Capítulo 94
Después de almorzar con su abuelo, Be condujo de regreso a Ciudad Dragón.
Al bajar del auto con suspras del día anterior, se encontró con una visita inesperada en s:
udia.
udia estaba sentada cons piernas cruzadas, disfrutando de una taza de té de flores y hojeando
una revista de moda, pareciendo bastante rjada.
-Se?ora, se?orita Pérez vino y dijo que quería esperarte, informó Fiona.
-Finalmente has regresado, ?te he estado esperando por mucho tiempo! -dijo udia, dejando
revista a undo.
Be indicó a Fiona que se ocupara de otras cosas y preguntó a udia: -?Qué haces aquí? El tono
poco amistoso de Be no le gustó a udia. -Después de tantos días, ?ya has terminado de
enojarte? ?Quién crees que fue a enfrentarse con Anna para defenderte? No pido agradecimientos por
eso, pero no esperaba que me haras de esa manera.
This is property ? of N?velDrama.Org.
-Bueno, escuché que también vas a asistir a fiesta de Grupo Romero. pá?ame a peluquería
y elige un vestido. Iremos juntas cuando sea el momento, -dijo udia.
-No tengo obligación de hacer todas esas cosas contigo, -respondió Be.
Be dejó sus cosas en el sofá. -Si mal no recuerdo, dijiste que nunca más vendrías a verme, ? no?
Puedes irte cuando quieras.
udia estaba a punto de enojarse, pero de repente vio el vestido que Be habíaprado, y su
rostro se iluminó de alegría.
-?Wow, este es el nuevo vestido de temporada! He estado queriendo uno. ?Por qué no me das
este? Así me ahorro el tener que elegir.
udia intentó sacar el vestido para probárselo, pero Be lo recuperó rápidamente y dijo fríamente: -
Si lo quieres, cómpralo tú misma. Este es mi vestido, ?por qué debería dártelo? udia miró con
incredulidad. -?Por qué estás siendo tan mezquina? Antes, si me gustaba alguna de tus prendas,
siempre me regbas.
Antes, Be valoraba amistad con udia. Incluso si Be tenía que renunciar a algo que le
gustaba, siempre se lo regba a udia.
Pero ahora, Be sentía que regrle el vestido a udia erao tirarlo a basura.
-El respeto propio es algo bueno. Deberías revisar si todavía lo tienes cuando tengas tiempo, -dijo
Be.
Después de esto, Be tomó sus cosas y se preparó para subirs escaleras, pero udia detuvo
con una mirada fría. -?De verdad estás pensando en terminar nuestra amistad? preguntó udia.
?No has considerado quién ha estado ahí para ti cuando no tenías a nadie más? ?Y quién te
+15 BONUS
ha dado consejos todos los días cuando no podías conquistar a Pedro? ?Qué pretendes con esto?
Be no pudo evitar refrse al escuchars pbras de udia.
-Con esa actitud arrogante, cualquiera dirfa que fuiste mi prestamista en lugar de mi amiga
de anta?o.
–Te he pa?adoo amiga, ?y no has recibido nada de mí en todos estos a?os? No solo
hando de los negocios entre tu familia y familia Fernández en el pasado, sino también cada vez
que salimos, ?quién siempre paga cuenta? ?Qué es lo que has deseado y yo no te lo he dado?
-udia, no te debo nada. ?Realmente me ayudaste con Pedro o me perjudicaste? Solo tú lo sabes.
No me importans cosas del pasado, pero ahora te pido que te vayas de inmediato y no vuelvas a
molestarme.
Be haba con frialdad, sin un ápice de humor en su tono. udia, por su parte, se puso roja y
luego pálida por furia.
-De acuerdo, así que así eso me ves. Pues considera que mi bondad ha sido desperdiciada.
Tomando su bolso, udia se marchó de vi furiosa.
Be suspiró suavemente. Parecía que nunca se podía ser demasiado amable con alguien, ya fuera
un amante o un amigo..
De lo contrario, pensarían que tus sacrificios son algo que merecen.
Si un día das menos o decides no dar, pensarán que no sabes apreciar lo que tienes.
Be guardós joyas en caja fuerte, colgó el vestido y colocó el perfume de regalo para su abu
en una bolsa elegante, para dárselo en su cumplea?os.
Por tarde, Be y ra estaban chando por WhatsApp, y al ver que ya era hora, Be se dirigió al
vestidor para probarse el vestido.
Dejó su teléfono junto al espejo.
Estaba a punto de quitarse ropa de estar en casa cuando recibió una videomada de Pedro.
Era realmente m suerte; justo en ese momento estaba cambiándose y no podía atender mada.
Sin pensarlo dos veces, rechazó mada y continuó desvistiéndose para buscar el vestido. Se
quedó en ropa interior frente al espejo paraparar los vestidos.
Sin embargo, notó que su teléfono estaba encendido y su rostro cambió repentinamente.