<b>Capítulo 400</b>
Dos a?os después<b>, </b>en el Aeropuerto de Puerto Nuevo. Carninaba con mis zapatos nos, empujando mi maleta, cuando de repente<b>, </b>Leticia me <b>recibió </b><b>con </b>un enorme abrazo diciendo:
“Mi gran dise?adora Cloe Coral, ?por fin decidiste volver?”
?Qué intentas, asfixiarme?” Le remé y no pude evitar reirme diciéndole: “Es que te extra?aba, por eso volví.”
Leticia, de hecho, visitaba Francia siempre que tenía tiempo. La última vez que nos habíamos visto hacía apenas un mes.
En el camino a casa, mientras conducia, e dijo: “Justo cuando te pasó eso, Isaac se volvió loco, no podía creer que simplemente hubieras desaparecido sin más<b>, </b>estaba dispuesto a excavar todo Puerto Nuevo y a drenar losgos si era necesario.”
Sonrei suavemente: “Ya me has dicho eso varias veces.”
“?Es que realmente me impresiona!” Suspiró Leticia <b>y </b>continuo: “Pero ese asunto, lo mantuvieron él y David muy bajo perfil, casi nadie sabe lo que te pasó<b>.” </b>Aparte de Leticia y David, todos pensaban que seguía aldo de Isaac, viviendoo una se?ora <b>Montes </b>privilegiada. Y Jazmín, desde que Camilo tuvo problemas, <b>no </b>tardó en volver al Grupo Galindo, luchando por el poder con ese hijo ilegitimo, defendiendo lo que pertenecía a e<b>, </b><b>a </b>Ruth y a Camilo.
Miré por ventana del auto hacia el tráfico y el bullicio, <b>tan </b>vibranteso siempre. Puerto Nuevo parecía no haber cambiado en absoluto. <b>La </b>influencia de Ventana del Mundo seguia expandiéndose, habian cesado <b>sus </b>iones contra <b </b>familia Monroy, pero habían prohibido expresamente que Abril <b>se </b>involucrara en <b>los </b><b>negocios </b><b>familiares</b>, de lo contrario, continuarían con presión.
? ? ??? ? ? ??? ??? ?? ? ?? ? ??? ? ????? ?
En Vi del Mar, por otrodo<b>, </b>surgió un nuevo poder que, respaldado por quién sabe qué, logró en solo dos a?os convertirse en una leyendaercial que incluso Ventana del Mundo no se atrevía a desafiar fácilmente. <b>Y </b><b>yo</b><b>, </b><b>en </b>esos dos a?os, había muerto y vuelto a vivir.
Al verme distraida, Leticia pensó que algo me molestaba y, bromeando, dijo: “?Cómo es que solo traes una maleta? Ni siquiera ahí cabrían todos tus <b>trofeos</b>.” No pude evitar reirme antes de responder suentario: “Me dio pereza, solo traje algo de ropa. El <b>resto</b><b>, </b>pedí a mi tía que lo empacara y lo enviara por correo.<b>* </b>Leticia, curiosa<b>, </b>preguntó: “?Cómo es que James Collins te dejó volver esta vez<b>?</b><b>”</b>
James era un dise?ador estadounidense de renombre en el mundo de <b </b>moda, respetado <i>por </i>todos, a quien incluso David, durante sus tres a?os de estudios en Francia, tuvo el honor de recibir su <b>mentoría</b>. Sin embargo<b>, </b>solo me <b>aceptó </b>a mío su única discíp directa.
Sonreí diciendo: “él dijo que <b>ya </b>no tenía nada que ense?arme, que lo que quedaba dependía de mi.”
Durante esos dos a?os, había dedicado mayor parte de mi energía a perfionar mi habilidad en dise?o. <b>Casi </b>había ganado todos los premios importantes del sector. Y con James, un mentor tan destacado en industria de moda internacional, mi reputación era iparable. En Nancy<b>&</b>Dorcy<b>, </b>el dise?o des ventas en línea lo dejé en <b>manos </b>de Borjas y su equipo, yo solo supervisaba los dise?os finales. Nancy&Dorcy también se había convertido <b>en </b>una marca de moda cada vez más popr.
La nueva casa, que había pedido a Leticia que me ayudara aprar el a?o <b>anterior</b><b>, </b>fue decorada al estilo <b>francés </b>según mis gustos. <b>Cerca </b>de Nancy&<b>Dorcy</b><b>, </b><b>en </b>una buena ubicación. En el último piso, con ascensor privado<b>, </b>muy tranquilo <b>y </b>con una gran terraza.
Después de entrar, Leticia sonrió y preguntó: “?Qué te parece, estás satisfecha?”
<b>“</b>Confio en <b>tu </b><b>trabajo</b>.” Le respondi con una sonrisa.
Después de limpieza de casa por una empresa de limpieza el a?o <b>anterior</b>, e ya <b>me </b>había mostrado videos.
El vuelorgo, sumado <b>al </b><b>jet </b><bg</b>, <b>me </b>dejó exhausta y me desplomé <b>en el </b>sofá: “Este sofá es tan cómodo.”
“Por supuesto que lo es, ahora que eres rica<b>, </b>?cómo me atrevería aprarte algo de m calidad?” Leticia se acercó burlándose y luego, en silencio, preguntó con cierta caut: <b>“</b><b>?</b>Todavía no hay noticias de Camilo<b>?</b><b>”</b>Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org.
Negué con <b </b>cabeza, contestando en <b>voz baja</b>: “No.”
Al principio, decidí quedarme en Francia por dos razones: quería cambiar de ambiente y buscaba a Camilo. No tenía ninguna pista al principio, pero a medida que mi <b>círculo</b>
de amistades se expandió, pedí a muchos amigos que se informaran, y nadie sabía de su existencia. Erao <b>si</b><b>, </b>nunca hubiera estado en <b>Francia</b>.
<b>Leticia </b>no pudo resistirse a aconsejarme: “?Por qué no dejas de buscar? Si realmente estuviera <b>vivo</b><b>, </b>?cómo no te buscaría<b>?</b><b>”</b>
Sonreí forzadamente y dije evasivamente: “<b>Ya </b>veremos“.
él me había buscado durante más de <b>veinte </b>a?os. Apenas estabaenzando.
<b>“</b>Realmente eres <b>terca</b>.” <b>Leticia </b>me rega?ó y cambió de tema: “<b>?</b>Qué neas hacer <b>ahora </b>que has vuelto?<b>”</b>
<b>“</b><b>?</b>No <b>dijiste </b><b>que </b><b>me </b>conseguiste <b>un </b>gran trabajo en industria del entretenimiento<b>?</b><b>” </b>Contesté,