AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > 5 estrategias para que vuelva a enamorarse de mí > Capítulo 33-36

Capítulo 33-36

    Capítulo <b>33</b>


    E pensó que lo de noche anterior, cuando Genaro llevó de vuelta a casa y le prometió a familia Fuentes que haría que aceptaran su matrimonio, ha sido solo una promesa al aire. Antes, él ya habia dicho que haria que su familia


    reconociera su matrimonio


    La abu, al conocer verdad de lo sucedido noche anterior, naturalmente creyó todo lo que Soraya dijo. Con un tono severo, mind a Nayra y ordend. “Desde ahora, te prohibo volver a encontrarte con ese de familia Cervantes. Recuerda, tienes unpromiso matrimonial“.


    Nayra, con los ojos bien abiertos, no podía creer lo que escuchaba: “Abu, dijiste que no me presionarias. Sabes bien que a quien quiero es…”


    La abu, con firmeza, interrumpió: “Lo que dije fue antes, esto es ahora. Ese Genaro no es tan buenoo parece. Es un sucio y cruel por debajo, solo se acerca a ti por interés, para usarteo escudo. No tendrás un buen futuro con él. Sin mi permiso, no tienes permitido verlo. De lo contrario, ya no serás mi nieta”Belonging ? N?velDram/a.Org.


    “Abu!“, Nayra estaba atónita. No entendía cómo su abu había <b>cambiado </b>de opinión tan rápidamente después de una


    noche.


    “mar a tu abu no servira de nada. Vuelve a tu habitación y arrete. Mira cómo te ves, nada parecido a una se?orita de buena familia”.


    ?Guau, abu si que se despertó con ridad! ?Cómo supo que Genaro era un mal tipo? Parece que familia Fuentes todavia puede salvarse. Ah, abu, por favor, impide que Nayra enamorada termine en familia Cervantes.


    Al escuchar los elogios de Soraya, abu levantó orgullosamente cabeza; con esa profeta alli, ?qué no iba a saber?


    Viendo que su abu haba en serio, Nayra, sintiéndose injustamente tratada, pisoteó el suelo <b>y </b>subió corriendo a su habitación cubriendose cara. Después de que ésta subió<b>, </b mirada de anciana hacia Soraya se suavizó: “Mateo ya debe haber despertado, we a verlo, pero no puedes llevártelo“.


    Aunque no podia llevarse al peque?o, Soraya se alegraba de haber mejorado su rción con abu: “Gracias, abu. Entonces, voy a ver a Mateo, y dicho eso, subió corriendo <bs </b>escaleras.


    Antes incluso de entrar en habitación<b>, </b><b>no </b>pudo evitar gritar: “Peque?ito, mamá vino <b>a </b>verte“.


    Mateo, que solia dormir tarde y levantarse tarde<b>, </b>acababa de ser vestido yvado por ni?era, quien estaba a punto de Bevarlo abajo. Pero en cuanto Soraya entro, se apresuro a tomar a <b>su </b>hijo de los brazos de ni?era, le dio un beso en cara: “Extra?aste a mama?“.


    Mateo, con sus grandes ojos brintes, miro confundido por un momento antes de reconoce. Emocionado,enzó a agitar sus peque?as manos, ramente muy apegado a e.


    Ay, tranquilo, tranquilo! Te mueves demasiado, jcuidado y mamá no puede sostenertel“.


    El peque?o parecía entender, pues se odó tranquilo en sus brazos, chupándose una mano y miránd sonriente, sus <b>dos </b>peque?os hoyuelos casi invitaban a Soraya a tocarlos. Esta no pudo resistirse a darle otro beso en meji a su hijo: “Mateo es tan bueno y tan lindo!“,


    Después de pasar el dia en casa grande, no fue hasta que Cristián llegó por noche que Soraya, a rega?adientes, regresó con él. En el camino de regreso, no pudo evitar discutir con el “Amor, deberíamos traer a Mateo con nosotros. ?Es tan lindo, quiero verlo crecer todos los dias!“,


    El le echó una mirada: “Traerlo para luego ignorarlo? Tú, que todos los días has de divorcio, no te parece ridiculo decir eso?<b>”</b>


    Soraya agarró el borde de su camisa: “Amor, ya te dije que me equivoqué, prometo cambiar“.


    Cristián, sin expresión, se quitó mano de encima. Pero e insistió: “Dame otra oportunidad! Mateo es tan adorable, seguro que tú tampoco quieres dejarlo siempre en casa grande. Si lo seguimos haciendo, con el tiempo, nuestra rción se enfriara“..


    Cristián, en el fondo, deseaba tener <b>a </b>su hijo cerca, <b>pero </b>e era un problema con el que no quería lidiar. Antes, para conseguir el divorcio, estuvo a punto de asfixiar a su hijo <b>y </b>si él no lo hubiera descubierto <b>a </b>tiempo, ya no tendrían a su hijo. Pero parecia que e ya ha olvidado ese incidente.


    “Sinti, Mateo podria crecer feliz. Prefiero que no tengas rción con él, siempre y cuando crezca sano y fuerte, eso es lo que me importa


    Capitulo 33


    “Ay, estos hombres son un dolor de cabeza. Si no fuera porque sé que en un <b>par </b>de dias ese espectro que abu quiere presentarle a mi primo viene a quedarse en casa por unos días, no me habría apurado tanto en traer de vuelta a mi hijo. Ese espectro no es humano, está poseído, le encanta absorber esencia vital de los ni?os. Mi hijo se debilitará por culpa de ese espectro, por eso está siempre enfermo y ha tenido <b>que </b>ser hospitalizado varias veces al a?o. La abu no cede, y ese hombre no toma iniciativa tampoco, <b>?</b><b>qué </b>hago, cómo logro?‘.


    El conductor de pronto frend de golpe, interrumpiendos <b>quejas </b>internas de Soraya.


    Capitulo <b>34</b>


    Capítulo 34


    El conductor apretó el freno de golpe, ba?ado en un sudor frío. Con voz temblorosa, balbuceó, “Jefe, es que…”


    Soraya se tocó frente, soltando un gemido de dolor. Luego<b>, </b><b>con </b>una mirada de reproche, dijo: “Ayy, se?or conductor, ?esto fue a propósito?“.


    “Ya me han golpeado dos veces“.


    Cristián entendió lo que el conductor queria decir. Apretó los dedos que tenia sobre rodi, pero su rostro permanecia impasible,o si no se hubiera dado cuenta de nada: “Mantén el carro estable“.


    El conductor captó el mensaje al instante y dijo: “ro“.


    Luego, puso el carro en marcha de nuevo, el sudor de sus manos dejando hues en el vnte. ?Dios mío! Los pensamientos de se?ora eran aterradores, cada vez que e pensaba algo, se avecinaba un desastre. Sentia que, si escuchaba los pensamientos de se?ora unas cuantas veces más, su corazón podria detenerse de miedo.


    Al llegar a casa, Cristián ignoró a Soraya y fue directo en su si de ruedas al ascensor para subir al segundo piso, entrando en habitación y cerránd con ve; sacó su móvil e hizo una mada: “Consigue información sobre toda familia Rios, lo quiero todo en mi oficina ma?ana“, después de colgar, sacó un cigarrillo y lo colocó entre susbios, prendiéndolo con un encendedor teado que chisporroted una ma azul pálido. Encendió el cigarrillo con una elegancia despreocupada, sus dedosrgos sujetando el cigarrilloo si tuvieran el mundo entero en sus manos.


    El cigarrillo briba entre sus dedos, titndo con cada bocanada que daba; fumaba con una elegancia y calma que lo envolvia en un velo de misterio con cada exhción. Sus ojos, profundos y llenos de historias sin contar, briban a través del humo: “Poseida por un espiritul Soraya, ?quién eres en este momento? ?Cómo sabes lo que está por venir? Si realmente tienes habilidad de prever el futuro, ?<b>cuál </b>es tu verdadero propósito al quedarte a mido<b>?</b>“.


    En habitación principal, Soraya se dio una ducha rápida y luego sacó un camisón negro de encaje que habiaprado a propósito, apenas lo suficientementergoo para cubrir su trasero; se sintió un poco incómoda ajustándose el minúsculo camison, sonrojándose ligeramente: “Ya me <b>puse </b>esto, no creo que Cristian pueda resistirse frente a una belleza seductorao yo“, y sacó un frasco de perfume especial y se lo roció generosamente.


    “Jeje, con esta arma secreta, vamos a ver cómo ese hombre se escapa de mis manos hoy“, soltó su cabello, sacudiéndolo un poco, y cayó en cascada sobre sus hombros, desordenado pero seductor. Momentos después, se envolvió en una bata de ba?o y mó a puerta de Cristián.


    éste último, recién salido de ducha y vistiendo un pijama gris, mird indiferente al abrir puerta, bloqueandole el paso le dijo: “?Qué quieres?“, su cabello, aún húmedo, goteaba agua que corría por su rostro y cuello, revndo un atisbo de músculos bajo su pijama, lo que hizo que e se sonrojara aún más.


    “Amor, ya terminaste de ba?arte. Pensé que podrias necesitar ayuda“.


    Cristián miró friamente: “No es necesario. No te pasees por aquí sin motivo“.


    Soraya sintió una punzada de frustración: ?Dios, este hombre es un iceberg,o se supone que flirtee con él.


    ?Flirtear? Cristián, apoyado en su si de ruedas, examinó discretamente a mujer frente a él. Con ese cambio radical, Soraya de ese momento, con su cabellorgo y <b>su </b>cara libre de maquije, era deslumbrantemente hermosa,o una joya sin pulir, cada detalle tado a perfión.


    Capitulo 35


    Capítulo 35


    Sus cejas delicadaso monta?as distantes, sus ojos profundoso aguas oto?ales, con una nariz recta ybios de un rojo encantador, su mirada era profunda y brinte, resndecienteo un cielo estredo. Con una mirada intencionalmente ambigua y apasionada, e fijó sus <b>ojos </b>en Cristián: “Ya que mi esposo ya se ha ba?ado, no tengo que molestarme más. Pero esta noche, quiero dormir contigo. Si no vienes a cama principal, entonces iré a secundaria. De cualquier manera, esta noche dormiré contigo, tu oposición no cuenta. Somos esposos, y dormir juntos no es ilegal. Dormir contigo está protegido por ley“.


    Cristián sabia que e lo estaba provocando intencionalmente, solo parapletar una misión: “?Dormir conmigo? ?Acaso te has olvidado de lo que dijiste antes? ?Sufres de amnesia?“.


    E frunció el ce?o, ?qué había dicho antes? ?Qué había dicho Soraya original? De repente, un recuerdo borroso cruzó su mente. En ese recuerdo, Soraya original despreciaba a Cristián, quien estaba en una si de ruedas, y lo expulsaba del dormitorio diciéndole: “?Fuera, no quiero verte nunca más! Con esa discapacidad tuya, ?todavia piensas dormir conmigo? Mirate, ni siquiera puedes pararte sobre tus propias piernas, ?con que piensas satisfacerme? ?Puedes llevarme a citas a cualquier lugar, correr por ahi? ?Puedes cargarmeo a una princesa? <b>?</b>Darme masajes en espalda? ?Cambiar de posición para darme el máximo cer?“.


    -Cada pbra de Soraya <b>original </b>era un golpe directo al corazón de Cristián, un ataque a su orgullo masculino. La Soraya de ese momento se sintió avergonzada, deseando poder retroceder en el tiempo y darle unas bofetadas a su yo anterior. Maldiciendo internamente estupidez de Soraya original que había llevado a su trágico final.


    E sonrió tontamente, con voz coqueta dijo: “Mi amor, ?qué pareja no discute? Lo importante es reconciliarse después. Fui una tonta en el pasado y dije tonterías. Pero eso ya es historia, ya me di cuenta de mi error. Aquí estoy, pidiéndote disculpas. Por favor, sé generoso y no te enojes por lo que dije. De ahora en adnte, seré una buena esposa, una buena madre“, y se agachó junto a si de ruedas de Cristián, y con valentia puso su mano sobre suya.


    “Mi amor, ?podemos dormir juntos esta noche? De verdad quiero enmendar mis errores“, mientras se acercaba a él, Cristián sintió un suave aroma. Era difícil decir si era su perfume o algo más. Bajo mirada, y por un momento, vio el pronunciado escote de Soraya, sus pechosprimidos uno contra el otro, capturando su atención; esa mujer, ni siquiera llevaba ropa


    Interior.


    Sintiendo mirada de él, e rozó su cara contra mano de él y, con picardia, sacó lengua y le dio un ligerometazo y su voz sonaba más seductora que nunca: “Mi amor<b>, </b>rectificar es de sabios. Se dice que un hombre reformado vale su peso en oro. Si una simple mujero yo sabe reformase, ?acaso no llenaré casa de oro?“.


    Cristián se mantuvo inexpresivo, pensando en empuja lejos. Pero e, anticipándose a su movimiento, se levantó rápidamente y, antes de que él pudiera reionar, giró su si de ruedas y empujó rápidamente hacia el dormitorio y con un fuerte golpe, e cerró puerta detrás de ellos.


    él, recuperando supostura, estaba a punto de exigirle que se fuera, pero e rompió el molde y, de un salto, se sentó en su regazo, tomó su rostro entre sus manos y lo besó apasionadamente.


    Capitulo 36


    Capítulo 36


    El beso repentina hizo que cara de Cristián cambiara de coloro una paleta de pintor, impredecible. ?Esa mujer! Con aires de bandida, acaso era una rufiana? Furioso, tomós manos de Soraya, intentando arranca de su abrazo. Sin embargo, e ágilmente esquivo sus manos, tocándolo rápidamente y ligerarnente en su cuerpo.


    Cristián se quedó inmovil al instante. Con una mirada de shock, observó, sus ojos ardian con ira de un volcán en erupción: “?Qué me hiciste?“.


    E sonrió con picardia: “Ay, tranquilo, solo presioné algunos de tus puntos de acupresión para que no te puedas mover por un rato, no tiene efectos secundarios“,


    Cristián, mirando su triunfante sonrisa, casi explotó de rabia. Con el rostro sombrio, demandó: “Suéltame“.


    Soraya, sosteniendo su cara y riendo descaradamente, le dijo: “No lo haré. Si lo hago, ya no me dejarás besarte. Marido, después de todo lo que he hecho, ?no me deseas?”,


    E rgó intencionadamente su tono seductor: “Me ba?é y estoy aqui, ofreciéndome a ti, ?no sería una lástima rechazarlo?“, luego, se levantó lentamente yenzó a desatar su bata de ba?o. Cuando bata cayó al suelo, vista dejó al hombre con boca abierta.


    El cuerpo de Soraya,o el de una ninfa, curvilineo y perfecto, sin un gramo de grasa extra, su piel brinte bajo luz, susrgas piemas ys curvas bnceándose capturaron mirada de Cristián. Lo que más satisfacia a verdadera Soraya era precisamente ese cuerpo, perfecto hasta el punto de causar envidia, incluso una mujer lo admiraria.


    E, con una cadera ondnte, levantó a Cristián, de más de un metro ochenta de alto, bajo su voraz mirada mirada de éste se volvió gélida de inmediato hacia e: “Soraya, si te atreves a hacer algo estúpido esta noche, jma?ana te mataré!“. ?Esa mujer se atrevió a ser tan audaz! Sus iones de esa noche eran una humición total para él.


    Pero Soraya ignoro su ira. Para e, los hombres eran criaturas que pensaban con parte baja. No habia conflicto que una buena noche de pasión no pudiera resolver. Si una no era suficiente, entonces dos; y si dos no eran suficientes, entonces tendría que ser más. Antes de venir, habia pensado que, si fuera demasiado dulce y <b>suave</b>, se aburriría de sí misma. Así que cambió de táctica, tomando un camino menos convencional. El asalto del conquistador! Ese era su as.


    La verdadera Soraya era arrogante e irrazonable, una impresión que no cambiaría de noche a ma?ana, así que ?por qué no usarlo a su favor? Queria tomar el camino de un hombre para dejarlo sin salida, decian que los hombres conquistaban a una mujer en cama, ys mujeres a un hombre con cocina. Si cocina no era lo suyo, entonces lo haría en cama. De todos modos, él estaba herido y no podia resistirse mucho, y una vez que él no pudiera resistirse más, estaria cerca de enamorarse de e.


    E lo acostó en cama cuidadosamente, luego se acostó a sudo, colocando sus manos sobre sus voluptuosos senos: “Marido, no te enojes, ?si? Esto es solo un poco de diversión. Antes no supe ser una buena esposa, te descuidé. De ahora. en adnte, te consentiré todos los dias“.


    Cristián apretó los dientes fuertemente: “Ponte a pensar cómo quieres morir ma?ana“.


    Pero e colocó su dedo me?ique sobre susbios: “Shh… Har de muerte trae m suerte. Si muero, <b>?</b>dónde encontrarás otra esposa tan interesanteo yo?“,


    ?Ves, gran témpano? ?No es divertido tener un cambio de roles? Siempre tan frío conmigo. ?Ahora no puedes movertel El punto de acupresión que te presione no se deshace en una hora. Esta noche te conquistare, te haré desear el cielo y temer muerte, y nunca podrás olvidarme“,


    Cristián, inmóvil, al escuchar sus pensamientos, sintió una furia ardiente <b>en </b>su pecho, sofocado hasta el punto de no poder ni respirar. Maldita mujer, realmente tenia nes de forzarlo. Nunca ha imaginado que llegaria el dia en que una mujer lo dominaria de tal manera, cerró los ojos: Te doy una última oportunidad. Sueltame ahora, y fingiré que nada de esto pasó esta noche. Si no, ma?ana será el dia en <b>que </b>te eches a rodar fuera de familia Fuentes*.


    Al oír eso, Soraya no le dio mayor importancia: “Lo de ma?ana, ma?ana se verá. Estoy segura de que después de esta noche, mi esposo no tendrá corazón para echarme de casa“.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul