Capitulo 37: Pensar en ese Lugaro su Hogar
Con dinero en mano, Valentina se alojó en un hotel esa noche. A medianoche. Santiago regresó a
Al ver que Valentina aún no había regresado, Santiago, preocupado por su seguridad,
inmediatamente le mó.
El teléfono sonó varias veces antes de que Valentina, con voz somnolienta, contestara.
-?H? ?Quién es? ?H?
-?Dónde estás? -preguntó Santiago, con un tono de voz grave.
Valentina, aún medio dormida y confundida, respondió:
-En un hotel, ?quién eres?
Tras decir esto, colgó y volvió a dormir.
Santiago, mirando fijamente su teléfono, con el rostro ensombrecido, se dio cuenta de algo. ?Tan
solo después de una noche, ya habia empezado a pensar en ese lugaro su hogar! Pero e tenía
razón, ?quién era él para e? Solo un matrimonio por conveniencia, una rción destinada a terminar
en un mes. ?Realmente se lo había tomado en serio?
ゲ
Santiago se rio de si mismo con sarcasmo y luego dejó Vi de Los Pinares. Durante los
siguientes dos días, cambió sus nes y se fue a Ciudad de México para gestionar
personalmente una adquisición de una institución financiera bajo Corporación Mendoza.
Valentina había olvidado porpleto el incidente de mada nocturna. Durante esos dias, se
inscribió en el concurso de joyería y rápidamentepletó un dise?o, subiéndolo al sitio web oficial
del concurso. Después, terminó el dise?o para K&K. El cliente quedó muy satisfecho y. para celebrar,
Izan le propuso salir a cenar. Valentina no rechazó oferta.
-Izan, debería ser yo quien te invite. Me has dado tantas oportunidades de ganar dinero en estos
dos a?os, aún no te he agradecido. Está decidido, esta noche lo organizo yo.
Justo después de colgar, Valentina recibió una notificación de WhatsApp; había sido a?adida a un
grupo. El chat estaba lleno de mensajes des damas locales de Coralia.
[Valentina, olmos que te casaste. ?Qué tal si organizamos una celebración?]
[Si, si, todas vamos. Solo nosotras,s buenas amigas, nadie más.]
l?Por qué Valentina no dice nada? ?Será que su esposo no es gran cosa y no quiere mostrarlo?]
Valentina frunció el ce?o y respondió con un mensaje breve: [él es muy guapo.]
(Nos da igual si es guapo o no, Valentina. No necesitas traer a tu esposo, solo queremos divertirnos
nosotras. Tienes que venir! Ya hemos fijado el lugar y hora, te lo haremos saber enseguida.]
Valentina no solia tener mucho trato con es, aunque han sidopa?eras de secundaria. Pero
parecia que no podia evitar esta reunión de antiguas alumnas. Salló del hotel y encontró un
restaurante deida argentina con un ambiente agradable.
Antes de que llegara Izan, Cira mó.
-?Valen, he oido que te casaste! ?Cómo no me lo dijiste? ?Ya no me consideras tu amiga? ? Quién es
ese hombre? Me enteré por mi hermano, no me lo esperaba. Pensé que podrías ser mi cu?ada, pero
ya veo que no hay esperanza.
Valentina se sintió un poco culpable. No tenía nada que ocultarle a Cira.
-Justo ese dia te iba a contar, pero me encontré con Izan y no tuve tiempo. Realmente no es un
matrimonioo tal, solo necesitaba casarme y él era el indicado.
-?Estás diciendo… un matrimonio falso? -preguntó Cira, sorprendida.
-No exactamente falso. -Valentina frunció el ce?o-. Nos casamos legalmente, pero solo durará
hasta que se cum el tiempo acordado.
-Entonces… ?mi hermano todavía tiene una oportunidad? -bromeó Cira con una risita-. Piénsalo,
Valen. Mi hermano es joven, guapo y rico. Los Ramos somos una des familias más
ricas de Coralia. Todo lo que tienen los Ramos pasará a ser de mi hermano. Además, creo que…
le gustas.
Valentina se atragantó con su saliva, sorprendida.
-?Cómo puede ser? ?No bromees con eso!
En ese momento, se oyó un golpe en puerta del reservado y voz de Izan, lo que hizo colgar
rápidamente.
-Creo que llegué tarde -dijo Izan, vestido casualmenteo el chico de aldo.
-No, no, llegaste justo a tiempo.
Valentina se levantó para recibirlo. Por alguna razón, frase de Cira ?creo que… le gustas?
resonaba en su cabeza, haciénd sentir incómoda.
Sin embargo, durante cena, Izan mantuvo una actitud amigable pero distante. Haron solo de
20
Valentina se rjo pensando: ?Cira siempre hando sin pensar, ?cómo podría Izan gustarme??
Tras cenar, rechazó oferta de Izan de lleva a casa y él no insistió. Pero después de que
Valentina se marchara, en los ojos de izan brilló un destello de amor y emoción apenas
contenida.