Capítulo 235
No solo había olor a humo, sino que también se mezba con el aroma del alcohol.
“?Has estado bebiendo?” Le remé.
Bajo mirada al responder: “Terminé tomando unas copas de más con Thiago.”
Asenti levemente: “Ya veo. Entonces… ?deberías ir a descansar pronto!”
En cuanto a él y yo, era mejor mantener distancia.
“Solo quiero estar aquí contigo.” Me dijo, se mostraba tercoo un ni?o peque?o que quiere un juguete, dando un paso para entrar.
Instintivamente lo bloqueé, retrocediendo un paso, y él se tambaleó hacia atrás, tropezando unos pasos. Me asusté, rápidamente fui a estabilizarlo.
?Unas copas de más? Con su tolerancia al alcohol, unas cuantas copas no lo hubieran dejado así. Además, si había tenido tiempo de ir a beber con Thiago, significaba que los asuntos de Montes Global Enterprises se habían resuelto más o menos… Probablemente, realmente estaban neando una alianza matrimonial con los Monroy. Todo iba tan bien, ?qué podía hacerle beber tanto?
Pero antes de que pudiera pensarlo más, el hombre se apoyó sobre mí, poniendo su cabeza en mi cuello, diciendo con voz grave: “Cloé, me siento mal, de verdad.”N?velDrama.Org: owner of this content.
Mis palmas se cerraron lentamente, intenté empujarlo, pero temía hacerlo caer, estaba algo frustrada: “Yo… yo maré a César para que venga a recogerte.”
“No quiero irme.” Protestó y de repente, rodeo mi cintura con sus brazos, haciendo que mi cuerpo se tensara al instante. Era postura que solíamos tener en los momentos de pasión, pero en ese instante solo me hacía sentir incómoda. Toda mi razón gritaba que eso no debía ser así.
Respiré hondo diciéndole: “Isaac, suéltame.”
Parecía haberse dormido sobre mí, incluso su cuerpo se sentía más pesado. Afortunadame) estabapletamente dormido, pues cuando lo movi hacia dentro de casa, todavía podía poco. Al dejarlo en el sofá, solté unrgo suspiro de alivio.
Le di unas palmadas en cara: “?Isaac?”
No hubo respuesta. Dormía pacíficamente. Tomé mi teléfono y salí al balcón para mar a César, esperando que viniera a llevarse a ese gran oso. me varias veces sin tener resultados. A esas alta horas de noche, Mario probablemente también estaría descansando. Miré hacia atrás, al hombre qu aún vestido de traje, incluso dormido, emanaba una frjaldad distinguida, me sentí abrumada.
Mientras me molestaba, dos mensajes de WhatsApp, fieleso cada a?o, llegaron puntualmente a medianoche:
“Cloé, feliz cumplea?os, que todo te sea favorable.”
“?Cloé! ?Feliz cumplea?os! Te amo, siempre serás mi favorita.”
Fue entonces cuando finalmente me di cuenta, confundida, que era mi cumplea?os.
Justo cuando iba a responder, mada de Leticia apareció: “?Cómo va?, ?soy primera?”
“Siempre segunda.” Respondí sintiéndome un poco mejor.
Leticia fingió estar molesta: “?David es el primero otra vez?”
1/2
10.2
Capítulo 235
“Sí.” Asenti.
A lorgo de los a?os, solo e y David enviaban mensajes puntualmente en mi cumplea?os.
Miré hacia el hombre en el sofá, sintiendo un frío en mi corazón. él nunca recordaba mi cumplea?os. Ni siquiera un deseo, a menos que yo lo pidiera explícitamente. Qué matrimonio tan triste y ridículo.
“Bueno, no voy apetir con él, nadie puede superar velocidad de un hombre soltero de nacimiento.” Después de suentario ambiguo, Leticia se rio preguntando: “?Qué nes tienes? Los últimos a?os siempre esperabas que tu ex te sorprendiera, pero siempre terminabas decepcionada. Este a?o, ya que están por divorciarse, seguro que ni su sombra aparecerá. ?Salimos a cenar o prefieres que vaya a tu casa y lo pasemos juntas?”
Miré hacia Isaac, esbozando una sonrisa forzada. Este a?o, sombra apareció, más proactiva que en a?os anteriores. Pero, no queriendo molestar a Leticia con mis problemas, simplemente dije:
“Ma?ana tengo que asistir a una cena, probablemente no pueda pasar un cumplea?os feliz contigo.”
Había olvidadopletamente mi propio cumplea?os cuando acepté invitación de Camilo.
2/2