S¨®lo deja a ese inv¨¢lido y ven a vivir. conmigo, ?s¨ª?¡°. Ese hombre ocultaba su desd¨¦n mientras dec¨ªa todas esas cosas dulces a fuerza. Despu¨¦s de todo, con decir esas cosas, e deber¨ªa estar saltando de alegr¨ªa. ¨¦n el pasado, con s¨®lo darle un poco de cari?o y unas pbras bonitas, e sonreir¨ªa todo el d¨ªa. Soraya contuvo una sonrisa: ¡®Sigue hando, sigue. Tus promesas son puro 10:44 humo, s¨®lo original se creer¨ªa tus mentiras. S¨¦ lo que piensas, lo veo roo el agua¡®. ¡°Ay, qui¨¦n lo dir¨ªa, parece que s¨ª te importo. Pero, ?qu¨¦ hacemos ahora? A mi ya no me interesas. Y eso tuyo, mucho menos. Si quiero algo, mi marido me lo da. Lo tuyo, mejor gu¨¢rdalo para otras¡°, e levant¨® el martillo en su mano. ¡°?Recuerdas lo que te dije aquel d¨ªa en calle?¡°. Tiziano palideci¨®: ¡°?A qu¨¦ te refieres?¡°. ¡°Jajaja¡°, Soraya solt¨® una risita. ¡°Tan joven y ya tan olvidadizo. Bueno, entonces dejar¨¦ que te refresque memoria¡°, y dicho eso,nz¨® el martillo al aire y lo atrap¨® con elegancia.N?velDrama.Org is the owner. Y antes de que Tiziano pudiera reionar, e tir¨® de manta con una mano y con otra, armada con el martillo, asest¨® un golpe¡­ Capítulo 44 Cap¨ªtulo 44 Soraya arranc¨® de un tir¨®ns mantas de Tiziano y, con un martillo en mano, apunt¨® directamente hacia su entrepierna. Al ver eso, Tiziano palideci¨® y, en un movimiento r¨¢pido empuj¨® lejos de ¨¦l. Pero e volvi¨® a atacar, y ¨¦l, asustado, tembl¨® porpleto y rod¨® hacia undo tan r¨¢pido que termin¨® cayendo al suelo, sintiendo un dolor desgarrador en parte baja de su cuerpo. Maldici¨®n, aque vez en el hospital, los doctores tardaron dos horas en separarlo de Tania y ambos. hab¨ªan quedado con heridas. Esos d¨ªas, hasta levantarse de cama le resultaba dif¨ªcil, y en ese momento e ven¨ªa a hacer des suyas.N?velDrama.Org is the owner. Tiziano, enfurecido, levant¨® vista y exm¨®: ¡°?Soraya, est¨¢s loca! ?Te das cuenta de lo que casi haces?¡°. Maldita sea, esa loca realmente intent¨® golpear a su entrepierna. En ese momentomentaba haberse metido con e. Soraya le respondi¨® con una sonrisa: ¡°ro que s¨ª, jiba por tu joya de corona! Te lo dije antes. Si no me tra¨ªas lo que te ped¨ª, ibas amentarlo. Hice cuentas, y t¨², con tus enga?os, me has sacado m¨¢s de mil millones. As¨ª que, hagamos cuentas ras; olv¨ªdate de los autos de lujo ys mansiones, solo p¨¢gale a esta chica mil ochocientos millones y ya. Para ti, esto es f¨¢cil, solo escribe el cheque y mergo. Si no, cuando me pidas que me vaya, no lo har¨¦¡°. ¨¦l solt¨® una carcajada sarc¨¢stica: ¡°?Mil ochocientos millones? ?Por qu¨¦ mejor no asaltas un banco? Todo lo que he tomado de ti no suma ni mil millones. Adem¨¢s, ese dinero no lo gast¨¦ yo solo. Siempre eras t¨² quien insist¨ªa en pagar cada vez que sal¨ªamos, t¨² misma te rebajaste a ofrecerme esas cosas, no fui yo quiens pidi¨®¡°. Soraya frunci¨® el ce?o, se acerc¨® y, sin decir pbra, le solt¨® una bofetada. Luego, con arrogancia le dijo: ¡°Dije mil ochocientos millones y ser¨¢n mil ochocientos millones, ?qu¨¦ crees, que me vas a usar y ya? Si mi marido me quiere, puede gastar monta?as de oro en m¨ª. Y t¨², que no has soltado un centavo, ?quieres andar conmigo? Me pides que te deje pasar por unos cuantos millones y te pones taca?o, ?qui¨¦n te crees?¡°. Capitulo 44 Tiziano, con una mirada hda, replic¨®: ¡°Soraya, ?he sido demasiado bueno contigo? ?Es eso lo que te hace actuar tan descontrdamente?¡°. Justo cuando levant¨® mano para responderle, e atrap¨® su mu?eca y, con un r¨¢pido toque en su cuerpo, lo dej¨® inmovilizado. Tiziano, aterrorizado, mir¨®: ¡°T¨²¡­ t¨²¡­¡°, ?c¨®mo era que esa mujer sab¨ªa c¨®mo defenderse? ?Acaso no era esa una habilidad de los antiguos maestros de artes marciales? Soraya levant¨® el martillo: ¡°No te sorprendas, querido. Hay muchas cosas de mi que no te imaginas, ?qu¨¦ dices? ?Los mil ochocientos millones, s¨ª o no?¡°. Tiziano, furioso, casi explot¨®: ¡°?Ni en tus sue?os! ?Por qu¨¦ deber¨ªa darte dinero despu¨¦s de que t¨² decidiste terminar todo entre nosotros?¡°. ¡°Oh, mira qu¨¦ malo¡°, le dijo Soraya, y entonces, el martillo cay¨®¡­ ¡°?Ah! Soraya, ?est¨¢s loca! ?Tanto deseas ese dinero?¡°. E se hizo sorda: ¡°Ay, se me resbal¨® mano. Pero esta vez apuntar¨¦ mejor¡°, y con otro golpe del martillo, se escuch¨® un ¡®crack¡®. ¨¦l grit¨® de dolor, esa vez el sudor fr¨ªo ba?aba su frente. ¡°Ay, me pas¨¦ de fuerza, le rompi pierna¡°. Tiziano, con los ojos llenos de ira, dijo: ¡°Mujer despreciable, ?qu¨¦ ganas con destruirme?¡°. ¡°Qu¨¦ boca tan sucia tienes¡°, le contest¨® Soraya, y le dio otro golpe con el martillo. ¡°?Ah!¡°, esa vez, ¨¦l se retorci¨® de dolor, rompiendo el bloqueo de Soraya, pero ya no pod¨ªa levantarse. Sus piernas hab¨ªan sido quebradas. E segu¨ªa sonriendo: ¡°Te doy una ¨²ltima oportunidad. Mi pr¨®ximo golpe ser¨¢ en tus partes ¨ªntimas, ?qui¨¦n sabe si este martizo convertir¨¢ eso en pur¨¦?¡°. ¨¦l intent¨® mar a polic¨ªa, pero e le arrebat¨® el celr de un manotazo. Mir¨¢nd con odio le dijo: ¡°Soraya, ?c¨®mo pudiste volverte tan cruel?¡°. 10:44 Soraya se od¨® el cabello, mir¨¢ndolo desde arriba con desd¨¦n: ¡°?Cruel? ?Yo?¡°. E solt¨® una carcajada: ¡°Comparado contigo, to Capítulo 45 Cap¨ªtulo 45 ¡°Lo que hice contigo hoy, es apenas punta del iceberg de lo que t¨² le has hecho a los dem¨¢s. ro, puedes mar a polic¨ªa, pero si lo haces, te enviar¨¦ un regalito, ?qu¨¦ crees? Si mi marido se entera que sus piernas est¨¢n as¨ª por tu culpa, ?crees que te mandar¨¢ directo al infierno? ?Realmente cre¨ªste que nadie se dar¨ªa cuenta de ese idente de tr¨¢nsito?¡°. Al escuchar eso, Tiziano casi pierde los ojos de impresi¨®n; trat¨® de contrr su p¨¢nico, pensaba que aquello que dec¨ªa era imposible. Todo el mundo que sab¨ªa del idente ya hab¨ªa sido ¡°manejado¡± por ¨¦l, ?c¨®mo demonios sab¨ªa esa mujer? Deb¨ªa estar minti¨¦ndole, ¨¦l hab¨ªa hecho desaparecer al chofer y a toda su familia. Al o¨ªr sus pensamientos, Soraya sonri¨® con malicia: ¡°D¨¦jame contarte un secreto, el chofer no muri¨®, est¨¢ vivo, y, ?qu¨¦ crees? Si se entera que le ayudaste y luego mataste a su familia. Jajaja, ?crees que vendr¨¢ por ti?¡°.N?velDrama.Org is the owner. Tiziano palideci¨®, su cuerpo se debilit¨®, parec¨ªa haber visto un fantasma, ?c¨®mo sab¨ªa de lo del chofer? ¨¦l estaba tan asustado que se orin¨® encima, dejando un olor que hizo que Soraya se tapara nariz, disgustada: ¡°?En serio? ?A tu edad a¨²n te orinas encima? Eres asqueroso¡°. E levant¨® un martillo: ¡°Voy a contar hasta tres, si no has pensado en una respuesta, no me culpes por lo que pase. Uno, dos y tres¡°. Justo cuando estaba por golpear, Tiziano suplic¨® sin dignidad: ¡°Acepto¡°, sab¨ªa que Soraya hab¨ªa cambiado. Si no aceptaba, e realmente har¨ªa lo que estaba diciendo. Esa loca cumpl¨ªa sus pbras. El martillo de Soraya se detuvo justo encima de ¨¦l: ¡°Ves, haber sido obediente desde el principio te hubiera ahorrado todo esto. Forz¨¢ndome a ser violenta. Estos golpes son por mi marido, arruinaste sus piernas, as¨ª que rompertes tuyas es justo¡°, y recogi¨® el m¨®vil de Tiziano y se lo pas¨®. ¡°Haz transferencia ahora mismo. No quiero un cheque, podr¨ªa ensuciarse con tu orina¡°. La cara de Tiziano se tornaba entre verde y nca. La humici¨®n y el 10:44 Capitulo 45 malestar lo hac¨ªan querer matar a esa en ese mismo momento. Ese d¨ªa, Soraya hab¨ªa triturado su dignidad contra el suelo. E, ignorando su odio, tras recibir una transferencia de 1.8 mil millones, dijo con satisfi¨®n: ¡°Estoy abierta a venganza. Pero si por casualidad muero un d¨ªa de estos, recuerda que tu mam¨¢ mat¨® a abu Peralta, envenen¨® al abuelo Peralta, dej¨® a Srta. Peralta en estado vegetativo tras empuja pors escaleras, si todo eso sale a luz, ?no te arrepientas! Ay, con toda esta ¡®informaci¨®n¡® que tengo, vend¨¦rt solo por 1.8 mil millones parece una p¨¦rdida, ?qu¨¦ tal si se lo vendo a Cipriano Peralta, crees que pagar¨ªa m¨¢s? Pero no importa, somos tan ¡®amigos¡®, me aguantar¨¦ p¨¦rdida y guardar¨¦ todo para ti. Cuando me quede sin dinero, volver¨¦ a buscarte. Estoy segura de que estar¨¢s encantado de ser mi cajero autom¨¢tico. Jajaja¡­ ?Adi¨®s! Ahora puedes mar a una ambncia, acabo de hacerme un dinero extra y voy a disfrutarlo. Espero te diviertas en el hospital. ?No me extra?es demasiado!¡°, y le mand¨® un beso vdo, guard¨® el martillo en su bolsillo y se alej¨® con paso firme. Tiziano, p¨¢lido, m¨® a emergencias, mirando con odio el camino por donde se hab¨ªa ido esa mujer, su rabia crec¨ªa descontrdamente. Se prometi¨® a s¨ª mismo: ¡°Soraya, no te dejar¨¦ escapar¡°. Pensando ens pbras de e al irse, sinti¨® miedo y se qued¨® en shock. Las iones de su madre hab¨ªan sido tan secretas, ?c¨®mo lo sab¨ªa esa mujer? Por un momento, quiso acabar con Soraya de inmediato, pero posibilidad de que e realmente tuviera pruebas lo detuvo. ?No se atrev¨ªa a tomar el riesgo! Despu¨¦s de cobrar una deuda, Soraya se sinti¨® de maravi y decidi¨® parar en una tienda de caf¨¦. Justo cuando estaba por hacer f, levant¨® vista por casualidad: ¡®Ah, ?no es ese Herminio? Si no me equivoco, este tonto est¨¢ a punto de correr un grave peligro. Aunque esa vez el tonto logr¨® escapar, termin¨® con una b en el pecho, dej¨¢ndole una secu¡®. Capítulo 46 Cap¨ªtulo 46 Herminio, vestido con ropa casual gris, se adentr¨® en el hotel opuesto junto con tres hombres. El hombre calvo que iba dnte era nada menos que un gran narcotraficante, y Herminio se hab¨ªa acercado a ¨¦ste bajo un nombre falso, con el fin de descubrir qui¨¦n estaba realmente detr¨¢s de ¨¦l. El hombre calvo, de unos cincuenta a?os, vest¨ªa de negro y caminaba con una mano en el bolsillo y otra fuera, mirando cautelosamente alrededor antes. de entrar al hotel. Soraya entrecerr¨® los ojos y, cuando ellos entraron, los sigui¨® sigilosamente. En el hotel, Herminio sigui¨® al narcotraficante hasta suite presidencial 8796 en el octavo piso. Una vez dentro, el narcotraficante se sent¨® en el sof¨¢ y le dijo: ¡°Herman, esta noche Moreno vendr¨¢ a buscar mercanc¨ªa. Vendr¨¢s conmigo¡°. Herminio, al escuchar eso, apenas disimul¨® su inter¨¦s, manteniendo su habitual apariencia fr¨ªa: ¡°Entendido¡°. El narcotraficante encendi¨® un cigarrillo, mir¨¢ndolo con profundidad: ¡°Haz bien tu trabajo. Mientras me seas fiel, te aseguro que no te faltar¨¢ de nada. Siempre tendr¨¢s parte en lo m¨ªo¡°. Herminio le hab¨ªa salvado vida, y por eso el narcotraficante confiaba en ¨¦l. Sin embargo, ¨¦l era reservado, y su desinter¨¦s pors mujeres y el dinero hac¨ªa dif¨ªcil manejarlo. A pesar de haberlo investigado y encontrado que su historia concordaba con lo que dec¨ªa, el narcotraficante nunca dej¨® de sospechar de ¨¦l. Naturalmente, Herminio sab¨ªa que no erapletamente de confianza para el narcotraficante. En ese momento, se preguntaba si Moreno ser¨ªa persona detr¨¢s del narcotraficante. Discutieron a qu¨¦ hora llegar¨ªa Moreno esa noche y cu¨¢nta mercanc¨ªa necesitaba. Soraya se hosped¨® en suite contigua y salt¨® al balc¨®n de suite 8796, agach¨¢ndose y peg¨¢ndose cuidadosamente a puerta de cristal del 10-44 Capitulo 46 balc¨®n. Por suerte,s cortinas estaban cerradas, de lo contrario, habr¨ªan descubierto al momento de saltar. ¡®?Ay, qu¨¦ hago! ?C¨®mo le aviso a Herminio, ese tonto, que est¨¢n a punto de¡­ descubrirlo? Su mejor amigo, en un intento de traicionarlo, le envi¨® un mensaje secreto al narcotraficante¡®. Mientras Herminio escuchabas ¨®rdenes del calvo de salir as seis, el pensamiento de Soraya lo sorprendi¨® tanto que levant¨® cabeza, mirando confundido a su alrededor; jurar¨ªa haber escuchado voz de su local cu?ada, Soraya. Pero aparte de ellos cuatro, no hab¨ªa ninguna mujer all¨ª, ?ser¨ªa su imaginaci¨®n? El narcotraficante, notando su expresi¨®n extra?a, entrecerr¨® los ojos y le pregunt¨®: ¡°?Alg¨²n problema con mis nes?¡°. Herminio r¨¢pidamente baj¨® mirada: ¡°No, ning¨²n problema¡°. El narcotraficante solt¨® ceniza de su cigarrillo: ¡°Mejor as¨ª. Ahora descansa un poco, dormiremos antes de salir¡±, justo cuando acababa de decir eso, sono su tel¨¦fono. Soraya, escuchando el timbre del tel¨¦fono, se puso instant¨¢neamente nerviosa: ¡®Esto es el fin. El mensajero ha llegado, identidad de Herminio est¨¢ a punto de ser revda. Todos ellos tienen armas, ese tonto de Herminio va a recibir un disparo. Maldici¨®n, esa b va directo al coraz¨®n, casi acabar¨¢ con vida de ese idiota¡®. Cuando ¨¦l escuch¨® de nuevo voz de Soraya, su mirada se dirigi¨® fugazmente hacia el balc¨®n, para luego desvia r¨¢pidamente. ¡°?S¨ª?¡°.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Al tomar mada, Herminio se tens¨®pletamente. Si lo que acababa de escuchar era verdad, entonces ¨¦l estaba perdido. Mientras pensaba, volte¨® a mirar al narcotraficante, cuya mirada hacia ¨¦l se torn¨® inquietante. Una vez m¨¢s, voz de mujer reson¨® en sus o¨ªdos: ¡®Jajaja, espera a que el calvo lo diga¡®. Capítulo 47 Cap¨ªtulo 47 ¡®Jajaja, espera a que el calvo lo diga: ¡°Gracias por el aviso, pero ¨¦l ya no tiene oportunidad¡°. Apenas Soraya termin¨®, el gran narcotraficante repiti¨® sus pbras con fuerza: ¡°Gracias por el aviso, pero ¨¦l ya no tiene oportunidad¡°¨C El rostro de Herminio cambi¨®, le era dif¨ªcil no creerlo. ¡®Ay, este tonto deber¨ªa estar huyendo ya. El gran narcotraficante colgara el tel¨¦fono y va a dispararte. ?Caray! Si tuviera un arma, ya hubiera acabado con ese calvo por este bobo¡°. Efectivamente, al siguiente segundo, el gran narcotraficante sac¨® de su bolsillo un arma y dispar¨® contra Herminio, pero fall¨®. Herminio, habiendo escuchado el pensamiento de Soraya, mantuvo sus ojos fijos en mano del narcotraficante. En el momento en que sac¨® el arma, rod¨® r¨¢pidamente al suelo, esquivando b. Inmediatamente despu¨¦s, sac¨® su pist y dispar¨® contra el narcotraficante. Los otros dos secuaces, al ver eso, sacaron sus armas y dispararon contra Herminio. El narcotraficante, con el rostro oscurecido de ira, le dijo: ¡°Herminio, sab¨ªa que algo andaba mal contigo. Maten a ese traidor¡°. Viendo su identidad expuesta, Herminio tambi¨¦n dej¨® de ocultarse. Con su pist dispar¨® r¨¢pidamente y con precisi¨®n contra los hombres del narcotraficante.Belonging ? N?velDram/a.Org. Despu¨¦s de un intercambio de disparos, el narcotraficante recibi¨® un tiro, y los otros dos secuaces murieron; mientras que Herminio recibi¨® un tiro en el brazo, se escondi¨® detr¨¢s de un mueble, manteniendo su mirada alerta detr¨¢s del sof¨¢. El narcotraficante, furioso, grit¨®: ¡°Herman, ?qui¨¦n te envi¨®? No te he tratado mal, y aun as¨ª quieres mi vida¡°. Herminio, jadeando, dijo: ¡°Nuestros caminos son diferentes. Te aconsejo que te rindas sin resistencia¡°. El narcotraficante solt¨® una risa cruel: ¡°Vete al diablo, ?crees que puedes 10:44 atraparme? Veamos si tienes habilidad¡°, ¨¦l ten¨ªa dos armas, mientras que Herminio solo una. Y ¨¦ste pronto se qued¨® sin bs. Al oir que Herminio disparaba al aire, el narcotraficante se rio con orgullo: ¡°Jajaja, ?sin bs? ?A ver c¨®mo escapas ahora! Chico, atreverse a traicionarme solo tiene un final: muerte!¡°, y se levant¨® con arrogancia detr¨¢s del sof¨¢, apuntando con su pist a cabeza de Herminio. ¡°Realmente pens¨¦ que eras talentoso, neaba entrenarte bien. L¨¢stima que te acercaste a mi con segundas intenciones. Adi¨®s¡­¡°, peor el narcotraficante dispar¨® al techo, su cabeza se bnce¨® y cay¨® hacia atr¨¢s; su cabeza golpe¨® el suelo con un sonido sordo, cerr¨® los ojos sin saber si estaba vivo o muerto. Soraya, desechando maceta que ten¨ªa en mano, dijo con desd¨¦n: ¡°Este tipo tiene cabeza dura, me dej¨® mano entumecida¡°. Herminio mir¨® con una expresi¨®nplicada: ¡°?C¨®mo llegaste aqu¨ª?¡°. Si bien dudaba al escuchar su pensamiento antes, en ese momento que Soraya estaba frente a ¨¦l, estaba seguro de que todo lo que hab¨ªa pensado era cierto, ?pero c¨®mo lo sab¨ªa? ?Y cu¨¢ndo se hab¨ªa infiltrado? E lo mir¨® con una expresi¨®n extra?a: ¡°?Qu¨¦ haces parado ah¨ª? ?Te asustaste tanto que te quedaste tonto? Tu brazo est¨¢ herido, ?no deber¨ªas ir al hospital? Ah, y revisa si ese tipo est¨¢ realmente muerto. Yo me voy¡°, y dicho eso se march¨® sin prestarle m¨¢s atenci¨®n a Herminio, tarareando una canci¨®n alegre. Despu¨¦s de todo, a ese tipo no le gustaba e. No hab¨ªa necesidad de quedarse a ver su cara despu¨¦s de haberle salvado. ¡®Ay, ahora tengo que hacer c de nuevo por mi caf¨¦. Si no fuera por salvar a este tonto, ya me lo habr¨ªa tomado¡®. Una vez que se fue, Herminio m¨® a sus superiores para que enviaran a alguien a recoger el cuerpo del narcotraficante, y luego se dirigi¨® al hospital. En el camino, no pudo resistirse en mar a Cristi¨¢n: ¡°?Todo lo que dijo esa mujer en su mente era cierto!¡°. Capítulo 48 Cap¨ªtulo 48 ¡°?Qu¨¦ dijiste?¡°, Cristi¨¢n recibi¨® una mada de su hermano, que lo dej¨®pletamente confundido con una frase sin contexto. Del otrodo del tel¨¦fono, Herminio tom¨® una profunda respiraci¨®n: ¡°Lo que digo es que lo que dijo mi cu?ada es cierto. Incluso hoy, e me salv¨® vida¡°. Desde el idente automovil¨ªstico de su hermano, ¨¦ste no hab¨ªa vuelto a referirse a eo su ¡®cu?ada¡®. ¡°?Qu¨¦ pas¨®?¡°, le pregunt¨® Cristi¨¢n. Herminio le cont¨® todo lo sucedido en el hotel. Luego, pregunt¨®: ¡°?Desde cu¨¢ndo mi cu?ada tiene el poder de predecir el futuro?¡°. Cristi¨¢n respondi¨® cons pbras que Herminio hab¨ªa usado antes: ¡°?No dijiste que preferir¨ªas creer en tu m suerte antes que ens ¡®puras hadurias¡® de e?¡°. Herminio, con dignidad, dijo: ¡°Los tiempos han cambiado¡°. Despu¨¦s de colgar mada con su hermano, Herminio record¨® lo que Soraya dijo sobre c¨®mo terminar¨ªa, traicionado por un buen amigo. Terminar¨ªa de una manera tr¨¢gica, cons extremidades rotas y los ojos arrancados,nzado a un recinto de fieras sin dejar rastro. Si todo eso era verdad, entonces tendr¨ªa que cuidarse de sus amigos cercanos. Por su parte, Cristi¨¢n, justo despu¨¦s de colgar, recibi¨® una mada del investigador que hab¨ªa enviado a seguir a Soraya. Respondi¨® mada y apenas tom¨® un sorbo de agua, noticia lo dej¨® tan asombrado que escupi¨® el agua de inmediato. Nieves, sentada frente a ¨¦l, recibi¨® el chorro de agua en cara, frunciendo el ce?o: ¡°Dame una raz¨®n para que teportes as¨ª¡°. Con disculpas, ¨¦l r¨¢pidamente le pas¨® unos pa?uelos de papel: ¡°Lo siento, abu, no fue a prop¨®sito¡°. La anciana apart¨® su mano: ¡°Si fuera a prop¨®sito, ya te hubiera abofeteado. 10-44 ?Qui¨¦n te m¨® y qu¨¦ te dijo para que teportaras as¨ª?¡°. ¨¦l esper¨® a que persona del tel¨¦fono terminara de har antes de colgar. Luego dijo: ¡°Dos noticias, ?cu¨¢l quieres escuchar primero, abu?¡°.N?velDrama.Org is the owner. ¡°Hablemos primero de Herminio¡°.. Cristi¨¢n asinti¨®: ¡°Dijo que lo que Soraya hab¨ªa maldecido contra de ¨¦l era verdad. Si hoy no fuera por e, hubiera estado en verdadero peligro¡°. La anciana reflexion¨® por un momento: ¡°Entonces, lo que esa chica dec¨ªa era cierto, ?todo lo que dijo sobre el futuro podr¨ªa suceder?¡°. Cristi¨¢n asinti¨®: ¡°Por lo que hemos visto, todo lo que le pas¨® a Nayra y Herminio e lo predijo. La segunda noticia, Soraya hoy le rompi¨®s piernas a Tiziano. Adem¨¢s, le sac¨® 18 mil millones. Y por alguna raz¨®n ¨¦l no m¨® a polic¨ªa, eligi¨® soportarlo en silencio¡°. Esa vez fue abu quien escupi¨® agua. Cristi¨¢n, prevenido, retrocedi¨® un poco con si de ruedas: ¡°?Tranqu, abu!¡°. La anciana, con cara roja por tos, recibi¨® ayuda de su nieto para recuperarse: ¡°Pero, ?qu¨¦ le pasa a esa chica? ?C¨®mo es que de repente act¨²ao si fuera otra persona? Lo que hace ahora espletamente impredecible¡°. ¡°Yo tambi¨¦n quiero saber por qu¨¦ cambi¨®. Pero abu, lo importante ahora no es si cambia o no, sino visita de familia de Isidoro a casa ma?ana. Soraya dijo que hab¨ªa algo malo con Srta. R¨ªos, ?de verdad te gusta e para el primo?¡°. La anciana estaba igualmente confundida: ¡°Pero si ellos ya se conocieron y todo parec¨ªa ir bien. Isidoro e Iris tambi¨¦n estaban contentos. Si de repente digo que no estoy de acuerdo, ?no ser¨ªa poner en una posici¨®n inc¨®moda a familia R¨ªos,o si buscara problemas a prop¨®sito?¡°. Cristi¨¢n pens¨® por un momento, luego dijo: ¡°Mientras no haya boda, siempre hay tiempo para cambiars cosas. Ma?ana, cuando vengan, los observaremos mejor. Si no funciona, har¨¦ con el primo. En cuanto a familia R¨ªos, intentar¨¦pensarlos en los negocios a ver si lo pueden aceptar¡°. Capítulo 49 Cap¨ªtulo 49 La anciana frunci¨® el ce?o por el dolor de cabeza: ¡°No queda de otra¡°. Cristi¨¢n aprovech¨® el momento para decirle: ¡°Soraya dice que esa tal Srta. R¨ªos eso un esp¨ªritu que se pega a gente, chup¨¢ndoles energ¨ªal vital, especialmente a los ni?os. Hoy me llevo a Mateo conmigo. Cuando Isidoro y los dem¨¢s se hayan ido, entonces lo llevo de vuelta¡°. La anciana tambi¨¦n ten¨ªa sus dudas sobre dejar a Mateo cerca de Srta. R¨ªos, por si acaso era verdad; si sucediera, eso convertir¨ªa en una culpable: ¡°Est¨¢ bien, ll¨¦vatelo. Pero ten cuidado con esa loca, me da miedo que solo est¨¦ fingiendo estar bien y que en cualquier momento vuelva a sus locuras¡°. ¡°Mateo es mi hijo, yo s¨¦ c¨®mo cuidarlo¡°. Soraya, con los bolsillos llenos, se pas¨® el d¨ªa disfrutando de buena vida,iendo y bebiendo hasta que, al caer noche, con el est¨®mago redondo, se prepar¨® para conducir de regreso a casa. En el camino, no pudo evitar pensar: ¡®Ah, qu¨¦ rico es vivir vida de una mujer adinerada. Si no fueral porque tengo que cuidarme, ya me hubiera divorciado de ese infeliz, tomado una parte de fortuna y salido a vivir gran vida por el mundo¡°. Recordando c¨®mo intent¨® seducir a Cristi¨¢n noche anterior y c¨®mo al final solo lograron ponerse en una situaci¨®n inc¨®moda. En ese momento que ten¨ªa que volver a casa, ?c¨®mo deb¨ªa enfrentarlo? ?Qu¨¦ verg¨¹enza! Se pas¨® dando vueltas en el coche, haciendo tiempo hastas diez de noche para regresar a casa. ¡°Con lo tarde que es, ?seguro ya se durmi¨®!¡°. Al entrar, subi¨®s escaleras de puntis, tratando de no hacer ruido. Pero cuando iba por mitad, todass luces de casa se encendieron de golpe. ¡°?Ah!¡°, el s¨²bito destello sorprendi¨®. Al levantar vista, vio a Cristi¨¢n sentado en su si de ruedas, mir¨¢nd sin expresi¨®n alguna, con Mateo en brazos. Y el peque?o, con sus grandes ojos brintes, miraba 1/2 10:45N?velDrama.Org is the owner. fijamente. ¡°?Mateo!¡°, e se sorprendi¨®, dejando dedo cualquier atisbo de iodidad. Luego, corri¨® escaleras arriba con una sonrisa. ¡°Ay, mi chiquito, ?qui¨¦n te trajo a casa? Ven aqu¨ª con mam¨¢, te he extra?ado tanto¡°. Justo cuando lleg¨® frente a Cristi¨¢n y extendi¨® sus brazos para abrazar a su hijo, ¨¦l retrocedi¨® con si de ruedas y detuvo en seco: ¡°?Alto ahi!¡°. Soraya dej¨® sus brazos en el aire, visiblemente molesta: ¡°?Qu¨¦ pasa, ni un abrazo puedo dar?¡°. Cristi¨¢n, con desd¨¦n, dijo: ¡°?Por qu¨¦ no te hueles? Hueles a basura, ?quieres dejar a Mateo sin sentido?¡°. Soraya se oli¨® mano: ¡°No huelo a nada¡°. Cristi¨¢n frunci¨® el ce?o, su gesto de repulsi¨®n era evidente: ¡°?Qu¨¦iste, basura? So y huele, ?a qu¨¦ huele?¡°. Soraya sopl¨® y al oler el aliento que exhal¨®, e se sinti¨® un poco avergonzada: ¡°Amor, eso¡­ eso es que¨ª algo con ajo, solo tiene un poquito de olor¡°. ¡°L¨¢vate bien o si no¡­¡± ¡°Voy avarme ahora mismo¡°, lo interrumpi¨® Soraya, temiendo que ¨¦l le dijera que se fuera al diablo. ¡°Mateo, espera a mam¨¢, eh. Mam¨¢ se va a ba?ar para volver y abrazarte oliendo a rosas¡°. ¡°Mam¨¢¡­ mam¨¢¡­¡°, al ve, Mateo se emocion¨® tanto que empez¨® a agitar sus manitas, ansioso pornzarse hacia e. Cristi¨¢n lo apret¨® fuerte: ¡°Tu mam¨¢ se cay¨® en un pozo s¨¦ptico, ?quieres quedar noqueado?¡°. Soraya, ya d¨¢ndole espalda, estuvo a punto de voltear y darle una bofetada: ¡®?Maldito seas, t¨² y toda tu familia son los queen basura! Ojal¨¢ supieras que cuando est¨¦s tirado en cama con una enfermedad terminal y sin nadie que te cuide, no ser¨¢ el dolor lo que te mate. Ser¨¢ tu despreciable cuidador, poni¨¦ndote orina en el desayuno, defecando en tu cama y meti¨¦ndote mierda en boca, haci¨¦ndote morir de asco¡®. Capítulo 50 I Cap¨ªtulo 50This belongs to N?velDrama.Org - ?. Cristi¨¢n miraba c¨®mo Soraya se alejaba, casi ahog¨¢ndose de rabia que sent¨ªa por dentro. Esa mujer parec¨ªa disfrutar haci¨¦ndolo sufrir, v¨¢ndole pu?ales en el coraz¨®n cada vez que pod¨ªa. ¡°?Mama!¡°, Mateo, al notar ausencia de Soraya,enz¨® a forcejear queriendo bajarse al suelo. Con apenas a?o y medio, ¨¦l era un peque?¨ªn gordito y lleno de energ¨ªa, tanto que Cristi¨¢n casi no lo pod¨ªa sostener en brazos. D¨¢ndole unas palmaditas en espalda, ¨¦ste le dijo: ¡°Espera un poco. Mam¨¢ se fue a ba?ar. Si te suelto ahora, pap¨¢ teme no poder atraparte despu¨¦s¡°, mientras sosten¨ªa al peque?o con un brazo, con el otro manejaba su si de ruedas hacia habitaci¨®n contigua, para luego colocar al ni?o sobre cama y darle algunos juguetes que hab¨ªan tra¨ªdo de casa antigua. El peque?o, que sol¨ªa dormirse tarde, todav¨ªa estaba lleno de vida. Unos minutos m¨¢s tarde, Soraya apareci¨® vistiendo el pijama rosa m¨¢s conservador que encontr¨®, con el cabello a¨²n h¨²medo y sus pantus puestas, se dirigi¨® hacia donde estaba el peque?o. Al verlo en cama, instant¨¢neamente olvid¨® a Cristi¨¢n y, llen¨¢ndolo de besos, exm¨® con alegr¨ªa: ¡°Mi amorcito, te extra?¨¦ tanto, ?qu¨¦ tal si esta noche duermes con mam¨¢?¡°. Cristi¨¢n, observando c¨®mo e cubr¨ªa de besos cara del peque?o con sus besos, no pudo m¨¢s que fruncir el ce?o y decirle: ¡°Contr esa baba tuya. Si sigues as¨ª, mejor regresa a tu cuarto¡°. ¡®Caray, Cristi¨¢n, ?qu¨¦ te pic¨®? ?Te alimentaste de p¨®lvora? Ni que fuera a adivinar que quer¨ªa advertirte sobre el peligro que corre familia Smith. Tiziano, en su intento por arruinar alianza entre Grupo Fuentes y los Smith, soborn¨® a un m¨¦dico para cambiar sus medicamentos por somn¨ªferos esta noche. Cuando todos est¨¦n dormidos, ese doctor disfrazado de enfermera les inyectar¨¢ una sustancia desconocida para acabar con ellos. Imb¨¦cil, ?as¨ª me tratas? Pues que te vayao te mereces. D¨¦jame que tu grandioso n se vaya al traste. Ay, pero Mateo si que es un encanto, necesito protegerlo a toda costa. Alejarlo de 10:45 enfermedades, de esa madrastra malvada, Romina, y des garras de hombres despreciables para que crezca feliz¡®. ¡°Cari?o, esta noche nuestro hijo duerme conmigo. Tranquilo, prometor cuidarlo con mi vida¡°, sin esperar respuesta de Cristi¨¢n, tom¨® al peque?¨ªn en brazos y sali¨® corriendo,o si temiera que ¨¦l pudiera cambiar de opini¨®n. Antes, ¨¦l no habr¨ªa confiado en dejar a Mateo a cargo de e, pero al escuchar sus verdaderos sentimientos, no se opuso. Una vez e se fue, ¨¦l se cambi¨® y sali¨® directo al hospital. En el camino, reflexionaba sobrest pbras de Soraya. El vino, sin duda, era Tiziano. ?lba a atentar contra los Smith! ¡®Esta rata reci¨¦n ha sido castigada por Soraya, y ya estaba buscando venganza. Pues bien, veremos qui¨¦n juega mejor¡®. Veinte minutos despu¨¦s, Cristi¨¢n lleg¨® al hospital. Los guardaespaldas que hab¨ªa contratado dorm¨ªan a pierna suelta en puerta del cuarto, imposibles de despertar. Su chofer lo pa?aba, empujando su si de ruedas con una expresi¨®n de preocupaci¨®n, hasta llegar aldo de cama de los Smith; trat¨® de despertar al se?or Smith con un leve zarandeo: ¡°Se?or Smith. Pero no hubo respuesta. ¡°Se?or Smith¡°. Despu¨¦s de varios intentos, el se?or Smith no reion¨®, al igual que se?ora Smith. ¡°Parece que si les dieron algo¡°. El chofer, con un hilo de voz, pregunto: ¡°?mamos a policia, se?or?¡°. Cristi¨¢n, con el rostro serio, contest¨®: ¡°Esperemos un poco m¨¢s. Si quieren hacer da?o, vamos a ver c¨®mo juegan¡°. A medianoche, una mujer vestida de enfermera, con cabeza agachada y un bol¨ªgrafo en el bolsillo del pecho, se acercaba sigilosamente al cuarto de los Smith. Al pasar junto a los guardaespaldas dormidos, aceler¨® el paso hacia habitaci¨®n, y una vez dentro, ech¨® un vistazo atr¨¢s antes de cerrar 2/3 10:45

51 En cama, el se?or Smith reion¨® r¨¢pidamente al ver acercarse jeringa de enfermera, se gir¨® de un salto y sujet¨® mano de e para luego torce con fuerza. ¡°?Ah! ?Mi mano!¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Luego, con una patada,nz¨® por los aires, y e choc¨® contra puerta de habitaci¨®n y rebot¨® de vuelta, cayendo al suelo estrepitosamente. Al oir el grito, otra persona en habitaci¨®n tambi¨¦n salt¨® de cama al instante. La enfermera, con el rostro lleno de miedo y dolor, se cubr¨ªa mano y miraba con incredulidad: ¡°?Ustedes¡­ ustedes qu¨¦¡­?¡± El conductor y el guardaespaldas de Cristi¨¢n se quitarons pelucas que llevaban. En ese momento, puerta de habitaci¨®n se abri¨® desde afuera, y un grupo de gente entr¨® de golpe. El director del hospital, Cristi¨¢n, y algunos oficiales de polic¨ªa. Cristi¨¢n, sentado en una si de ruedas,nz¨® una mirada fr¨ªa a enfermera, y al ver tanta gente entrar de repente, ¨¦sta palideci¨® de miedo. Despu¨¦s de un rato, finalmente reion¨®: ¡°?Todo esto fue una trampa para m¨ª?¡°. Cristi¨¢n le pregunt¨® fr¨ªamente: ¡°?Qui¨¦n te envi¨®?¡°, su voz era hda, desprovista de cualquier calor, haciendo temr a enfermera de fr¨ªo. La enfermera titube¨®, pero se defendi¨® con dureza: ¡°?Yo? No s¨¦ de qu¨¦ has, solo no me ca¨ªan bien esos extranjeros, quer¨ªa darles una li¨®n, eso es todo¡°. Cristi¨¢n no ten¨ªa tiempo para sus excusas: ¡°Director, ya sabes qu¨¦ hacer¡°. El director, sudando fr¨ªo, dijo: ¡°Sr. Fuentes, no se preocupe, si un miembro de nuestro personal hizo algo as¨ª, el hospital no puede eludir su responsabilidad. En nombre del hospital, acepto una investigaci¨®n por parte de polic¨ªa ymentamos profundamente el riesgo para seguridad personal del Sr. y Sra. Smith. El hospital les ofrecer¨¢ unapensaci¨®n por los da?os ocasionados¡­¡± Pero Cristi¨¢n lo interrumpi¨®: ¡°Lapensaci¨®n no es necesaria, no les falta 10:45 dinero. Solo limpia tu hospital de esa basura con ms intenciones. De lo contrario, si mis amigos lograron escapar esta vez por suerte, el pr¨®ximo paciente podr¨ªa no tener tanta suerte¡°. El director, aliviado, baj¨® cabeza: ¡°Gracias por su generosidad, Sr. Fuentes¡°. Luego, mirando furiosamente a enfermera, dijo: ¡°Oficial, ll¨¦vens!¡°. Antes de que los polic¨ªas se acercaran, enfermera, s¨®portando el dolor, sel levant¨® y, con otra mano, agarr¨® una jeringa y corri¨® hacia el director diciendo: ¡°?Muere, viejo decr¨¦pito, por tratar de enga?arme!¡°. Pensando que ya hab¨ªa sido descubierta, decidi¨® llevarse al director con e. Los polic¨ªas actuaron r¨¢pido y eficientemente, esposando a enfermera antes de que pudiera llegar a su objetivo: ¡°?Su¨¦ltenme!¡°. El director, decepcionado, mir¨® a enfermera que en ese momento fren¨¦tica: ¡°Est¨¢s m¨¢s all¨¢ de ayuda¡°. ¡°?Su¨¦ltenme, su¨¦ltenme!¡°. Los polic¨ªas, ignorando resistencia de mujer, llevaron a fuerza. El director, siendo el responsable del hospital, tambi¨¦n fue a dar su deraci¨®n. Despu¨¦s de que se llevaron a enfermera, el conductor disfrazado del se?or Smith pregunt¨®, algo confundido: ¡°Se?or, ?por qu¨¦ no le decimos directamente a polic¨ªa qui¨¦n estaba detr¨¢s de esto?¡°. Cristi¨¢n respondi¨® con calma: ¡°No tenemos pruebas. Si misi¨®n fall¨®, ?crees que el verdadero culpable dejar¨ªa alguna evidencia en manos de esa enfermera? Incluso si e dijera qui¨¦n envi¨®, ser¨ªa solo un chivo expiatorio¡°. El conductor no entend¨ªa: ¡°Entonces, ?para qu¨¦ todo este esfuerzo?¡°. Cristi¨¢n, maniobrando su si de ruedas hacia salida, le dijo: ¡°Es una advertencia para esa persona¡°. El guardaespaldas lo empuj¨® hacia otra habitaci¨®n donde el Sr. Y Sra. Smith segu¨ªan durmiendo. Acababan de descubrir que ten¨ªan una gran cantidad de somn¨ªferos en el cuerpo; probablemente dormir¨ªan hasta ma?ana siguiente. Cristi¨¢n instruy¨® al guardaespaldas: ¡°Prot¨¦gelos bien, no 203 10:45 M hace falta que sepan lo que pas¨® esta noche. Cambia a esos de ah¨ª abajo, no tienen ni un poco de profesionalismo¡°. Si no fuera por intervenci¨®n de Soraya esa noche, ¨¦l no podr¨ªa haber evitado llevar parte de culpa si algo les pasaba al Sr. y Sra. Smith. De alguna manera, esa mujer lo hab¨ªa ayudado una vez m¨¢s. En ese momento, sus sentimientos hacia e eranplicados. ?Un alma en otro cuerpo! Algo que antes se negaba a creer, pero despu¨¦s de lo que pas¨® desde que Soraya habl¨®, no ten¨ªa m¨¢s opci¨®n que creerlo. Dentro de e, hab¨ªa otra alma. Pero, ?qu¨¦ pas¨® con verdadera? ?Muri¨®? Capítulo 52 I Cap¨ªtulo 52 Al d¨ªa siguiente, Soraya fue despertada por Mateo. El peque?o, que no estaba acostumbrado a dormir fuera de su cama, se despert¨® extra?amente temprano; se subi¨® encima de e, extendiendo sus manitas. rechonchas para pellizcarle nariz: ¡°Mam¨¢, ?lev¨¢ntate! ?Lev¨¢ntate!¡°. Con apenas un a?o y medio, solo sab¨ªa decir cosas simples. Soraya abri¨® los ojos, a¨²n adormda: ¡°Peque?ito, ?por qu¨¦ te levantas tan temprano? ?Apenas est¨¢ amaneciendo! Los ni?os deben dormir m¨¢s paral crecer altos y fuertes¡°. El peque?o no entendi¨® lo que significaba crecer alto y fuerte, pero con sus manitas segu¨ªa pellizcando el rostro de e, ri¨¦ndose a carcajadas con su boca peque?ita, y sus dos hoyuelos parec¨ªan esconder dulce miel; su carital rechoncha estaba sonrosada,o los duraznos en primavera. Cuando sonre¨ªa, sus ojos se curvaban formando media luna, brindo luminosamente,o si su risa iluminara el mundo entero. Soraya se sent¨®, desbordada de amor maternal: ¡°Peque?ito, ?est¨¢s tan feliz estando con mam¨¢?¡°. En su vida pasada, debido a una enfermedad, nunca tuvo oportunidad de ser madre, lo que se convirti¨® en el gran pesar de su vida. En ese momento, viendo a ese peque?o adorable, sent¨ªa que ese hueco en su coraz¨®n se llenaba. Hab¨ªa pensado que llevar¨ªa tiempo tener una buena rci¨®n con el ni?o, pero el peque?o no mostr¨® ning¨²n temor, sorprendi¨¦nd con su calidez inesperada. Mateo, agarrando su mano, balbuce¨®: ¡°Mam¨¢¡­ con¡­ mam¨¢¡­ y pap¨¢¡­ juntos¡°.Belonging ? N?velDram/a.Org. Soraya qued¨® asombrada por expresi¨®n del peque?o. Al volver en s¨ª, sinti¨® un pinchazo de tristeza. La verdadera Soraya, qu¨¦ tonta era, teniendo un hijo tan considerado, y e perdiendo el tiempo en cosas sin sentido. Lo abraz¨® fuertemente y le dio un beso: ¡°ro, juntos. Ahora le dir¨¦ a pap¨¢ que ya no te mande a casa de abu, Mateo estar¨¢ siempre con mam¨¢ y pap¨¢¡°. 10:45 Capitulo 52 Un rato despu¨¦s. ¡°Jajaja, Peque?ito, ?c¨®mo aprendiste a hacer cosquis? ?Ah! jajaja, Peque?ito, ?qui¨¦n te ense?¨® a hacer cosquis? Jajaja, ahora yo te har¨¦ cosquis¡­¡± Con solo un leve cosquilleo en su barriguita, el peque?o rodaba de risa por toda cama: ¡°Jajajaja! ?Jajajaja!¡°. Cristi¨¢n volvi¨® a casa al amanecer y antes de subirs escaleras ya escuchaba risa contagiosa de Soraya. Luego, risa inocente y pura de su hijo; esa risa cristalina y alegre barr¨ªa todo su cansancio. Antes, hab¨ªa so?ado con regresar a casa cada d¨ªa a una escena as¨ª de c¨¢lida, pero desde que sus piernas dejaron de funcionar, todo eso se convirti¨® en un lujo inalcanzable. ¨¦l subi¨® sin pasar por habitaci¨®n de Soraya, fue directamente a cambiarse y asearse. Cuando sali¨®, vio a mujer en un pijama color crema, cargando a su hijo. Sus miradas se encontraron, y e, sin tapujos, dijo: ¡°Veo que tambi¨¦n madrugaste, ?vas a trabajar?¡°. Cristi¨¢n no respondi¨®, su mirada se fij¨® en su hijo. Mateo estir¨® sus brazos hacia ¨¦l: ¡°Pap¨¢¡­ pap¨¢¡°. El peque?o estaba encantado de ver a su mam¨¢ al despertar y en ese momento a su pap¨¢, no cab¨ªa de felicidad. Cristi¨¢n lo tom¨® en brazos, acariciando su cabeza con su gran mano: ¡°?Te portaste bien anoche?¡°. El ni?o asinti¨® con cabeza, feliz y movi¨¦ndose con entusiasmo. Chispita: ¡°Anfitriona, el nivel de rechazo baj¨® 20, ahora est¨¢ en 70¡°. Soraya sonri¨®: ¡®?Baj¨® 20? ?Por qu¨¦? Si no hice nada, ?c¨®mo baj¨®?¡®. Chispita: ¡°Probablemente porque cuidaste bien al ni?o anoche, tuportamiento fue bueno¡°. ¡®?Vaya! As¨ª que cuidar bien al ni?o tambi¨¦n baja el nivel de rechazo. Entonces, de ahora en adnte lo cuidar¨¦ todos los d¨ªas, ?y en unos d¨ªas no habr¨¢ rechazo? Y luego, seguir¨¦ esforz¨¢ndome, cuidando al ni?o de d¨ªa 10-15 y conquistando al gran iceberg pors noches, ?as¨ª los niveles de afecto no subir¨¢n r¨¢pidamente?¡°. Capítulo 53 Cap¨ªtulo 53 ¡®As¨ª no tardar¨¦ mucho en acabar, ?y entonces le dar¨¦ una patada en el culo a ese hombre perro y viajar¨¦ por el mundo con mi fortuna del divorcio en mano¡®.Belonging ? N?velDram/a.Org. Chispita,ent¨®: ¡°Esa idea no est¨¢ nada mal, te veo futuro¡°. Cristi¨¢n, mientras abrazaba a su hijo, se enfri¨® un poco m¨¢s al escucha, ?as¨ª que todo lo que hac¨ªa por su hijo lo ve¨ªao una tarea? Hab¨ªa pensado que e tratar¨ªa bien al ni?o sinceramente, pero evidentemente para e, hasta su propio hijo era un medio para alcanzar un fin; su coraz¨®n, que se hab¨ªa andado esa ma?ana con vuelta de Soraya, se desmoron¨®pletamente con sus verdaderas intenciones. Chispita interrumpi¨®: ¡°?Vaya, vaya! Host, el nivel de desprecio hacia ti acaba de subir 10 puntos¡°. *?Qu¨¦? ?Otra vez? ?Pero si no he hecho nada! ?Carajo, este hombre cambia de opini¨®n m¨¢s r¨¢pido que el clima!¡°. Cristi¨¢n, sin querer escucha insult¨¢ndolo, contuvo su ira y m¨® a ni?era: ¡°Felisa, ven a cargar a Mateo¡°. Felisa sali¨® apresuradamente de habitaci¨®n contigua: ¡°ro, se?or. Vamos, peque?o¡°. Cuando ¨¦sta se acerc¨®, Soraya tom¨® a su hijo de los brazos de Cristi¨¢n: ¡°Mejor lo hago yo. Felisa ha estado bastante ocupada este ¨²ltimo a?o, merece descansar. De ahora en adnte, yo me encargar¨¦ de Mateo. Felisa, te has esforzado mucho, gracias¡°. La ni?era, ramente abrumada por el gesto, intent¨® restarle importancia: ¡°Oh, no ha sido nada, el ni?o es muy bueno¡°. Felisa, de 36 a?os, era una mujer de rostro amable y cuerpo redondeado, de estatura media, y siempre haba con suavidad, era f¨¢cil llevarse bien con e. Soraya sonri¨®: ¡°No te preocupes, Felisa, considera esto tu casa. Mi amor, voy a llevar a Mateo abajo para desayunar¡°. ¡®Ah, Felisa es un amor. Seg¨²n el guion, despu¨¦s de que Mateo muere en un 10:45 idente, e se encarga de todo, desde recoger su cuerpo hasta Cristi¨¢n, sin poder ocultar su sorpresa, dijo: ¡°Este a?o realmente hemos dependido mucho de Felisa. Es mil veces mejor para Mateo que t¨², que solo sabes meterte en problemas¡°. Soraya asinti¨® de acuerdo: ¡°Lo s¨¦ cari?o, por eso ahora quiero hacer todo lo posible por mi hijo y darle a Felisa el descanso que merece. Amor, deberiamos aumentarle el sueldo, triplicarlo¡°. ?Felisa casi salto del susto! ?Triplicar su srio! ?La se?ora sabia cuanto ganaba e al mes? Sin pensarlo, Cristian asinti¨®: ¡°Definitivamente, merece que le tripliquemos el sueldo. Que sea efectivo desde hoy y que el bono de fin de a?o tambi¨¦n sea el triple¡°, con eso ¨²ltimo, se dirigi¨® hacia el elevador. ?Felisa, a trabajar duro!¡°, Soraya, sonriendo, baj¨®s escaleras con su hijo, dejando a Felisa absolutamente at¨®nita. Con un sueldo triple, estar¨ªa ganando 150,000 al mes. ?Y el bono de fin de a?o tambi¨¦n triplicado seria de 300,000! En un a?o era mucho dinero ?Dios mio! En un a?o podr¨ªaprarse un apartamento en el centro de ciudad, repentina fortuna dej¨®pletamente aturdida. Abajo, justo cuando Cristi¨¢n sal¨ªa del elevador, Soraya se dio cuenta de algo rmante: ¡®Oh por Dios, ?casi se me olvida algo muy importante! Hoy vuelven mis suegros y el abuelo Ra¨²l del extranjero. Su vuelo se encontrar¨¢ con una turbulencia severa, terminando en tragedia. No, tengo que pedirle ayuda a mi t¨ªo Valent¨ªn. Valent¨ªn tambi¨¦n regresa de un viaje hoy, pero en un vuelo diferente. Tengo que hacer que impida que el abuelo se suba a ese avi¨®n, aunque original fuera algo problem¨¢tica, Valent¨ªn siempre fue muy bueno con e y muy protector. S¨¦ que, si le pido ayuda, no me negar¨¢¡°. Capítulo 54 I Cap¨ªtulo 54 La voz interna de Soraya casi dej¨® at¨®nito a Cristi¨¢n. Acababa de salir del ascensor cuando, de repente, gir¨® sobre sus talones y volvi¨® a meterse con su si de ruedas.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. E, vi¨¦ndolo salir y luego regresar, se qued¨® un poco confundida, pero no pens¨® mucho al respecto. En cambio, se apresur¨® a contactar a Valent¨ªn. Al regresar al segundo piso, Cristi¨¢n se apresur¨® a entrar en habitaci¨®n secundaria y cerr¨® puerta con ve. Luego, m¨® r¨¢pidamente a su madre; record¨® que su vuelo sal¨ªa as siete y media, todav¨ªa faltaban unos minutos para salida del avi¨®n, esperaba que a¨²n no hubieran apagado sus tel¨¦fonos. El primer intento fue en vano, el tel¨¦fono estaba apagado, as¨ª que inmediatamente m¨® a su padre, pero tambi¨¦n estaba apagado. Finalmente, intent¨® con el ¨²ltimo n¨²mero, el de su abuelo; sus manos. temban mientras marcaba. Los segundos parec¨ªan eternos, pero afortunadamente, el tel¨¦fono de su abuelo finalmente fue contestado. as La voz vieja pero firme de su abuelo reson¨® al otrodo: ¡°Cristi¨¢n, ?qu¨¦ pasa? Estamos a punto de despegar, ha r¨¢pido¡°. Cristi¨¢n fue directo al grano: ¡°Abuelo, salgan del avi¨®n ahora mismo, cambien de vuelo. No pueden tomar el de hoy. D¨ªganle a tripci¨®n que habr¨¢ turbulencias severas, no pueden vr hoy¡°. Desde el extranjero, el abuelo frunci¨® el ce?o: ¡°?Qui¨¦n te dijo que habr¨ªa turbulencias?¡°. ¡°No importa qui¨¦n me lo dijo. Salgan del avi¨®n y cambien a otro vuelo. Te explicar¨¦ los detalles despu¨¦s, solo haz lo que te digo ahora¡°. Ra¨²l sab¨ªa que su nieto siempre haba en serio, as¨ª que edi¨®: ¡°Est¨¢ bien, te har¨¦ caso¡°. Tras colgar, se levant¨® de inmediato y dijo: ¡°Vamos, bajemos del avi¨®n y cambiemos de vuelo¡°. Los padres de Cristi¨¢n se levantaron apresuradamente: ¡°?Qu¨¦ pasa? ?Qu¨¦ te dijo Cristi¨¢n?¡°. 10:45 Mientras caminaban, el abuelo les explic¨®: ¡°Dijo que podr¨ªa haber un problema con este vuelo, que cambi¨¢ramos¡°.. Sigui¨¦ndolo, ambas personas preguntaron: ¡°?C¨®mo lo sabe? Est¨¢ en el pa¨ªs, ?c¨®mo podr¨ªa saber lo que pasar¨¢ con nuestro vuelo?¡°. El abuelo siempre hab¨ªa confiado en su nieto y tomaba sus pbras en serio: ¡°No dio detalles, pero mejor bajamos y hamos all¨ª¡°. Al informar a tripci¨®n sobres turbulencias, lo tomaron por un alborotador y lo ignoraronpletamente. Resignado, el abuelo simplemente dijo: ¡°Ya les advert¨ª. Si no quieren escuchar, es su problema¡°. Antes de bajar, no pudo evitar advertir a los pasajeros: ¡°Les informo que este vuelo enfrentar¨¢ turbulencias severas. Es muy peligroso, yo me baj¨¦. Consideren ustedes mismos si quieren cambiar de vuelo¡°, y despu¨¦s de decir eso, baj¨® del avi¨®n con su familia. Al irse, el avi¨®n se llen¨® de murmullos y preocupaci¨®n. ¡°?Qu¨¦? ?Turbulencias?¡°. ¡°?La aerol¨ªnea est¨¢ al tanto?¡°. ¡°Vamos a ver al capit¨¢n. Si realmente hay turbulencias, podr¨ªamos estar en peligro¡°. Pero el capit¨¢n les asegur¨®: ¡°No hay turbulencias, esos tres estaban causando problemas sin motivo. Por favor, no crean en sus pbras¡°. Finalmente, el avi¨®n despeg¨®. Una vez fuera del aeropuerto, Ra¨²l m¨® a Cristi¨¢n: ¡°Ya salimos del aeropuerto, cambiamos nuestro vuelo para ma?ana. Pens¨¢bamos regresar a tiempo para conocer a pareja de tu primo y cenar con familia. Pero, bueno, los nes siempre cambian¡°. Cristi¨¢n, aliviado al saber que hab¨ªan vuelto al hotel, respir¨® tranquilo: ¡°No se preocupen, Isidoro lo entender¨¢. Ellos estar¨¢n en casa antigua por unos d¨ªas; cuando regresen ma?ana, a¨²n tendr¨¢n tiempo de conocerlo¡°, justo. despu¨¦s de colgar, el abuelo recibi¨® una mada de Valentin, el tio de Soraya, pregunt¨¢ndole d¨®nde estaba. Sorprendido, Ra¨²l se pregunt¨® por qu¨¦ Valent¨ªn lo maba: ¡°Oh, acabo de salir del aeropuerto. Ten¨ªamos neado volver hoy, pero hubo un contratiempo y no pudimos tomar el vuelo, ?est¨¢s por aqu¨ª?¡°. Al otrodo, Valent¨ªn R¨ªos sinti¨® un alivio al saber que Ra¨²l no hab¨ªa abordado el avi¨®n: ¡°Oh, vine por trabajo y justo hoy regreso. Escuch¨¦ a Yayal decir que ustedes tambi¨¦n vuelven hoy, ?estamos en el mismo vuelo? Ser¨ªa genial estar en el mismo vuelo y tenerpa?¨ªa¡°. 10 El abuelo se rio a carcajadas: ¡°No, estamos en vuelos diferentes. Nosotros nos vamos ma?ana¡°. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono y bajar de nuevo, Soraya ya hab¨ªa terminado de alimentar a Mateo. Al ver a Cristi¨¢n bajar, aprovech¨® para negociar con ¨¦l: ¡°Amor, ?qu¨¦ tal si dejamos que Mateo se quede a vivir con nosotros de ahora en adnte y no lo mandamos de vuelta con abu? ?Te parece?¡° Capítulo 55 Cap¨ªtulo 55 ¡°Se nota que ¨¦l disfruta estar con nosotros, adem¨¢s se porta muy bien, nuestro hijo me dijo esta ma?ana que quiere vivir con pap¨¢ y mam¨¢ paral siempre, ?no es as¨ª, Mateo?¡°. Mateo se baj¨® del sof¨¢ y tambale¨¢ndose se acerc¨® a Cristi¨¢n. Al llegar a sudo, agarr¨® mano de ¨¦l: ¡°Pap¨¢¡­ mam¨¢¡­ Mati¡­ juntos. Mati¡­ bueno¡­ obediente¡­¡± Cristi¨¢n sinti¨® un nudo en el pecho antes pbras de su hijo. ?Tan peque?o y ya tan consciente! Lo levant¨® en brazos y con frente pegada a de ¨¦l, le dijo suavemente: ¡°Est¨¢ bien, Mateo estar¨¢ con pap¨¢. Har¨¦ lo posible por pasar m¨¢s tiempo contigo¡°, pero no mencion¨® a Soraya. Esa mujer no hab¨ªa pedido el divorcio a¨²n, pero ten¨ªa sus propios nes. El prop¨®sito de quedarse a sudo no era puro. No importaba cu¨¢l fuera su motivo, no permitir¨ªa que esa mujerstimara a su hijo otra vez. Despu¨¦s deer, Cristi¨¢n no fue a empresa. Mantuvo a Mateo consigo, alejado de Soraya.Belonging ? N?velDram/a.Org. E, frustrada, le rem¨®: ¡°No le har¨¦ da?o, ?por qu¨¦ te pones as¨ª conmigo?¡±. Cristi¨¢n mir¨® fr¨ªamente: ¡°Con tu historial, m¨¢s vale prevenir, ?qu¨¦ pasa si tienes otra de tus locuras y le haces algo a nuestro hijo?¡°. Soraya rod¨® los ojos: ¡°?Puedes dejar de sacar a relucir esos viejos trapos. sucios? S¨¦ que me equivoqu¨¦ en el pasado, lo acepto, pero tampoco es que hayaetido un crimen. A quienes han estado en prisi¨®n se les da una segunda oportunidad, ?por qu¨¦ no puedes ser m¨¢spasivo conmigo? Adem¨¢s, Mateo no es solo tuyo. Sin m¨ª, ?tus espermatozoides habr¨ªan prosperado? Aunque haya sido un desastre, pas¨¦ trabajo y sufrimientos, ?acaso no fue duro estar embarazada durante nueve meses? Casi muero dando a luz, ya es bastante suerte haber sobrevivido¡°. Cristi¨¢n se mantuvo impasible, mir¨¢ndo si pudiera ver a trav¨¦s de e: ¡°?Quieres que te recuerde por qu¨¦ estuviste a punto de perder vida? 10:46 No quer¨ªas a Mateo, intentaste deshacerte de ¨¦l cay¨¦ndote pors escaleras, pero nuestro hijo sobrevivi¨®. Tu supuesta lucha entre vida y muerte fue provocada por ti misma. No te envi¨¦ m¨¢s all¨¢ por consideraci¨®n a Mateo, ?y todav¨ªa tienes cara para har de casi perder vida? Tienes dos razones para cambiar de actitud de repente. Una, tienes segundas intenciones. Dos, cuandos cosas no son normales, hay algo raro. No tengo tiempo para juegos contigo, no me provoques, y no te metas con Mateo. Si no puedes darle el amor de madre que necesita, mejor qu¨¦date lejoso antes, sin hacerle falsas promesas. No permitir¨¦ que lo uses para tus fines¡°. ¨¦l cre¨ªa que e solo ve¨ªa a Mateoo un medio para un fin, no dejar¨ªa que su hijo fuera un pe¨®n en sus juegos. Soraya se estremeci¨® bajo mirada del hombre: ¡®?Caramba, por qu¨¦ el guion no mencionaba nada sobre el embarazo y el nacimiento del ni?o? ?Qu¨¦ m¨¢s hizo esa idiota antes?¡®. E se sinti¨® inc¨®moda bajo esa mirada prante, ?por qu¨¦ sent¨ªao si ese imb¨¦cil pudiera ver a trav¨¦s de e? Pero su cari?o por el peque?ito no era del todo falso. Aunque sab¨ªa que su futuro con Cristi¨¢n era imposible; estaba ra en que solo se quedaba a sudo para cumplir con su tarea y luego irse, pero no quer¨ªastimar al peque?o. Resignada,nz¨® una amenaza: ¡°Est¨¢ bien, si ahora no conf¨ªas en m¨ª, no tengo m¨¢s qu¨¦ decir. Pero te demostrar¨¦ si soy capaz destimarlo o no¡°. ¡®Jajaja, no me dejan estar con el peque?o, entonces voy a cobrar deudas. Hab¨ªa quedado con esa zorra de mi amiga para que me pagara hoy y parece que no tom¨® en serio mis pbras. Ahora ir¨¦ directo a su puerta y voy a deja sin un centavo¡®. Despu¨¦s de que e se fue, Cristi¨¢n envi¨® un mensaje: [Vig a Soraya] Por tarde, Ra¨²l lo m¨®, con un tono entre emocionado y aliviado por suerte que hab¨ªa corrido: ¡°Cristi¨¢n, ?pas¨® algo?¡°. Cristi¨¢n tard¨® un momento en responder: ¡°?Qu¨¦ pas¨®?¡°. ¡°Es que¡­ es que¡­¡± ¡°Tranquilo, cu¨¦ntame con calma¡°. 10:46 ¡°?Recuerdas que nos hiciste cambiar de vuelo? Antes de bajarnos del avi¨®n, le dije a uno de los trabajadores que iba a haber turbulencias severas, que no pod¨ªan despegar, pero me tomaron por loco. Pero ahora, ese vuelo tuvo un idente; el avi¨®n se encontr¨® con una turbulencia extrema y explot¨®, no hubo sobrevivientes¡°. Capitulo 56 Capítulo 56 I Cap¨ªtulo 56 ¡°Abre, Zorra. S¨¦ que est¨¢s ah¨ª adentro, si no abres voy a tener que rompe¡°, Soraya, vestida de negro de pies a cabeza, con zapatis deportivas. Su cabello recogido en un mo?o alto, dejando ver su frente despejada, sin una gota de maquije. Sosten¨ªa un martillo en su mano, parada de manera desafiante frente a puerta de Romina, mascando chicle con una actitud de no dejarse intimidar, golpeando puerta de casa con arrogancia. ¡°Voy a contar hasta tres, si no abres, voy directo a rompers ventanas para entrar. Y luego, vas a tener que pagar por los da?os¡°. Romina, observando desde detr¨¢s des cortinas, estaba furiosa y frustrada; se volvi¨® hacia Tania: ¡°Tania, ?qu¨¦ hacemos? Tu hermana realmente ha venido a cobrar deudas, ayer pens¨¦ que solo estaba bromeando, ?pero realmente vino en serio? ?Qu¨¦ le pasa a esta desgraciada? ?Por qu¨¦ se ha vuelto as¨ª de repente? Ayer mismo le rompi¨®s piernas a Tiziano y adem¨¢s casi que lo extorsion¨® por 18 mil millones. Hoy viene por m¨ª, definitivamente viene en serio¡°. Tania hab¨ªa pasado noche en el hospital junto a Tiziano, hab¨ªa ido a casa de Romina despu¨¦s de salir del hospital, temiendo que su padre descubriera lo ocurrido, y n descubriera lo ocurrido, y no se atrev¨ªa a volver a su propia casa; apoyada contra el cabecero de cama, su hermoso cabello ca¨ªa sobre sus hombros, mostrando un rostro hermoso pero p¨¢lido por enfermedad: ¡°Devu¨¦lvele todo, pero dile que por casa esperar¨¢ unos d¨ªas, dile que a¨²n no has encontrado otro lugar adecuado¡°. Romina no estaba convencida: ¡°Pero esas cosas¡­¡± ¡°Tranqu¡°, Tania interrumpi¨®. ¡°Solo es cuesti¨®n de tiempo que le devuelvas esas cosas. Una vez te cases con Cristi¨¢n, todo volver¨¢ a tus manos, ?no es as¨ª? Esa idiota de Soraya solo se cree gran cosa porque pierda es se?orita de familia Valle y se?ora Fuentes, para cuando esos t¨ªtulos¡­ ?No te parecer¨¢ f¨¢cil ajustar cuentas y vengarte de e? Romina,s personas que logran grandes cosas no se detienen en los detalles, no dejes que una peque?a ganancia te ciegue, mira hacia el futuro. Mira a mi madre, por ejemplo, e no soporta a Soraya. Pero fue capaz de criao si fuera su propia hija, y hasta trat¨® mejor que a Captulo 56

  1. mi. Mi padre se cas¨® con e precisamente por eso, aprende de eso.
Cuando te cases en familia Fuentes, haz lo mismo, ¡®cuida bien¡® a Mateo, y naturalmente atraer¨¢s atenci¨®n de Cristi¨¢n¡°. Al pensar en Soraya siendo despreciada por Fiona, Romina sinti¨® un Impulso: ¡°Tania, gracias, ya s¨¦ qu¨¦ hacer¡°. ¡°Baja y haz que se vaya, no dejes que descubra que estoy aqu¨ª¡°. En p¨²blico, e y Soraya eran hermanas muy unidas. Soraya no sab¨ªa que e y Romina eran tan cercanas, y ese no era el momento de dejar que e se enterara. Abajo. Romina, en una bata nca, deliberadamente despein¨® su cabello y se cubri¨® boca fingiendo toser, mostrando una apariencia enfermiza y desanimada al abrir puerta. Luego, con una voz d¨¦bil, dijo: ¡°Yaya, lo siento, me hab¨ªa quedado dormida y no escuch¨¦ que tocabas; me dio fiebre de repente anoche y no pude dormir bien. Reci¨¦n me qued¨¦ dormida al amanecer¡°. Soraya empuj¨® a undo: ¡°Ya, deja de fingir conmigo. No soy ning¨²n hombre para caer en tus trucos de damis en apuros, yo vengo aqu¨ª a cobrar deudas, ?y bien? ?Tienes mis cosas listas? Creo que te lo dej¨¦ bastante ro ayer¡°. Romina, con sus dedos tensos escondidos ens mangas, temba de ira. Esa desgraciada, realmente no ten¨ªa intenci¨®n de dejarle una salida digna: ¡°Yaya, puedo darte tus cosas ahora mismo. Pero, ?podr¨ªas darme unos d¨ªas para casa? Estos d¨ªas no me he sentido bien y a¨²n no he buscado otro lugar, espera a que me recupere, y entonces buscar¨¦ otro lugar. Una vez me mude, te devolver¨¦s ves de casa, ?te parece? Aunque no s¨¦ por qu¨¦ de repente quieres cortarzos conmigo, pero quiero que sepas que no te guardo rencor. En estos a?os me has ayudado mucho, y te estoy muy agradecida; no importa si no me consideras tu amiga. Siempre te considerar¨¦ mi mejor hermana. Cuando quieras recapacitar, puedes venir a buscarme en cualquier momento, te estar¨¦ esperando con los brazos abiertos¡°. E ten¨ªa un aireprensivo, tolerante y magn¨¢nimo, lo que hac¨ªa parecerThis belongs to N?velDrama.Org - ?. 10:46 a Soraya un poco mezquina, pero ¨¦sta ¨²ltima solt¨® una carcajada: ¡°Ay, por favor, qu¨¦ cursi, me est¨¢ dando un ataque¡°. Capítulo 57 Cap¨ªtulo 57 ¡°Romina, de verdad, eres una maestra en el arte de bajeza. Qu¨¦ l¨¢stima, ya no me quedan l¨¢grimas que derramar. Tus discursos sensibleros de caf¨¦ de barrio ni me van ni me vienen. Esta mansi¨®n, hoy mismo recupero Si est¨¢s enferma, puedes irte a un hospital, o mejor a¨²n, vuelve a tu casa, aqu¨ª no es un albergue. Si tienes que mudarte, mejor que sea r¨¢pido. De todo lo que hay en esta mansi¨®n, excepto tus cosas de aseo personal, el 90% de tu ropa y tus cosm¨¦ticos lospr¨¦ yo. Esas cosas que ya usaste, tes regalo. Ahora, hasta te doy mano ayud¨¢ndote a encontrar quien te ayude con mudanza. Este gasto, por los viejos tiempos de amistad, lo cubro yo. Ahora, sube a empacar tus cosas, ya le dije a los muchachos que te ayuden cons maletas; mira c¨®mo te ves de enfermiza, que un soplo de viento te tumba al suelo. Menos mal que pens¨¦ en todo y encontr¨¦ al tipo perfecto para mudanza¡°. Soraya grit¨® hacia puerta: ¡°?Hey! Pasa, por favor, ayuda a esta gran amiga m¨ªa con sus cosas¡°. ¡°Oh, ya voy¡°, y un hombre robusto vestido con ropa de trabajo entr¨®. ¡°H, linda, ?ya tienes todo listo? ?Qu¨¦ cosas hay que llevar? Se?me y yo me encargo de cargas al carro¡°. Romina temba de rabia, su rostro pasaba de p¨¢lido a rojo con cada pbra. Trat¨® de parecer profundamente herida, retrocedi¨® unos pasos y empez¨® a llorar con fragilidad: ¡°Yaya, ?realmente tienes que ser tan cruel? ?No puedes darme unos d¨ªas m¨¢s?¡°. El hombre, conmovido por su aparente vulnerabilidad, mir¨® a Soraya con duda: ¡°?E no quer¨ªa mudarse?¡°. Soraya solt¨® una risa sar?¨¢stica. Sin ning¨²n filtro dijo: ¡°?Ay, es que est¨¢ enferma! E es lesbiana y quiere estar conmigo a fuerza. Pero yo ya estoy casada, tengo marido, tengo hijos. Yo soy heterosexual, pero e insiste en intentar cambiarme. La consideraba una hermana, una amiga, pero e me veo un hombre, siempre tratando de meterse en mi cama; entonces no tuve m¨¢s remedio que cortar por lo sano. Maestro, yo no puedo ser esa mujer despreciable que abandona a su familia, ?verdad?¡°. El hombre mir¨® con otros ojos a Romina: ¡°Qu¨¦ pena, una chica tan guapa ¡°Soraya!¡°, Romina, con boca abierta, furiosa hasta el l¨ªmite, estall¨®. ¡°Puedes dejarme dedoo amiga, pero por favor, no me insultes¡°. Esa desgraciada estaba difam¨¢nd sin escr¨²pulos. Pero Soraya fingi¨® estar sorda: ¡°No grites, ya s¨¦ que tienes voz. Mira, maestro, casi se muere de un soplo y ahora grita con todas sus fuerzas, est¨¢ tan enferma que ya no tiene cura, no puedo bajar a su nivel¡°. El hombre asinti¨®prensivamente: ¡°Haces lo correcto, no puedes dejar que una amistad destruya tu hogar¡°. Soraya empuj¨® a Romina: ¡°?Oiste? Hasta el maestro est¨¢ de acuerdo conmigo. Ahora ap¨²rate, ve y empaca tus cosas¡°. Romina sab¨ªa que, si no lo hac¨ªa, e no dejar¨ªa en paz ese d¨ªa. Con humici¨®n, se sec¨®s l¨¢grimas. Con esa mirada de desci¨®n totalo si el mundo se le viniera encima dijo: ¡°Est¨¢ bien, me voy. Pero no se molesten, yo s bajo mis maletas¡°. Cuando e subi¨® corriendo, su expresi¨®n de desci¨®n se torn¨® inmediatamente sombr¨ªa y amenazante. Tania, rmada, le pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ pas¨®? ?No pudiste con esa idiota?¡°. Romina, con el rostro torcido de ira, dijo: ¡°Ya encontr¨® quien me ayude con mudanza, dice que hoy mismo tengo que irme. Tania, mejor ve encontrando. c¨®mo salir de aqu¨ª. Si esa loca te ve, vas a tener problemas, problemas serios¡°. Soraya, aburrida en nta baja, se dirigi¨® hacia arriba. Al llegar a puerta del dormitorio de Romina, prob¨® el pomo de puerta, estaba cerrada con ve. ¡°Vaya, en mi propia casa y me cierran puerta, ?qu¨¦ estar¨¢n escondiendo? Qu¨¦ pena, pero yo soy una experta en abrir cerraduras¡°. Dentro, Romina estaba usandos s¨¢banas para ayudar a Tania a escapar 10-16 por el balc¨®n. Al o¨ªr puerta abrirse, se sobresalt¨®; al voltear, vlo a Soraya apoyada en puerta, observ¨¢nd con una sonrisa burlona. Entonces con una expresi¨®n de haber visto un fantasma, Romina solt¨® s¨¢bana por elBelonging ? N?velDram/a.Org. susto. ¡°?Ahhh!¡°. Capítulo 58 Cap¨ªtulo 58 ¡°?Tania!¡°, Romina escuch¨® el grito aterrorizado y se qued¨® p¨¢lida del susto. Se asom¨® por el balc¨®n y lo que vio dej¨® hda: Tania estaba tendida boca abajo, inm¨®vil, en una posici¨®n que recordaba a una rana astada. Al escuchar el grito de Tania, su hermana, Soraya levant¨® una ceja, divertida: ¡°Vaya, vaya, si mi querida hermanita tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª¡°. Con una mirada astuta, fingi¨® furia y corri¨® hacia el balc¨®n, agarrando a Romina para propinarle unas cuantas cachetadas: ¡°?Maldita seas! ?C¨®mo te atreves a empujar a mi hermana desde el balc¨®n? ?Tanto me odias? ?No te atreves a enfrentarme y te agarras con mi hermana? ?Acaso quieres mata solo para vengarte de m¨ª?¡°.N?velDrama.Org is the owner. Romina estaba petrificada, intentando explicarse entre el p¨¢nico: ¡°No, no. fue as¨ª. No empuj¨¦, fue¡­¡± Pero antes de que pudiera terminar, Soraya le dio un par de cachetadas. m¨¢s, cort¨¢ndole pbra, sin darle oportunidad de explicarse: ¡°?Ah, s¨ª? ?Entonces c¨®mo fue? ?Vas a decirme que se tir¨® s? Pens¨¦ que eras simplemente mezquina y aprovechada, pero ahora veo que eres una verdadera serpiente¡°. Romina intent¨® defenderse, pero e interrumpi¨® otra vez: ¡°Mejor rezal porque Tania est¨¦ bien, si no, te juro que no te vas a pasar bien si le ha pasado algo¡°, y dicho eso, salt¨® el balc¨®n con una agilidad sorprendente y aterriz¨® en el suelo sin un rasgu?o, dejando a Romina boquiabierta. ¡°?C¨®mo es posible? ?Desde cu¨¢ndo es tan ¨¢gil?¡°, no pod¨ªa creer que Sorayal hubiera saltado desde el segundo piso sin sufrir ning¨²n da?o. En el suelo, Tania segu¨ªa sin moverse, el dolor en su nariz arrugaba su cara. No era tanto pors heridas, sino por el hecho de que pod¨ªa sentir ramente c¨®mo su nariz se hab¨ªa quebrado, Cuando Soraya aterriz¨®, ocult¨® su sonrisa y fingiendo preocupaci¨®n, levant¨® del suelo con brusquedad, casi arranc¨¢ndole el brazo. ¡°?Ay!¡°, Tania grit¨® de dolor, sintiendo c¨®mo sangre le corr¨ªa por narizo un r¨ªo. 1/2 10:46 Soraya, ignorando hemorragia nasal de su hermana, empez¨® a sacudi: ¡°Hermanita, ?c¨®mo est¨¢s? ?D¨®nde te duele? ?C¨®mo terminaste aqu¨ª? ?Esal desgraciada de Romina te empuj¨®? Espera, yo me encargar¨¦ de e. No sel va a salir con suya por haberte hecho esto, voy a hacer que te pidal perd¨®n¡°. Luego,o si reci¨¦n se diera cuenta de sangre en nariz de Tania, exm¨®: ¡°?Ay no, est¨¢s sangrando mucho! No te morir¨¢s, ?verdad? Por favor, no me asustes. Vamos a detener esa sangre, y luego me encargo de todo¡°, y con eso, agarr¨® camisa de Tania y presion¨® contra su nariz con tanta fuerza que parec¨ªa que le iban a romper nariz de nuevo. Tania, harta, empuj¨®: ¡°?Su¨¦ltame!¡°, no pod¨ªa creer que e fuera tan insensible. Pero esa preocupaci¨®n fingida dej¨® confundida, ?realmente estaba preocupada o solo fing¨ªa? Despu¨¦s de todo, sol¨ªan llevarse bien. Soraya no se inmut¨®: ¡°Hermanita, aguanta un poco, ya ver¨¢s que pronto dejar¨¢ de doler¡°. Mientras lo dec¨ªa, segu¨ªa frotando nariz de Tania sin el menor cuidado. ¡°?Hermana, duele! Ll¨¦vame al hospital, creo que se me rompi¨® nariz¡°. Soraya grit¨® dram¨¢ticamente: ¡°?Qu¨¦, se te rompi¨® nariz? ?Ay no, qu¨¦ vamos a hacer! ?Quedar¨¢s desfigurada?¡°. En ese momento, Romina lleg¨® corriendo, escuch¨® lo de nariz rota de Tania y se tropez¨® de impresi¨®n, casi se cay¨® al suelo. Capítulo 59 I Cap¨ªtulo 59 ±± ¡°?Tania!¡°. Pero ¨¦sta lenz¨® una mirada, antes de mira furiosamente: ¡°Romina, esto te lo cobro despu¨¦s. Esta ma?ana me maste para decirme que mi hermana iba a cortarzos contigo. Quer¨ªas que le devolvieras cosas que te hab¨ªa dado. No quer¨ªas hacerlo, pero tampoco te atrev¨ªas a enfrenta, as¨ª que terminaste desquit¨¢ndote conmigo por tel¨¦fono. Solo vine a pedirte que le devolvierass cosas a mi hermana. Pero t¨², en vez de hacerlo, te asustaste de que e descubriera c¨®mo me maltratas, me encerraste en el ba?o y luego me empujaste desde el balc¨®n. Romina, qu¨¦ cruel puedes ser. No es de extra?ar que mi hermana ya no quiera ser tu amiga. Alguien tan malintencionadao t¨² no merece tener amigos¡°. Romina capt¨® esa mirada y actu¨® con un aire de verg¨¹enza al ser descubierta: ¡°Lo siento, me equivoqu¨¦. Solo no quer¨ªa perder a Yayao mi mejor amiga, no quise empujarte a prop¨®sito, solo quer¨ªa asustarte¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Soraya no sab¨ªa que es dos eran amigas. Si e se enterara de su buena rci¨®n, entoncesenzar¨ªa a desconfiar de Tania. Y si Tania quer¨ªa deshacerse de e para quedarse con herencia de familia Valle, le ser¨ªa m¨¢s dif¨ªcil si perdiera a Rominao aliada. Sin e, entrar en los c¨ªrculos sociales de ¨¦lite ser¨ªa m¨¢splicado. Su condici¨®n de hija ileg¨ªtima hac¨ªa que muchas j¨®venes de buena familia no quisieran asociarse con e. Las hermanas Valle eran su ve de entrada a esos c¨ªrculos sociales. Soraya, siguiendo ira de Tania, pate¨® a Romina con fuerza: ¡°Me has decepcionado tanto. Siempre fui buena contigo, perostimaste a mi hermana. No te preocupes, hermanita, no dejar¨¦ que tu sufrimiento sea en vano, har¨¦ que pague el precio que merece¡°. Luego m¨® a un chofer de mudanzas: ¡°Amigo, por favor, ay¨²dame a llevar a mi hermana al hospital. No te faltar¨¢ tu paga. Y a esta criminal llevar¨¦ aisar¨ªa¡°. Tania se enfureci¨®: ¡°?Hermana, me vas a hacer ir al hospital en un carro de mudanza?¡°. Soraya consol¨®, d¨¢ndole palmaditas en el hombro: ¡°Hermanita, aguanta un poco. Si te llevo yo, Romina podr¨ªa aprovechar para escapar, y tu dolor habr¨ªa sido en vano. El chofer te llevar¨¢ al hospital, y yo me encargar¨¦ de responsable de tus heridas¡°. Si no fuera porque ten¨ªa que mantener imagen de hermana menor perfecta, Tania le habr¨ªa soltado una bofetada; su intenci¨®n era que llevara al hospital, para darle a Romina una chance de huir. Pero esa tonta hab¨ªa mado a un chofer, ?desde cu¨¢ndo una se?orita de familia Valle se hab¨ªa visto en una situaci¨®n tan huminte? Sin embargo, Soraya ignor¨® su mirada furiosa, tergiversando sust intenciones: ¡°No te preocupes, hermanita. No dejar¨¦ que Romina se salga con suya. Aunque alguna vez fue mi amiga, no voy a protege por habertestimado. Para m¨ª, t¨² eres lo m¨¢s importante¡°. Bajo esa firme decisi¨®n, Tania fue llevada al hospital por el chofer de fletes. Y Romina, despu¨¦s de ser pateada y caer al suelo, no se desmay¨®. Pero idea de que Soraya iba a mar a polic¨ªa dej¨® inconsciente de rabia. Soraya regres¨® a mansi¨®n, encontr¨® una cuerda y at¨® de pies y manos. Luego, escribi¨® una nota y peg¨® en su espalda, antes de deja en puerta deisar¨ªa y marcharse. Cuando los polic¨ªas encontraron, leyeron nota pegada en su espalda. Estaba escrita con letras mativas: [Soy una criminal, empuj¨¦ a se?orita menor de familia Valle desde el balc¨®n del segundo piso. Confieso mi crimen] Capítulo 60 Cap¨ªtulo 60 Despu¨¦s de dejar a su ¡®mejor amiga¡® enisar¨ªa, Soraya volvi¨® a mansi¨®n y se llev¨® todo lo que Romina hab¨ªa pedido prestado a protagonista original:s joyas y bolsos de marca. Para rematar, dej¨® todass pertenencias de Romina, incluso su ropa y cosas usadas, tiradas frente a puerta principal. Si todo iba seg¨²n lo neado, no pasar¨ªa mucho tiempo antes de que Tania sacara a Romina deisar¨ªa. Entonces, cuando ¨¦sta ¨²ltima regresara, lo ¨²nico que encontrar¨ªa ser¨ªa un desastre total. Con el ¨¢nimo pors nubes, Soraya regres¨® a casa tarareando una canci¨®n, pero Cristi¨¢n no estaba y su hijo estaba durmiendo siesta. Fue el mayordomo quien le inform¨® que ¨¦l hab¨ªa ido a casa antigua. ¡®?Rayos! ?C¨®mo pude olvidar algo tan importante? Hoy Isidoro y su familia vendr¨ªan a casa antigua, y tambi¨¦n el primo con su pareja, ?c¨®mo iba a perderme un evento tan movido?¡®. El bombardeo de pensamientos de e dej¨® al mayordomo con dolor de cabeza, quien r¨¢pidamente le envi¨® un mensaje a Cristi¨¢n. Soraya subi¨® a su cuarto, se cambi¨® por un vestidorgo y elegante, se maquill¨® de forma sutil, solt¨® su cabello sobre los hombros y, con unos tacones, condujo directamente a casa antigua. En mansi¨®n Fuentes. Al recibir el mensaje del mayordomo, Cristi¨¢n tuvo que actualizar su imagen de e. Esa mujer s¨ª que sab¨ªa c¨®mo actuar; no solo recuper¨® todo lo que le hab¨ªa dado a Romina, sino que tambi¨¦n dej¨® enisar¨ªa, hecha un desastre. Lo que m¨¢s lo sorprendi¨® fue que hab¨ªa tirado todass pertenencias de Romina,o si fueran basura, frente a mansi¨®n. Eso era lo que e maba cobrar con ¡®intereses incluidos¡®. Despu¨¦s de recibir el mensaje sobre llegada de Soraya, guard¨® su m¨®vil. En el sal¨®n, Isidoro e Iris, junto con abu, re¨ªan y chaban. ¨¦l se sent¨® aldo de abu, observando de reojo a Alex Fuentes y a chica que estaba a sudo. Jovita, sentada junto a Alex, luc¨ªa un vestidorgo de 10:47 color marfil con un c¨¢rdigan color caqui y su cabello onddo ca¨ªa sobre su espalda, su rostro radiante esbozaba una sonrisa t¨ªmida. La abu, curiosa, pregunt¨®: ¡°Alex, ?qu¨¦ tal te llevas con Srta. R¨ªos?¡°.N?velDrama.Org is the owner. Alex mir¨® a Jovita con ternura y respondi¨® satisfecho: ¡°Bien. La Srta. R¨ªos es todo lo que hab¨ªa esperado¡°. La abu se dirigi¨® a Jovita: ¡°?Y t¨², Srta. R¨ªos? ?Qu¨¦ opinas de Alex? Aunque parece un buen chico, ha sido muy mimado. No te dejes enga?ar por su apariencia tranqu; desde peque?o ha sido un manojo de problemas. Aunque deseo lo mejor para ustedes, es importante que ambos est¨¦n seguros antes de tomar una decisi¨®n tan importanteo el matrimonio. Pi¨¦nsenlo bien, porque es unpromiso para toda vida¡°. Alex se sonroj¨®: ¡°Abu, ?c¨®mo puedes decir eso en frente de todos?¡°. Jovita sonri¨® con timidez: ¡°Abu Nieves, estoy muy contenta con Alex. Es el hombre m¨¢s divertido y encantador que he conocido, mis padres tambi¨¦n lo adoran¡°. La abu se mostr¨® preocupada por dentro, pensando que, si Jovital realmente fuera una especie de esp¨ªritu, y se hab¨ªa fijado en Alex, podr¨ªan tener problemas. Isidoro, tratando de aligerar el ambiente, dijo: ¡°Madre, gracias a ti Alex ha cambiado para mejor. Desde que conoci¨® a Jovita, se ha vuelto m¨¢s responsable y est¨¢ m¨¢s motivado en el trabajo¡°. A lo que abu, con una sonrisa forzada, a?adi¨®: ¡°Alex simplemente ha madurado, es natural querer prosperar cuando se tiene a alguien especial en vida¡°. Despu¨¦s, abu le pregunt¨® a su nieto mayor: ¡°Cristi¨¢n, ?hoy viniste solo? ?D¨®nde est¨¢ Soraya?¡°. Al oir mencionar ese nombre, familia de Alex frunci¨® el ce?o. Isidoro dijo con desd¨¦n: ¡°Mam¨¢, ?para qu¨¦ mencionas a esa loca en un d¨ªao hoy? Solo sabe causar problemas y verg¨¹enzas todo el tiempo. Si viene, solo va al ser para hacer el rid¨ªculo. Alex tambi¨¦n mostr¨® su descontento: ¡°Abu, por favor no deje venir, me preocupa que termine influenciando mal a Jovita¡°. Capítulo 61 I Cap¨ªtulo 61 Iris Peralta asinti¨® conplicidad: ¡°Exacto, est¨¢bamos hando bien, ?para qu¨¦ traer ai¨®n a esa chica?¡°. Luego, con un tono de voz que denotaba su posici¨®n de mayor, le dijo a Cristi¨¢n: ¡°Mira, Cristi¨¢n, no es por meterme donde no me man. Pero tu esposa, con sus dramas, vive armando l¨ªos y amenazando con divorciarse. Mejor dale lo que quiere y ya, ?para qu¨¦ quieres a alguien que ni te ama a ti ni a tu hijo, y solo te da dolores de cabeza? Trabajas todo el d¨ªa, llevando una empresa tan grande ya es bastante agotador. Llegas a casa y todav¨ªa tienes que aguantar sus escenas yplicaciones, ?no est¨¢s cansado? No es por otra cosa, pero me da pena verte as¨ª. Todo lo que has hecho por salva y terminas as¨ª. E ni siquiera lo agradece, sino que te echa sal en herida, no puedo ver esto sin decir nada¡­¡°, al decirlo, sus ojos se humedecieron. ¡°Piensa que despu¨¦s de un d¨ªa tan agotador, no tienes ni a quien teprenda en casa¡°. Cristi¨¢n sab¨ªa que Iris realmente se preocupaba por ¨¦l: ¡°No te preocupes, e ha estado m¨¢s tranqu ¨²ltimamente¡°. Iris suspir¨®: ¡°Ay, hijo, es que eres demasiado bueno, todo por lo que pas¨® al principio¡­¡± ¡°Iris, basta¡°, Cristi¨¢n interrumpi¨®. Entonces e se resign¨®: ¡°Est¨¢ bien, ya no digo m¨¢s¡°. Alex, confundido, pregunt¨®: ¡°Mam¨¢, ?a qu¨¦ te refieres con eso? ?Hay otra raz¨®n para que el hermano no se divorcie?¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Iris desvi¨® el tema: ¡°No hay ninguna otra raz¨®n, es que tu hermano es demasiado noble¡°. Ese asunto, solo lo sab¨ªan e y el abuelo. Incluso los padres de Cristi¨¢n estaban fuera de conversaci¨®n. Si Cristi¨¢n no quer¨ªa que se hara del tema, e no iba a ser quien lo hiciera. Jovita observaba a Cristi¨¢n de reojo, con una mirada de codicia fugaz. La 1/3 10:471 Capitulo 61 presencia viril de ese hombre era mucho m¨¢s intensa que de Alex. L¨¢stima que no estuviera divorciado; de no ser as¨ª, no le importar¨ªa que fuera ¨¦l su pareja. Pero no ten¨ªa una excusa directa para acercarse a ¨¦l. Si pudiera, si lo habr¨ªa hecho. Cristi¨¢n, sintiendo su mirada, se sinti¨® inc¨®modo al instante,o si fuera una presa bajo su mira. Justo en ese momento, voz de Soraya reson¨® antes de que e misma apareciera: ¡°Abu, abuelita, vine a verte¡°. La abu se alegr¨® interiormente. Finalmente, adivina hab¨ªa llegado. Isidoro frunci¨® el ce?o de inmediato: ¡°?C¨®mo es que e vino?¡°. En cuanto Soraya entr¨®, se sent¨® junto a abu, saludando alegremente a familia de Isidoro: ¡°?H a todos!¡°. ¡°?H, Srta. R¨ªos!¡°. La familia de Isidoro, que nunca hab¨ªa visto tan cort¨¦s, qued¨® boquiabierta, ?qu¨¦ travesura estar¨ªa neando esa loca ese d¨ªa? Jovita fue primera en responder: ¡°?Debes ser cu?ada! ?Qu¨¦ guapa eres! H, soy Jovita. Ahora somos familia, espero aprender mucho de ti¡°. Soraya levant¨® vista hacia Jovita, sorprendida por un instante: ¡®Ay, por Dios, ?qu¨¦ situaci¨®n! ?Esta mujer es una especie de ente maligno, casi a punto de convertirse en demonio! No me extra?a que familia de Isidoro haya sufrido tantas tragedias poco despu¨¦s de boda. Este ente maligno, al absorber esencia vital de cuatro personas, podr¨ªa tomar control total del cuerpo de Jovita. Y Alex ya tiene indicios de estar bajo su influencia; parece que ya han estado juntos. Ay, Isidoro, esta noche va a ser v¨ªctima de esta entidad¡®, pens¨® para s¨ª misma, mientras abu apretaba mano que ten¨ªa bajo mesa. Cristi¨¢n, con una mirada r¨¢pida hacia Jovita, not¨® un destello azdo en sus ojos, lo que lo dej¨® inquieto. Parec¨ªa que esa mujer si ten¨ªa algo raro, ?eso significaba que Isidoro correr¨ªa peligro esa noche? La familia de Isidoro, al o¨ªr voz de Soraya, qued¨® en shock, incr¨¦d ante lo que acababan de escuchar, ?acababan de ser v¨ªctimas de una ilusi¨®n auditiva? Los tres se miraron, encontrando una inquietud mutua en sus miradas, aunque Jovita crey¨® err¨®neamente que el desconcierto se deb¨ªa a 2/3 10:47 ¡®Ah, ?ya entiendo todo! En medianoche de esta noche, el esp¨ªritu maligno aprovechar¨¢ esencia de luna llena para abandonar el cuerpo de Jovital y luego se adherir¨¢ al de Iris para atacar a Isidoro¡®. Capítulo 62 Cap¨ªtulo 62 Despu¨¦s de cenar, Isidoro se puso a pensar en lo que Soraya ten¨ªa en el coraz¨®n. Originalmente, quer¨ªa llevarse a su esposa lejos de all¨ª. Pero tem¨ªa que, una vez se fueran, Jovita se ensa?ar¨ªa con su hijo. Con el coraz¨®n inquieto, m¨® a Cristi¨¢n a su estudio, de inmediato le dijo: ¡°Cristi¨¢n, has escuchado lo que dice el coraz¨®n de tu esposa, ?verdad?¡°. Cristi¨¢n asinti¨®: ¡°S¨ª, esa es precisamente raz¨®n por que vine a casa hoy¡°. Isidoro se impacient¨® internamente: ¡°?Podemos confiar en lo que dice su coraz¨®n?¡°. ¡°Se puede confiar. Desde que los secretos de su coraz¨®n salieron a luz, todo se ha cumplido¡°. Isidoro sab¨ªa que su sobrino nunca era de los que ment¨ªan: ¡°?Esa es raz¨®n por que no te has divorciado?¡°. Cristi¨¢n parpade¨® ligeramente: ¡°Supongo que s¨ª¡°. Isidoro se levant¨® y empez¨® a caminar de undo a otro en el estudio. Angustiado, dijo: ¡°Si esa mujer realmente es un problema, ?qu¨¦ hacemos con Alex? Acabo de har con ¨¦l, y ¨¦l no cree en nada de lo que ha revdo el coraz¨®n de tu esposa. Con situaci¨®n actual, sin una raz¨®n v¨¢lida, no es correcto simplemente cortar el contacto entre ellos. Pero si no hacemos nada, tu primo estar¨¢ en peligro¡°.This belongs to N?velDrama.Org - ?. No culpaba a abu por querer hacer el bien y terminar haciendo un desastre. Pero con esa situaci¨®n, realmente no sab¨ªa qu¨¦ hacer. Despu¨¦s de todo, estaban lidiando con un fantasma, no con una persona. Cristi¨¢n tamborile¨® con los dedos en mesa, pensando por un momento antes de har: ¡°No te apures. Si Soraya sabe que es un fantasma, entonces debe tener una manera de lidiar con ¨¦l. De lo contrario, e, que tanto valora su vida, no vendr¨ªa aqu¨ª a buscar muerte. T¨² e Iris hagano que no saben nada, esta noche aseg¨²rense de cerrar biens puertas; no importa si Jovita hace algo o no, vendr¨¦ puntualmente a tu habitaci¨®n a buscarte a medianoche¡°. 10:47 Capitulo 62 Isidoro tom¨® una profunda respiraci¨®n: ¡°Por ahora, solo podemos hacer eso¡°. ¡°Si pueden salir de esta noche ilesos, depender¨¢ de ti¡°. Cristi¨¢n sali¨® del estudio y se dirigi¨® al dormitorio quepart¨ªa con Soraya en casa antigua. Al entrar al dormitorio, no vio, pero escuch¨® el sonido del agua corriendo en el ba?o. Justo cuando pensaba en salir, puerta del ba?o se abri¨®, y al levantar vista, vio envuelta en una toa, con el cabello h¨²medo y esparcido detr¨¢s de su cabeza, y piel de su cuello y v¨ªc a¨²n reten¨ªa un brillo h¨²medo. Debido a reciente ducha, el calor hab¨ªa hecho que su cara y piel se vieran rosadas y tiernas. Al verlo, Soraya gir¨® sus ojos y camin¨® hacia ¨¦l de manera despreocupada, agach¨¢ndose frente a ¨¦l: ¡°Amor, ?huelo bien? Siento que el gel de ba?o que usamos aqu¨ª es mejor que el de nuestra casa. El aroma no es fuerte, pero huele incre¨ªble. Cuando volvamos, tengo que cambiar nuestro gel de ba?o por esta marca¡°. Cristi¨¢n mir¨® de reojo, y vista de sus prominentes curvas captur¨® su atenci¨®n, era una visi¨®n impresionante; intent¨® parecer indiferente y desvi¨® mirada, empuj¨¢nd lejos: ¡°Si ya terminaste de ba?arte, v¨ªstete. No estamos en casa,p¨®rtate¡°. Soraya agarr¨® su mano, sonriendo con los ojoso dos lunas crecientes: ¡°?Quieres decir que solo cuando estemos aqu¨ª puedo desinhibirme? ?Hacer lo que me zca?¡°. Cristi¨¢n mir¨® fr¨ªamente: ¡°Si tienes problemas de audici¨®n, podr¨ªas considerar ver a un doctor. No distorsiones mis pbras¡°. Soraya se levant¨®: ¡°Ay, amor, ?en qu¨¦ est¨¢s pensando? Aunque ahoral mismo quisiera desvestirte, situaci¨®n no lo permite, tengo mi periodo, as¨ª que, aunque quiera, no puedo. Amor, cuando se me pase, tenemos que explorar cu¨¢l posici¨®n es m¨¢s c¨®moda, hemos estado casados tanto tiempo y siento que no te he tratadoo mereces. Pero tranquilo, en cuanto se me pase, voy a quererte todos los d¨ªas¡°. Aprovechando que ¨¦l no estaba preparado, de repente se inclin¨® y le dio un beso r¨¢pido. 10:47 ¡®?Guau, ese aspecto fr¨ªo e indiferente de mi esposo es tan atractivo, no puedo evitar querer acercarme a ¨¦l! Oh, susbios son tan suaves, Cap¨ªtulo 63Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Soraya, sin miedo a nada, senz¨® a besarlo a prop¨®sito: ¡°No estoy buscando problemas. Estoy buscando cari?o. Amor, dime, ?sientes algo. cuando te beso? ?Misbios son suaves?¡°, y mientras haba, sosten¨ªa cara del hombre con ambas manos, bes¨¢ndolo desde frente hasta esquina de boca, y luego, con una sonrisa traviesa, sacaba punta de lengua para trazar susbios. Esa sensaci¨®n h¨²meda en su cara hizo que Cristi¨¢n se sintierao si un perro lo estuvieramiendo: ¡°Mujer loca, su¨¦ltame, si no¡­¡± ¡± Pero e no le dio oportunidad de har, metiendo su lengua en su boca y enred¨¢ndose con suya. Cristi¨¢n, furioso, pens¨® en morde, pero e se separ¨® r¨¢pidamente, luego, apoyando su frente contra de ¨¦l, le pregunt¨®: ¡°?Mejor¨¦ en mis besos, amor?¡°. Cristi¨¢n Ja mir¨® fijamente: ¡°Espera y ver¨¢s, si te atreves a no soltarme, entonces¡­¡± ¡°Shhh¡°, e coloc¨® su mano sobre losbios de ¨¦l, riendo hasta temr. ¡°No act¨²eso si no te gustara. Eres el primer hombre al que beso por iniciativa propia. Mis besos no se dan, as¨ªo as¨ª¡°. ¨¦l ramente no le crey¨®, despreci¨¢nd le dijo: ¡°Dice eso alguien que ha sido infiel por m¨¢s de un a?o, ?no temes que se te trabe lengua?¡°. E trat¨® de explicarse por protagonista original: ¡°Antes estaba loca, pensando en ser infiel. Pero nunca cruzamos l¨ªnea. Tu esposa solo sali¨® a cenar con ese desgraciado y se tom¨® de mano, pero nunca se besaron ni mucho menos hicieron otras cosas. Estoypletamente limpia, solo soy para ti. Adem¨¢s, me he reformado, dej¨¦ al desgraciado y solo te amar¨¦ a ti. En serio, lo juro. Si digo una mentira, que me caiga un rayo, me atropelle un carro, me ahogue tomando agua, me atraganteiendo, me ahogue nadando, me aste algo caminando¡­ Amor, despu¨¦s de decir todo esto, tienes que creerme. Si no, toca y siente, mi coraz¨®n solote por ti¡°. E agarr¨® una des manos de Cristi¨¢n y coloc¨® sobre su pecho, incluso haciendo que ¨¦l tocara un poco: ¡°?Lo sientes, amor? ?Mi coraz¨®nte fuerte por ti? ?Y qu¨¦ tal se sienten mis pechos? Cuando me ba?¨¦, us¨¦ 1/2 aceite, ?est¨¢n s¨²per suaves!¡°. ¡®Despu¨¦s de decir todo esto, este hombre no deber¨ªa tener dudas. Aunque protagonista original quer¨ªa ser una addora, ese desgraciado solo usaba y no estaba interesado en e. Solo se tomaban de mano y ni siquiera se besaban, pero encontrarse conmigo fue su desgracia. Me deshice de ¨¦l. Por suerte, nunca toc¨® a protagonista original, si no, tambi¨¦n me hubiera deshecho de su tercera pierna¡®. Cristi¨¢n, con una cara de pocos amigos, sent¨ªa un calor en su abdomen. mientras suavidad bajo su palma le encend¨ªa a¨²n m¨¢s. Y esa mujer descarada y sin verg¨¹enza a¨²n lo provocaba. ¡°Amor, ?qu¨¦ te parece m¨¢s suave, el trasero o los pechos? ?0 ambos se sienten igual de bien?¡°. Cristi¨¢n, entre dientes, dijo: ¡°Soraya, su¨¦ltame¡°. Al escuchar los pensamientos de que e nunca lo traicion¨®, ¨¦l sinti¨® un extra?o alivio. Pero, al pensar que e en ese momento era a¨²n m¨¢s incontrble que antes, su frustraci¨®n creci¨®. ¡°No, primero dime qu¨¦ se siente mejor, cont¨¦stame y te suelto¡°. ¡®Jajaja, lo hago a prop¨®sito. Mis pechos son tan grandes y suaves. Una vez te acostumbres a m¨ª y te guste, ?c¨®mo podr¨¢s resistirte a enamorarte?¡®. Cristi¨¢n, observando c¨®mo manipba sus pechos bajo su mano, sinti¨® un calor en nariz, y una corriente caliente brot¨® de repente. ¡®?Caramba, demasiado est¨ªmulo, mi amor est¨¢ sangrando por nariz!¡°. E, al ver a Cristi¨¢n de repente sangrando por nariz, r¨¢pidamente agarr¨® un pa?uelo para taparlo. Pero, al moverse demasiado r¨¢pido y agacharse, toa que envolv¨ªa su cuerpo se desliz¨®pletamente. Y ¨¦l, incapacitado por e, no pudo moverse. El cuerpo desnudo de e qued¨® expuesto al aire en un instante. Cristi¨¢n, que solo sangraba por una fosa nasal, en ese momento sangraba por ambas al ser estimdo de esa manera. Soraya se qued¨® petrificada: ¡®?Ay, madre, esto est¨¢ peor que mi per¨ªodo!¡°. Capítulo 64 Cap¨ªtulo 64 Soraya se envolvi¨® en una toa r¨¢pidamente y despu¨¦s de liberar a Cristi¨¢n, corri¨® hacia el vestidor. ¡®Ay, hoy me pas¨¦ de raya. Mi esposo est¨¢ que arde, m¨¢s caliente que un d¨ªa de verano. Jajaja, menos mal que ya no puede movers piernas, si no, ese esp¨ªritu malo seguro que se lo lleva por dnte. La energ¨ªa de este hombre es demasiado, con solo ¨¦l ya tengo para dos¡®. Cristi¨¢n, quien hab¨ªa llegado hasta puerta del ba?o en su si de ruedas, se detuvo un momento; mir¨® sus piernas sin fuerza. Pens¨¢ndolo bien, ?haber perdido el uso de sus piernas le hab¨ªa salvado vida? Despu¨¦s de ponerse el pijama y secarse el cabello, Soraya sali¨® y encontr¨® al hombre todav¨ªa en el ba?o, el sonido del agua corriendo hizo sentir un poco culpable. Realmente hab¨ªa sido demasiado atrevida ese d¨ªa. Cristi¨¢n, aunque siempre fuera de pocas pbras y cara de pocos amigos, en el fondo no era m persona. Al fin y al cabo, siempre se enojaba por su culpa. Ay, pero ten¨ªa que hacer todo eso por su propia supervivencia, provocarlo era manera m¨¢s r¨¢pida de hacer que se enamorara de e. Le llev¨® un pijama a Cristi¨¢n y toc¨® puerta del ba?o: ¡°Amor, te dej¨¦ el pijama y ropa interior en manija de puerta¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Cristi¨¢n, desde adentro, no respondi¨®, pero a e no le import¨® y senz¨® sobre cama. Puso rma en su celr, cerr¨® los ojos y se durmi¨®. Necesitaba descansar para tener energ¨ªas, por si a medianoche el esp¨ªritu malo aparec¨ªa. Despu¨¦s de estar bajo el agua fr¨ªa durante un buen rato para enfriar su cuerpo caliente, Cristi¨¢n se envolvi¨® en una toa y, sentado en su si, abri¨® puerta; vio el pijama y ropa interior colgados de manija; se apur¨® y tom¨® ropa. Era primera vez desde que se hab¨ªan casado que Soraya le llevaba ropa. Antes, e no pod¨ªa ni verlo sin sentir disgusto; pero en ese momento, con un alma diferente,s cosas que hac¨ªa para cumplir su misi¨®n eran incre¨ªbles. Cuando finalmente logr¨® vestirse y salir del ba?o, Soraya ya estaba profundamente dormida, roncando sin preocupaciones, Vi¨¦nd dormir tan pl¨¢cidamente, no pod¨ªa m¨¢s que resignarse. E lo hab¨ªa dejado ardiendo de deseo y en ese momento dorm¨ªao si nada; resistiendo el impulso de desperta, se acerc¨® a cama en su si, se levant¨® con esfuerzo y se acost¨® lejos de e. Desde que perdi¨® el uso de sus piernas, y aparte de aque vez que e lo drog¨®, no hab¨ªan vuelto a dormir bajo el mismo techo. Por lo que en ese momento,partir misma cama le parec¨ªa un sue?o; mir¨® de reojo a mujer que dorm¨ªao un tronco y no pudo conciliar el sue?o. Todo lo que ten¨ªa en mente era el aviso de Soraya sobre el esp¨ªritu malo atacando a Isidoro de madrugada. As once con cincuenta y cinco minutos, el celr de Soraya vibr¨®. E abri¨® los ojos de golpe, mir¨® al hombre que dorm¨ªa a sudo, y se levant¨® con cuidado; se cambi¨® r¨¢pidamente a ropa oscura y sali¨® sigilosamente. Al cerrar puerta, Cristi¨¢n abri¨® los ojos de inmediato; envi¨® un mensaje a los guardaespaldas escondidos en casa: [La se?ora ha salido, cu¨ªde bien] Si e iba a salvar a familia de Isidoro, ¨¦l asegurar¨ªa su seguridad. En el pasillo, Soraya sigui¨® los recuerdos del due?o original del cuerpo hasta puerta del dormitorio de Isidoro, abri¨® cerradura con un mbre y entr¨® sin hacer ruido; mir¨® hora y a¨²n faltaban tres minutos. Isidoro y su esposa, con los ojos cerrados y conteniendo respiraci¨®n, estaban tensos. Pensaron que era el esp¨ªritu malo y no se atrevieron a abrir los ojos. Soraya les toc¨® a ambos y sin poder resistirlo, cayeron en un profundo sue?o. Capítulo 65 Cap¨ªtulo 65 R¨¢pidamente,nz¨® a Iris debajo de cama para esconde, y se puso un pijama conservador que normalmente usar¨ªa Iris. Luego, empuj¨® a Isidoro hacia adentro y se acost¨® de espaldas junto a cama, cubriendo su rostro con el cabello. E concentr¨® su mente, y poco despu¨¦s escuch¨® c¨®mo puerta se abr¨ªa y luego se cerraba. Entonces sinti¨® una presencia fr¨ªa y siniestra acerc¨¢ndose; esa sensaci¨®n fr¨ªa se intensificaba,o si se condensara en el aire sobre e, antes de lentamente acercarse a su cuerpo¡­ Justo cuando sinti¨® que esa presencia fr¨ªa casi tocaba, e de repente abri¨® los ojos y con un movimiento r¨¢pido de su mano derecha,nz¨® un amuleto hacia el aire. ¡°?Ah!¡°, una forma nebulosa en el aire solt¨® un grito de dolor, mirando a Soraya incr¨¦d. Al ver ramente c¨®mo era ¨¦sta, sorpresa, el miedo, el terror, ira, todas esas emociones se mezban. El esp¨ªritu maligno hab¨ªa venido a matar a Soraya, pero temiendo que e tuviera m¨¢s amuletos, decidi¨® huir. Pero e no le dar¨ªa esa oportunidad. Al darse cuenta des intenciones de huir del esp¨ªritu, e salt¨® de cama en un instante, bloqueando puerta con su cuerpo. Los amuletos en su mano vron hacia el esp¨ªrituo si tuvieran ojos. ¡°?Atrapado y todav¨ªa intentas huir! Si no te hago desaparecer hoy, entonces. no soy de este mundo¡°. En su vida anterior, e ten¨ªa capacidad de ver lo que otros no pod¨ªan, gracias a su don especial. Por eso, hab¨ªa aprendido artes para exorcizar y protegerse, incluso se hab¨ªa unido a un equipo de agentes especiales para adquirir m¨¢s habilidades y protegerse. Quiz¨¢s por haberse enfrentado a demasiadas de estas presencias, termin¨® enferm¨¢ndose gravemente a una edad temprana y falleci¨® sin remedio. A pesar de su habilidad en medicina, capaz de salvar a otros, no pudo salvarse a s¨ª misma. Lo que nunca esper¨® fue terminar en el cuerpo de una vina de nov, llevando consigo su don especial. El esp¨ªritu maligno, una vez m¨¢s atrapado por los amuletos, grit¨® antes denzarse desesperadamente hacia e. Con ira, el esp¨ªritu grit¨®: ¡°Maldita sea, ?c¨®mo te atreves a arruinar mis nes? Entonces, te devorar¨¦ primero¡°. 10:48 Si lograba poseer el cuerpo de Soraya, e no podr¨ªa hacerle nada. Pero ¨¦sta, viendo sus intenciones, solt¨® una risa: ¡°?Quieres poseer mi cuerpo? L¨¢stima, no tendr¨¢s esa oportunidad¡°, y diciendo eso, sac¨® otro amuleto de su bolsillo. ¡°Este regalo, lo he preparado especialmente para ti. Hoy, no dejar¨¦ que escapes para hacer m¨¢s da?o¡°,nz¨® el amuleto hacia arriba, murmurando pbras m¨¢gicas, y el amuleto form¨® un patr¨®n en el aire, atrapando al esp¨ªritu dentro. ¡°?Ahhhh!¡°, el esp¨ªritu, atrapado por los amuletos, intent¨® huir, pero no pudo liberarse. Soraya, con mirada fija en el esp¨ªritu atrapado, mordi¨® su dedo y con su sangre dibuj¨® un c¨ªrculo en el aire, murmurando pbras. Al terminar sus pbras, el esp¨ªritu fue absorbido en el c¨ªrculo de sangre, y los amuletosN?velDrama.Org is the owner. El esp¨ªritu, atrapado dentro del c¨ªrculo, solt¨® varios gritos dolorosos; y en un momento, desapareci¨®, dejando solo cenizas de los amuletos que se quemaron. Una vez que el esp¨ªritu fue destruido, Soraya de repente palideci¨® y escupi¨® sangre. Cristi¨¢n abri¨® puerta y vio caer al suelo: ¡°?Soraya!¡°, ni siquiera se dio cuenta de que, al gritar su nombre, su voz revba una preocupaci¨®n que ¨¦l mismo a¨²n no reconoc¨ªa. Capítulo 66 Cap¨ªtulo 66 Cristi¨¢n vio a Soraya caer al suelo y r¨¢pidamente maniobr¨® su si de ruedas hacia e, extendiendo sus brazos ynz¨¢ndose hacia adnte para atrapa antes de que e golpeara el piso. Y as¨ª e termin¨® cayendo encima de ¨¦l. ¨¦l emiti¨® un gru?ido ahogado, levant¨® vista para ve con sangre enisura de losbios y una palidez en su rostro, entonces su mirada se llen¨® de pr¨¦ocupaci¨®n. Grit¨® furioso hacia el guardaespaldas que estaba petrificado en puerta: ¡°?Ven y ay¨²dame, r¨¢pido!¡°. El guardaespaldas, sacudido por urgencia, corri¨® a levantar a Soraya en brazos: ¡°Se?or, llevamos al hospital?¡°. Cristi¨¢n lo mir¨® fr¨ªamente: ¡°?Acaso t¨² puedes cura?¡°. La abu lleg¨® apresurada al escenario y vio al guardaespaldas sosteniendo a mujer. Mientras Cristi¨¢n se odaba de nuevo en su si de ruedas con ayuda de otro guardaespaldas, el segundo hijo, Isidoro, estaba inm¨®vil, no se sab¨ªa si dormido o peor que eso; y de nuera, Iris, ni rastro; pregunt¨® preocupada: ¡°?Qu¨¦ le pas¨® a Soraya? Cristi¨¢n, ?lsidoro e Iris¡­?¡± Cristi¨¢n ech¨® un vistazo a Isidoro, inm¨®vil: ¡°Est¨¢n bien, solo est¨¢n inconscientes. Iris est¨¢ debajo de cama, haz que alguien saque. Yo llevar¨¦ a Soraya al hospital¡°. Hab¨ªan instdo c¨¢maras en habitaci¨®n de Isidoro y ¨¦l hab¨ªa visto todo lo sucedido; hab¨ªa sospechado que Soraya ten¨ªa un modo de enfrentarse a los esp¨ªritus malignos. Pero nunca imagin¨® que luchar contra ellos le podr¨ªa causar tal da?o. Media hora despu¨¦s de que estos se fueran, Isidoro e Iris despertaron. Ambos se estremecieron al ver grabaci¨®n de lo ocurrido. Iris, p¨¢lida y cubri¨¦ndose el pecho, dijo temerosa: ¡°Mam¨¢, si Soraya no hubiera intervenido a tiempo, Isidoro y yo¡­¡± La abu se culp¨®: ¡°Fue mi culpa. Si no hubiera conectado a Alex con eso, nunca habr¨ªamos invitado ese esp¨ªritu maligno¡°. 10:48. Isidoro, preocupado, pregunt¨®: ¡°?Y ahora qu¨¦ hacemos? Ese esp¨ªritu maligno est¨¢ resuelto, pero ?y Srta. R¨ªos? Si ese esp¨ªritu posey¨® por a?os, ?quedar¨¢ algo de Srta. R¨ªos?¡°. Recordado por su hijo, abu se levant¨® r¨¢pidamente: ¡°Vamos a ver. Si el esp¨ªritu se fue y e muri¨®, familia Fuentes tendr¨¢ un problema¡°. Un grupo lleg¨® hasta puerta de Alex, Jovita estaba justo enfrente en una habitaci¨®n de invitados. Isidoro, protegiendo a su abu y a su esposa detr¨¢s de ¨¦l, toc¨® puerta. Pero no hubo respuesta tras varios intentos; Iris, ansiosa, dijo: ¡°Espero que no haya pasado nada¡°. La abu instruy¨® al mayordomo: ¡°Ve por ve de repuesto¡°. El mayordomo asinti¨® y fue por e. Dos minutos despu¨¦s, abrieron puerta. Vieron a Jovita acostada en su cama,pletamente quieta; Iris, asustada, no se atrev¨ªa a acercarse: ¡°?No me digas que muri¨®!¡°. La abu empuj¨® a Isidoro: ¡°Ve yprueba su respiraci¨®n¡°. El hombre, tragando saliva y con temor, se acerc¨® y extendi¨® su mano hacia nariz de Jovita, pero justo cuando su mano se acercaba, e de repente abri¨® los ojos.N?velDrama.Org is the owner. ¡°?Ah¡­ t¨²¡­ t¨²¡­!¡°, Isidoro retrocedi¨® asustado, se?al¨¢nd nerviosamente. ¡°?T¨²¡­ t¨² eres humana o fantasma?¡°. Jovita no los mir¨®, solo mir¨® fijamente al techo y luego cerr¨® los ojos de nuevo. Iris, con boca abierta de asombro, dijo: ¡°Esto¡­ esto¡­ ?qu¨¦ acaba de pasar? ?Por qu¨¦ cerr¨® los ojos otra vez? ?Est¨¢ durmiendo o¡­?¡± La abu, preocupada, orden¨®: ¡°Mayordomo, ma al m¨¦dico de familia¡°. En ese momento, Alex, despertado por el ruido, abri¨® puerta y pregunt¨® confundido: ¡°?Padre, madre, abu, mayordomo, qu¨¦ est¨¢n haciendo aqu¨ª? ?C¨®mo se les ocurre abrir puerta de Jovita sin permiso? ?No es esto demasiada confianza?¡°. Isidoro le solt¨® una bofetada: ¡°No tienes ni idea. Si no fuera por tu cu?ada esta noche, tu madre y yo habr¨ªamos sido v¨ªctimas de un esp¨ªritu maligno¡°. 10:48 Alex, visiblemente molesto, dijo: ¡°?C¨®mo pueden creers locuras de Soraya y sospechar que Jovita es un espiritu maligno?¡°. Capítulo 67 I Cap¨ªtulo 67 Iris le explic¨®: ¡°Lo que te dijo Soraya durante el d¨ªa era cierto. Jovita no es un esp¨ªritu maligno, sino que ten¨ªa uno posey¨¦nd. Pero ese esp¨ªritu maligno dej¨® el cuerpo de e a medianoche y fue a nuestro cuarto a intentar hacernos da?o. Soraya lo elimino. Por eso, e result¨® herida y tu hermano mayor llev¨® al hospital. Nos preocupaba que, al dejar el esp¨ªritu maligno el cuerpo, Jovita pudiera correr peligro, por eso vinimos a ver c¨®mo estaba. Acaba de abrir los ojos, pero luego los cerr¨® de nuevo. No sabemos si le pasa algo, as¨ª que tu abu m¨® al doctor de familia para que revisara. Si no me crees, mira este video. Esto fue grabado por c¨¢mara que instal¨® tu hermano mayor¡°. Alex, esc¨¦ptico, tom¨® el celr y, al ver ramente lo grabado, palideci¨®. Mir¨® a Jovita, que estaba con los ojos cerrados, y retrocedi¨® asustado: ¡°Entonces, ?ahora es e misma o sigue siendo un esp¨ªritu maligno?¡°. ?Dios m¨ªo, hab¨ªa estado con un esp¨ªritu maligno! Isidoro, viendo a su hijo aterrorizado, le dio una palmada en el hombro: ¡°No temas, aunque Jovita estuvo bajo el control de un esp¨ªritu maligno, su cuerpo siempre fue humano. Ahora que el esp¨ªritu fue expulsado, e es una persona normal¡°. Unos minutos despu¨¦s, el m¨¦dico de familia lleg¨® apresurado: ¡°?Qu¨¦ pas¨®, que me maron con tanta urgencia?¡°. Entr¨® jadeando y, al calmarse, mir¨® as personas presentes: ¡°?D¨®nde est¨¢ el paciente?¡°. Isidoro le dio paso: ¡°Dr. Abrah¨¢n, aqu¨ª est¨¢ el paciente, por favor, ¨¦chele un vistazo¡°. Abrah¨¢n, un hombre de unos cincuenta a?os, con su malet¨ªn de medicinas, se acerc¨® a cama de Jovita y tom¨® su pulso. Despu¨¦s de un momento, solt¨® su mano: ¡°?Pero si est¨¢ perfecta! ?Qu¨¦ enfermedad ni qu¨¦ ocho cuartos? Esta chica solo est¨¢ agotada y durmiendo profundamente, cuando despierte estar¨¢o nueva. Ahora, ustedes s¨ª que tienen m cara, ?estar¨¢n enfermos? Ya que estoy aqu¨ª, d¨¦jenme revisarlos a todos¡°. 10405 La abu e Isidoro r¨¢pidamente se negaron: ¡°No, no, no. Nosotros estamosContent protected by N?v/el(D)rama.Org. bien¡°. La abu invent¨® una excusa: ¡°Lo que pasa es que chica son¨¢mb nos asust¨® en medio de noche. No nos atrevimos a toca mientras dorm¨ªa, por eso te mamos¡°. Abrah¨¢n se levant¨®, algo molesto: ¡°Pens¨¦ que era algo grave. Tranquilos, e est¨¢ bien, solo necesita descansar. Si persona son¨¢mb no hace nada extremo, mejor no desperta para no asusta, eso podr¨ªa ser peligroso¡°. De verdad,s familias odadas se preocupaban por cualquier cosa. Hasta un caso de sonambulismo los alertaba. Despu¨¦s de que el mayordomo despidiera al doctor, Isidoro se dej¨® caer al suelo, agotado: ¡°Ay, qu¨¦ noche, me ha dado un susto de muerte¡°. Iris, ayudando a abu, dijo: ¡°Mam¨¢, te pa?o a tu cuarto. Estos d¨ªas han sido muy duros para ti¡°. La abu neg¨® con cabeza: ¡°Menos mal que el esp¨ªritu fue expulsado, si no, yo ser¨ªa culpable de todo. Cuando escuch¨¦ por primera vez a Soraya, pens¨¦ que nos estaba maldiciendo a todos los Fuentes. Incluso llegu¨¦ a resentirme con e, pero despu¨¦s de los incidentes con Nayra y Herminio, y los problemas con los socios de Cristi¨¢n, empec¨¦ a cree. Me dijo que todos nosotros acabar¨ªamos m¨¢l por culpa de ese esp¨ªritu. Estos d¨ªas he estado muy preocupada, sin poderer ni dormir. Gracias a Dios llegamos a tiempo y Soraya elimin¨® el esp¨ªritu, as¨ª que todo qued¨® en nada, y yo no me convert¨ª en una culpable. Pero, ?c¨®mo estar¨¢ esa chica ahora? Ahora que todo est¨¢ bien en casa, t¨² e Isidoro deber¨ªan ir al hospital a ve¡°. con Isidoro. No importa Iris respondi¨®: ¡°S¨ª, te llevo a tu cuarto y luego c¨®mo haya sido e antes, el hecho de que nos salv¨® es real. Debemos agradecerle¡°. Alex se sent¨® junto a cama de Jovita con un semnteplicado. Si hab¨ªa sido pose¨ªda por un esp¨ªritu maligno, ?e era consciente de ello? Capítulo 68 I Cap¨ªtulo 68 Soraya yac¨ªa en cama del hospital, p¨¢lidao el papel. Cristi¨¢n estaba sentado en su si de ruedas, observ¨¢nd con una miradapleja. Los doctores no pod¨ªan encontrar nada malo, solo dec¨ªan que e estaba dormida, pero ¨¦l sent¨ªa que no era tan simpleo dec¨ªan los m¨¦dicos. Si solo estuviera dormida, ?por qu¨¦ hab¨ªa vomitado sangre? ¨¦l, apoyando su espalda en si de ruedas, no pudo resistir el sue?o y cerr¨® los ojos. Cuando Isidoro y su esposa llegaron, se despert¨® al instante. Al ver a los reci¨¦n llegados, se frot¨® los ojos: ¡°?Qu¨¦ hacen aqu¨ª a estas horas? Les dije que no hac¨ªa falta que vinieran¡°. Iris, con una voz llena de preocupaci¨®n, dijo: ¡°?Pero no ves que cama de aldo est¨¢ vac¨ªa? ?Por qu¨¦ no te acuestas a dormir? Quedarte dormido en si de ruedas, ?y si te resfr¨ªas?¡°. Cristi¨¢n ech¨® un vistazo a Soraya: ¡°Gracias por preocuparse, pero estoy bien¡°. Iris tambi¨¦n mir¨®, e segu¨ªa dormida, y pregunt¨®: ¡°?C¨®mo est¨¢ e? ?Qu¨¦ dijeron los doctores?¡°. ¡°Nada, dijeron que solo est¨¢ cansada y se qued¨® dormida¡°. Isidoro frunci¨® el ce?o: ¡°Igual que Srta. R¨ªos. El m¨¦dico de familia tambi¨¦n dijo que chica solo estaba dormida, ?y lo del cambio de vuelo de tu abuelo fue por lo que esta chica revel¨® sin querer?¡°. Cristi¨¢n asinti¨®: ¡°S¨ª¡°. Isidoro reflexion¨® un momento: ¡°Entonces, hiciste bien en no divorciarte. Escuch¨¦ a tu abu decir que esta chica ya reflexion¨®, que ya no te est¨¢ causando problemas. Incluso est¨¢ prestando atenci¨®n a Mateo. Y lo m¨¢s importante, ya no le importa tus piernas. Mira¡­¡± Cristi¨¢n lo interrumpi¨® con frialdad: ¡°Todo lo que hace tiene un prop¨®sito. Quedarse es solo para hacer que me enamore de e, y luego dejarme. As¨ª puede llevarse una parte del dinero del divorcio y vivir una vida felizmente¡°. Isidoro torci¨® boca: ¡°?As¨ª que su cambio es solo para forzarte a 1/3 divorciarte de otra manera?¡°. ¡°Algo as¨ª¡°. Iris, indignada, dijo_ ¡°?C¨®mo puede ser tan ingrata? Con todo lo que has hecho por e, ?c¨®mo puede¡­?¡± Cristi¨¢n interrumpi¨®: ¡°Lo que est¨¢ destinado a ser, ser¨¢; lo que no, no se puede forzar. Con Mateo me basta. Estoy cansado de mantene a mido todo este tiempo¡°. Iris abri¨® boca, pero al final solo suspir¨® con resignaci¨®n: ¡°Solo siento que no es justo para ti. Has dado tanto por e y al final¡­¡± Al d¨ªa siguiente, cuando Soraya despert¨®, mir¨® a su alrededor confundida por unos momentos, d¨¢ndose cuenta de que estaba en un hospital. Se sent¨®, pregunt¨¢ndose: ¡°?C¨®mo termin¨¦ aqu¨ª?¡°. Justo en ese momento, Cristi¨¢n sali¨® del ba?o en su si de ruedas. Al cruzarse sus miradas, ¨¦l mir¨® con misma frialdad de siempre. Despu¨¦s de un momento, e record¨® que despu¨¦s de deshacerse del mal esp¨ªritu noche anterior, de repente hab¨ªa vomitado sangre y se hab¨ªa desmayado; estaba pensando c¨®mo explicar lo ocurrido en habitaci¨®n de Isidoro cuando ¨¦l habl¨® primero: ¡°?Ya despertaste? ?Te sientes mal en alguna parte?¡°. Soraya se sinti¨® extra?amente desorientada al escuchar su voz llena de una rara preocupaci¨®n, solo pudo decir: ¡°Estoy bien, y eso de anoche¡­¡°, ?c¨®mo deber¨ªa explicarlo? Cristi¨¢n, sin inmutarse le dijo: ¡°Anoche estabas son¨¢mb. Iris se despert¨® para ir al ba?o, te encontr¨® son¨¢mb, entraste a su habitaci¨®n y te quedaste dormida en el suelo, casi matas del susto¡°. ¡°?Qu¨¦? ?Son¨¢mb?¡°, Soraya estaba at¨®nita, ?as¨ª que despu¨¦s de que se desmayara, Iris y los dem¨¢s encontraron y pensaron que estaba son¨¢mb? Cristi¨¢n, luchando por no sonre¨ªr, desvi¨® mirada: ¡°S¨ª, son¨¢mb. Isidoro me m¨® para llevarte al hospital, y el m¨¦dico dijo que solo estabas 10:49 dormida. Si no fue sonambulismo, ?entonces qu¨¦ fue? Ya que est¨¢s bien, podemos volver a casa. Aseg¨²rate de cerrar puerta con ve pors noches, para no salir y asustar a gente¡°, y sin esperar respuesta de e, se dirigi¨® hacia salida en su si de ruedas.N?velDrama.Org is the owner. Soraya, a¨²n en cama, frunc¨ªa el ce?o: ¡°Entonces, ?todos creen que era son¨¢mb, sin sospechar nada m¨¢s?¡°. ¡®?Uf, qu¨¦ alivio!¡® Capítulo 69 Cap¨ªtulo 69 ¡®Iris realmente fue una ayuda divina, estaba preocupada por c¨®mo explicar mi aparici¨®n repentina en su habitaci¨®n anoche. No esperaba que ellos mismos inventaran excusa perfecta para m¨ª. ?Maldita sea, no olviden que sacrifico a?os de vida para acabar con esp¨ªritus malignos!¡®. Cristi¨¢n acababa de salir por puerta en su si de ruedas cuando se detuvo de golpe. ?Sacrificar a?os de vida! ?Quer¨ªa decir que el episodio de noche anterior de escupir sangre le cost¨® a?os de su vida? Chispita: ¡°?Guau, anfitriona, el nivel de rechazo baj¨® 20! Ahora est¨¢ en 60, ?qu¨¦ buena i¨®n hiciste a escondidas?¡°. ¡®?Buena i¨®n? ?Yo no he hecho nada bueno! Si hay que mencionar algo bueno, ?contar¨ªa deshacerme de un esp¨ªritu maligno?¡®. Chispita se sorprendi¨®: ¡°Deshacerte de un esp¨ªritu maligno, ?t¨² tienes ese poder?¡°.This belongs to N?velDrama.Org - ?. ¡®Ay, preferir¨ªa no tener ese poder. Ahuyentar a los esp¨ªritus y el exorcismo me cuesta a?os de vida. En mi vida pasada, por meterme donde no me maban, acab¨¦ siendo atacada, atraje demasiada energ¨ªa negativa y termin¨¦ muriendo de una enfermedad incurable. As¨ª que, en esta vida, quiero vivir sin preocupaciones, a/mi manera. Ser¨ªa incluso mejor sin misi¨®n de seducir al gran t¨¦mpano de hielo¡®. Cristi¨¢n apret¨®s manos sobre si de ruedas, escuchando los pasos de e y continu¨® empujando si hacia adnte. Soraya apareci¨® y al verlo todav¨ªa en puerta, sus ojos briron de alegr¨ªa: ¡°?Amor, me estabas esperando? ?Pens¨¦ que te habr¨ªas ido sin m¨ª!¡°. E empuj¨® si de ruedas mientras preguntaba sonriente: ¡°Amor, ?te preocupaste por m¨ª anoche, te quedaste conmigo toda noche?¡°. Cristi¨¢n, sin pensar, respondi¨®: ¡°Est¨¢s so?ando, solo me preocupaba que murieras en su habitaci¨®n y trajeras m suerte¡°. ¡®?Maldici¨®n, hombre desgraciado, ?no puedes decir algo lindo por una vez? ?Solo sabes ser duro de boca?¡®. 1/2 10.49 Capitulo 69 Al escucha nuevamente maldecirlo en su mente, Cristi¨¢n ya no se enfad¨® ? ?Podr¨ªamos ir juntos a desayunar, por favor?¡°. ¡°No tengo idea. Tengo que ir a oficina, busca algo por ti misma¡°. Realmente no sab¨ªa d¨®nde desayunar bien. Generalmente desayunaba en casa o secretaria lepraba algo. ¡®Ay, qu¨¦ insensible, uno tratando de acercarse y t¨² no das ni una oportunidad, ?c¨®mo voy a conquistarte as¨ª?¡®. Cristi¨¢n solt¨® una risa fr¨ªa sin sonido: ¡®Con tus intenciones, tendr¨ªa que estar loco para dejarme atrapar¡®. Al llegar al coche del hombre, Soraya, persistente, segu¨ªa agarrada a si de ruedas. Con un tono coqueto y suplicante, dijo: ¡°Amor, ?vamos a desayunar juntos, por favor! Seguro tuve una pesadi anoche y no dorm¨ª bien, ahora me siento mareada. Si me desmayo estando s, te quedas sin una esposa tan beo yo¡°. Su voz fingidamente tierna hizo que Cristi¨¢n sintiera un escalofr¨ªo de repulsi¨®n. Las dem¨¢s ped¨ªan dinero dulcemente, e ped¨ªa vida. Como si con ese esp¨ªritu vivaz e pudiera desmayarse, nadie lo creer¨ªa. ¡°Ha normal, ?te mordiste lengua? Si no puedes har ro, regresa al hospital para que el m¨¦dico te revise¡°. Soraya se frustr¨®: ¡®?Ah, hombre desgraciado, no es que quiera desayunar contigo! Si no hubiera visto esa sombra roja en tu frente, se?al de que un esp¨ªritu pervertido te acecha. Hoy vas a hacer el rid¨ªculo en oficina, mejor har¨ªas caso a mis consejos. Pero no, ve a trabajar. Jajaja, ese esp¨ªritu es una mujer y le encantan los hombres con buen cuerpo; hombre guapo y en forma, justo lo que le gusta. Cuando llegues a oficina, esa esp¨ªritu se te pegar¨¢, se quitar¨¢ ropa, y ah¨ª estar¨¢, en oficina, admirando tu desnudez, toc¨¢ndote lentamente¡­ Jajaja, y cuando est¨¦ m¨¢s emocionada, entra el secretario y ah¨ª los dos hombres¡­ Jajaja, ?qui¨¦n ser¨¢ el activo y qui¨¦n el pasivo?¡®. Capítulo 70 I Cap¨ªtulo 70 i?Fantasma seductor?! Desnudar a dos hombres, ?vaya escena! ?Qu¨¦ demonios estaba pasando? Los pensamientos de Soraya casi deja a Cristi¨¢n tendido en el suelo fulminado por un rayo. Mientras que el chofer y el guardaespaldas retrocedieron varios pasos, aterrorizados. Dios m¨ªo, ?qu¨¦ hab¨ªan escuchado? ?Que el jefe ser¨ªa pose¨ªdo por un esp¨ªritu seductor y luego desnudado junto a su secretario? ?Madre m¨ªa, qu¨¦ situaci¨®n tan picante! El jefe ten¨ªa dos secretarios, uno hombre y otra mujer. Si voz interior de se?ora mencionaba al secretario masculino entrando, entonces¡­ ?Qui¨¦n dominaba a qui¨¦n? Cristi¨¢n tom¨® aire profundamente, quedarse o irse, ninguna opci¨®n parec¨ªa buena. Pero al final, fue el chofer quien, astutamente, le dio salida perfecta: ¡°Jefe, estuviste toda noche en el hospital cuidando de se?ora, ni siquiera se ha cambiado de ropa, ?quieres regresar a casa a cambiarse antes de ir al trabajo?¡°. Cristi¨¢n fingi¨® revisar su traje impecable: ¡°Todav¨ªa hay tiempo, mejor vuelvo a casa a cambiarme antes de ir al trabajo¡°. Al escuchar eso, Soraya no pudo evitar soltar una exmaci¨®n interna: ¡®?Jajaja, fantasma seductor, vamos a casa con mi marido! Cuando te pongas a desnudar a mi esposo, yo me aprovechar¨¦ de situaci¨®n¡®.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Cristi¨¢n casi se ahog¨® con su propia saliva en ese momento, ?no pod¨ªa esa mujer pensar en algo m¨¢s normal,o deshacerse primero del esp¨ªritu seductor? ¨¦l tem¨ªa ir a oficina por miedo a ser realmente pose¨ªdo, por eso prefer¨ªa volver a casa. Pero e, por el contrario, invitaba al esp¨ªritu a casa, ?acaso quer¨ªa verlo muerto? Con cara dura, Soraya se meti¨® en el carro: ¡°Amor, ya que vas a casa, me aprovechar¨¦ de tu viaje. Mejor desayuno en casa, siento que lo que prepara nuestro cocinero es lo que m¨¢s me apetece¡°. ¡®Ay, debo pedirle al mayordomo quepre papel de ofrenda. Necesito dibujar m¨¢s amuletos contra esp¨ªritus malignos, para mantener a los 10:49 espectros lejos de vi, tambi¨¦n debo hacer algunos amuletos de proti¨®n. Los abuelos ya est¨¢n grandes, un amuleto les dar¨¢rga vida y mis suegros est¨¢n delicados de salud, un amuleto para que se mantengan sanos. Mi hijo a¨²n es peque?o, uno para que crezca sano y feliz. Nayra y Herminio siempre corren peligro, un amuleto para que el infortunio se aleje de ellos¡®. Cristi¨¢n prest¨® atenci¨®n mientras e neaba proti¨®n de toda familia. Entonces no pudo evitar sonre¨ªr ligeramente. Pens¨® que ¨¦l ser¨ªa el siguiente en recibir un amuleto, pero siguiente idea de e casi hizo que echara del carro. ¡®No hace falta un amuleto para mi esposo, su destino es fuerte. Lo peor que podr¨ªa pasarle es atraer a un esp¨ªritu seductor. ?Pero eso ser¨ªa genial! Podr¨ªa aprovechar cuando el esp¨ªritu intente desnudarlo para intervenir, haci¨¦ndolo incapaz de resistirse a m¨ª, y as¨ªpletar¨ªa mi misi¨®n. ?Jajaja, qu¨¦ ingeniosa soy!¡®. El chofer fren¨® de golpe, y e volvi¨® a golpearse cabeza, e tuvo ¡®suerte¡® de golpearse una vez m¨¢s. ¡°Se?or, ?acaso no sabe manejar? Cada vez que me subo termino golpeada¡°. El chofer casi preferir¨ªa haberse quedado sordo, su coraz¨®n no pod¨ªa con eso. ?Demasiadas emociones por un d¨ªa! La se?ora no pod¨ªa dejar de pensar en¡­ ?desnudar al jefe? Sudaba fr¨ªo mientras balbuceaba: ¡°Lo siento mucho, se?ora, ser¨¦ m¨¢s cuidadoso. Justo apareci¨® un perro callejero en el camino¡°. Soraya ni siquiera vio si hab¨ªa un perro, peroo Cristi¨¢n no dijo nada, no quiso quejarse m¨¢s. Cuando llegaron a casa y Cristi¨¢n se sent¨® en s, e, con una sonrisa, le pregunt¨®: ¡°Amor, ?no ibas a cambiarte? Ve y c¨¢mbiate, yo te mo cuando el desayuno est¨¦ listo¡°. ¡®?Vamos, amor, a cambiar de ropa! Quiero ver al esp¨ªritu desvestirte para deleitarme un poco. Ay, esos abdominales que ni pude tocar anoche¡®. Cristi¨¢n frunci¨® el ce?o: ¡°Hoy no ir¨¦ a oficina, no hace falta cambiar¡°. Preferir¨ªa morir antes que ser pose¨ªdo por un esp¨ªritu y hacer algo vergonzoso, ser desnudado para el disfrute solitario y luego ser humido por esta mujer¡­ Tan solo de pensar en ello, sinti¨® un escalofr¨ªo recorrer su cuerpo. Soraya, confundida, le pregunt¨®. ¡°?Por qu¨¦ de repente dejaste de ir a empresa?¡°. Capítulo 71 Cap¨ªtulo 71 Capitulo 71 Cristian le ech¨® una mirada de desden: ¡°Sin ml, empresa igual sigue adnte¡°. [Ay, questima. ?Ahi se va mi beneficio! Pectorales, abdominales, trasero y bueno, ya saben ?Esa mujer no tenia remediol Cristian cerro los ojos para no ve. En ese momento, no quer¨ªa escuchar ni un pensamiento m¨¢s de e. Soraya pens¨® que estaba cansado por habe cuidado toda noche y se levant¨® para acercarse a ¨¦l, extendi¨® mano y pos¨® sobres sienes de ¨¦: ¡°Amor, d¨¦jame darte un masaje, debes estar agotado despu¨¦s de cuidame anoche. El levant¨® mano intentando detene. Pero el masaje era tan centero que dej¨® de resistirse y apret¨® los dedos que a¨²n no ha extendido, ?qui¨¦n diria que esa mujer tenia ese don para el masaje? Desde el idente, siempre habia dormido mal. Apenas lograba dormir un par de horas por noche. ¡°Amor, ?c¨®mo est¨¢ presi¨®n? ?Quieres que haga m¨¢s fuerza? Te lo digo, en esto del masaje soy toda una experta, ni los masajistas profesionales me superan. Eres afortunado, normalmente no me molesto en dar masajes a nadie¡°. Cristian no respondi¨®, el masaje lo hab¨ªa dejado casi dormido. Soraya, vi¨¦ndolo con los ojos cerrados, se inclind discretamente para admiar su guapura: Wow,qu¨¦ piel tan buena tione mi hombre, sus poros son incluso m¨¢s finos que los de una mujer! Y esas pesta?as tanrgas, piel de su cara es s¨²per suave al tacto. Uy, qu¨¦ suavidad, casio mia. Eh, ser¨¢ que ¨¦ no cuida su amiguito? Aque noche no se sentia tan suave, incluso tenia granitos¡°. El que casi ya se quedaba dormido, se despert¨® sobresaltado por sus pensamientos indiscretos y empuj¨® lejos con p¨¢nico: ¡°T¨², mantente lejos de mil¡°. Dios, ?Su mente solo pensaba en esas cosas? Soraya casi cay¨® al suelo, apenas logr¨® agarrarse de si para no caer, se levant¨® furiosa: ¡°?Qu¨¦ te pasa? Te estoy dando un masaje de buena fe y ?me empujas? ?En qu¨¦ te he ofendido?¡°,Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Cristi¨¢n, frioo el hielo, le dijo: ¡°Mayordomo, a partir de ahora prep¨¢male una mesa aparte para quea s¡°. El mayordomo asinti¨® en silencio, pensaba que se?om parec¨ªa haber.cambiado para bien, pero parecia que no del todo, pasaba todo el d¨ªa pensando en c¨®mo tirarse encima al se?or. ?Pobre de Antes lo rechazaban y en ese momento lo perseguian. Soraya enfri¨® su mirada: ¡°?Y qu¨¦ sio s? ?C¨®mo te molesta eso?¡°. ?Hombre insoportable, siempre cambiando de humor ?Qu¨¦, ? ?0 es que tiene necesidades insatisfechas? Maldici¨®n, un d¨ªa de estos voy a explotar y me olvidare de misi¨®n! Mejor nos llevamos a todos al infierno. Y yo que pensaba empezar a tratartes piemas en secreto esta noche, para que pudieras volver a caminar. Pero si vas a ser as¨ª, ya no me importa, dejar¨¦ que te sientes en esa si de ruedas un par de a?os m¨¢s. En un rato recojos agujas de acupuntura que encargue. Despu¨¦s, voy a hacer un mu?eco tuyo, escribir¨¦ tu nombrepleto y te pinchar¨¦ todos los dias¡®. El mayordomo, trayendo el desayuno desde cocina, escuch¨® los pensamientos de Soraya y tropez¨®, entonces un to se le resbalo des manos y se rompi¨® en pedazos Cristi¨¢n solonz¨® una mirada despreocupada. El mayordomo, aterrorizado, lo mir¨®: ¡°Se¡­ se?or Yoyo¡­¡± Esgera el fin, ¡°Ah, ro¡°, el mayordomo respir¨¦ aliviado al no ser castigado. m¨® a los dem¨¢s sirvientes y estos r¨¢pidamente limpiaron todo el desastre. A Cristian no le import¨® lo de hacerle brujeria, sino parte donde e haba de tratar sus piernas. Hab¨ªa visto innumerables m¨¦dicos que dec¨ªan que no habia esperanza. Tenia un da?o nervioso severo, ?c¨®mo podria sanar? Sa que Somaya de ese momento no era misma de antes, in¨²til, En ese momento e un alma extranjera, con una misi¨®n y sin intenciones puras, pero con habilidades extraordinarias. Si e no tuviera esa misi¨®n y realmente quisiera quedarse, tal vez el podria abrirle su coraz¨®n, pero al conocer su verdadera intenci¨®n, no se atrevi¨® a arriesgarsel En los asuntos del coraz¨®n, quien se involucriba primero, terminaba perdido. Capítulo 72 Cap¨ªtulo 72 Finalmente, Soraya termin¨® desayunando con Cristi¨¢n en misma mesa. Cuando terminaron, ni?era Felisa bajabas escaleras con Mateo en brazos justo a tiempo. Al ver a su hijo, Soraya instant¨¢neamente olvid¨® todo lo dem¨¢s, incluido Cristian ¡°Ay, mi chiquito, mam¨¢ estaba desayunando y casi se olvida de ti¡°, tom¨® a su hijo de los brazos de ni?era y le dio un beso en meji. Tanto tiempo sin verte, mam¨¢ te extra?¨® un mont¨®n¡°. Cristi¨¢n intervino ¡°Hoy a¨²n no te has favado cara ni cepido los dientes¡°.N?velDrama.Org is the owner. Desde que e ha regresado del hospital, ni se habiavado cara ni cepido los dientes, y en ese momento estaba besando a su hijo en menor preocupaci¨®n por higiene. Cristi¨¢n simplemente no podia soportarlo Soraya se detuvo en seco. ?Cierto, a¨²n no se hab¨ªavado cara ni cepido los dientes! ¡®Ay, este hombre, ?por qu¨¦ no me lo record¨® antes? Menos mal que no estoy enferma, siho, le habr¨ªa pasado los g¨¦rmenes a mi chiquito Le pas¨® el ni?o a Felisa: ¡°Cu¨ªdalo un momentito, voy avarme y cepirme¡°. Para Cristi¨¢n, ya era inmune a los rega?os internos de Soraya Unos minutos despu¨¦s, e sev¨® y visti¨® un conjunto casual nco, se recogi¨® el cabello en un mono informal, luciendo tan radiante y juvenilo una estudiante universitaria. Viendo que Felisa estaba alimentando a su hijo, tomo cuchara¡¯de sus manos: ¡°Felisa, d¨¦jame alimentarlo, t¨² ve a desayunar¡°. Felisa se hizo a un , y Soraya se sent¨® frente a su hijo. El peque?o, sentado en su si especial para ni?os, agarraba emocionado el borde de su ropa: ¡°Mama¡°. Spraya respondi¨® con una sonrisa, alimentandolo con can?o ¡°Qu¨¦ buen ni?o que eres, cari?o. ?Extra?aste a mam¨¢ anoche?¡± Mateo, con boca llena deida, asinti¨® y luego nego, pateando felizmente desde su si. E sabia que queria que lo cargar: ¡°Espera a terminat y luego mama te llevard a juger afuera, vamos a vers flores? Hay muchas en el jardin. Cuando Mateo termino deer, e le limpi¨® boca y lo llev¨® al jardin. El jardin de virerao una pintura hermosa. La luz dorada del sol matutino se esparcia por el jardin, iluminandos diversas flores con su calido resndor, mientras que los rayos jugaban entres hojas, creando un mosaico de sombras en el suelo. Mientras que el aire estaba impregnado de un suave aroma floral, ys flores de todos colores florecian enpetencia, rojas con pasi¨®n, rosas delicadas y ncas putas, destac¨¢ndose a¨²n m¨¢s contra el verde de hojas Soraya caminaba por el sendero del jardin, dejando a su peque?o en el suelo y tom¨¢ndole una mano: ¡°Mateo, ?caminas solo? Mam¨¢ te pa?a¡°. Mateo, regordete, caminaba tambale¨¢ndoseo un peque?o pinguino. Al llegar al centro del jardin, se detuvo abruptamente, se solt¨® de mano de e, arranc¨® una flor y tir¨® de ropa de su madre. Soraya se agach¨®. ¡°Hijo, has flores solo se miran, no se arrancan, si no, se mueren¡± El peque?o, sonriente, colood ta flor en su cabello y audio Lindol Mama lleva lindo¡­ La sonnsa de Soraya se desarm¨® al instante, ?ese peque?o arranc¨® una flor solo porquepens¨® que se ver¨ªa bonito en su cabello? Tan peque?o y ya tan considerado, tan tiemo! E lo levant¨® en brazos, lonz¨® al aire y lo atrap¨® de nuevo. ¡°Jajaja, jqu¨¦ ni?o tan hermosol Eres el orgullo de mam¨¢, ya sabes lo que es bonito. Parece que cuando crezcas vas a ser todo un gal¨¢n. Jajaja, tan peque?o y ya sabes regr flores, seguro ser¨¢s un hombre rom¨¢ntico¡± Mateo, lejos de tener miedo, se r a carcajadas en el aire. Capítulo 73 Cap¨ªtulo 73 La risa inocente de Mateo resonaba por todo el jardin, llenando el aire de alegria. Soraya, despu¨¦s de jugar un rato, opt¨® por llevarlo en sus hombros para darle una vuelta. ¡°Agarrate bien, hijo, y abraza cabeza de mam¨¢. Voy a ser tu caballito, ?listo? ?Ahl vamos! ?Come, caballito,e!¡°, y ea con el peque?o a cuestas, dibujando sonrisas y risas por todo el jardin. ¡°Mira, Mateo, tu caballito vu!¡°. La felicidad del peque?o era palpable, nunca se ha divertido tanto, agitando sus manitas emocionado. Mientras tanto, Cristi¨¢n los observaba de lejos, con una mez de alegria y mncol¨ªa. Si sus piemas estuvieran bien, el tambi¨¦n deberia estariendo con su hijo. Se sentia en deuda, desde que su hijo hab¨ªa nacido, no pudo hacer mucho por ¨¦l. No estuvo presente para sus primeros pasos, sus primeras pbras. Y ya en ese momento, ni siquiera podiaer con d. Aunque d sa ganar dinero, sabia que no hab¨ªa sido el padre que Mateo merec¨ªa. Viendo a su hijo tan feliz, deseaba que ese momento durara para siempre. Pero vio interrumpida cuando Soraya sinti¨® algo c¨¢lido correr por su cuello: ¡°Carajo, Mateo ?Tan grande y me haces esto? ?Ay, por Dios, que no es asio se hace!¡°. ¡°Hijito, mejor deber¨ªas hacerle eso a tu pap¨¢. Con lo que le gusta a
peor, pero para su sorpresa, e no estaba enojada, sino que coloc¨® al peque?o en el suelo y lo abraz¨® ¨¦l se acerc¨®, interesado en idea de que orina de ni?o podria ahuyentar a los espiritus malignos ¡°?Me pasas a Mateo?¡°, le pidi¨® Cristi¨¢n.N?velDrama.Org is the owner. El ni?o, con los ojos grandes y algo avergonzado, miraba a su madre. ¡°Mami, Mateose me olvido¡°. Soraya, entre risas y resignaci¨®n, mir¨® el desastre: ¡°Pues todo para mi, ni una gota en ti. Tranquilo, mami se cambia y ya Me asustaste con esa calidez de golpe, no te asuste, ?verdad?¡±. Mateo, confundido, neg¨® con cabeza y luego asinti¨®. ?Qu¨¦ ternura!¡°, pens¨® Soraya, pinchando suavementes mejis del ni?o. Le entreg¨® el peque?o a Cristi¨¢n: ¡°Cuidalo un rato, voy por ropa seca. Mateo, juega con papa, ya Una vez e se alej¨®, ¨¦l, con Mateo en brazos, le pregunt¨® si a¨²n necesitaba ir al ba?o ¡°No¡°, respondi¨® el peque?o. vuelvo¡°. ¡°Bien, pero si necesitas, avisame, Cristi¨¢n, pensando en protegerse de los espiritus, guard¨® una bote vacia bajo su ropa, pregunt¨¢ndole al peque?o cada tanto. ¡°?Necesitas hacer pipi, hijo?¡°, Capitulo 74 Capítulo 74 Capitulo 74 Soraya estaba a punto de bajars escaleras cuando de pronto le lleg¨® una mada de su pap¨¢: ¡°Ven al hospital de una vez. A tu hermana se le rompi¨® el tabique nasal.zy t¨²,o hermana mayor, ni siquiera piensas venir a ve?¡±, Solo al ver mada entrante, e se dio cuenta de que era Fabio Valle quien haba. Empez¨® a recordar lo que sa sobre ¨¦l. Criada por una madrastra que menospreciaba, Fabio se habia decepcionadopletamente de e, su propia hija. La ha ignorado porpleto, dejando toda su crianza en manos de su madrasta, Fiona Virroel. Pero, debido a influencia financiera de familia de su abu, Fabio nunca se atrevi¨® a maltrata. A diferencia de e, Tania, quien desde pequena fue obediente, inteligente y encantadora, era adoraci¨®n de Fabio. Y aunque madrastra preferiria deshacerse de e, no se atrevia a ponerle un dedo encima. En cambio, tratabao a un tesoro, intentando inutiliza, su objetivo era esperar a que Soraya heredara vasta fortuna de su madre biol¨®gica para luego actuar La madre de Soraya hab¨ªa tenido un matrimonio de conveniencia con Fabio, y el dote que trajo fueidi de toda de Soraya baj¨® escalera, sacudiendo cabeza con desden: ¡°Pobre de original, tonta hasta decir basta. Se divorci¨® por seguir siendo una addora, y con una herencia de mil millones, todo termin¨® en manos de un hombre despreciable y su madrastra. Al final, fue desechadao si nada. Ah, una buena mano arruinada porpleto. Vamos al hospital a ver a esa madrastra con piel de cordero¡®. Cristian, sentado en su si de ruedas abrazando a su hijo, escuch¨® los pasos de Soraya bajar, Guard¨® algo r¨¢pidamente dentro de su ropa. ?Madrastra con piel de cordero ?Estaba insinuando que actual matriarca de familia Valle tenia algo oscuro? Fiona era conocida por ser una buena persona, reconocida en capitalo una embajadora de canidad, tratando a esposa y madre ideal, pero ese d¨ªa, esa mujer result¨® ser un lobo disfrazado de cordero Soraya se acerc¨® a Cristian: ¡°Cari?o, mi hermana est¨¢ hospitalizada, Ir¨¦ a ve. Cuida de nuestro hijo, por favor¡°. Le dio un beso en cara al peque?o: ¡°S¨¦ bueno y escucha a pap¨¢, ?si? Mam¨¢ tiene que salir un rato. Luego juego contigo, tom¨®s ves del auto y ¡°A astar a los miserables Veamos qu¨¦ se de persona es que le puso los cuernos a Fablo¡°. salio Despu¨¦s de que e saliera, Cristi¨¢n llev¨® a su hijo en el ascensor al segundo piso, entr¨® a una habitaci¨®n y le pregunt¨® al peque?o: ¡°Hijo, ?bienes que ir al ba?o?¡°. Mateo neg¨® con maiz. Est¨¢ delicioso¡°. Mateo tom¨® bote y se bebi¨® todo el jugo de un solo trago. Levant¨® bote y dijo: ¡°Pap¨¢¡­ quiero m¨¢s¡°. Cristian tom¨® bote: ¡°Con una es suficiente. Esta noche pap¨¤ le pedir¨¢ al abuelo mayordomo que te prepare otro¡°.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Capítulo 75 Capitulo 75 ¡°Pap¨¢, tengo que hacer pis¡°. Entonces Cristi¨¢n se apuro a sacar una bote de bebida que tenia preparada y posicion¨® cuidadosamente bote frente a su hijo: ¡°Hijo, haz pipi ¨¢qui adentro. Adnte, en bote¡°. Mateo mir¨® hacia boca de bote: ¡°?Por qu¨¦?¡°. ¡°?No debenamos ir ir a?¡°, pregunto, se?ndo hacia el ba?o con su dedito Era primera vez que Cristian enga?aba a su hijo, y se le notaba algo iodo: ¡°Pap¨¢ tiene dificultades para moverse, seriaplicado ir hasta alls¡°. Mateo, viendo a su pap¨¢ en si de ruedas, no sospech¨® nada. Con bote en mario, no pas¨® mucho antes de que el c¨¢lido pipi del peque?o empezara a llenaria. La bote era peque?ita y el pipi llen¨® justo a tope. Despu¨¦s de terminar, Cristian card bote y coloc¨® sobre mesita de noche, para luego seguir jugando junto a su hijo. Al mediod¨ªa, lleg¨® hora de siesta Papa, tengo sue?o. Cristion lo levant¨® en brazos: ¡°Vale, vamos a cama a dormir¡°. Se desz¨® en su si de ruedas hasta cama, puso a Mateo sobre e, y procedi¨® a quitarle los zapatos, los pantalones y chaqueta: ¡°Duerme ya, pap¨¢ est¨¢ aqui contigo. Mateo, temeroso de que se fuera, agar fuertemente uno de sus dedos ¡°Pap¨¢ no te vayas¡°,N?velDrama.Org is the owner. Cristian habia estado a su se asegur¨® de que estaba profundamente dormido, ¨¦ste le solt¨® mano y lo arrop¨® bien. Mientras tanto, abajo, aparci¨® Herminio. Lleg¨® vestido de militar, con una postura imponente, y entr¨® a casa con paso firme, el mayordomo lo recibi¨® con una sonrisa: ¡°El se?or Herminio ha llegado, el se?or est¨¢ amba¡°. Herminio se detuvo y pregunto: ¡°?Y mi cu?ada? ?Est¨¢ arriba tambi¨¦n?¡°. El mayordomo se qued¨® algo confundido, tardando en responder. Herminio funci¨® el ce?o: ¡°Te estoy preguntando por mi cu?ada, e est¨¢ en casa?¡°. El mayordomo sorprendido, dijo: ¡°?Se refiere a se?ora?¡°, ¡°?Qui¨¦n m¨¢s sino? ?Tengo acaso otra cu?ada?¡°. El mayordomo respondi¨® apresuradamente: ¡°Oh, se?ora salid¡°, se preguntaba que ha cambiado para que Herminio, que siempre maba a Soraya por su nombre, ese dia mara cu?ada. ¡°?Sabes a donde fue?¡°, El mayordomo neg¨® con cabeza: ¡°No lo s¨¦, pero seguramente el se?or si¡°. Herminio se sinti¨® decepcionado al saber que Soraya no estaba en casa, pero aun as¨ª subi¨® a buscar a su hermano. Al llegar amba yengar a habitaci¨®n de Cristi¨¢n, encontr¨® a su sobrino durmiendo pl¨¢cidamente en cama. Pensando que su hermano estaria en el estudio, se giro para dingirse alli cuando algo en mesita de noche m¨® su atenci¨®n, era una bote de bebida. *Red Bull! ?Mi hermano tambi¨¦n toma esto en casa? Tengo sed, asi que me vendr¨¢ bien¡°, destapo bote y un olor pouliar to golpe de inmediato. ¡°Uh, ?pocqu¨¦ huele diferente?¡°. Pero no le dio mayor importancia y se dispuso a bebe. Justo cuando Cristi¨¢n regresaba con un pa?uelo para su hijo, encontr¨® a Herminio bebiendo de bota de pipi de Mateo, entonces su rostro se tmnsform¨® porpleto: ¡°Qu¨¦ est¨¢s haciendo?!¡°. Herminio, que apenas ha tomado un sorbo y estaba a punto de seguir, escup¨® todo debido al grito de Cristian; molesto, rema: ¡°?Por qu¨¦ gritas, hermano? Por poco haces que me ahogue¡°. Capítulo 76 Cap¨ªtulo 76 Cristi¨¢n cerr¨® los ojos, no queria ser tan duro con ese tonto: ¡°?Sabes lo que acabas de beber?¡°. Herminio rod¨® los ojos: ¡°?Me crees tan ignorante que no s¨¦ leer? ro que est¨¢ escrito ahi en bote! Red Bull¡°, Cristi¨¢n se desliz¨® en su si de ruedas hacia elle arrebat¨® bote y le puso el tap¨®n: ¡°SI, bote es de Red Bull, eso est¨¢ ro. Pero lo que hay dentro no es Red Bull. ?Es orina de Mateol¡°. Al escuchar eso, el rostro de Herminio cambi¨® instant¨¢neamente: ¡°?Qu¨¦ dijiste? ?Que dentro hay orina de Mateo?¡°. Cristian enfatiz¨® nuevamente. Entonces Herminio se sinti¨® tan disgustado que no pudo m¨¢s. Dios mio! Realmente habia bebido orina,o al ba?o y empez¨® a provocarse el v¨®mito, esperando poder sacar toda orina que hab¨ªa tragado. El sonido del agu fuertemente mientras ¨¦l se provocaba el v¨®mito, tratando de vaciar todo lo que habia en su est¨®mago, hasta que solo qued¨® el amargo gusto de bilis; sali¨® con los ojos enrojecidos, luciendo tan malo si estuviera estre?ido, y con l¨¢grimas en los bordes de sus ojos. Con una mirada furiosa, dijo: ¡°?Qui¨¦n fue el desgraciado que puso orina de Mateo en bote? ?Y por qu¨¦ dejaron en un lugar tan visible?¡°. Cristi¨¢n tosi¨® levemente: ¡°Fui yo¡°. La ira de Herminio se desvaneci¨®o si hubiera golpeado contra algod¨®n, sin saber d¨®nde dirigira. Levant¨® el dedo hacia Cristian: T¨¹t¨¹?Por qu¨¦? ?Pam qu¨¦ pones orina de Mateo en una bote? ?Desde cuando te gustan estas cosas raras?¡±,This belongs to N?velDrama.Org - ?. Cristi¨¢n lo mir¨® friamente: ¡°El raro eres t¨²¡±. Herminio, frustrado: ¡°Entonces por qu¨¦ pusiste ahi?¡°. Cristian limpi¨® bote cuidadosamente: Tu cu?ada dijo que un espiritu femenino me habia poseido y orina de un ni?o peque?oo de Mateo puede ahuyenta¡°. Al escuchar eso, Herminio se tranquiliz¨®. Ya habia escuchado a abu har sobre c¨®mo Soraya expuls¨¦ un espiritu maligno de casa ancestral. Pensaba que el hecho de que su cu?ada pudiera prever el futuro era impresionante, pero no tenia idea de que tambi¨¦n pudiera exorcizar espintus. Curioso, pregunt¨® ¡°?C¨®mo es que te persigue un espiritu femenino?¡± Antes no creia en estas cosas, pero despu¨¦s de ver el video grabado en casa ancestral, no tuvo m¨¢s opci¨®n que creer. Cristian con cara de pocos amigos le respondi¨®: ¡°?Y yo qu¨¦ s¨¦?¡°. Herminio rio sin ninguna consideraci¨®n: ¡°Debe ser por esa cara tan mativa que tienes. Ah, ah, ah, qui¨¦n lo dir¨ªa, ser guapo tambi¨¦n puede ser un problema. Hasta los fantasmas se sienten atraidos por ti. Si participaras en un concurso de belleza, seguro que ganarias el primer lugar¡°. Cristi¨¢n, molesto, lenz¨® un zapato: ¡°Parece que te pica piel, aburrido. Largate! No vengas por aqu¨ª si no es necesario¡°. Aunque Herminio fue golpeado con un zapato, no se enojo; recogi¨® el zapato y se lo devolvi¨® a su hermano, pregunt¨¢ndole: ¡°?Y mi cu?ada? ?Sabes d¨®nde est¨¢? Tengo algo importante que preguntarle¡°. Cristi¨¢n se calz¨® el zapato: ¡°Cada vez que te ve, o pelean o discuten, ?qu¨¦ tan importante puede ser?¡± ¡°Eso¡­ e dijo que un buen amigo me iba a traicionar y que terminaria mal. Quiero escuchar un poco m¨¢s, ver cu¨¢ndo ser¨¢ mi pr¨®xima misi¨®n para que me traicionen. Tal vez pueda prevenirlo y cambiar ml destino. La suerte de ¡°Su hermana se rompi¨® nariz y est¨¢ en el hospital, fue a¡°. En el hospital. Soraya estaba sentada aldo de cama de Tania, preocupada, pregunto: ¡°Hermanita, ?crees que tu nariz volver a sero antes?¡°, La nariz de Tania, cuidadosamente tratada por el m¨¦dico, estaba envuelta en una gasa fina. Esa gasa, ncao nieve, se adhera suavemente a su nariz. Parecia una lirio reci¨¦n florecido, puro y fr¨¢gil. E funci¨® el ce?o, su rostro se contrajo por el dolor de nariz: El doctor dijo que si se recuperard, pero que ser¨¢ doloroso¡°. Fabio, al escuchars pbras de Soraya, no pudo contener su indignaci¨®n: ¡°Ni?a descarada, eso se ma preocuparse por alguien? Si no sabes qu¨¦ decir mejor cate! Te pedi que vinieras a ver a tu hermana, mira hora que es ya, te m¨¦ esta ma?ana y apenas llegas ahora. Son una, desde que te m¨¦ esta ma?ana hasta ahora, han pasado cuatro horas para que llegaras, ?qu¨¦ eres, un caracol, que viniste arrastr¨¢ndote?¡°, Ese hombre, que ya iba por los cuarenta y pocos, estaba a punto de casarse. Era un hombre alto y bien parecido, llevaba puesto un traje impecable que le sentab de maravi, Imadiando ese aire de madurez y encanto que lo caractenzaba Capítulo 77 Cap¨ªtulo 77 Las lineas de su rostro estaban definidas, y los a?os han dejado en su rostro unas marcas sutiles que, lejos de restare, le a?adian un aire de serenidad y profundidad. Miraba a Soraya con desprecio y frialdad. ¨¦sta lo mir¨® de vuelta: ¡®Oye, los ojos de pap¨¢ se ven muy brintes, eh. Parece que pudieran ver hasta el fondo del coraz¨®n. Pero, ?c¨®mo es que no logra ver verdadera cara de esa madrastra malvada, que lo tiene dando vueltaso un tonto? Un tonto y una malvada, qu¨¦ pareja. De repente, Fabio escuch¨® una voz familiar que lo sorprendi¨® y mir¨® hacia Soraya. Esa rebelde de estar insult¨¢ndolo! Pero entonces via que e ni siquiera habia hado. En cambio, fue su esposa Fiona quien le reme: ¡°Fablo, ?cu¨¢ntas veces te lo tengo que dedir? Trata mejor a Yaya, dale m¨¢s atenci¨®n Mira que hace tiempo no ves y apenas ves, empiezas a rega?a. Yaya ahora tiene su propia familia, tiene que cuidar a sus suegros, a su esposo, a su hijo. Y ni har del nieto, que a¨²n es muy peque?o y no puede estar sin e, ?qu¨¦ esperabas? ?Que dejara a su hijo por un mado tuyo? Que haya venido a ver a Tania ya es mucho, ?qu¨¦ m¨¢s quieres?¡°, mujer vestia unrgo vestido elegante, tambi¨¦n rondaba los cuarenta. El color del vestido era profundo y elegante,o el cielo noctumo de principios de oto?o, brindo con un encanto misterioso. El corte del vestige resaltaba su figura esbelta, mostrando belleza delicada de mujer orientalbinada con independencia y confianza de mujer modema. Su rostro era hermoso y digno, con una piel cuidada y tersao el jade. Sus ojos profundos y brintes,o dos estres parpadeantes, revhan inteligencia y dulzura. Al har susbios se curvaban en una sonrisa ligera, creando una atm¨®sfera c¨®moda y c¨¢lida Pero Somaya sabia que todo eso era una fachada cuidadosamente construida por e Fabio pens¨® que hab¨ªa sido una alucinaci¨®n auditiva y gru?i¨®: ¡°Sigue consinti¨¦nd! ?Crees que por m¨¢s que intentesce, va a entender tus buenas intenciones? Una in¨²til que no sabe arrepentirse ni esforzarse no importa cuanto mimes, no sabe ser agradecidal Si no fuera porti Impiando sus desastres todos estos a?os. Pors tonterias que ha hecho, familia Fuentes ya habria expulsado¡°. Fiona sonri¨® con afecta: ¡°Mim c¨®mo has. Es cierto que Yaya es un poco traviesa, pero no tiene m intenci¨®n. Nuestra Yaya es hermosa y viene de una buena familia. Ahora que su marido est¨¢ incapacitado, si no fue por e, ?d¨®nde encontraria ¨¦l una esposa asi? Creo que Yaya incluso se est¨¢ sacrificando por el. Con todo lo que e podria aspirar en capital, ?para qu¨¦¡­?¡± De repente, Fiona se tapo boca, culp¨¢ndose: ¡°Ay, mira lo que digo, tocando el tema que no debia. Yaya, lo siento, no quise menospreciar a tu esposo, solo siento que no es justo para ti¡±. Si eso hubiera pasado antes. Cada vez que mencionaban que Cristi¨¢n estaba incapacitado, Soraya empezaba a armar un esc¨¢ndalo, exigiendo el divorcio. Entonces Fabio se enfurecia y terminaba golpeand.N?velDrama.Org is the owner. Pero ese d¨ªa¡­ Soraya sonrio torcidamente: ¡°Sa que mama me quiere m¨¢s. Noo papa, que solo sabe rega?arme¡°. Fiona tom¨® su mano: ¡°Tonta, eres mi hija, a qui¨¦n voy a querer si no es a ti?¡°. cari?osa con e, solo sabia exigirle y critica. Siempre le prohibian Tania observaba esa escena, tragando su envidia; su mam¨¢ nunca habia sido tan suave y esto o aquello, le exigian ser mejor, m¨¢s destacada. Pero con Soraya, aunque fuera fingido, lo hacia a perfi¨®n pretendiendo estar triste, baj¨® cabeza y sus ojos se llenaron de l¨¢grimas Al ve asi, Fabio sepadeci¨® al instante y con una mirada severa le dijo a Soraya: ¡°Vienes a ver a tu hermana y ni siquiera traes algo, ?ni frutas puedesprar?¡°. Soraya rod¨® los ojos, incr¨¦d: ?En serio, viejo? ?No puedes ser un poco bueno? Con lo bien que tratas a esta madre e hija ahora, m¨¢s tarde lo pagar¨¢s. Cuando Fiona tome controlpleto de familia Valle, solo espera tu turno para sufrir! Ay, vieja zorra te da veneno lento, y zorrita te quita el tubo de origeno. Capítulo 78 Capitulo 78 ¡°Veneno lento! ?Y despu¨¦s te desconectaran el oxigenal En ese momento, Fabio estaba seguro de que voz era de Soraya. Pero al mira, no vio abrir boca para har. El tonto de papa enga?ado por una zoma astuta durante d¨¦cadas, terminando en una miserable desgracia. Eh, parece astuto, pero questima, qu¨¦ l¨¢stima que no Fabio observaba fijamente confimo nuevamente que era e quien emitia esos pensamientos, y que solo el podia escucharlos. Sin mostrar ninguna emoci¨®n, entrecer¨¢ los ojos, acabaria en una desgraciao decian? Dudaba de eso pensando seguro que esa ingrata hija lo estaba maldiciendo en su interior. No solo descr de los pensamientos que acababa de escuchar de Somaya. Sino que, con desden, dijo: ¡°Mira con qui¨¦nes te juntas? Por tu culpa, Tania termin¨® con nariz rota, e sestimo por tu culpa indirectamente, as¨ª que debespensa. Dale a Tania vi frente al mar en Bahia de Cristalopensaci¨®n, ma?ana mismo traes ves para tu hermana¡°. Al escuchar eso, Fiona reprimi¨® su alegria, pero fingi¨® estar preocupada: ¡°No digas tonterias, eso es lo que mam¨¢ de Yaya le dej¨® a e, ?c¨®mo puedes d¨¢rselo a Tania? Adem¨¢s, si Tania sestimo fue por su propia ipetencia, ?c¨®mo es culpa de Yaya?¡°.N?velDrama.Org is the owner. hubiera sido antes, Somaya habr¨ªa dicho con desd¨¦n. Es solo una vi, tengo muchos, tom! Est¨¢ bien Pero ese d¨ªa, Soraya apoyaba su barbi con ambas manos, inocentemente dijo: ¡°?C¨®mo pueden culparme? Ni siquiera fui yo quien mando a mi hermana a buscar a Romina. Adem¨¢s, para defender a mi hemana, envi¨® a mi mejor amiga a c¨¢rcel. Pap¨¢, por mi hermana, hasta renuncie a mis amigos. Mira, he hecho un gran sacrificio, ?no crees que deber¨ªas felicitarme y darme una rpensa?¡°. Bahia de Cristal, yaya que esas mujeres eran ambiciosas! ?Eso valia miles de millones! ¡°Y, papa, ?no lo olvidaste? No tengo derecho a disponer de lo que mi mam¨¢ me dej¨® hasta que tenga 26 a?os. La ¨²ltima vez que vi a mi tio, incluso dijo que deberia recuperar los bienes raices que le ha dado a mi hermana antes, o ¨¦l mismo vendr¨ªa a remarlos Dijo queo no ha llegado a edad para heredar, nadie deberia tocar nada. De hecho tuve una gran pelea con mi tio por ese asunto. Dijo que, si no recuperaba esas cosas, entonces cuando cum 26 a?os, no me da herencia de mam¨¢. Pap¨¢, ?qu¨¦ crees que deberia hacer? ?Deberia recuperar temporalmentes cosas que le di a mi hermana? El testamento de mama dice que, si regalo bienes inmuebles antes de los 26 a?os sin el permiso de mi tia, el tiene el derecho de no darme herencia. Si nos recupero, ?qu¨¦ pasa si mi tio no me da esas cosas cuando llegue el momento? Son cientos de millones, con eso podriaprar muchos rascacielos¡± Luego, fingi¨® estar angustiada mirando a Fiona: ¡°Mam¨¢, ?qu¨¦ hago? Yale di esas cosas a mi hermana, ?c¨®mo puedo recuperas? Mi tio realmente es estricto, lo mio es de mi hermana, ?por qu¨¦ tiene que ser tan especifico? Adem¨¢s, deber¨ªa poder darle cosas a quien yo quiera, ?por qu¨¦ tiene que meterse? Supongo que quiere quedarse con todo lo que mama me dej¨®, por eso me dificultas cosas de esta forma¡°. Tania bajo mirada, sus dedos debajo de manta se apretaban fuertemente ?Que los devuelva?! Esos bienes valian decenas de miles de millones. Una vez que algo pasaba a sus manos, no ha raz¨®n para devolverlo. Fiona por su parte parecia inc¨®moda. Esos bienes eran lo que ha conseguido con tanto esfuerzo durante a?os, devolverlos era migajas?¡°. Capítulo 79 Cap¨ªtulo 79 Soraya se encogid de hombros: ¡°Eso diselo a tu tio! Yo ya tuve una pelea tremenda con ¨¦l, y cosa se puso fea. Puedo no remar lo que le dia mi hermana, tampoco quiero herencia de mam¨¢. Como dice pap¨¢, ya me cas¨¦ con familia Fuentes, tengo rh¨¦s lujos de los que pueda disfrutar en toda mi vida. Lo de mam¨¢, lo quiera o no, ya me da igual¡°. Eso, sin duda, hizo que Fabio saltam: ¡°Qu¨¦ locuras dices! Esas cosas son el legado de tu mam¨¢ para t?c¨®mo puedes renunciar a es tan f¨¢cilmente? Lo que le diste a tu hermana, ?qu¨¦ es enparaci¨®n? ?Est¨¢s eligiendo semis sobre sandias, c¨®mo puedes ser tan tonta!¡°. Soraya puso cara de poco inter¨¦s: ¡°?Y qu¨¦ se supone que haga? Ya selo di todo a mi hermana, ?c¨®mo crees que se sentiria si se lo quito? Fiona, apretando los dientes, tom¨® mano de Soraya y le dijo con una sonrisa: ¡°No entiendess buenas intenciones de tu tio. ¨¦l solo quiere lo mejor para ti, teme que malgastes lo de tu mam¨¢. Esas cosas eran de tu mam¨¢ y nunca debieron ser de tu hermana. Te lo dije antes, pero no me escuchaste, ?ahoma lo ves? Ahora tienes un lio. Pero tranqu, tengos ves preparadas para devolverts. En cuanto regrese, tes mando. No puedes pelearte con tu tio por unas casas y tiendas. Tener un familiar que te quiere es una bendici¨®n. Si realmente quieres darle algo a Tania, cuando puedas manejar herenciao quieras, ahisi tutio no podr¨¢ decir nada¡°. Al escuchar todo eso, Tania se sinti¨® desda, mirando a su madre con descontento. Fiona lenz¨® una mirada y e, intentando mantener su imagen de ni?a buena, trag¨® su orgullo, aunque sus ojos se llenaran de l¨¢grimas: ¡°Hermana, mam¨¢ tiene raz¨®n. Esas cosas nunca fueron mias. No deberia aceptas solo porque me benes cari?o, no quiero que tengas problemas con el tio por mi culpa¡°. Soraya fingi¨® no notar su interi¨®n y parpadeo inocentemente: ¡°Esa no est¨¢ bien, ya te lo habia dado. Seria muy injusto para ti si me lo devuelves. No importa, puedo renunciar a herencia. Despu¨¦s de todo, a familia Fuentes no le falta dinero, no me har¨¢ falta nada en vida. La herencia de mam¨¢, quiera o no, me da igual¡°. Tania estaban enfurecida que quer¨ªa abofetear a Somaya, ?sabia lo que decia? Renunciar a una herencia de miles de millones por unos cuantos regalos! ?Qu¨¦ tenia en cabeza? or tu hermana, entonces tu hermana ser¨¢ culpable¡°. Fiona, con el rostro tenso, insisti¨®: ¡°Eso no puede ser. Si renuncias a lo que tu mam¨¢ te dej¨® por Soraya mordi¨® subio: ¡°Pero, ?y si mi h hermana se siente mal, molesta por esto?¡°. Tania forz¨® una sonrisa: ¡°No me sentir¨¦ mal, ?c¨®mo podr¨ªa, con todo lo bueno que me has dado? Estoy m¨¢s que agradecida¡°. Soraya, conmovida, dijo: ¡°Est¨¢ bien, si t¨² y mam¨¢ lo dicen, les har¨¦ caso. No te preocupes, cuando herede, te prometo que te dar¨¦ un edificio entero para que seas amendataria m¨¢s grande de ? Lo que e queria en herencia de su mam¨¢ y todass propiedades de familia Valle. Unos minutos despu¨¦s, Soraya sali¨® del hospital de buen humor. Fabio tuvo que volver a empresa. En habitaci¨®n del hospital solo quedaron Tania y su madre. Fiona, furiosa, pate¨® el bote de basura: ¡°Esto me mata. Hoy pensaba aprovechar tu nariz rota para sacarle algo, ?y mira c¨®mo terminamos!¡°. Tania, insatisfecha, pregunt¨®: ¡°?Est¨¢s tan segura de que e conseguir¨¢ herencia a los 267¡±N?velDrama.Org is the owner. Fiona resoplo: ¡°Su tio quiere m¨¢s que su propio padre, no dejar¨¢ que se quede con esas Capítulo 80 Cap¨ªtulo 80 Despu¨¦s de dejar el hospital, Somaya pas¨® a recoger unas agujas de ta que ha encargado. Justo cuando iba de camino a casa, un chico se le cruz¨®endo y casi tira al suelo. Mientras se recuperaba del susto, escuch¨® a una seflom mayor gritando a todo pulm¨®n: ¡°Robo, nos est¨¢n robando Arapen al , por favor, ayudenme a atraparlo!¡°. Soraya mir¨® hacia el tipo que casi tumba. Efectivamente, el tipo llevaba un bolso en mano y ya estaba bastante lejos. Justo cuando eldr¨®n estaba a punto de meterse en un callej¨®n e lo pens¨® y senz¨® tras diThis belongs to N?velDrama.Org - ?. En calle, con gente yendo y viniendo, e era ¨²nicaendo tras eldr¨®n: ¡°Ladr¨®n, detentel Para ahl mismo, corria a toda velocidad, dejando atr¨¢s apenas un destello. Eldr¨®na lo m¨¢s que pod¨ªa y e lo segu¨ªa¡­ Con el bolso firmemente agarrado, eldr¨®n ech¨® un vistazo atr¨¢s a esa mujer, que no desist¨ªa, y solt¨® una sarta de groserias: ¡°Est¨¢s loca o qu¨¦, qui¨¦n co?o te mand¨® a meterte!¡°. Soraya ni se inmutaba: ¡°Oye muchacho, ahora robar tiene excusa? Mejor suelta ese bolso si no quieres que to vaya peor¡°. El ratero se meti¨® en el callej¨®n, furiosa: ¡°Ni en sue?os!¡°. No pas¨® mucho antes de que Soraya lo alcanzara: ¡°Hoy vas a aprender qui¨¦n est¨¢ so?ando, y con una patada, lo mand¨® a vr ?Ay!¡°, eldr¨®n solt¨® un grito, se levant¨® de un salto y sac¨® una navaja ¡°Largate, no te metas donde no te man, o si no atente as consecuencias!¡°. ¡°Jajaja¡°, Soraya solt¨® una carcajada. ¡°Amenazas hay todos los dias. Tienes manos y pies, podrias trabajar en lugar de andar en malos pasos. Hoy te voy a ense?ar una li¨®n, a ver si te atreves a robar otra vez¡°. Eldr¨®n, con los ojos llenos de odio, senz¨® hacia e con navaja: ¡°Si quieres darme una li¨®n, ?prep¨¢rate para morir!¡°, Soraya se qued¨® quieta: ¡°No sabes con qui¨¦n te metes¡°, cuando navaja estaba a punto de toca, r¨¢pidamente agar mano deldr¨®n, torci¨® y luego aplic¨® mucha Fuerza. De repente se escuchabao algo se rom ¡°Ah, eldr¨®n se retorcia del dolor con mano rota y gritabao un cerdo Soraya In quit¨® navaja, lo tir¨® al suelo con una patada y luego, poniendo un pie sobre su pecho, lo miro desde amba: ¡°Vas a seguir robando?¡°. Eldr¨®n, ba?ado en sudor frio y terror, asinti¨® r¨¢pidamente. ¡°No.. no lo har¨¦ m¨¢s. Por favor, perd¨®n¡°. Maldici¨®n, habia escogido el peor dia para un robo, encontr¨¢ndose con una experta. Soraya se agacho, recogi¨® el bolsa robado, sacudi¨® el polvo y quit¨® el pic ¡°Anda, hoy estoy de buen humor y te dejar¨¦ ir. Si vuelves a hacer algo asi, te acabo ahi mismo¡°. Eldr¨®n, agradecido, se golpe¨® cabeza contra el suelo ¡°No lo hare, nunca m¨¢s¡°. ara que no se lo vuelvan a robar¡°. Luego de eso Soraya le devolvi¨® el bolso a se?ora mayor: ¡°Aqu¨ª tiene, se?ora, cuide bien su bolso para La se?ora, aunque encorvada, iradiaba elegancia. Su cabello teado estaba un poco desordenado por corrida, pero eso no le restaba dignidad. A pesar des arugas marcadas por los a?os en su rostro, sus ojos, aunque algo nudos, braban con sabidur¨ªa. Vestia un conjunto rojo oscuro de anciana, adornado con bordados de pronias tan detados que parecian saltar de t, sus pies lucian zapatos de cucro. No tom¨® el bolso que Soraya le extendia, sino que mird fijamente: ¡°Yaya! Eres Yaya!¡°. Soraya se qued¨® boquiabierta, ?qui¨¦n era esa se?ora? ?Conoc¨ªa a verdadera Soraya? La se?ora mayor, emocionada, agar¨® manos de e: ¡°Ay, si que eres t¨². Yayo. ?Sa que antes te hacias ?¡°. Soraya pregunt¨® con una mez de curiosidad y sorpresa. La anciana, al escuchar pregunta absurda, se molest¨® en un instante y le solt¨® un zape en cabeza: ¡°Nifia desvergonzada, igual de maleducada que siempre Soy tu abu, ?acaso ya se te olvid¨® despu¨¦s de dos a?os sin vernos? ?Cu¨¢nto hace que no vienes a visitarme? Tu abuelo y yo no dejamos de har de ti, pero tu ni te dignas a visitamos. Desde que te casaste no has vuelto a vernos. Para poder verte, tenemos que ponemos a vers noticias y cada vez que le veo envuelta en esos esc¨¢ndalos me dan ganas de darte unos cuantos coones, a ver si asi te despiertas, ?no puedes ser una buena chica en vez deportarteo una rebelde sin causa? ?No podr¨ªas hacerles caso a tus tios y corregir todas esas ms ma?as? Si sigues asi, p¨®mo vas a honrar memoria de tu mama?¡°. ?E era abu de protagonista original! Soraya mir¨® a energ¨¦tica anciana frente a e, buscando en los recuerdos de verdadera Soraya. La abu se maba Cristina Azul, en su juventud fue dama m¨¢s distinguida de capital, de buena familia y excelente matrimonio. Nunca le falt¨® nada, siempre rodeada de lujos y sin preocupaciones. Tuvo tres hijos y una hija, todos ejemplos de virtud. Lamentablemente, madre de Soraya, Ileana Rios, muri¨® joven poco despu¨¦s de dar a luz, dejando a sus hermanoso figuras paternas que, aunque adorabanan ignorados por Soraya, criada de manera indulgente por Fiona y desoyendo los consejos y amor de sus tios. Con un brillo astuto en los ojos, Soraya tom¨® del brazo a anciana, fingiendo un cari?o que no sentia: ¡°Como crees, abu! ?C¨®mo podr¨ªa olvidarme de ti? Solo estaba jugando contigo para que te rjams, s¨¦ que los decepcion¨¦ tanto a tio al abuelo por no visitarlos. Acepto que estuve mal y siempre los hacia enfadar. Pero ya cambi¨¦, abu, Yaya se ha reformado. De ahora en adnte escuchard a los tios y los visitar¨¦ m¨¢s seguido, ?ves? Ya soy otra, ?no te parece que mejor?¡°. Cristina resoplo: ¡°Eso est¨¢ mejor Dejas atr¨¢s esa imagen de chica problem¨¢tica para luciro alguien presentable. Vamos, pa?ame a casa. A tu abuelo le alegrar¨¢ ver que has dejado atr¨¢s tus ms costumbres¡°. Soraya no tenia neado encontrarse con familia Rios ese d¨ªa. Cada uno de ellos era astuto y si se daba alguna pista de su verdadera identidad, levantana sospechas. Intentando negociar, dijo: ¡°Abu, mejor no voy hoy¡°. Cristina funci¨® el cerlo al instante: ¡°Acabas de decir que nos visitarias m¨¢s seguido y ahora ni siquiera quieres venic, acaso estabas jugando conmigo?¡°. Soraya r¨¢pidamente negd: ¡°No, abu, no te estoy enga?ando. Pensaba que,o Mateo ya naci¨® y a¨²n no los conoce, deber¨ªa har prime con Cristi¨¢n para llevados a ambos ma?ana a visitarlos¡°. La idea de conocer a su bisnieto ilumin¨® el rostro de Cristina: ¡°Vas a traer a mi bisnieto?¡± ¡°ro que s¡°, afirm¨® Soraya. ¡°Bueno, entonces ve. Pero aseg¨²rate de venir, para Cristina, posibilidad de ver al bisnieto era m¨¢s emocionante que cualquier otra cosa Una vez que anciana se fue, Soraya volvi¨® a casa pensando en c¨®mo convencer a Cristi¨¢n para llevar al ni?o a conocer a familia Rios. Al llegar se encontr¨® a sus suegros, quienes no han estado por un tiempo. El padre de Cristi¨¢n, al vesta vestida de manera adecuada, levant¨® una ceja en se?al de aprobaci¨®n. Parecia que su nueca hab¨ªa cambiado para mejor. Al ver a sus suegros, Soraya no pudo evitar gritar interamente: Dios mio, qu¨¦ desastre! ?Justo lo que me faltaba, encontrarme con ellos! ?Por qu¨¦ siempre tienen problemas de salud? Ahora entiendo, todo por culpa de esos malos augurios! ?Esto es un verdadero liof Capitulo 82Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Capítulo 82 Capitulo 82 Los padres de Cristi¨¢n se miraron el uno al otro, manteniendo calma mientras vn a Soraya entrar a casa. Antes de llegar su hijo ya les ha advertido, ellos podr¨ªan escuchar todo lo que ¨¦sta pensaba en su coraz¨®n, pero deb¨ªan actuaro si nada pasara para no deja saber. Con una actitud desenfadada, Soraya entr¨® al living y se sent¨® frente a sus suegros: ¡°?Cu¨¢ndo volvieron, pap¨¢ y mama?¡°. Diana Azul mir¨® con una leve fruncida de ce?o y cierto disgusto: ¡°?Qu¨¦ te volvi¨® el juicio?¡°.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Antes, esa nuera suya habia armado un esc¨¢ndalo tras otro, pidiendo el divorcio y quit¨¢ndole paz al hogar. Y lo peor, su hijo no queria ni escuchar de divorcio No tenia ni una buena impresi¨®n de Soraya, deseaba poder deshacerse de e porpleto, era demasiado problem¨¢tica, hab¨ªa dejado por el suelo el nombre de familia Fuentes. Su pobre hijo, a causa de e, habia acabado cons piemas hechas trizas y encima, cornudo. La ¨²nica cosa buena que hab¨ªa hecho esa mujer era darle a su nieto Mateo Diana era deslumbrante, pero vestia con sencillez y elegancia,o una rosa olvidada brindo s. Las peque?as arrugas alrededor de sus ojos no restaban a s¨² belleza, sino que a?adian un aire de serenidad y calma. Su cabello, recogido sin pretensiones, irradiaba una belleza natural. ¡°Waya! Ahora entiendo por qu¨¦ mi esposo es tan guapo. ?ro, se parece a su mam¨¢ Mira esos ojos, tan profundos y cautivadores, m¨¢s brintes ques estres en el cielo nocturo. Y esa nariz, tan perfectamente esculpida, elegante y distinguida. Ni har de esosbios, parecen p¨¦talos de rosa, rojos y jugosos, dan ganas de besarios. No es de extra?ar que mi suegro est¨¦ loco por e, hasta dej¨® el negocio por seguirle corriente. En efecto, es una belleza peligrosa. L¨¢stima, eso si, que tenga tan corta vida, ?murid tan joven! Al principio, Diana se sonroj¨® con los hgos, pero al escuchar belleza peligrosa¡® y lo de corta vida, su sonrisa se esfumo. Esa bruja tenia el descaro de har de belleza peligrosa. Si no fuera por su cara bonita, su hijo ya habria mandado a vr hace tiempo. En su opini¨®n, si su hijo no se divorciaba era solo por el rostro bonita de esa tonta. ¡°Ahora te arres para parecer decente. Pero sigues siendo misma, incapaz de cambiar tus ms costumbres, siempre de fiesta en fiesta sin preocuparte portu familia, ?de qu¨¦ sirveso esposa? Solo sabes gastar dinero y causar problemas, no sirves para nada m¨¢s. No entiendo qu¨¦ te vio Cristi¨¢n, verdad¡°. Con una sonrisa, Soraya se toc¨® cara: ¡°Ay mam¨¢, no te has dado cuenta? Es que soyo ti, tengo un arma secreta. Adem¨¢s, a mi marido le gusta mi estilo. Antes era asi de dram¨¢tica, solo para darle sabor a rci¨®n, hab¨ªa que ponerle condimento a vida de pareja, sino qu¨¦ gmcia tendr¨ªa?¡°. Diana se puso verde de rabia: ¡°Causas un caos en casa y dices que es para darle sabor! ?Debes estar local Ay, esta suegra, tan bonita que se ve y con esa boca que no ayuda. Iba a dejar pasar lo del espectro ese para que vivieras un poco m¨¢s. Pero si sigues insult¨¢ndome, mejor me olvido. Que el espectro siga contigo y te chupe vida. Bah, total tampoco te queda mucho, y cuando te mueras, ?si mi suegro se muere de tristeza, me tocar¨¢ m¨¢s herencia al divorciarme?¡°. Justo cuando Cristi¨¢n salia del ascensor, escuch¨® los pensamientos de Soraya retumbando en su cabeza. Desde que su madre tuvo a Naya, siempre hab¨ªa estado d¨¦bil, sin encontrar causa, asi que todo ese tiempo ha sido un espectro chup¨¢ndole vida? ?Y su padre, por estar siempre con e, tambi¨¦n estaba siendo afectado? ouso rojao un tomate golpe¨® mesa con mano y, apuntando a Soraya, no logr¨® soltar ni un insulto Diana estaba tan enfadada que su cara se puso roja Capítulo 83 Capitulo 83 La buena educaci¨®n de Soraya impedin que soltara insultoso si no hubiera ma?ana. ¡°Esta bruja de Soraya, c¨®mo desea que yo muera pronto! As¨ª podr¨¢n divorciarse y repartirse herencia despu¨¦s de mi muerte¡°. Justo cuando estaba a punto de estar, Cristi¨¢n intercedi¨® r¨¢pidamente: ¡°Mam¨¢, pap¨¢, acaban de llegar y ni siquiera han descansado. Deberian ir a dormiry superar el jetg¡± Diana lo mir¨® furiosa: ¡°Asi que vas a seguir consinti¨¦nd? ?Qu¨¦ tienes que vorme muerta para estar satisfecho?¡°. Cristi¨¢n se volted hacia su padre: ¡°Pap¨¢, por favor, ll¨¦vate a mam¨¢ a descansar¡± Fernando se levant¨®, tir¨® de su esposa y dijo: ¡°Vamos, dijiste que quer¨ªas dormit, ?no?¡°. Diananz¨® una mirada venenosa hacia esa nuera suya antes de levantarse a rega?adientes. Le dijo a Soraya algo que dej¨®pletamente desconcertada: ¡°Ya veremos cu¨¢nto tiempo puedes seguir fingiendo¡°. Para e, que su hijo intentara detene era simplemente proteger a Soraya. En su opini¨®n, esa nuera no era m¨¢s que una farsante. Si realmente tuviera habilidad de predecir el futuro, con su actitud desafiante, ya habr¨ªa puesto capital patas amiba. Femando, quien se habia mantenido al margen de los asuntos familiares durante a?os, nunca interferia ens decisiones de su hijo. Si Diana realmente estaba siendo acosada por un espiritu maligno, ?podr¨ªa expulsi¨®n de ese espiritu hacer que su salud mejorara? Con una miradapleja hacia su nuera, se llev¨® a Diana al tercer piso de vi. Una vez que se fueron, Soraya se acerc¨® a Cristi¨¢n tratando de ganarse su favor. ¡°Amor, gracias por defendeme reci¨¦n. Si no, mam¨¢ me habr¨ªa dado otra cha¡°. El apart¨® su cabeza con mano: ¡°Si¨¦ntate bien y ha, ?qu¨¦ tramas ahora?¡°, sabia que cada vez que e ponia esa cara, no venia nada bueno. O era para decir algo inapropiado o para seducirlo. Soraya, sin perder cara, se acerc¨® m¨¢s: ¡°Quiero har contigo de algo. Hoy me encontr¨¦ con mi abu, le prometi que ma?ana lleva a Mateo de visita. p¨¢?ame, por favor. Desde que nos casamos, no hemos ido a visitarlos ni una s vez¡± Cristi¨¢n mir¨® con indiferencia, luego apart¨® mirada: ¡°Estoy ocupado, no tengo tiempo, y dicho eso, intent¨® alejarse en su si de ruedas. Pero Sonya agano si, rog¨¢ndole: ¡°Amor, por favor, pa?ame. Ya se lo prometi a mi abu. ?Estar¨¢ tan triste si no vas ma?ana! ?Por favor, pa?amel Si vas, desde ahora har¨¦ todo lo que me pidas, me dices que vaya al este, y no ire al oeste ro, menos divorciamos¡°. ¨¦l apart¨® su mano: ¡°Tu cr¨¦dito conmigo est¨¢ en cero, ?con qu¨¦ me vas a hacer creer tus pbras?¡± Soraya r¨¢pidamente le dio un beso en losbios: ¡°Con esto, y desde ahora te dar¨¦ un beso de buenos dias cada ma?ana. Y en noche, uno de buenas noches, m¨¢s un serviciopleto por¡­ ¡°Fuera!¡°, Cristi¨¢n empuj¨®. Esa mujer, ¨¦l sab¨ªa que no podia esperar nada bueno de e. Soraya, sin rendirse, lo abrazo por detr¨¢s: ¡°Amor por favor, di que si. Ya le prometi a mi abu, no puedo romper mi pbra. Si no dices que s¨ª, habitaci¨®n. Sabes muy bien que esa cerradura no puede conmigo. Justo mi tia se fue¡­¡±This belongs to N?velDrama.Org - ?. Cristian agar¨® su mano: ¡°Cate¡°. esta noche in¨¦ a tu Entonces e aprovecho para darle un beso en oreja, haciendo que Cristi¨¢n se estremeciera. Si no fuera porque sus piernas no le respondian, probablemente ya habria saltado. ¡°Vamos, amor, pa?ame. Si no, te seguir¨¦ molestando toda noche¡°. Cristian, furioso, solt¨®: ¡°?Esto es pedirme o amenazarme?¡°. Soraya sonrid maliciosamente: ¡°?C¨®mo podr¨ªa amenazarte? Si hay alguien que pierde aqui soy yo, asi que no te hagas el inocente¡°. Tu madre podr¨¢ vivir m¨¢s tiempo o no seg¨²n si decides pa?arme a casa de mi abu. Si dices que si, ahom mismo me encargar¨¦ de ese espiritu maligno que rodea¡®. Capítulo 84 Capitulo 84 ?Encargarse de ese espintu maligno? Cristian entrecerr¨® los ojos con una expresi¨®n de impaciencia: ¡°Bueno, por respeto a los abuelos, me voy a molestar en pa?arte esta vez. Pero que quede ro desde ahora, cuando lleguemos a casa de los Rios,portate y no hagas el ridiculo¡°. Al escucharlo aceptar, Soraya salt¨® emocionada: ¡°Sil Sa que eras el mejor, amor¡°, ¡°Ah, jajaja, qui¨¦n iba a decir que aceptaria tan f¨¢cil. Parece que mi estrategia de dulzum est¨¢ funcionando, cuando necesito su ayuda, simplemente me pongo melosa. Como dice el dicho, el hombre persigue a mujer y eso escr una monta?a, pero cuando mujer persigue al hombre, eso atravesar un velo Todo el mundo quiere mantener su dignidad, pero una mujer sin verg¨¹enza es invencible. ?Vamos, fuerza! Si sigo asi, definitivamente conseguir¨¦ conquistar este iceberg: y cuando lo haga, escribir¨¦ un libro sobre ticas para enamorar, con fortuna de Cristi¨¢n, seguro que ser¨¢ un ¨¦xito de ventas y ganar¨¦ un buen dinero. Luego, me divorciar¨¦ y usare ese dinero para viajar por el mundo. Ah, jajaja, amo el dinero y el dinero me ama, que el dinero venga a mi desde todas diriones¡°. Cristi¨¢n, disgustado por sus pensamientos, decidi¨® regresar a su estudio en el segundo piso y ceno con ve En noche, luna briba en lo alto, derramando su luz teada,o si cubriera tierra con un velo. Fuera de vi, se dirigi¨® hacia el tercer piso, abriendo puerta de habitaci¨®n de sus suegros con un fino mbre En habitaci¨®n contigua del primer piso, Cristi¨¢n yac¨ªa en cama, mirando su celr concentrado en panta, vio a Soraya acercarse sigilosamente a cama, vestida con un conservador pijama rosa y el cabello recogido, movi¨¦ndose con cuidado. Luego, extendi¨® sus dedos para tocar ligeramente as dos personas en cama y despu¨¦s, sac¨® de su bolsillo varios amuletos amarillos. E estaba a punto de actuar en el piso de arriba cuando not¨® un destello fugaz de luz se detuvo y miro cuidadosamente alrededor, luego su mirada se fij¨® en parte superior de cortina, se acerc¨® a ventana. Cristi¨¢n, viendo eso desde abajo, cambi¨® de expresi¨®n; eran ms noticias, lo habia descubierto esndo. Entonces r¨¢pidamente cort¨® conexi¨®n a inte del piso de arriba. No esperaba que esa mujer fuera tan precavida Soraya abri¨® cortina y funci¨® el ce?o al ver mini camara oculta, ?por qu¨¦ ha una c¨¢mara en habitaci¨®n de los suegros? ?Qui¨¦n coloc¨®? No importaba qui¨¦n fuera, no podia deja ahi Si grababan un video de e expulsando espiritus, todos pensar¨ªan que estaba loca. Con un salto, e arranc¨® c¨¢mara, Guard¨® c¨¢mara en su bolsillo y continu¨® lo que hab¨ªa dejado pendiente.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Primero despleg¨® los amuletos y sac¨® una peque?a navaja de su bolsillo. Con un ligero corte en su dedo, sangre empez¨® a fluir. Luego, con su dedo sangrante, dibujo una sene de simbolos en los amuletos y finalmente, peg¨® el amuleto dibujado en frente de Diana Unos segundos despu¨¦s de pegar el amuleto en frente de mujer, una figura fantasmal femenina emergi¨® desgarrando su cuerpo. La mujer fantasma, con cabellosrgos hasta cintura y emanando un aura maligna, mir¨® furiosa a Soraya: ¡°?Qui¨¦n eres t¨²? C¨®mo te atrevesa entrometertel¡± E mir¨® con desden a figura casi transparente de mujer fantasma: ¡°?No seria mejor reencamar dignamente? ?Por qu¨¦ insistes en da?ar a los vivos? Portu culpa, Diana est¨¢ a punto de agotar su vida. Al menos fuiste humana alguna vez, ?no sabes que da?ar vida de otros te llevar¨¢ a reencarnaro animal? Ahora te doy oportunidad de reencamar, ve ripido al inframundo a reportarte. De lo contrario, hoy mismo te eliminare, haciendo que te desvanezcas sin posibilidad de reencamar nunca jam¨¢s Capítulo 85 Cap¨ªtulo 85 La fantasma solt¨® una risa desde?osa: ¡°Asi que t¨² salita, una chiqui, crees que puedes atraparme? Sigue so?ando!¡°, y escupiendo una nube de humo negro, senz¨® hacia Soraya Soraya permaneci¨® quieta en su lugar: ¡°Te has pasado de raya. El ciclo tenia un camino que no tomaste, el infierno no tenia puertas y aun asi entraste. Te di una oportunidad y no quisiste, jahora sufres consecuencias!¡°. Cuando , Soraya toc¨® a Felisa. Abajo, Cristian ya no pudo quedarse quieto. Se levant¨®, se mont¨® en su si de ruedas y r¨¢pidamente se dirigi¨® al ascensor, numbo al tercer piso. El grito desgarrador de fantasma hizo que el rostro de Soraya palideciera: ¡°Pens¨¦ que esto no iba a despertar a nadie¡°, r¨¢pidamente abri¨® ventana y, usando una prenda de Diana, limpi¨®s cenizas del amuleto del suelo. Luego, se trep¨® por ventana y salt¨® hacia abajo. Justo cuando sal¨®, Cristi¨¢n abri¨® puerta con su si de ruedas. Con una cara llena de preocupaci¨®n, busc¨® a Soraya por toda habitaci¨®n sin encontra. Mirando ventana abierta, supuso que e debi¨® haber saltado por ahi. ¡°Esta mujer siempre me sorprende¡± Habia venido corriendo por si le pasaba lo mismo que ¨²ltima vez, que termin¨® escupiendo sangre. Pero, al parecer, asa vez e estaba bien. Mirando a sus padres dormidos, supuso que Soraya debi¨® haberse encargado del fantasma molesto, De lo contrario, no se habr¨ªa escuchado ese grito. Adem¨¢s, ya hab¨ªa advertido a los sirvientes, al mayordomo y a ni?era de que no salieran de sus cuartos sin importar qu¨¦ pasara durante noche. Un momento despu¨¦s, Soraya volvi¨® a su habitaci¨®n, se cambi¨® a un pijama y solt¨® su cabello para parecer despeinada y asustada. Fingiendo p¨¢nico,o hacia el tercer piso y grit¨® exageradamente: ¡°Mam¨¢, pap¨¢, qu¨¦ pas¨®? ?De d¨®nde vino ese grito desde su habitaci¨®n? Eh, amor, ?t¨² tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª? ?Tambi¨¦n escuchaste ese grito?¡°, Se toc¨® el pecho, fing endo terror ¡°Ay, me asuste mucho. Estaba durmiendo tan a gusto, so?ando tan bonito, y de repente me despierta ese grito aterrador, sonabao si viniera de habitaci¨®n de pap¨¢ y mama, ser¨¢ que hay fantasmas?¡°, simul¨® un temblor de miedo. ¡°Amor ese grito fue honible, me da miedo dormir s, ?puedo dormir contigo?¡± Madre mia, eso estuvo demasiado cerca, casi me descubre mi esposo. Ese fantasma era un verdadero dolor de cabeza, gritando hasta el final, casi me descubren Cristi¨¢n, viendo su exagerada actuaci¨®n, tuvo un tic en boca. Esa mujer si que era una actriz. Si no fuera porque pod¨ªa escuchar sus pensamientos, probablemente se habr¨ªa dejado enga?ar por e. Ya que e no queria que nadie supiera, el tampoco iba a desenmascara. ¡°No escuchaste m?da, no hubo ning¨²n grito, Cristi¨¢n fue el primero en salir, viendo que Somaya no se mov¨ªa. ¡°?Qu¨¦ esperas? Vamos, regresa a tu habitaci¨®n¡°. Soraya, viendo que ¨¦l no sospechaba, lo sigui¨®, empujando su si de ruedas: ¡°Amor, seguro que no escuchaste el grito?¡± ¡°NO¡± ¡°?Entonces por qu¨¦ subiste?¡±Content protected by N?v/el(D)rama.Org. ¡°?Acaso tengo que informarte de todo lo que hago?¡°. ¡®Por Dios, Leste hombre no puede har de forma m¨¢s amable? Ya recuper¨¦s agujas de ta durante el dia. Chispita, bu decides! ?Le ameglo pierna primero a este hombre o le hago un mu?eco vudu?¡°. Capítulo 86 Capitulo 86 En efecto, Cristi¨¢n no creia que Somaya pudiera cursu piema, asi que no tam en serio sus pbras. Los nervios de su espini han sido da?ados, y despu¨¦s de ver a incontables especialistas de primera, todos se han rendido con su caso. Si unos cuantos piquetes con agujas pudieran sanarlo, ?c¨®mo iba a estar atado a una si de ruedas desde hacia m¨¢s de un a?o? Sin embargo, esa noche e ha salvado a sus padres, y ¨¦l le estaba agradecido por eso. Aunque e tuviera sus propios motivos para estar a su sus seres queridos Chispita: ¡°Anfitriona, el nivel de desagrado baj¨® 10, ahora est¨¢ en 50o. ¡°Salvo a un condenado y solo me bajan 107 Qu¨¦ misen¡± Chispita: ¡°No te enfades. Hay muchos secundarios a tu alrededor, solo salva a unos cuantos m¨¢s y el nivel de desagrado desaparecers¡°. ¡°Ay, no queda de otra. Si pudiera, de verdad que abriria cabeza de ese desgraciado y le sacar¨ªa el desagrado para que simpatia subiera a 100. Chispita se estremeci¨® de miedo: ¡°Calmate, por favor! Si act¨²as impulsivamente, el sistema podria cpsar y estarias perdida¡°. Soraya suspiro sin remedio: ¡°Ay, esta vida tan amargada que llevo, y ahora tengo que andar seduciendo hombres para sobrevivir, luego llev¨® a Cristi¨®n hasta puerta de su habitaci¨®n, intentando seguirlo adentro.This belongs to N?velDrama.Org - ?. El desde su si de ruedas, le bloqueo entrada: ¡°Suelta, puede entrar solo¡°. ¡°Mi amor es tarde, ?por qu¨¦ no dormimos juntos? Ese grito de antes fue aterrador, me da miedo dormir s¡± ¡°?Acaso no quieres que ma?ana te pa?e a casa de los Rios?¡°. Soraya se detuvo ¡°ro que si?c¨®mo no iba a querer? Lo que pasa es que quiero cundarte hasta el ¨²ltimo momento, llevarte a cama para que shores energias Si quieres, hasta te puedo ayudar a desvestire¡°. Cristi¨¢n apart¨®: ¡°Si sigues sin tener verg¨¹enza, ma?ana ir¨¢s s Viendo que ¨¦l no estaba para bromas, e se sinti¨® desanimada Ni modo. E, una belleza deslumbrante, estaba ofreci¨¦ndose de esa manera, y ¨¦l ni se inmutaba. Eso s¨ª que era desalentador. Desgraciado. Algun dia te har¨¦ amodirte y cantarme banzas, ¡°Bueno, si prefieres soledad, te regalo, Soraya le dio un r¨¢pido beso en losbios. ¡°Buenas noches, mi amor. ?No olvides so?ar conmigo! Preferiblemente, un sue?o donde estemos peleando desnudos¡°. Se fue alegremente con pasos ligeros antes de que ¨¦l pudiera reionar. Jajaja, otro beso robado. Cristi¨¢n se toc¨® losbios donde e lo hab¨ªa besado, sin saber c¨®mo sentirse, ?esa mujer que era, un perro? Siempre tratando de seducirlo. E tomaba el matrimonio a ligera, pensando en arrastrarlo consigo, pero ¨¦l no permitir¨ªa que e ganara. 1 Dos horas despu¨¦s, a de Vaya, que cuerpo. Este hombre est¨¢ hecho un monumento, ?c¨®mo es que entrend cons plemas da?adas? Los abdominales parecen tados a mano, perfectamente definidos. Y ni har del pecho, que sube y baja con cada respiraci¨®n, lleno de un dinamismo fascinante¡°, Soraya, con los ojos brintes de deseo, extendi¨® mano y toc¨® su piel, firme y el¨¢stica, revndo una salud radiante. Las piemas,rgas y tonificadas, eran un espect¨¢culo aparte. ¡°Ay, qu¨¦ rico seria si me dejara tocarlo asi despierto Realmente e admiraba su fisico. ¡°Ese cuerpo es un desperdicio all estar da?ado. Muero por verte de pie otra vez, se acerc¨® a sus piemas, toc¨® con cuidado sus m¨²sculos, sintiendo alivio al notar que no estaban muertos. ¡°Menos mal que te has cuidado bien, de lo contrario, aunque pudiera curarte, me llevara mucho tiempo¡°. Despu¨¦s de examinarlo cuidadosamente, despleg¨® sus agujas de ta y, con una expresi¨®n serena, tom¨® una y v¨® con precisi¨®n en los puntos de acupuntura necesarios. Su tica era impecable, cada aguja era insertada con un prop¨®sito ro. Si se desviaba aunque sea un poco, podr¨ªa ocasionar un gran problema. Una aguja, do Capítulo 87 apitulo 87 Soraya gird el cuello para secarse el sudor de su frente con el dorso de mano. ¡°Uy, que cansancio, hace tiempo que no me concentraba tanto en hacer acupuntur.¡± Media hora m¨¢s tarde, movi ligeramente una des agujas de ta a sudo. Las otras agujas de ta temron con su movimiento, emitiendo un leve zumbido. Soraya retir¨®s agujas una por una Cuando termind de guardars agujas, ya estaba amaneciendo. Lo cubri¨® con manta, quandos agujas en su habitaci¨®n y luego regres¨® a cama de Cristi¨¢n.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Les puntos de acupuntura de Cristi¨®n se desbloquesson autom¨¢ticamente por el tiempo. E se acumuco a su , y Cristo se desperto de inmediato. All abrir los ojos y encontrarse con miada atractiva de Soraya, se puso furioso B** Pero Sonya, sonnendo coquetamente, lo abraz¨® per cintura. ¡°No quiero, quiero dormir contigo¡± Acabo de tener una pesadi temble. So?¨¦ con muchas fantasmas y espiritus malignos.¡± ¡°Me rodearon y desgarron mi cuerpo hasta no dejar nada, fue aterrador¡± Cristi¨¢n no crey¨® ni una pbra de lo que e docia, ?Una persona que incluso puede manejar espiritus y fantasmas tendr¨ªa esos seres acerc¨¢ndosele? Cristin extendi¨® mano para empuja hacia fuen ¡°Vete antes de que pierda paciencia, no me obligues a ser brusco Soraya enredo sus piemas alrededor de su cintura, peg¨¢ndoseo un pulpo Ah, los hombres definitivamente son m¨¢s adorables cuando duermes Sacrifiqu¨¦ dos horas de sue?o para tratar tu plema, y ni siquier Cristin se detuveral escucha. ?Que hab¨ªa dicho esta mujer? Senfica das horas de sue?o pass curar su piemal Pero el no sinti¨® nada dejas abazarte) Pensando en su habilidad para fr puntos de acupuntura, is mir¨® fijamente. ¡°?Qu¨¦ ha estado haciendo a mis espaldas?¡± Soraya se sorprendi¨®, una chispa de asombro cruz¨® por sus ojos. Rayos, jeste hombre es demasiado astuto! No habr¨¢ descubierto que trate suplemal Eso es imposible. Le apliqu¨¦ el punto de acupuntura para dormir no deber¨ªa haberse dado cuenta Incluso si lo descubre, seria en el transcurso de dos meses. Jeje, en dos meses podr¨¢ ponerse de ple y sorprender a todos. ?Qu¨¦ case de m¨¦dicos vio antes que no pudieron curario? Era solo un da?o nervioso, no estaba muerto. ?C¨®mo es que nadie pudo curado?] Al confirmar sus pensamientos, Cristian respir hondo. Dos meses! ?Esta mujer est¨¢ sofando? Soraya bosterd, haciendo pucheros descaradamente ¡°Cari?o, tuve pesadis por varias horas. Ni siquiera dormi bien d¨¦jame quedar contigo un poco m¨¢s Aprovechando que Cristi¨¢n estaba disbaldo, se foll¨® de su agarre y so ofend a¨²n m¨¢s a t¨² cintura, ofendndose a di. Inquietamente moviel ple golpeando justo en el lugar sensible destin Ess sensaci¨®n calida y firme hizo que Soraya se sont jara. Ways, ganho, ?siempre reionas as defueria pors ma?anas? Cristi¨¢n Furioso agan¨® el ple que movia sin control Capitulo 87 No alcanz¨® a terminar frase cuando Somya lo volted y le cubri¨® boca con un beso Soraya,o una bandida, se enrosoda su alrededor, abrazando su cabeza y bes¨¢ndolo con fuerza. [Este hombre solo deber¨ªa besa, y no har Har podria matarme de ira. Besar podria salvame vida. Elijo salvarme. Prefiero morir de dulzura a morir de ira.] Cristi¨¢n gi¨® cabeza. ¡°Soraya, est¨¢s buscando tu muerte!¡± ?Qu¨¦ demonios fue e en su vida pasada? ?C¨®mo es posible que tenga tanta fuerza? Aunque sus piomas estaban inmovilizadas, sus manos eran bastante fuertes. Aun as¨ª, ?no pudo moveria ni un centimetro! Soraya aprovech¨® que no podia movers piernas y presion¨® sus manos. Susurrando en su oido, ¡°Cari?o, no te enfades. ?Por qu¨¦ no apago el fuego por ti?¡± ¡°Mira, tu amigo de abajo pide a gritos mi ayuda.¡± ¡°?Por qu¨¦ act¨²aso si to forzara? osos, ?no es normal tener un poco de ejercicio?¡± Somos esposos, Dijo con una sonrisa maliciosa, mordiendo su oreja y pasando lengua por el. Cristian se tensopletamente ¡°?Olvidaste lo que dijiste ayer? ?Que no querias ir a familia Rios despu¨¦s del amanecer?¡± Soraya bajo cabeza y mordi¨® su cuello ¡°Ir¨¦, ?bajo ?Te hacetime?¡± Esta mujer definitivamente necesitaba ser puesta en su lugar Aprovechandose de que tenia problemas para moverse, no paraba de provocarlo, pero luego no podia lidar cons consecuencias.Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Soraya, descubendose, se defendi¨® con cabeza alta. ¡°?Qui¨¦n dice que soy timida? Estaba cansada, queria dormir. Pero si t¨² quieres otra ronda, con gusto estoy list¡­ Cristin, convo gida, con ¡°Cate ya.¡± E solo sa har con pbras muy directas ?No ens verg¨¹enza? No tard¨® en soltar groserias. Soraya se acerc¨® a y agarro su mano, con una sonrisa seductora, ¡°Pero si lo disfrutaste hace un rato,?no?¡± Luego, intencionalmente, roz¨® su cuerpo contra el Peque?o, nunca jam¨¢s he tenido verguenza en perder casa. Cristi¨¢n no podia con su descara Mucho menos con sus descaradas provocaciones as¨ª que apario, y se dirigi¨® al ba?o en su s de ruedas Ya ha tenido suficiente de su descara, mejor evitara si no podia enfrenta Ah, jaja El hombre se sonroj. Dios mio, si que me hace rer. Siendo todo un hombre, resulta ser tan inocente Ah, jajal Y se atreve a deor que soy yo timida Sumi cara fuea un muro, se?a m¨¢s gruesa, acaso me veria tim da?] Cistin, ya en el ba?o, apret¨® los pu?os miando sus piemine Sino fuera por su condici¨®n, realmente dejada exhausta en cama para que aprendiern Esa boca suya era demasiado atrevida. El sonido de risa diabolica de Soraya le zumbaba en los oidos. Para no escuchada, opt¨® portaparse los aldos Uha hora m¨¢s tarde. En mesa, Soraya observaba a Diana, cuyo rostro lucia sonosado. [Ah, mira eso, apenas se deshizo del fantasma ayer y ya suegra parece recuperarsa Diana, deteniendo su mano con sopa de avena, intercambi¨® miradas con Fernanda Esa ma?ana, su hijo les habia contado sobre lo sucedido noche anterior, y para probarlo, mostr¨® el v¨ªdeo de Soraya entrando a su habitaci¨®n. Aunque lo que pas¨® despu¨¦s no quedo grabado, sab¨ªan que su hijo nunca mentida. Mateo, en brazos de Soraya, miraba a su alrededor con los ojos bim abletos nos de confusi¨®n. Fantasma! ?Qu¨¦ es un fantasma? Diana, arm¨¢ndose de paciencia,ent, ¡°Cristinos do que hoy visitado a familia Rios para ver a bus abuelos, ?verdad?¡± Soraya asinti¨®, ¡°5, hace mucho que no los veo¡± Diana, con tono suave, reprocho, Aun te acuerdas de que existen esos dos ancianca? Has vivido de esc¨¢ndalo en esc¨¢ndalo estos ¨²ltimos a?os, anuitando todo a tu paso. Es un mgro que no los hayes matado de un disgusto con tus locuras¡± Sorayaga Mateo ya bien satisfecho a Felisa, antes de empezar a desayunar. Mientra explicaba, ¡°Mami, eso es lo que t¨² no entiendes Cuanto mislio hago, m¨¢s viven ellos, Hasta consult¨¦ con un adivino y me equid que mis abuelos estin fuertes, no los mata nun disgusto. Podr¨¢n vivir otro monde de a?os sin problemas.¡± ?Qu¨¦ disgusto ni qu¨¦ nada! Jam¨¢s podrian morir de eso Esa dos tienen suerte de vida, vinieron a este mundo a disfrutar. Ambos vivir¨¢n muchos a?os, incluso m¨¢s que su hijo. En cambio, lo que s¨ª me preocupa es delicada constituci¨®n de mi suegra. y de buen humor, puedo aplicarle unas acupuntura, darle unas hierbas medicinales, que podr¨ªa incluso extender su vida veinte a?os m¨¢s.¡± Capítulo 89 Cap¨ªtulo 89 Pero ?qu¨¦ pasa si estoy de mal humor? Ah, si vives de esa cinco a?os puedes inte directo al infiemo. Despu¨¦s de todo, el fantasma de muerte te ha absorbido. Sin mi tratamiento, nadie pod Cuando Diana escuch¨® los pensamientos de Soraya, el taz¨®n en sus manos se cay¨® al suelo de puro susto ck La avena se demamo por todo el lugar. E pens¨¦ que, al haberse librado del espiritu maligno, ya no tendr¨ªa problemas. Pro Soraya mir¨® a su suegra, cuya cara de repente se puso palida, y pregunt¨® confundida ¡°Mama. ?Qu¨¦ te pasa? ?Te cientes mal? ?Quieres que vayamos al hospital a chequate?¡± [Ay, que estaba antes en este cuerpo no serv¨ªa para nada, lo ¨²nico decente en su cara, y aqu¨ª estoy yo, con todo este conocimiento m¨¦dico sin poder usado. Si de repente empieza a decir que se de medicina, seguro van a dudar de mi ?Qu¨¦ hago? ?Debo aplicare una inyi¨®n a suegra a escondidas? Si no, co unos a?os e se nos va Aunque tarde o temprano me divordan de este hombre, no quiero que nadie se muera en casa antes de eso, seria de m suerte Cristian, apretando su vaso da leche, pantaba que esta mujer podria evitar har mal de su mam¨¢ en su presencia. Pr¨¢cticamente estaba matando de un susta Famandotosid ligeramente, ¡°Yaya, ?yaprate of regalo para ir a casa de tu abuelo hoy?¡± *Pap¨¤, no heprado nada. A los abuelos no les falta de nada, no hace faltaprar Femanda sac¨® una tarjeta y se ¡°?C¨®mo que no? Despu¨¦s de casarse, jam¨¢s fueron a visitarlo. ?Llegar cons manos vadite parece bien? En esta tarjeta hay diez millones, gelos paraprar algo para los viejitos y tuto Es tu primera vez llevando a Mateo y Cristina casa de los Rios, no podemos quedar mall.¡± Soraya tom¨® tarjeta bancans, gritando internamente de emoci¨®n. Waya que mi suegro es generosolContent protected by N?v/el(D)rama.Org. Dicz millones de una este hombre si que sabe impresionar Guapo y elegante. Ay, si mi suegrover veinte a?os menos. ] ¡°Vamos ya o qu¨¦? Termina de , temiendo que Soraya suelte otra locura, interrumpi¨® el frenesi de sus pensamier Diana mir¨® a Soraya con una cara de los mil demonios, apretandos manos bajo mesa,a si quisiera mata con mirada Esta loca, por diez millones, hasta pensaba en su suegro ?Es que su hijo no le daba suficiente dinero? E, era una verg¨¹eriza¡­ Fernando se sinti¨® un poco inc¨®modo, viendos caras de disgusto de su hijo y su nuera. Solo queria animar a su nuera para que se sintiera mejory, de paso, que tratara a Diana No esperaba ser el nco de situaci¨®n. Chintomis tarjeta des manos de Soraya y de pas¨® a su mand ¡°No necesitamos el dinero de pap¨¢, ahora te da yo.¡± Soraya, un poco decepcionada, pregunt¨® ¡°?Y cu¨¢nto me was a dar tu? Pap¨¢sba dando diez millones¡± Par de cualquier pensamiento hacia su padre, Cristi¨¢n dijo seriamente. Te da cincuenta millones, parece?¡± Seraya se aleg¨® de inmediato, ¡°¡°Genal!¡± Bin Importare presencia de sus suegros, agan¨® cara de Orati¨®n y le nt¨® un besc Jajaja, mi amor si que eres generoso, be adora Capitulo 89 [Ay, aunque mi esposo sea un bloque de hielo y un poco frio, al merios no tiene amantes. Noo mi suegro, que en su juventud era un donju meti¨¦ndose en los amorosos, hasta le echaron droga y tuvo un hijo fuera del matrimonio sin saberlo Capítulo 90 Capitulo 90 La familia de Fomando se qued¨® mirando fijamente a Sonya con los ojos bien abiertos, Soraya, al versus expresiones variadas, estaba algo confundida Se tood cora ¡°Por qu¨¦ me miren asi? ¡°Tengo algo en cara?¡± Cristi¨¢n, con una mirada profunda, queria saber a quien seeria Soraya con eso de ¡°hijo llegitimo¡°. Sus padres estaban a¨²n m¨¢s curiosos Los tres aguzaron el cido esperando escuchar lo que dita Soraya. Pero e simplemente be concentr¨¦ en su desayuno. Wow, estos panecillos de cristales delicioso! Eheste sandwich no est¨¢ mal Y esta sopa de huevo y came mago tampoco est¨¢ mal ?Ay, si pudiera tener un to de rabanos en vinagre estaria a¨²n m¨¢s delicioso Cristinmirdijamente a su padre, temno su leche de un trago y se dirigi¨® hacia puerta con su si de ruedas. ¡°Vamos a casa de los Rios¡± Soraya, con un panecillo de ostn en boca, dija de manera poco ra. Pero a¨²n no he terminado deer Cristi¨¢n, volver cabeza, dijo, ¡°En casa de los Rios no te vas a quedar siner Temersa de que Cristian no esperara, Soraya devor unos bocados mas se bebi¨® leche de un ago y limpi¨¢ndose boca de cualquier manera, gritd. ¡°Expera porm¡± Tomo Mateo de los brazos de Felda y *?Por qu¨¦ tanta prisa? Si apenas heido mitad de mi desayuno Cristian prato m¨¢s fuerte el manubrio de su ci,nzindole una mirada oscura. Tema que si no se iban pronto, su madre podria monirse de in Si su padre realmente tenia un hijo lego, entonces Una vez que se fueron en et auto, Diana no pudo m¨¢s y golpe¨® mesa con mano, mirando furiosamente a Fernando, ¡°Hiyo ilegitimo!¡± ¡°No puedo creer que tengas un hijo legitimo al¨¢ afuera! Dime ?qui¨¦n es tu hijo degimo? ?Qu¨¦ edad tiene? ?Cuantos a?os me has estado enga?ando?¡±Content protected by N?v/el(D)rama.Org. Fernando intent explicare inocentemente, ¡°No escuchaste que dijeron que me drogaron? Ni siquiera quien me drog¨®?C¨®mo vyberete alguien m¨¢s aparte de ti? Amo siempre te he amado solo a Sabes bieno teh pratado todos estos a?os. Aunque en mi juventud atraje a muchas mujeres, sempre fueron es quienes me buscaron. Nunca tome iniciativa con ninguna otra que no fueras t¨². No es mi culpa se atractivo y guapo, Paro e seguro, que nunca te he traicionado Diana, agam¨¢ndose el pecho debia, dijo, ¡°Soraya lo dijo en su mente, no puede ser mentira. Vey avengua qui¨¦n es tu hijo legitimo Femendo, mas te vale que no encuentres nada. Si realmente descubres que tienes un hijo legitimo, me divorcard de Ay que lo No puedo creer que hayas tenido un hija ilegitima a mis espaidas.¡± Fernando r¨¢pidamente trat¨® de calma, ¡°Amor no te alperes. Esto podia no ser certo. Incluso si lo fuera, no lo aceptare. Uno concedo de esa manera no sen¨¢ admitido en familia de los Fuentes. En mi coraz¨®n, s¨®lo los hijos que me des son mis verdaderos hijos.¡± En casa de los Rips. La abu de Soraya, Cristina, estaba pescando temprano por is entrada de vi, mirando de vez en cuando hacia afuera ¡°Exa chicano dijo que ya estar¨ªa qu?C¨®mo es que han pasado de minutos y todavind lega?¡± Latia abu de Sorayaent¨® con fraldad, Mama, ?por qu¨¦ no entrassentare un rato? Esa chica stempra exagera, crew demasiado Si realmenta le importara, ?habr¨ªa pasado dos a?os sin veni visant Solu t¨²cia que e ha cambiado para mejor Yo, desde luego, no loco¡± Justo cuando termin¨® de har, el uno de Cristi¨¢n entr¨® en vi Cristina se lumind, ¡°Mira, yes? Ya llegaron¡± Soraya fue primera en bajar del coche con su hijo en brazos, ¡°Abu, vinimos a verta.¡°¨C Alver a Mateo, Cristina sono de oreja a oreja, ¡°Ay mi bisnisto, en aqu¨ª los brazos de tu abu¡± Capitulo 90 Lunga, fingiendo estar molesta, mind a Somya, ¡°Si no hubieras venido, tu abu estaba a punto de irse¡± Soraya mird hacia mujer aldo de Cristina, Es es t¨ªa abu transg¨¦nero de protagonista original, Ivanna?] Transgenero! Cristi¨¢n acababa de odarse en su si de ruedas cuando escuch¨® los pensamientos de Soraya. Lentamente, levant¨® vista hacia vanna Maldonado La mujer elegante y con un aire de distinci¨®n, de rastro sereno y aun conservando su encanto, result¨® ser una persona transg¨¦nero Cristina, sosteniendo mano de Mateo, temblo ?Una persona transg¨¦nerol Pero que sorpresal Capítulo 91 Capitulo 91 F pans¨¦ que ha escuchado male acudi¨® cabeza y gul¨® jugurteando con Mate Cristian salud¨® a los dos con cortesia. franna sonrid y d bienvenida Cristi¨¢n a RK. ¡°Soraya, esta chica no tiene remedia, leva dos a?os de casada y ni siquiera ye bajo a visitames. La familia Fuentes te ha chdo bastantes problemes Estos dos a?os, debes haberia pasado mal.¡± Cristian respondi¨® con indiferencia. ¡°Ya es cosa del pasado, e ya est¨¢ empezando a cambiar¡± La sonrisa de Ivanna se congel¨¦ por un momento, Ay, solo espero que pueda mantenedo Realmente espero que se amepienta de verdad y viva una buena vida contigo. Las cosas que ha hecho estos dos a?os, y t¨² has sido capaz de soportar hasta ahora, realmente nos ha conmovido a familia Rios¡± Hip¨®crita! Conmovido de quel Lo que m¨¢s deseas es que desaparezca de este mundo para que puedas casar a tu hijs en mi lugar L¨¢stima que en mi vida anterior Romina te gand de mano, y tus nes no se realizaron. En esta vida, conmigo aqu¨ª es adn mencs probable. Tsk, tsk hija ileg?ima de antes de operaci¨®n. Te has preocupado tanto por su matrimonio. Pobre Valentin, siempre crey¨® que esa hija logitima era hija de tu hermano y tratoo si fuera su propia hija Y el hijo que le diste a Valentin, en realidad lo conseguiste fingiendo un embarazo y luego encontrando una de sustituta en secreto Valentin, el tio de Soraya, regres¨® temprano de una ciudad vecina cuando se enter¨® de que su sobrina ha regresado Apenas puso un pie en casa, escuch¨¦ lo que dec¨ªa Soraya y casi se cae de cara al suelo. Falso emborazo! Madre sustituta! ?Qu¨¦ significa esto? Cristina mind a Soraya en shock, dando cuenta de que vor realmente venda de dentro de ells. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ puede escuchar los pensamientos de Soraya? Soraya, con buen ojo, vio a Valentin y lo saludo primero ¡°Tio, has vuelto Valentin, suprimiendo sus dudas, fingi¨® estar enfadado ?Todavia te acuerdas de que existimos? Pensil que ya te acontabas de d¨®nde estaba puerta de familia Rica.¡± Soraya, sin verg¨¹enza alguna, agad su mano y le hizo mimos, ¡°?C¨®mo podria alvidario?This belongs to N?velDrama.Org - ?. Estos dos a?os no v daras cosas y mi cerebro no funcionaba bien, por esoetemores Ahora que ya todo paso, estoy de vuelta a normalidad. Por eso vine a visitarlos, to Valentin le dio una palmadita en cabeza, ¡°Realmente o que perdiste raz¨®n. Has convertido una buena vida en unpleto desastre Tienes suerte de casarte con un marido tan bueno has! Tio, si no fueras tan bueno, ?c¨®mo te habr¨ªan do? Y endma con otro hombre! Ah, jaja, le gustan hombres y mujeres, puspon los cuernos¡°] Cristian acababa de tomar un sorbo de t¨¦ y casi se ahoga. Lechon vistazo a Valensi con algo de simpatia y sinti¨® ligeramente Valentin apo fuertemente su mano, cando el mensaje al instante. Mirda vanna, conteniendo su iodidad. ? Viendo expresi¨®n de hranna, pare que e no pod¨ªa escuchar los pensamienta de Yay! Soraya mir¨® a su alrededoc ¡°Abu, ty mi abuelo dende est¨¢? No lo vio por aqui¡±. ¡°Ciletina, procesando los pensamientos revdos de su nuera sinr su expresi¨®n, respondi¨® con desgano. Est¨¢ en el hospital. Ayer te dija que viniemigo y no quisiste Le dije que ustedes vendrian hoy. Se emocion¨® tanto que al levantarse, sestim¨® espalda. Ahora est¨¢ en el hospital¡± ¡°Uh, dijo Soraya, toc¨¢ndose nariz con culpa y preocupaci¨®n. ¡°Es grave? Ahora ¨¦ verlo.¡± Se dio cuenta de que, desde que entr¨® en el libro, algunas partes de historia habian camdo con su llegada. Cristina nego con cabeza, ¡°No te preocupes, no es nada serio,¡± ¡°El m¨¦dico dijo que lo volver¨¢n a revisar, y podria volver a casa esta tarde. Por cierto, ustedes se quedan a cenar esta noche.¡± Anoche, tu tio patemo y el tio menor volvieron todos a casa vieja. En estos dos a?os que no has venido, te has distanciado de todos. Aprovecha oportunidad esta noche para reunirte con ellos, asi tu tio y los dem¨¢s sabr¨¢n que has cambiado para bien. Capítulo 92 Cap¨ªtulo 92 En el hospital, Romina estaba sentada aldo de cama de Tania, su voz llena de emoci¨®n. ¡°Asl que e recogi¨® todo lo que te ha dado?¡± Solo pensar en Soraya le causaba a Romina un dolor tan fuerte que le dolian hastas entra?as. Esa desgraciada, el dia que se desmay¨®, realmente ha mandado aisariaN?velDrama.Org is the owner. Entre dientes, Tania dijo, ¡°Mi mam¨¢ hizo que devolvieran todas esas ves anoche. Unas cuantas mansiones, y miles de millones, s de pensarlo me duele ef alma. Aunque mi pap¨¢ me adora, lo que ¨¦l da no separa con lo que dej¨® mama de esa desgraciada.¡± Romina pregunto, ¡°?De verdad crees que despu¨¦s de recuperarias tes volver¨¢ a dar?¡± Con un rostro sombrio, Tania buf¨®, ¡°D¨¢rss solo era para mantene tranqu. Cuando herede fortuna de su mam¨¢, voy a hacer que me devuelva todo, con intereses. Usd el nombre de su tio para amenazamos, mis padres no se atrevieron a arriesgarse. Si e sospecha, esa loca es capaz de cualquier cosa. Pero cu¨¦ntame, ?c¨®mo descubri¨® lo que sentias por Cristian? Si no hubiera descubierto escudo habr¨ªa cambiado de actitud tan radicalmente. Conozco a Soraya. A menos que e misma te lo d¨¦, si te descubre deseando sus cosas, cambiar¨¢ su actitud hacia ti en un instante, incluso podr¨ªa llegar a odiarte¡± Romina, con el rostro desencajado, dijo, ¡°No tengo idea de c¨®mo se enter¨®. Siempre fui muy cuidadosa, Nunca lo demostr¨¦ cuando estaba frente a e. Sobre mis sentimientos hacia Cristi¨¢n, solo t¨² y Tiziano lo sabian.¡± Sentada en cama, Taniaenz¨® a golpear el edred¨®n con sus manos. ¡°Deberias contratar a un detective privado para investigar sus movimientos recientes, ver con qui¨¦n ha estado hando.¡± ¡°?Crees que alguien alerto y le dio consejos?¡°, pregunt¨® Romina. ¡°Exactamente. De otro modo, con lo que tiene en cabeza no lo habr¨ªa descubierto¡°, confirm¨® Tania. Romina asinti¨®, ¡°Est¨¢ bien, lo har¨¦ en cuanto salga de aqui.¡± Despu¨¦s de visitar a Tania, Romina se dirigi¨® a habitaci¨®n de Tiziano. El yacia en cama, ambas plemas enyesadas y suspendidas. Al ver a Romina, apenas levant¨® su mirada ¡°?C¨®mo est¨¢ Tania?¡± Mientras pba una manzana para ¨¦l, Romina se sent¨® frente a su cama y respondi¨®, ¡°Se fractur el hueso de nariz, necesitar al menos dos meses para recuperarse. Aloir esto, Tiziana, enfurecido, golped cama. ¡°Esa bruja de Soraya, no voy a dejar pasar.¡± Romina le paso Esa noche, toda familia Rios se reuni¨®: Porfino Rios, el segundo tio de Soraya, y su esposa Hilda, Wilson Rios, el tercer tio, y su esposa Divina. Los primos mayores, L¨¢zaro Rios, Jacinto Rios, y Boris Rios, y Nerea Maldonado, hija ilegitima de Ivanna. Incluso el abuelo de Soraya fue traido a casa esa noche. En enorme mesa deledor, se reunia toda familia Rios. Soraya y su peque?a familia, unos veinte en total. Los tres primos a¨²n no estaban casados. El mayor tenia treinta a?os y a¨²n sin pareja, constantemente presionado para casarse. El segundo primo tenia novia, pero segunda tia no aprobaba uni¨®n debido as diferencias familiares. Y el tercer primo, pues, era gay! Aunque familia no lo sabia. Octavio Rios, el patriarca, se sentaba en cabeza de mesa, su presencia imponente, su cabello teado destacando. A sus m¨¢s de setenta a?os, su rostro mostrabas marcas del tiempo, pero aun as¨ª, su figura imponia respeto y autoridad. Capitulo 93 Capítulo 93 I Cap¨ªtulo 93 Unos ojos brintes sorprendentemente destacaban,o joyas brindo en oscuridad de noche. Con una sonnsa amable en susbios, dijo, ¡°Sory,e m¨¢s. Hoy, mesa est¨¢ llena de tos que tu abu mand¨® preparar especialmente para ti y paraN?velDrama.Org is the owner. Cristi¨¢n.¡± Cristina estaba sentada a su izquierda. Somaya y Cristi¨¢n se sentaron junto a e. A su derecha estaban los tres hermanos Rios, sentados uno tras otro Cristina le sirvi¨® algo deida a Octavio. ¡°T¨² tambi¨¦ne! Para poder cenar con esta chica, escuch¨¦ que niiste en el hospital al mediodia.¡± Octavio solt¨® una risa, ¡°No hagas caso de lo que dice el chofer. Solo poco, ?c¨®mo podr¨ªa no haberido?¡± Cristina empez¨® aer y el resto de familia Rios sigui¨® su ejemplo. Soraya, sin ser timida, tom¨® un pedazo de came asada¡­ ¡°Uy, est¨¢ deliciosa, suave y juga.¡± No olvid¨® servirle un pedazo a Cristi¨¢n. ¡°Amor pru¨¦ballo, ?no est¨¢ delicioso?¡± Sin importar si a Cristi¨¢n le gustaba o no, e le servia lo que encontraba sabroso. A mitad de cena, Nerea, sentada enfrente de Cristi¨¢n, de vez en cuando fijaba su mirada en el Chispita: (Anfitriona, anfitriona, tenemos una situaci¨®n! Gran descubrimiento!) Soraya impaciente, Ha de una vez, ?qu¨¦ pasa? ?No ves que estoyiendo?] Chispita: (Nerea, hija ilegitima de tu tia Ivanna, tambi¨¦n ha renacido!) Soraya se sorprendi¨®. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Eso no estaba en el guion original Chispita: [Originalmente no lo estaba, pero anoche, durante una actualizaci¨®n del sistema, se olvidaron de actualizar a Nerea, lo que caus¨® su muerte idental. Asi que, para continuar con el quion, el sistema escogi¨® un alma al azar para que Nerea volviera a vida [?Est¨¢ mal el sistema? Si Nerea no es un personaje importante, ?por qu¨¦ revivi? ?Paraplicare vida?] Chispita: (El sistema cree que eres demasiado poderosa. Tania y Romina no son rivales para ti. Necesitas un nuevo desafio) Soraya, furiosa, LY sabes algo sobre el alma dentro de Nerea ahora? ?Que hizo en su vida anterior?] Conocer al enemigo y conocerse a uno mismo garantiza victoria A¨²n no ha superado as manipdoras ni as falsas inocentes, y Chispita: (No lo s¨¦, no tengo permiso para investigar su vida anterior) Soraya, enfurecida: Vete! No puedo ni disfrutar de unaida en paz.] tiene una nueva rival. Chispita, algo herida: (No queria molestarte, pero no controlo el sistema. Solo soy el servicio al cliente) Spraya levant¨® vista hacia Nerea. Cuando esta vio mira no evit¨® mirada, sino que enfrent¨® abiertamente, incluso con una sonrisa desafiante mirando a Cristi¨¢n,o si ya lo tuviera en bolsa. Lo que m¨¢s sorprendi¨® a Soraya fue actitud de su primo. La forma en que Bons miraba a Cristi¨¢n estaba llena de admiraci¨®n y amor. Caray! Esta cena me est¨¢ explotando el coraz¨®n. Dos rivales de amor en una s noche. Podria aceptar que hija legitima Nerea estuviera interesada en ese tonto, pero ?qu¨¦ onda con mi primo? ?Qu¨¦ asco! ?Est¨¢ interesado en mi marido! Mira esos ojitos de cordero degodo. ?Qu¨¦ se cree? Los conejos noen hierba cerca de su madriguera, y ¨¦l quiere robar en su propia familia? ?Qu¨¦ nea, ser el activo o el pasivo?] ¡°Pff¡­¡± La voz interior de Soraya exploto, y excepto por Ivanna y Norea, el resto de familia Rios escupi¨®ida de sus bocas¡­ Capítulo 94 Capitulo 94 Soraya qued¨® sorprendida cuandoida que Cristian ha escupido le cay¨® encima ?Que locura (Su esposo, que siempre se manteria ten seno, ha perdidopostural Miro alrededor peplej Aphja secreta y tia que hab¨ªa cambiado de gem todos los dem¨¢s estaban vomitando Ells, desconcertada, levant¨® ta mirada ¡°?Qu¨¦ les pasa? ?Por qu¨¦todos est¨¢n vomitando? ?No les gustinida?¡± Cristian intentando suprimirs n¨¢useas, mind a Boris con Trialdad. resto de familia Rios tambi¨¦n mind a Boris, antes ?Qu¨¦ estaba pensando Cristian Cudi eragacia de todo esto Bons sobresalt¨® al darse cuenta de que no solo el podia escuchar los pensamientos de Sonya Todos podian Mro a sus padres, viendoo su padre cas los cubiertos de presi¨®n y su madre luca una expresi¨®n de incredulidad Ni har de sus abuelos, que mirabano si hubieran visto un fantasma: Bons, vendo con una ropa casual pero elegante, con un rostro mativo y una piel que briba saludablemente bajo su camisa azul couro, estaba a punto de explicarse con losbios temblorosos. ¡°Yo.. yo.¡± ?Pum! Octavio golpe¨® mesa con mano. ¡°?Qu¨¦ pasa hoy queida est¨¢ tan sda? Tonsda que todos terminaron vomitando. Vamoser fun!¡± Soraya, confundidade: ¡°Pero si no est¨¢ sdal ?Aparecid saada?¡± El golpe en mesa de Octavio dej¨® ro que no podian revr lo que Soraya pensaba, asi que todos asintern ¡°Sda, demasiado sda. Nunca habiaido algo tan safado. El cocinero hoy se pas¨® de sal Soraya le pregunt¨® a Cristin, Amor da ti tambi¨¦n te pareci¨® sda?¡± Cristian solo muur¨® en respuesta. ue solo a mi no me pace sda?¡± Mirando mesena deida regada, Soraya a?adi¨® apanada: ¡°Qu¨¦ro, ?c¨®mo es que hannay Mera tambi¨¦n estaban desconcertades Pero conida ya aminada, perdieron el apetito Valentin hizo una mada para hacer una reserva. Vamos,amos afuera. Hice una reserva en el Hotel Imperial podemos imos directamente¡± Lugo, se dioculo con Cristi¨¢n. Pad¨®n por esto, Cristin Es primera vez que vienes y ya te encuentras con esta ahuaci¨®n¡± Cristiyano apetito y estaba a punto de rechazar i oferta Pero de repente, escuch¨® es pensamientos de Soraya y cambio de opini¨®n. LE Hotel Imperiall ?No es ese hotel del Grupo Fuentes? Ay, mitos que sabeelegir Laida allies delicios Adem¨¢s, despu¨¦s de todo se podia chiamar Alguien intent¨® envenenarida en el sal¨®n 288, ca mare alguienN?velDrama.Org is the owner. La famia Rosa al escucharlo. ?Emmenamientol Cast muere alguien ?Todavia Irion? Yo tambi¨¦n intentaban envenenarios a ellos.? Capitulo 94 Valentin mir¨® a Somaya, su expresi¨®n en indescriptible. Los pensamientos de esta sobrina eran terrorificos. O eran sobre mani¨¢ticos o sobre muerte. Cristian discretamente envi¨® un mensaje a su asistente. Unos segundos despu¨¦s, sono su tel¨¦fono. Contest¨® mada dnte de todos y despu¨¦s de unos segundos, su expresi¨®n se volvi¨® seria ¡°Entendido, voy para all¨¢ ahora mismo¡± Luego colgo ¡°Abuelos y tios, lo siento Hay un problema en empresa y tengo que ir personalmente. Ya hemosido suficiente por hoy, no hace falta ir al Hotel Imperial La pr¨®xima vez, yo invito y vamos todos juntos.¡± Al deck. Cristi¨¢n esto, familia Rios no insisti¨® en quedarse. Y mas importante, despu¨¦s de escuchar los pensamientos homibles de Soraya, nadie queria ir Capítulo 95 Capitulo 95 Valentin, siguiendoente, asinti¨® con calma. ¡°ro, los asuntos de empresa son lo lo primero. Nos reunimos cuando tengas tiempo.¡± Luego mir¨® a Sonya. ¡°Yaya, Cristi¨¢n tiene que irse a empresa. ?Por qu¨¦ no te quedas con Mateo aqu¨ª unos dias m¨¢s?¡± Pero Soraya no estaba para eso. Sacudiendo cabeza, dijo, ¡°No, Mateo no duerme bien en otras camas que no sea de ¨¦l. Siempre lo cuida ni?era pors noches. Temo que haga una escena. Mejor volvemos otro dia.¡± Cargando a Mateo, le dijo, ¡°Hijo, despidete de todos¡± Mateo, con sus manitas gorditas, se despidi¨® alegremente de gente Valentin encabez¨® despedida de Soraya y los dem¨¢s. La mansi¨®n de los Rios tenia unos escalones en entrada. Apenas habia bajado un par de ellos, cuando Soraya solt¨® otro de sus pensamientos. (Ay. Valentin es buena gente. Es una l¨¢stima lo de su tia Ivanna, enga?¨¢ndolo durante a?os, transfiri¨¦ndose todass propiedades, y luego, tras volver a ser hombre, huir con otra mujer, Dejando a Valentin en bancarota y tan desesperado que intent¨® sdarse] Valentin, sorprendido pors pbras de Soraya, pis? mal y se cay¨® de los escalones Valentin, ?est¨¢s bien?¡°, pregunt¨® Ivanna, ayud¨¢ndolo a levantarse, mientras lo rega?aba, ?C¨®mo es que no miras por d¨®nde vas? Ya est¨¢s grande para estar tropezando.¡± Pensando en lo que dijo Soraya, Valentin control¨® su enfado y asco, liber¨¢ndose del apoyo de Ivanna. ¡°No es nada, solo fue un mal paso.¡± Si lo que dijo Yaya era verdad, lo descubriria pronto. Pero no alertaria a nadie hasta no estar seguro. Su hijo L¨¢zaro, con una mirada sombria, ech¨® un vistazo a Ivanna. Si lo que dec¨ªa su prima era cierto, eso explicaria elportamiento bipr de su madre hacia
En p¨²blico, era nuera perfecta de los Rios: elegante, amable y can?osa. Pero en privado, lo maltrataba hasta hacer su vida un infiemo hasta que cumpli¨® quince a?os.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Aloir el alboroto, Soraya se voted hacia Valentin. Tio, tienes que estar m¨¢s atento al caminar No dejes que gente te bloquer visi¨®n. Tropezar duele¡° ¡°Yo solia no mirar por donde iba y me c mucho. Pero ya aprendi li¨®n. Ahon, no importa qui¨¦n est¨¦ frente a mi, veo a trav¨¦s de elloso si tuviera myos X, as no tropiezo.¡± Soraya le dio un consejo vdo a Valentin, esperando que captara su indirecta. Valentin, captando el mensaje, sonri¨®. ¡°Eres muy astuta. Heido m¨¢s sal de que has caminado. Un tropiezo no es nada, me levantar¨¦o siempre¡± [Ay, tio, s¨ª que eres fuerte, Pobre de mi primo mayor. Desde peque?o fue maltmtado por su tia trans, lo que le caus¨® fobia al matrimonio y desarroll¨® tastomo bipr terminando poreter un homicidio involuntario y siendo condenado a cadena perpetua L¨¢zaro no s¨®lo se sorprendi¨®, sino convencido de que su prima pod¨ªa predecir el futuro. Nadie, aparte de su secretario, sabia de su trastomo bipr ?C¨®mo lo sabia Soraya? ?Yo sabia del maltrato de su madre? Esa noche, familia Rios qued¨® asombrada pors revciones de Soraya. Entre eso y noticia de que Boris era gay, situaci¨®n estaba que ardio. Capítulo 96 Capitulo 96 Despu¨¦s de que Soraya y su familia se marcharon, Octavio m¨® a su hijo mayor y a su nieto a su estudio. ¡°Lo que dijo Yaya, ustedes lo escucharon, ?verdad?¡± Valentin y su hijo se mimron. ¡°Si, escuchamos.¡± Octavio pregunt¨® a su nieto, ¡°?Es verdad lo que dice Yaya? ?Tu mam¨¢ te ha maltratado desde peque?o a escondidas? ?De verdad sufres de rastomo bipr?¡± L¨¢zaro apret¨® los puitos, indeciso sobre si har o no. Al ver el dolor cruzar por cara severa de su hijo, Valentin sinti¨® un frio en el ¡°?Es cierto lo que ? adice Yaya? ?Ivanna te maltrato y por eso siempre te has resistido a formar una familia?¡± L¨¢zaro cen los ojos por un momento, ¡°?Es verdad!¡± ?Boom! Con por
un rayo, tambale¨¢ndose hacia atr¨¢s¡­. ¡°Papa¡± L¨¢zaro se sobresalt¨® y r¨¢pidamente sostuvo a Valentin.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Con ayuda de su hijo, Valentin se puso de pie, con cara p¨¢lido. Despu¨¦s de unrgo rato, Valentin finalmente recuper¨® calma. L¨¢zaro, voy a investigar si Ivanna en realidad es transg¨¦nero. Si lo es, tu verdadera madre es otra persona. Durante este tiempo, act¨²ao si no superas nada. No dejea que e note algo extra?o. Adem¨¢s, a partir de ma?ana, voy a transferir todos mis bienes a tu nombre. Si sabes que tienes trastomo bipr, entonces debes tratare activamente. No quiero que termineso dijo Yaya, con una ruptura mental al final¡­ L¨¢zaro respondi¨® con vor grave, ¡°Entiendo. Si e es transg¨¦nero, entonces todass represiones que he sentido durante a?os se librarian. Siempre me pregunt¨¦ por qu¨¦ e me trataba asi. Si no say su hijo, todo tendria sentido¡± Los tres pasaron m¨¢s de una hora discutiendo en el estudio Por otrodo, tan prontoo Soraya y su familia se fueron, Wilson, junto a su esposa e hijo, tambi¨¦n se marcharon. Apenas subieron al coche, Divina agano oreja de Boris. ¡°Hoy vas a aramme algo, es cierto lo que dijo tu prima? ?Tienes un problema con tu orientaci¨®n sexual?¡± Bons grito de dolor ¡°Ay mam¨¢, sueltame! ?Me duele! ?Me vas a arrancar orejar Divina, conocida por su temperamento explosivo, no solo no solt¨®, sino que apret¨® a¨²n m¨¢s fuerte. ¡°Si no me lo aras hoy, te arrancar¨¦s orejas.¡± Criada en un hogar militar, Divina siempre ha sido directa y no duda en usar fuerza. Boris no se atrevi¨® a admitir nada. Si lo hacia, su madre lo golpearia hasta dejarlo en cama por d¨ªas El argumento, ¡°Mam¨¢, no le hagas caso as tonter¨ªas de mi prima. E se pata y amuinando su reputaci¨®n. Seguro est¨¢ celosa y me desea lo peor.¡± Wilson, conduciendo, dijo con seriedad. ¡°No hay humo sin fuego. Si teportaras apropiadamente, e no tendria qu¨¦ decir. ?Por qu¨¦ no dice lo mismo de tus hermanos mayores?¡± Boris, casi llorando de dolor, respondi¨®, ¡°No escuchaste c¨®mo maldecia a Valentin y los dem¨¢s? ?C¨®mo podr¨ªa inventar algo as¨ª sobre t¨ªa Ivanna? Ivanna es una persona maravillosa, ?c¨®mo podria ser transg¨¦nero? No tiene sentido.¡± Divina solt¨® su oreja y le dio una palmada en cabeza. ¡°Lo de Ivanna, Valentin se encargar¨¢ de investigado. Pero te advierto, no te atrevas a decir nada dnte de e. Te lo digo ro, desde que entr¨¦ a familia Rica siempre me cay¨® mal Ivana. Siempre tan perfecta, no soporto. Yaya dijo que maltrataba a tu hermano, seguro es cierto. Una vez vi por casualidads cicatrices en espalda de tu hermano. Cuando le pregunt¨¦, dijo que habia problemas en escu. Pens¨¦ que Valentin lo ha castigado por alg¨²n error. Ahom est¨¢ ro, tuvo que haber sido vanna. Aunque Yaya siempre ha sido arrogante y desobediente, lo ¨²nico bueno es que nunca mente. Si dice que tienes problemas con tu onentaci¨®n sexual, debe haber algo de verdad en ello. Bor, escuchame bien. Lo que hiciste antes, ya pase y no es mi asunto. Pero de ahora en adnte, vas a enderezare. Si descubro que sigues dervidadote del camino Capítulo 97 Cap¨ªtulo 97 ¡°Entonces har¨¦ que te corten esa cosita tuya y te har¨¦ eunuco, dado que no sirve de nada.¡± Boris se qued¨® hdo, apretando fuertes piemas, sintiendo un escalofrio que le recorria el cuerpo. Estaba convencido de que su madre no estaba jugando. Maldijo a Soraya en su mente una y otra vez. ?Qu¨¦ necesidad ten¨ªa de exponerlo asi? En el Hotel Imperial, cuando Cristi¨¢n lleg¨®, el gerente ya habia atrapado al culpable de haber intentado envenenar el sal¨®n n¨²mero 288. Tras una investigaci¨®n, descubrieron que el autor era un mesero del hotel, movido por el rencor hacia su padre y amante de este, quienes estaban disfrutando en ese sal¨®n. Su padre ha abandonado a su madre por esa mujer, llev¨¢ndose todos los bienes de familia. El mesero, intentando hacer justicia por su madre, habia decidido acabar con ambos. Al escuchar de Soraya lo ocurrido, Cristi¨¢n envi¨® un mensaje al gerente, quien cambio of sal¨®n de los clientes pero mantuvo el servicio. Asi, talo Soraya habia dicho, el mesero enveneno a asumirs consecuencias con tal de ver a su padre pagar por sus pecados. Cristi¨¢n, con una mirada prante, le dijo que venganza no siempre significaba muerte. A veces, destruir lo que m¨¢s importa a una persona puede ser incluso m¨¢s devastador. Ofreci¨¦ndole una oportunidad, Cristi¨¢n le entreg¨® su tarjeta y le propuso unirse al Grupo Fuentes. La posibilidad de ¨¦xito, indic¨®, dependia de ¨¦l. El mesero, incr¨¦dulo, pregunt¨® por qu¨¦ Cristi¨¢n le ofrec¨ªa su ayuda, esperando ser entregado a policia. Cristi¨¢n, sin dar m¨¢s explicaciones, se alejo dejando una puerta abierta para el mesero, quien tenia una segunda oportunidad gracias a intervenci¨®n de Soraya, quien habia previsto su futuro potencialo magnate en capital. Al salir del Hotel Imperial, Cristi¨¢n se mont¨® en su carro. Justo antes de partir, not¨® al otrodo de calle a Herminio, cercado por un grupo de sujetos vestidos de negro y armados Capitulo 98 Cristiano fue el ¨²nico en notera Herminio conductor y guardanspaldas del vehiculo tambi¨¦n lo hicieron Una atmosfet tensa envolvia colle frente a los Herminio ys fuerzas enemigas se enfrentaban bajo luz tenue sus miradas nas da banal¨®n Las sombras de los edificios roundantes se gaban bajos luces Los hombres vestidos de negro que lo modeaban cada uno con una expresi¨®n frin e imcable, lobanje negros Heminio vestido con un uniformitat, tenia una expresi¨®n fria Sd uniforme estaba desgastado y robo,o hubien sobrivido a una lucha baital, Mirandos personas vestidas de negro que lo rodeaban, sutra mostraba derminaci¨®n y resoluci¨®n Cristin orden¨® al conductor l¨¦vanos all Altomina de har, apareci¨® un arma en su mano. El guardspaldas tambi¨¦n saunama, abd una enda en ventana del coche y apunta los hombres de negro al otrodo.. Bang, bang bang.. Vanas tagas de disparos sonaron Unos cuantos de los hombres cayeron al Herminio, al ver el coche de Cristin, r¨¢pidamente aganda uno de los hombres de negro para cubrirse des bs yo fuera del cerco En ese instante, los disparos resonaron por toda bs
rozaron su cuerpo, casacanzandolo Especialmente una b que pas¨® rozando su cabeza, probablemente raspando o cabeludo, y eso ardia demasiado. Los hombres de negre at ordoresponderon pidamente, movi¨¦ndose gilmente paequars bs mientras devolvia fuego. Laban los edificios circundantes y otros obst¨¢culos para cubrirse, movidose h¨¢bilmente entre les disparos. Las papeleras en calle eran destrozadas pors bs, enando el aire de polvo y ebros. Las hojas de los ¨¢rboles a lorgo de calle eran desgadas por bata, cayendo una tras obra Los dos de los disparos de ambos bando se entrcabano una sintonia de muede. Bl guardarspaldas dispar¨® su ultima b, su rostro mostrando preocupaci¨®n ¡°Jefe, nos quedamos sin bs¡± Cristian, con el rostros y los ojos agudoso los de un qu, minba hacia donde Herminio estaba escondido. Para que los enemigos tambi¨¦n se dieron cuenta de que se estaban quedando sin munici¨®n. Olider de ellos do voz fria, ¡°Se quedaron in balss.¡± ¡°Vamos a por ellos.¡± Su objetivo era Herminio Pero ya que alguien m¨¢s queria meterse y buscar muerte.. Entonces los enviara juntos al infiemo Herminio estaba a cien metros del coche de su hemangi Se escondia detr¨¢s de un cache jadeando pesadamente. En drcunstancias normales, podia haber cruzado es distancia en unos pocos pasos. Pero hoy, simplemente no ten¨ªa energia. Habis cdo perseguido por estos desesperados durante un dia y una noche. Erano cucarachas que no se podian matarna tras otra No haido nada todo dia y es noche Estaba exhto Y lo que m¨¢s importante, no queria implicar a Cristin Las plemas de Cinestaban Inutilizadas Samastaba a esos hombres had all temin Elder de los hombres de negro minba el coch donde se escondi Hennina, sus ojos oscuras y venendida. Capítulo 98 I Capitulo 98 Hmph, Herminio habia matado a tantos de sus hombres.N?velDrama.Org is the owner. No descansar¨ªa hasta convertirlo en un cdor. Cristi¨¢n tambi¨¦n hab¨ªa agotado sus municiones. El guardaespaldas, preocupado, dijo, ¡°Jefe, el enemigo tiene demasiado fuego. No podemos seguir asi Voy a distraerlos. Usted y el conductor aprovechen para llevarse a Herminio¡± Justo cuando el guardaespaldas estaba a punto de abrir puerta para salir de repente se escucharon gritos de dolor deldo de los hombres de negro. Cristi¨¢n levant¨® vista y casi queda cegado por lo que v. Aprieta los pu?os, incr¨¦dulo ante escena de lucha. De repente, una mujer ha aparecido entre ellos Capítulo 99 Capitulo 99 La mujer vestia un conjunto deportivo negropleto, su cabello ondebarmente, y su to estaba oculo tras una bnda neg, dejando solo sus ojos al descubierto. Su peque?a figura se mora ile un drag¨®n, esquivando entre varios hombres enmascarados. No portaba ama alguna Los disparos de sus enemigos no parecian inquietara, esquivabas bs con una velocidad que dejaba apenas un rastro de su paso Y esa mujer no era o que Soraya, a quien Chispita habis advertido que Herminio estaba en peligro. Soya estaba furiosa. Maldici¨®n Estaba a punto de disfrutar de su belleza durmiendo y Chispita viene a decirle que se pobre diablo de Herminio estaba en problemas. Si no fuera por ese hombre, ni se molestar¨ªa, Bang, bang bang.. Les bs zumbaban alrededor de Soraya sin lograr alcanzara. Con una sonrisa cruel en susbios, despreciaba a sus atacontes. ¡°Jugando a lostros conmigo, estan cavando su propia tumba¡°. En ese momento. Soraya se convirti¨® en mismisima segadora de vida, con una mirada friao el hielo. R¨¢pidao un rayosenz¨® hacia el lider de los enmascarados hombrese buro de su audacia y dispar¨® varias veces Pero Soraya, esquivandoo un fantasma, evito cada disparo y, en un abrir y cerrar de ojos, estaba junto al patrando su arma lejos antes de estrangdo con un r¨¢pido movimiento. Crack El hombre ni siquiera entendi¨® c¨®mo hab¨ªa llegado a su fin tan abruptamente. Sonya con desden, su cuerpo a undo y sigui¨® con su cosecha mortal Ulizando misma tica, no dej¨® a nadie convida Los tres hombres restantes, aterrorizados por su brutalidad, intentaron hur. Sorayas miro con desd¨¦n Pensaron que podrian escaparThis belongs to N?velDrama.Org - ?. ¡°Qu¨¦ esos Con un movimiento ¨¢gil, pated una de armas caidas, anapo y dispar¨® r¨¢pidamente hacia los quean Bang, bang bang. Tras los disparos, los hombres se detuvieron en saco, cayendo uno tras otro.. Una vez terminado el trabajo, Sonya desapareci¨® r¨¢pidamente des calles. El guardaespaldas solo vio desaparecer en un instante. Quando volvida abrir los ojos, Soraya ya no estaba, trag¨® saliva. ¡°Jefe estoy alucinando?¡± ¡®Esa esa mujer es for Si no fuera porque podia or sus pensamientos, nunca creeria que se?ora ten¨ªa talos habilidades. Ya hab¨ªa visto encargarse de unos matones en un callej¨®n con facilidad, pero lo de hoy fueo sacado de una pelic desafiando todo lo que cre¨ªa posible Ahora sable que pase lo que pase, jam¨¢s deberia curarse con se?or Pasado el shock, Cristi¨¢n recuperd calma. Envio un mensaje a su asistente, ordenando oscuror jodass camas de vigncia cerca del Hotel Imperial, Luego, con vor grave, dijo. ¡°Lo de esta noche no debe fair a luz¡±. Por suerte, e ha cublenou stro De lo contrario, con sus habridades, so hubiera gapado muchos problemas. Herminio estabapletamente at¨®nito Los hombres que lo persegu¨ªan eran mercenarios sin escr¨²pulos, expertos enbate y despiadados Y su cu?ada ha acabado con una docena de ellos con sus propias manos. conductor de Cristi detuvo el uno de Herminio ¡°No te vas?¡°, dijo Costin, sc¨¢ndolo de su atundimiento Una ver en el auto, Herminio pregunt¨® C¨®mo es que estaban justo aqui?¡± Cristian lnz¨® una mirada a Herminio,pletamente desali?ada 23:22 2 Capitulo 99 Our volviste de huir del campo?¡± Nunca ha visto a su hermano en un estado tanmentable Herminio, exhausto en el asiento trasero, solo pudo pedir, Li¨¦vame al hospital¡°, ¡°Las heridas est¨¢n a punto de infectarse¡°. Capítulo100 Cap¨ªtulo 100 En el hospital, del cuerpo de Herminio se extrajeron dos bs, una en el hombro y otra en el abdomen. Por suerte, no le dieron en ning¨²n lugar vital, sino ya estaria contando historias al m¨¢s all¨¢. Cristi¨¢n pregunt¨® ¡°?C¨®mo te metiste en lios con esos desalmados?¡± Herminio, sentado en cama, devoraba tratando de desenmascarar a los que estaban detr¨¢s de un gran narcotraficante, pero me descubrieron antes de que pudiera averiguar algo. Ese dia, mi cu?ada apareci¨® de repente en el balc¨®n del hotel y fue escuchando su coraz¨®n que me di cuenta de que mi identidad ha sido expuesta. Si no fuera por e, quien sabe, a lo mejor no cuento. En un momento critico, mi cu?ada acab¨® con el narcotraficante, salv¨¢ndome vida. Desde entonces, los que estaban detr¨¢s de ¨¦l han estado tras de mil. Justo ayer, despu¨¦s de salir de tu casa, volv¨ª a base, pero me emboscaron a mitad de camino. Para ellos, vengar al narcotraficante vale cualquier precio. Esta noche ya estaba listo para enfrentarios, ?qui¨¦n iba a pensar que t¨² estarias cerca? Y nil har de que mi cu?ada apareceria justo en el momento critico. De verdad, eso mi Singel guardi¨¢n.¡± Cristi¨¢n, molesto, le dio una bofetada en frente y solt¨® un improperio. ?Eres idiota? ?Te han estado persiguiendo desde ayer y ni se te ocurri¨® contactame Herminio se frot¨® donde le han golpeado, riendo tantamente. Pero si estoy, bien!¡± Cristi¨¢n, dijo sarcasticamente, ¡°Si ni tu cu?ada ni yo hubi¨¦ramos aparecido esta noche, ahora estaria recogiendo tu cuerpo?¡± Herminio, algo avergonzado, trat¨® de cambiar de tema. Eh. ?Sas lo h¨¢bil que es mi cu?ada? ?Qui¨¦n crees que ganaria, t¨² en tus mejores tiempos o e? ?Deberia pedire que me ense?e un par de trucos?¡± Cristi¨¢n, sentado en su si de ruedas, mir¨® sus plemas inmoviles y respondi¨®, ¡°Si quieres que to humillen, adnte.¡± Herminio sigui¨®iendo. ¡°Cuando salga de aqu¨ª, definitivamente voy a pedirle que me ense?e¡± Cristi¨¢n advirti¨®, ¡°Solo no dejes que descubra que puedes escuchar sus pensamientos.¡± Herminio asinti¨®. ¡°Lo s¨¦. Si se da cuenta, dejar¨¢ de har s y perderemos ventaja de saber lo que va a pasar. No quiero un final tr¨¢gico. Todav¨ªa soy joven y valoro mi vida¡± Al volver a casa del hospital, ya en una de madrugada. El chofer llev¨® hasta entrada de mansi¨®n y se fue. Cristi¨¢n, despu¨¦s de ba?arse y acostarse, no pod¨ªa dejar de pensar en todo lo ocurrido desde que Soraya despert¨® aque noche. Todo lo que suced¨ªa en casa parecia estar conectado de alguna manera con lo que e decia, y cada vez le sorprendia m¨¢s, especialmente sus habilidades. ¡°?Qu¨¦ se de vida habr¨¢ tenido en su vida anterior para tener esa calma y decisi¨®n? ?Qu¨¦ se de misi¨®n necesita que me enamore de e para sobrevivir? Todo esto¡­ ?solo es parte de su misi¨®n? Una vez queplete, ?qu¨¦ ser¨¢ dem, un hombre con discapacidad, ante sus ojos?¡± Mientras se perdia en estos pensamientos, Cristi¨¢n se qued¨® dormido. Pasadass tres de madrugada, Sonya volvi¨® a entrar a escondidas en habitaci¨®n de Cristi¨¢n. Como los d¨ªas anteriores, primero le aplic¨® una tica para dormirlo a¨²n m¨¢s, luego destap¨® cama y, con habilidad, le coloc¨® agujas de acupuntura en piemas E aplic¨®s agujas¡­ Las retro En un abrir y cerrar de ojos, pasaron dos horas. Cuando termino todo, estaba tan cansada que casi se desmaya, Maldici¨®n, el cuerpo del protagonista original es demasiado d¨¦bil, definitivamente necesita mejorar su condici¨®n fisica Guardos agujas de ta en su habitaci¨®n y volvi¨® a de Cristi¨¢n, desliz¨¢ndose habilmente bajo sus cobijas. Maldita sea, ha sacrificado dos horas de sue?o. Te que sacar alg¨²n provecho de esto De lo contrario, seria una gran p¨¦rdida, Cuando Cristi¨¢n desperto, lo ¨²nico que sinti¨® fueo si un enorme peso presionara sobre su pecho. Bajo 101 Cristi¨¢n fruncia el ce?o, visiblemente molesto. Aque mujer, otra vez, hab¨ªa forzado puerta de su habitaci¨®n en plena noche. La baba en su pecho le provocaba una repulsi¨®n indescriptible. Extendi¨® mano para despertar a Soraya. ¡°Oye, despiertate.¡± ¡°Vuelve a tu habitaci¨®n a dormir.¡± Pero al recordar que e hab¨ªa salvado a Herminio noche anterior, Cristi¨¢n se contuvo y no explot¨® en irao sol¨ªa hacerlo. Soraya, a¨²n con los ojos cerrados, lo abraz¨® m¨¢s fuerte, murmurando, ¡°No quiero, no me siento segura durmiendo s. Quiero dormir abrazada a mi esposo. Cristi¨¢n no sab¨ªa qu¨¦ decir. E hando de no sentirse segura, ?acaso hab¨ªa olvidado que pod¨ªa lidiar s con una docena de asesinos con sus manos? Intent¨® empuja de nuevo. ¡°Ve a dormir a tu cuarto, no me provoques.¡± Soraya abri¨® los ojos, todav¨ªa somnolientos, yga?osos. ¡°Ya te he desvestidopletamente, ?de qu¨¦ l¨ªmites me has?¡± Cristi¨¢n, al ver susga?as amarillentas, no pudo disimr su disgusto debido a su obsesi¨®n por limpieza. ¡°Deber¨ªas mirarte al espejo y ver tu aspecto, es repugnante.¡± Soraya se toc¨® cara, fingiendo sorpresa. ¡°?Acaso tienes un problema con tu sentido est¨¦tico? Una bellezao yo, y dices que soy repugnante. Me ba?¨¦ y me perfum¨¦ anoche esper¨¢ndote. Pero t¨² ni siquiera volviste a casa, dej¨¢ndome s toda noche. ?Qu¨¦ tiene mi cara de repugnante?¡± Cristi¨¢n empuj¨® hacia el borde de cama. ¡°Tienesga?as, espletamente asqueroso.¡± Con un humor malicioso, Soraya sonri¨®, ¡°?De verdad te parece asqueroso?¡± Cristi¨¢n a¨²n no respond¨ªa cuando e le limpi¨®sisuras de los ojos y luego le mostr¨® su dedo. ¡°Mira, ?qu¨¦ es esto?¡± Con una mirada picara fijada ¨¦n ¨¦l, dijo, ¡°Mi amor, t¨² tambi¨¦n tienesga?as. ?Asqueroso, verdad?¡± Cristi¨¢n se qued¨® r¨ªgido y el ambiente se volvi¨® un poco inc¨®modo. Soraya sac¨® un pa?uelo de papel de mesita de noche para limpiarses manos y luego, sin el menor asomo de verg¨¹enza, volvi¨® a abrazar cintura de Cristi¨¢n. ¡°A todos les aparecenga?as al despertar, ?qu¨¦ tiene de raro? ?Dormiste bien anoche, amor?¡± 23:18 0 Habi¨¦ndose acostumbrado a su descaro, Cristi¨¢n simplemente cerr¨® los ojos, ignor¨¢nd. El no prestarle atenci¨®n solo hizo que Soraya se volviera m¨¢s atrevida. Empez¨® a acariciario insinuantemente. ¡°Mi amor, ?quieres hacer un poco de ejercicio?¡± Cristi¨¢n detuvo, agarr¨¢ndole mano traviesa. ¡°Soraya, todo tiene un limite, no me hagas perder paciencia.¡± Esa mujer, siempre provoc¨¢ndolo, pero sin querer asumir ninguna responsabilidad. ?Acaso pensaba que ¨¦l erao e, capaz de desconectar sus emociones tan f¨¢cilmente? Despu¨¦s de un intento fallido de sedi¨®n, Soraya se qued¨® mirando el techo, desanimada. [Parece que esto va parargo. He sido tan directa y aun asi, este hombre se resiste. Es un duro golpe para mi. En mi vida pasada ni siquiera llegu¨¦ a tomar de mano a un hombre, y ahora aqui estoy, humill¨¢ndome ante uno por mi supervivencia. Qu¨¦ bajo he ca¨ªdo.] Cristi¨¢n, ya listo y aseado, escuch¨® sus quejas. Al o¨ª decir que en su vida pasada no hab¨ªa tomado mano de ning¨²n hombre, sinti¨® un cer inexplicable. Pero fue solo un momento, pronto se record¨® que esa mujer era insensible, que solo lo provocaba para cumplir con su misi¨®n. No le dirigi¨® mirada a Soraya, y se alej¨® en su si de ruedas. Despu¨¦s de demorarse una eternidad en prepararse, Soraya baj¨® y se sorprendi¨® al ver a Nayra en casa desde tan temprano. Sus suegros y Cristi¨¢n estaban sentados en mesa deledor. [Ah, mi cu?ada enamorada. Seguro vino a convencer a mis suegros de cancr elpromiso con familia Robledo. Y para presionar, se invent¨® que estaba embarazada. Mis suegros, crey¨¦nd, edieron ingenuamente. No saben que esa simple i¨®n arruinar¨¢ vida de Nayra.] Nayra se qued¨® mir¨¢nd, at¨®nita. ?C¨®mo sab¨ªa Soraya el motivo de su visita sin haber dicho una pbra? Mir¨® a sus padres y a su hermano, encontrando decepci¨®n en mirada de sus padres. Diana Azul se levant¨® de inmediato, sin darle oportunidad de explicarse. ¡°Me siento un poco mal, contin¨²en sin mi.¡± Al irse Diana, Fernando tambi¨¦n se levant¨®. ¡°Voy a ver c¨®mo est¨¢ tu madre.¡± Nayra gir¨® su cabeza hacia Cristi¨¢n, con un aire suplicante, ¡°Hermano, yo¡­¡± Cristi¨¢n ni siquiera desay¨²n¨®, interrumpi¨® de inmediato.This belongs to N?velDrama.Org - ?. ¡°Tengo cosas pendientes en empresa, me voy ya.¡± 23:18 Soraya, sentada a sudo, no entendia nada. ¡°?Qu¨¦ asunto de empresa es tan urgenteo para no desayunar?¡± [Ay, Nayra s¨ª que es ingenua. Genaro se trajo a su amante a vi para vivir, y e a¨²n seporta tan inocentemente, tratando a su rivalo si fuera de familia. Tss, tss, en este momento esos dos deben estar a¨²n en cama. E, con su cabeza llena de amor, fue enviada de vuelta para pedir a los mayores que cancran elpromiso. Mientras ¨¦l est¨¢ secretamente intentando tener un hijo con su amante. Si fueran a atraparlos en el acto ahora mismo, seguro que no estar¨ªan en i¨®n.] Capítulo 102 Cap¨ªtulo 102N?velDrama.Org is the owner. En el ranking de los peores hombres, Genaro definitivamente ocupaba el primer lugar. Se cas¨® con Nayra solo para usao escudo. Luego invent¨® una mentira sobre una lesi¨®n que le imped¨ªa cumplir en cama, enga?ando a su enamorada Nayra para que guardara el secreto, haci¨¦ndole creer a sus padres que e era incapaz de tener hijos. Mientras tanto, Genaro ya hab¨ªa tenido gemelos con otra fuera de casa. Nayra, incapaz de dar hijos seg¨²n ellos, fue vendida por familia de ¨¦l a una red de tr¨¢fico, convirti¨¦ndose en su mina de oro, hasta que una enfermedad llev¨® a su final tr¨¢gico. ?Qu¨¦ horror! Una hija de familia bien termin¨® de esa manera tan terrible. ?Qu¨¦ desastre! ?Hacer ni?os a escondidas! ?Usao escudo! ?Y al final destrui! Nayra no pod¨ªa creer que Genaro traicionara. La t¨ªa de Genaro, Ruby, solo estaba de paso en vi de Genaro. Todo porque su marido, Natalio, hab¨ªa fallecido inesperadamente. Sus abuelos cre¨ªan que Ruby hab¨ªa traido m suerte, causando muerte de su hijo, y nunca trataron bien. Si no fuera porque mam¨¢ de Genaro encontr¨® a tiempo, Ruby habr¨ªa muerto tras un intento de suicidio. La rci¨®n de esta pareja era conocida en capital por su gran amor. Ruby solo se estaba quedando en vi de Genaro porque estaba cerca del hospital, ya que hab¨ªa estado enferma y necesitaba visitarlo frecuentemente. Genaro hab¨ªa llevado a su casa para que estuviera m¨¢s c¨®moda, despu¨¦s de pedirle su opini¨®n. Adem¨¢s, Genaro era ocho a?os menor que Ruby. ?Qu¨¦ iba a ver en alguien mayor que ¨¦l? Nayra mir¨® a Soraya con resentimiento. Esta loca siempre estaba buscando ve mal, incluso dese¨¢ndole lo peor en secreto. ¡°Uf, ir¨¦ a vi de Genaro ahora mismo. Quiero ver si lo que dices es cierto o no¡°. Soraya, acostumbrada a esa actitud, no se sorprendi¨®. La rci¨®n entre Nayra y antigual due?a de su cuerpo siempre hab¨ªa sido tensa. Siempre queriendo darse de bofetadas al verse. Nayra se march¨® furiosa, mientras Soraya miraba mesa vacia, disfrutando de suida en solitario. ¡°Pues, si ustedes noen, yo lo har¨¦. Eh, vida ahora no est¨¢ tan mal. Tengo todo lo que necesito, hago lo que quiero. Es vida que siempre so?¨¦. Lo ¨²nico malo es que no he podido conquistar a ese hombre. Si lograra hacerlo, podr¨ªa vivirpletamente a mi aire¡°. En el tercer piso, Diana caminaba de undo a otro, ansiosa, mientras Fernando Fuentes miraba mareado. ¡°?Podr¨ªas sentarte? Me est¨¢s mareando¡°. Diana, irritada, le contest¨®, ¡°ro,o si a ti te importara. Nuestra hija est¨¢ siendo enga?ada por ese hombre y t¨² tranquilo¡°. Capitulo 102 cabezona, S Fernando hizo sentarse, dici¨¦ndole, ¡°?De qu¨¦ sirve preocuparse? Nayra siempre ha sido escuch¨® lo que Soraya dec¨ªa en su coraz¨®n, no podr¨¢ quedarse quieta hastal descubrir verdad. Ya sea que le crea o no, siempre tendr¨¢ dudas sobre Genaro¡°. En vi de Genaro, habitaci¨®n del segundo piso estaba en desorden, con ropa tirada por todosdos. Las cortinas cerradas dejaban pasar rayos de luz, creando un patr¨®n luminoso en el suelo. En cama, un hombre y una mujer se entregaban al amor incansablemente, aumentando temperatura del cuarto. El hombre, jadeando, dejaba caer gotas de sudor sobre cara de mujer. E, con una mirada seductora y el cabello negro esparcido por almohada, luc¨ªa un rubor en sus mejis. Sus manos se perdian en el cabello del hombre, mientras de su bocal escapaban gemidos. A Genaro le encantaba ve as¨ª. Inclino cabeza y bes¨® losbios rojos de mujer c cada gota de su aliento. Tras un momento, pa?ado por un gru?ido bajo del hombre, ¨¦l se desplom¨® sobre e. ¡°Mi peque?a diabli, ?est¨¢s satisfecha?¡± Ruby, exhausta en cama, abri¨® los ojos y mir¨® a Genaro con devoci¨®n, acariciando su rostro suavemente. Capítulo 103 Cap¨ªtulo 103 ¡°Genaro, cada d¨ªa contigo es una felicidadpleta para mi. Har¨ªa lo amor.¡± que fuera por ti, mi Genaro se volte¨® para acostarse a sudo y atrajo hacia ¨¦l en un abrazo. ¡°Ruby, lo s¨¦.¡± ¡°Siento haberte hecho vivir asi, sin un titulo oficial a tudo. Te he puesto en una posici¨®n dificil.¡± Ruby se acurruc¨® en sus brazos, dibujando c¨ªrculos en su pecho con el dedo. ¡°No, soy muy feliz. Mientras est¨¦ contigo, no importa el precio que tenga que pagar. Lo sabes, por ti, hasta me enfrent¨¦ a tu hermano menor¡­¡± Genaro coloc¨® un dedo sobre susbios para silencia. ¡°No te culpo por eso. Si hay alguien a quien culpar, ese soy yo. Fui yo quien te busc¨® primero. No tienes idea de c¨®mo sufr¨ªa cada minuto, cada segundo, vi¨¦ndote con ¨¦l. Quiero ser yo quien est¨¦ a tudo. Mi ego¨ªsmo fue lo que mat¨® a Natalio. Ruby, no hablemos m¨¢s de eso, ?de acuerdo? Ya le he propuesto matrimonio a Nayra. Si traigo a familia Cervanteso escudo, mi madre dejar¨¢ de presionarme para que conozca a otras personas.¡± Ruby fingi¨® estar triste. ¡°?De verdad no sientes nada por Nayra? E proviene de una buena familia. Es hermosa. Tiene su propia marca de moda. Y es m¨¢s joven que yo. Frente a una chica tan¡¯brinte y talentosao e, ?realmente no te tienta? Soy mucho mayor que t¨², yo¡­¡± 23:18 ¡°Shh¡­¡± Genaro presion¨® suavemente susbios con el dedo. ¡°Te amo a ti. Por muy buena que sea Nayra, no separa contigo ni en lo m¨¢s m¨ªnimo. E es solo una ni?a mimada por su familia. Comparada contigo, ni siquiera merece llevar tus zapatos. Si no fuera porque mi madre aprueba su familia, ni siquiera serviria para protegerte. En mi coraz¨®n, t¨² eres ¨²nica diosa.. Ruby, tengamos un hijo. Con un hijo, nunca m¨¢s dudar¨¢s de mi amor. Con un hijo, dejar¨¢s de preocuparte tanto. Me casar¨¦ con Nayra, pero no tocar¨¦. En unos a?os, con excusa de adoptar a un bebe, traeremos a nuestro hijo a familia Cervantes.¡± Ruby se llen¨® de alegr¨ªa, ¡°Genaro, eres demasiado bueno conmigo. Recibir tu amor es mayor felicidad de mi vida.¡± Genaro sonri¨® ligeramente, ¡°?Eso crees? Cuando los abuelos ya no est¨¦n, encontrar¨¦ manera de traerte de vuelta a familia Cervantes. Mi madre siempre pens¨® que estabas enamorada de Natalio, as¨ª que nunca sospechar¨¢ de nosotros. Cuando vuelvas a familia Cervantes, podremos vernos todos los d¨ªas.¡± ¡°Mi amor, ya he cumplido todas tus preocupaciones, ?ahora mecer¨¢s?¡± Ruby fingi¨® timidez, ¡°?Acaso no acabas de liberarte? ?A¨²n no est¨¢s satisfecho?¡± Genaro volte¨® debajo de ¨¦l con un movimiento, ¡°Eso apenas fue el aperitivo, ?c¨®mo va a ser suficiente? He estado hambriento por d¨ªas, hoy tienes quepensarme el doble.¡± Poco despu¨¦s, habitaci¨®n se llen¨® nuevamente de sonidos lujuriosos. Fuera, Nayra escuchaba con el rostro p¨¢lido, incr¨¦d ante los sonidos que ven¨ªan de 23:19 Capitulo 103 dentro. Miraba fijamente puerta, deseando irrumpir y acabar con esa repulsiva pareja. Cada pbra de Genaro erao un pu?al en su coraz¨®n, caus¨¢ndole un dolor que le dificultaba respirar. Qu¨¦ ir¨®nico, justoo Soraya, esa loca, hab¨ªa predicho. Genaro no sent¨ªa nada por e.Published by N?v''elD/rama.Org. Desde el principio estuvo conspirando contra e. En sus ojos, e ni siquiera merec¨ªa llevar los zapatos de Ruby, esa viuda. Su propuesta de matrimonio era solo para usao escudo, mientras segu¨ªa vi¨¦ndose a escondidas con esa viuda. Qu¨¦ bien, ?muy bien! Nayra, furiosa, apret¨® los pu?os hasta varses u?as en carne sin darse cuenta. Genaro, te atreves a enga?arme y pisotear mis sentimientos de esta manera. ?Har¨¦ que te arrepientas! Nayra se fue tan silenciosamenteo lleg¨®, conteniendo su ira. Genaro se atrevi¨® a hacerle esto. E definitivamente le devolver¨¢ el favor. Lo har¨¢ caer en desgracia, destruirlopletamente. Capítulo 104 Cap¨ªtulo 104 Nayra, tras salir de mansi¨®n de Genaro, vagaba por calle con mente en nco. Hab¨ªa invertido cinco a?os de su vida en ese maldito. Desde primera vez que lo vio har en el auditorio de universidad, se sinti¨® atraida por ¨¦l. Sab¨ªa desde peque?a que estabaprometida con familia Robledo. En cada fiesta y celebraci¨®n, hab¨ªa visto a su prometido. Pero ¨¦l era cado y pocounicativo, lo que e encontraba aburrido. Genaro, por otrodo, era todo lo contrario. Era divertido, extrovertido y siempre encontraba nuevas formas de hace feliz. Entre los dos, naturalmente, eligi¨® al que le alegraba el coraz¨®n. Pero jam¨¢s imagin¨®¡­ Que Genaro se hab¨ªa acercado a e con ms intenciones desde el principio. Todo hab¨ªa sido un c¨¢lculo meticuloso.. Las l¨¢grimas ca¨ªan sin control por su rostro. ?El hombre al que hab¨ªa amado durante cinco a?os hab¨ªa tratadoo a una tonta! A pesar del sol brinte, se sentia tan fr¨ªa por dentroo el hielo en pleno invierno. Esa ma?ana hab¨ªa neado ir a desayunar con su hermano mayor y de paso har sobre romper elpromiso con familia Robledo. Pero ni siquiera hab¨ªa tomado el desayuno cuando Soraya,esa loca, lenz¨® una verdad que le destroz¨® por dentro. Ahora no sab¨ªa si agradecerle o detesta. Si Soraya no se lo hubiera dicho, a¨²n estar¨ªa felizmente enga?ada. Pero ahora que lo sab¨ªa, se hab¨ªa salvado de una vida de mentira. Despu¨¦s de enfrentarse a esa loca durante m¨¢s de un a?o, aceptar su ayuda de buenas a primeras no era algo que pudiera hacer. ?Demasiado vergonzoso y doloroso! ¡°?Maldita sea¡­ Soraya, todo es culpa tuya!¡± ¡°?Por qu¨¦ no pudiste seguir odi¨¢ndome? ?Por qu¨¦ no pudiste seguir siendo m?¡± 23:19) Nayra no pudo evitar romper en nto, caminando sin rumbo. Al otrodo de calle, Demetrio, quien acababa de ser transferido de vuelta de ciudad vecina, levant¨® vista y vio a Nayra caminando tambaleante y llorando a mares. R¨¢pidamente detuvo su coche, sali¨® y corri¨® hacia e a trav¨¦s del tr¨¢fico para sostene, preocupado. ¡°Nayra, ?qu¨¦ te pasa?¡± ¡°?Por qu¨¦ est¨¢s llorando s aqu¨ª en calle? ?Alguien te hizo da?o?¡± Nayra levant¨® vista, sus ojos llenos de l¨¢grimas al ver a Demetrio aparecer de repente. ¡°?Demetrio? ?C¨®mo que t¨²?¡± ¡°?No estabas en ciudad vecina?¡± Demetrio sac¨® un pa?uelo y con ternuraenz¨® a secarles l¨¢grimas. ¡°Me tradaron de vuelta.¡± ¡°A partir de ahora, estar¨¦ trabajando aqu¨ª en capital, no tengo que ir a ciudad vecina.¡± Nayra intent¨®ponerse y tom¨® su pa?uelo. ¡°?Te han ascendido?¡± Demetrio asinti¨®. ¡°Si, me ascendieron.¡± ¡°?Pero qu¨¦ te pas¨®? Est¨¢s aqu¨ª llorando a mares en calle, ?qui¨¦n te han hecho?¡± Nayra evit¨® decir que hab¨ªa sido enga?ada por Genaro. Todavia no hab¨ªan cancdo supromiso, y ticamente a¨²n era su prometida. Si contaba verdad, probablemente ¨¦l solo dir¨ªa que se lo merecia. Nayra neg¨® con cabeza. ¡°No es nada.¡± Invent¨® una excusa. ¡°Fue un cliente que me estaf¨®.¡± ¡°Me hizo un pedido grande y luego desapareci¨®.¡± ¡°Por su culpa perd¨ª mucho dinero.¡± Aliviado de que no fuera algo peor, Demetrio expres¨® su preocupaci¨®n. ¡°Me preocupaba que estuvieras as¨ª de triste porque descubriste que Genaro te habia enga?ado.¡± Esas pbras sorprendieron a Nayra. ¡°?Qu¨¦ dices? ?Genaro me enga?¨®?¡± ¡°?C¨®mo lo sabes?¡± 23:19 Capitulo ¡°La vez que te enga?¨® para llevarte a ciudad vecina y te dej¨® borracha.¡± ¡°Fui yo quien te rescat¨® despu¨¦s de que tu hermano me mara.¡± ¡°Si tu hermano no me hubiera mado esa noche, qui¨¦n sabe qu¨¦ habr¨ªa pasado¡­¡± Nayra palideci¨®. Con losbios temblorosos, pregunt¨®, ¡°Entonces, ?fue mi hermano quien me trajo de vuelta a capital?¡± ¡°?No fue Genaro?¡± Confundido, Demetrio pregunt¨®, ¡°?Cristi¨¢n no te lo dijo?¡± ¡°De hecho, esa noche tenemos que agradecerle a tu cu?ada.¡± ¡°No solo te salv¨® a ti, tambi¨¦n me salv¨® a m¨ª.¡±Text ? by N0ve/lDrama.Org. Capítulo 105 Cap¨ªtulo 105 Si esa noche tu hermano no me hubiera pedido que te salvara, habr¨ªa muerto en ese Incendio. ¡°?Mi cu?ada, verdad?¡± Ah¨ª Nayra lo record¨®. La ma?ana despu¨¦s de haber bebido. Soraya hab¨ªa ido a casa antigua y cont¨® c¨®mo Genaro habia emborrachado, neando entrega a un cliente para que se aprovecharan de e. Fue su cu?ada, Cristi¨¢n y Demetrio quienes salvaron. Pero en ese momento, e no lo crey¨®, pensando que Soraya solo estaba maldiciendo. ?Genaro! ?Ese monstruo! ?Ten¨ªa audacia de tratao una mercancia paraerciar! En ese instante, toda ira y odio que Nayra hab¨ªa reprimido estaron. Furiosa, mordi¨¦ndose los dientes, dijo, ¡°?Ese desgraciado, bestia!¡± Empuj¨® a Demetrio y gir¨®, caminando hacia diri¨®n de vi de Genaro, ¡°?Voy a matarlo!¡± Demetrio detuvo, ¡°Nayra, c¨¢lmate un poco.¡± Pero Nayra estaba demasiado furiosa para calmarse. Lo que o con sus propias manos. E lo amaba tanto, y ¨¦l trat¨®o un objeto para obtener beneficios. Si esa noche realmente hubiera perdido su virtud¡­ ?Ese desgraciado diria que fue su primer hombre? ?Y e se alegrar¨ªa pensando que se hab¨ªa convertido en su mujer? ?Qu¨¦ idiota!This belongs to N?velDrama.Org - ?. ?Mi cu?ada ten¨ªa raz¨®n! ?Era unapleta idiota enamorada! Casi vendida, y todav¨ªa ayudando a su agresor. ¡°?Su¨¦ltame, voy a matar a ese perro maldito! 23:19 ?C¨®mo se atreve a tratarme asi! trata Le di mi coraz¨®n, y ¨¦l meo a una tonta. Jugando con mis sentimientos, y a¨²n se atreve astimarme.¡± 5 SE Viendo que e estaba emocionalmente inestable, Demetrio inmoviliz¨® por detr¨¢s en un movimiento r¨¢pido, dej¨¢nd inconsciente. Nayra se desplom¨® hacia atr¨¢s suavemente, y Demetrio atrap¨® en sus brazos. Con una mirada llena de preocupaci¨®n y un aura fr¨ªa, camin¨® hacia el auto. Genaro, te atreviste a traiciona de tal manera. Te har¨¦ pagar. Al mediod¨ªa. Grupo Fuentes. Soraya llev¨® almuerzo a oficina de Cristi¨¢n. Ese d¨ªa, e vest¨ªa una blusa nca corta, pantalones anchos negros y zapatis ncas, con el cabello suelto sobre los hombros, luciendo moderna y rejuvenecida. Entr¨® y Cristi¨¢n justo hab¨ªa firmado un contrato con Smith. Al ve entrar sin tocar, Cristi¨¢n se molest¨®. Esta mujer se estaba volviendo cada vez m¨¢s descarada, sin un ¨¢pice de decoro. Soraya fingi¨® sorpresa, ¡°Oh, ?Smith tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª? ¡°Amor, ?ya terminaron? Es hora deer. ?Viste lo que te traje?¡± Ante presencia de un cliente, Cristi¨¢n no quiso reprende. ¡°He quedado con el se?or Smith para almorzar. Ll¨¦vatelo de vuelta.¡± Smith qued¨® sorprendido por apariencia de Soraya. Pregunt¨® a Cristi¨¢n, ¡°?E es tu pareja?¡± Soraya mir¨® sonriente a Cristi¨¢n, esperando su respuesta. Cristi¨¢n ignor¨® su expectativa. ¡°E es mi esposa.¡± 23:19 Capitulo 105 Es su esposa, pero eso no significa que sea su amor. Smith, no conocedor desplicaciones mexicanas, asumi¨® que esposa significaba amor. Elogio, ¡°Tu pareja es muy hermosa. Y muy dedicada, viniendo personalmente a traerte el almuerzo.¡± Solo habia investigado el fondo de Grupo Fuentes para venir a M¨¦xico, sin indagar en vida privada de Cristi¨¢n. Por supuesto, desconoc¨ªa situaci¨®n de su matrimonio. Cristian sonri¨® ligeramente, sin decir pbra. [Rayos, ?este idiota no puede fingir un poco frente a Smith y mostrarse amoroso? Smith y su esposa tienen una rci¨®n excelente, se ve que se aman mucho. ¨¦l tiene un proyecto de cboraci¨®n buscando socios donde importa mucho rci¨®n entre los esposos. Si este idiota demostrara un poco de amor dnte de ¨¦l, podr¨ªamos asegurar esa cboraci¨®n. ?Vaya, son m¨¢s de 200 mil millones en juego!] Capítulo 106 Cap¨ªtulo 106 Cristi¨¢n escuchabas pbras de Soraya sin inmutarse. Aunque el proyecto de 20 mil millones era tentador. No le faltaba dinero. No estaba tan desesperadoo para vender su dignidad por beneficio. [Ay, esperar a que este hombre tome iniciativa de mostrar amor es perder el tiempo. ?Mejor me encargo yo! Ayudar¨¦ a que consiga el contrato por mi cuenta, a ver si as¨ª disminuye su aversi¨®n un poco.] Soraya dej¨®ida a undo y se acerc¨® a Cristi¨¢n por detr¨¢s, abraz¨¢ndolo por el cuello frente a Smith y luego le nt¨® un beso en cara. ¡°Amor, yo tambi¨¦n voy. Ni siquiera almorc¨¦ por traerteida.¡± Cristi¨¢n, que no ten¨ªa cara dura de e para mostrar afecto dnte de otros, especialmente estando en si de ruedas, lo encontraba a¨²n m¨¢s inc¨®modo. Agarr¨® mano de Soraya y le susurr¨® al o¨ªdo. ¡°Comp¨®rtate.¡± Intent¨® aleja, pero Soraya lo abraz¨® m¨¢s fuerte, sin soltarlo. Eh, para tratar con hombreso ¨¦l, solo funcionaba tener cara dura. Hay un dicho que dice: cara dura, barriga llena; cara timida, se queda con hambre. Si al principio no hubiera sido tan descarada, probablemente ni siquiera habr¨ªa tocado el borde de camisa de Cristi¨¢n. El Sr. Smith los miraba sonriente. Los dos juntos, uno empujando y el otro abrazando fuertemente, parec¨ªan estar coqueteando. ¡°Tu pareja es muy vivaz. Mi esposa tambi¨¦n era asi de joven, siempre me segu¨ªa a todas partes. La juventud es maravillosa, llena de energia.¡± Soraya pregunt¨® con una sonrisa, ¡°?Y tu esposa? ?Por qu¨¦ no veo?¡± Se apoyopletamente sobre el hombro de Cristi¨¢n, seguro de que ¨¦l no se enfadaria dnte de Smith. Cristi¨¢n efectivamente estaba enojado, pero tuvo que cooperar con su actuaci¨®n.Published by N?v''elD/rama.Org. Smith dijo, ¡°E amaneci¨® sinti¨¦ndose mal del est¨®mago y se qued¨® descansando en el hotel. neamos regresar a casa ma?ana. Antes de venir aqui, ya hab¨ªamos acordado cborar con otro cliente. Este viaje a M¨¦xico tom¨® m¨¢s tiempo de lo esperado, debido a un imprevisto, pero estoy muy agradecido de que el Presidente Fuentes nos haya salvado a mi y a mi esposa. Este favor lo recordar¨¦ siempre. Si el Sr. Fuentes necesita algo en el futuro, solo tiene que decirlo.¡± Cristi¨¢n sonri¨® cort¨¦smente, su expresi¨®n fr¨ªao siempre. ¡°Salvarte fue cosa del destino, Sr. Smith. No tienes por qu¨¦ preocuparte.¡± Smith sonri¨®, ¡°En M¨¦xico hay un dicho, por un favor se devuelve un manantial. Y m¨¢s a¨²n cuando se trata de salvar dos vidas.¡± Mir¨® a Soraya acurrucada en Cristi¨¢n y c¨®mo ¨¦l parec¨ªa no saber qu¨¦ hacer con e y dijo con una sonrisa. ¡°Tengo otro proyecto en mano, ?le interesar¨¢ al Sr. Fuentes?¡± Cristi¨¢nde¨® mirada, Soraya tenia raz¨®n, a¨²n tenia un proyecto en mano. Al escucharlo, Soraya sinti¨® que habia esperanza y se esforz¨® a¨²n m¨¢s en mostrar su amor. ¡°Armor, ayer vi una bolsa que me encant¨®. Es de nueva coli¨®n, muy bonita, aunque un poco cara. ?Me pa?as apra esta noche?¡± Cristi¨¢n no le prest¨® atenci¨®n a Soraya, sino que pregunt¨® a Smith. ¡°Ya hemos acordado trabajar juntos en un proyecto. ?Por qu¨¦ piensa en mi para otro?¡± Soraya lo abrazabao si fuera un oso de peluche, imposible de sacudir. Cristi¨¢n mir¨® de reojo. Le susurr¨®, para que solo ellos dos pudieran oir, ¡°Sueltame, no te pases.¡± Mujer descarada, aprovech¨¢ndose de que no podia rega?a en ese momento, casi se le sub¨ªa a ?dime que si! Me siento perdida eligiendo s. T¨² tienes mejor gusto que yo, siempre eliges lo m¨¢s bonito.¡± Cristi¨¢n estaba a punto de explotar, esta mujer erao un chicle que no podia quitarse. Con lengua en meji, finalmente dijo con una sonrisa que no promet¨ªa nada bueno, solo para deshacerse de e. ¡°De acuerdo, tepro. ?Tepro!¡± Soraya sonri¨® victoriosa. ¡°?Ya sabia yo! Eres el mejor, amor.¡± Capítulo 107 Cap¨ªtulo 107 Soraya le nt¨® un beso r¨¢pido en cara y luego se levant¨®. ¡°Amor, v¨¢monos aer. Podemos har del negocio mientrasemos.¡± ¡°?Le molesta, se?or Smith, si me uno?¡± Smith sonri¨®. ¡°Ser¨ªa un honor cenar con Se?ora Fuentes.¡± Para ¨¦l, el hecho de que Soraya no le importara discapacidad de Cristi¨¢n indicaba que era una buena persona. Y alguien que sonr¨ªe tan radiante, ramente tiene un esp¨ªritu alegre y no se preocupa pors peque?as cosas. Una hora despu¨¦s, en mesa del restaurante. Soraya le servia intencionadamenteida a Cristi¨¢n, a veces incluso forz¨¢ndolo aer de su propio tenedor. ¡°Amor, este lugar es incre¨ªble, deber¨ªamos venir m¨¢s seguido.¡± Enfrente, Se?ora Smith tambi¨¦n estaba con ellos en el restaurante. Ellos,o pareja, tambi¨¦n se serv¨ªan mutuamente, llenos de amor en sus miradas, de vez en cuando mirando hacia Soraya y Cristi¨¢n. Cristi¨¢n a¨²n no terminaba deer y Soraya ya le estaba sirviendo m¨¢s. Incluso su to estaba repleto.. Sabiendo que ¨¦l no tomar¨ªa iniciativa de servirle, e¨ªa mitad y le daba otra mitad a ¨¦l. Esto convenci¨® a¨²n m¨¢s al Se?or y Se?ora Smith de volver a hacer negocios con Grupo Fuentes. ?Qu¨¦ m¨¢s que verdadero amor podr¨ªa hacer que un hombreas sobras de su amada? Soraya observaba a Cristi¨¢ner forzadamente lo que e le serv¨ªa, y no pod¨ªa evitar sonre¨ªr internamente. [Ah, ?as¨ª que antes dec¨ªas qu¨¦ mi saliva era sucia? Mira c¨®mo ahora tambi¨¦nes de e.] Cristi¨¢n sent¨ªa que estaba mascando cera. Esta mujer sab¨ªa que ¨¦l no har¨ªa un esc¨¢ndalo en p¨²blico. Despu¨¦s deida, el Se?or y Se?ora Smith no pudieron evitar sonreir gracias a habilidad de Soraya para entretener con su cha. Antes de irse, firmaron ese contrato de 20 mil millones con Cristi¨¢n. ¡°?Un cer hacer negocios!¡± Cristi¨¢n extendi¨® su mano para estrechar de Smith. A pesar de ser joven, experiencia y sabidur¨ªa de Cristi¨¢n impresionaron a Smith. En sus breves encuentros, sinti¨®o si hubiera hecho un amigo de por vida. Se inclin¨® ligeramente para estrechar mano de Cristi¨¢n, quien estaba sentado en su si de ruedas. ¡°Espero con ansias nuestro pr¨®ximo encuentro.¡± Cristi¨¢n sonri¨® levemente. ¡°Pronto tendremos oportunidad.¡± Despu¨¦s de llevar al Se?ores Smith al hotel, Cristi¨¢n regres¨® a empresa. Apenas subi¨® al carro, Soraya, con una sonrisa, tom¨® su mano. ¡°Amor, felicitaciones por otro gran proyecto. Con todo el esfuerzo que puse en actuar, ?hay alguna rpensa?¡± Cristi¨¢n se quit¨® mano de encima. ¡°Si¨¦ntate bien y al¨¦jate de m¨ª.¡± Soraya, molesta, respondi¨®, ¡°Ah, asi que ahora que lo conseguiste, me dejas atr¨¢s. ?Por qu¨¦ no me dijiste que me alejara durante cena?¡± Cristi¨¢n mir¨® friamente. ¡°Ese contrato lo conseguiste enga?ando. ?Qu¨¦ pasar¨ªa si Smith se enterara de que todo fue una actuaci¨®n? ?Crees que no romper¨ªa el contrato?¡± Soraya se acerc¨®. ¡°Entonces, ?por qu¨¦ no hacemos que el acto sea real? Ya dej¨¦ todos mis malos h¨¢bitos, ahora solo te amo a ti. Si te enamoras de mi pronto, podemos vivir felices y sin problemas.¡± Cristi¨¢n cerr¨® los ojos, evitando mira. Si no fuera porque conoc¨ªa sus verdaderas intenciones¡­ Esa expresi¨®n de sinceridad casi lo enga?a. E solo estaba actuando, fingiendo ser amable. ?Todo era falso! Ja, Lenamorarse de e? Capitulo 107 ?Para qu¨¦, para que, una vez cumplido su objetivo, lo deje tirado? Sin coraz¨®n, peor que cualquier hombre. ?No solo quer¨ªa su coraz¨®n, sino tambi¨¦n su fortuna para vivir gran vida! No le dar¨ªa esa oportunidad. Se asegurar¨ªa de proteger su coraz¨®n, de no dejarse enga?ar por e.Published by N?v''elD/rama.Org. Ya no odiaba, pero eso no significa que vaya a ama. Chispita: (Anfitri¨®n, anfitri¨®n, el nivel de disgusto ha bajado 30, solo queda 20.) Soraya se alegr¨®, [?C¨®mo puede ser que haya bajado tanto de golpe, 30?] Chispita: (Quiz¨¢s es porque ¨²ltimamente has hecho muchas buenas iones.) [Ah, jajaja, asi que si sigo ayudando a este hombre, el nivel de disgusto seguir¨¢ bajando. ?Estupendo! Desde ma?ana, neo empezar a trabajar en Grupo Fuentes.] D¨ªa y noche estaba con ¨¦l, ?acaso as¨ª el nivel de rechazo bajar¨ªa m¨¢s r¨¢pido? Capítulo 108 Cap¨ªtulo 108 En el club Carpe Diem, en una des ss privadas del cuarto piso, luz tenue creaba una atm¨®sfera misteriosa y cautivadora. Los sof¨¢s suaves rodeaban una mesa baja repleta de todo tipo botes de licor. En una esquina, luces de colores titban contra pared, formando patrones cambiantes que a?ad¨ªan un toque m¨¢gico al lugar. La luz de colorvanda se filtraba pors cortinas, ba?ando el piso de madera con un resndor tranquilo y lujoso, mientras una m¨²sica suave resonaba desde un poderoso sistema de sonido. El aire estaba impregnado de un ligero aroma a licor, mezcl¨¢ndose perfectamente con m¨²sica ys luces.Published by N?v''elD/rama.Org. Soraya estaba sentada en uno de los sof¨¢s, luciendo una sonrisa radiante. Observaba a Nayra, quien se serv¨ªa un trago tras otro con cierta expresi¨®n de incredulidad. ¡°?Me invitaste solo para ver c¨®mo te emborrachas?¡°, pregunt¨® Soraya. [?Ser¨¢ que Nayra est¨¢ sufriendo por amor? ?Piensa ahogar sus penas en alcohol? Pero si Genaro a¨²n nea casarse con eo una forma de escudo¡­ ?Por qu¨¦ estar¨ªa aqui tratando de emborracharse? ?Y por qu¨¦ me invit¨® si se supone que no le caigo bien? ?Ser¨¢ que en mi presencia encuentra excusa perfecta para beber m¨¢s?] Al escuchar sus pensamientos, Nayra detuvo el movimiento de llevarse el vaso a losbios y empuj¨® otro hacia Soraya. Y dijo ¡°Bebamos juntas¡°. Soraya tom¨® el vaso, levantando una ceja al ver el rostro sonrojado de Nayra. ¡°?Y por qu¨¦ deber¨ªa beber contigo? No nos llevamos bien y tu tristeza no es asunto mio. ?No deber¨ªas estar cont¨¢ndole tus problemas a tus hermanos en lugar de buscar pelea conmigo?¡± Nayra, visiblemente frustrada, replic¨®: ¡°?No puedes simplemente decir algo agradable of consrme?¡± Despu¨¦s de despertar en el apartamento de Demetrio y recibir algunos consejos, Nayral hab¨ªa querido agradecer a Soraya, pero su rci¨®n siempre habia sido tensa. No pod¨ªa simplemente decirle que habia descubierto verdadera naturaleza de Genaro gracias a e. Hab¨ªa pensado en emborracharse juntaso una forma de reconciliarse, pero Soraya parec¨ªa reacia a cooperar. ¡°Normalmente, una cu?ada se preocuparia si ve a otra tratando de ahogar sus penas en alcohol, incluso si no se llevan bien¡°, pens¨® Nayra. Soraya, dejando el vaso sobre mesa, sonri¨® provocativamente. ¡°No, no puedo. Si no me dices por qu¨¦ est¨¢s aqui tratando de emborracharte, ?por qu¨¦ deber¨ªa perder mi tiempo contigo? Mejor me voy a casa a pasar tiempo con tu hermano.¡± Los ojos de Nayra se llenaron de l¨¢grimas. ¡°Dej¨¦ a ese perro de Genaro.¡± Soraya tard¨® un momento en procesar informaci¨®n. ¡°?Qu¨¦ perro?¡± Con rabia, Nayra dijo: ¡°Genaro, ese perro maldito. Despu¨¦s de salir de tu casa esta ma?ana, fui a su mansi¨®n. Ese desgraciado me ha estado enga?ando todo este tiempo. Desde el principio, solo jugaba conmigo. ?Y ahora est¨¢ con esa viuda!¡± Soraya se sorprendi¨®. [Vaya, eso fue r¨¢pido.] ¡°Pero, ?por qu¨¦ venir a emborracharte conmigo? ?No temes que me burle de ti?¡± Nayra mir¨® de reojo. ¡°Como si no te hubieras budo de mi en tu mente un mont¨®n de veces. Ya estoy inmunizada.¡± Sin embargo, lo que Nayra dijo a continuaci¨®n dej¨® a Soraya sin pbras. ¡°T¨² tambi¨¦n te enamoraste ciegamente del tipo equivocado en familia Peralta. Te metiste en problemas por ¨¦l y hasta pensaste en divorciarte de mi hermano. Ahora que ya no est¨¢s ciega, ?no puedo cambiar mi opini¨®n sobre ti? Adem¨¢s, eres mi cu?ada. ?Qu¨¦ problema hay con que quiera beber contigo? ?Tienes algo en contra?¡± Soraya no pudo evitar ver a Nayra bajo una nueva luz. [Parece que Nayra finalmente est¨¢ pensando con ridad. Solo me pregunto si se dar¨¢ cuenta de lo que Demetrio siente por e. Ese chico s¨ª que ama. En una vida pasada, por e se hab¨ªa sacrificado, llevando a su madre a llorar hasta quedarse ciega, su padre a perder raz¨®n, y su hermana a sufrir un aborto. Vaya, toda una familia destrozada por Nayra, definitivamente no valia pena.] Capítulo 109 Cap¨ªtulo 109 La mano de Nayra que sosten¨ªa tens¨® de repente. Su coraz¨®n se sacudi¨® con fuerza. ?En una vida pasada, Demetrio se hab¨ªa suicidado por e! ?Y su familia hab¨ªa pagado un precio tan alto¡­ Dios, ?qu¨¦ pecados hab¨ªaetido? Haber dejado ir a un buen hombre¡­ por una basura¡­ Nayra trat¨® de suprimir conmoci¨®n en su coraz¨®n, peros l¨¢grimas no pudieron evitar caer, golpeando el sueloo pes. Soraya, pensando que lloraba por traici¨®n de Genaro, dijo molesta, ¡°?Llorar por un pat¨¢n? ?Bah, a dejarlo ir! ?Acaso vale pena? Lo viejo no se va, lo nuevo no llega. Ese perro tio merece tus l¨¢grimas. Venga, venga¡­ Me da pena verte en ese estado, te voy a hacer el favor de pa?arte con unos tragos.¡± Llen¨®s copas y levant¨® suya, ¡°?Vamos, a beber! De hoy en adnte, olvida a ese perro.¡± Nayra choc¨® su copa con de e. Respir¨® hondo, ¡°Desde hoy, ya no te voy a caer mal, y t¨² tampoco me vas a caer mal. Vamos a llevarnos bien y vivir en armonia. Si quieres, hasta podemos ser mejores amigas.¡± Soraya vaci¨® su copa de un trago, mir¨¢nd con diversi¨®n. ¡°Ay, mira, hasta condiciones pones. ?Desde cu¨¢ndo eres tan mandona?¡± Nayra se mostr¨® resignada./ ¡°Me da igual, t¨² eres mi cu?ada. V ya sabes, cu?adao una madre, tienes que cuidarme. De ahora en adnte, de vez en cuando caer¨¦ de sorpresa en tu casa.¡± Capitulo 109 Pero en realidad, lo de caer de sorpresa era lo de menos, lo importante era escuchar lo que e ten¨ªa que decir. La abu dec¨ªa que su cu?ada pod¨ªa prever el futuro. Quer¨ªa saber c¨®mo hab¨ªa sido vida de Demetrio despu¨¦s de que e se casara con Genaro. A Soraya no le importaba. Aunque Nayra fuera un poco terca y mimada, no era m persona. ¡°Esa es casa de tu hermano, t¨² ve si quieres. No es asunto mio.¡± Una hora despu¨¦s. Las dos mujeres se emborracharon, hab¨ªan mejorado su rci¨®n entre copas y risas. a¨²n puedo seguir.¡± ¨D Nayra, con lengua trabada, dijo, ¡°Cu?ada, a beber, yo r vo- a¨²n pu Soraya, cons mejis sonrojadas y los ojos brintes, balbuce¨®. ¡°Beber¡­ hasta caer¡­¡± Por lo general, se le daba bien todo, excepto el aguante con el alcohol. Pensaba que verdadera due?a de este cuerpo, acostumbrada a los bares nocturnos, tendr¨ªa mejor aguante. Pero no, unas pocas copas y ya estaba perdida. En el sal¨®n privado de enfrente.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Una mujer vestida de negro, con mascari y gorro, le dio un fajo de billetes a un mesero. ¡°Pon esto ens bebidas del sal¨®n de enfrente. Aseg¨²rate de que lo beban. Cuando sea el momento, lleva a unos cuantos tipos buenos para que se ocupen de es. El mesero, emocionado, tom¨® el dinero. ¡°Enseguida.¡± En el sal¨®n. El mesero llev¨®s bebidas que Nayra habia pedido. ¡°Se?orita, ?le abros botes que pidi¨®?¡± 2/3 Capitulo 109 Nayra, ya sin sentido, levant¨® cabeza y sonri¨® al mesero. ¡°Abrs todas.¡± ¡°Hoy estoy feliz, no paro hasta caer.¡± El mesero, con un destello en los ojos, asinti¨®, ¡°Como diga, todas abiertas.¡± Simul¨® abrirs botes ya manipdas y dijo, ¡°Las dem¨¢ss dejo aqu¨ª, s¨ªrvanse cuando quieran.¡± Nayra le hizo un gesto con mano, ¡°Est¨¢ bien, gracias, ya puedes retirarte.¡± El mesero sali¨® lentamente, asegur¨¢ndose de que bebieran antes de irse r¨¢pidamente. Despu¨¦s de que el mesero sali¨®, fue directo al sal¨®n de enfrente. Apenas abrieron puerta, dijo, ¡°Ya bebieron.¡± La mujer asinti¨®. ¡°Bien hecho. En diez minutos, manda a esos cinco tipos. Recuerda, quiero un video de alta calidad.¡± Capítulo 110 Cap¨ªtulo 110 Nayra sali¨® del apartamento de Demetrio sin despedirse. Demetrio hab¨ªa vuelto ¨¤ casa de los Robledo por un rato, y al regresar por noche, no encontr¨® a Nayra. Preocupado porque e pudiera haber ido impulsivamente a confrontar a Genaro, se apresur¨® a ma. Pero el tel¨¦fono sono varias veces sin respuesta. R¨¢pidamente m¨® a Cristi¨¢n. ¡°Cris, ?puedes verificar si Nayra regres¨® a casa antigua? He intentado ma varias veces y no responde.¡± Ya le hab¨ªa contado a Cristi¨¢n lo que le pas¨® a Nayra esa ma?ana. Cristi¨¢n estaba en su estudio cuando recibi¨® mada. ¡°Espera, voy a mar a casa para preguntar.¡± m¨® a casa antigua. El mayordomo contest¨®. Dijo que Nayra no hab¨ªa regresado. *?D¨®nde podr¨ªa estar a estas horas si no ha vuelto a casa?¡± Cristi¨¢n le devolvi¨® mada a Demetrio, luego contact¨® a sus hombres. ¡°Encuentren d¨®nde est¨¢ Nayra, ahora mismo.¡± Un momento despu¨¦s. 59 La respuesta de su subordinado hizo que su rostro se oscureciera. ?Qu¨¦ has dicho? ¡°?Est¨¢ en Carpe Diem con Soraya!¡± ¡°Esa mujer¡­ ?c¨®mo se le ocurre llevar a Nayra a un lugar as¨ª?¡±Published by N?v''elD/rama.Org. En camino a Carpe Diem, Demetrio y Cristi¨¢n conduc¨ªan desde diriones diferentes hacia el lugar. Dentro del auto, Cristi¨¢n irradiaba un aura asesina, su rostro estaba tenso, y sus manos, apretadas mostrabans venas en tensi¨®n. No estaba preocupado pors habilidades de pelea de Soraya. Pero sab¨ªa que e no pod¨ªa manejar bien el alcohol. Si se emborrachaba en Carpe Diem y maba atenci¨®n de alguien con ms. Intenciones¡­ Incluso siendo h¨¢bil, estar¨ªa en desventaja. Y encima hab¨ªa llevado a Nayra consigo. El conductor en el asiento dntero rezaba en silencio por Soraya, esperando que ni e ni joven se?orita se hubieran pasado con bebida. Por otrodo, Demetrio tambi¨¦n estaba extremadamente preocupado. Sus manos agarraban el vnte con fuerza, sus ojos, fijos en el camino, y susbios, apretados. Ojal¨¢ pudiera conducir el cocheo un avi¨®n y aparecer directamente dnte de Nayra en un segundo. Los autos aceleraban hacia Carpe Diem, dejando atr¨¢s apenas un rastro borroso. Dentro del VIP Soraya y Nayra habian terminado una botepleta de vino, manipda por el camarero. Apoyadas una contra otra en el suelo, luc¨ªan ojos vidriosos y mejis sonrojadas. Nayra, con cabeza baja, estaba totalmente adormecida por el alcohol, sin apenas. conciencia de s¨ª misma. La repentina extra?eza en su cuerpo hizo sentir acalorada e inc¨®moda y empez¨® a tirar de su cuello. ¡°Uh, cu?ada¡­ ¡°Me siento acalorada Soraya estaba ens mismas. ¡°Yo¡­ tambi¨¦n¡­ estoy caliente.¡± El creciente calor en su cuerpo hizo tener un momento de lucidez. ¡°Esto no est¨¢ bien, Nayra!¡± ¡°?Algo sobre esta temperatura no est¨¢ bien!¡± Nayra hab¨ªa abiertopletamente su cor, mostrando gran parte de su piel. Ya no pod¨ªa o¨ªr a Soraya, quej¨¢ndose solo de lo inc¨®moda que se sent¨ªa. 23:20 Capitulo 110 Soraya mordi¨® punta de su lengua, el dolor le devolvi¨® un momento de ridad. Maldici¨®n, estaba tan ocupada bebiendo por amor que se olvid¨® de estar alerta.. Chispita: (Anfitriona, hay peligro acerc¨¢ndose.) Soraya apenas mantenia conciencia, [?Qu¨¦ est¨¢ pasando?] Chispita: (Unos hombres se acercan a su cabina con ms intenciones.) (Tienen una c¨¢mara, ya sabes lo que buscan.) [Maldita sea, ?qui¨¦n demonios necesita un dolor de cabeza asi?] ?Esto no estaba en el guion!] Chispita: (Has cambiado el destino de los personajes en historia, as¨ª que el guion tambi¨¦n est¨¢ cambiando. Es probable que te encuentres con situaciones inesperadas m¨¢s a menudo.) Con un clic, puerta de cabina se abri¨® y cinco hombres entraron, cerr¨¢nd con ve detr¨¢s de ellos. Soraya apenas pudo abrir los ojos, viendos figuras de los hombres borrosas. Ahora realmente estaba preocupada. Esto era un error muy grave. Los hombres, al ver a Soraya y Nayra, sus rostros se iluminaron con asombro. Uno de ellos, con cabello rubio, miraba fijamente a Soraya con deseo, casi babeando. ¡°Jefe, estas chicas son de primera.¡± ¡°El negocio de hoy vale totalmente pena¡°, dijo el hombre al frente, un tipo corpulento con cabeza afeitada, de unos treinta y tantos a?os, con tatuajes intimidantes en su cuello. ¡°Ap¨²rense, armen c¨¢mara, esta noche vamos a divertirnos de lo lindo.¡± Sus ojos se varon en Soraya, recorri¨¦nd con una mirada llena de codicia. A¨²n antes de empezar, una ardiente pasi¨®n se encend¨ªa en su vientre, subiendo director hasta cima de su cabeza. El Rubio no pod¨ªa esperar para tener todo listo. ¡°Jefe, ?con cual empezamos?¡± Cada vez que neaban algo, ten¨ªan que esperar a que el jefe se satisficiera primero para luego poder ellos tener su turno. Aun as¨ª, cada mes ten¨ªan chance con diferentes bellezas, lo cual consideraban un gran privilegio en sus vidas. El calvo mir¨® que los secuaces ten¨ªan una mirada ansiosa y sonri¨®. Capitulo 110 ¡°Tranquilos, mientras yo est¨¦ satisfecho, les anoguro que no les faltar¨¢ de qu¨¦ alimentarse.¡± El hombre con cabello rublo, agradecido, lemi¨®s botas, ¡°Jaja, lo mejor que hice en mil vida fue unirme a sus fs.¡± El calvo apur¨®, ¡°Desvists, yo voy directo al grano.¡± Capítulo 111 Cap¨ªtulo 111 ¡°Es una rareza encontrar a una mujer tan impresionante, y no pienso desperdicia¡°, Rubio estaba emocionado. ¡°Solo estaba esperando que el jefe dijera eso¡°. Aunque no podia ser el primero en actuar, si seria el primero en desvestirse. Ese tipo de beneficio solo lo ten¨ªa ¨¦l. Rubio, trag¨¢ndose saliva, se acerc¨® para intentar quitarle ropa a Soraya. Pero apenas toc¨®, e lo agarr¨® de mano, torci¨® y luego le dio un giro. ¡°?Ahh!¡°, Rubio,pletamente desprevenido, grit¨® al instante. Su grito reson¨® por todo el sal¨®n privado. Calvo, al ver lo sucedido, frunci¨® el ce?o y les hizo se?as a sus otros trespinches. Dos de ellos se llevaron a Rubio, con mano rota, a undo, mientras que los otros dos se acercaron decididos a encargarse de mujer. Uno de los matones, con arrogancia, le dijo: ¡°Maldita, si no aceptas un trago, tendr¨¢s que aceptar un castigo, ?c¨®mo te atreves a herir a nuestro hermano? Esta noche todos nosotros te vamos a hacer pagar¡°, y se acerc¨® amenazante, pero Soraya lenz¨® una sonrisa radiante, y ¨¦l de repente se sinti¨® desarmado. ¡°Yo¡­ yo tambi¨¦n puedo ser gentil contigo¡°, Calvo, impaciente con ¨¦l, lo apart¨®. ¡°Quitate, yo me encargo¡°, y empuj¨® al otro mat¨®n a undo y su mirada hacia Soraya se suaviz¨® involuntariamente. *Belleza, solo s¨¦ d¨®cil conmigo. Esta noche te har¨¦ tocar el cielo¡°. Soraya, con el rostro sonrojado y una mirada coqueta, era demasiado tentadora. En ¨¦se momento, cualquier hombre perder¨ªa cabeza al ve. Nayra no ten¨ªa idea de lo que estaba pasando; segu¨ªa murmurando, inclusoenz¨® a tironear de su propia ropa,o deseando deshacerse de e porpleto. Calvo,mi¨¦ndose losbios, estabapletamente hipnotizado: ¡°No te apresures, querida, estal noche tambi¨¦n te tratar¨¦ bien¡°. Esas dos mujeres eran, sin duda,s m¨¢s espectacres que hab¨ªa visto. Calvo, ansioso, empez¨® a desnudarse y senz¨® hacia Soraya sin pensarlo dos veces. Pero e, con visi¨®n borrosa y sin poder ver ramente qui¨¦n se acercaba,nz¨® una aguja de ta bas¨¢ndose en el sonido de sus movimientos y luegonz¨® una patada. La patada aterriz¨® justo en 1/2 distriones. El que hab¨ªa ido a por Nayra, sin esfuerzo, inmoviliz¨® bajo ¨¦l. Riendo con arrogancia, le dijo: ¡°Jajaja, esta es m¨¢s f¨¢cil de manejar¡°. Nayra se retorc¨ªa inc¨®modamente: ¡°Su¨¦ltame¡­¡± E deber¨ªa haber guardado silencio, porque su voz sono casio una invitaci¨®n: ¡°Jajaja, te soltar¨¦ cuando haya terminado, querida¡°. Pero los que se enfrentaron a Soraya, apenas pusieron en el suelo, e los golpe¨® fuertemente con cabeza hacia arriba y con un r¨¢pido movimiento, golpe¨® en los ojos de uno de ellos. ¡°?Ahh!¡°, uno grit¨® de dolor, cubri¨¦ndose los ojos. El otro, sorprendido por el golpe, afloj¨® su agarre. Soraya aprovech¨® para liberar una mano y lo toc¨® r¨¢pidamente en varios puntos de presi¨®n. Y entonces ese hombre cay¨® al suelo, debilitado. Enz¨® otra aguja de ta, y el que ten¨ªa los ojos da?ados cay¨® instant¨¢neamente. Mientras que el mat¨®n con mano rota, ignorando el dolor, agarr¨® una bote de licor ynz¨® hacia e: ¡°Maldita, te subestim¨¦¡°. E, esquivando los golpes y a¨²n desorientada, sinti¨® corriente de aire y gir¨® su cabeza, rodando hacia el mat¨®n que estaba encima de Nayra. Pero ese mat¨®n lenz¨® una bote, pero bote fall¨® y choc¨® contra mesa, rompi¨¦ndose y esparciendo vidrios por doquier. Entonces tom¨® otra,nz¨¢nd. Para ¨¦l, solo ten¨ªa que dejar a Soraya inconsciente. Pero en el ¨²ltimo segundo, ¨¦sta, con todas sus fuerzas, jal¨® al mat¨®n que estaba sobre Nayra y lo empuj¨® hacia adnte. Una bote golpe¨® cabeza del mat¨®n, dej¨¢ndolo sangrando profusamente. Aprovechando confusi¨®n, Sorayanz¨® dos agujas de ta m¨¢s, tumbando a los dos hombres, y con dos golpes sordos ambos cayeron al suelo, sus cabezas golpeando contra los fragmentos de vidrio rotos. Un momento despu¨¦s,enz¨® a brotar sangre fresca. Nayra, fuera de s¨ª, se agarr¨® de Soraya, frot¨¢ndose contra e: ¡°Estoy ardiendo, ay¨²dame¡°. Soraya le od¨® ropa, que hab¨ªa sido rasgada. ¡°Ay¨²dame, casi me matas¡°, el calvo yac¨ªa en el suelo, viendo c¨®mo se le escapaba presal que cre¨ªa tener asegurada. El dolor en su parte baja era tan intenso que no pod¨ªa moverse. Y cada vez que intentaba, una punzada en el pecho le recordaba agresi¨®n sufrida,o si cada movimiento desgarrara su pecho a¨²n m¨¢s. Capítulo 112 Cap¨ªtulo 112 ¡°Abre puerta¡°. Fuera del sal¨®n privado, Cristi¨¢n estaba sentado en su si de ruedas. Ese fr¨ªo que cba los huesos hac¨ªa que el gerente, sudando fr¨ªo, temra mientras intentaba abrir puerta. Despu¨¦s de varios intentos sin ¨¦xito, el sudor frio en su frente se multiplic¨®. ¡°La puerta est¨¢ cerrada por dentro¡°, el gerente dijo esto con una voz apenas audible. Cristi¨¢n lo mir¨® fr¨ªamente: ¡°?Acaso no tienes pies?¡°. ¡°Estaba a punto de darle una patada¡°, justo despu¨¦s de decirlo, el gerente levant¨® su pie y pate¨® puerta. Despu¨¦s de varias patadas, puerta no se movi¨® ni un milimetro; ¨¦l se hab¨ªastimado el pie, pero puerta permaneci¨® inmutable, maldec¨ªa por lo bajo. ¡®Maldici¨®n, ?Por qu¨¦ diablos hicieron puerta tan resistente?¡±Text ? by N0ve/lDrama.Org. ¡°In¨²til¡°, Demetrio, quien lleg¨® un poco despu¨¦s, apart¨® al gerente de una patada yenz¨® a darle una serie de patadas violentas. La puerta temba violentamente bajo su furioso ataque. Momentos despu¨¦s, pa?ado por un sonido chirriante, ¨¦l forz¨® puerta. Cuando puerta se abri¨®, escena dentro casi detuvo los corazones de todos los presentes. El aroma del licor llenaba habitaci¨®n. En el suelo, sobre una mesa baja, botes de licor y vidrios rotos por doquier, y lo que realmente asust¨® a todos fue ver a cinco hombres tendidos en el suelo. A excepci¨®n de uno con cabeza rapada que a¨²n estaba consciente, porque los otros cuatro, no se sab¨ªa si estaban vivos o muertos. Lo que m¨¢s le sorprendi¨® al gerente fue ver una c¨¢mara en una esquina. Con solo mirar escena, hasta el m¨¢s tonto sabr¨ªa que pretend¨ªan esos hombres. ¡°?Nayra! ?Cu?ada! ?C¨®mo est¨¢n? ?Est¨¢n heridas?¡°, Demetrio corr¨ªa hacia es, pregunt¨¢ndoles ansiosamente. Cuando vio el anormal rubor en sus rostros, su ira explot¨®: ¡°Maldici¨®n, incluso les dieron drogas a cu?ada y Nayra¡°. Cristi¨¢n, desliz¨¢ndose en su si de ruedas, lleg¨® un poco despu¨¦s que Demetrio. Mirando as dos mujeres aturdidas en el suelo, ira en sus ojos eraova de un volc¨¢n en erupci¨®n, ardiente y roja: ¡°Voy a investigar este asunto a fondo, quiero ver qui¨¦n tuvo el coraje¡°. Hab¨ªan intentado drogas y filmas, quer¨ªan arruinas a ambas al mismo tiempo. Luego los hombres llevaron as dos mujeres drogadas y ebrias al hospital. El doctor, despu¨¦s de examinas, cambi¨® su expresi¨®n dram¨¢ticamente: ¡°Ll¨¦venss, droga es demasiado fuerte. No pierdan m¨¢s tiempo, o ser¨¢ demasiado tarde¡°. Los dos hombres entendieron lo que el doctor quiso decir, pero Demetrio vacba. Aunque Nayra y ¨¦l estabanprometidos. E no lo quer¨ªa, incluso detestaba ese matrimonio. Si ?Capitulo 112 ¨¦l aprovechaba su vulnerabilidad, cuando e despertara seguro lo odiar¨ªa. Cristi¨¢n not¨® su preocupaci¨®n, as¨ª que solo hizo una pregunta: ¡°Amas a Nayra?¡°. Demetrio asintl¨®: ¡°La amo, pero e no me tiene en su coraz¨®n. No quierostima¡°. Entonces Cristi¨¢n tom¨® decisi¨®n por su hermana: ¡°Ll¨¦vate a Nayra. Te confio. Con el tiempo, e entender¨¢ tus sentimientos, solo dale tiempo¡°. Escuchando el coraz¨®n de Soraya, pens¨® que su hermana deber¨ªa saber qui¨¦n era su verdaderopa?ero. Al final, Nayra fue llevada por Demetrio. Soraya fue llevada a casa por Cristi¨¢n. El guardaespaldas ayud¨® a lleva a su habitaci¨®n y luego se fue r¨¢pidamente. E se sent¨ªa ardiente,o si estuviera cocin¨¢ndose en un horno,enz¨® a tirar de su ropa fren¨¦ticamente. En el auto, Cristi¨¢n hab¨ªa sostenido firmemente, impidi¨¦ndole moverse. Pero en ese momento, libre, destroz¨® su ropa con rapidez y destreza. En un momento, se desnudo porpleto, abrazandos cobijas y frot¨¢ndose inquieta: ¡°Qu¨¦ calor, qu¨¦ calor. Uhhh, amor, tengo calor. Amor, ?d¨®nde est¨¢s?¡°, extendi¨® sus manos buscando algo fren¨¦ticamente en cama. Cristi¨¢n, sentado en su si de ruedas, se masaje¨® frente, molesto. Esa mujer era terrible, ya era suficiente dolor de cabeza cuando coqueteaba con ¨¦l normalmente. Y en ese momento drogada, desnud¨¢ndose y revolc¨¢ndose en cama, esa escena seductora era m¨¢s de lo que cualquiera podr¨ªa resistir. Capítulo 113 Cap¨ªtulo 113 Adem¨¢s, en ese momento e era su esposa. Cristi¨¢n desliz¨® si de ruedas hasta el borde de cama y apenas se hab¨ªa sentado cuando Soraya lo tumb¨® directamente: ¡°?Epa, de d¨®nde sali¨® este gal¨¢n! Ay¨²dame, porfa, me siento fatal¡°. ¨¦l le agarr¨®s manos inquietas: ¡°Mira bien, ?qui¨¦n soy?¡± Soraya, con los ojos nudos, lo miraba fijamente: ¡°Mi esposo, t¨² eres mi esposo, luego se solt¨® yenz¨® a tirar de ropa de Cristi¨¢n. ¡°Ay¨²dame, no aguanto m¨¢s. Me muero¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Vi¨¦nd sudar profusamente, Cristi¨¢n finalmente no tuvo coraz¨®n para seguir tortur¨¢nd. Apag¨® luz de mesita de noche y momentos despu¨¦s, ropaenz¨® a caer sobre cama; temperatura de habitaci¨®n subi¨® gradualmente, llen¨¢ndose de una atm¨®sfera intima. Los jadeos de ¨¦l y los suspiros delicados de e se entrzaban. No se sab¨ªa cu¨¢nto tiempo hab¨ªa pasado, pero de repente voz frustrada de Cristi¨¢n reson¨® en habitaci¨®n: ¡°Soraya, ?acaso eres un perro? ?Ay, no muerdas ah¨ª!¡°. Soraya, a¨²n medio dormida, murmur¨®: ¡°Eh, ?por qu¨¦ este muslo de pollo est¨¢ tan duro? No est¨¢ cocido, ni sabor tiene, ?qu¨¦ malo!¡°. En oscuridad, Cristi¨¢n estaba furioso. La agarr¨® de abajo, soltando pbrotas: ¡°Condenada, ya casi amanece, ?no puedes quedarte quieta?¡°. Sin embargo, e le dio una bofetada en cara. El sonido de bofetada reson¨® fuerte. Recibiendo una cachetada sin motivo, el casi perdi¨® cabeza de rabia. Justo cuando iba a estar, e murmur¨® algo que lo dej¨® sin pbras: ¡°Shh, estoy so?ando ?Wow, cu¨¢ntaida deliciosa! Muslos de pollo, carne de res, caracoles picantes,ngosta¡­ Mmm, ?qu¨¦ rico!¡°, y despu¨¦s de nombrar una serie deidas, empez¨® a roncar. ¡°Vaya, realmente eres increible¡°, Cristi¨¢n no podia m¨¢s que rendirse. Esa mujer estaba so?ando y confundi¨® su parte intima con un muslo de pollo. Al d¨ªa siguiente. Soraya despert¨® porque ten¨ªa ganas de ir al ba?o. Abri¨® los ojos, se levant¨® y corri¨® al ba?o. Despu¨¦s de hacer sus necesidades, se dio cuenta de que algo no cuadraba. ¡°Eh, ?por qu¨¦ estoy en el cuarto de invitados? ?No estaba anoche bebiendo con esa enamoradiza Nayra? ?C¨®mo regres¨¦?¡°, solo recordaba haberse ocupado de esos desgraciados, y luego no pudo m¨¢s. ¡°Ah, cierto, ?nos drogaron! Si estaba en habitaci¨®n de Cristi¨¢n, definitivamente fue ¨¦l quiens trajo de vuelta¡°. Soraya ech¨® un vistazo bajo su pijama: ¡°?Caramba, Cristi¨¢n es un animal! La drogado fui yo, ?c¨®mo termin¨¦ asi?¡°. E regres¨® a su habitaci¨®n, murmurando maldiciones mientras sevaba y vest¨ªa. Cuando baj¨®, sus suegros y Cristi¨¢n ya estaban desayunando; Diana ya hab¨ªa escuchado que su hija Capnuo 113 hab¨ªa visto verdadera cara de ese desgraciado, Genaro Cervantes, y todo gracias a sinceridad de Soraya, y en ese momento que v, su actitud mejor¨® un poco: ¡°Mayordomo, ya puedes servir el desayuno de se?ora¡°. Hab¨ªa escuchado que los gustos de su nuera hab¨ªan cambiado, incluyendo su predili¨®n por lo picante. Incluso en el desayuno quer¨ªaer picante. Soraya se sent¨® junto a Cristi¨¢n y le susurr¨® al o¨ªdo: ¡°Amor, gracias por rescatarme anoche¡°. ¨¦l mir¨® de reojo: ¡°Si¨¦ntate bien, no se ha mientras see ni se duerme¡°. Esa mujer, con su mordida de noche anterior, a¨²n le dolia parte baja. ¡®?Madre m¨ªa, cu¨¢ntas res! Pero bueno, considerando que anoche me salvaste, ma?ana te har¨¦ un favor. Ay, ma?ana habr¨¢ un intento de suicidio en obra de ciudad Florisol, el tipo tiene una enfermedad terminal. Despu¨¦s de su muerte, su familia demandar¨¢ a Grupo Fuentes, resultando en una p¨¦rdida de millones, sin contar el da?o a reputaci¨®n de empresa. Pero, ?qu¨¦ excusa tengo para ir a Florisol?¡°. Capítulo 114 Cap¨ªtulo 114Text ? by N0ve/lDrama.Org. Cristi¨¢n apenas movi¨® sus ojos; Diana detuvo su mano con cuchara en el aire y Fernando, que acababa de dar un sorbo a su sopa, casi se ahoga de sorpresa. Los tres miraron de reojo a Soraya, tratando de actuaro si no hubieran escuchado nada. El mayordomo sirvi¨® sopa de se?ora con su habitualpostura. Ya estabal acostumbrado a esosentarios explosivos por parte de se?ora de casa, ya nada pod¨ªa sorprenderlo. Soraya mir¨® sopa roja y picante con cierta desconfianza hacia su suegra: ¡®?Esto no es normal! ?No es que a mi suegra no le caigo bien? ?C¨®mo es que de repente tiene este gesto amable y pide que preparen mi sopa picante favorita? Como dice el dicho, cuando abu te da dulces, es porque algo trama, ?ser¨¢ que tiene una trampa para m¨ª, que quiere envenenarme y as¨ª darle a su hijo una nueva esposa?¡°. Al escuchar eso, Diana se enfureci¨®. Esa mujer estaba loca, justo cuando decidi¨® tener un detalle amable, je sospecha lo peor! ?Acaso parec¨ªa una suegra malvada? Si no fuera porque antes Soraya era tan insoportable, ?habr¨ªa tantas quejas hacia e? Pero considerando los esfuerzos recientes de ¨¦sta por cambiar, Diana decidi¨® tener este detalle, y en ese momento resultaba que pod¨ªa tener de ms intenciones. Sintiendo c¨®mo acusaban injustamente y sin poder defenderse, se sinti¨® frustrada. Pero el siguiente pensamiento de Soraya tranquiliz¨®: ¡°Bueno, no importa, soy una curandera excepcional, aun si hubiera veneno, no podr¨ªan matarme. Ay, anoche me drogaron y pas¨¦ toda noche con mi esposo, interrumpiendo mi tratamiento. Esta noche no puedo permitir m¨¢s interrupciones, podr¨ªa afectar recuperaci¨®n de sus piernas, necesito hacer que se recupere lo antes posible. As¨ª ser¨¢ menosplicado coquetear con ¨¦l. Si no hay terceros, podr¨¦ tenerlo para mi s en cualquier momento. Ah jaja, se enamorar¨¢ primero de mi cuerpo y luego de mi, eso es seguro; pero si voy a Florisol, no podr¨¦ regresar estal noche, y tampoco puedo retrasar su tratamiento, pero necesito ir a Florisol, ?qu¨¦ hago?¡°. Al escuchar que su hijo podr¨ªa recuperarse, Fernando y Diana casi saltaron de emoci¨®n. Ambos mirarons piernas de su hijo. Fernando tosi¨® ligeramente: ¡°Cristi¨¢n, ?no dijiste que hoy ir¨ªas a Florisol? ?A qu¨¦ hora sales?¡°. Al escuchar eso, Soraya se ilumin¨®, Qu¨¦ coincidencia, ?verdad? ?¨¦l iba a Florisol ese d¨ªa? ¡°Amor, ?vas a Florisol? ?Ll¨¦vame contigo! Nunca he estado all¨¢, ?podr¨ªas mostrarme un poco del mundo?¡°. Cristi¨¢n no ten¨ªa esperanzas en que e pudiera curar sus piernas. As¨ª que respondi¨®: ¡°No¡°. Soraya, aferr¨¢ndose a su brazo, le rog¨® con voz melosa: ¡°?Por favor, amor, ll¨¦vame contigo! Ser¨¦ buena y no te molestar¨¦ alli¡°. Esa voz melosa hizo que a ¨¦l se le erizara piel; se zaf¨® de e: ¡°Ha normal, ?te mordiste lengua?¡°, preferia su estilo desenfadado; de pronto ve tan melosa era demasiado. Viendo que no lograba convencerlo, Soraya se desanim¨®: ¡®Pff, qu¨¦ insensible. Si no me lleva, 1/2 ir¨¦ s¡®. Despu¨¦s del desayuno, en lugar de ir a oficina, Cristi¨¢n cambi¨® de nes y se fue a Florisol. Y, por supuesto, Soraya fue tras ¨¦l en secreto. ¨¦l sab¨ªa que e lo seguiria, pero no dijo nada. En el apartamento de Demetrio, cuando Nayra despert¨® y vio el lugar desconocido, se sinti¨® confundida. Hasta que se movi¨® y sinti¨® algo extra?o en su cuerpo, lo que le cambi¨® el rostro de inmediato; mir¨® hacia abajo, horrorizada. ?Madre mia! ?Qu¨¦ hab¨ªa pasado? ?Estaba desnuda! ¡°?Ahhhh!¡°, Nayra gr¨ªt¨®. Ese grito sobresalt¨® a Demetrio, que estaba en cocina preparando el desayuno; dej¨® el fuego a undo, olvid¨¢ndose de esp¨¢t, y corri¨® al dormitorio: ¡°?Qu¨¦ pasa? ?Qu¨¦ pasa? Nayra, ?t¨²¡­? Yo¡­ eso¡­¡± Al ver a Nayra envuelta en s¨¢bana, con los hombros desnudos y p¨¢lidao un fantasma, Demetrio sinti¨® un pinchazo en el coraz¨®n. Vestido con una camisa nca y pantalones de traje, llevaba puesto un dntal y a¨²n sosten¨ªa esp¨¢t, pareciendo un ni?o grande que no sab¨ªa c¨®mo manejar situaci¨®n. Aunque e termin¨® en esa situaci¨®n por haber bebido demasiado y alguien le hubiera dado algo en su bebida, el hecho de que ¨¦l tocara era innegable, a aunque su intenci¨®n original fuera salva. Aun as¨ª, no podia sentirsepletamente seguro sobre lo sucedido. Al verlo, Nayra sinti¨® un alivio en su coraz¨®n, agradecida de que fuera ¨¦l. Recordando c¨®mo en su vida pasada ¨¦l hab¨ªa muerto por amor a e,s l¨¢grimas brotaron de sus ojos de inmediato. Por suerte, su cu?ada estaba alli, por suerte, a¨²n hab¨ªa tenido tiempo. Demetrio, pensando que e estaba triste y afligida, mostr¨® una sombra de tristeza en su mirada. Capítulo 115 Cap¨ªtulo 115 ?Era realmente tan dif¨ªcil aceptar lo que hab¨ªa pasado entre ellos? ¨¦l se volte¨® y con voz grave dijo: ¡°Si est¨¢s dispuesta, me har¨¦ responsable. Si no puedes aceptarlo, har¨¦ con fami Fuentes para disolver elpromiso, y te dejar¨¦ libre¡°, siempre hab¨ªa sabido que e quer¨ªa anr elpromiso. Si no fuera porque Ra¨²l se negaba, ya habr¨ªan terminado hacial tiempo. Esper¨® unos segundos, pero Nayra, entre peque?os sollozos, no respondi¨®; ¨¦l pens¨® que e hab¨ªa aceptado. Respir¨® hondo, apretando mano que sosten¨ªa esp¨¢t, y decepcionado, se dirigi¨® hacia puerta; sab¨ªa que, despu¨¦s de lo de noche anterior, ni siquiera podr¨ªan seguir siendo amigos. Sumida en su alivio, Nayra volvi¨® en s¨ª y al verlo alejarse con tristeza, sinti¨® un pinchazo en el coraz¨®n. Sin importarle estar desnuda, se levant¨® de un salto y lo alcanz¨®, abraz¨¢ndolo por cintura desde atr¨¢s, luego le dijo: ¡°?As¨ª que despu¨¦s deer, piensas huir y dejarme?¡°. Demetrio, sorprendido por el abrazo, baj¨® vista hacias manos que lo rodeaban y trat¨® de contener su emoci¨®n. Con voz ronca le pregunt¨®: ¡°Nayra, sabes lo que est¨¢s haciendo?¡°, su voz temba ligeramente. Esas emociones contenidas hicieron que e se sintiera avergonzada e indigna; se reprochaba c¨®mo hab¨ªa podido enamorarse de ese desgraciado. Frot¨® su cabeza contra su espalda: ¡°?No he sido lo suficientemente ra?¡°. Demetrio volvi¨® a preguntarle: ¡°?No te arrepientes?¡°. E se sonroj¨®: ¡°?Crees que este es el momento adecuado para tener esta conversaci¨®n?¡°. ¨¦l de inmediato tir¨® esp¨¢t, se gir¨® coloc¨® suavemente sobre cams y levant¨® en brazos hacia cama grande. La y cubri¨® con s¨¢bana. Luego, mirando su rostro sonrojado, trag¨® saliva; se sent¨® al borde de cama y le apart¨® el cabello de cara: ¡°Pens¨¦ que estar¨ªas enfadada¡°. ¡°No lo estoy, Estoy agradecida de que fueras t¨² anoche¡°, e recordaba vagamente haber bebido hasta perder el sentido, lo ¨²nico que recordaba era que su cu?ada dijo que hab¨ªa algo malo cons bebidas. Nayra mordi¨® subio: ¡°?Eso no te molesta?¡°. ¡°?Molestar? ?Qu¨¦ cosa?¡°, le pregunt¨® ¨¦l. Nayra evit¨® su mirada, sinti¨¦ndose indigna de su afecto. Le costaba decirlo: ¡°Antes me gustaba otra persona, ?eso no te molesta?¡°. ?Y ese alguien era unpleto desastre! Eso hac¨ªa sentir muy avergonzada.N?velDrama.Org is the owner. Demetrio levant¨® su cabeza, mir¨¢nd con una profundidad emocional que casi ahog¨®: *Ser¨ªa mentira decir que no me importa. Pero ahora eres mia y estoy agradecido por ello. 23 21 1 Dejemos el pasado atr¨¢s, lo que quiero es nuestro futuro. Nayra, ?me dejar¨ªas cuidarte, protegerte? S¨¦ que no soy el m¨¢s rom¨¢ntico, ni el m¨¢s h¨¢bil cons pbras, pero cambiar¨¦ por ti, solo dame oportunidad de cuidarte. No quiero que te quedes conmigo solo por lo de anoche, ni por elpromiso. Quiero conquistarte, hasta que te enamores de mi y luego nos casemos¡°. Las l¨¢grimas de Nayra volvieron a caer. Ese tonto, ?por qu¨¦ ten¨ªa que decir algo tan emotivo? E neg¨® con cabeza: ¡°No, no quiero que me conquistes¡°. Demetrio se tens¨®, pensando que e no lo queria. Al ver su decepci¨®n, e le rode¨® el cuello con los brazos y lo empuj¨® hacia abajo: ¡°No quiero que me conquistes. De ahora en adnte, ser¨¦ yo quien te conquiste. Puede que no me creas ahora, pero te har¨¦ creer. Yo, Nayra, solo amar¨¦ a un hombre, y ese hombre eres t¨², Demetrio¡°, y dicho eso, tom¨® iniciativa y bes¨® losbios de Demetrio. La sorpresa lo dej¨® at¨®nito, ?estaba so?ando? Pero suavidad bajo el le aseguraba que no era un sue?o, maravillosa sensaci¨®n en susbios le confirmaba que era real. Mirando a chica bajo ¨¦l, su timidez lo hizo sentiro si estuviera en el cielo, flotando tanto en cuerpoo en espiritu y en ese momento, todas su suave figura, abrazand con fuerza, deseando fusionarse con e. La fuerza con que abraz¨® sorprendi¨® a Nayra. Momentos despu¨¦s, el calor de noche anterior continuo, y sus respiraciones se entrzaron una vez m¨¢s. Demetrio penso en el desayuno que a¨²n no estaba listo y solt¨® un suspiro: ¡®?Ya ni desayunar¨¦!¡°. Capítulo 116 Cap¨ªtulo 116 Por tarde en Florisol.N?velDrama.Org is the owner. Cristi¨¢n lleg¨® y se fue directamente a inspionar una des subsidiarias del Grupo Fuentes. El sitio de constri¨®n estaba bajo supervisi¨®n del gerente de subsidiaria; seg¨²n lo que hab¨ªa o¨ªdo, un trabajador del sitio iba a saltar del edificio al d¨ªa siguiente. Por lo tanto, desde esa noche en adnte, hab¨ªa que fortalecer seguridad en el sitio de constri¨®n para evitar entrada de personas no autorizadas. Soraya lo hab¨ªa seguido en su carro y, al verlo entrar a subsidiaria, estacion¨® a undo de carretera; estaba confundida: ¡°?Qu¨¦ hace ese sinverg¨¹enza hoy aqui en subsidiaria? ?Eso no sale en el guion! Chispita, ?qu¨¦ est¨¢ pasando? ?C¨®mo el termin¨® aqu¨ª en subsidiaria? Si el sitio de constri¨®n est¨¢ bajo supervisi¨®n de esta subsidiaria¡­ Recuerdo que, seg¨²n el guion, durante los dias del idente en el sitio, ¨¦l ni siquiera habia salido de capital. ?C¨®mo es que trama se ha desviado!¡°. Chispita: ¡°No hab¨ªa nada de esto en el guion. Pero tu llegada ha cambiado el destino de los personajes, y el guion tambi¨¦n ha cambiado. Como situaci¨®n de anoche, cuando les pusieron algo en bebida, eso tampoco estaba en el guion. Asi que, adem¨¢s de prepararte para lo que ya sabes que va a pasar seg¨²n el guion, tambi¨¦n tienes que estar lista para enfrentarte a situaciones inesperadas¡°. Chispita ya sabia que e no pod¨ªa ocultar lo que pensaba, pero no podia decirlo, porque si se filtraba, e seria eliminada del sistema de inmediato. Soraya, frustrada, pens¨®: ¡°Entonces, ?esto significa que mi misi¨®n se vuelve a¨²n m¨¢splicada? Inicialmente, mi tarea era solo ganarme el favor de Cristi¨¢n, el secundario, cambiar imagen que ¨¦l tenia de mi en su coraz¨®n, y hacer que me mirara con buenos ojos hasta alcanzar un valor de 100. Pero ahora, no solo tengo que ganarmelo, tambi¨¦n tengo que estar atenta por si aparece alguien que no me quiere bien y quiere hacerme da?o?¡±. Chispita: ¡°Si, asi es. Pero tranqu, si te encuentras en peligro, te avisar¨¦. No dejar¨¦ que te pase nada¡°. Soraya estaba sin pbras: ¡°?Por qu¨¦ tiene que ser tan dificil simplemente vivir?¡°. Chispita: ¡°Agradece lo que tienes. En lugar de dejarte vagando sin rumbo, te estoy dando oportunidad de desafiar los limites de vida, ?no es emocionante? Si superas el desafio, podr¨¢s vivir muchos a?os. Los pr¨®ximos a?os de tu vida estar¨¢n bajo tu control, ?no es genial?¡°, Sigue so?ando! ?Qui¨¦n sabe cu¨¢ndo podr¨¦ deshacerme de esta cadena?¡°. En el sitio de constri¨®n, siguiendos ¨®rdenes de Cristi¨¢n, el gerente de subsidiaria reuni¨® a todos los trabajadores, y revis¨® el rostro de cada uno. Seg¨²n los informes de salud, todos esos trabajadores estaban sanos, sin enfermedades graves. Pero el jefe hab¨ªa dicho que entre ellos habia alguien con una enfermedad terminal que neaba saltar del edificio al d¨ªa siguiente. Ni siquiera sab¨ªan qui¨¦n era esa persona. No hab¨ªa tiempo para que todos fueran al hospital a hacerse chequeos. Si algo suced¨ªa bajo su supervisi¨®n, su posici¨®no gerente estar¨ªa en juego, y lo peor, podria enfrentarse a c¨¢rcel. Adem¨¢s, el propio jefe hab¨ªa ido, as¨ª que seguramente era algo serio. El gerente, con casco de seguridad y de estatura alta, con m¨¢s de cuarenta a?os, vest¨ªa el mismo uniforme que los trabajadores y los miraba con seriedad: ¡°He escuchado que entre ustedes hay alguien con un problema de salud grave. No me importa por qu¨¦ has ocultado tu condici¨®n, pero considerando que todos estamos aqu¨ª tratando de ganarnos vida, no voy a revr qui¨¦n es. Despu¨¦s del trabajo, persona enferma debe venir a verme. Considerando tu duro trabajo, he solicitado un subsidio para enfermedades graves de empresa. Espero que pueda ayudar a persona enferma a superar este dificil momento, y que no haga nada de lo que pueda arrepentirse y menos que por un acto ego¨ªsta afecte a los dem¨¢s o a empresa. El presidente de empresa matriz ha venido personalmente a Florisol por este asunto¡°. Capítulo 117 Cap¨ªtulo 117 ¡°Mis pbras son ley de jefatura aqu¨ª. Espero que aquellos trabajadores enfermos consideren biens consecuencias¡°. Despu¨¦s de advertir a todos los trabajadores, el encargado coloc¨® varios guardias de seguridad en obra, bloqueando todass salidas. De esa manera, si los trabajadores intentaban entrar por noche despu¨¦s de su jornadaboral, ser¨ªan descubiertos. Adem¨¢s,s pbras que les hab¨ªa dicho a los trabajadores eran para disuadir a aquellos que pensaran en suicidarse. Si alguien daba un paso al frente, el jefe hab¨ªa dicho que recibir¨ªa algo de dinero para ayudar. Pero si alguien intentaba chantajear con su muerte, estaria cavando su propia tumba y al final no conseguir¨ªa nada. Despu¨¦s de que el encargado se fue, un grupo de trabajadores empez¨® a murmurar entre ellos. Trabajador 1: ¡°?Qu¨¦ significa esto? ?Qui¨¦n est¨¢ gravemente enfermo?¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Trabajador 2: ¡°S¨ª, ?qui¨¦n tendr¨ªa fuerza para venir a trabajar en estas condiciones si est¨¢ gravemente enfermo?¡°. Trabajador 3: ¡°?No ser¨¢ que est¨¢n tratando de asustar a alguien para que confiese?¡°. Trabajador 4: ¡°Cuando entramos a obra, ?no nos hicieron ex¨¢menes m¨¦dicos? Si estuvi¨¦ramos enfermos, empresa a¨²n nos dejar¨ªa trabajar?¡°. Todos intercambiaban opiniones, pero nadie se atrev¨ªa a confrontar al encargado. Al final del grupo, un hombre de unos treinta a?os, con piel bronceada por el sol y delgado, sonre¨ªa levemente mientras escuchaba conversaci¨®n, aunque por dentro estaba aterrorizado, ?no era acaso ¨¦l a quien el encargado se refer¨ªa con eso de estar gravemente enfermo y que podr¨ªa causar problemas? Solo ¨¦l sab¨ªa que hab¨ªa recibido el diagn¨®stico de una enfermedad terminal justo el d¨ªa anterior y no le hab¨ªa dicho a nadie, entonces, ?c¨®mo lo sab¨ªa el encargado? ?C¨®mo hab¨ªa adivinado que neaba hacer algo? Al recibir los resultados de los an¨¢lisis, se sinti¨®o si un rayo lo hubiera golpeado, ten¨ªa c¨¢ncer de h¨ªgado en etapa avanzada, le quedabao m¨¢ximo un mes de vida. Ten¨ªa una familia que mantener, con ancianos y ni?os esperando que ¨¦l trajera el sustento a casa. Si ¨¦l ca¨ªa, su familia se desmoronar¨ªa. Para dejarles algo de dinero suficiente, ya lo hab¨ªa neado todo esa ma?ana. Subir¨ªa al techo al d¨ªa siguiente, al inici¨® de jornadaboral, y saltar¨ªa, fingiendo un idente. Si suced¨ªa en obra, con lo terca y sin raz¨®n que pod¨ªa llegar a ser su esposa, seguramente har¨ªa un gran esc¨¢ndalo y conseguir¨ªa una buenapensaci¨®n, pero su n a¨²n no se hab¨ªa llevado a cabo y el encargado ya lo hab¨ªa advertido. Entonces, ?deb¨ªa saltar en ese preciso momento? ?Deber¨ªa ir a buscar ayuda financiera por su enfermedad o seguir adnte con su n perjudicial tanto para ¨¦lo para otros? Pero ayuda del cielo nunca ca¨ªa sin m¨¢s, incluso si empresa le ofrec¨ªa ayuda por enfermedad, ?podr¨ªa ser m¨¢s de lo que dejar¨ªa un muerto? 1/2 23:22 El hombre luchaba consigo mismo hasta el final del trabajo, pero aun as¨ª decidi¨® saltar. El egoismo es parte de naturaleza humana: si uno mismo no se cuidaba, nadie m¨¢s lo har¨ªa. Pens¨® que, ya que de todas formas iba a morir, mejor dejar algo para su familia. Esa noche, en suite presidencial de un hotel cercano a obra, el encargado de subsidiaria estaba seriamente preocupado: ¡°Se?or, todos los trabajadores se han ido, nadie vino a pedir ayuda por enfermedad¡°. Cristi¨¢n, sentado en su si de ruedas, tamborile¨® con los dedos sobre el manubrio un par de veces: ¡°Se les dio oportunidad, si insisten en buscar muerte, que asumans consecuencias de sus actos¡°. Durante noche. Soraya escal¨® el balc¨®n para entrar en habitaci¨®n de Cristi¨¢n y, con destreza, le trat¨®s piernas. Luego, escal¨® de vuelta al balc¨®n hacia habitaci¨®n contigua. Murmuraba insatisfecha: ¡°Maldici¨®n, siendo una pareja, tenemos que actuaro si fu¨¦ramos amantes secretos. Hombre de hielo, espera al d¨ªa que te enamores de mi. Te dejar¨¦ fuera y te har¨¦ sentir lo que es tratar de abrir una puerta a media noche¡°. Al d¨ªa siguiente. El trabajador con enfermedad terminal lleg¨® a obrao si fuera un d¨ªa normal. Despu¨¦s deenzar su jornada, aprovech¨® un momento en que los dem¨¢s estabant ocupados para subir ndestinamente al ¨²ltimo pjso; con resentimiento, mir¨® el mundo una ¨²ltima vez, con l¨¢grimas en los ojos,s piernas temblorosas y el cuerpo temndo, se acerc¨® al borde del edificio, estaba listo para hacerlo. Capítulo 118 Cap¨ªtulo 118 Soraya se habia disfrazado de obrera desde temprano y se infiltr¨® en obra en constri¨®n. Cuando vio al obrero que neaba saltar al vac¨ªo dirigi¨¦ndose sigilosamente hacia el ¨²ltimo piso, e sigui¨® detr¨¢s de ¨¦l en silencio. El techo del edificio, que a¨²n estaba en constri¨®n, estaba rodeado de acero y concreto expuesto. La luz del sol matutino reflejaba sobre el acero y el concreto desnudo, brindo intensamente, tambi¨¦n una suave brisa levantaba nubes de polvo. Soraya, siguiendo al obrero, vio c¨®mo ¨¦l, temndo, se acercaba al borde, entonces e solt¨® una risa. El obrero, al oir risa, gir¨® en shock, y su cara cambi¨® de color. ¡°?Qui¨¦n. quien eres t¨²?¡°. Habia subido con cuidado, sin que nadie lo notara, ?qui¨¦n era esa mujer desconocida? Soraya encendi¨® c¨¢mara de su tel¨¦fono y sonriendo le dijo: ¡°Cuando saltes, procura hacerlo con estilo, ?vale? Si saltas y no te pasa nada, ser¨ªa una gran p¨¦rdida. Cuando estabas subiendo, ya habian colocado un colch¨®n de aire abajo. Adem¨¢s, te tengo una noticia. Ya entregue los resultados de tus ex¨¢menes m¨¦dicos a policia, incluso si saltas. Todos pensar¨¢n que elegiste salida f¨¢cil porque no tenias esperanza. Incluso muerto, no conseguir¨¢s nada. Adem¨¢s, tu esposa ya sabe que est¨¢s gravemente enfermo y se fue con otro hombre. Ah, y, por cierto, se llev¨® a tus hijos tambi¨¦n. Te estar¨¢s preguntando por qu¨¦ se llev¨® a los ni?os, pues d¨¦jame decirte algo con buena intenci¨®n, esos ni?os ni siquiera son tuyos. Vaya, todo el a?o trabajando duro, ahorrando enida y ropa. Para terminar criando a los hijos de otro, ?no es eso muy tonto? Pobre de tus padres ancianos, sufriendo bajo esa mujer, apenas consiguiendo unaida al d¨ªa. Tan cos que solo queda piel y huesos. No quer¨ªan preocuparte, as¨ª que ni te lo mencionaron. Ay, si saltas y mueres, podr¨ªas encontrar paz. Pero si sobrevives y quedas paralitico, ?crees que tus padres podr¨ªan soportarlo? Oh, y ahora mismo estoy en videomada con tus padres, ellos est¨¢n viendo c¨®mo est¨¢s a punto de hacer una tonter¨ªa, est¨¢n llorando desconsdamente¡°. En el video, Soraya conect¨® al obrero con sus padres. La madre de ¨¦ste, de m¨¢s de sesenta a?os, aparecia en panta con los ojos hinchados de tanto llorar: ¡°Hijo, vuelve a casa. No hagas una tonter¨ªa, incluso con una enfermedad terminal, no podemos causar da?o a los dem¨¢s. Morir de esa manera no vale pena. Aunque solo te quede un mes de vida, tus al padres estar¨¢n contigo hasta el final. Para pa?arte en tus ¨²ltimos d¨ªas. Tu esposa, saber de tu enfermedad, se llev¨® a los ni?os. Esos ni?os¡­ no son de nuestra sangre; e los tuvo con otro hombre, nos enga?¨® a todos¡°. Al principio, el obrero no cre¨ªa lo que Soraya dec¨ªa. Pero al ver los ojos llorosos de su madre y figura encorvada de su padre, llenos de ira y dolor, cpso en el suelo. Se qued¨® p¨¢lido,o si hubiera sido golpeado por un rayo, murmurando para s¨ª mismo: ¡°?C¨®mo es posible? ?C¨®mo podr¨ªa Laura enga?arme?¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Llevaban diez a?os de matrimonio sin peleas ni problemas, ?c¨®mo podr¨ªa su esposa traicionarlo de esa forma? 23:22 Sabiendo que ¨¦l no creer¨ªa, Soraya le dijo a madre del obrero: ¡°Se?ora, mu¨¦strele el resultado de prueba de paternidad a su hijo¡°. La madre del obrero ajust¨® c¨¢mara hacia el resultado de prueba: ¡°Hijo, lo que dice esta se?orita es cierto. Esto me lo dio Laura, esos ni?os no son tuyos. No tiene sentido que hagas. una locura por nosotros. Tus padres ya estamos con un pie en tumba, no hagas algo que manche tu conciencia por nosotros¡°. Los padres sabian por qu¨¦ su hijo quer¨ªa saltar; quer¨ªa dejar dinero a toda su familia. Pero ese dinero obtenido de esa manera les pesaria en conciencia. Cristi¨¢n y el responsable de obra estaban abajo; cuando el dron capt¨® al obrero subiendo, ya habian rodeado el lugar con colchones de aire. La polic¨ªa tambi¨¦n estaba llegando, pero cuando llegaron arriba, quedaron desconcertados. El obrero que iba a saltar estaba sentado en el suelo, llorando a mares, golpe¨¢ndose el pecho y maldici¨¦ndose a s¨ª mismo por ser un Capítulo 119 Cap¨ªtulo 119 ¨¦l estaba abofete¨¢ndose el mierno y orando amaras con nariz chorando sin parar Pars & Is Traici¨®n de eu esposa enfermedad terminal Diez aflent Y ni siquiera los ni?os piisin suyos, de habia toto al komo trabajando durante una d¨¦cada, para darse cuenta de que todo habis sido en vano Si se da senzaba al vacio, merita sin saber que habis trabajado en vano para otros 100 arrepentimiento al que hubiera tenido Si tan solo hubiera escuchado al gerente el dia anterior y hubiera ido en busca de un subsidio por enfermedad grave, podria haber dejado algo para el retiro de sus padies Pero en ese momento, despu¨¦s del esc¨¢ndalo, ni siquiera podia mirar a cara al gerente Dnte de ¨¦l, habia una tarjeta de cr¨¦dito que Soraya le hab¨ªa dado, dentro habia 100 mil pesos diciendo que era para sus padres. Nunca imagin¨® que esa mujer le daria dinero y eso lo hacia sentirse a¨²n m¨¢s avergonzado. ?Por que tuvo que hacerme esto?¡°, no podia entender por qu¨¦ su esposa lo habia traicionado. Si ya no lo amaba, ?por qu¨¦ enga?arlo durante tantos a?os?Published by N?v''elD/rama.Org. Los polic¨ªas se miraban entre si, confundidos: ¡°Esto es El policia que lideraba se acerc¨® y, agach¨¢ndose a sudo, le dio una palmada en el hombro: Amigo, uno solo tiene una vida. Aunque te queden pocos dias, debes vivirlos bien. Vuelve a casa, tus padres te est¨¢n esperando. Tu jefe es una buena persona, te ha dado 200 mil pesos para ayudarte. Aunque no cure tu enfermedad, es un respaldo para tus padres en sus ¨²ltimos a?os. Tienes suerte con encontrarte con un jefe asi de bueno¡°. Soraya ya habia desaparecido cuando lleg¨® policia, se hab¨ªa deslizado f¨¢cilmente desde el ¨²ltimo piso hasta el primero por los andamios. Al aterrizar, estaba a punto de huir. Pero al girar, vio a Cristi¨¢n, sentado en su si de ruedas, mirand con una expresi¨®n sombr¨ªa. E se rm¨® interamente, ?c¨®mo iba a explicarlo? Intentando desviar el tema, le dijo con una risa forzada: ?Qu¨¦ coincidencia, amor! ?T¨² tambi¨¦n est¨¢s aqui! Yo, yo te segui ayer sin que lo supieras. Hoy temprano te segul hasta obra¡°. Cristian, por supuesto, sabia que e hab¨ªa estado alli desde el dia anterior al igual que ¨¦l. Sin preguntarle por qu¨¦, le pregunt¨® con frialdad: ¡°?Desde cuando aprendiste a moverte con tal agilidad?¡°. Aunque ya sabia que e era habil. Pero ver con sus propios ojos c¨®mo e bajaba con facilidad de un andamio de varios pisos de altura le dej¨® sin aliento. Esa habilidad, ni ¨¦l con sus piemas sanas se atreveria a arriesgarse. Y esa mujer, ?qu¨¦ m¨¢s ser¨ªa capaz de hacer que ¨¦l a¨²n no hab¨ªa descubierto? Si no fuera por el dron que capt¨® esa escena, casi no lo creia. E,o El Hombre Ara?a, agarr¨¢ndose de los tubos, habia bajado a una velocidad impresionante. Solo de ver el video se le erizaba piel. Soraya gir¨® los ojos y fingi¨® ignorancia: ¡°Jeje, ?moverme con agilidad? No soy un p¨¢jaro para vr. Baj¨¦ agarr¨¢ndorne de los tubos desde el segundo piso. Con un poco de cuidado, no hay problema. Amor, ?viniste a Florisol porque sabias que habr¨ªa problemas en obra?¡°. Capitulo 119 Cristi¨¢n miro con una mirada g¨¦lida mientras e mentia descaradamente; le dijo de manera enigmatica: ¡°?Crees que soy adivino?¡± No sabia que habria problemas en obra? Pero estaba ro que hab¨ªa venido por eso, Soraya empez¨® a dudar ?Ser¨¢ que pens¨¦ de m¨¢s? Cristi¨¢n, sin prestar atenci¨®n a sus pensamientos, se fue de obra con ayuda de su guardaespaldas El trabajador que habia pensado saltar, consolidado, sigui¨® a polic¨ªa hacia abajo y se arrodillo frente al gerente: ¡°Lo siento, me equivoqu¨¦. He causado problemas a empresa¡­ Gracias por no tenerme rencor, por perdonar mi estupidez y por darme apoyo financiero, se los agradezco mucho¡°. El gerente lo levant¨®, se?ndo el auto de Cristi¨¢n que se alejaba: ¡°Al que debes agradecer no soy yo, sino al jefe¡± El jefe habia decidido ayudarlo al verlo finalmente arrepentido ypadeci¨¦ndose de su situaci¨®n lo ayud¨®. Si hubiera sido otro jefe, con lo que hizo ese d¨ªa, nis gracias le habr¨ªan dado. El trabajador, sin haber visto nunca a Cristi¨¢n, solo pudo agradecer inclin¨¢ndose hacia el auto que se alejaba Capítulo 120 Cap¨ªtulo 120 En capital, Nayra hab¨ªa pasado dos d¨ªas en el apartamento de Demetrio. Durante esos d¨ªas, Genaro le hab¨ªa mado decenas de veces, pero e nunca le respondi¨®; pensar en traici¨®n y manipci¨®n de ese pat¨¢n hacia que e sintiera rabia pura. Pero, para vengarse, se contuvo y no explot¨®, hab¨ªa prometido darle a esa pareja despreciable un ¡®regalo¡® inolvidable. Al tercer d¨ªa, Nayra dej¨® el apartamento de Demetrio y volvi¨® a su trabajo. Justo en entrada, Genaro intercept¨®: ¡°Nayra, ?qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ no has contestado mis madas estos tres d¨ªas?¡°, ¨¦l luc¨ªa un elegante traje de color azul oscuro, con el cabello corto y moderno, y un rostro guapo que en ese momento mostraba ansiedad y una furial contenida.This belongs to N?velDrama.Org - ?. ¨¦l agarr¨® del brazo, y aunque intent¨® contrr su tono, su irritaci¨®n era evidente: ¡°?Por qu¨¦ no contestaste mis madas? ?Qu¨¦ pasa con tupromiso con el miembro de familia Robledo? ?Tus padres han edido a romperlo? He estado esperando noticias tuyas, m¨¢ndote sin respuesta, envi¨¢ndote mensajes sin recibir contestaci¨®n, ?sabes cu¨¢nto me he preocupado? Mis padres ya han aceptado nuestra boda, solo estamos esperando que rompas tupromiso con familia Robledo. Una vez que lo rompas, mis padres ir¨¢n inmediatamente a pedir tu mano¡°. E apret¨® los pu?os, trag¨¢ndose su furia y repulsi¨®n. Disimdamente, se solt¨® de su agarre y fingi¨® sentirse triste y desanimada: ¡°Mis padres no est¨¢n de acuerdo, me han tenido encerrada en casa estos d¨ªas y me quitaron mi tel¨¦fono. Dicen que elpromiso fue acordado por mi abuelo y el abuelo Carlos. Ellos eranpa?eros de armas, muy unidos; ambos se niegan a romper elpromiso. Genaro, parece que nuestra boda tendr¨¢ que esperar. Pero no te preocupes, por ti, estoy dispuesta a enfrentarme a mi familia, solo dame un poco de tiempo. Pero por ahora, tendremos que vernos menos, mis padres me est¨¢n vigndo de cerca y no me permiten acercarme a ti. Mi padre incluso me amenaz¨®, diciendo que, si sigo insistiendo en estar contigo, cortar¨¢ todo vinculo conmigo¡°. Continu¨®: ¡°Genaro, solo dame un poco de tiempo, conseguir¨¦ que mis padres edan¡°. Al escuchar eso, Genaro estaba a punto de estar de ira, ?darle tiempo? ?Realmente creia que ¨¦l ten¨ªa toda paciencia del mundo? Pero, pensando en casarse con alguien que pudiera ser su escudo y obtener marca de ropa bajo su mando, adem¨¢s de una generosa dote, contuvo su frustraci¨®n y solo pregunt¨®: ¡°?No dijiste que tu hermano te ayudar¨ªa? Mencionaste que, si no quer¨ªas casarte con el miembro de familia Robledo, tu hermano har¨ªa con tu abuelo para solucionarlo, ?qu¨¦ dice ahora tu hermano? ?No ha hado con tu abuelo?¡°. Mi hermano es de viaje de negocios en Florisol, a¨²n no ha regresado. Cuando vuelva, le pedir¨¦ ayuda; ¨¦l me adora, seguro que me ayudar¨¢. Incluso dijo que,o parte de mi dote, me dar¨¢ el 10% des iones del Grupo Fuentes. El contrato de esas iones ya est¨¢ firmado, solo falta mi firma para que sea efectivo. Genaro, sabes cu¨¢nto vale el 10% des iones del Grupo Fuentes; espero tener bendici¨®n de mi familia. As¨ª, nuestra vida de 23.22 casados ser¨¢ feliz. As¨ª que, por estos d¨ªas, lo siento mucho. Mejor no nos veamos, una vez que mi hermano regrese, habr¨¢ esperanza para nosotros¡°. Nayra, vestida con unrgo traje nco y su cabello onddo cayendo libremente por su espalda, luc¨ªa una belleza radiante mientras haba de sus esperanzas para el futuro. El asco que sent¨ªa por Genaro apenas se ocultaba detr¨¢s de sus pbras. ?Dios!, tener que decir todas esas cosas a ese desgraciado casi hizo vomitar su desayuno. Al escuchar sobre el 10% des iones del Grupo Fuentes, los ojos de Genaro briron con avaricia, era el 10%. Eso solo significaba miles de millones en valor de mercado. La familia Fuentes realmente valoraba, pens¨®, al estar estos dispuestos a dar tanto. Imagin¨¢ndose ese valor de mercado, ¨¦l cambi¨® su actitud instant¨¢neamente, mostr¨¢ndoseprensivo: ¡°Tonta, que est¨¢ sufriendo eres t¨², no yo. Enfrentarte a tu familia por mi¡­. me siento terriblemente mal. Pero no te preocupes. Una vez que nos casemos, te prometo que ser¨¢s novia m¨¢s feliz del mundo, para que tus padres est¨¦n tranquilos¡°. ¡°Que entiendan que no te eleg¨ª por error. Despu¨¦s de casarnos, pasar¨¦ todos mis bienes a tu nombre¡°, Genaro dijo eso ¨²ltimo, mirando a Nayra con ternura fingida y una sonrisa llena de falsedad. Capítulo 121 Cap¨ªtulo 121 El amor en sus ojos era tan intenso que, si Nayra no hubiera descubierto ya su verdadera naturaleza, quiz¨¢s se habr¨ªa dejado llevar porpleto por ese hombre descarado. Genaro estaba lleno de expectativas. Hab¨ªa hado con tanto coraz¨®n que pensaba que Nayra, ingenua, estar¨ªa tan emocionada que dir¨ªa: ¡®Genaro, no necesito tu dinero. Te amo por qui¨¦n eres, no por lo que tienes. Y no solo eso, sino que cuando nos casemos, voy a transferirtes iones que mi hermano me dio para que tu negocio crezca a¨²n m¨¢s¡®. Si eso pasara, ser¨ªa el ganador m¨¢s grande de vida. No solo tendr¨ªa una bandera roja en casa, sino tambi¨¦n banderas de colores ondeando por fuera. Lo m¨¢s importante era que se convertir¨ªa en uno de los j¨®venes m¨¢s ricos de capital. La familia Cervantes tambi¨¦n era poderosa en capital, peroparada con familia Fuentes, estaban a a?os luz de distancia. La familia Cervantes hab¨ªa estado en declive durante a?os, casi fuera del circulo de los poderosos. A pesar des apariencias, estaban a punto de caer, casi no pod¨ªan aguantar m¨¢s, ?c¨®mo iba Nayra, con su cabeza llena de amor, a estar a su nivel si no fuera por tratar de aferrarse a familia Fuenteso un salvavidas? Si Nayra enamorada del pasado hubiera escuchado sus pbras, definitivamente habr¨ªa hecho justamente eso. Paral e, el amor lo era todo. Mientras pudiera estar con persona que amaba, el dinero no importaba. Pero e, con mente ya ra, ?c¨®mo no iba a ver avaricia en los ojos de ese hombre? E fingi¨® estar a punto de llorar conmovida: ¡°Genaro, eres tan bueno conmigo. Soy tan afortunada de tenerte a mido. ?Qu¨¦ tal hacemos esto? El pr¨®ximo viernes es el cumplea?os n¨²mero 70 de tu abuelo, ?verdad? Definitivamente estar¨¦ all¨ª, vestida para impresionar, y dejar¨¦ que todo el mundo en capital sepa que no me casar¨¦ con nadie m¨¢s que contigo. Ese d¨ªa, te dar¨¦ una sorpresa que nunca olvidar¨¢s¡°. Al escucha, Genaro estaba euf¨®rico: ¡®Jajaja, sab¨ªa que, si dec¨ªa eso, esta mujer estar¨ªa conmovida. Jajaja, el pr¨®ximo viernes, sorpresa que me dar¨¢ debe ser ese 10% des iones. Antes, estaba preparada para darme su marca de ropa solo por mi. Si no fuera por mantene estable, esa marca ya estar¨ªa en mis manos¡®. ¨¦l contuvo alegr¨ªa de ese momento y dijo casi fr¨ªamente: ¡°Entonces est¨¢ bien, ya que mi hermano mayor me ayudar¨¢, estoy tranquilo. Cuando vuelva, recu¨¦rdale que me ayude. Nayra, te amo, de verdad quiero llevarte pronto a casa¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Al decir eso, abraz¨® profundamente, listo para besa. Pero Nayra, incapaz de soportarlo, lo empuj¨®, fingiendo timidez: ¡°Estamos en entrada depa?¨ªa, ?qu¨¦ pasa si alguien nos ve? Mejor voy a trabajar ahora, te contacto por noche¡°, y dicho eso, sin mirar cara agrietada de ese hombre, se apresur¨® a entrar en empresa. Genaro, despu¨¦s de estabilizarse y pensar que e hab¨ªa huido por verg¨¹enza, sonri¨®cido: ¡°Jajaja, est¨¢ tonta. Con solo un poco de dulzura, queda totalmente encantada¡°. Capitulo 121 En un coche no muy lejos, Soraya, que hab¨ªa visto toda escena, sonre¨ªao un zorro. ¡°Tsk, tsk, Nayra s¨ª que sabe actuar. Ahora que ya no est¨¢ cegada por el amor, ha mejorado mucho¡°. Se gir¨® hacia Cristi¨¢n: ¡°Cari?o, ?qu¨¦ crees que deber¨ªamos preparar para el cumplea?os de Antonio pr¨®xima semana en ayuda de Nayra?¡°. Ambos hab¨ªan regresado de Florisol noche anterior. Pero debido a un grave idente en el camino, se demoraron y llegaron a capital al amanecer. Cristi¨¢n, viendo esa sonrisa, sab¨ªa que e neaba algo travieso, pero pensando en c¨®mo su hermana hab¨ªa sido enga?ada por ese sinverg¨¹enza, decidi¨® hacer vista gorda. Sis cosas se sal¨ªan de control, ¨¦l limpiar¨ªa el desastre: ¡°Lo que quieras preparar est¨¢ bien, no me meter¨¦¡°. Soraya sonri¨® a¨²n m¨¢s: ¡°Eso dijiste, as¨ª que, si rompo el cielo, ?tienes que ayudarme a arrerlo!¡°. ¡®?Jajaja! ?Cristi¨¢n ha aceptado! Ah, el viernes va a ser un d¨ªa inolvidable. Quiero hacerle un gran regalo a Nayra para familia Cervantes, ?de esos que los mandan directo al cielo!¡°. Capítulo 122 Cap¨ªtulo 122 Una semana pas¨® en un abrir y cerrar de ojos. De repente, familia Cervantes se preparaba para celebrar el cumplea?os n¨²mero 70 de Antonio en un gran estilo. El festejo se llev¨® a cabo en el Hotel Imperial, un lugar que se llen¨® de autos lujosos y una multitud de invitados; Genaro hab¨ªapartido con sus padres que, si Nayra se casaba, familia Fuentes le daria el 10% des iones del Grupo Fuenteso dote. Esa noticia llen¨® de alegr¨ªa a familia Cervantes, que no pod¨ªa esperar a que Genaro trajera a Nayra a casa. Para demostrar el poder econ¨®mico de familia Cervantes y no ser menospreciados por familia Fuentes y otras familias, decidieron celebrar el banquete en el Hotel Imperial, reservando con esfuerzo y orgullo todo el tercer piso del hotel, el m¨¢s lujoso de capital. Un lugar donde solo ¨¦lite pod¨ªa permitirse celebrar, gastando millones solo para agasajar a los invitados. El Hotel Imperial luc¨ªa una decoraci¨®n opulenta, el amplio sal¨®n del tercer piso estaba adornado magnificamente, con un candbro de cristal resndeciente que iluminaba el lugaro estres en el cielo. En el centro del sal¨®n, hab¨ªa una mesa redonda gigante cubierta con un mantel bordado finamente, decorado con patrones que simbolizaban longevidad. Antonio, el protagonista de noche, se sentaba en el lugar de honor. Aunque su cabello estaba caposo, luc¨ªa una chaqueta vibrante, su rostro mostraba vigor a pesar de los a?os, y sus ojos briban con sabidur¨ªa mientras recib¨ªa felicitaciones de los invitados. Los padres. de Genaro estaban ocupados saludando a los invitados, mientras que Genaro, vestido para impresionar, se mov¨ªa entre familiares y amigos, lleno de vida y alegria. Nayra hab¨ªa prometido que asistir¨ªa al banquete vestida de g. Por eso, ¨¦l no pudo ocultar su emoci¨®n durante todo el d¨ªa, luciendo tan orgullosoo un pavo real mostrando sus plumas, s idea de tener el 10% des iones del Grupo Fuentes lo tenia sonriendo hasta en sue?os, incluso su mam¨¢ estaba m¨¢s emocionada que ¨¦l, revisando el reloj constantemente. ¡°Genaro, ya es tarde, ?d¨®nde est¨¢ Nayra?¡°, preguntaba su madre. Con una sonrisa que casi le parte el rostro, ¨¦l le respondi¨®:¡°Mam¨¢, acaba de decirme que ya est¨¢ por llegar¡°. Su madre le susurraba al o¨ªdo: ¡°Hoy tienes que dar lo mejor de ti, aseg¨²rate de capturarpletamente el coraz¨®n de esa chica¡°. Con una sonrisa llena de confianza, ¨¦l dec¨ªa: ¡°Tranqu, est¨¢ tan encantada conmigo que no puede alejarse. Todo est¨¢ bajo control¡°. En medio de su cha, un revuelo en entrada del sal¨®n capt¨® atenci¨®n de todos. El bullicio ces¨® de repente, y todos miraron hacia puerta, donde apareci¨® Nayra, vestida con un traje deslumbrante que hac¨ªa briro estre m¨¢s brinte en el cielo nocturno. Su vestido, adornado con diamantes brintes, dejaba un rastro de luz con cada paso que daba, erao un hada danzando en el aire. Su piel, visible en el cuello y los brazos, era tan nca y suaveo el jade, resndeciendo con un brillo encantador. Su rostro, bemente maquido, y su cabellorgo onddo cayendo por su espalda, causaban asombro a su paso. Los murmullos de admiraci¨®n no se hicieron esperar: ¡°?Qui¨¦n es esa mujer? ?Qu¨¦ hermosa!¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. ¡°Nunca hab¨ªa visto antes¡°. ¡°De verdad, ?cu¨¢ndo apareci¨® semejante belleza aqu¨ª?¡°. Mientras que los que reconocieron no pod¨ªan creerlo: ¡°?No es esa Se?orita Fuentes?¡°. Nayra, aunque era una dama de alta sociedad, siempre opt¨® por mantener un perfil bajo y rara vez se dejaba ver en p¨²blico. No prest¨® atenci¨®n a los murmullos de gente, y con intenci¨®n lenz¨® una sonrisa a Genaro. Esa sonrisa, floreciendo con orgulloos flores de primavera, captur¨® el alma del hombre al instante, dej¨¢ndolo embobado y con mirada. fija en e. Genaro trag¨® saliva. ?E era hermosa! ?Demasiado hermosa! Era primera vez que Nayra se arreba tanto dnte de ¨¦l. Antes, e nunca se esmeraba mucho en su apariencia cuando estaba con ¨¦l; siempre optaba por un atuendo sencillo y un maquije ligero, con tal de pasar m¨¢s tiempo a sudo. Pero ese d¨ªa, vestida para impresionar, parec¨ªa un hada ca¨ªda del cielo, desafiando todo lo que Genaro cre¨ªa conocer sobre e. Capítulo 123 Cap¨ªtulo 123 Jam¨¢s se hubiera imaginado que Nayra, despu¨¦s de arrerse, se ver¨ªa tan deslumbrante. ¡°?Ay, mira c¨®mo te quedaste viendo!¡°, e se le acerc¨® a Genaro, quien estabal Genaro, recuper¨¢ndose de su asombro, no pudo evitar expresar su admiraci¨®n: ¡°Nayra, est¨¢s hermos¨ªsima hoy! Me has dejado sin pbras, sin saber que decir¡°. Con una sonrisa elegante, e le respondi¨®: ¡°?No te dije que hoy vendr¨ªa vestida para impresionar? Despu¨¦s de fiesta de cumplea?os de tu abuelo, todav¨ªa te tengo una sorpresa¡°. Nayra, esforz¨¢ndose por contener su disgusto y bajando mirada para ocultar su aversi¨®n, pensaba en su interior: ¡®Genaro, sorpresa que te tengo preparada hoy, jespero que est¨¦s listo para recibi!¡®. La madre de Genaro, Serena, luc¨ªa una sonrisa m¨¢s brinte que cualquier flor: ¡°?Qu¨¦ alegria que llegaste, Nayra! Hoy est¨¢s radiante, m¨¢s be de todas. Genaro, ll¨¦v a saludar al resto de los mayores de familia Cervantes¡°. Tom¨¢nd de mano, ¨¦l dijo: ¡°Vamos, te presentar¨¦ con los dem¨¢s¡°. Nayra lo detuvo con un gesto coqueto: ¡°No hay prisa. Hoy el protagonista es tu abuelo, y no puedo robarle toda atenci¨®n. En pr¨®xima reuni¨®n familiar, me presentas a todos¡°. Genaro, pensando en ese 10% de iones, edi¨® sin dudarlo. En ese momento, para ¨¦l, hasta si Nayra hubiese soltado un pedo, le parecer¨ªa perfumado. Con una mirada llena de adoraci¨®n, le dijo: ¡°Como quieras. Primero vamos a saludar a mi abuelo, ¨¦l estaba ansioso por verte hoy¡°. Despu¨¦s de saludar a Antonio, los padres de Genaro se apresuraron a dar a los j¨®venes algo de intimidad, ordenando a los meseros que trajeran torta de cumplea?os que hab¨ªan preparado para el cumplea?ero. La familia Cervantes, entre risas y alegr¨ªa, le coloc¨® a su patriarca una corona de cumplea?os y prepararons velitas para sor. Serena, impaciente, dijo: ¡°Vamos todos a cantarle el feliz cumplea?os y a desearle lo mejor¡°. Justo cuando termin¨® de har,s luces del sal¨®n se apagaron. Entonces los amigos y familiares empezaron a cantar canci¨®n de cumplea?os. En medio del canto, de repente, panta grande del sal¨®n se encendi¨®. De e, emerg¨ªan sonidos que hac¨ªan que todos se sonrojaran. En panta, aparec¨ªa Genaro y su joven Ruby en una escena expl¨ªcita para adultos. El aliento pesado de ese hombre llenaba s: ¡°Ruby, mi dia, te amo, ?qui¨¦n te hace m¨¢s feliz, yo o mi in¨²til t¨ªo? ?Qui¨¦n es el mejor?¡°. Aunque el rostro de Ruby estaba pixdo, su voz era inconfundiblemente ra. Cualquiera que conociera pod¨ªa identifica. Entre jadeos, e le dec¨ªa: ¡°Genaro, t¨² me haces m¨¢s feliz. Natalio y su impotencia de tres minutos no separan contigo. Solo contigo me 1/2 23:23 siento plenao mujer¡°. Genaro, entre risas, se jactaba: ¡°Sab¨ªa que era mejor que ¨¦l. Cari?o, para tenerte, envi¨¦ personalmente a Natalio al infierno. De ahora en adnte, solo ser¨¢s m¨ªa. No puedes dejarme, ?lo entiendes?¡°.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Ruby, con un tono coqueto, pero ligeramente triste, respondi¨®: ¡°Soy solo tuya, pero t¨² no eres solo mio. Soy una sombra en tu vida, mientras que Nayra puede estar contigo a plena luz, dijiste que solo usabas. No te habr¨¢s enamorado de e, ?verdad?¡°. En panta, voz despectiva de Genaro resonaba por todo el sal¨®n: ¡°Por favor, esa tonta no puede nipararse contigo, ?c¨®mo podr¨ªa enamorarme de e? Jugar¨¦ con e un tiempo. Incluso si me caso, ser¨¢ solo para usao escudo. Despu¨¦s de boda, no tocar¨¦. Mi cuerpo y mi coraz¨®n son solo tuyos; e solo sirve para traer una buena dote a familia Fuentes. Una vez que me haga con eso, e no tendr¨¢ raz¨®n de ser¡°. Ruby, fingiendo sorpresa, preguntaba: ¡°?De verdad puedes hacerlo? Es be y de buena familia, ?en verdad no te importa en lo m¨¢s minimo2¡°. Genaro le daba con todo, frot¨¢ndose contra persona debajo de ¨¦l: ¡°No me hagas perder cabeza, mi coraz¨®n solote por ti. Mi dia, todav¨ªa tienes fuerzas para har, ?ser¨¢ que no estoy siendo lo suficientemente intenso?¡°. ¡°Ah, no, ya entend¨ª mi error, ?por favor, perd¨®name¡­!¡°, y los sonidos que siguieron eran cada vez m¨¢s desinhibidos, cruzando todos los limites. Capítulo 124 Cap¨ªtulo 124 *?Ap¨¢gue, apague! ?Qui¨¦n est¨¢ armando este l¨ªo con calumnias?¡°, Serena fue primera en reionar, estaba p¨¢lida de ira, gritaba horrorizada, sus ojos chispeando de furia. ¡°Ese sinverg¨¹enza est¨¢ tratando de incriminar a mi hijo. ?Mesero, apaga esa panta grande! ?Corta electricidad!¡°.N?velDrama.Org is the owner. Pero no importaba cu¨¢nto se enfureciera o gritara, el video simplemente no se apagaba. Incluso se segu¨ªa reproduciendo videos m¨¢s desvergonzados y escandalosos. Genaro y Ruby en situacionesprometedoras, siempre maquinando contra Nayra. ¡°?Carajo! ?Incesto, eso es obra de humanos?¡°, desde multitud, surgieron voces enfurecidas. Otro se expres¨® conmocionado: ¡°No es solo incesto, jes una conspiraci¨®n de proporciones ¨¦picas! ?No escucharon a Genaro decir que, para quedarse con Ruby, se deshizo de Natalio? Madre mia, por una mujer mayor se carg¨® a su propio tio. ?Qu¨¦ nivel de depravaci¨®n! Habiendo tantas mujeres en el mundo, ?c¨®mo termin¨® enamorado de su t¨ªa y adem¨¢s se atrevi¨® a matar a su t¨ªo?¡°. ¡°?Dios m¨ªo! Amantes criminales, quieren hasta acabar con Srta. Fuentes, son unos monstruos, no son humanos¡°. ¡°Carajo, ?c¨®mo puede haber gente tan malvada? Por dote de alguien, enga?ar su propia dignidad. Esto es de no tener coraz¨®n, cima de desfachatez¡°. Genaro por su parte se qued¨® hdo con lo que estaba pasando, su sangre corr¨ªa fr¨ªa. Miraba nervioso a Nayra, diciendo apresuradamente: ¡°No, Nayra, esto no es real, d¨¦jame explicarte. Esto es mentira, alguien debe estar tendi¨¦ndome una trampa, yo te amo a ti y solo a ti. Cr¨¦eme, estoy siendo incriminado¡°, estaba furioso y desesperado. ?Carajo, qu¨¦ demonios era todo eso! ?Qui¨¦n estaba tratando de hundirlo? ?Por qu¨¦ exist¨ªan esos videos con Ruby? Los gritos de indignaci¨®n de los invitados le ca¨ªan bien a Nayra. Pero su rostro mostraba shock, incredulidad, tristeza, era una mez de emociones¡­ Finalmente, dej¨® caer l¨¢grimaso pes de sus ojos; su pecho sub¨ªa y bajaba con fuerza, hasta que, incapaz de soportarlo m¨¢s, le dio una fuerte bofetada a Genaro: ¡°Genaro, qu¨¦ se de persona eres. As¨ª que, para ti, ni siquiera merezcopararme con una viuda; te di todo y t¨² solo quer¨ªas matarme por dinero. Matar a tu propio tio, meterte con tu tia, eres peor que un animal. ?Eres un monstruo! ?C¨®mo pude haberme enamorado de ti?¡°. E sigui¨® abofete¨¢ndolo: ¡°Escoria, desde ahora, cortamos todozo. No vuelvas a aparecer frente a m¨ª nunca m¨¢s. Si no, te har¨¦ pagar esta humici¨®n¡°. Genaro, con el zumbido en los o¨ªdos por los golpes, no se atrev¨ªa a enfadarse, sino que agarr¨® a Nayra: ¡°Nayra, esc¨²chame. Lo que se mostr¨® en panta es falso, alguien me est¨¢ tendiendo una trampa para separarnos. Te amo tanto, ?c¨®mo podr¨ªa hacer esto? Dame tiempo, voy a arar todo y probar mi inocencia¡°. 1/2 Caphulo 124 Nayra lo empuj¨® con asco: ¡°Das asco¡± Entre tus excusas ya nadles va a creer, ?acaso no has visto panta? Esa marca de nacimiento negra en tu trasero es Inconfundible. En capital, ?qui¨¦n m¨¢s tiene sino t¨²?¡°. Antonio estaba furioso, su cara un cuadro de ira contenido, se?ndo a Genaro con un dedo tembloroso: ¡°?Desgraciado, desgraciado! ?Has matado a tu propio tio!¡°. Y panta no solo no se apagaba, sino que mostraba videos a¨²n m¨¢s perturbadores. Se veia a un joven Antonio entrando de noche al cuarto de su nuera. Y despu¨¦s de ¨¦l, su hijo sal¨ªa, mirando puerta con una mez de resignaci¨®n y verg¨¹enza. Antonio tardaba horas en salir. Al encontrarse, padre e hijo, el hombre mayor dec¨ªa con resignaci¨®n: ¡°Lo hice tres veces, con suerte quedar¨¢ embarazada¡°, y as¨ª, varias noches, ¨¦l entraba al cuarto de su nuera, cada vez por varias horas. Capítulo 125 Cap¨ªtulo 125This belongs to N?velDrama.Org - ?. En medio de multitud, un grito de shock cort¨® el aire de fiesta: ¡°?Carajo! Resulta que este lio de incesto es hereditario. ?Dios mio! ?Resulta que Genaro es hijo de Antonio! El hijo mayor no puede tener hijos, as¨ª que el abuelo entr¨® en i¨®n. ?Dios m¨ªo! La familia Cervantes s¨ª que sabe divertirse¡°. ¡°?Por Dios! Qu¨¦ asco, mejor me mantengo lejos de ellos de ahora en adnte¡°. No solo los invitados estaban en shock, sino tambi¨¦n Genaro y su madre. Genaro, sorprendido, olvid¨® perseguir a Nayra, que ya hab¨ªa corrido hacia fuera. Su mam¨¢, at¨®nita, no quitaba vista de panta, era incapaz de har. Despu¨¦s de un momento, con odio en su mirada, se enfrent¨® a su esposo: ¡°?Es verdad?¡°. Al ver que no pod¨ªa ocultarlo m¨¢s, su esposo Enrique asinti¨® con verg¨¹enza. ¡°?Ah! Hijo de¡­. ?por qu¨¦ me hiciste esto?¡°. Tras un momento de verg¨¹enza, Enrique de repente se llen¨® de ira: ¡°?Por qu¨¦? ?Acaso t¨² no me traicionaste primero? Despu¨¦s de casarte en familia Cervantes, te metiste con tu cu?ado, ?crees que no lo sabia? Hice eso para vengarme. Genaro no es hijo de mi padre, es un bastardo de ti y tu cu?ado, he llevado esta cornamenta por a?os sin exponerte, ya he sido m¨¢s que generoso, ?y todavia te atreves a mirarme as¨ª? ?Qui¨¦n te crees que eres? Si no fuera por manteners apariencias de familia, ya te habr¨ªa echado a patadas¡°. Serena se tambale¨® y grit¨® desesperadamente: ¡°No te traicion¨¦. Con mi cu?ado¡­ Fui forzada, tiene fotos m¨ªas desnuda, me oblig¨®¡°. Justo cuando termin¨® de har, panta mostr¨® un nuevo protagonista. Esa vez era matriarca de familia Cervantes. Carmen, incapaz de soportar soledad con el patriarca de viaje, se involucr¨® con el mayordomo, dando a luz al hijo menor, Natalio; el mismo que Genaro habia eliminado. Carmen se desplom¨® al suelo, convulsionando. El secreto que e habia guardado por media vida fue expuesto de esa manera tan huminte. ¨¦ste, Uno tras otro, los golpes crueles hicieron que Antonio literalmente explotara de ira. Y Serena enloqueci¨®, y Enrique jur¨® expulsar a Genaro de familia Cervantes, cortando todozo, Yal ques m¨¢scaras se hab¨ªan caido, no tenia sentido mantener a un bastardo en familia Cervantes. Y asi, Genaro mereci¨® su destino. Enrique no era hijo de Antonio, sino que tras asesinar a sus verdaderos padres y robar empresa de estos, lo trajo a familia Cervantes con falsas bondades, incluso le drogaron para hacerlo inf¨¦rtil. Descubri¨® verdad al escuchar identalmente una conversaci¨®n entre Antonio y Carmen tras muerte del hijo menor de familia Cervantes. Todos esos a?os de mediocridad fueron intencionales; al conocer verdad, deseaba personalmente llevar a esos viejos al otro mundo. ?Quer¨ªa vengar a sus padres! Se hab¨ªa mantenido paciente por a?os, esperando ese dia. Cuando el cerebro detr¨¢s de escena le propuso cborar para destruir a Genaro y vengarse, acept¨® sin pensarlo. Una fiesta de cumplea?os marc¨® el fin de Antonio y Carmen, dejando a Serena al borde de locura; Genaro, expulsado de familia Fuentes, en ese momento cargaba con el estigma de asesino, y junto a Ruby, fue arrestado por polic¨ªa. Paso de ser el orgullo de familia Cervantes a ser despreciadoo un hijo ileg¨ªtimo, perdi¨¦ndolo todo; no pudo soportarlo y senz¨® de un edificio con Ruby. Nayra regres¨® a casa y al vers noticias, no se sinti¨® feliz ni resentida. Solo estaba sorprendida. El video que hab¨ªa preparado solo inclu¨ªa a Genaro y Ruby, ?qui¨¦n hab¨ªa a?adido el resto? Durante toda noche, el esc¨¢ndalo de familia Cervantes acapar¨® los titres de capital. Las criticas en l¨ªnea erano una tormenta que cubr¨ªa el cielo, imparableso bambues que brotaban en primavera. Cristi¨¢n observaba a familia Cervantes envuelta en un esc¨¢ndalo, sin mostrar m¨¢s m¨ªnima emoci¨®n en su mirada. Soraya, una vez m¨¢s, se col¨® en su habitaci¨®n a altas horas de noche para tratarlo en secreto. Cuando estaba a mitad de aplicars agujas, Cristi¨¢n, a quien hab¨ªan inducido al sue?o, de repente abri¨® los ojos. El dolor lo hab¨ªa despertado. ¨¦l reprimi¨® sorpresa en lo profundo de su mirada y baj¨® los ojos hacia Soraya, que estaba inclinada concentr¨¢ndose en aplicars agujas. ?Sus piernas estaban recuperando sensaci¨®n! Capítulo 126 Cap¨ªtulo 126 El dolor en pierna casi hizo que Cristi¨¢n gritara. Si no fuera por su gran autocontrol, ya habr¨ªa perdidopostura, tem¨ªa que Soraya descubriera que estaba despierto. Entonces, con los ojos cerrados, el cuerpo tenso, conteniendo respiraci¨®n, no se atrev¨ªa a hacer ning¨²n ruido. Despu¨¦s de que e terminara y retirara aguja de ta, espalda de Cristi¨¢n ya estaba empapada en sudor frio. ?Le dolia! ?Le dolia demasiado! Pero ese dolor era una especie de felicidad para ¨¦l, algo que le emocionaba tanto que no podia calmarse, ?cu¨¢nto tiempo hab¨ªa pasado? Desde el idente, durante cientos de d¨ªas y noches, hab¨ªa perdido toda sensaci¨®n en su pierna, hab¨ªa visto innumerables especialistas, todos le hab¨ªan dado un veredicto fatal, dec¨ªan que tendr¨ªa que pasar el resto de su vida en una si de ruedas. Pero en ese momento, Soraya dijo que pod¨ªa curar su pierna, ¨¦l no tenia ninguna esperanza al principio. Pero qui¨¦n lo dir¨ªa, jesa mujer realmente tenia habilidades! Soraya gir¨® su cuello dolorido: ¡°Ay, qu¨¦ cansancio. Cristi¨¢n, encontrarte con esta vieja fue tu d¨ªa de suerte¡°, le cubri¨® con manta y aprovech¨® para darle un beso r¨¢pido en losbios. ¡°Esto es solo un anticipo, luego,os veces anteriores, guard¨® aguja de ta en el dormitorio. Cuando e se fue, Cristian finalmente abri¨® los ojos. Mirando su figura alejarse por puerta, sus pensamientos eran tan turbulentoso el mar, extremadamenteplejos. Pero no tuvo tiempo de pensar m¨¢s. Soraya, despu¨¦s de guardar aguja de ta, regres¨® a habitaci¨®n. Al escuchar sus pasos, Cristi¨¢n r¨¢pidamente cerr¨® los ojos. Cuando e entr¨® y cerr¨® puerta, fue directamente a cama, levant¨® manta y se acost¨®; despu¨¦s de meterse en cama, se abraz¨® a cintura del hombre, prepar¨¢ndose para dormir. Pero est¨¢ cuando toc¨® su cintura, e se detuvo de repente: ¡°?Eh, qu¨¦ pasa? ?Por qu¨¦ mi esposo tan sudado? ?Tiene calor? No, eso no tiene sentido, he tenido manta levantada todo este tiempo, no deber¨ªa tener calor, ?ser¨¢ que est¨¢ enfermo?¡°. E le toc¨® frente: ¡°?Est¨¢ normal!¡°. Luego, toc¨® otra vez su cuerpo y sacudi¨® a Cristi¨¢n: ¡°Esposo, despierta¡°. ¨¦l fingi¨® despertarse muy a tono. En sus frios ojos, una apariencia de molestia por haber sido despertado apareci¨®: ¡°?Qu¨¦ haces aqui otra vez?¡°. A Soraya no le import¨® su actitud: ¡°Esposo, est¨¢s sudando, ?te sientes mal?¡°. Cristi¨¢n, por supuesto, no diria que el sudor era por el dolor: ¡°?Acaso sudar no es algo normal?¡°, no trat¨® de echa. Despu¨¦s de todo, ya estaba acostumbrado a que e se metiera en su cama en mitad de noche. Viendo que no echabao otras veces, e sonri¨®o un gato que conseguia lo queria: ¡°?Ser¨¢ que mi esposo empieza a sentir algo por mi? ?Hoy no me echo! ?Deber¨ªa seguir as¨ª y coquetear un poco m¨¢s?¡±. que Con descaro, e le dio un beso en oreja a Cristi¨¢n y luego pas¨® punta de su lengua por ah: ¡°Esposo, ?quieres hacer un poco de ejercicio?¡± Cristi¨¢n no se movi¨®, con voz ronca pregunt¨® ¡°?Te metes en mi cama en plena noche, solo por esto?¡± ?Esa mujer, solo pensaba en seducirlo para que se enamorara de e, sin considerar otra estrategia? ?No ha pensado en ganarse su coraz¨®n con sinceridad? ?Solo quer¨ªa su coraz¨®n mientras e jugaba a ser m? ?Ereso justo para el? Soraya, con mano movi¨¦ndose hacia abajo de manera atrevida, dijo: ¡°La noche es joven, y el momento es perfecto Si no es por esto, entonces por qu¨¦ m¨¢s? Adem¨¢s, siempre dices que no, pero al final, ?qui¨¦n es el que m¨¢s lo disfruta? Yo lo day todo por ti, asi que no te hagas el dificil Cuando e lo toc¨®, el cuerpo de Cristiansen cens de inmediato, su respiraci¨®n se detuvo el Esa mujer realmente iba directo al gran Esa ves, no empuj¨® Queria ver si ¨¦l no se movia, ?qu¨¦ har¨ªa e? Entonces el closos, utando mirar esa cara seductora de Soraya, y solto una frase que cal hace tambalear todo lo que e creia conocer sobre el ¡®Si quieres, mu¨¦vete y harlo tu apitulo 126N?velDrama.Org is the owner. on descaro, e le dio un beso en oreja a Cristi¨¢n y luego pas¨® punta de su lengua por h¨ª: ¡°Esposo, ?quieres hacer un poco de ejercicio?¡°. risti¨¢n no se movi¨®, con voz ronca pregunt¨®: ¡°?Te metes en mi cama en plena noche, solo or esto?¡°. Esa mujer, solo pensaba en seducirlo para que se enamorara de e, sin considerar otra strategia? ?No hab¨ªa pensado en ganarse su coraz¨®n con sinceridad? ?Solo quer¨ªa su oraz¨®n mientras e jugaba a ser m? ?Era eso justo para ¨¦l? oraya, con mano movi¨¦ndose hacia abajo de manera atrevida, dijo: ¡°La noche es joven, y I momento es perfecto. Si no es por esto, ?entonces por qu¨¦ m¨¢s? Adem¨¢s, siempre dices ue no, pero al final, ?qui¨¦n es el que m¨¢s lo disfruta? Yo lo doy todo por ti, as¨ª que no te agas el dif¨ªcil¡°. uando e lo toc¨®, el cuerpo de Cristi¨¢n se tens¨® de inmediato, su respiraci¨®n se detuvo. sa mujer realmente iba directo al grano! Esa vez, ¨¦l no empuj¨®. Quer¨ªa ver, si ¨¦l no se lov¨ªa, ?qu¨¦ har¨ªa e? Entonces ¨¦l cerr¨® los ojos, evitando mirar esa cara seductora de praya, y solt¨® una frase que casi hace tambalear todo lo que e cre¨ªa conocer sobre ¨¦l: ¡°Si uieres, mu¨¦vete y hazlo t¨²¡°. Capítulo 127 Cap¨ªtulo 127Published by N?v''elD/rama.Org. ¡°No te equivocas. A¨²n no nos hemos divorciado. Si quieres vida de casados, tengo quecerte¡°. Soraya se retorci¨® boca. Las pbras de ¨¦l hac¨ªan parecero si estuviera insatisfecha y desesperada: ¡®Caray, ?no dicen siempre que los hombres sono sementales, deseando hacerlo todos los dias para fortalecer rci¨®n? Este tipo es diferente a lo que dicen¡®. Eso dej¨® a Cristi¨¢n con cara llena de incredulidad: ¡®?Todos los d¨ªas! ?Acaso me veo una m¨¢quina? Si tuviera que cumplir todos los d¨ªas, terminaria agotado¡°. ¨¦l prefer¨ªa ignora, pero cansado de escuchar sus pensamientos desordenados, atrajo hacia ¨¦l: ¡°Esta nochep¨®rtate. Si no, cambiar¨¦ cerradura por una de hues dactres¡°. Soraya fue presionada contra su pecho. Escuchando su coraz¨®ntir, no pudo evitar sonre¨ªr. ¡°Entonces, eso significa que ya no me detendr¨¢s de subir a cama¡°. Cristi¨¢n respondi¨®, molesto: ¡°?De qu¨¦ servir¨ªa intentarlo?¡°, ¨¦l no sab¨ªa qu¨¦ tipo de travesuras hab¨ªa hecho e antes, pero incluso sab¨ªa c¨®mo abrir cerraduras, una habilidadmentablemente bien desarroda. Soraya se liber¨® de su agarre y moviendo su cabeza hacia arriba, dijo con una sonrisa: ¡°No servir¨ªa de nada. Incluso si cambias cerradura por una de hues, yo podr¨¦ abri: Despu¨¦s de todo, soy tu esposa legalmente, protegida por ley, no es ilegal que abra tu puerta¡°, dicho eso, lo bes¨® a prop¨®sito. Desliz¨® su lengua entre susbios: ¡®Jajaja, jel secreto para conquistar a tu esposo, abrir su puerta, susbios! ?Y finalmente su coraz¨®n!¡°. Sus suaves manos continuaron jugando con ¨¦l, bajaron por susbios hasta detenerse en su garganta, mordisqueando ese nudo visible¡­ Cristi¨¢n respiraba con dificultad. ?Maldici¨®n! ?Esa mujer deb¨ªa ser una seductora enviada por los cielos para torturarlo! Soraya estabacida con su rei¨®n: ¡®Peque?o, veamos cu¨¢nto puedes aguantar¡®, y sus movimientos se volvieron m¨¢s audaces, hasta que se hundi¨® entre sus piernas. Cristi¨¢n, agarrabas s¨¢banas/ jadeando, con venas sobresaliendo en su frente y los ojos. llenos de deseo. Esa sensaci¨®n c¨¢lida lo llev¨® as nubes. ?El contacto ardiente era casi insoportable! Nunca supo lo feliz que podia ser cuando una mujer se esforzaba porcerlo, aunque sus intenciones no fueran puras. En ese momento, incluso dese¨® retene para siempre. Si pudiera quedarse, no le importaria consumirse por e. Chispita: ¡°El nivel de desprecio es 0¡°, Soraya se sorprendi¨®: ¡®?Vaya, as¨ª que a los hombres realmente les gusta esto!¡°. Chispita: ¡°Felicidades, sigue as¨ª¡°. Soraya, frustrada, le dijo: ¡®El precio es demasiado alto, casi me deja boca dormida¡®. Ese pensamiento estall¨® en mente de Cristi¨¢n, haciendo que cualquier afecto que hubieral sentido desapareciera instant¨¢neamente. ¨¦l entrecerr¨® los ojos, sin querer escuchar m¨¢s de sus chas con esa tal Chispita, atrajo hacia ¨¦l con un movimiento, y en un giro, cubri¨® su boca con suya: ¡®Mujer desvergonzada, esa boca solo sirve para una cosa, no para har¡°. Pero Soraya, desafiante, tom¨® nuevamente el control, invirtiendo sus papeles: ¡°?No dijiste que esta noche me tocaba a mi moverme? Ya no aguantas m¨¢s, qu¨¦ poca paciencia¡°. Cristi¨¢n presion¨® hacia abajo: ¡°Realmente necesitas que te ponga en tu lugar. Despu¨¦s no vengas llorando¡°. Soraya, con aire de reina, le dijo: ¡°Adnte, mi espalda es fuerte¡°. Los hombres eran todos iguales, les gustaban inocentes con ropa puesta, pero salvajes sin e. E ser¨¢ dulce, picante, y salvaje; una mujer de mil facetas, y har¨ªa que ese hombre no pueda vivir sin e; ni en cama ni en su coraz¨®n. As¨ª estar¨ªa un paso m¨¢s cerca del ¨¦xito. La temperatura dentro de habitaci¨®n se elev¨®. Afuera, brisa soba,s sombras de los ¨¢rboles se bnceaban, y los cantos de los insectos y p¨¢jaros parec¨ªan tocar una melod¨ªa para los ocupantes de habitaci¨®n, y as¨ª pasi¨®n contin Capítulo 128 23-25 D Cap¨ªtulo 128 Despu¨¦s del amanecer, Cristi¨¢n ech¨® un vistazo a Soraya, quien a¨²n dorm¨ªa profundamente, y en sus ojos se reflejaba una ternura que ni ¨¦l mismo hab¨ªa notado. Sin desperta, se levant¨® con cuidado y en silencio. Ya listo, al salir se encontr¨® con su mam¨¢ bajando pors escaleras. Diana, al vers marcas de mordidas en el cuello de su hijo, mir¨® hacia puerta de habitaci¨®n. Con un leve carraspeo,ent¨®: ¡°?E volvi¨® a crse en tu cama a mitad de noche?¡°. Cristi¨¢n detuvo su si de ruedas y frunci¨® losbios: ¡°Anoche, mis piernas sintieron algo¡°. Al escucharlo, Diana se qued¨® de piedra, pero luego, al asimr noticia, mir¨® sus piernas, estaba emocionada. Exm¨®, sorprendida: ¡°?De verdad sentiste algo? ?No te equivocas?¡°. Esa nuera suya hab¨ªa dicho que pod¨ªa curars piernas de su hijo, pero nunca imagin¨® que los efectos serian tan inmediatos. Cristi¨¢n, sonriendo por primera vez en mucho tiempo, dijo: ¡°Duele mucho, no hay error. Cada vez que aplica acupuntura, primero presiona mi punto de adormecimiento. Anoche, el dolor me despert¨®, vi con mis propios ojos aplicandos agujas¡°. Diana, tratando de contener su emoci¨®n, aconsej¨®: ¡®No dejes que e descubra que sabes. que te tratas piernas en secreto. Ahora e ya no eso antes. Pero, temo que un d¨ªa pierda cabeza otra vez. Si en el futuro deja de hacer tonter¨ªas y vive bien contigo, yo tambi¨¦n dejar¨¦ atr¨¢s los prejuicios y tratar¨¦o a una hija¡°. Cristi¨¢n, pensando en el verdadero motivo por el que Soraya se hab¨ªa quedado, dej¨® caer sonrisa: ¡°Tranqu, s¨¦ c¨®mo manejarlo¡°. Su madre quer¨ªa tratao a una hij¨¢, pero lo importante era si e quer¨ªa, ?deber¨ªa considerar c¨®mo hacer para que esa mujer cambiara de opini¨®n y decidiera quedarse por voluntad propia? El sol ya alto en el cielo, luz c¨¢lida del sol entraba por ventana, reflej¨¢ndose en el brinte suelo y dibujando rayos dorados. La luz ba?aba el rostro de Soraya, susrgas pesta?as proyectaban una sombra tenue bajo luz del sol, y su cabello negro y abundante estaba esparcido sobre almohada. Poco despu¨¦s. E,o un gato perezoso, se estir¨® y abri¨® sus ojos so?olientos: ¡°Ah, ?nadao dormir hasta despertarse naturalmente despu¨¦s de hacer ejercicio!¡°, se sent¨®, dejando caer s¨¢bana de su cuerpo. El dolor ys marcas en su cuerpo le recordaban c¨®mo Cristi¨¢n hab¨ªa dominado noche anterior, haciendotir su coraz¨®n con fuerza: ¡®Maldici¨®n, ese hombre se volvi¨® loco en cama. No cabe duda, aunque tengas piernas inmovilizadas, es incre¨ªble en ello. Si se lo propone, puede volver loca a cualquier mujer¡°. Capitulo 128 Maldita sea, al principio e llevaba dntera, pero al final qued¨® pulverizada. Definitivamente, los hombres nac¨ªan con una ventaja en cama. Definitivamente, ten¨ªa que fortalecerse y mejorar su condici¨®n f¨ªsica. La resistencia de verdadera due?a de ese cuerpo no separaba con suya en sus mejores tiempos. De lo contrario, si volv¨ªa a provocar a Cristi¨¢n, solo le esperaba ser dominada. Despu¨¦s de levantarse y asearse, Soraya baj¨® y el mayordomo ya hab¨ªa ordenado servir sus tos favoritos. E alz¨® una ceja: ¡°?Tan r¨¢pido? ?Lo prepararon con anticipaci¨®n?¡°. El mayordomo sonri¨®: ¡°Fue el se?or quien instruy¨® esta ma?ana antes de salir, dijo que probablemente te levantar¨ªas a esta hora: La se?ora y los dem¨¢s fueron a casa grande, as¨ª que soloer¨¢ usted al mediod¨ªa, lo prepar¨¦ justo a tiempo¡°. Soraya se sorprendi¨®: ¡°?Cristi¨¢n te pidi¨® que lo prepararas?¡°. El mayordomo asinti¨® con una sonrisa y luego se retir¨®. E mir¨®ida en mesa, todo era de su agrado, ?por qu¨¦ Cristi¨¢n de repente estaba siendo tan amable? ?Ser¨ªa que empezaba a tenerle cari?o?Text ? by N0ve/lDrama.Org. hab¨ªa Despu¨¦s del almuerzo, sin nada mejor que hacer, e sac¨® el papel amarillo que pedidoprar yenz¨® a dibujar amuletos y talismanes para paz en habitaci¨®n, estuvo trabajando hasta que oscureci¨®. Al terminar, se levant¨® y estir¨® el cuello, algo r¨ªgido por falta de movimiento: ¡°?Ya habr¨¢n vuelto suegra y los dem¨¢s?¡°. Sali¨® de habitaci¨®n, y de repente, voz de Chispita estall¨® a sudo. Capítulo 129 Cap¨ªtulo 129 ¡°?Se?ora est¨¢ en peligro! ?Su marido est¨¢ en peligro!¡°. Soraya se sobresalt¨® de inmediato: ¡°?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Acaso trama cambi¨® otra vez?¡°. Recordaba que, seg¨²n el guion original de nov, el personaje masculino secundario no estaba en peligro en este momento. Chispita: ¡°Tu marido tiene unpromiso esta noche en el tercer piso del Hotel Luxoria. Ese hotel sufrir¨¢ un grave incendio dentro de diez minutos, debes apresurarte a salvarlo¡°. Soraya, frustrada, exm¨®: ¡°?Hotel Luxoria! ?Por qu¨¦ no me lo dijiste antes? Aun si conduzco lo m¨¢s r¨¢pido posible, me llevar¨ªa al menos veinte minutos llegar. ?Estabas esperando a que estuviera casi muerto para avisarme!¡°. Chispita se mostr¨® inocente: ¡°Reci¨¦n me enter¨¦ por el sistema, parece que a los inversores les gust¨® tu guion y le pidieron al autor a?adir m¨¢s drama, para hacer m¨¢s tr¨¢gico el destino del personaje masculino secundario. Prep¨¢rate, porque de vez en cuando le pondr¨¢n en peligro, seg¨²n el capricho del autor¡°. Mientras e maldec¨ªa entre dientes, sus pies se movieron r¨¢pidamente hacia su habitaci¨®n para agarrars ves del coche. Impaciente por lentitud del ascensor, corri¨® hacia el balc¨®n, se impuls¨® en barandi y salt¨® desde el segundo piso. Luego corri¨® hacia el garaje con velocidad de hurac¨¢n, dejando atr¨¢s apenas un rastro de su presencia. Ya en el coche, aceler¨® al m¨¢ximo hacia el Hotel Luxoria y finalmente tuvo un momento para procesar informaci¨®n con Chispita: ¡°?Quieres decir que trama en que estoy metidal m¨® atenci¨®n de los inversores de nov? ?Y ellos quieren que el autor haga sufrir all personaje masculino secundario?¡°. Chispita lo confirm¨®: ¡°As¨ª es¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Soraya estaba furiosa: ¡°?Qu¨¦ se de sistema retorcido me ha tra¨ªdo aqu¨ª? ?No se supone que deber¨ªa ser m¨¢s tranquilo? ?Y qu¨¦ le pasa al autor? ?No es suficiente con lo mal que ya lo pasa el personaje masculino secundarioo para a?adirle un incendio o algo m¨¢s?¡°. Chispita le revel¨®: ¡°Los inversores propusieron usar trama de una enfermedad terminal del personaje masculino secundario a cambio. Si sobrevive al incendio, ya sea herido o discapacitado, se eliminar¨¢ trama de su enfermedad terminal¡°. ?Pero ya est¨¢ herido! ?Qu¨¦ sentido tiene hacerlo pasar por esto otra vez?¡°. Chispita argument¨®: ¡°Bueno, t¨² puedes curarlo. Sin esa tensi¨®n, no hay reto¡°. ¡°?Al diablo con falta de desafio! ?Est¨¢ el sistema tratando de matarnos para que sea ¡®interesante¡®?¡°. ¡°Anfitriona, cuida tu lenguaje o el sistema te penalizar¨¢¡°. Soraya estaba enfurecida: ¡°?Incre¨ªble, hasta puntos me van a quitar! ?Este sistema es s¨¢dico Capitulo 129 o qu¨¦? ?Dile al sistema que encuentre a otro! ?Quiero renunciar! ?Ya no quiero hacer esto! ?Renuncio!¡°. Chispita se asust¨®: ¡°Por favor, c¨¢lmate. Si renuncias, no solo arruinar¨¢s tu vida, sino tambi¨¦n del personaje masculino secundario y su familia. Ya has cambiado el destino de varias personas, no puedes darte por vencida ahora¡°. aro aun a E solo se quejaba, pero en el fondo, sab¨ªa que no pod¨ªa abandonar; estaba teniendo una segunda oportunidad en vida y no iba a desperdicia. Logr¨® hacer el viaje de veinte minutos en solo seis, lleg¨® demasiado tarde; el incendio ya hab¨ªaenzado. Intent¨® mar a Cristi¨¢n, pero su tel¨¦fono estaba apagado, y lo mismo sucedi¨® cons madas al conductor y al guardaespaldas. Eso desesper¨® a¨²n m¨¢s. Tambi¨¦n m¨® a los bomberos, pero le informaron que ya hab¨ªan sido alertados y estaban en camino. Al llegar y ver el hotel envuelto en mas, su coraz¨®n se hundi¨®. Cristi¨¢n estaba adentro, y no importaba cu¨¢n peligroso fuera, ten¨ªa que salvarlo. Si ¨¦l moria, e tambi¨¦n lo har¨ªa; ignor¨® cinta de seguridad de polic¨ªa, se sumergi¨® en fuente del hotel para mojarsepletamente y luego corri¨® hacia el interior. Los bomberos, al ve, no pod¨ªan creerlo: ¡°?Est¨¢ loca? Con un incendio as¨ª, est¨¢ yendo directamente a su muerte¡°. Capítulo 130 Cap¨ªtulo 130Published by N?v''elD/rama.Org. En el cielo sobre el hotel, mas furiosas y humo negro danzaban salvajemente. Las lenguas. de fuego devoraban todo a su paso con voracidad. Sin pensar ens consecuencias, Soraya senz¨® hacia el fuego. Al entrar al hotel, el aire abrasador golpe¨® su rostro, y el humo espeso llen¨® el aire, haciendo que su visi¨®n se volviera borrosa, el crujido des mas ardientes resonaba a su alrededor. E, por idente, inhal¨® un poco de humo, haciendo ques l¨¢grimas corrieran por sus mejis. La temperatura ardiente dentro hac¨ªa que le costara respirar; entonces se cubri¨® boca y nariz con manga h¨²meda y encontr¨® boca de escalera, corriendo r¨¢pidamente hacia el tercer piso. El rugido des mas alrededor parec¨ªa siniestra risa de muerte, haciendo que su coraz¨®ntierao un tambor. ?Cristi¨¢n, no puedes morir! Si t¨² mueres, yo no podr¨¦ seguir viviendo. Mientras corr¨ªa, una chispa alcanz¨® su ropa, que empez¨® a arder. Pero e ni se dio cuenta. En su mente, solo hab¨ªa una creencia; ten¨ªa que encontrar y salvar a Cristi¨¢n. No sab¨ªa d¨®nde estaba ¨¦l en el tercer piso, as¨ª queenz¨® a gritar su nombre tan prontoo lleg¨®: ¡°?Cristi¨¢n, ?d¨®nde est¨¢s? ?Escuchas mi voz?! ?Si escuchas mi voz, haz alg¨²n ruido! ?Cristi¨¢n, ?d¨®nde est¨¢s?!¡°. E corr¨ªa entre el humo denso ys mas ardientes, buscando con luz del fuego: ¡°?Cristi¨¢n, ?d¨®nde est¨¢s?! Cristi¨¢n¡­¡± En el tercer piso. En el cuarto m¨¢s alejado, Cristi¨¢n estaba debajo de su guardaespaldas. Y no muy lejos, estaba el conductor. El guardaespaldas, a su izquierda, hab¨ªa protegido a Cristi¨¢n, quien hab¨ªa estado reunido con un cliente ese d¨ªa. El cliente, sin nadie que lo protegiera, no tuvo tanta suerte y fue astado en el acto. El incendio del hotel fue causado por una explosi¨®n repentina de gas en cocina. La onda expansiva fue tan grande que volc¨® los pisos superiores justo encima de cocina. Aunque el cuarto donde estaba Cristi¨¢n estaba lo m¨¢s lejos posible de cocina, todavia se vio afectado. Cuando los bloques de concreto del techo cpsado cayeron, el guardaespaldas, r¨¢pido de reflejos, lo cubri¨® con su cuerpo y el conductor, al darse cuenta de explosi¨®n desde el auto, corri¨® sin pensar a salvar a los dem¨¢s. Desafortunadamente, apenas entr¨® al cuarto, una viga calcinada lo golpe¨®, dej¨¢ndolo inconsciente. Cristi¨¢n, con apenas un hilo de vida, crey¨® escuchar voz de Soraya en su delirio; penso que era una alucinaci¨®n. Pero a medida que e se acercaba m¨¢s y m¨¢s, su voz se volv¨ªa m¨¢s urgente, y ¨¦l se dio cuenta de que no era una llusi¨®n. En ese momento, encontr¨® voz de Soraya inesperadamente reconfortante; con gran esfuerzo, logr¨® responder. Estoy¡­ aqu¨ª. Capliulo 130 Soraya¡­ estoy en el cuarto m¨¢s alejado¡­¡± Con esa simple frase, us¨® toda su fuerza; su conciencia tambi¨¦n se volv¨ªa cada vez m¨¢s borrosa. Soraya, al escuchar su d¨¦bil mado, corri¨® hacia ¨¦l con desesperaci¨®n. Aunque hab¨ªa empapado su cuerpo al entrar, en ese momento su ropa estaba casi seca y el borde de su falda hab¨ªa sido consumido pors mas, su cabello mojado ya estaba chamuscado, y su rostro estaba cubierto de hollin. Apag¨® r¨¢pidamentes mas en su cuerpo y dijo: ¡°Cristi¨¢n, aguanta, voy a salvarte¡°, mientras corr¨ªa, cosas caian del techo de vez en cuando, casi golpe¨¢nd. Afuera del hotel, al ve entrar sin dudar, algunos bomberos, preocupados, tambi¨¦n se adentraron. Para ellos, salvar una vida significaba todo. Cuando Soraya encontr¨® donde estaba Cristi¨¢n, casi muri¨® del susto al ver escena. El guardaespaldas yac¨ªa con un enorme bloque de concreto sobre ¨¦l, sangrando por cabeza, con los ojos cerrados, y Cristi¨¢n estaba atrapado debajo de ¨¦l, inm¨®vil. Y sobre el conductor, hab¨ªa ca¨ªdo una viga de madera. Esa viga, parte de decoraci¨®n del hotel, en ese momento ardia violentamente sobre ¨¦l; su ropa en espalda ya hab¨ªa sido consumida por el fuego, y parte bajo presi¨®n de viga estaba carbonizada, emanando un olor nauseabundo, tambi¨¦n se le hab¨ªa quemado todo el cabello, y su cara estaba tan chamuscada por el calor que ya estaba deformada. Capitulo 131 Capítulo 131 Cap¨ªtulo 131 Soraya cheque¨® respiraci¨®n del chofer y, al darse cuenta de que a¨²n estaba vivo,enz¨® a quitar con sus propias manoss vigas que lo astaban. Las ardientes vigas quemaron. sus delicadas manos al contacto, produciendo un siseo. Pero e no pod¨ªa darse el lujo de prestarle atenci¨®n a eso. Los bomberos que segu¨ªan adentro al ver eso gritaron: ¡°R¨¢pido, a salvarlo!¡°, y se apresuraron a quitars losas de concreto que astaban al guardaespaldas. Soraya, sin poder verificar si el guardaespaldas estaba vivo o muerto, solo ten¨ªa ojos para Cristi¨¢n, quien yacia inconsciente. Aunque los que llevaban guantes lo tuvieron algo m¨¢s f¨¢cil que e para quitars losas y no se quemaron. Con su ayuda, en cuanto se liber¨® a Cristi¨¢n, e lo carg¨® en su espalda: ¡°Enc¨¢rguense de los dem¨¢s, a mi esposo lo salvo yo¡°, y dicho eso, se lo llev¨® corriendo fuera del incendio. Los bomberos, sin tiempo para sorprenderse por su fuerza y rapidez, se apresuraron a sacar as dem¨¢s personas atrapadas. No importaba si estaban vivos o muertos; ya que hab¨ªan entrado, ten¨ªan que sacarlos. Una vez fuera del hotel,s ambncias que ya esperaban afuera empezaron a llevar a los rescatados al hospital. El rescate a¨²n continuaba. Pero Soraya ya no podia preocuparse por m¨¢s. No era una santa; no pod¨ªa salvar a todos. En sus ojos, solo vida de Cristi¨¢n ten¨ªa valor; ll¨¢me ego¨ªsta o insensible si quieren, pero a e no le importaba nadie m¨¢s, porque si ese hombre moria, e lo seguir¨ªa.Text ? by N0ve/lDrama.Org. En el hospital. Cristi¨¢n, el chofer y el guardaespaldas fueron r¨¢pidamente llevados a cirug¨ªa. Soraya tambi¨¦n necesitaba tratamiento pors quemaduras en sus manos; m¨® a sus suegros para pedirles que le trajeran ropa para cambiarse, Al escuchar que su hijo casi habia muerto quemado, Diana se llen¨® de miedo y p¨¢nico: *?Cristi¨¢n est¨¢ bien? ?Corre peligro su vida?¡°. Soraya trat¨® de calma: ¡°Tranqu, el guardaespaldas lo cubri¨® con su cuerpo, as¨ª que no sufri¨® muchas lesiones. Pero inhal¨® mucho humo y se desmay¨®. El guardaespaldas y el chofer s¨ª que tienen quemaduras graves, no s¨¦ si podr¨¢n recuperarse¡°. Aunque era h¨¢bil en medicina,s quemaduras no eran f¨¢ciles de tratar. Adem¨¢s, no tenia una licencia m¨¦dica, nadie le creer¨ªa que pod¨ªa curar, y con sus manos heridas, hab¨ªa poco que pudiera hacer por ellos. Si lograban salvarse, tal vez luego podria tratarlos en secreto despu¨¦s. Media hora despu¨¦s. Diana y Fernando llegaron al hospital, angustiados. Capitulo 131 Fuera del quir¨®fano, Soraya estaba sentada, cons manos vendadaso tamales. Apoyada en si, no quitaba vista de puerta del quir¨®fano. Al vers manos de ¨¦sta heridas, su falda quemada y su cara y cabello chamuscados, Diana se preocup¨®: ¡°?C¨®mo est¨¢s? ?Est¨¢s herida? Vamos, tambi¨¦n deber¨ªas hacerte un chequeopleto para ver si tienes m¨¢s heridas, aqu¨ª est¨¢ pap¨¢ para vigr por si algo pasa¡°. Pero Soraya se mantuvo firme: ¡°Mam¨¢, estoy bien, solo sons manos, no es serio. Adem¨¢s, no puedo dejar a Cristi¨¢n solo ahora¡°. Diana,o a una hija propia, sinti¨® una enorme tristeza al ve as¨ª: ¡°Entonces ve a darte una ducha y c¨¢mbiate ropa. Debe ser inc¨®modo estar as¨ª¡°. Soraya neg¨® con cabeza: ¡°No importa. Esperar¨¦ a que Cristi¨¢n salga para cambiarme¡°. Diana no pudo conteners l¨¢grimas, su nuera hab¨ªa cambiado de verdad. En medio de un incendio tan peligroso, arriesg¨® su propia vida por salvar a su hijo. Al salvarlo, tambi¨¦n le salv¨® vida a e. Desde ese momento, tendr¨ªa que trata a¨²n mejor. Los suegros, incapaces de convencer a Soraya, dejaron que e se saliera con suya. Capítulo 132 Cap¨ªtulo 132 Cinco horas despu¨¦s, Cristi¨¢n, el chofer y el guardaespaldas fueron llevados al exterior. Soraya y sus suegros se levantaron r¨¢pidamente para recibirlos. ¡°Doctor, ?c¨®mo est¨¢n mi esposo y los dem¨¢s?¡°. Con los ojos hinchados, Diana pregunt¨®: ¡°Doctor, ?qu¨¦ pasa con mi hijo y los dem¨¢s?¡± El m¨¦dico, agotado, se quit¨® mascari y le dijo a Soraya: ¡°Tu esposo est¨¢ bien, alguien lo protegi¨® y no sufri¨® quemaduras. Pero inhal¨® mucho humo y tiene una infi¨®n pulmonar grave, necesitar¨¢ hospitalizaci¨®n y tratamiento antiinmatorio durante unos d¨ªas para recuperarse. Las otras dos perdonas est¨¢n m¨¢s graves¡°. Se?ndo al guardaespaldas, continu¨®: ¡°Aunque no sufri¨® quemaduras graves, su columnal vertebral fue fracturada por un golpe, da?ando los nervios. Nuestra capacidad aqu¨ª es limitada para tratar su lesi¨®n de columna. Si pueden, les riendo que lo lleven al extranjero para tratamiento. Ah¨ª podr¨ªa tener una oportunidad de mejora. De lo contrario, estar¨¢ postrado en cama el resto de su vida¡°. Luego, apunt¨® al chofer: ¡®Tiene tres costis rotas, quemaduras severas en parte superior del cuerpo, da?os en el cuero cabelludo y quemaduras faciales. La piel de casi toda su espalda f¨²e quemada. Si sobrevive el periodo critico, si podr¨¢ soportars sucesivas cirug¨ªas de reconstri¨®n, depender¨¢ de su destino¡°. Mirando al chofer y a el guardaespaldas inconscientes, Soraya sinti¨® un profundo respeto por ellos. Realmente se hab¨ªan sacrificado por Cristi¨¢n. En una situaci¨®n tan critica, lo hubieran abandonado para salvarse, algo que incluso e no pudo igur. Actu¨® paral salvarse, pero ellos lo hicieron de coraz¨®n. Firmemente dijo: ¡°Entendido, buscaremos al mejor m¨¦dico del exterior para ellos¡°.Published by N?v''elD/rama.Org. Parec¨ªa que no podia ocultar m¨¢s sus habilidades m¨¦dicas. Una vez Cristi¨¢n despertara, tendr¨ªa que convencerlo para operar al guardaespaldas. Diana, llorando sin cesar, dec¨ªa: ¡°Fernando, contacta as familias del chofer y del guardaespaldas, cu¨¦ntales lo sucedido. Lapensaci¨®n que se les debe, multipl¨ªc por diez. Adem¨¢s, si sus familias est¨¢n de acuerdo, una vez pasen el peligro, los enviaremos al extranjero para tratamiento¡°. Fernando asinti¨®: ¡°Es lo menos que podemos hacer. Se han convertido en esto por salvar a Cristi¨¢n, nuestro hijo, tenemos que hacernos responsables¡°. El chofer y el guardaespaldas fueron llevados a cuidados intensivos, y Cristi¨¢n fue llevado a una habitaci¨®n VIP. Soraya ten¨ªa heridas ens manos y no pod¨ªa tocar agua, asi que Diana se encarg¨® personalmente de ba?a. Ba?arse con ayuda de su suegra, algo que normalmente no iodar¨ªa, en ese momento hac¨ªa sentir extra?a. Despu¨¦s del ba?o y al vestirse, con el rostro sonrojado, dijo: ¡°Mam¨¢, puedo hacerlo s¡°. ¡°?Ay, por Dios! ?Ser ba?ada por mi suegra, debo ser primera! Su toque suave casi me hace gritar. Esa delicadeza casi me hace pensar cosas raras. No es de extra?ar que mi suegro est¨¦ tan enamorado de e, dejandopa?¨ªa a su hijo y llev¨¢nd de viaje por el mundo. Sus manos¡­ Si yo fuera hombre, no me importar¨ªa su edad¡°. Fernando, quien acababa de volver con agua caliente, escuch¨® los pensamientos de Sorayal tan prontoo entr¨® a habitaci¨®n. La sorpresa hizo que soltara bote de agua, que se estrell¨® contra el suelo; mir¨® hacia puerta del ba?o cerrada, ?qu¨¦ hab¨ªa dicho su nuera? ?La idea de que Diana ba?ara casi hac¨ªa pensar inapropiadamente! ?Y hasta deseaba tener sus manos! Oh, Dios, ?qu¨¦ se de gustos ten¨ªa esa mujer? No, no pod¨ªa dejar que su Diana siguiera ba?¨¢nd, aunque fuera su nuera. Mientras tanto, Diana, que acababa de terminar de ba?ar a Soraya, casi tropez¨® y cay¨®. Solo sus r¨¢pidos reflejos de agarrarse del soporte del ba?o evitaron una ca¨ªda segura. Su coraz¨®n palpit¨® salvajemente por sorpresa, y solo con gran esfuerzo logr¨® mantener su expresi¨®n neutral. Capitulo 133 Capítulo 133 Cap¨ªtulo 133 ?Loca! Esa nuera todav¨ªa no estaba del todo en sus cabales. Le preocupaba que se infectaral si tocaba agua, asi que simplemente quer¨ªa ba?a y ayuda. Pero esa loca se imagin¨® tantas cosas, con pensamientos totalmente retorcidos. ?No pod¨ªa ser! De ese momento en adnte, por nada del mundo volveria a ba?a, ni siquieravarle cara y ma?ana mismo le conseguir¨¦ una cuidadora. Soraya escuch¨® el ruido de algo rompi¨¦ndose afuera, confundida pregunt¨®: ¡°?Qu¨¦ fue eso que se cay¨®?¡°. Evitando usar palma de mano, levant¨® a Diana con mu?eca. Le pregunt¨® con preocupaci¨®n: ¡°Mam¨¢, ?est¨¢s bien? ?Testimaste? Hay agua en el suelo, ten cuidado. Si te golpeas contra el suelo, te va a doler mucho los huesos¡°. Diana se enderez¨®, sin siquiera mira: ¡°Estoy bien, termina de vestirte y hazte a undo. Est¨¢ demasiado sofocante aqu¨ª dentro. Si me quedo m¨¢s tiempo, me voy a sofocar¡°. Soraya se hizo a undo, mirando el ba?o, estaba confundida: ¡°No hay vapor. Si el extractor se llev¨® todo, ?c¨®mo va a estar sofocante?¡°. Cuando Diana sali¨®, vio a Fernando limpiando los fragmentos en el suelo, luciendo un poco inc¨®modo, luego le dijo: ¡°Ma?ana le conseguiremos una cuidadora¡°. Soraya sali¨® y vio que sus suegros ten¨ªan una expresi¨®n rara, pero no le dio importancia; solo les dijo: ¡°Cuiden de Cristi¨¢n por un momento, voy a salir aer algo y tambi¨¦n traer¨¦ida para ¨¦l. Yo me quedo con ¨¦l en el hospital esta noche, as¨ª ustedes pueden regresar a casa a descansar m¨¢s tarde¡°. Fernando asinti¨®: ¡°Ve, te hemos dicho que descanses y no quieres, t¨² te quedas esta noche. Ma?ana temprano nosotros vendremos otra vez¡°. Una vez que Soraya se fue, ¨¦l mir¨® a Diana con reproche: ¡°Hasta para ba?arse, haces que nuestra nuera piense cosas que no son¡°. Diana le dio una palmada en frente, molesta: ¡°Est¨¢s celoso por eso, es tu nuera¡°. Fernando gru?¨®: ¡°Ni siquierao nuera deber¨ªa pensar eso de ti¡°. Diana respondi¨® sin cortes¨ªas: La ¨²ltima vez incluso dijo que si fuera unos veinte a?os m¨¢s joven¡­ Fernando r¨¢pidamente le tap¨® boca: ¡°Nuestro hijo est¨¢ aqu¨ª, no digas tonter¨ªas¡°. Los pensamientos indiscretos de una nuera, si se tomaban en serio, pod¨ªan enfurecer a cualquiera. Diana se quit¨® su mano: ¡°Mientras esa loca no est¨¢, voy a sentarme afuera un rato, t¨² limpia a nuestro hijo. Cons manos heridas as¨ª, apenas puede cuidarse e misma¡°. Capitulo 133 Soraya sali¨® del hospital y fue a un restaurante frente al hospital. Originalmente quer¨ªaer algo a parri, pero viendo sus manos vendadaso momias, a rega?adientes opt¨® porer algo simple; mir¨® hora. Era una de madrugada. Desde que hab¨ªa ido a rescatar a Cristi¨¢n del incendio hasta ese momento, han pasado siete horas. Sin haber cenado, ya estaba hambrienta. Pero cuando le sirvieron suida, se encontr¨® en un aprieto. Maldici¨®n, ?c¨®mo iba a usar los cubiertos con los dedos vendados? Al salir aer ni siquiera hab¨ªa pensado en eso. Si lo hubiera sabido, habr¨ªa llevado a su suegra tambi¨¦n. El due?o tambi¨¦n not¨® su dilema: ¡°?Quieres que mi mam¨¢ te ayude? E puede alimentarte¡°. El due?o era un hombre, bastante guapo. Alrededor de treinta a?os. Soraya algo avergonzada dijo: ¡°Eso ser¨ªa molestar demasiado, ?qu¨¦ tal si cortasida y yo uso una cuchara?¡°. El due?o, viendo que ni pod¨ªa usar los dedos, sonri¨®: ¡°No podr¨¢s usar cuchara tampoco, mejor deja que mi mam¨¢ te ayude. No te preocupes, es solo un favor¡°. Y sin esperar aprobaci¨®n de e, se gir¨® y grit¨® hacia cocina: ¡°?Mam¨¢, ayuda a esa be dama! Sestim¨®s manos y no puede usar los cubiertos¡°. De cocina, se escuch¨® una voz femenina, muy agradable: ¡°Est¨¢ bien, mevos manos y voy¡°.Published by N?v''elD/rama.Org. Justo despu¨¦s de sus pbras, voz de Chispita estall¨® en el o¨ªdo de Soraya: ¡°Anfitriona, tenemos un problema, esa mujer es tu verdadera t¨ªa pol¨ªtica¡°. Capítulo 134 Cap¨ªtulo 134 ¡°?La verdadera t¨ªa abu!¡°. Los ojos de Soraya se movieron ligeramente, y luego se fijaron en cocina. Un momento despu¨¦s, apareci¨® una mujer de figura elegante, con una belleza destacada y una pielo poa, de unos cuarenta a?os. Vest¨ªa una blusa nca y pantalones anchos, con un dntal rojo colgado al cuello, sonriendo amablemente. Esa sonrisa,o una flor que se abr¨ªa en primavera, era reconfortante a vista. Se sent¨® frente a e, diciendo con entusiasmo: ¡°D¨¦jame ayudarte, hermosa, no te averg¨¹ences. No hay nadie m¨¢s en tienda ahora, no te preocupes¡°. Soraya mir¨® al joven dentro de cocina: ¡°?Ese de ah¨ª es tu hijo?¡°. La mujer asinti¨® con una sonrisa: ¡°Si, es mi hijo¡°. Soraya b¨®: ¡°No lo parece, parecen m¨¢s hermanos que madre e hijo. A lo mucho luces.o de cuarenta a?os. Si no te maran mam¨¢, no lo creer¨ªa¡°. La mujer se maba Gabri Medina. E respondi¨® con una sonrisa: ¡°Hermosa, sabes c¨®mo hacer sentir bien a alguien. Yo ya estoy cerca de los cincuenta, no soy tan joven¡°. Soraya sigui¨® siendo curiosa: ¡°Entonces, ?te casaste muy joven? Viendo edad de tu hijo, pronto tendr¨¢ treinta. ?Solo cas¨¢ndote joven podr¨ªas tener un hijo tan grande!¡°. Al escuchar sobre el matrimonio, cara sonriente de Gabri se tens¨®, respondiendo de manera forzada: ¡°Supongo que s¨ª¡°. ¡®?Casarme? En toda mi vida nunca me he casado. Cuando era joven, para salvar a mis padres, vendi mi conciencia, no merezco casarme¡®, Gabri no pudo ocultar el atisbo del tristeza en sus ojos, algo que Soraya no pas¨® por alto. Chispita: ¡°Anfitriona, e nunca se cas¨®¡°. Soraya sorprendida: ¡®Dios mio, t¨ªa abu nunca se cas¨®? ?Por qu¨¦ no? ?Fue porque vendi¨® a L¨¢zaro en un acuerdo de gestaci¨®n subrogada, o por otra raz¨®n? Ese hombre de antes, ?de qui¨¦n es hijo? Parece de edad de L¨¢zaro, pero no se parecen. Se parece m¨¢s a t¨ªa abu, ?podr¨ªan ser gemelos fraternos?¡®. Dentro de cocina, Sim¨®n Medina, al o¨ªr el estallido repentino de pbras junto a su o¨ªdo, dej¨® caer el to que ten¨ªa ens manos. El to se rompi¨® en pedazos al instante. ?Nunca se cas¨®! ?Gestaci¨®n subrogada! ?Gemelos fraternos! ?Qu¨¦ era todo esto? ?Qu¨¦ acababa de escuchar? ?Por qu¨¦ esa voz le sonaba familiar?Text ? by N0ve/lDrama.Org. Afuera. Gabri miraba a Soraya con shock, ?acababa de har esa hermosa mujer en su mente? Soraya, viendo extra?a mirada de mujer, se toc¨® cara con el dorso de mano: ¡°?Tengo algo en cara?¡°. Gabri volvi¨® en s¨ª, consciente de que no era cort¨¦s quedarse mirando, y dijo al azar. ¡°Jajaja, es que eres muy hermosa, me he quedado hipnotizada¡°. ¡®Ay, t¨ªa abu sabe c¨®mo hgar. A todass mujeres les gusta ser elogiadas, dicen ques personas que sonr¨ªen no pueden tener mal car¨¢cter. E tiene una sonrisa tan linda, debe ser muy bondadosa. Mira al hermano de adentro, su sonrisa tambi¨¦n es muy radiante. Vaya, tener a una mam¨¢ as¨ª es otra cosa. Pobre L¨¢zaro, desde peque?o sufriendo a manos de esa t¨ªa transformista, desarrondo un trastorno explosivo intermitente, convirti¨¦ndose en alguien solitario y temeroso del matrimonio, para finalmente caer en locura yeter un asesinato, siendo condenado a cadena perpetua. Ay, ?qu¨¦ tragedia!¡°. Dentro de cocina, Sim¨®n volvi¨® a romper varios tos. Esa vez, estaba seguro de no haberse equivocado, era voz de mujeriendo fuera, ?por qu¨¦ estaba pensando esas cosas? ?Y por qu¨¦ pudo o¨ª? Gabri, igualmente sorprendida, se qued¨® boquiabierta, ?c¨®mo pod¨ªa ser que escuchara los pensamientos de esa hermosa mujer frente a e? No se conoc¨ªan de antes, ni siquiera se hab¨ªan visto, ?qui¨¦n era t¨ªa abu que mencionaba? ?Y L¨¢zaro? Espera, antes hab¨ªa hado de gestaci¨®n subrogada, ?podr¨ªa ser¡­? Asustada, se levant¨® r¨¢pidamente, temndo, cons pbras tropez¨¢ndose en su boca: ¡°Esto, esto, hermosa, ?qu¨¦ tal si¡­ si te lo¡­ empaco? Mis manos tiemn, me ha dado un ataque¡°. Capítulo 135 Cap¨ªtulo 135 ¡°Yo¡­ yo¡­ emp¨¢calo para llevar, por favor¡°. Viendo a Gabri un poco confundida y queriendo evitar que pensara demasiado, Soraya sonri¨® con ligereza: ¡°Yo tampoco estoy acostumbrada a que me alimenten. Mi esposo est¨¢ en el hospital. Cuando vuelva, ¨¦l me alimentara¡°. E pensaba que despu¨¦s de tanto tiempo fuera del incendio, aquel hombre ya deber¨ªa estar despertando. Gabri sonri¨® disculp¨¢ndose, su rostro luc¨ªa algo p¨¢lido; se dirigi¨® a su hijo en cocina: ¡°Sim¨®n, por favor, prepara otro to de pasta para se?orita, y esta vez es por cuenta de casa¡°. Mirando a Soraya, dijo: ¡°La pasta ya est¨¢ muy hinchada, no ser¨¢ buena incluso si llevas as¨ª. D¨¦jame pedirle a mi hijo que te prepare una nueva¡°. Soraya, sacando su celr, procedi¨® a pagar: ¡°No te preocupes, as¨ª est¨¢ bien¡°, despu¨¦s de todo, pasta empacada terminaria igual, sin mucho sabor. Adem¨¢s,o no pod¨ªaer picante, nada le sab¨ªa bien. Gabri realmente no quer¨ªa aceptar su dinero, pero e ya hab¨ªa pagado. Sin m¨¢s remedio, procedi¨®o e le habia pedido: ¡°Est¨¢ bien, entonces te lo empacar¨¦ as¨ª. Lo siento, no pude ser de m¨¢s ayuda¡°, y llev¨® pasta de Soraya dentro para que Sim¨®n empacara. ¨¦l ya hab¨ªa preparado salsa para pasta nueva. Al ve entrar con pasta, pregunt¨®: ¡°?No vamos a cocinar?¡°. Gabri neg¨® con cabeza: ¡°E dijo que empac¨¢ramos as¨ª¡°. Entonces Sim¨®n empac¨® pasta y llev¨® ¨¦l mismo a Soraya. ¨¦sta colg¨® bolsa en su mu?eca y sonri¨® agradecida: ¡°Muchas gracias¡°. Al ver su radiante sonrisa, Sim¨®n sinti¨® una calidez inexplicable. Con una leve sonrisa dijo: ¡°Vuelve pronto, siempre ser¨¢s bienvenida¡°¨C Soraya asinti¨® ligeramente y se march¨®: ¡®Wow, qu¨¦ d¨ªa. Incluso me encontr¨¦ con madre biol¨®gica de L¨¢zaro. Ay, si esta t¨ªa supiera c¨®mo han maltratado a L¨¢zaro desde peque?o, ?se morir¨ªa de pena! Ser forzada a tener a L¨¢zaro debi¨® haber sido el dolor m¨¢s grande de su vida¡®. Aunque e se hab¨ªa ido, sus pensamientos dejaron a Gabri y a Sim¨®npletamente abrumados, especialmentes pbras sobre el nacimiento de L¨¢zaro y los abusos que sufri¨® de ni?o, los cuales golpearon a Gabrio un pu?al en el coraz¨®n. E se llev¨® una mano al pecho, el dolor agudo le dificultaba respirar, su rostro se torn¨® p¨¢lido. Sim¨®n se volte¨® al ve sufrir tanto y se asust¨®: ¡°Mam¨¢, ?qu¨¦ te pasa? ?Te volvi¨® a dar el problema del coraz¨®n? Qu¨¦date sentada, voy a buscarte medicina¡°. Con ayuda de su hijo, e se sent¨® en una si, l¨¢grimas corriendo Incontrblemente por su rostro. ?Su hijo! ?El hijo que tuvo mediante gestaci¨®n subrogada! ?Realmente hab¨ªa sido maltratado desde peque?o,o dijo esa chica? Sim¨®n estaba aterrorizado por sus l¨¢grimas: ¡°Mam¨¢, ?qu¨¦ pasa? ?Te duele mucho? Anda, lev¨¢ntate, te llevar¨¦ al hospital¡°. Se agach¨®, prepar¨¢ndose para carga, pero e lo detuvo su mano: ¡°No, no hace falta, estoy bien. No te preocupes¡°. Sim¨®n, a¨²n preocupado, dijo: ¡°?C¨®mo que est¨¢s bien? Esta vez te dio m¨¢s fuerte que nunca. Incluso lloraste de dolor¡°. Gabri calm¨® su respiraci¨®n. ¡°Es solo el viejo problema de siempre, ir al hospital no sirve de nada. No encontrar¨ªan nada, solo me dar¨ªan m¨¢s medicina. No te preocupes, estoy bien. Solo me senti un poco mal al escuchar lo que dijo esa chica¡°, sabia que lo suyo era m¨¢s un problema del coraz¨®n que otra cosa. Sim¨®n, entonces, sac¨® a relucir duda que le hab¨ªa estado caiendo por dentro: ¡°?Por qu¨¦ yo tambi¨¦n lo escuch¨¦? ?Lo que dijo esa chica tiene algo que ver contigo? Me contaste que tengo un hermano gemelo que se perdi¨®. Mam¨¢, dime verdad, ?mi hermano y yo fuimos fruto de una gestaci¨®n subrogada? Desde que tengo uso de raz¨®n, nunca has pensado en casarte. Tampoco has de qui¨¦n es mi padre, ?realmente somos hijos. procreados?¡°.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Capítulo 136 Cap¨ªtulo 136 Ante pregunta de su hijo, Gabri se sinti¨® llena de culpa. Las emociones reprimidas en su coraz¨®n se extendierono un maremoto a sus extremidades, ya hab¨ªan pasado treinta a?os y ya era hora de que su hijo lo supiera. Ya era suficiente con ocult¨¢rselo durante tantos a?os; con el rostro ba?ado en l¨¢grimas y los ojos rojos de llorar, le habl¨® con voz quebrada: ¡°Ve y cierra puerta del negocio. No vamos a atender esta noche, d¨¦jame contarte¡°. Sim¨®n, vi¨¦nd un poco m¨¢s calmada, se levant¨® para cerrar puerta del negocio. Luego, se sent¨® frente a e y le sirvi¨® un vaso de agua, pas¨¢ndole pa?uelos para que se secaras l¨¢grimas, mientras le dec¨ªapasivamente: ¡°Mam¨¢, no quiero presionarte. Solo quiero que puedas superar este dolor y ser feliz. Aunque nunca lo has mencionado, s¨¦ que has vivido con mucha tristeza todos estos a?os. Entiendo que tu verdadero mal es del coraz¨®n, quiero que te abras conmigo, que vivas por ti misma de ahora en adnte. Todas esas noches que te escuch¨¦ llorar en secreto, lo s¨¦ todo. Luchaste s por enfermedad de los abuelos durante a?os hasta que se fueron en paz, su ¨²nico pesar fue no verte feliz. Siempre pens¨¦ que pap¨¢ te hab¨ªa herido profundamente y por eso no querias volver a casarte. Peros pbras de esa chica me hicieron ver cu¨¢nto has sufrido estos a?os. Si podemos escuchar lo que dice su coraz¨®n, entonces debe ser verdad¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Gabri, mirando cara preocupada de su hijo, se sinti¨® inundada de culpa y dolor. Despu¨¦s de secarses l¨¢grimas, le confes¨®: ¡°Es cierto lo que dijo esa chica. En efecto, te tuve a ti y a tu hermano por gestaci¨®n subrogada¡°.* Se sumergi¨® en sus recuerdos: ¡°Hace treinta y un a?os, acababa de recibir mi carta de aceptaci¨®n universitaria, estaba llena de ilusi¨®n por vida universitaria que me esperaba. Antes de poderpartir buena noticia, escuch¨¦ una conversaci¨®n entre tus abuelos. Ese d¨ªa, mi destino jug¨® una cruel broma conmigo. Tus abuelos fueron diagnosticados con enfermedad renal y c¨¢ncer de mama, respectivamente, y hab¨ªan decidido ocultarmelo y renunciar al tratamiento. Eran simples trabajadores de una f¨¢brica textil y sus enfermedades terminales me golpearono un rayo. Para costear sus tratamientos, menti diciendo que no hab¨ªa sido aceptada en universidad, vendi casa y el carro, renunciando a universidad y a todo. Pero los astron¨®micos gastos m¨¦dicos eran imposibles de cubrir solo con mi esfuerzo. Desesperada, bajo rendaci¨®n de una amiga, ed¨ª a ser madre subrogada para una familia adinerada sin que lo supieran tus abuelos; ellos me prometieron dos millones si era ni?o y uno si era ni?a. Por dinero, por salvar a mis padres lo acept¨¦. La esposa drog¨® a su marido para que yo tomara su lugar. Despu¨¦s qued¨¦ embarazada y ocho meses m¨¢s tarde, tu hermano fue llevado por lospradores justo al nacer, mientras que a ti te escondi y te quedaste conmigo. Ellos nunca supieron que eran gemelos, no s¨¦ qui¨¦nes eran ni d¨®nde est¨¢ tu hermano ahora, c¨®mo habr¨¢ sido su vida. Me culpo y me arrepiento todos los d¨ªas por haber sido tan egoista. No puedo perdonarme por haber vendido a tu hermano. Cada vez que t¨¦ veo, pienso en ¨¦l¡­ No es que no quiera casarme, es que no merezco ser feliz. No pude darte una familiapleta y lo siento mucho. Pero Sim¨®n, no me arrepiento de lo que hice, solo siento una profunda culpa hacia tu hermano, una que quiz¨¢s nunca pueda superar Capítulo 137 Cap¨ªtulo 137 Una vez, los gastos m¨¦dicos de sus padres erano una monta?a gigante que astaba, impidi¨¦ndole levantarse. Us¨® a uno de sus hijos a cambio de dinero, eliminando as¨ª una monta?a que quemaba dinero de su vida, pero se carg¨® con otra monta?a de culpa. Cuando se encontr¨® sin salida, sab¨ªa que elegir maternidad sustituta era un camino que contradec¨ªa ¨¦tica y moral, sabia que esa decisi¨®n har¨ªa sufrir toda vida. Pero por sus padres, no tuvo otra opci¨®n. Su vida se deb¨ªa a ellos, sus padres hab¨ªan amado desde peque?a, no pod¨ªa simplemente mirar c¨®mo se alejaban de e. As¨ª que tuvo que vender a su hijo. En el momento en que consigui¨® dos millones, realmente deseaba no haber nacido. Ese dinero brinte erao un pu?al, cada vez que gastaba un billete, el dolor en su coraz¨®n se intensificaba. Pors noches, cada vez que veia carita dormida de su hijo o escuchaba su suave respiraci¨®n, su coraz¨®n se retorciao si lo cortaran con un cuchillo. Dec¨ªan que los gemelos ten¨ªan una conexi¨®n especial, cuando su hijo menor lloraba o re¨ªa, e pensaba en su coraz¨®n si su hijo mayor estaria haciendo lo mismo. Con el dinero de venta de su hijo mayor, consigui¨® un trasnte de ri?¨®n para su padre y una mastectom¨ªa para su madre. Salv¨® vida de sus padres, pero se enfermo e misma; su coraz¨®n estaba enfermo. ?Desde el momento en que se llevaron a uno de sus hijos, hab¨ªa estado enferma! Ese dinero, hab¨ªa permitido que sus padres vivieran muchos a?os m¨¢s, pero e perdi¨® a su hijo mayor para siempre. Pens¨® que ¨¦l tendr¨ªa una buena vida en una casa de gente adinerada, que no le faltaria nada, que estar¨ªa cubierto de privilegios; pero al escuchar el coraz¨®n de esa chica, realmente se derrumb¨®. Esa familia no hab¨ªa tratado bien su hijo. Una madre adoptiva que lo maltrataba desde peque?o, lo hab¨ªa enfermado, ?cu¨¢nto maltrato ten¨ªa que sufrir su hijo para enfermarse de esa manera? Gabri realmente no quer¨ªa imaginarlo. Cuando su hijo estaba siendo maltratado, e ingenuamente pensaba que ten¨ªa una buena vida con una familia adinerada. En ese momento lo ve¨ªa ramente, no era m¨¢s que autoenga?o; agarrando mano de su hijo Sim¨®n emocionada y llorosa, le rog¨®: ¡°Sim¨®n, por favor, ay¨²dame. Busca a tu hermano, ay¨²dame a investigar identidad de esa chica, averigua sobre L¨¢zaro. Ve si el L¨¢zaro del que haba es tu hermano; yo quiero saber c¨®mo est¨¢ ¨¦l realmente, siempre pens¨¦ que estaba bien¡°.N?velDrama.Org is the owner. E hab¨ªa pensado en buscar a su hijo antes. Pero pensando que esa familia pudo pagar 2 millones en ese momento, deb¨ªa tener un buen estatus, por lo que su hijo no deber¨ªa estar sufriendo. Peromentablemente hab¨ªa sido superficial, ?acaso vida en una casa poderosa ser¨ªa tan buena? Sim¨®n, al escuchar eso, se sent¨ªa a¨²n m¨¢s dolido por su madre: ¡°Deber¨ªas hab¨¦rmelo dicho antes, he visto todo lo que has sufrido estos a?os. No te preocupes, definitivamente encontrar¨¦ a mi hermano mayor, no importa si ¨¦l nos reconoce o no, definitivamente lo encontrar¨¦ y har¨¦ que ¨¦l sepa que no tuviste otra opci¨®n en ese entonces¡°: Capitulo 137 Soraya regres¨® a habitaci¨®n del hospital, Fernando ya hab¨ªa limpiado a Cristi¨¢n. Diana, al ver que e tra¨ªa tres envases deida, los tom¨® de su mu?eca, preguntando: ¡°?Por qu¨¦praste tanto?¡± Soraya, sinti¨¦ndose un poco inc¨®moda, dijo: ¡°Todav¨ªa no heido¡°. Diana, al ver su mano, lo entendi¨® de inmediato y se golpe¨® frente: ¡°Mira lo que hice, olvid¨¦ que ten¨ªas mano envueltao un tamal¡°. E coloc¨® los envases en mesa junto ¨¤ cama y sac¨® el que ten¨ªa fideos: ¡°Ven, si¨¦ntate aqu¨ª. Yo te alimento¡°. Fernando, temiendo que volviera a estar celosa des habilidades de su esposa, r¨¢pidamente pellizc¨® a Cristi¨¢n. Era hora de que ese ni?o despertara despu¨¦s de dormir tanto. Soraya, que ya ten¨ªa el est¨®mago rugiendo de hambre, no se hizo dif¨ªcil. Pero justo cuando se sent¨®, Cristi¨¢n en camaenz¨® a abrir lentamente los ojos. Capítulo 138 Cap¨ªtulo 138 Cristi¨¢n abri¨® los ojos lentamente y observ¨® el techo del hospital, todav¨ªa algo confundido. Al ver que su hijo finalmente despertaba, Fernando se sinti¨® un poco culpable; pretendiendo sorpresa, exm¨®: ¡°Cristi¨¢n, ya despertaste! ?Te sientes mal en alg¨²n lugar?¡°. Diana, de espaldas a su hijo, dej¨® de inmediato lo que ten¨ªa ens manos y se gir¨® preocupada: ¡°Hijo, ?c¨®mo te sientes?¡°. Cristi¨¢n gir¨® cabeza para mirarlos a los tres,enzando a recuperar ridad mental. Soraya estaba aldo de Diana, mir¨¢ndolo fijamente con ojos brintes: ¡°Amor, ?est¨¢s bien? ?Te duele el pecho todav¨ªa? El doctor dijo que inhste mucho humo y tienes una infi¨®n pulmonar grave, ?sientes opresi¨®n en el pecho?¡°. La mirada de Cristi¨¢n se fij¨® en e, lleno de emociones que casi rebosaban de sus ojos. Hab¨ªa pensado que moriria en aquel incendio, atrapado, sin poder moverse ni pedir ayuda. Estaba preparado para enfrentar muerte cuando, de repente, e irrumpi¨® s en el fuego. para salvarlo. La dulzura de su voz m¨¢ndolo por su nombre fueo m¨²sica para ¨¦l. En ese momento, pens¨® que, si sobrevivia, haria cualquier cosa que e quisiera, incluso si al final decidiera dejarlo. Pero en ese momento, esa idea hab¨ªa cambiado. E quer¨ªa que ¨¦l se enamorara de e, y ¨¦l, ?por qu¨¦ no podria ser un poco ego¨ªsta tambi¨¦n? As¨ªo e hizo todo lo posible por capturar su coraz¨®n, ¨¦l har¨ªa lo mismo para conquistar el suyo, para que e realmente lo valorara y decidiera quedarse. Por primera vez, Soraya vio una emoci¨®n diferente en los ojos de ¨¦l. Supuso que su i¨®n de entrar al fuego para salvarlo lo hab¨ªa impactado, pero e no buscaba su gratitud. Con una sonrisa, dijo: ¡°Amor, no te emociones demasiado. No fui s, hab¨ªa un mont¨®n de bomberos conmigo. Lamentablemente, el chofer y el guardaespaldas est¨¢n muy heridos, se salvaron, pero a¨²n tienen que pasar por mucho, todo depende de su fortaleza de voluntad ahora¡°. Cristi¨¢n dirigi¨® su mirada hacias manos de Soraya, vendadaso si fuera un tamal: ¡°?Te duele?¡°, su voz, ronca por el humo, apenas era reconocible. Soraya, no queriendo que ¨¦l se sintiera culpable, rest¨® importancia a sus heridas: ¡°Son solo rasgu?os, en unos d¨ªas estar¨¦ bien¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Cristi¨¢n se apoy¨® cons manos para sentarse en cama, mirando a su padre: ¡°?Ya contactaron as familias del chofer y el guardaespaldas?¡°. Fernando asinti¨®: ¡°Si, pero viven lejos de capital. No conseguimos vuelos para hoy, tendr¨¢n que esperar al primero de ma?ana. El m¨¦dico s¨²giri¨® que ser¨ªa mejor tratarlos en el extranjero. Lucas, el guardaespaldas, tiene da?o en m¨¦d. Si no consigue recuperarse incluso all¨¢, entonces estar¨¢ paralitico por¡­¡± Sin terminar frase, Cristi¨¢n entendi¨®s implicaciones. Apret¨® los pu?os, sintiendo un nudo en el est¨®mago. Lucas hab¨ªa sido herido tratando de salvarlo; si no fuera por ese hombre valiente, ¨¦l ya estar¨ªa bajo esos ebros. El chofer tambi¨¦n hab¨ªa sufrido intentando salvarlo. Con los ojos humedecidos, afirm¨®: ¡°Encontrar¨¦ los mejores m¨¦dicos para ellos¡°. De repente, el est¨®mago de Soraya gru?¨®, rompiendo el tenso silencio. ¨¦l mir¨®, y e, algo avergonzada, dijo: ¡°Es que a¨²n no ceno¡°. Diana, r¨¢pidamente, tom¨® bandeja deida otra ve?: ¡°Come algo primero, fuimos. interrumpidos cuando Cristi¨¢n despert¨®, ?tienes hambre, Cristi¨¢n? Aqu¨ª tienes, Soraya te trajo sopa. Por ahora aguantate con eso, ma?ana te traer¨¦ algo m¨¢s rico¡°. E le pas¨® sopa a su hijo, quien mir¨®s vendas en que cultivaran su cari?o. Mir¨® a su hijo y luego a su nuera. Era cierto, su nuera ya hab¨ªa cambiado para mejor, y permanecer alli solo significar¨ªa ser un estorbo. Afortunadamente, su hijo ya estaba extendiendo mano, as¨ª que le pas¨® algo sopa para Soraya: ¡°Adnte, dale deer. Si soy yo quien le da, Yaya se sentir¨¢ inc¨®moda¡°. Cuando ¨¦l tom¨® el taz¨®n, Diana se hizo a undo y dijo: ¡°Yaya, si¨¦ntate en el borde de cama. Tu pap¨¢ y yo nos vamos ya. Ma?ana temprano, les traer¨¦ el desayuno¡°. ¡°Est¨¢ bien¡°. Una vez se fueron, el ambiente se volvi¨® un poco tenso. Soraya se sent¨® en el borde de cama, sinti¨¦ndose algo inc¨®moda: ¡°Que una paciente tenga que alimentarme con sopa, realmente me siento mal¡°. Cristi¨¢n baj¨® mirada, abri¨® el taz¨®n y al ver sopa ya sin forma, no pudo evitar sentirse frustrado: ¡°?Hace cu¨¢ntopraste? Ya se deshizo, ?c¨®mo se supone queas esto?¡°. ¡°No hace mucho, quiz¨¢s unos treinta minutos¡°, Soraya dijo resignada. ¡°Vamos a arregl¨¢rno para llenar el est¨®mago. No hay muchos lugares abiertos por noche. Aunque haya puestos callejeros, no puedoer de eso ahora¡°. Cristi¨¢n rompi¨® los cubiertos desechables, trat¨® de separar sopa ya sin forma y luego le llev¨® un poco a boca, su tono era un poco rudo: ¡°Come¡°. Era primera vez que ¨¦l alimentaba a alguien, y ramente se sentia inc¨®modo. Sus movimientos no eran precisamente suaves. Pero para Soraya, el hecho de que ¨¦l hiciera hasta eso ya era suficiente, e sab¨ªa cu¨¢nto desagrado le ten¨ªa ¨¦l antes; tom¨® sopa y mientras lo hac¨ªa, no dejaba de mirarlo. E parpade¨®, ?era su imaginaci¨®n, o ¨¦l hab¨ªa cambiado desde que despert¨®? Hab¨ªa algo diferente en su aura.Published by N?v''elD/rama.Org. ¡®Ay, ?ser¨¢ que mi esposo est¨¢ siendo tan amable conmigo solo para agradecerme por haberlo salvado?¡°. Cristi¨¢n, sosteniendo cuchara, se detuvo un momento, ?agradecer? ?Era eso lo que estaba haciendo? Antes se hab¨ªa casado con eo una forma de agradecimiento. Si ser amable con e era solo por gratitud, entonces, ?deb¨ªa repetir el mismo error? El pensamiento de Soraya lo dej¨® confundido por un momento, sin saber si sus iones eran por atrae o simplemente por gratitud. Al verlo distra¨ªdo, e dijo insatisfecha: ¡®Esposo, ?en qu¨¦ piensas? Sigue aliment¨¢ndome, tengo mucha hambre¡°. Cristi¨¢n continu¨® d¨¢ndole sopa, tratando de iniciar una conversaci¨®n para desviar 23:27 Capitulo 139 atenci¨®n: ¡°?C¨®mo supiste que estaba en el incendio?¡°. Soraya respondi¨® sin pensar mucho: ¡°Solo pasaba por ah¨ª, vi tu coche afuera del hotel y lo deduje¡°. ¨¦l sab¨ªa que e pod¨ªa prever el futuro. Pero le extra?aba que, sabi¨¦ndolo, no lo hubiera mencionado nada antes. Si lo sab¨ªa, ?por qu¨¦ esperar a que el fuego estuviera fuera de control para aparecer? ?Fue intencional o realmente no lo sab¨ªa de antemano? Aunque ten¨ªa muchas suposiciones, su expresi¨®n no cambi¨®, volviendo a su habitual indiferencia mientras continuaba alimentando a Soraya. [?Vaya! Ser alimentada por mi esposo es genial. Ah, jaja, si aprovecho estos d¨ªas que est¨¢ en el hospital para fortalecer nuestra rci¨®n, ?podr¨¦ hacer que se enamore de m¨ª m¨¢s r¨¢pido¡®. Terminaron deer, cada uno perdido en sus pensamientos. Solo entonces Cristi¨¢n tom¨® el caldo para beber, recordando al cliente que hab¨ªa visto el d¨ªa anterior, pregunt¨®: ¡°El cliente que estaba conmigo, ¨¦l¡­ ?qu¨¦ pas¨® con ¨¦l?¡°. Soraya sinti¨® pena: ¡°Muri¨® en el acto. No tuvo suerte que t¨² tuviste de tener guardaespaldas, su cabeza fue astada¡°. ¡®Ay, pobre del guardaespaldas y del conductor. Si no me hubierastimado mano, podr¨ªa haberles arredo columna vertebral esta noche. Ahora, cuando salgan de cuidados. intensivos, mi esposo seguramente querr¨¢ enviarl¨°s al extranjero para que los traten. Si se van al extranjero, ya no podr¨¦ ayudarlos, ?c¨®mo hago para convencer a mi esposo de que los trate aqu¨ª y permitirme operar al guardaespaldas?¡°. Capítulo 140 Cap¨ªtulo 140 La voz de Soraya, una vez m¨¢s, dej¨® a Cristi¨¢n totalmente en shock, ?e realmente podr¨ªal curar m¨¦d espinal de Lucas? Si realmente pudiera hacerlo, entonces no tendr¨ªa que enviarlo al extranjero a toda costa. Fuera del pa¨ªs, no podria vigrlo todo el tiempo, pero si se quedar¨ªa, podr¨ªa visitarlo cuando quisiera. Aques personas que arriesgaron sus vidas por ¨¦l, ya fuera su guardaespaldas o su chofer. Ese gran favor lo ten¨ªa que devolver¡­ ¨¦l, Cristi¨¢n, jam¨¢s lo olvidar¨ªa en su vida. Siempre hab¨ªa sido de los que devolvian un favor con creces, a aquellos que verdaderamente le mostraban bondad, ¨¦l les ofrecer¨ªa su lealtad hasta el final. Soraya pensaba en c¨®mo hacer que Cristi¨¢n confiara en sus habilidades m¨¦dicas. Mientras, ¨¦l pensaba en c¨®mo hacer que e revra su conocimiento en medicina. Al d¨ªa siguiente, bien temprano. Soraya fue despertada por el ruido; pens¨® que a¨²n estaba en casa durmiendo. Irritada, grit¨®: ¡°?Pueden dejar de hacer ruido?¡°. Ese grito potente tom¨® por sorpresa a Herminio Fuentes, se toc¨® el pecho diciendo: ¡°Madre m¨ªa, temperamental de cu?ada sigue igual! ?Y yo que estaba hando bajito, casi chistandoo un mosquito, y aun as¨ª me escucha! Vaya, qu¨¦ buen oido tiene¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Dado su trabajo especial, a menudo ¨¦l estaba fuera en misiones militares. Por lo que eral normal que a veces perdiera contacto, y familia ya estaba acostumbrada. A menos que fuera absolutamente necesario, no lo contactarian. La ¨²ltima vez que lo persiguieron no le informaron a nadie m¨¢s que a su hermano y cu?ada, sus padres pensaban que estaba en base. Sobre el incendio del d¨ªa anterior, nadie le hab¨ªa dicho nada. Se enter¨® esa ma?ana temprano mientras actualizabas noticias. Al ver escena de su cu?ada sacando a su hermano del fuego, casi se cay¨® de cama del susto. ?Eso era un incendio! Un incendio que consumi¨® varios pisos, tremendamente peligroso y ah¨ª estaba su cu?ada, arriesg¨¢ndolo todo para entrar, e definitivamente hab¨ªa cambiado para mejor. ?Deb¨ªa ser amor verdadero por su hermano! Maldita sea, un suceso tan grande y nadie le avis¨®. Si no hubiera revisados noticias esa ma?ana, ni se hubiera enterado que casi asan a su hermano vivo. Luego mir¨® a su hermano: ¡°Ya te pueden dar de alta, ?no? Nuestros padres vendr¨¢n en un rato, as¨ª que no digas que no te avis¨¦¡°. Cristi¨¢n a¨²n vest¨ªa el uniforme del hospital: ¡°Casi listo, inmaci¨®n ya baj¨®. La herida tambi¨¦nenz¨® a cicatrizar. En cuanto el m¨¦dico llegue, tramitar¨¦ mi alta¡°. Soraya, durmiendo en otra cama y cubierta hasta cabeza con s¨¢bana, solo al escuchar el murmullo de Herminio record¨® que estaban en el hospital; se levant¨®, vistiendo ropa que se puso despu¨¦s de ba?arse noche anterior, ten¨ªa un semnte algo molesto: ¡°Tonto, Lacaso no puedes dejar de murmurar tan temprano?¡°. E tenia un serio problema al despertar. Ya hab¨ªa dormido tarde noche anterior, y en ese Capitulo 140 momento, despertada por Herminio, estaba bastante irritada. ¨¦ste, viendo sus manos vendadas y sin prestar atenci¨®n a su enojo, intent¨® congraciarse: ¡°Lo siento, fue mi falta de consideraci¨®n, despert¨¦ a cu?ada. Solo vine temprano porque vis noticias y me preocup¨¦. Ahora que veo que est¨¢n bien, me quedo tranquilo. Ma?ana ya no los molestar¨¦¡°. Soraya, observando nube de muerte que rodeaba a Herminio, no pudo evitar,sonre¨ªr. ¡®Ah, este tonto ni siquiera sabe que est¨¢ al borde de muerte y aun as¨ª se preocupa por los dem¨¢s¡®. ?Al borde de muerte! Los hermanos Fuentes intercambiaron miradas y el rostro de Herminio palideci¨®, ?acaso su cu?ada estaba insinuando que su fin estaba cerca? Pero, ?por qu¨¦ no dec¨ªa qui¨¦n iba a atentar contra ¨¦l y cu¨¢ndo? Ya hab¨ªa vuelto a base con precauciones contra supuestos amigos, pero el enemigo no hab¨ªa hecho ning¨²n movimiento y no hab¨ªa encontrado ni rastro alguno de sus nes. Capítulo 141 Cap¨ªtulo 141N?velDrama.Org is the owner. ¡°Ay, Soraya, ?por qu¨¦ nunca sueltas todo de una vez? Siempre dej¨¢ndonos con intriga, me tiene aqu¨ª, pendiendo de un hilo. Temo que me vaya a dar algo de pura ansiedad antes de que cualquier mal me encuentre¡®, Herminio gir¨® los ojos, tratando de sondear los pensamientos de Soraya, pero lo que e dijo a continuaci¨®n casi lo hace escupir sangre de pura molestia. ¡°?Te pican los ojos o qu¨¦? ?Por qu¨¦ los giras tanto? Si te sientes mal, mejor ve al oculista antes de que sea peor, no es bueno estar tan joven y lleno de achaques¡°. ¡®Ay, ?c¨®mo hacerle entender a este pobre? Este s¨ª que pas¨® mal. Lo dejaron ciego, sin brazos ni piernas, y lo tiraron para que los animales lo devoraran hasta no dejar nada. Nadie en familia Fuentes pas¨® peor que ¨¦l¡®. Herminio se puso p¨¢lido. Soraya, haba ro, ?no? ?Para qu¨¦ le estaba haciendo eso? Ser directao lo fue con Nayra, apuntando directamente al grano, ?no ser¨ªa mejor? As¨ª podr¨ªa saber c¨®mo atacar el problema. Pero e,o si quisiera hacerle contra, no solt¨® ni una pbra m¨¢s sobre el tema; se baj¨® de cama y se puso los zapatos: ¡°T¨² y tu hermano hablen, yo voy a buscar a una enfermera. No puedo nivarme cara s¡°. Cristi¨¢n le dijo: ¡°No te preocupes, mam¨¢ ya contrat¨® a alguien antes de irse anoche. Fue a calentar agua, ya debe estar por volver¡°. Y justo cuando termin¨® de har, enfermera entr¨® con el termo: ¡°Ah, se?ora, ya despert¨®, ?quierevarse? Venga al ba?o, le ayudo¡°. Soraya no se hizo de rogar y camin¨® hacia el ba?o directamente. Cuando es dos ingresaron, Herminio le dijo a Cristi¨¢n, ansioso: ¡°?Ahora qu¨¦ hacemos? Soraya no dijo cu¨¢ndo ese tipo va a actuar, ?qu¨¦ hago? Todav¨ªa estoy recuperandome de mis heridas. Si intentan otra vez, no s¨¦ si podr¨¦ esquivarlo¡°. Cristi¨¢n mir¨® hacia puerta cerrada del ba?o y tamborile¨® los dedos sobre baranda de cama: ¡°Voy a estar en el hospital estos d¨ªas, poco puedo hacer por ti. Por qu¨¦ no vienes a mi casa cuando me den de alta, as¨ª escuchamos a ver si e dice algo m¨¢s, cu¨¢ndo y d¨®nde nea ese tipo hacer algo¡°. Herminio suspir¨®: ¡°Supongo que no queda de otra¡°. Cuando Soraya termin¨® devarse con ayuda de enfermera y sali¨®, Herminio ya se hab¨ªa ido: ¡°?Se fue?¡°. Cristi¨¢n, que estaba revisando su correo en el m¨®vil, levant¨® mirada y una chispa cruz¨® por sus ojos. E estaba de espaldas a un halo dorado. Su rostro sin maquir luc¨ªa delicado, tan suave que parec¨ªa que se pod¨ªa escurrir agua con solo pellizcarlo. Sus cejas eran finas, y susrgas pesta?as temban ligeramente con cada parpadeo,o peque?os abanicos. Sus ojos, ros y profundos, briban con luz propia. Antes, cuando miraba, e siempre 1/2 00:50 ET pon¨ªa una cara coqueta que atrapaba corazones. Pero ya, ese d¨ªa, sus ojos estaban tan limpios, sin una pizca de enga?o, que lo cautivaron de inmediato, ¨¦l ocult¨® turbulencia en su coraz¨®n y dijo: ¡°Pap¨¢ y mam¨¢ est¨¢n por llegar. No saben lo de Herminio, mejor que ¨¦l se mantenga lejos¡°. Soraya asinti¨®, entendiendo. Herminio, queriendo evitar encontrarse con sus padres, sali¨® r¨¢pido de habitaci¨®n de Cristi¨¢n y se dirigi¨® a suya; esperaba que le dieran alta a su hermano tan prontoo el m¨¦dico llegara. Si se topaba con sus padres en el hospital, seguro le esperaba otra reprimenda. Pero apenas entr¨® en su habitaci¨®n, algo le dijo ques cosas no estaban bien; palideci¨®. ?Qu¨¦ m suerte! R¨¢pidamente, dio media vuelta y sali¨® corriendo¡­ Capítulo 142 Cap¨ªtulo 142 Apenas Herminio sali¨® corriendo, tres tipos lo siguieron de inmediato. Esos tres vest¨ªan de manera tan¨²n que pasar¨ªan desapercibidos en cualquier calle. ¡°?Vamos, no lo dejemos escapar!¡°, Alex apenas entr¨® en el ascensor y r¨¢pidamente presion¨® el bot¨®n de cierre,s puertas se cerraron de inmediato. Los tres llegaron unos segundos despu¨¦s que Herminio y no lograron entrar al ascensor. Frustrados por no haberlo alcanzado, el l¨ªder dirigi¨® al grupo hacias escaleras: ¡°Por aqu¨ª¡°. La habitaci¨®n de Herminio estaba en el quinto piso. Mientras el ascensor bajaba, ¨¦l ilumin¨® todos los botones. Justo cuando lleg¨® al segundo piso, sali¨® del ascensor y presion¨® el bot¨®n para manteners puertas abiertas. Luego r¨¢pidamente se escondi¨® en un cuarto de almacenamiento; justo cuando lo hizo, esos tres lo persiguieron bajando del tercer al segundo piso. Al ver que el ascensor no se detuvo, continuaron hacia el primer piso. Herminio esper¨® unos minutos en el cuarto de almacenamiento. Maldita sea, no tenia ni una s b encima, y encima, estaba herido. Esperar refuerzos definitivamente no era una opci¨®n y enfrentarse cara a cara con esos desalmados solo resultar¨ªa en una desventaja. Pero antes de que pudiera pensar en un n de escape, esos tres desgraciados capturaron a un ni?o y regresaron al segundo piso.. El l¨ªder, con una mirada amenazante, grit¨®: ¡°Sal, o le vuelo cabeza a este ni?o!¡°. ¡°?Ayuda, por favor! ?Su¨¦ltame, malvado! ?Uhh, socorro! ?Mam¨¢, ay¨²dame!¡°, el ni?o lloraba desconsdamente. Al escuchar el nto, los pacientes del segundo piso salieron de sus habitaciones, pero al ver a los tres matones, nadie se atrevi¨® a acercarse y r¨¢pidamente se refugiaron de nuevo en sus habitaciones. Solo madre del ni?o corri¨® hacia ellos, desesperada: ¡°?Mi hijo! ?Qui¨¦nes son ustedes? ?Por qu¨¦ tienen a mi hijo? ?Devu¨¦lvanmelo!¡°. E intent¨® recuperar a su hijo, pero uno de los hombres amenaz¨® con un arma en cabeza: ¡°Si no quieres morir, no te muevas¡°.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Desde el cuarto de almacenamiento, Herminio se enfureci¨®. Malditos sean, usando a un ni?o para amenazarlo. El ni?o segu¨ªa llorando; uno de los secuestradores le dio una bofetada al ni?o: ¡°C¨¢te, o te mato¡°. El tono amenazante del hombre dej¨® al ni?o petrificado: ¡°Voy a contar hasta tres, y si no sales, disparo. 1, 2¡­¡± ¡°No disparen, aqu¨ª estoy¡°, Herminio finalmente cedi¨®. ¨¦l sali¨®, con una voz fr¨ªa dijo: ¡°Dejen al ni?o¡°. 00:50 Capitulo 142 El lider les hizo se?as a suspinches. Entonces dos se acercaron, uno apuntando a Herminio con un arma en cabeza y el otro vigndo los alrededores. El lider dej¨® al aterrado ni?o en el suelo, madre del ni?o corri¨® a abrazarlo y se alejaron corriendo. El hombre se acerc¨® a Herminio: ¡°Vuelve a habitaci¨®n y entr¨¦game lo que tienes¡°. Herminio, forzado, camin¨® adnte, resignado: ¡°La lista no tengo. No tengo nada en mis manos, se equivocaron de persona¡°. El l¨ªder lo golpe¨® en cabeza con cta del arma: ¡°Menos cha. Si no cooperas, no me culpes si mi arma se dispara¡°. Herminio no pod¨ªa creer lo tercos que eran. Aunque hab¨ªa estado infiltrado entre los narcotraficantes por meses, nunca obtuvo lista, ?qui¨¦n diablos hab¨ªa dicho que ten¨ªa?. ?Acaso fue su ¡°buen amigo¡± quien esparci¨® ese falso rumor? ?Por qu¨¦ si no estarian tras ¨¦l? Maldici¨®n, ?en qu¨¦ momento los hab¨ªa ofendido? Les hab¨ªa dado lo mejor de s¨ª, los habia tratadoo a hermanos y en ese momento le vaban un pu?al por espalda. En habitaci¨®n de Cristi¨¢n, Soraya estaba bebiendo agua. Pero voz de Chispita irrumpi¨®, rompiendo el ambiente: ¡°Anfitriona, Herminio est¨¢ en peligro, debes ir a salvarlo¡°. Soraya casi se ahog¨® con el agua cuando escuch¨® a Chispita: ¡°?Qu¨¦ pas¨® ahora? ?No estaba blen cuando se fue?¡°. Chispita: ¡°Fue su ¡®buen amigo¡® quien arm¨® todo esto¡°. Soraya estaba confundida: ¡°?Ese tipo ya se movi¨®? Pero si todavia no era el momento¡°. Cristi¨¢n gir¨® cabeza al escucha. 2/2 Capítulo 143 Cap¨ªtulo 143 ?Qu¨¦ quer¨ªa decir e con eso? El que ten¨ªa en mente era Herminio, ?eso significaba quel Herminio estaba en peligro? Chispita: ¡°Te lo adverti, los inversionistas se interesaron en el guion y habr¨¢ cambios. Te dije que estuvieras atenta a cualquier eventualidad¡°. Soraya, resignada, se levant¨® y le dijo a Cristi¨¢n: ¡°Tengo hambre, voy a dar una vuelta a ver si ya llegaron mam¨¢ y los dem¨¢s¡°, y sin esperar respuesta alguna, se dio vuelta y sali¨®. ?Caray, Herminio y su m suerte! No solo me interrumpi¨® el sue?o esta ma?ana, sino que ahora tambi¨¦n tengo que resolver sus problemas. ?Y ni siquiera he desayunado!¡°, apenas sali¨® de habitaci¨®n, aceler¨® el paso hacia el ascensor. Cristi¨¢n r¨¢pidamente hizo una mada: ¡°Protejan a se?ora¡°. Luego levant¨® s¨¢bana, se baj¨® de cama, se sent¨® en si de ruedas y r¨¢pidamente se dirigi¨® hacia afuera. El guardaespaldas que estaba fuera, al verlo salir, se acerc¨® para empujar su si de ruedas: ¡°Jefe, ?a d¨®nde vamos?¡°. Cristi¨¢n, con el rostro sereno, contest¨®: ¡°A habitaci¨®n de Herminio en el quinto piso¡°. Apenas hab¨ªan dejado habitaci¨®n, cuando Diana y Fernando llegaron con varios recipientes deida. Diana, al ver habitaci¨®n vac¨ªa, pregunt¨® confundida: ¡°Eh, ?d¨®nde est¨¢n ellos dos?¡°. Fernando dej¨® los recipientes sobre mesa de noche: ¡°Ll¨¢males, ?tal vez no pudieron esperar y salieron aer?¡°. Diana sac¨® su m¨®vil y m¨® a su hijo r¨¢pidamente: ¡®No puede ser, les avisamos anoche que vendr¨ªamos. Sons 7 a.m., no creo que no pudieran esperar por hambre¡°.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Justo cuando llegaron al quinto piso, Cristi¨¢n contest¨®: ¡°Esperen en habitaci¨®n, nosotros volveremos en un momento¡°. ¨¦l lleg¨® unos segundos despu¨¦s que Soraya, tomando otro ascensor. Cuando lleg¨® a ?¡°. Herminio tosi¨® sangre. Furioso, dijo: ¡°?De verdad no tengo esa lista! Si tuviera, ya se habr¨ªa entregado a mis jefes para que asten ese nido de ratas¡°. ¡°Ah, si no tienes, lo siento mucho entonces¡°, el hombre retir¨® su pie, se inclin¨®, agarr¨® a Herminio por el cuello y lo levant¨®, dirigi¨¦ndose hacia el borde de azotea. Herminio se ahogaba, su rostro se pon¨ªa rojo ys venas de su frente resaltaban. Maldita sea, esa era pelea m¨¢s huminte de su vida. No pudo cons armas ni con elbate cuerpo a cuerpo, ese tipo era un monstruo. A duras penas dur¨® unos cuantos movimientos en sus manos. ¨¦l, que hab¨ªa sido un destacado capit¨¢n en el ej¨¦rcito y estaba a punto del ascender a mayor, ese d¨ªa estaba siendo astado sin misericordia; mir¨® de reojo hacia el borde de azotea, estaba furioso y desesperado, ?de verdad iba a terminar su vida alli? ?No hab¨ªa dicho su cu?ada que morir¨ªa traicionado por un amigo? ?Ese era su ¡®amigo¡°? ¨¦l estaba desesperado: ¡®Cu?ada, que sabe leer el futuro. ?Por favor, cae del cielo y s¨¢lvame otra vez!¡®. No sabia si era por su sincera s¨²plica, pero realmente vio a su cu?ada en ese momento. Soraya lleg¨® a azotea y lo vio siendo estrangdo y llevado hacia el borde. El agresor eral un tipo alto y fuerte, tratando a Herminioo si fuera un polluelo, escena eral c¨®micamente pat¨¦tica. Soraya, de manera poco cort¨¦s, solt¨® una carcajada: ¡°Vaya, abusar del n¨²mero, qu¨¦ verg¨¹enza¡°. Capítulo 144 Cap¨ªtulo 144 ¡°?Qui¨¦n anda ah¨ª?¡°, risa repentina de Soraya cort¨® el ionar de aquel hombre. Justo cuando agarr¨® a Herminio y gir¨® cabeza, sin tiempo de procesar lo que ocurr¨ªa. E,o un torbellino, senz¨® hacia ¨¦l, elevando una pierna y apuntando directo a su frente. Solo se pudo oir un sonido estrepitoso. El hombre solo sinti¨® su frenteo si un hierro lo golpeara, el dolor intenso le mare¨®, haci¨¦ndolo tambalear; entre el dolor, solt¨® a Herminio. ¨¦ste ¨²ltimo cay¨® al suelo, sintiendo sus huesos casi desmontarse por el impacto. Aprovecharse del d¨¦bil, ese era el momento. Soraya, sin perder tiempo, le dio otra patada,nz¨¢ndolo por los aires con un estruendo. Por pura coincidencia, el hombre se estrell¨® contra barandi del techo, quedando atrapado, sin poder entrar ni salir. Aturdido, sin siquiera ver a quien lo hab¨ªa atacado, ¨¦l recibi¨® otra patada en el trasero por parte de e. Entonces, con un silbido, el cuerpo del hombre,o una poli hacia ma, senz¨® fuera del edificio cayendo hacia abajo. Los otros dos quedaron petrificados ante i¨®n de Soraya, ?qui¨¦n era esa mujer? Con apenas tres patadas hab¨ªa dejado fuera debate a su jefe, sabian que su jefe era conocido por su fuerza y habilidades en artes marciales, pero ni siquiera tuvo chance de defenderse cuando fue atacado. Recobrando el sentido, sacaron sus armas y le dispararon a Soraya sin dudar, pensaban que, con disparar, e no tendr¨ªa escape. Pero e, al verlos. disparar, sonri¨®; sus ojos se concentraron, emanando un brillo peculiar. Ellos al gritar: ¡°?Destruya!¡°, ocurri¨® algo inesperado. Las bs disparadas quedaron suspendidas en el aire por el brillo, sin avanzar ni un mil¨ªmetro. ¡°?C¨®mo es posible?¡°, los hombres, incr¨¦dulos, dispararon varias veces m¨¢s. Pero el resultado fue el mismo,s bs se detuvieron en el aire,o si fueran congdas. Hasta que vaciaron sus cargadores, Soraya finalmente dej¨® de jugar: ¡°Ya se divirtieron, ahora me toca a mi¡°, y con una sonrisa mortal, e senz¨® hacia ellos. Con mano herida, solo pod¨ªa usar sus pies. Gritando, e los atac¨® con una serie de patadas r¨¢pidaso el rayo; los sonidos de huesos rompi¨¦ndose resonaron y los hombres ni siquiera pudieron tocar el borde de su ropa, cayeron al suelo con brazos y piernas rotas, apenas respirando, Herminio, estaba siendo salvado por Soraya, ¨¦l observaba boquiabierto, ?estabal so?ando? ?Esa velocidad era incluso humana? Hab¨ªa enfrentado a esos hombres y casi muere, pero su cu?ada, sin un rasgu?o, ni siquiera una mancha de polvo ?Erao una diosa!; con sangre hirviendo de admiraci¨®n, mirabao su ¨ªdolo. Si pudiera aprender esos movimientos, ?qui¨¦n podr¨ªa vencerlo? Cristi¨¢n, en entrada del techo, hab¨ªa visto todo y se retir¨® en su si de ruedas, a¨²n sorprendido; su preocupaci¨®n hab¨ªa sido innecesaria, ?cu¨¢ntos secretos m¨¢s ten¨ªa esa mujer? ?Manipci¨®n de objetos! Eso solo pasaba ens pel¨ªcs de fantasia y ese d¨ªa hab¨ªa visto algo increible; se preguntaba si tener a alguien tan poderoso era bueno o malo. 00:51 Mientras que, los guardaespaldas que segu¨ªan a Soraya ni siquiera tuvieron chance de actuar. Viendos habilidades sobrenaturales de su se?ora, sintieron que su trabajo estabal en juego. Con esos movimientos, ?realmente necesitaba proti¨®n?C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Y ese brillo peculiar en los ojos de Soraya era obra de Chispita, el servicio de atenci¨®n al cliente del sistema, que le hab¨ªa otorgado esa habilidad especial; parec¨ªa que cada vez que el sistema le a?adia un giro inesperado a su historia, ten¨ªa que sacar alguna ventaja! De lo contrario, el personaje de Soraya habr¨ªa sido un desastre. Capitulo 145 Capítulo 145 Cap¨ªtulo 145 Soraya no se aguant¨® risa con su actitud tan particr, a pesar de que a¨²n se estaba recuperando de una lesi¨®n en mano. ¡®Si hoy mestimo otra vez o cosa se pone fea, el juego se acaba para mi¡°, pensaba mientras miraba con incredulidad a Herminio, quien a¨²n no sal¨ªa de su asombro. ¡°?Qu¨¦, te quedaste hdo o qu¨¦?¡°, con un movimiento r¨¢pido, e le dio un leve puntapi¨¦ a Herminio para sacarlo de su trance. Al ver el pie acerc¨¢ndose, ¨¦l reion¨® al instante, recordando a los tres que hab¨ªan ca¨ªdo por misma raz¨®n, y se apart¨® de un salto: ¡°?Hermana, por favor, ten piedad!¡°, su voz temba, temiendo ser el pr¨®ximo en caer a manos de e. E se detuvo en seco, con una sonrisa burlona en losbios: ¡°Qu¨¦ falta de dignidad. Me voy, te dejo que resuelvas esto solo. Maldici¨®n, ni siquiera he desayunado y me muero de hambre¡°,ent¨® antes de dar media vuelta y marcharse. No ofreci¨® ninguna explicaci¨®n sobre por qu¨¦ estaba all¨ª. Despu¨¦s de todo, el car¨¢cter dominante y desconsiderado de verdadera Soraya no dejaba lugar a dudas, y si e no quer¨ªa har, nadie pod¨ªa hacerlo, ?Cristi¨¢n pensaba que e no se daba cuenta de que le segu¨ªan los pasos? E solo fing¨ªa ignorancia. De hecho, quer¨ªa que ¨¦l notara que e hab¨ªa cambiado. As¨ª, tendr¨ªa oportunidad de revr que sab¨ªa de medicina, y tratar su pierna y ayudar al chofer y al guardaespaldas abiertamente, en lugar de sacrificar su sue?o por hacerlo en secreto cada noche, ya que aquello era demasiado agotador. Su objetivo era curarlo pronto y ganarse su amor, eso era lo que realmente quer¨ªa. Una vez que Soraya se march¨®, el guardaespaldas que estaba escondido apareci¨® para. ayudar a Herminio a levantarse: ¡°Te llevo abajo, polic¨ªa llegar¨¢ en cualquier momento¡°. Alex, sabiendo que su hermano se encargar¨ªa de todo, sigui¨® al guardaespaldas. Siete u ocho minutos despu¨¦s, e volv¨ªa a habitaci¨®n de Cristi¨¢n. ¡°?D¨®nde te metiste tanto tiempo? El desayuno se va a enfriar¡°, le pregunt¨® Diana al ve entrar. Sin inmutarse, e respondi¨®: ¡°Sali porque ten¨ªa hambre y a ver si me encontraba con ustedes. Jeje, me distraje y perd¨ª noci¨®n del tiempo¡°. Cristi¨¢n no desminti¨®. ¡°Come, ya debes estar hambrienta¡°, Diana abri¨®s cajas deida. ¡°Para desayunar algo que te haga bien al est¨®mago. Queria prepararte sopa de mariscos, pero con tu manostimada, mejor evitar los mariscos por ahora¡°. Cristi¨¢n tom¨® los cubiertos: ¡°Ustedes vayan al aeropuerto a buscar a familia de Lucas. Yo me arreglo aqu¨ª conida que traiga el mayordomo¡°. 1/2 Capitulo 145This belongs to N?velDrama.Org - ?. Diana asinti¨®: ¡°No te preocupes, tu padre ya lo tiene todo neado. Vamos a dejar que terminen deer y luego nos vamos. Despu¨¦s de todo, vinieron a ayudarte y sestimaron. La familia Fuentes no puede ser desagradecida. Si no, ?qui¨¦n va a querer ayudarnos en el futuro?¡°. Soraya, tras engullir un bollo, levant¨® el pulgar en se?al de aprobaci¨®n: ¡°?Exacto! Nuestra familia debe actuar con gratitud, vida de todos importa¡°. Para evitar que e mencionara el incidente con Herminio, Cristi¨¢n apur¨® a sus padres a irse: ¡°No esperen por nosotros, el personal de aqui nos ayudar¨¢ a limpiar. Vayan por familia, ya arregl¨¦ todo para su estancia cerca del hospital¡°. Diana pens¨® que ten¨ªa sentido y decidi¨® irse con su esposo. Despu¨¦s del desayuno, Soraya se sent¨ªa llena: ¡°Dios, qu¨¦ empacho. Voy a dar una vuelta para bajarida¡°. Cristi¨¢n apenas levant¨® vista: ¡°Si quieres ir, ve¡°. ¡°?Quieres venir? Te puedo llevar¡°, le ofreci¨® Soraya. Cristi¨¢n neg¨® con cabeza: ¡°No, gracias. Mi asistente vendr¨¢ pronto con unos documentos para firmar¡°. As¨ª que e sali¨® s de habitaci¨®n, deambndo sin rumbo hasta que en el octavo piso se encontr¨® con una cara conocida: ¡®Ah, t¨ªa transexual, ?y esa embarazada que cuida con tanto mimo qui¨¦n ser¨¢?¡°. Capítulo 146 Cap¨ªtulo 146 Ivanna Maldonado, apoyando a mujer embarazada, llev¨® a habitaci¨®n del hospital. Fue entonces cuando Soraya decidi¨® preguntarle a su sistema de asistencia virtual: ¡°Chispita, ?qui¨¦n es mujer que est¨¢ ayudando Ivanna?¡°. Chispita respondi¨®: ¡°Es su exesposa, y lo que lleva en el vientre es hijo de ¨¦l¡°.This belongs to N?velDrama.Org - ?. *?Caramba, pero si ¨¦l ya cambi¨® de g¨¦nero! ?C¨®mo es que su exesposa qued¨® embarazada?¡°. Chispita le explic¨®: ¡°Es que ¨¦l congel¨® su esperma antes de transici¨®n¡°. ¡°?Y por qu¨¦ no se mencion¨® esto antes en historia?¡± Chispita, con cierto desd¨¦n, contest¨®: ¡°Porque saltaste partes al leer. Hay detalles que no viste,o el por qu¨¦ regres¨® su exesposa. D¨¦jame explicarte. En realidad, su exesposa es intersexual, con apariencia m¨¢s femenina. Tiene genitalia masculina y tambi¨¦n ¨²tero y siempre se ha identificado m¨¢s con el g¨¦nero masculino, pero prefiere vestiro mujer. Su primer hijo fue concebido a trav¨¦s de fecundaci¨®n in vitro. Y fue por su exesposa que ¨¦l decidi¨® cambiar de g¨¦nero. Pero despu¨¦s de transici¨®n, su exesposa lo abandon¨® junto con su hija, disgustada porque ahora ¨¦l era una mujer. Despu¨¦s de vagar por el mundo, termin¨® regresando porque a¨²n cre¨ªa que ¨¦l era mejor opci¨®n. Incluso us¨® en secreto el banco de esperma para quedar embarazada de nuevo. Y ahora, resulta que el beb¨¦ es un ni?o. As¨ª que Ivanna est¨¢ neando apoderarse de todo lo de los Rios por el bien de su hijo¡°. Soraya, tras escuchar todo eso, qued¨® sin pbras: ¡°Increible, solo por tener un hijo, est¨¢ dispuesta a causar tanto da?o, ?acaso su coraz¨®n est¨¢ hecho de piedra? La familia de Valent¨ªn ha sido tan buena con ellos, y ¨¦l nea destruirlos por ambici¨®n, ?qu¨¦ hacemos ahora? ?C¨®mo le advierto a mi tio? Debes tener informaci¨®n de Ivanna antes de su transici¨®n, ?verdad?¡°. Chispita le aconsej¨®: ¡°Debes buscar a un hombre mado Juan. ¨¦l tienes fotos y documentos de Ivanna antes de su transici¨®n, ya que fue quien realiz¨® cirug¨ªa. Pero se retir¨® hace a?os y ha estado viajando por el mundo, as¨ª que podr¨ªa ser un pocoplicado localizarlo. Sin embargo, si consigues esos documentos, podr¨ªas exponer su conspiraci¨®n y salvar a Valentin¡°. ¡°Bueno, no queda otra. Una vez que encuentre a ese hombre y tengas pruebas,s enviar¨¦ de forma an¨®nima a Valentin y as¨ª evitar que los nes de Ivanna se concreten¡°, dicho eso, Soraya se dirigi¨® hacia el elevador. Buscar a ese hombre requeriria de una red de informantes eficientes. En habitaci¨®n de Herminio, ¨¦ste se encontraba curando sus nuevas heridas bajo mirada desaprobadora de Cristi¨¢n: ¡°Realmente nunca aprendes. Siempre te metes en problemas y ni siquiera piensas en pedir ayuda. Si no fuera por tu cu?ada, ahora estarias hecho a?icos¡°. Herminio, sin darle importancia a sus heridas, exm¨® con admiraci¨®n: ¡°?Guau, mi cu?ada 00:51 es incre¨ªble! Esos tipos no me dejaban respirar, y e, sin usars manos, los derrib¨® con una patada. Y encima, ?tiene superpoderes! ?Puede ser objetos con su mente! Eso solo pasa ens pelics de ciencia fi¨®n, ?te imaginas si pudiera ser mitad de fuerte que e? ?Crees que aceptar¨ªa ense?arme?¡°. Cristi¨¢n, sentado en su si de ruedas, le respondi¨® con una sonrisa: ¡°No s¨¦ si e te aceptar¨ªao aprendiz, pero lo que s¨ª s¨¦ es que todav¨ªa no est¨¢s fuera de peligro. Mejor preocupate por descubrir los nes de tus amigos¡® antes de so?ar con poderes y maestros¡°. Herminio, desanimado por realidad, asinti¨®: ¡°?Y c¨®mo se supone que averig¨¹e sus intenciones sin preguntar directamente? No puedo simplemente ir y hacerles esa pregunta¡°. Luego, con curiosidad, mir¨® a su hermano: ¡°Dime, despu¨¦s de todo lo que ha hecho por ti, ?todav¨ªa piensas en divorciarte de e? E incluso senz¨® al fuego para salvarte¡°. Capítulo 147 Cap¨ªtulo 147 ¡°?E realmente te ama? Tu coraz¨®n se ha vuelto a encender por e?¡± Cristi¨¢n gir¨® s¨² si de ruedas hacia salida. ¡®Parece que est¨¢s bastante bien, tal vez no te pegaron lo suficiente.¡± Herminio lo miraba entre ceja, advirti¨¦ndole, ¡°Sigue siendo terco! Mi cu?ada ya no es misma de antes. Ahora es tan poderosa que puede vivir bien sin ti. Si sigues con esa actitud fr¨ªa, el d¨ªa que e realmente te deje, lo vas amentar.¡± Al salir del cuarto, Cristi¨¢n aceler¨® al escuchars pbras de Herminio. ?Amor verdadero? ?Soraya puede amarlo? El prop¨®sito de su estadia era simplemente esperar a que ¨¦l se enamorara de e y luego. irse despu¨¦s depletar su misi¨®n. Siempre est¨¢ bromeando y mintiendo. Ninguna des pbras de amor que dice es verdadera. ¨¦l tampoco sabe si al final podr¨¢ retene. El guardaespaldas tom¨® su si de ruedas y pregunt¨®, ¡°?Regresamos al cuarto?¡± Cristi¨¢n respondi¨® secamente. Mientras el guardaespaldas lo empujaba hacia el ascensor, Romina, quien hab¨ªa ido a ver a Tiziano, lo vio y sus ojos briron. R¨¢pidamente se od¨® el cabello y camino hacia Cristi¨¢n con su pose m¨¢s atractiva. Delicadamente dijo, ¡°Presidente Fuentes, ?tambi¨¦n estas hospitalizado? ?Est¨¢s enfermo o herido? ?Y Yaya? ?No vino a verte? ?Tambi¨¦n est¨¢s en este piso?¡± E no hab¨ªa vistos noticias y no sab¨ªa del incendio en el Hotel Luxoria. Cristi¨¢n mir¨® con desd¨¦n. ¡°?Te conozco?¡± El rostro de Romina se congel¨®. ?Qu¨¦ quer¨ªa decir con eso? ?No conoc¨ªa? ?Era una broma? Antes de que tuvieran problemas con Soraya, e sol¨ªa visitar su casa con frecuencia. Se han visto innumerables veces. Ahora ¨¦l dec¨ªa que no conoc¨ªa. ?Por culpa de Soraya? ?Esa loca le hab¨ªa prohibido acercarse a e? Mordi¨¦ndose elbio, Romina dijo con resentimiento, ¡°Soy mejor amiga de Yaya. He ido a casa del Sr. Fuentes muchas veces. Nos hemos visto varias veces. Sr. Fuentes, gente importante tiende a olvidar ciertas cosas, supongo que me olvid¨®.¡± Cristi¨¢n desvi¨® mirada de su rostro falso. Sus pbras dejaron a Romina entre verg¨¹enza y ira. ¡°Desafortunadamente, tengo muy buena memoria. Lamentablemente, no encajas en mi concepto de belleza. Solo recuerdo rostroso el de mi esposa.¡± ¡°Pf.¡± El guardaespaldas detr¨¢s de ¨¦l no pudo evitar re¨ªrse. Nunca sab¨ªa que su jefe, siendo tan venenoso, pod¨ªa matar a alguien con sus pbras. Romina se sinti¨® ofendida hasta el punto de casi explotar.This belongs to N?velDrama.Org - ?. ?Estaba sugiriendo que e era fea? ?C¨®mo pod¨ªa ser fea? Aunque no era tan refinadao Soraya, se consideraba hermosa. Pero ¨¦l dijo que no era de su gusto. Antes hab¨ªa ido a su casa en varias ocasiones, y aunque no estaba contento con Soraya,, nunca le hab¨ªa mostrado desd¨¦n. Ni siquiera le habia dicho algo tan cruel. Capitulo 147 Incluso a veces le habia sonre¨ªdo levemente. E pens¨® que ¨¦l sent¨ªa algo por e. Que veia diferente. Pero ahora¡­. ?Acaso Soraya le hab¨ªa hado mal de e para que odiara? En ese momento,s puertas del ascensor se abrieron. Cristi¨¢n, mortiferoo siempre, dijo, ¡°Perdona, est¨¢s bloque¨¢ndome el paso. Con tanto espacio, ?por qu¨¦ obstruir? El aire aqu¨ª se ha vuelto irrespirable.¡± El guardaespaldas, muyprado, agit¨® su mano frente a su nariz. ¡°Jefe, huele a zorra por aqu¨ª.¡± Cristi¨¢n incluso a?adi¨®,o Soraya habia dicho, esta mujer ten¨ªa ms intenciones hacia ¨¦l y queria maltratar a su hijo. Ah, una condenada a muerte queriendo acercarse a ¨¦l era simplemente un suicidio. Romina, asustada por su tono fr¨ªo, r¨¢pidamente se hizo a undo. El guardaespaldas empuj¨® a Cristi¨¢n hacia el ascensor, y puerta se cerr¨® de inmediato. Mirando los n¨²meros descender, Romina apret¨® los dientes de rabia. Que e no era hermosao esa loca era una cosa, pero que ¨¦l se bura de e m¨¢nd flor delicada era otra. ¡°Cristi¨¢n, te atreves a insultarme. ?En qu¨¦ soy inferior a esa loca de m reputaci¨®n? y ver¨¢s. Solo espera y Vas amentar lo que dijiste hoy¡­¡± Capítulo 148 Cap¨ªtulo 148 Soraya dio una vuelta por el hospital y, al no encontrar a Cristi¨¢n, pregunt¨® a una enfermera, quien le inform¨® que hab¨ªa ido a visitar a Herminio. As¨ª que no le dio mucha importancia. Despu¨¦s de todo, aunque no le mencionara que hab¨ªa salvado a Herminio,s personas que Cristi¨¢n hab¨ªa enviado en secreto se lo har¨ªan saber. Tras una noche de mal sue?o y dar una vuelta, Soraya se sinti¨® cansada y se subi¨® a cama del hospital para echarse una siesta. Cuando Cristi¨¢n regres¨®, e ya estaba dormida. ¨¦l detuvo su si de ruedas frente a su cama, cubri¨® bien con manta y luego se desz¨® hacia su propia cama, se apoy¨® ens ma?os y se sent¨® en cama. un carrito. ¡°Vine a ponerte el suero, peroo no estabas, aproveche en ir a otras habitaciones.¡± Cristi¨¢n observaba a Soraya, cuyo ce?o se fruncia al dormir. Justo cuando estirabas piernas sobre cama, una enfermera entr¨® empujandoText ? by N0ve/lDrama.Org. Habl¨® en voz baja, ¡°Por favor, hable m¨¢s bajo, mi esposa no durmi¨® bien anoche.¡± La enfermera mir¨® a Soraya en otra cama y asinti¨® con cabeza. A enfermera le caus¨® cierta envidia por Soraya. Poner un suero y de repente recibir una dosis de amor inesperada. Pero no es de extra?ar, se?ora es muy bonita, ro que este hombre adora tanto. Despu¨¦s de colgar el suero, enfermera le susurr¨®, ¡°Son tres bolsas de suero. Solo mantente atento, y cuando est¨¦n a punto de acabarse, solo toca el timbre de tu cama, vendr¨¢ una enfermera a cambias.¡± Cristi¨¢n asinti¨® ligeramente. Pasadass once. El suero de Cristi¨¢n se hab¨ªa acabado y Soraya despertaba justo a tiempo. El asistente de Cristi¨¢n le trajo los documentos de empresa junto con suptop. Luego sac¨® otro documento de su maletin, ¡°Sr. Fuentes, este es el n para el terreno en el oeste de ciudad. La junta directiva ya pas¨® evaluaci¨®n de riesgos. ¨¦chale un vistazo al n. Si te parece viable, firma aqu¨ª. En unos d¨ªas, el vicepresidente te representar¨¢ en Capitulo 148 licitaci¨®n.¡± Cristi¨¢n revis¨® el documento y, justo cuando estaba a punto de firmar, el pensamiento de Soraya interrumpi¨®. ?Firmar? Para qu¨¦. Si firmas, vas a perder una fortuna. Ay, debajo de ese terreno hay una ciudad antigua enterrada. Cuando Grupo Fuentes gaste miles de millones en ganar licitaci¨®n y empiece constri¨®n, van a descubrir una ciudad antigua. Eso va a atraer atenci¨®n de los arque¨®logos. El gobierno, bajo el pretexto de proteger el patrimonio cultural, no permitir¨¢ destri¨®n de ciudad antigua, querr¨¢ restaura y sificao patrimonio. Luego, sin m¨¢s, ofrecer¨¢ unapensaci¨®n a Grupo Fuentes, recuperando el terreno. Ah, gastaste miles de millones para terminar recibiendo unos pocos cientos de millones enpensaci¨®n. ?Gran p¨¦rdida!] La mano de Cristi¨¢n, que estaba a punto de firmar, se detuvo. ?Una ciudad antigua! Hab¨ªa mandado a investigar ese terreno varias veces sin encontrar rastro de tal ciudad. ?C¨®mo sab¨ªa Soraya de ciudad antigua? Recordando que cada pensamiento de Soraya se hac¨ªa realidad, decidi¨® no firmar. ¡°El monto de licitaci¨®n supera nuestro presupuesto, no es rentable. Ahora enviar¨¦ a alguien para que revise ese terreno con un arque¨®logo.¡± El asistente asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien, entonces me retiro. Volver¨¦ por noche a recoger los documentos.¡± Una vez el asistente se fue, Soraya se acerc¨® a Cristi¨¢n, parpadeando con curiosidad. ¡°Amor, ?por qu¨¦ no firmaste?¡± Recordaba que en historia original, Cristi¨¢n aceptaba participar en licitaci¨®n de ese terreno sin dudarlo. Cristi¨¢n, tecleando r¨¢pidamente enptop, levant¨® mirada hacia Soraya. ¡°¦¥¦© presupuesto es demasiado alto, empresa no tiene suficiente dinero.¡± ¡°?No hay suficiente dinero!¡± Soraya exm¨® sorprendida. ¡°?Pero si eres el hombre m¨¢s rico de M¨¦xico, c¨®mo puede ser que tu empresa no tenga dinero!¡± Cristi¨¢n, dijo seriamente, ¡°Soy el m¨¢s rico de M¨¦xico, no del mundo. La empresa ten¨ªa dinero. Pero con tus derroches y m fama en el ¨²ltimo a?o, perdimos muchos clientes. La situaci¨®n financiera se ha reducido significativamente. Solo recientemente conseguimos dos grandes contratos con el se?or Smith, que requieren una gran inversi¨®n inicial. Si invertimos miles de millones m¨¢s, podr¨ªamos quedarnos sin flujo de efectivo. Para que empresa vuelva a su antigua gloria, debemospletar esos proyectos de Smith. Y lo m¨¢s Capitulo 148 importante, necesitasportarte, no puedo seguir cargando con tus problemas.¡± Aunque hab¨ªa algo de exageraci¨®n en sus pbras, era cierto que empresa hab¨ªa perdido muchos clientes por su culpa. Cristi¨¢n dijo esto queriendo que Soraya entendiera que, si decidian divorciarse pronto, e tendr¨ªa que aceptar que perder¨ªa mucho en divisi¨®n de bienes. Capítulo 149 Cap¨ªtulo 149 Justoo hab¨ªa sospechado. Soraya, con esperanza de llevarse una buena tajada de fortuna tras el divorcio, pregunt¨®: ¡°Entonces, ?cu¨¢nto tiempo tomar¨¢ recuperars p¨¦rdidas depa?¨ªa con cboraci¨®n con Smith?¡± E sabia que protagonista original hab¨ªa ofendido a un mont¨®n de clientes importantes depa?¨ªa. Pero nunca imagin¨® ques consecuencias ser¨ªan tan graves. [?Maldici¨®n, sin dinero! Si me divorcio, ?c¨®mo voy a obtener una buena parte de fortuna? Sin ese dinero, ?c¨®mo voy a viajar por el mundo? ?C¨®mo voy a conquistar a los jovencitos?] Cristi¨¢n, haciendo un esfuerzo por no re¨ªr, dijo con calma: ¡°Depender¨¢ de cu¨¢nto beneficio puedan generar los productos que fabriquemos. Los chips son un art¨ªculo de lujo ypetencia en el mercado es feroz. Toda inversi¨®n tiene sus riesgos. Podr¨ªa ser un a?o, dos a?os, tres a?os. O quiz¨¢s, ni siquiera recuperemos inversi¨®n.¡± Estas pbras tan ambiguas enfurecieron a Soraya. Pero e solo sab¨ªa pelear y moverse en los bajos mundos, no ten¨ªa idea de c¨®mo manejar un negocio. No pod¨ªa entender c¨®mo era situaci¨®n de empresa, incluso si tuviera dnte. Soraya se puso de pie, ramente frustrada y cambi¨® de tema, ¡°?No dijeron que el mayordomo traer¨ªa el almuerzo a mediod¨ªa? ?C¨®mo es que a¨²n no ha llegado?¡± Cristi¨¢n dej¨® de teclear. ¡°Comiste m¨¢s que yo en ma?ana, y ya est¨¢s hambrienta.¡± Soraya se toc¨® el est¨®mago y dijo sin filtro, ¡°Yo digiero r¨¢pido. Noo t¨², que est¨¢s estre?ido y pasas d¨ªas sin ir al ba?o.¡±C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. La cara de Cristi¨¢n se ensombreci¨®. Esta mujer era realmente muy vulgar y desagradableo siempre.. Con un tono molesto, dijo, ¡°Deberia estar por llegar.¡± ¡°Cuando estabas durmiendo, ¨¦l m¨® para decir que habia tr¨¢fico y se retrasaria.¡± Justo despu¨¦s de sus pbras, el mayordomo lleg¨® apresurado con Al entrar a habitaci¨®n, se disculp¨®: ¡°Se?or, se?ora,mento mucho espera. El tr¨¢fico me retras¨®, Ma?ana traer¨¦ el almuerzo m¨¢s temprano.¡± Soraya, con una sonrisa amplia, respondi¨®: ¡°No hay problema, lo importante es manejar con cuidado.¡± Despu¨¦s del almuerzo, y esperando que el doctor llegara, Soraya fue a cambiar su medicaci¨®n. Cuando regres¨®, Nayra y Demetrio hab¨ªan ido a visitarlos. Al ve, Nayra abraz¨® cari?osamente. ¡°Qu¨¦ malos son, sufren un idente, se hospitalizan y ni siquiera nos avisan.¡± Si no fuera por Demetrio, que mencion¨® su idente, e seguir¨ªa sin saber nada. Desde aque noche de borrachera, acept¨® a Sorayao su cu?ada. Sin importar lo que Soraya pensara de e, Nayra quer¨ªa acercarse y sacarle m¨¢s confidencias. Soraya, inc¨®moda con su afecto, se acerc¨® a Cristi¨¢n y se apoy¨® en ¨¦l descaradamente. Al ve acercarse a Cristi¨¢n, Nayra ya no se atrevi¨® a abraza y r¨¢pidamente se enderez¨®. Con una sonrisa, Soraya dijo: ¡°?Para qu¨¦ te aviso? ?Para que vengas a ser tercera en discordia?¡± ¡®me Nayra, sin pbras, replic¨®: ¡°Vengo de buena fe a visitarlos y me trataso a un estorbo. Adem¨¢s, con esa mano tuya envueltao un tamal, ?qu¨¦ pueden hacer ustedes dos?¡± Soraya respondi¨® descaradamente: ¡°Aunque no pueda usar mano, todav¨ªa podemos besarnos. ?No me crees? Mira esto.¡± Y sin m¨¢s, bes¨® a Cristi¨¢n en frente de ellos. Cristi¨¢n, sorprendido por el beso repentino, sinti¨® c¨®mo sus orejas se calentaban. Esta mujer, siempre tan impulsiva y sin consideraci¨®n por el momento. R¨¢pidamente apart¨® cabeza de Soraya. ¡°Comp¨®rtate frente a Nayra y Demetrio.¡± Soraya, con una sonrisa p¨ªcara, pregunt¨®: ¡°Entonces, ?si no est¨¢n ellos puedoportarmeo quiera? ?Qu¨¦ tal en cama esta noche? ?La tuya o m¨ªa?¡± ¡°?T¨², t¨², t¨²¡­!¡± Nayra estaba impactada por su desfachatez. Su cu?ada siempre haba sin pensar. ?Acaso no sab¨ªa en qu¨¦ situaci¨®n estaban? Una dama de una familia respetable siempre debe seredida y elegante en p¨²blico. Cristi¨¢n le tap¨® boca a Soraya. ¡°Mod¨¦rate un poco, no vayas a corromper a Nayra.¡± Soraya, con boca cubierta, parec¨ªa inocente. ?Acaso necesitaban que e los corrompiera? Si esos dos casi rompens s¨¢banas, ?qu¨¦ m¨¢s podria ense?arles? Mir¨® hacia Nayra y Demetrio. Dios mio. Sin querer, not¨® que Demetrio ten¨ªa una sombra oscura sobre su frente, rodeado de un aura de muerte. [?Caramba! ¡°?Chispita, sal ya!¡± Demetrio, este hombre con un destino de desamorado, ?no hab¨ªa ya cambiado su suerte? ?C¨®mo es que ahora est¨¢ envuelto en un aura de muerte,o si le quedara poco tiempo. de vida? Capítulo 150 Cap¨ªtulo 150 Rodeado por el aura de muerte, ?su final estaba cerca! Al escuchar a Soraya decir que Demetrio no durar¨ªa mucho, Nayra se puso p¨¢lida del susto. Demetrio miraba fijamente a Soraya. ?Acaso no pod¨ªa escapar de su destino de ser un pe¨®n sacrificable? Soraya, viendo sus miradas extra?as, pregunt¨® confundida, ¡°?Por qu¨¦ me miran as¨ª? ?Acaso no pueden ver a una pareja feliz sin sentirse inc¨®modos?¡± [Chispita, di algo, por favor. ?Por qu¨¦ este pe¨®n est¨¢ luchando contra su destino?] Chispita: (Su amigo de siempre hoy fue transferido de vuelta. Ahora es su asistente administrativo. ¨¦l estar¨¢ a cargo de agenda de Demetrio, listo para darle el golpe final en cualquier momento.) [?Gael ha vuelto! ?Caray, esto significa que Demetrio podr¨ªa caer en cualquier momento!] Chispita: (Exacto, su amigo no puede verlo triunfar. Sin eliminar a Demetrio, no puede ascender ni enriquecerse. Demetrio es m¨¢s capaz que su amigo y bloquea su camino hacia el ¨¦xito; obviamente, buscar¨¢n c¨®mo deshacerse de ¨¦l.) Demetrio frunci¨® el ce?o. ?Gael hab¨ªa sido transferido? ?C¨®mo es que ¨¦l no hab¨ªa recibido noticia? Justo cuando estaba confundido, su tel¨¦fono sono. El identificador de madas mostr¨® que era Gael. Con losbios apretados, contest¨® mada. Antes de que pudiera har, una voz exuberante y emocionada reson¨® desde el otrodo..Published by N?v''elD/rama.Org. ¡°Demetrio, me han transferido de vuelta. Ahora podemos trabajar juntos otra vez. Ser¨¦ tu asistente administrativo. ?Ja, ja, ja! ?Apuesto a que no te lo esperabas! He trabajado duro para volver y darte esta sorpresa. ?Qu¨¦ te parece? ?Sorprendido? Esta noche he reservado un sal¨®n en el Hotel Imperial e invitado a unos cuantos amigos del medio. ?Tienes que venir!¡± Todos los presentes escucharon voz del tel¨¦fono. Chispita: (Anfitriona, detenl¨®, no puede ir. Le han preparado una trampa; si va, su carrera pol¨ªtica estar¨¢ acabada.) [?Y c¨®mo se supone que lo advierta si apenas nos conocemos? ?Qu¨¦, deber¨ªa enviar a alguien para que lo noquee antes de que llegue?] Demetrio, con una mirada astuta, ahora que se conoce conspiraci¨®n de Gael. ?C¨®mo iba a aceptar? Con un tono que Gael reconocer¨ªa, respondi¨®, ¡°Felicidades por tu regreso. Pero Gael, sorprendido por negativa, no pudo insistir. ¡°ro, por supuesto.¡± ¡°Entonces, nos vemos ma?ana en el trabajo.¡± Con frustraci¨®n, Gael colg¨® el tel¨¦fono y lonz¨® sobre el sof¨¢. ¡°Maldici¨®n, cada vez es m¨¢s dif¨ªcil lidiar con Demetrio.¡± Desde el incidente del incendio, Gael sinti¨® que Demetrio hab¨ªa cambiado, ya no era tan abierto con ¨¦lo antes,o si estuviera a defensiva. Desde el sof¨¢, el padre de Gael le aconsej¨®, ¡°Mant¨¦n calma. Acabas de regresar, no te apresures. Primero, piensa en c¨®mo puedes usar sus recursos para ganarte a los m¨¢s testarudos. Una vez que te hayas hecho un nombre en capital y entiendas c¨®mo funciona el ayuntamiento, entonces podr¨¢s encargarte de ¨¦l. Ahora que est¨¢n en misma oficina y contrs su agenda, tendr¨¢s muchas oportunidades para hacerlo desaparecer. Pero aseg¨²rate de hacerlo con precisi¨®n, en un solo golpe, en lugar de ensuciar su reputaci¨®n con peque?eces.¡± Al escuchar a su padre, Gael se calm¨®. ¡°Pap¨¢ tiene raz¨®n. Me precipit¨¦. No solo quiero quitar a Demetrio del puesto de alcalde, sino tambi¨¦n tomar a Nayra para m¨ª. Con el apoyo financiero de familia Fuentes despu¨¦s de casarme con Nayra y desaparici¨®n de Demetrio, mi carrera ascender¨¢ a nuevas alturas.¡± El padre de Gael asinti¨®, satisfecho con el n. Capítulo 151 Cap¨ªtulo 151 ¡°Es bueno saber tomar atajos. Asi eso tuve ¨¦xito en primer lugar. T¨¹ deberias ser mejor que yo. Recuerda que los amigos sirven para anar el camino. Cuando vayas por el camino de politica, no confies en nadie. Porque cuanto m¨¢s confies en alguien, m¨¢s te dar una pu?da mortal cuando est¨¦s indefenso¡± Gael asinti¨® con convi¨®n, asegurando, ¡°Tranquilo, siempre he sido yo el que juega ajedrez con los dem¨¢s, nunca me dejo ser el pe¨®n de alguien Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Nayra encontro una excusa para salir del hospital. Apenas se subed al carro, le pregunt¨® ansiosa a Demetrio. ¡°Esa che que me salveteen ciudad vecina, el incendio en casa fue obra suya?¡± Demetrio asinti¨®. ¡°Eso es lo que dice Soraya.¡± Nayra le aconsejo, ¡°Entonces tienes que tener mucho cuidado con ¨¦l. Si no pudo contigo una vez, seguro intentar¨¢ de nuevo. Ahora que es tu secretario, el maneja tu agenda. Asi que siempre deberias tener un n B¡± Al¨Cescuchar preocupaci¨®n en su voz, algo se removi¨® en el coraz¨®n de Demetrio. No ha duda, reciprocidad en no correspondido. el amor esa mucho m¨¢s embriagadora que un amor Sonrio, y en Ya aprendi de vez pasada, no volvere aeter nuevamente el mismo error. Desde que descubr¨ª que ten¨ªa ms intenciones, he estado atento. Tengo a alguien cerca de ¨¦l, vigil¨¢ndolo. Cualquier movimiento y me enterare primero. Adem¨¢s, ahora te tengo a ti, ?no? T¨² siempre tienes informaci¨®n antes que nadie. Aunque yo no me de cuenta, seguro encontrar¨¢s una manera de advertirme.¡± Al pensar en Soraya, Nayra se sinti¨® un poco m¨¢s tranqu ¡°Pero aun as¨ª, cuidate mucho. Si el te busca para reunirse a ss, intenta evitarlo a toda costa Viendo preocupaci¨®n en su rostro, Demetrio sinti¨® su coraz¨®n llenarse de temuraThis belongs to N?velDrama.Org - ?. Ser el centro de preocupaci¨®n de alguien era realmente reconfortante Al verlo sonreiro un bobo, Nayra pregunt¨® ansiosa, ¡°?Me est¨¢s escuchando?¡± Demetrio solt¨® una risa, Tu preocupaci¨®n por mi, es adorable.¡± Nayra se sorroj¨® y le dio un golpecito en el hombro. ¡°Ahi te vas a reir, te estoy hando en serio.¡± Demetrio captur¨® su mano y le dio un beso. ¡°Gracias¡± le dijo. El rostro de Nayra se sonrojo m¨¢s que un tomate. Ah, este hombre Desde que cruzaron esa linea ¨¦l parecia haberse transformado. El hombre serio y reservado que era antes se volvi¨® abierto y cardoso, siempre encontrando maneras de coquetear con e. Intent¨® retirar su mano, pero Demetrio, de repente, tom¨® por cabeza y beso profundamente.. Nayra, entre verg¨¹enza y prisa, pens¨®: esto es en entrada del hospital, en pleno dia. Yel¡­ Trat¨® de empujarlo suavemente, pero termin¨® perdiendose en el beso En el carro, el ambiente se cargo de un romance intenso, entre besos y caricias, sus respiraciones se entrecortaban.. El dulce momento se sinti¨® eterno. No fue hasta que Nayra sinti¨® que su cerebro estaba privado de oxigeno y sentia una presi¨®n en su pecho, Depetrio finalmente se separd de susbios, dejando un delgado hilo entre ellos. Nayra, con el rostro sonrojado, escondi¨® su cara en su pecho. Viendo sus orejas rojas, Demetrio se sinti¨® afortunado. ¡°Gracias por preocuparte por mi.* ¡°Descuida, por ti, no me pondr¨¦ en peligro Gael puede querer hacerme da?o, pero no me quedar¨¦ de brazos cruzados esperando. Mejor atacar que defender. Si ha llegado hasta donde est¨¢, seguro no lo ha hecho limpiamente. Si investigo a fondo, encontrar¨¦ algo con que atraparto. Esta vez, no le dare oportunidad de seguir ascendiendo Capítulo 152 Capitulo 152 Era de noche en casa de los Rios. Valentin Rios ha trabajado hasta tarde antes de regresar a casa. Al llegar no fue a su habitaci¨®n, sino que continud trabajando en su despacho El despacho de Valentin en elegante y muy lujoso En el centro del despacho hab¨ªa un enorme escritorio de madera maciza. Valentin se sent¨® en su siffa, con una hilera de estantes llenos de libros detras de Las paredes estaban adornada con cuadros famosos, y en una vitrina antiqua a derecha, se exhibian antig¨¹edades de todos los tamalos. Encendi¨® suputadora y abri¨® un archivo al azar, esperando a que Ivanna no pudiera resatire m¨¢s y fue a buscarlo. hanna habia esperado toda noche Pero ¨¦l hab¨ªa regresado tan tarde, sin siquiera pasar por habitaci¨®n Apenas lleg¨®, se dirigi¨® al despacho. En todos sus a?os de matrimonio, Valentin nunca ha hecho algo asi. Incluso en sus das m¨¢s ocupados, nunca se quedaba trabajando en el despacho hasta quedarse dormido alli ?Estaba realmente tan ocupado con empresa? Ivanna no podia evitar sentir que algo andaba mal con Valentin. Le llev¨® algo deer a Valentin al despacho, mostrando preocupaci¨®n ¡°Valentin, por mais trabajo que tengas, debes cuidar tu salud. ¨²ltimamente te he visto tan agotad L¨¢zaro ya puede manejars cosas por s¨ª mismo, ?no? Deber¨ªas delegar y tomarlo con mis calma Mirao has estado ultimamente, trabajando hasta altas horas de noche y durmiendo en el despacho El dinero es importante, pero debes cuidar tu salud. Si te pasa algo, me preocupar Pusoida frente a Valentine inclin¨¦ intencionadamente su cuerpo hacia adnte, luciendo un cami¨®n de encaje seductor que dejaba ver m¨¢s de cuenta con cada movimiento Si hubiera sido en otra ocasi¨®n, Valentin habria caldo rendido ante su encamo. Pero ¨²ltimamente, no importa quinto e intentara seducida pors noches, ¨¦l solo se concentraba en su trabajo. Esto hizo sospechar al Valentin tendria a alguien m¨¢s rellule Ahora, casi dejando caer su cami¨®n de los hombros, Valentin ni siquiera levantaba vista delputador para ve coquete¨¢ndolo Valentin sabia muy bien lo que e intentaba Salo de pensar que hapartido su su vida con alguien que no era quien de se le daba n¨¢useas Y lo que menos podia perdonarea c¨®mo e ha maltratado a su hijo, Mavandolo a desarror una grave ansiedad Sin levantar vista, Valentin habl¨® con voz cansada, ¡°Me encantaria dejarle empresa L¨¢zaro Pero los problemas que tenemos ahora, ni L¨¢zaro con todo su esfuerzo podria resolverlos. El encargado de nuestra subsidiaria en el extranjero malvera fondos y se fug¨® con miles de millones L¨¢zaro fue personalmente a manejarlo. Y recientemente, se nos acus¨® de gio en un pedido de joyeria que ya hamospletado Tuvimos que devolver todo el pedido y pagar una multa por incumplimiento del contrato, perdendo miles de millones Por esto, muchas cemtes han pedido cancr sus contratos Si es contratos se ca, erantaremos multas astron¨®micas y empresa podr¨ªa irse a quiebra¡­.¡± Desputa de explicar crisis por que pasaba empresa, finalmente old minda, mostrando un rostro lleno de culpa ¡°Mi amor, si no resolvemos esto, podr¨ªa ser que perdamos empresa. Es podria significar tiempos dificiles para nosotros¡± Cuando wanna escuc?o esto, su expresi¨®n cambio daticamente, olvid¨¦ndose de cualquer intento di sedi¨®n. Con urgencia djo, ¡°Valentin, ?est¨¢s hando en serbt La empresa ha estado bien bajo tu gesti¨®n durante aos ? ?Y c¨®mo es que no he escuchado nada al respecto? Una acusaci¨®n de gio es algo grande,o no ha habido rumores? S empresa realmente enfrenta una crisis habria rumores por todas partes.¡± Valentin se mesajed to frande. ¡°Mahana ya no podremos escondero mas No da que no bayan visto lo informes. Capitulo 152 gastado millones tratando de suprimirs noticias.Text ? by N0ve/lDrama.Org. Pero ya no podemos ocultarom Mis padres son mayores, y temo que ellos no puedan soportar ver empresa demumbase bajo mi gestion He hecho todo lo posible por ocultario¡± Capítulo 153 Capitulo 153 Pero, al final, los secretos sempre salen a fur Ma?ana, ya no podr¨¢ mantenerse couto He hecho todo lo posible¡± Irestro de Ivanna mostraba uha desagradable sorpresa. ?C¨®mo es posiblet Les Rios eran una familia consiglos de historia, un pr inamovible en capital desde hace a?os. ?C¨®mo podia ser que ahora enfrentaran posibilidad de bancata? Pero al mirar expresi¨®n de Valemin, e crey¨® en que ¨¦ le dec¨ªa ve?ter Maldici¨®n Su n aun no se ha ejecutado y yapa?¨ªa estaba en problemas. De esta manera, ?c¨®mo iba a sacar alg¨²n beneficio? Luego,s pbras de Valentin casi hacen que vanna moplote de re. ¡°Amorpatia ya no puede seguir asi con los fondos. Les bienes races que tepre, vimos a tener que venderlos por ahora para salir del apuro. Tranqu, una vez que superemos este obst¨¢culo, te prometo que te losprende nuevo¡± E apretaba con fuerza sus manos debajo de mesa Vender sus propiedades para salir del apuro? Hamos de miles de milones. Ahora que los Rios est¨¢n a punto de derarse en bancarrota y e no puede sacar provechom va a ser tan tonta para deshacerse de lo que tiene en mano? Sin embargo, para no levantar sospechas en Valentin, e mostr¨® una cara preocupada: ¡°Valentin, no te preocupes, vaytar contigo en estos momentos difles Manamismo pondr¨¦ esos bienes races a verta Cualquier cosa que podamos conseguir por ellos es un Si te pueda ayudar con eso, no me importen esas propiedades Valentin parecia estar conmovido por su acto ¡°Cracks, amor Despuls de todos estos a?os cuidando de nuestra familia te he cargado con demasiado.¡± Ivanna dopuna actitud de esposa y madhe ejemr ¡°No es nada Cudar de ustedes es mi debero espos Ya que situaci¨®n depatia tan grave, no quiero distrene m¨¢s Por favore algo de lo que te traje para que cetes. No solo te preocupes por el trabajo, tu salud es lo primero.¡± Valentin sacudi¨® cabeza. No tengo apetito. ll¨¦vatels Voy a seguir ocupandome de los asuntos depatia No te preocupes, va a dormir. Incluso sipa?ia se dera en quebra, con mi capacidad, estoy seguro de que puedo crear otro Grupo Rips in unos a?os. Ivanna lev¨° cena de vuelta a cocina, furiosa, tiando todo el contenido del to a basura Lapa?ia estaba al borde de quiebra. Eso era algo que nunca ha inaginado que suceder¨ªa. Al volver a su habitaci¨®n, vanna cemo puerta con ve y m¨® a su as esposa. ¡°Ha habido un cambia El Grupos en crisis, a punto de derarse en bancar.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Nuestro n no puede seguir adnte¡±. Del otrodo de linea, su ex exposa yacia en camarcando su vientre bude ¡°Entonces debemos aciun ripido, vende todo valuso que los los tengan. Lo que sea que podamos cales benificio. Nuestro hija est¨¤ a punto de necer. Vamos a necesita mucho dinero.¡± Ivanna estuvo de acuerdo, ¡°Eso estaba perando 23:22D Capitulo 153 Valentin ya est¨¢ pensando en quedarse con mis propiedades. Tengo que conseguir el dinero antes de que ¨¦l se d¨¦ cuenta y huir. Si los R¨ªos se deran en bancarrota, me quedo sin nada¡± 32 5 8 8 2 2 Por lo tanto Valentin en su estudio. Con los auricres puestos, escuchaba el contenido del micr¨®fono oculto, furioso hasta el punto de que su rostro se oscureci¨® y sus ojosnzaban chispas. vanna, realmente eres increible! Ah, pensando en llevarse esos bienes ?Si no te hago pagar por esto, entonces no soy humano! Ser enga?ado una vez no es lo peor. Lo peor es ser enga?ado toda una vida. Yun enga?o que ni siquiera desbarastros Al recordar haber visto a su hijo en un ataque de ita el dia anterior, viendoo su bienestar se desmoronaba, incapaz de dejar que nadie se acercara, aquellos ojos rojos y desenfrenados le rompian el corazon Al ver a su hijo agarrandose cabeza luchando contra el dolor, deseaba acabar con ?vanna. No pudo encontrar informaci¨®n sobre el pasado de hanna antes de su transici¨®n, pero pod¨ªa hacer que e misma se dtara La crisis depa?ia, venta de los bienes raices, todo era una trampa que ¨¦l habia preparado. Ahora, solo quedaba vero hanna c en e Cuanto m¨¢s pruebas recolectara, m¨¢s f¨¢cil ser¨ªa lleva ante justicia Capítulo 154 Capitulo 154 Al da siguiente, en el hospital, Cristi¨®n se encontraba revisandos noticias frencieras desde temprano cuando se top¨® con un reporte que realmente lo dej¨® andnino. El Grupo hab¨ªa sido expuesto en los medios por un supuesto gio en sus dise?os de joyeria. Adem¨¢s, se report que el encargado de una de sus fales habia huida con dinero de empresa, provocando una oleada de caiones por parte de los clientes. Lapa?ia estaba enfrentando una crisis que amenazaba con varia a quiebra Era algo que Cratin no pod¨ªa creerlo El Grupo Rios era una empresa con m¨¢s de un siglo de tradici¨®n, que ha wito un crecimiento acerado en los unimos a?os, al punto de poder impar¨¢rsele con el Grupo Fuentes: Que de repente se viera envuelto en una crisis de tal magnitud era algo que no podiaprender Para ¨¦l, el simple hecho de un presunto gio en joyeria no era suficiente para desencadenar una crisis de tal esc. Incluso si el responsable de una filial en el extranjero ha desaparecido con dinero, fortuna acumda por familia Rios a lorgo de los aos deberia ser suficiente para prevenir cualquier ruptura en cadena de financiamiento De repente Cristian record lo lo que Sonya haba dicho Y entonces, lo entendia. Valentin astutoo siempre, habiaenzado a mover sus piezas Cons manos vendadas y sin poder usar su telefono, Soraya solo pod¨ªa mirars noticias mestras Crati¨®n navegaba en su m¨®vil. Al ver el reportaje, e no pudo ocultar su sorpresa ?En serio, Valentin est¨¢ a punto de quebrar? ?Que esta pasando? ??C¨®mo es que el Grupo Rios de repente est¨¢ en crisis? Chapita (Tranqu, eso es una trampa que Valentin lesendi¨® a venna) ?Descubri¨® su secreto? Chapta queria depre que con todos los pensamientos que Sonya habia estadopartiendo, era imposible que Ino supiera. Pero no podia revre verdad a As¨ª que improval¨®. A quien le gusta caminar por ora del no, tarde o temprano sa moja los pies. | apartamento de L¨²car y justo le bood verlo en medio de una crisis. Valentin, al presionario, descubri¨® que sufr¨ªa de trastorno bipr. Para ayudarlo, Valentin consulto al psiquiatra de tu primo y descubri¨® causa de su enfermedad. Yal profundunt en investigaci¨®n, aunque no encontro evidencia de un cambio deseo, si descubed a historia del ventre de alquiler) Soraya no pudo evitar elogiar astucia de Valentin, Es increible que solo con vera Lizare un episodio, Valentin pudiera descubrir tanto Entonces no est¨¢ lejos de verdad] Cristi¨¢n solo podia escuchar los pensamientos de Soraya, no conversaci¨®n con Chispita Pero por lo que hab¨ªa escuchado, parecia que los problemas del Grupo Rida estaban rcionados con sus sospechas Sony,con una sonrisa seductora, ledja, Amo podria hacerme un favor? Cristi¨¢n levant¨® una caja Cada vez que a pon¨ªa esa cara, sabia que no venia nada bueno, Pero, considerando que e le ha salvado vida, decidimostrar un poco de buena voluntad Dume, mientras no sea ilegal, te puedo ayudar ¡°Oye, no es ilegal, soyundan ejemro podria hacer algo ilegal? Solo necesito que me ayudes a encontrar a alguien ¡°A encontrar qui¨¦n? Cristi¨¢n estaba sorprendido. Penn¨® que e quer¨ªa otra excusa para ¡°encender el ?aro).C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ¡°Busca Jun Erinplitics Al¨Cescuchar que et un cirujano pl¨¢stica, Cratin tendi¨® inmediatamente para que lo que. ¡°O qu¨¦ gane yo ayud¨¢ndote a encontrar a esta persona? Te regalo un beso Stlogas eario, podria aenderte esta noche.¡± Citat respondi¨® con desden, No benes atra cosa en No pode par en algo m¨¢s nostal Capitulo 154 No era un animal que viviera solo por sus instintos. Sin m¨¢s, Soraya se subi¨® a cama y se acumuco en sus brazos, abrazandolo con fuerza. Capítulo 155 Cap¨ªtulo 155 ¡°Con un esposo todopoderosoo t¨², ?qu¨¦ m¨¢s podria desear?¡± Soraya le dijo a Cristi¨¢n, con una sonrisa traviesa. ¡°Lo ¨²nico en lo que pienso es c¨®mo hacerte no poder resistirte a mi. Quiero que solo tengas ojos para mi. Dime, amor, ?qu¨¦ sientes cuando te coqueteo? ?Tu coraz¨®n se acelera? ?Sientes el impulso de desnudarme? ?Piensas en mi mientras trabajas?¡±Text ? by N0ve/lDrama.Org. Cristi¨¢n not¨®o una enfermera cerca de ellos se r entre dientes, mir¨¢ndolos con envidia. Se sinti¨® un poco avergonzado, no era tan desinhibidoo Soraya Intentando cambiar el tema, le dijo. ¡°Oye, estamos en p¨²blico. Deberiamosportamos.¡± Pero Soraya, sin darle importancia, se colg¨® de su cuello nuevamente. ¡°Somos esposos. ?Qu¨¦ tiene de malo mostrar nuestro amor? Adem¨¢s, no respondido a pregunta Cristian tosio ligeramente, intentando desviar conversaci¨®n. ¡°Mujer no te pases, o ya no quieres que te ayude a buscar a esa persona?¡± Soraya no se daba por vencida f¨¢cilmente ¡°ro que quiero, pero eso no significa que no puedas responderme.¡± En su interior, Soraya se de a si misma que, despu¨¦s de todo lo que hab¨ªa pasado, incluido un casi incendio,Cristian tenia que sentir algo por e De repente, Cristi¨¢n sorprendi¨® con un beso, intentando silenciar sus pensamientos Al principio, queria solo ca, pero al ver su expresi¨®n de incredulidad, profundizo el besoo si quisiera demostrarle algo. Soraya, por dentro, se regocijaba. ¡°Ah, asi que el jefe ha despertado Esto es solo elienzo Pero Cristi¨¢n, abrumado por los pensamientos de Soraya, le mordid ligeramente en respuesta ¡°Ay, eso duele!¡± ¡°Maldici¨®n, me mord stel Soraya empuj¨® a Cristi¨¢n, un poco enfadada Ese hombre realmente le ha mordido Cristian, apoyandose en cabecera, le advirti¨®. Eso te pasa por no contrte. Si sigues asi, me arrepentir¨¦ de ayudarte¡± Soraya, necesitando su ayuda, cedi¨®. Est¨¢ bien, no te coquetear en el hospital Pero puedo hacerlo cuando te den de alta? Cristi¨¢n se masajes sienes, sinti¨¦ndose derrotado. Esta mujer no tiene remedio Cree que el amor se puede provocar con coqueteos?¡± Mientras tanto, en casa de los Rios, Ivanna vs noticias en linea furiosa A pesar de querer creer que lo que Valentin le dijo noche antenor era mentira,s evidencias erun irrefutables. El edificio del Grupo Rios estaba smado por periodistas, y nadie dentro se atrevia a salir. Las iones depa?ia habian caldo estrepitosamente desde apertura del mercado, cerrando al final del dia en su punto m¨¢s bajo. Capítulo 156 Capitulo 156 Ivanna termino de leers noticias en linea y, agarrando su bolso, se prepar¨® para salir. Al salir de su habitaci¨®n y llegar al segundo piso, via a Octavio y Do?a Teress sentados en el sof¨¢ del gran sal¨®n. El sal¨®n estaba decorado con opulencia, deslumbrando de lujo. Un candbro de cristal bribao estres, esparciendo una luz c¨¢lida que iluminaba todo el espacio. El piso estaba cubierto de m¨¢rmol importado, con una textura que parecia nubes, brindo bajo luz con un bri suave. Las paredes estaban adonadas con paneles de madera finamente tados y bordes dorados. La se?ora mayor se secabas l¨¢grimas *?Por qu¨¦ Valentin nos ocult¨® algo tan grande? hubi¨¦semos sabido antes, tal vez su padre podria haber encontrado una soluci¨®n. Ahora mira, empresa es unpleto desastre Clientes cado, inversionistas retir¨¢ndose Esto va a acabar con familia Rios.¡± Octavio le dio una palmadita en el hombro, suspirando profundamente. ¡°Un error lleva al otro. Para revivir empresa, solo nos queda jug¨¢mo toda Ya le dije a Valentin que ponga casao hipoteca. Las valosas antiguedades de casa quepramos a precios exorbitantes, tambi¨¦n los vendemos. Aunque venderlos apresuradamente significar¨¢ grandes p¨¦rdidas, no tenemos otra salida. Esperamos conseguir un pr¨¦stamo mayor del banco con casao garantia para superar esta crisis. Sini asi lo logramos, no nos quedar m¨¢s que aceptar nuestro destino¡± Al escuchar que incluso casa familiar se usao hipoteca, anna se convenci¨® a¨²n m¨¢s de que bancarrota era inminente. Apret¨® m¨¢s fuerte su bolso, pensando que deb¨ªa vender lo que tenia lo antes posible para evitar mayores p¨¦rdidas. Acelero el paso, acerc¨¢ndose a sus padres para consrlos, ¡°queridos suegros, no se preocupen, Valentin encontrar¨¢ manera de superar esto. Anoche me dijo que venderia los inmuebles que tenemos para cubrir el d¨¦ficit de empresa. Ahora voy a poner a venta esos activos. No se preocupen demasiado y cuiden su salud. Saldre ahora y regresare tarde. No esperen por mi para cenar. Octavio, pinti¨¦ndose culpable, expres¨®, ¡°Has hecho mucho por esta familia desde que llegaste. Te estamos muy agradecidos. Ivanna sanno con afecto fingido. ¡°Suegro, no digas eso. No ha sido nada dificil para mi. Estos a?os en familia Rios he estado muy bien cuidada. Estoy agradecida de baberme casado en esta familia. A pesar de crisis, confio en habilidad de Valentin y L¨¢zaro para superaria¡± El se?or mayor asinti¨®, aliviado. ¡°En el momento m¨¢s critico de familia Rios, tus pbras son un consuelo. Ve entonces, no pierdas m¨¢s tiempo¡± Ivanna asinti¨® y sali¨® apresuradamente. Cuando el sonido del coche se alejo, se?ora mayor sec¨® sus l¨¢grimas y expres¨® su preocupaci¨®n. ¡°?Crees que esto funcionara? ?Est¨¢n seguros de que e est¨¢ neando escaper? En ese momento, Octavio ya no mostraba preocupaci¨®n Sus ojos, aunque cansados, briban con astucia. ¡°Tranqu, Valentin sabe lo que hace. Si e se atreve a jugar sucio con nosotros, pagar¨¢ el precio. Solo tenemos que seguir el juego. ¡± La se?ora mayor muy furiosa, a?adi¨®, ¡°Jam¨¢s pens¨¦ que fuera tan malvada, torturando a nuestro nieto de esa manera. Aquel video que Valentin grabo, viendo a L¨¢zaro chocar contras paredes, descontrdoo un le¨®n, me destroz¨® el coraz¨®n. Si no fuem por esa revci¨®n de Yaya, qui¨¦n sabe cu¨¢nto tiempo m¨¢s L¨¢zaro hubiera sufrido en silencio.¡± Media hora despu¨¦s, un cami¨®n de mudanzas se detuvo frente a casa de los Rios. Octavio dirigi¨® a los sirvientes para cargar al cami¨®n todass antiguedades y obras de arte valiosas de casa. Una vez que el cami¨®n se llevo esos tesoros, el se?or mayor tarare una canci¨®n mientras se dirigia a su estudio But, ya se llevaron todo lo valioso de casa. Cuando ese ser andr¨®gino vuelva, seguro se va a querer morir del coraje. Asi, desesperani aun mas por vender esas cosas que liep. Valentin lo dej¨¦ ro, todo lo que pas¨® a manos de Ivanna, hay que recuperarloText ? by N0ve/lDrama.Org. A¨²n no hemos encontrado informaci¨®n de antes de au cambio de g¨¦nero, asi que aunque se rev que Laro no es su hijo, si vannay Valentin sedern, todavia, tendria derecho a una parte de los bienes Con lo malvada que es, ?c¨®mo vamos a deja sin sacarle hasta el ¨²ltimo centavo, despu¨¦s de tantos a?os de enga?as? Capítulo 157 Cap¨ªtulo 157 analeg¨® el , ¡°Que pasa por qu¨¦ esa cara?¡± Sim¨®n apret¨® losbios y le pas¨® los documentos ¡°He encontrado a nuestro hermano mayor¡± ¡°Esto lo descubri¨® un detective privado Gabri, emocionada, tom¨® r¨¢pidamente los documentos de sus manos. Sus manos temban de emoci¨®n mientras visaba los archivos Pero al ver foto en los documentos, se quedo aldeita. Esto Levanto vista hacia Sim¨®n, ¡°Simon est¨¢s seguro?! Simonasinti¨®. ¡°Seguro¡± ¡°Como? ?Lo conoces ¡°Ul video de vigncia de aque noche y le di foto de chica al detective privado, quien su identidad para encontrarlo. Los secretos de alta sociedad de capital si el detective tiene una pista, puede seguir el hilo hasta destapar todo. El primogenito de familia Rios fue, de hecho, un hijo subrogado. Solo que familia Rios nunca se da cuenta Mami, cuando preguntaste eso, lo has visto antes?¡± Cuando Simon pregunt¨®s l¨¢grimas rodaran pors meitas de Gabri ¡°Es cierto, debe ser el Dijo que tu hermano ha sido maltratado por su madre adoptive desde peque?o. La persona en esta foto, no solo is he visto, sino que conozco bien Cuando t¨² estas en secundaria, yo solis venderida en noche. Una noche, cuando estaba a punto de cea apareci¨®, tropezando y pareciendo a punto de desmayarse de hambre. Me pidi¨® algo deer, diciendo que no haido en dias. Vestia bien, pens¨¦ que quiz¨¢s estaba en problemas Sin pero mucho, le prepare un gran taz¨®n de sopa de pollo Cuando le servi sopa,s marcas de golpes en su espalda mientrasis vorazmente. Pens¨¦ que se habia peleado con alguien. Lo tom¨¦o un chico problem¨¢tico y no led much importancia. Pero luego, cada pocos d¨ªas, aparecia con heridas. Sus heridas nunca se curaban deltado. Le pregunt¨¦ c¨®mo se hastimado, pero nunca respondi¨®. Solo me pregunt¨® una vez, Se?ora realmente hay maches que no quieren a sus hijos en este mundo? Pense que hab¨ªa tenido una pelea y su mache lo ha regdo. Le dije que todass madres aman as hijos. Pero dijo que yo mentia, que su madre lo amaba y preferiria verlo muerto. Dijo que aunque estaba vivo, vida ara peor que muerte, solo era un objeto para que su mache descargar sustraci¨®n. Me pregunt¨® por qu¨¦ no podia tener una madre tan gentilo yo incluso si furamos pobres y sufri¨¦ramos, no le importaria. Dijo que era un titere viviendo en oscuridad. Por dos a?os, durante dos a?os enteros, apareci¨® a mido. Siempre en sus momentos m¨¢s miserables y dolorosos. Y yo ridicmente, aconsejaba no pelear con su mudre. Dime ?qu¨¦ me perdi? Tu hermano estuvo a mido durante dos a?os, siempre mostrandome sus peores momentos. Y yo, est¨²pidamente, intent mediar en su rci¨®n con su madre?No eso si estuviera apu?ndo su co? Gabri Torba inconsblemente Agarrando esa foto familiar, de repente se llev¨® mano al pecho, respirando con dificultad. Sim¨®n se asust¨® y sostuvo, m¨¢nd con urgencia. ¡°Mama¡± ¡°Mami, por favor, no ma asustes Pato esta vez, el ataque al coraz¨®n de Gabri fue me intenso y rmante que nunca¡­ Se puso pallidao el papel, luchando por respirar,o si fue a perder conciencia en cualquier momento Sim¨®n estaba aterronzado y r¨¢pidamente llev¨® al hospital. En el apartamento de Lazaro Ros En , pasando toda noche en ve. Apenas hatia logrado concitar el sue?o al amanecercando lo despertaron, sinc¨¦ndose bastante imitado. No se molestn¨¢ an girar qui¨¦n ?Donde est¨¢? ¡°Le envi¨¦ informaci¨®n de su madre biol¨®gica a suen electr¨®nico. Colgetel¨¦ Lazaro, con espiede un rayo, salt¨® de cama y se visti¨®. Ni siquiera se puno patos,o descalzo hacia el estudio¡­.. Luego encendi¨®putador y abri¨® su cono Cuando termin de leer el contenido delenzaro se qued¨® petrificado Esa cara. ?por qu¨¦ le parec¨ªa tan familiar? Empez¨® a rebuscar en su memoria. ?D¨®nde ha visto ese rostro famr? De repente, un destello de recuerdos chiad por su mente. Capitulo 158 Capítulo 158 Capitulo 158 Cuando era joven, cada vez que sa golpeado, escapando de esa oscura habitaci¨®n, muriendose de hambre, se?ora de tienda nocturna que le daba un taz¨®n de caldo de pollo caliente En su memoria E siempre tenia una sonrisa en el rostro, haba condurra, con temura. Exa amable con todos los clientes. Su madre biol¨®gica era amable y sonrientese?o de tienda nocturna de su Aque que decia que toda madre ama a su hijo. su memorial Aque que al principio to tratabao a un joven problematico, rogandole que no pelear con su familia, que no se metiera en peleas, para que no preocupara a su familia ?No peles con tu familia! Jeje. L¨¢zaro solt¨® una sa de de auto desprecio Ygo, incontrblemente,enz¨® a reira carcajados. Ahahahaha! Rudy, hasta queenzarar ?Por que tienes que ser 107 En sus momentos m¨¢s desesperados y doloros La ¨²nica que le ofreci¨® calidez, ¨²nica de que anhba amor maternal, result¨® ser su made biol¨®gica que lo ha abandonado E habia presenciado toda su miseria y dolor, pero aun as¨ª sonrels, haciendo que perdonara mujer que lo torturaba, su madre adoptiv Haci¨¦ndole escuchar a su madhe adoptiva, dicendole que no se enfrentang¡¯s e. For sus pbras, a veces incluso lexiona sobre si mismo. ?Realmente ¨¦l quien no estaba haciendos cosas bien, qui¨¦n no en lo suficientemente obediente, por eso no trata? Pero cuanto m¨¢s obediente ea, cuanto m¨¢s intentaba sobresali m¨¢s intense volvia a que se de abismo e inferno to empujaron sus pbras. Ah L¨¢zaro, de repente con los ojos rojos de fura, desto suputadora en el suelo, voltando todo lo que ha sobre mesa. ¡°?Por qu¨¦ no? Luego,o un len¨Capfurecido,enz¨® a golper au cabaza contra pared Sabia que su enfermedad estaba atacando de nuevo Con los ojos rojos e inundados de l¨¢grimas grito: ¡°?Por qu¨¦ tu?¡± Bern, barn, bar¡­ Como no sintiera al dolor, golpea a cabeza centra pared una y otra vez. La frente, nota por los impactos furiosos, sangata, destindian por eu rostro. A pesar de eso, no detuvo sus iones, sino que se infly m¨¢s da?a de manera fen estante de libros fue debado, los libros esparcidos por el suelo Hasta que qued¨®pletamente exhaust. Entonces, cpso en el suelo inm¨®vil, jadeando pesadaments, apitulo 158 Si frente fua un torrencial de sange, nundo su visi¨®n dejando una marca morada e hinchada alrededor de heric Su camisa nca estaba terida de sangre.. Ese deslumbrante rojo,Co una rosa en plena floraci¨®n, era extremadamente mativo. Su mu?eca, cortada por alg¨²n objeto afdo, sangraba profusamente¡­. Las paredes del estudio, marcadas por sus golpes, estaban manchadas de sangre Los papeles y libros en el suelo.. Y L¨¢zaro yacia alli, dejando que sangre de su cabeza y de sus manos se esparciera Sa que su enfermedad no tenia cura Cada vez era m¨¢s incapaz de contrr sus emocionesPublished by N?v''elD/rama.Org. Cada vez m¨¢s incapaz de contrr sus iones Los brotes se hac¨ªan m¨¢s frecuentes Su cabeza se sentiao si tuviera un peso de mill kilos pesado y doloroso querendo deshacerse de aquello¡­. E decia que toda madre ama a su hijo, Pero e, lo ha abandonado Qu¨¦ ir¨®nico En ese momento, solo sentia que vivir era demasiado agotador bolog Cuando L¨¢zaro recibi¨® informaci¨®n sobre su made boca Valentin tambi¨¦n recibe los datos Cap¨ªtulo 159 Despu¨¦s de leer el informe en oficina, preocupado porque su hijo Laro no pudiera soportar ao golpe, se apresurd a salir por puerta trasera de empres directamente al apertamento de L¨¢zaro, La ha mentido a Ivanna diciendo que su hijo estaba en el extranjero. Pero realidades que L¨¢zam habia estado recuperandose en su apartamento todo este tiempo Ivanna nunca se hab¨ªa preocupado por L¨¢zar A e no le importadas en absoluto si ¨¦l se iba al extranjero o no Cuando Valentin lleg¨® al apartamento de L¨¢zaro, lo encontr¨® en medio de om episodio de autofesi¨®n, ya inconsciente por pedida excesiva de sangre. Alver que los objetos de oficina estaban destrozados ys paredes manchadas de sangre, con el suelo en total desorden, y su hijo yaciendo en medio de un charco de sange, con los ojos cerrados, sin moverse, sinti¨® un dolor tan fuerte que desad acabar con ?vanna en ese instante. Si no fuera por el trato cruel de esa mujer hacia su hijo, ?c¨®mo iba a enfermar de esa manera? Desesperado, m¨® a los servicios de emergencia y presion¨®s heridas de su hijo, mientrass l¨¢grimas le corian pors mejis y lo maba angustiado, ¡°L¨¢zaro, Ya me a ambncia No asustes a papa. Todo lo que has sufrido, vaya asegurarme de que se haga justicia Tienes que ser fuerte. La vida a¨²n es muyrga, ?qu¨¦ obst¨¢culos hay que no podemos super? Tu madre le va por gestaci¨®n subrogada porque no tuvo atra opci¨®n Fue por desesperaci¨®n. no me crees, cuando est¨¦s Para que e t explique E realmente te ama Solo que para salvaras y por vida tuvo que tomar esa decision Pensant hermano, tampoco tiene el apoyo de un padre, ?verdad? S¨¦ que tengo on hijo y tambi¨¦n me siento culpable por ¨¦l Tu madre debenta m¨¢s culpable y dolorida Lazaro, puedes pirmet Aguanta, por favor? No renuncies a vida Tienes un futurorgo por dnte, no dejes que enfermedad denote Deberias ver conocer tu origeno un racer, noo ultima gota que derrama el vaso En unos minutos, ambncia lleg¨® Valentin pa?¨® L¨¢zaro al hospital en ambncia En el hospital, Ivanna habia ido a visitar a su ex esposa y estaba a punto de inse quando descubri¨® que Valentin ha llevado a L¨¢zaro al quir¨®fano Biguiendelea dacretamente dende distancia, se lend de dudas. ¡°No ha dicha Valentin que nuestro hijo hab¨ªa ido al extranjero a manejar algunos asuntos de Ma? ?C¨®mo es que L¨¢zaro est¨¢ en in capital? ?por qu¨¦ lo van de urgencia al hospital? ?Qu¨¦ le ha pasado? ?Por qu¨¦ Valentin me lo oculta?¡± In recentos ojos y c¨® su tel¨¦fono para Hamara Valentin ¡°Valentin ?donde estas? Ya pose a ventas propied ?C¨®mo van cosas en emport Valentin, que estaba en puerta del quirdfand, recibi¨® mada y tuvo ganas de explotar de i Pero recordando que a¨²n no tenia pruebas de sus iones, contuvo su furia ¡°Estoy en empresa. Todthecho un caos aqul, estoy ocupado resolvi¨¦ndolo. Corto shor, hamos en noche cuando regre Capítulo 159 capitulo 159 No queriarvor de esa mujer en ese momento Temia no poder contener su rabia Colgo el tel¨¦fono sin darle oportunidad a Ivanna de har, colg¨® directamente y se sento en una si, cons manos en cabeza, visiblemente angustiado Ivanna, con el tel¨¦fono a¨²n en mano y observando a Valentin de lejos, sinti¨® que algo no estaba bien.Published by N?v''elD/rama.Org. ?Qu¨¦ estar¨¢ ocultando?¡± Conociendo su car¨¢cter Valentino era de los que mentian Si algo le hubiera pasado a su hijo, no se lo habria ocultado Una vez que semi de duda se nts, empieza a crecer Salid del hospital y realiz¨® una mada ¡°Quero saber todo sobre los movimientos recientes de Valentin Ivanna colg¨® el tel¨¦fono con una mirada sinistra ¡°Valentin, si est¨¢s ocultando algo justo antes de nuestra separaci¨®n, m¨¢s te vale que no lo descubra¡± Capítulo 160 Capitulo 160 Cap¨ªtulo 160 En el momento de mayor ansiedad para Valentin, puerta del quir¨®fano se abri¨®. ¡°Familia de L¨¢zaro.¡± Aloir voz Valentin levant¨® cabeza de golpe y se puso de pie. ¡°Estoy aqui. ?C¨®mo est¨¢ mi hijo, enfermera?¡± La enfermera lo interrumpid, ¡°Su hijo ha perdido mucha sangre, ahora necesita una transfusi¨®n. Pero tiene un tipo de sangre muy raro, es RH negativo, y actualmente estamos en emergencia porque no tenemos suficiente en el hospital. ?Tienen el mismo tipo de sangre?¡± Valentin palideci¨®, ¡°No, no tenemos el mismo tipo de sangre Cuando descubrieron que el ni?o tenia ese tipo de sangre rara, al principio se sinti¨® confundido. Pero Ivanna le dijo que e tenia ese tipo de sangre, y ¨¦l le crey¨®. Su padre Incluso hizo una prueba de paternidad en secreto, que confirmaba que L¨¢zaro era su hijo. En ese momento, incluso se simti culpable con vanna por un buen tiempo. Ahora, pens¨¢ndolo bien, el tipo de sangre de su hijo debi¨® heredario de su madre biol¨®gica. ¡°?Hay alguien m¨¢s en su familia con sangre RH negativo? Si es asi, contactelos inmediatamente. De lo contrario, su hijo est¨¢ en peligro.¡± Al escuchar esto, Valentin tambaleo. No habia nade en su familia con ese tipo de sangre! ?D¨®nde iba a encontrar a alguien con un tipo de sangre tan ram ahora?C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ?La familial ro! La madre biol¨®gica de L¨¢zaro R¨¢pidamente le hizo una mada a su secretaria, ¡°Abre miputadora, abre el correo electr¨®nico m¨¢s temprano de hoy y enviame el n¨²mero de tel¨¦fono de esa mujer. Tiene que ser r¨¢pido. Y recuerda, el contenido del correo no se debe divulgar, ya sabess consecuencias¡± La secretana, siguiendo sus instriones, envi¨® el n¨²mero. Despu¨¦s de leer el correo, se qued¨® asombrada con el secreto que descubri¨®. ?Oh por Dios! Descubri¨® que el director general no era hijo de esposa del presidente, sino que era fruto de una gestaci¨®n subrogada secreta. E realmente conocia el secreto de una familia tan rica. No es de extra?ar que el presidente no quisiera que se divulgara. Si se atreviera a divulgarlo,s consecuencias¡­ R¨¢pidamente cerr¨® el correo y tambi¨¦n bloqueo quien contesto fue Simon. El hab¨ªa llevado a Gabri at hospital para hacerle un eco cardiaco, pero los resultados fueron los mismos de siempre, no haron nada. El doctor sugiri¨® que se hiciera un monitoreo de electrocardiograma y que fuera hospitalizada. Esta vez, Sim¨®n no le dio opciones y ingres¨® por fuerza Gabri tenia dificultades para respirar y dolor de pecho Solo despu¨¦s de que le pusieron una m¨¢quina de respiraci¨®n, empez¨® a sentirse un poco mejor Sim¨®n, al ver una mada de un numero desconocido, contest¨® y antes de que pudiera decir algo, una voz ansiosa y fren¨¦tica sali¨® del otro . ¡°?Es Gabri? Mi nombre es Valentin, tengo un favor muy especial que pedic, mi hijo ha perdido mucha sangre¡­ Valentin temia que Gabri no estuviera de acuerdo, por lo que dej¨® ra su identidad apenas abri¨® boca. Despu¨¦s de explicar su situaci¨®n, espero nerviosamente por una respuesta ar a su hijo. Pero en ese momento, no tenia una opci¨®n m¨¢s r¨¢pida No estaba seguro si Gabri, al saber de su repentina revci¨®n, estaria dispuesta a ayudar a salvar Sim¨®n apret¨® el tel¨¦fono con m¨¢s fuerza. ?Una emergencia m¨¦dica! ?Perdiendo mucha sangre! Con riesgo de vidal ?La condici¨®n de su hermano mayor es realmente tan grave? No podia dejar que su madre se enterara de esto. Le dijo a Valentin, ¡°Est¨¢ bien, in¨¦ enseguida, y colg¨®. Despues de guardar el tel¨¦fono, le dijo a Gabri, ¡°Mam¨¢, acabo de pedir que me pesen unas frutas en tienda, voy a buscarias.¡± Su madre siempre queriaer frutas despu¨¦s de que sus sintomas se aliviahan Gabri, ya m¨¢s calmada con m¨¢quina de respici¨®n, e no dudo des pbras de su hijo. yasinti¨® con cabeza. Sim¨®n sali¨® del cuarto de hospital yenz¨® a correr. En entrada del quir¨®fano, Valentin, viendo c¨®mo se colgaba mada, se qued¨® algo Capítulo 161 Capitulo 161C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ?El chico al tel¨¦fono?? ?El hijo de L¨¢zaro, el gemelo no id¨¦ntico? En menos de un minuto, Sim apareci¨® frente a Valer a Valentin, dej¨¢ndolo boquabierto de sorpresa ?Eso fue demasiado r¨¢pido Acaba de colgar el tel¨¦fono y ya estaba ol ?Ha estaca en el hospital todo este tiempo? Sim¨®n no tuvo tiempo de explicaciones, se dirigi¨® directamente a enfermera, ¡°Tengo ang negativo, puedo donarle a persona que est¨¢ adentro¡°. La enfermera asinti¨®, ¡°Entonces ven conmigo, el paciente no puede esperar¡°. Valentin observ¨® c¨®mo puerta del quir¨®fano se cerraba de nuevo En ese momento, su estado de animo erao una mantan de emociones Su otro hijo. El gemelo no identico de Lazaro Nunca imagen que se encontraria de esta maner ?Por que tambi¨¦n estaba en el hospital? No parecia enfermo caso su madre estaba enferma Dentro del quirano Simon miraba a persona en otra cama, lleno de sentimentos encontrados. Las heridas en cabeza de Lazaro ya han sido tratadas, vendadas de tal manera que solo dejaban a vista sus ojos, narty beca Surstro estaba palide, tan ncoo un papel Simon observ¨® sus manos. En una de es, mu?eca mostraba cicatrices, nuevos y viejas, m¨¢s de vaime en total. Lacta mu?eca estaba vendada ocultandos heridas Peros cicatrices en otra mano daban una idea de lo que ha debajo. Esta era su hermano El hermano por el que su madre habia vivido con culpa toda su vida, a?orandolo hasta enfermar ?Cu¨¢nta desesperaci¨®n habis sentido para cortarse lewens una y otra ver? Autolesionarse una y otra vez ?Tantas veces! ?C¨®mo ha sobrevivida todos estos a?os? Al ver su propia sangre fluyendo hacia el cuerpo de su hermano, Simon se sinti¨® afortunado. Afortunado de poder salvar a este hermano del que hab¨ªa sido separado almace Aunque no pudieron crecer juntos. Poder ayudarlo en un momento de vida muerte tambi¨¦n es algo bueno, Sin embargo, lo que le preocupaba es su hermano perdonaria a su madre. ?Entenderia impotencia y el dolor de su madre? Con el paso del tiempo, conciencia de Sim¨®nenzaba a nurse. La voz preocupada de enfermera se escuch¨®, ¡°Seguimos?¡± ¡°Este edor y t¨¦ alcanzando pu limite¡± El doctor mirando el electrocentograma de L¨¦zaro, pregunt¨® a Sim¨®n, ¡°?Puedes seguir? Este hombre todav¨ªa no est¨¢ de peligro A punto de desmayarse, Sim¨®n a los ojos ¡°Continien puedo aguantat Ces mi Bermano, por favor, deben salvarlo.¡± Sable que si algo le pasaba a este hermano, probablem El doctor inti¨®, Tranquilo, no te pond en peligro.¡± Y lungo le dijo a enfermera. Extralgan otros 200ml. Le enfermera an rm, 200ml¡± su madia ¡°Eso podria poner en riesgo vida de este hombre.¡± El doctor, fij¨¢ndose en el coraz¨®n de L¨¢zaro en el monitor, dija Tranqu, ¨¦ esta saludable, no pasar nada.¡± El doctor ya conocia a Sim¨®n Gabri, que solia enfermarse y venir al hospital, siempre estaba pa?ada por Sim¨®n. Ya estaban bastante familiarizados La decisi¨®n de extraer otros 200ml de sangre para salvar a L¨¢zaro venia de ver preocupaci¨®n en los ojos de Sim¨®n. Al parecer este hermano significaba mucho para ¨¦l Despu¨¦s de transfundir otros 200ml de sangre a L¨¢zaro, Sim¨®n cay¨® en un profundo desmayo Fuera del quir¨®fano, Valentin miraba luz que segu¨ªa encendida, agitadoo si estuviera sobre brasas. Caminaba de undo a otro, su coraz¨®ntiendo tan fuerte que parecia querer salirse de su pecho. Orabe sin cesar para que L¨¢zaro lograra sobrevivir. En cuanto a su hijo menor, con quien se encontr¨® de manera inesperada, sentia una mez de alegria y culpa Nunca en su vida habia estado tan ansioso y preocupado. Finalmente, despu¨¦s de dar varias v vueltas m¨¢s, Con un ¡®ding¡®, puerta del quir¨®fico se abri¨® Capítulo 162 Cap¨ªtulo 162 La puerta del quir¨®fano se abrid, y Valentin observ¨® c¨®mo sus dos hijos eran llevados fuera, uno tras otro, apresunindose a preguntar. ¡°Doctor, o est¨¢n los dos?¡± El doctor respondi¨® en voz baja, ¡°El Sr. L¨¢zaro ya est¨¢ fuera de peligro. El menor ha donado demasiada sangre y ha caldo ena, necesitar un buen tiempo de recuperaci¨®n. Por ahora, los he colocado juntos en una habitaci¨®n para que puedas cuidar de ambos. Esperaremos a que llegue m¨¢s sangre de otro hospital para hacerle una transfusi¨®n¡± Valentin asinti¨®, ¡°Bien, gracias, doctor Despu¨¦s de llevar a sus dos hijos a habitaci¨®n, Valentin finalmente pudo respirar aliviado. Mirando el rostro ya recuperado de su hijo mayor y palidez de su hijo meno se sentia profundamente afligido. Ambos eran su came y sangre. Ahi, con sus dos hijos yaciendo ante ¨¦l, nadie podria entender el dolor en su coraz¨®n. No habia protegido al mayor, ni cumplido con todas sus responsabilidades hacia el menor. Se consideraba un padre fallido. Dos horas m¨¢is tarde L¨¢zaro fue el primero en despertar Al abrir los ojos y ver el techo y bolsa de suero colgando, se qued¨® desconcertado. ?No ha muerto? Habia renunciado a su dese de vivir cuando enfermo ?Por qu¨¦ seguia vivo? En ese momento, Valentin, quien ha salido aprarida, entro. Al ver a su hijo mayor despierto, se lleno de alegria. ¡°L¨¢zaro, despertaste ?Como te sientes? ?Hay algo que te moleste?¡± L¨¢zaro, debilmente, miro a su padre, ¡°Pap¨¢, lo siento por hacerte preocupar.¡± Valentin sacudi¨® cabeza, ¡°Lo importante es que est¨¢s bien. Esta vez todo se lo debemos a tu hermano. Sin ¨¦l, incluso si te hubiera traido al hospital a tiempo, probablemente no habr¨ªamos podido salvarte.¡± Lazaro se sorprendio, ¡°Mi hermano?¡± Valentin se?al¨® a persona que estaba en cama a su izquierda, ¡°Si, es el Perdiste mucha sangre y tienes un tipo de sangre especial. El banco de sangre estaba escaso. Tu madre y yo tenemos tipos diferentes, asi que no podiamos donarte. En un momento de desesperaci¨®n, contact¨¦ a tu madre biol¨®gica, pero fue ¨¦l quien respondid. Estaba en el hospital yi¨® al quir¨®fano en menos de un minuto despu¨¦s de mada. El doctor do que dond casi mitad de au sangre para ti. Ahora est¨¢ ena Le dijo al doctor que eras su hermano y que hiciera lo que fuera para salvarte. Mira, L¨¢zaro, aunque nunca se han visto, estaba dispuesto a darte mitad de su sangre. Hay mucha gente que te quiere. No debes rendirte frente a vida solo por alguien que te hizo da?o. No vale pena. Deja atr¨¢s esos malos recuerdos. Mira hacia adnte yienza una nueva vida. Pap¨¢ cree que si ajustas tu actitud, po vencer enfermedad.¡± ?La mitad de su i sangre! L¨¢zaro mir¨® hacia cama a sudo. El joven tenia el rostro palidoo el papel, con los ojos firmemente cerrados. Ese era su hermano mellizo. Antes de enfermar, habia visto su foto en un correo. No se parecian en nada, pero sonrisa de Sim¨®n era brinte, muy parecida a de su supuesta madre biol¨®gica. Justo entonces, Sim¨®n, que ha estado con los ojos cerrados, funci¨® el ce?o de repente y luego abri¨® lentamente los ojos. Viendo que de repente desperto, L¨¢zaro se qued¨® pensativo. ?Qu¨¦ deberia decir en ese momento? ?Gracias? Pero iodidad de su rci¨®n le impedia expresarse. Valentin, al verlo despertar se llen¨® de alegr¨ªa y preocupaci¨®n al mismo tiempo. ¡°Simon, despertaste. ?C¨®mo te sientes? ?Te sientes manado?¡± Sim¨®n se sentia debily con cabeza ligera. ¡°?Cu¨¢nto tiempo he dormido?¡± ?? ???? ?? ? ? ?? ? ????C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Valentin respondi¨® r¨¢pidamente, ¡°Contando el tiempo en el quir¨®fano, casi tres horas Aloir que habian pasado tres horas, el ya p¨¢lido rostro de Sim¨®n se tom¨® a¨²n m¨¢s p¨¢lido. Pensando en su madre que a¨²n estaba en habitaci¨®n, intento levantarse de cama sin importarle su debilidad. Capítulo 163 Capitulo 163 Valentin se llev¨® un susto. ?Qu¨¦ est¨¢ haciendo? Aculstate ya. Todav¨ªa est¨¢ muy debil, no puedes estar movi¨¦ndote as El m¨¦dico dijo que tienes que recuperarte bien. En cuanto llegue mas sangre de otros hospitales, le pedir¨¦ al doctor que te haga una transfusi¨®n para que te recuperes m¨¢s r¨¢pida.¡±Published by N?v''elD/rama.Org. Sim¨®n se solt¨® de su agarre. ¡°Mi mam¨¢ se puso mal, est¨¢ en s de espera por mi. No puedo dejar que se preocupe.¡± Aloir esto, Valentin se tenso. ?Qu¨¦ enfermedad tiene tu mama?¡± ?Es grave?¡± Aunque nunca ha visto, al fin y al cabo e le habia dado dos hijos y habia criado a una por su cuenta. De cualquier manera, tenia que ir a ve. Sim¨®n mir¨® hacia otra cama donde estaba L¨¢zaro ¡°E tiene una enfermedad del coraz¨®n Lleva asi treinta a?os. Por culpa del remordimiento hacia cierta persona y nostalgia, su enfermedad se ha agravado. Lleva enferma treinta a?os Cuando recibiu mada, e estaba con respirador. Le menti diciendo que iba aprarle frutas Se debe estar preocupando despu¨¦s de tanto tiempo.¡± Al escucharlo decir esto, Valentin ya no se atrevida detenerlo. Sim¨®n se puso de pie d¨¦bilmente y miro a Valentin con intenci¨®n ¡°Creas o no, el hijo que mi mami fue forzada a abandonar es el dolor m¨¢s grande de su vida. A lorgo de los a?os, e nunca olvid¨® a ese ni?o Por culpa del remordimiento, nunca se caso. No es que no amara a ese hijo Solo que, para salvar a sus padres, no tuvo m¨¢s remedio que hacerlo. Siempre pens¨® que ese hijo estaria mejor en una familia adinerada hasta que hace unos dias, por casualidad, escucho los pensamientos de una chica Esa chica decia que el hijo lo estaba pasando mal, que su madre adoptiva lo maltrataba lo llevaba locura. Fue entonces cuando se dio cuenta de que su hijo no estaba bien. Esa noche, volvi¨® a enfermar. Me conto el secreto que hab¨ªa guardado durante treinta a?os y me pidi¨® que encontrara a ese hijo. Solo entonces supe cudnto habia sundo y lo doloroso que hab¨ªa sido para e todos estos a?os Contrate a un detective privado encontr¨¦ identidad del ni?o y esta ma?ana le entregue Informaci¨®n Cuando vio foto del ni?o, se sinti¨® a¨²n m¨¢s incapaz de perdonarse a s¨ª misma. Hoy se puso peor que nunca, hasta tuvieron que usar el respirador.¡± Luego, volvi¨® su miroda hacia L¨¢zaro ¡°E no minti. Toda madre ama a su hijo Su amor por siempre estuvo en lo m¨¢s profundo de su coraz¨®n. Estos a?os, lo ha pasado muy mal, muy oprimida. Lloratia con frecuencia pors noches. Yo nunca supe qui¨¦n era mi verdadero padre. Pense que mi mam¨¢ lloraba pors noches y no se casaba porque hab¨ªa sido herida por mi padre. Hasta que ese dia me revel¨® el secreto que habia ocultado por 30 a?os Salo entonces entendi por que nunca se caso. Mi mam¨¢ dijo que casarse significaba formar una nueva familia, y e, habiendo abandonado a su propio hijo, no merecia ser feliz. Aunque me tuvo a mi y a tio madre sustituta, salvando vida de mis abuelos, pag¨® con media vida de juventud Viviendo cada dia culpa y auto¨Creproche. Nadie sabe lo duro y cansado que ha sido para e estos a?os. Si puedes, espero que le des una oportunidad de redmine¡± Despu¨¦s de que Sim¨¢n termin¨® de har, se fue Valentin, conmocionado por revci¨®n de que Simonya sabia identidad de Lazaro antes de su mada, se apresura sostener a Simon, quien caminaba tambaleante ¡°D¨¦jame ayuciante a pasar, estas tan d¨¦bil que me preocupa Sim¨®n rechaz¨® su mano, ¡°Estoy bien, qu¨¦date aqui y cuida de el. Yo puedo in so Valentin mir¨® a Lazaro Vio sus ojos rojos, llenos degrimas, y sus manos firmemente apretada Capítulo 164 Cap¨ªtulo 164 Despu¨¦s de que Sim¨®n sali¨®, Valentin finalmente habl ¡°Simon escuch¨® el coraz¨®n de una chica hando. Probablemente sea Yaya. Pero cuando se conocieron? Cristian estaba en el Hotel Luxona cuando ocuro el incendio, y ahora tambi¨¦n est¨¢ en este hospital Yo estaba neando venir a visitarlos hoy. No esperaba tener noticias de tu madre biol¨®gica tan pronto. Tema que no lo aceptares, as¨ª que pens¨¦ en verte primero ?Qui¨¦n iba a decir que tendr¨ªas un ataque de repente? Ya viste informaci¨®n sobre tu madre biol¨®gica. E te dejo a cambio de dinero. manteniendo a tu hermano a sudo. ?La odias por haberte dado a luzo madre sustituta? Antes de escuchar a Sim¨®n, L¨¢zaro realmente odaba a Gabri por haberlo tenido mediante gestacion subrogada. Pero al saber por Simon que Gabri se sentia culpable y hab¨ªa sufrido de una enfermedad del coraz¨®n, viviendo en culpa y auto¨Creproche todo este tempo, sin casarse por ¨¦l y llorando frecuentemente ps noches, Lazaro se pregunt¨®, acasos pbras que dijo en aquel entonces tambi¨¦n contenian su amor por ¨¦l? De repente L¨¢zaro rompi¨® en Banto, ¡°Pap¨¢, pens¨¦ que despu¨¦s de abandonarme, e habr¨ªa olvidadopletamente sobre mi, su hijo. Nunca imagin¨¦ que eligers no casarse por mi, o que sufriria de una enfermedad del coraz¨®n por mi.¡± Valentin te pas¨® algunos pa?uelos. ¡°?No viste ya informaci¨®n? E eligi¨® tenerte mediante gestaci¨®n subrogada solo porque tus abuelos matemos estaban gravemente enfermos. Queria salvarlos. Como hija, queria salvar a sus padres, y mientras no recuera al asesinato o al robo, lo que hizo puede ser perdonado. En momentos de desesperaci¨®n, uno se aferra a cualquier esperanza. Mira, siendo tan joven en aquel entonces, no solo tenia que cuidar de dos enfermos, sino tambi¨¦n criar a tu hermano por su cuenta. No casarse por los ni?os es algo que pocas madres harian en este mundo. Al encontra, deberias sente orgulloso, no da E te dio vida. El ambiente en el que creciste fue circunstancial, no algo que e quisiera ver. Asique, Lazam, necesitas recuperarte No dejes que una enfermedad te derrietan facilmente. Tu trastorno de ansiedades en realidad tu propio demonio interno. Ahora que sabes que tu madre biologica tambi¨¦n te ama, vencer ese demonia sera facil. Piensalo bien. Cuando te sientas un poco mejor, ve a ve. Esta noche no me quedar¨¦ en el hospital contign Ahora que encontramos a tu madre bol¨®gica, necesito ocuparme de Ivanna m¨¢s r¨¢pido, y tambi¨¦n de tu hermano. Espero que ¨¦l pueda reconocer sus races. Como padre, no cumpli con mi deber y quieropensarlo. Asi que entendo perfectamenteo se siente tu madre con su culpa y auto¨Creproche.¡±This belongs to N?velDrama.Org - ?. L¨¢zaro se sec¨®s l¨¢grimas. Un hombre de 30 a?os daunio ¡°Lo s¨¦, regresa primera. Una vez ajuste mi actitud in a ve ¡± ha calmado y le habian qutado el respirador A pesar de forzar ? Sim¨®n regres¨® a habitaci¨®n de su madre. La enfermedad del coraz¨®n de Gabri familiar mientras luchaba contra el marea. Gabri not¨® de inmediato que algo andata mal ¡°Sim¨®n, ?qu¨¦ te pasa? ?No diste que iba aprar frutas? ?Po sientes mal? Sim¨®n reprimid malestar Estoy bien aprar frutas para pero me encontr¨¦ con un paciente que habia perdido mucha sangre fuera del hospital. Tenia un tipo de sangre especial, igual que el mio. El banco de sangre del hospital estaba en emergencia, as¨ª que ayude donando un poco No se atrevi¨® a decir que ha donado sangre a L¨¢zaro Si su madre sabia que el que ha perdido mucha sangre era L¨¢zaro, solo se preocupar¨ªa y se sentiria m¨¢s dolida. Cuando Gabri escucha esto, su expresi¨®n cambi¨® dr¨¢sticamente ¡°?Cu¨¢nto donaste? ¡°Te has puesto p¨¢lido.¡± un rato. ?Te sientes muy marado? R¨¢pidamente se levanto de cama para sostener a Sim¨®n. ¡°Deberias acostarte Simon, intentando no preocupa, dijo con tono ligera, ¡°Donar mucho? Solo fueron 200 mililitros Gabri, angustiada, dijo, 200 mililitros y dices que es poco? Te crees un inmortal¡± Capitulo 165 Capítulo 165 Capitulo 165 ¡°Mam¨¢, salvar una vida es m¨¢s importante que cualquier otra cosa. Vale pena si mi sangre puede salvar una vida. Estoy un poco mareado despu¨¦s de sacar sangre. D¨¦jame dormir un rato, Sim¨®n, despu¨¦s de donar sangre, se desplom¨® sobre cama del hospital donde descansaba su mam¨¢. A pesar de que e sabia que algo no cuadraba -pues doscientos mililitros de sangre no causarian tal debilidad-, entenda que su hijo hab¨ªa hecho un gran sacrificio. ¡°Entonces duerme, hijo. Ya estoy mejor¡°, le aseguro, ocultando su preocupaci¨®n Esa noche, en habitaci¨®n de Cristi¨¢n, Soraya se entretenia viendo telenovs mientras ¨¦l se ocupaba de los asuntos de empresa. La manera que manejaba los documentos y su concentraci¨®n le parecian irresistiblemente atractivas, quien no dudo en hgarlo: ¡°Amor te ves muy guapo trabajando. [Ajaja, en realidad mi esposo es m¨¢s guapo cuando est¨¢ en cama Era m¨¢s atractivo verte tan excitado por mi que su rostro estaba lleno delujuria y sudando por todas partes Vaya, ese fue el momento m¨¢s sexy y varonil Los m¨²sculos de todo el cuerpo se disparan y mano se siente en¨¦rgica que sticidad Los ojos de Cristian se movieron levemente. ?Es este su verdadero sentimiento interior? E intentando entender lo que Cristi¨¢n hacia en suputadora, se quejo de loplicadas que le parec¨ªans graficas y los n¨²meros. ¡°Nunca me gustarons matem¨¢ticas¡°, confes¨®, ¡°pero tuve suerte de nacer en una familia odada y casame contigo. No necesito trabajar, solo disfrutar de vida¡°. Cristi¨¢n, sorprendido por su falta de ambiciones m¨¢s all¨¢ de los ceres mundanos, detuvo sus manos sobre el tedo y pregunt¨® ¡°No tienes ninguna persecuci¨®n?¡± ?Eh? Maldita seu, ?c¨®mo me atrevo a tener busquedas cuando en mi vida antenor era un enfermo terminal? Mi unico deseo es tener un buen cuerpo, para poderery beber imprudentemente, y viajar alrededor del mundo ro que ahora quiero cumplir los pesares de mi anterior Me pregunto cu¨¢ndo podr¨¦ conquistar este icebergThis belongs to N?velDrama.Org - ?. Si no, temo no vivir lo suficiente para cumplir mi deseo] El coraz¨®n de Cristian tembl¨® un poco aloitta Asi que tenia prisa por enamorario, solo para irse antes e ir a cumplir su deseo de su vida anterior Bajo los ojos hacia sus d¨¦biles piernas. Si pudiera levantarse, podria cumplir su deseo antes Aunque no estaba enamorado de e. Pero le parecia bien,o marido, mostrarle los alrededores Cristi¨¢n estaba a punto de abrir boca para decir que, cuando estuviera libre, podr¨ªa lleva de viaje, cuando sono su tel¨¦fono m¨®vil. Cogi¨® el tel¨¦fono: ¡°H¡°. La persona al otrodo de linea dijo: ¡°Sr. Fuentes, Juan encontr¨® Capítulo 166 Capitulo 166 Soraya tambi¨¦n escucho voz al otrodo del tel¨¦fono y exm¨® sorprendida ¡°Juan encontrado ya, and Jay, Chispita dec¨ªa que se hab¨ªa ido de viaje por todo el mundo, que era dif¨ªcil de encontras, ?no?| ¡°Amor preguntale donde esti Cristining no sabet ¡°Si ya se retir¨®, ?para qui tienes tanta prisa en encontrado?¡±Published by N?v''elD/rama.Org. La miro de arriba abajo y dio, ¡°?Ser¨¢ que no est¨¢s contents con c¨®mo te ves y est¨¢s pensando en hacerte algo?¡± Soraya levant¨® una ceja con orgullo, ¡°Acaso necesito hacerme algo con este rostro tan hermoso que tengo?¡± ¡°Entonces, ?para que lo buscas? ¡°Es un secreto, todavia no te puedo decir Cristin no insisti¨® muda Te paso diri¨®n luego Si quieres buscarlo ve ma?ana¡± Alexchcharlo Soraya le dio un beso emocionada en cara ¡°Jajaja, gracias amor Eres increble, apenas te mencion¨¦ en ma?ana y ya lo encontraste en noche ¡± Vend sonreir tan radiante, con los ojos casi cerdos, Cristi¨¢n sonid involuntariamente. Su bente sonrisa erao una estre brinte, que lo deslumbraba Ah,e se alegra con tan poco Soraya, al verlo sommer,o si hubiera descubierto algo nuevo, estir su mano envueltao un tamal y apret cara de Cristi¨¢n, ¡°Jajaja, novima, amor, tu puedes someiri Te ves mucho m¨¢s guapo sonriendo que siempre con esa cara seria. Tienes que sorveir m¨¢s sabes? Somer te quita a?os de encima, estar siempre serio te envejece rap¨Cdo¡± Ledolid cara de tanto que e apretaba. Cristine qui¨® su mano, ¡°Te estas pasando de raya.¡± Exta mujer, acente das un poco de confianza y ya empezaba a seducir Incluso se hab¨ªa abendo a apretadle casa. Sonya siquid siendo descaradamente sin verg¨¹enza. ¡°Toca querer apretar es amar. Si los esposos no aprietan, no se aman. Amor, tambianta dejo que me aprietes ?D¨®nde quieres apretar? Mi cara, mis pechos, ja mi nalga, o quints at abajo quieres todo? Vind harmas y mas disparates, Cristian tap¨¦ boca. Cater ¡°Si sigues hando asi, maana mismo te consigo una habitaci¨®n s en el hospital Una mujer hando m¨¢s sin filtro que un hombre. Soraya no mostr¨® ningun remordimiento. ¡°Ay ni sabes disfrutar cuando te din privilegios.¡± De repente,o mano de ¨¦l y coloco sobre su pecho orgulloso, mir¨¢ndolo fijamente a los ojos. ¡°Amor te dejo que presiones ¡°Prueba, vertino es m¨¢s suave que el trasero Cristi¨¢n se detuvo, queriendo retirar su mano, pero Soraya sujet fememente. No era primera vez que experimentaba esa sensaci¨®n esponjosa bajo su palma. ?Pero ahora era momento para esto? Bajo mirada hacia sus manos Susplid. ¡®Mujer calmate ¡°Provoca nova tradu Cons manos estimadas y todavia sinportare¡± Soraja, siempre queriendo mils, deliberadamente scudi¨® es mortes que subian y bajaban. ¡°Solo te estoy dejando tocar en qu¨¦ est¨¢ pensando Esta noche solo hay privilegios, nada de cane. Si quieres care, espera a que me mejora mano, me bale bien y entonces te invito a un festin. Si una noche no es suficiente, entonces dos. Si dus noches no basta entonces una semana. Lo que t¨² quieras. Catoy liata pe sequinte hasta que el cielo se oscura ys s¨¢banas se rompan Saraya que ya no tuviera ganas de seguir trabajando Luego, con una minada eine risa y seriedad, ja observ?, ¡°?una samara? Tu pequetita¡® aguantar¨¤ tanto?¡± Elentario inesperado dej¨® a Soraya bagble Caray mi amor condo senza,nza a toda velocidad Cristin, viendo que puerta del cuarto estaba cerrada y que nadie entraria a was bore, guld iente de Sanya Jugends on all¨¢ a Capítulo 167 Cap¨ªtulo 167 ¡°Sosteniendo mi mano tan fuerte, ?es que quieres¡® a tu peque?ita?¡°, dijo con una sonrisa traviesa. Bajo baranda de cama hospitriae, imponiendo su fuerza, levant¨® a Soraya sobre cama. ¡°Viendo tu desesperaci¨®n, supongo que tendr¨¦ que sacrificarme y ayudarte. Si no, no hans m¨¢s que pensar en c¨®mo estoy sobre timpidi¨¢ndome concentram trabajo.¡± Soraya se sinti¨® inc¨®moda de inmediato. So su mano r¨¢pidamente, ¡°Amos ?qu¨¦ est¨¢s haciendo?¡± Maldici¨®n, collo porque mi mano est¨¢ herida y cree que no puede hacerma nada, me atrevo a har aai. Si realmente pasa una semana, mi pobre cintura no lo soportaria Cristian, escuchando sus pensamientos internos, casi suelta una carcajada. Je, pers¨® que e era valiente, per¨° resulta que tiene el coraz¨®n de un rat¨®n, Le susuno al oido. ?No fuste tu quien dijo que querias que cuide a tu pequefita?¡± ?Boom! Soraya, que siempre se jaco do tener cara dura, inesperadamente se sonrj¨® Rid perviosamente, ¡°Jaja, amoy solo estaba hando por ha era una broma.¡± Ay Dios mio! Siempre he sido yo quien lo provoca Ahora que me provoca ¨¦l, siento ganas de huir. Y lo peor es que esos ojos profundos de Cristlin sono un vortice. casi me arrastran hacia adentro. Que peligro Intenta moverse hacia el borde de cama para escapar. Cristian, conteniendo su risa, aprison um brazo. ¡°Siempre eres t¨² quien me provoca, ahora es mi tumo de darte una probadita.¡± Dicho esto, se inclino para besa Despu¨¦s de todo, es su esposa legal, un poco de provocaci¨®n no es un delito. Era primera vez que Soraya se semia asi No pudo evitar gemir suavemente. Ese sonido timido y encantador sorprendi¨® a e misma. Carol?Ese sonido vino de mi? Siempre he sido que rugeo un edn. Maldita sea, ese geido fue demasiado vergon Escuchando rica vida intenor de e, Cristi¨¢n maliciosamente aument¨® presi¨®n¡­ Un torente de electricidad ri¨® el cuerpo de Soraya¡­. Carajol Cristiones demasiado malo, c¨®mo se atreve__ rostro se ti?o de rojo, intentando detenerlo Pero con mano herida, envueltao un tamal, no pudo hacer nada¡­ E gimio suvemente, suplicand, ¡°Amo¡­ amor por favor..¡± Viend tandemda, los ojos de Cristian se oscurecon m?t. Suvoronca y profunda resond en su oido ¡°?Para qu¨¦?¡± Continua con su trasura Fijando su mirada en Soraya, no se perd¨®n una s expresi¨®n en su rostro. Quiz, deberia hacero a Primero provocar, lungo conquistar el corr¨®n Hacia tiempo que no encontraba un desafio a Conquistar el coraz¨®n de esta mujer podria ser m¨¢s emocionante que cer un contrato millonario. Los hombres nicecon el deseo de conquista, cuanto m¨¢s inalcanzable, m¨¢s lo desean. Esta ara su ostro en el pecho de Cristin Mademia, que muerte! Este hombre sabe demanda. Maldita sea, siempre rechazaba mis provocaciones con ready shora¡­ Us manos de mi esposo no solo son bonitas, sino tambi¨¦n muy h¨¢biles.]This belongs to N?velDrama.Org - ?. La humedad bajo su palma le dio a Cristi¨¢n que jus sentimientos eran sinceros Pregunt¨® intencionadamente en vor baja, ¡°Segunda provoc¨¢ndome? Ayesa vor demasiado sexy. Moldes van a quedar embarazados. Provocar, aunque the cueste vida, seguir¨¦ provocando. Chispisqu¨¦ le pasa eta hombre hoy? Capitulo 167 ?Por qu¨¦ de repente me est¨¢ contraatacando? Chupeta (Anftriona, +10 en afecto) [Carajol Este hombre es un pervertido a qui? Yo lo provoco todos los dias y no siente nada. El provoca una vez, y el alecto sube ?Est¨¢ enfermo ?Le gusta servir a gente? Mientras Soraya a¨²n pensaba en har con Chispita. Cristi¨¢n de repente aument¨® Capítulo 168 Capitulo 168 Despu¨¦s de que Cristian termino, Soraya qued¨® hecha un trapo, tan avergonzada que enterr¨® su cara en almohada fingiendo estar muerta. Cristi¨¢n se limpi¨®s manos, observando a mujer que rara vez se mostraba tranqu ¡°?No estabas toda bravucona hace un rato, diciendo que inamos hasta el fin del mundo si era necesario? Apenas ha pasado media hora y ya est¨¢s toda derretida. Si no puedes con el paquete, mejor no hables tan grande, que el precio no es algo que puedas pagar¡± Si no fuera por su piernastimada, podr¨ªa haber seguido su juego hasta amuinars s¨¢banas. Cristi¨¢n empuj¨® suavemente, ¡°Ve a dormir a tu cama¡± La cama del hospital era demasiado estrecha para ambos. Pero Soraya no quer¨ªa dejar pasar este raro momento de ternura de Cristian ¡°No, quiero dormir contigo. Soy peque?a, no ocupare mucho espacio Se acurruc¨® al borde de cama sin mirar a Cristi¨¢n. Sabiendo lo terca que era, Cristi¨¢n no quiso insistir ¡°Si te caes de cama en noche, no me culpes¡± Cristin se levant¨®, fue al ba?o en su si de ruedas paravarse y al volver Soraya ya se hab¨ªa quedado dormidaThis belongs to N?velDrama.Org - ?. Mirando a mu ¡°Qu¨¦ tranqu¡± que ya tancaba profundamente Cristi¨¢n sacudi¨® cabeza. Cristi¨¢n no tenia sue?o, asi que cubri¨® a Saraya con colcha, y volvi¨® a abrir suputadora a para seguir revisando documentos En el quinto piso del hospital, en habitaci¨®n de Tiziano, quien ya llevaba m¨¢s de media mes internado y sus huesos empezaban a sanar, Romina, con un vestido nco y el cabello suelto sobre los hombros sesenta aldo de cama de Tiziano ¡°?Qu¨¦ tal si sobornamos al doctor para que camble su medicina durante el cambio de vendajes Imaginate, si pierde el uso de su mano, ya no podr¨¢ presumir tanto Cristi¨¢n despreciar¨¢ por in¨²til. Seguro que vendra arrastr¨¢ndose de vuelta a ti. Cuando lo haga, dejas colgada un rato, lungo le das un poco de cari?o. Cuando finalmente se rinda a tipletamente, y herede fortuna podras ayudar a Tania a quitarle todo lo que tenga Seria panido, no?¡± Tiziano funci¨® el ce?o con malicia, ¡°No, ya intentamos algo simr con unos enfermeros con los Smith y no funcion¨®. Si lo intentamos de nuevo, no solo despertaremos sospechas, sino que Cristi¨¢n se dar cuenta Romina, frustrada, replice, ¡°Entonces que, si esto no y aquello tampoco. Tienes que pensar en algo. Ahora e est¨¢pletamente fuera de control, ya no es tonta de antes. ?C¨®mo es que escondi¨® tan bien su astucia? Ni siquiera sabiamos que conocia artes marciales.¡± Tiziano sonno con astucia, ¡°?Y que si sabe pelear? Si no podemos ataca directamente, buscaremos otra manera. Si no podemos toca a e, ?por qu¨¦ no a alguien m¨¢s? Los 1.8 mil millones que e me extorsiono, es hora de recuperarios¡± Aloir esto, Romina supo que ¨¦l tenia un n Tiziano le hizo se?as para que se acercara y le susur¨® su n al dido Romina asinti¨® entusiasmada, ¡°Esa es una buena idea. No solo recuperaremos lo que nos debe, sino que haremos sangrar Se puso de pie. ¡°Entonces, es un trato. Me voy, espera mis noticias¡± Minutos despu¨¦s de que Romina se marchara, Tania apareci¨® en habitaci¨®n de Tiziano ¡°?Ya lo han discutido todo? Tiziano, viendo el vendaje en nariz de Tania, abrazo con cario, ¡°Siya est¨¢ todo arredo. No te preocupes, Tania. Esta vez, har¨¦ que pague caro. Lo que nos rob¨®, lo Tania, dulcemente apoyada en su pecho, dijo. ¡°Confio en Mi hermana ¨²ltimamente se ha excedido, apoyo lo que decidas hacer Capítulo 169 Capitulo 169 Pero ano, hay que tener cuidado hom E ya ha recuperado conciencia Ya no es tan f¨¢cil de enga?ao antes Timano solt¨® una nau de desden ¡°?Esatonta podria estar consciente de algo? Nosotros no est¨¢bamos preparados antes y por eso nos tomo por sorpresa. Ahora que sabemos que e sabe pelea Los que buscaremos no ser¨¢n los matones de siempre.¡± Al escuchar esto, Tania sonriocida Esto significaba que iban a poner en marcha un n serio. Ah jajaja, una vez que esos tipos entren en ide No importa cu¨¢n fuerte sea Soraya en pelea, solo le quedar¨¢ ser astada. Capitulo 169 Al d¨ªa siguiente.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Siguiendo diri¨®n que Cristi¨¢n le ha dado, Soraya encontr¨® casa de Juan Cuando Juan y que tocaban a puerta y abrid, vio a Soraya All mirar a demasiado hermosa y exquisita Soraya sus ojos briron de asombro. ?Que chica m¨¢s linda! Juanya hab¨ªa pasado los 60. pero se mantenia muy bien Con un rostro amigable que parecia tener apenas 50 anos. Le pregunt¨® a Sonya con una sonrisa A qui¨¦n buscas?¡± Despu¨¦s de escuchar el prop¨®sito de Sonaya, actitud de Juan se volvida. ¡°Lo siento, no puedo proporcionarte lo que pides Soy m¨¦dico. Se firma un acuerdo de confidencialidad antes de que el cliente se someta a cirugia Sin su permiso, no puedo revr su informaci¨®n¡± Soraya entendi¨® su ¨¦tica profesional Pero lo que dijo a continuaci¨®n dej¨® a Juan absolutamente at¨®nito. ¡°?Y si supieras que tu hija fue vida y asesinada por el antes de cambiar de sindiris nada?¡± Cuando Juan reions, pregunt¨¦ apresuradamente, ¡°Qu¨¦ quisiste decir con eso?! Soraya sonrio ligeramente, Exactamente lo que escuchaste. El asesino de tu hija es hanna antes de su cambio de sexo Fue quien, enterindose de que t¨² realirabes operaciones de cambio de sexo, vino a ti ocultando su identidad para que le hiciers cirugia Juan, con el rostro sombrio, dijo. ¡°Sin pruebas, ?qu¨¦ evidencia tienes?¡± Soraya ya estaba preparada y le entreg¨® un ¡°Despu¨¦s de ver esto lo entender¡¯s. Si despu¨¦s de vero a¨²n no quieres dame informaci¨®n de Ivanna antes de su cambio, note forzare¡° Esta unidad sh USB fue gracias as patas proporcionadas por el sistema. De lo contrario, habria llegado a su puerta as y no habr¨ªa podido conseguir que Juan le diers informaci¨®n apter Ivanna antes de su inici¨® Juan tomo el USB con asceticismo. Soraya a?adi¨®. ¡°Te doy media hora. Vengo a porque mi tio tambi¨¦n fue une victima. Fue enga?ado por e toda su vida. Sino deseas proporcionar a informaci¨®n, encontar¨¢ otra manera. Solo tomar ma tempo Juan entr¨® a cass con el S Verdo que diges na verdad. Biel, de dar informaci¨®n pin resa (Pero alimenten,rpen to decir que no puedo ayudarle Capitulo 169 Cuando Juan reaparrod, su rosto estaba marcado pors l¨¢grimas y lleno de furia Le entrega Sonya una ¡°Por favor aseg¨²rate de que paque por lo que hizo.¡± No esperaba que el verdadero culpable que mat¨® a su hija pudiera escapar de justicia durante d¨¦cadas con su ayuda Sorays tomo caja. ¡°No te preocupes, e no tendr¨¢ un buen final¡± Despu¨¦s de obtener caja Soraya envi¨® a empresa de Valentin por mensajer¨ªa. Tema enviaba a casa, Ivanna pudiera ve primero y esoplicarias cosas. Capítulo 170 Cap¨ªtulo 170 Portadel Grupo Ri Valentin apag¨® suputadora, se levant¨® y esti¨® su cuello rigido, prepar¨¢ndose para irse a casa. Judo en ese momento, eu secretana and con un paquete en sus brazon. Valentino recibi¨® algo confunddo ¡°No heprado nada, jobimo es que tengo un paquete?¡± La secretaris se encogi¨® de hombros. ¡°No lo s¨¦, el repartidor acaba de traerlo y me pidi¨® que se lo entregan directamente en sus manos: Pens¨¦ que podria ser algo importante, asi que decidi traerlo de inmediato Ventile hizo un gesto de agradecimiento. ¡°Est¨¢ bien, puedes ire a casa¡± Una vez secretaria sa fue, encontr¨® unas tjent, corto el embje y abri¨® el paquete Dentro ha una caja de metal. Valentin funci¨® el ceo. ¡°Questo?¡± El paquete estaba a su nombre, lo que le gener¨® a¨²n m¨¢s confusi ?Qui¨¦n le estaria erando algo Lle¨® caja de metal a su escritorio, se sent¨® y lo abrid, Dentro ha varias fotos antiguas, lo que hum que frunciera a¨²n m¨¢s el cero¡°Fotos!¡± ¡°?Que es este?¡± Empera revisars fotos. Ha cientos de es Al principio,s fotos eran de un joven des ventes Fermentas seguia mirando, im¨¢genes pasaron a ser de una mujer Una mujer que el conocien La mano de Valentin tembid al sosteners fotos ¡°C¨®mo es que hay fotos de anna aqu?¡±This belongs to N?velDrama.Org - ?. Contud mirandos fotos con sorpresa ¡°Gund¡± Valentin exm, sus ojos se abrieno tos, y sus manos temban ?Estas fotos! Sin darse cuenta, encante que el joven des primeras fotos habia pasado por un proceso de cambio de seed, Desde artes de operaci¨®n, durante y despu¨¦s, cada cambio fue capturada ens im¨¢genes. Revis¨® r¨¢pidamente todass fotos, el se quedo en shock Debajo de caja, hab¨ªa un mont¨®n de documentos antiguos. Revied cadadosamente el contenida. Eran los contrats de operaci¨®n de cambio de sexo, detando toda informaci¨®n de Ivanna antes del cambio. Resulta que vanna, antes del cambio, amaba Mariano Maldonado ?yanna era hermana gam de Mariana Pero su hermana ha fallecido cuando era muy peque?os Despu¨¦s de su cambio de sexo, Mariano usurp¨® identidad de su hermana, viviendoo una mujer ante los ojos de los dem¨¢s En el fondo de caja, tambi¨¦n ha pruebas de los crimenesetidos por Mariano antes de su cambio de sexo, victimizando a muchas j¨®venes. Incluso ha detalles de c¨®mo Mariano habia neado conocerlo yngrarlo Al ver as j¨®venes victimes de ese hombre, Valentin estaba furioso, con fuego en sus ojos ys venas de su frente hinchadas. Este monstru, mato e tantas personas!¡± Pensar eno Ivanka lo habia engatado ypartido su vida con el durante a?os lo hacia sentir n¨¢ Cra absolutamente repugnante Valentinestaba enojado, que ni siquiera querial confrontara vannan person. Enfurecido empacos fotos y los documentos de vue en caja de metal y salid rapidamente de socia La secreta, al verlo alunos con caja manos,sto de susto Estaba ben hace un rato, ?por qu¨¦ se endurecio tamo de repent? ?Que paquete que lo enfureci¨®n? Valentinsa por puerta trasens de empresa y condujo directamente estaci¨®n de policia 23.2 Habia estado buscando informaci¨®n sobre el pasado de vanna, y alguien le habia entregado todo lo que necesitaba, y m¨¢s. Mirando caja de metal en el asiento del copiloto Valentin estaba furioso y disgustado Veinte minutos despu¨¦s. Lleg¨® a estaci¨®n de policia conte caja bajo el brazo, y denunci¨® a Nanna utilizando su verdadera identidad. ¡°Este monstruo, no solo da?o a mi hijo, sino que tambi¨¦n victimiz a tantas j¨®venes inocentes, merece lo per Los oficiales, al vers pruebas, se enfurecieron tantoo ¨¦l El jefe de policia orden¨® inmediatamente, ¡°Arresten a esa persona.¡± Valentin dijo con firmeza. ¡°Espero que se le aplique maxima pena lo mas ripido posible¡± El jefe sinti¨®. ¡°Tranquilo, para alguien que haetido tantos crimeneso e, enfrentarse a justicia es su destino final¡± Capítulo 171 Capitulo 171 ?vanna, desde que volvi¨® ayer, descubri¨® que todos los amigas y salon objetos de arte y los pintums de familie Rios han sido vendidos, lo que endureci¨® hasta el punto de querer matar alguien Persente a los mayores de familia Rios, no se atrevida mostrar al enojo, que go su robia. Espend a que Valentin fuera trabajar temprano esta ma?ana peru mar a ex espora Estoy que me lleva el diablo. Exos dos viejos aprovechamn que sal ayer para vender todos los antiguos y valiosos objetos de arte ys pinturas de cas Made sex pidi t?est vn millores. Y as¨ª, simplemente se adntaron y los vendieron Su esposa estaba fumosa, ¡°?Descubrieron algo ?Por qu¨¦ de repente tuvieron problemas en empresa, ba cieron vender nativos y hasta vandierons cosas valiosas de casa in decirte? Sento que algo raro est¨¢ pasando¡± Mama, pensando en mentira que Valentin le dijo ayat en el hospital, sesinden m¨¢s sospechos ¡°Tambi¨¦n pienso que algo no est¨¢ pasando, ya contrate a un defective privado para investigato En unos dias tendr¨¦ los resultados. Si Valentin se atreve a traicioname, a conspirar contam Hum, har¨¦ que se arrepienta de haber nacido¡± vana aprovechando que Valentin no estaba en casa, abrid caja fue Quena vacia antes de que Valentinse diera cuenta. Pero al abriria, se quedo boquiablerta Unos segundos despu¨¦s, su voz furiosa casi hace temr cacL ¡°Aaah_Qui¨¦n toco mi caja fuerte?! Dentro de caja fuerte, estaban todas sus joyas valiosas y los lingotes de oro que hab¨ªaprado. Todo, valorado en millones, habia desaparecido. ¡°Valentin, m¨¢s te vale que tengas una buena explicaci¨®n, esta noche al infiere La ¨²nica persona que podria haber du caja fue era Valentin, no se le ocurr¨ªa nadie m¨¢s. Con el rostro sombrio ys manos temblorosas, m¨® a Valentin por telefono Las cosas dentro de caja fuerte eran lo que ha reunido durante a?os de matemons,a un segura para e misma. Valentin sabia que e habia guardado algunas cosas, pero nunca antes a ¨¦l le hab¨ªa importada Supo que si el iba a usar sus cosas, al menos pediria su consentimenta Pero ahora, ses ha llevado todas sin decir una pbra indole un mal presentimiento. Cuando m¨® a Valentine unas cuantas pbras, despach Toms cosas para liquidarias Lapa?ia en escasez de fondos. No podamos asperar a que venderas tus activos. As que uses cosas de a Valentin Si no fuera por desesperaci¨®n, nunca habria tocado sus cos Para no hacerle saber a Valentin que neaba ise, Ivanna colg¨® el tel¨¦fono lleno de frustraci¨®n. ?La familia realmente ha legado a un callej¨®n al sabda Puso toda su esperanza en esos activos inmobiliarios./ Exper¨° ansiosamente en casa a que el agente inmobiano ayudara a vender sus propiedades Pero, ya casi estaba anocheciendo, y no hab¨ªa vendido ni una s propiedad, en cambio, policia su puerta. Tan prontoo los agentes aparecieron, mostraron sus identificaciones y una orden de arresto Octavio, que abri¨® puerta de mansion, yahan sido informado por Valentin sobre los crimenes de Serald hacia el tercer piso. A sabiendas, pregunto, ¡°Encas ¡°Esta arriba, para qu¨¦ buscan?¡± La policia, creyendo que el anciano aun no sabia verdad sobre arma, explico ¡°Alguien denunci¨® por asesinato, vici¨®n y fraude. 09:29 Capitulo 171 Ys pruebas son imefutables; policia estul para atestar a su nerabejo in ley Si tiene alguna duda, puede discutir con su hijo cuando regress.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Despu¨¦s de decir eso, subieron con decisi¨®n y restan a hanna. Capítulo 172 Capitulo 172 forexposada el frio metal circundaba sus mueces. Furiosaenz¨® a protestar ¡°?Bajo que derecho me detiment ?Saben quien soy? Soy esposa del presidente de Grupo Rios. No heetido ning¨²n delito, ?por qu¨¦ me amesta? Alegra vestibulo, observ¨® a los ancianos de familia con un mirada de tenor,pletamente desan, buscando ayuda desesperadamente. ¡°Suegro, tienen que har con ellos, que me suchen.This belongs to N?velDrama.Org - ?. No heendo ning¨²n crimen ?Por qu¨¦ me dertierent Ay¨¹derma Heideal y tranqu durante todos estos a?os en familias Nunca he hecho algo que vaya contra de moral. ?Por qu¨¦ policia venda por m Suegro, suegra, soy inocente Deben defendere.¡± Solo digo verdad Desde que se cas¨® con Valentin, aparte de mal se tab¨ªaportado de manera i Pero supostura tenia un motiv?, tem¨ªa que su identidad de transg¨¦nero f?ra descubierta, tem¨ªa que crimenes que habiaetido hace m¨¢s de treinta a?os Usando identidad de semana, ha logrado mantener Perhon un momento en que familia Rios estaba al borde de quebra todo ?e veia abajo Justo cuando pensaba que vendendo esos benei ihmu Desesperada, an atrodill¨® fente a los ancianos podka mudarka. kjmi esposa, es arrestada, destrozando todas sus ilusiones. Te estado en esta casa, siendo seu esposa y made ejemr nunca te hecho algor Paddles que soy ieme No pueden altestame Antes de que Octavio pulera espander Al verlo, Iarna peris¨° que hab¨ªa encontrado nu anto r¨¢pidameme intentando agar ga de Valentin, pero al se apand Su rostro senso pero no to hempo de pensar m¨¢s al respectu ¡°Valentin, llegare just a tiempo Haz que me suelen Estas personas han sido muy interpetuojas Entraron nuestra habitaci¨®n y me esposaron sun decir una pbra Adem¨¢s, me acusan de homicida Valentin, t¨² me conoces Siempre ha amado hasta matar un homimo podria aberatado a alguien Debe ser un error Ha que me quites esposas.¡± Valentin se debi ave en esa situaci¨®n huminte. E mejor que nadie sabia quinto Valentin amaba Durante a?os, se aseguro de que no le fatta No necesitaba trabajar, no tenia que hacer nada en casa, y recib¨ªa millones en patios mensuales. Incluso el cuidado de los ancianos estaba a cargo de empleados y cocineros, e solo tenia que da ordenes para que todo se hiciera. Habadoo una reina, sin preocupaciones Si no fuera porque sur les esposa quedo embarazada, nunca habr¨ªa pensado en traicionar ¨¤ Valentin. Despu¨¦s de todo, nunca spontania a alguien que ha trabara mayor que Pero entre un bajo y un marido, e alegria as jo Selectaba cha con su futuro estaria asegurado Pero en ese momento, todos sus nes se desmoronaron. sajja ja matada mperanzada de kanna, Valentin solt¨® una nga fria. Capitulo 172 ¡°Mejor cuanto antes apliquen ejecuci¨®n¡± Ivanna qued¨® petrificada, pensando que ha escuchado mal Valentin?qu¨¦ acabas decir? Debo haber escuchado mal, ?verdad? Soy tu esposa Estoy siendo humida y t¨² ho sabes qu¨¦ hacer? ?No se supone que debes defenderme y protegerme? ?Por qu¨¦ pemtes que me lleven?¡± La mirada de desprecio en los ojos de Valentin era algo que nunca hasto ?C¨®mo podia haber cambiado tanto? A¨²n esta ma?ana, todo parecia normal. ?Por que ahora miraba as? ?Por que har de ejecuci¨®n? ?Qu¨¦ crimen haetido para merecer Y eso venda de Valentin Valentindo unos pasos ads, aumentando distanc vas a seguir enga?¨¢ndote a ti mi ya olvidaste qui¨¦n eras malmente? ?Deberiama que eres inocente? Vaya, realmente no sabes lo a Boom! Al escuchar el nombre de Manu miranda a Valentin fue Tuto de identidad de alguen durante tanto tempo que imado por torta mitad de mi vida. Y ahora, ?todavia quiere decir Capítulo 173 Cap¨ªtulo 173 Valentin internampi¨® con sarcasmo, ?C¨®mo lbs saberlo?¡± ¡°Gracias a ti, enga?¨¢ndome, drogandome, consiguiendo que alguien m¨¦s diem a luza L¨¢zaro. Lo maltrataste desde peque?o. Lo torturaste hasta enfermarlo, haci¨¦ndolo autolesionarse una y otra vez. Ayer tuvo una crisis tan fuerte que casi muere, Dime, despu¨¦s de todos estos a?os, ?deber¨ªa felicitarte por jugar con toda familia Rioso si fueramos unos tortos, manipul¨¢ndonos a tu antojo?¡± Ivanna retrocedi¨® unos pasos, atemorizada, negando con cabeza y negdedolo todo, ¡°No, eso es mentira. ?Qui¨¦n te ha llenado cabeza de esas ideas? ?Qui¨¦n me est¨¢ difamanda?¡± Valentin no queria perder m¨¢s tiempo hando. ¡°Cualquier duda que tengas, podnis resolver en estaci¨®n de policia. Ya entregu¨¦s pruebas.¡± Se gird, evitando mirar a vanna. ¡°Ll¨¦vens¡± Ese monstruo asesino no merecia estar ni un segundo m¨¢s en mansi¨®n Rios; su s presencia contaminaba el aire. tranna, que habis puesto sus esperanzas en Valentin, se sinti¨® desfallecer of ver su actitud y expresi¨®n. Comenz¨® a gritar hist¨¦ricamente, ¡°Valentin, soy inocente. Creme. Salvame, no dejes que me leven. Si me arrestan, familia Rios perder¨¢ su honor. La empresa ya est¨¢ en crisis; si se sabe que me capturaron, seguramente quebraremos.¡± Valentin solt¨® una carcajada, ¡°No te preocupes,pa?ia no se ver¨¢ afectada ni quebrar¨¤. La gente solo sentir¨¢ pena por mi, por haber sido enga?ado por un demonioo tu durante tantos a?os. Tu, Mariano, despu¨¦s de treinta a?os huyendo, es hora de que pagues por tus crimenes. Esas chicas que mataste merecen justicia¡± ?Boom! Las pbras de Valentin cayerono un rayo sobre vanna, dej¨¢nd petrificada.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ?C¨®mo sabato des chicas asesinadas hace m¨¢s de treinta a?os? Ivanna, en estado de shock, fue escoltada fuera de mansi¨®n Rios y subida a un coche patru. Mida Valentin que estaba parado en puerta, mir¨¢nd con indiferencia, y de repente se dio cuenta de algo. ¡°No hay ninguna crisis en el Grupo Rios, ?verdad? Todo esto fue una trampa que preparaste para ml. ?Termias que, al pecias el divorcio, me llevara una parte de fortuna de familia Rios, y por eso armaste todo esto para distraerme mientras reunias pruebas en mi contra? ?Es eso? Valentin,enzaste a sospechar de mi hace tiempo, verdad?¡± Valentin, furioso, contest¨®, Te lo buscaste. Si no hubieras empujado a L¨¢zaro al limite, no habr¨ªa hecho nada. Incluso en caso de divorcio, te habr¨ªa dejado ir con dignidad. Pero lo imperdonable fue casi llevar a un ni?o al borde de locura. No tienes idea del infiero que L¨¢zaro ha vivido todos estos a?os, cicatrices en su cuerpo y alma. fruto de tu abuso. Esas cicatrices en sus mu?ecas son un recordatorio de su lucha por sobrevivit ?C¨®mo puedes decir que eres inocente?¡± L¨¢zaro era su limite, e Ivanna lo ha cruzado de peor manera Nade sabia lo desgarrador que fue para el ver a su hijo perder el controlo un le¨®n furioso cuando entraba en crisis, atacandose a s¨ª mismo con un cuchillo, un dolor que le cortaba respiraci¨®n. Ya lorgo de los a?os, en secreto, L¨¢zaro ha sobrevivido de alguna manera, ocultando su dolor detr¨¢s de mu?equeras que cubr¨ªans cicatrices de sus batas contra muerte Finalmente, Ivanna fue llevada. Nadie crey¨® en su inocencia. Sus crimenes finalmente alcanzaron, demostrando que justicia, aunque tardia, nunca fa. E hab¨ªa escondido su verdadera identidad y huido durante a?os, pero al final, tuvo que pagar un precio doloroso por sus iones ?Fusda! Por noche. Era una noche oscura y ventosa, con todass luces des casas apagadas y luna colgando alto en el cielo, su luz brinte ba?ando tierra con un resndor teado. vistiendo todo a su paso con un manto de ta Un grupo de hombres vestidos de negro se acercaba sigilosamente a mansi¨®n de Cristi¨¢n, observando con ojos furtivos lujosa residencia. Se escondian en los alrededores, buscando oportunidad perfecta para actuar. Capítulo 174 Cap¨ªtulo 174This belongs to N?velDrama.Org - ?. Comune del hombre de negro, un grupo silenciosamente derriba los quandam de seguridad fuernde in wi y luego impid en el patio Tan prontoo entraron, de inmediato in m d vise activaron. Los guardas escondidos en oscuridade movilizaron el instante. En el piso superior El mayordomo y Fermando fueron despertados de inmediato. Los dos con r¨¢pidamente, se levaron de salto, sin en pljama, tomaron armas y abrieron puerta para sali Con un dispar todos los empleados de casa se despertaron Pero no servona salir, apresurindose a cemar conves puertas de sus habitaciones. Esto es lo que el mayordomo les habis into desputa de empezar rabdare v A menos que fuera un incendio, algo peligroso sucedia en vi por noche, deben cerrar de inmediato conva. Porques puertas de v estaban reforzadas con materi prueba de explosiones. Amenos que se usar un ca?¨®n, nadie podria forzas. Desperada por el aborto, Diana tom¨® a Cristian, toda aterada. Cristine desperto con el sonido del tel¨¦fono, y al ver que era su madre quien maba, se tensy roldamente contest¨® E nunca maria en medio de noche sin raz¨®n. Maquepaque sucedi¨®.7 Bang Suprequate interrumpida por un disparo Cristian cambio de expresi¨®n. Mamque pand, donde est¨¢s?¡± Diana, cubriendo los sidos y agachada en uni¨®n de camarosamente, Deeper, muchos hombres de nego iumplen en casa. Tu pap¨¢ y el mayordomo se enfrentan a ellos. Pero hay demasiados, tem que no puedan con ellos Cnstners, ¡°No te preocupes, esta panghi, qu¨¦date dentro y no salgas Y Mateo, est¨¢ en casa en causa amiguat Diana, emndo, respond ¡°En en casa antigua. Despues de que toy Yaya fueron hospitalcado envie all ¡° La seguridad en cosa antigua era mejor Ellos tenia que discutir con familias de los guardias de seguridad y los conductor hides, sin empo pan cuidar de nito, asi que lo de vuelta a casa Cristian r¨¢pidamente se levant de cama y se enten su deudas, ¡°Vuelvo inmediatamanie.¡± Soraya desperto con vor urgente de Cristian Alver su expresi¨®n preocupada, pregunt¨® r¨¢pidamente, ¡°?Qu¨¦ pasa? Crisan,stdose ripidamente y poni¨¦ndose los zapatos, se rigid hac puerta. Su rostro estaba sombrio, ¡°Hay problemas en casa¡± ¡°Mi mama acaba de mardiciendo que un grupo de hombres de negro insumpi¨® en casa! Sorajo se sobresalt¨® y r¨¢pidamente se levant¨® de cama y sigulda ?ist¨¢ ¡°Por que alguien imumpiria? ?Cu¨¢l es el prop¨®sito de sus personas?¡± Al salir de , necesitamos spojo urgente Al ver que no respondia, Sonya preguntansiosamente al sistema Chispita. 1565 Chispita, que est¨¢ pasando Chapita (No lose. Este peligro no est¨¢ en el guion. Es un efecto mariposa casado por los cambios que hiciste en trama, y debes resolver) Sostrada, queria maldir. Siempre esa excuss. ?Por que tan dificil simplemente vivir en puz? Apenas estoy en el hospital recuperandom, ni siquiera me he recuperadopletamente y ya estamos con otro problem Chispitares inteligente, no puedes intentar adiva?? Pensa a quien te ha ofendido y que podia querer hacerte da?o. O quien de alguien para atacante) Est¨¢s sugriendo que ¨¦s obra de Tiziano y esa mujer despreciable?] Chip (No los deberian regresar y ver portemo.Si fue un peligro programado por el sistema, ya te habria adherido.) Una vez en ello, Sonya seseado de Cristian Capítulo 175 Capitulo 175 Sendlersi¨®n que emanaba desde el aviento basen, deseaba poder hacer que el camo vraa un avi¨®n. Mientras tanto, en vi, minaba una oscuridad perforada por el sonido de disparos, y una atmdatera tensa que estimbatos nen ine estaba cargado con el olor a pohors des bd, y de vez en cuando se escuchaben gemidos ahogados y el sonido de objetos rompiedosa. Fernando, er au juventud, ha estado en el ej¨¦rcito y tenia una punter¨ªa excepcional. El mayordomo tambi¨¦n enado en su juventud, ten¨ªa habilidades tanto enbate cuerpo a cuerpoo en el manejo de armas. Un grupo de hombres vestidos de negro, unos veinte, hab¨ªan imumpido en vi hace unos minutos, pero los guardias de segundad, Ferrando y el mayordomo los han forcado a esconderse y huic En un indane, mis de diez han caldo. Peros puertas de vi, de excelente calidad, imped¨ªan que el grupo pudiera esconderse dentro para evitars bs, dej¨¢ndolos atrapados y ocultandose detr¨¢s de sof¨¢s y mesas del sal¨®n. Uno de los hombres vestidos de negronzaba maldiciones ¡°?C¨®mo es posible que Cristi¨¢n siendo solo un empresano, mga tanto argentale Otro, viendo que han perdido a mitad de suspareras, mina eindelos amanta ¡°?Qu¨¦ talinos tiramos por shon? No estamos en desventaja en cuanto a armamento Hoy ha sido dificil intentar capturar a alguien. Mejor esperamos a que salgan de v y los tramos cuando est¨¦n solos¡± Elder evaluando los pras y contres decido ¡°Viviendo para luchar otro d¨ªa, no faltank te para quemar Aloir esto, los diez restanteserci entrada de vita El mayordomo, vi¨¦ndolos huit, solt¨® una nina tria ¡°a que von, no esperen sal Bang bang bang s en mano con una mirada perante hacia e en fuga, disparandes c con precision. Varios hombres m¨¢s cayeronThis belongs to N?velDrama.Org - ?. Cinco de los hombres vestida de negro lograron salir, agradecidipletamente Comas ahora El capit¨¢n de los guardas con un semnte sombris, k?zterendi Bang bang bang Despues de rafaga, todos cayeron al suels geitando. saber ancapado vida de alta, pero antes de que p pudieran celebrat, otro grupo los roded de asalto, daparo r¨¢pidamente a puentes de los hombres Las armas en sus manos ni siquiera hab¨ªan sido disparadas cuando el capitan de los guardas los incapucito, dejando sus manoso colmenas de abejas. El captan se acerc¨®d, preguntando con vor fria, ¡°As¨ª que se atrevem a imumpren Vis Serenidad por noche Tienen mucho coraje El equipo de seguridad de Camalquera mitares retirados El pagata mucha mas que lo que ganaria un guardia de seguridad normal. El capitano vivia en Vis Serenidad solo aparecia cuando Chatian lo convocat Tenda y el mayordomo saleron, mitando a los hombres anodiados en el suelo Temando se acerc, parando a uno antes de pone un pie sobre cabeza de lider del grupo Ta, ?qui¨¦n los and?¡± El hombre estaba gravemente herido pero se negaba a har Meme omnilenme, hagano desen ¡°Quieren saber qui¨¦n nos envio? Sigan sando Estos asesinos con un fuerte codigo de etica preletian montantes que conoci¨®n de su cliente. Stranahan esa informacion, su ¨²nica salida seria muerte Haber sido capturados hoy fue un descuido por su parte Pensaron que, siendo Csatuan un simple empresano, sus guardas ser¨ªan b¨¢sicos enbate cuerpo a cuerpo. No esperaban encontrar tantas personas ben armados en su casa. Suman capturar a Mateo, pero el estaba muy bien protegao urna Cuando Cristian y los dem¨¢s regresaron casa ya hab¨ªa sido limpadao si nada hubiera ocurrido. Los capturados estaban encerados El capit¨¢n de los guardas continuaba el intanogirona. Ah, caer en sus manos significaba que aquellos que se negaban a har recibiran un tratamiento especial Capítulo 176 Capitulo 176 Altele de seguridad todavia estaba intersspando aos setos utilizando los m¨¦todos de tortura La mirada fria de Cristina sobre los sujeto que apenas podian mamenerar con vida. Han hado ya?¡± El jefe de segundad neg¨® con cabeza. Son duros de roet preferen morirantes que har¡± Cristina mano sobre su si de nueces.¡± que son tua, th¨¬ Entonces que sign siendo duros. Usa todos los m¨¦todos que tengas disposici¨®n Shan, no hace falta seguir interrog¨¢ndolos Directamente deshate de ellos, lo dejes contamar el lugar.¡± Nunca hab¨ªa sido un ato. Si se stevia a imumpe aqul de noche, que estuvieron preparados para dejar su vida Preferia errar al matar antes que dejar escapar a alguien Ser d¨¦bil de coraz¨®n solo lo llevaria a un abismo sin retorno. La ¨²nica ver que fue temo, fue con Soraya de antes. El jefe de seguridad sinti¨®. Despu¨¦s de que Cristi¨¢n dejara el s¨®tano, el interrogatorio continu, siguiendos desde Cristi¨¢n y tratando a los sujetos a¨²n con mayor severidad Cristian regres¨® al sal¨®n principal, donde su padre estaba semade frente a frunciendo el ceflo Que quieren estas personas?¡± ?Cuando los ofendate?¡± Soraya tambi¨¦n miraba fijamente a Cristian, queriendo saber el propisno de esas personas. ?Era algo dirigido a e? Tedricamente, ambos estaban en el hospital; si el objetivo eran ellos, los atacantes deberian haber aparecido ali, no en su casa Cristin mind a Soraya de reojo Todavia no est¨¢ ro, no han hado Femando se mostra algo sorprendido. ¡°Asi ques M pareja vestida con ropa de hospital. ¡°Ya no hay problemas casa, ustedes dos deberian ira descansar Ma?ana con luz del dia volverin al hospital! No tenis por que volver Pero tu madre se asust¨® y decidi¨® marle, miso te preocupd Diana, sentada a derecha de Fernando, a¨²n estaba algo anustad? ¡°?Como no iba a preocuparme? Mi hijo y mi nuera a¨²n estaban mal hospital. ?Qu¨¦ peligro ha en ese momento! Los disparos vi no paraben. Los atacantes eran muchos, el jafa de seguridad no estaba aqui, si algo te parabe, gno se habria vuelto todo un caos?¡°. Farando mir dedo. ¡°Asi que no confias en mi? Si en mi propia casa me dejaran en una situaci¨®n asi, no habria sobrevivido hasta ahora! Hafrentado todo tipo de suaciones peligrosas en su jowniud. Esa gente no significaba nada para Al. Si no fuera porque se enamoni de Diana y decidi¨® suavizar su car¨¢cter poci, su vida habr¨ªa sido a¨²n m¨¢s emocionante. El Grupo Fuentes no habr¨ªa alcanzado su tama?o actual sin tener medidas de autoproti¨®nC0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Tanto ¨¦lo su hijo habrian sich eliminados hace tiempo si no fuera por es No queria que Dana se preocupara o Dani miedo, asi que siempre se mostrabao un hombre cuho y elegante ante e. Nunca mostraba sudo m¨¢s feroz cuando estaba dnte de Diar Esta noche, sin embargo, hab¨ªa sido primera ver Pero solo Cristian sa que su padre era a¨²n m¨¢s astuto que el. Su madre siempre ha sido enga?ada pors apariencias de su padre. Si el ha podido tomar el control depatia tan f¨¢cilmente en los ¨²ltimos a?os, fue gracias a ayuda oculta de su pache Aunque hab¨ªa dejado de ocuparse de empresa estos ¨²ltimos a?os, eso no significaba que su capacidad huble disminuido Diana replico, algo molesta, ¡°Ahora te crees muy listo. ?Crees que a¨²n tienes veinte a?os? No te hagas ef valiente. Mira edad que tienes, si por idente testimas espalda, ya veremos. Dianamida Says ¡°Al Hamar repentinamente a Cristin, seguro que Yaya tambi¨¦n se asusto, perdad? Soraja neg¨® con cabeza. ¡°No me ajust¨¦, s me preocupaba que ustedes resultaran heridos. Tengan mas cuidado al salir. Si los atacantes na lograron su objetivo, es posible que intenten algo m¨¢s. No sabemos qui¨¦n g?ta detr¨¢s de esto in qu¨¦ quiesen, as¨ª que es major ser coutelrusos.¡± Fernando asinid. ¡°Tienes rain¡± Seremos m¨¢s cuidadosos al Scraped a Cristion de mali habitaci¨®n. Chespite se preguntaba, con una mez de preocupaci¨®n y curiosidad, su esposo todavia guarda celos dos. Esperaba encontrarse con un conficto al regress. pero para su sorpresa, tanto los guardaespaldaso su suegro ya habian resuelto situaci¨®n. ¡°Es evidente que alrededor de un magte siempre hay personas capaces¡°, Chips. Enid anterior, el rival de amor estaba destinado a mari, no solo pars maquinaciones de antagonista que lo dejaron gravemente herido, sino tambi¨¦n por una enfermedad terminal. Sin embargo, el curso de esa enfermedad termi Capítulo 177 Capitulo 177 Solo recuerda, al cambiar el destino de personas nirededor del protagonista masculino, te enfrentands a muchos situaciones imprevistas en el futuro.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Esa ser tu propia experiencia de vida despu¨¦s de renacer. Comodo el dicho, para ganar algo, hay que peder algh. La oportunidad de recevere con un precio que debes pagar. Entendido. Lo que quieres decir es que, mientras cistuto de vida, tambi¨¦n tengo que pagar un precio Cristion, al escuchars pensamientos de Soraya, e estremeci¨® ?Tendria que un precio por cambiar el destino des personas su alrededor? En el hospital. Tiziano que esperaba noticias, se revolvia inquieto e au cama da boshal, incapar de dormir. Decidi¨® levantZUSA. Maldici¨®n, ha enados pente hace as tempo por qu¨¦ a¨²n no ha noticias? Tania, que pasaba noche en su habitaci¨®n, se despert¨® por al uid, world los ojos y pregunt¨® ¡°?Por qu¨¦ no duermes?¡± Estas preocupado de que ellos fallen? Tosin, Han realizado muchas misiones, Nunca antes habian tardado tanto tiempo sin enviar alguna noticia.¡± Tania le augino que contactar a esas personas para preguntar Tino neg¨® con cabeza, ¡°No podemos molestas durante una Si tienen to, ellos mismos se pondr¨¢n en contacto conmigo Pero si pasa el tiempo y no tengo noticias significa que algo sali¨® mal. Tania intert contrlo, ¡°No te preocupes, incluso al Cristian tiene quard espaldas, no puedepetir con gente. Elletin profesionalmente entrenados. Esos guardeespaldas no est¨¢n al mismo nivel, Cristiano est¨¢ en cas no hay nada que temer Tizianoforte optimistao e, pero au mantenia esperanza. ¡°Ojal¨¢ tengas raz¨®n, de lo contano, p¨¦rdida seria enorme Mantenera esa gente le ha costado mucho. En Vs Serenidad. Despu¨¦s de regresar a habitaci¨®n de Cristian por un momento, Sonaya de repente sinti¨® necesidad de ir alba. Ay necesito annat peroo me bajo los pantalones cons manosasi?) Debo pede ayuda a mi esposo? Pero si esta noche ya mato con sus dedos. Pedir esto ahora me da verg¨¹enza, ?qu¨¦ hago? Cristi¨¢n, que habia llevado si de ruedas hasta el borde de cama escuchar los pensamientas de Soya, se detuvo en sec. Suspiro y se dirigi¨® hacia el ba?o. Viendolo, Soraya algo avergonzada pregunto, Vasalbatio?¡± Cristin spondi¨® de manera ambigue, ¡°Vas a aguantarte hasta monir? *Y tu? Bebiste tanta agua esta noche, no necesitas orinar?¡± Soraya solo una risita y aprovecho oportunidad, ¡°Un potuit.¡± Lavant¨® sus manos en ¡°Voy a necesitar un poco de ayuda de mi esposo Siguda Cristinal boo El se detuvo y dijo,¡± Date vuelta, no tengo bras en espalda¡± Soraya quer¨ªa dejado ir primero, pero realmente no podia aguantarm. Obedentemente se movi¨® al frente Se sinti¨® ioda ¡°Cienta los ojos¡± Cristian levanto una ceja. Para alguien que se quite toda ropa dnte de mi, e curioso que ahora te de verg¨¹enza Como si tuviera piel m¨¢s grussa que un muro, y ahora se siente Inc¨®moda por baja Tos pantalones No eso si no lo hubi¨¦s visto antes. Es lo mismo? Cuando te provoosha e para tu disfrute, pueda ser descorada Pero esto, necesitar ayuda para ornar, no te beneficu. Capitulo 177 Cristi¨¢n quiso decir algo: ¡°Crees que noy tan superficialo tl y que siempre tengo secretos escondidos en todo lo que hago¡°. Soraya insisti¨® en que cerrara los ojos Cristion no discuti¨® m¨¢s y cer los ojos para ayuda a bajarse los pantalones. Sya advirti¨®. ¡°No mires, te avisar cuando termine,¡± Cristian con los ojos cerrados, solo una risa, ¡°?Crees que voy a espiaro orinas?¡± Soraya rode los o Ojos. Ay, acaso orinas de manera elegante? ?Qui¨¦n no se sienta cons plemas separadas, se agacha, tiem un poco y luego Jajaja, a menos que mi esposo tenga estre?imiento y solo pueda tirarse gases] La cara de Cristi¨¢n se oscureci¨®. Sabia que esta mujer no podia decir nada decente. Las pbras que salian de su boca eran tan vulgareso sus iones. Despu¨¦s de escuchar el sonido del agua corriendo en el inodoro, Soraya se sinti¨®pletamente rjada ¡°Amot ya Termin¨¦ Cristian le ayud¨® a subirse los pantalones, haciendo una mueca de disgusto, ¡°Salgamos de aqui, huele fatal.¡± El rostro de Somaya se tenso. Maya, asi que le molesta mi r? Ya verda. En unos dias, alguien lo emboscard, lo dejuni inconsciente y lo tirar¨¢ en una fosa s¨¦ptica, casi asfid¨¢ndose con ese hedor insoportable. Ah, ese dia simplemente observare con frialdad, dejando que el olor lo mate.] Capítulo 178 Cap¨ªtulo 178C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. La idea de sernzado a una fosa s¨¦ptica era tan nauseahunda para Cristi¨¢n que casi podia sentir el hedor prante solo de pensar en ello. Les pbras de Soraya. insinuando su inminente destino de ser noqueado y arrojado a tal lugar, se afermaban ao una sombra persistente. Anteriormente, amenaza de una enfermedad mortal y ser alimentado conheces por los cuidadores hasta morir de a ya era bastante grave. Ahora, perspectiva de un encuentro cercano con inmundicia parecia confirmar que estaba destinado a encontrarse cara a cara con lo m¨¢s bajo y repugnante. Tras salir del ba?o, sin siquiera mirar a Soraya, desliz¨® si de ruedas directamente hasta cama. Se cubrid cons cobijas y se dispuso a dormit ramente disgustado. Soraya, observando su mat humor, se quej¨® para sus adentros. ¡°Vaya, ada le quit¨¦ los pantalones y ya est¨¢ actuando as¨ª. Tento asco le doy? Ni que hubiera hecho algo m¨¢s que ormar. ?Qu¨¦ parte de mi huele mal?¡± Cristi¨¢n, tratando de encontrar paz respiro profundamente, se preguntaba si era posible expresar cu¨¢nto le repugnaba idea sin herir sentimientos. Si realmente terminaba en una foss s¨¦ptica, casi preferiria ahogarse que soportar verg¨¹enza de emergir de e. Despu¨¦s de todo, ?c¨®mo podria el CEO de Grupo Fuentes vivir con tal humci¨®n? ra que s Mientras Sonya se imitaba cada vez m¨¢s con Cristi¨¢n por despreciaria, neaba en su mente una peque?a venganza: esperar avarss despu¨¦s de usar el ba?o, cortarle una manzana y verloe. su mano sanara para luego, sin Aterorizado por los pensamientos de Soraya, Cristi¨¢n atrajo hacia cama, tratando de mantener calma. ¡°Duerme ya, que est¨¢ por amanecer.¡± Temprano a ma?ana siguiente, los dos regresaron al hospital y se encontraron con Valentin en puerta. Soraya, sorprendida, le pregunt¨® si estaba enfermo Valentin, sonriendo, explic¨® que hab¨ªa ido a visitar a su primo Soraya se mostr¨® confundida al escuchar sobre el infortunio de L¨¢zaro, pregunt¨¢ndoseo se desviaba esto del quion de nov Valentin, al escuchars preocupaciones silenciosas de Soraya,parti¨® indirectamente informaci¨®n que e ha descubierto. Revel¨® que actuado seg¨²n informaci¨®n que e le ha proporcionado. Valentin, manteniendo farsa, explic¨® que madre biol¨®gica de los gemelos se maba Gabri y que el otro hijo se maba Sim¨®n. Tambi¨¦n mencion que Gabri estaba enferma y se encontraba en el mismo hospital neando visita ese dia apes des circunstanciasplicadas de su pasado. A lorgo de los a?os, debido a que Lazaro tambi¨¦n ha desarrodo una enfermedad cardiaca. E tambi¨¦n era una mujer digna destima ¡°?Quieres pa?arme a ve?¡± Soraya asinti¨®, ¡°Vamos¡± ¡°Quiero ver qui¨¦n es realmente quenda tia¡± [Oh, esa noche que ¡°Ay una mujer tan dulce, si pudiera hacer pareja con el tio, segum sen muy felices Con eso, Valentin se convenc¨ªa a¨²n m¨¢s de que lo que Sim¨®n hab¨ªa dicho era justo lo que Soraya hab¨ªa revdo. Sim¨®n deberia seguir pistas del coraz¨®n de Yaya para descubrir su verdadero origen. Preocupado de que Soraya pudiera har de mds, le hizo una advertencia especial. ¡°Cuando veas a gente, s¨®lo saluda y no hables m¨¢s de cuenta. Nuestra aparici¨®n repentina podria Soraya sonri¨® y asinti¨®, ¡°No te preocupes tio, s¨¦ c¨®mo manejarlo¡°. asustada¡°. Valentin empujaba si de ruedas de Cristian, con Soraya siqui¨¦ndolos. El asistente de Valentin cargaba un mont¨®n de suplementos nutricionales Al llegar a habitaci¨®n de hospital de Gabri, encontraron desayunando, Sim¨®n no estaba alli Valentin toc¨® a puerta antes de entrar. Al escuchar el sonido, Gabri se volvi¨® para ver qui¨¦n era. La sorpresa de ver a esas personas alle hizo derramar sopa que tenia en mano. ?Qui¨¦nes son¡­? Reconoci¨® a Valentin des fotos que hab¨ªa visto el dia anterior y a Soraya, quien habia visitado su tienda, dej¨¢ndole una fuerte impresi¨®n. ¡°?A qui¨¦n buscan?¡°, pregunt¨® Gabri, sinti¨¦ndose un poco nerviosa y sin saber qu¨¦ hacer. Valentin no esperaba asusta incluso despu¨¦s de haber tocado. Se acerc¨® a Gabri, recogiendo el taz¨®n de sopa del suelo con una expresi¨®n de disculpa. ¡°Lo siento, no queriamos asustarte. Sim¨®n meento que ya sabes quien soy Ayer me dijo que estabas enferma y quise venir a verte. Ellos son mis sobrinos, Sonya y su esposo. Fue descort¨¨s de nuestra parte no avisar antes de venir¡± Soraya, con su habitual sonnsa, salud¨®, ¡°H, linda se?ora, aqui nos vemos otra vezBelonging to N?velDrama.Org. Gabri siempre hab¨ªa tenido un buen concepto de Soraya y sorprendida, le pregunt¨® a Valentin, ¡°?Ya conociste a Simdi?¡± El hombre que tenia dnte era incluso m¨¢s guapo de lo que sugerians fotos. A pesar de tener m¨¢s de cincuenta a?os, el tiempo no hab¨ªa dejado demasiadas hues en su rostro. Solo algunas arrugas alrededor de los ojos, pero a¨²n as¨ª, parec¨ªa mucho m¨¢s jovenparado con otros de su edad. Habia imaginado c¨®mo ser¨ªa el padre de su hijo mirando el rostro de Sim¨®n. Ahora, ese hombre estaba frente a e, casi id¨¦ntico a lo que ha imaginado. Sim¨®n se parec¨ªa mucho a ¨¦l, pero con los ojos y boca m¨¢s parecidos a los de e y su hijo mayor tenia una mez de ambos, unabinaci¨®n de sus rasgos. ¡°No te lo dijo Sim¨®n cuando volvi¨® ayer? L¨¢zaro tuo una emergencia perdi¨® mucha sangre Gracias a ?por qu¨¦ me lo ocult¨®?¡± Valentin se apresura explicar, ¡°Probablemente no queria preocuparte. Por cierto, donde esta Sim¨®n? No lo vea Debid descansar mucho despu¨¦s de donar sangre ayer. Esta tarde el hospital recibir una donaci¨®n de su tipo de sangre, y le haremos una transfusi¨®n para que se recupere m¨¢s rapido¡°. Esa era raz¨®n por que Valentin ha decidido visitara Gabri ese d¨ªa. No pod¨ªa dejar de preocuparse por su hijo menor despu¨¦s de que el mayor ya estaba fuera de peligro: Sim¨®n ha donado mucha sangre, y eso afectaria su salud, no era algo con el que pudiera recuperarse en un dia o dos. Gabri no se esperaba que persona que Simon ha salvado fuera su hijo mayor. Sentia una profunda tristeza por ambos. Sus hijos estaban sufriendo, uno por enfermedad y el otro por donaci¨®n. Para e, cada uno de sus hijos era igual de importante, y saber que ambos han pasado por tal situaci¨®n erao una pu?da en el coraz¨®n Las l¨¢grimas de e, poco profundas, de repente empezaron a rodar por su rostro ¡°Simon acaba de recibir una mada y sali¨®, dijo que un amigo lo estaba buscando. Deberia regresar pronto.¡± Tan prontoo termino de har, Simon regreso Al entrar en habitaci¨®n del hospital, empez¨® a decir ¡°Mami, ya volvi Sim¨®n, al ver de repente a varias personas mas en habitaci¨®n del hospital, se qued¨® sin pbras, con frase cortada en garganta. Capítulo 180 Cap¨ªtulo 180 Soraya fue primera en har, ¡°H, Sim¨®n. ?Te acuerdas de mi? Hace un par de dias por noche pas¨¦ por tu tienda a llevarme unde fideos. El que esta aquimego s mi esposo. Se ma Cristian Levant¨® mano, que estaba vendadao si fuera un tamal, mando mucho atenci¨®n. Era dificil olvidarse de e. Sim¨®n, p¨¢lido por cantidad de sangre que le han sacado, volvi¨® en s¨ª y asinti¨® con cabeza, ¡°H, me acuerdo de ti ?C¨®mo no iba a recordaria? Si no fuera por e, ahora mismo no sabr¨ªa nada sobre su origen. Ni siquiera entenderia por qu¨¦ su madre hab¨ªa estado enferma del coraz todos estos a?os. Saludo con cabeza a Valentin y Cristin, acerc¨¢ndose a Gabri. Aunque Valentin era su padre biol¨®gico, nunca habia sentido su amor pateral. mario ¡°papa¡± le resultaba imposible. ¡°Mam¨¢, lo siento, ayer no te cont¨¦ verdad.¡± Gabri miraba con ternura a su hijo peque?o, su rostro p¨¢lido de preocupaci¨®n.This belongs to N?velDrama.Org - ?. ¡°Tonto, ?c¨®mo no me vas a contarme algo tan grave? Te sacaron tanta sangre y me mentiste diciendo que solo fueron doscientos mililitros. Aunque sea para salvar a tu hermano, tambi¨¦n tienes que cuidar de ti mismo. Mira d¨¦bil que est¨¢s, y encima saliste por mucho rato. ?Qu¨¦ hubiera pasado si te desmayas?¡± Simon sono despreocupadamente. Tranqu, no soy tan fr¨¢gil. Es solo un poco de sangre, cuando salgamos del hospital y vuelva a casa, me preparas algo rico y ya estar¨¦ bient En ese momento Valentin intervino. ¡°Oye, Simon, esta tarde ya tendremos sangre en el hospital. Ya hable con el doctor. En cuanto llegue, te har¨¢n transfusi¨®n para que te recuperes m¨¢s r¨¢pido. S¨¦ que mi visita de hoy es un poco repentina, pero queriapartir una buena noticia con ustedes. L¨¢zaro quiere verlos.¡± Gabri abri¨® los ojos, incr¨¦d. ¡°?El quiere vemos?¡± Sim¨®n se disculp¨® con una mirada. ¡°Mam¨¢, el hermano ya sabe qui¨¦nes somos. Ayer no te dije nada porque no quer¨ªa preocuparte Gabri estaba a vez asombrada pero encantada aunque un poco nerviosa. ?El ni?o quer¨ªa verta? Pero, ?perdonaria por todo lo que dijo en el pasado? Valentin not¨® su preocupaci¨®n y trato de consria. ¡°L¨¢zaro ya lo ha superado, no te guarda rencor, no tienes por qu¨¦ preocuparte. Y yo, te estoy muy agradecido. Gracias visitante? por darme dos hijos y por criar a Sim¨®n tan bien. ?Quieres ir ahora a ver a L¨¢zaro o esperamos a que termines con el suero y volvemos a Gabri mird apresuradamente a Sim¨®n ?Como no iba a querer ver a su hijo mayor? Lo habia so?ado durante 30 a?os Sim¨®n sabia lo que e pensaba. Su madre temia que ¨¦l se sintiera resentido. ¡°Vamos, mama, ve a verlo. Quiero que en adnte vivas sana y feliz. No quiero volver a verte sufrir por tu enfermedad del coraz¨®n. Quiero que vivas por ti misma, que abras tu coraz¨®n y disfrutes de vida. Mi mam¨¢ eres mejor y te mereces toda Para mi, eres mejor madre del mundo¡± En ese momento, los pensamientos de Soraya resonaron en todoso un eco. Si, finalmente familia del tio se reunira! Ajd, tio, reconoce a Sim¨®no tu hijo! Qu¨¦ L¨¢stima que suegra de Sim¨®n desprecie su estatus y se oponga a su rcion. Tio, tienes que apoyar a Sim¨®n y usar tu estatus para astar a esos futuros suegros que miran por debajo Pero novia de Sim¨®n es una buena chica, casi rompe rci¨®n con sus padres por ¨¦l. Ahora est¨¢ en huelga de hambre en casa. La voz interior de Soraya se revel¨® y Valentin junto con Gabri fijaron su mirada en Sim¨®n. Pareciao si le estuvien preguntando si eso era realmente cierto. Simon mirda Soraya, impactado. ?Como sabia su prima todo eso? Lo de su novia. Ni siquiera se lo habia contado a su madre No eran cercanos. ?Como lo supo? ?E ha investigado sobre el? Cuando Valentin escuch¨® que el estatus de su hijo menor era menospreciado, se sinti¨® a vez amargado y dolorido, adem¨¢s de culpable, Capítulo 181 Capitulo 181 Esto solo confirmaba su decisi¨®n de hacer que su hija reconociem kun salona y linaja Hm, mujer ignorante¡® E iba a dejar turdida con dinem Gabriel sentia in m¨¢s conmovida Su Njo ha conseguido fovia y e ni siquiera se ha dado cuenta. Realmente, sentin una madre ipetente Valentine Sumdny Gabri a habitaci¨®n de L¨¢zaro. Mientras Sonya y Cristian regresaban a su propia habitaci¨®n, sin sepulilos Era un momento para que familia semunera Ellos no a ir a interempt De vuelta en habitaci¨®n, Soraya volvidas ca ser una ¡°petezona¡±, tumbada en cama del hospital aburrida y viendo telenovs. En el quinto piso. A diferencia deodidad y estrechez de Soraya, atm¨®sfera en habitaci¨®n de Tiziano es mucho m¨¢s tensa. Desde noche anterio hab¨ªa estado con el semnte sombrio Tania tampoco lucia ben ¡°Fracasamos?¡± Tiziano golpe¨® cama con fuerza, muy furioso ¡°No hemos tenido noticias, lo m¨¢s probable es que haya tenido un contratiempo. Cristian, realmente te subestim No han logrado su objetivo. Tania estaba frustrada. ?Qu¨¦ hacemos ahora Yalos hemos alertad. enviamos a m¨¢s gente, Cristin se dar cuenta¡± Tinomis piemas, ¡°?Qu¨¦ podemos hacer! Solo nos queda esperar. Primero, que alguien los vigile por un tiempo. Luego buscamos a oportunidad para actuar. Cuando mis plemas estin mejor Har¨¦ que desgraciada de Soraya pague mil veces. Tania, regresa primero, revue un podo cosas con tu papi, pone un poco depresi¨®n para que pronte entreguepara¡± Tania sentia con confunza. ¡°No te preocupes por eso. Mi papaya empez¨® a ense?arme sobre el negocio Incluso me est¨¢ llevando el mismo. Cuando mi az est¨¦ mejor con todos los eventos de negocios Despu¨¦s de familiarizare con el negocio de empresa y hay establecido buenas rciones, me dejar manejarpa?ia. Luego, il y mi mam¨¢ podan wajar y disfrutar de vida. Esa desgraciada de Sonya ni su¨¦e con obtener nada depa?¨ªa. Cuando herede fortuna de su mam¨¢, encontrar manera de quitarle sus iones Entonces, Grupo Valle di solo mio Al escucharesto, Tiziano se sinti¨® mucho m¨¢s tranquilo. ¡°Sabia que tu pap¨¢ te adora La abrazo fuertemente ¡°Tania, no te preocupes. Cuando tame control de Crupo Peralta y Grupo Fuentes Te ha mujer m¨¢s feliz del mundo. Lo que Fernando le debe a mi mam¨¢ to recuperant de Cristiano rec Codeshacemos de Cristi¨¢n, es desgraciada de Soraya, podr¨¢s hacer con e lo que quieras.¡± La acarici¨® suavemente en cam. T¨² regresa primero, mi mama viene en camino Cuando tu niz sane, te llevar? a ve. Quiero que mi mami vea tudo mda hermoso Tamia se levanto, Entonces me voy, imame si necesitas algo¡±This belongs to N?velDrama.Org - ?. Dos horas despu¨¦s. Los padres de Cristian llegaron cons manos llenas de bolsas de regalos. Eran para Gabri Cristi¨¢n al encontrarse con Valentin en puerta, les habia mandado un meranje para que taleren algunos regalo Visitar a un enfermo cons manos vac¨ªas no en su estilo. Soraya no podia creer que ¨¦,o esposo, no pudiera hacerse el desentendida. Cuando Diana y los dem¨¢s Begaron cargando los regalos a habitaci¨®n. Soraya pregunt¨® confundida. ¡°Mama, papa, ?por qu¨¦praron tantas cosas?¡± Diana sonno y dijo: ¡°Esto es lo que Cristian nos pidi¨® que traj¨¨¨¦nmos Nos dijo que tu tio encontr¨® a mache biol¨®gica de tu primo Tu primo tambi¨¦n est¨¢ hospitalizado Ir a visitarlo sin llevar nada, seria vergonzoso Soraya estaba muy nerviosa: ¡°Bueno, no me esperaba eso. Cuando llegue al hospital me encontr¨¦ con mi tio. Ma pidio que lo pa?ar y full Diana, sosteniendos bolsas, ¡°No te preocupes, personalmente lo entregare. Vamos, tu pap¨¢ y yo te pa?aremos.¡± Soraya asinti¨®, ¡°Entonces vamos a habitaci¨®n del primo, ellos deben estar reconociendoseo familia.¡± Cristi¨¢n, con su sero colgando, no podia para Soraya seguia a sus suegros hacia habitaci¨®n de L¨¢zaro La habitaci¨®n de L¨¢zaro estaba en el cuarto piso. Los tres esperaban el ascensor Cuandos puertas se abrieron, Soraya casi grita al ver a una mujer elegantemente vestida dentro del ascensoru sorpresa e tan grande que casi hace que Diana sahe del susto (Oh, Dios mio. Como si chocaran dos mundos. La reina des manipdoras tambi¨¦n vino all hospital Capítulo 182 Cap¨ªtulo 182 Manipdora!! Madre de un bastardo!¡± Las pbras explosivas de Soraya dejaron a Diana y Fernandopletamente impactados. Ambos se miraron, luego dirigieron su vista hacia el elevador. Solo hab¨ªa una persona dentro Y era alguien conocido. La esposa del presidente del Grupo Peralta, quien fue secretaria de Fernando en sus a?os j¨®venes. ?E ara madre del hijo ileg¨ªtimo? ?Su hijo no era otro que Tiziano? ?El hombre con quien Soraya hab¨ªa tenido un affaire! ?Ese era el hijo ileg¨ªtimo que hab¨ªa tenido en secreto! Diana record¨® que, en su juventud, esa mujer definitivamente ten¨ªa sentimientos por Fernando, pero ¨¦l solo ve¨ªao una subordinada. Incluso fue despedida por algo que dijo. ?Pero cu¨¢ndo hab¨ªa aprovechado para seducir a Fernando y tener un hijo con ¨¦l? Su mirada se volvi¨® fria mientras observaba a Fernando. Fernando parpadeo inocentemente. Realmente no recordaba nada. Cuando mujer que estaba dentro del elevador los vio, un destello de celos y odio pas¨® por su mirada indescriptiblemente.Belonging to N?velDrama.Org. Parecia sorprendida de encontrarse con Fernando y su esposa en el hospital. Despu¨¦s de un breve momento, e sonri¨® con gracia t¨ªpica de una dama de alta sociedad. ¡°?Sr. y Sra. Fuentes no van a entrar?¡± Diana retir¨® su mirada, examin¨® de arriba abajo, presionando hacia abajos dudas y el shock en su coraz¨®n. Despu¨¦s de entrar al elevador. Diana tambi¨¦n sonri¨®. ¡°Qu¨¦ coincidencia, ?Sra. Peralta tambi¨¦n viene a visitar a un paciente?¡± Al escucha mencionar un paciente, Sra. Peraltanz¨® una r¨¢pida mirada a Soraya, sin esconder el disgusto y y fue mordido. Ahora, cons piernasstimadas, est¨¢ en el hospital recibiendo vacunas antirr¨¢bicas.¡± Diana sabia muy bien que Soraya hab¨ªa rotos piernas de Tiziano. Una sensaci¨®n de satisfi¨®n cruz¨® sus ojos. ?Su nuera lo hab¨ªa hecho muy bien! Incluso pens¨® que hab¨ªa sido demasiado suave. Hmph, madre e hijo, ninguno era bueno. La vieja codiciaba a su marido, y el joven ten¨ªa ojos en su nuera. Erano ratas en un agujero. El drag¨®n engendra drag¨®n, el f¨¦nix engendra f¨¦nix. Las ratas tienen hijos que cavan hoyos. Los despreciables engendran hijos que quieren lo de otras. Quer¨ªan robarle mujer a su hijo, usar a su nuera para ir contra su hijo. Ja, qu¨¦ astuta. Diana dijo con sarcasmo, ¡°Ay, ?tu hijo estaba usando vegetales huesos para tentar a los paparazzi? D¨¦jame decirte. Esos perros solo huesos. Deberias advertir a tu hijo, que no salga con un to de vegetales pretendiendo que son huesos para tentar a los paparazzi. Los perros tienen nariz muy fina. Si descubren que han sido enga?ados, definitivamente morder¨¢n.¡± Tan prontoo Diana termin¨® de har, el elevador lleg¨® al cuarto piso. ¡°Ay, llegamos tan r¨¢pido.¡± Diana se gir¨® sonriente, ¡°Sra. Peralta, nos adntamos.¡± La madre de Tiziano, Irene, ni siquiera tuvo oportunidad de har. Solo pudo vero Diana y los dem¨¢s se alejaban. 08:07 Incluso escucho a Soraya continuar diciendo. ¡°Mam¨¢, no solo a los perros les gusta masticar huesos. A mi tambi¨¦n me gustan. Especialmente los que tienen carne. Uff, un mordisco y con piel, una carne, todo jugoso, es muy delicioso.¡± Diana rio suavemente. ¡°Tu y tu amor porida. Solo mencionaida y mira c¨®mo se te hace agua boca. Cuando te recuperes, mam¨¢ cocinar¨¢ personalmente un caldo de hueso para ti, para que mastiques todo lo que quieras, hasta saciarte.¡± Ambos seplementaron perfectamente, dejando a Irene furiosa. E estaba tan enojada que dio una patada al elevador, y luego se retorci¨® de dolor. ¡°Despreciables, seguro lo hicieron a prop¨®sito para insultarme! Dicen que su hijo enga?¨® a Soraya por eso golpearon. ? ¨C ? ? ? ? ? ¡° ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Hmph, esa loca de m fama, aunque se le tirara encima a mi hijo, ¨¦l no querr¨ªa.¡± Recordando c¨®mo Fernando miraba a esa despreciable igual que cuando era joven. Se llenaba de celos hasta el punto de querer destripar a Diana. Despu¨¦s de tantos a?os, a¨²n no se hab¨ªa cansado de e. ?Qu¨¦ le hab¨ªa dado esa despreciable mujer para mantenerlo tan encantado? Antes, Diana siempre parec¨ªa enferma y con un paso a tumba. Ahora, sin embargo, luc¨ªapletamente sana, nada parecido a alguien enfermo. Parece que siempre hab¨ªa estado fingiendo. ?Manipdora! Realmente ganando simpat¨ªa de los hombres con sus trucos. Si no fuera porque Fernando protege tanto, ya habr¨ªa hecho que alguien acabara con Diana. Cuando era joven, para ganarse el coraz¨®n de Fernando, estaba dispuesta a entrar en Grupo Fuentes y postrse para el puesto de secretaria. Capítulo 183 Capitulo 183 Ese hombre clego simplemente no podia ver lo buena que era e La tratabao si fuera nada,pletamente obsesionado con eas desgraciada de Diana: Irene se preguntaba en t¨¦rminos de habilidades, apariencia, y familia, ?en qu¨¦ era menos que Diana? Sin embargo, ese hombre simplemente elegia no ve. Y para colmo, por un simple capricho de Diana, quien dec¨ªa no gusta de secretarias mujeres, despidieron. A?os de surjuventud dedicados, y todo lo que recibi¨® al final fue un contrato de despido. trene reprimi¨® el odio en sus ojos y esbom una sonrisa siniestra. ¡°Ternando, jespera y ver¨¢s! Alg¨²n d¨ªa te hard arrepentirte En el quinto piso, trene salo del ascensor y se dirigi¨® directamente hacia habitaci¨®n del hospital de su hijo. Al entrar y ver a Tiziano cons piernas enyesadas yaciendo en cama, su ira no conoci¨® limites. ¡°Inutil, dejarte herir por esa mujer de esa manera. ?Vas a soportar este insulto sin m¨¢s?¡± Los ojos de Tiziano desteron sombriamente mientras dec¨ªa con dientes apretados, ¡°?Crees que no quiero venganza? Esa loca tiene pruebas de mis delitos. Si ataco abiertamente, y algo le sucede, e har¨¢ p¨²blicas esas pruebas. ?Crees que podr¨ªas seguir perteneciendo a familia Peralta entonces?¡± Irene despreci¨® idea con un gesto. ¡°Solo t¨² te creeriass pbras de esa idiota. Cuando hice esas cosas, e ni siquiera hab¨ªa nacido, ?de d¨®nde sacar¨ªa pruebas? Eres demasiado ndo, enga?ado por su carita de zorra. Y ahora, mira c¨®mo terminaste. Solo alguien tan in¨²tilo t¨² podria tolerar esta humici¨®n. Yo no puedo Espera y ver¨¢so me encargo de esa desgraciada. Se atrevi¨® astimarte; yo le romper¨¦ los brazos ys piernas en venganza.¡± Tiziano r¨¢pidamente intento calma, ¡°No seas impulsiva. Tengo mis nes para lidiar con e. Por ahora, necesito que siga viva, me es ¨²til. Dame un a?o. Una vez que tome control de familia Fuentes, e solo podr¨¢ esperar su derrota.¡± A¨²n pensaba en herencia de madre de Soraya. Con ese dinero, su futuro estar¨ªa asegurado Elimina ahora no le traeria ning¨²n beneficio. Irene mir¨® a Tiziano con desden. ¡°Si tuvieras mitad de habilidad de ese in¨²til, ya habr¨ªas acabado con Cipriano y tomado el control del Grupo Peralta. ?C¨®mo esperas enfrentarte al Grupo Fuentes si ni siquiera puedes con el n¨²cleo de tu propio grupo? ?C¨®mo pude haber tenido un hijo tan in¨²tilo t¨²?¡± Tiziano, harto desparaciones con ese ¡°in¨²til¡°, cerr¨® los ojos con frustraci¨®n. Esas pbras le resultaban demasiado familiares. ¡°Si viniste solo para decirme esto, mejor vuelve a casa. Estoy cansado de oirlo. Si quieres que destruya a familia Fuentes por ti, entoncesp¨®rtate y no me causes problemas.¡±Belonging to N?velDrama.Org. Desde peque?o, su madre lo hab¨ªaparado constantemente con Cristi¨¢n, aquel ¡°in¨²til¡°. Lo que Cristi¨¢n sab¨ªa hacer, ¨¦l era forzado a aprender, sin considerar nunca sus propios deseos, solo someti¨¦ndolo a presi¨®n. Y ahora, acostado en esa cama de hospital, su madre no mostraba ninguna preocupaci¨®n por el, solo desprecio por su ipetencia. Viendo actitud de Tiziano, Irene se llen¨® de ira. ¡°Bien, ignora mi consejo y sufres consecuencias. Si ni siquiera puedes tomar el control del Grupo Peralta, olvidate del Grupo Fuentes. En el banquete depromiso de Cipriano el pr¨®ximo mes, har¨¦ mis movimientos. Ser¨¢ tu oportunidad, no desperdicies. Si Cipriano se une a familia Virroel, olv¨ªdate de cualquier derecho sucesorio. Y entonces, no me culpes por no ayudarte,¡± Sin importarle condici¨®n de Tiziano, Irene se march¨® furiosa, dejando atr¨¢s el eco de sus tacones. Si no fuera por esos desgraciados, quiz¨¢s su actitud hacia Tiziano hubiera sido m¨¢s suave. Pero al pensar en c¨®mo ese desgraciado de hijo era mimado por ese hombre desde peque?o, su ira solo crec¨ªa. Y su hijo, ten¨ªa que moverseo undr¨®n, en sombra y con sigilo. Luchando con todas sus fuerzas por un poco de poder, edo hacia cima. La frustraci¨®n, el rencor y los celos en su coraz¨®n ya hab¨ªan dejado atr¨¢s cualquier preocupaci¨®n por su hijo. Soraya y sus suegros llegaron al cuarto de hospital de Capítulo 184 Cap¨ªtulo 184 Despu¨¦s de que ambos se conocieran, el ambiente se torno bastante amigable. En el rostro de L¨¢zaro se pudo ver, por fin, una sonrisa amable, algo raro en ¨¦l, que sol¨ªa tener siempre una cara de pocos amigos,o si todo el mundo le debiera algo. Ahora, sintiendo el amor verdadero de su madre, su coraz¨®n empezaban a disiparse poco a poco. Cuando entraron, L¨¢zaro y Sim¨®n estaban hando de algo que logr¨® sacarle una carcajada a L¨¢zaro. Soraya entr¨® saludando con voz alta. Al mar ¡°tia¡± s Gabri, dej¨® bastante sorprendida. ?C¨®mo pod¨ªa ma as¨ª tan libremente? Aunque s¨ª era madre biol¨®gica de L¨¢zaro. Pero ma de esa manera pod¨ªa dar lugar a malentendidos, ?qu¨¦ pasa si alguien se confunde? Valent¨ªn no le dio importancia y salud¨® alegremente a Fernando y su esposa. ¡°Cu?ados, por favor, sientense. Gracias por tomar molestia de venir.¡± Fernando respondi¨® con una sonrisa, ¡°Es lo menos que podemos hacer. La mam¨¢ de Yaya ya no est¨¢ con nosotros, as¨ª que,o sus suegros, somos tambi¨¦n sus padres. Es natural venir a visitar.¡± Valentin tom¨® los obsequios que tra¨ªa Diana en sus manos, diciendo cort¨¦smente. ¡°Ya con haber venido era suficiente, no hab¨ªa necesidad de traer tantas cosas.¡± Cuando Diana vio a Gabri, al principio solo le pareci¨® familiar. Despu¨¦s de observa detenidamente, exm¨® sorprendida. ¡°?Colita!¡± Al escuchar ese apodo tan antiguo pero familiar, Gabri se qued¨® at¨®nita. ¡°?T¨² eres¡­?¡± ¡°?C¨®mo sabes mi apodo?¡± Hac¨ªa m¨¢s de treinta a?os que no escuchaba ese apodo. Pero mirando esa cara impresionante de Diana, empez¨® a sentirse confundida. Busco en su memoria, tratando de recordar, pero no lograba asocia con nadie. Diana, emocionada, dijo, ¡°?Ay, pero si eres t¨²! ?¨¦ramospa?eras de secundaria! Yo soy Diana. La chica que se transfiri¨® en segundo a?o. Una vez, unos chicos te hicieron una broma y pegaron una media negra en tus pantalones. Caminaste por toda escu sin darte cuenta, y todos te pusieron ese apodo. Al final fui yo quien te lo quit¨®. ?Te acuerdas? Era Diana. Estuvimos en misma se durante dos a?os. T¨² siempre fuiste mejor de se, pero despu¨¦s de los ex¨¢menes finales nunca te volv¨ª a ver. Con tus calificaciones, podr¨ªas haber entrado en cualquier universidad de renombre. Pero despu¨¦s, en reuniones de se, todos dec¨ªan que desapareciste del mundo. No esperaba que pasaran tantas cosas en tu familia¡­ Pero tu cara no ha cambiado mucho, en cuanto entr¨¦ y te vi, supe que te conoc¨ªa. Ah, jaja, en cuanto te mir¨¦ bien, era evidente que eras t¨².¡°, Gabri no pod¨ªa creer que despu¨¦s de tantos a?os, todav¨ªa hubiera alguien que recordara. Cuando recibi¨® carta de admisi¨®n de universidad y se enter¨® de que sus padres estaban gravemente enfermos, poco a poco se fue alejando de aquellos conocidos. Encontrarse con una vieja , y que adem¨¢s recordara, llen¨® a Gabri de nostalgia. Sonriendo, m¨ªr¨® a Diana, ¡°Ahora que lo mencionas, tambi¨¦n te recuerdo. Pero has cambiado mucho desde secundaria. Ni siquiera te reconoc¨ª hace un momento. En aquel entonces, ten¨ªas el cabello corto. Al principio, hasta pens¨¦ que eras un chico.¡± Diana, algo avergonzada, se toc¨® el cabello, ¡°No hab¨ªa de otra. Mi cara era demasiado mativa. Mi mam¨¢ tem¨ªa que me enamorara siendo muy joven. 08:07 Capitulo 184 Decia que mi cara era un problema y no me dejaba tener el cabello Fernando nunca supo que su esposa hab¨ªa tenido el pelo corto durante escu, Le pregunt¨® con una sonrisa, ¡°?C¨®mo es que nunca me lo mencionaste en todos estos a?os?¡± Diana lenz¨® una mirada, ¡°Esa ¨¦poca con el pelo corto me disgustaba mucho.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Sentia que afectabapletamente mi apariencia. Una historia oscura. Si mi mam¨¢ no me hubiera obligado, jam¨¢s me lo habr¨ªa cortado. Las chicas se ven mejor con el cabellorgo, pero mi mam¨¢ insistia en ¡± Mis fotos de esa ¨¦poca est¨¢n guardadas bajo ve en el caj¨®n de mi madre. lo tuviera corto. Si quieres vertas, pr¨®xima vez que vayamos a casa de mis padres, buscar¨¦ a ver si a¨²ns tiene.¡± Fernando mir¨® su hermoso rostro, que incluso acerc¨¢ndose a los cincuenta, segu¨ªa siendo deslumbrante. ¡°Pues, parece que tengo que agradecerle a mi suegra.¡± Capítulo 185 Cap¨ªtulo 185 Si no fuera porque e te oblig¨® a cortarte el pelo, probablemente cuando entraras a universidad, yo ya no habr¨ªa tenido oportunidad¡°; Fue durante su segundo a?o en universidad que ¨¦l conoci¨® a Diana, cuando fue a dar una cha en su escu por casualidad, Hasta el d¨ªa de hoy, a¨²n recuerda c¨®mo Diana, jugando y sin mirar por donde iba, Cuando levant¨® vista, con una expresi¨®n de disculpa y se apresur¨® a decirle lo siento, su Oc¨® contra ¨¦l. impactante qued¨® grabado en su mente, imposible de olvidar. han protegido muy bien en casa. En aquel entonces, Diana erao una hoja en nco, ramente alguien a qu Diana y Gabri, viejos conocidos que no se ve¨ªan hace d¨¦cadas, se pusieron nost¨¢lgicos del pasado. Cuanto m¨¢s haban, m¨¢s se entend¨ªan, olvid¨¢ndose porpleto des personas a su alrededor. Fernando, viendo esto, le dio un codazo a Valent¨ªn. Le susurr¨®, ¡°La mam¨¢ del chico no est¨¢ mal, otra ya se fue. ?No te interesar¨ªa intentarlo?¡± Valent¨ªn mir¨® hacia Gabri, que sonre¨ªa suavemente. Con una sonrisa ligera, dijo, ¡°No hay que apresurarse. Hay que ver si otra parte tambi¨¦n est¨¢ interesada¡°. Estaba harto de Ivanna. ?Y qu¨¦ pasa si realmente se interesara por Gabri? ?Le importar¨ªa a e? Fernando, observando a los dos hermanos que se llevaban bien, dijo, ¡°Creo que tienes oportunidades. Tienes dos bombis que iluminan el camino. Por esos chicos, ya has dado el primer paso firme. E puede elegir no casarse por sus hijos, igual que podr¨ªa elegir casarse por ellos. Los sentimientos pueden cultivarse poco a poco. Perder a una mujer tan altruista ser¨ªa un error que no podr¨ªas reparar¡°. Valentin mir¨® hacia sus dos hijos, con una sonrisa en el rostro, ¡°Veremos, lo que Ya no son j¨®venes. Han pasado los d¨ªas en que se persegu¨ªan amor¨ªos juveniles por pura pasi¨®n. ¨¦l estaba divorciado, pero Gabri siempre hab¨ªa estado soltera. Las circunstancias no eran que ser ser¨¢¡°. Soraya y los dem¨¢s se quedaron media hora antes de irse. Al irse, Soraya grito, ¡°?T¨ªa Gabri, ma?ana vendr¨¦ nuevamente a visitarte!¡± Gabri se sonroj¨® al ser mada t¨ªa por Soraya. La chica no ten¨ªa filtro, pero su sonrisa inocente hac¨ªa imposible reprende. Diana dijo con una sonrisa, ¡°Nos vemos cuando tengas tiempo¡°. Gabri asinti¨®, ¡°ro¡°. Tan pronto y los dem¨¢s se fueron, Gabri pens¨® en ir a cancr habitaci¨®n del hospital. Se sent¨ªa mejor y no necesitaba quedarse internada. Su enfermedad era m¨¢s del coraz¨®n que f¨ªsica, y sab¨ªa causa. Ni todos los hospitales juntos podr¨ªan encontrar raz¨®n. ¡°Sim¨®n, ya estoy bien. Voy a cancr con su madre, pero apenas se levant¨®, sinti¨® un mareo y cay¨® al suelo. ¡°Sim¨®n¡­¡± Tres voces llenas de p¨¢nico resonaron. Valent¨ªn y Gabri se asustaron.Belonging to N?velDrama.Org. R¨¢pidamente lo atraparon y lo pusieron en L¨¢zaro, mando al m¨¦dico con urgencia. L¨¢zaro, al ver esto, se sinti¨® culpable. Su hermano estaba as¨ª de d¨¦bil por intentar salvarlo. Se arrepinti¨® de no haber resistido m¨¢s durante su crisis, Despu¨¦s de que el m¨¦dico lo revis¨®, reprendi¨®, ¡°?No se supon¨ªa que deb¨ªa descansar m¨¢s? ?Por qu¨¦ se andaba moviendo tanto? Es normal que se sienta mareado despu¨¦s de donar tanta sangre. Hoy no se mueva m¨¢s. Por tarde, cuando gente del banco de sangre llegue, le podemos hacer una transfusi¨®n¡± Valentin asinti¨®, ¡°Gracias, doctor, lo tendr¨¦ en cuenta¡°, Mir¨® a Gabri, p¨¢lida de preocupaci¨®n, ¡°No canceles esa habitaci¨®n por ahora. Con los muchachos internados, si te vas a casa tendr¨¢s que estar yendo y viniendo. Si te quedas en el hospital, ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil para ti verlos¡°. Gabri, viendo a su hijo tan d¨¦bil, asinti¨® sin atreverse a irse. Cuando Soraya y los dem¨¢s volvieron a habitaci¨®n de Cristi¨¢n, justo hab¨ªan terminado de colgar segunda bolsa de suero. Justo cuando iban a colgar tercera bolsa, Di¨¢na presion¨® el timbre. Unos segundos despu¨¦s, una enfermera entr¨® con una nueva bolsa de suero, quitando h¨¢bilmente junto a Soraya con bolsa vac¨ªa, un olor extra?o lleg¨® a nariz de Soraya. Sus ojos se tensaron y levant¨® vista r¨¢pidamente hacia nueva bolsa de spero, bloqueando a enfermera con un movimiento r¨¢pido. ¡°?Espera!¡± Capítulo 186 Cap¨ªtulo 186 La enfermera, bloqueada por Soraya, solo sinti¨® que su coraz¨®n se le sal¨ªa del pecho. Sus dedos, agarrando bolsa de suero, se tensaron a¨²n m¨¢s.. Trato de suprimir su nerviosismo, fingiendo una expresi¨®n de confusi¨®n. *?Qu¨¦ pasa?¡± De inmediato, Soraya le dijo a Fernando, ¡°Pap¨¢, cierra v¨¢lv de soluci¨®n salina, esa bolsa est¨¢ contaminada.¡± Al escuchar esto, el rostro de Fernando cambi¨® dr¨¢sticamente. Apresuradamente cerr¨® v¨¢lv y presion¨® el timbre de mada. ¡°Yaya, ?qu¨¦ problema tiene eso?¡± La enfermera no esperaba ser descubierta por Soraya, y ?C¨®mo habia descubierto esa mujer lo que hab¨ªa hecho? Fingi¨® estar tranqu en su rostro, pero su coraz¨®n ya estaba alborotado. Luego, fingie inocencia y dijo, ¡°Sra. Fuentes, ?a qu¨¦ se refiere? Esta soluci¨®n salina fue prescrita por el doctor. ?C¨®mo podr¨ªa estar mal? Solo soy una enfermera encargada de administrar el gotero. ?Acaso el m¨¦dico se equivoc¨® en medicina?¡± Despu¨¦s de que se presion¨® el timbre, r¨¢pidamente lleg¨® otra enfermera. Al ver a una colega en habitaci¨®n, reci¨¦n llegada pregunt¨® confundida. ¡°?Eh, hay una enfermera aqu¨ª, por qu¨¦ tocaron el timbre otra vez? Oye, ?no dijiste que ven¨ªas a cambiar el suero? Por qu¨¦ est¨¢s parada ah¨ª?¡± La peque?a enfermera estaba a punto de llorar, p¨¢lida de miedo. Soraya le dijo a enfermera que acababa de entrar, ¡°Quita esta bolsa de suero, por favor.¡± La otra enfermera, sin entender qu¨¦ estaba pasando, a¨²n sigui¨®s instriones de Soraya y retir¨® soluci¨®n salina. ¡°Pap¨¢, lleva esta bolsa al director, aseg¨²rate de vigr personalmente el an¨¢lisis.¡± ¡°Amor, ma a polic¨ªa. Diles que alguien intent¨® envenenarte.¡± Al escuchar pbra ¡°polic¨ªa¡°, enfermera se sinti¨® a¨²n m¨¢s aterrorizada. Estaba acabada. Esa persona le hab¨ªa asegurado que el veneno era incoloro e inodoro, que nadie lo notar¨ªa. Cuando inyect¨® medicina, tampoco percibi¨® ning¨²n olor. ?Pero c¨®mo lo descubri¨® Soraya? Fernando, sosteniendo bolsa de suero,nz¨® una mirada severa a peque?a enfermera. ? ?? ? ? ¨² ? ? ? ? ¡°Mejor reza porque el veneno no sea mortal, de lo contrario te har¨¦ pasar el resto de tus d¨ªas en prisi¨®n,¡± Diana, asustada, pregunt¨® r¨¢pidamente, ¡°Si esa medicina estaba contaminada, ?qu¨¦ pasa cons dos bolsas que Cristi¨¢n ya se colg¨®? ?Est¨¢n contaminadas tambi¨¦n?¡± Atreverse a envenenar a su hijo a plena luz del d¨ªa, era una audacia desmesurada. Cristi¨¢n, sin dudar des pbras de Soraya, m¨® a polic¨ªa. La enfermera que hab¨ªa inyectado el veneno, al ver que su delito hab¨ªa sido descubierto y su capacidad para manejar presi¨®n era baja, fr¨ªo. Al ver que realmente maban a polic¨ªa, casi pierde el alma del susto. Se arrodillo con un golpe seco en el suelo. ¡°Lo siento, perdi cabeza. Hace una hora, una mujer vestida de negro, con el cabello y usando una mascari, de repente me encontr¨® y. me dio una bote de veneno. Me pidi¨® que lo inyectara en el suero del Sr. Fuentes. E me asegur¨® que el veneno no tendr¨ªa efecto alguno en el cuerpo. 1/2 22:03 @ Solo har¨ªa que el Sr. Fuentes se sintiera somnollento. Me dio cien mil pesos. Yo¡­ en un momento de debilidad, acept¨¦. Sr. Fuentes, Sra. Fuentes.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Fue mi error. ?Podr¨ªan no dejar que policia me arreste, por favor? Ese veneno, adem¨¢s, no entr¨® en el cuerpo del Sr. Fuentes. No caus¨® ning¨²n da?o. Por favor, sean buenos y perd¨®nenme esta vez. Jam¨¢s volver¨¦ a hacer algo as¨ª.¡± La peque?a enfermera, arrodida en el suelo, temba de miedo. Recientemente hab¨ªa ca¨ªdo en adi¨®n al juego y deb¨ªa una gran suma de dinero por pr¨¦stamos usureros. Cuando esa mujer le ofreci¨® cien mil pesos, dud¨®. Pero pensando en deudas que ten¨ªa pendientes, si nos pagaba, amenazaban con vende a un burdel. Si terminaba en un burdel, su vida estar¨ªa arruinada. Fue su debilidad que llev¨® a aceptar petici¨®n de mujer de negro. Diana estaba tan furiosa que temba. ¡°?Perdonarte? ?De d¨®nde sacas cara para pedir clemencia? Por cien mil pesos, traicionaste tu conciencia y envenenaste a mi hijo. Si mi nuera no lo hubiera descubierto, ese veneno ya estar¨ªa cido por el cuerpo de mi hijo. ?Pensaste ens consecuencias cuando tomaste ese dinero? ?Alguna vez has pensado en el impacto que tendr¨¢ ese veneno en el cuerpo de mi hijo? Esto es un intento de homicidio. Una persona con una moral tan bajao tuya debe ser encarcda. De lo contrario, podr¨ªas volver a hacerle da?o a otros pacientes por dinero en el futuro.¡± La peque?a enfermera junt¨®s manos, suplicando y golpe¨¢ndose frente en se?al de s¨²plica, ¡°No, nunca m¨¢s lo har¨¦.¡± Capítulo 187 Cap¨ªtulo 187 ¡°Nunca m¨¢s me atrever¨¦ hacer algo as¨ª. Se?or y se?ora, por favor, ?perd¨®nenme!¡± Cristi¨¢n, con una mirada g¨¦lida, dijo, ¡°Cada uno debe asumirs consecuencias de sus actos. Si te perdono hoy, ma?ana podr¨ªas hacerle da?o a otra persona.¡± El alboroto en habitaci¨®n del hospital caus¨® sensaci¨®n. Las personas de otras habitaciones se acercaron a mirar, pero fueron detenidas por los guardaespaldas¡­ La polic¨ªa lleg¨® r¨¢pidamente. La joven enfermera, llorando y gritando, luch¨® ferozmente pero al final fue llevada. El esc¨¢ndalo fue enorme. Todos los doctores del hospital se rmaron. El doctor que recet¨® medicina a Cristi¨¢n estaba furioso. Por poco, el incidente con enfermera arruina su reputaci¨®n. Despu¨¦s de todo, ¨¦l fue quien prescribi¨® medicina. Si algo sal¨ªa mal, ¨¦l ser¨ªa el primero en ser culpado¡­ Cuando Soraya descubri¨® que algo estaba mal con medicina, Cristi¨¢n envi¨® un mensaje para investigar a caus¨® una cadena de consecuencias. Muchos pacientes, temiendo ser drogados sin motivo, solicitaron ser transferidos a otros hospitales. El hospital se volvi¨® un caos. El director estaba demasiado ocupadoo para prestar atenci¨®n, esperando ansiosamente los resultados de los an¨¢lisis del l¨ªquido. Rogaba que bolsa no estuviera envenenada. Esta era segunda vez que algo as¨ª suced¨ªa en su hospital. La vez anterior fue un amigo del Sr. Fuentes. Esta vez, el propio Sr. Fuentes. Casi muere por gente del hospital¡­ La mujer que le dio medicina a peque?a enfermera cambi¨® de ropa y de apariencia. Al saber que enfermera hab¨ªa sido detenida, sonri¨® con satisfi¨®n. ¡°Vaya, eso fue r¨¢pido. El juego se est¨¢ poniendo interesante¡°, dijo mientras sosten¨ªa un cigarrillo, con una gorra y un maquije perfecto, apoyada perezosamente en barandi de un balc¨®n de hotel. Un hombre vestido de negro detr¨¢s de e pregunt¨® respetuosamente, ¡°?Qu¨¦ debemos hacer ahora?¡± La mujer dio una cda al cigarrillo, ¡°Ya hemos alertado al enemigo, as¨ª que no act¨²es precipitadamente todav¨ªa. La astucia de Soraya ha superado mis expectativas. Pero eso solo hace que el juego sea m¨¢s interesante y desafiante, ?no es as¨ª?¡± En habitaci¨®n de Cristi¨¢n, otra enfermera no pod¨ªa creer que su colega, por dinero, hab¨ªa manipdo medicaci¨®n de un paciente, algo que jam¨¢s hubiera imaginado. Afortunadamente,s primeras dos bolsas de medicinas hab¨ªa colocado e. Si desde el inicio hubiera sido esa colega, entonces el Sr. Fuentes¡­ La enfermera sinti¨® un escalofr¨ªo. No pod¨ªa creer que su colega, siempre tan amable y bien querida, pudiera haber hecho algo as¨ª por dinero. Realmente, los corazones humanos son inescrutables y aterradores. Cristi¨¢n no pregunt¨® c¨®mo Soraya lo hab¨ªa descubierto. Estaba preocupado por c¨®mo hacer que e revra sus conocimientos m¨¦dicos. Sin saberlo, enfermera termin¨® ayud¨¢ndole.Content held by N?velDrama.Org. Diana estaba m¨¢s preocupada que ellos. ¡°Cristi¨¢n, deber¨ªas hacerte un chequeopleto para ver sis primeras dos bolsas de suero estaban alteradas. Si esas tambi¨¦n fueron manipdas, entonces¡­¡± No se atrev¨ªa a terminar frase. Soraya trat¨® de tranquiliza, ¡°Mam¨¢, no te preocupes,s primeras dos bolsas est¨¢n bien. Cuando fuimos a habitaci¨®n de mi primo, acababan de colgar esa medicina. Y fue otra enfermera quien lo hizo. La medicina en esa bolsa estaba mezda con una droga que causa ilusiones. Es muy ligera, casi imperceptible al olfato. Pero yo tengo una nari? de sabueso. La enfermera, nerviosa, derram¨® un poco en su mano cuando inyect¨® droga. La ol¨ª cuando pas¨® por mido. Esa droga no es mortal, pero puede causar confusi¨®n mental y alucinaciones. En casos graves, puede hacer que alguien sea manipdo.¡± Diana no entend¨ªa, ¡°?Qui¨¦n puede ser tan malvado? ?Qui¨¦n le har¨ªa eso a Cristi¨¢n? ?Qu¨¦ es lo que realmente quieren los que est¨¢n detr¨¢s de esto?¡± Soraya consult¨® con el sistema, [Chispita, ?qu¨¦ est¨¢ pasando?] Chispita: (Este es el peligro que debes enfrentar en este mundo despu¨¦s de cambiar trama. No est¨¢ dentro de trama original, as¨ª que no puedo ayudarte.) Soraya, frustrada, pens¨® (Genial, otra vez con esa Capítulo 188 Cap¨ªtulo 188 Hasta el atardecer, los resultados del an¨¢lisis de poci¨®n llegaron. Tal yo Soraya hab¨ªa dicho, efectivamente conten¨ªa drogas alucin¨®genas. Esa era una sustancia prohibida a nivel internacional, muy cara. Solo gente con una posici¨®n especial podr¨ªa conseguir esa droga. Cristi¨¢n estaba confundido. ?Qui¨¦n estar¨ªa tratando de hacerle da?o? Hubo un incidente en vi noche anterior, y ahora alguien hab¨ªa intentado drogarlo. ?Eran misma persona detr¨¢s de ambos sucesos? El hospital revis¨® todass c¨¢maras de seguridad disponibles y encontr¨® a todass mujeres vestidas de negro que hab¨ªan estado all¨ª ese d¨ªa. Sin embargo, ninguna coincid¨ªa con descripci¨®n de mujer que enfermera hab¨ªa mencionado. El incidente con droga hab¨ªa inquietado a los otros pacientes, pero al final fue Cristi¨¢n quien tuvo que salir al frente para calmars cosas. El director del hospital, parado frente a cama de Cristi¨¢n, baj¨® cabeza, avergonzado. Lo siento, que algo as¨ª haya sucedido en nuestro hospital. Es culpa m¨ªa por no elegir bien a mi personal.¡± Cristi¨¢n no lo culpaba. Al fin y al cabo, quien estuviera detr¨¢s de esto iba tras ¨¦l, y el director no habr¨ªa podido evitarlo aunque hubiera querido. ¡°No tiene nada que ver contigo. Lo m¨¢s impredecible del mundo es el coraz¨®n humano. Nunca sabes qui¨¦n te va a apu?r por espalda. A¨²n conf¨ªa en tu integridado m¨¦dico.¡± Cuando el director se fue y en habitaci¨®n solo quedaron Soraya y Cristi¨¢n, ¨¦l levant¨® una ceja, fingiendo ignorancia, y le pregunt¨® a Soraya. ¡°?No crees que deber¨ªas explicarme c¨®mo sab¨ªas que era una droga alucin¨®gena? Recuerdo que nunca has estudiado medicina. Aunque tengas un buen olfato, si no sabes de medicina, no podr¨ªas haber identificado droga solo por el olor.¡± Soraya ya hab¨ªa pensado todo lo que dir¨ªa. ¡°Bueno, promete no enfadarte, ?s¨ª?¡± Cristi¨¢n, apoyado en cama y tratando de no re¨ªr, estaba curioso por ver c¨®mo ses arrer¨ªa e para explicarlo. ¡°No me enfadar¨¦.¡± ¡°?Entonces, c¨®mo lo supiste?¡± ÐÛ Con toda confianza del mundo, Soraya improvis¨®, ¡°La verdad es que he estado estudiando medicina desde peque?a. Tengo una maestra todoterreno. Era incre¨ªble en medicina, ten¨ªa grandes habilidades marciales y conoc¨ªa algunas ticas especiales. Me ense?¨® todo lo que sab¨ªa. Pero mi maestra era muy peculiar y nunca me revel¨® su identidad. Solo aparec¨ªa cuando quer¨ªa y dec¨ªa que hab¨ªa un desastre en mi destino que deb¨ªa evitar antes de cumplir 25 a?os. Me pidi¨® que actuara fuerte y tonta para esconder mis habilidades. Justo cumpl¨ª 25 hace poco y evit¨¦ el desastre, as¨ª que ahora puedo ser yo misma de nuevo. Ahora que mi vida ya no corre peligro, puedo liberarme y volver a ser quien soy. Por eso me ves distinta a ?] Soraya pens¨® que le tomar¨ªa tiempo convencer a Cristi¨¢n, pero ¨¦l, conteniendo risa, dijo muy seriamente, ¡°As¨ª que, en realidad, eres una todoterreno. ?No solo eres buena enbate, sino tambi¨¦n en medicina?¡± Siguiendo corriente, Soraya asinti¨® con entusiasmo. ¡°S¨ª, amor, eres muy astuto.¡± ¡°Ya he visto tu fuerza, ?pero tu medicina? Vas a tener que demostr¨¢rmelo para que te crea.¡± Soraya, emocionada, vio una oportunidad. ¡°Eso est¨¢ f¨¢cil. Te conquistar¨¦ con mi habilidad. Cuando me recupere, personalmente curar¨¦ a algunos pacientes para que veas.¡± Cristi¨¢n, ocultando su diversi¨®n, ¡°Est¨¢ bien, te estar¨¦ esperando. Si no lo logras, no te quejes si digo que est¨¢s so?ando despierta.¡± Soraya, confiada, ¡°Solo espera y ver¨¢s. Voy a dejarlos a todos boquiabiertos.¡± Cristi¨¢n, Boquiabiertos? Bueno, eso ser¨¢ interesante de ver.¡± As¨ª, Cristian fingi¨® creerle, permiti¨¦ndole usar sus habilidades m¨¦dicas abiertamente. Ahora no tendr¨ªa que esconderse m¨¢s, y tal vez, solo tal vez, tambi¨¦n pudiera curar pierna de Cristi¨¢n. Si ¨¦l pudiera volver a caminar, no tendr¨ªa d¨®nde esconderse de e.Content held by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de estar dos d¨ªas con suero, bajado. Capítulo 189 Cap¨ªtulo 189 Al enterarse de que a Cristi¨¢n casi le drogan, quiso ir a verlo pero tem¨ªa encontrarse con sus padres. Las marcas en su cara a¨²n no hab¨ªan desaparecido. Si su mam¨¢ lo ve¨ªa as¨ª, seguro se pondr¨ªa a llorar sin parar. Y cada l¨¢grima de e era una pu?da para su pap¨¢. Y bueno, eso significaba que ¨¦l iba a terminar peor. Apenas sus pap¨¢s dejaron el hospital, senz¨®o un rayo para verlo. P¨¦ro al entrar a toda pr¨ªsa al cuarto del hospital¡­ ?Por poco piensa que se equivoc¨® de cuarto! ?Caray! Su hermano, que parec¨ªa un bloque de hielo con patas, ?estaba bes¨¢ndose con su cu?ada! Volvamos unos minutos atr¨¢s. Soraya se qued¨® dormida viendo telenovs y corri¨® a cama del hospital de Cristi¨¢n, insistiendo enpartir cama con ¨¦l. Cristi¨¢n, tratando de trabajar, termin¨® ardiendo pors constantes provocaciones de e, sinti¨¦ndose cada vez m¨¢s inquieto. Agarr¨® el pie que e no paraba de mover. ¡°No te pases. ?Qu¨¦ tiene de malo tu cama? ?Por qu¨¦ tienes que venir a apretujarte aqu¨ª?¡± Soraya, con los ojos a¨²n cerrados, sinti¨® que atrapaban su pie pero el otro segu¨ªa inquieto. ¡°No quiero, ya me acostumbr¨¦ a dormir contigo.This belongs to N?velDrama.Org - ?. S, no puedo conciliar el sue?o.¡± [Ah, estar solos en el hospital es tan raro. Tengo que aprovechar cada segundo para seducirlo. Cuando nos den de alta, mi esposo volver¨¢ a esa vida de viajes por trabajo. Su corazoncito apenas est¨¢ brotando, tengo qu¨¦ regarlo para que crezca r¨¢pido.] Cristi¨¢n casi quer¨ªa decirle que mejor cuidara ese brote Antes de que se convirtiera en ¨¢rbol y e decidiera trlo. ly El agua que e estaba usando era venenosa. Antes de que pudiera ponerse de pie, No pod¨ªa dejar que epletara ?u misi¨®n. De lo contrario, ni siquiera tendr¨ªa chance de segui. De repente, Soraya abri¨® los ojos, dulceso seda, y susurra, ¡°Esposo.¡± Esa voz suaveo el agua hizo temr hasta el ¨²ltimo rinc¨®n de Cristi¨¢n. Baj¨® mirada hacia mujer que deliberadamente buscaba problemas. ¡°?Te hace falta una li¨®n?¡± Soraya, entre risas, ¡°?No quieres?¡± El hombre, fingiendo desinter¨¦s, ¡°No.¡± Soraya, sintiendo el calor bajo su pie, sonri¨® a¨²n m¨¢s, ¡°Ya est¨¢s listo.¡± E lo hac¨ªa a prop¨®sito. Sab¨ªa que en plena luz del d¨ªa, y en el hospital, ¨¦l se contendr¨ªa. No tocar¨ªa. Cristi¨¢n frunci¨® el ce?o. Levant¨¢nd de un tir¨®n, sujet¨® su barbi, su mirada oscurecida por 189 Anoche no quedaste satisfecha?¡± Esta mujer, incluso herida, no sab¨ªa quedarse quieta. ?De verdad pensaba que ¨¦l se iba a ? Si no fuera porque su mano estaba lesionada¡­. Al mencionar noche anterior, Soraya, recordando lo que ¨¦l hab¨ªa hecho con sus manos¡­ Se sonroj¨® intensamente. Viendo el desec en los ojos de Cristi¨¢n, se acobard¨®. [Ay, me pas¨¦ sobre pase. Tengo m¨¢s cara que espalda.] Esquivando su mano, dijo con una risita, ¡°Era broma. Mejor vuelvo a mi cama.¡± Y justo cuando estaba a punto de bajarse de cama. Cristi¨¢n, entre risas y enojo, ¡°Siempre provocas y luego huyes, eres un caso.¡± Dicho esto, bes¨® sin pedir permiso. El segundo beso iniciado por ¨¦l. Soraya, por primera vez, sinti¨® c¨®mo su coraz¨®n se aceleraba. Esetir fren¨¦tico, La pasi¨®n ardiente de Cristi¨¢n rompi¨® su resistencia, invadiendo cada espacio con fervor. Por primera vez, Soraya sinti¨® el entusiasmo de Cristi¨¢n en su plenitud. [Ay, Dios, esto es demasiado. Mi coraz¨®n creo que estara. Si sigue as¨ª, caer¨¦ rendida¡­] Estaba a punto de soltar un par de quejas cuando de repente alguien los interrumpi¨®. ¡°?Cu¨¢nto piensan seguir? Ni cerraron puerta.¡± Herminio irrumpi¨® sin m¨¢s, arruinando el momento. Al escuchar voz, Cristi¨¢n r¨¢pidamente ocult¨® a Soraya en su pecho, mirando con desd¨¦n al reci¨¦n llegado. ¡°?Ya se te curarons heridas?¡± Herminio acerc¨® una si y se sent¨®, ¡°Eso es casi todo. Estaba preocupado por ti, supe lo del intento de drogarte. Esper¨¦ a que los viejos se fueran para venir.¡± Soraya, sin perderpostura, levant¨® cuenta regresiva. [Ay, por Dios, ?10 d¨ªas! ?No le quedaban meses de vida? ?Acaso adntaron su misi¨®n?] Justo cuando pensaba esto, Herminio recibi¨® una mada de sus superiores. *Supongo que ya est¨¢s casi recuperado. Te daremos 5 d¨ªas m¨¢s de descanso. Cinco d¨ªas despu¨¦s de regresar al equipo, hay una misi¨®n que necesitas realizar junto a Ricardo Virroel. Capítulo 190 Cap¨ªtulo 190 ?Quedan diez d¨ªas de vida! Volver al equipo en cinco d¨ªas. Una misi¨®n junto a su amigo Ricardo. Ese fue el mensaje que justo le hab¨ªan dado a Herminio. El lider dijo que sole tendr¨ªan cinco d¨ªas de descanso. El coraz¨®n de Soraya gritaba que solo le quedaban diez d¨ªas de vida. ?Quer¨ªa esto decir que su final llegar¨ªa en esta misi¨®n? ?Acaso hab¨ªa estado equivocado sobre qui¨¦n era su verdadero enemigo todo este tiempo? ?El peligro ven¨ªa de Ricardo, y no de su buen amigo Joan? Aunque se llevaba bien con Ricardo, su rci¨®n con Joan era a¨²n mejor. Herminio acababa de activar el altavoz, y Soraya tambi¨¦n escuch¨® el nombre de Ricardo. [Chispita, ?Ricardo es el hermano en desgracia de nuestro amigo? Recuerdo que cuando lei nov, solo me qued¨® ro que su amigo ten¨ªa Virroelo apellido, pero olvid¨¦ su nombre.] Herminio y Cristi¨¢n contuvieron respiraci¨®n, esperando que Soraya revra m¨¢s informaci¨®n. Chispita: (No lo es, ¨¦l solo es quien pasa navaja.) (Su verdadero amigo, Joan, es quien apu? por espalda. Joan tambi¨¦n estar¨¢ en esta misi¨®n. Su misi¨®n esta vez es ir a frontera para expulsar a los terroristas. En el guion original, el l¨ªder de los agitadores es eliminado por Herminio. Por m¨¦ritos de guerra, despu¨¦s de esta victoria, ¨¦l habr¨ªa sido promovido a mayor. Pero su amigo, consumido por envidia, se une a Ricardo, y entre los dos lo traicionan. Ricardo lo droga, y Joan se lo lleva. Y ya sabes lo que sigue. Aprovech¨¢ndose de que est¨¢ inconsciente, le sacan los ojos, cortan los nervios de sus extremidades, y lo arrojan a una ja de fieras, quedando nada de ¨¦l. Y cuando esos dos regresan, no solo reman los m¨¦ritos de guerra, sino que tambi¨¦n traen un cuerpo mutdo, diciendo que Herminio muri¨® en acto de servicio. Y as¨ª, familia Fuentes recibe una meda a los ca¨ªdos, y el asunto queda cerrado.)C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. [Ay, el pobrecito realmente da pena. Deber¨ªa haber sido ascendido y enriquecido. En vez de eso, Ricardo lo droga, y Joan lo deja ciego y mutdo, para ser devorado por fieras. Qu¨¦ triste fin para un joven tan prometedor. Pero bueno, ya est¨¢. Por el hecho de que sea el hermano biol¨®gico de mi marido, espera cuando salga a misi¨®n. Voy a seguirlo en secreto y salvarle vida.] Herminio se sinti¨® profundamente conmovido al escuchar sus pensamientos. ?Qu¨¦ incre¨ªble es mi cu?ada! ?Va a arriesgarse en un campo de bata de verdad solo para salvarme! Uf¡­ Prometo que en adnte, tratar¨¦ dijo, ¡°Cu?ada, ?quieres caf¨¦? Voy aprar, ?c¨®mo te gustar¨ªa?¡± Las mujeres siempre aman el caf¨¦, y cu?ada no debe ser excepci¨®n, ?verdad? 17.51 Es [?Qu¨¦ pasa con este tonto? ?Desde cuando se preocupa por si quiero caf¨¦ o no? Siempre me ha tratado mal, ?qu¨¦ le ha dado ahora? ?Ser¨¢ por haberlo salvado en el tejado hace unos d¨ªas?] Herminio quer¨ªa decirle que e lo hab¨ªa salvado m¨¢s de una vez. Pero no p¨®dia. Se levant¨® y pregunt¨®, ¡°Cu?ada, ?prefieres sabor a mango, fresa o tal vez lim¨®n?¡± ¡°?De verdad vas aprarlo? Soraya pens¨® en el caf¨¦, de hecho, le apetec¨ªa uno. Herminio asinti¨®, ¡°De verdad, nunca miento. ?Qu¨¦ sabor quieres?¡± Luego mir¨® a Cristi¨¢n, ¡°Hermano, ?y t¨² qu¨¦ quieres?¡± Soraya respondi¨® por Cristi¨¢n antes de que pudiera har. ¡°¨¦l no puede beberlo.¡± ¡°Tiene una infi¨®n pulmonar, no puede tomar nada dulce.¡± ¡°Para m¨ª, uno de menta, con un poco de az¨²car, no tan caliente. Y agr¨¦gale un pastel de nueces.¡± Despu¨¦s de que Herminio sali¨® aprar el caf¨¦, Soraya murmur¨® al o¨ªdo de Cristi¨¢n. ¡°?No te parece que tu hermano ha cambiado?¡± Cristi¨¢n ni levant¨® vista, ¡°?Qu¨¦ cambio? ?No ser¨¢s t¨² que ha cambiado? T¨² cambias, y ¨¦l cambia.¡± Capítulo 191 Cap¨ªtulo 191 Si antes tuve una m actitud hacia ti, eso fue porque te lo buscaste. Al principio no ten¨ªa nada contra ti. ? ? ? ? ¨C Fuiste t¨² quien poco a poco fue desapareciendo cualquier simpat¨ªa que pudiera tener por ti. Ahora que decidiste cambiar, ¨¦l no es ciego, ro que sabe qu¨¦ hacer.¡± Luego, insinu¨® algo m¨¢s, ¡°Es un dar y recibir. Si quieres respeto y reconocimiento de los dem¨¢s, primero tienes que saber d¨®nde est¨¢s parado. Lo que das es lo que recibes. Si solo sabes recibir sin dar nada a cambio, al final no vas a obtener nada.¡± ¡°?Entonces lo que hizo Herminio fue una devoluci¨®n de favor? Porque lo salv¨¦ aquel d¨ªa. Caray, seg¨²n lo que dices, estoy en desventaja. ?Solo con un caf¨¦? ?Cu¨¢nto vale un caf¨¦? Ayy, su vida no vale nada entonces.¡± Cristi¨¢n no pudo evitar hacer una mueca. ?Ese era el punto? Eso no fue lo que quer¨ªa decir. Pensando en lo mucho que a esta mujer le gustabaer, le tent¨®, ¡°Primero es el-caf¨¦, pero luego vendr¨¢n m¨¢s cosas. Antojitos, pollo frito,ngostas picantes, pescado en salsa agridulce¡­ Pero con esa mano tuya hecha un desastre, aunque ¨¦l quisiera invitarte a algo rico, ?podr¨ªaser? Cuando te mejores, lo que quieraser, solo p¨ªdelo y ese chico correr¨¢ apr¨¢rtelo.¡± Ya hab¨ªa salvado varias veces.Belonging ? N?velDram/a.Org. Herminio ya casi que estaba venerandoo a un dios. No era m¨¢s queida. Vaciar¨ªa su billetera si fuera necesario. Pensando en todas esas delicias, Soraya casi se le hace agua boca, ¡°Ah, mir¨¢ndolo bien, Herminio es bastante amable.¡± [Caray, qu¨¦ tonta original, con semejante familia pol¨ªtica y se va y se divorcia. ?Qu¨¦ desperdicio de riqueza! Pero bueno, si original se fue pors ramas, es porque fue criada por una madrastra malvada que no le ense?¨® lo que estaba bien o mal. ?Esperen! Cuando mejore mi mano, ser¨¢ hora de volver a familia Valle. ?Maldici¨®n, esa vieja bruja a¨²n tiene muchas cosas valiosas de madre de original! Tengo que recuperas. Uf, incluso si vendiera esas cosas y se lo diera a los mendigos, no dejar¨¦ que se beneficie.] 5 La luz del sol de tarde era cegadora, su brillo dorado envolv¨ªa todoo si fuera oro, vistiendo al mundo con un manto dorado. A lo a trav¨¦s des hojas dispersas, creando un mosaico de sombras. Fuera del hospital. Herminio, despu¨¦s de pagar por su caf¨¦, estaba a punto de irse cuando una chica lo choc¨®. Paf¡­ El caf¨¦ que acababa deprar se derramo, esparci¨¦ndose por el suelo ¡°?Ay, lo siento! ?De verdad lo siento! No fue a prop¨®sito.¡± La chica r¨¢pidamente se disculp¨®, estaba muy avergonzada. 07:51 ¡°Se?or, le pago el caf¨¦ Elija otro. Mil disculpas, de verdad no fue a prop¨®sito. Mi cord¨®n estaba sueto y no me di cuenta, trope con 61¡ã La chica tenia un aspecto dulce y joven, alrededor de vele shos Sin maquije, con el cabellorgo suelto sobre sus hombros, vestia una camiseta nca y unos jeans hasta pantorri, sendoo una estudiante universitaria. Y si los cordones de sus zapatis estaban suchos Herminio, viendo su sincers disculpa y sus cordones sueltos, aunque queria, no podia enojarse Solo le qued¨® asumir p¨¦rdida ¡°Est¨¢ bien, no fue tu culpa. No necesitas pagarlo,prare otro yo mismo. Solo ten m¨¢s cuidado al caminat La chica se agacho r¨¢pidamente, at¨® sus cordones y luego insisti¨®. ¡°No puede ser. Tengo que pagarlo. Fue mi culpa que se derramara tu caf¨¦. Elige otro, yo invito. De todos modos, yo tambi¨¦n vine aprar caf¨¦.¡± Herminio hizo otro pedido, pero no acept¨® que e pagara. ¡°No te preocupes, son solo unos caf¨¦s, no cuestan tanto.¡± La chica, mirando su hermoso rostro, parpadeo ligeramente. ¡°Entonces¡­ lo siento mucho¡­¡± Despu¨¦s de que Herminio se fue con su caf¨¦, chica lo miro alejarse, sinti¨¦ndose un poco perdida. ¡°Ni siquiera me reconoci¨®.¡± Cap¨ªtulo 191 ¡°Se?or, le pago el caf¨¦. Elija otro. Mil disculpas, de verdad no fue a prop¨®sito. Mi cord¨®n estaba suelto y no me di cuenta, tropec¨¦ con ¨¦l.¡± La chica ten¨ªa un aspecto dulce y joven, alrededor de veinte a?os. Sin maquije, con el cabellorgo suelto sobre sus hombros, vest¨ªa una camiseta nca y unos jeans hasta De todos modos, yo tambi¨¦n vine aprar caf¨¦.¡± Herminio hizo otro pedido, pero no acept¨® que e pagara. ¡°No te preocupes, son solo unos caf¨¦s, no cuestan tanto.¡± La chica, mirando su hermoso rostro, parpade¨® ligeramente. ¡°Entonces¡­ lo siento mucho¡­¡± Despu¨¦s de que Herminio se fue con su caf¨¦, chica lo miro alejarse, sinti¨¦ndose un poco perdida. ¡°Ni siquiera me reconoci¨®.¡± Capítulo 192 Cap¨ªtulo 192 Despu¨¦s de llevarle un caf¨¦ a Soraya, Herminio regres¨® a su propia habitaci¨®n de hospital. Ma?ana ser¨ªa dado de alta. Si se quedaba m¨¢s tiempo, sent¨ªa que iba a echar ra¨ªces. neaba descansar unos d¨ªas en casa antes de volver a su unidad. Despu¨¦s de todo, sus superiores le hab¨ªan dado unos d¨ªas de permiso. ?Por qu¨¦ desperdiciarlos? Unas horas m¨¢s tarde. Cay¨® El tiempo cambi¨® de repente. A pesar de que el d¨ªa hab¨ªa sido ro y soleado, pero por noche llovi¨® torrencialmente. El trueno rug¨ªao un le¨®n enfurecido, y el rel¨¢mpago teado cortaba el cieloo una estre fugaz. Soraya estaba parada junto a ventana de habitaci¨®n, mirando el oscuro cielo nocturno. El sonido constante de lluvia hac¨ªa sentirse inquieta. Abajo,s ramas de los ¨¢rboles se bnceaban violentamente con el viento y el agua formaba corrientes en el suelo¡­ ¡°Amor, ?tienes calor?¡± Cristi¨¢n, con un libro en mano, estaba recostado en a tener calor si el aire acondicionado est¨¢ bien encendido?¡± El d¨ªa hab¨ªa sido caluroso, y noche lluviosa solo aumentaba sensaci¨®n de bochorno. Pero con el aire acondicionado encendido habitaci¨®n estaba fresco, por lo que no deber¨ªa sentirse as¨ª. Soraya se acerc¨® y se sent¨® aldo de su cama. Con aburrimiento, apoy¨® ¡°Ah, ?qu¨¦ aburrimiento!¡± Cristi¨¢n hizo una pausa en su lectura. ¡°Si est¨¢s aburrida, mira televisi¨®n.¡± ¡°La televisi¨®n no tiene nada bueno.¡± [Ver tele no separa con mirarte a ti. Los gnes des novs no son nada contigo. Ay, ese rostro tuyo, si estuvieras en el mundo del espect¨¢culo, ser¨ªas una estre. Especialmente esosbios carnosos, parecen hechos a medida para m¨ª. ?Besarlos es dominante y tierno a , ereso un avi¨®n debate entre los hombres. Si termino esta misi¨®n y nos divorciamos, realmente te extra?ar¨ªa.] Cristi¨¢n se esforzaba por ocultar una sonrisa ante los elogios, sintiendo c¨®mo burbujas brotaban en su interior y ascend¨ªan hacia su cabeza, Sent¨ªao si algo en ¨¦lenzara a brotar, Los pensamientos de Soraya eran piedrasnzadas al agua, creando ondas que se extend¨ªan y calentaban su pecho. Esa sensaci¨®n extra?a, explotando dentro de ¨¦l, se esparc¨ªa por todo su cuerpo, haci¨¦ndole sentir el aire a¨²n m¨¢s caliente. Pero antes de que su coraz¨®n pudiera acelerarse, el siguiente pensamiento de Soraya fueo un balde de agua fr¨ªa, enfriando sus extremidades. [Aunque Cristi¨¢n sea guapo, ?qu¨¦ puedo hacer? El mundo es tan grande, y quiero explorarlo. No puedo renunciar a todo un bosque por un ¨¢rbol. En capital no encontrar¨ªa a otro tan guapoo ¨¦l. Pero podr¨¦ buscar en el extranjero. 07:51 1 All¨¢ son m¨¢s liberales, y se puede coquetear sin tener que responsabilizarse. Ah, he escuchado que los hombres extranjeros son m¨¢s musculosos. Dicen que son, ya sabes, m¨¢s dotados. ?Ser¨¢ verdad?] Crack. De repente, Cristi¨¢n cerr¨® su libro con fuerza sobre mesa de noche, sobresaltando a Soraya. ¡°Amor, ?qu¨¦ pasa?¡± Cristi¨¢n mir¨® fr¨ªamente. Ve al extranjero en busca de tus gnes. Aj¨¢, sin responsabilidades. Y encima, ?con m¨¢s ¡°talento¡°!C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Qu¨¦ mujer tan descarada. Est¨¢ muy bien. No deber¨ªa haber sido tan amable con e. Si no le demuestra amor, e no podr¨¢pletar su misi¨®n. Si nopleta, nunca se ir¨¢. Con una voz ligeramente fr¨ªa, pregunt¨®, ¡°?Quieres que baje m¨¢s el aire?¡± Soraya neg¨® con cabeza. ¡°No, puedo aguantar un poco de calor. Si lo bajas demasiado, podr¨ªa resfriarme. Pero, ?qu¨¦ hago si quiero ba?arme esta noche? La auxiliar tuvo un problema en casa y no vendr¨¢ a ayudarme esta noche.¡± Cristi¨¢n respir¨® hondo, sonriendo ir¨®nicamente. ¡°?Quieres que te ayude?¡± Aunque sonre¨ªa, Soraya sinti¨® que hab¨ªa algo inquietante en su expresi¨®n. Soraya sonri¨® nerviosamente. ¡°Eh, eh, c¨®mo voy a molestarte con eso. Solo estaba desahog¨¢ndome. Ahora t¨² eres el paciente y necesitas cuidados. No soy tan ciega.¡± [Ay, que mi amor me ayude a ba?arme. Uy, seguro que ser¨ªa emocionante.] Al escuchar sus pbras enga?osas, Cristi¨¢n tuvo ganas de taparle boca y el coraz¨®n. ?Ser¨¢ que en su vida pasada le faltaron hombres, y por eso ahora est¨¢ tan obsesionada con esas cosas? Cristi¨¢n se levant¨® de cama y se sent¨® en si de ruedas. Se dirigi¨® hacia el ba?o. ? ? ? ? ?? ?? ??? ? ¡°Amor, ?vas a ba?arte?¡± ¡°Si, tr¨¢eme el pijama.¡± E siempre hab¨ªa admirado a aquellos con una buena figura y destreza. As¨ª que ¨¦l decidi¨® dejar una marca imborrable en e, siguiendo precisamente lo que a e le gustaba. A ver qui¨¦n m¨¢s captaria su atenci¨®n a partir de ahora. Capítulo 193 Capitulo 193 En el ba?o, Cristi¨¢n estaba sentado en de ruedas, con Soraya desplomada en sus brazos, fingiendo estar muerta con su cara escondida en supecho Cristi¨¢n, respirando pesadamente, cuestion¨® con sarcasmo si eta sun no hab¨ªa tenido suficiente, y si querian continuar. Despu¨¦s de dos horas, el estaba seguro de que si peda m¨¢s, dejaria sin poder salir de cama al d¨ªa siguiente. ¡°Maldici¨®n, este hombre hoy est¨¢ que arde. Casi rompe mi cintura, penso Soraya para si misma, mientras Cristianenzaba a toca de manera indebida y usurraba en su oido sobre su aparente gusto por los encuentros intimos, pregunt¨¢ndose cu¨¢ndo habia descubierto su gran Soreya simplemente rod¨® los ojos, pensando en c¨®mo el era el verdaderamente interesado. E no tenia otra opci¨®n m¨¢s que usar este m¨¦todo directo para hacer que ¨¦l se enamorara de e m¨¢s r¨¢pido ¡°Toda su vida pasada ni siquiera hab¨ªa tomado mano de un hombre. Todo lo que s¨¦ lo aprendi on pelics para adultos, y lo he puesto en pr¨¢ctica contigo. Por mi vida, me he humido al m¨¢ximo pensar que me trataso si fuera un semental¡± Cristi¨¢n, sintiendo una oleada de ira sin saber que e habia leido sus pensamentos,enz¨® a entrarse repentinamente, dejando a Soraya desconcertada por su cambio de humor ¡°Maldito sea, este hombre Actiao si estuviera ens nubes y de repente se vuelve frio. ?Qui¨¦n lo ha malcriado tanto?¡± Soraya, frot¨¢ndose cintura, se levanto y le pidi¨® a Cristian que ayudaraampare E sin decir una pbra, ayud¨® avarse y se secaron. E se visti¨® y sali¨® del ba?o, acostandose drectamente en candose para dormir, decidida a ignorarto por el resto del dia. ma Al salir Cristi¨¢n y notar que e no se acercata a su camao antes sa hacer pret ta si de ruedas con frustraci¨®n. Se preguntaba si e realmente deseaba irse at extranjero, cuestionando todass veces que habia coquetead Acaso todo hab¨ªa sido solo por supervivencia, in ning¨²n afecto hacia e Cristi¨¢n pas¨® noche despierto, contemndo espalda de Soraya hasta quedarse dorrido justo antes del amanecerContent held by N?velDrama.Org. Al d¨ªa siguiente, Soraya se desperto stenose mass and querer molestart se prepar¨® con ayuda de una enfermera y sali¨® de habitacion para disfrutar de refresco de manquera desinfectante dentro dei hospital hacia sentir nauseabunda Volver¨¦ m¨¢s tarde, cuando mi suegra maga en desayuno Fuera, despu¨¦s de una noche denac ys casas belia desa y al aroma a tema mojada, Soraya decidi¨® dar una vuelta por el parque frente al hospital, duide mucha gente hacia ejercicio pors ma?anas Justo cuando estaba cruzando calea undre de un cuenta a?os fndo con Tama, quen ramente se mostraba molesta y lo empujaba al suelo El hombre se levanto am emu?arse Vratanku de Hattar con de nuevo. Soraya no pudo evitar sonreir ante escena, pensando en lo f¨¢cil que seria desenmascarar a esa ¡°sanja zona con evidencia que acababa de presentarse ante s Uf, ultimamente familia Fuentes sagre en tu paper the figurantes, me ha hecho perder mucho Sampo Por poco sivido atender mis asuntos importantes con esa zo 194 Capítulo 194 Cap¨ªtulo 194 Santiago miraba a Tania con cierta timidez, su tono de voz era suave y llevaba un ruego en sus pbras. ¡°Tania, ve a ver a tu abu, por favor. Est¨¢ en sus ¨²ltimos momentos y quiere verte antes de partir. No te molestar¨ªa si no fuera realmente necesario.¡±Content held by N?velDrama.Org. Santiago manejaba una peque?a tienda de abarrotes. Era de estatura media, bien proporcionado, con el cabello ordenado y limpio, mostrando algunas canas ens sienes. Vestia de manera senci, con una camisa lim y pantalones oscuros. A pesar de su simpleza, tenia un rostro atractivo, con cejas espesas y ojos grandes; se notaba que hab¨ªa sido un hombre atractivo en su juventud. Era conocido por ser un hombre honesto y trabajador. La luz del amanecer, d¨¦bil, ba?aba su rostro con un brillo dorado, suavizando sus rasgos y d¨¢ndole un aire m¨¢s amable. Santiago toda su vida hab¨ªa sido fiel a Fiona, sin llegar a casarse por e. Pero madre de Tania, estando embarazada, se ha enredado con Fabio en busca de una vida de lujo, dejando a Santiago, que habia amado sinceramente. Tanja, impaciente, se solt¨® de su agarre una vez m¨¢s, con un tono lleno de desden y repugnancia. ¡°Ya te dije que no vinieras a buscarme. Ahora soy segunda se?orita de familia Valle, no tu hija. No tengo nada que ver contigo. Si mi identidad queda expuesta por tu egoismo, ?sabess consecuencias eh? Podrias destruir todo lo que he logrado con esfuerzo. T¨² y mam¨¢ no pueden darme lo que deseo, as¨ª que no interfieran en mi vida El hogar de los Dante es demasiado humilde para mi. En mi coraz¨®n, Fabio es mi ¨²nico padre. T¨² no eres m¨¢s que un donante de esperma que nunca se ocup¨® de mi. No creci contigo y no tengo ning¨²nzo emocional contigo ni con los Dante. No tengo ning¨²n cari?o por tu mencionada abu. Estoy ens nubes mientras ustedes est¨¢n en el lodo. Ir a un lugaro el de los Dante solo rebajaria mi estatus. Mira lo que llevas puesto, tu ropa no vale lo que cuesta una de misidas. Ir a los Dante, ?no te da verg¨¹enza? Por favor, te lo ruego, no vuelvas a perturbar mi vida, ya ¡± La tristeza y decepci¨®n cruzaron el rostro de Santiago. ¡°Si no fuera por esta situaci¨®n, no te habria buscado, no quiero perturbar tu felicidad. Pero tu abu realmente est¨¢ muy mal. Solo ve a ve una vez, no te tomar¨¢ mucho tiempo. Solo esta vez, para que e pueda partir sin remordimientos. Despu¨¦s, pap¨¢ no te molestar¨¢ m¨¢s. Solo quiero que seas feliz, eso es todo lo que importa.¡± Tania permaneci¨® inmutable. ¡°Noir¨¦. Ni siquiera si t¨² murieras iria. La familia Valle es mi verdadero hogar. As¨ª que, por favor, ten un poco de dignidad y deja de hacerme decir cosas que te humin.¡± Vestida con ropa de dise?ador y joyas que valian millones. Tania realmente parec¨ªa estar en otro nivel enparaci¨®n con el humilde Santiago Pero para Santiago, riqueza material no era lo que buscaba. Solo anhba felicidad familiar, algo que parec¨ªa imposible con Tania y su madre, cuyos ojos solo briban por lo material, Despu¨¦s de un intento fallido de conectar con su hija, Santiago, con l¨¢grimas en los ojos y una expresi¨®n de resignaci¨®n, asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien, si not quieres, no insistire. No volver¨¦ a molestarte.¡± Sin esperanza de que su hija lo reconociera, Santiago se hab¨ªa dado por vencido. No pod¨ªa ofrecerle lo que e deseaba. Talo e dijo, mejor no interferir en su vida de felicidad. Lo que e vest¨ªa y portaba, ¨¦l nunca podr¨ªa haberlo ganado en toda su vida. Se consideraba un padre fracasado. Despu¨¦s de todo, ?c¨®mo podria ser de otra manera si madre de Tania lo habia abandonado llev¨¢ndos a¨²n en su vientre? Aunque en su momento luch¨® y se resisti¨® a dejas ir. Pero ante el imponente trasfondo familiar de aquel hombre, Santiago se ech¨® para atr¨¢s. Realmente no podia ofrecerles a e y a su hija vida que deseaban. Santiago, con un aire de derrota, se dio vuelta para irse, su silueta se ve?a desgastada, sus pasos inseguros,o si hubiera recibido el golpe m¨¢s duro de su vida. Tania, con desden, se sacudia el borde de su ropa que Santiago habia tocado. Como si el lugar que acababa de tocar estuviera manchado con algo sucio Eso hacia sentir repulsi¨®n Aloir el ruido, Santiago mir¨® hacia atr¨¢s. Su rostro se puso a¨²n m¨¢s p¨¢lido y su cuerpo de repente tembl¨® Su hija realmente lo despreciaba con toda su alma Capítulo 195 Cap¨ªtulo 195 ?Incluso toc¨¢ndolo le parece sucio? Los gestos de desprecio de Taniastimaron profundamente el cari?o que el sentia. Soraya, quien habia presenciado todo el proceso, curv¨® susbios en una sonrisa burlona. ¡°Adnte, sigan. No pasar¨¢ mucho tiempo, los har¨¦ caer de nubes allodo Los enviar de vuelta de donde vinieron, madre e hia. Cuando se queden sin nada, ver¨¢n que perder a Santiago fue .¡± [Oye, me da pena por Santiago. ?Que tal si le buscamos a alguien para ¨¦? Que se amen y tengan un hijo. Con un hijo, ya no pensar¨¢ en esa mujer e hija sin coraz¨®n. Cuando yos arrastre allodo. Aunque quieran regresar con Santiago. Con alguien nuevo, esa mujer e hija no tendr¨¢n a d¨®nde volver.] Esa es una buena ideal Busca a un par de candidatas en un sitio de citas. Invi¨¦rteles algo de dinero. Para que en poco tiempo, hagan realidad a esa persona.] [Invertir dinero! Aj¨¢, piensas en todo, as¨ª ser¨¢ m¨¢s r¨¢pido. Har¨¦ que alguien se encargue de eso] Tania se dio vuelta, justo cuando iba a cruzar el sem¨¢foro, alz¨® vista y vio a Soraya al otrodo de calle De repente se sinti¨® nerviosa. Soraya! ?C¨®mo es que est¨¢ all? ?Habr¨¢ visto lo que acaba de pasar? Mir¨® nerviosamente hacia donde Santiago se hab¨ªa ido Aldarse cuenta de que ya no estaba, se sinti¨® aliviada. Estaba tan lejos que, aunque lo hubiera visto, no podria haber escuchado lo que dec¨ªa. Pero luego penso que Soraya era tan tonta. Aunque lo hubiera visto, no se dar¨ªa cuenta de que Santiago es su verdadero padre. Podria deshacerse de e con cualquier excusa Soraya se quedo all esperando a que Tania se acercara. Queria ver qu¨¦ otra historia se inventaria esta hermanita tan calcdora, Unos segundos despu¨¦s Tania Teg¨® frente a e, con un tono de sorpresa ¡°Hermana, ?qu¨¦ haces aqu¨ª?¡± ?No estabas en el hospital con tu marido? ?C¨®mo saliste? Justo hoy pensaba visitarie Soraya fingid confusi¨®n, ¡°?Qui¨¦n era ese hombre con el que estabas discutiendo?¡± Tania ya tenia preparada su excusa. Con una expresi¨®n de disgusto, dijo con desden, Ese hombre? Un vendedor de seguros. Estaba esperando el sem¨¢foro yo me vio s se acerc¨® a harme. Insistia en venderme sus productos. No queria prestarle atenci¨®n, Pero el, sin verg¨¹enza alguna, no paraba de har de lo buenos que eran sus productos. Incluso se puso manos a obra. Me impaciente con ¨¦l que empuj Hermana, ?crees que hice bien? demasiado lejos?¡± Soraya sonri¨®, medio en serio, ¡°Si, hiciste lo correcto. Contra los estafadores no hay que darles tregua Si alguien intenta enga?arte de nuevo Recuerda decirle a tu hermana. No s¨¦ hacer mucho, pero pelear es lo mio.Content held by N?velDrama.Org. Si alguien te molesta, asegur¨® que los dejar¨¦ tan mal que ni sus padres los reconocer¨¢n Tania, al ver que aun era tan f¨¢cil de enga?a, se burl¨® en su interior. Ut, sabia que esta tonta no se dar¨ªa cuenta. Con unas pocas pbras habia despachado. Tania ocult¨® su desden y repulsi¨®n por e. Se tomo carnosamente del brazo de Soraya, ¡°Sab¨ªa que mi hermana es mejor conmigo. Vamos, entremos al hospital. Me levante temprano hoy. Hace dos dias descubri que mi cu?ado casi se quema, queria venir a verte. Pero mi nariz me do tanto que no pod¨ªa ni har No queria preocuparte, Pens¨¦ esperar a estar un poco mejor antes de venir.¡± Soraya fingid dolor en su mano, ?Ay! ¡°No me agarres del brazo,* ¡°Ese d¨ªa casi salgo chamuscada Tengos manos llenas de ampos, y me duele mucho.¡± Maldita sea, tener que aguantar a esta hermana manipdora, cas revuelve el est¨®mago. Siempre ha estado en el hospital Si realmente hubiera quendo visita. Ya habna venido. Tan temprano fuera, si no fuera por Santiago, ?c¨®mo habr¨ªa salido? Ja, falsa y malvada. Peor que su madre. Tania r¨¢pidamente solt¨® mano. Con una cara llena de disculpas, ¡°Lo siento, olvid¨¦ par un momento que te hasstimado mano¡± Soraya sonrio despreocupadamente, ¡°No importa, no lo hiciste a prop¨®sito. Pero a¨²n es temprano, apenas sons seis y veinte.¡± Tania lleg¨® temprano esa ma?ana Debi¨® haberse levantado antes des cinca. 2/3 11:01 Todo para venir a ver a su hermana. ¡°Eso si que es tener coraz¨®n.¡± ¡°Pero justo estaba pensando en ir al parque de enfrente a correr un poco.¡± ¡°Estos dias en el hospital casi me salen raices en los pies por no hacer nada.¡± ¡°?Te animas a venir?¡± Tania realmente queria decir que no. Pero Soraya miraba con una sonrisa radiante. Si dec¨ªa que no, esa desgraciada seguramente empezar¨ªa a sospechar de lo que acababa de decir, ¡°Bueno est¨¢ bien.¡± Capítulo 196 Cap¨ªtulo 196 Al amanecer, el parque parecia un lienzo reci¨¦n despertado por naturaleza. Una suave brisa pasaba, cargada con el fresco aroma de hierba, elevando el espiritu Los rayos del sol, col¨¢ndose a trav¨¦s des nubes dispersas, sobre el suave c¨¦sped, creando un efecto de ondas doradas Ens ramas de los grandes ¨¢rboles a lorgo de los caminos del parque, el canto de los p¨¢jaros era ro y melodioso, variando entre tonos altos y vibrantes y otros m¨¢s suaves y melodiosos. Esa dulce melodia erao m¨²sica celestial, El parque estaba muy animado Hab gente de todass edades ejercit¨¢ndose Algunos practicaban yoga, otrosian, y algunos m¨¢s hacian ejercicios de estiramiento¡­. Los queian acababan empapados en sudor. Alpasar junto a Soraya, podias ver ramentes gotas de sudor salpicando Soraya le pregunto a Tania, inclinando su cabeza. ¡°?Quieres correr un poco?¡± Aloler el aire cargado de sudor, Tania funci¨® el ce?o con desden. En su interior, queria soltar improperios, pero en su rostro mostr¨® indecisi¨®n ¡°Mejor no. Estoy usando tacones y mi ropa no es adecuada para correr, Cuando salgas del hospital y volvamos a entonces site pa?o a correr¡± Soraya asinti¨®, ¡°Est¨¢ bien, entonces esp¨¦rame aqui Correre un poco y luego regreso. Sin darle m¨¢s importancia a Tania, empez¨® a correr. Valle por unos dias, La mayor¨ªa alrededor vestia ropa deportiva, pero e, con su elegante vestidorgo, maquije impecable y tacones, desentonabapletamente con los dem¨¢sContent held by N?velDrama.Org. Las miradas curiosas de gente segu¨ªan constantemente. Se sentia fuera de lugar,o si no perteneciera ahl. Mirandoo Soraya se alejaba corriendo. Tania apret¨® su bolsa con fuerza. Maldita sea, se fue corriendo y dej¨¢nd a e ahl, paradao una tonta para que todos miraran. Realmente se arrepinti¨® de haber aceptado ir al parque con e hace un momento La espera se extendi¨® por media hora. Cuando Soraya finalmente se detuvo, algo jadeante, Tania le reprocho con cierto resentimiento, ¡°?No diste que solo correr¨ªas un par de vueltas? Has estado corriendo por media hora. Testimaste mano, ?no temes que el sudor infecte herida?¡± Soraya resto importancia con un gesto de mano. ¡°No te preocupes, no he sudado tanto. Vamos, regresemos. Ya sons 7. Mi suegra debe haber traido el desayuno ?Ya desayunaste? ?Quieres desayunar con nosotros?¡± Al pensar en Soraya corriendo y c¨®mo el sudar de otros le salpicaba, Tania solo sentia asco. ¡°Ya desayun¨¦.¡°. Cristi¨¢n despert¨® despu¨¦s de que Soraya dejam, habitaci¨®n. Al notar su ausencia y escuchar el agua correr en el ba?o, pens¨® que era e y preocupado por su mano herida, salt¨® de que el olor a desinfectante en habitaci¨®n era insoportable y que iba a ejercitarse para respirar aire fresco.¡± Cristi¨®n se rrit¨® ¡°?Qu¨¦ tonter¨ªa es ess? Sestim¨® mano y ni asi se queda quieta. ?Quiere terminar peor?¡± 11:01 Capitulo 196 Intent¨® mar a Soraya, pero su tel¨¦fono estaba en silencio y no escuch¨® mada. Cuando Soraya y Tania regresaron a habitaci¨®n, Diana y Fernando acababan de llegar. Al ve, Diana rega?¨®, ¡°Con mano a¨²n herida, y t¨² correteando por ahi. Si te golpeas, vas a sufrir.¡± Fernando abri¨® caja de desayuno que hab¨ªa traido. ¡°Ya, no le digas m¨¢s. Dejen que desayunen. Yaya, hoy te prepararon sopa de gallina en cocina. Tambi¨¦n hay panecillos, sandwiches, leche¡­. Traje de todo un poco. ?Qu¨¦ te apetece? Cristi¨¢n puede ayudarte.¡± Cristi¨¢n tom¨® los cubiertos y le ofreci¨® un panecillo a Soraya. Capítulo 197 Cap¨ªtulo 197 A Soraya, su familia trataba con tanto cari?o y atenci¨®n, mientras que a Tania, dejaban dedo, no pudo evitar sentir que se le c cara de verg¨¹enza Siempre hab¨ªa sido el centro de atenci¨®n, y no estaba acostumbrada a ser ignorada de esa manera. Intent¨® ocultar envidia que le ca¨ªa por dentro y busc¨® hacerse notar. ?Qu¨¦ tal todos?¡°, salud¨®, tratando de integrarse. Diana se gir¨®, algo sorprendida. ¡°?Y t¨² eres¡­?¡± No era de extra?ar que no reconociera; despu¨¦s de todo, Soraya nunca hab¨ªa llevado a Tania a su casao invitada, especialmente despu¨¦s de ese tumultuoso divorcio. A?adiendo a eso, Tania llevaba una mascari que apenas dejaba ver sus ojos. A menos que alguien fuera muy cercano, dificilmente podr¨ªan reconoce. Aunque Cristi¨¢n sabia quien era, se hizo el desentendido. Si Soraya no presentaba, ¨¦l no tenia por qu¨¦ hacerlo. Despu¨¦s de todo, Tania no era su cu?ada de sangre y, para ser honestos, su reputaci¨®n no era mejor. ?Para qu¨¦ meterse en problemas? Tania siempre habia pensado que Soraya habia dejado casa de los Fuentes en un estado de total desorden, asegur¨¢ndose de que todos detestaran. Nunca le habia interesado visitarlos. Pero al ver c¨®mo trataban a Soraya ese d¨ªa, se dio cuenta de que estaba muy equivocada. Lejos de estar mal, parecia que a Soraya adoraban, especialmente Cristi¨¢n, que hasta le daba de desayunar. Eso era cuidado y atenci¨®n a otro nivel, algo que ni siquiera su propia madre le habia brindado cuando se fractur¨® nariz La falta de una presentaci¨®n formal por parte de Soraya ya habia sido un duro golpe para Tania, y ser cuestionada abiertamente por Diana solo a?adi¨® sal a herida. Estaba convencida de que Soraya lo hac¨ªa a prop¨®sito, para hace sentir mal. Sin embargo, Soraya finalmente habl¨®. ¡°Ay, casi se me olvid¨®. Les presento a mi hermana, Tania, hija de mi madrastra. Nunca habia traido por aqu¨ª, solo nos vieron juntas en boda. Es normal que no reconozcan.¡±Belonging ? N?velDram/a.Org. Al escuchar hija de mi madrastra¡°, Tania sinti¨® que se le retorcia el est¨®mago de rabia. Definitivamente, Soraya estaba jugando sucio, se?ndo su origen dnte de familia Fuentes,o si quisiera marcar una diferencia entre es. Diana reprendi¨® a Soraya, aunque sin un ¨¢pice de verdadero reproche en su mirada. ¡°Ay, ni?a, ?c¨®mo no vas a presentar a tu hermana? Un poco de cortesia no estaria mal.¡± Soraya, con boca llena, respondi¨® de manera poco ra. ¡°No hay problema, mi hermana esprensiva, dulce y amable. No le importar¨¢n estos peque?os detalles. ?Verdad, hermanita?¡± Tania, si no fuera por mascari, habria mostrado una cara que podria haber espantado a cualquiera. Tom¨® aire, tratando de contener su furia. ¡°Se?ora Diana, no se preocupe. Quiz¨¢s Soraya estaba demasiado hambrienta y por eso se olvid¨®. Siempre ha sido as¨ª, un poco descuidada y precipitada. Despu¨¦s de todos los problemas que ha causado, te que tuvieran una m imagen de e. Pero viendo cu¨¢nto quieren, me quedo tranqu.¡± Con esas pbras, Tania no solo buscaba recordarle a todos los errores pasados de Soraya sino tambi¨¦n resaltar su propia presencia, en un intento por hacer que los Fuentes recordaran qui¨¦n era Soraya realmente. Cristi¨¢nnz¨® una mirada fr¨ªa hacia Tania. ?Acaso pensaba que no se dar¨ªa cuenta de su indirecta, tratando de dejar mal a Soraya dnte de ¨¦l? Observ¨® a Soraya, quien parec¨ªa haber dado un giro de 180 grados en suportamiento, y dijo con un tono profundo, ¡°Es cierto, antes era un poco traviesa y caus¨® algunos problemas. Pero ha cambiado, ha madurado. Todosetemos errores, pero lo importante es corregirlos. Afortunadamente, no lleg¨® aeter delitos mayores.¡± Estas pbras dejaron a Tania pr¨¢cticamente sin ha, mir¨¢ndoloo si hubiera visto un fantasma. ?Acaso Cristi¨¢n estaba consciente de lo que dec¨ªa? ?Minimizando los errores pasados de Sorayao si nada? ?Qu¨¦ estaba pasando aqu¨ª? ?Desde cu¨¢ndo Cristi¨¢n defend¨ªa a Soraya con tal fervor? Incluso Soraya casi se ahoga con suida, sorprendida por firme defensa de Cristi¨¢n. La situaci¨®n hab¨ªa tomado un giropletamente Inesperado. Capítulo 198 Cap¨ªtulo 198 ?Pero que le pasa a este tipo, se tom¨® p¨®cima equivocada o qu¨¦?Belonging ? N?velDram/a.Org. Lo que hab¨ªa hecho antes el verdadero due?o de este cuerpo Y ahora act¨²ao si nada de eso importara. Casi se convierte en el hazmerer de todo el mundo. ?Y mira que generoso se muestra ahora! Oh, Leso significa que yo tambi¨¦n podr¨ªa ime de flesta? De esas veces que coqueteas pero no pasas a mayores¡­ Antes de que nos divorciemos, puedo ser infiel de coraz¨®n, pero fiel de cuerpo, ¨¦l no tendr¨ªa por qu¨¦¡­] Cristi¨¢n, molesto, le meti¨® un pana boca de m manera. a, que se enfria.¡± ¡°Comb ya, Esta mujer, entre m¨¢s joven, mas pervenida piensaer came fresca. Cuando mejore de piema. Voy a ejercitarme todos los d¨ªas, a ponerme m¨¢s musculoso y sexy para pavonearme frente a e a ver si sigue pensando en otros. Soraya, con los cachetes llenos de pan, mirada inocente y protestando con los ojos. No quiero pan. Quiero sopa de nido de ave.] Cristi¨¢n, molesto le dijo, ¡°Termina el pan y luego te tomas tu sopa,¡± Fernando tosio ligeramente, ¡°Ser joven es una bendici¨®n.¡± Mir¨® hacia Tania con ligereza. ¡°Disculpa este espect¨¢culo. En realidad, tu hermana y tu cu?ado se llevan muy bien. No eso dicen los rumores¡± Es solo que a tu cu?ado le pas¨® algo en pierna. Tu hermana no queria que se diera por vencido Entonces, mancho deliberadamente su reputaci¨®n. Lo queman amor por el mismo clor jasi hacen buena pareja!¡± Soraya quedo boquiabierta. [Caray, que ideas tan locas tiene mi suegrol A eso le ma llevarse bien. Madre mia. ?Est¨¢ ciego o qu¨¦? Aj¨¢, ro, con raz¨®n son padre e hijo Ambos con ideas locos.] Diana no sabia qu¨¦ cara poner. Esta nuera suya¡­¡­¡­.. Todos intentaban salvarle cara Y e ten¨ªa que sacar siempre el tema inc¨®modo. Viendo que su esposo ya estaba a punto de explotar Diana r¨¢pidamente intento cambiar de tema. Tu nombre es Tania, ?verdad? ?Ya desayunaste? Si no,e algo con tu hermana y los dem¨¢s. Trajimos bastante¡± Tania afirmo con cabeza, ¡°Gracias, se?ora Diana. Ya .¡± Esa Saraya, voviendo de correr toda sudada y sin siquiera ducharse antes deet daba asco solo de reraria. Ahora, aunque estuvieraniendo manjares, e no tenia apetito. Despu¨¦s de que Soraya y los dem¨¢s terminaran de desayunar, Tania, que ya no podia soportar m¨¢s el ambiente, busc¨® una excusa para irse ¡°Hemmana, tengo que ir a cambiar mi medicaci¨®n. Vendr¨¦ otro dia a visitarte.¡± raya se qued¨® sentada sin moverse. ¡°Est¨¢ bien, vete entonces! Cuando mejore, volver¨¦ a quedarme unos dias.¡± Tania conteniendo su frustraci¨®n, asinti¨®, ¡°Bueno, entonces cuidate mucho Mam¨¢ te ha extra?ado mucho¡± Despu¨¦s de decir eso, se dio vuelta para irse Soraya a?adi¨®. ¡°Ah, y de a mam¨¢ de mi parte que mande a alguien a limpiar mi habitaci¨®n. Hace mucho que no voy. ?Se habr¨¢ llenado de polvo mi habitaci¨®n?¡± Al llegar a puerta del hospital, Tania casi se ahoga de rabia al escuchar eso. Limpiar su habitaci¨®n! ?Acaso hab¨ªa olvidado que ya se habia casado? Hace m¨¢s de un a?o que no volv¨ªa a casa. Su habitaci¨®n¡­. Despu¨¦s de casarse, nunca volvia a casa, iba a dejar su habitaci¨®n vacia para e? Y ahora decis que querian Im para e. Se gir¨®, con un tono de agravio, ¡°Hermana, Lacaso olvidaste? Me diste esa habitaci¨®n.¡± Soraya fingi¨® confusi¨®n, frunciendo el ce?o, ¡°?Cu¨¢ndo dije eso?¡± Luego, con generosidad, dijo, ¡°Ah, pero si ya has tomado, entonces d¨¦jalo Dile a mam¨¢ que me prepare otra habitaci¨®n de hu¨¦spedes, pero que sea grande. Preferiblemente decoradao mi vieja habitaci¨®n. Tengo neado llevarme a tu cu?ado ya Mateo cuando vuelva. Mateo ya puede caminar. Si habitaci¨®n es peque?a, no tendr¨¢ espacio para moverse Aloir que queria habitaci¨®n decoradao antes, Tania se enfureci¨® tanto que casi deforma el paquete que tenia en mano. Habia redecoradopletamente el antiguo cuarto de Soraya para si misma. Ahora, todo el segundo piso era suyo. El cuarto de m¨²sica, el estudio de danza, el gimnasio, el taller de pintura, el dormitoria Fabio Valle adoraba Todo lo que queria, se lo daba sin pensarlo, La herencia que madre de Soraya le hab¨ªa dejado era abundante. Despu¨¦s de casarse, incluso si ten¨ªa problemas con Cristi¨¢n y no volv¨ªa a su vi por noche. A veces se quedaba en casa de Tiziano o en su propia vi. Pero nunca regresaba a casa de familia Valle. Si volvia a familia Valle Supap¨¢ rega?aria, y a e eso le resultaba molesto. Cada uno de sus movimientos estaba bajo vigncia de e y de Tiziano. Pensaban que todo marchaba seg¨²n su n Pero hace poco, por alguna raz¨®n que desconoc¨ªan, e perdi¨® los estribos y termin¨® enfrent¨¢ndose tanto con Tnoo con Romina Capítulo 199 Cap¨ªtulo 199Content held by N?velDrama.Org. E incluso dejo de har de divorc Si fuera solo e que regressba, le habr¨ªa dicho a su mam¨¢ que preparara cualquier habitaci¨®n de invitados en el tercer piso. Pero ahora, estaba por levar a Cristian y a su hijo de vuelta a casa. Si su mam¨¢ se enteraba de que Cristi¨¢n tambi¨¦n volveria a familia Valle, seguro que lo colmaba de atenciones, insistiendo en cederle su propia habitaci¨®n Para los dem¨¢s, siempre ha sido esposa y madre ejemr. Preferia a Soraya incluso m¨¢s que a su propia hija. Estaba decidida a mantener esa farsa ridic a costa de su buena reputaci¨®n. Al ver que Tania no se movia, Soraya fingid confusi¨®n. ¡°?Qu¨¦ pasa, hermanita?¡± ¡°?No te alegra que lleve a tu cu?ado ya Maten?¡± Tania contenia su ira, forzando una sonrisa suave. ¡°?Qu¨¦ dices, hermana? ?C¨®mo no voy a alegramme? Hace tanto que no vuelves, estoy m¨¢s que feliz Solo estaba pensando en que es primera vez que Mateo viene a casa de familia Valle, deber¨ªa prepararle alg¨²n regalo.¡± Soraya, con una sonrisa, respondi¨®, ¡°Ay, a los ni?os les encantan los Transformers. Solo consiguele el ¨²ltimo modelo, una edici¨®n limitada y ¨²nica, Mateo es f¨¢cil decer Con un juguete estar¨¢ feliz por mucho tiempo. Y con pap¨¢ y mam¨¢, tampoco hace falta que se esfuercen demasiado. Con que le den un regalo de bienvenida de trescientos a quinientos mil pesos estaria bien.¡± Al or eso, Tania tuvo ganas de abofetea. Un Transforme edici¨®n limitada, un regalo de bienvenida de trescientos a quinientos mil pesos Sumando todo, casi alcanzaba el mill¨®n Cada vez que regresaba a casa de sus padres, pedia una fortuna, ?por qu¨¦ no iba directamente a robar? aa Y lo peor es que Soraya deca estas cosaso si nada. ¡°Pero no te preocupes, hermanita. Valorar¨¦ todo lo que hagas por Mateo, Cuando me den herencia. El dinero que gastes en ¨¦l. Cuando te cases, te aseguro que te devolver¨¦ el doble.¡± Esa promesa dej¨® a Tania con un nudo en el pecho. La herencia de Soraya, al final seria suya. ?Darle un gran regalo de bodas con herencia? B¨¢sicamente, estaria usando su propio dinero. Peroo Soraya a¨²n no ha recibidonada. Ta no pod¨ªa hacer mucho al respecto. Para no causarle disgusto o sospechas a Soraya, tuvo que sonre¨ªr a fuerza y responder. ¡°Hermana, por favor,prare un regalo al ni¨¦ es lo minimo que puedo hacer. No necesitas devolveme nada. Soy sutis, no es gran cosa. Tuy Cristian solo preocupense de recuperarse, estamos ansiosos por tenerlos de vuelta en casa.¡± Dicho esto, sali¨® r¨¢pidamente de habitaci¨®n, temienda que Soraya dijera algo m¨¢s que hiciera estar de rabia. Es que esta mujer, cada vez que abr¨ªa boca, parecia querer sacar de quicio a todos. Mientras Tania salia, Soraya r¨¢pidamente mordi¨® un pedazo de c¨¢scara de banana y lonz¨® hacia puerta. Luego volvi¨® r¨¢pidamente a su lugar,o si nada. Fernando, su esposa, y Cristi¨¢n, quedaron boquiabiertos con su i¨®n En plena luz del d¨ªa, hab¨ªa hecho 250¡­ [¡°Ja, si piensan aprovecharse de herencia de mi mam¨¢, primero les har¨¦ pasar un mal rato¡°] E pens¨®, y los dem¨¢s captaron el mensaje instant¨¢neamente. Afuera. Tania, con cabeza za alta y mirada al frente, no vio c¨¢scara de banana en el suelo¡­ Alrato Pum Tania cay¨® de bruces al suelo, gritando de dolor. Furiosa, grit¨®, ¡°?Ah, qui¨¦n ha sido el desgraciado que tir¨® esta c¨¢scara de banana!¡± Pero el pasillo estaba vacio, solo e estaba alll. Acababa de salir y ni siquiera hab¨ªa notado c¨¢scara, no tenia idea de cuando hab¨ªa aparecido. No queriendo que Soraya viera en esa situaci¨®n vergonzosa, se levant¨® r¨¢pidamente y se fue Despu¨¦s de que se fue, Soraya finalmente estall¨® en carcajadas. *Jajaja, seguro que est¨¢ furiosa, maldici¨¦ndome por dentro.¡± [*Si no fuera porque Tania siempre estaba hando maravis de Tiziano al oido de protagonista, dici¨¦ndole que Cristian ya no le convenia porque ten¨ªa pierna herida, esa tonta habr¨ªa seguido siendo enga?ada. Romina d¨¢ndole ideas y Tania bando a Tiziano. Tiziano vendi¨¦ndole sue?os. Los tres juntos, era obvio que protagonista caeria.¡°] Cristi¨¢n, contenendo risa, dijo, ¡°Tomatelo con calma, no vaya a ser que t¨² tambi¨¦n caigas¡± Soraya, despreocupada. ¡°Antes de que se voltee el barco, arrastrar¨¦ conmigo al mar. ?Quien manda a estar todo el pensando en herencia de mi mam¨¢? Cuando arm¨¦ ese esc¨¢ndalo para divorciarme, e fue principalplice. Que conociera a Tiziano, fue una trampa que e misma tendio.¡± 200 Capítulo 200 Cap¨ªtulo 200 Tania ni siquiera fue a cambiar su medicamento, sino que fue directamente a habitaci¨®n de Tiziano Entr¨® furiosa, y al vertaal, Tiziano le pregunt¨®, ¡°Tan temprano y ya quien te hizo enojar?¡± Tania solo mostraba sua verdaderos sentimientos frente a Tiziano ¡°?Qui¨¦n m¨¢s podria ser?¡± ¡°Esa desgraciada de Soraya. Me encontr¨¦ con e fuera del hospital esta ma?ana, y termin¨¦ en habitaci¨®n de ese inv¨¢lido Para colmo, en el camino de regreso, hasta termin¨¦ cayendome.¡± Antes, frente a Tiziano, e sol¨ªa contener un poco sus emociones. Pero desde que Soraya le rompi¨® piema a Tiziano, nunca volvi¨® a ocultas. Esa desgraciada lo ha ofendido hasta muerte, asi que no tema que Tiziano pudiera tener un inter¨¦s en otra persona. Al escuchar que se trataba de Soraya otra vez, Tiziano se enfurecid ¡°?Qu¨¦ te hizo ahora?¡± Tania respondi¨® con indignaci¨®n, ¡°Robo a plena luz del dia Dijo que cuando ese inv¨¢lido salga del hospital, los levar¨¢ a ¨¦l y a su hijo de vuelta a familia Valle, y que yo deberiaprarle un regalo al ni?o Uno de esos de edici¨®n limitada que cuestan un dineral Tambi¨¦n dijo que mis padres deberian preparar un regalo de bienvenida Unos cincuenta milo algo asi Ja, ?por qu¨¦ no va y se los pide directamente? E misma tiene un mont¨®n de dinero, ?por qu¨¦ tiene que preocuparse por lo de casa? De repente, a Tiziano se le ocurri¨® una idea y sonno maliciosamente ¡°Tania, c¨®mpralo ¡°No solo eso,pra lo mejor de lo mejor Tania no entendia, ¡°?A qu¨¦ te refieres? Tiziano tom¨® de mano, atrajo hacia ¨¦l y susurr¨® algo en su bido Al escucharlo, los ojos de Tania briron instant¨¢neamente *?Est¨¢s seguro de que funcionar¨¢?¡± Tiziano mostr¨® una sonrisa siniestra, ¡°E y ese invalido a¨²n no han divorciado, el mayor obst¨¢culos es bastardo Ja, ese inv¨¢lido protege a ese bastardoo si fuera su vida. Dime, si ese bastardo desaparece, ?crees que su matrimonio podria continuar?¡± Tania estaba algo preocupada, ¡°Pero, ?no levantara sospechas hacer algo as?? Tiziano le levant¨® el ment¨®n, ¡°Desde cuando no confias eno hagos cosas?¡± Tania se recost¨® en cama, extendi¨® mano y rodeo el cuello de Tiziano ¡°Confio en L¡® ¡°Siempre estoy satisfecha poro manejass cosas¡± Tiziano bajo vista hacia sus seductoresbios rojos, inclino cabeza y toc¨® su frente. ¡°Hay cosas que puedo hacer que te gustar¨¢n a¨²n m¨¢s Tania se cubri¨® boca, evit¨¢ndolo. El recuerdo de hima vez que termin¨® en el hospital le dejaba una sombra en su mente. ¡°Con esa piema henda, mejor no pienses en esas cosas Tano era consciente deo el ¨²tima inademe hab¨ªa alectado su mente Su expresion se volvi¨® sombria ¡°Sospecho que ese lubricante fue obra de esa desgraciada Soraya. Hemos usado ese producto varias veces antes sin problemas 11:02 1 Capitulo 200 Aparte de Soraya no puedo pensar en nadie m¨¢s que sea tan malvadoo para mezro con pegamento.¡± Pero e no tiene ve de vi?C¨®mo es que entrd?¡± Recordar esa vergonzosa noche que termind en el hospital hacia que Tiziano quisiera despedazar a quien estuviera detr¨¢s de Eso es lo que me tiene confundido Todo estaba bajove, sin manera de entrar sin ve.¡± No hab¨ªa c¨¢maras de seguridad en su vi, asi que era imposible saber qui¨¦n hab¨ªa manipdos cosas. La ¨²nica empleada de casa era gente de su madre, imposible que le hiciera da?o. Pero parte de Soraya, no podia pensar en nadie m¨¢s que fuera tan malvado E hab¨ªa sido capaz de rompere plema sin inmutarse gregar pegamento al lubricante era justo el tipo de vileza que esperaria de e Pero no tenia pruebas.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Despu¨¦s de quedarse un rato, Tiziano pidi¨®ida a domicilio, y despu¨¦s deer, ¡°Voy a cambiarme el vendaje.¡± ¡°Volver¨¦ a verte ma?ana¡± Tiziano toc¨® su rostro, ¡°Adnte. Te mareste extrao Tania sonri¨® coquetamente, ¡°Nos vemos todos los das y Tiziano, recostado en cabecera, miraba profundamente enamorado ¡°Jam¨¢s me canso. Mi amor por ti eso un rio que fluye temamente Un dia sin verte eso un a?o Solo unas horas sin escucha Eres mi luna, iluminando mi coraz¨®n sombr¨ªa. Disipas el frio de mi cuerpo Solo contigo, siento que mi ser entero and Mi coraz¨®n, solote por ti Cano sabes lo que ¡°Portharia cualquier cosa Asique, tu tel¨¦fono debe estar encendido Tania fingi timidez, ¡°Ay, qu¨¦ pesado. Siempre con tus pbras Tiziano sabia que as mujeres les meosas¡± cepci¨®n. Las dulces pbras de Tiziano alimentaban su vanidad. *Solo soy meloso contiga¡± Despu¨¦s de decir eso, presion¨® cabeza Capítulo 201 Cap¨ªtulo 201 Despu¨¦s de que Tania se march¨® cons mejis sonrojadas tras un rato de dulces pbras, Tiziano hizo una mada. ¡°Cons¨ªgueme un veneno, lo necesitar¨¦ en unos d¨ªas.¡°: Esta vez, quiero ver c¨®mo ses arren. As diez en punto, Herminio Fuentes lleg¨® a habitaci¨®n del hospital donde estaban Cristi¨¢n Fuentes y los dem¨¢s. ¡°Ya me dieron de alta, ustedes sigan recuper¨¢ndose.¡± Cristi¨¢n tecleaba r¨¢pidamente en el tedo, sin levantar vista, y pregunt¨®, ¡°?Vas a volver a casa grande o te vienes conmigo?¡± Pensando en misi¨®n que ten¨ªa en unos d¨ªas, Herminio ech¨® un vistazo a Soraya Valle y dijo en voz alta, ¡°?Me voy contigo! Tengo que salir de misi¨®n pronto y no s¨¦ qu¨¦ tan peligrosa ser¨¢ esta vez. Mis viejos estar¨¢n contigo por ahora. Necesito har bien con ellos, por si acaso no regreso. Mi madre se morir¨ªa de tristeza.¡± Cristi¨¢n dej¨® de teclear. ¡°Si te atreves a morir y hacer llorar a mam¨¢, pap¨¢ hasta te esparces cenizas.¡± Soraya hizo una mueca. [Qu¨¦ profundo amor el de pap¨¢ por mam¨¢. En sus ojos, e es lo m¨¢s importante. Una l¨¢stima que ese amor fuera manchado por una aventura y un hijo ilegitimo.] ?Hijo ileg¨ªtimo! Herminio se sobresalt¨® y mir¨® a Soraya, luego busc¨® con mirada confirmaci¨®n de su hermano. ?Su padre ten¨ªa un hijo fuera del matrimonio! ?Estaban bromeando? El amor de su padre por su madre casi ahoga a familia Fuentes. No pod¨ªa creer que su padre pudiera serle infiel. Cristi¨¢n insinu¨®, ¡°En esta misi¨®n, mant¨¦n los ojos bien abiertos y regresa vivo. Nos hemos metido en problemas ¨²ltimamente. Con mi pierna as¨ª, hay cosas que necesitar¨¦ que hagas.¡± Al o¨ªrlo, Herminio entendi¨® que lo del hijo ileg¨ªtimo era verdad. Contuvo su shock y enfado. ¡°Tranquilo, aunque tenga que arrastrarme, volver¨¦.¡± Soraya neg¨® con cabeza, [Qu¨¦ iluso. Si no fuera por m¨ª, ni tus cenizas regresar¨ªan.] Herminio, sinti¨¦ndose herido otra vez, se levant¨®. Ya no quer¨ªa escuchar m¨¢s; solo se enfadar¨ªa m¨¢s.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. *Bueno, me voy. Primero pasar¨¦ por casa grande a ver a Mateo, luego me voy contigo.¡± Al escuchar sobre Mateo Fuentes, Soraya tambi¨¦n sinti¨® nostalgia por el peque?o. [Ay, mi querido hijo. Hace d¨ªas que no lo veo. C¨®mo lo extra?o.] Cristi¨¢n pens¨® por un momento. Tal vez deber¨ªa pedirle a sus padres que lo trajeran. Pero Herminio se adnt¨®. ¡°Cu?ada, ?quieres ver a Mateo? ?Quieres que te lo traiga?¡± Soraya neg¨® de inmediato, ¡°No. Es demasiado peligroso contigo. Mi hijo no est¨¢ seguro a tu del hospital, ir¨¦ yo misma.¡± [Este tipo es un nco m¨®vil. Solo si estuviera loca pondr¨ªa a mi hijo en peligro.] Una vez m¨¢s, Herminio se fue molesto. En familia Valle. Cuando Tania regres¨® y cont¨® lo que dijo Soraya, Fabio se molest¨® mucho. ¡°?Esta ni?a! ?Cr¨¦e que el dinero crece en los ¨¢rboles?¡± Aunque Fiona estaba enfadada, al pensar en fortuna de Cristi¨¢n, trat¨® de calmars cosas. ¡°Amor, lo que dice Yaya no es para tanto. Con lo que vale nuestro yerno, sus abuelos, es normal dar un regalo cuando traen al ni?o por primera vez. Si damos poco, podr¨ªa pensar que no queremos al nieto. Adem¨¢s, con situaci¨®n actual de Grupo Valle, si logramos una buena rci¨®n con nuestro yerno, podr¨ªamos contar con su apoyo m¨¢s adnte¡­ 1/2 10:55 No termin¨® frase, pero Fabio capt¨® idea. Pensando en c¨®mo iba de mal empresa, cambi¨® de opini¨®n. ¡°Tienes raz¨®n. Haz lo que creas conveniente. Esa chica est¨¢ malcriada por ti. Solo te escucha a ti.¡± Fiona sonri¨®, ¡°Tranquilo, Yaya siempre me hace caso. Le insinuar¨¦ algo sobre situaci¨®n de empresa para que le hable a su marido.¡± Lo que beneficia a uno, beneficia a todos; lo que perjudica a uno, perjudica a todos. ¡°Nuestra familia Valle es fuerte, solo as¨ª e puede tener apoyo y mantenerse firme en familia Fuentes.¡± Por noche. Herminio sali¨® del antiguo hogar familiar y condujo hacia vi de Cristi¨¢n. Mientras su coche recorrias calles y esperaba en un sem¨¢foro, de repente alguien golpe¨® El sonido apremiante de los golpes erao un mado a quer¨ªa esa persona. Pero el que golpeaba ventana estaba a¨²n m¨¢s desesperado, ¡°?Ayuda, por favor, ayuda¡­!¡± Cuando chica que golpeaba ventana vio el rostro familiar de Herminio, se qued¨® de piedra¡­ Capítulo 202 Cap¨ªtulo 202 Avelina mir¨® a Herminio, esa cara familiar dej¨® at¨®nita por un momento, pero r¨¢pidamente volvi¨® a ayuda. Se?or, ay¨²dame, por favor!¡± E mir¨® hacia atr¨¢s con miedo.Belonging ? N?velDram/a.Org. Al ver que esos hombres segu¨ªan, se asust¨® hasta palidecer. Detr¨¢s de e, unos hombres de aspecto amenazante persegu¨ªan. El l¨ªder agarr¨® del cabello, ¡°?Ni?a tonta, corre ahora!¡± ¡°Te lo mereces por no respetar. Vuelve con nosotros. ?Te atreves a huir! Vas a ver c¨®mo te arreglo despu¨¦s.¡± ¡°?Ah, sueltame!¡°m¨® Avelina, mientras el dolor por el tir¨®n de cabello hac¨ªa que su rostro se contrajera. Con l¨¢grimas en el rostro y m¨²ltiples cicatrices de l¨¢tigo en los brazos expuestos, su camiseta manchada de sangre. E suplic¨® con terror, ¡°?Por favor, d¨¦jame ir! Pagare favor, dame tiempo. No me vendas. ?Por favor, Paco, te lo suplico!¡± Paco era un prestamista despiadado y astuto. Herminio tambi¨¦n reconoci¨® a Avelina. ?No era e chica que derram¨® su t¨¦ hdo el otro d¨ªa? Sin darle mucha vuelta al asunto. Los hombres amenazantes arrastraron a Avelina con ellos. ¡°Ni una pbra m¨¢s. Tu padre ya te ha empe?ado a nosotros. Tu vida ahora nos pertenece. Debes mucho, no son solo unos centavos sino millones. Con ese sueldito de nada, estar¨¦ muerto antes de que saldes deuda. Tienes una cara bonita, trabajar en ¡®Carpe Diem¡®o se?orita, podr¨¢s pagar 200 mil r¨¢pidamente.¡± ¡°Por favor, no me vendas.¡± Avelina estaba desesperada, mirando hacia atr¨¢s, rogando a Herminio que salvara una vez m¨¢s. El hombre que sosten¨ªa del cabello le dio una bofetada. ¡°?Qu¨¦ miras? Mu¨¦vete. Ni sue?es que ¨¦l te salvar¨¢. Hoy ni el mism¨ªsimo dios puede librarte. Es justo y necesario pagars deudas de tu padre. ?Crees que con unas l¨¢grimas vas a solucionarlo?¡± Al ser agarrada nuevamente, Avelina deseo morir. Su padre adoptivo, un hombre entregado ¨¢ los vicios, hab¨ªa acumdo ¨¦normes deudas. Vendida varias veces para pagas, intent¨® escapar con su madre adoptiva una y otra vez, pero siempre fueron encontradas. Si a Carpe Diem, su vida estar¨ªa arruinada. Su lucha solo le gan¨® una bofetada imcable. ¡°Comp¨®rtate, o te har¨¦ desaparecer ahora mismo.¡± 1/2 10:55 1 Avelino, con meji hinchada y un zumbido en los pidos, cerr¨® los ojos en desesperaci¨®n. Este ser¨ªa su fin? Preferiria morir a ser vendida. Mir¨® hacia atr¨¢s, suplicando a Herminio que salvara nuevamente. En el sem¨¢foro, muchos autos esperaban luz roja. Hab¨ªa quien v a Avelina siendo acosada, pero nadie quer¨ªa involucrarse. En unos segundos, el sem¨¢foro cambi¨® y el conductor detr¨¢s de Herminio empez¨® a tocar bocina con impaciencia. Herminio, incapaz de seguir viendo a chica en esa situaci¨®n, sali¨® del auto y corri¨® hacia ellos. Ignorando bocina del conductor detr¨¢s de ¨¦l. Al alcanzarlos, Herminio agarr¨® al hombre que ten¨ªa a Avelina. ¡°Suelta a un ¨¢ngel guardi¨¢n. ¨¦l intervino. La salv¨® una vez m¨¢s. Paco, con una mirada fulminante, advirti¨® fr¨ªamente, ¡°Chico, te conviene no meterte.¡± Herminio, al vers marcas en los brazos de Avelina, sinti¨® una oleada de emociones. Con un movimiento firme, dijo, ¡°?Ah!¡± Paco grit¨® del dolor, furioso y desafiante. ¡°?Sueltame! ?Qui¨¦n diablos eres?¡± ? ?? ?? ? ? ?? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ¡°?Sabes qui¨¦n soy yo?¡± Herminio dijo con voz fr¨ªa, ¡°No me importa qui¨¦n seas, pero ahora mismo tienes que solta.¡± Al ver esto, lospinches de Paco no dijeron nada y senzaron sobre Herminio. Paco, a pesar del dolor, no solt¨® a Avelina. ¡°Su padre me debe dinero y no puede pagarlo, as¨ª que me ha dadoo garant¨ªa. Si quieres meterte donde no te man, est¨¢ bien, pero tienes que pagar su deuda. Si pagas su deuda, e pasa a ser tuya.¡± Herminio tampoco solt¨® a Paco. ¡°Dije que sueltes.¡± Y entonces, con una mano sujetando a Paco, a uno de los matones que se le acercaba. Y luego, una tras otra¡­ ¡°?Ahh¡­!¡± Tras varios gritos de dolor. Capítulo 203 Cap¨ªtulo 203 Los que se hab¨ªan sobre ¨¦l ni siquiera han tocado el borde de su ropa antes de ser derribados con una patada, y cuando intentaron atacar de nuevo, fueron enviados a vr una vez m¨¢s. Despu¨¦s de varios intentos, finalmente se levantaron y miraron a Herminio con caut, sin atreverse a hacer otro movimiento. ¡°Diablos, hoy nos topamos c¨®n pared.¡± Herminio se mantuvo firme, viendo los d¨¦biles intentos de sus atacantes ense?arles una li¨®n. Con un aumento de fuerza en sus manos, se escuch¨® un crujido. ¡°?Ah!¡± Paco grit¨® cuando su mano se rompi¨®, soltando a Avelina. Herminio le dio otra patada, envi¨¢ndolo a vr varios metros. Paco aterriz¨® en el borde de un ¨¢rea verde, su espalda golpeando una barandi de concreto, casi rompi¨¦ndose espalda. Avelina, liberada, r¨¢pidamente se refugi¨® detr¨¢s de Herminio. Agarr¨¢ndose del borde de su ropa, temba de miedo. Mirando alta espalda de Herminio, sinti¨® una inexplicable sensaci¨®n de seguridad. Fue as¨ªo hab¨ªa salvado antes, de manos de traficantes de personas. Esa fue primera vez que su padre adoptivo vendi¨® por 100,000. Y fue este mismo hombre quien salv¨®. Pero despu¨¦s de regresar a casa, su padre adoptivo, habiendo probado el beneficio, pens¨® en vende una y otra vez cuando no pudo devolver el dinero. E hab¨ªa intentado escapar varias veces, pero siempre era encontrada por su padre adoptivo. Para ganar dinero, ni siquiera pudo ir a universidad. La capital fue quinta ciudad a fractura, se levant¨® y mir¨® amenazante a Herminio. ¡°Puedes salva una vez, pero no toda vida. Si su padre no devuelve el dinero, nunca podr¨¢ librarse de m¨ª.¡± Herminio se volte¨® hacia Avelina y pregunt¨®, ¡°?Cu¨¢nto se debe?¡± Avelina neg¨® con cabeza, ¡°No lo s¨¦. Paco dice que son 2 millones, pero seguro que no es tanto.¡± Su padre adoptivo hab¨ªa encontrado noche anterior y, sin decir pbra, llev¨® a conocer a estos hombres. Intent¨® escapar, pero fue atrapada y golpeada por su padre adoptivo. Esa noche, intenci¨®n era vende al Carpe Diem, pero logr¨® escapar saltando por una ventana. Sin embargo, fue descubierta y perseguida hasta aqu¨ª. Desesperada, hab¨ªa golpeado ventana del coche de Herminio. Nunca imagin¨® que el hombre dentro del coche ser¨ªa Herminio. Mirando fijamente a Paco, Herminio exigi¨®, ¡°Dime verdad, ?cu¨¢nto se debe?¡± Paco, entre dientes, dijo, ¡°2 millones. Esa es menor tasa de inter¨¦s que le di a su padre. El principal era 1 mill¨®n. Ha pasado a?os, no he pedidoC0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. m¨¢s.¡± Herminio sac¨® una tarjeta. ¡°Aqu¨ª hay 1.2 millones. Toma el dinero y desaparece, y no vuelvas a molesta. O mo a polic¨ªa, y no te quedas con nada. La usura es ilegal. El que debe dinero es su padre, no e.¡± Paco, furioso, salt¨®, ¡°?Me rompiste mano y crees que con ese dinero me vas apensar! ?Qu¨¦ crees que soy, un mendigo?¡± Herminio, con una sonrisa fr¨ªa, advirti¨®, ¡°Mi paciencia tiene l¨ªmites. Los 200,000 extras son para tu atenci¨®n m¨¦dica. Si sigues quej¨¢ndote, no solo te quedar¨¢s sin nada, sino que si me enfadas, te rompo otra mano.¡± Paco, tragando su orgullo y temiendo que Herminio cumpliera su amenaza, r¨¢pidamente tom¨® tarjeta bancaria. Con odio, mir¨® a Avelina y dijo, ¡°Esta vez tuviste suerte.¡± Herminio advirti¨®, ¡°Si descubro que le prestas dinero a su padre otra vez, te har¨¦ devolver esos 1.2 millones con intereses.¡± Paco se fue furioso, sin poder hacer nada m¨¢s. Una vez que se alejaron, Avelina, agradecida, mir¨® a Herminio. ¡°Gracias por hoy. Te devolver¨¦ el dinero. ?Puedo saber tu nombre? Cuando consiga el dinero, te lo devolver¨¦.¡± 10:55) capitulo 203 Viendo heridas en los brazos de Avel¨ªna, Herminio pregunt¨®, ?D¨®nde vives? Te llevar¨¦ a casa.¡± Avelina neg¨® con cabeza. ¡°No puedo volver ahora. Si regreso as¨ª, mi mam¨¢ se va a preocupar. E tiene problemas del coraz¨®n, me da miedo¡­ ?Tienes alg¨²n lugar donde quedarte? ?La casa de alg¨²n amigo opa?ero de se?¡± Avelina, visiblemente apenada, neg¨® otra vez. ¡°Esta es quinta ciudad a que he huido. No tengo familiares ni amigos cercanos aqu¨ª.¡± Herm¨ªnio suspir¨®, resignado. No pod¨ªa simplemente deja en conmigo, entonces.¡± ¡°?Ah!¡± Avelina se sorprendi¨®, sin entender al principio. ¡°?Ay, qu¨¦ ah ni qu¨¦ nada! ?Acaso neas dormir en calle siendo una chica, y en plena noche? ?Vamos!¡± Dicho esto, ¨¦l se gir¨® y empez¨® a caminar hacia su carro. Capítulo 204 Cap¨ªtulo 204 Herminio llev¨® a Avelina a Vis Serenidad, Normalmente vivia en base militar y rara vez regresaba a de su familia. Estos d¨ªas se ha quedado en casa de su hermano, esperando a que Soraya saliera del hospital para salvarle vida. Avelina lo segu¨ªa detr¨¢s, un poco inc¨®moda y nerviosa. Cuando vio lujosa vi, se sorprendi¨®. ?Esta era casa de Herminio? Caminando hacia e, ya hab¨ªa aprendido su nombre. Al entrar al patio de vi, el aroma des flores envolvi¨® de inmediato. Miro curiosamente a su alrededor. Al ver el enorme mar de flores a su izquierda, sus ojos se abrieron de par en par en asombro. ?Qu¨¦ belleza! La vista del jard¨ªn dej¨® asombrada. Con una variedad de flores y ntas ex¨®ticas, peque?os senderos tranquilos, y caminos de piedras de colores que briban bajo luz, era un espect¨¢culo deslumbrante. Pero lo que m¨¢s impresion¨® fue el mar de flores. ?Era tan hermoso! ? ? ? Al entrar a vi, y abrumada por inferioridad. Lamentaba haber seguido a Herminio hasta aqu¨ª. Los objetos en esta casa eran refinados y especiales, muchos de los cuales nunca hab¨ªa visto antes. Realmente, pobreza habia limitado su imaginaci¨®n. Diana Azul y Fernando Fuentes estaban sentados en s, hando de algo, con Diana riendo a carcajadas. ¡°Padre, madre,¡± Herminio interrumpi¨® su conversaci¨®n. Diana se gir¨® y, al ver a Herminio,enz¨® a preguntar. *Pero, Herminio, ?c¨®mo es que de repente¡­?¡± Cuando vio a chica detr¨¢s de Herminio, se levant¨® sorprendida. ¡°Dios mio, Herminio, ?qui¨¦n es esa joven detr¨¢s de ti?¡± R¨¢pidamente se acerc¨® y, al vers heridas en Avelina, pregunt¨®, ¡°?Qu¨¦ te pas¨®?¡± Avelina baj¨® cabeza con verg¨¹enza, ¡°H. Lo siento, no quer¨ªa asustarlos.¡± Diana, mirando a Herminio, pregunt¨®, ¡°?Qui¨¦n fue capaz de hacer algo as¨ª?¡± Aunque no sab¨ªa qui¨¦n era y encontrarle algo de ropa de Soraya para cambiar? Tambi¨¦n, por favor, ponle algo de medicina en sus heridas. No puede volver a su casa por ahora, as¨ª que deja quedarse aqu¨ª unos d¨ªas hasta que mejore.¡± Diana, viendos horrorosas marcas de l¨¢tigo en el brazo de Avelina ys manchas de sangre en su ropa, pudo imaginarse el resto de sus heridas. Mir¨® conpasi¨®n el rostro hinchado de Avelina. ¡°Qu¨¦ tragedia. Una chica tan buena, ?qui¨¦n tendr¨ªa el coraz¨®n para¡­? ?C¨®mo te mas?¡± Avelina respondi¨® con voz baja, ¡°Me mo Avelina.¡± Diana, sin ninguna pretensi¨®n de ser una dama rica, habl¨® con voz suave, ¡°Ven conmigo, vamos a limpiarte y a ponerte algo de medicina.¡± El coraz¨®n ansioso de Avelina se calm¨® al escuchar voz gentil de Diana, y estuvo a punto de llorar. Hay muchas personas buenas en este mundo. ¡°Gracias, dijo, emocionada. Diana consol¨®, ¡°No tienes que preocuparte. Si Herminio te trajo aqu¨ª, eres nuestra invitada. Puedes quedarte el tiempo que necesites para recuperarte.¡± Despu¨¦s de que Diana llevara a Avelina a una habitaci¨®n de hu¨¦spedes en el segundo piso para ba?arse, Fernando pregunt¨®, ¡°?D¨®nde encontraste? La chica est¨¢ cubierta de heridas. ?No hay problema con su identidad?¡± ¨¦l no era tan despreocupadoo Diana, que se dejaba llevar porpasi¨®n sin prestar atenci¨®n as precauciones. La familia Fuentes hab¨ªa tenido muchos problemas ¨²ltimamente y no pod¨ªan permitirse traer m¨¢s problemas por un acto depasi¨®n. Herminio, sentado en el sof¨¢, a altas tasas de inter¨¦s y no pudo pagar, dej¨®o garant¨ªa de deuda. Esos tipos quer¨ªan vende en Carpe Diem. E no estaba de acuerdo y, al intentar escapar, se cruz¨® conmigo. As¨ª que, de paso, .¡±Belonging ? N?velDram/a.Org. as¨ª que Fernando alz¨® una ceja, ¡°Vale, salvaste, ?pero por qu¨¦ trae aqu¨ª?¡± *E dijo que su mam¨¢ tiene problemas del coraz¨®n, tem¨ªa que al vers heridas en su cuerpo, le diera un ataque. La han vendido varias veces, ya escap¨® de varias ciudades, no ten¨ªa a d¨®nde ir.¡± Fernando estaba algo esc¨¦ptico, ¡°?Crees en lo que dice?¡± Herminio rod¨® los ojos, ¡°Si te preocupa, podr¨ªas verificarlo. Soy soltero, nunca hab¨ªa visto antes, ?para qu¨¦ iba a mentirme?¡± Fernando entrecerr¨® los ojos mirando hacia el segundo piso. ¡°ro que hay que verificar. La noche antes de ayer, muchos asesinos irrumpieron en casa. No puedo bajar guardia.¡± Herminio se sorprendi¨®, ¡°??Asesinos!? ?Por qu¨¦ mi hermano no me dijo nada? ?Ustedes est¨¢n bien? ?Nadie result¨® herido?¡± Capítulo 205 Cap¨ªtulo 205 Fernando neg¨® con cabeza, ¡°No nos , pero los que capturaron prefieren morir antes que dtar a qui¨¦n est¨¢ detr¨¢s de todo esto. Las cosas en casa han estado algo tensas ¨²ltimamente, as¨ª que t¨² tambi¨¦n ten cuidado en el ej¨¦rcito, ?vale?¡± En el piso de arriba, despu¨¦s de ba?arse, Avelina se puso ropa que Diana le hab¨ªa prestado y se tumb¨® en cama de habitaci¨®n de hu¨¦spedes. Nunca hab¨ªa visto una cama tan grande y suave; acostarse en e erao estar flotando ens nubes. Diana levant¨® para aplicarle medicamento en espalda. Al vers cicatrices entrecruzadas de , sus ojos se llenaron de l¨¢grimas. ¡°Ni?a, ?qui¨¦n te hizo esto?¡± Aunque joven era una desconocida que su hijo hab¨ªa tra¨ªdo a casa, Diana tambi¨¦n era madre y idea de que su propia hija pudiera sufrir semejante trato enfurec¨ªa. ¡°?Qui¨¦n podr¨ªa hacerte algo as¨ª? Aunque no seas su hija de sangre, no tienen derecho a maltratarte de esta manera.¡± Avelina, aguantando el dolor, sonri¨® d¨¦bilmente. ¡°Ya estoy acostumbrada. No puedo escapar, solo me queda aceptarlo. He intentado huir muchas veces, pero siempre me atrapan. Por suerte, aunque mi padre adoptivo no es bueno conmigo, mi madre adoptiva s¨ª me quiere mucho. Una vez, casi lo mata por mi, pero su coraz¨®n es d¨¦bil y no puede soportar shocks emocionales. Si vuelvo con estas heridas, no podr¨¦ ocult¨¢rss y me preocupa que le afecte. E es persona que m¨¢s me ha cuidado en este mundo. Por eso, termin¨¦ molestando al Se?or Fuentes.¡± Queriendo asegurarse de que Diana no se preocupara demasiado, Avelina se apresur¨® a a?adir, ¡°No se preocupe, en cuantos heridas de mi cara sanen, me ir¨¦ y no ser¨¦ una carga para ustedes.¡± Diana termin¨® de aplicar el medicamento, ¡°Tranqu, entiendo tu situaci¨®n. Qu¨¦date aqu¨ª el tiempo que necesites, sin presiones. ?Ya cenaste? Si no, puedo pedir en cocina que te preparen algo.¡± A Avelina le daba verg¨¹enza molestarlos m¨¢s, pero su est¨®mago traicion¨® su intento de negarse con un sonoro rugido. Bajando cabeza, dijo t¨ªmidamente, ¡°Yo¡­¡± Diana sonri¨®, ¡°No tienes por qu¨¦ avergonzarte. Soy f¨¢cil de llevar. Ven, baja conmigo y te prepararemos algo rico.¡± Cuando bajaron, Herminio ya se hab¨ªa ido. Avelina mir¨® alrededor del vest¨ªbulo, busc¨¢ndolo, y sinti¨® un nudo en el est¨®mago al no verlo. Diana not¨® su nerviosismo y trat¨® de tranquiliza, ¡°Si¨¦nteteo en casa. No somos de tener muchas res por aqu¨ª. Aunque esta es casa de mi hijo mayor, mi esposo y yo solo venimos de vez en cuando. Herminio normalmente no vive aqu¨ª. Me sorprendi¨® que te trajera, verdad.¡± Avelina, sorprendida, respondi¨®, ¡°?No vive aqu¨ª?¡± Hab¨ªa asumido que¡­ Diana, entre risas, ar¨®, ¡°Herminio suele estar en base militar y solo viene a casa familiar en sus d¨ªas libres. Esta casa pertenece a su hermano. Pero no te preocupes, su hermano esprensivo. Sabiendo que vienes con Herminio, no te har¨¢ sentir inc¨®moda. Y ellos tampoco estar¨¢n en casa estos d¨ªas, as¨ª que no tendr¨¢s que encontrarte con nadie.¡± Al saber que hab¨ªa sido llevada a casa del hermano de Herminio, Avelina se sinti¨® aliviada al pensar que no tendr¨ªa que encontrarse con m¨¢s gente. Su posici¨®n era humilde y no se sent¨ªa digna de estar en semejante mansi¨®n lujosa. Su prioridad era sanars heridas de su rostro lo antes posible para poder irse y devolverle el favor a Herminio. Cuatro d¨ªas despu¨¦s, Cristi¨¢n y los dem¨¢s salieron del hospital. Las vendas de manos de Soraya ya hab¨ªan sido retiradas, y aunque sus palmas y dedos estaban cubiertos de ung¨¹ento para quemaduras, estaba preocupada por su apariencia. ¡°Pff, mis manos eran tan suaves y bonitas, y ahora est¨¢n todas feas. ?Cu¨¢ndo volver¨¢n a sero antes? Si quedan cicatrices, ser¨¢ horrible.¡± Cristi¨¢n mir¨® sus manos con cuidado. ¡°No te preocupes,prar¨¦ mejor crema para cicatrices que haya. Te prometo que tus manos volver¨¢n a sero nuevas.¡± Soraya lo mir¨® dedo, volviendo a bromear. ¡°Eso espero. Cuando mis manos est¨¦n mejor, t¨² ser¨¢s el primero en beneficiarte.¡± Al volver a casa, vida continuaba entre entrada de vi, esperando a que el carro se detuviera porpleto para apresurarse a sacar si de ruedas de su hermano. ¡°Bienvenidos, hermano y cu?ada, de vuelta del hospital. Esta noche hay que celebraro es debido, para festejar que salieron con vida de esa. Que de ahora en adnte todo sea paz y bienestar para ustedes.¡±Content held by N?velDrama.Org. Soraya observaba el contador de vida sobre cabeza de Herminio. [Ay, si voy a tener paz o no, qui¨¦n sabe. Pero lo que s¨ª s¨¦ es que este tonto no va a tener f¨¢cil en los pr¨®ximos d¨ªas. Ay, pobre, con esos nes de que le saquen los ojos, le rompan los brazos y piernas, y luego lo tiren al zool¨®gico. Esp¨¦rame, que voy a salvarte!] Capítulo 206 Cap¨ªtulo 206 Herminio casi se parti¨® de risa cuando Soraya le dijo que lo iba a salvar. Si Soraya Interven¨ªa, ¨¦l sab¨ªa que no ten¨ªa de qu¨¦ preocuparse. Con habilidades que Soraya ten¨ªa, hasta con los pies podia mantenerlo a salvo si se lo propon¨ªa. Al entrar en casa, Herminio no dejaba de atender a Soraya, ofreci¨¦ndole todo lo que pod¨ªa. ¡°Oye, prueba esto. Es jugo de maiz que hice yo mismo, dulcecito. ?Te gusta?¡± Y ah¨ª estaba Herminio, colocando el jugo frente a Soraya con una paji para que fuera m¨¢s f¨¢cil tomarlo. Tras darle un sorbo, Soraya dijo: ¡°Est¨¢ bueno, me gusta.¡± Luego, lo mir¨® con suspicacia: ¡°?Qu¨¦ tramas con tanto detalle, eh? Si te pasas de lindo, algo buscas.¡± Herminio se puso nervioso. ?Por qu¨¦ Soraya desconfiaba tanto? Intent¨® sonar despreocupado. ¡°Te est¨¢s haciendo ideas. Solo quer¨ªa agradecerte por haberme salvado. Esto es lo m¨ªnimo que puedo hacer, estando en tu casa.¡± [Buen chico, parece que si tiene algo de decencia. No desperdiciar¨¦ mis esfuerzos en salvarte.] ¡°Escuch¨¦ que salvaste a una chica hace poco y trajiste aqu¨ª. ?D¨®nde est¨¢? No he visto.¡± Para Herminio, eso era cosa del pasado. ¡°Se fue ayer. Se mejor¨® y se march¨®.¡± Y volvi¨® a carga: ¡°Dijeron que te gustans cosas picantes. Cuando vuelva de misi¨®n y te hayas recuperado, te invito aer lo que quieras. Hay unos lugares nuevos muy buenos. Te van a encantar.¡± Soraya se ilumin¨® de solo pensar en , ?eh?¡± Herminio asegur¨®: ¡°ro que s¨ª. Te vas a deleitar con lo mejor de ciudad.¡°. ¨C 2 = F 2 p 2 > ¡À ? ¡À ? ¡À 5 5 3 5 5 33 Soraya ya se imaginaba disfrutando de toda esa . Herminio casi solt¨® risa. Soraya era feliz con tan poco. Luego, Herminio sac¨® pecho: ¡°No te preocupes por el dinero. Aunque no trabaje en una oficina, me va bien. Pero, ro, junto a mi hermano, lo m¨ªo no es nada. ¨¦l s¨ª que es un magnate. Con ¨¦l no te faltar¨¢ nada.¡± Soraya ni escuch¨® lo de fortuna de Cristi¨¢n. Solo pensaba enida. [Tengo que asegurarme de que a este tonto no le pase nada.] Cuando Herminio se preparaba para irse, Soraya le prometi¨® un amuleto de proti¨®n. Despu¨¦s de que e subiera, Herminio le pregunt¨® a Cristi¨¢n sobre el amuleto, ramente emocionado. Cristi¨¢n, un poco celoso porque antes no hab¨ªa recibido uno, solo dijo: ¡°E los hace.¡± Herminio, sorprendido: ¡°?E sabe hacer eso?¡±C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Cristi¨¢n no quer¨ªa entrar en detalles, especialmente recordando que ¨¦l no hab¨ªa tenido uno. Herminio, a¨²n confundido, no entend¨ªa actitud de su hermano. Pero bueno, ?qui¨¦n iba a quejarse si Soraya pod¨ªa hasta atrapar fantasmas? Soraya baj¨®s escaleras con un amuleto de proti¨®n en mano, cuando los vio a ellos dos, hermanos, murmurando entre s¨ª. Movida por curiosidad, pregunt¨®: ¡°?De qu¨¦ est¨¢n hando?¡± Herminio se levant¨® de prisa: ¡°?Nosotros? Nada en especial. El hermano mayor estaba preguntando si deber¨ªamos ir a buscar a Mateo.¡± Al pensar en su hijo, Soraya sonri¨®: ¡°S¨ª, hace una semana que no lo veo.¡± Capítulo 207 Cap¨ªtulo 207 Acababa de tomar esa decisi¨®n arriba en casa. E levant¨® bolsa que ten¨ªa en mano y dijo: ¡°Mira, ya tengo todo preparado. Estos son amuletos de proti¨®n que consegu¨ª para los abuelos. Aprovechar¨¦ para llev¨¢rselos de paso.¡± Sac¨® un amuleto y se lo entr¨¦g¨® a Herminio: ¡°Este es para ti. P¨®ntelo y te proteger¨¢ de esp¨ªritus malignos.¡± Herminio lo recibi¨® con una sonrisa, guard¨¢ndolo un tesoro en su bolsillo. ¡°Gracias. Lo llevar¨¦ todos los d¨ªas. No lo perder¨¦, mientras yo est¨¦, el amuleto estar¨¢ conmigo. Si no estoy, jeje, el amuleto se ir¨¢ conmigo.¡± Soraya r¨®d¨® los ojos: ¡°?Qui¨¦n se maldice as¨ª?¡± Estoy esperando porer algo delicioso. Sin mi permiso, tu peque?a vida no puede terminar.] Cristi¨¢n, con algo de celos, trat¨® de ocultar su deseo. Su hermano menor hab¨ªa recibido uno. Y ¨¦l, siendo el esposo oficial, no. Qu¨¦ favoritismo tan descarado. Se sinti¨® un poco molesto mientras se alejaba en su si de ruedas. ¡°Herminio, vamos.¡± Herminio, sin darse cuenta de , ?el amuleto que Soraya te dio es igual al m¨ªo?¡± Cristi¨¢n, con el coraz¨®n herido, respondi¨® con orgullo: ¡°No lo necesito. Tengo buena suerte.¡± Cuando Cristi¨¢n se dio vuelta, Soraya ya ten¨ªa un amuleto preparado para ¨¦l, pero lo escuch¨® decir que no lo necesitaba. Soraya, con el amuleto en mano, se sinti¨® frustrada. 1 [Genial, no lo necesitas. Pues bien, no te lo dar¨¦. Espera a que te persiga un fantasma femenino. Eh, has estado conmigo estos d¨ªas, as¨ª que el fantasma no puede acercarse. Ma?ana voy a inventar una excusa para viajar lejos, ir con ese hermano tonto a frontera, y cuando ese fantasma te persiga, eso s¨ª que ser¨¢ divertido. Ahaha¡­ Cuando vaya a buscar a nuestro hijo m¨¢s tarde,prar¨¦ una c¨¢mara oculta para inst en su habitaci¨®n y grabar¨¦ c¨®mo ese esp¨ªritu femenino lo posee. Ay, cuando est¨¦ desnudo en cama, haci¨¦ndose caricias¡­ Qu¨¦ escena tan explosiva ser¨¢. Cuando se enamore de m¨ª, usar¨¦ ese video para chantajearlo por el divorcio¡­] ng¡­ Herminio, empujando a Cristi¨¢n hacia afuera, se tambale¨® al o¨ªr los pensamientos de Soraya, perdiendo el equilibrio y cayendo hacia adnte, tirando si de ruedas al suelo¡­ ¡°?Herm¨ªnio, est¨¢s muerto!¡± Cristi¨¢n, ca¨ªdo con si de ruedas, se levant¨® furioso, mirando a Herminio con una mirada sombr¨ªa. Herminio, algo inocente, mirando cara enfurecida de su hermano, trat¨® de explicarse: ¡°Eh, hermano, no fue a prop¨®sito, es que Soraya e¡­¡± ¡°?C¨¢te!¡± Cristi¨¢n estaba furioso. Esa mujer lo hab¨ªa hecho a prop¨®sito. E hab¨ªa dicho antes que no le har¨ªa uno. ?Y ahora dice que s¨ª tiene uno para ¨¦l? Si hubiera sabido, ?habr¨ªa dicho antes que no lo necesitaba? Viendo a su hermano tratando de contener risa, Cristi¨¢n se enfureci¨® a¨²n m¨¢s. ¡°?No vas a levantar si de ruedas?¡± Herminio se apur¨®, ¡°Oh, ro, enseguida.¡± Al levantar si de ruedas, no pudo contener risa. ¡°Ahahaha¡­¡±C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ¡°Hermano, no puedo creer que¡­¡± ¡°Ahahaha¡­ Ser demasiado guapo es un pecado¡­¡± Cristi¨¢n, sentado de nuevo en si de ruedas, advirti¨®: ¡°Si has demasiado, ?no quieres volver de tu misi¨®n ma?ana?¡± Herminio r¨¢pidamente contuvo su risa. Finalmente entendi¨® por qu¨¦ Soraya le hab¨ªa dado el amuleto y por qu¨¦ su hermano de repente se hab¨ªa enfadado. Ahaha, resulta que ¨¦l todav¨ªa no ten¨ªa uno. Y luego, por orgullo, dijo que no lo necesitaba. Soraya se enoj¨®, no le dio el amuleto y adem¨¢s neaba instr una c¨¢mara oculta. Quer¨ªa ver cara de su hermano, tan reservado, haciendo esas cosas¡­ Cristi¨¢n, furioso, apart¨® y avanz¨® por s¨ª mismo: ¡°Si te atreves a decir una pbra, cuida tu piel.¡± Herminio se apresur¨® a seguirlo, empujando de nuevo su si de ruedas. ¡°Tranquilo, hermano, soy una b¨®veda.¡± Capítulo 208 Cap¨ªtulo 208 En vistazo de vez en cuando hacia el port¨®n principal. ¡°?No dijeron que ya sal¨ªan del hospital? ?C¨®mo es que a¨²n no llegan?¡± Ra¨²l, vestido con un traje de color caf¨¦, luc¨ªa a¨²n robusto a pesar de rozar los ochenta a?os. De estatura alta, su espalda mostraba cierta curvatura. Aunque los a?os hab¨ªan dejado su marca, a¨²n se pod¨ªa apreciar el atractivo de su juventud. Con un rostro de rasgos definidos y una piel a¨²n tersa y brinte, su presencia era imponente. Su cabello, ahora cano, estaba peinado con pulcritud, d¨¢ndole un aire fresco y ordenado. Sostenia en sus brazos a Mateo, mir¨¢ndolo con ternura mientras el peque?o jugaba con un anillo de jade que llevaba. ¡°Mateo, ?extra?as a pap¨¢ y mam¨¢? Pronto vendr¨¢n por ti.¡± Al oir mencionar a sus padres, Mateo levant¨® vista de inmediato. ¡°S¨ª.¡± Hac¨ªa d¨ªas que no ve¨ªa a sus padres. ¡°Abuelito, extra?o a pap¨¢ y mam¨¢.¡± El anciano le acarici¨® cabeza. ¡°Ya sab¨ªa que los extra?abas. Pronto llegar¨¢n. Y cuando te vayas con ellos, ?me extra?ar¨¢s a m¨ª?¡± Mateo asinti¨®, ¡°Siempre te extra?ar¨¦, abuelito.¡± El anciano sonri¨® ante sus pbras. ¡°Ah, qu¨¦ bien has. Te has criado bien aqu¨ª con nosotros. Tus bisabuelos te adoran.¡± Diana se acerc¨® y tom¨® en brazos a Mateo. ¡°Vamos afuera a esperar. Pap¨¢ y mam¨¢ ya deben estar llegando.¡± Cargando al peque?o, que cada d¨ªa pesaba m¨¢s, Diana sinti¨® el esfuerzo. ¡°Mateo crece tan r¨¢pido. Pronto no podr¨¦ cargarlo.¡± Mateo, con sus grandes ojos brintes, dijo, ¡°He estadoiendo bien para crecer r¨¢pido. Cuando sea grande, podr¨¦ ayudar a pap¨¢ con su si de ruedas.¡± Diana, sorprendida, lo mir¨® con los ojos bien abiertos. ¡°Ay, Mateo, ?pero si apenas puedes har ro y ya piensas en ayudar a tu pap¨¢!¡± El peque?o sonri¨®, ¡°La abuelita me ense?¨®.¡± Diana lo bes¨® en te ha ense?ado muy bien. Cuando tus padres te lleven a casa, ir¨¦ a cuidarte. No pude hacerlo antes por mi salud, pero te me perd¨ª.¡± Despu¨¦s de jugar un rato fuera, el carro de Cristi¨¢n lleg¨®. Desde el auto, Soraya vio a su suegra y a Mateo, quien, al ver el carro de Cristi¨¢n, corri¨® emocionado hacia ¨¦l. Diana lo tom¨® de mano, ¡°Tranquilo, que el conductor a¨²n no ha aparcado del todo.¡± Una vez el carro se detuvo, Soraya se baj¨® r¨¢pidamente y se acerc¨® a Mateo, agach¨¢ndose para harle con una sonrisa, ¡°Mateo, ?me extra?aste?¡± Aunque quer¨ªa abrazar a su hijo, su mano herida se lo imped¨ªa, lo que le causaba tristeza. El peque?o, sorprendido, so suavemente sobre mano herida de su madre. ¡°Mam¨¢, soplo para que no te du.¡± Soraya casi llora de ternura. *?Ay, pero si apenas tienes edad para har y ya te preocupas por los dem¨¢s! ?Qui¨¦n te ense?¨® eso?¡± Diana intervino, riendo, ¡°Es mucho lo que te sorprender¨¢ de este ni?o. Es muy listo, y bisabu lo ha educado bien. Hasta dijo que quer¨ªa crecer r¨¢pido para ayudar a su pap¨¢ con si de ruedas.¡± Herminio baj¨® si de Cristi¨¢n del carro, y este, sent¨¢ndose en e, se acerc¨® a su hijo y lo alz¨® para sentarlo en sus rodis. Cristi¨¢n le revolvi¨® el cabello, ¡°?Me extra?aste?¡± La ¨²nica cosa buena que antigua Soraya hab¨ªa hecho hab¨ªa sido darle a Mateo. 08-271 Capitulo 203 El ni?o, siempre tan obediente, incluso provocabapasi¨®n. Con entusiasmo, Mateo movi¨® sus manitas, ¡°Si. ¡°El abuelito dijo que mam¨¢ y pap¨¢ vendr¨ªan por m¨ª.¡±C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Ver alegr¨ªa en el rostro de su hijo llenaba el pecho de Cristi¨¢n de una calidez indescriptible. El mir¨® hacia Soraya, quien observaba con una sonrisa a padre e hijo. Cristi¨¢n baj¨® mirada, esperando que e pudiera ver el brillo de esperanza en los ojos de Mateo. A pesar de su corta edad, Mateo era incre¨ªblemente inteligente. ¨¦l deseaba que sus padres estuvieran siempre a su No sab¨ªa si Soraya, tras haber cambiado, realmente quer¨ªa a su hijo con todo su coraz¨®n o si tambi¨¦n lo ve¨ªao una tarea m¨¢s. Si al final, e pensaba en irse. Entonces, el da?o que sufrir¨ªa su hijo ser¨ªa a¨²n m¨¢s cruel que antes. La Soraya de antes no se preocupaba por ¨¦l. El ni?o no sent¨ªa nada. Pero ahora, e fing¨ªa ser amable con el ni?o, haci¨¦ndolo acostumbrarse a su presencia. Si un d¨ªa e se fuera silenciosamente. ?Qu¨¦ har¨ªa Mateo? Pensando en esto, Cristi¨¢n mir¨® sus piernas, que ya no ten¨ªan fuerza. Suspir¨®, sinti¨¦ndose impotente, deseando que esa mujer realmente quisiera quedarse, pero era un caminorgo y dif¨ªcil. Al entrar a antigua mansi¨®n, hab¨ªa mucha gente. La gran familia Fuentes, todos los que estaban en capital, hab¨ªan regresado. Ra¨²l ten¨ªa cuatro hijos. Dos hombres y dos mujeres. La hija mayor se hab¨ªa mudado al extranjero con su familia y solo volv¨ªa ocasionalmente durante el a?o nuevo. Capítulo 209 Cap¨ªtulo 209 La hija menor y su familia viven en y est¨¢n siempre ocupados, por lo que rara vez vienen a visitar. Hoy, sin embargo, fueron mados de vuelta por el abuelo. Se habia enterado de que nuera pod¨ªa prever el futuro. Y quer¨ªa saber cu¨¢l ser¨ªa el destino de familia de su hija menor. El destino de su hijo mayor y de su otro hijo ya hab¨ªa cambiado. Ahora, lo que m¨¢s le preocupaba era su hija menor. Cuando e se cas¨®, familia siempre estuvo en contra. Pero e estaba decidida a casarse, y a lorgo de los a?os, aunque parece que les va bien, ?qui¨¦n sabe realmente lo que pasa detr¨¢s de escena? Al ver entrar a Soraya, el abuelo sonri¨® y le hizo se?as con mano. ¡°Sory, ven aqu¨ª, ?c¨®mo est¨¢ tu mano? ?C¨®mo ha sido recuperaci¨®n estos d¨ªas?¡± Soraya se acerc¨® al abuelo, ¡°Est¨¢ bien, abuelo, ya se est¨¢ cicatrizando. En unos d¨ªas, costra se caer¨¢ y estar¨¢pletamente curada.¡± El abuelo fingi¨® estar molesto, ¡°Ustedes dos estuvieron en el hospital y nos ocultaron informaci¨®n. Solo esta ma?ana tu abu me dijo que hab¨ªan sido dados de alta. ?Pensaban seguir ocult¨¢ndolo si tu abu no lo mencionaba?¡± Soraya respondi¨® con una sonrisa, ¡°Solo quer¨ªamos evitar que se preocuparan, por eso no dijimos nada. Pero m¨ªranos, estamos bien, ?verdad?¡± Cristi¨¢n, queriendo evitar que los ancianos se preocuparan, hab¨ªa ocultados noticias en l¨ªnea desde el d¨ªa siguiente. Los viejos ahora no sab¨ªan nada de lo que pasaba fuera de casa, solo se ocupaban de cuidar a Mateo, a que su nieto mayor casi muere en un incendio. El abuelo, mirando herida en palma de su mano, sinti¨®pasi¨®n. ¡°Ni?a tonta, debi¨® haber dolido mucho. ?Qu¨¦ estabas pensando, tratando de lidiar con eso con tus propias manos? En ese momento, ?no pensaste en lo que pasar¨ªa si algo te sucediera mientras corr¨ªas hacia el fuego? ?C¨®mo le explicar¨ªamos eso a tu abuelo? ¨¦l dej¨® ro que si te faltaba un solo cabello, cortar¨ªa loszos conmigo. Ese viejo te considerao su vida. Si regresa y se entera de que testimaste mano tratando de salvar a mi nieto, me cubrir¨¢ de insultos.¡± Los dos ancianos eran tan cercanoso hermanos, y uno de los mayores motivos por los que Soraya se cas¨® con familia Fuentes fue gracias a intervenci¨®n de los dos. De lo contrario, antes de que Cristi¨¢n tuviera su idente, Tania ten¨ªa una mejor reputaci¨®n que Soraya. Si no fuera por insistencia del abuelo, Fiona, madrastra, definitivamente habr¨ªa tomado esta buena partida para su propia hija. Soraya, despreocupada, dijo, ¡°iTranquilo! Para cuando regrese, mi mano ya estar¨¢ curada.) En el guion, el abuelo de protagonista se hab¨ªa ido de vacaciones al extranjero y no regresar¨ªa hasta dentro de un mes. Para cuando regrese, su mano ya estar¨ªa curada. El abuelo de protagonista era en su madrastra que tom¨® bondad de su abuelo por sentada. Aunque el abuelo a menudo se enfurecia, todav¨ªa quer¨ªa mucho a su nieta. La cu?ada de Cristi¨¢n, viendo a Soraya tan cambiada, frunci¨® el ce?o con desd¨¦n. ¡°?Qu¨¦ transformaci¨®n! ?As¨ª que ahora s¨ª vas a enmendar tus caminos? ?Ya no vas a armar esc¨¢ndalos pidiendo el divorcio?¡± 1/2 Raul rega?¨®, ¡°Ha correctamente, ?es as¨ª se alguien de tu edad?¡± Paloma Fuentes despreci¨® con un mohin. E solo merece esa actitud.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ?No recuerdas lo terrible que fue suportamiento antes?¡± La chica hab¨ªa provocado un esc¨¢ndalo tras otro en familia. Era protagonista frecuente de los esc¨¢ndalos m¨¢s sonados de capital. Cuando se reun¨ªa con otras esposas ricas, siempre terminaban murmurando sobre c¨®mo familia Fuentes hab¨ªa tra¨ªdo a una cmidad a casa. Solo de pensarlo, se irritaba. S¨² sobrino era tan bueno, pero estaba siendo humido por una mujer. ?Por qu¨¦ ten¨ªa que soportarlo? En un rostro bonito, Soraya no eraparaci¨®n para de unos treinta a?os, siempre vestida cons marcas m¨¢s exclusivas, de belleza destacada y cabello hasta los hombros, su piel cuidada le daba el aspecto de una joven de veinte a?os. Hoy, que era s¨¢bado, hab¨ªa llevado a su hija con e. Su hija, una estudiante de secundaria, luc¨ªa tranqu y obediente sentada a sudo sin decir pbra. Soraya volte¨® cabeza hacia Paloma. Paloma, nadie es perfecto en este mundo. Reconocer los errores y corregirlos es lo m¨¢s noble que uno puede hacer. Admito que meport¨¦o un vez de preocuparte si voy a cambiar o no, mejor f¨ªjate en tu hija. Ay, mi prima, tan miedosa. No se atreve ni a decir en casa cuando molestan en escu. Le meten serpientes, ratones, cucarachas en su moch¡­ Le ponenxantes enida, abofetean, le pinchan el pecho y el trasero con agujas, le quitan ropa para tomarle fotos desnuda, eso ya es rutina para e. Lo peor de todo es que le meten cabeza en el inodoro, ?Cap¨ªtulo 210 Cuando Soraya solt¨® lo que tenia en el coraz¨®n, todos en el sal¨®n se quedaron con boca abierta, primero sorprendidos y luego llenos de ra y el sonido de vidrio rompl¨¦ndose, mir¨® r¨¢pidamente hacia Cristi¨¢n. Ay, Dios m¨ªo, hijo, tu mano! Herminio, corre por el botiquin, tu hermano se hastimado.¡± Despu¨¦s, mir¨® preocupada hacia su sobrina. ?La ni?a estaba siendo acosada en escu! ?Y , shockeada. Se sent¨ªao si le hubieran perforado un enorme agujero en el pecho, llen¨¢nd de un fr¨ªo prante. ?C¨®mo sab¨ªa su prima sobre el acoso en escu? ? ?C¨®mo conoc¨ªa incluso lo que suspa?eros le hac¨ªan? Revivir esos momentos le causaba un dolor insoportable. Se agarr¨®s manos con fuerza, v¨¢ndoses u?as sin darse cuenta. Sus padres solo se preocupaban por el trabajo. Nunca se interesaban por e. Solo les importaban sus notas. Si sus calificaciones bajaban, lo notaban. Pero nunca se preocupaban por su bienestar mental o f¨ªsico, pensando que solo estaba estresada por los estudios. E intent¨® harles, pero sus padre no le dieron importancia. intimidaban, a¨²n no f¨ªsicamente. En s¨¦ptimo grado, suspa?eros solo E les cont¨® a sus padres. Pero despu¨¦s de que su madre hara con los padres de esos estudiantes, quienes ten¨ªan mejor posici¨®n que familia Cabrera y le ofrecieron algo a cambio, su madre dej¨® pasar. Despu¨¦s, cuando volvi¨® a quejarse, su madre en lugar de ayuda, culp¨® por ser resentida. Pensaban que era solo broma entrepa?eros. Con el tiempo, e dej¨® de har del tema. Y esospa?eros se volvieron cada vez m¨¢s audaces y desinhibidos. Ten¨ªan fotosprometedoras de e, as¨ª que se sent¨ªa a¨²n m¨¢s atrapada. Tres a?os de acoso escr. Las amenazas, empujones, insultos, risas y miradas despectivas erano una pesadi constante. No entend¨ªa qu¨¦ hab¨ªa hecho para merecer ese trato. Cada d¨ªa, al regresar de escu, se encerraba en su habitaci¨®n. Ironicamente, sus padres pensaban que estaba estudiando. Su indiferencia dejaba desda. En su coraz¨®n, su hermano era el preciado; e, existencia prescindible. Pensaba que si alg¨²n d¨ªa no pod¨ªa soportarlo n saltar¨ªa de un edificio alto, terminando con esos tristes a?os de juventud.Belonging ? N?velDram/a.Org. Incluso, se ve¨ªa a s¨ª misma en azotea del edificio, bando un fantasma en su uniforme escr, girando¡­ En el borde del edificio, debati¨¦ndose entre saltar o no. 1/2 08:28 Capitulo 210 Paloma, asimndo pbras de Soraya, mir¨® a su hija con ojos Interrogantes, pregunt¨¢ndose si era cierto, Antes de llegar, su padre le hab¨ªa advertido que si escuchaba el coraz¨®n de Soraya, no dejara que se diera cuenta. Pero, ?c¨®mo podr¨ªa e contenerse? El abuelo, temiendo que se dtara, cambi¨® r¨¢pidamente de tema. ¡°Cristi¨¢n, ?est¨¢s bien? ?C¨®mo acabaste rompiendo el vaso as¨ª?¡± Cristi¨¢n ech¨® un vistazo a su prima menor y luego observ¨® su mano herida por el vidrio. ¡°Estoy bien, es solo un rasgu?o.¡± ¡°Este vaso era de m calidad, mejor cambialo.¡± El abuelo le hizo una se?al a Herminio, ¡°Ve a atender esa herida. Ya eres grande, ?c¨®mo es que no puedes sostener un vaso? Yaya, ve tambi¨¦n. pa?a a Cristi¨¢n arriba a curarse.¡± Soraya, observando el vaso roto, sinti¨® una chispa de duda. [?Qu¨¦ le pasa a este hombre hoy? Desde que lleg¨® en el carro estaba de mal humor. Ahora, de nada, rompe un vaso. ?Ser¨¢ que los hombres, al igual ques mujeres, tienen d¨ªas en los que est¨¢n de mal humor? De repente, irritable, jel humor le cambiapletamente!] E no not¨® cara de preocupaci¨®n de Paloma y se acerc¨® a Cristi¨¢n. ¡°?Est¨¢s loco? ?C¨®mo testimas bebiendo agua?¡± Herminio empujaba si de ruedas de Cristi¨¢n, ¡°Vamos, primero arriba a atender esa herida.¡± Tem¨ªa que si demoraban m¨¢s, esa ego¨ªsta de su cu?ada podr¨ªa revr lo que realmente pensaba Soraya. Soraya los segu¨ªa escaleras arriba. Una vez que los tres desaparecieron al pie de escalera, Paloma agarr¨® a su hija por los hombros, pregunt¨¢ndole ansiosa. ¡°?Lo que dijo ese loco es verdad?¡± Lluvia, con un destello de dolor en sus ojos, de repente se tornaron rojos, y con un manotazo apart¨® mano de su madre. Capítulo 211 Cap¨ªtulo 211 La acumda agon¨ªa explot¨® en ese momento. E grit¨® furiosa, ?Y qu¨¦ si es verdad?¡± ¡°?Alguna vez te import¨¦? Para ustedes, siempre fui prescindible. ?Cu¨¢ndo te preocupaste realmente por mi? A veces incluso me pregunto, ?realmente soy hija de ustedes? Tratas a mi hermano y a mio el dia y noche. Nunca he visto a unos padres tan parcialeso ustedes. ?Te detesto! ?Por qu¨¦ me trajiste al mundo? Si ya lo hiciste, ?por qu¨¦ no te haces responsable de mi vida? Te lo supliqu¨¦, te lo dije. Todo el trato injusto que recibi en escu. Desde el principio te lo dije. Pero, ?qu¨¦ dijiste t¨²? Ja, dijiste que su familia era tu socia de negocio. Que pelear entrepa?eros era normal, Que no fuera mezquina, que no llevara cosas tan a pecho. Que no afectara tus negocios. Dijiste que familia Fuentes te impidi¨® casarte con pap¨¢, que quer¨ªas hacer algo grande para impresionarlos. Solo tienes ojos para tus negocios y tus intereses. ?Alguna vez te import¨¦, alguna vez te preocupaste por mi? Lo m¨¢s triste es que siempre has estado enga?ada por ese hombre f¨¦nix. Crees que ¨¦l te ama mucho. No sabes que aparte de ti, ¨¦l tiene otra familia. Con el dinero que t¨² te esfuerzas por ganar, mantiene a otra familia de tres. Vives ens mentiras que ¨¦l teje, creyendo ser mujer m¨¢s feliz del mundo. Pero no sabes que solo eres su cajero autom¨¢tico. ?Una tonta y torpe cajero autom¨¢tico que se cree mucho!¡± f Paloma, furiosa y avergonzada, le propin¨® una bofetada frente a todos. *?Qu¨¦ est¨¢s diciendo? ?C¨®mo podria tu padre traicionarme? Ya no eres una ni?a, ?no puedes manejar esos insignificantes problemas escres, y todav¨ªa vienes a quejarte?¡± Lo que m¨¢s le importaba era ese matrimonio por el que luch¨® contra sus padres, su supuesto amor verdadero. Durante a?os, su matrimonio fue amoroso, nunca tuvieron grandes peleas. ?C¨®mo podr¨ªa creer que su esposo traicionaria, Miren, esta es mi mam¨¢. Aunque sabe que me intimidan, solo le importa e misma. Jaja, bien merecido! Bien merecido que pap¨¤ te enga?e. Pens¨¦ que mi vida ya era lo suficientemente tr¨¢gica. Jajaja, pero t¨², t¨² eres a¨²n m¨¢s tr¨¢gica que yo.¡± E tambi¨¦n habia descubierto hace unos dias que su pap¨¢ tenia otra familia. Estaba pensando c¨®mo decirselo a su mam¨¢ de una maneral suave, para que descubriera verdadera cara de pap¨¢ y cortara por lo sano. Pero ahora, de repente quiso ver, despu¨¦s de que su hermoso sue?o se destrozara, ?se arrepentiria?Content held by N?velDrama.Org. Paloma, roja de ira y desafiante, intent¨® darle otra bofetada a su hija. Ra¨²l, furioso, se acerc¨®, sujeto su mano y le devolvi¨® el golpe. f. ¡°Imb¨¦cil, Lasi eso tratas a Lluvia siempre? Vete, Lluvia ya no necesita volver a familia Cabrera. Desde ahora vivir¨¢ con ?Sabes que eso eso varle un cuchillo en el coraz¨®n? ?C¨®mo pude tener una hija tan egoista, tan ciega, tan materialista! ?Fuera, Paloma, con el rostro desfigurado por ira, grit¨® ¡°Papa, ?vas a creerle a esa loca? Dijo que Lluvia era intimidada y tu¡­¡± f El patriarca le dio otra bofetada, cort¨¢ndole pbra. *Testaruda e idiota, ?crees que soy tan tontoo t¨²? Ni siquiera confias en tu propia hija. Creo que est¨¢s tan cegada por ese hombre miserable que ni sabes d¨®nde est¨¢s parada. Vuelve y revisa bien, a ver si de verdad te enga?o.¡± Amba El cuarto de Cristi¨¢n estaba tan bien aido que no se escuchaba ni un ruido, Herminio estaba quit¨¢ndole con cuidado los pedazos de vidrio incrustados en palma de su mano. Soraya observaba los fragmentos de vidrio que eran extraidos, con una preocupaci¨®n en sus ojos que ni e misma ha notado. Sin que e lo supiera abajo situaci¨®n ya se habia salido de control.. Capitulo 212 Capítulo 212 Cap¨ªtulo 212 Paloma se cubri¨® cara, incr¨¦dContent held by N?velDrama.Org. ¡°Papa, me pegastel Nunca me habias pegado desde que era peque?a Hoy, pors locuras de esa mujer, me has dado dos cachetadas incluso si Lluvia realmente fur acosada en escu, es su propia cobantia e incapacidad mi culpa? Le he dado deer y beber, he enviado al escu, le heprado mejor ropa, he puesto en mejor escu. ?En qu¨¦ momento he tratado mal? Estoy todo el dia ocupada trabajando. Y todo eso, no es para darle una buena vida? Que e no me entienda, est¨¢ bien, pero ?burse de mi y decir que me lo merezco? ?Hay alguna hija que haga eso? Antes, Soraya, esa loca, hizo que familia Fuentes pasara por un mal momento, pero ni siquiera castigasteo se debe?Y yo? ?Qu¨¦ he hecho de tan malo para que me pegues?¡± Al escuchars pbras de su madre, Lluvia, que ya tenia el coraz¨®n destrozado, se sinti¨® a¨²n m¨¢s desesperada. Las pbras de Paloma,o una enorme monta?a, astaron ¨²ltima esperanza en su coraz¨®n. Su mente, siempre vte, de repente,o si encontrara un lugar al cual pertenecer, cay¨® en un abismo. Una sonrisa de desd¨¦n se dibuj¨® en susbios. Si, jes cierto! Es su propia cobard¨ªa e incapacidad lo que hace ser acosada. E lo merece! No deberia haber venido a este mundo. Su existencia es solo una broma. Mir¨® profundamente a Paloma, sonnendo d¨¦bilmente, con esos ojos llenos de una tristeza infinita. ¡°Gracias por darme vida, si hay una pr¨®xima vez, espero que no me traigas al mundo.¡± Dicho esto, sali¨®iendo de casa. Ra¨²l se sobresalt¨® y grit¨® r¨¢pidamente, ¡°R¨¢pido! ?Det¨¦ngal Las pbras de ni?a sonarono una despedida. Deb¨ªa estar muy decepcionada y desesperada para decir algo asi! Mir¨® a su nieta alejarse corriendo, y con pasos de anciano, sigui¨® Los dem¨¢s en el sal¨®n, al ver esto, corrieron tras ellos r¨¢pidamente. Fernando y su hermano, junto con Alex Fuentes, fueron los m¨¢s r¨¢pidos. Pero Lluvia, que siempre parecia tranqu y reservada, en realidad tenia una capacidad fisica sorprendente. La fuerza que explot¨® en ese momento y velocidad a que corria eran seguian, quedaron muy atr¨¢s. Diana, abrazando a Mateo, al ver que todos corrian tras e y Paloma se quedaba inm¨®vil, no pudo m¨¢s que sentirse exasperada ¡°?Qu¨¦ est¨¢s esperando? ?Ve tras e! Si le pasa algo a esa ni?a, te arrepentir¨¢s.¡± Diana, con el coraz¨®n acelerado, subi¨® corriendo al segundo piso. ¡°Cristi¨¢n, Herminio, pas¨® algo. Lluvia acaba de salir corriendo y tu pap¨¢ y tu abuelo fueron tras e. Herminio, t¨²es r¨¢pido, ve r¨¢pido a ver.¡± Abajo, Paloma, al ver a Diana subir, tambi¨¦n sali¨® corriendo. Pero llevaba tacones, Cuando sali¨®, ya no habia nadie a vista. Y encima, se torci¨® el tobillo. En ese momento, realmente empez¨® a entrar en p¨¢nico. Herminio y Soraya bajaron corriendo, el sal¨®n estaba vacio, no hab¨ªa nadie. No muy lejos de casa, Paloma, con el tobillo torcido, al ver a Soraya, jc¨®mo odiaba! Todo era culpa de esta mujer problem¨¢tica. Si no fuera por e metiendo ideas en cabeza de familia Fuentes, ?c¨®mo iban a saber que e trataba mal a su hija? Si e no hubiera dicho nada, ?c¨®mo su padre habr¨ªa abofeteado? Se tambale¨® hacia Soraya, levantando mano para abofetea. Herminio, r¨¢pido de reflejos, detuvo, ¡°Atr¨¦vete a tocar a mi cu?ada y ver¨¢s.¡± Siempre habia detestado a esta pretenciosa y mezquina. Cada vez que venia a casa, era todo rde,o si temiera que los dem¨¢s no supieran lo ¡°feliz que era Paloma mir¨® a Soraya con odio, ¡°Bruja, todo es tu culpa, si le pasa algo a mi hija, te har¨¦ pagar. Diana, que no pudo contenerse, se acerc¨® y le dio una cachetada. ¡°Paloma, parece que te est¨¢s volviendo loca. Herminio, ve por Lluvia, no pierdas tiempo con esta loca.¡± Paloma, con el rostro distorsionado por ira, grit¨®, ¡°?Ah, Diana, con qu¨¦ derecho me pegas!¡± Diana lenz¨® una mirada hda, ¡°Porque soy tu cu?ada ?Intentas enfrentarte a mi nuera dnte de mi? ?Crees que estoy muerta?¡± Soraya estabapletamente confundida ¡°?Pero qu¨¦ le pasa?¡± ¡°Si yo no he hecho nadal Herminio, temiendo que su volviera a soltar alguna locura, se apresuro a abrir puerta del coche. Capítulo 213 Cap¨ªtulo 213 ¡°E est¨¢ loca, no le hagas caso Vamos, primera debemos buscar a alguien.¡± Diana, molesta, empuj¨® a Paloma al suelo y se fue en el carro con Herminio para buscar a Lluvia, Paloma, tirada en el suelo y funosa, prit¨®: ¡°Ah.. Est¨¢n todos locos!¡± En ese momento, Cristi¨¢n sali¨® con su hijo en s de ruedas Mir¨® a Paloma con una mirada profunda y dijo: ¡°Los locos no son ellos, eres t¨². En lugar de estar aqul haciendo un esc¨¢ndalo, mejor vete a tu casa y fijate bien qu¨¦ est¨¢ haciendo tu querido esposo a tus espaldas.¡± Paloma, algo intimidada por Cristidin, se encogi¨® un poco ¡°Voy a ver. Mi esposo me ama demasiadoo para traicionarme. Todos ustedes est¨¢n envenenados por esa mentirosa de Soraya, creyendo sus locuras. Les voy a demostrar lo feliz que soy.¡± La mirada de Cristi¨¢n sobre Paloma era hda, Te atreves! Soy tu tia.¡± Cristian mir? triamente: ¡°Ni toportaso alguien mayor de d¨®nde sacas cara para actuar as? Antes to toleraba por respeto a mi padre, pero ya est¨¢s cruzando linea. M¨¢s te vale rezar porque Lluvia est¨¦ bien, si no, tes ver¨¢s con furia de mi abuelo¡± En su momento, esta t¨ªa, por conseguir a Efr¨¦n Cabrera, arm¨® todo un drama hasta que logr¨® casarse en secreto. El abuelo y abu, por consenti, terminaron cediendo y le dieron una generosa date. Pero con los a?os, se volvi¨® cada vez m¨¢s mezquina. Nunca imagin¨® que llegaria al punto de ignorar que su propia hija estaba siendo acosada en escu. Mateo, sintiendo tensi¨®n en su padre, mir¨® a Paloma con sus grandes ojos, luego a su padre, mordi¨¦ndose un dedo ?Por qu¨¦ pap¨¢ est¨¢ enojado? Por otrodo, Lluvia hab¨ªa huido de mansi¨®n familiarendo pors calles y avenidas, dejando atr¨¢s a el lugar que aparecia en sus sue?os, sonri¨® con tristeza. Lluvia levant¨® su mano yenz¨® a bar lentamente. Nadie sabia cu¨¢nto amaba bar. Desde peque?a quiso aprender pero su madre dec¨ªa que eso era cosa de actores. Le insistia en convertiria en una empresaria de ¨¦xito, para que tomara su lugar al crecer E, buscando aprobaci¨®n de sus padres, se esforz¨® mucho en sus estudios. Pero despu¨¦s de ser acosada en secundaria, entendi¨® que no importaba cu¨¢nto se esforzara. Nunca le prestarian atenci¨®n. Su padre no amaba porque ten¨ªa otras hijas gems, mucho m¨¢s hermosas que e,o mu?ecas delicadas. Y su madre, solo tenia ojos para los negocios y su escasa atenci¨®n se daba a su desapegado padre y a su ignorante hermano. La familia Fuentes perdi¨® a Lluvia, y el abuelo, desesperado, m¨® a Cristi¨¢n para que sondeara a Soraya, esperando saber si e tenis idea de donde podr¨ªa haber ido Lluvia. Cristi¨¢n, sentado en su si de ruedas, contest¨®: ¡°E y Herminio ya est¨¢n en b¨²squeda. tiene ese sistema Chispita, seguramente sabe d¨®nde fue Lluvia. Ha con Herminio.¡± Despu¨¦s de colgar, acarici¨® cara de su hijo. ¡°?Te asustaste?¡± Mateo neg¨® con cabeza, luego asinti¨®, confundido por el extra?oportamiento de todos en casa. ?Por qu¨¦ de repente todos desaparecieron? En azotea del Edificio del Grupo Cabrera, Lluvia danzabao una mariposa en el aire. Aunque nunca recibi¨® entrenamiento profesional, babao si lo hubiera hecho, Cuando casa estaba vacia, aprendia en linea, en secreto, para que su madre no descubriera. Despu¨¦s de bar hasta cansarse, e camino lentamente hacia el borde de azotea. Mirando el cielo azul profundo,s nubes ncas y difusas. Extendi¨® sus manos, sintiendo el abrazo de brisa, y su rostro se llumin¨® con una sonnsa de paz ¡°Si hubiera una pr¨®xima vida, qu¨¦ maravilloso seria ser un pajaro. Poder vr libremente, sin preocupaciones ni ataduras ¡° En el camino hacia el Edificio del Grupo Cabrera, Soraya apuraba a Herminio,Belonging ? N?velDram/a.Org. ¡°Apurate, si no, llegaremos tarde.¡± Capitulo 214 Capítulo 214 Cap¨ªtulo 214 Avelina acababa de empezar a trabajar en Grupo Cabrera y, debido a que no tenia un titulo suficiente, solo pod¨ªa hacer trabajos menores,o recados y servir caf¨¦ y agua. Hoy, unpa?ero habia acusado falsamente y su jefe hab¨ªa rega?ado duramente. Al mediod¨ªa, con el coraz¨®n apesadumbrado, subi¨® al techo para tomar aire y nunca imagin¨® que encontrar¨ªa a Lluvia contemndo el vacio, pensando en saltar. Le grit¨® de inmediato: ¡°Oye, chica, es peligroso! ?No avances m¨¢s!¡± Pero Lluvia no le hizo caso y sigui¨® adnte, haciendo que el coraz¨®n de Avelina se acelerara. ¡°?Para, por favor! ?Qu¨¦ te atormenta tanto? H¨¢me, tal vez te pueda ayudar. No hay mal que por bien no venga. ?Eres joven, vida apenasienza y tienes un futuro brinte por dnte! (Vuelve aqui!¡± Mientras haba, Avelina m¨® a policia, intentando acercarse a Lluvia. Pero, jay Dios!, chica ya estaba sobre barandi. Un paso m¨¢s y caeria. Y era un edificio de m¨¢s de veinte pisos¡­. Al escuchar a Avelina acercarse, Lluvia se detuvo y mir¨®. Su cara era una m¨¢scara de indiferencia, sus ojos, un pozo de desesperaci¨®n. ¡°No te acerques m¨¢s.¡± Avelina intent¨® razonar con e: ¡°La vida esrga y, aunque a veces duele, no podemos rendirnos f¨¢cilmente. Tienes el coraje para enfrentar muerte, ?por qu¨¦ no usario para seguir viviendo?¡± Lluvia mir¨® al cielo, pero solo v oscuridad. Las im¨¢genes de ser acosada, humida y despreciada por todos, incluso por sus padres, ahogaban. ¡°Estoy cansada, quiero que todo termine.¡± ¡°No, no pienses asi. La vida puede ser hermosa. Mira, dijo Avelina, mostrandos cicatrices de su brazo. ¡°He sufrido mucho, pero nunca pens¨¦ en rendirme. Porque s¨¦ que hay cosas bes que a¨²n no he descubierto.¡± Lluvia permanec¨ªa inmutable. ¡°Tu situaci¨®n puede ser dificil, pero mira, aqui estoy, enfrentando vida con una sonrisa a pesar de todo.¡± Lluvia, sin embargo, parecia decidida: ¡°No es lo mismo. T¨² tienes razones para vivir, yo ya no encuentro ninguna.¡± Al ver que Lluvia se inclinaba peligrosamente, Avelina palideci¨®. ¡°No hagas nada de lo que te puedas arrepentir! La esperanza se construye, no se recibe.¡± Intent¨® acercarse, pero Lluvia detuvo con un grito: ¡°Te dije que no te acerques!¡± Avelina, con el coraz¨®n en mano, fren¨®. ¡°Est¨¢ bien, me quedo aqui. Pero, por favor, escucha mi historia antes de hacer algo. Tal vez cambies de opini¨®n.¡±Belonging ? N?velDram/a.Org. Avelina sabia que tenia que mantener a Lluvia hando hasta que llegara ayuda. Sin esperar respuesta,enz¨® a contarle su propia historia, esperando tocar el coraz¨®n de Lluvia y salva de tomar decisi¨®n m¨¢s tr¨¢gica de su vida. No estaba tratando de dar l¨¢stima, simplemente queria motivar a esta chica que pensaba en renunciar a vida. Quer¨ªa que valorara su existencia. Despu¨¦s de que Avelinapartiera lo que hab¨ªa pasado, Lluvia observ¨®s cicatrices que se entrecruzaban en su cuerpo. Resulta ques heridas de esta hermana mayor fueron causadas por su padre adoptivo. E sonri¨® suavemente y dijo: ¡°Tu y yo, despu¨¦s de todo, somos diferentes. T¨², al menos, tienes una madre adoptiva que te ama. Tienes una raz¨®n para seguir viviendo. Y yo. Solo soy el sacrificio de sus intereses No es que su madre no supiera lo que estaba pasando. Es que eligi¨® ignorarlo. Capítulo 215 Cap¨ªtulo 215 E negociaba con los abusos que sufria y los de sus padres a cambio de contrato tras contrato Lo que realmente astaba no era el mado acoso. Era indiferencia y crueldad de su madre una y otra vez. Avelina no podia creer que, despu¨¦s de escuchar au historia, chica todavia se sintiera sin salda. No sabia c¨®mo consria Estaba tan desesperada que le brotaba el sudor fro ?Qu¨¦ hacer? ?Qu¨¦ hab¨ªa vivido esta chica? Para sentirse tan desesperada y sin esperanza. Abajo en el edificio. Cuando el carro de Herminio se detuvo y levant¨® vista, casi muere del susto. Su prima ya estaba trepando por barandi de azoteal ¡°Esto est¨¢ mal, esta chica realmente piensa suicidarse¡°. Soraya y Diana bajaron del carro, igualmente asustadas. Herminio fue el primero en carrer hacia el Edificio del Grupo Cabrera. Soraya y Diana lo siguieron. Diana, incapaz de alcanzarlos, grito ansiosa, ¡°Herminio, tienes que salvar a Lluvia¡°. Herminio y Soraya tomaron el ascensor primero Mirando los n¨²meros saltar en el ascensor, Herminio sudaba frio de desesperaci¨®n. ¡°Soraya, e estar¨¢ bien, ?verdad?¡± Soraya apret¨® losbios. [Realmente no queria desanimar a mi hermano tonto En historia, chica se habianzado desde el edificio de escu. Aunque al final no muri¨®, qued¨® discapacitada de por vida. Solo que no sab¨ªao trama se adnt¨® tanto. Ni siquiera el lugar era el mismo. Herminio, al escuchar el destino final de su prima en su vida anterior, apret¨® los pu?os con furia Paloma, Efr¨¦n. Los har¨ªa arrepentirse, a ambos. ¡°Not Justo cuando Soraya y Herminio salieron del ascensor, antes de correr hacia azotea, escucharon un grito aterrorizado. Ambos palidecieron y aceleraron, corriendoo torbellinos. Al llegar, vieron a una mujer con uniforme de trabajo, de espaldas a ellos, agarrando baranda con una mano y el ple de Lluvia con otra, Lluvia, con m¨¢s de mitad de su cuerpo colgando fuera del edificio, se bnceaba peligrosamente. Si persona que sostenia soltaba, definitivamente caeria Ya¨²n as¨ª, e seguia luchando y gritando furosa. ¡°Suthame, qui¨¦n te pidi¨® que te metierast/ Quero morir, no necesito tu ayuda¡°. Avelina sosten¨ªa fuertemente el pie de Lluvia. Las heridas en su cuerpo se abrieron de nuevo por fuerza del tudo, y sangre volvi¨® a brotar Senta que su jopa trasera estabapletamente empapada ¡°No no puedes morin Cap¨ªtulo 215 Si no te hubiera visto, seria diferente, pero no puedo quedarme mirando c¨®mo saltas Deja de moverte, por favor Si sigues asi, al final me arrastrar¨¢s contigo¡°.. Herminio reconoci¨® voz, pero no tuvo tiempo de pensar m¨¢s. Corri¨® adnte, agarr¨® baranda y, Inclin¨¢ndose hacia adnte, tom¨® el pie de Lluvia y le dijo a Avelina ¡°Suelta, yo me encargo¡°.. Con ayuda al fin, Avelina m¨¢s que agradecida solt¨®, Sin el peso, se derrumb¨® en el suelo, incapaz de soltar baranda Dios, habia estado aterradaBelonging to N?velDrama.Org. Si nadie hubiera intervenido, no habria aguantado mas Pero, ?esa voz le sonaba familiar? Sin tiempo para pensar, Herminio levant¨® a Lluvia hacia dentro de baranda y, de pie, solt¨® baranda y tambi¨¦n levant¨® a Avelina, a¨²n en shock. Allevantar vista, Avelina vio un rostro familiar y exm¨® ¡°Herminiol¡± Herminio tambi¨¦n estaba sorprendido. ¡°Avelina! ?C¨®mo es que est¨¢s aqu¨ª? ?Qu¨¦ haces aqu¨ª?¡± Lluvia, que acababa de ser salvada, no contenta con no haber muerto, intento saltar baranda otra vez. Soraya, r¨¢pida, agarr¨® del cuello de camisa. El dolor intenso de sus dedos heridos le hizo fruncir el ce?o Viendo esto, Herminio r¨¢pidamente agarros manos de Lluvia, jal¨® hacia atr¨¢s, y le dio una bofetada. ¡°?As¨ª que ahora te sientes valiente?¡± *Tienes el coraje para morir, pero no el coraje para v vivir¡°. ?Tus viejos te tratan mal, familia Fuentes te ha hecho sentir menos alguna vez? ?Cuando has venido a casa de familia Fuentes y te hemos tratado mal? Solo piensas en tus padres fr¨ªos y distantes, ?por qu¨¦ nunca piensas en familia de tu mama? Cuando te molestan en escu, tu mam¨¢ no te hace caso, ?no se te ocurre contarselo a tus abuelos, a tu tio, o incluso a tus primos? Si nos lo dijeras, ?crees que te dejar¨ªamos sufrir? Te digo que eres un bobo, tienes buenos recursos y no los usas, te mereces que te molesten. Dime, ?qui¨¦n dernonios te ha estado molestando? Dame nombres. Hoy mismo voy y traigo a todos los que te han hecho da?o para que se arrodillen y te pidan perd¨®n. Lo que quieras hacer para vengarte, lo haremos. Voy a hacer que se arrepientan de haberte molestado y que no puedan ni quedarse en capital. no puedo, est¨¢ tu primo mayor. Qu¨¦ bobada, teniendo quien te respalde y poniendo tus esperanzas en tu madre, que solo piensa en si misma. Que hayas sobrevivido hasta ahora es un mg Capítulo 216 Capitulo 216 Lluvia se qued¨® p¨¢lida y luego roja de rabia bajo reprimenda de Herminio, con los ojos llenos de l¨¢grimas mirando su cara sombr¨ªa, pero sin atreverse a soltar ni una s Soraya, por su parte, no hizo nada para detener a Herminio. En su opini¨®n, esta chica realmente necesitaba un buen sacud¨®n. Ignorando el amparo que familia Fuentes le ofrecia, tontamente esperaba que sus ego¨ªstas y fr¨ªos padres se preocuparan por e. Definitivamente, no era m¨¢s astuta. Diana, quien se retras un ascensor, lleg¨® al techo justo a tempo para escuchar a su hijo rega?ando a Lluvia sin piedad. Se acerc¨® y le dio a Herminio un golpe en cabeza. *?Acaso esa es manera de aconsejar a alguien? E ya est¨¢ bastante herida y t¨² solo empeorass cosas hurgando en sus heridas.¡± Lluvis, con cabeza gacha, dej¨® que Herminio rega?ar Herminio respondi¨® con frialdad, ¡°M¨¢s vale un dolor breve que unarga agonis E ha estado ocultando sus sentimientos. ?c¨®mo vamos a saber lo que le pasa si no ha? Mejor dejar que explote y ayuda a sacar todo ese dolor de una vez. Aunque hoy fue peligroso, al menos consigui¨® desahogarse.¡± Diana to mir¨® con reproche. ¡°A¨²n as no ten¨ªas por qu¨¦ ser tan duro con e. T¨² no eres e, ?c¨®mo podr¨ªas entender por lo que ha pasado estos a?os?Belonging ? N?velDram/a.Org. Si ni siquiera puede tener esperanzas en sus propios padres,o esperas que confie en fam Fuentes?¡± Alver a Avelina junto a Soraya, Diana tambi¨¦n se sorprendi¨®. ¡°Avelina, qu¨¦ haces aqu¨ª?¡± Herminio explico, ¡°Manos mal que estaba aqui. De lo contrario, cuando leg¨¢ramos, nuestra prima ya se habnzado.¡± Avelina saludo y explic¨®, Trabajo en el Grupo Cabrera, subi a tomar aire en mi descanso y nunca imagin¨¦ encontrar a esta joven intentando suicidarse.¡± ????? ? ? ? ? ? ?? ?? Diana, agradecida, dijo, ¡°Gracias por salvar a Lluvia. Ven a visitamos cuando quieras.¡± Avelina neg¨® con cabeza, ¡°No fu yo quien salvo. Herminio y los dem¨¢s llegaron a tiempo.¡± Herminio a?adid, ¡°De todas formas, gracias. Si no hubieras agarrado primero, quiz¨¢s no hubi¨¦ramos llegado a tiempo.¡± Diana, con cari?o, tom¨® mano de Lluvia, ¡°Vamos, volvamos a casa. Tu abuelo est¨¢ muy preocupado. No te tomes a pecho lo que dijo tu primo. Realmente le importas, solo que tiene una manera pecr de mostrarlo.¡± Herminio sabia que hab¨ªa sido duro, pero sentia que era necesario. Dejar vida por personas que no lo valen no tenia sentido. Ten¨ªa que ser duro para que Lluvia reionara y no intentara algo as¨ª cuando nadie estuviera mirando. Si Avelina no hubiera encontrado primero, podr¨ªan haber llegado demasiado tarde. ¨C Abajo, en el edificio del Grupo Cabrera, polic¨ªa lleg¨®, pero Diana y los dem¨¢s ya se hab¨ªan llevado a Lluvia. Aliviados de que fuera solo un susto, se fueron La gente ni se enter¨® de qui¨¦n hab¨ªa estado a punto de saltar, y familia Fuentes se encarg¨® de que el incidente de Lluvia no trascendiera para protege. Avelina, despu¨¦s de que se fueron, volvi¨® a su trabajo, pensando en pedir un dia libre, ya que se hab¨ªa abierto una herida en su espalda. m¨® a puerta del jefe, pero no hubo respuesta. Al abric, se encontr¨® con una escenaprometedora. Sorprendida, grito y r¨¢pidamente se cubri¨® boca, disculpandose antes de huir ?Oh, nol?Qu¨¦ habia descubierto? Acababa de encontrar a su jefe en pleno acto¡­ en su oficina. Y ahora, conociendo ese secreto, ?qu¨¦ pasar¨ªa con su trabajo? En ese momento, sabia ques cosas iban a cambiar El gerente, furioso por haber sido interrumpido en un momento critico, despidi¨® a Avelina en un arranque de Im Avelina, aunque se sinti¨® injustamente tratada, no tuvo m¨¢s remedio que aceptario El gerente ya ten¨ªa fama de ser dificil de tratar, sempre buscando problemas. Que haya logrado aguantar tres meses ya era muestra de su paciencia. Capítulo 217 Cap¨ªtulo 217 Por suerte, el departamento de finanzas no le recort¨® el srio, se lo pagaronpleto. Regres¨® a su puesto de trabajo, empac¨® sus cosas y con sus pocas pertenencias personales en brazos, dej¨® el Grupo Cabrera. Al salir del edificio de empresa, mirando el constante flujo de autos. se sinti¨® desanimada. Tres meses de trabajo y ni siquiera hab¨ªa sido confirmada en el puesto, y hoy despidieron. Su Ingreso se redujo una vez m¨¢s. Pensando en los 120 mil de Herminio, se preocup¨® un mont¨®n. ?Cu¨¢nto dinero, cu¨¢ndo podr¨ªa pagar todo eso! En casa de familia Fuentes, despu¨¦s de que trajeron a Lluvia de vuelta, Diana estaba tan preocupada de que a¨²n pudiera estar afectada que incluso esper¨® fuera del ba?o mientras e se duchaba. Cuando Lluvia termin¨® de ba?arse y se cambi¨®, Cristi¨¢n le pidi¨® que bajara. Al bajar, vio que en el vest¨ªbulo hao diez personas tiradas por todosdos. Y toda familia de su abu estaba all¨ª. Todos miraban con severidad y enfado a personas en el suelo. Todos estaban atados de manos y pies, con boca tapada. Con nariz y el rostro hinchados por los golpes, miraban a Cristi¨¢n con terror. Esas personas no eran otras que suspa?eros que han acosado durante tres a?os. Por fuera parec¨ªan normales, pero por dentro eran extremadamente sucios y oscuros. Cristi¨¢n, sentado en su si de ruedas, pregunt¨® con una voz fr¨ªa. ¡°Veamos, ?falta alguien que te haya molestado?¡± Cuando escuch¨® el coraz¨®n de Soraya, de inmediato envi¨® a alguien a investigar, Y lo que descubri¨® casi lo mata del coraje. En solo dos horas, sus hombres encontraron cosas a¨²n m¨¢s crueles de lo que Soraya hab¨ªa revdo. Diur¨¦ticos, amenazas, golpizas, humiciones, obliga a beber orina, tomar fotos desnuda¡­ Incluso en pleno inviemo, desvistieron, ataron y metieron en un hoyo lleno de nieve, cubri¨¦nd con m¨¢s nieve hasta que solo le sobresalia cabeza, dej¨¢nd congrse por una o dos horas Casi pierde vida antes de que liberaran¡­. Nunca supo que un estudiante de secundaria podria ser tan malvada. Tan joven y ya tan cruel! Los m¨¦todos para torturar a alguien, cada uno m¨¢s despiadado que el anterior. Y su querida tia. Simplemente ignor¨° el dolor de su hija, Tom¨¢ndoloo simples peleas entrepa?eros. Con solo unas pocas pbras de los padres de los dem¨¢s, acept¨® unos contratos de negocio y vendi¨® a su hija.Content held by N?velDrama.Org. Lluvia apret¨® sus manos, temndo mientras miraba a esas personas en el suelo, el miedo a ser torturada surgia de nuevo en e. Trat¨® de suprimir el miedo y ira en su coraz¨®n, con voz temblorosa. ¡°Ya no hay m¨¢s, todos est¨¢n aqui.¡± Algunos de ellos eran de su se. Los otros, de diferentes ses. Al ver esto, Diana r¨¢pidamente abraz¨®, d¨¢ndole palmaditas en espalda, con los ojos levemente rojos. ¡°No tengas miedo, nadie volver¨¢ a atreverse a molestarte, La familia Fuentes no dejar¨¢ pasar a nadie que te hayastimado. Tu primo buscar¨¢ justicia para ti.¡± Lluvia nunca imagin¨® que quien buscaria justicia por e primero ser¨ªa su primo mayor, siempre tan distante y silencioso. En solo tres horas desde que su prima revel¨® que hab¨ªa sido acosada, ¨¦l hab¨ªa capturado a todos esos. Y sus padres¡­ Lluvia baj¨® mirada. En familia Cabrera, realmente no ten¨ªa que regresar. Alli no sentia ni un ¨¢pice de calidez. En cambio, en casa de su abu¡­ Todos miraban con amor. No sab¨ªa cu¨¢nto tiempo duraria ese cari?o. Pero en ese momento,o un ni?o perdido que ve luz del amanecer, no quer¨ªa renunciar a esa felicidad que parecia al alcance de mano Soraya se sent¨® aldo de Cristi¨¢n, inclinando cabeza, pregunto, ¡°Los trajeron de sus casas?¡± Cristi¨¢n sonri¨® con frialdad, ¡°Qu¨¦ m suerte, estos estaban juntos hoy, neando c¨®mo seguir acosando a Lluvia el lunes cuando volvieran a escu.¡± Al escuchar eso, Soraya casi explota de ira. ¡°Esto es el colmo,¡± Luego, se giro hacia Diana y dijo, ¡°Mam¨¢, ll¨¦vate a Lluvia arriba, no asustes m¨¢s. Ya que sus padres no pueden ense?arles, dejemos que nosotros les ense?emos a ser buenas personas. Que se enteren bien que aqui, en capital, a¨²n no pueden voltear el cielo.¡± Capítulo 218 Cap¨ªtulo 218 En el suelo, ha diez chicas, todas luciendo bastante j¨®venes pero vestidas de manera muy madura. Con maquije excesivo y ropas provocativas, parecian sacadas de alguna subcultura alternativa. Alver a Lluvia, por fin entendieron por qu¨¦ han sido atrapadas.Content held by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de que Diana llev¨® a Lluvia arriba, Cristi¨¢n dijo con voz fr¨ªa, ¡°Primero, ll¨¦venss al s¨®tano. Si tanto les gustaba encerrar a Lluvia en el cuartito oscuro, ahora les toca probar su propia medicina. Que sientan lo mismo que e. Lo que le hicieron a Lluvia, h¨¢ganselo a es. Que vivan en carne propia lo que es estar ah¨ª encerradas.¡± Esas chicas de coraz¨®n negro hab¨ªan atado a Lluvia, tapado su boca y encerrado en el almac¨¦n de escu. Hab¨ªan puesto cucarachas, ratones, serpientes y escorpiones all¨ª para aterroriza toda noche. No soltaron hasta antes de que los dem¨¢s estudiantes llegaran a escu al d¨ªa siguiente. Despu¨¦s de pasar una noche de terror, Lluvia estuvo enferma por una semana. Pero esas culpables segu¨ªan yendo a escuo si nada, e incluso continuaban intimidando a otros estudiantes. Se que parecia gritar ¡°Vas a pagar por esto!¡°, se vno lobeznos acorrdos. Sin embargo, los guardias, siguiendos ¨®rdenes de Cristian,s llevaron al s¨®tano, y despu¨¦s de abrir cuatro bolsas, cerraron puerta detr¨¢s de es. Las criaturas que conoc¨ªan muy bien serpientes, ratones, cucarachas y escorpiones se esparcieron por el s¨®tano, edo sobre es. El miedo que sintieron fuepletamente diferente al que provocaron La excitaci¨®n y el cer de intimidar a otros se convirti¨® en un terror absoluto al estar en eldo receptor. Por m¨¢s valientes que creyeran ser, el miedo paraliz¨®, haci¨¦nds orinarse encima. Incapaces de gritar con boca seda, el p¨¢nico y desesperaci¨®n se apoderaron de es mientras sentian esos repugnantes seres arrastrarse sobre sus cuerpos. Atadas de pies y manos, solo podian moverse torpemente en el suelo, acurruc¨¢ndose juntas, horrorizadas ante sensaci¨®n de esos bichos sobre es. Con los ojos desorbitados y el cuerpo temndo, no podian hacer nada para evitar que esos seres repugnantes se les acercaran. En ese momento, finalmenteprendieron lo que Lluvia habia sentido al ser intimidada por es: el miedo, desesperaci¨®n, sensaci¨®n de estarpletamente s. Es al menos ten¨ªanpa?ia, pero Lluvia ha estado s en ese oscuro almac¨¦n, enfrent¨¢ndose a peor des pesadis. Cristian habia preparado todas esas cosas sin veneno alguno, solo quer¨ªa darles un susto. A¨²n no hab¨ªa perdido cordurao para hacerles da?o a esps ni?os. Pero li¨®n que tenia que dar, a¨²n estaba pendiente. Capítulo 219 Cap¨ªtulo 219 Ma?ana el mandar¨¢ a ese grupo de chicas problem¨¢ticas directo al reformatorio. Cuando lleguen a edad donde tienen que asumir sus actos ante ley. Van a tener que pagar por todos sus errores No solo acosaron a Lluvia. Tambi¨¦n hubo quienes se vieron forzados a terminar con sus propias vidas. Con solo levantar su voz, avncha de condena p¨²blica seria suficiente para haces pasar el resto de sus dias trass rejas. En el sal¨®n de familia Fuentes, Ra¨²l estaba algo preocupado ¡°Si los atrapas a todos de una vez, ?podr ?podr¨¢s manejarlo? Las familias de esos chicos tienen negocios en¨²n. Si deciden unirse contra el Grupo Fuentes. Por m¨¢s h¨¢bil que seas, no podr¨¢s contra todos.¡± Aloir eso, Soraya entrecerr¨® los ojos. Le pregunt¨® a su sistema, Chispita, [Chispita, ?esos padres sin coraz¨®n tienen alg¨²n punto debil? Preferiblemente algo que sea un golpe mortal] Chispita: (5) y es grande. Directamente podrias acabar con todos ellos de un golpe. La mayor fuente de ingresos de esos padres no son suspa?ias visibles, sino negocios oscuros. Contrabando de armas, tr¨¢fico de drogas, tr¨¢fico de ¨®rganos humanos. Cualquiera de estos seria suficiente para arrancarlos de raiz. El padre de una des acosadoras, Octavia Oca?a, es el jefe. Encuentra manera de pasarle informaci¨®n a tu esposo, Esta noche as nueve, en un almac¨¦n abandonado ens afueras de capital, el n¨²mero 18. Debajo de ese almac¨¦n hay un s¨®tano secreto Todos esos padres estar¨¢n all¨ª esta noche para una transi¨®n muy grande. Quince ni?os, a quienes les extraer¨¢n los rifiones mientras a¨²n est¨¢n vivos. Yuna transi¨®n de droga de varios kilos. Uh, directamente podrias acabar con todos ellos de uns.) Aloir esto, Soraya estaba furiosa. Tan enfadada que casi explota, Maldici¨®n!] Contrabando de armas! Tr¨¢fico de drogas Tr¨¢fico de ¨®rganos humanos! ?Acaso eso es algo que har¨ªa una persona? No es de extra?ar que esos chicos sean tan crueles Sus padres son venenosos. Ens afueras de capital, el almac¨¦n n¨²mero 18. Van a hacer una transi¨®n esta noche, con los ri?ones de 15 ni?os! Yuna transi¨®n de drogas de varios kilos. Dios, ?cu¨¢ntos a?os de atrocidades han hecho para tener tal audacia? Quince ni?os, esto es literalmente matar por dinero. ?Qu¨¦ hago? ?C¨®mo le digo a Cristi¨¢n para que acabe con esos monstruos de una vez?] Cristian, cons manos firmemente sobre profundo. Contuvo su shock y funa, yo si nada le dijera a Raul Capitulo 219 ¡°No te preocupes, sus padres est¨¢n metidos en cosas muy turs. Ya he mado a polic¨ªa, confio en que despu¨¦s de esta noche.Belonging to N?velDrama.Org. La capital amanecer¨¢ siendo un lugarpletamente diferente.¡± Los presentes en el sal¨®nnzaron una mirada r¨¢pida hacia Soraya antes de apresurarse a salir, temerosos de que e descubriera algo. Sin necesidad de que e neara nada, todos ya san c¨®mo lidiar con esos monstruos. Soraya mir¨® a Cristi¨¢n, confundida. Yad ¡°Ya descubriste su punto d¨¦bil?* Cristi¨¢n mir¨® con una expresi¨®n oscura yplicada. *Si, lo encontr¨¦. Ens afueras de capital, el almac¨¦n n¨²mero 18.¡± ¡°Solo esperamos a i¨®n esta noche.¡± Soraya,pletamente sorprendida, se qued¨® boquiablerta. [Dios, Chispita! Mi esposo es increible. Todavia estaba pensando c¨®mo decirselo y ¨¦l ya lo ha descubierto.] Chispita: (Eh, eso es bueno. As¨ª no tienes que romperte cabeza pensando c¨®mo hacerlo.) Qu¨¦ ingenua, familia Fuentes ya escuch¨® todo lo que pensabas. No necesitas pensar en c¨®mo hacerlo. Soraya, con los ojos brintes de admiraci¨®n, mir¨® a Cristi¨¢n. ¡°Amor, eres increible, descubriste tan r¨¢pido los secretos de esos desgraciados.¡± Cristi¨¢n, sinti¨¦ndose algo culpable, tosi¨® ligeramente, manteniendo cara seria y sin pesta?ear. ¡°Han hecho demasiados enemigos, no solo yo estaba investigando. Hoy, mientras investigaba, alguien de buen coraz¨®n me pas¨®s pruebas de manera ra an¨®nima Esperan que con mi ayuda, pueda vengar a sus hijos.¡± Soraya, sin sospechar nada, asinti¨®. *Los ni?os fueron llevados a desesperaci¨®n.¡± Esos padres seguro que darian cualquier cosa por meter a esos mocosos en c¨¢rcel. Pero, ?qu¨¦ se le va a hacer si no tienen el poder suficiente para enfrentarse a los padres de esos chicos, verdad?¡± ¡°Si Cristi¨¢n respondi¨® inc¨®modo. Mientras Soraya y Cristi¨¢n conversaban, no se percataron de lo que suced¨ªa en el sal¨®n, Aparte del abuelo y Cristi¨¢n, los otros hombres de fami Fuentes intercambiaron miradas y total naturalidad y salieron de casa ancestral. v uno otras otro, se levantaron de sus asientos con Una vez afuera, Fernando dijo con frialdad, ¡°No dejemos a ninguno libre, a todos hay que atraparlos.¡± Capítulo 220 Capitulo 220 La noche ha caldo. Cap¨ªtulo 220Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Toda su rostro, suavizando sus rasgos duros. Con una sonrisa de satisfi¨®n, respondi¨®: ¡°Hoy invit¨¦ as amigas para que se diviertan. No me importa perder un poco. Benito est¨¢ esta noche con sus maridos en una misi¨®n. Yo me encargo de que ustedes se rjen, Si todo sale bien esta noche, ma?ana alqur¨¦ el crucero m¨¢s lujoso de capital ys invitar¨¦ a pasar una semana en el mar, todo por mi cuenta¡± Las damas se rieron a carcajadas, encantadas con idea. Sin embargo, su alegria se vio interrumpida abruptamente por el sonido de sirenast que se detuvieron frente a mansi¨®n Oca?a. Un grupo de policias, con ordenes de arresto en mano, irrumpi¨® en casa acusando a los presentes devado de dinero, tr¨¢fico de armas, drogas y ¨®rganos. La fiesta se convirti¨® en un caos. El rostro de Higinia palideci¨®, pero se mantuvo desafiante. ¡°?Qu¨¦ significa esto, oficial?¡± pregunt¨® con desagrado. El policia al mando mostr¨® orden de arresto y dijo: ¡°Hemos recibido una denuncia con pruebas contundentes. Los Oca?a est¨¢n siendo arrestados por encabezar una organizaci¨®n devado de dinero, tr¨¢fico de armas, drogas y ¨®rganos. Todos aqui ser¨¢n llevados.¡± Higinia se qued¨® at¨®nita, aunque intent¨® mantenerpostura. ¡°Esto es una calumnia! ?Qui¨¦n nos ha denunciado?¡± grit¨® indignada. ¡°Nosotros, los Oca?a, hacemos negocios legitimnos. ?Nunca hemos hecho nada de lo que dicen!¡± Mir¨® a su alrededor, sospechando de sus amigas, pero todas es mostraban una expresi¨®n de asombro y p¨¢nico. No pod¨ªan ser es; denunciar a los Oca?a no les beneficiaba en absoluto. Sus maridos trabajaban para el suyo, y si los Oca?a ca¨ªan, sus familias tambi¨¦n estarian en peligro. El oficial, con rostro serio, respondi¨®: ¡°No importa qui¨¦n denunci¨®. Actuamos bas¨¢ndonos en pruebas. Todo se arar¨¢ enisaria Ll¨¦venselos.¡± Con esa orden, los polic¨ªasenzaron a esposar a los present¨¦s. La mansi¨®n Oca?a se convirti¨® en un pandemonio de gritos, rabia y maldiciones. Higinia no cooperaba en absoluto. Se transform¨® en una furia, luchando y maldiciendo a voz en cuello, ¡°Vayanse al diablo, nosotros los Oca?a somos gente decente! Nunca hemos hecho nada ilegal ?Con qu¨¦ derecho me detienen?¡± Asi, lo queenz¨®o una tranqu vda entre amigas, se convirti¨® en el preludio de unarga noche de interrogatorios y revciones. Los Oca?a, hasta entonces intocables, se enfrentaban al inicio de su ca¨ªda. Capítulo 221 Cap¨ªtulo 221 new No he hecho nada llegal. Quiero ver a un abogado. Quiero ver a mi abogado. Voy a denunciarlos por entrar en mi casa sin permiso. El oficial al mando le dio una descarga el¨¦ctrica con su bast¨®n. Advirti¨®: ¡°Si sigues interfiriendo con ley, se te a?adir¨¢ otro cargo.¡± Maldici¨®n, en sus a?oso polic¨ªa, nunca hab¨ªa visto a alguien tan arrogante y malvadoo los Oca?a. Por fuera, ten¨ªan negocios, peros cosas que hac¨ªan en sombra, cualquiera de es era suficiente para mandar a los Oca?a directo al infierno. ?Lavado de dinero! ?Contrabando ilegal de armas! ?Tr¨¢fico de drogas! ?Comercio ilegal de organos humanos! Las personas que hanstimado podr¨ªan dar vueltas a varias veces. Si se pudren tambi¨¦n. Sus hijos son a¨²n peores. El hijo viol¨® y mat¨® a una ni?a. La hija acosaba a suspa?eros. Qui¨¦n sabe cu¨¢ntos ni?os inocentes han sido v¨ªctimas. Estos c¨¢nceres de sociedad, si no se les da un castigo extremo, no se calmar¨¢ indignaci¨®n p¨²blica. Un grupo de ricachonas que un momento antes estaban chando alegremente, so?ando con su lujoso crucero de una semana. En ese momento, fueron arrestadas por polic¨ªao si fueran gallinas, una por una empujadas a los autos policiales. Por m¨¢s que hicieran esc¨¢ndalos y se resistieran, no pudieron escapar de ser capturadas. Unos diez autos policiales capturaron a todo el grupo de mujeres en vi de los Oca?a. Todo gracias a Higinia, que hab¨ªa hecho cita con ese grupo de ricachonas, ahorr¨¢ndoles tener que capturas una por una. Despu¨¦s de capturar as mujeres de casa, ahora iban por los hombres. Por otrodo. A ocho en punto. Cuatro hombres de familia Fuentes y un equipo armado de polic¨ªas salieron con decenas de autos policiales hacias afueras de capital.Belonging to N?velDrama.Org. Herminio limpiaba su arma una y otra vez. Furioso, dijo: ¡°Cuando vea a esos viejos desgraciados, les disparo uno por uno, directo al otro mundo.¡± Fernando lo mir¨® y dijo: ¡°No seas impulsivo.¡± ¡°Vamos a seguir el n de polic¨ªa.¡± Ens afueras de capital. La noche era oscurao tinta, cubriendo el almac¨¦n n¨²mero 18. Alrededor del almac¨¦n, hab¨ªa muchos hombres vestidos de negro. Como fantasmas, estaban parados en puntos ve alrededor del almac¨¦n. Los hombres de negro vigban cuidadosamente los alrededores, sus ojos tan agudoso los de un ¨¢gu, observando cada movimiento. Todos ellos ten¨ªan mano derecha en el bolsillo y izquierda detr¨¢s de espalda. Cons piernas ligeramente separadas, estaban listos para momento. Bajo el almac¨¦n, en un s¨®tano lo suficientemente grande para albergar a cientos de personas. 08:57 Capitulo 221 En varias camas, ni?os de siete a ocho a?os y adolescentes estaban atados, Inmoviles. Ten¨ªan cinta adhesiva en boca, miradas de terror en sus caras, observando a un grupo de hombres vestidos con batas ncas. Mirandos agujas y bisturies en sus manos, los ni?os temban de miedo. ?Qu¨¦ les iban a hacer? ?Por qu¨¦ los hab¨ªan capturado? ?lban a matarlos? Enfrente, hab¨ªa unos veinte o treinta hombres. Todos vestidos con trajes finos y zapatos brintes. El l¨ªder era el padre de unpa?ero que hab¨ªa acosado a Lluvia. El padre de Octavia. El jefe del Grupo Oca?a. El padre de Octavia ten¨ªa una cara cuadrada, de aspecto¨²n, y un poco corpulento. Sostenia un cigarro, ?Est¨¢s satisfecho con mercanc¨ªa de esta noche? Te dej¨¦ escoger personalmente, esa se de sinceridad, solo t¨² tienes.¡± La persona frente a ¨¦l ech¨® un vistazo a los ni?os atados ens camas, luego a un mont¨®n de coca¨ªna. Con una sonrisa satisfecha, dijo: ¡°No est¨¢ mal.¡± Justo cuando esa persona iba a hacer que sus hombres revisaran mercanc¨ªa, su tel¨¦fono son¨®. Al ver qui¨¦n maba, frunci¨® el ce?o, luego contest¨®. ¡°Tiziano, interrumpirme mientras hago negocios a esta hora, mejor tienes una buena raz¨®n.¡± Del otrodo del tel¨¦fono, Tiziano urg¨ªa: ¡°Ret¨ªrate r¨¢pido, los Oca?a est¨¢n en problemas, polic¨ªa acaba de irrumpir y detuvo a todos.¡± La persona se oscureci¨®: ¡°El se?or Oca?a est¨¢ conmigo, ?de qu¨¦ est¨¢s hando?¡± Tiziano, ansioso, dijo: ¡°No es broma. Tengo gente infiltrada en los Oca?a, me acaban de contactar. Los Oca?a han sido descubiertos, alguien los denunci¨®. El lugar donde est¨¢n haciendo el intercambio probablemente ya est¨¢ siendo vigdo, polic¨ªa ha enviado un gran n¨²mero de agentes hacias afueras de capital.¡± ¡°Si no quieres acabar en problemas por culpa de los Oca?a, hazme caso y v¨¢monos ya.¡± Colg¨® el tel¨¦fono, y sin decir m¨¢s, se llev¨® a su gente y se march¨®. El padre de Octavia, Benito, no entend¨ªa qu¨¦ estaba pasando. Lo intercept¨® de inmediato, ¡°Luis, ya hab¨ªamos acordado el precio, ?me est¨¢s jugando sucio al irte as¨ª?¡± Luis lo empuj¨® con fuerza. ¡°?Maldici¨®n, t¨² me has arruinado! Tu familia ha sido expuesta. La polic¨ªa ya les cay¨®.¡± Justo despu¨¦s de sus pbras, se escuch¨® una r¨¢faga de disparos desde el techo del almac¨¦n. Capítulo 222 Cap¨ªtulo 222 Al escuchar los disparos desde parte superior del almac¨¦n, el color del rostro de todos en el s¨®tano cambi¨® dr¨¢sticamente. Luis, con el rostro sombrio de ira, grit¨® furioso a Benito, ¡°Maldici¨®n, definitivamente arrastrado por tu culpa¡°. * Y ahora qu¨¦ hacemos? Arriba definitivamente no es una opci¨®n¡°. Benita, igual de furioso, replic¨®, ¡°Si no fuera por tu insistencia en ver mercanc¨ªa fresca con tus propios ojos, ?por qu¨¦ diablos habr¨ªa elegido este lugar para encontrarnos?¡± Luego grit¨® a sus hombres, ¡°Hermanos, agarren mercanc¨ªa y v¨¢monos por el t¨²nel secr¨¨to¡°. En parte superior del s¨®tano, cuatro hombres de familia Fuentes y los polic¨ªas estaban furiosos. Herminio atrapo a un hombre corpulento y bajo presi¨®n le sac¨® ubicaci¨®n de entrada al s¨®tano. Tan prontoo el hombre revel¨® ubicaci¨®n, fue ejecutado de un disparo. ¡°Ja, hasta pusieron trampas¡°. Dentro del s¨®tano, uno de los hombres de Benito pregunt¨®. ¡°?Y qu¨¦ hacemos con los ni?os?¡± Benito sac¨® una pist, ¡°M¨¢tenlos a todos. Han visto nuestras caras, no podemos dejar testigos¡°. Dicho esto, lider¨® el camino con Luis a trav¨¦s del t¨²nel secreto. ¡°Tranquilos, cuando construimos este s¨®tano, ya hab¨ªa previsto esto. Solo mi gente conoce este t¨²nel. S¨ªganme¡°. Maldici¨®n, el n de hoy solo lo conoc¨ªan sus m¨¢s cercanos. :¡° ? ? ?? ? ? ? ?? ? ? ? ? ?? ???? ?Qui¨¦n demonios filtr¨® informaci¨®n? Si descubre qui¨¦n lo traicion¨®, jur¨® que acabar¨ªa con toda su familia. Los ni?os en una docena de camas, al escuchar que iban a ser asesinados directamente, se desesperaron. personas en batas ncas, levantando bistur¨ªs hacia sus corazones. Atados de manos y pies, solo pod¨ªan mirar fijamente a Pensaron que el siguiente segundo ser¨ªa su fin. Pero entonces. Bang, bang, bang¡­ Una serie de disparos, seguidos por el sonido de los bistur¨ªs cayendo al suelo. Los ni?os abrieron los ojos de par en par, viendo a aquellos con bistur¨ªs de repente florecer una flor de sangre en sus pechos o frentes, y luego caer hacia atr¨¢s¡­ Despu¨¦s de unos sonidos sordos. Herminio fue el primero en irrumpir en el s¨®tano, ¡°?Pers¨ªganlos, que no se escape ni uno!¡± Los polic¨ªas siguieron a Herminio hacia dentro, y al ver escena en el s¨®tano, se enfurecieron tanto que casi les explota el pecho,s venas de frente se hincharon y su furia fueova de un volc¨¢n en erupci¨®n. ¡°?Estos monstruos!¡± El jefe de polic¨ªa, con el rostro tenso, orden¨®, ¡°Si pueden capturar a alguno vivo, h¨¢ganlo; si no, disparo a discreci¨®n¡°. Capturar a alguno vivo solo era para averiguar si hab¨ªa m¨¢s c¨®mplices, no para perdonar sus vidas. Estos monstruos, ni siquiera merecen muerte.Content held by N?velDrama.Org. La mayor¨ªa de fue tras los criminales que escapaban. Los hermanos Fernando y algunos polic¨ªas se quedaron para desatar a los ni?os. Con expresiones sombr¨ªas, se acercaron r¨¢pidamente a ellos. En el s¨®tano h¨²medo y oscuro, se ¨¦sparc¨ªa un olor nauseabundo. Una f tras otra de peque?as figuras, atadas a de desamparo y p¨¢nico. Despu¨¦s de un escape tan cercano de muerte. 08:57 Los ni?os se vn aun m¨¢s p¨¢lidos. Algunos sollozaban suavemente, otros miraban fmente hacia arriba, algunos parec¨ªan tan aterrorizados que sus almas se hubieran desvanecido Para ellos, el rescate fueo un sue?o. Acababan de rondar el borde de muerte, sus ropas empapadas en sudor frio desde hace tiempo. Entre ellos hab¨ªa tres ni?as de unos once o doce a?os.. Su ropa estaba en desorden, y en sus cuerpos quedaban marcas de haber sido tratadas brutalmente. Los hermanos Fernando y el jefe de polic¨ªa r¨¢pidamente se quitaron sus chaquetas y cubrieron as tres ni?as, sintiendo una mez de rabia ypasi¨®n. Estos desgraciados, estos ni?os apenas tienen edad, y fueron tan inhumanamente crueles con ellos. Las tres ni?as miraban fijamente, sin ninguna rei¨®n. Fernando intent¨® suavizar su voz, consndo, ¡°Ni?os, no tengan miedo. Ya est¨¢n a salvo. Todo est¨¢ bien, ahora los llevaremos a casa¡°. Con cuidado, empezaron a desatar a los ni?os. Algunos, en el momento en ques cuerdas fueron retiradas, saltaron hacia los brazos de los polic¨ªas, llorando de miedo. Se aferraban a sus ropas, a los ni?os en sus brazos, protegi¨¦ndolos, y los sacaron del s¨®tano hacia el hospital. En el momento en que los ni?os se subieron a los coches de polic¨ªa, esos rostros desesperados se iluminaron con un atisbo de esperanza, el arranque de los coches de polic¨ªa, mirando c¨®mo el paisaje exterior retroced¨ªa, finalmente pudieron rjarsepletamente. Aunque tuvieron suerte de ser rescatados. Ese s¨®tano oscuro que los hab¨ªa retenido, dej¨® cicatrices imborrables en sus corazones. En el oscuro t¨²nel secreto, los disparos resonaban constantemente. Bang, bang, bang¡­ Las bs vbano estres fugaces, el estridente sonido de los disparos resonaba y chispas vban por todo el lugar. Las dos partes intercambiaban fuego, ys paredes estaban marcadas por todosdos cons hues des bs. Capítulo 223 Content held by N?velDrama.Org. Cap¨ªtulo 223 Los delincuentes no se quedaron atr¨¢s en cuanto a fuego cruzado, disparando furiosamente hacia Herminio y su equipo. Las bs silbabar tejiendo en el t¨²nel secreto una red mortal de fuego cruzado. El sonido del metal chocando y Herminio y los polic¨ªas, protegidos con chalecos antibs, avanzaban sin temor, disparando con toda su fuerza y fu, alcanzando el pico de su poder de fuego. En su persecuci¨®n, los cri minales fueron cayendo uno tras otro, algunos muertos, otros gravemente heridos. A aquellos que se rendian, Ja polic¨ªa les perdonaba vida, pero los dejaban gravemente heridos para luego llevarlos aisar¨ªa. Los que se resist¨ªan, eran eliminados en ef acto. El estruendo de los disparos casi hizo vr el t¨²nel, llen¨¢ndolo del olor a p¨®lvora des bs. Benito, protegido por sus hombres, escuchaba el incesante tiroteo detr¨¢s de ¨¦l, lo que lo llenaba de desesperaci¨®n. Llevando a Luis consigo, corria lo m¨¢s r¨¢pido que pod¨ªa, y al ver salida del t¨²nel, finalmente pudo respirar aliviado. *Luis, ?r¨¢pido! Solo unos cientos de metros y estaremos fuera. Nos espera un r¨ªo. Mis hombres nos est¨¢n esperando. Una vez fuera del t¨²nel, nadie podr¨¢ atraparnos.¡± Maldita sea, correr tanto hab¨ªa sido agotador. A pesar de fatiga y debilidad en sus piernas, corr¨ªan desesperadamente. Al salir del t¨²nel y saltar al crucero, pensaban que hab¨ªan escapado del peligro, pero de repente, un grupo de personas totalmente armadas y con rifles de asalto apareci¨® saltando desde el segundo piso del barco, rode¨¢ndolos. Demetrio Robledo, el nuevo alcalde, fue el ¨²ltimo en aparecer, con una mirada fr¨ªa y mortal. *Si no quieren morir, rindanse ahora.¡± Como reci¨¦n nombrado alcalde de capital, ten¨ªa que actuar ante criminales tan peligrosos. Cristi¨¢n, despu¨¦s de escuchar los pensamientos de Soraya sobre otra salida del s¨®tano, hab¨ªa enviado a Demetrio y su equipo a interceptarlos. Antes de que Benito y su gente pudieran escapar, Demetrio ya hab¨ªa neutralizado a los que estaban en el crucero. Ahora, los que estaban a bordo eran hombres de Demetrio. Y esa noche, Demetrio a?adi¨® un logro m¨¢s a su carrera. Benito estaba at¨®nito. Siempre se hab¨ªa escapado por agua para evitar ser detectado. El due?o del crucero era uno de sus hombres de confianza, alguien que jam¨¢s lo traicionar¨ªa. ?Qui¨¦n lo hab¨ªa traicionado? Desafortunadamente, nunca obtendr¨ªa respuesta. Todos los hombres de Benito y de Luis fueron aniqudos esa noche. Y Luis, el objetivo principal de Herminio para descubrir al cerebro detr¨¢s de todo, fue capturado gracias a un error causado por los pensamientos de Soraya. De noche a ma?ana, ciudad cambi¨®pletamente. Al amanecer,s empresas y los activos des familias de lospa?eros de se que hab¨ªan intimidado a Lluvia, lideradas por los Oca?a, fueron confiscados y congdos. Las chicas problem¨¢ticas fueron enviadas a centros de reforma. Y cuando alcanzaran edad legal, tendr¨ªan que pagar por sus cr¨ªmenes. La escu de Lluvia, adem¨¢s de los padres de los intimidadores, descubri¨® a varios corruptos, que tambi¨¦n fueron detenidos. La mayor¨ªa de los profesores y el director, que hab¨ªan aceptado sobornos, fueron arrestados. La noticia sacudi¨® ciudad, pero nadie tuvopasi¨®n por ellos. Los padres de los estudiantes que hab¨ªan sido intimidados hasta muerte, llenos de alegr¨ªa y tristeza, llevaron banderas de agradecimiento aisar¨ªa. Estaban agradecidos por haber hecho justicia. Aunque se sintieron vindicados, sus hijos perdidos nunca regresar¨ªan. Paloma, al vers noticias en l¨ªnea, no pudo alegrarse de que los abusadores de su hija hubieran sido atrapados. Su empresa ten¨ªa muchos v¨ªnculos cons empresas de los abusadores. Con estas ¨²ltimas siendo confiscadas, su propia empresa sufrir¨ªa consecuencias. Lo que m¨¢s le dol¨ªa era descubrir que lo que su hija dec¨ªa era cierto: ?Efr¨¦n, su esposo, realmente hab¨ªa traicionado! Despu¨¦s de regresar ayer de casa de los Fuentes, se puso a buscar a un detective privado para investigar a Efr¨¦n. Y, vaya sorpresa¡­ El resultado fue algo que ni en sus sue?os m¨¢s locos habr¨ªa imaginado. Miraba informaci¨®n ys fotos en su celr. Erans que el detective privado acababa de enviarle. Ens fotos, esa imagen de una familia de cuatro, tan c¨¢lida y feliz, le vaba espinas en los ojos. Paloma estaba furiosa, con el rostro torcido por ira y los ojos desorbitados. ¡°?Efr¨¦n, qu¨¦ grande eres! ?Atreverte a traicionarme! Ja, ja, te har¨¦mentar haber nacido.¡± Capítulo 224 Cap¨ªtulo 224 Despu¨¦s de resolver los asuntos pendientes, Herminio regres¨® temprano a su unidad, listo para embarcarse en una nueva misi¨®n.Belonging to N?velDrama.Org. Ya de vuelta en unidad, se confirm¨® lo que Soraya hab¨ªa mencionado: se ha desatado una revuelta en frontera, con ataques de terroristas que hab¨ªan causado varias victimas. La orden era selionar a un grupo de ¨¦lite para expulsar a esos criminales. Y ¨¦l hab¨ªa sido elegidoo parte de ese equipo ¨¦lite. Su gran amigo Joan y supa?ero de armas, Ricardo Virroel, tambi¨¦n formaban parte del equipo. Al verlo, Joan se acerc¨® sonriendo y le dio una palmada en el hombro. ¡°Herminio, finalmente regresaste. ?C¨®mo est¨¢ esa herida? Esta misi¨®n es peligrosa. Si a¨²n no est¨¢s recuperado, mejor no te arriesgues.¡± Joan, un hombre alto de apariencia¨²n y de misma edad que Herminio, ten¨ªa piel bronceada por el sol y dos hoyuelos que aparec¨ªan cada vez que sonre¨ªa, irradiando una vibra positiva. Siempre vest¨ªa con orgullo su uniforme, pareciendo un hombre honesto y directo. Herminio, sin embargo, no pod¨ªa entender c¨®mo, detr¨¢s de esa fachada, Joan pod¨ªa ser una persona tan despreciable y cruel. Suprimiendo sus pensamientos, Herminio golpe¨® amistosamente a Joan,o sol¨ªa hacer. ¡°Ya casi estoy bien. Quer¨ªa aprovechar baja por enfermedad para descansar un poco m¨¢s. Pero al saber que t¨² tambi¨¦n estar¨ªas en esta misi¨®n, no pude resistirme. Hace tiempo que no trabajamos juntos. Somos un duo iniguble en unidad. Con nuestra coordinaci¨®n, podremos acabar con todos esos criminales.¡± ¡°Por supuesto,¡± respondi¨® Joan sonriendo. ¡°Juntos, no habr¨¢ quien nos detenga.¡± Despu¨¦s de char un poco, Herminio encontr¨® una excusa para alejarse. Preferir¨ªa no tener que har tanto con alguien tan falso. Detestaba a una sonrisa fr¨ªa se dibuj¨® en su rostro. ¡°Buen amigo, ja! Si realmente me considerara un amigo, no estar¨ªa en mi camino. Pero siempre est¨¢ ah¨ª, obstaculiz¨¢ndome. Si no me deshago de ¨¦l, nunca podr¨¦ sobresalir. Este viaje a frontera ser¨¢ su ¨²ltima parada.¡± Joan no pod¨ªa entender c¨®mo, a pesar de sus m¨²ltiples intentos por eliminarlo, Herminio siempre lograba salir ileso. Ricardo, quien hab¨ªa escuchado todo, expres¨® su preocupaci¨®n. ¡°?Est¨¢s seguro de esto? Herminio es una buena persona y no te quitar¨¢ el m¨¦rito. ?Por qu¨¦ ir tan lejos?¡± Joan, con una mirada feroz, respondi¨®, ¡°?Crees que estoy jugando? O ¨¦l o yo. Si no lo elimino, siempre estar¨¦ bajo su sombra. El medicamento que te di, aseg¨²rate de usarlo bien. Si cboras, te aseguro grandes beneficios. Ese apartamento en el oeste de ciudad ser¨¢ tuyo.¡± Ricardo, seducido por oferta, apenas dud¨® antes de aceptar. ¡°Har¨¦ lo que me pidas.¡± Lo que Joan ignoraba era que Ricardo y ¨¦lpart¨ªan el mismo padre, aunque Ricardo era el hijo de una rci¨®n secreta y su madre estaba cargada de deudas por el juego. La posibilidad de tener su propio apartamento era demasiado tentadora para deja pasar. Pens¨®, ¡°Despu¨¦s de todo, un hermano se puede reemzar, pero un apartamento de ese valor no se consigue todos los d¨ªas.¡± Capítulo 225 Cap¨ªtulo 225 Herminio, fingiendo ir al ba?o, se ocult¨® en un rinc¨®n y escuch¨® conversaci¨®n entre los dos, con una sonrisa autodespectiva en losbios. Qu¨¦ iron¨ªa, pens¨®, estas eran personas a y el otro estaba dispuesto a pasarle el cuchillo. ?Qu¨¦ bien! Pero esta vez, sus nes se iban a venir abajo una vez m¨¢s. Incluso un conejo acorrdo muerde. Y m¨¢s a¨²n ¨¦l, que hab¨ªa sido objetivo de asesinato una y otra vez. Joan, Ricardo. Ustedes fueron los primeros en rompers res, as¨ª que no me culpen por actuar sin piedad. ?Este viaje a no ser¨¢ solo mi tumba, sino tambi¨¦n fa suya! Vamos a ver qui¨¦n se lleva peor parte esta vez. Al mediod¨ªa, Herminio y su equipo partieron en secreto hacia frontera. En mansi¨®n Cabrera, Paloma estaba furiosa, destrozando todo en casa despu¨¦s de recibir pruebas cada vez m¨¢s contundentes de infidelidad de Efr¨¦n. Y raz¨®n por que obtuvo pruebas tan r¨¢pidamente fue gracias a Cristi¨¢n, quien hab¨ªa estado ayudando desde hab¨ªa sido ego¨ªsta, era su t¨ªa. Si ¨¦l no ayudaba, su abuelo lo har¨ªa. Pero su ayuda se limitaba a conseguir pruebas de de Efr¨¦n. Lo dem¨¢s, depend¨ªa de c¨®mo e tratara a su prima en el futuro. Si continuaba siendo ego¨ªsta, ¨¦l simplemente se mantendr¨ªa al margen. Y dejar¨ªa seguir por su camino. Efr¨¦n hab¨ªa estado en un viaje de negocios en ciudad vecina y no regres¨® hasta tarde. Al llegar a casa y ver el desorden, pens¨® que hab¨ªan sido robados. Agarr¨® su malet¨ªn con precauci¨®n y corri¨® hacia arriba. Hab¨ªa muchas cosas valiosas en caja fuerte de su habitaci¨®n, y si alguien su vida en riesgo, fue asfixiado por ¨¦l. Y ahora, su ¡°hijo¡± era el fruto de rci¨®n entre ¨¦l y otra mujer. Este par de traidores no solo enga?aron, sino que tambi¨¦n trajeron a su hijo legitimo para que e lo criara. Y su hija, a quien nunca le ha prestado atenci¨®n. Siempre hab¨ªa sido indiferente hacia su hija. Fue Efr¨¦n quien dia tras dia le susurraba al o¨ªdo ques hijas eran una carga. Que una vez casadas, pertenec¨ªan a otra familia. Que no hab¨ªa necesidad de mimas demasiado, solo hab¨ªa que enfocarse en el hijo. Con el tiempo, sumergida en el trabajo, empez¨® a creer que tenia raz¨®n. Y as¨ª, dej¨® de prestar atenci¨®n a su hija. Incluso ignor¨® el dolor de su hija cuando fue maltratada, convirtiendo ese sufrimiento en beneficio.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Paloma permaneci¨® en silencio, mirando a Efr¨¦n con frialdad. Efr¨¦n, sinti¨¦ndose inc¨®modo bajo su mirada,enz¨® a entrar en p¨¢nico. ?Habr¨ªa descubierto algo? ¡°Mi amor, ?no me asustes! Dime algo, por favor! Pensando en supa?¨ªa, Paloma reprimi¨® su odio. Ahora no era el momento de confrontar y divorciarse, no pod¨ªa dejar que Efr¨¦n se saliera con suya tan f¨¢cilmente. La empresa era su creaci¨®n. E no permitir¨ªa que ese hombre se quedara con nada. Efr¨¦n tenia el 20% des iones de empresa. E ten¨ªa que recuperar ese porcentaje a toda costa. Todo lo que ¨¦l le hab¨ªa dado a esa mujer, e lo recuperar¨ªa. De repente, Palomaenz¨® a llorar de manera desconsda. Con miedo en su voz, dijo, ¡°Mi amor, gracias a Dios que llegaste! Me estaba muriendo de miedo. Hace media hora, unos criminales irrumpieron en casa, destrozaron todo y se ll Capítulo 226 Cap¨ªtulo 226 En cuanto supo que todass cosas valiosas han sido robadas, cara de Efr¨¦n se torci¨® de inmediato. Solt¨® a Paloma y corri¨® hacia caja fuerte para abri¡­ > Al ver que dentro de caja fuerte no hab¨ªa nada, su mirada se volvi¨® a¨²n m¨¢s sombr¨ªa. Luego, gir¨® cabeza hacia Paloma con un tono algo acusatorio. ¡°?Por qu¨¦ no maste a polic¨ªa de inmediato? ?Por qu¨¦ no me maste?¡± Las cosas dentro de caja fuertes hab¨ªa puesto ah¨ª especialmente para mantener a Paloma a sudo. Era una fortuna considerable. Val¨ªa millones. g Si no fuera porque e ten¨ªa mayor¨ªa des iones depa?¨ªa. Si no fuera por su habilidad para conseguir negocios. Ya habria sacado de su camino. No habr¨ªa perdido tantos a?os maniobrando con e. Al escuchar sus reproches, Paloma pens¨® ir¨®nicamente en darse unas bofetadas a s¨ª misma. Ay, ?c¨®mo hab¨ªa sido tan ciega antes? ?C¨®mo no pudo ver verdadera cara de este hombre fr¨ªo e insensible? Un segundo antes fingia preocuparse por e. Y al siguiente, culpaba por p¨¦rdida del dinero. Si fueran una pareja normal. En una situaci¨®n as¨ª, un marido deber¨ªa consr a su esposa diciendo que mientras est¨¦n bien, lo dem¨¢s no importa, que el dinero se puede volver a ganar. Pero ahora¡­ Ay. Con miedo fingido, Paloma dijo, ¡°Todos ten¨ªan armas, me qued¨¦ paralizada del susto. Ya es una suerte que no me mataran, ?y t¨² todav¨ªa te preocupas por el dinero de caja fuerte? ?Acaso para ti soy menos importante que esa caja?¡± Al o¨ªr esto, Efr¨¦n titube¨®, conteniendo su furia y el desd¨¦n que le cruz¨® por mente. R¨¢pidamente volvi¨® hacia e y abraz¨®. ¡°Mi amor, ?lo siento! No quer¨ªa reprocharte.. Es solo que todos esos a?os, desde que nos casamos, he estado ahorrando eso para ti. Todo eso es mi amor por ti. Ahora que se ha perdido, me siento mal. Siento que te he fado.¡± En sus brazos. ??? Paloma pens¨® de inmediato en todass veces que esos mismos brazos hab¨ªan abrazado a otras, haciendo cosas repugnantes, y de pronto sinti¨® un asco inmenso. No pudo aguantarlo y empuj¨® a Efr¨¦n, corriendo al ba?o para vomitar¡­ ¡°?Bleh!¡± ?Qu¨¦ asco! Lo mucho que lo am¨® en el pasado, ahora lo detesta y lo aborrece igualmente. A ese verdugo, definitivamente le cortar¨¢s manos. Efr¨¦n, sorprendido por el empuj¨®n, cay¨® al suelo y su frente golpe¨® contra mesita de noche, dej¨¢ndole un enorme chich¨®n. 1/2 08:58 Furioso y con el rostro distorsionado, al escuchar los v¨®mitos desde el ba?o, no pudo contener su repulsi¨®n. ?V¨®mitos! Esta mujer no estar¨¢¡­ ?verdad? Se levant¨®, con cabeza aun dolorida, y corri¨® al ba?o, fingiendo preocupaci¨®n. ¡®Amor, ?por qu¨¦ vomitas de repente?Content held by N?velDrama.Org. No ser¨¢ que¡­ ?est¨¢s?¡± Mejor que no sea lo que ¨¦l est¨¢ pensando, porque si lo es¡­ Paloma, de rodis frente al inodoro, p¨¢lidao un papel, al escuchar su malentendido, una idea cruz¨® por su mente. Baj¨® su vientre no. Decidi¨® seguirle corriente, ¡°Acertaste. Iba a ser una sorpresa para ti.¡± Levant¨® su rostro p¨¢lido, sus ojos brindo con alegr¨ªa de volver a ser madre. ¡°Cari?o, no lo esperaba. Despu¨¦s de tantos a?os, volver a estar embarazada. Este beb¨¦, ser¨¢ nuestro tercer hijo. Amor, te va a encantar, ?verdad?¡± Efr¨¦n, al escuchar que realmente estaba embarazada, sinti¨®o si hubiera tragado una mosca. ?Embarazada! ?Su hijo pod¨ªa ser de e? Ay, aunque estuviera embarazada, ?qu¨¦ m¨¢s daba? De todas formas, no permitir¨ªa que esa aberraci¨®n siguiera con vida. Aunque en su coraz¨®n sent¨ªa repulsi¨®n, su rostro mostr¨® sorpresa y luego alegr¨ªa, y ayud¨® a Paloma a levantarse. ¡°Amor, ?por qu¨¦ no lo dijiste antes? Una noticia tan feliz deber¨ªas habepartido conmigo enseguida.¡± Paloma, esquivando sutilmente su mano, toc¨® su vientre, ¡°Pensaba decirtelo apenas regresaras de tu viaje. Qui¨¦n iba a pensar que pasar¨ªa esto en casa.¡± Efr¨¦n sac¨® su m¨®vil, ¡°Lo hecho, hecho est¨¢. Ahora que est¨¢s embarazada, debes descansar m¨¢s. No te preocupes por nada m¨¢s. Voy a mar a los de limpieza para que vengan a arrer esto.¡± Luego m¨® a polic¨ªa. Pero de pronto, tuvo una brinte idea. ?Ah, estar embarazada es perfecto! Con el embarazo, e tendr¨¢ que quedarse en casa cuid¨¢ndose, y no ir a empresa. Podr¨ªa aprovechar este tiempo para vaciar empresa y transferir los activos. Cuando todo est¨¦ listo, ser¨¢ el fin para e y para esa criatura. Si e muere en mesa de operaciones debido aplicaciones durante el parto, entonces nadie sospechar¨ªa, ?verdad? Vaya, es un n que mata tres p¨¢jaros de un tiro. Parece que hasta el cielo est¨¢ de sudo. as sa z No pas¨® mucho tiempo antes de que llegara polic¨ªa. Paloma, aprovechando que Efr¨¦n estaba abajo hando con polic¨ªa, se escondi¨® en el balc¨®n y le marc¨® r¨¢pidamente a Fernando, casi llorando cuando empez¨® a har. Capítulo 227 Cap¨ªtulo 227 ¡°Hermano. Me equivoqu¨¦. ¡°No debi haber ignorado sus consejos Sollozos. Efr¨¦n tealmente me enga?o¡± Fernando habia estado esperando mada en que e finalmente se darlo cuenta. Al escuchar sus sozos, aunque estaba furioso poro habis descuidado a Lluvia, al final, era si propia hermana. No pod¨ªa quedarse de brazos cruzados ¡°Cu¨¦ntame, que quieres hacer?¡± Paloma le confi¨® todo su n, y Fernando asinti¨® despu¨¦s de escucha ¡°Est¨¢ bien, le pedir¨¦ a Cristi¨¢n que te ayude. Tienes que tener cuidado, no des pistas antes de recuperar tu parte de empresa. Adem¨¢s, cuando el no est¨¦ mirando, consigue un mech¨®n de su cabello y envia el tuyo tambi¨¦n. Omanda su cepillo de dientes usado.¡± Paloma estaba algo confundida al principio. Para qu¨¦ queremos eso?¡± Femando casi no podia creer ingenuidad de su hermana. ¡°¨¦ fue capaz de matar a su propio hijo con sus propias manos. Tiene un hijo ilegitimno y aun asi ignor¨®pletamente a Lluvia. ?Nunca has sospechado del origen de Lluvia? ?Y si Lluvia tambi¨¦n fuera adoptada¡­?¡± Paloma se sinti¨®o si un rayo hubiese golpeado, quedando hda de ples a cabeza. Temndo, dijo, ¡°Imposible, si Lluvia tambi¨¦n fuera adoptada¡­ *Entonces donde est¨¢ mi hija?¡±Content held by N?velDrama.Org. Pensando en su hijo asesinado, Paloma entr¨® en panico, No¡­ Lluvia fue su primer hijo. El por cruel que fuera, no deber¨ªa haber hecho algo asi despues de apenas un a?o de casados.. Cuanto m¨¢s pensaba, m¨¢s aterrada se sentia. Si incluso Lluvia fue cambiada ?Con qu¨¦ se de monstruo se ha casado todos estos a?os? Incluso su propia carne y sangre no tenia lugar en su coraz¨®n. ?Se cas¨® con e solo por dinero? Desde el principio, su familia se opuso a su matrimonio con Efr¨¦n. Pero e, cegada por el amor, ignor¨® oposici¨®n de su familia e incluso se llevo el registro famr en secreto para casarse y solo les conto despu¨¦s de quedar embarazada. Sus padres, porque amaban, finalmente cedieron. Le dieron una generosa dote cuando se cas¨®. Y Grupo Cabrera fue fundado con dote que su familia le dio. Todos estos a?os, para probar a sus padres que e no hab¨ªa elegido mal, pusopa?ia ya Efr¨¦n en primer lugar, Pero al final¡­. Efr¨¦n, m¨¢s te vale no decepcionarme m¨¢s Paloma estaba furiosa. De lo contrario, preferiria morir arrastr¨¢ndote al infierno conmigo! Acababa de colgar el tel¨¦fono con Fernando y regres¨® a habitaci¨®n. Efr¨¦n entr¨® con policia. ¡°Amor, policia dice que necesitan que des una deraci¨®n para ayudarlos a encontrar al asesino.¡± Extendi¨® su mano para agarrar de Paloma, notando lo fria que estaba su mano, y una sombra de duda cruz¨® por sus ojos. Paloma estaba actuando muy extra?o hoy ¡°Amor, ?qu¨¦ tienes? Tus manos est¨¢n tan frias. Ni siquiera hace tanto frio todav¨ªa. Nunca antes habias tenido este problema.¡± Paloma solo sentia que persona frente a e era un extra?o. A pesar de tener misma cara. Pero sus iones hacian sentiro si estuviera en una c¨¢mara de hielo, congndose porpleto. Queria abrirle el pecho y ver hasta qu¨¦ punto su coraz¨®n era oscuro y dura. Si no, ?c¨®mo podr¨ªa ¨¦l enga?atan conscientemente, manip, heri? Elucho por suprimir el odio en su coraz¨®n, ¡°No es nada. Solo me asuste hoy. Y encima estoy embarazada. Mi cuerpo no lo est¨¢ manejando ben, me sienta un poco mal. Vamos, ?no bamos a dar una deraci¨®n?¡± Despu¨¦s de terminar deraci¨®n y cuando policia se fue, Paloma encontr¨® una excusa, ¡°Lluvia todav¨ªa est¨¢ con familia Fuentes, ir¨¦ a busca. ?Quieres venir conmigo?¡± Alpensar en familia Fuentes, Efr¨¦n vacilo, ¡°Ve tu. A mi suegro no le agrado, mejor no voy a molestar. Lo siento, amor. Es mi culpa por no ser lo suficientemente bueno, por hacerte pasar por esto todos estos a?os. Si hubiera podido hacer crecer empresa m¨¢s, no tendrias que bajar cabeza cada vez que visitas a tu fa¡± de sus padres. ¨¦l Mira, otra vez esa frase. Al principio de su matrimonio, no era as Cuando reci¨¦n se casaron, siempre pa?aba a casa de sus decia, ¡°Ya es bastante duro para ti estar conmigo. Si ni siquiera te pa?o a casa de tus padres, estar¨¢n a¨²n m¨¢s insatisfechos conmigo.¡± Desde cu¨¢ndo dej¨® de marlos mam¨¢ y pap¨¢, y empez¨® a marlos suegra y suegra. ?Cu¨¢ndo fue eso? (Ah, sil Parece que fue unos meses despu¨¦s de que Lluvia naciera. Al principio, era muy bueno con Lluvia. Cada dia, al volver del trabajo, no podia esperar para tener a ni?a en sus brazos, y ni siquiera queria solta mientras dormian, Pero despu¨¦s. Con el trabajo haci¨¦ndose m¨¢s demandante, poco a poco perdi¨® ese cari?o y esa dedicaci¨®n de nuevo padre que ten¨ªa hacia Lluvia E pens¨® que simplemente estaba cansado. Ahora que lo piensa Probablemente ya tenia a otra persona desde entonces Capitulo 228 Capítulo 228 Cap¨ªtulo 228 Al atardecer, el sol ba?aba el cielo de naranja y rojo, pintando un cuadro hermoso en el horizonte. Paloma, despu¨¦s de sale de casa de los Cabrera, condujo hasta ori de un peque?ogo y se qued¨® mirandos aguas cristalinas, reflexionando sobre vida disparatada que habia llevado durante m¨¢s de una d¨¦cada. Se sento porrgo rato, hasta que el cieloenzaba a oscurecer, entonces volvi¨® pesadamente a su auto y se dirigi¨® hacia casa de los Fuentes En el camino,s sombras de los objetos fuera del auto se rgaban bajo el resndor del ocaso, y el viento susurraba entres hojas de los arboles Las im¨¢genes desparadoras de su memoria desteban sin cesar. La traici¨®n de Efr¨¦n erao un cuchillo vado en su coraz¨®n, haciendo cada respiraci¨®n dolorosamente dificil La luz del atardecer filtr¨¢ndose por ventana del auto no le ofrecia ning¨²n consuelo, s¨®lo un profundo desamparo Se preguntaba una y otra vez, ?por qu¨¦ ten¨ªa que ser asi? Los recuerdos felices parecian tan vividos, no podia entender por qu¨¦ Efr¨¦n le habia hecho esto Le ha entregado su coraz¨®npletamente, cambiandose a si misma por ¨¦l. Pero todo hab¨ªa resultado ser una cruel broma. En ese momento, se sentiao una hoja caida, flotando s e indefensa. Cuanto mas se acercaba a casa de sus padres, m¨¢s crecia su culpa. Antes, siendo segunda hija de familia Fuentes, habia abandonado a sus padres por un hombre En los ¨²ltimos a?os, para mostrar que ha hecho una buena eli¨®n, cada visita a sus padres era una oportunidad para presumir, ofendiendolos sin querer Al llegar a casa de los Fuentes, avanz¨® con inseguridad hacia el sal¨®n, donde toda familia esperaba. Las l¨¢grimasenzaron a caer de sus ojos al instante Se arrodillo frente a sus padres, llena de remordimiento, ¡°Papa, mama, lo siento! Estaba equivocada, nunca debi haber ignorado sus consejos. Me cegu¨¦ y me case con un monstruo. Les he traido verguenza todos estos a?os. Ra¨²l estaba furioso pero tambi¨¦npadecido. Levantando a Paloma, dijo, ¡°Ya no tiene sentido har de esto. No te opusimos por su origen, sino porque vimos que no te amabao dec¨ªas. Y cada vez que volvias, parec¨ªas tan feliz que pensamos que nos hab¨ªamos equivocado. Nunca imaginamos¡­¡± El abuelo nego con cabeza, ¡°Tambi¨¦n es nuestra culpa por no haberte prestado suficiente atenci¨®n. Si tu hermano hubiera investigado antes, quiz¨¢s no habrias llegado a este punto.¡± Paloma, sinti¨¦ndose a¨²n m¨¢s culpable, neg¨® con cabeza. ¡°No es su culpa. Fui yo quien no pudo ver su verdadera naturaleza. Si yo, estando a su Estuvo fingiendo tan bien que me enganu sus cr¨ªas. Y esa otra familia, que devuelvan cada centavo que Efr¨¦n gast¨® en ellos Casi apuesto a que muerte de aquel ni?o fue idea de esa mujer. Ambos deben pagar.¡± or favor.¡± Paloma pens¨® ens pbras de su hermano y, tomando aire, dijo, ¡°Hermano, necesito tu ayuda con algo. Vamos a tu estudio, por Independientemente de si Lluvia era su hija o no, no quer¨ªa causarle da?o. La ni?a ya hab¨ªa sufrido bastante. Si resulta que no es su hija, estar¨ªa incluso m¨¢s destrozada. Pero sin importar el resultado, Paloma decidi¨® que ha lo posible porpensarle cualquier da?o causado E no cumpli¨® con responsabilidad que deber¨ªa tener una madre. ?Pero Lluvia, a¨²n le dar¨ªa otra oportunidad? Fernando y Paloma se dirigieron al estudio. Ra¨²l sentado en cabecera, suspiro profundamente. ¡°Cristi¨¢n, ?d¨®nde est¨¢ tu tia, puedes ver¡­?¡±Belonging to N?velDrama.Org. Cristi¨¢n, con el rostro inexpresivo, sus profundos ojos oscuroso un abismo, imposibles de leer. Mir¨® hacia donde estaba el estudio, ¡°Voy a tener a alguien vigndo.¡± Capítulo 229 Capitulo 229 No camino y yo Baraba depoerts o momento Treaming cali¨®n incluso di se equivocaba y mi cuerda Las explivas vadas et coraz¨®n solo se pueden metirar con nuestras propias manos. Nadie m¨¢s ponde soportar e tipo de dolor por e Lo m¨¢ximo no podia hacer era pasartes herramientas Asi, e entenderia cu¨¢n profunda em esa espina, y en el futuro, serta m¨¢s cautelosa al jugar as personas La tia a¨²n era joven, no podia quedarse s presto de su vida solo porque Efr¨¦n habis traicionado Mientras se recuperaba del dolor tambi¨¦n esperaba que encontrar a alguien que realmente in valorar Taloma le entreg¨® a Fernandos muertas para prueba de ADN Cuanto tardar¨¢n los resultados?! cando tom¨®s muestras, sacando un mech¨®n de cabello que Duana ha recolectado esa ma?ana en habitaci¨®n de Lluvia, y coloc¨®s muestras juntas ¡°Lo mas rapido serian tres dias. Mant¨¦n calma y no dejes que ¨¦l se entere. Si vas a actuar, aseg¨²rate de que sea un golpe definitivo, no solo peque?as molestias.¡± Paloma ne sec¨® unagrima y apret¨® los dedos. ¡°Lose Una vez tonta ya es suficiente. No le dare otra oportunidad destimarme. Ahora solo espero los resultados de prueba de Lluvia. Durante estos tres dias, encontrar¨¦ manera de hacer que firme el acuerdo de transferencia de scones Silos resultados no son favorables, no lo retendre m¨¢s Fernando le aconsejo ¡°Recuerda, no est¨¢s s. Tienes a tu familia detr¨¢s. Ll¨¢manos si algo pasa, no intentes soportarlo todo por tu cuenta¡± Las pbras de su hermano mayor calentaron su coraz¨®n. Despu¨¦s de todos estos a?os dedic¨¢ndose a ese hombre, se habia distanciado mucho de su familia. Y al final quienes m¨¢s se preocupaban por e eran su propia familia Paloma trago saliva Lose Gracias, hermano.¡± Femando levanto mano y le revolvi¨® el cabelloo cuando eran ni?os. ¡°Se fuerte. No es m¨¢s que un hombre indigno. Despu¨¦s de dejarlo atras, podr¨¢s encontrar a alguien mucho mejor¡± Paloma bajo mirada. El futuro? Despu¨¦s de este dolor, ?c¨®mo podr¨ªa atreverse a pensar en el futuro? Lluvia no baj¨® de su habitacion Sentada en el suelo del balc¨®n, mirabao el cielo se oscurecia lentamente, sinti¨¦ndose vacia por dentro. Sabia que su madre habia descubierto traici¨®n de su padre. Debe estar sufriendo mucho ahora! Penso que se alegraria al ver que su madre descubr¨ªa traici¨®n de su padre, destruyendo su feliz ilusi¨®n. Pero al escuchar los sollozos desde abajo, no pudo sentirse feliz. Su madre siempre ten¨ªa una sonrisa en su rostro. Ahora, llorando, ?debe verse terrible! Despu¨¦s de cenar en casa de los Fuentes, Ra¨²l m¨® a Cristi¨¢n a su estudio. ¡°La mano de Yaya a¨²n no est¨¢ bien, y e fue s a frontera. Mandaste a alguien con ?? ¡°No te preocuper, hay alguien con e Deber¨ªas preocuparte por otros, no por e¡± Esa mujer era increiblemente habil. Incluso si el pudiera levantarse y enfrenta mano a mano, no estaba seguro de poder ganarle. Y eso sin contar que e tambien tenia habilidades especialesBelonging ? N?velDram/a.Org. El anciano expres¨® su preocupaci¨®n ¡°E repentinamente cambi¨® de alma, todo para cumplir una misi¨®n. Debes esforzarte mas para ganarte su coraz¨®n antes de que termine su misi¨®n. Una esposa tan formidable, si te deja, te arrepentiras.¡± Cristian, dolido por elentano, miro sus piernas inmoviles ?Acaso no queria hacerlo? Pero dada situaci¨®n, sus opciones eran limitadas ?Que se supone que haga, seducio e? Paloma lleg¨® a casa: Todo estaba en silencio, solo quedaba encendida una luz en s Subi¨®s escaleras sigilosamente. Alpasar por el estudio, escuch¨®s voces de su suegra y Efr¨¦n. Su suegra haba con urgencia: ¡°Efr¨¦n, esta vez no puedeseter el mismo error. Paloma ha sido buena contigo estos a?os Y ha dado todo por esta fam. No puedes, por alguien m¨¢s, volver a hacerle da?o al beb¨¦ que lleva dentro. Ese nirio de cualquier manera, es tu sangre No puedes ser tan cruelo antes, no puedes¡­¡± Efr¨¦n respondi¨® con impaciencia ¡°Mam¨¢, no te metas: Yo s¨¦ lo que hago. Ya tengo tres hyos, no necesito m¨¢s. Y si quiero uno, no ser¨¢ de e. Mis hijos solo pueden ser de Leira¡± Paloma, al escuchar conversaci¨®n, abri¨® los ojos incr¨¦d, temndo de ira. E se cubri¨® boca con fuerza para no hacer ning¨²n ruido Los tres hijos que acababa de mencionar Efr¨¦n! Tenia una hija legitima fuera. Y el hijo que tania en casa, tambi¨¦n era su hijo llegitimo. ?No eran justo tres? ?Y qu¨¦ pasa con Lluvia? ?Qu¨¦ lugar ocupa Lluvia en todo esto? ?Y su hija? Capitulo 230 Capítulo 230 Cap¨ªtulo 230 Paloma etapa boca con fuerza, mientras ira ardia en su pecho, ascendiendo furiosamente hasta cabeza Sus ojos se agrandaban,s venas de frente se marcaban, y en sus ojos rojizos, el odio casi ahogao una marea. La conversaci¨®n en el estudio continuaba ¡°Efren esta vez hazie caso a mem¨¢. No le hagas m¨¢s da?o a Paloma. Cuando creste lo que Leica dio y acabaste con vida de nuestro hijo, acasa no temes el karma ahora? ?Es tu propia sangre!¡± Al escuchar eso, cabeza de Paloma zumbaba. Ah jajaja Asi que suegra siempre lo supo ?Qu¨¦ bien! Toda familia Cabrera estaba al tanto. Solo e,o una tonta, estaba en oscuridad. Despu¨¦s de dedicarle m¨¢s de una d¨¦cada a esta fam, todo lo que recibi¨® fueron pu?das por espalda. Temerosa de que descubrieran escuchando su conversaci¨®n, Paloma contenia sufuria y volvia siglosamente a su habitaci¨®n Una vez s,s l?gnmas y luego borr¨® tanto grabaci¨®no el registro de mensajes. Unos minutos despu¨¦s, Efren regresaba al dormitorio. Al escuchar el agua correr en el ba?o, su expresi¨®n cambiaba abruptamente. Paloma habis vuelto! ?Como no escuch¨® cuando llego? Siempre que llegaba despu¨¦s que ¨¦l lomaba antes de entrar al dormitorio. Y m¨¢s sabiendo que ¨¦l estaba en casa. ?Por que hoy no hubo ning¨²n ruido? ?Habr¨¢ escuchado conversaci¨®n que tuvo con su madre en el estudio? Mientras escuchaba el agua correr, Efr¨¦n miraba hacia cama, El celr de Paloma yacia tranquilo sobre e. Se acerc¨® r¨¢pidamente, tom¨® el m¨®vil con decisi¨®n, lo destiloqueo y revis¨® mensajes y fotos Despu¨¦s de no encontrar nada sospechoso, lo dej¨® donde estaba. En ese momento, Paloma empez¨® a tararear desde el ba?o, aparentemente de buen humor. Efr¨¦n francia el ce?o, pensando, ¡°?Ser¨¢ que me preocup¨¦ de m¨¢s?¡± Poco despu¨¦s, Paloma sal¨ªa del ba?o envuelta en una to. Alver a Efr¨¦n en el dormitono, sus ojos briron brevemente, pero luego fingio indiferencia y sonno felizmente mientras se acercaba a ¨¦l ¡°Amor Hoy fui a casa de los Fuentes, les cont¨¦ que estamos esperando un beb¨¦. Estaban tan felices. Mi pap¨¢ incluso do que ¨¦l escoge el plombre del beb¨¦ Cuando nazca, le dar¨¢ un gran regalo, Amor, ami papa le encantar¨¢ elegir el nombre, ?no te molesta, verdad?¡± Efr¨¦n, tan tiemo y consideradoo siempre, ayudaba a sentarse frente al tocador. Capitulo 230 Tomaba el secador, soltaba su cabello, pasando sus manos h¨¢bilmente por ¨¦l, sec¨¢ndolo con delicadeza. ¡°No me molesta Que tu papa quiera nombrar a nuestro beb¨¦ muestra cu¨¢nto lo quiere. Lo ¨²nico que quiero es que t¨² est¨¦s feliz.¡±Content held by N?velDrama.Org. Paloma miraba en el espejo a ese hombre vestido puleramente, con sus gafas de montura teada. Parecia tan refinado y atento, pero por dentro era cruel y despiadado. Una serpiente no seria tan venenosao ¨¦l. Si no lo hubiera escuchado con sus propios oidos, nunca habria creido que ¨¦l quien enga?¨® durante m¨¢s de una d¨¦cada, fuera capaz de algo as Desde que se conocieron hasta que se casaron, diecisiete a?os en totall El ruido del secador llenaba el aire mientras Efr¨¦n aprovechaba para har. ¡°Amor, ahora que est¨¢s embarazada, deber¨ªas descansar m¨¢s en casa. Los primeros tres meses son criticos, no deber¨ªas moverte demasiado. Si algo le pasa al beb¨¦, seria peligroso. Desde ma?ana, ya no necesitas ir a trabajar. Quedate en casa y cuida de ti misma. Cuando el beb¨¦ crezca un poco, mi mam¨¢ puede cuidarlo y t¨² podrias volver al trabajo.¡± Cuando tuvieron a sus primeros hijos, ¨¦l hab¨ªa dicho lo mismo. En aquel entonces, Paloma crey¨® que era por preocupaci¨®n y se emocion¨® hastas l¨¢grimas. Ahora, al escuchar esas pbras de nuevo, solo podia sentir ironia. Una vez que terminaron de secarle el cabe Capítulo 231 Cap¨ªtulo 231 No habia prisa Esta criatura era tan tranqu. Nada que ver con los embarazos anteriores, tan aptados. No sentia ni un apice de malestar ¡°En cuanto amegle to pendiente con los Oc, vuelvo a casa cuidarme durante el embarazo. Amor, con esos negocios usurados, vamos a perder mucho. Yo sequi esos acuerdos de cerca Si no los resuelva, no me quedo tranqu Si no, cuando vuelva a cuidarme, te vas a agobiar tu solo. No quiero verte tan agotado, me duele verte trabajar tanto.¡± Efren pensaba en ese en ese lo y le dolia cabeza Esos proyectos eran muy lucrativos antes. Pero ahora que esos socios se fueron a pique, mantener esos acuerdos eso tener una papa caliente en mano. No queria esforzarse en vano. Mejor pasar el tiempo con Leira y su hija, No haberles dado un lugar oficial en todos estos a?os ya era suficiente castigo para es. ¡°Est¨¢ bien, esos acuerdos los manejaste t¨², cambiar de manos de repente podria salir mal Pero tienes que prometerme. Una vez resueltos, vuelves a casa a cuidarte. No quiero que sigas trabajando estando embarazada. Este es nuestro tercer hijo. Ya no eres una jovencita.¡± Paloma bajo mirada ante su fingida preocupaci¨®n. Evitaba mirar su falsa cara, temia explotar ¡°Sabia que t¨² eras el que m¨¢s me queria, Ah, si, hay algo m¨¢s. Lluvia se va a quedar un tiempo con mi hermano. Sus notas han bajado mucho recientemente. Mi hermano cancel¨® sus viajes, asi que le pedi que ayudara a Lluvia Sabes qu¨¦ tan culto es, siempre ganaba premios en escu. Mejor que gastar dinero en tutor¨ªas externas, que el ayude. De todos modos, ya no se ocupa de empresa, est¨¢ libre.¡± Al mencionar a Lluvia, Efr¨¦n ocult¨® su disgusta, indiferente dijo. ¡°T¨² lo organizas.¡± ¡°Es solo molestar a mi hermano Para ¨¦l, que fuera gratis era lo mejor En ese momento, Paloma tambi¨¦n llevaba una m¨¢scara. Ambos ocultaban sus verdaderas intenciones, pensandoo arruinar al otro. E, con cabeza baja, sonr ir¨®nicamente, ¡°Somos familia, no hay molestias. Ve a ducharte, descansa. Debes estar cansado despu¨¦s del viaje.¡± Capitulo 231 Efren sali¨® de ducha y encontr¨® a Paloma con los ojos cerrados. Penso que dormia y no le dio m¨¢s importancia. Sabia ques embarazadas duermen mucho. Entonces, su tel¨¦fono sono La mada era de ¡°Sra. Leira. Mir¨® a Paloma, que parecia dormida, y se fue al balc¨®n con el tel¨¦fono. Paloma abri¨® los ojos de inmediato, sigui¨¦ndolo sigilosamente. Efr¨¦n haba en voz baja, ¡°?No te dije que no me maras de noche?¡± La mujer del otrodo de linea haba con voz coqueta, ¡°?Es que te extra?o! Escuch¨¦ que te robaron en casa, y todas esas cosas?¡± Efr¨¦n, enfadado, respondid, ¡°Se fueron.¡± ¡°Se lo llevaron todo¡± La mujer puchereaba, ¡°Te dije que consiguieras algunas falsificaciones para enga?a y no me hiciste caso, mira ahora. Se perdi¨® todo, eran millones!¡± Efren trat¨® de calma, Tranqu, ?qu¨¦ son unos cuantos millones? Lo mejor lo tengo guardado para ti. Lo que tengo en el banco, eso si que vale. Todo eso es para ti. Mucho mejor que lo de e.¡± Paloma, escondida tras cortina, escuchaba y aunque su coraz¨®n ya estaba anestesiado por el dolor, no pudo evitar sentirse desda. Qu¨¦ ir¨®nico, ¨¦l siempre lograba sorprende una y otra vez.Belonging ? N?velDram/a.Org. Mientras Efr¨¦n segu¨ªa hando por tel¨¦fono, Paloma ya no pod¨ªa escuchar m¨¢s y silenciosamente volv¨ªa a cama. Tenia que adntar sus nes. De lo contrario, temia que esta pareja de desalmados no esperara para hacerle da?o. Capítulo 232 Capitulo 232 Aldia siguiente. Paloma sali¨® de cosa m¨¢s tarde que En Al llegar a entrada de empresa, se detuvo a contemr el imponente edificio que tocaba el cielo, con una expresi¨®n fria en su rostro. Grupo Cabrera era su creaci¨®n, fundada con el dote que le ha dado su familia, Al principio, Efr¨¦n, temiendo el chisme, insisti¨® en no tener ninguna participaci¨®n en empresa E era ¨²nica propietania. Pero despu¨¦s de quedar embarazada, decidi¨® volver a casa para cuidarse durante el embarazo, y para que ¨¦l pudiera tener una posici¨®n estable en empresa, y para evitar que fuera menospreciado por los dem¨¢s, insisti¨® en transferirle el 10% des iones Adem¨¢s, to nombr¨® CEO E siempre supo que Efren no tenia capacidad para llevar adnte empresa por si solo. Para hacerlo sobresalir y evitar que fuera menospreciado, nunca supo cuanto hab¨ªa sacrificado e. Tuvo que socialzar y beber hasta enfermarse del est¨®mago, pero por no preocuparlo, nunca se lo dijo. Lo ayudo a levantarse paso a paso, desde un empleado de una peque?a empresa hasta el respetado CEO que era ahora. Pensandolo bien, todo hab¨ªa sido autoinfligido. La primera vez que le transfiri¨® iones, el dijo que estaba con e por amor no por el dinero de famia Fuentes. En ese momento, e se sinti¨® profundamente conmovida, creyendo que se hab¨ªa casado por amor. Cuando esperaba a su segundo hijo, le transfiri¨® otro 10% des iones a el En ese momento, ¨¦l no se nego, sino que lo acept¨® tranqumente E pens¨® que era perque primera vez hab¨ªa insistido tanto que ¨¦l simplemente cedi¨® Ahora, pensando en ello, parece que ¨¦l ya lo tenia neado desde hace tiempo. ¡°Efr¨¦n, mi venganzaienza ahora. ?Est¨¢s listo? Todo lo que has chupado de mi te har¨¦ escuprlo con intereses. Te aliaste con esa mujer para conspirar contra mis hijos.Belonging ? N?velDram/a.Org. Esta deuda de sangre, te hare paga con sangre!¡± Recordando su conversaci¨®n en biblioteca, Paloma sinti¨® un dolor asfixiante en el coraz¨®n,o si una mano invisible le apretara garganta, dificultando su respiraci¨®n Aluva Su hija! Su hijo! Despu¨¦s de llegar a empresa, Paloma pas¨® toda ma?ana reimprimiendo todos los contratos rcionados con los acosadores Selion¨® algunos proyectos que todav¨ªa ten¨ªan oportunidad de resurgir, un mont¨®n considerable Justo antes de hora de salida, lev¨¦ los contratos a oficina de Efren ¡°Sr Cabrera, por favor, firme esto, dijo e en empresa, asi erao siempre se dirigia a Efr¨¦n. Despu¨¦s de tener a su primer hijo, e lo ha empujado a posici¨®n de CEO Cuando regreso de su baja por maternidad, e felizmente tom¨® el lugar de gerente general. Por el bien del desarrollo de empresa, siempre ha trabajado duro sin quejarse La raz¨®n principal por que Cr¨¦n no hab¨ªa podido tomar el controlpleto de empresa era su falta de capacidadparada con e. Si hubiera tenido determinaci¨®n de otros CEOs, probablemente ya habria tomado control de todo. Efr¨¦n mir el grueso mont¨®n de contratos frente a ¨¦l y funci¨® el ce?o ¡°?No se supon¨ªa que todos estos ya est¨¢ban cancdos? Ya hemos sufrido grandes p¨¦rdidas. ?Para qu¨¦ firmar m¨¢s?¡± Paloma sonn¨® y dijo. ¡°Ahl es donde te equivocas 1851 1 Capitulo 232 Aunque esos negocios hayan quebrado, sus empresas pronto ser¨¢n subastadas por el juzgado, Si alguien lospra y esos proyectos se reinician, nosotros tendremos una ventaja. Aunque por ahora parezca que estan abandonados y hemos perdido inversi¨®n inicial, si alguien se hace cargo m¨¢s adnte, estos contratos podrian volver a activarse. He preparado para ambos escenarios, esperando minimizars p¨¦rdidas de empresa. Una opci¨®n es darse por vencido, y otra es ponerlo en espera temporalmente. He selionado los que todavia tiehen esperanza Voy a casa a cuidarme, pero he preparado todo esto de antemano, asi que el trabajo duro te tocar¨¢ a ti,¡± Efren reviso los primeros contratos y efectivamente erano e decia E habia marcado cuidadosamente cada uno. Capítulo 233 Cap¨ªtulo 233 No dudo ni un segundo antes de tomar el boligrafo para firmar. Mientras firmaba, no perd¨ªa oportunidad de reprochar ¡°T¨², siempre pensando en el desarrollo de empresa y olvid¨¢ndote de ti misma. Ahora no est¨¢s s. De ahora en adnte, deja esos problemas dedo, d¨¦jamelo a ml. Aunque no tenga tu capacidad, empresa tiene mucha gente. trabajando; no podemos dejar que hagas todo y ellos no hagan nada¡°. Paloma lo observaba firmar r¨¢pidamente y pasar de p¨¢gina en el contrato, manteniendo una sonrisa en su rostro mientras su coraz¨®ntia a mil por hora. Sus manos, escondidas bajo mesa, estaban apretadas con fuerza. ¨¦l estaba a punto de llegar al final del contrato, y seguia firmando sin dudarlo. Era primera vez que Efr¨¦n se tomaba tarea con tanto cuidado. Solo quedaban dos m¨¢s Con cada segundo, Paloma se sentia m¨¢s nerviosa, sintiendo c¨®mo el sudor fr¨ªo cubr¨ªa su espalda. Estaba jug¨¢ndos toda hoy. Si esto no salia bien¡­ Justo entonces, se oy¨® un golpe en puerta. El secretario entr¨® y dijo, ¡°Presidente Fuentes. La Sra. Leira acaba de mar para concertar una reuni¨®n a una de tarde para discutir una cboraci¨®n en un proyecto, ?estar¨¢ disponible?¡± Al bir el nombre de Sra. Leira, Paloma se sinti¨® invadida por una oleada de ira. Leira, esa zorra, pretendiendo cborar cuando en realidad, ese par de traidores habian enga?ado bajo su nariz durante a?os. Efr¨¦n, al escuchar al secretario, aceler¨® el ritmo de sus firmas. Miro a Paloma, sonriendo frente a ¨¦l, y se sinti¨® culpable. Quiz¨¢s, en el fondo, temia que e descubriera algo. Sin siquiera leer el contenido de los ¨²ltimos documentos, los firm¨® r¨¢pidamente. Cuando vio que Efr¨¦n firmaba el ¨²ltimo contrato, Paloma respiro aliviado y su sonrisa se hizo m¨¢s amplia ?Perfecto! Justo a tiempo, el nombre de esa zorra le hab¨ªa sido ¨²til. Qu¨¦ ironial Satisfecha, recogi¨® los documentos ya firmados ¡°Sr. Cabrera, s¨¦ que tiene m¨¢spromisos esta tarde, asi que no lo molesto m¨¢s.¡± ¡°Y trata de llegar temprano a casa esta noche, ?si?¡± Si, ve y enga?a jodo lo que quieras. Ahora no me importa que me enga?es, me preocupa m¨¢s si decides no hacerlo. En mansi¨®n de los Fuentes. Cristi¨¢n revisaba los datos que acababan de llegar y no pod¨ªa creer lo que vn sus ojos. Pasaba una p¨¢gina tras otra, y con cada informaci¨®n que absorb¨ªa, el fuego dentro de ¨¦l crec¨ªa imparable. ¡°Vaya, as¨ª que era todo una farsa. Yo sabia que nadie es tan cruel sin raz¨®n. As¨ª que era esto!¡± Fernando not¨® furia en el rostro de su hijo y o y presinti¨® que algo andaba mal su enfado crecia Tomo el celr de Cristian para ver lo que acababa de leer y con cada pbra, s Aprieta el tel¨¦fono hasta que sus nudillos se vuelven ncos, casi a punto de romperlo ¡°?Este desgraciado! ?C¨®mo se atreve a ser tan audaz? ?Todo esto es cierto? ?Cu¨¢ndo empez¨® a cambiars cosas a sus espaldas? ?Y el verdadero Efr¨¦n donde est¨¢?¡± Cristi¨¢n encendi¨® un cigarillo y tom¨® varias cdas profundas paraBelonging to N?velDrama.Org. calmar su ira. ¡°Todavia estamos investigando. Hay dos posibilidades para el verdadero Efr¨¦n: o bien lo mataron o lo tiene encerrado el Efr¨¦n de ahora. Pero por lo que supongo, lo segundo es m¨¢s probable. El Efr¨¦n de ahora a¨²n no tiene el control total del Grupo Cabrera, y tener al verdadero Efr¨¦n le da una carta bajo manga. Probablemente ha estado actuando con caut todos estos a?os para no mar atenci¨®n de familia Fuentes¡± Fuera de habitaci¨®n, Lluvia, que pasaba por el cuarto de Cristi¨¢n, escuchaba conmocionada y con l¨¢grimas en los ojos. Falsol?El hombre en su casa fingiendo ser su padre era un fraude! ?Y donde estaba su verdadero padre entonces? Por fin entendia por qu¨¦, durante tantos a?os, el hombre en su casa hab¨ªa tratadoo si no existiera. Qu¨¦ ironia, pensaba que vida era tr¨¢gica. Pero mirando hacia atr¨¢s, su madre era verdadera victima, dedicando a?os de su vida para terminar asi Capítulo 234 Cap¨ªtulo 234 Afuera La se tapaba boca con fuerza pam contener sus sozos, pero Cristi¨¢n, con su aldo agudo, capt¨® el sonido ahogado de su nto desde dentro de casa Cristiannz¨® una mirada a su pap¨¢. Femando, quien se levant¨® y abri¨® puerta, sorprendiendo a Lluviapletamente desprevenida Se puso p¨¢lida visiblemente nerviosa y sin saber qu¨¦ hacer con sus manos, tartamuded, ¡°Tio, yo.. no queria espiar. Solo pasaba por aqu¨ª¡°. Aunque no fue intencional, ser descubierta asl hizo sentir avergonzada. Fernanda viendo su carita ba?ada engrimas, sinti¨® un pinchazo en el coraz¨®n. ¡°Pasa, ya que escuchaste, no tiene sentido ocultartelo. Pero prep¨¢rate para lo que voy a decirte. Es posible que tu pap¨¢ no tenga muchas esperanzas¡°. Siguiendo a Femando hacia adentro, Lluvia via a Cristin sentado en su si de ruedas. Se sec¨®s l¨¢grimas torpemente con mano y con una vor suplicante pregunta, Trimo, ?puedo ver informaci¨®n que encontraron¡± Queria saber qui¨¦n era el impostor que se hac¨ªa pasar por su pap¨¢ Cristan, con un gesto de dolor en su rostro, le pas¨® su celr. Al revisar informaci¨®n en el celr, Lluvia sinti¨®o su coraz¨®n se llenaba de terror. La verdadera a¨²n m¨¢s cruel que conversaci¨®n que ha escuchado, Sus manos temban mientras sostenia el celr, hasta que finalmente, rompi¨® a llorar, ¡°Mi hermano lo estrangulo. Y yo? ?De quien soy ha entonces?¡± Supapa era un fraude. Sa hermano, tambi¨¦n ?Acaso e tambi¨¦n era una ni?a que aquel demonio hab¨ªa traido a casa para que su mam¨¢ criara? Lluna sacudia cabeza, neg¨¢ndose a aceptar tal posibilidad. No queria un padre tan cruel. ¡°Sini squiera soy hija de mi mama, ?qu¨¦ va a ser de e? ?Qu¨¦ va a ser de mi pobre mama?¡± Femand consol¨®, d¨¢ndole palmaditas en el hombro, ¡°No tengas miedo, Lluvia, Noems hija de ese monstruo Sasi fuera, no te hubiera tratado asi todos estos a?os. Le hice pruebas de patemidad a ti, a tu mam¨¢ y a ese monstruo Ma?ana tendremos los resultados. Tranqu, no importa lo que digan, siempre ser¨¢s parte de nuestra fam Fuentes. Y no te preocupes por los Cabrera, haremos justicia por tu mam¨¢. T¨®mate unos dias para calmarte antes de volver a escu. Si no entiendes algo de tus tareas, ven a preguntarme. Y si te encuentras con ese monstruo, act¨²ao si nada, saludaloo antes, ?me entendiste? No queremos alertarlo y ponerte en peligro Lluvia sinti¨®, con los ojos rojos de llorar y uno de ellos. Desde ese d¨ªa, Lluvia cambi¨® En oficina del Grupo Cabrera, Paloma regres¨® con los documentos firmados y se asegur¨® de esconder uno en su bolsa. Aprovechando que empleados estaban en eledor, sali¨® un momento y al volver, fue directo al despacho de Efr¨¦n con otro mont¨®n de papeles. Mientras fin ordenarios, instal¨® r¨¢pidamente un micr¨®fono debajo de su escritorio. Justo cuando terminaba, escuch¨® pasos acerc¨¢ndose. Se enderez¨®, fingiendo seguir con su tarea. La secretaria, al volver del almuerzo y ver a Paloma alli, pregunt¨® con curiosidad, Sr. Fuentes, ?buscaba algo?¡± Con total serenidad, Paloma se gr¨® y respondi¨®, ¡°Oh, uncs documentos que el Sr. Cabrera tenia que firmaresta ma?ana. Me dej¨¦ algunos. Solo vine a dejarlos en su escritorio. Por favor, recu¨¦rdale que los revise cuando vuelva¡°. La secretaria asinti¨® sin sospechar, ¡°ro que si ¡°Pero el Sr. Cabrera hoy probablemente no volver¨¢ a mirada de secretaria hacia Paloma desteba con un atisbo de simpatia. El jefe ten¨ªa sus aventuras, mientras que se?ora estaba en oscuridad. Como mujer, sentiapasi¨®n por Paloma. Pero estaba bajo el control de Efr¨¦n. Frente a Paloma, solo pod¨ªa pedir disculpas en siendo. Paloma camino hacia secretaria con una sonrisa serena. ¡°No hay problema, esos documentos no son prgentes, Puede firmarios ma?ana cuando venga a trabajar.¡± Deliberadamente, pos¨® su mano sobre su vientre, ¡°Voy a necesitar quedarme en casa por un tiempo para cuidarme Voy a venir menos a empresa. En el futuro, te voy a tener que pedir que me eches una mano con empresa.¡± La secretana mir¨® sorprendida haga su vientre, ¡°Est¨¢s embarazada Paloma asinti¨® felizmente Capitulo 234 ¡°Si, este es mi tercer hijo. Estoy muy feliz Bueno ya dej¨¦ los documentos en el escritorio. El embarazo me hace querer dormir todo el tiempo. Voy a salir m¨¢s temprano hoy. Sel Sr. Cabrera necesita algo, cont¨¢ctameo siempre.¡± Despues de deor esto, Paloma se dio vuelta y se fue. E estaba fingiendo el embarazo a prop¨®sito. Asi, tendr¨ªa una excusa para hacer ciertas cosas. Una vez fuera de empresa y sentada en su coche, m¨® inmediatamente a Fernando. ¡°Mano, ya enga?¨¦ a Efren para que firmara transferencia de ionesContent held by N?velDrama.Org. Pero todavia tiene bastantes bienes a su nombre, y tambi¨¦n hay bastante guardado en el banco. No va a ser f¨¢cil recuperar esas cosas r¨¢pidamente.¡± Fernando tenia el altavoz activado, asi que Cristi¨¢n tambi¨¦n escuch¨® lo que dijo Paloma. Capítulo 235 Cap¨ªtulo 235 Record¨® manera descarada con que Soraya s cobrar deudas y no pudo evitar sonreir Quien anda descalzo na le teme al que lleva zapatos. Pero le teme al que no tiene nada que perder Para lidar con un tipo duroo Efr¨¦n, necesitas a alguien que est¨¦ dispuesto a todo Le hizo se?as a Fernando para que le pasara el celr. Una vez al tel¨¦fono, le dio a Paloma Hazme una lista de todos los bienes que tenga a su nombre y mandam, yo te ayudo a recuperarlos.¡± Paloma no esperaba que quien atendiera fuera Cristin. El recuerdo de bofetada de Diana ys advertencias de Cristi¨¢n le vinieron a mente, haci¨¦nd sentir avergonzada. No podia creer que su sobrino todav¨ªa estuviera dispuesto a ayuda. Hace un par de dias, e a¨²n seportaba arrogante dnte de ¨¦l Pretendia con todo descaro que Efr¨¦n amaba. Pero ahora¡­ Esas pbras erano cachetadas resonando en su cara, haci¨¦nd desear desaparecer en un agujero Paloma se sec¨®s l¨¢grimas, tratando de calmar los pensamientos que agobiaban. ¡°Est¨¢ bien, preparar¨¦ todo cuando vuelva. Eh, Cristi¨¢n, ?gracias! Por lo pasado, te pido disculpas, sobrino¡± Cristian respondi¨® con indiferencia, No lo he tomado a pecho. Eres mi tia. Pase lo que pase, siempre seremos familia. Los Fuentes, siempre seremos tu apoyo Esa frase, diciendo que los Fuentes siempre serian su apoyo, rompi¨®pletamentes defensas de Paloma. Despu¨¦s de colgar, no pudo evitar romper ennto: Tener a tantos de su familia preocupandose por e, que afortunada era! Cristi¨¢n regres¨® de casa familiar a Vis Semnidad. Al entrar a su habitaci¨®n en el segundo piso, encontr¨® vac¨ªa y sinti¨® una iodidad moment¨¢nea. Durante semana que estuvo en el hospital se ha acostumbrado a tener a Soraya a sufado, chando sin parar. Ahora que e no estaba, calma habitual le resultaba extra?a Sac¨® su celr para mar a Soraya. E ha mentido diciendo que iba a pasar un par de d¨ªas con amigas en ciudad vecina, pero ¨¦l no contradijo. La Soraya de antes, en capital, tenia una reputaci¨®n temible Aparte de Romina Virroel, esa mujer calcdora,s dem¨¢s damas preferian evita. Se preguntaba c¨®mo pensaba enmendar esa mentira. Soraya habia partido hacia frontera desde temprano esa ma?ana. Cuando recibi¨® mada de Cristi¨¢n, acababa de aterrizar ¡°Amor, ?me maste porque me extra?as? Jeje, pero de poco sirve. neo quedarme aqui con mis amigas nos tres cinco d¨ªas m¨¢s ?Hay tantas delicias aqui! Aunque no puedoer picante por ahora, igual hay opciones deliciosas.¡± Temerosa de que Cristian sospechara, Soraya exagero su entusiasmo en mada. Capitulo 235 Empez¨® a enumerar una lista de ingredientes para una parrida. ¡°Jele, a?ada dos libras m¨¢s de came de res cruda, una libra m¨¢s de casti, un poco de menta, un paquete de setas, una libra de carne de res cocida Y al final, le pregunt¨® a Cristi¨¢n si le apetecin. Al escuchar su voz alegre, Cristi¨¢n estuvo a punto de soltar una carcajada. E pensaba enga?arlo diciendo que estabaiendo parrida. Lo que e no sab¨ªa es que los anuncios del aeropuerto ya han revdo su ubicaci¨®n ¡°Cuando termines de divertirte, regresa pronto, Mateo te extra?a.¡± Soraya, sin darse cuenta de que hab¨ªa sido descubierta, incluso bromed, ¡°?Ah si? ?Solo Mateo me extra?a, y t¨² no?¡± En un lugar donde Soraya no podia verlo,s orejas de Cristi¨¢n se pusieron inexplicablemente rojas. ?La extra?a? Probablemente si, Si no, ?por qu¨¦ m¨¢s le maria? Pero no podia dejar que e lo supiera. Si no, e empezar¨ªa a pavonerse otra vez Mientras Soraya haba por tel¨¦fono, extendi¨® mano para mar a un taxi. Eltaxi acababa de llegar frente a e. Antes de subir, escuch¨® voz de Chispita en su oido. (Anfitriona, tu nivel de aprobaci¨®n aument¨® 10 puntos.) Los ojos de Soraya briron. [Con solo una mada de mi esposo, el nivel de aprobaci¨®n aumenta 10 puntos. Ah, ja ja, parece que deber¨ªa har con ¨¦l un poco m¨¢s. (Anfitriona, algo est¨¢ pasando en capital, jdebes regresar r¨¢pido!) Soraya, confundida, [?Qu¨¦ pasa? No importa qu¨¦ tan grande sea el problema, tengo que salvar a este pobre primero antes de poder regresar.]Belonging ? N?velDram/a.Org. Chispita: (Esto es cuesti¨®n de vida o muerte, te sugiero que mejor vuelvas a capital para salvar a persona. A¨²n tienes unos dias antes de que, los problemas con los hermanos sepliquen. Si arress cosas en capital y vuelves, todav¨ªa est¨¢s a tiempo). Paloma est¨¢ a punto de morir. Soraya rod¨® los ojos, [Ese desgraciado, si se muere, se muere. ?Y ahora quieren que vuelva a salvarlo? ?Est¨¢s loco o qu¨¦? Ah, cierto, t¨² no tienes cerebro. Solo eres un servicio al cliente automatizado). Chispita: (El Efr¨¦n que ves ahora es falso. El verdadero Efr¨¦n est¨¢ secuestrado. Est¨¢ a punto de morir pors torturas) El conductor, viendo que Soraya no se movia, apuro, ¡°Be, ?vas a subir o no? Si no lo haces, hazte a un , hay gente esperando. Aquino podemos quedarnos mucho tiempo estacionados¡°. ?Falso! ?Casi muerto pors torturas! Al escuchar esto, Soraya r¨¢pidamente se hizo a un ndo y camino hacia el borde. [Chispita, repiteme eso, ?qu¨¦ quisiste decir ahora? ?Qu¨¦ significa que Efr¨¦n es falso? Si cuando lei el guion no decia nada de esto] En el guion, Lluvia se suicida saltando de un edificio y queda discapacitada, Paloma es enga?ada por un hombre que solo queria por su dinero y al final muere de rabia, dejando todo a amante y su familia, quienes se mudan a casao si nada. ?Pero esa parte de historia todav¨ªa est¨¢ lejos!! ?C¨®mo es que apareci¨® un impostor? Chispita parece querer decir que,o cambiaste el destino de Lluvia, el quion tambi¨¦n cambi¨® (De todas formas, regresa pronto. En zona de refugiados de capital, en unima casa a derecha, hay un cuarto secreto. Ah¨ª es donde tienen encerrado al verdadero Efr¨¦n). Capitulo 236 Capítulo 236 Cap¨ªtulo 236 Soraya estaba que echaba chespas por culpa de Chispita. 1.No podria haber soltado esa info un poquito antes? No sease esos que se demoran una eternidad en el ba?o y cuando uno ya se est¨¢ yendo, ahi deciden que quieren hacer Carajo, cuando estaba en capital no dijiste nada Va me hab¨ªa ida hasta frontera. Estoy a miles de kil¨®metros de capital Y ahora vienes con ese cuento, no te parece un poco tarde? Por qu¨¦ no esperaste a que ¨¦l muriera y me mandas a recoger el cuerpo? Nunca vi un servicio al chente tan maloo tu Abiestabas, todo credo, diciendo que con tu ayuda, podria conseguir lo que Chispita quisiera. Conesaida que me das, probablemente me muera antes depletar misi¨®n] Chispita se sinti¨® mal, (Pero no es mi culpa! El sistema se actualiza cada 24 horas Hubo una demora en red, y para cuando recibi el mensaje, ya habias abordado el avi¨®n. Yun avi¨®n no puede detenerse en medio del vuelo. Solo me quedaba esperar a que aterrizases par avisarte Vamos, no te enojes m¨¢s, salvar a los desdichados aumenta tu karma. Haz un esfuerzo y ve otra vez! Recuerda, es ¨²ltima casa a derecha en zona de refugiados. ?Ahi hay un cuarto secreto!) Soraya, todavia molesta, dijo. [Est¨¢ bien. Voy a regresar y aunque tenga que arrasar con zona de refugiados, voy a salvar a ese desdichado. Carajo, ?qu¨¦ tantas ms iones habr¨¢n hechos generaciones pasadas de familia Fuentes? Todos, o se pasan siendo enga?ados o est¨¢n en camino a serlo. O est¨¢n muriendo o en camino a morir Ni el tofu fermentado tiene tanta m suerteo esta familia.] Soraya no colg¨® el tel¨¦fono Cristian, escuchando toda su furiosa diatriba, apret¨® m¨¢s fuerte el tel¨¦fono. ?La zona de refugiados! El verdadero Efr¨¦n todav¨ªa estaba vivo, retenido en zona de refugiados. Soraya, molesta por interrupci¨®n de Chispita, corto r¨¢pidamente mada con Cristian Se pas¨® mano por el pelo, frustrada. ¡°Ay, y no puedo decirselo directamente a Cristi¨¢n, seria tan f¨¢cil que ¨¦l fuera a rescatarlo.¡± Cristian, con el tel¨¦fono todavia en mano. ?La zona de refugiados! No queria que Soraya tuviera que ir y venir, as¨ª que m¨® de nuevo. Le cambi¨® un poco historia de lo que hab¨ªa escuchado de e. Aloilo, Soraya abri¨® boca de ¡°?Lo descubriste? sorpresa Tus contactos son increibles, ?c¨®mo pudieron encontrar algo tan secreto?¡± [Chispita, jajaja.. Ya no necesito volver. Mi esposo ya descubri¨® todo sobre ese impostor] Chispita (Buena felicidades por no tener que ir y venir) Chisptta, aun terentido por rega?ada de Soraya Si no fuera porque estaba hando contigoBelonging to N?velDrama.Org. Crees que ello habra sabido Escuchando su risa triunfal, Cratin sonra ligeramente Aunque enga?a con su propia informaci¨®n era un poco deshonesto Pero escuchar sus pensamientos intimos eia emocionante. Soraya, aliviada de no tener que volver a capital, colg¨® el tel¨¦fono de Cristi¨¢n, tom¨® un taxi y se hosped¨® en el mejor hotel que encontr¨® La frontera no separaba con capital. Los est¨¢ndares eran mucho m¨¢s bajos, el mejor hotel aqu¨ª apenas pasar¨ªa en capital neaba descansar bien para luego ir al ¨¢rea donde habia estado el conflicto. Despues, familianzarse con el entorno para poder salvar al hermano in¨²til. Adem¨¢s de rescatar a Herminio Tenia otro objetivo. Aprovechar oportunidad para eliminar al jefe de Herminia. Ese hombre rara vez salia, siempre estaba o en base o en casa. Si perdia esta oportunidad, seria dificil eliminario despu¨¦s. ?Por qu¨¦ queria matarlo? Ese viejo, despu¨¦s de recibir muchos favores de Tiziano, caus¨® muerte de tia de protagonista original y su familia. Cuando era joven, le gustaba tia Pero el amor no era correspondido Ese resentimiento se qued¨® con ¨¦l. Cuando Tiziano necesit¨® su ayuda, aprovech¨® para hacer una petici¨®n deshonrosa. Lo que llev¨® a t¨ªa y su familia a una muerte tr¨¢gica. Adem¨¢s Diez a?os despu¨¦s, por dinero, vendi¨® informaci¨®n militar, causando muerte de incontables soldados. Mejor deshacerse de ¨¦l antes de que cause m¨¢s da?o En medio de capital, Cristian escucho por pura suerte los pensamientos m¨¢s profundos de Soraya y corri¨® a contarselos a su pap¨¢. Por su discapacidad, no podia moverse mucho, asi que le toc¨® a su pap¨¢, Femando, tomar cartas en el asunto. ¡°Tranquilo, llevar¨¦ m¨¢s gente conmigo. Pero, por otro Yaya bajo vigncia. No queremos que terminestimada¡°, djo Fernando. Cristi¨¢n mir¨® su habitaci¨®n, ahora vacia, y penso: ¡°Lo s¨¦, ya hemos puesto a bastantes personas a cuidar de Herminio. Hay casi una docena siguiendo a Yaya¡°. Aunque Soraya a¨²n no se hab¨ªa recuperado del todo, Cristi¨¢n, limitado por su propia condici¨®n, no iba a dejar que e enfrentara s el peligro en frontera. Pero Soraya era tremendamente h¨¢bil, y era muy probable que se diera cuenta de quienes segu¨ªan. En zona de refugiados de capital, noche c pesada El cielo oscuro, cubierto de nubes, pareciamentar suerte de los deszados en esta tierra. El aire, cargado con el olor a tierra y polvo, se sentia pesado y dificil de respirar Las luces tenues brban ens casas dispersas por el ¨¢rea. Las viviendas, construidas con metal y madera, eran precanas y api?adas. Los techos, cubiertos con lonas rotas, chiban con cada r¨¢faga de viento. Entres casas, corredores estrechos estaban abarrotados de basura, reduciendo aun mas el ya limitado espacio. Yahi al final de ¨²ltima f de casas, una en particr, desgastada por fuera, ocultaba secretos que nadie m¨¢s conoc¨ªa. Capitulo 28, Capítulo 237 Cap¨ªtulo 237 Bajo casa hab¨ªa un cuarto secreto escondido. La entrada estaba debajo de cama Alli dentro, los impostores Efr¨¦ny Leira sereian con una mez de orgullo y ferocidad en sus rostros En frente de ellos, el verdadero Efr¨¦n estaba atravesado por una gruesa cadena de hierro que le pasaba por los om¨®tos, encadenandolo frmemente a tapa, despedia un olor insoportable Era el crinal No habia cama ni sas nimesa en el cuarto La ¨²nica luz venia de un foco en el techo, cubierto de polvo negro que oscurecia su luz Efr¨¦n, con cabeza baja, se sentaba en el suelo, con una mirada vacia Hab¨ªa o¨ªdo tantas vecess maidades de esos dos que ya no le afectaban No recordabia cu¨¢nto tiempo llevaba ahi Solo recordaba vagamentes sas de su esposa y su hija, per esos recuerdos se desvanecian Donato Cabrera, elimpostor, era primo de Efr¨¦n. Se parecian un poco, y al saber que Efren se habia casado con una herdera, Donato, consumido por envidia y junto con su esposa Leira, tramo un n ?§Ö §àp§Ö§Ô§à §â§Ñr§Ñ p§Ñrcese mas a Efren y lo sunt Conocia tan bien a Efren que pudo imitario perfectamenteContent held by N?velDrama.Org. Espero hasta que Paloma tuvi ni?a y, aprovechando aje de Efren, to secuestro y encen en ese cuarto Yasi pasaron 15 a?os Donato, con una patada a Efren, se burlo, ¡°Aja, primo te olvidaste de tu esposa con esta vida miserable?¡± Efren cayo al suelo, haciendo sonars cadenas. El dolor des cadenas ya era parte de el ¡°Tos, tos¡­ Quiso toser, pero tragovel sabor a sangre Aloir ¡°esposa¡°, algo se movio en sus apagados ojos Se enderezo y mir¨® a Donato con odio. Su piel, p¨¢lida por falta de sol y su cuerpo, apenas cuberto de piel sobre hueso, parecia de un muerto Su cabellorgo y descuidado lo hacia parecer peor que un mendiga. Asin Paloma lo reconoceria ¡°?Que le hiciste a ?¡± Su voz era ¨¢sperary fea Donato sono victo ¡°Ay. ?que hice? Nada Vengo a darte buenas noticias. Tu esposa esta embarazada otra vez. De mi hijo. Capitulo 237 ?Deber¨ªa deja tenerlo esta vez o hacero antes y matarlo al nacer?¡± Efr¨¦n estaba fuera de si ¡°?Animal! ?Por qu¨¦ le haces esto? Ya tienes lo que quer¨ªas, ?por qu¨¦ seguir siendo tan cruel? ?Te voy a matar!¡± Era demasiado cruel. M¨¢s venenoso que una serpiente venenosa. ?C¨®mo pudo hacerle eso a Paloma? Efr¨¦n se levant¨®, ignorando el dolor que desarmaba su cuerpo, y corri¨® hacia Donato¡­ Pero antes de que pudiera acercarse a Donato, fuenzado de nuevo con una patada¡­ ng¡­ El sonido de un cuerpo y cadenas chocando contra el suelo reson¨®, agudamente doloroso. ¡°Puh¡­ Efr¨¦n escupi¨® sangre de inmediato¡­ Leira frunci¨® el ce?o, disgustada, y se tap¨® nariz. ¡°Donato, ?por qu¨¦ pierdes tanto tiempo con ¨¦l? Haberlo dejado vivir tantos a?os ya ha sido un acto de gracia. Dale un final r¨¢pido. No quiero seguir viniendo aqu¨ª cada mes. 9 8 2 2 3 2 3 25 Es demasiado desagradable.¡± ¡°No hay prisa, tenerlo vivo todav¨ªa tiene sus beneficios. Cuando estoy de mal humor, puedo desahogarme con ¨¦l. No es f¨¢cil encontrar un saco de boxeo gratuitoo este.¡± El tormento continuo dentro¡­ Afuera, en el camino hacia zona de refugiados. Fernando, vestido de negro y pa?ado por un grupo de hombres robustos, avanzaba hacia zona de refugiados en seis o siete autos de lujo¡­. Capítulo 238 Cap¨ªtulo 238 Donato solt¨® una carcajada desenfrenada. Se acerc¨® y puso un pie sobre cabeza de Efr¨¦n ¡°Primo, deberias agradecerme por dejarte vivir todos estos a?os. Mira lo bueno que soy contigo. De vez en cuando, te traigo noticias sobre vida de Paloma. Ah, y sobre tu hija. Tsk, tsk, ha sido acosada en escu durante tres a?os. ?Y qui¨¦n crees que hizo buena i¨®n de denunciarlo hace unos d¨ªas? Alguien lo report¨®. Arrestaron a los maestros yas familias de los acosadores. Mi empresa sufri¨® grandes p¨¦rdidas por eso. Ahora que tu hija ya tiene 15 a?os, ya es toda una se?orita. Es hora de que empiece a traemme beneficios. Esta noche, cuando vuelva, ?qu¨¦ tal si envio a alg¨²ndo para obtener algo a cambio? La ni?a es muy linda. Estoy seguro de que si entrego a alg¨²n jefe para que estrene, podr¨ªa conseguir un gran negocio.¡± Efren, astado en el suelo, se lleno de ira hasta el punto de tener los ojos inyectados en sangre. Yacia alli, apenas respirando, sin fuerzas ni siquiera para sostenerse. Su cuerpo ya estaba destrozado, y el ¨²ltimo golpe de Donato casi lo manda al m¨¢s all¨¢. Hab¨ªa sobrevivido hasta ese momento albergando esperanza de un dia poder ver a su esposa e hija, soportando humiciones y sufrimientos durante a?os. Si pudiera, le encantaria acabar el mismo con Donato. Pero ahora, temiendo que realmente pudiera hacerle algo a su hija, suprimi¨® su odio y rog¨®: ¡°Donato, despues de todo, es tu sobrina. ?Como puedes llegar a esto? Si tienes algo contra mi, dale, pero deja en paz a madre e hija. Te lo ruego. Haz conmigo lo que quieras, pero no les hagas m¨¢s da?o.¡± Incapaz de buscar venganza o ayudar a Paloma y su madre, lo ¨²nico que pod¨ªa hacer era suplicar a bestia frente a ¨¦l. Donato levant¨® el pie. ¡°Ah, pero si hace un momento querias acabarme,¡± djo Efr¨¦n, dejando a undo toda dignidad, ¡°estaba equivocado en enfurecerte. Por favor, olvida lo que paso. Puedes torturarmeo quieras, no me resistir¨¦. Solo te pido ques dejes en paz.¡± En seno?¡± Donato sotto una risa fria ¡°Bueno, viendo c¨®mo ruegas, por ahora dejar¨¦ en paz a tu hija. Ve y bebe lo que hay en esa esquina. Si lo haces prometo no tocas. Y el beb¨¦ que Paloma espera, tampoco lo tocar¨¦ por ahora. Te dar¨¦ buenas noticias cuando nazca.¡± Efren mir el balde negro en esquina, sintiendo nauseas solo de pensar en lo que Donato le pedia. ?Este monstruo no tenia limites! Donato solt¨® una nsa burlesca al verlo inmovil. ¡°Vamos, dijiste que har¨ªas cualquier cosa. ?Ahora te vas a echar para atr¨¢s por algo tan insignificante? No me digas que hasta te das asco a ti mismo.¡± Lera, con asco, intervino: ¡°Ya basta, Donato. Ya es suficiente por hoy. No quiero acabar vomitando. Mira c¨®mo est¨¢, apenas puede respirar. Si hace lo que le pides, seguro se muere, y te quedar¨¢s sin alguien a quien torturar.¡±Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Donato mir¨® hora y asinti¨®. ¡°Est¨¢ bien, por hoy ya es suficiente. Con lo de hoy, tendr¨¢ para recuperarse un buen rato. V¨¢monos, hace tiempo que no pasamos una noche juntos. Esta noche te tratar¨¦o te mereces hasta el amanecer.¡± Leira, ansiosa porarse, fue primera en dirigirse hacia escalera plegable. Despu¨¦s de salir del s¨®tano, plegaron escalera, colocaron una tapa ventda en parte superior y movieron vieja cama a su lugar original, ocultando entrada al s¨®tano donde Efr¨¦n quedaba atrapado, un hombre de unos cincuenta a?os, victima de sus tormentos. Cuando los vio salir, se apurd en traer agua para que sevarans manos. Normalmente, todo lo rcionado coner, beber, e ir al ba?o de Efr¨¦n, estaba a cargo de este se?or mayor Pero Donato les ha advertido Dyo que no debian ser demasiado amables con Efr¨¦n. De todas formas, el se?or mayor no era precisamente una buena persona. Capitulo 239 Capítulo 239 Capitulo 239 Torturar a alguien era lo suyo No habia dia en que no humira y torturana a Efr¨¦n El agua que Efr¨¦n be, era sacada directamente de un basurero para Yida, no era m¨¢s que los restos de lo que ¨¦l ya ha se mantenia limpio. Eltodavia albergaba esperanzas So?aba con que alg¨²n d¨ªa alguien lo rescataria No importaba can sucio estuviera el lugar, el siempre ses arreba para limpiarse cara con ese agua turbia y Porque temia que, si alg¨²n d¨ªa realmente habia una oportunidad de salir, Paloma ya no lo reconoce nciano se inclinaba servilmente ante Donato, ¡°Se?or, ?vamos a regresar ahora!¡± Efr¨¦ny Paloma sevaron manos. Donato sac¨® un billete de cien y se lo entreg¨® al anciano. ¡°Como siempre, no dejes que se muer El anciano tomo el bilete con ambas manos, su mirada avariciosa era imposible de ocultar. ¡°Heh, heh, no se preocupe, se?or. Siempre he seguido sus ¨®rdenes al pie de letra, cuid¨¢ndolo bien.¡± Leira apremi¨®, V¨¢monos, y .ya es tarde.¡± Leira era voluptuosa y mativa, vestida de marcas caras que contrastaban con el lugar. Si no fuera porque Donato insistia en trae cada vez, e no querra venir para nada. Hace tiempo que ha sugerido deshacerse de ¨¦l pero por alguna raz¨®n, Donato se negaba, prefiriendo mantenerlo vivoo saco de boxes. Cuando se fueron, el anciano cerr¨® r¨¢pidamente puerta yenz¨® a contar el billete con alegr¨ªa. Bes¨® varias veces el bilete brinte. *?Ja, ja, qu¨¦ generoso. Podr¨¦er y beber bien por un tiempo.¡± Pensando en Efr¨¦n, sac¨® algunos analg¨¦sicos y antibi¨®ticos junto con algo deida seca Movi¨® cama a undo, abri¨® tapa superior y baj¨® Aqu¨ª tienes, esto te durar¨¢ unos dias. Me voy a divertir por un rato. Asi quee con cuidado, no vayas a terminarlo todo en un dia. No querr¨¢s monte de hambre despu¨¦s. Piensa en tu esposa e hija. Estoy seguro de que tienes fuerza para seguir adnte.¡± Para que Efr¨¦n consumiera menos, el anciano le daba esquina,ento, increible cuanto puedes llenar Justo semana pasada lo vacie, y ya lo has lenado otra vez.¡± Recogi¨® el balde de pl¨¢stico, cuyo color original era imposible de discernir. ¡°Voy a salir ahora y no estar¨¦ por unos dias. Hoy lo vaciar¨¦, pero en los pr¨®ximos dias, trata de hacer menos. Si te llenas, tendr¨¢s que bebe t¨² mismo Si se derrama, te hardmerlo hasta que quede limpio.¡± El anciano sali¨® del s¨®tano con el balde, pensando en deshacerse de ¨¦l y luego disfrutar de su libertad.Belonging ? N?velDram/a.Org. Despues de vaciar el contenido del balde y sin siquieravarlo, lo dej¨® de nuevo en el s¨®tano antes de salir 1/2 Capnulo 239 Pero justo cuando estaba saliendo del s¨®tano, sin haber cerrado tapa a¨²n, Fernando irrumpi¨® con sus hombres. Alver el miserable estado de choza y el agujero cerca de cama movida, su expresi¨®n se oscureci¨® al instante. Asique aqui habia un s¨®tano secreto! Alver a vanos hombres de negro entrar, el anciano se sobresalt¨® Pregunto, algo asustado, ¡°?Qui¨¦nes son ustedes?¡± ¡°?Por que irrumpen en mi casa?! Saco su telefono intentando alertar a Donato. Uno de los guardaespaldas de Fernando avanz¨® r¨¢pidamente, pateando el tel¨¦fono del anciano lejos, luego le torci¨® mu?eca hasta rompe y. con una patada, lo dembo al suelo. Su ¨²ltima patada ast¨® rodi del anciano, Crack¡­ El viejo s sinti¨® El gnto que soha, parecido al chillido de un cerdo al ser sacrificado, retumb¨® hasta los cielos Fernando ni siquiera mir¨® hacia atr¨¢s al hombre mayor Apresuradamente, baj¨® por escalera hacia el secreto escondido bajo tierra. Capítulo 240 Cap¨ªtulo 240 escaso, era insoportable Paredes escuras por todosdos, el suelo irregr, y ese olor a humedad mezdo con oriny excremento en el aire e Alveresto, Fernando se enfureci¨® a¨²n m¨¢s. Con el rostro tenso ys venas de frente resaltadas. Alver a alguien tendido en el suelo, apenas respirando y co hasta los huesos, su furia parecia querer explotar Fernando se agach¨® cuidadosamente y levant¨® a Efr¨¦n. Con voz temblorosa pregunt¨®, ¡°Efr¨¦n, eres t¨²?¡± Na era raro que no reconociera a Efren Efr¨¦n estaba irreconocible despu¨¦s de que Donato lo golpeara hasta hacerlo escupir sangre. Y cuando Donato le piso cabeza, justo lo hizo sobre sangre que Efren ha escupido. En ese momento, Efr¨¦n, con su rostro de macrado y una mitad cubierta de sangre, sus ojos hundidos parecian de alguien salido del mismisma infema Efr¨¦n, confundido, miraba al reci¨¦n llegados sin saber si era real o un sue?o Fernando no parecia haber cambiado mucho desde que era joven Solo que ahora se v m¨¢s maduro y sereno Pero esa ira en su rostro y sus ojos rojos lo hac¨ªan inquietante. Efr¨¦n miraba fijamente, y cuando finalmente lo reconoci¨®, su rei¨®n fue de pura emoci¨®n, aunque con un tono de incredulidad ¡°Tio¡­ tio grande?¡± El tembloroso y emocionado tio grande confirm a Fernando que realmente era Efren Femando, tratando de contener su ira, asinti¨® solemnemente ¡°Soy yo, he venido a rescatarte Al vers cadenas en su cuerpo. Especialmente que atravesaba sus hombros El ver esos agujeros secos y oscuros hizo que a Femando, un hombre hecho y derecho, se le saltarans l¨¢grimas. Furioso, grito, ¡°Animales, son unos animales!¡± Los guardaespaldas encontrarons ves en uno de los secuaces y r¨¢pidamente liberaron a Efren des cadenas. Alver esos agujeros secos, uno de ellos dijo preocupado, ¡°Se?or vamos a tener que cortar estas cadenas con una sierra Si intentamos sacas asl nom¨¢s, su cuerpo no lo va a aguantar¡± Efren jam¨¢s imagino que seria su tio quien lo salvaria. Siempre sono con ser rescatado alg¨²n dia Pero nunca se atrevida esperar nada de , sabia que familia de e no estaba contenta con ¨¦l. Era pobre y lo entendia Pero si hubiera sabido que casarse con Paloma lo pondria en el radar de Donato, habna pretendo nunca habe conocido Para evitarle todo el sufrimiento que Donato le caus¨® No sabiao e ba a manejar verdad cuando descubriera. La perdida del beb¨¦, aunque no era suyo, era una tragedia inmensa para Paloma, inocente en todo esto Fernando, sin importare ello ayud¨® a Efren a ponerse de pie Te voy a sacar de aqui ahora, aguanta un poco 1/2 14 Capitulo 240 Las cadenas de tu espaldas tendremos que quitar en el hospital.¡± Efr¨¦n asinti¨®, con los ojos llenos de l¨¢grimas, y pregunt¨®, ¡°?C¨®mo me encontraste? ?C¨®mo est¨¢n Paloma ys dem¨¢s? ?Las maltrato ese animal?¡± No le importaba lo que ¨¦l habia sufrido. Pero temia por su esposa e hija¡­ Fernando fue directo, ¡°La justicia tarda pero llega. Por muy escondido que est¨¦ el mal, siempre sale a luz. A Paloma, aparte de enga?a y lo del bebe, no maltrataron. Pero Lluvia lo pas¨® mal. Fue acosada en escu, sufri¨® mucho. Pero no te preocupes. Los que acosaban ya est¨¢n pagando por ello.¡± Ahora Efren entendi¨® que noticia sobre su hija siendo acosada y posterior detenci¨®n de los culpables habia sido obra de alguien con buen coraz¨®n. Result¨® que hab¨ªa sido familia Fuentes quien ha intervenido. Despu¨¦s de que Fernando rescat¨® a Efr¨¦n, fue directamente al hospital. No notific¨® a Paloma de inmediato. Con el estado en que estaba Efr¨¦n, tem¨ªa que su hermana no pudiera soportarlo y terminara perdiendo raz¨®n si lo veia. En el hospital Los bomberos, con una sierra de acero en mano, cortaban cuidadosamentes cadenas de hierro que aprisionaban espalda de Efr¨¦n, Su cuerpo, maltratado y desgastado, hacia que el personal m¨¦dico y de enfermeria no pudiera evitar limpiar sus l¨¢grimas ante tal vista. Capitulo 240 Temando bajo por escalera hacia el cuarto oculto Apenasegel hedor insulrible casi lo deja inconsciente Pero cuando logr¨® ver el ambiente, rabia le hervia por dentro. El lugar era peor que un basumroContent held by N?velDrama.Org. Al menos en el basurero hay air fresco. Pere este cuarto. Capítulo 241 Cap¨ªtulo 241 Torturron a una buena persona hasta deja irreconizable, ni humano ni fantasma Temando apret¨® sus manos disperas y fuertes Le cons, ¡°Tranquilo, coopera con el m¨¦dico en cirug¨ªa y no pienses en nada m¨¢s. Cuando te recuperes un poco, har¨¦ que Paloma venga a verte Pero con c¨®mo te ves ahora, si e te viera, segura se desmorona¡± Eften entendi¨® por que lo hac¨ªa. Tampoco quena que Paloma lo vieta en ese estado Luega, empujaton a Efes hacia el quirano Cristi¨¢n recibi¨® una mada de su pap¨¢, al saber que habian rescatado al verdadero Efr¨¦n, hizo una mada. En el hotel Dentro de suntuosa suite presidencialBelonging ? N?velDram/a.Org. El are estaba cargado de perfumes afrodisiacos, y temperatura subia. Bajo luz tenue,s sombras se entrzaban en pared Donato y Leira hac¨ªan el amor apasionadamente en gran cama. Leira, bajo Donato, enroba sus manos alrededor de su cuello ¡°Donato, deberias acabar con Paloma de una vez! Estoy cansada de esta vida a escondidas. Nuestra hija pronto entrar¨¢ a secundaria. Se quejan de que nunca tienes tiempo para es, cada vez est¨¢n m¨¢s insatisfechas Siempre me est¨¢n diciendo, cuando les preguntan qui¨¦n es su paps, no saben qu¨¦ responder A mi no me importa estar sin reconocimiento, pero no soporto que se?alen a nuestras hijas. Mi hijo, a quien lleve por nueve meses, solo puedo verlo una vez ¨¤ semana. Como si fuera unadrona Donato, si Paloma tuviera un ¡°idente, serias el heredero legal de su fortuna Esa Lluvia no podria heredar legalmente a¨²n. Con muerte de Paloma,s iones de empresa pasarian directamente a tus manos sin esfuerzo alguno. En cuanto a Lluvia, podr¨ªamos encontrar una excusa para envia al extranjero, y si muere a?¡± Con un rugido de Donato Qued¨® sudando encima de Leira, respirando pesadamente antes de girar y acostarse a sudo Analizo,¡± Crees que no quiero? Ja, no es tan simpleo piensas Detr¨¢s de Paloma est¨¢ familia Fuentes Esos hombres de fama Fuentes son astutos en los negocios Aunque normalmente no trato mucho con familia Fuentes. Se que ese viejo de los Fuentes aprecia mucho a Paloma. Paloma est¨¢ saludable, sin enfermedades Simuere repentinamente, definitivamente levantar¨¢ sospechas La mejor manera de deshacerse de Paloma seria durante el parto Dar a luzeso cruzar puerta del infierno 1/2 Capitulo 241 Y mas a¨²n siendo de edad avanzada. Morir durante un parto dificil no levantaria sospechas.¡± Leira, decepcionada y algo molesta, dijo. ¡°?Te has enamorado de e, por eso no quieres deshacerte de e? Tiene sentido, has pasado m¨¢s tiempo con e que conmigo. Una mujer poderosao e, f¨¢cil de amar¡± Donato, de buen humor, pellizc¨® su barbi. ¡°Celosa? Jaja, no te preocupes. En mi coraz¨®n, siempre ser¨¢s t¨² que amo. Paloma es solo una pieza en el tablero. Nuestra pieza para alcanzar cima de riqueza. Cari?o, solo espera diez meses mis Despu¨¦s de diez meses, har¨¦ que no pueda abrir los ojos nunca m¨¢s. Cuando muera, esperaremos un a?o o asi, entonces te traer¨¦ a casa con pompa, haci¨¦ndote mi esposa legitima.¡± En habitaci¨®n, los dos neaban apropiarse de fortuna de Paloma dentro de un a?o. Con el fuego reavivado entre ellos, temperatura de habitaci¨®n volvi¨® a subir.. En profunda noche. El bullicio de ciudad se hab¨ªa desvanecido, dejando solo un silencio et¨¦reo. Los rascacielos a lo lejos parecian gigantes silenciosos. Las luces, dispersas aqu¨ª y a, bribano estres en el cielo nocturno. Ens amplias calles, casi no habia peatones ni vehiculos. De vez en cuando, un auto pasaba veloz, su luz cortando oscuridad antes de desaparecer, aire fresco llevaba consigo un ligero frio. En los tranquilos pasillos del hotel tan silenciosos que se podr¨ªa or caer una aguja. Y en ese momento¡­ Dos sujetos vestidos de negro y con mascaris abrieron sin hacer ruido puerta del cuarto donde se hospedaba Donato. Acto seguido, uno sac¨® un pa?uelo y, consumo cuidado, se acerc¨® a cama grande donde descansaban dos personas, tap¨¢ndoles boca y nariz a cada uno. Cuando los dos ya dormian profundamente,o si estuvieran muertos, los hombres de n¨¦gro cargaron a uno cada uno y desaparecieron r¨¢pidamente del hotel¡­ Capitulo 242 Capítulo 242 Cap¨ªtulo 242 Donato y Leira fueron llevados a un s¨®tano Dos tipos vestidos de negro los amarraron de ples y manos, y les seron boca. Luego salieron del s¨®tano, dej¨¢nd bien cerrado con ve Uno de ellos m¨® a Cristi¨¢n. ¡°Se?or Fuentes, ya tosimos as personas.¡± ?Qu¨¦ hacemos ahora?¡± Coando Cristi¨¢n recibi¨® mada, contest¨¤ con vor fria, ¡°Por ahora, d¨¦jenos ahl¡± ¡°Esperen mis instriones¡± Despu¨¦s de colgar, a Cristi¨¢n se le fue el suerto porpleto Sufre de insomnia severa Pero desde que Sorayaenz¨® a provocarlo ya dormir junto a ¨¦l pors noches. Su insomnio mejora un poco Pero ahora, sin e, el insomnio volvid Escurosoo uno se acostumbra a ciertas cosas Acostumbrado a sus provocaciones nocturnas, ahora que no est¨¢, siente que algo le falta Se pregunta si e, estando en frontera, tambi¨¦n podr¨¢ dormir tan tranqu. Mir¨® hora Falta una hora para el amanecer Incapaz de dormir, decidi¨® levantarse, asearse y dirigirse a su oficina para trabajar. Cuando el amanecer rompi¨®, el primer rayo de luz atraves¨® disipando El cielo paso de un profundo azul a un c¨¢lido naranja amarilo,o paleta de un artista. Una brisa ligera tr el aroma des flores mezdo con el frescor del rocio nocturno a trav¨¦s de ventana Cristinestir el cuello, cerr¨®putadom Llevo su si de ruedas al balc¨®n de su habitaci¨®n y mind hacia el horizonte. Sus ojos,o los de un agu, contemron majestuosidad de bajo el resndor del amanecer, pareciendo guardianes de tierra. Su mirada atraves¨®s monta?as, imaginando m¨¢s all¨¢,o si pudiera ver a trav¨¦s des pubes y encontrar a Soraya en frontera ¡°Ya se habr¨¢ despertado?¡± Sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a Soraya. El tel¨¦fono sond vanas veces antes de que Soraya al fin contestara. E yacia en cama con los ojos cerrados, sin siquiera mirar qui¨¦n maba ¡°?Qui¨¦n es? ?Qui¨¦n molesta a esta hora? Cristi¨¢n mind hora ¡°?6:30 y te parece temprano?¡± Al escuchar su voz, Soraya se desperto porpleto Y empez¨® a burse de ¨¦l. ¡°Ay, amorcito.¡± ¡°Vaya, m¨¢ndome tan temprano ?Ser¨¢ que me extra?as? Aqui estoy yo, lejos de casa y t¨² solo, te sientes raro sin mi? ?Sin mi para provocarte, te sientes, inc¨®modo y no puedes dormir? Sabes, mi vida, si no estoy contigo, te pierdes de mucha diversi¨®n. Soyo tu alegria. Capitulo 242 no me ves por una hora, te desesperas. Si no me ves por un dia, me extra?as tanto que no puedes aguantar!¡°. La noche anterior, con ayuda de Chispita, habia llegado a una zona de disturblos. Les tomo dos horas familiarizarse con el ¨¢rea E ej¨¦rcito de Herminio ya hab¨ªa llegado secmtamente a zona de los disturblos, a unos 10 kil¨®metros de los terroristas. Sin Chispita, ni siquiera habr¨ªa encontrado el lugar. Si todo iba bien, esa noche Herminio y su equipo actuari¨¢n. Cristian ya estaba acostumbrado a susentarios atrevidos Escuchar su voz energ¨¦tica por ma?ana le alegraba el dia. Sin querer que Soraya descubriera lo que sent¨ªa, cambi¨® de tema. ¡°Efren ya fue rescatado¡±Content held by N?velDrama.Org. Soraya se sorprendio un poco. ¡°Me mas temprano solo para decirme eso?¡± Cristian sonrio dedo. ¡°Que m¨¢s esperabas?¡± Todavia no era el momento de dejarle saber sus verdaderos sentimientos. Debiar poco a poco, hacer que e se acostumbrara a ¨¦l, a tenerlo en su coraz¨®n. Cuando e dejara dedo esos caprichos por chicos m¨¢s j¨®venes, entonces podria revrie sus sentimientos. No solo e esperaba que su amor creciera; el tambi¨¦n esperaba que el amor en e creciera hasta ser inmenso. Pero corregir esos caprichos de e requeriria un gran esfuerzo. Soraya se sinti¨® un poco decepcionada. ¡°Pens¨¦ que me extra?abas.¡± Luego pregunt¨®, ¡°Ya que rescataron a persona, ?cu¨¢l es el siguiente paso? Donato, ese desgraciado, ha hecho tantas atrocidades. No puedes dejar que se salga con suya tan f¨¢cilmente.¡± Cristi¨¢n record¨® el video que su pap¨¢ le hab¨ªa enviado noche anterior, y ira se dispar¨® en sus ojos. Efr¨¦n estaba tan torturado que apenas podia mantenerse con vida, luciendo m¨¢s all¨¢ de lo humano. ¡°Seria demasiado f¨¢cil dejarlo monrasi. Despu¨¦s de todass atrocidades que haetido, tiene que experimentar por si mismo un poco de ese dolor. Estoy esperando que mi tia me mande todos los documentos de sus propiedades. Una vez que lo obliguemos a firmar, sus dias de gloria se acabar¨¢n.¡± Aunque legalmente tambi¨¦n podriamos recuperar esas cosas, eso t toma demasiado tiempo. Y Cristi¨¢n no estaba dispuesto a gastar ni un minuto m¨¢s en esas bestias¡­ Capítulo 243 Cap¨ªtulo 243 Soraya sugiri¨® con fraldad ¡°Cuando los torturen, ar¨¢nquentes lengua. No vaya a ser que no aguanten y muerdan su propia lengua para suicidarse. Seria morir demasiado fel. E nunca ha sido conocida por su bondad. Si tienes enemigos, los enfrentas. Si tienes rencor, lo devuelves Si nadie te molesta, t¨² no molestas a nadie Pero si te atacan, les devuelves el golpe con creces. Ser misericordioso con tus enemigos es ser cruel contigo mismo. Y m¨¢s a¨²n, ese monstruo nomerece ser tratadoo humano Cristi¨¢n, con una sonrisa en losbios, acept¨® idea. ¡°Esperemos a que firme lo que tiene que firmary luego le arrancamos lengua¡°. No encontraba cruel propuesta de Soraya. Para ¨¦l lo que esos dos monstruos han hecho era tan atroz, que ni mil muertes serian suficiente castigo Despu¨¦s de char un rato, Cristian colg¨® el tel¨¦fono. Tras desayunar, se dirigi¨® a empresa. Por tarde, Paloma lleg¨® a Grupo Fuentes con un mont¨®n de documentos para Cristi¨¢n. ¡°Esto es todo lo que tiene a su nombre. Incluso lo que le dio a esa mujer est¨¢ listado aqu¨ª. Pero lo que tiene guardado en el banco, no tengo idea de cu¨¢nto es. No pude averiguard Cristian revis¨® los documentos. Camos de lujo, mansiones, activos transferidos, todo sumaba miles de millones. Levant¨® vista hacia Paloma, ¡°?C¨®mo es posible que con una transferencia de activos tan enorme no te hayas dado cuenta en todos estos Paloma se sinti¨® inc¨®moda, ¡°Confie demasiado. Le crel demasiado. Nunca pens¨¦ que me traicionaria. Ni siquiera considere que pudiera ser tan cruelo para matar a nuestros hijos. Cuando estaba embarazada de mi segundo hija, el dijo que ha perdido ese dinero en inversiones. Nunca lo dude, porque conoc¨ªa su capacidad. Las p¨¦rdidas eran algo normal¡°. Cristi¨¢n tamborile mesa con los dedos ¡°Mejor regresa a casa. Yo me encargar¨¦ de recuperar tus cosas Paloma no sabiao neaba Cristian recuperar sus pertenencias, pero confiaba ens habilidades de su sobrino. Sin embargo, no pudo evitar preocuparse. ¡°Es muy peligroso, ten cuidado. Si tu seguridad corre peligro, d¨¦jalo estar. Se puede ganar m¨¢s dinero. No quiero que testimen por mi culpa¡°. Cristian tranquiliz?, ¡°Tranqu, s? lo que hago¡°, Una vez Paloma se fue, Cristian tom¨® los documentos y se fue de los invadi¨®. Sus bocas estaban sedas, impidi¨¦ndoles pedir ayuda. La ¨²ltima vez que recordaban, estaban en un hotel, donde normalmente no separte informaci¨®n de los clientes ?Qui¨¦n tendr¨ªa el valor de secuestrarlos directamente del hotel? ?Y con qu¨¦ prop¨®sito? Siempre han sido cuidadosos, nunca se han metido con nadie. ?Por que alguien queria secuestrarlos? Llenos de inquietud y miedo, especban en el s¨®tano ?Qui¨¦n podria haberlos secuestrado? Despu¨¦s de horas de Incertidumbre, escucharon c¨®mo se graba cerradura de puerta. Un chasquido, y luz inundo el s¨®tano 19:54 1 Capitulo 243 La intensidad los nego moment¨¢neamente Cuando sus ojos se acostumbraron a luz y veron que habia entrado, el terror los invadi¨® Donato y Leira intercambiaron miradas de p¨¢nico El captor era Cristin ?Por qu¨¦ los habia secuestrado La s menci¨®n de Paloma ih?ro semr ?Habria descubierto su aventura? Pero, inclusos motivo sufic dernitar Nunca sospecharon que su verdadera detta spartans the habia ao descubierta Cristi¨¢n los mirabia con una faidad ciar emamani?ko una atm¨®sfera pendante que hacia mudar de miedo Un mal presentimiento crecia en elios joca Sin decar una pbra, Cretu anda unde sut guantariquitas, quen sal¨® y regres¨® poco despues con un gran maletin Lo abri¨® yenz¨® Donato y Leira aterrados, man hacia am preguntando que nuevos torres les esperation, Al ver lo que sacaba el guardariquitas, todo su cargo tembus, instantaneamente atizado Un miedo que subia desde nta de los pies hasta corr Los objetos que sacaba el guardaesquite Pesas, martidos. agujas de acero de vario stimetros, sal, agua con chile Cada vez que el guardaespaldas saciata as que personas alemanys, con boca seda, temban, Emitiendo sonidos de terro Con los ojos tan abertus que cassande sus ti?as Mirando con honor de instrumentos de torture users tercation an control ?Qu¨¦ significa todo esto para Capítulo 244 Cap¨ªtulo 243 Soraya sugiri¨® con fraldad ¡°Cuando los torturen, ar¨¢nquentes lengua. No vaya a ser que no aguanten y muerdan su propia lengua para suicidarse. Seria morir demasiado fel. E nunca ha sido conocida por su bondad. Si tienes enemigos, los enfrentas. Si tienes rencor, lo devuelves Si nadie te molesta, t¨² no molestas a nadie Pero si te atacan, les devuelves el golpe con creces. Ser misericordioso con tus enemigos es ser cruel contigo mismo. Y m¨¢s a¨²n, ese monstruo nomerece ser tratadoo humano Cristi¨¢n, con una sonrisa en losbios, acept¨® idea. ¡°Esperemos a que firme lo que tiene que firmary luego le arrancamos lengua¡°. No encontraba cruel propuesta de Soraya. Para ¨¦l lo que esos dos monstruos han hecho era tan atroz, que ni mil muertes serian suficiente castigoBelonging ? N?velDram/a.Org. Despu¨¦s de char un rato, Cristian colg¨® el tel¨¦fono. Tras desayunar, se dirigi¨® a empresa. Por tarde, Paloma lleg¨® a Grupo Fuentes con un mont¨®n de documentos para Cristi¨¢n. ¡°Esto es todo lo que tiene a su nombre. Incluso lo que le dio a esa mujer est¨¢ listado aqu¨ª. Pero lo que tiene guardado en el banco, no tengo idea de cu¨¢nto es. No pude averiguard Cristian revis¨® los documentos. Camos de lujo, mansiones, activos transferidos, todo sumaba miles de millones. Levant¨® vista hacia Paloma, ¡°?C¨®mo es posible que con una transferencia de activos tan enorme no te hayas dado cuenta en todos estos Paloma se sinti¨® inc¨®moda, ¡°Confie demasiado. Le crel demasiado. Nunca pens¨¦ que me traicionaria. Ni siquiera considere que pudiera ser tan cruelo para matar a nuestros hijos. Cuando estaba embarazada de mi segundo hija, el dijo que ha perdido ese dinero en inversiones. Nunca lo dude, porque conoc¨ªa su capacidad. Las p¨¦rdidas eran algo normal¡°. Cristi¨¢n tamborile mesa con los dedos ¡°Mejor regresa a casa. Yo me encargar¨¦ de recuperar tus cosas Paloma no sabiao neaba Cristian recuperar sus pertenencias, pero confiaba ens habilidades de su sobrino. Sin embargo, no pudo evitar preocuparse. ¡°Es muy peligroso, ten cuidado. Si tu seguridad corre peligro, d¨¦jalo estar. Se puede ganar m¨¢s dinero. No quiero que testimen por mi culpa¡°. Cristian tranquiliz?, ¡°Tranqu, s? lo que hago¡°, Una vez Paloma se fue, Cristian tom¨® los documentos y se fue de los invadi¨®. Sus bocas estaban sedas, impidi¨¦ndoles pedir ayuda. La ¨²ltima vez que recordaban, estaban en un hotel, donde normalmente no separte informaci¨®n de los clientes ?Qui¨¦n tendr¨ªa el valor de secuestrarlos directamente del hotel? ?Y con qu¨¦ prop¨®sito? Siempre han sido cuidadosos, nunca se han metido con nadie. ?Por que alguien queria secuestrarlos? Llenos de inquietud y miedo, especban en el s¨®tano ?Qui¨¦n podria haberlos secuestrado? Despu¨¦s de horas de Incertidumbre, escucharon c¨®mo se graba cerradura de puerta. Un chasquido, y luz inundo el s¨®tano 19:54 1 Capitulo 243 La intensidad los nego moment¨¢neamente Cuando sus ojos se acostumbraron a luz y veron que habia entrado, el terror los invadi¨® Donato y Leira intercambiaron miradas de p¨¢nico El captor era Cristin ?Por qu¨¦ los habia secuestrado La s menci¨®n de Paloma ih?ro semr ?Habria descubierto su aventura? Pero, inclusos motivo sufic dernitar Nunca sospecharon que su verdadera detta spartans the habia ao descubierta Cristi¨¢n los mirabia con una faidad ciar emamani?ko una atm¨®sfera pendante que hacia mudar de miedo Un mal presentimiento crecia en elios joca Sin decar una pbra, Cretu anda unde sut guantariquitas, quen sal¨® y regres¨® poco despues con un gran maletin Lo abri¨® yenz¨® Donato y Leira aterrados, man hacia am preguntando que nuevos torres les esperation, Al ver lo que sacaba el guardariquitas, todo su cargo tembus, instantaneamente atizado Un miedo que subia desde nta de los pies hasta corr Los objetos que sacaba el guardaesquite Pesas, martidos. agujas de acero de vario stimetros, sal, agua con chile Cada vez que el guardaespaldas saciata as que personas alemanys, con boca seda, temban, Emitiendo sonidos de terro Con los ojos tan abertus que cassande sus ti?as Mirando con honor de instrumentos de torture users tercation an control ?Qu¨¦ significa todo esto para Capítulo 245 Cap¨ªtulo 245 El sonido del martillo golpeandos enormes vijas reson¨® en el aire, mientras Donato se retorc¨ªa de dolor, empapado en sudor. ¡°Uh¡­ uh¡­¡± ??????????? ????????? El inmenso dolor lo dejaba sin aliento, pero a¨²n as¨ª, se negaba a rendirse y firmar. Detr¨¢s de ¨¦l, Leira estaba petrificada por brutal escena. ?Qu¨¦ barbaridad! Mir¨® los dedos de los pies desgarrados de Donato y se encogi¨® involuntariamente, temiendo ser pr¨®xima. Cuando Cristi¨¢n vio que Donato a¨²n se resist¨ªa, audi¨® en se?al de aprobaci¨®n. ¡°?Vaya uno duro!¡°, exm¨®. ¡°Eres duro contigo y duro con los dem¨¢s. Pero quiero ver cu¨¢nto tiempo m¨¢s puedes aguantar por tu avaricia.¡± ¡°Contin¨²en¡­¡± Despu¨¦s de cinco o seis vos m¨¢s, Donato se desmay¨® del dolor, solo para ser despertado con agua fr¨ªa. Sin fuerzas para resistirse y mirando a Cristi¨¢n con odio, le grit¨®, liberado de mordaza, ¡°?Cristi¨¢n, m¨¢tame si tienes el valor! No pienso firmar. Esos bienes los gan¨¦ con tu t¨ªa a lorgo de los a?os. Aunque haya sido infiel, e nunca me dejar¨ªa sin nada. ?Qu¨¦ derecho tienes de hacerme firmar?¡± Cristi¨¢n se ri¨® con desd¨¦n y cambi¨® de tema. ¡°Siete vos y sigues firme. Pero no todos tienen tu resistencia. Piensa en tu mujer. Piensa en tus gemelos. ?Qu¨¦ pasar¨ªa si los traigo aqu¨ª y los tratoo a ti? Sumando dedos de pies y manos, son sesenta. ?Cu¨¢ntos vos deber¨¦ preparar?¡± Donato y Leira, aterrorizados, negaron con cabeza. ?C¨®mo pod¨ªa saber Cristi¨¢n que el ni?o era de Leira? Viendo su incredulidad, Cristi¨¢n se burl¨®, ¡°?Cre¨ªan que nadie sab¨ªa de sus asquerosidades? ?Que nadie sab¨ªa lo que le hicieron a mi t¨ªa? Mataron a su hijo y luego le dieron el suyoo si nada. Pero les dar¨¦ una ¨²ltima oportunidad. Si firman, dejo a los ni?os en paz. Si no, no solo ustedes sufrir¨¢n, ellos tambi¨¦n.¡± Cristi¨¢n estaba usando a los ni?oso t¨¢ctica de miedo, pero no llegar¨ªa a tanto. Una vez resuelto el asunto con Donato y Leira, el futuro de esos ni?os sin el lujo corrupto ser¨ªa imcablemente dif¨ªcil. Donato dudaba, sin creer ens amenazas de Cristi¨¢n. El asesinato de aquel ni?o a?os atr¨¢s solo lo sab¨ªan ¨¦l, Leira y madre de Efr¨¦n, quien lo descubri¨® por idente. Pero ?c¨®mo podr¨ªan haberse enterado? Cristi¨¢n, impaciente, orden¨® continuar con tortura. ¡°Si no quiere firmar, sigamos. Empecemos pors rodis. Dejemos una mano libre por si decide firmar. Si no, Leira ser¨¢ siguiente.¡± Los papeles no solo inclu¨ªan los bienes que Donato invirti¨® falsamenteo Efr¨¦n, sino tambi¨¦n los que transfiri¨® a su verdadero nombre. El verdadero Efr¨¦n, destrozado, no estaba en condiciones de reunirse con su t¨ªa. La verdad tendr¨ªa que esperar a que se recuperara. De lo contrario, todos esos activos bajo el nombre de Efr¨¦n podr¨ªan recuperarse sin necesidad de firmar nada. Pero aquellos que transfiri¨® a Leira, definitivamente ten¨ªan que ser r¨¦mados con intereses incluidos. Cristi¨¢n mir¨® fr¨ªamente a un asustado Donato, ¡°Si no vas a har, entonces continuaremos con el castigo.¡± ? El s¨®tano estaba impregnado de un olor a sangre. Donato ya estaba al borde del cpso por el dolor. A pesar de ello, se negaba a rendirse, aferr¨¢ndose a un atisbo de Cap¨ªtulo 246 esperanza. No pod¨ªa creer que su verdadera identidad hubiese sido descubiert Hab¨ªa destruido toda evidencia de su cirug¨ªa pl¨¢stica Incluso hab¨ªa replicado hasta ¨²ltima peca de su para trans en Paloma, con quien hab¨ªapartido cama durante Ni siquiera ¨¦l mismo. sus h¨¢bitos durante a?os. sospecho. Despu¨¦s de tanto tiempo fingiendo, hab¨ªa olvidado c¨®mo era su rostro original. Se enga?aba a s¨ª mismo pensando que Cristi¨¢n solo quer¨ªa asustarlo. Pero, creyera o no, realidad estaba frente a sus ojos. Cristi¨¢n, sin un ¨¢pice de piedad, observaba c¨®mo el guardaespaldas vaba uno a uno ¡°?As¨ª que no vas a firmar? Est¨¢ bien, d¨¦jalo descansar un rato. Atiendan al siguiente.¡± Al o¨ªrlo, Leira sinti¨® un escalofr¨ªo. La vista del martillo y los vos en los vos en los dedos de sus pies. del guardaespaldas casi le hace perder el alma. Leira negaba fren¨¦ticamente con cabeza. ?No! No quer¨ªa ser sometida a tal tortura. Solo de verlo ya era insoportable. Si tortura ca¨ªa sobre e, morir¨ªa de miedo antes de sufrir el castigo. Los dedos de Donato ya estaban vados a ta. La escena sangrienta hab¨ªa hech que Leira se orinara del miedo.Belonging to N?velDrama.Org. El prante olor a orina llenaba de verg¨¹enza y rabia. Cristi¨¢n orden¨® que le quitaran cinta de boca a Leira. E ya estaba petrificada por el terror. En cuanto pudo har, suplic¨® por misericordia. Con l¨¢grimas en los ojos y un p¨¢nico total, grit¨®: ¡°Firmar¨¦! ?Firmar¨¦! Solo d¨¦jenme ir.¡± Mejor esconderse y esperar oportunidad de revancha. No iba a ser tan tontao Donato, en sufrir in¨²tilmente. La s vista de esos dedos hechos pedazos le hba sangre. Cristi¨¢n ramente estaba dispuesto a torturarlos hasta muerte si no firmaban. Prefer¨ªa vivir y perder el dinero que morir por ¨¦l. Siempre hay esperanza mientras uno est¨¦ vivo. ?Cu¨¢nto le quitar¨ªa Cristi¨¢n hoy? Cuando se recuperase, lo recuperar¨ªa de Paloma. En el peor de los casos, secuestrar¨ªa a Paloma y pedir¨ªa un rescate. Una vez en el extranjero, nadie podr¨ªa toca. Cristi¨¢n sonre¨ªa fr¨ªamente. ¡°Parece que eres m¨¢s inteligente de lo que pensata.¡° Le dijo al guardaespaldas, ¡°Dale los papeles.¡± El guardaespaldas se acerc¨® con los documentos de propiedad de Leira, liberando una de sus manos. ¡°Firma ya, y r¨¢pido. Capítulo 246 Cap¨ªtulo 246 Al ver los documentos de transferencia de sus propiedades, el coraz¨®n de Leira sangraba. Era el fruto del esfuerzo de Donato, obtenido de Paloma. Ahora ten¨ªa que entregarlo todo, era demasiado doloroso. Al ve indecisa, el guardaespaldas le dio una bofetada, ¡°Ap¨²rate, no tenemos todo el d¨ªa.¡± El sonido reson¨® en el s¨®tano. ¡°?Ah!¡± Leira grit¨®, sangre brotando de su boca y su cara hinch¨¢ndose en el acto. Una bofetada del guardaespaldas le hab¨ªa sacado un diente. ¨¦l amenaz¨® con el martillo y los vos.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. ¡°Si sigues vdo, te har¨¦ probar todos los instrumentos de tortura.¡± furiosa pero resignada, firm¨® a rega?adientes. Uno tras otro¡­ Tuvo que firmar m¨¢s de una docena de veces parapletar todos los documentos. Esto mostraba cu¨¢nto hab¨ªa transferido Donato a su nombre. Cristi¨¢n tom¨® los documentos firmados. Leira aprovech¨® para decir, ¡°Ya firm¨¦. Ahora pueden dejarme ir. Ya tienen lo que quer¨ªan, he hecho todo lo que me pidieron.¡± Despu¨¦s de revisar los documentos, Cristi¨¢n dijo, ¡°Has firmado, pero tu amante todav¨ªa no. Sus vidas est¨¢n unidas. ¨¦l debe firmar para que t¨² puedas vivir. ?Podr¨¢s sobrevivir? Depende de si tu amante decide salvarte o no.¡± ¡°Contin¨²en con tortura.¡± Al escuchar esto, Leira estall¨® en ira. ¡°?Cristi¨¢n, esto es traici¨®n! Un hombre de verdad mantiene su pbra. ?C¨®mo puedes romper tu promesa?¡± Cristi¨¢n mir¨® con una mirada prante y dijo, ¡°Lo que te promet¨ª fue que si firmabas, no le har¨ªa nada a tus hijos. Pero nunca dije que te dejar¨ªa ir a ti despu¨¦s de firmar. Ahora, el que no quiere salvarte es tu amante infiel. En vez de rogarme, deber¨ªas suplicarle a ¨¦l que firme. As¨ª al menos podr¨ªas evitar un poco el sufrimiento f¨ªsico. Despu¨¦s de todo, tienes piel tan delicada en tus manos y pies. Si vo esto¡­ sangre salpicar¨¢ por todosdos. Es m¨¢s, tus pies podr¨ªan terminar separ¨¢ndose de tu cuerpo.¡± Leira, aterrorizada, le suplic¨®. ¡°?Donato, por favor firma ya! Si perdemos el dinero, podemos volver a ganarlo.¡± Capítulo 247 Cap¨ªtulo 247 Al escucha gritar su verdadero nombre, Donato casi escupe sangre de rabia. Furioso, grit¨®, ¡°?Qu¨¦ est¨¢s diciendo? ?Crees que si firmas ¨¦l nos va a dejar en paz? No sue?es. Mientras yo no firme, ¨¦l no puede tocar nada. Menos a¨²n atreverse con el ni?o. Matar es un delito. Aunque muera, no le dar¨¦ el gusto¡°. ?Qu¨¦ val¨ªan cosas a nombre de Efr¨¦n? Lo verdaderamente valioso estaba bajo su verdadera identidad, una enorme fortuna por que hab¨ªa tramado durante a?os. ?C¨®mo iba ¨¤ permitir que Cristi¨¢n se lo arrebatara! Cristi¨¢n, con sarcasmo, dijo, ¡°Mira, parece mismo. Solo ama el dinero¡°.Content held by N?velDrama.Org. no le importas tantoo cre¨ªas. Ese desgraciado es fr¨ªo y ego¨ªsta. Ni siquiera se quiere a s¨ª Leira estaba m¨¢s all¨¢ de todo eso. Donato pod¨ªa aguantar tortura, pero e no. ¡°No me importa. Firma ya. T¨² no temes a muerte, pero yo s¨ª. Me he pasado a?os sigui¨¦ndote ens sombras. Ya he tenido suficiente. Ahora tengo que aguantar estas amenazas por tu culpa. No aguanto m¨¢s. Te ruego, firma¡°. Con los dientes apretados y un odio profundo en sus ojos, Donato dijo, ¡°No voy a firmar¡°. Al escucharlo, Leira casi se desmaya. ¡°Entonces, en tus ojos, ?valgo menos que el dinero? ?Entonces qu¨¦ has buscado todos estos a?os conmigo? Busas el dinero de Paloma estando con e. ?Y yo? He perdido a?os contigo. ?C¨®mo puedes ser tan cruel de verme sufrir?¡± Un destello de culpa pas¨® por los ojos de Donato antes de desviar mirada. ¡°Te he tratado bien todos estos a?os. Les he dado lo mejor a ti y a nuestras hijas. Mucho mejor que a Paloma. Deber¨ªas estar agradecida¡°. Leira se ri¨® ir¨®nicamente. ¡°As¨ª que, esto es todo tu amor. Est¨¢ bien, si t¨² no tienespasi¨®n, no esperes que yo Si por ti¡°. Donato mir¨® horrorizado. ¡°?Qu¨¦ est¨¢s neando?¡± I no firmas, lo har¨¦ Leira tom¨® el bol¨ªgrafo, sarc¨¢stica, ¡°?Olvidaste? No tengo muchas habilidades, pero imitar firmas es mi fuerte. Nadie podr¨¢ distinguir firma que yo haga por ti¡°. Donato sinti¨® que le dol¨ªa m¨¢s cabeza que los pies del p¨¢nico. ¡°No, no puedes firmar. Si firmas, ambos moriremos. Si no firmas, quiz¨¢s haya una esperanza¡°. Pero Leira no escuch¨®. Para e, quien hab¨ªa ofendido a Cristi¨¢n era Donato. E, en el peor de los casos, ser¨ªa merecen muerte. una c¨®mplice, y los c¨®mplices no R¨¢pidamente, Leira firm¨® por Donato en m¨¢s de treinta documentos. Donato intent¨® detene entre gritos y maldiciones, pero fue en vano. Al final, de pura rabia, se desmay¨®. Lo ¨²ltimo que pens¨® antes de perder conciencia fue que todo estaba perdido. Leira tambi¨¦n hab¨ªa practicado firma de Efr¨¦n junto a Donato, y con el tiempo, su imitaci¨®n se volvi¨® incluso m¨¢s realista que de ¨¦l. El guardaespaldas entreg¨® los documentos firmados a Cristi¨¢n, quien, al revisar firmas indistinguibles, sonri¨® con desd¨¦n. ¡°Se han tomado muchas molestias con estas firmas, ?eh?¡± Leira, tratando decer, dijo, ¡°Ya he firmado por ¨¦l. ?Ahora me pueden dejar ir?¡± Cristi¨¢n asinti¨® fr¨ªamente, ¡°?Deja ir?¡± Luego, se dirigi¨® a los guardaespaldas, ¡°Lo que quer¨ªa ya est¨¢ hecho. Lo dem¨¢s queda en sus manos¡°. Hab¨ªa cinco guardaespaldas en el s¨®tano. Uno de ellos empuj¨® a Cristi¨¢n fuera del s¨®tano. Los cuatro restantes, una vez Cristi¨¢n se hab¨ªa ido, tomaron cadenas y se acercaron a Leira y Donato. Al verlos, Leira, furiosa hasta el l¨ªmite, grit¨®, ¡°?Cristi¨¢n, no puedes enga?arme!¡± ¡°?Ah, su¨¦ltenme, bastardos!¡± Sin piedad, un guardaespaldas lejos con una patada. ¡°El Sr. Fuentes dijo que todo lo que le hicieron a Efr¨¦n en estos 15 a?os, ustedes lo experimentar¨¢n uno por uno. Sin sentir el dolor de otros, nunca cu¨¢n cruel fue su error¡°. Todos tienen que pagar por sus iones.¡± Luego, en el s¨®tano, se escucharon gritos desgarradores¡­ En de Leira: Las gems no hab¨ªan visto a su madre en todo el d¨ªa, sab¨ªan que otra vez estaba con papali neando que pap¨¢ estuviera con es m¨¢s pronto decidieron un pu?al Capítulo 248 Cap¨ªtulo 248 Era una noche envuelta en oscuridad, con ciudad cubierta por un manto negroo si fuera una enorme cortina de tinta. Las luces de ne¨®n centelleaba enBelonging ? N?velDram/a.Org. penumbra, brindoo gemas deslumbrantes que Ens calles, gente pasaba r¨¢pido y los veh¨ªculos fn constantemente,o r¨ªos de luz. adornaban tranqu noche. Despu¨¦s de un d¨ªa agitado en oficina, Paloma no sali¨® hastas nueve de noche. Desde que Efr¨¦n se fue de empresa ayer, no hab¨ªa vuelto ni a oficina ni a casa. Sabia que su sobrino hab¨ªa intervenido. Aun as¨ª, estaba preocupada. ?Podria su sobrino realmente recuperar esas cosas para e? Tambi¨¦n tem¨ªa que Efr¨¦n, furioso y humido, se vengara de su sobrino. Al sentarse en su carro, pensaba en su hijo, que hab¨ªa sido remzado por otro, y ens mentiras de su suegra. De repente, no quer¨ªa volver a esa casa fr¨ªa, llena de enga?os. Su suegra siempre hab¨ªa sido buena con e. Siempre hab¨ªa tratadoo a una madre. Pero nunca imagin¨® que e se confabr¨ªa con Efr¨¦n para enga?a. Una vez expuesta mentira, ni siquiera los mejores tiempos pasados pod¨ªan sobrevivir a devastaci¨®n. Dirigi¨® su carro hacia un parque cercano, baj¨¢ndose con cierta irritabilidad y caminando hacia ¨¦l. Solia pasear all¨ª con Efr¨¢n despu¨¦s de cenar. El parque era su lugar habitual de paseos cuando eran j¨®venes. La noche ya era profunda. El parque estaba vac¨ªo. Su figura, iluminada pors luces del camino, parec¨ªa una hierba seca y solitaria, temblorosa en el viento, cayendo con cansancio. Despu¨¦s de un d¨ªa especialmente agotador en el trabajo y con su coraz¨®n pesado, se sent¨ªao una flor destrozada por tormenta, demacrada y agotada. Mirando escenas familiares del parque, a empa?ar sus ojos. Cuanto m¨¢s hab¨ªa amado, ahora m¨¢s odiaba. Comparar los momentos felices del pasado con traici¨®n actual le parec¨ªa rid¨ªculo. Se sent¨® en un banco, perdida en su tristeza, sin darse cuenta del peligro inminente. Hab¨ªa estado all¨ª unos quince minutos cuando, de repente, dos figuras emergieron de sombras detr¨¢s de eo fantasmas, atrap¨¢nd entre ellos y arrastr¨¢nd hacia un rinc¨®n oscuro. 1 La aparici¨®n s¨²bita de estas personas asust¨®, queriendo escaparo un conejo asustado, pero eran tan fuertes y no pudo moverse. ¡°?Qui¨¦nes son ustedes? ?Qu¨¦ quieren?¡± Pregunt¨® Paloma, su voz temblorosa en Las hijas de Leira, vestidas de negro y con maquije ahumado, eran irreconocibles detr¨¢s de sus m¨¢scaras. Una de es dijo con una voz venenosa, ¡°Eres una mujer despreciable. Por tu culpa, mi pap¨¢ tuvo que tener dos familias. Si no hubieras acaparado a mi pap¨¢, no estar¨ªamos siendo se?das por todos.¡± Esa voz sonabao el rugido de un demonio del infierno. Paloma sinti¨® una punzada de dolor en el coraz¨®n con esas pbras, y de inmediato supo qui¨¦nes eran. La infidelidad de su marido era un hecho inmutable. Pero nunca imagin¨® ser v¨ªctima de esta venganza por parte de de su amante. ?Est¨¢n confundidas? Efr¨¦n y yo somos esposos legalmente. ¨¦l es quien enga?¨®, quien jug¨® con los sentimientos de dos mujeres. Que no les pueda dar un hogar, ?c¨®mo es mi culpa? Su madre es otra, ?saben qu¨¦ significa eso? Es alguien que no tiene lugar, que vive en sombras Adem¨¢s, pronto me divorr¨¦, Pronto, ¨¦l ser¨¢ solo de ustedes.¡± Las chicas, malcriadas desde peque?as y con una mentalidad distorsionada, se negaron a escuchar ?Crees que creeremos tus pbras? ramente has sido t¨² quien ha acaparado a nuestro padre. Si se hubieran divorciado antes no tendr¨ªamos que hacerte esto. Cap¨ªtulo 248 Al terminar, una sac¨® un pu?al de su bolsillo, brindo con un resndor fr¨ªo bajo luz de luna, amenazanteo los colmillos de una serpiente. Paloma se asust¨® al ver el arma, palideciendo enormemente. Percebiendo perturbaci¨®n mental des chicas, trat¨® de calmas, ¡°No sean impulsivas. Lo que dije es verdad. Pronto nos divorciaremos. Entonces, su familia podr¨¢ reunirseo deseen. No interferir¨¦.¡± La chica no se inmut¨®, ¡°Incluso site divorcias/querr¨¢s parte de fortuna de pap¨¢. Esa fortuna solo pertenece a mi madre y a nosotras. T¨² no tienes derecho.¡± Capítulo 249 Cap¨ªtulo 249 ¡°Solo cuando est¨¦s muerta, todo lo de mi pap¨¢ ser¨¢pletamente nuestro.¡± Paloma qued¨® at¨®nita ante semejante pensamiento absurdo. ¡°Ya est¨¢s grande para saber distinguir entre lo bueno y lo malo, ?no? Mi pap¨¢ no ten¨ªa nada cuando se cas¨® conmigo. Todo lo que tiene se lo di yo. ?De qu¨¦ propiedad han? Que no le haya cobrado por los a?os de juventud que me debe, ya es bastante generoso de mi parte. Ustedes son muy j¨®venes, no entiendensplicaciones entre adultos. ?Su¨¦ltenme ya! Por lo de hoy, voy a dejarlo pasar.¡± La otra chica, cansada de de su hermana, interrumpi¨®. ¡°?Para qu¨¦ perder el tiempo hando? Vamos a acabar con esto r¨¢pido.¡± Entres dos, sujetaron a Paloma contra el suelo e incluso le cubrieron boca. Paloma, viendo ques chicas no atend¨ªan a razones, sacudi¨® cabeza con miedo. El de estas chicas le hab¨ªa volteado el mundo al rev¨¦s. ?C¨®mo es que esa familia, de esa tal gallina y Efr¨¦n, educaba a sus hijas para que, siendo tan j¨®venes, tuvieran una mente tan retorcida? ?No sab¨ªan acaso que lo que estaban haciendo era un delito? Cuando vio los cuchillos que elevaban, Paloma abri¨® desmesuradamente los ojos, el coraz¨®n le salt¨® a garganta. ?Estas ni?as hab¨ªan perdido raz¨®n? ?Realmente quer¨ªan mata? Justo cuando el cuchillo estaba por caer, Paloma sinti¨® un miedoo nunca antes,o si estuviera a punto de caer en un abismo sin fondo. No sab¨ªa c¨®mo, peros chicas ten¨ªan una fuerza sorprendente, dej¨¢nd incapaz de liberarse. La sombra de se cern¨ªa sobre eo una nube negra. Paloma perdi¨® toda esperanza. Cuando el cuchillo estaba a punto de caer, cerr¨® los ojos esperando el dolor inminente. Pero en ese momento cr¨ªtico, un grito reson¨®. ¡°?Det¨¦nganse! ?No pueden hacerle esto!¡± La voz de chica reson¨® fuerte y ro, rompiendo oscuridad de nocheo si quisiera liberarse de sus ataduras.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Era Avelina. Las chicas que intentaban asesinar a Paloma se sobresaltaron con voz repentina, y el cuchillo se detuvo. Se giraron, mirando a esta inesperada interrupci¨®n con shock y enojo. ¡°?Y t¨² qui¨¦n eres? ?No te metas!¡± dijo una des chicas, su voz fr¨ªao el hielo. ¡°No importa qui¨¦n soy, lo importante es que no pueden hacerle da?o.¡± A pesar de ver los cuchillos en sus manos, Avelina no retrocedi¨®, su voz firmeo el acero. ¡°?Crees que puedes detenernos?¡± dijo otra chica,nz¨¢ndose hacia Avelina con el cuchillo, movi¨¦ndoseo un animal salvaje. Avelina, ¨¢gilo un gorri¨®n, esquiv¨® el ataque y, en un movimiento fluido, torci¨® mu?eca de chica, arrebat¨¢ndole el cuchillo. Durante los a?os de huida de su padrastro, si algo hab¨ªa aprendido, era a defenderse. No era primera vez que enfrentaba peligros, pero siempre hab¨ªa sabido cuidarse. ¡°Agh!¡± La chica grit¨® de dolor, soltando el cuchillo, su grito atravesando nocheo el aullido de un lobo herido. Avelina, con el cuchillo en mano, apunt¨® a agresoras, su voz temba un poco por el miedo. ¡°Mejor v¨¢yanse, ya m¨¦ a polic¨ªa. Si no quieren acabar en prisi¨®n, mejor desaparezcan.¡± Las chicas, viendo que situaci¨®n se volv¨ªa en su contra, senzaron una mirada y, con una mirada venenosa hacia Paloma, dijeron: ¡°Tuviste suerte hoy. Pero pr¨®xima vez no ser¨¢ as¨ª.¡± Y se dieron a fuga, desapareciendo en ratas. Pero en su apuro por escapar, y saliendo de un rinc¨®n sombr¨ªo¡­ Paloma, a¨²n tratando de recuperarse con ayuda de Avelina, ni siquiera tuvo chance de preguntarle su nombre cuando un estridente sonido de frenos cort¨® el aire. Seguido de dos gritos desgarradores¡­ Esa voz familiar, ?no eran chicas que acababan de intentar mata? Paloma palideci¨®, corriendo hacia el origen de los gritos¡­. Al llegar y ver esa escena te?ida de rojo, cay¨® al suelo, paralizada por el horror¡­ Capítulo 250 Cap¨ªtulo 250 La noche envolv¨ªa cada rinc¨®n del parque con su oscuridad espesa, imprableo tinta negra. Cuandos dos hijas de Leira salieron corriendo de un rinc¨®n sin mirar, fueron atrapadas pors ruedas de un cami¨®n que pasaba rugiendo¡­ El conductor nunca imagin¨® que a esa hora alguien aparecer¨ªa de repente. Ni siquiera tuvo tiempo de frenar. Al escuchar esos gritos desgarradores, se qued¨® paralizado de miedo. No fue a prop¨®sito. Fue el repentino aparecer de esas dos personas lo que caus¨® tal tragedia. El conductor detuvo el cami¨®n y, al bajar, , marc¨® el n¨²mero de emergencias. Paloma, al o¨ªr los gritos y salir, se encontr¨® con una escena inimaginable. Las dos chicas que un momento antes amenazaban con un cuchillo, ahora yac¨ªan bajo el pesado cami¨®n, despedazadaso mu?ecas de papel. La escena era un horror, con los cuerpos desmembrados mezcl¨¢ndose con sangre y el polvo del suelo, desprendiendo un fuerte olor a muerte, pesadi de que no se puede despertar. Paloma, al ver el espantoso espect¨¢culo, cay¨® al suelo, tap¨¢ndose boca, temndo de miedo. Aunque esas chicas tuvieran ideas retorcidas. Que dos vidas se apagaran as¨ª¡­ No pod¨ªa soportar ver esa carnicer¨ªa, y se desmay¨®. Avelina, que segu¨ªa, corri¨® a sostene. ¡°Oye, se?ora, ?est¨¢s bien?¡± Acababa de salir del trabajo y pasaba por el parque, sin esperar ser testigo de un intento de asesinato. Movida por curiosidad, se acerc¨® so para ver a dos chicas sometiendo a una mujer, amenaz¨¢nd con una navaja¡­ Con Paloma desmayada en sus brazos, Avelina se encontraba en apuros. ¡°?C¨®mo vas a llegar a casa as¨ª?¡±C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Evitaba mirar el horrendo idente, sinti¨¦ndose culpable. Hace unos minutos, fue e quien ahuyent¨® a esas chicas. Si no se hubiera metido, que estar¨ªa herida ser¨ªa se?ora desmayada. Pero meterse hab¨ªa tenido consecuencias¡­ Aunque no fue e quien atropell¨® a alguien, sent¨ªa que hab¨ªa contribuido indirectamente. Con el coraz¨®n acelerado, revis¨® los bolsillos de Paloma buscando su celr para contactar a alg¨²n familiar. Pero el tel¨¦fono ten¨ªa contrase?a y pronto se qued¨® sin bater¨ªa. Sin saber qu¨¦ m¨¢s hacer, carg¨® a Paloma y a un hotel cercano. Poco despu¨¦s de que se fueron, polic¨ªa lleg¨® al lugar del idente tras recibir mada¡­ ** En de Efr¨¦n golpeaba a su nieto con un plumero, furiosa. ¡°Dime, ?cu¨¢nto has robado esta vez? ?C¨®mo es posible que a tu corta edad no aprendas nada bueno? ?Por qu¨¦ no aprendes algo ¨²til en vez de meterte en robos? ?Acaso te falta algo en casa? ?Comida, ropa? Si no fuera por mada de mam¨¢ de tu , Jam¨¢s hubiera cre¨ªdo que har¨ªas algo as¨ª. Te doy tanto dinero para tus gastos. ?En qu¨¦ lo est¨¢s gastando? La ¨²ltima vez que robaste dinero de casa te di oportunidad de enmendarte. Pero lejos de mejorar, empeoras. Ahora, con descaro, robas dinero en casa de tu amigo. ?De qui¨¦n has aprendido estas ms costumbres? ?Quieres matarme de disgusto? Dime, ?cu¨¢nto robaste hoy? La mam¨¢ de tu amigo, por consideraci¨®n a tu edad. no ha hecho un gran problema. Pero yo no te voy a dejar pasar nluna m¨¢s. Apenas tienes 13 a?os y ya te andas con robos. ?Qu¨¦ ser¨¢ de Il cuando crezcas y entres en sociedad? Dime, ?cu¨¢nto robaste? Si hoy no admites tu error y reflexionas, te quedar¨¢s arrodido aqu¨ª sin levantarte ¡° Mientras lo interrogaba, lo golpeaba, mostrando una profunda decepci¨®n. El ni?o malcriado por sus padres desde peque?o, parecia no enderezarse con nada. E ha puesto tanto esfuerzo en quiarlo hacia el buen camino, pero el parec¨ªa tener una m semi, sempre vende en contra Capitulo 250 En escu se met¨ªa en peleas, faltaba a ses, se involucraba en ri?as, y sus calificaciones empeoraban cada vez m¨¢s. Capítulo 251 Capitulo 251 Compar¨¢nd con su hermana, erao el dia y y una tierra de diferencia. Sinparaci¨®n, quiz¨¢s no hubiera sido tan malo. Pero alparas, le dolia hasta el alma. ramente no hab¨ªan saldo del mismo vientre, ni los caracteres eran simres. Lluvia habia sido siempre obediente, dulce yprensiva desde peque?a. Nunca ha dado problemas Pero este nieto, que parecia haber cambiado de lugar con otro, desde peque?o le habia roto el coraz¨®n en pedazos, Desde que descubri¨® hace unos a?os que su hijo ha enga?ado a su nuera, se habia sentido culpable, viviendo entre el remordimiento y autocritica. Pero egoistamente no quer¨ªa perder a esa nuera tan maravilosa. Asi que siempre guard¨® ese secreto en su coraz¨®n. Ahora estaba embarazada otra vez. Temia que su hijo desalmado volviera a hacer algo imperdonable a su nuera. Estos ¨²ltimos dias, culpa habia mantenido despierta, sin poder encontrar paz ni en el sue?o ni enida. Pensaba sin parar si deberia decirle a su nuera o no, Justo en este momento critica, su nietoeti¨® un error imperdonable. Estaba al borde del cpso. Tobias Cabrera, de rodis en el suelo, con su cabello corto y desordenado, de aspectoun, todav¨ªa vestia su uniforme escr Con cabeza gacha ys manos apretadas, tenia una mirada desafiante, sus ojos rojos ardian con fuego. Mientras su abu lo azotaba sin piedad, ¨¦l no solo no cr haber hecho algo malo, sino que su rabia crecia m¨¢s. ardor en su cuerpo solo alimentaba su furis. ?Qu¨¦ si hab¨ªa robado algo de dinero? No era para tanto Pero su abu exageraba, ha estado golpeandolo durante media hora y a¨²n no estaba satisfecha ?Acaso neaba matarlo? Cuando su abu levant¨® una vez m¨¢s el plumero para golpearlo. De repente, se levant¨®, le arrebat¨® el plumero des manos. Con un empuj¨®n, tir¨® a su abu al suelo. Las pbras que salieron de su boca casi matan de un infarto a su abu. ¡°Esa miseria que me das ni para el bolsilo me alcanza Solo sabes decirme c¨®mo ser un buen ni?o. ?Alguna vez preguntaste si me gusta lo que me ense?ias? Nimis padres me contron tanto.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. ?Qu¨¦ derecho tienes para mandarme tanto? Siempre est¨¢s ah¨ª sin nada mejor que hacer, deber¨ªas ir a bar con los mo Me dices que haga esto, que no haga aquello. Me tienes harto Robar¨¦ lo que me de gana. Har¨¦ lo que quiera ?Para qu¨¦ te metes donde no te man? Tengo padres con dinem. Incluso si rompo el cielo, ellos lo arreglof¨¢n. ?Crees que escucho tus sermones? Prefiero ser libre, ?qu¨¦ necesidad tengo de escucharte todo el d¨ªa? De soul an adnte, m¨¦t¨¦te menos en mis asuntos sviejitos en el parque o jugar as cartas, en vez de estar siempre encima Capitulo 251 Si no, dejar¨¦ de considerarte mi abu.¡± La madre de Efr¨¦n Cabrera qued¨® petrificada con sus pbras. Agarr¨¢ndose el pecho, temba mientras lo se?ba con el dedo. Con los ojos abiertos de par en par, no podia creer lo que escuchaba. ¡°Rebelde! Quieres matarme de indignaci¨®n. Te equivocas y encima te justificas ?No sabes distinguir entre el bien y el mal, para qu¨¦ gast¨¦ en tu educaci¨®n! ?Me vas a matar de rabia! ?Me vas a matar!¡± Intentando contrr el dolor en su pecho, se levant¨® del suelo y trat¨® de arrebatarle el plumero a Tobias. ¡°Rebelde, hoy te voy a ense?ar una li¨®n. Para que aprendas lo que est¨¢ bien y lo que no. Si sigues asi, nadie podr¨¢ contrrte. ?Est¨¢s desafiando al cielo!¡± Tobias, aferr¨¢ndose al plumero, se negaba a d¨¢rselo. En lucha por el objeto, el temperamental Tobias de repente solt¨® el plumero y empuj¨® con fuerza Toma, qu¨¦datelo. Pero si piensas golpearme otra vez, olvidalo.¡± Con un estruendo, madre de Efr¨¦n fue empujada con tal fuerza que su cabeza golpe¨® contra mesa, sintiendo un mareo inmediato, parpade¨® varias veces, su cuerpo se rj¨® y cay¨® desmayada al suelo. Tobias, creyendo que hab¨ªa matado, se agach¨® r¨¢pidamente a revisar su respiraci¨®n. Al darse cuenta de que solo estaba desmayada, suspiro aliviado. Luego, sin preocuparse si hab¨ªa sufrido alguna lesi¨®n, empez¨® a buscar algo en sus bolsillos¡­ Poco despu¨¦s, sac¨® un juego de ves del cuerpo de su abu. Cons ves en mano, corr¨ªa emocionado hacia el escondite secreto de su abu. Capítulo 252 Cap¨ªtulo 252 Tobias apretaba ve que hab¨ªa sacado del bolso de su abu,o una bestia hambriento, corri¨® sin miramientos hacia el escondite del dinero de su abu. Al llegar a habitaci¨®n de su abu, fue directo a cama y con una r¨¢pida i¨®n, tir¨® des s¨¢banas¡­. Sus ojos briban con excitaci¨®n mientras abria violentamente puerta del escondite Al ver los billetes rojos, sus ojos briron con avari ¡°Con este dinero, deber¨ªa poder apostar a lo grande y recuperar todo lo que he perdido, penso. ¨²ltimamente se ha mezdo con algunos tipos dudasos y ha desarrodo una adi¨®n al juego Todo el dinero que le daban en casa ya lo ha perdido apostando. Desesperado por recuperar sus p¨¦rdidas, ha estado pensandoo conseguir dinero de casa. La casa ya hab¨ªa sido saqueada d¨ªas atr¨¢s. La caja fuerte de sus padres estaba vacia, y no se atrev¨ªa a pedirles dinero. Pero el escondite de su abu no hab¨ªa sido descubierto. Porque estaba escondido en medio de cama, sin ser encontrado. La cama de su abu estaba hecha un desastre en el suelo El dinero en el escondite fue barridoo hojas por un viento loco. Mientras agarraba el dinero, solt¨® una carcajada de victoris, que resonaba en habitaci¨®no el susurro de un demonio. Envuelto el dinero en su chaqueta, regres¨® a su habitaci¨®n, y meti¨® todo el dinero en su moch Luego se cambi¨® de ropa, se puso moch y sali¨® de casa con aire de arrogancia. Al salir de casa, sac¨® su tel¨¦fono y m¨® a alguien. ¡°Jacob, consegui el dinero. Ven a buscarme r¨¢pido. Esta noche voy a hacerlo a lo grande. Voy a recuperar todo lo que he perdido. Hoy voy a sair victorioso.¡± Del otrodo preguntaron, ¡°Cu¨¢nto conseguiste? Espero que no sean solo un par de miles. Eso no es suficiente para recuperar lo perdido. Si quieres recuperarlo todo, mejor ahora un poco m¨¢s.¡± Tos, orgulloso, dijo, ¡°Tranquilo, hoy consegu¨ª mucho Cientos de miles. Date prsa y ven por mil antes de que mi abu despierte y ya no pueda salir.¡± Al escuchar cantidad, persona del otrodo de linea serio ¡°Vaya, chico, s¨ª que sabes c¨®mo hacerlo.¡± ¡°Est¨¢ bien, voy hacia alt¨¢ ahora mismo.¡± ¡°Nos vemos en el lugar de sempre.¡± Tobias, tocando su moch abutada, pensaba que hoy definitivamente iba a ganar. Sin embargo, lo que no sabia era que estaba caminando hacia una trampa cuidadosarpente dise?ada Esos tipos, desde el principio, se han acercado a ¨¦l para ponerle una trampa: Primero le hicieron probar el juego poco a poco Cuando su adi¨®n se hizo m¨¢s grande, empezaron a sugerirle c¨®mo pacar dinero de casa. Tobias, de mente simple y cuerpo fuerte, fue enga?ado y addo por esos tipos hasta perder el sentido de orientaci¨®n Obsesionado con recuperar el dinero perdido, Capilub 252 se hundi¨® m¨¢s y m¨¢s profundo en este peligroso juego. Unos minutos m¨¢s tarde. un coche negro recogida Tobias cerca de mansi¨®n de familia Cabrera. Al subir al coche, Tobias abraz¨® su moch, abri¨® el cleme y, con actitud presuntuosa, mostr¨® el dinero a Jacob. ¡°Jacob, mira, tanto dinero. No te menti, ?verdad? ?Con esto puedo recuperar lo perdido, verdad?¡± Jacob, vestidopletamente de negro y con el cabello te?ido de amarillo, mir¨® moch llena de dinero mientras conducia.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Al ver moch abultada de billetes, sonrio de una manera que Tobias no pudo interpretar. Este chico es tan f¨¢cil de enga?ar! ¡°Bueno, depende de tu suerte. Pero si pierdes, no me culpes.¡± Tobias, d¨¢ndose golpecitos en moch, dijo con confianza. ¡°Hoy siento que mi suerte no va a far¡± Una hora despu¨¦s de que Tobias se fuera de casa, La madre de Efr¨¦n se desperto con dolor agudo. Toc¨¢ndose parte trasera de cabeza, luego mir¨® su mano. Estaba roja de sangre. Ha sido golpeada en cabeza hasta sangrar, Afortunadamente, herida no era grande, y sangre ya ya estaba casi seca. Pensando en su nieto, que ha empujado, se apresuro a levantarse Luego fue a habitaci¨®n de su nieto. La habitaci¨®n de su nieto, el balc¨®n, el dormitorio, el ba?o, lo busc¨® todo, pero no hab¨ªa rastro de ¨¦l. Entonces se apresur¨® a habitaci¨®n de su hijo y su nuera. Cap¨ªtulo 253 Nadie estaba por ahl Finalmente, lleg¨® a su habitaci¨®n. Cuando vio el desorden de su cama en el suelo, casi pierde el aliento de rabia. R¨¢pidamente revis¨® su bolsillo por ves. Las ves habian desaparecido. Con el rostro p¨¢lido, se acerc¨® a guardaba el efectivo, estaba vacio, ?Han desaparecido varios miles! Por suerte, no ha tocados joyas de oro y ta. La mam¨¢ de Efr¨¦n estaba tan furiosa que parecia que el fuego le sa por cabeza. Le dolia frente de solo pensar. Despu¨¦s de haberse recuperado con dificultad, casi se desmaya de nuevo del coraje. Furiosa, grito, ¡°Ese desgraciado.¡± ¡°Se est¨¢ volviendo un sinverglienzapleto.¡± R¨¢pidamente sac¨® su celr para mar a su hijo y su nuera. Pero los tel¨¦fonos de ambos estaban apagados, imposibles de alcanzar. Luego, inmediatamente m¨® a y avaricia. ¡°Tobias ha llegado.¡± Ven, toma milugar. Con toda esa ta que traes hoy, seguro recuperas lo perdido.¡± Tobias apret¨® fuertemente su moch. ¡°Por supuesto, despu¨¦s de perder tantas veces. Hoy tengo que recuperar mi honor a toda costa. ?Esto deber¨ªa ser suficiente, no?¡± Jacob le dio una palmada en el hombro. ¡°Suficiente, hoy seguro recuperas todo, con intereses.¡± De hecho, Tobias tuvo mucha suerte esa noche. Gand en siete de diez rondas. Jacob, incluso, le prepar¨® una caja para sus ganancias, fecit¨¢ndolo, ¡°Hoy tienes buena suerte,¡± Tobias, hinchado de orgullo y emocionado, apenas podia contener su alegr¨ªa al ver creder su mont¨®n de dinero, casi se le desencaja mandib de sonrisa. ¡°ro,s veces anteriores perdi porque traje p¨¦co. Hoy he invertido mucho. Seria una gran p¨¦rdida no recuperar algo.¡± Pensaba en ganar un poco m¨¢s y luego devolver el dinero del cofre de su abu para que no estuviera enfadada. Tobias se divierte a lo grande en el casino ndestino, sin saber que su abu estaba desesperada busc¨¢ndolo, No podia contactar ni a su hijoni a su ouera. Y su nieto ha salido solo con tanto diner, sin saber a donde haido El seguia a bolic¨ªa por todas partes, preguntando a conocidos y amigos de su nieto, pero sin noticias de ¨¦l Capítulo 253 Capitulo 253 Dos horas despr¨¦s Jacob, viendo que Tobias ya estaba ganando demasiado y bajaba guardia, le hizo una se?al a uno de sus secuaces. El tipo recibi¨® se?a y sali¨® del casino ndestino. Regres¨® en minutos con una bote de bebida en mano. Le pas¨® bebida a Tobias, ¡°Hermano, toma algo de aqua.¡± Tobias, que habia estado alli mucho tiempo, tom¨® bebida sin sospechar nada, abri¨® bote y tom¨® unrgo trago. Despu¨¦s, se limpi¨® boca y sigui¨® apostando Ah, jaja, hoy si que tengo suerte. Ya ha recuperado todo lo perdido y ganado m¨¢s de un mill¨®n extra. neaba ganar un poco m¨¢s y luego volver a casa. Sin embargo, su suerteenz¨® a cambiar. Perdi¨® nueve de cada diez veces¡­ Al ver c¨®mo los m¨¢s de un mill¨®n extra que ha ganado desaparecian,enz¨® a desesperarse, su mente cada vez m¨¢s perturbada Hasta que perdi¨® todo el dinero que hab¨ªa llevado, reci¨¦n entonces se levant¨®, aturdido ¡°Lo perdi todo!¡± Jacob, viendo situaci¨®n, ocult¨® una sonrisa cargada de significado. Con un aire de y resignaci¨®n dijo, ¡°Te lo dije, no debias ser tan avaro Si hubieras parado cuando ganaste m¨¢s de un mill¨®nC0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. no estarias sin nada ahora. Bueno, lo hecho, hecho est¨¢ Ajusta tu actitud Habr¨¢ m¨¢s oportunidades en el futuro. Vamos, te llevo a a casa, ya es tarde.¡± Tobias derrotado y confundido, sigui¨® a Jacob. Al salir del casino ndestino, de repente sinti¨® un mareo, su vista se nubl¨®, y se desplomo¡­ Pum¡­ Tobias cay¨® al suelo, produciendo un sonido sordo Capítulo 254 Cap¨ªtulo 254 Tobias estaba en el suelo, mientras uno de los matones le daba una patada para ver si reionaba Al no obtener respuesta, pregunt¨® ¡°Jacob, ?qu¨¦ hacemos con este chico?¡± Jacob encendi¨® un cigarrillo y respondi¨®, ¡°Lo vendemos al lugar de siempre. Se llev¨® una buena cantidad de su casa esta noche, lo que seguroman atenci¨®n de su familia. No tendremos otra oportunidad de sacarle dinero Mejor nos deshacemos de ¨¦l antes de que su familia lo busque¡± Acto seguido, vendieron a Tobias por una buena suma Luego, lo metieron en un carro que sali¨® de capital, rumbo a esa regi¨®n conocida por sus peligros, el tri¨¢ngulo negra La mam¨¢ de Efr¨¦n, junto con policia, busc¨® a Tobias toda noche sin encontrarlo. nno a su hijo ya su nuera varias veces, pero nadie contest¨®. manecer, corri¨® hacia empresa, peroo lleg¨® muy temprano, solo encontr¨® al guardia de seguridad. Despu¨¦s de esperar m¨¢s de una hora, apareci¨® Paloma Fuentes. Paloma, al ve despeinada, con ojeras y ropa arrugada, trunci¨® el ce?o. Sutonniera impaciente, ¡°?Qu¨¦ haces aqu¨ª tan temprano?¡± Ya no maba mam¨¢. Desde que descubri¨® que su suegra habia conspirado con Efr¨¦n para enga, no pudo volver a ama as¨ª. A pesar de saber que su hijo hab¨ªa sido asesinado, apoyo a Efr¨¦n en su enga?o. Le trn a ese hijo de otra para que e lo criara. Madre e hijo, ambos cortados por misma tijera. ?Qu¨¦ coraz¨®n mis snegro y cruell Gis, ignorando el tono de Paloma, dej¨® ques l¨¢grimas rodaran por su rostro, desbordada por angustia ¡°Paloma, Tobias ha desaparecido. Se rob¨® el dinero de mi caja fuerte y no ha vuelto en toda noche. Intent¨¦ marte a ti ya Efr¨¦n, pero nadie contest¨®. La policia lo busc¨® toda noche y no lo encontro. No s¨¦ d¨®nde podria estar. Ayer fue a casa de un amigo y rob¨® dinero de ali tambi¨¦n.Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Despu¨¦s de que lo castigu¨¦, me empuj¨® y me desmay¨¦ Cuando despert¨¦, habis tomado todo el dinero de caja fuerte. Paloma, por favor, contacta a Br¨¦n para buscar a Tobias Con todo ese dinero encima, si alguien malintencionado lo encuentra, estar¨¢ en peligro.¡± Paloma estaba sorprendida, pero al mirar a Gis, solo sinti¨® desden, Aunque detestaba a Efr¨¦n por lo que le hizo a su hijo, Tobias ha crecido a sudo. No era su hijo biol¨®gico, pero le tenia carro. Solo que no supo guiarlo bien, y ahora estaba perdido. ?Ser¨ªa esto un castigo? Despu¨¦s de escuchar a Gis, Paloma m¨® a su sobrino. ¡°Tobasha desaparecido, ?saben algo ustedes¡­?¡± Temis que familia Fuentes hubiera actuado por venganza contra el ni?o. Cristi¨¢n Fuentes, al escucha, solt¨® una risa despectiva, ¡°No soy tan bajoo para atacar a un ni?o inocente Los problemas entre adultos no deberian involucrar los ni?os¡® Paloma se sinti¨® avergonzada por sus sospechas. Capitulo 254 Recordando el idente de noche anterior, todo le parec¨ªa un sue?o. La escena sangrienta a¨²n atormentaba. ¡°Tuvimos un idente anoche,s gems murieron.¡± Cristi¨¢n frunci¨® el ce?o, ¡°?Qu¨¦ pas¨®?¡± ¡°?Te afecta?¡± No queria que su cargar con un crimen. ¡°Es intentaron matarme, pero alguien me salv¨®.¡°. Cuando huian apresuradamente, fueron arrodas por un cami¨®n de carga¡­ No necesitaba terminar frase para que Cristi¨¢n entendiera. ¡°Siempre que t¨² no hayas sido quien lo hizo, no tienes por qu¨¦ preocuparte. Cada quien debe pagar por sus errores. Su muerte fue resultado de sus propias iones. No tienes por qu¨¦ sentirte culpable. Ah, y ya firm¨¦ transferencia de esos activos. Pasa cuando puedas a recogerlos. Esta noche, vuelve a casa de los Fuentes, mi pap¨¢ quiere que conozcas a alguien.¡± Inicialmente, querian esperar a que Efr¨¦n mejorara un poco m¨¢s antes de hacerlos encontrarse. Pero despu¨¦s de un chequeo, descubrieron que el cuerpo de Efr¨¦n, tras a?os de tormento, sufria de fallo multiorg¨¢nico y le quedaba poco tiempo¡­ Paloma, confundida, pregunt¨®, ¡°Conocer a alguien? ?A qui¨¦n voy a conocer? ?Lo conozco?¡± La voz de Cristi¨¢n se tom¨® un poco grave, ¡°Si, lo conoces.¡± Capítulo 255 Cap¨ªtulo 255 En madrugada de capital, en una regi¨®n fronteriza abandonada, Herminio Fuentes y su equipo, disfrazados y embadurnados de negro para el ataque sorpresa, se enfrentaban a los terroristas en una intensa bata. La noche, densao un manto oscuro, rodeaba todo con una tensi¨®n palpable. Herminio y suspa?eros, con determinaci¨®n reflejada en sus ojos, eran casi indistinguibles unos de otros por el negro con el que se hab¨ªan cubierto, fundi¨¦ndose con oscuridad. Avanzaban sigilosamente hacia el enemigo, armados hasta los dientes. De repente, una se?al, un canto de ave fuera de lugar, desat¨® el caos. Los terroristas, sorprendidos en medio de noche, se apresuraban a responder al fuego enemigo, resguard¨¢ndose entre ebros y barricadas improvisadas. ¡°?Qui¨¦nes son esos tipos? ?Su potencia de fuego es brutall¡°, gritaba el lider de los terroristas, mientras todos resistian fren¨¦ticamente el asalto. La lucha se intensificaba,s bs surcaban el aire ys explosiones fuminaban noche. Pero gracias a su entrenamiento y t¨¢cticas superiores, Herminio y su equipo iban cerrando el cerco sobre los terroristas En medio del fragor, un vehiculo blindado embisti¨®s posiciones enemigas, sembrando el caos. La bata se torn¨® a¨²n m¨¢s feroz. Finalmente, los temoristasenzaron a quear. ¡°Maldici¨®n, hay que retirarse, gritaba desesperado su lider. Pero Herminio y los suyos no les daban tregua. Herminio, con una mez de ira y determinaci¨®n, senzaba en persecuci¨®n del lider terrorista, culpable de tanto dolor y miseria en frontera. ?Qui¨¦n demonios eres?¡°, gritaba el perseguido, ¡°Soy tu peor pesadi, respondia Herminio, alterando su voz Mientras tanto, Soraya Valle aprovechaba el caos para infiltrarse entres fs de lospa?eros de Herminio. Disfrazadao ellos, se acercaba sigilosamente al jefe de Herminio.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Desde su posici¨®n, apuntaba cuidadosamente y disparaba. El silencio del arma apenas perturbaba noche, pero el efecto era mortal. El oficial caia, sembrando m¨¢s confusi¨®n entre sus fs. Soraya, oculta ens sombras, sonreia satisfecha. ¡°Este juguete realmente vale lo que pagu¨¦ por ¨¦r, murmuraba, sintiendo el retroceso a¨²n en su mano lesionada. Capitulo 256 Capítulo 256 Cap¨ªtulo 256 Ech¨® un vistazo al vehiculo blindado que se alejaba r¨¢pidamente del campo de bata y solt¨® una risita. ¡°Si ese viejo no termina con vida de mi cu?ado y su familia, si no traici¨®na a milicia causando muerte de Incontables soldados, nime molestar¨ªa en enfrentario,¡± Con ayuda de Chispita, encontr¨® a esos dos ¡°amigos¡± de Herminio que lo han traicionado. Los liquido a ambos con un disparo Haciendo parecer sus muerteso si hubieran caldo enbate. Asi nadie sospecha c¨®mo han muerto realmente. Herminio, persiguiendo al lider de los terroristas, dispar¨® sin piedad. Ellider terrorista, superado por Herminio, recibi¨® varios disparos. Se qued¨® sin bs y fue capturado vivo por Herminio. Alver a su lider capturado, los terroristas que no querian morir serindieron, siendo todos capturados. Despu¨¦s del humo de bata. El campo qued¨® cubierto de restos y cuerpos de los enemigos. Herminio y su equipo ganaron bata. Defendieron pit y justicia con valor y determinaci¨®n.Belonging ? N?velDram/a.Org. Herminio, al capturar vivo al lider terrorista, se convirti¨® en un h¨¦roe Y hab¨ªa sido su cu?ada quien lo ha ayudado desdes sombras, salvandole vida. Despu¨¦s de asegurar que Herminio estuviera fuera de peligro, Soraya volvi¨® al hotel, Envuelta su mano herida en pl¨¢stico, se dio una ducha y senz¨® a cama a dormir. Ya tenia su vuelo de regreso a capital, solo queria descansar. En capital Tiziano Peralta s del hospital ese dia Mirando por ventana del coche, reflexionaba sobre los eventes recientes en capital, Las diez empresas lideradas por los Oca?a han caldo, y todos sus hijos estaban involucrados con una persona. ?Lluvia Cabrera! Con caida de estas empresas, sal¨® a luz el acoso que sus hijos ejercian en escu, sendo Lluvia victima m¨¢s afectada. La familia Cabrera, teniendo negocios con ellos, jam¨¢s los dtaria. El ¨²nico capaz de actuar era familia Fuentes, Descubri¨® que Lluvia no hab¨ªa vuelto con familia Cabrera en estos dias. En cambio, estaba con familia Fuentes. La calda de estas empresas no le afectaba mucho. Lo que realmente le do era perder a Luis Por el ganaba una buens suma cada a?o. Ahora¡­ Tiziano golpe¨® el asiento del coche, furiose Familia Fuentes!¡± ¡°Cristian!¡± ¡°Te subestime. Luego su tel¨¦fono sono 08.26) Capitulo 256 Al ver mada; Tiziano se Init¨® a¨²n m¨¢s. Con fastidio, contest¨®, ¡°Dime, ahora qu¨¦ quieres?¡± La voz aguda y sarcastica de su madre reson¨®, ¡°Vuelve a mansi¨®n esta noche. Cipriano Peralta traer¨¢ a su prometida. Tiziano, irritado, se frot¨® frente, ¡°Est¨¢ bien, lo s¨¦.¡± Colg¨® y m¨® a Tania Valle, ¡°?Tienes nes esta noche? ¡°Te llevar¨¦ a conocer a familia Peralta.¡± Si Cipriano tr a su prometida, ¨¦l podia llevar a su novia. Su madre siempre loparaba con Cipriano, esa actitud vanidosa y dominante lo sofocaba. Tania, a¨²n recuper¨¢ndose de su nariz, tenia sus reservas, ¡°Pero mi nariz a¨²n no est¨¢ bien, tu madre me criticar¨¢.¡± ¡°No te preocupes, e sabe por qu¨¦ testimaste.¡± Tania lo pens¨® un momento, ¡°Est¨¢ bien, p¨¢same a buscar.¡± Esa noche. En familia Fuentes. Despu¨¦s de cenar en casa, Fernando Fuentes llev¨® a Paloma al hospital. Al llegar, Paloma estaba a¨²n m¨¢s confundida, ¡°Hermano, ?qui¨¦n est¨¢ hospitalizado?¡± *?A qui¨¦n vamos a ver exactamente?¡± Fernando llev¨® hasta puerta de unidad de cuidados intensivos y se detuvo. Su voz erapasiva pero cargada de gravedad. ¡°Cuando veas a persona que est¨¢ adentro, tienes que mantenerte fuerte, le advirti¨® Luego, le cont¨® todo sobre c¨®mo Efr¨¦n hab¨ªa sido suntado. Viendo a su hermana profundamente afectada, con los ojos desorbitados y el cuerpo tembloroso, incapaz de aceptar lo que escuchaba, Fernando se llen¨® depasi¨®n. ¡°Es hora de entrar, tarde o temprano tendr¨¢s que enfrentarte a esto. Quer¨ªa esperar a que ¨¦l estuviera un poco mejor para cont¨¢rtelo. Pero ha sufrido mucho a lorgo de los a?os, y su salud¡­ Necesitas estar preparada psicol¨®gicamente.¡± Capítulo 257 Capitulo 257 En el silencio de aquel pasillo, resonaba el Banto contenido de Palonta E se tapaba boca con fuerza, ¡°?C¨®mo puede ser posible?¡± Simplemente no podia creer lo que sus oldos escuchaban. Tantos dias de acumdo dolor, un sinfin de resentimiento y una tortura insoportable. En ese momento, todo se convirti¨® en una mara?a de emociones enredadas que envolvian firmemente. Nunca en sus sue?os habria imaginado. Los a?os enga?ada, y a¨²n hab¨ªa una verdad a¨²n m¨¢s cruel. ?Donato Cabrera! Habia vivido a?os con un impostor sin nunca descubrir su verdadera cara. Ni siquiera ha reconocido a su propio esposo, Y su verdadero esposo hab¨ªa sido torturado por ese desdado impostor durante a?os Femando le dio una palmada en el hombro, ¡°Menos mal que Lluvia es tu hija con Efr¨¦n. Si no, niyo sabria c¨®mo consrte. Olvida al ni?o que ese monstruo asesin¨® Ve a verlo. Si ha aguantado todos estos a?os, ha sido solo para poder verte a ti y a Lluvia otra vez. Ha con ¨¦l esta noche. Ma?ana yo traigo a Lluvia.¡± Paloma mir¨® hacia puerta de cristal de unidad de cuidados intensivos, conteniendo su dolor. Se Impl¨®s l¨¢grimas apresuradamente. Luego, levant¨® mano. Con un temblor leve en su mano, tom¨® el pomo de puerta, respir¨® profundamente y lentamente empuj¨® puerta de unidad de cuidados Intensivos. Avanzo con dificultad hacia adentro¡­ Un paso, dos pasos, tres pasos¡­. Cada paso parecia apu?rle el coraz¨®n. ?? ? ? ?? ?? ? ? ? Ese pesado caminar,o si llevara mill kilos encima, oprimia hasta casi sofoca. A lo lejos. El hombre en cama, con oxigeno, tenia los ojos cerrados. Paloma se acerc¨® a cama Esos escasos diez pasos, para e, parecian un siglo entero. Alver el rostro esquel¨¦tico de Efr¨¦n, retrocedi¨® asustada, tropezando¡­. Fernando estaba detr¨¢s de , sosteni¨¦nd, ¡°S¨¦ fuerte.¡± En ese momento,s l¨¢grimas de Paloma brotarono un torrente, y un dolor insoportable le oprim¨ªa el pecho. Senz¨® junto a , mirando ese rostro esquel¨¦tico, su coraz¨®n se rompa de dolor Golpe¨® su pecho con fuerza, sus ojos enrojecidos,o queriendo arrancar ese dolor punzante. ¡°?Qu¨¦ ha soportado?¡± ¡°?Qu¨¦ le hizo ese monstruo?¡± ?Cu¨¢nto odia sential M¨¢s a¨²n que cuando descubri¨® traici¨®n del impostor. ?C¨®mo habia sobrevivido el hombre frente a e todos estos a?os? Efren ya d¨¦bilmente en cama, lleno de tubos por todo el cuerpo, mientras los aparatos emitian sus sonidos ritmicos constantemente, Paloma solt¨® un sozo, reprimido hasta el limite. 08-27 1 Capitulo 257 Aunque su rostro estaba demamdo hasta los huesos, e todav¨ªa po reconocerlo. Esa cara todav¨ªa conservaba sombras familiares, pero llevaba consigo un inmenso cansancio y vejez Sus ojos profundamente hundidos, su piel nca casi transparente, su otros robusto cuerpo ahora parec¨ªa una v en el viento, que pod¨ªa extinguirse en cualquier momento. Efr¨¦n hab¨ªa perdido todo su cabello,s cicatrices en su cabeza eran impactantes. ¡°Efr¨¦n¡­ Paloma no pudo evitar marlo en voz baja, su voz llena de un dolor Indecible. ?Cu¨¢nto hab¨ªa sufrido su esposo para terminar asi? Efr¨¦n, en su sue?o, de repente abri¨® los ojos, al principio confundido. Alescucha, no pudo evitar ma otra vez Esa voz¡­Belonging ? N?velDram/a.Org. Tan familiarl Efr¨¦n volted hacia donde venia voz¡­ Alver ese rostro conocido, sus ojos lentamente se iluminaron. ¡°Paloma¡­ ?eres t¨²?¡± Su voz era ronca y d¨¦bil,o si viniera de muy lejos. Aunque hab¨ªan pasado m¨¢s de una d¨¦cada, su rostro no hab¨ªa sido marcado demasiado por el tiempo, solo habia perdido inocencia de su juventud. Paloma ya no pudo contenerse m¨¢s, senz¨® hacia cama, agarrando fuertemente su mano, ¡°Soy yo, vine a verte¡± Sus l¨¢grimas sobre su manoo una inundaci¨®n, mirandolo con un dolor extremo. Como si quisierapensar todo el tiempo perdido Efr¨¦n mir¨® hacia Fernando, su mirada llenaba de preguntas. ?No habiamos acordado no decirle a Paloma todavia? Fernando, con dificultad, esboz¨® una leve sonrisa, ¡°Tarde o temprano tendr¨ªan que verse! ¡°Ustedes sigan, voy a dar una vuelta afuera.¡± Dicho esto, se dio vuelta y sali¨®, dej¨¢ndoles el espacio. Una vez Fernando se fue. Efr¨¦n, con una cara llena de culpa, dijo, ¡°Paloma, jo siento!¡± ¡°Por todos estos a?os, te he hecho sufric¡± Cada pbra que dec¨ªa parecia agotar todas sus fuerzas Capítulo 258 Cap¨ªtulo 258 Paloma neg¨® con cabeza, ¡°No, yo no estoy sufriendo!¡± ¡®Solo ful enga?ada, pero tu¡­ Lo que t¨² has soportado es mil veces in¨¢s doloroso que lo mia¡± Mirando sus manos Asperas y su cuerpo lleno de cicatrices, Paloma se desmorond Esas manos, que alguna vez fueron m¨¢s hermosas ques de una mujer. is viejas. Ahora, est¨¢n secas y ¨¢speraso ramas vi Eten suspiro profundamente, sus ojos reflejaban un dolor y tristeza infinitos, ¡°Yo¡­ lo siento tanto Si no fuera por mi, no habr¨ªas sido enga?ada. Paloma, una vez prometi hacerte feliz. Pero no cumplimi pbra. Lo siento, lo siento por ti, lo siento por nuestra hija Soy un pecador!¡± Paloma agarro fuertemente su mano, sin importarle su apariencia actual ¡°No, no hables asi, lo importante es que has vuelto, lo dem¨¢s no importa No queria que sintiera ni un ¨¢pice de culpa. Ya ha sufrido bastante. No queria a?adir m¨¢s dolor a su culpa. Aunque fue enga?ada, aquel impostor, durante a?os por dinero, solo lleg¨® a estrangr a aquel ni?o. Para no dejar que ells descubriera sus verdaderas intenciones, aparentemente nostimo. A medida que su conversaci¨®n se profundizaba Efr¨¦n rt¨® brevementes desgracias que sufri¨® todos estos a?os Lo contaba de manera ligera Pero Paloma sabia que lo que ¨¦l contaba era solo punta del icebergparado cons torturas que sufri¨®. E escuchaba en silencio,s l¨¢grimasian libremente. Su coraz¨®n parecia ser atravesado por una hoja afda, cada pbra golpeaba su pechoo un martilo, causandole un dolor insoportable. Efren haba con ligereza, pero en mente de e no dejaban de aparecers torturas que su esposo hab¨ªa soportado Si pudiera, desearia llevar todo ese sufrimiento sobre si misma, preferiria sufrir e misma esos tormentos en lugar de ¨¦l. Paloma loraba con los ojos hinchados.. Consol¨¢ndolo, ¡°Efr¨¦n, todo eso ya pas¨®.¡± Lo importante es que ahora has vuelto.¡± ¡°No te preocupes, estar¨¦ contigo, te pa?ar¨¦ a recuperarte.¡± El hermano mayor dijo que ni siquiera sabia que su cuerpo ya estaba al limite, contandolos dias Paloma solozaba, su voz lena de determinaci¨®n y temura. E lo agarraba fuentemente de mano,o si fuera el tesoro m¨¢s predo de su vid¨¤. E usana todo su amor y calidez para proteger a este hombre que habia sufrido tanto. Para pa?arlo durante los ¨²ltimos dias de su vida. Para hacerle sentir un amor y cuidado infinitos. Aunque solo fueran unos dias o unos meses, e estaba dispuesta, sin ninguna queja. En esa habitaci¨®n de hospital, llena de tristeza y temura. Efr¨¦n queria levantar mano para secarles l¨¢grimas, pero temiastima con sus manos asperas Haron un rato y luego el volvi¨® a caer en un profundo sue?o. Aun as¨ª, Paloma no solt¨® su mano. 1/2 D827 Capitulo 258 Sus manos permanecian firmemente entrzadas,o si nunca m¨¢s fueran a separarse. En su momento, realmente amo a Efr¨¦n, por eso desafio oposici¨®n de su fami y se enamor¨® de ¨¦lo una poli hacia fama¡­ La realidad prob¨® que no se habis equivocado al amarlo. Solo que este final, era demasiado doloroso¡­ En noche de capital, a¨²n era de dia en frontera Soraya se desperto,i¨® algo y se dirigi¨® directamente al aeropuerto. Justo antes de entrar al aeropuerto, voz de Chispita reson¨® en su oido. (Anfitriona, Efr¨¦n va a monit) Soraya se sobresalt¨®, LA morir? Pero si ya lo hab¨ªamos rescatado.] (Despu¨¦s de a?os de tortura, sus ¨®rganos est¨¢n fando, los doctores no pueden hacer nada¡­) Soraya sinti¨® pena, [Ay, pobre.] Chispita: (Anfitriona, t¨² puedes salvarlo.) [¨¦l tiene fas org¨¢nicas, no es un simple resfriado o dolor menor, ?c¨®mo puedo salvarlo?] Chispita. (No sabeso guiar almas?Content rights belong to N?velDrama.Org. Cuando muera, puedes guiar su alma hacia el cuerpo de alguien que est¨¦ a punto de morir, ?no podr¨ªa renacer asi?) Soraya se sorprendi¨®. ?C¨®mo sabes ese secreto?] Chispita: (Conozco todos tus secretos.) E ni siquiera sabia qu¨¦ se de monstruo hab¨ªa sido en sus vidas pasadas. En su vida anterior, naci¨® con capacidad de ver lo que otros no podian, incluyendo espiritus y otras entidades oscuras Har con fantasmas era algo normal para e Podia vers almas vagando despu¨¦s de muerte. ?Guiar almas! ?Eso es No, no puedo. Cambiar el destino por mi cuenta traer¨ªa consecuencias negativas para mi.] En mi vida pasada, siempre meti nariz donde no me maban, y al final, eso me llev¨® a recibir mi merecido una enfermedad terminal. En esta vida, no me atrever¨¦ a hacerlo otra vez. Chispita: (Tranqu,s buenas iones de tu vida pasada son suficientes para ques disfrutes en esta Esta vez, no habr¨¢ repercusiones Capítulo 259 Cap¨ªtulo 259 Soraya funci¨® al ce?o al escuchar a Chispita decir que no sufriria represalias, [Sin represalias? ?Entonces por qu¨¦ dima vez que expuls¨¦ un espiritu maligno, sufifun rev¨¦s?] Chispita respondi¨®: (Porque en ese momento, buena voluntad que el coprotagonista masculino ten¨ªa hacia ti era negativa. Pero ahora que apresurarse. Cuando regreses y salves a Efr¨¦n, buena voluntad aumentar¨¢ de nuevo, no habr¨¢ sido en vano) (Bueno, primero tengo que volver y ver c¨®mo est¨¢ns cosas. No depende solo de mi salvarlo o no, Tambi¨¦n tengo que ver si puedo encontrar un cuerpo adecuado para su alma). Poco despu¨¦s de que Soraya abordara el avi¨®n, Herminio y su equipo tambi¨¦n se dirigieron de vuelta a capital Antes de subir al avi¨®n, se dirigi¨® a un rinc¨®n desdo para mar a Cristi¨¢n. ¡°Bro, yaplet¨¦ misi¨®n.C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Pero no encontr¨¦ a tu esposa, aunque mi crisis de vida ya est¨¢ resuelta. Solo que hubo un idente, mi superior fue eliminado. No s¨¦ si fue obra de tu esposa. Pero ¨¦l y mis dospa?eros fueron alcanzados por el mismo tipo de b¡°. Al escuchar esto, los profundos ojos de Cristian se tensaron un poco. ¡°No importa si fue e o no, act¨²ao si no supieras nada. Si e lo hizo, debe tener sus razones. Creo que no actuaria sin motivo¡°. Tranquilo, soy un sepulcro, jam¨¢s revr¨¦ nada¡°. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Cristi¨¢n mir¨® hora Hay una diferencia de cuatro a cinco mil kil¨®metros entre fronters y capital, regresar en avi¨®n tomar¨ªa al menos cuatro o cinco horas. Intent¨® mar a Soraya, a, pero su tel¨¦fono estaba apagado. Eso significaba que ya hab¨ªa abordado el avi¨®n Reviad los vuelos de regreso desde frontera durante el mismo periodo ¡°Llegar¨¢ a capital as dos y media de madrugada¡°. Luego, Cristi¨¢n m¨® a su conductor ¡°Esta noche toca trabajar extra, a una de madrugada, l¨¦vame al aeropuerto¡°, ¡°El bono de este mes se duplicard¡°. El conductor no sabia qu¨¦ har¨ªa su jefe en el aeropuerto a altas horas de noche. Pero aloir qu que su bono se duplicaria, no pudo evitar sonreir de oreja a oreja. ¡°ro jefe, estare ahi a tiempo¡°. Alpensar que en unas pocas horas esa mujer regresar¨ªa, el ¨¢nimo de Cristian mejor notablemente. Se ha acostumbrado a teneramumurando a sudo. Despu¨¦s de tres d¨ªas sin vera, sentiao si hubieran estado separados por mucho tiempo. 08:27 En familia Peralta. A diferencia del buen humor de Cristi¨¢n, Tiziano estaba sumido en oscuridad. Despu¨¦s de llevar a Tania a casa, una mada de su madre lo hizo regresar a mansi¨®n familiar, Las pbras de su madre lo enfurecieron, ¡°Mam¨¢, est¨¢s local ?Te das cuenta de lo que est¨¢s diciendo?¡± ?E quer¨ªa que sedujera a prometida de Ciprianol ? ?? Sa que ¨¦l estaba enamorado de Tania. Irene ignor¨® su furis. Le explic¨®, ¡°La familia de Tania tiene un buen estatus. Pero e solo puede apoyarte econ¨®micamente. La novia de Cipriano, Paloma Virroel, viene de un trasfondo diferente. La familia Virroel tiene influencia politica. El abuelo de Paloma tiene una alta reputaci¨®n en politica. Su padre, aunque ingres¨® a familia por matrimonio, ha logrado cierto ¨¦xito politico con ayuda de su suegro. Su hermano mayor, Joan, tiene muchos m¨¦ritos militares y pronto ser¨¢ promovido a coronel Su segundo hermano, Gael Virroel, est¨¢ en politica y actualmente es el secretario administrativo del alcalde de capital. Con el tiempo, si el alcalde asciende, su hermano subir¨¢ de rango. Tiziano, si te casas con Paloma, tendr¨¢s el poder military politico detr¨¢s de ti¡°. ¡°?No ser¨ªa panido tomar el control de familia Peralta y destruir a familia Fuentes cuando llegue el momento? ?Entre Paloma y Tania, qui¨¦n te puede traer m¨¢s beneficios? Con esto que te digo, deberias entender a qu¨¦ me refiero!¡± Irene, vestida de nco con ese toque elegante que le daba su traje de noche y su maquije impecable, no podia ocultar astuda y avaricia en sus ojos Tiziano sacudi¨® cabeza, ¡°Esta vez, no te har¨¦ caso. A quien amo es a Tania. Para enfrentarme a familia Fuentes, no necesito ayuda de familia Virroel. Paloma, a pesar de su buena familia, no es m¨¢s que un adoroparada con Tania. No le llega ni a los talones en ning¨²n sentido.¡± Capítulo 260 Cap¨ªtulo 260 ¡°Mam¨¢, no quiero casarme con una florem para tene de adorno. Adem¨¢s, Paloma ya estuvo con Ciprio, me parece sucio ?f! Irene, furiosa, le solt¨® una cachetada. ¡°?Qu¨¦ in¨²til eres! Una mujer solo tiene que traerte beneficios. ?Qu¨¦ m¨¢s da con qui¨¦n haya estado? Soraya ya est¨¢ casada, y a¨²n as¨ª t¨² te rebajaste a estar con e. Paloma ni siquiera se ha casado con Ciprio, ?por qu¨¦ t¨² no puedes? La familia Valle ya no es lo que era antes. Nuestros negocios van de mal en peor. Estar con Tania solo te traer¨¢ beneficios a corto zo, pero Paloma puede ofrecerte ventajas argo zo. Eres un miope, no sabes ver m¨¢s all¨¢.¡± Tiziano, con cara torcida y pas¨¢ndose lengua por los dientes, contest¨®: ¡°No importa lo que digas, esta vez no voy a hacer lo que me dices. Soraya y Paloma no son lo mismo, Soraya era f¨¢cil de enga?ar, Pero con Paloma, me arriesgo a perder a Tania.¡± Dicho esto, gir¨® sobre sus talones, sin mirar a Irene, y sali¨® del cuarto. ¡°Ah, ingrato!¡± Irene, con cara distorsionada por ira, grit¨¦: ¡°Eres un caso perdido. Te lo he explicado todo y sigues obstinado, empe?ado en esa cualquiera. Si no sigues mi n, iya ver¨¢s c¨®mo te arrepientes! ?Tania, eh? ?Ja! Mientras yo respire, nunca entrar¨¢s a familia Peralta.¡±Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Cuando Tiziano sali¨® al patio, se encontr¨® con Ciprio, que regresaba con su prometida. Al ver marca de cachetada en su rostro, Ciprio no pudo evitar una sonrisa sarcastica, ¡°Vaya, otra vez te han golpeado. ?Y por qu¨¦ esta vez, eh? D¨¦jame adivinar.¡± Ciprio, de apariencia distinguida, se par¨® a contraluz, haciendo que su silueta se elongara bajo luz tenue, d¨¢ndole un halo casi dorado. ¡°?No seria por mi prometida, verdad? ?Tu novia se sinti¨® eclipsada por el estatus de mi prometida y te tom¨® a tio nco de su frustraci¨®n? Tsk, tsk, tu madre siempre cons mismas, a¨²n as¨ª e no deja de humirte. A veces hasta me das pena. Tener una madre tan superficial y ambiciosa debe ser duro.¡± Losentarios despiadados hicieron que Tiziano se pusiera p¨¢lido y luego rojo de ira, pareciendo a¨²n m¨¢s enfadado. Conteniendo su furia, dijo: ¡°Hermano, mejor preocupate por tu propia boda. Si no, mam¨¢ podria terminar organiz¨¢nd, y eso si que seria una sorpresa para ti.¡± Tras decir esto, se fue. No era tanto un aviso para Ciprioo una manera de proteger a Paloma. Paloma venia de una familia m¨¢s poderosa que Tania, pero los hombres de familia Virroel no eran f¨¢ciles de tratar. Tener que estar siempre alerta era agotador, y ni siquiera casarse con Paloma asegurar¨ªa su apoyo inmediato. Cipria observ¨® a Tiziano alejarse, sin tomar en serio sus pbras. Irene queriendo sabotear su boda era lo de menos; si se atrev¨ªa, el mismo se encargar¨ªa de e. Si no fuera por su padre protegi¨¦nd, ya habria echado a esa mujer venenosa de casa. No entendia c¨®mo su padre podia estar tan cegado. A 1:30 de madrugada, Cristi¨¢n ya estaba en el aeropuerto. En salida del pasillo VIP; Cristi¨¢n estaba sentado en una si de ruedas, revisando el reloj cada pocos minutos. Estaba pensando en lo sorprendida que estaria Soraya al verlo justo al salir del aeropuerto. Imagin¨¢ndose su expresi¨®n de asombro, Cristi¨¢n no pudo evitar sonreir ligeramente The Novel will be updated first on this website. Come back and continue reading tomorrow, everyone!