《Resistiendo al amor de Mi Ex-Marido》 Chapter 1 Resistiendo al amor de Mi Ex¨CMarido Frita Insecto shi +15 BONUS Cap¨ªtulo 1 Si tantas ganas tienes de morir, ?por qu¨¦ no te apu?s a ti misma o haces un trucoo saltar de un edificio? -sugiri¨® un hombre con frialdad y repugnancia. ?Yo quiero apu?rme¡­? De repente, Be Fern¨¢ndez not¨® algo raro ens pbras de Pedro Romero. ?Cu¨¢ndo hab¨ªa expresado e que quer¨ªa saltar de un edificio? Se?ora, por fin, ha recuperado conciencia. -pregunt¨® Fiona, criada, acerc¨¢ndose a e. con agua y medicinas- ?Le duele cabeza? El m¨¦dico le ha dicho que tiene s¨ªntomas de una conmoci¨®n cerebral leve y le ha indicado estos medicamentos. ?Quiere tomas ahora? Be no le contest¨®, ya que se qued¨® sorprendida al descubrir que se encontraba tumbada en un amplio dormitorio. A juzgar por decoraci¨®n de casa, parec¨ªa tratarse de antigua mansi¨®n de familia Romero. No hab¨ªa regresado a aque vivienda, desde hac¨ªa dos a?os, espec¨ªficamente, desde que hab¨ªan ingresado en el hospital psiqui¨¢trico. Fue por esto que, en un principio, crey¨® que a lo mejor Pedro hab¨ªa llevado de vuelta a casa, pero enseguida neg¨® esta idea. E se hab¨ªa apu?do a s¨ª misma en el coraz¨®n, y, aunque no hab¨ªa muerto, era imposible que no hubieran enviado al quir¨®fano. Al pensarlo, Be se apresur¨® a bajar cabeza para examinar su pecho, y frunci¨® el ce?o al comprobar que estaba intacto, aunque su cabeza y sus mu?ecas estaban envueltas en gasa m¨¦dica. Pedro frunci¨® el ce?o al ver que Be cambiaba de expresi¨®n, alternando entre el dolor y sorpresa. -La pr¨®xima vez, sube m¨¢s alto, jel salto en el segundo piso no causar¨¢ muerte! -dijo el hombre con impaciencia. Despu¨¦s de decir esto fr¨ªamente, Pedro sali¨® de habitaci¨®n. Sin tener en cuentas pbras de Pedro, Be continu¨® revisando su cuerpo. Despu¨¦s m¨¢s de dos a?os en el hospital psiqui¨¢trico, estaba p¨¢lida y marchita, pero en este momento, su tez era suave y nca, y se ve¨ªa vitalizada. Tampoco ten¨ªa los rasgu?os ni los moretones en el cuerpo y los brazos, que le hab¨ªan causado los cuidadores. Se?ora, el se?or est¨¢ demasiado enfadado, lo ha dicho sin pensar. consol¨® criada, pensando que Be estaba triste-. No hay rencor. M¨¢s tarde podr¨¢ har con el¡­. Be estaba demasiado sorprendida, as¨ª que interrumpi¨® con ansiedad. ?Fiona, qu¨¦ d¨ªa es hoy? Fiona mir¨® sinprender, pero le contest¨®: +15 BONUS -Hoy es el cumplea?os de se?orita Garc¨ªa. Usted supo que el se?or ir¨ªa a celebrar su cumplea?os, por lo que lo m¨® para que viniera a casa¡­ Al escuchar sus pbras, Be supo que Fiona no hab¨ªa entendido lo que quer¨ªa decir, pero Be no tuvo tiempo para explicarse. Mir¨® r¨¢pidamente a su alrededor y tom¨® el tel¨¦fono m¨®vil que estaba al lado de cama. Result¨® que el a?o el a?o que aparec¨ªa en panta correspond¨ªa a tres a?os antes de lo que recordaba. Content (C) N?v/elDra/ma.Org. e De pronto, Be record¨® algo; levant¨®s s¨¢banas, salt¨® de cama y corri¨® hacia el invernadero. Aquel lugar estaba desordenado, tal yo imaginaba, y solo quedaban los restos de varias flores valiosas¡­. Hac¨ªa tres a?os, cuando se hab¨ªa enterado de que Pedro pa?ar¨ªa a Anna Garc¨ªa a celebrar el cumplea?os y que le hab¨ªaprado flores, hab¨ªa perdido los nervios ys hab¨ªa destruido todas. Los cristales rotos le hab¨ªanstimados mu?ecas, pero no le hab¨ªa importado el dolor, y enseguida salt¨® impulsivamente desde terraza del segundo piso. Aunque los arbustos verdes hab¨ªan servidoo amortiguaci¨®n y hab¨ªan protegido de fractura de brazos y piernas, se hab¨ªa golpeado cabeza con el borde del parterre y se hab¨ªa desmayado en el acto¡­ Pensando en todo aquello, no pudo evitar sospechar que hab¨ªa vuelto al tiempo, tres a?os atr¨¢s. Fiona, temerosa de que Be continuara armando alboroto, persigui¨®, con intenci¨®n de persuadi. Se?ora, ?por qu¨¦ viene otra vez al invernadero? El suelo est¨¢ lleno de vidrios y de trozos de cer¨¢mica. Por favor, ?no vuelva a hacer ninguna estupidez! -dijo, asustada-. El se?or est¨¢ preocupado por usted. Tan prontoo se enter¨® de que estaba herida, regres¨® de inmediato a ?Oh, se?or Romero! -exm¨® mujer, sorprendida. Al o¨ªr el tono tenso de Fiona, Be levant¨® cabeza. En el invernadero no solo estaba Pedro, alto y apuesto, sino que Anna se encontraba a sudo, exquisitamente bien vestida, tierna y decente. Se encontraban frente a eo una pareja perfectamente armoniosa. Chapter 2 Cap¨ªtulo 2 -Be, basta. ?Cu¨¢ndo dejar¨¢s de armar esc¨¢ndalo?-le reproch¨® Pedro con voz cargada de ira, pero conpleta indiferencia a su persona. Frente a su reproche, Be se rio quedamente. Le parec¨ªa rid¨ªculo que e era su esposa, pero actitud de Pedro hacia e era peor que que le tendr¨ªa hacia una extra?a. -Pedro, no seas tan brusco con Be¨Cdijo Ana, cuando Be abri¨® boca para responder-. Be, Pedro no fue especificamente a celebrar mi cumplea?os. Fue mi padre quien lo invit¨® a mi casa para disfrutar de unaida casera, porque no se hab¨ªan visto en mucho tiempo. No. esperaba causar tal malentendido y que resultaras herida. Realmente siento mucho todo esto, por eso procedo a explicarlo todo. No te enfades con ¨¦l. Be respondi¨® con tono suave, le dedic¨® una c¨¢lida sonrisa y le pidi¨® disculpas sinceras. Be record¨® que hac¨ªa tres a?os, Anna tambi¨¦n hab¨ªa ido a casa y le hab¨ªa dado misma explicaci¨®n. Sin embargo, en aque ocasi¨®n, todo hab¨ªa ocurrido en el dormitorio. En aquel entonces, al escuchars pbras de Anna y al verlos juntoso una pareja que encajaba perfectamente, al instante, se dej¨® llevar por los impulsos. En ese momento, hab¨ªaenzado a gritar, con intenci¨®n de echar a Anna fuera de casa, e incluso hab¨ªanzado un jarr¨®n de mesi de noche, lo que hab¨ªa producido un corte en cabeza de Anna y mujer se hab¨ªa desmayado.. N?velDrama.Org content. Al ver eso, Pedro, muy furioso, hab¨ªa llevado a Anna al hospital inmediatamente y hab¨ªa cuidado de e durante unos d¨ªas. Desde entonces, rci¨®n entre ellos se hab¨ªa vuelto m¨¢s estrecha¡­ Sin embargo,s pbras que, tres a?os antes, hubieran enojado a Be con facilidad, en este momento, no pod¨ªan causarle ninguna emoci¨®n. Incluso sonri¨® con indiferencia y le respondi¨®: ¡ªGracias por su explicaci¨®n, se?orita Garc¨ªa, no estoy enfadada. Y ya que tu padre ha invitado a Pedro a cenar, ap¨²rense, no lo hagan esperar. se! Oyendo eso, Anna se sinti¨® ligeramente aturdida, en verdad, no esperaba que Be reionara de esa manera. Por su parte, Pedro frunci¨®s cejas, ya que no entend¨ªa qu¨¦ se tra¨ªa su esposa entre manos. Tiempo atr¨¢s, despu¨¦s de ser despreciada por ¨¦l, e siempre se hab¨ªa dedicado a llorar y a gritar, pero en esta ocasi¨®n no solo no hab¨ªa reionado de misma manera, sino que, adem¨¢s, hab¨ªa tomado iniciativa de dejarle ir a cenar con Anna. Sin embargo, hac¨ªa dos horas, Be hab¨ªa saltado del segundo piso porque no hab¨ªa sido capaz de que ¨¦l regresara a casa. Por esto, Pedro consider¨® su conductao una estrategia de retroceder para avanzar. Al creer haber descubiertos intenciones de Be, solt¨® una risa fr¨ªa y le dijo a Anna: Ya que e lo ha dicho, v¨¢monos. Tras decir esto, Pedro se march¨® sin mirar atr¨¢s. 1/3 Anna vacil¨® por un instante, le pidi¨® a Be que se cuidara y se apresur¨® a alcanzar a Pedro. Al observar escena, Fioria no pudo evitar preocuparse. -Se?ora, no puede dejar que el se?or y se?orita Garc¨ªa se vayan solos, aunque est¨¦ enfadada¡­ -Yo no me he enfadado -dijo Be con tranquilidad. Be ya hab¨ªa confirmado que hab¨ªa regresado en el tiempo a tres a?os atr¨¢s, por lo que, en esta ocasi¨®n, no pensaba repetir sus errores. No se encaprichar¨ªa con Pedro, ni esperar¨ªa, de manera obsesiva, su respuesta. Ahora lo que ¨¦l quisiera hacer y con quien quisiera estar ya no ten¨ªa nada que ver con e. En adnte, simplemente descaba vivir para s¨ª misma y para sus seres queridos. Fiona, tengo mucha hambre, ?podr¨ªas preparar algo deer?-pregunt¨® Be. Durante m¨¢s de dos a?os en el hospital psiqui¨¢trico, adem¨¢s de su medicaci¨®n, solo hab¨ªaido un taz¨®n de sopa de arroz aguada cada d¨ªa, el hambre le hab¨ªa producido c¨¢ncer de est¨®mago, por lo que no pod¨ªa esperar para satisfacer su hambre. Fiona se sorprendi¨® un poco al escuchars pbras de Be, pero r¨¢pidamente contest¨®: -Por supuesto que s¨ª. Ahora mismo le preparar¨¦ algo paraer. -Ir¨¦ contigo.¨Crepuso Be con firmeza. Tras este breve intercambio de pbras, Be pa?¨® a Fiona hasta cocina, sin embargo, ninguna des dos vio a Pedro, quien se encontraba al pie des escaleras con el ce?o fruncido. lo que tendr¨ªa Pedro hab¨ªa pensado que, al regresar, encontrar¨ªa a¨²n m¨¢s desquiciada, por que darle una li¨®n. Sin embargo, no imagin¨® que Be no solo no provocar¨ªa un esc¨¢ndalo, sino que tambi¨¦n le hab¨ªa pedido a Fiona algo paraer. Todo esto, le hizo creer que Be deb¨ªa estar neando algo. Al pensar en esto, el enfado de Pedro aument¨®. Acto seguido, se dio vuelta y se march¨® por fin. Despu¨¦s de disfrutar de exquisitaida de Fiona, Be se acarici¨® el vientre,pletamente satisfecha y feliz. Anteriormente, aparte de no haberido pr¨¢cticamente nada en el hospital psiqui¨¢trico, solo se hab¨ªa atrevido aer muy poco en casa de familia Romero, dado que e procuraba mantener una perfecta figura para gustarle a Pedro. Al pensar en eso, Be no pudo evitar recordar una conversaci¨®n al respecto entre ellos. Pedro, yo mido un metro sesenta y ocho, y peso cuarenta y cinco kilos, en Inte se dice que es una figura est¨¢ndar de modelo. Su autcencia ¨²nicamente consigui¨® mirada indiferente y fr¨ªa respuesta de Pedro: -?Eso no tiene nada que ver conmigo! Ahora, si lo pensaba bien, Pedro ten¨ªa raz¨®n, en verdad eso no ten¨ªa nada que ver con ¨¦l. ?Qu¨¦ tonta hab¨ªa sido! Se hab¨ªa negado aer con gusto, solo paracer a un hombre. 2/3 +15 Sin embargo, para su suerte, e hab¨ªa muerto una vez y ahora pod¨ªa verlo todo con ridad. En el futuro,er¨ªa lo que le apeteciera, tantoo quisiera, y nunca volver¨ªa a tratarse tan mal. De vuelta a su habitaci¨®n, Be m¨® a su abuelo: Alberto Fern¨¢ndez. Chapter 3 Cap¨ªtulo 3 Content (C) N?v/elDra/ma.Org. Su abuelo era persona que m¨¢s cari?o le ten¨ªa. En su d¨ªa anteriora ni siquiera lo hab¨ªa visto antes de que ¨¦l falleciera. Por esto, en este momento estaba decidida a pa?arlo y a no decepcionarlo de nuevo. Sin embargo,o todav¨ªa estaba herida, no se atrevi¨® a ir a verlo, por el momento. Solo pod¨ªa reprimir emoci¨®n y el ansia, y qued¨® con su abuelo en visitarlo dentro de unos d¨ªas. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Be se sent¨® en terraza, recordando los acontecimientos de su vida pasada. A los dieciocho a?os,o Pedro hab¨ªa salvado en una ocasi¨®n, se hab¨ªa enamorado de ¨¦l. La joven, que hab¨ªa empezado a ansiar el amor, hizo todo lo posible para enamorar a Pedro, pero no importaba cu¨¢nto hiciera, no lo lograba. Cuando e se gradu¨® de universidad, abu de Pedro, Luc¨ªa L¨®pez, sab¨ªa lo que e estaba pensando y trat¨® de arrer que Pedro y Be obtuvieran un certificado de matrimonio, por lo que, desde ese momento, se hab¨ªa convertido en se?ora Romero. Aunque Pedro sent¨ªa repugnancia hacia e, Be segu¨ªa albergando el hermoso sue?o de poder enamorarlo. Sin embargo, medio a?o despu¨¦s de su matrimonio, Anna hab¨ªa regresado de China y se hab¨ªa incorporado a empresa de Pedro. El extraordinario amor entre ellos le hizo sentir miedo de perder a su esposo, por eso empez¨® a ponerse nerviosa, a pelear con ¨¦l y a exigirle que le diera alguna garant¨ªa, pero todo aquello hab¨ªa sido en vano. Adem¨¢s,o lo hab¨ªa amenazado con el salto desde la azotea, rci¨®n entre Pedro y Anna se hab¨ªa fortalecido, por lo que muchas veces Pedro no regresaba a casa. Desesperada, Be hizo un ¨²ltimo esfuerzo y acudi¨® a abu de Pedro, con el fin de que le creara una oportunidad para que Pedro y e estuvieran a ss en el extranjero. Inesperadamente, en v¨ªsperas de su partida, Anna sufri¨® un robo con anamiento y un incendio intencional de su vivienda, en el que casi hab¨ªa perdido vida. Sin embargo, eso no fue lo peor, sino que cuando capturaron al delincuente este confes¨® que hab¨ªa sido instigado por Be. Aquel incidente enfureci¨® porpleto a Pedro y, sin importar cu¨¢nto e se explicara, el hombre insisti¨® en envia a prisi¨®n. Aunque, luego, tras los buenos oficios de su abuelo y ayuda de Luc¨ªa, Pedro decidi¨® quitar todos los cargos. Sin embargo, Pedro hab¨ªa insistido en envia al hospital psiqui¨¢trico para que recibiera tratamiento, el cual dur¨® dos a?os, con excusa de que era mentalmente inestable. Al observarlo su vida anterior, Be no pudo evitar llorar a mares. Las distorsiones, los celos, locura y el dolor proced¨ªan su obsesi¨®n por Pedro; algo que le hab¨ªa arruinado vida. Probablemente, Dios se hab¨ªa apiadado de e y le hab¨ªa dado una nueva oportunidad para que empezara de cero. En esta nueva vida, los sentimientos de Pedro y de Anna todav¨ªa no se hab¨ªan vuelto tan profundos y e a¨²n no hab¨ªa ca¨ªdo en locura. Todo lo que hab¨ªa sucedido y lo que hab¨ªa hecho en su vida anterior, a¨²n no hab¨ªan sucedido. Mientras se mantuviera alejada de ellos, no Siempre y cuando hiciera todo lo opuesto a lo que hab¨ªa hecho, podr¨ªa empezar su vida de nuevo. Tres d¨ªas m¨¢s tarde, despu¨¦s de que Be se hubiera recuperado y adaptado a su nueva oportunidad, las heridas causadas por el salto ya casi se hab¨ªan curado del todo, mientras que su estado mental tambi¨¦n se hab¨ªa estabilizado porpleto. Pedro no apareci¨® desde que se hab¨ªa marchado con Anna aquel d¨ªa. Be no imaginaba que, aunque aque mujer no estaba herida en esta vida,o siempre, Pedro no volver¨ªa a casa. Sin embargo, a e no le importaba. Estaba decidida a romper con todo tipo de rci¨®n con Pedro y poner fin a aquel infructuoso matrimonio. En el futuro, no existir¨ªa ninguna rci¨®n entre ellos, y cada uno llevar¨ªa su propia vida en paz. Al pensarlo bien, Be busc¨® el n¨²mero de Pedro y le dio a mar, sin embargo, el hombre no le respondi¨®. Casi hab¨ªa olvidado que Pedro tem¨ªa que e lo molestara, por lo que nunca le contestaba. Recordando este detalle, Be decidi¨® enviarle un mensaje de texto. <> -Se?or Romero, hay otra cosa sobre se?ora, no s¨¦ si deber¨ªa informarte de eso¡­ -Miguel habl¨® de nuevo. -?Qu¨¦ pasa? -Pedro le pregunt¨®. Miguel encendi¨® su tel¨¦fono m¨®vil y se lo pas¨® a Pedro. Pedro lo cogi¨® y ech¨® un vistazo, era un v¨ªdeo de vigncia de antes del vest¨ªbulo. En el v¨ªdeo, Be, muy ca, era detenida por recepcionista, quien le dijo que no pod¨ªa visitar a Pedro sin cita previa. Be dio a recepcionista una carpeta para que se pasara a Pedro. Sin embargo, recepcionista tir¨® al cubo de basura y insult¨®. Mientras Be discut¨ªa con esta mujer, ellos los dos aparecieron ¡­ -A un director se le cay¨® piriza de corbata cuando vino a empresa hace unos d¨ªas, y cuando le ayud¨¦ a eder a c¨¢mara de vigncia, vi por casualidad esta escena en el vest¨ªbulo. Explic¨® Miguel. En este momento Pedro no dijo nada. El v¨ªdeo pod¨ªa demostrar que Be no hab¨ªa mentido aquel d¨ªa, y que realmente recepcionista calumni¨®. Sin embargo, Be siempre era arrogante e insolente, ?c¨®mo pod¨ªa incluso una recepcionista atreverse a intimida? m! ¨C En el -Hasetido error y aun as¨ª te est¨¢s justificando, Be, jeres realmente muy m! +15 BONUS video pas¨® imagen en que Pedro reprendi¨® fr¨ªamente a Be. Mientras tanto, el peque?o rostro de Be se volvi¨® hosco visiblemente. Luego e se burl¨® de s¨ª misma y sac¨® el acuerdo de divorcio. Viendo eso, repentinamente Pedro se sent¨ªa arrepentido, pues frunci¨® el ce?o. -Se?or Romero,¡­-Viendo que su jefe no le respondi¨® por mucho tiempo, Miguel lo m¨® cuidadosamente. -?Fuera! -Le orden¨®. Sin embargo, Miguel no se movi¨®. Content (C) N?v/elDra/ma.Org. ?No oyes? -Pregunt¨® Pedro con ira. -Mi tel¨¦fono m¨®vil¡­ -Respondi¨® Miguel. Pedro se lo devolvi¨® el tel¨¦fono y le orden¨® con indiferencia: -Despide a esa recepcionista y no contrata a cualquier persona que corre voz. Tambi¨¦n haz que el personal mejore formaci¨®n previa al trabajo. -De acuerdo, se?or Romero. -Miguel dijo. Explicar¨¦ a todo el personal que en el futuro, cuando venga la Se?ora Romero, invitar¨¢ directamente a oficina. Pedro levant¨® los ojos. Al principio quer¨ªa decir que Miguel se hab¨ªa tomado justicia por su mano, pero cuando estuvo punto a interrumpirlo, volvi¨® a sentirse molesto, simplemente dijo: -?Fuera! Miguel sali¨® respetuosamente del despacho. Carlos hac¨ªa cosa con muy alta eficiencia, cuando Be lleg¨® a casa, informaci¨®n sobrepa?¨ªa Caza ya hab¨ªa sido enviado a su correo electr¨®nico. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 20 Cap¨ªtulo 20 Be inici¨® sesi¨®n su correo electr¨®nico, donde tambi¨¦n hab¨ªa respuestas des empresas as que hab¨ªa enviado su curriculum. En universidad, hab¨ªa obtenido el valioso certificado de cualificaci¨®n de inversiones financieras, por lo ques empresas de inversi¨®n estaban interesadas en e. Dos empresas invitaron a participar en una entrevista. Otras dos pod¨ªan darle una oferta, pero debido a que le faltaba experienciaboral, su srio era bajo enparaci¨®n con el de otros analistas de inversiones. Entonces, Be envi¨® una breve carta de agradecimiento a todas esas empresas. Antes queria ir a trabajar para recuperar su profesionalidad, ahora ya tom¨® decisi¨®n de trabajar con Carlos y, de momento, no pod¨ªa ir a otras empresas. Tras responder a los correos electr¨®nicos, Be ley¨® informaci¨®n sobrepa?¨ªa Caza. Se trataba de una f¨¢brica de licores que se desarroba r¨¢pido en los ¨²ltimos a?os. Mediante su eslogan de tener unarga historia y un patrimonio cultural inmaterial, esta empresa hab¨ªa ganado mucha fama. Be record¨® que en su ¨²ltima vida, el valor de mercado de Caza subi¨® muy r¨¢pidamente despu¨¦s de que seercializara tras ronda de financiaci¨®n de capital privado, lo que tambi¨¦n permiti¨® al banco de inversiones Renti de Pedro a ganar mucho dinero. Naturalmente, hab¨ªa m¨¢s empresas que quer¨ªan invertir en buenos proyectos. Aunque empresa de Carlos era poderosa, enparaci¨®n con el Grupo Romero, rico y potente, segu¨ªa siendo muy peque?a. En vida pasada, Carlos probablemente tambi¨¦npet¨ªa con Pedro, pero perdi¨®. Eso no era m¨¢s que su suposici¨®n, porque en aquel entonces, Be estaba obsesionada con Pedro, y no hab¨ªa prestado atenci¨®n a los dem¨¢s. Actualmente, si e quer¨ªa conseguir este proyecto, ten¨ªa que tener una ventaja sobre Renti en t¨¦rminos de cotizaci¨®n, pero no el precio no pod¨ªa superar su valor. En su vida anterior, los medios deunicaci¨®n principales publicaronercializaci¨®n de empresa Caza, y e record¨® ques noticias hab¨ªan mencionado el importe de inversi¨®n y el porcentaje de participaci¨®n de Renti. Sin embargo, esos informes oficiales no eran necesariamente exactos, por lo que s¨®lo pueden emplearseo referencia. E deber¨ªa basarse en situaci¨®n real para analizar y desarror concretamente. Be dej¨® de pensarlo y se concentr¨® en estudiar informaci¨®n. Por noche, Pedro regres¨® a Vi Drag¨®n. Fiona se sorprendi¨® un poco al verlo: Se?or, has vuelto, cena estar¨¢ lista pronto. Fiona cre¨ªa que el se?or regresaba a casa con mayor frecuencia recientemente. Antes s¨®lo volv¨ªa dos o tres d¨ªas a semana, e incluso menos cuando estaba de viaje de negocios, pero estos d¨ªas consecutivos hab¨ªa vuelto, y cada vez m¨¢s temprano. Pedronz¨® una mirada hacia arriba y pregunt¨®: -?Ha vuelto Be? Fiona asinti¨® con cabeza: La se?ora volvi¨® muy temprano, y se queda en su habitaci¨®n sin bajar escalera. +15 BONUS Al escucharlo, Pedro subi¨® al piso de arriba. La puerta del dormitorio de Be estaba entrecerrada, ¨¦l escuch¨® que estaba tecleando en el ordenador dentro. Pedro ar¨® voz a prop¨®sito. Pronto, parec¨ªa que e dej¨® de teclear, despu¨¦s se escucharon unos pasos hacia puerta. Pedro se dio aires, esperando a que Be abriera puerta con alegr¨ªao antes y le preguntara por qu¨¦ hab¨ªa llegado tan temprano a casa hoy. Inesperadamente, con un sonido Pum¡°, Be cerr¨® puerta. Enseguida oy¨® que e cerr¨® puerta con cerradura. ?Be! -Pedro no pudo evitar gritar enfadado. Sin embargo, Be lo ignor¨® y prest¨® o¨ªdos sordos en su habitaci¨®n. Viendo su rei¨®n, Pedro se enfureci¨® un rato y, tras esperar unos segundos, se dirigi¨® al estudio. Se qued¨® en el estudio durante media hora, pero Be no sali¨® de su habitaci¨®n durante este periodo, ni mucho menos le sirvi¨® t¨¦ y frutas y no dejaba de hacerle preguntas a su alrededoro ant Sintiendo que el aire del estudio estaba cargado, Pedro baj¨® directamentes escaleras. -Se?or, ?vas a salir? La cena est¨¢ lista paraer. Fiona le dijo. lo Pedro no le contest¨®, smente se sent¨® a mesa deledor con el rostro hosco, por que Fiona habl¨® con ¨¦l en voz baja: Ir¨¦ a mar a se?ora. Poco despu¨¦s, Be, vestida con ropa informal, baj¨® con Fiona. Pareci¨® estar de buen humor, ya que conversaba con Fiona sonriente mientras baj¨®s escaleras. Al ve as¨ª, Pedro sent¨ªa mayor depresi¨®n y enfado en su coraz¨®n. Pensaba que Be no era incapaz de liberarse des emociones de anoche. Ahora parec¨ªa que le hab¨ªa pasado nada. -Se?ora, he guisado un pollo con ang¨¦lica y he cocinado sopa de arroz con ejiao y d¨¢tiles rojos, todo esto es t¨®nico para sangre, acu¨¦rdate deer m¨¢s. -Fiona le dijo. -Bien, gracias a ti, Fiona, si¨¦ntate tambi¨¦n yamos juntos. -Be invit¨® Fiona lo rechaz¨® sacudiendo cabeza: No, se?ora, dejar¨¦ los tos en cocina. Pedro pregunt¨® a Be frunciendos cejas: -?Qu¨¦ te ha pasado? Fiona tom¨® iniciativa de responder: -La se?ora est¨¢ un poco an¨¦mica, el m¨¦dico le ha dicho que necesitaer m¨¢s alimentos que repongan sangre. Se?or, se?ora,¨¢is, yo voy a cocina. Despu¨¦s de que Fiona se march¨®, Pedro cogi¨® sus palillos y pregunt¨® con voz indiferente: -? Por qu¨¦ no te he o¨ªdo har antes de anemia? Be tom¨® un sorbo de sopa de pollo y respondi¨®: -No eres m¨¦dico, ?por qu¨¦ te lo dije? Pedro se atragant¨®, conteniendo su ira, desliz¨® su tarjeta negra hacia Be y le dijo: -Compra lo que quieras. Be levant¨® cabeza sin¡¯entender su conducta. -?Acaso no debido a que no te pa?¨¦ a celebrar el quinto aniversario para conmemorar el d¨ªa en el que nos conocimos, has armado el esc¨¢ndalo del divorcio, has hecho da?o a Anna, e incluso no dejas a mi abu y tu abuelo en paz? -Pedro dijo-. Pues, toma tarjeta y ve t¨² misma a elegir algoo regalo, ponemos fin a este asunto. Tampoco necesitas pedir. disculpas a Anna, pero no podr¨¢s volver a hacer algo as¨ª en el futuro. Escuchando todo esto, Be no era capaz de distinguir lo que sent¨ªa en el coraz¨®n momento. por un +15 BONUS Lo que dijo Pedro era verdad, el d¨ªa en que e renaci¨® no s¨®lo era el cumplea?os de Anna, sino tambi¨¦n era el d¨ªa en que e y Pedro se conoc¨ªan hac¨ªa cinco a?os. Adem¨¢s, hac¨ªa casi un mes, debido a que Pedro estaba en viaje de negocios, no pod¨ªa pa?a a celebrar su primer aniversario de matrimonio, as¨ª que Be prest¨® especial atenci¨®n a ese d¨ªa. Ese d¨ªa e eligi¨® un regalo con mucha alegr¨ªa, tambi¨¦n prepar¨® una v perfumada, solo quer¨ªa darle a Pedro una sorpresa y crear un feliz recuerdo con ¨¦l. Como resultado, recibi¨® noticia de que Pedro iba a pa?ar a Anna a celebrar su cumplea?os¡­ Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. E siempre pensaba que Pedro no sab¨ªa qu¨¦ d¨ªa era. Ahora result¨® que lo sab¨ªa. Chapter 21 Cap¨ªtulo 21 Pedro todav¨ªa se equivocaba al pensar que e pidi¨® el divorcio debido a que estaba enfadada por lo que pas¨® aquel d¨ªa. Aunque era innecesario, Be no pudo evitar preguntarle: -Ya que sabes que ese d¨ªa era el quinto aniversario de nuestro conocimiento, y yo dio mucha importancia a este d¨ªa sin falta, ?por qu¨¦ fuiste a cenar con Anna? Pedro respondi¨® con un rostro indiferente: -Para m¨ª, no es diferente de un d¨ªa normal. Ten¨ªa raz¨®n, porque no amaba, as¨ª que no era necesario conmemorar ese aniversario. Todo era su propia expectativa. -No s¨¦ por qu¨¦ antes yo ten¨ªa valentia para pensar que un d¨ªa ser¨ªa capaz de conmoverte. Be se burl¨® de si misma en voz baja. Sin embargo, Pedro no escuch¨® lo que dijo con ridad, pues con sus ojos oscuros mir¨®. La tez de Be volvi¨® a normalidad y le der¨®: -No estoy armando el alboroto por ning¨²n asunto, me lo tomo en serio el divorcio. Al escuchar que todav¨ªa haba de divorcio, Pedro puso m cara: -Be, ?quieres casarte y divorciarte a tu antojo? Sus pbras a Be le hicieron gracia: ?C¨®mo? ?Acaso no quieres deshacerte de m¨ª y estar con tu confidente cuanto antes? A Pedro le desagrada el tono de Be, agudo, sarc¨¢stico e indolente. Entonces, le replic¨®: -Yo decido si quiero librarme de ti. No tienes derecho a aprovechar a mi abu para obligarme a casarme contigo a tu antojo, y luego mencionas directamente el divorcioo quieras. -?Entonces qu¨¦ quieres? ?Me has torturado durante tanto tiempo, debes esperar a que yo tambi¨¦n te torture lo suficiente! para -?Loco! -Be dej¨® cuchara de sopa y se levant¨®-. Todav¨ªa faltan m¨¢s de treinta d¨ªas el cumplea?os de abu, nos divorciaremos entonces, no esperaremos ni un momento m¨¢s. -Be, ?ni se te ocurra! Lo que dijo Be ensombreci¨® el apuesto rostro de Pedro. ¨¦l simplemente le dio un ultim¨¢tum: -Y ya que no quieres ser se?ora Romero, entonces tienes que convertirte en mi buena esposa hasta que me cans Tras decir esto, Pedro tir¨® los palillos y abandon¨® mesa primero. -Pedro, ?te vuelves loco, verdad? -Be grit¨® a su espalda. Hace unos d¨ªas, Pedro ten¨ªa ganas de deshacerse de e enseguida, pero hoy dijo que e ten¨ªa que estar con ¨¦l hasta que se aburr¨ªa de e. ?Acaso no se cansaba de e hace tiempo? ?Ve a acudir al m¨¦dico si tienes problemas mentales, no seas mistre! -Be le maldijo. Sin embargo, Pero le hizo a caso a pesar de sus gritos, ni volvi¨® cabeza ni un segundo, abri¨® 1/3 +15 BONUS -Ding¨Cdong, ding¨Cdong, ding¨Cdong, tu cari?o te recuerda que atiendes mada- En ese momento, son¨® el tono de mada de Be. Se trataba de un tono que Be hab¨ªa grabado especialmente para que lo usara Pedro, pero a ¨¦l no le gustaba, as¨ª que Be lo emple¨®o su tono de mada, pensando que si Pedro se acostumbraba a escucharlo, a lo mejor. querr¨ªa usarlo. Be no entendi¨® por qu¨¦ antes estaba tan cegado por el amor. H, Elena. Be cogi¨® el tel¨¦fono. -?Qui¨¦n te ofendi¨®, por qu¨¦ est¨¢s tan enfadada? -Elena Rodriguez, su amiga, le pregunt¨® por curiosidad. Nada, smente me mordi¨® un perro. Be hizo un gran esfuerzo para descargar el malhumor de su coraz¨®n y pregunt¨®: -?Por qu¨¦ a esta hora no pa?as a tu buen marido y en cambio me buscas? -Hoy le toca el turno de noche. -Elena respondi¨® dulcemente y continu¨®-. El cumplea?os de mi marido se acerca pronto, quiero ir al centroercial a elegir un regalo para ¨¦l, ?est¨¢s libre ma?ana, quieres ir conmigo? Be mir¨® tarjeta negra que ten¨ªa dnte y contest¨®: -?Vamos! ?E no s¨®lo queria ir, sino que tambi¨¦n decidi¨® hacerpras locamente con tarjeta de Pedro para desahogar su ira en el coraz¨®n! Al d¨ªa siguiente, Be y Elena se vieron en el centroercial. -Oye, simplemente ha pasado medio mes, tienes mucho mejor aspecto -Elena le hizo bromas¨C?Por fin te has nutrido de Pedro? Sin embargo, verdad era que Be recientemente no estaba en dieta, todos los d¨ªas¨ªa a tiempo. Adem¨¢s, hoy por ma?ana tambi¨¦n tom¨® un taz¨®n de sopa de arroz con ejiao, as¨ª que ten¨ªa buen aspecto. -No lo menciones, lo que afecta mi estado de ¨¢nimo. -Be le dijo. Yo contaba con belleza natural, no es necesario depender de este hombre ingrato. Escuchando sus pbras, Elena le pregunt¨® insegura: -?El hombre ingrato se refiere a¡­ Pedro? -No puede ser el m¨¦dico D¨ªaz de tu familia. -Pero¡­ Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. -No digas m¨¢s. -Be sab¨ªa lo que Elena iba a decir, y no era m¨¢s que el clich¨¦ sobre su amor profundo por Pedro. Luego Be cogi¨® del brazo a Elena y dijo: ?Vamos a hacerpras,pramos mientras hamos! Be fue primero al mostrador de joyer¨ªa,o una nueva rica, se?al¨® f de mostradores m¨¢s caros con un dedo y dijo: -?Este, ese y ese,par¨¦ todos estos! Cuando vendedora oy¨® esto, sus ojos se iluminaron tanto que estuvo a punto de ma el Dios de Elena, por su parte, se qued¨® estupefacta y le pregunt¨®: -Be, ?qu¨¦ te ha estimdo? Aunque tienes dinero, no puedes desperdiciarlo de esta manera. Be respondi¨®: pena. +15 BONUS -Es el dinero del hombre ingrato, si no lo gasto a mi capricho, me da mucha Diciendo eso, Be pens¨® que si e misma no lo gastaba, al final acabar¨ªa en el bolsillo de Anna, y no quer¨ªa que e sacara provecho. -?Qu¨¦ te apetece? Yo te lo regr¨¦. Despu¨¦s de pagar con tarjeta negra, esta adinerada generosamente le dijo a Elena. Elena neg¨® con cabeza: -No quiero involucrarme en vuestro asunto, mejor voy a zona de ropa de hombre y elegir¨¦s camisas de rebaja. En realidad, Elena innecesariamentepraba ropa de rebaja. Con los ingresos de su marido, era capaz de hacerpra gastando m¨¢s de cientos de miles de dres, pero no pod¨ªa despilfarraro Be realmente. Las joyas eran caras y preciosas, as¨ª que no era conveniente que Be hicierapras llevando estas, entonces vendedora se ofreci¨® a envias a su residencia. En su camino a zona de ropa de hombre, Bepr¨® m¨¢s ropa y zapatos de marca de alto lujo, haciendo que Elena se quedara atontada, pues le pregunt¨®: Be, ?de verdad est¨¢s bien? Today¡¯s Bonus Offer Chapter 22 Cap¨ªtulo 22 Elena record¨® que en el pasado Be tambi¨¦n iba depras, pero no hab¨ªaprado tan locamente como hoy. ?Acaso era estimda por algo? Be pregunt¨® sonriente: -?Crees que aparezcoo que me ha pasado algo? Elena ¨¤ asinti¨® con cabeza: -As¨ª es. Be se atragant¨® un rato. Luego le palme¨® el hombro a Elena y dijo:¨C Tranqu, estoy bien, s¨¦ qu¨¦ estoy haciendo. Antes de llegar a zona de ropa para hombres, Be yapr¨® muchas cosas. Mientras tanto, Elena empez¨® a elegir ropa y corbata cuidosamente y no olvid¨® recodar a Be: -Be, ? no lepras algo a Pedro tambi¨¦n? Be se neg¨®: -No, no se lo merece. Elena se qued¨® sin pbras por su respuesta, aun as¨ª e insisti¨® en estar bien. -?Resulta que ensuciaste el traje de g! Dije muy ramente que no pod¨ªa haber ninguna mancha cuando lo alquste.. En este momento, se oy¨® una reprimenda de repente desde tienda de traje de marca para hombre al otrodo de calle. Be mir¨® all¨¢ y vio que un hombre guapo, alto y bastante juvenil se disculpaba con vendedora. -Lo siento mucho, ha tenido lugar un idente en el evento, a ver si puedes enviarlo a tintorer¨ªa, yo pagar¨¦ el gasto. ?C¨®mo puedenvarlo en seco? Nuestros vestidos est¨¢n todos dise?ados por dise?adores famosos y hechos de materiales preciosos, si losvan en seco, se convierten en ropa de segunda se, por lo que tienes queprarlo hoy. Escuchando sus pbras, el hombre parec¨ªa avergonzado y dijo: ?Podr¨ªa hacer una excepci¨®n en mi favor? Pagar¨¦ un poco m¨¢s por limpieza. -No, es imposible. -La vendedora rechaz¨® firmemente. -?Cu¨¢nto cuesta? Loprar¨¦. Diciendo, Be se acerc¨® a ellos. Tanto dependienteo el hombre se quedaron at¨®nitos por sus pbras. Sin embargo, cuando dependiente vio los art¨ªculos de lujo en mano de Be, respondi¨® con una sonrisa addora: -Se?ora, este es ¨²ltima confi¨®n para temporada de oto?o, se vende por cuarenta mil dres. Oyendo eso, Be le entreg¨® tarjeta negra y dijo: -No se requiere contrase?a. La dependiente qued¨® alegremente sorprendida y se apresur¨® a coge y realizar operaci¨®n. En este momento el hombre fino y apuesto mir¨® a Be y se mostr¨® agradecido y un poco perdido: - Gracias. Lavar¨¦ mancha m¨¢s tarde. 1 +15 BONUS En ese momento, dependiente le envi¨® tarjeta y ropa empaquetada a Be, e entreg¨® directamente ropa al hombre y dijo: C¨®g t¨². -D¨¦jame una diri¨®n y un n¨²mero de tel¨¦fono, se enviar¨¦ despu¨¦s deva. -El hombre dijo. Be solt¨® una carcajada y se neg¨®: -No hace falta, qu¨¦date con este traje despu¨¦s devarlo. -?C¨®mo puede ser? -El hombre agit¨® r¨¢pidamente mano¨C?No puedo llev¨¢rmelo sin merecerlo! No era m¨¢s que un traje, no puedo pon¨¦rmelo si t¨² no te lo llevas, ?quieres que yo lo tire y lo desperdicie? Despu¨¦s de persuadirlo durante mucho tiempo, viendo que el hombre segu¨ªa rechazando con miedo, Be dijo sonriente: -Hagamos un trato, en el futuro, cuando te pido un favor, tienes que ayudarme, ?qu¨¦ te parece? Cuando dijo eso, expresi¨®n de Be era seria e insistente. Vdo un rato, el hombre finalmente no se neg¨®, dijo firmemente con sus ojos limpios y ros: Definitivamente. Te dejo mi informaci¨®n de contacto. Be sacudi¨® cabeza: -No hace falta, cuando llegue el momento, naturalmente te buscar¨¦. -Bien.¨CEl hombre se inclin¨® agradecido hacia e con veneraci¨®n y se march¨® con ropa. Se trata de un traje que cuesta casi cuarenta y cinco mil dres, ?se lo has regdo a un hombre desconocido? -Elena se acerc¨® y suspir¨®: -Eres muy bondadosa. Be ciertamente no era tan amable hasta ese punto. Este hombre, a quien e conoc¨ªa, se destacar¨ªa en un programa de canto. Despu¨¦s de que empresa Caza se hiciera p¨²blico en vida anterior, se le pidi¨® a este hombre que se convirtiera en su portavoz, y su apariencia apuesta y adorable ayud¨® apa?¨ªa Caza a mar mucha atenci¨®n. Hoy, e lo ayud¨® de librarse de un apuro, lo cual era una inversi¨®n con antemano. Adem¨¢s, le hizo este favor gastando el dinero de Pedro, ?por qu¨¦ no lo hizo? Por supuesto, no pod¨ªa decir a Elena todo eso, as¨ª que Be respondi¨® escondiendo su intenci¨®n real: -Ayudar a gente es una virtud. Lo que Be dijo dej¨® sin para su marido. Luego, habl¨® con Be: Luego Elena eligi¨® unos trajes informales y una pluma estilogr¨¢fica de marca delicada y -Va a asistir a una conferencia internacional de intercambio el mes que viene, as¨ª que justamente los necesita. Ya que has venido aqu¨ª, ?por qu¨¦ no tepras a ti misma unos cuantos conjuntos de ropa? Be le hizo esta pregunta. Elena neg¨® sacudiendo cabeza: No lo necesito, todav¨ªa tengo un mont¨®n de ropa en mi armario, adem¨¢s no tengo tiempo para pon¨¦rm en el trabajo. Be revel¨® verdad francamente: -Es porque tienes miedo de que tu suegra te reprochara por no ganar mucho dinero y desperdiciar el dinero, ?verdad? +15 BONUS Elena era una enfermera con un sueldo bajo, pero se cas¨® muy r¨¢pido con un m¨¦dico alto, rico y listo de un hospital de primer nivel. Sus suegros estaban bastante descontentos con sus condiciones y ten¨ªan muchas provocaciones contra e. Elena suspir¨® suavemente: -A veces me siento asfixiada, pero en cuanto veo cara de mi marido, siento que todo vale pena. No era de extra?ar ques dos chicas fueran buenos amigos, porque ambas personas estaban fascinadas por los hombres guapos y se enamoraron de los dem¨¢s y aportar todo lo que pose¨ªan con facilidad. Pensando en el final de Elena y su marido, Be no pudo evitar sentir l¨¢stima por e. No obstante,o e misma hab¨ªa experimentado, sab¨ªa con ridad que una vez que tomaban decisi¨®n de estar con alguien, los dem¨¢s no pod¨ªan persuadis f¨¢cilmente. En este momento suegra de Elena m¨® a instar que regresara a casa, e estaba ansiosa por volver. Be s¨®lo pod¨ªa contarle abraz¨¢nd: -Elena, t¨² tambi¨¦n tienes que quererte a ti misma un poco m¨¢s. -Lo s¨¦, no te pongas tan melodram¨¢tica, vida de cualquier persona est¨¢puesta de asuntos insignificantes, soy muy fuerte. En el Grupo Romero, se le encogi¨® el coraz¨®n a Miguel cuando vio que los mensajes de consumo no dejaban de soltar en el m¨®vil especial oficial. Si segu¨ªa as¨ª, tem¨ªa que causara el sobregiro de carta de cr¨¦dito. Por supuesto, sab¨ªa qui¨¦n estaba utilizando esa tarjeta. En el pasado, su jefe tambi¨¦n le hab¨ªa dado tarjeta a Be, pero e no hab¨ªa usado ni una s vez, ?por qu¨¦ hab¨ªa utilizado tantas veces hoy? Despu¨¦s de considerar una y otra vez, Miguel decidi¨® mar a puerta de oficina de Pedro.Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. -?Qu¨¦ pasa? El tono poco amable de su jefe hizo que el coraz¨®n de Miguel temra otra vez. +15 BONUS Chapter 23 Cap¨ªtulo 23 De repente, Miguel se arrepinti¨® un poco porque su jefe hab¨ªa trabajado horas extras anoche hasta altas horas de madrugada, y hoy pon¨ªa m cara durante todo el d¨ªa, obviamente estaba de mal humor. En este momento, si mencion¨® el asunto de Be, no sab¨ªa si empeorar¨ªa situaci¨®n. -Si tienes algo que informarme, ven aqu¨ª. -Pedro dijo con impaciencia. Entonces Miguel camin¨® hacia Pedro y cuidadosamente le mostr¨® lista de mensajes. Pedro ech¨® un vistazo a panta donde estaba llena de mensajes de consumo desde el centroercial. Las sumas iban desde cientos de miles de dres hasta millones de dres. Consum¨ªa ens joyer¨ªas y tiendas de ropa, zapatos y bolsos favoritas des mujeres. Con el tono ¡°Ding¡± un mensaje son¨® justamente a tiempo. [Bienvenido a tienda de XX Ropa de Hombre, usted ha gastado cuarenta mil dres esta vez, y esperamos su pr¨®xima visita]. Probablemente, se trataba de ilusi¨®n de Miguel, parec¨ªa que despu¨¦s de leer este mensaje, su jefe frunci¨®s cejas con menor fuerza. Aunque ropa de este precio generalmente no aparec¨ªa en el armario de Pedro, Miguel todav¨ªa valientemente adul¨®: -La se?ora Romero sali¨® depras y no se olvid¨® deprar ropa para usted, se?or Romero, es realmente considerada. Efectivamente, su jefe ten¨ªa un mejor aspecto despu¨¦s de escuchar estas pbras. Sin embargo, ¨¦l todav¨ªa dijo con una sonrisa fr¨ªa: -No me importa. Miguel lo entendi¨® enseguida y dijo: Sr. Romero, usted trabaj¨® tan tarde ayer, y est¨¢ ocupado todo el d¨ªa de hoy, deber¨ªa estar muy cansado, ?quieres regresar a casa temprano y descansar? Pedro se estir¨®, realmente estaba un poco cansado. -Informa a Fiona que me prepare una tetera de t¨¦ refrescante. Vale, Sr. Romero. Eran casis cinco cuando Be regres¨® a Vi Drag¨®n. Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. Antes fue a peluquer¨ªa para hacerse un nuevo peinado a su antojo despu¨¦s de que Elena se fuera. chun aspecto, 1 Viendo finalmente estaba de buen humor. -Se?ora, el se?or ha vuelto, arriba est¨¢ en el estudio. Tan prontoo e entr¨®, Fiona vino a decirselo. ?Por qu¨¦ Pedro estaba en casa a esta hora? ?Acaso sab¨ªa que e casi sobrepasaba l¨ªnea de cr¨¦dito de su tarjeta y volvi¨® a reprocha? +15 BONUS Pues justo Be aprovech¨® de esta oportunidad de estar harta de e para mencionar el divorcio de nuevo. Be le dio a Fionas cosas que ten¨ªa en mano y subi¨® por escalera. La puerta del estudio se qued¨® abierta, as¨ª que Be camin¨® directamente hacia all¨ª. Iba a liamar a puerta, pero encontr¨® a Pedro sentado en el sof¨¢ atendiendo una videomada. - Pedro, ?qu¨¦ est¨¢ pasando con este contrato ganador? -Se oy¨® voz de Anna. -El proyecto que el t¨ªo Garc¨ªa siempre quiere conseguir, he ordenado que Miguel lo consiga. -Pedro, ya has ayudado mucho a mi familia, no te preocupes por estas cosas en el futuro, pap¨¢ y yo podemos manejarlo. -Anna le agradec¨ªa mucho. Al ver que su marido ayud¨® a su futuro suegro conseguir un contrato con el fin decer a su amante, quien estaba muy agradecida, Be imaginaba que pronto los dos estaban a punto de entrar en una sesi¨®n de derarse el uno al otro. Entonces,o su buena esposa, ?qu¨¦ pod¨ªa hacer sin perder su elegancia y decencia? En este momento Be opt¨® por girar cabeza y marcharse. Antes de bajars escaleras, suave voz de Pedro a¨²n se o¨ªa d¨¦bilmente detr¨¢s de e: -Te promet¨ª que te daria¡­ Pedro dio tarjeta bancaria a su esposa leg¨ªtima y ofreci¨® el contrato del proyecto a su amante, lo cual mostr¨® que era realmente un maestro que sab¨ªa muy bien c¨®mo satisfacer as dos mujeres. Bajandos escaleras, Fiona estaba arrendo sus ¡°trofeos¡°. -Se?ora, he colocados joyas enviadas por el personal del centroercial por tarde en el guardarropa, ?puedo poner estas joyas all¨ª tambi¨¦n? Si A Be se le ocurri¨® algo de repente despu¨¦s de que contest¨®: -Recoge todos los vestidos y faldas de la primera f de armarios del guardarropa y d¨®nalos. -?Donarlos todos?-Se -Se sorprendi¨® Fiona y continu¨®-, ?no son esos tus vestidos favoritos? Fiona record¨® que antes cada vez que el se?or volv¨ªa, se?ora se pon¨ªa alegremente uno de los vestidos y se maquiba muy bien. Si el se?or mir¨® por m¨¢s tiempo, e se pon¨ªa a¨²n m¨¢s contenta ypraba m¨¢s vestidos simres. Sin embargo, ahora se?ora dec¨ªa que quer¨ªa donarlo. 1 Be entendi¨® lo que pensaba Fiona y esboz¨® una sonrisa: S¨®lo me desagradar¨¢n si me quedo con las cosas que no me convienen. D¨®ns a los ques necesiten. En retrospectiva, eleg¨ªa todos estos vestidos seg¨²ns preferencias de Pedro, exactamente, de acuerdo con el estilo de vestir de Anna. E pensaba que eso har¨ªa que Pedro mirara un rato m¨¢s. Ahora le parec¨ªa muy tonta y humilde esta conducta a Be. -Fiona, no hace falta que me esperes para cenar, saldr¨¦ a practicar condi¨®n por un rato. Diciendo, Be se dirigi¨® al garaje. Mientras tanto, Pedro bebi¨® una tetera de t¨¦ y dio respuestas a una gran cantidad de correo electr¨®nico. Al ver que era casi hora de cenar, sali¨® +15 BONUS del estudio. No vio a Be en el dormitorio, pero hab¨ªa ruido en el guardarropa. Pedro se acerc¨® y vio a Fiona ordenando y empaquetando algunos vestidos en el armario, as¨ª que le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª a esta hora? -Lo siento, se?or, ahora mismo voy a preparar cena. -Fiona dijo con nerviosismo y continu¨®-, se?ora me dijo que quer¨ªa donar estos vestidos, olvid¨¦ hora en cuanto los. empaqu¨¦. -?Donarlos? As¨ª es. Fiona revel¨® verdad, Se?ora dijo que no quer¨ªa quedarse con nada que no le quedara bien. Pedro no reion¨® porque estaba acostumbrado desde hac¨ªa tiempo al capricho de Be. Luego ech¨® un vistazo desatentamente a una f de ropa, zapatos y bolsos empaquetados en el suelo, todos de marca para mujeres. -Todo eso es lo que haprado hoy se?ora Romero, a¨²n no he tenido tiempo para ordenarlos. Se apresur¨® a explicar Fiona. ¨C -?Todos est¨¢n aqu¨ª?-Pedro le hizo pregunta sin emociones. Fiona se qued¨® un poco perpleja, pero aun as¨ª respondi¨®: -Aparte des joyas, que ya he guardado para se?ora Romero, el resto est¨¢ todo aqu¨ª. Pedro pregunt¨® frunciendo sus finosbios: ?D¨®nde est¨¢? -La se?ora dice que quiere salir a practicar condi¨®n. . Hoy Be condujo su propio Maserati. Debido al ¨²ltimo idente, no se atrevi¨® a conducir en una carretera con coches, sino que practic¨® en un c¨¦sped vac¨ªo detr¨¢s de zona de vi. Mientras practicaba, vio un coche negro aparcado no muy lejos, as¨ªo a Pedro junto al coche. A esta hora, ya anocheci¨®, y s¨®lo se ve¨ªan fars que se alzaban a losdos de carretera. Pedro se puso de pie junto al coche. Llevaba los pantalones de traje, que delineaban sus piernasrgas. Con una excelente postura, los brazos casualmente cruzados, Pedro dej¨® una sombra rgada bajo los faroles. Esta escena parec¨ªa un rollo de pel¨ªc bemente enmarcado. Al ver esta escena, Be se distrajo moment¨¢neamente, as¨ª que con un sonido ¡°Pum¡± el neum¨¢tico derecho se hundi¨® en un bache. El bache no era tan profundo, pero Be pis¨® el acelerador varias veces y no pudo sacar rueda del bache. De verdad, fascinaci¨®n por belleza demoraba mucho trabajo. Simplemente lo mir¨® unas veces m¨¢s, el neum¨¢tico se atasc¨®, por suerte su coche no estaba en carretera, por el contrario, tendr¨ªa lugar otro idente. -Baja, yo te ayudar¨¦. Chapter 24 Cap¨ªtulo 24 Mientras Be estaba hecho esfuerzos para sacar rueda del bache, oy¨® voz de Pedro. Cuando e levant¨® vista, ¨¦l se hab¨ªa acercado al coche. Aunque Be se sinti¨® un poco avergonzada, no era tan inocente que se enfadara con ¨¦l por este asunto. Al pensarlo, haciendo pucheros, Be se desabroch¨® el cintur¨®n de seguridad y le cedi¨® el asiento del conductor. Pedro se sent¨® en el coche, gir¨® tranqumente el vnte, y luego pis¨® el acelerador para conducir hacia atr¨¢s, rueda derecha realmente sali¨® del bache. Poco despu¨¦s, Pedro baj¨® del asiento del conductor de forma fluida y dijo: -Contin¨²a t¨². Be volvi¨® a ponerse de morros y se sent¨® nuevamente en el asiento del conductor. Be acab¨® de abrocharse el cintur¨®n de seguridad, justo cuando Pedro se sent¨® en el asiento de pasajero. -?Por qu¨¦ te sientas? -Be pregunt¨® frunciendo sus bonitas cejas. Pedro mir¨® con sus ojos oscuros sin responder, pero pregunt¨®: -?C¨®mo te has puesto el pelo as¨ª? Mirando en el espejo retrovisor a su propio corte de pelo rizado hasta los hombros, Be dijo: -Puedo hacer un peinadoo yo quiera, no te metas en mis asuntos. El rostro apuesto de Pedro se volvi¨® hosco ligeramente. -?Todav¨ªa tienes algo que hacer? ?Si no, b¨¢jate, no me ves ocupada? -Be dijo eso para echarle del coche. Conteniendo su ira, Pedro se abroch¨® el cintur¨®n y dijo fr¨ªamente: ?No contin¨²as practicando? ?A qu¨¦ esperas? Be ya entendi¨® lo que quer¨ªa hacer Pedro y contest¨®: -?No necesito que me ense?es, conduzco solo bastante bien! Pedro se burl¨® de e: -?Conduces tan bieno para quedarte atascada en un peque?o bache y no ser capaz de salir? Be lo replic¨®: -Estaba demasiado oscuro, no me di cuenta. -?Puedes garantizar que todos los lugares a los que conduces est¨¢n bien iluminados, sin ning¨²n obst¨¢culo? -Yo¡­. Be todav¨ªa quer¨ªa discutir con ¨¦l, pero Pedro interrumpi¨® impacientemente: -?No quiero tratars consecuencias de tu idente cada vez, empieza a practicar! Content (C) N?v/elDra/ma.Org. Oyendo sus pbras, Be se qued¨® sin pbras. La ¨²ltima vez, en efecto, raz¨®n no estaba de su parte. Entonces, Be no quer¨ªa discutir m¨¢s con Pedro, mir¨® hacia dnte y pis¨® el acelerador. +15 BONUS Aunque Be no se dignaba ser ense?ada por Pedro, ten¨ªa que admitir que con algunas instriones suyas aldo, realmente condujo mejor. Conducir hacia adnte, girar, y dar vuelta en curva cerrada, en todo lo cual Be era bastante h¨¢bil, as¨ª que le dijo: -Estoy cansada, practiquemos pr¨®xima vez. Adem¨¢s del cansancio, Be todav¨ªa ten¨ªa el asunto depa?¨ªa Caza en su mente, y no sab¨ªa si Carlos hab¨ªa terminado de leer su n preliminar. -Baja t¨². Diciendo eso, Be aparc¨® su coche junto al de Pedro. Pedro no se movi¨®, y tambi¨¦n dijo desatentamente: -Aparco el coche aqu¨ª y dejar¨¦ que mi conductor conduzca ma?ana. Ver¨¦ c¨®mo das marcha atr¨¢s en un garaje. Lo que dijo le dej¨® sin pbras a Be. Be condujo de vuelta al garaje de vi, y estaba realmente perplejo por marcha atr¨¢s en el garaje. Aunque hab¨ªa una c¨¢mara de marcha atr¨¢s, de todos modos el coche no estaba bien aparcado. En este momento, Pedro le ense?¨® diciendo: Fijate firmemente en indicaci¨®n des l¨ªneas amaris a ambosdos de los neum¨¢ticos, ajustas el ¨¢ngulo mientras giras lentamente el vnte. Pedro incluso se inclin¨® para apretar su mano en el vnte. La temperatura de su palma se transmiti¨® a trav¨¦s del dorso de mano de Be, y el hombro de undo de Be tambi¨¦n se pegaba contra el duro pecho de Pedro. Adem¨¢s, sinti¨® el aliento ligeramente caliente que ¨¦l exhba en sus o¨ªdos, Be se sent¨ªa extremadamente inc¨®moda, por lo tanto, e quer¨ªa sacar su propia mano para alejarse de ¨¦l girando a izquierda, pero Pedro presion¨® su mano de antemano y dijo seriamente: - Concentrate y practica duro. Be no le respondi¨® y se convenci¨® a s¨ª misma de que simplemente lo considerabao un entrenador gratis y un hombre aprovechable, todo eso era para practicars ticas de condi¨®n. Repasando estas frases mentalmente, Beenz¨® a seguirs instriones de Pedro, ajustando el ¨¢ngulo a izquierda y a derecha. E practicaba con empe?o, con sus grandes ojos atentos, sus cejas rs fruncidas ligeramente y punta de su nariz con un poco de sudor. La mano de Be que apretaba Juan era muy suave, y el aroma de su pelo tambi¨¦n praba en su nariz, todo lo cual dej¨® que Pedro se distra¨ªa un poco. Finalmente, despu¨¦s de que Be gir¨® el vnte y retrocediera un poco m¨¢s, el coche entr¨® con ¨¦xito en za de aparcamiento. -?Lo he conseguido! -Diciendo, Be levant¨® cabeza con alegr¨ªa, pero descubri¨® que Pedro estaba mirando cons pups oscuras y los ojos tan profundoso un estanque, en los cuales se reflejaba su rostro sonriente. Estaban muy cerca en ese momento, tan cerca que se pod¨ªa o¨ªr los ruidos respiratorios el uno al otro. De hecho, Be nunca hab¨ªa estado tan cerca de Pedro y tan tranqumente uno aldo del otro. En este momento, mente de Be se qued¨® en nco, y e s¨®lo lo miraba con los ojos grandes, aturdida. +15 BONUS Pedro baj¨® cabeza hacia e, su apuesto rostro se agrand¨® ante sus ojos, as¨ª que Be vio sus pesta?as rizadas y espesas, y susbios¡­. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? ?En el momento en que Pedro estaba a punto de besarle en losbios, Be de repente volvi¨® en s¨ª y reion¨® r¨¢pidamente empuj¨¢ndolo lejos! -?No te vuelves loco? Despu¨¦s de reprenderlo con fastidio, Be sali¨® del coche a prisa. E se dio unas cuantas palmaditas en cabeza, mientras se rega?aba ferozmente a s¨ª misma mentalmente: [?Qu¨¦ ¨¦l vte eres! Simplemente os acerc¨¢is un poco m¨¢s, ?c¨®mo puedes estar fascinada por f¨¢cilmente? Adem¨¢s, vosotros vais a divorciaros pronto.] De regreso al vest¨ªbulo, Fiona les esperaba en eledor a queieran. -Se?ora, desde vieja mansi¨®n, enviaron sopa con pepino de mar y cordyceps sinensis, diciendo que la anciana especialmente hab¨ªa preparado, as¨ª que Pedro y Be deber¨ªanerse sin falta. La abu Romero hac¨ªa que les trajeranida de vez en cuando. Antes a Be le encantaba convencer a Pedro que volviera a casa con esta excusa, pero ahora. mismo, no quer¨ªa quedarse con Pedro en absoluto. Al oir a Pedro entrando en casa por puerta, Be r¨¢pidamente subi¨®s escaleras, diciendo a Fiona: -Fiona, no tengo hambre, as¨ª que no¨¦r¨¦. -Tengas anemia, ven aer. -Pedro retuvo. Sin embargo, Be no le hizo caso, desapareci¨® en el pasillo. Se?or, dejar¨¦ida para se?ora, e puedeer cuando tenga hambre m¨¢s tarde. Pedro no estaba contento con esta actitud de Be, as¨ª que le dijo a Fiona: ?Si e noe, no dejes laida para e! Fiona no se atrevi¨® a cir nada. Sentado, Pedro bebi¨® un taz¨®n de sopa con pepino de mar y cordyceps sinensis, pero estabal disgustado, as¨ª que tir¨® cuchara y orden¨®: -Deja algo deida, tomar¨¦ un tentempi¨¦ a medianoche. Diciendo esto, fue al estudio. Fiona estaba un poco desconcertada escuchando sus pbras porque Pedro no ten¨ªa el h¨¢bito de comer bocadillos a altas horas de noche. Be termin¨® de ducharse e inici¨® cesi¨®n en su correo electr¨®nico. Carlos respondi¨® a su correo electr¨®nico, confirmando su profesionalidad al tiempo que le daba algunos consejos razonables. E no imaginaba que Carlos parec¨ªa un chico holgaz¨¢n de familia rica, pero hac¨ªa trabajo con eficiencia y diligencia. Para borar un proyecto de inversi¨®n detado, e ten¨ªa que investigar informaci¨®nprensiva, as¨ª que se dispuso at empezar a trabajar. De repente, se oy¨® un sonido sordo. Chapter 25 Cap¨ªtulo 25 Como si alguien borracho se tambaleara y tropez¨® con pared, lo cual le parec¨ªa muy extra?o, ya que s¨®lo estaban Flona y Pedro en casa, ?qui¨¦n beber¨ªa? En este momento, con un sonido, puerta de su habitaci¨®n se abri¨® de repente. No pensaba que fuera Pedro quien entr¨®, ¨¦l se tambale¨® con piel rojiza inusualmente de su apuesto rostro, frente con sudor, y los ojos colorados. Frente a ¨¦l, Be intuy¨® el peligro, as¨ª que cerr¨® tapa de su ordenador port¨¢til e intent¨® echarle de su habitaci¨®n. -?Has bebido? Le pregunt¨® Be mientras abr¨ªa de un tir¨®n puerta de habitaci¨®n silenciosamente. Fiona¡­ Antes de que Be terminara de har, sent¨ªa un dolor en susbios, no creia que Pedro amordazara directamente con susbios. T¨² Be estaba tan sorprendida que quiso apartarse de ¨¦l, pero Pedro bes¨® m¨¢s fuerte. Con el §ã§Ú§Ö§ä§â§à muy caliente, Pedro abraz¨® con fuerza, as¨ª que Be no pod¨ªa forcejear en absoluto. ¨¦l presion¨® contra puerta, bes¨¢nd ferozmente sin deja respirar. Be ndi¨® su pu?o para golpearle, pero Pedro tambi¨¦n presion¨® su mano contra puerta. Debido a disparidad de fuerza entre hombres y mujeres, Be fue oprimidapletamente, incapaz de moverse y har, crey¨® que estaba a punto de asfixiarse por falta de oxigeno, y s¨®lo pudo emitir un gemido suplicante. Al o¨ªr su s¨²plica, Pedro no s¨®lo no solt¨®, sino que tambi¨¦n le mordi¨® fuertemente losbioso si fuera estimdo por algo. -?Ah! -Be grit¨®. Escuchando su grito por el dolor, Pedro le solt¨® losbios, pero antes de que Be pudiera cobrar el aliento, Pedro levant¨® todo su cuerpo hacia arriba, queriendo morderle el cuello. Se?ora Oyendo el sonido, Fiona subi¨® apresuradamentes escaleras. Cuando vio a Pedro abrazando a Be en una posici¨®n ambigua, con cabeza pegada al cuello de Be, Fiona se qued¨® repentinamente boquiabierta. -Fiona, ayuda¡­ -Be quer¨ªa pedir ayuda. -?B¨¢jate! -Pedro tap¨® boca de Be y le orden¨® con su voz ronca. Aunque a Fiona le preocupaba que se?ora Romero se hara en desventaja, no se atrevi¨® a quedarse aqu¨ª m¨¢s tiempo. De todas maneras, este era el asunto de esta joven pareja, y realmente no era apropiado que e, una criada, se quedara aqu¨ª. Pens¨¢ndolo, Fiona se alej¨® apresuradamente. -?Su¨¦ltame! -Be le grit¨®. Be aprovech¨® distri¨®n de Pedro para empujarlo, subiendo el tirante de su pijama. Pedro se acerc¨® otra vez, con sus dedosrgos y huesudos, acariciando susbios heridos. +15 BONUS Pedro le pregunt¨® con voz ronca y un poco seductora: Be, t¨² fuiste quien dej¨® que abu a?adieras medicinas a sopa, ?verdad? No imaginaba que abu hab¨ªa enviado sopa con otros ingredientes a?adidos. No es de extra?ar que Pedro tuviera un cuerpo tan caliente sin beber. Menos mal que no Be lo bebi¨®, por lo contrario, habr¨ªa causado consecuencias graves. De esta manera, ?c¨®mo podr¨ªan divorciarse en paz? Be estaba pensando mientras que Pedro hab¨ªa acariciado desde susbios hasta su barbi. En este momento Be apart¨® su mano y le dijo con calma: -Te ayudar¨¦ a mar a un m¨¦dico. Al decir esto, intent¨® alcanzar su tel¨¦fono m¨®vil, pero Pedro volvi¨® a estrecha entre sus brazos. -?mar a qu¨¦ m¨¦dico? Be, siempre te quejas de que no te pa?o y dejas que mi abu te ayude a agregars medicinas en sopa, ?no est¨¢s esperando este momento maravilloso? En ese caso, cumplir¨¦¡­ -?Pum! Pedro todavia no termin¨® su frase, pero en este momento Be se qued¨® con mente en nco y le dio una bofetada. -?Fuera!-Le grit¨® con furia. La mitad de cara guapa de Pedro se enrojeci¨® instant¨¢neamente, y su vista se volvi¨® fr¨ªa y profunda al instante. -Be, ?qu¨¦ rebelde y audaz eres! -Diciendo, le pellizc¨® mand¨ªb a Be. Be sent¨ªa tanto dolor que no pod¨ªa moverse ni se atrev¨ªa a hacerlo. Content (C) N?v/elDra/ma.Org. Pedro hab¨ªa sido preparadoo el heredero de familia desde infancia, con una personalidad imponente y autoritaria, y estaba acostumbrado a que todo el mundo se sometieran ante ¨¦l. Quiz¨¢s fuera primera vez en su vida que recibi¨® una bofetada. Sin embargo, Be no sent¨ªa remordimientos por abofetearlo debido a que en su ¨²ltima vida, lo trataba cuidadosamente y sufr¨ªa todo, pero en esta vida, no le consentir¨ªa m¨¢s. Al ver a Be seguir pareciendo intr¨¦pida despu¨¦s de golpearlo, Pedro s¨®lo sinti¨® mayor inquietud y depresi¨®n en su coraz¨®n. Incluso tuvo el impulso de destroza a pesar de todo. En este momento, sangre sal¨ªa de losbios rotos de Be, y sus cejas estaban cerradas fuertemente debido al dolor. Sin embargo, e no revel¨® menor intenci¨®n de retroceder y obedecer, con sus grandes y fr¨ªos ojos que mostraban resistencia y actitud defensiva. Apretando los dientes, Pedro empuj¨® a Be con fuerza, y sali¨® con cara seria y pasos algo inestables. Al ver eso, Be cerr¨® enseguida puerta de su habitaci¨®n, y se desfalleci¨® en el suelo. Era una situaci¨®n peligrosa porque si de verdad Pedro le hubiera hecho algo por fuerza, e no hab¨ªa sido capaz de resistirse en absoluto vali¨¦ndose de su fuerza. De hecho, e resisti¨® porque le parec¨ªa innecesario ques dos personas que estaban destinadas a separarse tuvieran los contactos f¨ªsicos de este tipo, no era porque quer¨ªa convertirse en una mujer virtuosa. +15 BONUS Durante los pr¨®ximos d¨ªas, Be se ocupaba con propuesta de inversi¨®n. Mientras tanto, desde ese d¨ªa en el que sali¨® dando un portazo, Pedro no volvi¨® a casa. Naturalmente, Be se alegraba de que nadie molestara. A duras penas, Be logr¨® ordenar los datos sobre el activo fijo, el intangible y otros activos argo ze rcionados con el proyecto, as¨ª que estir¨® el cuerpo. Tan cansada, necesitaba rjarse, pues encendi¨® el m¨®vil para pasar vista por los momentos de sus amigos. Sin embargo, vio el momento que Anna hab¨ªa actualizado hac¨ªa cinco minutos. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 26 Cap¨ªtulo 26 [No mires hacia atr¨¢s, ni preguntes por el futuro,es a tiempo al d¨ªa, trata biens cuatro estaciones, y al final llevar¨¢ una vida conpa?¨ªa de alguien en el momento adecuado, con el mejor tiempo). Este texto iba pa?ada de una foto de una mesa llena de tos deliciosos, as¨ªo de un selfi de carateral de Anna. De acuerdo con el texto y foto, parec¨ªa que smente estabapartiendo Result¨® que Pedro estaba en casa de Anna, pero no era algo extra?o porque esa noche Pedro contuvo su impulso sexual tanto, pero e no quer¨ªa tener rciones sensuales con ¨¦l. Adem¨¢s, Pedro no era Don Juan y no sal¨ªa con muchas mujeres, as¨ª que no le qued¨® otro remedio que acudir a su amante. En estos d¨ªas sus sentimientos entre ellos deberian mejorarse mucho, as¨ª que Anna public¨® tales sentimientos. Be solt¨® una carcajada y borr¨® a Anna de sus contactos de Whatsapp. En el pasado, e a?adi¨® a Anna en Whatsapp con el fin de obtener una mejorprensi¨®n de su rival en amor. Ahora no lo necesita ni le importaba, as¨ª que se sent¨ªa m¨¢s c¨®moda, borr¨® cuanto antes. Luego, Be guard¨® el m¨®vil, ne¨® salir a dar un paseo para tomar el aire. Sin embargo, justo cuando sali¨® del garaje, son¨® su m¨®vil. Fue mada de su mejor amiga de vida anterior, udia P¨¦rez. En los ¨²ltimos dos a?os, familia P¨¦rez se hab¨ªa dedicado a industria financiera, pero esc actual segu¨ªa siendo peque?a. Despu¨¦s de que e se internara en el psiqui¨¢trico en su vida anterior, la familia P¨¦rez ten¨ªa buenas rciones de alg¨²n modo con el Grupo Romero, y el precio des iones de dicha empresa sub¨ªa poco a poco. Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. Despu¨¦s de enterarse de que Be estuvo encerrada en el psiqui¨¢trico, udia fue a visita ni una s vez. Be entend¨ªa que todo el mundo sab¨ªa sopesar los pros y los contras, as¨ª que no le guardaba mucho rencor a udia. Sin embargo, e ya no era capaz de destaparse con eo antes, por renacimiento, no contact¨® con udia ni una s vez. lo que luego del Entonces en este momento, Be no sab¨ªa para qu¨¦ estaba mando. Con esta duda, Be pis¨® el freno y recibi¨® mada. -Be, ?d¨®nde est¨¢s? En cuanto se conect¨® ll¨¢mnada, son¨® voz ansiosa de udia. -Prepar¨¢ndome para salir a dar un paseo, ?qu¨¦ pasa? -?Por qu¨¦ est¨¢s todav¨ªa pensando en deambr, no has visto el momento publicado por +16 BONUS Anna, esta hija de puta? -?Qu¨¦ problema tienes? -Hay un gran problema, date prisa en verlo. -udia le inst¨®-. E prepar¨® una mesa de tos, tambi¨¦n envi¨® intencionadamente un selfi con el brazo de un hombre, pa?ado de una fraseo ¡°al final llevar¨¢ una vida conpa?¨ªa de algulen¡°, casi se?al¨® expl¨ªcitamente que Pedro estaba en su casa. Be respondi¨® con tranquilidad: -?Qu¨¦ tiene que ver esto conmigo? -Be, ?est¨¢s confundida? Por supuesto, se trata de un asunto muy importante, ?pero dices que eso no tiene nada que ver contigo?-udia dijo con indignaci¨®n-. T¨² tampoco salgas, vendr¨¦ yo a recogerte, vayamos a casa de Anna a arrancarle cara, jde todas formas est¨¢ desvergonzada! Be record¨® que en su vida pasada, udia tambi¨¦n defend¨ªa as¨ª de vez en cuando. Instigada por e, Be siempre hacia que Anna hiciera el rid¨ªculo muchas veces, a cambio de cada vez mayor disgusto de Pedro. Ahora, e no iba a dedicar su tiempo en este tipo deportamiento sin sentido. Adem¨¢s, Be quer¨ªa hacer que Anna se quedara en rid¨ªculo en p¨²blico en un terrero en que Anna era m¨¢s habil. Pensando eso, Be rechaz¨®: -No voy. Con este tiempo libre, prefiero leer m¨¢s libros at meterme en su asunto. Si no quieres decir nada m¨¢s, cuelgo. -Be, udia retuvo-, ?acaso no te atreves a ir porque temes encontrarte con Pedro? ? Qu¨¦ tonta eres! Si ¨¦l est¨¢ all¨ª, se considerar¨¢ que has conseguido prueba verdadera. Paral entonces, le entregar¨¢s prueba a su abu, no tendr¨¢s que hacer nada, e te ayudar¨¢ a castigar a esa perra. udia todavia incit¨® a dtar a Pedro ante su abu, ?acaso tem¨ªa que abu no estuviera preocupada lo suficientemente?/ Al pensarlo, Be respondi¨® acentuando un poco el tono: He dicho que no ir¨¦. ?No lo entiendes? -Be¡­ Antes de que udia terminara de har, Be directamente colg¨®, debido a que e no paraba de incita a armar el esc¨¢ndalo, de veras Be no sab¨ªa qu¨¦ intenci¨®n llevaba e realmente. Si no fuera pors buenas rciones que manten¨ªa familia Fern¨¢ndez y P¨¦rez y amistad entre e y udia durante tantos a?os, querr¨ªa volverse en su contra. Pensando en su encuentro en el hospital psiqui¨¢trico en su vida anterior, y en el hecho de que casi fue vida por Pedro hace unos d¨ªas, Be de repente tuvo idea de aprender kung fu para defenderse. Dicho y hecho, investig¨® algunos de los centros de entrenamiento de kung fu de ciudad. Eligi¨® un centro de entrenamiento a gran esc especializado en sanda, lucha y boxeo, y con experiencia real enbate, y se dirigi¨® directamente a este lugar con el sistema de navegaci¨®n sat¨¦lite. No se ve¨ªa muchas publicaciones mativas fuera del centro de entrenamiento, pero contaba con un gran espacio y ofrec¨ªa muchas zas de aparcamiento, lo cual le agradaba mucho a +16 BONUS Be. Luego de aparcar el coche bien, Be entr¨®. Este centro era muy espacioso, n una variedad de campos de entrenamiento debate, equipos profesionales ypletos. Lo m¨¢s importante era que los entrenadores que llevaban uniformes de camuje estaban bien formados, con m¨²sculos pectorales y abdominales, y todos se ve¨ªan cautivadores. Aunque Pedro tambi¨¦n ten¨ªa una buena figura, a menudo pon¨ªa m cara, as¨ª que Be no estaba de humor para apreciarlo a pesar de todo. M¨¢s tarde, despu¨¦s de contemr a tantos hombres atractivos, Be no dud¨® en apuntarse en los cursillos de sanda. Sra. Romero, ?le gustar¨ªa elegir un entrenador personal individual, que puede ense?arle mejor y de forma concentrada en el entrenamiento? Le rend¨® el personal. Be lo rechaz¨® cort¨¦smente: -Gracias, no. Se neg¨® a elegir un entrenador personal, porque no quer¨ªa perder oportunidad de entrenar con otros entrenadores. No deseaba renunciar todass oportunidades simplemente por una persona otra vez. Luego de pagar, Be registr¨® sus datos en recepci¨®n y concert¨® una cita para entrenar. Cuando se dispuso a salir, oy¨® que un hombre habl¨® con e, bastante sorprendido: -i Se?orita, eres t¨² de verdad! Escuch¨¢ndolo, Be gir¨® cabeza a ver qui¨¦n era. Se trataba de un hombre de unos veinte a?os, vestido con el uniforme de camuje del de entrenamiento, con rostro apuesto y ojos ros. El hombre parec¨ªa alto y delgado, pero de hecho pose¨ªa m¨²sculos bien proporcionados. Casualmente, era el joven que e le hab¨ªaprado el traje unos d¨ªas antes en el centroercial. -Me mo Juan Alonso, trabajo aqu¨ªo entrenador a tiempo parcial. -El hombre se ofreci¨® a presentarse con timidez y continu¨®-. Se?orita, ?por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª? Chapter 27 Cap¨ªtulo 27 Be respondi¨® sonriendo: -Acabo de apuntarine a un curso de Sanda. Juan se alegr¨® un poco y dijo: ?Qu¨¦ casualidad! Soy el entrenador que ense?a Sanda. En efecto, era una coincidencia. Originalmente Be pensaba que se reunir¨ªa con ¨¦l de nuevo cuando haban de cooperaci¨®n, pero no cre¨ªa que se encontrar¨ªan otra vez tan pronto. -Entonces por favor ay¨²dame m¨¢s en el futuro. -Be dijo con una risa-. Oc¨²pate de tus propios asuntos, me ir¨¦. -Se?orita¡­ -Juan retuvo. -?Algo m¨¢s?-Pregunt¨® Be. Juan dijo con timidez: -Todav¨ªa no s¨¦ c¨®mo dartes gracias por el asunto que ocurri¨® ¨²ltima vez. ?Qu¨¦ te parece que te invito a beber? Be rechaz¨® sacudiendo cabeza: -La pr¨®xima vez, no retrasar¨¦ tu trabajo de hoy. -?No pasa nada! ?Yo tambi¨¦n me dispongo a salir del trabajo! -Contest¨® Juan. Contando con un aire muy juvenil, se encogi¨®o un chico t¨ªmido. Viendo esta escena, Beprendi¨® de repente por qu¨¦s fanes femeninas con edad mucho mayor ques estres masculinas estaban tan fascinados por ellos, ya que su aspecto era realmente especialmente desgarrador. Frente a su aspectostimoso, Be asinti¨® llevando una sonrisa: -En ese caso, vamos. -?Bien, esp¨¦rame, me cambiar¨¦ de ropa y vendr¨¦ enseguida! -Este hombre dijo. De verdad se cambi¨® de ropa muy r¨¢pido. Justo cuando Be hab¨ªa arrancado el coche dado marcha atr¨¢s, ¨¦l sali¨®. -Sube.Be lo invit¨®. Juan no anduvo con remilgos y naturalmente se sent¨® en el coche. y hab¨ªa Be brome¨® con ¨¦l: -No soy muy h¨¢bil de condi¨®n, piensa bien si quieres tomar mi coche. -Est¨¢ bien, confio en ti. Lo dijo con los ojos limpios y brintes y expresi¨®n extremadamente seria, por lo inexplicablemente sinti¨® una sensaci¨®n de responsabilidad. Dej¨® escapar una carcajada y pregunt¨®: -?Ad¨®nde vamos? Juan le dijo: ?D¨®nde quieres ir a beber? Yo te invito. Be pens¨® por un momento y le dio respuesta: -Tienda de t¨¦ con leche. que Be Le encantaba esta bebida mucho cuando era una estudiante, as¨ª que quer¨ªapartir lo mejor con Pedro. Ese d¨ªa, hizo c durante casi una hora paraprar el t¨¦ con leche m¨¢s popr en ciudad universitaria, pero cuando se lo entreg¨® a Pedro, ¨¦ste s¨®lo dijo que no¨ªaida basura. Sin embargo, Be intent¨® convencerle: +15 BONUS -Pedro, este t¨¦ con leche est¨¢ hecho con los ingredientes naturales, sin aditivos diversos, es especialmente sabroso, pru¨¦balo! En ese momento, Pedro probablemente tenfa prisa por subir al ascensor, as¨ª que lo tom¨® a rega?adientes. Despu¨¦s devarses manos en elvabo y salir, Be pas¨® por el cubo de basura Junto al ascensor y, de repente, descubri¨® que all¨ª hay una bote de t¨¦ con leche. Por un momento se sinti¨® triste porque pens¨® que si a Pedro no le gustaba, a e tampoco deber¨ªa gustar. Por lo tanto, desde entonces, no tomaba el t¨¦ con leche ni una s vez. Recordando eso, Be dudaba si antes era tonta. Fue Pedro quien no valoraba bebida que e compr¨® tras hacer c por tanto tiempo, ?por qu¨¦ e se culp¨® a s¨ª misma? -Se?orita, no tienes que ahorrar dinero para m¨ª, tengo algunos trabajos a tiempo parcial, puedo invitarte a una cafeter¨ªa o a un bar. -Juan se apresur¨® a explicar. Be rio suavemente y dijo: No te menosprecio, realmente quiero beber el t¨¦ con leche. Al o¨ªr esto, Juan se toc¨® cabeza avergonzado. -S¨¦ que enfrente hay una tienda de t¨¦ con leche muy buena. Siguiendos indicaciones de Juan, Be condujo el coche hasta dicha tienda. Esta tienda e realmente popr, y estaba llena de j¨®venes. -Se?orita, ?qu¨¦ le gustar¨ªa beber?-pregunt¨® Juan. Be le record¨®: -Ser¨¢ mejor que me mes Se?ora Romero a partir de ahora. Aunque s¨®lo ten¨ªa veintitr¨¦s a?os este a?o, sus experiencias en su vida anterior hac¨ªan sentiro si ya N?velDrama.Org content. fuera una t¨ªa de m¨¢s de treinta mentalmente. No cre¨ªa que fuera digna de ser denominada se?orita. -No, si te mo de esta manera, pareces vieja. -Juan lo rechaz¨® rotundamente. -No sab¨ªa tu nombre, as¨ª que te m¨® se?orita, de hecho, me pareces una estudiante. universitaria. A?adi¨® Juan con seriedad. Be tuvo que admitir que Juan logr¨®ce. A cada mujer les gustaba escuchar cumplidos, especialmente de un chico finoo Juan. -T¨¦ con leche de colocasia con sabor de rosa, menos az¨²car y menos hielo. -Be hizo el pedido. -Ya veo. Juan pidi¨® r¨¢pidamente el t¨¦ con leche. -Se?orita, el dinero que pagaste por el traje ¨²ltima vez lo tom¨¦ prestado de posible por ganar dinero para devolv¨¦rtelo. Mientras esperaba el t¨¦ con leche, Juan le dijo. ti, har¨¦ lo Be respondi¨® diciendo: No pasa nada, no hace falta que me lo devuelvas. Adem¨¢s, no te lo di a cambio de nada, tendr¨¦ que pedirte favores m¨¢s tarde. Con tal que pueda ayudarte, ac¨²deme sin vi¨®n. Pedro insisti¨®: -Sin embargo, tengo que devolverte el dinero. Dame los datos de tu tarjeta bancaria y te lo transferir¨¦ a zos. +15 BONUS Era verdaderamente un chico que no se contagiaba en sociedad. Si Be hubiera ayudado a un hombre astuto, habr¨ªa pretendido sacarle el provecho al m¨¢ximo. En cambio, Juan insisti¨® en devolverle el dinero. No era de extra?ar que tanta gente le gustar¨ªa en el futuro. Be tambi¨¦n empez¨® a apreciarlo un poco m¨¢s y dijo: -De acuerdo, entonces lo hagamoso Widices. Entonces le dio su informaci¨®n bancaria, adem¨¢s le agreg¨® en Whatsapp. M¨¢s tarde, el t¨¦ con leche que pidieron estaba listo. Juan fue por esta bebida, mientras que Be quer¨ªa echar un vistazo a sus publicaciones en Whatsapp, justo cuando so?¨® el tono emergente de su tel¨¦fono m¨®vil. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 28 Cap¨ªtulo 28 udia le envi¨® una serie de mensajes. Hab¨ªa fotos y v¨ªdeos, adem¨¢s de mensajes de voz. Be revis¨® primeros fotos, que udia tomaba abajo del piso de Anna, as¨ªo junto a puerta. El v¨ªdeo duraba varios minutos, as¨ª que Be opt¨® por escuchar el mensaje de voz. udia: [Be, jle dar¨¦ una li¨®n a esa perra por ti! ?No puedo verte sufrir con los brazos cruzados!] Justamente cuando termin¨® de escuchar el mensaje, Juan se acerc¨® con el t¨¦ con leche. -Se?orita, tu bebida de colocasia con sabor de rosa. -?Gracias! -Be cogi¨® y se levant¨®-, lo siento, tengo que irme ahora. Juan vio que puso cara de frialdad, no le pregunt¨® nada con sensatez, despidi¨¦ndose de e cort¨¦smente: -Nos veremos en el centro de entrenamiento entonces. -Est¨¢ bien. udia. En Despu¨¦s de salir de tienda, sentada en el coche, Be abri¨® el v¨ªdeo enviado por el v¨ªdeo, udia m¨® a puerta de Anna. Y Anna abri¨®. Cuando udia vio que Pedro se encontraba all¨ª, m¨® arrogantemente a Anna amante desvergonzada, porque ten¨ªa una cita privada con el marido de otra persona. Anna respondi¨® con verg¨¹enza y estoicismo: -Se?orita P¨¦rez, yo le he invitado a cenar para agradecer a Pedro por el asunto de mi padre. -?Qui¨¦n se cree esto? Anna, te advierto que Be es esposa de Pedro y no pienses que seas alguien especial para Pedro s¨®lo debido a que lo conoces durante mucho tiempo. Eres no m¨¢s que hija de una criada, ?no mereces a Pedro aunque finjas bien. -Se?orita P¨¦rez, cuida tus modales. Esto se considerao anamiento de morada. -Pedro rio fr¨ªamente. -?No me asustes, estoy haciendo justicia por Be! -udia imparti¨® justicia diciendo: Pedro, Be dijo que esperaba que vinieras a casa a cenar todos los d¨ªas, dijiste que estabas ocupado, resultaba que estabas ocupado con pa?ar a tu amante. -Se?orita P¨¦rez, t¨² y se?ora Romero realmente me han malentendido¡­ ?Ah! Anna quiso explicarse, pero udia empuj¨® y dijo: ?Vete, no tomes un aire afectado y pretencioso aqu¨ª! Anna fue empujada y cay¨® hacia atr¨¢s, Pedro se levant¨® a tiempo para apoya. ?Basta, fuera de aqu¨ª! -Pedro le dijo con un apuesto rostro m¨¢s hosco-. Dile a Be que seporte como es debido, por lo contrario, ni siquiera abu ser¨¢ capaz de protege. udia no se resign¨® a acabar con este asunto, quer¨ªa dirigirles unas pbras m¨¢s malsonantes, sin embargo, entr¨® el personal de seguridad de gesti¨®n de propiedad¡­ El video termin¨® aqu¨ª. +15 BONUS A continuaci¨®n, udia le envi¨® otros dos mensajes de voz. Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. udia: [Be, Pedro ha estado defendiendo a esa perra, es demasiado desesperante. Cuando Pedro regrese a casa, debes interrogarle sobre su defensa a favor de Anna.] udia: [No tengas miedo, soy tu fuerte respaldo, siempre estar¨¦ a tudo, y por lo menos, todav¨ªa hemos conseguido el apoyo de abu.] Be no respondi¨® al mensaje y cerr¨® sesi¨®n en Whatsapp. Bebi¨® un trago de t¨¦ hdo con leche dulce, luego arranc¨® el coche y regres¨® a Vi Drag¨®n. Por noche, Be dej¨® que Fiona fuera a su habitaci¨®n a descansar. Luego e dejaba puerta de su dormitorio abierta, trabajando en su propuesta mientras esperaba llegada de Pedro. Como se esperaba, dentro de media hora, se oyeron los pasos de Pedro afuera. Be cerr¨® tapa del ordenador port¨¢til, cogi¨® los dos documentos de mesa y sali¨® del dormitorio. Por casualidad, se encontr¨® cara a cara con Pedro. Pedro llevaba misma camisa negra en foto de Anna, con una figura recta y rasgos sobresalientes, pero sus ojos oscuros estaban ligeramente profundos, y ¨¦l pon¨ªa m cara. Al ve, Pedro frunci¨®s cejas y estaba a punto de har cuando Be lo detuvo. Chapter 29 Capitulo 29 V¨¤ se lo que vas a decir, vamos a tu estudio para har, yo te dar¨¦ una explicaci¨®n Pedro contuvo su emoci¨®n, le ech¨® una vista y camino hacia el estudio. Be le sigul¨® Tranqumente Pedro se sent¨® en el sof¨¢ de estudio, desabroch¨® corbata mientras preguntaba con voz fr¨ªa: ? C¨®mo piensas darme una explicaci¨®n? Be le entreg¨® los dos documentos que ten¨ªa en mano y dijo: Aqu¨ª hay dos acuerdos de divorcio. En un acuerdo se pone que me apartar¨¦ de casa sin llevarse nada, en el otro se pone que me dar¨¢s quince millones de dreso pensi¨®n alimenticia, yo firm¨¦ los dos acuerdos, y t¨² elige uno y Pedro levant¨® cabeza y pregunt¨®: ?Quince millones? firmalo. Efectivamente, los hombres de negocios prestaban mucho al beneficio, su primera rei¨®n era que este monte de dinero le parec¨ªa demasiado. -Asi es. Be dijo. Dijiste que me darias quince millones antes, pero no creo que sea suficiente. -La verdad es que t¨² eres el que tiene culpa en el matrimonio, y est¨¢s m¨¢s ansioso por liberarte de esta rci¨®n matrimonial que yo, as¨ª que creo que es razonable darme quince millones de dres. Antes, Be no hab¨ªa pensado en pedir el dinero a Pedro para que pudiera divorciarse lo m¨¢s pronto posible. No obstante, actualmente, e necesitaba esta suma de dinero para trabajar con Carlos. Se sentir¨ªa mucho m¨¢scida si empleaba su dinero para luchar contra si mismo. Escuchando estas pbras, Pedro rio con iron¨ªa, pero contuvo su furia y ten¨ªa mucha impaciencia nunca vista antes para esperars siguientes pbras de Be. -Aunque te obligu¨¦ a casarte conmigo, yo nunca te he hecho nada malo, ?verdad? Si presento una demanda de divorcio, me concederfan m¨¢s diez millones. -Be lo guio paso a paso- Ahora puedes comprar libertad y paz gastando diez millones, y puedes estar con quien quieras en p¨²blico en el futuro, y nunca ocurrir¨¢ una situaci¨®no de hoy, as¨ª que satisfaces a ambas partes. Pedro se mof¨®: -No me he dado cuenta de que eres tan elocuente. Oyendo eso, Be pens¨®: [Todav¨ªa hay muchas cosas que no has descubierto). Viendo el rostro impasible de Pedro, Be continu¨® diciendo: -Por supuesto, tambi¨¦n puedes darme ni un centimo, nunca te culpar¨¦ por ser mezquino. Al fin y al cabo, ya he decidido divorciarme de ti. Despu¨¦s de decir eso, Be derram¨® l¨¢grimas en su coraz¨®n. No s¨®lo se cas¨® con un hombre que no la trataba bien, sino que tambi¨¦n no obtendria ni un c¨¦ntimo de sus propiedades, lo cual era una gran p¨¦rdida. Al percibir pena ens pbras de Be, Pedro no ten¨ªa prisa por rendir cuentas, en cambio, +15 BONUS apoy¨® susrgas piernas en mesa de caf¨¦, y pregunt¨® con emoci¨®n ambigua: -?Quieres tener m¨¢s dinero? Escuchando eso, Be abri¨® los ojos ligeramente. Pedro no mostr¨® ninguna emoci¨®n y dijo: -Entonces sigue siendo se?ora Romero, despu¨¦s de todo, somos un conjunto, mi dinero tambi¨¦n es tuyo.N?velDrama.Org holds this content. -No, no, no. Be agit¨® mano, diciendo, No puedo ganar este dinero, es mejor darse prisa y completar el divorcio. Pedro se rio de nuevo con m cara: -Me entregas dos acuerdos de divorcio, ?esto es supuesta explicaci¨®n? -Exactamente. -Dijo Be-. ?No vienes a hacer justicia por Anna hoy? Renunciar¨¦ a posici¨®n de se?ora Romero para que Anna no sufra ninguna injusticia en el futuro. Firmalo, cada uno nos llevaremos una copia, y cuando llegue el momento, obtendremos el certificado de divorcio. No te preocupes, no interferir¨¦ en cualquier cosa que hagas antes de obtener el certificado, incluso no tienes que volver a vivir aqu¨ª. La abu Romero s¨®lo le hizo a Be prometer que e no se mudar¨ªa, pero no le dijo que Pedro tuviera que volver a casa. Si esta anciana realmente le pregunt¨® por este asunto, le respondi¨® que estaba en un viaje de negocios. S¨®lo quedaban treinta d¨ªas para el divorcio, as¨ª que era f¨¢cil enga?ar a abu. Su propuesta tan considerada hizo que el rostro de Pedro se ensombreciera a¨²n m¨¢s, y sus ojos revra frialdad. De repente, junt¨® susrgas piernas y se levant¨® del sof¨¢, le dio tan gran susto a Be que e retrocedi¨®: -?Qu¨¦ quieres hacer? Mirando apariencia defensiva y cautelosa de Be, Pedro se burl¨® fr¨ªamente: -?No pongas esta cara, parece que estoy interesado en ti! Aunque no ten¨ªa Inter¨¦s en e, a lo mejor lo motiv¨® bestialidad. Esa noche, ¨¦l le mordi¨® boca, y e estuvo dolorida durante dos o tres d¨ªas antes de mejorarse. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 30 Vien Cap¨ªtulo 30 Pedro mir¨® fr¨ªamente a Be, quien estaba de pie en el sof¨¢. -Mis asuntos no necesitan tu preocupaci¨®n. Si realmente quieres el divorcio, ?muestra algo de sinceridad! Con eso, arroj¨® el acuerdo de divorcio y se sent¨® directamente en su escritorio. ¨¦chale culpa a que ¨²ltima vez no consigui¨® divorciarse en seco de un plumazo, lo que provoc¨® que Pedro ya no confiara en e. Las cosas tambi¨¦n se hab¨ªan vuelto muy tediosas. Be, sinti¨¦ndose desanimada, baj¨® del sof¨¢ con el acuerdo en mano, prepar¨¢ndose para retirarse a su habitaci¨®n. -No siempre puedes causar problemas. No siempre tengo paciencia para volver y ver tus desastres, -advirti¨® Pedro fr¨ªamente. ?El insinuaba ques cosas que le hab¨ªan pasado a Anna fueron neadas para hacerlo regresar? ?Estaba loco! -?Tienes paciencia para cuidar de mis asuntos? ¡ª Desafiante, Be levant¨® barbi. Si no firmas el acuerdo de divorcio, no dejar¨¦ de causar problemas. Te arrepentir¨¢s de no hacerlo. Sin esperar a ver rei¨®n de Pedro, Be se march¨®, con cabeza en alto. Una vez en su habitaci¨®n, Be se sinti¨® desanimada y se calm¨®. Maldito Pedro, ?por qu¨¦ no pod¨ªa creer en e una vez m¨¢s? Be sent¨ªa una frustraci¨®n acumda que no sab¨ªa d¨®nde liberar, as¨ª que m¨® a Elena. -?Quieres decir que Pedro necesita el consentimiento de los mayores de ambas partes para firmar el acuerdo de divorcio? Escuchando, Elena encontr¨® situaci¨®n extra?a. -?Por qu¨¦ iba a hacer eso, si te odia tantoo lo describes, deber¨ªa haber aceptado de buena gana firmarlo, tanto si le estabas gastando una bromao si no? -Exactamente, jes un idiota! -dijo Be enojada. -Be, ?alguna vez -?Qu¨¦ posibilidad? do una posibilidad? -Elena pregunt¨® misteriosamente. Be. -Elena dijo: ¡®Pedro no est¨¢pletamente desprovisto de sentimientos por ti, jahora no quiere divorciarse de ti!¡® -?C¨®mo es posible? Be no cre¨ªa en absoluto, as¨ª que le cont¨® a Elena sobre ¨²ltima vez que Pedro estaba enojado y decia que har¨ªa sufrir. +15 BONUS trae nuestra rci¨®n matrimonial. Be entendi¨® implicaci¨®n des pbras de Pedro. Aunque familia Fern¨¢ndez se dedicaba principalmente a perfumes y especias, todav¨ªa manten¨ªa muchas rciones y contactos con el Grupo Romero. Muchas empresas de marcas tambi¨¦n buscaban cooperaci¨®n de familia Fern¨¢ndez a causa de su rci¨®n con familia Romero. Las rciones entre ambas empresas eran muy estrechas. Si pas¨® algo a un grupo, seguramente otro se ve¨ªa afectado.. Si noticia de su divorcio saliera a luz, se tem¨ªa que causar¨ªa mucho impacto en los negocios de familia Fern¨¢ndez. Aunque esta no era raz¨®n por que Be no se atrev¨ªa a dejar que su abuelo se enterara de esta noticia,s pbras de Pedro todav¨ªa hicieron quedarse aturdida por un momento. E siempre consideraba el matrimonioo algo simple, pensando queo ya no se enamoraba, simplemente se ir¨ªa, pero se hab¨ªa olvidado de realidad. -Sin embargo, si abu no lo hubiera impedido ¨²ltima vez, nos habr¨ªamos divorciado, ? entonces por qu¨¦ te niegas a firmar de nuevo ahora? -Be pregunt¨®. El apuesto rostro de Pedro se mostr¨® indiferente y respondi¨®: No tengo tanto tiempo libre para jugar contigo el juego mado Que viene el lobo. De repente, Be crey¨® que se qued¨® sin remedios, as¨ª que le hice pregunta: -?C¨®mo puedo convencerte de que no estoy bromeando contigo y que realmente quiero divorciarme? Content (C) N?v/elDra/ma.Org. -Todos los miembros de ambas familias se sientan juntos y han del asunto amigablemente y con tranquilidad. -Pedro le dijo. Lo que dijo Pedro le hizo a Be quedar sin pbras. E pod¨ªa esforzarse por convencerlo, pero era imposible que estuvieran de acuerdo su t¨ªa y t¨ªo. - Pedro, ?por qu¨¦ lo haces tan problem¨¢tico? ?Acaso no quieres divorciarte lo pronto m¨¢s posible para que Anna seas tu esposa leg¨ªtima? a Today¡¯s Bonus Offer Chapter 31 Cap¨ªtulo 31 Pedro mir¨® fr¨ªamente a Be, quien estaba de pie en el sof¨¢. -Mis asuntos no necesitan tu preocupaci¨®n. Si realmente quieres el divorcio, ?muestra algo de sinceridad! Con eso, arroj¨® el acuerdo de divorcio y se sent¨® directamente en su escritorio. ¨¦chale culpa a que ¨²ltima vez no consigui¨® divorciarse en seco de un plumazo, lo que provoc¨® que Pedro ya no confiara en e. Las cosas tambi¨¦n se hab¨ªan vuelto muy tediosas. Be, sinti¨¦ndose desanimada, baj¨® del sof¨¢ con el acuerdo en mano, prepar¨¢ndose para retirarse a su habitaci¨®n. -No siempre puedes causar problemas. No siempre tengo paciencia para volver y ver tus desastres, -advirti¨® Pedro fr¨ªamente. ?El insinuaba ques cosas que le hab¨ªan pasado a Anna fueron neadas para hacerlo regresar? ?Estaba loco! -?Tienes paciencia para cuidar de mis asuntos? ¡ª Desafiante, Be levant¨® barbi. Si no firmas el acuerdo de divorcio, no dejar¨¦ de causar problemas. Te arrepentir¨¢s de no hacerlo. Sin esperar a ver rei¨®n de Pedro, Be se march¨®, con cabeza en alto. Una vez en su habitaci¨®n, Be se sinti¨® desanimada y se calm¨®. Maldito Pedro, ?por qu¨¦ no pod¨ªa creer en e una vez m¨¢s? Be sent¨ªa una frustraci¨®n acumda que no sab¨ªa d¨®nde liberar, as¨ª que m¨® a Elena. -?Quieres decir que Pedro necesita el consentimiento de los mayores de ambas partes para firmar el acuerdo de divorcio? Escuchando, Elena encontr¨® situaci¨®n extra?a. -?Por qu¨¦ iba a hacer eso, si te odia tantoo lo describes, deber¨ªa haber aceptado de buena gana firmarlo, tanto si le estabas gastando una bromao si no? -Exactamente, jes un idiota! -dijo Be enojada. -Be, ?alguna vez -?Qu¨¦ posibilidad? do una posibilidad? -Elena pregunt¨® misteriosamente. Be. -Elena dijo: ¡®Pedro no est¨¢pletamente desprovisto de sentimientos por ti, jahora no quiere divorciarse de ti!¡® -?C¨®mo es posible? Be no cre¨ªa en absoluto, as¨ª que le cont¨® a Elena sobre ¨²ltima vez que Pedro estaba enojado y decia que har¨ªa sufrir. +15 BONUS trae nuestra rci¨®n matrimonial. Be entendi¨® implicaci¨®n des pbras de Pedro. Aunque familia Fern¨¢ndez se dedicaba principalmente a perfumes y especias, todav¨ªa manten¨ªa muchas rciones y contactos con el Grupo Romero. Muchas empresas de marcas tambi¨¦n buscaban cooperaci¨®n de familia Fern¨¢ndez a causa de su rci¨®n con familia Romero. Las rciones entre ambas empresas eran muy estrechas. Si pas¨® algo a un grupo, seguramente otro se ve¨ªa afectado.. Si noticia de su divorcio saliera a luz, se tem¨ªa que causar¨ªa mucho impacto en los negocios de familia Fern¨¢ndez. Aunque esta no era raz¨®n por que Be no se atrev¨ªa a dejar que su abuelo se enterara de esta noticia,s pbras de Pedro todav¨ªa hicieron quedarse aturdida por un momento. E siempre consideraba el matrimonioo algo simple, pensando queo ya no se enamoraba, simplemente se ir¨ªa, pero se hab¨ªa olvidado de realidad. -Sin embargo, si abu no lo hubiera impedido ¨²ltima vez, nos habr¨ªamos divorciado, ? entonces por qu¨¦ te niegas a firmar de nuevo ahora? -Be pregunt¨®. Content (C) N?v/elDra/ma.Org. El apuesto rostro de Pedro se mostr¨® indiferente y respondi¨®: No tengo tanto tiempo libre para jugar contigo el juego mado Que viene el lobo. De repente, Be crey¨® que se qued¨® sin remedios, as¨ª que le hice pregunta: -?C¨®mo puedo convencerte de que no estoy bromeando contigo y que realmente quiero divorciarme? -Todos los miembros de ambas familias se sientan juntos y han del asunto amigablemente y con tranquilidad. -Pedro le dijo. Lo que dijo Pedro le hizo a Be quedar sin pbras. E pod¨ªa esforzarse por convencerlo, pero era imposible que estuvieran de acuerdo su t¨ªa y t¨ªo. - Pedro, ?por qu¨¦ lo haces tan problem¨¢tico? ?Acaso no quieres divorciarte lo pronto m¨¢s posible para que Anna seas tu esposa leg¨ªtima? a Today¡¯s Bonus Offer Chapter 32 Capitulo 32 Pedro mir? frianente Be, qui estaba de pie en el fi¨CMis asuntos no necesitan ha preocupaci¨®n. Si realmente quieres el divorcio, muestra algo de sinceridad? Con eno, arroj¨® el acuerdo de docio y se sent directamente en su escritorio Ertuale culpa a que ¨²ltima vez no considerarse en sen de un plumazo, lo que provoc¨® qar Pedro ya no confian Las cosas tambi¨¦n se han muy tea sof¨¤ Be, sinti¨¦ndose desanimata, bagi del do en mano, prepar¨¢ndose para retirarse a su habitaci¨®n ¨C No siempre prandes causar problemas. No siempre tengo paciencia para volver y ver tus advirti¨® pedes Ime ?Es cosas que le han ganado a eta urrom neadas para hacerlo Degresad? N?velDrama.Org content. Theeses parimurtis para mudar de mis asuntos Desafiante, hann erillis problemas Tiracorpentivis die au Summan et aureche dir divorcios, ne des de causar Si espertar a ser nacion fr Phelon Be se muroiul, con cabeza em alto, Una vez evi su habitarnim, Bulle or surat din y se calo Maldita Pedis, o que nuo gratis speses en e una vez anda? new leak holistit Be sentia una trusts whbu anumte que no salita dander Shera, mi que ma a Elena -?Quieres decir que Fetis suscita a consmcanaesta de los mayores de ambas partes para firmar el acredo de des Esnachapado, Elena encunced le situatie re?ta ?Por qu¨¦ ha a hacer eso, di teada tarde describes, deber¨ªa haber aceptado de buena gana firmario, Lands e estas gastando una esta cumtur si ne? si Exactamente, jes us tell m muja Bellis, alguna vez has leads ustada? Elma pregunt¨® misteriosamente ti, jalusta nan -Dena dijo: ¡°Pedroso est¨¤ pomplete desprovisto destinientos por, basea mon quinte divenciarse de t ¡ª?C¨®mo es penib¨¢r? le Beno criana, que coberta a vegetab enojado y dec¨ªa que ba matrie +15 BONUS trae nuestra rci¨®n matrimonial. Be entendi¨® implicaci¨®n des pbras de Pedro. Aunque familia Fern¨¢ndez se dedicaba principalmente a perfumes y especias, todav¨ªa manten¨ªa muchas rciones y contactos con el Grupo Romero. Muchas empresas de marcas tambi¨¦n buscaban cooperaci¨®n de familia Fern¨¢ndez a causa de su rci¨®n con familia Romero. Las rciones entre ambas empresas eran muy estrechas. Si pas¨® algo a un grupo, seguramente otro se ve¨ªa afectado. Si noticia de su divorcio saliera a luz, se tem¨ªa que causar¨ªa mucho impacto en los negocios de familia Fern¨¢ndez. Aunque esta no era raz¨®n por que Be no se atrev¨ªa a dejar que su abuelo se enterara de esta noticia,s pbras de Pedro todav¨ªa hicieron quedarse aturdida por un momento. E siempre consideraba el matrimonioo algo simple, pensando queo ya no se enamoraba, simplemente se ir¨ªa, pero se hab¨ªa olvidado de realidad. -Sin embargo, si abu no lo hubiera impedido ¨²ltima vez, nos habr¨ªamos divorciado, ? entonces por qu¨¦ te niegas a firmar de nuevo ahora? -Be pregunt¨®. El apuesto rostro de Pedro se mostr¨® indiferente y respondi¨®: -No tengo tanto tiempo libre para jugar contigo el juego mado Que viene el lobo. De repente, Be crey¨® que se qued¨® sin remedios, as¨ª que le hice pregunta: -?C¨®mo puedo convencerte de que no estoy bromeando contigo y que realmente quiero divorciarme? -Todos los miembros de ambas familias se sientan juntos y han del asunto amigablemente y con tranquilidad. -Pedro le dijo. Lo que dijo Pedro le hizo a Be quedar sin pbras. E pod¨ªa esforzarse por convencerlo, pero era imposible que estuvieran de acuerdo su t¨ªa y t¨ªo. ¨C Pedro, ?por qu¨¦ lo haces tan problem¨¢tico? ?Acaso no quieres divorciarte lo pronto m¨¢s posible para que Anna seas tu esposa leg¨ªtima? Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW +15 BONUS Adem¨¢s, pregunt¨® Be: -?C¨®mo sabes qui¨¦n soy yo? La recepcionista respondi¨® sin dudar: -Nuestra primera re durante el entrenamiento est familiarizarnos cons personas importantes cercanas al CEO dentro del grupo.. Be estabapletamente confundida. E no era empleada de Grupo Romero, y mucho menos ten¨ªa rci¨®n cons personas importantes cercanas a Pedro. ?Podr¨ªa ser que hubiera llegado a un Grupo Romero falso? -Por aqu¨ª, por favor, dijo cort¨¦smente recepcionista, extendiendo mano hacia Be. -Bueno, gracias. Be no quiso seguir pensando en ello. E pens¨® que probablemente se deb¨ªa a su identidado esposa de Romero, y el departamento de recursos humanos hab¨ªa sificadoo una persona importante para mantener coherencia organizativa. Al llegar a oficina del CEO, secretaria le inform¨® que Pedro estaba en una reuni¨®n y llev¨® a s de espera dentro de oficina. Incluso le ofreci¨® cort¨¦smente una taza de t¨¦. Antes, a menos que fuera con Luc¨ªa, Be ni siquiera pod¨ªa subir a este piso, y mucho menos recibir un trato tan amable. Mientras Be intentaba descifrars intenciones de Pedro, puerta de oficina se abri¨® de repente. Al levantar vista, vio a Pedro y a Miguel, que ven¨ªan hando entre si. Al ve, Miguel salud¨® cort¨¦smente: -Se?ora Romero. Be sonri¨® educadamente en respuesta y luego, con frialdad, le pregunt¨® a Pedro: -? Tomaste mi memoria USB? Los ojos de Pedro se oscurecieron mientras se sentaba en el sof¨¢ junto a e. -He revisado el n de Caza, est¨¢ hecho con bastante cuidado. Dijo Pedro e hizo un gesto hacia Miguel, que se apresur¨® a entregar una copia del documento a Be. Be frunci¨® el ce?o al cogerlo y lo mir¨®¡­. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Chapter 33 Cap¨ªtulo 33 Be regres¨® a su habitaci¨®n y tom¨® una ducha, luego se cambi¨® por ropa fresca. Despu¨¦s de arrerse un poco, se dispuso a terminar su desayuno antes de ir a encontrarse con Carlos. Cuando lleg¨® a suputadora, se dio cuenta de que memoria USB que hab¨ªa estado conectada a undo hab¨ªa desaparecido. Be busc¨® por todas partes, pero no pudo encontra en ninguna parte. ?A d¨®nde podr¨ªa haber ido despu¨¦s de que anoche hab¨ªa guardado algunos archivos importantes en e? Be baj¨®s escaleras y pregunt¨® a Fiona si hab¨ªa visto memoria USB. Fiona neg¨® con cabeza y respondi¨®: -Esta ma?ana golpe¨¦ usted puerta y no obtuve respuesta, as¨ª que entr¨¦ para echar un vistazo, pero no toqu¨¦ tus cosas. -?Pedro entr¨® a mi habitaci¨®n esta ma?ana?-pregunt¨® Be. Fiona se puso nerviosa ante expresi¨®n seria de Be: -Si. El se?or vio que tu tel¨¦fono estaba en habitaci¨®n, as¨ª que dijo que no hab¨ªas salido. -Se?ora, ?es importante esa memoria USB? ?Quieres que se ayude a busca de nuevo? pregunt¨® Fiona. La memoria USB en s¨ª no era importante, lo crucial eran los datos cr¨ªticos que conten¨ªa. Si Pedro los hubiera visto, jhabr¨ªa sido un desastre despu¨¦s de todos los esfuerzos que hab¨ªa hecho durante esos d¨ªas! -No te preocupes, buscar¨¦ por mi cuenta, -respondi¨® Be. Be inmediatamente m¨® a Pedro. Pero nadie respondi¨®. < En zona de ocio, algunas mujeres estaban hando de sus hijos. Mi hijo est¨¢ a punto de cumplir a?os, y me dijo que los trajes a medida de esa marca son muy buenos. Me envi¨® el ece, donde hay muchas fotos de diferentes estilos. ?Pueden ayudarme a elegir? Una de es sac¨® su iPad y todas se inclinaron para ver. Pedro pasaba por all¨ª y ech¨® un vistazo a panta. -Pedro, tienes tan buen gusto para ropa, seguro que puedes darle un buen consejo a tu prima, -una des mujeres le invit¨®. Pedro cre¨ªa que probablemente declinar¨ªa, pero sorprendentemente tom¨® el iPad. Hoje¨®s opciones de p¨¢gina de inicio y luego abri¨® el rango de precios, encontrando opciones por debajo de los cuarenta mil dres. Despu¨¦s de deszarse un poco m¨¢s, encontr¨® un traje de vestir negro con un precio de treinta y cinco mil dres, con un estilo ligeramente informal. -Pedro, aunque no soy tan adineradao tu familia, no necesitasprar ropa barata, dijo mujer riendo. Pedro sonri¨® y volvi¨® a p¨¢gina de inicio, se?ndo un traje de dise?ador que costaba m¨¢s de cien mil dres. -Personalmente, creo que este es bueno. S¨ª, es genial! Tan elegante y a moda, ?vengan a verlo ustedes tambi¨¦n! Varias mujeres se acercaron, y Pedro les devolvi¨® el iPad antes de dirigirse al jard¨ªn. En ese momento, abu estaba sentada en una si de madera, mientras Be le estaba tomando fotos.¨CMant¨¦n esa sonrisa, s¨ª, abu, est¨¢s hermosa, jeres una gran belleza! La abu se llen¨® de alegr¨ªa por los elogios de Be y sigui¨®s instriones de Be para posar. Pedro siempre hab¨ªa pensado que Be sab¨ªa c¨®mo ganarse el coraz¨®n de su abu con pbras bonitas y adciones. +15 BONUS Pero ahora se daba cuenta de que hab¨ªa sido estrecho de miras. Aunque Be pod¨ªa ser irrazonable y terca a veces, su devoci¨®n hacia su abu era genuina. -Pedro, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo allf? ?Ven y e a nosotros para tomar fotos! Luc¨ªa lo vio y lo m¨® Be tambi¨¦n gir¨® cabeza hacia ¨¦l, y dulce sonrisa en su rostro se desvaneci¨® un poco. Luego, como si no lo hubiera visto, continu¨® ayudando a su abu a posar paras fotos. Pedro se sent¨ªa un poco molesto por actitud cada vez m¨¢s fr¨ªa de Be hacia ¨¦l ¨²ltimamente. Antes, ni siquiera necesitaba que abu hara, Be vendr¨ªa corriendo hacia ¨¦l con alegr¨ªa para compartirs fotos que hab¨ªan tomado juntos. ?Por qu¨¦ e segu¨ªa mostrando esa actitud insatisfecha, incluso despu¨¦s de que ¨¦l le diera su tarjeta bancaria para que pudieraprar regalos? [?Por qu¨¦s mujeres se aferran a una cosa y siguen enojadas por ello?] Pedro estaba tan empanado que le mand¨® un mensaje a Manuel Gonz¨¢lez, quien se jactaba de entender el coraz¨®n des mujeres mejor que nadie. Manuel respondi¨® casi de inmediato: [?Qu¨¦ mujer? ?Qu¨¦ tipo de mujer? ?Est¨¢s buscando una amante?], Pedro se qued¨® sin pbras. Ya no ten¨ªa ganas de har con Manuel. Se dirigi¨® hacia su abu. -Ve a tomar fotos, saca m¨¢s fotos de Be y yo, le orden¨® de su abu. Pedro tom¨® c¨¢mara y les tom¨® algunas fotos. Luego, abu dijo: -Be, el paisaje all¨ª es hermoso. Ponte all¨ª para que Pedro pueda tomarte una foto. N?velDrama.Org holds this content. Be, sin querer arruinar el buen humor de su abu, fue hacia el lugar designado. Chapter 42 Cap¨ªtulo 42 Be se detuvo ante mativa orqu¨ªdea que crec¨ªa en el borde del camino, dobl¨¢ndose para ole con atenci¨®n. El aroma parec¨ªa ser muy agradable, lo que hizo que sus rasgos se rjaran de inmediato, y una sonrisa se form¨® en susbios. Con el sol ba?ando su cabello y su cuerpo, su delicado rostro se acerc¨® a flor nca, y Pedro no pudo decidir si flor o mujer eran m¨¢s hermosas. Por instinto, sac¨® su propio tel¨¦fono y captur¨® el momento. Despu¨¦s del tiempo libre,enz¨® cena de reuni¨®n familiar con veinte personas sentadas alrededor de una mesa, creando un ambiente armonioso. Luc¨ªa y otros tios mayores pronto se retiraron debido a su fatiga. Mientras Pedro fue detenido por varios parientes que quer¨ªan char. Be pa?¨® a su abu hasta el coche. Despu¨¦s de ve alejarse, decidi¨® no volver a fingir cari?o con Pedro, y opt¨® por pasear por los alrededores. La penumbra ya hab¨ªa ca¨ªdo ys luces de colores iluminaban el jard¨ªn, creando una atm¨®sfera encantadora. Be se dirigi¨® hacia una zona m¨¢s tranqu cerca de un peque?o bosque de bamb¨² en parte trasera, donde hab¨ªa dos guardias apostados afuera de una caba?a. Mientras se dispon¨ªa a dar media vuelta, vio a un hombre delgado llevando a algunas chicas j¨®venes hacia caba?a. El indic¨®: -Hoy este caballero es una persona importante. Deb¨¦is atenderlo correctamente, jo se arrepentir¨¢n!. Una des chicas de bonita figura habl¨® con precauci¨®n: -Hoy me siento un poco mal. ?Puedo no beber alcohol? -?No hables tonter¨ªas! ?Qu¨¦ pasa con beber? ?Crees que puedes permitirte un tel¨¦fono tan caro y ropa tan lujosa? ?Aseg¨²rate de agradar al Sr. Sr hoy, entonces todav¨ªa tienes muchost d¨ªas de riqueza por disfrutar! Al escuchars pbras -Sr. Sr, Be mir¨® involuntariamente hacia s privada. En ese momento, puerta se abri¨® justo a tiempo, revndo a dos o tres hombres dentro, todos sirviendo t¨¦ y alcohol al hombre principal, Le resultaba familiar a Be, Habiendo visto su foto en varias ocasiones recientemente. ?Es Luis Sr, el CEO de Caz¨¢! El hombre delgado llev¨® as chicas hacia s, y que ten¨ªa mejor figura fue colocada junto a Luis. -?Ll¨¢menlo ¡°Sr. Sr¡°! ¡ª -Sr. Sr, dijo chica, acurruc¨¢ndose en su regazo. 1/2 Content held by N?velDrama.Org. +15 BONUS -H, ?han pasado no vernos unos d¨ªas? Te ves m¨¢s hermosa. ?Me extra?aste?, -dijo mientras le daba un beso en meji a chica. Los dem¨¢s en s parec¨ªan considerarlo normal y rieron entre dientes. En ese momento, puerta de s se cerr¨®, y Be no pudo ver m¨¢s. Estaba profundamente sorprendida. Los rumores anteriores sobre Luis, que indicaban supromiso con caridad y su profundo amor por su esposa, haci¨¦nd su ¨²nica prioridad. ?C¨®mo podr¨ªaportarse de manera tan vulgar, mezcl¨¢ndose con una joven? Y por forma en que actuaba, ?no parec¨ªa ser primera vez que suced¨ªa esto! -?Qui¨¦n est¨¢ ah¨ª? En ese momento, uno de los guardias de seguridad exm¨®. Be no se atrevi¨® a quedarse m¨¢s tiempo y se apresur¨® a irse. Camin¨® r¨¢pidamente por el jard¨ªn y al no ver a nadie sigui¨¦nd, finalmente se rj¨®. E gir¨® cabeza para regresar a su habitaci¨®n, pero en el momento en que levant¨® el pie, choc¨® de frente con el pecho firme de alguien. -?Ay!-Be exm¨®, sorprendida y adolorida, mientras se tapaba nariz. -?Est¨¢s bien?-Pedro pregunt¨® mientras levantaba su rostro con mano. Be retrocedi¨® alerta un paso. Pedro probablemente hab¨ªa tomado un poco de alcohol, su rostro guapo mostraba un leve rubor y sus profundos ojos negros briban ligeramente en oscuridad de noche, pareciendo encantadores. Adem¨¢s, se hab¨ªa quitado el abrigo y desabrochado algunos botones de su camisa, revndo su piel p¨¢lida y los musculosos brazos¡­ <> Chapter 43 Cap¨ªtulo 43 +15 BONUS E detuvo a tiempo su propio impulso. No pod¨ªa permitirse ser tan d¨¦bil y dejarse llevar por su atractivo. Mir¨® friamente a Pedro. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª de pie? ?Me asustaste de muerte! Pedro no se enoj¨® y dijo con voz suave: -?No estabas llevando a tu abu de regreso? Te he estado buscando por todas partes. Por sus pbras y su expresi¨®n, Be confirm¨® que Pedro estaba ebrio. Normalmente era en¨¦rgico y nunca tendr¨ªa una rei¨®n tan tard¨ªa. Y mucho menos dir¨ªa algo tan espeluznanteo que hab¨ªa estado buscando durante mucho tiempo. En su vida anterior Pedro tambi¨¦n hab¨ªa estado borracho alguna vez, pero simplemente se iba a casa y se acostaba. No hab¨ªa nada de qu¨¦ preocuparse. Be se sinti¨® un poco m¨¢s aliviada. Por precauci¨®n, m¨® a Miguel para que ayudara a organizar a alguien para que los recogiera. -De acuerdo, se?ora, respondi¨® Miguel antes de colgar. Todav¨ªa no has dicho por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª, -Pedro sujet¨® del brazo, insistiendo en una respuesta. Be record¨® lo que Elena le hab¨ªa dicho sobre lo aterrador que puede ser una persona ebria. As¨ª que decidi¨® no discutir con alguien que hab¨ªa bebido y respondi¨®: -Me sent¨ªa aburrida, asi que decid¨ª dar un paseo. -?Por qu¨¦ te sent¨ªas aburrida? -Pedro mir¨® con sus oscuros ojos algo turbios, pero su expresi¨®n era seria. Be pens¨® que si grabara esta est¨²pida y tierna apariencia de Pedro, probablemente podr¨ªa extorsionarlo por m¨¢s de diez millones de dres. Al ver que e no respond¨ªa, Pedro abraz¨® con el brazo. -?Por qu¨¦ no has? ?Su¨¦ltame! -Be intent¨® zafarse, pero Pedro abraz¨® a¨²n m¨¢s fuerte y dijo con descontento: Es de m educaci¨®n. ?Por qu¨¦ ya no me mas cari?o? Ahora dilo de nuevo para que lo escuche. Al escuchar eso, Be se qued¨® desconcertada. Luego, sinti¨® una extra?a mez de risa y amargura. Finalmente, se enoj¨® mucho. -?Es divertido fingir estar loco por el alcohol? -Be se apart¨® con fuerza. -?0 es porque ¨²ltimamente no he estado insult¨¢ndote todo el tiempo, as¨ª que te sientes inc¨®modo? <> ?Antes, cuando e lo segu¨ªa y locia, le importaba algo? +15 BONUS -H, ?han pasado no vernos unos d¨ªas? Te ves m¨¢s hermosa. ?Me extra?aste?, -dijo mientras le daba un beso en meji a chica. Los dem¨¢s en s parec¨ªan considerarlo normal y rieron entre dientes. En ese momento, puerta de s se cerr¨®, y Be no pudo ver m¨¢s. Estaba profundamente sorprendida. Los rumores anteriores sobre Luis, que indicaban supromiso con caridad y su profundo amor por su esposa, haci¨¦nd su ¨²nica prioridad. ?C¨®mo podr¨ªaportarse de manera tan vulgar, mezcl¨¢ndose con una joven? This is property ? of N?velDrama.Org. Y por forma en que actuaba, ?no parecia ser primera vez que suced¨ªa esto! -?Qui¨¦n est¨¢ ah¨ª? En ese momento, uno de los guardias de seguridad exm¨®. Be no se atrevi¨® a quedarse m¨¢s tiempo y se apresur¨® a irse. Camin¨® r¨¢pidamente por el jard¨ªn y al no ver a nadie sigui¨¦nd, finalmente se rj¨®. E gir¨® cabeza para regresar a su habitaci¨®n, pero en el momento en que levant¨® el pie, choc¨® de frente con el pecho firme de alguien. -?Ay!-Be exm¨®, sorprendida y adolorida, mientras se tapaba nariz. -?Est¨¢s bien?-Pedro pregunt¨® mientras levantaba su rostro con mano. Be retrocedi¨® alerta un paso. Pedro probablemente hab¨ªa tomado un poco de alcohol, su rostro guapo mostraba un leve rubor y sus profundos ojos negros briban ligeramente en oscuridad de noche, pareciendo encantadores. Adem¨¢s, se hab¨ªa quitado el abrigo y desabrochado algunos botones de su camisa, revndo su piel p¨¢lida y los musculosos brazos¡­ ?No mires m¨¢s!? Chapter 44 GET IT NOW Cap¨ªtulo 44 +15 BONUS Be, al ver que Pedro volv¨ªa a su tono y gestos habituales, estaba a¨²n m¨¢s convencida de ¨¦l hab¨ªa estado fingiendo estar ebrio para enga?a. Furiosa,enz¨® a caminar r¨¢pidamente hacia adnte, dejando a Pedro atr¨¢s. Un ligero aroma flotaba en el aire mientras figura de Be se alejaba. Pedro envi¨® un mensaje a Manuel: [Tu propuesta de cboraci¨®n ha sido rechazada.] Sin esperar respuesta de Manuel, apag¨® su tel¨¦fono. que Miguel, preocupado por el estado de embriaguez de Pedro, fue a buscarlo al restaurante junto con el conductor. Dejando al conductor esperando afuera, Miguel se acerc¨® a puerta del sal¨®n. Dentro del sal¨®n, Pedro estaba sentado en un banco, apoyando una mano en su frente con ce?o fruncido, pareciendo bastante inc¨®modo. Miguel estaba a punto de marlo cuando vio a Be acercarse a Pedro desde mesa con una toa en una mano y otra mano escondida debajo de e. Miguel guard¨® silencio y observ¨® c¨®mo Be cuidadosamente secaba frente de su esposo con toa. Antes de que pudiera reflexionar sobre amabilidad y preocupaci¨®n de Be, vio identalmente dejar caer algo desde otra mano dentro del cuello de Pedro. Tan prontoo ese objeto toc¨® su piel, Pedro se enderez¨® repentinamente, mando atenci¨®n de todos en habitaci¨®n. Una des damas presentes mostr¨® preocupaci¨®n y pregunt¨®: -?Est¨¢s bien? ?Por qu¨¦ tu camisa est¨¢ mojada aqu¨ª y tus pantalones¡­? La interrupci¨®n hizo que todos mirarans manchas h¨²medas en camisa de Pedro y una mancha de agua en sus pantalones. Aunque les parec¨ªa absurdo e iprensible, todos optaron por guardar silencio en se?al de acuerdo. Pedro tambi¨¦n se dio cuenta de situaci¨®n inc¨®moda con sus pantalones y su rostro se oscureci¨® repentinamente. Dirigi¨® una mirada fr¨ªa a Be, quien se ve¨ªa preocupada y nerviosa mientras haba: -? Est¨¢s¡­ est¨¢s realmente tan borracho que no puedes aguantarte para ir al ba?o? E evit¨® deliberadamente usar pbra embarazosa. -Pero no te preocupes, no tienes por qu¨¦ sentirte avergonzado, -dijo Be, cuidando mucho a su sentimiento. -Todos aqu¨ª son nuestra familia, nadie se bur¨¢ de ti. ?verdad? -Si, s¨ª, asinti¨® dama mencionada, -en realidad, es bastante normal, a veces cuando uno bebe demasiado, cree que est¨¢ so?ando y¡­ +15 BONUS Pedro no pudo soportar m¨¢s escuchar eso y, con el ce?o fruncido, se dirigi¨® directamente hacia puerta. Miguel r¨¢pidamente ocult¨® su sonrisa y, con gran respeto, dijo: -Se?or, el auto est¨¢ afuera.? Necesita ayuda para caminar? Pedro le mir¨® con frialdad y sali¨® apresuradamente seguido por Miguel. Be, con su bolso en mano, se despidi¨® de todos con una disculpa: -Hemos causado algunos problemas hoy a nuestra familia, pero por favor, olv¨ªdenlo. ?Gracias! Hizo una reverencia solemnemente antes de salir del sal¨®n. Las personas dentro del sal¨®n se miraron entre s¨ª, algunos suspiraron yentaron: -Pedro parec¨ªa muy estable, ?c¨®mo pudoportarse de esta manera? Bueno, todos deber¨ªamos olvidarlo y no mencionar este asunto nuevamente. Be se sent¨® en el auto y, incapaz de contenerse, estall¨® en risas. -?Joder! -Pedro m¨® fr¨ªamente con cara inexpresiva, -?C¨®mo te atreves a usar hielo para enga?arme! -?Y por qu¨¦ no puedo enga?arte si t¨² me enga?as?, -respondi¨® Be con una risa. Content held by N?velDrama.Org. -?T¨²¡­.! -Jajaja¡­ Cuando Pedro se sent¨® derecho, Be not¨® nuevamentes manchas de agua en sus pantalones y no pudo evitar re¨ªrse. El conductor dntero estaba confundido, mientras que Miguel luchaba internamente para no re¨ªrse tambi¨¦n, recordando todass experiencias tristes de su vida para mantenerse serio. -?Intenta re¨ªrte otra vez! Un molesto Pedro agarr¨® ferozmente mu?eca de Be. El agarre de Pedro le hizo da?o a Be, quien lo miraba con ojos meantes. Sab¨ªa realmente estaba enojado y no pod¨ªa re¨ªrse m¨¢s. que Pero cuando pens¨® en incredulidad y el deseo de todos en elegante s, Be ri¨® a carcajadas. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 45 Cap¨ªtulo 45 Incluso se dobl¨® de risa, tanto que su cintura se dobl¨® hacia adnte. Al ver esto, Miguelenz¨® a preocuparse por seguridad de Be y, para no ser involucrado Inocentemente, discretamente levant¨® barrera de separaci¨®n. Pedro observ¨® a Be, quien a¨²n refa sin poder detenerse, incluso despu¨¦s de haber sido amenazada por ¨¦l. Sus ojos estaban entrecerrados, con l¨¢grimas brotando desisuras de sus ojos. En su rostro sonrojado no hab¨ªa rastro de resentimiento, frialdad, histeria o bu. Solo una sonrisa desenfadada y radiante. A pesar de tener mu?eca atrapada por ¨¦l, el aroma de Be se infiltraba en su nariz. Extra?amente, Pedro, que estaba ramente furioso hace un momento, ahora estaba. notablemente m¨¢s tranquilo. Pero en su lugar, una sensaci¨®n de sed y calor lo invadi¨®. Necesitaba una salida. Viendo losbios de Be, atrajo hacia s¨ª y bes¨®. Para evitar que se resistiera, su otra mano se desliz¨® por su espalda y abraz¨® contra su pecho. El beso repentino dej¨® a Be confundida y enojada. Pero era incapaz de liberarse, ya que los brazos de Pedro manten¨ªan fuertemente sujetao cadenas de hierro. Decidido a no dejar que e se sentara dedo en si, Pedro continu¨® bes¨¢nd profundamente mientras colocaba sobre sus piernas. La posici¨®n ¨ªntima y ambigua enfureci¨® tanto a Be que emiti¨® un gru?ido bajo. E luch¨® desesperadamente por liberar su mano para abofetear a Pedro, pero su estado ebrio le otorgaba una fuerza inusual. Agarrando mano de Be para evitar que se resistiera, Pedro empuj¨® hacia el respaldo de Mientras tanto, Miguel sementaba en silencio por su decisi¨®n de involucrarse en esta situaci¨®n. ??Por qu¨¦ no pod¨ªa estar en casa descansando y jugando con mi gato en paz?? Be estabapletamente sometida por Pedro, sin poder defenderse.. Ni siquiera pod¨ªa respirar adecuadamente. La diferencia de tama?o y fuerza dej¨® sin opciones m¨¢s que permitir que Pedro besara, sin luchar contra ¨¦l. Justo en ese momento, el tel¨¦fono de Beenz¨® a sonar. +15 BONUS Quiz¨¢s molesto por el ruido o tal vez recuperando algo de cordura, Pedro finalmente detuvo sus iones. Be ya no ten¨ªa energia para resistirse, solo pudo jadear mientras murmuraba: -Tengo que contestar el tel¨¦fono Con un destello de fuego en sus ojos rojos de bebida, Pedro mir¨® y dijo con voz ronca: Pides cosas con una actitud adecuada. Be levant¨® sus ojos h¨²medos, confundida. El deseo en los ojos de Pedro se intensific¨® un poco m¨¢s. Si no me lo pides, seguir¨¦ adnte Suplico¡­ Be grit¨®, asustada. This is property ? of N?velDrama.Org. -?Qu¨¦ est¨¢s suplicando?-Pedro pregunt¨®. Be apret¨® los dientes. -Por favor, d¨¦jame contestar el tel¨¦fono. -?Qui¨¦n soy yo? < Today¡¯s Bonus Offer Chapter 46 Cap¨ªtulo 46 Incluso Be se preguntaba c¨®mo no hab¨ªa notado antes tan dif¨ªcil en Pedro. En ese momento, el timbre del tel¨¦fono de Be se detuvo. Pedro intent¨® abraza nuevamente, -Es bueno que no tengas que contestar el tel¨¦fono. Justo cuando Be estaba a punto de intervenir, panta divisoria baj¨® de repente. Miguel, con mirada baja, dijo en tono profesional: -Se?or, se?orita Anna dijo que tu tel¨¦fono estaba apagado y que ten¨ªa algo que decirle.. Pedro frunci¨® el ce?o ligeramente y tom¨® el tel¨¦fono de Miguel. Be apart¨® a Pedro con impaciencia y se sent¨® en el asiento para contestar su propio tel¨¦fono. Tambi¨¦n era una mada perdida de Anna. Parec¨ªa que Anna conoc¨ªa perfectamente el paradero de Pedro, ya que buscaba, lo encontraba a trav¨¦s de Be. -?Qu¨¦ pasa? -Pedro desabroch¨® su cuello y pregunt¨® con voz ronca. incluso cuando lo -?Por qu¨¦ suenas as¨ª? ?Has bebido demasiado? -pregunt¨® Anna con preocupaci¨®n. Pedro no le respondi¨® directamente, sino que pregunt¨® nuevamente: -?Alguna pregunta? Anna dijo: -?Puedes venir a verme ahora? Tenemos que har en persona. -O puedo ir a verte tambi¨¦n. Es una situaci¨®n bastante urgente y tel¨¦fono. no puedo explicarlo por Pedro ech¨® un vistazo a Be, que en ese momento volv¨ªa a lucir distante y fr¨ªa,o si lo tratara con respeto pero a distancia. -Voy para all¨¢, -dijo Pedro, colgando el tel¨¦fono. -Det¨¦n el auto a undo, mes arrer¨¦ por mi cuenta, -dijo Be con mucha sutileza. Pero Pedro agarr¨® su mano, con aliento a alcohol a¨²n en su aliento y en su estado de embriaguez, - Deja que el conductor te lleve, vamos juntos. Be frunci¨® el ce?o y apart¨® su mano de su agarre. Pedro se puso m¨¢s serio y finalmente orden¨® al conductor que se detuviera. Content held by N?velDrama.Org. Una vez que Pedro y Miguel saljeron del auto, Be envi¨® un mensaje a Carlos. Le inform¨® sobre el encuentro con Luis en el restaurante esa noche y le pidi¨® que investigara a fondo la vida privada de Luis, ¨¦l es el jefe de Caza despu¨¦s de todo, y si su integridad est¨¢ en duda, definitivamente afectar¨¢ los asuntos de futura cotiz¨¢ci¨®n en bolsa. Dado que esto involucra asuntos de inversi¨®n, Carlos tambi¨¦n cbor¨®, envi¨¢ndole una se?al de OK en respuesta. De regreso en Ciudad Drag¨®n, Be se frot¨® losbios con fuerza con una toa. 1/2 Quiz¨¢s molesto por el ruido o tal vez recuperando algo de cordura, Pedro finalmente detuvo sus iones. Be ya no tenia energia para resistirse, solo pudo Jadear mientras murmuraba: Tengo que contestar el tel¨¦fono. Con un destello de fuego en sus ojos rojos de bebida, Pedro mir¨® y dijo con voz ronca: ¨C Pides cosas con una actitud adecuada. Be levant¨® sus ojos h¨²medos, confundida. El deseo en los ojos de Pedro se intensific¨® un poco m¨¢s. -Si no me lo pides, seguir¨¦ adnte. -Suplico¡­-Be grit¨®, asustada. -?Qu¨¦ est¨¢s suplicando?-Pedro pregunt¨®. Be apret¨® los dientes.¨CPor favor, d¨¦jame contestar el tel¨¦fono. -?Qui¨¦n soy yo? ¡°Eres un idiota!? Be apret¨® los dientes. -Pedro. -No es as¨ª. Despu¨¦s de haber vuelto a s para pasar un rato con los mayores y beber unas cuantas copas m¨¢s, Pedro, ramente borracho ahora, ten¨ªa los ojos levemente enrojecidos y un tono de voz m¨¢s seductor. C¨¢mbiame el apodo. Be continu¨® soportando.¨CMi querido esposo, Pedro todav¨ªa no soltar¨ªa. -Dilopleto, pidelo una vez.. ¡°?Qu¨¦ tipo de juego s¨¢dico era este?? Today¡¯s Bonus Offer Chapter 47 Cap¨ªtulo 47 Fue udia quien envi¨®. E hab¨ªa bloqueado los mensajes y madas de udia tanto en su tel¨¦fonoo en WhatsApp despu¨¦s de ¨²ltima visita de udia para rega?ar a Anna. Ahora, al recibir una foto de udia, Be sab¨ªa que no ser¨ªa nada bueno. Sin siquiera mira, borr¨® el mensaje y bloque¨® el n¨²mero de udia. [Por favor, acepta), insisti¨® Juan enviando otro mensaje. Decidiendo no herir su orgullo masculino, Be acept¨® finalmente el dinero. [Se?orita, ?est¨¢s muy ocupada? ?Por qu¨¦ no te he visto en el gimnasio ¨²ltimamente?] pregunt¨® Juan. Estos dias, Be estaba ocupada con nificaci¨®n de su trabajo y no hab¨ªa tenido tiempo para entrenar en el gimnasio. Be respondi¨®: [Estoy ocupada con algunas cosas en el trabajo.] Juan le envi¨® una serie de emoticonos sobre trabajo duro, lo cual Be encontr¨® divertido y guard¨® algunos. Luego, revis¨®s publicaciones de Juan y not¨® que ten¨ªa una vida bastante activa y positiva, con muchas publicaciones sobre m¨²sica y otros intereses. Parec¨ªa ser un chico optimista y alegre, lo que hizo que Be se sintiera un poco envidiosa, ya que hac¨ªa mucho que no experimentaba juventud y pasi¨®n. En ese momento, recibi¨® una notificaci¨®n de un grupo de WhatsApp que hab¨ªa creado con udia y algunos otrospa?eros. udia hab¨ªa publicado una foto en el grupo y hab¨ªa etiquetado a e. Be abri¨® imagen y vio un taz¨®n de fideos apetitosos en dna mesa de caf¨¦, junto con un vaso de agua de maracuy¨¢ con miel. Tambi¨¦n not¨® una camisa azul en el sof¨¢, misma que Pedro hab¨ªa usado hoy. El ambiente dentro de casa no le resultaba desconocido a Be, era el hogar de Anna. Pronto, recibi¨® una mada de un n¨²mero no identificado. Be contest¨® y escuch¨® voz disgustada de udia: -?Qu¨¦ pasa contigo? ?Por qu¨¦ me bloqueaste en WhatsApp y en el tel¨¦fono? -?Acaso Pedro te est¨¢ echando culpa por lo que pas¨® ¨²ltima vez? -pregunt¨® udia. ¡ªi Te dije que no le dijeras nada! ?Por qu¨¦ no haste conmigo antes de hacer algo as¨ª? ?Por qu¨¦ te pones de mal humor? Be no se molest¨® en responder, simplemente esper¨® a que udia continuara. Como era de esperar, udia agreg¨®: -La foto que acabo de enviarte es de una publicaci¨®n reciente de Anna, y ven¨ªa con unas parabas desagradable. Le di unentario negativo y e This is property ? of N?velDrama.Org. +16 BONUS elimin¨® publicaci¨®n. ¨CGuard¨¦ imageno evidencia. ?No se trata de cuidar a un amigo borracho, ramente est¨¢n actuandoo una pareja! ?Es repugnante! Despu¨¦s de har durante un tiempo sin obtener respuesta de Be, udia se pregunt¨® extra?ada: ¡ª?Por qu¨¦ no dices nada? ?Est¨¢s enojada? ?Deber¨ªamos ir a enfrentarlos de nuevo? ¨C -Es su asunto, t¨² pareces preocuparte m¨¢s que yo, -respondi¨® Be con una risa. Bloque¨¦ el n¨²mero de Anna hace mucho tiempo. Si realmente me consideras tu amiga, haz lo mismo y no hagas tonter¨ªas en mi nombre en el futuro. ¨C ?Qu¨¦ quieres decir con eso? -udia se enfureci¨® de inmediato. Estaba tratando de ayudarte, defendi¨¦ndote. ?Y no solo no me lo agradeces, sino que me insultas? -No s¨¦ si eres tonta o no, pero no intentes tratarmeo a una idiota, -respondi¨® Be con calma. -?Bien! Si Pedro te deja, no vengas a llorar conmigo. ?Nunca m¨¢s te dar¨¦ consejos! udia colg¨® furiosa. Be guard¨® foto que udia hab¨ªa enviadoo evidencia en WhatsApp. Si alguna vez se divorciaban, eso ser¨ªa una prueba. Today¡¯s Bonus Offer X Chapter 48 GET IT NOW Cap¨ªtulo 48 Despu¨¦s de esperar ansiosamente durante todo el d¨ªa, al atardecer, finalmente hubo noticias deldo de Carlos. -Luis est¨¢ metido en un l¨ªo. Ven para que podamos har en persona, -dijo Carlos. Est¨¢ bien, env¨ªame diri¨®n, Carlos envi¨® diri¨®n de un bar. respondi¨® Be. Parece que pasa todo el d¨ªa en clubes privados o bares. Si no fuera porque Be sabe, por su vida pasada, que es ambicioso y ha tenido ¨¦xito en los negocios, pensar¨ªa que es un holgaz¨¢n sin ocupaci¨®n alguna. Be condujo hasta el bar y encontr¨® a Carlos en una cabina en el segundo piso. A esa hora, el bar solo pon¨ªa m¨²sica suave y,o no hab¨ªa nadie m¨¢s en el segundo piso, ys cabinas estaban bien insonorizadas, se sentia bastante tranquilo. Carlos ten¨ªas piernas extendidas sobre mesa de caf¨¦ y segu¨ªa hando por tel¨¦fono. Hab¨ªa bebidas y aperitivos en mesa, as¨ªo fruta. Be no lo molest¨® y simplemente se sent¨® en el sof¨¢ y tom¨® un trozo de ciru pasa. -Est¨¢ bien, as¨ª lo haremos. Av¨ªsame cuando haya novedades, -dijo Carlos antes de colgar el tel¨¦fono. -?Qu¨¦ averiguaste sobre Luis?-pregunt¨® Be directamente. Carlos no perdi¨® tiempo y le entreg¨® algunos documentos. Adem¨¢s de informaci¨®n que ya ten¨ªan, hab¨ªa detalles m¨¢s espec¨ªficos sobre Luis, as¨ªo informaci¨®n sobre lo que ocurri¨® noche anterior. Luis ven¨ªa de una familia humilde, pero era muy astuto y, gracias a una receta de licor que aprendi¨®, logr¨® entrar en empresa de su suegro. Despu¨¦s de casarse, utilizando el dinero de familia de su esposa, logr¨® expandir su negocio. Para mantener una buena imagen, Luis donaba dinero con frecuencia a instituciones ben¨¦ficas, gan¨¢ndose una reputaci¨®n positiva. Sin embargo, chica que fue llevada para pa?arlos a beber noche anterior result¨® ser una ex hu¨¦rfana de una des instituciones ben¨¦ficas as que Luis hab¨ªa donado. -?Qu¨¦ desgraciado!, -murmur¨® Be. ?Resulta que estaba usando fachada de caridad para hacer cosas inmorales! -No te apresures a juzgar, sigue leyendo, -le advirti¨® Carlos con una sonrisa enigm¨¢tica. Be sigui¨® leyendo y se encontr¨® con fotos de Luis con chica en un hotel. Era misma chica con que lo hab¨ªa visto coquetear. This is property ? of N?velDrama.Org. +15 BONUS elimin¨® publicaci¨®n. -Guard¨¦ imageno evidencia. ?No se trata de cuidar a un amigo borracho, ramente est¨¢n actuandoo una pareja! ?Es repugnante! Despu¨¦s de har durante un tiempo sin obtener respuesta de Be, udia se pregunt¨® extra?ada: ?Por qu¨¦ no dices nada? ?Est¨¢s enojada? ?Deber¨ªamos ir a enfrentarlos de nuevo? -Es su asunto, t¨² pareces preocuparte m¨¢s que yo, -respondi¨® Be con una risa. Bloque¨¦ el n¨²mero de Anna hace mucho tiempo. Si realmente me consideras tu amiga, haz lo mismo y no hagas tonter¨ªas en mi nombre en el futuro. Estaba tratando de -?Qu¨¦ quieres decir con eso? -udia se enfureci¨® de inmediato. ayudarte, defendi¨¦ndote. ?Y no solo no me lo agradeces, sino que me insultas? -No s¨¦ si eres tonta o no, pero no intentes tratarmeo a una idiota, -respondi¨® Be con calma. -?Bien! Si Pedro te deja, no vengas a llorar conmigo. ?Nunca m¨¢s te dar¨¦ consejos! udia colg¨® furiosa. Be guard¨® foto que udia hab¨ªa enviadoo evidencia en WhatsApp. Si alguna vez se divorciaban, eso ser¨ªa una prueba. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 49 X Cap¨ªtulo 49 Carlos sonri¨® perezosamente hacia Be y dijo: -Esta es una oportunidad excepcional. Si ayudamos a resolver el problema de Luis, ?te preocupa que no obtengamos Caza? -Pero su car¨¢cter es bajo y suportamiento es despreciable. Para un banco de inversi¨®n, eso tambi¨¦n representa un gran riesgo. ?Qu¨¦ pasa si sus esc¨¢ndalos salen a luz antes de salida a bolsa? ?C¨®mo vas a ganar dinero entonces? Carlos parec¨ªa no preocuparse en absoluto. -Luis es bastante cuidadoso en su Incluso si lo fuera, riqueza viene con riesgos. ?No deber¨ªamos asumir algunos riesgos en nuestra l¨ªnea de trabajo? Mirando sonrisa juguetona de Carlos, Be resopl¨® y dijo: -As¨ª que ni siquiera consideraste pedir mi opini¨®n desde el principio. Carlos se od¨® en su asiento conodidad y dijo: -?Qu¨¦ est¨¢s diciendo? Te inform¨¦ del resultado de antemano, eso ya es un gran respeto hacia ti. Viendo expresi¨®n despreocupada de Carlos, Be supo que situaci¨®n ya estaba decidida. Desde que propuso cooperar, el inter¨¦s de Carlos por sus iones hab¨ªa sido mucho mayor que el de propia cooperaci¨®n. Ahora que Carlos puede adquirir Caza por s¨ª mismo, su presencia en el proyecto carece de sentido. -En ese caso, considera que mi propuesta nunca existi¨®. Be dijo:-Pens¨¦ que, aunque eres un hombre de negocios, no confundir¨ªas los l¨ªmites de lo correcto e incorrecto por dinero. Pero ramente no tienes escr¨²pulos. Con tu falta de ¨¦tica, realmente no tenemos necesidad de cooperar. Despu¨¦s de decir eso, Be se levant¨® para irse, pero Carlos detuvo. -Espera un momento, se?orita Be. Be lo mir¨® fr¨ªamente. Carlos pregunt¨® con una sonrisa maliciosa: -?Realmente est¨¢s dispuesta a renunciar a esta oportunidad? Si no te unes al Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n, ?c¨®mo neaspetir por el amor de Pedro con Anna? d¨¦ Be no estaba sorprendida de que Carlos investigara y supiera sobre sus intenciones. Pero Carlos solo sab¨ªa una parte de verdad. Be respondi¨® fr¨ªamente; -Este asunto no es de tu incumbencia. Siempre que tenga un objetivo ro, encontrar¨¦ una manera. Carlos quer¨ªa seguir hando, pero su tel¨¦fono son¨®. Be sab¨ªa que era su subordinado inform¨¢ndolo sobre situaci¨®n, as¨ª que cuando Carlos. 1/2 +15 BONUS desbloqueo panta, e se alej¨®. -?C¨®mo?-La voz de Carlos subi¨® de repente detr¨¢s de e. ?Det¨¦n! -Carlos m¨® de nuevo. Pero esta vez, el tono de Carlos era ramente hostil, y los ojos que sol¨ªan estar llenos de afecto ahora estaban llenos de frialdad. Be frunci¨® el ce?o. -?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ me miras as¨ª? Carlos se ri¨® fr¨ªamente. -Ustedes dos hacen una buena pareja, ?verdad? Uno env¨ªa deliberadamente rumores para ganar tiempo, y el otro resuelve los problemas de Luis sin decir nada. <> -Est¨¢s hando tan sinceramente sobre naturaleza humana, realmente eres un buen actor. ?Por qu¨¦ no pruebas suerte en el mundo del espect¨¢culo? -Be se burl¨®. Se?or S¨¢nchez, perm¨ªtame darle un consejo: si no tienes capacidad, simplemente r¨ªndete. No trates de echarle culpa a los dem¨¢s por tu fracaso, solo demostrar¨¢s tu ipetencia a¨²n m¨¢s. N?velDrama.Org holds this content. Trat¨® de encubrir un esc¨¢ndalo para Luis en aras del beneficio, este tipo de persona, ?por suerte no cooper¨®! Carlos se qued¨® sin pbras despu¨¦s de ser desafiado por Be, su rostro se volvi¨® repentinamente sombr¨ªo. -No pienses que por ser esposa de Pedro Romero, no tomar¨¦ medidas en tu contra. ?Nunca he sido enga?ado por una mujer, y hoy no ser¨¢s una excepci¨®n! Carlos agit¨® mano, y de repente aparecieron un guardaespaldas que estaban ocultos en alg¨²n lugar. Se?or, ?en qu¨¦ podemos ayudar?, -pregunt¨® el guardaespaldas. Carlos habl¨® con voz fr¨ªa: ¨¢te y tomen una foto para enviar a Pedro, dile que su esposa est¨¢ en nuestras manos. -?Est¨¢s loco!, -exm¨® Be retrocediendo, y mirando a Carlos, le reproch¨®: -?Secuestrar es un delito! ?No lo sabes? Chapter 50 Cap¨ªtulo 50 Carlos sonri¨® fr¨ªamente y maliciosamente. -?Si te atreves a jugar conmigo, incluso si es ilegal, te dar¨¦ una li¨®n! Viendo determinaci¨®n de Carlos y los guardaespaldas que se acercaban, Be empez¨® a arrepentirse un poco. E se cre¨ªa demasiado lista, pensando que con el conocimiento de su vida pasada pod¨ªa entender a Carlos y negociar una cooperaci¨®n con ¨¦l. ?Pero nunca se molest¨® en investigar qui¨¦n era realmente ¨¦l! Viendo determinaci¨®n de Carlos y los guardaespaldas que se acercaban, Be empez¨® a arrepentirse un poco. Ahora, si Carlos decidiera secuestra, ?c¨®mo podr¨ªa escapar? Incluso si Pedro se enterara, ?realmente le importar¨ªa lo suficienteo para intervenir? Be no quer¨ªa deberle ning¨²n favor. Content (C) N?v/elDra/ma.Org. -?Es mejor que te escondas! ?Veremos a d¨®nde puedes huir! -amenaz¨® Carlos mientras se acercaba a e. Be se preguntaba si deb¨ªa romper una bote para usao arma o intentar resistirse cuando escuch¨® una voz fr¨ªa y familiar desde atr¨¢s. El segundo piso hab¨ªa sido despejado porpleto por Carlos, no hab¨ªa nadie m¨¢s. Incluso si Be gritara pidiendo ayuda, no servir¨ªa de nada. -?Voy a ver qui¨¦n se atreve a toca! Justo cuando Be estaba considerando si romper una bote y usao arma seria ¨²til, o si apostar a enfrentarse a Carlos directamente ser¨ªa m¨¢s efectivo, de repente se escuch¨® una voz fr¨ªa detr¨¢s de e. ?Era Pedro! Probablemente fue una ilusi¨®n de Be, pero en el momento en que ¨¦l vio, los ojos de Pedro parec¨ªan mostrar un destello de preocupaci¨®n. -Vaya, se?or Romero, lleg¨® justo a tiempo, ?no? Ni siquiera tuve tiempo de enviarle un mensaje, -burl¨® Carlos. Pedro lo ignor¨® y se acerc¨® a Be, frunciendo el ce?o. -?Est¨¢s bien? Be neg¨® con cabeza. -V¨¢monos, -dijo Pedro, indicando a Be que lo siguiera. Sin embargo, los guardaespaldas de Carlos se interpusieron en su camino. -?neas irte sin resolver esto primero? -La expresi¨®n de Carlos ten¨ªa un toque burl¨®n y fr¨ªo. Pedro mir¨® fr¨ªamente hacia ¨¦l. -Tambi¨¦n me gustar¨ªa que explicaras por qu¨¦ intentaste secuestrar a mi esposa. +15 BONUS desbloque¨® panta, e se alej¨®. -?C¨®mo? ¨CLa voz de Carlos subi¨® de repente detr¨¢s de e. -?Det¨¦n! -Carlos m¨® de nuevo. Pero esta vez, el tono de Carlos era ramente hostil, y los ojos que sol¨ªan estar llenos de afecto ahora estaban llenos de frialdad. Be frunci¨® el ce?o. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ me miras as¨ª? Carlos se ri¨® fr¨ªamente. -Ustedes dos hacen una buena pareja, ?verdad? Uno env¨ªa deliberadamente rumores para ganar tiempo, y el otro resuelve los problemas de Luis sin decir nada. < -Est¨¢s hando tan sinceramente sobre naturaleza humana, realmente eres un buen actor. ?Por qu¨¦ no pruebas suerte en el mundo del espect¨¢culo?-Be se burl¨®. -Se?or S¨¢nchez, permitame darle un consejo: si no tienes capacidad, simplemente rindete. No trates de echarle culpa a los dem¨¢s por tu fracaso, solo demostrar¨¢s tu ipetencia a¨²n m¨¢s. Trat¨® de encubrir un esc¨¢ndalo para Luis en aras del beneficio, este tipo de persona, ?por suerte no cooper¨®! Carlos se qued¨® sin pbras despu¨¦s de ser desafiado por Be, su rostro se volvi¨® repentinamente sombr¨ªo. -No pienses que por ser esposa de Pedro Romero, no tomar¨¦ medidas en tu contra. ?Nunca he sido enga?ado por una mujer, y hoy no ser¨¢s una excepci¨®n! Carlos agit¨® mano, y de repente aparecieron un guardaespaldas que estaban ocultos en alg¨²n lugar. -Se?or, ?en qu¨¦ podemos ayudar?, -pregunt¨® el guardaespaldas. Carlos habl¨® con voz fr¨ªa: -¨¢te y tomen una foto para enviar a Pedro, dile est¨¢ en nuestras manos. que su esposa -?Est¨¢s loco!, -exm¨® Be retrocediendo, y mirando a Carlos, le reproch¨®: -?Secuestrar es un delito! ?No lo sabes? Chapter 51 Cap¨ªtulo 51 Pedro no le prest¨® atenci¨®n. Abajo, Miguel estaba ocupado cons tareas de limpieza, as¨ª que salieron del bar. Be r¨¢pidamente se solt¨® de mano de Pedro. La expresi¨®n de Pedro cambi¨® ligeramente, y dijo fr¨ªamente: -Dales ves del auto al conductor, t¨² ir¨¢s en mi coche. Be se mostr¨® intrigada: -?C¨®mo sab¨ªas que vine en mi auto? Pedro respondi¨® bruscamente: -Tu auto es de un color tan mativo y tiene una ca tan distintiva que cualquiera podr¨ªa verlo, a menos que est¨¦ ciego. Be no supo qu¨¦ decir. Su Maserati fue uno de los regalos de bodas de su abuelo. Aunque el color era rojo brinte y ca era unabinaci¨®n de su nombre y fecha de nacimiento, no era tan mativoo Pedro lo describ¨ªa. El conductor ya hab¨ªa salido del auto, as¨ª que Be entreg¨®s ves y se sent¨® en el asiento del copiloto. Despu¨¦s de arrancar el auto, Pedro no pudo evitar preguntar: -?Qu¨¦ haces por aqu¨ª a esta hora? No estaba cerca de Grupo Romero ni en camino de regreso a Ciudad Drag¨®n. Pedro mir¨® friamente y le pregunt¨®: -M¨¢s bien, ?por qu¨¦ estabas en el bar de Carlos ypartiendo mesa con ¨¦l? ?Desde cu¨¢ndo est¨¢s tan familiarizada con ¨¦l? Pedro ya le hab¨ªa hecho esa pregunta antes del incidente del choque. En ese momento, e dijo que todav¨ªa no eran cercanos, -?as¨ª que ahora eran cercanos? Be no iba a ser tan tontao para decirle a Pedro que quer¨ªa cborar con Carlos para robar el negocio del Banco de Inversi¨®n Renti. Si hubiera habido una cboraci¨®n exitosa, podr¨ªa haberlo mencionado, pero ahora ques cosas se hab¨ªan arruinado y Carlos incluso intentaba hacerle da?o. No pod¨ªa decirlo, por orgullo y por dignidad. Be respondi¨® indiferente: -Gracias por tu intervenci¨®n, pero no necesito rendir cuentas a nadie sobre mis rciones y actividades. Para Pedro, esto fue una confirmaci¨®n, lo que lo enfureci¨®. -Be, no olvides que est¨¢s casada. ¨C Be respondi¨® con una sonrisa fr¨ªa: ?Y t¨² olvidaste tu estatus de esposo cuando estabas cenando y duch¨¢ndote en casa de Anna, no? Aunque no entend¨ªa a qu¨¦ se refer¨ªa Be con lo de ducha en casa de Anna, e siempre exagerabas cosas cuando se trataba de Anna +15 BONUS Pedro frunci¨® el ce?o: -He conocido a Anna durante muchos a?os. Be se ri¨® con desd¨¦n: S¨¦ que ustedes dos tienen una rci¨®n profunda y duradera, ?eso significa que tengo que soportar tus viones? Pedro le dijo: Estamos tratando de resolver un asunto aqu¨ª, ?no cambies de tema! Be respondi¨®: -En mi opini¨®n, es el mismo asunto. No tienes por qu¨¦ meterte en mis asuntos, al igual que yo no tengo por qu¨¦ meterme en los tuyos. Viendo expresi¨®n distante y fr¨ªa de Be, Pedro se enfureci¨® a¨²n m¨¢s. Acababa de regresar del aeropuerto tras recibir noticias de una emergencia en el Banco de Inversi¨®n Renti. Ten¨ªa intenci¨®n de ir all¨ª, pero cuando el auto pas¨® por este lugar y Miguel vio el auto de Be, Pedro se dio cuenta de que el bar pertenec¨ªa a Carlos. Temiendo que Be estuviera en peligro, Pedro dej¨® dedo el asunto del banco y orden¨® a Miguel que se ocupara de todo lo rcionado con el bar lo m¨¢s r¨¢pido posible. Sin embargo, en lugar de mostrarle algo de gratitud, Be lo miraba con desd¨¦n y disgusto. -Be, ?podr¨ªas dejar de hacer cosas sin sentido? -Pedro apret¨® los dientes, Anoche fui a ver a Anna por motivos profesionales. ?Te parece que Carlos es alguien confiable? ?Te viniste aqu¨ª solo para desquitarte y ponerte en peligro? Be entendi¨® ramente lo que Pedro estaba insinuando. Pedro pensaba que e estaba celosa de su encuentro con Anna y decidi¨® venir aqu¨ª a ver a Carlos para meterse en problemas y obligarlo a venir. Si Carlos realmente ten¨ªa intenci¨®n de secuestra, eso no era un problema. N?velDrama.Org holds this content. Be respondi¨®: Si no quer¨ªas involucrarte, podr¨ªas haberlo ignorado porpleto. +15 BONUS Chapter 52 Cap¨ªtulo 52 Pedro apenas pudo contener su enojo y dijo fr¨ªamente: -Si no fuera porque no puedo permitir que se?ora Romero sea pisoteada de esta manera, ?crees que tendr¨ªa tiempo para ocuparme de tus asuntos? : Be sab¨ªa que era as¨ª. Cuando subi¨® al segundo piso, esa mirada preocupada en sus ojos tambi¨¦n fue por esa raz¨®n, ? verdad? Afortunadamente, no se dej¨® llevar por su imaginaci¨®no antes, de lo contrario, Pedro habr¨ªa enga?ado de nuevo. Be respondi¨® sin preocupaciones: -Si no quieres ocuparte de mis asuntos, firmal r¨¢pidamente el acuerdo de divorcio. Te lo dije, jte arrepentir¨¢s si no lo haces! Mierda¡­ Be lo dej¨® boquiabierto con su respuesta, finalmente pis¨® el freno. Be tom¨® su bolso y sali¨® del auto sin esperar a que ¨¦l dijera algo. Para su sorpresa, Pedro tambi¨¦n sali¨® del auto y, a pesar de sus gritos, empuj¨® de regreso al asiento del conductor y le puso el cintur¨®n de seguridad. -Vamos directamente de vuelta a Ciudad Drag¨®n. Mi auto tiene un sistema de seguimiento, as¨ª que si no te calmas, traer¨¦ a mi abuelo aqu¨ª para que te haga entrar en raz¨®n. Despu¨¦s de decir esto fr¨ªamente, Pedro cerr¨® puerta del auto de un golpe. Be murmur¨®: -Realmente est¨¢s loco¡­. Al ver cara seria de Pedro, Be pis¨® el acelerador r¨¢pidamente. De vuelta en Ciudad Drag¨®n, Be arroj¨® su bolso y se dej¨® caer en el sof¨¢. Su intuici¨®n no le sirvi¨® de mucho. En su subconsciente, siempre hab¨ªa pensado que actitud juguetona y desenfrenada de Carlos era solo superficial, pero realidad golpe¨® en cara. Ahora, aparte de cboraci¨®n, lo que preocupaba a¨²n m¨¢s era si deb¨ªa contarle a se?ora Xie sobre Luis. Como mujer, quer¨ªa contarle todo de inmediato. Pero despu¨¦s de todo, era un asunto entre marido y mujer. Apenas conoc¨ªa a se?ora Sr y no sabia si sus pbras ser¨ªan convincentes. ?Sabr¨ªa esposa de Luis sobre lo que hab¨ªa hecho y hab¨ªa elegido ignorarlo? Be intent¨® mar a Elena para preguntarle su opini¨®n, pero luego record¨® que Elena hab¨ªa viajado a L Pa¨ªs hoy. Al dejar el tel¨¦fono, Be sinti¨® un leve dolor de cabeza. This is property ? of N?velDrama.Org. +15 BONUS Pedro lleg¨® a oficina del Banco de Inversi¨®n Renti. -La conducta inapropiada del fundador de empresa es un gran riesgo para futuras cotizaciones en bolsa. ?Realmente no tienen ese sentido¨²n? -Pedro reprendi¨® fr¨ªamente. Anna y otros ejecutivos estaban sentados alrededor de mesa en peque?a s de conferencias, visiblemente nerviosos. -Se?or, tomar decisi¨®n de ayudar a Luis fue m¨ªa, no los culpe a ellos, dijo Anna, tomando iniciativa y aliviando tensi¨®n de los otros ejecutivos, quienes tambi¨¦n se sintieron agradecidos hacia Anna. -Te dar¨¦ una explicaci¨®n razonable, continu¨® Anna, indicando a los otros ejecutivos que salieran, y luego le sirvi¨® a Pedro un vaso de agua. -Despu¨¦s de tanto tiempo en el avi¨®n, deber¨ªas beber algo de agua primero. -?Qu¨¦ hay de tu esposa? ?No le pas¨® nada?, -pregunt¨® Anna. La ira que Pedro hab¨ªa reprimido anteriormente volvi¨® a aumentar. Tom¨® el vaso de agua, pero en lugar de responder, dijo: -Hablemos del asunto de Luis. -Lo siento, actu¨¦ por mi cuenta, dijo Anna con una expresi¨®n de disculpa, originalmente quer¨ªa esperar a que vinieras antes de tomar una decisi¨®n. -Pero Luis dijo que fue victima de una trampa. Alguien aprovech¨® que estaba borracho para meter a una chica en su habitaci¨®n. Ahora hay mucha gente mirando a Caza, as¨ª imposible que alguien haya conspirado contra ¨¦l, explic¨® Anna. que no es -Si no intervenimos, no solo el Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n, sino tambi¨¦n otros bancos de inversi¨®n, actuar¨¢n. Luis nos contact¨® de inmediato porque conf¨ªa en nuestras habilidades, -continu¨® Anna, mostrando una carta depromiso escrita a mano por Luis. Anna iba a sentarse junto a Pedro con carta en mano. Pero antes de que pudiera hacerlo, Pedro mir¨® fijamente. Chapter 53 Cap¨ªtulo 53 Los ojos oscuros de Pedro mostraron un ligero distanciamiento. Incluso frunci¨® el ce?o. Esta rei¨®n dej¨® perpleja a Anna. Una sensaci¨®n de iodidad se apoder¨® de e desde lo m¨¢s profundo de su coraz¨®n. Sin embargo, Anna no dej¨® que nada se reflejara en su rostro. Se enderez¨® y se disculp¨® con ternura. -Pedro, de cualquier manera, todo esto fue culpa m¨ªa. Si quieres castigarme o rega?arme, estoy dispuesta a asumirlopletamente. Despu¨¦s de explicar situaci¨®n hasta ese punto, Anna estaba en una posici¨®nprensible. Pedro no continu¨® indagando. Se mantuvo serio y dijo fr¨ªamente: -No puede haber ning¨²n error en este asunto. Haz que investiguen a Luis, y si no fue v¨ªctima de una trampa, retiremos nuestros nes de inversi¨®n. Anna se apresur¨® a decir: -No te preocupes, ya he ordenado una investigaci¨®n. Si realmente tiene problemas, ni siquiera me atrever¨¦ a cooperar con ¨¦l sin que t¨² me lo digas. La expresi¨®n de Pedro se suaviz¨® ligeramente y se frot¨® frente. Si no tienes nada m¨¢s que decir, puedes irte. Anna not¨® el malestar de Pedro y sugiri¨®: -Pedro, te ves muy inc¨®modo. ?Qu¨¦ tal si te doy un masaje en cabeza? -Siempre masajeo cabeza de mi padre cuando le duele, y ¨¦l elogia mi ticao profesional. -No, gracias-, rechaz¨® Pedro. Haz que el conductor venga a llevarme a casa. Anna sugiri¨® casualmente y con ternura: -Ya es tarde, ?por qu¨¦ no te quedas aqu¨ª esta noche? Ma?ana temprano hay una reuni¨®n sobre el asunto de Luis, as¨ª que no necesitas andar de undo a otro. Pero Pedro volvi¨® a rechazar: -No, gracias. Si Be volviera a causar problemas, no tendr¨ªa energ¨ªa para lidiar con ello. Aunque Anna manten¨ªa una sonrisa gentil en su rostro, su coraz¨®n estaba lleno de celos. Pedro hab¨ªaenzado a prestar mucha atenci¨®n a Be ¨²ltimamente. Antes, en una situaci¨®no de esta noche, ¨¦l nunca habr¨ªa prestado atenci¨®n a Be. Pedro siempre hab¨ªa sido estricto en su trabajo, especialmente con un proyecto tan importanteo Caza, nunca lo habria descuidado. Sin embargo, hoy decidi¨® dejar dedo su trabajo por Be. Adem¨¢s, a¨²n no hab¨ªa mencionado el incidente en el que udia irrumpi¨® en casa unos d¨ªas. antes y humill¨®. Incluso estaba evitando encontrarse con e. Esta no era una buena se?al +15 BONUS Pedro regres¨® a Ciudad Drag¨®n. -El se?or ha regresado, dijo Fionao si fuera algo habitual. -Voy a prepararle una taza de t¨¦ vigorizante. Pedro se sent¨® en el sof¨¢ y, con una mirada cansada, pregunt¨®: -?D¨®nde est¨¢ Be? -La se?ora se ha ido a descansar a su habitaci¨®n, respondi¨® Fiona. Pedro se sostuvo cabeza con mano y se qued¨® en silencio. Cuando Fiona prepar¨® el t¨¦, se dio cuenta de que Pedro ya estaba dormido en el sof¨¢, con cabeza apoyada en mano y frente fruncida con fuerza. Fiona dijo suavemente: -Se?or, el t¨¦ est¨¢ listo. N?velDrama.Org holds this content. Pedro no reion¨®. Fiona pens¨® un momento y luego fue a golpear puerta de Be. -?Qui¨¦n es? -pregunt¨® Be con voz cautelosa desde adentro. -Es Fiona, se?ora. Be, en pijama, abri¨® puerta. -Fiona, ?qu¨¦ pasa? -El se?or est¨¢ dormido en el sof¨¢ de abajo. Es f¨¢cil resfriarse por noche, ?deber¨ªa marlo para que vaya a descansar a su habitaci¨®n? Fiona pudo ver que rci¨®n entre el se?or y se?ora hab¨ªa mejorado recientemente, especialmente el se?or, que estaba tan cansado pero a¨²n recordaba preguntar por se?ora. En momentoso este, si se?ora simplemente mostraba un poco de inter¨¦s y cuidado, el se?or definitivamente estaria conmovido. Por eso vino a buscar a Be. + Chapter 54 Cap¨ªtulo 54 Al escuchars pbras de Fiona, Be originalmente iba a decir -?qu¨¦ tiene que ver que se resfrie conmigo?, -pero luego pens¨® en c¨®mo Pedro realmente hab¨ªa ayudado esta noche. Ser agradecido era importante en vida, as¨ª que Be se dio vuelta y entr¨® en habitaci¨®n. ?Seguro que se?ora estaba yendo a arrer cama para que el se?or pudiera descansar c¨®modamente. ? Fiona esperaba con satisfi¨®n. N?velDrama.Org holds this content. Pronto, Be sali¨® con una manta delgada en mano. -Aqu¨ª tienes, -dijo Be entreg¨¢ndos a Fiona. Fiona mir¨® con desconcierto y pregunt¨®: -?La se?ora no va a ayudar al se?or a subir a descansar? Dormir en el sof¨¢ en un d¨ªao hoy podr¨ªa causarle un resfriado. -Es un hombre fuerte, no se resfriar¨¢ tan f¨¢cilmente, -respondi¨® Be levantando manta. Adem¨¢s, solo necesitas cubrirlo con esto. Era una forma de expresar su gratitud. Fiona acept¨® manta con dudas y dijo: -Pero se?ora, ?no es esta manta que sol¨ªa usar para apoyar los pies en si? Be, que sol¨ªa andar descalza por casa y a veces usaba manta para proteger si del sucio. E respondi¨®: -No importa, no est¨¢ sucia. Adem¨¢s, no tengo otras mantas de repuesto. Fiona mir¨®s numerosas y limpias mantas en cama y ens sis, pero se detuvo antes de decir algo. -Esas son todas mis favoritas, ?c¨®mo podr¨ªa usas para Pedro? -Be dijo. -Pero¡­ No hay peros, -inst¨® Be, esta es m¨¢s adecuada, Fiona, jr¨¢pido, ll¨¦vat! Fiona se qued¨® indecisa en su lugar. ¡ª Al d¨ªa siguiente, al mediod¨ªa, en oficina del presidente de Grupo Romero. Miguel pa?¨® a Pedro de regreso despu¨¦s de reuni¨®n en Banco de Inversi¨®n Renti y not¨® el cansancio en su rostro, preocupado, le dijo: -Se?or, si no se siente bien, descanse. primero. Si necesita algo, ll¨¢meme. Pedro, sin decir mucho, entr¨® en oficina y vio a Manuel tumbado en el sof¨¢ jugando con su tel¨¦fono. Al verlo, Manuel se levant¨® de golpe y senz¨® hacia ¨¦l de manera exagerada. -?Amigo, por fin te veo! Te esper¨¦ todo el d¨ªa ayer y toda ma?ana de hoy, jest¨¢s m¨¢s ocupado que el presidente! +15 BONUS Cuando Manuel se levant¨®, una manta gris oscura cay¨® al suelo desde el sof¨¢. El rostro apuesto de Pedro se oscureci¨® ligeramente. -?Qui¨¦n te dijo que pod¨ªas usa? Manuel se gir¨® para mirar. -Esta oficina est¨¢ muy fr¨ªa, vi que ten¨ªas una manta en el armario, as¨ª que cogi para cubrirme. Pedro mir¨® a Miguel fuera de puerta. -ma a dos guardias de seguridad para que saquen a este hombre. -?Espera, espera! Manuel se acerc¨® a Pedro y le hizo un gesto a Miguel para que se fuera. Luego cerr¨® puerta de oficina y mir¨® a Pedro con una expresi¨®n dementaci¨®n y confusi¨®n. ?Qu¨¦ he hecho para que me trates as¨ª? Te m¨¦ noche antes de ayer y tu tel¨¦fono estaba apagado, no pude contactarte ayer, y ahora que finalmente te encuentro, me haces que me saquen de aqu¨ª. Pedro lo mir¨® fr¨ªamente y se sent¨® en el sof¨¢ individual con cierto cansancio. Manuel se apresur¨® a seguirlo e incluso se prepar¨® para sentarse, pero Pedro dijo fr¨ªamente: Recoge eso. -?Qu¨¦? Manuel pregunt¨®, y luego se dio cuenta de que Pedro quer¨ªa que recogiera manta del suelo. Aunque no entend¨ªa por qu¨¦, Manuel recogi¨® manta y puso de nuevo en el sof¨¢. -Vuelve a poneo estaba, desde donde cogiste y c¨®mo era originalmente, -dijo Pedro friamente. Aunque Manuel obedeci¨® de m gana, tambi¨¦n murmur¨® en voz baja: -?Por qu¨¦ te importa tanto? Es solo una manta, y ni siquiera es nueva. Podr¨ªapensarte con un mont¨®n de mantaso esta¡­ Pedro se reclin¨® en el sof¨¢ y se masaje¨® ligeramentes sienes hinchadas con los dedos, sin prestar atenci¨®n as quejas de Manuel. -?Por qu¨¦ pareces tan cansado? ?No dormiste bien anoche? -pregunt¨® Manuel, preocupado. Despu¨¦s de dejar manta en su lugar, Manuel abri¨® puerta con confianza y m¨® a secretaria para que trajera t¨¦. Luego, volvi¨¦ndose hacia Pedro, pregunt¨®: -?Estuviste con una mujer anoche? -Al recordar el mensaje de hace dos d¨ªas, Manuel abri¨® mucho los ojos y dijo: -?De verdad tienes una amante? Chapter 55 Cap¨ªtulo 55 -?Aunque Be es un poco molesta, peroo a¨²n no te has divorciado, ?no ser¨ªa inapropiado? ¨C pregunt¨® Manuel. Pedro respondi¨® impacientemente: -Si tienes negocios, ha; si no, l¨¢rgate. Justo en ese momento, secretaria trajo t¨¦, as¨ª que Manuel se lo entreg¨® a Pedro con un tono conciliador, diciendo: -Toma un poco de t¨¦ para calmar garganta. La garganta de Pedro no se sent¨ªa bien, as¨ª que acept¨® el t¨¦. -Oye, ?seguro sabes por qu¨¦ estoy aqu¨ª!-dijo Manuel con una sonrisa. Despu¨¦s de que secretaria se fue, Manuel continu¨®: -El proyecto del Golfo es muy importante para mi papa. Si me rechazas, no tendr¨¦ libertad durante meses, jo incluso todo el a?o! Seguro me arrastrar¨¢ a empresa para obligarme a estudiar. Pedro respondi¨®: -Al menos mis o¨ªdos tendr¨¢n un poco de paz y tranquilidad. Manuel puso una miradastimosa y dijo: No puedes hacer esto. ?Recuerdas cuando est¨¢bamos en escu y t¨² y Carlos pelearon? ?Qui¨¦n fue el que corri¨® a ayudarte sin importar nada? Pedro replic¨®: -?Te refieres a vez que te derribaron y nos asustaste al sangrar y desmayarte, y casi pierdo porque estaba distra¨ªdo cuid¨¢ndote? Manuel se qued¨® sin pbras. ?Pero tienes que reconocer mi lealtado hermano! Pedro se frot¨®s sienes y dijo: -Vale, haz otro borrador detado y viable t¨² mismo, y expl¨ªcalo t¨² mismo cuando est¨¦ listo. Manuel parec¨ªa miserable. -Pero no s¨¦ c¨®mo hacerlo. -Entonces regresa a trabajar a empresa de tu pap¨¢, -orden¨® Pedro. -?Est¨¢ bien, est¨¢ bien, lo har¨¦! La resistencia de Manuel era fuerte y, en un instante, lo acept¨®. Sin embargo, todav¨ªa ten¨ªa ¨¢nimos para chismorrear. -Aunque conocer a una chica que te gusta es bueno, no puedes tenerlo todo. ?Quieres que hable con Be y convenza de que te deje antes? Pedro mir¨® a Manuel.¨CFuera. Sin mi permiso, no vuelvas a pisar mi oficina. Manuel pens¨® para si mismo: ?Por qu¨¦ Pedro se ha vuelto tan impredecible? Se enoj¨® dos veces cuando mencion¨¦ a Be. Seguro est¨¢ preocupado por c¨®mo lidiar con e. -Entendido. Me ir¨¦ de inmediato. Antes de salir de oficina, Manuel agreg¨®: -No te preocupes, ?siempre te apoyar¨¦ y estar¨¦ a tudo! Pedro cerr¨® los ojos, demasiado cansado para preocuparse por ¨¦l. Mientras tanto, Be se despert¨® cerca del mediod¨ªa. Hab¨ªa estado angustiada toda noche sobre si contarle o no a esposa de Sr sobre el asunto de Luis, y se qued¨® dormida en un aturdimiento solo hasta ma?ana. Al levantarse de cama, Be sev¨® y baj¨®s escaleras, donde Fiona estaba preparando el almuerzo. -Se?ora, toma un poco de sopa primero;ida estar¨¢ lista en un momento, le sirvi¨® un taz¨®n de sopa. ?Qu¨¦ es eso? Be se?al¨® un paquete en mesa deledor. Fiona respondi¨®: -Son hierbas medicinales que se?ora mayor hizo que enviaran esta ma?ana. Be estaba desconcertada, -Sin venir a cuento, ?por qu¨¦ abu hizo que enviaran medicinas? Fiona le inform¨® que Luc¨ªa hab¨ªa escuchado de alguien que salud de Pedro no estaba muy bien, as¨ª que le instruy¨® que hirviera estas hierbas, ya que eran muy efectivas para fortalecer los ri?ones y el cuerpo, y que Pedro bebiera un taz¨®n todos los d¨ªas. Be de repente record¨® el incidente de los pantalones mojados de Pedro en el restaurante y no pudo evitar re¨ªrse. Parec¨ªa ques bocas de los parientes no eran nada discretas; noticia se hab¨ªa extendido a los o¨ªdos de abu tan r¨¢pido, y e lo crey¨® y orden¨®s medicinas. Be se preguntaba cu¨¢l ser¨ªa rei¨®n de Pedro cuando se enterara. -Se?ora, ?por qu¨¦ te est¨¢s riendo? ?Hay algo malo con medicina? -pregunt¨® Fiona. Be neg¨® con cabeza, -No es nada, solo pens¨¦ repentinamente en una broma. Fiona fue a cocina y Be abri¨® su tel¨¦fono. Elena hab¨ªa publicado sus ¨²ltimas actualizaciones. Adem¨¢s de varias fotos hermosas de paisajes, tambi¨¦n hab¨ªa selfis de e y su esposo.This is property ? of N?velDrama.Org. Chapter 56 Cap¨ªtulo 56 +15 BONUS Elena estaba frente a c¨¢mara, mientras que su esposo estaba detr¨¢s de e, mirando hacia abajo, concentrado en unos documentos. Aunque foto no era especialmente buena, Elena sonre¨ªa feliz. Be decidi¨® no interrumpir su feliz descanso y, en cambio, envi¨® un mensaje directo a se?ora Sr: [?Tienes tiempo esta tarde para ir juntas a un spa de cuerpopleto?] [No es por asuntos de trabajo, pero he escuchado que hay un nuevo sal¨®n de belleza que es realmente bueno, y me preguntaba si podr¨ªas pa?arme para probarlo.] Be sinti¨® que ser¨ªa demasiado atrevido ser directa, y tambi¨¦n se sent¨ªa inc¨®moda en su conciencia, as¨ª que quer¨ªa sondear actitud de esposa de Sr hacia su esposo antes de tomar una decisi¨®n. Despu¨¦s de un rato, esposa de Sr respondi¨®: [Est¨¢ bien.] Be se sinti¨® aliviada y acordaron un horario, y e le envi¨® diri¨®n del sal¨®n de belleza. En ese momento, Fiona termin¨® de prepararida y llev¨® a mesa. Comamos juntas, ya que solo estamoss dos en casa, invit¨® Be. Fiona not¨® que Be estaba mucho m¨¢s amigable y c¨¢lida que antes, asi que no lo rechaz¨®. -Se?ora, anoche el se?or estuvo durmiendo en el sof¨¢ todo el tiempo, y esta ma?ana, cuando sali¨®, tosi¨® un par de veces. No s¨¦ si est¨¢ resfriado,ent¨® Fiona. Be simplemente asinti¨® y empez¨® aer. <> Fiona agreg¨®: -?Quieres marlo para que vuelva temprano a casa? Esta ma?ana, se?ora mayor me dijo por tel¨¦fono que te pidiera que supervisaras que el se?or tome su medicina. Supervisar a Pedro para que tome su medicina era una tarea interesante. -?La medicina ya est¨¢ lista? -pregunt¨® Be. Fiona asinti¨®: Prepar¨¦ una o, y est¨¢ hirviendo en estufa. El se?or puede toma en cualquier momento cuando regrese. -No es necesario esperarlo, -dijo Be, medicina debe tomarse a tiempo para que sea efectiva. ?Podr¨ªas preparar un poco en un recipiente para llevar? ?Yo mismo se lo llevar¨¦ a Pedro! El sal¨®n de belleza y Grupo Romero estaban en misma orientaci¨®n, y Be pens¨® que podr¨ªa aprovechar para ver rei¨®n de Pedro. Quiz¨¢s Pedro no pudiera soportar situaci¨®n y decidiera firmar el divorcio en un arrebato de ira. Fiona se sinti¨® aliviada al escuchar a Be, parec¨ªa que se hab¨ªa preocupado demasiado, se?ora a¨²n se preocupaba mucho por el se?or. Despu¨¦s de cena, Be se dirigi¨® a Grupo Romero en su coche. Llevaba consigo una taza t¨¦rmica con sopa de hierbas chinas. Cuando lleg¨® al edificio, se encontr¨® con un hombre con el cabello brinte y un aspecto de marca de moda, que se vest¨ªao una estre de cine: Manuel Gonz¨¢lez. E lo conoc¨ªa; era dos a?os menor que Pedro y siempre hab¨ªa sido un gran admirador de ¨¦l. Pero debido al desagrado de Pedro hacia e, Manuel tampoco reconoc¨ªa su posici¨®no cu?ada. Si ¨¦l no reconoc¨ªa, e tampoco ten¨ªa que prestarle atenci¨®n. As¨ª que Be levant¨® cabeza y decidi¨® hacerse desentendida. Manuel, por otrodo, esperaba que Be lo saludara con misma calidez de siempre. Pero Be simplemente pas¨® dergo, ignor¨¢ndolopletamente. Content held by N?velDrama.Org. Al ver que estaba a punto de pasar junto a ¨¦l, Manuel tosi¨® fuertemente. Be lo escuch¨®, pero temiendo contagiarse de cualquier virus, r¨¢pidamente se alej¨® de ¨¦l, intentando rodearlo por eldo. Manuel se sinti¨® ignorado. -?A d¨®nde vas?-Finalmente, bloque¨® el paso de Be. Observando taza t¨¦rmica en sus manos, Manuel se ri¨® entre dientes. -?Vas a ir a molestar a Pedro de nuevo? Est¨¢ muy ocupado y no tiene tiempo para verte. -Be, no puedes forzar los sentimientos. ?Podr¨ªas considerar enamorarte de otra persona y darle libertad? < Pedro: ?T¨² no entiendes nada!? Chapter 57 Cap¨ªtulo 57 Al escuchar sus pbras, Be no se enfureci¨®o sol¨ªa hacerlo. En cambio, le pregunt¨® seriamente: -Tienes una buena rci¨®n con Pedro, ?verdad? ?Puedes persuadirlo? Manuel respondi¨® con frialdad: -Por supuesto que tenemos una buena rci¨®n, pero no puedo convencerlo de que te guste a ti. Me refiero a persuadirlo para que firme el acuerdo de divorcio. -De ninguna manera¡­ ?Qu¨¦ est¨¢s diciendo? Manuel pens¨® que Be continuar¨ªa suplic¨¢ndole, pero ?qu¨¦ dijo e? -?Acuerdo de divorcio? ?Quieres decir que Pedro quiere divorciarse de ti? -Soy yo quien quiere divorciarse de ¨¦l, corrigi¨® Be mientras empujaba el termo hacias manos de Manuel. Sacando un acuerdo de divorcio de su bolso, continu¨®: -No importa c¨®mo lo hagas, siempre y cuando lo convenzas para que firme, te lo agradecer¨¦ mucho. -?Qu¨¦? -Manuel sinti¨® que su cerebro se hab¨ªa quedado paralizado por el shock. < En ese momento, Manuel percibi¨® un aroma familiar en e.. Dio un respingo repentino. La manta en oficina de Pedro ten¨ªa el mismo olor. N?velDrama.Org holds this content. Aunque era tenue, estaba seguro de que era el mismo aroma ?Entonces manta que Pedro le pidi¨® que recogiera era de Be? Entonces, ?es posible que el problema emocional de Pedro hace dos d¨ªas estuviera rcionado con¡­ Be? -No puedo aceptarlo, -dijo Manuel. Cuando Be intent¨® darle el acuerdo de divorcio, ¨¦l se apart¨®o si estuviera esquivando un fuego ardiente. -No te conozco lo suficienteo para ayudarte con nada. Con eso, Manuel le devolvi¨® el termo a Be y sali¨® corriendo. Be lo mir¨® alejarse con una expresi¨®n de resignaci¨®n en su rostro. Guardando el acuerdo de divorcio, Be continu¨® hacia el vest¨ªbulo. La recepcionista salud¨® cordialmenteo de costumbre. +15 BONUS Decidi¨® tomar el ascensor por s¨ª misma. Probablemente fue informado por recepcionista, ya que Miguel no se sorprendi¨® por su llegada y le indic¨® que Pedro estaba descansando en su oficina. Be abri¨® puerta y entr¨®. Pedro estaba sentado en el sof¨¢ individual, dormido. Ten¨ªa cabeza apoyada en el respaldo del sof¨¢, con el ce?o ligeramente fruncido y losbios. algo secos. Su respiraci¨®n era pesada y parec¨ªa enfermo. Be nunca lo hab¨ªa visto tan desanimado. Normalmente trabajabao una m¨¢quina y pod¨ªa hacer horas extra durante d¨ªas seguidos. Porpasi¨®n, Be no lo despert¨® y se acerc¨® para sentir temperatura de su frente. Estaba un poco febril. Be decidi¨® salir y pedirle a Miguel queprara medicinas, pero cuando dio un paso adnte, Pedro le agarr¨® mano. Se volvi¨® hacia e y Pedro hab¨ªa abierto los ojos, con una mirada oscura e inexpresiva en ellos. -?Estabas fingiendo dormir? -dijo Be, apartando su mano con disgusto. Pedro ajust¨® su postura, sin mucho ¨¢nimo. -Si tienes alguna queja, d directamente. No andes por ah¨ª mostrando el acuerdo de divorcio al mundo entero. Parece que Manuel le ha contado lo sucedido hace un rato. Be dijo: -Mi mayor queja es que no est¨¢s dispuesto a firmar en el acuerdo de divorcio. -?Es as¨ª? -Pedro mir¨® sin inmutarse. -?No es tu queja principal que en este matrimonio solo t¨² tienes esperanzas? Be se qued¨® sorprendida. Parece que noche anterior no se equivoc¨®, Pedro realmente escuch¨® lo que dijo a Elena. Be admiti¨® honestamente: -Ten¨ªa quejas antes, pero ahoras he dejado atr¨¢s. Chapter 58 Cap¨ªtulo 58 -Si de verdad lo has dejado, ?por qu¨¦ sigues haciendo cosaso preocuparte por m¨ª mientras montas un esc¨¢ndalo por el divorcio y no te atreves a que los mayores sepan verdad? ¨Cpregunt¨® Pedro. Be se burl¨® en su interior. Pedro nunca crey¨® que e realmente se divorciar¨ªa. Seguramente nadie que conociera lo creerfa. Porque esto fue una trampa en que e misma se enred¨® por estar demasiado enamorada. Ser¨ªa extremadamente dif¨ªcil conseguir el consentimiento de sus t¨ªos para el divorcio. La empresa de familia Fern¨¢ndez estaba actualmente bajo su control nuevamente, y por el bien del abuelo, e no pod¨ªa causar problemas. A menos que se volviera lo suficientemente poderosao para tener autoridad absoluta y evitar cualquier oposici¨®n. Necesitaba ganar dinero y hacer crecer su carrera lo m¨¢s r¨¢pido posible para fortalecerse. -?A qu¨¦ te refieres con preocuparte? Be se?al¨® el termo. -En realidad lo traje especialmente para ti porque abu me lo eend¨®, me dijo que te supervisara hasta lo beber¨¢s. que Pensando que era otro intento de agregarle algo,o ¨²ltima vez, Pedro se sinti¨® frustrado. - Qu¨ªtalo, no tengo tiempo para tus juegos. Be respondi¨®: -No, no puedes, debes tomarlo. E abri¨® el termo y un fuerte olor a medicina china se escap¨®. -Es una medicina especial de fortalecimiento renal y corporal que abu mand¨® a hacer por un m¨¦dico famoso, -Be enfatiz¨®s pbras ¡°fortalecimiento renal y corporal¡°. Estoy vigndo mientras lo tomas y le enviar¨¦ un video a abu. Al escuchar el tono de Be, Pedroprendi¨® lo que e estaba insinuando. Su rostro y sus ojos se oscurecieron. -D¨¦jalo. Be se sinti¨® un poco decepcionada. -?Est¨¢s seguro de desperdiciar el afecto de abu? Pedro cerr¨® los ojos. Si sigues molestando, no me importar¨¢ demostrarte f¨ªsicamente si realmente necesito fortalecer mis ri?ones y mi cuerpo Be percibi¨® amenaza impl¨ªcita ens pbras de Pedro y dej¨® el termo. -Entiendo orgullo masculino no debe ser herido, est¨¢ bien. Deja medicina aqu¨ª y puedes toma cuando no haya nadie. que tu Cuando mirada fr¨ªa de Pedro alcanz¨®, Be retrocedi¨® r¨¢pidamente hacia puerta de oficina. -No ten¨ªa tiempo para preocuparme por ti, ?Imb¨¦cil! +15 BONUS Con eso, Be resopl¨® fr¨ªamente y se fue con cabeza alta. Miguel mir¨® a Be alejarse y luego entr¨® en oficina. Se?or, ?se?ora est¨¢ bien? -?C¨®mo me afecta lo que le pase a e?-Pedro estaba irritado y frustrado. Lleva ese termo y tiralo. Miguel tom¨® el termo, que ol¨ªa a fuerte medicina china¨C?Para qu¨¦ es esto? ?Por qu¨¦ no lo bebes? Pedro respondi¨® bruscamente: -Si est¨¢s tan interesado, jb¨¦belo t¨² mismo! Miguel se qued¨® perplejo. Bueno, entonces lo tirar¨¦ ahora mismo. < ?Por supuesto que no es aceptable vivir en misma casa con alguien cuando ya no sientes nada por ¨¦l,? Pedro not¨® lo que Be estaba pensando y dijo: -Primero, todav¨ªa estamos casados, as¨ª que vivir juntos es legal. Y segundo, tu rei¨®n me hace pensar que no quieres que viva aqu¨ª por miedo a revr tus sentimientos, que a¨²n me amas. Be se qued¨® sin pbras por un momento. -?Est¨¢s diciendo que solo si te dejo entrar, demostrar¨¦ que no te amo? Pedro respondi¨® imperturbable: -Puedes hacerlo por mi abu o por ti misma. Antes del cumplea?os de e, intentaremos viviro una pareja normal. Si sigues siendo tan firme en tu actitud, entonces creer¨¦ en tu determinaci¨®n para divorciarnos pacificamente. Be lo mir¨® con incredulidad. -?No necesitamos el consentimiento de ambos padres? Pedro dijo: -Definitivamente debemos informarles sobre el divorcio, pero, independientemente de lo que piensen, si puedes soportar presi¨®n, firmar¨¦. Be entendi¨® lo que ¨¦l quer¨ªa decir: que deb¨ªan informar a ambas familias sobre el divorcio, pero que si e pod¨ªa soportar presi¨®n, ¨¦l estar¨ªa dispuesto a firmar, independientemente de si los padres estaban de acuerdo o no. Esta condici¨®n sonaba mucho m¨¢s simple. -Veinte d¨ªas es un per¨ªodo corto, solo tenemos que aguantar un poco. -Puedoportarmeo una esposa, pero no puedes aprovecharte de mi ni obligarme a hacer cosas que no quiero hacer, -dijo Be con decisi¨®n. Pedro mir¨® con curiosidad. -?Y si eres t¨² que me seduce? Be respondi¨® r¨¢pidamente: -?Est¨¢s pensando demasiado! Sabiendo que Pedro se refer¨ªa a ¨²ltima vez que perdi¨® su ropa interior, cara de Be. enrojeci¨®: - ?No sab¨ªa que estuviste en mi cama ¨²ltima vez! Al escuchar eso, Pedro mir¨® a Be con superioridad y dijo: -No te preocupes, no me interesans mujeres muy delgadas. ?Una mujer muy delgada? ?No s¨¦ cu¨¢nta gente envidia su figura de noventa y pico kilos! -Es mejor que cums tus pbras, -dijo Pedro con firmeza. Despu¨¦s de eso, Be se dirigi¨® al ba?o para ducharse, pero Pedro detuvo diciendo: Tambi¨¦n necesito ducharme, ?puedes elegirme un pijama? Be lo mir¨® con incredulidad. -En una rci¨®n matrimonial, ?es demasiado normal que esposa ayude al esposo a elegir un pijama, no? Pedro respondi¨® con calma: -Recuerdo que mencionaste varias veces que mepraste +15 BONUS pijamas de pareja. Be record¨® haberprado varias veces ropa, incluyendo pijamas a juego, para Pedro. Sin embargo, ¨¦l nunca los hab¨ªa usado, ya que pasaba poco tiempo en casa y nunca ten¨ªa oportunidad de usar ropa que e lepraba. Be, reprimiendo sus diversas emociones, le arroj¨® un conjunto de pijama azul profundo y se dirigi¨® al ba?o. Cuando sali¨® de ducha, vio a Pedro saliendo del ba?o contiguo. Su cabello negro estaba ligeramente h¨²medo y el pijama de seda azul profundo se ajustaba a su cuerpo, dejando entrever sus marcados abdominales y sus piernasrgas y musculosas, lo que parecia llenar el aire con un aroma a feromonas masculinas. Be pens¨® que, si no hubiera renacido, habr¨ªa estado feliz de ver a Pedro usando el pijama que le hab¨ªaprado ypartiendo misma habitaci¨®n. Pero ahora, solo sent¨ªa una ligera sensaci¨®n de amargura y bu en su coraz¨®n. This is property ? N?velDrama.Org. Ya hab¨ªa perdido toda esperanza, pero Pedro parec¨ªa decidido a intentarlo. ?A¨²n ten¨ªa sentido? Cuando termines de mirar, es hora de dormir, dijo Pedro en tono tranquilo, acost¨¢ndose directamente en undo de cama. Be tom¨® una almohada de cama y a¨²n as¨ª eligi¨® ir a dormir en mecedora. Pedro mir¨® y pregunt¨®: -?Es normal ques parejas duerman en camas separadas? Chapter 83 Cap¨ªtulo 83 Be dijo:-Las parejas normales tambi¨¦n pelean y hacen Guerra Fr¨ªa. Ahora mismo estamos en el vac¨ªo, y no quiero verte. Pedro pregunt¨®: -?Por qu¨¦ estamos en el vac¨ªo? -?Perdiste memoria? ?Qui¨¦n fue el que, hace dos d¨ªas, fuera del gimnasio, fue grosero e hizo pasar un mal rato a mi amigo a prop¨®sito? Pedro resopl¨® friamente. -?Por qu¨¦ deber¨ªa tratar bien a alguien que est¨¢ codiciando a mi esposa? -?Est¨¢s enfermo o qu¨¦? Be no pod¨ªa soportar que Pedro manchara imagen ra de Juan. -?Este chico joven y en¨¦rgico realmente tiene inter¨¦s en una mujer casadao yo? Los ojos oscuros de Pedro miraron fr¨ªamente a Be. -?Todav¨ªa lo est¨¢s defendiendo? ? Entiendes mejor a los hombres que yo? Mirando expresi¨®n fea en su rostro, Be de repente pens¨® en algo. -?Te molesta que otros hombres tengan inter¨¦s en tu esposa? ?As¨ª que Pedro estaba celoso porque otros hombres mostraban inter¨¦s en e! ?Qu¨¦ vil es naturaleza humana! Pedro percibi¨® el desprecio en expresi¨®n de Be y dijo fr¨ªamente: -Solo quiero evitar que contin¨²es creando problemas y darnos a ambos una oportunidad para estar en paz. Es rid¨ªculo c¨®mo uno puede actuar tan vil y a¨²n mantener una apariencia tan noble. Be respondi¨®: -Est¨¢ bien, manteng¨¢monos en paz. A partir de ahora, no quiero que me hables. Despu¨¦s de decir eso, Benz¨® almohada a mecedora y se acost¨® de espaldas a Pedro. Viendo cabeza indiferente de Be, Pedro se contuvo, tom¨® un libro yenz¨® a leer. -?Apaga luz! ?La luz es demasiado brinte y no puedo dormir! Apenas hab¨ªa pasado dos p¨¢ginas cuando Be protest¨® impacientemente. Ante ra provocaci¨®n de Be, Pedro apret¨® los dientes, dej¨® el libro y apag¨® luz principal de habitaci¨®n, dejando solo una peque?a l¨¢mpara de noche en mesita de noche. Con luz atenuada, habitaci¨®n parec¨ªa m¨¢s tranqu. Quiz¨¢s el aroma en cama era demasiado perturbador, o tal vez era demasiado temprano, Pedro no pudo conciliar el sue?o. Despu¨¦s de un rato, sinti¨® que Be estaba quieta y parec¨ªa estar dormida. Se levant¨® de cama y mir¨® a Be. E estaba acurrucada en un bulto, con mitad de cara enterrada en almohada, respirando uniformemente y tranqu, ramente dormida. +15 BONUS E estaba tranqu mientras dormia, sin signos de arrogancia o petncia. Pedro no perturb¨® y, en lugar de eso, tom¨® el libro y su tel¨¦fono m¨®vil y se dirigi¨® al estudio. This is property ? of N?velDrama.Org. Cuando Pedro se fue, Be abri¨® los ojos de inmediato. A diferencia de noche anterior, no pudo conciliar el sue?o r¨¢pidamente esta vez. Pedro apenas hab¨ªa estado en habitaci¨®n por un corto tiempo, pero e sent¨ªa que su presencia llenaba toda habitaci¨®n. Despu¨¦s de todo, era el hombre que hab¨ªa amado durante a?os, y esta era situaci¨®n que alguna vez hab¨ªa anhdo con todo su coraz¨®n. Estar en misma habitaci¨®n que ¨¦l indudablemente causaba un revuelo en el coraz¨®n de Be. Sin embargo, e sabia que deb¨ªa mantenerse alerta y no caer en misma trampa que en su vida pasada. Mientras mantuviera su coraz¨®n inamovible, nadie podr¨ªastima. Be reprimi¨® todos sus pensamientos y se oblig¨® a dormir. A ma?ana siguiente, Be se despert¨® en cama de nuevo. La ¨²ltima vez ya le hab¨ªa parecido extra?o. No era son¨¢mb, ?c¨®mo hab¨ªa terminado en cama de nuevo? Y esta vez incluso hab¨ªa tra¨ªdo almohada consigo. El hecho de que misma situaci¨®n se repitiera solo confirmabas sospechas de Be de que Pedro ten¨ªa algo que ver con esto.. +16 BONUS Cap¨ªtulo 84 Chapter 84 Cap¨ªtulo 84 Be sev¨® y baj¨®s escaleras, solo para descubrir que Pedro a¨²n estaba en casa, documentos mientras tomaba caf¨¦. revisando Vestia una camisa nca impecable, sentado con una postura rjada y tranqu. Los rayos del sol matutino se filtraban a trav¨¦s de ventana, iluminando su rostro sin defectos, suavizando incluso sus rasgos, No se pod¨ªa negar que, desde cualquier ¨¢ngulo, Pedro estaba dentro de los est¨¢ndares est¨¦ticos de Be. Al notar su mirada perdida, Pedro levant¨® vista y una ligera sonrisa de cer apareci¨® en sus ojos. Be volvi¨® en si. ?Qu¨¦ importa lo guapo que sea, sigue siendo tan desagradable! Be, con el rostro frio, pregunt¨® mientras bajabas escaleras: -?Fuiste t¨² quien me llev¨® a cama anoche? En el momento en que termin¨® su pregunta, se escuch¨® el sonido de unos cubiertos cayendo en cocina. Be se gir¨® y vio sorpresa en el rostro de Miguel. Pero en un instante, Miguel recuper¨®postura, recogi¨® r¨¢pidamente los cubiertos y se retir¨® a cocinao si nada hubiera pasado. -Se?ora, t¨²¡­-incluso detuvo a Fiona que estaba a punto de salir. This is property ? N?velDrama.Org. Esto dej¨® a Fiona confundida. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Quiero preguntarle a se?ora qu¨¦ quiere para el desayuno. Miguel arrastr¨® a Fiona hacia cocina. -Primero verifica si estos cubiertos est¨¢n resbalosos por el aceite. Pero est¨¢n perfectamente limpios, -objeto Fiona. Las voces de Miguel y Fiona desaparecieron en cocina, y Be, reflexionando sobre lo que acababa de decir, se sonroj¨® ligeramente. -Fui yo quien te llev¨®, -dijo Pedro, con un tono ligeramente burl¨®n, tal vez. Be contuvo su iodidad y le espet¨® a Pedro friamente: -?No acordamos que no deber¨ªas aprovecharte de m¨ª? Pedro dej¨® caer los documentos que ten¨ªa en mano y mantuvo una expresi¨®n tranqu: ¨C Como dice el refr¨¢n, despu¨¦s de una pelea de pareja, viene reconciliaci¨®n. Ya pas¨® una noche, creo que nuestra guerra fr¨ªa puede terminar. Be dudaba si hab¨ªa escuchado correctamente. ?Qu¨¦ se de l¨®gica era esa? Antes de que pudiera responder, Pedro continu¨®: -Prep¨¢rate, ma?ana es fiesta de Grupo 1/2 +15 BONUS Romero, me pa?ar¨¢s, -Lo siento, no tengo tiempo, -rechaz¨® Be. Sab¨ªa que Anna,o directora, seguramente querr¨ªa destacarse en fiesta de celebraci¨®n por adquisici¨®n de Banco de inversi¨®n Renti, y e no quer¨ªa ser parte de eso. -Come esposa de Romero, ?no es normal pa?ar a tu esposo a eventos corporativos? Pedro sac¨® dos tarjetas ys puso sobre mesa. -Esta tarjeta bancaria es para quepres tu atuendo. Be consider¨® oferta al pensar en el de Pedro. Despu¨¦s de todo, una vez divorciada, Be ya no podr¨ªa gastar el dinero de Pedro. Adem¨¢s, Pedro sac¨® carta de ¡°una pareja normal¡°, lo que le resultaba dif¨ªcil de rechazar. -Los esorios y bolsos quepr¨¦, ?despu¨¦s del divorcio me har¨¢s pagar mitad para qued¨¢rmelos? -Be pregunt¨® con precauci¨®n. Pedro apret¨® los dientes en silencio. ?Todo lo quepraste te pertenece! -Entonces est¨¢ hecho. -Be tom¨® tarjeta negra y mir¨® otra tarjeta en mesa. ?Para qu¨¦ es esta tarjeta? Pedro todav¨ªa estaba un poco molesto. -Es el mill¨®n de dres que promet¨ª por tu propuesta ¨²ltima vez. Be se sorprendi¨®. -?Incluso cuando el n de inversi¨®n de Caza se cancel¨®, est¨¢s seguro de que a¨²n quieres darme el dinero? Especialmente porque Pedro sab¨ªa que el n no era para Banco de inversi¨®n Renti. Pedro entendi¨® lo que e estaba pensando y se burl¨® fr¨ªamente. Si digo algo, lo cumplo, para que no pienses que soy un mentiroso, Ante perspectiva de obtener un mill¨®n de dres, Be instant¨¢neamente se puso feliz. Tom¨® tarjeta yenz¨® a hgar a Pedro. -Gracias, se?or Romero. Eres una persona de pbra y muy confiable. Chapter 85 Cap¨ªtulo 85 Pedro mir¨® a Be con cierto desd¨¦n. -Despu¨¦s de todo, creciste siendo cuidada por familia Fern¨¢ndez desde peque?a. ?Realmente necesitas ser tan vulgar? -?Desde cu¨¢ndo amar el dinero es ser vulgar? Be corrigi¨® su eli¨®n de pbras. El dinero es base de vida adulta. ?Qui¨¦n se quejar¨ªa de tener demasiado dinero? Incluso t¨², con toda tu riqueza, ?no est¨¢s ocupado todo el d¨ªa con Grupo Romero? -Por supuesto. Quiz¨¢s sea diferente para ti, con tus preocupaciones por herencia ys responsabilidades familiares. No puedes entender mentalidad de nosotros, los mortales Pedro no tuvo m¨¢s que decir. Miguel, que estaba parado junto a cocina, suspir¨® al ver escena. La se?ora es realmente afortunada de tener tanto dinero. El premio m¨¢ximo que Bozhou ofrec¨ªa era ramente cien mil, pero el se?or Romero decidi¨® darle un mill¨®n. Pero, si lo piensas bien, tarde o temprano, ese dinero le pertenecer¨¢ a se?ora de todos. modos. Solo est¨¢ moviendo el dinero de un bolsillo a otro. Se?or Romero actuando de esta manera puede hacer feliz a su esposa y al mismo tiempo evitar que el dinero caiga en manos de extra?os, matando dos p¨¢jaros de un tiro. No es de extra?ar que sea tan inteligente. Has estado bloqueando puerta todo este tiempo, ?puedo salir ahora? -pregunt¨® Fiona ansiosamente. La se?ora a¨²n no ha desayunado. Al ver que Pedro y Be estaban terminando su conversaci¨®n afuera, Miguel cedi¨® su lugar y sugiri¨®: - En realidad, podr¨ªas tomarte un par de d¨ªas libres en el momento adecuado. As¨ª, Se?or Romero podr¨ªa disfrutar desidas hechas por su esposa, ?no? Fiona se puso nerviosa de inmediato. -?He hecho algo mal? ?Se?or quiere reemzarme? Miguel respondi¨®: No, no te preocupes, est¨¢s haciendo un buen trabajo-. E simplemente noprende cu¨¢nto se esfuerza. Despu¨¦s del desayuno, Pedro y Miguel se dirigieron a empresa, mientras que Be subi¨® para arrerse y luego sali¨® a hacer algunaspras, pensando en buscar un regalo adecuado para su abu. Cuando bajabas escaleras, Be vio a Fiona esper¨¢nd con una expresi¨®n nerviosa. -?Qu¨¦ pasa? Se?ora, Miguel insinu¨® que podr¨ªa tomar m¨¢s d¨ªas libres. ?El se?or est¨¢ pensando en reemzarme porque no he estado haciendo un buen trabajo? Be tranquiliz¨®.¨CImposible, no te preocupes tanto. 1/2 415 BONUSContent held by N?velDrama.Org. Fiona todav¨ªa estaba inquieta. -Ayer por noche le llev¨¦ medicina que hab¨ªa preparado al se?or, y su rostro se ve¨ªa realmente mal. Me hizo tirar toda medicina que se?ora mayor le hab¨ªa dado. Al pensar en esa medicina, Be no pudo evitar re¨ªr. -Si te dice que tires, solo hazlo. Si se?ora mayor pregunta, solo dile que ¨¦l se encargar¨¢ de su propia atenci¨®n m¨¦dica. Como su autom¨®vil a¨²n estaba en el taller de reparaci¨®n, Be eligi¨® un Bugatti de Pedro en el garaje. Be a¨²n no hab¨ªa conducido este tipo de coche s¨²per lujoso, y aunque pudiera permitirselo en el futuro, probablemente no lopraria, as¨ª que quer¨ªa darse el gusto antes de su divorcio. Cuando se sent¨® en el coche, Be arranc¨® f¨¢cilmente y se dirigi¨® hacia el centroercial. Al llegar al estacionamiento, justo cuando Be hab¨ªa estacionado el coche, escuch¨® a alguien golpeando ventana de su coche. Be baj¨® ventana y vio a una chica con un maquije borado y una sonrisa encantadora. frente a e. -Cu?ado. La chica acababa de decir de manera coqueta, pero al ver qui¨¦n estaba dentro del coche, ramente se sorprendi¨® y su sonrisa se congel¨® en su rostro. Be observ¨® los cambios en expresi¨®n de Sara y no pudo evitar re¨ªr. -Prima, qu¨¦ coincidencia, ?no tienes ses hoy? Sara mostr¨® un poco de decepci¨®n. -?Por qu¨¦ est¨¢s conduciendo el coche de mi cu?ado? Be ri¨® de nuevo. -Parece que conoces bien el coche de Pedro. Pedro generalmente usaba coches m¨¢s discretos,o un Maybach, para trabajar, as¨ª que coche no se usaba mucho, pero Sara lo reconoci¨® a primera vista, lo que demostraba cu¨¢nto le importaba Pedro. este -Sara, ?qui¨¦n es esta persona? ?No dijiste que el coche pertenece a alguien muy importante? - pregunt¨® una voz masculina desde atr¨¢s. Be levant¨® vista y vio a tres hombres y una mujer joven parados detr¨¢s de Sara. El que hab¨ªa hado primero era un hombre alto, bien vestido y de aspecto adinerado. Be le resultaba familiar. Chapter 86 Cap¨ªtulo 86 ¨¦l parec¨ªa ser el mismo que Be vio en el centroercial del norte de ciudad hace unos d¨ªas, siendo rega?ado por Marta por no deberprar un reloj de marca. Por su apariencia y forma en que haba con Marta, probablemente era el hijo de Marta. -esa mujer es de una familia adinerada, si no me presento Pensando en lo que dijo a Marta, adecuadamente, ?c¨®mo podr¨ªa enga?a? -?estaba su objetivo puesto en Sara? Eso seria interesante. Dadass condiciones econ¨®micas de Marta, no articulos de alta gama. podr¨ªa haber equipado a su hijo con tantos As¨ª que, muy probablemente, todo esto provino de Anna. Inesperadamente, Anna no solo se entrometi¨® en el hospital psiqui¨¢trico, sino tambi¨¦n ens personas a su alrededor. -Esta es mi prima de familia adinerada a que me cas¨¦, este auto es de mi cu?ado, presumi¨® Sara. -En todo el pa¨ªs, hay pocas personas con un Bugatti, y mi cu?ado tiene uno. No es algo que se pueda comprar solo con dinero, tambi¨¦n se necesita un estatus social correspondiente. Hubo un destello de codicia en los ojos del hombre, pero r¨¢pidamente lo ocult¨®. -Tu cu?ado es muy impresionante, ?cu¨¢ndo nos lo presentas? -dijo otro chico pa?aba. que los est¨¢ muy Quiz¨¢s pensando en frialdad de Pedro, Sara no se atrevi¨® a har demasiado, ocupado, tal vez pr¨®xima vez. Vamos, ?no ibamos a jugar al bir y cantar en el karaoke? El hombre mir¨® codiciosamente al Bugatti y dijo a Sara: -Somos solo unos pocos, ?invita a tu prima a jugar con nosotros! Sara rechaz¨® sin pensarlo, -No, no tiene sentido que e v¨¢ya, nosotros nos divertiremos solos. El hombre no se dio por vencido, E tambi¨¦n es joven, jser¨ªa divertido si viene con nosotros! Sara tuvo que mirar a Be, quien no hab¨ªa dicho nada hasta ahora, y le pregunt¨®: -?Vas? En su vida pasada, se dec¨ªa que Sara estaba con un hombre decente. Pero en ese momento, Be no estaba interesada en esos asuntos, nunca hab¨ªa visto c¨®mo era realmente el hombre. Luego, en el hospital psiqui¨¢trico, escuch¨® as enfermeras har sobre familia Fern¨¢ndez, mencionando que a Sara se le hab¨ªa expuesto a abusos, que su esposo hab¨ªa entregado a otros hombres y hab¨ªa grabado videos demasiado expl¨ªcitos. Su t¨ªo casi hab¨ªa agotado todos sus recursos para ayudar a Sara a salir de esa situaci¨®n. Eso llev¨® a M.Q, que ya estaba en declive, a un declive total. +15 BONUS Aunque rci¨®n de Be con Sara no era buena, despu¨¦s de todo, eran primas, y no quer¨ªa ver a Sara terminar en una situaci¨®n tan terribleo en su vida pasada. As¨ª que Be sonri¨® y dijo: -Vale, This is property ? of N?velDrama.Org. Sara ramente no esperaba que Be aceptara tan f¨¢cilmente, aunque a rega?adientes, solo pudo lleva. -?H, soy Daniel Ram¨ªrez, amigo de Sara! -dijo Daniel con un semnte cort¨¦s, -y estos dos son compa?eros de se de Sara, tambi¨¦n son mis amigos. Be mantuvo una sonrisa elegante pero c¨¢lida, -Fue un cer conocerlos a todos. Ellos llegaron a un lugar de entretenimiento y ocio lujosamente decorado. Daniel abri¨® generosamente una s grande quebinaba bir y karaoke, y tambi¨¦n orden¨® muchas bebidas y alimentos. ?Coman y beban todo lo que quieran, corre por mi cuenta! -dijo. -Eres muy generoso, solo somos unos pocos, no necesitas exagerar tanto, -dijo una des chicas que los pa?aba. Daniel dijo con generosidad: -Eso no es nada, lo m¨¢s importante al salir es estar felices y c¨®modos. Con su actitud despreocupada y su ropa de marca,s chicas r¨¢pidamente dejaron de preocuparse, ¡ª ?Entonces, muchas gracias! Enparaci¨®n cons chicas que pa?aban, a Sara no pareci¨® importarle mucho. Daniel. E estaba ocupada jugando con su tel¨¦fono y discutiendo sobre ropa y bolsos con sus amigos, y no prest¨® atenci¨®n al trato atento de Daniel, solo lo consider¨®o a cualquier otro pretendiente. Obviamente, Daniel tendr¨ªa que usar otras t¨¢cticas m¨¢s adnte para hacer que Sara lo mirara de otra manera. Sara, mira, ?no es el bolso de tu prima igual que este modelo de edici¨®n limitada que l¨ªnea? Chapter 87 Cap¨ªtulo 87 La chica repentinamente exm¨® con envidia: ?Este tipo de bolso es inesible para gente¨²n, solo sirven a clientes de alta se! Su voz m¨® atenci¨®n de Daniel, quien estaba jugando al bir. -E tiene dinero para derrochar, dijo Sara con desd¨¦n. -Se cas¨® con un magnate, y en su boda mi abuelo le dio catorce millones de dreso dote. Be no neg¨® tener dinero, y justo en ese momento lleg¨® el camarero. Sac¨® tarjeta bancaria que le hab¨ªa dado Pedro y se entreg¨® al camarero. c¨¢rguelo, hoy todass consumiciones aqui corren de mi cuenta. -Por favor, Daniel se acerc¨® resuelto. No, no puedo permitirte pagar, yo invito. ?C¨®mo puedo dejarte pagar? -No te preocupes, despu¨¦s de todo, soy hermana mayor de Sara. No puedo permitir que ustedes paguen cuando salimos a divertirnos, dijo Be con indiferencia,o si estuvieraprando un juguete barato. Rechazar nuevamente habr¨ªa sido descort¨¦s, as¨ª que Daniel actu¨®o si fuera algo normal. Entonces, muchas gracias. Despu¨¦s de pagar con tarjeta, Be se levant¨®. -Lo siento, acabo de recordar que tengo algo m¨¢s que hacer. Divi¨¦rtanse ustedes. Sara no quer¨ªa ve de todos modos, as¨ª que no detuvo. Be sali¨® con su bolso y, mientras esperaba el ascensor, Daniel sigui¨®. -?Te importar¨ªa darme tu contacto? -pregunt¨®. Be no estaba sorprendida. Frunci¨® el ce?o hacia Daniel. Daniel explic¨® de inmediato: -No tengo ninguna otra intenci¨®n. Es solo que eres prima de Sara, y pens¨¦ que podr¨ªas ayudarme a conocer m¨¢s sobre e y a integrarme mejor en su c¨ªrculo. Be pregunt¨® sin mover un m¨²sculo: Content held by N?velDrama.Org. ?Est¨¢s tratando de cortejar a Sara? Daniel admiti¨® sinceramente: -Sf. Aunque acabo de conocer a Sara, me gusta mucho y quiero corteja seriamente. La postura de Be era altiva: +Mi familia no acepta a cualquiera, y mi t¨ªo solo tiene una hija, Sara, a quien adora. No permitir¨¢ que salga con cualquier chico. -Lo s¨¦, estoy seguro de que puedo estar a altura de Sara. Mi padre tiene una gran empresa de productos agr¨ªcs en mi ciudad natal, aunque no tan ricao tu esposo, pero nunca dejar¨ªa que Sara sufriera. Daniel dijo: -Solo que no quiero heredar el negocio de mi padre tan pronto, por eso vine a Ciudad Mar a abrirme camino por mi cuenta. Ahora todo ten¨ªa sentido. Be record¨® que el novio de Sara en vida pasada estaba en el negocio de productos agr¨ªcs. -Viendo lo sincero que eres, d¨¦jame darte mi n¨²mero de contacto en WhatsApp-, dijo Be mientras sacaba su tel¨¦fono. Daniel agreg¨® a Be con alegr¨ªa, -En el futuro, necesitar¨¦ preguntarte m¨¢s sobre Sara. Be mantuvo su actitud distante: -D¨¦jame ararte que no necesariamente te ayudar¨¦. Despu¨¦s de todo, se trata de vida entera de Sara, y no puedo tomar decisiones a ligera. -Entiendo, seguro que me evaluar¨¢s a trav¨¦s de Sara y t¨² misma. Cuando lleg¨® el ascensor, Be no dijo m¨¢s y entr¨®. Cuandos puertas del ascensor se cerraron, Daniel mostr¨® una sonrisa burlona ycida. Dnte de ¨¦l, ?qu¨¦ estaba fingiendo? Una dama noble y fr¨ªa, cuando en realidad era solo una mujer rica y simplona. Manipr a este tipo de mujer era demasiado f¨¢cil para ¨¦l. Al llegar al estacionamiento, Be vio que Daniel le hab¨ªa transferido una suma de dinero, equivalente al monto que acababa de pagar con su tarjeta. [Gracias por tu generosidad, aunque para ti esta cantidad no signifique mucho, no puedo permitirme aprovecharme de ti.] Be solt¨® una risita, no esperaba que su mente fuera tan astuta. Aunque ramente mostr¨® su codicia, a¨²n as¨ª mantuvo imagen de un joven rico que no se aprovecha de peque?as ventajas. Be acept¨® el dinero y respondi¨®: [La pr¨®xima vez, ser¨¦ yo quien les invite.] [La pr¨®xima vez, no ser¨¦ tan amable contigo], agreg¨®. Chapter 88 Cap¨ªtulo 88 200 Be guard¨® su tel¨¦fono. Hace un momento, hab¨ªa mostrado identalmente su riqueza y sacado su tarjeta bancaria, todo para que Daniel viera su poder adquisitivo. Con su codicia, seguramente no dejar¨ªa pasar oportunidad de hga. De esta manera, no tendr¨ªa que preocuparse tanto por Sara. Adem¨¢s, Daniel ramente era uncayo de Anna, tal vez pudiera usarlo en el futuro. Bepr¨® dos conjuntos de vestidos de temporada m¨¢s recientes en el centroercial, junto con algunas joyas y varias piezas de oro. Antes pensaba que el oro era bastante vulgar, pero ahora lo apreciaba. Brinte y hermoso, no solo era est¨¦tico sino tambi¨¦n una inversi¨®n segura. En momentos cr¨ªticos, se pod¨ªa convertir en efectivo. No hab¨ªa nada mejor que eso. Mientraspraba con entusiasmo, Pedro m¨® por tel¨¦fono. Al ver su n¨²mero, Be se sorprendi¨®. Recordaba que Pedro apenas conectaba y mucho menos le maba primero. -?Sucede algo? -Be desbloque¨® panta, -?Te molesta quepre algunas piezas de oro? Por ma?ana me dijiste que pod¨ªaprar lo que quisiera. Pedro pareci¨® sorprenderse por un momento antes de responder: -Mi abuelo le gusta los tinteros antiguos chinos, encontr¨¦ uno para ¨¦l. Pero tengo muchos asuntos en este momento, asi que no puedo entregarlo. ?Podr¨ªas venir a recogerlo m¨¢s tarde? La preocupaci¨®n de Pedro por los gustos de su abuelo era bastante inusual. -OK, Be acept¨® r¨¢pidamente. -?Est¨¢s en el centroercial? Pedro pregunt¨® casualmente antes de que Be colgara. -S¨ª, casi he terminado mispras, -respondi¨® Be. Pedro pregunt¨® de nuevo casualmente, -?Qu¨¦praste? -Ropa, joyas y oro, dijo Be. -?Visitastes mismas tiendas que ¨²ltima vez que fuiste al centroercial hace unos d¨ªas? Content held by N?velDrama.Org. -No, ¨²ltima vez Elena quer¨ªaprar ropa para su esposo, as¨ª que visitamos si¨®n de ropa de hombre¡­ ¨C Be se detuvo, sintiendo que algo estaba mal, -?Por qu¨¦ preguntas esto? ?Necesitas algo? La voz de Pedro parec¨ªa haberse rjado un poco, -Haz lo que creas correcto, tengo una reuni¨®n ahora. Be no entendi¨® lo que quer¨ªa decir. Era extra?o. De todos modos, Pedro apenas prestaba atenci¨®n as cosas que epraba anteriormente, asi que seria una p¨¦rdida de dinero. Be llevaba suspras y se dirigi¨® a Grupo Romero. Al entrar al vestibulo, tanto recepcionistao algunos empleados saludaron cordialmente. Be de repente pens¨® que, mir¨¢ndolo desde otro ¨¢ngulo, el matrimonio no era tan malo. Pedro era alto, guapo, rico, no fumaba, no beb¨ªa, no jugaba, ni se prostitu¨ªa, y no depend¨ªa financieramente de su esposa ni maltratabao algunos hombres. En esta vida, su actitud hacia e hab¨ªa mejorado, le daba una tarjeta para ir depras, e incluso recordaba ser filial con su abuelo. Aparte de tener una amiga intima de a?os, cumpl¨ªa con los est¨¢ndares de un hombre de calidad en todos los aspectos. Tal vez pudiera conformarse con eso. Mientras pensaba esto, el ascensor lleg¨® a oficina del CEO. Cuando Be golpe¨® puerta y entr¨®, vio a Anna tambi¨¦n en oficina, sosteniendo una bolsa de regalo de alta gama, agradeciendo amablemente a Pedro: -Gracias en nombre de mi padre. Chapter 89 Cap¨ªtulo 89 No es de extra?ar que Pedro est¨¦ tan ocupado, parece que est¨¢ ocupadociendo a dos mujeres. Realmente es dificil para ¨¦l, con tantas responsabilidades y adem¨¢s distraerse con nuevas tareas. -Se?ora Romero, -salud¨® Anna cort¨¦smente a Be cuando vio. Luego se dirigi¨® a Pedro con discreci¨®n: Banco de Inversi¨®n Renti. This is property ? of N?velDrama.Org. -Entiendo, -respondi¨® Pedro. -No hay nada m¨¢s que tratar aqu¨ª, as¨ª que volver¨¦ al Despu¨¦s de que Anna se fue, Pedro mir¨®s manos vac¨ªas de Be,o si estuviera pregunt¨¢ndole por qu¨¦ no le hab¨ªaprado nada. Be actu¨®o si no lo notara y pregunt¨® con frialdad: -?D¨®nde est¨¢ el regalo que ten¨ªas que enviar? Pedro frunci¨® el ce?o, desconcertado por el cambio repentino de actitud de Be desde ¨²ltima vez que haron. Pensando en Anna, a quien acababa de ver salir, Pedro explic¨® pacientemente: -Anna estaba aqui para informarme sobre fiesta de ma?ana¡­ -No me incumbe, -interrumpi¨® Be, si tienes algo que darme, hazlo r¨¢pido, estoy ocupada. Pedro se qued¨® en silencio por un momento y luego sac¨® una caja de madera. -?Quieres que cancele reuni¨®n y te pa?e a casa de tu abuelo? -No es necesario, dijo Be, tomando caja de madera y saliendo sin siquiera mirar atr¨¢s. ?Este matrimonio deber¨ªa terminar! ?Por qu¨¦ ten¨ªa que conformarse? ?Era tan ipetente que no podr¨ªa encontrar otro hombre si se divorciaba de Pedro? Manuel se encontr¨® con Be justo en puerta del ascensor y estaba dudando si saluda o no cuando e pas¨® junto a ¨¦l con una mirada fr¨ªa. Manuel se frot¨® nariz, pregunt¨¢ndose por qu¨¦ esta mujer de repente lo estaba ignorando. Al entrar en oficina del CEO, Manuel vio que Pedro tampoco ten¨ªa muy buen aspecto. ?Esa mujer volvi¨® a molestarte? -pregunt¨® Manuel. Pedro lo mir¨® sin amabilidad. -?Esa mujer? ?As¨ª eso te refieres a mi esposa? Demuestra falta de respeto. Manuel se qued¨® cado. Siempre hab¨ªa mado as¨ª a Be, y Pedro nunca le hab¨ªa dicho que no lo hiciera. Pero Manuel, siendo alguien con mucha experiencia emocional, entendi¨® de inmediato lo que +15 BONUS estaba pasando. Pedro estaba preocupado por Be, por eso le importaba incluso forma en que lo maba. esposa Entonces Manuel cambi¨® de t¨¢ctica de inmediato y dijo con astucia: -Tu encantadora acaba de venir a verte, parece que no est¨¢ muy contenta, ?tienen alg¨²n problema? Pedro lenz¨® una mirada, inicialmente no quer¨ªa satisfacer su curiosidad, pero no pod¨ªa entenders emociones de Be, as¨ª que explic¨® brevemente lo que hab¨ªa sucedido. -?Quieres decir que est¨¢ molesta porque vio a Anna aqu¨ª? -Manuel estaba confundido, Pero Anna estaba aqu¨ª para tratar asuntosborales, Be no deber¨ªa mezr lo personal con lo profesional, ?verdad? ¡ªVuelve a pensarlo, ?hay algo m¨¢s que te est¨¢s perdiendo?-le dijo Pedro, frustrado, -Anna solo vino a saludar y dejar un regalo. -?Un regalo? -Manuel capt¨® el punto, -?Qu¨¦ es eso? -Es el cumplea?os del padre de Anna hoy, mi secretaria prepar¨® un regalo. Originalmente iba a enviarlo a familia Garc¨ªa, peroo Anna ven¨ªa a informarme sobre el trabajo, le ped¨ª que lo llevara de paso. Manuel entendi¨® de inmediato: Be se siente inc¨®moda por eso. Pedro frunci¨® el ce?o, -?Por qu¨¦? El padre de Anna,o persona mayor que le ha visto crecer, ?no estaba bien hacerle un regalo de cortes¨ªa en su cumplea?os? -El problema no es que le hayas enviado un regalo por su cumplea?os, sino que e cree que has comprado regalos para m¨¢s personas adem¨¢s de su abuelo, -continu¨® Manuel. -Pero no es gran cosa, siempre y cuando le expliques m¨¢s tarde, te aseguro que no volver¨¢ a enojarse, ofreci¨® Manuel. Al ver expresi¨®n de ¡°s¨¦ mucho sobre mente des mujeres, al¨¢bame r¨¢pido¡± en el rostro de Manuel, Pedro resopl¨® fr¨ªamente, -?Por qu¨¦ deber¨ªa explicarle? -E se est¨¢ enojando por esta peque?ez, ?qu¨¦ tiene que ver conmigo?-a?adi¨® Pedro. Manuel intent¨® aconsejar: -Ser¨ªa mejor que le explicaras lo antes posible. -Las mujeres al principio se enojan solo por una cosa, pero si no les das una explicaci¨®n o consuelo, acumr¨¢n todass cosas pors que se han enojado en el pasado ys guardar¨¢n en su contra. Entonces ser¨¢ realmente dif¨ªcil calmas, -advirti¨® Manuel. Chapter 90 Cap¨ªtulo 90 ?Qu¨¦ era dif¨ªcil de engatusar? ¨¦l no iba a engatusar. Pedro no quiere escuchar m¨¢ss divagaciones de Manuel, y le pregunta fr¨ªamente: -?Ya has terminado tu nificaci¨®n? Ve ahora mismo a s de reuniones y expl¨ªcalo a todos. El salto de tema fue demasiado grande y Manuel se ve¨ªastimoso: -?Puedes darme un respiro? Pedro responde con dureza: -No. Manuel llora: ?No puedes enojarte conmigo por lo que pas¨® con Be! ¨C Pedro le echa una mirada de reojo: -Si sigues hando tonter¨ªas, l¨¢rgate. Manuel cierra boca r¨¢pidamente. Be llega a casa de su abuelo y le entrega el regalo de Pedro, su abuelo lo abre y sonr¨ªe inmediatamente. -Pedro tiene muy buen gusto. ?Este antiguo tintero de tan buena calidad es dif¨ªcil de encontrar hoy en d¨ªa! Be, ?quieres admirarlo? -No, gracias, -Be ni siquiera quiere mirarlo de reojo. Si no fuera por Pedro, ni siquiera se molestar¨ªa en tomarlo. -Voy a ir un rato al quir¨®fano a preparar aromaterapia. La ¨²ltima vez, Be lepr¨® a su abu un cor de cuentas budistas y encarg¨® un ¨¢lbum, y pens¨® enprarle otro regalo hoy. Pero su abu no necesita cosas valiosas, as¨ª que cuando Pedro le dijo que le diera un regalo a su abuelo, pens¨® en hacer un aromatizante especial para su abu. Be a menudo hace mezs de fragancias en casa, Alberto ya est¨¢ acostumbrado a ello. ¨¦l mira el tintero con admiraci¨®n: -Ve entonces. El cuarto de operaciones est¨¢ en parte trasera del patio, es tranquilo y espacioso, era el lugar donde su madre sol¨ªa pasar m¨¢s tiempo antes. Be, al igual que su madre, siempre ha tenido un buen sentido del olfato y aprendi¨® a mezr fragancias con e. Sin embargo, convertirse en una profesional de aromaterapia requiere un entrenamiento de olores muy riguroso, su madre no quer¨ªa que pasara por eso, as¨ª que Be solo lo hace por diversi¨®n. Aparte de Alberto, nadie sabe cu¨¢l es su verdadera habilidad. Content held by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de unas horas en s de operaciones, Be decide quedarse a pasar noche en casa. El proceso de aromaterapia es bastanteplejo, y algunos aceites necesitan tiempo para madurar, Alberto loprende perfectamente. -Tu habitaci¨®n siempre est¨¢ limpia, puedes quedarte aqu¨ª. Te esforzaste mucho esta tarde, i vamos a cenar! Be y su abuelo se sientan a mesa. La cocinera preparasidas que a Be le gustan, y e disfruta de una buena cena. Despu¨¦s de cena, Be pa?a a su abuelo a dar un paseo. -Anoche habl¨¦ con tu t¨ªa sobre ti, prometi¨® no volver a pedirle ayuda a Pedro. -Alberto dice. Be sabe que su t¨ªa solo est¨¢ prometiendo superficialmente, a¨²n lo har¨¢ si necesita. Para que Alberto se sintiera tranquilo, Be sonri¨® y dijo: -Este asunto ya pas¨®. Pedro tambi¨¦n se comprometi¨® a ayudar. -La ¨²ltima vez que mencionaste idea de contratar un equipo de gesti¨®n profesional, habl¨¦ con tu t¨ªo al respecto. Aunque dijo que lo considerar¨ªa, obviamente no est¨¢ muy entusiasmado. Tu t¨ªo ha dedicado muchos a?os a empresa, no puedo obligarlo a aceptar mis sugerencias, dijo el abuelo. Be sonri¨® y dijo: -Entiendo, fue un error de mi parte no considerarlo. Tu t¨ªo ha dedicado tanto a empresa que no estar¨ªa contento con que otra persona tomara el control de repente. Asi que pens¨¦, ?por qu¨¦ no traemos a un vicepresidentepetente para ayudarlo? El abuelo reflexion¨® por un momento y respondi¨®: -De hecho, tengo a alguien en mente. Be sugiri¨®: -Abuelo, elige a persona adecuada y permite que entre en empresa. siguiendo el procedimiento habitual. As¨ª tu t¨ªo se sentir¨¢ m¨¢s c¨®modo. -?T¨², peque?a astuta!, -el abuelo le dio un golpecito en frente, -?hasta est¨¢s vigndo a tu t¨ªo! ?C¨®mo no preocuparse? El t¨ªo ha cambiado a todos los veteranos de empresa. Alberto lo sabe, pero prefiere hacer vista gorda. Be ri¨® con picard¨ªa y admiti¨®: -Estoy alerta con todos, ?pero no tengo que estar en guardia con mi abuelo! Chapter 91 Cap¨ªtulo 91 -Por cierto, abuelo, dijo Be, parece que a Sara le gustar¨ªa ir al extranjero. ?Por qu¨¦ no has con t¨ªo y le pides que deje ir al extranjero a estudiar durante dos a?os? E est¨¢ fando constantemente ?puedeenzar a aprender de verdad! Be no mencion¨® el encuentro con Sara por ma?ana. ahora. Tal vez, cambiando de c Principalmente, si Sara est¨¢ en el extranjero, Daniel no podr¨¢ molesta, y tal vez pueda evitar tragedia del pasado. Alberto respondi¨®: -Tu t¨ªa mencion¨® una vez que,o e es su ¨²nica hija, est¨¢ firmemente en contra de que vaya al extranjero. Parece que ahora est¨¢ buscando una pareja para e. La t¨ªa cuida a Sara muy bien, no escuchar¨¢ al abuelo, Este asunto requerir¨¢ una consideraci¨®n cuidadosa. Despu¨¦s de caminar, Be masaje¨® los hombros de su abuelo por un rato. Cuando Alberto se retir¨® a descansar, e regres¨® a s de operaciones. Despu¨¦s de unas horas m¨¢s, Be prepar¨® un ambientador calmante adecuado para los gustos y el estado de salud de su abu, usando aceites esencialesovanda y bergamota. Recordando que Miguel dijo que el ambientador para dormir que prepar¨® ¨²ltima vez era ¨²til para su madre, e hizo un poco m¨¢s. Despu¨¦s de terminar su trabajo, Be estaba tan cansada que se qued¨® dormida en cama. Cuando se despert¨®, el sol ya estaba alto afuera. Be se estir¨® perezosamente, sintiendo lo c¨®moda que era su cama de toda vida. Decidi¨® que, despu¨¦s del divorcio, no har¨ªa nada y se quedar¨ªa en casa durante un mes. Pasar¨ªa cada d¨ªa pa?ando a su abuelo, solo de pensarlo le alegraba. Content held by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de asearse, a Be no le import¨® peinarse y baj¨®s escaleras directamente. Pero escuch¨® risa alegre de su abuelo en el patio. ?Por qu¨¦ estaba tan contento su abuelo a esta hora de ma?ana? Be se acerc¨® y vio a su abuelo ense?ando tai chi a Pedro y Miguel. -Miren bien, as¨ª eso se hace este movimiento, -les dec¨ªa. Pedro y Miguel estaban vestidos con camisas de vestir y pantalones de vestir, con expresiones serias y concentradas mientras realizaban movimientos de tai chi que no dominaban del todo, lo que resultaba un poco c¨®mico. Be no pudo evitar soltar una risita. Pedro se gir¨® hacia e, su mirada se detuvo por un momento, luego mir¨® con advertencia y se puso recto. Miguel salud¨® cort¨¦smente con un ¨CSe?ora. +15 BONUS -Miguel, he preparado m¨¢s fragancias. Despu¨¦s enviar¨¦ a alguien para ques lleve, -dijo Be. -Vale, muchas gracias, Se?ora. ?Deber¨ªas levantarte, Pedro ha estado aqu¨ª desde hace un rato! desayunar, ustedes dos. Miguel, continuaremos practicando. -se ri¨® Alberto. Vayan a Be pens¨® en decir que Pedro no necesitaba pa?a, pero no quer¨ªa decepcionar a su abuelo. Se dio vuelta y entr¨® en casa, enviando a un sirviente a recogers fragancias y llevas. Pronto, Pedro entr¨® en casa. Be frunci¨® el ce?o al verlo, mucho m¨¢s alto que e. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª? pregunt¨® e. Pedro respondi¨® con calma: -Tengo una reuni¨®n del gobierno local m¨¢s tarde, as¨ª que vine a ver a tu abuelo de paso. Be no ten¨ªa razones para desconfiar. Pens¨® que Pedro al menos ten¨ªa algo de conciencia al tomarse un tiempo para visitar a su abuelo. Al ver expresi¨®n de satisfi¨®n en el rostro de Be, Pedro tambi¨¦n sinti¨® una extra?a sensaci¨®n de calma. En ese momento, Be no se hab¨ªavado el pelo ni peinado, llevaba un pijama suelto y desenfadado, luciendo una apariencia perezosa y encantadora. Especialmente con esos grandes ojos, brintes y ros, que incitaban a darle un beso. Pedro mir¨® y pregunt¨® en voz baja: -?Estabas enojada conmigo ayer? Chapter 92 Cap¨ªtulo 92 Be siempre sinti¨® que mirada de Pedro era un poco extra?ia. Por supuesto, pregunta tambi¨¦n era un poco extra?a. Retrocedi¨® cautelosamente un paso y pregunt¨®: -?Por qu¨¦ iba a estar enojada contigo? Pedro respondi¨®: -No estabas enojado. ?Por qu¨¦ no volviste a casa? ?Qu¨¦ quer¨ªa decir con ¡°no volviste a casa¡°? Como si fueran una pareja que no puede estar separada ni un d¨ªa entero. Content held by N?velDrama.Org. Ni siquiera pens¨® en cu¨¢ntos d¨ªas hab¨ªa pasado sin volver a casa durante este ¨²ltimo a?o y pico de matrimonio. Be no quer¨ªa har sobre estas cosas sin sentido con Pedro. Lo mir¨® con desd¨¦n y se sent¨® en mesa del desayuno. Los sirvientes ya habian preparado bastanteida. Be se sirvi¨® un vaso de leche para tomar, y Pedro dijo: -Yo tambi¨¦n quiero uno. -?Acaso tus manos est¨¢n discapacitadas y no puedes servirte?, -pregunt¨® Be. Pedro apret¨® los dientes y dijo: -Antes t¨² me tra¨ªas leche yida todos los d¨ªas. ?Acaso eso era fingir ser amable? ?Y todav¨ªa tenia cara de mencionar el pasado! La ira de Beenz¨® a aumentar r¨¢pidamente. -?Qu¨¦, deber¨ªa seguir sigui¨¦ndote y limpiando tu mierda? ?Ya estoy harta de eso! Sus pbras, que erano matar mil enemigos y suicidarse ochocientos, hicieron que Pedro. se sintiera realmente inc¨®modo. -Be, ?es necesario que est¨¦s tan resentida tan temprano en ma?ana? Be contraatac¨®: -Si no apareces frente a m¨ª, no tendr¨¦ ninguna raz¨®n para estar resentida. Pedro dijo con frustraci¨®n: -Est¨¢ bien si no vuelves a casa, pero ?por qu¨¦ no respondiste a mis mensajes? Be ni siquiera hab¨ªa tenido tiempo de revisar su tel¨¦fono. -?Qu¨¦ importancia tiene enviar mensajes? Pedro hizo todo lo posible por mantener paciencia. El padre de Anna cumpli¨® a?os ayer y,o junior, ten¨ªa que mostrarle mi agradecimientoo algo natural, as¨ª que le ped¨ª a Annal que le trajera un poco de t¨®nica. Be resopl¨® en su mente, Pedro realmente era leal a familia Garc¨ªa. La ¨²ltima vez fue el cumplea?os de Anna y ¨¦l fue a pa?a, y ahora fue el cumplea?os del padre de Anna y ¨¦l envi¨® un regalo. -?Para qu¨¦ me cuentas esto? No tiene nada que ver conmigo. -Si realmente no te molesta, ?por qu¨¦ de repente cambi¨® tu actitud? Pedro dijo con cierto disgusto: -Be, te lo dije ¨²ltima vez, si tienes alg¨²n problema, d¨ªmelo directamente. No hagas este tipo deportamiento sin sentido y poco¨²n. +15 BONUS -?Eso es mejor que tuportamiento normal de ba?arte en casa de otra mujer tarde en noche! ¨C Be repentinamente alz¨® voz. Esta fue ia segunda vez que mencion¨® el ba?o. Pedro frunci¨® el ce?o ligeramente, -?Cu¨¢ndo me he ba?ado en casa de otra persona? ?El a¨²n no lo estaba admitiendo! Be sac¨® foto que hab¨ªa guardado en su tel¨¦fono ¨²ltima vez, -?Mira por ti mismo! Pedro tom¨® el tel¨¦fono y vio foto tomada en casa de Anna. En mesa hab¨ªa fideos y t¨¦, aparte de eso, no hab¨ªa nada m¨¢s. -?Qu¨¦ quieres que vea? -Pedro pregunt¨® confundido. Be ampli¨® panta y se?al¨® su camisa azul. -?No es esta tu camisa? Al ver esto, Pedro finalmente record¨®. Esa noche, Anna le hab¨ªa dicho que hab¨ªa algo importante que discutir, as¨ª que ¨¦l y Miguel fueron al Banco de inversi¨®n Renti. La situaci¨®n era realmente urgente y necesitaban ir al d¨ªa siguiente temprano a ciudad. vecina para resolve. neaba pasar noche en oficina, mientras que Miguel iba a Grupo Romero a preparar los art¨ªculos para su viaje. Pero Anna hab¨ªa olvidado unos documentos en casa y necesitaba ir a buscarlos. En el camino, Anna m¨® diciendo que su coche se hab¨ªa estropeado. Cuando fue aprobarlo, sin querer ensuci¨® su ropa. Cuando lleg¨® a casa de Anna, e le pidi¨® que subiera a buscar los documentos y se cambiara de ropa. Chapter 93 Cap¨ªtulo 93 El sigui¨® sus pbras y tom¨® ropa para cambiarse en el ba?o, justo cuando recibi¨® una mada, as¨ª que fue al balc¨®n para contesta. Ni siquiera se dio cuenta de que su camisa, que hab¨ªa dejado en el sof¨¢, hab¨ªa sido capturada en una foto por Anna. Y mucho menos sab¨ªa que esa foto hab¨ªa llegado a manos de Be. Pedro frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?Anna te envi¨® foto? Be se ri¨® y respondi¨®: -No importa qui¨¦n envi¨®, solo dime si esa camisa es tuya o no. Pedro no respondi¨®, sino que, frente a Be, m¨® a Anna por videomada. La suave sonrisa de Anna apareci¨® en panta, -Pedro, ?qu¨¦ ocurre tan temprano? Pedro le envi¨® foto a Anna y le dijo:-Explica esto, ?qu¨¦ pasa con esta foto? Al escuchar esto, tanto Annao Be se sorprendieron. This is property ? of N?velDrama.Org. ?Pedro estaba interrogando directamente a Anna? Anna, al otrodo del video, se qued¨® perpleja al ver foto por un momento, luego record¨®: ?No es esta foto que borr¨¦ de mi historial de redes sociales ese d¨ªa? -Siempre que cocino algo delicioso, no puedo evitar presumir de mis habilidades culinarias, pero luego pens¨¦ que foto no era lo suficientemente buena y elimin¨¦ poco despu¨¦s. -?Por qu¨¦ guardaste esta foto? ?Hay algo mal en e? Pedro pregunt¨®: -?C¨®mo se te ocurri¨® tomar una foto de mi camisa? -?Eh? ?De verdad est¨¢ ah¨ª? -Anna pareci¨® revisarlo cuidadosamente, -S¨ª, es cierto. ?La se?ora Romero malinterpret¨® algo? Pedro dijo directamente: -E cree que pas¨¦ noche en tu casa. Al ver a Be aldo de Pedro en el video, Anna se disculp¨® de inmediato: -Se?ora Romero, lo siento mucho, ha malinterpretado a Pedro. Despu¨¦s de explicar lo que sucedi¨® esa noche, Anna agreg¨®: -Si a¨²n no lo crees, puedo hacer que el personal de seguridad recupere el video de esa noche, Al escuchar esto, Pedro mir¨® a Be, y Be vio mirada sarc¨¢stica y desafiante de Anna en el video. Be sonri¨® y tir¨® de corbata de Pedro hacia abajo, se par¨® de puntis y lo bes¨®. La sensaci¨®n suave y fragante envolvi¨® al mismo tiempo, Pedro contuvo respiraci¨®n por un momento, sin importarle lo que Be quisiera hacer, inclin¨® cabeza y bes¨® de vuelta. Pedronz¨® el tel¨¦fono hacia mesa para no ser una molestia y rode¨® cintura de Be, deseando profundizar ese beso. Pero justo cuando sus manos se deslizaban sobre su suave cintura, ?Be lo empuj¨®! +15 BONUS Cari?o, ten cuidado. -e m¨® dulcemente al tel¨¦fono. Muy pronto, el tel¨¦fono interrumpi¨® el video. Y en el rostro de Be se dibuj¨® una sonrisa de satisfi¨®n mientras se sentaba en mesa del comedor. Con una actitud tranqu y serena,o si e no fuera que acababa de provocarlo. ?Est¨¢s satisfecho? -pregunt¨® Pedro, conteniendo emoci¨®n en su interior. Be se limpi¨® losbios con una servilleta, -Si te preocupa que e malinterprete, tambi¨¦n puedes ir a explic¨¢rselo. Pedro se qued¨® sin pbras. Si no fuera por el momento inoportuno, jrealmente quer¨ªa besar a Be sin importar nada m¨¢s! Miguel lleg¨® para recordarle que ten¨ªan que irse, Pedro tom¨® el tel¨¦fono de mesa y mir¨® a Be: No olvides llegar puntual a fiesta esta noche. Be dio un sorbo a su leche, -No te preocupes, ya he recibido mi pago, no lo olvidar¨¦. Pedro se march¨®. Viendo su figura alejarse, Be suspir¨® profundamente y dej¨® taza de leche. Simplemente no pod¨ªa soportar ver a Anna har de esa manera. As¨ª que decidi¨® enfrentarse a Anna de misma manera en que hab¨ªa besado a Pedro. Pero Be no esperaba que, en lugar de enojarse y aparta, j¨¦l incluso respondiera con cierta urgencia! ?Acaso los hombres pueden sucumbir al deseo ynzarse incluso a aquellos que no les importan sentimentalmente? Chapter 94 Cap¨ªtulo 94 Despu¨¦s de almorzar con su abuelo, Be condujo de regreso a Ciudad Drag¨®n. Al bajar del auto con suspras del d¨ªa anterior, se encontr¨® con una visita inesperada en s: udia. udia estaba sentada cons piernas cruzadas, disfrutando de una taza de t¨¦ de flores y hojeando una revista de moda, pareciendo bastante rjada. -Se?ora, se?orita P¨¦rez vino y dijo que quer¨ªa esperarte, inform¨® Fiona. -Finalmente has regresado, ?te he estado esperando por mucho tiempo! -dijo udia, dejando revista a undo. Be indic¨® a Fiona que se ocupara de otras cosas y pregunt¨® a udia: -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? El tono poco amistoso de Be no le gust¨® a udia. -Despu¨¦s de tantos d¨ªas, ?ya has terminado de enojarte? ?Qui¨¦n crees que fue a enfrentarse con Anna para defenderte? No pido agradecimientos por eso, pero no esperaba que me haras de esa manera. This is property ? of N?velDrama.Org. -Bueno, escuch¨¦ que tambi¨¦n vas a asistir a fiesta de Grupo Romero. p¨¢?ame a peluquer¨ªa y elige un vestido. Iremos juntas cuando sea el momento, -dijo udia. -No tengo obligaci¨®n de hacer todas esas cosas contigo, -respondi¨® Be. Be dej¨® sus cosas en el sof¨¢. -Si mal no recuerdo, dijiste que nunca m¨¢s vendr¨ªas a verme, ? no? Puedes irte cuando quieras. udia estaba a punto de enojarse, pero de repente vio el vestido que Be hab¨ªaprado, y su rostro se ilumin¨® de alegr¨ªa. -?Wow, este es el nuevo vestido de temporada! He estado queriendo uno. ?Por qu¨¦ no me das este? As¨ª me ahorro el tener que elegir. udia intent¨® sacar el vestido para prob¨¢rselo, pero Be lo recuper¨® r¨¢pidamente y dijo fr¨ªamente: - Si lo quieres, c¨®mpralo t¨² misma. Este es mi vestido, ?por qu¨¦ deber¨ªa d¨¢rtelo? udia mir¨® con incredulidad. -?Por qu¨¦ est¨¢s siendo tan mezquina? Antes, si me gustaba alguna de tus prendas, siempre me regbas. Antes, Be valoraba amistad con udia. Incluso si Be ten¨ªa que renunciar a algo que le gustaba, siempre se lo regba a udia. Pero ahora, Be sent¨ªa que regrle el vestido a udia erao tirarlo a basura. -El respeto propio es algo bueno. Deber¨ªas revisar si todav¨ªa lo tienes cuando tengas tiempo, -dijo Be. Despu¨¦s de esto, Be tom¨® sus cosas y se prepar¨® para subirs escaleras, pero udia detuvo con una mirada fr¨ªa. -?De verdad est¨¢s pensando en terminar nuestra amistad? pregunt¨® udia. ?No has considerado qui¨¦n ha estado ah¨ª para ti cuando no ten¨ªas a nadie m¨¢s? ?Y qui¨¦n te +15 BONUS ha dado consejos todos los d¨ªas cuando no pod¨ªas conquistar a Pedro? ?Qu¨¦ pretendes con esto? Be no pudo evitar refrse al escuchars pbras de udia. -Con esa actitud arrogante, cualquiera dirfa que fuiste mi prestamista en lugar de mi amiga de anta?o. ¨CTe he pa?adoo amiga, ?y no has recibido nada de m¨ª en todos estos a?os? No solo hando de los negocios entre tu familia y familia Fern¨¢ndez en el pasado, sino tambi¨¦n cada vez que salimos, ?qui¨¦n siempre paga cuenta? ?Qu¨¦ es lo que has deseado y yo no te lo he dado? -udia, no te debo nada. ?Realmente me ayudaste con Pedro o me perjudicaste? Solo t¨² lo sabes. No me importans cosas del pasado, pero ahora te pido que te vayas de inmediato y no vuelvas a molestarme. Be haba con frialdad, sin un ¨¢pice de humor en su tono. udia, por su parte, se puso roja y luego p¨¢lida por furia. -De acuerdo, as¨ª que as¨ª eso me ves. Pues considera que mi bondad ha sido desperdiciada. Tomando su bolso, udia se march¨® de vi furiosa. Be suspir¨® suavemente. Parec¨ªa que nunca se pod¨ªa ser demasiado amable con alguien, ya fuera un amante o un amigo.. De lo contrario, pensar¨ªan que tus sacrificios son algo que merecen. Si un d¨ªa das menos o decides no dar, pensar¨¢n que no sabes apreciar lo que tienes. Be guard¨®s joyas en caja fuerte, colg¨® el vestido y coloc¨® el perfume de regalo para su abu en una bolsa elegante, para d¨¢rselo en su cumplea?os. Por tarde, Be y ra estaban chando por WhatsApp, y al ver que ya era hora, Be se dirigi¨® al vestidor para probarse el vestido. Dej¨® su tel¨¦fono junto al espejo. Estaba a punto de quitarse ropa de estar en casa cuando recibi¨® una videomada de Pedro. Era realmente m suerte; justo en ese momento estaba cambi¨¢ndose y no pod¨ªa atender mada. Sin pensarlo dos veces, rechaz¨® mada y continu¨® desvisti¨¦ndose para buscar el vestido. Se qued¨® en ropa interior frente al espejo paraparar los vestidos. Sin embargo, not¨® que su tel¨¦fono estaba encendido y su rostro cambi¨® repentinamente. Chapter 95 Cap¨ªtulo 95 ?La videomada estaba conectada! En el tel¨¦fono, un par de ojos negros miraban intensamente, con una profundidad imprable en su mirada. Be se qued¨® at¨®nita por un momento. ?Qu¨¦ estaba pasando? E hab¨ªa rechazado mada, ?c¨®mo se hab¨ªa conectado videomada? Cuando Pedro not¨® que su mirada se desviaba hacia su pecho, Be volvi¨® en s¨ª instant¨¢neamente, sintiendo c¨®mo sangre le subfa as mejis. -?Eres un pervertido!-grit¨®, con cara enrojecida, y de un manotazo tir¨® el tel¨¦fono al suelo. El m¨®vil golpe¨® alfombra con un sonido sordo. -Oh, iqu¨¦ verg¨¹enza! Be se tap¨® cara, sintiendo deseos de desaparecer. ?C¨®mo pudo equivocarse de bot¨®n? ?Por qu¨¦ no pudo mirar dos veces antes de tocar algo? Ahora situaci¨®n era tan embarazosa. ?Maldito Pedro, mir¨¢nd mientras se cambiaba! Be estaba golpe¨¢ndose el pecho en frustraci¨®n cuando, sorprendentemente, volvi¨® a escuchar voz ronca de Pedro a trav¨¦s del tel¨¦fono. ?No hab¨ªa colgado todav¨ªa! Furiosa, Be apag¨® el tel¨¦fono de inmediato.. Despu¨¦s de un momento de reflexi¨®n, decidi¨® encenderlo nuevamente y enviarle un mensaje a Pedro: [Voy a llevar a un amigo a fiesta.] [?Qui¨¦n?] [No es asunto tuyo.] Pedro: [Entonces dame una raz¨®n convincente.] Be, decidida: [Me espiaste mientras me cambiaba.] No sab¨ªa si Pedro se qued¨® sin pbras, pero tard¨® un momento en responder: [No olvides tus responsabilidadeso pa?ante.] [No te preocupes, no lo olvidar¨¦.] Despu¨¦s de eso, Pedro no volvi¨® a enviar mensajes. Be decidi¨® interpretar esoo su consentimiento. +16 BONUS La fiesta se llev¨® a cabo en el sal¨®n de un hotel de cinco estres. Justo despu¨¦s de que Be bajara del coche, Miguel se acerc¨® para recibi. -Se?ora, los directores de Grupo Romero est¨¢n aqu¨ª. El se?or Romero est¨¢ entreteni¨¦ndolos. Permitame lleva arriba. -No hay prisa, estoy esperando a alguien m¨¢s, respondi¨® Be. Miguel, un poco curioso, pregunt¨®: -?A qui¨¦n est¨¢s esperando? ?A tu amiga, se?orita udia? E ya est¨¢ aqu¨ª. -No, no es e. Justo en ese momento, un coche negro se acerc¨®. Be levant¨® vista y dijo: -E est¨¢ aqu¨ª. Miguel se gir¨® para mirar y vio a una mujer vestida con un lujoso qipao morado oscuro, unos cuarenta a?os, bajando del coche. Al ver ramente su rostro, Miguel qued¨® at¨®nito. Era ra, esposa del ex CEO de Caza y actualmente encargada de empresa. de Miguel conoc¨ªa lista de invitados a fiesta, y estaba seguro de que no se hab¨ªa invitado a nadie de Caza. Despu¨¦s de todo, en los ¨²ltimos d¨ªas, Caza hab¨ªa estado envuelta en muchos problemas, y el asunto de Luis hab¨ªa interrumpido casi porpleto los asuntosborales de Banco de Inversi¨®n Renti. Adem¨¢s, mayor¨ªa de los invitados eran personas del sector y estaban bien informadas sobre lo que estaba ocurriendo en Caza. Si aparecieran, ser¨ªan el centro de atenci¨®n. Content held by N?velDrama.Org. Pero ahora, ra hab¨ªa llegado, ?y Be incluso estaba esperando personalmente! -ra, salud¨® Be al acercarse. -Te ves realmente hermosa hoy, elegante y con buen color. ra ri¨® alegremente dos veces. T¨² eres verdaderamente hermosa. Con esta figura, eres m¨¢s guapa que cualquier estre de cine. -Gracias por el cumplido, respondi¨® Be, feliz y familiar. -No nos hguemos m¨¢s, i vamos a impresionar a todos juntas! Cuando Be intent¨® entrar, n¨®t¨® que expresi¨®n de Miguel era un pocoplicada. Chapter 96 Cap¨ªtulo 96 -No te preocupes, Pedro me ha dado permiso para traer a alguien, -dijo Be. Sac¨® su tel¨¦fono del bolso y mostr¨® el mensaje que le envi¨® a Pedro a Miguel. Por supuesto, parte donde dec¨ªa ¡°me espiaste¡± ya hab¨ªa sido eliminada. -?Est¨¢ todo bien ahora? -pregunt¨® Be. Miguel extendi¨® mano: -Se?oras, por favor, pasen. Be tom¨® el brazo de ra y ambas se dirigieron hacia el ascensor. La s de banquetes estaba iluminada con luces brintes, llena de invitados y colores vivos, con aromas y elegancia por doquier. Miguel fue a buscar a Pedro, mientras Be y ra se dirig¨ªan hacia el ¨¢rea de descanso de los invitados. Al ver a ra, varias personas empezaron a susurrar. -?No es se?ora Sr de Caza? ?Qu¨¦ hace aqu¨ª? -?Sr? Se divorciaron. Ahora deber¨ªamos ma se?ora Moreno. -Hoy est¨¢ aqu¨ª para atraer inversiones, ?verdad? Escuch¨¦ que tolog¨ªa central de Caza fue llevada por Luis, junto con una gran suma de dinero, y ahora les est¨¢ costando funcionar correctamente. -Eso es muy probable. Adem¨¢s, ?ven esa joven y bonita mujer que pa?a? ?Debe ser gerente de rciones p¨²blicas de empresa! -Se?ora, el se?or Romero vendr¨¢ en un momento. Tengo que irme, -dijo Miguel, acerc¨¢ndose a Be con cortes¨ªa. Be asinti¨® con cabeza. -Vale. La interi¨®n breve entre ellos dej¨® a todos en s sorprendidos. El brinte distintivo de ¡°Secretario del CEO¡± de Miguel era ramente visible para todos. El hecho de que ¨¦l se dirigiera a eo ¡°se?ora¡± ?significaba que mujer frente a ellos era esposa de Pedro? Pedro ten¨ªa una esposa tan hermosa, ?c¨®mo era que nunca hab¨ªa tra¨ªdo antes? ?Y c¨®mo pod¨ªa estar junto a Cl¨¢ra? Frente as miradas inquisitivas ys espiones de multitud, Be mantuvo una sonrisa en su rostro todo el tiempo. E hab¨ªa invitado a prop¨®sito a ra para que todos supieran que Caza no estaba en declive y que todav¨ªa ten¨ªa apoyo. ?Qui¨¦n ser¨ªa ese respaldo? Eso dejaba que los dem¨¢s lo averiguaran por s¨ª mismos. En los c¨ªrculos de fama y el poder, siempre era cuesti¨®n de subir y bajar. Hoy, con se?ora Romero y jefa de Caza paradas juntas, nadie se atrever¨ªa a menospreciar f¨¢cilmente a Caza. Y tal vez, debido a curiosidad,enzar¨ªan a prestar m¨¢s atenci¨®n a Caza. This is property ? of N?velDrama.Org. Ese era el efecto que Be quer¨ªa lograr. ra tambi¨¦n era astuta. Al notars miradas inquisitivas y cautelosas, r¨¢pidamente dijo con una sonrisa: -Esta es esposa del se?or Romero. Normalmente, no asiste a eventos sociales. Pero hoy es un d¨ªa importante para Grupo Romero, as¨ª que ha venido a pa?ar a su esposo. -La se?ora Al escuchar esto, actitud de todos cambi¨® de inmediato a una m¨¢s elogiosa. Romero es tan modesta. Adem¨¢s, es hermosa y tiene una gran figura. Si se?ora Moreno no nos hubiera dicho, no sabr¨ªamos que usted es esposa del se?or Romero. -?ro que s¨ª, se?ora Romero! ?En el futuro, salga m¨¢s a menudo para que podamos aparecer juntas en eventoso se?ora Moreno! Be sonri¨® y intercambi¨® algunas pbras con es. -?El se?or Romero ha llegado! No s¨¦ qui¨¦n grit¨®, y todass miradas se dirigieron hacia all¨ª. Be tambi¨¦n se volvi¨®, y vio a Pedro caminando hacia e con un traje negro, pasos firmes y una figura esbelta. Aunque todos estaban vestidos elegantemente, no pudieron opacar su atractivo. Como si en cualquier momento, cuando Pedro estaba presente, ¨¦l fuera el centro de atenci¨®n. Su belleza sin igual briba a¨²n m¨¢s bajos luces. En el pasado vida, Be habr¨ªa sentido orgullo y admiraci¨®n al ver a Pedro as¨ª. Hoy en d¨ªa, aunque ya no estaba enamorada de ¨¦l, no pod¨ªa ignorar su apariencia porpleto. Pedro tambi¨¦n miraba sin decir una pbra. Hoy, Be llevaba un hermoso vestido rosa hasta rodi, con una falda suelta y un cintur¨®n en cintura, con una hilera de diamantes colgando en espalda, lo que hac¨ªa lucir dulce y deslumbrante. Pedro no pudo evitar recordar c¨®mo vio en el video esta tarde, con una piel suave y una figura esbelta, mostrando sus mejores atributos. -Se?or Romero. Un hombre intent¨® acercarse a Pedro para saludarlo. -?No ves situaci¨®n!¨C Una mujer a sudo lo detuvo. -?No te das cuenta de que el se?or Romero solo tiene ojos para su esposa? Al escuchar broma, Be se dio cuenta de que Pedro ya estaba frente a e. -?Se?or Romero! Be acababa de abrir boca para har con Pedro cuando escuch¨® voz de Anna m¨¢nd desde atr¨¢s. J Chapter 97 Cap¨ªtulo 97 Anna lleg¨® ante ellos, con un tono profesional pero cort¨¦s, dijo a Be: -Disculpa, se?ora Romero, necesito tomar prestado a Pedro por unos minutos -Te necesito en mi ¨¢rea, -Anna le dijo a Pedro, Pedro mir¨® a Be y murmur¨® suavemente: -Descansa aqu¨ª un rato, vendr¨¦ por ti despu¨¦s. Be mantuvo una sonrisa educada y respondi¨®: -Est¨¢ bien. Se?or Romero, ve y ocupate, nosotros cuidaremos de se?ora Romero, -dijo ra. Al escuchar voz de ra, Pedro mantuvo su expresi¨®n imperturbable,o si ya supiera que e estaba alli, mientras que Anna parec¨ªa tener una pizca de duda en sus ojos. Sin embargo, no se detuvieron mucho tiempo y siguieron a Pedro. Aunque Pedro fue mado por asuntos de trabajo, Be todav¨ªa se sinti¨® descuidada. Aquellos que hab¨ªan envidiado instantes antes ahora miraban con una mirada m¨¢s significativa. This is property ? of N?velDrama.Org. Pero ra era una mujer capaz de mantener el control. -Los hombres est¨¢n ocupados con cosas triviales, se?ora Romero, as¨ª que descansa aqu¨ª. -Y por cierto, se?oras, mi empresa hanzado un nuevo sabor. M¨¢s tarde, enviar¨¦ algunas muestras para que todos prueben y me den su opini¨®n. Tambi¨¦n he preparado algunas cajas para llevar a casa, un peque?o gesto de atenci¨®n, jespero que no me critiquen por simplicidad de mi regalo! Al escuchar esto, nadie pudo rechazar oferta. ra realmente era adecuada para el papel de mujer de negocios, decidida y sab¨ªa aprovechars oportunidades. Antes, Be estaba preocupada de que no pudiera soportars miradas extra?as o los murmullos a sus espaldas, pero ra parec¨ªa no preocuparse por eso. E consideraba esta situaci¨®no una oportunidad para aumentar su visibilidad, incluso llevando consigo una nueva l¨ªnea de licoreso parte de una campa?a publicitaria. -Be, ?finalmente te encuentro! Una voz urgente lleg¨® a ellos. Be se volvi¨® para ver a udia apresur¨¢ndose hacia ellos. Despu¨¦s de situaci¨®n que hab¨ªan tenido esa tarde, ?c¨®mo pod¨ªa udia actuaro si nada. hubiera pasado? -?Qu¨¦ pasa? -Be pregunt¨®, mostrando impaciencia. -Ven conmigo, -dijo udia sin rodeos, llev¨¢nd hacia un grupo de mujeres que parec¨ªan profesionales y con una presencia fuerte. -Por favor, observen bien, je es verdadera se?ora Romero! Esa Anna no es m¨¢s que una supervisora, ?c¨®mo pueden decir que ser¨¢ futura esposa del CEO si no tienen idea?!¨C, exm¨® udia, se?ndo a Be. +15 BONUS Las mujeres con etiquetas de marca observaron a Be detenidamente. Incluso si es esposa de Romero, ?qu¨¦ importa? Nunca hemos visto al se?or Romero llev¨¢nd a ning¨²n evento. ?En cambio, la se?orita Garc¨ªa siempre est¨¢ con ¨¦l en todas partes! ¨CExactamente, el se?or Romero trata muy bien a se?orita Garc¨ªa, apoyapletamente en su trabajo. Incluso nombr¨® directora del Banco de Inversi¨®n Renti para que se encargara. ?Ese trato es iniguble! Principalmente porque se?orita Garc¨ªa tiene capacidad. Se gradu¨® de una prestigiosa universidad en el extranjero y tiene un historial brinte en banca internacional. ?C¨®mo puede esta mujer, que solo busca el cer,pararse con e? udia defendi¨® su postura con firmeza. -Be obtuvo su certificaci¨®n CFA durante universidad. ?No subestimen sus habilidades! -Una certificaci¨®n tan prestigiosa. ?La mayor¨ªa des personas obtienen despu¨¦s de obtener titulos de posgrado! ?Realmente obtuvo durante universidad? ?Debe habeprado! -?Qu¨¦ sabe e sobre los estados financieros? ?O sobre el flujo de efectivo? ?o incluso sobres tendencias futuras en finanzas? -E sabe perfectamente, ?piensan que obtuvo su certificaci¨®n sin esfuerzo? -udia arrastr¨® a Be y dijo: ?Diles lo que vales y haz que se den cuenta de tu talento! Despu¨¦s de tanto debate, udia finalmente record¨® su presencia. ?Hab¨ªa sido un esfuerzo para eleva o simplemente usar a esas mujeres para destacar posici¨®n de Anna en el coraz¨®n de Pedro? Be ri¨®, Estas cosas se pueden encontrar en Google, no perder¨¦ tiempo explic¨¢nds. Si quieren seguir discutiendo, adnte. Yo me retiro. -?Te est¨¢s sintiendo culpable! ?A pesar de ser una in¨²til, a¨²n pretendes estar tranqu y elegante aqu¨ª! -dijo con desd¨¦n una mujer con evidentes signos de cirug¨ªa pl¨¢stica. Chapter 98 Cap¨ªtulo 98 Al escuchar esto, sonrisa en el rostro de Be desapareci¨®, y mir¨® con indiferencia a mujer. Una bu est¨¢ bien, pero los ataques personales no lo son. Eso si alguien pudiera decir que eres hermosa de manera irreal, pero no podr¨ªa decir que te hiciste cirug¨ªa para ocultar una cara tan feao tu coraz¨®n. ?Qui¨¦n est¨¢s mando fea? -La mujer se levant¨® airadamente y agarr¨® a Be. ¡ª?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Justo en ese momento, se escuch¨® voz fr¨ªa de Pedro. Be se volte¨® y vio a Pedro y a Anna caminando hacia ellos. Se?ora Romero, ?est¨¢s bien? -Pregunt¨® Anna con preocupaci¨®n. Antes de que Be pudiera responder, mujer ya estaba acus¨¢nd: -Eres Se?ora Romero, ?y qu¨¦? Solo te pregunt¨¦ sobre estados financieros e inversiones, ?no tienes derecho a humirme solo porque te has sometido a cirug¨ªa pl¨¢stica! Se?or Romero, Be solo est¨¢ molesta y habl¨® sin pensar, por favor, no le eches culpa a e, intervino udia r¨¢pidamente. Be se ri¨® para sus adentros, ?udia hab¨ªa arrastrado aqu¨ª y provocado una pelea solo para que Pedro rega?ara por suportamiento en p¨²blico? -?Te atreves a ponerle una mano a mi esposa por esto? Be estaba a punto de har, pero Pedro rode¨® con el brazo y se dirigi¨® fr¨ªamente a mujer: - ?Por qu¨¦ mi esposa tendr¨ªa que explicarte conceptos financieros? -Adem¨¢s, parece que te has hecho cirug¨ªa en cara, ?no soportas que te lo recuerden? La actitud de Pedro, no solo sorprendi¨® a udia, sino tambi¨¦n a Be. Recordaba c¨®mo vez pasada, cuando el personal de recepci¨®n de Grupo Romero hab¨ªa acusado injustamente, Pedro no hab¨ªa defendido su honor. Parec¨ªa que ahora quer¨ªa proteger su imagen. La mujer, insultada por Pedro, se cubri¨® cara y se fue llorando. Las otras mujeres se sintieron inc¨®modas de inmediato. -Se?or Romero, solo escuchamos. que su esposa obtuvo certificaci¨®n CFA y quer¨ªamos tener una conversaci¨®n con e. -S¨ª, no ten¨ªamos intenci¨®n de ofende. -No duden des habilidades de Se?ora Romero, intervino Anna con suavidad, -e fue quien prepar¨® el n para adquisici¨®n de Caza por parte de Banco de inversi¨®n Renti ¨²ltima vez. Las mujeres quedaron sorprendidas al escuchar esto. Aunque no todas trabajaban en Banco de inversi¨®n Renti, todas hab¨ªan visto el n grdonado. Conten¨ªa informaci¨®n detada y precisa, no solo sobre el desempe?o +15 BONUS Content held by N?velDrama.Org. financiero, sino tambi¨¦n sobre otros datos importantes. Entonces, Se?ora Romero es realmente talentosa, hemos sido ciegos. -Lo siento mucho, Se?ora Romero, nos equivocamos. Ya sea una disculpa genuina o no, a Be ya no le importaba. Hab¨ªa dejado salir su frustraci¨®n. Vamos, le dijo Be a Pedro. -Se?or Romero, puedo encargarme le esto, dijo Anna. Pedro no dijo mucho m¨¢s, simplemente rode¨® cintura de Be y llev¨® hacia adnte. udia, mirando c¨®mo se alejaban, luego mir¨® a Anna y se dirigi¨® al ba?o. Despu¨¦s de dar algunas pbras de consuelo as mujeres, Anna tambi¨¦n se fue al ba?o. Frente al espejo delvabo, udia se maquiba mientras pensaba: -?Para qu¨¦ me pides que lleve y haces el objeto de bu de esas mujeres? ?Luego vienes y defiendes! -Gracias por tu esfuerzo, -dijo Anna sin explicar nada, le entreg¨® una tarjeta a udia y sali¨® del ba?o. En un rinc¨®n tranquilo, Be se solt¨® del brazo de Pedro. No hay necesidad de actuaro un esposo ejemr aqu¨ª, no hay nadie alrededor. Chapter 99 Cap¨ªtulo 99 Pedro mir¨® a Be, que parec¨ªa distante,o si a¨²n estuviera molesta por lo sucedido antes. -M¨¢s tarde le pedir¨¦ a Miguel que investigue sus empresas ys haga salir de esta industria. As¨ª no tendr¨¢s que enfrentarte a es de nuevo, dijo Pedro. -No te preocupes por eso. No quiero que piensen que no tengo habilidades y que solo s¨¦ aprovecharme de mi posici¨®n, -respondi¨® Be. Pedro sinti¨® que estas pbras le sonaban familiares. Record¨® que ¨¦l mismo hab¨ªa hecho unentario simr sobre Be. ?Se estaba enojando con ¨¦l? Pedro apret¨® losbios y cambi¨® de tema: -?Por qu¨¦ trajiste a Sra. ra de Caza a este evento? -?Por qu¨¦ no puedo trae? -respondi¨® Be. -No es culpa de ra lo que sucedi¨®. E ha soportado traici¨®n de su esposo y ha asumido valientemente el liderazgo en Caza. ?Qu¨¦ hay de malo en querer ayuda? -argument¨® Be. Pedro mir¨® a Be. -?No tienes otro motivo? Be llevaba hoy tacones a juego con su vestido, acortando un poco su estatura con Pedro. Si levantaba un poco cabeza, pod¨ªa encontrarse con su mirada. -No te preocupes, incluso si lo tuviera, no perjudicar¨ªa los intereses de los Romero, -respondi¨® Be. La noche continu¨® con el discurso del portavoz de los Romero y una breve intervenci¨®n de Pedro. ??? ? ?? ? ? ?? ? Luego,enzaronsidas y los bailes. Pedro y Be fueron los primeros en bar juntos. Anna los observ¨® en silencio, viendo mano de Pedro descansar en delgada cintura de Be mientras se mov¨ªan con gracia por pista de baile. Pens¨® en c¨®mo Pedro hab¨ªa confrontado pors fotos esta ma?ana. Anna sonri¨® levemente. No permitir¨ªa ques cosas se salieran de control. Despu¨¦s de un tiempo, acept¨® una invitaci¨®n a bar de un hombre. Mientras tanto, Be intentaba quitarse mano de Pedro de su cintura. Aunque el baile de sal¨®n implicaba cierta cercan¨ªa, Be sent¨ªa que Pedro abrazaba demasiado fuerte. La palma de mano de Pedro estaba presionando contra su cintura, haci¨¦nd usar fuerza para mantener cierta distancia. Pero si se descuidaba, terminaba roz¨¢ndose contra ¨¦l. -?Quieres intentar resistirte un poco m¨¢s? Aunque Be a¨²n no hab¨ªa expresado objeci¨®n +15 BONUS alguna, voz baja de Pedro se hizo presente antes que nada. Si est¨¢s tratando de seducirme, deber¨ªas elegir el momento adecuado. La cintura de Be en sus manos era suave y delicada, y su fragancia ¨²nica se filtraba ocasionalmente en su nariz. E se mov¨ªa inquieta, lo que resultaba ser una tortura para Pedro. Be mostr¨® unaThis is property ? of N?velDrama.Org. expresi¨®n de confusi¨®n. -Su¨¦ltame, ya no quiero bar, anunci¨®. Pedro a¨²n abrazaba. -Tenemos que terminar danza. Es tu debero esposa. Be replic¨®: -Entonces, quita tu mano de mi cintura. Pedro contuvo el seco en su garganta. -?Qu¨¦ tiene de malo esta posici¨®n? ?Acaso el baile entre esposos necesita mantener cierta distancia de caballerosidad? Be respondi¨®: -Quiz¨¢s otras parejas no lo necesitan, pero nosotros estamos a punto de divorciarnos. Ser¨ªa mejor mantener una distancia. Y a?adi¨®: -Adem¨¢s, deja de espiarme, no coincide con tu imagen de hombre reservado. Al saber que Be se refer¨ªa al incidente de esta tarde, cuando confront¨® por mira mientras se cambiaba, Pedro despreci¨® con un gru?ido: -Fuiste t¨² quien inici¨® videomada. ?Qui¨¦n sabe si lo hiciste a prop¨®sito para mostrarme tu cuerpo? No es primera vez que lo haces. Tres meses despu¨¦s de su matrimonio, Be no pudo soportar m¨¢s indiferencia de Pedro hacia e. Abandon¨® su verg¨¹enza y se puso un top sexy para ir a biblioteca. Chapter 100 Cap¨ªtulo 100 Pero Pedro ignor¨® y ech¨® directamente. Be no queria recordar los errores del pasado ni discutir con Pedro. De todos modos, faltaban solo unas semanas para el cumplea?os de su abu y ¨¦l entender¨ªa su determinaci¨®n cuando llegara el momento. Mientras baba, Be vio figura de Anna con otro hombre. Anna llevaba un vestidorgo y baba con cierto encanto, mostrando una gran afinidad con su pareja. No sab¨ªa qu¨¦ dijeron, pero Anna respondi¨® con una sonrisa gentil. Cuando Pedro not¨® que Be miraba hacia otrodo distra¨ªda, tambi¨¦n sigui¨® su mirada. -?Qu¨¦ pasa? ?Te sientes inc¨®moda al ver a e tan intima con otro hombre?, -dijo Be con malicia. La mirada oscura de Pedro se pos¨® en e. -?Qu¨¦ tiene que ver eso conmigo? ?Por qu¨¦ deber¨ªa sentirme inc¨®modo? El tono de Pedro hizo que Be sintiera que estaba explic¨¢ndose a s¨ª mismo,o si no le importara lo que Anna pudiera pensar. Be resopl¨®, a punto de decir algo, cuando vio que una l¨¢mpara cerca de Anna se mov¨ªa. Antes de que Be pudiera expresar su sorpresa, l¨¢mpara se desprendi¨® y cay¨® al suelo! El hombre que baba con Anna not¨® algo extra?o y retrocedi¨® instintivamente, mientras que Anna permanec¨ªa at¨®nita en su lugar. Con un estruendo sordo, Be sinti¨® que Pedro, que abrazaba firmemente hace un momento, se apresuraba hacia Anna. De repente,enzaron los gritos,s madas de auxilio,s voces de preocupaci¨®n, los reproches y el sonido des ambncias. La gente corri¨® hacia pista de baile, algunos incluso chocaron con el brazo de Be. Be se qued¨® s en pista de baile, sin moverse. En ese momento, todo frente a e parec¨ªa convertirse en una ilusi¨®n. Pedro llevando a Anna herida era una ilusi¨®n, al igual ques miradas juguetonas ypasivas des personas. Be? No sab¨ªa cu¨¢nto tiempo hab¨ªa pasado cuando Be escuch¨® voz de ra a sudo. E volte¨® hacia e. -?Est¨¢s bien?-ra pregunt¨® con cierta preocupaci¨®n. Be neg¨® con cabeza. -S¨ª. Para entonces, mayor¨ªa des personas ya se hab¨ªan dispersado de pista de baile, dejando solo un mont¨®n de ebros dispersos. Con un repentino identeo ese, los invitados a fiesta tampoco ten¨ªan ganas de quedarse m¨¢s. Con ayuda del personal,enzaron a salir. Muchas des miradas dirigidas a Be al salir ten¨ªan una mirada de escrutinio, y en un rinc¨®n, algunas personas intentaban tomar fotos de e. -?Quieres irte ahora? Puedo pedirle al conductor que te lleve, dijo ra, tratando de protege des miradas indiscretas. Pero Be neg¨® con cabeza. -?Has preparado mucho licor? ra parec¨ªa sorprendida. -S¨ª, ?quieres beber? This is property ? N?velDrama.Org. Be asinti¨®. -Quiero beber. ra hizo que trajeran el licor. Caza hab¨ªa dise?ado un nuevo envase, peque?as botes ovdas de dos onzas. A simple vista, no parec¨ªan botes de licor, sino m¨¢s bien una versi¨®n simplificada de botes de perfume. Al ver que Be estaba mirando fijamentes botes, ra sonri¨®. Este dise?o lo hicimos antes de que Luis y yo nos divorci¨¢ramos. A ¨¦l no le gustaba porque lo consideraba demasiado femenino, pero yo quer¨ªa innovar, as¨ª que decid¨ª usarlo. Beent¨®: -Es bastante especial, al menos yo considerar¨ªaprarlo. Chapter 101 Cap¨ªtulo 101 -Prueba el sabor del vino, -dijo ra mientras abr¨ªa una bote y trataba de verter algo en un vaso para Be, pero e se neg¨®. No necesito un vaso. Esta bote es tan conveniente y bonita, beber¨¦ directamente de e- respondi¨® Be. Dado que hab¨ªa periodistas en fiesta, ra estaba preocupada de que escribieran cosas negativas, as¨ª que sugiri¨®: -?Qu¨¦ tal si vamos a otro lugar a beber? Be neg¨® con cabeza. -Quiero beber aqu¨ª. ?Tomamos juntas? ra entendi¨® naturalmente de d¨®nde ven¨ªa angustia de Be. Asinti¨® con cabeza y dijo: -Si, bebamos aqu¨ª juntas y desahogu¨¦monos. Las dos se sentaron en un rinc¨®n bebiendo vodka, mientras que s de banquetes, que antes estaba llena de vida y bullicio, ahora solo ten¨ªa algunos miembros del personal que trabajaban en el idente. Esto hizo que figura de Be pareciera a¨²n m¨¢s solitaria y desda. Despu¨¦s de un rato, viendo a Be al borde des l¨¢grimas, ra le dijo con ternura: -Be, si necesitas llorar, hazlo. No te reprimas. Justo cuando ra termin¨® de har, unas l¨¢grimas escaparon de los ojos de Be mientras sosten¨ªa la bote de vodka en mano. A pesar de ser mujeres, ra encontr¨® que apariencia de Be era tanto desgarradorao conmovedora. -Ya es tarde, ?quieres que te lleve a casa?, -sugiri¨® ra despu¨¦s de que terminaron otra bote de vodka. Be, que ya hab¨ªa bebido lo suficiente, no rechaz¨® oferta esta vez y dej¨® que ra ayudara a subir al auto. ?Quieres ir a mi casa a descansar esta noche? Puedo pedirle a alguien que te prepare una sopa para recuperarte del alcohol, -pregunt¨® ra en el coche. -Gracias, no es necesario, respondi¨® Be. De repente, Be se enderez¨® en su asiento. Aunque su mirada a¨²n mostraba cierta embriaguez, su expresi¨®n carec¨ªa de desci¨®n y tristeza que mostraba antes. E explic¨® de manera l¨®gica y ra: -Haz que el departamento de rciones p¨²blicas de empresa se prepare y contacta con algunas taformas y periodistas. Tal vez lo necesitemos. m¨¢s tarde. Al escuchars pbras de Be, y al recordar sus iones recientes, ra de repente tuvo una idea y su rostro mostr¨® sorpresa. -?No estar¨¢s pensando¡­ en caso de que se revele esto, podr¨ªa generar rumores negativos sobre ti? ?No crees que ser¨ªa perjudicial?, -pregunt¨® ra con preocupaci¨®n. +15 BONUS Be se ri¨® ir¨®nicamente mientras se mord¨ªa elbio. -No hay nada de malo en ello. El dinero es m¨¢s real que cualquier otra cosa. Al ver esto, ra le dio una palmadita en el delgado hombro de Be. -De acuerdo, har¨¦ lo que digas. En madrugada, en el hospital. Anna segu¨ªa inconsciente, hab¨ªa sufrido heridas en cabeza y en el brazo causadas por ca¨ªda de la l¨¢mpara. Las heridas externas ya hab¨ªan sido limpiadas y suturadas, pero su condici¨®n cerebral requer¨ªa una evaluaci¨®n adicional cuando despertara. OTUS Invitados que ! resultaron heridos por el incidente ten¨ªan lesiones menores que ya hab¨ªan sido tratadas en el hospital. Pedro estaba sentado en el pasillo, mientras Miguel le informaba sobre situaci¨®n. El hotel inform¨® que l¨¢mpara hab¨ªa sido limpiada y reemzada ayer. Uno de los empleados cometi¨® un error de operaci¨®n, lo que provoc¨® ruptura del cable. El hotel se haprometido a disculparse y asumir responsabilidad correspondiente. Tambi¨¦n he tranquilizado a los invitados heridos y los hemos enviado a casa, inform¨® Miguel. -Bueno, murmur¨® Pedro, frot¨¢ndose frente cansada. -Se?or, debe estar cansado de tratar con junta directiva. ?Por qu¨¦ no regresa a descansar temprano? Si se?orita Anna despierta, le avisar¨¦, -sugiri¨® Miguel. Pedro record¨® de repente: -?Be ya se fue? Miguel se sorprendi¨® por un momento. He estado ocupado tratando con los invitados, no he prestado atenci¨®n a situaci¨®n de se?ora. Voy a mar a Fiona ahora mismo. Pronto, recibi¨® noticia de Fiona de que Be ya se hab¨ªa ido a casa y que ya estaba dormida. This is property ? of N?velDrama.Org. Pedro tambi¨¦n lo escuch¨®. -Es lo suficientemente audaz. Despu¨¦s de un identeo este esta noche, se fue a dormir sin preguntarme sobre situaci¨®n, -murmur¨® con desd¨¦n. -ma al conductor, que venga a recogerme. Justo cuando Pedro se levantaba para irse, Miguel lo interrumpi¨® con una expresi¨®n de sorpresa. -Se?or, se?ora¡­. Chapter 102 Cap¨ªtulo 102 Pedro detuvo sus pasos y mir¨® a Miguel. Miguel le entreg¨® el tel¨¦fono m¨®vil directamente. -Tu esposa se ha vuelto viral, dijo Miguel. Pedro tom¨® el tel¨¦fono y vio que, adem¨¢s del idente en fiesta de Grupo Romero, lo m¨¢s destacado era una noticia titda -Esposa de Romero se emborracha. Al hacer clic, vio primera imagen de Be, s en pista de baile con su vestido de g. La segunda imagen mostraba a Be levantando una bote de licor y tercera mostraba sosteniendo bote vac¨ªa con los ojos enrojecidos pors l¨¢grimas. El texto que pa?abas im¨¢genes dec¨ªa: [Grupo Romero tuvo un idente en fiesta, mientras el Sr. Romero llevaba a dama herida, Sra. Romero se emborrachaba y lloraba s, lo que sugiere una posible ruptura en su matrimonio.] La primera imagen de Be en pista de baile, solitaria y desanimada, junto con el texto que insinuaba una crisis matrimonial, daban credibilidad a los rumores. Losentarios debajo inclu¨ªan a personas que nunca hab¨ªan o¨ªdo har de Sra. Romero. Yotros que afirmaban que el matrimonio entre Pedro y su esposa era puramente por conveniencia y que incluso hab¨ªan firmado los papeles de divorcio, por lo que el divorcio era inevitable. This is property ? of N?velDrama.Org. Adem¨¢s, alguienparti¨® un ece al video de Be emborrach¨¢ndose en fiesta. Pedro lo abri¨® y vio a Be levantando una bote de licor, diciendo -?Los hombres son todos unos idiotas! Mientras ra asent¨ªa a sudo. Luego, Be se recostaba en el hombro de ra, con punta de nariz enrojecida por el alcohol. Pedro frunci¨® el ce?o y apret¨® el tel¨¦fono con fuerza en su mano. Miguel se disculp¨®: -Lo siento, fue un descuido m¨ªo. No organic¨¦ a tiempo que alguien llevara a se?ora a casa. -Me pondr¨¦ en contacto con el departamento de rciones p¨²blicas para inmediatamente el tema de tendencia. eliminar Pedro mir¨® de nuevo su tel¨¦fono. Su expresi¨®n cambi¨® de fr¨ªa a sombr¨ªa. -Quiz¨¢s ya no seal necesario, dijo y se dirigi¨® hacia el ascensor. Miguel, confundido, revis¨® su tel¨¦fono. Una nueva noticia rcionada con esposa hab¨ªa surgido en lista le tendencias. El t¨ªtulo era muy mativo: -Mujeres bebiendo no es un pecado. Al hacer clic, descubri¨® que algunos usuarios de Inte hab¨ªan notado bote de licor que Be sosten¨ªa. +15 BONUS La bote estaba dise?ada de manera elegante y art¨ªstica, tanto que sosteni¨¦nd o coloc¨¢nd en una mesa, parec¨ªa una obra de arte. Los usuarios explicaron que lo que era una situaci¨®n desdorao emborracharse s, se convirti¨® en algo est¨¦ticamente atractivo gracias a Be y bote de licor. Algunos incluso encontraron marca de licor, descubriendo que era una nueva variedadnzada por Caza. Elentario oficial de Caza debajo de publicaci¨®n, [Beber no es un crimen paras mujeres, tienen derecho a emborracharse], ya ha recibido decenas de miles de ¡°me gusta¡°. Los usuarios expresaron su solidaridad: [?Por qu¨¦ los hombres pueden emborracharse sin ser juzgados ys mujeres son criticadas por hacer lo mismo?] [?La sociedad tiene expectativas tan distorsionadas paras mujeres! ?Nos quieren en cocina y en s de estar, y hasta nuestra forma de desahogarnos est¨¢ sujeta a cr¨ªticas!] [?Las mujeres no se averg¨¹enzan de emborracharse! ?Tambi¨¦n podemos beber para desahogarnos emocionalmente!] Como resultado, los usuarios inundaron el sitio web oficial de Caza con pedidos, expresando su deseo de beber cuando lo deseen y emborracharse cuando lo necesiten. Con estas tendencias yentarios, popridad de Caza aument¨® r¨¢pidamente. Incluso el tema del divorcio de ra volvi¨® a surgir, elogi¨¢nd por su valent¨ªa y su firmeza, consider¨¢nd un modelo a seguir paras mujeres modernas. Ante esto, Miguel no pudo evitar asombrarse. No era de extra?ar que Pedro experimentara un cambio repentino de actitud, pasando des fotos de Be embriagada a creciente popridad de Caza en cuesti¨®n de unas pocas horas. Tanto secuencia temporalo seli¨®n de im¨¢genes, as¨ªo el momento en que los usuarios descubrieron bote de licor y elentario de apoyo de Caza as mujeres, fueron perfectamente oportunos. Chapter 103 Cap¨ªtulo 103 Si este incidente era s¨®lo una coincidencia, realmente no hab¨ªa mejor coincidencia. Cuando Pedro entr¨® en habitaci¨®n, Be ya estaba acostada en cama, dormida. En mesita de noche hab¨ªa medio to de sopa para sobrios, y su tel¨¦fono estaba junto a almohada. Su rostro estaba enrojecido por el alcohol,o si no estuviera durmiendo profundamente, cons cejas fruncidas y un ligero olor a licor en su aliento. Al ve as¨ª, junto con suportamiento esta noche, Pedro sinti¨® que irritaci¨®n en su coraz¨®n no disminuia. Directamente tom¨® a Be de cama y arrastr¨® hacia arriba. -?Lev¨¢ntate, no finjas que est¨¢s dormida! Be abri¨® los ojos, confundida por el alcohol, con una mirada nebulosa y perdida. Mir¨® fijamente su rostro oscuro durante un momento y luego, repentinamente, susbios se fruncieron ys l¨¢grimasenzaron a caer. -?Por qu¨¦ siempre eres tan cruel en mis sue?os? Eres un verdadero imb¨¦cil, Pedro, unpleto imb¨¦cil¡­. Termin¨® su queja, y se hundi¨® en almohada, sollozando con los hombros temndo. Pedro mir¨® con una expresi¨®n de desconcierto. Levant¨¢nd, Pedro agarr¨® su barbi con una mano. -Est¨¢s fingiendo estar borracha, ? verdad? No pod¨ªa ser que en tan poco tiempo e estuviera tan ebria. Pero Be inclin¨® cabeza hacia atr¨¢s,s l¨¢grimas corriendo por sus mejis hasta su cabello, con nariz arrugada y mirada perdida. Pedro no pod¨ªa estar seguro de si estaba realmente ebria o no. -?Cu¨¢nto bebiste? -A pesar de tener muchas preguntas importantes, lo primero que dijo fue algo trivial. Be parpade¨®, levant¨® una mano p¨¢lida y susurr¨® con una voz quebrada, -Cuatro botes. -Ah, cuatro, entiendo. -Murmur¨® e, presionando su dedo pulgar. Luego, levant¨® mano en un gesto orgulloso. ?Correcto ahora! Era primera vez que Pedro ve¨ªa a Be despu¨¦s de beber, y era extra?o y encantador al mismo tiempo. E era tan tonta y sincera. This is property ? N?velDrama.Org. Si dec¨ªas que estaba borracha, e sab¨ªa contar con los dedos cu¨¢nto hab¨ªa bebido. Pero si dec¨ªas que no lo estaba, suportamiento era infantil. +15 BONUS Sus l¨¢grimas segu¨ªan pegadas a sus pesta?as, pero su expresi¨®n hab¨ªa cambiado a una de orgullo, como si olvidara porpleto que acababa de llorar desconsdamente. Cuatro botes, lo que equivale a 800 gramos. Para alguien con una buena tolerancia al alcohol, no es f¨¢cil beber tanto en una s vez. Pero e, por el bien de Caza, estaba dispuesta a hacerse da?o a s¨ª misma. -?Qui¨¦n te dijo que bebieras tanto? -Pregunt¨® Pedro fr¨ªamente. Be parpade¨® de nuevo,o si recordara algo desagradable, y toda su arrogancia desapareci¨®. Con un gesto irritado, apart¨® mano de Pedro y se tumb¨® en cama, boca arriba. -Estaba feliz, eso es lo que quer¨ªa hacer. ?Me gusta beber! La expresi¨®n de Pedro se oscureci¨® a¨²n m¨¢s al escucha. -neaste todo esto desde el principio, ?verdad? Llevaste a ra a fiesta, bebiste tanto a prop¨®sito para que te tomaran fotos, y luego hiciste un espect¨¢culo para mar atenci¨®n. Be no pareci¨® escuchar sus preguntas o se sumergi¨® en sus propias emociones, porque de repente se encogi¨® en cama, sus ojos enrojecidos. -No estoy triste en absoluto. A ¨¦l le importa a qui¨¦n le importa, no sal¨ª perdiendo, no voy a dejarme perder. Las pbras aparentemente inconexas de Be desconcertaron a Pedro, quien instintivamente dijo: - En ese momento, situaci¨®n era urgente, solo estaba¡­ ?Eres un maldito, Pedro! -Grit¨® Be repentinamente. -Un bastardo, un hombre malo! Cuando me divorcie, ver¨¢s c¨®mo no usar¨¦ tu dinero, encontrar¨¦ a diez o incluso veinte jovencitos que me pa?ar¨¢n! Chapter 104 Cap¨ªtulo 104 +15 BONUS Pedro ten¨ªa el ce?o fruncido, ?Tienes un apetito bastante grande para buscar a diez o veinte! Pero Be ni siquiera escuchaba lo que ¨¦l dec¨ªa, simplemente se abraz¨® a almohada y Pedro decidi¨® dejar de intentarunicarse con Be. Fue al ba?o, agarr¨® una toa al azar y le limpi¨® cara, no tan gentilmente. Luego arrastr¨® de vuelta a sudo y le coloc¨® taza de sopa para sobrios que quedaba en mesita de noche junto a su boca, ordenando, ?Bebe! En ese momento, Be mostr¨® cierta obediencia,o un gato, levant¨® cabeza despeinada y tom¨® un sorbo. Pero justo cuando lo trag¨®,enz¨® a toser, y el l¨ªquido marr¨®n de sopa para sobrios manch¨® ropa de Pedro. -Be! -Pedro estaba furioso, -?Lo hiciste a prop¨®sito? Be, que estaba siendo reprendida,enz¨® a sollozar nuevamente con ojos rojos ygrimosos. No voy a tomar medicamentos, quiero t¨¦ de burbujas. Hice f durante m¨¢s de una hora para conseguirlo, ?por qu¨¦ lo tiraste a basura? ?Tienes quepensarme! Pedro, enfrentando cualquier crisis con calma por lo general, se sinti¨® incapaz de seguir el ritmo de Be en este momento. -Si nopensas, ?verdad? Bueno, entonces, ?paga con tu cuerpo! Al ver que Pedro no respond¨ªa, Be de repente se volvi¨® m¨¢s en¨¦rgica y trat¨® de arrancarle ropa. Pedro agarr¨® su mano, con una expresi¨®n desagradable, -Mira bien, ?qui¨¦n soy? This content provided by N(o)velDrama].[Org. Be, con l¨¢grimas en los ojos, lo mir¨® fijamente y sonri¨® de repente, -Eres muy guapo, ? tienes novia? ?Qu¨¦ piensas de m¨ª? Pedro apret¨® los dientes, -?Recuerdo que ten¨ªas un esposo,no? -Te contar¨¦ un secreto. -Be se acerc¨® a su o¨ªdoo un zorro, -A pesar de que mi esposo parece decente, en realidad es in¨²til. Estoy a punto de divorciarme de ¨¦l. Despu¨¦s de decir eso, Be le dio una palmada en cara con su otra mano, As¨ª que, ?puedes estar tranquilo siendo mi novio! -?Be! -Pedro estaba tan enojado que casi le rompi¨® los dientes, -?Est¨¢s fingiendo estar borracha o est¨¢s hando en serio? -Si es lo segundo, ?no me importar¨ªa demostr¨¢rtelo ahora mismo! Pedro dijo, tratando de morder a Be, pero e fue sacudida tan fuerte que casi vomita. +15 BONUS Pedro r¨¢pidamente levant¨® un poco su cabeza. -Me siento muy mal. Be no vomito, sing conmigo, dijo Be. que se dej¨® caer exhausta sobre su abdomen. -Qu¨¦date a dormir Pedro sacudi¨® a Be en sus brazos, quien ya estaba medio dormida, y mano de Be todav¨ªa apretaba sus abdominales, Tan duro, me duele cara. ¨C Pedro apret¨® los dientes, -Es mejor que no descubra que est¨¢s fingiendo estar borracha. Be fue despertada por sed. Con los ojos cerrados, buscaba agua, pero su mano encontr¨® algo c¨¢lido y un poco duro. Instintivamente, lo palp¨® y sinti¨® que estaba bien. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo tan temprano? -La voz ronca en su o¨ªdo hizo sentarse de golpe. Entonces se dio cuenta de que Pedro estaba durmiendo junto a e. ¨¦l estaba recostado de costado hacia e, y su torso estabapletamente expuesto. ?Entonces, lo que acababa de tocar era su pecho? De repente, record¨® muchas escenas de noche anterior. Fue despertada por alguien. Vio a Pedro y pens¨® que estaba so?ando, y le dijo que era demasiado cruel. Contenta, extendi¨® los dedos para contar cu¨¢nto hab¨ªa bebido. Llor¨®, abraz¨® a un hombre y dijo que era guapo, le pidi¨® que fuera su novio¡­ -?Est¨¢s loca? -Despu¨¦s de un rato sin respuesta de Be, Pedro abri¨® los ojos frunciendo el ce?o. Be volvi¨® en s¨ª. Chapter 105 Cap¨ªtulo 105 Pedro realmente es gracioso. Se fue abrazando a Anna, pero en lugar de quedarse con e, termin¨® durmiendo en su cama. -?Nunca te cansas de hacer esto? -pregunt¨® Be. Pedro levant¨® cabeza, frunciendo a¨²n m¨¢s el ce?o. -?Vas a empezar a pelear conmigo tan temprano en ma?ana? Be no le prest¨® atenci¨®n y se levant¨® de cama. A partir de hoy, no quiero que duermas en esta habitaci¨®n, y no tengo inter¨¦s en actuaro una pareja normal contigo. -?Crees que quiero dormir aqu¨ª? Pedro tambi¨¦n se levant¨® de cama. -?Qui¨¦n ensuci¨® mis ropas anoche y luego insist¨ª en compensarme con mi cuerpo? -Si no lopensas, entonces tendr¨¢s que hacerlo con tu cuerpo, -record¨® Be frase de noche anterior, sintiendo un ligero rubor en sus mejis. Seguramente hab¨ªa estado viendo demasiados v¨ªdeos cortos en inte ¨²ltimamente para decir algo tan est¨²pido e irracional. -Estaba borracha, no recuerdo nada, intent¨® Be actuar con calma. -?Por qu¨¦ me despertaste en medio de noche? ?No te acuerdas? -?Por qu¨¦ crees que te despert¨¦? ?No lo tienes ro? -pregunt¨® Pedro fr¨ªamente. Be sab¨ªa que Pedro hab¨ªa vistos noticias virales de anoche y por eso quer¨ªa har con e. -?Fuiste t¨² quien filtr¨® noticia de nuestro divorcio para ganar dinero con Caza, verdad? Eres realmente ambicioso. Aunque e no hab¨ªa filtrado ninguna noticia, su cooperaci¨®n para confirma no hac¨ªa completamente inocente. Be se burl¨®, -Por tu tono, parece que no est¨¢s muy contento. ?Qu¨¦ pasa, de repente te arrepientes de divorciarte? Pedro mir¨® fr¨ªamente, -?Realmente crees lo que est¨¢s diciendo? No puedo soportar c¨®mo usaste identidad de se?ora Romero para causar sensaci¨®n. Con eso dicho, Pedro se levant¨® de cama y, con el torso desnudo, se dirigi¨® al ba?o. Aunque esperaba esa respuesta, Be no pudo evitar sentir una punzada de decepci¨®n en su coraz¨®n. Fueo cuando Pedro llev¨® a herida Anna lejos en un abrir y cerrar de ojos. Justo un segundo antes, elh Justo un segundo antes, ¨¦l hab¨ªa estado tan calmado diciendo que no ten¨ªa nada que ver con Anna, Eso le hab¨ªa dado un atisbo de esperanza. Pero enseguida, ¨¦l le hab¨ªa dado un golpe. +15 BONUS El tel¨¦fono en mesita de nocheenz¨® a sonar. Be lo recogi¨® y vio que era ra. Be, ?est¨¢s bien despu¨¦s de anoche? Be se masaje¨®s sienes, que le dol¨ªan un poco. -No fue gran cosa, pero no es agradable estar borracha. Parece que no puedo convertirme en una bebedora experta. ¨C ra ri¨®, Te mo para decirte ques ventas de nuestro nuevo producto en empresa est¨¢n pors nubes. Ahora tenemos excelentes cr¨ªticas en l¨ªnea y varioserciantes est¨¢n interesados en firmar contratos de cboraci¨®n con nosotros. -?De verdad? -Esto era una buena noticia para Be. Anoche, antes de dormirse,s noticias en l¨ªnea solo se buban de e por y mar atenci¨®n con bote de licor. ¡°emborracharse¡± Aunque hab¨ªa neado mar atenci¨®n, nadie pod¨ªa garantizar el resultado final. Ahora, recibir noticias precisas llenaba de alegr¨ªa. Estaba ansiosa por ver los resultados. -?Est¨¢s en oficina? Voy a ir a verte. -?ro! Colg¨® el tel¨¦fono y vio varios mensajes sin leer, algunos de Elena, algunos de su t¨ªa, todos preguntando por lo que pas¨® anoche. Be les respondi¨® brevemente. Despu¨¦s de arrerse en habitaci¨®n de aldo y hacer una r¨¢pida parada en el tocador, Be baj¨® las escaleras con su bolso. Pedro ya estaba sentado a mesa del desayuno,pletamente vestido. -Se?ora, ya te levantaste. ?Est¨¢s¡­ te sientes bien? Fiona pregunt¨® con preocupaci¨®n mientras observaba. Content held by N?velDrama.Org. Be pens¨® que Fiona estaba preguntando por borracher¨¢. -No te preocupes, ya estoy bien. Fiona dijo: -Eso es bueno. He preparado algunas sopas nutritivas para ustedes dos. Especialmente t¨², se?ora, debes tomar una taza m¨¢s,s mujeres siempre salen perdiendo en estas cosas. Be se sinti¨® malinterpretada. Chapter 106 Cap¨ªtulo 106 E sufri¨® alguna p¨¦rdida? En el siguiente instante, a partir des pbras y el gesto de Fiona, Be lo entendi¨® de inmediato. Probablemente se refer¨ªa a suportamiento lloroso y problem¨¢tico de noche anterior, que hab¨ªa llevado a Fiona a malinterpretars cosas. No, no pas¨® nada, -Be neg¨® con cara ligeramente sonrojada. -Anoche estaba borracha, tal vez meport¨¦ un poco mal. Fiona interpret¨® su respuestao timidez y dijo suavemente: -Se?ora, usted y el se?or deber¨ªan haber estado viviendo juntos desde hace tiempo, es beneficioso para fortalecer rci¨®n matrimonial. -?Por qu¨¦ sigues ah¨ª parada? Ven aer algo, dijo Pedro con indiferencia, mientras Be se sent¨ªa extremadamente inc¨®moda. -S¨ª, se?ora, deber¨ªas desayunar pronto, yo ir¨¦ a cocina, -dijo Fiona. Cuando Fiona se fue, Be mir¨® furiosa a Pedro. -?Por qu¨¦ no te molestas en explicar? Pedro mir¨® de reojo. De todas formas, soy in¨²til, ?para qu¨¦ deber¨ªa explicar algo? Incre¨ªblemente, ¨¦l estaba usando contra sus propias pbras de noche anterior. Al recordar lo que le hab¨ªa dicho a Pedro noche anterior, Be sinti¨® una verg¨¹enza inmensa y dese¨® poder desaparecer. -No te coqueteas con hombres cada vez que te emborrachas, ?verdad? -pregunt¨® Pedro con un tono indescifrable.This is property ? N?velDrama.Org. Be, cons mejis sonrojadas, respondi¨® tercamente: -Ya lo dije, no s¨¦ nada y no recuerdo. nada. Pedro resopl¨® fr¨ªamente y estaba a punto de har cuando su tel¨¦fono son¨® repentinamente. Mir¨® el n¨²mero y desliz¨® panta. Despu¨¦s de escuchar lo que otra persona dec¨ªa, Pedro dijo con voz tranqu: ¨C Entendido, ir¨¦ al hospital m¨¢s tarde. Be sab¨ªa a qui¨¦n iba a ver Pedro al hospital. De repente, perdi¨® el apetito para desayunar y sali¨® con su bolso. No hasido nada, ?a d¨®nde vas? -Pedro detuvo. Be respondi¨®: -Temo qu¨¦ tengas problemas renales y evites ir al m¨¦dico, as¨ª que voy a pedir una cita en urolog¨ªa por ti. Sin esperar una rei¨®n de Pedro, dio grandes zancadas y sali¨® por puerta. Sab¨ªa que Anna lo estaba esperando y a¨²n no quer¨ªa divorciarse. ?Realmente era un hombre despreciable que jugaba con dos barajas! +15 BONUS Mientras conducia hacia Caza, Juan m¨® por tel¨¦fono. Be pens¨® que era porque no hab¨ªa estado yendo al entrenamiento ¨²ltimamente, as¨ª que se disculp¨®: -Lo siento, he estado ocupada ¨²ltimamente. A partir de ma?ana, prometo ir al gimnasio todos los d¨ªas. Juan se qued¨® sorprendido por un momento y luego ri¨®: -No te estoy apurando para que vayas al gimnasio. Te maba para preguntarte si tienes tiempo esta tarde. -Bueno, creo que s¨ª, ?qu¨¦ pasa?-pregunt¨® Be. Juan parec¨ªa un poco avergonzado y dijo: -Nuestro grupo de m¨²sica nea organizar una rato? barbacoa al aire libre esta tarde. ?Te gustar¨ªa unirte y pasar un buenea organizar una Be sospechaba que Juan hab¨ªa vistos tendencias ens redes sociales y estaba preocupado de que se sintiera s y triste, por lo que quer¨ªa saca a dar un paseo. Aunque Be no estaba tan tristeo pensaba gente, se sinti¨® conmovida por el hecho del que alguien se preocupara por e. De todos modos, no ten¨ªa nes para tarde, asi que estar¨ªa bien reunirse con esos j¨®venes. Adem¨¢s, ¨²ltima vez los amigos de Juan le hab¨ªan ayudado, as¨ª que esta ser¨ªa una buena oportunidad para agradecerles en persona. As¨ª que Be acept¨®: -Est¨¢ bien, m¨¢ndame diri¨®n y me pasar¨¦ directamente. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Be entr¨® en empresa de Caza. Pero en oficina, vio una figura familiar, era Carlos. Estaba sentado en el sof¨¢ de cuero de s de reuniones, vestido con un traje morado oscuro y una camisa negra. A diferencia de su atuendo informal de antes, este era m¨¢s formal, pero su rostro segu¨ªa mostrando misma expresi¨®n despreocupada y burlona. Se?orita Fern¨¢ndez, tanto tiempo sin verte, -Carlos salud¨® amablemente. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 107 Cap¨ªtulo 107 ?Como si hubieran pasado siglos desde ¨²ltima vez, cuando hace apenas unos d¨ªas ¨¦l hab¨ªa invitado a rega?adientes a servir de escudo!. Be estaba a punto de preguntarle a Carlos qu¨¦ hacia all¨ª cuando ra, sonriendo, salud¨®: ¨CBe, ven y si¨¦ntate aqu¨ª. Be se sent¨® junto a ra y esta le inform¨®: -Se?or S¨¢nchez acaba de llegar tambi¨¦n. Pens¨¦ que como ya ibas a venir, no era necesario avisarte. Nunca llueve a gusto de todos. Be mir¨® a Carlos y dijo: -Se?or S¨¢nchez, ?a qu¨¦ se debe su visita? Carlos cruz¨®s piernas con indiferencia y sonri¨®: -La se?orita Fern¨¢ndez hizo una apuesta conmigo. Dijo que si lograba que Caza recuperara su prestigio, invertir¨ªa en e. Estoy aqu¨ª para cumplir mi promesa, Se?or S¨¢nchez quiere invertir en Caza seg¨²n los t¨¦rminos y participaci¨®n ionarial acordamos anteriormente, -a?adi¨® ra. que No esperaba que Carlos se moviera tan r¨¢pido; Caza apenas hab¨ªa recuperado su popridad noche anterior y ¨¦l ya estaba aqu¨ª para discutir inversi¨®n. Adem¨¢s, no estaba aprovechando situaci¨®n para aumentar su participaci¨®n ionarial. Se?or S¨¢nchez, ?ha considerado todos los aspectos?-le record¨® Be. -Caza est¨¢ mejorando un poco ahora, pero nadie sabe c¨®mo ser¨¢ su desarrollo futuro. -Oh, los ojos coquetos de Carlos se posaron en e, se?orita Fern¨¢ndez no tiene confianza en s¨ª misma o en Caza? Be respondi¨®: -?Tengo plena confianza en m¨ª misma y en Caza! Carlos sonri¨® ligeramente y dijo: -En ese caso, ?qu¨¦ tengo que considerar? Dadass circunstancias actuales de Caza, obtener una inversi¨®n del Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n tan r¨¢pidamente era una buena noticia, tanto para su desarrollo conto para una posible oferta p¨²blica inicial. Be pregunt¨® a ra: -?T¨² qu¨¦ piensas? Aceptar inversi¨®n de Carlos significaba renunciar a oportunidad de buscar otras opciones de inversi¨®n para Caza. ra siempre fue franca. -Siempre pens¨¦ que el Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n era una buena opci¨®n. Ahora que el se?or S¨¢nchez est¨¢ interesado, no veo por qu¨¦ no aceptar. Dado que ra estaba de acuerdo, Be no ten¨ªa ninguna objeci¨®n. Despu¨¦s, discutieron los detalles del contrato y acordaron una fecha para firma formal. Ya era mediod¨ªa. Carlos mir¨® el reloj y sugiri¨®: Vamos a almorzar juntos, invito yo. ra dijo que todav¨ªa ten¨ªa muchas cosas que hacer y no pod¨ªa quedarse. +15 BONUS -As¨ª que, Be, te pido que pa?es al se?or S¨¢nchez a almorzar. Gracias, se?or S¨¢nchez, por su confianza y apoyo a Caza. Como ionista temporal de Caza y con intenci¨®n de unirse al Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n, Be no ten¨ªa raz¨®n para rechazar invitaci¨®n de Carlos a almorzar. Asinti¨® con cabeza. -De acuerdo. En el hospital, Anna se despert¨®. El m¨¦dico le hizo un examen detado y le inform¨®: -Tiene una leve conmoci¨®n cerebral y necesita quedarse en el hospital unos d¨ªas. -Por suerte, l¨¢mpara se desvi¨® un poco y herida en frente est¨¢ fuera de peligro, de lo contrario, las consecuencias podr¨ªan haber sido m¨¢s graves. La herida en el brazo no es leve. Recuerde no moja, evitar hacer fuerza y descansar mucho. -Entendido, gracias doctor. This is property ? of N?velDrama.Org. Despu¨¦s de e que el m¨¦dico se fue, Anna mir¨® a Pedro con gratitud y disculpas. -Pedro, enfermera me dijo que te quedaste en el hospital hasta altas horas de noche. Lo siento, te preocup¨¦ por m¨ª. La expresi¨®n de Pedro era indiferente. -Eres empleada de empresa, si te pasa algo, tambi¨¦n tengo que asumir responsabilidad. Anna capt¨® el significado detr¨¢s des pbras de Pedro y le sonri¨® d¨¦bilmente con gratitud, -?Tu esposa est¨¢ enojada por lo que pas¨® anoche? -Me encargar¨¦ de explic¨¢rselo. No tienes que dar explicaciones a nadie por lo que pas¨®, dijo Pedro, d¨¢ndose cuenta de que estaba siendo demasiado fr¨ªo. Antes de que pudiera terminar de har, Annaenz¨® a sentirse abrumada y empez¨® a sollozar. Reci¨¦n hab¨ªa despertado de un desmayo y no ten¨ªa idea de lo que hab¨ªa sucedido noche. anterior. Pedro not¨® que su actitud era demasiado fr¨ªa y se disculp¨®. 4 Beprendi¨® situaci¨®n y decidi¨® aceptar invitaci¨®n de Carlos para almorzar juntos. Chapter 108 Cap¨ªtulo 108 Escuchando esas pbras, Anna lloraba a l¨¢grima viva y dijo: Pedro, s¨¦ que todav¨ªa est¨¢s molesto por foto que tom¨¦ ¨²ltima vez. Reconozco que tom¨¦ foto con un poco de ego¨ªsmo en ese momento porque antes mencionast¨¦ que los fideos que cocinaba eran m¨¢s sabrosos que los en cualquier otro lugar, as¨ª que quer¨ªa hacerles una foto yparti en mi estado de WhatsApp. Sin embargo, pens¨¦ en que ¨²ltimamente siempre te has distanciado deliberadamente de m¨ª, y tem¨ª que te enfadaras por mi publicaci¨®n, as¨ª que borr¨¦ inmediatamente. No esperaba que Be viera tan r¨¢pido y guardara. Anna continu¨® hando con sollozo: -Pedro, el temperamento de Be lo conozco ramente, pero no importa su malentendido de todos modos, pero no quiero ser malinterpretada por ti¡­. No quiero ser malentendido. por ti, pero no quiero ser malentendido por ti, y ni siquiera perder¨¦ nuestras emociones de juventud. En este momento, al ver cara p¨¢lida y triste de Anna, por fin Pedro se and¨® un poco, pues consol¨® en voz suave: -No pienses demasiado, no te malinterpret¨¦. Ayer, Be mencion¨® este asunto, pero yo no ten¨ªa ra situaci¨®n, as¨ª que te pregunt¨¦ por eso.. -Bueno. Despu¨¦s de escuchar estas pbras, Anna sac¨® un pa?uelo para secarses l¨¢grimas, al mismo tiempo se mostr¨® un poco avergonzada. Luego, explic¨®: -Siento hacer el rid¨ªculo ante ti, normalmente no soy tan sensible, posiblemente estoy confundida por el da?o en el cerebro.. -Se?or Romero¡­ Justamente, Miguel m¨® a puerta y entr¨®. Intentaba informarle a Pedro de algo, pero al ver Anna sec¨¢ndoses l¨¢grimas, se atragant¨®. Frente a esta situaci¨®n, Anna dijo a Miguel con suavidad: -No me pasa nada, si tienes algo que decir, dilo. Como este asunto ten¨ªa que ver con el banco de Renti, Miguel inform¨® a Pedro directamente ante e: -Acabo de recibir noticia, es que el banco de inversi¨®n de expedici¨®n tiene intenci¨®n de seguir invirtiendo en empresa Caza. Al o¨ªr esto, Pedro frunci¨®s cejas con fuerza y pregunt¨®: -?Cu¨¢ndo sucedi¨® esto? -Por ma?ana, Carlos fue personalmente a empresa Caza, y he o¨ªdo que ya ha llegado a un acuerdo preliminar con el se?or Moreno. En este momento, Anna puso su duda en estas pbras: -?Por qu¨¦ Carlos de repente sigue invirtiendo en empresa Caza, ha pasado algo? This is property ? of N?velDrama.Org. Como e hab¨ªa estado ena anoche, y cuando despert¨® por ma?ana, tuvo que someterse a todo tipo del cambio de ap¨®sito e inyiones, a¨²n no sab¨ªa lo que hab¨ªa pasado anoche. Teniendo en cuenta de eso, Miguel le cont¨® brevemente c¨®mo empresa Caza se hab¨ªa hecho. famosa con una s noche. Al o¨ªrlo, Anna se qued¨® r¨ªgido, y conteniendo el p¨¢nico cogi¨® r¨¢pidamente el tel¨¦fono m¨®vil que ten¨ªa junto a cama. Cuando vios diversas b¨²squedas m¨¢s popres sobre empresa Caza y Be en Inte, jcasi se le cay¨® el m¨®vil! Era que e no entendi¨® por qu¨¦ algunas +15 BONUS personas estaban promocionandos fotos de borrachera de Be y por qu¨¦ los internautas no se centraban en miseria de Be, ni en su divorcio y abandono, sino en su af¨¢n por beber. Sin embargo, de pronto, Anna record¨® que ayer en el coctel hab¨ªa visto a actual jefa de empresa Caza, ra Moreno. Pensando en eso, no pod¨ªa evitar dudar de que Be hubiera hecho todo eso a prop¨®sito. De repente, Pedro le mand¨® a Miguel apretando susbios finos: -Volvamos a empresa. -Te pa?ar¨¦. Al escucharlo, Anna dijo afanosamente. -Cuida de tus heridas aqu¨ª. -Tras decir esto, Pedro y Miguel dejaron s. Al mismo tiempo, Anna se cubri¨® cabeza porque se sent¨ªa tan mareada que estaba a punto de vomitar. Aparte de eso, casi estaba pose¨ªda de furia en su coraz¨®n, dado ques cosas hab¨ªan resultado serpletamente diferentes de lo que e hab¨ªa imaginado. El lugar donde Carlos invit¨® a cenar a Be era un restaurante de se alta con un sistema de membres¨ªa. Aunque s¨®lo estas dos personas¨ªan, el palco VIP era lo suficientemente espacioso y grandiosoo para odar dos mesas. Por aqu¨ª, se?orita Fern¨¢ndez. Diciendo eso, Carlos extendi¨® caballerosamente mano hacia e. Be dios gracias y entr¨®. Despu¨¦s de pedir los tos, artista del t¨¦, de belleza cl¨¢sica, prepar¨® h¨¢bilmente un t¨¦ para ellos. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 109 Cap¨ªtulo 109 Carlos cogi¨® perezosamente taza de t¨¦, olfate¨®, sorbi¨® ligeramente y dijo: -Se?orita Fern¨¢ndez, yo te menospreciaba antes, eres muy capaz. para Sabiendo que Carlos se refer¨ªa al hecho de que e hab¨ªa empleado su borrachera anoche que empresa Caza se hiciera famosa, Be respondi¨® con una sonrisa: -No pasa nada, es normal que un hijo de una familia antigua y bien conocidao t¨² menosprecie a los dem¨¢s. -Lo has dichoo si fueras una Cenicienta que ha sufrido mucho. -Carlos chasc¨® y continu¨® diciendo francamente-, es porque te pareces demasiado as mujeres bonitas sin capacidades, as¨ª que gente no puede evitar preocuparse de que tu belleza afecte a tu inteligencia. Escuchando sus pbras, Be se qued¨® sin pbras. Poco despu¨¦s, abri¨® boca: -Se?or S¨¢nchez, hgas a los dem¨¢s en una forma muy especial. -Mereces mis cumplidos especiales. -Respondi¨® as¨ª Carloso si no pudiera notar el enmudecimiento de Be, sonri¨® y sigui¨® preguntando con inter¨¦s: -Anoche, ?era que realmente ibas a ser abandonada por Pedro, o lo empleasteo excusa para acusarle? ramente, Carlos se divirti¨® con lo que pas¨® ayer, pero Anna no quer¨ªa satisfacer su curiosidad en absoluto, pues le dijo: -Lo siento, es mi asunto privado, no tengo nada que contarte. Frente a su rechazo, Carlos no estaba enfadado. Apoy¨® su cuerpo perezosamente en el respaldo de si y dijo con una sonrisa maliciosamente: Se?orita Fern¨¢ndez, ahora creo que est¨¢s decidida a derrotar a empresa Renti, ?deseo una buena cooperaci¨®n! Al ofrlo, Be empez¨® a sospechar: ?Antes ¨¦l sol¨ªa decir que deseaba una buena cooperaci¨®n de antemano, ?pero ahora lo que ha dicho supone que ya confirma nuestra cooperaci¨®n?>> Pensando en eso, Be confes¨® honestamente a Carlos que no era capaz de invertir diez millones de dres para unirse a su empresa. Ante su confesi¨®n, Carlos no se sorprendi¨®: -Entonces, primero me lo debes. Te lo deducir¨¦ de ganancia y los dividendos de tus proyectos. Be vacil¨® un rato y contest¨®: -El mes que viene ir¨¦ a trabajar en tu empresa. Como s¨®lo quedaban diez d¨ªas para el cumplea?os de su abu, adem¨¢s de celebrar su cumplea?os, e tambi¨¦n tendr¨ªa que lidiar con el divorcio, aparte de eso, todav¨ªa deber¨ªa hacer el seguimiento sobre firma del contrato con empresa Caza, el pr¨®ximo mes era el mes m¨¢s adecuado para unirse a dicha empresa. -De acuerdo, te esperar¨¦ en cualquier momento. -Respondi¨® Carlos. Despu¨¦s de que el camarero sirviera los tos en mesa, Be y Carlos se sentaron a mesa del comedor. Duranteida, varios camareros estaban all¨ª para ayudarles a quitar los huesos ys espinas, servir sopa y cambiar los tos, el servicio era tan digno y considerado que hizo que Be se considerarao una reina, Por lo visto, Carlos era realmente un hedonista, todos los lugares donde ¨¦l hab¨ªa estado eran muy lujosos. +15 BONUS Se?or S¨¢nchez, ?nunca has pensado en mantener un perfil bajo? -Be le hizo esta pregunta. -?Por qu¨¦ debo hacerlo, es malo divertirse a tiempo? -Carlos le pregunt¨® de vuelta a Be. Inesperadamente, sus pbras le parecieron a Be muy razonables. Despu¨¦s de cenar con Carlos, Be volvi¨® a empresa Caza. ra mostr¨® alegremente a Be los pedidos que se hab¨ªan disparado en su empresa y elogi¨®: -?Be, todo esto se atribuye a ti! ra nunca hab¨ªa pensado que Be fuera capaz de convertir un esc¨¢ndalo en una perfecta campa?a de marketing en tan poco tiempo y de tambi¨¦n transformar a su empresa precaria en un gran favorito de noche a ma?ana. En este momento, Be respondi¨® sonriendo: -Principalmente se debe a que has cooperado conmigo muy bien. Las cosas van tan bien porque no nos hemos enredado ni hemos vacdo, adem¨¢s hemos tomados medidas enseguida cuando llega el momento adecuado. Luegos dos celebraron alegremente este ¨¦xito con t¨¦ en lugar de vino. De repente, ra record¨® algo: -Recientemente, Luis se ha hecho cargo de una bodega y ahora est¨¢ pagando a los medios de comunicaci¨®n para coger impulso, presumiblemente quiere luchar contra nosotros. Be frunci¨® el ce?o y le advirti¨®: ra, tienes que estar m¨¢s en guardia contra ¨¦l. Lo dijo Be porque ahora no ten¨ªa miedo de que Luispetiera con es abiertamente, pero tem¨ªa que ¨¦l empleara algunos trucos dado que estaba celoso por venta de empresa Caza. ra respondi¨®: -No te preocupes, Content held by N?velDrama.Org. -No te preocupes, durante tantos a?os de matrimonio, lo conozco ramente, no permitir¨¦ que saque provecho. Despu¨¦s, es charon un rato. De pronto, Be recibi¨® un mensaje en WhatsApp. Se pon¨ªa: [?Te has registrado?] Today¡¯s Bonus Offer Chapter 110 Cap¨ªtulo 110 This is property ? of N?velDrama.Org. Be lo ley¨® varias veces antes de confirmar que Pedro le hab¨ªa enviado el mensaje. No pudo evitar dudar: < Juan deb¨ªa conocer a Pedro y tambi¨¦n hab¨ªa vistos noticias de chismes anoche. Temiendo que Pedro malentendiera a Be, ¨¦l cort¨¦smente explic¨®: -Sr. Romero, Be s¨®lo bebi¨® dos vasos de cerveza, no bebe demasiado. Queremos lleva de vuelta a casa. Al o¨ªr su explicaci¨®n, Pedro mir¨® a Juan con sus ojos oscuros y le dijo con indiferencia: -Es mi esposa, no es necesario que los extra?os envien de vuelta a casa. Las personas de banda de m¨²sica a su alrededor se sorprendieron al o¨ªr al hombre tratar a Be de ¡°mi esposa¡°, que Be estaba casada, no se hab¨ªan enterado del que su marido era una persona tan imponente y guapo. Se consideraban totalmente ue aunque s iparable con Pedro. Y Juan, al escuchars pbras de Pedro, mostr¨® un poco de verg¨¹enza en su rostro nco. En este momento, Be dirigi¨® una mirada con enojo a Pedro y dijo: No son extra?os, sino. mis amigos. Oc¨²pate de tus asuntos, no te metas en los m¨ªos. Juan, ?vamos! Tras decir esto, Be se dispuso a marcharse, pero Pedro detuvo. ?Qu¨¦ quieres hacer? -Be grit¨® con furia. En ese momento, Miguel fambi¨¦n se acerc¨® a ellos, Pedro agarr¨® mano de Be sin solta y le mand¨® a Miguel: Sube a saludar al se?or Su¨¢rez. Miguel no estaba sorprendido por esta orden en absoluto, pues asinti¨® con cabeza: -Bueno, Sr. Romero. +15 BONUS Tras decirlo, Miguel entr¨® en el restaurante, mientras tanto, Pedro llev¨® a Be a su coche y le dijo: -Te enviar¨¦ de vuelta. Hac¨ªa tiempo el conductor hab¨ªa visto lo que pas¨®, entonces sensatamente abri¨® trasera. Content held by N?velDrama.Org. puerta -?Sueltame! Volver¨¦ yo misma, no hace falta que me env¨ªes. -Be le orden¨® con ira y se sacudi¨® de Pedro. -Be, ?no crees que el incidente de anoche fue lo suficientemente escandaloso, todav¨ªa quieres que conviertan tu asunto en los temas m¨¢s buscados en Inte otra ve -Pedro pregunt¨® inexpresivamente. En este momento Be se dio cuenta de que alguien fuera del restaurante parece habe reconocido y estaba sujetando un tel¨¦fono m¨®vil para intentar tomar sus fotos. En realidad no le gustaba que juzgaran, pero anoche no le qued¨® otro remedio que armar un esc¨¢ndalo. Por lo tanto, Be no discuti¨® m¨¢s con Pedro, se cubri¨® cara cons manos y subi¨® directamente al coche. Hasta que el coche de Pedro se march¨®,s personas de banda siguieron un poco desconcertadas, pues discutieron: -Juan, Be no se pelear¨¢ con su marido, ?verdad? Al ver el coche marc¨¢ndose m¨¢s lejos, Juan contest¨®: -No te preocupes, e puede manejar sus propios asuntos. -?En tan poco tiempo conoces tan bien? -Alguien brome¨® con ¨¦l. -Chicos, no brome¨¦is sobre e en el futuro, dijo Juan con seriedad-, al fin y al cabo es una chica, algunas bromas son inofensivas para nosotros, pero a e le traer¨¢n problemas. Chapter 114 Cap¨ªtulo 114 Al ver que Juan, siempre de buen humor, ahora estaba realmente enfadado, sus amigos se apresuraron a carse. ¨¦n el coche, Be dio espalda a Pedro, sin quererunicarse con ¨¦l. Pedro tampoco abri¨® boca, pero ten¨ªa m cara,o si estuviera intentando aguantar algo. Probablemente, estaba esperando a que e le explicara por qu¨¦ hab¨ªaido con Juan y sus amigos. Sin mencionar su inminente divorcio, ni siquiera una pareja normal pod¨ªa interferir en que e hiciera amigos, as¨ª que Be no cre¨ªa que tuviera que darle explicaciones. Poco despu¨¦s, el coche lleg¨® a Vi Drag¨®n. Sin esperar a Pedro, Be baj¨® del coche y entr¨® en casa. Fiona parec¨ªa aliviada al ve y le dijo: -Se?ora, por fin ha vuelto, ni siquiera sabe lo fea que ten¨ªa cara el se?or cuando sali¨®, no me atrev¨ªa a har. Be not¨® lo m¨¢s importante y pregunt¨®: -?Ha vuelto? -S¨ª, as seis¡­ Sr. Romero. Antes de que Fiona terminara de har, entr¨® Pedro, pues e se apresur¨® a saludarle. Frunciendo sus cejas finas, Be pregunt¨® a Pedro: Vas a socializar con los dem¨¢s, ?verdad? Le hizo esta pregunta porque Miguel a¨²n lo estaba esperando en el restaurante. Sin embargo, Pedro no contest¨® y subi¨® pors escaleras a pasorgo. Era obvia que fue Pedro quien sin atender su opini¨®n insisti¨® en manda de vuelta a casa, pero ahora parec¨ªa que e le deb¨ªa. Pens¨¢ndolo, Be no pudo evitar maldecirlo a sus espaldas: ?Est¨¢s loco.>> -Se?ora, ?ha vuelto con el Se?or? -Pregunt¨® Fiona. Be asinti¨® con cabeza: -Si. Me encontr¨¦ con ¨¦l en el restaurante justo despu¨¦s de terminar de comer con mis amigos. Escuch¨¢ndolo, Fiona murmur¨®: -Le pregunt¨¦ al se?or cuando volvi¨® antes y me dijo que no ten¨ªa ning¨²npromiso social. Tal vez ten¨ªa algo que abordar temporalmente, -dijo Be-, Fiona, ve a ocuparte, yo vuelvo a mi habitaci¨®n a descansar. Cuando Be volvi¨® a su habitaci¨®n, Pedro ya estaba sentada en su si de toffee, parec¨ªa que estaba esper¨¢nd. Al verlo, Be le interrog¨® arrugandos cejas: -No has perdido memoria, ?verdad? Te he dicho que no entrar¨¢s en mi habitaci¨®n a partir de hoy. Cruzandosrgas piernas, Pedro habl¨® con Be con un tono fr¨ªo: Be, ?ahora ajustamos cuentas? -?Qu¨¦ cuentas tengo que ajustar contigo? En este momento Pedro sac¨® unos documentos de sudo, se losnz¨® a Be y pregunt¨®: -? Has invertido en empresa Caza? +15 BONUS De repente Be record¨® el mensaje que le envi¨® al mediod¨ªa, en el cual le pregunt¨® si ten¨ªa algo que decir, ?acaso se refer¨ªa a este asunto? Sin embargo, Be no se sorprendi¨® de que Pedro supiera que hab¨ªa invertido en esta empresa, pues dijo con voz indiferente: -No us¨¦ tu dinero, era mi dote. Ante su confesi¨®n, Pedro se atragant¨® ligeramente. -?Estoy preguntando por dinero? Content held by N?velDrama.Org. -Aparte del dinero, ?qu¨¦ problema tienes? -?Lo que pas¨® al principio de recepci¨®n de ayer fue neado por ti? Be reion¨® enseguida: -Entonces crees que tram¨¦ el incidente de anoche para empresa Caza, ?as¨ª que sospechas ques heridas de Anna por ca¨ªda de l¨¢mpara tambi¨¦n se debi¨® a que yo soborn¨¦ al personal del hotel? Viendo indiferencia y el desprecio en peque?a cara de Be, Pedro se sent¨ªa cada vez m¨¢s furioso, pues dijo friamente: -?Lo has dichoo si no hubieras hecho este tipo de cosas antes! Al o¨ªr esto, Be solt¨¦ una risa silenciosa, porque y sea en su vida anterior o en esta, Pedro nunca haba confiado en e. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 115 Cap¨ªtulo 115 Cada vez que Anna sufr¨ªa un idente, e era primera persona de que ¨¦l sospechaba. -Pedro, vamos a divorciarnos, inmediatamente. -Be grit¨® sin creer que pudiera soportar este tonto ni por un secundo m¨¢s. Pues le maldijo: -Est¨¢ junto con tu Anna, para siempre est¨¢is juntos sin separaros, evitando causar a los dem¨¢s estragos. Pedro se sinti¨® picado pors pbras de Be, se levant¨® y le dijo con un rostro sombr¨ªo y hosco: ?Be, piensas que puedes amenazarme con el divorcio, por eso lo mencionas una y otra vez! ?Entonces puedes someterte a mi amenaza? -Be lo cuestion¨® duramente. -?Rid¨ªculo! Pedro dijo con indiferencia. ?Firmar¨¦ el acuerdo de divorcio ma?ana! Si poco despu¨¦s quieres casarte con otro hombre, ?te pa?ar¨¦ hasta el final! Tras decir esto, Pedro tir¨® los documentos al suelo, dio un feroz portazo y se march¨® mientras que Be se qued¨® un rato atontada, pero luego se tumb¨® en gran cama muy rjada, porque por fin Pedro acept¨® el divorcio debido a que no tolerar¨ªa m¨¢s. Y pronto podr¨ªa disfrutar de libertad. Be cogi¨® su tel¨¦fono m¨®vil y quisopartir esta buena noticia con Elena. Sin embargo, se dio cuenta de que su estado que hab¨ªa enviado [Si quieres a ti misma, te dar¨¢s cuenta de que vida es tan be] hab¨ªa recibido muchos likes yentarios. Cuando hizo clic en ¨¦l, vio que adem¨¢s de algunos amigos y Juan, tambi¨¦n le hab¨ªa gustado a Carlos este estado. Adem¨¢s, le dej¨® un comentario: Carlos: [No es demasiado tarde dar marcha atr¨¢s, jenhorabuena!] Quiz¨¢s Carlos quer¨ªa decir que ahora e ya no amaba a Pedro, sino que se amaba a s¨ª misma, pero Be no ten¨ªa ganas de responder a su regodeo. Justo cuando hizo clic en el avatar de Elena con intenci¨®n de enviarle un mensaje, Elena le hizo una videomada. -Elena, estoy a punto de har contigo cuando me haces videomada, ?realmente tenemos el entendimiento t¨¢cito! -?Mierda! -Elena estaba un poco enfadada y dijo-, ?no dijiste en tu mensaje de esta ma?ana que me mar¨ªas m¨¢s tarde? He estado esperando un d¨ªa, pero no me has mado. En aquel entonces Be ten¨ªa prisa por ir a empresa Caza, as¨ª que le dijo a Elena en el mensaje que se pondr¨ªa en contacto con e m¨¢s tarde, y luego cant¨® e hizo barbacoa con Juan y sus amigos, con un estado de ¨¢nimo rjado, as¨ª que se olvid¨® de quejarse a Elena. -Es el momento justo ahora, ni muy temprano ni muy tarde. -Be contest¨® con una risa juguetona. Elena tampoco malgast¨® pbras con e y fue al grano: -?Qu¨¦ pas¨® con esas noticias de anoche? Este tema era tan viral ens redes sociales que lo vi en cuanto encend¨ª mi tel¨¦fono. Antes su duda, Be explic¨® sucintamente a Elena lo sucedido anoche. -?As¨ª que despu¨¦s de enterarte de que alguien te estaba grabando decidiste aprovechar esta +15 BONUS oportunidad para aumentar el calor de tema? -S¨ª, de todas formas, me van a describiro una mujer pat¨¦tica y miserable, as¨ª que en vez de hacer el rid¨ªculo ante el p¨²blico, mejor aprovecho esta ocasi¨®n. -Muy bien, cuando estabas tan triste, todav¨ªa pod¨ªas pensar en una idea de marketing tan buena. Elena elogi¨®: -Si en el pasado, seguramente imped¨ªas que Pedro saliera de s de banquetes dnte de todos. Despu¨¦s de que Elena mencionara esto, Be record¨® algo. En su vida anterior, debido a preferencia de Pedro que mostraba hacia Anna, despu¨¦s de escuchar el consejo de udia, qued¨® con Anna en una cafeter¨ªa para negociar. Como resultado, poco despu¨¦s de que empezaron negociaci¨®n, Anna fue repentinamente golpeada por l¨¢mpara suspensa all¨¢. Antes de que e pudiera reionar, Pedro apareci¨® en puerta Al ver a Anna sangrienta, reprendi¨® indiscriminadamente por haberlo hecho intencionadamente. ¨CBe, si esta l¨¢mpara se hubiera ca¨ªdo certeramente encima de Anna, e habr¨ªa muerto, ? por qu¨¦ eres tan maliciosa? ?No he sido yo! ?No s¨¦ nada de lo que ha pasado! -T¨² quedaste con e y t¨² optaste por este lugar, ?qui¨¦n es culpable excepto t¨²? -Reprendi¨® Pedro mientras intentaba llevar a Anna al hospital. This is property ? N?velDrama.Org. Be estaba demasiado enfadada que trat¨® de detenerlo para discutir con ¨¦l, pero Pedro empuj¨®, as¨ª que se golpe¨® contra esquina de mesita, lo cual le lesion¨®s v¨¦rtebras lumbares, que se recuperar¨ªan durante medio mes¡­. En esta vida, Anna fue golpeada de nuevo por l¨¢mpara. El tiempo y el lugar eran diferentes, pero ocurri¨® lo mismo, ?acaso fue una coincidencia? Chapter 116 Cap¨ªtulo 116 -?Por qu¨¦ no dices? ?Acaso pensando en que Pedro estaba preocupado por otra mujer anoche, te pones triste otra vez? Al ver a Be pensando cons cejas fruncidas, Elena se burl¨® de e. Be le dio a Elena una mirada en nco y pregunt¨®: -?Crees que en un hotel de cinco estres se puede tener lugar este tipo de incidente de seguridad sin ninguna raz¨®n? -L¨®gicamente, no deber¨ªa tener lugar, dijo Elena-, ?acaso pones duda en lesi¨®n de Anna? This content provided by N(o)velDrama].[Org. Era inevitable que hubiera algo sospechoso, pero Pedro ya deber¨ªa haber averiguado causa, pero no hab¨ªa encontrado nada, es decir, Anna hizo esta cosa a perfi¨®n. Si e se ofrec¨ªa a averiguar, tampoco pod¨ªa conseguir ninguna pista. Y aunque lograra investigar verdad, Pedro pensar¨ªa que ten¨ªa ms intenciones, e incluso crear¨ªa queo Be no pudiera dejarlo, no pod¨ªa dejar este asunto pasar. De todos modos, fue Anna quien estaba herida y sent¨ªa dolor, siempre y cuando Be ignorabas opiniones de Pedro, esta estrategia de autolesi¨®n no tendr¨¢ ning¨²n efecto en e. -No hablemos de estas cosas que afectan el estado de ¨¢nimo, ?tengo una buena noticia que decirte! ¨C Be dijo con un tono alegre y rjado. -?Qu¨¦ noticia? -Pedro ha edido a firmar el acuerdo de divorcio. Con tal que no enteren a abu de esta noticia, no es imposible que ma?ana obtengamos el certificado de divorcio. Escuchando estas pbras, Elena se sorprendi¨®: -?Pedro realmente est¨¢ de acuerdo? ?No dijo antes que se requer¨ªa el consentimiento de ambos padres? ?Por qu¨¦ cambi¨® de idea tan r¨¢pido? Be solt¨® una carcajada: -Al principio ¨¦l s¨®lo quer¨ªa disgustarme. Esta vez, Anna estaba tan gravemente herida, as¨ª que tiene miedo de que si retrasa el divorcio yo haga m¨¢s da?o a Anna. -?Espera! -Elena hizo hincapi¨¦ en lo esencial-, ?Pedro sospecha que eres culpable de lesi¨®n de Anna? ?Est¨¢ loco? ¨¦l deber¨ªa conocer tu car¨¢cter ramente, por lo general te vengas en el acto, es imposible que des rodeos para hacer estas cosas a escondidas. Be contest¨®: -por un momento, no puedo distinguir si est¨¢s bando por mi car¨¢cter franco o criticando mi imprudencia. Elena ignor¨® su broma y pregunt¨®: Be, ?es raz¨®n por que insistes en divorciarte? Be, acostada sobre almohada, hojeando una revista colocada en cabecera de cama, sacudiendo sus dos pies, dijo con indiferencia: -M¨¢s o menos, es una raz¨®n. Se trata de unarga historia, no puedo explicarte con ridad en poco tiempo. De todos modos, no somos adecuados, yo tampoco quiero atarlo con el matrimonio, el divorcio es un alivio para nosotros. -?Pum! Antes de que terminara de har, Be oy¨® el portazo de habitaci¨®n, pues levant¨® vista y vio que Pedro, que evidentemente hab¨ªa dado un portazo y se hab¨ªa marchado, ?realmente hab¨ªa vuelto! No sab¨ªa si hab¨ªa escuchado sus pbras, pero pon¨ªa una cara m¨¢s indiferente y +15 BONUS peor que antes, con una aura fr¨ªa que imponia a los dem¨¢s. ¡ªT¨²¡­ Be quiso preguntarle qu¨¦ quer¨ªa hacer, pero se atragant¨® viendo su rostro. Sin decir nada, Pedro dio zancadas hasta cabecera de cama para coger su almohada, los libros ys gafas, luego con cara fr¨ªa volvi¨® a dar un portazo e irse. S¨®lo tard¨® unos segundos en entrar y salir, tan r¨¢pido que incluso Be no ten¨ªa tiempo para reionar. -?Por qu¨¦ ha entrado Pedro? -Elena tambi¨¦n parec¨ªa aterrorizada, pues empez¨® a har despu¨¦s de que Pedro saliera- ?Acab¨¢is de pelearos? Su cara parece tan aterradora. Be fue a cerrar puerta y respondi¨® sin buen humor: -?Qui¨¦n quiere pelearse con ¨¦l? Por noche habl¨® con mis amigos fuera del restaurante de una manera enigm¨¢tica, y luego inexplicablemente insisti¨® en llevarme a casa, y sigue as¨ª. No lo menciones, ?has visto foto que he publicado en mi estado? -No prest¨¦ atenci¨®n, ?qu¨¦ pasa? -Habl¨® Elena mientras iba a ver su estado. De repente exm¨®-, ijoder! -?Qu¨¦ te parece? La foto es muy art¨ªstica y hermosa, ?verdad? -Be, un poco narcisista, pregunt¨® acariciando el pelo. -?Por qu¨¦ hay un joven guapo? -Elena pregunt¨®. -?Joven guapo? Al o¨ªrlo, Be tambi¨¦n revis¨® foto otra vez, ampli¨®, observ¨® detadamente y se dio cuenta de que se ve¨ªa Juan en esta foto que KK le hizo a e. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 117 Cap¨ªtulo 117 -Tus ojos son una lupa, ?verdad? Esta persona s¨®lo muestra una peque?a parte de cara, aun as¨ª, ?lo has descubierto? -Be se burl¨® de Elena. -Se destaca tanto su guapura, especialmente los ojos con los que te mira, todav¨ªa est¨¢n brindo. Elena respondi¨®. -?Qu¨¦ est¨¢n brindo? No digas tonter¨ªas. Be ampli¨® foto y revis¨® de nuevo, en cual Juan estaba sentado a sudo, aunque s¨®lo se ve¨ªa una peque?a parte su cara, imposiblemente se pod¨ªa ignorar su rostro apuesto, as¨ªo los ojos que posaron en e, ros, dulces y sonrientes. -?Hasido tales mariscos suntuosos y vinos en segunda foto con este hombre en foto?- Pregunt¨® Elena. -No es ¨¦l, son ellos, son cinco o seis chicos. Be corrigi¨® y continu¨®-, y has visto a ese chico antes, al que ayud¨¦ aprar un traje en el centroercial cuando fuimos depras ¨²ltima vez, se ma Juan. -?De verdad es ¨¦l? Realmente est¨¢is destinados el uno para el otro. -Elena volvi¨® a preguntar ¨C, persona de que Pedro haba de forma enigm¨¢tica es ¨¦l, ?verdad? Exactamente. -?Pedro edi¨® al divorcio despu¨¦s de que os peleasteis? -?Qu¨¦ quieres decir? -Be le hizo pregunta. -Supongo si existe posibilidad, -Elena aventur¨® una conjetura-, de que Pedro tambi¨¦n viera foto en tu estado. Como se preocupaba por ti, fue al restaurante. Cuando se encontr¨® contigo, estabas al lado de Juan, pues se sent¨ªa disgustado, por lo que habl¨® con Juan de manera enigm¨¢tica. Despu¨¦s de llevarte ¨¢ casa, pensaba que le explicar¨ªas algo, pero no le dijiste nada e incluso le mencionaste el divorcio, as¨ª que edi¨® en un arranque de ira. Oyendo este an¨¢lisis de Elena, Be respondi¨® displicente: -En primer lugar, Pedro ni siquiera ve los estados de sus amigos. Antes yo publicaba tantos estados y a veces lo mencionaba, pero ¨¦l nunca me respond¨ªa. Una vez se enfad¨® e incluso me dijo que no estaba tan libre para verlos. En segundo lugar, Pedro fue al restaurante para asistir a unpromiso social. Adem¨¢s, se baj¨® del coche con su asistente. Y no es primera vez que Pedro ha as¨ª con Juan, eso s¨®lo se debe a posesividad masculina. Adem¨¢s, es imposible que ¨¦l eda al divorcio simplemente por ira. Si Pedro fuera tan emocional, ?podr¨ªa administrar el Grupo Romero en buen orden? This is property ? of N?velDrama.Org. -En resumen, tu an¨¢lisis es nada razonable. -Be concluy¨® Sin embargo, Elena sostuvo su opini¨®n: -Pedro es un ser humano en vez de una m¨¢quina, ? por qu¨¦ no puede tener emociones? Piensas que su rei¨®n hacia Juan se debe a su posesividad, en mi opini¨®n eso tambi¨¦n es un signo de celos. Sin embargo, a Be le pareci¨® rid¨ªculo que Pedro estuviera celoso. -Ya que no crees en mis pbras, ?te atreves a hacer una apuesta conmigo? Ma?ana todav¨ªa +15 BONUS no podr¨¢s divorciarte porque Pedro definitivamente se arrepentir¨¢. ¨CAfirm¨® Elena. Be rio fr¨ªamente y dijo: ?Por qu¨¦ no? Si me lo ha prometido, definitivamente lo har¨¢. No es una persona que no cumple sus pbras. Despu¨¦s de decir eso, Be no quer¨ªa continuar con este tema con Elena, y pregunt¨®: ¨C? Cu¨¢ndo t¨² y Julio ne¨¢is regresar a China? -Pronto, regresaremos ma?ana o pasado ma?ana, vamos a reunirnos para entonces. Bien. Be edi¨® y pregunt¨® a Elena sobre aquepa?era de se de Julio. Elena le cont¨® que desde que hab¨ªa estado enviandoida a Julio de vez en cuanto, esapa?era de se hab¨ªa mantenido una distancia normal con ¨¦l y no hab¨ªa actuado excesivamente. Tambi¨¦n le inform¨® de que hab¨ªa escogido una pulsera de jade nco para su suegra y una peque?a vasija de jade para su suegro. Luego,s dos charon un rato sobre empresa Caza, por fin se termin¨® mada. Tirando el m¨®vil, Be se tendi¨® boca abajo en cama. Estaba un poco inquieta m¨¢s o menos pors pbras de Elena. ?Acaso Pedro realmente se arrepentir¨ªa del divorcio? Al d¨ªa siguiente, cuando Be se despert¨®, eran m¨¢s des nueve. Anoche estaba muy nerviosa por el arrepentimiento de Pedro del divorcio, pues daba muchas vueltas antes de dormirse en madrugada. Sin embargo, no esperaba que se hubiera quedado dormida. Cuando Be termin¨® devarse y baj¨®s escaleras, Fiona ya hab¨ªa preparado el desayuno, pues Be le pregunt¨®: -Fiona, ?ha salido Pedro? Chapter 118 Cap¨ªtulo 118 -S¨ª, el se?or se levant¨® temprano para ir a oficina. Al o¨ªrlo, Be inmediatamente hizo una mada a Pedro. Pensaba que no contestar¨ªa, pero s¨®lo despu¨¦s de que son¨® unas veces el tono de mada, oy¨® su fr¨ªa voz. -?Qu¨¦ pasa? Be se dirigi¨® a un lugar apartado a espalda de Fiona y le pregunt¨® en voz baja: -?Has firmado el acuerdo de divorcio? ?Podremos conseguir el certificado de divorcio por ma?ana? Pedro a¨²n respondi¨® con un tono indiferente: -Tengo que abordar algunos asuntos, no estoy libre. Si no tienes tiempo para obtener el certificado, ?acaso ni siquiera tienes tiempo para firmar el acuerdo? -Be le interrog¨® ansiosamente y continu¨® hando-, ?d¨®nde est¨¢s ahora? Voy a por ti. Inesperadamente, Pedro respondi¨® a este pregunta: Oficina del Grupo Romero. Tras decir eso, ¨¦l colg¨® mientras que Be se acerc¨® a mesa deledor, donde Fiona ya no estaba all¨¢, entonces Be opinaba que no deber¨ªa haber o¨ªdo sus pbras. Aunque Fiona no fue quien le cont¨® el divorcio a abu ¨²ltima vez, no quer¨ªa que nadie lo supiera por si acaso. Despu¨¦s de tomar unos bocados del desayuno, Be condujo al Grupo Romero. Lleg¨® a oficina del presidente Romero sin ning¨²n problema. Cuando m¨® a puerta y se dispuso at entrar en su despacho, Be encontr¨® dos familiares suyos sentados dentro: su t¨ªo, Alejandro y su t¨ªa Patricia. Se le saltaba a Be frente, ten¨ªa un mal presentimiento, as¨ª que se le ocurrieron muchas sospechas. ?Acaso Pedro los hab¨ªa mado aqu¨ª para impedir que se divorciaran? ?O su t¨ªa estaba preocupada por noticia de ¡°ruptura de matrimonio¡± de esa noche y hab¨ªa venido con su t¨ªo para averiguar verdad? Al o¨ª mar a puerta, tanto t¨ªao el t¨ªo le dirigieron mirada y le dijeron: -?Be, ahora vienes por Pedro? A juzgar por sus expresiones y tonos, parec¨ªa que Pedro a¨²n no les hab¨ªa contado el divorcio. Pens¨¢ndolo, Be se sent¨ªa ligeramente aliviada. -S¨ª, le busco por algo, -Be respondi¨® y pregunt¨®-, t¨ªo, t¨ªa, ?por qu¨¦ est¨¢is aqu¨ª? -Venimos aqu¨ª para agradecer a Pedro-, dijo t¨ªa-, ¨²ltima vez, Pedro nos ayud¨® a presentar al jefe de corporaci¨®n Mar, as¨ª que he llevado a Pedro unos regalos. Por cierto, estoy esperando a Pedro que vaya con nosotros para almorzar con ese jefe al mediod¨ªa. Despu¨¦s de que su t¨ªa mencion¨®, Be se dio cuenta de algunas cajas de regalo preciosas y lujosas de acuerdo con el embje en mesita de caf¨¦. Adem¨¢s, seg¨²n sus pbras, a¨²n no hab¨ªan logrado cooperar con esa corporaci¨®n, as¨ª que todav¨ªa necesitaban ayuda de Pedro. Be se qued¨® sin pbras, pero continu¨® hando: no acudir¨ªas a Pedro para tu empresa? T¨ªa, ?no le prometiste al abuelo que ya This is property ? N?velDrama.Org. +15 BONUS Patricia le rega?¨®: -Be, ?c¨®mo puedes har as¨ª? Esto no es ayuda. Pero y el presidente de corporaci¨®n Mar son conocidos, ?no es normal que todosamos juntoso amigos? -?¨¦l no est¨¢ disponible! -Be dijo-, tiene otra cosa que hacer. -Pedro a¨²n no ha dicho nada, ?c¨®mo sabes que no est¨¢ disponible? -La t¨ªa estaba insatisfecha. -?Cierto! Be, no importa lo ocupado que est¨¦ Pedro, siempre tiene queer. Esperemos aqu¨ª hasta que termine con su trabajo, jentonces iremos aer juntos! -Dijo su t¨ªo con un tono duro. Su t¨ªo a veces era incluso m¨¢s terco que su t¨ªa. Adem¨¢s, a lo dicho hecho, entonces seguramente estar¨ªa aqu¨ª para esperar a Pedro. Entonces era imposible que fueran a Oficina de Asuntos Civiles por ma?ana, era mejor conseguir el acuerdo de divorcio primero, por lo que Be pregunt¨® a Pedro: -?Has firmado ya? Today¡¯s Bonus Offer Chapter 119 Cap¨ªtulo 119 Antes de que Pedro abriera boca, su t¨ªa pregunt¨® con curiosidad: -Be, ?qu¨¦ quieres que firme Pedro? Be casualmente encontr¨® una excusa: -Compr¨¦ una p¨®liza de seguro para su coche, y necesito que la firme ¨¦l mismo. -?De verdad? -Obviamente Patricia estaba un poco desconcertada, -?por qu¨¦pras el seguro de coche ahora? ?Antes no lopraste? -S¨®lo hemos a?adido un seguro de idente, ¨²ltima vez cuando condujimos, sufrimos un idente de tr¨¢fico. Como nos faltaba de un tipo de seguro,pa?¨ªa de seguros no nos pag¨® indemnizaci¨®n total, entonces esta vez agregamos este seguro. Be lo dijo sin alterarse. Vi¨¦ndolo Patricia pregunt¨® Pedro con cari?o: -Pedro, ?es as¨ª? Be no esperaba que su t¨ªa incluso intentara confirmar este asunto con Pedro. Al recordars pbras de Elena, mir¨® a Pedro nerviosamente. Con sus ojos negros, Pedro mir¨® con indiferencia, pero no desenmascar¨® y respondi¨® a Patricia: - Exactamente. Escuchando su respuesta, Be suspir¨® de alivio en silencio, parec¨ªa que Elena era rmista, porque Pedro todav¨ªa era honesto y puntual. -Pedro, ten¨¦is que tener cuidado al conducir, y realmente necesit¨¢isprar m¨¢s seguros. Patricia dijo sonriendo con preocupaci¨®n. Al ver que su t¨ªa cre¨ªan en sus pbras, Be pregunt¨® a Pedro sin preocupaci¨®n: -?D¨®nde est¨¢ p¨®liza de seguro firmada? This is property ? of N?velDrama.Org. Pedro mir¨® hacia su escritorio con rostro inexpresivo, pues Be se acerc¨® inmediatamente. De hecho, se coloc¨® una carpeta sobre el escritorio. La abri¨® y ley¨®. Las pbras ¡°el acuerdo de divorcio¡± aparecieron ante sus ojos. De repente se sent¨ªa tan excitada que le temban un pocos manos. No era f¨¢cil que obtuviera el acuerdo de divorcio despu¨¦s de enredarse con Pedro durante tanto tiempo. Be cogi¨® en brazos y despidi¨® con sus familiares: -Tio, tia, seguid conversando, no os molestar¨¦. Al decir esto, e se dispuso a echarse a correr. ¨C Sin embargo, en este momento, Pedro dijo con voz ap¨¢tica: T¨ªo, t¨ªa, lo siento mucho, todav¨ªa tendr¨¦ una reuni¨®n por ma?ana, y tendr¨¦ una cita al mediod¨ªa que no puedo posponer, as¨ª que s¨®lo puedo defraudaros. Seg¨²n lo que dijo, era obvio que Pedro intentara alejarlos. Sin embargo, ten¨ªa raz¨®n dado que hab¨ªa firmado el acuerdo de divorcio, por lo que realmente no ten¨ªa ninguna obligaci¨®n de ayudar en los negocios de familia Fern¨¢ndez. 1 Al pensarlo, Be abri¨® boca y les persuadi¨®: Tio, t¨ªa, ya que Pedro est¨¢ tan ocupado, no le molestemos y march¨¦monos juntos. Al o¨ªr esto, el t¨ªo y t¨ªa se mostraban obviamente un poco descontentos, pero Pedro ¨¦l mismo hab¨ªa dicho no ten¨ªan por qu¨¦ quedarse aqu¨ª m¨¢s tiempo. Por fin, los tres salen juntos de +15 BONUS oficina de Pedro. Be, ?qu¨¦ te pasa? Sabiendo raz¨®n por que queremos invitar a Pedro a almorzar, aunque no nos ayudes, ?c¨®mo puedes excusar a Pedro? ?Realmente quieres ver a tu t¨ªo ansioso y enfadado? Tan prontoo sali¨®, su t¨ªa se quej¨® de Be. ponerse Sin embargo, Be estaba de buen humor, por lo tanto, no s¨®lo no quer¨ªa discutir con su t¨ªa, sino tambi¨¦n que consol¨® a su t¨ªo: Tio, no hay necesidad de ponerte ansioso y enojado, si podemos cerrar un trato sin ayuda de Pedro, ?no tendremos m¨¢s autoconfianza? No me trates de misma manera con que tratas a tu abuelo, no me sirve nada. Alejandro gru?¨® y reprendi¨®-, ?crees que hacer negocios es jugar a casita? Ahora en cualquier lugar se necesitas conexiones. Si yo no me aprovecho de los recursos tan buenos de Pedro, ?me ofrezco a presentarme ante los personajes para que me menosprecien? Be todav¨ªa quer¨ªa har m¨¢s justo cuando el ascensor abri¨® puerta con un sonido ¡°ding¡°. Una secretaria que sosten¨ªa una gran cantidad de documentos sali¨® apresuradamente del ascensor, y Be trat¨® de esquiva, pero aun as¨ª fue golpeada por e en el hombro. Como resultado, los documentos de secretaria y carpeta de Be cayeron al suelo. -Lo siento, lo siento. La secretaria se precipit¨® a disculparse. Ignorando el dolor del hombro, Be intent¨® apresuradamente recoger su carpeta. Antes de que pudiera mantene firme, su t¨ªa se arrebat¨® y dijo: Ens¨¦?ame lo que se pone en el documento. Be se apresur¨® a disput¨¢rs y grit¨®: ?Devu¨¦lvem! Acabo de decir, es seguro de coche, nada especial. Chapter 120 Cap¨ªtulo 120 Yo tambi¨¦n quieroprar Patricia escondi¨® los documentos detr¨¢s de su espalda y dijo: algunas p¨®lizas de seguro m¨¢s en el coche de mi familia, voy a echar un vistazo a este tuyo. -No te molestes en hacerlo, te presentar¨¦ el vendedor de seguros de coche m¨¢s tarde y dejar¨¦ que te presente a¡­ ?Tia! ?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Antes de que Be terminara de har, Patricia incluso empuj¨® y luego abri¨® carpeta. Be se abnz¨® sobre e e intent¨® arrebat¨¢rs, pero era demasiado delgada y d¨¦bil que no era rival de su t¨ªa, quien resisti¨® con su espalda mientras hojeaba r¨¢pidamente el documento. -Be, ?qu¨¦ es esto! -Al ver ramente el contenido del documento, gir¨® cabeza y grit¨® a Be. Su voz fue tan alta que secretaria que estaba recogiendo los documentos y gente del departamento de secretar¨ªa todos miraron hacia aqu¨ª. En este momento Alejandro tambi¨¦n se dio cuenta de algo raro, pues cogi¨® carpeta que su mujer ten¨ªa en mano y le ech¨® un vistazo, enseguida su cara se hundi¨® violentamente, al mismo tiempo levant¨® mano y le dio una bofetada a Be. Sent¨ªa una fuerte r¨¢faga de viento, pues Be inconscientemente cerr¨® los ojos con fuerza. Dentro de un rato, Be no sent¨ªa el doloro imaginaba, entonces abri¨® los ojos y encontr¨® que Pedro hab¨ªa caminado dnte de e en alg¨²n momento. Sostuvo mano de su t¨ªo, con una mirada fr¨ªa y seria en su apuesto rostro dijo: T¨ªo, ten una ay buena conversaci¨®n con e, no pegues. Al o¨ªrlo, el tio dirigi¨® una mirada a Pedro y al final retir¨® su mano, pero mir¨® a Be con enojo. Y le mand¨® a Be con m cara: ?Vamos a oficina de Pedro! Entonces, Be era arrastrada por su t¨ªo y su t¨ªa hacia el despacho de Pedro. Pedro, por su parte, dio instriones al asistente que ten¨ªa a sudo con voz baja: -Avisa al vicepresidente para que presida reuni¨®n, tengo algo que hacer y llegar¨¦ m¨¢s tarde. -S¨ª, se?or Romero. -El asistente contest¨® y se march¨® mientras que Pedro entr¨® al despacho. Con cara severa de los mayores, Alejandro pregunt¨® a Be y Pedro: -?Qu¨¦ pasa con este acuerdo de divorcio! ?Qui¨¦n ha nteado el divorcio? Pedro no dijo nada, pues Be se ofreci¨® a reconocer con expresi¨®n indiferente: -Yo. -T¨²¡­ -Alejandro estaba tan enfadado que se levant¨® de nuevo e intent¨® golpea, pero fue detenida por Patricia. -Be, dime, ?por qu¨¦ mencionaste el divorcio a Pedro? -Pregunt¨® Patricia, reprimiendo su ira. Be contest¨® con rostro fr¨ªo e impasible: T¨ªo, t¨ªa, el divorcio es mi asunto privado, espero que no interfir¨¢is. Content held by N?velDrama.Org. -?Por qu¨¦ no quieres que interfiramos? -Patricia pregunt¨® furiosamente¡ª, ?Realmente tu abuelo te ha consentido demasiado que incluso te atreves a tomar una decisi¨®n por tu propia cuenta sin informar a tu familia de un asunto tan importanteo el divorcio! +15 BONUS -?Por qu¨¦ yo misma no puedo tomars decisiones? -Al fin y al cabo, el acuerdo de divorcio tambi¨¦n fue descubierto, entonces Be dijo directamente-, no soy feliz en este matrimonio, ?todav¨ªa tengo que obligarme a seguir adnte? Adem¨¢s, Pedro ha edido, ?por qu¨¦ os opon¨¦is? -Pedro, ?est¨¢s de acuerdo con el divorcio? -Le pregunt¨® Alejandro. Pedro se sent¨® en el sof¨¢ y respondi¨® con un rostro apuesto inexpresivo: -No tengo costumbre de forzar a su gente. Ya que e est¨¢ ansiosa por deshacerse de identidad de se?ora Romero, naturalmente no se lo impido. ?No, no pod¨¦is divorciaros! No se sab¨ªa qu¨¦ pbra irritaba a Patricia, e incluso cogi¨® el acuerdo de divorcio y lo rompi¨® con fuerza. -?Detente! -En esta situaci¨®n, Be estaba tan ansiosa que quer¨ªa rob¨¢rselo, pero su t¨ªa hizo trizas el acuerdo f¨¢cilmente que a duras penas hab¨ªa conseguido. Luego Patricia tir¨® los trozos de papel a papelera y arrastr¨® a Be fuera del despacho y le orden¨®: ?Vamos a buscar a tu abuelo! Quiero ver si el viejo a¨²n te dejar¨¢ hacer lo que quieras esta vez. ¨C -No ir¨¦-, Be forceje¨® con fuerza y dijo-, har¨¦ yo misma con el abuelo, ?no te metas en eso! En este momento Alejandro se levant¨® y reproch¨®: -De todos modos tienes que ir. Normalmente, me hago de vista gorda ante tuportamiento caprichoso, pero ahora incluso te atreves a tomar el divorcioo un juego de ni?os, hace falta que te ense?e bien y te de una buena li¨®n. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 121 Cap¨ªtulo 121 Con el apoyo de su esposo, Patricia arrastr¨® a Be fuera de oficina con m¨¢s firmeza. -Pedro, no te tomes en serio el divorcio, Be est¨¢ acostumbrada a cambiar de idea de vez en cuando, la educaremos bien cuando regresemos a casa. -Alejandro le dijo a Pedro con inquietud. Pedro mir¨® a Be irritable y dijo en voz impasible: -Tio, no quiero obligaros. Si no hubiera sido por el temor de que mi abu estuviera preocupada, no tendr¨ªa tiempo para enredarme con Be. -Con gusto, ?c¨®mo se puede decir que nos obligas? -Alejandro dijo, a anciana siempre le gusta mucho Be, en consideraci¨®n al cari?o que le coge tu abu a Be, no seas quisquilloso con e. Al terminar de har, Alejandro y su esposa empujaron a Be fuera de oficina. Pedro ech¨® un vistazo los pedacitos de papel en el bote de basura, arregl¨® su traje sin arrugas y camin¨® hacia s de reuni¨®n. En el coche, el ambiente era particrmente pesada y silencioso. Tanto Alejandroo Patricia pon¨ªan cara muy m, obviamente conteniendo su ira. Be se sent¨® en ¨²ltima f, custodiada por su t¨ªa, quien estaba alerta para que e no se escapara a mitad de camino. Ahora Be estaba muy deprimida, porque casi hab¨ªa conseguido el acuerdo de divorcio, pero tal idente sucedi¨®, por lo que no tuvo tiempo de reionar en absoluto. Seg¨²n susportamientos y pbras, su t¨ªo y t¨ªa no dejar¨¢n ir f¨¢cilmente. Be viv¨ªa con su abuelo y madre cuando era ni?o, mientras que su t¨ªo viv¨ªa en una ciudad pr¨®spera, lejos de ellos. De vez en cuando, cuando volv¨ªan, s¨®lo¨ªan y haban de trabajo, ni no se preocupaban especialmente por e, su sobrina. Por lo tanto, e no era muy con su t¨ªo. cari?osa Sin embargo, su t¨ªo era el hijo de su abuelo despu¨¦s de todo, y adem¨¢s todav¨ªa estaba a cargo del negocio de familia Fern¨¢ndez, por lo que Be no pod¨ªa tratarloo un extra?o y rega?arlo directamente para que no se metiera en sus asuntos. En actualidad, si ellos quer¨ªan enterar a su abuelo del divorcio, e deb¨ªa ser en¨¦rgica y superar este obst¨¢culo. En cuanto al acuerdo de divorcio, s¨®lo pod¨ªa descararse a pedirle a Pedro que firmara otra copia m¨¢s tarde. Despu¨¦s de pensarlo, Be apoy¨® cabeza contra ventana del auto y fingi¨® dormir. Luego de casi una hora de condi¨®n, el coche lleg¨® frente al patio de casa Fern¨¢ndez. Be quer¨ªa bajar del autom¨®vil primero para acudir a su abuelo, pero su t¨ªa le cogi¨® de mano y dijo: ?Entremos juntos! Pues Be no dijo nada m¨¢s. El conductor les abri¨® puerta. Luego Be entr¨® en el vest¨ªbulo, escoltada por su t¨ªo y t¨ªa. En este momento, su abuelo y el conductor, Jos¨¦, estaban jugando al ajedrez. Y cuando los vieron a los tres, se sorprendieron un poco y preguntaron: -?Por qu¨¦ hab¨¦is vuelto juntos? +15 BONUS En este momento Jos¨¦ despidi¨® a ellos sensatamente con una sonrisa y sali¨®. Alejandro, sentado en si frente a Alberto, dijo con enojo: -Preg¨²ntale a tu preciosa nieta qu¨¦ ha hecho. Patricia m¨® a criada para que les sirviera t¨¦ y se sent¨® en si. -Be, ?qu¨¦ pasa? -Pregunt¨® Alberto con voz amable. Al ver a su abuelo mostrarle una expresi¨®n tan indulgente y resignada cada vez que se met¨ªa en problemas cuando era ni?a, se le hinc¨® a Be nariz inexplicablemente. -Abuelo¡­ Abri¨® boca pero se atragant¨®. -?Por qu¨¦ lloras? Be, ?pas¨® algo? -Alberto pregunt¨® con ansiedad y dijo a su hijo con una mirada fr¨ªa: -Alejandro, ?has maltratado a Be? This is property ? of N?velDrama.Org. ?Pap¨¢, le muestras demasiada preferencia a Be! Ni siquiera le has preguntado, afirmas que Alejandro ha humido. -En este momento Patricia no pudo evitar intervenir-, este asunto no tiene nada que ver con nosotros, es tu preciosa nieta quien quiere divorciarse. Chapter 122 Cap¨ªtulo 122 -?Divorcio? -Esta pbra realmente sorprendi¨® a Alberto, al que casi se le cay¨® taza de t¨¦ que ten¨ªa en su mano. ?Abuelo, ten cuidado! -Be se apresur¨® ¡®a dar un paso adnte para coger taza de t¨¦ de su abuelo, la puso sobre mesa y r¨¢pidamente le acarici¨® el pecho para que se calmara. -?Ahora finges tener el amor filial? Si realmente no quieres hacer enojar a tu abuelo, no hagass tonter¨ªas. -Patricia se burl¨® de e. ¡ª C¨¢te. Alejandro impidi¨® a su esposa har y ello mismo dijo-, pap¨¢, de hecho no puedes consenti m¨¢s esta vez. Si no hubi¨¦ramos ido a buscar a Pedro hoy y Patricia no hubiera descubierto el acuerdo de divorcio a tiempo, ahora incluso podr¨ªan conseguir el certificado de divorcio. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Be, ?lo que han dicho tu t¨ªo y t¨ªa es cierto? -Alberto le pregunt¨® con seriedad. Be solloz¨® y respondi¨®: -Abuelo, siempre quiero cont¨¢rtelo, pero me temo que te preocupar¨¢s por m¨ª, as¨ª que.. -?Por qu¨¦ quieres divorciarte? -Alberto le hizo otra pregunta. Hace alg¨²n tiempo, Alberto escuch¨® a Be mencionarlo en broma, pero pens¨® que lo hab¨ªa dicho despu¨¦s de pelearse con Pedro. ?Inesperadamente, ahora e y Pedro estaban a punto de obtener un certificado de divorcio! Todos le preguntaron por qu¨¦ quer¨ªa divorciarse, en este momento Be estaba realmente. cansada de responder esta pregunta. Sin embargo, frente a su amado, Alberto, tuvo que buscar una excusa razonable. Abuelo, Pedro y yo no ¨¦ramos adecuados desde el principio, ¨¦l no me amaba y me sent¨ªa muy dolorosa por atarlo con el matrimonio, as¨ª que quiero terminar rci¨®n. -No hay quienes que est¨¢n hechos el uno para el otro por naturaleza. Antess personas se casaban antes de que se conociera, jaun as¨ª llevaban una vida juntas! -Patricia continu¨® hando, adem¨¢s, originalmente fuiste t¨² quien insisti¨® en casarse con Pedro alborotando el esc¨¢ndalo, y ahora te sientes dolorosa en este matrimonio, pues quieres poner fin a esto. -S¨ª, soy yo quien quiere ofrecerse a casarse con Pedro, pero simplemente con misma raz¨®n, ?no puedo divorciarme si tengo alguna queja? Patricia no pod¨ªa decir nada ante su r¨¦plica. -Be, ?qu¨¦ actitud adoptas, has asi con tus mayores? -Alejandro se puso furioso al ver esta escena, as¨ª que rega?¨®, ?cu¨¢nto tiempo llevas casado y en familia Romero no te ha faltado comida ni ropa, ?por qu¨¦ est¨¢s sufriendo? Eres remilgada y caprichosa, y quieres iodar a todos. -Si no faltaida y ropa, no siente dolor, ?qu¨¦ rci¨®n tienen? -Be pregunt¨® con frialdad, si Sara tiene un matrimonio infeliz, ?tambi¨¦n obligar¨¢s a resignarse? -Tu¡­Alejandro tambi¨¦n se atragant¨®. -Basta, no os pele¨¦is. -Alberto abri¨® boca, Alejandro, Patricia, regresad primero, tendr¨¦ +15 BONUS una buena cha con Be sobre este asunto. -Pap¨¢, no importa c¨®mo protejas, nunca ederemos al divorcio de Be y Pedro. S¨ª, cuando se difunda noticia del divorcio, no s¨¦ cu¨¢ntas personas humir¨¢n y despreciar¨¢n a nuestra familia Fern¨¢ndez, y cuando Sara quiera encontrar una buena familia, ? me temo que gente se reir¨¢ de nosotros! Frente a dura actitud de su hijo y su nuera, Alberto volvi¨® a decir: -Regresad, s¨¦ c¨®mo abordarlo mesuradamente. Escuchando estas pbras, Alejandro y Patricia se fueron a rega?adientes. Be mir¨® a su abuelo y le pidi¨® perd¨®n: -Abuelo, lo siento, dej¨¦ que te preocuparas por eso. Es cierto que fui obstinada e imprudente en mi matrimonio con Pedro, pero me tomo en serio el divorcio, no estoy bromeando ni lo consideroo un juego de ni?os. Alberto no dijo que lo cre¨ªa o no, pero le hizo a Be que se sentara en si a sudo, le tom¨® de mano y dijo: -Be, el abuelo sabe que ya que has mencionado el divorcio, debes tener tus propias razones, pero dime verdad, ?realmente no sientes ni un poquito del amor de Pedro por ti? O te pregunto de una manera diferente, ?ha cambiado mucho actitud de Pedro hacia ti desde que se cas¨®? Al escuchar esto, Be hizo una pausa porque realmente no podia decir que nunca notaba el m¨¢s m¨ªnimo cambio en Pedro. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 123 Cap¨ªtulo 123 Pedro hab¨ªa protegido de los vidrios rotos des ventanis del auto. Se hab¨ªa ofrecido at ense?arle a conducir. Hab¨ªa aparecido a tiempo cuando Carlos quer¨ªa secuestra. Varias veces se enojaba con ¨¦l, pero ¨¦l toleraba. Incluso hab¨ªa propuesto vivir con e en misma habitaci¨®n y pasar un tiempoo una pareja normal. Era absolutamente imposible que Pedro hiciera todo eso en vida anterior. -Be, puedo percibir que Pedro se preocupa por ti. -Alberto dijo-, esa ma?ana, dijo que iba a asistir a una reuni¨®n, pero todos sab¨ªan que se desvi¨® para verte porque no regresaste a casa esa noche. Me regal¨® un vino valioso, pero tambi¨¦n para hacerte sentirte feliz y hacerte saber que tambi¨¦n se preocupa por tus familiares. Si todo eso hubiera ocurrido en el pasado, Be se habr¨ªa sentido conmovida y emocionada, pero ahora Be solo se sent¨ªa un poco triste. Cuando e lo amaba con todo su coraz¨®n, ¨¦l no lo apreciaba. Cuando e quer¨ªa darse por vencida y divorciarse, ¨¦l se mostraba muy apegado. -Abuelo, todo esto no es suficiente para mantener nuestro matrimonio, -dijo Be-, s¨®lo quiero divorciarme y dejarlo libre, no tiene nada que ver conmigo en el futuro y ya no tendr¨¦ esperanza en ¨¦l. Content held by N?velDrama.Org. Alberto suspir¨® levemente y dijo: -Be, no te persuado de que sigas con Pedro, pero tel conozco, y si te gusta una cosa much¨ªsima, no cambiar¨¢s f¨¢cilmente. Cuando era ni?o, una mu?eca de conejo gris que te gustaba rompi¨® porque lo abrazabas todos los d¨ªas, y no quer¨ªas tira a pesar de que tepr¨¦ una gran cantidad de nuevos juguetes hermosos, e insist¨ªas en repara. No tiraste a rega?adientes hasta que estaba tan gravemente rota que no se pod¨ªa recuperar. Desde entonces, nunca has sostenido ninguna otra mu?eca. Por lo tanto, aunque sab¨ªa que no te encajar¨ªas bien con Pedro, acept¨¦ que te casaras con ¨¦l, simplemente porque yo sab¨ªa que si te gustaba ¨¦l, ya no te gustar¨ªan los dem¨¢s. -Be, quiero que distingue ramente tus sentimientos por Pedro, y considera bien si quieres darte otra oportunidad a ti misma. Hasta que Be subi¨® al auto, todav¨ªa pensaba ens pbras de su abuelo. Le parec¨ªan estas pbras no irrazonables porque, de hecho, e era propensa a terquedad y se aferraba a su opini¨®n, de lo contrario, no habr¨ªa perseguido a Pedro ni lo habr¨ªa dejado ir en su vida anterior. Sin embargo, tras una muerte, Be cre¨ªa que, aparte de vida y muerte, otras cosas no eran tan importantes, pero todo eso no pod¨ªa dec¨ªrselo a su abuelo, as¨ª que le prometi¨® a su abuelo que lo considerar¨ªa seriamente por un tiempo. Ahora faltan solo diez d¨ªas para el cumplea?os de abu de Pedro. Pedro tambi¨¦n le prometi¨® que para entonces, ?i e a¨²n insisti¨® en divorciarse, eder¨ªa. La abu tambi¨¦n le prometi¨® que no lo detendr¨ªa despu¨¦s de su cumplea?os. Entonces Be quer¨ªa abordar todo eso despu¨¦s de su cumplea?os. Estaba aturdida, apoyada contra ventana del auto justo cuando Elena m¨® y le pregunt¨® sobre el progreso del divorcio. Al saber que hab¨ªa fracasado en el divorcio, Elena dijo riendo: ?Qu¨¦ pasa? Lo he acertado. Pedro no se divorcia de ti f¨¢cilmente. Al ofrlo, Be puso los ojos en nco al aire y respondi¨®: -Realmente so no tiene nada que ver con Pedro, cumpli¨® sus pbras y firm¨® el acuerdo de divorcio, pero luego tuvo lugar un +16 BONUS idente. Despu¨¦s, Be le cont¨® a Elena sobre el descubrimiento del acuerdo de divorcio por parte de su t¨ªa. Pues Elena pregunt¨®: -?Qu¨¦ coincidencia! Fuiste a por el acuerdo de divorcio, ?por qu¨¦ estaban aqu¨ª tu t¨ªo y t¨ªa por casualidad? Chapter 124 Cap¨ªtulo 124 -Ellos a¨²n no han cerrado un negocio con corporaci¨®n Mar, entonces necesitan ayuda de Pedro. Aunque raz¨®n que dijo Be parec¨ªa muy razonable, Elena todav¨ªa cre¨ªa que este asunto This content provided by N(o)velDrama].[Org. ten¨ªa algo que ver con Pedro, entonces afirm¨®: -Si no has logrado divorciarte, se demuestra que mi sospecha es cierta. Al escuchar sus pbras, Be brome¨® con e: -Tienes tanta imaginaci¨®n que te conviertas en una escritora de nov en vez de una enfermera. -Puedo considerarlo, escribir¨¦ un libro titdo El divorcio de mi tonta amiga simple con su sposo tsundere. Contest¨® Be con repugnancia: -Es tan vulgar, es mejor que seas enfermera. Mientras que discut¨ªa con Elena, el autom¨®vil lleg¨® a zona urbana. Al notar que ya anocheci¨®, Be record¨® que le habia prometido a Juan ir a s de entrenamiento hoy. Entonces Be le pidi¨® al conductor que dejara junto a puerta de un restaurante cerca del estadio. Despu¨¦s deer algo, Be camin¨® hacia s. Cuando el director de s vio, inmediatamente le pidi¨® perd¨®n con el entrenador del asunto que ocurri¨® ¨²ltima vez. Sin embargo, todo hab¨ªa pasado, a Be ya no le importaba absolutamente, entonces les dijo: No pasa nada, siempre y cuando no lo pong¨¢is dif¨ªcil a Juan en el futuro. Es posible que Juan no pueda trabajar a tiempo parcial en nuestra s de entrenamiento. recientemente. -El director dijo, se?ora, si quieres reemzar un entrenador u obtener un reembolso, podemos hacerlo. -?Por qu¨¦ no puede trabajar a tiempo parcial? Be pregunt¨®, muy perpleja, porque no lo hab¨ªa escuchado mencionarlo cuando cen¨® con ellos ayer. Adem¨¢s, Pedro no pod¨ªa ser tan mezquino y quisquilloso con Juan. En este momento el director explic¨®: -Me lo propuso hoy, escuch¨¦ que iba a participar en seli¨®n preliminar. Escuch¨¢ndolo, Be entendi¨®. E solo sab¨ªa que Juan se destacar¨ªa en un concurso de talentos, pero no sab¨ªa desde cu¨¢ndo se hac¨ªa popr. -Se?orita. -Juan m¨® desde el frente porque hab¨ªa visto, entonces Be camin¨® hacia Juan. -Vienes aqu¨ª tan temprano hoy, -dijo Juan naturalmenteo un amigo-, despu¨¦s de terminar el entrenamiento, vamos a tomar algo juntos, tengo algo que decirte. Be respondi¨® sonriendo: Acabo de escuchar al director har que vas a participar en el concurso de talentos, ?verdad? ?¨¢nimo! Definitivamente tendr¨¦is ¨¦xito esta vez. -Todo todav¨ªa no haenzado, Juan se toc¨® cabeza, avergonzado, y se disculp¨®-, fuimos presentados por un amigo de KK, y hoy contactan con nosotros, y el concurso de talentos all¨ª comenzar¨¢ de inmediato. Lamento mucho que yo no tenga tiempo para ense?arte despu¨¦s de que te hayas inscrito tantos cursos m¨ªos. +15 BONUS -No tienes que pedirme perd¨®n por este asunto trivial, simplemente necesito cambiar de entrenador. Be lo consol¨®-, tienes que ense?arme dos liones hoyo castigo. -?Est¨¢ bien! -Juan edi¨® sonriendo con sus dientes ncos.. Luego Juan fue meticuloso, serio y responsable al ense?arle a Be defensa personal por unas horas. Como Juan hab¨ªa dicho, cualquier persona pod¨ªa ense?ar Sanda, pero era el ¨²nico entrenador que pod¨ªa ense?ar defensa personal. Despu¨¦s de unas horas de entrenamiento, Be estaba tan cansado que dijo resondo: Basta, basta, no me ense?es m¨¢s, no puedo recordar tanto, tengo que descansar. -Se?orita, grabar¨¦ un video para ti de vez en cuando, puedes practicar de acuerdo con mi video. Mirando los brintes ojos ros de Juan, Be de repente record¨® broma de Elena ayer y mirada de Juan hacia e en foto, as¨ª que fue al grano: Juan, ?acaso te gusto? X Today¡¯s Bonus Offer Chapter 125 Cap¨ªtulo 125 La franqueza de dej¨® a Juan obviamente at¨®nito. Inmediatamente, sus orejas se pusieron rojas. ¨¦l se apresur¨® a explicar: -?Se?orita, no es as¨ª! Simplemente, creo que es mejor ques chicas aprendan m¨¢s habilidades de defensa personal, y si se encuentran con personas ms, tambi¨¦n pueden protegerse con algunas habilidades. This is property ? of N?velDrama.Org. Al ver rei¨®n de Juan, Be no se sorprendi¨® absolutamente y lo consol¨® sonriendo: ¨C No te pongas nervioso, s¨®lo estoy bromeando contigo Al o¨ªrlo, Juan le hizo pregunta cons orejas a¨²n rojas: -se?orita, ?te molest¨¦? -No es molesto para mi, dijo Be honestamente-, principalmente me temo que concibes.s ilusiones sobre mi debido a mi ayuda ¨²ltima vez, as¨ª crees que soy muy buena y sientes simpatia por mi, un sentimiento que se deber¨ªa producir. Juan dijo: se?orita, no te preocupes, conozco mi estatus y no te profano. -?Qu¨¦ est¨¢s diciendo? No me refiero a eso. -Be dijo con seriedad-, s¨®lo te encuentras en esta situaci¨®n temporalmente, definitivamente tendr¨¢s ¨¦xito en el futuro y ganar¨¢s el apoyo y el amor de muchas personas. En cuanto a profanidad que dices, est¨¢ mal utilizada aqu¨ª, soy mayor que t¨², adem¨¢s estoy casada, no soy adecuada para ti, te mereces alguien mejor. El discurso franco de Be hizo que Juan se sintiera mucho menos nervioso y avergonzado. Mirando a Be, se rio entre dientes y dijo: Gracias, se?orita, lo s¨¦. -Bueno, mant¨¦n tu mejor estado y haz lo que tengas que hacer, -lo anim¨® Be-, j¨¢nimo! Al salir de s de entrenamiento, Be decidi¨® pedir un coche en su tel¨¦fono m¨®vil, pero vio dos mensajes que Daniel le hab¨ªa enviado. Daniel: [Prima, ?est¨¢s libre? Quiero preguntarte sobre Sara. No s¨¦ si es conveniente para ti.] Daniel: [Lamento molestarte, yo mismo solucionar¨¦ el problema.] Envi¨® el primer mensaje as siete y el segundo una hora m¨¢s tarde, aparentemente al ver que e no le respondi¨®, pensaba equivocadamente que Be no le hizo caso. Entonces, luego de pensar un rato, Be respondi¨® al mensaje. Be: [Estaba haciendo ejercicio, mi tel¨¦fono estaba encerrado en el armario, ?qu¨¦ quieres preguntarme?] S¨®lo unos segundos despu¨¦s de responderle, Daniel m¨®. -?Qu¨¦ pasa? -Be contest¨® mada. -Prima, ?sabes qu¨¦ regalo dar¨¦ a Sara cuando se enoja? La enoj¨¦ y ni siquiera contest¨® mi tel¨¦fono hoy. -Daniel dijo en un tono bastante angustiado. Be pregunt¨®: -?Por qu¨¦ enojaste? Daniel le cont¨® que ayer pa?¨® a Sara y algunospa?eros de se suyos al jardin bot¨¢nico, y m¨® especialmente a dos amigos pata jugar con ellos, pero despu¨¦s de recibir una mada, Sara estaba a punto de irse. Daniel le reprendi¨® apresuradamente por su ignorancia de su cara, pero Sara replic¨® que no le importaba absolutamente y luego se fue enojada. 10 +15 BONUS -Prima, realmente no quer¨ªa hace enojarse, simplemente pensaba que finalmente tendr¨ªa tiempo para pasar con e, pero e contest¨® el tel¨¦fono y estaba a punto de irse, as¨ª que estaba muy ansioso. -Explic¨® Daniel. Escuchando estas pbras, Be se rio en secreto, porque su t¨ªa consent¨ªa tanto que era muy arrogante y necesitaba que alguien adra y obedeciera todo el tiempo. Adem¨¢s, ayer luego de ser reprendida por su madre, Sara estaba de mal humor, en este momento Daniel tambi¨¦n le reproch¨® en p¨²blico por su ignorancia de su dignidad, lo cual Sara no pod¨ªa soportar m¨¢s, pues se enfureci¨®. Luego del an¨¢lisis mental, Bement¨®: -Lo siento, tambi¨¦n viste actitud de Sara hacia m¨ª ese d¨ªa, no tenemoss rciones intimas, entonces realmente no s¨¦ qu¨¦ le gusta ni puedo ayudarte. -Est¨¢ bien, volver¨¦ a preguntar a suspa?eros de se, gracias por responder a mi mensaje, prima. Tras decirlo, Daniel pregunt¨® muy casualmente: -Prima, ?te gustan mucho los deportes? ? D¨®nde sueles hacer ejercicio? He hecho poco ejercicio desde que vine a ciudad Mar recientemente, no s¨¦ si puedes rendarme un lugar. Al escuchar sus pbras, Be pens¨®: ?Aparentemente, me has preguntado por Sara, pero en secreto por mi paradero, Daniel es realmente codicioso.? Pens¨¢ndolo, Be dijo ni con frialdad ni entusiasmo: -No puedo darte buenas rendaciones, porque mi gimnasio de entrenamiento actual se dedica principalmente al boxeo y el Sanda, y posiblemente no cumple tus requisitos. Chapter 126 Cap¨ªtulo 126 Daniel sab¨ªa bien c¨®mo conquistar as mujeres, porque no dijo activamente de inmediato que quer¨ªa venir, sino que dijo razonablemente: -Prima, puedes enviarme diri¨®n de tu gimnasio primero, lo comparar¨¦ con un ordinario y decidir¨¦. Pues Be sonri¨® y edi¨®: -Est¨¢ bien. Al colgar, Be le envi¨® el nombre de s de entrenamiento porque intentaba contactar con m¨¢s con el fin de enterarse del proceso de sus rciones con Sara. Adem¨¢s, ser¨ªa mejor si pudiera pescarlo. En este momento Daniel envi¨® un mensaje para agradece. Daniel: [Gracias, prima.] Be: [De nada. Dado que t¨² y Sara a¨²n no sois novios, no me mes prima, s¨®lo tr¨¢tame de se?orita Fern¨¢ndez.] Daniel: [Est¨¢ bien, se?orita Fern¨¢ndez, descansa temprano.] En el hospital, Anna estaba sentada en cama del hospital, con su frente y brazos envueltos con una gasa. Ponia m cara. -Anna,s condiciones en tu s son realmente buenas, parece que el Sr. Romero te trata muy bien.¨C Marta exm¨® mientras ech¨® un vistazo a s. Anna ignor¨® sus pbras y pregunt¨® con frialdad: -Es tan tarde, ?por qu¨¦ me buscas? Te he dicho que no aparezcas con frecuencia ante mi. -He escuchado que est¨¢s herida, as¨ª que vengo a visitarte. Marta explic¨®-, Anna, ?por qu¨¦ eres tan descuidado? Afortunadamente, l¨¢mpara no cay¨® certeramente encima de ti, si te hubiera golpeado Anna sigui¨® preguntando con el ce?o: -?Qu¨¦ demonios quieres decir? Incluso te molestas en venir aqu¨ª en vez de marme. Frente a su interrogatorio, Marta cont¨® su prop¨®sito, frot¨¢ndoses manos: -Como Daniel, ese mocoso, recientemente, haprado mucha ropa para perseguir a Sara, adem¨¢s, la ha invitado aer y a salir a jugar, casi gasta todo el dinero. Al o¨ªr su queja, Anna not¨® el brazalete de oro en su mu?eca y pregunt¨®: -T¨² tambi¨¦n has gastado mucho dinero, ?verdad? Entonces Marta escondi¨® el gran brazalete de oro en bocamanga y contest¨®: Anna, no he malgastado tu dinero. Como ¨²ltima vez me salpicaron con agua de cal en el ba?o del centro comercial, insisti en pedirle al centroercial que mepensara. Con este dineropr¨¦ pulsera. Anna, naturalmente, se enter¨® de lo que sucedi¨® en el centroercial ¨²ltima vez. Aunque a Marta le gustaba sacar provecho de todo y siempre ofend¨ªa a gente f¨¢cilmente al har, ? qui¨¦n pod¨ªa concebir un n tan deliberado de encerra en el ba?o y salpica con cal? durante ese periodo. Inclusos c¨¢maras de vigncia del centroercial habian fade Salpica con cal? Anna a¨²n no hab¨ªa tenido todo eso ro. +15 BONUS Sin embargo, anteso Marta se hab¨ªa peleado violentamente con un vendedor en el centro comercial, no era imposible que el personal all¨¢ se uniera para darle una li¨®n. Pensando en este esc¨¢ndalo, Anna le advirti¨® con una cara fr¨ªa: -Tia, no olvides qui¨¦n solucion¨® el problema que Daniel hab¨ªa causado ¨²ltima vez y qui¨¦n ha hecho de ti una dama rica hoy desde una mujer r¨²stica sin amparo. Si quieres llevar una buena vida con tu hijo en el futuro, ?no me causes problemas! -S¨ª, tienes raz¨®n, -Marta no se atrevi¨® a oponerse y le agradeci¨® apresuradamente, -Anna, eres el benefactor m¨ªo y de Daniel, no olvidaremos tus favores y definitivamente escucharemos tu arreglo bien. La buena actitud de Marta hizo que cara de Anna se viera un poco mejor, pues Anna le pregunt¨®: - ?C¨®mo ha sido el progreso de Daniel? -¨¦l me ha dicho que no est¨¢ mal, Marta no pudo ocultar su orgullo al mencionar a su hijo ¨C, despu¨¦s de todo, Daniel parece talentoso y guapo, adem¨¢s, es bueno en decirs pbras melosas para comcer as chicas, as¨ª que le es muy f¨¢cil conquistar a unas mujeres. Aunque Anna no apreciaba a Daniel, con su apariencia y altura, junto con su identidad del hijo de una familia rica, no era un problema que enga?aba y conquistaba as chicas. Al considerar bien, Anna se?al¨® su bolso, mientras que Marta entendi¨® enseguida y se lo trajo apresuradamente. This is property ? N?velDrama.Org. -Hay 70,000 dres aqu¨ª, d¨¢selo directamente a Daniel, para que no lo desenmascaren sin falta. Tras decirlo, Anna sac¨® una tarjeta bancaria de su bolso con una mano ilesa y se entreg¨® a Marta. 1 Today¡¯s Bonus Offer Chapter 127 Cap¨ªtulo 127 -Adem¨¢s, dile que se esfuerce un poco m¨¢s y piense en otros m¨¦todos ¨²tiles si los ordinarios de hacer el oso no funcionan. No quiero ver que se me acabe el dinero, pero no se saque ning¨²n resultado. Anna le advirti¨® otra vez. Marta sostuvo tarjeta bancaria con los ojos brintes y respondi¨®: -No te preocupes, Daniel se esforzar¨¢. Ayer originalmente quer¨ªa presentar un espect¨¢culo mado un h¨¦roe salva belleza, pero desafortunadamente Sara ten¨ªa algo que hacer temporalmente y se march¨®. Me ha dicho que pr¨®xima vez concebir¨¢ un perfecto n para conquista definitivamente. Anna no le hizo m¨¢s preguntas y repiti¨® otra vez: -Ir¨¦ a verte si tengo algo que decirte en el futuro, no vengas a visitarme a voluntad. Se lo advirti¨® porque ¨²ltima vez, tanto Beo Pedro vieron que Marta estaba junto a e. Aunque eran parientes y no despertaron sospechas, Daniel actualmente se estaba acercando a Sara, y si descubr¨ªan algo raro, inevitablemente involucrar¨ªan en este asunto, entonces mejor todos actuaban con caut. Marta guard¨® tarjeta y dijo: -Anna, realmente quiero verte, est¨¢s hospitalizada aqu¨ª s y no tienes parientes, jes tanmentable! Anna ignor¨® sus pbras y le dijo sosteniendo cabeza: Luego dile a enfermera que me he desmayado, y e sabe c¨®mo lidiar con eso. Marta movi¨® sus ojos e inmediatamente entendi¨® el truco de Anna, entonces contest¨®: -?Est¨¢ bien! Sr. Romero debe cuidarte mejor que yo. Be regres¨® a Vi Drag¨®n. No hab¨ªa nadie en el vest¨ªbulo, pues subi¨® directamentes escaleras. Cuando abr¨ª puerta, not¨® algunos cambios en habitaci¨®n. Hab¨ªa m¨¢s objetos pertenecientes a Pedro. En el lugar dond¨¦ originalmente se colocaba su chaise longue actualmente se pon¨ªan dos sis simples y una delicada mesa de caf¨¦ redonda. Justo cuando Be estaba perpleja, se escuch¨® unos pasos en el vestuario, result¨® que fue Pedro, guapo y erguido, quien sali¨® con prenda para el hogar. ?Qu¨¦ pasa? ?Qui¨¦n volvi¨® mi habitaci¨®n as¨ª? ?D¨®nde est¨¢ mi chaise longue? ¨C Be pregunt¨®. Con los ojos llenos de impaciencia e indiferencia, Pedro respondi¨®: -?De qui¨¦n crees que ser¨ªa esta idea? Tu tio y tia fueron a manci¨®n vieja por tarde a acudir a mi abu y le dijeron a mi abu que nos ¨ªbamos a divorciar, entonces mi abu me m¨® en el acto y me rega?¨®. Al escuchar esto, Be de repente se avergonz¨® y se qued¨® sin pbras. Pensaba que su t¨ªo y mi t¨ªa podr¨ªan dejar de armar el alboroto despu¨¦s de ver a su abuelo, pero inesperadamente fueron a buscar a abu de Pedro. En este caso, abu ya sab¨ªa que e hab¨ªa roto su promesa y le hab¨ªa mencionado el divorcio a Pedro nuevamente. ?Qu¨¦ m suerte ten¨ªa! E no s¨®lo no hab¨ªa logrado divorciarse de Pedro, sino que tambi¨¦n no dejaban en paz a su propio abuelo y a abu de Pedro. This is property ? N?velDrama.Org. -Be, ?qu¨¦ tipo de truco est¨¢s haciendo? -Pedro le interrog¨® con frialdad-, remas por el divorcio todos los d¨ªas, ?pero c¨®mo tu t¨ªo y t¨ªa pod¨ªan descubrir el acuerdo de divorcio? +15 BONUS Al recordar el incidente que ocurri¨® por ma?ana, Be estaba realmente irritable, pero no le qued¨® otro remedio. Intent¨® explicarle: Una secretaria me golpe¨® identalmente, as¨ª que.. A¨²n no termin¨® de habar, pero al ver iron¨ªa y frialdad en el rostro apuesto de Pedro,o si estuviera diciendo que e estaba disculp¨¢ndose y realmente no quer¨ªa divorciarse en absoluto, Be no ten¨ªa ganas de explicarle en vano. -Luego del cumplea?os de abu, vamos a obtener el certificado de divorcio directamente, hasta entonces, ya no te molestar¨¦ con esto. Tambi¨¦n les dir¨¦ a mi t¨ªo y t¨ªa que no te molesten. Be ne¨® esta propuesta porque s¨®lo faltaron m¨¢s de diez d¨ªas para el cumplea?os de abu, que transcurrir¨ªan muy r¨¢pido, por lo que e no causar¨ªa problemas recientemente. Al escuchar sus pbras, Pedro resopl¨® con frialdad, sinentarios, y fue al ba?o a grandes pasos. En ese momento, son¨® el tel¨¦fono m¨®vil que coloc¨® sobre mesa de caf¨¦. Be lo mir¨® sin intenci¨®n, y era un n¨²mero local. Pronto, Pedro lo tom¨® y desbloque¨® panta. Se oy¨® una voz ansiosa. Chapter 128 Cap¨ªtulo 128 -Se?or Romero, se?orita Garc¨ªa se ha desmayado de repente hace un momento, idate prisal en venir! Al o¨ªr esta noticia, Pedro frunci¨®s cejas y contest¨®: -Bien. Luego de decirlo, guard¨® el m¨®vil, mir¨® a Be, al final no dijo nada, dej¨® ropa para el hogar donde estaba y sali¨® directamente de habitaci¨®n. Be estaba cerca de Pedro, entonces oy¨® ramentes pbras de enfermera, naturalmente, sab¨ªa ad¨®nde iria Pedro. El abuelo tambi¨¦n le persuadi¨® de e debiera considerar si darse una oportunidad a s¨ª misma, dado que Pedro se preocupaba por e. Ahora por lo visto no hab¨ªa necesidad de considerar porque este tipo de hombre pod¨ªa marcharse con una s mada de otra mujer. En el Hospital, Anna, cubriendo su codo hinchado por ca¨ªda, se disculp¨®: -Pedro, es demasiado tarde, realmente no te molestes en venir, S¨®lo quise volver a cama para caminar. Inesperadamente, me sentia tan mareada que no pude soportar y ca¨ª al suelo. De hecho, s¨®lo me desmay¨¦ un rato, pero la enfermera es rmista. Con el ligero ce?o, Pedro le hizo pregunta: -Hay una cuidadora aqu¨ª, ?por qu¨¦ te has levantado de la cama por tu propia cuenta? Anna contest¨®: -Quiero recuperarme y que me den el alta cuanto antes a ver si puedo recuperar el proyecto de empresa Caza. Pedro dijo: No tienes que preocuparte por este asunto, s¨®lo es una empresa insignificante, nuestra empresa sigue funcionando sin su apoyo. -Si los dem¨¢s invierte en e, no me importa, pero es Carlos quien lo ha hecho, obviamente, quiere llevarte contra, yo no quiero que te venza. -Anna insisti¨®. por -?He o¨ªdo que incluso has reunido a tus subordinados aqui para tener una reuni¨®n 1 tarde? - Pedro dijo-, Carlos me ha hecho contra por mucho tiempo. Aunque gana el proyecto, no significa que pueda derrotarme. Recientemente, entrega los asuntos empresarios a tus subordinados, s¨®lo tienes que recuperarte. Tu padre est¨¢ en otra provincia, en los ¨²ltimos dos d¨ªas me m¨® varias veces para pedirme que cuidara de ti. Si sabe que eres tan imprudente, estar¨¢ tan ansioso que volver¨¢ personalmente. Cuando mencion¨® a su padre, Anna solt¨® una suave sonrisa: A pap¨¢ s¨®lo le gusta armar jaleo. Gracias, Pedro, no dejar¨¦ que mi padre y t¨² os preocup¨¦is m¨¢s por m¨ª. En este momento Pedro mir¨® hora y dijo: Si no tienes nada que decir, me ir¨¦ primero. -Pedro, espera un momento. -Anna lo detuvo, sac¨® una caja del caj¨®n de mesi de noche y dijo: -Este es un par de pendientes que eleg¨ª para Be, debe haberse sentido descontenta estos ¨²ltimos d¨ªas por mi asunto, as¨ª que c¨®gelos y d¨¢selos. Pedro mir¨® caja de brocado carmes¨ª, dentro hab¨ªa un par de peque?os pendientes de diamantes rotos, en una forma de orqu¨ªdea, simple, delicado y brinte bajo luz. -As chicas les encanta recibir regalos, s¨¦ que est¨¢s ocupado que no te das cuenta de estas 1/2 +IB BONUS peque?as cosas, as¨ª que los eleg¨ª y dej¨¦ que el tendero los entregara. A?adi¨® Anna. Efectivamente, ¨¦l nunca le hab¨ªa enviado nada a Be en persona exceptos tarjetas bancarias, por la misma raz¨®n Be se hab¨ªa enojado con ¨¦l muchas veces en el pasado. ?Cu¨¢nto vale? Te pagar¨¦. -Pedro le pregunt¨®. No hace falta, Pedro, ayudaste a mi padre a conseguir un proyecto tan grande ¨²ltima vez, y le diste un regalo en su cumplea?os, nunca tuve oportunidad de agradecerte, as¨ª que te lo doy para expresar mi agradecimiento. Pedro guard¨® los pendientes y dijo: -Son dos cosas diferentes, el proyecto es unapensaci¨®n para ti, hacer el regalo en cumplea?os es una cortes¨ªa. -Pedro, ?quieres ajustars cuentas ramente conmigo? -Anna dijo, algo enfadada, y a?adi¨®-, t¨² transfieres este regalo a Be, es mi intenci¨®n, ?por qu¨¦ quieres pagarme? Si Be no me hubiera malinterpretado, ?no te pedir¨ªa este favor! Pedro record¨® risa ir¨®nica de Be cuando sali¨® de casa, pues al final acept¨® los This is property ? N?velDrama.Org. pendientes. Habl¨® con Anna: -Tu padre dijo que calidad del nido de golondrinos que le hab¨ªa regdo ¨²ltima vez era buena, ordenar¨¦ a alguien que le mande unas cuantas cajas m¨¢s para entonces. -Pedro, t¨²¡­ Anna se atragant¨®. -Descansa temprano, me voy. -Dici¨¦ndolo, Pedro se alz¨® y sali¨® de s. ¡ª¡ª- Today¡¯s Bonus Offer Chapter 129 Cap¨ªtulo 129 Al d¨ªa siguiente, Be durmi¨® hasta que se despert¨® naturalmente. Ayer, estaba demasiado cansada por practicar defensa personal con Juan, as¨ª que despu¨¦s devarse el pelo y darse un ba?o, no pens¨® demasiado y se durmi¨® en cuanto se tumb¨® en cama. Tras este sue?o muy confortable, Be se desperez¨® y se dispuso a coger el m¨®vil para leers noticias, pero encontr¨® una caja de color carmesi colocada en mesita de noche. La abri¨® con curiosidad, y result¨® que dentro hab¨ªa un par de pendientes de diamantes rotos, con el dise?o bastante delicado y sencillo. Aunque hab¨ªa bastantes diamantes, no eran nada exagerados, es decir, pod¨ªan llevarlos a diario. No hab¨ªaprado estos pendientes, pero estaban colocados junto a su cama, obviamente para e, pero no pudo evitar sospechar que Pedro los hab¨ªa puesto all¨ª a prop¨®sito parapensa por haber salido ayer para ver a Anna. Sin embargo, e durmi¨® tan profundamente anoche que no se dio cuenta de nada ni sab¨ªa si Pedro hab¨ªa vuelto. En el pasado, Pedro nunca le hab¨ªa regdo nada. Aunque e quer¨ªa que ¨¦l le regra algo por muchos motivos, taleso cumplea?os, vacaciones, aniversarios, etc., ¨¦l rechaz¨® cons excusas taleso ¡°no ten¨ªa tiempo¡°, ¡°no ten¨ªa inter¨¦s¡± y ¡°el¨ªgelo t¨² misma¡°. Ahora era m¨¢s h¨¢bil en andar entre dos aguas. Al pensarlo, Be tir¨® los pendientes y fue a asearse y cuidar piel, pero al final los recogi¨® otra vez y los coloc¨® en el l¨®bulo de oreja a ver si le ven¨ªan bien. En este momento, a Be le sonaron estos pendientes un poco vagamente. Frunciendo el ce?o pens¨® durante un rato. Finalmente, record¨® que ya los hab¨ªa visto antes. En su vida anterior, en el estado de WhatsApp de Anna, public¨® un selfi llev¨¢ndolos. Anna tambi¨¦n public¨® que, cuando era ni?a, s¨®lo mencion¨® que su flor favorita era orqu¨ªdea, que alguien recordaba esta frase en su coraz¨®n y que se sinti¨® honrada por conseguir este par de pendientes exclusivos para e, as¨ª que tuvo que hacer m¨¢s fotos para conmemorarlo. Be estaba tan celosa y envidiosa en ese momento que vios fotos una y otra vez. M¨¢s tarde, no pudo evitar quejarse a su abu llorando. Pues bajopulsi¨®n de su abu, Pedro tambi¨¦n le compr¨® un par de pendientes muy impacientemente ?Ahora, este par de pendientes. que deber¨ªa haber pertenecido a Anna en realidad lleg¨® a sus manos! En ese momento, se oy¨® un sonido junto a puerta. Be gir¨® cabeza y vio Pedro entrar. Vi¨¦nd sosteniendo los pendientes en su mano, Pedro, inexpresivo, dijo con voz fr¨ªa: -He venido a recoger algunas cosas. Be pregunt¨® directamente: ?Hasprado los pendientes? Pedro lenz¨® una mirada de reojo y respondi¨®: -Te los he dado -Te los he dado para evitar que te quejes siempre de que no te regale nada y luego molestes a mi abu con esta excusa. -?Cu¨¢ndo lospraste?-Be le pregunt¨® de nuevo. En este momento Pedro percibi¨® que Be no estaba de buen humor porque aunque e no le diera gracias, por lo menos deber¨ªa sonre¨ªr. No entendi¨® por qu¨¦ le interrog¨® conteniendo ira en silencio. Al ver esta situaci¨®n, Pedro pregunt¨® frunciendo sus cejas bonitas: -?Qu¨¦ es el problema? This content provided by N(o)velDrama].[Org. 1/2 +15 BONUS Saliste tan tarde ayer,s tiendas de afuera estaban todas cerradas. Adem¨¢s, ten¨ªas mucha prisa por llegar al hospital, as¨ª que definitivamente no ten¨ªas ganas deprar nada. ¨C Be continu¨® hando-, se demuestra que lospraste hace mucho tiempo, pero no me los diste a primera hora cuando volviste, sino que decidiste d¨¢rmelos despu¨¦s de volver del hospital. -?Entonces?-Pedro estaba perplejo. -Entonces, son basura, -Be los tir¨® hacia el cubo de basura y habl¨®-, ah¨ª es donde deber¨ªan quedarse. Chapter 130 Cap¨ªtulo 130 This is property ? of N?velDrama.Org. Al ver los pendientes de diamantes rotos en el cubo de basura, Pedro fruncierons cejas con m¨¢s fuerza y dijo con enojo: -Be, por ma?ana temprano, otra vez tratas de buscarme errores. ¡ª?T¨² eres persona que provoca el altercado! -Be dijo fr¨ªamente-, si no quieres regrme, no lo hagas de m gana, no soy una estaci¨®n de recogida de basura, no necesito cosas que pertenecen a otra persona! -Be, ?puedes atender a razones? Al ver rei¨®n de Be, temiendo que si le dec¨ªa que estos pendientes hab¨ªan sido elegidos. por Anna, e se enfadara a¨²n m¨¢s, as¨ª que pacientemente dijo: -?C¨®mo sabes que pertenecen a otra persona? Son nuevos con etiqueta puesta. -?Se puede decir que son nuevos con etiqueta puesta? -Be se burl¨® de Pedro-, Pedro, antes de que quieras andar entre dos aguas, por favor, investiga tambi¨¦n sobre lo que me gusta primero, de lo contrario simplemente ignora mis pensamientoso antes. Antes agudas acusaciones y bus de Be, Pedro perdi¨®pletamente paciencia y respondi¨® con furia: -Entonces considera que he dado un paso innecesario. A nadie le importa lo que pienses. Despu¨¦s de decirlo, Pedro sali¨® de habitaci¨®n con cara hosca, mientras que Be estaba tan enfadada que incluso arroj¨® caja al cubo de basura y maldijo en secreto: ? Cuanto m¨¢s pensaba Be en ello, m¨¢s enfadada se pon¨ªa, as¨ª que le dio una patada al cubo de basura. Los pendientes rodaron fuera de ¨¦l, y los diamantes rotos estaban tan deslumbradores bajo luz. Al principio, Be quer¨ªa pisarlos y tirarlos al retrete, pero teniendo en cuenta su exquisita factura y los preciosos diamantes rotos, los recogi¨® otra vez. Despu¨¦s de todo, gastaron dinero enprarlos, entonces era un desperdicio tirarlos. De todos modos, no pod¨ªa llevar el dinero contra. Pensando en ello, Be los public¨® en una p¨¢gina web de segunda mano y los vendi¨® a mitad de precio. 1 En una cafeter¨ªa, al ver que Pedro ten¨ªa un rostro sombr¨ªo y no dijo nada, Manuel inexplicablemente sentia un poco de miedo. -Pedro, no pongas cara asi, tengo miedo. Aunque te invito a tomar el caf¨¦ efectivamente para que puedas hacer una excepci¨®n en mi favor, realmente he modificado esta propuesta con mucho cuidado y me qued¨¦ d¨¦spierto durante dos noches enteras parapleta¡­ ?No se dice que as mujeres les encanta recibir regalos? ?Por qu¨¦ e se enfadaba tanto cuando recibi¨® un regalo?-Pedro, un poco deprimido, le pregunt¨® fr¨ªamente. Por suerte, no era porqu¨¦ su propuesta fuera tan m que estaba enojado. Pens¨¢ndolo, Manuel secretamente palme¨® su pecho y continu¨® hando: -?Qu¨¦ regalo le enviaste a cu?ada? Pedro respondi¨® en voz fr¨ªa: -Pendientes. ?Qu¨¦ estilo de pendientes? ?Est¨¢ enfadada cu?ada porque no le gustan? Si s¨¦ por qu¨¦ est¨¢ enfadada, no hace falta que te lo pregunte aqu¨ª. Al mencionar esto, Pedro se enfureci¨®, porque le hice regalo por bien, pero e perdi¨® los estribos con ¨¦l. Viendo a Pedro furioso, Manuel lo consol¨®: -Basta, basta, Pedro, no te enfades, ha despacio, cu¨¦ntamelo todo de principio a fin, jestoy seguro de que puedo ayudarte a averiguar raz¨®n! Pedro estaba realmente deprimido, as¨ª que le cont¨® impacientemente todo lo que pas¨® por ma?ana. E dijo que no queria obteners cosas que pertenezcan a otros, evidentemente los pendientes son nuevos, ?por qu¨¦ sabe que pertenecen a los dem¨¢s? -Pedro, ?no es todo ro? -Manuel respondi¨®, realmente un poco sorprendido por el pensamiento r¨ªgido de Pedro. -La cu?ada incluso te pregunt¨® cu¨¢ndo lospraste, porque e no cre¨ªa que este par de pendientes se lo regras sinceramente, y era porque fuiste al hospital y decidiste d¨¢rselos parapensa. -Pedro, mirate, ya que ten¨ªas intenci¨®n de regrle algo a cu?ada, ?por qu¨¦ no elegiste un regalo t¨² mismo? Le reenviaste el regalo que otra persona eligi¨® sin poder revrlet verdad, lo que llev¨® a este resultado. Escuchando su an¨¢lisis, con los ojos indiferentes Pedro mir¨® a Manuel con enojo. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 131 Capitulo 131 Al percibir frialdad en los ojos oscuros de Pedro, Manuel sab¨ªa que se hab¨ªa pasado hando as¨ª, entonces encogi¨® un poco el cuello y se rio juguetonamente: -Pedro, quiero decir que lo has hecho con buenas intenciones, pero en forma incorrecta. Ponte en su lugar, si cu?ada va al hospital a ver a un hombre a medianoche y luego te trae un regalo destinado a otra persona, ?est¨¢s contento? Escuchando sus pbras, respondi¨® con impaciencia frunciendo el ce?o: -E siempre me ped¨ªa regalos antes, pues yo pensaba que si se los entregu¨¦ me molestaria menos. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g -Pero no puede ser tan perforio, -dijo Manuel con ansiedad-, si cu?ada te da un regalo que quiere regr a otro hombre, ?no est¨¢s enojado? -Si no sabes c¨®mo har, c¨¢te, le reprendi¨® Pedro impacientemente, ?qu¨¦ hombre? ? C¨®mo puede tener otro hombre? identalmente, Manuel dijo lo que pensaba francamente otra vez, asi que le dio una bofetada a s¨ª mismo y continu¨®: -S¨®lo estoy haciendo una analogia, Pedro, mirate, incluso esta analog¨ªa te ioda, ?crees que cu?ada puede sentirse c¨®moda? ¡ªE sabe ramente rci¨®n entre Anna y yo. Anna se ha desmayado, ?puedo quedarme de brazos cruzados?-Pedro habl¨® con furor-, si e normalmente no hubiera sido tan hostil con Anna y le hubiera apuntado varias veces, no me habr¨ªa pedido que les pasara el regalo. Aunque Manuel todav¨ªa estaba muy quejosa, no se atrevi¨® a decir nada al ver expresi¨®n de Pedro. Tambi¨¦n se hizo ecoo una pelota: -Pedro, cu?ada de hecho no sabe distinguir lo justo de lo err¨®neo, si quieres estar con Anna, ?c¨®mo puede tocarle? -No puedes juzgar si e sabe distinguir lo justo de lo err¨®neo. Al decirlo, Pedro tir¨®t propuesta de Manuel y le orden¨®: Retiralo y hazlo de nuevo! Al oirlo, Manuel se qued¨® sin pbras y casi se ech¨® a llorar, porque no entendi¨® qu¨¦ hab¨ªa hecho mal exactamente ni por qu¨¦ cada vez entregaba su propuesta justo cuando Pedro estaba de mal humor. Pedro, hazme un favor y orientame, esta es realmente propuesta mejor que puedo presentarte. Aparte de eso, Manuel lo amenaz¨® con cara de pena-, si no, me seguir¨¦ a tis 24 horas del dia, te impedir¨¦ cenar por noche, ni siquiera no dejar¨¦ que t¨² tengas tiempo para estar con tu esposa solos. Frente a su amenaza, Pedro simplemente le dirigi¨® una mirada y le mand¨®: ¡ªVen a mi despacho. -Est¨¢ bien.¨CManuel edi¨®. Por tarde, Be recibi¨® mada de ra, quien le dijo que iria a empresa Caza. Cuando lleg¨®, vio que no s¨®lo estaban Cara y algunos ejecutivos, sino tambi¨¦n Carlos. Comparado con gente de empresa Caza, Carlos pareci¨® m¨¢s indiferente y tranquilo. Sin embargo, si Carlos,o inversor que hab¨ªa llegado a un acuerdo con dicha empresa, tambi¨¦n vino aqui, supon¨ªa que hab¨ªa ocurrido algo importante. +15 BONUS ra, ?ha pasado algo? ¨CPregunt¨® Be. La asistente de ra inform¨® que alguien hab¨ªa recibido el vino de Caza hoy, y despu¨¦s de beberlo, sufri¨® el alcoholismo. Adem¨¢s, tambi¨¦n present¨® el informe del hospital, dijo que el vino de Caza era de calidad inferior y que antes hab¨ªa creado muchos t¨®picos y hab¨ªa empleado los trucos deliberadamente para que los consumidores lopraran por impulso. De hecho, el vino era de calidad inferior. La empresa s¨®lo trataba de ganar dinero r¨¢pido aprovechando esta oportunidad. Actualmente, habia los remos de devoluci¨®n en Inte. Hemos publicado los informes des pruebas y los certificados de seguridad alimentaria, etc., aunque resultan un poco eficaces, mayor¨ªa de los internautas se deja llevar por corriente. Si este asunto se agrava m¨¢s, o si m¨¢s gente empieza a rumorear sobre el envenenamiento,s consecuencias ser¨¢n inimaginables. A?adi¨® asistente. Naturalmente, Be tambi¨¦n entendi¨® lo que dijo asistente, entonces le pregunt¨® a ra: ra, ?has averiguado qui¨¦n es el autor de todo esto? La verdad era que e tambi¨¦n hab¨ªa bebido el vino, pero no hab¨ªa ning¨²n problema absolutamente. Chapter 132 Cap¨ªtulo 132 Adem¨¢s, empresa Caza acab¨® de resucitar, en este momento cr¨ªtico, deb¨ªa verificar calidad. una y otra vez para evitareter el m¨ªnimo error. Por lo tanto, este incidente seguramente fue tramado por otra persona. Con los ojos sesgos llenos de frialdad, ra afirm¨®: -No hace falta investigar, Luis lo ha hecho. A?adi¨®-, originalmente no estaba satisfecho con divorciarse conmigo. Pensaba que si me quit¨® tolog¨ªa, har¨ªa que yo cpsara. Esperaba a que volviera aprar empresa Caza despu¨¦s de que yo no pudiera aguantar m¨¢s. Inesperadamente, yo logr¨¦ revitaliza, as¨ª que ahora no se resigna. Reviso cuidadosamente prodi¨®n, calidad ys ventas. Aparte de eso, s¨®lo se quedan en dicha empresa algunos de los viejos subordinados de mi padre, de esta manera ¨¦l no pod¨ªa urdir intrigas dentro de empresa, no le qued¨® otro remedio que crear este tipo de noticias falsas. ?Has mandado a alguien que visite a esta persona alcoh¨®lica? ?Qu¨¦ tal?-Pregunt¨® Be. ra cont¨® que envi¨® a una persona de confianza al hospital, pero sus familiares no permit¨ªan que visitara al enfermo, y exigieron 150,000 dresopensaci¨®n, de lo contrario seguirian armando un mayor esc¨¢ndalo con el asunto. This is property ? N?velDrama.Org. Escuchando estas pbras, Be expres¨® su opini¨®n: No debemospensar. Siempre y cuando les demos dinero, no importa cu¨¢nto, se muestra que realmente existe un problema en el vino de Caza. Tienes raz¨®n, -ra estaba de acuerdo, tambi¨¦n rechac¨¦ rotundamente sus demandas irrazonables. Sin embargo, si este asunto contin¨²a estanc¨¢ndose, o nos llevan a los tribunales, tendr¨¢ un impacto en reputaci¨®n de nuestra empresa. Por lo visto, Luis logr¨® hacer hincapi¨¦ en este punto esencial, de modo que se atrevi¨® a armar un alboroto tan grande. Aunque lograran persuadir a esa v¨ªctima del alcoholismo de que dejara de difundir rumores, Luis a¨²n pod¨ªa emplear el mismo truco, es decir, har¨ªa que muchas otras personas acusaran del alcoholismo a empresa Caza. Por lo tanto, ahora era necesario encontrar una soluci¨®n que val¨ªa para siempre. Sr. S¨¢nchez, ?se te ocurre alguna buena idea? -Be le pregunt¨® a Carlos, quien no hab¨ªa dicho nada. A?adi¨®-, ahora has tenido intenci¨®n de invertir en empresa Caza, entonces puedes ser considerado como nuestro aliado, ?tienes alguna idea? Escuchando sus pbras, Carlos se mostr¨® astutoo unerciante y contest¨®: -Se?orita Fern¨¢ndez,o has dicho, simplemente acabamos de alcanzar una intenci¨®n de inversi¨®n. Si esta empresa ni siquiera es capaz de resolver este problema peque?o, ?c¨®mo se enfrentar¨¢ a m¨¢s problemas despu¨¦s de salir a bolsa en el futuro? ?C¨®mo puedo invertir en e sin preocupaciones? Aunques pbras de Carlos eran expl¨ªcitas, no eran irrazonables, sin embargo, lo que dijo Carlos les dio un poco de verg¨¹enza a todos los presentes. En este momento, ra asegur¨®: -Sr. S¨¢nchez, no te preocupes, definitivamente resolveremos este problema y dejaremos que nuestra cooperaci¨®n se realice con ¨¦xito. Carlos respondi¨® riendo: -Est¨¢ bien, esperar¨¦ aqu¨ª a que encontr¨¦is una soluci¨®n. 1/2 +15 BONUS De hecho, no se pod¨ªa darrgas a este incidente porque cuanto m¨¢s se retrasara, peor ser¨¢ el impacto. Entonces Be pens¨® detenidamente por un rato. De repente se le ocurri¨® una idea: ra, tengo una propuesta. Entonces, ra y otros presentes en oficina miraron. Be dijo: -Dado que nuestra empresa se volvi¨® viral ens redes sociales esta vez, Luis tambi¨¦n aprovech¨® el hecho de que no nos atrevemos a exponerlo, por lo que recurri¨® a este truco, pues no lo ocultemos y transmitamos todo esto en vivo de principio a fin. -Be agreg¨® ¨C, ya sea ir al hospital, negociar con parte de v¨ªctima, publicar todass pruebas, o enfrentarse en los tribunales, transmitiremos todo eso en vivo para que los internautas lo vean. -?Transmisi¨®n en vivo?-dijo alg¨²n ejecutivo, visiblemente preocupado-, ?este incidente no va a ser conocido por m¨¢s personas? -?Cuanta m¨¢s gente sepa, mejor! -Be contest¨®-, de todos modos, raz¨®n est¨¢ de nuestra parte, no importa c¨®mo nos verifiquen y juzguen, no ser¨¢ nuestra culpa. A los internautas les encanta seguir tendencia, pero no son irreflexivos, siempre que pongan verdad frente a ellos, naturalmente sabr¨¢n c¨®mo juzgar. Cuando Carlos escuch¨® esto, se percibi¨® un poco de inter¨¦s y admiraci¨®n en sus ojos de durazno. Adem¨¢s, ra, muy contenta, elogi¨®: ?Be, tu idea es muy buena! La transmisi¨®n en vivo no solo puede satisfacer curiosidad de los internautas, sino tambi¨¦n hacer que Luis se deshaga de idea de calumniar, ?y tal vez pueda hacer que nuestra empresa vuelva a ser popr! Be, eres realmente la persona que trae buena suerte a empresa Caza, y nos has ayudado una y otra vez. ?Qu¨¦ te parece que vendr¨¢s a trabajar aqu¨ª? Volveremos esta empresa m¨¢s grande y m¨¢s potente juntos. Antes sus elogios, Be estaba un poco avergonzada y respondi¨® modestamente: -No soy tan capaz, solo lo pens¨¦ de repente. De hecho, gente de esta empresa tambi¨¦n pod¨ªa pensar esta idea, pero el incidente ocurri¨® de repente, y debido a naturaleza humana de buscar ventajas y evitar desventajas, todos se quedaban sin remedios a vez. -Es raro que te vea avergonzada. -Carlosent¨®, muy descuidado. Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Cap¨ªtulo 133 Chapter 133 Cap¨ªtulo 133 Antes su iron¨ªa, Be no pudo evitar voltear los ojos hacia arriba: -?Est¨¢s satisfecho, Sr. S¨¢nchez? -?M¨¢s o menos! -Carlos se alz¨® y le dijo-, ya que hemos solucionado el problema aqu¨ª, pa?ame a alg¨²n lugar. -?A d¨®nde vamos? -Te lo dir¨¦ cuando salgamos. Dici¨¦ndolo, Carlos arregl¨® su chaqueta y sali¨® de oficina. Be despidi¨® a ra y le sigui¨® afuera. Sin embargo, e segu¨ªa siendo un poco vengativa por su cara asustaoerciante, pues Be dijo con frialdad: -Tan misterioso, ?a d¨®nde vamos? No tengo ninguna rci¨®n contigo en privado, no me busques para los asuntos no rcionados con el trabajo. -Tampoco quiero teners rcion contigo en privado, Carlos mir¨® a Be con extremo desd¨¦n y continu¨® hando-, me interesa un nuevo proyecto, as¨ª que vas a inspionarlo conmigo E ni siquiera se hab¨ªa unido formalmente a empresa Expedici¨®n, Carlos ya llev¨® a trabajar e inspionar el proyecto, iqu¨¦ calcdor era! -?Me est¨¢s maldiciendo en tu coraz¨®n? -Carlos pregunt¨® levantandos cejas-, cuando me seguiste para har de cooperaci¨®n, no pon¨ªas esta cara. Be no sab¨ªa c¨®mo responder, pero le hizo una pregunta: -?La inspi¨®n de los proyectos es mi desempe?o? -?Ah! Se?orita Fern¨¢ndez, al fin y al cabo eres esposa del presidente del Grupo Romero, no seas tan quisquillosa. -Carlos se mof¨®. Be tambi¨¦n se burl¨® de ¨¦l: -Mi coche choc¨® contra el tuyo ligeramente, y todav¨ªa me remaste compensaci¨®n de billones de dres. Comparada contigo, soy tan senci y mucho menos quisquillosa. Sin embargo, Carlos no se enfad¨®, sino tambi¨¦n que mencion¨® su punto m¨¢s sensible: Seguramente te abandon¨® Pedro debido a tu lengua de escorpi¨®n, ?no? Be tampoco se enoj¨® y replic¨®: -Seg¨²n t¨² dices, ?fuiste molestado por tu prometida debido a que le gustaba mucho tu chat¨¢n? Esta vez, Carlos no dijo nada. Cuando mencion¨® su prometida, Carlos se demud¨®, lenz¨® ve del coche a Be y le ord¨¦n¨®: -?Conduce t¨²! Quiz¨¢s m¨¢s tarde tuviera que asistir a una cena donde deber¨ªa beber, as¨ª que dej¨® que e condujera. Teniendo en cuenta que Carlos ser¨ªa su cborador y jefe en el futuro, Be asumi¨® esta tarea. Luego de que s¨¦ arranc¨® el coche, Carlos le inform¨® de que el lugar al que se dirigia era un restaurante privado con poca reputaci¨®n. This content provided by N(o)velDrama].[Org. A Be le pareci¨® muy extra?o este destino, pues le pregunt¨®: -Sr. S¨¢nchez, ?no eres muy exigente con ostentaci¨®n y el hedonismo, ?por qu¨¦ no pides a tus clientes que vayan a un 1/2 +15 BONUS restaurante de se alta al que los que no son socios ni siquiera pueden entrar? En este momento, Carlos respondi¨® con una sonrisa juguetona en su rostro guapo: -A lo mejor les gustan. Be estaba un poco perplejo y le hizo otra pregunta: -?A lo mejor? ?No los invitar¨¢s aer? ?Por qu¨¦ dices tantas tonter¨ªas? -Carlos dijo con disgusto: -No preguntes lo que no debes preguntar. Pues, Be no dijo nada m¨¢s. Sali¨® del aparcamiento en coche y estaba a punto de incorporarse a carretera principal justo cuando se oy¨® un estruendo y el trasero del coche fue golpeado. por alguien. Be mir¨® a Carlos por el retrovisor y le explic¨®: -Yo no tengo nada que ver con este idente, no pis¨¦ el freno de emergencia ni ocup¨¦ calzada, esa persona es totalmente responsable. Carlos se mostr¨® inmediatamente impaciente y molesto. Be no entend¨ªa si estaba molesto con e o molesto con este idente, en este momento vio a una sirena golpear ventani del coche, entonces Be baj¨® ventani, pero mujer dirigi¨® mirada hacia f de atr¨¢s y le dijo a Carlos: -Sr. S¨¢nchez, realmente t¨² est¨¢s en el coche, lo siento, es porque acabo de pisar el acelerador con fuerza, asumir¨¦ toda responsabilidad. La voz de mujer era hechizante, y su olor a perfume era bastante fuerte, todo su cuerpo. estaba a punto de pegarse al asiento del conductor de Be, pues e no pudo evitar advertirle: -Belleza, tus pechos me presionan el brazo. Chapter 134 Cap¨ªtulo 134 Las pbras de Be hicieron que Carlos, con cara hosca, soltara una carcajada. En este momento mujer mir¨® a Be con enojo y grit¨®: una conductora, ?por qu¨¦ te gusta tanto destacarte? Oh, ya te pillo, intentas acercarte a Carlos mediante de tu identidad de conductora y tu belleza, ?bastantes t¨¢cticas! Escuchando sus pbras, Be pregunt¨® sin remedios a Carlos sentado en f trasera: C¨®mo provocaste a este tipo de persona loca? -?T¨²! La mujer estaba tan enfadada que a¨²n intentaba pelearse con Be, pero Carlos le orden¨® con impaciencia a Be: -Levanta ventani y vamos directamente. Seg¨²n su orden, Be levant¨® inmediatamente ventani y pis¨® el acelerador. Esa mujer seductora casi se cay¨® por inercia, y luego grit¨® en voz alta atr¨¢s: -Sr. S¨¢nchez, a¨²n no te he indemnizado por tu coche, deja un n¨²mero de tel¨¦fono¡­.. Al ver que detr¨¢s de su coche, persistente todav¨ªa intentaba alcanzarlos, Bement¨®: -Sr. S¨¢nchez, eres realmente Don Juan, gustas a tantas mujeres. This is property ? of N?velDrama.Org. Al o¨ªrlo, Carlos le dirigi¨® una mirada poco amable a e: -T¨² tambi¨¦n has atropedo mi coche, ?tambi¨¦n te gusto? -No pienses demasiado, eso fue un idente de hecho. Ahora Be supo por fin por qu¨¦ el conductor de Carlos era tan h¨¢bil en hacer fotos y manipr los identes de tr¨¢fico de aquel d¨ªa. Result¨® que siempre hab¨ªa muchas mujeres quienes atropeban el coche de Carlos de esta manera para acercarse a ¨¦l. -En mi opini¨®n, no deber¨ªas conducir un coche tan mativo en el futuro, mant¨¦n un perfil bajo, as¨ª que puedes ahorrar muchas molestias. El coste de reparaci¨®n del coche es bastante alto todos los d¨ªas. - Be le persuadi¨® por bien. -?Por qu¨¦ tengo que renunciar a mi vida hedonista por lo que hagan los dem¨¢s? Dici¨¦ndolo, Carlos gru?¨®, sac¨® su tel¨¦fono m¨®vil y m¨® a sus subordinados para que revisaran los v¨ªdeos de vigncia y se ocuparan del idente de choque por detr¨¢s de hoy. Be pensaba que iba a admitir su m suerte y no indagar responsabilidad, result¨® que no ten¨ªa ganas de perder su propio tiempo para abordarlo. Sin embargo, Be estaba de acuerdo con el punto de vista de Carlos. En esta vida,cerse a s¨ª mismo era lo m¨¢s importante. En el pasado, e no pod¨ªa entender esta opini¨®n, as¨ª que llev¨® una vida tan humilde. Media hora m¨¢s tarde, Be condujo el coche hasta el restaurante privado que Carlos hab¨ªa mencionado. Aunque no era tan lujosoo el restaurante, ocupaba una superficie no peque?a. En el patio ntaban un mont¨®n de flores, ntas y ¨¢rboles frutales. El suelo est¨¢ pavimentado con guijarros. Y hab¨ªa un estanque lleno de carpas koi en el centro. En este momento, ya anocheci¨®,s luces de colores colgadas en el patio iluminaron, lo cual constituy¨® un hermoso paisaje. Be y Carlos entraron. Un camarero les salud¨® y les pregunt¨® si hab¨ªan hecho reservaci¨®n. Be pensaba que Carlos lo hab¨ªa hecho, siempre y cuando le contara el n¨²mero de habitaci¨®n. En cambio, Carlos neg¨®: -No. Lo siento,s habitaciones privadas de hoy est¨¢n todas reservadas, si a ustedes dos no les importa, pueden sentarse en el vest¨ªbulo. -Dijo el camarero. Carlos, que siempre hab¨ªa sido muy exigente, acept¨® de buena gana: -De acuerdo. Entonces el camarero dej¨® que los llevaran al vest¨ªbulo. Aunque estaba bien decorado, no era un lugar adecuado para negociar. Teniendo en cuenta este punto, Be pregunt¨®: -?No ser¨¢ el vest¨ªbulo adecuado para har de negocios, verdad? Carlos se sent¨® en una si de madera directamente y contest¨®: -No importa, de todas formas, no somos quienes negocian. Sus pbras dejaron a Be muy perpleja. No pudo evitar acosarle a preguntas: -Sr. S¨¢nchez, ? qu¨¦ demonios est¨¢s haciendo? Me has dicho que est¨¢s interesado en un nuevo proyecto y quieres inspionarlo. ?Podr¨ªa ser una inspi¨®n secreta? Al o¨ªr esto, Carlos dej¨® escapar una sonrisa malvada en el rostro apuesto y contest¨®: -puedes pensar as¨ª. Be siempre cre¨ªa que Carlos andaba mal hoy,o si estuviera ocult¨¢ndole alg¨²n truco. Seg¨²n su intuici¨®n, ten¨ªa que mantenerse alejada de los problemas, por lo que despidi¨® a Carlos con una excusa: -Sr. S¨¢nchez, t¨² qu¨¦date aqu¨ª para inspi¨®n, me he olvidado de que he prometido a mi entrenador que vaya a s de entrenamiento Chapter 135 Cap¨ªtulo 135 -?Por qu¨¦ te vas?-Carlos pregunt¨® levantando cabeza y le orden¨® de forma autoritaria: El asunto del que puedas olvidarte significa que no es importante. Si¨¦ntate y pideida. Pues, Be se vio obligada a sentarse y cogi¨® el men¨² del camarero. Durante el periodo de pedirida, Carlos dijo: - Voy alvabo. Sin embargo, Be no le hizo caso y pidi¨® algunos de sus tos favoritos. De todos modos, lo m¨¢s fundamental eraer, no importaba lo que Carlos quisiera hacer, prioridad era saciarse. Despu¨¦s de que e termin¨® de pedir, Carlos tambi¨¦n volvi¨®, cogi¨® el men¨², y eligi¨® una serie de tos muy r¨¢pido, luego se lo entreg¨® a Be y le mand¨®: -Ll¨¦valo a cocina, diles que sustituyan todos los tos de Palco VIP seg¨²n este men¨². Be ech¨® un vistazo al men¨² que Carlos hab¨ªa modificado. Todos fueron tos de vegetales, tales como pepino salteado, pepino fr¨ªo, pepino con hongos, c¨¢scara de pepino, pepino con mostaza, pepino con huevo. Ahora, si Be a¨²n no se diera cuenta de que Carlos quer¨ªa dar a alguien un chasco, e creer¨ªa que e misma era tonta, pues pregunt¨® otra vez a Carlos: -Sr. S¨¢nchez, ?podr¨ªas arar qu¨¦ demonios quieres hacer? ?Por qu¨¦ te muestras tan ansiosa? -Carlos dijo-, cambiar algunos tos no es algo importante, principalmente quiero ver c¨®mo reionar¨¢n a esto con el fin de probars cualidades del personal aqu¨ª. Deja de quejarte, ?date prisa! -No ir¨¦. -Be se neg¨® rotundamente-, ?por qu¨¦ cambias los tos sin ninguna raz¨®n? Adem¨¢s, el personal de cocina no me obedece. Carlos mir¨® a e con sus ojos de durazno y dijo: -Si ni siquiera puedes hacer esto bien, ? c¨®mo creo en tus habilidades? S¨®lo tienes que llevarlo a cocina, ellos har¨¢n lo que se les diga. No te preocupes, actualmente no trabajas en empresa Expedici¨®n, aunque los clientes est¨¢n enfadados, simplemente no cooperar¨¢n conmigo, no perder¨¢s nada. -Carlos consol¨® de buen coraz¨®n raramente. Be reion¨® r¨¢pidamente y le interrog¨®: -Si es as¨ª, ?por qu¨¦ no vas t¨² mismo? Carlos le dirigi¨® una mirada y contest¨®: -Te llevo aqu¨ª, definitivamente tienes que jugar un papel. -?Soy el chivo expiatorio? -Be dud¨®. -Eres bastante consciente de ti misma, as¨ª que date prisa en hacerlo. Be no le respondi¨® y empez¨® a pensar: ?No pasa nada, tal yo ha dicho Carlos, si ¨¦l no consiga el proyecto, eso no tiene nada que ver conmigo.?> Considerando bien, Be fue a cocina. Cuando dijo que quer¨ªa cambiar el men¨², el jefe de cocina incluso estuvo de acuerdo sin vi¨®n. Cuando e regres¨® a s, Carlos ya hab¨ªan apoyado sus piernasrgas en una si, sentado ociosamente, parec¨ªa que estaba de buen humoro si esperara que ocurriera algo interesante. El camarero les sirvi¨® los tos. Be no pod¨ªa entenderlo y no se molest¨® en pensar en ello, cogi¨® sus palillos yi¨® los tos. This is property ? of N?velDrama.Org. En el palco VIP, con decoraci¨®n elegante y el aroma a bamb¨², hab¨ªa cuatro o cinco personas sentadas. En el centro se sent¨® un hombre de casi sesenta a?os, y a sudo estaban dos personas parecidas a sus asistentes. Junto al hombre estaba sentado Pedro, que ten¨ªa una figura erguida y un temperamento soberbio. En este momento Miguel les sirvi¨® t¨¦ a todos y dijo: Profesor Flores, los tos se servir¨¢n pronto, t¨®mese primero una taza de t¨¦. Las hojas de t¨¦ de aqu¨ª son todas recogidas y amasadas por los propios cultivadores de t¨¦, y Sr. Romero lo prepar¨® especialmente para usted despu¨¦s de o¨ªr que echa especialmente de menos este antiguo sabor. -Sr. Romero es realmente considerado, a una edad tan joven, trata con los dem¨¢s minuciosamente. - Le elogi¨® el profesor. Pedro sonri¨® de manera decente y modesta y respondi¨®: -Profesor Flores, me ba en exceso. Llevo muchos a?os haciendo investigaci¨®n farmac¨¦utica, y realmente me han llegado a gustars cosas sencis. El profesor suspir¨®-, industria farmac¨¦utica se enfrenta a una situaci¨®n cada vez m¨¢s severa hoy en d¨ªa, Sr. Romero, nos honra con su inter¨¦s por nuestro proyecto de investigaci¨®n. Adem¨¢s, ha venido personalmente a negociar con nosotros. -Profesor Flores no tiene que menospreciarse, su proyecto de investigaci¨®n es beneficioso para el pueblo. Aunque yo s¨®lo soy unerciante, tambi¨¦n quiero contribuir por mi parte. Luego estas personas intercambiaron algunas gnter¨ªas m¨¢s cuando el camarero m¨® a puerta: - Les molesto a todos, les sirvo los tos. Chapter 136 Cap¨ªtulo 136 Entonces entraron dos camareros llevando cada uno una bandeja. Tal vez les preocupara que los tos se enfriaran, por lo que cada to de bandeja estaba cubierto con una tapa. Miguel ve¨ªa c¨®mo servian los tos mientras saludaba cort¨¦smente: -El profesor y ustedes dos tienen hambre, ?verdad? Vamos a prepararmos para cenar, todo son tos caseros, espero que les gusten. Aqu¨ª est¨¢n todos sus tos, por favor disfruten de suida. Cuando el camarero termin¨® de har, destap¨® tapa de encima de los tos. Cuando vieron el verde ¡°Banquete de Pepinos¡± en mesa, el profesor y sus dos ayudantes se miraron consternados. Y Miguel se qued¨® hdo, sin saber c¨®mo los tos que hab¨ªa pedido se hab¨ªan convertido en pepinos. Al notar mirada fr¨ªa de su jefe, Miguel no pudo evitar sentir el p¨¢nico por unos minutos e interrog¨® al camarero: -?Qu¨¦ ha pasado? Evidentemente, no es lo que he pedido. Frente a su interrogatorio, el camarero expres¨® que no sab¨ªa nada y que s¨®lo sirvieron los tos seg¨²ns normas. Entonces r¨¢pidamente maron al director. Cuando oy¨® que el director dec¨ªa que una persona del vest¨ªbulo que se prom¨® su mujer hab¨ªa ido a la cocina para cambiar el men¨², Pedro pon¨ªa una cara m¨¢s hosca. Al escuchar estas pbras, Miguel suspir¨® de alivio secretamente, presumiblementeo su esposa estaba enfadada con el jefe por algo, hab¨ªa hecho una broma, entonces, no era su culpa. Luego Miguel apacigu¨® al profesor y a los dem¨¢s, mientras ped¨ªa al director que sirvieran otros tos. Aunque el profesor se sorprendi¨® un poco, adivin¨® que el incidente ocurri¨® por alg¨²n motivo y no les culp¨® de nada. En este momento, Pedro dijo: Permiso, regresar¨¦ dentro de poco. -Despu¨¦s se dirigi¨® a s a grandes zancadas. Cuando vio una persona familiar sentada en esquina de s antigua, Pedro frunci¨® ligeramente sus cejas bonitas. Realmente era Be, con un peque?o tir¨®n atado despreocupadamente. Estaba royendo un hueso de cerdo con fruici¨®n cons manos. Y junto a e se sentaba Carlos. El obviamente no ten¨ªa el mismo apetito que e, y ahora estaba jugando con su tel¨¦fono m¨®vil. De vez en cuando observaba c¨®mo Be¨ªa con cierto disgusto. Viendo esta escena, Pedro pon¨ªa una cara m¨¢s fr¨ªa y camino hacia ellos. -Be, ?Por qu¨¦ est¨¢is todos aqu¨ª? Be estabaiendo alegremente cuando de repente oy¨® una fr¨ªa voz masculina. Esta voz familiar hizo que Be se sobresaltara tanto que el hueso que ten¨ªa en mano se cay¨® al cuenco. Entonces el cuenco y cuchara emitieron un sonido crujiente por ca¨ªda. Al ver a Pedro con cara enojada y pesada, Be dej¨® de roer el hueso ynz¨® una mirada feroz a Carloso si recordara algo. Result¨® que el objetivo de Carlos hoy era Pedro. Le hab¨ªa enga?ado a Be diciendo que ten¨ªa que inspionar un nuevo proyecto e insisti¨® en lleva aqu¨ª. Adem¨¢s, oblig¨® a ir a cocina para cambiar el men¨² con el fin de hacer frente a Pedro aprovech¨¢ndose de e. Al pensarlo, Be opinaba que Juan era muy infantil porque incluso 1/2 hab¨ªa empleado este truco para hacer broma. Seg¨²n mirada Be hacia Carlos, Pedro tambi¨¦n probablemente adivin¨® un poco sobre este incidente. Entonces mir¨® a Carlos con frialdad y le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª con mi esposa, Sr. S¨¢nchez? Frente a su interrogatorio, Carlos se hizo el tonto: -Este restaurante est¨¢ abierto para todos normalmente, venimos aqu¨ª aer normalmente, ?hay alg¨²n problema? ?Comer normalmente? -Pedro resopl¨® y dijo-, si realmentees aqu¨ª, reemzas todos nuestros tos con los pepinos vegetarianos, Carlos respondi¨® francamenteo un p¨ªcaro: -He o¨ªdo que el se?or Romero est¨¢ interesado en ¨²ltima investigaci¨®n de ese profesor, as¨ª que ya que no puedo involucrarme en este proyecto, ?simplemente puedo causarte unos problemas! Sin embargo, el profesor es tan educado y cort¨¦s que no se ha asustado por los tos mezquinos. -Carlosment¨® y a?adi¨® adem¨¢s, fue tu mujer quien sustituy¨® los ntos, as¨ª que b¨²sc si hay alg¨²n problema. As¨ª, Carlos eludi¨® su responsabilidad f¨¢cilmente. This is property ? of N?velDrama.Org. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 137 Cap¨ªtulo 137 Be se qued¨® sin pbras ante esteportamiento de Carlos. Si quer¨ªa ir en contra de Pedro, ?por qu¨¦ no podr¨ªa emplear un truco mejor? E realmente no pod¨ªa estar de acuerdo. con su t¨¢ctica malvada e infantil. Pedro no prest¨® atenci¨®n a provocaci¨®n de Carlos, sino que le dijo a Be: -T¨² y yo iremos. a mi palco juntos. Be pregunt¨® frunciendos cejas: -?Por qu¨¦? Al preguntar, e pens¨®: ??Acaso Pedro realmente me echa culpa??> -E es mi chofer hoy, puedes provocarle problemas, ?pero e realmente no puede ir contigo! No se sab¨ªa si Carlos estaba protegi¨¦nd o exacerbando contradi¨®n. Pedro ligeramente frunci¨®s cejas, le dirigi¨® una mirada fr¨ªa a Carlos y dijo: Sr. S¨¢nchez, he o¨ªdo que tu hermano mayor recientemente va a ser promovido, si en este momento cr¨ªtico hay alg¨²n problema, estoy seguro de que no te perdonar¨¢. -?Eres capaz de meterte en este asunto? -Carlos respondi¨® con desd¨¦n. Pedro habl¨® con voz baja: -A pesar de que tu hermana est¨¢ en ciudad Nube, pero por casualidad, en su n de inversi¨®n, sobre todo quiere invitar al Grupo Romero. Carlos gru?¨® fr¨ªamente: -?Qu¨¦ tiene que ver su negocio conmigo? Si ¨¦l no puede ser promovido con ¨¦xito, vuelve y se hace cargo de los negocios familiares. Pedro lo amenaz¨®: -Si no te importa tu hermano mayor, ?qu¨¦ pasa con Don S¨¢nchez? ? Tampoco te importa? Lo que dijo Pedro hizo que Carlos se quedara sin pbras. Si el anciano sab¨ªa que ¨¦l dej¨® fracasada la promoci¨®n de su hermano mayor, para entonces probablemente no hab¨ªa a d¨®nde pod¨ªa esconderse. Pens¨¢ndolo, Carlos dijo: -Vale, eso es tu ¨²nico truco, Carlos se levant¨® y continu¨® hando-, te dejar¨¦ en paz esta vez, ?que os divirt¨¢is vosotros! Yo me voy. Despu¨¦s de decir eso, Carlos se march¨® directamente antes de que pagara cuenta -T¨² tambi¨¦n puedes irte. -Be lo dijo para expulsar a Pedro. que This content provided by N(o)velDrama].[Org. Be pudiera detenerlo para Al escuchar sus pbras, Pedro arrug¨® sus hermosas cejas e interrog¨®: -Be, sobornasteis al supervisor para que me cambiaran los tos, haciendo que yo hiciera el rid¨ªculo ante el profesor Flores, ?y quieres fingero si no hubiera pasado nada? Sin embargo, Pedro sab¨ªa ramente que fue Carlos quien hab¨ªa sobornado al director de antemano, ya que este afirm¨® directamente que su mujer hab¨ªa mandado que reemzaran los tos, pero seg¨²n rei¨®n de Be, e no revel¨® su identidad. En realidad, lo que enfad¨® a Pedro no era este asunto, sino el hecho de que Be se acercara cada vez m¨¢s a Carlos a pesar de que le hab¨ªa advertido con ridad que Carlos no era una buena persona. ?T¨² y Carlos vinisteis aqu¨ª especialmente para arruinar mi cena? -Pedro le pregunt¨® de nuevo. Aunque Be no se hab¨ªa enterado del prop¨®sito de Carlos, e era de hecho c¨®mplice en el asunto de reemzo del men¨². Por cortes¨ªa, ten¨ªa que pedirle perd¨®n. Por lo tanto, Be se limpi¨®s manos y dijo: Puedo ir y explicar todo eso, pero no para ti, sino para mi error. Al o¨ªrlo, Pedro apret¨® sus finos labios, intentando decir algo, pero no dijo nada por fin. En un pasillo antiguo que conduc¨ªa a habitaci¨®n privada, a Be le parec¨ªans luces colgantes con forma de conejo un poco monas, y no puede evitar rgar mano para tocas¡­ pero nos alcanz¨®. Justo cuando e retir¨® su mano, sent¨ªa que sus pies de repente quedaron en el aire, inesperadamente Pedro realmente levant¨®. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo! -Exm¨® Be. Pedro se burl¨® de e tranqumente: -?No eres demasiado baja que no puedes alcanzas? Pedro sostuvo a eo si sostener en alto a una ni?a peque?a, entonces Be grit¨® con enojo: - ?B¨¢jame! Pedro baj¨®o e quisiera, pero pareci¨® que pas¨® sus palmas en su cintura inconscientemente. Be estaba tan enfadada que le sacudi¨® mano e intent¨® caminar hacia dnte r¨¢pidamente, ?pero identalmente se tropez¨® con el camarero que llevaba frente! sopa de -?Cuidado! Antes de que Be pudiera reionar, Pedro arrastr¨® hacia atr¨¢s y luego equilibr¨® r¨¢pidamente bandeja que llevaba el camarero. Aun as¨ª, una gran cantidad de sopa hirviente salpic¨® desde el interior. Chapter 138 Cap¨ªtulo 138 Be gir¨® cabeza y vio que el dorso de mano de Pedro estaba quemado de rojo. -El sorprendido camarero se apresur¨® a disculparse-, es que no -Lo siento, lo siento¡­- consegu¨ª esquivarlo¡­ Pedro dijo: No tiene nada que ver contigo, haz que cocina vuelva a hacer sopa, yo cubrir¨¦ este coste. Luego el camarero se march¨® muy agradecido. En este momento Be, conteniendo su preocupaci¨®n que casi se le fue de lengua, dijo a Pedro:-Lava tu mano con agua fr¨ªa. Aunque e ocult¨® sus sentimientos bien, Pedro captur¨® su mirada llena de preocupaci¨®n. Entonces Pedro mir¨® con sus ojos oscuros y le dijo: -Ay¨²dame. Be no se neg¨®. Por casualidad, hab¨ªa un peque?ovabo justo dnte del pasillo. Be abri¨® el grifo. Temiendo que el impacto del agua sea demasiado grande, primero cogi¨® el agua con ambas manos y luego reg¨® lentamente sobre el dorso de mano enrojecida de Pedro. La luz del pasillo era de un color c¨¢lido amarillo, que se reflej¨® en el pelo y el delicado rostro de Be, d¨¢ndole otro tipo de ternura. -?Qu¨¦ te gusta? -Pregunt¨® Pedro. Be levant¨® inexplicablemente cabeza, y sus ojos grandes y h¨²medos parec¨ªan tenirse de unos colores c¨¢lidos.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Vi¨¦nd, Pedro no puede evitar decir con una voz m¨¢s suave: entender tus favoritos antes de hacerte regalo? -?No has dicho que tengo que Al recordar lo que hab¨ªa pasado anoche, Be solt¨® una sonrisa ir¨®nica. Si en el pasado Pedro le hubiera hecho misma pregunta, e habr¨ªa estado tan feliz que le habr¨ªa dicho todas sus cosas favoritas y luego e habr¨ªa dicho: Pedro, jt¨² eres mi favorito! a Hoy en d¨ªa, a Be s¨®lo le parec¨ªa todo gracioso, entonces contest¨®: -No es necesario. Aunque lo hagas de buen coraz¨®n, no necesito que me env¨ªes nada m¨¢s. Al notar el desd¨¦n burlesco y indiferencia en el peque?o rostro de Be, el Pedro volvi¨® a sentirse furioso vagamente, pero aun as¨ª le dijo pacientemente: -Tu t¨ªo y t¨ªa siempre intentan reunirse yer con el jefe de Corporaci¨®n Mar, estar¨¦ libre en un par de d¨ªas, as¨ª que puedes marles que vayan al Grupo Romero. Be baj¨® los ojos, continu¨® duch¨¢ndole el dorso de mano y dijo: -La ¨²ltima vez te dije que esperaba que no te metieras en los negocios de familia Fern¨¢ndez, no era una frase airada. Mi t¨ªo y t¨ªa a¨²n no pueden reconocer realidad ahora mismo, pero tarde o temprano aprender¨¢n que s¨®lo pueden contar con ellos mismos, La actitud distante y fr¨ªa que adoptaba Be al final hizo que Pedro perdiera paciencia: -He dado oportunidad, si quieres aprovecha o no, todo depende de ti. Luego de decir eso, Pedro cerr¨® ¨¦l mismo el grifo y dijo con voz impasible: -Vamos. Be no dijo nada, se limpi¨® el agua ens manos, y lleg¨® al palco VIP con Pedro. Miguel ya 1/2 +15 BONUS hab¨ªa pedido a cocina que les sirvieran unos cuantos tos sabrosos lo m¨¢s r¨¢pido posible, y en ese momento, el profesor y sus asistentes ya estaban chando con Miguel alegremente. Al oir el ruido, todos levantaron vista. Frente as miradasnzadas por estas personas, Pedro abraz¨® a Be por los hombros con rostro inexpresivo y present¨® a ellos: -Es mi esposa, se ma Be. -Este es el Profesor Flores, y estos son sus dos manos derechas. -Pedro present¨® a Be estas personas de nuevo. Be solt¨® una sonrisa decente para cooperar con Pedro y los salud¨®: -Encantada de conocerlos a todos. Siento mucho por lo que he hecho, he pedido esos tos a mi antojo. El profesor respondi¨® sonriendo: -Est¨¢ bien, los tos que pediste son muy buenos, muy vegetarianos y sanos, muy adecuados para alguien de mi edad. Ante broma del profesor, Be tambi¨¦n respondi¨® con aire risue?o y travieso: -Puedeser de esta manera, pero no por tu edad, ?no pareces vieja en absoluto! Escuchando su elogio, el profesor solt¨® una carcajada y dijo: -?Se?ora Romero, eres muy chistosa y elocuente, si¨¦ntate yamos juntos! Be mir¨® a Pedro, indic¨¢ndole que dijera al profesor que no hac¨ªa faltaer juntos, pero Pedro arrastr¨® una si para e y le dijo: -Ya que el profesor ha abierto boca, sent¨¦monos yamos juntos. Be no ten¨ªa ganas deer aqu¨ª absolutamente, porque todav¨ªa le qued¨® el gran hueso en mesa de fuera. -Has hecho broma, deber¨ªas desahogar ira, ?puedes sentarte ahora? otra vez. Pedro le advirti¨® Estas pbras ambiguas hac¨ªan que los dos asistentes junto al profesor soltaron una sonrisa. Viendo esta escena, Be enrojeci¨® ligeramente y le ech¨® una mirada furiosa secretamente a Pedro. Al final, se sent¨® y dijo -Entonces lo obedezco. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 139 Cap¨ªtulo 139 Director Romero, se?ora es tan encantadora, no deber¨ªas habe enfadado. Debes disculparte cuarido regresemos. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Pedro respondi¨®o si fuera un hombre que siempre enfada a su esposa: ¡ª -De acuerdo. Mientras haban, el gerente entr¨® y le entreg¨® a Pedro una pomada para quemaduras, disculp¨¢ndose en nombre del camarero por lo sucedido. Fue entonces cuando los dem¨¢s notaron que mano de Pedro estaba quemada. -Director Romero, ?por qu¨¦ no dijiste nada? Esa quemadura puede ser grave. Pedro se mantuvo tranquilo: -Mi esposa me ech¨® agua fr¨ªa justo despu¨¦s, as¨ª que ya estoy bien. Miguel se quejaba que su jefe realmente estaba cada vez m¨¢s enganchado en mostrar su amor en p¨²blico, siempre ten¨ªa a su esposa en boca. Record¨® cena de empresa en el hotel de marisco. En un principio, Pedro le pidi¨® que fuera en su lugar. Pero cuando Miguel casi llegaba, recibi¨® su mada diciendo que tambi¨¦n ir¨ªa. Miguel no entend¨ªa por qu¨¦ el Director Romero asist¨ªa en persona, ya que esa no era una ocasi¨®n muy importante. Cuando vio a Be en restaurante,prendi¨® que Pedro no fue para e. Al ver pomada en manos de su jefe, Miguel tuvo una idea y dijo: -Se?ora, ?podr¨ªa ayudar al Director Romero a aplicarse pomada? Miren, no puede usar bien su mano izquierda. -S¨ª, es importante aplica a tiempo, de lo contrario podr¨ªa infectarse. -agreg¨® el profesor Flores. En este caso, Be sab¨ªa que deb¨ªa continuar fingiendo ser una pareja amorosa. Sin dudar, e tom¨® pomada, abri¨® y se aplic¨® suavemente a Pedro. Ya fuera por el efecto de pomada o por el aroma agradable de su cabello, Pedro sinti¨® que quemadura en su mano dej¨® de doler de inmediato. -Ya est¨¢ dijo Be despu¨¦s de terminarlo. A¨²n as¨ª, Pedro sinti¨® una extra?a sensaci¨®n de vac¨ªo en su interior. -Voy avarmes manos. -dijo Be mientras se dirig¨ªa al ba?o. Frente al ba?o, Be record¨® ansiedad de Pedro cuando abraz¨® y forma natural en que present¨® a todos. Una extra?a sensaci¨®n de amargura surgi¨® en su coraz¨®n. En su vida anterior, anhba que Pedro amara, que reconociera p¨²blicamenteo su esposa, pero Pedro siempre despreciaba y evitaba estar cerca de e. En esta vida, sin embargo, obtuvo todo esto sin ning¨²n esfuerzo. 1/2 Era ir¨®nico, ?verdad? Be sev¨® cara con agua fr¨ªa y su expresi¨®n volvi¨® a ser firme. No importaba lo que sucediera, ya no deb¨ªa tener expectativas ni ilusi¨®n sobre Pedro. Hab¨ªa experimentado suficiente dolor en el amor en su vida anterior. Despu¨¦s de cena, Miguel se ofreci¨® a pa?ar al profesor Flores y a los dem¨¢s. Be y Pedro esperaban en el patio a que el conductor trajera el auto. La brisa de noche tra¨ªa un poco de frescura, y Be se frot¨® los brazos instintivamente. Al siguiente instante, una chaqueta fue colocada sobre sus hombros. Todav¨ªa ten¨ªa el calor de Pedro y un ligero aroma a pino. Be levant¨® vista. Pedro no era descontento y dijo con reproche: -?Por qu¨¦ no te abrig¨® m¨¢s si tienes fr¨ªo? Justo en ese momento, el conductor lleg¨® con el auto. Be le devolvi¨® chaqueta a Pedro y dijo: ?No necesito tu falsa amabilidad! Dicho esto, e se sent¨® en el asiento del copiloto. Pedro sosteniendo chaqueta, mir¨® el rostro fr¨ªo y distante de Be y finalmente se sent¨® en el asiento trasero. -?Por qu¨¦ estabas con Carlos hoy? Chapter 140 Cap¨ªtulo 140 This is property ? N?velDrama.Org. Al escuchar pregunta de Pedro, Be encontr¨® su mirada en el espejo retrovisor. -?Qui¨¦n dice que no puedoer con ¨¦l? Al oir esto, Pedro se volvi¨® un poco molesto. -Be, sabes que no me llevo bien con ¨¦l, ?as¨ª que te acercas a prop¨®sito para provocarme? Be solt¨® una risa ir¨®nica. -?Te has sentido provocado? -No te hagas ilusiones. Puedes hacer lo que quieras, pero si sufress consecuencias por estar con ¨¦l, no esperes que te tenga l¨¢stima. Be respondi¨® de manera indiferente: -Si tienes tiempo, preocupate m¨¢s por ti mismo y tu amante, no necesitas preocuparte por mis asuntos. Despu¨¦s de decir esto, Be apart¨® mirada, mostrando ramente que no quer¨ªa seguir discutiendo. Pedro se mantuvo en silencio con el ce?o fruncido. De vuelta en Vi Drag¨®n, Be subi¨® al piso de arriba y sac¨® una manta del armario. Con solo unos diez d¨ªas restantes, no quer¨ªa molestarse en empacar m¨¢s cosas. Si Pedro quer¨ªa dormir aqu¨ª, entonces que lo haga, e dormir¨ªa en habitaci¨®n de invitados. Justo cuando lleg¨® a puerta de su habitaci¨®n, Pedro detuvo. ?A d¨®nde vas? -A habitaci¨®n de invitados. -?Por qu¨¦ otra vez estamos en guerra fr¨ªa? Be mir¨® a Pedro y dijo: -No tengo tiempo para fingir ser una esposa contigo, as¨ª que d¨¦jame en paz. -No necesitas actuar -Pedro marc¨® el n¨²mero de su abu-, primero expl¨ªcaselo a mi abu, que no fui yo quien te oblig¨® a ir a habitaci¨®n de invitados. Be se qued¨® sin pbras. ?C¨®mo podr¨ªa explicarle esto a su abu? Su t¨ªo y su y su t¨ªa ya hab¨ªan ido a ve, no se atrev¨ªa a enojar a su abu con este asunto. Solo unos diez d¨ªas m¨¢s, solo unos diez d¨ªas m¨¢s, muy pronto. Be repiti¨® esto en su mente para calmarse y luegonz¨® manta sobre cama. -No uso una manta contigo. Despu¨¦s de ducharse, Be¡¯se envolvi¨® con su manta y se acost¨® al borde de cama. Era primera vez que ten¨ªa que acostarse en una cama con Pedro en un estado de vigilia, y se sent¨ªa un poco inc¨®moda. Afortunadamente, Pedro no regres¨® de inmediato a habitaci¨®n, sino que se qued¨® ocupado en su estudio. Be se mantuvo alerta, pero gradualmente se qued¨® dormida. Cuando se despert¨® al d¨ªa siguiente, Be a¨²n estaba cubierta con su manta, pero ahora estaba en el centro de cama. Quiz¨¢s fuera su imaginaci¨®n, pero manta parec¨ªa tener un poco del aroma de Pedro. Be olfate¨® y sinti¨® un aroma leve. Al observar marca en almohada de Pedro y manta cuidadosamente doda, probablemente Pedro se hab¨ªa acercado sin darse cuenta. El volvi¨® a habitaci¨®n despu¨¦s de que e se durmiera, lo cual era bueno para evitar iodidad antes de dormir. Despu¨¦s de bajars escaleras, Be se enter¨® de Fiona que Pedro hab¨ªa salido de viaje y regresar¨ªa en dos d¨ªas. Ten¨ªa dos d¨ªas m¨¢s sin tener que verlo. Be se sinti¨® feliz. Elena deb¨ªa haber regresado a su pa¨ªs, as¨ª que Be m¨® para organizar unaida. Sin embargo, Elena le inform¨® que ten¨ªa que ocuparse de algunas tareas dom¨¦sticas y cenar con sus suegros, por lo que no ten¨ªa tiempo. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 141 Cap¨ªtulo 141 -Estuve fuera por m¨¢s de diez d¨ªas, y aunque mis suegros no dijeron nada, ramente est¨¢n disgustados. Ni siquiera recibieron los regalos con buena cara. Dijo Elena con resignaci¨®n: -En eso eres afortunada, no tienes que preocuparte por rci¨®n con tu suegra. En efecto, Be nunca tuvo que preocuparse por rci¨®n con su nuera. Los padres de Pedro viv¨ªan en el extranjero, y aparte des videomadas, Be nunca los hab¨ªa conocido en persona. Se dec¨ªa que rci¨®n entre sus padres estaba muy tensa. Cuando Pedro ten¨ªa solo diez a?os, su madre tom¨® decisi¨®n de mudarse al extranjero con su hija reci¨¦n nacida. Aunque no se divorciaron, siempre vivieron separados. Fue solo hace unos a?os, cuando el se?or Romero enfermo gravemente, que le entreg¨® a Pedro gesti¨®n del Grupo Romero y se fue al extranjero. Pedro ten¨ªa sentimientos ambivalentes hacia sus padres y rara vez seunicaban. Be solo los iba a casa de abu Romero. hab¨ªa visto en videochats cuando En su vida anterior, incluso cuando fue ingresada en un hospital psiqui¨¢trico, sus padres nunca regresaron al pa¨ªs. Por lo tanto, no hab¨ªa necesidad de lidiar con problemas de rci¨®n entre suegra y nuera. -No te preocupes, ocupate de tus propios asuntos. Consol¨® Be y luego no pudo evitar agregar: -En realidad, has hecho un buen trabajo. Si no te reconocen, no es necesario que testimes tanto a ti misma, -No quiero que Julio se distraiga por estas cosas¨Cdijo Elena optimista-. El tiempo cura todo, alg¨²n d¨ªa me aceptar¨¢no su nuera. ?Despu¨¦s de todo, soy tan talentosa! Aunque Be sab¨ªa que Elena era demasiado optimista, no quer¨ªa desanima. -En cualquier ¨¢mate m¨¢s a ti misma. Si no puedes manejar algo, d¨¦jaselo a Julio. Est¨¢ ocupado, es cierto, pero no puede dejar todo dedo. caso, -Est¨¢ bien, lo s¨¦. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Be suspir¨®.. Elena era demasiado simr a su antiguo yo, no ser¨ªa f¨¢cil convence con solo unas pocas pbras. Tomar¨ªa tiempo. Dos d¨ªas pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Debido a transmisi¨®n en vivo, el incidente de intoxicaci¨®n alcoh¨®lica de Caza gan¨® mucha atenci¨®n y otra parte segu¨ªa insistiendo en que el alcohol de Caza era el problema, pero no se atrev¨ªan a mostrar informes hospitrios espec¨ªficos. Naturalmente, opini¨®n de los usuarios de Inte se inclinaba hacia Caza. 12 El Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n y Caza tambi¨¦n hab¨ªanpletado los detalles del contrato de manera oficial. La primera suma de dinero llegar¨ªa a cuenta de Caza en breve. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Si Caza segu¨ªa prosperando y no ocurr¨ªa ning¨²n evento importante que vira el contrato, los que estaba a punto de fondos restantes llegar¨ªan seg¨²n lo acordado, y salida a bolsa era algo que suceder. ra estaba muy contenta y sugiri¨® que todos, incluyendo a Be, celebraran con unaida. Finalmente, Anna fue dada de alta del hospital y cuando vio noticia del acuerdo entre Caza y Banco de Inversi¨®n Renti, su rostro se volvi¨® muy sombr¨ªo. No pod¨ªa creer que Be hubiera logrado reactivar Caza tan f¨¢cilmente y adem¨¢s hab¨ªa asegurado inversi¨®n de Carlos. Anna estaba convencida de que esto no podr¨ªa haber sucedido sin el conocimiento o ayuda de Pedro, Con los m¨¦todos de Pedro, seria un juego de ni?os destruir porpleto a Caza. Incluso Carlos no ser¨ªa rival para ¨¦l, y mucho menos permitirle firmar el contrato tan f¨¢cilmente. Pedro sab¨ªa que Be se hab¨ªa unido a Caza, por lo que mostraba una actitud tan tolerante hacia el asunto. Anna no entend¨ªa por qu¨¦ Pedro, a pesar de saber que Be hab¨ªa utilizado identidad de se?ora Romero para aumentar atenci¨®n, no culpaba y permit¨ªa que continuara con sus iones. Be, por su parte, tampoco hab¨ªa reionado ante los rumores en l¨ªnea sobre c¨®mo Pedro no amaba y iba a abandonar. ?Por qu¨¦ no mostraba molestia? Las cosas se estaban descontrndo. Anna hab¨ªa neado que su intriga har¨ªa que Be se cansara de e y provocar¨ªa el disgusto de Pedro, pero todo hab¨ªa salido al rev¨¦s. Be hab¨ªa salido beneficiada. Mientras Anna se preparaba para subir al coche, vio a lo lejos a un hombre calvo acerc¨¢ndose hacia e. Chapter 142 Cap¨ªtulo 142 Se?orita Garc¨ªa, ?tomamos un caf¨¦ juntos? Al ver impaciencia y urgencia en los ojos de Luis, Anna sinti¨® aversi¨®n en su interior, pero mantuvo una sonrisa profesional en su rostro: -ro. Ambos se dirigieron a cafeter¨ªa junto al hospital. Luisenz¨® expresando su agradecimiento por ayuda que Anna le brind¨® ¨²ltima vez. Luego dijo que quer¨ªa que el Banco de inversi¨®n Renti invirtiera en su nueva destiler¨ªa. This is property ? N?velDrama.Org. Anna lo rechaz¨® de no: -Se?or Sr, en situaci¨®n actual, ?crees que tienes alguna posibilidad de obtener inversi¨®n? El rostro de Luis se oscureci¨® de inmediato, sin ocultar su resentimiento. -Esa despreciable mujer arruin¨® mi reputaci¨®n, me expuls¨® y se aprovech¨® de mi desgracia para su propio beneficio. ?Ahora est¨¢ triunfando mientras yo no puedo conseguir ni una inversi¨®n! ?Incluso los colegas de industria me miran con desprecio! Anna dijo: La directora Moreno tiene habilidades y suerte. Cuando tiene dificultades econ¨®micas, alguien ayuda, cuando sus ventas no van bien, encuentra formas de generar publicidad y tambi¨¦n logra inversiones. Luis sab¨ªa perfectamente a qui¨¦n se refer¨ªa Anna. Hoy vino a ve con intenci¨®n de investigar. -?La esposa del Director Romero est¨¢ ayudando a esa mujer despreciable? ?Acaso es su voluntad? Anna solt¨® una risa y dijo: -No estoy segura si es voluntad del Director Romero. Pero puedes pedirle a alguien que investigue veracidad de los informes del evento de esa noche y c¨®mo es rci¨®n entre el Director Romero y su esposa. As¨ª tendr¨¢s tus respuestas. Aunque Anna no lo dijo ramente, Luis era una persona astuta y entendi¨® lo que quer¨ªa decir: rci¨®n entre el Director Romero y su esposa no era buena y no cborarian para ayudar a Caza. Luis encontr¨® su respuesta y dijo: -Se?orita Garc¨ªa, gracias por aceptar tomar caf¨¦ conmigo. Espero que podamos cborar cuando mi destiler¨ªa crezca y tenga ¨¦xito. Anna se levant¨® y respondi¨®: -Espero ese d¨ªa tambi¨¦n. Aunque espero que no te asten antes de que eso suceda. Al escuchar esas pbras, una mirada de frialdad pas¨® fugazmente por los ojos de Luis. Debido a su gran alegr¨ªa, ra hab¨ªa tomado varias copas de m¨¢s durante el almuerzo, as¨ª que Be y su asistente llevaron de regreso a oficina. Despu¨¦s de salir de Caza y ver que a¨²n era temprano, Be se dirigi¨® al gimnasio. Juan le hab¨ªa pedido que practicara m¨¢s ticas b¨¢sicas en estos d¨ªas para mejorar su defensa personal y su habilidad en elbate cuerpo a cuerpo. Inicialmente, Be solo hab¨ªa venido para mantenerse en forma, as¨ª que naturalmente ten¨ªa que seguir entrenando. Cuando lleg¨® al gimnasio, Be se encontr¨® con Daniel, quien estaba sentado en zona de descanso. -Se?orita Fern¨¢ndez, qu¨¦ coincidencia. Dijo Daniel, levant¨¢ndose y salud¨¢nd: -Compar¨¦ varios gimnasios y pens¨¦ que este gimnasio era el m¨¢s adecuado para m¨ª. El entrenador tambi¨¦n me dijo que alguien con experiencia en acondicionamiento f¨ªsicoo yo ser¨ªa m¨¢s adecuada para entrenar enbate cuerpo a cuerpo. Se?orita Fern¨¢ndez, ahora que lo pienso, tambi¨¦n eres mi hermana mayor en este sentido, as¨ª que espero que me ense?es en el futuro. Be no se sorprendi¨®, sonri¨® levemente y respondi¨®: -Eres demasiado modesto. Apenas he entrenado unas pocas veces y a¨²n no dominos ticas b¨¢sicas porpleto. Si tienes tiempo, podr¨ªamos practicar juntos. -No hay problema. -?C¨®mo te ha ido estos d¨ªas con Sara? ?Te ha perdonado?-pregunt¨® Be casualmente. -Creo que si Daniel mostr¨® una sonrisa de autcencia-. Hoy e incluso me pa?¨® al gimnasio. ?Ven aqu¨ª! Siguiendo mirada de Daniel, Be realmente vio a Sara. Vest¨ªa una falda corta hastas rodis, llevaba un bolso de marca colgado en un hombro y de vez en cuando se tomaba fotos con su tel¨¦fono, mostrando una expresi¨®n de alegr¨ªa en su rostro. 1 -Sara, mira a qui¨¦n me encontr¨¦ -salud¨® Daniel a Sara. Sara vio a Be y su sonrisa se desvaneci¨® al instante. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? -Sara, le pregunt¨¦ a Se?orita Fern¨¢ndez antes y me dijo que este gimnasio es bueno. As¨ª que decid¨ª venir a verlo, y resulta que me encontr¨¦ con e aqu¨ª. -explic¨® Daniel de manera voluntaria. Sara resopl¨® y sin hacer caso a Be, volvi¨® a tomar su tel¨¦fono y se tom¨® m¨¢s fotos. Fue entonces cuando Be se dio cuenta de que Sara llevaba puestos unos pendientes de diamantes en sus orejas, que briban intensamente bajo luz. La artesan¨ªa exquisita y el estilo le resultaban muy familiares. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 143 Cap¨ªtulo 143 Dos d¨ªas atr¨¢s, fue el mismo par de aretes que e puso a venta a mitad de precio en el siti web de segunda mano. Quiz¨¢s por el bajo precio, alguien lospr¨® apenas e los public¨®. ?Por qu¨¦ ahora estaban ens manos de Sara? Estos aretes tuyos son bonitos, ?d¨®nde lospraste? -pregunt¨® Be directamente. Sara mostr¨® una expresi¨®n de orgullo en su rostro y respondi¨®: -Eres una buena conocedora. Estos son los aretes m¨¢s nuevos de coli¨®n de Gloria. Son dif¨ªciles de conseguir. Daniel, con ayuda de un amigo, tuvo que hacer un gran esfuerzo paraprarlos y regal¨¢rmelos. -Mientras no est¨¦s enojada conmigo, cualquier esfuerzo que haga valdr¨¢ pena. -adul¨® Daniel. Sara lenz¨® una mirada de desd¨¦n y luego desafiante mir¨® a Be: -?Por qu¨¦ sigues mirando. mis aretes? ?Est¨¢s celosa? ?Tu esposo ni siquiera te regal¨® unos aretes? -Si me los regal¨®, pero los tir¨¦ a basura. Ahora est¨¢n en tus orejas. Por supuesto, Be no dijo eso en voz alta, simplemente sonri¨® levemente y dijo: -Vi algo simr en el sitio web de segunda mano hace unos d¨ªas, as¨ª que estaba preocupada de que tuyos fueran falsos, por eso los mir¨¦ m¨¢s de cerca. los Al escuchar sus pbras, una expresi¨®n de iodidad cruz¨® ramente el rostro de Daniel. R¨¢pidamente dijo: -Prima, este no es falso. Aunque mi amigo perdi¨® el certificado, lo llev¨¦ a tienda oficial para verificarlo. No hay ning¨²n problema, te lo aseguro. Be se sinti¨® aliviada y respondi¨®: preocupes. Solo vi algo simr, no dije que este fuera falso. No te -Adem¨¢s, obviamente, no eres el tipo de persona quepra regalos para su ser querido en un sitio web de segunda mano. -a?adi¨® Be. Daniel exm¨® en voz alta: -?Por supuesto que no! ?Nunca har¨ªa eso! Principalmente, no quer¨ªa que Sara se malinterpretara. La pr¨®xima vez que a Sara le guste algo, ir¨¦ contigo a elegirlo juntos. -No te preocupes por e. E simplemente no soporta que yo tenga algo que e no tiene. Aunques pbras de Sara sonaban un poco desafiantes, su tono carec¨ªa de confianza. ¡ªSi ustedes no tienen algo importante, me ir¨¦ a cambiar de ropa y prepararme para el entrenamiento. -Be mostr¨® su consideraci¨®n y se dispuso a retirarse. -No te retrasaremos en tu entrenamiento, prima. Daniel se levant¨® y pa?¨® a Sara hacia salida. -Sara, ?tienes hambre? ?D¨®nde te gustar¨ªa ir a comer algo?/ Sara lo ignor¨®, frunciendo ligeramente el ce?oo si estuviera pensando en algo. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Be percibi¨® que sus pbras hab¨ªan puesto a Sara en duda. Aunque desde peque?as su rci¨®n no fue buena, Sara tambi¨¦n sab¨ªa que e no inventar¨ªa algo as¨ª sin motivo. Sin embargo, Be se sent¨ªa algo extra?ada. Sara no era alguien que se dejara influenciar f¨¢cilmente por unos pendientes. ?Por qu¨¦ parec¨ªa estar m¨¢s cercana a Daniel? ?Hab¨ªa pasado algo en estos d¨ªas? Be intent¨® revisars publicaciones recientes de Sara en sus redes sociales, pero se dio cuenta de que no pod¨ªa ver ninguna actualizaci¨®n. Era evidente que Sara hab¨ªa bloqueado. A pesar de que se preocupaba por el futuro de Sara, esta ¨²ltima ramente no considerabao una hermana mayor. ?Qu¨¦ le importaba! Sara pod¨ªa estar con quien quisiera. Al pensar en eso, Be se enfureci¨®, y descarg¨® toda su rabia golpeando el saco de boxeo. Golpe tras golpe, el entrenador casi pens¨® que e quer¨ªa aprender a boxear y le trajo unos guantes. Pas¨® dos horas en el gimnasio, sudando profusamente y agotada. Cuando termin¨® de ducharse r¨¢pidamente y se preparaba para regresar, vio una mada perdida de Sara en su tel¨¦fono. Be devolvi¨® mada. -?Qu¨¦ necesitas? El tono de Sara no era amigable. Por lo que dijiste esta tarde, vi un par de pendientes en un sitio de segunda mano. Env¨ªame una captura de panta. Be resopl¨®. -?Qui¨¦n crees que eres y me has as¨ª? -Be, deja de actuar arrogante frente a m¨ª¨Crespondi¨® Sara, incluso m¨¢s enfadada-. ?No has tenido suficiente de intimidarme desde que ¨¦ramos peque?as? -Es obvio que yo soy nieta biol¨®gica. Tienes todo lo que necesitas, mientras que yo siempre fui tratada peor. Ahora te pregunto algo peque?o y sigues poniendo obst¨¢culos. Era cierto que su abuelo le mimaba m¨¢s a Be. Be sab¨ªa que ese amor tambi¨¦n llevaba consigo unapasi¨®n hacia su falta de amor paterno. Sin embargo, cuando ten¨ªan desacuerdos, su abuelo siempre se inclinaba hacia raz¨®n y no mostraba favoritismos ciegos. Chapter 144 Cap¨ªtulo 144 La influencia de su t¨ªa en Sara era demasiado grande, lo que hab¨ªa generado un profundo resentimiento en e. En ese momento, Be no pudo discutir esos asuntos con Sara, por lo que le dijo: -Te lo enviar¨¦ m¨¢s tarde. La ¨²ltima vez te vi sin mucho inter¨¦s en Daniel, ?c¨®mo es que en tan solo unos d¨ªas su rci¨®n ha mejorado tanto? -pregunt¨® Be con curiosidad. -?No es asunto tuyo! -Sara colg¨® el tel¨¦fono. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Be se qued¨® sin pbras. Le envi¨® a Saras capturas de panta del sitio web de segunda mano y sali¨® del gimnasio. Mientras sub¨ªa al auto, sinti¨®o si alguien estuviera observando desde atr¨¢s. Mir¨® hacia atr¨¢s, pero no vio a ninguna persona sospechosa. Probablemente fue solo su imaginaci¨®n, pens¨® Be, y pis¨® el acelerador para regresar a mansi¨®n Longteng. Fiona corri¨® hacia e apresuradamente y dijo: -Se?ora, el se?or ha regresado y est¨¢ en el estudio ocupado con asuntos de trabajo. Acabo de preparar una taza de t¨¦, ?podr¨ªa lleva tambi¨¦n? -Adem¨¢s, el se?or mencion¨® que le duele un poco mano y me pidi¨® que le llevara una a?adi¨® Fiona. pomada. Se?ora, tambi¨¦n le pedir¨ªa que se entregue. -Por cierto, el se?or pregunt¨® cu¨¢ndo podr¨ªas regresar.¨Ccontinu¨® diciendo Fiona. Tem¨ªa que si no ed¨ªa as peticiones d¨¦ Fiona, esta seguir¨ªa hando sin parar, as¨ª que Be tom¨® el agua y pomada. -Est¨¢ bien, ir¨¦. Sosteniendo bandeja de t¨¦, Be subi¨®s escaleras hacia el estudio en el piso de arriba. Golpe¨® suavemente puerta y se escuch¨® voz ra de Pedro desde adentro: -Adnte. Be abri¨® puerta entreabierta y encontr¨® a Pedro sentado detr¨¢s de un amplio escritorio. Ten¨ªa una computadora frente a ¨¦l y estaba revisando algunos documentos. Su expresi¨®n era seria y concentrada, con cejas ligeramente fruncidas, irradiando un aura de rigurosidad y seriedad en el trabajo. Pensando que era Fiona, Pedro no levant¨® vista y dijo: Solo dejas cosas ah¨ª. Be sigui¨® sus instriones y coloc¨® el agua y pomada junto a ¨¦l. Tal vez debido a su presencia, Pedro levant¨®s miradas. Cuando vio a Be, mostr¨® una ra expresi¨®n de sorpresa. -?Has vuelto? -dijo Pedro con naturalidad. Era algo que sol¨ªa preguntarle e, pero nunca imagin¨® que un d¨ªa ¨¦l le har¨ªa misma pregunta. Be apart¨® mirada y respondi¨®: -Flona est¨¢ ocupada, as¨ª que me pidi¨® que te trajeras cosas. -Perfecto, ay¨²dame a aplicar pomada. -dijo Pedro mientras extend¨ªa su mano derecha hacia e. La piel que sol¨ªa ser p¨¢lida ahora estaba cubierta de una capa de piel arrugada y fea. -?No te has aplicado pomada estos ¨²ltimos d¨ªas?-frunci¨® el ce?o Be. Pedro se burl¨® y dijo: -Deja de hacer esa expresi¨®n de desprecio. ?Has pensado en por qu¨¦ me lastime? Be no quer¨ªa recordar lo que sucedi¨® esa noche. Tom¨® un hisopo de algod¨®n yenz¨® a aplicar pomada. Despu¨¦s de aplicar pomada, Pedro volvi¨® a concentrarse en su trabajo. Be desech¨® el hisopo lentamente y apret¨® tapa de pomada, sin apresurarse a irse. E sol¨ªa hacer esto, encontrar todo tipo de excusas para quedarse en su estudio. En aquel entonces, incluso si ¨¦l ped¨ªa que se fuera, Be no se enfadar¨ªa. Incluso se ofrecer¨ªa voluntariamente y dir¨ªa: ?Pedro, d¨¦jame masajearte los hombros! Si se le negaba, Be se sentir¨ªa un poco desanimada, pero luego se anim¨® de nuevo: Entonces, ?por qu¨¦ no bebes un poco del t¨¦ que prepar¨¦? Te ayudar¨¢ a estar despierto. Solo cuando ¨¦l frunciera el ce?o y mirara con severidad, e se ir¨ªa a rega?adientes. Antes, Pedro sol¨ªa encontrar este comportamiento de Be extremadamente molesto, pero ahora, inesperadamente no sent¨ªa disgusto. De hecho, hab¨ªa un leve sentimiento de cer. -Si quieres quedarte aqu¨ª, qu¨¦date. Pero no hagas mucho ruido y busca algo para leer si te aburres. -dijo Pedro en tono tranquilo. (Nadie quiere quedarse aqu¨ª.? Pensaba Be. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 145 Cap¨ªtulo 145 Be mir¨® a Pedro y pregunt¨®: -?Puedo usar tu tel¨¦fono un momento? -?Tu tel¨¦fono se qued¨® sin bater¨ªa? -No, simplemente quiero revisar WhatsApp en tu tel¨¦fono. No te preocupes, no tengo intenci¨®n de husmear en tu privacidad. Be fue sincera: -No puedo vers publicaciones de Sara en mi tel¨¦fono, as¨ª que quiero echar un vistazo en el tuyo. Pedro se mostr¨® un poco reacio, pero a¨²n as¨ª desbloque¨® su tel¨¦fono y se lo entreg¨® a Be. -Gracias. Be tom¨® el tel¨¦fono, abri¨® WhatsApp y busc¨® directamente el n¨²mero de Sara. Para su sorpresa, encontr¨® algunos mensajes de saludo que Sara le hab¨ªa enviado a Pedro. Sin embargo, Pedro ramente no ten¨ªa ganas de char con e y no hab¨ªa respondido a ninguno de esos mensajes. Be abri¨® si¨®n de [Historias] de Sara yprob¨® que no hab¨ªa bloqueado a Pedro. ?Todas sus actualizaciones estaban esibles en el WhatsApp de Pedro! Solo bloque¨® a Be. Si no fuera porque e era nieta del abuelo, Be no se molestar¨ªa en ayuda. Reprimiendo su frustraci¨®n, Be r¨¢pidamente naveg¨® pors historias de Sara. A Sara le encantabapartir su vida ens redes sociales, casi todos los d¨ªas ten¨ªa algunas actualizaciones. Desde lo quei¨® en ma?ana hasta c¨®mo se fue a dormir, todo tipo de publicaciones. Dos d¨ªas atr¨¢s, una historia capt¨® atenci¨®n de Be. [Las estres fugaces son realmente hermosas. Me pas¨® algo peligroso, pero por suerte todo sali¨® bien. Resulta que hay alguien que realmente recuerdas cosas que dices al azar. Alegr¨ªa.] Debajo hab¨ªa algunas im¨¢genes del cielo nocturno, y en una de es se ve¨ªa silueta de un hombre. Tal vez su t¨ªa no pudiera reconocerlo, pero Be reconoci¨® a Daniel por su figura. Entonces, ?Daniel pa?¨® a Sara a vers estres otra noche y ocurri¨® algo? Be no ten¨ªa ninguna duda de que supuesta situaci¨®n peligrosa fue ideada por Daniel. No esperaba que su actuaci¨®n de ¡°salvar a damis en apuros¡± fuera arruinada, y Daniel ya estaba neando otra jugada. No era de extra?ar que Sara aceptara su regalo y confiara tanto en ¨¦l. No se sab¨ªa si lo que sucedi¨® hoy har¨ªa que Sara se diera cuenta de algo. Be podr¨ªa investigar los datos reales de Daniel y mostr¨¢rselos directamente a Sara. +15 BONUS Sin embargo, Sara podr¨ªa no creerle. Adem¨¢s, seg¨²n su conocimiento sobres iones de Daniel en su vida anterior, era muy probable que actuara de manera desesperada y causara da?o a Sara. Adem¨¢s, Be no quer¨ªa alertar a Daniel demasiado pronto. Tanto Danielo Marta estaban bajos ¨®rdenes de Anna. Be quer¨ªa encontrar una oportunidad para aprovechar a Daniel y hacer que se volviera contra Anna, que probara el sabor de ser traicionada. En ese momento, el WhatsApp de Pedro son¨® y Be, de forma instintiva, le ech¨® un vistazo. Era un mensaje de Anna. [Pedro, ?fue bien el viaje de negocios? Hoy me dieron el alta del hospital.] -?Qu¨¦ pasa? ?Qui¨¦n mand¨® el mensaje? Pedro vio que Be frunc¨ªa el ce?o, profundamente pensativa, y se acerc¨® a sudo. -M¨ªralo t¨² mismo. -Be le devolvi¨® el tel¨¦fono a Pedro-. Ya termin¨¦, gracias. Dicho esto, Be se dio vuelta y se fue sin intenci¨®n alguna de quedarse. Erao si acabara de traerle una taza de t¨¦ con medicina, solo para tener una excusa para pedirle prestado el tel¨¦fono. Pedro sosten¨ªa el tel¨¦fono, a¨²n pod¨ªa percibir el delicado aroma que Be dej¨® en el aire. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Abri¨® WhatsApp y vio el mensaje de Anna, respondi¨® r¨¢pidamente con unas pocas pbras y luego volvi¨® a sentarse en su escritorio. Anna parec¨ªa conocer los movimientos de Pedro mejor que e. Be regres¨® a habitaci¨®n y encontr¨® una elegante caja de regalo colocada en un lugar destacado sobre mesa. Chapter 146 Cap¨ªtulo 146 Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Al ver el tama?o de caja, no parec¨ªa ser una joya, sino m¨¢s bien alg¨²n tipo de adorno. Be se acerc¨® y abri¨®, revndo una l¨¢mpara de mesa con forma de conejo excepcionalmente hermosa y delicada. El conejo estaba hecho de cristal, con dos piedras preciosas rojas a modo de ojos. Be presion¨® el interruptor y el conejoenz¨® a emitir una suave luz nca, mientras que sus ¨²nica. ojos briban con un tono rojo tenue, creando una apariencia encantadora y Al recordar noche en el restaurante cuando e toc¨® linterna en forma de conejo, ?as¨ª que Pedro hab¨ªa deducido que le gustaban los conejos, y se lo hab¨ªa traido? Aunque Be no quer¨ªa aceptar los regalos de Pedro, el conejo era realmente adorable y ser¨ªa una pena deshacerse de ¨¦l, as¨ª que decidi¨® colocarlo en mesita de noche. Despu¨¦s de un agotador entrenamiento por tarde, Be se dio un rjante ba?o. Cuando sali¨® del ba?o, Fiona ya hab¨ªa preparado cena. Be tenia una toa enroda en cabeza y vestia ropa c¨®moda para el hogar, lista para bajars escaleras. En ese momento, Pedro sali¨® de su estudio y al ver su apariencia, observ¨® detenidamente. Be le lanz¨® una mirada desinteresada y a una mujer sin maquije? ?Qu¨¦ miras? ?Nunca has visto Y sin esperar respuesta, se adnt¨® y baj¨®s escaleras con sus pantus. ¨²ltimamente, excepto cuando sal¨ªa de casa, Be sol¨ªa estar sin maquije y su apariencia ya no era tan refinada y perfectao sol¨ªa ser. Pedro, por supuesto, hab¨ªa visto sin maquije antes, pero nunca despu¨¦s de tomar un ba?o. Su piel estaba radiante y suaveo una poa, con un gorro rosa en cabeza, y todo su ser irradiaba una belleza encantadora. Pedro sinti¨® de repente un impulso inexplicable de toca. En nta baja, Be no pod¨ªa esperar para empezar aer. Sosten¨ªa una cuchara en mano derecha mientras beb¨ªa sopa y sosten¨ªa un muslo de pollo en izquierda, disfrutando de suida. No dejaba de elogiar: -Fiona, tus tos est¨¢n cada vez m¨¢s deliciosos, jal nivel de un chef profesional! La cara de Fiona se ilumin¨® con una sonrisa y respondi¨®: -Se?ora, es que usted tiene mucha hambre despu¨¦s de su entrenamiento de tarde, por eso le parece especialmente sabroso. -?Es que lo haces delicioso, sin duda!-Be tom¨® un sorbo de sopa. Cuando sea el momento, vendr¨¢s conmigo y seguir¨¢s cocinando para m¨ª. -Se?ora, ?a d¨®nde va usted?-Fiona pregunt¨® perpleja-. ?Se van a mudar usted y el se?or? Fiona nunca hab¨ªa tomado en serio lo que Be hab¨ªa mencionado sobre el divorcio. +15 BONUS En ese momento, Pedro se acerc¨® a mesa y Be no quer¨ªa discutir con ¨¦l en un momento tan feliz deida, as¨ª que contest¨® de manera evasiva: -Solo estaba hando. Fiona, t¨² tambi¨¦n si¨¦ntate y Fiona mir¨® a Pedro y neg¨® con cabeza: -No puedo, se?ora. Tr¨¦ a cocina. Pedro siempre dio impresi¨®n de ser distante y Fiona se sentir¨ªa inc¨®moda si se quedara aqu¨ª. Be no oblig¨®. Be, ?qu¨¦ quieres para dejar de mencionar este asunto? Pedro mir¨® fijamente. La abu no quer¨ªa que nos divorci¨¢ramos. El acuerdo de divorcio puede ser destruido. ?Quieres seguir causando problemas? Be ya no se enfadaba ni se molestaba en rebatir sus pbras. Simplemente sigui¨®iendo sin prestarle atenci¨®n a Pedro. -Dices una y otra vez que no quieres que nuestro matrimonio me ate, que quieres darme libertad. Entonces, si soy el atrapado, ?no deber¨ªa ser yo quien solicite el divorcio? continu¨®. Esto fue lo que Pedro escuch¨® cuando Be habl¨® por video mada con Elena. -Pedro Esta vez, Be levant¨® cabeza: -Siempre que el resultado sea el que ambos queremos, no importa qui¨¦n lo proponga. -?Dije que quer¨ªa este resultado? -Pedro dijo sin inmutarse. (ro que lo hab¨ªa dicho.) (En vida anterior, t¨² mismo me entregaste el acuerdo de divorcio y me pediste que lo firmara.) Be termin¨® su sopa y dijo: -No sientes nada por mi. La ¨²ltima vez te pregunt¨¦ si no quer¨ªas divorciarte y dijiste que no era el caso. ?Por qu¨¦ fue as¨ª? El matrimonio ya fue suficiente tormento. No quiero pasar por otro tormento con el divorcio. Estoy ocupado todos los d¨ªas y no quiero que los dem¨¢s especulen y cuestionens razones de mi divorcio, ni quiero ver a mi abu triste por eso. Chapter 147 Cap¨ªtulo 147 +15 BONUS Pedro ten¨ªa razones bastante v¨¢lidas. Be solt¨® una risa. -No importa, no es una molestia firmarlo. Adem¨¢s, con tus condiciones, hay mucha gente dispuesta a ser tu esposa. Be no mencion¨® a Anna para evitar que Pedro pensara que lo mencionaba a prop¨®sito. Creo que tu nueva esposa tratar¨¢ mejor a abu que yo, as¨ª que abu no estar¨¢ triste. La abu Romero quer¨ªa, pero tambi¨¦n por su posici¨®no esposa de su nieto. Be estaba muy consciente de eso. Las pbras de Be dejaron a Pedro sin pbras. Be, ?qu¨¦ te ha hecho tan insatisfecha de repente en este matrimonio? ?Por qu¨¦ est¨¢s tan ansiosa por deshacerte de ¨¦l? No le hab¨ªaprado un regalo en su quinto aniversario de conocerse, pero dio dinera e e para comprarlo. Se quejaba de que ¨¦l no llegaba a casa, pero ¨²ltimamente hab¨ªa estado regresando todos los d¨ªas, incluso se hab¨ªan mudado a habitaci¨®n principal. Todo esto eran demandas previas de Be, y ¨¦ls hab¨ªa cumplido. Entonces, ?por qu¨¦ Be segu¨ªa mostr¨¢ndose insatisfecha? Ante su pregunta, Be sonri¨® mostrando los dientes. -No entiendes en qu¨¦ me siento insatisfecha, y esa es mi mayor insatisfi¨®n. Pedro se qued¨® sin pbras. ¨¦l decidi¨® no desperdiciar m¨¢s pbras con Be yenz¨® aer con los cubiertos. Laida result¨® ins¨ªpida. Por supuesto, esa era percepci¨®n de Pedro. Be, por otrodo, disfrutaba deida,i¨® mucha carne y bebi¨® mucha sopa. Despu¨¦s de saciarse, se acarici¨® el vientre redondo y dijo: Fiona, voy a dar un paseo. sali¨® Dicho esto, se puso r¨¢pidamente una chaqueta y por puerta. El cielo se oscurec¨ªa ys luces de zona se encend¨ªan. El ¨¢rea residencial estaba bien cuidada, con c¨¦sped y ¨¢rboles por todas partes, y a pocal distancia hab¨ªa un peque?ogo. Be disfrutaba del paisaje mientras se paseaba lentamente. Cuando caminaba por un lugar tranquilo cerca delgo, dos hombres con gorras de visera negras bloquearon repentinamente su camino. -?Qu¨¦ quieren ustedes?-pregunt¨® Be mientras retroced¨ªa cautelosamente. This is property ? N?velDrama.Org. De repente, record¨® l¨¢ sensaci¨®n de estar siendo vigda fuera del gimnasio. ?Podr¨ªan ser ellos tambi¨¦n? +15 BONUS -A alguien se le ocurri¨® enviarnos para advertirte que no te involucres en asuntos ajenos, jo te arrepentir¨¢s! -dijo uno de los hombres con voz ronca y amenazante. -?Qui¨¦nes son ustedes? ?Luis los envi¨®? Despu¨¦s de todo, lo ¨²nico ¡°asunto ajeno¡± con el que hab¨ªa estado involucrada recientemente era Caza, y ra le hab¨ªa mencionado que Luis estaba neando abrir una destiler¨ªa para superar a Caza. Sin embargo, Caza estaba en auge en estos d¨ªas, incluso si ¨¦l intentara algo malicioso, no podr¨ªa hacerle mucho da?o. ?Acaso quer¨ªan que e hiciera algo para molestar a ra? -?No importa qui¨¦n nos envi¨®! -dijo el hombre con voz ronca-. Esto es solo una advertencia. Si no nos escuchas, pr¨®xima vez no ser¨¢ tan simple. Al ver mirada amenazante en los ojos de los dos hombres y forma en que sobresal¨ªan objetos en sus bolsillos que parec¨ªan cuchillos, Be supo de inmediato que no podr¨ªa enfrentarlos. No era sensato buscar problemas innecesarios. No ten¨ªa sentido enojarlos en este momento solo por descarga emocional. As¨ª que Be asinti¨® d¨®cilmente y dijo: -Entiendo. En el futuro, no me meter¨¦ en asuntos ajenos. -?Eso ser¨¢ mejor! Dijo el otro hombre con una voz m¨¢s aguda y satisfecha: Si firmas este documento y pones tu hue digital, esta vez te perdonaremos. Chapter 148 Cap¨ªtulo 148 Dicho esto, el hombre le entreg¨® un papel a Be con algo escrito. ro que Be no se atrev¨ªa a firmar algo sin pensar, as¨ª que mientras aceptaba el papel para rjar la guardia de ellos, meti¨® mano en su bolsillo para buscar su tel¨¦fono y mar a polic¨ªa. Justo en el momento en que toc¨® su tel¨¦fono, sinti¨® repentinamente una mano detr¨¢s de e que jalone¨® con fuerza hacia atr¨¢s. -?Ah! Exm¨® Be asustada, agitando los pu?os ys piernas, preparada para luchar con todas sus fuerzas. -?Mira bien, soy yo! Cuando escuch¨® voz familiar de Pedro, Be dej¨® de resistirse. Levant¨® cabeza y, efectivamente, vio el rostro de Pedro. ?? Sin embargo, el lugar estaba bastante oscuro ys luces de calle no eran muy ras, por lo que Be no pod¨ªa ver ramente expresi¨®n de Pedro. This is property ? of N?velDrama.Org. -?C¨®mo has venido t¨² aqu¨ª? ?Y d¨®nde est¨¢n ellos? Pregunt¨® Be con el coraz¨®n a¨²n palpitando, mientras miraba a su alrededor, pero no hab¨ªa rastro de los hombres. -Se escaparon¨Cdijo Pedro en tono grave-. ?Qu¨¦ estabas haciendo dando un paseo por este lugar? Be, que estaba muy nerviosa hace un momento, ahora se sent¨ªa aliviada y sus piernas temban ligeramente.Se sent¨® en una piedra cercana. -Simplemente estaba caminando y termin¨¦ aqu¨ª, qui¨¦n iba a saber que me encontrar¨ªa con ellos. ?Debemos mar a polic¨ªa, r¨¢pidamente! Dijo Be mientras sacaba su tel¨¦fono. Pero Pedro intervino con frialdad: -No es necesario. En este momento, polic¨ªa no encontrar¨¢ ninguna evidencia ¨²til. Me ocupar¨¦ de esto y lo investigar¨¦ a fondo. -?Pero tengo evidencia! -Be intent¨® levantar el papel, pero se dio cuenta de que sus manos estaban vac¨ªas. Pedro not¨® lo que e estaba pensando y explic¨® amablemente, algo poco¨²n en ¨¦l: -Ellos son expertos en esto. Tan prontoo vieron que algo andaba mal, tomaron el papel y huyeron. No te dejar¨ªan ninguna prueba. Be se dio cuenta de que estabapletamente concentrada en c¨®mo sacar su tel¨¦fono para mar a policia y no hab¨ªa notado c¨®mo le arrebataron el papel, ni siquiera se dio cuenta de que Pedro se acercaba. -Volvamos primero.¨Cinst¨® Pedro. Be neg¨® con cabeza y dijo: -Espera un momento, necesito descansar un poco m¨¢s porque tengo las piernas d¨¦biles por el miedo. Pedro mir¨® y luego, sorprendentemente, se agach¨® a medias frente a e. Be no pod¨ªa creer lo que estaba pensando hacer. ?Ap¨²rate y s¨²bete! -dijo Pedro impaciente. Be se qued¨® at¨®nita y se apoy¨® en su espalda. Pedro sosten¨ªa sus piernas mientras llevaba en su espalda hacia adnte. Record¨® que cuando era ni?a, su abuelo sol¨ªa lleva en su espalda. Ten¨ªa hombros anchos y una espalda c¨¢lida que le brindaba una sensaci¨®n de seguridad infinita. Ahora estaba acostada sobre espalda de Pedro, que tambi¨¦n era ancha y c¨¢lida. Pod¨ªa oler ligeramente el suave aroma a cedro que desprend¨ªa. Sus pasos eran firmes. Aunque e no pesaba mucho, caminar con e en su espalda durante tanto tiempo le hac¨ªa jadear un poco, pero ¨¦l no hizo bajar ni se quej¨® por molestia. Continu¨® llev¨¢nd hacia adnte. (Pedro, si tan solo pudieras tener tanta paciencia conmigo en vida anterior.) (No, ni siquiera necesitas tanta paciencia.>> (Solo un poco menos de disgusto, un poco menos de frialdad. Si me hubieras tratadoo a los dem¨¢s, no ser¨ªa tan obstinada, no habr¨ªa sucumbido a influencia y hecho tantas cosas locas.>> (No habr¨ªa sido atrapada y encerrada en un hospital psiqui¨¢trico, ni habr¨ªa terminado con el tr¨¢gico destino de sufrir c¨¢ncer de est¨®mago¡­) -?Est¨¢s llorando? En ese momento, Be escuch¨® voz burlona de Pedro: -?No eras capaz de morderme y golpearme? ?C¨®mo es que te asustas tanto con solo un susto de ellos? Be no sab¨ªa cu¨¢ndo empezaron a caer l¨¢grimas de sus ojos. Se sec¨®s l¨¢grimas con el dorso de mano: -Estoy bien, d¨¦jame bajar. Al escuchar su voz ramente m¨¢s fr¨ªa y distante, Pedro gir¨® cabeza y mir¨® y dijo: ?Qu¨¦ pasa? Ya no me necesitas y quieres abandonarme. t Today¡¯s Bonus Offer Chapter 149 Cap¨ªtulo 149 This is property ? of N?velDrama.Org. Be no estaba de humor para discutir con Pedro. Si le gustaba carga, adnte, despu¨¦s de todo, no era e quien se cansaba. Despu¨¦s decerlo durante tantos a?os, esta vez ser¨ªa un beneficio para e. As¨ª que Be se qued¨® en silencio, coloc¨® sus manos sobre los hombros de Pedro y se inclin¨® ligeramente hacia atr¨¢s, tomando a Pedroo su sirviente. Pedro entendi¨® intenci¨®n de Be y no sab¨ªa si enfadarse o re¨ªrse. Ambos continuaron sin har en todo el camino, manteniendo esa postura que parec¨ªa ¨ªntima pero extra?amente distante hasta que llegaron a casa. Be pens¨® en bajarse para cambiarse de zapatos, pero Pedro segu¨ªa sosteni¨¦nd. -?Vas a llevarme en brazos hasta arriba? -pregunt¨® Be a prop¨®sito. Pedro respondi¨® sinceramente: -No faltan muchos pasos. Dicho esto, llev¨® escaleras arriba. Fiona escuch¨® el ruido y sali¨®, viendo a pareja en esa actitud tan pegajosa, una sonrisa se dibuj¨® en su rostro y r¨¢pidamente se escondi¨® en cocina. Be, que hab¨ªa presenciado todo el proceso, se qued¨® en silencio. Una vez en habitaci¨®n, Pedro finalmente dej¨® en el suelo. Despu¨¦s de carga durante tanto tiempo, sus brazos estaban un poco cansados, as¨ª que se los estir¨® y los apret¨®. Era un gesto de insinuaci¨®n tan evidente que Be entendi¨® su significado. Antes, antigua Be habr¨ªa sentido pena por ¨¦l y le habr¨ªa masajeado los brazos, pregunt¨¢ndole con timidez si estaba cansado. Pero ahora, Be simplemente lo empuj¨® ligeramente y dijo con indiferencia: Hazme el favor y d¨¦jame pasar, necesito ir al ba?o. La paciencia de Pedro finalmente se estaba agotando. -Be, despu¨¦s de haberte cargado durante tanto tiempo, ?no entiendes que hay que devolver el favor? ¨¦l hab¨ªa hecho un esfuerzo, ?y Be simplemente lo ignorar¨ªa as¨ª? Be esboz¨® una sonrisa ir¨®nica y dijo: -Realmente te esforzaste mucho. Pero no te obligu¨¦ a cargar conmigo, y cuando propuse caminar por mi cuenta, fuiste t¨² quien insisti¨® en continuar. As¨ª que si tienes los brazos cansados, es tu problema, no tengo obligaci¨®n de masaje¨¢rtelos. Al igual que antes, cuando Be sol¨ªa servirle t¨¦ y estar pendiente de ¨¦l, Pedro nunca oblig¨® a hacerlo. Fue e misma quien pens¨® que de esa manera podr¨ªa conmoverlo. Por lo tanto, Pedro siempre hab¨ªa ignorado todos sus esfuerzos, sin mostrar ni una pizca de agradecimiento. Parec¨ªa todo lo que que e hac¨ªa por ¨¦l, todo lo que sacrificaba, era algo que e se buscaba. Y mucho menos pod¨ªa esperar una retribuci¨®n de ¨¦l. En este momento, e solo estaba haciendo lo que ¨¦l hab¨ªa hecho antes. Al escuchar sus pbras, Pedro frunci¨® el ce?o. Aunque Be dec¨ªa eso, se sent¨ªa inc¨®modo en su interior. -?Acaso no te ayud¨¦ hace un momento? Por lo general, Pedro pod¨ªa ignorarlo, pero ahora solo quer¨ªa mencionar sus esfuerzos. -?No puede darme un masajeo agradecimiento? Be no neg¨® su contribuci¨®n. Se acerc¨® a mesita de noche, abri¨® el caj¨®n y sac¨® una tarjeta bancaria. Luego se entreg¨® a Pedro. Hay cien mil dentro. Ve y busca un sal¨®n de masajes para que te hagan masajes en los brazos durante un mes. Pedro se qued¨® sin pbras. Pedro sali¨® enfadado de habitaci¨®n. Be entr¨® en el ba?o sin sentir ning¨²n remordimiento. Qu¨¦ doble est¨¢ndar. ?No era ¨¦l quien siempre actuaba as¨ª con e? ?Por qu¨¦ se enfadaba cuando le pasaba a ¨¦l? Aunque estaba enfadado, situaci¨®n anterior hab¨ªa sido realmente peligrosa. Luis incluso envi¨® a alguien para adverti, estaba desesperado. No sab¨ªa c¨®mo estaba ra en estos momentos. Be no se apresur¨® a ducharse, regres¨® ¨¤ habitaci¨®n y m¨® a ra. Chapter 150 Cap¨ªtulo 150 Al enterarse de que ra estaba bien, Be le cont¨® lo ocurrido. -Aunque no estoy segura de si fue Luis quien lo instig¨®, por precauci¨®n, ra, no salgas de casa esta noche. -advirti¨® Be. -?Ese desgraciado se atreve a amenazarte! ?Debo ir a ense?arle una li¨®n! Exm¨® ra, enfurecida, al enterarse de que Be hab¨ªa sido amenazada. Be detuvo. Si lo confrontas, ¨¦l negar¨¢ todo y ser¨¢ m¨¢s f¨¢cil que ¨¦l tenga pruebas en su contra. Te m¨¦ principalmente para recordarte que tengas cuidado y no le des oportunidades a Luis. ?El no se atrever¨ªa a tocarme! Continu¨® ra: -Tengo suficientes pruebas en su contra, pero debido a que somos pareja y ¨¦l es el padre de mi hijo, no he tomado medidas dr¨¢sticas. Sin embargo, si se atreve a hacerte algo, jestar¨¦ dispuesta a enfrentarlo incluso si pierdo todo lo que tengo! Be sinti¨® calidez en su coraz¨®n. Aunque hab¨ªa una diferencia de edad entre es, ra era alguien valiente y decidida, una amiga verdadera. ra, no te enfades demasiado. Pedro dijo que investigar¨¢ este asunto a fondo. Te informar¨¦ si hay alguna novedad asegur¨® Be. ¡ª Despu¨¦s de conversar un poco m¨¢s, ambas colgaron.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Esa noche, Pedro no regres¨® a habitaci¨®n hasta que Be se durmi¨®. Seguramente estaba muy enojado con e La persona que sol¨ªa seguirlo y preocuparse por ¨¦l, de repente ya no le prestaba atenci¨®n. Cualquiera sentir¨ªa un vac¨ªo en su coraz¨®n. Lo que su abuelo dec¨ªa sobre los supuestos cambios de Pedro, probablemente era una especie de disgusto. Pero a e no le importaba si ¨¦l estaba satisfecho o no. Mientras e estuviera feliz, eso era suficiente. Al d¨ªa siguiente, cuando Be se levant¨®, no vio a Pedro por ning¨²ndo. No sab¨ªa si los dos hombres hab¨ªan descubierto algo noche anterior. Mir¨® hora y decidi¨® invitar a su t¨ªo y t¨ªa a cenar. Por undo, quer¨ªa sondearlos para saber cu¨¢ntas posibilidades hab¨ªa de que Sara se fuera al extranjero. Por otrodo, quer¨ªa informarles. E no era se?ora Romero y su divorcio no estaba bajo su control. Para su invitaci¨®n, t¨ªa no se neg¨®. Para evitar cualquier insatisfi¨®n de t¨ªa, Be decidi¨® reservar en un famoso restaurante giratorio de lujo en Ciudad Mar. El lugar ten¨ªa un ambiente agradable, ubicado en el piso m¨¢s alto, permitiendo a losensales disfrutar de vista panor¨¢mica de ciudad desde todass diriones mientras taforma giraba lentamente. Adem¨¢s, ofrec¨ªan una amplia variedad de tos, desde cocina china hasta idental, con ¨¦nfasis en ingredientes frescos y diversos. Al mediod¨ªa, Be condujo hasta el restaurante giratorio y sus t¨ªos ya estaban all¨ª. Be se acerc¨® para saludar, pero se dio cuenta de que Pedro estaba parado no muy lejos de ellos. Estaba hando por tel¨¦fono, vistiendo un elegante traje negro con una senci camisa nca debajo. Incluso con el atuendo m¨¢s¨²n, segu¨ªa luciendoo un modelo profesional. Al ve, solo lenz¨® una mirada antes de continuar con su trabajo con calma. Seg¨²n Fiona, Pedro hab¨ªa salido temprano por ma?ana. E pens¨® que estaba ocupado con el trabajo, ?c¨®mo hab¨ªa encontrado tiempo para venir aer aqu¨ª? No lo hab¨ªa invitado tampoco. Y con ¨¦l all¨ª, ?c¨®mo podr¨ªa har con franqueza con sus t¨ªos? -Be, ?por qu¨¦ est¨¢s parada all¨ªo una tonta? Ven y si¨¦ntate t¨ªa le dijo amablemente. Como si la ¨²ltima vez no hubiera sido quien hab¨ªa desgarrado en el acuerdo de divorcio. Be se acerc¨® a ellos y not¨® que no solo t¨ªa estaba de buen humor, sino que su t¨ªo tambi¨¦n ten¨ªa una rara sonrisa en su rostro. ?Qu¨¦ hab¨ªa pasado? -Be, gracias a ayuda de Pedro, finalmente logr¨¦ firmar el contrato con Corporaci¨®n Mar. Justo estaba a punto de invitar a Pedro aer, y luego t¨² dijiste que nos invitabas, as¨ª que decidimos comer juntos. Despu¨¦s de todo, somos familia. Dijo el t¨ªo Alejandro con generosidad-. ?Hoy pago cuenta! ?Pedro realmente ayud¨® a su t¨ªo? ?No hab¨ªa e rechazado su ayuda? Justo en ese momento, Pedro termin¨® su mada y se acerc¨®. La t¨ªa intervino: As¨ª es, t¨² y Pedro no tienen que ser tan formales. ?Coman y beban todo lo que quieran! -Ah, por cierto, Be. -dijo t¨ªa,o si recordara algo, sacando una elegante caja de su bolso. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 151 Cap¨ªtulo 151 -Tu abuelo dijo que esto es el regalo quepraste ¨²ltima vez para Pedro, pero se qued¨® olvidado en casa. Al saber que iba a verte, me pidi¨® especialmente que lo trajera -dijo t¨ªa, sosteniendo caja en sus manos. Pedro mir¨® caja ens manos de t¨ªa y luego mir¨® a e. Be se qued¨® sin pbras. Nunca hab¨ªa preparado un regalo. Fue que su abuelo recibi¨® un regalo de antig¨¹edad de Pedro y sugiri¨® que e le devolviera un regalo en respuesta. En ese momento, e hab¨ªa aceptado de manera indiferente, pero ni siquiera le dio importancia. lo ?Qui¨¦n iba a imaginar que su abueloprarfa personalmente un regalo y le pedir¨ªa que entregara a Pedro en su propio nombre? Su abuelo realmente hab¨ªa hecho mucho para facilitar su rci¨®n con Pedro. Ya que su abuelo se preocupaba tanto. As¨ª que que seguir adnte. Be no ten¨ªa m¨¢s remedio Tom¨® caja des manos de t¨ªa y se entreg¨® a Pedro. Para ti. -?Qu¨¦ es? -pregunt¨® Pedro con calma. Be tambi¨¦n mantuvopostura. -Abrelo t¨² mismo y lo sabr¨¢s. -Bueno, dejemos dedo sus asuntos de pareja por ahora. ?Si¨¦ntense y pidan algo paraer! - intervino t¨ªa. En el restaurante giratorio, los ingredientes frescos eran tra¨ªdos y preparados por un chef especial. Se deb¨ªa hacer un pedido antes de empezar aer. This is property ? of N?velDrama.Org. Aunque estaida no era lo que e esperaba, ya que estaban all¨ª, solo pod¨ªaner y luego har. Be se sent¨® cerca y Pedro se sent¨® a sudo. A t¨ªa le gustaban los alimentos picantes, as¨ª que pidi¨® una gran cantidad de mariscos y let pidi¨® al chef que los cocinara con mucho picante y ajo. T¨ªa, Pedro noeida picante. -dijo Be, mientras todav¨ªa pensaba en el regalo que su abuelo compr¨®, sin darse cuenta de lo que estaba diciendo. Cuandos pbras salieron de su boca, not¨® que una sonrisa apareci¨® en el rostro de Pedro. Be fingi¨® que no lo vio. Pedro era unensal exigente, hab¨ªa muchas cosas que no le gustaban, y Be hab¨ªa puesto mucho esfuerzo en recordas. Tan prontoo t¨ªa mencion¨®ida picante, parec¨ªa que se activ¨® un interruptor y e lo mencion¨® de inmediato. -Be, t¨² conoces los gustos de Pedro, t¨² pideida. -dijo t¨ªa, pas¨¢ndole el men¨² Be no acept¨®. -No te preocupes, t¨ªa. Pide lo que quieras. Aqu¨ª hay muchas opciones para elegir. Si noe picante,er¨¢ otra cosa. No te preocupes. Patricia no insisti¨® y eligi¨® algunos tos exclusivos, caros y elegantes. Todos pidieron algo. Alejandroenz¨® a conversar con Pedro sobre negocios y otros diversos temas. Be ten¨ªa en mente el asunto de Sara y estaba pensando en c¨®mo menciona. Justo en ese momento, escuch¨® una voz ra detr¨¢s de e. -?Pap¨¢, mam¨¢! Be se dio vuelta y vio a Sara, vestida de manera juvenil y encantadora, acerc¨¢ndose a ellos. -Sara dijo que estaba cerca y no hab¨ªaido, as¨ª que invit¨¦ a unirse a nosotros. -explic¨® Sara corri¨® hacia ellos y al ver a Pedro, su rostro se ilumin¨® con una sonrisa de alegr¨ªa. -i Cu?ado, tambi¨¦n est¨¢s aqu¨ª! Pedro respondi¨® simplemente con indiferencia. -?As¨ª que soy invisible o qu¨¦? -pregunt¨® Be a prop¨®sito. Sara lenz¨® una mirada y, a rega?adientes, dijo: ¨CHermana¡­ Despu¨¦s de decir eso, intent¨® sentarse aldo de Pedro. -No estoy acostumbrado a tener a alguien sentado a mi derecha. -dijo Pedro con frialdad. Sara se qued¨® at¨®nita en su intento de sentarse. Be hizo todo lo posible por contener risa. ?No estaba acostumbrado a tener a alguien sentado a su derecha? Simplemente no quer¨ªa que Sara se sentara a sudo. Sintiendo risa contenida de Be, Pedro lenz¨® una mirada de reojo. Be le devolvi¨® mirada desafiante. Patricia y Alejandro observaron toda escena. Patricia ri¨®. Sara, ya eres mayorcita y a¨²n te gusta estar pegada a tu hermana y a tu cu?ado. Ven, si¨¦ntate aldo de man ?te he pedido tus mariscos favoritos! Sara se sinti¨® un poco inc¨®moda y, al ver interi¨®n entre Be y Pedro, se enfad¨® a¨²n m¨¢s. -Hermana, ayer dijiste que viste unos pendientes en un sitio web de segunda mano, ?no ser¨¢ que los est¨¢s vendiendo t¨² misma? -dijo con cierta iron¨ªa. Chapter 152 Cap¨ªtulo 152 Sara lo dijo para avergonzar a Be. Be sol¨ªa ser ostentosa. Conduc¨ªa autos de varios millones, llevaba bolsos de m¨¢s de un mill¨®n y siempre usaba tarjetas de cr¨¦dito de alta gama. Pero en privado, vend¨ªa joyas por dinero. Si Pedro se enterara de esto, seguramente se sentir¨ªa avergonzado y se cansar¨ªa de e. Sin embargo, Sara no esperaba rei¨®n de Be. A pesar de escuchar sus pbras, n§à mostr¨® ni una pizca de verg¨¹enza en su rostro, incluso asinti¨® con naturalidad. -Si, soy yo. No eres tan tonta despu¨¦s de todo, si puedes darte cuenta de eso. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Cuando Be le envi¨® imagen ayer, intencionalmente reserv¨® parte de informaci¨®n sobre venta. Con eso, Sara podr¨ªa haber adivinado que era e quiens vend¨ªa. De esta manera, Sara tambi¨¦n pudo darse cuenta de que Daniel no era tan ricoo presum¨ªa, solo estaba fingindo un millonario. A trav¨¦z de eso, tal vez Sara no tuviera una buena impresi¨®n de ¨¦l.. Al escuchars pbras de Be, Sara se sinti¨® molesta y persistentemente desafi¨®: -? tienes que vender joyas por Realmente gastas tanto que dinero? Be solt¨® una risa. -Est¨¢s equivocada. Precisamente porque soy frugal y s¨¦ administrar mi hogar, es por eso que recojo cosas que deber¨ªan haber terminado en basura ys vendo para ganar dinero. -?Recoges cosas de basura? Sara se sinti¨® asqueada al escuchar eso. Se apresur¨® a limpiarses orejas. Hasta ayer, estaba orgullosa de llevar esos pendientes todo el d¨ªa. Si no fuera por conversaci¨®n de Be sobre el sitio web de segunda mano por tarde, i habr¨ªa estado a punto de publicar una foto en sus redes sociales para presumir! Pero result¨® que los pendientes fueron recogidos por Be de basura. No, espera. -?C¨®mo es posible que los pendientes estuvieran en basura? Sara pens¨® que tratando de asquea a prop¨®sito. Be estab -Yo los tir¨¦. Dijo Be con sinceridad: Al principio, pens¨¦ ques cosas que no me pertenec¨ªan eran basura, pero luego pens¨¦ que no est¨¢ mal aprovechar los desperdicios. -Simplemente no esper¨¢ba que lo que era basura a mis ojos se convirtiera en un tesoro para ti. Al escuchar eso, Sara se enfad¨® a¨²n m¨¢s. Hab¨ªa intentado molestar a Be, pero en lugar de eso, termin¨® sinti¨¦ndose enfadada. ?Est¨¢s loca? ?Por qu¨¦ tiraste unos pendientes tan caros? Aunque mi cu?ado tenga mucho dinero, no debes desperdiciarlo. -Sara busc¨® problema de nuevo. -Una vez que est¨¢n en sus manos, son suyos, y e puede hacer lo que quiera con ellos respondi¨® Pedro-. No voy a interferir. Sara no esperaba que Pedro saliera en defensa de Be, su rostro se puso rojo al instante. Be, por su parte, mir¨® a Pedro con cierta sorpresa. Sab¨ªa que ¨¦l entend¨ªa a qu¨¦ pendientes se refer¨ªa, pero en lugar de enfadarse, jestaba hando en su favor? Ante esto, Alejandro solt¨® una risa y dijo: -Pedro, no te preocupes. Estas dos hermanas siempre discutian desde peque?as. La rci¨®n entre su hija y su sobrina nunca hab¨ªa sido buena, siempre discut¨ªan cuando estaban juntas. Viendo a su hija perder, aunque le doliera un poco, no iba a tomar partido por e dnte de Pedro. -Sara, ?qu¨¦ haces? ?Peleando con tu prima en cuanto te ves? Si¨¦ntate ye en paz. reprendi¨® Alejandro a su hija. S¨ª, Sara, ?por qu¨¦ discutes por esto? Si te gustan esos pendientes, le dices a mam¨¢ y e te los compra nuevos. No necesitasprar de segunda mano, nuestra familia no est¨¢ tan mal de dinero. - dijo Patricia. Sara pens¨® ens iones de Daniel en el pasado y no pod¨ªa contarles a sus padres sobre eso, as¨ª que respondi¨® de manera evasiva: -No es nada. Be decidi¨® intervenir: -T¨ªa, vend¨ª los pendientes porque no me gustaban, pero Sara los vio y le gust¨® el dise?o, as¨ª que quer¨ªaprarlos para estudiarlos. Al principio, no sab¨ªa que yo era vendedora. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 153 Cap¨ªtulo 153 Este motivo convenci¨® a Patricia. This is property ? of N?velDrama.Org. As¨ª que esa es raz¨®n -dijo e con un poco de orgullo en su expresi¨®n-. Aunque Sara no sea muy buena en sus estudios, tiene un talento especial para el dise?o y est¨¢ dispuesta a invertir tiempo y esfuerzo en ello. -Estoy de acuerdo. -intervino Be oportunamente. T¨ªa, a Sara le encanta el dise?o. La escu de dise?o en Par¨ªs es muy famosa. ?No has considerado envia all¨ª para que estudie unos a?os? Al escuchars pbras de Be, Sara, que estaba enfadada hasta el momento, se sinti¨® un poco esc¨¦ptica. Pens¨® que Be aprovechar¨ªa oportunidad para mencionar sus defectos frente a sus padres, pero en cambio propuso estudiar en el extranjero, ?Cu¨¢ndo se hab¨ªa vuelto tan amable Be? -Eres una chica, ?c¨®mo puedes ir al extranjero s? Si algo le sucede en el extranjero y nadie puede cuidar de e. -Patricia rechaz¨® idea sin pensarlo. Sara ya es mayor y puede cuidarse s. Adem¨¢s, los viajes en avi¨®n son muy convenientes. ahora. Si quiere regresar, puede hacerlo en cualquier momento. T¨² y mi t¨ªo tambi¨¦n pueden ir all¨ª en cualquier momento. Dijo Be, paracer a Patricia. -Estudiar en el extranjero no solo le permitir¨¢ adquirir habilidades reales, sino que tambi¨¦n ser¨¢ vista con admiraci¨®n cuando regrese. -E es hija de familia Fern¨¢ndez, nadie se atrever¨¢ a menosprecia. -rechaz¨® Patricia nuevamente. Mam¨¢, me gusta mucho escu de dise?o de all¨ª. Tienen un programa de dos a?os. ?Por qu¨¦ no me dejas ir durante dos a?os?-Sara se uni¨® a conversaci¨®n con voz coqueta. Por supuesto, Patricia no se convencer¨ªa tan f¨¢cilmente. Le mencion¨® a Saras dificultades y preocupaciones de ir al extranjero. Tengo algunos amigos all¨ª. Si lo deseas, t¨ªa, puedo present¨¢rtelos. Dijo Pedro despreocupadamente en ese momento. Sara se alegr¨® al instante, e realmente quer¨ªa ir al extranjero, pero su madre se opon¨ªa demasiado fuertemente. No esperaba que no solo Be hara por e, ?sino que incluso Pedro tambi¨¦n hara! Sara suplic¨® mientras tomaba mano de su madre: -Mam¨¢, los amigos de mi cu?ado seguramente son confiables. ?Por favor, consid¨¦ralo! Patricia no quer¨ªa deshonrar a Pedro, as¨ª que respondi¨® con una sonrisa evasiva: -Si alguna vez necesito ayuda, entonces te buscar¨¦. Sara entendi¨® al instante que su madre a¨²n no dejar¨ªa ir al extranjero, y mostr¨® cierta decepci¨®n en su expresi¨®n. Be observ¨® todo esto. Parec¨ªa que Sara realmente quer¨ªa ir al extranjero. Sin embargo, negativa de su t¨ªa tambi¨¦n era firme. Debia idear un n para lograr esto. Para eliminarpletamentes preocupaciones. todos Alejandro not¨® que el ambiente se volv¨ªa inc¨®modo, as¨ª que intervino para distraer a y los invit¨® aer. Laida en este restaurante era realmente fresca y deliciosa. Bei¨® bastante, mientras que Sara, que inicialmente estaba emocionada, ahora parec¨ªa perder el apetito y¨ªa de manera intermitente. Cuando Be casi hab¨ªa terminado deer, fue al ba?o. Al salir, se encontr¨® con Sara retoc¨¢ndose el maquije. -Haste con mi madre sobre que me deje estudiar en el extranjero, ?qu¨¦ quieres? Be no se sorprendi¨® de que Sara le preguntara, mientras sevabas manos, respondi¨®: Escuch¨¦ a mi abuelo decir que quieres estudiar en el extranjero, yo vi que t¨ªa estaba de buen humor, lo mencion¨¦ de pasada. ?Por qu¨¦ quieres que me vaya al extranjero? ?Qu¨¦ est¨¢s tramando? tuviera buenas intenciones. Sara no cre¨ªa que Be Desde peque?a, su madre siempre le dec¨ªa que Be quer¨ªa quitarle todo, que su abuelo no consent¨ªa por culpa de Be. Con el tiempo,enz¨® a resentir a Be en su coraz¨®n. Especialmente cuando Be se cas¨® con ¨¦l tan destacado Pedro, su resentimiento hacia e se profundiz¨®. Porque su madre a menudo sementaba diciendo que si no fuera por Be, tal vez e ser¨ªa esposa de familia Romero. Chapter 154 Cap¨ªtulo 154 Al escuchars pbras de Sara, Be se ri¨® directamente. -?Crees que necesito trampear algo? ?Acaso mi abuelo podr¨ªa tratarme injustamente? -Adem¨¢s, si realmente estuviera tramando algo, ?qu¨¦ diferencia har¨ªa si est¨¢s dentro o fuera del pa¨ªs? ?Acaso t¨² entiendes de negocios, o tienes el poder de decisi¨®n? -?T¨²! Sara se ruboriz¨® por elentario. Escuch¨¦ a Daniel decir que has estado hando con ¨¦l en privado, ?acaso tienes alg¨²n inter¨¦s en ¨¦l? Aunque Daniel fue mencionado casualmente, Sara realmente vio los registros de conversaci¨®n entre Be y Daniel. car de los This belongs to N?velDrama.Org - ?. Recordando aquel d¨ªa en el estacionamiento, cuando Daniel invit¨® a jugar, a pesar conflictos entre ellos, Be acept¨® y hasta sac¨® su tarjeta negra para pagar cuenta. Daniel fue al gimnasio y Be tambi¨¦n estaba all¨ª. Estas cosas, resultaron ser desconcertantes para Sara. ?No te parece rid¨ªculo decir eso? -Be dijo con sarcasmo. El cerebro est¨¢ hecho para pensar, no para aceptar todo lo que los dem¨¢s dicen. -?Daniel se puedeparar con Pedro? ?Necesito contactarlo en privado? Diciendo esto, Be le pas¨® el tel¨¦fono a Sara. -M¨ªralo bien, lee nuestras conversaciones. Sara ech¨® un vistazo a panta y se dio cuenta de que varias veces fue Daniel quien inici¨® el contacto. Aunques pbras parec¨ªan normales y corteses, cualquiera con un poco de experiencia sabr¨ªa que ¨¦l trataba de entar conversaci¨®n con e a prop¨®sito. La raz¨®n era obvia: pensaba que Be ten¨ªa m¨¢s dinero y era m¨¢s f¨¢cil decer. Sara todav¨ªa no estaba convencida con el tono de voz de Be. -Pedro tampoco te quiere, eres t¨² quien lo ha estado persiguiendo. En fiesta de Grupo Romero hace algunos d¨ªas, ni siquiera te prest¨® atenci¨®n y sali¨® con otra mujer. Incluso si encuentras a otro hombre para provocarlo, ¨¦l tampoco te prestar¨ªa atenci¨®n. Be se ri¨® des tonter¨ªas de Sara. -Perm¨ªteme decirte verdad, si quiero divorciarme de Pedro, no har¨¦ tonter¨ªaso buscar a alguien para provocarlo. -Adem¨¢s, si crees que tienes capacidad, tambi¨¦n puedes perseguirlo y convertirte en su esposa. ?Por qu¨¦ no has con tus padres y les dices que quieres casarte con Pedro? As¨ª me dar¨ªan su apoyo para divorciarme. Sara naturalmente sent¨ªa atri¨®n por Pedro, pero era un instinto natural de admiraci¨®n. Pedro era guapo y adinerado, y muchas damas de Ciudad Mar lo persegu¨ªan. Sara nunca hab¨ªa considerado reemzar¡¯a Be, estar cerca de Pedro gracias a su rci¨®n con Be ya hac¨ªa feliz. Pedro siempre era distante y fr¨ªo hacia los dem¨¢s. Be hab¨ªa logrado capturar su coraz¨®n. Sara +15 BONUS Reconoc¨ªa que e no ten¨ªa esa habilidad. -No me acuses falsamente, ?yo nunca estar¨ªa interesada en alguien que abandonas! cerr¨® su estuche de maquije y se prepar¨® para irse. -Sara -Sara, si quieres algo, lucha por ello t¨² misma. Si no funciona con tu t¨ªa, puedes intentarlo con tu padre y abuelo. Si ellos te apoyan, ?no tendr¨ªas m¨¢s posibilidades de ¨¦xito? ¨C Be dijo despreocupadamente mientras se miraba en el espejo. Sara se detuvo por un momento y luego continu¨® saliendo. -Cu?ado¡­ Justo cuando sali¨®, Sara vio a Pedro. Hab¨ªa neado char con ¨¦lo de costumbre, pero al pensar en lo que Be hab¨ªa dicho y en posibilidad de que Pedro lo hubiera escuchado, huy¨® r¨¢pidamente. Be, que estaba adentro, tambi¨¦n escuch¨® el mado de Sara. Sali¨® a mirar y vio a Pedro parado junto a puerta del ba?o. No se pod¨ªa discernir si lo esperaba a prop¨®sito o simplemente pasaba por all¨ª. Su rostro apuesto no mostraba ninguna expresi¨®n, y en sus ojos no se pod¨ªa detectar ninguna emoci¨®n. -?Me necesitas en algo? -Be pregunt¨® voluntariamente. -?El dinero en esa tarjeta era de venta de los pendientes? -Pedro pregunt¨®. As¨ª que esa era pregunta. Pens¨¦ que realmente no le importaba. Cambiars cosas quepr¨® por dinero y luegonz¨¢rselo, no sab¨ªa c¨®mo se sentir¨ªa ¨¦l al respecto. Be le sonri¨® ligeramente a prop¨®sito. S¨ª, ?te sorprende, verdad? Today¡¯s Bonus Offer Chapter 155 Cap¨ªtulo 155 Al ver sonrisa de Be, primera rei¨®n de Pedro no fue enojo. Hac¨ªa mucho tiempo que no ve¨ªa esa brinte sonrisa, aparte des bus fr¨ªas y risa triunfsi de ¨²ltima vez que e lo hab¨ªa hecho pasar un mal rato, Aunque Be solo estaba fingiendo, Pedro ten¨ªa una sensaci¨®n indescriptible. Como si algo que sol¨ªa ser¨²n ahora fuera raro de ver. Sentia cierta iodidad en su interior. -Tranqu, aunque no hayas tomado tarjeta, sigue siendo tuya. no dijo nada durante un rato, a?adiendo una frase m¨¢s. Be dijo cuando Pedro -Be, ?eres infantil o qu¨¦? -Pedro dijo con desd¨¦n-. Como dije antes, lo que hagas con lo que te di es asunto tuyo. -Vine a decirte que tengo que irme. Miguel ya se encarg¨® de lo de anoche, no volver¨¢ a ocurrir algo simr. Despu¨¦s de decir eso, Pedro se fue. Be se qued¨® all¨ª parada, perpleja, durante un buen rato. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Pedro estaba actuando de manera extra?a hoy. No solo defendi¨® dos veces, sino que tampoco se enfad¨® por su provocaci¨®n intencional. No importa, de todos modos e nunca hab¨ªa logrado entender sus pensamientos. Pedro dijo que lo de anoche se hab¨ªa solucionado, y eso alivi¨® a Be. Justo en ese momento, ra m¨® por tel¨¦fono, y Be le dio buena noticia. -?No me extra?a! -dijo ra-. Hoy es apertura oficial de destiler¨ªa de Luis, y organizaron una ceremonia de corte de cinta a que asisti¨® mucha gente. Pero justo cuandoenzaba ceremonia, la polic¨ªa lo arrest¨®. -Ahora todo el mundo se est¨¢ bundo y diciendo que su negocio se arruin¨® apenas empez¨®. Ser¨¢ a¨²n peor en el futuro. -Be, el Director Romero realmente tiene una eficiencia impresionante. Lo que sucedi¨® anoche se resolvi¨® hoy mismo. Es evidente que te valora bastante. ra sent¨ªa ciertapasi¨®n por Be debido a lo que le ocurri¨® en ¨²ltima fiesta. Aunque Be se emborrach¨® a prop¨®sito, expresi¨®n de soledad cuando estaba s en pista de baile era genuina. ra hab¨ªa escuchado algo sobre historia pasada entre Be y Pedro, pero no era del tipo que aconsejaba a todos divorciarse solo porque e misma se hab¨ªa divorciado. Despu¨¦s de todo, el significado y los sentimientos del matrimonio eran diferentes para cada persona. Al expresar su opini¨®n, no estaba tratando de influir en decisi¨®n de separarse o reconciliarse. Al escuchars pbras de ra, Be pens¨® en c¨®mo Pedro hab¨ªa llevado en brazos noche anterior y sonri¨® ir¨®nicamente. -Quiz¨¢s. ro que ¨¦l tiene cosas y personas m¨¢s importantes as que prestar atenci¨®n. La fiesta fue mejor prueba. Su t¨ªa le envi¨® un mensaje urgente, as¨ª que Be termin¨® mada con ra. Se dirigi¨® hacia mesa. La cara de su t¨ªa ya no mostraba sonrisa amable de antes, sino disgusto. -?Tienes tantas cosas que hacer cuando ¡°os? +15 BONUS Be no ten¨ªa ganas de discutir con e, y justo en ese momento Pedro se fue, as¨ª que dijo: T¨ªo, t¨ªa, les informo solemnemente que no vuelvan a pedirle a Pedro ayuda con asuntos de negocios. -El abuelo tambi¨¦n lo ha dicho, situaci¨®n econ¨®mica de nuestra familia nunca podr¨¢ igur a de la familia Romero. Siempre le pides ayuda, ?alguna vez te has preocupado por mis sentimientos? -?C¨®mo que no me he preocupado por tus sentimientos?-Patricia dijo molesta-. Para Pedro, este tipo de cosas son nimiedades, ?necesitas exagerar tanto? -Si Pedro no est¨¢ dispuesto, ?qu¨¦ podemos hacer?-Patricia continu¨®-. Si realmente quieres asegurar tu posici¨®no su esposa, entonces deber¨ªas tener un hijo lo antes posible. Solo as¨ª podr¨¢s afianzarte de verdad. Alejandro asinti¨® en acuerdo:-Tu t¨ªa tiene raz¨®n. Han pasado m¨¢s de un a?o desde que se casaron, ?c¨®mo es posible que no haya habido ning¨²n progreso? ?Te has hecho un chequeo m¨¦dico? Sara a?adi¨® le?a al fuego: -Es posible que mi cu?ado te rechace y ni siquiera quiera hacer algo contigo, ?no? Frente as bus y sermones de los tres, Be se toc¨® oreja con indiferencia y dijo: ?Por qu¨¦ deber¨ªa afianzarme en familia Romero? Patricia mir¨® con sospecha: -?Sara dijo que todav¨ªa quieres divorciarte de Pedro? Be ri¨®: T¨ªa, siempre has pensado que Sara deber¨ªa casarse con Pedro. Si no me divorcio, ? cu¨¢ndo tendr¨ªa e una oportunidad? -Apoyas mi divorcio de Pedro y luego haces que Sara haga un esfuerzo. As¨ª Pedro se convertir¨¢ en tu verdadero yerno, lo cual facilitar¨¢ cualquier ayuda que necesites de ¨¦l. -?Est¨¢s diciendo tonter¨ªas! Chapter 156 Cap¨ªtulo 156 Alejandro estaba tan enojado que dijo: -?Si nuestras dos hijas se casan con Pedro, gente seguramente se bur¨¢ de nosotros! ?Ni sue?es con el divorcio! Tu abuelo no se atreve a castigarte, ?pero yo s¨ª lo har¨¦! Be se qued¨® sin pbras. Despu¨¦s de todo, estaban en un restaurante y Be no quer¨ªa discutir con ellos all¨ª mismo. Si pod¨ªan entende, bien, y si no, no pod¨ªa hacer nada al respecto. De todos modos, ya hab¨ªa dejado ra su postura y su abuelo no se opon¨ªa. Nadie podr¨ªa detene. Por tarde, Be fue a Caza. Se enter¨® de que persona que difamaba en el sitio web que vend¨ªan alcohol adulterado hab¨ªa admitido que todo fue un malentendido. Result¨® que hab¨ªa bebido otra bebida por error y eso le caus¨® intoxicaci¨®n. Como hizo el alcohol ¨¦l mismo, no sab¨ªa que calidad no era buena y pens¨® que el problema estaba en Caza. Probablemente haya escuchado que Luis fue llevado, as¨ª que no se atrevi¨® a seguir causando problemas. -dijo ra. -Ahora que verdad ha salido a luz, al menos nos hemos librado de una preocupaci¨®n. -Estoy esperando a que ra expanda el mercado y luego preparemos nuestra oferta p¨²blica inicial. - dijo Be con entusiasmo. ra respondi¨® de inmediato con gusto. Mientras bromeaba con ra, son¨® el tel¨¦fono de Be. Al ver el n¨²mero, se dio cuenta de que era Juan, con quien no hab¨ªa hado en varios d¨ªas. ?Se?orita, hemos pasado exitosamente primera ronda y ahora podemos entrar oficialmente en etapa de grabaci¨®n! Dijo Juan emocionado al otrodo de l¨ªnea. Be tambi¨¦n se alegr¨® por ¨¦l y dijo: -Eso es solo el primer paso. Estoy segura destacarte y llegar a final. de que puedes Se?orita, ?tienes tiempo esta noche? -pregunt¨® Juan-. Un amigo de KK ha abierto un nuevo bar y nos invit¨® a celebrar un poco. KK tambi¨¦n quiere invitarte a que vengas. Al estar con esos j¨®venes, Be se sent¨ªa feliz y pod¨ªa contagiarse f¨¢cilmente de su energ¨ªa. No ten¨ªa otros nes para noche, as¨ª que asinti¨® y dijo: -Est¨¢ bien. ?Nos vemos en el bar esta noche! +15 BONUS Be sentia ganas de tomar algo de alcohol, asi que decidi¨® no conducir. El bar al que Juan se referia estaba en una concurrida zona de ciudad, y cuando Be lleg¨®, lo encontr¨® esper¨¢nd en puerta. Se?orita dijo Juan al ve, acerc¨¢ndose de inmediato. El cabello de Juan estaba ramente peinado de manera diferente, y su ropa era m¨¢s moderna que antes ?H! ?Te has vuelto m¨¢s guapo en estos d¨ªas?-brome¨® Be. Juan se toc¨® cabeza ligeramente avergonzado y respondi¨®: -Bueno,o varnos a aparecer en el concurso, todos nos hemos arredo un poco. -Est¨¢ bien, est¨¢ bien. Realmente forma de vestir puede cambiar a una persona, y ahora pareces un pocoo una estre. ?Cuando te hagas famoso, no olvides de m¨ª, ?eh?! -dijo Be en tono de juego. Caza definitivamente deber¨ªa contratar a Juano su imagen de marca, eso no deber¨ªa cambiar. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Juan se puso un poco sonrojado por los hgos y dijo: No importa si me convierto en una estre o no, nunca olvidar¨¦ ayuda que me has brindado, se?orita. Be no escuch¨® ramente, y Juan sonri¨® y dijo: -Se?orita, vamos a entrar. -De acuerdo. Debido a que era solo una apertura de prueba, mayor¨ªa des personas que llegaron al bar eran amigos del propietario. Muchos de ellos conoc¨ªan a Juan y le saludaban. Hemos estado cantando en el bar durante un tiempo, as¨ª que los conocemos. -explic¨® Juan. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 157 Cap¨ªtulo 157 Be sonri¨® y dijo:-Aunque eres joven, tienes bastante experiencia. Cuando entraron en el ¨¢rea cerca del escenario, KK y los dem¨¢s tambi¨¦n vieron a Be y saludaron, lo que anim¨® instant¨¢neamente el ambiente. Despu¨¦s de un poco de broma, lleg¨® el turno del grupo de Juan para subir al escenario a tocar. Los miembros del grupo se sentaron en sus respectivos lugares con una actitud rjada y disfrutaron de m¨²sica mientrasenzaba el ritmo. Juan,o vocalista, naturalmente atrajo m¨¢s atenci¨®n. Vest¨ªa una camiseta negra simple pero con un dise?o elegante, pein¨® su cabello hacia arriba, revndo su apuesto frente. Cuando cantaba, su voz era apasionada y ra, y su mirada era limpia y pura. En general, parec¨ªa tener algo de encanto de un pr¨ªncipe. Tocaron dos bdas de ritmo lento, y cuando los tambores sonaron, m¨²sica se volvi¨® en¨¦rgica. El amor por m¨²sica que Be hab¨ªa tenido durante mucho tiempo, pero que hab¨ªa estado olvidado, comenz¨® a despertar dentro de e. Cuando ten¨ªa unos quince a?os, hab¨ªa estudiado bater¨ªa durante unos a?os para aliviar presi¨®n de los estudios. En aquel entonces, su profesor incluso elogi¨® su capacidad de aprendizaje y su sentido del ritmo. Durante un evento art¨ªstico en su primer a?o de universidad, tambi¨¦n se subi¨® al escenario y atrajo atenci¨®n de muchospa?eros. Sin embargo, cuando se enter¨® de que a Pedro no le gustaba gente ruidosa, decidi¨® abandonar por completo ese inter¨¦s. Se esforz¨® por ser una persona seria y dedicada al estudio, con esperanza de perseguir a Pedro. Pero desafortunadamente, no importaba lo que hiciera, Pedro nunca mir¨® de Ja misma manera. Se?orita, recuerdo que ¨²ltima vez me mencionaste que sab¨ªas tocar bater¨ªa, ?verdad? Be estaba distra¨ªda, y Juan se acerc¨® a sudo sin que e se diera cuenta. Probablemente debido a satisfi¨®n que le produc¨ªa el escenario, en este momento el rostro de Juan luc¨ªa ramente confiado y seguro. Be tambi¨¦n se contagi¨® un poco y respondi¨®: -S¨ª, s¨¦ tocar. -?Entonces, sube y toca un poco! Al ver bater¨ªa familiar en el escenario y el aliento de ¨¢nimo de Juan, Be sinti¨® un cosquilleo ens manos. ?Vamos, se?orita! KK en el escenario tambi¨¦n animaba. Be se puso de pie con naturalidad y le dijo a KK y los dem¨¢s: -Hace mucho tiempo que no toco, as¨ª que si meto pata m¨¢s tarde, ?no se permiten bus! Se?orita, juegue con confianza y sin preocupaciones, estamos aqu¨ª! S¨ª, incluso sietes errores, no importa. Al final, solo estamos aqu¨ª para divertirnos y pasar un buen rato. El aliento de sus amigos le dio confianza a Be. Tom¨®s baquetas y se sent¨® frente a bater¨ªa. Primero, dio unos golpes para calentar, luego realiz¨® un elegante giro cons baquetas entre sus dedos, lo que provoc¨® gritos de aprobaci¨®n de audiencia. Se?orita, ?qu¨¦ canci¨®n te gustar¨ªa tocar? -pregunt¨® Juan. Be pens¨® por un momento y respondi¨®: -Beat It. -era una canci¨®n antigua con practicar y estaba bastante familiarizada. @ que sol¨ªa -De acuerdo. -Juan hizo una se?al a suspa?eros mientras sacaba su tel¨¦fono para grabar. Con canci¨®n decidida, m¨²sicaenz¨® r¨¢pidamente. Be levant¨® los brazos y golpe¨® con fuerza el parche de bater¨ªa. Sus dedos vban sobre superficie, liberando una energ¨ªa y un sentido del ritmo interminables. En el cl¨ªmax, los golpes de bater¨ªa estaban llenos de fuerza y pasi¨®n,o un torrente arrodor, majestuosos y poderosos, emocionando a todos los presentes. Be se sinti¨® transportada a los d¨ªas de su juventud, cuando disfrutaba despreocupadamente de momentos de felicidad. This is property ? of N?velDrama.Org. Cada golpe se volv¨ªa m¨¢s en¨¦rgico y fluido. Al terminar canci¨®n, se desat¨® un estruendoso auso desde abajo. Be levant¨® baqueta en su mano y sonri¨® agradecida a todos, luego choc¨®s manos con sus compa?eros en se?al de haber disfrutado de cboraci¨®n. Mientras bajaba del escenario, su sonrisa continuaba en su rostro. Se?orita, tocaste incre¨ªblemente bien. -elogi¨® Juan sinceramente. Chapter 158 Cap¨ªtulo 158 Be se pas¨® mano por el cabello con estilo y dijo: -ro, ?muy guay, no? Juan se divirti¨® con Be y asinti¨® repetidamente mientras elogiaba: -Guay, muy guay. i Podr¨ªas competir con los bateristas profesionales! ?Vaya buen ojo tienes, chico!¨C Be le dio un golpecito en el brazo a Juan y continu¨®: Vamos, ?te invito a tomar algo! ?Se?orita, tambi¨¦n queremos tomar! -lospa?eros de banda se unieron y empezaron a animar. Be se sinti¨® feliz y salud¨® con amplitud de miras: -?Vamos, todos a beber juntos! ¦¥¦© grupo rode¨® a Be y se sentaron en un amplio reservado, donde pidieron aperitivos y bebidas sin escatimar y llenaron de elogios. -Se?orita, no lo esperaba. Pareces delgada, pero cuando tocas bater¨ªa, no te falta nada de energ¨ªa. -As¨ª es, adem¨¢s golpeass baquetas con mucho estilo. Se?orita, ?por qu¨¦ no te unes a nuestra banda? KK sugiri¨®: -?Imagina tocar bater¨ªa junto nosotros. Seguro que dejamos al p¨²blico impresionado! -S¨ª, estoy de acuerdo. Si se?orita se une a nosotros, seguro que ser¨¢ m¨¢s popr que Juan. -Por supuesto, ?c¨®mo puedopararme con se?orita? -Juan tambi¨¦n sonri¨® y se sum¨® a conversaci¨®n. Al ver esos rostros juveniles llenos de entusiasmo, Be sinti¨® que tambi¨¦n se contagiaba de pasi¨®n. La ¨²ltima vez que hab¨ªa tocado bater¨ªa de forma tan libre y desinhibida fue en una fiesta de bienvenida a los nuevos estudiantes de universidad. Recibi¨® muchos elogios de suspa?eros e incluso un famoso profesor de m¨²sica apreci¨® y quiso tomao aprendiz. Peromentablemente, e rechaz¨® esa oportunidad por temor a que a Pedro no le gustara. M¨¢s tarde, varios disc¨ªpulos del profesor lograron destacar en el ¨¢mbito musical. Si no hubiera rechazado esa oportunidad, quiz¨¢s e tambi¨¦n hubiera sido uno de ellos. -S¨¦ que todos ustedes desean fervientemente que me una a su banda para mejora, pero lo siento, ya tengo mis propios nes de carrera y no puedo cumplir su deseo. ¨C Be sacudi¨® cabeza en tono burl¨®n. Y todos exmaran: ?Qu¨¦ l¨¢stima! Se perdi¨® una baterista de nivel mundial. Dicho esto, todos rieron a carcajadas. ?Vamos, brindemos por guapa se?orita! KK y los dem¨¢s levantaron sus copas, y Be, sin perder el ritmo, tambi¨¦n tom¨® su vaso de +15 BONUS cerveza y dijo:-?Salud! Despu¨¦s de varias rondas de bebidas, Juan se preocup¨® de que Be se embriagara y detuvo a todos de brindar por e. Lospa?eros aprovecharon euforia del alcohol y subieron al escenario a tocar m¨²sica. Juan mir¨® a Be, cuyas mejis estaban un poco sonrosadas, y preocupado le pregunt¨®: ¨C Se?orita, ?est¨¢s bien? -?C¨®mo no? -Be sonri¨® y mir¨® a Juan-. Gracias, Juan, estoy muy feliz. Al ver los ojos grandes de Be llenos de brillo y alegr¨ªa, Juan sinti¨® cierta timidez y evit¨® su mirada directa. Mientras le serv¨ªa agua a Be, le dijo: puedes venir a jugar aqu¨ª -Si te gusta con frecuencia. -O tal vez, podr¨ªas considerar propuesta de KK y unirte a nosotros para tocar m¨²sica. Juan le entreg¨® el vaso de agua a Be y dijo seriamente: -Tienes un gran sentido musical y habilidad cons baquetas. Con un poco de pr¨¢ctica, estar¨ªas a altura de los profesionales. Be tom¨® un sorbo y sonri¨®: Gracias por tener una buena opini¨®n de m¨ª, pero el sue?o musical es algo que ustedes deben perseguir. Yo solo lo disfrutar¨¦ de vez en cuando. Quiz¨¢s, si los hubiera conocido unos a?os antes, e todav¨ªa tendr¨ªa esa n. This is property ? of N?velDrama.Org. Pero ahora, su coraz¨®n estaba lleno de lo mundano y preocupaciones, incapaz de amar con misma pureza que ellos. Despu¨¦s, Be y suspa?eros charon y jugaron durante un rato, el tiempo pas¨® vndo. - ?Se?orita, suena tu tel¨¦fono! Mientras Be estaba bebiendo con KK, alguien le record¨®. E sac¨® su tel¨¦fono y vio que era Fiona. -Fiona, ?qu¨¦ sucede? -Be pregunt¨®. Aparentemente, el ruido en su entorno estaba molestando a Fiona, quien dud¨® por un momento antes de preguntar con caut: -Se?ora, ?d¨®nde est¨¢s? Parece un poco ruidoso all¨ª. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 159 Cap¨ªtulo 159 Be se alej¨® hacia un lugar m¨¢s tranquilo y dijo: -Estoy en el bar con amigos, ?me necesitas para algo, Fiona? Fiona dud¨® y dijo: -Se?ora, ya es casis once, solo quer¨ªa preguntarle cu¨¢ndo va a regresar. De vez en cuando, Fiona sol¨ªa preguntarle sobre su hora de regreso antes de dormir. Be respondi¨®: ¨CA¨²n no lo s¨¦, Fiona, ve a dormir, no te preocupes por m¨ª. -Se?orita, hay otra cosa¡­ -Fiona detuvo y continu¨®-. El se?or dice que no puede encontrar su pijama habitual. -Si no puede encontrar el que siempre usa, que se ponga otro, ?no crees? ?No voy a regresar solo para buscar su pijama! -Pero el se?or dice que no se siente c¨®modo con otros, esta ma?ana usted se levant¨® despu¨¦s que ¨¦l, ?podr¨ªa haberlo guardado en alg¨²n caj¨®n? -?No me molesto en tocar sus cosas! Ni siquiera s¨¦ si durmi¨® o no anoche, ?c¨®mo voy a saber d¨®nde est¨¢ su pijama? Fiona, no lo consientas, si no quiere pon¨¦rselo, que no lo haga. -Pero¡­ -No sigas, Fiona, me est¨¢n apurando, tengo que colgar, -?Be! Mientras Be estaba a punto de colgar el tel¨¦fono, escuch¨® voz fr¨ªa de Pedro diciendo: -? Qu¨¦ hora es? ?Cu¨¢nto tiempo piensas quedarte en el bar? Result¨® que Pedro tambi¨¦n estaba all¨ª. ?Fue Pedro quien le pidi¨® a Fiona que mara? Eso era extra?o. Siempre era e quien preguntaba a Pedro cu¨¢ndo iba a regresar a casa, pero ahora Pedro tambi¨¦n le preguntaba a e. -?Contesta! -Pedro habl¨® fr¨ªamente de nuevo. Be imit¨® el tono fr¨ªo e indiferente que sol¨ªa tener Pedro y dijo: No lo s¨¦, no me molestes. §ã§à§á esas cosas. Despu¨¦s de eso, Be no le dio a Pedro oportunidad de har y simplemente colg¨® el tel¨¦fono. Imaginando cara de Pedro p¨®ni¨¦ndose morado de rabia, Be se ri¨® felizmente. Finalmente, Pedro pudo experimentar lo que se sent¨ªa cuando alguien le colgaba antes de terminar de har. Se?orita, ?te vas a ir? Juan se acerc¨® y dijo-. Permiteme pedir un carro para que te lleve a This content provided by N(o)velDrama].[Org. casa. Be resopl¨® y dijo: ?Qui¨¦n dijo que me iba a ir? ?Sigamos divirti¨¦ndonos y bebiendo! Juan sigui¨® el juego con Be seg¨²n su pedido. Sin embargo, no permiti¨® que Be siguiera bebiendo alcohol. Cada vez que Be perd¨ªa en el por Juego y ten¨ªa que bebero castigo, ¨¦l se ofrec¨ªa a beber e. Finalmente, alguien de banda no pudo contenerse y dijo: Juan, se?orita no ha dicho que no puede beber. ?No crees que est¨¢s siendo demasiado protector? Aunque el rostro de Juan se sonroj¨® ligeramente, su expresi¨®n era muy ser¨ªa. sac¨® a se?orita, as¨ª que por supuesto no puedo deja embriagarse. Fui yo quien -Pero no tienes miedo de embriagarte t¨² mismo, tu capacidad para beber tampoco es tan buena. Si me embriago, duermo una noche y estoy bien. Pero se?orita no puede beber mucho, ser¨ªa perjudicial para su salud. Al escuchars pbras de Juan, Be se sinti¨® c¨¢lida en su coraz¨®n y dijo con determinaci¨®n: -Juan, a partir de ahora, ser¨¦ tu fiel seguidora. Comprar¨¦ todo lo que promociones, jaseguro que ser¨¢s un buen representante! -Se?orita, ?te has mareado? ?De d¨®nde ha salido esta promoci¨®n? Be estaba segura: -?Pronto habr¨¢! -?Qu¨¦ buena rci¨®n entre estre y su fan¨¢tica! -lospa?eros de banda bromeaban. Be, un poco aturdida, levant¨® su copa y sonri¨® a Juan: -Vamos, brindemos por nuestro amistad. Juan tambi¨¦n levant¨® su copa y choc¨® con Be. E estaba a punto de beber de un trago, pero alguien le arrebat¨® repentinamente copa de mano. Cuando volte¨® cabeza, jera Pedro! A¨²n llevaba el elegante traje negro que hab¨ªa usado para almorzar. Su apariencia impecable y su destacada presencia atrajerons miradas de muchas personas en el bar. -?Por qu¨¦ has llegado aqu¨ª? -Be frunci¨® el ce?o. Chapter 160 Cap¨ªtulo 160 Pedro habl¨® con expresi¨®n seria: -No encuentro mi pijama, ve a buscarlo por mi. Be: ?Qu¨¦? Aunque estaba un poco aturdida, no estaba tan confundidao para perder el conocimiento. Sab¨ªa que Pedro estaba molesto porque e le colg¨® el tel¨¦fono y quer¨ªa vengarse de alguna manera. No tengo obligaci¨®n de hacer cosas por ti. -dijo Be extendiendo mano hacia ¨¦l¨C.j Devu¨¦lveme mi copa! Pedro mir¨® a Be y frunci¨® ligeramente el ce?o sin quererlo: Has bebido demasiado, not debes beber m¨¢s. La mayor¨ªa des personas presentes conoc¨ªan a Pedro. La ¨²ltima vez, Pedro se llev¨® a Be sin m¨¢s ni m¨¢s, as¨ª que esta vez no quer¨ªan que Be fuera maltratada de nuevo. -Se?or, aunque e es su esposa, ?no cree que est¨¢ siendo demasiado machista al limitar su consumo de alcohol? S¨ª, es demasiado machista. Al escuchar esto, los ojos negros de Pedro se deslizaron impasibles hacia ellos. El aura de Pedro ya era imponente, y ahora, con su expresi¨®n indiferente, su presencial opresiva se volvi¨® a¨²n m¨¢s fuerte. Las personas que acababan de har sintieron cierto temor inexplicable bajo su mirada. -Se?or Romero, se?orita no ha bebido demasiado. Si e quiere irse, pa?aremos. No puedes obliga a ir contigo. -Juan habl¨®. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Pedro le ech¨® un vistazo y luego mir¨® copa que ten¨ªa en mano. Sin decir nada, tom¨® a Be en brazos. Be, desprevenida, solt¨® un grito y autom¨¢ticamente rode¨® el cuello de Pedro con sus brazos. Pedro estaba satisfecho con su rei¨®n. Manteniendo supostura y con cierta distancia, les dijo a todos: Todass cuentas de esta noche corren por mi cuenta. Gracias por hacer que mi esposa se divierta. Despu¨¦s de decir eso, Pedro le entreg¨® al camarero una tarjeta negra y se fue directamente con Be en brazos. Be pens¨® en resistirse, pero Pedro advirti¨® en voz baja cerca de su o¨ªdo: -Si te atreves a moverte, te besar¨¦ en p¨²blico y veremos qui¨¦n tiene m¨¢s verg¨¹enza. En un instante, Pedro ten¨ªa bajo su control. Be sab¨ªa que Pedro era capaz de cumplir sus pbras, y sementaba de no estar lo suficientemente ebriao para no preocuparse por su reputaci¨®n. +15 BONUS Dado que Pedro maba mucho atenci¨®n, ya hab¨ªa varias personas mir¨¢ndolos. Be se un gesto a Juan antes de esconder su rostro bajo el sent¨ªa extremadamente inc¨®moda y le hiz saco de Pedro. Salieron del bar y Pedro arroj¨® al asiento del copiloto. Be no quer¨ªa escuchar preguntas de Pedro, as¨ª que decidi¨® girar cabeza hacia ventana y cerrar los ojos, d¨¢ndole espalda. Sintiendo su rechazo, Pedro tambi¨¦n decidi¨®, inusualmente, no decir nada. El coche estaba en silencio y brisa del aire acondicionado era agradable. Be cerr¨® los ojos tranqumente y, antes de darse cuenta, se qued¨® dormida¡­ Cuando Be volvi¨® a despertarse, se dio cuenta de que ya hab¨ªa amanecido afuera. Un poco confundida, se sent¨® en cama y mir¨® a su alrededor. Estaba en su habitaci¨®n, eso era seguro. ?Pero no fue Pedro quien llev¨® en el coche desde el bar? No era de extra?ar, ?Pedro hab¨ªa llevado en brazos a su apartamento? E hab¨ªa bebido tanto y jugado mucho. Estaba demasiado cansada. Se durmi¨® profundamente casi de inmediato. Mientras recordaba los detalles de noche anterior, el tel¨¦fono de Beenz¨® a sonar. Lo contest¨®. -Be, ?viste el video? ?Est¨¢s famosa! Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW O +15 Chapter 161 Capitulo 161 Al escuchars emocionadas pbras de Elena, Be se sinti¨® un tanto confundida. -?Qu¨¦ quieres decir con que estoy famosa? ?No qued¨® en el pasado lo de ¨²ltima vez que se emborrach¨®? Anoche estabas tocando bateria en el bar¨Cexplic¨® Elena-. Alguien subi¨® un video y mucha gente te est¨¢ elogiando por ser hermosa y genial. Elena estaba ansiosa porpartirlo con Be y agreg¨®: ?Miralo en el iPad, no cuelgues el tel¨¦fonol Be se qued¨® sin pbras. Siguiendo sus pbras, Be abri¨® el iPad y, efectivamente, en una taforma de videos, el video de e tocando bater¨ªa ten¨ªa una gran cantidad de visitas. Lo reprodujo y el video ten¨ªa una duraci¨®n de poco m¨¢s de un minuto, mostrando solo parte m¨¢s emocionante. Be golpeaba los tambores con los brazos extendidos, fluyendo con m¨²sica mientras estaba inmersa en e. Erao ver a Be desde perspectiva de un espectador, y s¨ª, se ve¨ªa realmente impresionante. Losentarios del video eran todos elogiosos,o ¡°guapa¡°, ¡°hermosa¡± y ¡°me enamor¨¦¡± entre otros, A Be le alegraba que a gente le gustara, pero sab¨ªa ques cosas en l¨ªnea tendieron a perder relevancia en dos o tres d¨ªas. Solo era algo divertido para echar un vistazo. ?L¨¢stima que no lo vi con mis propios ojos! -se quej¨® Elena-. Maldita ni?a, ?c¨®mo pudiste actuar para otros sin siquiera marme para ir a ver? Elena era dos a?os mayor que Be y no asist¨ªa a misma universidad, pero en su primer a?o, se hab¨ªa cdo en universidad de Be para ver a los chicos guapos. Sin embargo, no tuvo suerte con los chicos, pero qued¨® fascinada por Be. Elena se acerc¨® y le pidi¨® su n¨²mero de contacto, y desde entonces se hicieron amigas. Sin Be no hab¨ªa vuelto a tocar bater¨ªa despu¨¦s de eso, por lo que Elena no hab¨ªa tenido oportunidad de disfrutarlo nuevamente. Por eso, en cuanto encontr¨® el video, se apresur¨® a contactar a Be emocionada. Han pasado varios a?os, pero tus habilidades no han disminuido en absoluto desde entonces -dijo Elena-. ?Por qu¨¦ no vas a tocar en el bar todass noches? ?Yo prometo ir a animarte todos los d¨ªas! Be rod¨® los ojos y dijo: T¨² est¨¢s ocupada con tu esposo y con tus suegros todo el tiempo, adem¨¢s tienes trabajo/?De d¨®nde sacar¨ªas tiempo para ir a animarme? +15 BONUS Elena se sinti¨® frustrada y dijo airadamente: -?Si t¨² subes al escenario, encontrar¨¦ tiempo para ir a verte! Be sab¨ªa que Elena realmente admiraba, as¨ª que trat¨® de calma con una sonrisa. Anoche simplemente me anim¨¦ y toqu¨¦ con Juan y los dem¨¢s. La pr¨®xima vez que est¨¦s libre, vamos juntas y te dedicar¨¦ una actuaci¨®n especial. -?Eso suena bien! -respondi¨® Elena-. ¨²ltimamente te est¨¢s acercando mucho a ese Juan, ? verdad? ?¨¦l tambi¨¦n fue quien grab¨® el video? -?Qu¨¦ m¨¢s quieres decir? -pregunt¨® Be. -El,o cantante principal, dej¨® de cantar para grabarte un video. ?No te parece extra?o? respondi¨® Elena. Be estaba sin pbras. -Por Dios, ?qui¨¦n dijo que el cantante principal tiene que cantar todo el tiempo? No es unapetencia. ?No puede permitir que los dem¨¢s tambi¨¦n canten un poco? -Adem¨¢s, aunque parezco atractiva, ¨¦l no est¨¢ loco. ?A quien le gustar¨ªa alguien casado? -?Me gusta mi esposo, y ¨¦l est¨¢ casado! -Elena brome¨®. Be rod¨® los ojos nuevamente y decidi¨® no discutir m¨¢s sobre Juan. En cambio, pregunt¨® por Julio. Julio ha estado en contacto con esapa?era de se estos d¨ªas? ?Has sabido algo? pregunt¨® Be. En su vida anterior, esapa?era de se hab¨ªa sido tradada al hospital de Julio aproximadamente una semana despu¨¦s de su regreso al pa¨ªs. Tambi¨¦n era cirujana card¨ªaca y trabajaba en el mismo departamento que Julio. Incluso cuando descansaba, sol¨ªa buscar a Julio para discutir temas m¨¦dicos. Esto hizo que Julio tuviera a¨²n menos tiempo para estar con Elena. -Probablemente no. Estuvo ocupado desde que regres¨® al pa¨ªs. No tuve tiempo de preguntar por esas cosas. -respondi¨® Elena despreocupadamente. -Ma?ana deber¨ªa terminar temprano en el trabajo. Le preguntar¨¦ entonces. a?adi¨® Elena. Bueno, tengo que ocuparme de algunas cosas ahora. Si no tengo nada m¨¢s que hacer ma?ana, cenamos juntas.. -De acuerdo. Despu¨¦s de terminar mada con Elena, Be se estir¨® perezosamente y se dirigi¨® al ba?o. +15 BONUSUpstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Chapter 162 Cap¨ªtulo 162 E quiso apreciar su rostro hermoso en el espejo, pero se encontr¨® con una versi¨®n desali?ada de s¨ª misma: el cabello desordenado y cara rtivamente limpia, aunque restos de maquije ens comisuras de los ojos. §ã§à§á Anoche, se qued¨® dormida en el auto y Pedro llev¨® hasta habitaci¨®n. Seguramente, ¨¦l no sab¨ªa nada sobre desmaquirse y solo le limpi¨® cara con una toa. A pesar de todo, Be todav¨ªa se sent¨ªa algo incr¨¦d. Cuando Pedro busc¨® en el bar anoche, su estado de ¨¢nimo era evidentemente malo. Estaba sorprendida de que ¨¦l no interrogara con una mirada sombr¨ªa, pero ?c¨®mo era posible que tuviera tanta paciencia para limpiarle cara? Aunque no hab¨ªa nada por lo que agradecerle. E tambi¨¦n se hab¨ªa ocupado de ¨¦l cuando estaba borracho, limpi¨¢ndole cara,s manos y quit¨¢ndole ropa¡­ ?La ropa! De repente, Be reion¨® y se dio cuenta de que llevaba puesto un pijama en ese momento. Pedro le habia cambiado ropa? Be estaba tan molesta que quer¨ªa salir y mar a Pedro, pero en el instante en que gir¨® cabeza, not¨® un punto rojo sospechoso en parte posterior de su cuello. Detuvo sus pasos, levant¨® el cabello y lo examin¨® detenidamente. El punto rojo era del tama?o de una u?a pulgar, no muy visible debido al cabello que lo cubr¨ªa, pero resaltaba bajo luz. ?Acaso era una marca de beso? Be frunci¨® el ce?o y lo palp¨®, no sent¨ªa dolor ni picaz¨®n. E no lo experiment¨® pero hab¨ªa visto marcas de beso en supa?era causadas por su novio. Un c¨ªrculo rojo intenso que ni siquiera se pod¨ªa ocultar con corrector y que, al presionarlo, causaba un ligero dolor. Pero esto ramente no era eso. Be respir¨® aliviada. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Probablemente fue alguna picadura de insecto. Pedro no llegar¨ªa a ser tan despreciableo para aprovecharse de e cuando estaba borracha. En cuanto al pijama¡­. Be baj¨®s escaleras y pregunt¨® a Fiona: -Fiona, ?fuiste t¨² quien me cambi¨® de anoche? ropa Fiona respondi¨® mientras recog¨ªa los tos de mesa: -S¨ª, se?ora. Anoche estaba demasiado borracha y no pod¨ªa desperta. El se?or me pidi¨® que le cambiara el pijama. +15 BONUS Be se sinti¨® aliviada. Menos mal que no m¨® directamente a Pedro, de lo contrario, ¨¦l habr¨ªa ridiculizado una vez m¨¢s. -Gracias, Fiona. -dijo Be mientras sub¨ªas escaleras paravarse el cabello y tomar un ba?o. Fiona, que estaba detr¨¢s de e, evit¨® mira y se sent¨ªa culpable. Oficina del presidente del Grupo Romero. Manuel finalmente logr¨® que el n del proyecto fuera aprobado sin problemas y su estado de ¨¢nimo era excelente. Se sent¨® junto a Pedro y le dijo: -Hermano Pedro, hace mucho que no vamos a tomar algo juntos en el bar. ?Por qu¨¦ no vamos esta noche? Pedro estaba ocupado revisando correos electr¨®nicos y respondi¨® sin inmutarse: -No tengo tiempo. Aunque sea un momento, inclusos m¨¢quinas necesitan descansar. Insisti¨® Manuel mientras se entreten¨ªa con su tel¨¦fono. De repente, vio algo que hizo que sus pups se dtaran. -?Dios m¨ªo, Hermano Pedro, mira, ? es tu esposa! -exm¨® Manuel. Pedro dirigi¨® su mirada hacia el tel¨¦fono de Manuel y, efectivamente, era Be. E estaba sentada frente a una bater¨ªa, con sus delicadas manos sosteniendos baquetas, golpeando con soltura y gracia. Sus manos y su cuerpo se mov¨ªan al unisono, mostrando una gran entrega.. Su rostro estaba iluminado por una sonrisa radiante, sus grandes ojos bribano estres, y parec¨ªa que todo su ser irradiaba luz. Hermano Pedro, resulta que tu cu?ada sabe tocar bater¨ªa, jes incre¨ªble! -exm¨® asombrado Manuel-. ?C¨®mo es que nunca me lo mencionaste? Today¡¯s Bonus Offer GET IT NOW Chapter 163 Cap¨ªtulo 163 Despu¨¦s de hacer pregunta, Manuel se dio cuenta de que hab¨ªa dicho una tonter¨ªa. Por expresi¨®n de Hermano Pedro, probablemente ni siquiera ¨¦l sab¨ªa que Be sab¨ªa tocar bater¨ªa. Incluso si lo supiera, considerando lo mucho que Pedro hab¨ªa despreciado a Be en el pasado, era imposible que les contara a sus hermanos sobre e. -Cu?ada, realmente eres hermosa. Es extra?o, ?c¨®mo es que antes no me di cuenta de lo guapa? Murmur¨® Manuel para s¨ª mismo. No es que no fuera atractiva, pero parece que le falta ese toque de elegancia que realza su personalidad.. Pedro no dijo nada. Be en el video luc¨ªa una sonrisa radiante y una expresi¨®n de disfrute, algo que ¨¦l nunca hab¨ªa visto. Especialmente cuando girabas baquetas entre sus dedos, se pod¨ªa percibir un poco de satisfi¨®n, un poco de coqueter¨ªa y un poco de audacia en su mirada. Erao si se hubiera liberado de alguna especie de restri¨®n y su alma irradiara una libertad desenfrenada. -Dios m¨ªo, Hermano Pedro, mira losentarios de gente en este video¡­ -dijo Manuel. [La persona que grab¨® este video definitivamente tiene sentimientos por e. La mayor¨ªa de gente se enfocar¨ªa en el entorno,s habilidades y el dominio del tambor. Pero t¨², todo lo que has grabado sons sonrisas ys miradas de bloguera, lo cual inevitablemente nos contagia su alegr¨ªa.] -Y hay m¨¢s personas de acuerdo abajo¡­ [Eres muy observador. Por eso me preguntaba por qu¨¦ se ve¨ªa tan dulce, con una sonrisa en su rostro que no pod¨ªa evitar. ?Todo el amor se puede percibir en el video!] -Hermano Pedro¡­ Manuel quer¨ªa leer m¨¢sentarios a Pedro, pero este le quit¨® el tel¨¦fono y cerr¨® el video directamente. -No te tomes en serio todas esas tonter¨ªas que dicen los usuarios en Inte, ?de acuerdo? Manuel, sin darse en cuenta de ira de Pedro, quer¨ªa seguir leyendo losentarios de gente, pero Pedro lo intimid¨® diciendo: -El hecho de que el n del proyecto haya sido aprobado no significa que todo est¨¦ resuelto. Manuel: -Hermano Pedro, no puede serent¨® Manuel-. No me sorprende que despu¨¦s de decidir divorciarse de ti, l¨¢ peque?a cu?ada est¨¦ radiante. Tienes una personalidad demasiado fria. Pedro frunci¨® el ce?o y presion¨® el bot¨®n del inteunicador y orden¨®: -Env¨ªa a dos guardias de seguridad para que saquen al se?orito Gonz¨¢lez. +15 BONUS Manuel se dio cuenta r¨¢pidamente de su error y dijo apresuradamente: -No, espera, me equivoqu¨¦. Fui irresponsable al har. Hermano Pedro, dame otra oportunidad. Pedro no se inmut¨® y no retir¨® su orden. Manuel se acerc¨® a ¨¦l y le habl¨® sinceramente: Hermano Pedro, aunque mis pbras no fueron agradables, ?no sientes ninguna preocupaci¨®n? ?No te das cuenta del peligro? -?No quieres recuperar a tu esposa? Pedro mov¨ªa mano y finalmente colgaba mada interna. Manuel no se sorprendi¨® en absoluto. Era un hecho irrefutable que Be ya no estaba interesada en Pedro. Por otrodo, Pedro estaba indeciso entre querer retene y no querer perder cara. El mayor problema era que ni siquiera ¨¦l conoc¨ªa sus propios sentimientos. Como el mejor amigo de Pedro y persona que m¨¢s lo entendia, Manuel sinti¨® que ten¨ªa una gran responsabilidad. -Hermano Pedro, ?sabes qui¨¦n grab¨® este video? Manuel no pod¨ªa contener su curiosidad. Pedro le dio una patada directa a si en que estaba sentado y, con rabia contenida, le dijo: -?Si no quieres har en serio, l¨¢rgate de aqu¨ª! Oh, ¨¦l s¨ª lo sab¨ªa y parec¨ªa un poco molesto. Manuel se movi¨® para alejarse de si que hab¨ªa sido pateada y dijo: Hermano, dime verdad. ?Realmente tienes sentimientos por Be? -No te enojes, esto es una pregunta seria -dijo Manuel apresuradamente. Primero debes entender tus propios sentimientos. Pedro contuvo a rega?adientes su pie y dijo impacientemente: -El matrimonio es solo eso, matrimonio. No hay necesidad de mezrlo con sentimientos. -Pregunt¨¦ por los sentimientos¨Crepiti¨® Manuel-, pi¨¦nsalo, ?c¨®mo es para e? Pedro frunci¨® el ce?o y dijo: -El matrimonio es el matrim¨®nio, ?por qu¨¦ confundirlo con los sentimientos? Manuel se qued¨® sin pbras. This content provided by N(o)velDrama].[Org. -Entonces, cambiar¨¦ pregunta. Si realmente se divorcian, ?estar¨ªas dispuesto a dejar a tu cu?ada? ?Has considerado casarte con otra persona? -pregunt¨® Manue Chapter 164 Cap¨ªtulo 164 Al escuchar pregunta de Manuel, a Pedro le result¨® inc¨®modo. Le desagradaba tanto el divorcioo volver a casarse. Hace un mes, noche en que Be mencion¨® el divorcio, ¨¦l no sinti¨® absolutamente nada. Pens¨® que si se iban a separar, entonces que as¨ª sea, se ahorrar¨ªa un problema. ?C¨®mo era que, despu¨¦s de un mes, ahora surgian estos extra?os sentimientos? ?Hermano Pedro?-insisti¨® Manuel despu¨¦s de un momento sin respuesta. -No es cuesti¨®n de si me importa o no respondi¨® Pedro frunciendo el ce?o-. Simplemente llevamos m¨¢s de un a?o de matrimonio y ya me he acostumbrado. Adem¨¢s, mi abu est¨¢ contenta con e. No hay necesidad de llegar al extremo del divorcio. This content provided by N(o)velDrama].[Org. Entendido. Pues Pedro no quer¨ªa divorciarse. -?Y tampoco has considerado casarte con alguien m¨¢s si se separan?-pregunt¨® Manuel. Pedro, molesto, contest¨®: -?Ya he ca¨ªdo en ese trampa una vez, ?por qu¨¦ habr¨ªa de caer en e de nuevo?! Menos mal que, aunque los sentimientos de Hermano Pedro hacia Be no estaban ros, tampoco hab¨ªa otra mujer en su coraz¨®n. Manuel suspir¨® suavemente y dijo: -Hermano, si no quieres divorciarte, debes encontrar manera de recuperar el coraz¨®n de e. Las mujeres son muy sensibles, pueden enamorarse de ti por una cosa y luego retirar sus sentimientos por otras razones. A Pedro no le gustabas pbras de Manuel. -?Qu¨¦ tonter¨ªa! Ayer, Be le record¨® con preocupaci¨®n a su t¨ªa que a ¨¦l no le gustabansidas picantes. Tambi¨¦n mencion¨® en una discusi¨®n con su prima en el ba?o que ning¨²n otro hombre podr¨ªa compararse a ¨¦l. Pedro se arregl¨® el cuello y corbata sin pensar, revndo un elegante pasador de corbata. -Esto me lo regal¨® Be ayer. Si ya no siente nada por mi, ?por qu¨¦ me dar¨ªa un regalo? Manuel observaba su pasador de corbata con duda. -?C¨®mo siento que esto no lo elige. personalmente mi cu?ada? -Nunca has recibido un regalo de e, ?c¨®mo puedes saber cu¨¢l es su gusto est¨¦tico? respondi¨® Pedro con cierta iron¨ªa. Pedro mir¨® friamente a Manuel y dijo: T¨², que te jactas de ser tan h¨¢bil en asuntos sentimentales y de tener todass respuestas, ?acaso nunca has recibido un regalo de una mujer? Manuel:¡­Hermano, no me ataques. Era cierto que Pedro nunca hab¨ªa recibido un regalo de Be, pero quiz¨¢s se pod¨ªa deducir algo +15 BONUS de su estilo de vestir y apariencia.. En ese momento, Pedro parec¨ªa no querer escuchar verdad, y Manuel tem¨ªa que si le dec¨ªa verdad, se enfadara. As¨ª que decidi¨® omitir ese tema. -Entonces, Hermano, ?quieres decir que mi cu?ada todav¨ªa tiene fuertes sentimientos por ti y que el divorcio solo fue una amenaza vac¨ªa? Pedro se qued¨® sin pbras ante pregunta. Al principio, realmente pens¨® eso. Pero ¨²ltima vez en oficina, expresi¨®n de felicidad en el rostro de Be al recibir el acuerdo de divorcio no parec¨ªa falsa. Al pensar en todo esto, Pedro se sinti¨® un poco molesto y dijo: -No s¨¦ por qu¨¦ de repente empez¨® a har de divorcio. -Le pregunt¨¦ qu¨¦ era lo que le disgustaba y e simplemente dijo que eso era lo que m¨¢s disgustaba. Las mujeres eranplicadas, no sab¨ªan expresarse ramente y quer¨ªan que ¨¦l adivinara. -?Si e no lo dice, ?c¨®mo voy a saberlo?! Manuel le record¨®: -Solo hamos de ¨²ltima fiesta organizada por Grupo Romero, tel llevaste a Anna en tus brazos dnte de todos, dejando a tu esposa s en el sal¨®n. Eso no estuvo bien. Despu¨¦s tampoco le explicaste nada ni te preocupaste por si estaba triste, ?no? Chapter 165 Cap¨ªtulo 165 -?C¨®mo puede estar triste e? Pedro se enfad¨®: -E aprovech¨® su identidado se?ora Romero y meti¨® al responsable de Caza en problemas. Ocurri¨® un idente grave y e no hizo nada al respecto. En cambio, estaba all¨ª bebiendo y creando noticias para promocionar su licor. -No culpo por eso. La dej¨¦ hacer lo que quisiera y no tengo que explicarle nada. Manuel se?al¨® algo importante -No importa lo que haya hecho despu¨¦s tu cu?ada. T¨² no te ocupaste de e y te llevaste a otras mujeres. ?Eso no es un hecho? Pedro no entend¨ªa -En ese momento situaci¨®n era urgente y no pude ocuparme de e, pero e no result¨® herida. ?Por qu¨¦ no pudo volver a casa por s¨ª misma? Manuel suspir¨® en silencio. ?C¨®mo podr¨ªa Pedro recuperar el coraz¨®n de Be con ese tipo de razonamiento? Realmente era desesperante. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g -Hermano Pedro, tu cu?ada es una mujer. Hubo un idente en fiesta y aunque no result¨® herida, seguramente estaba asustada en su interior. -La dejaste s y no te import¨® c¨®mo se sent¨ªa. Hab¨ªa tantos empleados y socios de Grupo Romero all¨ª, ?no crees que se reir¨ªan de e, se?ora Romero, que fue abandonada? Al escuchar eso, Pedro frunci¨® el ce?o. Record¨® tendencia viral de se?ora Romero borracha] y foto de Be en pista de baile. Ten¨ªa una expresi¨®n de tristeza, s en medio de multitud. El contenido del post tambi¨¦n era exagerado, dec¨ªa que e hab¨ªa sido ignorada, que su matrimonio era solo una farsa, que hab¨ªa habido un cambio matrimonial, entre otras cosas. Cuando vios tendencias rcionadas con Caza, pens¨® que los informes anteriores tambi¨¦n estaban manipdos por Be. Pero no consider¨® que si esa tendencia viral de borrachera no fue causada por Be, entonces Be realmente habr¨ªa sido objeto de bus yentarios en ese momento. Al pensar en eso, Pedro volvi¨® a sentir opresi¨®n que sinti¨® primera vez que vio el post aque noche. -Si no se sent¨ªa bien, ?por qu¨¦ no me lo dijo? 2 Manuel analiz¨®: -Supongo que pens¨® que no ten¨ªa sentido dec¨ªrtelo, y adem¨¢s, mi cu?ada no es tonta. Al ver que no pod¨ªa cambiar opini¨®n p¨²blica, decidi¨® aprovechar situaci¨®n. Si obtiene beneficios, no se va a quejar de ninguna injusticia. En mente de Pedro apareci¨® imagen de Be borracha, con l¨¢grimas en los ojos, diciendo: est¨¢ triste, no se dejar¨¢ perjudicar¡°. ?Se refer¨ªa a este asunto? ¡°No -?Qu¨¦ debo hacer ahora? -pregunt¨® Pedro frunciendo el ce?o. Manuel se sinti¨® aliviado al ver que Pedro finalmenteprend¨ªa. -Hermano, cu¨¢nta gente de Grupo Romero estaba presente esa noche. Al ver lo que hiciste, 1/2 seguro que piensan menos de mi cu?ada en privado, creen que¡­ Pedro lo interrumpi¨®: -No digas tonter¨ªas, ve al grano y prop¨®n una soluci¨®n. C +15 BONUS Manuel pens¨® seriamente y luego dijo: -La empresa suele organizar actividades de equipo, ? no es as¨ª? Por qu¨¦ no le llevas a una de es, para que todos sepan que valoras y para que e recupere algo de prestigio. -?Eso funcionar¨¢? ?Por supuesto que s¨ª! Incluso si no le da prestigio, salir con e y hacer algo para rjarse no est¨¢ mal, ?verdad? Pedro decidi¨® confiar en Manuel esta vez. Be se hab¨ªa quejado antes de que ¨¦l nunca sacaba. Por tarde, antes de ir al gimnasio, Be m¨® a Juan para preguntarle sobre los videos. Juan le inform¨® que anoche hab¨ªa subido algunos videos al grupo mientras los grababa, y KK los vio y pens¨® que eran geniales, as¨ª que edit¨® un fragmento y lo public¨® en l¨ªnea. Se?orita, ninguno de nosotros esperaba que tuviera tanto ¨¦xito. ?No te ha afectado negativamente, verdad? -No tanto respondi¨® Be-. Me alegra ver tantos elogios, y presentaci¨®n de bater¨ªa de ayer fue muy divertida. -Hay muchas personas en l¨ªnea pidiendo versi¨®npleta. ?Qu¨¦ te parece si publicamos? - pregunt¨® Juan. Be neg¨® con cabeza: -No, no quiero convertirme en una celebridad en Inte. Es suficiente con la emoci¨®n actual, no quiero publicar m¨¢s. -Est¨¢ bien. -dijo Juan, respetando su eli¨®n. Chapter 166 Cap¨ªtulo 166 -Anoche el director Romero te llev¨® de vuelta, ?te caus¨® alg¨²n problema? -pregunt¨® Juan. Al recordar c¨®mo Pedro hab¨ªa abrazado frente a todos noche anterior, Be se sinti¨® un poco inc¨®moda y respondi¨®: -No, todo est¨¢ bien. -Est¨¢ bien. Despu¨¦s de decir eso, Juan se qued¨® en silencio. Be pens¨® que estaba nervioso porque pronto tendr¨ªa unapetencia, as¨ª que le sonri¨® y lo anim¨® unas pbras. Sin embargo, Juan habl¨® de nuevo con seriedad: -Se?orita, aunque en este momento no puedo ayuda mucho, quiero que sepa que apoyar¨¦ en cualquier decisi¨®n que tome. Be se sinti¨® reconfortada al saber que Juan se preocupaba por e y respondi¨®: -No te preocupes, puedo manejar mis propios asuntos. Conc¨¦ntrate enpetencia.. Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Be lleg¨® al gimnasio. All¨ª practic¨® un poco debate ys ticas de autodefensa que Juan le hab¨ªa ense?ado. Ahora Be golpeaba con m¨¢s fuerza, ya no era misma que antes, incluso el entrenador elogiaba por su r¨¢pido progreso. ¨²ltimamente hab¨ªa estadoiendo bien y durmiendo bien, y notaba ramente que su condici¨®n f¨ªsica estaba mejorando, aunque su peso apenas hab¨ªa cambiado, solo hab¨ªa aumentado un par de kilos. Mientras se sintiera bien y tuviera buen aspecto, no le importaba estar un poco m¨¢s delgada. Despu¨¦s de entrenar, Be se duch¨® y se cambi¨® de ropa. Mientras se secaba el sudor con una toa, se dispon¨ªa a salir cuando vio a Daniel acercarse hacia e. Daniel no llevaba ropa de entrenamiento, parec¨ªa que hab¨ªa venido especialmente a busca. -?Vienes a entrenar?-pregunt¨® Be intencionadamente. Daniel respondi¨®: -Hoy no entrenar¨¦. Quer¨ªa invitarte a tomar algo en el caf¨¦ de aldo. Be sonri¨® y dijo: -No es necesario que tomemos algo, si tienes algo que decirme, puedes hacerlo aqu¨ª mismo. Daniel se?al¨® zona de descanso y dijo: ?Y si nos sentamos all¨ª un rato? Be acept¨®: -Est¨¢ bien. Daniel pidi¨® dos tazas de caf¨¦. This is property ? of N?velDrama.Org. -Se?orita Fern¨¢ndez, el otro d¨ªa mencionaste a Sara que viste unos pendientes simres en un sitio web de segunda mano dijo Daniel. Es posible que Sara me haya malinterpretado, porque en estos d¨ªas apenas me ha. Be mir¨® a Daniel y pregunt¨®: -?Crees que fue por mencionarlo que Sara reion¨® as¨ª? Daniel respondi¨®: No quiero culparte. Pero me resulta extra?o, considerando tu situaci¨®n 1/2 +15 BONUS econ¨®mica, que est¨¦s navegando por sitios web de segunda mano y que incluso recuerdes. haber visto unos pendientes simres. -A veces, cuando no me gusta una joya o un bolso, en lugar de tirarlos, los vendo en sitios de segunda mano dijo Be-. No hay nada extra?o en manejar mis cosas de forma normal, ? no crees? Daniel dej¨® de preguntar sobre eso y cambi¨® de tema: -Se?orita Fern¨¢ndez, ?acaso no quieres que Sara y yo estemos juntos? Be levant¨® ligeramentes cejas, ?su actitud era tan evidenteo para que Daniel lo notara? Daniel dijo: Al mencionars joyas de segunda mano ante Sara, est¨¢s sembrando dudas en e y haci¨¦nd pensar que mis sentimientos no son sinceros. Pero Se?orita Fern¨¢ndez, no soy una persona irresponsable. Be: ?Qu¨¦? Tengo una idea general de tu situaci¨®n matrimonial, Sara me lo haentado, y tambi¨¦n he visto algunos videos rcionados contigo hace alg¨²n tiempo. Sara dijo que desde peque?a te gustaba competir con e pors cosas, as¨ª que me atrevo a preguntar, ?Se?orita, est¨¢s intentando hacer que Sara se entristezca usando mi presencia? Be entendi¨® ramente lo que Daniel estaba insinuando. En resumen: e tenia problemas con su esposo, se sent¨ªa s en su vida dom¨¦stica y le gustaba competir con Sara pors cosas, por lo que le hab¨ªa echado el ojo a Daniel, ?queriendo seducirlo? ¨C Era incre¨ªble lo desvergonzada y cr¨¦d que pod¨ªa ser. Be no se enfad¨®, sino que sonri¨® y dijo: -?T¨² qu¨¦ crees? Today¡¯s Bonus Offer Chapter 167 Cap¨ªtulo 167 Daniel, al ver sonrisa en el rostro de Be, no pudo evitar sentir cierta satisfi¨®n, aunque no lo demostr¨® en su expresi¨®n facial. Se contuvo y dijo: -Se?orita Fern¨¢ndez, realmente me gusta Sara, yo su prima, supongo que tambi¨¦n deseas su felicidad, ?no es as¨ª? Be se sent¨ªa asqueada pors pbras de Daniel. Pero no se burl¨® de su sinverg¨¹enza en ese momento. En cambio, mantuvo una sonrisa y dijo: -Se?or Ramirez, si conoces mi situaci¨®n matrimonial, entonces seguramente sabes cu¨¢nto amo a mi esposo. En este momento, solo pod¨ªa usar a Pedroo escudo. -No cambiar¨¦ mis sentimientos por ¨¦l por ninguna persona. -a?adi¨® Be. Ante estas pbras, Daniel guard¨® silencio. Aunque Anna no le hab¨ªa contado nada ni le permit¨ªa hacer demasiadas preguntas, eso no significaba que ¨¦l no fuera a investigar por su cuenta. Sab¨ªa que a Pedro no le importaba Be. Por eso cre¨ªa que Be quer¨ªa usarlo para vengarse de Pedro y, al mismo tiempo, causar da?o a Sara. Despu¨¦s de todo, ¨¦l ten¨ªa ese poder y posici¨®n. Be continu¨®: -En algo tienes raz¨®n, realmente no quiero verte con Sara porque creo que no est¨¢s a la altura de e. Al o¨ªr esto, el rostro de Daniel cambi¨® ligeramente y pregunt¨®: -?En qu¨¦ no estoy a altura de e? -Dices haber venido a Ciudad Mar para hacer negocios, pero lo que veo es que no tienes apariencia de estar interesado en los negocios. Pasas tus d¨ªasiendo, bebiendo y divirti¨¦ndote acerca de Sara. Continu¨® Be: -En el estacionamiento ¨²ltima vez, tambi¨¦n viste admiraci¨®n de Sara hacia Pedro. Por eso creo que un hombre exitoso es quien realmente le gustar¨ªa a e. Be mencion¨® esto a prop¨®sito. Porque vagamente record¨® que en vida anterior, t¨ªa presum¨ªa de que el novio de Sara no solo ten¨ªa una buena situaci¨®n econ¨®mica, sino que tambi¨¦n era talentoso. Poco despu¨¦s de llegar a Ciudad Mar, obtuvo una representaci¨®n de medicamentos y tambi¨¦n consigui¨® inversiones exitosas. En esta vida, supuso que Anna a¨²n no hab¨ªa tenido tiempo de nificar todo esto, por lo que Daniel a¨²n no hab¨ªa obtenido ninguna representaci¨®n. Be quer¨ªa hacer que Daniel anhra tener un negocio exitoso r¨¢pidamente, de modo que Anna tuviera que ocuparse de ese asunto. +15 BONUS Y e, quer¨ªa esa urgencia de parte de ellos. Como era de esperar,s pbras de Be hicieron que expresi¨®n de Daniel se volviera a¨²n m¨¢s desagradable.. Se?orita Fern¨¢ndez, simplemente a¨²n no he encontrado un negocio adecuado temporalmente, no soy tan ociosoo dices. ?Demostrar¨¦ mi habilidad ante ti y Sara! Be continu¨® sonriendo y dijo: Si realmente logras tener ¨¦xito en los negocios, no solo Sara, sino tambi¨¦n mi t¨ªo y mi t¨ªa, te mirar¨¢n con otros ojos. Sin embargo, hacer negocios no es algo que puedas lograr solo con pbras, espero que no hagas que Sara te subestime nuevamente. Por dentro, a Daniel le molestabans pbras despectivas ocultas de Be, pero no lo mostr¨® en su rostro. Se levant¨® con cortes¨ªa y pregunt¨®: -Se?orita Fern¨¢ndez, ?necesita que lleve a casa? This is property ? of N?velDrama.Org. -Gracias, no se moleste, tengo mi propio coche. Rechaz¨® Be y luego a?adi¨® casualmente: -Se?or Ram¨ªrez, ¨²ltima vez mencionaste que reci¨¦n hab¨ªas llegado a Ciudad Mar y a¨²n no hab¨ªas tenido oportunidad deprar un coche. Si realmente quieres hacer negocios, ser¨ªa conveniente quepres uno. ?Qu¨¦ opinas? -Por supuesto que s¨ª -Daniel sonri¨® forzadamente-. Se?orita Fern¨¢ndez, me retiro entonces, -Est¨¢ bien. Una vez que Daniel se fue, Be m¨® a Carlos. Despu¨¦s del idente, ellos no hab¨ªan tenido contacto directo. (1 Aunque ambos estaban presentes cuando firmaron el contrato con Caza, hab¨ªa mucha gente y nadie ten¨ªa tiempo para char. En esta situaci¨®n, Carlos era persona m¨¢s adecuada para har. Pronto, el tel¨¦fono son¨® al otrodo y se escuch¨® voz perezosa de Carlos: -?Qu¨¦ pasa? Be pregunt¨®: -?Tienes tiempo para reunirnos? Chapter 168 Cap¨ªtulo 168 Carlos adopt¨® un tono despreocupado, -?Qu¨¦ pasa? ?Ya te has cansado de Pedro y ahora est¨¢s interesada en m¨ª? Be rod¨® los ojos con desd¨¦n. Acababa de deshacerse de un hombre presumido y ahora ten¨ªa otro sinverg¨¹enza. -No te preocupes, soy inmune a los hombres. Especialmente a hombres descarados y presumido como t¨². -?Oh, vamos! ?Te has enfadado? -No tengo tiempo para tus tonter¨ªas, tengo asuntos importantes que discutir contigo. -Ven a mi oficina entonces. Be lleg¨® a oficina de Carloso si estuviera en su casa. Carlos segu¨ªa teniendo esa actitud despreocupada, cons piernas descansando despreocupadamente sobre el escritorio, mientras sosten¨ªa su tel¨¦fono m¨®vil y miraba algo. Al escuchar m¨²sica de ¡°Beat it¡°, Be se acerc¨® para echar un vistazo y vio un video de e tocando la bater¨ªa. Be decidi¨® usar sus pbras anteriores en su contra, Carlos, ?est¨¢s viendo mis videos en oficina? ?Acaso est¨¢s interesado en m¨ª? Al escuchar esto, Carlos no se enfad¨® en lo m¨¢s m¨ªnimo. Mostr¨® inter¨¦s y respondi¨®: -En realidad, si terminas con Pedro y te interesas por m¨ª, tampoco ser¨ªa algo que no pudiera aceptar. Despu¨¦s de todo, eres una mujer talentosa tanto en lo intelectualo en lo fisico. Be respondi¨®: -Gracias, pero no puedo aceptarlo. Carlos pregunt¨®: -?En qu¨¦ soy peor que ¨¦l? Be contest¨®: -Tu descaro es demasiado evidente. -¡­ Ya lo descubrir¨¢s en el futuro, eso es una ventaja -Carlos dej¨® el tel¨¦fono a undo y dijo ¨C. Ha, ?por qu¨¦ viniste corriendo a buscarme? Be sac¨® su tel¨¦fono y encontr¨® un archivo en su interior, -?Te resulta familiar esto? Carlos le ech¨® un vistazo y dijo: -Es el instituto de investigaci¨®n farmac¨¦utica en el invirti¨®. que Pedro Be pregunt¨®: -Cuando me llevaste espec¨ªficamente para arruinar cena entre Pedro y ellos, ?estabas interesado en este proyecto? Carlos se ri¨®, -Se?ora Romero, ?qu¨¦ broma est¨¢s contando ahora? Pedro ya ha invertido en eso, ?qu¨¦ importa si estoy interesado o no? Cada vez que Carlos quer¨ªa burse de e, cambiaba su forma de ma de ¡°Se?orita Fern¨¢ndez¡± a ¡°Se?ora Romero¡°, solo para molesta. Be expres¨®: -Pedro solo ha invertido en esta etapa inicial, ?no podr¨ªa haber rondas de financiamiento posteriores,o Serie A o Serie B? C +15 BONUS La paciencia de Carlos estaba disminuyendo nuevamente, -Probablemente no has investigado lo suficiente. La inversi¨®n de Pedro fue por motivos personales, no porque realmente viera potencial en ese proyecto. Llevar un nuevo medicamento al mercado no es algo sencillo. Si se hace bien, puede generar reputaci¨®n y dinero, pero si se hace mal, todos los esfuerzos ser¨¢n en vano. Carlos implicaba que no estaba interesado. Be sab¨ªa muy bien que este medicamento tendr¨ªa buenos resultados en el futuro, pero Daniel lo hab¨ªa fijado a un precio muy alto, lo que hab¨ªa generado muchas cr¨ªticas. Nunca imagin¨® que Daniel ser¨ªa el agente de ventas de investigaci¨®n del profesor Flores en su instituto. Tras pensar desesperadamente bas¨¢ndose en su memoria y realizar algunas b¨²squedas con pbras vagas, finalmente lo confirm¨®. En su vida anterior, el profesor Flores nonz¨® el medicamento con el nombre de su instituto, sino que lo deleg¨® a Daniel para suercializaci¨®n.¨CSi no fuera por intervenci¨®n de Anna, e no lo creer¨ªa en absoluto. Por eso, Be quer¨ªa asegurarse de obtener representaci¨®n de ventas y evitar que Anna y Daniel lograran sus nes. -El medicamento es efectivo sin lugar a dudas. est¨¦ en el mercado, ser¨¢ muy popr. This belongs to N?velDrama.Org - ?. afirm¨® Be con convi¨®n-. Una vez que Si bien eso era lo que dec¨ªa, convencer a Carlos no ser¨ªa f¨¢cil. Despu¨¦s de todo, el medicamento todav¨ªa estaba en fase de investigaci¨®n en el instituto y no se hab¨ªa lanzado oficialmente para su prueba. Be tuvo que usar muchas pbras y prometi¨® proporcionar a Carlos un n detado y un informe de investigaci¨®n antes de que ¨¦l ediera a considerarlo. -Dijiste queenzar¨ªas en el pr¨®ximo mes, pero ya est¨¢s busc¨¢ndome activamente para discutir sobre el proyecto. ?Tienes alguna solicitud especial para m¨ª? -pregunt¨® Carlos con cierta comprensi¨®n. Be no ocult¨® nada y respondi¨®: -S¨ª. Realmente necesito tu ayuda en este asunto. -Cu¨¦ntame qu¨¦ necesitas. Be le explic¨® sus nes sin ocultar. Chapter 169 Cap¨ªtulo 169 Carlos no se opuso, diciendo: -?Est¨¢s creando problemas sin raz¨®n alguna? ?Tienes alguna enemistad con ¨¦l? Be respondi¨® con una pregunta: -Simplemente no puedo soportarlo, ?eso no est¨¢ permitido? Carlos mir¨® fijamente a Be durante unos segundos y luego sonri¨® maliciosamente. -ro que est¨¢ permitido. Y adem¨¢s, me parece interesante. Incluso puedes venir directamente a m¨ª para pedir ayuda, sin necesidad de presentar ning¨²n proyectoo pretexto. Be se levant¨® y dijo: -Gracias, se?or S¨¢nchez, por su generosidad. Entonces, volver¨¦ y trabajar¨¦ en el n. -Espera, tengo otra solicitud. -Carlos detuvo a Be. Be present¨ªa que algo no iba bien, -?Qu¨¦ solicitud? para mi. La expresi¨®n de Carlos mostraba cierto desprecio. -?Qu¨¦ es esa rei¨®n? ?Acaso me interesas. de verdad? Despu¨¦s de que todo est¨¦ hecho, quiero que hagas una actuaci¨®n de bater¨ªa -?Puedo negarme? No puedes -Carlos resopl¨®-. Se?orita Fern¨¢ndez, no me tomes por tonto. Est¨¢s pidi¨¦ndome que haga dos cosas a vez. Solo estoy haciendo una peque?a solicitud, ?no es mucho pedir? Desde el punto de vista actual de Carlos, el proyecto del profesor Flores realmente no se pod¨ªa considerar seguro. Be no pudo explicarse en ese momento y asinti¨®: -Trato hecho. Solo era una actuaci¨®n de bater¨ªa, no era gran cosa. Acept¨® petici¨®n. Pedro decidi¨® regresar a casa durante hora de cena. Sin embargo, no encontr¨® a Be en casa. Fiona le inform¨®: -Se?or, se?ora sali¨® despu¨¦s de almorzar y a¨²n no ha regresado. Pedro frunci¨® el ce?o ligeramente. Parec¨ªa que Be estaba saliendo de casa con m¨¢s frecuencia ¨²ltimamente. Antes, sin importar a qu¨¦ hora regresara a casa, Be siempre ten¨ªaida lista para ¨¦l. Ahora, Be llegaba a casa m¨¢s tarde que ¨¦l. This belongs to N?velDrama.Org - ?. -Se?or, despu¨¦s de que se?ora se levant¨® hoy, me pregunt¨® sobre cambiar de pijama. ¨C susurr¨® Fiona en voz baja. Pedro mantuvo expresi¨®n imperturbable y dijo: -Entendido. Sin embargo, en su mente no pudo evitar recordar noche anterior. Be se hab¨ªa quedado dormida en el coche y, cuando llegaron a casa, esper¨® un buen rato en +15 BONUS el auto sin despertar. Vi¨¦nd indefensa, decidi¨® no desperta y llev¨® en brazos hasta el piso de arriba. Al acostarse, not¨® que camisa le quedaba un poco ce?ida y e no dorm¨ªa profundamente, a veces su peque?a mano tiraba del bot¨®n. Entonces, ¨¦l desabroch¨® su camisa y cambi¨® por un pijama. estaba borracha y alborotada, Be se Durante el proceso, a diferencia de ¨²ltima vez que t mostr¨® d¨®cil y obediente, permitiendo que ¨¦l le cambiara ropa. Aunque Be llevaba un peque?o top que evitaba exposici¨®n, su cuello y v¨ªc quedaron expuestos a vista de Pedro¡­ -Se?or, hay un coche afuera, debe ser se?ora que ha regresado. s pbras de Fiona interrumpieron los pensamientos de Pedro. El trag¨® saliva, sintiendo sequedad en su garganta. -Hmm, ve y ocupate de eso. Be hab¨ªa estado haciendo ejercicio toda tarde y hab¨ªa estado lidiando con Daniel y Carlos, sinti¨¦ndose cansada y hambrienta. -Fiona, jhe vuelto! ?Qu¨¦ delicioso has preparado hoy? Tan prontoo entr¨® por puerta, Be se quit¨® los zapatos apresuradamente y corri¨® hacia el sal¨®n mientras gritaba. Corr¨ªa tan r¨¢pido que casi se tropieza con sus propios zapatos, pero un brazo sostuvo firmemente. Fue entonces cuando Be se dio cuenta de que Pedro estaba en casa. Llevaba una camisa y a¨²n no se hab¨ªa quitado corbata, obviamente hab¨ªa vuelto hace poco. En ese momento, ¨¦l abrazaba por cintura sin solta, ?y en su mirada hab¨ªa un destello de pasi¨®n! Chapter 170 Cap¨ªtulo 170 ?Pedro estaba loco? Antes sol¨ªa actuaro si fuera un puritano, incluso cuando e se pon¨ªa un peque?o top a prop¨®sito para tentarlo, ¨¦l fing¨ªa no verlo. Y ahora, al apoyar su cintura, mostraba deseo en sus ojos. Be estaba furiosa y quer¨ªa apartarlo de e, pero Pedro pareci¨® percibir su intenci¨®n y abraz¨® m¨¢s fuerte. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? -se enfad¨® Be. Pedro dijo con calma: -?La ¨²ltima vez en fiesta de Grupo Romero, te molestaste porque me fui primero? La posici¨®n en que se encontraban era demasiado ¨ªntima y extra?a. Be retorci¨® mano de Pedro y dijo: ?Sueltame! Pedro a¨²n abrazaba, -Contesta mi pregunta primero. Viendo que Pedro no ten¨ªa intenci¨®n de solta, Be frunci¨® el ce?o. -No. ?Puedes soltarme ahora? El tono de Be era fr¨ªo y en sus grandes ojos se pod¨ªa percibir cierta impaciencia. Hace un momento, cuando entr¨® a casa, ten¨ªa una sonrisa en su rostro.. Pedro sinti¨® frustraci¨®n en su coraz¨®n y solt¨®, diciendo fr¨ªamente: -Be, m¨ªrate, tu rei¨®n parece que no te importa. -?Mi felicidad o infelicidad es importante para ti? Be se burl¨®, Pedro, eres aburrido. Han pasado tanto tiempo y ahora te acuerdas de mencionarlo, ?es eso interesante? No importaba cu¨¢nto tiempo hubiera pasado, todav¨ªa era necesario explicar. Ese era el consejo que Manuel le dio. Pedro apret¨® losbios y su tono fr¨ªo se suaviz¨® un poco, -Aque noche fue una situaci¨®n de emergencia, estaba ocupado resolviendo varios asuntos y no tuve tiempo para preocuparme por ti. No lo manej¨¦ adecuadamente. -Seg¨²n mi abu, siempre has querido ir a Lago Nube para disfrutar des aguas termales. El s¨¢bado, empresa organizar¨¢ una excursi¨®n all¨ª, puedes unirte. Esta deber¨ªa ser primera vez que Pedro le dio una explicaci¨®n. Su tono y actitud eran bastante sinceros. Y lo m¨¢s sorprendente era que propuesta de ir as aguas termales era unapensaci¨®n. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Si hubiera escuchado esas pbras al d¨ªa siguiente de que ocurriera el incidente, tal vez Be le habr¨ªa perdonado. Pero ahora, no sinti¨® absolutamente nada. +15 BONUS Erao si desearas desesperadamente un nuevo vestido cuando ten¨ªas ocho a?os, pero no ten¨ªas los medios paraprarlo, y cuando ten¨ªas veintiocho y pod¨ªasprar tantoso quer¨ªas, ya no sent¨ªas ninguna alegr¨ªa. Un deseo no satisfecho en su momento, por m¨¢s que intentaraspensarlo despu¨¦s, ya no ten¨ªa ning¨²n efecto. No ir¨¦. ¨C Be rechaz¨® en voz baja-. Tengo otros nes para el s¨¢bado. -?Qu¨¦ nes? -Pedro pens¨® que estaba buscando excusas. Be dijo: Qued¨¦ con Elena. -Puedes invita a venir contigo. -No le interesa ir as aguas termales. Al ver actitud distante de Beo si no hubiera lugar para negociar, Pedro apret¨® losbios y finalmente guard¨® silencio, dirigi¨¦ndose directamente hacia arriba. Be a¨²n sent¨ªa temperatura de mano de Pedro en su cintura, una sensaci¨®n c¨¢lida y ligera. E golpe¨® suavemente el dodillo de su ropa con desd¨¦n y fue a cocina a buscar a Fiona. Despu¨¦s de beber un taz¨®n de sopa yi¨® un poco de carne, Be finalmente sinti¨® que su est¨®mago estaba lleno. -Fiona, ya estoy llena. No me mes paraer m¨¢s tarde. -Se?ora, ?por qu¨¦ no esperar yer con el se?or? -Fiona no entend¨ªa. (El se?or ha cambiado mucho ¨²ltimamente, volvi¨® a habitaci¨®n principal y anoche, al ver que se?ora no hab¨ªa regresado, se ofreci¨® a ma y sali¨® personalmente a recibi, llev¨¢nd en brazos hasta arriba.) (?Por qu¨¦ se?ora parece cada vez menos interesada en el se?or?> ??No quiere siquiera sentarse aer con ¨¦l?> Today¡¯s Bonus Offer Chapter 171 Cap¨ªtulo 171 Be tampoco se molest¨® en explicarle mucho a Fiona, Tengo cosas que hacer. Dicho esto, subi¨®s escaleras. Para evitar encontrarse con Pedro, Be llev¨® suputadora port¨¢til a habitaci¨®n contigua, con intenci¨®n de hacer un n lo m¨¢s r¨¢pido posible. Despu¨¦s de varias horas ocupada, Be sinti¨® que no era factible. Despu¨¦s de todo, no hab¨ªa ido personalmente a investigar situaci¨®n, por lo que no pod¨ªa proporcionar datos concretos y todo lo que hab¨ªa hecho no parecia correcto. Mientras pensaba si deber¨ªa ir a ver al profesor Flores ma?ana, Be sinti¨® una sombra sobre su cabeza. Levant¨® vista y se sorprendi¨® al ver a Pedro parado a sudo. Be pens¨® en cerrar suputadora port¨¢til, pero Pedro ya hab¨ªa visto y hado: -?Por qu¨¦ est¨¢s organizando los documentos del Instituto de Investigaci¨®n del profesor Flores? Ya que lo vio, no ten¨ªa sentido ocultarlo. Be explic¨®: -Creo que sus medicamentos tienen un gran mercado, as¨ª que quiero que me ceda representaci¨®n. -?A ti? -Pedro frunci¨® el ce?o-. ?Por qu¨¦ de repente te interesa esto? This is property ? of N?velDrama.Org. Be dijo: Si has invertido en ello, significa que crees en el potencial de los medicamentos que est¨¢n investigando. ?No es de extra?ar que tambi¨¦n me interese? Pedro mir¨® de reojo, -La situaci¨®n con el profesor Flores no es tan simpleo piensas. No debes meterte en todo lo que ves. Be entendi¨® el mensaje de Pedro, estaba insinuando que e estaba tratando de interferir en su proyecto solo para desafiarlo. -De todos modos, estoy decidida a conseguirlo -Be resopl¨®-, ?No me estorbes en mi camino hacia el ¨¦xito! Pedro se contuvo su ira y dijo: -Los nuevos medicamentos a¨²n no han salido al mercado, nadie puede garantizar el futuro. Si no es un camino hacia el ¨¦xito, ?qu¨¦ har¨¢s entonces? No importa, si no es un camino correcto, al menos t¨² estar¨¢s ah¨ª para respaldarme. Be mostr¨® una sonrisa desafiante en su hermoso rostro, -T¨² dijiste que ¨¦ramos una pareja, y en ciertas ocasiones, tu dinero tambi¨¦n es m¨ªo. Pedro resopl¨® y dijo: -Tienes una gran fantas¨ªa. -ro, si tienes recursos, ?por qu¨¦ no usarlos? No soy tonta. Be lo dijo abiertamente, sin temor a que Pedro se adntara. Despu¨¦s de todo, su objetivo final era evitar que representaci¨®n cayera en manos de Anna o Daniel, lo dem¨¢s no era tan importante. +15 BONUS -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª? ¨CDespu¨¦s de un rato, Be se dio cuenta de preguntar. Pedro mantuvo una expresi¨®n impasible, -Es tarde, vine a recordarte que te vayas a dormir. Tengo el sue?o ligero y tengo miedo de que me despiertes. Be realmente queria discutir con ¨¦l. (Si tienes el sue?o ligero, entonces vuelve a tu propia habitaci¨®n, ?por qu¨¦ tienes que venir a habitaci¨®n principal a entrometerte? No hay c¨¢maras de vigncia. ?De verdad abu puede contrr d¨®nde duermes?> Pero Pedro se hab¨ªa vuelto m¨¢s serio y obstinado ¨²ltimamente. Si e se opusiera, seguramente dir¨ªa que abu quer¨ªa que e lo hiciera. Nunca inmaginaba que antes e amenazaba a Pedro con abu y el abuelo, y ahora Pedro tambi¨¦n ataba con los dos ancianos. Eso era el destino. De todos modos, no pod¨ªa continuar, as¨ª que Be cerr¨® suputadora y regres¨® a su habitaci¨®n. Pedro sigui¨® tranqumente, lo que le dio una extra?a sensaci¨®n de que un esposo estaba esperando a su ocupada esposa para irse a dormir juntos. Be agarr¨® su ropa y se dirigi¨® al ba?o. Cuando sali¨® de ducha, Pedro ya estaba acostado en cama con los ojos cerrados. Be deliberadamente se cuid¨® piel durante un rato y se sec¨® el cabello durante un tiempo, estimando que Pedro se hab¨ªa quedado dormido, luego se meti¨® en su propia manta. Ens pocas ocasiones anteriores ens quepartieron una habitaci¨®n, Be ya sea dorm¨ªa en una si de dama o estaba demasiado borracha o profundamente dormidao para darse cuenta de que Pedro estaba a sudo. Ahora, dorm¨ªan juntos en misma cama,/solo separados pors s¨¢banas. Pod¨ªa sentir ramente su respiraci¨®n y tambi¨¦n pod¨ªa distinguir ramente su aroma. Estar acostumbrada a tener una habitaci¨®n vac¨ªa para e s, Be realmente no se sent¨ªa c¨®moda con esta situaci¨®n. A estas horas, Pedro no pod¨ªa haber ido a biblioteca. Be solo pod¨ªa contar ovejas para obligarse a dormir. Chapter 172 Cap¨ªtulo 172 Cuando lleg¨® al conteo de octingent¨¦sima oveja, el sue?o finalmente se apoder¨® de Be y se qued¨® dormida lentamente. No sab¨ªa cu¨¢nto tiempo hab¨ªa pasado, pero sent¨ªa que se encontraba en un lugar muy c¨¢lido, rodeada de calidez por todas partes. El aire acondicionado estaba un poco fr¨ªo, pero esta sensaci¨®n de calidez hac¨ªa sentir muy c¨®moda, y sin darse cuenta, se acerc¨® un poco m¨¢s. Lo que estaba detr¨¢s de e parec¨ªa haberse vuelto r¨ªgido y duro. Sin poder identificar qu¨¦ era lo que estaba mal, Be sinti¨® de repente un toque c¨¢lido en parte posterior de su cuello,o si algo estuviera acariciando suavemente. Be intent¨® moverse, pero su cuerpo estaba atrapado y no pod¨ªa moverse. Luch¨® desesperadamente y luego se levant¨® de golpe. Mir¨® a su alrededor y no vio nada que estuviera atrapando. La habitaci¨®n estaba oscura, solo peque?a l¨¢mpara de cristal en forma de conejo emit¨ªa una Juz tenue. Ahora estaba sentada en el centro de cama, y Pedro estaba acostado a sudo. Como si su movimiento hubiera despertado, Pedro abri¨® los ojos y pregunt¨® con voz ronca: -?Qu¨¦ pasa? Be se qued¨® perpleja por un momento y finalmente not¨® lo que estaba mal. Lo mir¨® con sospecha y dijo: -?C¨®mo es que estamospartiendo misma manta? Antes de quedarse dormida, estaba segura de que ten¨ªa su propia manta. La voz de Pedro segu¨ªa ronca: -Quiz¨¢s ten¨ªas fr¨ªo y te metiste aqu¨ª. Dicho esto, cerr¨® los ojos. Be mir¨® fijamente a Pedro por un momento. Ten¨ªas cejas ligeramente fruncidas,o si estuviera molesto por haber sido interrumpido. ?Realmente se hab¨ªa metido e misma en manta de Pedro El aire acondicionado parec¨ªa estar m¨¢s fr¨ªo de lo habitual.¡± Cuando uno est¨¢ dormido, no se da cuenta de lo que hace. Tal vez se acerc¨® al lugar m¨¢s c¨¢lido por el fr¨ªo. Be dej¨® de darle vueltas al asunto, ajust¨® temperatura del aire acondicionado y volvi¨® a cubrirse con su propia manta. Para asegurarse de que no se acercar¨ªa m¨¢s a Pedro, a?adi¨® m¨¢s mantas a sudo y se acost¨® en el borde de cama. No hab¨ªan pasado ni ¨²nos minutos cuando Pedro,o si no pudiera soportarlo, apart¨®s s¨¢banas y se levant¨® de cama. +15 BONUS -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? -pregunt¨® Be, confundida. Quiz¨¢s enfadado por haber sido despertado, Pedro no le hizo caso, con una expresi¨®n seria en su rostro, sali¨® directamente de habitaci¨®n. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Vaya mal humor al despertar. A Be no le import¨® y se acurruc¨® con manta para seguir durmiendo tranqumente. Al d¨ªa siguiente, Be se despert¨® y no vio a Pedro a sudo. No sab¨ªa si ¨¦l se hab¨ªa levantado temprano o si simplemente no hab¨ªa vuelto a dormir. No importaba, lo mejor ser¨ªa que no apareciera en el resto del tiempo. Be se levant¨® de cama y, mientras se dirig¨ªa al ba?o para asearse, not¨® una marca roja simr a la de ayer en parte posterior de su cuello. Sali¨® de habitaci¨®n para buscar a Fiona y cambiar ropa de cama, y justo en ese momento se encontr¨® con Fiona, quien llevaba una toa y ropa de dormir masculina. -Buenos d¨ªas, Fiona. ?De d¨®nde sacaste eso? -pregunt¨® Be. Fiona respondi¨®: -Se?ora, el se?or se duch¨® y se cambi¨® en habitaci¨®n de aldo anoche, as¨ª que lo llev¨¦ avar. ?No se duch¨® Pedro en el dormitorio principal anoche? Cuando entr¨¦ al ba?o, vi se?ales de que ¨¦l lo hab¨ªa usado. Probablemente se haya duchado de nuevo esta ma?ana, de todos modos a Pedro no le importa mucho. -Por cierto, Fiona, ?puedes cambiar ropa de cama por favor y hacer que alguien desinfecte habitaci¨®n? -dijo Be-. Tengo unas picaduras en el cuello estos ¨²ltimos d¨ªas y no s¨¦ qu¨¦ mes ha causado. -La habitaci¨®n se limpia todos los d¨ªas, as¨ª que no deber¨ªa haber insectos. -dijo Fiona, aunque encontr¨® extra?o el pedido, asinti¨® y se fue.. Despu¨¦s de desayunar y arrerse un poco, Be se prepar¨® para salir cuando recibi¨® una mada de Pedro. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 173 Cap¨ªtulo 173 A primera hora de ma?ana, ?qu¨¦ podr¨ªa tener que ver ¨¦l con e? Tal vez quer¨ªa evitar que buscara al profesor Flores, o tal vez quer¨ªa que participara en el evento de constri¨®n de equipos del Grupo Romero. Ambas cosas no eran nada importantes. As¨ª que Be decidi¨® ignorar su mada,o Pedro sol¨ªa hacer cuando e le maba, para que ¨¦l experimentara lo que se sent¨ªa al no contestar el tel¨¦fono. Puso su tel¨¦fono en silencio y sali¨® de casa. Cuando lleg¨® al instituto del profesor Flores, se encontr¨® con una figura familiar alli: Anna. Desde noche del c¨®ctel del Grupo Romero, Be no hab¨ªa vuelto a ver en estos d¨ªas. No esperaba encontr¨¢rs aqu¨ª. Anna llevaba un vestido elegante con una chaqueta ajustada, mostrando una mez de profesionalidad y ternura. Probablemente para ocultar herida en su frente, Anna hab¨ªa dejado caer su flequillo sobre el rostro. Aunque llevaba maquije, se pod¨ªa notar cierta debilidad en su expresi¨®n. Anna era realmente tenaz. Despu¨¦s de ser golpeada por el esorio de iluminaci¨®n, solo se qued¨® en el hospital durante unos d¨ªas y luego volvi¨® r¨¢pidamente al trabajo. . En su vida anterior, lesi¨®n de Anna no fue tan grave y se qued¨® en el hospital durante casi medio mes para recuperarse. Por supuesto, Pedro pa?¨® durante ese tiempo. que s Eso hizo sentir celos y envidia, as¨ª que bombarde¨® a Pedro con mensajes diciendo columna vertebral le dol¨ªa mucho y que tambi¨¦n estaba en el hospital para rehabilitaci¨®n, esperando que Pedro fuera a visita. Pero Pedro fingi¨® no verlo y ni siquiera respondi¨® a un solo mensaje. Esto enfureci¨® tanto que aguant¨® el dolor de espalda y fue al hospital con udia para causar un gran esc¨¢ndalo. Por supuesto, Pedro se cans¨® de e y ech¨®. Pedro incluso advirti¨® que seportara, o de lo contrario responsabilizar¨ªa por lesi¨®n de Anna¡­ -Se?ora Romero, ?qu¨¦ trae por aqu¨ª? This belongs to N?velDrama.Org - ?. La voz de Anna sac¨® a Be de sus recuerdos. Be mir¨® a Anna, que ten¨ªa una actitud amable sin ninguna barrera, y respondi¨® fr¨ªamente: ?Por qu¨¦ no podr¨ªa venir aqu¨ª? Anna no se tom¨® a mal s¨² actitud y respondi¨®: -Por supuesto que puedes, solo estaba curiosa y pregunt¨¦. Be no quer¨ªa har m¨¢s con Anna, ten¨ªa miedo de que debido a lo que hab¨ªa sucedido en su +15 BONUS vida anterior, no pudiera evitar querer estrang. Entonces, Be sigui¨® caminando, pero Anna detuvo con su voz: -Se?ora Romero. Be se detuvo y pregunt¨®: -?Tienes algo m¨¢s que decir? -Sobre lo que sucedi¨® en ¨²ltima fiesta, quiero disculparme contigo -Anna dijo. Fue por mi culpa que te viste envuelta en malentendidos creados por personas que no conoc¨ªan verdad. -Pedro estaba preocupado por mi, solo era una muestra de amistad, no tiene los sentimientos especiales hacia m¨ª que dicen en los medios. Espero que no haya malentendidos. Al escuchar esto, Be sonri¨® ligeramente y dijo: -Se?orita Garc¨ªa, tus pbras son contradictorias. Dices que Pedro est¨¢ preocupado por ti, pero luego dices que no tiene sentimientos especiales hacia ti. Parece que est¨¢s jugando a dos bandas, ?no es as¨ª? El rostro de Anna se torn¨® ligeramente rojo de frustraci¨®n y dijo: -Se?ora Romero, tal vez no me exprese correctamente. -En resumen, Pedro y yo no somos lo que t¨² piensas. Pedro tiene muchas responsabilidades y no quiero causarle m¨¢s preocupaciones debido a mi. Be pudo entender el mensaje impl¨ªcito de Anna. Anna estaba tratando de explicar para evitar que Be se peleara con Pedro por estos asuntos y para no causarle problemas a Pedro. Be solt¨® una risa burlona y dijo: -Eres muy considerada con mi esposo. Si alguien no sabe, podr¨ªa pensar que eres su esposa. -Pero Anna parec¨ªa no darse cuenta de que algo no iba bien y continu¨® riendo: -La reciprocidad es mi principio en forma en que trato a los dem¨¢s. Si alguien me trata bien, naturalmente responder¨¦ de misma manera. ?Acaso Anna estaba desafiando a prop¨®sito? Be estaba a punto de decir algo cuando not¨® c¨®mo Anna, de manera descuidada, se apart¨® el cabello de oreja, revndo los aretes. Ten¨ªan forma de orqu¨ªdea, cuyos p¨¦talos estaban hechos de diamantes, muy simr al estilo de los aretes que Pedro le hab¨ªa puesto en mesita de noche ¨²ltima vez. Era evidente que ambos dise?os provenian del mismo dise?ador. Chapter 174 Cap¨ªtulo 174 Entonces, Pedro no le regal¨® los pendientes a Anna, sino quepr¨® dos juegos y le regal¨® uno a cada una. This is property ? of N?velDrama.Org. Esto hizo que Be se sintiera a¨²n m¨¢s frustrada. Se?orita Garc¨ªa, esos pendientes son bastante bonitos. -dijo Be con un significado profundo. -?En serio? -Anna toc¨® los pendientes y sonri¨® con una mez de disimulo-. Me los regron, no me lo esperaba. Resulta que ¨¦l record¨® que mi flor favorita es orqu¨ªdea. -Esa flor es pura y elegante, va muy bien contigo, se?orita Garc¨ªa. Coment¨® Be elogi¨¢nd, pero luego cambi¨® de tema r¨¢pidamente-. Por cierto, yo tambi¨¦n tengo un par simr, y seg¨²n lo que averigu¨¦, su precio ronda los doscientos mil. -?En serio?-Anna pareci¨® sorprendida. Pedro tambi¨¦n¡­ quiero decir, se?ora Romero, ?le gustans orquideas? -Si me gustan o no no es importante. Seg¨²n lo que entiendo, ?Pedro te regal¨® esos pendientes? -pregunt¨® Be directamente. Anna mantuvo su sonrisa habitual sin confirmar ni negar nada. Be dijo:-Si fueron regalo de ¨¦l, te pido que me los devuelvas ahora mismo. Anna mostr¨® incredulidad en su expresi¨®n y Be sonri¨® elegantemente: -Pedro y yo somos esposos, todo el dinero que gasta pertenece a nuestraunidad conyugal. ¨¦l gast¨® doscientos mil sin mi consentimiento para regrte algo. As¨ª que tienes dos opciones: devu¨¦lvemelos o trasp¨¢sa mitad del valor, es decir, cien mil. Anna qued¨® at¨®nita. Sab¨ªa que Pedro nunca le dir¨ªa a Be que e misma hab¨ªaprado los pendientes. Por lo tanto, cuando Be viera que Anna tambi¨¦n llevaba un dise?o simr, seguramente pensar¨ªan que eran los suyos propios. La insinuaci¨®n de que Pedro los hab¨ªa regdo har¨ªa que Be pasara de felicidad a decepci¨®n. De ese modo, Be humir¨ªa y har¨ªa sentir inc¨®moda, y tal vez incluso discutir¨ªa y cuestionar¨ªa a Pedro por su enojo. Habr¨ªa un conflicto entre ellos. Sin embargo, Be no se enfad¨® ni discuti¨®, y adem¨¢s le pidi¨® que le transfiriera cien mil. -Se?orita Garc¨ªa, ?entreg¨¢s los pendientes o el dinero? -insisti¨® Be. -Se?ora Romero, ?qu¨¦ pensar¨¢ Pedro si te entero de esto? -Me da igual lo que piense. Solo estoy ejerciendo mis derechos. ¨Crespondi¨® Be con indiferencia. +15 BONUS Anna dijo, fingiendo, -Se?ora Romero, los pendientes lospr¨¦ yo misma, no tienen nada que ver con Pedro. -Entendido, si no quieres dar el dinero -Be sac¨® su tel¨¦fono-, mar¨¦ a Pedro y le pedir¨¦ que nos divorciemos y que me d¨¦ cien milo parte de mi acuerdo. Puedes ser mi testigo. -?No es necesario! -Anna exm¨®. No pod¨ªa permitir que esto llegara a Pedro. La ¨²ltima vez, Pedro ya se hab¨ªa molestado por una foto suya. Si supiera que e hab¨ªa enga?ado a Be, diciendo que los pendientes eran un regalo suyo, seguro que se pondr¨ªa a¨²n m¨¢s molesto. Anna apret¨® los dientes y dijo: -Te transfiero cien mil. Be no dud¨® en mostrar su c¨®digo de pago: -Bueno. ? ?? ???? ? Aunque Anna no ten¨ªa problemas para transferir cien mil, sent¨ªa cierta iodidad al transferirle el dinero as¨ª. Despu¨¦s de hacer transferencia, Anna pregunt¨® casualmente: -Se?ora Romero, ?por qu¨¦ no llevas pendientes hoy? Be respondi¨®: -No me gustan, los vendi. Anna se sinti¨® enfadada. ?C¨®mo pod¨ªa ser que Be vendiera los pendientes que Pedro le hab¨ªa regdo? ?No deber¨ªa atesorarlos y no querer quit¨¢rselos? -Ya he recibido el dinero, gracias, se?orita Garc¨ªa. Cuando tengas tiempo, piensa en ello; Pedro a¨²n no te ha regdo nadahasta ahora, as¨ª que organiza tus pensamientos y calc el valor. Recuerda transferirme mitad del dinero. Despu¨¦s de decir eso, Be se alej¨® con elegancia hacia su instituto de investigaci¨®n. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 175 Cap¨ªtulo 175 Anna se qued¨® sin pbras. Sent fa que Be hab¨ªa cambiado mucho. No importaba lo que dijera o hiciera, Be ya no se enfadaba, y mucho menos ten¨ªaportamientos excesivos. ?El cambio de actitud de Pedro sobre Be tambi¨¦n se de a esto? ?Qu¨¦ estaba tramando Be y qui¨¦n le hab¨ªa dado esa idea? Anna reflexion¨® un momento y decidi¨® mar a udia. -Seao sea, debes restablecer tu amistad con Be. Antes, subestim¨® a Be y eso le hab¨ªa puesto en una posici¨®n desventajosa. Necesitaba alguien cerca de e para estar al tanto de sus movimientos. §Ñ Be transfiri¨® cien mil a Elena. [Creo que mencionaste ayer que el hospital estableci¨® una organizaci¨®n ben¨¦fica. Donar¨¦ cien mil de forma an¨®nima]. (Gracias, querida, eres hermosa y generosa. Ser¨¢s rpensada por tu buena voluntad]. [Menos pbras, ?a qu¨¦ hora nos vemos hoy paraer?]. [Lo siento, lo siento. Mi suegra ha decidido ir a casa de unos parientes de repente. Tendremos que posponerlo]. Comparado con el caos que Elena ten¨ªa, Be ten¨ªa menos preocupaciones en cuanto a su rci¨®n con su suegra. Despu¨¦s de desahogarse sobre Elena, Be se dirigi¨® a oficina del profesor Flores y pudo reunirse con ¨¦l. Cuando el profesor Flores se enter¨® de su idea, qued¨® un poco sorprendido. -El director de Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n me pregunt¨® sobre los ensayos de medicamentos, y la se?ora Romero tambi¨¦n est¨¢ interesada en obtener representaci¨®n. ?El director Romero te envi¨® aqu¨ª por separado? -Mi inter¨¦s en obtener representaci¨®n es algo personal, no tiene nada que ver con Pedro. dijo Be con una sonrisa. This content provided by N(o)velDrama].[Org. El profesor Flores pens¨® que Be estaba haciendo una rabieta con Pedro nuevamente y no le dio demasiada importancia. -Se?ora Romero, sin ocultarle nada, este proyecto ha sido el fruto de muchos a?os de trabajo. Quiero lanzarlo al mercado en nombre de investigaci¨®n. Be entend¨ªa perfectamente estrategia del profesor Flores. Sin embargo, hab¨ªa algo que no lograbaprender. 1/2 +16 BOHUS Si Anna fue capaz de deducir el mercado para este medicamento durante investigaci¨®n, ? c¨®mo convenci¨® al profesor Flores para que Daniel obtuviera representaci¨®n? Adem¨¢s, los fondos de inversi¨®n que recibi¨® Daniel no provenfan del Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n, ?de d¨®nde ven¨ªan entonces? El se?or Garcia tenia una empresa, pero en t¨¦rminos de tama?o y capacidad, era imposible que pudiera movilizar una suma tan grande. Con los ahorros personales de Anna, a¨²n era m¨¢s improbable. ?Hab¨ªa alguien m¨¢s ayudando a Anna? Despu¨¦s de obtener algunos documentos rcionados del profesor Flores, Be pa?¨® al personal a visitar elboratorio y otros lugares. Despu¨¦s de tener una idea general de situaci¨®n, Be decidi¨® despedirse del profesor Flores. Justo cuando se acercaba a puerta, vio figura de Pedro. Pedro segu¨ªa vistiendo un traje elegante y en ese momento estaba sentado de espaldas en el sof¨¢ de la s de visitas del profesor Flores. Incluso con solo ver su espalda, se pod¨ªa percibir su presencia imponente y elegante. -Director Romero, hace unas horas uno de tus subordinados vino aqu¨ª. ?No conf¨ªas en capacidad de trabajo de tus subordinados? -dijo el profesor Flores al ver figura de Be, sonriendo a prop¨®sito. La voz de Pedro era tranqu y sin alteraciones. En cuanto al asunto del Instituto de Investigaci¨®n del profesor Flores, por supuesto que debo prestarle m¨¢s atenci¨®n. El profesor Flores ri¨® y continu¨®: -Oh, ?no has venido a buscarme porque escuchaste que tu esposa estaba aqu¨ª conmigo? Chapter 176 Cap¨ªtulo 176 Al escuchar eso, Pedro se mantuvo imperturbable. -?E tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª? El profesor Flores probablemente no esperaba esa respuesta y se qued¨® en silencio por un momento. Be sab¨ªa que el profesor Flores ten¨ªa malentendidos sobre e y Pedro debido al banquete anterior. Pens¨® que ellos dos estaban jugando el gato y el rat¨®n, por eso hizo eseentario en tono de broma. Para evitar que el profesor Flores se sintiera inc¨®modo, Be salud¨® con una sonrisa. ¡ª Profesor Flores. Al escuchar su voz, Pedro gir¨® cabeza hacia e. Sus ojos oscuros segu¨ªan siendo profundos y tranquilos, sin revr emociones. Be lo ignor¨® y se dirigi¨® al profesor Flores. -Lamento haberlos molestado hoy. Me ir¨¦ primero. Dicho esto, Be ni siquiera entr¨® a oficina, se fue directamente. Cuando lleg¨® a su coche, Pedro tambi¨¦n se acerc¨® en su diri¨®n. ?No hab¨ªa ido a ver al profesor Flores por asuntos importantes? ?C¨®mo sali¨® tan r¨¢pido? Be no ten¨ªa ¨¢nimos para preocuparse por ¨¦l. Abri¨® puerta del conductor para subir al coche, pero Pedro se interpuso en su camino. -?Realmente viniste a ver al profesor Flores por representaci¨®n? -?Hay alg¨²n problema? raen Pedro observ¨®. -Si ese es el caso, ?por qu¨¦ te vas tan r¨¢pido? ?No eres experta en aprovechars oportunidades? ?Pedro estaba insinuando que ayudar¨ªa? Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Be encontr¨® eso algo rid¨ªculo.¨CSeg¨²n tengo entendido, este proyecto es de Directora nco. ?En qu¨¦ oportunidad puedo aprovechar? Pedro frunci¨® ligeramente el ce?o. -?Anna es directora del Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n, vino a negociar neg¨®cios y eso tambi¨¦n te afecta? ?Anna no le afect¨®, ¨¦l fue quien me afect¨® a e! Al recordar los pendientes de diamantes rotos, Be se sinti¨® molesta en su interior. -Pedro, ?tienes algo m¨¢s que hacer? Si tienes algo, dilo; si no, d¨¦jame en paz. No quiero escuchar tus tonter¨ªas. Dijo Be, imitandos pbras de Pedro de antes. El tono y expresi¨®n ¨¦ran muy simres. +15 BONUS Efectivamente, el semnte de Pedro se volvi¨® sombr¨ªo. Hizo un gran esfuerzo por contenerse y pregunt¨®: -?Por qu¨¦ no respondiste mis madas? Be respondi¨® con una risa fr¨ªa: -No necesitas hacerme esa pregunta. ?No es algo que haces con frecuencia? Seguro que tienes m¨¢s respuestas y razones que yo. ¨C Pedro aguant¨® paciencia. La ¨²ltima vez que no contest¨¦ tu mada fue durante una reuni¨®n. Cuando sal¨ª, ya hab¨ªas ido a mi oficina. -?Tu memoria est¨¢ fando? ?La ¨²nica vez que no contestaste mi mada fue ¨²ltima vez? -pregunt¨® Be. Antes, cuando Be le maba o le enviaba mensajes sin importar el momento, ¨¦l se cansaba y simplemente no respond¨ªa. Frente a los viejos asuntos, Pedro no pudo evitar recordar lo que Manuel le hab¨ªa dicho. Si una mujer se enfada y no se le apacigua a tiempo, sacar¨¢ ai¨®n todos los asuntos pasados de enfado. En ese momento, Pedro lo estaba experimentando. No pod¨ªa describir exactamente lo que sent¨ªa en su interior, pero hab¨ªa molestia, enojo y frustraci¨®n. Pedro sab¨ªa que Be estaba resentida con ¨¦l. Pero ¨¦l estaba haciendo todo lo posible para enmendars cosas, ?por qu¨¦ e a¨²n se aferraba a ello? -Be, ?por qu¨¦ finges que no te importa? Dijo Pedro, frunciendo levemente el ce?o-. Si no quieres ir al Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n, ve a la oficina del presidente de sede central. ?Est¨¢s satisfecha ahora? Be: ?? -?Est¨¢s loco? ?C¨®mo puedo fingir? ?Cu¨¢ndo dije que quer¨ªa ir a oficina del presidente? -Finges que no te importo en superficie, pero siempre te involucras en todo lo que tenga que ver conmigo. ?Acaso no es as¨ª? Today¡¯s Bonus Offer Chapter 177 Cap¨ªtulo 177 Pedro parec¨ªa no tener energ¨ªas para seguir oficina del presidente. Ma?ana ve a hando.¨CElige t¨² mismo el puesto en Miguel, ¨¦l se encargar¨¢ de arrerlo. Cuando Be reci¨¦n se gradu¨®, le mencion¨® a Pedro que quer¨ªa trabajar en oficina del presidente para poder estar cerca de ¨¦l y verlo todos los d¨ªas. Era sorprendente que Pedro todav¨ªa recordara eso. Sin embargo, ahora e no ten¨ªa ning¨²n inter¨¦s en oficina del presidente. Solo quer¨ªa alejarse lo m¨¢s posible de ¨¦l. Pedro no le creeria si dijera eso. Adem¨¢s, faltaban menos de diez d¨ªas para el divorcio. No hab¨ªa necesidad de discutir m¨¢s con ¨¦l. As¨ª que Be se mantuvo en silencio y se sent¨® en el autom¨®vil. Justo cuando estaba a punto de arrancar el coche, Pedro se sent¨® en el asiento del copiloto. -Be, a¨²n no he terminado de har. ?A d¨®nde vas? -dijo Pedro, molesto. Be lo mir¨® fr¨ªamente. -?Qu¨¦ m¨¢s tienes que decir, sobre el trabajo? Gracias, pero no tengo. inter¨¦s en ning¨²n puesto en oficina del presidente. Si alguien quiere hacerlo, que lo haga. Al ver impaciencia en el rostro de Be, Pedro sinti¨® una sensaci¨®n de frustraci¨®n. -Be, ? qu¨¦ es lo que realmente quieres? -Quiero que te bajes del coche -respondi¨® Be con impaciencia¨C?Puedes bajarte ya? Pedro apret¨® los dientes y dijo: -Voy a volver contigo. -No es de camino. No estoy volviendo a casa ahora. -?A d¨®nde vas? -No es asunto tuyo. Be mostraba una actitud de rechazo,o si estuviera siendo perseguida, y eso finalmente agot¨® paciencia de Pedro. En ese momento, ya no ten¨ªa tantas ganas de divorciarse. Sent¨ªa que pod¨ªan seguir adnte a rega?adientes. Pero ya hab¨ªa hecho todo lo que pod¨ªa, y si Be todav¨ªa no pod¨ªa seguir adnte, ¨¦l no retendr¨ªa por fuerza. Decidido, Pedro sali¨® del coche dando grandes zancadas. neaba darle algunas advertencias m¨¢s a Be, pero justo cuando sus pies tocaron el suelo, Be pis¨® el acelerador y se alej¨® r¨¢pidamente. Pedro se qued¨® sin pbras. Be lleg¨® a casa de su abuelo. +15 BONUS Observando c¨®mo su abuelo estaba ocupado y en¨¦rgico con sus ntas y flores, Be sinti¨® un nudo en garganta.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Era maravilloso poder estar cerca de su abuelo durante toda su vida. -Be, ?por qu¨¦ est¨¢s parada ah¨ª y no entras? -el abuelo vio. Be, borrando disimdamente una l¨¢grima de su ojo, respondi¨®: -Acabo de llegar y te vi ocupado, as¨ª que no te m¨¦. Alberto sonri¨® y dijo: -Eres una ni?a curiosa, ven aqu¨ª y ay¨²dame a deshierbar. -De acuerdo. Be tom¨® una peque?a azada y se agach¨® en el jard¨ªn junto a Alberto, ayud¨¢ndolo cons ntas y las flores. El sol a¨²n no se hab¨ªa puesto porpleto y los ¨²ltimos rayos iluminaban el jard¨ªn. Mientras cuidaban des ntas, el jard¨ªn estaba impregnado de una sensaci¨®n de paz y serenidad. Be inexplicablemente se sinti¨® conmovida. Antes, estaba obsesionada con Pedro y no se daba cuenta des cosas sencis y hermosas que hab¨ªa en vida. ? Be, ?por qu¨¦ no dices nada? ?La rci¨®n entre t¨² y Pedro ha mejorado en estos d¨ªas? pregunt¨® Alberto mientras chaban. Al mencionar eso, Be record¨® el regalo que le hab¨ªa dado a Pedro hace dos d¨ªas. Abuelo, ? c¨®mo es quepraste un regalo en mi nombre para Pedro? Alberto solt¨® una risa y dijo: -?Y t¨² lopraste t¨² misma? Be frunci¨® el ce?o y respondi¨®: -De todos modos, a ¨¦l no le importa, as¨ª que no quiero perder mi tiempo y esfuerzo. Chapter 178 Cap¨ªtulo 178 -Escuch¨¦ a tu t¨ªa decir que Pedro estaba muy contento al recibir el regalo. No estaba contento en absoluto, ni siquiera mostr¨® ninguna expresi¨®n facial. Su t¨ªa simplemente exageraba. Be pregunt¨®: -Abuelo, ?qu¨¦praste? Seguro que no fue algo caro, ya no quiero desperdiciar m¨¢s dinero en Pedro. Alberto le dio un ligero golpecito en cabeza a Be y dijo: -Un pasador de corbata, ?puede ser tan caro? ?Un pasador de corbata? Be repentinamente record¨® que noche anterior Pedro ayud¨® a ajustar corbata y se puso un pasador de corbata. En ese momento, e sinti¨® algo extra?o, ya que Pedro rara vez usaba corbata a menos que fuera una ocasi¨®n formal. ?Entonces, se puso corbata parabinar con el pasador? -Be, tu t¨ªo dijo que esta vez el negocio se concret¨® gracias a ayuda activa de Pedro. Eso demuestra que Pedro te ama hasta el punto de amar a tu familia tambi¨¦n. -dijo Alberto con cierta satisfi¨®n. -Abuelo, s¨¦ que quieres reconciliarme con Pedro, pero realmente no es necesario. Be ten¨ªa una expresi¨®n seria y dijo: -Lo que dijiste ¨²ltima vez tiene sentido. Soy muy obstinada cuando se trata des personas ys cosas que me gustan, no suelo rendirme f¨¢cilmente. Peros decisiones que tomo rara vezs cambio. -No puedo desprenderme de todos mis sentimientos hacia Pedro de inmediato, pero reflexionado mucho sobre muchas cosas. he -Sol¨ªa ser muy caprichosa, quer¨ªa tener lo que queria firmemente en mis manos. Pero nunca pens¨¦ que muchas cosas simplemente no pueden ser retenidas firmemente y puedenstimarte f¨¢cilmente. As¨ª que, dejar libre a Pedro tambi¨¦n es dejar libre a mi misma. Alberto mir¨® a su nieta con seriedad y una pizca de amargura imperceptible, sintiendo penal por e. -Be, has crecido. Crecer era algo bueno, se permit¨ªa enfrentar los problemas de manera m¨¢s madura y razonable. Pero como su nieta, a quien hab¨ªa cuidado desde que era una ni?a, secretamente esperaba que. nunca creciera, que siempre fuera una ni?a despreocupada e indulgente. -Abuelo, despu¨¦s del cumplea?os de abu Romero, Pedro y yo iremos a tramitar el divorcio. Be aprovech¨® oportunidad para contarle esto a su abuelo. Alberto no pudo persuadi m¨¢s y dijo: -Be, mientras hayas considerado cuidadosamente esta decisi¨®n, el abuelo no te detendr¨¢. Be sinti¨® un gran alivio en su coraz¨®n y dijo:-Gracias, abuelo. +16 BONUS Despu¨¦s de cenar en casa de su abuelo, Be recibi¨® una mada de su abu. -Be, no te dije que ese maldito Pedro te avisar¨ªa para que vinieras a cenar? ?Por qu¨¦ no has venido? ¨Crem¨® abu Romero. Al recordar mada de Pedro y lo que quer¨ªa decirle en el coche, ?era esto a lo que se refer¨ªa? Be se sinti¨® inmediatamente culpable y respondi¨®: -Estaba en casa de mi abuelo y no pude llegar a tiempo. No te preocupes, el padre de Pedro regresar¨¢ al pa¨ªs en unos d¨ªas. Entonces, t¨² y Pedro pueden venir juntos y celebramos todos juntos. Brome¨® abu Romero-. ?Recuerdas que me dijiste varias veces en secreto que quer¨ªas conocer a tus suegros y que estabas segura de que te caer¨ªan bien? Tu suegra no puede venir esta vez, ?pero al menos conocer¨¢s a tu suegro primero! Be se sorprendi¨®. En vida anterior, los padres de Pedro no regresaron al pa¨ªs debido a ciertos asuntos en el cumplea?os de abu Romero. ?Por qu¨¦ en esta vida, el padre de Pedro iba a regresar? -No te preocupes, en esta casa mando yo. Si tu suegro se atreve a tratarte mal, abu lo pondr¨¢ en su lugar por ti. Dijo abu Romero en tono tranquilizador, pensando que Be estaba preocupada. Be sinti¨® un c¨¢lido sentimiento en su coraz¨®n. La abu Romero siempre estaba all¨ª e. La proteger¨ªa en cualquier situaci¨®n. This belongs to N?velDrama.Org - ?. para Aunque abu solo se preocupara por ¨¦ debido a su papelo nuera, Be se sinti¨® profundamente conmovida. Abu, no me preocupo por eso. Lo que preocupaba a Be era el asunto de su divorcio con Pedro. Hab¨ªa visto a su suegro en video varias veces y, aunque no hab¨ªan hado mucho, ten¨ªa una idea de su autoridad. Seg¨²n abu Romero, hab¨ªa sido estricto e incluso imcable con Pedro desde que era peque?o. Tambi¨¦n manejaba el Grupo Romero de manera en¨¦rgica y era una figura autoritaria. ?C¨®mo reionar¨ªa una persona as¨ª al enterarse de que su hijo y su nuera se iban a divorciar? Today¡¯s Bonus Offer Chapter 179 Cap¨ªtulo 179 -Entonces, ?qu¨¦ te preocupa? Pregunt¨® anciana Romero, con ciertaprensi¨®n-. Be, ?no has cambiado de opini¨®n sobre el divorcio con Pedro? Be no respondi¨® de inmediato, en cambio, se disculp¨® diciendo: -Abu,mento mucho. que mi t¨ªo y mi t¨ªa hayan ido a molestarte ¨²ltima vez. ?Te causaron preocupaci¨®n? Al escuchar esto, anciana Romero suspir¨® suavemente y dijo: -Comparado con sus molestias, preferir¨ªa que no te divorciaras de Pedro,o ellos dicen. Be se mantuvo en silencio. No pod¨ªa cumplir con ese deseo. Anciana Romero sab¨ªa perfectamente lo que significaba el silencio de Be. Be, prometiste a abu que durante este tiempo no mencionarias el divorcio, pero a¨²n as¨ª obtuviste el acuerdo de divorcio. ?Pedro hizo algo que te entristeci¨® de nuevo? Dijo anciana Romero-. He estado esperando a que me conf¨ªes lo que te sucede, pero hasta ahora no me has mado. Si fuera en el pasado, Be sol¨ªa quejarse con abu Romero con frecuencia, sin darse cuenta de cu¨¢ntos problemas le estaba causando. Be se disculp¨®: -Abu, no tiene nada que ver con Pedro. Fui yo quien lo presion¨® para que firmara primero. Escuch¨¦ que incluso lo rega?aste, pero en realidad deber¨ªas haberme rega?ado a m¨ª. Anciana Romero sonri¨® y dijo: -Be, mira c¨®mo eres, todav¨ªa est¨¢s de sudo. -H¨¢le a abu con sinceridad, ?no fue por lo que sucedi¨® en fiesta ¨²ltima vez, cuando Anna se entrometi¨®, que decidiste hacer que Pedro firmara el acuerdo de divorcio antes de tiempo, verdad? Aunque abu no usaba inte, era posible que alguien vieras noticias en l¨ªnea y se lo contara a e. Be estaba a punto de responder, pero anciana Romero continu¨® hando: -Esa mujer sol¨ªa pasar tiempo en nuestra casa cuando era joven, solo conoce a Pedro, no hay nada m¨¢s entre ellos. ?Deber¨ªa yo ir a har con e y despedi de empresa? -?No, abu! -intervino Be r¨¢pidamente. Lo que sucedi¨® en fiesta fue un idente repentino y Pedro no hizo nada malo. Esas noticias son inventos para atraer atenci¨®n, no vayas a buscar a Anna. En su vida anterior, abu Romero hab¨ªa buscado a Anna por e. Sin embargo, despu¨¦s de eso, Anna present¨® su renuncia de acuerdo a los deseos de abu, pero Pedro no era tonto y descubri¨® que hab¨ªa conspirado con abu para presionar a Anna a irse. Como resultado, en lugar de dejar que Anna renunciara, Pedro propuso que se uniera a junta directiva de Grupo Romero. Una vez en junta directiva, su permanencia o salida ya no pod¨ªa ser contrda por una s persona. La abu, al enterarse de esto, m¨® urgentemente a Pedro de vuelta a mansi¨®n y trat¨® de hacerlo retractarse de su decisi¨®n y despedir a Anna. Sin embargo, Pedro se neg¨® rotundamente y afirm¨® que el talento de Anna era evidente y que ten¨ªa m¨¦ritos para formar parte de junta directiva. Esto enfureci¨® a abu, quien estuvo molesta durante varios d¨ªas e incluso enferm¨® a causa de ello. En esta vida, Be no quer¨ªa que abu se enfermara nuevamente debido a ira. -Abu, el divorcio es mi decisi¨®n y es un problema entre Pedro y yo. No tiene nada que ver con Anna, no es necesario que busques. -dijo Be. -?C¨®mo has cambiado tanto, mi ni?a? No es necesario tolera. -anciana Romero estaba ramente disgustada. -Anna parece ser una persona malintencionada. ?No quieres que le d¨¦ una buena li¨®n? pregunt¨® abu. S¨ª, eso era lo que quer¨ªa. No se pod¨ªa negar que abu ten¨ªa un ojo muy agudo y se dio cuenta de que Anna no era de fiar. Lamentablemente, Pedro no pod¨ªa darse en cuenta. Sin embargo, algunos de los sermones de abu no afectar¨ªan demasiado a Anna, quien aprovechar¨ªa oportunidad para hacerse v¨ªctima y ganar l¨¢stima. Content ? provided by N?velDrama.Org. Be no quer¨ªa darle a Anna oportunidad de aprovecharse de eso. -Abu, no es que yo pueda soportarlo. Incluso si abu le da una li¨®n a Anna, no cambiar¨¢ los hechos. No tienes que preocuparte por m¨ª, s¨¦ lo que estoy haciendo. Al escuchar respuesta tranqu de Be, anciana Romero se preocup¨® por su nieto. Antes, cada vez que Be se enfrentaba a algo rcionado con Pedro, estaba tan nerviosa que buscaba ayuda y le ped¨ªa consejo. Pero hoy, situaci¨®n era diferente. Be ofreci¨® su ayuda y Be rechaz¨® directamente. Este mocoso terco y distra¨ªdo, Be realmente podr¨ªa dejarlo y marcharse. Deb¨ªan pasar m¨¢s tiempo a sol¨¢so pareja. Chapter 180 Cap¨ªtulo 180 Tomando una decisi¨®n, anciana Romero dijo: -Be, si eso es lo que quieres, entonces yo no me preocupar¨¦ m¨¢s. Hace mucho tiempo que no pruebo tus deliciosas galletas, ?podr¨ªas hacer unas para m¨ª? Ma?an a por ma?ana enviar¨¦ a alguien a recoges. Antes, Be era una noble se?orita con chefs que cocinaban para e. Pero hab¨ªa escuchado una frase en una nov: [Si quieres cautivar el coraz¨®n de un hombre, primero debes cautivar su est¨®mago]. Decidi¨® tomar ses de cocina para aprender a cocinar tos y postres. Sin embargo, result¨® que e preparabaida caliente y esperaba a Pedro todos los d¨ªas, pero nunca aparec¨ªa, incluso cuandoida se enfriaba. Incluso cuando aparec¨ªa, Pedro apenas¨ªa. Ni har de atrapar su coraz¨®n con esto. Afortunadamente, todav¨ªa pod¨ªa usar estas habilidades para cocinar postres para su abuelo y abu. Los ancianos no pod¨ªaner cosas demasiado dulces o grasosas, y e se aseguraba de equilibrar los ingredientes para queieran de manera saludable. Desde que renaci¨®, Be no hab¨ªa vuelto a cocinar. Pero ahora, cuando su abu le hizo una petici¨®n, e asinti¨® r¨¢pidamente y dijo: -Por supuesto, no hay problema. -Adem¨¢s, has prometido a abu que pasar¨¢s un tiempo de calidad con Pedro durante este per¨ªodo, as¨ª que no me mientas m¨¢s. -a?adi¨® su abu. Be entendi¨® lo que su abu pensaba y no se molest¨® en explicar demasiado, simplemente respondi¨®: -S¨ª. This is property ? of N?velDrama.Org. Despu¨¦s de mada de abu Romero, Be, que originalmente neaba pasar noche en casa de su abuelo, regres¨® en coche a Vi Drag¨®n. Cuando entr¨® en casa preparada para pedirle a Fiona que le trajera algunos ingredientes, se encontr¨® con Pedro sentado en el sof¨¢ de s de estar. Probablemente todav¨ªa estaba molesto por lo que hab¨ªa sucedido por tarde, su apuesto rostro no mostraba ninguna expresi¨®n, pero sus ojos parpadearon ligeramente al ve. -?No fuiste a cenar con abu? -pregunt¨® Be, confundida. -Regres¨¦ solo a mansi¨®n, abu no te vio y sin raz¨®n alguna me acus¨® de haberte tratado mal, me rega?¨® y me ech¨® de vuelta. Dijo Pedro con mal tono-. Be, sab¨ªas de esto y decidiste no ir a prop¨®sito, ?verdad? Quer¨ªas que abu me rega?ara. ?Otra vez rega?ado? Bien merecido. Be resopl¨® y dijo: -No soy tan aburridao t¨². Dicho esto, se dirigi¨® hacia cocina. -Voy aer fideos, sin cebo. -dijo Pedro. Sin saber qu¨¦ malentendido se hab¨ªa producido, el tono de su voz ya no era tan enfadado. Be se gir¨®: ?Qu¨¦? Pedro dijo: -?No sab¨ªas que Fiona se tom¨® el d¨ªa libre? Como no he cenado, ?puedes prepararme algo deer? Estaba pensando demasiado. -Se?orito Romero, si no quieres ensuciartes preciosas manos, entonces por favor usa tu tel¨¦fono y gasta dinero, pideida para llevar o contrata a un chef que venga a cocinar. Dijo Be-. No soy tu criada, no tengo obligaci¨®n de prepararteida -respondi¨® Be. Pedro frunci¨® el ce?o con frialdad: Si consideras que cocinar para tu esposo es un Be ri¨®: -Si te autodenominas mi esposo, perm¨ªteme preguntarte, se?or Romero, ?has cumplido con tus deberes de esposo? ?Te has preocupado por mis alegr¨ªas y tristezas? ?O has respetado los resultados de mi trabajo? -Estaba encantada de cocinar para ti, ?te import¨® alguna vez? Desde el principio hasta el final, no has actuadoo un esposo, ?por qu¨¦ tienes el derecho de exigir que siga siendo una esposa adecuada? Las pbras de Be dejaron a Pedro sin pbras. -Entonces, ?por qu¨¦ est¨¢s en cocina? pregunt¨® ¨¦l. -Estoy haciendo galletas para abu. Dicho esto, Be se dio vuelta y se march¨®. Al ver figura delicada de Be desaparecer en cocina, el coraz¨®n de Pedro se llen¨® de una mez de sentimientos. Be ya no quer¨ªa cocinar para ¨¦l. Chapter 181 Cap¨ªtulo 181 Por noche, Be coloc¨® los ingredientes para hacers galletas en el refrigerador para usarlos al d¨ªa siguiente, y tambi¨¦n prepar¨® una versi¨®n mejorada del relleno bajo en az¨²car. Luego se dirigi¨® hacia arriba. Despu¨¦s de ducharse y cuidar su piel, Be se acost¨® en cama para prepararse para Inesperadamente, Pedro, que hab¨ªa estado ocupado en su estudio, entr¨®. dormir. Be no quer¨ªa tener ning¨²n tipo de interi¨®n con ¨¦l, as¨ª que cerr¨® los ojos y fingi¨® estar dormida. Se escuch¨® el sonido del agua corriendo en el ba?o y, en poco tiempo, Pedro, envuelto en el vapor y el aroma del ba?o, se acost¨® en cama. Be se qued¨® quieta, tratando de reducir su presencia al m¨ªnimo. Pero al siguiente instante, alguien jal¨®s s¨¢banas que cubr¨ªan a Be. Antes de que pudiera reionar, ?Pedro se acost¨® directamente sobre e! -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? -pregunt¨® Be enfadada, abriendo los ojos. Con los brazos apoyados a ambosdos de su cuerpo, los profundos ojos oscuros de Pedro estaban llenos de oscuridad. -Be, ?no me culpas por no haber cumplido con mis deberes de esposo? Ahora los estoy cumpliendo. -?Pedro, est¨¢s loco! -respondi¨® Be, empuj¨¢ndolo Pero el cuerpo de Pedro erao una monta?a, imposible de mover. Al ver que Pedro no ced¨ªa en absoluto, y con una actitud que parec¨ªa querer forza, Be record¨® de repentes ticas de defensa personal que Juan le hab¨ªa ense?ado. Levant¨® rodi y golpe¨® fuertemente en parte baja del muslo de Pedro¡­ -?Hss! -Pedro no esperaba un ataque repentino y solt¨® un grito de dolor cuando e lo golpe¨®, y su cuerpo se encorv¨® ligeramente. Aprovechando oportunidad, Be lo empuj¨® de nuevo y esta vez lo apart¨® f¨¢cilmente. Al ver ceja fruncida y el p¨¢lido rostro de Pedro, as¨ªo posici¨®n que cubr¨ªa con su mano, Be de repente se sinti¨® un poco inc¨®moda¡­ Parec¨ªa que, quiz¨¢s, hab¨ªa golpeado algo que no deber¨ªa haber golpeado. Honestamente, no fue intencional. Simplemente levant¨® rodi en un momento de urgencia, ?qui¨¦n hubiera sabido¡­? -?Est¨¢s bien?-pregunt¨® Be amablemente. La mirada de Pedro estaba llena de enfado. -?Eres realmente una mujer? ?Fuiste muy dura! ¨¦l ni siquiera pretend¨ªa toca. Si e hubiera bajado un poco el tono y le hubiera pedido amablemente, no habr¨ªa necesidad de usar tanta fuerza. La sensaci¨®n de culpa en Be desapareci¨® al instante. -?Qui¨¦n te crees que eres, tan arrogante y cre¨ªdo? ?Eso es lo que entendiste de lo que dije? Si te atreves a hacerlo de nuevo, i +15 BONUS ser¨¦ a¨²n m¨¢s dura contigo! Fingir ignorancia para acercarse a e. ?Era lo que merec¨ªa! Pedro aguant¨® el dolor y se ri¨® friamente: Be, si patada me hace impotente, ino podr¨¢s divorciarte en toda tu vida! Tendr¨¢s que quedarte viuda y seguir aguantando as¨ª. Be se qued¨® sin pbras. Pedro realmente era capaz de hacer eso. Quedarse viuda era secundario, de todos modos, en su vida anterior, Pedro nunca hab¨ªa tenido algo de intimidad. Lo m¨¢s importante era que en esta vida, e no queria estar atada a Pedro. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Entonces, Be se acerc¨® a Pedro y pregunt¨® con preocupaci¨®n: -?Te duele mucho? ?Debo mar a una ambncia? -?Aparta! Dijo Pedro, sudando por el dolor, y no queriendo que Be se riera de ¨¦l, se levant¨® de cama v sali¨® directamente. Be mir¨® espalda encorvada y los movimientos torpes de Pedro al caminar. Se contuvo risa hasta que cerr¨® puerta de habitaci¨®n, ?y luego estall¨® en una risa alegre! ?Qu¨¦ satisfactorio! Incluso el arrogante Pedro puede estar en una situaci¨®n tan miserable. Se tumb¨® en cama y le envi¨® un mensaje a Juan. [Los movimientos de defensa personal que me ense?aste son realmente ¨²tiles. Recuerda enviarme videos de pr¨¢ctica cuando tengas tiempo.] Juan le respondi¨® r¨¢pidamente, pregunt¨¢ndole por qu¨¦ no estaba descansando.. Be tambi¨¦n le pregunt¨® c¨®mo le hab¨ªa ido enspetencias de los ¨²ltimos d¨ªas. Mientras segu¨ªan chando, recibi¨® un nuevo mensaje en panta. [Be, te echo de menos. ?Podemos salir a tomar algo?] Chapter 182 Cap¨ªtulo 182 This belongs to N?velDrama.Org - ?. Al ver ese apodo familiar y el n¨²mero sin identificar, Be frunci¨® ligeramente el ce?o. Adivin¨® qui¨¦n era persona que le enviaba el mensaje. [Be, estoy en TIME, pidiendo el c¨®ctel que te gusta. Extra?o los momentos en los que saliamos juntas a tomar y disfrutar de nuestras bebidas.] Efectivamente, era udia. Despu¨¦s de ¨²ltima reuni¨®n, Be pens¨® que udia no volver¨ªa a molesta. Sin embargo, ahora e buscaba de manera voluntaria. Be no pod¨ªa creer que udia estuviera realmente interesada en esa amistad. TIME era uno de los bares m¨¢s lujosos de ciudad, donde udia sol¨ªa invitar a sus amigos y actuar como una ni?a rica que paga por todos, cuando en realidad quien pagaba era e. ?Ser¨¢ que, debido al alcohol, se acord¨® de e, esa ¡°cajero autom¨¢tico¡°? [T¨² dijiste que nunca te enfadarias conmigo, y que incluso si decid¨ªamos terminar nuestra amistad, me darias una oportunidad. ?Por qu¨¦ no has cumplido tu pbra?] udia segu¨ªa enviando mensajes. Esas pbras realmentes hab¨ªa dicho Be. Pero en ese momento, realmente consideraba a udiao su mejor amiga, ingenuamente creia que su amistad nunca se deteriorar¨ªa. ?Qui¨¦n iba a imaginar que se ali¨® con Anna? En realidad, los consejos de udia no eran tan astutos, pero Be estaba tan ansiosa por obtener el amor de Pedro y confiaba tanto en udia que una y otra vez sigui¨® sus pbras para lidiar con Anna. [Be, me equivoqu¨¦ en lo que pas¨® antes. Para enmendarlo, he pedido a mi padre que contacte a un amigo que se dedica a venta de especias. ¨¦l puede hacer un pedido a M¨CQ de una gran cantidad de especias.] Be ten¨ªa intenci¨®n de bloquear el n¨²mero y dormir, pero udia volvi¨® a enviar un mensaje. La mano de Be se detuvo antes de bloquearlo. En su vida anterior, familia P¨¦rez tambi¨¦n les present¨® un negocio a familia Fern¨¢ndez, pero en el momento de entrega, algo sali¨® mal en alg¨²n punto y otra parte rechaz¨® mercancia. M¨¢s tarde, M¨CQ tuvo que pagar una indemnizaci¨®n y no se atrevi¨® a vender esos productos a otras personas, lo que result¨® en un exceso de inventario en el almac¨¦n. Debido a este incidente, reputaci¨®n de M¨CQ se vio afectada y perdieron varios pedidos, convirti¨¦ndose en el primer golpe para M¨CQen su declive. En su vida anterior, no le importaron mucho estos asuntos. +15 BONUS Ahora, al pensarlo, si udia se hubiera aliado con Anna desde el principio, es posible que Anna haya tenido algo que ver con este incidente. ?Anna realmente hizo todo lo posible para destrui! Quiz¨¢s porque e no respond¨ªa a los mensajes, udia decidi¨® ma por tel¨¦fono. Be, aguantando molestia, desliz¨® panta y escuch¨® vozstimera de udia. Be, de verdad tengo buenas intenciones. Cuando mi pap¨¢ y su amigo confirmen todo, ?por qu¨¦ no vamos juntas a har con tu t¨ªo? As¨ª evitamos que tu t¨ªa piense que solo te aprovechas de ellos sin trabajar duro. -?Cu¨¢nto tiempo crees que tomar¨¢ para que tu pap¨¢ confirme todo? -pregunt¨® Be. No lo s¨¦ Al escuchar que Be no rechazaba idea, voz de udia se volvi¨® m¨¢s animada. exactamente, pero mi pap¨¢ dice que este negocio valdr¨¢ al menos cien millones. ?Vale pena esperar un poco m¨¢s! Be no respondi¨®. E definitivamente no aceptar¨ªa esta oportunidad ca¨ªda del cielo, pero en cuanto a su t¨ªo, no estaba tan segura. Su abuelo le hab¨ªa dicho anteriormente que ten¨ªan un candidato adecuado para el puesto de vicepresidente, pero esa persona ya se hab¨ªa unido a otrapa?¨ªa y no pod¨ªa unirse. Por lo tanto, empresa todav¨ªa estaba siendo dirigida ¨²nicamente por su t¨ªo. -udia, te dije ¨²ltima vez que nuestra amistad hab¨ªa terminado. No necesitas esforzarte tanto para conseguir negocios para familia Fern¨¢ndez. Chapter 183 Cap¨ªtulo 183 Be habl¨® fr¨ªamente: -Dile a tu padre que no se moleste, M.Qtiene bastantes pedidos en este momento. Pedro ha estado ayudando a mi t¨ªo a negociar un gran contrato ¨²ltimamente. Al escuchar esto, udia sorprendentemente no se enfad¨® ni insisti¨® en har sobre los pedidos. Simplemente continu¨® disculp¨¢ndose y buscando reconciliaci¨®n, diciendo que en adnte seguir¨ªa el liderazgo de Be en sus pbras y iones. Be no estaba de humor para lidiar con e y despidi¨® con algunas excusas. Sin embargo, despu¨¦s de pensarlo un poco, Be decidi¨® enviar un mensaje a su abuelo, pidi¨¦ndole que presionara a su tio para que no se atribuyera todo el m¨¦rito. Despu¨¦s de resolver esas cosas, Beenz¨® a sentirse somnolienta y se acost¨® nuevamente en cama. Sus nuevas s¨¢banas ten¨ªan un aroma especial que hizo quedarse dormida r¨¢pidamente. Entre el sue?o y vigilia, Be sinti¨® algo pesado en su cintura. Intent¨® moverse para deshacerse de ese peso, pero finalmente abri¨® los ojos. Be se dio cuenta de que Pedro hab¨ªa vuelto a habitaci¨®n y estaba durmiendo. Su brazo estaba colocado alrededor de su cintura. Y e estaba enfrentada a ¨¦l, con cabeza apoyada cerca de su hombro. Al abrir los ojos, pudo ver ramente mand¨ªb bien definida de Pedro. Aunque cada uno ten¨ªa su propia manta, postura tan intima en que dormian juntos hizo que Be empujara bruscamente el brazo de Pedro y se sentara en cama. Pedro, con los ojos medio cerrados por el sue?o, le ech¨® un vistazo sin prestarle atenci¨®n y sigui¨® durmiendo. Por primera vez, Be se pregunt¨® qu¨¦ tan mal era su forma de dormir. ?C¨®mo era posible que estuviera aldo de Pedro despu¨¦s de quedarse dormida junto al borde de cama A¨²n era temprano y Pedro, que sol¨ªa ser disciplinado para levantarse temprano, no parec¨ªa tener intenci¨®n de levantarse. Pero Be no pod¨ªa dormir de todos modos, as¨ª que se puso una chaqueta y decidi¨® hacer algunos panqueques en cocina. La masa en el refrigerador ya hab¨ªa fermentado. Be sac¨® y amas¨® en forma de barra, luego an¨® y agreg¨® el relleno preparado en el centro. Tuvo que amasa nuevamente en forma de barra, corta en peque?as porciones y darles forma de panqueques antes de colocarlos en el horno. Hab¨ªa varios pasos involucrados. Mientras Be estaba ocupada con eso, Pedro baj¨®s escaleras desde arriba. Era alto y apuesto, e incluso con su ropa de casa no pod¨ªa ocultar su elegancia. +15 BONUS Se acerc¨® a e con paso firme, indicando que su patada de noche anterior no hab¨ªa sido grave, y que ahora estabapletamente bien. Pedro se detuvo frente a e, sobrepas¨¢nd en altura por m¨¢s de medio metro, irradiando. cierta imponencia. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª? -pregunt¨® Be frunciendo el ce?o. Nunca antes hab¨ªa visto al noble se?or entrar en cocina. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Pedro respondi¨®: -T¨² estabas haciendo galletas para abu, e me m¨® y me pidi¨® que te ayudara. Be se neg¨®: -No es necesario, puedo hacerlo yo misma. -No quiero que abu me rega?e temprano en ma?ana. -insisti¨® Pedro. Se acerc¨® a e y se remang¨®s mangas. -?Qu¨¦ debo hacer? Dado que ya que ya ten¨ªa un ayudante, Be no iba a insistir en que se fuera. Quer¨ªa que Pedro entendiera lo tedioso que era preparar unaida, para que en el futuro pudiera comprender el esfuerzo y sacrificio de una mujer que esperaba por ¨¦l todos los d¨ªas paraer. -Ana esta masa. le indic¨® Be a Pedro. Nunca habr¨ªa imaginado que el presidente Huo, quien sol¨ªa manejar los asuntoserciales con tanta habilidad, se ver¨ªa desconcertado por tarea de anar masa. Chapter 184 Cap¨ªtulo 184 +16 BONUS Content ? provided by N?velDrama.Org. Lo que parec¨ªa una tarea senci, Pedro rompi¨® el rodillo de amasar de un solo golpe, aplicando demasiada fuerza. -Si aprietas con m¨¢s fuerza, podr¨ªas romper encimera¨Cbrome¨® Be-. Olv¨ªdalo, deja eso. Asta masa que ya he anado, a?ade el relleno y luego d¨®la. Pedro lenz¨® una mirada a Be pero no dijo nada, y procedi¨® a aplicar el relleno en masao e indic¨®. Sin embargo, sus movimientos eran torpes y desiguales, dejando el relleno demasiado grueso en algunos lugares y demasiado delgado en otros. Cuando intent¨® dor los bordes de masa, casi rompe. -?Detente! -exm¨® Be, frustrada-. Eres un desastre. Mejor sal de aqu¨ª. Solo est¨¢s entorpeciendo. ?Temo que abu no puedaer hasta el mediod¨ªa si sigues as¨ª! -?Te atreves a marme un desastre?-respondi¨® Pedro, irritado por sus continuas quejas. Be le dijo: -Si no puedes hacer algo tan simple, ?c¨®mo no te consideraria un desastre? Parece que antes e hab¨ªa imaginado a Pedroo alguien perfecto y capaz de hacer cualquier cosa. Si hubiera descubierto antes su torpeza, tal vez no se habr¨ªa enamorado tanto de ¨¦l. Pedro, ante los gestos de desaprobaci¨®n de Be, le arrebat¨® el rodillo de amasar y le orden¨®: -T¨² qu¨¦date quieta, ?yo me encargo! Tan empe?ado en demostrar su val¨ªa, no pod¨ªa soportar ese golpe a su ego. ?De acuerdo! Estar¨¦ esperando tus resultados¨Crespondi¨® Be, contenta de tener tiempo libre¨C?Te ayudo a atarte el dntal? Pedro mostr¨® su desd¨¦n con una mirada fria. Be no insisti¨® y simplemente le record¨® que Fiona no est¨¢ba en casa, as¨ª que si ensuciaba su ropa, tendr¨ªa queva ¨¦l mismo. Luego, entrzando sus manos,enz¨® a admirars habilidades de Pedro. El verdadero objetivo de Pedro era revertir situaci¨®n y no permitir que Be lo menospreciara, pero en pr¨¢ctica result¨® ser mucho m¨¢s dif¨ªcil de lo que esperaba. Finalmente logr¨® astar masa para hacer el panqueque, pero su grosor era irregr y en algunos lugares incluso se rompi¨®. Be no pudo contener risa ante eso. Tom¨® el panqueque y lo sostuvo frente a e, mirando a trav¨¦s del agujero. Se?orito Romero, ?crees que mis ojos son grandes o es este agujero el que es grande? Pedro entendi¨® ramente bu de Be, su rostro se volvi¨® serio y extendi¨® mano para recuperar el panqueque y volver a amasar masa. Pero en ese momento, Be solt¨® masa y Pedro termin¨® agarrando su mu?eca, tirando de e hacia atr¨¢s y envolvi¨¦nd en sus brazos. +15 BONUS E choc¨® contra su pecho y Pedro instintivamente abraz¨® con fuerza. La frente de Be golpe¨® mand¨ªb dura de Pedro mientras ¨¦l envolv¨ªa porpleto en sus brazos. E levant¨® cabeza, preparada para enfadarse, pero not¨® que en punta de nariz de Pedro hab¨ªa un poco de harina nca. Pedro siempre ten¨ªa una actitud fr¨ªa y distante, pero con esa pizca de harina en punta de su nariz, Be no pudo evitar asociarlo con un perro travieso. Imaginando cara de Pedroo de un perro, Be no pudo contener risa. Be se ri¨® tanto que temba, lo cual hizo que Pedro, quien hab¨ªa estado reprimiendo su deseo desde noche anterior, ya no pudiera contenerse m¨¢s. La levant¨® y coloc¨® sobre encimera, se inclin¨® hacia e y bes¨® apasionadamente. El beso de Pedro era ardiente y salvaje, y confundida Be intent¨® retroceder, pero Pedro no le dio la oportunidad. Con una mano agarr¨® parte posterior de su cabeza y con otra mantuvo aprisionada contra su pecho. Adem¨¢s, al estar Be sentada en encimera,s delgadas piernas de Pedro sosten¨ªan, impidi¨¦ndole moverse en absoluto. ?Mmm! -Be luch¨® y protest¨® con fuerza. Pero Pedro hizo caso omiso y continu¨® conquistando su territorio. La sensaci¨®n extra?a y excitante hizo que Be temra y soltara un grito, diciendo: ?Espera, Pedro! La rei¨®n de Be tambi¨¦n estimul¨® a Pedro, sus ojos se volvieron rojos y volvi¨® a besar a Be, deslizando su mano por parte posterior de su pijama¡­ Chapter 185 Cap¨ªtulo 185 Content ? provided by N?velDrama.Org. -?Mmm! Sintiendo los movimientos cada vez m¨¢s intensos de Pedro, Be se retorc¨ªa y esquivaba con enojo y desesperaci¨®n. Pero Pedro ten¨ªa una fuerza sorprendente, y en esa posici¨®n, Be no pod¨ªa hacer uso de ninguna tica de defensa personal. No hab¨ªa manera depetir contra su fuerza, as¨ª que Be, sinti¨¦ndose inc¨®moda, se apoy¨® en el pecho de Pedro. Aunque ahora estaban a¨²n m¨¢s pegados, al menos lograba esquivars manos traviesas de Pedro. Quiz¨¢s al notar su sumisi¨®n, Pedro suaviz¨® un poco intensidad del beso, y en ese momento, Be aprovech¨® para morderle losbios con fuerza. -?Agh! -Pedro solt¨® un gemido de dolor. Be pens¨® que ¨¦l se enfadar¨ªa y apartar¨ªa, pero en lugar de eso, Pedro,o si hubiera sido estimdo por algo, no solo no solt¨®, sino que tambi¨¦nenz¨® a chupar su lengua. Maldito hombre lujurioso. Be ya no pudo soportarlo m¨¢s y decidi¨® morder punta de su lengua. Esta vez, Pedro finalmente solt¨® losbios de Be, con voz ronca dijo: -Be, ?acaso eres un perro? Be se sent¨ªao un pez sin ox¨ªgeno, respirando aire fresco en grandes bocanadas, y lo insult¨® jadeando: -T¨², idiota¡­. ?Solo estaba haciendos galletas, por qu¨¦ hab¨ªa sido contrdo por el deseo sexual? Observando el rostro sonrojado de Be y susbios enrojecidos por los besos, el deseo inexplicable en el fondo del coraz¨®n de Pedro segu¨ªa creciendo desenfrenadamente. Sin embargo, en ese momento, Be ten¨ªa los ojos fr¨ªos, su rostro peque?o estaba en alerta, y con los brazos cruzados, parec¨ªa estar lista para luchar con todas sus fuerzas si ¨¦l tocaba de nuevo. Pedro se sent¨ªa inc¨®modo, pero no llegar¨ªa al extremo de obligar a una mujer. Desde que era mayor de edad, hab¨ªa tenido innumerables mujeres que se acercaban a ¨¦l, tratando de captar su atenci¨®n/pero ¨¦l nunca mostr¨® inter¨¦s. Incluso Be, que sol¨ªa peg¨¢rsele todo el tiempo, nunca despert¨® en ¨¦l ning¨²n impulso. Siempre hab¨ªa sido muy autodisciplinado, ?por qu¨¦ ¨²ltimamente, al estar cerca de Be, oliendo su fragancia, ten¨ªa el deseo extra?o y retorcido de aprovecharse de e y hace llorar? ?Acaso el perfume que Be usaba ten¨ªa alg¨²n efecto afrodis¨ªaco? -Si no te apartas, ?crees que no ser¨ªa capaz de darte una patada? +15 BONUS Dijo Be, amenazante, despu¨¦s de que Pedro no s moviera durante mucho tiempo. -Has puesto mucho esfuerzo para que yo te vea de otra manera. Respondi¨® Pedro con voz ronca y solt¨® a Be antes de girarse y salir de cocina. Be se qued¨® sin pbras. ?Qu¨¦ diablos estaba pasando? ?Se aprovech¨® de e y despu¨¦s dijo esas tonter¨ªas? Deber¨ªa haber ejercido m¨¢s fuerza y morder a Pedro hasta dejarlo mudo, ?para que nunca m¨¢s pudiera har! La cocina era un desastre total, con harina y masa esparcidas por todas partes, tanto en encimera de m¨¢rmolo en el suelo. Be, enfadada, decidi¨® mar a su abu para quejarse. Le cont¨® que Pedro hab¨ªa sido m¨¢s una molestia que una ayuda, arruinando los ingredientes des galletas y arruinando el desayuno que ten¨ªa neado para e. La abu Romero reprendi¨®: -Este mocoso, aparte de trabajar y ganar dinero, no sabe hacer nada m¨¢s. Be, aseg¨²rate de hacerlo trabajar m¨¢s cuando tenga tiempo libre, as¨ª pr¨®xima vez no ser¨¢ una molestia. Be se qued¨® sin pbras. Chapter 186 Cap¨ªtulo 186 No habr¨ªa una pr¨®xima vez, Be ya no quer¨ªa volver apartir cocina con Pedro. -No te preocupes, mi querida, fue solo un antojo repentino de ayer por noche. Olvid¨¦s indicaciones del m¨¦dico deer menos dulces y cosas asf. No necesitas volver a hacerlo. abu Romero sonri¨® reconfortante. Be se preguntaba por qu¨¦ su abu parec¨ªa de buen humor. Despu¨¦s de colgar, Be mir¨® ca¨®tica cocina y decidi¨® mar a un servicio de limpieza a domicilio. E no quer¨ªa que se encargara des tareas dom¨¦sticas. No le importaba tener reputaci¨®n de no ser una esposa obediente. Content ? provided by N?velDrama.Org. Con ese tiempo libre, ser¨ªa mejor tomar un buen ba?o yvarse el olor al hombre despreciable que se hab¨ªa impregnado en su cuerpo. En el estudio, Pedro recibi¨® una videomada de su abu. Pedro, ?qu¨¦ te pas¨® en boca? Parece que est¨¢s sangrando. La abu pregunt¨® preocupada. Pedro se limpi¨® sangre con el dedo y respondi¨® despreocupado: -No es nada, me mord¨ª por idente. La abu ri¨® entendiendo situaci¨®n. Has molestado a Be, ?te mordi¨® e? Al recordar lo sucedido, Pedro sinti¨® frustraci¨®n. No solo Be le mordi¨® losbios, tambi¨¦n le mordi¨® la punta de lengua. Acababa de verlo y hab¨ªa dejado rastros de sangre. E realmente era valiente, sin mostrar debilidad en esa situaci¨®n. -?No vas a decir nada? ?Te arrepientes de tu imprudencia? Cons chicas, debes seguir su voluntad para que sean felices. La abu resopl¨®. -Te he estado diciendo que trates mejor a Be, pero siempre entras por un o¨ªdo y sales por el otro. Ahora has llegado al punto en el que Be no quiere estar contigo, y ni siquiera intentas recuperar su coraz¨®n. ?Siempre haces enojar! Los sentimientos de Pedro segu¨ªan siendo confusos. No creo que haya llegado al punto de no querer estar conmigo. Tal vez solo est¨¢ cambiando su t¨¢ctica y se est¨¢ volviendo m¨¢s astuta. -?Eres un necio! ?Me vas a volver loca! La abu haba con una mez de frustraci¨®n y enojo-. Si e se aleja m¨¢s, no vengas a m¨ª cuando te arrepientas en el futuro. Be baj¨®s escaleras despu¨¦s de tomar una refrescante ducha, pero Pedro ya no estaba a vista. Mientras esperaba a que llegara el servicio de limpieza, Be se puso de puntis y mir¨® su +15 BONUS tel¨¦fono. Su abuelo le hab¨ªa respondido un mensaje, pregunt¨¢ndole si algo hab¨ªa sucedido. Be decidi¨® mar a su abuelo y mencion¨® propuesta de familia P¨¦rez de hacer negocios con familia Fern¨¢ndez. -?La familia P¨¦rez no cambi¨® de giro hace un par de a?os? ?Todav¨ªa pueden ofrecernos un negocio tan grande?-pregunt¨® el abuelo. Be respondi¨®: -A¨²h no est¨¢ confirmado. Me preocupa que tio P¨¦rez pueda tener informaci¨®n y que mi t¨ªo quiera firmar el acuerdo. -No te preocupes, har¨¦ con ¨¦l y le dar¨¦ una advertencia. -asegur¨® el abuelo. Aunque el abuelo prometi¨® hacerlo, Be todav¨ªa se sent¨ªa insegura. Despu¨¦s de todo, si se presenta una oportunidad de negocios y el contrato es favorable, su t¨ªo seguramente aceptar¨ªa l¨¤ cboraci¨®n, y e no tendr¨ªa motivos para detenerlo. -Abuelo, ?a¨²n no se ha encontrado al vicepresidente? ?Deber¨ªa contactar a una empresa de cazatalentos para difundir noticia?-pregunt¨® Be. El abuelo respondi¨®: -Encontrar a persona adecuada ya es de por s¨ª dif¨ªcil. Adem¨¢s, no quieres que tu t¨ªo se entere, lo que lo har¨ªa a¨²n m¨¢splicado. ?No podr¨ªa tu t¨ªo enterarse de los rumores a trav¨¦s de empresa de cazatalentos? El abuelo ten¨ªa raz¨®n, Be reflexion¨® por un momento y dijo: -Voy a intentar contactarlos primero. No es tan f¨¢cil encontrar a alguien adecuado. Despu¨¦s de que se fue el servicio de limpieza, Be pas¨® varias horas organizando informaci¨®n del Instituto de Investigaci¨®n del profesor Flores. Cuando termin¨® de enviar todo a Carlos, ya era por tarde. Be empez¨® a sentir hambre y, mientras se estiraba perezosamente, decidi¨® cocinarse un to sencillo de fideos. Justo cuando termin¨® deer y pensaba en mar a ra, Carlos m¨® por tel¨¦fono. Chapter 187 Cap¨ªtulo 187 Be se sorprendi¨® un poco y dijo: ?Ya has terminado de revisar informaci¨®n tan r¨¢pido? ?Por qu¨¦ necesitar¨ªa revisa? -respondi¨® Carlos con un tono ligeramente burl¨®n-, Se?orita Fern¨¢ndez, realmente tienes habilidades. Be estaba confundida y pregunt¨®: -Solo eran algunos datos generales, ?c¨®mo pueden ser tan perfectos? -Deja de fingir conmigo -dijo Carlos juguetonamente-. Si me preguntas, Pedro parece. estar interesado en ti, no parece que te vaya a abandonar. Se?or S¨¢nchez, ?puedes ser m¨¢s ro para que pueda entenderte? Carlos probablemente estaba recostado, su tono un poco perezoso, y dijo: -Acabo de recibir noticia de que el profesor Flores ha decidido que te encargues de promoci¨®n y distribuci¨®n de sus medicamentos en calidad de representante. Be estaba impactada y exm¨®: -?C¨®mo es posible? ?Recibiste informaci¨®n falsa? E se hab¨ªa reunido con el profesor Flores ayer, y ramente hab¨ªa mostrado inter¨¦s en Grupo Romero. Adem¨¢s, Anna estaba encarg¨¢ndose des negociaciones. ?C¨®mo, en solo un d¨ªa, hab¨ªan decidido d¨¢rselo a e? Carlos resopl¨® y dijo: -Mis noticias nunca son falsas. As¨ª que, supongo que Pedro realmente se preocupa por ti. ?0 tal vez es unapensaci¨®n porque te va a abandonar? A Be no le importaba mucho ese tipo de chismes y pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa con el asunto en el que te ped¨ª ayuda? ?C¨®mo va? Si lo del profesor Flores era cierto, entonces ten¨ªan que acelerar el proceso. Al escuchar eso, Carlos tambi¨¦n mostr¨® mucho inter¨¦s y dijo: ¨CSe?orita Fern¨¢ndez, no te preocupes, me asegurar¨¦ de que todo salga bien y de que otra parte est¨¦ dispuesta a saltar al abismo. -Gracias de antemano, haremos m¨¢s tarde. Be colg¨® el tel¨¦fono y luego m¨® a Pedro. El tel¨¦fono sono varias veces, y justo cuando Be pensaba que Pedro no iba a contestar, escuch¨® su voz baja y fr¨ªa: ?Qu¨¦ sucede? Al otrodo de l¨ªnea, hab¨ªa un silencio particr, y su forma de har era breve y concisa,o si tuviera algo urgente que atender. Be pregunt¨®: -?Est¨¢s en una reuni¨®n? ?Deber¨ªa marte m¨¢s tarde? -Dime qu¨¦ sucede. -Oh¨Cdijo Be directamente. ?Vas a confiarme representaci¨®n del profesor Flores? -Est¨¢s bastante bien informada -respondi¨® Pedro con otra pregunta- ?No era eso lo que quer¨ªas? ?Entonces era verdad! E lo quer¨ªa, pero ?c¨®mo era posible que Pedro fuera tan amable y decidara d¨¢rselo solo porque lo deseaba? -Pero¡­ -M¨¢s tarde, alguien del equipo del profesor Flores se pondr¨¢ en contacto contigo. Tengo asuntos que atender ahora, as¨ª que cuelgo. Pedro colg¨® el tel¨¦fono. Anna mir¨® a Pedro y dijo: -La se?ora Romero m¨®, ?realmente le vas a entregar el proyecto del profesor Flores? Pedro dej¨® caer el tel¨¦fono sin decir una pbra. Anna, conteniendo sus emociones, dijo: -Pedro, ?no me pediste hace dos d¨ªas que me encargara de las negociaciones y el seguimiento? ?Por qu¨¦ de repente quieres d¨¢rselo a se?ora Romero? Pedro habl¨® sin entusiasmo: -T¨² enc¨¢rgate de otros proyectos, Be se ocupar¨¢ del profesor Flores. -Pero a¨²n necesitas darme una raz¨®n convincente para m¨ª y para mis subordinados. -dijo Anna con determinaci¨®n. Content ? provided by N?velDrama.Org. -No necesito una raz¨®n. Ya hemos llegado a un acuerdo para inversi¨®n de ronda A con el profesor Flores. Simplemente le he dado a Be responsabilidad de llevarlo a cabo, no hay conflicto¨C respondi¨® Pedro. ?Pero este proyecto es m¨ªo! ?Be obtendr¨¢ representaci¨®n y no se unir¨¢ a Grupo Romero! -Anna ten¨ªa los ojos enrojecidos y, por primera vez, estaba discutiendo con Pedro en asuntosborales de manera razonada. Pedro mir¨® y dijo: -Es solo un proyecto de productos farmac¨¦uticos. Tiene un l¨ªmite en su potencial, incluso si otras empresas invierten, nuestra participaci¨®n no se ver¨¢ afectada. ?Por qu¨¦ insistes tanto en luchar por esto? Anna, con los ojos rojos, pregunt¨® con cierto reproche: -?No entiendes por qu¨¦ deber¨ªa luchar? Chapter 188 Cap¨ªtulo 188 Al escuchar esto,s cejas de Pedro se fruncieron. Anna siempre actuaba de manera amable y adecuada, ?por qu¨¦ est¨¢ tan emocionada hoy? -?Deber¨ªa saberlo? -pregunt¨® Pedro en respuesta. Mirando expresi¨®n indiferente de Pedro y herida conspicua en susbios, envidia de Anna se revolv¨ªa en su interior, pero en su rostro solo se reflejaban l¨¢grimas de tristeza. -Pedro, cuando mi madre estaba gravemente enferma, estaba desconsda y supliqu¨¦ a alguien que encontrara una cura para su enfermedad. T¨² me consste diciendo que si exist¨ªa una medicina tan poderosa,prar¨ªas por m¨ª. Con pesar en su mirada, Anna continu¨®: -Aunque el medicamento desarrodo por el profesor Flores no es para curar enfermedad de mi madre, tambi¨¦n deseo llevarlo al mercado con mis propias manos,o una forma depensar mi pena interior. Result¨® que insistencia de Anna en obtener este proyecto se deb¨ªa a su madre. This is property ? of N?velDrama.Org. Pedro apenas record¨® los asuntos de su juventud, pero Anna realmente estuvo triste durante mucho tiempo debido a muerte de su madre. -Pedro, Be no es ¨²nica que puede encargarse de este proyecto. Puedes encontrar otros proyectos rentables para que e se ocupe. Perm¨ªteme seguir a cargo de representaci¨®n de este medicamento, ?est¨¢ bien? -le suplic¨® Anna, con los ojos enrojecidos. Esta era primera vez que Anna le suplic¨® a ¨¦l, y Pedro vacba. Be ya hab¨ªa recibido noticias y, si se enterara de que el proyecto se le hab¨ªa quitado y hab¨ªa dado a Anna, seguramente se enfadar¨ªa. A Pedro no le importaba si e se enfadaba o no. Pero despu¨¦s de mucho tiempo, Be hab¨ªa estado tranqu y no hab¨ªa estado atacando a Anna. Pedro no quer¨ªa que volviera a causar problemas debido a esto. se lo -Anna, lo importante es que el medicamento sea beneficioso para gente, no importa qui¨¦n est¨¦ a cargo dijo Pedro-. Si a¨²n te sientes inc¨®moda, haz que tus subordinados se ocupen de m¨¢s proyectos rcionados con medicamentos. Anna entendi¨® que Pedro no le asignar¨ªa el proyecto para que e lo gestionara. No importaba cu¨¢nto discutiera o protestara, no serv¨ªa de nada. Adem¨¢s, solo hac¨ªa que Pedro l¨¢ encontrara m¨¢s desagradable. As¨ª que, a pesar de su resentimiento interno, Anna decidi¨® aceptarlo. Afortunadamente, en este momento Pedro mostraba cierta culpa hacia e y su expresi¨®n volvi¨® a ser suaveo antes. Chapter 189 Cap¨ªtulo 189 -Hermana Garc¨ªa, ya tengo todo organizado. Solo estoy esperando a que nieta de ¨¦l salga de escu y entonces actuar¨¦. De esta manera, el viejo seguro que entregar¨¢ obedientemente el poder de representaci¨®n. Anna respondi¨® fr¨ªamente: No es necesario. Ha habido un cambio en los nes. -?Qu¨¦ ha pasado? -pregunt¨® Daniel con impaciencia. Si no haces nada, el viejo seguramente ceder¨¢ el poder de representaci¨®n si amenazamos un poco a su querida nieta. Tambi¨¦n cooperar¨¢ para cancr el n de inversi¨®n con Grupo Romero, ?verdad? El rostro de Anna se volvi¨® sombr¨ªo y dijo: ¨CEl asunto ya est¨¢ decidido, no se puede cambiar. Si volvemos a actuar, podr¨ªamos levantar sospechas. Tendremos que buscar otro proyecto objetivo. -?Entonces b¨²scalo r¨¢pidamente! De todos modos, necesito tener ¨¦xito lo m¨¢s pronto posible para poder demostrarme a m¨ª mismo. Si no, Sara no me volver¨¢ a amar. Escuchando urgencia de Daniel, Anna le respondi¨® fr¨ªamente: -?No te jactas de ser h¨¢bil cons mujeres y de que ninguna puede resistirse a tus encantos? Han pasado varios d¨ªas y no has hecho ning¨²n progreso. ?Crees que puedes maniprme con tus demandas y peticiones? -No me atrever¨ªa a maniprte. Adem¨¢s, trabajar en proyectos es para lograr tus objetivos de manera m¨¢s efectiva. Las mujeres de hoy en d¨ªa son astutas. No importa lo bien que hable, si no tengo ¨¦xito en mi carrera, no ser¨¢ suficiente. Daniel ten¨ªa argumentos s¨®lidos: -Adem¨¢s, no basta con conquista a e, tambi¨¦n tengo que pasar la prueba de sus padres y parientes. Sin un trasfondo poderoso, ?a qui¨¦n puedo impresionar? Por supuesto, Anna entend¨ªa esta l¨®gica. Ya hab¨ªa neado que Daniel abriera su propia empresa, pero recientemente hab¨ªa estado ocupada y no hab¨ªa tenido tiempo de organizarlo. Ahora, Daniel lo hab¨ªa mencionado por s¨ª mismo, y realmente era algo urgente. -Lo organizar¨¦. ?T¨² ve y aseg¨²rate de que tengas atrapada! -Entendido, no escapar¨¢. Be recibi¨® una mada del profesor Flores, tal yo esperaba. This belongs to N?velDrama.Org - ?. En mada, el profesor Flores le inform¨® que si bien responsabilidad de inversi¨®n reca¨ªa en e, los medicamentos deb¨ªan ser promocionados en nombre del Instituto Ben¨¦fico de Investigaciones. Be acept¨® de inmediato. El asunto se resolvi¨® sin problemas, algo que e no pod¨ªa imaginar. Originalmente, no ten¨ªa muchas esperanzas y ya hab¨ªa decidido que, incluso si no llegaban a un acuerdo, no firmar¨ªa con Daniel mientras mantuviera vigdo al profesor Flores. Sin embargo, Pedro sorprendentemente edi¨® a ceder los derechos de representaci¨®n. Be entend¨ªa sobre inversiones, pero sab¨ªa que promoci¨®n de medicamentos requer¨ªa un equipo especializado. No se pod¨ªa hacer en uno o dos d¨ªas, as¨ª que despu¨¦s de terminar de har con el profesor Flores, Be m¨® a Carlos, Le pidi¨® que su equipo preparara un n concreto para promoci¨®n de los medicamentos. Puedo asegurarte que los medicamentos son absolutamente efectivos. El profesor Flores y su equipo ya los han probado en varios hospitales en una esc peque?a, y los resultados han sido bastante buenos. -afirm¨® Be con convi¨®n. Carlos no refut¨® sus pbras y pregunt¨® con curiosidad: -?No tienes miedo de que Pedro t? cause problemas? Be le respondi¨® con una pregunta: -?T¨² tienes miedo? Carlos resopl¨® y dijo: ?Yo tengo miedo de ¨¦l? Be contest¨®: -Entonces est¨¢ bien. Estamos en el mismo barco. Si t¨² no tienes miedo, ?por qu¨¦ deber¨ªa tenerlo yo? Carlos sonri¨® de buen humor y dijo: De acuerdo, se?orita Fern¨¢ndez, cada vez me gustas m¨¢s. Espero con ansias los d¨ªas en los que trabajemos juntos y ganemos dinero. -Gracias, se?or S¨¢nchez, por tu aprecio -Be a¨²n guardaba rencor por el incidente en el restaurante-. Solo te pido que en el futuro no me causes problemas. Carlos, por supuesto, sab¨ªa a qu¨¦ se refer¨ªa Be, y respondi¨® con malicia: -?C¨®mo puedes marlo causarte problemas? Solo estaba entorpeciendo a Pedro con algunos asuntos triviales. -Soy se?ora Romero, que toma medidas, y eso seguramente le causar¨¢ m¨¢s problemas. ironiz¨® Be. -S¨ª, ro Carlos parec¨ªa no captar su sarcasmo-. Aprovecha mientras a¨²n tienes este estatus. ?Acaso tienes que esperar a convertirte en una mujer abandonada para utilizarlo? Be no pudo evitar recordarle: -Se?or S¨¢nchez, corrige tu eli¨®n de pbras. Soy yo quien quiere divorciarse de Pedro, no ¨¦l quien me est¨¢ abandonando. Chapter 190 Cap¨ªtulo 190 -?Es porque no puedes obtener su amor que finalmente lo has dejado? -Carlos dijo directamente. Aunque podr¨ªas considerarte liberada, para m¨ª es lo mismo que ¨¦l te haya dejado. Be se qued¨® sin pbras. La l¨®gica era impecable. Por noche, Elena, esa mujer siempre ocupada, finalmente encontr¨® tiempo libre. -Be, s¨¦ de un nuevo bar de m¨²sica que es genial. Vamos all¨ª a tomar algo y luego t¨² puedes tocar bater¨ªa para mi. Sin darle oportunidad a Be de responder, Elena r¨¢pidamente a?adi¨®: -Me prometiste, not puedes retractarte. -De acuerdo, solo es tocar bater¨ªa, no hay problema. -Be acept¨®. Ambas se encontraron en el bar de m¨²sica. La nta baja era un sal¨®n amplio, mientras que en el segundo piso hab¨ªa asientos m¨¢s tranquilos. Enfrente hab¨ªa un gran escenario donde alguien estaba cantando, lo cual le daba cierto ambiente. This is property ? of N?velDrama.Org. Elena y Be se sentaron en una des mesas junto a nta baja. Una vez que se odaron, Elena not¨® r¨¢pidamente un punto rojo en el cuello de Be y pregunt¨®: - ?Una marca de beso? ?Qui¨¦n te hizo eso? Be instintivamente toc¨® su cuello. Pedro no le hab¨ªa mordido el cuello esta ma?ana, as¨ª se sinti¨® algo aliviada. -No es una marca de beso, es una picadura de insecto. -?Crees que soy ingenua? -Elena resopl¨®-. Esto es ramente una marca de beso. Be sac¨® un espejito y se mir¨®. Era el mismo punto rojo que hab¨ªa visto esta ma?ana. ¡ª? Tienes una visi¨®n de rayos X o algo as¨ª? ?C¨®mo puedes verlo? He visto marcas de besos en otras personas y no son tan peque?as y superficiales. Elena mir¨® a Beo si estuviera viendo a una ingenua y dijo: -Perm¨ªteme educarte: ? crees que todass marcas de besos eran grandes? Un suave beso solo dejar¨ªa esta peque?a marca. que Al escuchar eso, Be record¨® de repente sensaci¨®n h¨²meda en su cuello durante un sue?o medio despierta. ?Acaso fue Pedro quien lo hizo? -Dijiste que estabas viviendo con Pedro ¨²ltimamente, ?te bes¨® a escondidas? -Elena pregunt¨® con cierto inter¨¦s chismoso-. ?Hubo alg¨²n otro tipo de actividad? -?No! ?Dormimos por separado! +15 BONUS Tsk, Be, s¨¦ honesta, ?es que Pedro es impotente y por eso quieres divorciarte? ?Tos, tos! ¨CBe se atragant¨® con un sorbo de agua debido as pbras de Elena. -No te pongas as¨ª, no es vergonzoso divorciarse por esto. Las mujeres tambi¨¦n tenemos necesidades normales, ?sabes? -Elena consol¨® a Be, d¨¢ndole palmaditas en el hombro, Be mir¨® a Elena con cara enrojecida y fulmin¨® con mirada: -?Puedes dejar de tener tantas ideas descabedas? Si haces eso, te ignorar¨¦. -?No, no! -Elena levant¨®s manos en se?al de rendici¨®n-. Me callo boca. Las dos bromearon un rato y llegarons bebidas que hab¨ªan pedido. Mientras le serv¨ªan una copa a Be, Elena tambi¨¦n levant¨® su copa y dijo: -Parapensars veces que te he dejado ntada, jhoy te tengo preparado un espect¨¢culo especial! -?Qu¨¦ tan especial? -?Mira! Siguiendo diri¨®n que se?ba Elena, Be gir¨® cabeza¡­ Chapter 191 Cap¨ªtulo 191 Result¨® que eran dos j¨®venes guapos empujando un carro hacia es. En el carro hab¨ªa rosas rojas y rom¨¢nticas, y aldo se encontraban una variedad de licores b¨¢sicos y utensilios para hacer c¨®cteles. Una vez que llegaron frente a es, cada uno sosten¨ªa un ramo de flores y se arrodiron para entreg¨¢rselos a Be y a Elena. As dos princesas, les deseamos una noche agradable aqu¨ª. Sus iones hac¨ªan que Be se divirtiera y le pareciera entretenida. Gracias. respondi¨® Be mientras recib¨ªas flores. Elena tambi¨¦n tom¨®s flores y sonri¨® a Be, diciendo: -Ellos son bartenders profesionales que han participado enpetencias. ?Ahora van a prepararnos c¨®cteles en vivo! Oh, pens¨¦ que hab¨ªas tra¨ªdo a unos chicos guapos para pa?arnos. voz audible para Elena. susurr¨® Be en -Tambi¨¦n hay chicos guapos, pero considerando nuestro estado civil, pens¨¦ que no ser¨ªa apropiado. Sugiri¨® Elena en voz baja-. ?Qu¨¦ tal si busco un para pa?arte? Be fingi¨® pensar por un momento y respondi¨®: -D¨¦jalo, cuando me divorcie, podr¨¢s buscarme una docena. -?Una docena es suficiente? Mejor dos docenas entonces. Entre risas, uno de los bartenders dijo: -Dado que son dos hermosas damas, vamos a prepararles dos copas de ¡°Embriaguez de Belleza¡°, ?les aseguro que ser¨¢n hermosas y deliciosas! Antes de preparar los c¨®cteles,enzaron un espect¨¢culo borado de cocteler¨ªa. Las botes ys copas danzaban en sus manos, y ens copas se encend¨ªa una ma azul tenue. Vest¨ªan camisas negras y pantalones a juego, con piernasrgas y delgadas. Desabrocharon un par de botones de sus camisas, mostrando ligeramente sus pectorales, y con sus movimientos elegantes al hacer los c¨®cteles, era imposible apartar mirada de ellos. A su alrededor, muchos estaban cautivados y disfrutaban de su actuaci¨®n. No es de extra?ar que Elena dijera que era un espect¨¢culo especial del bar, realmente era ¨²nico y agradable a vista. Cuando les sirvieron dos co una bote de cerveza. de ¡°Embriaguez de Belleza¡°, Be y Elena ya hab¨ªan terminado -La cerveza solo es el aperitivo, los c¨®cteles son nuestro to principal. ?Vamos, brindemos! Dijo Elena elegantemente mientras levantaba su copa de tallo alto y chocaba con de Be. En ese momento, con iluminaci¨®n,s bebidas ypa?¨ªa de buenos amigos, Be estaba de muy buen humor. Salud! -brind¨® alegremente. En una mesa del segundo piso, Manuel estaba mando a varios amigos para que se unieran a ellos. Eran alrededor de diez hombres y mujeres, todos disfrutando des bebidas y chando animadamente. Se?orito Gonz¨¢lez, mira qu¨¦ guapo es ese bartender. ?Podr¨ªas hacer que suban y nos hagan una actuaci¨®n! -dijouna mujer coqueteando mientras se apoyaba en barandi. Manuel, sin prestar mucha atenci¨®n, ech¨® un vistazo hacia abajo y respondi¨®: -?Qu¨¦ tiene de interesante? Solo son trucos para impresionar as chicas. -Pero son guapos y realmente buenos, o estres de cine j¨®venes y atractivas! Se?orito Gonz¨¢lez, tienes miedo de que tu figura y apariencia no se puedanparar cons suyas, por lo que no quiere marnos para actuar, ?verdad? -replic¨® mujer, intentando provocar a Manuel. -?Yo no podr¨ªapetir con dos bartenders? -se enfad¨® Manuel de inmediato. Manuel siempre hab¨ªa sido consciente de su apariencia, y simplemente no le interesaba industria del entretenimiento. Pero con su apariencia, podr¨ªa f¨¢cilmente superar a mitad de los chicos j¨®venes famosos. m¨® al barman y se?al¨® hacia abajo, diciendo: Traigan a esos dos¡­ Antes de que pudiera terminar frase, Manuel se dio cuenta de que figura sosteniendo una copa de c¨®ctel frente al barman le resultaba familiar. Se inclin¨® hacia barandi. La iluminaci¨®n del bar era tenue y el barman estaba jugando con algunas mas, lo que dificultaba ver con ridad para Manuel. Decidi¨® sacar su tel¨¦fono y acercarlo para ver mejor. Y, de hecho, jera Be! ?Qu¨¦ estaba haciendo aqu¨ª? Record¨® que ¨²ltima vez que se grab¨® el v¨ªdeo de e tocando bater¨ªa, e tambi¨¦n estaba en el bar. ?Pedro lo sab¨ªa? Se?orito Gonz¨¢lez, ?vas a mar a dos bartenders o a dos chicas guapas? -brome¨® alguien al verlo mirar a una chica en su tel¨¦fono. Content ? provided by N?velDrama.Org. ?Al¨¦jense, dejen de molestar! Al confirmar que Be estaba all¨ª, Manuel se emocion¨®. Tom¨® una foto y luego se alej¨® a un lugar m¨¢s tranquilo para mar a Pedro. Cuando Pedro respondi¨®, Manuel pregunt¨®: -Hermano Pedro, a esta hora, ?todav¨ªa est¨¢s en oficina? -?Qu¨¦ quieres?-respondi¨® Pedro con frialdad. Manuel suspir¨® y dijo: Hermano Pedro, no puedes estar siempre centrado en el trabajo. ? Debes reservar algo de tiempo para estar con tu esposa! -Dime de qu¨¦ se trata o cuelga. -respondi¨® Pedro impaciente. Chapter 192 Cap¨ªtulo 192 -?Por qu¨¦ tienes tan mal genio?-dijo Manuel despreocupado-. Estamos divirti¨¦ndonos en el bar, ?por qu¨¦ no vienes a tomar una copa, hermano Pedro, y te rjas un poco? -No voy, no tengo tiempo. -respondi¨® Pedro sin rodeos. Manuel no se sorprendi¨® por el rechazo de Pedro y dijo con malicia: -?Est¨¢s seguro de que no quieres venir? Hay una sorpresa, seguro que te interesa. -Deja de hacer tonter¨ªas. Respondi¨® Pedro y colg¨® el tel¨¦fono. Manuel no se preocup¨® en lo m¨¢s m¨ªnimo. Le envi¨® a Pedro foto que acababa de tomar de Be. Como era de esperar, su tel¨¦fono sono poco despu¨¦s. Al ver su mada, Manuel silenci¨®. (J¨¢, se atrevi¨® a colgarme el tel¨¦fono. ?Ahora tendr¨¢s que esperar un rato!) Manuel regres¨® triunfante a su mesa, apartando a persona que estaba sentada junto a barandi y ocup¨® su lugar. Observ¨® a Be sentada en los asientos de abajo, vestida con una simple camiseta y vaqueros. En ese momento, estaba riendo y brindando con sus amigos,partiendo algo que les causaba mucha alegr¨ªa. Se re¨ªa tanto que se doba, transmitiendo una sensaci¨®n de rjaci¨®n y felicidad. En el recuerdo de Manuel, Be nunca frecuentaba lugareso bares. Siempre se vest¨ªa de manera elegante y perfecta, y suportamiento era impecable. Pero ahora, parec¨ªa que no le importaba nada y se hab¨ªa vuelto animada y vivaz. Una mujer hermosa siempre atraes miradas, y cuando dos mujeres hermosas est¨¢n juntas, pronto hay hombres acerc¨¢ndose con sus copas para entar conversaci¨®n. Manuel se emocion¨® a¨²n m¨¢s y sac¨® nuevamente su tel¨¦fono para capturar esa escena. -Se?orito Gonz¨¢lez, ?por qu¨¦s tomas fotos en secreto?. ?Cu¨¢l des dos te ha mado atenci¨®n? ?Deja que te ayude a invitas! Dijo un amigo entrometido al ver a Manuel riendo y tomando fotos. -Bebe tu propia copa, jesto no es asunto tuyo! Respondi¨® Manuel, despidiendo al amigo. Mir¨®s madas perdidas en su tel¨¦fono y solo hab¨ªa una.. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Decidi¨® enviarle a Pedros fotos de los hombres que se acercaron a har con es. (?Est¨¢s fingiendo estar tranquilo? ?Mira si puedes fingir!> Despu¨¦s de enviars fotos, Manuel esper¨® un buen rato, ?pero Pedro no reionaba? ?Acaso nos vio? Manuel decidi¨® mar a Pedro con intenci¨®n de colgar en cuanto contestara, solo paral dejarlo con la intriga. Sin embargo, Pedro rechaz¨® directamente mada. ?Qu¨¦ estaba pasando? Manuel se sinti¨® un poco confundido. ?No le importar¨ªa a su hermano Pedro que Be fuera abordada por alguien? Alguien abajo empez¨® a silbar y audir, captando atenci¨®n de Manuel. Be se levant¨® de su asiento y se dirigi¨® al escenario. El DJ estaba presentando para una actuaci¨®n de bater¨ªa. Su amiga vitore¨® y sac¨® su tel¨¦fono para grabar videos. El hombre que hab¨ªa abordado mir¨® con resentimiento antes de regresar a su asiento,o si hubiera sido rechazado porpleto. Conformeenzaba m¨²sica, Be tom¨®s baquetas y, al tiempo que pisaba el ritmo, hizo girar las baquetas en el aire. Sus movimientos seguros y elegantes provocaron gritos de emoci¨®n por parte de sus amigos. Manuel tambi¨¦n qued¨® impresionado por Be. A diferencia de los videos que hab¨ªa visto antes, esta vez pod¨ªa apreciar su talento en persona, y le result¨® a¨²n m¨¢s sorprendente. Si bien hab¨ªa visto a otras personas tocar bater¨ªa, incluyendo a chicas. Pero ninguna ten¨ªa el encanto que Be desplegaba. A pesar de tener una apariencia delicada y hermosa, sus golpes eran precisos y contundentes,o si todo su cuerpo estuviera siguiendo el ritmo. Incluso lospa?eros de Manuel emitieron admiraci¨®n: ?As¨ª ques chicas pueden tocar bater¨ªa con tanto estilo! S¨ª, por eso nuestro se?orito Gonz¨¢lez est¨¢ tan embobado, ?no puede apartar los ojos de e! Chapter 193 Cap¨ªtulo 193 Callense los dos reprendi¨® Manuel-, jesa es esposa de hermano Pedro, mi cu?ada! Content ? provided by N?velDrama.Org. Las personas presentes sab¨ªan perfectamente a qui¨¦n se refer¨ªa Manuel, y al mirar a Be en el escenario, sus miradas cambiaron. La distinguida esposa del presidente de Grupo Romero, capaz de ser tan¡­ desinhibida. Despu¨¦s de interpretar una pieza, Be choc¨® los cinco audiencia y regres¨® a su asiento. Elena estaba emocionada, -?Be, eres realmente mi ¨ªd, tan guapa! -Ven, te brindo otra copa de ¡®Belleza Embriagada¡®. Quiz¨¢s debido al efecto del alcohol, Be tambi¨¦n se sinti¨® muy a gusto y tom¨® copa de un solo trago. -Be, no deber¨ªas beber as¨ª, esta bebida es deliciosa pero fuerte. Be agit¨® mano indiferente, -No importa, si me emborracho, me emborracho. Ahora no ten¨ªa quecer a nadie y no tem¨ªa que Pedro pensara que no era lo suficientemente digna. Emborracharse no era un gran problema. -Adem¨¢s, normalmente no tienes tiempo para salir a beber. Hoy, considera estoo un pa?amiento, ?y disfruta de bebida! Elena suspir¨®, -Estos d¨ªas cuidando a mi suegra realmente me han agotado, solo quer¨ªa salir. a despejarme y rjarme. Elena, ?qu¨¦ pas¨® conpa?era de estudios de doctor Julio? ?La transfirieron al hospital donde trabaja ¨¦l? -Be siempre ten¨ªa ese asunto en mente. Elena respondi¨®: -Creo que no, hace un par de d¨ªas le pregunt¨¦ a mi esposo y me dijo que no hab¨ªa tenido contacto, no estoy segura. Be se sinti¨® aliviada. Seg¨²n el tiempo de vida anterior,pa?era de estudios ya hab¨ªa regresado a su pa¨ªs y estaba en el hospital. ?Podr¨ªa ser que esta vez, debido apa?¨ªa de Elena en el extranjero, no le haya dado oportunidad a otra persona? Sement¨® Elena: ¨C¨²ltimamente mi suegra siempre me est¨¢ presionando para que tenga hijos, me est¨¢ volviendo loca. -Si en este momento quedara embarazada, perder¨ªa definitivamente oportunidad de ser jefa de enfermeras. Conociendo el car¨¢cter de mi suegra, es probable que incluso me haga renunciar a mi trabajo. Elena continu¨®: -Aunque a veces es agotador trabajar, todos los certificados son el resultado de mi esfuerzo, no quiero renunciar. -Elena, no debes siempre ceder ante Julio y tu suegra, debes respetarte a ti misma primero para que los dem¨¢s te respeten. -Be le dijo con cari?o-. Si no quieres quedar embarazada, no lo hagas, y aunque lo est¨¦s, no renuncies a tu trabajo. En su vida anterior, Elena, despu¨¦s de quedar embarazada, sigui¨® el consejo de su suegra y renunci¨® a su trabajo. Como resultado, su suegra insinuaba constantemente que e no ganaba dinero y solo sab¨ªa gastarlo y pedir dinero prestado. Adem¨¢s, a menudo hac¨ªa que e, estando embarazada, se encargara des tareas del hogar, lo que eventualmente llev¨® a Elena a tener un aborto ¨¦spont¨¢neo. Sumado a eso, exnovia del doctor Julio causaba todo tipo de problemas, lo que dej¨® a Elena desilusionada. E decidi¨® divorciarse y se fue al extranjero, convirti¨¦ndose en una enfermera sin fronteras. Desde entonces, no se hab¨ªa sabido nada de e. El efecto del alcoholenz¨® a hacer efecto y Be, un poco mareada, rode¨® los hombros de Elena. -Elena, si hay algo que no puedas resolver, cu¨¦ntame, no lo lleves s. No importa suegra o el esposo, t¨² eres lo m¨¢s importante. Elena pellizc¨® meji sonrojada de Be. -?C¨®mo es que te has vuelto tan madura? Antes, no pod¨ªas decir pbras tan sabias. Be se apoy¨® en su hombro. -Por supuesto, he vivido una vida anterior. -?Qu¨¦? -Elena no hab¨ªa entendido bien. Be continu¨® diciendo: -Amarse a uno mismo es realmente genial, Elena, deber¨ªas intentar amarte m¨¢s. -Oh, ?esta hermosa dama est¨¢ borracha? ?Por qu¨¦ no dejamos ques dos damass llevemos. a casa? El hombre de gran barriga que se hab¨ªa acercado antes regres¨®, pa?ado de algunos ayudantes. Al ver intenci¨®n maliciosa del hombre, Elena protegi¨® a Be y dijo con precauci¨®n: -No hace falta que nos ayuden, podemos volver ss. Pero el hombreenz¨® a sentirse humido. Despu¨¦s de traer a sus amigos, no ser¨ªa f¨¢cil que lo echaran. Se acerc¨® a Elena con una sonrisa maliciosa y quiso tocar su meji. No te hagas t¨ªmida con hermano, me encanta ayudar a los dem¨¢s, jauch! Antes de que su mano llegara a meji de Elena, Be le dio una patada y lo empuj¨® varios. pasos hacia atr¨¢s. ?Maldita puta, ?c¨®mo te atreves a patearme?! -el hombre de barriga cervecera se toc¨® cintura adolorida y agit¨® mano hacia atr¨¢s. Varias personas se acercaron a Be. Be protegi¨® a Elena detr¨¢s de e y los mir¨® fr¨ªamente. ww El lugar donde estaban sentadas estaba un poco apartado. En este momento, m¨²sica del bar estaba sonando fuerte y nadie se hab¨ªa dado cuenta de situaci¨®n all¨ª. -Tocas bater¨ªa con estilo, ?y tienes un temperamento tan ardiente! ?Realmente me gustas! de agarrar a Be. +18 BONUS El hombre de barriga cervecera sonri¨®scivamente y trat¨® de agarrar a Be. Chapter 194 Cap¨ªtulo 194 Plop! Antes de que mano del hombre de barriga cervecera pudiera caer, su cuerpo se inclin¨® hacia adnte bruscamente y choc¨® directamente contra mesita de centro, volcando los vasos ys botes de licor. El estruendo atrajo atenci¨®n de algunas personas. Manuel, al ver el caos que ocurr¨ªa abajo, grit¨® a los hombres y mujeres presentes: -?Bajen y ayuden r¨¢pido! El fue el primero en dirigirse hacia abajo. El hombre de barriga cervecera y suspa?eros quedaron at¨®nitos por el repentino cambio. Instintivamente, dirigieron su mirada hacia el reci¨¦n llegado. Era alto, de piernasrgas y vest¨ªa con elegancia, irradiando una fr¨ªa arrogancia y autoridad. -No te metas ens cosas. Gru?¨® el hombre de barriga cervecera, frustrado por sus dos fracasos anteriores. Ya no le importaba su imagen y haba con rabia: ?Ataquen a todos! ?Amarren as mujeres y golpeen a los hombres! Suspa?eros reionaron de inmediato y se abnzaron sobre el hombre reci¨¦n llegado. -?Ah! ?Ahh! En un instante, se escucharon gritos desgarradores. Be, a¨²n confundida, observaba a Pedro, quien estaba actuando con brutalidad protege. Por un momento, no sab¨ªa si estaba so?ando o no. ?C¨®mo era posible que Pedro estuviera aqu¨ª? Observando su ¨¢gil tica debate, era evidente que sab¨ªa c¨®mo pelear. para This belongs to N?velDrama.Org - ?. Pero Pedro era el presidente de Grupo Romero, un hombre poderoso y ocupado que solo se preocupaba por hacer dinero. ?C¨®mo pod¨ªa ser tan h¨¢bil en una pelea? Pedro golpe¨® a cuatro o cinco hombres, oblig¨¢ndolos a retroceder. Mientras tanto, Manuel y otros j¨®venes se unieron a refriega. Be se sinti¨® un poco aliviada/ Aunque no sab¨ªa por qu¨¦ estaban todos all¨ª, Pedro seguramente no saldr¨ªa perdiendo. -?C¨®mo te atreves a acosar a mi cu?ada! ?Te golpear¨¦ hasta dejarte inconsciente! Rrit¨® Manuel, furioso, y se prepar¨® para patear al hombre de barriga cervecera en el suelo. Sin embargo, uno de los matones cercanos empuj¨® a Manuel, quien cay¨® hacia undo y se golpe¨® frente contra una des patas de mesita de centro. -?Sangre! Manuel toc¨® su frente y se desmay¨® al ver sangre. Elena,o enfermera de profesi¨®n, por instinto de salvar vidas, se acerc¨® a Manuel para detener hemorragia. Be tambi¨¦n quiso ayudar a Elena, pero el alcohol hab¨ªa hecho efecto y sus pasos eran inestables. Casi se cae, pero Pedro, con reflejos r¨¢pidos, sostuvo. No te muevas si no puedes caminar con estabilidad. -dijo ¨¦l de un tono fr¨ªo y con ira. Be se enfureci¨® al escucharlo y respondi¨®: -?Puedo caminar con estabilidad! Mientras los dos se enfrentaban, ninguno de ellos se dio cuenta del hombre de barriga cervecera en el suelo. En sus ojos briba un destello de locura. Aprovechando el caos y falta de atenci¨®n, el hombre agarr¨® una bote de licor que ten¨ªa a mano y la arremeti¨® hacia cabeza de Pedro. El hombre de barriga cervecera era r¨¢pido y despiadado. Cuando Be se dio cuenta de lo que suced¨ªa, bote casi estaba a punto de golpear cabeza de Pedro. -?Cuidado! Be reion¨® instintivamente y empuj¨® a Pedro sin pensarlo dos veces. Pedro tambi¨¦n se dio cuenta de que algo no iba bien y arrastr¨® con fuerza hacia su pecho. Aunque Pedro reion¨® r¨¢pidamente, el extremo de bote a¨²n alcanz¨® el hombro de Be. -?Ay! Una oleada de dolor golpe¨®, Be apret¨® los dientes y su cuerpo tambale¨® ligeramente. Chapter 195 Cap¨ªtulo 195 -?Be! Pedro le dio una fuerte patada al hombre de barriga cervecera y abraz¨®. -?Est¨¢s bien? Su voz estaba llena de urgencia mientras resonaba en los o¨ªdos de Be. Ya sea por el efecto del alcohol o el dolor, se sent¨ªa mareada y no pod¨ªa abrir los ojos porpleto. En su estado de confusi¨®n, sinti¨® que su cuerpo era levantado en brazos por Pedro, quien avanzaba r¨¢pidamente. Content ? provided by N?velDrama.Org. Apenas pod¨ªa escuchars preocupaciones de Elena, los gritos desesperados del hombre de barriga cervecera y todo tipo de exmaciones¡­ Cuando Be despert¨®, se encontr¨® en una habitaci¨®n del hospital. A su alrededor hab¨ªa paredes ncas y ten¨ªa un suero en el brazo. ?C¨®mo lleg¨® al hospital? De repente, record¨® el idente en el bar, el hombre de barriga cervecera intentando golpear a Pedro, y c¨®mo e lo empuj¨® en medio de urgencia, resultando herida. -?Est¨¢s despierta? La voz fr¨ªa de Pedro trajo a Be de vuelta a realidad. Levant¨® cabeza y, efectivamente, Pedro estaba sentado junto a cama, aparentemente sin haber descansado, con el ce?o fruncido y un ligero tono de fatiga en su rostro. ¨¦l, que siempre cuidaba su apariencia, ahora ten¨ªa su chaqueta colocada descuidadamente sobre si, sosteniendo su frente con una mano, con los pu?os de camisa ligeramente arremangados, revndo sus fuertes mu?ecas. -?Sientes alguna molestia? -pregunt¨® Pedro mientras se sentaba. Be movi¨® un poco su cuerpo y, aparte de un poco de dolor en el hombro y una ligera jaqueca, no ten¨ªa problemas en otras ¨¢reas. -Estoy bien. ?Y Elena? ?Se fue? -pregunt¨® Be, con voz ronca. Pedro mir¨® con una ligera oscuridad en sus ojos y, en lugar de responder, hizo una pregunta: Be, ?qui¨¦n te dio permiso para ser valiente? Afortunadamente, ese hombre estaba ebrio y herido, y no ten¨ªa fuerza habitual, de lo contrario, tu hombro podr¨ªa haberse fracturado. Al mencionar eso, Be se sinti¨® aterrada y arrepentida. En lo m¨¢s profundo de su coraz¨®n, surgi¨® un sentimiento de tristeza. Su obsesi¨®n con el amor era realmente grave. Incluso despu¨¦s de renacer, todav¨ªa no hab¨ªa aprendido li¨®n porpleto. Cuando alguien amenazaba a Pedro, su mente no ten¨ªa tiempo para pensar y su cuerpo reionaba para protegerlo. -No te preocupes, no volver¨¢ a suceder. -se burl¨® Be de s¨ª misma. +15 BONUS Al ver sombra de amargura en los ojos y expresi¨®n de Be, Pedro sinti¨® una iodidad en su coraz¨®n. Arrug¨® el ce?o, con una expresi¨®n algo forzada, y dijo:-Be, admito que te he ignorado en el pasado y no me he preocupado por tus cosas. -Si crees que quiero el divorcio porque no tienes un lugar en mi coraz¨®n, podemos dejar dedo el tema del divorcio por ahora y pasar un tiempo juntos. Estoy dispuesta a intentar cumplir tus expectativas. Be sab¨ªa que probablemente era su acto de sacrificio lo que hab¨ªa hecho que Pedro sintiera culpa y dijera esas pbras. Pedro estaba acostumbrado a estar en una posici¨®n superior, por lo que era muy raro verlo tan humilde. Si esto hubiera sucedido antes, e seguramente habr¨ªa aceptado sin dudarlo.. Pero ahora, Be no ten¨ªa ning¨²n inter¨¦s. Hab¨ªa amado a Pedro durante ocho a?os y algunas cosas no pod¨ªan cambiar, pero e simplemente no ten¨ªa energ¨ªa para amarlo m¨¢s. -No es necesario -dijo Be con indiferencia-. Sigamos con el n original de divorciarnos en el momento acordado. No necesitas hacer ning¨²n cambio. -Si realmente est¨¢s enojada, puedo pa?arte Pedro se contuvo y retrocedi¨® una vez m¨¢s. en el quinto aniversario de nuestro encuentro. Podemos celebrarloo quieras, t¨² decides. Be parec¨ªa haber cambiado desde aquel salto del edificio. Y raz¨®n por que salt¨® fue porque ¨¦l no estuvo presente en el quinto aniversario de su encuentro. As¨ª que Pedro pens¨® que ese era el problema fundamental, al menos una des principales razones que deseo de divorciarse. detonarons. Una vez que encontraron el problema fundamental, solo ten¨ªan que resolverlo. Chapter 196 Cap¨ªtulo 196 Pedro, convencido de haber encontrado soluci¨®n perfecta, no recibi¨® una buena respuesta de Be. E sonri¨® fr¨ªamente y dijo: -Pedro, nuestro problema no se trata de un simple aniversario. Er¨¦s directo, no es necesariopensarme por tus supuestas culpas. Be, ?crees que esto es solo unapensaci¨®n?-pregunt¨® Pedro, enfadado. -?Y qu¨¦ m¨¢s podr¨ªa ser? -respondi¨® Be. Pedro se volvi¨® sombr¨ªa. Si no me amas, ?por qu¨¦ quieres defenderme en una situaci¨®n tan est¨¢s peligrosa? Quiero har seriamente contigo, pero no quieres. ?No te das cuenta de que dividida? Be dijo: Lo que sucedi¨® esta noche fue un idente. Si hubiera sido cualquier otra personal que conozco,o Elena o incluso el asistente Martin, habr¨ªa hecho lo mismo por ellos en una situaci¨®n tan peligrosa. -Lo hice por mi personalidad, no tiene nada que ver con si te amo o no¨Crespondi¨® Be. Be dej¨® de har, sin mostrar ninguna expresi¨®n en su rostro, pero Pedro sinti¨® un peso en su coraz¨®n. -Be, ?realmente crees en lo que est¨¢s diciendo? Be hab¨ªa estado a sudo durante cinco a?os y todos sab¨ªan que lo amaba. ?Podr¨ªa cambiar de noche a ma?ana? Be perdi¨® paciencia. Esto es un hecho, cr¨¦elo o no. Despu¨¦s del cumplea?os de mi abu, nos divorciaremos sin perder ni un d¨ªa m¨¢s. -Toc, toc. Justo en ese momento, alguien golpe¨® puerta de habitaci¨®n. La voz de Manuel se escuch¨® desde afuera-. Hermano Pedro, cu?ada, ?puedo entrar? -Adnte¨Cdijo Pedro fr¨ªamente. This belongs to N?velDrama.Org - ?. La puerta de habitaci¨®n se abri¨® y Manuel entr¨®. Llevaba un vendaje en frente y, aunque sus labios estaban un poco p¨¢lidos, parec¨ªa estar en mejor estado de ¨¢nimo que Pedro. ?Cu?ada, est¨¢s despierta! ?Est¨¢s bien?-pregunt¨® Manuel, notando que algo no iba bien entre su hermano Pedro y Be. Sonri¨® mientras hac¨ªa pregunta. Be no quer¨ªa responder a Manuel, pero considerando que ¨¦l fue el primero que le ayud¨® cuando aquel hombre intent¨® golpea, asinti¨® con cabeza y dijo: -Estoy bien. -Bueno ¡ªdijo Manuel Cu?ada, no te imaginas lo preocupado que estaba Pedro por ti cuando te golpearon con esa bote. ?Incluso sestim¨® cintura y ni siquiera se detuvo a atenderse, te tom¨® en brazos y sali¨® corriendo! Be mir¨® a Manuel con recelo. -?No te desmayaste al ver sangre? +15 BONUS Manuel corrigi¨® a Be seriamente: -No me desmay¨¦, solo me doli¨® frente donde me golpearon. Me qued¨¦ un poco aturdido, pero se?orita Rodr¨ªguez me brind¨® primeros auxilios y me recuper¨¦ de inmediato. Aunque m¨¢s tarde me desmay¨¦ cuando me salpic¨® sangre de otra persona, eso no es importante. -?As¨ª que vi con mis propios ojos c¨®mo Pedro sestim¨® cintura al golpearse con esquina de mesa! -dijo Manuel. Al escuchar esto, Be ech¨® un vistazo a cintura de Pedro. Aunque estaba confusa, recordaba que Pedro hab¨ªa sido golpeado, pero no se detuvo ni por un segundo y sali¨® del bar a toda prisa. Ahora entend¨ªa por qu¨¦ Pedro frunc¨ªa el ce?o todo el tiempo y no estaba en su mejor estado. Era por el dolor de cintura. Estoy bien, ll¨¦valo a ver a un m¨¦dico¨Cdijo Be a Manuel. Manuel ech¨® un vistazo a Pedro y not¨® que su rostro luc¨ªa muy sombr¨ªo. Supuso que algo hab¨ªa salido mal entre Pedro y Be. Como el mejor hermano de Pedro, deb¨ªa ayudarlo en tiempos dif¨ªciles. Por eso, sugiri¨®: Hermano Pedro, ?por qu¨¦ no vamos juntos al hospital? Pedro permaneci¨® sentado sin moverse, as¨ª que Manuel lo ayud¨® levant¨¢ndolo y dijo: Vamos, deja que Be descanse aqu¨ª. Podemos volver m¨¢s tarde para ve. Cu?ada, primero llevar¨¦ a hermano Pedro a hacerse un chequeo. -se despidi¨® y luego tir¨® de Pedro para salir de habitaci¨®n. Apenas salieron de habitaci¨®n, Pedro se solt¨® bruscamente de su agarre. Manuel le advirti¨®: -Hermano Pedro, ten cuidado. Esta lesi¨®n en cintura puede ser grave. Si empeora, ser¨¢s t¨² quien sufra el dolor. Pedro lo mir¨® de reojo, con cara inexpresiva, sin decir una pbra. Hermano Pedro, ?has vuelto a pelear con cu?ada? ?Por qu¨¦?-pregunt¨® Manuel con curiosidad. E arriesg¨® su vida para salvarte, y t¨² pa?aste durante casi toda noche. En teor¨ªa, este ser¨ªa un buen momento para tener una conversaci¨®n seria. ?Por qu¨¦ est¨¢s tan molesto? Chapter 197 Cap¨ªtulo 197 Pedro tampoco entend¨ªa por qu¨¦ Be estaba tan indiferente a ¨¦l. Obviamente, e lo ama, pero simplemente se niega a dejar ir los problemas en su coraz¨®n. -Hermano Pedro, ?Be quiere divorciarse de ti? -pregunt¨® Manuel con precauci¨®n. se dijo: No quiero perder ni un d¨ªa en el divorcio. Antes de mar a puerta, escuch¨® que Be dijo: Manuel tambi¨¦n qued¨® sorprendido. Be estaba dispuesta a arriesgar su propia seguridad por Pedro, pero se negaba a reconciliarse.. Pedro, con una expresi¨®n a¨²n m¨¢s sombr¨ªa, respondi¨®: -No es que no pueda vivir sin e. Si e insiste en divorciarse, no obligar¨¦ a quedarse. ?De verdad? -Manuel no cre¨ªa del todo- Hermano Pedro, no digas con enojo. Be es hermosa, tiene personalidad y toca bater¨ªa tan bien. Es normal que no quieras perde. -Hace dos d¨ªas te lo dije, ?has incluido en tus nes sacar a Be a pasear? -continu¨® Manuel. Al mencionar esto, Pedro se puso a¨²n m¨¢s molesto: -La empresa va a Lago Nube a hacer una actividad pasado ma?ana, e dice que quiere pa?ar a sus amigas y no quiere ir conmigo. Es una excusa. Manuel dijo: -Hermano Pedro, si Be no quiere ir, trata de hacer algo especial con sus amigas. Es mejor ques parejas pasan m¨¢s tiempo juntos. Pedro mir¨® fr¨ªamente a Manuel y dijo: -No creas que no te culpar¨¦ si dices eso. -?Estabas en el bar y Be tuvo problem¨¢s y ni siquiera fuiste a resolverlo! Esta era realmente su responsabilidad. Deliberadamente no le dijo diri¨®n a su hermano Pedro, y no se dio cuenta de que Be estaba siendo acosada. Manuel, sabiendo que hab¨ªa metido pata, respondi¨®: -Solo quer¨ªa hacer una broma con hermano Pedro, pero resulta que tienes habilidades especiales y encontraste el bar. ?Incluso lograste ahuyentar a los matones a tiempo! -De todas formas, hermano Pedro, ?c¨®mo supiste d¨®nde est¨¢bamos? -pregunt¨® Pedro con desprecio. Pedro lenz¨® una mirada de desd¨¦n y dijo: -Ten¨ªas ubicaci¨®n activada en tu aplicaci¨®n de redes sociales. Manuel golpe¨® su cabeza, se hab¨ªa dado cuenta de que hab¨ªa actualizado su aplicaci¨®n de redes sociales poco despu¨¦s de entrar al bar, pero se hab¨ªa olvidadopletamente de eso. -?Hermano Pedro, eres incre¨ªble! ?Prestas atenci¨®n a todos los detalles! -dijo Manuel adndo si cu?ada simplemente pasa m¨¢s tiempo contigo, podr¨¢ volver a ver todas tus cualidades. ¡ª Pedro dijo: ?Quieres decir que ahora, en su coraz¨®n, no tengo ni una s cualidad? +16 BONUS This belongs to N?velDrama.Org - ?. No, no es eso se apresur¨® a corregir Manuel Hermano Pedro, eres tan sobresaliente, mi cu?ada no puede ignorarlo. Pero e todav¨ªa tiene algunos resentimientos, una vez que los resuelvas, no estar¨¢ enojada contigo. -Hermano Pedro, ve a ver tu espalda cuanto antes. Mi cu?ada todav¨ªa est¨¢ esperando noticias en habitaci¨®n del hospital. Be abri¨® su m¨®vil. Era de madrugada y hab¨ªan pasado unas cuatro o cinco horas desde que se desmay¨®. Ten¨ªa un mensaje de Elena. Dec¨ªa que los hombres ques hab¨ªan molestado en el bar hab¨ªan sido llevados aisar¨ªa de Pedro. pors personas -Tambi¨¦n consol¨® diciendo que su hombro ten¨ªa un moret¨®n, pero que no hab¨ªa da?ado m¨²sculos ni huesos. Le recet¨® una pomada para reducir inmaci¨®n y que en unos d¨ªas estaria bien. Adem¨¢s, le dijo que vendr¨¢ al hospital por ma?ana y que no a por ah¨ª sin rumbo. Be respondi¨® a Elena con un mensaje y sigui¨® acostada. Afortunadamente, su hombro no sufri¨® lesiones graves, de lo contrario, se arrepentir¨ªa mucho. Pero incluso ahora, todav¨ªa se arrepent¨ªa. ?? ? ? ? ? El haber tomado esa decisi¨®n solo profundiz¨® el malentendido de Pedro hacia e. Incluso mencion¨® el divorcio sin pensarlo dos veces. Chapter 198 Cap¨ªtulo 198 De todos modos, Pedro ha protegido varias veces antes, y anoche estuvo a punto de ser golpeado mientras intentaba ayuda. Si Pedro resultara herido de verdad y pospusiera el divorcio por esa raz¨®n, e estar¨ªa realmente en un dilema. Con ese pensamiento, Be se sinti¨® aliviada de inmediato. Poco despu¨¦s, Manuel lleg¨® a habitaci¨®n del hospital. -Cu?ada, hermano Pedro ha terminado su examen m¨¦dico. Pas¨® toda noche cuid¨¢ndote y no descanso. Lo envi¨¦ a descansar a mi lugar por un tiempo. Be dijo que e lo sabi¨®. Cu?ada, los m¨²sculos de espalda de hermano Pedro sufrieron un fuerte golpe. Se dice que ser¨ªa mejor que se quede en el hospital para d¨ªas, pero ¨¦l est¨¢ demasiado descansar Un ocupado y no tiene tiempo para descansar. El m¨¦dico le recet¨® medicamentos y necesita aplic¨¢rselos todos los d¨ªas. ?Estaba Manuel pidi¨¦ndole que le ayudara a aplicar medicina? Be ri¨® friamente y se?al¨® su propio hombro. Qu¨¦ coincidencia, tengo el hombro lesionado y no puedo hacer fuerza. No puedo ayudarlo. En su vida anterior, Pedro empuj¨® y sufri¨® una lesi¨®n en v¨¦rtebra lumbar. Tard¨® medio mes en recuperarse. Ahora, Pedro solo hab¨ªa recibido un golpe ligero, as¨ª que se consideraba afortunado. Manuel cambi¨® de tema r¨¢pidamente. -No te preocupes, cu?ada. Hermano Pedro puede aplicarse medicina en espalda por s¨ª mismo. Como tu hombro no est¨¢ en condiciones, ?por qu¨¦ no le pides a Pedro que te ayude? Be rechaz¨® sugerencia. ayudar¨¢. No es necesario. Fiona volver¨¢ ma?ana por ma?ana y e me Manuel hizo una pausa y luego se disculp¨® repentinamente.¨CCu?ada, por favor, no te tomes en serio todas esas tonter¨ªas que te dije antes. Soy un bocazas y me gusta har sin sentido. Be no tiene tiempo para preocuparse por esas cosas. La raz¨®n por que Manuel no tiene en alta estima es porque Pedro nunca ha considerado importante. Naturalmente, sus amigos no tomar¨ªan en serio. Be solt¨® una risa y dijo: No te preocupes, no est¨¢s diciendo tonter¨ªas. Antes sol¨ªa aferrarme demasiado a Pedro, as¨ª que esprensible que defiendas a Pedro. Manuel carraspe¨® estrat¨¦gicamente y pregunt¨®: -Cu?ada, he o¨ªdo que se?orita Rodr¨ªguez trabaja en este hospital, ?vendr¨¢ ma?ana? Be respondi¨®: -No trabaja en este hospital, pero me dijo que vendr¨¢. ?Necesitas har con e? Manuel dijo: -No es nada importante, solo quiero agradecerle por esta noche. -Est¨¢ bien, cuando e venga ma?ana, le transmitir¨¦ tu mensaje. ¨CGracias, cu?ada-. Manuel sac¨® su tel¨¦fono y dijo: -Cu?ada, deber¨ªamos intercambiar informaci¨®n de contacto para poderunicarnos si surge algo en el futuro. Estas pbras le resultaban familiares a Be. Antes, Be quer¨ªa obtener el contacto de Manuel para poder conocer mejor a Pedro, pero ¨¦l rechaz¨®. -?Para qu¨¦ necesitar¨ªamos mantener contacto en el futuro? No tenemos nada en¨²n-; respondi¨® Be, repitiendo lo que Manuel hab¨ªa dicho antes. Manuel se qued¨® en silencio por un momento. (Parece que Be guarda rencor.) (Hermano Pedro est¨¢ en problemas. (Despu¨¦s de tratar tan mal a Be antes, ser¨¢ dif¨ªcil para ¨¦l reconquista.> Manuel regres¨® a su habitaci¨®n y Pedro estaba descansando. Al escuchar el ruido, abri¨® los ojos sin expresi¨®n en su rostro. ¨C Manuel suspir¨® y dijo: Fracas¨¦, cu?ado. No escuch¨® lo que dijo. No quiere ayudarte ni acepta que ayudes. Incluso me rechaz¨® cuando intent¨¦ conseguir su informaci¨®n de contacto. -?Informaci¨®n de contacto?¨C Pedro frunci¨® el ce?o. -?Hermano Pedro, acaso no captas el punto?¨C Manuel se sinti¨® frustrado -Quer¨ªa agrega para poder estar al tanto de sus movimientos y ver si puedo encontrar alguna oportunidad para ti. Content ? provided by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de tantos a?os de conocer a Pedro, Manuel sab¨ªa que no pod¨ªa ocultarle sus intenciones. Pedro resopl¨® y lo confront¨® directamente¡­. Chapter 199 Capitulo 0199 ?Te gusta su amiga Elena, verdad? Pedro se burl¨® y continu¨®: -E ya est¨¢ casada desde hace mucho tiempo. Manuel no se enfad¨® por ser descubierto, pero se sinti¨® un poco desanimado. cay¨® en trampa del matrimonio a una edad tan joven. This is property ? of N?velDrama.Org. -Esmentable, Al darse cuenta de que hab¨ªa dicho algo inapropiado, ¨¦l se apresur¨® a explicar: -No me refiero a mi cu?ada, ustedes tienen un matrimonio muy feliz. Pedro volvi¨® a burse: -El esposo de Elena es el cirujano principal de un hospital de renombre, lo que demuestra que a e le gustans personas exitosas y estables. Incluso si no est¨¢ casada, no le gustar¨¢s. Manuel se quej¨®: (Hermano Pedro tambi¨¦n guarda rencor.) Realmente,s personalidades des parejas eran simres. Manuel recibi¨® un doble golpe. Por ma?ana, Elena lleg¨® al hospital llevando una sopa para Be. ?Casi me matas del susto! ?La bote tan grande! ?C¨®mo te atreves a bloquea con tu cuerpo! En cuanto vio a Be, Elenaenz¨® a quejarse. Dices que has superado a Pedro, pero hiciste algo tan arriesgado por ¨¦l. No lo creo. Ay, suspir¨® Be. Tem¨ªa que no solo Elena, sino cualquier persona que supiera noticia, dejar¨ªa de creer en sus pbras. Realmente no se pod¨ªaeter errores, o los problemas no cesar¨ªan. -Por favor, basta ya, ya s¨¦ que me equivoqu¨¦. Be suplic¨®. Elena le apret¨® meji y dijo:¨C -Si no quisieras que Pedro Saliera herido, incluso a costa de tu propia seguridad, eso significa que sigue siendo importante para ti. En mi opini¨®n, no deber¨ªas divorciarte de ¨¦l. Pedro no solo tiene una apariencia y figura perfectas, sino que tambi¨¦n es el famoso presidente de Grupo Romero, atractivo y rico. Cuando lucha por protegerte, tambi¨¦n es guapo. Creo que ahora tambi¨¦n est¨¢ preocupado por ti. ?Por qu¨¦ no siguen adnte juntos? -No sab¨ªa que tambi¨¦n ten¨ªas el potencial de ser una mediadora. -Be mir¨® a Elena con desd¨¦n. -No estoy siendo una mediadora, solo s¨¦ cu¨¢nto amas a Pedro y no quiero que te arrepientas -Elena dijo. ¨¦l puede tener algunos defectos, pero nadie es perfecto. Si ¨¦l est¨¢ dispuesto a cambiar por ti, ser¨ªa bueno. Desde el punto de vista de Elena, sus pbras eranprensibles. El hombre al que sol¨ªa estar tan enamorada, ahora se preocupaba mucho por e y promet¨ªa cambiar a lo que le gustaba. Seguir siendo pareja ser¨ªa aceptable. Pero no quiero seguir de esta manera -dijo Be-. Prefiero no tener amor que recibirpasi¨®n y l¨¢stima de ¨¦l. Al escuchar eso, Elena a¨²n no entend¨ªa. -?No dijiste antes que si te quedabas junto a Pedro, eventualmente ¨¦l se dar¨ªa cuenta de tus virtudes y se enamorar¨ªa de ti? Ahora, ¨¦l haenzado a darse cuenta, ?por qu¨¦ tienes que abandonar? No pod¨ªa har sobre lo que sucedi¨® en su vida anterior, era normalprender¨ªa. que Elena no lo -Dejemos de har de eso, tengo hambre, quieroer algo. -Be cambi¨® de tema. Elena mir¨® de reojo y decidi¨® no decir m¨¢s. Despu¨¦s deer, un m¨¦dico vino a revisar habitaci¨®n y dijo que m¨¢s tarde le har¨ªan otro chequeo a Be. Si no hab¨ªa otros problemas, podr¨ªa recibir el alta m¨¢s tarde y regresar a casa. Be estaba naturalmente feliz, e y Elena neaban dar un paseo por el jard¨ªn afuera. Mientras caminaban por el pasillo, varios m¨¦dicos vestidos con batas ncas se acercaron a es. El l¨ªder era un hombre con gafas sin montura, de apariencia fr¨ªa y con actitud distante. Era el esposo de Elena, el doctor Julio. Caminaban y discutian sobre alg¨²n caso m¨¦dico, ni siquiera notaron presencia de es en el pasillo. Be no conoc¨ªa muy bien al doctor Julio, solo lo hab¨ªa visto dos veces, nunca hab¨ªan hado ni compartido unaida juntos. Toda su informaci¨®n sobre ¨¦l proven¨ªa de Elena. En ese momento, Be no se sent¨ªa c¨®moda salud¨¢ndolo e misma, as¨ª que empuj¨® ligeramente a Elena y dijo: -Elena, ?no vas a saludar a tu esposo? Chapter 200 Cap¨ªtulo 0200 Al escuchar su mado, el doctor Julio levant¨® cabeza. Su mirada no se detuvo en el rostro de Be, sino que se dirigi¨® hacia Elena. Las miradas de Elena se volvieron alegres instant¨¢neamente y una sonrisa de felicidad se dibuj¨® en su rostro. Sin embargo, el doctor Julio no le devolvi¨® el saludo, solo le ech¨® un vistazo y apart¨® mirada, pasando junto a es y continuando su camino con los otros m¨¦dicos. La sonrisa en el rostro de Elena se desvaneci¨®. Be no entend¨ªa y pregunt¨®: -?Por qu¨¦ no te salud¨®? ?Est¨¢ enojado contigo porque saliste a un bar anoche? Elena neg¨® con cabeza. ¨CAnoche tuvo que quedarse a trabajar y realizar una cirug¨ªa, no regres¨® a casa, ni siquiera sabe sali. que -Entonces, ?por qu¨¦ act¨²ao si no te conociera? Elena dijo: -Supongo que vino hoy a visitar y aprender. Hay demasiados colegas a su alrededor en este momento, si me saluda, tendr¨ªa que presentarme y eso ser¨ªa una p¨¦rdida de tiempo. -?Siempre ha sido as¨ª contigo? -pregunt¨® Be. Elena sonri¨®, No, para nada. ¨¦l cumple con sus deberes y me muestra respeto. Adem¨¢s, puedo ver su apuesto rostro todos los dias, as¨ª que no tengo ninguna queja. Be se quejaba: ¡­Eso el refr¨¢n los p¨¢jaros de misma pluma vun juntos.) Como una rom¨¢ntica empedernida, ten¨ªa una amiga igual de rom¨¢ntica. Be y Elena dieron un paseo por el jard¨ªn por un rato, pero luego una enfermera vino a mar a Be para realizarle m¨¢s ex¨¢menes. Despu¨¦s de regresar a habitaci¨®n, Manuel se acerc¨® a Elena y salud¨® amigablemente: H, se?orita Rodr¨ªguez. Elena asinti¨® con cabeza. -?Est¨¢s bien en frente? Manuel respondi¨®: Estoy bien, mi salud siempre ha sido buena. Lo de anoche fue solo un idente. Al ver que que estaban teniendo una conversaci¨®n amistosa, Be dijo, -Elena, ha un rato con ¨¦l. Yo ir¨¦ a hacerme los ex¨¢menes. -Cu?ada, hay asuntos en empresa que debo manejar. Pedro fue temprano esta ma?ana. Vendr¨¢ m¨¢s tarde a recogerte para que te des de alta. -inform¨® Manuel. -Mira, ahora ¨¦l realmente se preocupa por ti. -brome¨® Elena. Be lenz¨® una mirada y se fue con enfermera hacia s de ex¨¢menes. Despu¨¦s depletar una serie de ex¨¢menes, Be regres¨® a habitaci¨®n y se encontr¨® con +15 BONUSUpstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Miguel, quien sal¨ªa de adentro con un documento en mano. -Asistente Mart¨ªn, ?por qu¨¦ viniste aqu¨ª?-salud¨® Be casualmente. Pero para su sorpresa, Miguel, que siempre trataba con respeto, mostr¨® cierto nerviosismo al escuchar su voz. -Se?ora, voy a esperar al director Romero abajo. Dijo r¨¢pidamente, alej¨¢ndose a paso ligero. Be se qued¨® perpleja. ?Qu¨¦ hab¨ªa sucedido? ?Por qu¨¦ Miguel reion¨® de esa manera? Mientras se preguntaba, Pedro sali¨® de habitaci¨®n. -?Terminaste los ex¨¢menes? -pregunt¨® ¨¦l. Be asinti¨® y mir¨® a Miguel, quien hab¨ªa desaparecido en el ascensor. Extra?ada, pregunt¨®: ?Asistente Martin hizo algo malo? ?Por qu¨¦ corri¨® tan r¨¢pido? Ante estas pbras, Pedro respondi¨® con calma: -?Tienes una estrecha rci¨®n con ¨¦l? No solo le regs cosas, sino que tambi¨¦n te preocupas tanto por ¨¦l. Be estaba confundida. -?Por qu¨¦ deber¨ªa preocuparme por ¨¦l? Solo me parece extra?o su comportamiento? -Anoche, ?por qu¨¦ dijiste que si Miguel se enfrentara al mismo peligro, tambi¨¦n te pondr¨ªas en su lugar para protegerlo de bote? -Pedro no pudo evitar mencionarlo. Si fuera Elena, su mejor amiga, lo entender¨ªa. Pero ?por qu¨¦ tambi¨¦n proteger¨ªa a Miguel? Chapter 201 Cap¨ªtulo 0201 Al escuchars pbras de Pedro, Be se qued¨® sin pbras. ?Acasostim¨® su cabeza en lugar de su cintura anoche? ?Por qu¨¦ se preocupaba por cosas tan insignificantes? Sin molestarse en responder a su aburrida pregunta, Be entr¨® a habitaci¨®n. Pedro tambi¨¦n se dio cuenta de que su rei¨®n fue un poco exagerada. ?C¨®mo era posible que se hubiera sentido celoso por unentario casual de Be? 1 ¨¦l lo atribuy¨® a no haber descansado lo suficiente noche anterior. Dentro de habitaci¨®n, Elena y Manuel estaban teniendo una buena conversaci¨®n. Cuando Be entr¨®, los dos estaban intercambiando informaci¨®n de contacto en WhatsApp. -Termin¨¦ los ex¨¢menes. Tan prontoo vio, Elena arrastr¨® r¨¢pidamente al ba?o de habitaci¨®n y cerr¨® puerta con ve. -?Qu¨¦ est¨¢s tramando secretamente? -pregunt¨® Be. Elena, emocionada, susurr¨®: -Manuel dijo que mordiste losbios de Pedro. ?Es cierto? Be casi se olvid¨® de eso si Elena no lo mencion¨®. Losbios de Pedro luc¨ªan mucho mejor hoy, Manuel realmente era observador para haberlo notado. -De hecho, tambi¨¦n not¨¦ que algo andaba mal con losbios de Pedro anoche, pero no tuve. tiempo de pensar en ello. Manuel tambi¨¦n ten¨ªa misma duda y anoche sac¨® respuesta de boca de Pedro indirectamente. Elena suspir¨® y continu¨®: -Be, Pedro te dej¨® marcas en el cuello y t¨² le mordiste losbios. Parece que su actividad anoche fue intensa, ?verdad? Intensa nada. Be estaba a punto de refutar a Elena, pero de repente record¨® algo. -?Le contaste a Manuel sobre las marcas en mi cuello? Conociendo personalidad de Manuel, era probable que esta informaci¨®n llegara r¨¢pidamente a los o¨ªdos de Pedro. Si no fuera ¨¦l quien lo hizo, le habr¨ªa dado a Pedro m¨¢s razones para reprocha. -Los chismes est¨¢n hechos parapartirse, ?qu¨¦ sentido tiene saber mucho si no separte? - respondi¨® Elena con naturalidad. -Ustedes se conocieron hace unas pocas horas y ya est¨¢npartiendo tantas cosas. As¨ª es. Ojal¨¢ nos hubi¨¦ramos conocido antes. Be se qued¨® sin pbras. This belongs to N?velDrama.Org - ?. +15 BONUS Poco despu¨¦s, los resultados de los ex¨¢menes de Be estuvieron listos y no se encontraron problemas en otras ¨¢reas de su cuerpo. La lesi¨®n en su hombr¨® se curar¨ªa con el tiempo, solo necesitaba aplicarse crema todos los d¨ªas. Despu¨¦s depletar el proceso de alta, Elena ten¨ªa turno de tarde, as¨ª que decidi¨® irse primero. -Se?orita Rodr¨ªguez, te puedo llevar. De camino a casa. ¡ªse ofreci¨® Manuel voluntariamente. Elena rechaz¨® oferta, diciendo: ¡ªNo es necesario, puedo tomar un taxi yo misma. Manuel se toc¨® frente y dijo con una expresi¨®n de pobreza: -En realidad, te vi manejars heridas con habilidad, y mi frente todav¨ªa me duele un poco. Pens¨¦ en pedirte que me ense?es c¨®mo cuida. Elena acept¨® de inmediato: -No hay problema, te explico en el coche. Mientras observaba c¨®mo Manuel abr¨ªa puerta del coche con cortes¨ªa y se apresuraba a sentarse en el asiento del conductor, Be pregunt¨® a Pedro: -?Manuel est¨¢ interesado en Elena, verdad? Pedro no respondi¨®, parec¨ªa estar pensativo. Be no pudo evitar agitar su mano frente a ¨¦l y exmar: -?En qu¨¦ est¨¢s pensando? Te estoy hando. Pedro finalmente le ech¨® una mirada y dijo: -El inter¨¦s de Manuel durao m¨¢ximo dos semanas, no afectar¨¢ a tu amiga. -Entonces, ?realmente est¨¢ interesado en Elena? -Be abri¨® los ojos ampliamente. Pedro no dijo nada. Justo en ese momento, el conductor lleg¨® con el coche, Pedro abri¨® puerta y le dijo a Be: Sube al coche. ¨C Be estaba ansiosa por obtener respuestas, as¨ª que sin discutir con Pedro, se subi¨® al veh¨ªculo. Una vez que Pedro tambi¨¦n se sent¨®, Be volvi¨® a preguntar: -?Acaso Manuel no sabe que Elena est¨¢ casada? Chapter 202 Cap¨ªtulo 0202 Pedro no sol¨ªa entrometerse en asuntos ajenos, pero al ver expresi¨®n de curiosidad y ansia de chismes en los grandes ojos de Be, respondi¨® en voz baja: ¡ª¨¦l lo sabe, no va a cruzar los l¨ªmites. -Simplemente tiene costumbre de expresar sus sentimientos, pero en unos d¨ªas se dar¨¢ vencido. - agreg¨® Pedro. Be pareci¨® decepcionada y dijo: -?No puede persistir un poco m¨¢s? Pedro mir¨® a Be con sospecha. por Si Manuel persistiera unos d¨ªas m¨¢s, tal vez el esposo de Elena se enterar¨ªa de esto y se pondr¨ªa un poco nervioso, prestando m¨¢s atenci¨®n a Elena. Pero eso no era algo que pudiera contarle a Pedro. As¨ª que Be dijo: -No puedo explic¨¢rtelo. Pedro se qued¨® sin pbras. El conductor llev¨® a Be a Vi Drag¨®n. Antes de que Be se bajara del coche, Pedro dijo en voz baja: ¨CVolver¨¦ m¨¢s tarde ponerle medicina en el hombro, no hace falta molestar a Fiona. Manuel tambi¨¦n mencion¨® eso anoche. Be todav¨ªa se neg¨®: -No, Fiona puede hacerlo. para Pedro expres¨® una mez de alegr¨ªa y enojo: -Tambi¨¦n tengo una lesi¨®n en cintura que necesita un tratamiento para revitalizar cii¨®n sangu¨ªnea. Empieza practicando en ti. Be dijo en tono ir¨®nico: ¨CSer¨ªa mejor que cerraras boca. Ambos podr¨ªamos sanar m¨¢s r¨¢pido. Despu¨¦s de decir eso, Be se fue sin siquiera mirar atr¨¢s. Content ? provided by N?velDrama.Org. Pedro frunci¨® el ce?o. ?Por qu¨¦ rei¨®n de Be no erao ¨¦l esperaba? No pod¨ªa decirle pbras de autpasi¨®no Manuel, as¨ª que cambi¨® una excusa m¨¢s razonable, pero Be no pareci¨® apreciarlo. Las mujeres eran realmenteplicadas e iprensibles.> Por tarde, mientras Be descansaba con los ojos cerrados, recibi¨® un mensaje de Carlos. [Ellos han ca¨ªdo en trampa.] Be se anim¨® de inmediato y respondi¨®: [?Los atraparon?] [No te preocupes, est¨¢n siendo muy cautelosos por ahora. Solo necesitamos un cebo lo suficientemente atractivo, no temo que muerdan el anzuelo.] Be se sinti¨® bien y respondi¨®: [Gracias, se?or S¨¢nchez. Cuando todo est¨¦ hecho, te invitar¨¦ a +15 BONUS cenar.] Carlos: [No hay mejor momento que el presente, ?qu¨¦ te parece hoy?] Be: [Lo siento, tengo una lesi¨®n en el hombro y necesito descansar, no puedo salir.] Carlos: [No hay problema, no necesitas el hombro paraer.] Be: (?Tengo que ir? Lo digo solo por cortes¨ªa.] Carlos: [Es mejor que vengas, si no, no te quejes si no soy cort¨¦s.] Be se qued¨® sin pbras. Pero Carlos ten¨ªa algo de consideraci¨®n y envi¨® un conductor para recoge. Cuando Be vio a Laura, elegantemente vestida, en el restaurante, tuvo una m premonici¨®n. Desde que Laura se fue llorando de oficina despu¨¦s de ¨²ltima expedici¨®n, Be no hab¨ªa vuelto a tener noticias de e. O Pens¨® que Laura hab¨ªa dejado de tener inter¨¦s en Carlos, pero aqu¨ª estaba, vi¨¦nd de nuevo. -Por fin apareces. Dijo Carlos al ve, acerc¨¢ndose a e con una sonrisa en el rostro. Be mir¨® fr¨ªamente y dijo: -No tengo obligaci¨®n de expulsa por ti, me voy. Carlos mantuvo sonrisa y respondi¨®: -No te vayas tan r¨¢pido. Estamos en el mismo barco, ¨²ltima vez dijiste que yo estaba enamorado de ti. Incluso si no hubieras llegado, es muy probable que Laura te hubiera buscado. Be dijo: -T¨² est¨¢s enamorado de m¨ª, pero yo no de ti. No tengo miedo de que busque. e me Chapter 203 Cap¨ªtulo 0203 Una vez dicho eso, Be se dispuso a irse, pero voz maliciosa de Carlos reson¨®: -Ya hemos soltado el cebo, ?no quieres capturarlos? Be detuvo sus pasos y dijo apretando los dientes: -Carlos, cuando me enviaste ese mensaje, ya me estabas tendiendo una trampa, ?verdad? Carlos respondi¨® despreocupadamente: -No se puede decir as¨ª, es una rci¨®n de beneficio mutuo. This is property ? of N?velDrama.Org. Mientras haban, Laura, inquieta, se levant¨® y se acerc¨® a ellos. -Hermano Carlos, ?puedes irte a sentar por all¨¢? Quiero har a ss con Be. Carlos frunci¨®s cejas con molestia y dijo: -?Qu¨¦ quieres decirle? Te advierto que si te atreves a hacerle da?o, incluso si tu hermano mayor interviene, no te perdonar¨¦. En el hermoso rostro de Laura se dibuj¨® una expresi¨®n de dolor. -Tranquilo, t¨² est¨¢s aqu¨ª. No puedo hacerle da?o. -Ni siquiera te atrever¨ªas. Carlos se burl¨® de e en secreto y luego, cambi¨® de actitud, mir¨® dulcemente a Be. No te preocupes, estar¨¦ por all¨¢, ll¨¢mame si necesitas algo. Be lenz¨® una mirada de desprecio y no le dio importancia. Carlos se fue, mientras Laura respiraba profundamente y dijo: -Be, nos volvemos a encontrar. La mirada de Laura era notablemente m¨¢s firme que ¨²ltima vez,o si ya hubiera aceptado verdad. Be no soportaba ver tristeza y desci¨®n en joven. Fue directa al grano: -Laura, Carlos solo est¨¢ diciendo tonter¨ªas. No te lo tomes en serio. Y adem¨¢s, ¨²ltima vez te ment¨ª. Carlos no siente absolutamente nada por m¨ª. Hoy tambi¨¦n me amenaz¨® para que viniera. Si te gusta, puedes perseguirlo con confianza. No ser¨¦ un obst¨¢culo para su amor, as¨ª que no me considereso una rival. Al escuchar esas pbras, Laura no mostr¨® sorpresa ni ninguna otra expresi¨®n. Be, he investigado tu situaci¨®n. S¨¦ que tienes un esposo y que no te gusta Carlos. Pero tambi¨¦n s¨¦ que Carlos ha arruinado tu matrimonio y ha causado problemas en tu rci¨®n con tu esposo. ?Qu¨¦ tipo de investigaci¨®n es esa? No ten¨ªa sentido. Espletamente incorrecto. Be se vio obligada a explicar: -Laura, si me divorcio o no, no tiene nada que ver con Carlos. -S¨¦ que Carlos tiene una profunda enemistad con tu esposo, siempre han estado endos opuestos dijo Laura. ¨C Continu¨®;-Entonces, seg¨²n su personalidad, ser¨ªa bueno si Carlos no te culpara, definitivamente no se acercar¨ªa tanto a ti. +15 BONUS Aunque no quer¨ªa interrumpi, Be no pudo evitar preguntar:-?Sabes qu¨¦ tipo de conflicto hay entre ellos? En su vida anterior, ellos eran rivales en el mundo empresarial. En esta vida, cada vez que se encontraron, no se llevaban bien. Laura probablemente no esperaba que el tema diera un salto tan grande y le advirti¨®: -Be, eso no es lo importante. Para e, eso era precisamente lo importante. En ese momento, Be no pudo obtener ninguna informaci¨®n de Laura, y dijo: -Laura, ?has considerado una posibilidad? ?Carlos est¨¢ utilizando mi presenciao excusa para rechazat su matrimonio contigo? Pero ¨¦l tiene muchas personas a su disposici¨®n, ?por qu¨¦ tendr¨ªa que usar a alguieno t¨²? Laura sosten¨ªa su punto de vista: -Hay muchas mujeres a su alrededor, nunca me han puesto nerviosa porque s¨¦ que a ¨¦l no le importan. Pero contigo, Be, puedo ver que eres diferente para hermano Carlos. Be neg¨® con cabeza, el amor realmente pod¨ªa cegar as personas. Be decidi¨® no discutir m¨¢s y pregunt¨®: -Ahora, ?qu¨¦ quieres decirme a ss, Laura? Hab¨ªa un rastro de tristeza en los ojos de Laura y dijo: -Quiero pedirte un favor. Be respondi¨® r¨¢pidamente: -No te preocupes, no voy a tener ning¨²n contacto individual con Carlos y no aceptar¨¦ su supuesto cortejo. -No me refiero a eso -dijo Laura,o si hubiera reunido coraje-. ?Puedes ense?arme c¨®mo ganarme el coraz¨®n de Carlos? Be se qued¨® sin pbras. ?C¨®mo pudo encontrarse en una situaci¨®n tan absurda? ?C¨®mo iba a saber e c¨®mo ganarse el coraz¨®n de Carlos? E misma no ten¨ªa experiencia. -Ding dong, itu dulce personita est¨¢ mando! Justo en ese momento, son¨® el timbre de Be. Al ver el n¨²mero de Pedro, desbloque¨® panta con alivio y m¨® en voz alta: -?Cari?o! Today¡¯s Bonus Offer Chapter 204 Cap¨ªtulo 0204 Con ansias y un toque de coqueter¨ªa, pbra cari?o lleg¨® a los o¨ªdos de Pedro, quien pens¨® que hab¨ªa marcado el n¨²mero equivocado. Tom¨® el tel¨¦fono para confirmar y s¨ª, era Be. Sin embargo, ¨²ltimamente Be se hab¨ªa distanciado y mostraba indiferencia hacia ¨¦l, as¨ª que este repentino entusiasmo indicaba que se hab¨ªa metido en alg¨²n problema del que necesitaba desesperadamente escapar. -?D¨®nde est¨¢s? -pregunt¨® Pedro con cierto entendimiento en su voz. Be le dio ubicaci¨®n del restaurante. Pedro no le pregunt¨® con qui¨¦n estaba ni por qu¨¦ iba all¨ª, simplemente dijo: -Voy por ti. Al colgar el tel¨¦fono, Be finalmente sinti¨® algo de alivio. Laura era muy insistente, y Carlos era un verdadero problema. No quer¨ªa verse involucrada en su amor y odio. La mada de Pedro lleg¨® en el momento justo. -Laura, no puedo ense?arte nada -dijo Be seriamente-. Lo que te he dicho es verdad. A Carlos no le gusto y es imposible que le llegue a gustar. -En realidad eres joven y hermosa, y pareces venir de una buena familia. No es necesario que te aflijas por ¨¦l. Desde que renaci¨®, Be siempre quiso advertir as personas que no se dejaran llevar amor. Content ? provided by N?velDrama.Org. por el Hab¨ªa tantas cosas que se pod¨ªan hacer en vida, y estar persiguiendo a un hombre todo el tiempo era una tonter¨ªa. Adem¨¢s, de esta manera, nunca lograr¨ªa ganarse el cari?o de un hombre. Pero sus buenas intenciones no recibieron gratitud por parte de Laura, quien en cambio mostr¨® una expresi¨®n indiferente. Be, es asunto m¨ªo. No necesito tus sermones -dijo Laura con cierta molestia. Te ped¨ª ayuda sinceramente, ?pero t¨² solo me respondes con evasivas! -Ya te dije que no abandonar¨¦ a hermano Carlos. Cuando regres¨¦ esta vez, el se?or S¨¢nchez me dej¨® en ro que solo yo ser¨¦ esposa de familia S¨¢nchez, ninguna otra mujer podr¨¢ entrar en familia S¨¢nchez. Be suspir¨® interiormente, Recordaba haber dicho es¨¢s mismas pbras a Anna, apoy¨¢ndose en defensa de su abu. Pero en realidad, no ten¨ª¨¢ ning¨²n efecto, solo era una ilusi¨®n. Be decidi¨® no insistir m¨¢s. -Entonces, te deseo que obtengas lo que deseas. Mi esposo est¨¢ a punto de llegar, as¨ª que me voy. 1/2 +15 BONUS Mientras dec¨ªa eso, se dirigi¨® hacia salida del patio, pero Carlos sigui¨® y se interpuso en su camino. -?C¨®mo no lograste echar a e y te marchas primero? Be lo mir¨® fr¨ªamente y dijo: -Pedro vino a buscarme. Si te molesta tanto, podr¨ªas pelear con ¨¦l. En resumen, no tengo obligaci¨®n decerte y hacer estas cosas por ti. -Adem¨¢s, Laura es una buena opci¨®n. Si realmente no te gusta Laura, acl¨¢ralo con e y sus padres, no le des falsas esperanzas. Al escuchar esto, los ojos de Carlos mostraron una sonrisa maliciosa y dijo: -Est¨¢ bien. Be no tuvo tiempo de entender el significado de su tono, cuando Carlos tom¨® su mano de repente y suplic¨®: -?No te vas, por favor? E no es realmente mi prometida, solo fue una decisi¨®n privada entre los padres. Incluso ese d¨ªa no estuve presente. Be, desconcertada por elportamiento exagerado de Carlos, no pudo reionar de inmediato. Solo cuando vio figura de Laura acerc¨¢ndose,prendi¨® el motivo de Carlos. Furiosa, lo empuj¨® y dijo: ¡ª?Carlos, est¨¢s loco? ?Ya te divertiste lo suficiente? El rostro de Carlos mostr¨® una expresi¨®n de dolor y s¨²plica: ¡ª?Por qu¨¦ no me crees sin importar lo que diga? ?Por qu¨¦ ese hombre puede llevarte con una simple mada? Be lo encontr¨® rid¨ªcmente divertido y exasperante: -Carlos, realmente est¨¢s desperdiciando tu talento al no ser un actor. Dicho esto, vio el auto acerc¨¢ndose por dnte. Be ignor¨® al Carlos dolorido y a Laura con los ojos enrojecidos, y corri¨® hacia ¨¦l. Sin necesidad de que Pedro le diera instriones, Be abri¨® puerta del auto y se sent¨® en ¨¦l. En ese momento, Pedro mir¨® hacia puerta, con una expresi¨®n algo sombr¨ªa en su rostro. Today¡¯s Bonus Offer Chapter 205 Cap¨ªtulo 0205 Probablemente vi¨® esa escena en que Carlos detuvo. Be no cre¨ªa que fuera necesario explicarle a Pedro, despu¨¦s de todo, ¨¦l era mucho m¨¢s cercano a Anna. ¨¦l nunca explicaba, ?por qu¨¦ e deber¨ªa hacerlo? -Vamonos. orden¨® Be al conductor. El conductor gir¨® cabeza hacia Pedro, esperando su indicaci¨®n. Pedro apart¨® mirada y le hizo se?as al conductor para que condujera. Luego le pregunt¨® a Be: -?Saliste a encontrarte con Carlos de nuevo? -No hables con tanto celo respondi¨® Be-. T¨² y Carlos no se llevan bien. ?Qu¨¦ tiene que ver conmigo? ?Por qu¨¦ no puedo verlo? Content ? provided by N?velDrama.Org. Pedro respondi¨®: -Be, ?no puedes har bien conmigo? Be respondi¨®: -Lo siento, cari?o, soy rencorosa y no puedo har bien contigo. Efectivamente, no era posible replicar el tono coqueto de mada telef¨®nica. Pedro decidi¨® no discutir m¨¢s con Be por este asunto y pregunt¨®: -?Te ha pasado algo? ? Carlos te ha causado problemas? De cualquier manera, Pedro estaba interviniendo a tiempo. Be decidi¨® no discutir m¨¢s y dijo: -Es una tonter¨ªa, no es un gran problema. Carlos m¨® con ms intenciones, pero a¨²n ten¨ªa lo que e quer¨ªa en sus manos, y Be no pod¨ªa pelear con ¨¦l por eso. -?Por qu¨¦ me maste? -pregunt¨® Be en respuesta. Pedro sab¨ªa que Be no estaba diciendo verdad. Tambi¨¦n sab¨ªa que si Be no quer¨ªa har, incluso si presionaba, e no dir¨ªa nada.. Dejando dedo sensaci¨®n inc¨®moda en su coraz¨®n, Pedro pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasa con tu hombro? ?Est¨¢ bien? -No, ni siquiera conduje el auto. Y ahora e valoraba su vida mucho y obedecer¨ªapletamentes indicaciones m¨¦dicas. -?Solo por eso? -pregunt¨® Be confundida. Pedro respondi¨®: -Mi padre regresar¨¢ al pa¨ªs, ?te lo dij¨® mi abu, verdad? Be asinti¨® con cabeza y dijo: -Lo mencion¨®. ?Va a regresar hoy? A¨²n faltan dos d¨ªas. Continu¨® Pedro: -No se siente c¨®modo en casa ancestral, y Vi Romero ha estado deshabitada por mucho tiempo, solo hay una empleada de limpieza all¨ª. Probablemente. +15 BONUS tengamos que ir y hacer los arreglos necesarios. As¨ª que era por eso. -No voy a ir. -decidi¨® Be, tomando actitud de despreocupaci¨®n. -Nunca he conocido al presidente Romero y no tengo idea de sus h¨¢bitos de vida. No puedo ayudar en nada. Adem¨¢s, mi hombro me duele mucho y no quiero estar corriendo de undo a otro. -Tu hombro no te molest¨® cuando viniste a buscar a Carlos, ?por qu¨¦ te doler¨ªa ir a Vi Romero? -dijo Pedro. Be respondi¨®: -Tambi¨¦n me duele. Por eso quiero regresar temprano y descansar. La expresi¨®n de Pedro empeor¨® yenz¨® a preocuparse por otra cosa: -?C¨®mo lo maste a mi padre? -Presidente Romero, ?no es el presidente de Grupo Romero ahora? -dijo Be, y luego se dio cuenta-. Tranquilo, hasta que nos divorciemos, todav¨ªa lo mar¨¦ pap¨¢. Divorcio, divorcio, siempre hando de eso. Pedro se sinti¨® extremadamente molesto. -Be, abu va a cumplir a?os pronto, ?puedes dejar de mencionar divorcio y evitar problemas para todos? Era un momento de alegr¨ªa familiar, y definitivamente no era adecuado decir algo as¨ª. Seg¨²n escuch¨® de abu, el se?or Romero tampoco estar¨ªa en el extranjero por mucho tiempo. 8 Chapter 206 Cap¨ªtulo 206 Be asinti¨®. ¡ªNo te preocupes, no mencionar¨¦ el asunto del divorcio dnte del presidente Romero. Incluso si tengo el certificado de divorcio, puedo mantenerlo en secreto y no dejar que nadie lo sepa. Pedro escuch¨® los cuidadosos arreglos de Be, pero no hab¨ªa ni un ¨¢pice de alegr¨ªa en su coraz¨®n. -Ahora vamos a Vi Romero. -orden¨® Pedro directamente. -Pedro, ?qu¨¦ quieres decir? ?No dije que no ir¨ªa? -Be abri¨® los ojoso tos por sorpresa. Pedro dijo: -Dado que a¨²n no estamos divorciados, tienes que cumplir con tus debereso mi esposa. E pod¨ªa visitar a Carlos, pero no quer¨ªa pa?arlo a Vi Romero. Esto hizo que Pedro no pudiera contener su enfado. Be vio actitud de Pedro que no admit¨ªa rechazo, no quer¨ªa seguir discutiendo con ¨¦l y se comprometi¨®. Vi Romero estaba ubicada en una zona de oro, era una casa de estilo g¨®tico de tres pisos, con un amplio terreno y jardines dnteros y traseros. A pesar de ser esposa de Pedro, Be nunca hab¨ªa entrado all¨ª. Despu¨¦s de universidad, Pedro se mud¨® de all¨ª y vivi¨® solo en su propia casa, y despu¨¦s de casarse,pr¨® Vi Drag¨®no su nueva residencia. Adem¨¢s,o el se?or Romero y se?ora Romero no estaban en casa y abu Romero viv¨ªa en la antigua residencia, Be no ten¨ªa que ir all¨ª. Sin embargo, e le hab¨ªa pedido a Pedro que llevara, con curiosidad de ver residencia de sus suegros en el pasado. -Hermanito Pedro, p¨¢?ame a Vi Romero, despu¨¦s de todo es casa de mis suegros,o tu esposa debo ir a conoce y que los sirvientes sepan de m¨ª, ?no? Pedro con una mirada fr¨ªa, respondi¨®: -Ellos no est¨¢n en el pa¨ªs, no es necesario ir. En ese momento se sinti¨® muy decepcionada, y para evitar molestar m¨¢s a Pedro, no volvi¨® a mencionar el tema. Sin embargo, no se imaginaba que, justo cuando estaban cerca del divorcio, Pedro llevar¨ªa voluntariamente. Cuando el chofer entr¨® por puerta trasera, el sirviente de casa se acerc¨® y salud¨® respetuosamente: -?Se?orito Romero, buenos d¨ªas! Al ver a Be detr¨¢s de ¨¦l, pareci¨® dudar por un momento,o si no reconociera. Pero Pedro rode¨® con naturalidad el delicado hombro de Be y les present¨®: -Mi esposa, Be. +15 BONUS Aunque no hab¨ªa visto personalmente, el nombre le resultaba bastante familiar. Al escuchar sus pbras, el sirviente se apresur¨® a saludar: ¨CSe?ora, bienvenida. Esto era algo que Be hab¨ªa previsto, as¨ª que no le sorprendi¨®. E esboz¨® una leve sonrisa y entr¨® a casa junto a Pedro. -Se?orito, se?orita, ?ya hanido? ?Les preparo algo? Pregunt¨® sol¨ªcito el empleado. Be neg¨® con cabeza. No se moleste, no tengo hambre. Sin embargo, Pedro dijo: -Prepara algunos tos ligeros, e tiene anemia y necesitaer. El empleado se fue a cocina. -Vamos, subamos a ver. -Pedro tom¨® mano de Be con naturalidad. Su c¨¢lida palma envolvi¨® mano algo fresca de e, y Be se dej¨® guiar por Pedro escaleras arriba. Le mostr¨® d¨®nde estaba habitaci¨®n de los amos y d¨®nde de los invitados. En ese momento, Be crey¨® ver a desdichada de s¨ª misma en vida anterior, demacrada y ausente, encerrada anta?o en un asilo psiqui¨¢trico. Seguramente envidiar¨ªa a Be de ahora. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g Pedro le iba explicando distribuci¨®n des estancias mientras le sujetaba mano. -?Por qu¨¦ de repente te has puesto a llorar? ?Te molesta luz? -pregunt¨® ¨¦l, confuso, mir¨¢nd. Be retir¨® su mano y, impasible, se sec¨® los ojos. -Me encuentro un poco mal, voy a bajar. -?Qu¨¦ te pasa? -insisti¨® Pedro, volviendo a cogerle mano con gesto preocupado-. ?Es el hombro? ?Tienes mareos por falta de alimento? Be volvi¨® a retirar mano. -Me pone mal verte. 4 Today¡¯s Bonus Offer Chapter 207 Cap¨ªtulo 207 Pedro no entend¨ªa por qu¨¦ Be hab¨ªa cambiado de esa manera tan repentina. Al ver sus grandes ojos h¨²medos y su expresi¨®n fr¨ªa, incluso Pedro, que intentaba suavizar rci¨®n entre ellos, no pudo evitar sentir cierta irritaci¨®n. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g -Be, ?es que tienes que ser tan voluble? Be lo mir¨® desde arriba, con frialdad. -?El voluble no eres t¨²? Antes ni siquiera te dignabas traerme a Vi Romero, y ahora que he dejado ro que no me interesa, insistes en traerme. ¡ªPedro, ?acaso es s¨®lo por resentimiento porque ¨²ltimamente no te presto tanta atenci¨®n? -?Crees que para m¨ª es s¨®lo resentimiento? -replic¨® Pedro. -?Entonces qu¨¦? -buf¨® Be-. Si siguiera persigui¨¦ndote y pendiente de tio antes, ?te fijar¨ªas en m¨ª, te importar¨ªan mis deseos y me traer¨ªas aqu¨ª por propia iniciativa? Pedro se qued¨® sin respuesta. Antes, Be demasiado pegajosa, que no dejaba de intentar acaparar su atenci¨®n de mil maneras. Maquill¨¢ndose, visti¨¦ndose provocativa, tray¨¦ndole leche¡­ Le hab¨ªa causado muchos problemas. Cuando Anna se convirti¨® en su secretaria, Be no estaba contenta y arm¨® un esc¨¢ndalo, incluso fue a quejarse a su abu, haci¨¦ndole pasar a Anna innumerables apuros. S¨®lo de recordar aquellos alborotos y chantajes de Be, a Pedro le empezaba a doler cabeza. No ten¨ªa ganas de volver a casa, ni siquiera trajo a Vi Romero. -Lo s¨¦¨Cdijo Be con una sonrisa amarga-. En el fondo me detestas y desear¨ªas que me mantuviera lo m¨¢s lejos posible. Ahora que he edido a tu deseo, te arde el orgullo. -Antes te amaba con locura, pero ?no soy un esorio al que atiendes cuando te ce y desechas cuando te hast¨ªa! ?Tambi¨¦n tengo sentimientos y me duele! Dicho esto, Be se dio vuelta y se march¨® escaleras abajo. El empleado, que hab¨ªa visto, le pregunt¨®: -Se?orita, ?tiene alguna alergia alimentaria¡­? -Gracias, no se moleste, me voy. Respondi¨® Be, saliendo de Vi Romero. Esa era una zona de ricos, todass casas ten¨ªan coche y apenas hab¨ªa taxis que entraran a recoger a los clientes. Be estaba a punto de pedir un coche, pero vio que el ch¨®fer de Pedro estaba sacando el coche. -Sube. -Pedro, sentado en el asiento trasero, baj¨® ventani. Be respondi¨® fr¨ªament¨¦: -No hace falta, pedir¨¦ un taxi yo misma. -Aunque te considere un esorio, no voy a dejarte tirada aqu¨ª. La voz de Pedro sonaba tranqu, sin mostrar enfado ni emoci¨®n alguna. -Sube, te he tra¨ªdo +15 BONUS yo, as¨ª que tengo obligaci¨®n de llevarte de vuelta. Ante esto, Be no discuti¨® m¨¢s y abri¨® puerta del copiloto. Pedro no reion¨®, simplemente abri¨® el ordenador y se puso a revisar el correo. Todos estaban en silencio. Llegaron a Vi Drag¨®n. Fiona ya regres¨®. Al verlos, Fiona les salud¨®: -Se?or, se?ora, ?tienen hambre? He preparadoida, pueden Be quer¨ªa decir que noer¨ªa y que descansar¨ªa, pero Pedro se adnt¨® y subi¨®s escaleras con paso firme. ?Se?or, no va aer? -pregunt¨® Fiona. M¨¢s tarde -respondi¨® Pedro con voz apagada-. Tengo unos documentos que atender. ?Acasos pbras de Fiona hab¨ªan tocado una fibra sensible en Pedro? Si fuera as¨ª, no podr¨ªa ser mejor. As¨ª se ahorrar¨ªan los ¨²ltimos d¨ªas de discusiones. Al ver que Pedro se hab¨ªa ido, Be se sent¨® tranqu a mesa. -Fiona, ?has resuelto r¨¢pido los asuntos de tu casa? Los ojos de Fiona mostraron un brillo de iodidad. ¡ªS¨ª, se?ora, ya no hay problema. Be pens¨® que Fiona deb¨ªa haber tenido alguna dificultad, as¨ª que tranquiliz¨®: -Si tienes cualquier problema, puedes dec¨ªrmelo. Fiona neg¨® r¨¢pidamente con cabeza. No, no pasa nada. Chapter 208 Cap¨ªtulo 208 -Est¨¢ bien. Be tom¨® un sorbo de sopa que Fiona le hab¨ªa servido y luego oy¨® preguntar: ¨CSe?ora, ? ha tenido una pelea con el se?or? ¨C Be volvi¨® a beber un poco de sopa. No pasa nada, no se puede considerar una pelea realmente. E simplemente hab¨ªa desahogado un poco sus emociones por su cuenta, y Pedro no hab¨ªa tenido ninguna rei¨®n. -Se?ora, creo que el se?or se preocupa mucho por usted ahora. Esta sopa nutritiva es algo que el se?or me pidi¨® especialmente que cocinara, para que usted pudiera toma cuando regresara. ¡ªdijo Fiona. Be sinti¨® de repente que sopa hab¨ªa perdido su sabor. ?Qu¨¦ estaba haciendo Pedro? E ya le hab¨ªa dicho lo que pensaba, ?por qu¨¦ se molestaba en hacer esto? Despu¨¦s de cena, Be volvi¨® a su habitaci¨®n. Content ? provided by N?velDrama.Org. Carlos le envi¨® un mensaje. [Be, hoy has sido realmente incorrecta. Recu¨¦rdame que todav¨ªa me debes unaida.] Este hombre, ?iba a aprovecharse de e. [Se?orito S¨¢nchez, ?ya has terminado de jugar? Una y otra vez me has utilizadoo escudo, ? y todav¨ªa tienes el descaro de decir que te debo unaida?] Carlos le m¨® directamente. -?Qu¨¦ pasa, quieres discutir? -pregunt¨® Be sin rodeos. -Tsk, ?por qu¨¦ eres tan hostil? Casi me revientas el t¨ªmpano -dijo Carlos,o si se hubiera tocado el o¨ªdo. ?Tambi¨¦n le has as¨ª a Pedro en privado? ?Es por eso que te quiere abandonar? Be no ten¨ªa ganas de seguir discutiendo con ¨¦l. -Se?orito S¨¢nchez, ?qu¨¦ asunto tienes? No estar¨¢s mando solo para preguntar sobre Pedro y yo, ?verdad? Si es as¨ª, empezar¨¦ a pensar que est¨¢s secretamente enamorado de ¨¦l. -?Puaj! -Carlos se sinti¨® instant¨¢neamente asqueado. ?No soy tan ciegoo t¨²! Los dos siguieron intercambiando unas cuantas r¨¦plicas m¨¢s, y Be estaba a punto de colgar cuando Carlos finalmente habl¨® de lo que realmente importaba. -Oye, no es que quieras promocionar los medicamentos de Instituto Ben¨¦fico, ?verdad? He hecho que alguien prepare un borrador del n, ¨¦chale un vistazo y tratemos de definir el n concreto pr¨®xima semana. -De acuerdo, env¨ªamelo. Despu¨¦s de colgar con dificultad, Be se dispuso a encender el ordenador, pero vio a Pedro da +15 BONUS pie junto a puerta. No sab¨ªa cu¨¢ndo hab¨ªa llegado all¨ª, pero su apuesto rostro segu¨ªa sin expresi¨®n, y sus ojos negros, impasibles. Be se frunci¨® el ce?o, -?Hay algo? Pedro no dijo nad¨¤ y se fue hacias escaleras. Qu¨¦ misterio. Be cerr¨® puerta de habitaci¨®n, abri¨®putadora yenz¨® a leer el n. Despu¨¦s de terminar, Be sent¨ªa dolor de espalda y cintura, as¨ª que apag¨®putadora y quer¨ªa bajar a mar a Fiona para que le ayudara a aplicar crema. Pero cuando abri¨® puerta, vio a Pedro a punto de tocar el pomo. E le hab¨ªa hado con tanta ridad, y dado el orgullo de Pedro, no deber¨ªa volver a entrar en habitaci¨®n. -?Vienes a buscar algo? -pregunt¨® Be. Pedro no respondi¨®, pero cuando vio el ung¨¹ento en mano de Be, extendi¨® mano para tomarlo. Be frunci¨® el ce?o, -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? -Fiona se ha dormido, y su fuerza no es suficiente. Si quieres recuperarte pronto, acu¨¦state. Pedro entr¨® en habitaci¨®n y dijo con frialdad: -Ya te lo he dicho, no tengo ning¨²n inter¨¦s en ti, solo es un rencor. Be se qued¨® sin pbras. Tal vez psicol¨®gicamente no tuviera inter¨¦s, pero el beso en cocina ¨²ltima vez no parec¨ªa el de alguien sin inter¨¦s. En este momento, el rostro de Pedro era inexpresivo y sus ojos fr¨ªos,o si solo viniera a cumplir una tarea por sus posiciones. Be no pudo evitar preguntar: -?Los hombres pueden separarpletamente lo psicol¨®gico y lo f¨ªsico? Chapter 209 Cap¨ªtulo 209 ¨C A Al escuchar su pregunta, Pedro se puso m¨¢s sombr¨ªo. ¥­©` -?No te quieres untar crema para rgarlo y que tu abu no se d¨¦ cuenta de lo que pasa? Be se qued¨® sin pbras. Ten¨ªa que cuidarse de su propia salud. Pedro tambi¨¦n ol¨ªa a medicina, as¨ª que probablemente tambi¨¦n se hab¨ªa untado. ¨¦l ten¨ªa m¨¢s experiencia que Fiona. Pens¨¢ndolo bien, Be se sent¨® de nuevo en si y se afloj¨® un poco ropa de casa. ¡ª Si¨¦ntate y ¨²ntame. This belongs to N?velDrama.Org - ?. Aunque parec¨ªa que no ten¨ªa deseo sexual, no se pod¨ªa descartar que de repente le diera un arranque. As¨ª estar¨ªa m¨¢s segura sentada. Pedro no puso objeciones y se acerc¨® a e por detr¨¢s, calentando el ung¨¹ento en sus manos antes de posas sobre sus hombros. El c¨¢lido tacto de sus grandes manos sobre herida hizo que Be sintiera dolor, pero tambi¨¦n un poco de calor. No pudo evitar fruncir el ce?o. Pedro no redujo presi¨®n yenz¨® a masajea. Le dol¨ªa, pero frescura del ung¨¹ento y el calor de sus manos sobre su piel le produc¨ªan una sensaci¨®n agridulce. Pedro masaje¨® durante casi media hora, y Be sent¨ªa que incluso e sudaba, as¨ª que Pedro probablemente sudar¨ªa m¨¢s. Si hubiera sido Fiona, probablemente no lo habr¨ªa hecho tan bieno Pedro. Be dej¨® a undo sus prejuicios hacia Pedro por el momento. Cuando termin¨®, Pedro no se qued¨® ni dijo nada, simplemente se fue. Eso sorprendi¨® un poco a Be. Como el tipo deerciante que no nunca perdi¨®, ?no iba a poner ninguna condici¨®n? Por noche, cuando Be estaba adormda, sinti¨® movimiento en cama, y Pedro se hab¨ªa unido a e. Probablemente solo eran unos d¨ªas antes del divorcio, y no quer¨ªa molestarse en cambiarse de habitaci¨®n. Be no le dio m¨¢s vueltas y sigui¨® durmiendo. Al d¨ªa siguiente, s¨¢bado. Cuando Be se despert¨®, Pedro ya no estaba a sudo. Baj¨® a desayunar y recibi¨® una mada de hermana ra, pidi¨¦ndole que fuera a Caza. -Hermana ra, ?ni siquiera descansas los s¨¢bados? -brome¨® Be-. Realmente te mereces el t¨ªtulo de mujer de hierro. +15 BONUS ¨²ltimamente los negocios de Caza eran bastante estables, y ra estaba muy ocupada, concentrando en empresa, lo que le hab¨ªa valido el elogio de ser una mujer fuerte y ambiciosa. -Esto no se puede evitar, empresa acaba de estabilizarse, no me atrevo a descuidar nada. dijo ra con una sonrisa. -Te he mado para que veas c¨®mo funciona empresa, despu¨¦s de todo eres ionista, al menos deber¨ªas interesarte un poco. Be tambi¨¦n sonri¨®. -No tengo nada que temer en confiar todo a ti, ahora solo espero salida a bolsa de Caza, entonces mi inversi¨®n ser¨¢ un ¨¦xito rotundo. Todo eso te lo mereces, si no fuera por tu ayuda en los momentos dif¨ªciles, es posible que Caza hubiera sido ahogada por Luis. Mientras haba, a ra le vino algo a mente. -Ah, s¨ª, Be, he recibido noticias de que posible que Luis salga pronto de prisi¨®n. es -?Tan pronto? Apenas han pasado unos d¨ªas desde que polic¨ªa se lo llev¨®, ?c¨®mo es posible que ya vaya a salir? -Be no lo entend¨ªa. ra explic¨® que en su momento Luis fue detenido por haber utilizado medios irregres para hacerse con diri¨®n de destiler¨ªa, pero ahora otra parte admite que fue una venta voluntaria a bajo precio a Luis, sin que este le hubiera amenazado. -Esto es obvio que ha sido un soborno, ?de qu¨¦ otra manera alguien iba a exculparle as¨ª?ent¨® Be. -Eso ya es algo que no podemos saber ¨Cdijo ra-. Cuando me enter¨¦ de que iba a salir pronto, me preocup¨¦ de que pudiera volver a vengarse de ti, por eso te lo he advertido. Be frunci¨® un poco el ce?o. Chapter 210 Cap¨ªtulo 210 La ¨²ltima vez, Pedro dijo que, primero, no hab¨ªa pruebas de que Luis enviara a alguien a amenaza, y segundo, aunque se pudiera vincr a ¨¦l, sus hombres no llegaron a hacer nada concreto. Con esto, lo m¨¢ximo que podr¨ªa pasar ser¨ªa que le tomaran una deraci¨®n y le dieran un par de advertencias. As¨ª que Miguel investig¨® el historial de Luis y, con el argumento de que hab¨ªa utilizado medios irregres, hizo que lo detuvieran el d¨ªa de inauguraci¨®n para interrogarlo. Se esperaba que lo encerraran durante unos a?os, pero result¨® que iba a salir muy pronto. -Pero tampoco tienes que preocuparte demasiado, esa persona es un cobarde que solo se atreve con los d¨¦biles. Ahora que sabe que el director Romero te ha hecho esto, no se atrever¨¢ a volver a molestarte. -tranquiliz¨® ra. -Y si se atreve a salir, yo misma ir¨¦ a advertirle queo vuelva a ir contra ti, no lo dejar¨¦ en paz. ¨C a?adi¨®. Al o¨ªr esto, Be sonri¨®. -Bien. Ahora vivimos en una sociedad de derecho, no puede ir haciendo lo que le venga en gana. Siguieron hando un poco m¨¢s sobre el tema, y entonces ra dijo: -Elena lleva ya unos d¨ªas de vuelta del extranjero, ?qu¨¦ te parece si nosotras tres vamos aer juntas? -De acuerdo, ahora mo. Be acababa de sacar el tel¨¦fono cuando son¨® el de Elena. -?Vaya, parece que estamos en sinton¨ªa! Yo tambi¨¦n iba a marte¨Cbrome¨® Be. -?D¨¦jame har primero! -pidi¨® Elena-. Los de mi departamento hemos organizado una peque?a actividad de equipo, y puedes venir con nosotros. El doctor Julio no puede ir, as¨ª que te necesito a ti. This belongs to N?velDrama.Org - ?. -?Y por qu¨¦ no me dijiste nada ayer? -pregunt¨® Be, sorprendida. -Ayer todav¨ªa no hab¨ªa pensado en llevarte, pero ahora que el doctor Julio no puede ir, has tenido suerte -explic¨® Elena-. Hace mucho que no salimos juntas, ?d¨®nde est¨¢s? ?Voy a recogerte! -Ah, es verdad, ?para qu¨¦ me ibas a mar? -record¨® entonces Elena. Be mir¨® a ra, que cogi¨® el tel¨¦fono sonriendo: -Elena, te maba para que t¨² y Be vini¨¦ramos a comers tres juntas, pero ya que ten¨¦is nes, dej¨¦moslo para otro d¨ªa. -?Perfecto, nos veremos otro d¨ªa! acept¨® Elena alegremente. Tras despedirse de ra, Be sali¨® para volver a su casa y cambiarse de ropa antes de que Elena fuera a recoge. -?Qu¨¦ vas a hacer volviendo all¨ª? Eres hermosa por naturaleza, y te quedar¨¢s be sin importar c¨®mo te vistas. ?Nadie puede quitarte tu brillo! +15 BONUS Al escuchar su risa, Be dijo: ¡ªEs cierto que soy be, pero tambi¨¦n podemos ser un poco m¨¢s discretas. Bien, discretas. Qu¨¦date en puerta de Caza, ahora mismo voy. Be no tuvo que esperar mucho, pues pronto llegaron Elena y sus dos colegas. Elena conduc¨ªa el coche, en el que tambi¨¦n iban sentados otros dos de suspa?eros de trabajo, dejando el asiento del copiloto reservado para Be. Be salud¨® a Elena y a sus dos colegas, y pregunt¨®: -?A d¨®nde vamos? Elena sonri¨® con seguridad: -Ya lo ver¨¢s cuando lleguemos, es un lugar con un paisaje y un ambiente incre¨ªbles, estoy segura de que te va a encantar. Qu¨¦ infantil, y todav¨ªa se hizo misteriosa. Be pregunt¨®: -?Somos solo nosotras? -Otros del equipo ya han ido por dnte, nos reuniremos all¨ª. Las dos enfermeras que pa?aban a Elena tambi¨¦n eran j¨®venes, y entre es chaban sobre chismes y maquije. Aproximadamente dos horas despu¨¦s, llegaron a su destino. Los dem¨¢s colegas de Elena tambi¨¦n hab¨ªan llegado, y estaban emocionados tomando fotograf¨ªas. Era una vi situada al pie de una monta?a, junto a un r¨ªo, con un entorno realmente hermoso y una gran extensi¨®n de terreno. La entrada era imponente, y el letrero en fachada era muy mativo. Vi Nube. Cuando vio este nombre, ?Be de pronto record¨®! Today¡¯s Bonus Offer X Chapter 211 Cap¨ªtulo 211 Pedro le dijo algo de que supa?¨ªa ten¨ªa neada una actividad de equipo aqu¨ª en el Lago, Nube este s¨¢bado. ?Qu¨¦ casualidad que Elena tambi¨¦n hubieran elegido este lugar! Be apart¨® a Elena a undo: -Vamos, confiesa, ?te has puesto de acuerdo con Pedro? Elena mir¨® sin entender: -?Ponernos de acuerdo en qu¨¦? ¡ªNo te hagas tonta conmigo. -Be mir¨® con severidad. ?Cu¨¢ndo te ha sobornado Pedro? Hace solo unos d¨ªass vieron en el hospital y Elena no mencion¨® nada sobre actividad del equipo, y ahora de repente han decidido venir. Sin siquiera decirle el lugar exacto, para que no sospechara. Al ver que no pod¨ªa ocultarlo m¨¢s, Elena solt¨® una carcajada. s que n -No haya sobornado exactamente. Varios de nuestro departamento quer¨ªamos venir a pasar un rato, y justo cuando Pedro dijo que iban a venir aqu¨ª, pues no me negu¨¦ a invitaci¨®n. Be mir¨® con desaprobaci¨®n: -?Eres de esas que van a por el chollo? Elena le dijo: -Esto no es un chollo, jel Lago Nube es car¨ªsimo! Adem¨¢s, sons mejores aguas termales naturales, ricas en minerales, perfectas para rjarse y recuperarse. Te lo digo de coraz¨®n, es por tu bien. -?Me traicionaste por viajar gratis?-pregunt¨® Be. -No tiene nada de malo. -Elena empuj¨® a Be hacia dentro-. Pedro tampoco es un monstruo, jera tu exesposo! Be ten¨ªa ganas de golpea: -Elena, t¨² misma has dicho que es mi ex, ya no tenemos nada que ver. ?A qu¨¦ viene todo esto? Incluso si quieren divorciarse, no hay necesidad de no verse nunca, ?verdad? Elena tom¨® su mano y dijo: -Adem¨¢s, todav¨ªa son esposos. ?No lo ves aqu¨ª y no puedes evitar verlo cuando te vayas a casa, ?no? Be sent¨ªa que algo no encajaba, aunque lo que dec¨ªa ten¨ªa cierta l¨®gica. Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g -Supongo que soy d¨¦bil de car¨¢cter y me he dejado convencer por Manuel. -a?adi¨® Elena. ?As¨ª que tambi¨¦n hab¨ªa sido idea de Manuel? ?C¨®mo te convenci¨® Manuel?-pregunt¨® Be. Elena inform¨® que Manuel hab¨ªa sacado el asunto de noche en el bar, diciendo que Pedro, sin tener en cuenta el peligro,s hab¨ªa ayudado, y que incluso se hab¨ªastimado cintura. Manuel tambi¨¦n dijo que Pedro, debido a lo ocurrido en ¨²ltima fiesta del Grupo Romero, cuando te dej¨® s all¨ª, siempre se ha sentido en deuda, as¨ª que quer¨ªa sacarte a pasear y +15 BONUS hacerte feliz. Be forz¨® una leve sonrisa. La vez pasada, Pedro tambi¨¦n se hab¨ªa tomado molestia de explicar lo de fiesta. A lo mejor tambi¨¦n fue idea de Manuel. Manuel result¨® ser un buen hermano para Pedro. Cuando este odiaba, ¨¦l ech¨® Y cuando Pedro se resist¨ªa a deja ir, ¨¦l anduvo de undo para otro buscando una soluci¨®n. Ya que has venido, no te enfades, despu¨¦s de todo es un lugar que te gusta, hazo si Pedro no existiera y disfruta a tus anchas. Eso ten¨ªa sentido. Be le dio un apret¨®n de advertencia a Elena. -Que no se vuelva a repetir, porque entonces si que me enfadar¨¦. Elena levant¨®s manos en se?al de garant¨ªa: -Tranqu, a menos que sea Pedro quien me invite a dar vuelta al mundo con Julio, jno volver¨¦ a dejarmeprar! Be se qued¨® sin pbras. Habian estado chando tanto rato que lospa?eros de Elena ya se hab¨ªan ido a registrarse en recepci¨®n de vi de los visitantes. -?Vamos a pasar noche aqu¨ª? Be mir¨® tarjeta de habitaci¨®n que ten¨ªa Elena. -Como no me avisaste, no he tra¨ªdo nada, as¨ª que no me resulta c¨®modo quedarme. Elena le dijo: -No te preocupes, alguien lo ha preparado todo por ti. Diciendo esto, le entreg¨® una tarjeta de habitaci¨®n. dentro. Esta es tu habitaci¨®n, tus cosas ya est¨¢n Por eso Elena le hab¨ªa dicho que no se preocupara por nada. -?Y si no hubiera venido? -pregunt¨® Be. Elena respondi¨®: -Pues si no vienes, te traer¨¦ tus cosas y no es gran cosa. Be se qued¨® sin pbras. Chapter 212 Cap¨ªtulo 212 Aqu¨ªs habitaciones ten¨ªan un encanto especial, mayor¨ªa eran edificios antiguos, incluso el suelo de los pasillos estaba hecho con tas de madera. La habitaci¨®n de Be no estaba en el mismo piso que de Elena, despu¨¦s de abrir puerta, se encontr¨® con una habitaci¨®n con cama matrimonial. En pulcra cama hab¨ªa rosas dispersas con p¨¦talos, pa?ados de diversos adornos en pareja, dando al lugar un ambiente misterioso y sugerente. Su peque?a maleta estaba aldo del armario, Be abri¨®. Dentro efectivamente hab¨ªa su bikini, camis¨®n y dem¨¢s ropa de recambio, incluyendo productos de cuidado de piel y maquije. Era evidente que todo era obra de Fiona. Entonces, ?acaso todos sab¨ªan de su itinerario de hoy, excepto e misma? Be sac¨® el bikini y se lo puso, mir¨¢ndose al espejo se sinti¨® algo inc¨®moda. ?Acaso mostraba demasiado el pecho? Este bikini lo hab¨ªaprado con intenci¨®n de usarlo con Pedro ens termas. Despu¨¦s de que Pedro rechazara despiadadamente, lo hab¨ªa guardado sin haberlo usado nunca Aunque el dise?o parec¨ªa bastante normal, al pon¨¦rselo se ve¨ªa demasiado¡­tentador y seductor. Justo entonces se escuch¨® un golpe en puerta, Be pens¨® que era Elena y pregunt¨® al abrir: - Elena, ?c¨®mo me queda este bikini? Pero se qued¨® petrificada. ya que quien estaba de pie en puerta no era Elena, sino el apuesto Pedro. Hoy llevaba ropa informal, una camisa polo nca y pantalones negros, lo que le daba un aspecto menos serio y m¨¢s rjado. ?No deber¨ªa estar ens termas con los subordinados del Grupo Romero o tomando el t¨¦? ?Por qu¨¦ estaba ah¨ª? Los ojos negros de Pedro estaban fijos en Be. El ajustado corte del bikini hab¨ªa envuelto su cinturao si pudiera abarcarse con una mano. Bajo t negra, sus brazos n¨ªveos y susrgas y esbeltas piernas hac¨ªan parecer una belleza cautivadora. This is property ? of N?velDrama.Org. Pedro trag¨® saliva involuntariamente, hasta su garganta se hab¨ªa secado. -?Qu¨¦ est¨¢s mirando! Be se dio cuenta de mirada anhnte de Pedro y de repente reion¨® a lo inapropiado de +15 BONUS su atuendo en ese momento.. E cubri¨® su pecho cons manos e intent¨® cerrar puerta. Pero Pedro se le adnt¨® y entr¨® a habitaci¨®n, cerrando puerta tras de s¨ª. -?Qu¨¦ pretendes?-pregunt¨® Be, retrocediendo con caut. La mirada de Pedro segu¨ªa fija en su esbelta cintura, y su voz sonaba ronca: -?Piensas salir asi? Al ver esos ojos oscuros, aquel sentimiento de verg¨¹enza volvi¨® a inundar su coraz¨®n. Be se sonroj¨®: -?No tiene nada que ver contigo! E se dio vuelta y entr¨® al cuarto de ba?o, cerr¨¢ndolo con ve. Ese idiota de Pedro, ?por qu¨¦ ten¨ªa que aparecer en todas partes? Ni siquiera anunci¨® quien era cuando maba a puerta. Hizo que e fuera a abrir sin siquiera ponerse una toa. Y ahora hab¨ªa visto en ese rid¨ªculo atuendo. Qu¨¦ verg¨¹enza tan terrible. Recordando esa mirada suya, ardiente y llena de un deseo insaciable. Be se cubri¨® el rostro, abochornada. -Toc, toc. Poco despu¨¦s, se escuch¨® el sonido de alguien mando a puerta del ba?o. -?Qu¨¦ quieres?-respondi¨® Be, sin mucha amabilidad. Chapter 213 Cap¨ªtulo 213 Pedro dijo con cierta indiferencia: -He mandado traer un traje de ba?o nuevo para ti. Puedes recogerlo en puerta, o yo lo dejo all¨ª. -D¨¦jalo en puerta yrgate de una vez.¨Crespondi¨® Be. Pedro hizo una pausa de unos dos segundos y luego dijo: -Te esperar¨¦ en el pasillo. Dicho esto, dej¨® bolsa y se oy¨® c¨®mo cerraba puerta al salir. Be suspir¨® aliviada. Toc¨® sus ardientes mejis y se puso el nuevo traje de ba?o. Este era m¨¢s recatado, cubriendo incluso sus hombros, y falda le llegaba hasta medio muslo. Se sent¨ªa m¨¢s c¨®moda as¨ª. Aun as¨ª, Be se envolvi¨® en una toa antes de abrir puerta y salir. All¨ª estaba Pedro, esper¨¢nd en el pasillo. Cuando vio, sus oscuros ojos recorrieron, deteni¨¦ndose en susrgas y ncas piernas, pero no dijo nada. Vamos, se?orita Rodr¨ªguez y los dem¨¢s est¨¢n ens termas. Be a¨²n se sent¨ªa inc¨®moda: -Puedo ir yo s, no necesito que me pa?es. Pedro respondi¨®: Hoy hemos reservado todo el lugar, son principalmente gente del Grupo Romero. Como se?ora Romero, no puedo dejarte ir s.Content ? provided by N?velDrama.Org. ?No es eso lo que sol¨ªas hacer?> Se quej¨® Be en su inferior. Pedro pareci¨® adivinar sus pensamientos y dijo con un tono enigm¨¢tico:-Antes fui un poco negligente, pero ahora me asegurar¨¦ de atenderte. Habl¨® en un tono tan amableo si no hubieran tenido un conflicto ayer en Vi Romero. Be prefiri¨® no entrar en eso. Total, solo ser¨ªan unos d¨ªas m¨¢s. Aguantar¨ªa un poco. En el camino as termas, Be se encontr¨® con varios miembros del Grupo Romero. Al verlos, ellos saludaron respetuosamente, e incluso algunas mujeres miraron con envid Be admit¨ªa que, objetivamente hando, Pedro ten¨ªa mucho que ofrecer. Buen linaje, buen fisico, buen aspecto. L¨¢stima que por dentro fuera tan despreciable. Sumida en estos pensamientos, pronto llegaron as termas. Aqu¨ª hab¨ªa muchos tipos de piscinas termales, y adem¨¢s una zona de refrigerio, una zona de vapor seco y h¨²medo, y una piscina grande, etc¨¦tera. +15 BONUS A lo lejos, Be vio que Elena y algunos otros estaban cogiendoida. Be quiso ir a buscarlos r¨¢pidamente, pero no se fij¨® en los escalones y casi se cay¨®, -?Cuidado! Pedro reion¨® r¨¢pido y agarr¨®, tir¨¢nd hacia atr¨¢s. El albornoz de Be se le cay¨® y todo su cuerpo cay¨® sobre Pedro. El suave y fragante cuerpo presionado contra el suyo hizo que Pedro se quedara sin aliento. El deseo que hab¨ªa logrado reprimir antes volvi¨® de golpe. Pedro abraz¨® delgada cintura de Be, talo hab¨ªa imaginado, tan suave y delicada. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Su¨¦ltame. -le susurr¨® Be, luchando discretamente. -?No pod¨ªas ir m¨¢s despacio y mirar por d¨®nde ibas? Pedro dijo esas pbras de reproche, pero a¨²n no solt¨®. -Hay mucha gente mir¨¢ndonos, su¨¦ltame. -protest¨® Be de nuevo. Estaban parados en parte m¨¢s alta de zona de aguas termales, donde todo el mundo pod¨ªa verlos. ?Pedro se hab¨ªa vuelto loco? Abraza de esa manera tan ¨ªntima y en p¨²blico. Al escuchars irritadas pbras de e, Pedro todav¨ªa no solt¨®, susurr¨¢ndole ronco al o¨ªdo: -No te muevas, espera un poco. Al o¨ªr esto, el cuerpo de Be se tens¨® repentinamente. Chapter 214 Cap¨ªtulo 214 Algo no andaba bien con Pedro. Abrazados de esa manera tan intima en medio de tanta gente, incluso hab¨ªa quienes sacaban sus tel¨¦fonos para tomarles fotos a escondidas. Qu¨¦ verglienza. Lo peor era que Be ni siquiera se atrev¨ªa a moverse, temerosa de que Pedro pudiera hacer algo indecente. ?Qu¨¦ desvergonzado era ese hombre! Be lenz¨® a Pedro una mirada llena de enojo. Al ver el rostro molesto de Be, Pedro apret¨® un poco m¨¢s entre sus brazos y, sujet¨¢nd firmemente des caderas, llev¨® hacia piscina m¨¢s cercana. Caminaban muy pegados el uno al otro. Be se arrepentia de haber venido. Deber¨ªa haberse ido en cuanto lleg¨®. No deb¨ªa dejarse llevar pors insistencias de Elena y fingir que Pedro no exist¨ªa. Todo hab¨ªan sido patra?as. Pedro no pod¨ªa desaparecer, y e no lograba disfrutar de nada. Lo ¨²nico que quer¨ªa en ese momento era esfumarse. Con el rostro hundido en el pecho de Pedro, el aroma de su cabello lo invad¨ªa porpleto, y ¨¦l sent¨ªa que le costaba cada vez m¨¢s contrrse. -T¨² a¨²n¡­-Be levant¨® cabeza, cons mejis encendidas y una mirada furiosa, al borde del nto por verg¨¹enza. Pedro, haciendo un gran esfuerzo por dominarse, le respondi¨® con voz ronca: -Aguanta un poco m¨¢s, ya casi llegamos a piscina. ?Aguanta un poco m¨¢s? Eso sonaba tan raro. -Despreciable. -buf¨® Be, con el rostro enrojecido, deseando poder morderlo. -Si sigues mir¨¢ndome as¨ª, nos vamos directo a habitaci¨®n.¨Camenaz¨® Pedro con voz grave, reflejando m¨¢s deseo que enojo. Be supo que, si lo provocab¨¢ m¨¢s, Pedro ser¨ªa capaz de cumplir su pbra. This is property ? of N?velDrama.Org. As¨ª que, odi¨¢ndose a s¨ª misma, baj¨® mirada, resignada. -?Entonces camina m¨¢s r¨¢pido! -Bueno.¨Crespondi¨® Pedro en un susurro, depositando incluso un beso suave sobre el cabello de Be. E ni siquiera necesitaba mirar para saber que esta escena hab¨ªa sido presenciada por muchos, No lograba entender c¨®mo una simple visita as termas se hab¨ªa convertido en una situaci¨®n. +15 BONUS tan inc¨®moda y extra?a. Finalmente llegaron al borde des termas, los dos ten¨ªan piel acalorada por verg¨¹enza. Pedro abraz¨® cuando entraron al agua, pero Be ten¨ªa prisa por nadar lejos. Sin embargo, Pedro a¨²n manten¨ªa entre sus brazos. Result¨® que hab¨ªa algunas otras personas en el manantial. Por suerte, eran discretos y al ver a pareja del jefe tan acaramda, se levantaron y se fueron a otro estanque.. Be se sent¨ªa muy avergonzada, pero en ese momento el tel¨¦fono de Pedroenz¨® a sonar. El personal del Lago Nube hab¨ªa sido muy amable y les hab¨ªan dado a todos los hu¨¦spedes unas bolsas impermeables transparentes para los tel¨¦fonos. Aprovechando que Pedro iba a coger el tel¨¦fono, Be se zaf¨® r¨¢pidamente de ¨¦l y sali¨® corriendo del manantial, con intenci¨®n de ir a buscar a Elena. ?Pero Pedro le agarr¨® el pie! -?Qu¨¦ quieres? Be apret¨® los pu?os, aunque no podr¨ªa ganarle a Pedro, si ¨¦l intentaba aprovecharse de e, ? e no se lo iba a permitir! -Tr¨¢eme una toa. -dijo Pedro con expresi¨®n indescifrable. Pedro no se hab¨ªa cambiado ni los pantalones de ba?o, iba con su ropa normal y directamente se meti¨® en el estanque, as¨ª que salir as¨ª no era muy apropiado. Be lo mir¨® con enfado. -?C¨®mo quieres que te traiga si me est¨¢s agarrando? Sus delicados y suaves pies eran tan peque?os que Pedro pod¨ªa rodearlos con una s mano. Chapter 215 Cap¨ªtulo215 Al sentir ira y lucha de Be, finalmente solt¨®. Las toas estaban colocadas por todas partes junto a los bordes de piscina, as¨ª que Be, sin dejarse llevar por el enojo, tom¨® una y senz¨® a Pedro, y se envolvi¨® e misma en otra, escapando por el sendero que rodeaba piscina para ir a buscar a Elena. Pedro observaba a h¨²meda Be, y aunque llevaba un modesto traje de ba?o, no pod¨ªa ocultar sus hermosas piernas ni su figura tentadora, y se arrepinti¨® un poco de habe dejado 1. ir. -Hermano Pedro, ?me est¨¢s escuchando? -volvi¨® a mar Manuel. This is property ? of N?velDrama.Org. Pedro desvi¨® mirada, con un tono algo irritado. -?Qu¨¦ pasa? -?Por qu¨¦ est¨¢s tan furioso? ?Es que tienes alguna necesidad insatisfecha? -brome¨® Manuel. Manuel no se imaginaba que sus bromas casual mente hab¨ªan tocado un punto sensible de Pedro. -?En adnte, ha directamente con Miguel, no me vuelvas a mar! Y colg¨® el tel¨¦fono. Dejando a Manuel confundido. ¨¦l se pregunt¨® qu¨¦ hab¨ªa hecho mal para que ya no pudiera ni marlo. Be encontr¨® a Elena, quien,o si supiera que iba a busca, ya hab¨ªa despejado a los dem¨¢s colegas. Estaba sentada en el estanque des rosas, sonriendo con expresi¨®n picara mientras sosten¨ªa el tel¨¦fono. -Deja de reirte, ?casi me matas!-se quej¨® Be al entrar en el agua. -?C¨®mo te voy a haber matado? Solo te traje aqu¨ª as termas, ?no te obligu¨¦ a que te abrazaras con Pedro! Elena brome¨®: -Un abrazo vale, pero es que se pasaron, no quer¨ªan soltarse. Para los dem¨¢s, pensar¨¢n que son una pareja reci¨¦n casada, tan cari?osa. Al recordar lo sucedido,s mejis de Be volvieron a enrojecerse. La realidad era diferente de lo que Elena imaginaba, pero no pod¨ªa decirle que fue Pedro el.que tuvo una rei¨®n fisiol¨®gica y por eso tuvieron que fingir. -Vaya, ?ahora te da verg¨¹enza y te sonrojas? Sigui¨® bromeando Elena: -No sabes, mis colegas estaban aldo m¨ªo gritando de envidia, dec¨ªan que ustedes eran tan acaramdos que no lo soportaban, y que tambi¨¦n quer¨ªan casarse y enamorarse. -?Basta ya! Be le salpic¨® agua a Elena-. ?Es culpa tuya que me hayas enga?ado y que no vayamos a dormir juntas en misma habitaci¨®n. Pase lo que pase, esta noche voy a dormir contigo. Aunque el equipaje de Pedro no estaba en su habitaci¨®n, Be segu¨ªa un poco preocupada. No 1/2 +1D BONUS fuera a ser que Pedro volviera a perder cabeza y buscara, y e no pudiera defenderse Estar¨ªa m¨¢s segura si se quedaba con Elena. Elena, sec¨¢ndose mancha de agua del estuche del tel¨¦fono, rechaz¨®: -Eso no puede ser, el doctor Julio va a venir m¨¢s tarde, no puedes interferir en nuestro mundo a dos. Be se enfad¨®: ¨CCuando nos fuimos, me dijiste que el doctor Julio no ten¨ªa tiempo. -S¨ª, por ma?ana no ten¨ªa, pero por noche s¨ª. Elena mir¨® su tel¨¦fono y de repente se le ilumin¨® cara. Cogi¨® el tel¨¦fono apresuradamente y lo mir¨® con atenci¨®n, para luego exmar con sorpresa: ?Be, mira! ?Alguien ha subido una foto tuya y de Pedro! -?Qu¨¦ foto? -Be present¨ªa que no ser¨ªa una buena noticia. Se acerc¨® a mirar y, efectivamente, era escena en que Pedro abrazaba y le besaba el pelo. En foto, se vio a Pedro sosteniendo una mano con una mano y sosteniendo otra mano alrededor de su cintura, inclin¨¢ndose y besando su cabello. Debido al ¨¢ngulo de foto, con el sol incidiendo sobre ellos, imagen ten¨ªa un aire rom¨¢ntico y bello. -Vaya, vaya, con esa su apariencia tan hermosa, cualquier foto es una obra maestra. Continu¨® Elena: -Mira losentarios de gente, son tan celosos. Be los vio. Hab¨ªaentarios de todo tipo. Desde gente que dec¨ªa estar impactada y celosa, hasta quienes baban lo bonito y dulce que era todo. Incluso hab¨ªa quien mencionaba que en ¨²ltima fiesta hab¨ªan creido que rci¨®n entre el director Romero y su esposa no iba bien, pero ahora vefan que era todo lo contrario. Be resopl¨®. Eran gente demasiado cr¨¦d. De repente, Be se dio cuenta de que algo no encajaba y le arrebat¨® e Chapter 216 Cap¨ªtulo216 -Esta no es red interna de empleados del Grupo Romero, ?c¨®mo est¨¢s aqu¨ª? Be miraba a Elena con atenci¨®n. Elena devolvi¨® el tel¨¦fono sin sentir culpa alguna y sigui¨® hojeando losentarios con mucho inter¨¦s. No es el grupo de trabajo. Es un peque?o grupo de quejas que ellos crearon, Manuel me invit¨® a entrar. Be se rio ante actitud de Elena. -Vaya, has desarrodo una buena red de contactos, no solo te has hecho amiga de Manuel, sino que tambi¨¦n has logrado infiltrarte en el grupo interno del Grupo Romero. Elena respondi¨®: Es que tambi¨¦n quer¨ªa conseguir los ¨²ltimos chismes de primera mano. Tranqu, nadie sabe nuestra rci¨®n, as¨ª que todo lo que dicen aqu¨ª es de coraz¨®n. Be se qued¨® sin pbras. En habitaci¨®n de mansi¨®n, Anna estaba revisando unos documentos cuando el constante sonido de los mensajes de su tel¨¦fono distrajo. Su herida en frente a¨²n no hab¨ªa sanado porpleto, por lo que no pod¨ªa entrar en contacto con el agua. Por eso, no se uni¨® a actividad, sino que se qued¨® en habitaci¨®n estudiando el proyecto que hab¨ªa encontrado para Daniel. Al escuchar tantos mensajes en el grupo de chat, Anna tom¨® su tel¨¦fono para ver si hab¨ªa alguna noticia importante. Al abrirlo, vios fotos de Pedro y Be, y sonrisa de su rostro desapareci¨® de inmediato. Hab¨ªa varias fotos de ellos abrazados con intimidad, y en mirada de Pedro se pod¨ªa apreciar una ternura que parec¨ªa inconsciente hacia Be. Anna agarr¨® el tel¨¦fono con fuerza, deseando poder romperlo en pedazos por ira. Antes de venir, hab¨ªa confirmado con su secretaria que Pedro estaba solo. ?Por qu¨¦ Be estar¨ªa all¨ª, y encima mostrando abiertamente su afecto con Pedro? Anna se oblig¨® a calmarse y envi¨® un mensaje a udia. [?C¨®mo es que a¨²n no has hecho nada para mejorar tu rci¨®n con Be?] Nadie le daba informaci¨®n, siempre era m¨¢s pasiva. udia le devolvi¨® mada de inmediato y dijo: -Se?orita Garc¨ªa, Be ahora tiene mucha desconfianza hacia m¨ª, no me hace caso en nada, por lo que no puedo apresurars cosas. -Entonces, ?piensas dejar que siga as¨ª? -el tono de Anna no era nada amable. udia respondi¨®: -No te apresures, estoy siguiendo tus indicaciones. ?Acaso no he restablecidos rcioneserciales con familia Fern¨¢ndez? Cuando todo est¨¦ arredo, ir¨¦ a visitar m¨¢s a menudo al se?or Fern¨¢ndez, y Be naturalmente me prestar¨¢ atenci¨®n. -?Por qu¨¦ Be de repente se ha distanciado tono fr¨ªo. ti?-pregunt¨® Anna con el ce?o fruncido y en 1/3 +15 BONUS udia tampoco entend¨ªa esa situaci¨®n. No s¨¦ qu¨¦ pas¨®. Cuando actualizastes redes sociales, le sugeri ir juntas a rega?arte, pero e no tuvo ninguna rei¨®n. No me conform¨¦ y fui s, luego le envi¨¦ el video grabado, ?y estaba enojada conmigo! ¨C -Adem¨¢s, siento e se ha vuelto mucho m¨¢s inteligente, con m¨¢s criterio propio que udia agreg¨®¨CPor eso esta vez no me atrevo a menosprecia y neo empez¨¦ con el se?or Fern¨¢ndez. En realidad, no solo udia tenfa esa impresi¨®n, Anna tambi¨¦n notaba. Be se hab¨ªa vuelto m¨¢s lista, ya no se dejaba provocar f¨¢cilmente ni actuaba impulsivamente. Incluso daba impresi¨®n de no tener inter¨¦s en Pedro. Anna no cre¨ªa que Be realmente no sintiera nada por Pedro, sino que simplemente hab¨ªa desarrodo m¨¢s habilidades, sab¨ªa aprovechars debilidades de los hombres y entend¨ªa que lo inalcanzable es lo m¨¢s deseable. Eso hab¨ªa hecho que Pedro tambi¨¦n prestaba m¨¢s atenci¨®n. Dado el panorama actual, era evidente que no servir¨ªa de nada exacerbars contradiones entre Pedro y Be. Anna nunca hab¨ªa logrado descifrar del todo los pensamientos de Pedro. A pesar de los disparates que Be hab¨ªaetido, Pedro solo mostraba fastidio, pero jam¨¢s idea de divorciarse. Si bien anciana Romero los presionaba, Pedro ten¨ªa los medios para separarse si quisiera. Ya que no pod¨ªa atacar por esedo, tendr¨ªa que hacerlo a trav¨¦s de Be. Despu¨¦s de todo, incitar a una mujer era mucho m¨¢s sencillo que a un hombre. Anna se calm¨® y suaviz¨® el tono al har con udia: tus beneficios. Contin¨²a con lo tuyo, no te faltar¨¢n -Por supuesto, t¨² nunca me has perjudicado. Pero necesito tu ayuda para cerrar el trato con familia Fern¨¢ndez.¨Csolicit¨® udia. Anna asinti¨®. De acuerdo. Tras finalizar mada con udia, Anna hizo un par de madas y luego apag¨®putadora para cambiarse de ropa. Manuel fue directo a Vi Nube -Hermano Pedro, ?qu¨¦ significas? ?Por qu¨¦ no puedo marte directamente? ?Tengo que har primero con el asistente Mart¨ªn? En ese momento, Pedro est¨¢ba recostado bajo sombri, con ¨¢nimo m¨¢s tranquilo, sin ganas de discutir con Manuel. Con cierta pereza, pregunt¨®: -?Qu¨¦ necesitas? Manuel respondi¨®: -Ven¨ªa a avisarte que esta noche tendr¨¦ que cenar con mi padre, as¨ª que no podr¨¦ ir. ?Pero tuentario me ha molestado tanto que he decidido venir a remarte! +15 BONUS Pedro entreabri¨® los ojos, ech¨¢ndole una mirada a Manuel. Hab¨ªa cambiado incluso su traje de ba?o, ahora llevaba gafas de sol, y su apuesto aspecto atra¨ªa miradas furtivas de varias mujeres.This content is ? N?velDrama.Org. Chapter 217 Cap¨ªtulo217 -?Ya terminaste? Puedes irte ahora. -dijo Pedro, ahuyentandole.. Manuel se mantuvo firme: -Ya que he venido, y siendo a¨²n temprano, ?c¨®mo dejar pasar oportunidad de disfrutar de estas maravillosas aguas termales naturales? Para estas pbras, Pedro no se sorprendi¨® en absoluto y tampoco ten¨ªa ganas de refutarlo, simplemente orden¨®: -Mantente alejado de m¨ª. Tan mativo, le molestaba que pudiera causar verg¨¹enza ajena. -Hermano Pedro, ?d¨®nde est¨¢ mi cu?ada?-pregunt¨® Manuel sin importarle actitud de Pedro, con tono de bu-. He o¨ªdo que t¨² y cu?ada protagonizaron una escena de cari?o en p¨²blico hace poco. -Asuntos que no te conciernen, mantente al margen. -Pedro, tienes el coraz¨®n muy duro, ahora que tienes a tu esposa, ?ya no quieres a tu hermano! Manuel sement¨®, sinti¨¦ndose dolido y decepcionado: -Fui yo quien convenci¨® a Elena para que trajera a Be aqu¨ª, ?y ahora t¨² me das espalda y ni siquiera quierespartir conmigo. algo tan importante! C¨¢te. Pedro, hastiado por cha incesante de Manuel, desvi¨® mirada hacia el frente. Be y Elena sal¨ªan del estanque termal y se dirig¨ªan a zona deida. La mirada de Pedro no pudo evitar seguir figura de Be, su cabello ligeramente h¨²medo, sus curvas sinuosas, su piel nivea resndeciendo bajo luz del sol. Como una hermosa sirena reci¨¦n salida del agua. Antes, Pedro no hab¨ªa encontrado tan cautivadora, ?c¨®mo era que ahora le parec¨ªa mucho m¨¢s be? Incluso cuando mirada de otros hombres se posaba en e, sent¨ªa una fuerte iodidad. Manuel tambi¨¦n sigui¨® mirada de Pedro y divis¨® a Be y Elena. Es iban envueltas en toas, hando y riendo con los ojos entrecerrados. Hermano, ?por qu¨¦ est¨¢s sentado aqu¨ª? ?No tienes hambre? ?Por qu¨¦ no vamos aer algo?- pregunt¨® Manuel intencionadamente. Pedro levant¨® sus ojos oscuros y respondi¨® con pocas ganas: -?Tienes hambre? Manuel sab¨ªa bien que su hermano estaba actuando con indiferencia, as¨ª que asinti¨®: -S¨ª, tengo hambre, ?hermano Pedro me har¨ªas el favor de pa?arme aer algo? Pedro se levant¨® con desgana: -Vamos. Manuel se quit¨®s gafas de sol con gesto seductor ys salud¨® hgadoramente: -Guapas, es un cer ves. +15 BONUS Manuel, iqu¨¦ sorpresa vertel ?No dijiste que no estabas disponible hoy?-dijo Elena con familiaridad. Manuel se sinti¨® un poco decepcionado. El tambi¨¦n era un chico guapo, pero Elena parec¨ªal tratarlo con tanta naturalidad, nada que ver con rei¨®n de Be al ver a su hermano Pedro. gir¨® cabeza con cara roja cuando vio a su hermano Pedro, as¨ª erao una mujer normal deb¨ªa reionar cuando vio a un chico guapo y atractivo. A Be le daba mucha verg¨¹enza mirar directamente a Pedro. ¨¦l solo llevaba puesto un ba?ador de tipo b¨®xer y ten¨ªa una toa echada sobre los hombros. Tenia una figura ancha de hombros y estrechos de caderas, con m¨²sculos firmes. Era muy robusto y atraia la atenci¨®n des mujeres. A pesar de haberlo visto antes sin camiseta, luz tenue de habitaci¨®n no le permit¨ªa apreciar tan ramente su figura. Especialmente susrgas y fuertes piernas le resultaban hipnotizantes. Director Romero, qu¨¦ bueno que tambi¨¦n vienen aer. Unanse a nosotros. -los invit¨® Elena con naturalidad. Manuel, aun un poco herido, propuso: -Se?orita Elena, los mariscos a parri de all¨¢ tienen muy buena pinta. ?Por qu¨¦ no vamos a servirnos? Elena entendi¨® indirecta. De acuerdo, Be, t¨² qu¨¦date aqu¨ª con el director Romero. Voy a tomar algo con Manuel. Be intent¨® protestar: -?Yo tambi¨¦n voy con ustedes! -No es necesario, nosotros dos bastamos. Dijo Elena, y¨¦ndose con Manuel. Be se qued¨® sin pbras. Pedro vio a Be, un poco t¨ªmida, y dijo con una leve sonrisa: -Be, ya que conoces mis preferencias, te agradecer¨ªa que me sirvieras algo deer.. Be lo mir¨® con enojo. -?Acaso no tienes manos? ?Por qu¨¦ habr¨ªa de servirte yo? Pedro no se inmut¨® y se acerc¨® a e para tomar un to. -Entonces d¨¦jame ayudarte a servir. Varios empleados del Grupo Romero tambi¨¦n estaban sirviendoida y, aunque saludaron respetuosamente a pareja, no lograban ocultar su evidente curiosidad. Naturalmente, Be sinti¨® su mirada. (Maldito Pedro, lo est¨¢ haciendo a prop¨®sito.) *Sabe que hay gente mirando y aun as¨ª se acerca a m¨ª de esa manera tan insinuante.> Be lo apart¨® con brusquedad y dijo con molestia: -No necesito tu ayuda, puedo toma yo This material belongs to N?velDrama.Org. mismo. Pero Pedro emiti¨® un leve quejido por dolor y frunci¨® el ce?o. Chapter 218 Cap¨ªtulo218 Be mir¨® hacia abajo y se dio cuenta de que hab¨ªa una marca morada y profunda en el costado de Pedro. Eso fue cuando llev¨® fuera del bar y chocaste contra esquina de mesa. Cuando Manuel le cont¨® sobre eso anteriormente, Be no sinti¨® nada. Pero ahora, al ver marca morada en piel p¨¢lida de Pedro, podia imaginar lo doloroso y fuerte que debi¨® ser el golpe. -?Si te sientes inc¨®modo, quieres que te ponga medicina por noche? -dijo Pedro con intenci¨®n. Sin embargo, Be, que momentos antes hab¨ªa mostrado una expresi¨®n de preocupaci¨®n, le respondi¨® con una mirada fr¨ªa. Ni lo sue?es. El ¨¢rea deida era de autoservicio, y aunque Be no quer¨ªa, dej¨® que Pedro cargara tos mientras e escogia los alimentos. Su ¡°amorosa¡± actuaci¨®n obviamente atrajo atenci¨®n de mucha gente. Seguro que despu¨¦s de hoy, todos sabr¨ªan que el director Romero y su esposa tenia una rci¨®n apasionada. los Cuando Be y Pedro se sentaron a mesa, Elena y Manuel tambi¨¦n volvieron con varios tos de barbacoa. -?Me muero de hambre. Es f¨¢cil tener hambre despu¨¦s del ba?o! Elena le dio a Be dos camarones deliciosas ydijo: -Estos son tus favoritos, te los traje especialmente, ?no soy considerada? Be sab¨ªa que Elena estaba tratando de ganarse su favor por abandona antes. Lenz¨® una mirada disgustada y respondi¨® con iron¨ªa: -Muy considerada, igracias! De nada, de nada, e r¨¢pido! -Elena no le dio importancia y sigui¨® mordiendo su pollo a ncha. Pr los camarones era un poco molesto, pero Be, con mucha hambre, tom¨® uno de los deliciosos pollos a parri que no requer¨ªa prse. Cu?ada, Elena dijo que te encantan los camarones a parri, ?por qu¨¦ no los est¨¢siendo? - pregunt¨® Manuel. Be dio un mordisco al pollo, cons mejis un poco hinchadas y dijo: -Me da flojera prlos. Elena ri¨®: -E, cuando se trata de s¨ª misma le parece un fastidio, pero por cierta persona, podr¨ªa pr todo un to sin cansarse. Be fulmin¨® a Elena con mirada y dijo sin ganas: -Hoy has hado demasiado, ni siquiera comida puede carte boca. 13 ºÚÃæ +15 BONUS Al o¨ªr esto, Pedro de repente record¨® que cuando solfa cenar en casa, los tos de camarones ten¨ªan la carne pda. Los brintes camarones estaban dispuestos alrededor del to, con peque?os recipientes de salsas decorativos en el centro, pareciendo una obra de arte. Cuando se sentaba a mesa, Be a¨²n le servir¨ªa los camarones con salsa. Mir¨¢ndolo con ojos brintes y dijo: -?Pedro hermano, estos camarones est¨¢n fresqu¨ªsimos,e m¨¢s! Pero ¨¦l, temiendo que Be pensara que le gustaban y se los enviara a oficina todos los d¨ªas, terminaba quit¨¢ndolos del to y tir¨¢ndolos al to de los huesos. Y le dec¨ªa con frialdad: -No me gustan los camarones. Al recordar esos momentos, Pedro sinti¨® una punzada de mncol¨ªa. ¨¦l extendi¨® mano y tom¨® el to con los camarones dnte de Be. ?Qu¨¦ est¨¢s haciendo?-Be lo mir¨® con confusi¨®n. Pedro permaneci¨® tranquilo y dijo: -?No te gusta pr los camarones, verdad? Be sospechaba que Pedro hab¨ªa escuchado lo que dijo Elena y record¨® cuando e sol¨ªa prle los camarones. This material belongs to N?velDrama.Org. Be sin rodeos acerc¨® otro to de camarones a Pedro: -Se?or Pedro, ya que es tan atento, ? por qu¨¦ no los p todos para mi? Me gustaerlos. E pens¨® que probablemente no tendr¨ªa otra oportunidad de hacer que el siempre altivo Pedro le sirviera. Pedro no dijo nada yenz¨® a pr los camarones. Despu¨¦s de pr el primero, Pedro se preparaba para colocarlo en el to, pero Manuel intervino: Hermano Pedro, ?mi cu?ad¨¢ no quer¨ªaerlos hace rato? ?Apres¨²rate y aliment! Justo cuando Be iba a decir algo, Manuel volvi¨® a har: -Cu?ada,o tieness manos. sucias del pollo, deja que Pedro te sirva. Diciendo esto, Manuel le hizo se?as insistentes a Pedro. Pedro acerc¨® el camar¨®n a boca de Be. En este momento, tanto Elenao Manuel los observabancidos, y Be sent¨ªal que segu¨ªa resisti¨¦ndose, apenas podr¨ªan contener sonrisa. As¨ª que Be abri¨® boca y mordi¨® el camar¨®n. -?Est¨¢ dulce? -pregunt¨® Elena. Be le dio un ligero puntapi¨¦: -?Por qu¨¦ no lo pruebas t¨² misma y lo sabes? -Ay, ya no puedoer m¨¢s, verlos tan cari?osos me llena de envidia y celos. -suspir¨® Elena. si -Hermano Pedro, sigue pndo, todav¨ªa no me lleno, quieroer m¨¢s secund¨® Manuel. -Jajajaja! -Elena finalmente no pudo contener risa. Cuando Anna se acerc¨® al buffet, justo vio a Pedro alimentando a Be. Chapter 219 Cap¨ªtulo219 This material belongs to N?velDrama.Org. Parec¨ªa una i¨®n despreocupada, pero en realidad conten¨ªa cierta indulgencia y afecto. Conteniendo ira en su coraz¨®n, Anna se acerc¨® a los que estaban bromeando y riendo. Pedro, Be, Manuel, todos est¨¢n aqu¨ª. ?Les importa si me uno a ustedes? Be, viendo a zorrh seductora con su ropa ligera y su maquije sutil, mostr¨® cierta lolestia y no ten¨ªa ganas de harle. Fue Manuel quien respondi¨®: Directora Garc¨ªa, lo siento mucho, pero amiga de se?ora est¨¢ aqu¨ª, y tal vez su presencia har¨ªa sentir inc¨®moda. Anna mir¨® a Elena. -Ah, usted debe ser su amiga. Lamento no haber bajado antes a saluda, he estado muy ocupada. Aunque Elena no conoc¨ªa a Anna, pudo adivinar su identidad por su expresi¨®n y rei¨®n de Be. -?Directora Garc¨ªa? ?Eres subordinada del director Romero? ?No ves a tu jefeiendo con su esposa? Incluso llegu¨¦ a molestarles. -dijo Elena sin poder contenerse. Be sab¨ªa que eso molestar¨ªa a Pedro, pero le importaba poco y no iba a detener a Elena. -Ellos se conocen desde infancia y tienen una buena rci¨®n. Por eso est¨¢n acostumbrados a tratarse as¨ª. -explic¨® Manuel. La expresi¨®n de Anna no cambi¨®, manteniendo amable. Tiene raz¨®n, se?orita, ha sido un descuido m¨ªo. Tendr¨¦ m¨¢s cuidado pr¨®xima vez. Luego se dirigi¨® a Pedro, imperturbable. -Director Romero, ?tiene un momento? Tengo un asunto urgente que necesito reportarle. Al ver fatiga en el rostro de Anna, Pedro supo raz¨®n de su arduo trabajo ¨²ltimamente, y no ech¨®.¨CSi¨¦ntate, podemos har mientrasemos. Anna mir¨® a descontenta Be y dijo: No, gracias, me quedar¨¦ de pie. Dir¨¦ lo que tengo que decir y me ir¨¦, para no interrumpir suida. Si sabes que tu presencia afectar¨¢ el ¨¢nimo de los dem¨¢s, mejor no vengas a estorbar. Be, al ver el aspect¨® afectado de Anna, no se sinti¨® nada impresionada y le dijo directamente. a Elena: -Elena, el ambiente de all¨¢ es mejor, vamos a sentarnos all¨¢. De acuerdo. -Elena se levant¨®. Pedro mir¨® a Be, pero e ni siquiera le hizo caso y se fue a sentar con Elena en mesa m¨¢s alejada. Manuel dud¨® un momento y tambi¨¦n se levant¨®. -Hermano Pedro, ya que directora Garc¨ªa necesita har contigo sobre el trabajo, no los interrumpo. Ya sabes que a m¨ª me duele cabeza con estos temas. Dicho esto, sin esperar oposici¨®n de Pedro, apresur¨® a ir hacia mesa donde estaban. Be y Elena. +15 BONUS Hasta que los tres se fueron, Anna se disculp¨® con Pedro. -Pedro, lo siento, llegu¨¦ en mal momento, los interrumpi. Pedro no culp¨®.¨CBueno, si¨¦ntate y h¨¢me de lo que sea. En cuanto Anna se sent¨®, su est¨®mago hizo ruido por hambre y en su rostro se dibuj¨® una expresi¨®n de verg¨¹enza. -?No hasido nada? -pregunt¨® Pedro. Anna asinti¨®. -Con tanto trabajo se me olvid¨®. Pedro le respondi¨®: -S¨¦ que quieres destacar, pero no hace falta que te esfuerces tanto. Cuando salgas a divertirte, deja el trabajo atr¨¢s. Anna sonri¨® con suavidad. No dir¨ªa que me estoy esforzando tanto, solo hago lo que me corresponde. De todas formas,o tengo herida frente y no puedo tocar agua, prefiero trabajar. -Por cierto, el proyecto que quer¨ªaentarte¡­ -No hay prisa, primeroe algo. -Est¨¢ bien. -Anna se toc¨® el est¨®mago vac¨ªo y finalmente tom¨® los palillos. Elena miraba a Annaer y a¨²n estaba disgustada. Qu¨¦ cara tan dura, sabe que a ninguno de nosotros nos cae bien y aun as¨ª se acerca pegajosamente. ?No se supone que iba a informar sobre un trabajo? ?Y c¨®mo es que se puso aer? ?Esos alimentos son nuestros! ?Qu¨¦ asco! -Elena, Pedro es tan amable con e porque en el pasado e y su padre le ayudaron mucho, son casi como hermanos. -explic¨® Manuel. En realidad, ¨¦l tambi¨¦n estaba criticando en su interior. (Hermano Pedro, ?por qu¨¦ dejas que Anna se quede?> (?No ves que a Be le molesta?) (Aunque tenga algo importante que informar, ?no pod¨ªa esperar un poco m¨¢s?) (Hace un rato el ambiente era tan agradable.) (Be incluso sei¨® lo que le diste.) (Si te esfuerzas un poco m¨¢s, quiz¨¢s podr¨ªas conquistar a be.) -No me parece as¨ª -Elena segu¨ªa indignada-. Parece m¨¢s bien una zorra. Be se burl¨® en su interior. Efectivamente. En su vida anterior, Anna, con sus artificios y encantos, conquist¨® poco a poco el coraz¨®n de Pedro. -?No puedo m¨¢s! -Elena se levant¨® de golpe. Be mir¨® -?Qu¨¦ vas a hacer? Chapter 220 Cap¨ªtulo220 -No puedo soportar que ee lo que con tanto esfuerzo he conseguido en f! Elena iba a ir a cogers cosas. Be detuvo y tranquiliz¨®: -Olvidalo, no hagas nada infantil. -?C¨®mo que infantil? E no se molesta en ir a buscar suida, ?por qu¨¦ tiene que aprovecharse as¨ª? A Be le hizo gracia expresi¨®n ¡°aprovecharse¡°. Era tan apropiada. En su vida anterior, Anna ni siquiera hab¨ªa tenido un conflicto directo con e, pero solo con el apoyo de Pedro, hab¨ªa logrado desza f¨¢cilmente y convertirse en futura se?ora Romero. Eso s¨ª que podr¨ªa considerarse ¡°aprovecharse¡°. This material belongs to N?velDrama.Org. -?Le apetecen esos? Yo puedo ir a buscarlos por ustedes. -se ofreci¨® Manuel. Ante esto, Elena tuvo que renunciar a ir a remarida. Muchas gracias. Perd¨®n por molestia. -No es ninguna molestia, total no me cuesta nada. Despu¨¦s de que Manuel se fuera, Elena le dijo a Be:-Be, ahora entiendo por qu¨¦ antes te molestaba tanto presencia de esa Anna, es realmente detestable. ?Pero si es primera vez que ves, c¨®mo es que odias tanto? -pregunt¨® Be con una sonrisa. ¨C Elena respondi¨®: Es tan afectada y capaz de hacer cosas molestas pero hace que los hombres sientan que es e perjudicada y generosa. Be estuvopletamente de acuerdo con eso. Anna lograba mantenerse serena ante cualquier situaci¨®n, haciendo que todos vierano una mujer digna y magn¨¢nima. -Hoy has sido excelente, Anna vino a buscar a Pedro y t¨² ni siquiera te enojas, ?incluso me has detenido para que no fuera a buscarle pelea! Elena brome¨®: -Si hubiera sido antes, al ver a Anna y Pedroiendo juntos, ?no habr¨ªas volcado mesa? Be pens¨® que ni siquiera habr¨ªa llegado a eso, con solo ver a Anna, ya no habr¨ªa podido contenerse y le habr¨ªa echado, -Dejemos a esa mujer, que haga lo que quiera, a m¨ª ya no me importa. Oye, ?doctor Julio te explic¨® ayer por qu¨¦ no te salud¨®? Elena neg¨® con cabeza. Est¨¢ tan ocupado que ni siquiera recuerda estas peque?eces. Supongo que ser¨¢ por raz¨®n que te dije, con tanta gente, detenerse a saludar le habr¨ªa retrasado. -Elena, eres tan inteligente, ?c¨®mo es que no te das cuenta de que tu rci¨®n con el doctor 1/2 +15 BONUS Julio tiene problemas? -pregunt¨® Be. -?Qu¨¦ problemas?-respondi¨® Elena. Elena dijo con una sonrisa satisfecha: -Aunque no somosos t¨ªpicas parejas pegajosas, su car¨¢cter es as¨ª, no le interesa mucho m¨¢s all¨¢ de su trabajo, de lo contrario, con sus cualidades, seguro que no puedo perseguirlo tan f¨¢cilmente. Be se qued¨® sin pbras. Los que se encuentraban enamorados eran tontos. Ya que Elena se sinti¨® feliz, Be tampoco ten¨ªa mucho que. decir. -Pero ahora s¨ª est¨¢s desocupada, incluso tienes tiempo de preocuparte por mis asuntos, ?eh? -brome¨® Elena. Hando de eso, te agradezco que me recordarasprarle a suegra una pulsera de jade. Ese d¨ªa la pa?¨¦ a casa de un pariente y alguien elogi¨® lo bien que le sentaba pulsera y lo bien que combinaba con su personalidad, e se puso muy contenta y, cosa inaudita, ja vuelta me regal¨® una cadena de oro! Aunque luego sigui¨® presion¨¢ndose a tener un beb¨¦o de costumbre. En el pasado, suegra de Elena rara vez le hab¨ªa dado un buen trato, por no har de regrle joyas. Ahora que exnovia del doctor Julio no ha ido a su hospital, los padres de Julio ya no eran tan exigentes con Elena, as¨ª que se pod¨ªa considerar un cambio positivo. Be se sinti¨® un poco aliviada. Cuando Manuel trajoida, todos¨ªan, beb¨ªan y chaban con mucha alegr¨ªa, y el tiempo pas¨® vndo. Pedro y Anna ya no se ve¨ªan por all¨ª. -El hermano Pedro me envi¨® un mensaje diciendo que ten¨ªa que atender un asunto con unos documentos, as¨ª que se fue a su habitaci¨®n. Chapter 221 Cap¨ªtulo221 Manuel explic¨®: -Cu?ada, Elena, tambi¨¦n tengo que volver a casa a cenar con mi padre, pr¨®xima vez que tengamos oportunidad nos reunimos. Perfecto. -Asinti¨® Elena. Despu¨¦s, Be y Elena se ba?aron un rato m¨¢s ens diferentes piscinas termales y se tomaron algunas bonitas fotos, as¨ª pas¨® tarde de ocio.. A hora de cena, Elena sali¨® a atender una mada del doctor Julio, mientras Be entr¨® primero aledor. La cena se serv¨ªa en el lujoso granedor de mansi¨®n. Aunque tambi¨¦n era en formato de autoservicio, calidad de los tos era mucho m¨¢s exquisita que los aperitivos y asados del ¨¢rea termal, con abundancia de sashimi de pescado. fresco, erizos de mar y enormesngostas australianas. Despu¨¦s de un dia entero de nadar y jugar, todos ten¨ªan un apetito voraz, y al ver tantaida deliciosa, sus ojos briban de emoci¨®n. Incluso algunos j¨®venes, hartos de usar cubiertos, agarraban lasngostas cons manos para¨¦rss. Disfrutaron deida e hicieron que Be tuviera hambre. Tal vez por haber pasado tanta hambre en el psiqui¨¢trico en su vida anterior, ahora su amor por comida era mucho m¨¢s intenso. En casa, mayor parte del tiempo¨ªa s, e incluso cuando Pedro estaba, su forma deer tan digna y engre¨ªda le hac¨ªa sentir que no estabaiendo, sino posando para una sesi¨®n de fotos, as¨ª que Be nunca hab¨ªa sentido esa urgencia porer. Pero aqu¨ª, viendo a todoser con tal abandono, su apetito aument¨® considerablemente. E tambi¨¦n escogi¨® varios tos y senz¨® a devorarlos con entusiasmo. -?Por qu¨¦es con tanta prisa, si nadie te lo va a quitar? Be estabaiendo animadamente cuando Pedro apareci¨® de repente. Ya se hab¨ªa cambiado a su habitual camisa, cons mangas remangadas y un par de botones del cuello desabrochados, dejando ver su torso atl¨¦tico. -?Te has quedado embobada? Primero termina de tragar lo que tienes en boca. Al ver a Be con los carrillos hinchadoso una ardi, Pedro no pudo evitar querer acariciarle el cabello de frente. Be se ech¨® bruscamente hacia atr¨¢s, mir¨¢ndolo con ojos g¨¦lidos. A ti qu¨¦ te importa c¨®mo Al tener boca llena, su tono sonaba menos distante. Pedro se sent¨® tranqumente frente a e. Ese es el asiento de Elena. -le record¨® Be. ¨C +15 BONUS Pedro mir¨® y de pronto dijo: -Esta tarde hubo una situaci¨®n urgente en sucursal, he estado todo el rato resolviendo por videoconferencia. ?Acaso estaba explic¨¢ndole a d¨®nde hab¨ªa estado? Be simplemente asinti¨® con desinter¨¦s y sigui¨®iendo. ¡ª¡ª-Anna trabaja para empresa con dedicaci¨®n y entrega,o su superior, no puedo despedi sin motivo. -dijo Pedro. ?Y a mi qu¨¦ me cuentas eso?-Be levant¨® cabeza. Pedro mir¨® el limpio y desprovisto de maquije rostro de Be y le dijo con serenidad: -? Manuel te dijo que te hab¨ªas molestado por lo de hoy al mediod¨ªa? This content is ? N?velDrama.Org. Nada neg¨® Be. Ya te he dicho varias veces que no me importa rci¨®n que tengas con e. Puedes divorciarte y casarte con e, no me opondr¨¦. Be ya hab¨ªa dicho esas pbras en varias ocasiones. Pedro se contuvo y pregunt¨®: -?Cu¨¢ndo he dicho yo que voy a divorciarme y casarme con e? Al o¨ªr esto, Be se qued¨® un poco desconcertada. ?Acaso eso significaba que Pedro no se iba a casar con Anna? ?Ser¨ªa que, al no haber hecho ninguna locura esta vez, su rci¨®n carec¨ªa del catalizador necesario y por eso Pedro a¨²n no se hab¨ªa enamorado de Anna? Qu¨¦ triste. Habia insistido durante ocho a?os, ?y resultaba que solo era el catalizador en historia de amor de otros? Be record¨®: -En ese momento cuando estabamos en residencia de Anna, te pregunt¨¦ si quer¨ªas divorciarte y casarte con e, y no lo negaste. Chapter 222 Cap¨ªtulo222 Pedro mir¨® a Be¡¯y dijo: -?Crees que ese fue el momento adecuado para hacer ese tipo de pregunta? E le hab¨ªa tirado fruta a Anna con locura y parec¨ªa querer estrang. El hab¨ªa quedado at¨®nito ante sus actos desquiciados, ?c¨®mo iba a responder a una pregunta tan descabeda? La mirada de Pedro se volvi¨® algo sombr¨ªa, lo que hizo que Be se sintiera inc¨®moda, aunque trat¨® de disimrlo: -Me da igual si te casas o no con e. -Be¡­. ?Elena, por aqu¨ª! Pedro quer¨ªa seguir hando, pero Be lo interrumpi¨® y le hizo se?as a Elena, que se acercaba. Director Romero, ?ha terminado ya? Pedro asinti¨® con cabeza: -Had vosotras, voy a ir por all¨¢ un momento. -?Ha pasado algo? Sientoo una tensi¨®n rara entre vosotros. -pregunt¨® Elena. Be no le ocult¨® nada y le cont¨® lo que Pedro le hab¨ªa dicho. -Pedro debe de estar preocupado por si te enfadas y por eso te ha explicado por qu¨¦ no va a despedir a Anna. Continu¨® Elena: -Siempre te he dicho que Pedro tiene sentimientos por ti, que no quiere divorciarse de ti, ?ahora me crees? Be puso los ojos en nco a Elena: ¨CNo veo esos supuestos sentimientos por ninguna parte. Y aunque los hubiera, no cambiar¨ªa mi decisi¨®n de divorciarme. Elena no pudo evitar decir: -Be, has amado a Pedro durante tanto tiempo, ahora que luz al final del t¨²nel est¨¢ a vista, ?por qu¨¦ te echas atr¨¢s? Un hombreo Pedro es el sue?o de muchas mujeres, si realmente os divorci¨¢is, ?no sentir¨¢s ni un poco de pena? Be neg¨® con rotundidad: No, ninguna. En su otra vida, su obstinaci¨®n por Pedro le hab¨ªa dejado demasiados arrepentimientos. No pudo pa?ar bien a su abuelo, no pudo salvar a M.Q, no pudo dedicarse a lo que le gustaba, no disfrut¨® de vida. Esta vez quer¨ªa remediar todos esos vac¨ªos, menos lo referente a Pedro, de ¨¦l quer¨ªa distanciarse lo m¨¢ximo posible. -Puedes fingir lo que quieras, ?no me creo que no sientas nada en tu interior!-desconfi¨® Elena, -Cr¨¦elo o ha llegado? 1. o. meds i. Be, y cambi¨® de tema-. zanjo Be, y cambi¨® de tema-. ?Qu¨¦ quer¨ªa el doctor Julio?, ?ya +15 BONUS -Est¨¢ de camino, llegar¨¢ en media hora. -?Quieres esperar a quea juntos? -No, dijo quei¨® unaida de trabajo en el hospital¨CElena dijo. Era muy disciplinado y que no com¨ªa mucho en cena. -Entonces p¨¢?ame aer algo mientras esperamos a que llegue, seguro que luego estar¨¢s pa?ando a ¨¦l y sin tiempo de hacerme caso! -brome¨® Be. A Elena no le importaba que acusaran de poner a su novio por dnte, acept¨® encantada: De acuerdo, te pa?o ahora. As¨ª que antes de que llegara el doctor Julio, Be y Elena terminaron llen¨¢ndose el est¨®mago. Ya no puedo m¨¢s, estoy tan llena, vamos a salir a dar un paseo y a ver si Julio ha llegado ya. -propuso Be. Be a¨²n no hab¨ªa tenido oportunidad de tratar formalmente con el doctor Julio. Hoy tenemos que conocerlo oficialmente y char un rato con ¨¦l. Elena estuvo de acuerdo de inmediato. ¨C De acuerdo. Salieron del restaurante, atravesaron el pasillo y el vest¨ªbulo, y llegaron a los jardines de mansi¨®n. Ya era tarde ys luces de mansi¨®n estaban encendidas, ba?ando peculiar arquitectura con una c¨¢lida y acogedora iluminaci¨®n. A lo lejos, hab¨ªa grupos de amigos y parejas acaramdas. -Luego tengo que tener un romance con Julio. -dijo Elena.This belongs to N?velDrama.Org - ?. Entonces vio una figura familiar frente a es. ?Ah¨ª est¨¢ mi marido! -Oye, Be, ?ves? ?Ese de ah¨ª no es Pedro, el que est¨¢ hando con mi marido? ?C¨®mo es que se han puesto a char? Chapter 223 Cap¨ªtulo223 Siguiendo diri¨®n que se?ba Elena, Be pudo ver efectivamente figura de Pedro. Vestido con una camisa informal, alto y apuesto, con un porte distinguido, Pedro conversaba con el elegante y refinado doctor Jullo. Parec¨ªan dos personajes salidos de un c¨®mic, una imagen verdaderamente be y cautivadora. -Mi marido es tan guapo.¨Csuspir¨® Elena. Be le dio un empuj¨®n. Se te cae baba. Ja, t¨² tambi¨¦n miras a Pedro as¨ª. Be le dedic¨® una mirada de resignaci¨®n. El sonido de sus voces atrajo atenci¨®n de los dos hombres, que se giraron hacia es. -Cari?o, ?conoces al director Romero? -pregunt¨® Elena, acerc¨¢ndose y agarrando el brazo del doctor Julio. El doctor Julio ar¨® su voz. -Nos hemos cruzado en algunas ocasiones. No era extra?o que Julio, con su gran prestigio en el sector, fuera conocido por empresarios de ¨¦xito como Pedro. Ya que a menudo acud¨ªao representante destacado del hospital a los actos de entrega de premios organizados por el gobierno. Elena present¨® a Be. Aunque ya se conocen, te presento formalmente a mi amiga Be, que tambi¨¦n es esposa del director Romero. Julio salud¨® a Be con una leve inclinaci¨®n de cabeza. Y e le correspondi¨® con una sonrisa. El doctor Julio era, efectivamente, frio y distante,o Elena hab¨ªa dicho, sin mostrar entusiasmo por nadie. Elena, tan animada y juguetona, deb¨ªa tener mucha paciencia para soportarlo. Pedro, aunque tambi¨¦n distante, ten¨ªa un porte m¨¢s afable y un trato m¨¢s c¨¢lido, aunque con cierta distancia reverencial. -Doctor Julio, no queremos interrumpir su momento a ss con se?ora. -dijo Pedro, rodeando naturalmente los hombros de Be. E se dej¨® hacer sin oponer resistencia. Julio asinti¨® levemente. -Entonces nos retiramos. Elena no se anduvo con rodeos. -Por favor, director Romero, pa?e a Be a dar un paseo y que le haga digesti¨®n, E haido demasiado y tiene el est¨®mago revuelto. Avergonzada de que expusieran as¨ª, Be lenz¨® una mirada fulminante a Elena. -T¨² hasido m¨¢s que yo. Elena le gui?¨® un ojo con picard¨ªa. -Bueno, pero yo tengo a mi marido para hacer ejercicio. +15 BONUS Be puso los ojos en nco. Sab¨ªa c Elena se refer¨ªa al ¡°ejercicio¡± en cama, algo para lo que e no ten¨ªa el descaro de Elena. Cons mejis sonrojadas, Be se dirigi¨® hacia el sendero arbdo, Su apariencia timida hizo que Elena se ri¨®. Al ver a Be alejarse, Pedro aceler¨® el paso para segui. -Cari?o -continu¨® Elena, agarrada del brazo del doctor Julio-, ?c¨®mo es que te has encontrado con el director Romero? -Aparqu¨¦ el coche y al entrar me lo encontr¨¦ hando por tel¨¦fono fuera. -respondi¨® Julio. -?De qu¨¦ est¨¢n hado? S¨®lo nos hemos saludado. Julio, viendo el inter¨¦s de Elena, a?adi¨®: Tambi¨¦n mencion¨® que mi traje est¨¢ muy pregunt¨® si lo hab¨ªasprado t¨² ¨²ltimamente. -?Pero qu¨¦ tiene que ver eso con ¨¦l? -Elena lo encontr¨® extra?o. Ni siquiera te heprado ning¨²n traje ¨²ltimamente. bien y Julio neg¨® con cabeza. -No lo s¨¦. Le dije que es de temporada pasada y que normalmente prefiero ropa m¨¢s informal que t¨² me ayudas a escoger. Tras pensarlo un momento, Elenaent¨®: Quiz¨¢s Pedro quiere que Be lepre ropa. ¨²ltimamente est¨¢n teniendo problemas con el divorcio y e ya no lepra nada. Aunque noticia del divorcio les sorprendi¨®, al doctor Julio no le interesaba el cotilleo y todo lo que no le concern¨ªa directamente. Ni siquiera quiso preguntar m¨¢s. Elena, conociendo su car¨¢cter, le propuso: -Cari?o, hay unas termas interiores, vayamos a rjarnos un rato? -De acuerdo. fares que Los jardines del hotel eran realmente preciosos, con su ubicaci¨®n entre monta?as y junto al agua. Be dio un paseo por el camino de cantos rodados ncos, pero segu¨ªa sinti¨¦ndose un poco inc¨®moda del est¨®mago. Elena ten¨ªa raz¨®n, se hab¨ªa pasado un poco conThis content is ? N?velDrama.Org. Chapter 224 Cap¨ªtulo224 Pedro vio el ce?o fruncido de Be y, por supuesto, adivin¨® raz¨®n. m¨® por tel¨¦fono a Miguel y le pregunt¨® si hab¨ªa alguna farmacia cerca para queprara unas pastis para el est¨®mago y digestivos. Be escuch¨®s pbras de Pedro y, sin querer, record¨® su vida anterior. A veces, debido a dieta estricta, tambi¨¦n ten¨ªa episodios de dolor de est¨®mago. Aque noche, Pedro estaba en casa y cuando e le llev¨® leche, el dolor de est¨®mago le hizo palidecer tanto que incluso casi derram¨® leche. Pero Pedro ni siquiera le pregunt¨® qu¨¦ le pasaba, simplemente le orden¨® salir con frialdad. Sin embargo, esta vez, ni siquiera hab¨ªa dicho nada, y Pedro ya se hab¨ªa percatado de su malestar e incluso hab¨ªa pedido que alguienprara medicamentos. Definitivamente, los hombres no eran incapaces de ser atentos. This content is ? N?velDrama.Org. Usar falta de atenci¨®no excusa no era m¨¢s que falta de amor. Be tambi¨¦n se hab¨ªa dado cuenta de los cambios en Pedro. En esta vida, en efecto, se preocupaba mucho m¨¢s por e que en anterior. Aunque e no cambiar¨ªa su decisi¨®n de divorciarse, tal vez no tendr¨ªa necesidad de aferrarse al rencor hacia Pedro. Despu¨¦s de todo, en esta vida, ¨¦l no hab¨ªa permitido que Anna hostigara. Tampoco hab¨ªa ignorado sus asuntos porpleto, sin prestarles atenci¨®n. -?Por qu¨¦ no dices nada? ?Todav¨ªa te duele el est¨®mago? ?Quieres ir al hospital? -pregunt¨® Pedro acerc¨¢ndose a e. Be neg¨® con cabeza. No es necesario. Entonces vio a Miguel salir, con su abrigo puesto y llevandos ves del coche, probablemente paraprars medicinas para e. -Asistente Martin. -lo m¨® Be. Miguel, al ver a Be, sinti¨® que se le desmoronaba el coraz¨®n por dentro. Esa ma?ana, cuando le informaba a Pedro sobre un asunto, de repente Pedro lo mir¨® con frialdad,o si hubieraetido un gran error. Eso lo hizo repasar todo lo que hab¨ªa hecho desde que entr¨® en Grupo Romero, pero a¨²n no sab¨ªa qu¨¦ hab¨ªa hecho enojar al jefe. Hasta que Pedro le pregunt¨®: -?Qu¨¦ pasar¨ªa si te golpeara una bote? Tembloroso y confundido, respondi¨®: -Mestimaria¡­. -Entonces, persona que te protegiera de bote no resultar¨ªa herida? -dijo Pedro con mirada severa. 7/2 +15 BONUS Completamente perdido, se atrevi¨® a preguntar: -?Qui¨¦n me proteger¨ªa de bote? Pedro respondi¨®: ¨CBe. Eso lo asust¨® tanto que se le cayeron los documentos sobre el escritorio, casi tirando taza de t¨¦ de Pedro. Con voz temblorosa, dijo: -Se?or Romero, se?ora¡­. E no podr¨ªa¡­ ¨C -En adnte, mantente alejado de Be orden¨® Pedro en tono fr¨ªo-. ?Incluso evita cruzarte con e! C¨®mo se atrev¨ªa a no obedecerse. Hoy era actividad grupal, sab¨ªa que Be vendr¨ªa, as¨ª que hab¨ªa tratado de pasar desapercibido adrede. No fue a piscina grande, ni a los manantiales termales que suelen frecuentars se?oritas, ni siquiera se acerc¨® a zona deidas para evitar a Be, ?c¨®mo era que a¨²n as¨ª lo vio? Ahora Be ya estaba frente a ¨¦l, por m¨¢s que quisiera evita, no pod¨ªa escapar. -Se?ora, ?qu¨¦ asunto tiene conmigo? -pregunt¨® Miguel con firmeza. Be dijo:-Dames ves del coche, ir¨¦ yo misma a farmacia, as¨ª no te molesto en ir. Miguel mir¨® a Pedro, que ten¨ªa una expresi¨®n indescifrable detr¨¢s de e, y se apresur¨® a decir: - Se?ora, usted no conoce bien por aqu¨ª, mejor voy yo. -No importa, tambi¨¦n tengo queprar otras cosas. -Puedo traerle lo que necesite. -No hace falta, es mejor que vaya yo. Miguel a¨²n estaba considerando si deb¨ªa insistir, cuando Pedro intervino: Traes ves, t¨² sube. Chapter 225 Cap¨ªtulo225 Miguel solt¨® un gran suspiro de alivio y le entreg¨®s ves del coche a Pedroo si le estuviera pasando una patata caliente, y sali¨® corriendo. Be no pudo evitar preguntarle a Pedro: -?Qu¨¦ le has dicho al asistente Martin? ?Por qu¨¦ parece que me tiene panicoo un rat¨®n a un gato? Normalmente estaba aldo de Pedro, pero hoy ni siquiera lo hab¨ªa visto. Al o¨ªr esto, Pedro frunci¨® el ce?o con disgusto. -Yo no soy ¨¦l, ?c¨®mo voy a saber? Si quieres ir a farmacia, vamos. Be se qued¨® sin pbras. No creia que no lo supiera. Content ? provided by N?velDrama.Org. Encontraron el coche, y nada m¨¢s sentarse Be y abrocharse el cintur¨®n, vieron a Anna en el aparcamiento, con una expresi¨®n d¨¦bil. Anna tambi¨¦n los vio. -Director Romero, se?ora Romero.¨Clos salud¨® con cabeza, apoy¨¢ndoseo si le costara. -?A d¨®nde ibas?-pregunt¨® Pedro. Anna respondi¨® con voz ronca: Creo que herida de mi frente se ha infectado, me duele mucho, pero me olvid¨¦ de traer el medicamento, iba aprar algo r¨¢pido. Pedro le dijo: Justo ¨ªbamos a salir, m¨¢ndame el tipo de medicamento que necesitas, te lo traeremos. Anna neg¨® con cabeza a pesar del dolor: -No quiero quitarles tiempo, puedo ir yo. Al ver el aspectomentable y aguantando el dolor de Anna, Be resopl¨®: -Veo que situaci¨®n de se?orita Garc¨ªa es grave, mejor llevas directamente al hospital, yo pedir¨¦ un coche. Diciendo esto, Be se desabroch¨® el cintur¨®n. Pedro le sujet¨® el brazo: -No hagas esc¨¢ndalo. Anna se apresur¨® a disculparse: -Se?ora Romero, no se enfade, yo¡­ -?Deja de fingir! Le espet¨® Be a Anna: Si no quieres causarme problemas, ?por qu¨¦ casualmente apareces. donde quiera que estemos? Los ojos de Anna se llenaron de l¨¢grimas, y murmur¨® un ¡°lo siento¡± antes de dirigirse a su coche y cerrar con ve. Pedro mir¨® a Be y le dijo: -Abr¨®chate el cintur¨®n. Luego hizo avanzar el coche unos metros y lo detuvo dnte del de Anna: -M¨¢ndame el tipo. de medicamento al m¨®vil, sube y descansa, volvemos enseguida. Anna,o si no pudiera m¨¢s con el dolor, respondi¨®: -Muchas gracias, director Romero. +15 BONUS Pedro no dijo nada m¨¢s y pis¨® el acelerador. Be sent¨ªa que su idea inicial era un poco rid¨ªc, ?por qu¨¦ no deber¨ªa odiar a Pedro? Solo porque esta vez no se hab¨ªa enemistado con Anna, de lo contrario, ¨¦l tampoco habr¨ªa perdonado. Al llegar a farmacia, Be no se ocup¨® de Pedro y baj¨® del coche por s¨ª misma. Una vez dentro, eligi¨® algunas pastis digestivas y medicamentos estomacales, por si Fiona no los ten¨ªa preparados, tambi¨¦npr¨® un spray para eliminar moretones y mejorar cii¨®n. Despu¨¦s de recoger los medicamentos, Be los llev¨® al mostrador de caja, Pedro tambi¨¦n pidi¨® a dependienta que le preparara los suyos. -Pagar¨¦ yo todo. -Be se dispuso a pagar, pero Pedro habl¨®. -No es necesario, no me falta este dinero. Be dijo eso y pag¨® e misma. Pedro sab¨ªa que Be siempre reionaba de manera disgustada cuando se trataba de Anna, as¨ª que no dijo nada. Despu¨¦s deprar los medicamentos, Pedro dijo: ?No tienes que ir al centroercial a elegir algunas cosas? Hab¨ªa unos pasteles muy famosos por aqu¨ª, eran de granos enteros y muy apropiados para el est¨®mago de los ancianos. Be quer¨ªaprar algunos para llevar a los abuelos. Si no te apresuras a llevar los Pero ahora, no ten¨ªa ganas por molestia de Anna. medicamentos, ?y si se?orita Garc¨ªa se desmaya de dolor? Pedro mir¨® fijamente. -Be, los celos tambi¨¦n tienen un momento y una medida adecuados. -?Qu¨¦ celos ni qu¨¦ mierda! ?Est¨¢s loco? ?Be se fue enojada! -Bip, un coche que pasaba a toda velocidad son¨® fuertemente el xon. Be se ech¨® para atr¨¢s asustada, y Pedro agarr¨® justo a tiempo, je senz¨® a los brazos de Pedro! Cap铆tulo 226 Cap¨ªtulo226 ?No miras por d¨®nde caminas?-Pedro estaba molesto. Por poco atrope un coche. Be se asust¨®, pero tambi¨¦n recobr¨® raz¨®n. ?Qu¨¦ estaba haciendo? ?Por qu¨¦ de repente se hab¨ªa enfadado con Pedro? Content ? provided by N?velDrama.Org. ?Y por qu¨¦ dijo esas pbras por celo? Parece que Elena hab¨ªavado el cerebro, y e albergaba esperanzas de que Pedro quisiera y no se quisiera divorciar. Qu¨¦ horrible. Be ignor¨® el rega?o de Pedro, retrocedi¨® un paso y dijo con calma: -No hace falta ir al centro comercial, podemosprar los pasteles en alg¨²n sitio. Pedro pensaba que Be se enojar¨ªa y dir¨ªa que no era asunto suyo, que no se metiera, pero result¨® que ya no ten¨ªa rastro de enfado y se ve¨ªa mucho m¨¢s sensata. Pedro, naturalmente, prefer¨ªa esta rei¨®n de Be, sin escenas ni berrinches, diciendos cosas de manera racional. Los dos volvieron a subir al coche, Pedro dej¨® bolsa de medicamentos en cons. Luego los dos buscaron en el GPS una famosa pasteler¨ªa. La tienda parec¨ªa estar haciendo buen negocio, hab¨ªa varias personas haciendo c. Be ya iba a desabrocharse el cintur¨®n para bajar, pero Pedro, viendo su ropa ligera, dijo: ¨C Qu¨¦date en el coche, yo bajar¨¦ aprar. Al o¨ªr eso, Be detuvo sus movimientos. Pedro baj¨® del coche, y Be sinti¨® que a¨²n le molestaba el est¨®mago, as¨ª que abri¨® bolsa de medicamentos y sac¨® unas pastis digestivas. Despu¨¦s de tomas, sinti¨® que le faltaba algo de l¨ªquido, as¨ª que cogi¨® una bote de agua mineral del minibar del coche. Pero al abri, se derramo bastante agua, manchando el asiento y su ropa. Be se apresur¨® a limpiar con pa?uelos de papel, y sin querer, tir¨® al suelo los medicamentos que Pedro le hab¨ªaprado a Anna. Para mantener todo limpio y ordenado, los medicamentos estaban en bolsitas transparentes con el nombre y dosis etiquetados. Be los recogi¨® r¨¢pidamente y los meti¨® de vuelta en bolsa, viendo que no se hab¨ªan mojado. Cuando Pedro volvi¨®, Be estaba jugando con el tel¨¦fono. ¨¦l se sent¨® al vnte y vio los rastros de agua en cons y bote aldo. -?Te has tomado ya las pastis digestivas? Be asinti¨® vagamente. S¨®lo fueron unos quince minutos y llegaron a vi. Despu¨¦s de bajar del coche, Pedro le dijo a Be que primero pa?ar¨ªa a su habitaci¨®n. Be no se opuso. Durante el trayecto, se encontraron con varios empleados del Grupo Romero que les saludaban con entusiasmo. Algunos incluso se atrevieron a decir -Director Romero, se?ora Romero, ? hacen una pareja perfecta! Be mantuvo una sonrisa cort¨¦s. Aunque en su interior ya imaginaba raz¨®n por que Pedro se hab¨ªa empe?ado en trae a Vi Nube. Seguramente pensaba que, despu¨¦s de que dejaran s en fiesta del Grupo Romero y se hara mal de e, esta ser¨ªa una buena oportunidad para dejar ro a todos que entre ellos no hab¨ªa problema alguno. Ahora parec¨ªa que hab¨ªa logrado su objetivo. Pero lo que realmente le importaba a Be no eran los rumores, sino otra cosa. Al llegar frente a puerta de su habitaci¨®n, Be le dijo a Pedro: -Puedes irte ya. Pedro no respondi¨®, sino que le pidi¨® a un camarero que pasaba por all¨ª que llevara una bolsa de medicinas a se?orita Garc¨ªa, que se alojaba en habitaci¨®n 3209. El camarero se march¨® con el paquete. Be entr¨® en su habitaci¨®n. Pero al entrar, se sorprendi¨® al ver que, adem¨¢s de sus propias cosas, tambi¨¦n hab¨ªa pertenencias de Pedro. ?Qu¨¦ significa esto? Cuando e lleg¨® por ma?ana, s¨®lo estaban sus equipajes. Al escuchar los pasos de Pedro, Be se dio vuelta y le pregunt¨®. -?Qu¨¦ significa esto? +15 BONUS Cap铆tulo 227 Cap¨ªtulo227 -Vamos, ?qu¨¦ tiene de malo que durmamos en habitaciones separadas?-dijo Pedro con total naturalidad. Todos en empresa saben que nuestra rci¨®n es excelente. (Falta solo una semana para fecha del divorcio acordado, ?no lo sabr¨¢n todos entonces?) Be prefiri¨® no insistir, temiendo que Pedro creyera que estaba enfadada o celosa. En cambio, le respondi¨® con iron¨ªa:Pedro, si lo que necesitas es encontrar una mujer que te ayude con tus problemas fisiol¨®gicos, hay muchas que estar¨¢n encantadas de cborar. No tienes que buscar ese tipo de soluciones conmigo. Sus pbras parecieron herir a Pedro, que mir¨® con frialdad. Fue culpa tuya lo que pas¨® al mediod¨ªa. Ibas tan ligera de ropa y estabas tan cerca de mf¡­ Como hombre, no soy un santo. Es normal tener reiones fisiol¨®gicas en esas situaciones. Tipica respuesta de Pedro. Al mediod¨ªa, era cierto que no ten¨ªa suficiente cuidado, y resbal¨® en el suelo y Pedro tir¨® de e y arrastr¨® a sus brazos. This content is ? N?velDrama.Org. Be no ten¨ªa ganas de discutir. Dej¨® que ¨¦l se adue?ara del escritorio. Se fue al ba?o avarse el cabello y darse una ducha.. Luego se aplic¨® unas cremas y una mascari facial, tardando m¨¢s de una hora en terminar. Cuando sali¨®, Pedro segu¨ªa revisando emails en el ordenador. Era muy ocupado, lo que hizo que Be se rjara un poco. Al menos as¨ª no tendr¨ªa tiempo para pensar en nada inapropiado. Como a¨²n no ten¨ªa sue?o, Be se dispuso a secarse un poco m¨¢s el cabello en el ba?o. Pero justo entonces son¨® el tel¨¦fono de Pedro. Tras responder, su tono de voz se volvi¨® serio de repente. -?C¨®mo ha podido pasar esto? Voy enseguida. Parec¨ªa haber surgido alguna situaci¨®n urgente. Be observ¨® c¨®mo Pedro miraba. Como si quisiera decirle algo, pero al final s¨®lo cogi¨® sus ves y su abrigo y sali¨® de habitaci¨®n sin m¨¢s. Be no ten¨ªa intenci¨®n de especr sobre lo que hab¨ªa ocurrido. Eran asuntos de trabajo que no le incumb¨ªan, y tampoco quer¨ªa meterse en sus asuntos personales. Despu¨¦s de secarse el cabello, Be se ech¨® en cama para revisars fotos que se hab¨ªa hecho hoy. Estaba realmente alegre ens im¨¢genes, y Elena le hab¨ªa dicho que deber¨ªa sonre¨ªr as¨ª todos los d¨ªas para mantener su juventud. No sab¨ªa si eso de juventud era cierto, pero reconoc¨ªa ques fotos hab¨ªan quedado muy bien. +15 BONUS Selion¨® algunas des m¨¢s bonitas y con mejorposici¨®n para publicas en sus redes sociales. Como era de esperar, r¨¢pidamente acumron un buen n¨²mero de ¡°Likes¡°. Juan le envi¨® un mensaje pregunt¨¢ndole si hab¨ªa estado entrenando, y le advirti¨® que pr¨®xima vez que se vieran le har¨ªa una prueba. Be no le dio mayor importancia y simplemente charl¨® con ¨¦l sobre c¨®mo le iba enpetici¨®n. Juan le cont¨® que ya hab¨ªan grabado primera ronda y que hab¨ªa logrado pasar. Ahora le tocaba siguiente fase, con cien participantes reduci¨¦ndose a setenta. Tendr¨ªa dos d¨ªas de descanso tras esa grabaci¨®n. Le anim¨® Be. [?¨¢nimo y rjate! ?Seguro que ganas el campeonato!] [Gracias, hermanita. Pero hay muchospetidores fuertes, no s¨¦ si podr¨¦ vencerles.] [No digas eso, conf¨ªo en ti. Eres el mejor, ya lo ver¨¢s.] Mientras chaban alegremente por mensaje, el tel¨¦fono de Be son¨®. Mir¨® panta y vio que era Pedro. Hab¡¯ia pasado un tiempo desde que sali¨® ?mar¨ªa para decirle que no volver¨ªa a habitaci¨®n esta noche? Si era as¨ª, ser¨ªa una buena noticia. -No hace falta que me avises, no hay problema. -dijo Be al descolgar. Pero Pedro hizo una pausa antes de responder con un tono distante pero firme: -He pedido a Miguel que vaya a recogerte. Tienes que venir conmigo al hospital ahora mismo. ?Al hospital? Be se sorprendi¨®. ?Qui¨¦n se habr¨ªa lesionado? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 228 Cap¨ªtulo228 ?Todav¨ªa le necesitaba alli? Pero Pedro no le dio tiempo a preguntar m¨¢s, pues colg¨® el tel¨¦fono. En ese momento, tambi¨¦n se escuch¨® voz de Miguel en el pasillo, con un tono respetuoso pero firme: -Se?orita, cuando est¨¦ lista, baje que voy a recoge. Pedro era muy eficiente en sus asuntos. Ni siquiera le dieron tiempo a Be para pensar o negarse, cuando Miguel ya estaba esper¨¢nd abajo. Be se cambi¨® el pijama por una c¨®moda camisetarga y cogi¨® su bolso peque?o para bajar. A esas horas de noche, no sab¨ªa qu¨¦ pod¨ªa estar pasando para interrumpir as¨ª su sue?o. Algo molesta, Be se subi¨® al asiento trasero del coche. Miguel conduc¨ªa con mucha seriedad y no intentaba entar conversaci¨®n. Aun as¨ª, Be no pudo evitar preguntar: -Miguel, ?acaso Pedro te dijo algo para que ni siquiera te atrevas a harme? Miguel no se atrevi¨® a decir m¨¢s de cuenta: -Se?ora, no es nada. El director Romero solo me pidi¨® que cumpliera con mi trabajo y atendiera debidamente. Be supo que Miguel no le estaba contando toda verdad, pero no insisti¨® m¨¢s. Unos veinte minutos despu¨¦s, Miguel llev¨® a Be hasta el hospital. -Se?ora, ?quiere que pa?e hasta donde est¨¢ el se?or Romero? -pregunt¨® Miguel cort¨¦smente. -No hace falta, gracias. Content ? provided by N?velDrama.Org. Respondi¨® Be, y luego pregunt¨® extra?ada: -?Qui¨¦n est¨¢ en urgencias? Miguel se limit¨® a decir: -No tengo esa informaci¨®n, se?ora. La esperar¨¦ aqu¨ª. ¨C Bueno. ?Qui¨¦n estar¨ªa en urgencias para que hubieran hecho venir? No pod¨ªa ser Elena, ?verdad? Al pensar en eso, Be aceler¨® el paso, preocupada. Cuando lleg¨® al pasillo de urgencias, no vio a Pedro, pero s¨ª a un hombre de unos cincuenta y tantos a?os. Era de aspecto algo rechoncho y expresi¨®n angustiada. Be hizo un esfuerzo por recordar qui¨¦n podr¨ªa ser, pero no logr¨® ubicarlo. De todos modos, Be sac¨® su tel¨¦fono y trat¨® de mar a Pedro. En ese momento, se abri¨® puerta de urgencias. 172 +15 BONUS Salieron unos enfermeros empujando una cami. ?Era Anna! ?Qu¨¦ le habr¨ªa pasado para que trajeran aqu¨ª? Un mal presentimiento invadi¨® a Be. -?Anna, hija m¨ªa! ?Menos mal que est¨¢s bien, me has dado un susto de muerte! Exm¨® el hombre acerc¨¢ndose apresuradamente a cama de Anna. As¨ª que ese hombre era el padre de Anna. -Familiar, por favor, d¨¦jenos espacio le pidi¨® una enfermera-. La paciente acaba de salir de unvado de est¨®mago y est¨¢ muy d¨¦bil, necesita descansar en su habitaci¨®n. El hombre se apart¨® un poco. Cuando los enfermeros empujaban cami de Anna hacia el ascensor, vieron a Be esperando ah¨ª. Se?ora Romero. -dijo Anna con voz d¨¦bil pero sorprendida. Al escuchar ese t¨ªtulo, mirada del hombre de mediana edad se fij¨® en Be. Luego estall¨® en furia: ?Eres Be? ?C¨®mo has podido cambiar los medicamentos de mi hija Anna? ?Casi matas con esa maldita i¨®n! -Pap¨¢, no hables as¨ª, no tienes por qu¨¦ culpar a e. -intervino Anna con voz d¨¦bil pero apremiante. -?Imposible que no tenga que ver con e! Solo hab¨ªa tres personas con eso a los medicamentos: Pedro no har¨ªa algo as¨ª, el camarero solo los entregaba, y hay c¨¢maras que lo prueban. ?La ¨²nica que pudo hacerlo eres t¨², Be Romero! Cap铆tulo 229 Cap¨ªtulo229 Su padre, Javier Garc¨ªa, no hab¨ªa terminado su condena cuando de repente vio a Pedro salir por puerta de seguridad. -Pedro, ?tienes que hacer algo por Anna, ha sufrido mucho por culpa de todo esto! -exm¨® Javier. Pedro mir¨® a Be. E le devolvi¨® mirada sin expresi¨®n. Javier debi¨® de deducir lo que hab¨ªa ocurrido. Anna hab¨ªa tomado los medicamentos que lepr¨® Pedro en mansi¨®n y hab¨ªa tenido problemas de salud. Anna fue al hospital avarse el est¨®mago y Javier sinti¨® que lo hab¨ªa hecho. Result¨® que Pedro se fue a toda prisa porque Anna estaba en el hospital. ma al hospital tambi¨¦n era para Anna. -Pap¨¢, quiz¨¢s todo esto no sea m¨¢s que un malentendido, no hagas pasar un mal rato a Pedro. -dijo Anma con voz d¨¦bil. -?Anna, siempre est¨¢s pensando en los dem¨¢s! La reprendi¨® Javier con cari?o: -?Cu¨¢ntas veces m¨¢s tendr¨¢s que sufrir por culpa de esta Be? De no ser por tu t¨ªa, ni siquiera sabr¨ªa lo que te hizo ¨²ltima vez. -Fueron solo peque?os incidentes, y Pedro ya se disculp¨® con se?ora Romero insisti¨® Anna a duras penas-. No es para tanto. -?C¨®mo que peque?os incidentes? ?Tienes cabeza herida y el cuello amoratado! ?De no haber sido por Pedro, te habr¨ªa matado!. Exm¨® Javier con furia: ?Esta vez va a tener que dar explicaciones! Dicho esto, Javier mir¨® a Be con ira. Justo entonces lleg¨® el ascensor. Pedro intervino con voz calma: T¨ªo, vayamos primero a habitaci¨®n, all¨ª podremos har con m¨¢s tranquilidad. -De acuerdo, te har¨¦ caso. -edi¨® Javier, aunque a¨²n visiblemente enfadado, yenz¨® a empujar la cami de Anna hacia el ascensor. This material belongs to N?velDrama.Org. Pero Be no se movi¨® de puerta. Pedro mir¨® de reojo y le dijo con serenidad: -p¨¢?anos a habitaci¨®n. Be solt¨® una risa despectiva. -?Y por qu¨¦ iba a ir yo? ?Qu¨¦ tiene que ver esto conmigo? -?T¨²¡­! -Javier volvi¨® a ¨¦star, pero Anna lo sujet¨® del brazo y dijo: -Pap¨¢, si se?ora Romero no quiere venir, no obligues. Pedro se dirigi¨® entonces as dos enfermeras son educaci¨®n pero firmeza: -Por favor, esperen un momento fuera. 1/2 ( +15 BONUS. Parec¨ªa que se quedaron paralizadas por presencia de Pedro,s dos enfermeras se miraron y se dirigieron al pasillo de dnte. El ascensor ya se hab¨ªa cerrado y bajado, Pedro mir¨® a Be y dijo: -?Tocaste los medicamentos de Anna en el coche esta noche? El semnte de Be se volvi¨® m¨¢s burl¨®n: -?Antes de acusarme, podr¨ªas haberme avisado primero sobre lo que ha pasado? No tengo ni idea, ?c¨®mo voy a responderte? Pedro no le hizo caso ¨¤ su bu y dijo con calma: He hecho que alguienpruebe, los medicamentos que salieron de farmacia est¨¢n bien, y el camarero que los llev¨® no se detuvo en ning¨²n sitio. -Ya que tieness respuestas, me has condenado, ?para qu¨¦ me preguntas? -Be pregunt¨® con una sonrisa fria. En el apuesto rostro de Pedro se vislumbraba un rastro de enfado: -Be, no te enredes, estoy analizando los hechos. -Anna tom¨® involuntariamente un antiinmatorio ipatible con amoxicilina, estuvo a punto de tener consecuencias irreparables. Te he mado para descartar cualquier posibilidad. Dejando a undo el malestar de ser sospechosa, ya que hab¨ªa ca¨ªdo en trampa, no sirvi¨® de nada enfadarse. Despu¨¦s de pensarlo, Be se calm¨® un poco: No toqu¨¦ sus medicamentos, no s¨¦ nada de ese antiinmatorio. Pedro mir¨® con expresi¨®n indescifrable: -Las c¨¢maras de seguridad de farmacia muestran que estuviste dando vueltas bastante rato por zona de antibi¨®ticos. En aquel momento Be hab¨ªa estado vagando por los diferentes estantes de medicamentos para evitar encontrarse con Pedro: -Entonces tambi¨¦n deber¨ªas haber visto que nopr¨¦ nada de ese antiinmatorio. Cap铆tulo 230 Cap¨ªtulo230 Esa esquina es una zona ciega des c¨¢maras. dijo Pedro. Be no pudo evitar soltar una risa fr¨ªa: ?O sea que yo rob¨¦ los medicamentos de ah¨ª y luego los cambi¨¦ en el coche a se?orita Garc¨ªa? Pedro no dio respuesta. ¨C Be resopl¨®: Aunque hubiera sido yo que los cambiara, ni siquiera s¨¦ cu¨¢les son los medicamentos que necesita, ?c¨®mo iba a conseguir con antci¨®n uno ipatible? -No es tan dif¨ªcil prepararlo, Anna tiene una herida en frente que le duele e est¨¢ inmada, i cualquiera habr¨ªa adivinado que iba aprar un antiinmatorio! -exm¨® Javier. Al o¨ªrlo, Be frunci¨®s cejas y mir¨® a Pedro con frialdad -?T¨² tambi¨¦n lo crees as¨ª? Pedro estaba frunciendo el ce?o pero a¨²n no hab¨ªa hado cuando Javier no pudo contenerse m¨¢s. -?Maldita sea, c¨®mo puedes ser tan malvada! ?Qu¨¦ le ha hecho mi hija Anna para que t¨² trates as¨ª una y otra vez, intentando mata! Diciendo esto, Javier levant¨® mano para abofetear a Be, pero Pedro lo detuvo antes de que se acercara a e. T¨ªo, c¨¢lmate. ¨CThis material belongs to N?velDrama.Org. ?C¨®mo voy a calmarme? Anna es ¨²nica hija que tengo, es tan d¨®cil y nunca se ha enfrentado a nadie, ?por qu¨¦ tu mujer odia tanto y quiere hacerle da?o? -Pobre Anna, ni siquiera se atrev¨ªa a molestarme cuando se encontraba mal, tuvo que mar e misma a ambncia para venir al hospital¡­ y encima le dol¨ªa tanto que tuve que que venir¡­ Javier de pronto se ech¨® a llorar: -Si algo le pasa a Anna, ?c¨®mo voy a mirar a su madre que est¨¢ muerta? -Pap¨¢, no sigas -Anna le interrumpi¨® entre sollozos-, ?ves que estoy bien ahora? -?Eso es porque has tenido suerte! Los m¨¦dicos dijeron que si no te hubieran atendido a tiempo, hoy habr¨ªas perdido vida. Javier se aterroriz¨® cada vez m¨¢s, y volvi¨® a abnzarse sobre Be remandole: -?Si tienes algo en contra, enfr¨¦ntate a m¨ª, pero no le hagas da?o a mi hija! -Pap¨¢, no hagas eso. Suplic¨® Anna desesperada, intentando levantarse de cama, pero sin fuerzas, y a punto de golpearse la cabeza contra esquina. Pedro actu¨® r¨¢pido, extendiendo el brazo para evitar qu¨¦ Anna se hiciera m¨¢s da?o. Y Be, que estaba all¨ª, instintivamente estir¨® pierna y le dio una patada violenta porque Javier de repente se abnz¨® sobre e¡­ -?Ay! Javier no se esperaba que Be fuera a patearle, y el hombre deplexi¨®n un poco torpe se TA +15 BONUS fue hacia atr¨¢s, cayendo de espaldas al suelo.. -?Pap¨¢! -?T¨ªo! Anna y Pedro exmaron al mismo tiempo. Mientras Pedro se acercaba a Javier, Anna tambi¨¦n intent¨® bajarse de cama, pero se resbal¨® y termin¨® en el suelo. -?No te muevas! -dijo Pedro, volviendo para ayudar a Anna. -No te preocupes por m¨ª, ve a ver a pap¨¢. -?Maldita sea, c¨®mo puedes ser tan malvada! ?Qu¨¦ le ha hecho mi hija Anna para que t¨² trates as¨ª una y otra vez, intentando mata! Diciendo esto, Javier levant¨® mano para abofetear a Be, pero Pedro lo detuvo antes de que se acercara a e. T¨ªo, c¨¢lmate. ¨C ?C¨®mo voy a calmarme? Anna es ¨²nica hija que tengo, es tan d¨®cil y nunca se ha enfrentado a nadie, ?por qu¨¦ tu mujer odia tanto y quiere hacerle da?o? -Pobre Anna, ni siquiera se atrev¨ªa a molestarme cuando se encontraba mal, tuvo que mar e misma a ambncia para venir al hospital¡­ y encima le dol¨ªa tanto que tuve que que venir¡­ Javier de pronto se ech¨® a llorar: -Si algo le pasa a Anna, ?c¨®mo voy a mirar a su madre que est¨¢ muerta? -Pap¨¢, no sigas -Anna le interrumpi¨® entre sollozos-, ?ves que estoy bien ahora? -?Eso es porque has tenido suerte! Los m¨¦dicos dijeron que si no te hubieran atendido a tiempo, hoy habr¨ªas perdido vida. Javier se aterroriz¨® cada vez m¨¢s, y volvi¨® a abnzarse sobre Be remandole: -?Si tienes algo en contra, enfr¨¦ntate a m¨ª, pero no le hagas da?o a mi hija! -Pap¨¢, no hagas eso. Suplic¨® Anna desesperada, intentando levantarse de cama, pero sin fuerzas, y a punto de golpearse la cabeza contra esquina. Pedro actu¨® r¨¢pido, extendiendo el brazo para evitar qu¨¦ Anna se hiciera m¨¢s da?o. Y Be, que estaba all¨ª, instintivamente estir¨® pierna y le dio una patada violenta porque Javier de repente se abnz¨® sobre e¡­ -?Ay! Javier no se esperaba que Be fuera a patearle, y el hombre deplexi¨®n un poco torpe se TA +15 BONUS fue hacia atr¨¢s, cayendo de espaldas al suelo.. -?Pap¨¢! -?T¨ªo! Anna y Pedro exmaron al mismo tiempo. Mientras Pedro se acercaba a Javier, Anna tambi¨¦n intent¨® bajarse de cama, pero se resbal¨® y termin¨® en el suelo. -?No te muevas! -dijo Pedro, volviendo para ayudar a Anna. -No te preocupes por m¨ª, ve a ver a pap¨¢. Anna empuj¨® cama tratando de apartarse de Pedro, pero su cuerpo d¨¦bil hizo que se precipitara hacia dnte, y cama, por inercia, se desliz¨® en diri¨®n a Be. Para esquivar cama, Be se apart¨® r¨¢pidamente, pero sin querer choc¨® contra el bote de basura junto al ascensor y se sent¨® de golpe en ¨¦l. Al apoyar mano, sinti¨® un agudo dolor, pues los peque?os guijarros que cubr¨ªan el bote se le varon en piel. -?Ah! Pedro ni siquiera tuvo tiempo de ver c¨®mo estaba Be, porque Annanz¨® un grito desgarrador. Resulta que al deslizarse cama, aguja que ten¨ªa puesta se hab¨ªa salido, provocando un sangrado. Anna, ya muy d¨¦bil, se desvaneci¨® casi porpleto tras este incidente. -?Vengan a ayudar! -grit¨® Pedro as enfermeras que pasaban por el pasillo. Cap铆tulo 231 Cap¨ªtulo231 Las enfermeras se acercaron r¨¢pidamente. La paciente no se ve blen, ?volvamos a lleva a Urgencias para que vea el m¨¦dico! Pedro acost¨® a Anna en cama, y e, con un dolor evidente, dijo con voz d¨¦bil: -No pasa nada, ve a ver a pap?.. Las enfermeras llevaron a Urgencias, y Pedro ayud¨® a Javier a levantarse del suelo. -Anna, Anna, ?qu¨¦ te pasa?, jno asustes a pap¨¢l Content ? provided by N?velDrama.Org. Javier, tambale¨¢ndose, sigui¨® a cama de Anna. Para evitar que Javier volviera a caerse, Pedro lo pa?¨®. Be se qued¨® all¨ª de pie, sintiendo c¨®mo le palpitaba mano dolorida. Su esposo, ese tal Elena que juraba que no se divorciaria, ahora corr¨ªa detr¨¢s de Anna sin siquiera mira. Ni siquiera se preocupaba por si le dol¨ªa. Unas gotas de sangre cayeron al suelo, y Be sac¨® un pa?uelo de su bolso para presionar herida, antes de tomar el ascensor y salir del hospital por otra salida. En lugar de ir en diri¨®n donde Miguel hab¨ªa estacionado, tom¨® un taxi desde otra salida del hospital y se fue. -Se?orita, ?a d¨®nde va? ?Se encuentra bien?-pregunt¨® el taxista al ver que Be no dec¨ªa nada. Be mir¨® el pa?uelo manchado de sangre: -A cualquier consultorio, por favor. El taxista se extra?¨®, ?no acababa de salir del hospital? ?Por qu¨¦ quer¨ªa ir a cl¨ªnica? -Es que en el hospital tardan mucho con los tr¨¢mites -explic¨® Be con voz apagada-. Un consultorio es m¨¢s r¨¢pido. El taxista le crey¨® y dijo: -Gracias a m¨ª, un local, que sabe que hay una cl¨ªnica abiertas 24 horas cerca, ?qu¨¦ cl¨ªnica estar¨ªa abierta tan tarde? -Gracias. Llegaron r¨¢pidamente y Be le dio 100 dres extrao agradecimiento. Entr¨® directamente en el consultorio. Una m¨¦dica de guardia vio sus manos heridas y le dijo con pesar: -Vaya, qu¨¦ m suerte, i estas manitas tan bonitas y suaves ahora est¨¢nstimadas! Be no dijo nada. La doctora sac¨® desinfectante y pinzas y pregunt¨®: -?No has venido con nadie que te pa?e? Sacar estas piedritas va a doler mucho, y temo que una se?orita tan delicadao t¨² no lo aguante sin llorar. ?Por qu¨¦ no mas a tu novio para que est¨¦ contigo? Be neg¨® con cabeza. -No te preocupes, doctora, puedes tratarme directamente. Vaya, una muchacha tan hermosao t¨² y sin novio! m¨¦dica de mediana edad dejaba vagar su curiosidad. Be esboz¨® una leve sonrisa: -Tengo esposo, pero est¨¢ pa?ando a algulen m¨¢s, as¨ª que no puede venir. La m¨¦dica, al ver rei¨®n de Be, alcanz¨® a intuir algo. ?Qu¨¦ hombre tan ciego que deja a una esposa tan beo t¨² para ir a pa?ar a otra persona! Be volvi¨® a sonre¨ªr sin decir nada m¨¢s. La m¨¦dica no quiso seguir indagando y se dedic¨® a atenders heridas de Be. los El escozor y ardor del proceso de desinfi¨®n son dif¨ªciles de soportar incluso para hombres m¨¢s fuertes, que suelen llegar a llorar de dolor, pero Be permaneci¨® en silencio sin siquiera fruncir el ce?o. La m¨¦dica admiraba valent¨ªa de Be: Eres muy valiente, querida. Be no respondi¨®. Ese peque?o dolor no era nadaparado cons crisis de c¨¢ncer de est¨®mago que hab¨ªa sufrido en su vida anterior. Cuando terminaba de atenders heridas, son¨® el tel¨¦fono de Be. E ech¨® un vistazo al n¨²mero entrante y simplemente lo silenci¨®. La m¨¦dica pregunt¨® con ciertaprensi¨®n: -?Es tu esposo? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 232 Cap¨ªtulo232 Be sonri¨® con iron¨ªa, sin decir una pbra. -Deber¨ªas dejarlo un rato, ni siquiera pa?a a su esposa herida y prefiere ir con otra. persona. m¨¦dicaent¨® con desaprobaci¨®n. La doctora le dio a Be medicina y le vend¨®s palmas des manos con una gasa. Procura no moja, aplica pomada a tiempo o te quedar¨¢ una cicatriz fea. Muchas gracias, lo tendr¨¦ en cuenta. Cuando Be estaba pagando, su tel¨¦fono volvi¨® a sonar con una videomada. Esta vez, simplemente rechaz¨® y bloque¨® a Pedro en WhatsApp. This material belongs to N?velDrama.Org. Antes le habr¨ªa costado mucho hacerlo. No pod¨ªa imaginar vida sin ¨¦l. Pero ahora lo hizo sin dudar. Algunas cosas que parec¨ªan dif¨ªciles en realidad eran muy sencis de realizar cuando realmente lo decid¨ªa. Al salir de cl¨ªnica, Be pidi¨® un coche que llevara de vuelta a Vi Dragon. Para evitar que Pedro fuera a molestar a Elena, le dej¨® un mensaje. [Elena, me duele el hombro y no traje medicamentos, disfruta a ss con el doctor Julio, yo me voy directo a casa.] Despu¨¦s de enviar el mensaje, Be apag¨® el tel¨¦fono. El tr¨¢fico de vuelta era m¨¢s ligero, por lo que el viaje fue m¨¢s r¨¢pido que a ida. Tardaron aproximadamente hora y media en llegar a Vi Drag¨®n. Fiona a¨²n estaba despierta. -Se?ora, ?no se supon¨ªa que usted y el se?or ir¨ªan a una actividad de grupo? ?Por qu¨¦ ha vuelto tan pronto? El se?or acaba de marme preguntando por usted. Be no ten¨ªa ganas de dar muchas explicaciones. -Me cans¨¦ y no me acostumbro a dormir fuera, por eso he vuelto. -Fiona, no importa qui¨¦n me, no me molestes. Fiona asinti¨®. Ya en habitaci¨®n, Be vio l¨¢mpara de cristal con forma de conejo y tir¨® directamente a basura.. Cerro con ve, se acost¨® dedo en cama y se sumi¨® en un sue?o tranquilo. En alg¨²n momento, escuch¨® el sonido de puerta desbloque¨¢ndose y voz suave de Fiona hando. -Se?or, se?ora dijo que estaba muy cansada y quer¨ªa descansar, por eso debe haber cerrado puerta para que no molestaran. La cama del cuarto de hu¨¦spedes est¨¢ limpia, puede descansar allf. +15 BONUS ?Notaste si ven¨ªastimada de alguna parte cuando regres¨®?-pregunt¨® Pedro en voz baja. -No lo not¨¦, solo parec¨ªa muy cansada y no quer¨ªa har. -respondi¨® Fiona. Luego se escuch¨® a Pedro alejarse. Be volvi¨® a cerrar los ojos y se sumi¨® nuevamente en el sue?o. Tal vez fue porque estaba demasiado cansada despu¨¦s de sumergirse ens aguas termales durante la mayor parte del d¨ªa de ayer, Be durmi¨® directamente hasta el amanecer. Encendi¨® el tel¨¦fono y hab¨ªa un mensaje de Elena por ma?ana. [?Be, qu¨¦ tipo de conflicto has tenido con Pedro? ?Por qu¨¦ has vuelto de repente?] [Confiesa, ?hay algo que me est¨¦s ocultando? De lo contrario, no entiendo por qu¨¦ me habr¨ªas dejado s.] Aproximadamente media hora despu¨¦s, Elena volvi¨® a enviar un mensaje. [Cuando fui a desayunar, me he enterado de que anoche Anna sufri¨® una rei¨®n al¨¦rgica a un medicamento y tuvo que ir al hospital. ?Tiene que ver con eso el hecho de que hayas vuelto y de que Pedro ya no est¨¦ en casa rural?] [?Por qu¨¦ has apagado el tel¨¦fono? Estaba muy preocupada. En cuanto vea el mensaje, i ll¨¢mame enseguida!] Be se dispon¨ªa a mar a Elena cuando el t¨ªo Elio, el cuidador de su abuelo, m¨®. Cap铆tulo 233 Cap¨ªtulo233 Aunque salud de su abuelo era, de momento, todav¨ªa buena, Be se sinti¨® muy preocupada, as¨ª que le encarg¨® especialmente al t¨ªo Elio que mara de inmediato si su abuelo se sintiera indispuesto en lo m¨¢s m¨ªnimo. Be se puso nerviosa al ver ese n¨²mero. T¨ªo Elio, ?le ha pasado algo a mi abuelo? -No, no pasa nada tranquiliz¨® el tio Elio-. El anciano tiene que ir a ver a un viejo amigo, y se quedar¨¢ fuera unos d¨ªas. Te lounico para que no te preocupes. -?A d¨®nde va mi abuelo y a ver a qu¨¦ amigo? ?Por qu¨¦ no me lo ha dicho antes?-insisti¨® Be. El t¨ªo Elio explic¨®:-Decidieron hacerlo ayer. Al parecer, es a provincia del Lago, a visitar a un viejo amigo que est¨¢ enfermo. Tiene miedo de no tener otra oportunidad de verlo. ?La provincia del Lago! De pronto, Be record¨® que, en su vida anterior, su abuelo hab¨ªa sufrido un idente precisamente en esa provincia, en el que se hab¨ªa golpeado pierna. Entonces no le hab¨ªa dado importancia, pero despu¨¦s, cuando volvieron a ciudad del Mar, su abuelo se cay¨® dando agua a sus ntas. Despu¨¦s de ser enviado al hospital para ser examinado, se descubri¨® que ten¨ªa un da?o en los nervios de pierna y perdi¨® el mejor momento para el tratamiento, lo que provoc¨® una fractura conminuta de pierna, incluso si fue tratado, pierna de su abuelo no pod¨ªa caminar y solo pod¨ªa sentarse en una si de ruedas para siempre. -Tranqu, Be, yo cuidar¨¦ bien del anciano Fern¨¢ndez¨Cdijo el t¨ªo Elio-. Si no tienes nada. m¨¢s, voy a prepararle el equipaje. -T¨ªo Elio, ?cu¨¢ndo salen?-pregunt¨® B¨¦. -Tenemos previsto coger un vuelo as dos de tarde, despu¨¦s deer. -respondi¨® el t¨ªo Elio. -D¨¦jeme que le env¨ªe el DNI de mi abuelo, voy aprar los billetes yo misma. Tambi¨¦n quiero pa?arle. insisti¨® Be. -No hace falta, tu abuelo dice que tienes cosas que hacer, y que con que yo le pa?e es suficiente. Solo viajamos por unos tres d¨ªas. -respondi¨® el t¨ªo Elio. Pero Be se mantuvo firme: No se preocupe, ¨²ltimamente no tengo nada que hacer. Quiero pa?ar a mi abuelo. Esta vez, Be no permitir¨ªa que a su abuelo le pasara nada. Pod¨ªa ir a pasar unos d¨ªas con su abuelo fuera y luego volver un d¨ªa antes del cumplea?os de abu Romero para pa?a, entonces podr¨ªa obtener el certificado de divorcio. As¨ª se liberaba de tener que estar atada a Pedro esos d¨ªas, ya que no se soportaban el uno al otro. T¨ªo Elio no pudo convence. -De acuerdo, entonces le avisar¨¦ al anciano Fern¨¢ndez. 1G BONUS Colg¨® el tel¨¦fono y enseguida recibi¨® una mada de Elena. Be contest¨® con mucha calma y le cont¨® a Elena todo el drama de anoche. Por supuesto, omitia parte de que fue al consultorio por herida en su mano, Si Elena lo sab¨ªa, seguramente se enfurecer¨ªa y se quejarfa sin cosar. -?Qu¨¦? ?Esa mosquita muerta quiere culparte a ti? ?Pedro to sospecha? Content ? provided by N?velDrama.Org. Como era de esperar, Elena se indigno al ofrlo. Be, sin embargo, se mantuvo tranqu, e incluso defendi¨® a Pedro: El solo est¨¢ analizando los hechos, despu¨¦s de todos pruebas apuntan ha mf -?Qu¨¦ pruebas? ?C¨®mo pueden demostrar que t¨² camste sus medicinas? ?Usando l¨®gica se puede probar que fue esa Anna que se auto¨Cmont¨® toda esta escena! -Aunque haya sido una auto¨Cmontada de e, lo cierto es que lo logr¨® -dijo Be a Elena, cont¨¢ndole que hab¨ªa tocado el frasco des medicinas de Anna-. Si hacen pruebas de hues, seguro que aparecer¨¢ns m¨ªas. Elena replic¨® indignada: -Eso fue un idente, ?c¨®mo ibas a imaginar que Anna ser¨ªa tan cruelo para automedicarse arriesgando su vida? Anna hab¨ªa sido realmente cruel para lograr que Pedro odiara. No solo hizo que udia humira dnte de Pedro, tambi¨¦n se lesion¨® con l¨¢mpara en ¨²ltima fiesta, y ahora esto de ingerir a prop¨®sito dos medicamentos que sab¨ªa que le har¨¢n da?o. Be dijo: -Mejor no hablemos m¨¢s de e, estoy ocupada preparando el equipaje para ir a provincia de Lago con mi abuelo. -Be, ?no estar¨¢s huyendo, verdad? -Elena sospechaba de sus verdaderas intenciones de ir a provincia de Lago. Be respondi¨® con otra pregunta: -Elena, si hubieras sufrido en el amor, ?habr¨ªas elegido huir? Elena lo pens¨® un momento y respondi¨® con seguridad: No,o no he hecho nada malo, ? por qu¨¦ habr¨ªa de huir? X Cap铆tulo 234 Cap¨ªtulo234 Be se ri¨® y dijo:Bueno, espero que sigas pensando de esa manera. Elena se qued¨® perpleja. -?C¨®mo me involucras en esto? ?A¨²n no has terminado de contarme tu historia! -No hay m¨¢s que decir. El objetivo de Anna era hacer que Pedro me malinterpretara, y ahora que lo ha logrado, el asunto queda as¨ª. De todos modos, Pedro y yo vamos a divorciarnos, as¨ª que no me importa c¨®mo me vea. -Est¨¢ bien, realmente tengo prisa, jadi¨®s! Sin dar a Elena oportunidad de har, Be termin¨® mada. En el vestidor, empac¨® varios conjuntos de ropa y tambi¨¦n recogi¨® algunos productos de cuidado personal para el viaje, cerr¨® maleta y se dirigi¨® al ba?o. Afortunadamente, se hab¨ªa herido palma de mano izquierda, lo que no afectaba su higiene normal. Acababa devarse cara cuando se escuch¨® voz de Fiona desde afuera. -Se?ora, ?ya se ha levantado? El desayuno est¨¢ listo. Be abri¨® puerta y Fiona estaba all¨ª. -Se?ora, ?qu¨¦ le ocurre en mano? Fiona not¨® algo raro. Be sonri¨®. -No es nada, un peque?o problema. Fiona, baja primero, ya bajo yo.This material belongs to N?velDrama.Org. -Ah, y no le digas a Pedro sobre mi mano. -Be agreg¨®. Fiona no entend¨ªa. -Se?ora, ?se hastimado? ?Por qu¨¦ no puede dec¨ªrselo al se?or? Anoche, cuando el se?or supo que usted hab¨ªa vuelto, tambi¨¦n regres¨® y me pregunt¨® por usted. Be dijo: -Solo es una rozadura, ya no pasa nada, no es necesario mencionarlo. E no necesitaba preocupaci¨®n de Pedro, le parec¨ªa innecesaria. Despu¨¦s de que Fiona baj¨®, Be se arregl¨® un poco y vio que ya erans 9:30. Ir a casa de su abuelo tomar¨ªa una hora, as¨ª que se puso el abrigo en mano izquierda y con derecha arrastr¨® peque?a maleta para bajars escaleras. Abajo, para su sorpresa, Pedro todav¨ªa estaba en casa, sentado en el sof¨¢ mientras Miguel le informaba sobre algo. Al ve, Miguel inclin¨® cabeza. -Se?ora. La mirada de Pedro se pos¨® en maleta de Be. -?A d¨®nde vas con eso? Be respondi¨® con calma: Voy a pa?ar a mi abuelo a visitar a un viejo amigo. Pedro frunci¨® un pocos cejas. Anoche, ?por qu¨¦ no contestaste mis madas y me bloqueaste en WhatsApp? Be dijo: -Me molestabas. +15 BONUS Al escuchar sus pbras Miguel sinti¨® que estaba sentado sobre agujas. Ojal¨¢ fuera invisible. Era sorprendente que Be hubiera bloqueado al director Romero por molesto, algo sin precedentes. Antes, no pod¨ªa esperar para agregar a todos los que estaban cerca del director Romero en su WhatsApp para mejor saber su vida. El apuesto rostro de Pedro se ensombreci¨® un poco, queriendo decir algo, pero viendo actitud de Be, no sab¨ªa qu¨¦ decir. -?Hay algo m¨¢s? Si no, tengo prisa. -dijo Be. -Anoche¡­ -Lo que pas¨® anoche no tiene nada que ver conmigo, cr¨¦elo o no. -Be lo interrumpi¨®. Pedro dijo: Esos asuntos se investigar¨¢n por separado. Te pregunto si testimaste anoche, logr¨¦ tranquilizar a t¨ªo y volver al vest¨ªbulo del ascensor, pero all¨ª hab¨ªa unas gotas de sangre. Be resopl¨® y, arrastrando su maleta, se fue. -Mejor reserva tus energ¨ªas para preocuparte por Anna. Me voy. -Be. Pedro tuvo un extra?o presentimiento de inquietud y detuvo. -?Acaso no neabas regresar antes del cumplea?os de abu? Cap铆tulo 235 Cap¨ªtulo235 ?Regresar? Habao si Vi Drag¨®n fuera realmente su hogar, Ante pregunta sin sentido de Pedro, Be se ri¨® fr¨ªamente en su interior, sin decir nada y simplemente se fue. Fiona, que sal¨ªa de cocina, m¨® apresuradamente:-Se?ora, za d¨®nde va? ?A¨²n no ha desayunado! -Tengo prisa, no voy aer. Dicho esto, Be sali¨® por puerta principal. Su hombro a¨²n no hab¨ªa sanado porpleto y su mano estabastimada, por lo que le resultaba inc¨®modo conducir. Be sac¨® su tel¨¦fono para pedir un taxi. Pero Pedro tambi¨¦n sali¨® a grandes pasos, diciendo con expresi¨®n indescifrable: -Te llevar¨¦ a casa de tu abuelo. -No es necesario. -Tambi¨¦n quiero visitar al abuelo y llevarle algo. Be ni siquiera pudo expresar su rechazo, ya que Pedro le dio una raz¨®n irrefutable. En ese momento, Miguel sac¨® varias cajas de costosos suplementos, y Fiona le trajo dos cajas. de comida. -Se?ora, aunque tenga prisa, no puede saltarse el desayuno. Dentro hay algunos pasteles,elos un poco en el camino para llenar el est¨®mago El conductor acerc¨® el coche a ellos. This content is ? N?velDrama.Org. Ante esto, Be no se resisti¨®, dejando que Miguel colocara los regalos y su equipaje en el maletero, y tomando caja deida de Fiona, se subi¨® al asiento trasero. Pronto, el coche sali¨® de Vi Drag¨®n. Dentro del coche, nadie haba, creando un ambiente algo extra?o. El conductor se concentraba en conducir en silencio, lo que resultaba m¨¢s inc¨®modo para Miguel. Incluso se arrepinti¨® de que el director Romero solo le hubiera pedido que sacara algunos regalos del armario, sin decirle que ten¨ªa que pa?arlos todo el trayecto. ?Por qu¨¦ no dej¨® los regalos y se fue con alguna excusa, en lugar de quedarse aqu¨ª en esta situaci¨®n tan inc¨®moda? Despu¨¦s de un rato, Miguel se dio cuenta de que se?ora no iba a iniciar conversaci¨®n, y el director Romero tampoco parec¨ªa querer har. No hab¨ªa m¨¢s remedio, tendr¨ªa que ser ¨¦l quien rompiera el silencio. +15 BONUS As¨ª que Miguel le record¨® a Be: -Se?ora, el desayuno se enfriar¨¢ si no loe. Be respondi¨® con voz apagada: No tengo hambre ahora,er¨¦ algo cuando llegue a casa del abuelo. -?Tienes anemia y noes a tiempo? -Pedro finalmente habl¨®. Miguel suspir¨® aliviado, al menos el director Romero no lo dej¨® solo en esa inc¨®moda conversaci¨®n. ¡ªS¨ª, se?ora, este es un paquete especialmente preparado por el director Romero. Coma algo. -lo apoyo. Be perdi¨® a¨²n m¨¢s el apetito al o¨ªr eso, y arroj¨® caja deida. No quieroer. (?No, parece que dije algo equivocado!) Miguel se apresur¨® a cerrar boca. Mejor dejar que el director Romero y su esposa resolvieran sus propias diferencias, ¨¦l realmente no pod¨ªa ocuparse de eso. Si segu¨ªa hando, el director Romero probablemente lo mirar¨ªa con el ce?o fruncido. Ser una persona decente, ser un hombre, ser un asistentepetente, todo era tan dif¨ªcil. Pedro percibi¨® cierta impaciencia ens pbras de Be, as¨ª que se contuvo y no insisti¨® m¨¢s, en su lugar, le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ de repente quieres pa?ar a tu abuelo a provincia? Be respondi¨® con un tono indiferente: -Mi abuelo ya es mayor, no me tranquiliza que vaya tan lejos solo. -?Por cu¨¢ntos d¨ªas? -No lo s¨¦. Pedro respir¨® hondo y ajust¨® el tono: -Anoche, ?por qu¨¦ te fuiste s? Miguel te dijo que te estar¨ªa esperando abajo. Be: No me di cuenta y me equivoqu¨¦ de camino. No ten¨ªa ganas de volver. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 236 Cap¨ªtulo236 -?Por qu¨¦ no regresaste a Vi Nube? Be prefiri¨® no decir nada. Pedro se sinti¨® ligeramente molesto: -Dejando dedo lo de anoche con el cambio de vendajes, t¨² empujaste a t¨ªo y lo hiciste caerse ystimarse espalda. No puedes simplemente irte as¨ª. Al o¨ªr esto, cabeza de Miguel empez¨® a zumbar. Ay, no, si el director Romero dec¨ªa esas cosas, el conflicto solo pod¨ªa empeorar. Y efectivamente, Be se enfureci¨® al escucharlo. -?Yo no he hecho nada malo! Ustedes me maron para ir al hospital, me interrogaron tanto y aun as¨ª creen que no deber¨ªa haberme ido. ?Acaso tengo que esperar a que me condenen y luego ir a pedirle perd¨®n de rodis a tu t¨ªo y a Anna? Pedro se qued¨® sin pbras, atragantado por r¨¦plica. Miguel realmente no pod¨ªa soportar m¨¢s situaci¨®n, le hizo fren¨¦ticas se?as al conductor para que bajara divisi¨®n, antes de que bata campal les alcanzara. Mientras se bajaba divisi¨®n, irritaci¨®n de Pedro tambi¨¦n afloraba. -Be, ?crees que te hemos acusado injustamente? -?Acaso no hab¨ªa hues tuyas en esa bolsa de medicamentos? ?O es que no te enfadaste cuando viste a Anna antes de ir a farmacia? Efectivamente, Pedro se hizo una prueba de hues dactres. -Anna solo es gerente en el Banco de Inversiones Renti, por su propia capacidad. Te di oportunidad de elegir cualquier puesto en Grupo Romero, pero t¨² rechazaste, y aun as¨ª no puedes soportar a Anna. ?Qu¨¦ es lo que realmente quieres? -pregunt¨® Pedro. -Lo que quiero es mantenerme alejada de ustedes, ?acaso no lo he dicho ya? Be respondi¨® con una fr¨ªa sonrisa. -Eres t¨² quien se niega a firmar en el Acuerdo de Divorcio y Anna no est¨¢ tranqu. ?Por eso e ha tenido que recurrir a todo tipo de artima?as, y culpa es tuya! -?Crees que alguien jugar¨ªa as¨ª con su propia salud y seguridad? -Pues Anna lo est¨¢ haciendo. Pedro volvi¨® a quedarse sin pbras. Al ver frialdad en el rostro y mirada g¨¦lida de Be, solo se sinti¨® molesto en su coraz¨®n. Ayer mismo e se hab¨ªa acurrucado cari?osamente entre sus brazos, y ahora lo tratabao a un completo extra?o, no, incluso peor que a un extra?o. -Be, ?podr¨ªas ser un poco m¨¢s razonable? Pedro quer¨ªa atraer a Be a sus brazos a fuerza para volver a sentir su delicadeza, pero Be se esquiv¨® r¨¢pidamente a undo, haci¨¦ndole fracasar. +15 BONUS Pedro entonces se arroj¨® sobre e, y Be, sin poder esquivarlo, lo empuj¨® con ambas manos. Pedro agarr¨® una de sus manos. Ay. -Be gimi¨® dolorida, ys l¨¢grimas brotaron de sus ojos por el dolor. -?Qu¨¦ te ha pasado en mano? -pregunt¨® Pedro al ver el vendaje. Pedro se dio cuenta de que algo andaba mal y mir¨® peque?a mano que sosten¨ªa. ¡ª?Est¨¢s herida? ?Por qu¨¦ no me lo has dicho? Be retir¨® su mano, y con voz ronca por el dolor, respondi¨®: -No es asunto tuyo. Despu¨¦s de subir al coche, hab¨ªa mantenido mano escondida bajo el abrigo, pues no quer¨ªa que Pedro le interrogara. Pero en su apuro, hab¨ªa usado ambas manos. -Vamos al hospital m¨¢s cercano. -orden¨® Pedro al ch¨®fer. Be se neg¨®: -?Quiero ir a casa de mi abuelo, no al hospital! Pedro mir¨® con sus ojos oscuros. ?Crees que tu abuelo no se preocupar¨¢ al verte as¨ª? Content ? provided by N?velDrama.Org. Pedro hab¨ªa sido brusco, haciendo que herida volviera a sangrar, y ahora el vendaje nco se te?¨ªa de rojo. Su abuelo se preocupar¨ªa al ve. Y adem¨¢s herida necesitaba atenci¨®n, no ten¨ªa sentido seguir enfadada a costa de hacerse da?o. Be ya no se neg¨®. Apenas tardaron unos minutos en llegar al hospital. Miguel fue a hacer admisi¨®n, mientras Pedro pa?¨® a Be hasta el consultorio del m¨¦dico. Al quitar el vendaje, Pedro vio varios cortes y heridas en mano de Be. Parecian provocados por alg¨²n trozo de cristal roto, y varios ya hab¨ªan formado costras de un rojo oscuro, que ahora volv¨ªan a sangrar. Destacaban dolorosamente sobre delicada piel de su palma. Pedro sinti¨® una pizca de culpa y pregunt¨® con voz m¨¢s suave: -?Qu¨¦ ha pasado? Cap铆tulo 237 Cap¨ªtulo237 This belongs to N?velDrama.Org - ?. Pedro se notaba preocupado al har con Be, pero e encontr¨® todo esto muy ir¨®nico y prefiri¨® mantener losbios apretados sin decir nada. -?Qu¨¦ pas¨®? Tiene piedras o trozos de cristal incrustados en carne. -el m¨¦dico intervino. Pedro pens¨® en algo. -?Acaso fue por el granulo ignifugo del bote de basura? Be segu¨ªa sin pronunciar pbra, y el m¨¦dico rega?¨®. -Jovencita, sab¨ªas que estabas herida, ?c¨®mo pudiste ser tan descuidada? Justo cuando herida estaba cicatrizando, volvi¨® a sangrar y tendr¨¢s que pasar por el dolor de nuevo. -Es que yo no sab¨ªa que mi esposa se hab¨ªastimado, us¨¦ demasiada fuerza. -Pedro acept¨® responsabilidad. El m¨¦dico, empujando sus gafas hacia abajo, mir¨® a Pedro. -?Eres su esposo? ?Ni siquiera sab¨ªas que tu esposa estaba herida? En ese momento, el todopoderoso y arrogante jefe Romero se sinti¨® avergonzado antes pbras del m¨¦dico. Carraspe¨® por verg¨¹enza y dijo: -En ese momento situaci¨®n era bastante apremiante. -Entonces, ?estabas all¨ª y ni siquiera sab¨ªas c¨®mo se hab¨ªastimado tu esposa? El m¨¦dico se sorprendi¨® a¨²n m¨¢s. -?Hay algo m¨¢s importante que esposa? Pedro no supo qu¨¦ decir. Be, por su parte, se sinti¨® satisfecha. Antes, sin duda habr¨ªa ayudado a Pedro y lo habr¨ªa defendido. ?Ahora? ?Bien merecido estaba que se sinti¨® inc¨®modo! -Se?orita, ?acaso ustedes se casaron por obligaci¨®n de los mayores, sin tener sentimientos el uno por el otro? -pregunt¨® el m¨¦dico a Be con l¨¢stima. Be sonri¨® levemente. -Algo as¨ª. Si bien no fue un matrimonio concertado, era cierto que Pedro se cas¨® con e paracer a su abu. Y era verdad que ¨¦l no ten¨ªa sentimientos por e. -?Viniste a atender herida o a chismorrear? -Pedro frunci¨® el ce?o y le pregunt¨® al m¨¦dico ?Cu¨¢nto tiempo m¨¢s vas a tardar? El m¨¦dico volvi¨® a mirar a Pedro, observando su porte gardo e imponente, y le susurr¨® a Be: Se?orita, para casarse no debes buscar solo apariencia, sino a alguien que te cuide de verdad. Aunque lo dijo en voz baja, Pedro, que no era sordo, lo escuch¨®. Hab¨ªa oscurecido su rostro apuesto, diciendo con frialdad: Si en cinco minutos no has terminado de curar herida, ?crees que podr¨¢s conservar tu licencia m¨¦dica? M¨¦dico se qued¨® sin pbras. +15 BONUS Este tipo de hombre se ve¨ªa que no era alguien con quien ¨¦l pudiera meterse, as¨ª que el m¨¦dico detuvo su cotilleo y r¨¢pidamenteenz¨® a aplicar medicina a Be. Cinco minutos despu¨¦s, el m¨¦dico hab¨ªa vuelto a vendar herida de Be. Agradeciendo al m¨¦dico, Be sali¨® de oficina. Pedro sigui¨® en silencio. Una vez en el coche, el asiento del copiloto ya no ten¨ªa a Miguel. -El asistente Martin dijo que hab¨ªa un documento urgente que atender en empresa, se fue primero. - inform¨® el conductor. as¨ª que Be le dijo a Pedro: -Tambi¨¦n puedes regresar a empresa, yo le transmitir¨¦ al abuelo que trajiste algo para ¨¦l. Pedro le ech¨® una mirada de reojo y sin decir nada, le indic¨® al conductor que arrancara. Be tampoco se molest¨® en insistir m¨¢s, tom¨® los pasteles empaquetados porenz¨® aerlos mientras miraba por ventana, Fiona y -?No dijiste que no quer¨ªaer?-pregunt¨® Pedro. Be respondi¨®: -Ahora s¨ª tengo. Pedro adivin¨® que antes no hab¨ªaido para que ¨¦l no viera su mano herida. Recordando el consejo de Manuel, Pedro decidi¨® explicar: -Anoche no sab¨ªa que te hab¨ªas herido, t¨ªo estaba apurado por ir a ver a Anna, as¨ª que neaba llevarlo primero y luego¡­ Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 238 Cap¨ªtulo238 -D¨¦jalo, no hay necesidad de perder el tiempo con eso. Be lo interrumpi¨®: -T¨² no eres m¨¦dico, aunque lo supieras, ?acaso mis heridas se curar¨ªan por s¨ª ss? Pedro se qued¨® sin pbras nuevamente. En este momento, Be estaba molesta, as¨ª que era imposible continuar hando con e sobre lo de anoche. Pedro dej¨® el asunto a undo y sac¨® una tarjeta de su bolsillo: Toma, esta es para Be se rio con sorna: ?Qu¨¦, es unapensaci¨®n? 1. ti. Despu¨¦s de lo del mes pasado, Pedro naturalmente no volver¨ªa a mencionar esa pbra. Dio una raz¨®n razonable en tono apagado: -No tengo tiempo para pa?arte al campo con el abuelo, as¨ª que me har¨¦ cargo de todos los gastos de su viaje. Be se neg¨®: -No es necesario, nuestra familia, aunque pobre, no carece de este dinero. Al decir ¡°nuestra familia¡°, Be lo dej¨® bien ro,o si ya no tuviera nada que ver con ¨¦l. Reprimiendo iodidad, Pedro pregunt¨® con expresi¨®n indescifrable: -?Entonces voy con ustedes? Al o¨ªr eso, Be tom¨® tarjeta de inmediato. Aunque Pedro solo lo hab¨ªa dicho de pasada, si de verdad fuera a pa?arlos para molesta, ?no arruinaria el ¨¢nimo? Ya que ¨¦l estaba dispuesto a dar el dinero, mejor aprovecharlo. Pedro not¨® el pensamiento de Be, se mordi¨® losbios, pero no dijo nada. Unos treinta minutos despu¨¦s, el coche lleg¨® a casa de los Fern¨¢ndez. Be volvi¨® a cubrir su mano con chaqueta y baj¨® del coche con su bolso. Alberto ya los estaba esperando en el patio, e se acerc¨® alegremente: -?H, abuelo! -Be, ?por qu¨¦ quieres pa?arme a Provincia de Lago? Antes te quejabas de que el clima era demasiado seco all¨ª y no querias ir. -pregunt¨® Alberto. Be respondi¨®: -No pasa nada, he tra¨ªdo suficiente spray hidratante y mascaris, jahora solo quiero estar contigo! Los dos, abuelo y nieta, estaban chando alegremente cuando Pedro y el chofer que tra¨ªa los suministros se acercaron. Alberto reci¨¦n entonces se dio cuenta de que Pedro tambi¨¦n hab¨ªa venido, se sorprendi¨® un poco:- Pedro, ?a esta hora tienes tiempo libre? que abuelo vas a visitar a un amigo, as¨ª que te traje un peque?o obsequio. andole al chofer que llevara los suministros adentro, Pedro sonri¨® educadamente:-Supe +15 BONUS -Pedro, eres tan considerado -dijo Alberto sonriendo-, ya que has venido, ?por qu¨¦ no te quedas a almorzar antes de regresar? Eran casis once, Pedro mir¨® a Be y estaba a punto de asentir, cuando su tel¨¦fono son¨® repentinamente. Era una mada de Javier. Despu¨¦s de obtener permiso, se hizo a undo. -?Qu¨¦ ocurre? -Pedro, Anna no haido nada desde ayer. ?Podr¨ªas venir a intentar persuadi? -pidi¨® Javier. Pedro frunci¨® ligeramente el ce?o. -?Por qu¨¦ noe? -Dice que no se siente bien y que no tiene apetito, pero s¨¦ que est¨¢ enfadada conmigo. La voz de Javier se quebr¨® un poco. -E est¨¢ molesta porque cuestion¨¦ a tu esposa anoche, cree que pensar¨¢s que e lo instig¨®. -Pedro, fue por preocupaci¨®n que ten¨ªa anoche por Anna por lo que interrogu¨¦ a tu esposa, fue un impulso. Si hay que culpar a alguien, culpame a m¨ª, Anna no tiene nada que ver con esto¡­ Pedro respondi¨®: -Lo de anoche a¨²n no tiene una conclusi¨®n definitiva, no he culpado a nadie. -Anna dice que no es necesario investigar m¨¢s, al fin y al cabo involucra a tu esposa, y Anna no quiere que te quedes inc¨®modo en medio. Javier haba con voz cada vez m¨¢s entrecortada. -Pedro, desde anoche hasta ahora ni siquiera has mado. Anna lo entiende, pero seguro que le duele por dentro. -Es mi ¨²nica hija, por favor, te lo pido, ven a har con e, hazle saber que no est¨¢s enfadado. ?Podr¨ªas? Al escuchar esto, Pedro instintivamente quiso mirar expresi¨®n de Be, pero el patio ya no hab¨ªa rastro de e ni de su t¨ªo. -?Pedro? -Javier no obtuvo respuesta, y volvi¨® a marloContent ? provided by N?velDrama.Org. Cap铆tulo 239 Cap¨ªtulo239 Pedro asinti¨® con cabeza con indiferencia. -Ir¨¦ m¨¢s tarde. Colg¨® el tel¨¦fono y el chofer se le acerc¨® para decirle: -Director Romero, se?ora dice que est¨¢ usted muy ocupado, as¨ª que no se quedar¨¢ a almorzar. E y el se?or Fern¨¢ndez tienen m¨¢s cosas que recoger, as¨ª que ya han entrado. ramente lo estaban echando, y Pedro se qued¨® de pie unos segundos antes de dirigirse al coche. El chofer le abri¨® puerta trasera, pero justo cuando iba a subir, Pedro se detuvo. Tras pensarlo un momento, dio media vuelta y se dirigi¨® a casa. En ese momento, Be estaba con su abuelo mirando una tablet en mesita, discutiendo sobre qu¨¦ lugares de Provincia de Lago eran los m¨¢s divertidos, con una expresi¨®n de dulce coqueter¨ªa que hac¨ªa mucho que no mostraba a su padre. -Abuelo. m¨® Pedro con voz ra. Alberto se gir¨®. -Pedro, ?a¨²n no te has ido? -Estaba a punto de irme, pero hay algo de lo que debo disculparme con usted¨Cdijo Pedro-. Por mi descuido, mano de Be result¨® herida. Alberto entonces repar¨® en que su nieta manten¨ªa una mano oculta en el bolsillo de su vestido. -?Qu¨¦ ha pasado? ?D¨®nde te has herido? ?D¨¦jame ver! -exm¨®, preocupado. Be mir¨® a Pedro con fastidio antes de sacar mano vendada. -Ayer mestim¨¦ un poco con una piedrecita, pero ya casi se ha curado. -lo tranquiliz¨®. Alberto a¨²n se ve¨ªa inquieto. Pero si t¨² eres des que se quejan hasta por una espina, ?c¨®mo es que aguantaste desinfi¨®n y el verdaje sin decir nada? En el pasado, Be hab¨ªa sido muy delicada. Cualquier peque?a molestia hac¨ªa lloriquear y exigir que su abuelo y los sirvientes mimaran y le dieran medicinas. Pedro recordaba una vez que hab¨ªan obligado a ir a visitar a Be cuando estaba enferma. En ese momento, el abuelo elogi¨® a Be por su valent¨ªa y convenci¨® de que bebiera medicinas, pero e vomit¨® despu¨¦s de tomar un sorbo y se quej¨® amargamente. Los sirvientes enviaron dulces y miel, y pas¨® mucho tiempo antes de que Be bebiera medicina. Pero ahora, Be parec¨ªa haber soportado el tratamiento m¨¦dico sin inmutarse siquiera. Ni siquiera frunci¨® el ce?o, Pedro no le gustaba el capricho de Be, pero ve volverse calmada e indiferente lo llenaba de una iodidad inexplicable. -Abuelo, todo es culpa m¨ªa, no pude protege bien. -Pedro se disculp¨® de nuevo. +15 BONUS Cap¨ªtulo239 Pedro asinti¨® con cabeza con indiferencia. -Ir¨¦ m¨¢s tarde. Colg¨® el tel¨¦fono y el chofer se le acerc¨® para decirle: -Director Romero, se?ora dice que est¨¢ usted muy ocupado, as¨ª que no se quedar¨¢ a almorzar. E y el se?or Fern¨¢ndez tienen m¨¢s cosas que recoger, as¨ª que ya han entrado. ramente lo estaban echando, y Pedro se qued¨® de pie unos segundos antes de dirigirse al coche. El chofer le abri¨® puerta trasera, pero justo cuando iba a subir, Pedro se detuvo. Tras pensarlo un momento, dio media vuelta y se dirigi¨® a casa. En ese momento, Be estaba con su abuelo mirando una tablet en mesita, discutiendo sobre qu¨¦ lugares de Provincia de Lago eran los m¨¢s divertidos, con una expresi¨®n de dulce coqueter¨ªa que hac¨ªa mucho que no mostraba a su padre. -Abuelo.¨Cm¨® Pedro con voz ra. Alberto se gir¨®.¨CPedro, ?a¨²n no te has ido? -Estaba a punto de irme, pero hay algo de lo que debo disculparme con usted¨Cdijo Pedro-. Por mi descuido, mano de Be result¨® herida. Alberto entonces repar¨® en que su nieta manten¨ªa una mano oculta en el bolsillo de su vestido. -?Qu¨¦ ha pasado? ?D¨®nde te has herido? ?D¨¦jame ver! -exm¨®, preocupado. Be mir¨® a Pedro con fastidio antes de sacar mano vendada. -Ayer mestim¨¦ un poco con una piedrecita, pero ya casi se ha curado. -lo tranquiliz¨®. Alberto a¨²n se ve¨ªa inquieto. Pero si t¨² eres des que se quejan hasta por una espina, ?c¨®mo es que aguantaste desinfi¨®n y el vendaje sin decir nada? En el pasado, Be hab¨ªa sido muy delicada. Cualquier peque?a molestia hac¨ªa lloriquear y exigir que su abuelo y los sirvientes mimaran y le dieran medicinas. Pedro recordaba una vez que hab¨ªan obligado a ir a visitar a Be cuando estaba enferma. En ese momento, el abuelo elogi¨® a Be por su valent¨ªa y convenci¨® de que bebiera medicinas, pero e vomit¨® despu¨¦s de tomar un sorbo y se quej¨® amargamente. Los sirvientes enviaron dulces y miel, y pas¨® mucho tiempo antes de que Be bebiera medicina. Pero ahora, Be parec¨ªa haber soportado el tratamiento m¨¦dico sin inmutarse siquiera. Ni siquiera frunci¨® el ce?o Pedro no le gustaba el capricho de Be, pero ve volverse calmada e indiferente lo llenaba de una iodidad inexplicable. -Abuelo, todo es culpa m¨ªa, no pude protege bien. -Pedro se disculp¨® de nuevo. +15 BONUS -Pedro, eres tan considerado -dijo Alberto sonriendo-, ya que has venido, ?por qu¨¦ no te quedas a almorzar antes de regresar? Eran casis once, Pedro mir¨® a Be y estaba a punto de asentir, cuando su tel¨¦fono son¨® repentinamente. Era una mada de Javier. Despu¨¦s de obtener permiso, se hizo a undo. -?Qu¨¦ ocurre? -Pedro, Anna no haido nada desde ayer. ?Podr¨ªas venir a intentar persuadi? -pidi¨® Javier. Pedro frunci¨® ligeramente el ce?o. ?Por qu¨¦ noe? -Dice que no se siente bien y que no tiene apetito, pero s¨¦ que est¨¢ enfadada conmigo. La voz de Javier se quebr¨® un poco. -E est¨¢ molesta porque cuestion¨¦ a tu esposa anoche, cree que pensar¨¢s que e lo instig¨®. -Pedro, fue por preocupaci¨®n que ten¨ªa anoche por Anna por lo que interrogu¨¦ a tu esposa, fue un impulso. Si hay que culpar a alguien, culpame a m¨ª, Anna no tiene nada que ver con esto¡­ Pedro respondi¨®: -Lo de anoche a¨²n no tiene una conclusi¨®n definitiva, no he culpado a nadie. -Anna dice que no es necesario investigar m¨¢s, al fin y al cabo involucra a tu esposa, y Anna no quiere que te quedes inc¨®modo en medio. Javier haba con voz cada vez m¨¢s entrecortada. -Pedro, desde anoche hasta ahora ni siquiera has mado. Anna lo entiende, pero seguro que le duele por dentro. -Es mi ¨²nica hija, por favor, te lo pido, ven a har con e, hazle saber que no est¨¢s enfadado. ?Podr¨ªas? Al escuchar esto, Pedro instintivamente quiso mirar expresi¨®n de Be, pero el patio ya no hab¨ªa rastro de e ni de su t¨ªo. -?Pedro? -Javier no obtuvo respuesta, y volvi¨® a marlo. +15 BONUS Cap¨ªtulo239 Pedro asinti¨® con cabeza con indiferencia. ¨C Ir¨¦ m¨¢s tarde. Colg¨® el tel¨¦fono y el chofer se le acerc¨® para decirle: -Director Romero, se?ora dice que est¨¢ usted muy ocupado, as¨ª que no se quedar¨¢ a almorzar. E y el se?or Fern¨¢ndez tienen m¨¢s cosas que recoger, asi que ya han entrado. ramente lo estaban echando, y Pedro se qued¨® de pie unos segundos antes de dirigirse al coche. El chofer le abri¨® puerta trasera, pero justo cuando iba a subir, Pedro se detuvo. Tras pensarlo un momento, dio media vuelta y se dirigi¨® a casa. En ese momento, Be estaba con su abuelo mirando una tablet en mesita, discutiendo. sobre qu¨¦ lugares de Provincia de Lago eran los m¨¢s divertidos, con una expresi¨®n de dulce coqueter¨ªa que hac¨ªa mucho que no mostraba a su padre. -Abuelo.¨Cm¨® Pedro con voz ra. Alberto se gir¨®.¨CPedro, ?a¨²n no te has ido? -Estaba a punto de irme, pero hay algo de lo que debo disculparme con usted -dijo Pedro-. Por mi descuido, mano de Be result¨® herida. Alberto entonces repar¨® en que su nieta manten¨ªa una mano oculta en el bolsillo de su vestido. -?Qu¨¦ ha pasado? ?D¨®nde te has herido? ?D¨¦jame ver! -exm¨®, preocupado. Be mir¨® a Pedro con fastidio antes de sacar mano vendada. -Ayer mestim¨¦ un poco con una piedrecita, pero ya casi se ha curado. -lo tranquiliz¨®. Alberto a¨²n se ve¨ªa inquieto. Pero si t¨² eres des que se quejan hasta por una espina, ?c¨®mo es que aguantaste desinfi¨®n y el vendaje sin decir nada? En el pasado, Be hab¨ªa sido muy delicada. Cualquier peque?a molestia hac¨ªa lloriquear y exigir que su abuelo y los sirvientes mimaran y le dieran medicinas. §µ Pedro recordaba una vez que hab¨ªan obligado a ir a visitar a Be cuando estaba enferma. En ese momento, el abuelo elogi¨® a Be por su valent¨ªa y convenci¨® de que bebiera medicinas, pero e vomit¨® despu¨¦s de tomar un sorbo y se quej¨® amargamente. Los sirvientes enviaron dulces y miel, y pas¨® mucho tiempo antes de que Be bebiera medicina. Pero ahora, Be parec¨ªa haber soportado el tratamiento m¨¦dico sin inmutarse siquiera. Ni siquiera frunci¨® el ce?o, Pedro no le gustaba el capricho de Be, pero ve volverse calmada e indiferente lo llenaba de una iodidad inexplicable. -Abuelo, todo es culpa m¨ªa, no pude protege bien. -Pedro se disculp¨® de nuevo. +15 BONUS -?Qu¨¦ pas¨® anoche? -pregunt¨® Alberto. -No pas¨® nada grave¨CBe no quer¨ªa que el abuelo se preocupara y le dijo a Pedro-. El regalo ha llegado, y lo que ten¨ªamos que decir ya se ha dicho, puedes irte, Pedro no se fue de inmediato y dijo con calma: -Cuando vayan a volver, av¨ªsenme con anticipaci¨®n, mandar¨¦ al chofer a recogerlos. -Lo decidiremos luego¨CBe ya no ten¨ªa paciencia. ?Mi abuelo y yo tenemos mucho de qu¨¦ har, t¨² haz lo que tengas que hacer, ya no tenemos tiempo para escucharte! Rechazado una y otra vez, Pedro no tuvo el descaro de quedarse m¨¢s, Despu¨¦s de despedirse del abuelo, sali¨® del sal¨®n. -Be, ?qu¨¦ pas¨® con Pedro? ?C¨®mo testimaste mano? ?Por qu¨¦ tuvo que disculparse conmigo? -pregunt¨® Alberto. This content is ? N?velDrama.Org. Be le cont¨® a su abuelo lo ocurrido noche anterior, diciendo que se hab¨ªa golpeado palma de mano al tratar de esquivar a alguien, y que Pedro estaba presente pero no pudo sujeta a tiempo, por lo que se sent¨ªa culpable. Alberto sab¨ªa que Be no le estaba diciendo verdad, pero ahora parec¨ªa tener m¨¢s iniciativa propia, y si no quer¨ªa que se enterara de lo que pas¨®, no ten¨ªa por qu¨¦ insistir hasta el fondo. Cambi¨® de tema: -Ya casi es el cumplea?os de se?ora Romero, ?has decidido bien si te vas a divorciar de Pedro? -Por supuesto. Be volvi¨® a mirar el iPad y dijo: -Ya no hablemos de eso, abuelo, ?sigamos viendo los lugares tur¨ªsticos! En el carro, Pedro permaneci¨® en silencio. -Director Romero, ?a d¨®nde vamos? -el chofer, sintiendo el mal humor de su jefe, pregunt¨® con cuidado. Pedro dio el nombre de un hospital. El chofer se dirigi¨® a su destino. -?Importa cu¨¢n urgente sea situaci¨®n, lo primero es preocuparse por esposa? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 240 Cap¨ªtulo240 La voz profunda del jefe vino detr¨¢s de ¨¦l, y el conductor pens¨® que hab¨ªa escuchado mal. -Director Romero¡­ ?Me estabas preguntando a m¨ª? Pedro no dijo nada. This belongs to N?velDrama.Org - ?. El conductor, con algo de valent¨ªa, dijo: -En mi casa, lo que dice mi esposa es ley, e se encarga de todo lo urgente, no tengo que preocuparme. Pedro tampoco explic¨® m¨¢s, sabiendo que el conductor no hab¨ªa entendido su pregunta. Ese m¨¦dico volvi¨® a sacar conclusiones sin conocer situaci¨®n real. No era primera vez que Be armaba un esc¨¢ndalo con Anna, y si ¨¦l defend¨ªa sin discernir, solo conseguir¨ªa que e se volviera m¨¢s descarada. Adem¨¢s, ni siquiera sab¨ªa que Be se hab¨ªa lesionado, y cuando quiso preguntarle despu¨¦s, e ya se hab¨ªa ido y ¨¦l no lograba contacta. As¨ª que, en general, no hab¨ªa manejado mal el asunto. Que Be estuviera resentida por esto y pa?ara a su abuelo a provincia, era algo que tendr¨ªa que aceptar. Pedro se convenci¨® racionalmente. Pero solo de pensar en bu y frialdad en el rostro de Be, a¨²n se sent¨ªa algo inc¨®modo. Despu¨¦s del almuerzo, Be, su abuelo y t¨ªo Elio llegaron al aeropuerto. Al fin y al cabo, Be era una chica, no pod¨ªapartir habitaci¨®n con su abuelo, yo no sab¨ªa los detalles del idente de este en su vida anterior, hizo que tio Elio los pa?ara, por mayor seguridad. Una vez facturado el equipaje, los tres se dirigieron a s VIP de primera se. Mientras el abuelo y Esteban conversaban, son¨® el tel¨¦fono de Be. ?Era abu Romero! ?Por qu¨¦ abu mar¨ªa en este momento? Be respondi¨®: -Abu, ?me buscaba para algo? La anciana Romero dijo: hoy es el d¨ªa en que regresa el padre de Pedro, ?no hab¨ªas prometido a abu que vendr¨ªas a cenar a mansi¨®n? Be se dio un golpe en frente, hab¨ªa olvidado porpleto esepromiso. Ni siquiera hab¨ªa escuchado a Pedro mencionarlo esta ma?ana. ro, aunque se lo hubiera dicho, e no habr¨ªa cambiado sus nes para ir con su abuelo a Provincia de Lago a ver a un viejo amigo. -Abu, lo siento, voy a pa?ar a mi abuelo a Provincia de Lago, estos d¨ªas no puedo ir +15 BONUS a cenar a su casa. -se disculp¨® Be. -?Cu¨¢ndo llegar¨¢ el padre de Pedro? Mejor le mo para disculparme. -No tienes de qu¨¦ disculparte, ?lo que quiero es que vengas a pa?arme! Al o¨ªr esto, Be se sinti¨® a¨²n m¨¢s culpable. La ¨²ltima vez que no horne¨®s galletas para abu y luego falt¨® a cena que le hab¨ªa prometido. Realmente hab¨ªa sido una nieta desconsiderada. ?Be, acaso Pedro te ha vuelto a molestar? ?Por qu¨¦ de repente quieres ir a Provincia de Lago? - pregunt¨® anciana Romero. Be respondi¨® evasivamente: -Abu, el abuelo ya es mayor y me preocupa que viaje solo, por eso quiero pa?arlo. -Pero no se preocupe, volver¨¦ antes de su cumplea?os y lo celebraremos juntas. La anciana Romero sab¨ªa bien que Be no quer¨ªa har de los problemas con Pedro. Seguro que ellos hab¨ªan tenido otra discusi¨®n. Ayer mismo recibi¨® noticias de que Be y Pedro hab¨ªan salido de excursi¨®n y se les ve¨ªa enamorados, abrazados ens fotos que gente les hab¨ªa tomado. ?C¨®mo era que ahora Be quer¨ªa ir a otra provincia? muy Crey¨® que despu¨¦s de mandar a ni?era de vuelta a casa, pareja hab¨ªa mejorado su rci¨®n, pero parec¨ªa que se equivoc¨®. -Be, sabes que a tu abu no solo le importa que me pa?es en mi cumplea?os. -dijo anciana Romero. Be lo sab¨ªa perfectamente, pero no pod¨ªa hacer nada al respecto. -Lo siento, abu. -se disculp¨® Be. -Ni?a tonta, tu abu sabe que culpa no es tuya. Ya que situaci¨®n era as¨ª, anciana Romero no pod¨ªa impedir que Be se marchara al aeropuerto. As¨ª que le propuso que volviera dos d¨ªas antes, explic¨¢ndole que aunque no har¨ªa una gran celebraci¨®n por su cumplea?os, si vendr¨ªan algunos parientes y amigos, y le pedir¨ªa que les ayudara a preparar todo. Con el coraz¨®n lleno de culpa, Be acept¨®: -Est¨¢ bien, le avisar¨¦ cuando regrese. Cap铆tulo 241 Cap¨ªtulo241 Despu¨¦s de finalizar mada con abu Romero, ya era casi hora de embarcar, as¨ª pasaron el control de seguridad y abordaron el avi¨®n. Aproximadamente dos horas despu¨¦s, Be y su t¨ªo Elio llegaron a Provincia de Lago. que Como ya era tarde, decidieron alojarse primero en el hotel y visitar al viejo amigo de su t¨ªo al d¨ªa siguiente por ma?ana. M¨¢s tarde, Be los llev¨® a probar deliciosa cocina local. De vuelta en habitaci¨®n del hotel, Be revis¨® su tel¨¦fono y encontr¨® una mada perdida de Pedro. Probablemente no escuch¨® duranteida, que estuvo algo ruidosa. Adem¨¢s de mada, Pedro tambi¨¦n le hab¨ªa enviado un mensaje de texto: [?Ya llegaron?] Peroo ya hab¨ªa pasado m¨¢s de una hora, Be decidi¨® no responder. En su lugar, sac¨® de su maleta y se fue al ba?o. §Ô§à§â§Ñ Vi Drag¨®n. Pedro volv¨ªa a vieja residencia. Al entrar al vest¨ªbulo, Fiona se acerc¨® a preguntarle si quer¨ªa beber algo. Pedro neg¨® con cabeza. Aunque escena era bastante simr a sus llegadas habituales, Pedro ten¨ªa una extra?a sensaci¨®n de que casa se sentia vac¨ªa. -Se?or, los bollos que sac¨® del coche anoche, los he guardado en el refrigerador. ?Los va a regr o los dejar¨¢ para que losa se?ora? -pregunt¨® Fiona. Dado que Pedro rara vez¨ªa bocadillos, Fiona no estaba segura de qu¨¦ hacer con ellos. Pero Pedro ya hab¨ªa olvidado ese peque?o detalle. Content ? provided by N?velDrama.Org. Eran los bollos que Be quer¨ªaprar para los dos ancianos. Con todo el ajetreo de anoche, se les hab¨ªa olvidado porpleto. Qu¨¦ atento detalle de chica, acordarse de llevar una especialidad local para los mayores de casa, incluso cuando estaban de viaje. Recordaba que antes Be sol¨ªa buscar tiendas de delicias curiosas para que ¨¦ls probara juntos Pero ¨¦l siempre rechazaba por considerarlo una p¨¦rdida de tiempo. Luego e simplemente los tra¨ªa a casa y lospart¨ªa con ¨¦l. Pero ¨¦l nunca se detenia a disfrutarlos. Ve¨ªa c¨®mo su mirada de ilusi¨®n se apagaba. +15 BONUS Sin embargo, al d¨ªa siguiente, Be volv¨ªa a mostrarse radiante y alegre, revoloteando a su alrededor¡­ Pedro decidi¨® enviarle un mensaje a Be: [?Qu¨¦ hago con los bollos?] Pero,o de costumbre, e tard¨® en responder. -D¨¦jalos por ah¨ª. Le dijo a Fiona, y subi¨® a toda prisas escaleras. Pedro ya hab¨ªa neado ir al estudio, pero cuando pas¨® por el dormitorio, volvi¨® a entrar sin querer. Despu¨¦s de todo, era el dormitorio y, a menos que se le indicara, Fiona generalmente no entraba a limpiar. En ese momento, habitaci¨®n era m¨¢s o menos igual que de costumbre: cama ten¨ªa manta que Be hab¨ªa tirado, hab¨ªa varios cojines suyos en mesita de noche y junto al armario hab¨ªa un vaso de agua y algunas de sus peque?as decoraciones. Pedro mir¨® alrededor r¨¢pidamente y se dio vuelta para salir. De repente, vio algo en papelera: l¨¢mpara de cristal que hab¨ªaprado en el ¨²ltimo viaje de negocios. En el free shop del aeropuerto, al pasar vio esa l¨¢mpara con forma de conejo y pens¨® en c¨®mo le gustar¨ªa a Be. As¨ª quepr¨® y puso en el dormitorio. A Be parec¨ªa gustarle mucho y hab¨ªa colocado en mesita de noche esa misma noche. ?Por qu¨¦ hab¨ªan tirado a basura? ?Se hab¨ªa roto? Volvi¨® a enviarle a Be. [?Por qu¨¦ est¨¢ l¨¢mpara de cristal en basura, se rompi¨®?] Pero, una vez m¨¢s, no obtuvo respuesta. Pedro regres¨® a biblioteca, y despu¨¦s de ocuparse de unas cuantos correos electr¨®nicos, su tel¨¦fono segu¨ªa sin sonar. Anoche hab¨ªa mado y enviado varios mensajes, pero Be no le hab¨ªa respondido y lo hab¨ªa bloqueado de WhatsApp. Hoy volvi¨® a ma e incluso le envi¨® tres mensajes m¨¢s, ?pero Be segu¨ªa ignor¨¢ndolo! De pronto, Pedro sinti¨® una oleada de enfado. Marc¨® el n¨²mero de Miguel y le dijo: -Averigua el hotel donde se aloja Be y el n¨²mero de recepci¨®n, necesito esa informaci¨®n de inmediato. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 242 Cap¨ªtulo242 Despu¨¦s de colgar, su tel¨¦fonoenz¨® a sonar. Al mirar, su rostro se ensombreci¨® a¨²n m¨¢s. Era un mensaje de Manuel con una captura de panta del estado de Be ens redes sociales. [Hermano Pedro, ?a d¨®nde se fue mi cu?ada? ?Ayer no estaba en Vi Nube?] Pedro no le respondi¨® y ampli¨® imagen. Hab¨ªa una foto deida que Be hab¨ªa publicado y una selfie con su abuelo, ?y publicaci¨®n era de hace solo 5 minutos! As¨ª que Be si hab¨ªa visto sus mensajes, ?pero los hab¨ªa ignorado! En ese momento, Miguel le envi¨® el n¨²mero de tel¨¦fono del hotel y el n¨²mero de habitaci¨®n de Be. Pedro marc¨® el n¨²mero de inmediato. Be se acababa de dar una ducha con guantes desechables. Luego se ech¨® una pomada en los hombros y se acost¨® c¨®modamente en cama. Abri¨® galer¨ªa yenz¨® a editar fotos para publicar en sus redes sociales. Durante este tiempo, Pedro le envi¨® m¨¢s mensajes, pero e ni siquiera se molest¨® en responderle. Finalmente, selion¨®s fotos ys public¨®. Justo cuando iba a disfrutar des dem¨¢s, son¨® el tel¨¦fono de habitaci¨®n. Pensando que era recepci¨®n, Be lo cogi¨® r¨¢pidamente. -?Diga? ?Qu¨¦ ocurre? La voz rjada al otrodo del tel¨¦fono hizo que Pedro se detuviera por un momento, y parte de su enojo pareci¨® amainar. -?Diga? -Be volvi¨® a har. Pedro entonces dijo: -?Por qu¨¦ no me has respondido los mensajes? This belongs to N?velDrama.Org - ?. Be hizo una pausa antes de darse cuenta de que Pedro hab¨ªa mado a su habitaci¨®n. ¨C Be, te lo pregunto. -Pedro subi¨® el volumen. Be se arranc¨®s orejas y pregunt¨® con frialdad: -?Qu¨¦ pasa? Al escuchar voz fr¨ªa y indiferente de Be, Pedro ya no pudo reprimir molestia en su coraz¨®n: - ?No le¨ªste el mensaje? ?Tienes tiempo para publicar en redes pero no para contestarme? A¨²n no estamos divorciados, ?y ya me ignoraso si no existiera? Hum. Be no pudo evitar sonre¨ªr con frialdad. -Pedro, escucha lo que est¨¢s diciendo, ?no te suena familiar? Pedro se qued¨® sin pbras. +15 BONUS De repente, record¨® que antes, cuando ¨¦l no le contestaba a Be, e sol¨ªa remarle de esa manera tan acalorada. Normalmente, Pedro era tan serenoo una monta?a, jam¨¢s se enfadar¨ªa por cosas tan peque?as. ?C¨®mo era que hoy se hab¨ªa alterado tanto por el hecho de que Be lo ignorara? -Be, ?ese es tu prop¨®sito, provocarme a prop¨®sito para demostrar tu importancia? pregunt¨® Pedro con un tono fr¨ªo. ¨C Be volvi¨® a re¨ªrse: -Piensa lo que quieras. Estoy ocupada, si no tienes nada importante que decir, cuelgo. La ira en el coraz¨®n de Pedro volv¨ªa a surgir. Por ma?ana, en casa de su abuelo, e lo hab¨ªa echado repetidamente. Ahora de nuevo, ni siquiera quer¨ªa har con ¨¦l. ?Desde peque?o, nadie se hab¨ªa atrevido a menospreciarlo as¨ª! -Be, mi paciencia tiene l¨ªmites. No me importa si esto es una artima?a tuya o si insistes en deslindarte de m¨ª, ?no me importas lo suficienteo para que no pueda prescindir de ti! Dicho esto, Pedro colg¨® el tel¨¦fono de golpe. La culpable era e, ¨¦l hab¨ªa estado tratando de resolver el asunto y explicarle situaci¨®n, sabiendo que e estaba herida, incluso se disculp¨® con su abuelo. Pero Be no le mostr¨® ni un ¨¢pice de agradecimiento, ?sino que segu¨ªa haciendo berrinches! ?De esta manera, era m¨¢s insoportable que cuando lo acosaba! Al escuchar el sonido de mada finalizada, Be esboz¨® una sonrisa burlona. Por supuesto que sab¨ªa que Pedro no necesitaba. Pero, ?a qui¨¦n le importaba? Por lo que dijo, eder¨ªa a un divorcio r¨¢pido. Eso s¨ª que era una buena noticia. Be estaba a punto de mar a Elena cuando le lleg¨® otro mensaje. Al ver el mensaje, el semnte de Be cam Cap铆tulo 243 Cap¨ªtulo243 El mensaje era de ra. E dijo que Luis ya hab¨ªa salido deisar¨ªa y hoy hab¨ªa ido a busca a su casa. [Su bodega no sab¨ªa por qu¨¦ raz¨®n hab¨ªa sido usurada, y chica del orfanato tambi¨¦n cambi¨® repentinamente su deraci¨®n, diciendo que no fue voluntario. Ahora Luis eso un perro rabioso, quiere morderle a todo el que ve, tuve que echarlo a fuerza.] [Be, aunque le advert¨ª que no se metiera en problemas, ahora est¨¢ decidido y no tiene miedo de nada, as¨ª que debes estar alerta, y si sales, mejor que el director Romero te pa?e.] ra lo dec¨ªa porque ¨²ltima vez Pedro hab¨ªa echado a esos dos hombres, yo despu¨¦s e los hizo detener, pensaba que rci¨®n entre Be y Pedro hab¨ªa mejorado. Be tampoco refut¨® a ra, solo le inform¨® que ahora estaba fuera de ciudad y no se encontrar¨ªa con Luis. [Entonces me quedo m¨¢s tranqu, ahora polic¨ªa est¨¢ recabando pruebas, si chica del orfanato dice verdad, en pocos d¨ªas lo volver¨¢n a detener, yo m¨ªnimo lo condenar¨¢n a dos a?os.] Al d¨ªa siguiente, Be pa?¨® a su abuelo a visitar a un viejo amigo en el hospital. Be hab¨ªa conocido al abuelo Cruz, ¨¦l hab¨ªa ido varias veces a su casa, as¨ª que no era del todo ajena a ¨¦l. Pero despu¨¦s de unos a?os, aquel anciano vigoroso ahora yac¨ªa postrado en cama, con el cabello nco y el cuerpo consumido hasta quedar en los huesos.This material belongs to N?velDrama.Org. Al imaginarse a su abuelo de otra anterior tambi¨¦n postrado en una cama de hospital, el coraz¨®n de Be se estruj¨® ys l¨¢grimas brotaron involuntariamente. -Ni?a, ?por qu¨¦ lloras al ver al abuelo Cruz? ?Si deber¨ªas estar contenta! -brome¨® el abuelo, sin saber lo que estaba pensando. Al ver que el abuelo Cruz tambi¨¦n miraba, Be se sec¨®s l¨¢grimas con timidez: -Abuelo Cruz, ?c¨®mo se encuentra usted? El abuelo Cruz a¨²n manten¨ªa el ¨¢nimo y sonri¨® con humor: -Me siento mucho mejor ahora. que los veo. Be dijo:¡ªEntonces, recup¨¦rese pronto, los vendremos a visitar con frecuencia. Estos d¨ªas, mi abuelo y yo vendremos a verlo todos los d¨ªas. -?Muy bien! -el abuelo Cruz asinti¨® entusiasmado, y luego suspir¨®. C¨®mo pasa el tiempo, ¨²ltima vez que nos vimos, Be a¨²n estaba en universidad, ?y ahora ya est¨¢ casada! ¡ªS¨ª ¡ªAlberto tambi¨¦n asinti¨® con cabeza en se?al de aprobaci¨®n y pregunt¨®-. ?Tu nieto Dar¨ªo ya ha encontrado pareja? Abuelo Cruz suspir¨®: -¨¦l, desde el a?o pasado empez¨® a querer ir al extranjero con sus amigos a montar no s¨¦ qu¨¦ empresa, tiene cabeza puesta solo en el trabajo, ?cu¨¢ndo va a 1/2 -15 BONUS tener tiempo para encontrar pareja? Pero al saber que estoy enfermo, ¨¦l vino a pa?arme m¨¢s de un mes, hace un par de d¨ªas se fue a arrer unos asuntos y a partir de ahora se quedar¨¢ conmigo. Dar¨ªo es realmente un nieto filial. -elogi¨® el abuelo.. El hijo de abuelo Cruz hab¨ªa fallecido en un idente, asi que solo ten¨ªa a este ¨²nico nieto. Be tambi¨¦n lo hab¨ªa visto antes, pero hac¨ªa tanto tiempo que ya no recordaba c¨®mo era. Al reencontrarse viejos amigos, era inevitable ponerse al d¨ªa. Al ver que el abuelo y abuelo Cruz haban con tanta animaci¨®n, Be encontr¨® una excusa para salir de habitaci¨®n y dejarles espacio. Mientras daba una vuelta afuera, Be recibi¨® mada de Carlos. -El pez ha picado el anzuelo, Anna ha mandado a alguien a contactar a persona que yo arregl¨¦. Creo que el contrato se firmar¨¢ pronto. La carita de Be esboz¨® una sonrisa. -Qu¨¦ bien, ?no habr¨¢ fallo alguno? Carlos dijo despreocupadamente: -Lo m¨¢s probable es que no. -?Por qu¨¦ no es el cien por cien? -Be se extra?¨®. Carlos dijo con indiferencia: -Eso depende de tu actitud. -?Qu¨¦ actitud m¨ªa? -de pronto Be cay¨® en cuenta. Ya no voy a ayudarte a echar a ninguna mujer m¨¢s. -?Cu¨¢ndo he dicho que es por eso? -Entonces, ?de qu¨¦ se trata? -Saca unos documentos confidenciales del ordenador de Pedro. -dijo Carlos seriamente. -Carlos, robar es ilegal, yo soy una ciudadana que cumple con ley. -Cuando otros lo hacen se ma robar, peroo t¨² eres esposa de ¨¦l, solo puedes marlo tomar prestado. Be se qued¨® sin pbras. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 244 Cap¨ªtulo244 Be y Carlos han estado en contacto muchas veces antes, y conoc¨ªan un poco de su estilo. Realmente no pod¨ªa pedir ninguna informaci¨®n de alto secreto, solo busc¨® debido al asunto de Laura Be se qued¨® en silencio un momento. -?Acaso se?orita Laura no ha tenido suficiente trauma ya? ?Qu¨¦ m¨¢s quieres que haga? Eres lista¨Cdijo Carlos-. E se ha enterado de que vas a ir a trabajar en esa Banco de Inversi¨®n de Expedici¨®n el pr¨®ximo mes y tambi¨¦n quiere ir. -?Y qu¨¦? Deber¨ªas necesitar una asistente. -?Yo no necesito una! -Entonces ya est¨¢ decidido. -dijo Carlos, y colg¨® el tel¨¦fono. Be se qued¨® sin pbras. Maldito Carlos, ?no sab¨ªa que ya ten¨ªa suficientes problemas? Sabiendo que Laura le tenia inquina, a¨²n as¨ª pusoo su asistente, ?Carlos estaba loco? Be pate¨® el c¨¦sped que hab¨ªa junto a un macetero. Pero el c¨¦sped tambi¨¦n se le rebel¨®, rebotando de vuelta hacia e. Be, enfurecida, lo pisote¨®. ?Resiste a m¨ª otra vez! -Jaja. -de repente se oy¨® una risa suave a sus espaldas. Be se gir¨® y vio a un hombre de unos veintis¨¦is o veintisiete a?os, vestido con ropa informal y gafas, que parec¨ªa c¨¢lido y afable. Le resultaba familiar,o si ya le hubiera visto antes. -Hermanita Be, qu¨¦ coincidencia, no esperaba encontrarte aqu¨ª. -dijo el hombre, acerc¨¢ndose a e con una sonrisa. Por su forma de saluda, Be record¨® que era Dar¨ªo Cruz, el nieto del abuelo Cruz. Despu¨¦s de unos a?os, ya no ten¨ªa ese aire juvenil, sino que se hab¨ªa vuelto m¨¢s maduro y sereno, dando una sensaci¨®n de tranquilidad. Dar¨ªo era cuatro a?os mayor que e, por eso el abuelo le ped¨ªa que mara ¡°hermanita¡°. Normalmente, ese tipo de tratamiento podr¨ªa parecer superficial y pegajoso, pero en boca de Dar¨ªo sonaba natural,o ?i de verdad fueran hermanos, sin que hubiera iodidad o extra?eza a pesar de no verse en a?os. Be tampoco se lo tom¨® a mal y le respondi¨® con naturalidad: -Hermano Dario. Dar¨ªo sonri¨® con suavidad: -Mi abuelo me dijo que llegaste ayer, yo quer¨ªa ir a recogerte al aeropuerto, pero llegu¨¦ de madrugada y no pude llegar a tiempo. Lo siento mucho. +15 BONUS ?T¨² ya est¨¢s tan ocupado, no es necesario que te preocupes por nuestros asuntos, podemos arrerlo nosotros mismos!Content ? provided by N?velDrama.Org. Dar¨ªo sonri¨® dulcemente de nuevo. -Nuestros abuelos estar¨¢n recordando viejos tiempos, ?si no tienes nada que hacer, te gustar¨ªa que te llevara a dar un paseo por el hospital? -ro, me encantar¨ªa. El entorno alrededor del hospital era agradable y apropiado para pasear. Be y Dar¨ªo se hab¨ªan visto antes cuando e estaba en su segundo a?o de universidad, ten¨ªan informaci¨®n de contacto el uno del otro, pero nunca se hab¨ªanunicado. Ahora, al caminar juntos, sorprendentemente no se sent¨ªan cohibidos. Cuando regresaron a habitaci¨®n, los dos ancianos al verlos se alegraron de verlos tan a gusto. Por tarde, el abuelo Cruz necesitaba descansar y recuperarse, Be pa?¨® a su abuelo fuera del hospital. Durante los siguientes dos d¨ªas, Be pa?aba a su abuelo por ma?ana al hospital y por tarde daban paseos y exploraban alrededores seguros y amplios. La herida en su palma ya estaba casi curada y le hab¨ªan quitado el vendaje. Pedro hab¨ªa mado aque noche, pero no se hab¨ªanunicado de nuevo en estos d¨ªas. Faltaban solo tres d¨ªas para el cumplea?os de abu Romero, Be decidi¨® regresar a casa ma?ana. En su ¨²ltimo d¨ªa en Provincia de Lago, pa?¨® a su abuelo a pasear y admirar el paisaje pors pintorescas calles adoquinadas. Preocupada de que su abuelo se torciera o resbra, Be lo sostuvo sin soltarlo en ning¨²n momento. Cap铆tulo 245 Cap¨ªtulo245 -Be, ?qu¨¦ te tiene tan nerviosa? A¨²n no estoy tan d¨¦bilo para no puedo caminar. Dijo Alberto con una sonrisa. Be recost¨® su cabeza en el brazo del abuelo y le dijo de manera mimosa: -Entonces, abuelo, tendr¨¦ que apoyarme en usted porque no puedo caminar. Alberto no pudo evitar preguntar: -Be, ?tienes algo que te preocupe? El abuelo siente que has cambiado mucho ¨²ltimamente. Be no lo neg¨®: -?Y el abuelo cree que este cambio es bueno o malo? Alberto le dio unas palmaditas cari?osas en el hombro: -Al abuelo no le importa que seas tan sensata y obediente, mientras seas feliz y vivas con m¨¢s libertad, est¨¢ bien. Al o¨ªr esto, Be se le humedecieron los ojos y se le enrojecieron. El abuelo siempre hab¨ªa consentido tanto, sin importar lo que hiciera mal. -?Por qu¨¦ se te ha vuelto a llorar? ?Qu¨¦ te ha molestado? -pregunt¨® Alberto. Be se limpi¨®s l¨¢grimas y sacudi¨® cabeza: -No es nada, solo me siento muy apenada con el abuelo, antes solo ten¨ªa ojos para Pedro y nunca me preocup¨¦ por usted. Alberto sonri¨®: -Eres una ni?a tonta, que te guste alguien es algo de lo que el abuelo se alegra por ti. Be iba a decir algo m¨¢s, pero de pronto se escucharon unos gritos aterrorizados y una motocicleta pas¨® a toda velocidad por calle donde estaban. Be se rm¨® y, sujetando al abuelo, se apartaron hacia unteral de calle. La motocicleta pas¨® justo por donde ellos hab¨ªan estado de pie. Be apenas se hab¨ªa rjado cuando vio que otra motocicleta se acercaba hacia ellos a toda velocidad. -?Cuidado, abuelo! Al mismo tiempo que gritaba, Be reion¨® m¨¢s r¨¢pido que su mente y agarr¨® una ca que estaba en acera,nz¨® con fuerza hacia el motociclista. -?Chirrido! ca golpe¨® cabeza del hombre, quien apret¨® el freno de emergencia y motocicleta derrap¨®, produciendo un estruendoso sonido al rozar el suelo. El casco del hombre se cay¨®, y varias personas se acercaron corriendo. El hombre no se detuvo, recogi¨® su casco y se fue a toda velocidad en motocicleta. -?Qu¨¦ les pasa a esos dos? ?Esto es una zona peatonal, no deber¨ªan andar aqu¨ª a toda velocidad con las motocicletas! Property ? of N?velDrama.Org. -Efectivamente, son unos maleducados, ?menos mal que no han atropedo a nadie! Los transeuntesentaban todav¨ªa consternados. -?Be, est¨¢s bien? -pregunt¨® Alberto, acerc¨¢ndose r¨¢pidamente a Be. 1/2 +15 BONUS Pero Be no reion¨® en absoluto, simplemente se qued¨® mirando fijamente con los ojos muy abiertos. -Be, ?qu¨¦ te pasa? ?Est¨¢s herida en alg¨²ndo? -Alberto estaba a punto de mar a los servicios de emergencia, muy preocupado. -Abuelo, estoy blen. -lo detuvo Be. En ese momento, tambi¨¦n lleg¨® t¨ªo Elio, que hab¨ªa ido aprar algunas cosas y no sab¨ªa lo que hab¨ªa sucedido, niir¨¢ndolos con cierta confusi¨®n. -T¨ªo Elio, ?podr¨ªas pa?ar al abuelo de vuelta al hotel? Dijo Be, y luego cambi¨® de opini¨®n: -Mejor los llevo yo al hotel. Una vez en habitaci¨®n del hotel, Alberto segu¨ªa preocupado por el semnte de su nieta. Be, ?de verdad est¨¢s bien? -De verdad, abuelo. Descanse un poco, tengo que ir a ver a mi hermano Dar¨ªo. Para tranquilizar a su abuelo, Be m¨® a Dario dnte de ¨¦l, diciendo que quer¨ªa reunirse con ¨¦l. Alberto se rj¨®. -Entonces, vete y vuelve pronto. -De acuerdo. Be sali¨® del hotel, subi¨® al coche y a¨²n sent¨ªa que sus manos temban levemente. Frente a su abuelo, hab¨ªa logrado contenerse, pero en realidad su coraz¨®n estaba lleno de terror. Porque, jel hombre que se hab¨ªa quitado el casco, e lo conoc¨ªa! Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 246 Cap¨ªtulo246 En su vida anterior, Be hab¨ªa sido acusada injustamente de incendiar provocando muerte. de Anna. Los dos hombres que hab¨ªan inculpado, uno de ellos era precisamente el que se hab¨ªa quitado el casco hace un rato. Ellos hab¨ªan denunciado enisar¨ªa, diciendo que e era autora intelectual ellos solo hab¨ªan actuado por dinero. y que Como Be se habia enfrentado a ellos en aquel entonces, ten¨ªa muy grabada su apariencia. Nunca imagin¨® que volver¨ªan a aparecer aqui, intentando atroper a su abuelo. As¨ª que lesi¨®n de su abuelo en el pasado no fue un idente, ?sino algo premeditado! ?Anna, cu¨¢nto me odias! Los pu?os de Be se apretaban con fuerza. Adem¨¢s de habe enviado a un hospital psiqui¨¢trico, jahora tambi¨¦n quieren perjudicar a su abuelo! En su vida anterior, en esta misma ¨¦poca, Pedro ya sent¨ªa algo por Anna. Be hab¨ªa husmeado en el c¨ªrculo de amistades de Anna y se hab¨ªa dado cuenta de que pasaban todo el d¨ªa juntos, trabajando,iendo y saliendo al cine, casio una pareja. Ya Pedro le disgustaba tanto Be que ni siquiera quer¨ªa harle. Entonces, ?por qu¨¦ en el pasado Anna quiso da?ar tambi¨¦n a su abuelo? ?Qu¨¦ motivos ten¨ªa? Cuando Daniel se acerc¨® a Sara, fue para intentar hundir empresa de los Fern¨¢ndez, pero, ? por qu¨¦ atacar tambi¨¦n a su abuelo? El abuelo nunca hab¨ªa interferido en sus asuntos emocionales, y desde hace mucho tiempo le hab¨ªa preguntado por empresa. ?Anna no perdonaba a nadie a su alrededor! Be sent¨ªa que una ira intensa le recorr¨ªa el cuerpo. Podr¨ªa haber soportado y manejado con calma cualquier ataque contra e, ?pero que se atrevieran a tocar a su abuelo era algo que no iba a tolerar! Deseaba volver a ciudad costera y estrangr personalmente a Anna. -Se?orita, hemos llegado. voz del conductor sac¨® a Be de sus sentimientos de odio. Respir¨® hondo, intentando calmarse, y baj¨® del coche. Dar¨ªo esperaba abajo, en el ¨¢rea de hospitalizaci¨®n. -Hermanita Be, ?qu¨¦ necesitas? -?Te he hecho perder el tiempo?-pregunt¨® Be, algo apenada. Dar¨ªo respondi¨® con amabilidad: -No te preocupes. El abuelo est¨¢ descansando, enfermera lo est¨¢ cuidando, as¨ª que no es ninguna molestia. ?Hay algo urgente? Be le cont¨® todo lo que acababa de suceder. ¦£ +15 BONUS -Aunque parezca un idente, todav¨ªa no estoy muy tranqu. Me gustar¨ªa preguntarte si puedes ayudarme a encontrar a alguien que pueda obteners im¨¢genes des c¨¢maras de vigncia de eseThis material belongs to N?velDrama.Org. tramo de camino, quiero miras detenidamente para ver c¨®mo era el aspecto de esa persona. Be quer¨ªa no s¨®lo ver con ridad, sino tambi¨¦n conseguirs grabaciones des c¨¢maras de vigncia para llevas a casa y que alguien investigara los antecedentes del hombre, a ver si pod¨ªan encontrar alg¨²n indicio rcionado con Anna. Dar¨ªo, sorprendido, respondi¨®: -?T¨² y el abuelo hab¨ªan tenido este tipo de incidente? ?No hab¨¦is denunciado a polic¨ªa? Be neg¨® con cabeza. -En un principio no tuve tiempo, no conozco sus antecedentes y ten¨ªa miedo de que pudieran volver a por nosotros, por eso preferi regresar al hotel lo antes posible para estar m¨¢s segura. Tras pensarlo un momento, Dario propuso pa?a aisar¨ªa para poner una denuncia, y que as¨ª polic¨ªa pudiera obteners grabaciones des c¨¢maras, de modo que pudieran investigar con m¨¢s detalle. A Be le pareci¨® una buena idea. Si polic¨ªa pudiera averiguar informaci¨®n de esas dos personas, ser¨ªa a¨²n mejor. Bien, hag¨¢moslo as¨ª. asinti¨® Be. Dario pa?¨® a Be hasta calle peatonal de antes, y polic¨ªa tambi¨¦n lleg¨®. Revisarons grabaciones des c¨¢maras de vigncia de ese tramo. La primera persona llevaba casco, por lo que era imposible ver su rostro, y de segunda s¨®lo se ve¨ªa un perfil bastante borroso, que no se distingu¨ªa bien ni siquiera ampliandolo. Be mir¨® a undo y a otro, y le pidi¨® a polic¨ªa que revisaran tambi¨¦ns grabaciones des c¨¢maras de losercios cercanos. Pero o bien estaban demasiado lejos, o bien hab¨ªa algo que obstru¨ªa visi¨®n, y finalmente no lograron encontrar una fotograf¨ªa ra ypleta del hombre. Despu¨¦s, polic¨ªa tambi¨¦n investig¨®, y result¨® que motocicleta ten¨ªa una matr¨ªc falsa, por lo que no ten¨ªan ninguna informaci¨®n ¨²til de momento. Be, decepcionada, se convenci¨® de que se trataba de una i¨®n premeditada. Guard¨®s im¨¢genes relevantes des c¨¢maras de vigncia. +15 BONUS Cap¨ªtulo247 Cap铆tulo 247 Cap¨ªtulo247 Dar¨ªo llev¨® de vuelta al hotel, con gentileza y consideraci¨®n le dijo: -Tranqu, me encargar¨¦ de seguir el caso con polic¨ªa, te mantendr¨¦ informada en cuanto tenga noticias. Be le agradeci¨® sinceramente. Despu¨¦s de todo, para todos ser¨ªa un simple idente. Pero Dar¨ªo no se cansaba de pa?a en investigaci¨®n, y no cre¨ªa que e estuviera haciendo un problema mayor de situaci¨®n. De vuelta en el hotel, Be sab¨ªa que su abuelo estaba esperando con noticias. As¨ª que toc¨® a puerta de su habitaci¨®n. Al abrir puerta, apareci¨® su abuelo con rostro preocupado. -Be, has vuelto, te ves un poco p¨¢lida, ?est¨¢s bien? Be neg¨® con cabeza y sonri¨®. -No pasa nada. -Antes habl¨¦ con Dar¨ªo, me cont¨® lo de revisars c¨¢maras. Esta noche fue solo un idente, Be, no tienes por qu¨¦ preocuparte tanto. -tranquiliz¨® Alberto. Be dijo: -Es que me pareci¨® muy coincidente que casi nos atropellen dos ciclistas. -Abuelo, ?qu¨¦ es lo que est¨¢n hando? Justo cuando Be haba, escucharon voz de Pedro saliendo del tel¨¦fono del abuelo. El abuelo levant¨® el tel¨¦fono hacia e, recordando: -Be, entra, Pedro acaba de enviarme un video, saluda con ¨¦l tambi¨¦n. Viendo el rostro sereno de Pedro en el video, a Be le vino a mente el bochornoso incidente cuando atendi¨® una videomada equivocada mientras se cambiaba. -No hace falta, abuelo -Be se retir¨® de habitaci¨®n-, estoy un poco cansada, voy a descansar en mi cuarto. No ten¨ªa nada que har con Pedro. Be regres¨® a su habitaci¨®n y m¨® a Carlos. -Belleza, has estado m¨¢ndome bastante ¨²ltimamente, ?acaso me echas de menos? -dijo Carlos con picard¨ªa. Be puso los ojos en nco y pregunt¨®: -?Conoces a mucha gente en Ciudad del Mar? -Vaya, ?ahora te interesa saber con qui¨¦n me rciono? Carlos se sorprendi¨®: -Bueno, s¨ª, conozco a bastantes, pero no ser¨ªa apropiado que te los presentara en tu actual situaci¨®n. This material belongs to N?velDrama.Org. Be no pudo evitar replicar: -?Qu¨¦ tiene de importante mi situaci¨®n? ?Acaso t¨², el se?orito Carlos, no suple pasar por alto esos formalismos? Carlos no se esperaba esa respuesta y se qued¨® sin pbras. +15 BONUS No lo dejo seguir con sus desvar¨ªos, Be le pregunt¨® si ten¨ªa unos cuantos videos borrosos, si pod¨ªa investigar a esa persona a partir des im¨¢genes. Carlos, reci¨¦n hab¨ªa sido atacado verbalmente, respondi¨®: -Aqu¨ª en Ciudad Mar, ?qui¨¦n puede presumir de m¨¢s influencias que tu marido Pedro? Si tienes un problema, no vengas a m¨ª, ven a ¨¦l. Be no iba a acudir a Pedro. Ahora no quer¨ªa t nada que ver con ¨¦l, solo quer¨ªa terminar con este matrimonio de una vez por todas. Tambi¨¦n tem¨ªa que, si Pedro descubr¨ªa que el asunto ten¨ªa que ver con Anna, favorecer¨ªa o se alertar¨ªa. Sin enredarse m¨¢s con Carlos en este asunto, Be pregunt¨® otra cosa: -?Han firmado ya el contrato del proyecto con gente de Anna? Carlos dijo con indiferencia: -B¨¢sicamente se ha alcanzado un acuerdo, ahora est¨¢n convencidos, en unos d¨ªas m¨¢s lo firmar¨¢n. Be propuso: -Si entre tus subordinados hay alguien mado Daniel, haz que le den algunos beneficios personales. Carlos entendi¨® enseguida intenci¨®n de Be. -?Quieres provocar una disputa interna? Be confirm¨® con cabeza. Antes hab¨ªa querido ganarse m¨¢s confianza de Daniel para contrrlo. Pero ahora cre¨ªa que no era necesario, Daniel era codicioso y ansiaba el poder, solo ten¨ªa que atacarlo por esos dos ncos, no hac¨ªa falta dar tantas vueltas. Para desenmascarar a Anna, necesitaba urgentemente a alguieno Danielo ayudante. Tal vez Carlos pens¨® en algo divertido, edi¨® de buena gana y prometi¨® que todo saldr¨ªa a perfi¨®n. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 248 Cap¨ªtulo248 Despu¨¦s de terminar mada, Be se recost¨® en gran cama del hotel. Al pensar en l¨®s acontecimientos de esta noche, todav¨ªa estaba algo nerviosa. Por suerte, su abuelo no result¨® herido, de lo contrario se habr¨ªa culpado por ello. Poco despu¨¦s, su tel¨¦fono vibr¨®. [S¨¢came de lista negra]. Era un mensaje de Miguel. Pero seg¨²n el tono, lo hab¨ªa enviado Pedro. S¨ª, despu¨¦s de colgar mada, e lo hab¨ªa bloqueado porpleto. Ni pensar en desbloquearlo. Be se molest¨® al ver el mensaje de Pedro. De no ser por su negativa a aceptar el divorcio de forma sincera, Anna no habr¨ªa dise?ado n tras n para ataca. Al ver que e no respond¨ªa, Pedro m¨® al tel¨¦fono de habitaci¨®n. Harta, Be simplemente desconect¨® l¨ªnea telef¨®nica. Por fin ten¨ªa un poco de tranquilidad. Luego, Be pens¨® en lo que har¨ªa a continuaci¨®n y se fue a duchar y a dormir. No supo cu¨¢nto tiempo llevaba dormida cuando le pareci¨® o¨ªr el sonido de una ve abriendo puerta de habitaci¨®n. -Gracias. Enseguida escuch¨® suave voz de agradecimiento de Pedro. Be se incorpor¨® sobresaltada en cama. ?Y ah¨ª estaba Pedro frente a e!! Vest¨ªa el mismo traje que hab¨ªa visto en el video del tel¨¦fono de su abuelo, llevaba una peque?a maleta y ten¨ªa aspecto cansado. -?T¨²¡­ c¨®mo has llegado aqu¨ª? voz de Be casi se le atragantaba. ?A estas horas, Pedro hab¨ªa venido hasta Provincia de Lago! Pedro dej¨® tranqumente maleta y se quit¨® chaqueta para colga en el armario, con total naturalidad,o si fuera un marido que vuelve a casa del trabajo. -?C¨®mo te ha dejado entrar el recepcionista? -Be recuper¨®postura y le pregunt¨® en tono fr¨ªo. Pedro respondi¨® con calma: -Somos una pareja, solo tuve que mostrar el certificado de matrimonio en recepci¨®n y me dejaron entrar. Be solt¨® una risa ir¨®nica. +15 BONUS Antes era e que sol¨ªa sacar por todas partes el certificado de matrimonio para imponer su autoridad, qui¨¦n iba a pensar que Pedro tambi¨¦n lo usar¨ªa as¨ª. As¨ª que, ?qu¨¦ pasa contigo viniendo a esta hora?-dijo Be con impaciencia. Pedro no pronunci¨® pbra, se acerc¨® a cama de e y, sin hacer caso a su mirada fr¨ªa, le cogi¨® mano izquierda, que hab¨ªa resultado herida anteriormente. regenerado, La costra de sangre ya se hab¨ªa curado casi porpleto y piel de palma habia: peroo hoy se ha apresurado a coger ca y hab¨ªa hecho demasiada fuerza, nueva piel se hab¨ªa irritado levemente. ?Qu¨¦ ha pasado? ?Por qu¨¦ no me lo has dicho? Pregunt¨® Pedro con un tono que parec¨ªa entra?ar cierta preocupaci¨®n. Be retir¨® mano. -Pedro, t¨² siempre me preguntas qu¨¦ quiero hacer, pero yo tambi¨¦n quiero saber qu¨¦ est¨¢s haciendo t¨². Continu¨®: Nos vamos a divorciar en breve. ?No cre¨ªas que yo era culpable de lo de Anna y no pod¨ªas soportarme? Hace un par de d¨ªas dijiste que no te ocupar¨ªas m¨¢s de mi, ?y ahora vienes corriendo a verme a medianoche? ?Tiene alg¨²n sentido? Pedro se apret¨® levemente los finosbios y dijo en tono sosegado: -Mientras no nos hayamos divorciado, todav¨ªa seguimos siendo marido y mujer. Como no me has bloqueado ni contestas mis madas, es natural que haya venido a verte en persona. Content ? provided by N?velDrama.Org. Despu¨¦s de todo, e era se?ora Romero, y si alg¨²n paparazzi sin escr¨²pulos viera y escribiera tonter¨ªas, eso podr¨ªa afectar a imagen de Pedro. -Ya has visto que estoy bien, as¨ª que ya puedes irte. -lo despidi¨® Be. Pero Pedro no solo no se fue, sino que se sent¨® en el borde de cama. -Bueno, ya que es medianoche, ?ad¨®nde voy a ir? Cap铆tulo 249 Cap¨ªtulo249 La actitud de Pedro molestaba mucho a Be. E ni siquiera se molest¨® en discutir con ¨¦l, simplemente enchuf¨® el tel¨¦fono y marc¨® el n¨²mero de recepci¨®n. -Disculpe, ?tienen alguna habitaci¨®n disponible? Necesito una m¨¢s. ?Que Pedro se quedara con ¨¦sta y e abrir¨ªa otra para s¨ª misma! Pero recepci¨®n le inform¨®: -Lo siento, se?ora, pero el hotel est¨¢pleto. Be, ya de por s¨ª irritada por haber sido interrumpida en su siesta, se enfureci¨® a¨²n m¨¢s al enterarse de que no hab¨ªa habitaciones: -?C¨®mo han dejado entrar a alguien sin mi consentimiento? ?0 me dan una habitaci¨®n o voy a presentar una queja! Se?ora, disculpe, peroo se trata de su marido, ¨¦l dijo que era tarde y que no quer¨ªa desperta, as¨ª que¡­ Be no quiso escuchar m¨¢s explicaciones y colg¨®. Viendo a Pedro sentado al borde de cama con una expresi¨®n indescifrable, Be supo que no podr¨ªa echarlo. -Hay mantas de sobra en el armario, puedes dormir en el suelo.. Dicho esto con impaciencia, Be le dio espalda a Pedro y cerr¨® los ojos para seguir durmiendo. Pedro, viendo el desorden del cabello de Be y su delgada silueta acostada en cama, no dijo nada. Encontr¨® el ung¨¹ento que Be hab¨ªa usado antes y, y, sin deja esquivarlo, le tom¨® mano izquierda que sobresal¨ªa de manta yenz¨® a aplic¨¢rselo suavemente. Quiz¨¢s por el fresco de noche,s manos de Pedro estaban un poco m¨¢s fr¨ªas de lo habitual, y Be sinti¨® una ligera iodidad donde tocaba. Intent¨® retirar mano, pero Pedro se sujet¨® firmemente: -Quieta. A esas horas de noche, sin ganas de armar un esc¨¢ndalo, Be se mantuvo en su posici¨®n de costado mientras Pedro terminaba de curarle mano. -?Y herida del hombro? ?Te has echado el spray? -pregunt¨® ¨¦l. Con cierto fastidio, Be respondi¨®: -Pedro, te he dicho que no necesitas hacer estas cosas sin sentido. Incluso si no vinieras, yo no dejar¨ªa que imagen de buen marido tuya se viera da?ada. Pedro se contuvo y dijo: Mi abuelo meent¨® que has estado investigando sobre el idente que tuvisteis. ?Tienes alg¨²n material al respecto? Te lo har¨¦ llegar a Miguel para que lo revise a fondo. Be se neg¨®: -No hace falta, quiz¨¢s haya sido simplemente un idente fortuito. This material belongs to N?velDrama.Org. -?Be, est¨¢s enfadada o no conf¨ªas en m¨ª? voz de Pedro reson¨® detr¨¢s de e. +15 BONUS Sorprendentemente, Pedro pudo percibir agudamente sus pensamientos, a pesar de que ni siquiera hab¨ªa cruzado miradas con ¨¦l. Be simplemente no dijo nada. Pedro dijo, con ira en su interior: -Be, incluso si nos divorciamos, el abuelo es un anciano al que respeto, no puedo ignorar sus asuntos. Be se volvi¨® y pregunt¨® con indiferencia: -?Y si se descubre que el asunto tiene que ver con Anna? ?C¨®mo es posible que tenga que ver con e? Ya ves, ni siquiera has investigado y ya has negado esa posibilidad -Be dijo. Esta es raz¨®n por que no conf¨ªo en ti. Pedro perdi¨® un poco el control de su enojo:-Be, s¨¦ que todav¨ªa est¨¢s molesta por lo que pas¨® esa noche. Incluso si el asunto de que Anna cambiara los vendajes no tiene nada que ver contigo, debest cooperar con investigaci¨®n para que verdad salga a luz. ?Esta actitud de nounicarte puede resolver el problema? Vaya, result¨® que Pedro todav¨ªa quer¨ªa averiguar verdad. Pero lo que le importaba a e no era en absoluto verdad. -?Me despiertas en medio de noche, te quedas aqu¨ª a fuerza sin importarte mi voluntad, y esperas que tengamos una buenaunicaci¨®n? Be dijo con frialdad: ?Si no fuera porque no puedo derrotarte, te habr¨ªa echado hace rato! Pedro mir¨® el rostro fr¨ªo y fastidiado de Be, y finalmente no pudo soportar este desprecio:¨C No hace falta que me eches. Recogi¨® su peque?a bolsa y sali¨® de habitaci¨®n. Be agarr¨® el tel¨¦fono de mesita de noche: -Recepci¨®n, sin mi permiso no pueden dejar entrar a nadie, ni siquiera a mi marido. Despu¨¦s de dar esta instri¨®n, Be se acost¨® tranqu. Al d¨ªa siguiente, Be fue puntualmente despertada por su abuelo que maba a puerta para desayunar. -?Ahora voy, abuelo! Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 250 Cap¨ªtulo250 Be se levant¨® de cama, se ase¨® a toda prisa, se puso un abrigo y sali¨® de habitaci¨®n sin maquije. El abuelo y el tio Elio ya estaban preparados y esper¨¢nd. Los ancianos se habian levantado temprano. El abuelo le hab¨ªa dicho que durmiera m¨¢s, que ellos bajar¨ªan solos, pero e insisti¨® en pa?arlos. Eledor buffet del hotel estaba situado en primera nta, al otrodo del vest¨ªbulo. Apenas erans siete de ma?ana y, aparte de algunos empleados de servicio, hab¨ªa muy pocos hu¨¦spedes. Be iba cogida del brazo de su abuelo, chando con ¨¦l en voz baja, cuando de pronto el abuelo se?al¨® hacia dnte: -?No es acaso Pedro? Be sigui¨® diri¨®n que indicaba el abuelo y, efectivamente, en uno de losrgos sof¨¢s del vest¨ªbulo donde los hu¨¦spedes descansan, estaba tendido Pedro. Vest¨ªa camisa y pantal¨®n, y salvo chaqueta del traje que cubr¨ªa parte superior de su cuerpo, no llevaba nada m¨¢s encima. A pesar de desali?ada apariencia, segu¨ªa transmitiendo esa aura de joven aristocrata. Be hab¨ªa pensado que Pedro se hab¨ªa marchado airado noche anterior y se habia hospedado en otro hotel, pero no imaginaba que estar¨ªa all¨ª tirado en el vest¨ªbulo. -Pero, abuelo, ?c¨®mo va a ser Pedro? Te equivocas. Vamos mejor a desayunar. Be intent¨® llevarse al abuelo aledor, pero ¨¦l le dio un suave toque en frente: -?Crees que mis ojos ya no ven bien? ro que es Pedro. Be torci¨® el gesto y le dijo a t¨ªo Elio que fuera aledor, mientras e pa?aba al abuelo hacia donde estaba Pedro. -Pedro, ?cu¨¢ndo llegaste? ?Por qu¨¦ est¨¢s durmiendo aqu¨ª? Al oir voz del abuelo, Pedro abri¨® los ojos. Sus pups, estaban ahora inyectadas en sangre. Se notaba que no hab¨ªa descansado bien. Pedro se incorpor¨® y dijo: -Abuelo, llegu¨¦ de madrugada, el hotel estabapleto y me qued¨¦ aqu¨ª a descansar un rato. Su voz, normalmente tan atida, sonaba ahora ronca, adormda. -?C¨®mo que a descansar aqu¨ª? ?Por qu¨¦ no fuiste a l¨¢ habitaci¨®n de Be? -dijo el abuelo con pesar. Pedro mir¨® a Be: -Ya era muy tarde, no quer¨ªa desperta. Be resopl¨® interiormente, al menos hab¨ªa tenido decencia de no dtarlo dnte del abuelo. 1/2 0 +15 BONUS Alberto, desde luego, hab¨ªa notado el conflicto entre ellos. -Aunque tuvieras miedo de molesta, no puedes quedarte a pasar noche en el vest¨ªbulo le dijo. Be, lleva a Pedro arriba para que pueda descansar bien.. Be sac¨® tarjeta de m gana: -Sube t¨² solo. -T¨²¡­. -No pasa nada, abuelo. Los dejo, voy a adntarme. Pedro cogi¨® tarjeta, recogi¨® su equipaje en recepci¨®n y subi¨® en el ascensor a nta. -Be, ?fue t¨² quien ech¨® a Pedro esta madrugada? -pregunt¨® Alberto con conocimiento de causa. Be volvi¨® a fruncir losbios, dando a entender que as¨ª era. -No puede ser que no sepas que Pedro vino expresamente preocupado por ti. -dijo Alberto -?Y aun as¨ª lo despidi¨® sin el m¨¢s m¨ªnimo agradecimiento? Be se sincer¨® entonces: -Por eso crees que realmente no me gusta Pedro y que el divorcio no fue un arrebato. Desde que sali¨® de casa, Be ni una s vez hab¨ªa mencionado a Pedro ni tampoco le hab¨ªa mado para informarle de sus pasos. Fue el propio Pedro quien anoche se puso en contacto con e a trav¨¦s de un video saluda. This content is ? N?velDrama.Org. Alberto neg¨® con cabeza. -T¨², querida, est¨¢s resentida con Pedro en tu interior. ?Resentida? Be intent¨® negarlo, pero su abuelo le indic¨®: -Vamos, vamos a desayunar. para Tras el desayuno, el t¨ªo Elio pa?¨® al abuelo a hacer su paseo matinal por el jard¨ªn del hotel, mientras Be se retir¨® a su habitaci¨®n. +15 BONUS Cap¨ªtulo251 Cap铆tulo 251 Cap¨ªtulo251 Pedro parec¨ªa muy cansado, ni siquiera se hab¨ªa cambiado de ropa y se durmi¨® directamente sobre cama. Sin despertarlo, Be se fue al ba?o, se cambi¨® de ropa y se maquill¨®, para luego volver a pa?ar a su abuelo a ir de nuevo al hospital. Sabiendo que por tarde volver¨ªan, el abuelo Cruz mostraba ra reticencia a marcharse. Despu¨¦s de estar un rato chando con ¨¦l, para dejar que los dos ancianos pudieran har con tranquilidad, Be y Dar¨ªo salieron de habitaci¨®n. En estos d¨ªas no han tenido oportunidad de disfrutar bien de por aqu¨ª. -se disculp¨® Dar¨ªo. Be sonri¨®: ¨CNo hay prisa, pr¨®xima vez que el abuelo Cruz est¨¦ mejor, volveremos a disfrutar. Dar¨ªo asinti¨®: -Desde luego. Si bien lo dec¨ªan as¨ª, ambos sab¨ªan que enfermedad del abuelo Cruz era dif¨ªcil de curar. -La vida es tan incierta¡­ me arrepiento de haber salido del pa¨ªs y no haber podido pa?ar m¨¢s a mi abuelo estos ¨²ltimos dos a?os. ment¨® Dar¨ªo en voz baja. En su vida anterior, Be no hab¨ªa pa?ado al abuelo a Provincia de Lago, por lo que desconoc¨ªa situaci¨®n de Dario. E lo tranquiliz¨®: -No te culpes, tampoco pod¨ªas saber que el abuelo se pondr¨ªa enfermo. Hermanita, veo que has madurado mucho, eres sensata y sabes consr a los dem¨¢s. brome¨® Dar¨ªo. Be pregunt¨® con intenci¨®n: -?Es que antes era muy inmadura? Mientras haban y re¨ªan, Be vio de pronto a Pedro acerc¨¢ndose por el pasillo, con su alta estatura yrgas piernas, llevando una cesta de frutas. Vest¨ªa una camisa celeste ra y un elegante traje negro de corte artesanal, con un semnte renovado y una actitud altivao siempre. ?Qu¨¦ hac¨ªa ¨¦l aqu¨ª, si se supon¨ªa que estaba descansando en el hotel? Siguiendo mirada de Be, Dar¨ªo tambi¨¦n divis¨® a Pedro. -?Es tu esposo?-pregunt¨® Dar¨ªo. Be se sorprendi¨®: -?C¨®mo lo sabes? Dar¨ªo explic¨®: -El abuelo me habl¨® de ¨¦l, y tuve oportunidad de leer una entrevista suya en un medio financiero. En ese momento, Pedro ya se les hab¨ªa acercado. This content is ? N?velDrama.Org. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? -le pregunt¨® Be. -Acabo de mar al abuelo y me enter¨¦ de que estaban en el hospital, as¨ª que vine a visitar tambi¨¦n al anciano. ?Y este qui¨¦n es? -dijo mirando a Dar¨ªo. 1/2 CIS BONUS Be los present¨®: -Dar¨ªo, el nieto del abuelo Cruz. Dar¨ªo le tendi¨® mano a Pedro: -Se?or Romero, gracias por su amabilidad. Estrecharons manos y Dar¨ªo los pa?¨® de vuelta a habitaci¨®n. El abuelo Fern¨¢ndez tambi¨¦n present¨® identidad de Pedro. -Es el esposo de mi nieta. -?Realmente parece un buen hombre! -abuelo Cruz elogi¨®-, As¨ª que ¨¦l es el novio que Be siempre ha querido, pareja se ve tan bien. Be se sonroj¨®, el hecho de que persegu¨ªa a Pedro era ampliamente conocido. Despu¨¦s de una breve cha, viendo que ya era tarde, mi abuelo los llev¨® a despedirse de abuelo Cruz. Aunque todos ten¨ªan sonrisas, Be ramente vio que los ojos de los dos ancianos se enrojecieron. Dar¨ªo los pa?¨® al coche. -Hermanita Be, ven a visitar al abuelo cuando tengas tiempo. -Est¨¢ - Be le salud¨® con mano-. Adi¨®s, hermano Dar¨ªo. Al escuchar el apodo de Be,s cejas apuestas de Pedro se fruncieron ligeramente, pero no dijo nada. Despu¨¦s deerida del medio d¨ªa en el hotel, emprendieron el regreso a Ciudad de Mar Primero dejaron a mi abuelo y a t¨ªo Elio en casa, luego Be y Pedro fueron en coche a Vi Drag¨®n. Be m¨® a abu Romero, acordando ir a antigua mansi¨®n ma?ana, y luego ne¨® rjarse. De repente, se escuch¨® voz de Pedro, -?Eres muy cercana a ese Dar¨ªo? Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 252 Cap¨ªtulo252 Be a¨²n ten¨ªa los ojos cerrados cuando respondi¨® casualmente: -Est¨¢ bien, lo he visto una vez antes. Pedro dijo sin prisa: -?Lo mas hermano? Be abri¨® los ojos y mir¨® a Pedro con sospecha. -?Hay alg¨²n problema? Pedro se mordi¨® los delgadosbios. -?Por qu¨¦ no lo mas por su nombre? Be respondi¨®: -El es mayor que yo, por supuesto lo mo hermano. -Yo tambi¨¦n soy mayor que t¨². Be capt¨® el significado impl¨ªcito de Pedro. Qu¨¦ gracioso, ¨²ltima vez que fue a reuni¨®n familiar con abu, el borracho de Pedro tambi¨¦n pregunt¨® por qu¨¦ no lo maba ¡°hermano Pedro¡±o antes. Despu¨¦s incluso oblig¨® a decirlo. Ahora, por el simple hecho de que e mara a Dar¨ªo ¡°hermano¡°, mostraba un aire de mezquindad. Si no conocieran, pensar¨ªan que realmente le importaba mucho. Be solt¨® una risa fr¨ªa. -Pedro, eres aburrido. Dicho esto, volvi¨® cara hacia ventana. Pedro mir¨® fijamente a Be y profundos por un rato, pero finalmente no dijo nada m¨¢s.. Llegaron en silencio a Vi Drag¨®n. Fiona estaba preparando cena, Be no quer¨ªa estar a ss con Pedro, as¨ª que fue a cocina. Mientras tanto, Pedro subi¨® al estudio. Fiona mir¨® a Be sorprendida y le dijo: -Se?ora, el se?or realmente se preocupa por usted, todos los d¨ªas durante el desayuno revisa el pron¨®stico del tiempo de ciudad donde est¨¢. Be respondi¨® con desd¨¦n: -?Ah, s¨ª? Qu¨¦ ocioso est¨¢. Fiona, entusiasmada, continu¨®: -S¨ª, se?ora, y cuando vuelve del trabajo, tambi¨¦n mira sus fotos. -?Ah, Fiona, t¨² tambi¨¦n sabes eso! Brome¨® Be: -?Acaso abu Romero te pidi¨® que me dijeras eso? Fiona, al notar que Be no le cre¨ªa, se apresur¨® a arar: -Se?ora, es verdad, no tiene nada que ver con anciana. -Cuando le llev¨¦ leche al se?or al estudio, lo vi mirando sus fotos muy atentamente, y que marlo para que me escuchara, luego apag¨® r¨¢pidamente panta del tel¨¦fono. -Est¨¢ bien, Fiona, tu sopa huele deliciosa y tengo hambre, ?me tomar¨¦ un bol! tuve $13 BONUS Be sab¨ªa que Fiona tambi¨¦n quer¨ªa empareja con Pedro, as¨ª que ni siquiera tom¨® en serio esas pbras. Pedro no ten¨ªa fotos de e.. Sus publicaciones en redes sociales solo se pod¨ªan ver durante tres d¨ªas, incluso si hubiera fotos, Pedro no podr¨ªa ves. Y ni siquiera har de selfies diarios, ni siquiera tienen fotos de boda, ?qu¨¦ iba a ver? La cena estaba lista, y el est¨®mago de Be ya casi se hab¨ªa llenado. Antes de que Pedro bajara, e se dirigi¨® a habitaci¨®n. La l¨¢mpara nocturna que e hab¨ªa tirado hab¨ªa sido recogida y colocada en mesita de noche, emitiendo ahora una tenue luz, y junto a e hab¨ªa un par de lindo conejos de cer¨¢mica. Be los tom¨® en sus manos, los conejitos de cer¨¢mica estaban primorosamente hechos, con un brillo especial, y sobre todo, esas orejitas tan encantadoras. Un cliente los envi¨®, se me olvid¨® tirarlos, as¨ª que los puse aqu¨ª. Pedro dijo distra¨ªdamente mientras se acercaba. Be lo mir¨® de reojo. -?C¨®mo puedes pensar en tirar algo tan lindo? Qu¨¦ falta de gusto. -Ni siquiera s¨¦ qu¨¦ tiene de bonito esta cosita. -Pedro resopl¨® con ligereza. Be no le hizo caso, coloc¨® los conejitos en mesita de noche y se dirigi¨® al vestidor para tomar ropa y ducharse. Pedro sigui¨® y dijo sin expresi¨®n: -Mi padre vendr¨¢ a cenar m¨¢s tarde, ?quieres verlo hoy o ir ma?ana a mansi¨®n familiar?This material belongs to N?velDrama.Org. La mano de Be se detuvo al tomar ropa. ?El padre de Pedro iba a venir? Si pudiera elegir, Be preferir¨ªa no verlo en ning¨²n d¨ªa. Despu¨¦s de todo, ya iban a divorciarse, ?para qu¨¦ quer¨ªa ver m¨¢s al suegro? Pero pasado ma?ana era el cumplea?os de abu, y aunque no los viera esos d¨ªas, de todas formas tendr¨ªa que verlos ese d¨ªa. Y ya que el suegro ven¨ªa en persona, ser¨ªa un poco raro evitarlo. Cap铆tulo 253 Cap¨ªtulo253 Inesperadamente, antes del divorcio, tuvo que ver a sus suegros. This material belongs to N?velDrama.Org. D¨¦jalo, le dir¨¦ que est¨¢s descansando. -Pedro dijo con voz apagada. Be se consol¨® en su interior. - Me cambiar¨¦ y bajar¨¦ en un momento. Pedro no se neg¨® y baj¨® primero. Be se desmaquill¨® y se puso un vestido apropiado, y entonces baj¨®. El padre de Pedro ya hab¨ªa llegado y estaba sentado en el sof¨¢ de s. Parec¨ªa tener m¨¢s de cincuenta a?os, vestido con un traje, un poco m¨¢s corpulento que Pedro, con una expresi¨®n fr¨ªa y severa, dando una sensaci¨®n de distancia e imponencia. -?Ya est¨¢s aqu¨ª? -Pedro vio y se levant¨® para acercarse a e. La mirada del padre de Pedro tambi¨¦n se pos¨® en Be. Be esboz¨® una sonrisa cort¨¦s y los salud¨® con naturalidad: -H, pap¨¢. El padre de Pedro emiti¨® un ¡°si¡± en tono indiferente y volvi¨® a tomar su taza de t¨¦. Be se sinti¨® un poco inc¨®moda, pod¨ªa rcionarse con soltura con el abuelo y abu, pero frente al frio padre de Pedro, no lograba tener cercan¨ªa. Pedro rode¨® a tiempo con el brazo y se sentaron juntos en el sof¨¢, susurrando: -No te pongas nerviosa, todo est¨¢ bien. En esta situaci¨®n, Be no rechaz¨® el abrazo de Pedro y se sent¨® con ¨¦lo le indic¨®. -?Estuviste fuera estos d¨ªas? -pregunt¨® el padre de Pedro sin mostrar emociones. Be asinti¨®. pa?¨¦ al abuelo a ver ¨¤ un viejo amigo. -?No sab¨ªas que iba a volver?-¨¦l volvi¨® a preguntar. -Pap¨¢, que vuelvas no es gran cosa, ?qu¨¦ tiene que ver con Be? Pedro se adnt¨® antes de que Be pudiera responder. El padre de Pedro lenz¨® una mirada fr¨ªa a Pedro. -?Desde cu¨¢ndo te has vuelto tan insolente cuando te hablo? Pedro, reprendido, permaneci¨® en silencio sin refutar. Be se sinti¨® extra?ada. Aunque era primera vez que se encontraban formalmente, e llevaba casada con Pedro desde hace tiempo, y antes siempre mantuvo una actitud de indiferencia, ?por qu¨¦ ahora parec¨ªa no agradarle? Bueno, familia Fern¨¢ndez no estaba en tan buena situaci¨®n econ¨®mica, ellos se hab¨ªan casado con los Romero. Y cons condiciones de Pedro, podr¨ªa conseguir a alguien mejor. +15 BONUS Que a su padre no le gustara e era algo normal. Be no insisti¨® m¨¢s en ello. Fiona vino a decir queida adicional ya estaba lista y que podr¨ªamos empezar aer. Pedro entonces abraz¨® a Be con intenci¨®n de ir primero aledor. Be no quer¨ªa que volvieran a critica, asi que dijo cort¨¦smente: -Pap¨¢, usted vaya primero. El padre de Pedro no dijo nada m¨¢s y se fue aledor. La cena transcurri¨® enpleto silencio. Afortunadamente, Be ya hab¨ªaido casi lo suficiente, as¨ª que se sent¨® distra¨ªdamente, picando algunos granos de arroz con los palillos. -?Nadie te ense?¨® los modales en mesa? -pregunt¨® su padre en tono fr¨ªo. Be se qued¨® perpleja, d¨¢ndose cuenta de que el padre de Pedro se estaba dirigiendo a e. E tambi¨¦n hab¨ªa aprendidos res de etiqueta en mesa, peroo estaba en su propia casa, no les hab¨ªa prestado mucha atenci¨®n. -Pap¨¢, por favor, guarda esa actitud de educador, cuando somos una familiaiendo juntos, no hace falta tanta formalidad.¨Cintervino Pedro. -?Insolente! -el padre de Pedro solt¨® bruscamente los palillos-. ?Pedro, has crecido sin disciplina y ahora crees que puedes hacer lo que quieras! Be hab¨ªa o¨ªdo a abu Romero decir que su padre hab¨ªa sido muy estricto y exigente con ¨¦l desde ni?o, y ahora lo estabaprobando. Pedro no se intimid¨® y respondi¨® con calma: -?Ha venido a cenar con su hijo y su nuera, o a imponer res? Si es lo segundo, aqu¨ª nos necesitamos. -Lo siento¨Cdijo Be, sin querer que el padre y el hijo discutieran por su culpa. -Pap¨¢, ya hemos terminado deer, puede seguir usted. Dicho esto, Pedro tom¨® mano de Be y se fueron juntos escaleras arriba. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 254 Cap¨ªtulo254 Ad¨®nde van ustedes? ?C¨®mo pueden dejar a mi solo aqu¨ª sin cuidados? Pedro respondi¨®: -Lo sentimos, no quer¨ªamos molestar su apetito, as¨ª que nos retiramos. temprano. ?Qu¨¦ bueno, Pedro!. ¨¦l resopl¨® con disgusto y tambi¨¦n dej¨® deer, levant¨¢ndose y march¨¢ndose. Be se sinti¨® un poco inc¨®moda. Vaya, una buenaida se hab¨ªa estropeado de esta manera. No te preocupes por ¨¦l -Pedro le dijo a Be-, ?quiereser algo m¨¢s? Be neg¨® con cabeza, -Ya estoy llena. Realmente no pod¨ªa imaginar c¨®mo Pedro hab¨ªa soportado estricta crianza de su padre. cuando era ni?o. ¨¦l, que naci¨® con una cuchara de ta en boca, tampoco parec¨ªa tan feliz y contento. Al menos, pronto Be ya no ser¨ªa nuera de familia Romero, de lo contrario, quiz¨¢s no podr¨ªa cumplir cons exigencias de su padre. Al d¨ªa siguiente, Be y Pedro llegaron a casa de abu. Recordando actitud del padre de Pedro noche anterior, Be se sinti¨® un poco molesta. Si no fuera por preocuparse por salud de abu Romero, Be realmente quisiera decirle directamente: (Gracias, ya no ser¨¦ tu nuera pronto, as¨ª que por favor, no intentes cambiarme.) -No te preocupes, con abu aqu¨ª, e te apoyar¨¢. Y mi padre no ha venido tan temprano. Pedro se dio cuenta de los pensamientos de Be y consol¨® con inusual amabilidad. Be asinti¨® con cabeza, -Tienes asuntos en empresa, ve a ocuparte de ellos. Justo entonces, abu Romero sali¨® y, al ver a Be, exm¨® con alegr¨ªa: ?Be, has venido! ?Ven r¨¢pido con abu! Be corri¨® alegremente hacia su abu, ¡ª Abu. -Por fin has vuelto abu Romero dijo-. La abu tem¨ªa que ¨C volvieras a escaparte. Be obedeci¨® d¨®cilmente. La ¨²ltima vez fue mi culpa, no volver¨¦ a hacerlo. -As¨ª est¨¢ mejor. Entonces hoy te castigar¨¦ haci¨¦ndote pasar el d¨ªa entero conmigo, je incluso te quedar¨¢s a dormir aqu¨ª!, Ya que abu lo hab¨ªa dicho, Be edi¨® naturalmente. La abu Romero dijo que dejar¨ªa ayudar a decorar el lugar, pero el mayordomo ya hab¨ªa arredo todo. +15 BONUS Be solo necesitaba dar un paseo y pa?ar a abu Romero. Despu¨¦s del almuerzo, Be pa?¨® a abu a su s de meditaci¨®n, donde se escuchaba m¨²sica budista y se percib¨ªa el aroma del s¨¢ndalo. A abu le encantaba hacer ofrendas a Buda. La ¨²ltima vez que Be vino, abu hab¨ªa mado para preguntarle sobre su determinaci¨®n de divorciarse y le hab¨ªa pedido que lo pospondra. En un abrir y cerrar de ojos, hab¨ªan pasado m¨¢s de cuarenta d¨ªas, y ma?ana ser¨ªa el cumplea?os de la abu. La abu Romero sac¨® el s¨¢ndalo, y Be le ayud¨® a encenderlo. La abu Romero coloc¨® el incienso y le pregunt¨® a Be: -Be, ?todav¨ªa no has cambiado de opini¨®n? No recordaba cu¨¢ntas veces abu le hab¨ªa preguntado lo mismo. La respuesta de Be segu¨ªa siendo firme. La abu Romero suspir¨® suavemente, sin decir nada. Content ? provided by N?velDrama.Org. Be miraba a abu triste y sent¨ªa un poco de amargura en su coraz¨®n, tom¨® mano de abu y le dijo: Abu, no se preocupe, si usted no me rechaza, en el futuro ser¨¦ su nieta y vendr¨¦ a ve con frecuencia. La abu le dio unas palmaditas en mano, todav¨ªa sin decir nada. -Por cierto, abu, le he tra¨ªdo un regalo. Ma?ana seguro que estar¨¢ muy ocupada, as¨ª que hoy se lo doy antes. Be dijo mientras sacaba una elegante bolsa y se entregaba a abu. -Hay fotos que nos tomamos en nuestra ¨²ltima reuni¨®n,s he organizado en un ¨¢lbum. S¨¦ que le gusta Buda, as¨ª que le heprado un rosario, y adem¨¢s le he hecho unos inciensos que ayudan a conciliar el sue?o. -Aunque los regalos no son caros, los he preparado con mucho cari?o. -dijo Be. La anciana Romero recibi¨® los regalos. -Gracias, Be, me encantan. Pero lo que m¨¢s deseo es que sigas siendo mi nuera. -Abu, yo¡­ Be no pudo terminar de har, pues vio que Pedro acababa de entrar. +15 BONUS Cap¨ªtulo255 Cap铆tulo 255 Cap¨ªtulo255 Pedro no mir¨® a Be y se dirigi¨® directamente hacia su abu. -?No deberias estar ocupes en empresa? ?Por qu¨¦ has venido tan pronto? ?Es que echas de menos a tu esposa?-pregunt¨® abu Romero, intencionadamente. Be se adnt¨® a Pedro para responder: ¨CAbu, Pedro y yo estamos a punto de divorciarnos, as¨ª que por favor no haga ese tipo de bromas inc¨®modas. La anciana Romero sigui¨® mirando a su nieto, esperando Pedro, con el rostro impasible, dijo: -He terminado los asuntos y he venido a ver si hay algo en lo que pueda ayudar por aqu¨ª. Al o¨ªr esto, abu Romero tuvo ganas de golpearlo con su bast¨®n. ?C¨®mo puede ser tan ingenuo? ?Tiene el camino despejado y aun as¨ª no sabe aprovechar oportunidad!> Realmente dudaba de que toda su inteligencia se hubi¨¦ra concentrado solo en los negocios. Be entend¨ªas intenciones de abu, pero Pedro no quer¨ªa seguirle el juego. De todos modos, aunque ¨¦l lo hubiera admitido, e tampoco le habr¨ªa cre¨ªdo. As¨ª que Be sonri¨® y cambi¨® de tema: -Abu, ?por qu¨¦ no miramoss fotos juntas? La abu m¨® a Pedro con sequedad: -Deja de estar ah¨ª de pie, ven y si¨¦ntate. Pedro obedeci¨® y se sent¨® junto a mesa cuadrada. En ese momento, Be sac¨® de caja un soporte de cristal. -Abu, puede poner esto en su mesita de noche o en su tocador. El soporte era del tama?o de una hoja A4 y ten¨ªa una bonita foto en solitario de abu sonriendo con ternura. -Be, ?y por qu¨¦ no has puesto una foto de los dos?-pregunt¨® abu Romero. Be respondi¨®: -Porque usted sale tan guapa, jes mejor tene s! En el ¨¢lbum hay muchas fotos nuestras, abu, puede ves cuando quiera. En realidad, Be hab¨ªa pensado en poner una foto de los dos, pero dado que iba a divorciarse de Pedro, ya no era su nuera, as¨ª que no le parec¨ªa apropiado. Si alguien preguntara en el futuro, seria inc¨®modo que abu tuviera que explicar que era exnovia de su nieto. Por eso Be opt¨® por foto individual de abu. La anciana se dio cuenta de lo que Be estaba pensando. Lamentaba situaci¨®n, pero al mismo tiempo, miraba a su nieto con mayor desaprobaci¨®n. -Be, tengo un poco de sed, ?podr¨ªas hacerme un t¨¦ de ginseng? -pidi¨® abu. Be supo que e quer¨ªa har a ss con Pedro, as¨ª que asinti¨® con prontitud. Abu, tambi¨¦n voy a llevar el incienso a su habitaci¨®n para que pueda descansar bien +15 BONUS siesta. -Muy bien, gracias Be. Be dej¨® el ¨¢lbum y, con el incienso, sali¨® del sal¨®n de meditaci¨®n. La mirada de Pedro sigui¨® a lo lejos. -?Y ahora qu¨¦ est¨¢s mirando? ?Por qu¨¦ no miraste cuando entraste? -dijo anciana Romero, enfadada. -?Y por qu¨¦ no admitiste que estabas pensando en Be? -Yo no estaba pensando en e. -respondi¨® Pedro. -?Mocoso insolente! anciana Romero no pudo contenerse y golpe¨® a su nieto con el bast¨®n-. ?En un momento as¨ª, todav¨ªa sigues con esa actitud orgullosa! ?No ves lo decidida que est¨¢ Be a divorciarse? El rostro de Pedro no mostraba mucha emoci¨®n. -E siempre ha sido decidida, tanto cuando quer¨ªa casarseo ahora que quiere divorciarse. Property ? of N?velDrama.Org. -?Eso significa que te sientes v¨ªctima? La abu estaba realmente furiosa: -?Be te quer¨ªa y te amaba tanto antes! ?No puedes humirte un poco para intentar retene? Pedro respondi¨®: -Abu, t¨² misma has dicho que era antes cuando e me quer¨ªa. Ahora que ya no me quiere y est¨¢ decidida a irse, no tiene sentido que retenga a fuerza. La anciana Romero volvi¨® a golpearle con el bast¨®n, enfadada -?Es que no sabes si realmente quieres? Si dejas ir as¨ª, sin hacer nada, luego querr¨¢s recupera y ser¨¢ m¨¢s dif¨ªcil que escr al cielo. X Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 256 Cap¨ªtulo256 This content is ? N?velDrama.Org. -No tengo demasiados sentimientos hacia Be, s¨®lo siento que antes me descuid¨¦ un poco. en nuestra rci¨®n matrimonial y me siento un poco arrepentido. Si no nos divorciamos, har¨¦ todo lo posible por ser un buen marido, pero e quiere divorciarse y yo tambi¨¦n firmar¨¦. Pedro dijo con voz tranqu: -En cuanto a lo que usted dice de recupera despu¨¦s, creo que eso no va a ocurrir. Al oir esto, anciana Romero recogi¨® su bast¨®n y suspir¨® con resignaci¨®n. Su nieto era excelente en todo, s¨®lo que era demasiado arrogante. Desde peque?o siempre hab¨ªa tenido una vida f¨¢cil y no hab¨ªa sufrido ning¨²n rev¨¦s, por lo que cre¨ªa que pod¨ªa contrr todo. Incluso cuando se daba cuenta de que su sentimiento por Be hab¨ªa cambiado, por orgullo, no lo admitir¨¢. Quiz¨¢s incluso lo atribuyera al esp¨ªritupetitivo y al deseo posesivo de los hombres. Adem¨¢s, antes siempre hab¨ªa sido Be que daba todo, ¨¦l no sab¨ªa lo dif¨ªcil que era para parte que entrega todo. Bueno, bueno, dejar que su nieto se diera unos cuantos golpes y aprendiera a sufrir tambi¨¦n estaba bien. Para que no siguiera creyendo que era todopoderoso. -Est¨¢ bien, abu ya no se meter¨¢ en tus asuntos. anciana desde?osamente despidi¨® a gente-. Vete r¨¢pido, no quiero verte. Pedro se qued¨® sin pbras. Al atardecer, Be pa?aba a abu a dar un paseo y char en el patio dntero. La mansi¨®n de los Romero ocupaba una gran extensi¨®n de terreno, adem¨¢s del jard¨ªn trasero, el c¨¦sped del patio dntero tambi¨¦n era muy imponente. La fiesta de cumplea?os de ma?ana se celebrar¨ªa aqu¨ª, por lo que algunos sirvientes a¨²n estaban ocupados ultimando los detalles. -Mam¨¢. Desde distancia se escuch¨® una voz masculina un poco grave. Be se volvi¨® a mirar y era el padre de Pedro que se acercaba. -Pap¨¢. -Be borr¨® sonrisa de su rostro y lo m¨® con formalidad. Tal vez porqu¨¦ sab¨ªa que abu quer¨ªa mucho a Be, el padre de Redro, Victor, no se mostr¨® tan arroganteo ayer en Vi Drag¨®n, sino que incluso asinti¨® levemente con cabeza. La anciana Romero no mostr¨® mucho entusiasmo hacia su hijo: Has venido. Pedro est¨¢ en +15 BONUS casa celebrando una videoconferencia, entra a verlo y dile que descanse m¨¢s, pasa todo el a?o sin volver a casa, jcasi olvida que tiene un hijo! V¨ªctor no refut¨®s pbras de su madre, sino que asinti¨® con cabeza y se adentr¨® en casa. -Be, he o¨ªdo que ¨¦l fue ayer a su casa, ?te hizo alg¨²n problema? -pregunt¨® anciana Romero. Be sonri¨®: ¡ªNo fue exactamente un problema, es culpa m¨ªa. -No le hagas caso. El Grupo Romero se ha fortalecido y engrandecido bajo su mando, creando un mito empresarial, pero tambi¨¦n ha creado su actitud de ser el ¨²nico y el mejor. La abu dijo: -La madre de Pedro tambi¨¦n ten¨ªa muchas disputas y conflictos con ¨¦l por SU exceso de control y autoritarismo, hasta que finalmente e decidi¨® salir del pa¨ªs con mi nieta reci¨¦n nacida. Esta era primera vez que Be escuchaba a su abu har de los problemas entre los padres de Pedro. -Ahora, aunque ambos est¨¢n en el extranjero, madre de Pedro a¨²n no lo ha perdonado. La abu sacudi¨® cabeza. -Su matrimonio tambi¨¦n hizo que Pedro perdiera confianza en el matrimonio. As¨ª que, Be, el hecho de que Pedro ediera a casarse contigo significa que ¨¦l realmente lo desea, Esta era segunda vez que abu Romero dec¨ªa esto. Por supuesto, Be no lo cre¨ªa. Si Pedro realmente quisiera casarse, ?por qu¨¦ en su vida anterior hasta que e se suicid¨® en el hospital psiqui¨¢trico, ¨¦l nunca mir¨® dos veces? El tel¨¦fono de Be son¨®. Sac¨® el tel¨¦fono y vio que era su abuelo quien maba. Su abuelo sab¨ªa que e estaba en antigua mansi¨®n de los Romero, as¨ª que si no pasaba nada importante, seguramente no mar¨ªa./ Be se sinti¨® un poco intranqu, le dijo a su abu que volv¨ªa enseguida y se alej¨® para contestar. -Abuelo, ?ha pasado algo?-pregunt¨® Be con cierta preocupaci¨®n. Cap铆tulo 257 Cap¨ªtulo257 La voz de su abuelo sonaba realmente triste y pesada. -Tu abuelo Cruz ha fallecido. -?Qu¨¦?-Be se sorprendi¨®. Si ayer cuando volvieron, el abuelo Cruz estaba bien, incluso con mucha vitalidad al har, ? c¨®mo es que falleci¨® tan r¨¢pido? -El m¨¦dico dijo que probablemente estos d¨ªas fue un breve per¨ªodo de lucidez antes del final. - respondi¨® el abuelo con voz ronca. Perder a un viejo amigo de muchos a?os seguramente le hab¨ªa causado un gran dolor. El coraz¨®n de Be tambi¨¦n se entristeci¨®. Ayer el querido abuelo Cruz le hab¨ªa dicho con una sonrisa que ten¨ªa mucha suerte, y hoy ya no estaba m¨¢s en este mundo. Despu¨¦s de consr a su abuelo, Be regres¨® junto a abu Romero. -Abu, lo siento, esta noche no puedo quedarme aqu¨ª pa?¨¢nd. El viejo amigo de mi abuelo ha fallecido y temo que ¨¦l est¨¦ muy afectado, as¨ª que quiero volver a estar con ¨¦l. La anciana Romero lo reprendi¨® cari?osamente: -Ni?a, ?por qu¨¦ te disculpas? Ante este tipo de situaciones, es normal que quieras estar aldo de tu abuelo para consrlo. -Pedir¨¦ a Pedro que te lleve. Diciendo esto, abu Romero hizo una se?a a un sirviente para que mara a Pedro. Be lo detuvo: s en un taxi. Abu, no es necesario, deja que Pedro se ocupe de sus asuntos, puedo ir yo Content ? provided by N?velDrama.Org. -Pero, ?c¨®mo vas a ir s? Pedro tambi¨¦n puede ir a ver al anciano Fern¨¢ndez. El trayecto a casa de su abuelo toma una hora, y Pedro ya tiene bastantes asuntos que atender, adem¨¢s de que el se?or Ho tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª. Be no queria molestarle. Insisti¨®: Abu, pedir¨¦ un coche, es muy conveniente, no es necesario que nadie me lleve. La abu Romero entendi¨® que en este momento Be no ten¨ªa ¨¢nimos para asuntos amorosos, as¨ª que no insisti¨® m¨¢s y busc¨® una soluci¨®n intermedia: -Entonces que el ch¨®fer de casa te lleve, tardar¨ªas mucho en venir si tienes que pedir un coche. Be asinti¨® con cabeza. Despu¨¦s de media hora de viaje, ¡®ya hab¨ªa oscurecido y el coche hab¨ªa salido de zona c¨¦ntrica y concurrida de ciudad, adentr¨¢ndose en los m¨¢s tranquilos suburbios. Be estaba con los ojos cerrados, descansando, cuando de repente escuch¨® un fuerte estruendo que la hizo abrir los ojos. -Se?orita, nos han chocado por detr¨¢s, voy a bajar a echar un vistazo. -dijo el ch¨®fer y baj¨® del veh¨ªculo. Be tambi¨¦n iba a mirar situaci¨®n, pero justo cuando abri¨® puerta del coche, sinti¨® que alguien le tapaba con fuerza boca y nariz. 1/2 +15 BONUS. Be intent¨® forcejear desesperadamente, pero era evidente que sus atacantes estaban bien preparados. No solo ejerc¨ªan una gran presi¨®n, sino que tambi¨¦n le sujetaron brazos y piernas. El pa?o con el que le tapaban ol¨ªa a alg¨²n tipo de droga, Be not¨® que cabeza le empezaba a doler y su conciencia se fue nundo poco a poco¡­ Cuando volvi¨® a abrir los ojos, se encontr¨® tirada en el suelo, con sus extremidades atadas, incapaz de moverse. Record¨® lo que hab¨ªa Sucedido antes de caer inconsciente. Un choque por detr¨¢s, taparon boca, arrastraron al coche, todo sucedi¨® tan r¨¢pido, el objetivo tan ro. Be sab¨ªa que hab¨ªan tra¨ªdo all¨ª de manera premeditada. Se esforzaba por calmarse yenzaba a observar su entorno. Ahora estaba en una casa abandonada, cons paredes desconchadas y un olor desagradable. Aunque no pod¨ªa mover sus extremidades, no le hab¨ªan amordazado, lo que significaba que no tem¨ªan que gritara pidiendo ayuda. ?Qui¨¦n hab¨ªa secuestrado? Anna acababa de simr una escena dram¨¢tica para hacer que Pedro sospechara de e, y ahora deb¨ªa estar ocupada negociando un proyecto, as¨ª que probablemente no hab¨ªa sido e. Seg¨²n ra, Luis tambi¨¦n deb¨ªa estar siendo interrogado por polic¨ªa. Entonces, ?qui¨¦n m¨¢s podr¨ªa ser? Be estaba pensando en qui¨¦n podr¨ªa habe atacado, cuando de repente, puerta -chirr¨ªan. Una r¨¢faga de aire fr¨ªo entraba en habitaci¨®n y alguien se acercaba a e. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 258 Cap¨ªtulo258 Be vio que el hombre delgado que le hab¨ªa tapado boca cuando subieron al coche entraba en la habitaci¨®n. Property ? of N?velDrama.Org. Al ve despierta, el hombre se ri¨® entre dientes y dijo: Jefe, e ya ha despertado. Mientras haba, se hizo a undo,o dejando paso a otra persona. Pronto se oyeron pasos y un hombre con una chaqueta oscura y una gran barriga tambi¨¦n entr¨® en ruinosa casa. Cuando Be reconoci¨® al reci¨¦n llegado, se qued¨® at¨®nita. ?Era Luis Sr! ¨C ?No se supon¨ªa que polic¨ªa lo estaba interrogando? ?Qu¨¦ hac¨ªa all¨ª? Be sinti¨® un mal presagio. Luis ya ten¨ªa rencor contra e, incluso hab¨ªa amenazado, y despu¨¦s Pedro lo hab¨ªa humido, as¨ª que sin duda su odio hacia e habr¨ªa aumentado. Ahora que hab¨ªa tra¨ªdo all¨ª, seguro que no dejar¨ªa ir f¨¢cilmente. -Vaya, result¨¢s m¨¢s guapa en persona que ens fotos. Los ojos de Luis desteban arrogancia y frialdad. -?Deber¨ªa marte Be o se?ora Romero? Esa era primera vez que Be se enfrentaba directamente a Luis. Enparaci¨®n con ¨²ltima vez que lo vio en el reservado del restaurante, Luis parecia mucho m¨¢s desgastado. Ten¨ªa el pelo descuidado, dejando al descubierto su brinte y calva frente, chaqueta sin nchar y con una mancha en manga, nada que ver con imagen de hombre de ¨¦xito. Be, fingiendo serenidad, respondi¨®: -Cualquiera de los dos est¨¢ bien. Al o¨ªr esto, Luis orden¨® con altaner¨ªa a su secuaz:-Ayuda a se?ora Romero a levantarse, no puede har tirada en el suelo. El hombre delgado se acerc¨® a Be en dos pasos y arrastr¨® para pone de rodis frente a Luis. Be se sinti¨® humida y quiso resistirse, pero el secuaz ten¨ªa un aspecto intimidante, as¨ª que no le qued¨® m¨¢s remedio que dejarse poner de rodis. Sus rodis se varon dolorosamente en el duro suelo de cemento. Ten¨ªas manos atadas a espalda,pletamente inmovilizada. Luis mir¨® de arriba abajo a Be, disfrutando de sumentable situaci¨®n, y solt¨® una risa despectiva. -La esposa de Pedro no tiene nada de especial, al fin y al cabo est¨¢ en mis manos. -Jefe Sr, me has traido aqu¨ª, ?qu¨¦ quieres? Be se esforz¨® por no mostrarse intimidada. 15 BONUS -?Y qu¨¦ m¨¢s va a ser? Maldita zorra, t¨² me has hundido hasta este punto. La ¨²ltima vez ya te advert¨ª que dejaras de merodear, pero parece que no has hecho caso a mis pbras, asi que no pienso perdonarte. Be sab¨ªa que ahora Luis erao una rata callejera, su fama en el negocio se habia vuelto p¨¦sima y sus sue?os de resurgir se hab¨ªan desvanecido, adem¨¢s de enfrentar el riesgo de ir a c¨¢rcel. As¨ª que ahora ¨¦l estaba sin nada que perder, e no pod¨ªa provocarlo ni enfrentarlo directamente. Be respondi¨® con calma: -Jefe Sr, admito que ayud¨¦ a ra, pero fue puramente por intereses. ?C¨®mo puedes rcionarlo con tu fracaso? Entre t¨² y yo no hay rencores personales, mucho menos venganzas. Deja de har con tantabia, he o¨ªdo que has puesto mucho de tu parte para arruinarme. Sin ir m¨¢s lejos, ¨²ltima vez que tu esposo me entreg¨® a investigaci¨®n, termin¨¦ perdiendo bodega, jeso tambi¨¦n te lo voy a cargar a ti! Cap铆tulo 259 Cap¨ªtulo259 Luis se enfureci¨® cada vez m¨¢s y le dio una bofetada a Be. Be fue arrojada al suelo por ¨¦l, su o¨ªdo zumbaba de dolor y su meji ard¨ªa. Los matones de Luis arrastraron de vuelta a fuerza. Be supo que ya no pod¨ªa razonar con Luis, as¨ª que dijo fr¨ªamente: -Jefe Sr, lo repito, entre nosotros no hay rencores ni razones para arruinarlo. Pero en estos momentos tienes muchos problemas, puedo ofrecerte ayuda econ¨®mica. -?Intentas sobornarme con dinero? -Luis ri¨® maliciosamente-. Si no fuera por ti, ya habr¨ªa cerrado el contrato con el Grupo Romero, y para entonces podr¨ªa haber alcanzado libertad financiera con salida a bolsa de Caza. ?Qu¨¦ puedes darme t¨²? -No s¨¦ cu¨¢l es tu definici¨®n de libertad financiera. Pero sabes que mi familia no es pobre, y mi esposo es Pedro. Aunque nuestra rci¨®n no es buena, ¨¦l me ha dado millones. Te puedo dar cien millones, ?qu¨¦ te parece? Be se esforz¨® por persuadirlo suavemente: -Jefe Sr, me has tra¨ªdo aqu¨ª solo para desahogarte, incluso si me golpeas, tu situaci¨®n no cambiar¨¢. En cambio, el dinero ser¨ªa m¨¢s ¨²til, ?no crees? -No puedo verlo, tu boquita es bastante hadora. No me enga?es, en cuanto te suelte ir¨¢s corriendo a denunciarme, y Pedro tampoco me dejar¨¢ en paz. ?De qu¨¦ me serviria tu dinero? Luis ri¨® fr¨ªamente: -?Ya que te he capturado, no vas a sobornarme con tus migajas! Be se angustiaba, pero no se rindi¨®: -Jefe Sr, puedo convencer a Pedro para que invertir en tu bodega, y har¨¦o si nada de esto hubiera pasado. Los problemas que enfrentas ahora son peque?os, ?por qu¨¦ no neamos juntos c¨®mo resolverlos? vuelva a -?Basta de cha! -Luis sonri¨®scivamente, queriendo tocar losbios de Be-. Con esa boquita tan elocuente, me pregunto c¨®mo se sentir¨ªa usa. Be se apart¨® con asco. -?Pam! -Luis le dio otra bofetada-. ?Puta descarada, te doy oportunidad y me rechazas! -Abra su boca a fuerza y dale deer, a ver si luego no me ruega. Be entendi¨® lo que Luis quer¨ªa hacerle tragar, se desesper¨® por encontrar una forma de salvarse, pero estaba atada y solo hab¨ªa dos sis rotas y una cama en habitaci¨®n. Parec¨ªa que este lugar estaba aido y nadie escuchar¨ªa si gritaba. ?No vale pena que sigas d¨¢ndote tanta prisa, te aconsejo que te des cuenta de tus intereses, as¨ª podr¨¢s evitar sufrir un poco m¨¢s! Luis sac¨® un cuchillo afdo, y lo puso contra meji de Be. Si no, esa hermosa cara ya no existir¨ªa. Be no se atrevi¨® a moverse mucho por miedo a que realmentestimara. Uno de los secuaces de Luis trajo una bote del tama?o de un frasco de jarabe para tos, le +16 BONUS abri¨® boca a Be y le verti¨® el l¨ªquido desconocido dentro de garganta. El l¨ªquido amargo, frescoo el agua de noche, baj¨® directamente a su est¨®mago. Be hizo todo lo posible por vomitarlo, pero no pudo. Be mir¨® a Luis con rabia -?Qu¨¦ me has hecho tomar? -No te preocupes, es solo un alucin¨®geno. Ahora me encuentras odioso, pero pronto me estar¨¢s rogando que te tratemos con cari?o. -Luis ri¨® con arrogancia. Sus secuaces tambi¨¦n miraban con ansias. Be se sinti¨® desesperada. Pedro a¨²n estaba en vieja mansi¨®n, sin saber que le hab¨ªa pasado algo inesperado. Nadie en casa del abuelo sab¨ªa que e hab¨ªa ido all¨ª, as¨ª que no se pondr¨ªan en contacto. El chofer de mansi¨®n hab¨ªa resultado herido, as¨ª que seguramente tampoco pod¨ªa avisar a nadie. ??Qui¨¦n podr¨ªa venir a salva?! Content ? provided by N?velDrama.Org. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 260 Cap¨ªtulo260 -Nadie va a poder salvarte, si me sirves bien hoy, cuando est¨¦ de buen humor, tal vez te deje 1. 1. Luis se dio cuenta de los pensamientos de Be y presumi¨®.¨CSe?ora Romero, tu esposo ya ha advertido a todos que quien se atreva a ayudarme se estar¨¢ oponiendo a ¨¦l. Esta vez, los de orfanato que testificaron en contra tambi¨¦n fueron obra suya. As¨ª que, si tienes a qui¨¦n culpar, culpa a tu m suerte por haberte casado con ese hombre. No puedopetir con ¨¦l econ¨®micamente, as¨ª que ¨²nica opci¨®n que me queda es grabar un video de c¨®mo abuso de ti y publicarlo en l¨ªnea, ?para que as¨ª su reputaci¨®n quede destruida! Be nunca imagin¨® que Luis llegar¨ªa a tal extremo. No s¨®lo le echaba culpa de todo, sino que tambi¨¦n neaba vengarse de Pedro de una forma tan vil. Sent¨ªa malestar en el est¨®mago y mareos en cabeza. Mordi¨® con fuerza su lengua, intentando usar el dolor para disipar aque sensaci¨®n de irrealidad. -Un solo afrodis¨ªaco no es suficiente, necesitamos algo m¨¢s. -dijo Luis, sacando otra pasti nca, dispuesto a obliga a traga. que adopt¨® una actitud de humici¨®n y Be supo que no pod¨ªa cambiar situaci¨®n, apasi¨®n: ¨CSe?or Sr, cooperar¨¦ con usted, no necesito tomar m¨¢s drogas¡­ -?Tan pronto has entrado en raz¨®n? ?O es que eres una mujersciva por naturaleza? -ri¨® Luis con lascivia. Be sigui¨® llorando y suplicando: -Lo m¨¢s importante es mi vida. Se?or Sr, ?puedo pa?arlo solo a usted? Aunque soy de alta alcurnia, quiero mantener algo de dignidad, no quiero que otros me toquen¡­ Sus pbras hgando a Luis surtieron efecto, haci¨¦ndolo hinchar el pecho de orgullo: -?En este momento a¨²n te preocupas por dignidad? ?Dos personas no son mejor que una! -Se?or Sr, por favor, cum con mi petici¨®n. Har¨¦ todo lo posible porcerlo, as¨ª usted podr¨¢ disfrutar m¨¢s. -dijo Be, con voz suave y delicada, pues el efecto de droga ya hab¨ªaenzado. En este momento, el efecto medicinal de Be ya hab¨ªa aparecido, su rostro se puso rojo y sus pbras, naturalmente, trajeron un poco de delicadeza. Luis, estimdo por el tono m¨¦loso de Be, edi¨®: -Est¨¢ bien, cumplir¨¦ el deseo de se?ora Romero. Pero en grabaci¨®n del video, ser¨¢ mejor que act¨²es de forma m¨¢ssciva, para que el director Romero tambi¨¦n pueda disfrutar de ver a su esposa siendo acostada por otro. -Jefe, es mejor que tengas m¨¢s cuidado. El hombre delgado quer¨ªa advertir a Luis, pero ya Luis se hab¨ªa hinchado de s¨ª mismo: -?No temas nada! E ahora ha tomado medicina en cuesti¨®n de minutos, ni siquiera tengo que obliga, je misma no podr¨¢ contenerse y vendr¨¢ a acosarme! -Vete de aqu¨ª, tranquilo, cuando yo haya disfrutado, si e todav¨ªa no est¨¢ satisfecha, tambi¨¦n puedo darte una oportunidad a ti. -dijo Luis con condescendencia. El rostro de Be se encendi¨® de rubor, y sus ojosnzaban miradas seductoras, cualquier hombre que mirara no podr¨ªa evitar sentir el coraz¨®n acelerado, el hombre al o¨ªr que tambi¨¦n podr¨ªa disfrutar, le picaba piel de impaciencia. Tragando saliva, dijo: -Est¨¢ bien, entonces voy a quedarme afuera para vigr por ti. Luis se arrodill¨® frente a Be y extendi¨® mano para agarrar su prominente pecho, pero Be se apart¨® a undo. Conteniendo el asco, dijo en tono d¨¦bil: -Jefe Sr, tienes que soltarmes ataduras, as¨ª atada, ?qu¨¦ gracia te va a dar jugar conmigo? -Tienes raz¨®n. Luis ahora estaba un poco ens nubes, -Est¨¢ bien, t Una fr¨¢gil mujer indefensa, ?qu¨¦ caos podr¨ªa causar? Adem¨¢s, afuera hay hombres vigndo. s podr¨ªa causar? Adem¨¢s, afuera hay hombres vigndo. Luis se apresur¨® a soltar a Be. Las mu?ecas de Be se hab¨ªan marcado con un profundo rojo, e fingi¨® bajar cabeza y quejarse de dolor, mientras se frotabas mu?ecas, aprovechando que Luis hab¨ªa bajado guardia, ?le asest¨® un pu?etazo en nariz! ?Agh! -Luis no se esperaba que e atacara, grit¨® de dolor y leenz¨® a sangrar nariz. Sin preocuparse por el dolor de su mano, el dolor de su mano, Be agarr¨® una si del suelo y estrell¨® con todas sus fuerzas contra Luis. Las partes rotas de si estaban esparcidas por todas partes, y Luis estaba tirado en el suelo. Be no se detuvo, cogi¨® una des patas rotas de si y corri¨® hacia puerta, cuando el hombre que estaba vigndo afuera abri¨® al o¨ªr el ruido, e levant¨® el palo y se lo estrell¨® con fuerza en cabeza. e suelto.This material belongs to N?velDrama.Org. Cap铆tulo 261 Cap¨ªtulo261 -?Ay! +15 BONUS El hombre se llev¨®s manos a cabeza ynz¨® un grito de dolor, momento que Be aprovech¨® para echar a correr hacia salida. -?Maldita perra, coge! Reion¨® Luis, a¨²n dolorido y lleno de rabia, gritando esa orden. El hombre al que Be golpe¨® en cabeza senz¨® de inmediato a persegui. Al o¨ªr los pasos detr¨¢s de e, Be ni siquiera se atrevi¨® a mirar atr¨¢s, ?corr¨ªa con todas sus fuerzas hacia el exterior! All¨ª hab¨ªa un solitario bosque, todo en penumbra, excepto luz de luna sobre sus cabezas. Sin detenerse por el miedo, Be sigui¨® corriendo hacia zona boscosa. Pero el camino por monta?a era escarpado, y Be se sent¨ªa mareada, con una sensaci¨®n de ligereza que le hac¨ªa dudar de pisar firme. No hab¨ªa corrido mucho cuando el hombre agarr¨® por el cuello de ropa. -?Corre, a ver d¨®nde piensas ir a parar! Jadeando, el hombre arrastr¨® a Be de vuelta a destartda caba?a. Quiz¨¢s por culpa de droga que le hab¨ªan dado, Be sent¨ªa que sus sentidos y su mente se hab¨ªan embotado.¡± Su ¨²ltimo resquicio de lucidez le dec¨ªa que no pod¨ªa permitir que todo acabara as¨ª, que si llevaban de vuelta a esa caba?a se convertir¨ªa en carne de ca?¨®n. As¨ª que Be mordi¨® con fuerza su propia lengua, el intenso dolor despej¨® un poco. Cuando ya estaban arrastrando hasta puerta de caba?a, Be se impuls¨® hacia atr¨¢s con una patada en entrepierna del hombre, que se dobl¨® de dolor sujet¨¢ndose zona. Be intent¨® huir, pero el hombre, a pesar del dolor, logr¨® agarra del tobillo. A luz del interior, Be vio que el hombre ten¨ªa una herida sangrante en frente, el rojo carmes¨ª corri¨¦ndole pors cejas ys mejis, d¨¢ndole un aspecto feroz y aterrador. Para zafarse, Be cerr¨® los ojos, apret¨® los dientes y le asest¨® una patada con otra pierna en cabeza. Content ? provided by N?velDrama.Org. Por desgracia, el hombre rod¨® evitando el golpe, y cuando Be intent¨® huir de nuevo, agarr¨® con fuerza, oblig¨¢nd a arrodirse en el suelo. ?Maldita perra, ?todav¨ªa tienes agas! ?Ver¨¢s lo que te hago! -el hombre agarr¨® del pelo con furia, oblig¨¢nd a levantar cabeza. Dentro, Luis tambi¨¦n parec¨ªa haberse recuperado y sal¨ªa tambaleante. -A esta zorra le voy a ense?ar a no enga?ar a amo, ?llev¨¢o a cama y que no se os escape! 11 doise de moeder se punta de lenga tampers mantenia despierta y Be sentia que Chiederle los movamigitos de mostr de manera merica, pero para ellos no era m¨¢s quie bill farejes Le prxcidatulumba amesomorte y orgunds sluts sandios a atha con prise Alguns apresathe me studio All butants signumfer, am ataques au soproni divator is al die ogiton +15 BONUS El cuero cabelludo de Be ard¨ªa de dolor, y su cuerpo se sent¨ªa d¨¦bil e indefenso. El dolor de morderse punta de lengua tampoco manten¨ªa despierta, y Be sent¨ªa que todo a su alrededor se hab¨ªa vuelto ilusorio. ¡ª?Arr¨¢str adentro! La g¨¦lida voz de Luis reson¨® en sus o¨ªdos, pero Be ya no sent¨ªa temor ni rma. Obedec¨ªa los movimientos de resistencia de manera mec¨¢nica, pero para ellos no era m¨¢s el d¨¦bil forcejeo de una criatura moribunda. Un profundo y abrumador sentimiento de desesperaci¨®n se apoder¨® del coraz¨®n de Be, quien se dej¨® caer al suelo, a merced de sus captores. que Mientras se encontraba atada de pies y manos a cama, Be crey¨® escuchar un estruendoso golpe en puerta. Una intensa luz se abri¨® paso hacia ellos. Luego, todo se sumi¨® en el caos. Le pareci¨® vislumbrar una conocida y erguida silueta acerc¨¢ndose a e con prisa. Alguien apresaba su cuello. Al instante siguiente, un ataque a su captor le devolvi¨® libertad de respirar. Cap铆tulo 262 Cap¨ªtulo262 Pronto,s cuerdas de sus extremidades se desataron y su cuerpo cay¨® en un c¨¢lido y generoso abrazo. -Be, ?est¨¢s bien? La tranquilizadora voz de Pedro hizo levantar mirada. Frente a e, vio el rostro apuesto y severo del hombre, sus ojos negros destendo un atisbo de preocupaci¨®n. -?Hermano Pedro? -murmur¨® Be con incertidumbre. Pedro contempl¨® a mujer ante ¨¦l, el cabello revuelto,s mejis encendidas y dos ras marcas en la piel. Pero susbios segu¨ªan siendo de un rojo intenso, y su cuerpo c¨¢lido al tacto; su voz, suave y melosa. Era evidente que hab¨ªa sufrido, y que algo indebido le hab¨ªa sido administrado. Una oleada de furia homicida se apoder¨® de Pedro. ?C¨®mo se hab¨ªa atrevido Luis a hacer algo as¨ª a Be! -Director Romero, ?Luis escap¨® en el caos! -inform¨® Miguel. -?Que lo busquen, que den vuelta monta?a entera si es necesario! -orden¨® Pedro en tono, g¨¦lido. Be se encogi¨® asustada, refugi¨¢ndose en el pecho de Pedro. -Director, d¨¦jeme encargarme de esto. Lleve a se?ora al hospital. -intervino Miguel. Sin vacr, Pedro carg¨® a aturdida Be y llev¨® al hospital m¨¢s cercano. Los m¨¦dicos confirmaron que, salvos marcas en el rostro ys mu?ecas, no ten¨ªa otras lesiones. Sin embargo, su estado mental suger¨ªa ingesta de alg¨²n tipo de droga alucin¨®gena. Un m¨¦dico dijo: -No es aconsejable somete a unvado g¨¢strico en este momento, solo causar¨ªa m¨¢s sufrimiento. -Generalmente, estos alucin¨®genos no dejan secus, as¨ª que puede lleva a descansar a un lugar tranquilo y observar su evoluci¨®n. -indic¨® el m¨¦dico. Dado que Vi Drag¨®n quedaba demasiado lejos, Pedro se hosped¨® con Be en un hotel cercano al hospital. Por si requer¨ªa atenci¨®n m¨¦dica de emergencia. This content is ? N?velDrama.Org. Despu¨¦s de acosta, Pedro estaba a punto de conseguirle una toa para limpiarse cara, pero Be abraz¨® su enorme cintura y se atragant¨®. Be se aferr¨® con fuerza a ¨¦l, sollozando: -Hermano Pedro, no te vayas¡­ El m¨¦dico hab¨ªa explicado que los alucin¨®genos alteran percepci¨®n del tiempo y el espacio; Be deb¨ªa estar experimentando alguna se de ilusi¨®n. Cuando vio que no quer¨ªa soltarlo, Pedro simplemente se sent¨® en cama con Be. +15 BONUS Be se acurruc¨® de inmediato en su regazo, apretando su ardiente meji contra piel algo fr¨ªa de ¨¦l. -Hermano Pedro, ya casi ha pasado un a?o, por fin has venido a verme. ?Lo has averiguado ya? ?Resulta que no fui el responsable? Be susurr¨® en voz Baja: -La gente de aqu¨ª es muy feroz, ya no quiero quedarme m¨¢s. Por favor, ll¨¦vame de vuelta a casa¡­ ?? ? 1:|:|:|?? ? ? ? | | | Aunque no sab¨ªa de qu¨¦ haba Be, Pedro sinti¨® una punzada depasi¨®n sin raz¨®n aparente. Bes¨® frente de Be y le dijo: -Descansa, ya todo est¨¢ bien. Be sinti¨® humedad de una gota cayendo sobre su frente. Abri¨® los ojos con fuerza y levant¨® cabeza para ver a Pedro frente a e. La mirada confusa que ten¨ªa se volvi¨® de pronto excitada, ys l¨¢grimasenzaron a rodar por sus mejis. ¡ª?Hermano Pedro, de verdad has venido a verme! ?Ya has arado todo? ?No tuve nada que ver con eso! Pedro mir¨® con una expresi¨®n de pesar y asinti¨® con cabeza. Be vio los ojos de disculpa de Pedro y se sinti¨® aliviada: -Hermano Pedro, con tal de que hayas descubierto verdad, no importa que me hayas encerrado aqu¨ª¡­ Be dijo mientras acariciaba suavemente el entrecejo fruncido de Pedro. -Ya que se ha arado todo, ?significa que ahora puedes quererme? Al sentir el calor de sus dedos en piel, Pedro se estremeci¨® involuntariamente y volvi¨® a asentir con la cabeza, diciendo en voz baja: ¡ªS¨ª, puedo. -Mmm¡­ -Be se acurruc¨® en su pecho y rompi¨® a llorar-. Hermano Pedro, por fin te has enamorado de m¨ª. Estoy tan feliz¡­ Abr¨¢zame, para saber que no es un sue?o¡­ Cap铆tulo 263 Cap¨ªtulo263 Pedro abraz¨® con fuerza a Be, su cuerpo era delgado y fr¨¢gil, lloraba desconsdamente entre sus brazos, y Pedro sinti¨® una extra?a punzada de dolor en su coraz¨®n. -Be, si a¨²n sientes algo por m¨ª, ?por qu¨¦ quieres divorciarte? -pregunt¨® Pedro con voz suave al o¨ªdo de Be. ?Divorcio? -Be levant¨® cabeza de su pecho. Despu¨¦s de haber llorado, los ojos y nariz de Be estaban rojos, su rostro sonrojado le daba una apariencia fr¨¢gil y conmovedora. -?No me quiero divorciar! -Be dej¨® caer m¨¢s l¨¢grimas, sacudiendo cabeza con vehemencia-. Hermano Pedro, ya sabes que no hice eso, ?por qu¨¦ a¨²n quieres el divorcio¡­? Pedro se qued¨® sin pbras. ¡­As¨ª que solo escuch¨® pbra divorcio.>> Recordando actitud tajante de Be y su emoci¨®n al recibir los papeles del divorcio en oficina, Pedro no pudo evitar tomar el rostro de e entre sus manos y besa con cierta reprimenda en los labios. ?Fuiste t¨² quien propuso el divorcio! ¨C Be a¨²n no hab¨ªa escuchado sus pbras, solo se cubri¨® losbios, sonrojada e incr¨¦d. ¨C Hermano Pedro, t¨²¡­ ?me besaste! ?Ya no me odias? -?Cu¨¢ndo dije que te odiaba? ¡ª?Qu¨¦ bueno! ¡ªsin esperar respuesta, Be, sonrojada, se atrevi¨® a devolverle un beso en losbios ¡ª. Hermano Pedro, jestoy tan feliz! Esto era algo que Be jam¨¢s se hubiera atrevido a hacer cuando estaba en sus cabales. Antes, ¨¦l tambi¨¦n hab¨ªa besado, pero Be siempre se enfurec¨ªa, incluso le hab¨ªa abofeteado. Pero ahora, se mostraba emocionada por su contacto, e incluso le correspond¨ªa el beso. Be se recost¨® confiadamente en su pecho, susbios suaves le hab¨ªan vuelto a besar, su aroma llenaba sus sentidos, despertando los deseos m¨¢s profundos de Pedro. Estrech¨¢nd por cintura, le pregunt¨®; -?Quieres seguir sinti¨¦ndote feliz? Con el rostro tan rojoo una manzana y los ojos brintes, Be respondi¨®: -?S¨ª! Sin m¨¢s, Pedro volvi¨® a inclinar cabeza para besa de nuevo. Be al principio estaba un poco t¨ªmida, pero luego extendi¨® los brazos y rode¨® el cuello de ¨¦l, respondiendo con pasi¨®n a su beso. Entrzandos, Pedro sinti¨® que temperatura de habitaci¨®n se elevaba cada vez m¨¢s y Be se volv¨ªa cada vez m¨¢s suave entre sus brazos. Sus brazos se aferraban a ¨¦l y un ligero gemido escapaba de su garganta. Pedro sent¨ªa que el anhelo en su coraz¨®n se hac¨ªa cada vez m¨¢s intenso, con un impulso irrefrenable de engullir a Be. Pero ¨¦l sab¨ªa muy bien que Be se arrepentir¨ªa despu¨¦s. +15 BONUS Pedro se oblig¨® a terminar el beso y a distanciarse un poco de Be. -Hermano Pedro, ?por qu¨¦¡­? ?Te has arrepentido? -dijo Be con respiraci¨®n entrecortada, mientrass l¨¢grimas volv¨ªan a brotar. Pedro acarici¨® suavemente sus l¨¢grimas con el pulgar y respondi¨® con voz ronca: ¨CTengo miedo de que te arrepientas. -?No me arrepiento! -exm¨® Be, abraz¨¢ndolo con fuerza del cuello, t¨ªmida pero valiente ¨C Hermano Pedro, nie gustas y quiero estar contigo, hacer cosas m¨¢s ¨ªntimas¡­ El coraz¨®n de Pedrot¨ªa r¨¢pido. La mir¨® fijamente. -?Sabes lo que est¨¢s diciendo? This material belongs to N?velDrama.Org. -?ro que s¨¦! -respondi¨® Be, haciendo un puchero-. Hermano Pedro, hemos estado casados tanto tiempo, ?a¨²n no quieres ser mi verdadero esposo? El dedo pulgar de Pedro resbal¨® hasta susbios y pregunt¨® con voz ronca: -Be, ?sabes qui¨¦n soy? Be lo mir¨® con sus grandes ojos brintes. -?Eres mi hermano Pedro, mi cari?o! Sus pbras llenaron el coraz¨®n de Pedro de una extra?a satisfi¨®n. Su voz son¨® a¨²n m¨¢s ronca. - ?Realmente no te arrepientes? -?Por supuesto que no! 1 Dicho eso, Be, para demostrar su determinaci¨®n, volvi¨® a besarlo con valent¨ªa. El dulce y suave aroma lo invadi¨®, y Pedro ya no dud¨® m¨¢s, tomando iniciativa para besar a Be y recost¨¢nd en cama. Today¡¯s Bonus Offer X Cap铆tulo 264 Cap¨ªtulo264 El ardiente beso de pasi¨®n llen¨® de t¨ªmida emoci¨®n y anhelo. Los dedos de Pedro se deslizaron bajo su ropa, haciendo que su piel se estremeciera con oleadas de cosquilleos electrizantes. Be se irgui¨® con ansia, rindi¨¦ndosepletamente a sus caricias, dej¨¢ndole a Pedro libertad de explora sin reservas. Esa noche, los dos amantes se enredaron en una entrega apasionada, donde florecieron deseos incontrbles. E, una mujer sumida en sue?os de amor correspondido. Y¨¦l, un hombre que anta?o parec¨ªa sereno, ahora se entregaba a una salvaje y ardiente furia. Ninguno entend¨ªa qu¨¦ cambio hab¨ªa despertado en el otro, pero tampoco les quedaban fuerzas para meditarlo. Se fundieron el uno en el otro, sin resguardos, disfrutando plenamente del acto de hacer el amor. Como si quisieran liberar toda esa pasi¨®n precisamente esa noche. Fuera, noche era frescao el agua, pero dentro, pasi¨®n ard¨ªao el fuego, e incluso luna se escondi¨® entres nubes, avergonzada de presenciar tan ¨ªntima entrega. Al d¨ªa siguiente, Be despert¨® con sed. Instintivamente, estir¨® el brazo para tomar el vaso de agua de mesita, pero no encontr¨® nada. Y aun con ese simple movimiento, sinti¨® una extra?a y dolorosa sensaci¨®n de pesadez en todo su cuerpo. Be abri¨® con dificultad los ojos y descubri¨® que se encontraba en una cama desconocida, en lo que parec¨ªa ser una habitaci¨®n de hotel. De pronto, record¨® lo sucedido noche anterior, cuando Luis secuestr¨®, y se incorpor¨® de golpe en la cama. Las s¨¢banas resbron, dejando al descubierto sus hombros desnudos, y Be se apresur¨® a cubrirse, mirando a su alrededor con caut. No hab¨ªa c¨¢maras ni ning¨²n otro dispositivo de grabaci¨®n a vista. ?C¨®mo hab¨ªa llegado hasta all¨ª si noche anterior estaban en aque caba?a abandonada ens monta?as? Luis y los suyos no pod¨ªan habe tra¨ªdo tan amablemente hasta ese hotel. Be estaba pensando en lo que ocurri¨® en noche anterior cuando un ruido en el balc¨®n interrumpi¨® sus cavciones. 1/2 +15 BONUS Be levant¨® vista y vio a Pedro, envuelto en una bata de ba?o y con un tel¨¦fono en mano. -?Ya est¨¢s despierta? -pregunt¨® Pedro. Be crey¨® percibir un deje de satisfi¨®n en su voz. Dada su inc¨®moda situaci¨®n y el agotamiento de su cuerpo, Be empez¨® a sospechar lo que hab¨ªa ocurrido noche anterior. -?Hay algo que te moleste? Puedo¡­ Dijo Pedro, acerc¨¢ndose a e para cuida, pero Be no le dej¨® terminar frase y le propin¨® una sonora bofetada. This material belongs to N?velDrama.Org. Pedro esquiv¨® con facilidad y le sujet¨® mano. Sus miradas se dirigieron a sus hombros ncos y redondeados, con un significado ambiguo: - ?Todav¨ªa tienes energ¨ªa para golpear? Parece que anoche no me esforc¨¦ lo suficiente. -?Eres un cana! ?Indigno! ?Rufi¨¢n! ¡ªBe retir¨® su mano avergonzada y se encogi¨® de nuevo bajo las s¨¢banas-. ?Qui¨¦n te permiti¨® que me tocaras! Pedro,o si hubiera previsto esta rei¨®n, abri¨® de inmediato su tel¨¦fono m¨®vil y reprodujo un fragmento de audio. Be frunci¨® el ce?o al escuchar voz ronca de Pedro. [Be, te lo pregunto una vez m¨¢s, ?qui¨¦n soy yo?] [?Eres mi hermano Pedro, mi esposo!] Respondi¨® e con orgullo y emoci¨®n. [?Est¨¢s segura de que puedo continuar, de que no te arrepentir¨¢s?] Las pbras de Pedro estaban cargadas de contenci¨®n y sedi¨®n. [No me arrepentir¨¦,] Tambi¨¦n suspir¨® suavemente, y su tono se volvi¨® meloso. [Hermano Pedro, ¨¢mame¡­] Los ¨²ltimos dos o tres segundos del audio eran los sollozos que e emit¨ªa cuando mord¨ªan con fuerza. Luego se cort¨®. El rostro de Be se enrojeci¨® abruptamente. E pod¨ªa imaginar en qu¨¦ tipo de situaci¨®n se habr¨ªa grabado ese audio. 2 Cap铆tulo 265 Cap¨ªtulo265 Pedro era un cana sin remedio. ?Sabiendo que e no estaba en sus cabales, aun as¨ª grab¨® eso para ca! -Be, anoche te llev¨¦ al hospital, quer¨ªa dejarte descansando en cama, pero te aferrabas a mi sin soltarme, pidi¨¦ndome que te amara y te hiciera el amor. Pedro,o perdido en sus pensamientos, trag¨® saliva. Ya te lo hab¨ªa dicho, soy un hombre, no un monje en abstinencia. Be sab¨ªa que droga que Luis le hab¨ªa hecho beber ten¨ªa un potente efecto alucin¨®geno. Hab¨ªa o¨ªdo a Elena decir que este tipo de sustancias provocaban visiones, y si persona ten¨ªa una obsesi¨®n, situaci¨®n empeoraba. No recordaba haber ido del hotel al hospital. Pero present¨ªa haber tenido un sue?o. So?¨® que a¨²n estaba en el psiqui¨¢trico, esperando a que Pedro descubriera verdad sobre el incendio. Finalmente lo hizo, fue a ve y abraz¨® diciendo que quer¨ªa. Llena de emoci¨®n, sin pudor alguno, lo bes¨® e insinu¨® querer tener una rci¨®n m¨¢s ¨ªntima con ¨¦l. En su vida anterior, Be hab¨ªa estado obsesionada con este asunto e, incluso, con Pedro. As¨ª que todo lo ocurrido anoche no era m¨¢s que el anhelo, esperanza y el sue?o que hab¨ªa albergado en aquel entonces. Si hubiera sido un simple afrodis¨ªaco, quiz¨¢s solo habr¨ªa sentido el deseo carnal, rechazando y oponi¨¦ndose a Pedro. Pero al ser un alucin¨®geno, su obsesi¨®n se hab¨ªa magnificado, llev¨¢nd por instinto a acercarse a ¨¦l. Da igual, ya pas¨®. No ten¨ªa sentido arrepentirse. S¨®lo pod¨ªa culpar a su m suerte de haber encontrado a esa escoria de Luis. Aunque ten¨ªa algo con Pedro, era mejor que caer en manos de Luis y sufrir torturas. Y aunque ya no sintiera mucho por Pedro, prefer¨ªa haberse acostado con ¨¦l antes que con Luis. Despu¨¦s de todo, aque tonta mujer de sus sue?os hab¨ªa quedado muy satisfecha. Property ? of N?velDrama.Org. Erao si hubiera logrado cerrar un c¨ªrculo de su vida anterior. Be ya no quer¨ªa pensar m¨¢s en eso, y pregunt¨® con duda: ?Por qu¨¦ Luis a¨²n no ha sido interrogado si se le debe acusar? Pedro se sorprendi¨® un poco. Pensaba que Be seguir¨ªa insistiendo en el asunto de anoche y lo acusar¨ªa, exigi¨¦ndole que se 1/2 +15 BONUS explicara. ?Pero Be simplemente dej¨® pasar el tema as¨ª sin m¨¢s? -?Es dif¨ªcil de responder? -dijo Be extra?ada. Pedro, reprimiendo una sensaci¨®n de leve decepci¨®n, le explic¨®: -Hay alguien en el orfanato que est¨¢ coludido con Luis, obstruyendo en secreto recopci¨®n de pruebas por parte de polic¨ªa, lo que le ha permitido a Luis escabullirse. -Anoche, Miguel ya llev¨® a esa persona aisar¨ªa, y acaba de venir a informar que Luis ya se ha derado culpable, diciendo que lo hizo por venganza. -?C¨®mo supiste que fui secuestrada por Luis? -volvi¨® a preguntar Be. Pedro le cont¨® que ayer, al o¨ªr a su abu decir que Be hab¨ªa vuelto a su casa, intent¨® ma, peroo Be no contestaba y tampoco lo hac¨ªa el ch¨®fer, y luego se enter¨® por su abuelo de que Be no hab¨ªa ido a casa, sospech¨® que algo andaba mal. Entonces mand¨® a alguien a rastrear su ubicaci¨®n y descubrieron que Be hab¨ªa sido secuestrada por los hombres de Luis. Despu¨¦s, ¨¦l y sus hombres corrieron a rescata. Aunque Pedro lo dijo con calma, Be sab¨ªa que detr¨¢s de eso deb¨ªa haber implicado un gran esfuerzo. Be le agradeci¨® sinceramente: -Gracias. Si no hubiera llegado a tiempo,s consecuencias habr¨ªan sido terribles. Pedro, mir¨® y le respondi¨®: ¨C -No tienes que agradecerme, fui yo quien no cumpli¨® bien con mis debereso esposo, dejando que te encontraras en semejante peligro. -No tiene nada que ver contigo, nadie pod¨ªa saber que iba a pasar algo as¨ª. Dijo Be, y luego, con cierta tensi¨®n, pregunt¨®: -?El abuelo no sabe nada de lo de anoche? -No, - Pedro tranquiliz¨®-, anoche cuando te m¨¦, el abuelo pens¨® que nos hab¨ªamos peleado y que t¨² estabas enojada conmigo, as¨ª que trat¨® de consrlo un poco. -?Y abu? -pregunt¨® Be. Today¡¯s Bonus Offer Cap铆tulo 266 Cap¨ªtulo266 Pedro sacudi¨® cabeza, indicando que hab¨ªa dado a su abu una raz¨®n razonable para explicar a d¨®nde iban e y el conductor. -La fiesta de cumplea?os no empezar¨¢ hasta tarde, acabo de mar a abu y le he dicho que llegar¨¦ un poco tarde a?adi¨® Pedro-. Tengo que ir aisar¨ªa a tomar una deraci¨®n, te pa?ar¨¦. -Bien. Suspir¨® Be, aliviada de no haber rmado a los ancianos y de que ellos no se preocupasen. -Pide que te traigan ropa, me dar¨¦ una ducha r¨¢pida y luego iremos aisar¨ªa. Viendo que Be, aparte de cuestionar avergonzada al principio, se hab¨ªa mantenido tranqu y ahora quer¨ªa ir aisar¨ªa sin inmutarse, Pedro no pudo evitar preguntar: -?No hay nada m¨¢s que quieras decir sobre lo de anoche? -?Qu¨¦ m¨¢s habr¨ªa que decir? -replic¨® Be-. Luis ha sido detenido, los abuelos no saben nada de esto, ?no es eso lo mejor? Entonces, ?todo ese alboroto por querer divorciarte era solo porque no me acost¨¦ contigo? -dijo Pedro con un semnte indescifrable. As¨ª que era eso de lo que quer¨ªa har. Be sonri¨® con desd¨¦n. -Est¨¢s imaginando cosas. Lo de anoche fue solo un idente. Ya no te culpar¨¦ por aprovecharte de m¨ª cuando estaba inconsciente, despu¨¦s de todo, me salvaste a tiempo, as¨ª que estamos en paz. -Despu¨¦s de que pasen los festejos del cumplea?os de abu, ma?ana iremos a registrar el divorcio. ?Be, ya basta de este teatro! -estall¨® Pedro-. Anoche me suplicabas que no te dejara, ?y diferente? ahora quieres el divorcio? ?Por qu¨¦ ahora ereso otra persona La persona era misma, pero su alma hab¨ªa cambiado. Be resopl¨®. -Puedes considerarme una persona diferente, si quieres. Fuiste t¨² quien se aprovech¨® de m¨ª, ?y aun as¨ª te niegas a aceptarlo? ?Acaso solo te importa eso? -pregunt¨® Pedro fr¨ªamente. -?Y qu¨¦ m¨¢s?-replic¨® Be. Pedro apret¨® los dientes. -?Quieres decir que sin importar qui¨¦n fuera, te hubieras acostado con esa persona? +15 BONUS Be fue honesta. -No puedo darte una respuesta sobre algo que no sucedi¨®. Tal vez, incluso en su imaginaci¨®n, pod¨ªa reconocer a Pedro. O tal vez, considerar¨ªa a cualquierao Pedro.Property ? of N?velDrama.Org. -Mi mente est¨¢ fuera de control, no s¨¦ c¨®mo voy a reionar. Pero tranqu, si te pongo los cuernos, no dir¨¦ nada a nadie, guardemos este secreto y divorci¨¦monos en paz. ?C¨®mo iba a estar tranquilo! ?A Pedro le daban ganas de soltar un taco! Sinti¨® una rabia de ser solo un simple pe¨®n. Justo son¨® el tel¨¦fono y Pedro sali¨® de nuevo al balc¨®n del hotel. Be frunci¨® losbios, vio una toa al pie de cama, cogi¨® y se envolvi¨®. Cuando se dispon¨ªa a levantarse, sinti¨® ques piernas le queaban y le dol¨ªa un poco entrepierna. ?Maldito Pedro, cu¨¢nto tiempo hab¨ªa hecho y hab¨ªa dejado as¨ª! Be arrug¨® el ce?o y, apoy¨¢ndose en pared, avanz¨® lentamente hacia el cuarto de ba?o. Apenas hab¨ªa dado unos pasos cuando sinti¨® que su cuerpo se aliviaba, Pedro hab¨ªa levantado en brazos. -?Ah! -solt¨® un grito de sorpresa. Pedro hab¨ªa vuelto a entrar en habitaci¨®n y hab¨ªa cogido en brazos. En ese momento, toa que envolv¨ªa se solt¨®. Dejando ver susrgas y delgadas piernas ncas. Y Pedro mir¨® con ojos ardientes, fijos en es. -?D¨®nde est¨¢s mirando? ?B¨¢jame! -grit¨® Be, aferr¨¢ndose a toa, avergonzada y enfadada. La mirada de Pedro era profunda e indescifrable. -A este paso tardar¨ªas media hora en llegar al ba?o. ?Y todav¨ªa se atrev¨ªa a quejarse de su lentitud, cu¨¢ndo ¨¦l era el culpable! Sabiendo que ser¨ªa in¨²til discutir con Pedro, Be no le replic¨®, sonrojada, y se dej¨® llevar hasta el ba?o. Al entrar en el ba?o, Be apenas hab¨ªa apoyado los pies en el suelo cuando oy¨® a Pedro preguntar con voz ron?a: -?Puedes t¨² s o quieres que te ayude? Cap铆tulo 267 Cap¨ªtulo267 -?L¨¢rgate de aqu¨ª! ¡ªexm¨® Be sin piedad. Pedro mir¨® con el rostro enrojecido y el destello de su piel nca y suave que asomaba bajo toa. Su mente evoc¨®s escenas de noche anterior. Be, con una mez de timidez y coqueter¨ªa, se le hab¨ªa colgado del cuello, sus delicadas curvas danzando frente a sus ojos. El deseo hab¨ªa alcanzado su punto ¨¢lgido en aquel instante, sin dejar de abusar de e hasta que suplic¨® rendida¡­ Al ver que Pedro no se mov¨ªa, sumido en sus pensamientos, respiraci¨®n de Be se volvi¨® m¨¢s pesada. Furiosa, lenz¨® una patada. -?Te he dicho que tergues! Pero su pierna no logr¨® alcanzarlo, pues Pedro sujet¨® con agilidad. En ese momento, Be solo estaba envuelta en toa, y una de sus piernas, casi al descubierto, quedaba apresada en mano de Pedro. Una posici¨®n sumamente vergonzosa. Su rostro enrojeci¨® a¨²n m¨¢s. -?Su¨¦ltame! Pedro no quer¨ªa solta, pero ten¨ªa muchos asuntos pendientes, y el cuerpo de Be no resistir¨ªa m¨¢s sus arrebatos. Con un gran esfuerzo, reprimi¨® el deseo de devora. Si no tienes fuerzas, no intentes atacarme. Tragando saliva con fuerza, Pedro liber¨® su pierna y se retir¨® del ba?o. Be cerr¨® puerta con ve y se ech¨® agua fr¨ªa en el ardiente rostro. Hab¨ªa sido unapleta insensata al desafiarlo, sabiendo que no ten¨ªa posibilidades de ganarle. Recordando mirada abrasadora de Pedro al sujeta, Be se abofete¨® mentalmente. Cuando su rubor mengu¨®, levant¨® vista hacia el espejo delvabo. No hab¨ªa marcas en su c¨¢ra, pero su cuello, v¨ªcs y hombros estaban cubiertos de distintos grados de marcas de besos. Al quitar toa, vio ques heridas m¨¢s profundas, incluso con se?ales de mordiscos, se encontraban en otro lugar. ?Eres una bestia, Pedro! Exm¨® con furia hacia puerta. 1/2 +15 BONUS En habitaci¨®n, Pedro, contemndo mancha carmes¨ª en cama, escuch¨® los reproches llenos de rencor de Be. Su anhelo en su interior se intensific¨® a¨²n m¨¢s.. Si Be no se resistiera, realmente querr¨ªa continuarport¨¢ndoseo una bestia. Be, despu¨¦s de ducharse, escuch¨® voz de Pedro afuera¨CHe tra¨ªdo tu ropa. Be, envuelta en una bata, entreabri¨® puerta, extendi¨® mano para coger ropa y cerr¨® de inmediato. Pedro, irritado, resopl¨®: -Be, ?es que hay alguna parte de ti que yo no haya visto? ?Por qu¨¦ me evitas? -?C¨¢te, imb¨¦cil! -Benz¨® bata hacia puerta. Be sali¨®, vestida. Pedro tambi¨¦n llevaba su propia ropa, seguramente reci¨¦n tra¨ªda, una camisa y un traje impecables que lo hac¨ªan parecer a¨²n m¨¢s fr¨ªo y austero. Be, mirandos marcas en su piel, no pudo evitar fulminarlo con mirada. -Hace un rato dec¨ªas que no te importaba nada. ?Ahora te est¨¢sportando de modo melodram¨¢tico? -Pedro solt¨® una risa fr¨ªa. Viendo el gesto de disgusto de Pedro, Be supo que no sacar¨ªa nada discutiendo, as¨ª que dijo de m gana: -?Entonces ma?ana lo hamos! -Vamos aisar¨ªa. -Espera. -Pedro detuvo y hizo sentarse. -?Qu¨¦ pretendes ahora? -Be lo mir¨® con recelo. Cap铆tulo 268 Cap¨ªtulo 268 Pedro no dijo nada, tom¨® un ung¨¹ento del escritorio yenz¨® a aplicarlo suavemente sobres marcas ques cuerdas hab¨ªan dejado en su mu?eca noche anterior. Las marcas ya se hab¨ªan desvanecido un poco. Cuando se duch¨®, pareci¨® percibir un olor simr, as¨ª que ?Pedro tambi¨¦n le hab¨ªa aplicado el ung¨¹ento anoche? ¡ªEl hospital est¨¢ justo aldo, si te sientes mal o te duele mucho, podemos ir a que te receten algo. ¡ªdijo Pedro. Las mejis de Be volvieron a acalorarse. Aunque Pedro no especific¨® qu¨¦ le dol¨ªa, ambos sab¨ªan a qu¨¦ se refer¨ªa. Ciertamente se sent¨ªa un poco hinchada e inc¨®moda, y le dol¨ªa un poco al caminar, pero ir al hospital por eso era algo que le daba demasiada verg¨¹enza. ¡ª?No me siento mal! Exm¨®, y abri¨® puerta de habitaci¨®n para salir. Tal vez notando su forma de caminar, Pedro rode¨® con su brazo por cintura y pa?¨® fuera del hotel, medio abraz¨¢nd. En el estacionamiento, Miguel los estaba esperando. Quiz¨¢s al vers marcas de besos en el cuello de Be, o tal vez por el hecho de que Pedro abrazaba, Miguel baj¨® mirada. Solemnement, salud¨®: ¡ªDirector Romero, se?ora. ?Buenos d¨ªas! ¡ªEste es H¨¦ctor, es excelente en artes marciales y condi¨®n. ¡ªindic¨® Miguel, se?ndo a un hombre que se ve¨ªa ¨¢gil y h¨¢bil. Be respondi¨®: ¡ªra, el secuestro y lesi¨®n por s¨ª solos eran suficientes para que estuviera en prisi¨®n durante mucho tiempo. No tienes que convertirte en su enemiga. Despu¨¦s de todo, fueron marido y mujer durante a?os y ten¨ªan hijos. ¡ªFuiste arrastrada a esto por mi culpa, y has sufrido por m¨ª, ?c¨®mo puedo hacero si nada? ¡ªdijo ra con firmeza¡ª. Ya te he causado demasiados problemas, ?esta vez me asegurar¨¦ de que cum su condena hasta el final! Sabiendo culpa que sent¨ªa ra, Be no contradijo. Mientras haban, el coche lleg¨® aisar¨ªa. Miguel ya hab¨ªa derado, y Be, pa?ada por Pedro, cbor¨® en hacer el informe de lo ocurrido noche anterior. Al salir deisar¨ªa, Susana les m¨® para preguntarles si quer¨ªan ir aer, Be sonri¨® y declin¨® invitaci¨®n, diciendo que ir¨ªan despu¨¦s del almuerzo. ¡ªPrimero volvamos a Vi Drag¨®n, quiero cambiarme de ropa y maquirme. ¡ªle dijo Be a Pedro. Pedro, por supuesto, no se opuso. De camino, a Be se le ocurri¨® algo.This material belongs to N?velDrama.Org. Le dijo al ch¨®fer: ¡ªPor favor, ¨¦chale un vistazo a ver si hay una farmacia por aqu¨ª cerca, y para all¨ª. Pedro mir¨®, ¡ª?Te sientes mal? Mejor vamos directamente al hospital. Capitulo 269 Capitulo269 ¡ªNo me siento mal, solo quieroprar unos medicamentos. ¡ª¡éQu¨¦ medicamentos necesitas? Puedo pedirle a Miguel que lospre y los lleve a vi. Be se sonrojo un poco, y carraspe¨¦ suavemente, ¡ªNo es conveniente, ir¨¦ yo misma aprarlos. Por su reion, Pedro se hizo una idea de lo que podria ser, y con una mirada algo sombria, dijo en tono ambiguo: ¡ª La habitacion esta bien surtida de articulos de seguridad. Be entendio indirecta de Pedro, ¨¦l ya habia tomado medidas. Be se sinti6 mas tranqu, despu¨¦s de lo ocurrido anoche, no queria que sucediera otro imprevisto. Al ver que Be se rjaba, Pedro sinti¨¦ c¨¦mo su irritaci¨¦n resurgia. ¡ª¡éNo me habias insinuado antes que querias tener un hijo conmigo? Be respondi6 con indiferencia: ¡ª Cada etapa tiene diferentes ideas, no hablemos mas del pasado. Pedro se quedo sin pbras. Al llegar a Vi Dragon, Be intent6 abrir puerta para bajar, pero Pedro le indico que se quedara quieta. Luego, ¨¦l abrio puerta de sudo y levant6 en brazos para saca del coche. ¡ª¡éQu¨¦ estas haciendo? ¡ªBe se sorprendi6 bastante. ¡ªCaminas demasiado despacio. Be se quejaba en su mente. {Con lo ocurrido anoche, ya es dificil ponerme de pie.) Dejo que Pedro llevara en brazos al interior de casa, y Fiona los recibio con una mirada de alegria. Luego, muy discreta, se alejo a atender sus propios asuntos. Be tuvo que hacer vista gorda con vergiienza y permitir que Pedro subiera asis escaleras. Be se cubrid los moratones del cuello con maquije de base, y se arregl6 con un maquije apropiado, se puso un vestido de cuello alto y una chaqueta ligera, recuperando asi un aspecto saludable. Ya no quedaba rastro alguno de su aspecto demacrado. Llegaron a antigua mansion a media tarde. Al bajar del coche, Pedro volvi6 a intentar carga, pero Be lo detuvo, ¡ªPuedo caminar yo s. Con tanta gente alrededor, que Pedro llevara en brazos atraeria demasiada atencion. Ahora que estaban a punto de divorciarse, e queria pasar desapercibida. Pedro se limito a apretar losbios y le ofrecio el brazo para que se agarrara a ¨¦l. Be no lo rechazo. Los dos entraron en el patio al aire libre del salon de banquetes, y familia Romero ya habia llegado con varios parientes, todos rodeando a Victor y saludandolo con amabilidad. This content is ? N?velDrama.Org. Al verlos, muchas miradas se dirigieron hacia ellos. Despu¨¦s de todo, Pedro era el actual presidente de familia Romero, y los parientes naturalmente se acercaron a ellos para intercambiar saludos y cortesiaserciales. En ese momento, mirada de Victor tambi¨¦n estaba enfocada en ellos. Pedro, con su brazo alrededor de e, se acerc¨¦ a Victor, y Be lo saludo formalmente: ¡ª Padre, jbuenos dias!. Victor, sin saber qu¨¦ le molestaba de e, fruncio ligeramente el ceno, preparandose para har, ¡ªTio. ¡ªsono una voz suave. Al escuchar esa voz que le causaba nauseas, Be se volvio, y efectivamente era Anna. Anna vestia un elegante vestido de estilo dama, con un maquije cuidado,o si el incidente de los ultimos dias no le hubiera dejado ningun impacto, manteniendo una sonrisa gentil en su rostro. ¡ªH, director Romero, sefiora Romero. ¡ªAnna volvio a marlos. Pedro asintio ligeramente con cabeza. Be permanecio impasible y no respondio, recordando lo que sucedio en provincia de Lago, apretando los puios con fuerza en secreto, irealmente queria quitarle mascara a Anna! ¡ªAnna, ¡épor qu¨¦ saludas a Pedro con un titulo tan formal? ¡ªal escuchar c¨¦mo Anna los maba, el cefio de Victor se frunci6 ain mas¡ª. {Tay Pedro no habian tenido siempre una buena rci¨¦n? Capitulo 270 Capitulo270 \ Al escuchars pbras de Victor, Anna miro a Pedro y dijo suavemente: ¡ª Aunque tengamos buena rcion, hay que tener en cuenta ocasion. Ahora el director Romero esta casado, no puedo hacer que sefiora Romero se sienta ioda. ¡ª Tan poca magnanimidad tienes que incluso eso te ioda? ¡ª Victor dirigi6¨¦ una mirada de reproche a Be. ¡ªNo tiene nada que ver con Be. Antes de que Be pudiera abrir boca, Pedro se adnt6: ¡ªFue idea mia. Victor seguia sinti¨¦ndose insatisfecho: JPor una mujer vas a distanciarte de quien ha sido tupaftiero desde nino? ¡éNo temes herir los sentimientos de tu tio? Pedro respondio con calma: ¡ªEs solo una forma de dirigirse, no se trata de distanciamiento. ¡ªSi, tio, no culpes a Pedro. Nuestro cercania no cambiara. ¡ªintervino Anna, ayudando. Vaya, Anna deliberadamente dijo esto frente a Victor y menciono cercania, seguramente queriendo enfurecer a Be y provocar una discusi¨¦n con e. Be solt6 una risa fria y der6 con franqueza: ¡ªSefior, no me importa c¨¦mo se refiera sefiorita Garcia a Pedro. Probablemente no sepa que pedro y yo vamos a divorciarnos pronto, asi que no tiene por que defender a senorita Garcia. Quizas pronto e pueda convertirse en su nueva nuera y usted pueda estar satisfecho. Total, ya iban a divorciarse, asi que no tenia que fingir nada. jSi no tenia magnanimidad, pues que no tuviera, ya no iba a soporta mas! ¡ªLo siento, voy a ver a abu, no los interrumpo. Dicho esto, Be se aparto del brazo de Pedro y se dirigi6 directamente al interior de casa, sin prestar atencion reion de Victor. ¡ª jQu¨¦ actitud suya! ¡ªVictor exm6 indignado¡ª. (Qu¨¦ he dicho yo para que me trate asi? Ir¨¦ a ve. Pedro dijo con voz suave y se dispuso a seguir a Be, pero Victor lo detuvo $Qu¨¦ es eso que ha dicho de divorcio? Pedro miro a su padre con serenidad. ¡ªTenemos algunos problemas, e lo dijo en un arrebato. ¡ªNo parece que lo haya dicho en un arrebato, jni siquiera me ha tratado con respeto! ¡ª Padre ¡ªPedro lo mo con respeto ¡ª, para obtener el respeto de los demas, primero debe usted respetar a los demas. Victor se atraganto por ira: ¡ª¡éQuiere decir que no he respetado? {Es una nuera, y si le doy un par de consejos no puedo! ¡ªTijo, no se enfade ¡ªAnna intervino para apaciguar situacion¡ª, Pedro solo temia que usted ¡é ulpara a Be, por eso estaba un poco nervioso. No se enfade con ¨¦l por esto. ¡ª Anna, o puedes defenderlos? Oi que sufriste mucho bajo el mando de Be, ¡éy aun asi no culpas? ¡ª pregunto Victor. Anna mir6 a Pedro, inexpresivo, y dijo con sinceridad: ¡ªEn aquel entonces me senti un poco mal. ¡ª Pero s¨¦ que Be solo se preocupa demasiado por Pedro y, ademas, crecio siendo consentida por su familia, asi que suele actuar de forma impulsiva. Por eso no le guardo rencor. Property ? of N?velDrama.Org. ¡ª Mira nada mas, ni siquiera puedes educar bien a tu propia esposa, dejas causar problemas por todas partes y haces que Anna sufra tanto! (Donde esta tu hombria? ¡ªregaid Victor a Pedro Pedro respondio con voz calmada Usted tiene hombria, pero viveo un solitario. ¡ª{T0...! ¡ªVictor volvio a atragantarse. ¡ªCon permiso, me voy. ¡ª Pedro se dirigi6 tambi¨¦n hacia casa con paso decidido. Anna mird figura de Pedro alejandose y su sonrisa desaparecio. Por manera en que Pedro defendio a Be, se podia ver que el incidente de su al¨¦rgia a medicamentos no le hizo detestar a Be, sino que, al contrario, parece estar mas preocupado por e. si Be no se entristecio por aquel cambio de medicamentos, (por qu¨¦ no discuti¨¦ con Pedro? {Como es que todavia pueden ir del brazo juntos al banquete de cumpleanios de anciana Romero? ¡ª¡éY este es el resultado de todo el tiempo que has estado fuera? ¡ª pregunt¨¦ Victor con frialdad. Capitulo 271 Capitulo271 Anna mir6 a Victor con aire de disculpa y dijo: ¡ªTio, lo siento. Aunque quiero estar con Pedro, no me atrevo a precipitarme, por miedo a que ¨¦l me rechace. ¡ªT decias que querias volver y estar con Pedro, y yo te apoy¨¦, pero ahora ni siquiera puedes conquistar preferencia de Pedro, jy alin quieres que te financie un proyecto? Victor estaba muy insatisfecho. Anna dijo: ¡ªTio, tienes razon al culparme, soy incapaz. En lo que respecta a Pedro, agradezco que me hayas apoyado. No deberia haberte hecho venir por estos asuntos insignificantes, pero ahora realmente no s¨¦ qu¨¦ hacer. ¡ªComo has visto, Pedro ha empezado a sentir algo por Be, he probado todos los m¨¦todos que tenia a mij alcance y no he podido separarlos porpleto. ¡ªEl proyecto es que hice que uno de mis parientes lo llevara a cabo, solo si ¨¦l lo hace bien, podra alterar esta situacion. Pero empresa de mi padre tambi¨¦n depende de tu y de Pedro, asi que realmente no puedo sacar tanto dinero. Por eso solo puedo recurrir a ti, tio. Victor dijo friamente: ¡ªPuedo darte el dinero, no me importa c¨¦6mo lo hagas, pero tienes que tomar medidas reales y hacer que Pedro est¨¦ en una situacion de peligro. ¡ªLo har¨¦, tio ¡ªAnna respondio, todavia un poco perpleja¡ª. Pero Pedro es tu hijo, ¡épor qu¨¦ tienes que ir en su contra? Victor dijo con voz grave: ¡ªjOctipate de tus propios asuntos, no necesitas meterte en los demas! Anna bajo cabeza, discreta, sin volver a har, aunque en sus ojos briba un destello frio que nadie not. Be encontro a su abu, tal vez no habia podido echar siesta, abu parecia un poco cansada y criada le estaba masajeando los hombros. ¡ªjAbu! ¡ªBe m¨¦ con dulzura. ¡ªiBe, has llegado! ¡ªal ve, anciana Romero se apresuro a extenderle los brazos¡ª. jVen aqui con abu! Wr TTY ROW Abu, jfeliz umpleanos! jLe deseo una vidarga y saludable, v cada afio se haga mas joven! Be fue a abrazar a anciana Romero mientras le decias felicitaciones ¡ªQu¨¦ linda boca tienes, carifio, ¡ªIa anciana Romero le palme¨¦ mano con carino y le pregunto preocupada¡ª. ¡éQu¨¦ te pas¨¦ anoche que ni siquiera fuiste a casa de tu abuelo? Be pidio a criada que descansara y e mismaenz¨¦ a darle masaje abu Romero. ¡ªSi, es que a mitad de camino me molest6 un poco el abdomen y fui al hospital. Be respondid a abu siguiendos pbras de Pedro: ¡ªDescans¨¦ una noche y ahora ya estoypletamente -_ bon ng bien. Esta bien. No sabes lo nervioso que 4 estaba Pedro cuando sali anoche, me asusto creyendo que te habia pasado algo. ¡ªdijo anciana Romero. Anoche realmente todo se lo debia a Pedro. De lo contrario, no solo su cuerpo habria sufrido dafos, sino que tambi¨¦n habrian circdo videos indecorosos y no podria estar ahora tan tranqu conversando con abu. ¡ªBe, se nota que a Pedro le importas ahora, ino vas a darle otra oportunidad? anciana Romero atin queria interceder por su nieto. This material belongs to N?velDrama.Org. Be sacudio cabeza firmemente: ¡ª Abu, anoche Pedro me ayudo y estoy agradecida. Pero eso no cambiara el hecho del divor i0. Manana ir¨¦ con ¨¦l a hacer los tramites. Como era de esperar, anciana Romero movi¨¦ cabeza: Esta bien, abu no insistir¨¦ mas. Tomandole mano a Be, dijo: ¡ª Acabas de ir al hospital, no te canses, si¨¦ntate y descansa bien. ¡ªNo se preocupe, abu, no estoy cansada. Be queria pasar mas tiempo con abu ya que no podria cuida mas COMO nuera. Continuando con el masaje, Beent6: ¡ªAbu, esta mafiana me mo el tio, el abuelo atin no se ha recuperado del todo, tanto de animoo de salud, asi que hoy no podra venir a su fiesta de cumpleaiios, pero el wy TTY RWS tio y los demas vendran mas tarde. La anciana Romero dijo: ¡ªSomos familia, para qu¨¦ har con tanta formalidad? A mi edad ya no puedo con mucho ajetreo. Esto no es nada importante, solo quiero que vengan a pasar un rato agradable. ¡ªAbu. Mientras haban, Pedro tambi¨¦n entro. Al ver a Be dandole masaje abu, se acerc¨¦ rapidamente, le tom¨¦ munieca con delicadeza y dijo sin hacer ruido: ¡ªT1 descansa, yo me encargo. Capitulo 272 Capitulo272 ¡éAhora sabeso trata bien a tu esposa? La anciana Romero miro6 a su nieto con fastidio. ¡ª¡éPor qu¨¦ no lo hiciste antes? ¡ªAbu... ¡ªAbu, me has amonestado con razon, antes no lo hice lo suficientemente bien. Be iba a decir algo cuando Pedro reconocio su error. ¡ªNo es culpa tuya, fui yo quien te exigio demasiado. Be le dijo a abu: ¡ªMi tio y mi tia deberian estar por llegar, abu, voy a salir a verlos. No queria estar en el mismo espacio que Pedro, pues siempre terminaba pensando en Anna y descargandolo contra ¨¦l. Sabiendo que Be buscaba una excusa, anciana Romero solo pudo asentir. ¡ªEsta bien. Despu¨¦s de que Be se fuera, anciana Romero apart6 bruscamente mano de Pedro. ¡ªVete, eres tan torpe, mucho peor que Be. Pedro retir6 mano, mirando hacia afuera. ¡ª¡éQu¨¦ demonios haces ahi parado? iVe a paniar a tu esposa! ¡ª refunfuiio anciana Romero. Pedro no se excuso y siguio a Be. En efecto, el tio y tia habian llegado y se estaban presentando de forma efusiva con Victor y los Romero. Be no queria unirse a algarabia, asi que busc¨¦ un lugar tranquilo para sentarse. Cuando estaba a punto de mar a un sirviente para que le trajera un vaso de agua, un brazo delgado y fuerte se extendio frente a e. Era Pedro, ofreci¨¦ndole el vaso de agua. Mirando el vapor que salia del vaso, Be fruncio el ceno. ¡ª¡éNo deberias estar adentro panando a abu? Pedro le coloc¨¦ el vaso en mano. ¡ª La abu dice que mis manos son torpes y me echo de ahi. Be dijo: ¡ªEntonces ve a saludar a los parientes, quiero estar un rato a ss. Pedro se sent¨¦ a sudo y dijo con un semnte indescifrable: ¡ªNo te preocupes por lo que dice mi padre, ¨¦l nunca esta satisfecho con nadie, no es algo personal contra ti. Be solt6 una risa amarga. ¡ªPues no parece, se ve que esta muy conforme con Anna. Pedro respondi6: ¡ªEl padre de Anna solia ser mayordomo de nuestra familia, mi padre confia mas en ¨¦l y por eso tambi¨¦n ha llegado a querer a Anna. Que Pedro tuviera paciencia de explicarle todo eso sorprendio. Be dijo: ¡ªEso no me concierne. Que no est¨¦ satisfecho conmigo me da igual, de todas formas mariana ya no sere su nuera. Escuchar esas pbras hirio profundamente a Pedro. Sabiendo que Be estaba molesta, Pedro cambi¨¦ de tema: ¡ª¡éNo ibas a investigar a esos dos ciclistas que casi te atropen? Hice que Miguel los buscara. La atencion de Be fue captada. Pedro dijo: ¡ªEllos son solo un par de pandillerosunes que suelenpetir pors calles de ciudad. Ese dia estaban usando un atajo a trav¨¦s de zona peatonal para llegar a una carrera. This material belongs to N?velDrama.Org. ¡ªHe proporcionado toda informacion relevante a policia de alli, para que los interroguen y examinen. Me avisaran si tienen noticias. Be lo mir¨¦ con recelo. ¡ª;De donde sacaste esos datos sobre ellos? E ya habia rechazado su ofrecimiento de ayuda. Pedro le inform¨¦ que, antes de ir al hospital el otro dia, habia pasado primero porisaria, se habia informado sobre el caso y habia hecho una copia de informacion. ¡ªEntonces, ¡élo hiciste por mi o para limpiar el nombre de Anna? ¡ª pregunto Be. Capitulo 273 Capitulo273 Al escuchar pregunta de Be, los finos rasgos de Pedro se fruncieron ligeramente. N?velDrama.Org owns all content. ¡ªBe, {por qu¨¦ tienes que rcionar todo con Anna? Esto no tiene nada que ver con e. Estoy investigando porque ti estabas ansiosa por esrecer verdad. Be dejo escapar un leve resoplido sin decir nada. Pedro se sintio inexplicablemente molesto por su reion. ¡ª Anteriormente has dicho algunas cosas sin sentido, incluso frente a tu padre. ;Cuando te he dado yo impresion de que me casaria con Anna? En su interior, Be penso: (No es una impresion, en mi otra vida te divorciaste de mi por Anna, e incluso me impediste salir del hospital psiquidtrico por miedo a que arruinara su boda.) (Esta vida es solo sin mis tonterias, y aun no has descubierto tus sentimientos por e.) Pero obviamente no podia decirle esto a Pedro, asi que Be sac¨¦ aion un incidente reciente. ¡ª La altima vez que bebiste sopa de pepino de mar que mi abu te envio, sacaso no fuiste a buscar a Anna despu¨¦s de que yo me negu¨¦? Pedro se rio con incredulidad. ¡ªBe, srealmente crees que Soy una persona tan carente de moral? /Que teniendo esposa, aun buscaria a otras mujeres? Si bien un hombre normal no lo haria, dado que ¨¦l en realidad no tenia sentimientos por Be, y que estuvo bajo los efectos de afrodisiaco, no se podia descartar esa posibilidad. De todos modos, durante esos dias no tuvo noticias de ¨¦l, y luego vios fotos intimas de los dos ens publicaciones de redes sociales de Anna. Pedro se dio cuenta de lo que Be pensaba. Apretando suavemente su delicada mandib, dijo entre dientes: ¡ªEn aquel entonces fui al hospital. ¡éQuieres que solicite los registros m¨¦dicos para que los veas? Be se solt6 de su mano. ¡ªNo quiero verlos. Ya te he dicho que tus asuntos no me conciernen. Pedro seguia molesto. ¡ª Be, esa vez que dejaste que udia armara un escandalo, jacaso pensabas que yo estaba con Anna todo ese tiempo? ¡ªEse dia, Anna dijo que su padre me invitaba aer, pero cuando fui, resulto que ¨¦l tuvo que irse y solo estaba Anna. Si tanto te preocupaba, ¡épor qu¨¦ peleaste con udia en lugar de preguntarme directamente? Be tambi¨¦n se enoj6 un poco. ¡ªiYo no queria pelear con udia! Fue e misma quien lo hizo para echarme culpa. Pedro no dijo nada, evidentemente sin creer del todo sus pbras. Be no pudo contener una sonrisa ir¨¦nica: ¡ª¡éNo me crees, verdad? Siempre que tengo algo que decir, tino quieres creerme. Entonces, ¡éde qu¨¦ sirve que hable? Pedro dijo con molestia. ¡ªInvestigar¨¦ este asunto. ¡ªNo hace falta ¡ª Be se calmo un poco¡ª. Da igual si investigas o no, de todos modos, es verdad que antes hice cosas simres. Tu desconfianza esprensible. ¡ª Pedro, s¨¦ que todavia no estas listo para el divorcio. Pero, si lo piensas bien, cuanto tiempo mas podria durar nuestro matrimonio, incluso sin mencionar el divorcio? Pedro dijo con expresion indescifrable: ¡ªYo nunca he hado de divorciarme de ti. ¡ªro, ti nunca lo mencionarias. Una sutil bu se dibujo en el rostro de Be. ¡ª Solo me empujas con tu actitud fria y despreciativa, o me provocas ain mas para pelear contigo, 0 yO mismo propongo terminar. ¡ªHagas lo que hagas, siempre ser¨¦ yo que no tiene culpa. (No crees que eso es peor que si ti mismo propusieras el divorcio, Pedro? ¡ªComo te he dicho, har¨¦ todo lo posible por cumplir tus exigencias ¡ª los ojos negros de Pedro se fijaron en Be¡ª. Ademas, estd ro que ain sientes algo por mi. Nuestra situacion no ha llegado al punto de que el divorcio sea inevitable. Con franqueza, Be respondio: ¡ª Admito que mi amor no puede desaparecer denoche manana. Pero ese poco carino yano es suficiente para que yo siga adnte. Pedro, estoy realmente cansada. Ya no quiero seguir formando parte de tu vida. Si atin sientes algo de culpa o carino hacia mi, te pido que firmemos el divorcio sin mas. - Al oir esto, Pedro volvio a mirar a Be fijamente durante unos instantes, luego saco del bolsillo un bote de pomada para mufeca y se lonz¨¦ a e antes de salir a grandes pasos. Be sostuvo el bote de pomada, sinti¨¦ndose un poco molesta. E ya le habia dicho todo lo que tenia que decir, pero Pedro atin no aceptaba su peticion. Capitulo 274 Capitulo274 ¡éPodria divorciarse manana? ¡éQue estas diciendo ti y cunado? ¡éEstan discutiendo? En ese momento, Sara se acerca. Be levant6 mirada y mir de reojo. ¡ª¡éQu¨¦ haces aqui? Sara se sent a sudo y dijo con cierta molestia: ¡ªMi madre insiste en que venga con e para ver si hay algtin soltero adecuado entre los que vienen hoy. Su tia aprovecharia cada oportunidad para encontrar un buen partido para Sara. (Qu¨¦ quieres de mi? ¡ªpregunto Be No podia ser simplemente para char, su rci¨¦n no era tan buena. Sara dijo: ¡ªLa dltima vez, mi cufiado menciono que tiene un amigo en Parfs, queria preguntar si puede saludar primero a su amigo y luego darme su informacion de contacto. Be respondi6: ¡ªAcabas de ver a Pedro, ¡épor qu¨¦ no le dices ti misma? Sara mostro cierta iodidad en su rostro, Gltima vez que e y Be haron asi en el bafo sobre Pedro,o podria molestarle de nuevo. ¡ªT eres su esposa, por supuesto debes ser tii quien hable con ¨¦l, o pensara que quiero aprovecharme de situacion. WW 719 BONUS Sara dijo un poco irritada Entonces, me ayudards o no? La tiltima vez dijiste que esperabas que pudiera ir al extranjero, jacaso solo lo dijiste porpromiso? Be 1a mir de reojo. ¡ª;Para qu¨¦ quieres informaci¨¦n de contacto? {Tu madre ha edido a que vayas al extranjero? ¡ªAunque todavia no lo ha aceptado, ya he convencido casi porpleto a mi padre, y estos dias que estan de buen humor, voy a seguir persuadi¨¦ndolos, tal vez mi madre pueda dar su I aprobacion. Sara dijo con una sonrisa alegre en su rostro. ¡ª De cualquier manera, tambi¨¦n quiero conocer situacion en Paris lo antes posible, para tener una idea ra. I Sara habia mostrado una determinacion considerable al poder convencer a su padre y querer informarse previamente sobre situacion en escu. ¡ªMas tarde buscar¨¦ una oportunidad para preguntarle a Pedro, pero no puedo garantizar que eda. ¡ªdijo Be. Despu¨¦s de todo, Pedro se fue con m cara, y si guarda rencor, e no podra hacer nada al respecto. ¡ª¡éEsto es solo un pequeiio favor para ¨¦l, y ni siquiera puede eder a eso? Sara dijo con cierto regocijo: ¡ª Entonces, /no tienes mucho peso en su corazon? Be miro fijamente. ¡ª¡é Por qu¨¦ noThis material belongs to N?velDrama.Org. Wr TO RONS lo haces ti misma? ¡éQu¨¦ necesitas que yo haga? Sara se quedo sin pbras, ¡ª¡éDaniel no te ha estado molestando tltimamente, verdad? ¡ªpregunt¨¦ Be. Sara resopl6. ¡ª{T1 tienes su WhatsApp, por qu¨¦ no le preguntas ti misma! Be advirtio: ¡ªSi quieres que te ayude, s¨¦ un poco mas amable, no te debo nada. Sara se contuvo y le dijo: ¡ªDaniel todavia se preocupa por mi y me envia mensajes a diario, pero no se ha aparecido en estos tltimos dias. Esta ocupado con sus proyectos y negocios, por lo que no tiene tiempo, Ah, si, ¡édijiste que tus padres estan I de buen humor tltimamente por algin I asunto? ¡ªBe record¨¦ y pregunto. Sara le inform¨¦ que alguien les habia conseguido un gran pedido de especias, y que con ese pedido, los ingresos anuales de M-Q se duplicarian este afio. Al escuchar eso, Be se estremecid repentinamente, recordando de inmediato el gran pedido del que le habia hado udia. Capitulo 275 Capitulo275 Anteriormente, el abuelo le previno que tuviera cuidado, yo e habia estado panandolo estos dias en Provincia de Lago, se le habia olvidado ese asunto. iNo seria aquel pedido de familia P¨¦rez! Be se levanto apresuradamente de su asiento y le dijo a Sara: ¡ªHamos de tu asunto mas tarde, voy a buscar al tio. Dicho esto, Be encontr¨¦ a su tio Alejandro. En este momento, estaba chando animadamente con unos parientes de familia Romero, con una expresion de gran satisfion. Be les pidio disculpas a los parientes y aparto a su tio a undo. ¡ªBe, {qu¨¦ estas haciendo. Estoy hando algo inportante. ¡ª Alejandro se molesto. Be le pregunt6: ¡ª;Acaso recientemente familia P¨¦rez te consigui¨¦ un gran negocio? Al escuchar eso, Alejandro se alegro: ¡ª ¡éYa te has enterado? ¡ªEl sefior P¨¦rez ha sido muy considerado, todavia recuerda que nosotros antes los tratamos bien, y esta vez, cuando sus amigos necesitaban un pedido, ¨¦l vino a rendarme. ¡ª;Todavia estas en negociaciones o el contrato ya se firm¨¦? ¡ªBe pregunto con urgencia. Todos los t¨¦rminos ya estan definidos, quedamos en firmar el contrato manana. Be solt¨¦ un suspiro de alivio. ¡ªTio, en tan solo unos dias has conseguido un pedido tan grande, y el otrodo ha edido tan rapidamente, no temes que haya algun truco por ahi? Alejandro mir6 algo molesto. ¡ª¡éQu¨¦ quieres decir? {Qu¨¦ tipo de truco podria haber? El otrodo esta actuando con sinceridad y es amigo del sefor P¨¦rez, por eso cooperacion se ha desarrodo tan rapido. Be se mantuvo paciente. ¡ªTio, no estoy cuestionando tu criterio. Pero hace poco lei ens noticias sobre un caso simr al tuyo, y luego, cuando lleg6 el momento de entregar mercancia, surgio un gran problema que termino haciendo que empresa quebrara. Alejandro dud¨¦. ¡ª¡é Tambi¨¦n ha habido casos asi? ¡ªM-Q tambi¨¦n tiene parte de mis iones, por supuesto que deseo que le vaya bien. Tio, dile a tu secretaria que me envie una copia del contrato, mas tarde lo revisar¨¦ con un profesional y analizar¨¦ situacion, ide acuerdo? Be lo persuadio: ¡ªDe todos modos, has decidido firmarlo, asi que esta bien lo reviso, ;verdad? Si hay alguna pregunta, podemos resolve. Alejandro pens¨¦ que tenia razony acepto su propuesta. Be se sintio temporalmente tranqu. La cenaenzd, y aunque solo habia algunos amigos y familiares, se habia preparado muchaida, el jardin estaba decorado con luces y guirnaldas, y los tos sobre mesa eran deliciosos y abundantes. Victor, en representacion de los Romero, dios gracias a todos, y luego pidio a sefiora mayor que subiera al estrado a cortar el pastel. Despu¨¦s de esta senci ceremonia, Be ayudo a abu Romero a sentarse a sudo, talo elo habia solicitado. Ademas de Victor y Pedro, quienes se sentaron a mesa, tambi¨¦n estaban algunos de los parientes mayores d familia Romero, y abu Romero insistio en que los parientes de Be se unieran a ellos. ¡ªNormalmente no tenemos oportunidad deer juntos, asi que hoy disfrutemos de esta reuni¨¦n. N?velDrama.Org owns all content. Duranteida, con presencia de Alejandro y su esposa, el ambiente era bastante agradable. Muchas personas se acercaron a brindar con abu Romero, y Pedro se encargo de beber en su lugar. ¡ªiVaya, Pedro, no puedes seguir bebiendo tanto! Tras otra copa mas, Patricia lo regano con un toque de reproche. ¡ªT{y Be llevaban mas de un aio casados, ya han tenido suficientes diversiones, jes hora de tener hijos! ¡ª Asi que tendras que dejar de beber, I cunado, ¡équ¨¦ opinas? Capitulo 276 Capitulo276 Be se sinti¨¦ un poco ioda. El asunto del divorcio no le importaba que lo supieran los demas. Sin embargo, hoy era el dia del cumplearios de abu, y no queria estropear el buen ambiente. Ademads, su tio y su tia siempre se habian opuesto a eso, y eno queriaplicar mass cosas. y hace unas horas tambi¨¦n habia discutido con Victor, diciendo que se iba a divorciar de Pedro. y ahora su propia tia estaba presionandolos para tener hijos. Victor probablemente consideraria hip¨¦crita. ¡ªPapa, ya le dije que eso que Be dijo sobre el divorcio fue solo un arrebato. Antes de poder har Be, intervino Pedro con calma. La abu tambi¨¦n regai6 a Victor. ¡ª Cuandos parejas tienen conflictos,o padre, debes persuadir a paz en lugar de enojarte. ¡ªAbu, yo... ¡ª Be, ign¨¦ralo, es del personaje desagradable. Be intentd har, pero abula detuvo. Ante el reproche de su madre, Victor no dijo nada mas, solo se le notaba iodo. ¡ªTf{a, atin somos jovenes, No hemos neado tener hijos todavia. ¡ª respondio Pedro. Aunque situacion se habia tensado un poco, Patricia no se amedrento. ¡ªiPues ya es hora de que lo nifiquen! Pedro, ti tambi¨¦n tienes ya veintisiete afos, ya no eres tan joven. ¡ªinsistio. Pedro mir¨¦ brevemente a Be y dijo con tranquilidad: ¡ªDepende de Be. _ Be te ama tanto que si ta quieres, seguro que e estaria encantada de tener hijos... ¡ªintervino Patricia. ¡ªTia, hoy es el cumpleanos de abu, no deberiamos estar hando de esto. ¡ªle recordo Be, ioda. ¡ª Qu¨¦ tiene de malo? {Es por el bien de abu, que seguro que quiere tener biznietos! ¡ªinsistio Patricia. La abu Romero sonrio y dijo: ¡ªBe se caso con Pedro por amor, no para tener hijos. No tengo prisa. Como ellos quieren. Patricia no pudo decir nada mas al respecto. N?velDrama.Org owns all content. Be se sinti6 reconfortada, su abu era realmente una persona maravillosa. Despu¨¦s de cena, gente se fue dispersando poco a poco. Antes de irse, Patricia llevo a Be aparteyle pregunto: ¡ª¡éDe donde ha sacado tu suegro lo de que se van a divorciar? Be le respondio: ¡ªYo se lo dije. ¡ª (Ta! ¡ªPatricia se quedo sin pbras, indignada¡ª. {Es que no te basto bronca de altima vezy quieres volver a lia con esto? No queria que siguieraplicandos cosas, Be tuvo que calma con paciencia: ¡ªVenga, tia, fue solo un arrebato mio. jMarchaos ya! Quizas porque antes Be se enamoro mucho de Pedro, Patricia no sospech6 y, despu¨¦s de darle unos consejos, se marcho con Sara. Sara le hizo una sena a Be con el movil, indicandole que esperara su mensaje. Despu¨¦s de despedir a los demas, Be vio que Pedro estaba esperando. ¡ª;Tu tiano te ha dado mucha guerra? ¡ªpregunto ¨¦l. Mientras est¨¦ mi abuelo, e no se atreve a darme demasiada guerra por nada. ¡ªrespondio Be. ¡ªPor cierto, Gltima vez mencionaste a una amiga que vive en Paris y conoce bien academia. Sara quiere que le des su contacto. Pedro no hizo mas preguntas y simplemente busc¨¦ el nimero para darselo a Sara. Capitulo 277 Capitulo277 Justo en ese momento, abu Romero mo y Be se acerco a e. ¡ª Be, no se vayan a ir esta noche, qu¨¦dense a dormir aqui ¡ªdijo anciana, tomandole mano¡ª. Ayer me prometiste que quedarias mas tiempo conmigo, asi que no puedes faltar a tu pbra. ¡ª Como puede ser, mientras no me moleste, vendr¨¦ a verte con frecuncia en el futuro. A Be no le importaba donde pasar noche, y de todas formas pensaba venir amenudo a visitar a abu. Pero esta no quiso oir nada al respecto y, con un toque deprension, le pregunt6: ¡ª¡éEs que tu suegro ha vuelto a darte problemas esta tarde? S¨¦ que no eres una maleducada, sino que has tenido que ntar cara por desesperacion. La abu Romero entendia tan bien y crea en e, que no queria dejar a su abu. Be respondio: ¡ªNo ha sido para tanto, tambi¨¦n tengo parte de culpa. La abu Romero no insistio masy llevo a Be hasta el dormitorio. Alli, seniora Chapa sac una caja de caja fuerte y se entreg¨¦ a anciana, que se retiro. La cuidadora de abu sac¨¦ una caja de caja fuerte, se le entregd y salio del dormitorio. La abu abri6 caja y extrajo un cor de tino con un dije de una preciosa esmeralda de gran calidad. ¡ªBe, esto lo tenia pensado para pon¨¦rtelo el dia de tu boda con Pedro. Pero bueno... La abu no terming frase y le tendi6 el cor a Be: ¡ªPase lo que pase entre ustedes, abu solo desep que seas feliz. Be no se atrevia a tomarlo. ¡ªAbu, usted ya ha sido demasiado buena conmigo, no puedo aceptar mas cosas suyas. ¡ªEs solo un objeto material ¡ªdijo abu con una sonrisa¡ª. Agachate, que te lo pongo yo. Be cedio y se agacho frente a e obedientemente. Cuando el frio de piedra entr¨¦ en contacto con su piel, se sinti¨¦ ~~ conmovida por su abu. ¡ªGracias, abu. ¡ªNo creas que todo esto es culpa tuya. No hiciste nada malo al luchar por tu amor. El que no supo apreciarte fue Pedro. Abu Romero tomo de mano con carino y le dijo: ¡ªAunque mi deseo mas profundo es que siempre seas esposa de mi nieto, no puedo obligarte. Despu¨¦s de todo, el matrimonio es para felicidad, y tambi¨¦n lo es el divorcio. Lasgrimas de Be conmovieron. ¡ªAbu, gracias. Property ? of N?velDrama.Org. Continuaron hando un rato. Al ver agotada expresion de abu Romero, Be le pidi6 que descansara y e misma volvi¨¦ a habitaci¨¦n que abu habia preparado para ellos. La habitacion estaba decorada festivamente, con tonos rojos que hacian parecer un nuevo hogar. Sin embargo, e y Pedro s6lo habian pasado alli una noche, y Pedro, alegando trabajo, habia pasado mitad de noche respondiendo correos electronicos en el sofa, sin siquiera llegar a cama, dejando dedo cualquier tipo de intimidad. Cuando Be entro al dormitorio, Pedro ya estaba recostado en cama. Su rostro estaba mas sonrojado de lo habitual, con un aire de embriaguez en su mirada. La corbata estaba suelta y unos botones de camisa desabrochados, dejando entrever sus musculos fuertes. Junto a cama habia un tazo¨¦n lleno del caldo reconstituyente que les habian enviado, intacto. Al escuchar que e entraba, Pedro dirigi¨¦ su mirada hacia e, deteni¨¦ndose un momento en el colgante de jade de su cuello, antes de que una mez de sorpresa e ilusion se reflejara en sus ojos. Be se quito el cor, lo guardo en su bolso y dijo: ¡ªSara me dijo que ya se han puesto en contacto con los de Paris, gracias. Pedro no respondid. Simplemente miro. Be tampoco le prest¨¦ mas atenci¨¦n, y se sento frente al escritorio, abriendoputadora para revisar los. contratos que le habia enviado el secretario de su tio. Habia varias uss, y Be temia que hubiera alguna trampa, por lo ques fue revisando minuciosamente, pagina por pagina. Para su sorpresa, el contrato no parecia tener mayores problemas. Aun asi, volvi¨¦ a repasar algunas siones. ¡ªLa us de multa por incumplimiento esta demasiado alta, y deberian detar mas ramente los estandares de aceptacion de mercancia. Mientras revisaba, de pronto escucho I voz de Pedro. Capitulo 278 Capitulo278 Be gir cabeza, y Pedro no supo cuando se habia acercado a e, ahora senindo los problemas del contrato. Sus dedos apuntaban a panta deputadora, casi tocando nariz de Be, y e inevitablemente pudo oler el aroma a cedro y el leve olor a alcohol que venia de ¨¦l. ¡ª Qu¨¦ estas mirando? Mira el contrato. ¡ªdijo Pedro, moviendo su cabeza. Este gesto y tono autoritario molestaron un poco a Be, pero no protestd, y volvi6 a mirar el contrato. Los consejos de Pedro hicieron que Be estuviera ra. Eran detalles muy dificiles de detectar, pero Pedro los habia identificado de inmediato. No era de extranar que pudiera administrar el Grupo Romero tan bien, su capacidad de trabajo realmente era excepcional. Luego, siguiendos indicaciones de Pedro, Be marco varios puntos problematicos y los corrigi¨¦ cuidadosamente, antes de enviarselos a su tio. Terminado esto, Be se estiro, sinti¨¦ndose muy cansada. Aparte de no sentirse muy bien, habia estado muy ocupada todo el dia, y ahora solo queria tomar una duchay dormir. This material belongs to N?velDrama.Org. Be estuviera ra. Eran detalles muy dificiles de detectar, pero Pedro los habia identificado de inmediato. No era de extranar que pudiera administrar el Grupo Romero tan bien, su capacidad de trabajo realmente era excepcional. Luego, siguiendos indicaciones de Pedro, Be marco varios puntos problematicos y los corrigi¨¦ cuidadosamente, antes de enviarselos a su tio. Terminado esto, Be se estiro, sinti¨¦ndose muy cansada. Aparte de no sentirse muy bien, habia estado muy ocupada todo el dia, y ahora solo queria tomar una duchay dormir. Pedro se sento a sudo, con sus profundos ojos negros atin un poco embriagados, mirand de una__ manera ambigua. ¡ªTu nunca te ocupas de los negocios de familia Fernandez, y no me dejas ayudarte, por qu¨¦ ahora te implicaste tanto? Be respondi6 con naturalidad: ¡ªNo te dejo ayudar porque no quiero depender siempre de ti. Y que me haya implicado es normal, despu¨¦s de todo es mi propio negocio. Al escuchar a Be marcando distancia, Pedro sinti6 una molestia, se mordi6 losbios sin decir nada y se recosto en cama. Be no le hizo caso, tomo un pijama del armario y se fue al baro. Despu¨¦s de un dia,s marcas en su cuerpo habian mejorado un poco, pero algunas hechas por Pedro seguian siendo muy profundas. Be maldijo en silencio, y sali6 del barno con el pijama puesto. Pedro ya estaba dormido, no tenia nada encima, ni siquiera se habia quitado los zapatos, solo yacia recostado, con una respiracion tranqu. Cuando dormia, rudezay distancia que emanaba cuando estaba despierto parecian haber desaparecido, dandole a su rostro una apariencia mas suave y serena. La luz iluminaba su rostro angulosoy apuesto, con un aire cautivador. Be recordd tnica vez que se habia quedado a dormir alli antes, fingiendo estar dormida hasta altas horas de noche, para luego levantarse sigilosamente y acercarse a Pedro, contemndo su rostro y robandole un beso. Cuan humilde podia ser una persona cuando estaba enamorada. Be solt6 una risa burlona de si misma, tomo una fina manta y se acosto en el sofa. Estaba muy cansada y con suefio, casi sin insomnio, y en cuanto se recosto, se quedo dormida. Entre sueios, le parecio sentir su meji un poco humeda. Quiso abrir los ojos, pero el cansancio era demasiado, y volvi a sumirse en un profundo suerio. A manana siguiente, Be desperto con luz del dia. Tomo su tel¨¦fono y vio que ya eran mas des nueve. al Tenia un mensaje de su tio, dici¨¦ndole que le pidiera a asistente que modificara el contenido del contrato, y que tambi¨¦n le agradeciera a Pedro. Be, temerosa de que su tio no le diera importancia, recurri¨¦ a Pedro, diciendo que ¨¦l habia revisado y dados indicaciones para modificar el contrato. Esta estrategia pareci6 surtir efecto. Seguramente, otra parte, al ver el contrato modificado, decidiria no firmarlo. Una vez resuelto el asunto, tendria que agradecerle a Pedro,o correspondia. Despu¨¦s de asearse, Be neaba bajar a buscar a Pedro. Hoy era el dia acordado para su divorcio, podrian ir directamente a oficina de registro civil a recoger los documentos. Capitulo 279 Capitulo279 Be, tras bajars escaleras, busc¨¦ por todosdos pero no logro encontrar rastro alguno de Pedro. Creyendo que ¨¦l habia tenido que ir oficina por algin asunto, Be marc¨¦ su numero, pero solo obtuvo indicacion de que el tel¨¦fono estaba apagado. Be entonces m¨¦ a Miguel, pero su linea tambi¨¦n estaba fuera de servicio. Tuvo que recurrir a secretaria del Grupo Romero, donde le informaron que Pedro y Miguel habian tenido que viajar al extranjero por una situacion de emergencia. No tenian certeza de cuando I regresarian Qu¨¦ coincidencia tan oportuna! Hoy se habian citado para recoger los papeles del divorcio y ¨¦l termin¨¦ viajando. Be sospechaba que quizas Pedro lo hubiera hecho a prop¨¦sito, pero conociendo su manera de ser, le parecia poco probable que fuera capaz de huir de esa forma solo por no firmar el divorcio. Tras pensarlo un rato, Be desbloqued a Pedro de su WhatsApp''y le envio un mensaje: [Pedro, o es que de pronto te has ido de viaje? ¡éAcaso piensas arrepentirte?] [¡éCuando volveras? Por qu¨¦ no me avisaste con anticipacion?] Sabia que no recibirfa respuesta de inmediato, asi que pens¨¦ en ir a contarle sus penas a su abu. Pero cuidadora le inform¨¦ que anciana Romero estaria ocupada con sus devociones matutinas y no podria atende. Ademas, abu tampoco apoyaria en presionar a Pedro para que firmara los papeles del divorcio. En ese momento, Carlos mo para decirle que el asunto del contrato del proyecto se habia resuelto, por lo que Be decidio salir de vieja mansion. Al ve partir, cuidadora fue a informar a anciana Romero. ¡ª Ese muchacho por fin se esta volviendo mas astuta. ¡ªdijo anciana, mientras giraba entre sus manos el rosario de bodhi que Be le habia obsequiado. Respondio su cuidadora con preocupacion: ¡ªAbu, me temo que senorita esta muy molesta y su rcion con el joven amo podria empeorar ain mas. ¡ªESs que ya van a divorciarse, qu¨¦ tan peor pueden ponerses cosas? ¡ª respondi6 anciana Romero¡ªLa determinacion de Be de divorciarse es demasiado fuerte, me temo que este truco no funcionara. ¡ªLa senorita siempre ha amado tanto al senorito, o van a divorciarse? ¡ª cuidadora no podia entenderlo. Suspird anciana Romero: ¡ªNo es su culpa, es dificil para e aguantar tanto tiempo. Fue Pedro quien desair6 mucho y decepcion¨¦ a Be. Property ? of N?velDrama.Org. ¡ª¡éHabra alguna posibilidad de que ellos puedan estar juntos en el futuro? ¡ªpregunt6 cuidadora. La anciana Romero sacudi6 cabeza con pesar: ¡ªEso ni yo misma puedo asegurarlo. Dependera de su destino. Be lleg¨¦ a oficina de Carlos. El seguia dejando perezosamentes piernas sobre el escritorio de oficina, sin rastro alguno de un ejecutivo de negocios. Al ve, Carlos le arroj¨¦ un contrato. ¡ªAsunto resuelto. Carlos dijo: ¡ªSegtn tu sugerencia, le dimos un bono a Daniel para inducirlo, y ahora ya estan preparando e}nzamiento del proyecto. La eficiencia de Carlos en los negocios dejo muy satisfecha a Be. ¡ªAdemas, todos los documentos del profesor Flores ya estan listos, solo necesitas firmar el contratoy podremos impulsar el proyecto al mercado. ¡ªagrego Carlos. Be guardo los documentos rcionados. ¡ªBien, me pondr¨¦ en contacto con el profesor Flores de inmediato para tratar de firmar el contrato en los proximos uno o dos dias. ¡ªYa que he cumplido con todo lo que me pediste, ;puedes realizar tarea que te eend¨¦? ¡ªpregunto Carlos. Recordando pequeria solicitud que Carlos le habia hecho anteriormente, despu¨¦s de resolver este asunto tocar bateria para ¨¦l. Be respondi6: ¡ªSefiorito Carlos, ¡éno es que usted iba a asignarme a Laurao asistente? Ya me he hecho cargo de ese problema tan espinoso por usted, sno puede eximirme de tocar bateria? ¡ªNo hay exencion posible ¡ªdijo Carlos con pereza¡ª. La decision de asignar un asistente es un asunto administrativo, un tema de negocios. Tocar bateria era condicion que aceptaste, no puedes echarte para atras. Negocios o no, al final todo parecia ser solo una excusa de su parte. Lyd. Capitulo 280 Capitulo280 Carlos era dificil de tratar, y Be no tenia ganas de seguir discutiendo con ¨¦l, asi que fue directa: ¡ªBien, {cuando tienes tiempo? Carlos respondi6: ¡ªMaiiana, te doy dos dias para que te encarges de lo del contrato. viendo mirada inquisitiva de Carlos, Be pregunto con inquietud: ¡ªNo estaras neando averganzarme en publico o habras preparado alguna trampa para que caiga, ¡éverdad? Carlos sonri¡é de manera maliciosa. ¡ª Ya te hasprometido, asi que tendras que saltar, incluso si es una trampa. Be se quedo sin pbras. Por tarde, Be fue a ver al profesor Flores para formalizar el contrato. Luego regres al Grupo de Expedici¨¦n y se reunio con Carlos. ¡ªBien, todo esta resuelto. {Vamos aer algo para celebrar! ¡ªdijo Carlos, de buen humor. Be rehuso cort¨¦smente. ¡ªNo es necesario, habra mas oportunidades deer juntos. ¡ª Pero esta es ahora ¡ªinsistio Carlos ¡ª. He cancdo todos mispromisos de hoy, asi que tienes que ir. ¡ª¡éOtra vez vas a usar esto para deshacerte de Laura? ¡ªpregunto Be. Property ? of N?velDrama.Org. Carlos tomos ves del auto. ¡ªHoy no, simplemente vamos aer. La pr¨¦xima semana entraras a trabajar, considera estoo una bienvenida anticipada al Grupo de Expedici¨¦n.¡ª Al ver que Carlos no parecia estar tramando una broma, Be finalmente edi6 a paniarlo al estacionamiento. Durante el trayecto en auto, conversaron sobre promocion de los medicamentos. De pronto, sono el tel¨¦fono de Be. Penso que seria Pedro, pero resulta que era Elena. Seguramente querria sabero iba el proceso de divorcio con Pedro despu¨¦s del cumpleanos de abu Romero. ¡ªElena. ¡ªBe contest6 mada. ¡ªVaya, te noto desanimada. D¨¦jame adivinar, ¡éno has podido divorciarte de Pedro? ¡ªdijo Elena, muy segura. A Be le molestaba har de esto. ¡ª El sali6 de viaje al extranjero esta manana, no s¨¦ cuando va a regresar. ¡ª Justoo lo imaginaba, Pedro no se va a divorciar facilmente. {Qu¨¦ piensas hacer? ¡ªpregunto Elena. Be respondi6: ¡ªLe mar¨¦ mas tarde para confirmar situacion, no puede estar fuera del pais indefinidamente. ¡ªEntonces, /esto significa que vas a tener que esperar mas tiempo? ¡ª inquirio Elena. Be se sorprendio un poco. ¡ªPens¨¦ que me ibas a aconsejar que lo reconsiderara. ) ¡ª Acaso soy tan inepta? b Elena dijo: ¡ªAntes, pensaba que ta insistias en esto durante tanto tiempo y que a Pedro le habias empezado a tomar carifio, por eso queria aconsejarte que le dieras una oportunidad. Pero ahora, ni me molestar¨¦ en aconsejarte. ¡ª Pedro dice que su rcion con Anna es solo de jefe y empleada, pero cada vez que se trata de algo rcionado con e, muestra una preocupacion inusual. Aque vez en fiesta cuando Anna sestim¨¦, Pedro sospech¨¦ que ta tenias algo que ver, y esta vez con el episodio de reion al¨¦rgica a los medicamentos, tampoco confia en ti. iNadie aguantaria a un hombre asi! Elena se enojaba al har de eso. Be ri6 sin importarle. ¡ªEntonces te agradezco por no aconsejarme mas. ¡ª Nis gracias, si ests de mal humor puedes venir a desahogarte conmigo, mi abrazo siempre estara abierto para ti. ¡ª Gracias, pero no tengo nada de lo que quejarme. ¡ªAja, aja, ahora eres una Be renovada y no me necesitas, jme voy! Mientras discutian, Be not6 que mirada de Carlos se dirigia hacia e. Se despidio de Elena y termin¨¦ mada. ¡ª Qu¨¦ miras? ¡éAcaso no te hartaste de escuchar los chismes y quieres mas? ¡ª pregunto Be. NS ¡ª No soy sordo, haban tan alto que no podia evitar escuchar. ¡ªrespondio ¨¦l. Capitulo 281 Capitulo281 ¡ªAsi que de verdad quieres divorciarte de Pedro. Yo pensaba que s¨¦lo lo decias en broma. ent¨¦ Carlos con inter¨¦s. Realmente queria chismosear un poco. Be lo mir con desagrado sin responderle. Llegaron al restaurante tand¨¦s, que quedaba bastante apartado, tardando casi una hora en llegar en coche. ¡ª¡éTeniamos que ir tan lejos porida tandesa? Podrias haberme llevado directamente a Tandia. ¡ªse quejo Be. ¡ªTienes raz¨¦n ¡ªdijo Carlos, para sorpresa de Be¡ª. ;Llevas tuThis content is ? N?velDrama.Org. pasaporte encima? Podemosprar los boletos ahora mismo. Be se quedo sin pbras. El restaurante, a pesar de distancia, tenia un ambiente realmente encantador, con un aroma exotico desde que se entraba. Subieron al segundo piso y Carlos escogi6 una mesa en el patio, rodeado de ntas y flores exdticas, con una sensacion de tranquilidad en medio del bullicio. Mientras esperabanida, Be revis6 su WhatsApp, pero Pedro atin no le habia respondido. Intento marlo, pero mada no conectaba. Frustrada, arrojo el tel¨¦fono sobre mesa. Al mirar distraidamente hacia abajo, Be se sorprendi6 al reconocer una figura familiar: Daniel. Conducia un lujoso auto dorado y, con aire arrogante, entregos ves a un mesero. Estaba rodeado de un grupo de hombres y mujeres que lo panaban mientras ingresaban al restaurante. Daniel parecia estar en cima del ¨¦xito. Be no pudo evitar sonreir con cierta malicia. Su ¨¦poca de gloria no duraria mucho. Este proyecto era sobre tel¨¦fonos moviles, y sumado a que Carlos habia promocionado mucho, se habia convertido en un centro de enfoque. Pero en realidad el proyecto tenia muchos problemas y, en poco tiempo, terminaria en quiebra. No s6lo perderian el dinero de Anna, sino que tambi¨¦n enfrentarian demandas legales. Cuando Carlos regreso, se percato de sonrisa traviesa y satisfecha en el rostro de Be. Bajo luz, su delicado y nco rostro adquiria un aire tentador,o el de una pequena zorra. ¡ªSenorita, te aconsejo que no muestres esa se de actitud frente a los hombres. Carlosent de manera bromista. ¡ªCualquier hombre que carezca de un minimo de autocontrol, caeria rendido ante ti. Be lo miro fijamente con sus grandes ojos por sorpresa. ¡ªSi tan s¨¦lo fueras un poco mas formal, nadie lo consideraria un joven ocioso y libertino. Carlos ri6 despreocupadamente,¡ª ¡éPara qu¨¦ querria que mucha gente me conociera? Basta con que ti, con tu aguda percepcion, me entienda. Be se quedo sin pbras. Carlos se sent frente a e. ¡ªYa que estamos tan cercanos y hoy tenemos tiempo libre, /por qu¨¦ no me cuentas por qu¨¦ te enamoraste de Pedro? ¡ªYa que estas tan interesado en mis asuntos privados, con gusto tepartir¨¦ algunos detalles. Pero a cambio, (podrias decirme qu¨¦ tipo de conflicto tienen ustedes dos? Be pregunt6: ¡ª¡éPor qu¨¦ cada vez que se encuentran parecen enemigos? No s¨¦lo rivalizan en los negocios, sino que en vida. Al escuchar esto, Carlos mir6 de reojo, y picardia desaparecio, reemzada por un gesto de desagrado. ¡ªNo te hagas ilusiones, Pedro no te ha contado todo y quiere que se lo saques a mi. ¡ª¡éPor una mujer? Be dedujo por si misma. ¡ª¡éAcaso chica que ti querias en el pasado, le gustaba a Pedro, y por eso lo odias? La expresion de Carlos se volvi¨¦ atin mas desagradable. ¡ªDeja de decir esas Cosas que me repugnan. ;Acaso SOmos tan cercanos? {No sabes respetar los limites al preguntarme estas cosas? Be se quedo sin pbras. Al final, (qui¨¦n fue el que falto al respeto de los limites? Justo cuando Be se quedaba sin pbras, su tel¨¦fono sono, era una mada de Pedro. Capitulo 282 Capitulo282 Be se puso de pie y se acerc¨¦ a un costado, luego desbloqued panta. ¡ªPedro, (qu¨¦ quieres decir? ; Como es que tienes que viajar por negocios? ;No dijimos que hoy ibas a venir a recoger los papeles? La voz de Pedro sono tan indiferenteo siempre. ¡ªHan surgido algunas situaciones imprevistas. ¡ª¡éCuando podras regresar entonces? ¡ª Be volvi¨¦ a preguntar. Pedro resondio: ¡ªDepende deo resultens cosas, si todo sale bien, en diez dias o quince. ¡ª Quince dias?! ¡ªel repentino aumento en el volumen de voz de Be hizo que gente des mesas cercanas mirara. E se apresurd a bajar el tono. ¡ª ¡éComo es que vas a tardar tanto? No estaras retrasando a propdsito el divorcio, verdad? Divorcio, divorcio. Pedro ya estaba harto de esas dos pbras. ¡ªBe, llevo mas de diez horas en un avion, y desde que llegu¨¦ ni siquiera he podido descansar un poco, ya no puedo mas. (Na puedes dejarme que descanse primero? La furia de Be tambi¨¦n era grande. ¡ªjPues tu tienes culpa por irte sin decir nada, dejandome sin saber donde estabas! {Yo soy que no puedo mas! ¡ª¡éAcaso no puedes esperar unos dias mas para el divorcio? ¡ªdijo Pedro con Sy "4VBUNUS tono irritado¡ª. Si antes pudiste aguantar mas de un ano, ahora tampoco es tan urgente! iEl divorcio puede esperar, los asuntos de trabajo son mas importantes! Qu¨¦ disparate, Be estaba a punto de soltarle unas cuantas verdades, cuando Carlos mir6 con impaciencia, ¡ª ¡éTodavia no terminaste mada? jLaida se ha enfriado! ¡ªEntendido, enseguida. Be tap el microfono para responderle, pero justo entonces escuch¨¦ a Pedro preguntar en tono grave: ¡ª;Donde estds ahora? Be respondi6 con pocas ganas: ¡ª ¡éEso qu¨¦ tiene que ver contigo? ¡ªAcabo de oir a Carlos hando, ;has salido a cenar con ¨¦l otra vez? -_y TY Suave tono irritado¡ª. Si antes pudiste aguantar mas de un ano, ahora tampoco es tan urgente! jEl divorcio puede esperar, los asuntos de trabajo son mas importantes! Qu¨¦ disparate, Be estaba a punto de soltarle unas cuantas verdades, cuando Carlos mir6 con impaciencia. ¡ª ¡éTodavia no terminaste mada? iLaida se ha enfriado! ¡ªEntendido, enseguida. Be tap6 el micr¨¦fono para responderle, pero justo entonces escucho a Pedro preguntar en tono grave: ¡ªDonde estas ahora? Be respondi6 con pocas ganas: ¡ª ¡éEso qu¨¦ tiene que ver contigo? ¡ªAcabo de oir a Carlos hando, ¡éhas salido a cenar con ¨¦l otra vez? La voz de Pedro sonaba mas fria, ¡ª Be, has estado muy cerca de ¨¦] ltimamente, ;qu¨¦ estas tramando? Al escuchar el tono inquisitivo de Pedro, Be se ri con sarcasmo en su interior. Provocandolo a prop¨¦sito, dijo: ¡ª¡éNo es obvio? Carlos tiene todo lo que ti tienes, e incluso mas: posicion, apariencia, figura. He salido con ¨¦l unas cuantas veces y me he dado cuenta de que es una buena persona, asi que he decidido darle una oportunidad. ¡ªAsi que apresurate a regresar al pais y hagamos los tramites del divorcio, no queremos retrasarnos mas en nuestra felicidad. Dicho esto, sin darle a Pedro oportunidad de responder, Be colgo el tel¨¦fono. (Maldito Pedro, Seguro que esta retrasando a prop¨¦sito su regreso, jque se vaya al diablo!) Be regres6 a mesa y vio que estaba repleta deida. Carlos no habia empezado aer, sino que habia esperado pacientemente por e. Sin embargo, sus pbras no denotaban mucha paciencia: ¡ªTe he mado paraer, y tii un tel¨¦fono y otro tel¨¦fono, mas ocupada que el mismisimo presidente. Be seguia siendo cautelosa con Carlos: ¡ªCarlos, {simplemente me has invitado aer de verdad? ¡ª¡éPues qu¨¦ mas? Respondi6 ¨¦l, mientras le servia un 1 to de sopa. Be mir6 a su alrededor, asustada, temiendo que Laura apareciera de repente. ¡ª¡éQu¨¦ expresion es esa? ¡ªdijo Carlos, bastante molesto¡ª. Esto es simple cortesia de caballero. Ellos no se veian por primera vez, no tenia que fingir ser un caballero. En ese momento, sono el tel¨¦fono de Carlos. Echo un vistazo al nimero y frunci6 levemente el ceno. ¡ª¡éPresidente, no contestas? ¡ª bromeo Be. Carlos no le hizo caso y, con desgana, respondi¨¦: ¡ª;Qu¨¦ ocurre? Fuera lo que fuera lo que le dijeron, hizo que Carlos se irritara atin mas: ¡ª ¡éPor qu¨¦ tengo que recibir a los amigos del viejo? Estoyiendo, ocupado, no tengo tiempo. Parecia que le habian dado una orden, porque Carlos colg¨¦ enojado y se levanto de si. ¡ªVe a atender tus asuntos, no tienes por qu¨¦ preocuparte por mi. ¡ªse apresuro a decir Be. ¡ªVamos juntos. ¡ªrespondio Carlos. Be se nego repetidamente: ¡ªNo, con toda estaida deliciosa no puedo desperdicia. Vete tii, que yo aun tengo hambre. Carlos no insistio mas y se marcho. Property ? of N?velDrama.Org. Cuando Carlos se alejo, Be se sinti¨¦ instantaneamente aliviada, Capitulo 283 Capitulo283 De lo contrario, estaria siempre preocupada de que Carlos engaiara y ni siquiera pudieraer tranqu. Pero no era de extranar que fuera un lugar escogido por Carlos,ida de ese restaurante era verdaderamente excelente, limpia y de sabor aut¨¦ntico. Be degusto los tillos s, llenandose el estomago. m¨¦ al mesero, pago cuenta y bajo con intenci¨¦n de tomar un taxi. Al pasar junto a uno de los reservados, vislumbr¨¦ puerta entreabiertay vio a Daniel rodeado de un grupo numeroso. Ellos lo brindaban y hgaban. Daniel tenia abrazada a una mujery aceptaba con regocijo todos los brindis. Be saco disimdamente su tel¨¦fono y tomo una fotografia de escena. Por si acaso Sara aun estuviera nuda, podria ensenars. Cuando llego abajo, se disponia a pedir un vehiculo, pero se le acerc¨¦ un hombre de aspecto atl¨¦tico. ¡ª Senora, suba, llevar¨¦ a casa. Al escuchar el titulo y oferta, Be record que ese era H¨¦ctor, el chofer y guardaespaldas que Pedro le habia asignado. Pero e no lo habia mado, o supo H¨¦ctor que estaba ahi? ¡ªEl director Romero me pidio que viniera a recoge. El explic¨¦,o adivinando sus pensamientos. Pedro sabia donde estaba y habia enviado a H¨¦ctor a busca. De repente, Be penso en Carlos que I ) I 1 se iba a toda prisa, {podria ser su obra? No podia ser. Descarto esa idea. Ya que el chofer estaba ahi, Be subi al automovil. Llegaron a Vi Dragon casi as diez de noche. Fiona le sirvi¨¦ un vaso de agua y le dijo: xa DERhhn-g) 4 ¡ªSenora, he preparado habitaci¨¦n de aldo para que se quede su chofer, asi le sera mas c¨¦modo si necesita salir o utilizar el vehiculo. Be no acept¨¦ ni rechaz¨¦ sugerencia: ¡ªUstedes arreglen esoo mejor les parezca. Luego, subi6 a su dormitorio. Al entrar en habitaci¨¦n, Be sac¨¦ una maleta yenz6 a empacar lo que consideraba importante, asio algunas prendas de ropa. Ya habia cumplido promesa hecha a su abu, y aunque hoy no se hubiera casado, no tenia por qu¨¦ seguir viviendo en Vi Dragon. Asi que Be decidi¨¦o mudarse a partir i del dia siguiente. manana siguiente, Be se b despert6 naturalmente. Tras asearse y arrerse, bajo y encontro a Fiona que ya le habia preparado el desayuno. ¡ªSenora, el chofer H¨¦ctor ha ido a familiarizarse con el entorno. Siva a salir hoy, ¡équiere que lo me de vuelta para que se encargue? ¡ªNo es necesario. ¡ªrespondio Be, sentandose a mesa aer. Cuando casi terminaba, sono el timbre. Fiona fue a abrir y, despu¨¦s de preguntar, anuncio en voz alta: ¡ª Senora, hay dos personas afuera que dicen que usted los ha mandado mar. SE = SF _SVNIV Ve, Be asintio. ¡ªSi, los he hecho venir, d¨¦jalos pasar. Fiona los hizo entrar. Eran dos hombres con uniformes de una empresa de mudanzas. ¡ªSeniora, va a cambiar de muebles otra vez? ;Por eso ha mado a los de mudanza? ¡ªpregunt6 Fiona, extranada. This material belongs to N?velDrama.Org. Be solia remodr casa para hace mas acogedora. ¡ªPideles que suban a recoger unas cosas. ¡ªindico Be, dejando los cubiertos. Volvi¨¦ndose a los trabajadores, les dijo: ¡ªLas maletas estan arriba, vamos a recoges. Al oir esto, el semnte de Fiona cambio. ¡ª;Sefora, se va a mudar? Capitulo 284 Capitulo284 ¡ªSi, he acordado el divorcio con Pedro V, por supuesto, no puedo seguir viviendo aqui. Be invit6: ¡ªFiona, cuando haya Gprado una casa donde pueda instrme, puedes renunciar y venir a vivir conmigo. Originalmente, Be habia neado volver a casa de familia Fernandez para estar con su abuelo. Pero ahora que iba a ir al Grupo de Expedicion, que quedaba demasiado lejos del pueblo de su abuelo, preferiaprar un apartamento cerca de empresa, lo cual seria mas conveniente. Al oir esto, Fiona se puso atin mas nerviosa y pregunto con insistencia: ¡ª Senora, (qu¨¦ dice de divorciarse? ¡éUsted y el sefior no estan bien? JEl sabe que se va a mudar? ¡ªSe lo dir¨¦. Respondi6 Be, y m¨¦ a los dos hombres de mudanza para que panaran escaleras arriba. E no tenia muchas cosas. En cuanto a ropa, Fiona ya se habia encargado de una parte anteriormente. De lo que le quedaba, Be eligi6 algunos modelos nuevos y prendas que le gustaban, ademas de algunas joyas, bolsos y productos de cuidado personal. Aun asi, al empacar todo, se llenaron varias maletas de cuero. Be no podria bajas s, asi que tuvo que pedir ayuda. Mientras los trabajadores iban sacando sus pertenencias, a Be le invadio cierta mncolia. Recordaba cuando se caso, que su abuelo, por miedo a trata mal, le habia regdo ropa, sdbanas, e incluso muebles y electrodom¨¦sticos, llenando dos camiones. Ahora, al marcharse, solo podia llevarse estas pocas cosas. Fuerao fuera, era una p¨¦rdida. Por suerte, con el dinero de Pedro se habiaprado bastantes joyas y oro, asi que no tendria que salir de alli cons manos vaciaso tragica protagonista de una telea. Cuando Be bajo con sus bolsos, Fiona seguia de pie, confundida, en eledor. ¡ªSerora, ¡éno podria esperar a que el senor vuelva y harlo con ¨¦l? ¡ªFiona, gracias por cuidarme todo este tiempo. Piensa bien lo que te he dicho. Respondio Be, y sali¨¦ por puerta. La empresa de mudanzas tenia un vehiculo preparado, y ya habian cargado sus pertenencias. Be les indic6 ques llevaran a un hotel de ciudad de Mar. Todavia no se habia recuperado mi abuelo del luto por el fallecimiento del anciano Cruz, asi que mejor no iba a regresar a casa y causarle mas pena. Be manejaba su propio Maserati, tambi¨¦n con intencion de dirigirse al hotel. Sin embargo, su tel¨¦fono m¨¦vil {enzo a sonar. Al ver el nimero de Pedro, Be supuso que era Fiona quien le habia mado. ! No le apetecia discutir con ¨¦l en ese momento, asi que puls¨¦ el bot¨¦n de silencio. Be se registro en el hotel, en una suite de negocios, y luego hizo que le subieran el equipaje. Recostada en amplia y c¨¦moda cama del hotel, Be se rjo bastante. Por el momento, se podia considerar que era mas o menos una mujer libre. La vida de soltera que tanto habia anhdo estaba a punto deenzar. Despu¨¦s de arrer un poco sus cosas, Be queriapartir su alegria con Elena, cuando son6 su WhatsApp. N?velDrama.Org owns all content. Era Pedro, preguntandole por qu¨¦ se habia mudado de Vi Dragon. ¡éY qu¨¦ otra razon podria haber? Be le respondio: [Pedro, si voy a divorciarme, ro que tengo que mudarme. [¡éTan impaciente estas, Be?] [¡éAcaso ain no quieres?] [Regresa a casa, y hamos de todo esto cuando vuelva. Puedo ofrecerte una pension de cien millones. ] Aunque Be queria ese dinero, le parecio una peticion absurda. [De todas formas, voy a tener que { mudarme, {para qu¨¦ molestarse entonces?] Pedro: [Doscientos millones.) Vaya, jasi que ahora pretendia soborna con dinero! Be le devolvi6 mada a Pedro: ¡ª Pedro, dime primero por qu¨¦ insistes en que vuelva a Vi Dragon. Sino, no voy a regresar incluso me das dinero. Capitulo 285 Capitulo285 Pedro no respondio as pbras de Be, sino que le dijo con voz fria: ¡ª Tienes dos horas para volver a casa, o se acaba el trato. A Be le molestaba el tono altivo de Pedro. Solt¨¦ una risa ir¨¦nica: ¡ªNo, gracias. Me gusta el dinero, pero si eso significa seguir atada a este matrimonio, prefiero pasar. Yo misma puedo ganar lo suficiente, no necesito que me uses a tu antojo. Pedro se quedo sin argumentos, evidentemente. ¡ªEl peligroso incidente de hace unos dias, ¡éya lo has olvidado tan pronto? ¡ªle recriming. Olvidar, eso era imposible. Be respondi¨¦: ¡ªAhora que han I secuestrado a Luis, ya no corro ese tipo de riesgos. Y tampoco puedo encerrarme para siempre en Vi Dragon por miedo a que pase algo. ¡ªBe, solo te pido que vuelvas durante unos diez dias, hasta que yo regrese de mi viaje de negocios. Entonces haremos de nosotros. ¡ª dijo Pedro, con un tono de voz cada vez mas irritado. ¡ªNo, ni un solo dia mas. ¡ªzanj¨¦ Be. Tal vez si le hubiera hecho esa propuesta antes de que se mudara, e habria podido aguantar un poco mas. Pero ahora que ya habia probado esa libertad, no tenia sentido regresar. Ademas, Pedro era un hombre de { negocios astuto. Mo haria una oferta que le saliera perdiendo. ¡éQui¨¦n sabe si al volver querria negociar pension del divorcio, 0 incluso pedirle unapensacio¨¦n por daios y perjuicios? Por eso, Be pensaba que lo mejor era mantenerse firme y confiar en si misma. Percibiendo resolucion ens pbras de Be, Pedro tambi¨¦n perdio paciencia: ¡ªEstd bien, Be, jhaz lo que quieras! Cuando vuelva de mi viaje, nos divorciaremos, y entonces te arrepentiras, pero ya no tendras otra oportunidad. Dicho esto, Pedro se disponia a colgar, pero Be lo detuvo: ¡ªjEspera! La furia de Pedro se habia mitigado un poco, pero su tono seguia siendo duro: ¡ªj¨¦Qu¨¦ mas quieres?! ¡ªRepite lo que acabas de decir, quiero grabarlo, por si acaso luego cambias de... Pedro colgd bruscamente, estrendo el movil contra el escritorio de su despacho. La panta del tel¨¦fono celr se partio de inmediato, supongo que ya esta arruinado. Miguel, que esperaba en undo para informar el trabajo,mento en silencio por el tel¨¦fono. Qu¨¦stima, este tel¨¦fono tan bonito ahora estaba arruinado. I La fuerza de Be era cada vez mayor, haciendo que el siempre tranquilo director Romero se volvi¨¦ tan irritable e impaciente. Al ver que el semnte de Pedro era realmente terrible, Miguel, para que sus dias pudieran ir mejor, se armo de valor y hablo. ¡ª Director Romero, por qu¨¦ no le dices directamente a tu esposa que razon por que quieres que se mude a Vi Dragon es porque ti no estas en el pais y te preocupas por su seguridad? Miguel practicamente escucho todo el contenido de mada anterior, por lo que naturalmente entendia intenci¨¦n de su jefe, pero Be no lo entendia. Al escucharlo, Pedro dijo con frialdad: I ¡ªijA qui¨¦n le importa e! Si quiere mudarse, que se mude, jya no me ocupar¨¦ mas de sus asuntos! jSaca los papeles del divorcio y me los envias para que los firme! Para evitar ser victima de su enojo, Miguel no se atrevio a har nia aconsejar. Por supuesto, en cuanto a lo del divorcio, solo lo escucho, ya que si el director Romero realmente quisiera divorciarse, por qu¨¦ vendria al pais de Marelia? Ay, ser un asistente que debe adivinar los pensamientos de su superior todo el tiempo era tan dificil. Be descanso en el hotel durante media tarde. This material belongs to N?velDrama.Org. Al atardecer, recibi6 mada de Carlos, quien dijo que vendria a recoge para ir a un bar al aire libre: Ayer habian acordado que hoy e le tocaria bateria, asi que no podia negarse. Cuanto antes lo terminara, antes acabaria. Be le dio diri¨¦n del hotel, luego se cambi6 a una camiseta senciy jeans, recogi6 su cabello en una media c y tom¨¦ su bolso para bajar. Cuando salio del vestibulo, vio a Carlos esperand junto al automovil. Llevaba puesto un elegante traje nco, con una camisa negra por debajo y una corbata de ta, con el cabello peinado hacia arriba, dando una apariencia muy... afectada. Por supuesto, tambi¨¦n tenia cierto atractivo. Capitulo 286 Capitulo286 La aparicion de Carlos atrajo muchas miradas, tanto del personal del hotelo de los hu¨¦spedes, e incluso algunos desviaban sus ojos hacia Be. Se noto envidia en sus miradas. Be no se sentiaoda subiendo al coche de Carlos con tantas miradas sobre ellos, asi que fingi¨¦ no conocerlo y se dirigi6 hacia salida. ¡ªiSenorita Fernandez! La m¨¦ Carlos, extendiendo su mano con una sonrisa en sus ojos, que parecian expresar un carifio profundo. ¡ª Estoy aqui. Be se quedo sin pbras, Sin cambiar su expresion indiferente, Be se acerc¨¦ a Carlos y subio al coche. - Carlos no le dio importancia a su actitud y, despu¨¦s de cerrar puerta del coche, se dirigio al asiento del conductor. Incluso despu¨¦s de que se fueran, atin quedaban algunas personas observandolos. ¡ªCarlos, ¡équ¨¦ estas haciendo? Solo vamos a un bar, sera necesario tanto alboroto? ¡ªdijo Be, molesta. Carlos preguntd: ¡ª¡éQu¨¦ alboroto? ¡éEsta mal vestirme un poco mas formal? Be no pudo evitar rodar los 0j0s. ¡ª Carlos, no me merezco tanto formalismo. En e] futuro, s¨¦ mas normal, ¡éde acuerdo? Lejos de enojarse, Carlos sonri6 con picardia. ¡ªVaya, vaya, con esas pbras. Aunque tu gusto no sea el mejor, tienes un lindo aspecto. Como no voy a mostrarte el respeto que mereces? Be respondio: ¡ªGracias, pero lo Unico que siento es vergiienza, nada mas. Despu¨¦s de recorre con mirada, Carlosent6: ¡ªEres tan indiferente. Otras mujeres lo veno un gesto carinoso, pero ti solo lo consideras vergonzoso. Be no le dio importancia evaluaci¨¦n de Carlos. ¡ªSoy asi, no necesito tanto de tu atenci¨¦n. Anadio: ¡ªAdemds, nuestra rci¨¦n noThis material belongs to N?velDrama.Org. es tan intimao para que tengas que esforzarte tanto por mi, ino crees? ¡éNo estaras cavando una trampa? Carlos fingio sentirse herido. ¡ªSolo quiero apreciar tu talento y verte en ion. (Por qu¨¦ desconfias de mis intenciones? ¡éAcaso confianza entres personas no es importante? Be se quedo sin pbras. La taberna al aire libre se establecia a ori del rio, con un ambiente hermoso y elegante. Alrededor del patio se colgaban flores ncas que llenaban el ambiente de un encantador clima. Al entrar con Carlos, en el escenario habia alguien cantando en voz baja, absorto en musica. Abajo, algunas personas bebian y conversaban, parecia ser un buen lugar para rjarse, El gerente, obviamente familiarizado con Carlos, se acerco a recibirlos en cuanto los vio. ¡ª Al ver a mujer que lo panaba, no parecio sorprenderse, y los ubico en un lugar con excelente vista. Luego, el gerente personalmente les trajo bocadillos y bebidas. ¡ª¡éTe apetece tomar algo? ¡ªpregunt6 Carlos con aire rjado. Be neg6 con cabeza. ¡ªNo puedo beber, mi salud est4 delicada. E no se sentia segura de su tolerancia al alcohol y, estando a ss con Carlos, prefiri¨¦ no arriesgarse a quedar en ridiculo. Afortunadamente, Carlos no insisti¨¦ en que bebiera, Despu¨¦s, ambos permanecieron sentados en taberna durante un par de horas. Be habia imaginado que seria iodo y dificil de soportar, pero el ambiente y atmosfera del lugar superaron sus expectativas, haci¨¦ndole sentir una sensacion de tranquilidad y rjacion. Lo que si le resultaba inusual era que Carlos insistiera en ofrecerle frutay ~~ bocadillos, intentando incluso limpiarles manos con una servilleta. Finalmente, Be no pudo contener mas su iodidad: ¡ªCarlos, ;podriaportarte con mas normalidad? Me hace sentir muy inc¨¦moda. La sonrisa en el apuesto rostro de Carlos era inocente. Lo soportas. I Esa noche, Carlos le habia pedido a Be que tocara bateria, una parte que no podia faltar. Al tomar los palillos, Be se rjo porpleto, tocando bateria con solturayodidad, fusionandose con musica, su rostro reflejando una alegria desenfrenada. Al terminar canci¨¦n, Be bajo del escenario. Capitulo 287 J Capitulo287 I Muchas personas le audieron y elogiaron, y Be se sinti6 alegre y agradecio con una reverencia. Al volver a mesa, Carlos tambi¨¦n audio con pereza. ¡ªNo es de extranar que tenga tantas visitas, tu habilidad es realmente impresionante. Disfrutar del espectaculo en vivo es mejor que ver el video. Be levanto cabeza con confianza. ¡ªjPor supuesto! En aquel entonces, e era el objeto de formacion intensiva del maestro. ¡ªVamos, jbrindemos por ti! ¡ªCarlos levant¨¦ su copa. Justo entonces, el gerente del bar le trajo a Be un coctel. ¡ª Senorita Fernandez, su actuacion fue excelente. Este es un nuevo producto de nuestra tienda, y se lo hemos preparado__ especialmente para que usted lo pruebe. Be tambi¨¦n levant¨¦ su copa. ¡ª Gracias. N?velDrama.Org owns all content. El sabor del c¨¦ctel era agradable, dulce y suave, facil de beber y sin rastro de alcohol. Be se lo bebi6 todo, mir¨¦ horay le dijo a Carlos: ¡ªCarlos, ya es tarde, he terminado mi tarea, puedo irme? ¡ªro ¡ªCarlos tambi¨¦n se puso de pie¡ª, Vamonos. Le entregos ves a Be. ¡ªHe bebido demasiado, ti conduce. Be neg6 con cabeza. ¡ªmar¨¦ a un taxi, haz que el chofer venga a recogerte. Carlos insisti¨¦. ¡ªTe he traido, asi que debo llevarte de vuelta, todavia tengo algunos modales de caballero. (Bueno, da igual, lo importante es volver al hotel rapido.) Be tomos ves y fueron juntos al estacionamiento. De vuelta en el hotel, Be le insistio a Carlos que mara a un chofer, y e se quito el cintur¨¦n de seguridad. Pero Carlos tambi¨¦n se quit el cinturon, se froto sien y dijo: ¡ªMe siento muy mareado, me quedar¨¦ aqui esta noche. Be abrio mucho los ojos. ¡ªjCarlos, qu¨¦ quieres decir! Carlos mir¨¦ de reojo. ¡ª¡éQu¨¦ estas imaginando? {Acaso crees que todavia podria estar interesado en una mujer casadao ti? } Be fruncio el cenio. ¡ª;Qu¨¦ te ha pasado estos dias? I Desde ayer en el restaurante, habia estado un poco raro. Hoy habia tenido muchosportamientos inusuales. Bajo insistencia de Be, Carlos le revel6 razon, algo impaciente. Laura habia estado actuandoo si estuviera con drogas estos dias. No solo fue al Grupo de Expedicion todos los dias, sino que tambi¨¦n habia enviado a alguien a investigar sus movimientos en privado. Para obligar a Laura a dejar ciudad de Mar, ¨¦l tenia que fingir que le I gustaba mucho Be. Carlos dijo lentamente: ¡ªDe todos modos, ti no quieres que e sea tu asistente, asi que coopera bien conmigo y ¨¦chpletamente. Be se quedo sin pbras. E no queria involucrarse en sus asuntosplicados. Pero Carlos resoplo friamente: ¡ª Crees que soy tan facil de tratar? Ya que entraste en mi barco, no tienes permiso de huir a mitad de bata, jtienes que actuar, lo quieras o no! ¡ªQu¨¦date quieta, has bebido demasiado, d¨¦jame bajarte del auto y llevarte al hotel. Carlos dijo mientras realmente abria puerta del auto para ayuda a bajar. Be: ¡ª...... Cuando los dos entraron juntos al hotel, nadie se dio cuenta de que a poca distancia se acercaba un brinte auto dorado. Daniel vio a Be y a un hombre entrando al hotel de manera intima, y se le abrieron mucho los ojos. Despu¨¦s, su mirada se volvi¨¦ despreciativa. La ultima vez, Be atin nego que quisiera coquetear con ¨¦l, pero al final result¨¦ que no podia soportar soledad y coqueteaba con otros hombres. Daniel los fotografi¨¦ y luego le envios fotos a Anna. Tener ese as amenaza no le sirvio de mucho a ¨¦l, pero era muy (til para Anna. Ultimamente, Anna le habiaprado un auto y le habia dado un buen proyecto para abrir una empresa, jasi que tenia que devolverle el favor! Capitulo 288 I Capitulo288 Cuando Anna recibi¨¦s fotos, reconocio rapidamente que el hombre de traje nco era Carlos. Ver a ¨¦l y a Be entrando tan intimamente al hotel sorprendi¨¦ un poco. Aunque Carlos era una persona disoluta, siempre se mantenia alejado de todo lo rcionado con Pedro, o es que ahora estaba tan cerca de Be? E habia visto antes a Be ir al hospital a visitar a Carlos, y sabia que habian cooperado por el asunto de Caza, pero Anna nunca imagin¨¦ que llegarian a este punto. ¡éSeria que Be, afectada por algo,This content is ? N?velDrama.Org. estaba coqueteando intencionalmente con Carlos para molestar a Pedro, o Carlos se estaba acercando a Be a proposito para irritar a Pedro? [Bien hecho, no entres al hotel ni le digas a nadie lo que has visto.] Anna le envi6 un mensaje a Daniel. En cuanto esas fotos lleguen a manos de Pedro, ¨¦l investigara a fondo todo el asunto. Por seguridad, era mejor que Daniel no apareciera por ahi. [Entendido, mantendr¨¦ boca cerrada.)] Al ver respuesta de Daniel, Anna guardo su tel¨¦fono con tranquilidad. No enviarias fotos a Pedro de inmediato, esperaria el momento adecuado para sacas. Cuando lo hiciera, sin importar c6mo lo explicara Be, este asunto se convertiria en una espina vada en el corazon de Pedro y en una bomba de tiempo. Despu¨¦s de llegar al vestibulo del hotel, Carlos reservo una habitacion en el mismo piso que de Be. Con dificultad, Carlos logr¨¦ pariar a Be hasta su habitacion, pero e se sacudio de encima. ¡ªVete rapido a tu propia habitacion, no quiero seguir actuando ni un minuto mas. Carlos miro de reojo y resopl¨¦: ¡ªNo pongas esa cara de que te he aprovechado, ti eres una mujer casada y yo soy un soltero de se alta, jsi nos ponemos a analizar esto, quizas yo soy el que sale perdiendo! I Be se quedo sin pbras. ¡ª Bien, jt eres el que sale perdiendo! Respetable senorito soltero Carlos, {ya terminaste de actuar? ;Puedes irte ya? Carlos se acosto directamente en el sofa. ¡ªUn par de horas despu¨¦s. Be estaba confundida. Carlos dijoo si fuera lo mas natural. ¡ªHay que hacer bien actuacion, ya que yo te he panado ebria hasta tu habitacion, es inevitable que haya cierta... dificultad para contrrme. Be se lo record: ¡ªSenorito Carlos, todavia no me he divorciado y este tipo de conducta lo convertiria en el amante. Si se propagara, se reirian de I p¡ª usted y lo tomarian a bu. Siendo el jefe del Grupo Expedicionario y ademas el senorito de familia Sanchez, ;no deberia mantener al menos algo de su reputacion? Carlos se saco los zapatos con desd¨¦n. ¡ª Perfecto, reputacion de familia Sanchez tambi¨¦n deberia perderse, de lo contrario ellos no sabrian qu¨¦ se de cosa han criado. Be se quedo sin pbras. ¡éQu¨¦ mas podia decir ante alguien que ni siquiera se respetaba a si mismo? ¡ªApaga un poco luz y haz lo que tengas que hacer, sin molestar mi descanso. Carlos ordend a Be con total descaro. Be atin lo encontraba inapropiado. ¡ªA ti no te da vergiienza, pero a mi si. Todavia tengo el estatus de mujer casada, debo mantener un minimo de moralidad y no puedo estar en misma habitacion que un hombre. Al escuchar esto, Carlos resopl¨¦ con desd¨¦n. ¡ªHas dicho que te divorciaras durante tanto tiempo y atin no lo has logrado, es porque Pedro lo esta retrasando, verdad? Le ech6 una mirada deplicidad a Be. ¡ªSi ¨¦l se empefia en no querer divorciarse, no podras lograrlo. ¡ªPuedo demandar, y ademas, (qu¨¦ tiene que ver eso con lo que estamos hando? ¡ªdijo Be. ¡ª Por supuesto que tiene rcion I gruno Carlos¡ª. Dejando a undo si tienes o no el valor de entar I demanda, incluso si realmente pudieras ir y demandar sin miramiento, eso no tendria ¨¦xito, ¡éacaso crees que el equipo de abogados que contrata Pedro es de pacoti? ¡ªAsi que tinica forma es ir por un camino indirecto, hacer que Pedro crea que has sido infiel, y asi te divorciara lo mas rapido posible. Aunque todo lo que decia Carlos era unapleta tergiversacion, Be no pudo evitar dudar ante sus pbras. Pedro era orgulloso y posesivo, incluso si ya no amaba, si se enteraba de que e se acercaba a Juan, se molestaria y disgustaria. Si supiera que e estaba en misma habitacion que Carlos, seguramente se enfureceriay dejaria de inmediato. ¡ªEntonces, {es que no quieres que Pedro te malentienda, o es que en realidad no quieres divorciarte? ¡ª pregunto Carlos. Capitulo 289 Capitulo289 Be le habia echado una mirada desdenosa a Carlos. ¡ªNo hablemos de mi ahora. Si haces eso, es probable que Laura no se d¨¦ por vencida, y habras provocado un gran malentendido. Si llega a odiarme, {qu¨¦ voy a hacer? Carlos sonri6 con malicia. ¡ªEntonces tendras que resolverlo ti misma. Be se quedo sin pbras. La expresion de Carlos seguia siendo picara. ¡ªSmente son dos horas, podrias conseguir una noche 0 mas de tranquilidad. (Estas segura de que no insistes? Be conocia bien forma de actuar de Carlos. El nunca seguia el protocolo establecido. ¡ª¡éPor qu¨¦ tienen que ser dos horas? ¡ªpregunto Be, sin pensar. Inmediatamente se arrepinti6 de haber hecho esa pregunta, pues intuia respuesta. Y efectivamente, en el rostro de Carlos apareci6 una sonrisa burlona. ¡ªVaya, ¡ées que acaso Pedro ni siquiera puede aguantar ese tiempo? ¡ªjCuida tus pbras! Exmo Be, avergonzada, y se encerro en el dormitorio contiguo. No pudo evitar recordar advertencia que Pedro le habia hecho sobre Carlos, dici¨¦ndole que era dificil de tratar y que podria llegar a engana. Ahora Be sentia que esa advertencia se estaba cumpliendo. El alcohol del coctel dejo un poco inconsciente, asi que Be BS simplemente se tir6 en cama, sin querer pensar mas en el asunto. Property ? of N?velDrama.Org. Ya que habia llegado a este punto, ;de qu¨¦ serviria seguir mortificandose? Si,o decia Carlos, Pedro se divorciara rapidamente, e podria soportarlo. Despu¨¦s de un rato sin poder conciliar el sueno, Be revisos redes sociales. Pedro, quien casi nunca publicaba nada, habia subido una foto deida del trabajo, panada de leyenda [jQu¨¦ m esta!] I Debajo, Manuel habiaentado: [Hermano Pedro, (has ido al extranjero? jQu¨¦ p¨¦simaida! Deberias buscar un buen restaurante, sino, tu esposa se va a preocupar__ mucho.) Quizasida estaba realmente m, porque Pedro le habia respondido a Manuel: [No tengo tiempo. ] [Entonces no hay mas remedio que dejar que tu esposa te diga algunas pbras bonitas para consrte.] Bromeo Manuel. Conociendo a Pedro, Be sabia que ni siquiera le daria importancia a eseentario tan burl¨¦n. Estaba a punto de seguir revisando otras publicaciones cuando, por idente, actualizo pagina. Un minuto antes, Pedro habia respondido escuetamente a Manuel: 1/6 [Si]. Be sintio que todo aquello era ridiculo. {¡éEn serio cree que unas simples pbras van a poder consrlo?) {¡éQu¨¦ pretendia Pedro con esa respuesta tan infantil y rodear?) {¡éAcaso buscaba reafirmar su importancia para e?) Be estuvo a punto de responderle [No es mi obligacion]. Pero luego lo pens¨¦ mejor y decidi¨¦ simplemente ignorar su publicacion, pasando dergo por su perfil. Al dia siguiente, Be se desperto naturalmente. No sabia a qu¨¦ hora se habria ido Carlos noche anterior. E se habia quedado dormida jugando con el tel¨¦fono y al levantarse a mitad de noche, ya no habia nadie mas. Despu¨¦s de cerrar con ve, Be se ducho y volvio a dormir. Ahora se sentia fresca y despejada, asi que decidi6 ir a visitar a su abuelo. Compro unos bocaditos que a ¨¦l le gustaban y se dirigi6 en coche a casa de familia Fernandez. ¡ªjAbuelo! Exmo emocionada al entrar en el patio. Capitulo 290 Capitulo290 ¡ªBe, aqui estas tambi¨¦n, La recibi6 udia, y no su abuelo. Al ver que udia tenia ens manos una fruta a medio pr, Be frunci6 un poco el cefio. ¡ª¡éQu¨¦ haces ti aqui? udia sonrio sin ningtn recelo. ¡ª Hace mucho que no veia al abuelo, asi que he venido a visitarlo. En el pasado, udia solia venir a menudo a casa de familia Fernandez y era muy cercana a su abuelo. Pero en los tiltimos dos afios no habia aparecido por aqui, asi que su visita I repentina no parecia ser una simple visita de cortesia. Be, has llegado. Dijo el abuelo, saliendo de 1a casa: udia acaba de llegar, dice que ha venido a hacermepaiiia. Al ver al abuelo con un semnte yun animo inusualmente mejores, Be no quiso echara udia de inmediato. En su lugar, pari6 al abuelo al interior y le llevo los bocaditos que habia traido. ¡ªAbuelo, disfrute de estos a su ritmo. Tengo que har un momento con udia. Dijo, y luego se llevo a udia al pequeno jardin. Property ? of N?velDrama.Org. ¡ª Bien, su¨¦ltalo. Cual es el proposito de venir aqui? udia se mostr¨¦ un poco dolida. ¡ªEIl abuelo siempre fue tan bueno conmigo, ¡éPor qu¨¦ no puedo venir a verlo? ¡ª Be, s¨¦ que antes he hecho cosas mal. Pero he estado reflexionando mucho y he decidido que de ahora en adnte har¨¦ todo lo que ti me digas, lo que ti quieras. Pero Be permaneci6 impasible ante los ruegos de udia. ¡ªBe, soy muy sincera. Le rogu¨¦ a mi padre durante mucho tiempo que dejara que el tio firmara un contrato de especias, y me tomo mucho tiempo facilitar esta cooperacionesta. ¡ª Ya se ha firmado el contrato? ;Cuando? interrumpi6 de pronto Be. udia no entendia esa reion tan sorprendida de Be. La dltima vez que menciond el asunto, e tambi¨¦n se habiaportado de forma simr ¡éAcaso Be sospechaba algo? ¡ªEl contrato ya se firmo ayer por tarde ¡ªrespondio udia, extrafiada ¡ª. Be, ¡éhay algtn problema? Te noto un poco desanimada. Be no le contesto y subi¨¦ rapidamentes escaleras para mar a su tio Alejandro. Le pregunt6 directamente por el asunto del contrato de especias. Tras confirmar informacion con su tio, Be no pudo contener mas su voz. ¡ªTio, si habia problemas con el contrato, por qu¨¦ aun asi lo firmaron? Alejandro, de buen humor, no se molesto por el tono de Be, ¡ªLos problemas que habia se corrigieron, ellos mismos reconocieron que fue un descuido suyo. Asi que podemos seguir adnte con cboracion. ¡ª¡éEstd seguro de que se modifico todo y que el departamento legal lo revis6? ¡ª Be no terminaba de fiarse. ¡ªjPues ro! {Con todo lo que tiene que ver con dinero, yo siempre soy extremadamente cuidadoso! ¡ª Puede enviarme el contrato para que lo revise? Aunque Alejandro no tenia muchas ganas de enviarlo,o e habia intervenido en negociacion, no se nego a hacerle llegar el contrato. Be lo examin con detenimientoyprob6 que efectivamente se habian corregido los puntos que pedro habia cuestionado anteriormente, Asi que, por ahora, parecia un contrato legal y sin fisuras. Be, si bien entendia de temas de inversion, no era experta en cuestiones de negocios. No lograbaprender qu¨¦ sentido tenia para familia P¨¦rez llevar a cabo esta operacion. No podia ser que realmente quisieran hacer un favor a familia Fernandez. Quiza Pedro tuviera alguna vision mas perspicaz, pero Be descartaba porpleto pedirle consejo. Sac¨¦ el tel¨¦fono dispuesta a mar a ra para consultarle. Pero entonces vio que tenia un mensaje en WhatsApp. Al leer su contenido, Be palideci¨¦ de golpe. i Capitulo 291 Capitulo291 Era una fotografia. Tp En e se veia a Carlos sujetand del brazo mientras entraban juntos al vestibulo del hotel. Era Daniel quien le habia enviado esa imagen. [Senorita Fernandez, se imaginao reionaria su esposo si viera esto?], decia el mensaje que panaba fotografia. Be esboz6 una sonrisa ir¨¦nica. Habia pensado que primero recibiria advertencia de Laura, pero result¨¦ ser Daniel el primero en ponerse en contacto con e. [¡éQu¨¦ quieres?], le pregunta. ¡ª_¡ª pl Sh [No se preocupe, sefiorita Fernandez, mi boca esta muy bien cerrada. Yo usted es prima de Lareyna, jamas difundiria esto. Solo le advierto que tenga mas cuidado en el futuro]. €? Be sabia perfectamente cu¨¦les erans intenciones de Daniel. Pensaba que e, dolida por amor, buscaba venganza de esa manera. Ademas, Daniel crefa que podia sacar algun provecho, pues en su mente Be era una ingenua con mucho dinero. [¡éPor qu¨¦ no tomamos un caf¨¦ juntos?], le propuso Be, ofreci¨¦ndole una rama de olivo. Ya que Daniel se creia contrr su debilidad, a Be le convenia acercarse mas a ¨¦l. Asi seria mas facil maniobrar, IThis material belongs to N?velDrama.Org. Daniel acepto encantado: JDe acuerdo. Estos dias he estado muy ocupado con asuntos de empresa, pero en unos dias estar¨¦ libre para quedar con usted, sefiorita Fernandez]. Despu¨¦s de despachar a Daniel, Be se Puso en contacto con ra. Le explic¨¦ lo del contrato y sus preocupaciones al respecto. ra medit¨¦ un instante antes de responder: ¡ªSi otra parte realmente quiere tenderles una trampa, aun con un contrato impecable, podrian crear problemas a hora de los envios 0 en otros aspectos para daar su reputacion. ¡ªro, mientras puedan garantizar ques entregas se realicen sin incidentes, no deberian surgir problemas, ra trat6 de tranquiliza: ¡ªNo te preocupes, piensa en lo positivo. iEs un pedido muy importante! Si sale bien, Sera un gran ¨¦xito y un jugoso negocio. Dadass circunstancias, a Be no le quedaba mas remedio que pensar de ese modo. Sin embargo, su tio parecia muy ansioso por los beneficios, asf que lo mejor seria encontrar pronto un subdirector experimentado y de confianza que ayudara. Be le pidi¨¦ a ra que le buscara un buen candidato, y luego haria tambi¨¦n con su suegro para que estuviera atento a posibles opciones. ¡ª Be, ya te has recuperado despu¨¦s del secuestro por Luis dltima vez? ra dijo: ¡ªYa he presentados pruebas a policia, y el orfanato tambi¨¦n ha confirmado conducta criminal de Luis. Habl¨¦ con un abogadn y dijo que probablemente lo condenarian a mas de 10 afios de prision. Luis se merecia su castigo. No apreciar una buena familia y una prospera carrera, y luego hacer actos despreciables bajo el pretexto de bienestar social. Despu¨¦s de ser expuesto, en lugar de reflexionar, trat6 de perjudicar a ra e incluso intento culpa. ¡ªDespu¨¦s de mas de una d¨¦cada de matrimonio, ni siquiera me imagin¨¦ que llegaria a este punto, Wy TY BUNS Despu¨¦s de suspirar, ra dijo con cierta vion: ¡ª Be, tengo sensacion de que es posible que Luis haya sido instigado por alguien mas en este secuestro. Be se quedo perpleja. ¡ª¡éPor qu¨¦ dices eso, ra? ¡ªEs cierto que Luis recurre a tacticas sucias y que se desquita con los demas cuando fracasa. Pero es una persona que teme a los fuertes y abusa de los d¨¦biles. ra expres6 sus sospechas: ¡ªAntes, cuando amenazo a ti, Luis sali¨¦ muy mal parado despu¨¦s de que el director Romero lo castigara. Ahora que ha salido, lo mas probable es que trate de resolver el asunto del orfanato o vaya a implorar al director Romero que lo deje en paz, o se atreve a ir a buscarte para vengarse? ¡ªAdemads, fuiste a Provincia de Lago I Vy ni siquiera yo sabia que habias regresado, o pudo Luis saber tu itinerario y tender una emboscada? Al oir esto, expresi¨¦n de Be cambi¡é ligeramente. Es cierto, su visita a casa de su abuelo fue una decisi¨¦n temporal, o podria Luis saberlo y preparar una emboscada con antci¨¦n? ¡ªro, es solo una conjetura mia. Es posible que simplemente quisiera desquitarse contigo a pesar de saber que iba a salir muy mal parado. ra continud: ¡ªSin importar si Luis fue instigado o no, los hechos fueridos por ¨¦l y debe asumir responsabilidad, Mi principal preocupacion es que haya alguien detras de ti apuntando a ti, y que no puedas estar a tiempo para prevenirlo. ¡ªLuis nos odia profundamente, y ahora ha llegado a este final. No podremos sacar nada preguntandole a €l. Be, no temas lo que pueda pasar, pero ten mucho cuidado, seguridad es lo mas importante. ¡ªGracias por advertencia, ra. Tendr¨¦ cuidado. ¡ªBe agradeci¨¦ a ra. a Capitulo 292 Capitulo292 Despu¨¦s de un par de frases mas, finalmente colgaron el tel¨¦fono. Be frunci¨¦ el ceno. Sirealmente habia alguien detras de trama del secuestro, temia que Anna tambi¨¦n estuviera involucrada. Al finy al cabo, tinica persona que le guardaba rencor era Anna. Al pensar en lo cerca que estuvo de ser ultrajada, Be apretd los pufios con fuerza. [Todos y cada uno de esos incidentes, se los haria pagar a Anna personalmente! Despu¨¦s de calmarse, Be se dirigi¨¦ a s. ¡ªiBe, he preparado un to de frutas y tu ensda de frutas favorita! iVen a proba! ¡ª udia habia traido el to de frutas y saludaba amablemente. Be despacho con frialdad. ¡ª udia, te aconsejo que no malgastes tus esfuerzos aqui, no volver¨¦ a ser enganada por tus falsas apariencias. ¡ªNo necesitas fingir ni parecer ofendida ¡ªBe detuvo antes de que actuara¡ª. Si digo esto es porque ya s¨¦ todo lo que has hecho, asi que nada de lo que digas cambiars cosas. Al oir esto, el rostro de udia palideci¨¦. ¡ª¡éBe, solo porque us¨¦ un par de tus prendas y te hice algunaspras, ya has echado por borda nuestra amistad? Te lo repito, de ahora en adnte hards lo que yo diga, y puedes devolverme el dinero que gastaste, {qu¨¦ mas quieres? Be se rio con desd¨¦n. ¡ªEl dinero puedo recuperarlo, pero amistad, olvidalo. Eres demasiado fea y falsa, no mereces ser mi amiga. udia se enfureci6. ¡ªjTu...! iTraicionas a quien te apoyd! jMi padre acaba de firmar un contrato con familia Fernandez, y td ya les das espalda! El tono de Be se volvi¨¦ atin mas g¨¦lido. ¡ªYo no te pedi que me ayudara, ¡éacaso no fuiste ti quien se empeno en eso para hacerme trampa? Al ver expresion resuelta de Be, udia se sinti¨¦ desconcertada, ¡ª iQu¨¦ tonterfas! ¡ªYa que me consideras indigna de tu amistad, jentonces todo lo que he hecho por ti durante estos anos se ir al diablo! {Nuestra amistad queda terminada para siempre! Dicho esto, udia tom¨¦ su bolso y se marcho furiosa. Alberto, que acababa de entrar desde afuera, qued¨¦ un poco desconcertado al ver a udia salir precipitadamente. ¡ª Be, (han tenido una pelea ustedes dos? Be ayud¨¦ a sentarse a su abuelo y le conto brevemente sobre los hechos que udia le habia estado insistiendo, asio sobre el asunto del contrato. ¡ªAbuelo, cuando algo sucede fuera de loin, es que hay algo raro detras. La familia P¨¦rez no se ha rcionado con nosotros en tanto tiempo, y de I pronto nos traen este gran negocio. Me temo que no tengan buenas intenciones. Y en cuanto a lo del subdirector, es algo urgente tambi¨¦n. M. Q. no puede far bajo ninguna circunstancia. Alberto mir6 a Be con cierta ternura y satisfion. ¡ªBe, has crecido mucho. ¡ªCuando estaba en el hospital, tu abuelo Cruz meent que temia que Dario se sintiera muy solo despu¨¦s de que ¨¦l ya no est¨¦. Queria que Dario viniera a ciudad de Mar, para que pudi¨¦ramos cuidar el uno del otro. Asi que estoy pensando en darle algunas iones, para que venga a trabajar a M. Q. (Qu¨¦ te parece? Dario estaba muy familiarizado con el rubro de belleza, pues su carrera profesional habia estado rcionada con eso. Que ¨¦l viniera seria lo mejor. Pero Be pregunto. ¡ª¡éY si a hermano Dario le parece que seria desaprovechar su talento venir a ser el subdirector? ;Y si no acepta? Alberto respondi6: ¡ªCuando termine de arrer sus asuntos all3, le preguntar¨¦ qu¨¦ opina. ¡ªMuy bien. Be se qued6 panando al abuelo a almorzar en casa. Luego, cuando el abuelo se fue a descansar, Be sali6 a ver un apartamento con un agente inmobiliario. El agente le encontr¨¦ un apartamento de tapa dura de acuerdo con su solicitud. I : Mientras escuchabas explicaciones del agente, el tel¨¦fono de Be son¨¦. Era una mada de Pedro. Considerando diferencia horaria, a debia de ser madrugada. ¡éQu¨¦ motivo tendria Pedro para ma a esas horas de noche?This material belongs to N?velDrama.Org. Capitulo 293 Capitulo293 Ayer por maiiana, ¨¦l colgo el tel¨¦fono enojado, diciendo que al volver se divorciarian y advirti¨¦ que no se arrepintiera. Seguin razon, antes de que ¨¦l regresara, no deberian volver a tener contacto, entonceso es que lo estaba mando? Be contesto el tel¨¦fono y dijo ""¡éA16?". Pero del otrodo solo hubo silencio. ¡ª¡éPedro? ¡ªBe volvi¨¦ a preguntar con duda. El otrodo permaneci¨¦ en silencio. ¡ªSi no hay seal, colgar¨¦. ¡ªdijo Be, dispuesta a colgar. ¡ªTos, tos. ¡ªse escuchd tos de Pedro desde el otrodo. ¡ªBe, tengo hambre. Luego, se escuch¨¦ voz un tanto ronca de Pedro. Recordando publicacion que Pedro habia hecho, Beent¨¦ sin expresion. ¡ª¡éPara qu¨¦ me mas si tienes hambre? Ve aprar algo deer. Pedro tosid un par de veces y con voz ronca dijo: ¡ªT1 me presumiste antes que tenias un secreto para preparar un delicioso arroz con leche, tan espeso y Cremoso. Qu¨¦ presumir, mas bien erapartir. Be no lo refut¨¦. ¡ª¡éY bien? ¡ªDime el m¨¦todo, quiero tomar. ye Be estuvo a punto de burse de Pedro: {Antes cuando te lo preparaba ni siquiera loias, y ahora me ruegas. jRidiculo!) Pero al escuchar su voz d¨¦bil y sin fuerzas, era evidente que tenia mucha hambre para ma. This content is ? N?velDrama.Org. Pedro era muy exigente conida, y esta vez se habia decidido a hacerlo ¨¦1 mismo, lo que demuestra queida de a no le debia gustar nada. A Be ya no le importaba discutir por cosas del pasado, ¡ªEnseguida te envio por mensaje el m¨¦todo para preparar el arroz con leche. Pedro no volvi6 a har. Pensando que le parecia una molestia, Be dijo: ¡ªTranquilo, es facil, cualquiera puede hacerlo. oo ¡ªBe... Cuando Be se disponia a colgar nuevamente, Pedro volvi¨¦ a mar. ¡ª¡éQu¨¦ mas? Al preguntar, Be no escuch¨¦ respuesta de Pedro, solo su respiracion mas pesada de lo normal. No sabia qu¨¦ queria, no haba ni colgaba. Be ya no tenia intenci¨¦n de seguir hando con ¨¦l. ¡ªYo... ¡ªSenorita Fernandez, esta propiedad tiene una excelente ubicacion y buena iluminaci¨¦n, si le interesa, puede considera. Se le acerco el agente inmobiliario para presentarle el apartamento. Be le senalo su tel¨¦fono y dijo: ¡ªUn momento, por favor. ¡ª ¡éEstas viendo una casa? ¡ªPedro escuch¨¦ su conversacion y pregunto con voz grave. No habia razon para ocultarlo. ¡ªSi, no puedo seguir viviendo en un hotel. La respiracion de Pedro se volvio mas pesada, no dijo nada y colgo el tel¨¦fono. Qu¨¦ extrano era este hombre. Be refunfund para sus adentros, le envi a Pedro el m¨¦todo para preparar el arroz con leche y siguio viendos casas. Vio un par de propiedades esa tarde, pero ninguna le convencia del todo. Viendo que aun era temprano, Be fue al gimnasio. Su programa de dos meses estaba por terminar, asi que necesitaba practicar un poco mas. Capitulo 294 Capitulo294 Luego, con tanto que hacer, probablemente no tendria tiempo de volver a, asi que mejor practicaria en casas ticas de defensa personal que Juan le habia ensefiado. Tan prontoo quiso contactar a Juan, otra parte se puso en contacto con e. Be atin no habia llegado al gimnasio cuando recibi¨¦ un mensaje de voz de Juan. [Hermanita, jhemos pasado primera ronda con ¨¦xito y luego otras dos etapas de selion! Ahora estamos entre los primeros cincuental. Escuchando alegre voz de Juan, Be tambi¨¦n se alegro por ¨¦l. [Para mantener el ritmo, ahora no podemos salir, tenemos que seguirpitiendo parapasardelos I cincuenta a los treinta. Si lo logramos, el director nos dejar grabar algunos anuncios]. Juan sigui¨¦partiendo su emocion, [Aunque no hay ingresos, con exposicion no tendr¨¦ problemas para conseguir otros anuncios. jEntonces podr¨¦ devolverte el dinero!]. Be se divirti6 con Juan yy s simplemente lo mo. ¡ªAsi que te esfuerzas tanto para poder pagarme cuanto antes, no? ¡ªiPor supuesto que no! ¡ª]Juan explico con nerviosismo¡ª. Es solo que... A mitad de explicaci¨¦n, Juan no supo c¨¦mo continuar, asi que cambio de wy "''V VVnve tema: ¡ªHermanita, el programa dice que si llegamos a los treinta finalistas, habra una recepci¨¦n a que podras asistir silo logro. ;Vendrias? Be solt6 una risita. ¡ª Por supuesto. Poder presenciaro una personaun se convertia lentamente en un idolo seria una experiencia especial. Al dia siguiente, Be se estir¨¦ perezosamente al levantarse y vio que su abu le habia mado varias veces. Anoche habia puesto el tel¨¦fono en silencio, asi que no oyd que sonara. Be se apresur6 a devolver mada a su abu. ¡ª¡éAbu, me buscaba? La abu Romero, con tono apremiante, le pidi¨¦ que fuera a Ia vieja casa. Sin saber qu¨¦ podia ser tan urgente, Be se apresur¨¦ a ir. Al ve, abu Romero le tomos manos con cierta urgenciay fue directo al grano: ¡ªBe, el subordinado de Pedro me m¨¦ esta mafiana, dijo que Pedro esta enfermo en el extranjero, lleva dos dias siner, ha tomado medicamentos pero no se ha recuperado, esta postrado en el hotel. Be recordo el tono de voz de Pedro al ma ayer al mediodia, realmente sonaba sin fuerzas y tosia con frecuencia. Wy "0 BONUS Pensaba que solo era porque no habia dormido bien, ¨¦pero resulto que estaba enfermo? R= I La expresion en el rostro de abu Romero denotaba preocupaci¨¦n, ¡ª Pedro es de caracter fuerte, aguanta todo sin quejarse, pero en un lugaro el pais de Marelia, probablemente no se acostumbre al climayida. Si sigue asi, me temo que su salud se deteriorara. Be sabia que, aunque abu Romero solia regariar a Pedro, en el fondo lo amaba profundamente, pues lo habia visto crecer a sudo. ¡ªBe, abu sabe que estas decepcionada de Pedro, pero su padre ya no esta en el pais y yo tampoco puedo viajar por mi salud. ;Podrias, por favor, ir a visitar y cuidar a Pedro? ¡ªpregunt¨¦ abu Romero. Ante esa petici6n, Be no pudo negarse. y No solo por el delicado estado de salud de abu, sino porque a su avanzada edad, era impensable que e misma emprendiera un viaje al extranjero. Be no pudo evitar recordar su vida anterior, cuando lloraba suplicando a abu que les consiguiera oportunidad de viajar al extranjero. Queria buscar un espacio y un tiempo a ss con Pedro, para recuperar su rcion. Ahora, paradojicamente, tenia esa oportunidad esta vida. Peros circunstancias habian cambiado. Su abu le pidi¨¦ que se fuera al extranjero para cuidar a Pedro, Wr TO BONUS que estaba enfermo. Tal oportunidad, si fue en vida anterior, no podia imaginar lo feliz que era. This content is ? N?velDrama.Org. Ahora que los tiempos habian cambiado, estaba maspleja en su corazon. Al ver que Be no respondia, abu Romero atin le tomaba mano. ¡ª Be, si te sientes ioda, no te preocupes. Despu¨¦s de todo, ti y Pedro estais en proceso de divorcio, abu no te culpar¨¦. Be tranquilizo: ¡ªAbu, no se preocupe, ir¨¦ a empacar algunas cosas y luegoprar¨¦ el boleto para ir al pais de Marelia. Al oir eso, voz de abu Romero se quebro ligeramente por emocion. ¡ª Be, abu no se equivoco contigo, eres una buena chica de coraz¨¦n bondadoso. Saliendo de vieja casa, Be regreso al hotel, recogi6 algunas prendas al azar y reserve el vuelo al pais de Marelia. Capitulo 295 Capitulo295 Varias horas despu¨¦s, Be lleg¨¦ al aeropuerto del pais de Marelia. Miguel, quien habia recibido el mensaje de abu, esperaba con sus maletas cuando salio. ¡ªSenora,mentos molestias de tu viaje. Miguel le dijo con respeto: ¡ªEl director Romero esta enfermoy descansando en el hotel, y yo tenia miedo de que tu itinerario cambiara, asi que no le cont¨¦ sobre su visita por el momento. Cambiar itinerario? Deberia tener miedo de que no viniera. Be le pregunt6: ¡ª¡éQu¨¦ le paso a Pedro, ha visto al m¨¦dico? ¡ªTiene algo de fiebre y tos, pero s¨¦lo ha tomado un poco de medicamento, sin ir al doctor. SE Explic6 Miguel: ¡ªEl problema es que el clima aqui es mas frio, el director Romero no se abrig¨¦ bien y se resfrio, ademas de que no haido adecuadamente, por eso se ha agravado. Be no pudo evitar pensar en silencio que era un workaholic que no hacia caso. . Miguel le dijo: ¡ªNo me escuchaba, no veia a un m¨¦dico, y me preocupaba que el cuerpo del director Romero no pudiera resistir, asi que no tuve mas remedio que mar a Anciana Romero. Be sonrio sin decir nada. Miguel sabia que e y Pedro iban a divorciarse, y no queria notificarselo directamente. Por eso, busc¨¦ abu Romero. Property ? of N?velDrama.Org. De esa manera, carinosa abu acudiria a Be para cuidarlo. No por nada era el hombre de confianza de Pedro, pues tenia en cuenta cada detalle. El chofer manejaba el auto, mientras Miguel odaba el pequerio equipaje de Be en el asiento trasero y ¨¦l''se sentaba en el asiento del copiloto. En el trayecto en coche, Miguel atendi6 varias madas de trabajo, pues al estar enfermo Pedro, algunas tareas habian recaido en ¨¦l. Beprendio entonces situacion agobiante en que se encontraba. Tenia que trabajar y cuidar a su jefe, que era muy dificil. Unos minutos despu¨¦s, llegaron al hotel. Miguel llevo el equipaje de Be mientras subian juntos en el ascensor. Al abrir puerta de suite de Pedro, Miguel le indic6 a Be que pasara primero. E entr¨¦ y vio que era una suite.de negocios, con una s de estar y un escritorio, y el dormitorio al fondo. ¡ªEs posible que se haya quedado dormido despu¨¦s de tomar el medicamento. ¡ªdijo Miguel. Debido al jetg, Be sali¨¦ durante el diay llegd aqui durante el dia. Dado que Pedro descansaba, Be decidi6 no irrumpir de momento. ¡ª Senor, ¡éhas estado mucho tiempo en el avion y tienes hambre? Quieres que te pida algo deer? ¡ªpregunto Miguel. Be sacudio cabeza. ¡ªVe a atender tus asuntos, puedo cuidar de mi misma. Miguel, sin insistir mas, se retir6 de habitacion. Cuando Be regres¨¦ a s, Pedro acababa de salir del dormitorio. Vestia una camisa, no se sabia si de noche anterior o acabada de ponerse, con algunas arrugas. Tenia el ceno fruncido y losbios resecos, reflejando en su apuesto rostro cierto agotamiento. Habia perdido aque distante superioridad que solia mostrar, adquiriendo una faceta mas cercanay terrenal. Al ve, los oscuros ojos de Pedro se iluminaron con un brillo de alegria. ¡ª¡éQu¨¦ haces aqui? ¡ªpreguntd con voz ronca, tosiendo un par de veces. Be le respondi¨¦ con sinceridad. ¡ªLa abu se preocupaba de que estuvieras enfermo y sin nadie que te cuidara, por eso me envio a vero estabas. Ademas, aprovecho para que firmes los papeles del divorcio. El semnte de Pedro se endurecio levemente. ¡ªBe, ;acaso ese ultimo proposito no es el verdadero motivo de tu visita? Be lo mir impasible. ¡ªPuedes pensar eso si quieres. ¡ª Tos, tos, tos! ¡ªPedro se agarro al marco de puerta, tosiendo con fuerza por ira. Capitulo 296 Capitulo296 Al verlo tan d¨¦bil y fatigado, Be decidio no empeorars cosas. ¡ªNo te esfuerces, qu¨¦date acostado. ¡ªAyidame a levantarme. ¡ªle pidio Pedro con dificultad. Be no se nego y lo ayudo a volver a recostarse en cama. Junto a esta habia unaputadora encendida, seguramente Pedro usaba para atender sus asuntos cuando tenia un momento libre. ¡ªTengo sed. ¡ªvolvio a decir. Ante su condicion de enfermo, Be fue a buscarle un vaso de agua. Pero alli no habia agua caliente, ni siquiera a temperatura ambiente. Por lo que tuvo que poner a calentar un poco. La suite contaba con una pequena cocina, pero se veia impecable, era evidente que nadie habia usado antes. ¡éAcaso Pedro ni siquiera habia cocinado cuando le pidi6 a Be receta para hacer un poco de sopa? Con el agua caliente, Be le llevo el vaso a Pedro. Pero lo encontrd absorto trabajando enputadora. ¡ª No puedes dejar el trabajo por un rato y descansar? ¡ªle recrimino e. Pedro mir de reojo sin responder, continuando con sus tareas. Be prefirio no insistir mas y se puso a buscar informacion sobre los restaurantes de zona. Ya que estaba ahi, al menos probariaida local. Pero Pedro interrumpio. ¡ª Aqui no hay nada bueno paraer, cocina td algo para mi. Mientras buscaba, Be escuch¨¦ que Pedro le dijo: ¡ªQuiero sopa de arroz. Be levantd vista y vio que Pedro habia cerradoptop y sostenia el vaso de agua sin expresion en el rostro. Be no pudo evitar soltar una leve risa. ¡ªSenorito, director Romero, yo solo vine porque abu me envio a vero estabas, no a cuidarte o ser tu ninera. Si quiereser, hazlo ta mismo. De todos modos, ya te envi¨¦ receta al tel¨¦fono. Era quisquilloso conida y no estaba dispuesto a cocinar para si mismo. E no toleraria su capricho. Pedro se quedo sin pbras. No pretendia que Be lo atendiera, solo queria saber si alin se preocupaba por ¨¦l. Pero se sorprendio al descubrir que aque Be que antes le preparaba cena todos los dias, ahora ni siquiera queria hacerle una senci sopa de arroz. No lograba entender del todo esos sentimientos. Property ? of N?velDrama.Org. Irritacion, decepcion y extraneza lo embargaban. Finalmente, Be encontr¨¦ un restaurante franc¨¦s con buenas resenas en linea. Cuando se estaba arrendo para salir, noto que Pedro tambi¨¦n se habia puesto su abrigo, evidentemente dispuesto a pana. Be lo mir6 con recelo. ¡ª¡éNo estabas enfermo? Y ademas, no te gustaida extranjera, {por qu¨¦ quieres venir? Pedro observ¨¦ mientras Be se ponia un vestido elegante y ajustado, con un abrigorgo cenido a cintura. Se vefa radiante y juvenil. Reprimiendo el impulso de rodearle cintura, Pedro respondio con frialdad: ¡ªNo puedo morir de hambre. Dicho esto, se adntd y abrio puerta. Be lo sigui¨¦ de cerca. ¡ª¡éSabes cual es el nimero de emergencias por aqui? Por si te desmayas de debilidad. Pedro se quedo sin pbras. Dijo e, saliendo con ¨¦l del hotel. E atraj¨¦ miradas de los transetntes. Capitulo 297 Capitulo297 Be era mas menuda que los lugarerios y tenia un aspecto juvenil, por lo que pronto un apuesto y confiado joven se le acerc¨¦ para pedirle su numero de tel¨¦fono, preguntandole si estudiaba por alli. ¡ªLo siento, es mi esposa. No puedo darte su contacto. Respondi6 Pedro rapidamente en un ingl¨¦s fluido y natural, antes de que Be pudiera contestar. Aunque el extranjero tenia unos rasgos faciales muy atractivos, aldo del alto y gardo Pedro parecia bastante sencillo. Especialmente innata elegancia altiva de Pedro facilmente hacia sentir a los demas su propia insignificancia, El joven no insistio mas y se disculp6 antes de irse. Pedro entonces roded esbelta cintura de Be con surgo brazo, sin dejarle opcion. Be queria luchar, pero Pedro mir6 y dijo: ¡ª¡éTodavia quieres que te flirtean? ¡ª¡éNo puedes quedarte descansando en habitacion en vez de venir conmigo? ¡ªse quejo Be. Pero Pedro no le hizo caso y condujo asi, dominante, hasta el estacionamiento. El ambiente del restaurante franc¨¦s era excelente yida deliciosa, aunque los tos tardaban bastante en llegar a Para cuando terminaron, ya habia oscurecido afuera. Be, agotada por el vuelo y todass vueltas, se quedo dormida profundamente en el trayecto de vuelta al hotel. Luego, Be fue vagamente consciente de una presencia cdlida a su espalda. La manta era suave y acogedora, envolvi¨¦nd en una temperatura perfecta. Be estaba tanoda que se resistia a abrir los ojos. Pero entonces noto algo hiimedo en su nuca que le result¨¦ iodo, por lo que se encogio instintivamente. Hubo una pausa, y molestia desaparecio. En su lugar, su cuerpo fue reposicionado en un amplio abrazo, con su cabeza apoyada en algo ligeramente duro, mientras un tenue aroma a madera llenaba sus sentidos. ¡éAroma? Be sinti6 un repentino sobresalto, y abrio los ojos. E, que antes estaba sentada en el auto, ahora se encontraba acostada en una cama, cara a cara con Pedro. Su cabeza reposaba sobre el brazo de ¨¦l. Los dos estaban muy cerca, el apuesto rostro de Pedro casi tocaba el de e. Sus ojos negros eran profundoso Po0Zzos y su respiracion era ardiente. Al ver que Be habia abierto los ojos, Pedro no solt6, sino que inclino cabeza y poso susbios sobre los de e. Un hormigueo embargo susbios, dejand por un momento at¨¦nita, olvidando por un instante necesidad de forcejear. Pero Pedro,o si tuviera el permiso, profundiz¨¦ el beso con mas fuerza, estrechand con su gran mano contra su cuerpo, deseando fundi en ¨¦l. En el momento en que sus dientes fueron separados, mente aturdida de Be finalmente se rpuso. Empuj6 a Pedro con fuerza, aunque no logro liberarse de su agarre, al menos puso fin a aquel beso inexplicable. ¡ª¡éQu¨¦ estas haciendo? ¡ªremo Be, molesta. La voz de Pedro, roncao si se hubiera encendido en mas, respondio: ¡ªBe, eres mi esposa, puedo hacer lo que quiera contigo, es legal. ¡ªNi madres, incluso dentro del matrimonio no puedes obligar a una mujer en contra de su voluntad, y ademas, nosotros vamos a di... La pbra "divorcio" muri6 en su boca cuando Pedro volvi6 a besa. Como si estuviera castigando, Pedro besaba con fuerza, invadiendo susbios sin cesar, estrechand con firmeza contra su cuerpo. Be casi no tenia fuerzas para resistirse. This content is ? N?velDrama.Org. ¡ªSu¨¦l...ta...me... ¡ªbrotaron entrecortadas pbras de su garganta, casi sin poder respirar. Pedro liber susbios y le susurrd con voz ronca al oido: ¡ª;Podemos har bien? El pecho de Be subia y bajaba con agitacion. ¡ªPedro, eres un imb¨¦cil, yo... Antes de que pudiera terminar, Pedro volvi¨¦ a morder susbios. Capitulo 298 Capitulo298 Broto aflion y Be sinti6 una mez de enojo y molestia. Pese a que Pedro estuviera enfermo, su - fuerza aun superaba de Be. Ademas, en ese momento Pedro actuabao si hubiese recibido algtin tipo de estimulo, abrazand con tal fuerza que casi le rompia los huesos, y besand con una pasion que entumecia susbios. Beprendio que seguir resisti¨¦ndose no le traeria ningun beneficio, asi que se rindio y se dejo llevar por los arrebatos de Pedro. Penso¨¦ que Pedro soltaria de inmediato, pero result¨¦ que queria castiga, sin perdonar ni siquiera punta de su lengua, besand con una violencia desmedida. ¡ªjUgh! Be exhal6 un gemido de dolor, ysgrimas brotaron de sus ojos por - dolor. Extendio los brazos y golped a Pedro, quien finalmente libero susbios. Be jadeaba, mirando a Pedro con ojos furiosos. El tambi¨¦n observaba, con respiracion agitada y mirada ardiente, y le pregunt6 con voz ronca: ¡ª¡éTe dolio? Temerosa de que volviera a perder el control, Be contuvo su enojoy, con los ojos brintes, respondio entre jadeos: ¡ª /T0 qu¨¦ crees? ¡ª Pues eso espero ¡ªdijo Pedro, mientras acariciaba con su dedoisura de los ojos de Be, limpiando susgrimas¡ª. Asi aprenderas a no andar pinchando a genteo un erizo. ~ Luego, sus dedos recorrieron losbios de Be, y sus oscuros ojos mirarono si fuera su presa. Si e se atrevia a resistirse, volveria a morde. Be estaba sin pbras. ¡éE pinchando a gente? El habia arrastrado a camay abusado de e sin razon, y (ahora culpaba? Reprimiendo el impulso de patear a Pedro, Be giro el rostro y pregunto: ¡ª Qu¨¦ cosa dije que te pincho? Pedro le sujetd el menton, obligand amirarlo. ¡ªBe, me divorciar¨¦, pero antes no quiero volver a oir de tusbios pbra "divorcio". Si dices una vez mas, te har¨¦ sentir dolor. ¡éQu¨¦ se de discurso perturbado era ese? ¡éQu¨¦ significaba si lo dijo de nuevo, le haria sentir dolor? Sin prestar atencion a sus pbras delirantes, Be fue directo al grano: ¡ª¡éCuando? Al oir eso, el ardor en los ojos de Pedro se apago un poco, y su voz tambi¨¦n se volvio mas fria: ¡ªCuando termine los proyectos que tengo entre manos y tenga tiempo libre, entonces ir¨¦ a hacer los tramites. ¡ª¡éCuanto tiempo dura un di...? ¡ªal recordar advertencia de Pedro, Be se trago pbra "divorcio" y respondio con disgusto¡ª;Acaso necesitas esperar hasta que termines tu proyecto? Pedro tenia una expresion indescifrable. ¡ªFirmar los papeles es ¡°rapido. Pero esto no es un juego, no se trata solo de que firmemos y listo. Despu¨¦s de un divorcio, debemos darles una explicacion a nuestros padres, para que sepan que esta fue una decision mutuay evitar problemas innecesarios en el futuro. Property ? of N?velDrama.Org. Aunque Pedro no lo dijo explicitamente, Be logro entenderlo. El temia que, despu¨¦s del divorcio, su tio y tia 0 alguna otra persona interesada utilizaran estoo un pretexto, creyendo que ¨¦l habia abandonado, causdandole problemas innecesarios. I Su tio y tia se opondrian a su divorcio, y silo hacian a escondidas, una vez que se enteraran, no sabia qu¨¦ podrian llegar a hacer. E queria que todo fuera tranquilo, sin mucha atencion ajena. Ademas, Carlos tambi¨¦n le habia dicho que, si Pedro se negaba rotundamente al divorcio, su apcion quizas no tuviera ¨¦xito y el proceso tardaria ain mas. ¡ª Cuanto tiempo tardaras en terminar tu proyecto? ¡ªpregunto Be. ¡ªDepende des circunstancias, generalmente un mes, a lo sumo dos. ~¡éDos meses? jEs demasiado tiempo! iNo puedo esperar tanto! I Pedro notd sus pensamientosy, sujetando su barbi, dijo con expresion indescifrable: ¡ªSi estoy de buen humor, mi eficiencia se duplicara. Quizas pueda terminarlo en menos de un mes. Capitulo 299 Capitulo299 Be lo mir¨¦ con duda. ¡ª;Y c6mo exactamente podrias estar de buen humor? Pedro acerc6 mas su mano a cintura de ey, acariciando suavemente su meji. Respondi6 con voz anhnte: ¡ª;Qu¨¦ crees que es lo que mas alegra a un hombre? Be se enfurecio y apart6 bruscamente mano de Pedro. ¡ªiNi lo sueries! La ultima vez habia sido por culpa de esa droga que habia perdido el control, o podria volver a estar intimamente con Pedro? Mientras mas se enredaran, mas dificil seria el divorcio. ¡ª Pedro, solo estas demasiado oe ocupado con tu trabajo y por eso no puedes atender nuestros asuntos. jNo teporteso un sinvergiienza e intentes aprovecharte de esta situaci¨¦n! Al ver el rostro receloso y distante de Be, Pedro resopl6 con frialdad. ¡ªTe dej¨¦ quedarte en el pais de Marelia para que me prepararas algunasidas decentes y asi me recuperara mas rapido. ¡é{Acaso no entiendes lo que te estoy diciendo? Be permanecio en silencio. ¡éPor qu¨¦ no podia decir directamente que queria que lo cuidara y le cocinara, en lugar de hacer esos gestos ambiguos y decir cosas que confundian? ¡ªAcabo de subir abrazandote y ya estoy sudando. {Crees que puedo hacer otras cosas? ¡ªPedro mird con__ seriedad¡ª. ¡é{Acaso no ves que soy un enfermo? Como para confirmar sus pbras, Pedro tosio con fuerza, su respiraci¨¦n denotando malestar y debilidad. El rostro de Be se sonrojo de ira. ¡ª jEntonces qu¨¦ estabas haciendo mientras yo dormia! Con voz ronca, Pedro respondi6: ¡ªTu te acurrucaste en mi pecho,o iba yo a saber tus intenciones? E estaba dormida, pues ¨¦l podia decir lo que quisiera. Be forcejeo para liberarse de su agarre, sin ¨¦xito. ¡ªjEntonces puedes soltarme ahora! ¡ªNo puedo ¡ªdijo Pedro, apretand mas contra su pecho, con barbi apoyada en su cabello y voz d¨¦bil¡ª- Tengo fiebre y me siento mal. Aytidame a baja. Su debilidad no parecia fingida y, en efecto, Pedro ardia en fiebre. Be toc¨¦ su frente,probando que estaba realmente febril. Probablemente se habia resfriado despu¨¦s de salir aer con ese cuerpo d¨¦bil, y ahora su condicion habia empeorado tras el esfuerzo de subi a habitacion y discutir con e. Be dijo: ¡ªSu¨¦ltame, voy a traerte medicina. Pedro, al escucharlo, abraz6 con mas fuerza y dijo con voz ronca: ¡ªNo puedo, te iras. be AR, Reta bf Be respondi6: ¡ªLe prometf a mi abu que vendria a cuidarte, no me bey ir¨¦ hasta que te hayas recuperado, I Aunque su cuerpo no se encontraba bien, Pedro se negaba a aflojar el abrazo. Siintentaba zafarse a fuerza, probablemente despertaria su espiritupetitivo y todo volveria a suceder. Be no insisti¨¦ mas y se dejo abrazar por ¨¦l No pas6¨¦ mucho tiempo antes de que respiracion de Pedro se volviera mas profunda, y Be tambi¨¦nenzo a sudar. Empujando suavemente a Pedro, Be se escabull¨¦ de entres sabanasy exhal¨¦ unrgo suspiro. Hirvi¨¦ un poco de agua y pens¨¦ en esperar a que se enfriara un poco antes de mar a Pedro para que tornara medicina, mientras tanto iria al bafio. Pedro habia envuelto en sus brazos, yeno se habia cambiado ni quitado el maquije. This material belongs to N?velDrama.Org. Cuando se mir en el espejo, vio que sus mejis estaban levemente sonrosadas, su cabello alborotado y susbios, brintes, un poco hinchados. Quien no supiera verdad, no imaginaria lo maltratada que habia sido. Recogiendo su cabello, Be se dispuso avarse cara y descubri¨¦ una marca roja en su cuello, del mismo tamano que que habia notado esa manana en Vi Dragon. Probablemente, Pedro no habia usado mucha fuerza para no desperta, por €S0 era un poco mas tenue que un chupet¨¦n normal. Capitulo 300 Capitulo300 Parecia que Elenano se habia equivocado, maldito Pedro, habia estado aprovechandose de e todo este tiempo. Property ? of N?velDrama.Org. Las dos veces que e durmio en el sofa y luego en cama, probablemente tambi¨¦n habian sido obra suya. El cuerpo y mente del hombre parecian poder separarse. Aunque no tenia muchos sentimientos por e, pues seguia interesado en su cuerpo. Despu¨¦s de bafiarse, hidratarse yprobar que el agua caliente ya estaba temda, Be tomo dos pastis para bajar fiebre y entro6 al dormitorio con el vaso de agua. Pedro seguia durmiendo en misma posicion, con el cefio ligeramente fruncido y sus resecosbios tefiidos-de un inusual color rojo, de subial. Recordando amenaza y el brusco beso que le habia dado, Be tuvo " ganas de arrojarle el agua caliente a cara. Conteniendo su enojo, Be golpe6 a Pedro y dijo: ¡ª Toma medicina. Pedro abrid los ojos con dificultad y, en un tono confuso y aturdido, al ve, extendi6 mano para atrapar su muiieca. ¡ª Be, jviniste a verme? Be casi derrama el vaso de agua. ¡ª Qu¨¦ estas haciendo? {El agua se va a derramar! Pero Pedro no escucho sus pbras y, con vozstimera y desorientada, le pregunt6: ¡ª Be, ¡épor qu¨¦ siempre tienes esa cara seria? Cuando podras sonreirme? ¡ª Be no entendia nada. Si bien cena francesa contenia algunos tos con pequenas cantidades de vino, no era suficiente para emborracharlo. ¡éAcaso fiebre podia confundirlo de esa manera¡¯ ¡ªBe, jes que aque noche testim¨¦ mucho y por eso te enojas conmigo y quieres mudarte? Pedro le apretd mano y sus 0jos, que por lo general eran frios, estaban llenos de ternura en este momento. ¡ª Yo tambi¨¦n queria ser mas suave, pero eres tan nda y gemiaso un gatito, yo no puedo... Sin dejarlo terminar, Be le tap6 boca. ¡éQu¨¦ le pasaba? Normalmente se vefa tan frio e inesible, ¡éy ahora decia esas cosas incongruentes por fiebre? ¡ª Pedro, jacaso estas fingiendo? ¡éSigues queriendo aprovecharte de mi ahora que no lo lograste antes? ¡ª remo Be, avergonzada. Pedro acerc¨¦ su mano ardiente a meji de Be y susurr6: ¡ªBe, jcuanto tiempo mas vas a estar enojada conmigo? (Por qu¨¦ insistes en el divorcio? ¡ª;Por qu¨¦ no quieres divorciarte? Be sabia que Pedro no estaba en sus cabales y quizas ni siquiera responderia, pero aun asi no pudo evitar preguntar: ¡ª Td no quieres a Be, jacaso no deberias querer divorciarte? = Pedro levanto cabeza y mir6 con disgusto: ¡ªEso es una tonteria, Be es mi esposa, o podria yo divorciarme de e! Aunque esta afirmacion carecia de l¨¦gica, a Be no le importaba eso. ¡ªEntonces, quieres? A Pedro probablemente nadie le habia hecho esa pregunta antes, y se qued6 pensando un momento. ¡ªMe enfurece ver a otros hombres acercarse a e, Jeso significa que quiero? En el corazon de Be empez0 a surgir un toque de frustracion. No sabia por qu¨¦ tenia que preguntarle a Pedro eso, jera porque no se resignaba a aceptarlo o porque atin albergaba cierta esperanza? Al escuchar su respuesta, ni siquiera e misma sabiao se sentia. Era cierto que actitud de Pedro hacia e habia cambiado, pero incluso cuando estaba delirando por fiebre, no podia estar seguro de sus sentimientos hacia e. Da igual, en un principio fue e misma quien inici¨¦ todo esto de una manera inexplicable. Por undo, se negaba rotundamente a rendirse, pero por otro, no podia evitar buscar su propia tortura. Be se reprocho a si misma con desd¨¦n, apart6 a Pedro y le metio el medicamento en boca. ¡ªiTragalo! Capitulo 301 Capitulo3o1 La fuerza y el tono con los que Be le arrojo el medicamento hicieron que expresion de Pedro se volviera cautelosa. Property ? of N?velDrama.Org. Enarco una ceja. ¡ª¡éAcaso intentas asesinar a tu propio marido? Be incluso lleg¨¦ a dudar de si Pedro realmente estaba fingiendo confusion, o podia tener mente tan ra si tenia fiebre? ¡ªSi, te matar¨¦ para asi poder heredar tus bienes y convertirme en una feliz y adinerada viuda. Be le acerc¨¦ el vaso de agua con poco entusiasmo. ¡ªNo pierdas mas el tiempo, bebe y traga medicina. Quizas por el tono aspero de Be, - a Pedro no dijo nada mas, simplemente 1a mir¨¦ con sus ojos oscuros y se bebi¨¦ un par de tragos de agua. Be dejo el vaso a undo. ¡ª Bien, ahora a ver si... jAh! Antes de que pudiera terminar frase, sinti6 un pinchazo en mufieca, iPedro habia jdo y habia tumbado debajo de ¨¦l! ¡ªMaldito... mmph. Be no tuvo tiempo de enojarse, pues Pedro ya le habia cubierto boca. Y en ese mismo instante, aprovech¨¦ para introducir algo en su boca. Los amargosprimidos del medicamento que e misma le habia dado se deslizaron hacia su lengua. Be se dio cuenta de que el muy cana no se habia tragado medicina, jsino que intentaba hac¨¦rs ingerir a e! Be hizo todo lo posible por expulsar pasti, apretando los dientes con fuerza, pero Pedro le sujetabas mejis impidi¨¦ndoselo. Finalmente, empuij¨¦ pasti hasta punta de su lengua, inundando su boca con un sabor amargo. ¡ªiQu¨¦ amargo! Be no lo soport6¨¦ mas y, haciendo acopio de todas sus fuerzas, empujo a Pedro a undo, liberandose de su agarre. Para su sorpresa, Pedro fue facilmente apartado y no volvi¨¦ a abnzarse sobre e. Be no se detuvo a mirarlo, y se apresur6 al bao del dormitorio principal a enjuagarse boca con ahinco iEse maldito Pedro era un demente! Habia intentado hacerle tragar medicina que ¨¦l mismo tenia en boca. Qu¨¦ asco. Seguia frotandose boca bajo el chorro de agua hasta que el amargo sabor y el aliento de Pedro desaparecieron porpleto. Pedro no estaba dormido, seguia tumbado en cama en posici¨¦n que e habia empujado, pero miraba inmovil,o si se le hubieran agotados fuerzas, con una leve sonrisa en losbios. Quieres drogarme para que nos vayamos juntos al abismo Su voz sonaba ronca, pero en sus negros ojos briba una mal¨¦v sedion, incluso se rmio losbios. De haber sido cualquier otro hombre, aquel gesto habria resultado untuoso y repulsivo, pero en Pedro destba un seductor y gardo porte. Su rostro, de una belleza irreprochable, con rasgos perfectos, habia dejado atras esa usual frialdad para dar paso a un aura de perversa y cautivadora sensualidad, desprendiendo esencia misma de masculinidad. Be, que se creia inmune a su atractivo, sinti¨¦ un estremecimiento en su interior. Menos mal que Pedro no era un don Juan, de lo contrario, jcuantas mujeres habrian sucumbido a sus encantos! Estas loco, {qui¨¦n va a irse contigo a tumba? Be no siguio discutiendo con el y, manteniendo mayor des paciencias, volvi6 a tomar una pasti para instarlo a toma. Quizas fuera por el tono apacible de e o tal vez porque Pedro se encontraba exhausto, lo cierto es que obedecio en silencio, ingiriendo el medicamento y bebiendo agua. Despu¨¦s, frotandoses sienes con gesto dolorido, Pedro volvi¨¦ a quedarse profundamente dormido. Tras este ir y venir de acontecimientos, Be tambi¨¦n se sentia extenuada, asi que subi un poco temperatura del aire acondicionado y se acurruc¨¦ en el ofa-cama, quedandose dormida A manana siguiente, Be desperto encontrandose en cama Debio ser Pedro quien habia tradado, pero e ya ni siquiera se molestaba en criticar sus autorit \ iones. Ahora Pedro no estaba en habitacion, pero parecia que alguien haba en el salon. Bostezando, Be abri6 puerta que daba al recibidor. Era Miguel paniado de un m¨¦dico, (= que parecia estar examinando a Pedro. Al ve, tanto Miguelo el doctor se quedaron momentaneamente perplejos, apartando rapidamente mirada viientras, mirada de Pedro se pPoso con brusquedad en el escote de Be ¡éQui¨¦n te ha permitido salir asi iVuelve a tu habitacion! Capitulo 302 Capitulo302 Be bajo cabeza con cierta confusion, y descubrio que de alguna manera los botones de su pijama se habian desabrochado, dejando entrever su ropa interior. Be se sonroj¨¦ y se cubri6 el pecho mientras volvia corriendo a su habitaci¨¦n. Anoche, cuando se acostd, su pijama estaba perfectamente abrochado. ¡éC6¨¦mo era que los botones se habian soltado durante noche? Este pijama era de los masunes y conservadores, los botones no deberian haberse abierto por si solos, Incluso si no habia sido Pedro quien los desabrochd, debid de haber sido ¨¦l quien los aflojo al carga a cama. Solo de pensar que habia abierto puerta en esas condiciones, Be se cubri6 el rostro. jQu¨¦ vergiienza! Be se cambi6 de ropa, se ased y se maquill¨¦ levemente antes de abrir puerta con cuidado para ver qu¨¦ ocurria afuera. El m¨¦dico ya habia guardado sus instrumentos de revision y le haba seriamente a Pedro: ¡ªAunque fiebre ha cedido, tu cuerpo atin se encuentra muy d¨¦bil y necesitas reposo. ¡ªDebes abstenertepletamente del alcohol durante el tratamiento. Has tenido suerte de que tu organismoThis content is ? N?velDrama.Org. fuera resistente y solo quedaras inconsciente, pero no se puede garantizar que pr¨¦xima vez reiones de misma manera. Al escuchar esto, Be se rmo. ¡éAsi que Pedro no solo tenia fiebre, sino que tambi¨¦n habia reionado mal a los tos con alcohol del almuerzo franc¨¦s? Y e ni siquiera se habia percatado de su extranoportamiento, creyendo que solo deliraba por fiebre. Menos mal que Pedro estaba bien, de lo contrario,o le explicaria esto a abu Romero. E habia encargado especialmente de cuidarlo. Pero Be casi le hizo tener un gran idente. En ese momento, el m¨¦dico termind de dars indicaciones y se retir¨¦ con su maletin, mientras Miguel lo panaba a salida. ¡ª ¡ª¡éHasta cuando vas a estar ahi escondida? Sal. ¡ªle dijo Pedro mirand. Be sali6 de habitacion y se acerc¨¦ a Pedro. Se le veia atin cansado y demacrado, pero mas licido. Sinti¨¦ndose culpable, Be se ofreci¨¦: ¡ª¡éTienes hambre? Puedo prepararte un poco de sopa de arroz. Pedro se sorprendid, esperaba que Be lo cuestionara por el incidente de los botones, pero en su lugar le preguntaba con tranquilidad si tenia hambre. Como era un hombre practico, y ya que Be se habia ofrecido, no dud¨¦ en responder: ¡ªSi, tengo hambre. Llego Be a cocina, pero ademas de un paquete de arroz sin abrir, no habia nada mas. Lavo y escurri6 cuidadosamente el arroz, y luego busc¨¦ una cuchara para molerlo lentamente. Asi el pur¨¦ quedaria especialmente espeso y sabroso. Pero cuchara no era muy efectiva, asi que eficiencia era baja. Justo en ese momento, entro Pedro. Be le pregunto: ¡ª¡éD¨¦nde hay un supermercado por aqui? Quiero ir aprar algunas cosas. Pedro respondid: ¡ª;Qu¨¦ necesitas? Te pano. Be rechazo oferta sin pensarlo: ¡ª No hace falta, el m¨¦dico dijo que debes descansar por tu debilidad, ir¨¦ yo s. ) Algo en sus pbras molest6 a Pedro, quien frunci¨¦ el cefo y replic¨¦: ¡ªNo estoy tan d¨¦bilo para no poder ir al supermercado sin desmayarme. Be murmur¨¦ en voz baja: ¡ªSi apenas tienes fuerzas ni para har, y aun asi quieres hacerte el valiente. Pedro le tomo el menton con firmeza, en tono de advertencia: ¡ªBe, si no me temes, puedo demostrarte qu¨¦ tan fuerte soy. Pedro solia tomar el menton de Be, lo que le molestia mucho. E apart6 su mano con brusquedad, entre burlona y desafiante: ¡ª;A qui¨¦n quieres impresionar? Ayer estuviste todo el dia sin moverte en cama. ¡ªiBe! ¡ªexm¨¦ Pedro, avanzando { hacia e. Be retrocedid rapidamente, pero sin querer volc¨¦ o dondevaba el arroz. jEstruendo! La o golpe6 el suelo con fuerza, casi alcanzando los pies de Be. E dio un salto, asustada. Pedro sujeto por cintura, y Be lo abraz¨¦ por el cuello, de forma instintiva. ¡ª Director Romer. En ese momento, Miguel, que regresaba, escucho el alboroto y acudio de inmediato. Capitulo 303 Capitulo303 Cuando Miguel vio a Pedro y Be abrazados intimamente, se quedd paralizado por un momento. Sin embargo, al siguiente instante, reiond rapidamente y levant¨¦ mirada con nerviosismo. ¡ªiAy, parece que un mosquito ha entrado en mi ojo y no puedo ver nada! El doctor atin no debe de haberse ido, jvoy a buscarlo enseguida! Dicho esto, Miguel desapareci¨¦o un conejo. Be se quejo: ¡ª...Vaya excusa mas pobre, con este frio, jun mosquito en el ojo? ¡ª¡éY todavia no quieres soltarlo? ¡éAcaso quieresprobar algo? I Mientras Be murmuraba para sus adentros, escuch¨¦ voz ronca de Pedro. Fue entonces cuando se dio cuenta de que aun tenia sus brazos alrededor del cuello de Pedro y que ¨¦l sostenia con Sus manos. Be sintio el calor subir a sus mejis y se solt6 rapidamente, dando un salto hasta el suelo. ¡ª¡éPor qu¨¦ me has asustado asi? Casi derramo el arroz. Al ver o en el piso, Pedro no insisti¨¦ m¨¦s con Be y recogio, preguntando: ¡ª;C6¨¦mo debo hacerlo? Yo me encargo. Sabiendo que Pedro no aceptaria cuestionamientos, Be le indic¨¦ sin rodeos: ¡ªMuele el arroz despacio y luego agrega un poco de agua para cocinarlo. Cuando est¨¦ listo, agrega un poco de sal y cebollin, quedara sabroso y cremoso. Pedro siguio sus instriones, siendo mucho mas habil que tltima vez que hizo masa en Vi Dragon. Susrgos dedos presionaban el cucharon, haciendo ques venas de su mano se marcaran, dandole un aire de fuerza. ¡ª¡éAsi estd bien? ¡ªpregunt6 a Be. Be carraspe¨¦ un poco antes de responder: ¡ªSi, mas o menos. Termina de cocinar el arroz yyoir¨¦ al supermercado. Property ? of N?velDrama.Org. Al ver que Pedro tenia frente peda de sudor, Be dijo sin dejar lugar a negativas: ¡ªNo quiero tener que estar pendiente de ti mientras hagospras. Despu¨¦s de dos dias con fiebre, Pedro realmente se sentia un poco falto de energia, asi que sugirio: ¡ªPuedo pedirle a Miguel que te parie. Recordando ioda escena de hace un rato, Be nego¨¦ con cabeza: ¡ªNo es necesario, tiene mucho que hacer, no quiero quitarle mas tiempo. Finalmente, Pedro le orden¨¦ al chofer que paiiara al supermercado y le entreg6 una tarjeta VSA de uso internacional. Be no se neg¨¦, ya que mayor parte des cosas eran para ¨¦l, y era natural que gastara el dinero. sd are atriabh Be eligi¨¦ en el supermercado algunos pescados y mariscos, ) alimentos ricos en proteinas y adecuados para el enfermo, asio algunos condimentos, y luego regres¨¦ al hotel. Durante los siguientes diez dias, ademas de cocinar y hacer caldos para Pedro, Be estuvo ocupada atendiendo diversos asuntos de inversion que le llegaban por correo electronico. Anteriormente habia aceptado el trabajo que Carlos le ofrecia en el Grupo de Expedicion, pero debido a su visita a el pais de Marelia, se habia retrasado, y Carlos le habia asignado varias tareas, con el pretexto de que se familiarizara anticipadamente con el ritmo de trabajo. Pedro tambi¨¦n estuvo muy ocupado, excepto los dos dias que estuvo reposando por fiebre, el resto del I tiempo estaba muy ocupado con Miguel. Dado que atin no se habia recuperado porpleto, a pesar de que Be le cocinaba, se le notaba visiblemente mas delgado. Daniel le envi6 un mensaje a Be diciendo que los asuntos de empresa habian sido resueltos casi porpleto, y le preguntd si queria ir a darle algunas indicaciones. Be sabia perfectamente que Daniel se lo decia para presumir ante e. Pero no tenia prisa por desenmascararlo, esperaria a que Daniel se jactara un poco mas, pues cuanto mas alto subiera, mas estrepitosa seria su caida. Seguin lo que le cont¨¦ Miguel, los asuntos en el pais de Marelia estaban casi resueltos, y a menos que surgiera algun imprevisto, podrian regresar a su pais pasado mafana. I Esa noche, Pedro regres mas temprano de lo habitual. Be, al verlo ya casi recuperado, le pregunto si queria ir a probar un excelente restaurante deida mexicana que habia por alli. Pedro no habia pasado mucho tiempo con Be en estos dias, por undo porque realmente estuvo muy ocupado, y por otro porque siempre le habia parecido que Be tenia algo raro. No solo no habia mencionado el A ¡ª divorcio ni una s vez, sino que ademas seportaba de manera bastante amable con ¨¦l, manteniendo siempre calma. Erao si estuviera esperando el momento oportuno. Capitulo 304 Capitulo3o04 ) En ese momento, e lo invit¨¦ repentinamente a cenar, y Pedro sinti¨¦ que aque sensacion desagradable en su interior se intensificaba ain mas. ¡ªSi tienes algo que decir, dilo directamente, no hace falta ir a ningtin restaurante. ¡ªdijo Pedro mientras tomaba asiento en el sofa. Be no se sorprendio al escuchar sus pbras, e incluso esboz6 una sonrisa. ¡ªEstd bien. Respondio, y se dirigio a habitacion. Pronto, salio sosteniendo dos documentos en sus manos. Pedro sabia perfectamente de qu¨¦ se A 4 al SI trataba. Frunci6 el cefio: ¡ªBe, ¡éacaso no me expliqu¨¦ bien aque noche o crees que te he descuidado estos dias y quieres que pase algo entre nosotros? Ciertamente, era vergonzoso que un presidente de empresao ¨¦l utilizara ese tipo de lenguaje tan infantil. Be lo critic mentalmente y coloc¨¦ los documentos frente a Pedro. ¡ªPedro, hoy no vine a discutir contigo ni a enojarme. Antes, cuando estuviste enfermo y tenias mucho trabajo acumdo, no tuve oportunidad de har bien este asunto contigo. Con semnte serio, Be continu¨¦: ¡ªAquel dia dijiste que, una vez terminado el proyecto en el que estabas, irias conmigo a hacer los tramites y darles noticia a nuestras familias. Yo estuve de acuerdo con eso. Continud: ¡ªS¨¦ que no te gusta usar esa excusa para postergars cosas, pero para evitar que surjan mas proyectos importantes en el futuro, creo que es mejor que firmemos el acuerdo primero. Asi, sin importar si tienes o no trabajo, podremos hacer los tramites. ¡ª¡éRealmente tienes tanta prisa? ¡ª pregunto Pedro, con una expresion indescifrable. ¡éAcaso no debian haber hecho esto hace mas de diez dias? ¡éY ahora lo consideraba demasiado precipitado? Be no respondi6 a su pregunta, sino que prosigui6: ¡ªDespu¨¦s de regresar a nuestro pais, no volver¨¦ a Vi Drag¨¦n ni fingir¨¦ ser tu amorosa esposa. Continu¨¦: ¡ª Despu¨¦s de todo, solo nos falta una firma, no hay necesidad de mayoresplicaciones, ¡éno crees? Pedro jugueteaba despreocupadamente con su tel¨¦fono movil, mirand con 0jos inexpresivos. ¡ª¡éY si me niego? Be contuvo creciente irritacion y pregunt¨¦ con un tono intencionadamente confuso: ¡ª;Qu¨¦ problema hay? ;Por qu¨¦ no estarias de acuerdo? Pedro respondi6 con calma: ¡ª Mientras no hayamos hecho los tramites, ti seguiras siendo mi esposa. No acepto que vivamos separados. Be tomo una respiracion profunda. ¡ªPedro, razona un poco. Antes me prometiste que despu¨¦s del = I cumpleanos de abu tramitariamos los papeles. Me dejaste ntaday, aunque haya sido por una buena razon, no puedes seguir asi, postergandolo. ¡ªAdemas, ni siquiera me enoj¨¦ contigo por faltar a tu pbra. Incluso acept¨¦ venir a cuidarte cuando estuviste enfermo. Estos dias me he esforzado mucho, ¡éno es asi? Por qu¨¦ no puedes simplemente darme esa tranquilidad? Pedro seguia jugueteando con su tel¨¦fono. ¡ªSi quieres tranquilidad, regresa a Vi Dragon. Una vez que termine el proyecto y arregle los tramites, donde vivas ya no sera asunto mio. Be apenas lograba contener ira que invadia. ¡ªPedro, ¡éa esto mas darme tranquilidad? {Estas esplicandomelo todo! Da igual si nos separamos pronto o mas tarde, jel resultado sera el mismo! ¡ªDe todos modos, no volvere a mudarme a. Lo aguantar¨¦o sea, total, jdespu¨¦s de dos anos separados nos deraran divorciados! Los dedos de Pedro se cerraron con fuerza en torno a su tel¨¦fono, sin decir una pbra. Simplemente mir6 con indiferencia y se levanto para salir de habitacion. Be abri6 puerta y lo siguio, gritando enojada: ¡ªiPedro, eres un mentiroso de mierda! jFirma o no firmes, a partir de ahora seremos extranos! Pero Pedro ignor¨¦ porpleto, entrando directamente al ascensor. Furiosa, Be pate con fuerza el marco de puerta. ¡ªjImb¨¦cil, bastardo, hombre perro! {Todas estasidas que he cocinado han sido en vano! jDeberia darss a los perros! Be estaba preocupada de que Pedro no quisiera firmar con rapidez, por eso no habia mencionado nada en estos dias, dandole tiempo para calmarse. Tambi¨¦n se habia esforzado por mantener una actitud amable, para que Pedro no se sintiera iodo y se negara a cooperar. Text ? 2024 N?velDrama.Org. iPero todo habia sido inutil! iMaldito Pedro! (Por qu¨¦ no podia simplemente divorciarse y darle esa tranquilidad? Be, cada vez mas enojada, decidio ir al centroercial y gastar el dinero de tarjeta VSA que Pedro le habia dado. jIba aprar! jIba a gastar todo el dinero de Pedro! Capitulo 305 Capitulo305 Be opt¨¦ por uno de los famosos centroserciales del pais de Marelia. Alli era un verdadero paraiso paraspras, con una amplia gama de marcas de lujo, joyas y bolsos que dejaron a Be deslumbrada. E eligi para si algunos vestidos y zapatos de moda, y pensando que a Elena le gustaban los productos de belleza, tambi¨¦n escogi6 dos juegos de cuidados de lujo. Despu¨¦s de deambr s durante dos o tres horas, hasta que cerro el centroercial, Be sali¨¦ con grandes y pequeiias bolsas, satisfecha. Las calles afuera del centroercial ya no tenian el ajetreo de cuando e llego, se veian bastante solitarias, y habia un grupo de indigentes amontonados en acera, ya sea sentadosiendo o sumidos en el sueno, envueltos en mantas. Al ver a Be cargada con diversas bolsas, varios de ellos le dirigieron mirada. Acostumbrada a seguridad de su pais, de pronto ante esa situacion Be sinti6 una creciente inquietud. Adnte, en calle, habia taxis esperando pasajeros, asi que Be se apresuro hacia ellos. Pero entonces, uno de los indigentes cerca de acera se levanto tambaleante y se dirigio hacia e. Para evitarlo, Be cambio de rumbo''y se dirigio hacia eldo izquierdo de calle. Tras recorrer un trecho, Be se dio cuenta de que aquel indigente estaba siguiendo. Reprimiendo el miedo, saco rapidamente su tel¨¦fono para mar a policia local, pero antes de marcar el numero, jel hombre le arrebato el bolso! ¡ªjAh! ¡ªgrit¨¦ Be, y sin pensarlo, le propin¨¦ una patada. El indigente, mucho mas grande que e, apenas retrocedi¨¦ un par de pasos, sin caer. Pero, enfurecido por el golpe,enzo6 ainsultay a levantar el puno para pegarle. Aterrada, Be retrocedio unos pasos, olvid¨¦ndose de pedir ayuda, y ech6 a correr. Las calles alli estaban desiertas y frias, y Be grito pidiendo socorro, sin ver a nadie. Mientras, el indigente se acercaba cada vez mas, casi alcanzand. Ante vista deldrillo colocado en el suelo frente a e, Be tomo una decision. Sin dudarlo,nzo los paquetes y bolsas que llevaba en mano contra el vagabundo. N?velDrama.Org owns all content. Aprovechando el momento en que este extendia los brazos para cubrirse, Be recogio eldrillo del suelo y lo descargd con fuerza sobre su cabeza. ¡ªjAaah! ¡ªaullo el hombre, mientras sangreenzaba a manar entre sus dedos. Be, aterrada y con miedo, quiso huir, pero sin darse cuenta tropez6 con una piedray cayo sentada al suelo. En ese momento, el enfurecido vagabundo, cubri¨¦ndose frente, vociferaba improperios y se abnzaba para golpea con el pie. ¡ªiStop! Resono una voz friay en¨¦rgica. Be abrid los ojos y vio acercarse a un hombre vestido con un elegante traje nco, de rasgos apuestos. Era Carlos. El vagabundo, al ver a este hombre deplexi¨¦n mas d¨¦bil que suya, lo desafio con el dedo en alto, ordenandole que sergara. Pero Carlos, sin inmutarse, senalo tranqumente hacia atras. Be siguio dirion de su dedo y divis6 un coche de policia que se aproximaba. Al verlo, el vagabundo ech¨¦ a correr, perseguido por los policias que descendian del vehiculo, silbando y ndiendo sus porras. Sin prestar atencion a escena, Carlos se acerco a Bey le pregunt6 con un deje de desd¨¦n: ¡ª¡éPuedes levantarte por ti misma? Be, tras experiencia tan peligrosa que acababa de vivir y al encontrarse con un rostro conocido en lugar extrano, sin importarle si Carlos pudiera burse de e, rompio a llorar agrima viva. ¡ªQu¨¦ fea eres llorando reprendio Carlos con desd¨¦n¡ª. Hace un momento parecias tan valiente, atrevi¨¦ndote a golpear a alguien en cabeza, y ahora resulta que tienes miedo. ¡éMiedo ahora? jE habia tenido miedo todo el rato! No, espera... Capitulo 306 Capitulo306 ¡ª Visteo lo golpe¨¦? Entonces, por qu¨¦ no apareciste antes para ayudarme? ¡ªBe pregunt6 sollozando. Estaba tan asustada que temia por su propia vida. Al escuchar su remo, Carlos respondi6 con naturalidad: ¡ªEs que parecia un 0so y no podia vencerlo, asi que tuve que esperar a que llegar policia. Be no sabia qu¨¦ expresion poner para transmitir cHmo se sentia en ese momento, solo miraba a Carlos con ojos llorosos. ¡ª No me mires asi ¡ªdijo Carlos, impaciente, mientras levantaba del suelo¡ª. Vamos, tengo prisa. Be se puso de pie, sintiendo un poco de dolor en el tobillo, probablemente se lo habia torcido. Apoyandose en el otro pie, solt¨¦ el brazo de Carlos. Pregunt6, confundida: ¡ª¡éQu¨¦ haces th aqui, en el pais de Marelia? ;C¨¦mo era que habia aparecido justo aqui? jQu¨¦ casualidad! Los ojos rasgados de Carlos desteron con un brillo de inter¨¦s: ¡ªPues ro, te he seguido hasta aqui. Be se quedo perpleja. ¡ªDing... En ese momento, se escucho el xon de un auto. Be mird hacia adnte y vio a una mujer de curvas fatales sentada en un deportivo, parecia impaciente. Carlos le hizo un gesto con mano a mujer y, sin seguir molestando a Be, le explic¨¦ que era Laura, quien acababa de entrar a trabajar a empresa y no lo dejaba en paz, por lo que tuvo que escapar al pais de Marelia. Be entonces entendio que cuando Carlos decia que habia seguido, no era una broma, al menos no para Laura. ¡ª Carlos, ¡éacaso quiere que Laura me odie hasta los huesos? ¡ªdijo Be, con reproche. Carlos not sus pensamientos y tranquiliz6, palmeandole el hombro: ¡ªTranqu, por ahora e parece estar bien mentalmente, asi que no creo que vaya a por ti. Be, que ya tenia el peso en un solo pie, perdio el equilibrio con el golpe en el hombro y casi se cae. Afortunadamente, Carlos sostuvo a tiempo, abrazand. ¡ª Qu¨¦ estas haciendo? En el momento en que el cuerpo de Be se recargo en el brazo de Carlos, un auto negro se detuvo en acera. Pedro, con el ceo fruncido, bajo apresuradamente del vehiculo. ¡éQu¨¦ hacia Pedro alli? vo le inform¨¦ ¡ªdijo Carlos, soltando a Be con evidente desinter¨¦s¡ª, el resto ya no es asunto mio. Sera mejor quemes a quien corresponda. Dicho esto, Carlos se encamino hacia be joven y el auto deportivo. ¡ªjEspera! Lo detuvo Pedro, con un tono g¨¦lido en su voz: ¡ª¡éQu¨¦ haces aqui? {Tuviste algo que ver con lo ocurrido? Carlos volvi¨¦ cabeza y mir a Pedro con una mez de frialdad en sus 0jos. ¡ª Eso no tiene nada que ver ¨¦l. Ante inminencia de un enfrentamiento, Be se apresurd a intervenir: ¡ªCarlos pasaba por aquiy me ayudo cuando un vagabundo me estaba acosando. mo a policiay me protegio. pedro mir¨¦ a Be, cuyo rostro se haba p¨¦lido y con rastros degrimas. Parecia tener dificultad para apoyar uno de sus pies en el suelo. Sin prestar mayor atencion a Carlos, Pedro extendio su mano para sostener a Be. ¡ª Estas bien? {Necesitas que te llevemos al hospital? ¡ª Carino! {Cuanto mas vas a tardar? {Vamonos ya! Interrumpi¨¦ impaciente voz d joven desde el auto. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Carlos emiti6 un resoplido despectivoy se encamind hacia su panante. Capitulo 307 Capitulo307 En ese momento, policia tambi¨¦n logr¨¦ atrapar al vagabundo y lo llevaron ante ellos. Al ver los cabellos manchados de sangre del indigente, Be retrocedi¨¦ un paso de forma instintiva. Pedro apret6 su mano con firmeza yle informo con serenidad a los oficiales que su abogado llegaria de inmediato para representarlos en este asunto. Be rt6 brevemente a policia lo sucedido. Poco despu¨¦s, Miguel se hizo presente pariado de su letrado. Tras un breve intercambio, dejaron que el abogado y Miguel se encargaran del resto, Be y Pedro se dirigieron hacia el automovil. Al ver que e caminaba con dificultad, Pedro tomo en brazos para carga hasta el vehiculo. Alin conmocionada por el incidente, Be no tuvo dnimos para discutir y se dejo llevar por Pedro. Ya en el auto, Pedro realiz6 una mada al m¨¦dico. Debido a desagradable escena del atardecer, ambos guardaron silencio durante el trayecto de regreso al hotel. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. El doctor les esperaba. Tras un examen, se determin¨¦ que Be solo tenia el tobillo torcido, sin fracturas ni otros sintomas graves. Una vez que el m¨¦dico se retird, habitacion quedo a ss con Bey Pedro. = Recordando que esa misma tarde e lo habia insultado y anunciado que serfan extranos, Be se cuestionabao ahora ¨¦l habia cargado hasta alli. E habia neado reservar una habitacion propia, pero dadass circunstancias, eso ya no parecia apropiado. ¡ª¡éAun te duele el pie? ¡ªpregunt¨¦ finalmente Pedro. ¡ªNo, estar¨¦ bien. Bastaria con aplicar un poco de ungiiento antes de dormir. ¡ªrespondio Be. Al oir esto, Pedro tomo su pie con suavidad yenzo a aplicar el medicamento, masajeandolo con delicadeza. Be se sobresaltd y pregunt6 atenta: ¡ª¡éQu¨¦ estas haciendo? Pedro fruncio losbios y coloc¨¦ los pies sobre su regazo mientras desenroscaba el ungiiento medicinal. Al ver esto, Be supo lo que Pedro iba a hacer, y retrajo el pie, ¡ªNo te molestes, puedo hacerlo yo misma. Pedro no habld, volvi¨¦ a agarrarle el pie, le aplic6 lentamente el ungiiento y luego se lo froto. El calido tacto de mano de Pedro, contrastando con frescura del ungiiento, hizo que Be sintiera una sensacion extraria recorrer su tobillo. ¡ªCuando estuviste en peligro, por qu¨¦ no me maste? ¡ªinquiri6¨¦ Pedro en un tono indescifrable, Be torcio losbios y dijo: ¡ªEn aque ocasion situacion era de emergencia, ni siquiera tuve tiempo de mar a policia, mucho menos de marte a ti. Al oir esto,s finas cejas de Pedro se fruncieron. ¡ªEn el futuro, si te encuentras con vagabundos, no te rmes ni huyas, s6lo dale un poco de dinero y se iran, mayoria de ellos no volverdn a molestarte. ¡ªSi te encuentras con alguien drogado y desorientado, corre hacia un lugar con mas gente o una tienda cerca, evita enfrentarte a ellos. Be ciertamente se sentia un poco arrepentida. Si se hubiera quedado en el centroercial o hubiera dado rma a tiempo, quizas no habrian pasados cosas que sucedieron despu¨¦s. Pedro le frot¨¦ un poco mas el pie y finalmente no pudo contener su pregunta: ¡ª¡éNo hay nada mas que quieras decirme?¡ª ¡ª¡éQu¨¦ mas? Pedro pregunt6: ¡ªComo es que Carlos lleg6 de repente al pais de Marelia y casualmente se encontrd contigo siendo acosada por un vagabundo? Be respondi6 con otra pregunta: ¡ª ¡éNo es esto una coincidencia? Pedro entrecerro los ojos, en cuya profundidad se vislumbraba un deje de isgusto. ¡ª/Eres muy cercanaz d t Jl nt rcanaa Carlos? Por qu¨¦ haste por ¨¦l antes? Capitulo 308 Capitulo308 Al ver el gesto molesto de Pedro y su tono casi de interrogacion, Be no pudo evitar soltar una risa fria. ¡ª¡éQu¨¦ tiene de malo que lo haya defendido? La vez pasada ya te dije que pensaba interesarme en ¨¦l en el futuro. Pedro se qued6 momentaneamente sin pbras. En altima mada, Be le habia dicho que neaba interesarse en otra persona. Y hace un rato, forma en que Carlos habia rodeado con el brazo habia sido tan natural, sin que Be mostrara el mas minimo rechazo. Normalmente, si ¨¦l tocaba, Be saltabao si estuviera defendi¨¦ndose de un lobo, temerosa de que quisiera aprovecharse de e. ¡ª ¡éPor qu¨¦ con Carlos no ponia misma barrera? ¡ªEntonces, tu prisa por el divorcio es para estar con ¨¦l? ¡ªpregunt6 Pedro con el cefo fruncido. Apret6 un poco mas el pie de Be entre sus manos. ¡ªiAy, me duele! Be retir6 rapidamente el pie y se lo froto e misma. ¡ª¡éY qu¨¦ si es asi? Al oir eso, furia de Pedro aumento ain mas. ¡ª¡éCrees que si te interesas en ¨¦l, ¨¦l se enamorara de ti? jAunque lograra atraerle, su familia jamas aceptaria que una mujer divorciada Una vez mas, Pedro se quedo sin pbras. ¡ªYa te lo dije, mas te vale firmar rapido los papeles del divorcio. Ahora, ¡®te estas arrepintiendo? ¡ªprovoco Be a prop¨¦sito. Al pensar que Be pudiera estar con otro hombre, Pedro ya no pudo contener su ira. La empujo contra el sofa y beso con furia. La fuerza brusca no le dejo a Be mas opcion que rendirse. Maldito hombre, ¡és¨¦lo sabia hacerText ? 2024 N?velDrama.Org. esto? Be, furiosa, le mordio lengua. , Aunque pudo sentir el sabor met¨¦lico de sangre, Pedro no solt6, besand cada vez con mas ahinco, robandole el aliento. I Sus manos empezaron a recorrer el cuerpo de Be sin pudor. E pudo notar ramenteo algo en Pedro habia cambiado. Si seguian asi, jesto no iba a terminar bien! Be estaba furiosa pero impotente. Despu¨¦s de tantos besos forzados, ya habia aprendido que lo mejor era ceder y dejar escapar un gemidostimero. Tal yo esperaba, unos segundos despu¨¦s Pedro liberd de susbios. El no tenia intenci¨¦n de deja ir, agarrandole cara con una mano. ¡ª Be, te lo he dicho, si vuelves a mencionar el divorcio, har¨¦ que lo pases mal. Be ya no podia soportar que le apretara cara de nuevo, y jsu mano habia estado agarrando sus pies hace unos minutos! ¡ªiSu¨¦ltame! ¡ª Primero ara qu¨¦ rcion tienes con Carlos, por qu¨¦ fuiste al hospital a verlo, por qu¨¦ siemprees con ¨¦l. ¡ª Pedro se aferraba a esta cuestion. Sabia que a los hombres les importaba mucho su orgullo, especialmente a un hombre engreidoo Pedro, y menos aun podia soportar que su esposa amara a otro. Si e se atrevia a desafiarlo de nuevo,s consecuencias podrian ser terribles. Be acababa de pasar por un susto, y en ese momento realmente no tenia fuerzas para pelear con Pedro. ¡ªEl es mi jefe, /de acuerdo? ¡ªBe respondi6 jadeando. De todos modos, iba a unirse al Grupo de Expedicion, Pedro se iba a enterar tarde o temprano, asi que mejor decirselo. ¡ª¡éVas a ir al Grupo de Expedici¨¦n? ¡ª Pedro apret6 los dientes de repente con ira¡ª. Te he ofrecido que elijas cualquier puesto en mi empresa, y no lo has aceptado, jen su lugar quieres ir al Grupo de Expedicion! La respiracion de Be finalmente se habia calmado, y e resoplo: ¡ªjPero no me interesa ningdn otro puesto que no sea el de director de inversiones! Pedro se quedo sin pbras ante el sarcasmo de Be. Reprimiendo su ira, pregunt6: ¡ª Qu¨¦ le ha hecho Anna para que tratas con tanta hostilidad? Capitulo 309 Capitulo309 Al mencionar a Anna, Be no podia evitar que ira se apoderara de e. ¡ª iE me ha hecho todo tipo de cosas! ¡ª¡éQu¨¦ tipo de cosas? Dimelo. ¡ª insistio Pedro. Hacer que internaran en un hospital psiquiatrico, enviar a alguien para atormenta hasta que le diera cancer de estomago, arruinar a familia Fernandez, hacer que su abuelo terminara en si de ruedas, todo eso habia sucedido en una vida anterior y no habia forma de demostrarlo ahora. Lo tnico que se podiaprobar era que udia habia sido sobornada por Anna. Capitulo309 Al mencionar a Anna, Be no podia evitar que ira se apoderara de e. ¡ª iE me ha hecho todo tipo de cosas! ¡ª¡éQu¨¦ tipo de cosas? Dimelo. ¡ª insistio Pedro. Hacer que internaran en un hospital psiquiatrico, enviar a alguien para atormenta hasta que le diera cancer de estomago, arruinar a familia Fernandez, hacer que su abuelo terminara en si de ruedas, todo eso habia sucedido en una vida anterior y no habia forma de demostrarlo ahora. Lo tnico que se podiaprobar era que udia habia sido sobornada por Anna. ¡ª udia estaba trabajando con e, ¡éhas ido a investigarlo? ¡ªBe dijo en tono frio. ¡ª Pedro vacil¨¦ un momento. ¡ªHe estado muy ocupado ultimamente, todavia no he tenido tiempo. ¡ª¡éOcupado en qu¨¦? Eso es solo una excusa! En el fondo no crees en mis pbras, y estas convencido de que estoy calumniando a Anna. Mientras haba, Be empujo a Pedro, quien no pudo aparta. Enojada, lo pate6 con su tobillo torcido, y Pedro finalmente solto, preocupado por su lesion. ¡ªPedro, cada vez que surge algo rcionado con Anna, eliges creerle a e en lugar de a mi. Si es asi, por qu¨¦ no me das el divorcio? jAl fin y al cabo, seria liberador para ambos! Dicho esto, Be salt¨¦ y entr6 en habitacion, cerrando puerta con ve por dentro. = Excepto noche primera, en los siguientes dias Pedro probablemente temia molesta, asi que durmio en el sofa de s. Al menos asi no se molestarian el uno al otro. Pedro mir¡é puerta cerrada con fuerza, permanecio en silencio por un rato, y luego reprimio su molestia y mo a Manuel. ¡ªTe enviar¨¦ los datos de una persona mas tarde, investig y su rci¨¦n con Anna. Manuel, por supuesto, acepto sin problema. ¡ªHermano Pedro, {qu¨¦ ha pasado para que me hagas investigar a alguien? ¡éAcaso tus hombres no son suficientes? Pedro respondi6: ¡ªS6lo has investigacion, ¡épor qu¨¦ tantas preguntas? ¡ªEntendido, jcumplir¨¦ con tarea! ¡ª Manuel dijo. Luego pregunt6: ¡ª Hermano Pedro, he oido que mi cunada y tu fuisteis juntos al pais de Marelia, ;ahora todo esta bien entre ustedes? E sigue enojada contigo por lo del incidente en mansion? Pedro se froto frente. ¡ªEl medicamento de Anna fue manipdo y termino en el hospital,o parte involucrada, Be me estaba preguntando los detalles, facaso eso es algo tan terrible? Manuel sabia que Anna casi se habia intoxicado en mansion, y que Be se habia marchado molesta___ Provincia del Lago durante unos dias, pero desconocia los motivos exactos. No desde boca de hermano Pedro, Elena tampoco conocia los detalles, lo cual lo deprimio durante varios dias. Ahora que hermano Pedro se lo habia contado por iniciativa propia, Manuel naturalmente no iba a dejar pasar oportunidad de conocer verdad. ¡ªPreguntar por los antecedentes ys consecuencias no esta mal, pero sen qu¨¦ circunstancias y con qu¨¦ tono lo hiciste? ¡ª¡éEso es importante? ¡ªjPor supuesto que es importante! Manuelenz6 su an¨¦lisis sobres mujeres. ¡ªCon el mismo asunto, si lo expresas de manera sutil y agradable, no solo mujer no se enojara, sino que incluso podria entender tu dificultad. Al rev¨¦s, todo seria lo contrario. Pedro no respondi¨¦ de inmediato. Despu¨¦s de que Be saliera del hospital ese dia, se fue directamente a Vi Dragon y le bloque¨¦ el tel¨¦fono. Al dia siguiente, sin aviso, fue a Provincia de Lago y estuvo desaparecido durante varios dias. Incluso cuando regreso a ciudad de Mar, donde Luis drog¨¦ y tuvieron su rci¨¦n mas intima, actitud de Be hacia ¨¦l no cambio. Su determinacion de divorciarse era { incluso mas fuerte que antes. ¡éFue por el tono en que ¨¦l le pregunto, lo que hiri6? Reflexionando sobre ello, Pedro le cont6 a Manuel de manera resumida lo sucedido esa noche: ¡ªTodass evidencias apuntan a Be, m¨¦ para preguntarle si tenia algo que ver con eso. ¡ªEntonces, (lograron averiguar qui¨¦n lo hizo? {Anna no investig¨¦ mas? ¡ª pregunt6 Manuel. Pedro le inform¨¦ que Anna, temiendo causarle problemas, dijo que probablemente fue un malentendido y convencio a Javier de dejar el asunto en el olvido. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Despu¨¦s de escucharlo, Manuel suspiro: ¡ªHermano Pedro, despu¨¦s de tantos dias, ¡éno has notado tu propio problema? Capitulo 310 Capitulo310 Manuel dijo algo tonto. ¡éSi lo sabia, acaso necesitaba preguntarle donde estaba el problema? pedro respondi6 con impaciencia: ¡ª iDilo de una vez, sin rodeos! Manuel se frot¨¦ con cuidado el oido casistimado por voz alta de Pedro. ¡ª Hermano Pedro, primero te pregunto, icrees que ultima vez fue Be culpable? pedro no respondi6 directamente, sino que rt los detalles de aquel dia. Antes de ir a farmacia, Be estaba muy molesta por Anna, y fue esa elegir yprar los medicamentos. ¡ªLuego, por alguna razon, de repente dejo de estar enojada y dijo que queriaprar unos pasteles. Despu¨¦s se quedo s en el coche, y yo fuiaprar los pasteles. E si que toco bolsa de los medicamentos. ¡ªEntonces, jcrees que tiene que ver con Be? ¡ªpregunt6 Manuel. A Pedro no le gusto conclusion de Manuel. ¡ªS¨¦lo estoy hando de los hechos. Como el resultado no esta ro, nunca dije que tuviera que ver con e. Manuel suspir¨¦. ¡ª Pero has dicho tanto que, para mi, suena a que sospechas de Be. Por eso e debe estar enojada, porque no le crees. Al oir esto, Pedro record¨¦ lo que Be habia dicho al entrar a casa. Cada vez que habia algo con Anna, ¨¦l le creia a e en vez de a Be. ¡ªSi hubiera pruebas de que no fue e, por supuesto le creeria. Pero es que no hubo un cuarto involucrado. ¡ªdijo Pedro. ¡ª4Y si ese cuarto fuera Anna? ¡ª pregunt¨¦ Manuel casualmente. Las cejas de Pedro se fruncieron, porque Be tambi¨¦n habia mencionado eso. ¡ª Anna casi se desmaya? ¡éDe verdad e harfa algo asi? ¡ªDejando a undo si Anna lo haria o no, ¡épor qu¨¦ no creia en tu esposa? Manuel dijo por Be: ¡ªE te dijo ramente que no tenia nada que ver con eso, ¡épor qu¨¦ no lo creiste? Nunca pensaste que si realmente hacian dano, y aun asi cuestionabas asf, Jqu¨¦ tan triste y triste estaria? Pedro recordo el rostro inexpresivo de Be esa noche, y decepcion y frialdad en sus ojos cuando Javier tambi¨¦n cuestiono sus iones. E le preguntd, con decepcion: ¡ª;Tampoco me crees? Eso le causo cierta inquietud. ¡ª Pero no hay raz¨¦n alguna para tolerar y consentir esto, no teme que luego e pueda hacer cosas atin peores? ¡ª Hermano Pedro, si crees que tu cufiada es una persona sin remedio, por qu¨¦ no te divorcias de una vez? ¡éAcaso neas ensenarle t( mismo? Manuel realmente no pudo evitar rodar los ojos al aire, de no ser porque hermano Pedro era el idolo que admiraba desde sus dias de estudiante, seguramente le hubiera soltado unas cuantas maldiciones. ¡ªE es tu esposa, no tu subordinada. E ya esta sufriendo, y ta todavia sacas un monton de pruebas en su contra por causa de Anna, /qui¨¦n no se enojaria y querria divorciarse? Pedro se sinti¨¦ muy iodo cons pbras de Manuel. ¡ªNo es por Anna, incluso si adion as drogas no fuera de Anna, yo actuaria de misma manera. Manuel sabia que hermano Pedro trataba cualquier asuntoboral con seriedad y rigor, acostumbrado a har con datos y hechos, sin creer en hgos falsos, y mucho menos en apariencias superficiales. Pero Be no era un monton de datos sin sentimientos, y no se podia tratar este tipo de asuntos de misma manera que los negocios. ¡ª Hermano,s mujeres somos muy emocionales, a veces necesitamos no hechos y verdades, sino confianza y el favoritismo de su amor. Manuel le explico con paciencia. ¡ªSi quieres seguir adnte con tu esposa, debes cambiar tus ideas preconcebidas y aprender a confiar. Aunque el mundo entero est¨¦ en su contra, debes ponerte de sudo y ser su apoyo mas firme. Property ? of N?velDrama.Org. Haz que se sienta valorada y que ocupa el primer lugar para ti. Pedro no dijo nada. La Gltima vez que Be se hirid mano, cuando paiio al hospital para cambiar los vendajes, el m¨¦dico tambi¨¦n le habia dicho que nada podria ser mas importante que esposa. Y lo habia recriminado por ser un esposo tan ipetente que ni siquiera sabia que su mujer estaba herida y no habia pafiado de inmediato. Entonces, ¡éacaso ¨¦l habia estado equivocado? Be sali6 de ducha y se disponia a irse a dormir. Se escucho el sonido de alguien mando a puerta. Capitulo 311 Capitulo31 ¡ª¡éHas dormido? ¡éPodemos har un Poco? ¡ªPedro dijo afuera. Acababan de discutir furiosamente y e estuvo a punto de ser violetada por ¨¦l, Be no tenia ganas de entrar en otro conflicto. ¡ªEstoy muy cansada y con suerio, hablemos mariana. ¡ªe rechaz¨¦ friamente. Penso que Pedro insistiria en que abriera puerta o amenazaria un poco, pero despu¨¦s de escucha, Pedro no dijo mucho. ¡ª Esta bien, descansa bien. Despu¨¦s de eso, no se escuch¨¦ mas ruido fuera de puerta. IW +15 BONUS Be se sorprendio, Pedro realmente se habia salido? Y su tono parecia bastante tranquilo, sin indicios de estar enfurrunado. ¡éComo es que su actitud cambio de repente? Da igual, no le imports. Be estaba realmente cansada, no tenia ganas de pensar mas, asi que se acosto en camay se qued¨¦ dormida. Be durmio hasta que amaneci¨¦. Quizas por estar tan tensa ayer y correr tanto, sentia cierta iodidad en el cuerpo por el esfuerzo excesivo. Tambi¨¦n se sentia un poco perezosa y no queria moverse. Despu¨¦s de acostarse un rato mas, Be se sento en cama, neando conseguir algo deer y luego organizar su equipaje, quizas regresaria a casa esta noche o mafana. Con una chaqueta puesta, Be se sintio un poco mejor cuando pis¨¦ el suelo torciendo el pie, pero atin no se atrevia a hacer demasiada fuerza. Abrio puerta y camino lentamente hacia cocina. La cocina era semi abierta, y apenas habia caminado unos pasos cuando vio a Pedro adentro. ¡éTodavia no se habia ido hoy? Pedro, vestido con ropa informal, se encontraba de pie junto a un sencillo hornillo, revolviendo con una cuchara En los casi dos semanas que llevaba en el pais de Marelia, esta era primera vez que Be veia a Pedro preparar el desayuno. Normalmente ¨¦l y Miguelian en el hotel. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Incluso cuando estaban en Vi Dragon, a excepcion de vez que le hizo galletas de aztcar, Pedro nunca habia entrado a cocina. (Qu¨¦ le habra pasado hoy para cocinar personalmente? Recordando que anoche le dijo que queria har, jacaso serfa un tema dificil de abordar y por eso intentaba anda con sopa? ¡ª¡éDespertaste? Be estaba elucubrando sobres diversas posibilidades cuando Pedro levanto cabeza. El, sereno, le dijo: ¡ªVe a asearte, yo he preparado sopao me indicaste, ya casi estan listas paraer. Lo que ha de llegar, no se puede eludir, asi que mejor empecemos aer. Be no dijo nada y regreso a habitacion. Cuando sali6 despu¨¦s de asearse, Pedro ya habia servido el desayuno en mesa, con un to elegante que incluia algunos huevos cocidos. Be se acerc¨¦ cocina y se dio cuenta de que en el bote de basura habia algunas tortis quemadas, apenas reconocibles, que debian haber sido los intentos fallidos de preparar unos huevos fritos. Debian haber sido parte del desayuno, aunque no habian salido bien. Al ver a Be observando el bote de basura, Pedro lo pated un poco y ar¨¦ su garganta: ¡ªHubo un problema con sart¨¦n, asi que opt¨¦ por hacer huevos cocidos en su lugar. Be miro pequeria sart¨¦n ennegrecida y sinti¨¦ un poco de pena por e. Capitulo 312 Capitulo312 Al final, parece que ¨¦l lo asumio todo. Pedro carrasped y lo urgio: ¡ªVamos,e, que se enfria. Be se sent6 a mesa. Ese to de sopa olia bastante bieny tenia buen aspecto, pero no queria probarlo. Temia que esa sopa pudiera estar realmente m. Be tom¨¦ un poco con cucharay, bajo mirada de Pedro, dud¨¦ en acercars a boca. Antes de probarlo, al ver sus ojos, Be dejo caer cuchara de nuevo. ¡ª parece estar muy caliente, mejor empiezo con los huevos. Al menos, los huevos cocidos eran rtivamente seguros, por muy mal que supieran. Pedro no sabia lo que Be pensaba. ¡ª jEsta sopa no esta envenenado! Dicho esto, se llevo una gran cucharada boca frente a e. Be se rjo un poco entonces. Echo los huevos pdos a sopay probo con cuidado una cucharada. Estaba bien, se podiaer. Aunque puso demasiada agua en sopa, por lo demas todo parecia estar bien. Be atin se encontraba absorta mirando sopa dnte de e cuando de pronto oy a Pedro har con calma. ¡ª8¨¦ que no tienes ningtin inter¨¦s romantico en Carlos. Cuando dije que su familia no iba a aceptar a una mujer divorciada, no queria decir que te menospreciara. El tono de Pedro era tranquilo. ¡ª Anoche dije algo mal. Be mir¨¦ a Pedro con confusion. ¡éPor qu¨¦? Por qu¨¦ de repente le estaba dando tantas explicaciones? ¡ª Carlos y yo tenemos profundas diferencias, pero tampoco es una persona senci. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Pedro pba los huevos mientras haba en un tono casual. ¡ªNo quiero que, por estar descontenta conmigo, te acerques demasiado a ¨¦ly salgas innecesariamente perjudicada. pedro le acerco los huevos pdos. Be no los cogi6 y esbozo una pequerna sonrisa. ¡ª Gracias por el aviso, pero d¨¦jame arar una cosa: no me fui de expedicion por ti. Aunque habia sido un factor, no era por razon que Pedro pensaba. ¡ª Ademas, s¨¦ cuidar de mi misma y tengo muy roo es Carlos. Al escuchar a Be defender tan ramente a Carlos, Pedro tuvo que contener cierto enfado que brotaba en su interior. Pero hoy no queria discutir con e ni acabar peleandose de nuevo. Entonces, Pedro coloco los huevos reci¨¦n cocidos delicadamente sobre el to de Bey continu¨¦: ¡ªBe, con lo del incidente de Anna en Vi, manej¨¦ situacion de manera inapropiada. ¡ª Debi haberte puesto al tanto cuando sucedio y escuchar tus explicaciones antes de tomar cualquier medida. Be solt6 una risa fria y siguio bebiendo su sopa en silencio. ¡ª No es que desconfie de ti, en ese momento solo queria evitar que fueras mal interpretada. Por eso te llev¨¦ al hospital, para que el senor Garcia viera que no eras culpable. Pero luego pasaron cosas que no esperaba, incluso testimaste mano, y todo eso fue culpa mia. Te pido disculpas. Be lo miro entonces. parpade6 con confusion,o sino creyera que Pedro fuera capaz de disculparse. -sPedro, acaso alguien te amenazo? Por qu¨¦ me dices todo esto ahora? pregunto Be. pedro le conto con sinceridad: ¡ª Anoche Manuel me sefial6 varios errores queeti, y por eso ti querias divorciarte de mi. Ya, ya... pero Manuel solia odia, o es que ahora estaba tomando su defensa? _ Be mo Pedro, vando sus profundos 0jos en e¡ª, voy a procurar manejar mejors situaciones en el futuro y a aprender a convivir contigo de forma adecuada. ¡éPodrias reconsiderar lo del divorcio? Capitulo 313 Capitulo 0313 Be tambi¨¦n miraba a pedro. El tenia un semnte serio, con una mirada que dejaba entrever cierta expectativa. Pedro nunca se habia disculpado con e, ni tampoco habia mostrado una actitud tan humilde frente 3 e. Un sabor agridulce se apoder6 del corazon de Be. E siempre habia pensado que yano sentiria nada pors pbras de Pedro. Ni siquiera se conmoveria por su deplorable culpa y renuencia. Pero en ese momento, atin sentia amargura. J +15 BONY Erao una herida de 1a infancia, esperando que alguien Ja viera, que se Preocupara por e. oa Pero solo hasta edad adulta, cuando herida fue finalmente notada por el Otro, surgi¨¦ esa sensaci¨¦n de mncolia, Le causaba conmocion, peroo habia pasado demasiado tiempo, herida ya se habia erosionado y no podia ser curada. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. ¡ªPedro, icrees que todavia tiene sentido har de esto? ¡ªpregunt¨¦ Be. ¡ª¡éPor qu¨¦ no iba a tenerlo? Al principio, en efecto, no queria aceptar este matrimonio, pero ahora llevamos mas de un afio casados, me he acostumbrado a ti y nuestras 7 +15 BONY: familias apoyan nuestra union, asf que NO veo necesidad de divorciarnos, ro, puedes Proponer lo que quieras en el futuro, incluso €n cuanto a los sentimientos, podriamos cultivarlos POCO a poco. Aunque Pedro mostraba una actitud de querer llevar biens cosas, Be ya no tenia inter¨¦s, E sonri¨¦: ¡ªPedro, gracias por decirme esto, pero mi opini¨¦n nova a cambiar. Antes, el amor era lo mas importante para mi. Pero despu¨¦s de este tiempo, me he dado cuenta de que el amor tampoco es tan importante. Dejarlo ir, lo he dejado ir. Y despu¨¦s de dejarlo ir, me siento ligera y feliz, siento que finalmente he recuperado mi propio I yo. J +15 Bonus Be dejo 1a cuchara a undo. EJ divorcio no €s un arrebato mio, nj tampoco es POrque mis sentimientos no hayan sido correspondidos. Quiero S€r una persona independiente y libre en el resto de mj vida, tener mi propio espacio. Asi que, nos divorciaremos Pedro miraba a Be, y aunque su rostro no tenia maquije, emanaba confianzay determinaci¨¦n, una belleza diferente. El habia dicho todo lo que podia decir, habia reflexionado sobre pregunta que Manuel habia nteado, pero Be no mostraba menor vion, seguia firme en su decisi¨¦n de divorciarse. ¡ªYa que es asi, despu¨¦s de regresar al pais primero preparar¨¦ los papeles del J +15 sous divorcio para que los firmemos, y cuando termine I Proyecto, iremos a hacer los tramites, ¡ªdijo Pedro, Los ojos de Be se iluminaron de alegria. ¡ª;En serio? La verdad es que no hace falta tanta molestia, yo tengo los documentos de] divorcio. No tie; quepensarme por nada, solo tienes que firmarlos, En 16s ojos de Pedro se reflej¨¦ un deje de mncolia que ni ¨¦l mismo habia percibido, pero luego respondio con calma: ¡ªDespu¨¦s de todo fuimos marido y mujer, no puedo dejar que salgas perdiendo. Ya heido suficiente, atin tengo algunos asuntos que terminar por aqui, tie tranquilo. Dicho esto, Pedro se levant¨¦, tomo su chaquetay sali¨¦ de habitaci¨¦n. WJ 15 sons Quizas fue una ilusion de Be, pero los pasos de Pedro parecian mas lentos que de costumbre, y se quedo parado en puertao esperando que e dijera algo mas, Be no creia tener nada mas que decir, asi que no abri¨¦ Ia boca, y Pedr despu¨¦s de un rato, finalmente se fue cerrando puerta. Mirando en diri¨¦n a puerta, Be bajo mirada y siguio desayunando, Por tarde, Miguel le trajo el "botin" de noche anterior y le inform¨¦ que el trabajo en el pais de Marelia habia terminado, y que en el pais de origen habia muchos asuntos oficiales que atender, por lo que regresarian esa noche. Be se alegro, pues llevaba demasiados dias en el pais de Marelia y ya se moria por volver a casa. Terminados los preparativos de equipaje, por tarde emprendieron el regreso hacia ciudad de Mar. Capitulo 314 Capitulo 0314 Durante el camino, Pedro estuvo escuchando a Miguel hando sobre asuntos de trabajo, e incluso despu¨¦s de subir al avi¨¦n, Pedro seguia ocupado manejando los asuntos de empresa. Aunque los asientos de Be y ¨¦l estaban juntos, se evitarons molestias de har. E naturalmente se alegr¨¦ de tener tranquilidad, y despu¨¦s deer y beber, recling el asiento y se durmi¨¦ cidamente. No sabe cuanto tiempo durmi¨¦, pero cuando el avion sacudi¨¦ por una turbulencia, Be se desperto. Y sinti6 que tenia un poco de mareo y nauseas. ¡éAcaso era mareo de vuelo? Pero e nunca se habia mareado en un vuelo. ¡ª¡éQu¨¦ pasa, te sientes mal? ¡ªson¨¦ voz de Pedro en su oido. Be abrid los ojos, Pedro seguia sentado en misma posici¨¦n, con un archivo en mano. ¡ªNada. Be sacudio cabeza, y cuando intento sentarse, sinti¨¦ de nuevo esa fatiga y falta de energia que habia tenido por manana, asi que decidi6 seguir acostada. ¡ªPor favor, traigame un vaso de agua caliente. ¡ªordend Pedro a azafata. Pronto, azafata trajo el agua caliente y, con cortesia y delicadeza, dijo: ¡ª Senor, aqui tiene su agua caliente. Pedro asinti6 con cabeza, dispuesto a estirar mano para toma, pero azafata se adnt¨¦ y coloc¨¦ educadamente sobre mesa. ¡ªSenor, veo que ha estado revisando documentos desde que subi¨¦ al avion, eso no es bueno para su vista, deberia descansar y rjarse un poco. La voz de azafata era suave, y sus ojos,o medias lunas, mostraban una sonrisa. Al inclinarse para entregarle el agua a Pedro, exhibio apropiadamente sus curvas sinuosas. Be se dio cuenta des intenciones de azafata. El aspecto de Pedro ciertamente no tenia defectos, y su aire distante e indiferente lo hacia facilmente cautivar el corazon des mujeres. Antes, habia oido que varias mujeres se habian acercado a Pedro con excusas de negocios, y e queria intervenir, pero nunca lo logr¨¦, porque mayoria des veces ni siquiera podia entrar a oficina de Pedro. Ahora era primera vez que veia a Pedro siendo cortejado por una mujer. Be observaba con inter¨¦so Pedro manejaria situacion. Sintiendo su mirada, Pedro observo de reojo sin expresion alguna y se volvi¨¦ para dirigirse cort¨¦smente a azafata: ¡ªGracias. EE ey La sonrisa de azafata se volvi6 atin mas dulce. ¡ª¡éDesea que le traiga un antifaz para que pueda descansar. mejor, sefior? En otro momento, Pedro habria ahuyentado con impaciencia a azafata, pero esta vez no despidio y le respondi6 con cortesia: ¡ªNo es necesario. Efectivamente, hay muchos beneficios de ser guapa. ¡ª¡éDesea ordenar algo o beber? Nuestraida a bordo ha recibido muy buenosentarios, sefior. Quizdas le gustaria probar algo y darnos su opinion. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Pedro: ¡ªNo, gracias. Ante actitud de Pedro, que no era ni entusiasta ni fria, azafata parecia haber ganado confianza. Sac¨¦ una servilleta de t y ofrecio a Pedro con suavidad y delicadeza. ¡ªSefior, por favor, acepte esto. Be observe de reojo, y en nca servilleta parecia haber un nimero de tel¨¦fono escrito. Vaya, era una tica muy ingeniosa, sutil pero sugerente. En ese momento, el cuerpo de azafata se inclinaba levemente hacia adnte, y con sus delicadas manos ofrecia servilleta, mientras sus ojos briban y su rostro tenia un aire seductor, algo que incluso Be encontraba tentador. Capitulo 315 Capitulo 0315 \ Justo cuando Be pensaba que ni siquiera Pedro se resistiria, ¨¦l giro cabeza y, al ver su expresion, su apuesto rostro se ensombrecio. Roded el cuello de Be con el brazo y, alzando mirada, le dijo friamente a azafata: ¡ªSi quieres seducirme, primero pregunta si mi esposa esta de acuerdo. La azafata se quedo visiblemente sorprendida, probablemente sin esperar que esos dos, que no habian cruzado una s pbra desde que subieron al avion, fueran en realidad marido y mujer. Ay, o puedes decir algo tan maleducado! E solo te dejo su namero, no es que tosio Be iSu¨¦lt, su¨¦lt! Be ni siquiera pudo terminar de I har, porque Pedro apreto mas el cuello de e, haci¨¦nd toser. Pedro aflojo un poco el agarre y le dijo con frialdad a azafata: ¡ªma al jefe de cabina. Al oir eso, azafata, con un rostro palido, suplic6: ¡ªLo siento mucho, sefior, no fue mi intencion. jPor favor, no me denuncie! Parecia tan triste y desamparada que Be quiso intervenir, pero el brazo de Pedro volvio a ejercer presion, y e tuvo que cerrar boca. Dado que se encontraban en primera se, su alboroto pronto atrajo al jefe de cabina, quien, al ver situacion,prendio lo ocurrido Despu¨¦s de disculparse sinceramente con Pedro y Be, asegur¨¦ que tomaria medidas disciplinarias ¡ªTraeme un vaso de agua caliente. Pedro fruncio el ceno. El jefe de cabina, panado de azafata, se retiro, y azafata que trajo el agua ni siquiera se atrevi6 a cruzar mirada con Pedro. Simplemente dijo "Que lo disfrute, senor" y se alejo varios metros. Pedro no le dio importancia y le entrego el vaso de agua a Be. E lo mir6 con extraneza. ¡ªYo no pedi agua. Con un tono aspero, Pedro insistio: ¡éNo te sientes bien? Bebe un poco. I''d Y a este qu¨¦ le pasa? NO eso si yo lo hubiera ofendido.) Pens¨¦ Be, pero aun asi tomo el agua. ¡ì El calor reconfortd su estomago, y Be dej¨¦ el vaso, se envolvi¨¦ en manta y se dio vuelta para seguir durmiendo. Despu¨¦s de un rato, Be tuvo sensacion de que alguien estaba mirando. Be gird cabeza y se encontrd con mirada oscura de Pedro, tal vez el asunto de antes no se le habia pasado todavia, pues su semnte no parecia muy agradable. ¡éQu¨¦ me miras? No fui yo quien le dio tu ntimero a esa persona. ¡ªle dijo Be, un tanto molesta. Pedro no le hizo caso y volvio su atencion a los documentos Que raro \ Be bostezd y volvid a dormirse. Unas diez horas despu¨¦s, el avion aterrizo en ciudad de Mar. Antes de bajar del avion, el jefe se disculp¨¦ nuevamente con Pedro y Be de forma muy formal, y les asegur6 que informaria apaiiia sobre el incidente y les haria llegar los resultados del seguimiento. Be le dijo que no importaba, pero Pedro dej¨¦ ver su disgusto con el cero fruncido. No era primera vez que fue cortejado, ¡épor qu¨¦ estaba tan enojado? Miguel dejo su contacto al sobrecargo y luego salieron juntos del aeropuerto Ya con el equipaje en mano, Be les dijo a Pedro y Miguel: ¡ªUstedes tienen que volver a oficina, yo me voy al hotel, vamos por caminos diferentes, jasi que me voy primero! { I I Dicho esto, Be se dispuso a irse, pero Pedro detuvo tomand del brazo. Property ? of N?velDrama.Org. Capitulo 316 Capitulo 0316 Be lo mir6 sin entender ¡ª;Qu¨¦ quieres? ¡ªEs muy tarde, no es Seguro que te vayas s en taxi. Dijo Pedro, sin dejarle opci¨¦n. ?El conductor ya esta esperando afuera. Vamos juntos. Be mir6 al reloj y dijo: ¡ªSon apenass ocho, el pais tiene muy buena seguridad, no hay peligro. Pedro no se veia muy contento. ¡ª Estuviste cuidandome durante dias en Marelia, no puedo dejarte aqui en el aeropuerto. Mi abu me reganaria si se entera. Be queria decir que los reganos de su abu no tenian nada que ver con e. Pero Pedro estaba sujetando y no parecia dispuesto a solta. Varias personas ya los estaban mirando, y Miguel parecia querer hacerse invisible. Be no queria hacer una escena. ¡ªEsta bien, vamos, pero me quedo en el hotel. Pedro no dijo nada, solo tom¨¦ del brazo yenzaron a caminar, haciendo que Be soltara el equipaje. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. ¡ªiMi equipaje! ¡ªse quejo. Miguel se apresurd a decir. ¡ªSefiora, yo me encargo de llevarlo. Be le recrimin¨¦ a Pedro: ¡ªAiin me duelen los pies, ¡éno puedes ir mas despacio? jAh! Antes de que terminara de har, Pedro tomo en brazos. Las miradas sobre ellos se intensificaron, y Be se sinti6 avergonzada y molesta: ¡ªPedro, ¨¦estas loco? jBajame! Pero Pedro no le hizo caso y sigui6 caminando con decision hacia salida,o si contuviera algin enojo. Be solo pudo cerrar los ojos y disfrutaba de este trato de princesa. Pronto llegaron al estacionamiento, donde les esperaba el chofer H¨¦ctor, a quien Pedro habia elegido para e. Al verlos llegar, H¨¦ctor abri¨¦ prontamente puerta del vehiculo. Pedro deposit6 a Be en el asiento trasero, con cierta brusquedad aunque sin llegar a ser violento. Be se sob un poco el trasero y mascull¨¦: ¡ªNi siquiera te pedi que me cargaras, {por qu¨¦ tienes que estar tan enojado? Pedro parecid escucha, pero ni siquiera mir¨¦ de reojo, solo subi6 al auto y cerr¨¦ puerta. Miguel tambi¨¦n sali6 con el equipaje, y H¨¦ctor fue a ayudarlo a guardarlo. Quedaron solos en el vehiculo. Pedro permanecio con el rostro serio y los ojos cerrados,o tratando de calmarse. Be durmio casi por todo el camino de vuelta. Se sentia muy bien y no tenia menor intencion de dormir. Saco su tel¨¦fono y envi¨¦ un mensaje a wy "''VSViwWe Elena: [Ya regres¨¦, estoy en el aeropuerto. ¡é Tienes tiempo libre? ¡éQuieres ir a cenar juntas?) Elena respondio rapidamente: [jro! Como Julio esta de guardia esta noche.) Be escribio6: [Hay un restaurante de parri muy bueno cerca del hotel de Cielo. Sal ya, nos vemos alli.] I [iPerfecto!] Despu¨¦s de enviar el mensaje, el chofer ya se habia subido al coche. Miguel se acerc¨¦ a ventani y le dijo aey a Pedro: ¡ª Director Romero, senora, me voy a descansar a casa. Pedro asintio con cabeza y Be le hizo un gesto de despedida: ¡ªAdids. Qu¨¦ ruidoso. ¡ª Pedro dijo en tono frio y subi¨¦ directamente ventani del coche. Miguel se escabull¨¦ rapidamente con Su equipaje. Be se quedo sin pbras. ¡ª...Pedro, qu¨¦ te pasa? Desde que azafata se le insinuo, has estado de un humor raro, y ahora estas I ain mas malhumorado. ¡ª¡éPor qu¨¦ no te vas tii solo si quieres estar tranquilo? ;Por qu¨¦ me panas? Pedro abrid los ojos,o si no pudiera contenerse mas, y pregunt con frialdad: ¡ªBe, ¡ésiempre has sido tan caprichosa? Usas todos los medios cuando quieres amar, y cuando dejas de amar, te apartas sin ninguna I consideracion por los demas. Capitulo 317 Capitulo 0317 Los ojos de Pedro reflejaban frustracion y enojo, era evidente que estaba realmente molesto. H¨¦ctor puso en marcha el auto y, con mucha delicadeza, bajo division para crear un espacio tranquilo para ellos dos. Be penso ques pbras de Pedro eran un poco ridics. ¡ªDirector Romero, creo que se esta pasando un poco con esto. (Como es que no me he preocupado por usted? Pedro respondi¨¦ en tono desagradable. ¡ªj¡éQu¨¦ esposa normal puede permanecer impasible al ver a su marido siendo coqueteado por otra mujer?! Incluso si fuera una amiga, ibuscaria defenderlo! (Ah, asi que todavia esta molesto por €s0.) Sino le gusta que gente le coquetee, jsimplemente puede ignora y hace a undo! ?Si usted no alejaba y mas bien le correspondia, es natural que e pensara que tenia una oportunidad. ?Usted mismo se metio en esto, ¡éy ahora me culpa a mi por no ted? preocuparme por usted Pedro quedd ramente sin pbrasy Ja mir6 atin mas enojado. Be le devolvid mirada desafiante. Despu¨¦s de un rato, Pedro no dijo nada m¨¦s, gird cabeza y volvio a cerrar los 0jos Be no quiso seguir discutiendo y se concentro en su tel¨¦fono. Luego, ninguno de los dos volvi6 a har. No mucho despu¨¦s, H¨¦ctor llevo el auto al estacionamiento del hotel. Cuando Be se disponia a bajar, Pedro abrio los ojos y le dijo: ¡ªAbu me envio un mensaje esta tarde, quiere que vayamos a mansion antigua manana. Be tambi¨¦n habia recibido varias madas de abu desde que estaba en el pais de Marelia, y e habia mencionado que, al regresar, tendrian que ir a mansion antigua. Asintio: ¡ª Esta bien, ir¨¦ despu¨¦s de que me despierte. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Losbios de Pedro se movierono si quisiera decir algo mas, pero al ver que Be tenia prisa por irse, y no dijo nada. En ese momento, H¨¦ctor ya habia sacado sus maletas, Bes tomo y entro al hotel. Pedro observo Be se adentraba despreocupadamente en el hotel giratorio, sin siquiera volverse a mirarlo. Su frustracion iba en aumento. Be al menos se despidio con un gesto de Miguel, ;c¨¦mo es que no le dedico ni una mirada? ¡ª Director Romero, /vaa Vi Dragon? H¨¦ctor pregunto, al ver a Pedro inmovil mirando fijamente puerta del hotel por donde Be se habia ido Pedro aparto mirada y, apoyando mano en su frente, respondio: Vamonos. Poco despu¨¦s de que Be dejara sus maletas en habitacion, Elena le envio un mensaje diciendo que ya habia llegado al restaurante de asados. [Ahora mismo voy''] Be sac el set de cuidado de piel que habiaprado para Elenay se dirigi¨¦ tambi¨¦n al restaurante de asados. El local estaba justo aldo del hotel, a pocos minutos de distancia. Cuando Be llegd, Elena ya habia hecho el pedido y carne se estaba asando a parris. iLlegaste! saludo Elena¡ª. He ordenado un montdon de cosas deliciosas. Be, al sentir el aroma del asado en el aire, no pudo evitar tragar saliva. iPerfecto! En el pais de Marelia no he podidoer bien, solo queria devorar carne y verduras a gusto. ¡ªEntonces hoy te vas a hartar, jyo invito! Come todo lo que quieras. ¡ªGracias, hermosa. Dijo Be, entregandole el regalo a Elena mientras se sentaba. ?Aqui tienes. ¡ªiVaya, es un set de lujo! Muchas gracias, preciosa. La carne ya esta lista, jaer! Sin esperar mas, Be tomo un jugoso trozo de carne, lo rocio con un poco de pimiento picante y lo envolvio en una hoja de lechuga fresca, dandole un gran mordisco. ¡ªjMmm, esta delicioso! ¡ªJa, ja, parece que tenias mucha hambre ¡ªse burlo Elena¡ª. No s¨¦ si llevabas tanto siner bien. Be se meti6 el resto del trozo de carne en boca de un solo bocado. ¡ª Pues ro que si. No es de extranar que Pedro no podia soportar esaida, es que realmente no sabe bien. Capitulo 318 Capitulo 0318 Incluso cuando Be cocinaba e misma, los ingredientes seguian sin ser de su agradoo los de su pais. ¡ªT fuiste a cuidarlo cuando estaba enfermo, ¡éno deberia estar agradecido? Por qu¨¦ acept6 firmar el divorcio? (No te habra dejado ntada de nuevo? ¡ª pregunt6 Elena. Be le habia contado de inmediato a Elena buena noticia de que Pedro habia dicho que firmaria. ¡ª No creo que lo haga ¡ªdijo Be, envolviendo otro trozo de carne en lechuga¡ª. Dijo que en el futuro intentaria llevarse bien conmigo. cuando lo rechac¨¦ firmemente, ni siquiera se enojo, acepto el divorcio con tranquilidad Elena chasqued lengua. ¡ª {Ese tipo I nunca debe haber sido rechazado por una mujer! jMenos mal que le bajaste los humos! ¡éHumos? E lo habia rechazado en serio. Be se meti¨¦ el trozo entero de carne en boca, masticandoo una ardi. El aroma de carne y frescura d lechuga,binados con el picante, dejaron a Be sin pbras. Elena, tambi¨¦n tentada, tomo un pedazo de carne paraer. ¡ª¡é:Dices que Carlos tambi¨¦n llego al pais de Marelia? Be asintio. ¡ª Dice que estaba harto de que su prometida lo acosara, asi que vino con excusa de verme. Elena se mostro un poco preocupada. ¡ªNo llevas mucho conoci¨¦ndolo y, seglin me cuentas, a veces actia de manera poco convencional. Cuando tengan que trabajar juntos, (crees que sera confiable? Be respondi¨¦: ¡ªNo te preocupes, puede que parezca picaro, pero es bastante sensato a hora de hacers cosas. Be le cont¨¦ a Elena sobreo carlos, a diferencia de Luis, habia avisado a ra cuando Luis llevo as chicas del orfanato al hotel. Por eso decidio seguir trabajando con ¨¦l. Elena ya estaba al tanto de esos sucesos. ¡ªAh, por cierto, hace unos dias ra fue al hospital con su madre. Me dijo que tu casi fuiste secuestrada por Luis ¡ª_record¨¦ Elena¡ª. Por qu¨¦ no me habias contado eso? Be no le habia dicho nada a Elena sobre lo ocurrido esa noche, para evitar que se preocupara. Probablemente ra menciono eso sin saber que Elena desconocia los detalles. _ Todo ha pasado, no hay nada que decir. Be dijo con indiferencia: ¡ª{Vamos, sigueiendo! Los filetes de pescado fresco estaban dorados y apetitosos. Be tomo un bocado, pero de repente sintio que tenia un sabor un poco rancioy su estomagoenzo a molestarle un poco. Fruncio6 el ceo. ¡ª¡éQu¨¦ pasa? ¡ªpregunto Elena. Be nego con cabeza: ¡ªNo es nada, tal vezi demasiado rapido, mi est¨¦mago no se siente bien. ¡ª TQ, antes, cuando estabas a dieta ni siquiera probabas alimentos con grasa, pero ahora que no estas a dietaes sin limites. No me sorprende que tu estomago no este feliz. ¡ªbromeo Elena. Al mencionar el estomago, Beno pudo evitar pensar en su cancer de estomago de vida pasaday se puso un poco nerviosa. ¡ª¡éTrabajas pasado manana? Ir¨¦ a tu hospital, spuedes panarme a hacerme un chequeo? Aunque le habian hecho estudios hace 1 dos meses y todo estaba bien, talo dijo Elena, ahora que ya no se cuida, ¡éy si su est¨¦mago no puede soportarlo? ¡ª ro, trabajo en el turno de dia. ¡ª edio Elena. Pedro volvi¨¦ a Vi Dragon. Al escuchar el auto, Fiona ya les habia abierto puerta. ¡ª Bienvenido de vuelta, sefior ¡ªdijo Fiona, mirando detras de ¨¦l¡ª. ¡éLa sefiora no volvio con usted? Fiona sabia que Be se habia ido al pais de Ma relia. Pensaba que despues de este tiempo juntos, pareja podria haberse reconciliado, ¡épero por qu¨¦ sefora seguia sin volver? Pedro no respondi6 a Fiona, solo cambio de zapatos y entro a casa con gesto inexpresivo. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Aunque en casa habia tres personas, ¨¦l sentia una extrafa sensacion de soledad. ¡ªSefior, ¡équiere que le prepare algo deer? ¡ªvolvid a preguntar Fiona. ¡ªNo es necesario. pedro subio directamente al piso de arriba y abrio puerta de habitacion principal. Capitulo 319 Capitulo 0319 Tan prontoo entrd, Pedro se dio cuenta de que faltaban muchas des pertenencias de Be. La mitad des cosas del tocador habian desaparecido, al igual que el pasador que e solia usar. Incluso los extranos espejos que tenia por toda habitaci¨¦n se habian esfumado. En el vestidor, el espacio que antes ocupaban los brintes vestidos y faldas ahora lucia mas bien desdo. Tambi¨¦n faltaban varios de los estantes donde guardaba los zapatos y bolsos. Esa sensacion de vacio lo volvio a invadir. pedro habia estado ocupado todo el dia en el pais de Marelia, y ni siquiera habia descansado en el avion, por lo que ahora se sentia realmente agotado. Sin mas, se recostd en cama. Las almohadas ys sdbanas atin conservaban el fragante aroma de Be. Pedro record6 esos dias en el pais de Marelia, cuando temia no poder contenerse y terminar acostandose con e, lo cual provocaria que Be se enojara y regresara a su pais. Por eso se habia obligado a nopartir habitacion con e. Ahora, sin embargo, se arrepentia un poco de esa decision. Deberia haber dormido en recamara, incluso si eso significaba acostaa medianoche. Al menos asi habriaProperty of N?)(velDr(a)ma.Org. podido estar cerca de e unas horas A pesar de lo cansado que estaba, no lograba conciliar el sueno. Marco el numero de Be, pero colgo de inmediato. ¡éPara qu¨¦ ma si ni siquiera se habia dignado a despedirse de ¨¦l? Al dia siguiente, Be desperto un poco aturdida. La noche anterior se habia quedado chando y cenando con Elena hasta casis once. Y cuando regreso al hotel, tampoco pudo dormir bien debido a que habia dormido demasiado en el avion. No fue sino hasta el amanecer que logro conciliar el suefio. Miro hora, casi era mediodia. Tenia un mensaje de WhatsApp de Pedro, recorddndole que irian juntos a mansion antigua. El mensaje era de hace dos horas. Be lo m¨¦ y Pedro le dijo que reci¨¦n habia terminado una reunion, y que iba en camino a recoge. Notando lo cansada que se oia Be, Pedro le dijo: ¡ªSi no te despiertas, vamos manana, abu sabe que tienes jetg y puede entenderlo. ¡ªNo, vamos hoy ¡ªrespondio6 Be¡ª. Mafana tengo una cita en el hospital con Elena. Con esfuerzo, Be se levanto de cama. Su cuerpo ain se sentia un poco debil por falta de suefio. Se aseo, se visti y se maquilld ligeramente antes de tomar su bolso Vi bajar. Su tobillo torcido ya estaba casi curado, asi que mientras no usara zapatos con tacon, podia caminar sin problemas. Saliendo del vestibulo del hotel, el conductor ya esperaba afuera. ¡ªSerfiora, por favor. Al ve, el conductor se apresuro a abrirle puerta trasera. Be subi¨¦ al vehiculo y vio que Pedro estaba ocupado frente putadora. ¡ªAnoche me maste? ¡ªpregunto Be casualmente. I E se habia dado cuenta de mada perdida justo cuando se acostaba. Las manos de Pedro se detuvieron brevemente en el tedo mientras respondia con tono inexpresivo: ¡ªMe equivoqu¨¦ de nimero. ¡ªAh. Be no dijo nada mas y se recosto en el asiento. Pedro echo un vistazo a su ropa ligeramente delgaday le pidi6 al conductor que subiera un poco temperatura del interior. No mucho despu¨¦s, el conductor llevo el auto a mansion antigua, Pedro cerr6putadora y Be ya estaba dormida. Su cabeza se apoyaba en ventani, sus mejis suavemente sonrosadas por calefion, sin el rechazo que suele mostrar, y susrgas pestanas caidas hacian parecer una inocente y pura hada. Un mech¨¦n de cabello se deslizo sobre su meji y Pedro extendi6 mano para apartarlo con delicadeza. Mirando su rostro nco y sin imperfiones, de pronto sinti6 el impulso de besa. Pedro se inclind hacia adnte, acercandose a Be. ¡ª Director Romero, hemos llegado. Capitulo 320 J ! Capitulo 0320 I Antes de que susbios tocaran elrostro I de Be, el conductor hablo de repente y I Pedro detuvo su movimiento. I cuando el conductor se volvio, se percato I or : de escena y, visiblemente nervioso, se apresuro a abrir puerta para escapar. Be, al escuchar el ruido, abri6 los ojos adormdos y se encontr6 con el rostro de Pedro muy cerca del suyo. ¡ª¡éQu¨¦ estabas haciendo? ¡ªBe frunci6 el ceno. Su voz sonaba ligeramente perezosa por el suefio, lo que hizo que Pedro sintiera una ligera agitacion en su interior. Carrasped y se irguio con naturalidad. ¡ª Llegamos casa d abu, ibaa despertarte. ¡ª Ah. ¡ª Be no sospech¨¦ nada y miro por ventana, confirmando que estaban enmansion antigua. N?velDrama.Org owns all content. Estird los brazos y pregunt6 extranada: I ?eY el conductor? Pedro no le respondid, sino que abrio I puerta. ¡ªVamos, bajemos. I Los dos caminaron hasta el salonteral, donde anciana Romero ya los esperaba. Al ver a Be, anciana Romero tom¨¦ des manos con preocupacion, dici¨¦ndole que se veia cansada y que debia descansar mas. Duranteida, no dejo de insistir a Be queiera mas, mientras que Pedro quedo relegado a un segundo no. Despu¨¦s del almuerzo, Pedro tuvo que volver a oficina por asuntos de trabajo, y Be, sinti¨¦ndose mas repuesta, se quedo conversando con abu Romero. I En oficina del presidente del Grupo ) Romero, Manuel esperaba a Pedro. ¡ªHermano Pedro, estoy tan ocupado que f y Pp 1 ! no he podido atraparte ni siquiera para Ier. Tuve que pedirida para llevar. I d Viendo el aspectomentable de Manuel, Pedro no tenia animo para bromear. ¡ª¡éY ti qu¨¦ haces aqui? ¡ªjSomos hermanos y hace tanto que no nos vemos! Cuando supe que habias vuelto, tuve que venir a visitarte. ¡ª Como vans investigaciones que te encargu¨¦? ¡ª Van bien, deberian tener resultados pronto. Manuel, curioso, pregunt¨¦: ¡ªHermano Pedro, ¡épor qu¨¦ estabas investigando a los amigos de tu cufiada? ¡éAcaso ey Anna han hecho algo que perjudique sefora? ¡ªToc, toc. I" Se escucho un golpe en puerta, ) secretaria traia el caf¨¦. I ¡ªSeifior, aqui esta su caf¨¦. I ¡ªGracias, tambi¨¦n prepara un caf¨¦ negro I para el director Romero, pero sin azcar, I que le haga un poco mas amargo. Al escuchars pbras de Manuel, secretaria mir6 a Pedro con cierta iodidad. Pedro dijo con calma: ¡ªVe a notificar al equipo del proyecto que reunion sera en quince minutos. I ¡ªSi, director Romero. Despu¨¦s de que secretaria saliera, Manuel volvio a quejarse con descontento: ¡ªHermano Pedro, vine especialmente a verte, ¡éy solo me das quince minutos para har? Pedro respondi6: ¡ªHas demasiado, quince minutos son suficientes. I ¡ªHermano, (esto es calumniarme? ) ¡éD¨¦nde dije algo inutil cuando te ayud¨¦ a analizar el asunto de tu cuiiada? ;/Acaso I no dien el vo en cada cosa? Al mencionar a Be, Pedro se sinti6 un i poco fastidiado. ¡ªTus nes no I sirvieron de nada. ?Explicarle y disculparme, humirme para mostrar mi actitud, nada de eso hizo que Be cambiara de opinion. Manuel pregunto con curiosidad: ¡ª ¡éEntonces mi cufiada sigue queriendo divorciarse? Pedro apret6 losbios y le inform¨¦ a Manuel: ¡ªLe prometi que, en cuanto termine este proyecto, ir¨¦ a tramitar los tramites del divorcio. Manuel no podia entender logica de Pedro: ¡ª¡éPor qu¨¦ ediste? ¡éAcaso tu cufiada dijo algo enojaday en un impulso aceptaste? \'' Laexpresion de Pedro era indescifrable. } ¡ªE dijo que ha dejado atras el amor y que en el futuro quiere ser una persona I independiente y libre. No puedo obliga I a mantener sentimientos hacia mi, ni I tampoco puedo impedir que busque su I libertad. I Escuchando esto, Manuel tambi¨¦n quedo sin pbras por un momento. Si hay sentimientos por ¨¦l, todo se podia arrer, pero si incluso esos sentimientos se habian desvanecido, entonces si seria realmente dificil. ¡ª Hermano, debe haber algo mas que cunada tenga guardado en su corazon, de lo contrario, cOmo es que esa persona que antes te amaba tanto, de repente se ha cambiado tanto? Manuel especul¨¦: ¡ª¡éNo sera que despu¨¦s de ese incidente de saltar del balcony golpearse cabeza, experimento una especie de renacimiento, y ahora siente que nada importa? '' Pedro mird¨¦ a Manuel de soyo. ¡ªE ha ) utilizado excusas simres para amenazarme en mas de una ocasion. Si eso pudiera causar un impacto tan grande, ino deberia haberlo provocado I hace mucho tiempo? Capitulo 321 ! Capitulo 0321 I Manuel atin queria har, pero Pedrovya {se habia levantado. I ¡ªEn cuanto tenga los resultados, te los dir¨¦ de inmediato. Tengo una reuni¨¦n a que debo asistir. Manuel se quedo sin pbras. Be sali6 de antigua mansi¨¦n y Carlos m¨¦. Le dijo que estaba preparando su regreso al pais y le pidi6 que fuera a recogerlo en el aeropuerto manana. ¡ª¡éEs que no tienes chofer o no sabes reservar un coche ti misma? Por qu¨¦ tengo que ir yo a recogerte? Carlos solt¨¦ una risa socarrona. ¡ª Durante tu estadia en el pais de Marelia, si no fuera por mi, te habrias tenido que enfrentar a algunas dificultades, asi que me debes un favor y tienes que ,devolv¨¦rmelo. I Be se quedo un poco perpleja, pero I luego fue directo al grano: ¡ª;Laurasabe '' elvuelo en el que regresas? Seguro que I e tambi¨¦n irda recogerte. I ¡ªNo sabe el vuelo, pero los vuelos del pais de Marelia a ciudad Mar son solo dos al dia, asi que e podra interceptarme. Al mencionar esto, el tono de Carlos denotaba cierta irritaci¨¦on. ¡ªEl viejo se ha empenado en que me case con e. Oye, ¡équ¨¦ tal si cboramos? Yo te ayudo a divorciarte y ti me ayudas a echar por tierra esepromiso. ¡ª;Co¨¦mo vas a ayudarme a divorciarme? ¡ªTengo mis propios m¨¦todos. ¡ª¡éYo voy a echar a perder tu boda? ¡ªSi edes, me encargar¨¦ de todo. Be se quedo sin pbras. I Aunque oferta de Carlos era tentadora, )s condiciones eran bastante estrictas. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. I Be sentia que si se involucraba en ese I embrollo, tal vez ya no tendria un futuro I tranquilo. I Pedro ya se habia ofrecido a divorciarse I en cuanto terminara sus proyectos pendientes. Entre dos males, hay que optar por el menor. Be sentia que opcion de Pedro era mas viable. ¡ªHablemos de esto mas adnte. Enviame el nimero de tu vuelo y manana ir¨¦ a recogerte. T¨¦meloo un favor que te debo, pero en el futuro no puedes pedirme que haga cosas que no me corresponden. Carlos no se enfadd. ¡ªDe acuerdo, queda asi entonces. I" Al dia siguiente. ] Be m¨¦ a Elena y luego fue al hospital I donde e trabajaba. Originalmente solo iba a hacerse un I chequeo estomacal, pero Elena tenia una orden para un examen fisicopleto. ¡ªEl liderazgo del hospital sabe que donacion de cien mil fue tuya. Como agradecimiento, te han ofrecido este chequeo general. Elena no menciond nada al respecto, pues Be ya habia olvidado ese asunto. ¡ª¡éNo se suponia que debia mantenerlo en secreto? ¡ªAlguien siempre lo sabrd, y ademas, dejar que los lideres del hospital sepan que tengo una amiga tan generosa es algo bueno para mi. Ya que Elena lo habia dicho asi, Beno dijo nada mas. I Decidio aceptar amabilidad del hospital ) vse realizo el examen m¨¦dicopleto. I Todo el proceso dur¨¦ hasta el mediodia. I I Elena dijo: ¡ªLos resultados del chequeo I estaran listos en un par de dias, te los dar¨¦ entonces. Ahora tengo que quedarme de guardia, asi que no puedo panarte aer. Resuelve ti tuida. Be miro hora. ¡ªYo tambi¨¦n tengo que ir al aeropuerto a recoger a Carlos. ¡ª¡éPor qu¨¦ tienes que ir a recogerlo al aeropuerto? La reion de Elena fue simr a que tuvo el dia anterior al enterarse. Be se dispuso a explicarle brevemente sobre propuesta de cooperacion que Carlos le habia nteado, pero alguien mo a Elena. Total, solo iba a soltar un poco el descontento, asi que Be dejo que Elena it \'' se fuera a atender sus asuntos y e ) misma se dirigio en coche al aeropuerto. f Mientras Be esperabaenel ¡ª~¡ª I estacionamiento, divis¨¦ a lo lejos a elegante y fashionista Laura. Fue I entonces cuando se dio cuenta de un I problema: Ayer, estaba tan centrada en propuesta de Carlos que habia aceptado ir a recogerlo sin pensar. jAhora se encontraria con Laura y no sabia c¨¦mo manejar esa situacion! Capitulo 322 ! Capitulo 0322 i Quiza mirada de Be era demasiado \ I intensa, pues Laura giro cabeza para I mira. I Al cruzarse sus miradas, el semnte de Laura, que antes ain mostraba una leve sonrisa, se endurecio de golpe. ¡ªSenorita Fernandez, qu¨¦ coincidencia, tambi¨¦n has venido a recoger a hermano Carlos. Laura se acerco a e sin vacr. Be no sabia realmenteo trata. Antes de irse al extranjero, Carlos habia provocado intencionalmente varios malentendidos y habia ido al pais de Marelia a busca. Laura deberia odia mucho. La tltima vez que se encontraron en el restaurante que Carlos habia embaucado a visitar, ya le habia explicado a Laura que no tenia nada que ver con ) Carlos y habia intentado convence. I Pero era evidente que Laura no habfa '' cedido lo mas minimo en cuanto a Carlos. I Ahora, frente a ese tono casi acusador de I Laura, Be solo pudo mantener calma. ¡ªLe debo un favor a Carlos, y me ha obligado a venir a recogerlo; ¡éte parece una raz6n convincente? Laura subi6 repentinamente el tono, mirand con furia. ¡ªjNo tienes que estar presumiendo una y otra vez! {Simi hermano Carloste quiere! jHagan lo que hagan, yo nunca voy a renunciar a ¨¦l! Quizas al recordar su yo del pasado, a Be realmente no le disgustaba Laura, quien estaba profundamente enamorada de ¨¦l. E misma conocia bien esa sensacion de rebajarse para conseguir al hombre que le gusta, mientras ¨¦l solo quiere huir de e. A Senorita Hernandez, (no fuiste ta } quien me preguntaste Gltima vezo ganar el amor de Carlos? ¡ªdijo Be. I I Laira en tu rostro disminuy6 un poco, y en tus ojos y cejas habia mas recelo. ¡ª Pero tambi¨¦n dijiste que no podias I ensenarme nada. Be respondi6: ¡ªEs cierto que no tengo demasiadas opiniones al respecto, pero puedo afirmarte con seguridad que insistir de esta manera no te llevara a ningun resultado. Solo conseguiras alejarlo cada vez mas. Seria mejor que enfocaras tus esfuerzos en mejorar ycerte a ti misma. ?Al fin y al cabo, lo que no se puede tener es lo mas deseable. Si lo ignoras por un tiempo, quizas ¨¦l pueda descubrir tus cualidades y llegar a pensar que eres especial. Sin embargo, sus sinceras pbras no recibieron una buena acogida de e. ¡ª iAl final, lo que quieres es que renuncie a I" Carlos! Eso es imposible, jvoy a estar con } ¨¦lsiosi! f Al escuchar esto, ya no insistio mas: Si I Anna le hubiera dado ese consejo en el I pasado, probablemente tambi¨¦n se habria enfadado y ofendido. N?velDrama.Org owns all content. \ Si no sufrieran una gran p¨¦rdida, seria dificil que alguien de su caracter abandonara. ¡ªCarlos sabia que td estarias esperandolo aqui, asi que me pidi6 que viniera a recogerlo, te guste 0 no, tendr¨¦ que esperar hasta que salga. Viendo el semnte decaido y abatido de Laura, Be se sinti6 un pocopasiva. ¡ªSi no te importa, tambi¨¦n puedes venir conmigo en mi auto de regreso. ¡ª Qu¨¦ quieres decir? ¡éAcaso quieres que vea lo bien que trata mi hermano Carlos a ti? Laura respondio con enojoy estuvo a I punto de irse, pero luego de unos pasos, ) regreso con desgana, ¡ªVoy a subirme a I tu auto, {pero Carlos no me echara? I ¡ªLo hara ¡ªrespondio Be con I honestidad¡ª, pero si no te bajas, ¨¦l no i podra hacer nada. Como mucho, tendra I que irse en otro auto, y eso no supone ninguna p¨¦rdida para ti. Laura se quedo sin pbras. Despu¨¦s de debatirse un momento, e finalmente acepto propuesta de Be. mo a alguien para que recogiera su auto, y se subi al vehiculo de Be. Poco despu¨¦s, el tel¨¦fono de Be song, era Carlos mando. Be le indic6 donde se encontraban. I Alos pocos minutos, Carlos llego cargando una maleta. Be le salud con un gesto desde el auto, y Carlos mir¨¦ a su alrededor, pareciendo no creer que no hubiera nadie mas por alli, \ Be sonri6 para sus adentros, pensando I que sorpresa lo esperaba dentro-del coche. ¡ªVaya, qu¨¦ contento te veo. ¡ªdijo I Carlos, con su usual tono desenfadado. Be simplemente sonri6 sin responder, y abrio el maletero para que Carlos guardara su equipaje. Cuando Carlos abri6 puerta trasera''y vio a Laura, su rostro se ensombrecio. ¡ª Hermano Carlos... ¡ªlo m¨¦ Laura con timidez. Carlos cerr¨¦ puerta con fuerza. ¡ªBe Fernandez, ;qu¨¦ diablos estas haciendo? i¡éC¨¦mo es que e esta aqui?! Estaba ro que Carlos estaba realmente enfadado, incluso habia utilizado el nombrepleto de Laura. Capitulo 323 ! Capitulo 0323 f Be minti6 directamente- ¡ªLa senorita Herndndez se quedo sin carro y quiere Venir con nosotros. Despu¨¦s de todo, e I estu prometida, no puedo deja tirada. I ¡¯ ¡¯ ¡¯ Carlos se enoj6 cada vez mas. ¡ªjAsi que me culpas por no panarte a volver al pais y haces eso a proposito! Pero tii prometiste divorciarte de Pedro, ya han pasado muchos dias y ain no has tramitado los Papeles, jpor supuesto que me siento inc¨¦modo! Be se sorprendi¨¦. ;C¨¦mo lleg¨¦ trama a este punto? ¡ªBe, tienes que decir dnte de Laura que nunca te divorciargs, entonces me rendir¨¦ ante ti, Carlos lo hizo a proposito, je nunca podria decir eso! Al ver mirada esperanzada de Laur a, WIT a a Be le dijo a Carlos ¡ªDeja de ) enloquecer, mi divorcio de ti no tiene I nada que ver. \ I ! ¡ªTodos sabemos que antes amabas a } Pedro, ¡éc¨¦mo ibas a divorciarte si no J sintieras algo por mi? Carlos suaviz6 su actitud. ¡ªEst4 bien, interferir en tu matrimonio fue mij culpa, pero si pudiera contrrme, jamas me enamoraria de ti, {sabes cuanto me duele? Al ver a Carlos con expresionstimera, Be no pudo evitar soltar una carcajada. ¡ªParece que tu dolor te ha llevado a llevar una vida licenciosa en el pais de Marelia. Al escuchar eso, los ojos de Carlos se iluminaron. ¡ªjAsi que realmente te importo! ¡éPor qu¨¦ fingiste no verlo y ni siquiera me preguntaste? ¡ªNo tengo ninguna rci¨¦n con esa mujer, ni siquiera s¨¦ su nombre, ww IV BUNUS Carlos se anim¨¦ cada vez mas: ¡ª ) Entonces fue solo para molestarte, Be, I ¡éyano estds enojada? ( '' ¡ªiBasta!l ¡ªLaura,o si no pudiera soportarlo mds, sali¨¦ del carro. 1 Carlos, sin sentido de culpa, se subi¨¦ al carro y le pregunt¨¦ a Be de pie junto al asiento del conductor: ¡ª (Estas satisfecha? Be se rio enojada. ¡ªCarlos, ¡éno deberia Ser yo quien pregunte eso? Si no te gusta senorita Hernandez, ¨¦por qu¨¦ no puedes dejar eso ro con e 0 con sus padres? Carlos, tranquilo y sereno dijo: ¡ª¡éAcaso tl te casaste con Pedro por su propia voluntad? Be qued6 muda. Mordi¨¦ndose elbio, Be subi¨¦ al carro y pis¨¦ a fondo el acelerador, haciendo que Carlos se fuera hacia atr¨¦s, golpeandose I cabeza contra el respaldo del asiento. ) '' Llevandose mano a nuca, Carlos rio I envezde enojarse. ¡ªBe, con esa I personalidad tan fuerte, cada vez me resulta mds interesante. Be lo mir¨¦ con enojo. ¡ªiPero a mi ti no me pareces nada interesante! Carlos rara vez se quedaba sin pbras. Durante el trayecto en coche, Carlos recibi¨¦ una mada de uno de sus subordinados, informandole sobre el y I avance del proyecto de medicamentos del profesor Flores. Hasta el momento, los medicamentos ya habianenzado a probarse en el mercado y, segtin losentarios recibidos, los resultados eran excelentes. Despu¨¦s de colgar, Carlos le cont¨¦ a Be situaci¨¦n. ¡ªTi siempre logras sorprenderme. ¡éPensaba que solo habias quitado elText ? 2024 N?velDrama.Org. I proyecto des manos de Anna, pero I resulta que tambi¨¦n tienes buen ojo? I Be pens para ssi, (Despu¨¦s de renacer, I al menos deberia obtener algunas I ventajas.) I Actualmente, tanto el proyecto de Caza ''oeld farmac¨¦utica iban bien, aunque hubieran tenido algunos altibajos, pero los resultados deberian ser los mismos que en su vida anterior. ¡ª Grrr. ¡ªconduciendo, el est¨¦mago de Be emiti6 un sonido. El ruido m¨¦ atenci¨¦n de Carlos. Be se sinti¨¦ un poco inc¨¦moda. ¡ªiQu¨¦ estas mirando? Para venir a recogerte, ni siquiera heido, y ademas he tenido que aguantars bus de Laura. Carlos sonrid con picardia. ¡ª¡éAsi que querias que yo te invitara aer? iHecho! BE Es Sa I Comer, bebery divertirse erans } especialidades de Carlos. Rapidamente indico un restaurante cercano que tenia I un ambiente y sabor excelentes. I Be tenfa mucha hambre, asi que sigui¨¦ I sus indicaciones y condujo hasta el restaurante. Al llegar, Be le entreggs ves al aparcacoches y entr6 al suntuoso vestibulo del restaurante junto a Carlos. ¡ª¡éSefiora Romero? Justo cuando un camarero se acercaba a recibirlos, una voz de mujer son¨¦ detras de ellos. Capitulo 324 Capitulo 0324 Be giro cabeza y resulto ser Anna. I E llevaba un traje de negocios y junto a e habia varios hombres vestidos con trajes, asio Pedro, vestido de negro. Bajaban de escalera, evidentemente I I acababan deer. I I Al oirs pbras de Anna, Pedro, que estaba hando con los que lo panaban, levant6 cabeza. Al ver que e iba con Carlos, mirada de Pedro se ensombreci¨¦ un poco. Text ? 2024 N?velDrama.Org. ¡ªTambi¨¦n esta el jefe Sanchez, qu¨¦ casualidad, ustedes tambi¨¦n vinieron aer aqui? Anna,o si no percibiera el ambiente tenso, volvio a saludar a Carlos. Carlos, con expresion indiferente, respondio: ¡ªAcabo de volver del pais de wy *''Y vuUve Marelia, he venido aer algo. ¡éEl jefe Sanchez tambi¨¦n fue al pais de 4 Marelia? I Despu¨¦s de hacer esa pregunta, Anna reparo en que Be no habia dicho nada y,o recordando algo, se apresur¨¦ a decir: ¡ª Senora Romero, el director Romero y yo salimos a ver a un cliente, acabamos deer y ahora vamos de vuelta a oficina. Be no dijo nada, se gir hacia Carlos y le dijo: ¡ªVamonos Al oir eso, Pedro frunci6 levementes cejas, tambi¨¦n apart¨¦ mirada y, junto a los clientes que lo pariaban, sigui¨¦ hando mientras salian del restaurante,o si no conociera a Be. Jefe Sanchez, sefiora Romero, entonces me retiro primero. Anna se apresur6 a seguir el paso de Pedro Carlos mird silueta de Pedro alejaindose y, con un tono de fingida curiosidad, preguntd a Be: ¡ªOye, aque noche i Pedro parecia que queria matarme, hoy ni I siquiera me ha dicho una pbra, por qu¨¦ sera? Seguro que era por presencia de Anna. Be lo mir¨¦ con desd¨¦n y le espet6: ¡ª I of c I Quizas hoy no tenia ganas de devorarte. I ¡ªiiiAgh!!! A Carlos le parecieron repugnantess pbras que uso y dijo: ¡ªBe, si vuelves a decir algo tan asqueroso, no me contendr¨¦ contigo. Be respondi¨¦: ¡ªSi ti no me asqueas, yo tampoco te asquear¨¦. En el reservado, Be y Carlos se sentaron a mesa. Ya habianido juntos varias veces, asi que ya se conocian bien y, aunque estuvieran a ss, no habia iodidad entre ellos i Be estaba revisando el menu, cuand tel¨¦fono de Carlos son¨¦. Despu¨¦s de contestar, su semnte se torno serio de repente. ¡ªVoy enseguida Qu¨¦ pasa? ¡ªpregunto Be Carlos no tenia tiempo para evasivas con Be. ¡ªHay un problema en una des obras, tengo que ir ¡éY tu equipaje¡¯ Mandar¨¦ a alguien mas tarde a recogerlo Carlos se march¨¦ apresuradamente Be tenia mucha hambre, estaba sperando I vid esperandoida. Su tel¨¦fono son¨¦ con un mensaje de voz de Carlos Acabo de pensarlo y me parece demasiado coincidente que justo cuando ibamos aer surgiera este problema ¡éSerd obra de Pedro? I Be recordd otra vez en el restaurante tand¨¦s, cuando Carlos tambi¨¦n tuvo I que irse por una urgencia y luego Pedro envio a un chofer a recoge. Le respondi¨¦ por voz: ¡ªNo tengo ni idea de esos asuntos que ti no sabes. ¡ª¡éAun sigues colgada de ¨¦l despu¨¦s de que se march¨¦? Justo despu¨¦s de enviar el mensaje, se oyo una voz g¨¦lida. Be levant¨¦ mirada y se encontr¨¦ con Pedro, que de alguna manera habia aparecido en puerta del reservado. Capitulo 325 h M'' Capitulo 0325 f Al escuchars pbras de Pedro; Be ya estaba convencida de que fue ¨¦l quien \ hizo que Carlos se marchara. { Pedrose acerc¨¦ a e. ¡ª¡éFuiste ti quien fue a recoger a Carlos al aeropuerto? ¡ª¡éHay algun problema con eso? ¡ª respondi6 Be. Los ojos oscuros de Pedro miraron friamente. ¡ª¡éAcaso aspirabas al puesto de conductora en el Grupo de Expedicion? Be no queria responder su ironia. Justo entonces lego un camarero con los entrantes, y Be, sin ganas de lidiar con Pedro, tomo los palillos yenzo aer. Esto irrito a Pedro. ¡ªSi no eras su conductora, jpor qu¨¦ fuiste a recogerlo al aeropuerto y lo pariaste a aquel restaurante privado otra vez? I ¡ª¡éAcaso es que no habia conductores ! disponibles o es que te has encaprichado de ¨¦l, sin importarte que est¨¦s casada? [ i Be levant6 mirada y esboz¨¦ una I sonrisa burlona. ¡ªAh, asi que ya sabes bien lo que pienso. Entonces, por favor, I resuelve cuanto antes los tramites de nuestro divorcio. Pedro se quedo sin pbras por un momento, y su tono y expresion se volvieron g¨¦lidos. ¡ªBe, he tolerado que quieras divorciarte alegando que no eres feliz en este matrimonio. ?Pero si pretendes jugar con el matrimonio y me consideraso tonto, hoy querer a uno y mariana a otro, entonces tendremos que ajustar cuentas. Be entendi¨¦ muy bien el mensaje de Pedro. Si el divorcio era culpa de ¨¦l, lo aceptaria. Pero si Be andaba de flor en flor, I tendria que rendir cuentas. Definitivamente, esto encajaba con el estilo de Pedro. I Be esboz¨¦ una sonrisa fria. ¡ª¡éYo piensas ajustar esas cuentas? ¡ªEntonces, ¡éde verdad te has encaprichado de Carlos? En los ojos de Pedro se reflejaba una furia sombria,o de una bestia a punto de abnzarse y desgarrar Qu¨¦ interesantes eran los hombres, penso Be. Cuando los perseguia, los despreciaban, pero ahora que sabian que quizas se hubiera enamorado de otro, le prestaban atencion. Be solt¨¦ una carcajada Estas arruinandome el apetito, (puedes irte ya¡¯ ¡ªiBe! ¡ªexm¡é Pedro, aun mas furioso. En ese momento, llego otro camarero con I mas tos. Asi que Be, sin prestar atencion ira I de Pedro, se dispuso aer tranqumente. I Pedro mir¨¦ con frialdad a Be durante { un buen rato, al ver que e adoptaba una actitud tan indiferente, se enojo tanto que empujo con fuerzasiy se march¨¦. En el estacionamiento, Anna lo estaba esperando. Pedro, he hecho que el conductor llevara de vuelta al cliente, ahora ¡éva usted a sede de Romero 0 a una reunion , en empresas Pedro se frotos sienes, un poco hinchadas. ¡ªA sede. Bien, lo llevar¨¦ yo. -No es necesario, puede enviar un chofer a recogerme. ¡ªDe todas formas, voy a buscar a I Finanzas, asi que puedo llevarlo de paso. Property ? of N?velDrama.Org. Al oir esto, Pedro ya no insisti¨¦ mas y abri¨¦ directamente puerta trasera del automovil. \ Anna se quedo un poco sorprendida, pues { antes, cuando e conducia, Pedro siempre iba en el asiento del panante. Sin decir nada mas, Anna se subi al asiento del conductor. En el coche, el semnte de Pedro era muy sombrio y su aura personal estaba muy apagada. Anna sabia con ridad que ¨¦l y Be habian tenido un conflicto por Carlos Anna, con sensibilidad apropiada, no hizo ninguna pregunta. Encendio musica suave del interior del vehiculoy condujo en silencio. No paso mucho tiempo antes de que sonara el tel¨¦fono de Pedro, Anna detuvo I musica. ) Por el espejo retrovisor, vio que Pedro I echo un vistazo al ndmero y contest: ¡ª I Qu¨¦ sucede? I Despu¨¦s de escuchar lo que le decia I otra persona, Pedro respondi6 con voz apagada: ¡ªLlegar¨¦ a oficina en media hora, esp¨¦rame a. Por el tono familiar, Anna se imagino mas o menos qui¨¦n habia mado. Apreto con fuerza el vnte, manteniendo una expresion neutra. Capitulo 326 Capitulo 0326 I Media hora despu¨¦s, Anna llevo el coche al estacionamiento. I Luego caminaron juntos hacia los { ascensores. Frente al elevador privado del presidente, Anna le dijo suavemente: ¡ªPedro, has estado enfermo tantos dias en el pais de Marelia, ahora debes descansar mas. Yo ir¨¦ primero a Finanzas. Pedro asinti6 levemente con cabeza y entro al ascensor. Anna apret6 con fuerza su tel¨¦fono y se dirigio a otro elevador. Cuando Pedro lleg6 a oficina, Manuel ya lo estaba esperando. Sin muchos preambulos, Manuel le entregd una carpeta. ¡ªHermano Pedro, he averiguado que amiga de cuiiada, esa que se ma udia, en realidad tiene contactos con Anna en secreto. Aqui I estan los registros de sus madas ys fotos de vigncia en cafeteria. Pedro tomo los documentos y los reviso. Talo dijo Manuel, alli habia registros de madas y algunas capturas de video. ¡ª¡éNo hay transiones econ¨¦micas? ¡ª pregunt6 Pedro. N?velDrama.Org owns all content. Manuel nego con cabeza.¡ªHice que investigaran, y no hay nada. Pero udia ultimamente ha estado gastando mucho dinero,prando muchas marcas de zapatos y bolsos, todo con su propio dinero. Explic6 Manuel: ?Antes, esos regalos los pagaba cufiada, pero tltimamente se pelearon por algo y cufiada parece que incluso le bloqued el nimero. ?Ah, si, el padre de udia hace medio , mes le consigui6 un gran negocio familia Fernandez, pero cufiada no parece estar muy contenta con eso, ¡ª I agrego Manuel. - ?Aunque estamos investigando rci¨¦n entre udia y Anna,o udia es amiga de Be, tambi¨¦n es necesario averiguar algo sobre su rcion con Be. ?Toda informacion relevante estd en esa carpeta, hermano Pedro, revis. Pedro hojeo, frunciendo levemente el ceno. Conocia ese negocio, Be lo habia revisado antes y €l habia sendo algunas deficiencias. En ese momento penso que Be se habia interesado en los negocios con familia Fernandez, pero en realidad estaba preocupada por ser enganada. En cuanto a rcion entre Bey udia, sabia algo, es siempre habian sido muy buenas amigas, ¡épor qu¨¦ Be I ahora vigba tanto? ¡ªHermano Pedro, {por qu¨¦ quieres investigar rcion entre esta udia y I Anna? ¡ªpregunt¨¦ Manuel, realmente curioso. Pedro guard¨¦ los documentos. ¡ªEso no es asunto tuyo, puedes retirarte. Manuel no se dio por vencido. ¡ª Hermano Pedro, yo me he encargado de todo esto, jal menos deberias decirme por qu¨¦! Sabiendo que Manuel insistiria hasta el final, Pedro le explico situacion de manera breve. ¡ªA juzgar por eso, ¡élo que udia le hizo a Anna fue algo que es habian acordado con antci¨¦n? ¡ªManuel se quedo at¨¦nico¡ª. La guerra entre mujeres si que es feroz. ?Si lo vemos asi, ¡éacaso el incidente anterior del envenenamiento de Anna , tampoco fue obra de e misma? ¡ª Manuel reflexion¨¦ de nuevo. I Pedro entrecerrd losbios. ¡ªEsta-bien, "ya has averiguado todo lo que querias saber, ahora vete. ¡ªNo me eches, hermanito Pedro, {c6mo vans cosas entre ti y cufiada ahora? ¡ª Manuel tenia mucha curiosidad chismosa ¡ª. He oido decir que incluso e se ha mudado fuera de casa. {Td no te sientes inquieto por eso? Pedro se levanto y abriod puerta de oficina. ¡ªVete. Manuel se sinti¨¦ muy molesto. ¡ª jHermanito Pedro, vuelves a tratarme asi! iNo me conformo! Pedro le dijo a Miguel afuera. ¡ªPide que saquen al senor Gonzalez de aqui. Al oir eso, Miguel se acerco personalmente a Manuel. ¡ª Senor I Gonzalez, por favor. , Manuel no podia enfrentarse a ninguna des personas de aqui, asi que solo le bufo a Pedro: ¡ªAhora finges ser frio y I distante, jpero algin dia vendrasa suplicarme! I Dicho esto, Manuel se fue con el cenio I fruncido. Pedro entonces mo a Anna. ¡ªPedro, /pasa algo? ¡ªTermina tus asuntos y ven a oficina. ¡ªEst¨¦ bien. De hecho, tambi¨¦n tengo algo que har contigo. Be sali6 satisfecha del restaurante. Acababa de subir al coche cuando recibi6 una mada de Manuel. Capitulo 327 Capitulo 0327 Senor Gonzalez, jqu¨¦ haces? ¡ªCunada, ahora que ya no vives en Vi Dragon, te has mudado a un hotel? Ese tipo de asuntos Pedro probablemente no los mencionaria por su propia iniciativa, asi que Be supuso que Elena se los habia contado. ¡ªEntonces, shay problema? ¡ª]Jejeje, no malinterpretes, jno vengo a hacer de abogado defensor de mi hermano Pedro! Manuel dijo con gracia, ¡ªSolo queria preguntarte si te estas adaptando bien a nueva vivienda. He oido que quieresprar una casa, asi que si hay alguna de mis propiedades en ciudad que te guste, jte regalo! Be lo rechazo sin pensarlo dos veces. No es necesario, no recibo favores que no I he pedido. Meprar¨¦ una yo misma Entendiendo que Be no tenia ganas de char mas, Manuel se rasco cabeza y continud: ¡ªCunada, aunque Pedro y yo somos hermanos, en lo que respecta a los asuntos de su rcion contigo, mi posicion es misma que de sefiorita Elena: jte apoyamos! Incluso para expresar su apoyo, tenia que dejar ro que coincidia con postura de Elena. Be no pudo evitar preguntar. ¡ª¡éSera que tu tambi¨¦n tienes algtn inter¨¦s en Elena? Manuel se apresur6 a responder: ¡ª Cunada, no puedes decir eso a ligera. La senorita Elena y yo solo somos amigos que congeniamos a primera vista, jjamas tendria pensamientos inapropiados hacia e! Elena probablemente ni siquiera le gustaria ese tipo de hombre. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Cunada, aunque te apoyo en tu decision, si crees que a ¨¦l no le importas y solo quieres divorciarte por enojo, atin quiero interceder por ¨¦l. En el fondo si le importas, solo que no sabe expresarlo I correctamente. Dando rodeos, al final seguia hando a favor de Pedro. Manuel era sin duda un buen hermano para Pedro. Be respondio sin ganas: ¡ª Independientemente de si le importo o no, eso ya no tiene nada que ver conmigo. Sefior Gonzalez, si no hay nada mas, me voy. Manuel se topd con una negativa rotunda. ¡ªAdids, cunada. Anna entro a oficina de Pedro. En ese momento, Pedro estaba sentado frente al escritorio, con unos papeles dnte de ¨¦l. Su rostro apuesto no mostraba cambio alguno y sus ojos negros no revban emocion alguna. Anna dijo con cuidado: ¡ª Pedro, acabo de I har mucho con gente de finanzas y I tambi¨¦n habl¨¦ por tel¨¦fono con mi padre I durante un buen rato. Ahora tengo boca seca, spuedo tomar un poco de agua antes de que hablemos de lo que sea? Pedro no se nego. Entonces Anna tomo una bote de agua del refrigerador y se bebio mitad de un solo trago. Luego, se sento frente a Pedro y dijo: ¡ª Lo que quieres har conmigo parece ser algo serio. Tengo miedo de que despu¨¦s no tengas ganas de escucharme, asi que d¨¦jame decirte algo primero. ¡ª;Qu¨¦ cosa? ¡ªpregunto Pedro. Sobre el incidente de sobredosis en Vi Nube, no tiene nada que ver con I Be. El rostro apuesto de Pedre cambi6 de I inmediato. ¡ª;C¨¦mo est¨¦s segura de-eso? ¡ªAcaba de marme mi papa y me conto verdad. Anna explic¨¦ que, debido al incidente, su padre habia estado investigando exhaustivamente. Entonces, en los tltimos dias, fue a Vi Nube y a farmacia, incluido el hospital, y revis6 cuidadosamente todos los aspectos. Finalmente, farmacia admiti6 que un nuevo empleado habia confundido y mezdo varios medicamentos por idente al empacarlos. Dio casualidad de ques pildoras quepro esa noche estaban empaquetadas por separado, y el empleado que le dio el medicamento por noche no lo sabia, lo que provoco el idente. I Anna dijo muy sinceramente: ¡ª Pedro, mi papa se disculpa sinceramente por culpar a Be. El solo estaba preocupado I por mi. T¡ì ?Pero Be debe estar muy molesta, asi I que te pido que le transmitas mis I disculpas. Pedro no dijo nada. Record¨¦ lo que Manuel le habia dicho: [Si mi cufiada era inocente, jcuan dolorido y triste debia estar por todass pruebas que habian reunido en su contra!) Por lo tanto, Be realmente no tocos pildorasy ¨¦l no habia defendido a tiempo. ¡ª Pedro, al final, culpa es mia. Har¨¦ lo que sea para disculparme. Anna lo mir¨¦ y continud: ?Bueno, ya he dicho todo. ;Ahora me diras por qu¨¦ me maste a tu oficina? Capitulo 328 Capitulo 0328 I Pedro le pas¨¦ los documentos sobre mesa a Anna. I Elos tom¨¦y los examin con cierta confusion en el rostro. ¡ª Estos son los registros de mis madas con udia y unas fotos que tomamos juntas en un caf¨¦. ;Hay algin problema? Pregunt6 Pedro, con una expresion indescifrable: ¡ªudia fue a tu alojamiento esa noche a armar un escandalo, ¡élo arreste? Anna parecia no entender conexion entre estos elementos. Tras un momento de vion, finalmenteprendio. ¡ª Pedro, jacaso insindias que yo instigu¨¦ a udia para que viniera a avergonzarme en mi propia casa? ¡ªdijo Anna, con un semnte serio. I ¡ª ?No entiendo por qu¨¦ tienes esa sospecha. Es cierto que conozco a udia v hemos coincidido en algunas ocasiones E tiene mi contacto de WhatsApp, pero yo no he hecho nada de eso. ¡ªafirmo. I Anna explic que meses atras, en una I fiesta, udia le habia dado su nimero y habia agregado a WhatsApp. Fue a trav¨¦s des publicaciones de udia que supo que era amiga de Be. Cada vez que Be publicaba algo, udiaentaba con cierta malicia. Cuando se enterd de que Be habia intentado suicidarse, udia le cit6 en un caf¨¦. ¡ª Primero me recrimin¨¦ y luego me amenazo con que me alejara de tiy, mejor alin, que renunciara a mi trabajo para que no volviera a aparecer frenteatiy a Be... Al decir eso, voz de Anna era un poco imperceptible, pero alin mantenia un I tono serio. ¡ªSabia que Be me habia entendido mal, asi que le expliqu¨¦ algunas pbras a udia, pero e no I tuvo paciencia de escuchar y me i amenazo con irme. I ?Pedro, si has revisados grabaciones de seguridad, deberias poder ver que apenas estuvimos unos diez minutos juntas antes de que udia se marchara. Pedro no respondio, sino que sefial6 una fecha reciente: el dia de excursion del equipo de Vi Nube. ¡ªSi su rci¨¦n es tan tensa, ¡écual era tu razon para contacta? ¡ªQueria invita a que fuera con Be y asi pasar un rato agradable juntas. Dijo Anna con una sonrisa amarga: ¡ªS¨¦ que Be te ha estado culpando por mi culpa, y supuse que ti tambi¨¦n estarias de mal humor, asi que pens¨¦ en intermediar. ¡ªSi mo directamente a Be,N?velDrama.Org owns all content. I seguramente me rechazard, asi que pens¨¦ en recurrir a udia para que me ayudara a concertar una cita con e. Pero udia me dijo que ya no se ha con Be. No supe nada de Be hasta que fui a har I contigo al balneario. Anna hizo todo lo posible por no mostrar su pesar. ¡ªPedro, investigaste mi rcion con udia solo porque se trata de Be, ¡éverdad? Te he dicho unay otra vez que Be no tiene nada que ver con esto. A e no le gusto, pero es demasiado orgullosa para maquinar algo a mis espaldas. ?Aungue udia est¨¦ cerca de Be, tambi¨¦n tiene sus propias ideas. Siempre se haportado de forma un tanto exagerada cuando se trata del problema entre Be y ti. Antes pensaba que solo queria ayudar a Be, pero ahora que ya no se han, debe haber otras razones... Anna habl¨¦ con caut, pero Pedro entendio indirecta. (La pelea entre Be y udia debia ser por su culpa. Pedro nunca le ha faltado atencion-por parte des mujeres, pero tampoco se ha molestado en mirar a nadie mas que sea I mas de un segundo. Solo recordaba a I udia porque era amiga de Be. Sobre c¨¦mo seportaba con ¨¦l 0 qu¨¦ pensaba, no tenia menor idea. ¡ª Pedro, no tiene sentido que haya dejado que udia me humira. Si realmente quisiera dafiar a Be, (no habria sido mejor que denunciara cuando me agredioy empujo? ¡ªdijo Anna. Al oir esto, Pedro no emiti6 juicio, sino que sac¨¦ otro expediente. ¡ª¡éQui¨¦nes son estas personas? Anna mir¨¦ atentamente y vio unas fotos borrosas de dos hombres vestidoso pilotos de carreras, asio algunas fotografias nitidas de sus documentos de I identidad. Pedro, ¡équi¨¦nes son? {Deberia conocerlos? ¡ªpregunt6 Anna, confundida. I Pedro no respondi, solo mird con 0jos I oscuroso si estuviera examinando. Entonces Anna lo entendio, y sus 0jos se llenaron degrimas. ¡ª¡éTienen algo que ver con sefiora Romero? (Por eso e me sospecha? Capitulo 329 Capitulo 0329 ¡ª Pedro, durante estos meses desde-que regres¨¦, he tenido mucho cuidado con nuestra rcion, temerosa de causarte ! problemas. Anna no pudo contener el sollozo. ¡ª Aguant¨¦ todo lo que Be me hizo, no es que sea tan generosa por naturaleza, tambi¨¦n me duele, pero es que temia causarte dificultades... Con los ojos enrojecidos, Anna pregunto: ¡ª¡éQu¨¦ hice mal, Pedro, para que desconfien de mi y me investiguen? Mirando cicatriz en frente de Anna y su semnte de contenci¨¦n y dolor, expresion severa de Pedro se suavizo un poco. ¡ªSi no tienes nada que ver con esto, entonces no es necesario que te preocupes. Los ojos de Anna seguian enrojecidos. ¡ª Admito que alguna vez tuve fantasias contigo. Pero desde que supe que te habias casado, solo te he vistoo a un amigo. ?Pedro, si alguna vez desconfias de mi, por favor pregintame directamente. Te prometo que ser¨¦ totalmente sincera y no te ocultar¨¦ nada. Pedro se presion¨¦ un pocos sienes. ¡ª Vuelve a tu trabajo en Banco de Inversion Renti, yo tengo mas asuntos que atender. Anna quiso decir algo, pero finalmente no dijo ni una pbra mas y salio de oficina. No fue hasta que su coche se alejaba del edificio del Grupo Romero que Anna saco su tel¨¦fono y mo a su padre Javier. ¡ª¡éAnna, Pedro te crey6? Anna no respondio, sino que pregunt¨¦ ¡ª ¡éTodo bien por a? ¡ªHija, en farmacia hubo un nuevo empleado queetio un error, ya lo despidimos. Incluso si Pedro envia a alguien a investigar, no encontraran ninguna fa. Javier se mostro un poco perplejo. ¡ª Anna, has sufrido tanto para que Pedro I sospeche de esa Be, {por qu¨¦ ahora intentas exculpa? ¡éAcaso tu sufrimiento habra sido en vano? Por supuesto que no habia sido en vano, pero era necesario que e misma limpiara sospecha sobre Be, de lo contrario, mancha de e misma no se borraria. Pero Anna no tenia intencion de explicarle esto a su padre. ¡ªPapa, cuando veas a Pedro de nuevo, asegurate de disculparte por acusar a Be impulsivamente. ¡ªEsta bien, lo har¨¦. ¡ªJavier suspiro¡ª. Anna, tu rcion con Pedro antes era tan buena, /por qu¨¦ tuviste que irte del pais? I Sino te hubieras ido, quizas ya estarian juntos y no habria pasado nada con esa Be. Al mencionar el asunto, el semnte de Anna se enfri¨¦ un poco. ¡ªPadre, no hablemos mas del pasado, parece que no I estdabamos destinados a estar juntos. ¡ªNo te preocupes, Pedro tarde o temprano se dara cuenta de que ti eres mas indicada para ¨¦l. ¡ªconsol6 Javier. ¡ªEso espero ¡ªdijo Anna¡ª. Papa, estoy manejando, te dejo por ahora. Despu¨¦s de colgar, Anna encontr¨¦ una foto de perfil de WhatsApp y le envi6 un mensaje de agradecimiento: (Gracias por lo de esta vez.] [No hay de qu¨¦, fue un cer ayudar.] Guardando el tel¨¦fono, el rostro de Anna seguia bastante sombrio. Aun quedaban rastros por investigar sobre udia, ¡épero por qu¨¦ Pedro queria indagar sobre esas dos personas de Provincia del Lago? I Bey el agente inmobiliario estaban I revisando casa cuando recibio I mada de su abuelo. El le pregunto si tenia tiempo de ir a cenar juntos. Be, que ya neaba visitar a su abuelo mas tarde, acepto de buena gana. N?velDrama.Org owns all content. Al ver que ya era tarde, Be partio en su auto hacia casa de su abuelo. Al llegar, en el vestibulo vislumbr¨¦ una figura masculina que le resultaba vagamente familiar: Dario. Capitulo 330 Capitulo 0330 Comparado con ultima vez quele-vio en Provincia del Lago, Dario se veia un tanto mas delgado, pero conservaba cierta afabilidad que transmitia una sensacion de seguridad. ¡ªAbuelo, hermano Dario. ¡ªlo m¨¦ Be con cierta alegria. ¡ªHermana Be, has vuelto. ¡ª respondi6 Dario con una calida sonrisa. Be se acercd y se sento junto a su abuelo. Luego le pregunt¨¦ a Dario: ¡ª Hermano Dario, ¡éhas venido a Ciudad del Mar a trabajar en M-Q? ¡ª Dario vendra a ayudarnos en M-Q por un ano, y luego veremos. ¡ªrespondio Alberto. Dario asinti¨¦: ¡ªAhora que el abuelo se ha ido, no quiero irme al extranjero por el momento. Afortunadamente, el abuelo Fernandez me ha invitado, asi que he venido. Al pensar en el abuelo Cruz, Be''se sinti¨¦ un poco triste: ¡ªHermano Dario, no te aflijas. Mientras est¨¦s en Ciudad del Mar, consid¨¦ranoso tu familia. ¡ªLa hermanita que solo sabia consentirse, ahora tambi¨¦n sabe consr. ¡ªbromeo Dario con una risa. ¡ªAsi es ¡ªintervino Alberto¡ª, Be ha crecido y se preocupa por los negocios de familia. Siempre ha estado insistiendo en contratar a alguien confiable, jasi que ahora que tii entres a empresa, e podr¨¦ estar mas tranqu! Be no ocultaba su alegria: ¡ªiPor supuesto! Aunque hacer que el hermano Dario sea subdirector en M-Q parece un poco excesivo. Dario sonri¨¦ con calma: ¡ªNo hablemos de desperdiciar mi talento, con tal de no decepcionar a ti y al abuelo Fernandez, estar¨¦ bien. Mientras haban, se escuchd el sonido de un auto afuera. Dijo Alberto: ¡ªDeben ser tu tio y los demas. ?Be, tu tio conoce a Dario, asi que los he invitado a cenar juntos para que se familiaricen. N?velDrama.Org owns all content. Be podia entender. En lugar de arrer todo a escondidas, era mejor que Dario ingresara de manera abierta, para que todos pudieran estar mas tranquilos. Pronto, el tio, tia y Sara entraron a s. Despu¨¦s de los saludos, Sara mir¨¦ a Dario y pregunt6: ¡ªAbuelo, fqui¨¦n es este ~ .) Senor¡é Alberto dijo: ¡ªD¨¦jame presentarles, Dario Cruz, el nieto del anciano Cruz. Ha estado emprendiendo en el extranjero durante los dltimos afios y ha regresado por su abuelo. Me gustaria que se uniera a nosotros en MQ por un aio o mas para ayudarnos. i Sara no tenia ningun inter¨¦s en los negocios, todavia miraba a Dario y pregunt6: ¡ªHas estado en el extranjero durante los ultimos dos afios, jen qu¨¦ pais? ¡ªSara, no sigas preguntando. Te digo que olvides esa idea de ir al extranjero, e no te dejar¨¦ ir tan lejos. ¡ªNo digas nada mas, Alejandro. ¡ª Patricia lo detuvo antes de que pudiera har¡ª. Esto no esta sujeto a discusion. Alejandro se quedo en silencio, mientras Sara se fue molesta escaleras arriba. ¡ªNo les hagas caso, jmejor sent¨¦monos a tomar t¨¦! ¡ªinvito Patricia. Be queria sabero ibans cosas con Saray Daniel, y pensaba subir a har con e. ¡ªiBe, a donde crees que vas! detuvo tia¡ª. No permitir¨¦ que sigas alentando a irse a estudiar a aigin colegio en el extranjero. {E se quedara en ciudad de Mar! Be miro hacia arriba, imaginando que Sara estaria de mal humor en ese momento, asi que prefirio no subir a molesta. Al parecer, el tio y tia tenian una buena impresion de Dario por haberlo conocido antes, y le dieron bienvenida a que se uniera a MQ. El negocio ha estado cre iendo, pero me preocupa no tener suficiente personal. Pero d¨¦jame dejarlo ro, si no tieness capacidades, ino me importa que seas el nieto de nadie, tendras que irte cons manos vacias! Alejandro habld con total seguridad. Be neaba intervenir con algunas pbras, cuando de pronto se esc ucho el sonido de un coche afuera. I Miro por ventanayy... jera Pedro quien acababa de llegar! : Capitulo 331 Capitulo 0331 I Dio una vuelta por cocina y apreveehd que nadie observaba para ir al taller de perfumes. ( Alli, en tranquilidad, podria rjarse y trabajar en sus mezs. Absorta en subor, Be escuch¨¦ de pronto unos golpes en puerta. Era Pedro. (¡éEs que no puedo librarme de ¨¦l en ningun sitio?) Penso Be, frunciendo el ceno. This is the property of N?-velDrama.Org. Pedro le dijo con voz suave: ¡ªLa cena esta lista, el abuelo supuso que estarias aquiy me envio a avisarte ¡ªDe acuerdo. Be dejo lo que estaba haciendo y se acerco alvabo paravarses manos. Al darse vuelta, Pedro seguia alli I esperand. Be no pudo evitar decir: ¡ªYa que tienes tanto tiempo libre, ;has firmado ya el acuerdo de divorcio que te pedi? Pedro mir6 con indiferencia. ¡ªAunque est¨¦ ocupado, tengo que cenar. ¡ªEntonces, jcuanto tiempo mas tardara el proyecto? ¡ªinsistio Be. Pedro mir6 con expresion indescifrable y le preguntd: ¡ª Tienes tanta prisa por volver a casarte? ¡ªPuedes pensar asi, {podrias darte prisa ta? Capitulo 332 Capitulo 0332 ¡éA quien te estas apurando en casarte, Pedro? ¡ªpreguntd Pedro¡ª. ¡éA Carlos 0 a I este Dario? : 1 Be se quedo sin pbras. ¡éQu¨¦ demonios estas diciendo? Ni siquiera tenia sentido mencionar a Carlos, jy de repente trata a Dario a conversacion? Pedro noto el pensamiento de Be y explico: ¡ªSegtn lo que s¨¦, a Dario no le va nada mal con sus negocios en el extranjero. {Por qu¨¦ crees que se rebajaria a ser el asistente de tu tio en M-Q? Be: ¡ªEl ya lo explico muy ro, qu¨¦ parte no entendiste? Pedro miro de reojo. ¡ªNo quiere irse del pais, tiene muchos lugares donde quedarse. (Por qu¨¦ vendria I especificamente a ciudad de Mar? Asi que, en resumen, Pedro insinuaba que I Dario se habia unido a M-Q por e: E y Dario solo se habian visto un par de veces antes, en provincia de Lago, y luego ni siquiera habian mantenido "contacto. {Pedro decir esas cosas era ridiculo! ¡ªPedro, debo recordarte que estamos a punto de divorciarnos, jasi que guardate esos celos sin sentido! ¡ªdijo Be con fastidio, y sali6 del cuarto de control. Pedro aspiro el delicado aroma que dejo Be a su paso y sigui6, con losbios apretados. Ambos llegaron aledor. La mesa redonda ya estaba ocupaday Sara tambi¨¦n habia bajado de su habitacion. Al ver a Pedro, Sara se sinti¨¦ un poco ioda por lo que habia dicho Gltima I vez en el bano del restaurante giratorio, asi que agacho cabeza y no lo salud¨¦. I ¡ªSara, (qu¨¦ modales son esos dene /saludar al cunado? ¡ªlo regari6 Patricia. Sara le salud6 en voz baja con cabeza gacha. 1 Pedro respondi6 con un sencillo asentimiento de cabeza, manteniendos formas. ¡ªPedro, Be, vengan a sentarse. ¡ª invit6 Alberto. Alberto les dejo dos lugares a su izquierda, Be se sent cerca de su abuelo y Pedro se od6 naturalmente a sudo. La cena estaba preparada con mucho esmero, Alejandro incluso habia sacado el vino y habia invitado a Dario y Pedro a beber un par de copas con ¨¦l. El ambiente duranteida era bastante agradable, Alejandro haba sin I parar sobre sus negocios y Dario tambi¨¦n daba a conocer algunas de sus propias opiniones. LE I Pedro le sirvioida a Be y hasta le I pel unas gambas. I ¡ªNo hace falta, no me gustan. ¡ªBe dejos gambas en el to. N?velDrama.Org owns all content. ¡ª¡éLa otra vez Elena no dijo que te gustaban mucho? ¡ªpregunto Pedro¡ª. ¡é0 prefieres mass asadas? Be: ¡ªTodo lo que tocas, no me gusta. ¡ªiBe, ¡équ¨¦ estas haciendo?! {El buen Pedro se esta esforzando por servirtes gambas y ta te pones tan desagradecida! ¡ª Patricia le recrimin6, molesta. ¡ªMama, los caprichos de pareja no tienen nada que ver contigo. ¡ªdijo Sara con desd¨¦n. Patricia fulmind a su hija con mirada. ¡ªT1, una chica soltera, ;qu¨¦ sabes de los caprichos de pareja? jBe esta siendo I una consentida! ¡ªTia, fui yo quien hizo enojar a Be, no I es culpa suya. ¡ªintervino Pedro. ¡ª¡ª ¡ªPedro, no mimes tanto, es que han I malcriado y ahora le gusta que toda familia consienta. ¡ªsentenci6 Patricia. ¡ªTia, eso demuestra que todos ustedes quieren mucho a mi hermana Be y por eso e tiene esa personalidad tan sincera y espontanea. ¡ªDarioentd con una sonrisa. ¡ª¡éSinceray espontanea? jMas bien es una caprichosa que... Antes de terminar frase, Patricia noto el disgusto de Pedro y, al ver tambi¨¦n el gesto molesto de Alejandro, opto por car. ¡ªBueno, aer ¡ªintervino a tiempo Alberto¡ª. Be, abuelo quieroer gambas, si a ti no te gustan, /puedes darme? I Be, sin querer iodar a nadie, sonrio y respondio: ¡ª{Con gusto pr¨¦s gambas para usted, abuelo! ¡ªjMira, todavia prefieres que Pedro tes haya pdo a darss a mi! ¡ªbromeo Alberto. I ¡ªijAbuelo! ¡ªBe fingi¨¦ molestia¡ª. iSolo quiero que ustedas que yo le he pdo! ¡ªEsta bien, esta bien, el abuelo entiende ¡ªAlberto volvio a bromear, luego se dirigi6 a Pedro¡ª. Pedro,e algo, que apenas te he visto probar bocado en toda vda. Pedro, con naturalidad: ¡ªSi, abuelo. Despu¨¦s de cena, Be neaba quedarse a dormir en casa de su abuelo. ¡ªPedro, es muy tarde y has bebido, {por qu¨¦ no te quedas tambi¨¦n a pasar noche? ¡ªle propuso Alberto. Capitulo 333 Capitulo 0333 Be al ofr, se apresur¨¦ a decir: ¡ªAbuelo, aqui no hay ropa de ¨¦l, ino es conveniente! Alberto dijo: ¡ª¡éC¨¦mo que no hay? ;Acaso no lepraste varios juegos que tienes guardados en el armario? En realidad e si lo habiaprado. E simplemente pens¨¦ que, por si acaso Pedro algiin dia se quedara a dormir aqui, tendria ropa de recambio. Aunque Pedro nunca antes se habia quedado en casa del abuelo. ¡ªTodavia tiene muchos asuntos de trabajo que atender, tiene que volvera oficina. ¡ª Be volvi¨¦ a decir. ¡éPedro, verdad? ¡ªpreguntd Alberto dirigi¨¦ndose a Pedro. Be tambi¨¦n lo mir¨¦ con advertenciaa Pedro. {Incluso es una molestia venir aer, "ini siquiera pienses en quedarte a-dermir aqui otra vez!) I Pedro mir¨¦ a Bey le dijo a Alberto: ¡ª I Es que tengo algunos asuntos pendientes que debo atender. Sin dejar que Be se alegrara, Pedro anadi6 con calma: ¡ªPero puedo manejarlos por video y control remoto a trav¨¦s deputadora. ¡ªEntonces esta bien, jno tienes que ir y venir! ¡ªAlberto decidi6 alegremente. ¡ªAbuelo, yo tambi¨¦n me quedar¨¦ hoy. ¡ª dijo Sara. ¡ª¡éPara qu¨¦ te quedas si manana tienes que ir escu? jVete a casa! ¡ªorden¨¦ Patricia. Sara hizo un puchero: ¡ªMama, normalmente me dejas venir a consentir al abuelo cuando puedo, jhoy quiero J eT : , quedarme a char con ¨¦l y no me dejas! ¡ªTe veo, quieres convencer de nuevo a tu " abuelo para que te deje ir al extranjero, Jverdad? I Sara se levant6 de un salto. ¡ªjMama, no tienes que ser tan dominante! Ya tengo 20 anos, ¡éni siquiera puedo decidir quedarme una noche en casa del abuelo? ¡ªiTu! ¡ªPatricia se ahog6 de rabia. ¡ªEsta bien, deja que Sara se quede ¡ª Alberto intervino¡ª. Ya es mayor, no tienes que contrr todo. Patricia estaba un poco enojada, peroo el abuelo ya lo habia dicho, no podia refutar. ¡ªTe quedas, pero que sepas que si sigues con idea de irte al extranjero, ino te lo perdonar¨¦! Frente a amenaza de su madre, Sara resopld y desvi¨¦ mirada. ¡ª¡éDario, ti tampoco te quedas esta noche? Podriamos estar todos juntos, ¡ª I invito Alberto. Dario sonri¨¦ amablemente. ¡ªNo hace falta, me vuelvo al hotel. En el futuro en ''ciudad Mar habra mas oportunidades para reunirnos. Ante esto, Alberto ya no insisti¨¦ mas. ¡ª Esta bien, entonces ten cuidado de camino. Cuando Dario se fue, pareja de Alejandro tambi¨¦n se preparaba para irse, pero Patricia finalmente no podia estar tranqu y mo a Sara afuera para harle. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Y Pedro recibi¨¦ una mada de trabajo y tambi¨¦n se fue a undo. En s solo quedaban Be y su abuelo. ¡ªjAbuelo! ¡ªBe pis6 con frustraci¨¦n - Usted sabe que voy a divorciarme, ¡épor qu¨¦ todavia deja que Pedro se quede aqui? "Alberto le dio un suave golpecito ena frente y dijo en voz baja: ¡ªCreas que abuelo no se he dado cuenta. Pedro ha I venido detras de tiy siempre te ha Icido. ;C¨¦mo puedo echarlo asi? ¡ªPero abuelo, ti prometiste que no te meterias en mis decisiones. ¡ªBe seguia sinti¨¦ndose apenada. Alberto sonri6 con carifo: ¡ªNo me estoy metiendo, solo espero que ti y ¨¦l puedan tener una buena cha y arars cosas. Pedro parecia tener algo que decir hoy, y resulta que el abuelo tambi¨¦n se habia dado cuenta. Be fruncio losbios: ¡ªEntonces dejar¨¦ que alguien prepare habitaci¨¦n de hu¨¦spedes para que ¨¦l se quede. Alberto sacudio cabeza con resignacion: ¡ªEso lo decides ta. -¡ª En ese momento, Pedro termind mada y se acerco: ¡ªAbuelo, lo siento , por molestarle esta noche. ¡ªEres de familia, no digas eso de molestar. ly Capitulo 334 Capitulo 0334 {Alberto palmed el hombro de Be¡ª¡ª Be, lleva a Pedro a habitacion y ayudale a preparar sus cosas. f I Be se fue a reganadientes escaleras I arriba. Pedro mir6 su espalda sin moverse de inmediato. ¡ªVe, Be es dura de boca pero en el fondo es nda. ¡ªapremi6 Alberto. ¡ªGracias, abuelo. Entonces Pedro subids escaleras. Al llegar a habitacion de Be, puerta estaba entreabierta y e buscaba ropa en el armario. Era primera vez que Pedro entraba al dormitorio de Be. La habitacion estaba decorada de forma muy femenina, con paredes y ropa de I cama en tonos rosados, e incluso el tocador era de un rosa palido. I Habia peluches y cojines esparcidos sobre cama, y en mesita de noche habia fotos de Be de cuando era estudiante. I (En esas fotos, sus mejis ain conservaban un poco de gordura infantil, sus ojos y sonrisa eran radiantes y despreocupados, contagiando alegria a quiens viera. En memoria de Pedro, rara vez veia a Be tan feliz. Por lo general, e se mostraba mnco¨¦lica, cautelosa, insatisfecha. Su risa nunca era desinhibida, ni tampoco se permitia enojarse libremente. Pedro record que Be le habia dicho que no era feliz en este matrimonio. Eso le oprimia el corazon. Realmente,parada con antes, Be de ahora no tenia rastro alguno de felicidad. ¡ªiToma! ¡ª Be finalmente encontr¨¦ 4 '' algunas prendas y sesnzo a Pedro. Pedros recibid ys mir6: habia ( pijamas, toas y camisas. Aunque q estaban un poco arrugadas por haber / estado guardadas. Se notaba que Bes habiavado y nchado con cuidado. ¡ªAldo esta habitacion de hu¨¦spedes, har¨¦ que cambiens sabanas y mantas para que te quedes ahi esta noche... ¡ªBe, {por qu¨¦ insististe en casarte conmigo en primer lugar? interrumpio Pedro. Al ofr su pregunta, Be lo mir fijamente alos ojos. ¡ªT sabes que este matrimonio no te da lo que querias, aun asi te empenaste en entrar en ¨¦l, y ahora que no eres feliz, insistes en salir. {Acaso has considerado mis sentimientos? ¡ªvolvi a preguntar Pedro. "Be suspir6 suavemente. ¡ªEstoy pensando en ti, darte libertad, liberarte. Todos estaran felices. i I ¡ªEsto no es algo que todos estaran felices ¡ªdijo Pedro¡ª. Tu estas decidida a divorciarte sin siquiera reflexionar seriamente sobre nuestra rcion. This is the property of N?-velDrama.Org. Be mird a Pedro con recelo. Sus ojos negros eran insondables, llenos de una emocion que e no lograba descifrar. ¡ª¡éQu¨¦ quieres decir? ¡ªpregunto Be. Pedro bajo mirada hacia Be. Su actitud era mas rjada que cuando estaban en Vi Dragon. Era obvio que aqui podia estar mas tranqu. ¡ªBe, respetar¨¦ cualquier forma de vida que quieras elegir en el futuro. Puedes ser ti misma. Si hay algo que te I moleste o entristezca, dimelo sin rodeos. ;No crees que asi podrias volver a ser feliz? I ¡ª¡éY entonces? i " : ¡ªPor ahora, deja dedo idea del divorcio y considera seriamente nuestra rcion. ;Qu¨¦ mas habia que considerar? Be realmente no lograba entender. Antes, ¨¦l parecia ansioso por deshacerse de e, y ahora, en el tema del divorcio, se mostraba cada vez mas renuente. ¡ªNo hay na... Be no pudo terminar frase, pues Pedro,o si supiera lo que iba a decir, interrumpi6 de nuevo: ¡ªNo te apresures a rechazar. Hablo con total sinceridad. Capitulo 335 Capitulo 0335 ¡ªLa vez pasada en Vi Nube, se ar¨¦ que el incidente de reion al¨¦rgica de Anna se debi¨¦ a un error de farmacia, y no tiene nada que ver contigo. ¡ªle I inform¨¦ Pedro. Esas pbras hicieron que atenci¨¦n de Be se desviara. La reion al¨¦rgica de Anna no podia deberse a un error de farmacia, sino a una actuaci¨¦n montada por e misma. ¡ª¡éQui¨¦n lo ar6? ¡ªpregunt¨¦ Be. ¡ªSu padre. ¡ªPedro le cont¨¦ brevemente a Be lo sucedido esa tarde. El ceno de Be se fruncio ligeramente. ¡éNo se suponia que Anna queria inculpa? {Por qu¨¦ de pronto habia dejado que su padre encontrara un chivo expiatorio? PRE pT ar ¡ªHe investigado y, en efecto, udia y Anna han tenido contacto en privado. Esa , noche que fue a casa de Anna, fue por I decision propia. ¡ªdijo Pedro, de nuevo con tranquilidad. / Ahora lo entendia. f Beprendio al instante que Anna temia ser sospechosa por Pedro a trav¨¦s de este asunto, asi que se adntd y limpi6 su nombre. Realmente era astuta. No era de extrafiar que mato en su vida anterior sin que e se diera cuenta. ¡ªY con udia, o quieres que se disculpe? ¡ªpregunt¨¦ Pedro. Be fruncio el cefio mirando a Pedro. ¡ª ¡éPerdon? ¡éPor qu¨¦ tendria que disculparse udia? Esto fue cosa de Anna, es e quien deberia disculparse. Pedro explico: ¡ªAnna y udia no tienen rciones econ¨¦micas. LL" J io BUNUVS ¡ªEntonces, {me estas diciendo que udia no fue sobornada por Anna? ¡ª I pregunt6 Be con una risa fria. Pedro, consciente de que Be se enojaria, le dijo pacientemente: ¡ª Por I temor a que pienses que puedo ser I parcial, he encargado a Manuel que investigue todo el asunto. ¡ªDeberias saber cudnto defiende Manuel tus intereses. El jamas presentaria pruebas falsas para enganarte. Be recordo mada que recibi¨¦ de Manuel al mediodia. Despu¨¦s de decir un mont¨¦n de cosas, concluy6 que a Pedro le importaba e. Seguramente se referia a esto. Be se sentia un poco confundida. Dada personalidad de udia, si no hubiera intereses de por medio, e jamas habria hecho algo asi. ¡éPor qu¨¦ no se encontraron rastros de vinculos econ¨¦micos con Anna? ¡ªTambi¨¦n pregunt¨¦ a Anna sobre los dos "hombres en motocicleta que casi chocan contigo y con el abuelo otra vez, y e dice que no los conoce. ¡ªinform¨¦ Pedro. I 1 ¡éAcaso Pedro no creia que este asunto I tuviera que ver con Anna? ¡ª¡éQu¨¦ criminal va a admitir su delito voluntariamente? Preguntarle a e es initil. ¡ªresopl¨¦ Be. Pedro siguio explicando pacientemente: ¡ªCuando una persona esta desprevenida, es mas facil que se le escape algo. Observ¨¦ reion de Anna y parece que realmente no conoce a esos dos hombres. Be no dijo nada mas despu¨¦s de escuchar esto. Pedro, si su intenci¨¦n era poner a prueba a Anna, sin duda estaria atento a cada una de sus reiones. Era evidente que Anna tenia alguna conexion con esos dos individuos, de lo I contrario habria sido una increible coincidencia que fueran ellos quienes perjudicaron vez anterior. I" Ahora bien, Pedro probablemente I suponia que Anna no los conocia en absoluto, ya sea por su magnifica actuacion o por alguna otra razon. ¡ªBe, el hecho de que Anna trabajara en Banco de Inversion Renti se debia, por undo, a rendaci¨¦n de su padre, y por otro, a que efectivamente contaba cons capacidades necesarias. Pedro le respondi6: ¡ªEl que e trabajara o no en Banco de Inversion Renti, o el puesto que ocupara, no tendria ninguna repercusion para nosotros. Podias simplemente ignorar su presencia,o si se tratara de unapleta desconocida. Parecia que estaban hando del asunto de investigacion, pero de pronto Pedro se habia puesto a explicar su rci¨¦n con Anna. '' ¡ª¡éA qu¨¦ viene todo esto que me estas diciendo? ¡ªpregunt¨¦ Be, visiblemente desconcertada. This is the property of N?-velDrama.Org. i Pedro le respondi¨¦: ¡ªNo debes concentrar tus esfuerzos en e, y mucho menos volver aeter actos irracionaleso asfixia o golpea. Tal vez en el momento te hayas sentido aliviada, pero podrias tener que pagar un precio muy alto. Pedro seguia creyendo que vez anterior, Be habia agredido por celos y rivalidad. Be solt6 una risa despectiva. ¡ªjNo me importa el precio que tenga que pagar, no pienso deja escapar! Pedro miro fijamente a los ojos con gesto serio. ¡ªPero yo no quiero que resultes herida. Capitulo 336 Capitulo 0336 La mirada de Pedro era sincera y en el fondo de sus ojos se vislumbraba una emocion peculiar que dejaba a Be ligeramente aturdida. ¡ªBe, si bien Anna no interpuso una denuncia ultima vez, cuando se esta acorrdo se es capaz de cualquier cosa. Si e decidiera demandarte, que terminariastimada eres ti. ¡ªvolviaa decir Pedro. Be recupero6posturay desvio mirada. ¡ªEso no es asunto tuyo. Pedro le levant6 suavemente el menton con una mano. ¡ªEres mi esposa, lo que te concierne tambi¨¦n me concierne a mi. Be se aparto de ¨¦l con brusquedad. Eso pronto dejara de ser asl. Be, yo no quiero el divorcio Afirmo Pedro con seriedad Ia te has u mudado y ya no vives ? onmigo, y me resulto iodo verte estar con otro hombre. Creo que he desarrodo sentimientos por ti. El corazon de Be se encogio por un ! instante. iPedro le habia dicho que tenia sentimientos por e! En su otra vida, lo que e humildemente anhba era precisamente escuchar esas dos pbras. Pero Pedro jamas le prestaba atencion. En esta vida, e solo anhba el divorcio para liberarse de Pedro, jy ahora ¨¦] le confesaba que tenia sentimientos por e! Qu¨¦ ironia tan cruel. Qu¨¦ pat¨¦tica y triste era e de su vida anterior. T1 te casaste conmigo por amor, asi que no hay una necesidad imperiosa de divorciarnos ¡ªinsistia Pedro Por eso, te pido que lo reconsideres y nos demos una oportunidad. Vaya, Pedro le habia dicho en varias ocasiones que no queria el divorcio. ( Pero nunca con tanta seriedad y sinceridado ahora. Incluso dijo que estaba enamorado de e. Estaba ro que realmente no deseaba poner fin a su matrimonio. De lo contrario, con su orgullo y su distanciamiento, habria firmado los papeles del divorcio sin mas, en lugar de rebajarse de esa manera. ¡ªYoO... ¡ªjPum! Be no habia alcanzado a abrir boca cuando se escuch¨¦ un sonido sordo en puerta Al mirar, vio a Sara agachada en el umbral, cubri¨¦ndose cabeza Yo... yo no estaba espiando, jacababa de llegar! ¡ªse apresurd a explicar Sara, nerviosa. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Sigan ustedes. Pedro echo un vistazo a Be y, con ropa en mano, sali de habitacion. Mientras Pedro pasaba por puerta, Sara sigui6 con frente cubierta, sin atreverse a levantar mirada. Solo cuando los pasos de Pedro se desvanecieron, Sara solt6 unrgo suspiro de alivio y se puso de pie. ¡ª Me asust¨¦ mucho, Pedro ponia una cara tan fria y seria cuando no haba. ¡ª A qu¨¦ has venido? ¡ªBe se sento frente al tocador. Pero Sara, curiosa, insistio ¡éEstaban hando de divorcio? (En serio a Pedro no le interesaba divorciarse de ti? Yo pens¨¦ que ¨¦l estaria deseoso de librarse de ti '' Ae tambi¨¦n le habria gustado que Pedro se deshiciera de e. Be se cepill6 el cabello, sin ganas de satisfacer curiosidad chismosa de Sara. ¡ªSi tenias algo que decir, dilo. Sara se odo aldo de Be y, cogiendo despreocupadamente uno de sus aparatos de belleza,ent¨¦: ¡ªHe decidido aceptar los avances de Daniel. ¡ª if! ¡ªBe solt¨¦ el cepillo, que cay6 sobre el tocador¡ª. ¡éQu¨¦ has dicho? Be crey6 haber oido mal. ¡ª Como podias aceptar a Daniel sabiendo c¨¦mo era? jPero si ti misma lo detestabas! Sara dejo el aparato e hizo un mohin. ¡ª Mi madre se oponia rotundamente a que me fuera a Paris. ?E temia que si me marchaba, perdiera oportunidad de encontrar un buen partido. Asi que pens¨¦ en entar una I" rci¨¦n, o inclusoprometerme, con alguien que pudiera mantenerme bien. jAsi mi madre me habria dejado ir a Paris sin problemas! ¡éComprometerse? Capitulo 337 Capitulo 0337 Sus pbras eran tan ridics. ¡ª¡éDaniel es una persona aceptable en tu corazon? Con sus condiciones, jni siquiera estaria calificado para ser chofer de familia Fernandez! A Sara le molesto el tono de Be. ¡ªElno puedepararse con Pedro, per ;cuantas personas pueden hacerlo? ?La familia de el rence ropia industria y enzar ur nuevo neg ¡é Ademas, ¡é jue tal ve pueda hace 1¡é incluso me } e M.( 1IMPOS1DI ¡® E > E ¡ªDejemos dedos condiciones de Daniel, ino deberias primero considerar si te gusta 0 no? {Como puedes fijarte solo ens condiciones y no en su caracter? Sara volvi¨¦ a torcer el gesto. ¡ªLa Gltima I vez con los pendientes, ¨¦l explic¨¦ que fue enganado por un amigo, y no tuvo nada que ver. En cuanto a los mensajes que intercambiamos, era solo para entender mi situacion. ?Ahora mismo tampoco me gusta nadie, y Daniel me trata con mucha deferenciay dulzura. Por qu¨¦ no puedo aceptar su cortejo? ud 110 qu¡é este tipo de hombre es fac ( ejary es perfecto parami ¡éudia Be pt¨¦ el punto ve ;Desde cuando te has vuelto tan cercanaae Sara no entendia por qu¨¦ Be habia cambiado de repente su expresi¨¦n. ¡ªS¨¦ que e es tu mejor amiga, pero eso no significa que yo no pueda rcionarme con e, verdad? E ya no es mi mejor amiga. Ese1io es el punto. ;Por qu¨¦ tienes contacto con e? ;Fue e quien se acerc¨¦ a ti? Sara le informo que el gran negocio que M.Q. cerro el dia del cumplearios de abu Romero, fue gracias a conexion de udia y su padre. Mi madre, para agradecer a ellos, le pidi6 a udia que viniera a casa varias veces. La altima vez que estuve alli, e agrego mi WhatsApp y a veces me contacta p nariar Al escuchar esto, el ceno de Be se fruncic udia no hat I ercarse a e, asi que ahora estaba intentando ganar a f y a dara Con ta empeno, dell men tenia buenas intenciones g iy ¡ªudia no es una buena persona, mantente alejada de e y no te dejesvar el cerebro. Be sac¨¦ el tel¨¦fono y dijo: ¡ªEn cuanto a Daniel, te mostrar¨¦ algo. I ¡ª¡éQu¨¦? ¡ªpregunto Sara, curiosa, estirando el cuello. Be abri6 galeria y encontro el video que habian grabado ultima vez en el restaurante tand¨¦s sobre Daniel. En el video, Daniel tenia un cigarrillo en boca, sostenia un vaso de alcohol y rodeaba con el brazo a una mujer con ropa ligera Alguien vino a brindar con ¨¦l, y de un solo trago se bebid todo, vertiendo luego el liquido en boca de mujer entre risasy vitores de los presentes, provocando que e gritara emocionada. Sara sinti¨¦ nauseas al ver esto y arrojo el tel¨¦fono, frotandoses manos con i nh oo I fuerza con un paiiuelo. ¡ªQu¨¦ asco, (donde filmaste eso? ¡ªTranqu, el asco lo da Daniel, nomi tel¨¦fono. {Para qu¨¦ lo tiras? ¡ªrem¨¦ Be. J I ?Fue un encuentro casual, solo aprovech¨¦ para filmarlo. Ahora ya puedes ver el tipo de persona que es Daniel. JAlin quieres aceptar sus pretensiones? Sara sinti¨¦ miedo y arrepentimiento. Ultimamente, ¨¦l habia estado muy ocupado pero aun asi se daba tiempo para har con e y enviarle flores yida. E habia pensado que si no encontraba amor, tener alguien que amara tambi¨¦n estaria bien iPero result¨¦ que en pr ivado era una persona tan asquerosa¡¯ Be aconsejo: ¡ªSara, quieres ir al extranjero porque te gusta el diseno. Site esfuerzas y mejoras tus habilidades profesionales, tambi¨¦n puedes ser una excelente disefiadora aqui. ?Nunca uses el matrimonioouna salida. Tienes buenas condiciones y talento, puedes ser valiente y dedicarte a lo que te apasiona. I ?Mira, si tenzas al disefio, y en el futuro quieres emprender, no tendras que preocuparte por el dinero, yo puedo ser tu inversionista angel. Como el poder econ¨¦mico de Sara esta en manos de su tia, si se quitara esa preocupacion, tal vez se atreveria a arriesgarlo todo I'' tambi¨¦n te casaste temprano, y el dinero lo dio el abuelo ¡ªdijo Sara con cierto desden si me caso, mi abuelo tambi¨¦n me dara un millon de dotes. Respondio Be con sincer idad: ¡ªMe cas¨¦ prec isamente para saber que I mujer no debe limitarse al matrimonio wy "VY SViwe I ?Ademads, sin importar si te casas o no, tu abuelo nunca te descuidara. Y si triunfas en tu carrera, (qui¨¦n sabe? Tal vez ganes mas de ese milloncito. Sara imagin¨¦ verse a si mismao una mujer exitosa. I Erguida, brinte, con todass miradas puestas en e. N?velDrama.Org owns all content. No necesitaria depender de nadie. iBien, menzar¨¦ de lleno al disefio! ¡ª exmo Sara llena de determinacion. La familia de Daniel es muyun, lo que te muestra es solo una imagen advirtio Be En el futuro, mantente alejada de Daniel vy (udia, no dejes que te utilicen Capitulo 338 Capitulo 0338 iVamos, vamos, ya lo s¨¦, jeres mas pesada que mi madre! I El animo de Sara era alegre y ni siquiera se percato de que algo estaba mal ens pbras de Be, saliendo radiante. Be respir6 un poco mas aliviada. Menos mal que Sara le habiaentado este asunto, de lo contrario ni siquiera sabria hasta donde podria haber llegado situacion. Ya era hora de verse con Daniel. Be le envio un mensaje de WhatsApp a Daniel dici¨¦ndole que habia regresado. Daniel definitivamente cit para verse al dia siguiente por tarde. Al dejar el tel¨¦fono, Be sinti¨¦ una opresion en el pechoy fue terrazaa sentarse un rato en tumbona. Pero vio que en terraza de 1a habitaci¨¦n de hu¨¦spedes estaba de pie Pedro Llevaba puesto el pijama de algod¨¦m ?que e le habiaprado y estaba hando por tel¨¦fono del trabajo Pedro, en su facetaboral, era sumamente formal y emanaba un aura imponente que hacia que uno se rindiera ante ¨¦l. Cuando colgo el tel¨¦fono, tambi¨¦n vio a e. Be no desvi6 mirada y se quedaron observandose mutuamente por un rato. ¡ªBe, sobre el asunto que te nte¨¦ otra vez, /ya tienes una respuesta? En noche, voz de Pedro parecia tener un dejo de sedion, envolvi¨¦nd suavemente. Be respondi6 con frialdad: ¡ªLa ultima vez, en el pais de Marelia, te dej¨¦ ro que ya te he olvidado, y no importa si tienes o no sentimientos por mi. mi decision de divorciarme no cambiara Pedro permanecio en silencio por un momento y luego se dio vuelta regresando a habitacion de hu¨¦spedes Be estuvo un rato sintiendo brisa nocturnay luego tambi¨¦n volvi¨¦ a acostarse. manana siguiente, cuando Be se levanto, sirvienta le inform¨¦ que Pedro se habia ido de casa muy temprano. Sara tambi¨¦n habia ido a escu. Despu¨¦s de desayunar, Be panio a su abuelo a practicar ejercicios matutinos. Cuando regreso y tomo su tel¨¦fono, vio que Elena le habia mado dos o tres veces. ¡éQu¨¦ podria ser tan urgente? Be le devolvi¨¦ mada. Wy 719 BONUS iBe, /donde estas ahora?! pregunto Elena con un tono serio Su tono hizo que Be se pusiera nerviosa: ¡ª¡éAcaso hay algun problema con mi est¨¦mago? ¡ªSiento que tenemos que har caraa cara. Be estaba muy nerviosa. ¡ªDime primero, de lo contrario voy a tener miedo y no podr¨¦ conducir con firmeza No tiene que ver con el estomago. Qu¨¦ bueno ¡ª Be se rjo iCreo que mi sistema inmun l6gico podra Sup quier otro pequeno probl Ele ba de or para bromear Re estas? Ire a buscarte I estoy 1 casa de mi "N16 )s del centro. Asi que foter I nientras tomamaos algo? Elena lo consider¨¦ por un momento Vamos a peluqueria, necesito un tratamiento para mi cabello, te invito a que meves el cabello y te des un masaje Be estuvo de acuerdo de inmediato Despu¨¦s de despedirse de su abuelo, Be fue en coche al salon de belleza que le indico Elena. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Era un lujoso salon de peluqueria, incluso solovarse el cabello costaba cifras de tro dioit cuatro digitos Elen no sera que estoy enferma de go ! 1e siempre has sido tan yhorrat e verdad te estas DerT 1j¡é regunto Be ler 0 broma. ¡ªEs na tariet ¡¯ {el doctor Julio I 1¡é e por naber . - estat nsiosa por saber lo que Elena queria decirle, era evidente que e no iba a har de ello Asi que tuvo que contenerse Finalmente, despu¨¦s devarse el cabello, Is dos se recostaron para que les aplicaran un acondicionador. Fue entonces cuando Elena le pregunt6: ¡ª Be, dime verdad, {no quieres divorciarte? Be se quedo perpleja. ¡ª¡éPor qu¨¦ preguntas eso? Capitulo 339 Capitulo 0339 "Elena dijo: ¡ªYo entiendo tu preocupacion por situacion de Anna y Pedro. Pero segin lo que me ha dicho Manuel, parece que hubo un malentendido entre ustedes, y que Pedro aun se preocupa por ti. Si tu decision de divorciarte no es tan firme, yo tambi¨¦n apoyaria tu decision. Be se sinti6 ain mas confusa: ¡ªElena, me has mado aqui con tanta seriedad, solo para decirme eso? Tu sabes muy bien que mi decision de divorciarme es definitiva. ¡ªLo s¨¦, Be, pero si estas tan decidida a divorciarte, por qu¨¦ has sido tan imprudente y ni siquiera has tomado precauciones? ¡ªElena parecia muy confundida. N?velDrama.Org owns all content. Eraprensible que fue contrdo por el deseo y tuvo rciones sexuales. Pero, spor qu¨¦ no tomo¨¦ medidas de seguridad? J Wp 1 I ¡ª¡éPrecauciones? De qu¨¦ estas hando? "Elena mir6 sin saber muy bien c¨¦mo explicarlo. ¡ªBe, {es que de verdad no lo entiendes? {Estas embarazada! I ¡ª¡éiEmbarazada!? Be grito sorprendida, incorporandose rapidamente de cama, mojando todo a su alrededor con el agua del tratamiento capr. El movimiento rmo incluso a los clientes des cabinas cercanas, que dejaron caer algunas cosas al suelo. La estilista, preocupada, entro de inmediato. ¡ª Senorita, por favor, acu¨¦stese, no se moje ropa. Be estabapletamente aturdida por noticia de Elena. Su mente daba vueltas sin poder procesar informacion. Solo se quedo sentada, dejando que estilista le secara el cabello. [ Ed TIO BUNUS I ¡ªSeforita, ¡ése encuentra bien? pregunto estilista con caut. '' ¡ªDame toa, y sal de aqui. Se levanto Elena, envolviendo su cabeza con e. La estilista obedeci6 y sali, cerrando puerta tras de si. Elena toco suavemente el brazo de Be. ¡ªBe, /estas feliz o asustada? Be mir¨¦ con ojos muy abiertos, ain sin poder creerlo. ¡ªElena, estas segura de que no hay error? ;Realmente estoy embarazada? Elena asintio. ¡ª Si, esta manana recogi tus resultados de analisis. Todo lo demas esta bien, pero indican que tienes un embarazo temprano. Be lo nego con vehemencia: ¡ªjEso no puede ser! Pedro y e solo estaban juntos una r I noche, y ¨¦l dijo que habia tomado precauciones. {Como era posible que estuviera embarazada? ¡ªElena, /es posible que haya tomado el I informe equivocado o que lo haya leido mal? ;Hay alguna posibilidad de que sea alguien con el mismo nombre y apellido? ¡ªBe pregunt6 con preocupacion. Elena mir6 a Be y desestimo¨¦ de inmediato sus suposiciones. ¡ªTambi¨¦n pens¨¦ que podria ser un error. Por eso revis¨¦ el informe varias veces y no es asi, no hay equivocacion ni confusion con alguien de mismo nombre. Be sentia que se estaba volviendo loca, su mente era un caos y le resultaba imposible creer el resultado. ¡ª Pero Pedro dijo que habia usado protion, /por qu¨¦ estoy embarazada? ¡ª/Qui¨¦n dice que los m¨¦todos anticonceptivos son 100% seguros? ¡ª senalo Elena¡ª. Aunque tuentario I me parece extrano, (qu¨¦ quieres decir con I que ¨¦l dijo que lo habia usado? ;Acaso tii no lo sabias? Be no tenia ganas de andar con rodeos ni de sentir vergiienza, asi que le cont6 a Elena de forma concisa lo que habia ocurrido aque noche:o Luis habia secuestrado,o Pedro habia rescatado yo luego habian terminado teniendo rciones en el hotel. ¡ª Qu¨¦? ;Fuiste secuestrada esa noche y pasaron tantas cosas? ¡éra lo sabe? ¡ª pregunto Elena, sorprendida. Be seguia sintiendo un gran desconcierto en su interior, por lo que evadi6 pregunta y respondi6: ¡ªElena, han pasado menos de veinte dias desde entonces, o puede haberse detectado tan rapido? {No serd un error? paname a hacerme otra prueba, por favor. U pe I ¡ªNo es cuestion de veinte dias, en diez dias ya se puede detectar, "Elena sabia que Be estaba pasando por una situacionplicada, asi que le advirtio: ¡ªBe, puedes hacerte otra prueba, pero debes estar preparada, porque el resultado probablemente no vaya a cambiar. Be estaba muy confundida. ¡ªVamos al hospital. Elena detuvo. ¡ªAntes de ir, deberias secarte el cabello y tratar de calmarte un poco. Capitulo 340 Capitulo 0340 Be dejo que Elena peinara y luego salieron de peluqueria. ¡ªDames ves, yo conduzco. ¡ªdijo I Elena. Be no insistio y le entreggs ves del auto. En peluqueria, una mujer elegantemente vestida sali6 de una des cabinas. ¡ªSenorita, (desea que le hagamos un peinado? ¡ªpregunto estilista. La mujer sonri6 con dulzura, pero en sus ojos habia un atisbo de frialdad: ¡ªNo es necesario, tengo otros asuntos que atender. En el pasillo del hospital, Be sostenia el informe m¨¦dico que indicaba embarazo de tres semanas. Todavia se sentia aturdida,o si le hubiera caido un rayo. Desde que renacio, se habia preparado mentalmente para cualquier cosa, incluso para volver a padecer cancer de I estomago. Pero jamds imagin¨¦ que podria quedar embarazada. Y mucho menos del hijo de Pedro. ¡éAcaso el destino se estaba bundo de e? Dos personas que estaban a punto de divorciarse,o es que ahora iban a tener un hijo? ¡ªBe, (qu¨¦ piensas hacer? ¡ªpregunt6 Elena. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Las manos y los pies de Be se sintieron un poco frios cuando respondio6 con sinceridad: ¡ªNo lo s¨¦. Era primera vez que iba a tener un hijo y sorpresa era mayor que alegria. No podia tomar decision correcta. Abortar seria un poco cruel, pero quedarse con el beb¨¦ seria problematico. ¡ª Le vas a decir a Pedro? -iNo! I Be estaba muy segura de esto. Si Pedro se enteraba, el divorcio seria ain mas dificil. Y si noticia llegaba a oidos de su abuelo y de Abu Romero,s cosas seplicarian aun mas. E no queria verse enredada en el matrimonio por causa del nino Entonces, decides tenerlo ti s en secreto? ¡ªvolvio a preguntar Elena. Ser una madre solterao su madre? Be no se sentia con el valor para eso. De hecho, al escuchars preguntas consecutivas de Elena, Be empezaba a intuir cual seria su elion Apretandos manos, pregunto6 con voz ronca: ¡ª;Cuando podria hacerme el aborto en mi situaci¨¦n actual? I Al ver el dolor que cruz por los ojos de '' Be, Elena sintio ciertastima: ¡ªBe, tampoco tienes que tomar una decision tan rapido. Pi¨¦nsalo unos dias mas. Aunque en el fondo Elena sabia que si iban a divorciarse, no podian quedarse con el beb¨¦. Quizas ya habia tomado una decision, porque Be se fue ¡é almando poco a poco: ¡ªNo hace falta pensar lo mas. No es el momento adecuado. Quedarmelo soloplicarias cosas. Yo estaba bajo los efectos de medicina, ni siquiera s¨¦ si estaria sano. Elena se quedd un poco perpleja por un momento. ¡ªNo voy a persuadirte, apoyar¨¦ cualquier decision que tomes. I ?El embarazo solo tiene tres semanas, por lo que atin estas dentro del zo para I un aborto farmacol¨¦gico. Pero despu¨¦s del aborto, es facil que bajess defensas y desarrolles una infion e inmacion. Y si el aborto no espleto, tendras que I hacerte un legrado, lo cual danaria mucho tu ttero. Ademas, tienes una leve anemia, y el aborto farmacol¨¦gico puede provocar un sangrado excesivo y dafar tu salud. Mientras escuchaba el proceso, Be trat¨¦ de no pensar en los detalles. Apretando los dientes, dijo: ¡ªEntonces, har¨¦ un aborto quirargico. Elena respondi6: ¡ªLa cirugia de aborto indoloro es mas rapida y precisa, pero solo se puede realizar despu¨¦s de quinta semana de embarazo, porque antes el saco gestacional es demasiado pequeno y no se puede ver ni extraer. Capitulo 341 Capitulo 0341 Cinco semanas, atin quedaban dos semanas. Habiendo evitado enfrentarse a cirugfa I de inmediato, el cuerpo tenso de Be por fin se rj6 un poco. ¡ª¡éNecesitas programar una cita ahora? ¡ªpregunto Be. Elena neg6 con cabeza. ¡ªNo, esperaremos hasta que llegue el momento para primero revisar el estado del embri¨¦n y asi poder definir con precision fecha de cirugia. ?Vamos, te llevar¨¦ de vuelta al hotel. Elena ayudo6 a Be a levantarse del asiento y reci¨¦n entonces sinti6 ques palmas de sus manos estabanpletamente sudadas. Elena no pudo evitar sentir pena. ¡ª Be, puedes conservar al beb¨¦. El hecho de que yy YW hayas sido expuesta al alucin¨¦geno solo aumenta el riesgo de que el nifio no nazca ! sano, peroo tu salud en general es buena y no tienes malos habitos,s I probabilidades de que eso ocurra son rtivamente bajas. Podrias esperar a que el embarazo est¨¦ mas avanzado y hacerte un chequeopleto... ¡ªNo es necesario interrumpio Be, sacudiendo cabeza¡ª. Vamos. Elena ya no insisti6 mas. Todo habia sucedido de forma demasiado repentina, Be necesitaba tiempo para reflexionar. Por tarde, Elena tenia que ir a trabajar y Be se quedaria s en el hotel. ¡ª¡éDe verdad estaras bien? ;Quieres que pida un permiso y me quede contigo? ¡ª pregunt6 Elena, algo preocupada. Be mir6 y dijo: ¡ªVe a tu trabajo. No eso si estuviera muriendo, solo estoy embarazada, no tienes que tratarmeo si fuera a quitarme vida. Al ver que Be atin podia bromear, Elena se sintio aliviada. ¡ª Es que normalmente /s mujeres embarazadas se sienten llenas de alegria y quierenpartir I noticia con su esposo, y ti... Antes de terminar frase, Elena se dio cuenta de que se habia precipitado. ¡ª Disculpa, no pretendia excitarte. Tal vez deberias considerar decirselo a Pedro, despu¨¦s de todo tambi¨¦n es su hijo, a vero reiona. ¡ªNo puedo decirselo a ¨¦l ¡ªdijo Be, recordando algo¡ª. Y debes mantener esto en secreto, ni siquiera puedes decirselo a Manuel. Manuel, por mucho que apoyara de pbra, en el fondo estaba deldo de Pedro. Si se enterara de esto, de seguro se lo diria a Pedro de inmediato. ¡ªNo se preocupe, si no estas de acuerdo, no se lo dir¨¦ a nadie ¡ªdijo Elena¡ª. Be, y -¡ª de todas maneras cirugfa adn tardara un tiempo, asi que puedes seguir considerando el asunto del nirio. Despu¨¦s de que Elena se fue, Be se recosto en gran cama y acarici¨¦ su vientre ain no. Tenia una sensaci¨¦n I indescriptible. ¡éPor qu¨¦ habia quedado embarazada? Si tan solo hubieraprado pildora del dia despu¨¦s cuando Pedro se lo sugirio. Si hubiera tomados medidas necesarias, no estaria enfrentando esta encrucijada tanplicada. Mientras divagaba, su tel¨¦fonoenzo a sonar. Era el nimero de Daniel. Be record entonces que ayer habian quedado ener juntos hoy. Realmente no tenia animos para lidiar I con ¨¦l Contestd: ¡ªDaniel, lo siento, no me siento muy bien, no puedo ir aer contigo hoy. Te lopensar¨¦ en otra ocasion, te invitar¨¦. Daniel mantuvo su elegancia ¡ªEsta bien, pero pr¨¦xima no puedes dejarme ntado. ¡ªNo volverd a pasar. Despu¨¦s de colgar, Be pidi6 una variedad de tillos gourmet a un restaurante local de lujo y los hizo enviar oficina de Daniel. Daniel era codicioso y vanidoso, asi que estoceria su ego y lo convenceria ain mas de que e estaba bajo su control. N?velDrama.Org owns all content. Cuando termino de hacer el pedido, Be tambi¨¦n sintio algo de hambre. neaba bajar a buscar algo deer cuando escuch¨¦ que maban a puerta Capitulo 342 Capitulo 0342 Be se extrano, ¡équi¨¦n podria ser-a-esta hora? Miro por miri de puerta y vio que era jLaura! Recordo el incidente en el estacionamiento del aeropuerto hace un par de dias, cuando Carlos y e habian hecho que Laura se fuera enojada. ¡éAcaso Laura atin guardaba rencor y venia a causarle problemas? ¡ªSenorita Fernandez, por favor abra, tengo algo que preguntarte. Al escuchar sus pasos, dijo Laura mirando hacia miri. Finalmente Be abrio puerta. Despu¨¦s de todo, esto era un hotel, por lo que habia cierta seguridad. Si Laura venia buscando problemas, no podria evita por siempre, y proximamente trabajarian juntas. "Laura entr6 a habitacion. Be, con buena voluntad, le ofreci¨¦ un vaso de agua. ¡ªiNo quiero! Rechaz¨¦ Laura, con el pecho agitado y los ojos enrojecidos, mostrando una expresion de desesperacion, celos y enojo. ¡ªSenorita Hernandez, {qu¨¦ te ocurre? ¡éQui¨¦n te ha molestado? ¡ªpregunto Be, confundida. Al escuchar eso, Laura se enfurecio atin mas. ¡ªjPor supuesto que eres tu! Be se quedo sin pbras. ¡ªEse dia yo misma te invit¨¦ a subir al auto, y estabas enojada por los disparates de Carlos y te fuiste, ;de qu¨¦ me acusa ahora? Laura respondi6 furiosa: ¡ªjNo finjas dd demencia! {T1 sabes perfectamente bien que no me refiero a lo del auto! '' ¡éDe qu¨¦ haba Laura? Que llegara asi, mostrandoseo una victima, tenia a Be desconcertada. I Be, cansada, le dijo: ¡ªSefiorita Hernandez, te sugiero que vayas al grano, mi tiempo es valioso y no tengo dnimos de ver tus berrinches. Dicho esto, Be se sirvi¨¦ un poco de agua. ¡ªT... ¡ªLaura apenas pudo articr una pbra antes de que sus ojos se llenaran degrimas. Tras calmarse un poco, Laura le recrimind con rencor: ¡ªiSi decias no tener ningun inter¨¦s en mi hermano Carlos ni tener nada que ver con ¨¦l, entonces por qu¨¦ estas embarazada de su hijo! iTos, tos! ¡ªBe se atragant6 con el -_ I agua al escuchar esas pbras. . Tosiendo furiosamente hasta que su I rostro se enrojeci6, Be logr¨¦ levantar vista hacia airada Laura y pregunt¨¦ con voz entrecortada: ¡ª;Que estoy embarazada del hijo de Carlos? I ¡ªVaya, {creias que podrias ocultarlo? Espet6 Laura furiosa. ¡ªHe recibido informacion de que esta tarde fuiste al hospital de maternidad y, segtin verificaci¨¦n de mi gente, tienes aproximadamente tres semanas de embarazo. ¡ª¡éDe donde has recibido esa informacion? ¡ªcuestiond Be, confundida. Apenas hacia un par de horas que habia vuelto del hospital, {c6mo pudo Laura enterarse tan rapido? ¡ªijEso no importa de donde lo s¨¦! Laura se contuvo apenas para no romperN?velDrama.Org owns all content. en nto. ¡ªiLa fecha coincide perfectamente con cuando tay mi hermano Carlos se fueron a beber juntos y se hospedaron en un hotel! Be se qued¨¦ pasmada antes pbras de Laura. Antes de ir al pais de Marelia, Carlos le habia dicho que Laura mandaba a alguien a seguirle los pasos, por eso ellos dos estaban juntos, fingiendo ser una pareja. Capitulo 343 Capitulo 0343 Lo mas importante era que ¨¦l incluso permanecio en su habitaci¨¦n por dos horas. Entonces, /Laura realmente sabia todo esto y malinterpreto situacion, manteni¨¦ndolo en secreto hasta que se entero de su embarazo, momento en el que vino a confronta? ¡ªLamento mucho no haber tomado un vuelo a ciudad de Mar en cuanto me enter¨¦ de que hermano Carlos y ti habian salido a beber juntos. jAsi habria podido impedir que volvieran juntos al hotel! Lamento Laura, con su delicado rostro reflejando su pesar: ¡ªNo, debi quedarme alli en ciudad de Mar vigildndolo. Resulta que aquel dia Laura no estaba en ciudad de Mar. I Senorita Hernandez, o puede estar tan segura de que el beb¨¦ es de Carlos? ¡ªBe realmente no entendia logica de Laura. No importaba cual fuera su rci¨¦n con Pedro, entonces e tambi¨¦n era una persona casada, o descartd Laura esta posibilidad? ¡ªSi no es de Carlos, (entonces de qui¨¦n podria ser? Te has ido a vivir al hotel, asi que seguro tienes problemas con tu esposo. jDos personas con una rcion rota no pueden tener un hijo! Espeto Laura, irritada: ¡ªTu esposo ni siquiera ha venido, es obvio que no le has dicho que estas embarazada. {Eso confirma que el beb¨¦ no es suyo! Be se quedo sin pbras. La capacidad de analisis y l6gica de Laura rivalizaban cons de Carlos. En cierto modo, hacian una buena pareja. Aunque no fuera por Carlos, Be tampoco tenia neado contarle a Pedro sobre su embarazo. Entonces Be le pregunto a Laura:¡ª¡éY qu¨¦ nea hacer usted, sefiorita Hernandez, al venir aqui? I Al ver que Be no se defendia ni negaba su rcion con Carlos, los ojos de Laura volvieron a enrojecerse. ¡ªiPues abortar al beb¨¦, por supuesto! {Yo soy futura esposa de mi hermano Carlos, no puedo permitir que tengas a su hijo! Der¨¦ Laura, con cabeza en alto a pesar de sus ojos llorosos: ¡ªNo te preocupes, te dar¨¦ dinero para tus gastos m¨¦dicos. Pero con condici¨¦n de que te mantengas alejada de mi hermano Carlos. iSi haces eso, har¨¦o si nada hubiera pasado y no volver¨¦ a remarte nada! Be realmente no se esperaba que Laura fuera capaz de tanto Seforita Hernandez, icrees que esto hara que Carlos se conmueva contigo? { Be atin queria aconseja. ¡ªHermana, tu novio ha tenido un hijo con otra mujer, ¡éno deberias alejarte de ese hombre lo antes posible? ?Incluso si no quieres dejarlo, deberias exigirle a Carlos que te d¨¦ una explicacion, en lugar de encargarte td misma de este asunto. Al escuchar esto, expresion de Laura se lleno de dolor y enojo. ¡ª{Si yo no me encargo, Carlos ni siquiera se atreveria a tocarte! ?Be, hazme el favor de encargarte del nifio, jdime cuanto quieres y lo pagar¨¦! Si desaprovecho esta oportunidad, proxima vez no ser¨¦ tan condescendiente. Be sabia que con unas simples pbras no lograria convencer a Laura. La reion de Laura volvia a demostrar que en el amor, quien se enamoro primero era el mas humilde E entendia a Laura, pero tampoce-iba a dejar que pisoteara. Be puso una expresion fria. ¡ªSenorita Hernandez, si has venido a amenazarme, lo siento, tendr¨¦ que decepciona. Yo misma me har¨¦ cargo de mis asuntos, y si decido quedarme o no con el nifo, sera decision mia. No sera por tus amenazas. ?Ademas, ya te he dicho que entre Carlos y yo no hay nada mas que una amistad. No necesitas preocuparte por mi. Be habl¨¦ con frialdad. ¡ªro, si insistes en aferrarte a mi, no me importaria ayudar a Carlos a hacer algunas cosas que te molesten. N?velDrama.Org owns all content. iT... ¡ªLaura se quedo sin pbras, indignada. Ahora que hemos arado todo, (puedes retirarte? ¡ª Be agito su I tel¨¦fono¡ª. Si no te vas, tendr¨¦ que mar a Carlos para que me ayudara. "Laura se sinti6 acorrda. ¡ª Capitulo 344 Capitulo 0344 '' Carlos era persona a que mas-temia Laura ademas de su hermano. Si realmente se mara a Carlos, I definitivamente seria e que seria reganada y tratada con frialdad. ¡ªiPues que me voy! Exm¨¦ Laura, levantandose de m gana. ¡ªjSino te deshaces de ese nifio, esto no terminara nunca! Dicho esto, Laura azotd puerta con fuerza, expresando asi su malestar e ira. Be suspir¨¦ resignada, sin animo de salir aer. Luego, tomd su tel¨¦fono y marc6 el nimero de Carlos. ¡ªVaya, mi be sefiorita, ¡éa qu¨¦ debo el honor de tu mada? voz de Carlos sonaba despreocupada, pero su estado de animo parecia ser bueno. Be primero le pregunto por los asuntos del sitio de constrion, y Carlos le I informd que todo habia sido una falsa rma. ¡ªSin duda alguna, eso fue obra de Pedro ¡ªdijo Carlos,o si estuviera girando I en su si¡ª. Sefiorita Fernandez, esto demuestra que Pedro atin se preocupa por ti. Be no queria har de Pedro, asi que entro de lleno al tema del dia: ¡ªCarlos, tengo una buena noticia y una m noticia que darte, /cudl quieres oir primero? ¡ª¡éOtra vez algin proyecto dificil? ¡ª pregunto Carlos con cierta indiferencia. ¡ªNo, no es un proyecto ¡ªdijo Be, con aire misterioso¡ª. Es un asunto personal. ¡ªVaya, vaya, asi que tienes asuntos personales que contarme. No estar¨¦ malinterpretando nuestra rcion, ¡éverdad? ¡ªCarlos parecia genuinamente intrigado. Text ? 2024 N?velDrama.Org. ¡ªDespu¨¦s de que te obsesionaste "conmigo hasta ir al pais de Marelia;diria que tenemos cierta cercania. ¡ªrespondi¨¦ Be, con un toque de ironia. Luego, retomo pregunta: ¡ªEntonces, ¡équieres oir primero buena o m noticia? Carlos solt6 una risa divertida. ¡ªBueno, empecemos con m. Asi buena podra aliviar el efecto de m. Be asinti6¨¦ conprension. ¡ªPues bien, Laura acaba de venir a verme. Despu¨¦s de mucha insistencia y esfuerzo por convence, parece que no tiene intencion de renunciar a ti. Me temo que tendrds que casarte con e. Al mencionar a Laura, actitud de Carlos cambio de inmediato. ¡ªjQui¨¦n va a casarse con e! No es mas que una nina mimada a que le fascinans cosas que no puede tener. ¡ª¡éAcaso no te preguntaste por qu¨¦ Laura vino a verme? ¡ªpregunto Be. ¡ªNo me interesa en lo mas minimo lo que Laura haya venido a hacer contigo ¡ª I respondio Carlos, continuando con su pregunta anterior¡ª. Entonces, (cual es buena noticia? Be mantuvo su voz serena: ¡ªLa buena noticia tambi¨¦n tiene que ver con Laura, pues fue e quien vino a avisarme... iFelicidades, vas a ser padre! ¡ª¡éPadre? ¡ªpregunt6 Carlos¡ª. ;Laura esta embarazada? ¡ªNo, nada de eso ¡ªdijo Be¡ª. Soy yo quien esta embarazada. Carlos qued6 un poco desconcertado. ¡ª ¡éY eso qu¨¦ tiene que ver conmigo? iPues ro que tiene que ver! Hace un par de semanas, estuviste en mi habitaci¨¦n durante dos horas, asi que Laura supone que hemos procreado un hijo. ¡ªexplic¨¦ Be. "Tras un silencio de unos segundos; €arlos pregunt¨¦ con un tono confuso: ¡ªBe, esta es buena noticia que queriaspartir conmigo? ¡ªjPues ro! No has tenido que hacer nada y, aun asi, vas a ser padre. {No es una gran noticia? ¡ªdijo Be, con intencion¡ª. De hecho, hace un rato, Laura vino a amenazarme para que me deshaga del beb¨¦. Carlos respondi¨¦: ¡ªBe, esto es una trampa para que yo caiga. Lo que pasa entre ti y Pedro no me incumbe en lo mas minimo. Be lo tranquiliz6: ¡ªNo es ninguna trampa, carifo. No voy a pedirte que pagues manutenci¨¦n. Podras disfrutar de ser padre, algo que muchos anhn. ¡ªBasta de rodeos ¡ªdijo Carlos conprension¡ª. Dime de una vez qu¨¦ es I lo que quieres que haga. Capitulo 345 Capitulo 0345 '' Al oir eso, Be tampoco sigui¨¦ ¡ª discutiendo con Carlos. ¡ªNo tengo pensado contarle a Pedro I sobre mi embarazo. Tampoco pienso tener al beb¨¦. Aunque aun tendr¨¦ que esperar un tiempo para hacerme el aborto, si por casualidad Pedro se entera, te pido que no niegues nada. Ayer mismo Pedro le habia dicho que habia empezado a sentir algo por e y que no queria divorciarse. Si se enterara del embarazo, el divorcio seria imposible, y tal vez incluso intervendrian los padres de ambos para obliga a volver a Vi Dragon. Por eso, Be queria que Carlos asumiera culpa. ¡ªVaya, no me esperaba que tuvieras tan decidido el divorcio, incluso ocultandole a -¡ª Pedro que estas embarazada. ent6 Carlos, con cierta malicia. ¡ªEntonces, ime ayudaras? ¡ªpregunto Be. ¡ªPuedo asumir culpa, pero no voy a I salir perdiendo. {Qu¨¦ gano yo con esto? ¡ªinquirio Carlos, con inter¨¦s. Be fue directa: ¡ªNo hay ningtin beneficio para ti. Pero si no me ayudas, le dir¨¦ a Laura verdad que el nino no es tuyo, para que tambi¨¦n e deje de sufrir. ¡ª Me estas amenazando, Be? ¡ªbuf¨¦ Carlos¡ª. jDeberias tener ro qui¨¦n es el que esta pidiendo un favor! Be tambi¨¦n resoplo. ¡ªCarlos, esto es un trato mutuamente beneficioso, jacaso no pretendias usar algo simr para ayudarme con el divorcio? Carlos se quedo sin pbras. Esa mujer podia ser realmente astuta Aunque era e que le estaba pidiendo el favor, habia conseguido tener el control de situacion. En efecto, Carlos habia pensado en algo parecido. I Ahora que se le presentaba una oportunidad asi, decidi6 no discutir mas con Be. ¡ªDe acuerdo, te har¨¦ este favor por tinica vez. ¡ªHay algo mas que debo arar contigo ¡ªnteo Be¡ª. Si tu familia va a preguntarme, yo no podria volver a encubrirte. Es decir, si Laura acudia a su familia, Be no lo ayudaria. ¡ªBe, me pides que te ayude y todavia te atreves a ponerme condiciones. (No crees que te estas aprovechando demasiado? ¡ªprotesto Carlos, muy molesto. Be respondi6: ¡ªTal vez Pedro nunca I llega a enterarse, pero Laura ya me ha I venido a amenazar. En realidad, yo soy que mas sale perdiendo en todo esto. Carlos se quedo sin pbras. Prefiri¨¦ no seguir discutiendo. ¡ª I Entonces, eso significa que tendras que retrasar tu incorporacion al trabajo? ¡ªNo, el lunes que viene me presento. Tu solo tienes que darme unos dias libres cuando llegue el momento. ¡ªexplic6 Be. A diferencia de otras mujeres embarazadas que necesitaban reposo, e no tenia por qu¨¦ guardar cama, lo importante era seguir ganando dinero. Despu¨¦s de confirmar algunos detallesborales con Carlos, Be colgo. Habia sido un dia de altibajos emocionales muy intensos, y termino agotada, quedandose dormida en cama. I Es de juntas. Pedro se sentia algo inquieto. El, que solia ser tan eficiente, ahora no lograba concentrarse en los informes de sus subordinados. { Anoche le habia hado a Be con total sinceridad, esperando que eso andara su actitud. Pero e seguia siendo muy tajante. Sin mostrar menor duda o vi¨¦n. This is the property of N?-velDrama.Org. Desde que salio de casa de los Fernandez esta manana, Be ni siquiera le habia preguntado nada. ;Qu¨¦ habria pasado? ;Por qu¨¦ Be se mostraba tan fria? ¡ª; Director Romero? Lo mo en voz baja Miguel: ¡ªEl vicepresidente esta esperando tu opinion. Pedro se frot¨¦ el entrecejo. ¡ªPor hoy, I damos por terminada reunion. Ya haremos del resto en otra ocasion. Capitulo 346 Capitulo 0346 "Los altos ejecutivos del Grupo Romero se mostraron sorprendidos al escuchar decision. El director rara vez interrumpia una junta de ese modo. Su gesto adusto y su evidente malestar indicaban que estaba afrontando algtn serio problema. Solo Miguel recogi6 con calma suputadora y sus documentos, y siguio a Pedro al salir de s de reuniones. No necesitaba adivinar que los problemas del director Romero tenian que ver con Be. Ayer por tarde, el director Romero, que tenia una apretada agenda, habia cancdo todo para ir solo, sin su chofer, casa de los Fernandez. Salio de alli con cierta urgencia, pero al llegar a oficina esta manana, su rostroProperty of N?)(velDr(a)ma.Org. se habia vuelto impasible, y Miguel ni siquiera se habia atrevido a dirigirle pbra, por temor a salir perjudicado. Afortunadamente, durante todo el dia, si bien ¨¦l se veia taciturno, no habia tenido un arrebato de furia, manteniendo sus I emociones dentro de unos limites estables. Ahora, con el ceo fruncido, Miguel se atrevi6 a decir con caut: ¡ªDirector Romero, necesito pedir un permiso para salir un momento. Pedro aun se frotaba frente. ¡ª;A d¨¦nde vas y por cuanto tiempo? ¡ªAl hotel Cielo ¡ªrespondio Miguel. Al escuchar ese nombre familiar, Pedro solt¨¦ el rostro y lo mir de reojo. ¡ª¡éY qu¨¦ vas a hacer a? Explic¨¦ Miguel: ¡ªLa altima vez, cuando sefiora estuvo depras en el pais de Marelia, tir¨¦ identalmente algunas -_¡ª ER bolsas al suelo. Yo recogi esos articulos y los devolvi al hotel. ?Hoy, al empacar, me di cuenta de que quedo una bolsa mas, y quiero lleva personalmente. I ¡ªPero si todavia tienes mucho trabajo pendiente. ¡ªsenald Pedro con cierta reticencia. ¡ªLo s¨¦, probablemente tendr¨¦ que quedarme a hacer horas extra. Pero no puedo dejars cosas de sefiora olvidadas en el hotel, por sis llega a necesitar con urgencia. Insisti¨¦o Miguel, mirando a Pedro con stplica. ¡ª¡éPuedes ayudarme a darle sus cosas? Pedro fruncio el ceno, evidentemente contrariado. ¡ª¡éEs algo tan importante que tiene que ser hoy mismo? Miguel respondio Parecen ser unos aparatos de belleza, y ya sabeo son Is mujeres, si lospraron es porque los quieren usar de inmediato. Por eso creo que es mejor llevarlos cuanto antes. Pedro dijo con indiferencia: ¡ªNo encontro nada que faltara durante los dias cuando regresd, y probablemente no I eran muy importantes. A pesar de sus reparos, era evidente que Pedro moria de ganas por ir ¨¦l mismo. Pero se emperniaba en aparentar indiferencia. Miguel siguid insistiendo: ¡ªNo s¨¦ si e los necesita. Director Romero, ya casi es hora de cena y ¨¦l has trabajado todo el dia. Por qu¨¦ no le llevass cosas y aprovechas oportunidad para cenar juntos? Al escuchar esto, Pedro cedio a reganadientes y dijo: ¡ªDames cosas, y ten mas cuidado proxima vez. Miguel fingio no haber notado el ceno fruncido de Pedro y respondio con ] ¡ª , respeto: ¡ªSi, director Romero. Be estaba medio dormida cuando escucho sonar el timbre. ¡éQui¨¦n seria a esta hora? Be ni siquiera tenia ganas de moverse o atender, asi que se cubri6 cabeza con almohada. Por suerte, el timbre dejo de sonar despu¨¦s de un rato y Be se dio vuelta para seguir durmiendo, pero entonces son¨¦ su tel¨¦fono movil. {Ni siquiera dejaban dormir! Be contesto de m gana y vio que era Pedro quien maba. ¡ª;Qu¨¦ pasa? ¡ªdijo Be, sin ocultar su molestia. Pedro le indic¨¦: ¡ªAbre puerta. ;Pedro habia ido hasta alli? \ Be respondi6 con desgana: Estoy durmiendo, hamos maiiana de lo que sea. ¡ªBe, si no abres, voy a mar al servicio de recepcion para que vengan a abrir. ¡ªadvirtio Pedro con firmeza. Recordando que Pedro ya habia hecho algo simr en provincia de Lago, Be, a reganadientes, se levant¨¦ de cama. Al abrir puerta, alli estaba Pedro, talo esperaba. Capitulo 347 Capitulo 0347 "Pedro, con su estatura y susrgas piernas, tenia un porte imponente bajo luz del pasillo. Sus rasgos faciales parecian mas profundos y acentuados. { Llevaba puesto el mismo traje que Be le habia dado noche anterior, pero el cuello ya no se veia tan recto y pulcro, pues habia estado dodo en una esquina durante mucho tiempo. Pedro solia ser muy cuidadoso con su imagen, y oficina no era precisamente un vestuario, ¡ìpor qu¨¦ no se habia puesto algo diferente hoy? ¡ª;Qu¨¦ estabas haciendo que ya te habias acostado a esta hora? Dijo Pedro con voz grave, captando atencion de Be. Be lenz6 una mirada de soyoy le pregunto sin rodeos: iQu¨¦ quieres? J ¡ª-¡ª I Pedro le entreg6 una bolsa cuidadosamente envuelta. ¡ªMiguel dice que olvido darte esto cuando estuvimos en el pais de Marelia, y me pidi6 que te lo trajera. N?velDrama.Org owns all content. Be se extraiio, pues el dia que I partieron, Miguel le habia entregado todas sus cosas. {Qu¨¦ mas podria haber olvidado? Be tom bolsa, reviso con caut, pero no lograba recordar habe visto antes. Compro6 muchas cosas ese dia, tal vez fue algun tipo de regalo. ¡ª Gracias. Ya que has traido esto, puedes irte ¡ªdijo Be, dejando entrever que queria que Pedro se marchara. Sin embargo, Pedro lo ignoro. Se adentro en habitaci¨¦n y se sento despreocupadamente en el sofa. Como estabas dormida, supongo que aun no has cenado. Yo tengo hambre, ¡épor qu¨¦ no pedimos algo y cenamos juntos? ¡ªNo es necesario, puedo pedir que me suban algo a habitacion. I ¡ªEntonces pide una racion extra, ceno contigo. I Be fruncio el cefio. ¡ªPedro, {qu¨¦ pretendes? Pedro mir con serenidad. ¡ª¡éQu¨¦ voy a pretender? Solo quiero cenar. ¡ªBueno, ya que tienes tanto tiempo libre, por qu¨¦ no empezamos por firmar los papeles del divorcio? ¡ªBe volvi6 a sacar el tema. ¡ªBe, jes que acaso SOMOS enemigos y no tienes nada mas que decirme? Ni siquiera quieres mirarme? ¡ªpregunto Pedro con frialdad. Por ahora no lo somos, pero si sigues dtando esto, quizas lleguemos a ser lo respondio Be. Pedro se quedo enojado por sus pbras. ¡ªYa que quieresprar una casa, Mansion del Conde pertenece al Grupo Romero. Cena conmigo y te dar¨¦ una casa. I ¡ªintervino Pedro, contrndo su molestia. Be se quedo sin argumentos para echar a Pedro de habitacion. Mansion del Conde era uno de los barrios mas exclusivos y codiciados de ciudad de Mar, tanto por su entorno geograficoo por sus lujosas instciones. Podia conseguir una casa con una sida, sin duda una inversion inmejorable. Be record¨¦ con nostalgia aquellos dias en que se devanaba los sesos preparando todo tipo de tillos exquisitos esperando a que Pedro regresara a casa a devorarlos, pero ¨¦l los desdenaba por Ahora, sin embargo, ¨¦l estuvo dispuesto a obsequiarle un apartamento solo con tal de que le paiara aer. Una situacion verdaderamente ir¨¦nicay I risible. No obstante, abortar le habia dejado un gran desgaste fisico, y eso habia sido culpa de Pedro. Asi que considerd el apartamentoo unapensacion de su parte. Decidida, Be asintio con cabeza y le dijo: ¡ªEsp¨¦rame un momento, voy a asearme y cambiarme de ropa. Pedro no respondio. Be entr¨¦ a habitacion, sevo el rostro sin mayor esmero y se puso unaoda vestimenta casual, sin molestarse siquiera en maquirse. Despu¨¦s de todo, cuando una mujer se arre es paracer a su () -¡ª I enamorado, y en esta ocasion no lo necesitaba. Al salir, Be iba a mar a Pedro para marcharse, pero not6 que ¨¦l sostenia algo ens manos,o si estuviera examindandolo. I iEl corazon de Be se aceler6 de golpe! Record¨¦ que, a su regreso del hospital, habia arrojado descuidadamente su bolso con los resultados de los analisis sobre mesita de centro. Pedro no habria... Chapter 348 ¡®4 &F 00000 N { +30 BONUS Capitulo 0348 Be se acerc6 a grandes pasos hacia donde estaba Pedro y le arrebat¨¦ bruscamente los papeles que tenia ens manos. ¡ªi¨¦Qu¨¦ crees que haces revisando mis cosas sin permiso?! Maleducado. Ante actitud defensiva y molesta de Be, los ojos de Pedro denotaron cierta confusion. ¡ªEran solo unos vntes publicitarios, qu¨¦ tiene de malo que los vea? Be mir¡é los papeles y, efectivamente, se trataba de propaganda sobre tratamientos para infertilidad. Probablemente se los habian entregado cuando salia del hospital Pero e, con cabeza hecha un lio, los habia arrojado sobre mesita sin prestarles atencion. Asi que Pedro solo estaba mirando eso, y Be se sinti¨¦ un poco aliviada. Ly I (* +30 BONUS Al menos no habia revisado su bolso. Tu reion exagerada, jcreias que estaba viendo algo mas? ¡ªpregunto Pedro con seriedad. Be sabia que habia reionado de forma excesiva, asi que trat6 de sonar tranqu. ¡ªNo creia nada, solo no me gusta que revises mis cosas sin mi permiso. Pedro ain parecia algo esc¨¦ptico. ¡ª Estos vntes de tratamientos para infertilidad suelen repartirse cerca de los hospitales. jFuiste al hospital hoy? (Tienes alguna molestia? ¡ªFui a ver a Elena, nada mas. ¡ªBe sonaba impaciente¡ª. Ya, {vamos aer 0 no? Pedro noto que algo ocurria con Be. Pero al ver que Be ya no estaba contenta, prefiri¨¦ no insistir. Ambos salieron de habitacion. Pedro los habia llevado a un sencillo restaurante deida casera, 4 {+30 BONUS ~~ escondido entre los callejones. Tenia un ambiente calido y campestre, con pequerios puentes, flores exoticas y paredes de bambu y paja. Entraron en uno de los reservados semi ¡ªabiertos, desde donde podian ver a los pececitos dorados jugueteando en el arroyo. Be se intereso por ellos y cogio unos pellets para darles deer. Pedro se puso a sudo con soltura, - Fui una vez con un cliente y senti que los tos de este lugar estan bien, creo que te gustaran. Be dio un paso al frente y pregunto: ¡ª¡éAcaso sabes qu¨¦ tipo deida me gusta? A Pedro le pill6 por sorpresa, aparte de que Elena le hubiera mencionado una vez que a Be le gustaban los camarones durante visita al balneario, no sabia nada mas sobre sus preferencias. J) +30 BONUS Si ni siquiera sabes lo que me gusta, JcOmo puedes pensar que me va a gustar? ¡ªdijo Be alzando cabeza. Viendo actitud distante de Be, irritacion de Pedro resurgio. ¡ª Be, ~~ salimos aer, /tienes que estar buscando problemas todo el tiempo? Be tambi¨¦n se dio cuenta de que sus pbras habian sonado asperas. Elena dijo que el estado de animo des embarazadas suele ser inestable, ¡é acaso ya estaba empezando a afectarle? Al pensar en su embarazo, el enojo de ] Bh ? I Be no pudo contenerse. ¡ª¡éDe donde has sacado esta pinza de corbata? No pega nada con tu estilo, (no te has dado cuenta? ¡ªdijo deliberadamente buscando mas pegas. Tras escuchar eso, el semnte de Pedro, que ya estaba molesto, se ensombrecio aun mas. ¡ª Be, mir bien, ¡éno pega? Be resoplo, ¡ª [Mir todo lo que quieras, no pega! jOrorosacon J I (% ) +30 BONUS ~ diamantes, jcampesino! I Pedro apreto los dientes y dijo: ¡ª¡é Estas segura de habe mirado bien? I Es que me regste ultima vez en el restaurante giratorio! Be se quedo sin pbras. En realidad, habia sido tia abu quien le habia traido un regalo. Erael abuelo, en nombre de e, quien se lo habiaprado a Pedro. Ni siquiera habia vistoo era ¡é . I pinza de corbata, y despues de tanto tiempo, lo habia olvidado porpleto. Qui¨¦n iba a imaginar que hoy Pedro llevaria puesta. ¡ªEntonces, jesta pinza de corbata ni siquierapraste ti? ¡ªpregunto Pedro conteni¨¦ndose ira. This is the property of N?-velDrama.Org. Be respondi6 con sinceridad: ¡ª No! {El abuelopro para agradecerte tu regalo! v Nada mas decirlo, Be vio ramente 4 COMMENTS SUPPORT Chapter 349 () +30 BONUS Capitulo 0349 ¡ª Be, si no fue un regalo tuyo, por qu¨¦ no arastes cosas cuando tu tia lo saco ese dia? Pedro record¡é el dia en que se puso corbata, cuando Manuel le dijo que no parecia del gusto de Be, y expresion vte de Manuel. Asi que Manuel no se habia equivocado, esa corbata definitivamente no era un obsequio de Be. E ni siquiera le habiaprado ningan regalo antes. Fue en vano que se pusiera esa camisa que e le habia dado noche anterior y se colocara esa corbata, pensando que Be se alegraria al verlo. ¡ª¡éQu¨¦ hay que arar? Respondio Be con frialdad: ¡ª Total, te he regdo tantas cosas antes y nuncas has aceptado. Os J) +30 BONUS rechazaba tu secretaria, os dejabas en recepcion. /Qui¨¦n iba a saber que ibas a usar esa corbata? Al oir esto, Pedro se quedo sin pbras. Antes, para quitarse de encimas insistencias de Be, habia rechazado todos sus obsequios. Ahora Be le echaba en cara eso, y ¨¦l no teniao rebatirlo. La mirada de Pedro se volvi¨¦ fria, pero al ver que Be no tenia menor intencion de darle una salida, finalmente no dijo nada mas y simplemente se dio vuelta para irse. Incluso cuando Pedro sali¨¦ del reservado y llego a puerta del patio, Be no lo detuvo. Pedro sali6 con el rostro sombrio y se fue en su coche. Durante los siguientes dias, Be no volvi¨¦ a ver a Pedro. I = o +30 BONUS Fue Miguel quien Ia mo, con cuidado le preguntd si habia tenido una pelea con Pedro, ya que el humor de este altimo andaba muy mal, y le pregunto si tenia tiempo de ir a verlo. Be rechaz6 oferta de no. M¨¦s bien deberia estar de mal humor e, pues el acuerdo de divorcio no se habia firmado y encima casa de Mansi¨¦n del Conde se fue por borda. ? Y todavia tenia esa bomba de tiempo en el vientre que debia atender. I El lunes, Be hizo los tramites de ingreso en el Grupo de Expedicion. carlos no le exigi¨¦ fichaje diario, solo le encargd asuntos rcionados con los proyectos bancarios. En cuanto a Laura,o estaba muy deprimida, habia pedido unos dias libres, lo cual a Be le venia de pes. ¡ª Para celebrar tu ingreso al el Grupo de Expedicion, hoy yo invito a todos a I salir y pasarnoslo en grande! ¡ªdijo J JI TTT ¡ª¡ª¡ª¡ª¡ª¡ª¡ª Se j 4 ERE pits o +30 BONUS I Carlos con generosidad. Be acepto. Al atardecer, el equipo del banco fue al club mas lujoso de ciudad Mar. Text ? 2024 N?velDrama.Org. Este club tenia karaoke con buf¨¦, donde se puede cenar y cantar, oer mientras se canta. Es un buen lugar para reuniones. La mayoria de los colegas tomaron bebidas yida para llevar a los salones privados, pero Be no soportaba los diversos olores en espacios cerrados, asi que eligi¨¦ cenar en el area del buf¨¦. Carlos solia ser amable con sus subordinados y llevaba una buena rcion con ellos, por lo que unos cuantos lo convencieron de tomar una copa, quedandose en el salon privado. Be tom¨¦ algunos tillos ligeros y un poco de fruta, y se sent en una esquina mas tranqu deledor. Mientrasia, Be tenia 4 sensacion de que habia miradas recayendo sobre e de vez en cuando. Mir¨¦ a su alrededor y vio a un hombre de pie en el area de bebidas, vestido con camisa y pantalon negros, de figura esbelta. Tendria unos treinta anos, y su aspecto era bastante atractivo, pero su mirada friao de un lobo le provocaba cierta inquietud. Be tratd de recordar si conocia a ese hombre, pero no logr¨¦ ubicarlo. Se habria equivocado de persona? Be ech¨¦ un vistazo detras de e, pero no habia nadie mas sentado. Cuando volvi¨¦ a mirar al area de bebidas, el hombre habia desaparecido. a x BIG SALE: 3500 bonus free fou you ( getit 3) Chapter 350 ott Be \ +30 BONUS Capitulo 0350 Despu¨¦s del incidente de vez pasada, cuando Luis acos6 y amenazo, e incluso secuestro, Be se habia vuelto mucho mas alerta ante cualquier situacion extrana. Asi que fue a recepcion a revisars ~ camaras de seguridad, para ver si ~~ aquel hombre habia estado observando y desde qu¨¦ s privada habia salido. El personal seprometio a revisars grabaciones deledor, pero se . : negaron a revr a qu¨¦ s privada habia entrado, alegando privacidad de los clientes. Be estaba discutiendo con ellos cuando Carlos se acerco. ¡ª¡éQu¨¦ sucede? ¡ªpregunt¨¦¡ª. ;No estabasiendo en eledor? Be le conto brevemente lo ocurrido. Carlos dijo: ¡ªPrimero revisemoss amaras del salon principal v luego (J) +30 BONUS decidimos. Be asintio. Al reproducirs grabaciones, se veia a gente yendo y viniendo por el area de bebidas. Pronto, un hombre con camisa negra paso por alli. Tomo una copa de vino, miro distraidamente hacia eledor y su mirada se detuvo unos instantes en Be. ¡ªiEs ¨¦l! ¡ªexmo Be de inmediato. Carlos ech6 un vistazo y luego le pidio al empleado que ampliara imagen. : Confirmado que no se habian equivocado, Carlos le indico que podian apagar grabacion. ¡ª¡éPor qu¨¦ apaga? ;Conoces a ese hombre? ¡ªpregunt¨¦ Be, confundida. Carlos no respondio, sino que saco su tel¨¦fono y marco un nimero. ¡ªCarlos. ¡ªrespondio una voz masculina grave al otrodo. 4 oO +30 BONUS Be no tenia duda de que era el mismo hombre. ¡ª Ya llegaste a ciudad Mar? ¡ª pregunto Carlos. ¡ª Si, vine a resolver unos asuntos. ¡ª En qu¨¦ s estas? Le dio el nimero de s privada,y Carlos colg¨¦. Luego le dijo a Be: ¡ª Vamos, vamos a verlo. ¡ª/JQui¨¦n es ¨¦l? ¡ªpregunto Be, I todavia confundida. I ¡ªEs el hermano de Laura, Elio Hernandez. ¡ªrespondio Carlos. Al saber que se trataba del hermano de Laura, Be se sintio un poco mas tranqu, al menos no era algun enemigo buscando venganza. ¡ªNo te confies atin ¡ªle advirti6 Carlos con inusual amabilidad¡ª. El es muy astuto, nadao senci Laura, asi que ten cuidado. Be rest¨¦ importancia al asunto: ¡ª 4 (# +30 BONUS De todas formas, yo no tengo nada que ver contigo, ni siquiera estoy saliendo realmente contigo, asi que ¨¦l piense lo que quiera. Be y Carlos llegaron a s privada. Elio estaba solo, aparentemente esperandolos. Cuando Be lo vio, mirada g¨¦lida que le habianzado antes habia desaparecido, mostrando solo distancia y el recelo propios de un extrano. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Eso hizo que Be dudara si realmente habia visto esa mirada amenazante en ¨¦l. ¡ªE es Be Fernandez, acaba de unirse a mi banco de inversion ¡ª presento Carlos escuetamente¡ª. El es Elio Hernandez. ¡ª Senor Hernandez, encantada. Saludo Be con una sonrisa educada. Elio le correspondi¨¦ con una leve sonrisa. ¡ªCon gusto, senorita Fernandez. i ¡ªElio, ¡éy no me avisaste que vendrias a ciudad Mar? ¡ªPpregunto Carlos en tono despreocupado. Elio mantuvo una sonrisa: ¡ª No neaba quedarme mucho, me vuelvo mariana, por eso no te avis¨¦. ¡ªBueno, ya que coincidimos, ; por qu¨¦ no vamos a tomar algo juntos? ¡ª invito Carlos. X COIN BUNDLE: get more free bonus ( GETIT ) Chapter 351 (J +30 BONUS Capitulo 0351 Elio rechazo invitacion: ¡ªNo, gracias, tengo algunos asuntos que atender y debo irme ya. Carlos no le dio mayor importancia: ¡ª Bueno, sera para proxima entonces. Elio mir6 a Be y le pregunto a Carlos: ¡ªCarlos, Laura se ha quejado varias veces de que te has enamorado de otra mujer. (Es esta senorita Fernandez? Se notaba que Elio y Carlos tenian una rcion cordial, de lo contrario no se habria atrevido a preguntar algo tan directo. Be se sinti6 un poco ioda, a diferencia de cuando fingia frente a Laura: ¡ªSeflor Hernandez, nosotros SOMOS... ¡ª Si. Antes de que ra pudiera terminar sus pbras, interrumpi¨¦ Carlos. ? I () +30 BONUS ~ ¡ªAunque aun no me ha aceptado porpleto, ya sabe que si he traidoa mido es porque me interesa de verdad. Be se sonrojo avergonzada al escucharlo. ¡ª Elio, ya sabeso soy, te pido que persuadas a los ancianos para que abandonen idea del matrimonio, no me interesa en lo mas minimo tu hermana. ¡ªanadi6 Carlos, algo irritado. La mirada de Elio se poso en Be. ¡ª Senorita Fernandez, tambi¨¦n esta al tanto de los sentimientos de Carlos? La presencia de Elio era abrumadora, incluso mas que de Pedro. Aunque inco¨¦moda, Be sabia que no podia enemistarse con Carlos, asi que respondio con habilidad: ¡ªNo he aceptado a Carlos, ni me he involucrado en rcion entre ¨¦l y tu hermana. I Oo +30 BONUS La respuesta fue ambigua, sin desmentirs pbras de Carlos y dejando ra su posicion. Al escuchar esto, Elio fruncio levemente el ceno y le dijo a Carlos: ¡ª Har¨¦ con Laura, pero ya sabeso es, acostumbrada a tener todo lo que quiere. Con el apoyo de los mavores, es I posible que no me escuche. I ¡ª Bueno, los dejo entonces. I Dicho esto, Elio salio primero, seguido de cerca por dos hombres parecidos a guardaespaldas. I Be y Carlos tambi¨¦n se dispusieron a regresar a su s privada. I ¡ª /Hablias visto antes a Elio? ¡ª pregunto Carlos. Be nego con cabeza: ¡ªSi lo hubiera visto, o iba a tener que recurrir as camaras de seguridad para reconocerlo? Aunque me intriga saber por qu¨¦ me preguntas eso. Carlos, a pesar de todo, no anduvo con 4 C% ) +30 BONUS rodeos. ¡ª Siento que tiene cierta animadversion hacia ti, aunque no logro explicarme bien el porque. Be tambi¨¦n lo percibio, y no solo esa aversion, sino incluso... hostilidad. Be suponia: ¡ª¡éAcaso sera por defender a su hermana que ahora me odia? ¡ªNo lo tengo ro ¡ªrespondi6 Carlos ¡ª. Suele ser muy duro con Laura, el unico que no consiente en casa, pero tambi¨¦n es posible que en el fondo quiera. ¡ª ¡éEntonces no se le ocurrira I I secuestrarme o algo asi? ¡ªpreguntd Be, preocupada. Lo de Luis habia dejado con secus. Carlos pareci6 meditarlo un momento, con gesto grave: ¡ªTal vez est¨¦ en contacto con mafia y quiera hacerte desaparecer... Al pensar en mirada g¨¦lida de Elio, a Be se le erizo piel. ¡ªjEntonces, ¡é 4This is the property of N?-velDrama.Org. o +30 BONUS por qu¨¦ no me dejaste explicarme antes? , ja! ¡ªCarlos rio con malicia¡ª. Te ves tan valiente normalmente, enfrentandote a todo el mundo, y basta una simple broma mia para que te asustes asl. ¡ªMaldito, tonterias... Be, furiosa, intento patearlo, pero Carlos se escurrio con agilidad. Aun mas enfadada, Be fue a pisarle los pies. Carlos salto a undo para esquivar, y Be corri6 frente a ¨¦l, y Carlos chocd con e cuando aterrizo. I ¡ªAh... Be, por inercia, se tambaleo hacia atras, pero Carlos agarro justo a tiempo. Cuando estaba a punto de caer en el hueco del brazo de Carlos, Be sintio I sta una fuerza arrastraba hacia un y PET, ea We 2 a oo E - a costado, hasta quedar apoyada en el pecho del otro. =) i COMMENTS SUPPORT " rr Chapter 352 I I () +30 BONUS Capitulo 0352 Un familiar aroma a perfume inund¨¦ los sentidos de Be, y al alzar mirada, se encontro con Pedro. ¡ª¡éTodo bien? Pregunt¨¦ ¨¦l, con una mirada oscuray enigmatica, aunque con un atisbo de preocupaci¨¦n en el tono. Be se irgui¨¦. ¡ªSi, no pasa nada. ¡ªVaya, director Romero, qu¨¦ I coincidencia encontrarte por aqui ¡ª intervino Carlos, con un deje de malicia ¡ª. ¡éTambi¨¦n has venido a divertirte? Pedronz¨¦ una g¨¦lida mirada a Carlos, que se encontraba a menos de medio metro de Be, y acerco a chica hacia si. ¡ª;/Qu¨¦ hacen ustedes aqui? ¡ª iJefe Sanchez, ven a beber con nosotros! ¡ªgrit¨¦ unpaiiero, ~~ asomando cabeza desde una s : privada. I I (J +30 BONUS ¡ªVoy enseguida. Respondio Carlos, y luego miro a Be con una ceja enarcada: ¡ª¡é/Vienes? ¡ªBueno. Be hizo el amago de ir, pero Pedro retuvo con suavidad por el hombro. ¡ª E no puede beber, asi que no ira contigo. ¡ª Qu¨¦ te crees, decidiendo por mi? ¡ª espetd Be, librandose del brazo de Pedro¡ª. jMis asuntos no te incumben! Pedro miro a Be, que lo estaba evitando, y ira en su interior era casi incontrble. La ultima vez que cenaron juntos, e lo habia dejado ntado, y ahora parecia mas cercana a Carlos que a ¨¦l. ¡ª Be, jes que no sabes medir tu tolerancia al alcohol? Vas a ir a beber con desconocidos solo para llevarme ~ contraria? ¡ª Director Romero, eso no es justo ¡ª he intervino Carlos, desafiante¡ª. Hoy es 4 4 9 y oO +30 BONUS una reunion de nuestro departamento, y gerente Hernandez,o miembro del Grupo de Expedicion, no es una desconocida. Acto seguido, mir6 a Pedro. ¡ªSi te preocupa que tu esposa beba, puedes venir y supli en los brindis. iVaya, Carlos si sabia agravar situacion! Pedirle a Pedro que bebiera en su lugar era una idea insidiosa. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Be estuvo a punto de negarse, pero para su sorpresa, Pedro asinti¨¦ con gesto adusto. ¡ªEn ese caso, con mucho gusto. ¡ªiPues adnte! ¡ªCarlos le tendi6 mano a Pedro. ¡ª Pedro. En ese momento, una suave voz femenina se dejo oir a sus espaldas. Be se gird y se encontr¨¦ con Anna. I ¡ªSefiora Romero, jefe Sanchez, qu¨¦ 4 I (J) +30 BONUS casualidad volver a encontrarnos. Anna saludo con naturalidad. Carlos sonri¨¦. ¡ªSi, qu¨¦ coincidencia. ¡é Tambi¨¦n estan ustedes reunidos aqui? ¡ª Si, hemos quedado con algunos clientes habituales para manteners rciones ¡ªexplic¨¦ Anna, y luego se dirigi6 a Pedro¡ª. Director Romero, ya han llegado todos los invitados y he organizado todo. {Quiere que vaya ahora? Para Pedro, el trabajo siempre habia primado sobre cualquier otra cosa. ¡ª Ve ti. ¡ªle respondio. Be se disponia a pafiar a Carlos de vuelta a s privada, pero Pedro retuvo sujetandole mano. ¡ª Disctlpame con el jefe Leon, Miguel llegard enseguiday los panara. ¡ª le dijo a Anna. E hizo una leve pausa, pero rapidamente recuperopostura. ¡ª De acuerdo, director Romero. Pedro no dijo nada mas y, tomando a Be de mano, se encamind hacia su propia s privada. Dentro, sus colegas cantaban, bebian y jugaban animadamente. Al percibir su llegada, todass miradas se volvieron hacia ellos. sin duda, presencia imponente de Pedro, un hombre acostumbrado a ocupar posiciones de poder, capto atencion de los presentes, quienes ~interrumpieron sus actividades. COMMENTS SUPPORT Chapter 353 () +30 BONUS Capitulo 0353 ¡ª Este es el director Romero, del Grupo Romero, y esposo de gerente Hernandez. ¡ªlos present6 Carlos. This is the property of N?-velDrama.Org. Al oir esa presentaci¨¦n, los rostros de los presentes mostraron una evidente incredulidad. Aunque nadie lo dijera abiertamente, todos sabian que el Grupo Romero y el Grupo de Expedicion no se llevaban bien. ¡éCo¨¦mo era que ahora Carlos habia traido a mismisima esposa del presidente del Grupo Romero a I trabajar en el Grupo de Expedicion? ¡éE incluso habia invitado al propio Pedro? Mientras los demas se mostraban sorprendidos, Pedro mantuvo una actitud serena. ¡ªEn adnte, les pido que cuiden bien de mi esposa. Dijo, pasando el brazo por los hombros de Be. (J +30 BONUS Aunque estaban en un espacio publico, Be no se pego a ¨¦l, simplemente aparto con discrecion mano que reposaba en su hombro. ¡ª¡éQu¨¦ hacen ahi parados? {Vamos, brinden al director Romero! ¡ªlos insto Carlos. ¡ª Si, si! ¡ªreion¨¦ uno de los jovenes presentes, y rapidamente llen¨¦ una copa para Pedro¡ª. jBrindemos I por el director Romero en nombre de todos! Pedro, con sus piernas cruzadas con descuido, mir¡é al joven de soyo, sin tomar de inmediato copa. El muchacho se quedo en una situacion ioda. Be temia que actitud de Pedro convirtiera en nco de los dardos de los demas, asi que se dispuso a tomar copa, pero Pedro rgo el brazo y cogio ¨¦l mismo. ¡ª Director Romero, bebo primero. ¡ª se apresuro a decir el joven, bebiendo 4 I oO +30 BONUS el contenido de un trago. Pedro tambi¨¦n ingiri6 el liquido con despreocupacion. De un trago, bebi6 un vaso. Los presentes tenian ro que su jefe queria emborrachar a Pedro. Al ver que I su brindis no habia sido rechazado, el resto de los presentesenzaron a acercarse para brindar con Pedro. El no se negd y se bebid varias copas mas. Be quiso intervenir, pero penso que, despu¨¦s de todo, era ¨¦l quien se lo habia buscado, asi que se calld. Despu¨¦s de un par de tragos mas, el tel¨¦fono de Pedro sono y ¨¦l salio a atender mada. ¡ªPedro no pana a tus clientes para protegerte, /qu¨¦ opinas de eso? ¡ª Carlos se sent6 aldo de Be y le pregunto. I Be lo mir6 con desd¨¦n. ¡ª Qu¨¦ I A ok S&F () +30 BONUS pretendes? j Emborrachar a Pedro te beneficia en algo? Carlos respondi6: ¡ªSi ¨¦l se emborracha, yo ser¨¦ feliz, ino es eso un beneficio? Be se qued6 sin pbras. ¡ªGerenta Hernandez, jbienvenida al Grupo de Expedicion, le brindo un trago! Un colega medio calvo, que parecia estar ebrio, se tambaleo hasta llegar frente a Be sosteniendo una copa. Be tomd el vaso con el t¨¦ que tenia sobre mesa. ¡ªGracias. ¡ªEn un dia tan alegre,o puede estar bebiendo t¨¦? jDeberia beber alcohol con nosotros! ¡ªgrito6 el hombre calvo. ¡ª Lo siento, no puedo beber alcohol. ¡ªEspera, (recuerdo que una vez se hizo viral en Inte por beber vodka? Gerenta Hernandez, jacaso nos () +30 BONUS menosprecias? I Be esboz6 una leve sonrisa ante el hombre que insistia. ¡ªSi necesitas que beba para sentir que te respeto, entonces considera que te menosprecio. ¡ª Ta... ¡ªEl hombre se sinti6 ofendido y su rostro se ensombrecio. ¡ªTe mo gerenta solo por respeto al jefe Sanchez, ite crees gran cosa? j Hoy beberas, lo quieras o no! Be respondi¨¦ con calma: ¡ª/Y qu¨¦ pasa si no bebo? ¡ª Si no bebes, te tirar¨¦ el trago en cabeza! ¡ªamenaz6 el hombre. ¡ªTe aconsejo que te calmes, su esposo esta aqui. ¡ªdijo Carlos, agitando su copa sin mucha fuerza. El hombre, con el alcohol ya subido a cabeza y confiado en su antigtiedad, no prest¨¦ atencion as pbras de Carlos. ¡ª¡éY qu¨¦ si su esposo esta aqui? iNi siquiera puede hacerme nada! Entonces, se dispuso a verter el trago sobre cabeza de Be... ; X COIN BUNDLE: get more free bonus ks COMMENTS SUPPORT 4 Chapter 354 Capitulo 0354 ¡ªiSsh! Antes de que el hombre pudiera beber su copa de vino, Be le arrojo el t¨¦ que tenia ens manos directo a cara. El hombre, tomado por sorpresa, dejo caer su copa al suelo. ¡ª jMaldita perra, te atreviste a tirarme eso! Enfurecido, el calvo levant6 mano, dispuesto a abofetear a Be. ¡ª jAlto! Pedro, que estaba junto a puerta, grit6. En ese mismo instante, Carlos se levanto y agarrd mutieca del hombre, quiennz¨¦ un grito de dolor. Retorci¨¦ndose y quejandose, el tipo suplico a Carlos, ¡ªjMe duele, me duele, jefe Sanchez! Me equivoqu¨¦... Antes de que pudiera terminar de suplicar clemencia, el hombre volvio Pd gritar y su cuerpo gordo rodo por el suelo. Fue Pedro quien lo echo a patadas. Todos los presentes quedaron atonitos ante escena y nadie se atrevid a moverse. Ignorar a los demas, Pedro se acerco rapidamente a Be y encar6: ¡ª¡é Qu¨¦ sucedio? Be sacudio cabeza, atin asustada, dejando caer el vaso vacio que sostenia. De no haber sido por Carlos, habria recibido bofetada. Pedro miro con ojos g¨¦lidos a Carlos. ¡ª Jefe Sanchez, asi eso tratan a sus subordinados? Le pregunto a Carlos con mirada fria. Carlos ignor¨¦ a Pedro y le hizo una sefia al guardia de seguridad en puerta, sefindo al hombre en el piso. ¡ªSaquenlo de aqui y avisen al departamento de personal que mafana lo despidan. Al oir esto, el calvo se apresurd a suplicar, ¡ªjJefe sanchez, lo siento! Estaba ebrio yeti un error al ofender a gerente Hernandez. Por favor, perdoneme esta vez... Al ver que Carlos no respondia, el hombre calvo volvio a suplicar a Be: ¡ªGerenta. Lo siento, no me atrevo a obligarte a beber mas, por favor deja que el jefe Sanchez me perdone esta vez...... Be no esperaba que su primera salida con el equipo terminara en semejante desagradable incidente. Habia oido a colegas de universidad advertir sobre el ambiente sucio y lleno de intrigas del mundo financiero, donde superficie brinte escondia suciedades en su interior. Debido al trato constante con el dinero, a rapida acumci¨¦n de riquezay a los altos ingresos, codicia de los altos cargos se hinchaba cada vez mas. Muchos de ellos utilizaban pretextoso los proyectos para acosar as jovenes reci¨¦n llegadas, con el fin de satisfacer sus retorcidas vanidades. Ese hombre parecia ser uno de ellos. Be no se ando ante susmentos. De no haber estado Carlos y Pedro, qui¨¦n sabeo habria terminado siendo acosada. Asi que Be respondio friamente: ¡ª Uno debe hacerse responsable de sus propios actos, no puedo interceder por bi Al ver que sus suplicas eran inttiles, el hombre calvo enrojecio de ira, dispuesto a insultar a Be, pero al sentir g¨¦lida mirada de Pedro, no se atrevio a pronunciar pbra puta. ¡ª Crees que tienes algo especial? Tu esposo te desprecid. Solo habrias conseguido ese puesto de gerente en el Grupo de Expedicion gracias a tu cara. Pedro tomo un vaso de vino, y el 4 hombre calvo se encogi6 asustado, tragandose el resto de sus insultos. Entonces empezo a maldecir a Carlos: {Esa mujer no es tu esposa, ¡é por qu¨¦ tienes que defende?! He dado mucho a estapaiia, incluso tu padre me tiene cierto respeto, jo puedes despedirme asi?! ¡ªYa es mucho que no te haya echado a patadas, rgate de aqui! Carlos dio orden con impaciencia, y los guardaespaldas no dudaron en sacar al hombre calvo a rastras. ¡ª jMaldito, te arrepentiras! jNo os dejar¨¦ en paz...! ¡ªgritaba mientras forcejeaba. La puerta se cerro, cortando sus ridos. Un inc¨¦modo silencio cay6 sobre el reservado. ¡ª Jefe Sanchez, ya es tarde y manana tenemos que ir a trabajar, jdeberiamos irnos ya! ¡ªdijo el joven que habia brindado primero por Pedro. Material ? N?velDrama.Org. Los demas empleados asintieron, dando excusas para marcharse pronto, antes de perder el ultimo metro. Carlos no puso objeciones. Pronto, el reservado quedo vacio, y Be tambi¨¦n se levanto para irse. ¡ª Entonces me voy. Carlos no estaba contento: ¡ª;A donde crees que vas? Hoy es una celebracion en tu honor, ceremonia debepletarse. Pido que trajeran mas bebidas. Be respondi¨¦: ¡ªMuchisimas gracias por su hospitalidad, jefe Sanchez, pero creo que ya es suficiente. No es necesario continuar. Carlos arque6 una ceja: ¡ª/Y si al director Romero le parece que no es suficiente? Chapter 355 Capitulo 0355 Con una mirada prante, Carlos se volvio hacia Pedro. ¡ª Director Romero, ¡®quiere seguir bebiendo? Pedro esbozd una sonrisa enigmatica y respondi¨¦: ¡ªJefe Sanchez, estas con tanto entusiasmo, ro que lo pano. Pero beber sin mas no tiene gracia. /Qu¨¦ tal si apostamos algo? ¡ª ¡éApostar? ¡ªCarlos se mostro interesado de inmediato. Pedro respondi6: ¡ªSi yo gano, tendras que volver a Ciudad des Nieves. ¡ªVaya, juegas fuerte ¡ªrio Carlos con malicia¡ª. ¡ìY si yo gano? ¡ªPodras escoger el proyecto que quieras del Grupo Romero. ¡ªAburrido, eso puedo conseguirlo por mi cuenta. ¡ªEntonces, qu¨¦ quieres apostar? ¡ªAQue te arrodilles y me pidas 4 disculpas. Al oir aquello, mirada de Pedro se ensombrecio. ¡ª Crees que voy a arrodirme ante ti? ;Qui¨¦n te crees que eres? Carlos tambi¨¦n endureci6 su semnte. ¡ª¡éAcaso tienes miedo de perder? Be, viendo a esos dos hombres fuertes enfrentarseo fieras a punto de saltar, no pudo evitar recordar el choque de autos de ultima vez. Para evitar verse envuelta en problemas, decidid mantenerse al margen. ¡ªBueno, ustedes beban lo que quieran, yo me voy. ¡ª Ni se te ocurra! ¡ªexmaron ambos al unisono. ¡ª A donde crees que vas? Tu seras testigo. ¡ªse adnt¨¦ Carlos. Be mir¨¦ a Pedro, cuya mirada negra parecia no tener fondo. ¡ª;{Te atreves a apostar conmigo tambi¨¦n? Si gano, firmas los papeles del divorcio de inmediato. Por mas que su sentidoin le decia que era una trampa. Pero Be no pudo resistir tentaci¨¦on. ¡ª¡éY qu¨¦ apostamos? Yo no puedo beber. Pedro respondi¨¦: ¡ªNo necesitas beber. La apuesta sera misma. Si gano el jefe Sanchez y te gan¨¦ a ti. Be entendid. Si Carlos perdia, e tambi¨¦n. ¡ªCudl seria condici¨¦n en caso de que yo pierda? ¡ªDejas el Grupo de Expedici¨¦ony te vas a sede central del Grupo Romero. Be dud¨¦. Le daba igual trabajar o no en el Grupo de Expedicion, pues podria seguir con sus proyectos y su sociedad con Carlos. 4 Pero ir al Grupo Romero era algo que definitivamente no queria. ¡ª Acepto dejar el trabajo ¡ªpronuncio Be directamente¡ª. Total, dijiste que te divorciarias despu¨¦s de terminar los proyectos pendientes, asi que solo esperar¨¦ un poco mas. Pedro miro con seriedad. ¡ª¡é Entonces es que no quieres ir al Grupo Romero? Be respondio: ¡ªSi, porque no quiero tener nada que ver contigo. Al escuchar esto, el semnte de Pedro se ensombrecio atin mas y vo una mirada g¨¦lida en Be. E le sostuvo mirada sin retroceder. ¡ªOigan, ustedes dos, ¡éya terminaron de discutir? ;Podemos empezar a beber de una vez? ¡ªintervino Carlos, impaciente. Pedro desvio vista, tom una copa del mostrador y se llevo directamente a losbios, vaciand A de un trago. I ¡ª Bien, genial! ¡ªexmo Carlos, imitandolo. ¡ª Para que no sientas que me aprovech¨¦, d¨¦jame ponerme al corriente. Carlos tomo varias copas seguidas. Habian servido XO de conac, una bebida fuerte, pero Carloss bebia sin inmutarse, impresionando a Be. Material ? N?velDrama.Org. Be se llen6 de confianza en ¨¦l. Pronto, hilera de botes sobre mesa quedo vacia. Un mesero entrd de nuevo y rellend los vasos con el liquido ambarino. Al ver esto, el estdbmago de Be se revolvio. ¡ª ¡éDeberiamos mar una ambncia por si alguien se desmaya? ¡ªpregunto Be. Asi podrian llevarlos rapidamente al hospital en caso de emergencia. Chapter 356 Capitulo 0356 : I Capitulo 0356 I Lamentablemente, nadie parecia tener tiempo para prestarle atencion a Be. Pedro se sentaba erguido, sosteniendo copa con susrgos dedos y llevandos a losbios con aire distraido,o si realizara una suerte de performance artistica. Carlos, en cambio, estaba desparramado en su asiento, dejando que el mesero le acercaras bebidas. Asi, uno tras otro, fueron apurando docenas de copas. El semnte de Carlos no denotaba cambio alguno, lo cual no sorprendia a Be, pues era un joven acostumbrado a los excesos. Pero ;qu¨¦ pasaba con Pedro? La ultima vez que se juntaron con los hE at ta th AE Capitulo 0356 ~ parientes de los Romero, ¨¦l habia acabado visiblemente ebrio. ~~ Eincluso en su vida anterior, habia terminado tirado en el sof, Inconsciente. ¡éAcaso era un problema con el alcohol? I I Be record6 vagamente que en aque ocasi¨¦n Pedro habia bebido ron, asi que propuso: ¡ªEl XO tiene I I I Ja Lind I menos graduacion que el ron, asi van : I I I il i muy lento. {Por qu¨¦ no prueban con Li I I I ron? Fo I I Pedro mir6 de soyo, cho Si hubiera adivinado sus pensamientos, con una expresion del enfado. I Ll ¡ª¡é; Qu¨¦ opinas, jefe Sanchez? ¡ª pregunto, dirigi¨¦ndose a Carlos. A Carlos le daba igual. ¡ªCambien, me da curiosidad ver cuanto puede go oy WR pee Capitulo 0356 ~~ aguantar el director Romero. Be suspir¨¦ disimdamente, aliviada. Material ? N?velDrama.Org. Si bebian mas ron, seguramente Pedro terminaria perdiendo. Yo habia sido ¨¦l quien propuso apuesta, no podria echarse atras. Pronto, el mesero retirds botes de XO ys reemzo por ron. El intenso aroma de bebida se extendio por el ambiente, haciendo que el est¨¦mago de Be se revolviera ligeramente. I A diferencia de sensacion abrasadora que habia imaginado anteriormente, Be sintio que realmente se le revolvia el estdmago. Be se puso de pie a duras penas, conteniendo molestia. ¡ªUstedes beban, voy al bafio un momento. 3/7 Capitulo 0356 ~~ Quiz¨¦s sin darse cuenta, Be frunci¨¦ el cefio, y Pedro pregunt6: =; Qu¨¦ te ocurre? ; Te sientes mal? ¡ªNo es nada. Dicho esto, Be no se demor¨¦ m¨¦s y salio apresuradamente de habitacion, dirigi¨¦ndose al pasillo. Al inhr el aire ligeramente mas . . wo? I fresco del exterior, Be sintio que esa sensacion de querer vomitar en su estomago se aliviaba un poco. Se cubri¨¦ el abdomen y fue al bafio publico, donde sevo caray se tomo unos momentos junto a ventana para recuperar el aliento, logrando finalmente serenarse. Cuando Be regreso a habitacion, se encontr¨¦ con una inesperada visita: Anna. ¡ªSefiora Romero, he venido a buscar 4/7 Capitulo 0356 al director Romero, nada m¨¦s. Al ver a Be, Anna se apresur6 a explicar con amabilidad: ¡ªLos clientes tuvieron que retirarse antes de lo previsto, asi que venia a avisarle al director Romero. Y tambi¨¦n aprovechaba para despedirme de usted, por cortesia. Be respondi6 con desd¨¦n: ¡ªNo te presentes dnte de mi, esa es mayor cortesia hacia mi. El semnte de Anna se torn iodo. Pedro observo a Be en silencio, sin decir nada. ¡ªDirector Romero, jefe Sanchez, me retiro. ¡ªse despidio Anna con una sonrisa forzada. Carlos agit¨¦ despreocupadamente su copa de vino. ¡ªSi no tienes prisa, 5/7 a Capitulo 0356 I puedes quedarte a beber con nosotros. Anna miro de reojo a Pedro, imperturbable, y luego a impasible Be, y nego¨¦ con cabeza. ¡ªGracias, jefe Sanchez, pero los dejar¨¦ tranquilos. II Dicho esto, Anna se dirigi6 hacia salida. i A Al pasar junto a Be, le dijo con tono preocupado: ¡ªSefiora Romero, el director Romero atin no se ha recuperado del todo de su ultima enfermedad. Le ruego que trate de convencerlo de que beba menos. Be no pudo evitar soltar una risa burlona. ¡ªSi tanto te preocupa su salud, ;por qu¨¦ no lo aconsejas tu? El rostro de Anna volvio a reflejar iodidad, pero no dijo nada masy se dirigi¨¦ hacia puerta. 6/7 Capitulo 0356 De repente, jpum!, puerta se abri6 de golpe. Be se sobresalt¨¦ al ver entrar al hombre calvo que habian echado antes, nqueado por dos matones fornidos. Detras de ellos, un grupo de hombres con aspecto de expertos en artes marciales. Al ver sonrisa arrogante y desafiante en el rostro del calvo, Be ul i u Jl i I tuvo un mal presentimiento. Chapter 357 bE afd Capitulo 0357 Capitulo 0357 Segun l6gica, el hombre calvo trabajaba en el Grupo de Expedicion, y era un empleado veterano y esforzado, debia evitar que se enemistara repetidamente con Carlos. Ademas, mostr¨¦ un temor ante presencia de Pedro. I I I J il 1 , Habiendo sido despedido, deberia haberseportado de manera I i I I ul lig I respetuos a, (por qu¨¦ habia regresado I 1 ab 1 con todo ese grupo a buscar pelea? ¡éEra un temerario sin miedo o habia alguna otra razon oculta? ¡ªiVaya, siguen aqui, perfecto, asi podremos ajustar cuentas! I Mientras Be cavba, el hombre calvo ya habia tomado pbra. El grupo que lo panaba irrumpio 1/6 Capitulo 0357 en el reservado y cerraron puerta con ve tras de si. El camarero, aterrado, se escondi6 en un rincon del sofa, mientras Anna retrocedio unos pasos por miedo. Pedro avanz¨¦6 con paso firme hasta colocarse dnte de Be, protegi¨¦nd. Tambi¨¦n Carlos se acerc¨¦ con rostro adusto. ¡ªMateo, ;qu¨¦ pretendes? ¡ªJe, qu¨¦ pretendo dices? 0 I I Respondio desafiante elmado Mateo: ¡ªjYa te adverti que te arrepentirias! ;Ahora tienes miedo? ¡ªRetira a tu gente de aqui y te perdonar¨¦ por esta vez, de lo contrario ya sabess consecuencias. ¡ªle advirtio Carlos en tono g¨¦lido. ¡ªiNo intentes intimidarme! Total, ya 2/6 Wee Capitulo 0357 I ~~ me he granjeado su enemistad, asi que mas vale que les d¨¦ una li¨¦n para que sepan que no todo el mundo es tan docilo parecen creer. Tras decir esto, Mateo hizo una seal a sus matones. ¡ªjA por ellos! Moledlos a palos sin contemciones! Los hombres senzaron al ataque, algunos ndiendo barras de hierro que sacaron de sus cinturones. ¡ªRetrocede, no te expongas. Le indico Pedro a Be, y acto seguido agarr¨¦ una bote para arrojars a los agresores. Carlos, sin dudar, se unio tambi¨¦n a pelea, propinando certeras patadas. Material ? N?velDrama.Org. En ese momento, Be supo que no debia precipitarse. Mientras retrocedia hacia el fondo del 3/6 - ET hE a Capitulo 0357 ~ reservado, en su mente buscaba una estrategia. A juzgar por destreza de Pedro y Carlos, podrian hacer frente a tres o cuatro atacantes, pero eran al menos unos quince, y armados. No tenian posibilidad de ganar. Los guardaespaldas de Carlos permanecian abajo, esperando en el coche, y los de fuera tardarian en percatarse de lo que sucedia. ¡é Qu¨¦ podian hacer? I I imar a policia! Be rapidamente saco su tel¨¦fono, queriendo mar sigilosamente a policia. ¡ªi¡és Qu¨¦ estas haciendo?! En ese momento, un hombre not¨¦ su movimiento y jde pronto le arrojo un 4/6 -_¡ª¡ª Capitulo 0357 tubo de hierro! =ijAh! ¡ª iBe tambi¨¦n se estremeci6 del susto! Afortunadamente, su instinto de supervivencia respondio a tiempo, y e senzo rapidamente a undo. El tubo apenas roz6 su hombroy cay¨¦ sobre el dorso de su pie, provocandole un dolor que hizo brotar engrimas. + I El tel¨¦fono tambi¨¦n se le resbalo y cayo al piso. El hombre ya se le venia encima furiosamente, pero Be no tuvo tiempo de preocuparse por el telefono y velozmente recogio el tubo de hierro del suelo, ndiendo en sus manos. E habia aprendido algo de ticas 5/6 Le al td wd ee Capitulo 0357 de autodefensa, asi que noquear a un hombre no deberia ser problema. =iUgh! I Antes de que el hombre pudiera acercarse, recibio un golpe de bote en cabeza y se derrumb¨¦ en el piso, cubri¨¦ndose el craneo. Fue Pedro quien, al percatarse de Ia situacion, estrell6 bote contra ¨¦l. Sin tiempo de atender a Be, Pedro se gird para enfrentar a los matones que venian por ambosdos. Y Carlos tambi¨¦n puso en su lugar a un pardeellos. I I Chapter 358 Capitulo 0358 ~ Capitulo 0358 En ese momento, situacion se torno extremadamente violenta. El mesero temba de miedo, mientras que Anna empufiaba una bote, dispuesta a ayudar a Pedro. ¡ªjQu¨¦date al margen, no te metas! ¡ª le espetd Pedro con frialdad. Pero Anna, con determinaciony a i eo wo pesar de su fragilidad, insistio: ¡ªNo puedo, son demasiados, ino puedo dejar que testimen! I i i I ne iE 0 Justo entonces, uno de los matones ndi¨¦ el pufio contra Anna, haci¨¦nd gritar qterignd Pedro jal¨¦ hacia ¨¦l y rapidamente extendio pierna, pateando y alejando al ~~ agresor. A pesar de inoportunidad, Be no pudo evitar esbozar una sonrisa ad Capitulo 0358 sarcastica al presenciar escena. Pedro no solo estaba protegiendo a e, sino que tambi¨¦n acudia en ~auxilio de Anna cuando esta se haba en peligro. Apenas un instante de distri¨¦n, y el hombre que Pedro habia golpeado con bote se levant6 del suelo,nzandose furioso contra Be. This is the property of N?-velDrama.Org. E reiono de inmediato, asestandole un fuerte golpe con el tubo de hierro. El sujeto retrocedio tambaleante. Pero dado suplexion robusta y que Be no habia podido aplicar toda su fuerza, logr¨¦ recuperarse. Al ver sangre en su frente, su expresion se volvi¨¦ atin mas feroz. I Embistiendo con safia, el hombre le arrebato el tubo des manos a Be. ks 2? a Capitulo 0358 El tubo cay6 al piso. Be se quedo sin arma de defensa y solo pudo retroceder, mientras el sujeto, con el rostro cubierto de sangre, levantaba el tubo dispuesto a asta. ¡ªiCuidado! Be se disponia a usar tica de defensa personal que le habia ensenado Juan, cuando escucho voz angustiada de Anna. En ese instante, un peso impacto, haci¨¦nd caer de costado. El cuerpo de Anna se abnzo sobre e, protegi¨¦nd. ¡ªijUgh! ¡ªel tubo de hierro cayd sobre Anna, arrancandole un quejido de dolor. I El impacto tambi¨¦n le provoco a Be un sordo dolor en el abdomen, que Capitulo 0358 hizo gemir. I Casi simultaneamente, alguien pate¨¦ puerta del reservado. ~~ ¡ªjDirector Romero! La voz urgente de Miguel reson: ¡ª; ~~ Vengan rapido! Be sintio¨¦ un gran alivio, ya no tendria que enfrentar s a sus agresores. Varias personas irrumpieron en el reservado, desatandose alli una trifulca con gritos y golpes. El hombre que reci¨¦n habia atacado a Be tambi¨¦n profirio ridos,o si alguien lo hubiera derribado. ¡ª¡é Como estan ustedes? Pronto, se oy6 el sonido apremiante de unos pasos acercandose. Pedro llegd frente a es. 4/7 Capitulo 0358 ¡ªPedro... =susurr¨¦ d¨¦bilmente Anna ¡ª. Mi espalda... me duele tanto... Al parecer, el golpe del baston del hombre habia causado una herida grave en espalda de Anna. Be no sabia por qu¨¦ Anna habia corrido a recibir ese golpe en su lugar, pero cualquiera que fuera raz¨¦n, no era para salva a e. ¡ªima una ambncia! ¡ªgrit6 Pedro a Miguel, finalmente apartando a Anna de encima de ¨¦l. Be sentia un dolor cada vez mas intenso en su vientre. Pedro seguramente no tendria tiempo para atende, asi que, aguantando el dolor, extendi¨¦ una mano hacia el cercano Carlos: ¡ªPor favor, ayudame a levantarme. Al decir esto, Be noto que actitud Co Capitulo 0358 de Pedro parecia haberse enfriado un poco, su mirada tambi¨¦n se habia vuelto mas sombria. El extendi¨¦ los brazos para carga. Pero Anna, aparentemente incapaz de ~~ soportar el dolor, se tambale¨¦ hacia undo, a punto de caer al suelo. Pedro se apresuro a sostene. = ¡ªAaagh... ¡ªgimio Anna,sgrimas rodando por su rostro. Mientras tanto, Carlos, que observaba desde un costado, se percato del malestar de Be y fue a ayuda. Be se movio ligeramente y not6 que el dolor en su vientre habia ~ empeorado, y que sentia algo calido entre sus piernas. I ¡ª; Qu¨¦ pasa? ¡ªpregunto Carlos. ~~ ¡ªAl hospital... =murmur¨¦ Be, con 5 Li el rostro cada vez mas palido, el . i : ¡ª Capitulo 0358 Tg miedo y confusion reflejados en su semnte. ¡é Chapter 359 ?Cap¨ªtulo 0359 Carlos tambi¨¦n pens¨® en algo, sin molestarse en decir m¨¢s, extendi¨® mano para intentar abraza, pero Pedro empuj¨® a Carlos a undo y grit¨®: -?Alejate! Miguel, que hab¨ªa sido mado, ayud¨® a levantar a Anna, mientras que Pedro recogi¨® a Be del suelo y se prepar¨® para salir. Be, preocupada de que Pedro fuera con e al hospital y se enterara de su embarazo, luch¨® a pesar del dolor y dijo: -No es necesario que vengas, d¨¦jame ir. Carlos, t¨² p¨¢?ame al hospital... -?Be! Pedro, que hab¨ªa reprimido su enojo durante toda noche, finalmente no pudo contenerse m¨¢s. Tan prontoo sali¨® del ascensor, vio a Be y Carlos jugando, y justo en s, ?Carlos dio una li¨®n a su subordinado por el bien de Be! En este momento, Be parec¨ªa que estaba a punto de desmayarse, ?y todav¨ªa estaba mando a Carlos con urgencia! -?Acaso olvidaste que yo soy tu esposo? Be, a pesar del dolor, insisti¨®: -Deja que Carlos me lleve al hospital...This is the property of N?-velDrama.Org. -T¨²... -Pedro, furioso, agarr¨® a Be y se llev¨®, sin solta. -?Carlos...! Be alcanz¨® a mar, pero Pedro call¨® con un beso. Be, llena de rabia y sin poder respirar bien por el dolor en su vientre, finalmente se desvaneci¨®... Despu¨¦s de un tiempo, Be se despert¨®. Al despertar, Be se encontr¨® en una habitaci¨®n de hospital. Alrededor de Be hab¨ªa fr¨ªas paredes ncas, y en terraza que se conectaba con habitaci¨®n estaba Pedro, fumando. Esta era primera vez que Be lo ve¨ªa fumar. Su figura no era tan erguidao de costumbre, y parec¨ªa estar envuelto en una densa atm¨®sfera de pesadumbre, hasta el humo que exhba ten¨ªa apariencia del fr¨ªo vaho invernal. Al recordar el dolor punzante en su abdomen antes de perder el conocimiento, Be se sobresalt¨®. ?Qu¨¦ hab¨ªa pasado con el beb¨¦? Llena de preocupaci¨®n, quiso incorporarse para mar a alguien, pero el movimiento hizo que tirara de bolsa de suero, provoc¨¢ndole un quejido de dolor. El ruido m¨® atenci¨®n de Pedro. -?Qu¨¦ vas a hacer? ¨¦l apag¨® su cigarrillo y se acerc¨® a e con una expresi¨®n indescifrable. Be contuvo su urgencia por har. Pedro deb¨ªa saber de su embarazo, pero e no pod¨ªa adivinar cu¨¢l ser¨ªa su rei¨®n. -?No tienes nada que decir? -pregunt¨® Pedro con un tono ap¨¢tico. El humo de su cigarrillo flot¨® a su alrededor. Be frunci¨® ligeramente el ce?o y pregunt¨® con voz ronca: -?Y Carlos? ¨¦l prometi¨® ayudarle y lo m¨® varias veces antes de que Pedro le sacara de suite. ¨¦l deber¨ªa haber entendido y venido, ?no? -?Para qu¨¦ lo buscas justo ahora que despiertas? ¡ªvolvi¨® a preguntar Pedro, con un aparente tono indiferente. Pero Be pod¨ªa sentir que estaba reprimiendo su ira. Be realmente no sab¨ªa si rei¨®n de Pedro se deb¨ªa al embarazo o a algo m¨¢s, y impacientaba su actitud evasiva.-O mas a Carlos o dices lo que tengas que decir, ?deja de actuar tan enigm¨¢ticamente! -Je-resopl¨® Pedro con una risa sarc¨¢stica, Be, ?qu¨¦ se de mujer eres t¨²? Levant¨® delicadamente barbi de Be. -Me has acosado durante cuatro a?os, te casaste conmigo a pesar de mi voluntad, y apenas un a?o despu¨¦s exiges el divorcio. Ahora, sin siquiera haberte divorciado, ?ya tienes a tu siguiente pareja lista? Aunque su tono era simr al habitual, Be percibi¨® un deje de frialdad ens pbras de Pedro. Chapter 360 ?Cap¨ªtulo 0360 No era solo frialdad, ?sino tambi¨¦n una pizca de renuencia? ?Irritaci¨®n? ?E incluso... derrota? Pedro deb¨ªa referirse a Carlos, ?verdad? Si ¨¦l malentendi¨® su rci¨®n con Carlos, entonces probablemente el beb¨¦ todav¨ªa estaba all¨ª. Be sinti¨® un inexplicable alivio. -?Por qu¨¦ no dices nada? -Pedro endureci¨® su tono. Be levant¨® mirada: -Ya lo he dicho antes, fui yo quii¨® el error en el pasado, y ahora lo que hago es poner fin a ese error. -?Y esta es tu manera de poner fin a ese error? ?Pedro sac¨® unas fotos ys arroj¨® frente a e! Bes mir¨®, eran fotos de e y Carlos entrando a un hotel, y de Carlos entrando a su habitaci¨®n. Ens fotos se les ve¨ªa muy cercanos, casi ¨ªntimos. Aquel d¨ªa, Carlos hab¨ªa provocado intencionalmente esa escena para que Laura lo viera, sin imaginar que Pedro tambi¨¦n tendr¨ªa oportunidad de ve. Be no se sorprendi¨® del todo. Si Carlos reconoc¨ªa al ni?o, Pedro sin duda investigar¨ªa a fondo lo que hab¨ªa entre ellos. Mejor que hubiera sido un malentendido. Be respondi¨® con desd¨¦n: -Dijiste que quer¨ªas el divorcio, y ahora t¨² mismo te echas para atr¨¢s. ?A qui¨¦n se puede culpar por eso?Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Al o¨ªr esto, Pedro le sujet¨® firmemente barbi, y sus ojos oscuros se endurecieron. ¡ª? Be, acaso est¨¢s tan ansiosa! Be no se amedrenta y lo mira con frialdad. -Cre¨ª que ya lo hab¨ªas deducido. -?T¨²! -Pedro aprieta los dientes. Entonces, ?de qui¨¦n es el ni?o? -La respuesta est¨¢ frente a tus ojos, ?hace falta que lo diga? Pedro apret¨® m¨¢s su agarre, haci¨¦ndole da?o. -Quiero que me lo digas t¨² misma. Be frunci¨®s cejas de dolor, y quiso librarse de mano de Pedro pero no se quit¨®. Pues lo enfrentaba sin miedo: - Decir o no decir, da igual, ya ha pasado. ?T¨² decides c¨®mo quieres afrontarlo! Dicho esto, Be lo mira desafiante, esperando su ira. Los ojos de Pedro se oscurecieron, pero logr¨® contener su furia al preguntar: -?El ni?o es m¨ªo? Be se estremeci¨® interiormente. ?Por qu¨¦ Pedro preguntaba eso, si ya ten¨ªas pruebas? Be sonri¨® con frialdad, temiendo que una respuesta directa hiciera que Pedro lo dudara a¨²n m¨¢s. -Vaya, no imagin¨¦ que fueras tan propenso a enga?arte a ti mismo. ?Acaso no quieres aceptar realidad? Al o¨ªr esto, irritaci¨®n en los oscuros ojos de Pedro se intensific¨® a¨²n m¨¢s, pero se contuvo y respondi¨® con voz contrda: -Aque noche, si bien tom¨¦ precauciones, tres veces seguidas es dif¨ªcil garantizar que no haya habido alguna fa. ?Tres veces seguidas! No era de extra?ar que al d¨ªa siguiente Be apenas pudiera caminar. ?Pedro era todo un animal! Be estaba tan molesta que incluso le tembans manos, pero para que Pedro no lo notara, respondi¨® con frialdad: -Aunque haya habido alguna fa con los m¨¦todos anticonceptivos,s pastis de emergencia suelen resolver el problema, ?no es as¨ª? Pedro mir¨® fijamente. -Recuerdo que esa noche no te dej¨¦ bajar del auto aprars pastis. Chapter 361 ?Cap¨ªtulo 0361 Be sonri¨® con frialdad. En ese momento nospr¨¦, pero al d¨ªa siguiente me enter¨¦ de que hab¨ªas faltado al trabajo, yo no confiaba en tu pbra, fui con Elena a conseguir pasti del d¨ªa despu¨¦s. >>Elena me dijo que el medicamento es efectivo dentro des 72 horas, pero hay que tomarlo con moderaci¨®n para evitar irregridades menstruales y da?os a salud. Le promet¨ª que no volver¨ªa a necesitarlo. Si no me crees, puedes preguntarle a e. Be no hab¨ªa tenido que recurrir a eso antes, pero se hab¨ªa informado bien. Incluso si Elena llegara a ser cuestionada, cubrir¨ªa. Al ver que Be haba con tanta naturalidad de los detalles, y considerando que antes nunca hab¨ªa necesitado esa pasti, si no hubiera tomado realmente, ?c¨®mo podr¨ªa estar tan al tanto? ?La rabia de Pedro por estrangr a Be casi era incontrble! -Si ten¨ªas miedo de tener un idente conmigo, ?por qu¨¦ no lo tuviste con ¨¦l? Be lo mir¨® con frialdad. Tambi¨¦n lo tem¨ªa. Pero esa noche bebi demasiado y estaba bastante desorientada. Al d¨ªa siguiente, mi abu me m¨® urgente a antigua mansi¨®n, y luego tuve que viajar r¨¢pidamente a Marelia. Adem¨¢s,o hab¨ªa tomado pasti, pens¨¦ que no habr¨ªa problema. Pedro conoc¨ªa bien imagen de Be ebria: fr¨¢gil y adorable, abraz¨¢ndose a ¨¦l para que pa?ara a dormir. Imaginar a Be con otro hombre hizo que una oleada de furia homicida lo invadiera. ? Apret¨® con fuerza mand¨ªb de Be! -As¨ª que tu viaje a Marelia es solo por culpa que sientes, ?no es as¨ª? ?Ay! Be sent¨ªa que su mand¨ªb iba a romperse bajo presi¨®n de Pedro. Golpeaba su mano sin cesar. Pedro vios l¨¢grimas de dolor en los ojos de Be, pero no afloj¨® el agarre. Su ira segu¨ªa creciendo. ?Be, por qu¨¦ hiciste esto! Pese al intenso dolor, Be no quer¨ªa mostrarse d¨¦bil. -Ya te lo dije... Mejor firmas el divorcio de una vez, para evitar que te pongan los cuernos. Ahora te arrepientes, ?no? -?C¨¢te! Pedro estaba tan furioso que rechinaba los dientes. Tom¨® el rostro de Be y atrap¨® susbios en un beso violento. -?Ah...! Un intenso dolor punzante recorri¨® losbios de Be, que sinti¨® el sabor met¨¢lico de sangre en su boca. Golpeaba a Pedro con su mano libre, pero eso no parec¨ªa afectarlo en absoluto. ¨¦l segu¨ªa rob¨¢ndole el aliento con violencia. -Ay. -Be se sent¨ªa angustiada hasta el punto de casi asfixiarse, y con torpeza trataba de tocar el timbre de mada de enfermera junto a su cama. No alcanz¨® a tocarlo, pero tumb¨® el vaso de agua que hab¨ªa en mesita, que se rompi¨® con un fuerte estruendo.Material ? N?velDrama.Org. -?Director Romero, ?qu¨¦ est¨¢ haciendo?! En ese momento, puerta de habitaci¨®n se abri¨® de golpe y entr¨® r¨¢pidamente Elena, enfermera, quien jal¨® con fuerza al loco Pedro. Por fin, Be logr¨® liberarse. No pod¨ªa decir ni una pbra, su pecho sub¨ªa y bajaba agitadamente mientras tomaba grandes bocanadas de aire. Elena revis¨® los ensangrentadosbios de Be, y luego mir¨® severamente a Pedro. - Director Romero, Be est¨¢ muy d¨¦bil ahora, ?no puede trata as¨ª! El apuesto rostro de Pedro se ensombreci¨®, y con sus ojos negros vados en Be. Al ver que siempre se ve¨ªa a defensiva y fr¨ªa, ¨¦l apret¨® los dientes, sin decir nada, y sali¨® de habitaci¨®n dando un portazo. Cuando se fue, Elena se apresur¨® a echar el cerrojo a puerta. Mientras sacaba un algod¨®n de su bolsillo para curar losbios de Be, le pregunt¨® con cierta inquietud: -?Qu¨¦ pas¨® entre ustedes? ?Por qu¨¦ Pedro parec¨ªa tan alterado? Be no ten¨ªa tiempo para responder, solo le dijo con voz ronca: --Ten m¨¢s cuidado. -M¨¢s te vale agradecer -resopl¨® Elena, pero aun as¨ª suaviz¨® un poco sus movimientos Si no hubiera llegado a tiempo, no sabes en qu¨¦ estado habr¨ªan quedado tusbios. Be quer¨ªa provocar a Pedro para que se divorciara de e, pero jam¨¢s imagin¨® que ¨¦l llegar¨ªa a morde de esa manera enloquecida. -Elena, ?c¨®mo es que estoy en su hospital? -pregunt¨® Be, confundida. Elena cambi¨® el algod¨®n, explicando: -Este hospital est¨¢ cerca del club donde tuviste el incidente, y fue Pedro quien te trajo aqu¨ª. Chapter 362 I nei Ee i EEE I bi I Hw I i] I did fi Jil a I : ] ¡é F il J il k 4 oh "YY add vet i e guar Ia cuan he EE EL Ne ¡é ¡é EL here ue tu idente. Corri a verte y Ee ~ alllegar te encontr¨¦ inconsciente. i i gy r ? . " oF ; ~ Volvi rapidamente a estacion de I I Ll i i enfermeria y cuando regres¨¦ me top¨¦ con esta escena. lol Ll I I r . . Elena tir el algodo¨¦n, aliviada. ¡ªLa ~ hemorragia ya casi se ha detenido, Voy a traerte un poco de pomada. i Ll . Despu¨¦s de que Elena saliera, Be i Vil . a - echo un vistazo afuera, todo seguia a i HY s oscuras, debia de ser madrugada Lif i todavia. i I it Pronto, Elena regres6 con pomada oy ( (TH I ~~ ysaplico con cui adoen los Ee - I WL LL Ne Loch a CE i ii I Ch - Co TE WR RE BARRE OE Rn ERE ee 1a ios heridos. a Le a EL a i BE Wl a ¡°NY I I HERD i Pi Hl fi HN PRE I i Hii i I hi mE ¡®min AT \¡é U Heh tod Bl cri ttih dk SREB GEER GEHL ie ea . NY a 4 3 te fl liek i da 1e 0 1to brevemente lo ocu ii do iy UR go preguntd: ¡ª; Carlos vi no al he ei ji ~ hospital? Hi i 0 bE LL iy Elena respondi¨¦: ¡ªCuando me enter¨¦, i ; Ld , . i. tu ya habias salido de urgencias y I - ~ r LJ ~ estabas en esta habitacion. Solo vi a rd - ? Pedro, no s¨¦ si Carlos vino o no. J I r I Be podia esperar para mar a Carlos. Ahora lo urgente era saber = ¡ª Lil sobre su beb¨¦. . r i r ld ~ ¡ª¡éMi beb¨¦...esta bien? A pesar de poder intuir respuesta lz I x por rei¨¦n de Pedro, Be queria I pa F . 1 I nN I i ii ; i Hh LE L I Hi Sl bi il CU FE He ma ¡ª¡éDeseas que este bien eg hal CL Ld Le CT ET AE LT IE RTE RH HABHER i wal LL AevO vio Elena p eaunta. mi Lat I MAR VARJIVIN Eifel IA BGA BAR Ber bg WA i Joh BE a ET TT ee La d, dl sentir el doloren s Ce ad bl i lentre y posibilidad de perderlo, nC Hi a ~ indispuesta a dejarlo ir. i Elenaprendio lo que Be caba. i { x il ? . / ¡ªPor ahora el beb¨¦ esta bien. Tuviste un leve sangrado, pero se mantuvo firme. El m¨¦dico dice que si te mantienes tranqu y en reposo unos Vg nl dias, no deberia haber problema. Fo J . wr I Al oir eso, Be acaricido suavemente su no vientre, invadida por una ~sensacion indescriptible, casio : a 3 Lo bal haber recuperado algo perdido. I il i on I il I ~~ ¡ªElena, ya que sigue ahi, tal vez ter 0% PE mE LR Le i tie pe (Hi BL da adie H 3 PR i un destino conmigo. Estoy ss iil HN fn TE SR bem nnd EE ~ considerando mantenerlo. IText ? 2024 N?velDrama.Org. ARR Cf y oe BE 0 demu astra que Be aun tien ¡ê ~ Pedro en su corazon, y ahora que esta ~ embarazada y Pedro se ha 0 Ho I I : enamorado de e, ;por qu¨¦ se niega a darle una oportunidad? Be respondio: ¡ªDurante los primeros cinco afios no hubo sentimientos, y ahora que voy a divorciarme, de repente aparecen. Este tipo de sentimientos son . ii . . ¡¯ demasiado baratos. Ni siquiera el I Jl mismo Pedro puede distinguir si es ¡° Hl : Ii li posesividad o los mados ~ sentimientos. 2 : ?De todos modos, no quiero seguir con¨¦l me EE He Fal g Tha aia i ER E e suspiro. ¡ªPero ahc ra que Fed mlb dnb i He Ey ~ facil, pero si Be ya habia tomado a el 9 Bost Ha Is It - s una decision, Elena solo podia ~~ brindarle su apoyo. ¡ªPor cierto, ;sabes que Anna ed FE i . . iD tambi¨¦n esta hospitalizada aqui? ¡ª 5 Er it recordo Elena. Chapter 363 ~~ Capitulo 363 Al escuchar el nombre de Anna, frente de Be se frunci¨¦. ¡ª;Por qu¨¦ e tambi¨¦n esta aqui? En ese momento, ¡éno se habia mado a Ia ambncia? ; Acaso tambi¨¦n fue a este hospital? Elena confirm¨¦ sus sospechas. ¡ªNuestro hospital queda cerca, asi que ambncia los trajo aqui. ¡ª¡éComo esta e? ¡ªpregunt6 Be. Elena respondi¨¦: ¡ªEsta en una habitacion del otro piso. Sufrio heridas graves en espalda, con varios dafios en los tejidos ndos, e incluso su columna vertebral resultstimada. Ultimamente tiene que evitar caminar erguida y usar si de ruedas: El cefo de Be seguia fruncido. Anna hizo todo esto, (qu¨¦ pretendia? ;Por qu¨¦ iba astimarse tanto por e? ~ ¡ªMe han dicho que fue Miguel quien trajo, y ! Co Lo EC SE FE LE TR que el se encargo de los tramites. ;Ustedes se ~~ lesionaron juntas? ¡éQu¨¦ fue lo que paso? pregunto Elena, llena de curiosidad. Be anteriormente solo le habia contado a Elena lo ocurrido esa noche de manera breve, sin mencionar a Anna. Ahora que Elena preguntaba, procedi6 a rtar lo sucedido con Anna. ¡éAnna senz¨¦ a protegerte del baston de I hierro? ¡ªElena estaba perpleja¡ª. ;Por qu¨¦ haria algo asi? I Be negd con cabeza. ¡ªYo tampoco lo entiendo. Podria entender que protegieraa Pedro, pero por qu¨¦ iba a recibir e ese golpe por mi? Yo fui lesionada, e deberia estar contenta. ¡ªSi, incluso si lo hiciera por aparentar frente a Pedro, no le traeria ninglin beneficio, porque ¨¦l sabe que ustedes no se llevan bien. De pronto, Elena pareci6 darse cuenta de algo. ¡ªEspera, (dices que te caiste al suelo y sangraste del vientre? ;Fue por culpa de cuando e se abnz6 sobre ti? I Be capto el significado de Elena, y su corazon se encogio. ¡ª; Estas diciendo que Anna sabia que estoy embarazada y aprovecho para intentar hacerme abortar? ,¡ªEs nica explicacion l¨¦gica ¡ªdijo Elena con seriedad¡ª. No puede ser que lo hiciera por bondad, arriesgando su propia seguridad para ganarse tu perdon. iEso era demasiado retorcido! Be sinti6 un escalofrio recorrer su espalda. Anna habia descubierto su embarazo y habia estado buscando oportunidades para hace perder al beb¨¦. Si Miguel no hubiera llegado a tiempo con I refuerzos, Anna seguramente habria provocado un idente para lograr su objetivo. I De esa manera, no solo podria deshacerse del hijo de Be, sino que tambi¨¦n podria quedaro heroina que habia salvado sin importarles diferencias del pasado. jAnna era realmente astuta! Be sentia que temba de furia. ¡ªNo obstante, apenas tienes unos dias de embarazo, y Pedro ni siquiera lo sabe, o es que Anna se enter6? ¡ªpregunt6 Elena, perpleja. Be negd con cabeza. E no le habia contado a nadie sobre su embarazo. Fue Laura quien de alguna manera se enter¨¦. I iPero si Anna se entero por Laura, e deberia creer que fue el hijo de Carlos y exponerel embarazo, en lugar de hace abortar! Al pensar que Anna estuvo a punto de lograrlo, jBe deseaba acabar con e de inmediato! Elena se sobresalt¨¦ ante el odio que brotaba de los ojos de Be. ¡ªBe, por favor, no te dejes llevar por ira. jNo vale pena arriesgarte por alguieno Anna! I Be hizo un esfuerzo por regr su respiracion y salir de ese torbellino de miedo y odio. Despu¨¦s de luchar tanto por vivir, debia cuidar , de su vida. Material ? N?velDrama.Org. La impulsividad no resolveria nada. Dejar a Anna sin nada, con vida siendo peor que i : I muerte, seria mejor venganza. Al dia siguiente, cuando el m¨¦dico pas¨¦ a ve, le inform¨¦ a Be que condici¨¦n del feto aun no era estable y que tendria que permanecer unos dias mas en el hospital. Be acarici¨¦ su vientre no, y el deseo de mantener a ese beb¨¦ se hizo cada vez mas fuerte en su corazon. Chapter 384 Capitulo 364 Marco el numero de Carlos, pero nadie respondio. Be le envi6 entonces un mensaje, pidi¨¦ndole que viniera al hospital cuando tuviera tiempo, pues tenia algo que har con ¨¦l. Justo cuando guardaba el tel¨¦fono, Elena, ya quitado el uniforme de enfermera, le trajo el desayuno. ¡ªSeforita, por favor, sirva suida. ¡ªdijo Elena con tono conciliador, sabiendo que atin le preocupaba estabilidad emocional de Be. Be reprendi6 con suavidad: ¡ªYa les he dicho que estoy bien. Tu has estado trabajando toda noche, asi que no te preocupes mas por miy ve a descansar. Elena no insistio mas. ¡ªEntonces vendr¨¦ a verte esta tarde. He conseguido una enfermera de confianza por si necesitas algo. ¡ªSolo necesito reposar, no es necesario. ¡ªiHe dicho que necesitas! ¡ªexmo Elena con firmeza¡ª. Tu misma siempre dices ques mujeres deben amarse a si mismas, jy esto es precisamente una muestra de ese amor! ¡ªEsta bien, esta bien, ya que eres tan bonita, te har¨¦ caso. ¡ªcedio Be con una sonrisa. Despu¨¦s de desayunar, enfermera que Elena habia conseguido lleg¨¦. Be le pidi¨¦ que leprara algunos articulos personales, mientras e iria a tomar un poco de aire junto a ventana. Llevaba demasiadas horas acostada y queria moverse un poco. Nada mas poner el pie en el suelo, sintio un dolor en el dorso del pie que se habia golpeado noche anterior. Se quito el calcetin y vio un gran moreton. ¡ªSefiora, ¡équ¨¦ le paso en el pie? En ese momento, se escucho voz de Miguel en puerta. Be, agradecida por oportuna aparici¨¦n de Miguel noche anterior, le respondi¨¦ con amabilidad: ¡ªNo es nada, solo me pondr¨¦ un poco de pomada y se me pasara. Miguel dej¨¦ un termo sobre mesita frente a Be. ¡ªSefora, esto es una sopa de arroz que le ha preparado Fiona, tambi¨¦n hay unos bocadillos. Be fruncio el cefio, extrafiada de que Fiona le prepararaida, despu¨¦s de que Pedro saliera tan enojado noche anterior. ¡ªFiona dijo que son sus favoritos y que debeer bien. ¡ªafadi¨¦ Miguel. Be rechaz6 educadamente oferta: ¡ªYa he desayunado. ¡ªBueno, podemoser mas tarde ¡ªMiguel dijo tranqumente¡ª. Sefora, ;quiere queme al m¨¦dico para que revise su pie ahora? ¡ªNo es necesario ¡ªBe, creyendo que algo extrafo sobre lo que pas¨¦ anoche, respondio ¡ª. ¡éMiguel, cbmo supiste anoche que teniamos problemas? Miguel respondio honestamente que cuando llevaba a un cliente al estacionamiento, vio a un grupo de personas bajar agresivamente de un auto y escucho a uno de ellos mencionar el numero de su cabina privada. Asi que Miguel se mantuvo alerta, envi6 a alguien a investigar arriba y se enterd de que situacion no era buena, por lo que de inmediato hizo los arreglos necesarios. Be suspir¨¦ interiormente, admirando excelente conciencia de crisis de Miguel. - Pe . ¡¯ Fd £¤ 4 I De no haber sido por ¨¦l, nadie sabia qu¨¦ habria pasado anoche. ¡ª¡éFueron todos esos hombres llevados aisaria? ¡ªpregunto Be. Miguel respondi6 cort¨¦smente: ¡ªEse tal Mateo, cuando entramos, aprovecho el alboroto y logro escapar, pero el resto fueron llevados aisaria. (Mateo se escap6? Be sinti6 nuevamente algo extrafio. Ayer, Mateo seport6 con desesperacion y locura. Entonces ;por qu¨¦ se escapd? Y ademas, ¨¦l sabia del poder de Pedro en ciudad de Mar. ;No teme enfrentar consecuencias peores si huy6? ¡ªNo se preocupe, sefiora, el director Romero ha enviado a alguien a buscarlo y policia tambi¨¦n fo esta buscando, ¨¦l no se atrevera a volver a molesta, trat¡é de cons Miguel, pensando que e tenia miedo. Be no se detuvo en ese asunto, sino que pregunt6: ¡ªMiguel, Pedro te envi6 aqui, no solo para traer el desayuno, cierto? Miguel mir¨¦ aparentemente confundido. This is the property of N?-velDrama.Org. Chapter 365 Capitulo 365 ¡ª¡é Pedro no te dio el acuerdo de divorcio para que lo trajeras? ¡ªpregunto Be. La expresion de Miguel permaneci6 tranqu: ¡ªNo he recibido ninguna indicaci¨¦n del director Romero al respecto. ¡ª¡éAcaso pretende ir directamente a oficina de registro civil? ¡ªvolvi¨¦ a preguntar Be. Miguel respondi¨¦ sin inmutarse: ¡ªLo siento, sefora, no estoy al tanto des decisiones del director Romero. Be entendi6 entonces que Pedro, acostumbrado a estar por encima de todo, no iba a concederle a e el divorcio tan facilmente, despu¨¦s de haber sido humido de esa manera. ¡ªiSefor! Be iba a despedir a Miguel cuando una mujer, que parecia ser una enfermera, se acerco con urgencia. ¡ªLa herida de seforita Garcia le esta doliendo mucho, incluso derram¨¦ el desayuno que usted le envio, y dice que quiere que le pongan una inyion para el dolor. No me he atrevido a tomar una decision por mi cuenta, 1 asi que vengo a preguntarle qu¨¦ debo hacer! Asi que resultaba que Pedro habia pedido a Fiona que le preparara el desayuno a Anna, y el suyo era solo el resto. Be esboz6 una amarga sonrisa. Sin embargo, expresion normalmente tranqu de Miguel cambi¨¦, yenzo a reganar con preocupacion enfermera: ¡ª; No te dije que maras si habia algun problema? ;C¨¦mo es que has venido hasta aqui? La enfermera se apresur6 a disculparse: ¡ªLo siento, sefor, mi tel¨¦fono se quedd sin bateria, y sefiorita Garcia me estaba apurando, asi que pregunt¨¦ as enfermeras y me dijeron que usted estaba aqui, por eso vine. ¡ªMiguel, si tienes asuntos que atender, ve primero ¡ªdijo Be en tono suave¡ª. Tambi¨¦n puedes llevarte el desayuno, realmente no lo necesito. Miguel not6 el tono diferente en voz de Be. Se apresur6 a explicar: ¡ªSefiora, el desayuno fue preparado especialmente por Fiona para ti, por indicacion del director Romero, con todos sus tillos favoritos... ¡ªYa veo ¡ªBe lo interrumpi¨¦ con una sonrisa ¡ª. Dile que no se moleste mas, no lo merezco. This is the property of N?-velDrama.Org. I Sabiendo que nada de lo que dijera serviriade algo, Miguel solo asintio y, junto con enfermera, se retir¨¦ de habitacion. I En oficina del presidente Romero. I I Miguel inform¨¦ cautelosamente a Pedro, que tenia cara fria y un escalofrio en todo el I cuerpo. ¡ªDirector Romero, he llevado el desayuno a seforay a gerente Garcia, pero... parece que sefiora no esta de muy buen humor. ¡ª:Qu¨¦ sucede? ¡ªpregunt¨¦ Pedro con frialdad. Miguel suspir¨¦ con resignacion por su vida miserable, consciente de que su jefe estaba de mal genio. Luego le conto lo que habia ocurrido durante su visita a Be esa manana. Al escucharlo, el rostro de Pedro se ensombreci6 alin mas. Miguel se prepar¨¦ para recibir reprimenda. ¡ªiEn estos momentos, lo Unico que se le ocurre es el divorcio! ¡ªexm¨¦ Pedro, arrojando con fuerza carpeta que tenia ens manos. Miguel se quedo sin pbras, sorprendido de que su director supiera ir al grano. ¡ªDirector Romero, parece que sefiora se hastimado el pie, pero no quiso que Imara a un m¨¦dico. ;Quiere ir a visita? ¡ªpregunto Miguel en voz baja. Pedro, cada vez mas molesto, respondio: ¡ªiYo no soy m¨¦dico! ;Qu¨¦ voy air aver? Miguel permanecio en silencio. Mas tarde, durante el almuerzo, Be por fin pudo ver a Carlos. I Tenia una venda en frente, pero aun asi conservaba su atractivo, con un toque de sedion perversa. ¡ªVaya, no eres tan bueno peleandoo Pedro. El sali6 ileso. ¡ªlo provoco Be con ironia. Carlos mir6 con cefio fruncido, reclinado en el sofa, sin estar de muy buen humor. ¡ªMe has hecho venir con tanta prisa. ;Qu¨¦ es lo que quieres decirme? Chapter 366 REE a Se a SC Ua a Capitulo 366 Be pregunto: ¡ª;Anoche no fuiste al hospital? {Pedro te pregunt¨¦ sobre el nifio? Carlos se molest6 al tocar ese tema. ¡ªTenia neado ir, pero Pedro mando a alguien a bloquear mi auto. ?Cuando mis hombres fueron a ayudarme, no s¨¦ qui¨¦n sin seso divulg¨¦ noticia. Para evitar que se expandiera y afectaras iones, tuve que manejar todo el asunto durante toda noche apenas conteni¨¦ndolo. Be no entendia. ¡ª;Qu¨¦ noticia nuestra? ¡ªMira. Con disgusto, Carlos le arroj6 el tel¨¦fono a Be. E lo abri6 y se encontr¨¦ con un titr realmente escandaloso: [Dos hombres disputan por una mujer, jefe del Grupo de Expedicion codicia a esposa del presidente del Grupo Romero]. Debajo venian fotos de ellos tres. Property of N?)(velDr(a)ma.Org. Pedro carg6 a Be inconsciente, y Carlos los Siguio. El articulo resaltaba herida en el rostro de Carlos, diciendo que habia sido golpeado por Pedro al intentar arrebatarle a Be. Pero lo que mas sorprendi¨¦ a Be fue I encontrar tambi¨¦n una foto de ey Carlos entrando juntos al vestibulo del hotel hace unas semanas. El texto especba sobre lo intimos que lucian y sobre su aventura amorosa. I Menos mal que Carlos actu¨¦ rapido, de lo : os I contrario, jesta noticia tan escandalosa se habria vuelto de conocimiento publico! No era de extrafiar que Pedro estuviera tan enojado y pudiera rastrear lo ocurrido en el hotel esa noche. Result¨¦ que Pedro vio noticia. ¡ª¡éSabes qui¨¦n filtr6¨¦ esto? ¡ªpregunt¨¦ Be. Las fotos en el club podrian atribuirse a una coincidencia, pero lo del hotel habia sucedido hace semanas. ¡éPor qu¨¦ salia ahora, justo cuando Pedro iba a enterarse del embarazo? Carlos frunci¨¦ el cefio. ¡ªAun no he podido rastrear el origen. Parece que otra parte estaba preparada, no usaron IPs dom¨¦sticos. Be tuvo un presentimiento de que Anna I estaba involucrada. I Pero e tambi¨¦n result¨¦ herida, asi que debia de tener ayuda de alguien mas detras. i I ¡ª¡éHas hado con Laura? ¡ªBe dijo¡ª. E me adyvirtio y tambi¨¦n sabia que habias ido a mi habitaci¨¦n. Los ojos almendrados de Carlos se llenaron de un poco de frialdad. ¡ªE no tiene esos medios ni se atreveria a hacer eso a mis espaldas. Pensandolo bien, incluso si Laura quisiera difundir rumores, solo lo haria en contra de e, no arrastraria a Carlos tambi¨¦n. Y si se extendieran los rumores sobre Carlos y Laura, no seria beneficioso para Laura. ¡ª¡é Tienes algun sospechoso? ¡ªBe pregunto. Carlos no le respondid, sino que le pregunt6: ¡ª ¡éNo habia algo que querias har conmigo? Be sabia que Carlos tenia una diri¨¦n en mente, pero no le convenia decirs, asi que no volvio a preguntar. E abord¨¦ el tema principal del dia. ¡ª Anteriormente dijiste que tenias una manera de ayudarme con el divorcio, ;qu¨¦ m¨¦todo es? Al escuchar esto, una expresion de inter¨¦s se dibujo en el rostro de Carlos. ¡ª;Asi que estas dispuesta a cooperar conmigo? Be dijo: ¡ªPrimero escucha tu m¨¦todo, a ver si es viable, y luego tomar¨¦ una decision. Carlos se sent6 rjado y dijo con ligereza: ¡ª Casate conmigo. Be casi se atraganta con su propia saliva. ¡ª Carlos, ;qu¨¦ broma es esta? jEse es un me¨¦todo terrible! ¡ªPara lograr un objetivo, uno no puede seguir el camino convencional ¡ªdijo Carlos con malicia ¡ªAntes tenia neado enganar al anciano haci¨¦ndole creer que estabas embarazada de mi, jy entonces no tendrias mas remedio que casarte conmigo! Ahora que estas embarazada, jni siquiera necesitamos inventar mentiras. Be se quedo sin pbras. Decidio dejar de escuchar los delirios de Carlos. ¡ªCarlos, ;puedes ayudarme a encontrar un abogado confiable y experto en juicios de divorcio? Lo ocurrido noche anterior le hizo entender que mientras no se divorciara, Anna no dejaria de acosa. Chapter 367 Capitulo 367 Aunque e tambi¨¦n le puso una trampa a Anna, no se podia garantizar que Anna no contraataco. Para haber tenido su libertad y seguridad de su hijo por nacer, debia divorciarse de inmediato. Pedro tenia una actitud indefinida entonces, y No parecia posible un divorcio pacifico, por lo que apr era el Unico camino. Es posible que los demas se hubieran intimidado por el poder de Pedro y no se hubieran atrevido a ayuda, pero Carlos no habria tenido miedo. Al escuchar esto, Carlos resopl¨¦ y dijo: ¡ª Puedo ayudarte, pero condicion sigue siendo misma, tienes que cooperar conmigo y sabotear mi matrimonio con Laura. Be respondio: ¡ªCarlos, solo cooperar¨¦ contigo para actuar dnte de Laura, pues casi armamos un escandalo ultima vez, no s¨¦ qu¨¦ tan grave seria si me meto en tu ; = 9 EE EE ERR RRR RR RRR RRR RRR RRR RE RRR RRR RRR RAIN. : matrimonio otra vez. Carlos resopl¨¦ y dijo: ¡ª¡éQuieres decir que si te ayudo, no saldr¨¦ perjudicado? ; Pedro es alguien facil de tratar? iNi s¨¦ qu¨¦ est4 neando en mi contra ahora! ¡ªIncluso sin mi, ustedes ya son enemigos a muerte, ;no? ¡ªsefialo Be. I I ?Carlos, solo es presentarme un abogado, eso I NO €s gran cosa para ti, ;podrias ayudarme esta vez? ¡ªSi es tan sencillo, ¡épor qu¨¦ no buscas tu mismo un abogado en lugar de venir a pedirmelo? ¡ªpregunt¨¦ Carlos. Sabiendo que no podia convencer facilmente a Carlos, Be tuvo que ceder un poco: ¡ªNo of u di puedo sabotear tu matrimonio, pero seguir¨¦ cooperando contigo dnte de Laura, eso puedo hacer. ¡ªBe, ;por qu¨¦ tienes queplicars cosas de esta manera? I Carlos recobro6 su actitud despreocupada de siempre: ¡ªAhora el beb¨¦ en tu vientre es Supuestamente mio, es mejor oportunidad, podemos ganar los dos sin mucho esfuerzo. Be no sabe si podran ganar los dos, pero si se involucra, seguro tendr4 doble presion des familias Hernandez y Sanchez. Be queria divorciarse, pero tampoco queria caer en una situacion peor. Le dijo a Carlos otra vez: ¡ªRealmente no puedo hacerlo. Carlos tambi¨¦n fue directo: ¡ªEntonces no hay nada de que har. ¡ªYa que no puedes ayudarme con el abogado, ¡épodrias ayudarme con otra cosa? ¡ªBe recurrio a otra alternativa. Carlos mir6 con desd¨¦n: ¡ª; Cuantos asuntos tienes? ;Me crees tu pretendiente? Be no pudo evitar echarle una mirada fulminante a Carlos. ¡ªEl Grupo de Expedicion tambi¨¦n tiene proyectos en el extranjero, podrias arrer que yo viaje al exterior por un ano? Be lo considers seriamente. Si queria dejar al nifio, viajar al exterior seria lo mejor. Primero, tendria una razon convincente para explicarselo a su abuelo. Segundo, aprovecharia ese tiempo para dar a luz al beb¨¦. Tercero, evitaria los problemas que le traerian Pedro y Anna. Text ? 2024 N?velDrama.Org. ¡ªDa igual que viajes, el nifio siempre sera de mi incumbencia ¡ªdijo Carlos sin tapujos¡ª. Be, deja deplicartelo y mejor casate directamente conmigo. ¡ªiBam! Antes de que Carlos terminara de har, se escucho un fuerte golpe proveniente de puerta de habitacion. Pedro entro con el cefio fruncido y agarr¨¦ a Carlos del cuello de camisa, estampandole un pazo en cara. ¡ªiUgh! I Carlos no tuvo tiempo de reionar ynz¨¦ un quejido de dolor por el golpe. Enseguida, Pedro le asests otro pufio, pero esta vez Carlos logro esquivarlo y respondi¨¦ con un golpe propio. El puiio de Pedro impact en su mandib, lo que hizo que su mirada se endureciera aun mas y volviera a arremeter contra Carlos. Este, sin dejarse intimidar, le propin¨¦ una patada en rodi. Be observaba at¨¦nita c¨¦mo los dos hombres se enfrascaban en una rifia furibunda. Apenas noche anterior habian luchado juntos contra un enemigoin, y ahora se atacaban a muerte. Era evidente que no era primera vez que se peleaban, pues cada uno conocia los puntos d¨¦biles del otro. I [nie Chapter 368 Capitulo 368 Carlos, desprevenido, recibi6 el pufietazo de Pedro, que se sumo a herida que ya tenia en frente, dejandolo en ra desventaja. Tras unos cuantos golpes mds, Pedro estir sus piernas y asest6 una violenta patada a Carlos, que perdi¨¦ el equilibrio y cay¨¦ sentado al suelo. Un hilo de sangre le brotaba delbio. Cuando Pedro se preparaba para golpearlo de nuevo, Be reiond por fin e intervino. ¡ª;j Basta! Grito, colocandose dnte de Carlos. ¡ªjPedro, _¡éte has vuelto loco?! ; Por qu¨¦ lo estas golpeando sin motivo? Pedro, al ver a Be interponi¨¦ndose para proteger a Carlos, endureci¨¦ ain mas su semnte. (Como era posible que ahora lo defendiera a Carlos? I Cuando hacia unas semanas Be se habia arriesgado por protegerlo a ¨¦l. Tambi¨¦n se sentia culpable por e, creyendo que Be le preocupaba. Be le habia dicho entonces que lo habria hecho por cualquiera con quien tuviera buena rcion. Pero Pedro adn albergaba dudas. Ahora veia alli, protegi¨¦ndolo y cuestionandolo por haber atacado a Carlos. Un nudo se le form¨¦ en el pecho, dificultandole incluso respiracion. -¡ªBe, si quieres divorciarte para casarte con ¨¦l, te aconsejo que dejes de sofar. jJamas lo permitir¨¦! Espeto,nzando con fuerza algo que sujetaba en mano y saliendo furioso de habitacion. Be no se preocup¨¦ por Pedro y, en cambio, ayudo a Carlos a levantarse del suelo. ¡ª;Estas bien? Carlos, acariciandose el rostro dolorido y limpiandose sangre delbio, respondi6 con sarcasmo: ¡ª¡é Que si estoy bien? ;Acaso parezco estar bien? jLas heridas que tengos han causado ustedes dos! Be no se esperaba que Pedro irrumpiera de esa manera lo atacara. Normalmente no era una persona tan impulsiva y col¨¦rica. Sin duda, infidelidad tenia un poder devastador. Que podia afectar incluso al hombre mas ecuanime. ¡°¡ªD¨¦jame paniarte al m¨¦dico. Ofrecio Be, dispuesta a ayudar a Carlos. Pero este, con frialdad, rechaz¨¦ su gesto: ¡ªNo soy tan d¨¦bil, puedo ir yo solo. Be no supo qu¨¦ decir. En el consultorio del m¨¦dico, este atendids heridas de Carlos. Cuando el doctor sali6 avarses manos, Carlos tom¡é su tel¨¦fono y, al ver su rostro amoratado, solt6 una risa ir¨¦nica. Material ? N?velDrama.Org. ¡ªBe, he cambiado de opini¨¦n. Definitivamente tendr¨¦ que conseguirte un abogado del divorcio. En los ojos rasgados de Carlos briba un destello de diversion. ¡ªPedro esta tan furioso, y seguro que no quiere divorciarse. Pues yo me encargar¨¦ de ayudarte! El giro de situacion pill6 desprevenida a Be. (Carlos habia cambiado de parecer tras esa pelea con Pedro? Por un momento, ni siquiera supo si debia agradecer intervencion de Pedro. ¡ªEntonces le estar¨¦ muy agradecida. ¡ª respondid. Cuando Carlos se fue, Be volvi¨¦ a habitacion. Alli se encontr¨¦ con una enfermera, que le pregunt¨¦: ¡ªSefiorita Fernandez, ;es suyo este inhdor que estaba en el suelo? ~ Be reconoci6 el objeto que Pedro habia tirado antes de salir furioso. ¡éAcaso habia venido a traerle ese medicamento? Chapter 369 Capitulo 369 Al llegar a habitaci¨¦n, Elena se entero de los hechos acontecidos esa tarde y qued6 muy sorprendida. ¡ª¡éPedro y Carlos se pelearon? jParece una pelea de animales por su pareja! Be mir6 con desaprobaci¨¦n. ¡ªCarlos ya me ha prometido que me conseguir un : abogado. En unos dias, cuando haya hado con ¨¦l sobre los detalles, empezar¨¦ los tramites del divorcio. Elena pregunt¨¦: ¡ª; Estas segura de querer dar este paso? Una vez iniciado el proceso, tendras que enfrentarte a ¨¦l en el tribunal. Be se mordio elbio con nerviosismo. ¡ªSi pudiera evitarlo, lo haria. Pens¨¦ que con el tiempo Pedro firmaria los papeles, pero ya ha pasado demasiado y no lo ha hecho. No quiero seguir posponiendo esto. Be le contd a Elena su idea de irse del pais. ¡ªAhora entiendo mejor decision de mi madre. Ya que probablemente no vuelva a casarme, creo que lo mejor es tener al nino y criarlo yo s. ¡ª¡éTu abuelo lo aceptara? ¡ªinquiri¨¦ Elena. Be agacho mirada con tristeza. Sabia que a su abuelo le doleria, pues su madre tambi¨¦n habia tenido que afrontar maternidad en solitario. ¡ªPero es persona que mas me quiere en el mundo. El respetara mi decision. ¡ªse consol. Elena le dijo: ¡ªBe, si le cuentas verdad a Pedro y decides no divorciarte, todo se solucionaria. Ahora que ¨¦l ha desarrodo sentimientos por ti, y tu abu Romero te adora, podrias tener al beb¨¦ sin problemas. Be sabia que Elena tenia razon. i . # Su abu se emocionaria al saber que iba a ser bisabu. Su abuelo tambi¨¦n se alegraria. Habria sido perfecto en su vida anterior. Pero suspir6 con cansancio: ¡ªElena, ya no quiero seguir sacrificandome. Quiero tomar un camino libre y tranquilo. Estar con Pedro implicaria enfrentar demasiadas dificultades. Estoy exhausta y he perdidos ganas de pelear. Be esboz¨¦ una leve sonrisa. ¡ªCriar al nifio s tendra sus dificultades, pero seran menores que humici¨¦n que tendria que soportar. : ?Y cuando Caza salga a bolsa, me convertir¨¦ en toda una millonaria soltera. jSera genial! Al oir esto, Elena abraz¨¦ a Be efusivamente. ¡ªCuandq seas rica, no te olvides de mi. I Be se quedd sin pbras. En un bar. Manuel, al ver a Pedro con heridas en el rostro y boca, se qued¨¦ un poco incr¨¦dulo. ¡ªHermano Pedro, qu¨¦ te pas¨¦? ;Qui¨¦n se atrevio a golpearte asi? Manuel dijo con preocupacion, sin poder contener el impulso de tocars heridas de Pedro. Pero este lenz¨¦ una mirada fria. ¡ª¡é Tambi¨¦n tu quieres que te den una paliza? Manuel se asusto y retir¨¦ mano de inmediato. ¡ªHermano Pedro, ¡équi¨¦n fue el imb¨¦cil que hizo esto? {Voy a vengarme por ti! ¡ªexmo Manuel, remangandose. i Pero Pedro, con el semnte sombrio, I simplemente siguio bebiendo en silencio, sin I querer darle importancia. I Finalmente, Manuel se calm y pregunto con ciertaprension: ¡ªHermano Pedro, ;qu¨¦ paso entre tu y tu cufada esta vez? Parecia ser algo grave. Text ? 2024 N?velDrama.Org. De lo contrario, hermano Pedro no tendria esa expresion de resentimiento con el mundo. Pedro no respondio, solo apreto los dientes y bebio en silencio. cr ro ee Se i El rostro amoratado y un aire g¨¦lido a su alrededor hicieron que Manuel se sintiera iodo solo de estar alli. I I