Capítulo 36: Hacer Pública su Rción
En el edificio de Corporación Mendoza.
Tras videoconferencia convocada de urgencia noche anterior, los altos ejecutivos estaban
inquietos, esperando que hoy hubiera una tormenta en Corporación Mendoza. Pero al llegar se?or
Mendoza, conocido por su seriedad, sorprendió a todos con una sonrisa en el rostro.
Incluso Thiago quedó atónito.
?Qué habría ocurrido ayer, después de que se?or Mendoza le dio tarde libre, para ponerlo de tan
buen humor?
-Se?or, esto es lo que hemos recibido esta ma?ana.
Dijo Thiago, colocando algunos documentos en el escritorio, queriendo preguntar pero sin
atreverse.
Santiago hojeó los papeles distraídamente hasta que su mirada se posó en un sobre anónimo. Al
abrirlo, encontró una foto de escena de esa ma?ana en habitación del hotel. Iba a indagar
Valentina parecía aterrada
sobre el origen de foto, pero algo le mó atención. En imagen
en cama: ?estaba preocupada por él! Santiago arqueó una ceja, una sonrisa se dibujó
involuntariamente en su rostro.
Thiago, curioso, se estiraba intentando echar un vistazo a foto, pero justo entonces Santiago
recibió un mensaje de texto. Al leerlo, su buen humor se desvaneció de golpe.
[Su cuenta terminada en 6287 ha recibido un depósito de veinte mil dres…]
El remitente era Valentina. ?Estaba tan ansiosa por pagar su deuda para evitar el ?
En ese momento, secretaria mó a puerta.
Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
-Jefe, el se?or Noah Rodriguez está aquí para verlo. ?Lo recibe?
?Noah? Al recordar noche anterior en el Grand Hotel de Coralia, y a esa Aitana que intentó
seducirlo, enviada por Noah, una mirada severa cruzó los ojos de Santiago.
-?Que no entre! ?Y que no se le permita volver a pisar el edificio de Corporación Mendoza!
Noah se encontraba fuera de Corporación Mendoza, lleno de frustración y enojo. La ma?anal
anterior, había visto con sus propios ojos cómo Santiago y Valentina salían juntos del hotel, de mano
y en un ambiente de gran intimidad. Santiago parecia muycido con Valentina, ?
-?Maldición!
Exmó Noah, impaciente al marcar el número de Valentina. Antes de que pudiera decir algo, fría
voz de Valentina se escuchó del otrodo.
-Lo del Grand Hotel de Coralia… fuiste tú quien lo organizó, ?verdad? -preguntó e.
Noah se quedó en silencio, sorprendido.
-Vaya
Noah, realmente estaba ciega. Pensé que solo eras un mujeriego sin principios, pero resulta que
también eres un desgraciado.
Escupió Valentina, llena de rabia. Si no hubiera sido por Santiago, esa noche podría haber acabado
muy mal para e a manos de aquel hombre viejo.
-Valentina, si no fuera por mi, ?cómo habrías llegado a Santiago? -con el rostro sombrío, Noah replicó.
Deberías agradecerme. ?Ha con Santiago y haz que me reciba!
Valentina no podía creer lógica de Noah. ?Qué tenía que ver Santiago en todo esto? ?Quién era
este <!--?
</p-->
-Vete al diablo, Noah Rodríguez. Me acordaré de esto, y más te vale que no te cruce en mi camino,
porque si te veo, te golpearé cada vez amenazó Valentina antes de colgar.
Noah, furioso, decidió mar a Aitana en busca de consuelo. Mientras tanto, Aitana estaba
mirando el formrio de inscripción para el concurso nacional de joyería. Había oído que
Valentina participaria y que el Grupo Valenzu, uno de los tres grandes Grupos de Guadjara,
sería el patrocinador. Además, corría el rumor de que estaban intentando que el se?or Mendoza
fuera juez invitado del concurso. Si aprovechaba esta oportunidad, no solo podría superar a
Valentina, sino también captar atención del se?or Mendoza. Y sobre Noah…
Con una sonrisa fria en losbios, Aitana fingió una voz débil y rechazó a Noah:
-Cari?o, me siento mal, quizás me he resfriado.
Al escuchar que Aitana podría estar enferma, Noah expresó su preocupación de inmediato:
-?Cómo te resfriaste? Voy a verte.
-No, no, Noah, mis padres están en casa y no quiero que descubran lo nuestro. Ya tomé
medicina, solo necesito descansar.
Respondió Aitana, fingiendo toser un par de veces. Tras har un poco más, colgó el teléfono.
Noah se sentía profundamente molesto; antes, debido a Starlight Joyas, tenía que casarse con
él y Aitana no tenían que seguir escondiéndose. Decidió que buscaría oportunidad de hacer pública
su rción con Aitana. Pero lo que Noah desconocía era que Aitana solo pensaba en
Santiago.
Después de colgar, Aitana bajós escaleras y vio a Luna también con un formrio de inscripción
para el concurso de joyería. Aitana mostró una mirada despectiva, mientras que
Luna, emocionada, le dijo:
Aiti, ?adivina a quién vi? Ja, ja, ja, es el esposo de Valentina. ?Sabes quién es el esposo de
Valentina?
Recordando al hombre guapo de foto, que parecía una estre, Aitana aún se mostraba
despectiva. Pero Luna soltó una noticia sorprendente.
-?Es el hombre con quien se revolcó esa noche en el bar Noche Estr, un gigoló del bar! Ja, ja, ja,
me muero de risa, ?Valentina se casó con él!
Aitana de repente mostró interés.
-Vaya, realmente no es muy selectiva.
-?Verdad? Ayer ni siquiera queria sacarlo a luz, escondiéndolo todo el tiempo. Seguro que no queria
que se descubriera su vergüenza.
Comentó Luna, ignorando intencionadamente atractiva apariencia del hombre. Todavía sentía dolor
por bofetada que Valentina le había dado noche anterior.
-?Escondiéndolo? -preguntó Aitana, una tramaenzando a formarse en su mente-. Si e quiere
mantenerlo en secreto, yo me aseguraré de que no lo consiga. ?Qué tal si hacemos esto…?
Aitanapartió su n y los ojos de Luna briron con emoción. Las dos estaban en total
acuerdo.